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FIGURA VIII-16 Cortes que ilustran una hipótesis sobre el desarrollo progresivo de!

modelo fosa-falla sobre núcleos de sal ubicados profundamente. En cada una de


las figuras las escalas verticales y horizontales son las mismas. A, muestra el
primer esbozo de domo de los sedimentos superiores a medida que el núcleo
salino comienza a elevarse. En la trampa formada comienza a acumularse
petróleo y gas (negro). La falla normal F[ comienza a formarse en B a medida que
el núcleo salino continúa su intrusión en los sedimentos sobreyacentes. Más tarde,
en C, se forma la falla normal F2 y continúa levantándose la masa de saL Aun más
tarde, se forma la falla normal F3, formando un simple pero típico graben sobre el
núcelo salino. Las figuras VIII-17 y VI1I-18 representan dos de los más complejos
sistemas de grábenos o fosas tectónicas que se desarrollan sobre núcleos salinos
ubicados en profundidad. (Extraído de Wallace, BulL Amer. Assoc. Petrol. Geol.,
vol. 28, 1944, pág. 1.306, fig. 37.)
P Trampas asociadas con domos de sal
P En los casos en que los núcleos salinos se elevaron a través de lutitas y arenas
incompetentes y blandas del t Terciario, como sucedió en la Costa del Golfo,
afectaron la estratigrafía y la estructura de los sedimentos adyacen- f tes de diversos
modos y permitieron que éstos atrapasen al petróleo en yacimientos. Un núcleo salino
en ascenso p pincha una formación reservorio como un estilete atravesaría un
montón de diarios; y los bordes rotos de los estratos, vueltos hacia arriba presionados
con fuerza contra la sal, forman numerosas trampas a su lado. Se da una abundante
fracturación, junto con el fallamiento radial y marginal, en el curso del movimiento de
ascenso del núcleo salino y se producen cortes en las rocas reservónos de los
flancos, que son principalmente arenas, de modo que se forman bloques triangulares,
algunos de los cuales constituyen trampas que contienen petróleo. En algunos
FIGURA VIII-17 Estructura de la arena productiva Frió (Oligoceno) del campo
Mastines, sur de Houston, Texas El intricado sistema de fallas normales y graben
sugiere la existencia de un núcleo salino profundo corno la causa de la
deformación. Equidistancia de las curvas estructurales 100 pies. Se estima, de
esto yacimiento, una producción final de 80.10 6 m3 de petróleo. Véase figura
XII-24 para c! corte AA\ |Kxtraído de Halbouty,Houston CeoL Soc., Guidebook,
1953.]
domos la elevación del núcleo salino fue intermitente, y la superficie superior del
núcleo estuvo en la superficie o cerca de la superficie en varios momentos del Ter-
ciario. En estos casos, el abovedamiento de las formaciones poco profundas, seguido
de la erosión y truncamiento y luego del traslapamiento de las formaciones siguientes
antes del nuevo movimiento de ascenso de la sal, dejó muchos acuitamientos
truncados de arena, muchos de los cuales son trampas en potencia a cierta distancia
del núcleo salino. La figura VIII-26, en la que puede verse un corte imaginario e ideal a
través de un núcleo de sal, ilustra los tipos más comunes de trampas asociadas con
núcleos de sal. Pueden darse yacimientos en una o más
de estas posiciones -incluso en todas- alrededor de un único núcleo salino; en
realidad son más comunes los campos petrolíferos de domos de sal con muchos ya-
cimientos que los domos de sal asociados a un único yacimiento.
La combinación de fallamiento, eyección de las arenas por la sal y truncamiento de
las arenas hace que la zona de los alrededores de los flancos de la mayor parte de los
domos de sal de la Costa del Golfo presente una gran complejidad estructural. Un
campo de domo de sal puede contener cinco, diez o más yacimientos distintos.
Nuestros conocimientos actuales sobre la complejidad de la geología de los
alrededores de los domos de sal —que contrasta
FIGURA VIII-18 Estructura de la arena productiva Cockíield (Eoceno) en el campo
Eola, Departamento Avoyelles, Luisiana. La producción principal proviene de la
formación Wilcox del Eoceno inferior, de una profundidad de alrededor de 600
metros. El complejo sistema de fallas y grábenes que coinciden con el pliegue casi
circular es común de los domos que sobreyacen a núcleos salinos profundamente
enterrados. ¡Extraído de Bales, Bull. Amer. Assoc. Petrol Geol., vol. 25, 1941, pág.
