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“AÑO DEL BUEN SERVICIO AL CIUDADANO “

UNIVERSIDAD NACIONAL
“SAN LUIS GONZAGA” DE ICA

FACULTAD DE ENFERMERÍA

CURSO : SALUD MENTAL.

DOCENTE :

CICLO : V - “B”.

TURNO : TARDE.

INTEGRANTES :

ICA – PERÚ
2018

1
DEDICATORIA:

El presente trabajo lo dedicamos a


Dios y a nuestros padres que son
los que nos ayudan
incondicionalmente día a día,
además a nuestra docente que es
nuestra fuente de inspiración.

INDICE pág.

2
Dedicatoria...………..…………………………………………………………………………. 2

Introducción……………….…………………………………………………………………….. 4

CAPITULO I
1.1. Definición de Trastornos Psicológicos…..……………………………. 5

CAPITULO II
2.1. Conducta Antisocial………………………………….……………………..…….... 12

2.2. Principales Características………………………..……….......... 13

CAPITULO III
3.1. Abusos de Sustancias ilegales…………………………………….……… 15

CAPITULO IV

4.1. Desórdenes Alimenticios………….…………………… 17

CAPITULO V

5.1 Trastornos psicológicos post terremotos………………………… 23

5.2 intervenciones Psicológicas Post Desastres………………........ 25

CONCLUSIONES……………………………………………………………………………….. 27

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA…………………………………………………………. 28

ANEXOS………………………………………………………………………………………………………….. .. 29

INTRODUCCIÓN

3
Los trastornos psicológicos o psicopatológicos son
enfermedades que involucran anormalidades en procesos
cognitivos y afectivos. En la actualidad es común en la
sociedad este tipo de afecciones ya que con la evolución
tanto tecnológica como de pensamiento predispone a las
personas a padecer este tipo de enfermedades. Aun en
pleno siglo XXI esta problemática se acrecienta a que los
tratamientos aún no están muy claros y muchos de ellos
tienen efectos contra producentes. Es importante
mencionar que este trabajo será enfocado en las causas y
consecuencias de estas enfermedades sin especificar y
profundizar en los tipos ya que esto nos llevaría un largo
tiempo de búsqueda; sin embargo se darán algunos
ejemplos.

CAPITULO I

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TRASTORNOS PSICOLÓGICOS
1.1. DEFINICION

Podríamos definir un trastorno psicológico, también conocido como trastorno mental,


como un patrón de síntomas psicológicos o de comportamiento que afectan a
varias áreas de la vida y/o crean alguna clase de malestar emocional en la persona
que lo padece.

 TRASTORNO DELIRANTE

Este trastorno se conoce también como paranoia. El pensamiento de una persona que
padece un trastorno delirante es ordenado. La conducta varía entre dos extremos.

Algunos enfermos pueden parecer normales en absoluto, siempre que no se cuestionen


sus creencias delirantes, mientras que otros pueden tener un comportamiento inadecuado
y extravagante.

El delirio constituye la principal manifestación clínica. Los temas delirantes habituales son:

· El perjuicio, que se presenta principalmente en personas con rasgos de desconfianza y


rigidez, que pueden manifestar reacciones hostiles cuando tienen el convencimiento de
que alguien les está perjudicando o se pone en duda la autenticidad de sus delirios, los
celos donde un hecho banal origina una acusación de infidelidad, que se trata de probar
mediante datosretrospectivos distorsionados;

· la erotomanía en la que el paciente más frecuente es una mujer, tiene la idea de ser
amado por alguien, generalmente una personalidad de renombre o perteneciente a un
nivel socioeconómico superior;

· la grandiosidad o megalomanía, cuando el paciente está conocido de que es una


persona importante;

· el delirio somático, correspondiente a ideas delirantes como el convencimiento de


tener una enfermedad, sufrir una deformidad aislada o que el cuerpo despide un olor
repugnante.

· Síndrome de Capgras, donde el enfermo tiene el convencimiento de que una persona


de su entorno ha sido sustituida por un doble

· Síndrome de Frégoli, en el que el paciente cree que una(s) persona(s) de


su ambiente ha(n) adquirido el aspecto de individuo(s) desconocido(s).

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Para el tratamiento de este trastorno se recurre a los antisépticos. No hay datos que
demuestren la eficacia de ninguna modalidad de psicoterapia. En principio, lo más
recomendable es iniciar una relación terapéutica, con el objetivo de conseguir la confianza
y colaboración del enfermo.

 LOS TRASTORNOS FÓBICOS

Se entiende por fobia un miedo excesivo, irracional y persistente ante un objeto, actividad
o situación que determina un deseo imperioso de evitar aquello que se teme.

El ataque del pánico se produce cuando la angustia se hace insoportable. En ese


momento se combinan sentimientos de opresión, miedo o temor y síntomas físicos, que se
traducen en arritmia cardiaca, dificultades respiratorias, dolores abdominales, mareos,
temblores, sudoraciones, escalofríos, etc.

Los trastornos fóbicos se dividen en tres grandes categorías: agorafobia, fobia


social y fobia simple.

Agorafobia

Hay personas que sienten miedo a estar solas o a sentirse atrapadas en ciertos lugares
públicos, donde puede resultar problemático en algún momento el rápido acceso a una
salida o a un lugar de seguridad. A este trastorno se le conoce con el nombre
de agorafobia. Representa el 60% de todos los estados fóbicos que requieren de
tratamiento. Puede comenzar a la mitad o a la tercera década de la vida.

Fobia Social

Cuando se dice que una persona tiene fobia social, se está indicando que teme y evita las
situaciones en las que puede verse expuesto a la mirada de los otros. El miedo a ser
observados por la gente puede implicar, según los casos, el tema a hacer el ridículo y
llamar la atención, a fracasar en la tarea, a perder el dominio de sí mismo, caerse o
tambalearse, y a mostrarse avergonzado o ruborizado. La fobia social rara vez se presenta
antes de la pubertad o después de los 30 años y puede ser imposible identificar en claro
desencanedante, o bien repentina, tras una experiencia traumática.

La teoría conductual explica que los temores fóbicos se transforman por asociación de los
mismos aspectos del medio social que se relacionan con peligro para el individuo,
especialmente las experiencias sociales traumáticas.

