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Ese

Extraño Animal
Cristóbal Deffit Silva

Fundación Aguas
de Mayo

Lo Blanco del Negro


Presentación

Leo a Montale, repito ese verso final de Huesos de Jibia: “Lo que
no somos, lo que seremos”, recorro, pensando en su duda por
todo cuanto pueda afirmarnos en el mundo, las páginas del
manuscrito Ese Extraño Animal, que su autor, el poeta Cristóbal
Deffit, ha dejado entre mis manos. Antes hubimos de leerlo juntos,
en voz alta. Me observó que en una ocasión anterior ya le había
referido la frase montaliana para explicarle mi sentimiento por su
poesía. Ahora la repito porque, una vez más, me ha sorprendido
su contenido, poco habitual entre aquellos que buscan privilegiar
los poetas más nuevos y sobremanera sentí curiosidad por inquirir
acerca de esa postura de mi amigo frente al mundo, donde
nuestros sacrosantos valores morales o sentimentales se debaten
entre la culpa y la aflicción, la ternura y la lástima, la plenitud y la
gracia, el tiempo y la muerte, esto es, la metafísica, la peligrosa
metafísica, por cuya causa tanta poesía ha sucumbido a la
retórica, al lugar común.

En Ese Extraño Animal he encontrado o reencontrado, bien en el


desgaire, casi inadvertido, la confidencia del gran poeta genovés
sobre lo que nunca podremos decirnos, lo que no somos, lo que
no deseamos. Negarnos, he aquí nuestra afirmación. No ser en sí
o ser el otro, a pesar de nosotros, o al menos retardarnos en la
tierra. Tal “nihilismo” –si nihilismo hubiera en poesía- frecuenta
hartos momentos en este libro que ahora nace como objeto de
lectura común y no como consumo personal.

Deffit observa y se observa vivir en un espacio sin paisaje,


apenas urbano (porque de su geografía adivinamos no lo que
vemos sino sus enseres, su hábitos cotidianos o sociales y su
lengua o su jerga), menos dispuesto a visualizar ámbitos que a
teorizar estados de conciencia en los que predomina el
contravalor y la antiética como pensamiento y práctica
existenciales enfrentados a la obediencia moral que define los
Hombres de Aserrín de T. S. Eliot en Waste Land. Y así en cada
poema de Ese Extraño Animal quien habla, ora en el monólogo,
ora en el reclamo o la confesión, pareciera representar o actuar,
como que su verdadero ser no existe en quien, dentro de él, juega
el juego del contravalor y lo antiético: no existe del todo, porque
es el poeta –o el que lo suscita, el que se vale de su figura ficticia,
o su modelo- para transferir en él aquello que desautoriza u objeta
cierto ideario humano universal aceptado desde antiguo: el bien
contra el mal, la bondad contra la insania, el amor contra el odio,
la ternura contra la crueldad, la eternidad contra la muerte.

Adviértase entonces la representación de esa criatura que


repta sobre la tierra urbana sin mirar por encima de su cabeza,
habituado a su condición terrígena y de carne, exponiéndose al
prójimo como ante un vidrio, justificando su gusto, casi su goce,
por lo que exalta o lo que redime: “lo que somos, lo que no
deseamos”, en una palabra su condición maldita, de réprobo o
excluido. No pocos poemas teorizan en el libro acerca del
desencanto o la suspicacia con la que el hombre trata de asirse a
su existencia y sobrevivir. Si es la amada si es “ella” o “ella” en la
otra, no es su juntamiento la que la hace ineludible e
impostergable sino su ausencia. Su ser es el ansia que por ella
sentimos, no su posesión: es su alejamiento el ardor que nos
abrasa, no su cercanía. Porque siempre no somos; nunca serás
lo que querrás o desearás y en esa negación reside nuestra
humana animalidad.

¿No hay algo de Ciorán en esta teoría del contravalor, acaso es


glosa de alguna sentencia del Principio de descomposición del
rumano antiplatónico? Podría ser, sino fuera porque Deffit
consigue particularizar su ideario valiéndose de un lenguaje que
comienza a hacer suyo, a “localizarlo”, porque es ya discurso,
argumento, ejercicio vital e intelectual, destino, en suma: no en
nada se ha dado a averiguar en el subsuelo humano de la psiquis,
en sus zonas abisales. Sabe, así, cuánto de doble y del “yo es
otro”, nos habita como extraño animal.

Pero el odio y el crimen, la vaciedad y el hastío, la muerte de los


dioses y del hombre asedian, subsiste –y más por la intrusión de
la mujer- la inocencia, la pureza perdida, bien que inútil, esto es,
como nostalgia remota, de confín. Tanto en una mano como en la
otra no se da el extravío entre contrarios, pero queda lejos. Lo
que persiste es ese doble y en esos tantos otros que nos explican
o nos acusan y acosan. Leámoslo en “La Sombra”, uno de los
poemas finales. Dice así, confirmando porque Ese Extraño Animal
otorga carta de ciudadanía a su autor en la poesía
contemporánea:

Hay alguien más allá de mí que me delata


–perdón- me devela
lo siento rondar mi casa, abre las puertas
sube y baja las escaleras
entra y desarregla mis cosas

Alguien más allá de ti


que no soy yo se te acerca
te toma a mis expensas
Alguien desconocido te enamora
y no es otra persona
Esto me aterra
No tengo capacidad para inventarme
una vida misteriosa, milagrera

Alguien además de mí duerme


come y trabaja conmigo
se mueve con una fuerza
ajena a mi voluntad
no habla o al menos
no escucho que lo haga
pero anda, anda.

