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LA GRACIA 4) GRACIA HABITUAL Y ACTUAL.

La primera es la llamada
gracia santificante, que acabamos de definir. La segunda es una
ARTICULO I: La gracia de Dios en general moción sobrenatural de Dios pasajera y transeúnte (v.gr., una
inspiración para realizar una buena acción). Estas
La gracia no es otra cosa que un don o beneficio sobrenatural concedido gracias actuales pueden recibirlas incluso los que están en pecado
gratuitamente por Dios a la criatura racional en orden a la vida eterna. mortal (v.gr., la gracia del arrepentimiento). ,

Para cuya inteligencia es de saber que todo cuanto hemos recibido de Dios
son propiamente dones suyos, ya que no teníamos derecho a nada en el
orden natural ni en el sobrenatural. El primer gran don de Dios, que hace
posibles todos los demás, es el de nuestra propia existencia. Después de él
hemos recibido de su infinita liberalidad todos los demás dones naturales y,
sobre todo, el don sobrenatural de la gracia, que rebasa y trasciende
infinitamente el orden natural de todo el universo.

DIVISIÓN. La gracia admite múltiples divisiones según el punto de vista


en que nos coloquemos. He aquí las principales:

1) GRACIA INCREADA Y CREADA. La primera es la misma


esencia divina o las personas divinas, que se nos dan y entregan por
el misterio inefable de la inhabitación trinitaria en nuestras almas.
La segunda es cualquier don sobrenatural concedido por Dios al
hombre en orden a la vida eterna.
2) GRACIA DE Dios y DE CRISTO. La primera es la que procede
directamente de Dios independientemente de Cristo, como la
concedida a los ángeles y a nuestros primeros padres antes del
pecado original. La segunda es la concedida en atención a los
méritos de Cristo, como son todas las concedidas a los hombres
después del pecado original.
3) GRACIA SANTIFICANTE Y GRATIS DADA. La primera es la
que santifica al hombre y le une con Dios (la gracia, sin más). La
segunda se concede al hombre principalmente para utilidad de los
demás (v.gr., el don de milagros). Esta última no santifica de suyo al
que la recibe, quien en absoluto podría estar en pecado al recibirla y
continuar después en él.