Fobia Simple

La fobia simple se puede sentir ante determinados animales, a las alturas, los espacios
cerrados, los grandes espacios abiertos, las tormentas, la sangre, etc. Aunque las fobias

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simples son comunes, y tal vez por ese motivo, las personas afectadas no acuden con
mucha frecuencia como los fóbicos de otra categoría a los servicios de salud mental.

Algunos miedos y fobias son:

ü Alturas…………………………………..acrofobia
ü Espacios abiertos……………………….agorafobia
ü Gatos……………………………………aclurofobia
ü Truenos…………………………………asteurofobia
ü Rayos…………………………………...ceraunofobia
ü Perros…………………………………...cinofobia
ü Espacios cerrados………………………claustrofobia
ü Caballos………………………………..Equinofobia
ü Suciedad, gérmenes, contagio…………misofobia
ü Serpientes……………………………...ofidofobia
ü Oscuridad………………………………nictofobia
ü Agua corriente…………………………potomofofia
ü Miedo al público………………………topofobia
ü Animales……………………………….zoofobia

Tratamiento

Se debe lograr que la persona reconozca su miedo, para tener una consideración clínica.
Asociar al enfermo a la medicación anti-pánico de exposición en vivo, o en el medio
natural de donde viene la fobia. El tratamiento se basa en enfrentar al paciente a la
exposición gradual y sistemática del objeto de su temor; para mostrarle que ese objeto no
es más fuerte y que todo está en su mente.

Trastornos afectivos (depresión y manía)

Se caracterizan por la alteración del ánimo en el paciente como síntoma principal. En la


depresión hay tristeza, la persona se siente culpable, desesperada e inútil. La manía lleva
consigo un ánimo exaltado, expansivo, cambiante, que se altera según la depresión.

Tratamiento

Se considera como la mejor opción una terapia ambiental, acompañada del apoyo moral a
la persona que se siente deprimida.

 ANSIEDAD

Se presenta cuando tenemos un miedo vago por lo que podría ocurrir en el futuro.
Algunas posibles causas son: parientes y amigos, la salud, el embarazo,
los problemas legales, los hijos, el envejecimiento, el trabajo, ascender en el trabajo y los

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exámenes. La depresión puede causar algunas reacciones físicas: palpitaciones, tensión,
temblores, insomnio, transpiración y deseo de orinar más de lo normal.

El mejor tratamiento es la tranquilidad, el amor hacia el que sufre la ansiedad, mantener


la alegría en su ambiente. Existen también medicamentos (Barbitúricos, Tranquilizantes
mayores y tranquilizantes menores), pero no son recomendables a menos que el efecto de
la ansiedad sea muy grave.

 ESQUIZOFRENIA

Es considerado el más fuerte de los trastornos mentales. Se presenta por medio de


problemas sentimentales, del pensamiento, de percepción, etc. La persona depende cada
vez más de las demás. Los primeros síntomas suelen aparecer antes de que la persona sea
adulta.

Tratamiento

Se hacen psicoterapias, para adaptar el paciente al entorno. También se les proporciona la


medicación antipsicótica, pero ésta no es muy efectiva para todos los esquizofrénicos.

 AMNESIA

Es la pérdida o incapacidad de la memoria, cuyo origen puede ser debido a trastornos


orgánicos, como las lesiones en el cerebro, arteriosclerosis cerebral, o trastornos mentales
funcionales, como la histeria. La amnesia puede ser total, con una completa pérdida de
la memoria; parcial (desde un determinado momento hacia adelante en el tiempo, o
desde un momento hacia atrás); lagunar (en un periodo de tiempo antes o después de un
hecho traumático, frecuente en los accidentes); o sistemática, relacionada con un tipo
determinado de experiencias.

Tratamiento

La amnesia es más un síntoma que una enfermedad, y su tratamiento intenta determinar y


eliminar sus causas básicas originales.

 AUTISMO

Es un trastorno grave de comunicación y conducta de la infancia que se desarrolla antes de


los tres años de edad.

El niño autista es incapaz de utilizar el lenguaje con sentido o de procesar


la información que recibe del medio. Cerca de la mitad de los niños autistas son mudos, y
aquellos que hablan, por lo general sólo repiten de forma mecánica lo que escuchan. El

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término autismo se refiere a su expresión ausente o perdida, aunque la connotación de
alejamiento voluntario es inapropiada.

Tratamiento

El tratamiento de elección es la educación especial, un aprendizaje intenso gradual y


un control estricto de la conducta del niño. También se están probando tratamientos con
fármacos como la fenfluramina y el haloperidol. Por lo general, el pronóstico es malo en
aquellos niños autistas que permanecen sin hablar pasados los cinco años de edad. Los
niños que hablan mejoran mucho y algunos de ellos se recuperan.

INFANCIA:

Al nacer los niños revelan diferencias individuales en aspectos como el sueño, vigilia y
succión. Existen dos clases de influencias conformadoras: una explosiva que actúa por
tiempo breve y en momentos críticos del desarrollo y las influencias lentas y persistentes
que parecen jugar el papel más importante en el desarrollo.
Psicopatología infantil

Se requiere conocer las situaciones ambientales desfavorables a su desarrollo. La angustia


patológica se manifiesta en tres formas:

· Trastorno de angustia de separación: es una angustia intensa al punto del pánico que el
niño experimenta al separarse de uno de sus padres u otras personas queridas. No pueden
salir de casa o hacer andados y se apegan a uno de los padres, presentan dolor de
estómago, cefalea, náuseas, vómitos, mareos, palpitaciones y desmayos. Se puede
presentar también en la fobia escolar.
· Trastorno de evitación: reducción severa y persistente del contacto con extraños, tienen
interés en la relación social pero le temen.
· Trastorno de ansiedad excesiva: es más común en los niños que en las niñas,
preocupación excesiva con conducta temerosa sin causa, su angustia se expresa
comúnmente en preocupaciones de competencia y ejecución, pueden ser erróneamente
vistos como hipermaduros, presentan quejas somáticas como dolores de cabeza o
estómago, dificultad para respirar y mareos, se asocia con estrés y se puede tratar con
antidepresivos tricíclicos y benzodiacepinas.
· Fobias simples: miedos intensos a objetos específicos, estas fobias desaparecen o
disminuyen sustancialmente con el tiempo por ejemplo estar en la oscuridad.
· Depresión: en los niños de seis a doce años persisten por largos periodos sin causa
identificable. Presentan sítomas como tristeza, desesperanza, sentimiento de devaluación
personal, cambios en el apetito, perdida de interés en las actividades cotidianas,
pensamientos recurrentes de muerte o suicidio, fatiga, incapacidad para concentrarse,
trastornos en el sueño. Presentan bajo rendimiento escolar, inquietud (se frotan las
manos, piel, se arrancan el cabello), movimientos lentos, monotonía del discurso, dolores
diversos, irritabilidad, crisis de llanto, miedo y agresividad. E n la depresión se pierde el
equilibrio entre las sustancias que hacen posibles que unas células cerebrales se

