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Texto: "Under- and Over-Estimation: A bi-directional mapping process

between symbolic and non-symbolic representations of number"

"Subestimación y sobreestimación: un proceso de mapeo bidireccional entre representaciones


simbólicas y no simbólicas de números"

Crollen, Virginie; Castronovo, Julie; Seron, Xavier (2011)

Abstract
En los últimos 30 años, la estimación numérica ha sido ampliamente estudiada. Recientemente, 1
Castronovo y Seron (2007) propusieron la hipótesis de mapeo bidireccional para explicar el hallazgo de
que dependiendo del tipo de tarea de estimación (percepción vs. producción de numerosidades), se
encuentran patrones inversos de rendimiento (es decir, infra y sobreestimación, respectivamente). Aquí,
investigamos más a fondo esta hipótesis mediante la presentación de participantes adultos a tres tipos de
tareas de estimación numérica: (1) una tarea de percepción, en la que los participantes tuvieron que
estimar la numerosidad de una colección no simbólica; (2) una tarea de producción, en la que los
participantes debían producir aproximadamente la numerosidad de una entrada numérica simbólica; y (3)
una tarea de reproducción, en la que los participantes tuvieron que reproducir la numerosidad de una
entrada numérica no simbólica. Nuestros resultados respaldaron el hallazgo de que se encuentran
diferentes patrones de desempeño según el tipo de tarea de estimación: (1) subestimación en la tarea de
percepción; (2) sobreestimación en la tarea de producción; y (3) estimación precisa en la tarea de
reproducción. Además, los análisis de correlación revelaron que cuanto más infraestimaba un participante
en la tarea de percepción, más sobreestimaba en la tarea de producción. Discutimos estos datos empíricos
al mostrar cómo pueden ser contabilizados por la hipótesis del mapeo bidireccional (Castronovo & Seron,
2007).

Palabras clave: estimación numérica, subestimación, sobreestimación, proceso de mapeo

En la literatura sobre cognición numérica, el proceso de estimación numérica se ha estudiado con tareas
que implican la percepción o la producción de una numerosidad. Por un lado, en las tareas de percepción,
se presentan estímulos no simbólicos, como conjuntos de diferentes tamaños numéricos (por ejemplo,
colecciones de puntos y secuencias de sonidos) a los participantes, que deben estimar su numerosidad
mediante la producción de resultados simbólicos. , tales como los números verbales o arábigos orales (por
ejemplo, Bevan y Turner, 1964; Kaufman, Lord, Reese, y Volkmann, 1949; Krueger, 1972; Mandler y
Shebo, 1982). Por otro lado, en las tareas de producción, se presentan estímulos numéricos simbólicos a
los participantes, que deben reproducir aproximadamente su magnitud mediante la producción de un
resultado no simbólico, como una secuencia de pulsaciones de tecla (por ejemplo, Castronovo & Seron,
2007; Whalen, Gallistel y Gelman, 1999).
En ambos tipos de tareas, los patrones de desempeño de los participantes presentan la firma de la ley de
Weber (es decir, el principio de variabilidad escalar): la media de las estimaciones y su variabilidad
aumentan linealmente con la magnitud objetivo y en proporción directa, lo que resulta en coeficientes
constantes de variación ( es decir, desviación estándar / media) a través del tamaño objetivo (p. ej.,
Castronovo y Seron, 2007; Cordes, Gelman, Gallistel y Whalen, 2001; Whalen et al., 1999). Siguiendo la
observación en la literatura de que el procesamiento numérico obedece a la ley de Weber de la misma
manera que el procesamiento de los estímulos físicos, se ha postulado que los números y numerosidades
se representan logarítmicamente en una recta numérica mental de izquierda a derecha (Cordes et al, 2001;
Dehaene, 1992, 1997, 2001, 2003; Gallistel y Gelman, 1992, 2000; Moyer y Landauer, 1967; Whalen et
al., 1999).
Sin embargo, aunque las tareas de percepción y producción involucran patrones de desempeño que
obedecen la ley de Weber, ambas tareas también presentan una gran diferencia: en la tarea de percepción,
cuanto mayores son las magnitudes objetivo, más fuerte es su subestimación (Bevan y Turner, 1964;
Castronovo & Seron, 2007; Kaufman et al., 1949; Krueger, 1972; Mandler y Shebo, 1982), mientras que,
en la tarea de producción, cuanto mayores son los números objetivo, más fuerte es la sobreestimación de
su magnitud correspondiente (Castronovo & Seron, 2007; Cordes et al., 2001; Whalen et al., 1999).
También se encontraron errores sistemáticos de subestimación y sobreestimación en estudios que
involucraban la percepción y la producción de estímulos psicofísicos, como sonoridad, brillo, duración y
distancia (p. Ej., Stevens, 1953, 1955, 1966, Teghtsoonian, 1973, Teghtsoonian & Teghtsoonian, 1978). 2
De hecho, al investigar varios tipos de estímulos continuos perceptivos, Stevens y Greenbaum (1966)
demostraron que las distribuciones de respuesta de ambas tareas tienen forma de poder (w = k / n), pero
que las tareas de percepción implican exponentes de potencia más pequeños que las tareas de
producción.

Figura 1. Ilustración esquemática del efecto de regresión en tareas de juicio psicofísico. Según Stevens y Greenbaum (1966), los
sujetos constriñen el rango de sus estimaciones sobre la variable que está bajo su control. En tareas de percepción (líneas grises
punteadas), los sujetos controlan y constriñen la variable graficada en la ordenada (es decir, magnitud subjetiva ow), mientras que
en las tareas de producción (líneas grises completas), los sujetos controlan y constriñen la variable trazada en la abscisa (es decir,
magnitud objetiva o /). En el primer caso, el exponente estará sesgado por debajo de su verdadero valor (ceder a los errores de
subestimación). En este último caso, el exponente estará sesgado por encima de su verdadero valor (ceder a los errores de
sobreestimación).