1.385, fig. 10.)
FIGURA VIII-19 Corte transversal del domo salino y campo petrolífero Rcitbrook,
Alemania, mostrando las fallas características que frecuentemente acompañan las
intrusiones de sal. El principal reservorio de petróleo está en fracturas y fisuras de
calizas del Cretácico Superior. Los reservorios principales de gas están en arenas
del Eoceno inferior y Oligoceno. [Extraído de Behrmann, en British Intelligence
Objectives Subcom- mittee, OH Fields Investigation, Parte III, fig. 95.]
FIGURA VIII-20 Corte transversal estructural de) domo salino Port Neches, Distrito
Orangfii Texas, mostrando el adelgazamiento y acuñeamiento de los sedimentos
del Oligoceno cerca del domo, un razgo común a muchos domos. Véase también
figura VIII-21. ¡Ex- traído de Reedy, BulL Amer. Assoc. Petrol. Geol., vol. 33, 1949,
pág. 1.851, lig. 1 !•)
FIGURA VIII-21 Mapa que muestra el espesor de la formación Frío superior e inferior
(Oligoceno) en un área de Texas suroriental en la cual se presentan muchos
domos salinos productivos (sombreado). Tal mapa se lo denomina isopáquico
(véase cap. XIII)' El adelgazamiento de las arenas al acercarse a los domos
salinos es notable, y sugiere su crecimiento durante o inmediatamente después
del período Frió, y posterior truncación de la formación Frió ubicada sobre los
núcleos salinos ascendentes. ¡Extraído de Reedyi BulL Amer. Assoc. Petrol Geol.,
vol. 33, 1940, pág. 1.846, fig. 8.]
FIGURA VIII-22 Mapa de formaciones sobreyacentes a la masa de sal de lskine en la
región de) domo salino F.mba de URSS, al norte del mar Caspio. El campo
petrolífero de lskine se presenta en arenas del Jurásico, en el flanco suroccidental
de una masa de sal. El corte AA’, a través de este flanco, muestra que la
producción se halla en arenas del Jurásico fuertemente inclinadas y truncadas
recubiertas discordantemente por capas del Cretácico Inferior. Ter. Terciario; Cr3,
Cretácico Superior; Cr2, Cretácico Medio; Crj, Cretácico Inferior; J2-J3, Jurásico
Superior y Medio; Jj, Jurásico Inferior: P-T, Permotriá- sico. (Extraído de Sanders,
BuIL Amer. Assoc. PetroL Geol., vol. 23, 1939, pág. 504, fig. 4.|
FIGURA VIII-23 Corte transversal del núcleo salino Wienhausen-Eicklingen, 12
kilómetros al sureste de Celle, Alemania septentrional. Nótese los sobresalientes
horizontales en ambos lados, el envainado, las fallas y la eyección de las
formaciones. [Extraído de A. Bentz, 1949.]
FIGURA VIII-24 Cortes transversales de domos salinos que muestran la naturaleza
de algunas de las sobresalientes horizontales y complejas condiciones que
frecuentemente caracterizan los bordes de los núcleos salinos intrusivos; A,
Wienhausen-Eicklingcn núcleo salino, Alemania; B, Barbers Hill. Texas (AAPG 16:
476); . C, High Island, Luisiana (GC, AAPG, pág. 933); D, Jennings, Luisiana (GC,
AAPG, pág. 973); E, Gretham-Hademstorf, Alemania (BIOS, 1014, figura 49); F,
Hanigsen, Alemania, BIOS, 1024, fig, 54.)
sorprendentemente con la geología simple de la suave llanura de la Costa del Golfo-
son en gran medida el resultado de los datos detallados provistos por los perfiles
eléctricos, junto con un cuidadoso muestreo, análisis paleontológicos y minerales
detallados, y ejemplos de labores geofísicas sumamente precisas y avanzadas, que
incluyen interpretaciones sísmicas, de densidad y magnéticas, tal vez de las más
exactas que se hayan realizado en el mundo. En la figura VIII-27 puede verse un corte
periférico que muestra el complejo fallamiento alrededor del flanco sur del domo de
sal Jennings de Luisina, típico además de muchos otros domos.