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ARTICULO II: LA GRACIA HABITUAL O SANTIFICANTE voluntad humana y la divina. El hombre ama a alguien por alguna
buena cualidad que descubre en él (v.gr., por ser familiar, o amigo,
Naturaleza: o estar adornado de tales o cuales excelencias, etc.), de suerte que la
bondad del sujeto es anterior a nuestro amor y lo causa o excita. Pero
Conclusión 1.a: La gracia habitual o santificante, por la que el hombre esto es imposible tratándose del amor de Dios a nosotros; porque,
se hace grato a Dios, es algo real, creado y recibido intrínsecamente en como la criatura no puede tener ninguna bondad natural o
el alma. sobrenatural que no la haya recibido previamente de Dios, síguese
que Dios no puede amarnos por alguna bondad que descubra en
Errores. Lo negaron los protestantes luteranos y calvinistas al enseñar que nosotros, sino al revés: al amarnos causa en nosotros la bondad que
la justificación del hombre ante Dios se realiza por imputación extrínseca de quiere amar, bien sea en el orden natural, como simple Creador, o en
los méritos de Cristo, en virtud de la cual nuestros pecados el sobrenatural, como Padre amorosísimo. Luego el amor
quedan cubiertos con la sangre de Cristo, pero sin que se nos borren o sobrenatural de Dios al hombre supone necesariamente una realidad
desaparezcan del alma. sobrenatural también infundida por Dios en el alma; y ésa es,
cabalmente, la gracia santificante 4.
Doctrina católica. Es la de la conclusión. Consta expresamente:
Conclusión 2.a: La gracia santificante es una participación física y
a) POR LA SAGRADA ESCRITURA: formal, aunque análoga y accidental, de la naturaleza misma de Dios.
 «De su plenitud recibimos todos gracia sobre gracia» (Io. 1,16).
 «Quien ha nacido de Dios no peca, porque la simiente de Dios está Vamos a explicarlo por partes:
en él» (1 Io. 3,9)•
 «Es Dios quien a nosotros y a vosotros nos confirma en Cristo, nos a) PARTICIPACIÓN FÍSICA, porque nos confiere y pone en el alma
ha ungido, nos ha sellado y ha depositado las arras del Espíritu una realidad divina, no de orden puramente cognoscitivo o moral, sino
en nuestros corazones»(2 Cor. 1,21-22). físico, por la que podamos tender connaturalmente a Dios en el orden
estrictamente sobrenatural.
b) POR EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. El concilio de Trento
condenó expresamente la doctrina de los protestantes en la siguiente b) PARTICIPACIÓN FORMAL de la naturaleza divina, no en el sentido
declaración dogmática: en que participan de ella las criaturas irracionales, que son semejantes
a Dios como simples vestigios del mismo por la mera posesión del ser o
 «Si alguno dijere que los hombres se justifican o por la sola
de la existencia; ni como las criaturas racionales en el plano puramente
imputación de la justicia de Cristo o por la sola remisión de los
natural, que las hace imágenes de Dios Creador por el entendimiento y
pecados, excluida la gracia y la caridad que se difunden en sus
la voluntad; sino en cuanto que nos infunde una verdadera participación
corazones por el Espíritu Santo y les queda inherente; o también
de la naturaleza divina precisamente en cuanto divina, en virtud de la
que la gracia por la que nos justificamos es sólo el favor de Dios,
cual ingresamos en la familia de Dios como verdaderos hijos e
sea anatema» (D 821).
imágenes vivientes del Dios sobrenatural.
c) POR LA RAZÓN TEOLÓGICA. La razón profundísima la
expone Santo Tomás al explicar la diferencia entre la
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c) PARTICIPACIÓN ANÁLOGA, porque la gracia no nos comunica la Conclusión 4.a: La gracia santificante es superior en dignidad y valor a
naturaleza divina en toda su plenitud unívoca (como el Padre la todas las demás realidades creadas naturales y sobrenaturales, excepto
comunica eternamente al Hijo y ambos al Espíritu Santo), sino en cierta las que pertenecen al orden hipostático.
medida y proporción que establece en nosotros una verdadera
filiación adoptiva (no natural), pero intrínseca, que supera infinitamente Veámoslo por partes:
el esquema puramente exterior y jurídico de las adopciones humanas.
Podríamos decir—empleando un lenguaje metafórico, que encierra, sin a) Es SUPERIOR A TODAS LAS REALIDADES
embargo, una sublime realidad—que la gracia es una inyección de NATURALES. Es evidente, por tratarse de una realidad
sangre divina que comienza a circular por las venas de nuestra alma. estrictamente sobrenatural, que pertenece al plano de
lo divino. Santo Tomás ha podido escribir con toda exactitud y
d) PARTICIPACIÓN ACCIDENTAL, porque, siendo una cualidad que verdad que «el bien sobrenatural de un solo individuo supera al bien
se adhiere a nuestra alma para perfeccionarla y elevarla al plano natural de todo el Universo». Por eso no sería lícito jamás cometer
sobrenatural y divino, no puede ser una substancia, sino un accidente un pecado venial muy ligero, aunque con él pudiéramos asegurar al
sobreañadido. Ni esto rebaja en nada la dignidad de la gracia con universo entero su felicidad natural perfecta y para siempre.
respecto a las substancias naturales, puesto que, siendo un
accidente sobrenatural, rebasa y trasciende por su propia esencia, b) Es SUPERIOR A TODAS LAS DEMÁS REALIDADES
infinitamente, todo el orden de las substancias naturales creadas o SOBRENATURALES CREADAS, ya sea las que poseemos en
creables. este mundo (virtudes infusas, dones del Espíritu Santo), ya incluso