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comuniquen con otras por ejemplo la serotonina relacionada con el sueño, la
norepinefrina relacionada con irritabilidad y angustia y el cortisol relacionado con el miedo
intenso. Este trastorno es más común en personas con el antecedente hereditario.

· Conducta alimentaria: anorexia nerviosa, bulimia y pica.


· Conducta motora: síndrome de Gilles de la Tourrete (tics motores y verbales)
· Enuresis: micción involuntaria después de los tres años
· Terrores nocturnos: hay pupilas dilatadas y sudoración
· Sonambulismo: modalidad de disociación verbal o motora.

ADOLESCENCIA

Es la etapa entre la pubertad (10 a 14 años) y los


dieciocho años. El puberto sufre un desequilibrio
resultado de completar la madurez biológica antes
que la psicológica. La adolescencia es un proceso
de búsqueda de nueva identidad que libere del
pasado infantil y enfrente con éxito el crecimiento
humano.

En la etapa de prepuber se da una dependencia de


los adres, un pensamiento sincrético e interés en el
mundo exterior.

En la pubertad surgen impulsos, capacidades e intereses principalmente el erotismo,


anhelo de poder, autoafirmación, enriquecimiento del pensamiento abstracto, aumento
de la capacidad crítica, la imaginación, la fantasía y las tendencias introspectivas.

Freud explico que en la adolescencia las zonas erógenas pregenitales pasan a la genital y
se adquieren objetos sexuales fuera del núcleo familiar. Es una recapitulación de la
infancia resultado de la contradicción entre los impulsos y la moral.

Esquizofrenia

La esquizofrenia es una psicopatología de la


adolescencia, se define como una psicosis
caracterizada por la ruptura de la relación del
sujeto con el mundo exterior y una marcada
regresión. Tiene diversas etiologías, se presenta
durante la adolescencia más frecuentemente
ene hombres que en mujeres. En algunas
personas propensas a sufrir esquizofrenia se
ven rasgos de carácter tales como: introversión,
suspicacia, aislamiento y excentricidad. El

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contenido del pensamiento esquizofrénico son sonidos delirantes, ideas múltiples,
fragmentadas y absurdas, además el esquizofrénico piensa que los demás conocen sus
ideas y pueden influir en ellas, piensa también que los demás lo observan y hablan mal de
él o le quieren hacer daño. Las interrupciones en el flujo del pensamiento y retención de
las ideas son interpretadas por el paciente esquizofrénico como el “robo de sus ideas”. Las
alucinaciones (alteración de la percepción) son generalmente auditivas “voces” que lo
insultan, le dan ordenes o comentan acerca de su conducta. Su expresión afectiva es poco
intensa, para el diagnóstico se considera que se manifiesten síntomas por más de seis
meses y que esté incluida una fase psicótica (perdida de contacto con la realidad). Existen
tres fases de esquizofrenia:

· Prodrómica: cambios globales en la conducta, “ideas raras” que no llegan a delirantes,


indiferencia al medio y descuido de la persona.
· Activa: delirios y alucinaciones auditivas
· Residual: similar a la prodrómica, persisten atenuadas manifestaciones de la fase activa o
que se conoce como cicatriz esquizofrénica.

Los antipsicóticos ayudan a evitar las fases psicóticas sin embargo la recuperación total no
es frecuente. Algunas formas de esquizofrenia son:

· Forma desorganizada o hebefrenica: es la de inicio más temprano y en ella se altera más


la esfera atractiva que la perceptual, la conducta es impredecible.
· Forma catatónica: manifestaciones psicomotoras, hiperquinesia, estupor, obediencia
automática, negativismo, manerismos, posturas forzadas mantenidas por largo tiempo. Re
quiere ser cuidado y protegido, se diagnostica por la flexibilidad cérea.
· Forma paranoide: delirios estables de tipo persecutorio, a veces alucinaciones, trastorno
masivo del pensamiento que responde a tratamiento farmacológico.
· Forma simple o indiferenciada: desarrollo de síntomas insidioso, a la larga disminuye el
rendimiento total y se llega al vagabundo egocéntrico, perezoso y sin rumbo.
· Forma residual: se trata de estados crónicos donde reaparecen fragmentos sintomáticos
de una esquizofrenia ya desaparecida.
· Trastorno esquizoafectivo: síndrome limítrofe entre esquizofrenia y síntomas afectivos.

Se trata con psicoterapia y fármacos, es importante la relación médico-paciente.

MADUREZ Y PATERNIDAD

Juega un papel significativo en la madurez fisiológica y psicológica de la mujer que


proyecta en su hijo sus expectativas y esperanzas mientras que el hombre se convierte en
el proveedor de gratificaciones y se vuelve el protector de su esposa e hijos.

CLIMATERIO

Es la etapa de la vida que señala el término de la edad madura. Esta mas estudiada en las
mujeres ya que se presenta a edad más temprana en ellas que en los varones, el climaterio
suele verse agravado por los cambios físicos la no dependencia de los hijos y la falta de
atención de las parejas. Para ambos sexos representa el llegar a un momento de la vida en

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el que se debiera alcanzar ciertas metas, el hecho de no alcanzarlas provoca frustración.
Puede haber depresión por la peridda de la propia imagen.

