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ISBN de su edición en papel: 978-84-414-3530-8

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© 2011. Fei Long. Spinx Verlag una división de Verlagsgruppe Random House GmbH, Munich, Alemnia.

© Traducción Jorge Rus Sánchez

Diseño de la cubierta: © Gerardo Domínguez

©

2015.

Editorial

EDAF,

S.L.U.,

Jorge

Juan

68.

28009

Madrid

(España)

Título original: Quantenheilung

Este libro ha sido publicado por acuerdo con Ute Körner Literary Agent, Barcelona.

Primera edición en libro electrónico (epub): marzo 2015

ISBN: 978-84-414-3545-2 (epub)

Conversión a libro electrónico: Midac Digital

Índice

MI CAMINO HACIA LA CURACIÓN CUÁNTICA USTED PUEDE CURAR, ¡YA MISMO!

USTED ES CAPAZ DE MUCHO MÁS

CURSO SUPERINTENSIVO DE CURACIÓN CUÁNTICA

¿CÓMO ES UNA CURACIÓN CUÁNTICA?

El punto de vista del Destinatario El punto de vista del Iniciador

UN ABISMO NO PUEDE CRUZARSE EN DOS PASOS SIETE PASOS, ¡PERO PASOS DE GIGANTE!

Un resumen de los siete pasos

1. Comprender el problema

  • 2. Formular la intención

  • 3. Iniciar el proceso de curación

  • 4. Establecer contacto con el nivel cuántico

  • 5. Permanecer en el estado de la conciencia pura

  • 6. Percibir la señal de contacto

  • 7. Evaluar el cambio

ORINOCO

¿QUÉ PUEDE SUCEDER DURANTE Y DESPUÉS DEL TRATAMIENTO? ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE «CURAR»?

CURSO INTENSIVO DE CURACIÓN CUÁNTICA

EJERCITE EL NO HACER NADA

Sobre la imposición de las manos

El escaneado Ejercicios para adquirir sensibilidad

Sobre la sincronización

Ejercicios para adquirir sincronización

Sobre la conciencia pura

Ejercicios para el pensamiento en blanco

QUEST

Del círculo a la esfera Anular la voluntad Meditación: de la cabeza al corazón Curación cuántica y respiración A través del espacio y el tiempo

Curación a distancia Curar el pasado, el presente y el futuro

Power-QUEST – Para «casos imposibles»

USO DE LA CURACIÓN CUÁNTICA

QUIÉN CURA REALMENTE

Problemas físicos y emocionales

Dolores Enfermedades Tensiones Malas posturas Estrés Falta de energía Problemas emocionales Miedos Depresión Dependencia Problemas de pareja Problemas con otras personas Escuela y aprendizaje Embarazo Nacimiento Problemas de peso

Otras aplicaciones de la curación cuántica

Recargar agua y otros alimentos Animales Plantas Cosas Circunstancias materiales Alcanzar sueños

CURACIÓN CUÁNTICA Y FÍSICA CUÁNTICA

ÁTOMOS, QUARKS Y CUANTOS ¿ONDAS O PARTÍCULAS? ¿O AMBAS? EL GATO DE SCHRÖDINGER

Oscilaciones cuánticas

¿PROBABILIDADES, MÚLTIPLES UNIVERSOS O INFORMACIONES? LA ENERGÍA CREADORA DEL PUNTO CERO CUERDAS Y BRANAS

FILOSOFÍA CUÁNTICA

LA PÉRDIDA DEL SIGNIFICADO LA PÉRDIDA DEL CONOCIMIENTO EL ENCUENTRO ENTRE CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD LOS MILAGROS SON POSIBLES

La conciencia cuántica Cambiar el mundo

AGRADECIMIENTOS

ANEXOS

BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE TEMÁTICO

Mi camino hacia la Curación Cuántica

Nací en un pequeño pueblo en el sur de China, cerca de la ciudad de Huangang. Hacía ya tres años que Mao había muerto y China poco a poco comenzaba a abrirse con cautela. Del campo apenas recuerdo nada, salvo que tenía un tío que, al menos en comparación con los demás hombres del pueblo, era un hombre de mundo. Era médico gerente en el hospital del distrito y se había formado tanto en la medicina occidental como en la medicina tradicional china. La medicina occidental había relegado casi por completo a la medicina tradicional en Asia. Nada de milagros, dado que su éxito en algunos campos era incuestionable: antibióticos, anestesia, medicamentos que actuaban rápidamente con eficacia y operaciones sensacionales, como trasplantes de corazón, aquello era impresionante. A pesar de que Mao había perseguido casi todo lo tradicional, él había fomentado explícitamente la medicina tradicional china. Esto tan solo resultó fructífero en parte. Bien es verdad que los procedimientos tradicionales como la acupuntura nunca desaparecieron del todo dado que todavía eran populares entre el pueblo.

A través de mi tío entré bastante pronto en contacto con métodos que eran completamente distintos a los que los científicos modernos estaban poniendo en práctica. Estos métodos podían coexistir bastante bien con la medicina occidental, pero sus teorías no eran compatibles. Se trataba de dos conceptos completamente distintos.

Siempre me había fascinado la medicina china, que no consiste en «reparar», sino en la restauración del equilibrio natural, lo que viene a llamarse «salud». De mi tío aprendí acupuntura, aunque también tuve a otras maestras: mi tía practicaba el Qigong, mi abuela me enseñó las hierbas medicinales que (¡a día de hoy!) todavía crecen en la naturaleza relativamente virgen de nuestra región, y mi madre me enseñó Jiu Zhou, la «sanación de las nueve perlas», que emplea la madera, el metal, y los cantos de piedra para recuperar la armonía energética de los «cinco elementos». En el templo del pueblo vivía un hombre anciano al que, como estaba algo chiflado, venían a verle los enfermos. Él ponía sus manos sobre ellos y siempre había gente que se sanaba sin necesidad de pagar a un médico. Él tan solo aceptaba pequeños regalos y afirmaba que la curación no era mérito personal suyo. Nosotros, los niños, teníamos algo de miedo de aquel anciano que, supuestamente, era un monje taoísta. Le tenía un gran respeto, pero mi curiosidad era mayor, así que de vez en cuando le visitaba para ver de cerca sus curaciones «milagrosas».

Cuando terminé la escuela con una nota que me permitía estudiar en la universidad, pensé muy en serio en matricularme en Medicina; sin embargo, la medicina occidental que se enseñaba en la universidad me parecía muy mecánica. De modo que finalmente opté por estudiar literatura y lengua inglesa, algo que me

parecía una muy buena opción. De ese modo pude acceder a libros occidentales.

Uno de ellos fue el libro Curación cuántica, del médico indio Deepak Choopra, que me envió un amigo de Estados Unidos con el que me escribía por carta. Sí, ¡aquello todavía era posible en China! Lo que escribió Chopra me dejó fascinada. Aparte de lo aprendido en la escuela, apenas tenía idea de Física Cuántica. Sin embargo, la idea de que el antiguo arte de la curación pudiera comprenderse con los medios de la ciencia moderna (Chopra hablaba de Ayurveda, pero yo pensaba en la medicina tradicional china, obviamente) me pareció emocionante. Decidí volver a retomar la acupuntura. Quería aprender más y experimentar la conexión entre el antiguo arte de la curación y la ciencia moderna.

Comencé a practicar la acupuntura. Solo con amigos y conocidos. En aquel momento tenía un trabajo bien pagado como profesora e intérprete en el prestigioso New Oriental Institute de Cantón.

Con la acupuntura había observado que a menudo tan solo con la presión de los dedos (para localizar los puntos de acupuntura correctos) se producía un fuerte efecto. Así que empecé a utilizar las manos siempre antes de colocar las agujas. De este modo el efecto del tratamiento de acupuntura era claramente mayor. Probé a dejar que el Qi (energía) fluyera por mis manos para influir positivamente en la energía de mis «clientes»… ¡y funcionó! Al menos cuando me concentraba mucho en ello. Y, entonces, me di cuenta de que a veces el efecto era incluso mayor, no cuando no me concentraba, sino cuando no pensaba en nada en absoluto. Aquello me pareció sumamente frustrante. ¿Qué quería decir? Yo pensaba que cuando fuera a trabajar de nuevo podría reconducir mejor mi energía y obtener así mejores resultados.

Entonces leí en un libro: «En la curación cuántica no corre ninguna energía. La curación cuántica se produce». Según leí aquello, fue como si en mi cabeza se produjera un clic. Creo que empecé a comprender, y de pronto quería saberlo todo. Naturalmente, estudiar Física Cuántica no era una opción, pero me puse en contacto con un amigo del colegio que era físico y que ahora daba clases en la Universidad de Pekín.

Zhang Cheng estaba tan fascinado como yo. Él ya era un experto en Física Cuántica, pero su relación con la Medicina era nueva para él. A día de hoy, ya he dejado de tratar de entender la física cuántica con toda su delicadeza, sin embargo, gracias a las explicaciones de mi amigo no tardé en hacerme una buena idea de cómo podía funcionar la curación cuántica.

Estaba completamente emocionada con la cantidad de paralelismos que encontraba con la antigua filosofía china del taoísmo. Realmente, lo primero que pensé es que me encontraba ante algo completamente nuevo. Sin embargo, tuve que observar con decepción cómo otros ya habían reparado en aquellos paralelismos. El libro de David Bohm La totalidad y el orden implicado trata el tema extensamente. Aunque de todos modos vi que confirmaba mis ideas.

De manera que empecé a centrarme por completo en la curación cuántica.

En 2006 conocí a mi marido, que es alemán; desde entonces paso tres cuartas partes del año en Occidente. Ahora puedo realizar mi sueño: hacer de la curación mi profesión. Pronto habré terminado mi formación como naturópata.

El universo siempre sabe lo que es mejor para uno, a base de esto he aprendido a confiar. Un buen ejemplo de esto es este libro. La editorial Sphinx estaba interesada en un libro sobre curación cuántica y yo tenía ya un borrador en el cajón. Eso sí, el borrador estaba escrito en chino ya que apenas había aprendido aún alemán, de modo que mi marido me ayudó con la traducción.

No obstante, ¿qué se supone que es la curación cuántica? Eso lo aprenderá usted a lo largo de este libro con todo detalle. Pero primero me gustaría darle una pequeña explicación:

La curación cuántica se basa en la interacción entre la conciencia y el nivel básico de la realidad, el nivel cuántico. Cuando la conciencia pura está decididamente ligada al nivel cuántico (otras personas lo han llamado «Tao», «universo», «espíritu del mundo» o «matriz») se llega a una armonía básica que nosotros experimentamos, entre otras cosas, como «curación».

Suena bastante misterioso, ¿verdad? No os preocupéis, la práctica es mucho más sencilla que la teoría.

La curación cuántica es un salto importante en el desarrollo de la ciencia médica. Y ya que para cada método hay diferentes acercamientos, también en la «curación cuántica» se han formado distintas «escuelas». No obstante, todas son iguales en cuanto a su fundamento: se trata de establecer contacto con la energía ancestral que hay liberada a través del conocimiento del nivel cuántico. Tan solo sus filosofías difieren un poco. Nadie pretende que estas filosofías sean de vital importancia; sin embargo, se trata de pequeñas diferencias de base que hacen que uno pueda preferir optar por uno u otro camino sin la certeza de que este vaya a ser el mejor.

Para distinguir entre uno y otro camino algunos de sus representantes le han puesto nombre a sus métodos y, en la mayoría de los casos, estos están protegidos por derechos de marca. Así, Frank Kinslow habla de Quantum Entrainment, Richard Barlett de Matrix Energetics o Günter Heede de Matrix Inform. Yo he llamado a mi método QUEST, lo que puede entenderse como «Entrenamiento de Mejora Cuántico» o, en inglés, «Quantum Enhancement Strategy». QUEST es al mismo tiempo una antigua palabra para referirnos a la búsqueda espiritual; yo creo que todas las auténticas ciencias médicas poseen algo de esto. Valoro la totalidad de las ciencias médicas al mismo nivel que el desarrollo espiritual. Sin embargo, en el fondo los nombres y los métodos apenas tienen importancia. Lo maravilloso del fenómeno de la curación cuántica no depende de la práctica de una u otra filosofía.

¿Tiene curiosidad? Entonces sumérjase conmigo en el milagro de la curación cuántica.

FEI LONG

Usted puede curar, ¡ya mismo!

¿Le extraña el encabezado? Es perfectamente normal; sería extraño que pensara de forma diferente. Suena igual que si le dijera que tan solo tiene que mover los brazos con fuerza para poder volar como un águila. Naturalmente, usted no cree eso. Sin embargo, eso es lo asombroso de la curación cuántica: no solo puede comprobar y verificar que, efectivamente, sin necesidad de tener conocimientos médicos, espirituales o de anatomía usted puede curar, sino que la física moderna puede ayudar a explicarlo.

Eso, sin necesidad de estudiar mucho. Con «¡ya mismo!» me refiero precisamente a eso: ya mismo. Si es usted muy impaciente, puede saltarse un par de páginas e ir directamente al capítulo «Curso superintensivo de curación cuántica», leerlo y, al momento, tener su experiencia práctica con el prodigio de la curación cuántica. No obstante, déjeme darle un consejo: aguante su curiosidad durante un par de minutos más y continúe leyendo. Pronto llegaremos a la parte práctica.

Seguramente siga usted preguntándose cómo es posible que pueda usted curar sin, supuestamente, tener conocimientos. Y si tiene conocimientos, porque, por ejemplo, es usted médico, fisioterapeuta, practicante o enfermero, o simplemente porque tiene usted cierta cultura general o entiende algo del campo de la medicina, entonces sus dudas serán, con toda seguridad, aún mayores. Al fin y al cabo, la experiencia a lo largo de su práctica profesional le ha enseñado que la curación no se produce «así como así», sin esfuerzo, sin un conocimiento laboriosamente adquirido o sin la debida preparación. Puedo imaginar que se sienta usted algo (o muy) indignado ante mi afirmación. Si alguien sin experiencia ni conocimientos pudiese curar, eso significaría que usted ha invertido muchos años y, tal vez, también mucho dinero en una formación que resulta totalmente inútil.

Sin embargo, verá usted como no es del todo así. No significa siquiera que el resto de procedimientos médicos sean innecesarios y carezcan de sentido. Todas las ciencias médicas pueden beneficiarse de la curación cuántica. Eso a pesar de que, en principio, la curación cuántica puede curarlo todo, realmente todo, incluso los casos que, aparentemente, no tienen solución. ¿Le parece una contradicción? Sí, al principio suena contradictorio, pero todo se aclarará a lo largo del libro. ¿Todavía le queda algo de paciencia? Permanezca con la mente abierta y llena de curiosidad…

¿Todavía tiene usted dudas? No pasa nada; la curación cuántica no consiste en curar a través de la fe. Los principios de la curación cuántica se fundamentan en la física moderna y en conceptos científicos. También son demostrables científicamente; y lo serán.

No hace falta que sea usted físico para comprender los principios de la física cuántica. No necesita usted ninguna base científica para poder aplicarla. Tan solo

hay que seguir un sencillo proceso, permanecer escéptico y crítico, y dejar que sean sus propias experiencias las que le enseñen de qué modo funciona la curación cuántica.

Tal vez quiera usted saber después con exactitud lo que la Física Cuántica tiene que decir respecto a la curación cuántica, y de qué forma se imaginan los científicos que la curación cuántica puede actuar sobre el campo de la conciencia y cambiar las cosas materiales. Pero eso requiere tiempo. Por eso he dejado el capítulo sobre la física cuántica, cultura y filosofía para el final del libro. Si usted es de esos a los que primero les gusta conocer la parte teórica de cómo funciona algo, entonces, naturalmente, puede leer primero este apartado. No es necesario para que el proceso de curación de la curación cuántica se ponga en marcha. Como ya le he dicho, puede usted hacerlo ya mismo.

USTED ES CAPAZ DE MUCHO MÁS

Si algo como la curación es posible, ¿qué podría superarlo? El organismo humano, no; el organismo de cada uno de los seres vivos. En realidad, cada célula es un milagro inimaginable que supera cualquiera de las maravillas técnicas o artísticas realizadas por el hombre. Por sí solo el ser vivo más elemental es demasiado complejo como para poder simularlo con el más eficiente de los ordenadores (menos aún crearlo). La curación de un organismo es algo que se acerca a lo milagroso. Sin embargo, esto es algo que muchas personas aceptan una vez han experimentado cómo, también mediante la estimulación cuántica, es posible mejorar las relaciones personales, resolver los problemas psíquicos, cuidar de un buen ambiente laboral o mejorar las circunstancias materiales.

Tal vez sea también la diversidad de las posibilidades de la estimulación cuántica lo que desencadena ese asombro. Salud, sentimientos, relaciones, amistad, medio de vida… ¿qué más? Pues, por ejemplo, la curación de plantas y animales domésticos, o hacer más sanos nuestros alimentos. No hay fronteras.

Y todo esto puede hacerlo usted. Aun cuando suene a magia o milagro. Tal y como dijo Arthur C. Clarke una vez: «Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia».

Sobre la «tecnología» o, mejor

dicho, la

«ciencia» que hay detrás

de

la

estimulación cuántica podrá leer en el último capítulo de este libro. Ahora vamos

primero con la parte práctica del milagro.

Curso superintensivo de Curación Cuántica

Para llevar a cabo la primera curación cuántica solo necesita usted dos cosas:

conciencia y alguien al que tratar. Eso es todo. El resto es muy sencillo.

Que tiene usted conciencia es evidente. Sin embargo, sería bueno que esta no se encuentre afectada por el alcohol u otras drogas. Tampoco es recomendable que haya una importante falta de sueño o cierta confusión por cualesquiera otras razones antes de tener nuestra primera experiencia con la curación cuántica. Tampoco es necesario que se encuentre usted en el mejor momento de su vida, completamente equilibrado, contento y súper motivado. Ni siquiera es necesario que crea que la curación cuántica funciona. Al contrario. Me gustaría animarle a que permaneciera escéptico y se fijara en lo que sucede sin tratar de persuadirle. Permanezca curioso. «Abierto al resultado» sería la expresión oportuna.

Naturalmente, necesita a alguien al que poder tratar. En principio, puede ser cualquiera. Usted mismo, un amigo o un conocido, una planta o un animal doméstico. Yo le recomendaría que eligiera usted a alguien en el que, si bien no uno grave, sí pudiera identificar algún pequeño problema. Así podrá comprobar mejor la eficacia. Casi todo el mundo tiene alguna pequeña molestia. Por ejemplo, ligeros dolores de cabeza, un poco de malestar, dolores menstruales, problemas de espalda o en las articulaciones o, simplemente, cierta flojera o estado depresivo.

Si quiere probar primero la curación cuántica en otra persona o en usted mismo, dependerá de la confianza que tenga en sí mismo. Si es usted escéptico y precavido, tal vez es mejor que la pruebe primero en usted mismo. En caso contrario, yo le aconsejaría que buscara un buen amigo al que sorprender. No le va a molestar, sino que le va a dar algo valioso y, a la vez, se va a hacer usted un regalo a sí mismo. Esto es así porque la curación cuántica no funciona únicamente sobre la persona que la recibe, sino también sobre la que la aplica. A mí me gusta llamarla el «iniciador».

¿CÓMO ES UNA CURACIÓN CUÁNTICA?

Antes

de

que

le explique la curación cuántica en siete pasos, usted debería

observar la curación cuántica desde el punto de vista de la persona tratada

(«destinatario») y desde el punto de vista de la persona que trata («iniciador»).

El punto de vista del Destinatario

Peter nos cuenta:

Hacía mucho tiempo que tenía problemas en las rodillas. En mi juventud había practicado durante algún tiempo deporte de competición,

y un poco de artrosis a los cincuenta y un años es completamente normal, al menos eso me dijo mi médico. Algunas veces, especialmente cuando el tiempo era húmedo, me molestaba mucho, sobre todo cuando me agachaba con fuerza o cuando subía las escaleras rápido. Quería seguir practicando deporte y no gimnasia geriátrica. Todavía conservaba todos los dientes.

Cuando oí decir a la señora Long que la curación cuántica podía ser de ayuda, me quedé un poco escéptico, pero también sentía curiosidad. De hecho, ya había oído hablar de la acupuntura, pero

¿curación cuántica? Aquello sonaba muy misterioso.

Primero hablamos un poco sobre mi problema en las rodillas. Me preguntó cómo era el dolor y con qué movimientos aparecía. Me sorprendió que la señora Long no hiciera ningún diagnóstico, sino que tan solo me pidiera que situara los dolores en una escala del 0 al 100 al hacer esos movimientos. Los situé al 70.

Luego debía permanecer

de

pie

y

en silencio, y

no hacer

nada.

Tampoco debía tratar de favorecer la curación. Estaba un poco tenso

ante lo que podía venir después.

Yo esperaba que me hiciera algo en las rodillas; sin embargo, ella se colocó detrás de mí y puso primero un dedo sobre mi hombro derecho y luego otro sobre el izquierdo. Mantuvo los dedos en ambos sitios sin masajear ni ninguna otra cosa. Al principio no sucedió nada. Sin embargo, al cabo de, tal vez, un minuto comencé a sentir algo curioso, como si estuvieran blandas. Pensé que iba a empezar a tambalearme.

Poco después volvió a retirar los dedos y me preguntó cómo me sentía. Le comenté aquella sensación repentina de fiojera en mis rodillas. Ella me preguntó si seguía con dolores. Me agaché un poco (la posición en la que siempre aparecían los dolores) y me quedé completamente asombrado de que apenas me dolieran. Aquello fue sorprendente; todo el tratamiento no había durado más de un par de minutos y ella apenas había hecho nada.

Sin embargo, los dolores prácticamente habían desaparecido. En la escala, como mucho, llegaban al 20.

La señora Long insistió en que descansara un par de minutos más antes de irme a casa. También debía estar pendiente de cómo se encontraban mis rodillas durante la semana siguiente. Acordamos que la llamaría en una semana para contarle qué tal iban mis rodillas.

Aquella noche me desperté con mucho dolor en ambas rodillas, pese a estar tumbado en la cama. Pensé que el efecto del tratamiento no había

durado mucho; sin embargo, a la mañana siguiente los dolores habían desaparecido por completo y desde entonces no han vuelto a aparecer. Creo que mi ortopeda se quedó algo desconcertado. Según él, algunos dolores, por lo general, «no desaparecen por sí solos».

El punto de vista del Iniciador

Peter acudió a mí y me habló acerca de sus dolores en las rodillas. A menudo la acupuntura es muy buena para esos casos, especialmente para la artrosis. Sin embargo, yo quería probar antes con la curación cuántica. Peter me miró algo asombrado, pero quería probarla.

Le pregunté dónde le dolía exactamente y le pedí que me mostrara con qué movimientos aparecían los dolores. Luego le pregunté, sobre una escala del 0 al 100, cómo de fuertes eran los dolores, es decir, desde «0, ningún dolor» hasta «100, dolores insoportables». Cuando él doblaba la rodilla en un ángulo de 90 grados, el dolor era un 70.

Luego pronuncié la intención positiva «Las rodillas son fiexibles, y tienen una calidez agradable».

Me coloqué detrás de él y puse mi dedo índice izquierdo sobre su hombro izquierdo, en el músculo entre la articulación del hombro y el cuello. Tan solo ejercí una leve presión, de modo que pudiera sentir el músculo. Luego coloqué mi dedo índice derecho sobre su hombro derecho y percibí la sensibilidad de este punto. Volví a pensar en la intención, en la afirmación positiva, y entonces traté de liberar mis pensamientos y de percibir en él a la vez mis dedos y la sensación.

Al poco tiempo noté la agradable sensación que aparece cuando uno entra en contacto con el campo de los pensamientos de la conciencia ilimitada (o de la «energía del punto cero»).

Traté de no apartarme de mis pensamientos y mantener esta sensación y, sobre todo, de no dejar que irrumpiera ninguna otra afirmación. No soy yo la que cura, ¡es la conciencia pura!

Tras un rato, entre uno y dos minutos, sentí cómo la musculatura de los hombros de Peter de repente se aflojaba y a Peter le temblaban un poco las rodillas; esto es una muestra de relajación y, a menudo, la señal de que se ha entrado en contacto con el «campo del punto cero», de que la estimulación cuántica ha tenido éxito y de que el proceso de curación comienza.

Con esto terminó el tratamiento y retiré los dedos. Peter estaba sorprendido de que hubiera sido tan rápido. Me contó que sus rodillas, de repente, se habían puesto blandas. Cuando le pedí que estableciera cómo de fuerte le dolían las rodillas, se agachó con cuidado y me dijo asombrado que le dolían muchísimo menos. En la escala de dolor tan solo llegaba al 20.

Le pedí

a Peter que descansara un rato más y que siguiera la efectividad del

tratamiento. Luego se marchó a casa sintiéndose bien y con ganas de que

volviésemos a hablar al cabo de una semana.

Cuando me llamó, me contó que, tras un breve empeoramiento la primera noche, los dolores en las rodillas habían desaparecido. Tengo entendido que así sigue hasta hoy, dos años después.

UN ABISMO NO PUEDE CRUZARSE EN DOS PASOS

A la mayoría de las personas les resulta difícil creer que algo pueda ser tan fácil y, a la vez, tan eficaz. Sin embargo, cuando hablamos de inventos geniales no es tan extraño. El hombre llevaba ya miles de años sobre la Tierra antes de que se inventara la rueda; ¡y no fueron las desarrolladas culturas sudamericanas las que la inventaron! También la escritura fue inventada un par de miles de años antes.

Hay muchas ideas sencillas, pero geniales, ante las que pensamos: «¡Sí, claro! A mí también se me podía haber ocurrido». Sin embargo, por lo general, no suele ser así. La mayoría de las veces no buscamos en absoluto lo que es mejor, sino el camino más fácil cuando lo que hacemos en cierto modo funciona.

Fíjese un momento en el enigma de los nueve puntos y trate de unirlos entre sí con cuatro trazos.

Cuando halle la solución, se sorprenderá de lo sencillo que es.

Le pedí a Peter que descansara un rato más y que siguiera la efectividad del tratamiento.

Un nuevo, revolucionario y sencillo método no suele ser

resultado de una

evolución, sino de un salto mental, de un brinco por encima de lo habitual.

Resulta llamativo cómo, cuando se produce una experiencia de este tipo, a menudo en Occidente es descrito como iluminación. O, por llevarlo a un nivel cotidiano, como la solución a un enigma. Para dar con una solución que resulta evidente uno debe con frecuencia bajarse del tren de lo cotidiano; uno no puede

acercarse progresivamente. Es necesario un «salto cuántico».

¿Ha

podido

resolver

el

enigma

de

los

nueve

puntos?

Funciona

así:

La

«iluminación» nos llega cuando uno se da cuenta de que hay que salirse del cuadrado que forman los nueve puntos.

¿Qué tiene

que ver

eso con la curación cuántica? Pues

que

en la curación

cuántica, cuando activamos el estado de la conciencia pura, nos salimos de lo

habitual. Y eso nos permite aparecer de manera excepcional.

Yo creo que la curación cuántica es a la medicina lo que la rueda a la técnica. O la escritura para la cultura humana. Seguramente, ha llegado el momento de esta innovación. A pesar de que la curación cuántica se practica desde hace miles de años, ahora intuimos cómo funciona. De igual forma que la espiritualidad y la ciencia han seguido desarrollándose, ha llegado finalmente la hora de tocar estos aspectos de la realidad.

Imagínese la realidad como un mar y trate de pensar que, como piedras, nos arrojásemos al agua. Las olas del conocimiento se abren y antes o después se tocan entre sí y penetran.

acercarse progresivamente. Es necesario un «salto cuántico». ¿Ha podido resolver el enigma de los nueve puntos?

Láncese hacia el profundo, pero estrecho abismo que hay entre lo habitual y lo nuevo. Reflexione: debe usted saltar, un abismo no puede cruzarse en dos pasos. Acepte el experimento. Hay mucho que ofrecer: nuevas y enriquecedoras experiencias, ayudar a otros a superar su sufrimiento, hacer del mundo un lugar un poquito mejor. Deje, por tanto, todas las visiones sobre cómo debería ser el mundo. Le voy a revelar otro secreto: si ha dado el salto por primera vez, se habrá

sorprendido al comprobar que el abismo no solo no era ancho, sino que solo existía en su imaginación.

SIETE PASOS, ¡PERO PASOS DE GIGANTE!

Ahora vamos con una descripción completamente neutral del transcurso de una curación cuántica; una especie de manual. He dividido el tratamiento en siete pequeños pasos para que se pueda seguir su desarrollo de la manera más sencilla posible.

A propósito: para que usted pueda tener una pequeña idea de cómo se relaciona todo con lo «cuántico», he introducido en este y en los siguientes capítulos algunos «hechos cuánticos».

