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INSTITUTO TECNOLOGICO DE

VILLAHERMOSA

GEOLOGIA DE EXPLORACION PETROLERA

“UNIDAD 7 YACIMIENTOS PETROLEROS DE


MEXICO”

MAESTRA: LORENA DEL CARMEN VIDAL


ROMANO

ALUMNO: HENRY ALEXIS PERALTA ACENCIO


7.1 PALEOGEOGRAFIA DE MEXICO
Paleogeografía:

Disciplina de la geología que tiene como objetivo la reconstrucción de las condiciones geográficas
existentes en la superficie terrestre a lo largo de los tiempos geológicos. Permiten hacer
predicciones sobre los movimientos futuros de los continentes. Teorías básicas de la Paleogeografía
1.

Movimiento de subida o bajada del nivel del mar (eustatismo)

Muy a menudo se debe al fenómeno de la formación y fusión de un glaciar de grandes dimensiones


como los inlandsis.

Ciclo Geográfico

Explica la evolución de la superficie terrestre a escala local o regional a través del tiempo

Movimiento de las placas de la litosfera o deriva de los continentes

Según esta teoría la geografía del planeta tierra estaba dominada hace millones de años por un
único continente Panguea que progresivamente se ha ido disgregando en los continentes actuales

De acuerdo con la información de la bibliográfica existente y la experiencia del autor, los procesos
tectónicos que formaron las diferentes tipos de rocas en un lapso de 225 a 60 m.a. se marcan
mediante la descripción estratigráfica. De esta forma, la relación-mar tierra (paleogeografía) indica
la distribución desigual de rocas, tanto marinas como continentales (terrígenas y volcánicas). Se
hacen algunas consideraciones sobre los geosinclinales, en el sentido de si estos son de origen
tectónico o bien se trata de unidades estratigráficas, productos de procesos de deformación en las
zonas de subducción, ocasionalmente relacionados con el efecto del bloque de placas o bien
provocadas por estas.

Los mapas paleo geográficos deberán considerarse considerar se en algunos casos como modelos,
ya que es imposible restaurar los acontecimientos geológicos pasados con la información actual.

7.2 CUENCAS SEDIMENTARIAS JURASICAS, CRETASICAS Y CENOZOICAS


En general se tiene un concepto intuitivo del
significado del término cuenca sedimentaria.
La realidad es más compleja. La palabra tiene
diferentes significados. Las cuencas
sedimentarias cubren aproximadamente el
75% de la superficie terrestre pero las rocas
sedimentarias sólo representan el 5% del
volumen de la litósfera (cobertura delgada).
Cuenca sedimentaria: 1) área subsidente de la corteza terrestre donde se han acumulado
sedimentos; 2) Depresión dispuesta a recibir sedimentos; 3) depresión relativa de la corteza
terrestre, cerrada física y dinámicamente, donde se acumulan los productos derivados sobre todo
del desmantelamiento del relieve circundante.

Una clasificación ¨ad hoc¨ podría corresponder a la preservación de los elementos de la cuenca en
su marco geotectónico original en: antiguas y modernas (y actuales)

Jurásico

El Jurásico Superior alcanza un espesor de hasta 1,100 m y está constituido por mudstone café
cremoso y algunas veces alterna con mudstone crema y packstone café claro. En su mayoría, se
encuentran dolomías café claro productoras como en el campo Cactus.

La sal se origina en cuencas o lagunas relictas de aparente edad jurásica emigrando a áreas de menor
resistencia en levantamientos anticlinales o formando domos salinos. Aparece como diapiros en
rocas del Jurásico hasta el Mioceno Superior (López-Ramos, 1979). Se presentan tres unidades
estructurales bien definidas: la primera un gran sinclinorio (región Cárdenas-Comalcalco) situada
hacia el Oeste donde la profundidad de las rocas jurásicas es superior a 6,000 m.