SENECTUD

Se encuentran en este grupo las personas mayores de 65 años

· Claudicación de los sistemas de autorregulación y equilibrio energético del organismo


· Sensopercepción y memoria a corto plazo deficiente
· Apraxia constructiva: disolución de la capacidad para integrar la perspectiva
· Se puede conservar la inteligencia en forma notable más por la experiencia adquirida
que por la cognición.
· Se reorganizan los recursos psicológicos y el anciano concentra su interés en si mismo.
· La sociedad influye en la declinación funcional del anciano.

Psicopatología de la senectud

· Deterioro mental ligero


· Confusión mental
· Demencias: daño global de las funciones cognoscitivas e intelectuales, notable deterioro
de la memoria, pérdida progresiva de la capacidad de abstracción y organización. Requiere
de diagnóstico diferencia con la depresión.
· Alzheimer: se divide en precoz, presenil y senil. Se da por una reducción de neuronas en
el hipocampo y lóbulos temporal, parietal y frontal. Aparecen cuerpos granulovacuolares y
alteraciones neurofibrilares.
· Depresión: disminuye la concentración y atención del anciano afectando su memoria
reciente, se puede ocultar bajo insomnio y dolor.

CAPITULO II
2.1. CONDUCTA ANTISOCIAL
Por conducta antisocial entendemos al conjunto de comportamientos, prácticas o
actuaciones que tienen como objetivo la perturbación del orden social o la agresión a este.
De la misma manera, todos aquellos discursos que fomentan este tipo de actos, también
son considerados como parte de las conductas antisociales.
Tradicionalmente, estos actos y comportamientos han sido categorizados
como transgresiones, abusos, infracciones o delitos juzgados y sancionados tanto por la
ley, como por la sociedad en general.
Las personas con conducta antisocial pueden establecer el foco de su actuación tanto en
espacios o propiedades ajenas, mediante actos de vandalismo, robos o atracos, como con
la intención de perjudicar otras personas mediante agresiones, ataques y ofensas, así
como abusos y acoso.

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2.2. Principales Características:
El principal problema que existe ante la necesidad de establecer
qué puede ser considerado una conducta antisocial y qué no, ya
que la definición de conducta antisocial como toda
aquella conducta o comportamiento que viole las normas
sociales o los derechos de las personas engloba una
cantidad demasiado grande y variedad de actos.
Por ejemplo, no lo mismo juzgar como conducta antisocial un
atraco, que una pintada en una pared, que una manifestación en
contra de alguna ley o situación injusta. Sin embargo todas ellas
están orientadas a alterar el orden establecido.
El hecho de que exista tanta flexibilidad en cuanto a la
interpretación de ciertos comportamientos como conductas
antisociales supone un problema en la sociedad actual. Además,
existe la percepción de que en los últimos años el número de
conductas antisociales ha aumentado considerablemente, puede
ser que como respuesta a los cambios y fenómenos sociales y
económicos vividos.
Además, hay que tener en cuenta en cada cultura o sociedad
puede determinar una serie de pautas o
normas establecidas que regulen de manera aproximada qué
conductas son consideradas como una agresión u ataque a la
sociedad y cuáles no.
No obstante, existen una serie de factores que pueden resultar
útiles a la hora de evaluar y distinguir una actuación como
antisocial:

 Evaluación de la severidad de los actos.

 Evaluación de la actuación en cuanto a alejamiento de las


pautas establecidas socialmente.

 Contexto sociocultural en el se lleva a cabo.

Teniendo en cuenta estos factores, podemos determinar que,


por el momento, no existen criterios objetivos y claros que
sirvan como guía para evaluar y calificar la conducta antisocial,
así como para determinar de manera exacta qué actos deben de
quedar apartados de esta etiqueta.

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A pesar de esto, podemos establecer que las conductas
antisociales son aquellos actos que infringen las reglas o normas
sociales que regulan la convivencia, siempre y cuando estas
presenten un grado de severidad superior al de todas aquellas
conductas que se lleven a cabo en el día a día de las personas.

¿Qué los causa o qué factores de riesgo existen?

Otro de los terrenos que investigan algunas disciplinas como la


sociología, la psicología, la criminología o incluso la legislación,
son tanto las causas como los factores de riesgo que
pueden predisponer a la población en general a efectuar
cualquier tipo de conducta antisocial.
Aunque no se conocen las causas exactas por las que una
persona puede desarrollar una conducta antisocial, existen una
serie de factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad
de desarrollar una conducta antisocial
Estos factores se dividen en factores individuales, familiares y de contexto:

1. Factores individuales

Elementos como el temperamento o la personalidad, así como la impulsividad y los


problemas de atención o la dificultad para adaptarse a los cambios pueden ser factores de
riesgo básicos para el desarrollo de conductas antisociales.
Igualmente, la falta de habilidades para resolver problemas, un bajo ajuste escolar o social
y una carencia de habilidades sociocognitivas, dificultan que la persona encuentre
alternativas eficaces y satisfactorias en la resolución de conflictos más allá de las
conductas antisociales.

2. Factores familiares

El ambiente familiar así como los estilos de crianza son esenciales a la hora de favorecer la
aparición o desarrollo de conductas antisociales. Experiencias como la separación de los
padres, los cambios de hogar o vivencias de situaciones más extremas de abuso o violencia
doméstica pueden resultar desencadenantes para estas conductas.
Además, estilos de crianza inadecuados como los estilos muy permisivos o
autoritarios también pueden ejercer un fuerte efecto en ellas.

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3. Factores ambientales

El contexto sociocultural, la influencia de los medios de comunicación, de la escuela, los


grupos de iguales o algunas instituciones, agrupaciones o asociaciones también pueden
favorecer o alentar las reacciones agresivas, violentas o coléricas de algunas personas.

Diagnósticos asociados

Aunque estas conductas no tienen porqué darse como consecuencia o en asociación con
alguna patología psicológica o trastorno. Existen una serie de diagnósticos en los que
aparecen este tipo de conductas de manera reiterada.

1. Trastorno antisocial de la personalidad

Según los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-
IV), el trastorno antisocial de la personalidad se define por la aparición de un patrón de
conducta que revela un desprecio general de las normas y los derechos de los demás.
Los principales síntomas o señales de este diagnóstico incluyen la infracción de las
normas, el engaño y la manipulación como los principales rasgos distintivos de este
trastorno. Así como la impulsividad, la falta de remordimientos o la despreocupación por
la seguridad ajena.
Para que pueda realizarse dicho diagnóstico, la persona debe de tener más de 18 años, de
lo contrario se considera como trastorno disocial de la personalidad.

