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SÓCRATES Y LAS MUSAS

En este sarcófago romano, Sócrates


está acompañado de su musa. En la
página siguiente vemos a dos filósofos
dialogando, pintados en un esquifo
ateniense del siglo V a.C. Ambas
piezas se conservan en el Louvre.
SÓCRATES
EL MAESTRO
DE GRECIA
En la Atenas del siglo V a.C., Sócrates
revolucionó las enseñanzas filosóficas
y atrajo a un reducido pero selecto grupo
de discípulos, con los que practicó
un nuevo método de argumentación
basado en el diálogo

JOSÉ SOLANA DUESO


UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
UM
ALB
A/
DE
PHOTO JOSSE / SCALA, FIRENZE
N o hay duda de que Sócrates fue un filósofo singu-
lar. Algunos de sus discípulos nos lo presentan
como un tipo raro, lo que en el griego de enton-
ces se llamaba átopos, y narran episodios curiosos
de su vida que subrayan su originalidad. Se contaba, por ejemplo,
que durante una campaña militar permaneció de pie en el mis-
mo lugar desde la aurora meditando sobre algo que le inquietaba,
y así siguió de pie hasta la aurora del día si- ticas y morales y también por el modo en que
guiente. «Luego, tras hacer su plegaria al sol, buscaban rentabilizar económicamente sus
dejó el lugar y se fue», refiere Platón en El enseñanzas. Pese a ello, los contemporáneos
banquete. Desde el punto de vista de un lector a veces confundían a Sócrates con sus rivales.
actual, la principal rareza de Sócrates consiste El primer documento que lo presenta como
en que es un filósofo del que no contamos con educador es una comedia de Aristófanes, Las
escritos, y no porque se hayan perdido, sino nubes, representada el año 423 a.C., en la que
por una decisión deliberada de alguien que Sócrates aparece como un sofista dedicado a
prefería el calor de la palabra hablada, el diá- enseñar la retórica y a enriquecerse a costa de
logo, antes que el frío ejercicio de la escritura. los jóvenes atenienses.
Por fortuna, su intensa y prolongada acti-
vidad docente dejó una huella tan profunda Sócrates, el partero
en sus discípulos que algunos de ellos, sobre Las diferencias entre Sócrates y los sofistas
todo Platón y Jenofonte, escribieron amplios eran notables, comenzando por los métodos
relatos de memorias o reproducciones de las de enseñanza. Los sofistas se dedicaban a im-
clases y diálogos con el maestro. partir enseñanzas concretas que debían tener
Nacido en 469 a.C., Sócrates alcanzó su una utilidad práctica para los alumnos, como
madurez intelectual en un momento en el que lo era el arte de la oratoria en la Atenas demo-
en Atenas triunfaba una corriente filosófica crática, donde el éxito en política dependía de
particular:
ti l ell movimiento
i i t so ofístico. Sócra- las intervenciones ante la asamblea del pue-
tes era unos veinte años más blo o en los tribunales. Sócrates, por su parte,
joven que Protágoras, la buscaba estimular el espíritu de sus discípu-
gran figu
ura de los sofis- los. No actuaba como un maestro al uso, que
tas, y definió
d su pro- inocula nuevos conocimientos a su alumno.
pio peensamiento en Su método era la mayéutica,término que pro-
LUIGI VACCARELLA / FOTOTECA 9X12

eldeebateconstante vienedelapalabragriegamayeuta,partera(que
con
n las tesis de los era la profesión de su madre). Igual que una
soffistas, a los que partera o comadrona ayuda al alumbramien-
critticó duramente to, Sócrates ayudaba al discípulo a aflorar las
por sus ideas polí- ideas que éste guardaba en su interior, para

Sócrrates se proponía hacer nacer las ideas


en su
us discípulos al modo de una comadrona
SÓCRATES, EN UN BUSTO DE MÁRMOL. MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS. H. LEWANDOWSKI / RMN-GRAND PALAIS
C R O N O LO G Í A

UN HOMBRE
HECHO
A SÍ MISMO
423 a.C.
Aristófanes representa a
Sócrates en su comedia
Las nubes. Al año siguiente,
el filósofo combate contra
Esparta en Anfípolis.