Luis Alberto Crespo


Si yo tuviera un corazón
ni con mis manos podría contenerlo
en lo sinuoso de su sangre
en su escrúpulo resbalaría
sus delicadas venas se abrirían
el nudo de su razón se desataría
no sabría
qué hacer con eso suelto
a mi lado…

Cristóbal Deffit
Orfandad

Quien supone en el abrazo un estallido


no tiene madre
El que piensa que de éste surgen niños como piedras
como cáscara esparcida
no ha amado y
contando interminable su costura
señala con su dedo medio una aguja
el instrumento sangriento
placentero de una herida

Quien presume en un beso una explosión


fue dejado a las puertas de un templo
de un convento
con personas que en el olvido de Dios
como un culto a la nostalgia
lo inventan desde su observatorio
con la rigurosidad del desamor.
Blanco

En ocasiones los epígrafes son frases lapidarias


se inscriben como el chisme
expresiones de tocador que celebran los posados
quienes hallan en el idioma y el lenguaje un vestido
una forma de decir linduras.

Dichas frases en el fondo son rudas


envuelven un objeto de violencia inusitada
Hablan de la guerra en defensa propia
argumentando que la evolución es el producto
y no su superación.

Cuando una idea logra atravesar la historia


ésta, más que frase es una oración
que nos conecta con el principio.
En Vilo

Hoy tengo unas ganas inmensas, omnívoras


de ser un asesino, de extraerle el zumo a la naranja
Ver, al fin, mi labio superior subir ante la ira
tensar mis músculos mientras voy directo a mis víctimas
decidido, sin dudar; sin atender parlamento, charla o excusa

Hoy quiero ser un criminal de aspecto franco


con una cicatriz cruzándome el rostro
como un rayo, con un tic de días muertos en el mentón
Aplastar con un derechazo
el mosquito que se posa en mi ingle
sin chistar; reírme de mi propio dolor ante mis amigos
esos que posan a mi lado
para hacerse un lugar en el barrio
Balancearme calle abajo
penetrar por los pasillos más angostos
oscuros y solitarios, más expeditos
para, al final, y pisar el pedal
Descargar el hacha o la metralla en los ilusos
quienes han supuesto la vida de otro modo
uno distinto, igual al mío
el que yo impongo
de manera eficaz y contundente
Luego, escalar silbando, sereno
los mil y un eslabones del cerro
saludar con gracia a los niños
que retozan alrededor de sus colmenas
fusilándose entre ellos
Sentarme a descansar en este muro
sonriente, mientras recuerdo a los míos
comiéndome un cambur, tranquilo.
Veraz

Si hace falta un remolino


una pluma
para que despiertes
o mueras
dalo por hecho, eso te espera
tras el sobresalto
tras las cortinas.
La Senda

Todos los pasos no hacen camino


no necesariamente, no por fuerza
No por mucho que se afinquen o se apuren
estos nos pueden conducir a un mismo sitio
estanque o piscina
–Cuidado que éstas no son maniobras del lenguaje-
Las señales nos han de venir una tras otra
ha de haber un indicio de tiempo y lugar
aunque la noción tienda a confundirnos
hasta llegar a afirmar o negar
–un mimetismo-
que esto o aquello son pura invención
producto de objeto y sujeto
como si se tratara de conocimiento
de una religión particular
de un valor tan oscuro que mejor lo dejamos
como un dios dormido, un mito.
Tesón

A la fuerza
me he entrevisto sosteniendo una imagen.
Una que doy por mía
Ésta, por sus atributos
-la de un hombre bien parecido-
tiene sus compensaciones
Pero por fuerza
eso de sostener cansa, pesa
Cuanto más cargo con ella
más me distancia y me diferencia
más sufro ese frío ardiente del desierto que hiela
Deseo por tanto, a menudo, dejarla
como se abandona a una mujer buena, bonita
como para ver qué soy sin ella.
La Flauta Mágica

Yo creo en Dios por María, mi mujer


Por sus siete entradas y su única salida
por su catedral, hecha de piel
por la melaza de su rubor
por sus pies poblados de caracoles
por su luz.

Yo creo en Dios, por ella


Por el milagro de noches fecundas
vueltas bruma, olas, candor
En el detalle inesperado de su gesto
en sus pausas
en sus estampadas cortinas
en los schiu ajustados a su humor
a su pensamiento lunar, quedo.

Yo creo en sus preguntas


golpeando sobre mí
un mortal que la afronta desnudo
sin una franela que me cubra de su ardor
sin un licor que supere su olor a clavo
canela y marfil, a durazno con piña.

Yo miro por la ventana que da la casa de María


la mía, y silenciosamente veo a Dios.
Tormenta

Los detalles siempre desembocan


en grandes cosas
un pequeño vaso de agua
nos ahoga, nos moja la ropa
nos torna una fiera
alguien muere, ha de morir
por nuestro extravío
al final nos pasan la cuenta.
Sobre el As

Se hace prudente evitar las fotos por la chanza


la sentencia y el juicio
por la pena que albergan
Es prudente no mandar por el peso
no modelar por el uso
Es más discreto sugerir que insinuar
la maldad es una salsa que entusiasma
pero en la que nada se avanza
De allí la distorsión de jugar
-un término tan delicado-
sólo quienes saben ser niños lo hacen de verdad
Ojo, esto último no alude en lo más mínimo
a la conciencia o la razón
Nada más lejos de eso
Lo lúdico viene a ser un completo disfrute
del que darse cuenta es sencillamente innecesario
Se hace, entonces, prudente pasar por los sitios
más que tocar y entrar
lo cual resulta equivalente:
buscar salir
Esto último no es natural.
A través del Polvo

Perdóname Anabel
no supe qué hacer con tu belleza
Soy un hombre de opacidades
No pude sobrellevar tus encantos
era mucha tu espontaneidad
al extremo de arrugar mis planchados cuadros
mis poses inolvidables
–me hacías ver tan pálido-.