Según los autores, este fenómeno se debe a lo que denominaron el efecto de regresión en los juicios
psicofísicos. Este efecto corresponde a una tendencia de los participantes a contraer gradualmente, en el
curso del experimento, su estimación de la variable bajo su control al realizar la tarea (es decir, el continuo
cuantitativo o magnitud subjetiva en la tarea de percepción vs. el continuo físico o magnitud objetiva en la
tarea de producción). Debido al efecto de regresión, el valor del exponente de potencia está sesgado por
debajo de su verdadero valor en la tarea de percepción, lo que induce a los participantes a subestimar la
magnitud del estímulo. Por el contrario, en la tarea de producción, el exponente de potencia está sesgado
por encima de su verdadero valor, lo que lleva a los participantes a sobreestimar la intensidad del estímulo
(ver Figura 1).
A la luz de la literatura sobre estimación psicofísica y numérica, parece que los estudios realizados en
estos dos campos de investigación presentan algunas similitudes. En primer lugar, ambos requieren que
los participantes, en las tareas de percepción, usen valores numéricos simbólicos para calificar su
percepción de la magnitud de los insumos no simbólicos; mientras que, en la tarea de producción,
requieren que los participantes produzcan salidas no simbólicas correspondientes a su estimación de la
magnitud de las entradas. En segundo lugar, ambos estudios de estimación psicofísica y numérica
informan que las respuestas de los participantes varían como una función de potencia de la magnitud de
entrada (Indow & Ida, 1977; Krueger, 1972, 1982, 1984, 1989) y que el valor del exponente de la función
de potencia depende de la tarea Las tareas de percepción conducen a una función más plana con un
exponente inferior, mientras que las tareas de producción conducen a una función más pronunciada con
un exponente mayor. La hipótesis del efecto de regresión podría, por lo tanto, arrojar algo de luz sobre
nuestra comprensión del fenómeno de subestimación y sobreestimación observado en las tareas de
estimación numérica. Sin embargo, como según esta hipótesis, las magnitudes subjetivas y objetivas solo 3
pueden limitar gradualmente la estimación de los participantes en el curso de un experimento
(Teghtsoonian, 1973), el efecto de regresión no puede explicar errores de estimación sistemáticos incluso
cuando los participantes hacen sus primeras estimaciones (Krueger, 1982).
La hipótesis del mapeo bidireccional recientemente propuesta por Castronovo y Seron (2007) podría, sin
embargo, abarcar este tema. Este modelo se basa en tres supuestos clásicos: (1) la existencia de varias
representaciones numéricas; (2) la existencia de rutas de transcodificación entre estas representaciones;
y (3) la existencia de diferencia de precisión entre las diferentes representaciones numéricas.
En primer lugar, la hipótesis del mapeo bidireccional se basa en la suposición de que los adultos humanos
poseen diferentes representaciones numéricas. Esta suposición, inicialmente postulada por Campbell y
Clark (1988) en el modelo complejo de codificación y por Dehaene en el modelo de código triple (Dehaene,
1992; Dehaene y Cohen, 1995, 1997), ha sido apoyada desde entonces por investigaciones más recientes
(para una revisión, ver Cohen Kadosh y Walsh, 2009). En el nivel conductual, la existencia de múltiples
representaciones numéricas específicas de notación ha sido reforzada por estudios que investigan el
procesamiento numérico automático y acelerado (Cohen Kadosh, 2008; Koechlin, Naccache, Block y
Dehaene, 1999). Del mismo modo, al informar que el procesamiento numérico involucraba activaciones
cerebrales dependientes del formato, estudios de fMRI recientes (Cohen Kadosh, Cohen Kadosh, Kaas,
Henik, y Goebel, 2007; Holloway, Price y Ansari, 2010; Piazza, Pinel, Le Bihan y Dehaene, 2007) dieron
evidencia adicional de la suposición de que los números pueden representarse mentalmente en tres
códigos diferentes: un código no simbólico (es decir, la línea numérica mental) y dos códigos simbólicos
(es decir, números arábigos y verbales).
En segundo lugar, la hipótesis del mapeo bidireccional supone que existen rutas de transcodificación entre
las diferentes representaciones numéricas (Dehaene, 1992; Dehaene y Cohen, 1995, 1997). Esta hipótesis
también se ha realizado en el modelo de código triple, ya que Dehaene (1992) propuso dos rutas
principales de transcodificación: (1) una ruta directa que permite la transcodificación de un código simbólico
a otro (por ejemplo, de números verbales escritos a números verbales orales) ), sin tener que acceder a la
magnitud correspondiente; y (2) una ruta semántica indirecta que implica el mapeo desde un código
simbólico a su magnitud correspondiente en la línea de número mental. Los datos neuropsicológicos
respaldaron esta última suposición ya que se ha encontrado repetidamente una doble disociación clara
entre los hechos aritméticos memorísticos y el conocimiento semántico de cantidades numéricas (Cipolotti
y Butterworth, 1995; Cipolotti, Butterworth y Denes, 1991; Cohen, Dehaene, Chochon, Lehericy, &
Naccache, 2000; Dagenbach y McCloskey, 1992; Dehaene y Cohen, 1997; Delazer y Benke, 1997;
Pesenti, Thioux, Samson, Bruyer, y Seron, 2000).
En tercer y último lugar, la hipótesis del mapeo bidireccional se basa en la suposición de que los diferentes
códigos numéricos varían en su precisión: las representaciones numéricas simbólicas son más precisas y
lineales que la representación no simbólica comprimida logarítmicamente.
Tres líneas de investigación tienden a respaldar este último reclamo. En primer lugar, la adquisición de
representaciones numéricas simbólicas en seres humanos permite desarrollar habilidades aritméticas
exactas (Holloway y Ansari, 2009), mientras que la falta de representaciones numéricas simbólicas (por
ejemplo, en animales y algunas culturas humanas indígenas) impide el desarrollo de tales habilidades (
Dehaene, Izard, Spelke y Pica, 2008; Gallistel y Gelman, 2000; Gordon, 2004; Pica, Lemer, Izard y
Dehaene, 2004). En segundo lugar, los efectos de distancia y tamaño, que reflejan la naturaleza
aproximada de la recta numérica mental, parecen ser más pequeños en tareas que implican números
simbólicos que en tareas que implican numerosidades no simbólicas (por ejemplo, Buckley y Gillman,
1974); esta observación sugiere que la representación numérica simbólica es menos sensible a la ley de
Weber y más precisa que la representación no simbólica. En tercer lugar, un estudio reciente de
neuroimagen ha demostrado que la representación neural de la magnitud numérica simbólica estaba más
afinada que la representación de magnitudes numéricas no simbólicas (Piazza et al., 2007).
Con base en estas tres suposiciones, la hipótesis del mapeo bidireccional asume que los patrones
opuestos de desempeño encontrados en las tareas de percepción y producción numérica (es decir, 4
subestimación versus sobreestimación) son el resultado de actividades de transcodificación entre la
representación de magnitud analógica y sus representaciones simbólicas correspondientes (es decir,
números verbales o números arábigos). En una tarea de percepción, el proceso numérico va desde una
posición en la línea numérica subjetiva comprimida logarítmicamente a su correspondiente representación
lineal simbólica. Como la magnitud objetiva siempre es menor que la subjetiva, los participantes
subestiman la numerosidad presentada (ver Figura 2a). Inversamente, en una tarea de producción, el
proceso numérico va desde una posición en la representación numérica lineal simbólica a su magnitud
correspondiente en la línea numérica subjetiva comprimida logarítmicamente. Como la magnitud subjetiva
es mayor que la objetiva, los participantes sobreestiman la magnitud objetivo (ver Figura 2b).
Sin embargo, el estudio del proceso de mapeo entre las representaciones numéricas simbólicas y no
simbólicas está solo en su comienzo, ya que solo unos pocos estudios han abordado directamente esta
cuestión. Recientemente, Mundy y Gilmore (2009) investigaron las habilidades de mapeo numérico de los
niños en dos direcciones: desde un objetivo simbólico a dos opciones alternativas no simbólicas, desde un
objetivo no simbólico a dos opciones simbólicas alternativas. Sus resultados mostraron que los niños
presentaban mejores desempeños cuando la tarea implicaba un mapeo no simbólico a simbólico en
comparación con cuando la tarea implicaba un mapeo simbólico a no simbólico. Según los autores, una
diferencia de precisión entre las representaciones simbólicas y las no simbólicas (es decir, la
representación simbólica es precisa frente a la representación no simbólica que es aproximada) podría
explicar esta asimetría. La cuestión del proceso de mapeo también ha sido investigada en adultos por Izard
y Dehaene (2008), con el uso de una tarea de percepción. En su estudio, se presentaron patrones de
puntos a los participantes, que tuvieron que producir una estimación simbólica de su numerosidad. Según
los autores, los participantes que participan en tal tarea representan la numerosidad activando una posición
en su línea de números mentales. Una estrategia óptima para dar una estimación simbólica de la
numerosidad percibida consistiría en dar el número de símbolo que es el más cercano al punto de
activación. Sin embargo, Izard y Dehaene (2008) mostraron que sus participantes usaron de manera
espontánea y espontánea una transformación afín (es decir, una transformación lineal seguida de una
traducción, como x = ax + b) de esta estrategia óptima, a saber, una cuadrícula de respuesta linealmente
escalada criterios, y por lo tanto subestimando la numerosidad percibida.
5

