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ANALISIS RESUMEN DE LAS RUINAS CIRCULARES II

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ANÁLISIS RESUMEN DE LAS RUINAS CIRCULARES II

Dentro del género cuento, Las ruinas circulares pertenece al denominado género fantástico.El
tema del relato es la existencia del mundo no como realidad autónoma e independiente sino como
sueño de Alguien.

El personaje es un mago que intenta crear un hombre mediante el sueño :"El propósito que lo
guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con
integridad minuciosa e imponerlo a la realidad.
"Luego de múltiples frustraciones y fracasos y con la ayuda del dios del Fuego logra realizar su
anhelo pero, hacia el final, descubre con humillación y horror que también él, que se consideraba
real, existe gracias a que otro lo está soñando.

La presencia de dos soñadores sugiere la posibilidad infinita de soñadores que se repiten


cíclicamente. Este tema se apoya en ciertos aspectos de la doctrina budista, que concibe al
universo como sueño, como una realidad, y en las filosofías idealistas, según las cuales el mundo
externo está condicionado por nuestra percepción (los objetos no existirían si los hombres no los
pensaran y no los conocieran) y nosotros mismos dejaríamos de ser si una mente divina no nos
pensara.

De acuerdo con este tipo de concepción, el hombre cree que actúa dentro de lo real, se afana en
luchas humanas pero sólo al final comprende el carácter alucinatorio del mundo y su propia
condición de sombra.

Todos los datos que el narrador proporciona sobre el personaje son ambiguos:• Su llegada no es
advertida por nadie, pero a los pocos días nadie ignora su presencia.•

La ubicación de su lugar de origen es vaga e indefinida, pero la mención del idioma zend le
confiere un carácter exótico y lejano.• Las cortaduras laceran sus carnes, pero él no lo siente. Se
cura misteriosamente.•

No duerme por necesidad natural, sino por propia voluntad.• Los habitantes de la región respetan
su sueño, solicitan su amparo y temen su magia.

En el desarrollo de la parte central del relato se acentúan y acumulan sus rasgos humanos:-
ecuanimidad para juzgar las respuestas de sus alumnos, amargura, ira y desaliento frente al
fracaso, constancia y amor en la gestación de su hijo, estrecho vínculo afectivo con su creación,
honda preocupación por la suerte de ésta.

La ardua tarea de crear un ser con la inconsistente materia de los sueños e incorporarlo luego al
mundo de la realidad como una más entre las tantas realidades que lo pueblan constituye el nudo
del relato.

La complejidad de la difícil empresa se enfatiza a través de los diversos pasos, obstáculos y


frustraciones con que tropieza el soñador.Las etapas en la creación del fantasma viviente son
varias y sus dificultades cada vez mayores:

1)Al comienzo los sueños son simplemente caóticos, indiferenciados.

2)Más tarde el mago logra congregar a un fantasmal colegio de sombras que escucha con
ansiedad sus lecciones, con la esperanza de que uno de ellos podría incorporarse al mundo real.
Pero esta primera tentativa fracasa porque el soñador comprende que la mayoría de sus alumnos
son incapaces de ascender a la categoría de individuos.

3)En un tercer tiempo concentra su atención en uno solo de sus alumnos, al parecer de notable
capacidad, pero poco después sobreviene el segundo fracaso, cuando la fugitiva materia de los
sueños se desvanece y el insomnio se abate contra él.

4)El mago comprende que en una empresa tan ardua como la que él acometiera, un fracaso inicial
era inevitable y decide cambiar de método. Luego de una minuciosa tarea que se prolonga durante
interminables noches, logra soñar un hombre íntegro, pero éste no se incorpora ni habla: en el
sueño del mago su creación duerme también.

5)Ante esta nueva frustración invoca a la deidad del Fuego que le concede su ayuda, ordenándole
que una vez animado el nuevo ser lo inicie en su culto y lo envíe a otro templo, también en ruinas.
Así lo hace el soñador, quien logra por fin ver su magna empresa coronada por el éxito.

