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Francisco Muñoz

Discurso de graduación
TEMA: Vivir es caminar y seguir caminando
Un cordial saludo
- al Dr. Timothy Hill (Obispo General de la Iglesia de Dios)
- al Dr. Francisco Jiménez (presidente del Semisud)
- al Dr. Otoniel Collins (Director de Campo de América Latina de la iglesia de Dios)
- al Ob. Richar Mendoza (Presidente de la junta FLEREC)
- al Dr. Yattenciy Bonilla (vicepresidente del Semisud)
- a la Dra. Jenniffer Contreras (Decana Académica del Semisud)
- al Ob. Ángel Marcial y a su esposa Betzaida (Padrinos de esta graduación)
- al Dr. Francisco Ortiz (presidente de la UTC)
- al Dr. Pablo Valentín (presidente de la Junta de Directores de la UTC)
- a la Junta FLEREC
- al directorio y facultad del Semisud
- a la facultad de Maestría Lee University
- a los graduandos, señoras y señores.
Tengo el honor de estar aquí ante ustedes en uno de los mejores seminarios de Sudamérica
en nombre de mis compañeros y amigos graduandos.
Hoy es el inicio y el final de un periodo, mientras se acercaba este día importante, me daba
cuenta de lo que representa y significa graduarse.
Desde que inicié mis estudios en Semisud, hasta el día de hoy, tuve una rutina de vida
constante, usualmente determinada por las exigencias mi profesores y pastores con los que
tuve la oportunidad servir.
Esta agenda se basó en actividades repartidas de lunes a domingo tales como, estudios,
tareas, organización de capillas, los polémicos trabajos en grupo, participación en eventos
institucionales, trabajos ministeriales, lecturas de 30 a 50 páginas diarias por materio que, si
en el colegio no tuviste la costumbre de leer, acá en el seminario será pan de cada día.
Evaluaciones de lecturas de tan solo dos preguntas, que te llevaban 2 horas de clase
resolverlos, trabajos finales de los cuales si no se coloca la palabra en hebreo o griego en
medio del párrafo influenciaría de una nota promedio a una buena nota. Y ensayos
reflexivos que te llevaban a experimentar crisis existenciales.
Durante estos 4 años, estaba bien definido en lo que tenía hacer y hacia dónde debía ir.
Usualmente me encontraba rodeado por personas con las cuales compartía estudios,
espacios de comunión, reflexión que a veces se extendía hasta la madrugada intentando
entender el pensamiento de un autor, juegos como uno, ping pon, futbol, voleibol,
elaboración de sermones, diferentes oportunidades para compartir, comida o paseos
recreativos dentro y fuera de la ciudad. Todos estos momentos atravesados por alegrías,
penas, desafíos y sobre todo triunfos; los cuales tuvieron su lugar en el transitar del
seminario. Momentos que se recordaran con mucha alegría y nostalgia.
Francisco Muñoz

