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Gobierno

Primer período presidencial (1988 – 1904)


El gabinete de su primer período presidencial estuvo conformado por Juan J. Argueta como secretario de Gobernación y
Justicia, Rafael Spínola (antiguo editor de La Ilustración Guatemalteca) en Fomento, Guillermo Aguirre en Hacienda, J.A.
Mandujano en el despacho de Instrucción Pública, Juan J. Barrios como secretario de Relaciones Exteriores y Luis Molina
en el despacho de la Guerra. El primer designado a la presidencia fue Manuel Morales Tovar, quien fue sustituido tras su
muerte en 1902 por José María Reina Andrade.

Este período presidencial se caracterizó por el incremento en las restricciones de las libertades que habían existido
durante el primer gobierno del general Reina Barrios, las que este mismo había iniciado luego del fracaso de la
Exposición Centroamericana y por la creación de las Fiestas Minervalias por el ministro de Fomento Rafael Spínola.

Además se eliminó la libertad de Prensa y la libre asociación e incluso se llegó a militarizar la educación pública.

Segundo período presidencial (1905 – 1911)


El 7 de agosto de 1904 se celebraron elecciones presidenciales, y Estrada Cabrera nuevamente resultó electo.

En diciembre de 1908 se declaró una peste de viruela en todo el país, la cual fue controlada eficientemente por los
médicos de la época. Al final de este período presidencial, el dólar estadounidense se cotizaba a 18 pesos.

El 3 de julio de 1908 murió la madre de Estrada Cabrera, Joaquina Cabrera, con quien el mandatario estaba muy
apegado. Se declaró luto nacional hasta el 11 de julio y se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater
Admirabilis de los poetas extranjeros José Santos Chocano y Rubén Darío.

El 9 de abril de 1910 falleció su primera esposa, Desideria Ocampo, quien murió en Niza, Francia, adonde Estrada
Cabrera la había enviado para que recibiera tratamiento contra la tuberculosis que sufría. Ese mismo año falleció Diego
Estrada, primogénito del presidente, quien se suicidó por la tuberculosis sufrida debido al tratamiento que recibía por
una enfermedad venérea que había contraído mientras era estudiante en los Estados Unidos.

Tercer período presidencial (1911 – 1917)


Estrada Cabrera inició el que sería su último período en 1917, y sus ministros fueron Guillermo Aguirre en Hacienda, José
María Reina Andrade en Gobernación y Justicia, Luis Ovalle como secretario de Guerra, Eduardo Girón en el despacho de
Instrucción Pública, y Luis F. Mendizábal en el de Fomento. Por su parte, el licenciado Antonio Batres Jáuregui fue el
presidente del Organismo Judicial.

El 8 de noviembre de 1912, tras una discusión con el presidente, también se quitó la vida su hijo Francisco Estrada, quien
acababa de regresar a Guatemala procedente de Europa, la bandera nacional fue izada a media asta, y los empleados
civiles y militares llevaron luto por cinco días tras su fallecimiento.

Como consecuencia del atentado en su contra, perpetrado el 20 de abril de 1908 por los cadetes de la Escuela
Politécnica, el gobernante había clausurado este centro de estudios.

El 30 de junio de 1912 fundó la Academia Militar, bajo la dirección de oficiales españoles, en el edificio que ocupaba el
Cuartel de Artillería, en el bulevar 30 de junio, posteriormente Avenida La Reforma.

Manuel Estrada Cabrera(Foto: geocities.com)


Cuarto período presidencial (1917 – 1920)
Para 1916 Guatemala contaba con dos millones de habitantes, pero esto no impidió que los aduladores del presidente
lograran que este fuera reelecto con la absurda cantidad de diez millones de votos, tras forzar a las haciendas a enviar a
grupos de mozos colonos varias veces a votar.
Ya para el cuarto período de Estrada Cabrera prevalecía el despotismo. Aunque el sufragio universal era la ley, las
elecciones eran una farsa democrática pues únicamente el presidente figuraba en las papeletas electoras y todo tipo de
oposición estaba prohibida.

Los ministros del presidente no eran más que simples asesores y los impuestos del estado iban a parar directamente al
bosillo del presidente: siguiendo el ejemplo de sus antecesores, Estrada Cabrera logró amasar una fortuna de ciento
cincuenta millones, a pesar de tener un salario nominal de mil dólares anuales.

Los ministros eran seleccionados de entre sus aduladores y no tenían ni voz ni voto en las decisiones del gobierno. La
Asamblea Nacional no era muy diferente: ninguna ley se aprobaba sin la venia del presidente. Y, por último, los jueces
también estaban totalmente entregados a sus intereses.

El declive de la presidencia de Estrada Cabrera comenzó con los terremotos que se iniciaron el 17 de noviembre de 1917
y arruinaron algunas poblaciones alrededor de Amatitlán. El 25 y el 29 de diciembre de ese mismo año, y el 3 y el 24 del
siguiente, se repitieron los temblores en la república, pero con mucha mayor fuerza, de modo que destruyeron
numerosos edificios públicos y casas.

En el Diario de Centro América, después de publicar dos ediciones diarias reportando los desastres, se pasó a hacer
crítica al gobierno por la lenta e ineficiente respuesta al desastre.

En uno de los artículos de opinión de este periódico oficial se llegó a decir que las imágenes religiosas de algunos
templos católicos de la ciudad se habían salvado porque, al momento del primer terremoto, “ya no quisieron seguir en
una ciudad en donde imperaba el lujo excesivo, la impunidad y el terror”.

Derrocamiento
La Asamblea Nacional Legislativa, dirigida entonces por Adrián Vidaurre, quien había sido un alto funcionario durante la
mayor parte del gobierno cabrerista, declaró mentalmente incapaz al presidente para gobernar y designó al ciudadano
Carlos Herrera y Luna como presidente interino.

A partir de este momento, hasta quienes le apoyaron y alabaron durante su largo gobierno le dieron la espalda.

La Asamblea Nacional declaró a Manuel Estrada Cabrera mentalmente incompetente para gobernar mediante el
Decreto 1022 del 8 de abril de 1920.

Finalmente llegó la lucha armada. El presidente resistió desde su residencia oficial de La Palma hasta que fue derrotado
tras cruentos combates durante la llamada “Semana Trágica“.

Desde allí Estrada Cabrera cañoneó, con ayuda de los cuarteles Matamoros y San José, a las fuerzas unionistas en un
último intento de conservar el poder, que ostentaba desde 1898. Cabrera también bombardeó la capital desde La Palma
en un intento de atacar el supuesto cuartel general de los unionistas en la finca El Zapote.

Se rindió el 14 de abril de 1920 junto con el único colaborador que estuvo con él hasta el final, el poeta peruano José
Santos Chocano; el resto de colaboradores y agentes del presidente fue encarcelado o huyó del país.

De los que encarcelaron, doce fueron linchados en la Plaza de Armas por el pueblo enardecido; otros correrían con
mejor suerte, como el caso de Roderico Anzueto Valencia, quien luego de estar en prisión pasó a las filas del ejército y
llegó a ser director de la policía en el gobierno del general Jorge Ubico.