las de la vida eterna (visión beatífica, goce fruitivo de Dios). Porque
Conclusión 3.a: La gracia santificante reside en la esencia misma del la gracia santificante tiene razón de naturaleza y de raíz de todas las
alma y se distingue realmente de la caridad sobrenatural. operaciones sobrenaturales y, en el mismo orden de cosas, la
naturaleza es siempre más perfecta que las operaciones que de
 Que la gracia resida en la esencia del alma, es cosa clara si se tiene ella proceden.
en cuenta que se trata de una cualidad o hábito entitativo que se c) C) EXCEPTO LAS REALIDADES QUE PERTENECEN AL
nos da en el orden delser, no en el de la operación. Por ella se nos ORDEN HIPOSTÁTICO. Es cosa clara también. En virtud de la
comunica el ser sobrenatural, y no se ordena a obrar por sí misma, unión hipostática de sus dos naturalezas, Cristo es personal y
sino mediante las virtudes infusas, que son substancialmente el mismo Dios. Por la gracia, en cambio, se
hábitos operativos. Luego la gracia no reside en las potencias establece entre Dios y nosotros una unión no personal, sino de
operativas del alma (entendimiento y voluntad), sino en su esencia semejanza puramente accidental, incomparablemente inferior a la
misma. hipostática. En este sentido, la maternidad divina de María, en
 Que se distinga realmente de la caridad (aunque sea inseparable cuanto forma parte del orden hipostático relativo, está también muy
de ella), es una simple consecuencia de lo que acabamos de decir. por encima de todo el orden de la gracia y de la gloria.
La gracia es una realidad estática, no dinámica, como la caridad;
y no se nos da en el orden de la operación, como esta última, sino EFECTOS. He aquí, brevísimamente indicados, los maravillosos efectos
únicamente en el orden del ser. Son, pues, dos cosas realmente que la gracia santificante produce en nuestras almas.
distintas.
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1. NOS HACE VERDADERAMENTE HIJOS ADOPTIVOS DE 5. Nos DA LA VIDA SOBRENATURAL, infinitamente superior a la
DIOS, al darnos una participación física y formal de su natural de todas las criaturas creadas o creables, humanas o
propia naturaleza divina. La transmisión de la propia naturaleza es angélicas, puesto que pertenece al plano de lo divino, y privativo de
condición indispensable para ser padre; de lo contrario, no se puede Dios, a distancia infinita de todas las criaturas.
pasar de la categoría de simple autor, como el escultor lo es de su
estatua. Lo dice expresamente la Sagrada Escritura por boca de San 6. NOS HACE JUSTOS Y AGRADABLES A DIOS, puesto que,
Juan: «Ved qué amor nos ha mostrado el Padre: que seamos como enseña el concilio de Trento, la gracia santificante «no es tan
llamados hijos de Dios y lo seamos en verdad» (I Io. 3,1). sólo la remisión de los pecados, sino también la santificación y
renovación interior del hombre...; por lo que el hombre de injusto
2. NOS HACE ACREEDORES A LA GLORIA ETERNA. Es una se hace justo, y de enemigo, amigo» (D 799).
consecuencia natural y lógica de nuestra filiación divina adoptiva.
Las riquezas de los padres son para sus hijos. Lo dice el apóstol San 7. NOS DA LA CAPACIDAD PARA EL MÉRITO
Pablo: «Somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos» (Rom. SOBRENATURAL. Sin la gracia, las obras naturales más heroicas
8,17). no tendrían absolutamente ningún valor en orden a la vida eterna (cf.
I Cor. 13,1-3). Un hombre privado de la gracia es un cadáver en el
3. Nos HACE HERMANOS DE CRISTO Y COHEREDEROS orden sobrenatural, y los muertos nada pueden merecer. El
CON EL. La gracia nos ha sido merecida por Cristo, que, al mérito sobrenatural supone radicalmente la posesión de la
incorporarnos a El como Cabeza del Cuerpo místico de la Iglesia, se vida sobrenatural.
ha constituido a la vez en nuestro hermano mayor y primogénito de
los predestinados. Consta también expresamente en la misma 8. NOS UNE ÍNTIMAMENTE A DLOS. Fuera de la unión personal
Sagrada Escritura: Dios nos ha predestinado «para ser conformes o hipostática, no cabe imaginar una unión más íntima y entrañable
con la imagen de su Hijo, para que éste sea el primogénito entre con Dios que la de la gracia y la gloria. Sin llegar a una disolución
muchos hermanos» (Rom. 8,29). El es el Hijo muy amado del Padre, panteísta en la divina esencia—que sería, por otra parte, la negación
«a quien constituyó heredero de todo» (Hebr. 1,2). Por eso concluye misma de la unión, puesto que nosotros habríamos desaparecido—,
legítimamente San Pablo: «Somos hijos de Dios, y si hijos, también se establece entre Dios y nosotros una unión tan penetrante como la
herederos : herederos de Dios y coherederos de Cristo» (Rom. 8,17). del fuego con el hierro candente, sobre todo cuando la gracia alcanza
su plena expansión y desarrollo en la visión beatífica.
4. Nos HACE TEMPLOS VIVOS DE LA SANTÍSIMA
TRINIDAD. Es la realidad increada, rigurosamente infinita, que Tales son, a grandes rasgos, los principales efectos que lleva consigo la
lleva consigo la gracia santificante. El mismo Cristo se dignó gracia habitual o santificante. Veamos ahora brevemente la naturaleza y
revelarnos el inefable misterio: «Si alguno me ama, guardará mi principales propiedades de la gracia actual.
palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y en él haremos
morada» (Io. 14,23). Y San Pablo escribía a los fieles de Corinto : «
¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita
en vosotros?» (1 Cor. 3,16).