Figura 2. Procesos de mapeo mostrados por las flechas grises: (a) en una tarea de percepción, el proceso numérico comienza desde
una posición en la representación numérica no simbólica que es logarítmica y va a una posición en la representación numérica
simbólica lineal, que involucra subestimación; (b) en una tarea de producción, el proceso numérico va desde una posición en la
representación numérica simbólica a una posición en la representación numérica no simbólica, lo que implica una sobreestimación.

En resumen, mientras que un gran número de investigaciones ha tratado de conceptualizar las leyes
generales de procesamiento numérico (por ejemplo, el principio escalar la variabilidad, la distribución en
forma de potencia de la función de respuesta, y la escala a la compresión de la línea numérica mental),
poco se ha hecho para estudiar la capacidad de mapeo entre las representaciones simbólicas y no
simbólicas de los números. Como Izard y Dehaene (2008), los investigadores que examinaron estas
capacidades particulares de mapeo esencialmente lo hicieron en una sola dirección: el mapeo no simbólico
al simbólico. Además, solo se ha propuesto un modelo en la literatura para explicar los errores de
subestimación y sobreestimación encontrados en las tareas de estimación de numerosidad (es decir, la
hipótesis de mapeo bidireccional). Sin embargo, como este modelo fue propuesto a posteriori por
Castronovo y Seron (2007) para explicar algunos de sus resultados, sin duda debe ser respaldado por más
evidencia empírica. Por lo tanto, el presente estudio tiene tres objetivos principales: (1) abordar
directamente la cuestión de la capacidad de mapeo de los adultos en ambas direcciones; (2) investigue si
la dirección del proceso de mapeo tiene un impacto en el desempeño de los participantes en tareas de
estimación numérica (es decir, subestimación y sobreestimación); y (3) examine la validez de la hipótesis
de mapeo bidireccional para dar cuenta de los errores de subestimación y sobreestimación observados en
las tareas de estimación de numerosidad.
Con este fin, los mismos participantes se probaron en tres experimentos de estimación numérica
diferentes, que implicaban los mismos estímulos (es decir, un conjunto de puntos y números arábigos) y
modalidades de respuesta (es decir, el uso de un potenciómetro). El Experimento 1 usó una tarea de
percepción de la numerosidad no simbólica a simbólica que requirió la estimación del número de puntos
presentados dentro de una pantalla. El experimento 2 utilizó una tarea de producción simbólica a no
simbólica en la que los participantes debían producir patrones de puntos correspondientes a la
numerosidad de un número arábigo simbólico. Finalmente, el Experimento 3 empleó una tarea de
reproducción no simbólica a no simbólica, en la que los participantes tuvieron que reproducir, a través de
la producción de un conjunto de puntos, la numerosidad de una entrada no simbólica (conjunto de puntos).
Además, como un gran número de investigaciones demostraron que la estimación puede basarse en
factores distintos de la numerosidad per se (por ejemplo, Allik y Tuulmets, 1991, Durgin, 1995, Frith y Frith,
1972, Ginsburg, 1980, Krueger, 1972), los patrones de puntos se controlaron para variables continuas de
bajo nivel (es decir, luminancia, área total, densidad y tamaño de punto).
Si, como postula la hipótesis de mapeo bidireccional, la dirección del proceso de mapeo entre las
representaciones numéricas simbólicas y no simbólicas tiene un impacto en los patrones de estimación
del rendimiento, entonces: (1) en la tarea de percepción, los participantes deberían subestimar la
numerosidad de los objetivos no simbólicos; (2) en la tarea de producción, los participantes deberían
sobreestimar el número de puntos para producir a fin de alcanzar la magnitud del objetivo simbólico; y (3)
en la tarea de reproducción, se deben encontrar estimaciones más precisas. De hecho, esta tarea de
estimación particularmente original, que permite una mayor investigación de la hipótesis de mapeo
bidireccional, podría implicar: (1) la ausencia de un proceso de mapeo, ya que solo la representación
numérica no simbólica podría activarse para resolver la tarea ( la entrada no simbólica activó una posición
en la línea de números mentales, que se reactiva directamente en la etapa de producción de respuesta);
o (2) un mapeo bidireccional con una mediación simbólica (la entrada no simbólica está implícitamente
etiquetada por una etiqueta simbólica que sirve, a su vez, como base para la producción de respuesta).
En ambas situaciones, se deben encontrar estimaciones precisas. De hecho, en el primer caso, no se
realizaría ningún mapeo, por lo tanto, no se debería encontrar un sesgo sistemático en las estimaciones. 6
En el segundo caso, las dos asignaciones irían en direcciones opuestas; como consecuencia, deberían
cancelarse mutuamente.
Finalmente, como los mismos participantes estuvieron involucrados en ambos tipos de tareas de
estimación numérica y siguiendo el supuesto de que existen diferencias individuales en la agudeza de la
línea de números mentales (Halberda, Mazzocco y Feigenson, 2008), los participantes con un "sentido
numérico" más preciso 'debería mostrar menos subestimación y sobreestimación, en comparación con los
participantes con un sentido numérico menos preciso, tanto en la percepción como en las tareas de
producción.

