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ÉTICA INDIVIDUAL Y SOCIAL

Tal como la ética y la moral determinan la forma correcta de actuar del individuo,
también existe la ética social que regula la conducta de todos los individuos que
forman parte de esa sociedad.

La ética individual
Propone como fundamento inicial que la ética atiende en primera instancia las
necesidades individuales. Los derechos humanos son inalienables, es decir, se tienen y
se deben garantizar para todos los individuos por el simple hecho de existir y de
convivir en un régimen de libertad. Se tiene derecho a buscar la felicidad, la cual no
representa lo mismo para cada individuo, cada quién tiene la oportunidad de caminar
por el sendero que crea conveniente con la finalidad de alcanzar su plenitud. En otras
palabras, la ética individual es la de cada uno y luego la de todos, ya que primero se
atiende lo personal y luego lo colectivo.
La ética social

Se preocupa por el bienestar colectivo, primero está la sociedad y sus necesidades y


luego las preocupaciones personales. Es importante consolidar las reglas y normas que
procuren una buena convivencia grupal para luego buscar los beneficios particulares.
Los derechos colectivos como la justicia, la igualdad y la equidad son lo urgente de
atender para garantizar la buena convivencia entre las personas. Sin un bien común
perfectamente delimitado, no se puede avanzar tan rápido como se desearía en las
sociedades que buscan otorgar el máximo beneficio a la mayor cantidad de individuos
posible.
Autores como Henry Stob (1982) y Niebuhr (1966) han tratado de explicar sus posturas
sobre este tema poniendo de manifiesto la diversidad de enfoques y perspectivas en
cuanto a las relaciones, similitudes, contrastes y énfasis entre ética individual y ética
social.
Para Stob (1982), existen cuatro tipos de problemas que caen dentro del campo de la
ética social:
 Primero
El individuo y el Estado: El problema central es cómo armonizar el interés del individuo
y el de la comunidad representado por el gobierno.
El problema surge porque los centros sociales y los propósitos individuales y
colectivos, aunque independientes, están siempre en tensión; la libertad y la
espontaneidad sostenidas por el individuo, son contrarrestadas por la autoridad y el
orden necesario para el bien común. La tarea moral aquí consiste en establecer
arreglos sociales de tal forma que puedan evitar el desequilibrio en el conflicto (Stob,
1982, p.5).
 Segundo
La relación individuo y organización: Los puntos principales que surgen aquí se refieren
a la existencia o a la no existencia de una base común de normas y reglas que
propicien la deliberación y la acción en casos bien definidos. La realidad demuestra
que existe poca conciencia colectiva que realmente busque el beneficio comunitario y
que la propia organización lo defienda de manera independiente a las presiones
individuales, sean de poderosos o acaudalados. Se busca el respeto a las instituciones
como organismos rectores del beneficio colectivo.
 Tercero

Relaciones entre organizaciones y comunidades: Típico de este suceso es la relación


Iglesia y Estado. Aquí se deben tratar temas tan variados como la religión, la economía,
la política y las formas de organización social (socialista, capitalista, comunista, Estado
benefactor, etc.). Las organizaciones como tales no deben de buscar cuál es la que
domina sino cuál es el interés de sus asociados para así llegar a acuerdos realmente
rentables socialmente.
 Cuarto

Consecuencias de la pluralidad y de la unidad: Es indudable que existe dentro de la


propia sociedad una pluralidad de intereses, costumbres, creencias y tradiciones y la
idea es establecer cierta armonía entre ellas en el marco del respeto y la tolerancia. Se
puede convivir dentro de ciertas normas muy bien establecidas para formar una
unidad social que luche por sus derechos civiles.
Es importante tomar en cuenta que tanto la ética individual como la ética social deben
de convivir con la mayor armonía posible ya que de esta relación se podrá alcanzar la
plenitud como seres humanos preocupados por la buena convivencia con nuestro
prójimo. Pensar en el bienestar de los demás es acercarse al beneficio personal,
aunque para ello deba de pasar una cierta cantidad de tiempo.
NATURALEZA DE LA ÉTICA

Ética es un término muy antiguo, usado con frecuencia ya en el mundo griego. Procede
del vocablo éthos y se traduce por ciencia de las costumbres. El término êthos, se
refiere al “carácter”, o “modo habitual de ser”. Esta significación tienen más
connotaciones individuales que sociales pues hace referencia a la personalidad. Remite
al conjunto de cualidades que distinguen a una persona en su obrar.