Un problema difícil que se presenta al explorar las trampas alrededor de muchos
domos de sal de la Costa del Golfo es e! de las lutitas desmoronables 28 -lutitas que
están bajo tal presión que se incrustan en las paredes del pozo o caen al mismo hasta
perderlo-. Se ha eliminado en parte el problema utilizando barros o inyecciones
modernas y perforando bajo presiones muy altas. Se considera que esto se debe en
parte a las características primarias de las formaciones perforadas, adsorción de
agua y fenómenos de intercambio de base en los minerales de arcilla, ya que
el problema se confina a cinco zonas estratigráiieas separadas que se extienden
paralelas a la línea de costa y a lo largo de los antiguos límites de playa. 29 Se debe
parcialmente a las presiones excesivamente altas que se desarrollan allí donde los
bloques de falla que contienen a estas formaciones están comprimidos y encerrados
alrededor de la masa salina intruyente. La menor presión que hay dentro del pozo de
perforación permite, que la lutita de los alrededores, con su contenido de gas de alta
presión, se inyecte en el agujero. (Véanse también págs. 250-252.)
Origen
Se han formulado una serie de explicaciones para dar cuenta del origen de los
domos de sal de la Costa del Golfo,30 y probablemente de la mayor parte de los
demás domos; algunas están ya desvirtuadas. Tal vez debido a que las formaciones
rocosas que rodean a los domos de sal están vueltas hacia aniba, una de las primeras
teorías, la “teoría volcánica”, postulaba una intrusión ígnea desde abajo. El cuerpo
intrusivo de emplazamiento profundo habría emitido gases volcánicos, que
FIGURA VIII-25 Corte transversal de) domo salino Hoskins Mound, Distrito Brazoria,
Texas, mostrando las calizas azufríferas (negro) en la cap-rock del domo.
¡Extraído de Marx, en Gulf Coast OH Fields, pág, 840, fig. 3,]
a su vez habrían hecho que la sal se precipitara de las ioluciones; esta sal habría
luego empujado hacia arriba os estratos superiores y formado el domo. Como no hay
¡videncia de actividad volcánica a lo largo de la Costa del jolfo, esta teoría ha quedado
abandonada.
Luego, varios investigadores pensaron que la intrusión le la sal era el resultado de
la precipitación de la sal disuelta en las aguas circulantes.Se suponía que las aguas
habían entrado a lo largo de los afloramientos más y que al filtrarse, siguiendo la
inclinación, se calentaron por un aumento de la temperatura que corresponde al
aumento en la profundidad , y recogieron grandes cantidades de sal en solución.
Siempre que esas soluciones saturadas de sal cruzaban por líneas de debilidad,
como fallas que se intersectaban, habrían tendido a elevarse. Al elevarse, se habrían
enfriado a un ritmo promedio de aproximadamente 1°C por cada 30 metros de
elevación, y por lo tanto habrían precipitado parte de la sal disuelta. La sal se habría
cristalizado al precipitarse y los cristales habrían seguido creciendo. Se supone que la
fuerza ejercida por los cristales en crecimiento fue la que elevó el domo, y se calculó
que esa fuerza era capaz además de levantar un sobrepeso de más de 900 metros.
Pero esta teoría quedó refutada por la abundante evidencia de la estructura de flujo
dentro de los núcleos salinos.
Actualmente se cree que el crecimiento de los núcleos salinos a lo largo de la
Costa del Golfo, y probablemente también en otros lugares, se explica mejor por la
teoría del flujo plástico. Los experimentos clásicos de Nettleton 32 hicieron mucho por
que esta teoría ganase adherentes entre los geólogos ya que provocó intrusiones
comparables en el laboratorio.* La teoría del flujo plástico se basa sobre la idea de
que tanto los sedimentos como la sal se comportan como líquidos muy viscosos o
como sustancias plásticas capaces de fluir. La sal, bajo condiciones estándar, tiene
una densidad de 2,2, que no aumenta materialmente cuando aumentan las presiones
por sobrepeso en enterramientos profundos. I.os sedimentos de la
* Los experimentos de Nettleton consistían en colocar una capa de petróleo
asfáltico pesado, con una densidad de alrededor de 1,0 sobre una capa de jarabe
espeso, con una densidad de alrededor de 1,4, dentro de una jarra de vidrio, y cubrirla
con una hoja de goma. Para simular la sal, se da vuelta la jarra y se la coloca sobre
una superficie que tiene proyecciones irregulares que distorsionan la goma y empuja
el movimiento ascendente del petróleo más liviano a través del jarabe. Por medio de
fotografías tomadas a intervalos regulares puede verse el movimiento del petróleo a
través del jarabe y las formas resultantes se parecen mucho a los núcleos salinos.