Experimentos

Experimento 1: Percepción de Numerosidad

Método

Participantes
Los participantes fueron 15 voluntarios (4 hombres, 11 mujeres, 13 diestros, 2 zurdos), con edades
comprendidas entre los 19 y 31 años (M = 26,3 ± 3,8). Participaron en los tres experimentos, que se
llevaron a cabo en sesiones consecutivas en días diferentes. Ocho participantes realizaron primero la tarea
de percepción y luego la tarea de reproducción, mientras que los participantes restantes realizaron estas
dos tareas en orden inverso. Los 15 participantes se sometieron a la tarea de producción en la última
sesión experimental con el fin de evitar que los participantes obtengan información sobre el rango de
números experimentales utilizado.

Estímulo y procedimiento

Se usaron dieciséis numerosidades diferentes para desarrollar los conjuntos de puntos objetivo: [21, 24,
27, 30, 33, 36, 39, 42, 49, 56, 63, 70, 77, 84, 91, 98]. El rango numérico comenzó en 21, ya que estudios
previos mostraron que las estimaciones numéricas suelen ser precisas para numerosidades menores que
20 (Indow y Ida, 1977; Krueger, 1982, 1984). Las numerosidades mayores a 21 se eligieron aplicando una
relación que va de .87 a .93, ya que esta proporción corresponde al umbral de discriminación en adultos
humanos (Halberda & Feigenson, 2008; Pica et al., 2004; Van Oeffelen & Vos, 1982).
Las variables perceptivas continuas de bajo nivel, como el área ocupada total, la luminancia, el tamaño del
punto y la densidad se controlaron en los estímulos de entrada no simbólicos (ver Dehaene, Izard y Piazza,
2005), mediante la introducción de dos conjuntos diferentes de estímulos: el conjunto Extensivo y el
conjunto Intensivo. En el conjunto Extensivo, la suma del área de todos los puntos (la luminancia) y el área
ocupada total en la pantalla se mantuvieron constantes en la numerosidad. Como consecuencia, la
densidad del conjunto aumentó con el aumento de la numerosidad y el tamaño de los puntos disminuyó al
aumentar la numerosidad. En el conjunto Intensivo, el tamaño de los puntos y la densidad del patrón (es
decir, el área libre alrededor de cada punto, comprendida entre dos y tres veces el radio del punto) se
mantuvieron constantes. Como consecuencia, la luminancia y el área total ocupada aumentaron al
aumentar la numerosidad. Los puntos eran negros sobre un fondo blanco.
El experimento se realizó en una PC. Cada prueba comenzó con la presentación de una cruz de fijación
(1,000 ms). Luego, un patrón de puntos se brilló en la pantalla por una duración de 250 ms. Después de
la presentación del patrón, se mostró el signo '' = '' (500 ms) en la pantalla, seguido del número arábigo ''
1 '', que indicaba a los participantes que tenían que comenzar su estimación. Para dar sus respuestas, los
participantes tuvieron que pasar por la secuencia de números arábigos girando un potenciómetro en un
cuadro de respuesta (ver http: // www. Ipsp.ucl.ac.be/recherche/projets/Description/Coder.html para una
descripción del cuadro de respuesta). Al girar el potenciómetro hacia la derecha o hacia la izquierda, los 7
participantes pudieron pasar por la secuencia de números arábigos hacia adelante o hacia atrás.
El recuadro de respuesta permitió la producción de todos los números arábigos que iban de 1 a 254. A los
participantes se les pidió que informaran su finalización al presionar un botón en el mismo cuadro de
respuesta. Además, para evitar limitaciones de memoria durante la producción de respuestas, se animó a
los participantes a decidir sobre el número arábigo que se debe alcanzar antes de comenzar a girar el
potenciómetro.
Cada participante completó ocho ensayos de práctica, seguidos por ocho bloques de 32 ensayos
experimentales cada uno. Dentro de un bloque, cada una de las 16 numerosidades objetivo del conjunto
extensivo y del conjunto intensivo se presentaron al azar una vez. Es decir, la mitad de los ensayos (N =
128) se obtuvieron del conjunto intensivo y la otra mitad del conjunto extensivo. El orden de bloqueo se
equilibró entre los participantes, de modo que ocho participantes llevaron a cabo el Bloque 1 al Bloque 8 y
los otros siete Participantes del Bloque 8 al Bloque 1. Los participantes no recibieron información sobre el
rango de numerosidades que se presentarían ni comentarios sobre su desempeño.

