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POR QUÉ ES IMPORTANTE EL CONOCIMIENTO?

El poder de un pueblo descansa en el desarrollo de sus inteligencias.


Quizá nunca imaginamos porqué es importante para la vida de la
sociedades el acopio de conocimientos, no sólo científicos sino de todo tipo
de sabiduría que nuestra especie ha generado. Ya decía Bacón que el
conocimiento es poder, analizando esta máxima se sabrá si, en realidad
aquella sentencia es una verdad incuestionable.
El conocimiento, obvio es decirlo, destierra la ignorancia. Cuando vivimos
en la ignorancia, al no conocer el mundo, somos presa de errores vitales que
nos conducen a una vida difícil, llena de sacrificios, que incluso nos
conducen a morir prematuramente. Por ejemplo, cuando un ser humano
carece de los conocimientos básicos en el campo de la salud, al contraer
una enfermedad, recurre al brujo, creyendo que tal padecimiento es
producto de circunstancias mágicas y esta acción lo lleva a destruirse. La
ignorancia lo condujo a la superstición, de ahí la importancia del
conocimiento científico que le permitiría conocer la realidad, que lo
apartaría de los factores negativos.
Miremos con claridad que la ignorancia y la superstición son herramientas
empleadas por los sistemas imperantes que promueven en las masas
tercermundistas aquellos factores o barreras que impiden el progreso que
las haría libres, organizadas, disciplinadas, inteligentes y aptas para ejercer
la democracia con plenitud, educadas, urbanas , instruidas, cultas y felices.
El conocimiento es un elemento necesario para alcanzar el éxito, Don
Benito Juárez por su sabiduría alcanzó los más altos puestos públicos. El
éxito social guiado por la sola vanidad, no lo busca el sabio, pero llega por
si solo, pues, una inteligencia equipada con los conocimientos suficientes,
tarde o temprano tiende a ser reconocido y ubicado en el lugar que le
corresponde.. Sin embargo, no todos piensan en la misma dirección y solo
persiguen la fortuna que el conocimiento también les otorga, por lo que es
necesario que el saber se finque sobre bases éticas, morales, sociales y
anímicas positivas,
Otro atributo que el conocimiento da, es el de hacer poderosas a las
naciones: el país que promueve a sus inteligencias y las dota con el acopio
suficiente de conocimientos, llega a alcanzar un enorme poder, pues la
inteligencia y el conocimiento provocan el surgimiento de un avance hacia
el progreso casi sin límites y no precisamente un poder bélico, sino propicio
para tener un pueblo bien alimentado y mejor vestido, con un hogar
cómodo, y una familia satisfecha, con buenas perspectivas para los hijos y
para una vejez digna, que contribuyó, a su vez, en el progreso de su nación,
lo cual vaticina un devenir sin mayores sobresaltos.
Tenemos el ejemplo de Japón, nación que no posee arma atómica y que sólo
con sus inteligencias y el acervo de conocimientos que atesora ha alcanzado
un poder económico inmenso. Aún la bomba atómica que fue creada por la
mente del hombre dotado de conocimientos bastos, es obra de la
inteligencia, pero esa energía, bien utilizada y bien manejada en todos sus
aspectos podría dar buenos frutos, sin peligro. Aquí es donde interviene la
aplicación de la ética, de la moral, del control de las ambiciones y del amor
a la humanidad.
Otro ejemplo sería la nación estadounidense, poderosa no por su arma
atómica, sino por sus inteligencias que le han dado un brillo singular.
¿Quiénes crearon la electricidad, el telégrafo, el teléfono, la computadora,
la imprenta, la penicilina, etc. sino las inteligencias que bebieron de la
fuente: del conocimiento?
Esto demuestra que la inteligencia sin conocimiento es nula.
¿Quién puede negar el valor supremo del conocimiento que es la base del
avance de las inteligencias y por lo tanto de los pueblos del mundo?
Hombres esforzados, que no perdieron el tiempo y que sus sociedades de
alguna manera les abrieron el camino, creando las condiciones idóneas para
que lograran todas sus aspiraciones, aspiraciones que son las mismas que
las de todo el género humano.
De ahí que, reitero, el conocimiento eleva a un país ayudando a la solución
de sus problemas complejos y también dotándolo de bienestar y
satisfacción.
Las necesidades del ser humano y de la sociedad, han promovido la
búsqueda del conocimiento para ser creativo. Los países que desarrollan la
ciencia, la cultura y el arte están a la vanguardia. Los pueblos que no se han
preocupado por darle mayor importancia a la preparación de la inteligencia
de sus ciudadanos, quedan rezagados. Los pueblos avanzados lo son,
porque sus políticas van encaminadas a apoyar en todos sentidos a sus
ciudadanos, sobre todo, les brindan el acceso a las fuentes del conocimiento
para hacer realidad la formación de personalidades eficientes.

Filosofia - el problema del ser humano


1. 1. la pregunta por el hombre MSc. Margarita Ruiz Magistral No. 4
2. 2. Dentro de la problemática del hombre estamosmetidos nosotros
como hombres, y comprenderel problema antropológico significa
también ,comprendernos poco apoco a nosotros mismos.
3. 3. El concepto del ser humano, depende denuestra cosmovisión, es
decir, de lapercepción de nuestro yo y del mundo quenos rodea; esta
cosmovisión es elresultado de la ciencia, la filosofía y lacreencia
adquirida por cada uno denosotros.La definición del ser humano
comprendetres elementos: el yo, el otro y el universo.
4. 4. El Problema del Hombre El Yo personal necesita : Descubrirse,
reconocerse y construirse De relaciones Humanas bien entendidas.
No basta con saber que somos personas, hace falta saber quién es la
persona para saberlo ser de verdad Construir una visión del Yo y del
Otro en armonía con el Universo. Determinar un modo, una calidad
de ser persona humana.
5. 5.  QUE ES LA PERSONA? Animal Racional Unidad sustancial de
Alma y Cuerpo Cuerpo espiritualizado Un espíritu de apertura,
Dialogo y Comunicación Inteligencia consciente Corporalidad que
siente Espíritu consciente y libre Cuerpo y espíritu con capacidad
para decidir El aspecto corpóreo y espiritual es el rasgo distintivo
con respecto de los demás vivientes.
6. 6. El Problema del Hombre “NO PODEMOS AMAR LO QUE NO
CONOCEMOS. ES NECESARIO CONOCER EL SER PERSONA PARA
CONOCERNOS MEJOR. POR ESO LA NECESIDAD DE LA
ANTROPOLOGIA FILOSOFICA.
7. 7. CONCEPTO: la antropología es uno de los tratados más antiguos
de la filosofía y designa cualquier doctrina que nos hable sobre el
hombre, su naturaleza y su situación en el universo La antropología
estudia al hombre desde su ser biológico (llamada antropología
física), su ser cultural (llamada antropología cultural) y su ser
personal (llamada antropología
8. 8.  QUE ES LA ANTROPOLOGIA FILOSOFICA? Es el estudio
sistemático de la naturaleza humana y el modo de acceder al YO de la
INTIMIDAD PERSONAL, de tal forma que la Persona pueda construir su
propia identidad, como única e irrepetible en el camino del
conocimiento de ella misma. CIENCIA O DISCIPLINA ACERCA DEL
HOMBRE La etimologia de la palabra proviene del Griego:
Anthropos = Hombre Logos = Ciencia
9. 9. La antropología estudia al hombre desde sus diferentes aspectos a
antropología estudia al ANTROPOLOGIA FISICA: Estudia al hombre
en cuanto hombre desde diferentes al animal abarcando dos ramas: la
primera estudia el cuerpo humano desde la anatomía y la fisiología,
ángulos: llamada somatología, y una segunda que trata el origen y la
evolución de las especies llamada paleontología. ANTROPOLOGIA
CULTURAL: Estudia los orígenes y la evolución de los
comportamientos humanos a lo largo de la historia. A ella pertenecen:
la etnología, la arqueología, la lingüística, el folclor y la historia
cultural ANTROPOLOGIA FILOSOFICA: Estudia al hombre como
sujeto personal y lo estudia en su globalidad, su sentido ultimo, su
sentido de a vida humana y su libertad esta antropología filosóficas el
prepuesto
10. 10. Fue Sócrates quien introdujo el tema delhombre en la filosofía,
pues a él solo lepreocupaba la cuestión fundamental de “que esel
hombre”. Consideraba que esta investigaciónera mucho más
importante y urgente que lainvestigación física. Para él, las
propiedades ylas cualidades de la naturaleza no quierendecir nada
acerca del hombre.Para encontrar esta verdad no era
propiamentemediante el conocimiento empírico sinoteniendo
contacto con los hombres a través deldialogo y que este debía ser
una educaciónexorbitante.
11. 11. CONCEPCION GRIEGAel hombre como parte de la naturaleza
12. 12. CONCEPCION GRIEGA el hombre como parte de la naturalezaLa
búsqueda continua del cosmos, por parte de los pensadoresgriegos,
los condujo a descubrirse como parte de este cosmos y,
enconsecuencia, a preguntarse por sí mismos.
13. 13. el hombre es el alma • Distingue claramente un cuerpo y un alma,
con la primacía del alma sobre el cuerpo: el alma es el principio del
movimiento del cuerpo. • El cuerpo es una realidad sensible y natural,
sujeta a cambio, mortal; el alma racional es una entidad espiritual,
que existía antes en el mundo de las ideas, afín a lo divino. La
finalidad delPLATÓN hombre es volver a este estado.• Las distintas
facultades del alma están en relación con el cuerpo y dominan sus
diversos comportamientos:
14. 14. • REFLEXIÓN ALMARACIONAL CABEZA • DISCURSO • CONTROL
APETITOS ALMA • SENTIMIENTOSAFECTIVA PECHO irascible •
REACCIONES ALMA • DESEO SEXUALAPETITIVA
ABDOMENconcupiscible • DESEO NUTRITIVO
15. 15. el hombre es ser viviente racional• La unión entre el alma y el
cuerpo es fundamental. Sin embargo, es en el alma donde se ubican
las funciones propiamente vivientes y racionales • A nivel social, el
ser humano es un ser cívico y naturalmente hecho para vivir en
comunidad. • La tarea propia del hombre en cuanto hombre es la vida
humana: la razón, el intelecto, el apetito… participar de lo divino,
conociendo su obra en la naturaleza, en elARISTÓTELES cosmos.
16. 16. EL HOMBRE SEGUN ARISTOTELES Para Aristóteles lo real solo se
puede explicar en la unión indisoluble de la idea y de la materia para
Aristóteles el hombre es un compuesto inseparable de la materia que
llamamos cuerpo y una forma que llamamos alma a diferencia de
platón esta unión es necesaria el alma requiere del cuerpo para
cumplirlas exigencias de la vida
17. 17. CONCEPCION MEDIEVAL Dios y el hombre
18. 18. CONCEPCION MEDIEVAL Dios y el hombreEl pensamiento cristiano
esclarece la esencia del ser humano,desentrañando la singular
dignidaddel hombre como imagen de Dios y como persona humana.
19. 19. el hombre es alma racional• Siguiendo a Platón, considera al
hombre formado por dos realidades separadas: alma y cuerpo. Así, el
hombre es un “alma racional que tiene un cuerpo mortal para su
uso”.• El alma es inmortal, dada la naturaleza espiritual del hombre.
Así se explica al hombre en la búsqueda de la felicidad plena, a la que
sólo llega en la eternidad. Sn AGUSTÍN• Más importante que el
conocimiento es el libre albedrío, que se perfecciona en el amor, y
puede conducir a Dios.
20. 20. el hombre como sustancia• El hombre no es solamente cuerpo ni
solamente alma, sino compuesto de alma y cuerpo. El hombre tiene
una doble naturaleza: espiritual y corporal.• El hombre es un ser
racional, porque tiene la capacidad de pensar, y esta capacidad es el
principio de su obrar, el fundamento de su dignidad humana y el título
de superioridad sobre el animal.• El hombre es un ser creado a
imagen y semejanza de Dios, con la responsabilidad de dominar el
mundo por su entendimiento. Sto. TOMÁS
21. 21. CONCEPCIONRENACENTISTAla fortaleza del hombre
22. 22. CONCEPCION RENACENTISTA la fortaleza del hombre Por su
tendencia humanista, elRenacimiento destacó al hombre entodas las
manifestaciones artísticas, dándole un nuevo lugar en el mundo y
construyendo alrededor de él una nueva cosmovisión.
23. 23. los intereses del orden político•• El hombre es un ser
necesariamente político, que ordena todos sus intereses a la
consecución del poder y del domino del Estado.• El hombre es
naturalmente malo, sujeto a las pasiones y dispuesto a satisfacer sus
apetitos, originando un estado natural de violencia, el cual hay que
contener. MAQUIAVELO
24. 24. CONCEPCION MODERNAel hombre a la luz de la razón
25. 25. CONCEPCION MODERNA el hombre a la luz de la razónEl hombre
moderno, dominador de la naturaleza, conocedor de las leyes que
explican el universo, lógico, racional, productivo,científico, es fruto
del desarrollo de la filosofía moderna.
26. 26. el hombre primitivo natural • Paradoja del hombre: nace en un
estado natural y libre, pero se le impone una estructura artificial o
social. • El objetivo del ser humano es volver a su ideal natural: volver
al estado primitivo, de libertad e igualdad queROUSSEA le es propio.
U• EL HOMBRE ES BUENO POR NATURALEZA, PERO LA SOCIEDAD LO
CORROMPE.
27. 27. el hombre como ser autónomo• En todos los hombres existe una
ley moral universal, a la cual deben acomodar sus conductas. • Esta
ley es común a todos los hombres por ser expresión de su naturaleza
racional y exige la autonomía del hombre, ya que el obrar moralmente
consiste en cumplir la ley por respeto a la ley misma. • El h o KANT m
br
28. 28. CONCEPCION CONTEMPORANEA la vida: única realidad del
hombreLa sociedad moderna, sustentada en la sola razón, deja de ser
suficiente para dar cuenta de lasrealidades vitales del ser humano,
ahogado por el surgimiento de la era industrial.