Perdóname el odio a tu sonrisa


a tu amarilla figura, danzante
resplandeciendo
como lámpara en las reuniones
y sobre todo allí
en esa insoportable soledad
que me brindabas en tu casa
el deslumbrante espacio en que me hundías
la nube de olores dulces, de exóticos vapores
tan amargos para mí
que no pude respirar ya más
y que ahora
añoro a tantos años luz
Perdóname Anabel
tuve que irme a esta distancia para verte.
Caricias

Todo niño crece en el dolor


como en el placer
aprende a no sufrir
Los adultos creemos
que esto es un error
pensamos que tal vez
mejor es recordar, huir.
La Saga

Siempre me resisto a amar completamente


–no conozco alguno que no lo haga -
Algo en mí se reserva el derecho a una total entrega
Debo por tanto colocar las cosas en su sitio
en el lugar que yo las vea
De otra manera no puedo concebirlas
Así he construido mi hogar
–yo le llamo trinchera-
cediéndole a ella un lado en mi cama
un cuarto a los niños, al lado
un salón con sillas, platos y una mesa
Admito que mientras yo soy
ellos sean, como un hecho de fuerza
Yo los dejo en la misma medida que ellos a mí
Así lo que a mí me separa me acerca
un nudo entre ellos y yo
que cada día se afloja y se tensa.
Francotirador

Si no fuera por estos dedos recorriéndote toda


yo no estaría aquí en esta playa
recordándote entre las olas
Tú viniendo en esa gaviota, en esta otra
sacudiendo tu lindo trasero en la arena
con esa sonrisa amarilla, picante que envenena

Si no fuera por este pequeño instrumento de madera


quien vivirías serías tú
Yo no respiraría esta brisa fría de la mañana
no disfrutaría de Gabriela y de mis niñas
peleando con ellas todo el día
no me gozaría de mi carro por la autopista
a 150 Km. por hora

De no ser por dibujarte con certeza


por apuntarte serenamente entre las sábanas
con ese gusto tuyo por el macho
por la soda, la hierba y los ungüentos
por los chismes e intrigas en que te metías

Tal vez yo estaría revolcándome


en una esquina o en un callejón
herido de muerte por la droga
quizás estaría, abombado
en el patio de una cárcel, agonizando
viéndote en mi delirio recostada a mi lado
soplándome a la cara con desdén, ahora.
Atisbo

Suelo al sorprenderme
descubrir alguna pista en el temblor
que no puedo precisar dentro de mí
que soy yo
que en vano trato de eludir
Una sombra de pájaro
se apodera de mí
eso soy
una pelusa oscura en el aire.
La Falsa Puerta

Hay situaciones que nos hacen decidir


donde se duda
Se pierde seguridad ante las cosas
sea porque se carga sobre ellas
o porque pesan sobre uno
de manera definitiva
Sea por el interés de algunas
o por nuestra posición y conveniencia
Sea por el cansancio, la apatía
de estar sosteniendo tanto rato
esas mismas cosas
por el embrujo al que uno llama novedad
de verlas desde un afuera
o por querer verlas más de cerca
por ese tiempo que se considera
de la forma en que están hechas

Hay situaciones que desequilibran


haciéndonos trastabillar en la cuerda
Nuestra arma ya no nos defiende en esa hora
ésta, por muy fría que esté
se nos torna de goma; su mirilla se halla torcida
y aquel objeto al que se apuntaba se nos revela
como una preciada joya
tan valiosa que no sabemos qué hacer con ella
en estos casos lo mejor es huir
lo más lejos y rápido que se pueda.
Caracol

En mi niñez
era importante estudiar
como no me sentía seguro
nada podía seguir, nada entendía
nada podía memorizar
ganaba la ociosidad
Cuando joven, era el sexo y las muchachas
como no me sentía seguro
a nadie lograba interesar y menos seducir
ganaba la soledad, la seria perturbación
la autocomplacencia, la ambigüedad
Siendo adulto, lo importante era el trabajo
la salud, los niños
Pero como no me sentía seguro
no podía cumplir ninguna misión
vivía enfermo y sin mujer
ganaba la preocupación
el malestar, la hostilidad.
Meciendo la luna

Ahora sí que te ríes, siempre los has hecho


Cada movimiento mío ocasiona tu hilaridad
Creí en principio que lo hacías por disfrute
por fortuna o salud
luego pensé que era un desorden oscuro el tuyo
Todavía ayer me venían estas impresiones
Ya no
tu risa ha adquirido unas dimensiones
que si bien no rayan en la desmesura
en lo siniestro
sí registran un sentido estremecedor
como un río que se intensifica en su caudal
arrasa con todo lo que encuentra a su paso
un viento huracanado no deja vestigio de compasión
me siento planta, animal, en su finitud
que me hace levantar la cabeza para suspirar
como lo hago desde niño
al contemplar la inmensidad.
Basto y Corona

A las damas no se les mira directamente


a la mujer sí; a ella le gusta, lo aprecia
Para una señora o señorita
lo mismo que para un caballero
el ramo, el licor, el lugar, el cigarrillo, el oro
la palabra o el vestido
son claves en su privacidad
Para el hombre no, no para la mujer.