6)Sobreviene un período de calma interrumpido primero por las nuevas que le llegan de su hijo, y
luego, ya en forma definitiva, por el incendio de las ruinas circulares.

Ya está explicada con toda precisión la invasión de lo onírico en la realidad y con ello plenamente
sumergido el lector en el ámbito de lo fantástico, si bien permanecen todavía insospechadas las
derivaciones del insólito tema y, más aún, el desenlace.

Puede observarse con qué maestría Borges ha sabido graduar la intensidad de las crecientes
dificultades y fracasos del mago, a los cuales corresponde un proporcional aumento en sus
frustraciones y en sus consiguientes sentimientos y reacciones:

1."A las nueve o diez noches comprendió con alguna amargura que nada podía esperar de
aquellos alumnos ... "

2."En la casi perpetua vigilia, lágrimas de ira le quemaban los viejos ojos.

"3."Una tarde el hombre casi destruye: toda su obra ... "

4."Su victoria y su paz quedaron empañadas de hastío ... El propósito de su vida estaba colmado;
el hombre persistió en una suerte de éxtasis."

La palabra hastío ubicada oportunamente en un momento de distención, se carga de un alto poder


sugeridor, ya que insinúa en forma sutil que todo no la concluido, que la historia no se ha cerrado
aún y que un dejo de insatisfacción empaña el aparente final feliz del cuento.De inmediato, la
expectativa disminuida momentáneamente comienza a aumentar de nuevo, primero con las noti-
cias acerca del hijo y la consiguiente preocupación del mago y luego con el incendio de las ruinas
circulares, que se anuncia con signos de creciente intensidad y que hace pensar en la inminente
muerte del protagonista. Aquí la tensión llega a su punto culminante para resolverse bruscamente
en el sorpresivo desenlace. En la atmósfera creada en el relato se mezclan continuamente dos
formas en apariencia opuestas y hasta inconciliables: lo nítido, lo preciso, con lo misterioso, lo
fantástico.El lugar en el que va a transcurrir la acción es presentado como un vago ámbito
legendario, en el cual el fango sagrado, la selva, el rio, la soledad, el templo circular coronado por
un dios de piedra, configuran un carácter poético y misterioso que acentúa la atmósfera de
irrealidad.El tiempo real en que transcurre la exposición es sumamente breve (desde que el
soñador se tiende a dormir hasta que despierta con el sol ya alto), en contraste con los
prolongados lapsos que median en la segunda parte del relato y que el autor delimita con toda
minuciosidad en cada caso.El manejo del tiempo narrativo es empleado con miras a producir
diversos efectos:a)El tiempo en que transcurre el proceso de creación del hombre soñado es
delimitado minuciosamente , no sólo en cada lapso abarcado sino con respecto a la hora del día en
que tienen lugar los acontecimientos. es un tiempo psicológicamente intenso, lleno de avatares,
angustias, fracasos y nuevas esperanzas, y por eso parece más lento y demorado, mientras que
cuando se produce la distensión, con la victoria del protagonista, el autor hace transcurrir en pocas
líneas un vasto lapso indeterminado, que abarca años y aún lustros, porque se trata de un tiempo
vacío de emociones y de suspenso."A las nueve o diez noches comprendió ""Una tarde ... licenció
para siempre ""El hombre un día emergió del sueño como de un desierto viscoso, miró la vana luz
de la tarde que al pronto confundió con la aurora... Toda esa noche y todo el día la intolerable
lucidez del insomnio se abatió contra él."" ... dedicó un mes a la reposición de las fuerzas ... ""Para
reanudar las tareas esperó que el disco de la luna fuera perfecto. Luego, en la tarde, se purificó...
Casi inmediatamente, soñó con un corazón que latía." "Con minucioso amor lo soñó, durante ca-
torce lúcidas noches.""La noche catorcena rozó la arteria pulmonar ... ""Deliberadamente no soñó
durante una noche ... ""Antes de un año llegó al esqueleto ... " "Noche tras noche, el hombre lo
soñaba dormido.""Una tarde el hombre casi destruye toda su obra ... " Esta delimitación tan precisa
del tiempo tiene por objeto materializar el fantástico proceso, darle consistencia real, introducir un
elemento verosímil y cotidiano en un mundo regido básicamente por la magia y la poesía, logrando
con ello un clima más inquietante y sugerente, en el cual los límites entre realidad e irrealidad se
tornen cada vez más difusos. b)En otra oportunidad une la inmensidad temporal a la espacial,
coordinando en un mismo plano siglos de distancia y alturas estelares:" ... nubes de alumnos
taciturnos fatigaban las gradas: las caras de los últimos pendían a muchos siglos de' distancia “y a
una altura estelar, ... " c)El manejo del tiempo también sirve al narrador como excusa para
distanciarse de su narración, fingiendo que su historia no le pertenece y que ya otros la han con-
tado, con lo cual logra aumentar su sabor de añeja leyenda:"Al cabo de un tiempo, que ciertos
narradores de su historia prefieren computar en años y otros en lustros ... " El desenlace es
conciso e inesperado:"Éstos no mordieron su carne, éstos lo acariciaron y-lo inundaron sin calor y
sin combustión. Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una
apariencia, que otro estaba soñándolo." Desde el punto de vista estructural, el relato queda
perfectamente cerrado y concluido, sin que ningún hilo narrativo permanezca sin resolver, pero por
su misma riqueza temática brinda al lector, a partir del desenlace, múltiples posibilidades de
interpretación y de ejercicios de la fantasía.