Reverdecimiento. (Foto: Hashim Cabrera)

El arte está formado por filamentos enhebrados que conectan todos los ámbitos de
la existencia. Los filósofos no dejan de esforzarse por darle una definición,
separando sus diferentes significados en tradicionales y modernos. Lo que llega a
romper o diseccionar cada categoría en subcategorías como las del arte
convencional, institucional, histórico y universal. Está claro que la belleza tiene la
capacidad de expresarse recurriendo incluso a la más extrema precisión de
determinados procedimientos. Pues la riqueza de la historia de nuestro universo se
expresa a través de la poesía, la música, la pintura, la arquitectura, y el cine.
Conectando a la gente con mundos que están por llegar, con ideas que siguen sin
ser comunes y temas que dan forma a nuestro futuro. Lo que no puede estar
abarcar sólo por las formas tradicionales ni tampoco las nuevas herramientas
digitales. El arte es un proceso de desarrollo de la creatividad y de ampliación de
nuestras lentes de observación con el propósito de hacer de la mente una fuerza
más crítica e intelectual.

Kant definió el arte como “un tipo de representación que tiene un propósito en sí
misma. Aunque carezca de finalidad, promueve el desarrollo de facultades
mentales para una comunicación sociable.” Al igual que todo en la vida, el arte no
puede desarrollarse sin un crecimiento constante o dejando de lado el fomento de
la búsqueda. De la misma manera, el desarrollo exitoso del arte resulta inútil sin las
molduras de la ética. Pues la ética debe considerarse parte integral de cada aspecto
de la vida, dejando de estar delimitada a esos momentos de profunda deliberación.
A este respecto, la ética misma se convierte en un arte; el arte de experimentar
vidas más plenas, sensibles y emocionadas. (Fesmire, 2003). De estar al corriente
permanentemente de que la característica ética del arte puede conllevar un enorme
potencial para la transformación de la actividad artística.
Desde el surgimiento de una idea en la mente del artista hasta su interpretación
por parte del público, los procesos de crear, analizar y expandir esa idea tienen la
misma importancia para que tenga lugar cierta ilustración cultural. Pues se trata de
un canal de comunicación poderoso y de una plataforma expresiva más allá de las
palabras. Tanto cuando el arte es una apelación icónica, una nota perfecta en un
instrumento acicalado, o la denuncia política de la injusticia, todas sus formas
representan ese sempiterno deseo de expresión. Esta aproximación,
independientemente de la que tomemos desde el punto de vista estético o cognitivo
crea, junto con la ética, una poderosa dinámica a la hora de compartir ideas y
posibilitar un intercambio emocional. La centralidad de la imaginación para vivir
conforme a la ética es básica para el desarrollo de una mente constructiva. La
habilidad de razonar desde la moral en una situación determinada requiere de la
imaginación para considerar las distintas posibilidades y salidas y por lo tanto, de
crear una mente más resolutiva.

El desarrollo del arte popular conlleva una reacción controvertida sobre todo entre
los traductores estrictamente literales de los textos islámicos. Hoy día, los eruditos
trabajan junto con otros expertos tratando de trazar un horizonte para descubrir el
potencial ético que las artes pueden imprimir en el individuo y en la sociedad en
general. Estos debates tratan de la permisivilidad de la representación de rostros
humanos en la pintura, de crear y escuchar música y canciones no “religiosas”, de
tocar instrumentos musicales o enseñar a hacerlo.,, La historia del arte en la
sociedades musulmanas es extensa y rica en materiales. Y floreció en tiempos en
los que esta civilización alcanzó la cúspide de su ilustración intercultural. Los
artistas y estudiosos afines entendieron que el arte era una fuerza poderosa capaz
de moldear sus comunidades dejando patente esta influencia a lo largo de los
siglos. La conciencia constante de los principios éticos fue el factor que empujó su
éxito a lo largo del mundo en vez de solidificar un entendimiento trascendental de
la religión. Palacios, poemas, instrumentos musicales, ¡arte al fin y al cabo!
Llenaban las ciudades creando un entrono verdaderamente inspirado y en todos los
ámbitos. Sin embargo la situación nada tiene que ver hoy en día con estas
referencias. ¿Qué es lo que podría haber causado este cisma? ¿Por qué regresar en
vez de progresar en el entendimiento del arte en la religión? ¿Cómo puede la
reaceptación del arte estar acompañada del dîn conforme aborda los temas de
actualidad?

El arte y la ética son temas sumamente complejos en un universo igual de


complicado, lo que da lugar a diversos temas de actualidad.
La creatividad sigue considerándose el único controlador del arte en un mundo
perfecto, pero ¿qué papel juega el consumo en la creación de arte? El conocido
filósofo John Dewey afirmó que "la separación entre las bellas artes y el arte útil,
aunque se remonta a los griegos, se intensifica hoy por la producción en masa y la
importancia adquirida por la industria y el comercio." ¿Apoyan los valores
artísticos y culturales a los económicos?, y de ser así, ¿quién o qué determina su
valor y a quién se atribuye su beneficio? Su valor extiende los reinos artísticos,
sociales, políticos y económicos, al mismo tiempo. Ya que estos están firmemente
ligados a la demanda, apoyando esa mentalidad capitalista de la satisfacción de
encargos, lo que crea un sistema dependiente del consumo. Por lo que, ¿qué
pasaría con el arte si colapsara este sistema basado en la economía?