Se come a la orilla del río


en el desnudo mantel de la arena
El trueque, a los niños y ancianos
los aburre a muerte
El adorno en la feminidad
como en el hombre
suele confundirse en otras latitudes
No es viril que el macho decida
entregado al murmullo que se le atraviesa
ni es elegante que la hembra escoja
abriendo las piernas
negando a los hijos la vida

Para las mujeres y los hombres de este planeta


la voluntad es cosa ciega
el mando es un acto que achica, segrega
Nadie en esta comunidad tiene derecho
ni se justifica, y nadie
sigue un papel que le dice donde está la vida.
El Huésped

El nacimiento del cálculo es un amago de error


como toda perspectiva lineal
La horizontalidad, la verticalidad
como la densidad son vulgares instrumentos de medición
El telescopio más amplio que ha construido la ambición
el poder, nunca ha de asistir al momento de la creación
El infantil irrespeto ante la salud
de solazarse en la enfermedad
de entretenernos en la pronunciación
nos da siempre derecho a pernoctar
Nuestro sentido de la belleza
de la proporcionalidad se reducen a un posado mirar
donde, como nunca sabemos qué ocurre acá
entonces inventamos el más allá
por puro chisme, intrigas de humanidad
El fallo es una herramienta de uso común
basculante, perpendicular
una suntuosa máquina que sólo sabe funcionar
con selectos comandos de perfección
Es exacto su error, nunca consigue el amor.
Críptico

Siempre que el desaire me toma por sorpresa


recuerdo mi gran quietud ante el desastre
En esta actitud, sin pose
dejo que el mar con toda su fuerza se me encime
dejo que sobre mi el Universo ruede, resbale
Siento que el puro Éter ocupa mi existencia
que una piedra como el ojo se hace polvo en su discurso
Cuelgo mis hábitos, fe y dominio
parezco mórbido o lívido, muerto
-mi sangre no es apta siquiera para los zánganos
mi sangre deja de correr
mis músculos no se entumecen ni contraen
ni se desmadejan
Carezco de pensamientos, de idea alguna
Me hallo en medio de la tempestad
oyendo su zumbido, observándola en seres antaño amables
crujiendo en los seres más nutridos
No sospecho. No me preocupa el saqueo
ni la benevolencia con que se pueda eliminar a los asesinos
Sonrío, como lo hacen las plantas con los niños.
Savia Tatuada

Algo curioso les ocurre a mis amigos


ahora les ha dado por estar en otra parte que no es su casa
ahora no quieren concentrarse en sus cosas un minuto
Se ven tan desalojados de su naturaleza
tan venidos a menos
que me provoca subirles en mis hombros
pasearles por las plazas cuantas veces me lo permitan
Tal es el proyecto que han impuesto al corazón
Algunos, los más jóvenes
desean marcharse a Europa o al África
para acabar allá de frío o de calor
pero mis contemporáneos, quienes han viajado de sobra tramitan
un misterioso pasaje al Oriente
En tanto, yo me hundo en la ignorancia
con todo lo que ella acarrea
Me sumerjo en el olvido de mi desgarrada memoria preguntando
por vecinos de la infancia
quienes un día pasaron por mi mesa
para darme su despedida.
Galileo

Para nadie es un secreto


que nunca han existido dinosaurios
salvo en la cabeza fantasiosa
de hombres y mujeres
que ven en las huellas de la tierra
indicios de su horror
de su melancolía.

No es cierto que en el Oriente


amen al Tigre
ni que esas tristes vacas
sean almas de paz
trasmutaciones divinas.

¡Ah, nutrida ensoñación de las abejas!

Todo el mundo sabe que esos libros


sus palabras
esa bella arquitectura en el desierto
ese muro fusilado por el sol
son un fluir oscuro de cenizas
de quien hurga en su cama
entre los pliegues
una pena de hueso corroído.

Despierta mariposa en los abismos.


Cicuta

Cientos de veces mi corazón ha murmurado


muy en el fondo de su pozo, en lo distante
–Quiero ser libre -
Por mi parte
han sido igual de innumerables las respuestas
la tristeza, el dolor, la rabia
y hasta la alegría
por no haber perdido mis facultades auditivas
Siempre me propongo hacer algo al respecto
un movimiento revelador
como marcharme a la calle
exponerme a los perros
Eso surge
mientras lo conmino a ilustrarse de cielo
de paisajes tranquilos
En ellos se desborda inocente
ignorando mi engaño, el veneno
el dulce somnífero que lo entretiene.
Sultán

En mi tienda someto a todo huésped al desnudo


En su elemento los veo desplazarse
impúdicamente comunicarse sin rodeos
con el puro deseo en la boca
omitiendo el diálogo, las confesiones
Superadas la desubicación e impresiones primeras
la complicidad se toma innecesaria
se tratan con gula y el desprecio más sincero
La envidia y el despotismo
son atributos que incentivan
que promueven
el libre desenvolvimiento de sus pasiones
–ocultas hasta ese momento-
Mis propiedades
se hallan desalojadas de parientes y amigos
de preferencias y suntuosidades
Sólo abro las puertas
a quienes necesitan despojarse de veras
Mujeres y hombres de diversa índole
de distintos estratos y edades
de ocupaciones privadas o públicas
vienen aquí a desprenderse de títulos
corbatas, planes, cinturones
peluquines, sostenes, esclavas
de aquello que los ha empujado al desierto
que los ha convertido en soñadores perversos
instrumentos de la civilizada prohibición
Hasta ahora
no he recibido reclamo de maltrato o vejamen
al menos no formalmente
pues sí es cierto que al despedirse
mis invitados, alguno que otro comenta
ajustándose el vestido
que se lo ha inducido
y por ende violado.
Plegaria

No dejes que yo ponga la mano sobre su pierna


–mi mano la cubriría toda-
No lo permitas Señor
Esta luz que me alumbra
quema toda fiera que toca
la lacera para siempre
Si es una flor
morirá sofocada al tercer día
ni de cabeza durará
No puedo hablar de culpa
menos de naturaleza
pero sé cómo en mi mano
todo se vuelve arena, cenizas
He visto cómo a la vela del barco
mis dedos rasgan su tela
cómo mis huellas quedan vivas
en la piel tierna, dura.