Un resumen de los siete pasos

  • 1. Comprender el problema

  • 2. Formular la intención

  • 3. Iniciar el proceso de curación

  • 4. Establecer contacto con la conciencia pura

  • 5. Permanecer en el estado de la conciencia pura

  • 6. Percibir la señal de contacto

  • 7. Evaluar el cambio

1. Comprender el problema

En primer lugar, vamos a afianzar lo más importante: no debe usted dar ningún diagnóstico ni entrar de manera superficial ni por un momento en la Medicina. Los conocimientos médicos pueden resultar perjudiciales en algunas circunstancias. Su concepción puede afectar a su percepción. Se es más proclive a ver lo que uno espera ver.

De manera que guárdese sus ideas sobre las causas, las conexiones y los desencadenantes. Si tiene algún tipo de formación en medicina, bien. Pero mientras lleve a cabo una curación cuántica, deje usted eso a un lado. Aquí es innecesario o, incluso, contraproducente. Confíe verdaderamente en lo que usted ve o en lo que le dicen o, aún mejor, en lo que le muestran los que están con usted cuando realiza una curación cuántica. Cuando, por ejemplo, se trate de un problema articular, deje que le muestren los movimientos o la posición en la que aparecen los dolores.

Tampoco es necesario que sepa usted nada acerca de las causas profundas que hay detrás de un problema; tan solo debe tener claro cuál es el problema. El alfa y el omega son: escuchar y analizar.

Para que el cambio que se produce mediante la curación cuántica sea mayor, es necesario cuantificar la gravedad de las molestias. Yo utilizo casi siempre una evaluación porcentual. ¿En qué porcentaje afecta a mi vida el problema? Un 0 por ciento significa «En absoluto; no hay ningún problema» y un 100 por cien «Completamente; mi vida sería otra muy distinta si no tuviera este problema». Naturalmente, también se puede establecer una tabla del 1 al 10, o no utilizar números, sino describir el problema con palabras.

Otra cosa que debe usted hacer siempre: es muy útil determinar el estado y anotarlo por escrito. Es posible que la gente manifieste cambios muy grandes, sin embargo, ya me ha sucedido que un cliente indique que sus dolores de espalda son casi insoportables (los situó en un 95 en mi escala) y tras la curación cuántica les dé tan solo un 10 por ciento. No obstante, él pensaba que apenas había cambiado nada. Llevaba tanto tiempo con los dolores de espalda que solo era capaz de notar el dolor residual (que desaparecía tras un rato). Un dolor más leve pero actual siempre es más doloroso que uno más fuerte pero que lleva mucho tiempo.

2. Formular la intención

Intención no significa otra cosa que «propósito». Este propósito es lo que interviene en el profundo proceso cuántico. Usted ya tiene una imagen del problema; ahora hay que colocar una contra-imagen: así debería ser.

Para eso está la regla 3G: bueno, exacto y presente (en alemán, gut, genau y gegenwärtig).

Bueno significa, ante todo, «positivo». Esto quiere decir que la intención debería describir un estado, no un no-estado. Con los problemas de rodillas de Peter, en el ejemplo anterior, no tendría sentido formular la intención como: «Las rodillas no volverán a doler tanto». Evite todas las palabras negativas o comparativas. La información que transmite en el nivel cuántico no son símbolos (por tanto, ni números ni palabras), sino imágenes, incluso cuando es la primera vez que pintamos estas imágenes con palabras. «No», «Nada», «Ningún», «Menos», «Más», etc., no son buenos modelos para las imágenes. Pruebe a imaginarse «ningún elefante rosa». Verá usted cómo la imagen que aparece es, precisamente, la que usted no quiere: un elefante rosa. Quédese con lo que debería ser, no con lo que no debería ser. Antes, con las rodillas de Peter, yo he dibujado con la intención la siguiente imagen: «Las rodillas son flexibles y tienen una calidez agradable».

Exacto significa que el estado que queremos alcanzar debe ser descrito de la manera más precisa posible. Algunas veces no es tan fácil expresarlo en palabras. No se presione en esos casos. Formule su intención del modo más claro y preciso posible; no obstante, también es importante que tenga usted una imagen en su cabeza de cómo debería ser ese estado deseado. Con mi intención «Las rodillas son flexibles y tienen una calidez agradable» las palabras eran tan solo una parte. La

formulación evocó en mí la imagen de Peter pudiendo flexionar las rodillas y sintiéndose bien al hacerlo. Como antes he dicho: no se estrese, confíe en su intuición para que la intención llegue.

Hechos cuánticos

La manera o la forma en la que los físicos observan los acontecimientos cuánticos en los experimentos determina si un objeto cuántico se manifiesta como una partícula o como una onda. La decisión hacia una determinada construcción experimental es equivalente a la intención en la curación cuántica.

Hechos cuánticos

En la física cuántica moderna es un hecho que la conciencia y los procesos cuánticos están conectados entre sí de manera inseparable. La sincronización en la curación cuántica se corresponde con el comienzo de la medición en un experimento de física cuántica.

Presente es el punto más sencillo de la regla 3G. Permanezca con su intención en el presente. Tal vez esto le parezca curioso porque no es cierto estrictamente hablando. Las rodillas de Peter, cuando yo formulé la intención, no eran flexibles y él estaba cualquier cosa menos cómodo. Entonces, ¿por qué no decir «serán flexibles y agradables»? Muy sencillo. Pasa lo mismo que con el elefante rosa. Si dice usted «serán», dirige su intención hacia algo que sucederá más tarde. Es decir, nunca. Es como con nuestras intenciones cotidianas. Cuando decimos «Eso lo haré más tarde», luego no lo hacemos nunca. Y no solo nos mentimos una vez. Porque mañana seguirá siendo cierto… El estado deseado es algo que debe ser presente y no algo relegado al futuro. Eso no quiere decir que suceda al instante, pero el estado solo es real cuando existe en el presente.

3. Iniciar el proceso de curación

Bien, empecemos. Comience con el verdadero (auto) tratamiento. Por lo general, o al menos al principio, para ello colocará las manos sobre usted (o, en su caso, sobre su cliente). No piense en cómo colocar las manos de manera «correcta»; no hay ninguna energía que fluya de una mano a la otra o de usted hacia su cliente (quiero decir, ninguna que sea relevante para la curación cuántica). Simplemente, hay que colocar las manos sobre dos puntos. Es igualmente efectivo si coloca usted los dedos. No es necesario que las manos o los dedos toquen realmente el cuerpo.

La colocación de la mano o los dedos conduce, a menudo, a malinterpretar la curación cuántica como una forma de «masaje energético» o como un método energético como puede ser la acupuntura. La curación cuántica funciona de una manera completamente distinta (hablaré más sobre ello en los capítulos finales del libro). Cuando colocamos las manos para la curación cuántica, esto solo sirve para que podamos percibir de una manera sencilla la sensación de equilibrio, y cuando uno ya tiene cierta experiencia, se puede sentir cuándo se ha establecido contacto con el nivel cuántico.

No obstante, hay un par de reglas que pueden ser de ayuda a la hora de colocar las manos o los dedos:

Ayuda, cuando se pueden sentir de manera diferente los puntos sobre los que se han colocado las manos o los dedos. Cuanto más evidente sea esa diferencia, más fácil será para usted. Si, por ejemplo, solo hay dolor en la rodilla derecha, lo más sencillo sería, probablemente, colocar una mano sobre la rodilla derecha y la otra sobre la izquierda.

Ayuda, que pueda registrar las diferencias en la tensión muscular. Resulta difícil si solo coloca los dedos sobre la rótula. Por eso yo casi siempre pongo la mano sobre los músculos del cuello; generalmente, tienen tensiones diferentes y reaccionan rápidamente ante los cambios en el cuerpo.

No ejerza ninguna presión; no está practicando un masaje.

No visualice, ni tampoco anime a sus clientes a que lo hagan. La visualización es una manera excelente de encauzar la energía, pero en la curación cuántica no se encauza nada. La energía cuántica se ocupa por sí sola del equilibrio energético. Cualquier intromisión resulta contraproducente.

Reaccione de forma serena. Si usted (o su cliente) está de pie, puede suceder que, por ejemplo, se caiga de repente cuando la energía se reequilibra de nuevo.

Parece que no hiciera usted nada en absoluto. Es cierto, pero no del todo. Usted no hace nada, salvo:

Sentir sus manos.

Tener una intención en mente.

Comparar las sensaciones que tiene usted en cada mano y dejar todo pensamiento de lado.

Los dos pasos del tercer punto sí requieren cierto ejercicio: «comparar las sensaciones de ambas manos» y «dejar todo pensamiento de lado».

Muy brevemente: concéntrese por completo en sus manos y en las diferencias. Cuando sea completamente consciente de las diferencias, determiné de qué forma se equilibran. En cuanto a dejar todo pensamiento de lado, esto se produce por sí solo. Algo que puede ser de ayuda en el caso de que siempre tenga algún pensamiento en mente es formular alguna pregunta sin sentido como: ¿De qué color es este sentimiento? Su mente no logra salir del paso y los pensamientos se toman un descanso.

Pruebe, experimente, descubra cuál es la mejor manera de proceder para usted. En el capítulo «Curso intensivo de curación cuántica» usted aprenderá ejercicios que le ayudarán a ganar confianza paso a paso.

4. Establecer contacto con el nivel cuántico

En el momento en el que los pensamientos se detienen es cuando se entra en contacto con la conciencia pura. No tiene ningún sentido describir este estado; primero porque es el nivel «sin palabras», y segundo porque ya lo experimentará cuando llegue a él. Lo primero que se preguntará entonces es: «Ups, ¿qué es esto?». Y cuando se quiera dar cuenta ya habrá abandonado usted la conciencia pura. No importa. El mero impulso es, a menudo, suficiente para poner en marcha la curación cuántica.

El estado se llama conciencia pura porque usted, en ese momento, es plenamente consciente. En realidad, lo que pasa es que su conciencia está más lúcida que otros días. Esto se debe a que su conciencia no está empañada por miedos, prejuicios, preocupaciones, pensamientos y demás. Es usted mismo por completo, sin todos los accesorios de la vida cotidiana.

Hechos cuánticos

Cuando, por ejemplo en el clásico experimento de doble rendija, se mide el fotón, la función de onda (interferencia) se colapsa; es decir, la indeterminación que había hasta ese momento y las múltiples posibilidades se concretan en una sola. Lo mismo sucede cuando la conciencia y el nivel cuántico se tocan.

En el caso de que tenga usted experiencia con la meditación ya conoce ese estado. También en la profunda meditación se encuentra usted en el nivel de la conciencia pura. Por eso la meditación por sí sola es saludable, aunque no de forma tan incisiva como la curación cuántica.

5. Permanecer en el estado de la conciencia pura

La curación cuántica, en cierto modo, se pone en marcha con un pequeño impulso. Es algo así como un grifo; Basta con que lo abra un poco y ya sale agua. Pero si lo abre aún más, el vaso se llenará más rápido. No hay diferencia entre si abre usted el grifo de golpe o con pequeños giros.

Cuando empiece con la curación cuántica será, más bien, como un cuentagotas. Luego, conforme vaya cogiendo práctica, será como ir abriendo el grifo poco a poco. Se necesita un poco de práctica para poder permanecer en el nivel de la conciencia pura. Probablemente, no tarde en alcanzar el estado de no-pensar, no-juzgar y no- valorar y, entre medias, volverán los pensamientos. No pasa nada. Solo tiene usted que regresar.

Hechos cuánticos

En un experimento de Física Cuántica para formarse una imagen significativa, no es suficiente con observar un fotón. Cuantos más cuantos contribuyan a ella, más clara será la imagen. A partir de cierta cantidad de cuantos se puede saber el patrón de interferencia que se formó por el carácter de la onda de los cuantos. Lo mismo sucede con la curación cuántica: cuanto más dura el impulso de la conciencia, más evidente es el efecto.

Si se trata de problemas no muy graves, podrá llevar a cabo una curación cuántica con éxito si trata de permanecer en el nivel de la conciencia pura entre dos y cinco minutos. Esto es así (y esto es uno de los secretos más importantes de la curación cuántica), porque usted vuelve una y otra vez por sí mismo a alcanzar el nivel de la conciencia pura; un nivel que, en general, se describe como un «espacio entre dos pensamientos». De lo anterior se desprende que usted alcanza una y otra vez este nivel. Al menos cuando tiene usted más de un pensamiento. Entre esos pensamientos se encuentra el nivel del no-pensamiento o de la «no-mente», como lo llaman los budistas.

Tan solo con que intente permanecer cinco minutos en el nivel de la conciencia pura ya estará usted allí durante cierto tiempo. Y ¿qué quiere decir intentar? Al final resulta innecesario. Cualquier esfuerzo es innecesario. Simplemente, deje que suceda.

6. Percibir la señal de contacto

Si establece contacto con el nivel cuántico y si la intención en el nivel cuántico es eficaz, entonces podrá experimentarlo a poco atento que esté usted.

A veces es imposible no verlas; por ejemplo, cuando se cae usted de repente. Eso no suele suceder tan a menudo. No va a desmayarse, sino solo desequilibrarse. Para

ser más precisos: en realidad, recupera usted el equilibrio, pero sus músculos siguen tratando de compensar las molestias. Imagínese que está tirando de una cuerda y, de repente, esta se rompe y usted tropieza o se cae. Es exactamente lo mismo que sucede cuando la estimulación cuántica es efectiva. Naturalmente, no siempre es tan agresiva. Normalmente, el cambio en la tensión es tan leve que ni usted mismo la nota. Esa es la razón por la que me gusta mantener el contacto con los músculos del cuello; ahí se muestran en seguida las más ligeras alteraciones.

A veces se puede oír también la señal de contacto. Es frecuente que, de repente, se respire con mayor libertad y se pueda escuchar cómo lo hace (con alivio).

Hechos cuánticos

En un experimento cuántico se trata, entre otras cosas, de reconocer los patrones que se producen por las superposiciones (interferencias). A partir de cierto número de mediciones el patrón de interferencias se vuelve claramente visible. En la curación cuántica el patrón se vuelve visible con la «señal de contacto».

Cuando usted percibe una señal de contacto, puede interrumpir el contacto con las manos. Incluso si tan solo ha colocado las manos durante unos segundos. A veces sucede en un abrir y cerrar de ojos, pero por lo general durará entre dos y cinco minutos. (Con problemas mayores suele durar más; hablaré más tarde de ello.)

7. Evaluar el cambio

La idea de evaluar proviene de la ciencia y significa considerar o valorar algo de manera objetiva. En el último paso de la curación cuántica, debe ser usted consciente de lo que está ocurriendo. E igualmente importante: usted (o, en su caso, su cliente) debe evaluar los cambios de manera racional. La evaluación le proporciona una buena idea de si está yendo o no por el buen camino.

Para mí esto supone que siempre antes y después del tratamiento (también cuando no se trata de una curación cuántica) tengo que evaluar la gravedad del problema (o dejo que lo evalúe el cliente). ¡No creería usted lo mucho que esto agudiza la conciencia!

Naturalmente, la curación cuántica también funciona si no lo hace.

ORINOCO

Estos

siete pasos

pueden resumirse de

forma

breve

y concisa.

Las

ideas

principales

y su consecución pueden memorizarse

fácilmente

con

la

palabra

ORINOCO.

O como en Orientación: determinar el problema y su gravedad. R como en intención pRecisa: una formulación buena, exacta y presente. I como en Iniciar el proceso: colocar y sentir con ambos dedos (o manos).

N como en eNergía del punto cero: sentir la plenitud del nivel de la conciencia pura.

O como en permanecer abiertO: percibir la sensación. C como en señal de Contacto: por ejemplo, tensión o respiración más liberada.

O como en Orientación: determinar de qué forma se ha corregido el problema y su intensidad.

Ahora, ya puede comenzar con su primera curación cuántica. Es posible que todavía le queden algunas preguntas sin responder. Me gustaría contestarle a algunas de ellas.

¿QUÉ PUEDE SUCEDER DURANTE Y DESPUÉS DEL TRATAMIENTO?

A veces, puede que no suceda nada en absoluto durante el tratamiento, es decir, nada que pueda usted ver. Si es la primera vez que realiza una estimulación cuántica, tal vez no sea capaz de establecer contacto con el nivel cuántico o reconocer la señal de contacto de su destinatario. Aun así, aunque usted no note nada durante el tratamiento, se dará cuenta de que la curación cuántica ha funcionado (si no se trata de un problema muy complejo o especialmente grave). Esta efectividad no puede percibirla de inmediato. Pueden pasar horas o incluso días hasta que la curación cuántica sea visible.

Si es la primera vez que prueba la curación cuántica, probablemente esté usted algo nervioso. Tal vez haya olvidado cuando le dije que no debía ejercer ninguna presión ni estar nervioso, ya que esto no conduce a la curación; solamente hay que establecer contacto con el nivel cuántico y dejar que suceda. Usted no canaliza ninguna energía, usted no es responsable de nada de lo que suceda (lo único que puede pasar es para bien), y tampoco es usted responsable si no sucede nada.

Esto no hará necesariamente que desaparezcan sus nervios, pero un poco sí que le servirá para saber que no hay nada malo que pueda usted hacer. Lo peor que puede suceder es que no ocurra nada.

No obstante, trate en la medida de lo posible de apartar de su cabeza cualquier deseo o voluntad de curar. Lo mejor que puede hacer es tener claro que no hay que sentirse orgulloso en el caso de que se produzca alguna curación repentina y completa, ni tampoco sentirse decepcionado si esta no se nota de inmediato.

Naturalmente, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Tampoco es que pase nada si está usted nervioso. Solo que no le será tan sencillo concentrarse. El cese de

pensamientos que persigue, simplemente, no se producirá. Aun así, esto tampoco es motivo para que se preocupe. Entre cada dos pensamientos siempre hay un pequeño espacio de silencio en el que no se piensa en nada y eso es suficiente para establecer contacto con el nivel cuántico.

Si medita con asiduidad, le será más fácil alcanzar e identificar el estado de la conciencia pura. De todas formas, la estimulación cuántica no requiere, en ningún caso, de una gran experiencia con la meditación. Cualquiera puede encontrar la entrada al espacio que hay entre dos pensamientos.

Puede estar usted completamente relajado y, si no lo consigue, trate simplemente de ver qué tal va yendo.

Puede quitarse una gran parte de ese nerviosismo si mentaliza correctamente a sus clientes (o, en su caso, a usted mismo). Naturalmente, no hay que dar ninguna promesa de curación, con ello lo único que conseguimos es ejercer más presión, y eso no hay que hacerlo en ningún caso si no es usted médico o naturópata. Lo mejor es plantearlo simplemente como un «intento», un «experimento interesante», o bien como un «ejercicio», ya sea entre usted y el cliente o para usted mismo.

Es posible que esté usted nervioso o tenso y no sienta nada. Sin embargo, es mucho más probable que perciba usted cosas positivas con el tratamiento. Puede ser una profunda y placentera sensación de relajación que se va haciendo cada vez mayor, la sensación de estar especialmente atentos y en la que mejor trabajan nuestros sentidos. ¡E incluso puede suceder que sus propios problemas de salud, sus preocupaciones, enfermedades o dolores desaparezcan cuando trate a otra persona!

Lo normal es que, al tratar a un cliente, este tenga una actitud positiva, de otro modo no se dejaría tratar. Pero es posible que también él esté nervioso. Cuando decimos que no vamos a hacer nada horrible, sino que se trata de un mero experimento, un ejercicio, casi siempre desaparecen los nervios.

Naturalmente, puede suceder que su cliente se muestre escéptico y quiera saber más. No pasa nada. Deje que siga escéptico. Usted no tiene que convencer a nadie. Responda a las preguntas detalladas sobre curación cuántica como usted sepa. Si no domina la teoría puede, si lo desea, hablarle un poco sobre ella. También puede decirle, simplemente, que usted ha oído que este método, al que la gente llama «curación cuántica» puede provocar «algo», y que ha ayudado a algunas personas. Lo único que va a hacer usted es realizar una prueba, un pequeño experimento, un ejercicio. No es necesario dar muchas explicaciones.

Si

el cliente pregunta qué es lo que debe hacer, entonces la respuesta es bien

sencilla: ¡nada! Ni concentrarse especialmente, ni realizar ningún tipo de ejercicio

de relajación o tratar de visualizar nada.

No obstante, tenga en cuenta que algo puede suceder. Que no le entre el pánico si usted (o su cliente), de repente, se echa a reír a carcajadas, llora, empieza a temblar

o, simplemente, se cae al suelo. Deje que suceda lo que tenga que suceder. La risa o el llanto son síntomas de que algunos bloqueos se están resolviendo.

Lo único de lo que realmente tiene que estar pendiente es del problema con las caídas, que no suele producirse tan a menudo. Ni usted ni su cliente van a desmayarse; tan solo se cae porque a través de la curación cuántica las tensiones se relajan y los músculos se reorientan. Debe preocuparse de estar preparado para sujetar a su cliente en caso de que se caiga.

Es agradable cuando algo sucede directamente durante el tratamiento. Entonces se da cuenta al instante de que la curación cuántica funciona, y esa es una sensación agradable que nos da autoconfianza. No obstante, al principio no parece que suceda nada. Eso no es en absoluto algo malo. No se haga grandes expectativas. Seguro que, después de un rato, ganará usted seguridad al ver que la curación cuántica ha sido eficaz.

Si

no le hace nada al

instante, sepa o haga saber a su cliente que los efectos

pueden tardar en aparecer todavía algunos días, e indíquele que estos pueden aparecer tras un primer «empeoramiento». Es decir, puede ser que después del tratamiento las molestias se agraven o que aparezca cansancio o agotamiento.

Con una imagen puede hacerse una idea más clara. Es como si escalara una montaña. Más allá de la cumbre hay un camino más sencillo y un refugio, pero para llegar hasta ellos primero hay que alcanzar la cima. Estos últimos pasos son difíciles y agotadores, pero necesarios. Lo mismo sucede con ese primer empeoramiento.

Algunas veces la curación cuántica surte efecto al instante. Es agradable, pero los efectos más importantes siempre tardan en manifestarse algún tiempo, días o semanas. ¡Y estos efectos son siempre positivos!

¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE «CURAR»?

La curación es un tema bastante amplio. ¿Qué es la salud? ¿Cómo se lleva a cabo la curación? ¿Qué tienen que ver la salud y la conciencia? Para nosotros, naturalmente, lo importante es el papel de la curación cuántica: ¿es capaz la curación cuántica de curar enfermedades «reales»? ¿Qué otros procedimientos estimulan la curación cuántica? ¿Qué procedimientos pueden ser estimulados mediante la curación cuántica? ¿Acaso hace que otros tratamientos médicos sean innecesarios?

Yo he llegado a la conclusión de que es muy difícil comprender las teorías que solo pueden explicarse con ayuda de las palabras. Por eso, me gustaría dibujarles un cuadro con un par de esbozos y algunas palabras, que tal vez pueda responder a la mayoría de las preguntas antes planteadas.

La salud estará simbolizada en el cuadro mediante cinco pozos. El número cinco no es lo más importante, aunque tampoco es coincidencia. En la medicina china (y también en la india y la tibetana) se habla de los cinco elementos de los que depende

el equilibrio de nuestra salud. De igual forma pueden simbolizarlo estos cinco pozos y también los cinco sistemas fundamentales del organismo.

el equilibrio de nuestra salud. De igual forma pueden simbolizarlo estos cinco pozos y también los
el equilibrio de nuestra salud. De igual forma pueden simbolizarlo estos cinco pozos y también los

Como ya dije, el número cinco es interesante, pero no muy importante. Por el contrario, lo que sí es muy importante es la armonía. En el cuadro, el perfecto estado de salud se da cuando todos los pozos están llenos por igual; cuando todos los órganos, cuando cuerpo y alma son realmente uno solo.

Una enfermedad o una crisis surge cuando los pozos no están llenos por igual. Cuanto menos lleno esté un pozo, menos energía tendrá el correspondiente aspecto (o, en la medicina china: más débil se encontrará el elemento correspondiente). Y cuanta más diferencia haya entre el nivel de los pozos, más lejos se encontrará la armonía natural de alcanzar su equilibrio.

Entonces, ¿qué posibilidades hay de corregir estos problemas tan específicos en el ejemplo de los pozos? ¿Qué puede significar esto en sentido figurado para la ciencia médica?

Lo más fácil, naturalmente, sería decir que nada en absoluto. Cuando llueve, los pozos se vuelven a llenar de nuevo. No hace falta intervenir para eso, siempre y cuando llueva, claro. En medicina esto se corresponde con la curación natural, que viene proporcionada por el médico interior de nuestro cuerpo, cuando el problema no se agrava y se dan los factores esenciales (alimentación, movimiento, respiración).

Existen, no obstante, otras posibilidades más allá de no hacer nada. Por ejemplo, se puede intentar

Existen, no obstante, otras posibilidades más allá de no hacer nada. Por ejemplo, se puede intentar corregir el problema con ayuda mecánica. Cuando en un pozo hay poco agua, se podría intentar perforar a más profundidad con ayuda de maquinaria o sacar fuera la suciedad acumulada. Algunas veces esto puede resultar muy conveniente y surtir efecto. Pero cuando uno no tiene cuidado existe el peligro de echar a perder los pozos o que estos se derrumben. Sin embargo, si el pozo está hasta arriba de lodo y veneno, la única posibilidad puede ser la de llevar a cabo una actuación a gran escala con maquinaria pesada.

En medicina, esto se corresponde con la práctica de la medicina ortodoxa occidental ante los problemas más graves (por ejemplo, con contusiones graves con hemorragias), donde ha tenido éxito pero que, a veces, puede ocasionar daños graves e incalculables.

Lo más estúpido que uno puede hacer para aumentar el bajo nivel de agua de un pozo es echar piedras grandes al pozo hasta que el agua alcance el nivel deseado. Naturalmente, esto no cambia en nada la cantidad de agua disponible, pero obstruye los pozos y provoca que, con el tiempo, puedan quedar inutilizables.

En la «ciencia médica» todos los síntomas se tratan con medicamentos que lo que hacen es agravar las causas subyacentes; o se realizan operaciones innecesarias que dejan daños duraderos sin aportar verdaderas mejorías.

La posibilidad más evidente para igualar el bajo nivel de agua de un pozo es, sencillamente,

La posibilidad más evidente para igualar el bajo nivel de agua de un pozo es, sencillamente, rellenarlo. Para ello existen innumerables métodos: cubos, jarras, fuentes…

Este es el marco en el que actúan la mayoría de las medidas saludables. La mayor parte de las prácticas de la medicina ortodoxa y alternativa se encuentran dentro de él. Los sistemas del organismo, que sufren la falta de energía, vuelven a recibir energía de una forma razonable, de manera que pueden cumplir sus funciones sin complicaciones. Qué método se aplique tiene relativa importancia. Lo importante es que la curación se lleve a cabo de una manera natural y razonable que esté en armonía con el organismo.

Aun así, existen maneras menos frecuentes de remediar la falta de agua de un pozo. Para ello se debe conocer bien el interior del pozo y estar al tanto de un secreto: todos los pozos están interconectados por canales ocultos. De ahí se extrae la sorprendente conclusión de que el bajo nivel de agua de un pozo solo puede significar que estos canales están bloqueados. Cuando los canales vuelven a abrirse lo suficiente, el nivel de agua se reequilibra por sí solo en todos los pozos. Con esto se solucionarían la mayoría de los problemas; tal vez no quede mucha agua en los pozos y haya además que rellenarlos. Tal vez los canales sean todavía demasiado estrechos, pero lo fascinante de esta manera de actuar son las consecuencias a largo plazo. Si los pozos están conectados por canales abiertos, en el futuro, siempre tendrán lugar intercambios entre los pozos; el nivel de agua siempre se equilibrará por sí solo.

Traducido a la medicina, esta forma de actuar se corresponde con cualquiera de los métodos energéticos

Traducido a la medicina, esta forma de actuar se corresponde con cualquiera de los métodos energéticos de la medina, como por ejemplo la acupuntura o la curación mediante los chacras. Los canales de energía se purifican para que esta pueda fluir libremente y el organismo se cure por sí solo. A veces no basta con esto porque no hay suficiente energía, o porque el flujo de energía no puede reequilibrarla con la suficiente rapidez. Entonces, se hace necesario utilizar métodos que aporten energía. Este tipo de curación provoca un profundo cambio: el organismo se cura a otro nivel y puede reajustarse muy bien energéticamente. En aquellos casos en los que no es necesario observar de forma permanente o intervenir de manera continua para armonizar el estado de energía, esto sucede por sí solo, tan pronto como las líneas de energía se purifican.

Aún hay otra conexión completamente revolucionaria entre los pozos. Se
Aún
hay otra
conexión completamente
revolucionaria
entre
los
pozos.
Se

encuentra muy por debajo de ellos; sin embargo, puede abrirse mediante un

mecanismo situado en el exterior de los pozos.

