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IDEAS ERRADAS ACERCA DE LA LABOR DEL PSICÓLOGO

Muchas personas tienen ideas erradas, preconcebidas o distorsionadas en torno a la


función del psicólogo. Pero mayormente se debe a la falta de información y
comprensión de la labor del profesional de psicología, pues es quien busca mejorar la
calidad de vida de las personas. A continuación analizaremos las ideas erradas más
comunes que tienen las personas acerca del profesional de psicología en sus diferentes
escenarios.

“No estoy loco, el psicólogo cura locos”; no hay que llegar a estar loco para ir al
psicólogo. Si una persona sufre por algún motivo que ni el comprende bien, se siente
triste por mucho tiempo, o es incapaz de disfrutar la vida, esto perturbará su conducta,
alterara sus emociones, sus afectos, y lo hará tener una percepción y un juicio
equivocado tanto de sí mismo como de todo lo que lo rodea, esto se conoce como un
trastorno emocional, y es parte del trabajo del psicólogo.

“Los psicólogos dan consejos, cualquiera puede dar un consejo”; un psicólogo analiza
la situación, la procesa y compara con el estado psicológico del referente, y en base a
eso, analiza lo que va a decir, para que pueda comprender el consejo y así pueda
ayudar a solucionar su problema.

“El psicólogo solo te escucha, mi amigo puede hacerlo”; el trabajo del psicólogo no
solo es escucharte hablar, el psicólogo también analiza y observa todo aspecto de tu
narración, tomando nota mental de lo que dices y como esto expresa una necesidad
incluso desconocida para ti, hay que mencionar que la escucha activa es una capacidad
del psicólogo, así como el análisis. Esto no es algo que un amigo que brinda su tiempo
para escucharte pueda realizar, pues demanda ciertas habilidades que están implícitas
e intrínsecas en el desarrollo profesional del psicólogo y psicoanalista.

“No sé si podré contarle mis problemas a un extraño, no confío”; es normal que antes
de la primera sesión muchas personas se sientan inhibida, pero hay que tener en
cuenta que un psicólogo es un profesional preparado y colegiado que se rige por un
código deontológico profesional (el código deontológico del psicólogo) y se respeta
siempre una absoluta confidencialidad entre psicólogo y cliente.

“Ir al psicólogo es una poción mágica para solucionar los problemas”; el psicólogo no
posee la fórmula de la felicidad. Seligman (2002) citado en García (2013) analiza la
felicidad como un proceso de maximización de las emociones positivas y minimización
del dolor así como de las emociones negativas de la vida, las estudia también en tres
periodos de tiempo; en el pasado, donde surgen la alegría, la satisfacción y serenidad;
en el presente, en el que surgen los placeres corporales, que son momentáneos y
requieren aprendizaje y educación; y las emociones referidas al futuro entre las que
están el optimismo, la esperanza y la fe. Entonces la felicidad es un proceso
básicamente integral de factores internos y externos. Por lo que es comprensible que
muchas veces el simulo de ir al psicólogo sea el mismo que nos haga abandonarla,
pues no existe, legalmente, una pastilla para la felicidad. La única forma es querer
trabajar en ello, y con la ayuda del profesional acercarnos poco a poco a aquello que
nos hará ver todo mucho mejor.

“¿Cómo sé si un psicólogo podrá ayudarme en mi problema?”; un psicólogo no te va a


solucionar el problema, sino que te guiará para que tú trabajes hacia la resolución del
problema y te dará un plan de trabajo para que tú lo pongas en marcha. Es muy
importante la motivación e implicación de la persona para que la terapia funcione.
Debemos de tener en claro, el que ha de trabajar es la persona que busaca ayuda
psicológica, en cambio el psicólogo le guiará y dará estrategias para que la propia
persona resuelva su problema.

“El psicólogo es un psiquiatra o medico frustrado”; es una frase que muchos hemos
escuchado o lo hemos percibido, siempre con un tono de menosprecio, pero
comencemos con el análisis de esta idea distorsionada. Un psiquiatra es un profesional
de la salud mental, medico, con formación en las enfermedades mentales, su relación
con el organismo y con un abordaje clínico médico. El psicólogo, es un profesional de la
salud mental y la salud emocional, no es médico, pues su abordaje no es del todo
orgánico, sino comportamental, es decir, que trabaja sobre la base de la conducta y la
intervención de las emociones y el pensamiento en esta, su abordaje clínico no va a lo
farmacológico y mucho de su trabajo es evitar que el paciente llegue a recibir terapia
farmacológica, aunque ayuda muchas veces al desarrollo de una terapia con pacientes
cuyo problema emocional es de origen orgánico. Si bien el campo de acción es similar,
no es el mismo, tampoco muy lejanos, ambos trabajan en beneficio de la salud
psíquica de un ser humano, no podemos decir que un psicólogo es un psiquiatra o
medico frustrado, la gran mayoría debe poseer ciertas capacidades intrínsecas que no
forman parte de la formación médica, y viceversa. En ambos casos, psicólogo y
psiquiatra deben compartir conocimientos, cada quien encaminado al mejor uso de
esas herramientas, para el paciente.

Es muy importante decir que mientras más nos alejemos de los mitos, creencias
equivocadas y roles erróneamente concebidos, podemos comprender mejor que la
labor del psicólogo es ayudar a la persona que sufre para que pueda encontrar la
solución a ese dolor que puede alejarlo de su familia, su hogar, su trabajo; y mientras
más conozcamos acerca de la labor del psicólogo, más personas optaran por comenzar
a consultar con un psicólogo.