Por favor
que cuando yo intente posarla
ella sea esquiva
que de forma elegante o muy seria
me detenga
que lo perciba, Señor de las tinieblas
de la Duda, del Inmenso aguacero
Señor del caos
que todo lo arremolina, lo rejunta
Señor de los Abismos
impide con tu estupor
que esa hembra ceda
haz que se diluya como una dama
entre sus cremas
que se esfume entre sus zapatos
sobre una escoba
como una hiena.
Ráfaga

En nuestra casa
cuando nos ausentamos
con frecuencia dejamos
encendida una luz
mientras dormimos
para hacer creer
que aún no estamos rendidos.
Efecto Mariposa

Si te dijeran que te quedan tres días nada más


no lo creerías
y la muerte ó la vida
te llegaría de manera sorpresiva
Ahora, yo no tengo el poder para decírtelo
pero siento que tu momento se acerca
tú sólo revoloteas contra la bombilla
siento que dos puntas
de una misma cuerda se tensan
un nudo en el centro aprieta
–en el que se ha constituido tu existencia-
Posiblemente la mía
Una experiencia que no pasa de un afuera
nunca llega a vida aunque te mueras
Porque uno ha visto
cómo resultan algunos
al haber sufrido ciertos eventos
más nunca vuelven a mirarte sin mentira
nuestro rostro pasa a ser un emblema
una bandera que ondea en la agonía
Por ello
si te digo hoy que tu final está cerca
más te vale que lo creas.
Columpiando el Poder

Parque
Dominación humana, gentil
Invento de salvaguarda, gesto artificial
Juguete de monstruosidad
amago de corazón, sublime esperanza del animal
Locos a quienes les ocultamos la verdad
indígenas deambulando por el territorio
con falsa identidad de país, de nación
bajo el interesado título de paisano
caballero, dama o señor
Parque, canto de urbe inmortal
simulación plasmada en papel
donde el hombre con su mujer
y la mujer con su hombre
–ancianos cansado de la niñez-
no se pueden desnudar
no se pueden descubrir
De hacerlo
quebrantarían la ley.
Parque
solaz marginal
sonrisa cruel.
Kodak

Carmen se fue
porque no le gustaba que la despertara
a las 3 de la madrugada
¡Ay de mi solo de trompeta
de mi calistenia
ay de mis revueltas!
Admito que le fue difícil mantener
el sosiego ante mis cruzadas
Es que hay gente
que busca pareja para aquietarse
para hacerse suave la vida
y la compañía puede ser ese ventilador
esa ducha caliente para las horas
Conmigo esto no se podía
–no se puede todavía-
Aún soy ese tren incansable
que resopla una y otra vez
que descarrila, y Carmen
mi leona adorable, cual seductora
tenía ese brillo del flash
que antecede a las fotografías.
Hilo Dorado

No lavaría ese durazno antes de morderlo


antes lo olería sin descanso
con mirada inagotable
frotándolo en mi sed
Oiría de su rama, de su tronco
de su sueño en el viento
de su aire escarchado
de su ombligo y su peso
En su madurez
sabría de su hilo dorado
en mi mano
en ese rojo bordeando su piel amarilla
su justo reclamo
la súplica de su desnudez
su tarde de árbol, en la sombra
aguardando el espasmo
el asalto entumecido
agradecido de mi fin.
El Encanto de Ahora

Me gusta tocar, ahora


pero no soporto la mediación del tambor
el sonido metálico de la trompeta
el zumbido dulzón de la madera
de la cruel percusión del marfil

Me gusta mi voz, pero no cuando canto


no cuando hablo para comunicarme
No al Bolero llorón, a la guapachosa Salsa
a la estridencia, falsa jovialidad del Rock
No a la solemnidad de la Sinfónica
ni al sublime tono de las Sonatas
No a la cavilación del Blues
ni al vacilar del Jazz
Danzo, pero jamás bailo para ti
ni para mí
No me contorsiono para acoplarme
aparearse es un asunto de sangre
La pareja no es escenario
lugar común, chocante
no requieren de razones para juntarse
como sí de muchas para separarse
Marcharse es cargar con el camino
No me voy, no acepto el encargo
El olvido es mi halo
el barro donde me baño.
El Resplandor

Soy el mejor amante por un año


pero a poco de ocho meses comienzo a decaer
Complazco a mi pareja en todo lo que pide:
la primera pieza musical
el último jeans veteado, roto
Pero, tal vez, a la vuelta de seis meses
me comienza a pesar
la bombona de oxigeno en mi hombro
la de gas, la subida y bajada del barrio
esa recta infinita en el carro
su ropa me empieza a chillar
la mía, desnudo por toda la casa
el sueño se me hace cada vez más liviano
ya no puedo soñar, y escribo
escribo como un condenado escritor de best seller
buscando en el nombre la fe que todo redime
ese sortilegio o magia
que me haga pensar como un enamorado
y no como un loco
que siente en el fondo marchita su flor
Exhausto llego al año con poco qué decir
apenas una esquela, un portazo
o emprendo una larga carrera
en la que cuadra tras cuadra
me dejo morir.
Bálsamo

No hallo tema más confortable


para conciliar el sueño que la venganza
acompañada ésta con un fondo de envidia
–claro-
Lo cierto es que me entrego
a la construcción de escenas
de imágenes donde los seres
que antaño me humillaron
son de alguna manera por mí golpeados
Alguna manera no es un decir
que se remite a una simple variedad
Es la clave
el germen de mi regocijo
el signo que indica toda mi evolución
como soñante que odia, que mata
envenena cada vez con mayor eficacia
y sofisticación
En este afán adviene el sueño
con una ternura increíble.
El Mismo

En esa misma calle nacimos mi enemigo y yo


en la misma mirada frente al miedo
la misma que nos separó
hoy nos une en un soterrado temblor
en una especie de admirable envidia, de villanía.