Desarrollo
Jorge Luís Borges narra en su cuento “Las Ruinas circulares” la historia de un hombre, que
tiene el propósito de soñar otro hombre: “Quería soñar un hombre:quería soñarlo con
integridad minuciosa e imponerlo a la realidad.”( F, 451 ).

En el comienzo el hombre sueña un anfiteatro circular lleno de alumnos, en su sueño él les da


clases de ciencia y busca en este círculo “un alma que mereciera participar en el universo” ( F,
452 ). Pero el plan fracasa porque el insomnio se opone a la concreción de los deseos del
soñador. Sin embargo el hombre idea otro plan para cumplir su propósito, la superación de
esta crisis.

Espera hasta la próxima noche de luna llena y sueña primero sólo un corazón.

Lo hará hasta que éste se vuelva perfecto, después proseguirá con los otros órganos principales.
Poco a poco forma un nuevo hombre, “El pelo innumerable fue tal vez la tarea más difícil” ( F,
453 ).

De esos sueños nace un mancebo, mas este no puede levantarse, ni hablar, ni abrir sus ojos, por
lo que el hombre quiere en principio destruir su obra. No obstante en seguida se arrepiente y
finalmente le pide ayuda a un dios cuyo nombre terrenal es Fuego. Este dios tiene la fuerza
para despertar al mancebo. Solamente el fuego y el soñador saben que aquel es tan solo un
fantasma, un mero simulacro.

Con esta ayuda el mancebo soñado se despierta y el hombre continue construyendolo. Antes de
insertarlo en la realidad, borra la memoria de su hijo soñado para que no se dé cuenta de su
origen. “Para que no supiera nunca que era un fantasma, para que se creyera un hombre como
los otros “ ( F, 454).

Finalmente el hombre concluye su tarea.

Tiempo después escucha acerca de un hombre, que puede caminar atraves de las llamas sin
quemarse e inmediamente se da cuenta de que se trata de su hijo. En este momento lo invade
un gran temor: su hijo soñado puede llegar a la conclusión de que él es sólo “la proyección del
sueño de otro hombre “ ( F,.454) y así descubrir el secreto de su origen.

Con este miedo llega también el fin del hombre. Las ruinas circulares, en las que él había
organizado su obra, se convierten en un cinturón de llamas. Para su sorpresa él puede
atravesarlas y nota que también él es sólo un hombre soñado por otro hombre. “Èstos no
mordieron su carne, èstos lo acariciaron y lo inundaron sin calor y sin combustión. Con alivio,
con humillación, con terror, comprendío que él también era una apariencia, que otro estaba
soñando.( F,.455)

3. El análisis formal

3.1. Tipos de narraciones


Nuestra vida está repleta de narraciones: las narraciones cotidianas, las crónicas periodísticas,
científicas, los relatos históricos y los relatos literarios[3].