420 a.C.
El oráculo del dios Apolo
en Delfos declara a
Sócrates el hombre más
sabio, lo que lo impulsa a
redoblar su trabajo crítico.

412 a.C.
Sócrates rechaza la
invitación del rey Arquelao
de Macedonia de formar
parte de su corte, donde ya
viven Agatón y Eurípides.

404 a.C.
Sócrates desobedece
la orden de capturar
al demócrata León de
Salamina y llevarlo ante los
Treinta Tiranos de Atenas.

399 a.C.
Acusado de impiedad y de
corromper a la juventud,
Sócrates es condenado a
muerte. Hace efectiva la
condena bebiendo cicuta.

LA ACRÓPOLIS DE ATENAS
Hijo del escultor Sofronisco, Sócrates 380-375 a.C.
siguió durante su juventud las huellas Platón, discípulo de
de su padre y llegó a realizar una Sócrates, escribe su obra
escultura de las tres Gracias que Fedón, en la que atribuye
adornó los propileos de la Acrópolis a su maestro la teoría
ateniense. En la imagen, el Partenón. del alma inmortal.
BRIDGEMAN / ACI
ESQUELETO CON LA MÁXIMA SOCRÁTICA «CONÓCETE A TI MISMO». GRABADO DE UN MOSAICO DEL MUSEO KIRCHER, ROMA. SIGLO XIX.

analizarlas y saber si eran valiosas y merecían coherentes con los alcanzados con antelación
detenerse en ellas o si se trataba de falsedades y se descartan los que son incompatibles,co-
que se debían desechar. momuestraestefragmentodeGorgias,escrito
Por ello, frente a las conferencias o los dis- por Platón, discípulo de Sócrates, donde se
cursosquelossofistasdirigíanaungranaudi- recrea un diálogo entre este último y el sofista
torio,Sócratespreferíaeldiálogoenpequeños Gorgias de Leontinos:
grupos de discípulos. Incapaz de construir «SÓCRATES: El que ha aprendido la construc-
esos largos parlamentos que los oradores ción es constructor, ¿no es así?
vierten sobre los oyentes,su especialidad era GORGIAS: Sí.
eldiscursobrevedepreguntasyrespuestasen SÓCRATES: ¿El que ha aprendido la música es
un diálogo entre dos.Ahora bien,para Sócra- músico?
tes el diálogo no es una GORGIAS: Sí, lo es.
coonversación cualquie- SÓCRATES: ¿Y el que ha aprendido medicina es
raa, sino que debe cum- médico? ¿Y, en la misma relación, las demás
pllir algunos requisitos. artes, de modo que el que aprende una de és-
El diálogo es,ante todo, tas adquiere la cualidad que le proporciona su
una
u forma de razona- conocimiento?
m
miento, que incluye el GORGIAS: Sin duda.
a
acuerdo entre Sócra- SÓCRATES: Siguiendo el mismo razonamiento,
t y su interlocutor.
tes el que conoce lo justo, ¿no es justo?
L nuevos acuerdos
Los GORGIAS: Indudablemente.
SCALA, FIRENZE

q
que se alcanzan en SÓCRATES: Y el justo obra justamente.
e diálogo deben ser
el GORGIAS: Sí».