En ese alarde de fuerzas, del choque constante, perenne


donde los dardos, las armas blancas, la pólvora
nunca han faltado
nos hemos consolidado en nuestra acera
No vestimos, ni calzamos igual
tampoco asistimos a las mismas fiestas
si por accidente en alguna nos encontramos
ésta acaba por violencia
Mi pareja de turno tiene que odiarlo
con la misma vehemencia
saludarle constituiría una afrenta imperdonable
Personalmente no admito que yo pueda gustarle
simpatizándole alguien tan distinto, tan contrario a mí
Basta con verme y verlo a él para comprenderlo
Soy más bien extrovertido, expuesto
mientras él discretamente educado, hipócrita
Algo, que es verdad, en el fondo yo quisiera ser
para evitarme ciertos inconvenientes con cierta gente
pero no está en mí,
al sentir ese impulso
o ver ese comportamiento en otros
una pared aparece ante mí
un mismo callejón
donde me vuelvo a ver con él
y acto seguido
prefiero retirarme, desesperado
antes que abrazarlo
y llorar como un niño que no tuvo suerte.
Anguilas

¡Cómo es de refrescante la risa en lo ridículo!


Con una gota basta para empapar el cuerpo
una sola punzada supera un gancho al hígado
el alcohol no logra trascenderla
ni unos pases de la más fina nieve la diseca
Un baño de agua fría, helada, te amorata la piel
un hilillo de burla te quiebra la mirada
te pone a navegar en su piscina:
una ciénaga de algas y lechugas
un barro rico en nutrientes excrementos, en toxinas
El desdibujo es claro
como eficiente el gas y las inyectadoras
No se te propone un viaje
ya vas en picada jalonado por los brazos
por los pelos o las uñas
en una llamada remota que baja los calzones
es seguetear acero cortándolo por dentro
descubriendo cómo saltan los ángeles en sus tristes canillas
ante el resplandor de una hoz que en su clave les retumba.
Atolón

Por volar valoramos la piedra en que caímos


siendo lo que fuimos, besándonos la cresta
surtiendo entre coces nuestras penas
sembrando nuestro yugo con la aldea

Una vez puesto a rodar


resignarse es el fagot vivo
El héroe por lo dulce siempre quema
Tenderse nada nos deja
En vela, vigilamos
sucumbiendo en el mar nuestra vista
Nada es vacío
entre puentes hay una cabeza, unos dientes
Nuestra lágrimas son explicables
irracionalmente fructíferas para las catedrales
para arrancarle a las gallinas la flema
con sentido, con desdén que suena a flojera, a olvido
a zapatazo de niño empujado a hacer círculos
a contar que nacimos con un gran estallido
con un imperceptible, alevoso crujido
o con aquella premisa especulativa, tonta de los espejos
de los abismos, del roce felino y los espasmos

¿Por qué no de puros poros venimos, sin oscilaciones?


–Con razón te pago, con oro, con eclipses y uvas
llevo los candelabros, llevo tus libros y si me quejo
es para que nunca me dejes
para que con cuidado te acuerdes
para que de una vez y por todas aprendas
que no todo se ha dicho
y que hemos de estar impecables
para el goce pleno de la huida.
Si por mí fuera

Si en este mundo no fuiste feliz fue cosa tuya


Terreno y gente tuviste para construirla
campo y ciudad, fronteras y mucho más selva
vísceras, sangre y mucho más mente, más cielo
nueces y arena, ventisca.

Sin importar el muro, ni los silencios


Si de algún modo estuviste fue para ello
Cupo la punta, hubo un compás y tinta
En la medida de nuestras fuerzas
¿Cómo no hemos de admitirlo?
Cualquier transeúnte puede, así vaya de paso
a zancadas, al trote o brevemente
de burro o de hombre, de ave o bacteria
En lo que estemos montados, vale
Cupo la punta, el animal, las plantas
¿Qué más queremos?
Los trenes por más fríos y solos que estén
no son ajenos
son metáforas del viento
Todos venimos a esto, al taco y la rueda
Donde haya espacio, hay forma
cabe un poema
Si hubo ese salto, hay tiempo.
Gloria del Héroe

Por la madera seremos flama


nunca más humo
ni aceite sucio, ni cenizas
Seremos ángeles fieles
amantes bellos
nunca más cuerpo, ni fluidos.

Ya no tendremos más tiempo


no calzaremos
no más humores del alma
no más sueños
no más fatiga, esperanza, mareos
canciones consentidoras de vivos.

¿Quién no nos ha de amar?


Los jóvenes con su febril sexo
no nos podrán tocar
ni los ancianos con su mejor red
ni los atletas, científicos, religionarios más doctos
No podrán herirnos con su dulzura plástica o su saber
No podremos ser conservados
aunque seremos bien acogidos, sin apegos
Nuestra sola presencia brindará bienestar, gozo
Ante nosotros no habrá luchas, saqueos
No más papeles, ni espadas, ni morteros.

¡Ah, fuego sin brasa, paseante incontinuo


causa de río en abismos, de muertos paridos, de niños!
En nuestra cabecera estará el fuego, danzando
deslumbraremos como eternos viajeros
sabiendo que fue por aquello que siempre sufrimos
¡Ah, río sin agua, sin pececillos!
Los de Arriba

Pensar dignamente
es mirarse montado en una loma
en un montículo
no necesariamente de tierra
es subir un escalón con voluntad y apego
la tea del honor es el orgullo
Y la vida se encarga de echarnos esa ola
tan saludable y pura, helada
para la cual no hay tejas
Una cachetada alucinante.

Nosotros tenemos pantalones


faldas y correas
una plaza con bandera
al fondo un cementerio
la paz crepita en nuestra casa
libros y alfombras
Nos merecemos todo lo bueno
¡Baño otra vez de agua
con agujas
más cachetadas y puntapiés
por los oídos.
El Innombrable

¿Por qué estarán tan cansados de nosotros, ellos?