La influencia del arte ha estado muy presente en todas las religiones, culturas y
sociedades a lo largo de la historia y también hoy día. ¿Por qué, entonces, no ha
hecho más que restringirse en la legislación religiosa? ¿Cuántas de esas
prohibiciones y limitaciones se basan en interpretaciones puramente culturales del
Texto? En el mundo contemporáneo que experimenta un intercambio tan rápido de
la información y un notable desarrollo cultural, ¿en qué sentido se coartan los
musulmanes a sí mismos a la hora de ser partícipes de ese mundo y más
justificándose con esas estrictas traducciones literales? Estas preguntas se refieren
sobre todo a artes de entretenimiento como la música y el cine. Aquí, el género
también desempeña un papel clave en el debate ¿las mujeres tienen los mismos
derechos (especialmente en las artes escénicas) que tienen los hombres? ¿Hay que
controlarlo todo o se puede guardar silencio sobre determinadas cuestiones que
tienen que ver con el arte? ¿Cómo podemos transformar nuestro pensamiento para
poder congeniar el arte con la religión?

La educación es el factor más importante en el avance de los seres humanos. Y la


educación artística juega un papel clave en la formación de ciudadanos civilizados
en el mundo contemporáneo. Sin embargo, la falta de importancia y la financiación
son los principales problemas de la educación técnica. ¿Por qué se estima que la
educación artística es menos valiosos que otras ramas? ¿Qué se puede hacer sobre
el estigma que acompaña a las escuelas de arte y sobre el arte como salida
profesional en la mayoría de las sociedades? ¿Cómo podemos dar aproximaciones
éticas a los artistas emergentes para alentar su talento? Existe una brecha entre la
teoría y la práctica ya que la educación de las artes está orientada principalmente al
desarrollo de habilidades y la superación de exámenes. Dennis Atkinson sostiene
que se pone énfasis en las habilidades artesanales del arte, más que en las críticas y
expresivas. Entonces, ¿cómo se puede enlazar el arte que se aprende en la escuela
con el arte contemporáneo? ¿Ha de crearse con un propósito o puede existir
motivado únicamente por su belleza? La estética y la ética son campos que
requieren mucha reflexión e investigación. ¿Podemos decir que exista un arte
inútil? ¿Quién juzga el mérito y desmérito estéticos?, ¿contribuye esto a su valor
ético? Todas estas preguntas necesitan una investigación sistemática.