Permítanme contarles
Como cierre del primer semestre del 2018, se desarrolló una caminata hacía el Río Pita que
está detrás del Semisud. El camino hacia el río fue ameno, ya que el tiempo era destinado
para compartir entre todos. Lo curioso de esta travesía fue el hecho de que se había
organizado hallazgos de rollos, como cartas antiguas.
Por un breve instante no se conocía el propósito o el contenido de los rollos. Fue cuando la
Ing. Amparito Nuñez abrió el primer rollo en el cual se encontraban deseos de los
profesores hacia los estudiantes graduandos de Licenciatura.
El segundo rollo que se encontró estaba dirigido hacia mi persona de parte de mi profesor,
pastor, tutor de Tesis, amigo y compañero de voleibol Abiud Fonseca.
La carta expresa la importancia de la vida entendida como ese caminar continuo, aquel
caminar que no da tregua, sino que exige que se siga transitando sin cesar a pesar del polvo
o las piedras que encontramos al paso.
Quisiera hacer una aclaración importante, el contenido de la carta que recibí inspiró al
presente discurso de graduación para este día presente.
En nuestra dinámica de vida se ha asumido que el avance se da cada vez que terminamos
un periodo, un trabajo, una relación, una graduación. Lo que no está mal, hay que aprender
de todos los momentos que te da la vida y celebrarlos, sin embargo, también se debe
recordar que son algunos de los aspectos de la vida, siendo que la vida está llena de inicios
y finales de periodos.
Soy consciente de que todos los presentes tenemos una historia para contar a veces del
mismo hecho, más en esta oportunidad he decido narrar en dos etapas el transitar de mi
camino.
Después de un largo periodo de estudios primarios y secundarios, a la edad de 17 años dejé
por primera vez mi hogar. Aproximadamente a unos 250 km de distancia, en un lugar
llamado Shell Mera en Pastaza, territorio del oriente ecuatoriano, lejos de mi familia
emprendí aun viaje del cual creí estar seguro. Durante 9 meses tuve la oportunidad de
trabajar en Alas de Socorro del Ecuador compañía de aviación misionera, fundada por
“Nate Saint”, famoso misionero asesinado al intentar evangelizar a los Huaoranis.
Por una instancia el camino que pensaba elegir era ser piloto de Aviación. Pero Dios tenía
planes diferentes, el tiempo que estuve en ese lugar me ayudó a formar mi carácter e
identificar lo que realmente me gusta, esto es: el servicio a las personas.
Fue así como mi periodo en Alas de Socorro terminó y el inicio de otro comenzaba a surgir.
En su momento me dio temor, tal vez para muchos regresar a Quito, era el reflejo de un
sueño que fracasó, pero creo que ¡en Dios los sueños cambian!, regresé a mi casa con ganas
de averiguar qué es lo que Dios quería para mi vida.
Francisco Muñoz

Decidí empezar de nuevo, insistí a mis padres sobre el prepararme para el servicio a Dios y
a las personas. Yo no sabía dónde empezar pedí consejo a mi papá, él me habló del
Semisud fue enfático en decir que, si decidía estudiar en un seminario, que sea en esta casa
de estudios, hoy por hoy le agradezco esa sabio consejo.
Durante los siguientes 3 años y 10 meses empecé la carrera en teología pastoral en el
Semisud aprendí a desarrollar mi vocación desde diferentes perspectivas, el seminario me
enseñó sobre lo bello, histórico, y fascinante de la teología y su vivencia no solo en la
iglesia, sino en el mundo.
A partir de ahora muchas cosas cambiarán, nos enfrentaremos a un mar de posibilidades.
Posibilidades en las que espero, nos lleven a una actitud, que refleje la búsqueda de justicia
y la práctica del amor al prójimo como Jesús en su caminar.
Hoy es el final e inicio de un nuevo periodo, el camino necesita seguir siendo transitado.
Por lo tanto quiero motivar no solo a los graduandos sino a todos los presentes a vivir
buscando hacer el bien, reconociendo que toda la vida te da esa oportunidad, a no servirnos
de los otros para alcanzar nuestros propósitos o ambiciones; sino dar un poco de nosotros
para dar esperanza de vida en Cristo Jesús.
Gracias Semisud por compartir un tramo de camino con nosotros, sin duda nos enseñaste a
amar y servir más, sobre todo al que necesita. Gracias a todos aquellos pastores, pastoras,
maestros, maestras, investigadores, investigadoras, sociólogos, amigos, amigas,
compañeros, abelinos y familiares, que fueron parte de esta etapa aportando en nuestra vida
en el aprendizaje.
Quiero concluir con este pasaje bíblico que nos atañe a todos en esta ocasión:
Filipenses 3:12 No es que ya hayamos conseguido todo. Pero sí podemos decir que
seguiremos hacia adelante, luchando por alcanzar esa meta para lo cual Cristo Jesús nos
llamó.
Gracias