Si con sólo decirlo pudimos cambiar de juegos
pasear el jardín
bañándonos de olor y silencio, contra la pared
maltrechos, recordándonos la piel
ese zumbido de voces con carros, ese croar.

¿Por qué no nos dijeron? Pudimos cambiarnos de ropa


robar, usar maletín, o ser pobres
plenos de fantasías como el mejor poeta, vender fábulas
Pudimos ser crueles, pegarles si eso querían
llevar lentes como los asesinos, fingiendo que no ven
pulsando el gatillo locamente.

Pudimos pujar unas lombrices con pelos, unas serpentinas


Pudimos salir un momento mientras se vestían, mientras
entregaban su corazón a ellos –ustedes-
quienes llevan la batuta de su cuerpo.

No pueden ser tan desalmados para olvidarnos


para después venirnos a sonreír límpidamente
ofendiendo nuestra ojeras, nuestro llanto
hiriendo nuestra dignidad
clavando en nuestro cuello ese beso ardiente
sabiendo que los amamos
que nos hemos confiado a su crédito
pensando que es mutuo el tesoro, mutuo el celo
y ahora resulta que hemos perdido hasta a Dios
porque no nos hallamos
nadie conoce nuestro paradero.

¿Acaso nos quisimos siendo ellos


para merecer tan mala opinión
después que nos echaron, siendo nos
hallándonos en tan malas compañías y exigidos?
Bajo un puente también se vive
la caricia del desparpajo no cura
pero ayuda nuestras hambres
nuestro turbio apetito
el deseo de entregarlo todo por nada
por menudencias, baratijas
recuerdos abandonados en la calle.
Ya no importa si se cometió un crimen
siendo ellos fue que matamos
Nuestro asesino es también nuestro marido o hermana
nuestro padre tras el umbral del ombligo
Bajo unas escaleras también se vive, tras unos barrotes
tras un mal congénito, venéreo

Nuestras sucias lágrimas también valen


como en las plazas nos vale gritar
quitarnos la ropa en los mercados
buscar en nuestras autopistas
una vía alterna, o dejar el sinfín de cosas
mientras se deambula por ellas, o detenerse a pensar
no en el hollín, ni el aceite sobre nuestros cuerpos
no sobre nuestro humor
sí en aquel imperdible de lo innombrable
en los vericuetos que acusa una sobra prístina
cansada de ser humo, de ser 2
la multitud que nos acosa
que nos lleva a las aguas y la soga
que nos empuja y empuja hacia lo que no somos
sobre lo que más duele… y una tos ¡caramba!
tiene derecho a salón, a zona de tolerancia.

Nuestro es el premio que no perseguimos


ni una casa, ni un auto
andando nos lo beberemos
con la levedad que nos caracteriza
Nuestro premio son los gritos
la camisa y los palos
cogernos en la puerta los dedos
para después pasearnos, silbando
tranquilamente por los pasillos.
Sean amapolas las Morada

“Aquel que no acepte este Mundo no construirá en él casa alguna”


H. Michaux

Ahora yo me quedo inmóvil y hago las cosas


Todos pueden allá echar sus miserables sales
ante la mirada límpida pueden germinar sus monstruos
turbarla entre sudores tóxicos...

Llueva profusamente esta noche


y que surjan animales milenarios
fíltrense por las puertas para refugiarme en cama
para allí seguir contando los autos
cargados de botellas y cenizas
y recobren como antes su orden en agujas.

Pórteme como quien o alguien


hace frío en las horas. Me fijo a las vidrieras
me llamo por la barba y discuto mi sien con todos
y consumo esas cosas que solo consiguen
destenderme las ropas... Ya se sabe,
y me arreglo el cabello
hago burbujas cuando quedo bonito
o me ajusto el látigo apretando mis párpados
lo hago, estrecho esa mano, o la deslizo,
sobando la parte De llamar, ni chiflo,
pongo al reloj su pezón de arena
Si que me he puesto a decirles
a ciertas mejillas rosadas, o caobas
que pueden muy bien tirar de las faldas
hurgar en el baño las piedras
quitarme ese pan, arrebatarlo
y pisarlo en el ojo que quieran
y nadar y nadar y nadar…
Eslabones

De vez en cuando logro oír alaridos


bajo catapultas en algún lugar que aun no determino
porque inolvidable es su medida
y la resistencia a que me he visto forzado a exponer
para cerrarle la entrada a quien no sabia de qué forma
ayudarme...
Con frecuencia aprecié
como se abrían y cerraban ellos mismos
como exprimían su óxido en mi hombro
–sin mirarme acercaban una cuerda o alguna daga-
Prestaban su cuerpo, inclusive espadas
aunque siempre era a otro...
Mañana -decía a quienes me rodeaban-
mañana no cuenten conmigo a jugar a que hay sol
a que murmura una luna nuestras siluetas
mañana borraré mi ombligo
Eso a que nos preparaban tan de madrugada
a que nos sacaban para darles gusto
a saltar la cuerda para trabajar en caminos
día a día más duros, más estrechos
por lo que a menudo se me conducía a las sombras
precipitando sobre mí, después de amarrarme
gotas intermitentes en la cabeza
Al salir se me observaba con desconfianza
pues parecía haberme convertido
en uno de los rincones donde se me recluía
presentando ante verdugos simulados
una larga garganta infectada....
Ya no me observo donde todos sueñan su alimento.
Brinco

Aguántate el reventón
abre tus brazos
todo lo nuevo como el amor
destruye todo lo que somos
¿para qué recrear el pasado?
zúmbate al río
eso de nadar
viene solo.
Rayos