Existen canales ocultos a bastante profundidad que conectan los pozos con las aguas subterráneas. Estos canales están cerrados la mayoría de las veces. Un sistema de tubos, cuya apertura se realiza al girar un grifo que se encuentra en el exterior de

los pozos, puede abrirlos y suministrar agua subterránea a todos los pozos y conectarlos entre sí. Tan pronto como se descubre dónde está ese grifo, es muy fácil suministrar agua fresca a los pozos y, al mismo tiempo, estar al tanto del nivel de agua.

Ahora solo es cuestión de hacer el «giro adecuado». Ahí, no todas las personas son igual de hábiles. Cualquiera que llegue hasta el grifo podrá abrir los canales, pero no todo el mundo podrá abrirlos por completo.

Los maestros en este arte tienen una buena sensibilidad a la hora de saber cómo abrir el grifo, y son capaces de abrir todos los canales por completo y dejar que el agua subterránea llene los pozos en poco tiempo, estos se rellenan automáticamente y el nivel de agua se mantiene siempre equilibrado. Mediante el flujo de agua también se elimina cualquier contaminación eventual que pudiera sobrevenir. Hay otras veces en las que los resultados no son tan completos, a pesar de que se produzca la conexión con el agua subterránea. Los canales no están abiertos del todo, pero poco a poco todos los pozos se van rellenando por igual.

Sin embargo, a veces resulta muy sensato depurar los pozos, esperar, abrir las conexiones entre ellos, y luego llevar a cabo los otros métodos. Y ya funcionan los cinco pozos sin problema.

Seguro que ya ha adivinado lo que representa esta imagen: la curación cuántica. Se trata tan solo de un «pequeño giro» mediante el cual es posible una curación completa, aunque solo haya echado un pequeño vistazo al nivel del agua, y sin necesidad de haber emitido ningún diagnóstico. También nos muestra que, aunque a través de la curación cuántica se puede curar prácticamente todo, hay otras técnicas curativas que tampoco están, ni mucho menos, de más.

Ahora, sigamos con la práctica de un modo mucho más intenso.

Curso intensivo de Curación Cuántica

EJERCITE EL NO HACER NADA

Por muy bien que sepa usted hacer algo, siempre se puede mejorar. Esto no tiene nada que ver con el esfuerzo. Evidentemente, la mayoría de las cosas se pueden mejorar si uno se esfuerza. Si usted sabe tocar el piano, mejorará si ensaya mucho. Esto puede resultar angustioso, pero también divertido y, si se divierte, mejor. Sin embargo, se llega a un punto en el que por mucho que nos esforcemos no conseguimos mejorar. El esfuerzo conduce entonces a un estancamiento que bloquea cualquier progreso, y entonces decimos: voy a relajarme.

Finalmente, se llega a un punto en el que, a pesar de todos los esfuerzos, a pesar de que disfrutemos y a pesar de que hayamos aflojado el ritmo, nos detenemos. Aunque tratemos de continuar, ya no pasa nada. La orden entonces es: hay que hacer algo totalmente distinto.

En Medicina, este tercer paso es la curación cuántica. Se trata de un cambio completo de perspectiva. Hasta ahora, usted ha tratado al menos de cambiar su punto de vista por uno en el que se plantea probar la curación cuántica. En este nuevo enfoque se vuelve a empezar desde el primer paso: practique y, si es disfrutando, mejor.

En el curso superintensivo usted ha aprendido cómo llevar a cabo una curación cuántica. Ya puede usted dejarlo. Cuando alguien aprende a nadar enseguida se lanza a ello si lleva manguitos; o, tal vez, sin ningún tipo de ayuda. Cualquiera que no le tenga miedo al agua puede nadar de inmediato una o dos brazadas. Con la práctica se mejora y, finalmente, uno puede nadar perfectamente por sí solo. Sin embargo, para llegar a ser un maestro de la natación es necesario, además de práctica, tener un método. Un campeón olímpico de natación no solo ha entrenado mucho, sino que también ha ido depurando su técnica durante mucho tiempo; no solo para avanzar, sino para ser más rápido que todos sus rivales.

En la curación cuántica sucede exactamente igual. Se puede empezar de inmediato y que salga bien, pero lo raro sería que no mejorase a base de práctica. E igualmente sería raro que no mejorarse a base de ejercicio metódico.

Pero, ¿cómo se mejora la práctica de la curación cuántica? La parte más importante de la curación cuántica es esa en la que no se hace nada (en este caso, el no pensar en nada). Lo sorprendente es que, a base de práctica, se puede alcanzar el no pensar en nada. Suena paradójico, pero pronto podrá experimentarlo de una forma práctica.

A continuación encontrará usted algunos ejercicios que le pueden ayudar a convertirse en un experto de la curación cuántica. No es ni mucho menos necesario

que termine todos los ejercicios, pero yo le aconsejo que, al menos, de cada apartado realice un ejercicio de manera intensiva.

Todos los ejercicios tienen un efecto colateral. Es decir, nunca se encontrará agotado después de realizarlos, pero casi siempre se sentirá visiblemente mejor. Yo creo que con este efecto secundario se puede vivir mejor.

Sobre la imposición de las manos

La colocación de las manos tiene una larga tradición. Solo el hecho de colocar

las manos de forma intuitiva, igual que hacen las madres con sus hijos, puede ser saludable. En algunas culturas se dice que las personas «sagradas» son capaces de curar las dolencias más graves mediante la mera colocación de las manos. Jesús

curaba con las manos, Buda, tal vez el anciano monje de mi pueblo natal

. . .

Con un

largo entrenamiento se puede llegar a transmitir energía curativa en el cuerpo de un

enfermo y producir la curación a través de las manos.

Es fácil confundir esto con la curación cuántica. Sin embargo, tiene poco que ver con la tradición de colocar las manos. Usted no tiene que ser ni llegar a ser un santo. No tiene que aprender a conducir la energía de forma que se curen las enfermedades. Con la curación cuántica apenas fluye energía desde el iniciador al destinatario. En cualquier caso, ninguna que tenga relevancia para la curación cuántica. Mientras colocamos las manos lo que podemos hacer es dirigir mejor nuestra intuición y nuestra concentración. El contacto de las manos ayuda a nuestra conciencia a formar el impulso que luego estimula de forma local la energía básica para restablecer la armonía.

En teoría, tampoco es necesario siquiera colocar las manos. En lugar de las manos, pueden ser los dedos. En lugar del contacto con la piel, se puede establecer contacto con el campo de energía (el aura) que rodea al cuerpo; en ese caso, las manos se sitúan a una pequeña distancia del cuerpo. En lugar de tratar el cuerpo del destinatario, se puede tratar a alguien que lo represente. El destinatario puede estar lejos, incluso en otro continente. ¡Fíjese el papel que juega la conciencia! Cuando ya tenga mucha práctica con la curación cuántica, puede usted arreglarse sin las manos; todo el proceso se realiza en la conciencia.

Sin embargo, al principio colocaremos nuestras manos y nos quedaremos así. En teoría da lo mismo dónde las coloquemos; aunque en este capítulo ya hemos dicho que se haga lo mejor posible. ¿Por qué no empezar entonces con la colocación de las manos?

conciencia está localizada en el cerebro. No obstante, existen indicios de que esto no es así. El cerebro es un mero receptor de la conciencia que, por el contrario, está almacenada en el espacio cuántico. Los principales valedores de esta teoría son las experiencias extra corporales (no demostradas de forma determinante), pero también sucesos como la telepatía.

A veces (aunque no siempre) es mejor colocar solo dos dedos en lugar de la mano. Por lo general, los dedos son más sensibles que las palmas de las manos, y se cae menos en la tentación de querer irradiar energía. Además, si el punto de contacto está próximo a un punto en el que hay mucha sensibilidad, es mejor que este sea pequeño.

Seguramente se pregunte usted cómo encontrar entonces el «punto de contacto» (es decir, el lugar en el que se deben colocar las manos o los dedos).

Para encontrar el mejor punto de contacto de las manos puede usted utilizar su intuición y su sensibilidad natural. No se trata de habilidades que usted tenga que aprender. Ha nacido con ellas. Se trata de «sentir» cuál es el mejor punto para el contacto de las manos. Este proceso se llama escanear, pero no hay que hacerlo con el habitual sentido del tacto, sino con una especie de «sentido de la energía». En realidad, usted puede sentir inmediatamente, o con un poco de práctica, cuál es el mejor lugar para colocar las manos. Aun cuando nunca hubiese notado antes este sentido.

El escaneado

Pruébelo primero sobre usted mismo. Si ya tuvo que colocar la mano en algún sitio, ¿supo usted inmediatamente dónde lo iba a hacer? Probablemente, no. Lleve despacio su mano hasta una escasa distancia (entre uno y cinco centímetros) del cuerpo y preste atención a lo que percibe. Probablemente note que hay ciertos puntos en los cuales se siente bien al poner la mano y algunos otros en los que se siente especialmente bien. ¿Es posible que sienta de manera intuitiva dónde debería colocar la mano?

Eso es exactamente lo que se hace con el «escaneo». Primero, pase una mano sobre el

Eso es exactamente lo que se hace con el «escaneo». Primero, pase una mano sobre el cuerpo del destinatario hasta que encuentre el primer punto de contacto, luego busque el segundo de igual modo.

Si quiere hacer esto de una manera muy sencilla, también puede realizar un «microescaneo». Consiste en buscar el punto exacto de contacto en una zona muy estrecha. Yo, normalmente, me sitúo de pie detrás de mi cliente y pongo mi dedo índice sobre el músculo que hay entre el cuello y el hombro. En esta zona realizo un microescaneo; muevo el dedo, primero el derecho y luego el izquierdo, despacio hacia delante y hacia atrás para localizar el mejor punto de contacto. Colocarse detrás del cliente tiene la ventaja de que a él le da más seguridad; se siente protegido y no tan observado u oprimido como cuando me pongo justo enfrente de él. (Esto mismo sirve también para la mayoría de los iniciadores que todavía estén empezando con la curación cuántica.) Y en caso de que se caiga, puedo sujetarle.

Si no se ha dado muy bien lo del escaneo, no se preocupe. La curación cuántica funciona también, aunque no haya encontrado el mejor punto de contacto; es solo cuestión de tacto. También puede usted ser más listo que su subconsciente: deje a un lado su voluntad y simplemente coloque las manos de forma «casual». Normalmente, la intuición guiará a sus manos hasta el lugar adecuado.

Si el escaneo funciona inmediatamente, ¡genial! Pero aún se puede mejorar. A continuación encontrará un par de ejercicios que pueden ayudarle a aumentar su sensibilidad.

Practique un poco estos ejercicios y luego pruebe a realizar de nuevo el escaneo. Estaría bien que se llevara una sorpresa.

Ejercicios para adquirir sensibilidad

Los siguientes ejercicios consisten en aprender a sentir más ya que la capacidad de sentir no reside en las manos, sino en la conciencia.

Ojos-Manos

Coloque un par de objetos (varios lápices, libros, cubiertos,…) de modo que pueda usted alcanzarlos con las manos fácilmente. Luego, cierre los ojos y coja uno de los objetos. ¿Lo reconoce al instante? Examínelo detenidamente, pero solo con las manos. Verá como lo ve de un modo completamente distinto.

Dese un paseo por su casa y coloque las manos sobre distintas superficies. Seguro que nota cómo el sofá de cuero tiene un tacto distinto al de la mesa de madera; trate de reconocer la diferencia claramente.

Ahora, coloque las manos sobre diferentes lugares. Fíjese no solo en la forma, sino también en la estructura, la consistencia, la calidez y en otras sensaciones que tal vez no sea capaz de definir con palabras.

Luego realice este ejercicio, pero ¡solo con los dedos! Utilice solo un dedo, y siempre tanto de la mano derecha como de la izquierda. Por ejemplo, si ya ha conseguido «ver» algo con la derecha, trate de «observarlo» con la izquierda.

Ejercicios para adquirir sensibilidad Los siguientes ejercicios consisten en aprender a sentir más ya que la

Cuando usted coloca las manos con las palmas juntas lo siente con el sentido del tacto. Pero ¿qué sucede cuando separa las manos un centímetro? No es posible que sea el sentido del tacto el que le transmite esa percepción. Y, aun así, estoy segura de que es usted capaz de sentir algo.

Cierre los ojos. Si todavía no ha percibido nada, ahora lo hará. Y si fue capaz de sentir algo con los ojos abiertos, entonces ahora la sensación será más evidente.

Esta «sensación de energía» se puede ejercitar. Separe las manos lentamente y fíjese en cómo cambia la sensación y cuándo desaparece. Luego, vuelva a juntar las manos.

Cuando ya haya hecho esto, varíe un poco el ejercicio. Aproxime una de sus manos a un lugar distinto de su cuerpo. También ahí podrá sentir algo a una cierta distancia. Preste atención a la diferencia que hay entre las distintas partes del cuerpo.

Hay otra variación del ejercicio que suele resultar más difícil para la mayoría de las personas. Acerque una mano a distintos objetos. Trate aquí también de sentir la distancia y fíjese en si su percepción cambia dependiendo de la estructura, el material o el color (o las tres a la vez) del objeto.

Piel-Lápiz

Tal vez ya haya practicado este juego alguna vez con algún compañero. Se trata, verdaderamente, de un buen ejercicio de sensibilidad.

Deje que su compañero escriba algo en su piel con el dedo. Naturalmente, debe usted mantener los ojos cerrados (o dejar que le escriba en la espalda). ¿Es capaz de reconocer lo que ha escrito?

También resulta interesante determinar si es usted capaz de distinguir si su compañero coloca uno, dos, tres, cuatro o los cinco dedos en una región de su cuerpo. No solo existen grandes diferencias individuales; en general, nuestra percepción es mayor en algunas zonas que en otras. La espalda para eso es muy poco sensible, mientras que las manos (obviamente) son las que poseen mayor sensibilidad.

Sobre la sincronización

Sincronizar aquí significa «determinar el equilibrio entre dos lugares». Para ser más exactos: al principio, ambas manos, ambos dedos o las dos zonas que usted tenga en mente siempre se sienten de forma distinta. Para que usted pueda comparar ambas percepciones tiene que realizar uno de los pasos más importantes de la curación cuántica.

Hechos Cuánticos

Que se puede influir en ciertas operaciones en el nivel cuántico es algo que, hoy en día, está demostrado. Así, la influencia de las intenciones a nivel cuántico se midió con un randomizador (un aparato que genera números aleatorios), con el resultado de que existe una minúscula, pero verdadera y medible influencia.

Si no hay sincronización no puede producirse la curación cuántica. No obstante, no es estrictamente necesario que esa sincronización se produzca de forma consciente. Hay, al menos, una parte que tiene lugar de forma automática.

Pruébelo en usted mismo. Póngase cómodo, cierre los ojos y sitúe las manos a los lados. Ahora, en ambas manos, coloque la punta del pulgar sobre el extremo del dedo índice. Presione un poco con el pulgar sobre el dedo índice de manera que le duela un poquito (por supuesto, no mucho). Después vuelva a soltarlo. ¿Siente ese leve dolor, a pesar de que ya no esté ejerciendo presión? Concéntrese ahora en la mano derecha y luego en ambas manos a la vez. El dolor desaparece en unos pocos segundos.

¡Este es uno de los dos aspectos esenciales de la curación cuántica! Por eso siempre se tienen dos puntos de contacto. De este modo, la intención «armonía» se proyecta de forma automática en la conciencia sobre las dos zonas y, es entonces cuando sucede. La intención que usted formula de forma consciente y el contacto con el nivel cuántico se ocupan de establecer esa armonía al aportarnos un estado que puede curarnos de forma activa y humana.

Tal vez se haya sorprendido alguna vez, por ejemplo al hacer deporte, al notar que un dolor físico o psíquico ha desaparecido. Lo que pasa es que ya no estaba en su cabeza. Esto tiene ciertas similitudes con la curación cuántica; si la intención no se dirige, la curación no es duradera.

Ejercicios para adquirir sincronización

Como hemos dicho, la concentración en dos zonas permite que la sincronización se produzca de forma automática. Sin embargo, no nos basta con que «funcione sin más», queremos que «funcione lo mejor posible». Después de los siguientes ejercicios la sincronización será pan comido y se mostrará ante usted como lo que es: un camino completamente natural hacia la armonía.

Levantar el vuelo

Colóquese derecho, pero relajado. Deje los brazos sueltos y a los lados. Si puede cerrar los ojos sin sentirse demasiado inseguro ni tambalearse, hágalo. Si le resulta difícil, haga el primer ejercicio: trate de ir aumentando poco a poco el tiempo que es capaz de permanecer de pie con los ojos cerrados sin dejar de sentirse seguro.

Si no es capaz de permanecer de pie y con los ojos cerrados, se trata de una señal de que hay algo dentro de usted que no se encuentra en equilibrio. ¡Este ejercicio le reportará algo más que un mejor sentido del equilibrio!

Está usted de pie y relajado, con los

ojos abiertos

o, si

es posible, cerrados.

Siéntase a usted mismo. Tal vez se dé cuenta de que el cuerpo está haciendo continuamente movimientos para permanecer en equilibrio.

Siga así, sin tensar ningún músculo, y levante lateralmente el brazo derecho (evidentemente, los músculos que levantan el brazo se tensarán).

¿Le resultó sencillo? Bien, si hubiera hecho el ejercicio como yo lo he descrito, tensando solo los músculos del brazo derecho, no hubiera dicho que era sencillo. Lo hubiera encontrado o bien imposible, o ya estaría en el suelo ya que cuando usted levanta el brazo derecho su centro de gravedad se desplaza hacia la derecha y, para no caerse, los demás músculos tienen que intervenir. La mayoría de estos movimientos son completamente inconscientes; pero vamos a cambiar eso.

Pruebe a hacerlo de nuevo y preste atención a cómo, mientras usted levanta el brazo derecho, los músculos del lado izquierdo del cuerpo se tensan para mantener el equilibrio casi sin que nos demos cuenta. Siempre se puede mejorar la percepción: levante el brazo solo un poquito, levante solo la mano, levante solo los dedos…

Con este ejercicio usted aprende a sentir la dinámica del cuerpo; todo lo que sucede para que usted se mantenga en equilibrio, y se hace una buena idea de lo que significa equilibrio. Esto le será de gran ayuda más tarde para conseguir una buena sincronización.

Seguir la respiración

No es que haga falta que aprendamos a respirar, pero podemos: en el yoga indio o en el Qi Gong chino hay cantidad de ejercicios que tienen que ver con la respiración. Aquí seremos conscientes de la respiración; de un órgano que rara vez (y de un modo bastante desagradable) sentimos: los pulmones. La parte más importante del ejercicio es, no obstante, una lección sobre lo mucho que incide la conciencia. Y, naturalmente, también trata sobre la sincronización.

Puede sentarse o permanecer de pie. No tiene que hacer nada, salvo seguir su respiración, y solo por el lado izquierdo. Siga su respiración por la fosa nasal izquierda, la parte izquierda de la faringe, el lado izquierdo de su tráquea, se dobla hacia el bronquio izquierdo y, finalmente, es consciente de cómo llega hasta su pulmón izquierdo. Ahora, siga a su respiración mientras hace el camino a la inversa cuando usted exhala. No tiene que controlar su respiración, tan solo observarla. Haga usted el circuito respiratorio hacia el pulmón izquierdo un mínimo de cinco veces.

Naturalmente, usted sabe muy bien que no solo respira con el pulmón izquierdo. La respiración también fluye hacia el pulmón derecho. No hay nada que haya cambiado el proceso psicológico mientras usted hacía el ejercicio.

Cuando respire de forma normal, fíjese en la enorme diferencia que hay entre el pulmón izquierdo y el derecho. El izquierdo se nota mucho más, ¡y eso solo con su conciencia! ¿No es sorprendente?

Encontrar el medio

Este ejercicio consiste en comparar distintas sensaciones en las manos, es decir, exactamente igual a como sucede en la curación cuántica. La dificultad estriba en que las diferencias sutiles a veces no son perceptibles. Algunas personas pierden la paciencia o llegan a convencerse de que no son lo suficientemente sensibles. Se debe tan solo a la falta de práctica; y eso se puede recuperar.

Para ello necesita usted dos cuencos (pueden servir también dos vasos o tazas) y un grifo que tenga agua fría y agua caliente. Llene uno con agua fría y el otro con agua caliente. Coloque los cuencos a izquierda y derecha e introduzca las manos (o solo los dedos) en ellos. Cuanto mayor sea la diferencia de temperatura, más fácil le será notar la diferencia. Sin embargo, la diferencia no debería ser muy grande; primero porque no es necesario que haya más de unos pocos grados de diferencia, y segundo porque dificulta el segundo paso del ejercicio, la sincronización.

Mantenga las manos en el agua y sienta la diferencia de temperatura. Observe lo que hace su conciencia. Lo normal es que vaya pasando de la percepción de la mano derecha a la izquierda y vice-versa. Ahora, trate de efectuar la sincronización. Trate de retener ambas percepciones en su conciencia. Si le es muy difícil, céntrese en la mano que le resulte más cómoda y, cuando la sensación se haya quedado fija en su conciencia, pruebe a ver si es capaz de llevar la otra mano hasta allí. Luego, observe lo que sucede. Se dará cuenta de que, tras un rato, puede sentir bien ambas manos; mejor aún que cuando ha sentido la mano que le era más agradable. Ya tiene las dos manos sincronizadas.

El efecto se puede incluso medir en la temperatura del agua. Naturalmente, la temperatura del agua cambia por sí sola. La temperatura de esta y la de la piel se igualan y también la temperatura de la habitación enfría o calienta el agua. ¡Si tiene un termómetro sensible, podrá observar cómo la temperatura de ambos cuencos se iguala con mayor rapidez cuando tiene las manos sincronizadas!

Sincronizar el cuerpo

En realidad, este ejercicio es ya una autocuración cuántica. Después de este ejercicio usted sentirá con toda probabilidad un gran bienestar y, posiblemente, también se haya iniciado un profundo proceso curativo, a pesar de que no haya expresado con palabras ninguna intención. Déjese sorprender.

El ejercicio es muy relajante. Usted se tumba o se sienta, lo que le resulte más cómodo, y luego, paso a paso, va sincronizando mentalmente ambos lados de su cuerpo.

Lo mejor es que comience por las manos, dado que ya tiene usted un poco de experiencia. Dirija su conciencia hacia las manos, primero una, después la otra, y luego trate de alcanzar la misma sensación en ambas manos. De este modo sincroniza

sus manos. Proceda gradualmente del mismo modo por todo el cuerpo. Los antebrazos, los brazos, los hombros, luego pase a los pies. Le siguen las pantorrillas, los muslos y las nalgas.

Al principio, puede ayudar a la sincronización o, mejor dicho, a la percepción de la sincronización, relajando los músculos de un lado mientras tensa los del otro.

Ahora llegan las partes un poco más difíciles que no están tan claramente divididas en izquierda y derecha. Sienta la parte derecha de su abdomen inferior, después dirija su atención hacia el lado izquierdo, y luego sincronice ambos. Haga lo mismo con el abdomen superior, el pecho, el cuello y la cara.

Finalmente, llegamos a una sincronización muy importante, la del cerebro. Obviamente, no tenemos que sentir directamente cada mitad del cerebro. Concéntrese en estos dos pasos: sincronice sus ojos y sus oídos. O pruebe primero a sincronizar el lado izquierdo y derecho de su cabeza.

Con este paso se llega a una extraña (aunque agradable) sensación. Es posible que su percepción sensorial se vuelva de repente más aguda. Por ejemplo, se dará cuenta de que sus gafas son demasiado potentes o que puede usted escuchar voces en la casa de al lado que antes apenas eran perceptibles, aunque normalmente no suele ser tan evidente. Sentirá un profundo bienestar, una sensación que le llenará de alegría y de una mayor creatividad e imaginación.

Por último, intente sincronizar todo su cuerpo. Percibir nuestro cuerpo al completo es una tarea que no resulta fácil para la mayoría de las personas. Sin embargo, existe una alternativa: sincronice la mano izquierda y el pie derecho (o viceversa); esto abarca la sincronización de todo el cuerpo.

Bien, ¿cómo se siente? ¡Espero que muy bien!

Será todavía más emocionante según se vaya acercando cada vez más conciencia pura.

a

la

Sobre la conciencia pura

La conciencia pura es el estado en el que la conciencia entra en contacto con el nivel cuántico. Pero, ¿qué quiere decir esto? No es tan sencillo describir el estado de la conciencia pura ya que se trata de un estado «sin palabras». Es como cuando uno quiere describir un color, pero sin poder enseñarlo. O como un sentimiento personal. O el amor. No obstante, muchas personas lo han intentado a lo largo de los siglos.

Hay cierto nivel en el que no resulta tan complicado. Solo es difícil cuando nos limitamos a las palabras; estas son inamovibles como piedras compactas en la arena. Sería mejor si viésemos las palabras como si fueran un remolino que surge en mitad del mar. La descripción de la conciencia pura, a veces, resulta confusa cuando tratamos de hacerla con un razonamiento lógico y no con las razones del corazón.

Cuando uno habla sobre la conciencia pura lo mejor es crear una imagen, una metáfora, un poema. Solo con eso ya estamos diciendo algo sobre la conciencia pura.

Una de las «descripciones» más hermosas de la conciencia pura fue la que hizo el Maestro Eckhart, un místico cristiano de la edad media: «Aquí todas las pequeñas hojas de hierba, la madera, la piedra y todas las cosas son una sola». El filósofo chino Lao Tsé se refería a algo muy similar cuando hablaba sobre ello: «El que sigue al Tao se hace uno con el Tao».

La conciencia pura no es nada nuevo, personas de todo tiempo y cultura conocían este estado y se esforzaban por resumirlo en palabras. Esto demuestra que se trata de algo universal, válido, conectado y esencial.

Hoy en día hay cada vez más personas que tratan este estado «místico»; en el fondo, no es para nada algo místico, religioso, esotérico o enigmático, sino algo completamente natural y accesible para todas las personas. De hecho, no solo es accesible, sino que prácticamente todo el mundo lo ha experimentado alguna vez. El estado de vacío de pensamiento, pero de espíritu alerta, es algo que la mayoría ya hemos experimentado. Las personas que meditan siempre regresan a este lugar en el que todo es una sola cosa: el nivel del punto cero, la matriz, el Tao, Dios…

Ejercicios para el pensamiento en blanco

No

es

tan

sencillo

llegar

a dejar nuestro pensamiento en silencio. Los

pensamientos y los sentimientos vienen a nosotros, los invitemos o no. Con mucha

práctica, se puede aprender a alcanzar rápidamente y a permanecer durante más tiempo en la conciencia pura. Eso es meditación.

Para la curación cuántica basta con establecer un pequeño contacto con la conciencia pura. No obstante, es bueno que estos contactos sean un poco más largos. El contacto con el nivel cuántico debería ser cada vez más largo especialmente con problemas graves y complicados. También funciona con impulsos cortos, pero lleva más tiempo y es más fatigoso.

Se puede llenar un vaso de agua con un grifo que gotea. No hace falta que escoja una fuente incesante, pero abrir el grifo un poco más no es tan difícil y resulta más sencillo y rápido alcanzar el objetivo.

Puede usted lograr esto mismo con los siguientes ejercicios. El contacto con la conciencia pura le será más fácil y surtirá efecto antes.

Dirigir la atención hasta el punto

Para entrar en contacto con la conciencia pura, empiece con algo que lleva demostrado desde hace miles de años. Se trata de las indicaciones fundamentales para muchos tipos de meditación: sentarse, concentrarse en un objeto y observar sin juzgar.

La meditación no es ni religión, ni magia, ni algo místico. Es uno de los tres estados mentales: despierto, dormido, meditación. Se trata de un estado que usted ya conoce. Cada vez que se concentra mucho, pero al mismo tiempo está relajado. Un niño que está metido de lleno en su juego experimenta el estado de meditación. Un amante de la música que se queda ensimismado con la música, pero de forma consciente, está meditando. Un ama de casa, que limpia la vajilla concentrada y se ocupa de sus tareas de forma relajada, medita.

Suena fácil y, ciertamente, lo es. Lo difícil es mantener ese estado de pensamiento en blanco, que nos conduce hasta la conciencia pura de forma duradera. Pero tampoco en eso consiste esto. Basta con que podamos aumentar un poco esos pocos segundos que habíamos conseguido al principio de la curación cuántica. Eso pasa muy rápido.

Póngase cómodo y dirija su atención hacia un punto. Este puede ser una vela, un mantra (una serie de sonidos sagrados, como una oración), un mudra (un gesto con las manos), un thangka (un tapiz tibetano), un símbolo (una figura de Buda, una cruz,…)

Yo le recomiendo que pruebe con un mudra. Para ello, entrecruce las manos y luego junte los dedos índices. Mantenga las manos en esta posición a la altura del pecho y a una distancia del cuerpo en la que pueda ver la punta de los dedos sin dificultad. Tal vez no tarde en darse cuenta de que esta postura ayuda a relajar sus pensamientos. No tiene que hacer nada en especial. Observe el punto donde se tocan los dedos índices. Cuando su atención se disperse, vuelva atrás.