La otra zona del sinclinorio corresponde a la Cuenca de Macuspana, donde deben haberse
desarrollado fallas de tiempo, que dieron lugar a bloques subsidentes, por lo mismo la profundidad
a la que se deben de encontrar es muy superior a los 6,000 m (López-Ramos, 1979). En la porción
Oriental de este sinclinorio las rocas jurásicas tienden a levantarse hacia la antigua plataforma de
Yucatán, formando un monoclinal donde se estima encontrar rocas jurásicas en profundidades del
orden de 5,000 m

Cretácico

En el Cretácico Medio (250 m) y Superior se encuentra una discordancia regional la cual omite
sedimentos de ambas edades, estas rocas están compuestas principalmente por dolomías, su
contacto eléctrico se manifiesta con altas resistividades que se observan al penetrar a rocas
almacenadoras de hidrocarburos y de baja conductividad.

El Cretácico Superior infrayace a las rocas del Paleoceno en forma 28 discordante, que por las
características físicas y faunísticas de sus sedimentos, se han diferenciado tres formaciones: Agua
Nueva, San Felipe y Méndez (López-Ramos, 1979).

Mesozoico

El Paleoceno (espesor de 250 m) presenta rocas subyaciendo normalmente a los sedimentos del
Eoceno, litológicamente está formado por un potente cuerpo de lutita con intercalaciones de arena.
Hacia la parte inferior, se observan tres cuerpos de areniscas con altas resistividades con posible
impregnación de aceite que puede significar un intervalo productor en esos campos. El Eoceno tiene
un espesor de 1,860 m, su petrología consiste de lutitas calcáreas con manchas de aceite en los
planos de estratificación, en el interior de la lutita se encuentran vetas de calcita blanca.

El Eoceno Medio e Inferior consiste de lutitas con delgadas intercalaciones de calizas y dolomías.
Litológicamente, el Oligoceno está constituido por un potente cuerpo de lutita bentonítica y
delgadas areniscas arcillosas. El Mioceno alcanza un espesor de 500 m, pero varia en zonas hasta
ser solo de 40 m, consiste en una sucesión de lutitas y desarrollos arenosos pobres, algunos
contienen arenas de grano fino, pero en zonas como en el campo Samaria, se encuentran de forma
discordante o afalladas.

El Plioceno (con un espesor máximo de 430 m) consiste en lutitas grises con abundantes
concreciones calcáreas. Por otro lado, la evolución tectónica y estratigráfica mesozoica del área está
ligada a la formación del margen pasivo del “circum-Golfo de México”

7. 3 YACIMIENTOS PETROLEROS DEL JURASICO


Depósito del tipo de cuenca y según la información disponible tanto de pozos como de geología
superficial (López-Ramos, 1979), la parte central de la cuenca estaba limitando los mares jurásicos
hacia el Sur, de los cuales se tienen testigos de espesores del 200 y 300 m de margas y areniscas,
engrosándose hacia el Norte donde se encuentran espesores de 1 km. Las litofacies del Jurásico
Superior presentan rocas clásticas de cuenca (margas y calizas arcillosas) en la porción central hacia
el Suroeste (área del campo Sitio Grande). Estos depósitos de cuenca seguramente fueron
graduando en forma de calizas platafórmicas lateralmente hacia el Macizo de Chiapas al Sur. El
Jurásico Superior alcanza un espesor de hasta 1,100 m y está constituido por mudstone café
cremoso y algunas veces alterna con mudstone crema y packstone café claro. En su mayoría, se
encuentran dolomías café claro productoras como en el campo Cactus.

La sal se origina en cuencas o lagunas relictas de aparente edad jurásica emigrando a áreas de menor
resistencia en levantamientos anticlinales o formando domos salinos. Aparece como diapiros en
rocas del Jurásico hasta el Mioceno Superior (López-Ramos, 1979). Se presentan tres unidades
estructurales bien definidas: la primera un gran sinclinorio (región Cárdenas-Comalcalco) situada
hacia el Oeste donde la profundidad de las rocas jurásicas es superior a 6,000 m. La otra zona del
sinclinorio corresponde a la Cuenca de Macuspana, donde deben haberse desarrollado fallas de
tiempo, que dieron lugar a bloques subsidentes, por lo mismo la profundidad a la que se deben de
encontrar es muy superior a los 6,000 m (López-Ramos, 1979). En la porción Oriental de este
sinclinorio las rocas jurásicas tienden a levantarse hacia la antigua plataforma de Yucatán, formando
un monoclinal donde se estima encontrar rocas jurásicas en profundidades del orden de 5,000 m.