El genio divino aconsejaba a Sócrates no


enseñar a jóvenes sin nada valioso en su interior
ESTELA CON UNA LISTA DE DISCÍPULOS DE SÓCRATES. MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS. P. FUZEAU / RMN-GRAND PALAIS
OLVÍDATE DE LA MAYORÍA

LA OPINIÓN
QUE MÁS
CUENTA
En su Critón, Platón
recrea un diálogo
entre Sócrates y Critón,
en el que el filósofo rebate
la idea de su alumno
sobre la importancia
que debemos dar
a la opinión de los demás:

«Respecto a lo justo
y lo injusto, lo feo y lo
bello, lo bueno y lo malo,
sobre lo que ahora trata
nuestra deliberación,
¿acaso debemos seguir
la opinión de la mayoría
y temerla, o bien seguir la
opinión de una sola persona
que entienda de estas
cuestiones, a la cual hay que
respetar y temer más que
a todos los otros juntos?
Si no seguimos a este
último, dañaremos las cosas
que mejoran con lo justo
y se destruyen con lo
injusto. ¿No es así?

»Por tanto, querido amigo,


no debemos preocuparnos
mucho de lo que nos vaya
a decir la mayoría, sino de
lo que diga el que entiende
sobre las cosas justas e
injustas, aunque sea uno
solo, y de lo que la verdad
SÓCRATES Y DOS DISCÍPULOS misma diga. Así que no fue
Según Diógenes Laercio, Sócrates pedía a acertada tu propuesta de
sus discípulos que se miraran en un espejo que debemos preocuparnos
y les decía que fueran dignos de su belleza o
bien que compensaran su fealdad realizando
de la opinión de la mayoría
buenas acciones. Óleo por Domenico Fetti. acerca de lo justo, lo bello y
Siglo XVII. Galería de los Uffizi, Florencia. lo bueno y sus contrarios».
RETRATO DE SÓCRATES EN
UN FRESCO CONSERVADO
EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO
DE ÉFESO. SIGLO I A.C.

SCALA, FIRENZE

Además del recurso al diálogo,la selección Sócrates coincidía con los sofistas en su
de los alumnos era un segundo rasgo que dis- interés por las cuestiones políticas y mo-
tinguía a Sócrates de los sofistas.Éstos llega- rales, dejando en un segundo plano todo lo
ban a una ciudad y presentaban al público el relacionado con la ciencia natural, objeto de
programa del curso que ofrecían y el importe estudio preferente por parte de los filósofos
de la matrícula,que variaba según el prestigio anteriores, que conocemos con el nombre de
de cada profesor. Se decía que algunos sofis- «presocráticos».
tas obtenían elevadas sumas de dinero por
su actividad. Sócrates, en cambio, rechazaba Interés por el hombre
poner precio a sus enseñanzas, pero no por En el caso de Sócrates, ello fue resultado de
ello cualquiera podía asistir a sus clases, sino una evolución intelectual propia.Según refie-
que se reservaba el derecho de admitir o re- re un diálogo de Platón, Fedón, en su juven-
chazar a un candidato.En ocasiones era el ge- tud Sócrates se sintió atraído por las ideas de
nio divino que le asistía (una Anaxágoras, un filósofo residente en Atenas
voz que,por lo general,le y consejero de Pericles, el líder de la demo-
desaconsejaba llevar a cracia ateniense, quien argumentaba que el
cabo una determi- orden cósmico se basaba en último térmi-
nada acción) el que no en una entidad abstracta que denomina-
le prohibía ofrecer ba «mente» (nous) . Sócrates se declaró en-
FINE ART / SCALA, FIRENZE

su ayuda a jóvenes tusiasta seguidor de Anaxágoras hasta que


que no guardaban se percató de que la «mente» de Anaxágoras
nada valioso en su noeramuchomásqueunnombrevacíoqueno
interior. interveníaparanadaeneldevenirdelcosmos.

Para Só
ócrates, el alma constituye la realidad
primorddial del hombre, en lugar del cuerpo
PLATÓN, DISCÍPULO DE SÓCRATES, EN UN BUSTO DE MÁRMOL. MUSEOS CAPITOLINOS, ROMA. DEA / ALBUM
VIVIR CON RECTITUD

DISCÍPULO
BIEN
DISPUESTO
En Gorgias, Platón elogia
la rectitud de Calicles: «Pues
observo que el que va a
hacer una comprobación
suficiente sobre si un alma
vive rectamente o no, ha
de tener tres cosas que tú
tienes: ciencia, benevolencia
y decisión para hablar.
En efecto, yo encuentro a
muchos que no son capaces
de probarme porque no son
sabios como tú; otros son
ciertamente sabios, pero no
quieren decirme la verdad
porque no tienen interés por
mí, como tú lo tienes.

