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En esta comparación entre el modelo de Calidad y el Ambiental, fue ISO 14001 en su primera

versión del 96 quien ofreció un modelo más compacto, más visible. Cuando se aprobó ISO
14001:96 hacía sólo 2 años que ISO 9001 había realizado su primera muda, y a decir verdad la
hermana menor superaba conceptualmente a la mayor. De ahí precisamente deviene lo
revolucionario de la 3ª versión de la norma de Calidad, que dejó atrás los draconianos 20
puntos con sus respectivos procedimientos, y también de paso a su conspicua hermana.

Las organizaciones afectadas por el cambio de la norma Ambiental, más que una actualización
de su sistema, pueden plantearse una revisión de contraste de su sistema con respecto a la
Norma. De entrada el consejo fundamental debe ser el de hacerse con la nueva versión y
comenzar a leer. Si durante este proceso encuentra sorpresas, lo más probable es que antes la
organización no cumpliera completamente con la versión de 1996. Otra opción complementaria
que nos honra es que continúe leyendo este artículo.

Lo que se expone a continuación no es un análisis exhaustivo de cada elemento modificado.


Hacer esto no sólo es tedioso para el que lo redacta sino para el que lo lee. Destacamos lo que
nos parece más relevante.

LOS CAMBIOS

Un cambio irrelevante pero llamativo es que en su versión en castellano la nueva Norma ya no


utiliza el término “Medioambiental” sino “Ambiental”.

En los denominados “Requisitos Generales”, aquellos que afectan a todo el Sistema de


Gestión, se añade la obligatoriedad de definir por escrito el alcance del sistema, es decir, a qué
ámbitos de la organización se aplica el Sistema de Gestión Ambiental. Otro aspecto nuevo en
este punto es el de requerir explícitamente la mejora continua del sistema de gestión ambiental.
Esta mejora ya aparecía implícita antes por la existencia de los objetivos y metas ambientales.

A nivel de Dirección se requiere que los principios establecidos en la Política Ambiental, antes
Política Medioambiental, se comuniquen no sólo al personal de la organización sino a las
personas que trabajan en nombre de ella. De momento nada hay de promover la adopción de
un sistema ambiental entre los proveedores, aunque hay muchas empresas que en la
actualidad incluyen este requisito en su sistema. Tiempo al tiempo.

En cuanto a la identificación de los aspectos ambientales, nos ha llamado la atención el énfasis


que pone la nueva versión en la aplicación de este aspecto a los futuros proyectos o
desarrollos, así como las modificaciones que se puedan introducir en los existentes. También
se establece una relación explícita entre estos aspectos y los requisitos legales que deba
cumplir la organización, indicando que se debe determinar cómo dichos aspectos están siendo
gestionados para cumplir con la legislación.

La definición de responsabilidades, los aspectos formativos, y la comunicación sufren retoques


de poca trascendencia.

La gestión de la documentación sufre más cambios de forma que de fondo. Siguiendo la


estructura de ISO 9001, ahora se explicita el contenido mínimo y se definen los controles a
efectuar sobre la documentación de forma muy similar a la Norma de Calidad.

El control de las operaciones y la implantación de procedimientos de reacción ante accidentes


ambientales no experimentan novedades significativas.

Cambios en la denominación de los apartados y reestructuraciones limitadas podemos


encontrar en la sección análoga al capítulo 8 de ISO 9001 (Medición, Análisis y Mejora), 4.5 en
ISO 14001. Como era previsible en la versión castellana se cambia el término “acciones
correctoras” por el de “acciones correctivas”, y el despliegue de los requisitos para estas
acciones adopta la forma de la norma de Calidad. También ocurre lo mismo con las Revisiones
por la Dirección
¿POR QUÉ EL CAMBIO?
Todas las normas ISO de sistemas de gestión están sujetas a una revisión periódica según sus
propias reglas. A raíz de una importante encuesta realizada a los usuarios de ISO, el comité
técnico decidió que la revisión era conveniente y definió los siguientes objetivos para mantener
su relevancia en el mercado actual y futuro:

• Integración con otros sistemas de gestión

• Proporcionar un enfoque integrado de la gestión organizacional

• Reflejar los entornos cada vez más complejos en los que operan las organizaciones

• Mejorar la capacidad de la organización para abordar sus impactos ambientales

NOTA. Esta guía de transición está diseñada para leerse junto con la última versión disponible
de ISO 14001- Sistemas de gestión ambiental -Requisitos con orientación para su uso. No
contiene el contenido completo de la norma y no debe considerarse como fuente de referencia
en lugar de la norma publicada.

COMPARANDO LA ÚLTIMA VERSIÓN DE ISO 14001 CON


ISO 14001:2004
ISO 14001:2015 se basará en el anexo SL - la nueva estructura de alto nivel (HLS) que aporta un
marco común a todos los sistemas de gestión ISO. Esto ayuda a mantener la coherencia, alinea
diferentes normas de sistemas de gestión, presenta sub-cláusulas que combina con la estructura
de alto nivel y utiliza un lenguaje común a todas las nuevas normas.

Con la nueva norma, será más sencillo para las organizaciones incorporar su sistema de gestión
ambiental en los procesos de negocio y conseguir una mayor participación de la alta dirección.

Basado en el Anexo SL, la Fig. 1 muestra cómo en las cláusulas de la nueva estructura de alto
nivel también se podrá aplicar el ciclo Planificar-Hacer-Verificar-Actuar. El ciclo PDCA se puede
aplicar a todos los procesos y al sistema de gestión ambiental en su conjunto.
Guia de la transición

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