Cuando se hayan relajado sus pensamientos, no deje que esto le asuste. Simplemente, tome nota de ello. Conforme haga esto con más frecuencia, más sencillo le resultará alcanzar este estado de pensamiento en blanco y de pleno significado de forma inmediata y mantenerlo durante un par de segundos.

Se dará cuenta de que la curación cuántica que usted inicie tardará menos en hacer efecto, pero hay algo que debe usted percibir en sí mismo: una sensación de profundo bienestar que desencadena la conexión con el nivel cuántico.

Este ejercicio es ideal para preparar una estimulación cuántica (ya sea para usted mismo, o para algún amigo o cliente). Estará usted más relajado, más preparado y con una actitud más positiva. Eso nunca puede ser malo.

El color de los sentimientos

¿Para qué otro ejercicio ahora si con el anterior ya ha conseguido lo que quería? Hay dos razones. La primera es que hay algunas personas que se encuentran tan atascadas en su vida cotidiana que no pueden liberarse tan fácilmente de sus agitados

pensamientos. Tal vez se concentran y tratan de centrar su atención, pero no lo consiguen. Con un poco de tiempo y paciencia, podrán avanzar con el siguiente ejercicio; claro que tal vez no tengan tiempo ni paciencia. Por eso necesitan que vaya más rápido. En segundo lugar, es posible que usted quiera probar una curación cuántica en una situación estresante. Entonces, desconectar de forma intensiva el flujo de pensamiento es de mucha ayuda. Este ejercicio le ayudará a ello. Es sumamente fácil. No sustituye al anterior ejercicio, sino que se trata de unas indicaciones para acelerar nuestra entrada.

Es evidente que los sentimientos no son de ningún color. Exactamente, así es. Es posible que al leer el epígrafe le haya gracioso. Puede que hayan sido los

pensamientos que, de repente, se han puesto como locos tranquilizarse.

y luego han vuelto

a

Eso es justo lo que busca este ejercicio. Cuando usted se hace la pregunta «¿De qué color son mis sentimientos?», su cerebro se pone a trabajar para intentar contestar. Pero dado que no hay respuesta, los pensamientos empiezan a correr por ahí y, al final, terminan en la nada. Ahí es donde quiere usted llegar.

Existen innumerables preguntas como esta (en el budismo zen, este tipo de preguntas que conducen a la nada se llaman «koans», y sirven para alcanzar la «iluminación» a través del vacío). Averigüe cuál es la que mejor le ayuda a entrar.

¿Qué es la nada? ¿Qué sonido hace un ruido que nadie escucha? ¿Qué le muestra un espejo a otro espejo?

Tres percepciones

Cada persona es diferente. Tal vez los dos anteriores ejercicios no le hayan servido para sumergirse en la conciencia pura. Por eso, le planteo otro ejercicio más que ayuda a muchas personas que quieren iniciar la curación cuántica a conocer el estado de la conciencia pura de una forma rápida y suave.

Póngase cómodo.

Escuche. Quédese con tres sonidos que escuche del exterior.

Vea. Quédese con tres cosas que vea.

Sienta. Quédese con tres cosas que pueda sentir.

Escuche, vea y sienta. Esta vez, dos cosas.

Escuche, vea y sienta. Esta vez, una sola cosa.

Cierre los ojos.

• Escuche. Quédese con tres sonidos que escuche usted en su mente.

Vea. Quédese con tres cosas que pueda ver ante usted con los ojos cerrados.

Sienta. Quédese con tres cosas que pueda sentir en su interior.

Escuche, vea y sienta. Esta vez, dos cosas.

Escuche, vea y sienta. Esta vez, una sola cosa.

Después quédese en completo silencio y perciba todo con claridad mientras los pensamientos que le acechan siguen en calma. Vuelva a probar con el primer ejercicio.

Sumergirse en un punto de luz

El siguiente método, que proviene de los monjes budistas, es inusual y le lleva a establecer un profundo contacto con la conciencia pura.

Cuando usted cierra los ojos, normalmente, solo ve un gris indefinido. Si dirige su atención hacia ese gris, se dará cuenta de que no es uniforme, sino que hay distintos matices. Si se fija aún más, encontrará dos puntos de color que tal vez asomen brevemente y luego vuelvan desaparecer.

Trate de volar, sumergirse o dejarse envolver por el color de estos puntos.

Enseguida se dará cuenta de cuándo ha alcanzado la conciencia pura. Los colores adquieren una extraordinaria calidad y se vuelven de tal belleza que a uno casi le corta la respiración. Solo hay felicidad y asombro.

QUEST

En este apartado me ocuparé de la parte en la que mejoro mi trabajo con la curación cuántica. Tampoco me gustaría destacarlo mucho, ya que no son nuevos descubrimientos que yo haya hecho. Todo lo importante ya se ha dicho a lo largo de los siglos. Solo quiero decir que eso no es todo. E incluso si se dijo todo, normalmente no fue de modo que todo el mundo fuera capaz de comprenderlo. Buda, Jesús, Gandhi… todos ellos hablaron de paz y, sin embargo, el mundo hoy en día está muy lejos de ella. También sobre curación, incluso sobre el nuevo enfoque de la curación cuántica se ha escrito ya mucho. Sin embargo, cada uno tiene sus propias necesidades, su punto de vista, su propio método. Cada uno tiene su propio lugar en el universo y posee su propia línea de universo.

A mi planteamiento lo he llamado QUEST. En mis seminarios, en los que enseño este método, aparece como QUantenEinStimmungs-Training (entrenamiento de estimulación cuántico, en alemán). Ya que hasta ahora sobre todo he traducido del inglés, el término también se corresponde con QUantum Enhancement STrategy. No menos importante es el hecho de haber escogido esta palabra porque en ella resuena la búsqueda espiritual (en inglés, QUEST significa búsqueda, persecución). Así es

como yo veo algo que distingue a la humanidad, que forma parte de todas las auténticas ciencias médicas y que todo el mundo tiene en mente.

Es verdad que los nombres y los métodos solo tienen importancia hasta cierto punto. Además, el hecho de que yo le ponga nombre a mi propio planteamiento tampoco quiere decir que yo no aprecie el extraordinario trabajo de las personas que han puesto a la curación cuántica en el punto de vista del ser humano. El QUEST es solo uno de los caminos que conducen hacia un objetivo: la curación al nivel más profundo del ser y el desarrollo de la persona en todo su potencial inimaginable.

Del círculo a la esfera

Si usted ya había oído hablar de la curación cuántica antes de ver este libro, tal vez se haya encontrado con los conceptos de «método de los dos puntos» o «método de los tres puntos». No existe ninguna diferencia entre estos dos métodos. En el «método de los dos puntos» las manos son estos dos puntos que representan distintos potenciales y que sirven a la energía cuántica de referencia para la armonización. En el «método de los tres puntos» la conciencia (su conciencia con la intención) se considera el tercer punto de fijación. En mi método, el QUEST, yo utilizo el «método circular». En el círculo se encuentran los puntos de contactos, así como la conciencia que luego se fusionan entre sí.

Yo no contemplo la conexión de ambos puntos de contacto y la conciencia de un modo lineal, sino como un continuo; los puntos son puntos de contacto en un círculo que enlaza todo entre sí. Si ampliamos este «círculo cuántico» una dimensión, conseguimos una esfera, una bola, un círculo tridimensional. Me he dado cuenta de que esta representación puede hacer que la conexión cuántica sea mayor y más fácil de conseguir.

Al igual que el modo en el que la conciencia se relaciona con el nivel cuántico, todavía queda mucho por investigar. Sin embargo, es evidente que las imágenes (visualizaciones) realizan cambios más profundos y medibles en el comportamiento cuántico que el mero pensamiento racional. A mí me parece lógico. El cerebro está mucho más activo con representaciones globales que con procesos mentales aislados. Cuanto más compleja sea una representación, más neuronas se activan en el cerebro. Los experimentos que he realizado conmigo misma y con amigos han demostrado que la representación de una esfera conduce más rápidamente a la conexión con el nivel cuántico y, con ello, al bienestar. También aparece otra cualidad: la visualización de uno en un eje tridimensional que se extiende en todas direcciones conduce directamente, a menudo, a un estado de tranquilidad en la corriente mental; es decir, al contacto con la conciencia pura. Yo creo que este resultado es perfectamente plausible, ya que la representación de más de un movimiento va en contra de la forma de pensar unidimensional y lineal. Se produce una conmutación del proceso «racional» del lado izquierdo del cerebro por el

proceso «integral» del lado derecho del cerebro.

proceso «integral» del lado derecho del cerebro.
proceso «integral» del lado derecho del cerebro.
Lo mismo sucede en los otros métodos (el método de los dos puntos y el método
Lo mismo sucede en los otros métodos (el método de los dos puntos y el método

Lo mismo sucede en los otros métodos (el método de los dos puntos y el método de los tres puntos): en cuanto hay más de un punto en el centro de atención, hay que pasar a un proceso de información paralelo. El método de la esfera solo va un paso más allá. Es demasiado pronto para decir si realmente funciona mejor. Para ello, sería necesaria una investigación más metódica. Sin embargo, en mi opinión, hay un par de indicios para pensar que es así y puedo decir, con seguridad, que mi método no tiene ninguna desventaja.

Esto es así, sobre todo, en la práctica, en la que lo mismo da que trabaje con las manos, los dedos o solamente con su mente; la sincronización no se produce solo

entre dos puntos de contacto; estos puntos de contacto hay que visualizarlos como puntos de una esfera. «Visualizar» es ciertamente demasiado intenso. En la curación cuántica no se produce ninguna imagen visual. Son, más bien, «imágenes de sensaciones». Por tanto, usted debe tratar de desarrollar la sensación de que sus manos están sosteniendo una «pelota», por así decirlo, dentro de la cual se propaga una vibración armoniosa. Su conciencia se extenderá por sí sola a más dimensiones y el nivel cuántico, en cierto sentido, tocará más puntos; la estimulación cuántica será más profunda e intensa.

Hechos cuánticos

Las conclusiones que se extraen de los experimentos de la física cuántica a veces parecen como sacadas de una novela de ciencia ficción. La interpretación del hecho de que existan estados manifiestamente «superpuestos», hasta que la función de onda se colapsa, se basa en que no solo hay uno, sino muchos universos; casi ilimitados. Cada elección nos lleva a una ramificación de la línea de universo. No hay «sí» o «no», sino «sí» en una línea de universo y «no» en otra.

Esta

es,

al

menos,

la

teoría.

Pruébela

usted

mismo

investigador de la curación cuántica.

y conviértase

en

un

Anular la voluntad

Nuestra voluntad es algo que nos limita. Hay algunas personas a las que les choca esta forma de pensar. ¿No es cierto que nos movemos en una dirección concreta debido a nuestra voluntad? ¿No nos quedaríamos en el mismo sitio en el que estamos si no es por nuestra voluntad?

Yo

creo,

y en esto

al

menos pienso igual que las religiones orientales y los

estudios sobre el cerebro, que tendemos a sobrevalorar nuestra voluntad. La voluntad es solo una pequeña parte de las que constituyen nuestra mente. Es más, es

una parte que con frecuencia nos obstaculiza; sobre todo cuando toma el mando.

Sin voluntad no podríamos permanecer de pie. Pruébelo. Bébase un litro de agua y decida que no quiere ir al servicio. Es muy raro que funcione. O trate de no pensar en la palabra «asado de cerdo». No es posible. ¡La única forma de olvidar el asado de cerdo es dejar de querer olvidarlo!

Nuestra intuición, nuestro cuerpo, nuestro subconsciente; todos ellos nos dicen lo que debemos hacer. Y sus decisiones casi siempre son mejores que aquellas que tratamos de imponer con nuestra voluntad. La tarea de la voluntad consiste en actuar en situaciones contrarias a nuestra naturaleza ya que, gracias a nuestra inteligencia,

podemos formar nuestro futuro. A veces esto es muy valioso. Nos ayuda, por ejemplo, a conseguir logros cuya recompensa aguarda en el futuro. Y ahí nosotros debemos tener cuidado de no sobrevalorar esa recompensa y no ofrecerle un futuro de fantasía a nuestro presente.

Hechos cuánticos

En el mundo cuántico hay muchas cosas que escapan a nuestra imaginación. Una de ellas es la «energía negativa». El término «negativa» no hay que entenderlo en sentido psicológico o como una carga eléctrica que puede ser negativa o positiva. Se refiere, de hecho, a energía que es «menos que positiva». La energía del punto cero no es cero, sino que oscila de forma infinitesimal alrededor de cero. Es la fuerza creadora que surge de menos de la nada.

Para llevar a cabo la curación cuántica es muy importante que no queramos curar. Naturalmente que nos alegramos cuando algo va mejor o cuando un amigo enfermo se cura. Obviamente, contribuimos con alegría a ello, pero cuando queremos curar dirigimos nuestra atención hacia algo que se encuentra en nuestro poder. ¡Nosotros no somos los que hacemos que la curación funcione!

En la curación cuántica esto debería estar claro. Nuestra mente no debe dirigirse hacia la curación, sino exclusivamente hacia lo que estamos haciendo: vaciamos nuestra mente, establecemos un impulso con nuestra intención; y luego dejamos que suceda.

¿Por qué es importante esto? En primer lugar, porque con nuestra fuerza de voluntad entorpecemos la posibilidad de conectar con la conciencia pura. La voluntad es algo racional, y eso llena la mente que estamos tratando de vaciar. Cuanto más queramos algo, más difícil será encontrar ese pequeño vacío del no- pensamiento.

En segundo lugar, la voluntad es una energía. Esa energía la transmitimos al cliente. La curación cuántica no consiste en eso, no se trata de transmitir ninguna energía. ¡No hay ninguna energía que pase del iniciador al destinatario!

A veces no es tan fácil dejar a un lado la voluntad y dejar sin más que se produzca la curación cuántica. Lo mejor que puede hacer para conseguirlo es tener confianza y curiosidad. Nunca sabemos exactamente qué es lo que va a suceder. No sabemos cómo se crea la armonía y cómo se manifiesta. Solo sabemos que esto es algo positivo y bueno. Podemos confiar en ello y, al mismo tiempo, sentir curiosidad sobre cómo sucederá o qué maravilla nos enseñará.

Meditación: de la cabeza al corazón

Ya le he explicado por qué no hace falta que uno sea un maestro de la meditación para llevar a cabo una curación cuántica. De hecho, ni siquiera hace falta que tenga usted experiencia alguna en meditación. Y, sin embargo, la meditación lo hace todo más fácil, incluso la curación cuántica.

Si lo desea, puede usted probar la siguiente meditación o, para ser más exactos, «visualización meditativa», que le servirá para conectar su corazón (espiritual) con su cabeza (racional).

Yo algunas veces realizo esta meditación con mis clientes. Sé por experiencia que esto facilita la estimulación cuántica, los progresos son mayores y se producen antes.

Póngase cómodo y asegúrese de que no le molesta durante, al menos, 15 minutos. Esta preparación solo es importante al comienzo. Luego puede uno prescindir de ello perfectamente. Yo realizo esta meditación a menudo cuando viajo en metro, en el barullo de la hora punta. Aunque, naturalmente, para conocer la meditación es mejor una atmósfera cómoda de silencio y confianza.

Cierre los ojos y concéntrese en su respiración… uno… fuera… dos… fuera…

Concéntrese primero en cómo llega el aire hasta su cabeza. Sienta cómo la respiración produce una esfera luminosa de energía en su cabeza. Cuando expulse el aire, concéntrese en el centro del pecho.

Si ya «ha llegado hasta su corazón», vuelva a inspirar, y llene su pecho con una esfera luminosa de energía. Al expirar, concéntrese de nuevo en su cabeza.

Haga esto durante un rato; vaya pasando de la cabeza al corazón y viceversa. Tras un rato, corazón y cabeza se aproximan uno a otro, por así decirlo, hasta que finalmente solo percibe el suave pulso de una esfera de energía que abarca su corazón y su cabeza, y cuyo centro está situado justo entre los dos.

Este es

el

primero y el

más importante de los pasos de esta meditación. Al

principio, puede permanecer ahí. ¿Se ha dado cuenta de a qué paso de la

estimulación cuántica se parece esta meditación? ¡Está sincronizando el corazón y la cabeza!

Cuando ya tenga un poco de experiencia con esta meditación puede continuar un paso más.

El pulso del corazón y la cabeza es agradable y enérgico. Deje que esta sensación se extienda. Con cada respiración esta sensación se expande hasta llenar todo su cuerpo.

Deje que siga extendiéndose. En cuanto sienta que le molesta deténgase.

Conforme vaya practicando este ejercicio podrá expandirse cada vez más, pero siempre que llegue a su límite permanezca allí un rato. Después, vaya retrocediendo poco a poco y quédese con la sensación de amplitud y conexión con el mundo que le rodea.

Cuando vuelva a estar dentro de los límites de su cuerpo, la sensación habrá cambiado un poco; se habrá vuelto «más amplia». Disfrútelo un poquito y vuelva a abrir los ojos.

Esta meditación abre la mente a nuevas experiencias, deja la mente racional un poco de lado y traslada la emoción de la cabeza al corazón. Esto facilita la experiencia de la curación cuántica. Richard Barlett, el padre de Matrix Energetics ® , no en vano, habla de «campo del corazón», cuando se refiere al nivel cuántico.

Curación cuántica y respiración

Algunas personas que practican la curación cuántica han descubierto, de manera independiente entre sí, que la experiencia es claramente más intensa cuando se controla la respiración. Con esto, no estamos diciendo que la curación cuántica se «mezcle» con algún tipo de terapia respiratoria. Eso sería completamente innecesario. La curación cuántica puede servir de apoyo a cualquier forma de terapia, también aquellas que trabajan con la respiración, evidentemente.

Sin embargo, sí tiene mucho sentido que la respiración pueda tener una función dentro de la curación cuántica ya que respiración y conciencia están estrechamente relacionadas entre sí. Esta relación se conoce desde tiempos remotos. En la Biblia, Dios les da a los hombres un alma en la que «da vida» a su criatura. En la Grecia antigua, la palabra Pneuma designa tanto a la tanto mente como a la respiración y el alma. En la antigua filosofía india Atman (en alemán, respiración se dice Atem) sirve para referirse al yo individual y al aspecto indestructible del espíritu, el alma. En China conocemos el Qi, un concepto que hace referencia a la respiración y a la energía espiritual, y existen gran cantidad de ejercicios para fortalecer y poner en marcha el Qi.

Desde un punto de vista fisiológico y psicológico, para mí la respiración es un medio de ayuda para la curación cuántica. Cuando respiramos profundamente llega más oxígeno a la sangre. Esto tiene un efecto en nuestro cerebro: nuestro «motor espiritual» recibe un aporte de energía. Estamos más presentes, más concentrados y tenemos mejor percepción de las cosas. Nuestra conciencia es «más fuerte». ¿No es perfectamente posible que también la conexión entre el nivel cuántico y la conciencia sea más fuerte? Desde un punto de vista psicológico, la sincronización de la respiración entre el iniciador y el destinatario provoca que las llamadas neuronas espejo se vuelvan más activas. Estas células nerviosas son las responsables de que tengamos sensaciones y movimientos que observamos en los demás, es decir, las

imitamos y experimentamos nosotros mismos. Además, la sincronización de la respiración nos tranquiliza.

imitamos y experimentamos nosotros mismos. Además, la sincronización de la respiración nos tranquiliza. Si uno considera
imitamos y experimentamos nosotros mismos. Además, la sincronización de la respiración nos tranquiliza. Si uno considera

Si uno considera todos estos efectos en conjunto, es muy plausible que respirar profundamente y la sincronización de la respiración entre el iniciador y el destinatario faciliten la estimulación cuántica. Al igual que todo en la curación cuántica, esto no es un credo. Yo les recomiendo que primero lo prueben para sacar sus propias conclusiones.

Entonces, ¿cómo se hace exactamente? Es muy sencillo. Puede usted integrarse en una reunión de curación cuántica sin mucho esfuerzo.

Después de colocar las manos, pídale al destinatario que respire profundamente. También exhalará con fuerza. Simplemente, siga la respiración del destinatario; inhale y exhale con él. Tras un rato, se dará cuenta de que el destinatario le sigue a usted. La respiración se sincronizará sola. Si el destinatario tiende a respirar superficialmente, entonces inhale y exhale usted con más fuerza. O bien dígale una y otra vez «respire hoooondo…» Es mejor concentrarse en las exhalaciones que en las inhalaciones ya que exhalar con fuerza conduce automáticamente a inhalar profundamente, pero no al contrario.

Cuando haya sincronizado la respiración, pase al desarrollo habitual de la curación cuántica.

A través del espacio y el tiempo

Curación a distancia

En nuestra vida diaria las dimensiones espaciales tienen un papel importante. Si estamos aquí, no podemos estar allí. Si yo estoy en Múnich, no estoy en Pekín. Si quiero ir de aquí a allí, debo recorrer la distancia que hay entre medias, y eso requiere tiempo. La propia luz necesita la 0 parte de un segundo para llegar de Múnich a Pekín.

Sin embargo, estas limitaciones no valen en el mundo cuántico. Los cuantos, que están conectados entre sí, forman un sistema que reacciona como una unidad, da igual lo lejos que estén entre sí las «piezas individuales». Esto significa, desde un punto de vista práctico, que una curación cuántica es posible a cualquier distancia. Iniciador y destinatario pueden encontrarse en continentes distintos. ¡La distancia no afecta a su eficacia lo más mínimo!

La curación a distancia no requiere de más energía. Tampoco es más débil que una estimulación cuántica que se realice in situ. Si uno no sabe que la no- localización es un hecho más que demostrado, esto le puede parecer un milagro o un truco de magia. Por eso, en cierto modo, la curación cuántica es algo nuevo, a pesar de que se lleve practicando desde hace miles de años. Hoy quedará claro, por qué funciona.

Hechos cuánticos

Einstein descubrió que los cuantos pueden estar «entrelazados»: existe una conexión inmediata entre dos cuantos que es completamente independiente de la distancia. La experiencia con la curación cuántica muestra que esta interacción

puede ser eficaz también a nivel visual.

Esto facilita el asunto enormemente ya que, cuando no sabemos qué es lo que hace que algo funcione, puede que sea esta la causa de que una curación a distancia no funcione mediante la estimulación cuántica como debiera. Es posible que una curación a distancia no funcione mediante la estimulación cuántica como debiera, porque no sabemos qué es lo que hace que funcione, pero si el iniciador trabaja subconscientemente en contra de la intención que ha formulado su conciencia, si su mente no cede a la tranquilidad para permanecer en el nivel cuántico… ¿Cómo va a funcionar entonces la curación cuántica? La estimulación cuántica es un proceso que no se desarrolla de forma automática, sino en el que la conciencia juega un papel importante. Por eso son importantes el conocimiento y el procedimiento, máxime cuando en la curación a distancia no están presentes los elementos físicos fundamentales. Debe tener claro (sobre todo en su subconsciente) que no se trata de ningún milagro o truco de magia.

Solo existe una posibilidad de aportar un elemento físico a una curación a distancia: con el «método del sustituto». El «sustituto» es un símbolo para el destinatario que está siendo tratado. No tiene significado propio, sino que es un mero medio en el que puede afianzarse la conciencia del iniciador.

Un sustituto puede ser, por ejemplo, una foto del destinatario, una carta, una prenda, una muñeca o un peluche. Lo único importante es que se trate de algo presente que el iniciador pueda relacionar con el destinatario.

El resto es muy sencillo. Imagínese que quiere usted tratar a un amigo que sufre dolores de espalda. Usted está en Berlín y él en Vancouver. Es una distancia de 7.700 kilómetros. Tiene usted una intención: la agradable sensación de una columna vertebral flexible en su amigo. Sin embargo, no puede colocar las manos sobre él. No pasa nada: tiene usted a Teddy, un osito de peluche. Teddy está frente a usted y todos sus pensamientos están puestos en su amigo. Coloque las manos sobre el sustituto como haría con su amigo, conserve la intención en su conciencia y sincronice.

Podrá sentir lo mismo que si realizara la curación cuántica con una persona real:

la sincronización y el contacto con la conciencia pura, ¡y la curación cuántica funciona como si hubiera tratado a su amigo ahí mismo!

Esto también implica que, antes precauciones que debe usted tomar.

de una curación a distancia hay algunas

El destinatario debe saber necesariamente que va a ser tratado y cuándo.

El destinatario no puede estar, bajo ningún concepto, circulando por la carretera mientras se le realiza el tratamiento a distancia.

Se pueden dar las mismas respuestas posibles que en una curación cuántica (risas, lloros, temblores, caídas…).

Responda a sus preguntas y dudas.

• Se pueden dar las mismas respuestas posibles que en una curación cuántica (risas, lloros, temblores,

La curación a distancia es una formidable posibilidad de la que usted puede echar mano cuando lo necesite. No obstante, tenga en cuenta su responsabilidad. No respecto de la curación, ya que solo tiene que dejar que esta suceda, pero los efectos positivos también pueden tener consecuencias negativas si usted trata a la persona afectada sin la preparación necesaria o estando en una situación incómoda.

En mi caso, pocas veces se dan estos «efectos secundarios». La eficacia de la estimulación cuántica siempre es un exceso de armonía y parece que esto no es motivo por el que preocuparse. No obstante, debe usted seguir las recomendaciones. También le servirán para tener una mayor seguridad en sí mismo.

Curar el pasado, el presente y el futuro

Ya ha oído usted bastantes cosas asombrosas; aun así, la curación cuántica supera en numerosos aspectos a nuestra imaginación. Ya ha visto que la distancia no es relevante. Si ya es difícil compaginar eso con nuestra experiencia cotidiana, ¿qué tal esto?: el tiempo tampoco es relevante. ¡Pasado, presente y futuro son uno!

Normalmente, vemos el tiempo como un río que siempre fluye en la misma dirección y por el que nos movemos. El flujo del tiempo corre desde el pasado hacia el futuro, y nosotros con él. Por eso nos cuesta tanto abandonar el esquema causa- efecto.

Hechos cuánticos

Que el tiempo en el nivel cuántico se entienda de un modo completamente distinto que en nuestro nivel visual lo demuestra, por ejemplo, el «efecto túnel cuántico», en el que las partículas viajan a mayor velocidad que la luz. Tras la Teoría de la relatividad especial de Einstein, esto puede interpretarse como si las partículas viajasen en el tiempo hacia el pasado.

¿O es usted capaz de imaginarse que se pueda observar un efecto antes de su causa? El propio lenguaje se resiste a este planteamiento. Sin embargo, en el mundo cuántico algunas veces es así. En todo caso, así lo sugieren algunos experimentos.

Con la curación cuántica podemos curar problemas en el presente; eso ya lo esperábamos de ella. La curación cuántica puede curar problemas en el futuro; eso podemos imaginárnoslo sin esfuerzo, una acción en el presente cambia el futuro. Pero con la curación cuántica podemos incluso tratar problemas que yacen en el pasado. Trate de no comprenderlo desde un punto de vista lógico. Al menos, todavía no; seguramente le dará dolor de cabeza. (En la parte teórica, al final del libro, explicaré esto un poco más.)

Piense por un momento en las posibilidades. Es un poco como en una película de ciencia ficción. Uno viaja al pasado y cambia un detalle que luego tiene grandes consecuencias en el presente. Tal vez conozca la película El efecto mariposa. En ella el héroe encuentra la posibilidad de cambiar situaciones de su pasado; con consecuencias horribles e imprevisibles. Le puedo tranquilizar: cuando usted interviene con una curación cuántica en el pasado, de ningún modo será tan dramático como en la película. Sobre todo, no debe usted tener miedo de hacer algo mal y, de repente, tener que enfrentarse a un presente radicalmente distinto todavía más problemático que el actual. El impulso que usted establece en el nivel cuántico mediante la intención y la sincronización siempre conduce a una mayor armonía. Por otro lado, una curación cuántica del pasado nunca puede tener consecuencias dramáticamente positivas.

Desgraciadamente, he aquí un pequeño inconveniente: la curación del pasado a menudo parece no funcionar. No me entienda mal. La curación cuántica funciona, pero su eficacia no siempre es visible. Cuando esto sucede puede ser por dos motivos. En primer lugar, puede que la curación cuántica no actúe de forma inmediata en el pasado, aunque la eficacia se irá «atenuando» con el paso del tiempo. Suceden tantas cosas en su vida que un cambio que se remonta año, lo más posible es que apenas se note en la vida actual, aun cuando usted crea que la experiencia fue muy traumática o, al menos, memorable. Por ejemplo, si alguna vez le pegaron sus compañeros en el colegio, puede que todavía piense en ello. Posiblemente piense que este acontecimiento es responsable de que otras cosas en su

vida no hayan salido como usted deseaba. Naturalmente, es posible que sea así, pero rara vez es un hecho aislado el que marca la vida. Si aborda usted este acontecimiento del pasado con la curación cuántica es muy posible que no suceda nada; salvo, tal vez, que usted ya no se acuerde de ello de forma espontánea.