Resultados

Los datos para los ensayos en los que la respuesta de un participante fue de tres desviaciones estándar
por encima de la respuesta media global se excluyeron del análisis (1,5% de los datos). Además, como
los análisis preliminares mostraron que las estimaciones medias y sus desviaciones estándar no se
distribuyeron normalmente, se realizaron los siguientes análisis sobre su transformación logarítmica.
Modelos lineales mixtos (LMM)1 con numerosidad como un efecto fijo y sujetos como un efecto aleatorio
se llevaron a cabo primero para determinar si los patrones de rendimiento de los participantes obedecían
la ley de Weber (es decir, CV constantes). Los resultados mostraron que el logaritmo de las estimaciones
medias aumentó con la magnitud objetivo, F (15, 224) = 40.17, p <.001, al igual que el logaritmo de la
desviación estándar, F (15, 224) = 12.26, p < .001. Los coeficientes de variación se calcularon luego (CV
= desviación estándar / media) y se analizaron utilizando un LMM con los mismos efectos fijos y aleatorios
que antes.
Los resultados mostraron que los CV eran constantes a través del tamaño objetivo (es decir, la firma de la
ley de Weber), ya que no variaban significativamente con el tamaño numérico, p> 0,9.
Además, como la tarea de percepción de la numerosidad presenta similitudes con los experimentos de
percepción psicofísica, se esperaba que las estimaciones formen una función de poder de la numerosidad.
Si la función de respuesta en realidad tiene forma de poder (w = k / n), entonces la función de registro
(respuesta) debe ser una función lineal del registro (numerosidad) (log w = nlog / + k). Los resultados
mostraron que este análisis de regresión logarítmico se ajustaba muy bien a los datos (R2 = .99, p <.001).
Además, el exponente de la función de potencia era menor que 1 (b = .84), lo que indica que las respuestas
no eran lineales, sino que tenían forma de función de potencia.
1 El modelo lineal mixto se utilizó porque: (a) es una extensión del modelo lineal general pero no requiere que las
observaciones sean independientes con varianza constante; (b) presenta la ventaja de permitir la especificación de
efectos aleatorios (sujetos, en nuestros experimentos) y fijos (numerosidad, en nuestros experimentos) y por lo tanto
evita el promediado en todas las dimensiones.

Figura 3. ER media para cada magnitud objetivo de las tareas de percepción, producción y reproducción de numerosidad.

Finalmente, para ver si las respuestas de los participantes eran precisas, subestimadas o sobreestimadas,
se realizaron pruebas t con un valor de prueba de cero en la tasa de error (ER), que se definió de la
siguiente manera: ER = (respuesta del participante - magnitud objetivo) / magnitud objetivo). En
consecuencia, una ER de cero indica una estimación precisa, una ER negativa refleja la subestimación de
las magnitudes y una sobreestimación positiva de ER de las magnitudes. Como una prueba t de muestras
pareadas preliminares, mostró que la ER era equivalente en los conjuntos Extensivo (M =- .38 ± .15) e
Intensivo (M =-.37 ± .15), p> .3, datos de los dos conjuntos fueron fusionados. La ER media (para todo el
conjunto de numerosidades) fue -.38, que fue significativamente diferente de cero, t (15) = - 29.30, p <.001.
Como se muestra en la Figura 3, el error de subestimación se observó para cada magnitud objetivo (todos
los ps <.001) y aumentó al aumentar la magnitud del objetivo, F (15, 210) = 14.21, p <.001.
Además, una prueba t análoga de ER para ensayos de práctica mostró que los participantes
sistemáticamente subestimaron el primer ítem (Krueger, 1982), t (14) = - 4.19, p = .001 (M = - .40 +.37).

Discusión

En conjunto, estos primeros resultados replicaron patrones de desempeño previamente encontrados en


estudios sobre estimación numérica: (1) tanto los promedios como las desviaciones estándar de los juicios
numéricos aumentaron con las magnitudes objetivo y en proporción directa. Esto dio como resultado
coeficientes de variación constantes a través del tamaño objetivo (Castronovo & Seron, 2007; Cordes et
al., 2001; Whalen et al., 1999) e indicó que el principio de variabilidad escalar explicaba nuestros datos;
(2) las respuestas de los participantes variaron como una función de poder del estímulo de entrada (Indow
y Ida, 1977; Krueger, 1972, 1982, 1984, 1989); (3) los participantes subestimaron las magnitudes en una
tarea de estimación numérica que implica la percepción de una numerosidad y un mapeo numérico no
simbólico a simbólico (por ejemplo, Izard y Dehaene, 2008); y (4) el error de subestimación aumentó con
el aumento de las magnitudes objetivo y ocurrió tan pronto como los participantes hicieron su primer juicio
numérico (Krueger, 1982).
Para examinar si el proceso de mapeo opuesto (es decir, de una entrada simbólica a una salida no
simbólica) llevaría a los mismos participantes a sobreestimar las mismas magnitudes objetivo, según lo
predicho por la hipótesis de mapeo bidireccional, un segundo experimento se llevó a cabo. Este segundo
experimento fue una tarea de producción que requería que los participantes produjeran un patrón de
puntos correspondiente a la magnitud de un número arábigo objetivo.

Experimento 2: Producción de Numerosidad

Método

Estímulo y procedimiento 9
En la tarea de producción de numerosidad, el rango numérico (es decir, 21, 24, 27, 30, 33, 36, 39, 42, 49,
56, 63, 70, 77, 84, 91, 98) y materiales (es decir, Extensivo y Patrones intensivos de puntos) utilizados
fueron los mismos que en la tarea de percepción de numerosidad del Experimento 1.
Cada prueba comenzó con la presentación de una cruz de fijación (1,000 ms), luego, el número arábigo
objetivo apareció en la pantalla por una duración de 1,000 ms. Después, se presentó el signo '' = '' (500
ms), seguido de un único punto, que indicaba a los participantes que tenían que iniciar la producción de
los puntos girando el potenciómetro (a la derecha para aumentar el número de puntos que aparecían). en
la pantalla, y hacia la izquierda para disminuir el número de puntos). El recuadro de respuesta permitió a
los participantes producir todas las numerosidades que iban de 1 a 254. Sin embargo, se alentó a los
participantes a detener la producción de los puntos tan pronto como creían haber alcanzado la
numerosidad objetivo. Los participantes también fueron alentados a usar el menor número posible de
movimientos de ida y vuelta para llegar a su respuesta final. La mitad del patrón de puntos producidos por
los participantes se inició desde el conjunto Extensivo y la otra mitad desde el conjunto Intensivo para
controlar las variables perceptivas. Para evitar el uso de una estrategia de recuento abierta o encubierta,
los puntos aparecieron rápidamente en la pantalla (creación de un punto cada 1.4? De rotación angular) y
los participantes recibieron instrucciones explícitas de no contar el número de puntos que produjeron.
También se les pidió que realizaran la tarea lo más rápido posible y tuvieron que informar su finalización
al presionar un botón de respuesta en el cuadro de respuesta.
La presentación y el número de ensayos de práctica y experimentales fue idéntico al del Experimento 1.
Además, no se proporcionó información sobre la numerosidad ni la retroalimentación sobre el rendimiento.