¿La pregunta, que surge de ello, es cómo se pueden distinguir las narraciones entre sí?

En la narración literaria se pueden diferenciar dos formas de narrar, por un lado la narración
que se basa en un hecho verdadero de la realidad extralingüística[4],y por otro la narración que
se distingue por el carácter imaginario o ficticio de los hechos narrados y además por el empleo
de la función literaria del lenguaje[5].

En el caso de “Las ruinas circulares“ se trata de un cuento, uno de los tipos de narración
literaria más frecuentes, que se caracteriza por tener una extensión más breve que la novela,
que es otro tipo de narración literaria.

Otra de las características de los cuentos, además la extensión más breve, es la mayor
importancía de los núcleos narrativos, ya que cuenta con una menor cantidad de acciones
secundarias

y un menor número de figuras.


Con respecto a la estructura, los cuentos populares desarrollan una anécdota de manera casi
lineal (introducción, conflicto, desenlace). En cuanto al estilo, usan frases breves y simples,
contienen a menudo variedades regionales y registros orales y familiares.

Los temas tratan, o de la vida cotidiana, es decir son realistas, o tratan de asuntos fabulosos y
sobrenaturales (maravillosos).[6]

Así, el cuento tiene que producir una impresión rápida que provoca en el lector un impacto,
una conmoción de duda acerca de la verdadera naturaleza de los hechos narrados[7]. Los
cuentos de Borges no son cuentos populares, pero siempre los preferió no sólo como lector sino
también como escritor, hecho que queremos subrayar con una cita de él:

“Durante el transcurso de una vida dedicada principalmente a los libros, no he leído sino pocas
novelas y, en la mayoría de los casos, sólo el sentido del deber me permitió llegar a la última
página. Al mismo tiempo, siempre fui un lector y relector de cuentos. La sensación de que
grandes novelas como Don Quijote y Huckleberry Finn carecen virtualmente de forma, reforzó
mi gusto por el género de cuentos, cuyos elementos esenciales son la economía y una mínima
exposición del principio, la mitad y el final”[8] ( Molachino; Mejía Prieto, P.159 ) .

Además de estas características se puede clasificar los cuentos en distintos tipos de relatos, a
saber realista, maravilloso, cienca ficción y fantástico[9].

Dentro de esta clasificación queremos subrayar el relato fantástico que es, la tipificación mas
adecuada para “Las Ruinas Circulares”.

El cuento fantástico está marcado por un mundo cotidiano y verosímil, en que acaecen
acontecimientos insólitos. Estos se pueden explicar, o bien como una alucinación de los
personajes, o bien, como una alteración de las circunstancias habituales por un presunto
invento o simplemente la aparición de lo sobrenatural[10].

Es decir si hay en el mundo del cuento elementos extraños, imposibles o inexplicables, o


cuando se apuesta a una incertidumbre entre dos explicaciones

- una racional y la otra irracional - que jamás se resuelven, se lo puede clasificar como un
cuento fantástico[11].

Queremos destacar esta característica con dos ejemplos de “Las Ruinas Circulares”:

“Si alguien le hubiera preguntado su propio nombre o cualquier rasgo de su vida anterior, no
habría acertado a responder” ( F, 451).

Así el personje, que sabe todo, no sabe ni su propio nombre, que es generalmente una pregunta
que siempre se puede responder. Esta primera cita representa un gran elemento fantástico, el
elemento inexplicable, que nos permite clasificar este cuento dentro del género en cuestión.
La segunda cita nos indica otro elemento clásico del género fantástico, a saber lo
imposible. ”Mucho más arduo que tejer una cuerda de arena o que amonedar el viento sin
cara” ( F, p. 452 y 453 ).

Nos preguntamos ahora que es lo característico de este género, pero antes de ocuparnos con
esta pregunta seguiremos con el análisis del discurso narrativo.

