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 Área: Trabajo con padres de familia.

 Docente: Juan Manuel Dongo Callo.


 Alumna: Jocelynne Sarahi Delgadillo Castro.
 Semestre y Sección: VII- A

FUNCIONES DEL PADRE


Las tareas de un buen padre inician desde el momento en que se piensa en
concebir a un bebé. Durante la crianza de tus hijos puedes enfrentarte a
muchas dificultades y situaciones estresantes, pero todo valdrá la pena
porque sentirás el amor más sincero del mundo.

No hay un libro de instrucciones para ser padre o madre, pero los consejos
que te daremos a continuación, te ayudarán a tener presentes algunas tareas
básicas con las que ayudarás mucho a tus hijos.

¿Cuáles son algunas de las tareas de un buen padre?

1. Apreciar el tiempo con tus hijos. Te asombrarás al ver lo rápido que pasa
el tiempo desde que tu hijo nace. Recuerda que el tiempo que tienes con ellos
es corto y debe apreciarse cada
segundo. Pasa con tus hijos tantos
momentos como sea posible y cuando
lo hagas aléjate de cosas que te
distraen de ellos.

2. Comparte las responsabilidades


con tu pareja. Cuando se trata de
los hijos, no hay tareas especiales
para ellos o para ellas. La clave es
hacer de la paternidad una
experiencia compartida; involúcrate en todo para darle a tu hijo el amor y el
cuidado que requiere.

3. Demuéstrales tu amor. Aunque puede ser un consejo un poco obvio,


muchos padres se reservan este sentimiento y no lo demuestran. En cada
oportunidad que tengas y sin importar las circunstancias, hazlos sentir
amados.

4. Enséñales a tomar decisiones. Tal vez es más fácil definir lo que quieres
para sus vidas, pero enseñarles a elegir sus caminos, es una habilidad que
durará para siempre. Guíalos y establece límites, pero permíteles decidir por
sí mismos.

5. Recuerda siempre la importancia de la paciencia. Al ser padre o madre,


muchas situaciones pueden sacarte de tus cabales, pero controlar tus
reacciones es una virtud que se desarrolla con la paciencia. Respira profundo,
relájate y continúa tu vida para ser modelo de autocontrol.

6. Diviértete. El buen sentido del humor es un regalo que les das a tus hijos.
No tengas miedo de hacer el ridículo cuando estás compartiendo con tus hijos.
Los momentos de diversión se atesoran y se almacenan en sus memorias para
siempre; encuentra el lado gracioso en cada situación.

Padres Con Niños Felices

7. Lee con y para ellos. No


importa si este hábito está o no
arraigado en ti. La lectura es un
regalo que les das para toda la vida
y que les ayudará a desarrollar sus
habilidades cognitivas y sociales.
Dedica unos minutos cada día para
compartir una historia con ellos.

8. Déjalos disfrutar del juego.


Muchas personas subestiman el
valor del juego sin saber que es el momento en el que se desarrollan en todas
sus dimensiones; reemplaza la TV y los juegos de video por un buen rato de
juegos y manualidades.

9. Estimula su imaginación. Un grave error que cometemos los adultos es el


de mutilar las habilidades creativas de los niños. Permítele crear con los
elementos que lo rodean, haz juegos de rol, inventen cuentos y den rienda
suelta a su imaginación.

10. Sé firme a la hora de establecer los límites. La demostración más


grande de amor que puedes darles a tus hijos, es enseñarles el valor del
respeto y la formación en valores. Como padre necesitas establecer normas
y hacerlas respetar para que al crecer sean adultos educados y útiles para la
sociedad.
11. Sé modelo de las virtudes de las que les hablas. Los niños siempre
aprenden del ejemplo que les das; al ser su modelo a seguir debes pensar
cuáles son las conductas que esperas de tus hijos y empezar a ponerlas en
práctica. Reflexiona acerca de lo que quieres que tus hijos vean y sean al
crecer.

12. Trata con respeto a cada uno de los miembros de tu familia. Los
comportamientos abusivos y los gritos son conductas que se imitan. El
irrespeto genera inseguridades y problemas emocionales que pueden perdurar
por toda la vida.

13. Enséñales cómo ser independientes. Permanece a su lado, pero dales la


libertad de hacer cosas por sí mismos. Asígnales pequeñas responsabilidades
y aumenta poco a poco el grado de dificultad para que luego puedan valerse
por sí mismos.

14. Déjalos ser lo que son. La personalidad es un aspecto que no deberías


intentar modificar para que se ajuste a tus expectativas. Dales el espacio que
necesitan para que sus rasgos personales emerjan y maduren.