Mientes como la gata estéril y gorda


que hay en tu casa
Ahora mismo daría un salto de carro
de espiche, en busca tuya
llevarte a un rincón, desnudarte
como a una manzana roja, arrebatada
Pero tú no tienes sangre
Eres humana como los asesinos
que ven morir al animal a la distancia
luego pulsan un botón
suben el vidrio y se marchan.
Diana la Diosa

Conozco una mujer que no recula jamás


La he visto aparecer en torbellino
con un repiquetear infatigable
Salida toda ella, hacia delante
en una lluvia lúdica de meteoritos
saltando al firmamento
como la espuma
Lo de ella es darse siempre, sin entrega
con un soplido fuerte
que te ahoga, te mata
te barre vorazmente
te borra toda el alma del futuro
te lanza por los aires de su aroma
con su risa estridente de cuchillos
La he visto allá a lo lejos, lo más lejos
con su tromba de luces salpicando
como reloj de pulso entre mis venas.
La Fecha Roja

El hombre que cuenta los pollos antes de nacer


no es como dicen
que lo pierde todo antes de llegar al hecho
antes de conseguir su ansiado deseo
Este hombre tiene un saber que lo inflama
que lo distingue del común de los mortales
un fatuo aroma de colonia
un alcohol, en el fondo, adrenalina pura
Ali Babá y los 40 ladrones
No tienen ante él relevancia
Simbad naufragaría en su orilla
El que cuenta los pollos antes de nacer
tiene una lechuza bajo el brazo
un ámbar que dora, una amatista
Es verdad que tiene su cielo raso
sus pitos y sus chamarras
pero, igualmente
tiene su algodón de azúcar
y sus cotufas
tiene unos zapatos por sandalias
y su espejo en la puerta
para no perderlo todo.
A-1

Es bien decepcionante
el haber pensado que a uno
siempre lo han engañado
de un modo sutil
o con vil descaro
y venir a descubrir
después de todo y de tanto
que a uno se le ha querido
se lo ha amado
con la más profunda inocencia
sin doblez, sin mácula
sin una pizca de odio
a uno.
Futurama

La nueva versión de androide XM38


multigénero
niega como la anterior
–pero ésta más drásticamente –
en todos los sentidos
a los animales y las plantas
al resto de los seres vivos
Si el androide Xb
nos asfixiaba con su maquillaje
esta nueva especie
nos plantea una sumisión de parque
Los collares y transmisores
que se nos han asignado
se dice que es para protegernos
de nuestro estado salvaje
y de emociones impertinentes
El aspecto de los humores
es una calamidad
La higiene con que se nos trata
se equipara a la domesticación
El blindado XM38 recargable
posee todo tipo de aditamentos
para reconducirnos
para salvaguardar la propiedad
y los sistemas operativos.
Soñando Despierto

Hoy comparto contigo


este imposible
Paseamos los dos
por una vereda que no existe
por un empedrado riachuelo
de donde surgen
pequeñas flores blancas
con un punto amarillo en su centro
Nos damos, largos, prolongados
besos imposibles
y nos saludan en colores
mariposas que nunca
se hallan en los sueños
que en realidad
inventamos para vernos
Así nos recostamos
entre el musgo y las hojas
Llueve, primero suavemente
luego a cántaros
y el agua arrasa con nosotros
hasta el confín del bosque.
Impecable Ausencia

Si la mujer nos ama con franqueza


sin una prenda
sólo nos deja de querer
cuando se mata
y esto hay que procurarlo
por el bien de ellas
ante toda muestra de resistencia
No nos ha de temblar la voz
ni por mucha agitación
o altivez que se detente
es su sedal para que uno vuelva
Un portazo suyo da igual
que nos implore de corazón
con plañideras
Las amistades, la familia
intentarán amedrentarnos
pero quien sabe de amores
sabe de coraje, de temple
Abandonarlas
cuando no se las quiere
es devolverles la vida.
La Sombra

Hay alguien más allá de mí que me delata


–perdón- me devela
lo siento rondar mi casa, abre las puertas
sube y baja las escaleras
entra y desarregla mis cosas

Alguien más allá de ti


que no soy yo se te acerca
te toma a mis expensas
Alguien desconocido te enamora
y no es otra persona
Esto me aterra
No tengo capacidad para inventarme
una vida misteriosa, milagrera

Alguien además de mí duerme


come y trabaja conmigo
se mueve con una fuerza
ajena a mi voluntad
no habla o al menos
no escucho que lo haga
pero anda, anda.
Susurro

Escucha
tan pronto haya amanecido
podrás ser lo que tú quieras
del género que te apetezca
ser rana, con charca pero sin saltos
tigre con mucha pinta
pero sin garra, sin un rugido
araña, pero sin pelos
podrás emparejarte con tus hermanos
con tus padres e hijos
será una patria toda
sola
el Bien y el Mal
serán permitidos
matarás
pensando en tus seres queridos
y podrás por fin
dormir para siempre
tranquilo.
Índice

Presentación
Orfandad
Blanco
En Vilo
Veraz
La Senda
Tesón
La Flauta Mágica
Tormenta
Sobre el As
A Través del Polvo
Caricias
La Saga
Francotirador
Atisbo
La Falsa Puerta
Caracol
Meciendo la Luna
Basto y corona
El Huésped
Críptico
Savia Tatuada
Galileo
Cicuta
Sultan
Plegaria
Ráfaga
Efecto Mariposa
Columpiando el Poder
Kodak
Hilo Dorado
El Encanto de Ahora
El Resplandor
Bálsamo
El Mismo
Anguilas
Atolón
Si por mí fuera
Gloria al Héroe
Los de Arriba
El Innombrable
Sean Amapolas las Moradas
Eslabones
Brinco
Diana la Diosa
La Flecha Roja
A-1
Futurama
Soñando Despierto
Impecable Ausencia
La Sombra
Susurro