La tercera unidad aparece como un anticlinorio que se extiende desde la región de Sabancuy al
Suroeste de Villahermosa, hacia el Norte del Alto de Jalpa y se interna hacia el Norte del actual Golfo
de México (López-Ramos, 1979). De acuerdo a la información de algunos pozos productores (López-
Ramos, 1979), existen rocas de cuenca (margas y calizas) con impregnaciones de aceite viscoso, lo
que refuerza la idea de que estos sedimentos pudieran ser la roca madre del petróleo encontrado
en el Cretácico de los campos del área de Reforma. El petróleo mesozoico, especialmente el jurásico
(Tithoniano) representa que parte del petróleo terciario es emigrado de abajo hacia arriba
probablemente por planos de falla a las rocas del Mioceno.

Durante el Jurásico se instala un ambiente de sedimentación carbonatada que dura hasta finales del
Cretácico, incluye períodos de abundancia de materia orgánica principalmente en las rocas del
Tithoniano. Cuatro super-secuencias pre-cenomanianas de sedimentación han sido reconocidas en
las cuencas del Sureste de México (González, 2003): Supersecuencia 1: Bathoniano Superior-
Kimmeridgiano Inferior (158.5-144 Ma), Supersecuencia 2: Kimmeridgiano Inferior-Berriasiano
(144-128.5 Ma), Super-secuencia 3: Valanginaino Superior-Aptiano Inferior (128.5-112 Ma) y Super-
secuencia 4: Aptiano Superior-Albanó Superior.

7.4 YACIMIENTOS PETROLEROS DEL CRETACICO


El Cretácico Inferior (350 m) se encuentra en
contacto normal con el Cretácico Medio, la
parte superior los sedimentos está constituida
por mudstone ligeramente dolomitizado, la
parte media y basal se caracteriza por estar
formado por dolomías y calizas dolomíticas con
escasas fracturas selladas de calcita con
impregnación de aceite ligero. Este horizonte se
toma para marcar el contacto litológico entre
las rocas del Cretácico Medio e Inferior (López-
Ramos, 1979).

En el Cretácico Medio (250 m) y Superior se encuentra una discordancia regional la cual omite
sedimentos de ambas edades, estas rocas están compuestas principalmente por dolomías, su
contacto eléctrico se manifiesta con altas resistividades que se observan al penetrar a rocas
almacenadoras de hidrocarburos y de baja conductividad. El Cretácico Superior infrayace a las rocas
del Paleoceno en forma 28 discordante, que por las características físicas y faunísticas de sus
sedimentos, se han diferenciado tres formaciones: Agua Nueva, San Felipe y Méndez (López-Ramos,
1979).
7.5 YACIMIENTOS PETROLEROS DEL CENOZOICO
CUENCA DE BURGOS

Se localiza en el extremo noreste de la República Mexicana.

La producción de los campos proviene de desarrollos arenosos terciarios del Paleoceno al Mioceno
que están dispuestos a lo largo del rumbo de las formaciones, constituyendo franjas burdamente
paralelas a las antiguas líneas de costa.

CUENCAS TERCIARIAS DEL SURESTE (CUANCA SALINA DEL ISTMO Y CUENCA DE MACUSPANA)

Abarca el Sureste del Edo. De Veracruz y casi todo el estado de Tabasco; comprende la cuenca Salina
del Istmo con la sub cuenca de Comalcalco y la Cuenca de Macuspana.

Las principales rocas generadoras corresponden a las lutitas y calizas arcillosas con gran cantidad de
materia orgánica del Jurásico Tardío, Titoniano y posiblemente de las del Kimeridgiano, las cuales
alcanzaron la presión y temperatura adecuada para la generación de hidrocarburo durante el
Sistema Terciario de la era Cenozoica.
7.6 ZONAS PETROLERAS FUTURAS
Pese al optimismo de los documentos oficiales, México rebasó su cenit de petróleo en 2004, la tasa
de declinación anual en la producción de crudo hasta el 2009 ha sido de 5.12 por ciento (3); los
principales yacimientos del país han presentado desplomes, particularmente Chicontepec, que no
ha podido superar el rango de los 30 mil barriles por día y que tendrá que aportar la mayor parte de
la producción futura (4). De hecho, el pasado 24 de agosto, Pemex anunció que Chicontepec
producirá 60por ciento menos a lo previsto en 2008. I. Potencial petrolero en aguas profundas del
Golfo de México