Costa del Golfo, por otra parte, normales, poco profundos, son más livianos que la sal
en presiones de superficie, pero su densidad global aumenta a medida que aumenta
la presión del sobrepeso, debido a la reducción del volumen poral; su densidad global
es equivalente a la de la sal en profundidades de 600 metros y equivale a 2,4 o más
en profundidades de alrededor de 3.000 metros o aun más.
En la figura V1II-28 puede observarse la diferencia en
densidad especifica de la sal y los sedimentos a medida que aumenta la altura; esta
diferencia es también la base para hacer prospecciones de núcleos salinos mediante
el uso de relevamientos de densidad. Algunas combinaciones de condiciones criticas,
que afectasen a la sal durante largo tiempo, tenderían a hacerla más plástica y
eventualmente harian que superase su estadio crítico y fluyese hacia zonas de
presión menor. Dependen de una serie compleja de factores sumamente variables: 1)
la com-
FIGURA VII1-27 Corte periférico alrededor del flanco meridional del domo de sal
Jcnnings, Luisiana. Muestra el complejo sistema de fallas, las truncaciones
erosiónales, el acuñeamiento de las rocas reservorio y muchas clases de trampas
características de los flancos de los domos salinos de la Costa del Golfo. La base
para la confección de este corte estructural la componen los perfiles eléctricos,
suplementados por cuidadosos análisis micropaleontológicos y litoló- gicos de
cutings de pozos. [Extraído de Roach, Bull. Amer. Assoc. PetroL Geol., vol. 27,
pág. 1.106, fig, 3.)
FIGURA VII1-28 Diferencia de densidad, con la profundidad, entre la sal y los
sedimentos típicos de la Costa del Golfo. [Extraído de Nettleton, en Gulf Coast Salt
Domes, 1936, pág. 83, fig. 1.)
Hi
posición, naturaleza, espesor y relación estratigráfica de la formación salina
madre; 2) la temperatura de la formación, que aumenta a un ritmo de
aproximadamente 1°C cada 30 metros de profundidad; 3) la presión de la forjación
salina, que aumenta a un promedio de alrededor de una libra por pulgada cuadrada (1
lpc) por pie de profundidad; 4) el contenido de agua de la formación de sal y de las
rocas adyacentes, que podría influir mucho en las condiciones críticas necesarias
para que se dé el flujo plástico, ya que la sal es sumamente soluble en agua y la sa|

seca resultaría más plástica que la sal mojada. Van Tuyl33 calculó que, con una
profundidad promedio de 3.600 metros, acaba por superarse la resistencia de la sal al
flujo plástico. Probablemente, la superficie superior de la formación salina sea
irregular debido a factores deposicionales y estructurales, y la evidencia más inme-
diata de la presencia de cuplas de fuerzas estaría en los pliegues en la sal
relativamente incompetente. Una vez que parte de la sal se ha elevado por encima de
su entorno, se desarrolla una presión lateral diferencial porque los sedimentos sobre
la zona más gruesa que rodea la sal emergente son más pesados que los que están
sobre la zona de la protuberancia. La combinación de la presión lateral y el aumento
de temperatura con el componente vertical de la irregularidad en la superficie superior
de la sai eventualmente empujan la sal que se mueve hacia arriba como una masa
plástica. A medida que el núcleo salino asciende la presión lateral aumenta y la sal de
la región adyacente se mueve para reemplazar a la sal que se ha elevado. El núcleo
sigue su ascenso hasta que una falta de sal en la fuente o una formación más rígida
en su | camino ascendente hace que se detenga, rih Muchos de los domos de la
Costa del Golfo están se- | parados de la _estructura regional circundante por anillos
de sedimentos'deprimidos,34 a los que se ha denominado ^ sinclinales marginales. Se
considera que estos sinclinales A se deben a un adelgazamiento de la formación
salina W madre que subyace a medida que la sal sale de ella y se I dirige hacia la
intrusión. Según esta teoría, allí donde
flos domos están a escasa distancia unos de los otros, el punto medio entre dos
cualesquiera de ellos señalaría el JjA, lugar en que la sal es más espesa y la
estructura superior \ también sería un anticlinal. Los anticlinales formados de ag este
modo han recibido el nombre de anticlinales residuo- W les o domos residuales.