La ética es la parte de la filosofía que estudia la vida moral del hombre. Se centra en
una dimensión particular dentro de la realidad de la vida humana. La ética reflexiona
sobre el significado de la vida moral y se pregunta por el fin que persigue el hombre
en su vida, para determinar, aquellos comportamientos mediante los cuales podrá
alcanzar la felicidad.

Todos los hombres, a lo largo de las generaciones, se han cuestionado la presencia del
bien y del mal en el mundo. Lo han hecho, partiendo del análisis de las acciones
humanas. En cualquier dimensión de la vida, cabe reflexionar acerca de un modo
bueno, virtuoso de comportarse o, al revés, de una manera deshonesta y viciosa de
actuar. Permanentemente se valora la realidad. A través de los juicios éticos, se
compara lo que pasa con lo que debería pasar. En última instancia, esa cuestión del
bien y del mal está íntimamente relacionada con el obrar humano. Se puede decir que
una persona es lo que sea su comportamiento moral y por eso la ética es tan
importante que no deja indiferente a los hombres.
La persona comenzó a plantearse estas cuestiones cuando tomó conciencia de que el
ejercicio de su acción libre no significaba simplemente una elección sobre cosas
externas a ella. Su libertad tiene un alcance más profundo y decisivo: al elegir sobre
esta o aquella cosa, sabe que está decidiendo sobre sí mismo, está eligiendo el tipo de
persona que quiere ser. Es el propio sujeto el que, como consecuencia de sus
decisiones, alcanzará la felicidad o la frustración. Por eso, al tomar conciencia de su
libertad y ejercerla, el hombre se enfrenta con la cuestión de su responsabilidad.
Cada persona es protagonista de su propia vida y, por lo tanto, es protagonista de su
existencia moral. Teniendo en cuenta un conjunto de ideas, valores y criterios, toma
determinadas decisiones y enjuicia el comportamiento de los demás. De estas
consideraciones se deduce fácilmente que la ética está al servicio del hombre para
ayudarlo a vivir mejor, en un sentido más humano. La vida de las personas es única, y
si debe ser ética, debe serlo en todos los ámbitos. La ética pretende esclarecer
filosóficamente la esencia de la vida moral, con el propósito de formular normas y
criterios de juicio que puedan contribuir una válida orientación en el ejercicio
responsable de la libertad personal.
Lo ético comprende las disposiciones del hombre, su carácter y sus costumbres, que
constituyen un modo propio de ser, una forma de vida que se va adquiriendo día a día
a lo largo de la existencia.

 Los valores morales: Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al
hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral
perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad,
en su razón. El hombre actúa como sujeto activo y no pasivo ante los valores
morales, ya que se obtienen basándose en mérito, estos valores perfeccionan
al hombre de tal manera que lo hacen más humano, por ejemplo, la justicia
hace al hombre más noble, de mayor calidad como persona.
 La libertad: parece ser el bien más preciado que posee el hombre. Libertad de
conciencia, para alcanzar una vida coherente y equilibrada desde el interior,
libertad de expresión, para poder difundir nuestras ideas y promover el debate
y la discusión abierta, libertad de reunión como garantía para asociarme con
aquellos que comparten ideales y trabajar por los mismos, libertad para elegir
responsable y pacíficamente a nuestros gobernantes.

 La solidaridad: surge cuando mi libertad, mi desarrollo y mi bienestar ya no son


compatibles con las necesidades y desgracias de los demás. Ya no nos
limitamos a compartir en el seno familiar, sino con los demás.

 La paz: Una persona con altos valores morales promoverá el respeto al hombre,
la cooperación y la comprensión, una actitud abierta y de tolerancia, así como
de servicio para el bienestar común.