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ARTICULO III: LA GRACIA ACTUAL complementarla y perfeccionarla (v.gr., haciéndonos cumplir un buen
propósito).
Naturaleza.
4) GRACIA INTERNA es la que afecta intrínsecamente al alma o a sus
 Como su propio nombre indica, la gracia actual es un acto fugaz y potencias (v.gr., una inspiración de Dios).
transitorio, no un hábito, como la gracia habitual o santificante.
Puede definirse diciendo que es una moción sobrenatural de Dios a 5) GRACIA EXTERNA es la que afecta al alma tan sólo de una manera
manera de cualidad flúida y transeúnte que dispone al alma para extrínseca (v.gr., un buen ejemplo, la audición de un sermón, etc.).
obrar o recibir algo en orden a la vida eterna.
 Ordenada por su misma naturaleza a los hábitos infusos (virtudes y 6) GRACIA SUFICIENTE es aquella que bastaría de suyo para obrar
dones), sirve para disponer al alma a recibirlos cuando no los tiene sobrenaturalmente si el alma no resistiera a esa divina moción (v.gr.,
todavía o para ponerlos en movimiento cuando ya los posee. todas las gracias externas y muchas inspiraciones internas).

División. He aquí las principales clases de gracias actuales con sus 7) GRACIA EFICAZ es la que produce infaliblemente lo que Dios
correspondientes características: intenta, sin comprometer, no obstante, la libertad del alma, que se
adhiere a ella y la secunda de una manera libérrima e infalible al mismo
1) GRACIA OPERANTE, EXCITANTE O PREVENIENTE. Es tiempo.
aquella que nos mueve o impulsa a obrar estando nosotros distraídos o
inactivos. Dios obra en nosotros sin nosotros. Necesidad.
2) GRACIA COOPERANTE, ADYUVANTE O CONCOMITANTE.
Es aquella que nos ayuda a obrar mientras realizamos una acción  La gracia actual es absolutamente necesaria en el orden sobrenatural.
sobrenatural. Dios obra en nosotros juntamente con nosotros. El hombre no podría jamás actuar sobrenaturalmente sin la previa
moción de la gracia actual, aun cuando estuviera en posesión de
Es famoso el siguiente texto de San Agustín explicando el mecanismo de todos los hábitos infusos (gracia habitual, virtudes y dones).
estas dos clases de gracias actuales: «Porque en verdad comienza El a obrar Necesitamos de ella como del aire para respirar o de la previa
para que nosotros queramos (gracia operante, excitante o preveniente), y moción divina para las obras puramente naturales. La razón
cuando ya queremos, con nosotros coopera para perfeccionar la fundamental es porque el hombre, con relación a Dios, es
obra (gracia cooperante, adyuvante o concomitante)... Por consiguiente, causa segunda de todas sus acciones, y es metafísicamente
para que nosotros queramos, comienza a obrar sin nosostros, y cuando imposible y contradictorio que una causa segunda pueda actuar por
queremos y de grado obramos, con nosotros coopera. Con todo, si El no sí misma independientemente la Causa primera (dejaría de ser
obra para que queramos o no coopera cuando ya queremos, nada segunda para convertirse en primera). Ahora bien: la previa moción
podemos en orden a las buenas obras de piedad" (SAN AGUSTÍN, De divina en el orden sobrenatural es, cabalmente, la gracia actual.
gratia et libero arbitrio c. 17: ed. BAC, n.5o p. 269).  Vamos a resumir en forma de brevísimas conclusiones los diferentes
aspectos de la necesidad de las gracias actuales. Es ésta una de las
3) GRACIA SUBSIGUIENTE. Como su nombre indica, es aquella que materias más fundamentales del tratado teológico de la gracia.
es posterior a otra gracia concedida anteriormente y que viene a
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1ª. Cualquier hombre puede, bajo la moción general de Dios, que se le Es de fe por la expresa definición del concilio de Trento. He aquí sus
debe por la providencia común, realizar con sus solas fuerzas naturales, palabras:
sin ayuda de la gracia, algunas obras éticas o naturalmente buenas.
"Si alguno dijere que sin la inspiración proveniente del Espíritu Santo y sin
 Es evidente y consta con toda claridad por la experiencia. Esas obras su ayuda puede el hombre creer, esperar y amar o arrepentirse como
buenas, desde el punto de vista ético o puramente natural (v.gr., conviene para que se le confiera la gracia de la justificación, sea anatema*
compadecerse del pobre, la honradez en los negocios, etc.), no (D 813).
rebasan las fuerzas de la simple naturaleza y puede, por lo mismo,
realizarlas un hombre en pecado mortal. Se requiere únicamente la Ello es debido a la distancia infinita entre el orden natural y el sobrenatural.
previa moción de Dios como Causa primera, ya que el hombre— Sólo la gracia actual puede salvar ese abismo.
causa segunda—no podría jamás obrar con independencia absoluta
de la Causa primera; pero esa moción, de tipo puramente natural, la 5ª. El hombre caído no puede impetrar la gracia con una oración
ofrece Dios a todo el mundo como el aire para respirar. puramente natural, o sea, sin ayuda de la gracia actual.