3.2. Análisis del discurso narrativo


El análisis del discurso narrativo se ocupa ante todo de dos aspectos esenciales. Por un lado la
trama narrativa, y por otro el discurso narrativo.

La trama narrativa se basa en elementos de los acontecimientos, en el mundo narrativo y en la


estructura de los acontecimientos. Mientras que el discurso narrativo se refiere a la estructura
temporal, la voz narradora, y el modo de la narración[12].

3.2.1. Elementos de los acontecimientos

La primera interrogación que se plantea es: ¿en qué lugar y en qué tiempo está situado el
cuento?

En el primer párrafo Borges da la información acerca de la ubicación espacio - temporal. El


cuento parecería situarse en Asia, es decir en Persia ( hoy Iran ), porque se dice que en las
aldeas se habla el idioma zend. El idioma zend nunca existió realmente, sino que era el nombre
utilizado para los comentarios de textos sagrados de Persia[13], “donde el idioma zend no está
contaminado de griego”,

y - sigue la cita - y donde es infrecuente la lepra “ ( F, 451), que es otra indicación para la
cultura oriental, porque la lepra era la enfermedad que venía de la cultura occidental.

El hombre permanece lo mayoria del tiempo en el templo en una selva palúdica “..ese templo
era el lugar que requería su invencible propósito”.( F, 451 ).

3.2.2. El mundo narrativo

Las indicaciones del tiempo aumentan a menida que avanza el cuento “Unánime noche, pero a
los pocos días” (F, 451) ,”a las nueve o diez noches” (F, 452) ,”un mes” (F, 453) , “durante
catorce lúcidas noches”, “antes de un año”, “que finalmente abarcó dos años”, “al cabo de un
tiempo que ciertos narradores de su historia prefieren computar en años y otros en lustros”,
“en mil y una noche” (F, 454),

pero como lectores no tenemos la sensación de que efectivamente transcurren semanas y meses
o sea años.

El empleo de indicaciones temporales es cronológico y progresivo, es decir el ritmo temporal se


mantiene constante.
3.2.3. La instancia narradora

Si se pregunta quien narra la historia, la respuesta parece obvio a primera vista, porque
normalmente el lector sabe quien escribió la historia.

No obstante las estructuras complejas de la construción narrativa de la realidad no se puede


analizar con una comunicación, afuera del texto entre autor y lector. Más bien hay que analizar
el nivel ficional de la comunicación, en la que un autor ficional crea un narrador que le relata
los acontecimientos a un lector ficional.

Esta función de la construción narrativa de la realidad se denomina instancia narradora[14].

En el caso de “Las Ruinas Circulares” se trata de una instancia narradora heterodiegética[15].

Lo característico de esta forma de la narración es, que la instancia narradora no pertenece al


mundo narrativo, es decir el narrador no es parte de la historia.

Este narrador como figura imaginaria, creada por el autor se distingue además por tres
posiciones básicas que el puede tomar. CITA

Por un lado el narrador como testigo o protagonista y por otro, como el predominante en “Las
Ruinas circulares”, como omnisciente. CITA

Este narrador omnisciente sabe lo que hacen, sienten y piensan los personajes[16], “Sabía que
ese templo era el lugar que requería su invencible propósito” ( F, 451 ), “en general, sus días
eran felices”

( F, 454 ).

Sin embargo, es necesario hacer una aclaración en cuanto a esta cuestión,

pues que en una frase el narrador indica que él no es el único narrador y por consiguiente no
sabe todo.

“Al cabo de un tiempo que ciertos narradores de su historia prefieren computar en años y otros
en lustros “ ( F, 454).

3.2.4. La manera de la narración

Una pregunta muy esencial en el análisis de la construcción narrativa de la realidad, cuál es el


vínculo entre la instancia narrativa y la de la realidad en la historia.

En “Las Ruinas circulares” la instancia narrativa percibe los acontecimientos por si misma, los
interpreta y los ordena. Narra desde un punto de vista general, es decir sabe y dice más de lo
que los personajes del cuento pueden saber y decir.