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ALBA Y CAFTA SON COMPLEMENTARIOS PARA NICARAGUA

* “A Ortega y a los productores que no beneficiará TLC con EU, les cae como anillo al dedo”, afirma economista. Gustavo Alvarez

Viernes 12 de Enero de 2007

El tratado comercial y de cooperación Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) no se


contradice con el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado con Estados Unidos (conocido como
CAFTA) ni con ningún otro acuerdo comercial, ya que más bien son complementarios, opinó el
economista Israel Benavides.

Benavides, quien es director del Centro de Estudios Económicos Empresariales e Inteligencia de


Mercados, perteneciente a la Universidad de Ciencias Comerciales, dijo que ALBA otorgará a los
pequeños productores el apoyo que el CAFTA no incluyó para ellos.

“Algunos economistas o ideólogos han querido darle una connotación como que estamos en un
dilema: ‘O estamos con el ALBA o con el CAFTA’, pero no se trata de geopolítica o asuntos
estratégicos”, argumentó.

Benavides especificó que ambos acuerdos comerciales se refieren sólo a asuntos comerciales que
vienen a ser complementarios, porque el CAFTA se negoció en condiciones de profundas
asimetrías, sobre todo en el sector agrícola.

Las asimetrías, según Benavides, están referidas a los subsidios que Estados Unidos otorga a sus
productores agrícolas y que distorsiona el comercio entre ambos países. Recordó que el gobierno
estadounidense otorgó el año pasado 160 mil millones de dólares en subsidio a sus productores.
Señaló que los agricultores nicaragüenses no gozan de los subsidios, porque además de estar
prohibidos por la Organización Mundial de Comercio (OMC), porque inciden en el comercio
internacional, el país no tiene recursos para ello.

“Al gobierno de Ortega le ha caído como anillo al dedo este acuerdo (el ALBA), porque qué se iba
a hacer con 700 mil productores de maíz, de frijoles, pequeños caficultores, para quienes no había
recursos, pues el CAFTA no los garantizaba”, dijo.

La colaboración del ALBA, según el economista, estará destinada a la agricultura, con apoyo
tecnológico e insumos, entre otras cosas. “Ya vimos la llegada de los primeros 200 mil quintales
de urea, y eso es una realidad y van a seguir viniendo”, añadió.

Enfatizó en que esto viene a compensar lo que el CAFTA no contempló en el acuerdo, y no son
excluyentes, pero tampoco quiere decir que nuestro principal socio comercial va a ser Venezuela,
ya que cerca del 47 por ciento de nuestras exportaciones se dirigen a Estados Unidos y
Centroamérica.

A América del Sur apenas se envía cerca del 3 por ciento de nuestros productos exportables.
La filosofía de la cooperación

Ante la desventaja en que quedaron algunos sectores frente al CAFTA, sobre todo el agrícola,
Benavides considera que el ALBA es un acuerdo de libre comercio que tiene como filosofía la
colaboración, la solidaridad y la ayuda mutua, sin menoscabar “la órbita” del mercado.
“Porque el mismo presidente (Hugo) Chávez ha dicho que aquí se puede refinar petróleo,
garantizar el combustible para el consumo nacional, y después vender a Centroamérica y a otros
países a precios internacionales”, expresó

Explicó que uno de los aspectos por los cuáles se beneficiará Nicaragua con el acuerdo con
Venezuela, es que se comprará el combustible a largo plazo, ya que lo más probable es que no se
pueda conseguir un precio más bajo, debido a los acuerdos que existen en la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

El economista aseguró que en el campo de la agricultura, estudios serios del Banco Mundial
indican que cerca del 30 por ciento de los productores agrícolas son perdedores con el CAFTA, y
que los principales ganadores son los agroindustriales, como es el caso de los azucareros, que
obtuvieron una cuota de 22 mil toneladas métricas de azúcar a un precio preferencial.

El CAFTA no es malo

Pese a las desventajas, Benavides señaló que eso no significa que el CAFTA sea malo, sino que va
a ser bueno en la medida en que se trabaje en la función de lograr ventajas competitivas.
“Pero lo importante del ALBA es que al no existir en el CAFTA un acuerdo de cooperación y de
compensación para los perdedores, esa compensación la encontramos en el ALBA”, subrayó.
El economista afirmó que el mercado de Estados Unidos es el más apetitoso del mundo, y hay que
estar claros de que los estadounidenses van a ser, con Centroamérica, nuestros principales socios
comerciales en el mediano y el largo plazos.

Sin embargo, consideró que es bueno ir abriendo otros mercados hacia el Sur.

Añadió que el CAFTA puede generar una serie de ganancias por el libre comercio, pero si el
gobierno tiene una política sesgada hacia los sectores más pudientes, los más pobres no mejorarán
su condición de vida.

TLC deben fortalecerse

Con respecto a otros TLC que se han firmado, como el caso de México y Taiwan, Benavides dijo
que todo seguirá normal, ya que ninguno se contradice con el ALBA, y el mismo gobierno
sandinista ha señalado la importancia de acuerdos comerciales como el suscrito con los
taiwaneses.
Sin embargo, dijo que deben revisarse dichos acuerdos y tratar de fortalecerlos, como el caso del
firmado con México, que casi no se ha aprovechado.

Benavides consideró una gran oportunidad para el sector agrícola el nuevo acuerdo comercial
ALBA, para poder exportar rubros que para vendérselos a Estados Unidos, era muy difícil, por las
trabas que se les imponen.