2ª. El hombre caído puede cumplir sin auxilio de la gracia cualquier  Lo enseña el concilio II de Orange al condenar las doctrinas
precepto de la ley natural considerado aisladamente, a excepción del semipelagianas (D 179).
precepto de amar a Dios sobre todas las cosas.  La razón teológica es muy sencilla. Si la gracia pudiera alcanzarse
con una simple oración natural, se seguiría que el orden
 La primera parte consta por la experiencia universal. La segunda (o sobrenatural estaría al alcance de las fuerzas naturales, lo cual es
sea la excepción indicada) es evidente por el hecho de que, si el absurdo y contradictorio (dejaría de ser sobrenatural).
pecador realizara ese acto de amor a Dios sobre todas las cosas,
quedaría inmediatamente justificado y en gracia de Dios; y esto es 6ª. El hombre caído no puede con sus fuerzas naturales disponerse
absolutamente imposible sin una previa gracia actual, ya que convenientemente a recibir la gracia.
excede las fuerzas de la simple naturaleza. Lo contrario está
expresamente condenado por la Iglesia como herético (D 811-813).  La razón es siempre la misma: la trascendencia infinita del orden
sobrenatural. No cabe, según Santo Tomás y su escuela, ni siquiera
3ª. El hombre caído no puede sin auxilio de la gracia guardar una preparación negativa por la simple remoción de los obstáculos
colectivamente y por largo tiempo todos los preceptos de la ley natural. que ponen óbice a la recepción de la gracia (v.gr., la dureza del
corazón); porque esta simple remoción de los obstáculos en orden a
 Consta por la condenación de los errores contrarios (D ros) y por el la recepción de la gracia es ya un efecto de la gracia actual.
hecho de que, estando el hombre caído inclinado al pecado, no podrá
de hecho resistir durante mucho tiempo esta fatal inclinación a
menos de que la gracia de Dios venga en su ayuda y fortalecimiento.