El segundo motivo importante por el que una curación cuántica del pasado parece no tener eficacia es mucho más interesante. ¡Es el caso en el que el cambio no conduce a una mayor armonía! Obviamente, nosotros queremos evitar las cosas desagradables todo lo posible. Sin embargo, cuando pensamos en ello detenidamente, vemos con claridad que no es conveniente eliminar todos los sucesos desagradables de nuestra vida. Hemos crecido así, con las buenas, ¡pero también con las malas experiencias!

Así que, cuando parece que no sucede nada con una curación cuántica del pasado, a menudo se trata de un indicio de que las cosas, en general, estaban bien como estaban en su línea de universo. Algunas veces no es tan sencillo apreciar esto; creemos que lo conocemos mejor.

Con esto no quiero desanimarles a que intenten una curación cuántica en el pasado con una «estimulación cuántica retroactiva» (R-QUEST). Según mi experiencia, un R-QUEST nos aporta mucho, sobre todo, en dos escenarios.

Uno es, evidentemente, con sucesos muy traumáticos que nos han marcado en nuestra vida. Se trata, por ejemplo, de experiencias de maltrato. Pero también puede ser algo que todos hemos vivido: el nacimiento. En cierto modo, un nacimiento es una experiencia muy incisiva y, puesto que no puede suceder nada negativo, yo a menudo para empezar les ofrezco a mis clientes un R-QUEST relacionado con el nacimiento. Algunas veces los resultados son asombrosos, y no son pocas las ocasiones en las que nos hemos ahorrado un tratamiento posterior, sobre todo cuando se trata problemas emocionales.

El otro caso en el que la curación del pasado es muy conveniente es cuando se trata de problemas emocionales leves, pero que se repiten con frecuencia. Por ejemplo, constantes críticas negativas de los padres. Este tipo de maltrato psíquico puede tener graves consecuencias que, a menudo, se muestran en forma de autovaloraciones muy negativas y duras del tipo «No soy capaz de nada», «No lo merezco». En esos casos yo recomiendo trabajar el tema a nivel psicológico con un buen terapeuta y apoyar ese trabajo con un R-QUEST. Una curación cuántica del pasado es un complemento ideal para cualquier trabajo de psicoterapia. De este modo, la tarea se activa en el presente y, gracias a la curación del pasado, se resuelve.

Entremos en la práctica: ¿cómo hay que proceder en un R-QUEST?

En el fondo, la forma de proceder se corresponde con la que ya hemos visto en la curación a distancia. Puede usted prepararse mentalmente según exija la experiencia, o puede usted elegir el método del sustituto. En ese caso, es importante que el

sustituto también simbolice el pasado. Puede ser una mascota de peluche, un juguete, unos dibujos de cuando era niño o una vieja foto. Los dos puntos de contacto de sus manos serían, en ese caso, una foto antigua y una nueva de usted o su cliente, el juguete y usted mismo o, en su caso, su cliente presente, o bien dos puntos de contacto sobre la vieja mascota de peluche. Naturalmente, estos son solo ejemplos, pero yo creo que entiende el principio.

Otro método muy bonito es el uso del niño interior. Este procedimiento requiere, por supuesto, de un especial equilibrio psicológico y de algo de experiencia en el trabajo con el niño interior. No puedo entrar mucho más en este libro. No obstante, para aquellos de ustedes que tengan algo de experiencia con el niño interior no es tan difícil. Encuentre el lugar de su cuerpo que representa al niño interior. Haga lo mismo para una parte especialmente positiva de su personalidad, y luego sincronice ambas con el procedimiento que ya hemos visto.

Power-QUEST – Para «casos imposibles»

Algunas veces, una simple curación cuántica parece no ser suficiente. Algunas veces es evidente que hace falta «más» curación cuántica. Ciertamente, esto no suele pasar, porque una curación cuántica es eso, una curación cuántica. Toda curación cuántica provoca el establecimiento de un estado de armonía mediante el impulso de la intención y la sincronización de la energía del punto cero para así cambiar la realidad. ¿De dónde se puede sacar «más»? Aun a riesgo de repetirme: ninguna energía pasa del iniciador al destinatario. Es decir, «dar más energía» o «esforzarse más» carece de sentido en el ámbito de la curación cuántica. Entonces, ¿cómo podríamos conseguir ese «más»? y ¿por qué es tan importante algunas veces?

Imagínese una persona que se adentra en el desierto. No tarda en estar deshidratado y tiene la muerte ante sus ojos justo cuando encuentra una fuente. La fuente está llena de una reserva inagotable de la mejor agua. Nuestro caminante se ha salvado. ¿No? Eso se supone. Pero, ¿y si la fuente no mana, sino que gotea? Cada minuto una gotita de esa deliciosa agua que puede salvar vidas.

Teóricamente, hay agua suficiente para saciar la sed del mundo entero, pero en la práctica nuestro caminante se ha muerto de sed antes de poder beber la suficiente agua. Hay suficiente agua, pero no llega lo bastante rápido. Algunas veces el tiempo juega un papel decisivo. También en la curación cuántica.

Hay, a grandes rasgos, dos situaciones donde un Power-QUEST será importante. Una es con trastornos graves de la armonía; por ejemplo, con graves lesiones, con envenenamientos o urgencias emocionales. La otra es con enfermedades crónicas y agudas, como alcoholismo o drogodependencia, diabetes o problemas emocionales profundos. Y, naturalmente, también hay problemas que son igualmente graves y agudos, y también crónicos como, por ejemplo, el cáncer.

E l Power-QUEST supone para mí un enfoque más dimensional sobre un problema. Aquí, nos concentramos en la curación cuántica de una forma especialmente intensa sobre la que voy a hablar a continuación. Debemos tener en cuenta que siempre es conveniente abordar un problema desde varios lados o dimensiones. Con la curación cuántica llegamos al nivel más profundo y esencial de la curación. Claro que la curación a otros niveles siempre es un suplemento conveniente: siempre y cuando el nivel de la medicina ortodoxa, las medicinas alternativas o la medicina natural sea energético o psicológico. Acuérdese de la imagen de los cinco pozos. Cuando hay varios pozos que corren riesgo de secarse, romperse, ensuciarse o bloquearse, lo más importante siempre es abrir el acceso a las aguas subterráneas. No obstante, para restablecer el suministro de agua rápidamente y que nadie se muera de sed, también es importante reparar los pozos, limpiarlos, eliminar todas las obstrucciones y llenarlos con tantos recipientes como sea posible. Todos los métodos curativos son válidos y tienen sus razones.

Pero volvamos al tema que nos ocupa: ¿cómo podemos hacer de la curación cuántica un Power-QUEST?

En realidad, ya conoce casi todo lo que hace falta para ello. En el curso intensivo ya ha visto todo lo esencial. Todos los ejercicios y métodos de los que le he hablado ahí sirven para mejorar la eficacia de una estimulación cuántica. Para el Power- QUEST son especialmente importantes:

El ejercicio para mejorar su percepción y el escaneo.

La auto-sincronización del cuerpo.

El método del punto de luz para adentrarse más en la conciencia pura.

El método de la esfera para la sincronización.

La sincronización de la respiración.

Además, hay un ejercicio de meditación que resulta muy conveniente para aumentar el tiempo de contacto con la conciencia pura; en realidad, es el punto más importante.

Si practica todos estos ejercicios, cualquier estimulación cuántica pasará a ser un Power-QUEST.

Quizá esté un poco decepcionado. La curación cuántica iba a ser tan sencilla… ¡y ahora todos estos ejercicios! Ya no es tan fácil como parecía en un principio. Se necesita un poco de tiempo y dedicación para ejercitarlo todo; pero cuando uno desea conocer algo a fondo, resulta fundamental adquirir un poco de práctica. En este caso, no significa esfuerzo, sudor, sacrificio o lágrimas, sino todo lo contrario. La práctica es un camino hacia una vida más intensa y feliz.

Ahora le diré algo que puede que le haga olvidar su primera decepción: usted

puede llevar a cabo un Power-QUEST, aunque sea todavía «principiante de curación cuántica».

Bien, puede que todavía no haya sido usted capaz de abrir el grifo por completo y llenar los pozos. No obstante, basta con ese pequeño impulso que se transmite con la intención y la sincronización; siempre y cuando lo haga con frecuencia. Entonces se podrá realizar todos los ejercicios con cierta calidad. Paciencia.

Un curador cuántico experimentado realiza una curación cuántica intensiva y permanece en contacto con la conciencia pura alrededor de unos veinte minutos. En el peor de los casos unas tres veces al día. Un principiante difícilmente puede permanecer tanto tiempo en contacto con la conciencia pura, aunque siempre puede hacerlo de nuevo. Así, una sesión puede durar una hora o quizá algo más; en ningún caso son necesarias más sesiones en un día. Con cada sesión la conexión con la conciencia pura se hará más fuerte y el principiante llegará a ser un curador cuántico experimentado.

Uso de la Curación Cuántica

QUIÉN CURA REALMENTE

No olvide, por favor, que usted no es médico (salvo que lo sea, claro). Eso quiere decir que no tiene que emitir ningún diagnóstico. Usted no cura. Lo sé, al comienzo he afirmado que usted puede curar. Eso es verdad, en cierto modo. La encargada de curar siempre es la conciencia pura. O, a otro nivel: el médico interior. Usted no es este médico, sino más bien su ayudante, que le despierta y habla con él sobre el paciente. Esta es una tarea muy honorable y de gran responsabilidad.

Si se siente enfermo, por favor, no se haga a la idea de que usted solo puede combatir cualquier enfermedad. Como ya le he dicho, no es usted el que cura. Hasta que la ola de armonía del nivel cuántico se note al nivel de su cuerpo, puede pasar un tiempo. En este tiempo no debe usted renunciar al resto de posibilidades que hay para influir de forma positiva en los diferentes niveles.

Si está usted enfermo, aplíquese la curación cuántica a usted mismo. Si el malestar no desaparece, acuda al médico o al naturópata y no lo deje para más tarde. Dado que la curación cuántica trabaja desde lo más profundo del nivel sensitivo y la auténtica curación ya se está produciendo bajo la superficie, no puede causarle ningún perjuicio aprovechar, de forma adicional, las medidas de la medicina ortodoxa.

Problemas físicos y emocionales

A continuación voy a describir cómo puede usted aplicar la curación cuántica para problemas físicos y emocionales concretos. Puede que se sorprenda de algunas cosas.

Los «problemas» no están ordenados alfabéticamente, sino siguiendo, por un lado criterios de mayor relevancia y, por otro lado, en función de la frecuencia con la que yo me los encuentro. (Una excepción son los «problemas de peso», que bien podrían aparecer en primer lugar.)

Dolores

Los dolores son una advertencia de nuestra sabiduría interior: «¡Despierta! ¡Cuidado!». Desgraciadamente, no siempre prestamos la suficiente atención y, en algunos casos, los dolores son una señal imperiosa de que hay que hacer algo.

Los dolores no son una enfermedad, sino un chivatazo. Esto quiere decir también que, normalmente, no se hace nada por evitarlo. Es como si uno apagara el despertador por las mañanas y luego siguiera durmiendo y no fuera a trabajar.

Naturalmente, una conducta así tiene consecuencias. En el caso del dormilón en el trabajo, y en el caso del adicto a las pastillas su salud.

Todo lo contrario sucede cuando se escucha la señal de advertencia y se trabaja en las causas. Una vez que la señal de dolor ha realizado su cometido, es muy importante apagarla. Los dolores no son solo desagradables, también tienen consecuencias perjudiciales. En primer lugar, los dolores, sobre todo los de espalda, provocan que cambiemos la postura, y eso conduce a futuros daños. En segundo lugar, existe una memoria del dolor. «Héroes» que soportan valientemente el dolor para así rebajar el umbral de este; los dolores aparecen cada vez con más frecuencia. Esto puede observarse, sobre todo, en los dolores de cabeza. Y no menos importante es el hecho de que los dolores dificultan nuestra percepción; las partes del cuerpo que nos duelen reclaman nuestra completa atención.

De modo que cuando algo nos duela hay que hacer lo siguiente: 1. abordar la causa, 2. apagar la señal de dolor, 3. disfrutar de la vida.

Con el método QUEST el primer paso es muy fácil; no debemos pensar en ningún diagnóstico, ya que en este nivel lo correcto sucede de forma automática. (De nuevo el consejo: esto no sustituye la visita al médico ya que, en algunas circunstancias, puede ser necesaria una intervención a un nivel más superficial.)

El segundo paso es «tratar» el dolor en sí. También es posible hacerlo con una estimulación cuántica, pero se trata de una medida a nivel de la conciencia que requiere más tiempo que el tratamiento del problema esencial. En cualquier caso, el dolor debe apagarlo usted. Lo mejor es hacerlo con técnicas de relajación (por ejemplo, yoga o entrenamiento autógeno), con acupuntura, con masajes, o también con pastillas (a corto plazo, desde luego, es mejor esto que «entrenar» al dolor).

Algunas veces, aunque pocas, los dolores pueden ser consecuencia de una estimulación cuántica; cuando se produce el llamado primer empeoramiento. Esto significa que los síntomas se están agravando de forma transitoria para comenzar el proceso de curación. Esto es señal de una curación más profunda. Naturalmente, usted puede abordar la sensación de dolor con una estimulación cuántica.

Piense en esto: ignorar los dolores o apretar los dientes y así soportarlos no suele ser, por lo general, una buena idea.

El contacto: cuando los dolores no le permitan colocar las manos, póngalas a unos centímetros de distancia por encima del cuerpo; es cierto que de este modo es un poco más difícil sentir el cambio, pero se entrena la sensibilidad. No obstante, el hecho de que usted coloque las manos directamente o las sostenga sobre el cuerpo o incluso que no las utilice no afecta para nada a la eficacia de la curación cuántica. La curación cuántica no se caracteriza por la colocación de las manos; ¡no fluye ninguna energía!

Enfermedades

El título «Enfermedades» es, por su sencillez, casi ridículo. Ciertamente, existen miles de enfermedades distintas, pero fíjese: eso es, precisamente, lo fantástico de la curación cuántica. Con una estimulación cuántica usted no cura, sino que es, en cierto sentido, el universo (o Dios, o el Tao) quien lo hace. Esto supiera a su vez que no tiene usted que pararse a pensar en diagnósticos o causas.

Usted solo tiene que pensar en la responsabilidad que tiene. Usted no es responsable ni de la enfermedad ni de la curación, pero sí de no tratar de convencer a la persona a quien le da el regalo de la estimulación cuántica de que no acuda al médico. Piense siempre que la curación cuántica actúa sobre la raíz y cura la enfermedad. Los síntomas (y estos pueden tener consecuencias mortales, por ejemplo, daños orgánicos) son una manifestación de la raíz de la enfermedad y, a menudo, se prolongan bastante tiempo, aun cuando la causa haya sido subsanada mediante una curación cuántica.

¡De modo que deje a los médicos y naturópatas que hagan su trabajo a su nivel! Usted preocúpese de que su cliente entre en contacto con el nivel de la conciencia pura.

Tensiones

Las tensiones tienen consecuencias muy variadas, por ejemplo, daños posturales o dolores, sobre todo de cabeza (cuya causa más frecuente son las tensiones en la musculatura del cuello). La estimulación cuántica es capaz, en pocos segundos, de efectuar un gran cambio. Los principiantes en la curación cuántica deberían empezar, forzosamente, por las tensiones en los músculos del cuello; se sorprenderán de los cambios que una breve estimulación en el nivel de la conciencia pura puede realizar. Naturalmente, las tensiones y los dolores deberían desaparecer y aumentar la movilidad. Esto, a menudo, afecta a distintos aspectos. De repente, una actitud pesimista puede tornar en un mejor estado de ánimo, o de repente se nos ocurren nuevas ideas con las que resolver un viejo problema. Algunas veces, también se nos hacen evidentes viejos problemas emocionales y podemos, por fin, trabajar en ellos. También es posible que después de una curación cuántica para las tensiones crónicas de los músculos del cuello se produzcan cambios en nuestro cuerpo: la postura es más vertical, aumenta la movilidad, las rodillas que antes nos dolían dejan de hacerlo… Tras un tratamiento de este tipo merece la pena seguir los cambios durante un mes y anotarlos por escrito.

En principio, este fenómeno es posible con cualquier estimulación cuántica. La curación cuántica tiene lugar a un nivel esencial e influirá gradualmente siempre en todos los sistemas del organismo y en nuestra alma. Además, se ha revelado (no puedo explicar esto) que empezar por los músculos del cuello es el mejor comienzo posible para una ulterior transformación.

Malas posturas

Las molestias de espalda se han extendido en Alemania de una forma espantosa. Esto tiene que tener algo que ver con la forma de vida ya que en China hace mucho tiempo que los dolores de espalda no son tan frecuentes, a pesar de que muchas personas tienen que realizar trabajos físicos muy fatigosos. Mi abuela solía llevar un gran saco de arroz desde el mercado a casa, incluso cuando ya tenía ochenta años y, no obstante, yo nunca la he oído quejarse de molestias en la espalda.

Últimamente, los investigadores han descubierto que el estrés juega un papel muy importante en las molestias en la espalda. Es evidente. El estrés provoca tensión en los músculos, y esto conduce a sobrecargas musculares, a malos alineamientos y, a la larga, a deformaciones de la columna vertebral, como la escoliosis (una deformación lateral), lordosis (pelvis), o cifosis (curvatura). Estos alineamientos defectuosos influyen, naturalmente, en toda la estabilidad del cuerpo y conducen a tensiones y dolores crónicos. Todos los nervios que están conectados con los músculos y los receptores del dolor salen de la columna vertebral; por eso los dolores de espalda, a veces, pueden ser verdaderamente insoportables e incluso provocar una parálisis. Se trata de un problema muy serio cuyo tratamiento no debería posponerse. Si junto a los dolores de espalda aparece también entumecimiento, debería acudir inmediatamente a un médico.

Naturalmente, resulta infinitamente mejor hacer algo desde antes; sobre todo antes de que surjan los dolores. En cualquier caso, una curación cuántica es de ayuda, incluso cuando los daños son ya tan grandes como para que sea necesaria una operación. La curación cuántica tendrá como objetivo, en ese caso, que la recuperación vaya lo mejor posible.

El tratamiento de los alineamientos defectuosos es una magnífica oportunidad para empezar a coger experiencia con la curación cuántica. Hay algunas personas que tienen la pelvis algo inclinada; es decir, los huesos iliacos (situados justo en la parte baja de la espalda se pueden palpar e, incluso ver), no están levantados del todo, la pelvis está algo inclinada. De ello se derivan muchos problemas. De modo que la columna vertebral tiene que curvarse para corregir este mal alineamiento y los músculos se cargan desigualmente. Muchas veces, los propios ortopedas desconocen tal alineación defectuosa y diagnostican una diferencia de longitud en las piernas. Con una estimulación cuántica, algunas veces, se puede arreglar este alineamiento en unos pocos minutos (y sorprender a algunos ortopedas experimentados).

La intención y el contacto: su intención es muy sencilla: «la pelvis está enderezada» . Coloque

La intención y el contacto: su intención es muy sencilla: «la pelvis está enderezada». Coloque los dedos sobre la pelvis (es decir, sobre la punta de los huesos iliacos que sobresalen), perciba la diferencia entre ellos y deje su mente en blanco. ¡Pasados entre dos y cinco minutos la mala alineación se habrá corregido considerablemente o habrá desaparecido por completo! E, igualmente, desaparecerán con toda seguridad otros muchos problemas de espalda.

Estrés

Qué es el estrés y otros desafíos estimulantes depende, casi por completo, de cómo interpretemos los acontecimientos.

Las ciudades de China se caracterizan por una gran vitalidad. Seguro que sabe que en China la densidad de población es muy alta, sobre todo, en las ciudades. ¡Y en China hay más de cincuenta ciudades con más de un millón de habitantes! La vida en China nunca para, sobre todo en el sur; tiendas y vendedores están activos día y noche. Para la mayoría de los europeos todo este ajetreo constante, el bullicio en las calles y el consiguiente nivel de ruido significan estrés. Para mí, por el contrario, la tranquilidad de Múnich al principio me resultaba muy estresante. Odio tener la sensación de estar en un mundo en el que acaba de ocurrir una catástrofe. Solo cuando tenía lugar una feria y los vecinos se quejaban por el ruido me sentía bien.

Con esto quiero decir que todo depende de la interpretación. Esto sirve de poco cuando uno se estresa tanto ante el ambiente, el trabajo, o determinados acontecimientos que se siente de todo, menos bien. Ese estrés, desgraciadamente, también tiene consecuencias importantes para la salud. ¡Los investigadores han

hallado que el estrés provoca más perjuicios que el tabaco, el alcohol y el sobrepeso juntos! Es muy importante, por tanto, hacer algo contra el estrés y, para ello, debe usted comprender que el estrés se desarrolla, principalmente, en el nivel de la conciencia.

Obviamente, esto es importante para la curación cuántica. Sería muy difícil calmar el tráfico de una calle con la estimulación cuántica; por el contrario, la percepción del impacto del tráfico como estrés es algo que sí se puede cambiar con el QUEST.

La intención: en el caso de los problemas de estrés, debe usted ser creativo a la hora de formular su intención. ¿Cuál es el objetivo positivo que va a provocar la armonía? Tenga cuidado, como siempre, de no establecer comparaciones ni negaciones. Una intención del tipo «menos estrés con el jefe» o «nada de estrés en el trabajo» no tiene mucho sentido. «Una buena relación con el jefe, aunque me exija mucho» o «una atmósfera agradable y de cooperación» son, sin lugar a dudas, mejores intenciones.

El contacto: como puntos de contacto puede usted utilizar los músculos del cuello (mi sitio preferido) o puede usted encontrar la parte del cuerpo donde se manifiesta el estrés. Luego, tome este lugar como primer punto de contacto y otro que pueda usted sentir bien como segundo.

Falta de energía

Estoy segura de que hay momentos en los que desearía tener más energía y siente como si, finalmente, tuviera que cambiar sus baterías. Solo que usted no tiene ningún compartimento de baterías donde pueda cambiarlas rápidamente… y tampoco encontrará ninguna estación donde cargar su batería interior.

Usted no funciona con energía eléctrica, sino con energía vital, y existe todo un abanico de posibilidades para solucionar la falta de energía. Su intuición ya le ha dicho, por ejemplo, que unas vacaciones le vendrían bien. Efectivamente, un tiempo fuera y un cambio de aires pueden venir bien, naturalmente, pero tampoco me parece que sea muy duradero; además, un pequeño viaje para descansar a los mares del sur puede salir tan caro que el estrés al ver nuestra cuenta corriente echaría por tierra toda la recuperación. A la larga, son más convenientes métodos que armonicen el flujo de energía (acupuntura, yoga, Qi Gong, etc.), llevar una alimentación sana y estrategias psicológicas. Con el QUEST usted puede solucionar la falta de energía desde la base: mientras esté usted conectado al inagotable pozo del nivel cuántico su almacén de energía vital se llenará sin necesidad de hacer nada más. ¿Se acuerda de la imagen de los cinco pozos? Aquí viene especialmente bien: con un pequeño giro, usted abre la conexión con la energía inagotable del universo.

La intención: una buena intención podría ser «cuerpo y alma están llenos de

fuerza».

El contacto: para hallar la mejor zona de contacto, aquí lo mejor también es encontrar dónde se hace patente la falta de energía. El cuerpo es, a menudo, más sabio que la razón.

Problemas emocionales

A pesar de que la mayoría de las personas le dan a su mente, su alma y su conciencia, al menos, tanta importancia como a su cuerpo, cuando se trata de necesidades emocionales, trastornos mentales, preocupaciones o tristeza se lo toman mucho menos en serio que una gripe. En Alemania (y más aún en China) acudir al psicólogo tiene cada vez más una connotación extraña; todo lo contrario que en los Estados Unidos. Allí cualquiera que tenga problemas emocionales (y se lo pueda permitir) acude a un terapeuta para que le asesore y ayude. Yo creo que esto es algo positivo ya que debería estar claro que, por ejemplo, un corazón roto necesita igual de buenos cuidados que una pierna rota.

La curación cuántica es la terapia que se ocupa de la raíz del problema y, en los problemas emocionales, sobre todo en aquellos que se remontan mucho tiempo, las raíces son profundas y extensas. La acción sobre las raíces en el espacio y el tiempo conlleva que la eficacia de la estimulación cuántica sea más duradera y se vaya sintiendo gradualmente. El QUEST resulta, por tanto, ideal como refuerzo para una terapia, ya sea energética, psicológica u orientada hacia la medicina ortodoxa; la estimulación cuántica hace posible, con frecuencia, la psicoterapia.

Al igual que en todos casos anteriores, cuando usted realiza una curación cuántica para problemas emocionales no debe preocuparse de diagnósticos, divagaciones o de interpretar las causas. Todo eso puede ser importante a otro nivel, pero en una estimulación cuántica debe dejarlo a un lado.

Un consejo para la práctica: pregúntese a usted mismo, o a su cliente, cómo sería si el problema desapareciera por completo. A menudo sucede que un aparente problema resulta una solución en otro nivel. Por ejemplo, cuando alguien se come las uñas no suele ser porque tenga hambre, sino que está dejando entrever otra necesidad, por ejemplo la de combatir su nerviosismo o su miedo. Para la curación cuántica no hace falta que sepa usted más detalles ni analice nada más. No obstante, viene bien tener claro cuáles son los «aspectos positivos» del problema a la hora de formular la intención; o, al menos, tener claro que tales aspectos pueden existir.

El contacto: ya sabe usted que para la curación cuántica no es determinante dónde coloque usted las manos o los dedos. Piense solo que no está transmitiendo ninguna energía, sino que está entrando en contacto con la conciencia pura. Yo, cuando se trata de problemas emocionales, acostumbro, no obstante a colocar la mano derecha sobre la zona del corazón y la izquierda sobre la coronilla. Eso

simboliza maravillosamente el perfecto equilibro entre corazón y cabeza.

La intención: cuando se trata de problemas emocionales existe un gran riesgo de dejarse influir por las interpretaciones propias, los pensamientos sobre las posibles causas e imaginarse cómo deberían serlas cosas. Trate de evitar esto. Formule una intención clara; buena, exacta y presente. Por ejemplo: «Mi alma es clara y ligera, y está alegre».

Miedos

El miedo es algo muy importante. Algunas veces es vital actuar rápido, sin vacilar ni reflexionar demasiado. Cuando todo el cuerpo se encuentra en disposición de actuar también es bueno. Siempre que nos enfrentamos a una situación peligrosa se activa un patrón que engloba cuerpo, alma y mente. El pulso aumenta, la respiración se acelera, la tensión de los músculos cambia (el estómago hace ruido y las rodillas se aflojan), hormonas como la adrenalina son segregadas y estamos completamente despiertos. La atención aumenta con el miedo y los sentidos se agudizan, sentimos el miedo y estamos preparados para luchar o para huir con todas nuestras fuerzas. Es fascinante de qué modo todos estos factores interactúan cuando tenemos miedo.

Lo absurdo es que este patrón también se activa cuando creemos en un peligro.

El estado de miedo es muy efectivo ante las amenazas, pero muy ineficaz en el día a día. El miedo no es una sensación agradable, la atención se centra en los detalles, y no nos enteramos de muchas cosas. Todo eso nos cuesta una gran cantidad de energía.

El hecho de que algunas veces reaccionemos con miedo, a pesar de que no haya ningún peligro delante, puede deberse a muchas razones. No obstante, cuando realice una estimulación cuántica para tener más coraje o para evitar tener un miedo innecesario no debe usted tratar de sumergirse en los abismos emocionales. Es completamente innecesario. Aun cuando los trastornos emocionales se remonten mucho tiempo, no viene al cuento. En el nivel cuántico el tiempo tiene otro significado. Usted tan solo entre en contacto con la conciencia pura; su intención es el punto de partida hacia una armonización esencial de la «matriz», de la única constelación del universo que nos hace a todos ser uno solo.

