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CASO CLINICO

CASO CLÍNICO
Análisis del caso clínico
Paciente de 35 años, sexo femenino, con diagnóstico de asma bronquial desde los
10 años, quien asiste a chequeo médico. Refiere que desde hace 6 meses presenta
aumento de los accesos de tos seca y disnea (todos los días en el último mes).
Aproximadamente tres veces a la semana presenta crisis en la madrugada que la
despiertan. Estos cuadros mejoran al inhalar salbutamol.

La última vez que consultó al médico fue hace 4 meses, cuando asistió a urgencias
por presentar un cuadro catarral de vías altas consistente en tos con expectoración
mucopurulenta y disnea de esfuerzo. Fue tratada con antibióticos y broncodilatadores
y desde entonces se aplica budesonida 200 mcg 2 golpes de inhalación (puffs) cada
12 horas.

Análisis
Se trata de una paciente de 35 años con diagnóstico de asma bronquial desde la
infancia, quien asiste de forma irregular a los controles médicos.

Desde hace 6 meses presenta deterioro de la enfermedad, después de una infección


respiratoria alta. Desde entonces recibe manejo para el asma con un medicamento
controlador: un glucocorticoide inhalado a dosis medias y manejo aliviador: beta-2
adrenérgico de acción corta inhalado. A pesar de este tratamiento, la enfermedad
está siendo mal controlada, ya que persisten los síntomas nocturnos semanales, los
síntomas diurnos diarios y probablemente limitación para la actividad física.

Es importante, dentro de la anamnesis establecer otros factores que estén


influyendo en el pobre control de la enfermedad, como son los factores ambientales
desencadenantes y coomorbilidades.

El examen físico nos debe orientar acerca del compromiso actual respiratorio,
detectar secuelas y el compromiso de otros sistemas.

Paraclínicos como la radiografía de tórax y el hemograma nos ayudan a identificar


complicaciones y a realizar diagnósticos diferenciales, mientras que la espirometría
nos ayuda a la evaluación funcional.
Continúa en caso clínico
Antecedentes personales: Asma bronquial en madre y abuela materna. Peluquera
desde los 20 años. No es fumadora ni bebedora. No tiene alergias medicamentosas.
Tiene un gato y un perro en casa. Obstrucción nasal, rinorrea acuosa y salvas de
estornudos durante todo el año desde los 20 años.

Al examen físico se encuentra consciente y orientada, con frecuencia respiratoria de


20 por minuto, ruidos cardiacos rítmicos a 100 por minuto, sin soplos. Se encontró
hipertrofia de cornetes y palidez de mucosa nasal. A la auscultación pulmonar se
encontraron sibilancias espiratorias, sin uso de la musculatura accesoria. No hay
edemas, ni visceromegalias.

Los exámenes paraclínicos realizados fueron un cuadro hemático: Hb 14.5, Hto 45,
Leucocitos 7500 con 15% eosinófilos, RX de tórax con signos de hiperinsuflación y
la espirometría reportó un VEF1 por debajo del 60% del esperado.

Análisis
Paciente con diagnóstico de asma bronquial de larga data, con asma persistente
mal controlada, a pesar de estar recibiendo manejo controlador y aliviador.

A la revisión por sistemas se detectan síntomas respiratorios altos, que junto con
los hallazgos al examen físico y la eosinofilia nos indican que, además, padece de
rinitis alérgica.

Dentro de los antecedentes se pueden detectar como factores ambientales que


pueden actuar como desencadenantes el pelo de animales domésticos.

La radiografía de tórax y la espirometría confirman el mal control de la enfermedad.

Análisis de tratamiento y prevención de complicaciones


Según las recomendaciones del manejo escalonado, la paciente está en el Paso
3 del tratamiento para asma persistente, sin embargo por el mal control de la
enfermedad se debe escalar un paso.

Las opciones de tratamiento en el Paso 4 son continuar con los glucocorticoides


inhalados a dosis medias adicionándole como primera opción un beta-2 adrenérgico
CASO CLINICO

de acción larga inhalado, o como alternativa según cada caso en particular un


inhibidor de leucotrienos, teofilina o zileuton.

El manejo de las coomorbilidades como la rinitis alérgica es fundamental.

Se debe hacer énfasis en la educación del paciente acerca de cómo utilizar los
medicamentos correctamente, evitar los factores desencadenantes, reconocer los
signos que indican que el asma está empeorando y saber qué hacer, así como
asistir a los controles regularmente para ajustar el tratamiento según su respuesta.