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Sector Universitario

Abordar el papel del sector universitario dentro de toda sociedad, implica conformar
lineamientos potenciadores y dinamizadores para ser así ubicado a la par con los procesos
de globalización e innovación que en materia científica y tecnológica vienen ocurriendo en
todas las naciones del globo terráqueo. Para eso, la principal misión de un sector
universitario es el del manejo educativo y administrativo de cada universidad que se
encuentre en la región, estado o nación, pero si unimos el sector empresarial a este, La
sociedad y la nueva economía global, los cambios son esenciales para poder competir
exitosamente, colocan al sector universitario y al empresarial en un escenario donde las
relaciones de cooperación a través del establecimiento de alianzas estratégicas, son de
fundamental conveniencia para el desarrollo y crecimiento de ambos sectores. Es
importante destacar que el sector universitario ha visualizado su desempeño en otros
escenarios pues, además de cumplir las funciones inherentes a su investidura le ha
proporcionado la generación y transferencia de conocimiento tecnológico, de manera
negociable a otras organizaciones del sistema social, como las del sector empresarial,
identificado como productor de bienes y servicios. Por tal razón, entre sus estrategias de
acción se plantea la posibilidad de establecer mecanismos de relación tales como la
cooperación, buscando concretar alianzas estratégicas entre organizaciones de su entorno
de cuya interacción mutua, especialmente en el contexto de mercados y mediante una
planeación organizacional adecuada, se conformen redes estimuladoras del desarrollo,
propiciando la renovación de la infraestructura de recursos humanos con altas habilidades
para la creatividad e innovación dentro de una sociedad globalizada y con una economía
exigentemente competitiva.
Sector Empresarial

El sector empresarial siempre se ha destacado por su gran aporte económico-productivo a la


población y al sector público, está compuesto por diferentes clases de personerías jurídicas,
diseñadas por personas naturales, cuya finalidad principal es la creación de valor para sí
mismas y al mismo tiempo para la comunidad. Esta creación de valor se genera a través de
la organización del capital económico, físico y humano para producir un bien o un servicio
a la sociedad. El sector empresarial está compuesto por diferentes clases de personerías
jurídicas, diseñadas por personas naturales, cuya finalidad principal es la creación de valor
para sí mismas y al mismo tiempo para la comunidad, esos normalmente son de rango
asambleístas o consejeros designados por las organizaciones empresariales. Cualquier
empresa que se jacte de ser responsable únicamente por cumplir con la legislación, se
encuentra –como ya se ha dicho– en una postura anticuada, insuficiente y anti estratégica.
Es necesario ir más allá, llevar las cosas a otro nivel: LAS EMPRESAS JUEGAN UN
PAPEL FUNDAMENTAL EN LA ECONOMÍA SOLIDARIA, Y QUE SU PRÁCTICA
PUEDE ILUMINAR Y SER UN GRAN TESTIMONIO QUE NOS INVITE A
TRABAJAR JUNTOS PARA CONSEGUIR UN MUNDO MÁS JUSTO.
Convenios Internacionales y Multilaterales

Los convenios internacionales y multilaterales se basan en tratados entre dos o más países
que busquen un bien en común, normalmente se ven en los intercambios que se hacen en
economía como por ejemplo los tratados entre China y Venezuela:

“Nuestro país, Venezuela les da minerales como oro, plata o petróleo a la


República de China, A cambio ellos nos dan todos esos minerales transformados en
mercancías o productos que se pueden vender o con ellos se pueden crear cambios de
trabajo, como las industrias automotrices o las empresas de auto-ensamblaje”

Los acuerdos, al pasar los tiempos, se ha convertido en un medio poder detener tensiones
internacionales que se crean por medio de distinciones o diferentes perspectivas, la forma
de crear diálogos más convincente determinar mas lazos entre naciones hermanas. Por ello
los acuerdos multilaterales se definen como acuerdos vinculantes entre tres o más partes en
relación a los términos de una circunstancia específica. Estos pueden ocurrir entre tres
individuos o agencias; sin embargo, el uso más común del término se refiere a los acuerdos
multilaterales entre varios países. Estos son generalmente el resultado de un reconocimiento
de una base en común entre las partes involucradas en relación al problema actual.