Ya que hablamos de miedo se me ocurre otra cosa interesante. Las personas que tienen un miedo exagerado a cosas que a la mayoría les parecen inofensivas, a menudo, no hacen nada para combatirlo porque temen, precisamente, hacer eso de lo que tienen miedo; un panorama que, naturalmente, les asusta. Estas personas, por un lado, sufren ese miedo y, por otro, les asusta dejar de tenerlo. Para estas personas la curación cuántica actúa en el sitio exacto. El miedo no se combate de forma directa, sino que se arrancan sus raíces y se llena ese hueco con valor. Estas personas no

verán cómo su miedo «desaparece», pero se les dará de nuevo la libertad de elegir. La intención: evidentemente, para los miedos es muy importante una intención clara. Formúlela en positivo. Es decir, no: «Menos miedo» o «Ya no tengo miedo». Estas frases dirigen la conciencia, precisamente, hacia donde usted no quiere ir, al miedo. Así que vamos a buscar justo lo contrario, por ejemplo, «valor». Una buena intención para el miedo enfermizo a las arañas puede ser: «Una araña me relaja y me da valor» o «Relajación y valor ante cualquier arañita». O bien una intención universal para todo tipo de miedos, también aquellos que sentimos hacia objetos, lugares o situaciones concretas: «Relajación y valor en cualquier situación».

Depresión

Probablemente, más de la mitad de las personas hayan sufrido una verdadera depresión, al menos, una vez en la vida. ¿Sabía usted que la depresión es una de las principales causas de fallecimiento? Una depresión es una enfermedad grave que no se supera con buenas palabras ni con «fuerza de voluntad». Es diferente a la tristeza, el desánimo, la melancolía o el estado de ánimo depresivo que de vez en cuando nos sobreviene.

Pero hay una cosa que sí tienen en común el desánimo y una grave depresión: la base fundamental. Naturalmente, para un psicólogo o un psiquiatra la diferencia entre un estado de ánimo depresivo y una profunda depresión con tendencias suicidas es muy importante. Cuando se trata de una auténtica depresión el primer paso necesario, en la mayoría de los casos, es tomar una serie de medicamentos de modo que el psicoterapeuta pueda realizar su trabajo. Y ahí la precaución es obligada ya que, con frecuencia, lo único que detiene a algunas personas con depresión de suicidarse es la falta de iniciativa, y cuando los medicamentos empiezan poco a poco a hacer efecto lo primero que sube es el nivel de actividad, aunque la tristeza persista. En esta fase los pacientes intentan, de vez en cuando, llevar a cabo sus planes de suicidio.

El diagnóstico es muy importante a la hora de llevar a cabo una estimulación cuántica para un estado de ánimo depresivo o una verdadera depresión. No intente sacar a la luz las «causas» de la depresión. Ponerse a darle vueltas a cuál puede ser la causa de un problema y buscar una solución no ayuda para nada. Que le quede claro nuevamente que usted no cura, sino que la curación se produce cuando usted realiza una estimulación cuántica. Tampoco debe usted temer ningún efecto secundario, aun cuando esté usted tratando problemas emocionales graves.

Cuando se trata de problemas emocionales, el QUEST es una opción amplia y suave para iniciar cambios duraderos y extensos. Dado que el nivel de presión suele ser elevado, lo mejor es combinar el uso de medicamentos (¡en el caso de una depresión severa es necesario!) y el tratamiento psicoterapéutico con el QUEST para apoyar y acelerar el proceso.

La intención: debe concentrarse por completo en cómo debería ser el estado que desea. Lo mejor es cuando la intención está en la mente del iniciador sin un propósito. Es decir, sobre la confianza en una energía ancestral (Dios, el universo, …) y, sobre todo, siendo conscientes de que uno es solo el iniciador y no el que cura. Una buena intención para las depresiones sería en mi opinión: «Pienso y siento fácilmente y con claridad» u «Optimismo y conflanza plena».

Algunas veces, la falta de apetito, el insomnio y otras molestias son motivo suficiente para una curación cuántica y, al observar más detenidamente, se ve que lo que se oculta detrás es una depresión. En esos casos, existe la gran tentación de tratar la depresión de fondo. Por favor, no haga eso. Parta de las percepciones directas evidentes a la hora de formular la intención, y deje la curación de las causas profundas y del «auténtico» problema al nivel de la conciencia.

Dependencia

Toda adicción produce sufrimiento. Evidentemente, esto vale para la adicción a drogas ilegales como la heroína, pero también es igualmente peligrosa para la salud la adicción a sustancias legales como el alcohol, la nicotina, los somníferos u otros medicamentos. Además está la adicción al juego, a internet, la dependencia de cosas materiales o de personas, que tampoco nos hacen ningún bien. Estas cosas no dañan nuestra salud de manera directa como el alcohol o la heroína, pero las consecuencias son igualmente graves y hacen que el maravilloso regalo de la vida se transforme en un infierno en la tierra. Puede que esto suene exagerado, pero el que tenga a alguna persona en su círculo de conocidos que sufra de adicción al juego o a internet, o conozca a alguna mujer que, a pesar de sufrir malos tratos, siempre acabe regresando junto a su maltratador, sabe de lo que estoy hablando.

La dependencia se da cuando, pese a no parecer tan dramática como una adicción a una droga, nos es muy difícil combatirla; esto también sucede porque, en ocasiones, no está claro o pasa desapercibido quién puede ser la persona de contacto.

El QUEST es perfecto para resolver dependencias insanas, ya que la curación cuántica actúa sobre el nivel más básico y aborda las raíces profundas y ramificadas.

Lo normal es que estos cambios profundos tarden un poco en ser visibles en la conciencia y comportamiento del destinatario. Por ejemplo, usted realiza un tratamiento QUEST en una persona que consume tabaco habitualmente, él no siente nada y lo siguiente que hace es correr a encenderse un cigarrillo. Puede que esto le resulte frustrante. (Pero no tiene por qué ser así, ¡usted no es responsable de la eficacia de la curación cuántica!). Al cabo de dos semanas, de repente, el destinatario deja de fumar. Él ya no se acuerda del tratamiento QUEST y se siente orgulloso de que le vaya tan bien sin fumar. En realidad, no solo le va bien, sino genial ya que la estimulación cuántica ha eliminado las causas que habían originado

esa conducta perjudicial. Además, ya no le resultará tan fácil volver a fumar ya que su cuerpo reaccionaría con aversión ante la nicotina.

En este ejemplo hay dos cosas importantes. La primera es tener claro que uno no cura con la estimulación cuántica, sino que lo único que hace es llamar al médico interior. Esto no solo es importante para uno mismo, sino también para el tratamiento. A quien tiene presión por conseguir el éxito (ya sea exterior o interior) le es muy difícil alcanzar el nivel de la conciencia pura. La segunda es ver cómo funciona la curación cuántica según sus propias leyes. Por eso es importante dejarle claro al destinatario que los cambios positivos pueden darse de forma inesperada y pasado cierto tiempo; así evitamos sorpresas.

Cuando se trata de problemas de dependencia, hay que tener en cuenta, ya que esto es lo normal, que suele pasar un tiempo hasta que la estimulación se aprecia en la superficie. No obstante, también esta «norma» tiene excepciones. De modo que no se sorprenda si tras cinco minutos de tratamiento QUEST su destinatario cambia esos hábitos dañinos por otros más saludables.

Yo le recomiendo realizar un Power-QUEST de, al menos, 20 minutos para los problemas de dependencia.

Problemas de pareja

Hasta ahora, hemos hablado de enfermedades en el sentido más amplio; emocionales y corporales. Sin embargo, las enfermedades no son lo único que nos provoca sufrimiento en esta vida. También los problemas con otras personas pueden agobiarnos. En primer lugar están los problemas en una relación amorosa.

Existen muchos motivos por los que una relación puede terminar en separación o divorcio. Celos, aburrimiento, perder la concentración en esas pequeñas cosas que al principio nos parecían interesantes, pero que con el tiempo no soportamos, el trajín diario, expectativas o deseaos incumplidos, la crisis de los cuarenta, la suegra… Uno podría seguir con esta lista eternamente.

¿En todos ellos puede ayudar la estimulación cuántica? ¡Por supuesto que sí!

Comprendo el escepticismo, pero si uno lo piensa detenidamente resulta evidente:

una estimulación cuántica cura la desarmonía. En los problemas de pareja lo que hay detrás es una clara falta de armonía entre dos personas. La curación cuántica es, con toda seguridad, un medio estupendo para resolver los problemas de pareja.

La curación de los conflictos de pareja es siempre, en primer lugar, una autocuración. La escritora alemana Eva-Maria Zurhorst ya lo dice en el título de su libro: Liebe dich selbst, und ist es egal, wen du heiratest (en español, «Quiérete a ti mismo y da igual con quien te cases»). Yo creo, ciertamente, que no importa en absoluto con quien se case uno; no obstante, el mensaje principal es: para poder amar a alguien de verdad, primero debe aprender uno a estar en armonía consigo

mismo. También a la inversa el título del libro es absolutamente cierto: si uno no se soporta a sí mismo, no queda resquicio para el amor.

Cualquier estimulación cuántica ayuda al iniciador a llevar más armonía a su propia alma. De ahí el primer consejo si usted tiene problemas en su relación (o si no tiene pareja, pero anhela tener una): realice una estimulación cuántica sobre otras personas con tanta frecuencia como sea posible. De ese modo también puede tratarse a sí mismo.

Cuando se trata de curar problemas en la relación, lo ideal sería que ambas partes recibieran una estimulación cuántica. Pero seamos realistas. Rara vez se va a dar el caso en el que ambas partes sientan por igual la necesidad de trabajar en la relación y se abran a la vez a un método tan poco habitual como es el QUEST. Lo normal es que solo esté dispuesto uno de los dos. No importa. Una relación siempre es una unidad. Aun cuando la estimulación cuántica se lleve a cabo sobre uno de los dos, actuará sobre la relación en conjunto.

La intención: debe ir dirigida a la persona que está siendo tratada. Como siempre, debe usted evitar pronunciarse sobre las causas de fondo o presumir cómo debería ser la relación. Para ello también es importante hablar sobre la desarmonía que existe y para la cual está aplicando la estimulación cuántica, y no solo sobre los sueños o deseos que responden al lema: «Mi pareja debería ser amable y comprensivo de aquí en adelante y saber lo que deseo solo con la mirada». ¡Eso no funciona!

Es importante una intención clara y concreta. Si la persona que está recibiendo la estimulación cree que su pareja no le comprende, ese es su punto de vista, no el de su la pareja. La intención podría ser entonces algo como: «Mi pareja conoce bien mis necesidades y mi alma» o más amplia «La relación y el entendimiento mutuo crecen día a día».

La estimulación cuántica viene extremadamente bien para los problemas de pareja. Lleva un tiempo hasta que los cambios en la conducta y los sentimientos en el nivel cuántico se dejan ver, aunque, en este caso, eso es bueno. Las relaciones personales son algo muy complejo y es importante darle un tiempo a los cambios.

Problemas con otras personas

¿Quién se lleva igual de bien con todo el mundo? Es normal que haya conflictos. Si usted tiene relación con alguien, ya sea vecino, compañero de trabajo o familiar, que constantemente se está quejando de cosas insignificantes o que es un desconsiderado, sabe que esto puede llegar a ser muy desagradable.

Pero, por desagradable que pueda querer ser esta persona en el trato, sigue siendo una persona, y es así porque no se encuentra en armonía consigo mismo ni con el mundo. Si usted pudiera regalarle una estimulación cuántica, sería maravilloso. En

teoría, sería igual a lo visto en el apartado «Curación a distancia». El contacto personal no funciona, porque es muy difícil que una persona, con la cual tiene usted problemas, acuda a usted y le pida que le cure su descontento con el mundo, con los demás y consigo mismo.

Sin embargo, hay algo que siempre puede usted hacer: puede ayudarse a sí mismo o a otras personas afectadas mediante una estimulación cuántica. Sorprendentemente, también surtirá efecto en la persona adecuada ya que toda relación personal, el mundo entero y, en última instancia, todo el universo, forman una unidad en la que todo está conectado.

La intención: tal vez esté ya algo cansado de oír esto, pero quiero que preste mucha atención al hecho de que no debe usted dejar que su intención se vea influenciada por hipótesis sobre las causas de fondo. Tenga claro (o haga que la persona a la que trata con el QUEST lo tenga) lo que le está afectando, y formule su intención en positivo, de forma clara y en presente. Por ejemplo: «La relación con X se llena de respeto y amabilidad».

Se

asombrará

de

cómo

cambia

el

mundo. Primero notará usted que el

comportamiento de la otra persona ya no le irrita nada o muy poco y, finalmente, se dará cuenta de que ya no existen motivos para ello ya que ha cambiado su forma de actuar.

Escuela y aprendizaje

Hay muchas personas a las que les cuesta aprender. Sobre todo cuando hace ya mucho que dejaron atrás el colegio y ahora quieren aprender algo nuevo como, por ejemplo, un idioma extranjero. Parece entonces que tengamos el cerebro algo oxidado. El cerebro es una máquina de aprender biológica; aprender es la maravillosa capacidad del ser humano que le diferencia de los seres que solo se guían por su instinto. Sin embargo, cuando la armonía de las funciones del cerebro no se encuentra en equilibrio, nos cuesta aprender. Es curioso que en la pubertad ya haya muchos que desaprenden lo aprendido.

Dado que la dificultad para aprender no reside en la dificultad de lo que se aprende (¿Por qué iba a ser difícil aprender un idioma extranjero? ¡Usted puede aprender perfectamente un idioma!), con el QUEST usted puede corregir esto. ¿Ha abandonado con frustración el último curso de idiomas al que se apuntó? Entonces, inténtelo de nuevo usando el QUEST. Se quedará asombrado de lo fácil que le resulta. ¿Tiene usted hijos con problemas escolares? ¡Ponga fin a esa lucha con una estimulación cuántica!

La intención: la intención aquí es muy fácil de formular: «Aprender es fácil y divertido». Será más fácil. Naturalmente, no olvide que debe usted seguir estudiando. Gracias a la estimulación cuántica usted podrá lograr muchas cosas; pero

no grabará palabras en inglés en su cerebro.

Cuando yo vine a Alemania, adquirí cierta experiencia. No cabe duda de que el alemán es un idioma difícil; sin embargo, al cabo de un año ya era capaz de hablar alemán con fluidez con mi marido y sus amigos, y puede comenzar las prácticas de naturopatía (naturalmente, en alemán).

Embarazo

Un embarazo no es, obviamente, una enfermedad, aunque algunos médicos hagan como si lo fuera. Sin embargo, puede que a lo largo del mismo surjan problemas, ya sean de salud, psicológicos o ambos. Cuando parece que algo no marcha bien con el feto, es muy comprensible que la madre sufra mucho emocionalmente. Algunas veces, el propio embarazo supone una carga, y ahí ningún médico puede ayudar.

Los problemas médicos debe hablarlos inmediatamente con su médico. Algunas veces es absolutamente necesaria una intervención rápida. Aun así, la estimulación cuántica es una ayuda estupenda durante el embarazo; incluso cuando no se observe ningún problema. Cuerpo y alma se ponen en armonía y, con eso, benefician no solo a la embarazada, sino también al bebé.

Cuando mi hermana se quedó embarazada, hubo complicaciones. El médico no podía hacer mucho y tan solo le recomendó que no trabajara y descansará mucho. La acupuntura no es aconsejable durante el embarazo; además, no estaba claro qué era lo que iba mal. Tenía hemorragias cuyas causas no se podían determinar. ¿Qué quedaba por hacer, salvo una estimulación cuántica? Al fin y al cabo, nunca hay complicaciones ni efectos secundarios no deseados, y tampoco hace falta ningún diagnóstico. De modo que le realicé a mi hermana tres estimulaciones cuánticas de unos veinte minutos respectivamente. Las hemorragias pararon al cabo de dos semanas y, ahora, ¡tengo una encantadora sobrina completamente sana!

Como he dicho, aun cuando no haya problemas en el embarazo, yo haría una estimulación cuántica. No hay (todavía) ningún estudio al respecto, pero yo estoy segura de que el feto se desarrolla mejor y el nacimiento es más fácil.

La intención: la mejor intención es la que desearía cualquier madre: «El niño se desarrolla perfectamente desde un punto de vista físico, mental y emocional».

Puedo anticipar que daremos un salto evolutivo, si mediante la difusión de la curación cuántica cada vez más niños vienen al mundo disfrutando de armonía. Podemos estar expectantes…

Nacimiento

En verdad, ya he dicho lo esencial. No obstante, quedan un par de cosas más. El nacimiento en sí ya supone para todos un acontecimiento de gran importancia. Algunos psicólogos opinan que existe un «trauma del nacimiento» que debe ser

procesado y que, con frecuencia, tiene consecuencias a lo largo de toda la vida. A mí eso me parece evidente. Imagínese por un momento: durante nueve meses descansa usted en plena seguridad, sin nada de lo que preocuparse, en un seno cálido. Ni siquiera tiene que respirar o comer, sino simplemente desarrollarse. Y entonces tiene usted que abandonar esa confortable y cálida oscuridad protectora. Le llevan, entre dolores, a una luz infernal, por vez primera el aire entra en sus pulmones y eso también duele, el tranquilizador latir del corazón de la madre y la estrecha conexión se rompen de repente… ¿No es comprensible que este acontecimiento tenga importantes consecuencias?

Con el QUEST esta transición se conduce a un nivel de mayor armonía. Lo ideal sería que se le pudiera hacer una estimulación cuántica tanto al padre como a la madre, como también al recién nacido. Seguramente, las consecuencias del «trauma del nacimiento» se reducirían o se anularían por completo. (Obviamente, no se puede decir con seguridad ya que la curación cuántica no dura lo suficiente para ello, pero según lo que sabemos hasta ahora de la estimulación cuántica y el «trauma del nacimiento», parece muy probable.)

El nacimiento también es un acontecimiento extremadamente importante para la madre. Ella sufre también una separación. De ahí que muchas madres después de dar a luz se sientan muy deprimidas; al menos una de cada diez mujeres (otros estudios hablan de una de cada cuatro) sufren la llamada depresión postparto. Esto no es solo muy sufrido para la madre, también daña el vínculo madre-hijo. Con una estimulación cuántica estos problemas pueden reducirse.

Problemas de peso

Cuando yo vine a Alemania, me di cuenta enseguida de que hay muchas personas que se alimentan muy bien. Al mismo tiempo, hay otras muchas que desean perder peso. Hay innumerables dietas; las revistas están llenas de ellas, y en las librerías hay un estante entero solo para libros sobre dietas. La imagen de las «modelos» en televisión y en publicidad ofrece una sensación distorsionada de que esto es algo «normal». A pesar de que en China hay muchas menos personas con sobrepeso, sucede lo mismo desde este punto de vista: cada vez son más las dietas que le prometen a una que puede adelgazar tanto como alguna de las muchas actrices anoréxicas. El problema de las dietas es, por un lado, que a veces pueden excederse y, por otro, que en aquellas personas que realmente las necesitan rara vez funcionan. En primer lugar, porque el peso, evidentemente, no depende de nuestra voluntad. Todos tenemos nuestra propia condición corporal, y el sobrepeso no es algo que solo tenga que ver con calorías y nutrientes. El alma de la persona afectada juega un papel, como poco, igual de importante. Tanto si lo que quiere es hacer una dieta y estar más delgado, como si lo que

quiere es aumentar de peso o debe hacerlo por razones de salud, el QUEST es un complemento muy recomendable en su búsqueda del peso ideal. Su peso ideal no es algo que se pueda calcular fácilmente con una fórmula. No solo juegan un papel importante la edad, el tamaño, nuestra constitución y las actividades deportivas, sino también su propia imagen, la imagen que tenga usted de un cuerpo sano, la alegría que le produzca a usted comer, sus necesidades y su valor. ¿Cuál sería para usted el peso «ideal» si para ello tuviera que sufrir y aburrirse cada día?

El problema está cuando su peso ideal está por encima o por debajo de cierto límite, por ejemplo por encima de un índice de masa corporal (IMC) de 30 (obesidad mórbida) o por debajo de 17 (peso inferior al normal). Si eso es lo que usted desea, entonces, lo que desea es estar enfermo. Naturalmente, eso nunca podrá conseguirlo con una estimulación cuántica.

Una curación cuántica siempre tiene un efecto positivo. Establece el equilibrio y, para ello, no se guía por tablas abstractas, sino por el estado de equilibrio ideal. Esto también está relacionado con la conciencia. Primero con su intención, segundo con sus auténticas necesidades tanto corporales como emocionales. El resultado de una curación cuántica será su peso ideal, es decir, el peso necesario para su salud corporal así como para su bienestar emocional; con el que se sentirá usted feliz y a gusto con su cuerpo durante muchos años.

Este peso puede ser distinto al que había imaginado usted. Una mujer anoréxica con la estimulación cuántica alcanzaría el peso que verdaderamente le hace bien. Este peso estará, con seguridad, muy por encima del peso que originariamente la llevó a padecer anorexia. La curación cuántica equilibra a las personas, y ahí no hay sitio ni para la anorexia ni para la obesidad.

Otras aplicaciones de la curación cuántica

La estimulación cuántica no solo tiene efectos sorprendentes sobre las personas. También puede servir para aportar equilibrio al agua, los alimentos, los animales y las plantas.

Recargar agua y otros alimentos Algunas cosas son tan evidentes que apenas reparamos en ellas. Así

se

me

ocurrió la idea de aplicar el QUEST para armonizar el agua y los alimentos. Una amiga mía, a la que le había explicado lo que era la curación cuántica, me dijo un día «entonces, debe ser también bueno para el agua…». Más tarde volví a ver la misma idea en distintos libros. Enseguida me convencí.

Usted mismo puede probarlo. Llene dos vasos con agua del grifo. Haga sobre uno de ellos una estimulación cuántica con la intención «el agua es completamente pura y revitalizante». Coloque las manos a cierta distancia del vaso (para no calentar el

agua) y continúe con el método habitual. Deje que su mente se quede en blanco y concéntrese en que haya una sensación uniforme en las dos manos.

Si

ya tiene algo de experiencia con el QUEST, sentirá enseguida cuándo se

establece el contacto. Si no, mantenga las manos así durante unos dos minutos

mientras trata de liberar su mente de todo pensamiento. Luego pruebe el agua de ambos vasos.

Estoy bastante segura de que podrá notar la diferencia de sabor. Es incluso mejor si hace el experimento junto a otra persona. Entonces puede cerrar los ojos y luego coger los vasos sin saber si está bebiendo el agua tratada o no. La sorpresa al ver que es usted capaz de distinguir la diferencia de sabor será aún mayor.

agua) y continúe con el método habitual. Deje que su mente se quede en blanco y

Una botella de agua con agua pura energética es como una pequeña farmacia de emergencia. Y, como se trata de un producto dopante completamente legal, sano y moralmente inofensivo, es ideal para practicar deporte. Seguramente se le ocurran otras aplicaciones como, por ejemplo, para regar las plantas o cuidarse la piel.

Con los alimentos funciona exactamente igual. Cuando aplica el QUEST a los alimentos no solo contribuye a alimentarse de forma más saludable. Los alimentos permanecen frescos durante más tiempo, se conservan mejor y su sabor es más intenso.

Me gustaría compartir con usted una experiencia interesante relacionada con este tema. Después de saber que los alimentos se pueden optimizar con el QUEST, naturalmente, lo hice con todo lo que comía. Además de tener mejor sabor y ser más saludables, ¡me di cuenta también de que comía menos! El intenso sabor y el mejor aprovechamiento de los ingredientes me saciaba antes; el QUEST me ha ayudado a perder peso.

Animales Evidentemente, con la curación cuántica también puede usted tratar animales tanto

grandes como pequeños. Y no tiene usted que emitir ningún diagnóstico. Lo difícil cuando se trata de animales suele ser que no pueden contestarle a la pregunta: «¿Qué te falta?».

Yo creo que, después de lo que usted ya sabe sobre curación cuántica, no tendrá problema para imaginarse cómo actuar con perros o gatos, pero ¿cómo se hace con animales pequeños, tímidos o peligrosos? ¿Cómo debe colocar las manos sobre un jerbo? Y, si las coloca sobre un tigre enfermo, corre usted el riesgo de quedarse sin ellas después del tratamiento.

Es muy sencillo. Si ha leído el libro hasta aquí y ha prestado usted atención, ya sabe la respuesta. Para llevar a cabo la curación cuántica no es en absoluto necesario que usted coloque las manos o los dedos. No hay energía que pase del iniciador al destinatario. La colocación de las manos sirve nada más que para fijar mejor la atención y para mantener la intención del equilibrio de energía en la conciencia. Es decir, puede usted realizar una curación cuántica en un animal sin necesidad de tocarlo. O bien, puede usar un sustituto si usted lo prefiere. Puede usted volver a leer cómo funciona en el apartado «Curación a distancia».

Normalmente, los animales reaccionan extremadamente bien y pronto a una estimulación cuántica. La energía del nivel cuántico no tiene que trabajar sin descanso a través de numerosos y complejos bloqueos y condicionamientos internos. Imagínese que abre usted un grifo y coloca delante una esponja (la compleja conciencia humana). Entonces el agua saldrá, pero más tarde y con menos presión; sin la esponja sale mucho más rápido.

El año pasado mi perro Daidai se puso enfermo una tarde. Al principio, estaba muy apagado y exhausto, pero luego empezó a vomitar sangre. Cualquiera que tenga un perro puede imaginarse lo preocupada que estaba yo. Permanecí junto a él toda la noche y le realicé dos estimulaciones cuánticas. Esperaba que de este modo pudiera, tal vez, sobreponerse a su grave enfermedad. Pero mis esperanzas fueron superadas con creces. A la mañana siguiente estaba completamente sano y animado, ¡correteaba por la casa como siempre de aquí para allá y jugaba con su pelota! A día de hoy no sé cuál fue la causa de su enfermedad; pero seguro que no era una tontería. Me quedé asombrada de lo rápida y eficaz que fue la curación cuántica con Daidai. ¡Un pequeño milagro!

Entretanto, la experiencia me ha enseñado cada vez más lo extraordinariamente bien que funciona la curación cuántica en los animales. ¡Pruébela usted también con su mascota!

Por cierto, la curación cuántica también es eficaz para los problemas de conducta de los animales. En los perros no son, precisamente, infrecuentes. Una estimulación

cuántica puede ser muy útil para cambiar algo, y me parece el complemento ideal para una escuela de entrenamiento canina. El perro aprenderá más deprisa y sus problemas de conducta (que son una especie de desequilibrio emocional) se resolverán fácilmente. Si tiene usted un perro que, de alguna forma, se comporta mal, debería probarlo. Yo no tengo ninguna experiencia en ello, pero yo creo que las probabilidades de que funcione son muy altas.

Plantas

El QUEST es también una forma ideal para mantener sus plantas vivas y sanas. No sustituye al agua, a la luz, ni a los nutrientes, eso debe tenerlo claro, pero una estimulación cuántica ayuda a las plantas a utilizar mejor el agua, la luz y los nutrientes.

Estoy convencida de que con el QUEST sus plantas estarán más fuertes, crecerán más rápido y serán más resistentes; también florecerán durante más tiempo y sus hojas serán más grandes.

Esos, por lo menos, son los resultados de un experimento en mi balcón. Nuestra casa de China tiene un balcón bastante grande y, ya que me encantan las flores, he hecho de él un pequeño paraíso floral. ¡Durante todo el año! El Cantón está en la zona subtropical de modo que no hay un verdadero invierno y todo florece y reverdece. Yo planté las semillas de distintas flores en dos cubos grandes. A las plantas del primer cubo les hice varias veces una estimulación cuántica. Naturalmente, recibieron agua y sol por igual. Ambas crecieron. Tras una semana, creo, los tallos de uno de los tiestos estaban más verdes y grandes. Al cabo de un mes la diferencia entre ambas era evidente para cualquiera, incluso para mi hermano que no tiene ni idea de plantas.

Haga usted mismo un par de experimentos como este; en el jardín, en la terraza, en el balcón o, simplemente, en las plantas del cuarto.

La práctica es exactamente igual que en la estimulación cuántica para animales. No es necesario colocar las manos y, si necesita algo más «tangible» utilice un sustituto (más al respecto en el apartado «Curación a distancia»).

Cosas

¿Una curación cuántica para cosas? ¿Para cuando el frigorífico esté roto y no enfríe? ¿Para una avería del coche y no tener que llevarlo al taller? Suena a risa, pero algunas bromas tienen una parte de verdad. Si su frigorífico sufre un cortocircuito, no podrá arreglar el circuito con una curación cuántica, y para cambiar la rueda pinchada de su coche, tampoco. Para cambiar la rueda pinchada de su coche es mejor que recurra a la rueda de recambio a esperar que la curación cuántica vaya a cerrar el agujero y llene de aire el neumático.

Sin embargo, hay personas que juran que después de realizar una curación cuántica su reloj ha vuelto a funcionar, las pilas se han vuelto a cargar y un grifo que goteaba vuelve a ir bien. ¿Es eso cierto? ¿O son solo cuentos?

El acertijo es muy fácil de resolver si uno lo piensa detenidamente. ¿Qué sucede por lo general en una curación cuántica? Las energías adquieren un sano equilibrio; la salud y la armonía se restauran.

