Anda di halaman 1dari 2

LA CONCIENCIA

1. Explique por qué el autor considera que la conciencia es brújula para


elegir el bien.

El autor considera que la conciencia es brújula para elegir el bien porque la


conciencia es la misma inteligencia que juzga sobre la moralidad de nuestros
actos, en otras palabras, nos ayuda a diferenciar el bien y el mal de nuestras
acciones.

2. Cuál es el argumento que el Abogado Atticus Finch señala para


defender al muchacho negro acusado injustamente haber violado a una
chica blanca.

El argumento es el siguiente:

“Tienen derecho a creerlo, y tienen derecho a que se respeten por completo


sus opiniones, pero antes de poder vivir con los demás tengo que vivir conmigo
mismo; la única cosa que no rige por la regla de la mayoría es la propia
conciencia”

En otras palabras, para el abogado Atticus era reprochable que se consideren


los perjuicios racistas como condena, ya que el hombre era acusado de
manera injusta y no se encontraba en sus planes arruinar la dignidad de otra
persona.

3. ¿Por qué la conciencia moral es un freno para el mal?

La conciencia moral es un freno para el mal porque mediante la conciencia no


solo nos damos cuenta de lo que pasa dentro de nosotros en un momento
dado, sino que también nos damos cuenta de nuestra propia experiencia.
Además, de que esta nos permite captar los fenómenos psicológicos como
nuestros; a la vez, dichos fenómenos psicológicos constituyen una unidad que
forma el yo de cada uno de nosotros.

4. ¿Por qué la conciencia es una pieza insustituible de la estructura


psicológica del hombre?

La conciencia es una pieza insustituible de la estructura psicológica del hombre


porque la conciencia moral es una realidad dinámica que capacita al hombre
para captar y vivir los valores morales. Es decir, su desarrollo y perfección
dependen básica y principalmente de la personalidad de cada hombre como
tal.

5. ¿Por qué es tan importante educar a la conciencia?

Es importante muy importante educar a la conciencia porque al tener la


conciencia por decirlo de alguna manera “muerta” no siente ningún dolor. Por
eso se queda muda cada vez que se realiza algo malo; no avisa ni produce
remordimiento, culpabilidad o vergüenza sobre las acciones realizadas
anteriormente.

Esas personas han perdido el sentido de la culpa y, por lo visto, ese hecho
no les preocupa lo más mínimo, por ende tienden a ser un peligro no solo para
ellos mismos, sino también para la sociedad en concreto.

6. Estás de acuerdo con la conclusión de Nietzche: Si Dios no existe, todo


le está permitido al hombre.

No estoy de acuerdo porque con el hecho de que no exista o no se crea en un


ser superior eso no significa de que podemos realizar acciones sin pensar en
las consecuencias o en “castigos” divinos, es cuestión básicamente de
conciencia.

7. Haga una breve reflexión sobre la tragedia de Macbeth.

Macbeth es una tragedia acerca de la traición y la ambición desmedida. Es una


obra donde también vemos la tentación, los celos, el odio, el amor, el deseo del
poder, el imperioso impulso de conquistar, avasallar y dominar, todas
constantes propias de la humanidad, características que confieren a una obra
como está la categoría de clásica, adaptable a todos los tiempos y a cualquier
lugar. En cuanto a la reflexión sobre la historia, Macbeth puede verse como una
advertencia acerca de los peligros que entraña la ambición. Él es ambicioso,
pero mucho más lo es su esposa Lady Macbeth, con quien lleva a cabo planes
macabros y sangrientos. Ambos, por su condición de humanos, sucumben a la
tentación, a la culpa y a la locura que los lleva a la muerte. De esta manera, es
importante destacar la influencia de Lady Macbeth sobre su marido. Ella le dice
que él tiene que estar a la altura de sus ambiciones, que no puede renunciar a
sus sueños ni ignorar su destino de grandeza; le recrimina no tener la suficiente
hombría o coraje como para defender sus sueños. Finalmente lo estimula y lo
incita. Pero en algún punto lo obliga, porque creo que es parte de su
conciencia, una conciencia externa, que a la vez es juez de sus actos. Macbeth
se encuentra en una especie de aporía, entre estar consciente de las
consecuencias de sus actos y dejar pasar su “destino” por las represalias que
le traería, y entre el hacer caso a lo que su esposa le pide y él mismo desea,
esa ambición cegadora que lo llevaría a la gloria.