. En resumen, la historia de los domos de sal de la Costa ™del Golfo parece haber
sido la siguiente: 1) la sal estaba ^depositada originariamente como una evaporita en
la fmépoca Jurásica o Pérmica, o bien en ambas; 2) los movimientos horizontales
comenzaron en la época de deposición de las formaciones Terciarias; 3) la superficie
superior de la formación salina era irregular porque el contacto superior era desparejo
y debido al plegamiento; d) las primeras proyecciones suaves de sal de baja densidad
hacia arriba, hacia sedimentos de mayor densidad provocaron una fuerza diferencial,
la cual, junto con el aumento de temperatura, superó la fuerza de la sal; entonces la
sal comenzó a ascender verticalmente como una masa plástica; 5) este movimiento,
una vez iniciado, continuó hasta que se estableció el equilibrio, luego del cual, ° bien
se acabó la provisión de sal de la profundidad o bien las formaciones de sobrecarga
resultaron lo suficientemente pesadas como para detener el movimiento ascendente;
6) la sal volvió a elevarse a medida que se agregaron nuevos sedimentos al peso de
la sobrecarga y nuevamente aumentó la presión sobre la masa salina madre; muchos
núcleos de sal se movieron reiteradas veces en el curso del Terciario.
Los domos dé sal sólo dan cuenta de la formación de las trampas; no tienen nada
que ver con el origen del petróleo.
Las características de la acumulación y extracción del petróleo asociado con los
domos de sal son las siguientes:
1. La acumulación se da en una amplia variedad de trampas, como ser:
a. casquetes rocosos porosos, que a menudo presentan grandes pozos surgentes;
b. arenas superiores plegadas;
c. arenas flanqueantes: 1) truncadas por la sal y en ese caso, a menudo, de
inclinación muy pronunciada, 2) acuñadas por la elevación, o bien 3) confinadas a
los bloques de fallas.
2. La producción a menudo es extremadamente rica en áreas pequeñas debido a
las pendientes pronunciadas y a la gran altura de la columna de petróleo.
3. Las áreas reducidas de muchos de los yacimientos exigen que la perforación
se ubique cuidadosamente si se quiere dar en el blanco, y a veces hay que atravesar
o rodear una saliente de casquete rocoso o de sal.
4. A menudo las presiones son anormalmente elevadas en proporción a la
profundidad.
5. El desmembramiento de las lutitas, debido a la hinchazón de las arcillas
bentoníticas, al gas de las lutitas, a las presiones anormalmente elevadas y a los
buzamientos pronunciados, suele hacer costosa la perforación.
6. Los petróleos suelen ser pesados (de densidad API baja), sobre todo en las
formaciones productoras poco profundas.
CONCLUSION
Quizá lo más importante que hay que recordar de los tres capítulos sobre trampas
sea que es casi infinita la variedad de condiciones geológicas que pueden combinarse
para determinar una trampa. El estudioso de la exploración petrolera debería
examinar todas las trampas que pudiera, buscando los elementos esenciales.
Debería preguntarse: “¿Qué condiciones geológicas tuvieron que desarrollarse para
que se formase esta trampa?”. En la bibliografía de geología se han descrito cientos
de trampas de todo tipo y se las puede estudiar en mapas estructurales y en cortes
transversales. Cada una de ellas nació de una combinación única de condiciones. La
experiencia en el análisis de las trampas que ya han sido halladas y descritas puede
guiar y respaldar el análisis de posibles futuras trampas, y sobre cada una de ellas, si
parece que vale la pena, habrá que derrochar dinero, tiempo y sudor.