La porción profunda de la Cuenca del Golfo de México se ubica en tirantes de agua superiores a 500
metros, cubriendo una superficie aproximada de 575,000 Km2. PEP considera que ésta es la región
de mayor potencial petrolero, con un recurso prospectivo de 29,500 millones de barriles de petróleo
crudo equivalente (mbpce), lo que representa 56 por ciento del recurso total del país (5). Sin
embargo, diversos expertos señalan que no existe información científica aplicada a la exploración
petrolera que permita conocer a detalle la localización de los sitos para perforar pozos petroleros
en aguas profundas del Golfo de México: “no se justifica la perforación de pozos petroleros en aguas
profundas del Golfo de México, cuando las propuestas para realizarlos son apoyadas por conceptos
de paleo sedimentología, disciplina que nada tiene que ver con la exploración petrolera (…) la
exposición de proyectos de exploración petrolera para perforar pozos y la descripción de campos
conocidos adolecen de la información rigurosa que requiere la actividad petrolera

Exploraciones realizadas en aguas profundas: un fracaso Las actividades de Pemex en aguas


profundas comenzaron en los años noventa.

A mediados de la misma década, también se iniciaron los estudios para determinar las primeras
localizaciones mexicanas en aguas profundas cercanas a la frontera con Estados Unidos. Durante el
gobierno de Vicente Fox, entre 2001 a 2004, se destinaron 10,000 millones de dólares (entre 25 y
28 por ciento del presupuesto total de PEP) a la investigación de las aguas profundas (7). Pero los
resultados fueron modestos y en otros casos, un fracaso: los pozos Yumtisil-1, Dzunum-1 y Alak- 1,
localizados al noreste de Ayín, frente a las costas de Tabasco fueron invadidos por el agua o
resultaron improductivos; por otras razones, Caxui-1 y Kastelán-1 resultaron hoyos secos. Los
resultados pobres y los fracasos al inicio de la incursión en una nueva cuenca muestran que la
exploración continúa siendo altamente aleatoria, ninguna perforación se inicia con garantías de
éxito al cien por ciento

Los planes en aguas profundas

En su carrera contra el tiempo, Pemex ha contratado equipos de perforación por un equivalente, en


días de perforación, a veinte años de perforaciones profundas (9). Se propone perforar los primeros
pozos en las localizaciones Maximino y Magnánimo, en las estructuras que se presumen
transfronterizas del cinturón plegado perdido, cerca de la frontera con EU y donde se encuentran
las mayores profundidades del Golfo de México. Estas exploraciones operarán a profundidades que
van desde los 450 m hasta 2,500 metros. Una estimación estadística de la tasa de éxitos en estas
perforaciones sería de alrededor de 33 por ciento, es decir de 8 a 10 nuevos campos descubiertos y
entre 20 y 24 fracasos (10). Las áreas más importantes definidas para comenzar los trabajos de
explotación en aguas profundas son: Cinturón Plegado Perdido, Oreos, Nancan, Jaca-Patini, Lipax,
Holok, Temoa, Han y Nox-Hux, localizadas frente a las costas de los estados de Tamaulipas y
Veracruz. A partir de 2015 existen grandes expectativas de incorporar producción proveniente del
Golfo de México, que podría aportar un volumen de 13 miles de barriles diarios (mdb).

Por otro lado, la Estrategia Nacional de Energía, documento que debe regir la política energética del
país hasta 2024, establece una meta de producción de petróleo crudo de 3.3 millones de barriles
diarios y la restitución de reservas totalmente probadas 1P del cien por ciento. Sin embargo, no
proporciona una alternativa efectiva al modelo basado en combustibles fósiles, de hacerlo, esto
representaría una vía para incrementar la seguridad energética a través de balancear y diversificar
las fuentes primarias de energía. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex)
asegura que México ya es un gran importador de gasolinas y productos petroquímicos, pero que
con el declive de la producción y la incapacidad de desarrollar otros yacimientos, en el mediano
plazo nuestro país será un importador de crudo (15), razón por la cual, mantener una matriz
petrolera se convierte no sólo en un asunto de índole ambiental sino también de seguridad
energética.