Resultados

Los datos para los ensayos en los que la respuesta de un participante fue de tres desviaciones estándar
por encima de la respuesta media global se excluyeron del análisis (1,3% de los datos). Además, como
los análisis preliminares demostraron que las estimaciones medias y sus desviaciones estándar no se
distribuyeron normalmente, se realizaron los siguientes análisis sobre su transformación logarítmica.
Como anteriormente, LMM (con numerosidad como efecto fijo y sujetos como un efecto aleatorio) se usó
para ver si los patrones de rendimiento de los participantes obedecían la ley de Weber. Los resultados
mostraron que el logaritmo de la respuesta media aumentó con la magnitud objetivo, F (15, 224) = 56.96,
p <.001, al igual que el logaritmo de la desviación estándar, F (15, 224) = 39.37, p < .001. Además, estas
dos medidas parecían aumentar en proporción directa, como constante
Se encontraron CV a través del tamaño objetivo (es decir, la firma de la ley de Weber, p> .2). En
experimentos de producción psicofísicos, la forma de la función de respuesta generalmente tiene forma de
poder. Un análisis de regresión mostró que esta propiedad se extendió a los datos actuales: la función
logaritmo (respuesta) era en realidad una función lineal del logaritmo (numerosidad) (R2 = .99, p <.001) y
el exponente (b = 1.08) indicado que cuanto mayor sea el tamaño del objetivo, mayor será la respuesta.
Luego, para ver si las respuestas de los participantes eran precisas, sobreestimadas o subestimadas, se
realizaron pruebas t con un valor de prueba de cero en la sala de emergencias. Al igual que en la tarea de
percepción, los datos de los conjuntos de estímulos Extensivo e Intensivo se combinaron ya que ER
pareció ser equivalente en estos dos conjuntos (M = .52 ± .35 en el conjunto Extensivo; M = .55 ± .45 en
el conjunto Intensivo, p> .6). La ER media para todo el conjunto de numerosidades fue .52, que fue
significativamente diferente de cero, t (15) = 26.61, p <.001. Como se muestra en la Figura 3, el error de
sobreestimación de los participantes se encontró para cada número objetivo (todos los ps <.001) y aumentó
con una magnitud creciente, F (15, 210) = 2.21, p <.01. Además, un análisis adicional de prueba t mostró
para los ensayos de práctica que el error de sobreestimación ocurrió tan pronto como los participantes
hicieron su primer juicio numérico (M = .38 ± .50, t (14) = 2.99, p = .01).
10
Discusión

La mayoría de los resultados del Experimento 1 se replicaron en este Experimento de producción. En


primer lugar, tanto las medias como las desviaciones estándar de las estimaciones numéricas aumentaron
con la magnitud del objetivo y en proporción directa, de modo que el principio de variabilidad escalar
representó los patrones de rendimiento de los participantes. En segundo lugar, las respuestas de los
participantes fueron en forma de poder. En tercer lugar, el error de estimación aumentó con el aumento de
la magnitud del objetivo.
La única diferencia encontrada entre los Experimentos 1 y 2 fue que las respuestas de los participantes
fueron sobrestimadas en lugar de ser subestimadas como en la tarea de percepción. Este último hallazgo
refuerza el postulado de la hipótesis de mapeo bidireccional según el cual la subestimación y la
sobreestimación dependen de la dirección del proceso de mapeo que tiene lugar entre dos
representaciones numéricas a escala diferente. Para investigar más a fondo este postulado, se realizó un
tercer experimento que involucraba la activación de la representación numérica no simbólica en la entrada
como en la salida. En esta tercera tarea, los participantes tuvieron que producir un patrón de puntos que
tuviera la misma magnitud que un patrón de puntos objetivo.

Experimento 3: Reproducción de Numerosidad

Método

Estímulo y procedimiento

En la presente tarea de reproducción de numerosidad, el rango numérico y los materiales utilizados fueron
los mismos que en los dos experimentos previos. Cada prueba comenzó con la presentación de una cruz
de fijación (500 ms). Luego, un patrón de puntos brilló en la pantalla por una duración de 250 ms. Después
de la presentación del objetivo, se presentó el signo '' = '' (500 ms). Luego apareció un único punto en la
pantalla, que indicaba a los participantes que tenían que comenzar su producción de respuesta, utilizando
el mismo procedimiento que en el Experimento 2, excepto por lo siguiente: en la mitad de los ensayos, los
estímulos de entrada provenían del conjunto Extensivo y inducido la producción de un Intensivo
salida. Para la otra mitad de los ensayos, los estímulos de entrada provenían del conjunto intensivo e
indujeron la producción de un resultado extensivo. Para reproducir aproximadamente, '' por tacto '', nuevos
patrones de puntos que tienen la misma magnitud que el patrón de puntos objetivo, el potenciómetro tuvo
que usarse como en el Experimento 2.
La presentación y el número de ensayos de práctica y experimentales fueron idénticos a los de los
Experimentos 1 y 2. Además, no se proporcionó información sobre la numerosidad ni comentarios sobre
el rendimiento.
Resultados