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La ética en el arteÉTICA Y
PEDAGOGÍA: una postura de reflexividad Ricardo Castaño Gaviria1 Resumen: En este texto se exploran
desde una perspectiva crítica y reflexiva la relación entre ética y pedagogía, mostrando otro horizonte
interpretativo de esta relación, que trasciende lo educativo visto como instrucción y plantea el logro de
una actitud de autonomía responsable y comprometida, como tarea esencial con uno mismo dentro de
la reflexión pedagógica. Palabras claves: Pedagogía; Ética; Reflexividad Crítica; Actitud; Autonomía
Responsable. Resumo: Neste texto, explora-se uma perspectiva crítica e reflexiva a relação entre ética e
pedagogia, mostrando outro horizonte interpretativo desta relação, que vai além do educativo visto só
como instrução, e propõe a instituição de uma atitude autônoma responsável e comprometida, como
tarefa essencial consigo mesmo dentro de uma reflexão pedagógica. Palavras-chave: Pedagogia; Ética;
Reflexividade; Atitude; Autonomia Responsável. PRESENTACIÓN: Este trabajo pretende mostrar un
punto de vista respecto a la relación existente entre pedagogía y ética desde una postura que se
identifica con la crítica reflexiva, la mirada enfoca algunos puntos exploratorios de los planos de la
pedagogía, para comprender mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje en los distintos contextos
formativos y su papel más allá de la instrucción de los individuos en la sociedad contemporánea. 1
Sociólogo, Mestre em Motricidad y Desarrollo Humano, pela Universidad de Antioquia (U.de.A),
Colombia. Doutorando do Programa de Pos-Graduação em Educacão e Contemporaneidade da
Universidade do Estado da Bahia (PPPGEDUC/UNEB), Brasil. Membro do grupo de investigacão:
Formación, Antropología Histórico Pedagógica (FORMAPH) da U.de.A/Medellín/Colombia. E-mail:
rcastanog@gmail.com Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo
Castaño Gaviria 224 DESARROLLO: Para comenzar a introducir el tema, es necesario plantear que el
concepto de pedagogía ha venido cobrando gran interés en los distintos discursos y posturas de las
ciencias sociales; al parecer todo proceso de interacción humana es susceptible de tener un sentido
pedagógico y cualquier momento de la acción social tiene un poco de sus contenidos. Sin embargo y no
en desacuerdo con el sentido formativo y revelador del concepto en las sociedades contemporáneas, lo
que nos inquieta, en ese caso, es su contenido ético, es decir, su capacidad de ir más allá de la
transmisión saludable en sentido positivista de los procesos formativos del enseñar, ya que el sentido
ético señala a lo pedagógico como un proceso que más que instruir, busca que el sujeto en la cultura se
auto-reconozcan, generándose criterios propios y responsabilización, que le permitan mayores grados
de autonomía pero también compromiso. De tal manera que al asumir una postura ética en el
tratamiento del proceso pedagógico, se encuentre una vía que debiera conducir al desarrollo humano
en su multidimensionalidad, es decir, abarcando las necesidades sociales, emocionales, culturales y
económicas de las personas en sus diferentes etapas de la vida. La postura ética perfila a la pedagogía,
además de un saber guiar, hacia la formación del carácter, la adquisición de unos criterios que señalan
el cómo participamos de la co-responsabilidad frente a los hechos que nos suceden, en un sentido de
crítica reflexiva2 , le debe permitir al sujeto reconocerse en la diferencia, encontrando y asumiendo su
parte de responsabilidad cultural, social y política del acontecimiento histórico que precede, enmarca y
proyecta su vida. ÉTICA Y PEDAGOGÍA: una postura de reflexividad Ricardo Castaño Gaviria1 Resumen:
En este texto se exploran desde una perspectiva crítica y reflexiva la relación entre ética y pedagogía,
mostrando otro horizonte interpretativo de esta relación, que trasciende lo educativo visto como
instrucción y plantea el logro de una actitud de autonomía responsable y comprometida, como tarea
esencial con uno mismo dentro de la reflexión pedagógica. Palabras claves: Pedagogía; Ética;
Reflexividad Crítica; Actitud; Autonomía Responsable. Resumo: Neste texto, explora-se uma perspectiva
crítica e reflexiva a relação entre ética e pedagogia, mostrando outro horizonte interpretativo este
relajo, que va além do educativo visto só como instrução, e propõe a instituição de uma atitude
autônoma responsável e comprometida, como tarefa essencial consigo mesmo dentro de uma reflexão
pedagógica. Palavras-chave: Pedagogia; Ética; Reflexividade; Atitude; Autonomia Responsável.
PRESENTACIÓN: Este trabajo pretende mostrar un punto de vista respecto a la relación existente entre
pedagogía y ética desde una postura que se identifica con la crítica reflexiva, la mirada enfoca algunos
puntos exploratorios de los planos de la pedagogía, para comprender mejor el proceso de enseñanza-
aprendizaje en los distintos contextos formativos y su papel más allá de la instrucción de los individuos
en la sociedad contemporánea. 1 Sociólogo, Mestre em Motricidad y Desarrollo Humano, pela
Universidad de Antioquia (U.de.A), Colombia. Doutorando do Programa de Pos-Graduação em
Educacão e Contemporaneidade da Universidade do Estado da Bahia (PPPGEDUC/UNEB), Brasil.
Membro do grupo de investigacão: Formación, Antropología Histórico Pedagógica (FORMAPH) da
U.de.A/Medellín/Colombia. E-mail: rcastanog@gmail.com Revista Brasileira de Educação de Jovens e
Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 224 DESARROLLO: Para comenzar a introducir el
tema, es necesario plantear que el concepto de pedagogía ha venido cobrando gran interés en los
distintos discursos y posturas de las ciencias sociales; al parecer todo proceso de interacción humana es
susceptible de tener un sentido pedagógico y cualquier momento de la acción social tiene un poco de
sus contenidos. Sin embargo y no en desacuerdo con el sentido formativo y revelador del concepto en
las sociedades contemporáneas, lo que nos inquieta, en ese caso, es su contenido ético, es decir, su
capacidad de ir más allá de la transmisión saludable en sentido positivista de los procesos formativos
del enseñar, ya que el sentido ético señala a lo pedagógico como un proceso que más que instruir,
busca que el sujeto en la cultura se auto-reconozcan, generándose criterios propios y
responsabilizarían, que le permitan mayores grados de autonomía pero también compromiso. De tal
manera que al asumir una postura ética en el tratamiento del proceso pedagógico, se encuentre una vía
que debiera conducir al desarrollo humano en su multidimensional dad, es decir, abarcando las
necesidades sociales, emocionales, culturales y económicas de las personas en sus diferentes etapas de
la vida. La postura ética perfila a la pedagogía, además de un saber guiar, hacia la formación del
carácter, la adquisición de unos criterios que señalan el cómo participamos de la co-responsabilidad
frente a los hechos que nos suceden, en un sentido de crítica reflexiva2, le debe permitir al sujeto
reconocerse en la diferencia, encontrando y asumiendo su parte de responsabilidad cultural, social y
política del acontecimiento histórico que precede, enmarca y proyecta su vida. Una de las
manifestaciones contemporáneas de la reflexión ética, muestra tendencias interesantes: en uno de sus
sentidos se plantea la necesidad de lograr consenso cultural, en cuanto a los principios y normas que
deben orientar lo 2Entendida aquí como la manera, la actitud para saber sobre nosotros mismos, de
nuestra relación con los demás y con lo otro que nos aparece como distante y extraño; una postura que
se fundamenta en la tradición del pensamiento de la teoría crítica, enfatizando en el fenómeno de la
comunicación entendido de forma compleja. Revista Brasileira de Educación de Joven e Adultos, Vol. 1,
nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 225 comportamental y la definición de los límites de libertad y
desarrollo personal; de otro lado se llama a la necesidad de comunicarnos, de ser escuchados y
escuchar, de estar dispuestos al encuentro con el otro y a acuerdos de inclusión, actitud crucial en esta
época marcada por el ensimismamiento, la individuación y la autosatisfacción emocional en términos
materiales. En ambos caso la reflexión ética le apunta a un proyecto de sociedad, reconocida como
diversa pero también incluyente, a la fijación de unos criterios socio-políticos y culturales que rescaten
el papel de las ciudadanías en la transformación de los procesos sociales. Frente a lo mencionado como
postura ética hacia la pedagogía, aparece la necesidad de insistir en el dialogo, la escucha y la reflexión
critica, como un gesto de cortesía con uno mismo y para con los demás, su valor reside en la posibilidad
de encontrarnos y comprendernos; en palabras del filósofo G. Gadamer: En escuchar lo que nos diga
algo, y en dejar que se nos diga, reside la exigencia más elevada que se propone al ser humano.
Recordarlo para uno mismo es la cuestión más íntima de cada uno. Hacerlo para todos, y de manera
convincente es la misión de la filosofía. (GADAMER, 1977, p. 44 ). Supone entonces lo ético un
necesario ejercicio de reflexividad, un hablarse a uno mismo y en frente del mundo que nos rodea,
reconociendo las particularidades de cada caso y enfrentando nuestro propio proceso emancipatorio, al
reconocer nuestra parte de compromiso, no con una actitud moralista y prejuiciosa, sino dentro de una
búsqueda de mejores respuestas y mayor nivel de claridad respecto a lo que nos sucede,
introduciéndonos en el campo axiológico para pensar en nuestros valores. De nuevo en el sentido
formador de la pedagogía, se encuentran diferentes enfoques sobre los cuales se ha conceptualizado y
llevado a la práctica en diferentes escenarios; para enunciar algunos sin detallar, está el que se orienta
por una concepción de conocimiento científico, el de la instrucción en los procesos técnicos mecánicos,
y el enfoque filosófico ilustrado enciclopédico. Estos enfoques matizados y en algunos casos adaptados
han sido los orientadores, con un fuerte componente disciplinar, de la pedagogía tradicional, la cual ha
sido durante mucho tiempo encargada de la transmisión del saber y las Revista Brasileira de Educação
de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 226 costumbres, se le ha endilgado la
producción del sujeto asiduo (manso) y productivo, con el fin de la conservación y reproducción de lo
instituido en el occidente modernizado, dificultando la creación y el auto-reconocimiento de los
potenciales de las personas como sujetos actores3 . El modelo pedagógico clásico ha procurado por
transmitir lo normativo, alinear antes que reflexionar y entender los acontecimientos, es decir,
interiorizar la disciplina y un orden, antes que estimular la construcción ética del sujeto, la cual reside
en su trabajo por su soberanía; así el sujeto encuentra en la clásica referencia a lo pedagógico, la
escuela, un espacio coercitivo antes que liberador de su conciencia y sus capacidades. Es en esa visión
clásica controladora, donde radica la negación ética de la pedagogía, entendida también, como
voluntad para llegar a ser uno mismo en el entendimiento. De otro lado, en tendencias más
contemporáneas de lo pedagógico, el conocimiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje humano, es
visto como una construcción donde el sujeto debe perfilarse y preguntarse de manera activa, ya que
éste no elabora pasivamente el conocimiento frente al mundo, pues lo interpreta y se lo incorpora; el
papel del maestro en este sentido, no es el de dueño del conocimiento, pues él también participa
activamente de esta construcción, se interroga así mismo, se confronta y duda de la solides de lo que
cree saber, plantea un camino que ayuda a recorrer pero sin tener la certeza de lo por encontrar. En una
perspectiva más integral y compleja del proceso enseñaza-aprendizaje, la cognición es una función al
servicio de la vida, pues permite organizar el mundo, vivir la experiencia desde una perspectiva
fenomenológica, lo cual en si mismo supone un profundo aprendizaje y una postura ética de auto-
conocimiento, que no separa el sentir del pensar y no relega la experiencia corporal como fuente de
trascendencia y conocimiento. En la perspectiva que se señala, existe entonces una interacción
dinámica entre el sujeto y el objeto, cuya consecuencia deberá ser, la construcción del conocimiento, 3