»Estos dos forasteros,


Gorgias y Polo, son sabios
y amigos míos; pero les
falta decisión para hablar y
son más vergonzosos de lo
que conviene. En cambio,
tú tienes todo lo que los
demás no tienen; estás
suficientemente instruido,
como podrían confirmar
muchos atenienses, y estás
bien dispuesto hacia mí».

ASPASIA
Y LOS FILÓSOFOS
La compañera de
Pericles fue una mujer
culta e interesada
por la filosofía, que
llegó a debatir con el
propio Sócrates. Óleo
por Michel Corneille
el Joven. Siglo XVII.
Museo de la Historia
de Francia, París.
MUERTE DE SÓCRATES, RODEADO
POR SUS DISCÍPULOS. ÓLEO POR
JACQUES LOUIS DAVID. SIGLO XVIII.
MUSEO METROPOLITANO, NUEVA YORK.

ERICH LESSING / ALBUM

Decepcionado,Sócrates desechó el estudio consideraba que el gobierno debía ser ejer-


de la Naturaleza para dedicarse al de las cosas cido por sabios expertos en lo relacionado
humanas, especialmente al fin supremo de con el bien, la justicia y las virtudes morales.
toda acción humana: el bien.Concluyó que el De ello se derivaba una dura crítica al sis-
alma,y no tanto el cuerpo,constituye la reali- tema democrático vigente en la Atenas de su
dad primordial del hombre.En consecuencia, tiempo, que a sus ojos era una forma de go-
alentó a sus discípulos a preocuparse por los bierno injusta porque consistía en poner en
bienes del alma.Y del alma humana,Sócrates manos de la mayoría ignorante las cuestiones
saltó al alma del Todo, identificado con la di- más vitales y trascendentes que sólo los ex-
vinidad responsable del orden cósmico, que pertos podían resolver.Años después,Platón
había organizado el universo al servicio del desarrolló esta teoría en su obra La República,
ser humano. Si esa divinidad se ocupa de los donde justificaba el gobierno de los filósofos
otros seres (ovejas o vacas, asnos o caballos) como alternativa al desgobierno de las ciuda-
es porque sirven a los propósitos humanos. des de su tiempo y, en particular, al gobierno
que se basa en las decisiones de la mayoría.
El objetivo de Sócrates Estos tres aspectos fundamentales: el
El hombre, pues, estaba en el centro de la puesto central del hombre en la visión del
filosofía de Sócrates, igual que en la del so- mundo, el método de investigación basado
fista Protágoras, autor de la célebre máxima en el diálogo y el elogio del gobierno formado
«el hombre es la medida de todas las cosas». por expertos forman parte del «giro socráti-
Pero Sócrates adoptó un punto de vista co», el cambio radical que Sócrates imprimió
opuesto al de los sofistas en las cuestiones a la historia de la filosofía.
éticas y políticas. Según Sócrates, igual que
una técnica –como la del médico o el mú- Para ENSAYO
Sócrates furioso. El pensador y la ciudad
sico mencionados en Gorgias– requiere un saber Rafael del Águila. Anagrama, Barcelona, 2004.
JANE SWEENEY / AWL IMAGES

más TEXTO
conocimiento específico para el que no todo Apología. Banquete. Recuerdos de Sócrates
Jenofonte. Alianza, Madrid, 2009.
el mundo está capacitado, también los temas NOVELA
políticos y morales deben ser resueltos por Ciudadano Sócrates
José Solana Dueso. Mira, Zaragoza, 2008.
especialistas en la materia. En consecuencia,
ANIMALES Y HUMANOS