Hay un solo modo de responder a la pregunta “¿Cómo se hace para buscar
petróleo y gas?”; y se trata de una respuesta sencilla pero precisa: “Busque una
trampa y luego perfórela”. Una persona capaz de encontrar trampas es, en realidad,
un geólogo petrolero exitoso; no necesita nada más; porque si perfora la suficiente
cantidad de pozos de exploración en las trampas de una región petrolífera, está
seguro de descubrir petróleo y gas. La dificultad radica en que no es fácil encontrar
trampas, y la dificultad aumenta a medida que la exploración se hace a mayor
profundidad y aumenta la complejidad geológica. Las trampas más obvias se perforan
de inmediato, y sólo quedan las trampas ocultas: trampas para las que se poseen sólo
datos inciertos, que están muy pro
fundas, que tienen puntos de control muy aislados, de las que se conoce poco la
historia geológica o se desconocen las condiciones de flujo.
La búsqueda de petróleo en una región productora suele seguir el siguiente
esquema cronológico: 1) perforación de trampas estructurales, 2) perforación de
trampas combinadas y 3) perforación de trampas estratigráficas. Como las trampas
estructurales son las más fáciles de localizar, son las que se perforan primero; la
información que se obtiene de esas perforaciones se utiliza para localizar
combinaciones de estratigrafía y flujo de fluidos, por un lado, y estructura, por el otro,
en las que pueden haber quedado entrampados yacimientos; finalmente, cuando las
estructuras que quedan son pequeñas y oscuras, se insiste en la búsqueda de
núcleos de arena, arrecifes, arenas cordoniformes y otros fenómenos típicamente es-
tratigráficos. Son etapas que se siguen naturalmente. La mayor parte de Medio
Oriente está en la etapa 1, puede decirse que Venezuela está en la 2, al menos en
gran parte, y las grandes áreas de la región Mesocontinental de los Estados Unidos
están en la etapa 3.
Hasta ahora este libro se ha ocupado sobre todo del reservorio de petróleo y
especialmente de las trampas, de las que se han dado una variedad de ejemplos.
Hemos visto que hay muchos tipos de trampas, pero es probable que haya aún otras
combinaciones de condiciones geológicas formadoras de trampas que no se han
explorado todavía; en realidad prácticamente cada nuevo yacimiento se caracteriza
por una nueva combinación de condiciones. Mucho de lo que sigue también se ocupa
del reservorio, pero el énfasis se coloca en diversos fundamentos que es preciso
comprender si se quiere buscar trampas con éxito. Esos factores incluyen los fluidos
del reservorio, la presión y la temperatura y las relaciones que guardan entre sí y que
varían a medida que se hace producir el yacimiento, la influencia sobre la exploración
de las ideas que uno tiene sobre el origen y migración del petróleo, y algunos de los
métodos de reunir datos geológicos sobre los que pueda basarse la especulación y la
imaginación, indispensables si se quieren visualizar por anticipado las condiciones
que prevalecen en la trampa aún no descubierta y sepultada a gran profundidad.
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
TRAMPAS ESTRUCTURALES, ESTRATIGRÁFICAS Y COMBINADAS
El boletín mensual de la American Association of Petroleum Geologists. Tulsa
(Oklahoma), y muchos volúmenes especiales, que contienen gran cantidad de
mapas y cortes de trampas de todo tipo y de todo el mundo.
Pepper, James F., DeWitt, Wallacc Jr. y otros, una serie de mapas e informes sobre
las arenas Berea de Ohio y Virginia Oeste, publicados por el U. S. Geological
Survey como Oí7 and Gas Investigations, Preliminary Maps, nos. 9, 39, and 79.
Contiene excelentes mapas y cortes que muestran muchas arenas de parches y
alineaciones arenosas productivas de la zona.
Bass, W. N., “Origin of Bartlesville Shoestring Sands, Greenwood and Butler
Counties, Kansas”, en Bull. Amer. Assoc. Petrol GeoL, vol. 18 (octubre de 1934),
págs. 1.313-1.345. Incluye 32 referencias. Se trata de un análisis exhaustivo del
origen de este tipo de depósitos de arena.
The Science of Petroleum, Londres y Nueva York, Oxford Univcr- sity Press, 1938,
voL 1, págs. 57-265, y 1953, vol. 6, parte I,
174 páginas. Incluye mapas y descripciones de trampas y ya. cimientos petrolíferos de
todo el mundo.