4ª. El hombre caído no puede con solas sus fuerzas naturales merecer
la gracia.
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7ª. El movimiento inicial hacia la fe procede ya de la gracia, y el hombre  «Si alguno dijere que el justificado puede perseverar sin especial
no podría producirlo jamás con sus solas fuerzas naturales. auxilio de Dios en la justicia recibida, o que con este auxilio no
puede, sea anatema» (D 832).
 Esta doctrina, definida expresamente por la Iglesia contra los  La razón es porque, a pesar del estado de gracia, permanecen en el
semipelagianos, es una consecuencia lógica de todo cuanto hombre las malas inclinaciones, procedentes de su naturaleza
acabamos de decir en las conclusiones anteriores. viciada por el pecado original, que, sin un especial auxilio de Dios,
tarde o temprano le empujarán al pecado. Dios, sin embargo, no
8ª. La previa moción de la gracia (gracia actual) se requiere niega jamás este auxilio especial a ningún hombre en estado de
indispensablemente para todo acto saludable, o sea, para todo acto gracia, a menos de que se haga voluntariamente indigno de él.
relacionado con la salvación del alma.
11ª. El justo, por muy perfecto y santo que sea, no puede evitar durante
 Es otra consecuencia inevitable de las conclusiones anteriores. Sin toda su vida todos los pecados veniales sin un especial privilegio de Dios.
la previa moción de la gracia, el hombre es tan impotente para
realizar cualquier actosobrenatural como para ver sin ojos u oír sin  Esta conclusión es también de fe. He aquí la definición expresa del
oídos. Se trata de una impotencia física y absoluta que no admite ni concilio de Trento:
puede admitir la menor excepción. La Iglesia ha definido esta  «Si alguno dijere que el hombre, una vez justificado, no puede pecar
doctrina contra los pelagianos. en adelante ni perder la gracia, y, por consiguiente, el que cae y peca
no estuvo nunca verdaderamente justificado; o, al contrario, que
9ª. El hombre ya justificado y en posesión de los hábitos sobrenaturales puede evitar durante su vida entera todos los pecados, incluso los
(gracia, virtudes y dones) necesita todavía el previo empuje de la gracia veniales, a no ser por un privilegio especial de Dios, como de la
actual para realizar actos sobrenaturales. bienaventurada Virgen lo enseña la Iglesia, sea anatema» (D 833).
 La explicación teológica la da Santo Tomás cuando dice que el
 Es doctrina común en teología, que tiene su fundamento, como hombre puede evitar con la gracia de Dios este o el otro pecado
dijimos más arriba, en el hecho de que el hombre, con relación a venial y aun todos ellos considerados aisladamente, pero no
Dios, es siempre causa segunda de sus propios actos; y, por lo todos colectivamente; pues mientras se esfuerce en reprimir alguno
mismo, sin la previa moción de Dios como Causa primera, no puede de estos movimientos desordenados, surgirán otros muchos en otros
dar un paso, tanto en el orden natural como en el orden sobrenatural. aspectos que no podrá reprimir, ya que, dada la fragilidad humana,
Pero, como es sabido, la gracia actual no es otra cosa que la previa la razón no puede estar siempre vigilante y alerta para reprimirlos
moción divina sobrenatural. todos.