2. Trastorno disocial de la personalidad

En este segundo caso, los comportamientos son prácticamente iguales que los del
trastorno antisocial de la personalidad, pero con la diferencia de que se manifiestan en
una edad más temprana, concretamente en la etapa infantil o durante la adolescencia.
Estos comportamientos categorizados como antisociales deben darse de manera
recurrente y ser cualitativamente mucho más graves que las conductas típicas de rebeldía
que se esperan a dicha edad.

CAPITULO III
3.1.ABUSOS DE SUSTANCIAS ILEGALES

15
A veces coexisten los problemas de salud mental y los trastornos de uso de sustancias.
Esto se debe a que:

 Ciertas drogas ilegales pueden causar una adicción en personas que experimentan
uno o más síntomas de un problema de salud mental

 Los problemas de salud mental a veces conducen al consumo de drogas o alcohol,


ya que algunas personas con un problema de salud mental pueden abusar de estas
sustancias como una forma de automedicación

 Los trastornos mentales y del uso de sustancias comparten algunas causas


subyacentes, como los cambios en la composición del cerebro, las vulnerabilidades
genéticas y el contacto temprano con el estrés o el trauma

Más de uno de cada cuatro adultos que padecen un problema de salud mental grave
también tienen un problema de abuso de sustancias. Los problemas por uso de sustancias
se observan más frecuentemente asociados a ciertos problemas de salud mental, entre los
que se incluyen:

 Depresión

 Trastornos de ansiedad

 Esquizofrenia

 Trastornos de la personalidad

Trastornos de uso de sustancias

Los trastornos de uso de sustancias pueden referirse al uso o a la dependencia de


sustancias. Entre los síntomas de estos trastornos se pueden encontrar:

 Cambios en el comportamiento, por ejemplo:

 Disminuir la asistencia y el rendimiento en la escuela

 Meterse en problemas con frecuencia (peleas, accidentes, actividades


ilegales)

 Usar sustancias en situaciones que representan un peligro físico, por


ejemplo mientras conduce u opera una máquina

 Actuar a escondidas o de manera sospechosa

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 Manifestar cambios en el apetito o los patrones de sueño

 Exhibir cambios sin explicación en la personalidad o la actitud

 Demostrar cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o estallidos de ira

 Pasar por períodos inusuales de hiperactividad, agitación o aturdimiento

 No tener motivación

 Mostrarse temeroso, ansioso o paranoico, sin razón alguna

 Cambios físicos, por ejemplo:

 Ojos inyectados de sangre y pupilas de tamaño anormal

 Pérdida o incremento de peso repentinos

 Deterioro del aspecto físico

 Olores inusuales en el aliento, el cuerpo o la ropa

 Temblores, habla inarticulada o coordinación atrofiada

 Cambios sociales, por ejemplo:

 Cambio repentino de amigos, lugares favoritos de reunión y pasatiempos

 Problemas legales vinculados con el uso de sustancias

 Necesidad de dinero sin explicar o problemas financieros

 Uso de sustancias incluso a pesar de que generan problemas en las


relaciones

Recuperarse de los problemas de salud mental y del uso de sustancias

Las personas que padecen problemas de salud mental y trastornos de uso de sustancias
deben recibir tratamiento para ambos. El tratamiento para ambos problemas (los de salud
mental y los trastornos de uso de sustancias) puede incluir rehabilitación, medicamentos,
grupos de apoyo y terapia de conversación.

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CAPITULO IV
4.1. DESORDENES ALIMENTICIOS
Los trastornos de la conducta alimentaria son condiciones complejas que se pueden
desarrollar por una combinación prolongada de factores emocionales, psicológicos,
interpersonales, sociales y conductuales. Una vez comienzan, pueden desatar un ciclo de
destrucción física y mental que se auto-perpetúa.

Aunque los científicos todavía están investigando los factores que pueden contribuir al
desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria, se han identificado algunos factores
de riesgo para el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria.

Factores Psicológicos

 Perfeccionismo

 Ansiedad

 Depresión

 Dificultades con la regulación de las emociones

 Comportamientos obsesivos y compulsivos

 Estilos de pensamientos rígidos (sólo hay una manera correcta de hacer las cosas,
etc.)
Factores Socioculturales

 Promover en la cultura un “ideal de la delgadez”

 Prejuicios sobre peso y tamaño

 Énfasis en dietas

 •Cuerpos ideales” que solo incluyan reducidas o ciertas formas y tamaños


Factores Biológicos

 Tener un miembro cercano de la familia con un trastorno de la conducta


alimentaria

 Historial familiar de depresión, ansiedad y/o adicción

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 Historia personal de depresión, ansiedad y/o adicción

 Presencia de alergias que contribuyen a hábitos alimentarios restrictivos o


mañosos (como enfermedad celiaca)

 Presencia de diabetes tipo 1


Señales emocionales y conductuales de un trastorno de la conducta alimentaria
Las personas que luchan contra un trastorno de la conducta alimentaria pueden tener
algunas, pero no todas, de las siguientes señales emocionales y conductuales. La presencia
de cualquiera de estas señales que su ser amado pudiera estar batallando es causa de una
seria preocupación y debe animarlo a que busque ayuda profesional.

 Miedo intenso de aumentar peso

 Imagen corporal negativa o distorsionada

 Frecuentes cotejos en el espejo de defectos percibidos

 Autoestima que depende de la figura y el peso

 Miedo a comer en público o con otras personas

 Preocupación por la comida

 Comer porciones muy pequenas o evitar comer

 Evitar comer con otras personas

 Acumular y esconder comida

 Comer en secreto

 Desaparecer después de comer, frecuentemente al baño

 Rituales con la alimentación (cortar la comida en trozos pequeños, masticar cada


bocado excesivamente, comer muy lentamente)

 Cualquier hábito alimentario nuevo o una dieta de moda, que incluye evitar un
grupo de comida completamente (no azúcar, no carbohidratos, no lácteos, vegetarianismo
o veganismo)

 Preocupación mínima sobre una pérdida extrema de peso

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 Interés obsesivo en algunos programas de cocina en televisión y coleccionar
recetas

 Comer exclusivamente comidas “seguras” o “saludables”

 Aislamiento social

 Presentar excusas para no comer

 Cocinar comidas elaboradas para otros y rehusar comerlas

 Comer combinaciones raras de comida

 Tener rituales de alimentación

 Retirarse de las actividades sociales normales

 Esconder la pérdida de peso con ropas voluminosas

 Afecto plano o falta de emoción

 Irritabilidad

 Cambios abruptos en las emociones

 Hiperactividad e inquietud (no puede sentarse, etc.)