Los datos para los ensayos en los que la respuesta de un participante fue tres desviaciones estándar
mayores que la respuesta media general se excluyeron del análisis (1% de los datos). De nuevo, los
análisis preliminares mostraron que las estimaciones medias y sus desviaciones estándar no se
distribuyeron normalmente, por lo tanto, LMM (con numerosidad como un efecto fijo y sujetos como un
efecto aleatorio) se realizaron sobre la transformación logarítmica de estas medidas con el fin de buscar
lal firma de la ley de Weber en los patrones de desempeño de los participantes. En esta tarea, el logaritmo
de las estimaciones medias aumentó con la magnitud objetivo, F (15, 224) = 79.26, p <.001, como lo hizo
el logaritmo de la desviación estándar, F (15, 224) = 31.46, p < .001. Además, el número promedio de
puntos producidos y su desviación estándar aumentaron en proporción directa, dados los CV constantes 11
a través de la numerosidad objetivo, p> .5 (es decir, la firma de la ley de Weber). Luego, para ver si la
función de respuesta de la tarea era una función de potencia, se ejecutó un análisis de regresión en el
registro (numerosidad) y registro (respuesta). Como en los experimentos previos, esta regresión log-log
encajó perfectamente los datos (R2 = .99, p <.001). Además, el exponente de esta regresión fue menor
que 1 (b = .76), lo que indica que las respuestas se formaron como una función de potencia y no fueron
lineales.
Finalmente, para ver si las respuestas de los participantes eran precisas, subestimadas o sobreestimadas,
se llevaron a cabo pruebas t con un valor de prueba de cero en la ER. Como el ER fue equivalente en los
conjuntos Extensivo (M = .12 ± .22) e Intensivo (M = .04 ± .31), p> .4, se fusionaron los datos de los dos
conjuntos de estímulos. La ER media (para todo el conjunto de numerosidades) fue .08, que fue
significativamente diferente de cero (t (15) = 2.30, p <.05). Sin embargo, como se muestra en la Figura 3,
las respuestas de los participantes solo se sobreestimaron para las numerosidades más pequeñas de 21
a 36, (ps < .01), pero precisas para todas las otras numerosidades de 39 a 98 (ps > .05). Un ANOVA de
medidas repetidas con numerosidad como factor con sujeto mostró que el ER disminuyó con una magnitud
creciente, F (15, 210) = 37.73, p <.001, y una prueba t de muestra independiente con un valor de prueba
de cero realizado en la primera práctica El ensayo demostró que no se produce un error sistemático de
subestimación o sobreestimación en las primeras estimaciones de los participantes (M =- .18 ± .45, p> .1).

Discusión

El experimento 3 refleja perfectamente el acceso a la representación numérica semántica no simbólica


para realizar la tarea. En primer lugar, el principio de variabilidad escalar explica el patrón de rendimiento
de los participantes. En segundo lugar, la distribución de respuesta de la tarea era una función de potencia
de los estímulos de entrada.
Además, aunque la ER media para todo el conjunto de numerosidades fue significativamente mayor que
0 (M = .08), las respuestas fueron más precisas en la tarea de reproducción que en los dos experimentos
previos (M =-.38 en la tarea de percepción; M = .52 en la tarea de producción), ambos ps <.001. Este
hallazgo original dio más apoyo a la hipótesis de mapeo bidireccional y, por lo tanto, se analiza con más
detalle en la siguiente sección de este documento.
Comparación entre las tareas

Como el mismo grupo de participantes participó en las tres tareas de estimación de numerosidad, se
realizaron varios análisis para comparar directamente las tareas entre ellos. En primer lugar, llevamos a
cabo en el ER un ANOVA de medidas repetidas con la tarea (Percepción vs. Producción vs. Reproducción)
como un factor dentro de la materia. Este análisis confirmó que los participantes mostraron diferentes
patrones de rendimiento de acuerdo con la tarea, F (2, 28) = 45.57, p <.001: subestimaron las
numerosidades objetivo en la tarea de percepción, las sobreestimaron en la tarea de producción, y tuvieron
mejores estimaciones en la tarea de reproducción (ver Figura 3). En segundo lugar, se realizó un análisis
de correlación paramétrica de Pearson para investigar si las ER de los participantes estaban
correlacionadas, especialmente en las tareas de percepción y producción. Los resultados mostraron que
cuanto más subestimaba un participante las magnitudes objetivo en la tarea de percepción, más
sobreestimaba magnitudes objetivo similares en la tarea de producción, r (15) =- .53, p = .02 (una cola )
(ver Figura 4a).
En tercer lugar, para cada participante, los medios de percepción y respuesta de producción se sometieron
a regresiones lineales separadas con numerosidad. Cada una de las 30 ecuaciones calculadas representa
la mejor descripción para un participante particular de la relación entre la respuesta media y la numerosidad
variable. Luego se realizó un análisis de correlación paramétrica de Pearson para examinar si los
coeficientes de regresión (las pendientes de los análisis de regresión) de las tareas de percepción y
producción estaban correlacionados. De nuevo, este análisis sugirió que cuanto más subestimaba un 12
participante las magnitudes objetivo en la tarea de percepción (cuanto más baja era la pendiente del
análisis de regresión menor que 1), mayor era la magnitud objetivo sobreestimada en la tarea de
producción (cuanto más la pendiente del análisis de regresión fue mayor que 1), r (15) =- .57, p = .01 (una
cola) (ver Figura 4b).

Figura 4. (a) Correlación entre las tasas de error de cada participante en la percepción de numerosidad y tareas de producción. (b)
Correlación entre las pendientes de regresión de cada participante en la percepción de numerosidad y tareas de producción.