10ª. El justo no puede perseverar largo tiempo en el estado de gracia, 12ª. Dios ofrece a todos los justos las gracias próxima o remotamente
sobre todo hasta el fin de su vida, sin un auxilio especial de Dios. suficientes para que puedan resistir las tentaciones o cumplir los
preceptos de Dios y de la Iglesia.
 Esta conclusión es de fe expresamente definida por el concilio de
Trento. He aquí sus palabras:  La conclusión, tal como suena, es de fe, ya que consta de manera
clara y explícita en la Sagrada Escritura (1 Cor. 10,13) y ha sido
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definida indirectamente por la Iglesia al condenar como herética la la muerte en pecado mortal fija al alma en el estado definitivo de separación
doctrina contraria de Jansenio (D 1092). Es también una de Dios, y eso ya no tiene remedio para toda la eternidad.
consecuencia necesaria de la voluntad salvífica universal, en virtud
de la cual Dios quiere que todos los hombres se salven. Por parte de 14ª. Dios ofrece a todos los infieles negativos (salvajes, paganos, etc.) las
El no quedará. gracias próxima o remotamente suficientes para que puedan
convertirse a la fe.
13ª. A todos los pecadores, aun a los endurecidos y obstinados, ofrece
Dios misericordiosamente los auxilios suficientes (al menos  Es de fe. Consta claramente en la Sagrada Escritura (1 Tim. 2,4;
remotamente) para poder arrepentirse de sus pecados. Rom. 10, I1-13; I Io. 2,2, etc.) y la Iglesia ha condenado los errores
contrarios de Jansenio y Quesnel (D Io96 1295 1379).
a) LA SAGRADA ESCRITURA. Tiene infinidad de textos en los que  Es una consecuencia inevitable de la voluntad salvífica universal de
aparece Dios llamando a los pecadores a penitencia: Dios y de la obligación que tiene todo hombre de alcanzar su fin
sobrenatural. Si Dios negase a los salvajes las
 «Diles: Por mi vida, dice el Señor, Yavé, que no me gozo en la gracias suficientes para salvarse, se seguiría lógicamente que Dios
muerte del impío, sino en que se retraiga de su camino y viva. manda imposibles—lo que es absurdo e impío—y que no tiene
Volveos de vuestros malos caminos. ¿Por qué os empeñáis en morir, intención de que todos los hombres se salven, contra lo que
casa de Israel?» (Ez. 33,11). expresamente afirma la Sagrada Escritura.
 «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos, y no  Los infieles positivos, o sea, los que han rechazado la fe después de
he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a penitencia» poseerla (apóstatas o herejes), están en peor situación que los
(Lc. 5,31-32). salvajes, puesto que son culpables de su infidelidad. Pero aun a éstos
 «No retrasa el Señor la promesa, como algunos creen; es que les ofrece Dios loa auxilios suficientes para salvarse, como hemos
pacientemente os aguarda, no queriendo que nadie perezca, sino que dicho en la conclusión anterior. )
todos vengan a penitencia» (2 Petr. 3,9).
15ª. Dios no niega jamás la gracia habitual o santificante al que hace lo
b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. He aquí las palabras del concilio que puede para alcanzarla con la gracia actual.
de Trento:
 Es una conclusión que se cae por su propio peso de todo cuanto
 «Si alguno dijere que aquel que ha caído después del bautismo no acabamos de decir.
puede por la gracia de Dios levantarse..., sea anatema» (D 839).
 Ahora bien: como la gracia de Dios no está en manos del hombre si Oficios y funciones. Tres son las funciones u oficios de las gracias actuales:
Dios no se la da, síguese lógicamente que Dios la ofrece a todos los
pecadores que quieran aceptarla. a) DISPONER AL ALMA PARA RECIBIR LOS HÁBITOS
INFUSOS (gracia santificante, virtudes y dones) cuando carece de ellos
c) LA RAZÓN TEOLÓGICA. Mientras eI hombre permanezca en esta por no haberlos tenido nunca o haberlos perdido por el pecado mortal.
vida, siempre está a tiempo de arrepentirse de sus pecados, por graves y La gracia actual lleva consigo, en este caso, el arrepentimiento de las
numerosos que sean, y la Iglesia tiene siempre el poder de absolverlos. Sólo propias culpas, el temor al castigo, la confianza en la divina
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misericordia, etc. Exceptúase el caso del niño que recibe el bautismo,
que entra en posesión de la gracia por la propia fuerza del
sacramento (ex opere operato) sin necesidad de ninguna previa gracia
actual dispositiva.

b) ACTUAR LOS HÁBITOS INFUSOS cuando ya se poseen. Esta


actuación lleva consigo el crecimiento de esos hábitos infusos cuando
se reúnen las condiciones necesarias para el mérito sobrenatural (cf. n.
102).

c) DEFENDERLOS CONTRA SU DESAPARICIÓN por el pecado


grave. Implica el fortalecimiento contra las tentaciones, la indicación de
los peligros, el amortiguamiento de las pasiones, la inspiración de
buenos pensamientos.

POR CIENCIA MEDIA entienden los molinistas el conocimiento que


tiene Dios de las acciones libres condicionadamente futuras (futuribilia).
CIENCIA CIENCIA LIBRE CIENCIA MEDIA de las
NECESARIA y Y DE VISIÓN DE cosas posibles, pero que
de simple LAS COSAS dependen de la opción libre
inteligencia de las FUTURAS Y de una voluntad creada. Se
cosas posibles en EXISTENTES que llama ciencia media, en la
cuanto que su dependen sólo de medida en que no es ni
verdad se basa en la-voluntad de necesaria ni libre.
la comprensión Dios:
que Dios tiene de Gracias a la ciencia media,
sí mismo como Dios sabe qué gracias
causa ejemplar seguirían siendo puramente
infinitamente suficientes y qué otras serían
participable: eficaces en un orden
determinado de posibles: y
Dios decide libremente actuar
un orden determinado.