 Rigidez en los comportamientos y rutinas, y la experiencia de ansiedad extrema si


estos son interrumpidos

 Ejercicio excesivo

 Ejercitarse aun cuando está enfermo/a o lesionado/a, o sólo para quemar calorías
Los individuos con trastornos de la conducta alimentaria pueden estar en riesgo de
desarrollar una condición concurrente como trastorno de ánimo, trastorno de ansiedad,
abuso de substancias (alcohol, cocaína, heroína, metanfetaminas, etc.), autolesionarse,
(cortarse, etc.) y pensamientos y comportamientos suicidas. 

Señales y síntomas físicos de un trastorno de la conducta alimentaria


Las personas que están luchando contra un trastorno de la conducta alimentaria pueden
tener algunos, pero no todas, de las siguientes señales y síntomas físicas. La presencia de
cualquiera de estas señales que su ser amado pudiera estar batallando es causa de una
seria preocupación y debe animarlo a que busque ayuda profesional.

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 Marcadas fluctuaciones en el peso, incluyendo hacia arriba y hacia abajo

 Calambres de estómago, otras quejas gastrointestinales no especificas


(estreñimiento, reflujo ácido, etc.)

 Irregularidades menstruales - pérdida de períodos o solo tener períodos cuando


está en contraceptivos hormonales (eso no se considera un “verdadero” período)

 Dificultades con la concentración

 Resultados de laboratorios anormales (anemia, niveles bajos de la tiroides y


hormonas, bajo potasio, conteo bajo de glóbulos rojos, frecuencia cardiaca baja)

 Mareos

 Desmayos/síncope

 Sensación de frío todo el tiempo

 Problemas de sueño

 Cortes y callos encima de los nudillos (un resultado del vómito auto-inducido)

 Problemas dentales, como la erosión del esmalte dental, caries, y sensibilidad de


los dientes

 Piel seca

 Tener uñas secas y quebradizas

 Inflamación del área alrededor de los glándulas salivales

 Vello fino en el cuerpo

 Cabello fino en la cabeza, cabello seco y quebradizo (lanugo)

 Caries, o decoloración de los dientes como resultado de vomitar

 Debilidad muscular

 Piel amarilla (en contexto de comer muchas zanahorias)

 Manos y pies fríos y con manchas o inflamación de los pies

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 Pobre cicatrización de las heridas

 Función disminuida del sistema inmune

Las sociedades desarrolladas están constatando un incremento de casos clínicos con respecto
a los trastornos alimentarios dentro de las consultas de salud mental. La sociedad del
consumo; influenciada por la publicidad, las noticias y unos cánones de belleza irreales
forman parte de las principales razones que llevan a las personas a adoptar conductas
peligrosas para su salud con respecto a la alimentación.

Los Trastornos de la conducta alimentaria conllevan un grave peligro para el individuo y se


manifiestan de modo directo en la cantidad de comida ingerida por el sujeto, oscilando entre
los que comen en exceso y los que no ingieren la cantidad suficiente de alimento para su
subsistencia.
Entre los Trastornos alimentarios más frecuentes se encuentran los siguientes:

 Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es un trastorno de origen neurótico que se manifiesta por el rechazo


sistemático a los alimentos más frecuente en población juvenil y que suele aparecer
acompañada de vómitos provocados, uso de laxantes, diuréticos, realización de ejercicio
físico extremo que conduce a un gran adelgazamiento y en mujeres puede causar la
desaparición de la menstruación y en hombres puede llevar a disfunción sexual.

Las personas que sufren anorexia nerviosa, por lo general no se sienten a gusto con su propio
cuerpo y pese a su delgadez, siguen teniendo una imagen de sí mismas desajustada que les
impulsa a comer cada vez menos con el objetivo de verse más delgadas.
Una variante es la denominada anorexia atlética, ligada a deportistas donde se exige un bajo
peso corporal.

 Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa se caracteriza por la alternancia de períodos en los que el sujeto come
de modo compulsivo, con períodos en los que se provoca vómitos o emplea laxantes,
diuréticos u otras sustancias para contrarrestar la cantidad de comida que ha comido ya
que siente culpabilidad y malestar.

El perfil de la persona con bulimia nerviosa es de preocupación por el peso corporal y


generalmente ocurre más en la población femenina que masculina, aunque también se
dan casos en hombres.

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Los individuos con esta patología generalmente tienen una autoimagen desajustada
respecto a su peso y figura corporal.

Trastorno alimentario compulsivo o Binge eating

El Binge eating es un tipo de trastorno alimentario el sujeto come de modo impulsivo sin
autocontrol. Como todos los tipos de trastornos alimentarios va vinculado al campo de la
salud mental. A diferencia de la bulimia, los sujetos con este trastorno de la alimentación
no tienen por qué manifestar culpabilidad o malestar tras la ingesta compulsiva de
alimentos.

Trastorno del comedor nocturno

Este trastorno alimentario puede considerarse una variante del anterior. En este caso, se
vincula a personas con tendencia a la depresión, que ingieren una gran cantidad de
alimentos por la noche y que suelen carecer de apetito durante el resto de la jornada.

Dentro de la salud mental, se clasifica como parasomnia, en ocasiones el sujeto no es


consciente de estar comiendo e incluso puede ingerir sustancias no comestibles con su
consiguiente riesgo para la salud.

Trastorno alimentario-emocional

El trastorno alimentario-emocional aparece en personas como reacción ante


circunstancias diversas, estados de ánimo vinculados al estrés o al aburrimiento. La
cantidad de alimento ingerida se ve incrementada y va muy vinculado al consumo de
dulces, alcohol, aperitivos salados, refrescos y comida basura.