El sujeto como actor es la propuesta que el sociólogo francés Alain Touraine presenta como un
requerimiento para retornar a la modernidad y reencontrar en ella el sentido perdido, el sujeto se
plantea desde allí como agente activo y protagónico de la historia; supone esto una decidida apuesta
ética para retornar a lo problemas en ciencias sociales. Se recomienda ver: Crítica de la modernidad
Revista Brasileira de Educación de Joven e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 227
donde cada individuo en el enseñar y el aprender, modifica su estructura mental y actitudinal para así
alcanzar un mayor nivel de integración, de diversidad y complejidad. De tal manera que, el verdadero
aprendizaje sea aquel que contribuya al desarrollo de la persona y no sólo a la acumulación de
conocimientos medidos de manera racionalista e instrumental. Este acercamiento es lo que
reconocemos aquí como una pedagogía de la reflexividad que conduzca hacia una postura ética.
Plantear una ética reflexiva es una postura que invita a la revisión de las prácticas pedagógicas y sus
discursos, revisando cómo y de qué forma se postulan para el desarrollo humano; de esta forma, es
aportarle a la comprensión y solución de problemáticas sociales que requieren de una intervención
distinta, que crea en la capacidad de los actores en la búsqueda de alternativas y soluciones
incluyentes; puesto que la desidia y el relajamiento individual y social frente a las normas que convocan
a los comportamientos del obrar correcto, les corresponde ser revisadas por una pedagogía
fundamentada en la crítica reflexiva. En la medida en que las propuestas pedagógicas consideren de
manera implícita y explícitamente las prácticas de tolerancia, respeto y reconocimiento del otro, la
misión social de la escuela y en general de cualquier propósito formativo, logrará que sus miembros
trasciendan de la heteronomía a la autonomía, como capacidad de definirse por si mismos, esta última,
razón esencial de la libertad, pero también de la responsabilización, sentido fundamental de la
propuesta que se presenta aquí. Actuar con criterios éticos dentro de un sentido pedagógico y para el
desarrollo humano, implica actuar de manera conciente en el ámbito colectivo que le corresponde a
cada sujeto, pero también, desde su condición como individuo en el plano particular y más personal, es
decir, lo que corresponde con el cuidado de sí mismo4 y la defensa conciente de sus propios proyectos
e intereses; tener un sentidoÉTICA Y PEDAGOGÍA: una postura de reflexividad Ricardo Castaño Gaviria1
Resumen: En este texto se exploran desde una perspectiva crítica y reflexiva la relación entre ética y
pedagogía, mostrando otro horizonte interpretativo de esta relación, que trasciende lo educativo visto
como instrucción y plantea el logro de una actitud de autonomía responsable y comprometida, como
tarea esencial con uno mismo dentro de la reflexión pedagógica. Palabras claves: Pedagogía; Ética;
Reflexividad Crítica; Actitud; Autonomía Responsable. Resumo: Neste texto, explora-se uma perspectiva
crítica e reflexiva a relação entre ética e pedagogia, mostrando outro horizonte interpretativo desta
relação, que vai além do educativo visto só como instrução, e propõe a instituição de uma atitude
autônoma responsável e comprometida, como tarefa essencial consigo mesmo dentro de uma reflexão
pedagógica. Palavras-chave: Pedagogia; Ética; Reflexividade; Atitude; Autonomia Responsável.
PRESENTACIÓN: Este trabajo pretende mostrar un punto de vista respecto a la relación existente entre
pedagogía y ética desde una postura que se identifica con la crítica reflexiva, la mirada enfoca algunos
puntos exploratorios de los planos de la pedagogía, para comprender mejor el proceso de enseñanza-
aprendizaje en los distintos contextos formativos y su papel más allá de la instrucción de los individuos
en la sociedad contemporánea. 1 Sociólogo, Mestre em Motricidad y Desarrollo Humano, pela
Universidad de Antioquia (U.de.A), Colombia. Doutorando do Programa de Pos-Graduação em
Educacão e Contemporaneidade da Universidade do Estado da Bahia (PPPGEDUC/UNEB), Brasil.
Membro do grupo de investigacão: Formación, Antropología Histórico Pedagógica (FORMAPH) da
U.de.A/Medellín/Colombia. E-mail: rcastanog@gmail.com Revista Brasileira de Educação de Jovens e
Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 224 DESARROLLO: Para comenzar a introducir el
tema, es necesario plantear que el concepto de pedagogía ha venido cobrando gran interés en los
distintos discursos y posturas de las ciencias sociales; al parecer todo proceso de interacción humana es
susceptible de tener un sentido pedagógico y cualquier momento de la acción social tiene un poco de
sus contenidos. Sin embargo y no en desacuerdo con el sentido formativo y revelador del concepto en
las sociedades contemporáneas, lo que nos inquieta, en ese caso, es su contenido ético, es decir, su
capacidad de ir más allá de la transmisión saludable en sentido positivista de los procesos formativos
del enseñar, ya que el sentido ético señala a lo pedagógico como un proceso que más que instruir,
busca que el sujeto en la cultura se auto-reconozcan, generándose criterios propios y
responsabilización, que le permitan mayores grados de autonomía pero también compromiso. De tal
manera que al asumir una postura ética en el tratamiento del proceso pedagógico, se encuentre una vía
que debiera conducir al desarrollo humano en su multidimensionalidad, es decir, abarcando las
necesidades sociales, emocionales, culturales y económicas de las personas en sus diferentes etapas de
la vida. La postura ética perfila a la pedagogía, además de un saber guiar, hacia la formación del
carácter, la adquisición de unos criterios que señalan el cómo participamos de la co-responsabilidad
frente a los hechos que nos suceden, en un sentido de crítica reflexiva2 , le debe permitir al sujeto
reconocerse en la diferencia, encontrando y asumiendo su parte de responsabilidad cultural, social y
política del acontecimiento histórico que precede, enmarca y proyecta su vida. Una de las
manifestaciones contemporáneas de la reflexión ética, muestra tendencias interesantes: en uno de sus
sentidos se plantea la necesidad de lograr consenso cultural, en cuanto a los principios y normas que
deben orientar lo 2Entendida aquí como la manera, la actitud para saber sobre nosotros mismos, de
nuestra relación con los demás y con lo otro que nos aparece como distante y extraño; una postura que
se fundamenta en la tradición del pensamiento de la teoría crítica, enfatizando en el fenómeno de la
comunicación entendido de forma compleja. Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1,
nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 225 comportamental y la definición de los limites de libertad y
desarrollo personal; de otro lado se llama a la necesidad de comunicarnos, de ser escuchados y
escuchar, de estar dispuestos al encuentro con el otro y a acuerdos de inclusión, actitud crucial en esta
época marcada por el ensimismamiento, la individuación y la autosatisfacción emocional en términos
materiales. En ambos caso la reflexión ética le apunta a un proyecto de sociedad, reconocida como
diversa pero también incluyente, a la fijación de unos criterios socio-políticos y culturales que rescaten
el papel de las ciudadanías en la transformación de los procesos sociales. Frente a lo mencionado como
postura ética hacia la pedagogía, aparece la necesidad de insistir en el dialogo, la escucha y la reflexión
critica, como un gesto de cortesía con uno mismo y para con los demás, su valor reside en la posibilidad
de encontrarnos y comprendernos; en palabras del filósofo G. Gadamer: En escuchar lo que nos diga
algo, y en dejar que se nos diga, reside la exigencia más elevada que se propone al ser humano.
Recordarlo para uno mismo es la cuestión más íntima de cada uno. Hacerlo para todos, y de manera
convincente es la misión de la filosofía. (GADAMER, 1977, p. 44 ). Supone entonces lo ético un
necesario ejercicio de reflexividad, un hablarse a uno mismo y en frente del mundo que nos rodea,
reconociendo las particularidades de cada caso y enfrentando nuestro propio proceso emancipatorio, al
reconocer nuestra parte de compromiso, no con una actitud moralista y prejuiciosa, sino dentro de una
búsqueda de mejores respuestas y mayor nivel de claridad respecto a lo que nos sucede,
introduciéndonos en el campo axiológico para pensar en nuestros valores. De nuevo en el sentido
formador de la pedagogía, se encuentran diferentes enfoques sobre los cuales se ha conceptualizado y
llevado a la práctica en diferentes escenarios; para enunciar algunos sin detallar, está el que se orienta
por una concepción de conocimiento científico, el de la instrucción en los procesos técnicos mecánicos,
y el enfoque filosófico ilustrado enciclopédico. Estos enfoques matizados y en algunos casos adaptados
han sido los orientadores, con un fuerte componente disciplinar, de la pedagogía tradicional, la cual ha
sido durante mucho tiempo encargada de la transmisión del saber y las Revista Brasileira de Educación
de Joven e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 226 costumbres, se le ha endilgado la
producción del sujeto asiduo (manso) y productivo, con el fin de la conservación y reproducción de lo
instituido en el occidente modernizado, dificultando la creación y el auto-reconocimiento de los
potenciales de las personas como sujetos actores3. El modelo pedagógico clásico ha procurado por
transmitir lo normativo, alinear antes que reflexionar y entender los acontecimientos, es decir,
interiorizar la disciplina y un orden, antes que estimular la construcción ética del sujeto, la cual reside
en su trabajo por su soberanía; así el sujeto encuentra en la clásica referencia a lo pedagógico, la
escuela, un espacio coercitivo antes que liberador de su conciencia y sus capacidades. Es en esa visión
clásica controladora, donde radica la negación ética de la pedagogía, entendida también, como
voluntad para llegar a ser uno mismo en el entendimiento. De otro lado, en tendencias más
contemporáneas de lo pedagógico, el conocimiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje humano, es
visto como una construcción donde el sujeto debe perfilarse y preguntarse de manera activa, ya que
éste no elabora pasivamente el conocimiento frente al mundo, pues lo interpreta y se lo incorpora; el
papel del maestro en este sentido, no es el de dueño del conocimiento, pues él también participa
activamente de esta construcción, se interroga así mismo, se confronta y duda de la solides de lo que
cree saber, plantea un camino que ayuda a recorrer pero sin tener la certeza de lo por encontrar. En una
perspectiva más integral y compleja del proceso enseñaza-aprendizaje, la cognición es una función al
servicio de la vida, pues permite organizar el mundo, vivir la experiencia desde una perspectiva
fenomenológica, lo cual en si mismo supone un profundo aprendizaje y una postura ética de auto-
conocimiento, que no separa el sentir del pensar y no relega la experiencia corporal como fuente de
trascendencia y conocimiento. En la perspectiva que se señala, existe entonces una interacción
dinámica entre el sujeto y el objeto, cuya consecuencia deberá ser, la construcción del conocimiento, 3
El sujeto como actor es la propuesta que el sociólogo francés Alain Touraine presenta como un
requerimiento para retornar a la modernidad y reencontrar en ella el sentido perdido, el sujeto se
plantea desde allí como agente activo y protagónico de la historia; supone esto una decidida apuesta
ética para retornar a lo problemas en ciencias sociales. Se recomienda ver: Crítica de la modernidad
Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 227
donde cada individuo en el enseñar y el aprender, modifica su estructura mental y actitudinal para así
alcanzar un mayor nivel de integración, de diversidad y complejidad. De tal manera que, el verdadero
aprendizaje sea aquel que contribuya al desarrollo de la persona y no sólo a la acumulación de
conocimientos medidos de manera racionalista e instrumental. Este acercamiento es lo que
reconocemos aquí como una pedagogía de la reflexividad que conduzca hacia una postura ética.
Plantear una ética reflexiva es una postura que invita a la revisión de las prácticas pedagógicas y sus
discursos, revisando cómo y de que forma se postulan para el desarrollo humano; de esta forma, es
aportarle a la comprensión y solución de problemáticas sociales que requieren de una intervención