Discusión General

La estimación numérica constituye uno de los tres principales procesos de cuantificación numérica con
subitización y conteo. Sin embargo, existe una brecha en la literatura con respecto al estudio de ese
proceso particular, ya que la mayoría de las veces se ha investigado en una sola dirección con tareas de
percepción que implican un proceso de mapeo desde una colección no simbólica a una etiqueta numérica
simbólica (por ej, Izard y Dehaene, 2008). Por lo tanto, el objetivo de nuestro estudio fue examinar si la
dirección del proceso de mapeo podría tener un efecto en los rendimientos de la estimación de la
numerosidad de los adultos, según lo predicho por la hipótesis del mapeo bidireccional (Castronovo &
Seron, 2007). Para ello, 15 participantes se sometieron a tres experimentos de estimación de numerosidad,
cada uno de ellos con un mapeo diferente: (1) una tarea de percepción de numerosidad que requería que
los participantes estimaran el número de puntos presentados en una pantalla (es decir, no simbólicos para
mapeo simbólico); (2) una tarea de producción numerosa que requiere que los participantes produzcan el
número de puntos correspondientes a un número arábigo objetivo (es decir, mapeo simbólico a no
simbólico); y (3) una tarea de reproducción de numerosidad que implica la reproducción no simbólica de
un patrón de puntos de entrada (es decir, sin mapeo o mapeo bidireccional).
Como se esperaba, se encontraron diferentes patrones de desempeño según la tarea utilizada:
subestimación en la tarea de percepción; sobreestimación en la tarea de producción; y estimaciones más
precisas en la tarea de reproducción. Hasta donde sabemos, esta última tarea nunca ha sido reportada en
la literatura, pero tiene la peculiaridad de permitir un refuerzo adicional de la idea de que es el proceso de 13
mapeo y su dirección lo que explica los patrones de error encontrados en las tareas de percepción y
producción. De la misma manera, la alta correlación observada entre el grado de subestimación de los
participantes y su sobreestimación es también un argumento fuerte y original a favor de la hipótesis del
mapeo bidireccional. Como generalmente se supone que la precisión de la línea de números mentales no
es la misma en todos los sujetos (ver Halberda et al., 2008) y, en el marco de la hipótesis de mapeo
bidireccional, se esperaba que un participante con un '' la línea de números mentales "imprecisos"
subestima y sobreestima números en la misma proporción en una tarea de percepción y producción, y en
mayor medida que un participante con una línea numérica más precisa. Esta observación de que los
mayores "subestimadores" en la tarea de percepción también fueron los "sobreestimadores" más grandes
en la tarea de producción puede reflejar el hecho de que la experiencia que los individuos tienen con la
información numérica tiene un impacto en su estimación numérica habilidades: cuanto mayor sea su
experiencia, mejor será su desempeño (Castronovo y Seron, 2007; Lipton y Spelke, 2005; Siegler y Opfer,
2003; Verguts, Fias, y Stevens, 2005).
Vale la pena señalar que la ocurrencia sistemática de la subestimación en la tarea de percepción de
numerosidad también ha sido explicada por un modelo reciente propuesto por Izard y Dehaene (2008).
Este modelo se basa en tres postulados clásicos: (1) las numerosidades están codificadas en una recta
numérica mental; (2) la escala de esta línea numérica interna es logarítmica; y (3) las numerosidades se
representan en la recta numérica mental mediante distribuciones iguales de activación. Luego, para
explicar la capacidad de los participantes para dar respuestas simbólicas en las tareas de percepción de
numerosidad, Izard y Dehaene (2008) agregaron tres suposiciones: (1) los números arábigos o las
palabras con números se asocian a segmentos específicos de la recta numérica mental; definiendo así
una cuadrícula de respuesta; (2) la cuadrícula de respuesta es una versión transformada afín idiosincrásica
de la línea numérica mental y, por lo tanto, determina de manera imprecisa la cantidad de activación
correspondiente al nivel cero y el valor de una unidad en la recta numérica; y (3) cuando a los participantes
se les presenta un ensayo de referencia y necesitan recalibrar sus respuestas, la sensibilidad de la línea
de números mentales permanece constante mientras los participantes modifican el mapeo de estímulo-
respuesta para ajustar sus nuevas respuestas al valor de referencia. Los paralelos entre este modelo y la
hipótesis del mapeo bidireccional son obvios; uno puede suponer fácilmente que la cuadrícula de respuesta
corresponde a lo que la hipótesis de mapeo bidireccional denomina la representación simbólica de los
números: ambos implican la representación de números arábigos o palabras numéricas, y ambos
presentan una escala diferente a la de la recta numérica mental. Además, como el proceso de calibración
no modifica la precisión de la recta numérica mental, sino que ocurre en la etapa de selección de respuesta
(Izard y Dehaene, 2008), podría ser que la inducción de una prueba de referencia realmente ajuste el
sesgo de respuesta inducido por un mapeo numérico no simbólico a simbólico. Por lo tanto, la hipótesis
del mapeo bidireccional no es incompatible con la idea de que las estimaciones de numerosidad puedan
calibrarse mediante la presentación de un ensayo de referencia. En línea con la hipótesis del mapeo
bidireccional y para extender las observaciones de Izard y Dehaene (2008), los estudios futuros deberían
examinar si la calibración también ocurre en una tarea de producción de numerosidad.
Además, los resultados de nuestros tres experimentos también confirmaron que el comportamiento de los
participantes siguió dos leyes psicofísicas principales y bien establecidas: (1) los patrones de rendimiento
de los participantes fueron bien explicados por el principio de variabilidad escalar (es decir, firma de la ley
de Weber) ( p. ej., Castronovo & Seron, 2007; Cordes et al., 2001, Whalen et al., 1999); (2) la distribución
de respuesta en las tres tareas correspondía a una función de potencia de la magnitud de entrada (Indow
y Ida, 1977; Krueger, 1972, 1982, 1984, 1989).
Por lo tanto, en un intento de integrar todas nuestras observaciones en un contexto psicofísico más general
basado en la forma más simple de la función de potencia w = k / n (Stevens, 1957), postulamos que el
valor del exponente n podría verse afectado, en tareas de estimación de numerosidad, por: (1) las
diferencias de mapeo numérico entre tareas (es decir, exponente inferior a 1 en tareas que implican un
mapeo no simbólico a simbólico y exponente mayor que 1 en tareas que implican un mapeo simbólico a 14
no simbólico) ; (2) diferencias individuales en la precisión de la recta numérica mental (es decir, exponente
de menor potencia para participantes con representación numérica imprecisa). En otras palabras, la
función psicofísica de la estimación de la numerosidad podría resultar de la integración de varios tipos de
factores ponderados de forma diferente. Ese modelo sigue siendo, por supuesto, especulativo y debe
investigarse más en futuras investigaciones.
Para concluir, a nuestro entender, el presente estudio es el primero en investigar directamente en adultos
diferentes tipos de tareas de estimación numérica, que implican diferentes rutas de mapeo y su impacto
en los patrones de rendimiento encontrados. Nuestros resultados proporcionan evidencia adicional de que
las tareas de estimación numérica presentan datos de comportamiento regulares y predecibles: la firma
de la ley de Weber, la distribución en forma de poder de la función media de respuesta y, más importante
aún, diferentes patrones de rendimiento según el tipo de estimación numérica utilizada y la dirección del
mapeo implica: subestimación en tareas de percepción (no simbólico a mapeo numérico simbólico),
sobreestimación en tareas de producción (mapeo numérico simbólico a no simbólico), y estimaciones más
precisas en tareas de reproducción (sin mapeo o un proceso de mapeo bidireccional). Nuestro estudio
también mostró que la reciente hipótesis de mapeo bidireccional da buena cuenta de estos resultados. Los
estudios futuros deberían investigar más a fondo este modelo mediante la exploración de otras
dimensiones psicofísicas como el tiempo, el espacio, el peso y el brillo. Ya sabemos que la ley de Weber
se aplica a la discriminación de estas dimensiones, como lo hace a la discriminación de numerosidades.
Por lo tanto, es probable que ocurra el mismo fenómeno de subestimación y sobreestimación cada vez
que necesitemos asignar cantidades continuas y medidas discretas.