Plegorexia

Trastorno alimentario que ocurre en algunas mujeres durante el embarazo para no


engordar. Para ello, se imponen dietas muy bajas en calorías y ejercicio intenso. Va
asociado a un gran riesgo para la salud del feto y para la de la propia madre. Tiene un
origen psicológico distinto al de la anorexia nerviosa según sostienen los expertos.

Vigorexia o trastorno de Adonis

Trastorno alimentario vinculado a lograr masa muscular debido a una insatisfacción con la
autoimagen. Se manifiesta con una dieta estricta y el control del peso corporal
acompañado de entrenamiento físico intensivo, posibilidad de ingesta de sustancias
anabolizantes y a nivel de salud mental suele vincularse a cierta dificultad para entablar
relaciones interpersonales.

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Ortorexia

Trastorno alimentario ligado a la excesiva preocupación por la salud a través de la


alimentación con conceptos distorsionados sobre nutrición. El sujeto con este trastorno se
obsesiona con ciertos alimentos o técnicas culinarias que excluye de su alimentación y
puede conducir incluso a la pérdida de relaciones sociales y afectivas. En sus inicios
comienza como un modo de modo de mejorar la salud o perder peso, pero acaba
convirtiéndose en el foco central de sus vidas.

Los Trastornos de la alimentación son graves y precisan de tratamiento por parte de


especialistas en este ámbito, del mismo modo, es de vital importancia para superarlos
contar con la ayuda incondicional de los familiares y resto del círculo social del afectado.

CAPITULO V
5.1, TRASTORNOS PSICOLÓGICOS POST- TERRE-
MOTOS: NIÑOS, ESCOLAR, ADOLESCENTE, ADULTO Y
ANCIANO.
Los desastres afectan la salud mental de una gran parte de la población, ya sea en forma
directa, debido a la pérdida de un familiar o a la destrucción de su vivienda; o en forma
indirecta, por los efectos inmediatos del suceso que afectan a las personas, pero sin que
sufran pérdidas de familiares o de bienes materiales.

Las alteraciones de la salud mental se pueden presentar desde síntomas psicosomáticos,


como falta o exceso de apetito, problemas digestivos, erupciones cutáneas, náuseas y
palpitaciones, y otros síntomas, como dificultad para dormir, estrés, irritabilidad, dificultad
para concentrarse, problemas familiares y laborales, y consumo de alcohol y drogas. En la
población afectada y en el personal de salud se han observado cambios en el sueño, el
apetito, ansiedad, depresión, síndrome de “burn out” o de agotamiento; y en general,
manifestaciones del síndrome de stress postraumático. Los síntomas pueden ser variados,
dependiendo de la vulnerabilidad de las personas: su experiencia previa al hecho, el
soporte social y familiar y el grado y tiempo de afectación. Por lo general, los sucesos
inesperados (terremotos) y los conflictos armados generan una situación de estrés
prolongado; sin embargo, los de afectación colectiva producen mayor impacto en la
población (OPS, 2010)

24
Los factores que influyen en el impacto psicosocial de los desastres son:

- La naturaleza del fenómeno adverso que produce el desastre, pudiendo diferenciarse


entre desastres de inicio súbito, como terremotos y tsunamis; y otros de inicio lento y
curso insidioso, como las inundaciones.

- Las características de personalidad de los afectados. Los desastres no afectan a todas


personas por igual: algunas tienen mayor probabilidad de desarrollar problemas
psicológicos que otras que pueden tener mayor capacidad para enfrentar mejor la
situación.

- El entorno y las circunstancias: condiciones ambientales y familiares de las víctimas, y las


redes sociales existentes, previas al desastre (Organización Panamericana de la Salud
(OPS), 2006).

La afectación post desastre de las personas depende de factores de resiliencia y de riesgo


(psicopatología). Varios factores biológicos, sociales, psicológicos anteriores al desastre
influyen sobre las personas, determinando si tienen menor o mayor capacidad para resistir
a las condiciones nuevas y extremas que pueden generar una situación de emergencia.

Los grupos de personas que están más expuestas son:

- Mujeres embarazadas, madres solteras y viudas.


- Niños y adolescentes, siendo los más vulnerables aquellos que han perdido a su familia.
- Personas desempleadas.
- Ancianos, especialmente si han perdido a las personas que los cuidaban.
- Personas desplazadas de su lugar de vivienda.
- Personas que pierden su sistema de apoyo social y psicológico.-Personas que sufrían
enfermedades físicas o mentales en el momento del desastre.

Terremoto en Pisco – Perú

El 15 de agosto de 2007, un terremoto de magnitud 7,9 Mw afectó la costa central de Perú


y produjo daños humanos y materiales en las regiones de Ica y de Lima y afectó también a
la Región Huancavelica. Según la información oficial, el terremoto produjo 596 muertos,
más de mil heridos y 464,314 damnificados. En la ciudad de Chincha, una de la más
afectada por el terremoto, entre los meses de agosto y diciembre de 2007, se registraron
423 atenciones: 48% fueron por ansiedad; el 23%, por trastorno depresivo; y el 25%, por
cefalea tensional. Posteriormente, en el trimestre de 2008, se registraron 214 atenciones:
el 51% fue por ansiedad; el 18%, trastorno depresivo; el 9%, por abuso de alcohol-drogas;
y el 3%, de intentos de suicidio. Los problemas de salud mental se presentaron en mujeres
entre los veinte a cuarenta y nueve años de edad. En la ciudad de Pisco, el mayor número
de atenciones de salud mental fue por ansiedad, trastornos depresivos y violencia familiar.

25
En los meses posteriores, el número de atenciones de salud mental en los hospitales de
Chincha y Pisco disminuyó, se mantuvieron los problemas de ansiedad y depresión como
las principales causas de atención (OPS, 2010).

RESPUESTAS PSICOLÓGICAS A LOS DESASTRES

Las personas afectadas por los desastres tienen diferentes tipos de respuestas
psicológicas: algunas se hacen evidentes en las primeras setenta y dos horas después del
desastre, como crisis emocionales, incremento de la excitación, apatía, ansiedad difusa y
temor a conocer la realidad. Al primer mes, se observa duelo, tristeza, aflicción, miedo,
manifestaciones somáticas diversas, irritabilidad, pérdida de sueño y apetito, y problemas
en el desempeño laboral y las relaciones interpersonales. Posteriormente, a los dos o tres
meses, se evidencia tristeza, manifestaciones somáticas, ansiedad, y pérdida de confianza
debido a dificultades en la adaptación o ante la falta de solución a sus problemas
derivados del desastre. A partir de los tres meses, se podría observar duelos patológicos,
conductas que indican riesgo de suicidio, síntomas de estrés postraumático, fatiga crónica,
inhabilidad para trabajar y apatía.