distinta, que crea en la capacidad de los actores en la búsqueda de alternativas y soluciones
incluyentes; puesto que la desidia y el relajamiento individual y social frente a las normas que convocan
a los comportamientos del obrar correcto, les corresponde ser revisadas por una pedagogía
fundamentada en la critica reflexiva. En la medida en que las propuestas pedagógicas consideren de
manera implícita y explícitamente las prácticas de tolerancia, respeto y reconocimiento del otro, la
misión social de la escuela y en general de cualquier propósito formativo, logrará que sus miembros
trasciendan de la heteronomía a la autonomía, como capacidad de definirse por si mismos, esta última,
razón esencial de la libertad, pero también de la responsabilizarían, sentido fundamental de la
propuesta que se presenta aquí. Actuar con criterios éticos dentro de un sentido pedagógico y para el
desarrollo humano, implica actuar de manera consiente en el ámbito colectivo que le corresponde a
cada sujeto, pero también, desde su condición como individuo en el plano particular y más personal, es
decir, lo que corresponde con el cuidado de sí mismo4 y la defensa consiente de sus propios proyectos
e intereses; tener un sentido ÉTICA Y PEDAGOGÍA: una postura de reflexividad Ricardo Castaño Gaviria1
Resumen: En este texto se exploran desde una perspectiva crítica y reflexiva la relación entre ética y
pedagogía, mostrando otro horizonte interpretativo de esta relación, que trasciende lo educativo visto
como instrucción y plantea el logro de una actitud de autonomía responsable y comprometida, como
tarea esencial con uno mismo dentro de la reflexión pedagógica. Palabras claves: Pedagogía; Ética;
Reflexividad Crítica; Actitud; Autonomía Responsable. Resumo: Este texto, explora-se una perspectiva
crítica e reflexiva a relajado entre ética e pedagogía, mostrando otro horizonte interpretativo dista
relajo, que va alim do educativo visto sí como instruya, e propone a instituida de una actitudes
autónoma responsable e comprometida, como tarifa esencial consigo mismo dentro de una reflexión
pedagógica. Palabras-chave: Pedagogía; Ética; Reflexividad; Actitud; Autonomía Responsable.
PRESENTACIÓN: Este trabajo pretende mostrar un punto de vista respecto a la relación existente entre
pedagogía y ética desde una postura que se identifica con la crítica reflexiva, la mirada enfoca algunos
puntos exploratorios de los planos de la pedagogía, para comprender mejor el proceso de enseñanza-
aprendizaje en los distintos contextos formativos y su papel más allá de la instrucción de los individuos
en la sociedad contemporánea. 1 Sociólogo, Mestres en Motricidad y Desarrollo Humano, pela
Universidad de Antioquia (Idea), Colombia. Doctorando do Programa de Pos-Graduada en Educación e
Contemporaneidades da Universidad do Estado da Bahía (PPPGEDUC/UNEB), Brasil. Mimbro do grupo
de investigación: Formación, Antropología Histórico Pedagógica (FORMAPH) da
Idea/Medellín/Colombia. E-mail: rcastanog@gmail.com Revista Brasileira de Educación de Joven e
Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 224 DESARROLLO: Para comenzar a introducir el
tema, es necesario plantear que el concepto de pedagogía ha venido cobrando gran interés en los
distintos discursos y posturas de las ciencias sociales; al parecer todo proceso de interacción humana es
susceptible de tener un sentido pedagógico y cualquier momento de la acción social tiene un poco de
sus contenidos. Sin embargo y no en desacuerdo con el sentido formativo y revelador del concepto en
las sociedades contemporáneas, lo que nos inquieta, en ese caso, es su contenido ético, es decir, su
capacidad de ir más allá de la transmisión saludable en sentido positivista de los procesos formativos
del enseñar, ya que el sentido ético señala a lo pedagógico como un proceso que más que instruir,
busca que el sujeto en la cultura se auto-reconozcan, generándose criterios propios y
responsabilizarían, que le permitan mayores grados de autonomía pero también compromiso. De tal
manera que al asumir una postura ética en el tratamiento del proceso pedagógico, se encuentre una vía
que debiera conducir al desarrollo humano en su multidimensional dad, es decir, abarcando las
necesidades sociales, emocionales, culturales y económicas de las personas en sus diferentes etapas de
la vida. La postura ética perfila a la pedagogía, además de un saber guiar, hacia la formación del
carácter, la adquisición de unos criterios que señalan el cómo participamos de la co-responsabilidad
frente a los hechos que nos suceden, en un sentido de crítica reflexiva2, le debe permitir al sujeto
reconocerse en la diferencia, encontrando y asumiendo su parte de responsabilidad cultural, social y
política del acontecimiento histórico que precede, enmarca y proyecta su vida. Una de las
manifestaciones contemporáneas de la reflexión ética, muestra tendencias interesantes: en uno de sus
sentidos se plantea la necesidad de lograr consenso cultural, en cuanto a los principios y normas que
deben orientar lo 2Entendida aquí como la manera, la actitud para saber sobre nosotros mismos, de
nuestra relación con los demás y con lo otro que nos aparece como distante y extraño; una postura que
se fundamenta en la tradición del pensamiento de la teoría crítica, enfatizando en el fenómeno de la
comunicación entendido de forma compleja. Revista Brasileira de Educación de Joven e Adultos, Vol. 1,
nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 225 comportamental y la definición de los limites de libertad y
desarrollo personal; de otro lado se llama a la necesidad de comunicarnos, de ser escuchados y
escuchar, de estar dispuestos al encuentro con el otro y a acuerdos de inclusión, actitud crucial en esta
época marcada por el ensimismamiento, la individuación y la autosatisfacción emocional en términos
materiales. En ambos caso la reflexión ética le apunta a un proyecto de sociedad, reconocida como
diversa pero también incluyente, a la fijación de unos criterios socio-políticos y culturales que rescaten
el papel de las ciudadanías en la transformación de los procesos sociales. Frente a lo mencionado como
postura ética hacia la pedagogía, aparece la necesidad de insistir en el dialogo, la escucha y la reflexión
critica, como un gesto de cortesía con uno mismo y para con los demás, su valor reside en la posibilidad
de encontrarnos y comprendernos; en palabras del filósofo G. Gadamer: En escuchar lo que nos diga
algo, y en dejar que se nos diga, reside la exigencia más elevada que se propone al ser humano.
Recordarlo para uno mismo es la cuestión más íntima de cada uno. Hacerlo para todos, y de manera
convincente es la misión de la filosofía. (GADAMER, 1977, p. 44 ). Supone entonces lo ético un
necesario ejercicio de reflexividad, un hablarse a uno mismo y en frente del mundo que nos rodea,
reconociendo las particularidades de cada caso y enfrentando nuestro propio proceso emancipatorio, al
reconocer nuestra parte de compromiso, no con una actitud moralista y prejuiciosa, sino dentro de una
búsqueda de mejores respuestas y mayor nivel de claridad respecto a lo que nos sucede,
introduciéndonos en el campo axiológico para pensar en nuestros valores. De nuevo en el sentido
formador de la pedagogía, se encuentran diferentes enfoques sobre los cuales se ha conceptualizado y
llevado a la práctica en diferentes escenarios; para enunciar algunos sin detallar, está el que se orienta
por una concepción de conocimiento científico, el de la instrucción en los procesos técnicos mecánicos,
y el enfoque filosófico ilustrado enciclopédico. Estos enfoques matizados y en algunos casos adaptados
han sido los orientadores, con un fuerte componente disciplinar, de la pedagogía tradicional, la cual ha
sido durante mucho tiempo encargada de la transmisión del saber y las Revista Brasileira de Educação
de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 226 costumbres, se le ha endilgado la
producción del sujeto asiduo (manso) y productivo, con el fin de la conservación y reproducción de lo
instituido en el occidente modernizado, dificultando la creación y el auto-reconocimiento de los
potenciales de las personas como sujetos actores3 . El modelo pedagógico clásico ha procurado por
transmitir lo normativo, alinear antes que reflexionar y entender los acontecimientos, es decir,
interiorizar la disciplina y un orden, antes que estimular la construcción ética del sujeto, la cual reside
en su trabajo por su soberanía; así el sujeto encuentra en la clásica referencia a lo pedagógico, la
escuela, un espacio coercitivo antes que liberador de su conciencia y sus capacidades. Es en esa visión
clásica controladora, donde radica la negación ética de la pedagogía, entendida también, como
voluntad para llegar a ser uno mismo en el entendimiento. De otro lado, en tendencias más
contemporáneas de lo pedagógico, el conocimiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje humano, es
visto como una construcción donde el sujeto debe perfilarse y preguntarse de manera activa, ya que
éste no elabora pasivamente el conocimiento frente al mundo, pues lo interpreta y se lo incorpora; el
papel del maestro en este sentido, no es el de dueño del conocimiento, pues él también participa
activamente de esta construcción, se interroga así mismo, se confronta y duda de la solides de lo que
cree saber, plantea un camino que ayuda a recorrer pero sin tener la certeza de lo por encontrar. En una
perspectiva más integral y compleja del proceso enseñaza-aprendizaje, la cognición es una función al
servicio de la vida, pues permite organizar el mundo, vivir la experiencia desde una perspectiva
fenomenológica, lo cual en si mismo supone un profundo aprendizaje y una postura ética de auto-
conocimiento, que no separa el sentir del pensar y no relega la experiencia corporal como fuente de
trascendencia y conocimiento. En la perspectiva que se señala, existe entonces una interacción
dinámica entre el sujeto y el objeto, cuya consecuencia deberá ser, la construcción del conocimiento, 3
El sujeto como actor es la propuesta que el sociólogo francés Alain Touraine presenta como un
requerimiento para retornar a la modernidad y reencontrar en ella el sentido perdido, el sujeto se
plantea desde allí como agente activo y protagónico de la historia; supone esto una decidida apuesta
ética para retornar a lo problemas en ciencias sociales. Se recomienda ver: Crítica de la modernidad
Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 227
donde cada individuo en el enseñar y el aprender, modifica su estructura mental y actitudinal para así
alcanzar un mayor nivel de integración, de diversidad y complejidad. De tal manera que, el verdadero
aprendizaje sea aquel que contribuya al desarrollo de la persona y no sólo a la acumulación de
conocimientos medidos de manera racionalista e instrumental. Este acercamiento es lo que
reconocemos aquí como una pedagogía de la reflexividad que conduzca hacia una postura ética.
Plantear una ética reflexiva es una postura que invita a la revisión de las prácticas pedagógicas y sus
discursos, revisando cómo y de que forma se postulan para el desarrollo humano; de esta forma, es
aportarle a la comprensión y solución de problemáticas sociales que requieren de una intervención
distinta, que crea en la capacidad de los actores en la búsqueda de alternativas y soluciones
incluyentes; puesto que la desidia y el relajamiento individual y social frente a las normas que convocan
a los comportamientos del obrar correcto, les corresponde ser revisadas por una pedagogía
fundamentada en la critica reflexiva. En la medida en que las propuestas pedagógicas consideren de
manera implícita y explícitamente las prácticas de tolerancia, respeto y reconocimiento del otro, la
misión social de la escuela y en general de cualquier propósito formativo, logrará que sus miembros
trasciendan de la heteronomía a la autonomía, como capacidad de definirse por si mismos, esta última,
razón esencial de la libertad, pero también de la responsabilización, sentido fundamental de la
propuesta que se presenta aquí. Actuar con criterios éticos dentro de un sentido pedagógico y para el
desarrollo humano, implica actuar de manera conciente en el ámbito colectivo que le corresponde a
cada sujeto, pero también, desde su condición como individuo en el plano particular y más personal, es
decir, lo que corresponde con el cuidado de sí mismo4 y la defensa conciente de sus propios proyectos
e intereses; tener un sentido