BIOÉTICA

En los años setenta, en el mundo en general, el desarrollo de tecnologías que


facilitaban la vida cotidiana de las personas se encontraba en auge, pero, al mismo
tiempo, se generaba una corriente de prácticas que comenzaron a afectar los entornos
tanto sociales como ambientales.
Por lo tanto, la bioética surge como un intento de establecer un puente entre las
ciencias experimentales y las humanidades, tratando de minimizar situaciones de
conflicto cuando se plantea el dilema de cumplir con un valor moral, o cuando se
discute una determinada decisión entre personas que no comparten una visión moral
o ética común.
En 1971 Potter, un médico oncólogo de Estados Unidos, fue el primero en utilizar el
término bioética en su libro llamado “Bioethics: a Bridge to the Future”, donde define
a la bioética como una nueva disciplina que combina el conocimiento biológico con un
conocimiento de los sistemas de valores humanos.
Potter dividió a la bioética en dos grandes ramas:
 La bioética general se encarga de dar a conocer los fundamentos, los valores y
principios éticos que deben regir a cualquier ser humano, así como de apoyar
lasfuentes documentales como los códigos médicos, el derecho nacional e
internacional, y las normas deontológicas (deberes y normas morales de los
médicos). Por ejemplo: cuando es recetado un medicamento por un médico
bajo la consigna de estar seguro que es el indicado.
 La bioética especial se ocupa de cuestiones específicas, sobre todo en el
terreno médico y biomédico, en específico en su relación con el ámbito político
y social: modelos de asistencia sanitaria y distribución de recursos materiales,
la relación entre el profesional de la salud y el enfermo.

Francois Malherbe ha definido la bioética como “el estudio de las normas que deben
regir nuestra acción en el terreno de la intervención técnica del hombre sobre su
propia vida”.
Thomsom (2009) apunta que “la bioética es un estudio teórico-práctico,
interdisciplinario, cuyo objetivo es responder a los desafíos morales que la aplicación
de la tecnología trae al desarrollo de la vida, la salud y el ambiente”.
Por otra parte, la expresión “principios éticos básicos” se refiere a aquellos juicios
generales que sirven como justificación de prescripciones éticas particulares y
evaluaciones de las acciones humanas.
Tres principios básicos, entre los generalmente aceptados en nuestra tradición
cultural, son particularmente relevantes para la ética de la investigación que involucra
a sujetos humanos:

1. Respeto a las personas. El respeto de las personas incorpora al menos dos


convicciones éticas: en primer lugar, que los individuos deben ser tratados
como agentes autónomos y, segundo, que las personas con autonomía
disminuida tienen derecho a la protección. El principio de respeto a las
personas se divide así en dos requisitos morales distintos: el requisito de
reconocer la autonomía y el requisito de proteger a los que tienen una
autonomía disminuida.
Respetar la autonomía es dar peso a las opiniones y opciones consideradas de las
personas autónomas, al tiempo que se abstienen de obstruir sus acciones a menos que
sean claramente perjudiciales para los demás.
Algunas personas necesitan una protección amplia. El grado de protección otorgado
debe depender del riesgo de daño y la probabilidad de beneficio. El juicio de que
cualquier individuo carece de autonomía debe ser reevaluado periódicamente y
variará en diferentes situaciones.
2. Beneficencia: Las personas son tratadas de manera ética no sólo respetando
sus decisiones y protegiéndolas de los daños, sino también haciendo esfuerzos
para asegurar su bienestar. Dicho tratamiento recae en el principio de la
beneficencia. Dos reglas generales se han formulado como expresiones
complementarias de las acciones benéficas en este sentido:
 No dañar
 Maximizar los posibles beneficios y minimizar los posibles daños. Como
con todos los casos difíciles, las diferentes reivindicaciones cubiertas
por el principio de beneficencia pueden entrar en conflicto y forzar
elecciones difíciles.
3. Justicia: Se trata de una cuestión de justicia, en el sentido de “equidad en la
distribución” o “lo que se merece”. Una injusticia ocurre cuando se niega algún
beneficio al que una persona tiene derecho sin una buena razón o cuando
alguna carga se impone indebidamente.

Por lo tanto, si se toma en cuenta que uno de los objetivos principales de la bioética es
que los hombres como sociedad basen sus decisiones en el respeto a ellos mismos el
ambiente que los rodea, la sociedad debería poder llevar a cabo acciones para
mantener el equilibrio ecológico y no terminar con los recursos naturales sólo por
lucro, dando lugar a la sustentabilidad biológica.

Bibliografía
ética e Integridad:Para ser protagonistas de este tiempo. (16 de agosto de 2013).
Obtenido de
http://www.larse.org/new_site/newsletters/evolucion/15/escenario1.php
(14/08/2013 03:32:16 pm)
México, U. A. (23 de 08 de 2013). Recuperado el 03 de 06 de 2018, de
http://www.conocimientosweb.net/dcmt/ficha6043.html
Paternina, R. M. (s.f.). Naturaleza de la ética. Obtenido de
https://media.master2000.net/fotos/98/etica7.pdf

Bibliografía
Jorge Alfredo Blanco. Ética individual y ética social.
Recuperado de:
http://roa.uveg.edu.mx/repositorio/licenciatura/135/ticaindividualyticasocial.pdf