¿Qué sucede en un cortocircuito en el que los cables se funden? ¿Están esos cables fundidos enfermos? No. ¿El dispositivo afectado? Ciertamente, no, porque todo está en equilibrio y en perfecta armonía con su naturaleza; lamentablemente, a nosotros ya no nos sirve. Una curación cuántica, que se encarga siempre de restaurar la armonía, no aporta nada en estos casos. Lo mismo sucede con las ruedas de un coche, si se rompe la correa, o si nos quedamos sin gasolina.

Algo distinto sucede con un reloj que se ha quedado parado a causa de un mínimo desequilibrio, o con una pila a la que todavía le queda un poco de energía, pero que no puede enviar electricidad debido a una carga defectuosa, o con una junta que ya no cierra correctamente. Siempre que se pueda llegar un mejor estado de equilibrio mediante un proceso natural, o cuando el cambio de estado suponga una mayor armonía, la curación cuántica hará algo. Cuando se trate de luchar contra duendecillos o echar mano de la magia es cuando no va funcionar la curación cuántica.

Con todas las maravillas que se pueden alcanzar con el QUEST, existe el riesgo de que se pueda confundir la energía básica con un cuento de hadas. Sin embargo, todo sucede de forma natural, y ¡eso es aún más maravilloso que cualquier cuento de hadas!

Con una curación cuántica no solo se pueden volver a poner en marcha relojes que se han parado o generar corriente con unas pilas agotadas. Lo mejor es utilizar el QUEST para prevenir. Sus aparatos eléctricos durarán más, las superficies se volverán más resistentes, su consumo de energía disminuirá… ¡Eche mano de su creatividad!

Circunstancias materiales

Mediante una estimulación cuántica se puede restablecer el equilibrio de la energía del cuerpo humano; esto es algo que entienden la mayoría de las personas que son receptivas a lo nuevo. Pero cuando yo afirmo que con el QUEST también se pueden curar las preocupaciones materiales, suena verdaderamente asombroso; o me encuentro con un gran rechazo.

Lo comprendo muy bien. Tampoco se me ocurrió a mí. Para mí la curación cuántica al principio «solo» era un nuevo y revolucionario aspecto de la medicina. Cuando oí por primera vez que una estimulación cuántica podía utilizarse también

para resolver problemas materiales me quedé, por decirlo suavemente, asombrada. No, para ser sinceros: estaba escandalizada e indignada. ¿Utilizar una ciencia médica maravillosa para aumentar el bienestar material? Algo en mí se resistía a la idea. Tras pensarlo detenidamente reconocí, no obstante, que eran mis ideas preconcebidas las que se resistían. Ciertamente, la idea no es del todo descabellada. Cuando abrí los ojos de verdad, vi que, en el fondo, era absolutamente lógico. También el intercambio material, por ejemplo en forma de dinero, es energía. ¿Por qué iban a poderse armonizar mediante la estimulación cuántica solo los procesos del interior el cuerpo humano y no los que se dan en el exterior? Además, existe una clara relación entre los problemas materiales, las actitudes, los pensamientos y la conciencia.

Esto se hace más evidente cuando uno observa con atención los fenómenos de atracción de los que es capaz la conciencia. El por qué suele funcionar cuando uno realiza «pedidos al universo», por qué el deseo se cumple en tantas ocasiones, nunca estuvo claro. Las personas que han indagado sobre el tema afirman que una actitud de «deseo expectante» no es tan efectiva, o lo es sustancialmente menos, que un deseo que se ancla en la conciencia y que está ligado a una «actitud de expectante desasimiento». Y ¿qué es sino una estimulación cuántica, aun cuando sea de forma inconsciente? La filosofía que hay detrás de ello y la claridad de los motivos que hacen que todo funcione la hacen distinta. Ciertamente, un «deseo» no es algo distinto a una intención, y la actitud de desasimiento es precisamente la actitud que nos lleva a conectar con la conciencia pura y con el nivel cuántico.

¡Utilice las posibilidades! Por fantástico que suene. Si le agobia su situación económica, si la falta de dinero/energía desequilibra su vida, también puede ordenar de nuevo estos aspectos de su vida con la curación cuántica. Y desde la base. Sin embargo, para las personas codiciosas la curación cuántica no supone una oportunidad de obtener más. La estimulación cuántica conduce a una profunda armonía a todos los niveles, y esta no va a surgir con una persona avariciosa mediante un «todavía más». El QUEST podría, en última instancia, curarle de su codicia y de la causa de su sufrimiento. Pero pocas son las personas codiciosas que consideran su codicia un problema y, por tanto, no buscan remedio. Pero si tiene usted preocupaciones materiales, si la falta de recursos materiales le impide su desarrollo, si su trabajo está infra remunerado, si sus anhelos necesitan de ayuda material, entonces puede alcanzar otro nivel con una estimulación cuántica.

En estos casos, algunas veces es imprevisible lo que sucede una vez que la armonía se restablece. Podría usted recibir dinero de una forma inesperada, podría recibir una nueva oferta de empleo, o podría por fin tener clara la manera de alcanzar su meta con los medios materiales que están a su disposición. ¡Déjese sorprender!

El contacto: naturalmente, se preguntará ahora dónde diantres debe usted colocar

las manos. Yo cuando se trata de este tipo de problemas pregunto: «¿Dónde siente la falta de armonía?» Y no me diga ahora que «en el monedero» o «en mi cuenta corriente». Me refiero a en qué parte del cuerpo la siente. ¿La escasez material le quita el aire al respirar? (pulmones) ¿Se siente como paralizado? (músculos) ¿Le da quebraderos de cabeza? (cabeza) ¿Siente que las obligaciones financieras son una enorme carga? (espalda) Si localiza usted el problema de este modo, la estimulación cuántica será mucho más fácil. ¡Pruébela!

Alcanzar sueños

¿Tiene usted sueños que hasta el momento no se han hecho realidad? Una pregunta estúpida. ¿Quién no tiene un pequeño sueño que aún no se ha cumplido? Hacer, por fin, un viaje a Australia, volar en un caza a reacción, darse la gran vida, salir en televisión, dejar el trabajo y empezar algo completamente nuevo, realizar una hazaña…

Lo crea o no, una estimulación cuántica puede ayudarle a hacer realidad todos sus sueños.

La experiencia me dice (desgraciadamente) que la mayor parte de los sueños de la gente giran en torno al dinero. Tal vez ese fue también su primer pensamiento «que me toque la lotería». No es algo malo. Hoy en día casi todo gira en torno al dinero. El dinero es, al fin y al cabo, una energía. Pero sobre los deseos materiales ya he hablado detenidamente en el apartado anterior. Lo normal (aunque existen excepciones) es que una estimulación cuántica no consiga que usted gane la lotería. Así no funciona. Una estimulación cuántica conduce siempre a un mayor estado de armonía. El premio de la lotería no suele ser eso. Con frecuencia es, incluso, al contrario. Una encuesta entre ganadores de la lotería mostraba que, pasados unos meses, eran igual de felices o infelices que antes.

Afortunadamente, también hay otros deseos. Deseos cuya realización no lleva a ningún breve delirio, sino que proporcionan una satisfacción duradera. Los deseos a cuya realización se contribuye de forma enérgica son siempre más gratificantes que las cosas que le caen a uno del cielo. Seguro que conoce el refrán «A quien madruga, Dios le ayuda»; lo puede aplicar directamente a la curación cuántica. Si no está dispuesto a hacer algo por la realización de su sueño, entonces, es muy cuestionable que se trate de un sueño que merezca la pena realizar. Aún más importante: no le llevaría a un estado de armonía. Eso suponiendo, claro, que pudiera aplicarse una estimulación cuántica.

Cuando utilizamos una estimulación cuántica para realizar nuestros verdaderos sueños no sirve de nada ponerse a gritar como cuando éramos niños «¡Yo quiero, quiero, quiero, quiero!» El primer paso sería tener clara su necesidad. No hablo de la «causas profundas y

psicológicas de esa necesidad»; eso no es relevante para la estimulación cuántica. Lo que sí es importante es que exista una verdadera necesidad, es decir, una desarmonía entre el estado que es y el que sería el ideal.

Lo mejor es que se repita la pregunta a un nivel corporal, eso facilita la realización de la estimulación cuántica. Pregúntese: ¿Dónde me duele? ¿Dónde y cómo siento mi sueño en mi cuerpo? Notará rápidamente en qué lugar de su cuerpo se manifiesta la escasez que usted siente. Puede ser en el corazón, en la cabeza, en el estómago o tal vez en un lugar completamente distinto.

Si no avanza con este método, pruebe a introducir un sustituto (más sobre ello en el apartado «Curación a distancia»). Esta es una forma muy efectiva de hacer sus sueños realidad con la ayuda de una estimulación cuántica. Para ello, busque algún objeto que simbolice su sueño. No se trata de encontrar algo con un profundo significado o un símbolo original. El objeto debería ser algo que al verlo le acelerara el pulso; o que le llenara de tristeza porque simboliza muy bien lo que le falta. No se trata por tanto de pensamientos, sino de sentimientos.

Puede ser algo cotidiano, como una foto en un folleto de viajes que despierte su nostalgia. O una postal cursi que haga que se le escapen las lágrimas porque le hace pensar en la ausencia de un gran amor en su vida. Pero deben ser sentimientos auténticos que el sustituto despierte. Luego, continúe con la curación cuántica como ya sabe. Si coloca las manos, ponga una sobre el símbolo y la otra sobre su corazón, su estómago, su frente,… Déjese guiar por su intuición.

Lo que se manifieste puede ser a veces muy sorprendente. Así ocurrió con el gran sueño de un amigo: obtener el reconocimiento por su música (que yo, para ser sinceros, encontraba horrible) y hacerse famoso con su grupo. Cuando realizamos la estimulación cuántica, era más como un juego. Yo era muy escéptica respecto a la posibilidad de que tuviera éxito en China con su grupo de punk. No digamos ya en el extranjero. ¿O acaso ha escuchado alguna vez a algún grupo chino?

Y tenía razón con mis dudas. Solo dos semanas después el grupo se disolvió. Por lo visto, mi amigo ya había tenido suficiente música y ahora estaba empezando de nuevo a pintar (él había estudiado en la escuela superior de arte). Un mes más tarde se presentó a una exposición de jóvenes artistas en Pekín y le cogieron. No solo eso, sus cuadros tuvieron un tremendo éxito. Hoy, ¡dos de sus cuadros cuelgan en un gran museo de Nueva York! Su sueño, recibir el reconocimiento por su arte, por fin se había hecho realidad; solo que de una manera diferente a como él había esperado.

Curación Cuántica y física cuántica

En este capítulo intentaré familiarizarle un poco con los misterios del mundo cuántico. Ya se ha enterado de algunas cosas con los hechos cuánticos que, seguramente, le habrán planteado más preguntas que respuestas. Si se ha preguntado qué es exactamente eso de la energía del punto cero, el colapso de la función de onda, el experimento de la doble rendija o, por empezar desde el principio, los cuantos, entonces, los hechos cuánticos han conseguido su objetivo: despertar su curiosidad.

Quiero darle las gracias de nuevo a mi amigo Zhang Cheng que ha empleado mucho tiempo tratando de acercarme un poco más a un tema tan complicado. Yo no soy física, ni siquiera se me dan bien las matemáticas, pero eso tiene sus ventajas. Primero porque no les torturaré aquí con fórmulas. Y segundo porque sé exactamente cuáles son las partes más difíciles de entender para alguien que no es especialista.

No obstante, es posible que haya cosas que le resulten complicadas. El mundo cuántico está más allá de nuestros sentidos y nos es muy difícil acceder a él. Pero le puedo prometer que va a ser apasionante. Probablemente se asombre, tal vez incluso se sobresalte un poco, cuando oiga cómo son los principios básicos de la realidad en la que vivimos. En todo caso, se hará a la idea de que la curación cuántica es algo más que una ilusión; se basa en conocimientos científicos.

Hay algunas personas a las que la palabra ciencia no les suena bien. Muchos creen que los científicos eran reacios a admitir nuevos conocimientos bajo el lema:

«Lo que no debe ser, no puede ser». Mi punto de vista es justo el opuesto. Todos los científicos con los que he hablado han mostrado una actitud receptiva. Sí, había algunas cosas ante las que se mostraban escépticos, pero este escepticismo es lo que provoca la curiosidad que tiene todo buen científico. Cuando hay algo que no entienden bien, tratan de experimentar más. Experimentan, es decir, proceden metódicamente. Los experimentos son comprensibles y repetibles.

El método científico no es el único que hay para adquirir conocimientos. Eso lo afirmaría cualquier científico serio, pero sí que es el método más razonable cuando se trata de elaborar un pronóstico que acierte regularmente, y extraer las conclusiones correspondientes. Eso no quiere decir necesariamente que esté método conduzca a los conocimientos más valiosos. Que amamos, sentimos y somos seres espirituales es algo que no le debemos a la ciencia; y también está bien.

Las enseñanzas esotéricas, las religiones y las filosofías de la vida contienen seguramente verdades, pero solo podemos comprenderlas si creemos en ellas. Creer en la ciencia es un contrasentido en sí mismo: el fundamento de la ciencia es dudar y utilizar nuestra propia mente para llegar al conocimiento. La física cuántica es, hoy en día, una de las teorías físicas mejor experimentadas. Tiene alrededor de cien años

y, a pesar de todos los esfuerzos por encontrar fallos en ella, aún no se ha conseguido. La ciencia parece tropezarse con la frontera que separa el conocimiento de la especulación, y examina los conocimientos espirituales como, por así decirlo, «desde el otro lado»

Sígame, si lo desea, en el fascinante, misterioso e incluso a veces inquietante mundo de los cuantos.

ÁTOMOS, QUARKS Y CUANTOS

La palabra átomo debería serle familiar. La idea de que todo lo que existe está formado por diminutos componentes que no pueden dividirse más ya existía en la antigüedad. Claro que por aquel entonces se trataba de una mera especulación. La idea de «átomos» no se enseñó por primera vez en la antigua Grecia, sino en las escuelas filosóficas de la India. El término átomo («lo indivisible») fue utilizado por primera vez doscientos años más tarde por los filósofos griegos.

La idea de los átomos prevaleció. Aunque los primeros experimentos que mostraron que los átomos existían realmente no se realzaron hasta hace unos doscientos años. Realmente parecían indivisibles. Estos átomos son mucho, mucho más pequeños a como se los imaginaban hace doscientos años. Si pudiera coger la mota de polvo más pequeña visible y extenderla hasta hacerla del tamaño de un campo de fútbol, entonces, con una vista muy buena y si mirara al punto exacto, un átomo equivaldría al punto más pequeño que se puede percibir sobre el campo.

y, a pesar de todos los esfuerzos por encontrar fallos en ella, aún no se ha

¡Ajá! Ya teníamos el componente más pequeño de la materia; esferas indivisibles increíblemente pequeñas. Falso, porque poco a poco fue resultando que los átomos no eran indivisibles. Parecen tener un núcleo con carga positiva, que constituye casi toda la masa, y unas partículas, los electrones, con carga negativa que giran en torno a él.

En realidad, la mayor parte de un átomo está compuesto de vacío. Si

representáramos un átomo a gran escala de modo que pudiéramos captarlo con nuestros sentidos, veríamos esto con claridad. Imagínese que un átomo tuviera el tamaño de una gran ciudad, pongamos Hamburgo. El núcleo del átomo equivaldría a una persona que estuviera sentado en un café en el centro de Hamburgo; pero esta persona constituiría más del 99,9% de la masa de toda la zona. El resto sería, prácticamente, vacío, salvo algunas bacterias invisibles, los electrones.

¡Toda la materia está formada por estos átomos! Si un átomo tuviera el tamaño de una pelota de baloncesto, el núcleo sería tan pequeño que no podría verse ni con una lupa. Si uno lanzara una pelota de tenis desde un muro contra una pelota de baloncesto que equivaliera a un átomo, casi con toda seguridad, la atravesaría volando. Rara vez chocaría la pelota de tenis contra el diminuto núcleo.

En mi opinión, la idea de que, aparentemente, la materia está formada por nada resulta bastante desconcertante. Por así decirlo, estamos hechos, casi por completo, de nada. Y, naturalmente, no solo nosotros, esto vale para todo lo que vemos.

Cuanto más descifran los físicos los componentes de la materia menos «consistencia» queda. Primero resultaba que el núcleo estaba formado también por componentes: los protones y neutrones. Luego quedó claro que también estas «pequeñas partículas» están compuestas por otras: están formadas por las partículas elementales: los quarks. Al igual que los electrones que giran en torno al núcleo, tampoco los quarks, que constituyen los neutrones y protones, pueden considerarse como partículas en el mismo sentido. Son auténtica «energía».

Eso significa que, en definitiva, todo es energía. Y las unidades más pequeñas de energía son los cuantos.

Los cuantos se comportan de forma completamente distinta a lo que nos tienen acostumbrados las «cosas». No podemos conocer nunca la velocidad de un cuanto y saber al mismo tiempo dónde se encuentra. Y, si sabemos dónde se encuentra, no podemos conocer nunca su velocidad. Los cuantos pueden, bajo determinadas circunstancias, moverse hacia atrás en el tiempo, su comportamiento puede verse influido por la conciencia, pueden ser ondas y partículas.

¿ONDAS O PARTÍCULAS? ¿O AMBAS?

¿Ondas energéticas o partículas consistentes? No debería ser tan difícil determinar cuándo se trata de cuantos. Por eso llegamos al experimento de doble rendija.

Si usted dispara con un rifle contra un muro, los proyectiles (las partículas consistentes) se quedarán

Si usted dispara con un rifle contra un muro, los proyectiles (las partículas consistentes) se quedarán ahí incrustados, o bien rebotarán. Si uno de los proyectiles se topa con un agujero del muro, pasará a través de él y se incrustará en un segundo muro. Si hay dos agujeros muy pequeños uno al lado del otro (y usted no es un tirador tan bueno), la bala pasará por uno o por otro, y el muro que hay detrás recibirá en impacto en dos posibles lugares.

Si se lanza una onda sonora (por ejemplo, al dar una palmada con las manos), esa onda se desplaza por el aire. Una onda no transporta materia (cuando una ola corre por el mar no desplaza agua en ninguna dirección, las partículas de agua solo se mueven arriba y abajo). Puede ver esto claramente si ata un cordel a algún sitio, deja suelto un extremo y lo mueve rápidamente. Verá cómo la onda del cordel corre a lo largo, pero es evidente que no se transporta materia.

Cuando la onda sonora producida por la palmada llega hasta el agujero que hay en el muro, esta pasa por el agujero y continúa su camino. Alguien que esté detrás del muro puede determinar con los ojos cerrados dónde está el agujero. La onda llega antes a un oído que a otro, pero llega a todas partes. Si hay más agujeros en el muro, la onda sonora pasa a través de todos ellos y surge un patrón de interferencia. Ahí ya no es tan fácil localizar el origen. En algunos sitios el sonido es más fuerte, en otros es más suave, pero en todo caso uno escuchará la palmada, es decir, se encontrará con la onda sonora.

Cuando uno tiene una onda cuántica (por ejemplo un núcleo que lanza fotones, es decir, ondas

Cuando uno tiene una onda cuántica (por ejemplo un núcleo que lanza fotones, es decir, ondas de luz) puede hacer la prueba y ver si los cuantos se comportan como ondas o como partículas. Se coge un muro que tenga una rendija y, a cierta distancia, se coloca por detrás papel fotográfico (es decir, papel sensible a la luz).

Efectivamente, se ve que la luz está formada por partículas. Justo detrás de la rendija se coloca una tira de papel fotográfico; allí donde las partículas de luz impactan. Cada partícula hará un punto sobre el papel. De modo que la suposición de que la luz está formada por partículas ha quedado demostrada ¿no?

Vamos a hacer otra prueba. Hagamos otra grieta en el muro. Colocamos dos tiras de papel fotográfico detrás de cada una, pero ¿qué sucede? Algo de lo más curioso. En realidad, cada partícula deja un punto sobre el papel fotográfico. Pero no (como esperaríamos) justamente detrás o cerca de la rendija a causa de la dispersión. Es decir, no siempre, pero sí algunas veces. Según disparamos cada vez más partículas de luz a través de las dos rendijas aparece paulatinamente un patrón, ¡y este patrón es exactamente el mismo que esperaríamos de una onda!

El mundo de la física se sorprendió muchísimo. ¿Cómo? ¿Tenía la luz carácter de onda o de partícula? Aparentemente, de ambas. Pero ¿cómo era eso posible? Los experimentos se sucedieron y cada vez era más de locos.

El último resultado sí que es extraño: una partícula de luz siempre golpea en un lugar concreto, pero cuando se trata de muchas partículas estas muestran un patrón de interferencia, es decir, una división de las partículas. Pero ¿cómo diablos «saben» las demás partículas lo que hacen las otras? Cada «partícula» tenía que pasar por las dos rendijas como onda, superponerse a sí misma y luego, de acuerdo con la función de onda, manifestarse de nuevo sobre el papel fotográfico en forma de

partícula.

Se intentó medir a través de qué rendija pasaba la partícula, pero, en cuanto se intentaba, se comportaba como «es debido» y pasaba solo a través de una rendija, al igual que esperaríamos de una partícula.

Las consecuencias de estos experimentos fueron enormes. Revolucionó todos los conceptos anteriores. Evidentemente, los fotones (y otros cuantos) no poseen las cualidades que conocemos en nuestra vida cotidiana. Los cuantos se encuentran en un aparente «estado de superposición» en el que todas las opciones son posibles. Y cuando se realiza una medición, ¡se materializa una de esas opciones!

Es curioso que eso no solo se nos ocurra a personas como usted o yo; tampoco mentes tan geniales como la de Albert Einstein o el ganador del Premio Nobel Erwin Schrödinger simpatizaban con estas «partículas fantasma».

EL GATO DE SCHRÖDINGER

En 1935 Schrödinger ideó un experimento que debía mostrar lo absurdo de algunas afirmaciones de la teoría cuántica. En concreto, no le convencía la interpretación de los resultados que decía que los cuantos podían estar en un aparente estado de «indecisión». Él suponía que había ciertos factores que aún no se conocían, por tanto, la teoría cuántica era incompleta.

partícula. Se intentó medir a través de qué rendija pasaba la partícula, pero, en cuanto se

Esto se reveló como falso. Las interpretaciones alternativas de la mecánica cuántica a las que Schrödinger, pero también, por ejemplo Einstein se acogieron no encajan con las consecuencias experimentales de la Física Cuántica. El mundo

cuántico es así de sorprendente. El experimento en el que Schrödinger pensó es ya un clásico y se emplea para ilustrar las asombrosas consecuencias de la física cuántica. Por otra parte, Schrödinger también demostró que el impacto de los sucesos cuánticos en nuestro nivel cotidiano es relativamente pequeño ya que los sucesos cuánticos pueden «interactuar» con efectos visibles.

La teoría cuántica dice, y así lo constatan los experimentos, que los sistemas cuánticos pueden ser descritos con una función de onda y que cuando el estado del sistema se mide, este opta por un estado concreto. Antes de llevar a cabo la medición todos los estados posibles de la función de onda se solapan, es decir, se dan a la vez.

No me sorprendería que

esto

le

sonara

a

chino.

A

me sucedió igual.

Schrödinger explicó el tema con un experimento imaginario. Por favor, no le quepa duda de que se trata de un experimento mental; no se utilizó ningún gato. En palabras de Schrödinger, el experimento se desarrolla así:

«Un gato está encerrado en una cámara de acero, junto con los siguientes artefactos (los cuales deben ser asegurados para evitar la interferencia directa del gato): en un contador Geiger hay una pequeñísima cantidad de sustancia radiactiva, tan pequeña, que tal vez, en el transcurso de una hora, uno de los átomos se desintegre, pero además, con igual probabilidad, tal vez ninguno se desintegre. Si ocurre, el tubo del contador emite una descarga que a través de un relé mueve un martillo que rompe un pequeño frasco de ácido cianhídrico. Si uno deja todo este sistema por una hora, uno podría decir que el gato todavía vive, si en el transcurso de la hora ningún átomo se ha desintegrado. La función psi de todo el sistema podría expresar esto al contener al gato vivo y al gato muerto (perdonen la expresión) mezclados o embadurnados. Lo típico en estos casos es que una indeterminación originalmente reducida al campo atómico se convierta en una indeterminación macroscópica que puede resolverse mediante la observación directa. Esto nos evita de una forma muy naif un «modelo borroso» para representar la realidad…» (Erwin Schrödinger:

Naturwissenschaften, 48, 807; 49, 823; 50, 844; noviembre, 1935.)

La cuestión es cómo se ha llegado a esta conclusión. No deja opción para que seamos tan «naifs». Los resultados experimentales de la física cuántica apenas dejan lugar para otras conclusiones que no sean las de que la indeterminación es la piedra angular de base de la realidad, y que la conciencia del observador juega un papel esencial. Mediante la conciencia del observador la función de onda se colapsa en una realidad manifiesta.

O dicho de otro modo: ¡la conciencia determina la realidad!

Oscilaciones cuánticas

El

gato de Schrödinger, que

está

a

la

vez vivo

y muerto, es

un experimento

imaginario. Sin embargo, existen experimentos reales que muestran las mismas cualidades difícilmente imaginables de los cuantos.

En los primeros modelos atómicos los electrones se localizaban en unas órbitas concretas. Solo podían moverse a lo largo de dichas ondas, y cada una de ellas equivalía a una energía concreta. Este modelo se ha demostrado erróneo. En realidad, un electrón puede estar tanto en una órbita como también en otra, es decir, tener a la vez mucha y poca energía. También estos estados están superpuestos.

Si irradiamos un gas de átomos con fotones, con dos cargas diferentes de energía, los electrones se elevarán a la vez por dos órbitas distintas. Cada fotón que se refleje tiene, a la vez, tanto energía baja como también energía alta. Esto se ve en las llamadas oscilaciones; un fenómeno que quizá usted conozca si, por ejemplo, toca la guitarra. Si usted toca dos tonos que están muy cerca entre sí, se producen estas oscilaciones: el tono suena alternativamente alto y bajo. Lo mismo sucede con los fotones irradiados. Las ondas se solapan y aparecen alternativamente emisiones con alta carga energética y con baja carga energética. Pero cuando uno lo mide, siempre se encuentra con solo una energía, ¡y las oscilaciones se detienen!

La conclusión es que el átomo, en realidad, solapa ambos estados hasta que, finalmente, el observador colapsa la función de onda y aparece una realidad unívoca.

Estas conclusiones de la mecánica cuántica son apabullantes. No funcionan en el concepto del mundo que teníamos hasta ahora en el que todo está definido claramente. Y no siempre está del todo claro cómo se deben clasificar los resultados de estos experimentos. Una cosa no es: no se trata solo de «variables ocultas», es decir, de fuerzas que no conozcamos. Las justificaciones son demasiado matemáticas para presentarlas aquí, pero hoy en día no hay ningún físico que dude de que el mundo cuántico se comporta de forma diferente a lo que nos tiene acostumbrados el mundo cotidiano. No obstante, existen distintas interpretaciones (a cual más fantástica) pero que, aun así, siguen teniendo las mismas implicaciones para la curación cuántica: la conciencia determina nuestra realidad.

¿PROBABILIDADES, MÚLTIPLES UNIVERSOS O INFORMACIONES?

La interpretación más habitual del experimento que les he descrito antes es la de que los cuantos pueden tener más de un estado de energía a la vez. A través de la interacción con sistemas mayores esto se produce también en nuestro mundo cotidiano. La conciencia del observador colapsa, mediante la observación, la función de onda; de la multiplicidad de posibilidades surge, por medio de la conciencia, una realidad.

El ganador del Premio Nobel Werner Heisenberg dijo al respecto:

«La misma observación introduce en la función de probabilidad un cambio discontinuo; selecciona, de entre todos los acontecimientos posibles, el que efectivamente ha tenido lugar. […] Si queremos describir lo que sucede en un evento atómico, tenemos que analizar que la palabra sucede solo puede referirse a la observación, no al estado de cosas entre dos observaciones. Se aplica al acto físico de la observación, no al psíquico». (Werner Heisenberg, Quantentheorie und Philosophie, 1986)

Esta interpretación, conocida como «la interpretación de Copenhague», está hoy en día ampliamente aceptada. Pero no es la única.

La principal crítica a la interpretación de Copenhague es que no está claro el concepto de «medida». ¿Cuándo tiene lugar la medición? ¿Cuándo interviene la conciencia para colapsar la función de onda? A algunos físicos no les hace gracia la idea de que algo deba suceder «por casualidad». El hecho de que las probabilidades radiquen en «variables ocultas», es decir, en determinados factores desconocidos podría excluirse. ¿Qué opciones hay entonces?