Un ejemplo de un acuerdo multilateral que promueve los intereses económicos de las partes
miembro es la Unión Europea. Los términos de la misma han permitido el desarrollo de una
única moneda (el euro) en lo que es la eurozona, para reemplazar las múltiples monedas de
los países miembro. Otra característica es un pasaporte único para las naciones miembro,
permitiendo la libre movilidad a través de las fronteras de la unión para trabajar y visitar.
Prioridades de Venezuela A.L y el Mundo Respecto a la Ciencia y la
tecnología

Lo que conocemos como América Latina es un lugar geopolíticamente contingente. Ha sido


conceptualizado como un lugar pre-moderno, del tercer mundo, subdesarrollado y más
recientemente, como un lugar emergente (en algunos casos) (ver Escobar, 1998, 2005; Larraín,
2000, 2005). Independientemente de la conceptualización y del momento histórico al que se
refieren y que representan estas diferentes maneras de llamar y construir a América Latina, a esta
siempre se le ubica en un lugar de subordinación frente a otros mundos (el primero y el segundo),
al desarrollo y a los que ya emergieron. Es decir, América Latina, así en singular -como si fuera una
sola cosa homogénea, parece estar siempre corriendo detrás de una promesa que no alcanza. Por
lo general, que las palabras ciencia y tecnología la acompañen en la misma frase suele ser para
transmitir la idea de que las ciencias y las tecnologías, transferidas unilateralmente, contribuirán
casi mágicamente a que se alcancen los tan anhelados niveles de modernidad y desarrollo. Por
ello, hablar de posturas críticas, localizadas y situadas como las que se presentan en este número
es, por lo menos, provocativo. Más aun cuando la conjunción de las cuatro palabras ciencia,
tecnología y América Latina habla de cómo las dos primeras suceden, se desarrollan, son y
significan en las dos últimas. Sí, es un asunto provocador y desestabilizador de ideas en las que es
un impensable que en América Latina se haga, desarrolle, utilice y mire críticamente tanto a la
ciencia como a la tecnología, no como promesas ciegas, neutras e inocentes para alcanzar metas
inalcanzables, sino como elementos socio-culturales situados, contingentes y políticos, como
cualquier otro elemento socio-cultural.

Ahora bien en síntesis, si hablamos sobre Las Prioridades de Venezuela en el ámbito de Ciencia y
Tecnología, La orientación de las actividades desarrolladas en el sector científico-tecnológico ha
sido y será un asunto de particular relevancia, tanto a nivel de las instituciones como de los países
y hasta la región. Por abundantes que fuesen los recursos disponibles, lo esperable es que la suma
de las necesidades y aspiraciones sean siempre mayores, generando frustrantes situaciones de
limitación o déficit.

Cuando las prioridades son establecidas por la comunidad científica, es habitual encontrarse con
sendos e interminables listados de proyectos y actividades que no reflejan otra cosa que las
orientaciones, intereses y campos de acción individual de cada investigador, grupo o institución
participante. Siendo que para cada quien la actividad de la cual se ocupa es la más importante, o al
menos se encuentra entre aquellas que no pueden ser dejadas de lado, tal resultado no es
extraño.

Cuando son las autoridades del sector quienes determinan esas prioridades, no es poco común
encontrarse con que miembros de la comunidad científica sientan que son relegados o que su
trabajo no es tomado debidamente en cuenta. La postura que deben tener los funcionarios
responsables de la planificación ha de estar enfocada hacia las orientaciones que se quiera dar al
desarrollo, considerando la visión de futuro que se tenga de la región, del país o de la sociedad, y
siempre por encima de las consideraciones personales y grupales.

En nuestro país se tienen casos que van desde un fácil “laissez faire” generalizado hasta una
orientación estatal rígida y excluyente, pasando por variadas formas de interacción y consulta
entre los agentes involucrados. Con frecuencia, estas últimas resultan en interminables rondas de
argumentación y, en ocasiones, dan lugar a la justificación de congresos nacionales de ciencia y
tecnología.