EL MAYOR
REGALO DE
LOS DIOSES
Jenofonte, en su obra
Recuerdos de Sócrates,
refiere la idea planteada
por el filósofo sobre la
superioridad humana
frente a los animales:

«Entonces, ¿no crees


que los dioses se preocupan
de los hombres? Ellos que,
lo primero, entre todos los
seres vivos sólo al hombre
lo pusieron erguido, y esa
postura erecta permite que
pueda ver más lejos, mirar
mejor las cosas que están
por encima de él y estar
menos expuesto a sufrir
daños en la vista, el oído y la
boca; además, si a los otros
animales terrestres les dieron
pies que sólo les permiten
andar, al hombre le añadieron
manos, gracias a las cuales
lleva a cabo acciones con las
que es más feliz que aquellos.

»Y teniendo todos los


seres vivos una boca, sólo
la de los seres humanos la
hicieron tal que tocando uno
u otro lado de la boca pueden
articular sonidos y dar a
entender todo lo que quieren
comunicarse unos a otros.
Y en cuanto a los placeres del
EL ÁGORA DE ATENAS amor, a los otros animales
Estas milenarias ruinas marcan el se los circunscribieron a una
centro de la vida social y política de época del año, mientras que
Atenas, un espacio frecuentado por
Sócrates y sus conciudadanos.
a nosotros nos los ofrecieron
Al fondo, el templo de Hefesto se sin solución de continuidad
asoma sobre el ágora ateniense. hasta la vejez».
LA CREENCIA
EN EL ALMA
INMORTAL
el orfismo y el pitagorismo son dos variantes de re-
ligión mistérica que comparten un fondo común de
creencias, cuya piedra angular es la existencia de un
alma inmortal sometida a un largo y penoso proceso
de transmigración del que sólo puede liberarse me-
diante determinadas prácticas purificatorias. El méto-
do de Sócrates se sustenta en la creencia en un alma
inmortal, tal como propugnan estos ritos mistéricos.
Para el filósofo, el ideal moral consiste en desarrollar
un modo de vida centrado en el conocimiento de uno
mismo y en el cuidado del alma, en lugar de centrarse
en los bienes materiales. En segundo lugar, la investi-
gación natural no debe tener como fin el estudio de la
estructura material del universo, sino el conocimiento
de la inteligencia divina, de la que el alma humana
inmortal es un destello. Finalmente, para Sócrates
el diálogo es el único método de investigación
válido para detectar las falsas creencias que
anidan en nuestro interior y nos impiden
llegar al conocimiento de nosotros mismos.
Por ello, el diálogo es la
principal forma de
purificación.
Pensamientos sobre la muerte
«[…] Reflexionemos también que hay gran esperanza de que la muerte sea un
bien. La muerte es una de estas dos cosas: o bien el que está muerto no es nada
ni tiene sensación de nada, o bien, según se dice, la muerte es precisamente una
transformación, un cambio de morada para el alma de este lugar de aquí a otro lugar.
[...] Si la muerte es como emigrar de aquí a otro lugar y es verdad, como se dice, que
allí están todos los que han muerto, ¿qué bien habría mayor que éste, jueces? Pues
si, llegado uno al Hades, va a encontrar a los verdaderos jueces, ¿sería acaso malo
el viaje? Además, ¿cuánto daría alguno de vosotros por estar junto a Orfeo, Museo,
Hesíodo y Homero?». platón, apología de sócrates

BUSTO DE PERFIL DE SÓCRATES. MUSEOS CAPITOLINOS, ROMA. ORFEO CON UN ARPA TOCA ANTE LOS DIOSES DEL INFRAMUNDO HADES Y PERSÉFONE PARA
GANARSE EL DERECHO DE RECUPERAR A SU ESPOSA EURÍDICE. ÓLEO POR JAN BRUEGHEL EL VIEJO. SIGLOS XVI-XVII. GALERÍA JOHNNY VAN HAEFTEN, LONDRES.

BUSTO: ARALDO DE LUCA. PINTURA: BRIDGEMAN / ACI