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Oraciones de ayuda.

Oración Bajo tu Amparo

Bajo tu amparo nos acogemos,


santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.

Oración a San Miguel


Arcángel
Gloriosísimo Príncipe de los ejércitos celestiales San Miguel Arcángel,
defiéndenos en el combate contra los principados y potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas, contra los espíritus de maldad en los aires
(Efesios 6,12). Ven en auxilio de los hombres que Dios ha hecho a su imagen
y semejanza, y rescatado a tan alto precio de la tiranía del demonio (Sab. 2. ,
I Cor. 6). Tú eres a quien venera la Santa Iglesia como su guardián y su
protector, a ti te ha confiado el Señor las almas redimidas para introducirlas
en la felicidad del Cielo. Ruega al Dios de Paz para que aplaste a Satanás bajo
nuestros pies, a fin de despojarle de todo poder, de retener cautivos a los
hombres y de perjudicar a la Iglesia. Dígnate presentar al Altísimo nuestras
oraciones para que prontamente desciendan sobre nosotros las misericordias
del Señor, y vence a la antigua serpiente que es el diablo o Satanás, para
precipitarlo encadenado a los abismos, de manera que no pueda ya jamás
seducir a las naciones.

Compilado por: José Gálvez Krüger


Director de la Revista de Humanidades
“Studia Limensia”

Oración a San Miguel


Árcangel (II)
Oh glorisísimo Arcángel San Miguel, Príncipe y caudillo de los ejércitos
celestiales, guarda de la Iglesia y defensor de las almas, terror y espanto de
los infernales espíritus: humildemente de rogamos que nos ampare tu favor,
tu fortaleza nos defienda y tu virtud nos esfuerce en todos los días de nuestra
vida y especialmente en el trance terrible de la muerte, para que defendidos
por tu poder del infernal dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos
de este mundo seamos presentados por ti libres de toda culpa ante la Divina
Majestad.

V/ Oh glorioso Príncipe San Miguel, acuérdate de rogar por nosotros al Hijo de


Dios, ahora y siempre.

R/ Para que seamos dignos de sus promesas.

(Padrenuestro)

Compilado por: José Gálvez Krüger


Director de la Revista de Humanidades
“Studia Limensia”

Letanía de los ángeles


guardianes
Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.


Cristo óyenos.

Cristo escúchanos.

Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.

Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.

San Miguel, ruega por nosotros.

San Gabriel, ruega por nosotros.

San Rafael, ruega por nosotros.

Todos los Santos Ángeles y Arcángeles, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles que contemplan sin cesar el rostro del Padre celestial, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que nunca se apartan de nosotros, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que están dedicados a nosotros por una celestial amistad.

Santos Ángeles Guardianes, nuestros fieles admonitores, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, nuestros sabios consejeros, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles, nuestros poderosos defensores frente a los ataques del maligno enemigo, rueguen por
nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, nuestro sostén en las tentaciones.

Santos Ángeles Guardianes, que nos ayudan en nuestros tropiezos y caídas, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que nos confortan en nuestras penas y sufrimientos, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que toman nuestras oraciones y las conducen delante del Trono de Dios,
rueguen por nosotros.

Santos Ángeles, que nos inspiran y alientan a progresar en el bien, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que a despecho de nuestras faltas, nunca nos abandonan, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que se regocijan de nuestro progreso y adelanto en la perfección, rueguen por
nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que nos miran y oran por nosotros sin cesar mientras descansamos, rueguen
por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que no nos abandonan en nuestra agonía y muerte, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que consuelan las Almas en el Purgatorio, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, que conducen a los justos hacia el cielo, rueguen por nosotros.

Santos Ángeles Guardianes, con quienes esperamos un día alabar y contemplar eternamente a Dios, rueguen
por nosotros.

Nobles Príncipes del Cielo, rueguen por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros, Señor.

Cristo: óyenos.

Cristo: escúchanos.

Señor ten misericordia de nosotros.

Señor ten misericordia de nosotros.

(Padrenuestro)

Bendecid al Señor todos su Ángeles; vosotros los poderosos, que sois los ejecutores de sus órdenes.

Dios mandó a sus Ángeles que cuiden de ti; los cuales te guardarán en todos tus pasos.
Compilado por: José Gálvez Krüger
Director de la Revista de Humanidades
“Studia Limensia”