Ética y educación MAITE ESTEINOU COTO MAITE ESTEINOU COTO Red Tercer Milenio ÉTICA Y
EDUCACIÓN ÉTICA Y EDUCACIÓN Ética y educación MAITE ESTEINOU COTO MAITE ESTEINOU COTO Red
Tercer Milenio ÉTICA Y EDUCACIÓN ÉTICA Y EDUCACIÓNÉTICA Y PEDAGOGÍA: una postura de
reflexividad Ricardo Castaño Gaviria1 Resumen: En este texto se exploran desde una perspectiva crítica
y reflexiva la relación entre ética y pedagogía, mostrando otro horizonte interpretativo de esta relación,
que trasciende lo educativo visto como instrucción y plantea el logro de una actitud de autonomía
responsable y comprometida, como tarea esencial con uno mismo dentro de la reflexión pedagógica.
Palabras claves: Pedagogía; Ética; Reflexividad Crítica; Actitud; Autonomía Responsable. Resumo: Neste
texto, explora-se uma perspectiva crítica e reflexiva a relação entre ética e pedagogia, mostrando outro
horizonte interpretativo desta relação, que vai além do educativo visto só como instrução, e propõe a
instituição de uma atitude autônoma responsável e comprometida, como tarefa essencial consigo
mesmo dentro de uma reflexão pedagógica. Palavras-chave: Pedagogia; Ética; Reflexividade; Atitude;
Autonomia Responsável. PRESENTACIÓN: Este trabajo pretende mostrar un punto de vista respecto a la
relación existente entre pedagogía y ética desde una postura que se identifica con la crítica reflexiva, la
mirada enfoca algunos puntos exploratorios de los planos de la pedagogía, para comprender mejor el
proceso de enseñanza-aprendizaje en los distintos contextos formativos y su papel más allá de la
instrucción de los individuos en la sociedad contemporánea. 1 Sociólogo, Mestre em Motricidad y
Desarrollo Humano, pela Universidad de Antioquia (U.de.A), Colombia. Doutorando do Programa de
Pos-Graduação em Educacão e Contemporaneidade da Universidade do Estado da Bahia
(PPPGEDUC/UNEB), Brasil. Membro do grupo de investigacão: Formación, Antropología Histórico
Pedagógica (FORMAPH) da U.de.A/Medellín/Colombia. E-mail: rcastanog@gmail.com Revista Brasileira
de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 224 DESARROLLO: Para
comenzar a introducir el tema, es necesario plantear que el concepto de pedagogía ha venido cobrando
gran interés en los distintos discursos y posturas de las ciencias sociales; al parecer todo proceso de
interacción humana es susceptible de tener un sentido pedagógico y cualquier momento de la acción
social tiene un poco de sus contenidos. Sin embargo y no en desacuerdo con el sentido formativo y
revelador del concepto en las sociedades contemporáneas, lo que nos inquieta, en ese caso, es su
contenido ético, es decir, su capacidad de ir más allá de la transmisión saludable en sentido positivista
de los procesos formativos del enseñar, ya que el sentido ético señala a lo pedagógico como un proceso
que más que instruir, busca que el sujeto en la cultura se auto-reconozcan, generándose criterios
propios y responsabilización, que le permitan mayores grados de autonomía pero también
compromiso. De tal manera que al asumir una postura ética en el tratamiento del proceso pedagógico,
se encuentre una vía que debiera conducir al desarrollo humano en su multidimensionalidad, es decir,
abarcando las necesidades sociales, emocionales, culturales y económicas de las personas en sus
diferentes etapas de la vida. La postura ética perfila a la pedagogía, además de un saber guiar, hacia la
formación del carácter, la adquisición de unos criterios que señalan el cómo participamos de la co-
responsabilidad frente a los hechos que nos suceden, en un sentido de crítica reflexiva2 , le debe
permitir al sujeto reconocerse en la diferencia, encontrando y asumiendo su parte de responsabilidad
cultural, social y política del acontecimiento histórico que precede, enmarca y proyecta su vida. Una de
las manifestaciones contemporáneas de la reflexión ética, muestra tendencias interesantes: en uno de
sus sentidos se plantea la necesidad de lograr consenso cultural, en cuanto a los principios y normas
que deben orientar lo 2Entendida aquí como la manera, la actitud para saber sobre nosotros mismos,
de nuestra relación con los demás y con lo otro que nos aparece como distante y extraño; una postura
que se fundamenta en la tradición del pensamiento de la teoría crítica, enfatizando en el fenómeno de
la comunicación entendido de forma compleja. Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol.
1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 225 comportamental y la definición de los limites de libertad y
desarrollo personal; de otro lado se llama a la necesidad de comunicarnos, de ser escuchados y
escuchar, de estar dispuestos al encuentro con el otro y a acuerdos de inclusión, actitud crucial en esta
época marcada por el ensimismamiento, la individuación y la autosatisfacción emocional en términos
materiales. En ambos caso la reflexión ética le apunta a un proyecto de sociedad, reconocida como
diversa pero también incluyente, a la fijación de unos criterios socio-políticos y culturales que rescaten
el papel de las ciudadanías en la transformación de los procesos sociales. Frente a lo mencionado como
postura ética hacia la pedagogía, aparece la necesidad de insistir en el dialogo, la escucha y la reflexión
critica, como un gesto de cortesía con uno mismo y para con los demás, su valor reside en la posibilidad
de encontrarnos y comprendernos; en palabras del filósofo G. Gadamer: En escuchar lo que nos diga
algo, y en dejar que se nos diga, reside la exigencia más elevada que se propone al ser humano.
Recordarlo para uno mismo es la cuestión más íntima de cada uno. Hacerlo para todos, y de manera
convincente es la misión de la filosofía. (GADAMER, 1977, p. 44 ). Supone entonces lo ético un
necesario ejercicio de reflexividad, un hablarse a uno mismo y en frente del mundo que nos rodea,
reconociendo las particularidades de cada caso y enfrentando nuestro propio proceso emancipatorio, al
reconocer nuestra parte de compromiso, no con una actitud moralista y prejuiciosa, sino dentro de una
búsqueda de mejores respuestas y mayor nivel de claridad respecto a lo que nos sucede,
introduciéndonos en el campo axiológico para pensar en nuestros valores. De nuevo en el sentido
formador de la pedagogía, se encuentran diferentes enfoques sobre los cuales se ha conceptualizado y
llevado a la práctica en diferentes escenarios; para enunciar algunos sin detallar, está el que se orienta
por una concepción de conocimiento científico, el de la instrucción en los procesos técnicos mecánicos,
y el enfoque filosófico ilustrado enciclopédico. Estos enfoques matizados y en algunos casos adaptados
han sido los orientadores, con un fuerte componente disciplinar, de la pedagogía tradicional, la cual ha
sido durante mucho tiempo encargada de la transmisión del saber y las Revista Brasileira de Educação
de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 226 costumbres, se le ha endilgado la
producción del sujeto asiduo (manso) y productivo, con el fin de la conservación y reproducción de lo
instituido en el occidente modernizado, dificultando la creación y el auto-reconocimiento de los
potenciales de las personas como sujetos actores3 . El modelo pedagógico clásico ha procurado por
transmitir lo normativo, alinear antes que reflexionar y entender los acontecimientos, es decir,
interiorizar la disciplina y un orden, antes que estimular la construcción ética del sujeto, la cual reside
en su trabajo por su soberanía; así el sujeto encuentra en la clásica referencia a lo pedagógico, la
escuela, un espacio coercitivo antes que liberador de su conciencia y sus capacidades. Es en esa visión
clásica controladora, donde radica la negación ética de la pedagogía, entendida también, como
voluntad para llegar a ser uno mismo en el entendimiento. De otro lado, en tendencias más
contemporáneas de lo pedagógico, el conocimiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje humano, es
visto como una construcción donde el sujeto debe perfilarse y preguntarse de manera activa, ya que
éste no elabora pasivamente el conocimiento frente al mundo, pues lo interpreta y se lo incorpora; el
papel del maestro en este sentido, no es el de dueño del conocimiento, pues él también participa
activamente de esta construcción, se interroga así mismo, se confronta y duda de la solides de lo que
cree saber, plantea un camino que ayuda a recorrer pero sin tener la certeza de lo por encontrar. En una
perspectiva más integral y compleja del proceso enseñaza-aprendizaje, la cognición es una función al
servicio de la vida, pues permite organizar el mundo, vivir la experiencia desde una perspectiva
fenomenológica, lo cual en si mismo supone un profundo aprendizaje y una postura ética de auto-
conocimiento, que no separa el sentir del pensar y no relega la experiencia corporal como fuente de
trascendencia y conocimiento. En la perspectiva que se señala, existe entonces una interacción
dinámica entre el sujeto y el objeto, cuya consecuencia deberá ser, la construcción del conocimiento, 3
El sujeto como actor es la propuesta que el sociólogo francés Alain Touraine presenta como un
requerimiento para retornar a la modernidad y reencontrar en ella el sentido perdido, el sujeto se
plantea desde allí como agente activo y protagónico de la historia; supone esto una decidida apuesta
ética para retornar a lo problemas en ciencias sociales. Se recomienda ver: Crítica de la modernidad
Revista Brasileira de Educação de Jovens e Adultos, Vol. 1, nº 1, 2013. Ricardo Castaño Gaviria 227
donde cada individuo en el enseñar y el aprender, modifica su estructura mental y actitudinal para así
alcanzar un mayor nivel de integración, de diversidad y complejidad. De tal manera que, el verdadero
aprendizaje sea aquel que contribuya al desarrollo de la persona y no sólo a la acumulación de
conocimientos medidos de manera racionalista e instrumental. Este acercamiento es lo que
reconocemos aquí como una pedagogía de la reflexividad que conduzca hacia una postura ética.
Plantear una ética reflexiva es una postura que invita a la revisión de las prácticas pedagógicas y sus
discursos, revisando cómo y de que forma se postulan para el desarrollo humano; de esta forma, es
aportarle a la comprensión y solución de problemáticas sociales que requieren de una intervención
distinta, que crea en la capacidad de los actores en la búsqueda de alternativas y soluciones
incluyentes; puesto que la desidia y el relajamiento individual y social frente a las normas que convocan
a los comportamientos del obrar correcto, les corresponde ser revisadas por una pedagogía
fundamentada en la critica reflexiva. En la medida en que las propuestas pedagógicas consideren de
manera implícita y explícitamente las prácticas de tolerancia, respeto y reconocimiento del otro, la
misión social de la escuela y en general de cualquier propósito formativo, logrará que sus miembros
trasciendan de la heteronomía a la autonomía, como capacidad de definirse por si mismos, esta última,
razón esencial de la libertad, pero también de la responsabilización, sentido fundamental de la
propuesta que se presenta aquí. Actuar con criterios éticos dentro de un sentido pedagógico y para el
desarrollo humano, implica actuar de manera conciente en el ámbito colectivo que le corresponde a
cada sujeto, pero también, desde su condición como individuo en el plano particular y más personal, es
decir, lo que corresponde con el cuidado de sí mismo4 y la defensa conciente de sus propios proyectos
e intereses; tener un sentido