Amer. Assoc. Petrol. Geol., Stratigraphic Type Oil Fields, Tula (Oklahoma), 1941, 902
páginas. Incluye descripciones de 38 yacimientos estratígráficos y una bibliografía
selecta de artículos . que describen otros yacimientos.
El estado de California, Departamento de Conservación, División de Petróleo y Gas,
San Francisco, ha publicado una excelente serie de descripciones de campos
petrolíferos y gasíferos, de mapas, datos y geología. Algunos ejemplos pertinentes
son: Geologic Formations and Economic Development of ¡he Oil and Gas Fields of
California. Bull. 118, 1943 (reimpreso en 1948); California Oil and Gas Fields, Parí
I, San Joaquín Sacramento, and Northern Coastal Regions, 1960, 493 páginas;
California Oil and Gas Fields, Part II. Los Angeles-Ventura Basins and Central
Coastal Regions, 1961,409 páginas; Northern California, Bull. 181, 1962, 412
páginas.
Matteson, L. S. y Busch, D. A., Oil Bearing Sands in Southwestem Pennsvlvania,
Special Bull. 1, Topographical and Geological Survey of Pennsylvania, 4a. serie,
1944. Incluye numerosos mapas y cortes de las múltiples arenas productivas de
esta región.
Nettleton, L. 1. (cd.), Geophvsical Case Histories. Tulsa (Oklahoma), Society of
Exploration Geophysicists. 1948. Incluye 60 artículos que describen trampas de
muchos tipos, y sus interpretaciones geofísicas.
Mencher, E. y otros. “Geology of Venezuela and lts Oil Fields", en Bull. Amer. Assoc.
Petrol. Geol., vol. 37 (abril de 1953), págs. 690-707. Incluye muchos mapas
estructurales y cortes de muchas trampas que contienen campos petrolíferos en
Venezuela. La bibliografía incluye 24 títulos.
Herald, Frank A. (cd.), Occurrence of Oil and Gas in Northeast Texas, Austin (Texas).
Bureau of Economic- Geology, Publ. n°. 5.116, en cooperación con East Texas
Geological Society, abril de 1951, 449 páginas; y Occurrence of Oil and Gas in
West Texas, Austiii (Texas), Bureau of Economic Geology, Publ. n°. 5.716, en
colaboración con West Texas Geological Society, agosto de 1957, 442 páginas.
Estas dos publicaciones incluyen muchas descripciones, mapas y datos sobre los
yacimientos de petróleo y gas del nordeste y oeste de Texas.
Morris Davis, William, The Coral Reef Problem. Spec. Publ. n°. 9, American
Geological Society, 1928, 596 páginas. Incluye una amplia bibliografía. Es el
resumen más completo del tema de los arrecifes de coral.
Lowenstam, Heinz A., ‘‘Marine Pool, Madison County, Illinois, Silurian Reef Producer",
en Structure of Typical American Oil Fields, Tulsa (Oklahoma), Amer. Assoc.
Petrol. Geol.; 1948, vol. 3, págs. 153-188. Se trata de una descripción detallada de
un arrecife productor típico del centro de los Estados Unidos.
Walton Smith, F. G., Atlantic Reef Coráis, University of Miami Press, 1948, 111
páginas. La bibliografía incluye 20 títulos. Un manual que incluye numerosas
fotografías ampliadas de estructuras de arrecifes coralinos actuales.
Reef Issue, Jour. Geol., vol. 58, n°. 4 (julio de 1950), págs. 289-487. Es un grupo de
nueve trabajos de once autores sobre arrecifes orgánicos modernos y antiguos,
que contienen numerosos diagramas, fotografías y mapas de arrecifes y amplias
referencias.
Newell, Norman D. y otros, The Permian Reef Complex of the Guadalupe Mountains
Región, Texas and New México, San Francisco, W. H. Freeman and Company,
1953, 236 páginas. Una descripción de las condiciones de entorno en que se
formaron estos famosos arrecifes del Pérmico. Incluye una amplia bibliografía y
numerosos cortes, mapas y fotografías.
Ladd, Harry S., ‘‘Reef Building”, Science, vol. 134, n°. 3.481 (15 de setiembre de
1961), págs. 703-716. Incluye una amplia bibliografía.
DOMOS DE SAL
Varios autores, “Symposium on Salt Domes", en Jour. lnst. Petrol Technol., vol. 17
(1931), págs. 252-371. Incluye muchos ar-