Hugh Everett era todavía alumno de John Wheeler cuando presentó una nueva teoría que había sido ignorada hasta entonces por el mundo de la física. Hoy en día, ya está empezando a reemplazar interpretación que se tenía por válida hasta este momento. Él afirma que no se produce un colapso de la función de onda; eso es solo una ilusión porque, en realidad ¡todas las posibilidades son reales siempre!

«La misma observación introduce en la función de probabilidad un cambio discontinuo; selecciona, de entre todos

El gato de Schrödinger no se encuentra por tanto en un estado solapado de vida o muerte, sino que ambos procesos son reales. ¡Y cada uno de ellos en un universo distinto! Con cada suceso el universo se disocia en más universos paralelos. En uno el gato está vivo, y en otro está muerto.

Y lo mismo sucede con cada acontecimiento. Existe, por tanto, una realidad en la cual usted lee este libro y empieza a practicar la curación cuántica. En otra realidad, sin embargo, nunca leerá este libro. Marea un poco si uno lo piensa detenidamente.

No obstante, la conciencia sigue jugando un papel decisivo. Ya no hace que se colapse la función de onda, pero elige qué línea de universo seguir. Con cada decisión que usted toma elige, de entre los infinitos universos paralelos, el que usted quiere seguir con su conciencia.

Las consecuencias de esto son enormes. En el último capítulo volveremos a hablar de ello.

Antes, otra posibilidad que me gustaría sugerir. Esta interpretación de la mecánica cuántica es relativamente nueva, pero ya ha sorprendido a algunos físicos y filósofos. El físico John Archibald Wheeler presentó una teoría según la cual todo lo que existe en el Universo (cuantos, átomos, campos, espacio y tiempo) se rige por los principios de la teoría de la información. La propia información se convierte en una magnitud física.

Esta teoría es bastante radical. De acuerdo con ella, los objetos materiales tienen su origen en bits de información, e incluso en esta teoría la conciencia juega un papel decisivo.

LA ENERGÍA CREADORA DEL PUNTO CERO

Cuando uno enfría la materia, el movimiento de las partículas elementales se reduce. Esta reducción del movimiento es el enfriamiento. Es decir, la energía del sistema se va reduciendo cada vez más.

En el cero absoluto, que se encuentra a -273,15 grados Celsius, todo movimiento debería detenerse. Sin embargo, sorprendentemente esto no es así. En virtud del principio de incertidumbre de Heisenberg no es posible conocer el lugar donde se encuentra una partícula y su velocidad al mismo tiempo. Si el movimiento se detuviera (y con ello la energía) sí que podríamos hacerlo ya que si algo no se mueve, lógicamente, permanece en el mismo lugar. Si este fuera el caso, la teoría cuántica sería errónea.

Pero no es así, y de nuevo nos muestra un aspecto del mundo cuántico asombroso e incomprensible en nuestro mundo cotidiano. En el sistema siempre permanece «la energía del punto cero» que, ciertamente, parece un contrasentido en sí. O la energía del sistema es nula o está por encima. De nuevo, no es así. La energía total es cero, pero cada partícula que medimos posee cierta energía. De ahí se extrae que, en

cierto sentido, existe la «energía negativa» que es «menor que cero».

Esta energía se puede interpretar como una fuerza creadora, la fuerza del nivel del punto cero, de la que todo está formado en última instancia.

Por eso a menudo se asocia la energía del punto cero con la conciencia pura. También todo está formado por la conciencia pura. Aquí se encuentran espiritualidad y ciencia natural; todo se vuelve uno.

cierto sentido, existe la «energía negativa» que es «menor que cero». Esta energía se puede interpretar

CUERDAS Y BRANAS

Naturalmente, no todos los misterios del Universo se han resuelto. La teoría cuántica parece haber alcanzado, desde cierto punto de vista, el nivel más elemental del conocimiento; y ahí se encuentra con los conocimientos de la espiritualidad.

Eso no quiere decir que no se produzcan cada vez más descubrimientos nuevos e interesantes. Hasta hace poco, la teoría cuántica parecía incompatible con la teoría de la relatividad, aunque ambas en sus respectivos campos parecen ser correctas. Entonces apareció la teoría de cuerdas.

Hasta ahora, siempre se había hablado de «partículas elementales» en forma de puntos; y esta idea planteaba problemas matemáticos. Hoy se considera que los cuantos son «cuerdas», es decir, una especie de «hilos» unidimensionales; o incluso «branas», a «niveles» multidimensionales cuyas vibraciones equivalen a una energía.

Esto resuelve algunas de las dificultades de la mecánica cuántica a nivel matemático, pero también tiene consecuencias en nuestro nivel cotidiano. En tanto hasta ahora se observaba a la realidad como un espacio cuatridimensional, poco a poco se hace evidente que existen más de cuatro dimensiones: nuestra realidad parece mostrar, al menos, diez dimensiones.

Existen más de las que intuimos. Podemos sorprendernos con lo que nos depara el futuro, pero hay algunas cosas que ya sabemos.

La conciencia conforma la realidad. Todo es energía. Todo está conectado.

Esto no es nuevo. Filósofos, santos y sabios hace ya miles de años que lo dijeron, pero fue la Física Cuántica la que lo hizo comprensible.

Estamos entrando en una nueva fase en el desarrollo del ser humano, y la curación cuántica es una parte importante de él.

Filosofía cuántica

Uno

de

los

físicos

teóricos

más

sobresalientes

del

último

siglo fue

John

Archibald Wheeler. (Ya lo mencionamos en el capítulo anterior como profesor de Hugh Everett, el creador de la Teoría de los múltiples universos, y como protagonista de la Teoría cuántica de la información). Él es un ejemplo excelente de cómo ciencia y filosofía se han vuelto a unir en la actualidad. Son famosas sus Really Big Questions (las «Preguntas Realmente Importantes»):

¿Por qué existen los cuantos?

Lo que existe, ¿está formado de información?

¿Qué es la existencia?

¿Estamos conectados con el Universo?

¿Qué conduce al significado?

La humanidad lleva siglos haciéndose estas tres últimas preguntas. Son las cuestiones centrales de la filosofía.

LA PÉRDIDA DEL SIGNIFICADO

La

Física

Cuántica

ha

cambiado

nuestra

visión

del

mundo

de

forma

revolucionaria. No es la primera revolución de ese tipo y, desde cierto punto de vista, es algo muy especial.

Hasta hace unos siglos, el ser humano y el Universo formaban uno. Suena bonito, pero hubo un cambio decisivo. Este Universo era pequeño, incluso diminuto. La Tierra era el centro de todo, y el hombre era el protagonista del mundo. Entonces se produjo la primera gran revolución. Se hizo evidente que la Tierra no era el centro del universo, que el Sol y las estrellas no giraban en torno a la Tierra. Hay que ponerse en el lugar de los hombres de aquella época para entender lo que suponía esta afirmación. De repente, ya no eran el centro de todo, se perdió la sensación de seguridad y de tener un significado. Naturalmente, muchos se negaron a aceptarlo; los que querían romper ese universo pequeño y cerrado fueron perseguidos y amenazados de muerte. No fueron pocos los que acabaron en la hoguera.

Pero la pérdida del significado no era solo una pérdida. Era también una liberación. El universo mental se hacía más grande. El primer paso para separar ciencia y espiritualidad se había dado. La ciencia era el camino para encontrar el significado de la humanidad.

Siguieron varios pasos. El sistema solar dejó de ser el centro de nuestro universo. Se demostró que el Sol era solo una de las miles de millones de estrellas que había

en la Vía Láctea; y había miles de millones de vías lácteas. La conciencia seguía extendiéndose. La desesperada búsqueda del significado era cada vez más intensa.

Luego llegó Darwin y demostró convencido, que el hombre no era un producto directo de Dios, sino uno de los muchos seres resultado de la evolución. Ese fue el siguiente golpe para la autoconciencia, de nuevo se perdía la seguridad, de nuevo fracasaba la búsqueda del significado.

La búsqueda de las ciencias era un fin en sí mismo. Pero detrás se ocultaba la desesperación. En algún lugar debía encontrarse el significado perdido, en algún lugar debía haber un sentido. Eso tenía consecuencias. En su búsqueda del sentido y el significado, los hombres cambiaron de objetivo; buscaron «nuevos dioses»:

poder, posesión y dominio sobre la naturaleza. Las consecuencias de esto podemos verlas ahora.

LA PÉRDIDA DEL CONOCIMIENTO

Mientras tanto, la espiritualidad se estancó, ya que durante mucho tiempo se había desarrollado hasta el más elevado perfeccionamiento. En ella, no había problemas de significado. Los vínculos entre lo sagrado, lo iluminado y la sabiduría estaban claros.

Desde nuestro punto de vista, hoy en día, resulta fascinante lo mucho que se parecen los postulados de la Física moderna y lo que dicen las personas que han vivido experiencias místicas.

Cuando el filósofo chino Lao Tsé dijo:

«El

que habla del

Tao no conoce

el

verdadero Tao», estaba hablando sobre las fronteras de lo explicable. Los enunciados del taoísmo son desconcertantes: el Tao es el uno, de ahí se surgen los opuestos (Yin y Yang), de ahí las «diez mil cosas» (es decir, todo). El Tao es lo que está unido a la conciencia pura y lo que forma un todo con ella.

En la Biblia encontramos un enunciado parecido. Al principio, Dios creó el cielo y la tierra. Luego Dios separó, el cielo de la tierra, la luz de las tinieblas, el agua de la tierra. Surgió la diversidad. En su unión con el origen, con Dios, encuentra el hombre su significado. El místico cristiano Maestro Eckhart dijo sobre este estado:

«Aquí todas las pequeñas hojas de hierba, la madera, la piedra y todas las cosas son una sola».

En todas las religiones, e incluso en los místicos ateos, uno encuentra este tipo de enunciados. Es evidente que detrás de todas estas experiencias existe una realidad perceptible.

El «defecto» de la visión del mundo espiritual es que no puede hacer ningún buen enunciado sobre los procesos materiales. Podemos buscar en vano explicaciones de los antiguos filósofos sobre cómo actúa la gravedad, qué es la luz, cómo se forma la materia, etc. Uno puede plantarse y decir: ¿Para qué queremos saber esto?

Evidentemente, todo el conocimiento de la humanidad no te hace más feliz.

Es cierto, pero el conocimiento nos hace más libres y ensancha nuestra mente (naturalmente, no solo en una dirección), y eso tiene consecuencias positivas.

EL ENCUENTRO ENTRE CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD

Vamos a hablar aquí de la revolución que ha provocado la teoría cuántica. Esta revolución apenas ha comenzado. Los conocimientos de las ciencias naturales han roto una frontera; el aparentemente incompatible mundo de la espiritualidad y el de la ciencia empiezan de nuevo a ser uno.

La revolución cuántica también se ha apoderado de la certidumbre, tan apreciada por el ser humano. El mundo no es tan sólido como pensábamos, y ni siquiera el tiempo corre en una sola dirección; tal vez nuestro universo no sea el único y existan infinitos. Sin embargo, existe una diferencia fundamental con las anteriores revoluciones llevadas a cabo por la ciencia que, si bien le dieron libertad al ser humano, provocaron una aparente pérdida irremediable de su significado que le lanzó a una persecución ilusoria imposible de completar, y que desembocó en una espiral de destrucción, violencia y desesperación.

La revolución cuántica que está comenzando señala que conocimiento y espiritualidad nunca fueron opuestos. Los enunciados de los místicos solo pueden comprenderse a través de la ciencia. De hecho, somos una parte indivisible del universo. Nuestra conciencia conforma el mundo. El ser humano con su conciencia no es un pedazo de materia sin sentido en un universo frío, inerte e infinito.

Hoy, nos encontramos en un punto que guarda cierta semejanza con la situación de los europeos del siglo XV. Cuando el mundo todavía era plano, los hombres se preguntaban si la India estaba al este o al oeste. Solo podía ser de una manera, hasta que se hizo evidente que la tierra era una esfera y que ambas cosas son ciertas. Tanto siviajamos al este, como si lo hacemos hacia el oeste, llegaremos a la India. Lo mismo sucede hoy en día con la ciencia y la espiritualidad.

Evidentemente, todo el conocimiento de la humanidad no te hace más feliz. Es cierto, pero el

De la unión de ambas surgirá una nueva filosofía, una filosofía en la que el ser humano volverá a tener un significado, pero también un conocimiento que transmitir. Un alma y una inteligencia iluminadas. Los fundamentos más importantes que se encuentran, tanto a nivel espiritual como de la física cuántica, son:

Conciencia y realidad están unidos entre sí de manera inseparable.

Todo lo que hay es información y energía.

El conocimiento cambia la realidad.

El tiempo es una forma de percepción.

No hace falta ser físico para comprender lo esencial. Tampoco hace falta ser un místico para conocerlo. Basta con ser un ser humano.

LOS MILAGROS SON POSIBLES

Lo que antes era milagro, ahora es ciencia. Esto no le quita ni una pizca de fascinación a la vida. Se podría decir igualmente: lo que antes se daba por hecho, ahora es un milagro. Quien no se asombra al sumergirse en el mundo cuántico es aquel que cree que las ciencias naturales son un asunto seco e inerte que toma para sí parte del asombro de los milagros de la cotidianidad.

El mundo está en un proceso de cambio. En la actualidad, todavía predomina la antigua visión del mundo material, fruto de la desesperación por la pérdida de nuestro significado. Pero cuando uno abre los ojos de verdad, no puede pasar por alto el cambio que está teniendo lugar. Cada vez son más las personas que saben que la visión del mundo puramente material se ha extendido, porque no puede satisfacer la búsqueda del sentido, y cada vez es más evidente que está llegando a sus límites. Los recursos naturales tienden a agotarse, la diversidad de la vida se reduce, el clima es cada vez más adverso para las condiciones de vida. Incluso aquellos que tienen la suerte de no haberse visto afectados directamente entienden que no se puede continuar mucho tiempo como hemos venido haciendo hasta ahora. ¿Más motivos? No seremos más felices, ni estaremos más satisfechos, sino más bien infelices y desesperados. Sin embargo, aún hay esperanza.

Una nueva espiritualidad se abre paso en el mundo. La antigua sabiduría vuelve a descubrirse y se asocia con las ciencias modernas. Lentamente (desgraciadamente, muy lentamente) va calando la idea de que el ser humano forma parte de la naturaleza. También se desarrollan nuevas formas de pensamiento. La conciencia de humanidad alcanzará muy pronto una frontera crítica en la que los nuevos conceptos conforman la realidad.

El materialismo, al igual que el idealismo, ha llegado a su límite; tiene lugar un cambio de paradigma hacia una conciencia cuántica. La curación cuántica es una de

las muchas señales de que se está produciendo un cambio.

La conciencia cuántica

Mientras entendamos que nuestra conciencia es algo más que una función propia del cerebro de los mamíferos estaremos dando un paso evolutivo hacia adelante. La idiosincrasia de nuestra cultura, nuestra familia y de nuestra historia sigue siendo eficaz; aunque tras una larga búsqueda, ahora vemos la forma de superar esta idiosincrasia y encontrar una nueva conciencia.

La teoría cuántica ha allanado el camino hacia una conciencia cuántica. Los principales conocimientos son sencillos, pero revolucionarios:

No existe ninguna realidad que no dependa del observador. Este es, tal vez, el punto más radical y el obstáculo más difícil de superar. A fin de cuentas, hasta ahora siempre lo hemos aprendido de forma distinta. «Nosotros» es «dentro»; «el mundo» es «fuera». La conciencia cuántica rompe esta ilusión. Las generaciones futuras, que ya no crecerán con esta ilusión, tendrán aún más fácil realizar «milagros».

Cuerpo y conciencia son inseparables. Esto ya se ha planteado en muchos sectores de la medicina y la psicología. La medicina psicosomática y la psiconeuroinmunología son campos en los que está idea constituye el programa básico. La conciencia cuántica ya no une estos dos campos, ni tampoco los separa. En el futuro, rara vez se verá que haya cuerpo y alma.

Los procesos bioquímicos del cuerpo son controlables mediante la

atención. Este paso se corresponde con la situación actual. Los científicos están fascinados con la posibilidad de explorar esta idea. Con cuidado, todavía nos ata el materialismo, pero si observamos poco a poco su relación, esta idea se hará evidente.

La percepción de la realidad es una conducta aprendida. Cuando hayamos comprendido esto no solo de manera intelectual, sino de verdad, podremos empezar a cambiar este comportamiento aprendido y, con ello, la realidad.

Todo está impregnado por la conciencia. En la conciencia cuántica, las enseñanzas de las religiones pasarán a formar parte del ámbito del entendimiento. Serán una certeza. No solo es nuestro sentimiento el que nos dice que somos parte de una conciencia universal, sino que también lo hace la razón. Y así pasamos a ser una sola cosa con el universo.

Con esta breve descripción quería señalar hacia dónde nos puede llevar el futuro. Por favor, no lo entienda como mi enfoque personal; yo no he llegado más lejos que usted. Tampoco hay que entenderlo como dogmas, sino como tareas. Así podría ser

si nos lanzáramos a los nuevos conocimientos con toda nuestra conciencia.

Cambiar el mundo

Cuando iniciamos una curación cuántica, cambiamos el mundo.

Hemos hablado principalmente sobre curación en ámbito corporal y emocional. Como usted ya sabe, esta clasificación es artificial; cuerpo y alma son indivisibles. Pero aún hay más. Cuerpo y alma también son inseparables de la realidad. Todo está interconectado por una red entrelazada de cuantos. Un cambio de vibración se propaga por toda ella. Esto quiere decir (y ya hemos visto esto en el capítulo sobre las aplicaciones concretas de la estimulación cuántica) que no solo podemos cambiar nuestra salud y el bienestar emocional mediante los actos de nuestra conciencia, sino cualquier proceso.

si nos lanzáramos a los nuevos conocimientos con toda nuestra conciencia. Cambiar el mundo Cuando iniciamos

Para hacer esto algo más comprensible, veamos de nuevo el modelo de la teoría de los universos paralelos. Hemos dicho que podemos curar el pasado. Obviamente, lo primero en lo que pensamos es en una especie de viaje en el tiempo. El modelo de los múltiples universos hace que sea mucho más fácil de imaginar y no caigamos en paradojas ni contradicciones.

Imagínese que en el momento del pasado en el que apareció un problema hay otra línea de universo en el que ese problema no se da. Lo único que tiene que hacer es elegir esa línea de universo paralela que contiene otro pasado. ¡El nuevo pasado nunca se encontrará con ese problema!

Esta visión conlleva increíbles implicaciones. Constantemente, a cada instante, se producen sucesos cuánticos. Todos los estados

Esta visión conlleva increíbles implicaciones. Constantemente, a cada instante, se producen sucesos cuánticos. Todos los estados posibles se superponen hasta que la conciencia hace que la función de onda se colapse. Sin embargo, la teoría de los múltiples universos hace que sea más fácil de ver. No es que colapse la función de onda, ¡sino que la conciencia cambia de línea de universo!

¿Ve usted ahora cómo su conciencia crea el universo? Muy fácil: al elegir una de entre las infinitas posibilidades. Seguramente, ya sabe usted de lo que, en teoría somos capaces: de todo.

¡Solo tenemos que arriesgarnos!

Agradecimientos

«Somos enanos a hombros de gigantes», dijo Bernhard von Chartres hace casi novecientos años. Hoy en día es aún más válido. Sin embargo, no solo con nuestros pensamientos y nuestros actos erigimos grandes fantasmas del pasado; también nuestro prójimo forma parte de lo que nos ayuda. No somos individuos en un universo frío y descomunal, sino que todos formamos parte de una conciencia total.

Hay, por tanto, incontables personas a las que tengo que darle las gracias. A algunas de ellas me gustaría destacarlas aquí. Le doy las gracias a mis padres, que me dieron curiosidad y me pusieron en el camino. Al doctor Deepak Chopra, que me dio el primer impulso para dedicarme a la curación cuántica. A Frank Kinslow, que ha hecho que el concepto actual de curación cuántica sea conocido en todo el mundo. A Zhang Cheng, que me ha introducido en los misterios de la física cuántica; los errores o imprecisiones que yo haya podido cometer aquí no son culpa suya, sino debidos por completo a mi interpretación profana. A Andrea Löhndorf y Silvia Vrablecova de Random House, que me asesoraron con el libro e hicieron que saliera adelante. A Ronald Schweppe, un buen amigo, por sus correcciones y sugerencias de estilo. Y finalmente, aunque no por ellos menos importante, a mi esposo, que me dio autoconfianza, me animó a escribir este libro, me ayudó con ideas cuando me quedaba atascada, e hizo que mi alemán fuera más legible.

Este libro no habría sido posible sin todas estas personas. Muchas gracias a todos vosotros.

Anexos

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Índice

Acupuntura 11, 102 Adicción 97 Alcohol 97 Alimentación sana 92 Alineamiento, mal 90 Aprendizaje 101 Armonía 40, 49, 54, 70, 77 y sig., 99, 100 Atención 60 y sig., 68, 137 Atman 73 Autosincronización 82 Autovaloraciones negativas 80 Ayurveda 12

Barlett, Richard 73 Bernhard von Chartres 141 Bohm, David 13 Bohr, modelo atómico de 117 Bohr, Nils 117 Branas 128 y sig. Buda, Siddharta Gautama 48, 64

Cabeza y corazón 72 y sig. Cabeza, dolores de 86, 88 Cáncer 82 Cerebro 65, 101 Chacras, curación mediante 43 Cheng, Zhang 13, 115 Chopra, Deepak 12, 141 Ciencia médica 42, 43 Ciencias naturales 133 Cifosis 89 Cinco elementos 12, 39

Círculo cuántico 65 Clarke, Sir Arthur C. 19 Conciencia 49, 54, 125, 126, 127, 132 y sig. cuerpo y 137 ilimitada 24 realidad y 135 Conciencia pura 14, 24, 32 y sig., 59 y sig., 70 Conciencia pura y presión del éxito 98 Conocimiento, pérdida del 132 y sig. Conocimientos de las ciencias naturales 132 Contacto, mejor lugar de 50 Contacto, punto de 50, 51 Contacto, señal de 34 y sig. Copenhague, interpretación de 122 Corazón y cabeza 72 y sig. Corazón, campo del 72, 73 Cuántica, autocuración 57 Cuántica, conciencia 136 y sig. Cuántica, curación 13 y sig., 81, 93, 137, 138 alimentos y agua 105 y sig. animales 107 y sig. aspectos esenciales 54 circunstancias materiales 111 y sig. cosas 109 y sig. física cuántica y 115-129 otras aplicaciones 105-114 plantas 109 respiración y 73 y sig. siete pasos 27 sueños 112 y sig. Cuántica, estimulación 68, 98 Cuántica, estimulación retroactiva (véase R-QUEST) Cuántica, filosofía 131-139 Cuántica, mecánica 124

Cuántica, revolución 134 y sig. Cuántica, Teoría 122, 123 Teoría la relatividad y 128 Cuantos 118 y sig., 125 Cuello, musculatura del 88 y sig. Cuerdas 119, 128 y sig. Cuerdas, Teoría de 128 Curación 42 Curación a distancia 74 y sig., 100, 108

Darwin, Charles 132 Dedos, colocación de los 30 Dependencia 97 y sig. Depresión 96 y sig. Desarmonía 99 Destinatario 22, 49, 70, 74 Diabetes 82 Diagnóstico 85 y sig., 96 Dietas 104 Dios 60 Dolencias crónicas 81 Dolor, memoria del 86 Dolores 86, 87 Dolores crónicos 89 Drogas 97 Drogas, adicción a las 82

Efecto túnel 78 Einstein, Albert 78, 121 y sig. Ejercicios (sensibilidad) 51 y sig. Ejercicios (sincronización) 55 Embarazo 102 y sig. Energía ancestral 97 Energía negativa 127 Energía, campo de (Aura) 49

Energía, canales de 43 Energía, falta de 92 y sig. Energía, sentido de la 50 Energía, sentir la (ejercicio) 53 Enfermedades 87 y sig. Enseñanzas esotéricas 116 Equilibrio 55 y sig. Escaneo 51, 82 Escoliosis 89 Escritura sobre la piel (ejercicio) 53 Escuela 101 Espalda, dolores de 76 Espalda, molestias en la 89 y sig. Espalda, tratamiento en la 90 Espiritualidad 128, 134, 136 ciencia y 132 y sig. Estrategias psicológicas 92 Estrés 89, 91 y sig. Everett, Hugh 125, 131 Experiencias extracorporales 49 Experimento de doble rendija 32, 118 y sig.

Filosofía de la vida 116 Filosofía nueva 135 Fotón 120, 121, 124

Ghandi, Mohandas Karamchand 64

Heede, Gunther 14 Heisenberg, Werner 125, 127 Heroína 97

Idealismo 136 Iluminación 25, 26, 62 Información, Teoría de la 127, 131

Iniciador 22, 23, 74 y sig. Intención 28 y sig., 54 Intención precisa 35 Interferencia 32, 33, 34 Interferencia, patrón de 33 Internet, adicción a 97 Intuición 50

Jesucristo 48, 64 Jiu Zhou 12 Juego, adicción al 97

Kinslow, Frank 14, 141 Koan 62

Lao Tsé 59, 133 Lordosis 89

Maestro Eckhart 59, 133 Maltrato psíquico 80 Manos, colocación de las 48, 49, 107 Manos, contacto de las 49 Mantra 61 Materia 117 Materia, jerarquía de la 118 Materialismo 136 Matriz 60, 95 Medicina tradicional china 11 Medicamentos 96, 97 Medicina 40 y sig. Medicina china 11, 39 Medicina ortodoxa occidental 41, 42, 82 Medicinas alternativas 82 Meditación 33, 60, 70 y sig. Método científico 116

Método circular 65 Método de la esfera 67 y sig., 82 Método de los dos puntos 65, 66 Método de los tres puntos 65, 66 Método del punto de luz 82 Método energético 30 Micro escaneo 51 Miedos 94 y sig. Milagros 135 y sig. Múltiples universos, Teoría de los 126, 138 y sig. Movilidad 88 Mudra 61

Nacimiento 80, 103 y sig. Nacimiento, trauma de 103 Neuronas espejo 74 Nicotina 97 Niño interior 80, 81 No-hacer 47, No-localización 75 No-pensar 33, 70 Nueve puntos, enigma de los 25, 26

Observador consciente 125 Onda, carácter de 121 Onda, función de 124 y sig., 139 Orientación 35 Orinoco 35, 36 Oscilaciones 124 y sig.

Paciencia 62 Partícula, carácter de 121 Pensamiento en blanco (ejercicios) 60 y sig. Pensamiento, espacio de silencio en el 37 Percepción, realidad y 139

Percepción, sensibilidad y 82 Percepción, sincronización de la 57 y sig. Pneuma 73 Postura 89 Posturales, daños 88 Posturas, malas 89 y sig. POWER-QUEST 81 y sig., 98 Preguntas realmente importantes 131 Preocupaciones por el dinero 112 Primer empeoramiento 38 Problemas con otras personas 100 y sig. Problemas de pareja 98 y sig. Problemas de peso 10 y sig. Problemas en la relación 99 Problemas emocionales 93 y sig. Problemas, físicos y emocionales 85, 86 Punto cero, campo del 24 Punto cero, energía del 24, 35, 69 y sig., 81 Punto cero, nivel del 60, 127

Qi 13, 73 Qi Gong 92 Quarks 116, 118 QUEST 14, 15, 64-83, 93, 111

Raíz de la enfermedad 88 Realidad, conciencia y 135 Realidad, percepción y 137 Regla 3g 29 y sig. Relatividad, Teoría de la 128 Relatividad especial, Teoría de la 78 Religiones 116, 133 Respiración 56 Respiración, sincronización de la 74, 82 Revoluciones científicas 134

R-QUEST 80 y sig.

Salud plena 40 Schrödinger, Erwin 121 y sig. Schrödinger, gato de 121y sig. 126 Sensaciones, imágenes de 68 Sensibilidad 50 Sensibilidad (ejercicios) 51 y sig. Significado, pérdida del 131 y sig. Símbolo 61 Sincronización 68, 79 Sincronización (ejercicios) 55 y sig. Sincronizar 57, 74 Síntoma 87, 88 Sobrepeso 104 y sig. Somníferos 97 Superposición, estado de 121, 122, 126 Sustituto 77 Sustituto, método del 76, 80

Tao 60, 133 Taoísmo 13, 133 Telepatía 49 Tensiones 88, 89 crónicas 88 musculares 89 Thangka 61 Tiempo 62, 135 Tratamiento sintomático 42

Universos paralelos 126 Urgencias emocionales 82

Visión del mundo 131 Visión del mundo espiritual 133

Visualización 65 Voluntad 68, 69 Voluntad, fuerza de 70

Wheeler, John Archibald 127, 131

Yoga 92

Zurhorst, Eva-Maria 99