Reverdecimiento. (Foto: Hashim Cabrera)

El arte está formado por filamentos enhebrados que conectan todos los ámbitos de
la existencia. Los filósofos no dejan de esforzarse por darle una definición,
separando sus diferentes significados en tradicionales y modernos. Lo que llega a
romper o diseccionar cada categoría en subcategorías como las del arte
convencional, institucional, histórico y universal. Está claro que la belleza tiene la
capacidad de expresarse recurriendo incluso a la más extrema precisión de
determinados procedimientos. Pues la riqueza de la historia de nuestro universo se
expresa a través de la poesía, la música, la pintura, la arquitectura, y el cine.
Conectando a la gente con mundos que están por llegar, con ideas que siguen sin
ser comunes y temas que dan forma a nuestro futuro. Lo que no puede estar
abarcar sólo por las formas tradicionales ni tampoco las nuevas herramientas
digitales. El arte es un proceso de desarrollo de la creatividad y de ampliación de
nuestras lentes de observación con el propósito de hacer de la mente una fuerza
más crítica e intelectual.

Kant definió el arte como “un tipo de representación que tiene un propósito en sí
misma. Aunque carezca de finalidad, promueve el desarrollo de facultades
mentales para una comunicación sociable.” Al igual que todo en la vida, el arte no
puede desarrollarse sin un crecimiento constante o dejando de lado el fomento de
la búsqueda. De la misma manera, el desarrollo exitoso del arte resulta inútil sin las
molduras de la ética. Pues la ética debe considerarse parte integral de cada aspecto
de la vida, dejando de estar delimitada a esos momentos de profunda deliberación.
A este respecto, la ética misma se convierte en un arte; el arte de experimentar
vidas más plenas, sensibles y emocionadas. (Fesmire, 2003). De estar al corriente
permanentemente de que la característica ética del arte puede conllevar un enorme
potencial para la transformación de la actividad artística.

Desde el surgimiento de una idea en la mente del artista hasta su interpretación


por parte del público, los procesos de crear, analizar y expandir esa idea tienen la
misma importancia para que tenga lugar cierta ilustración cultural. Pues se trata de
un canal de comunicación poderoso y de una plataforma expresiva más allá de las
palabras. Tanto cuando el arte es una apelación icónica, una nota perfecta en un
instrumento acicalado, o la denuncia política de la injusticia, todas sus formas
representan ese sempiterno deseo de expresión. Esta aproximación,
independientemente de la que tomemos desde el punto de vista estético o cognitivo
crea, junto con la ética, una poderosa dinámica a la hora de compartir ideas y
posibilitar un intercambio emocional. La centralidad de la imaginación para vivir
conforme a la ética es básica para el desarrollo de una mente constructiva. La
habilidad de razonar desde la moral en una situación determinada requiere de la
imaginación para considerar las distintas posibilidades y salidas y por lo tanto, de
crear una mente más resolutiva.

El desarrollo del arte popular conlleva una reacción controvertida sobre todo entre
los traductores estrictamente literales de los textos islámicos. Hoy día, los eruditos
trabajan junto con otros expertos tratando de trazar un horizonte para descubrir el
potencial ético que las artes pueden imprimir en el individuo y en la sociedad en
general. Estos debates tratan de la permisivilidad de la representación de rostros
humanos en la pintura, de crear y escuchar música y canciones no “religiosas”, de
tocar instrumentos musicales o enseñar a hacerlo.,, La historia del arte en la
sociedades musulmanas es extensa y rica en materiales. Y floreció en tiempos en
los que esta civilización alcanzó la cúspide de su ilustración intercultural. Los
artistas y estudiosos afines entendieron que el arte era una fuerza poderosa capaz
de moldear sus comunidades dejando patente esta influencia a lo largo de los
siglos. La conciencia constante de los principios éticos fue el factor que empujó su
éxito a lo largo del mundo en vez de solidificar un entendimiento trascendental de
la religión. Palacios, poemas, instrumentos musicales, ¡arte al fin y al cabo!
Llenaban las ciudades creando un entrono verdaderamente inspirado y en todos los
ámbitos. Sin embargo la situación nada tiene que ver hoy en día con estas
referencias. ¿Qué es lo que podría haber causado este cisma? ¿Por qué regresar en
vez de progresar en el entendimiento del arte en la religión? ¿Cómo puede la
reaceptación del arte estar acompañada del dîn conforme aborda los temas de
actualidad?

El arte y la ética son temas sumamente complejos en un universo igual de


complicado, lo que da lugar a diversos temas de actualidad.

La creatividad sigue considerándose el único controlador del arte en un mundo


perfecto, pero ¿qué papel juega el consumo en la creación de arte? El conocido
filósofo John Dewey afirmó que "la separación entre las bellas artes y el arte útil,
aunque se remonta a los griegos, se intensifica hoy por la producción en masa y la
importancia adquirida por la industria y el comercio." ¿Apoyan los valores
artísticos y culturales a los económicos?, y de ser así, ¿quién o qué determina su
valor y a quién se atribuye su beneficio? Su valor extiende la reinos artísticos,
sociales, políticos y económicos, al mismo tiempo. Ya que estos están firmemente
ligados a la demanda, apoyando esa mentalidad capitalista de la satisfacción de
encargos, lo que crea un sistema dependiente del consumo. Por lo que, ¿qué
pasaría con el arte si colapsara este sistema basado en la economía?

La influencia del arte ha estado muy presente en todas las religiones, culturas y
sociedades a lo largo de la historia y también hoy día. ¿Por qué, entonces, no ha
hecho más que restringirse en la legislación religiosa? ¿Cuántas de esas
prohibiciones y limitaciones se basan en interpretaciones puramente culturales del
Texto? En el mundo contemporáneo que experimenta un intercambio tan rápido de
la información y un notable desarrollo cultural, ¿en qué sentido se coartan los
musulmanes a sí mismos a la hora de ser partícipes de ese mundo y más
justificándose con esas estrictas traducciones literales? Estas preguntas se refieren
sobre todo a artes de entretenimiento como la música y el cine. Aquí, el género
también desempeña un papel clave en el debate ¿las mujeres tienen los mismos
derechos (especialmente en las artes escénicas) que tienen los hombres? ¿Hay que
controlarlo todo o se puede guardar silencio sobre determinadas cuestiones que
tienen que ver con el arte? ¿Cómo podemos transformar nuestro pensamiento para
poder congeniar el arte con la religión?

La educación es el factor más importante en el avance de los seres humanos. Y la


educación artística juega un papel clave en la formación de ciudadanos civilizados
en el mundo contemporáneo. Sin embargo, la falta de importancia y la financiación
son los principales problemas de la educación técnica. ¿Por qué se estima que la
educación artística es menos valiosos que otras ramas? ¿Qué se puede hacer sobre
el estigma que acompaña a las escuelas de arte y sobre el arte como salida
profesional en la mayoría de las sociedades? ¿Cómo podemos dar aproximaciones
éticas a los artistas emergentes para alentar su talento? Existe una brecha entre la
teoría y la práctica ya que la educación de las artes está orientada principalmente al
desarrollo de habilidades y la superación de exámenes. Dennis Atkinson sostiene
que se pone énfasis en las habilidades artesanales del arte, más que en las críticas y
expresivas. Entonces, ¿cómo se puede enlazar el arte que se aprende en la escuela
con el arte contemporáneo? ¿Ha de crearse con un propósito o puede existir
motivado únicamente por su belleza? La estética y la ética son campos que
requieren mucha reflexión e investigación. ¿Podemos decir que exista un arte
inútil? ¿Quién juzga el mérito y desmérito estéticos?, ¿contribuye esto a su valor
ético? Todas estas preguntas necesitan una investigación sistemática.

29.se distingue del animal por la razón, por la religión, ni sus pulsiones
instintivas, sino por la universalidad de su actividad que transforma la
naturaleza para satisfacer sus necesidades. MARX• El hombre es un
ser social por naturaleza y desarrolla su verdadera esencia
únicamente en la sociedad.
30. 30. el advenimiento del superhombre• La naturaleza humana está
conformada por un elemento racional y un elemento desconocido, que
podríamos denominar instinto. • La vida es el despliegue de todas las
capacidades humanas, en busca de la satisfacción de sus
necesidades: reproducción, alimentación, el placer y el bienestar en
general. • El hombre está llamado a ser superhombre: ser libre que
reconoce que es cuerpo, impulso, instinto,NIETZSCHE pasión,
voluntad de poder.
31. 31. lo inconsciente es lo humano• La historia de la humanidad es la
historia de la represión de las pulsiones instintivas y que la cultura es
fruto de la coerción y sublimación de dichas pulsiones.• Al mismo
tiempo, la cultura ha sido necesaria para proteger al individuo de la
naturaleza y preservar la vida en común, proporcionándonos medios
para satisfacer nuestras necesidades y FREUD evitar el sufrimiento.•
Se quiebra el concepto tradicional del hombre y su imagen como ser
racional, ante la emergencia de lo inconsciente.
32. 32. CONCEPCION CONTEMPORÁNEAel hombre: su existencia y
dignidad
33. 33. CONCEPCION CONTEMPORÁNEA el hombre: su existencia y
dignidadTodo concurre a hacer del hombre del siglo XX un ser
inquieto,preocupado de su futuro, asustado ante su propia imagen.