En los casos de situación traumática generada por el desastre y desborde la capacidad de


la persona, se puede presentar una crisis psicológica, denominada desorden de estrés
agudo, que se caracteriza por miedo intenso, impotencia, horror, ausencia total de
emociones, sentimiento de desconexión, sentido de irrealidad y amnesia. Aquellas
personas que sufren de este tipo de desorden, se muestran ansiosas, excitables, agitadas,
irritables y desesperanzadas; además, presentan sueños recurrentes con escenas
repetitivas y recuerdos del hecho traumático, dificultad para concentrarse, sentimientos
de culpa por haber sobrevivido, y dificultades para integrarse a su medio laboral y familiar.
Cuando la persona es diagnosticada y tratada oportunamente, los síntomas disminuyen o
desaparecen al mes. En los otros casos, los síntomas persistirán, y si la duración está entre
uno a tres meses, se le denomina desorden de estrés post traumático, pudiéndose
convertir en crónico cuando las manifestaciones están presentes por más de tres meses
(OPS, 2002).

5.2. INTERVENCIONES PSICOLÓGICAS POST DESASTRE

Son los procesos que sirven para ayudar a una persona o familia a sobrellevar un hecho
traumático, de modo que haya menos consecuencias poco saludables o desorganizantes, y
se manifieste una mayor probabilidad de crecimiento y superación. Las cuatro fases de las
intervenciones son:

- Fase pre-crítica: corresponde a las horas o días previos al desastre, lo cual es válido para
aquellas situaciones que pueden ser anticipadas. Las intervenciones se orientan a las
medidas de protección preventiva, a fin de prevenir o mitigar los daños producidos por el
potencial desastre.

26
- Fase crítica: durante el desastre y las setenta y dos horas posteriores. Las intervenciones
se focalizan en protección de la seguridad física, satisfacción de necesidades básicas,
control de la desorganización social, orientación sobre las reacciones psicosociales,
evaluación rápida de necesidades emocionales y primera ayuda psicológica por personal
no especializado.

- Fase post-crítica: puede durar de uno a seis meses, dependiendo del tipo de desastre y
de la población afectada. Las intervenciones se focalizan en apoyar a la organización de la
propia comunidad, coordinación interinstitucional, educar y capacitar sobre salud mental,
atención psicosocial para grupos vulnerables, intervención en crisis y atención de las
personas con trastornos mentales.

- Fase de recuperación: seis meses posterior a la tragedia que puede prolongarse hasta por
cinco años en emergencias complejas. Las intervenciones más importantes son el
desarrollo de proyectos ocupacionales y productivos, la continuidad de organización
comunitaria y la coordinación interinstitucional, así como de la educación y capacitación, y
atención de las personas con trastornos mentales.

Un gran número de intervenciones puede ser desarrollado por personal no especializado


que está entrenado para identificar y atender las más frecuentes manifestaciones
psicológicas que se presentan después de un desastre. Las intervenciones a cargo de un
especialista son, básicamente, aquellas orientadas a personas que presentan trastornos de
conciencia persistente, psicosis, riesgo suicida alto, complicaciones graves por abuso de
alcohol o drogas, y problemas que no han podido ser solucionados por el personal no
especializado.

Las principales intervenciones que debe desarrollar el personal no especializado son:

- Intervenciones comunitarias preventivas, que incluyen información y orientación,


actividades grupales con niños y adolescentes, grupos de apoyo emocional y desarrollo de
grupos de ayuda mutua.

- Intervenciones preventivas con personas que presentan reacciones emocionales, duelos


o conductas violentas de mayor intensidad, aplicando métodos individuales y grupales.

- Intervenciones individuales y grupales con personas que presentan trastornos, como


ansiedad, crisis de pánico, depresión, trastornos de somatización, trastorno de estrés
postraumático, y abuso de alcohol o drogas (Benveniste, 2000; Asociación de Capacitación
e Investigación para la Salud Mental (ACIPLSM), 2001).

En situaciones de desastres, es importante que el personal de salud y los integrantes de la


comunidad aprendan a identificar oportunamente a las personas que presenten algún
problema psicosocial, observando especialmente a los grupos más vulnerables. También,

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es importante contar con información previa de las personas que tienen problemas
mentales (OPS, 2010).

En el caso del terremoto de Pisco, se realizaron talleres psico-educativos, se formaron


grupos operativos para ayuda mutua y se establecieron programas de capacitación para
agentes de salud, docentes y líderes de organizaciones sociales para abordar el caso de
salud mental en situaciones de desastre. Varias organizaciones realizaron acciones para
prevenir el desarrollo del síndrome de stress postraumático y conductas sociales negativas,
(abuso de sustancias tóxicas y violencia familiar y social) abuso de sustancias tóxicas y
violencia familiar y social.

CONCLUSIONES
Es impresionante la manera negativa en la cual los cambios
en la sociedad y en la tecnología afectan a la población
reflejándose así en problemas que inciden en las personas a
nivel psicológico .En la actualidad no se le conoce la
fisiopatología a todos los trastornos psicológicos pero se
conoce lo suficiente para darles tratamiento. Es importante
que la sociedad conozca y aprenda la manera en la cual hay
que manejar aquellos pacientes que estén afectados por
algunas de estas patologías así como también que reciban
terapia psicológica para evitar que estos también padezcan
una patología al convivir con el enfermo.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

-http://www.monografias.com/trabajos12/lostrast/lostrast.shtml

-https://saludmentalfacmed1126.blogspot.com/2012/03/4-el-
ciclo-vital.html

-https://psicologiaymente.net/psicologia/conducta-antisocial

-https://espanol.mentalhealth.gov/sintomas/abuso-de-
sustancias

-le:///C:/Users/ADM/Downloads/2066-4071-1-PB.pdf

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ANEXOS

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