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Historia de Chile

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Los denominados «fundadores» de la República (de izq. a der.): José Miguel Carrera,
Bernardo O'Higgins, José de San Martín y Diego Portales.

La historia de Chile se divide generalmente en doce periodos que abarcan desde el


comienzo del poblamiento humano del territorio del actual Chile hasta la actualidad.1

El periodo prehispánico corresponde a la historia de las diferentes etnias amerindias


presentes en el territorio, extendiéndose desde alrededor del año 14 800 a. C. hasta la
llegada de los españoles. A partir de 1492, se iniciaron las exploraciones europeas en el
continente americano. En 1520 Fernando de Magallanes y su expedición fueron los
primeros europeos en llegar a Chile por el sur a través del estrecho que hoy lleva su
nombre, y en 1536 Diego de Almagro comandó una expedición hasta el Valle del
Aconcagua y el norte del actual Chile.

El tercer periodo corresponde a la conquista española, que se extendió entre 1536 y


1598 con la Guerra de Arauco, durante la cual los españoles estuvieron cerca de ser
exterminados por los indígenas mapuches. El período colonial cubre algo más de dos
siglos, entre 1598 y 1808, lapso marcado por el establecimiento de las instituciones
coloniales.

El denominado periodo de la Independencia se desarrolló desde la deposición del


gobernador español, García Carrasco, en 1810 hasta el exilio del Libertador Bernardo
O'Higgins en 1823. Estuvo marcado por diversas batallas contra los realistas, que
lograron reconquistar brevemente el país, y por problemas en su gobierno. Una vez que
la independencia del país fue lograda, siguió un periodo de organización del estado
chileno, entre los años 1823 y 1830, que vio sucederse tres gobernantes y dos
constituciones.

Entre 1831 y 1861, tuvo lugar el periodo de la República conservadora. Estuvo marcado
por la puesta en vigor de la Constitución de 1833, establecida por Diego Portales, con
un gobierno fuerte y centralizador. A pesar de algunos intentos de subversión, se
mantuvo la estabilidad institucional y el país conoció la prosperidad económica.

El octavo periodo, conocido como la República liberal, que se extendió desde 1861
hasta 1891, estuvo caracterizado por una mayor estabilidad política y permitió una
extensión del territorio hacia el sur y el norte.
A partir de la guerra civil de 1891, comenzó la República parlamentaria, que se
prolongó hasta la promulgación de la Constitución de 1925. El Congreso nacional
dominó la política y el presidente devino una figura prácticamente sin autoridad. El país
se urbanizó y se crearon los primeros sindicatos.

La República presidencial marcó un cambio en las instituciones, con la Constitución de


1925, hasta el golpe de estado de 1973. Tres partidos dominaron la política: los
radicales, los demócrata cristianos y los socialistas. Numerosas empresas públicas
fueron creadas en este periodo. Su final estuvo marcado por el triunfo de la izquierda y
las ideas socialistas.

Luego del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al presidente
Salvador Allende, un régimen militar dictatorial ocupó el poder, con una junta de
gobierno dirigida por el general Augusto Pinochet. Decenas de miles de opositores
fueron arrestados, torturados o asesinados, incluso en el extranjero, mientras que otros
fueron expulsados o condenados al exilio. Con la ayuda de los Chicago Boys, Pinochet
llevó adelante una política económica liberal, y una nueva constitución fue adoptada en
1980.

Finalmente, la transición hacia la democracia es el periodo actual que comienza a partir


de 1990, al asumir la presidencia Patricio Aylwin y se caracteriza por un fuerte
presidencialismo amparado por la constitución de 1980.

Índice
 1 Chile prehispánico
 2 Descubrimiento
 3 Dominación española
o 3.1 La Conquista
o 3.2 La Colonia
 4 Independencia
o 4.1 La Patria Vieja
o 4.2 Reconquista Española
o 4.3 La Patria Nueva
 5 Organización de la República
 6 República Conservadora
 7 República Liberal
 8 República Parlamentaria
 9 República Presidencial
o 9.1 Crisis e inestabilidad
o 9.2 Los Gobiernos Radicales
o 9.3 Los tres tercios
o 9.4 Gobierno de la Unidad Popular
 10 Régimen Militar
o 10.1 El golpe de estado
o 10.2 Primeros años de la Junta
o 10.3 El cambio de década
 10.3.1 Ámbito económico
o 10.4 Últimos años
 11 Transición a la democracia
 12 Actualidad: Bachelet y Piñera (desde 2006)
 13 Véase también
 14 Notas
 15 Referencias
 16 Bibliografía
 17 Enlaces externos

Chile prehispánico
Artículos principales: Chile prehispánico e Historia de Isla de Pascua.

Los mapuches son hoy en día la principal comunidad aborigen en Chile.

El pucará de Quitor, un asentamiento defensivo atacameño.

La glaciación Würm-Wisconsin, duró unos 50 000 años aproximadamente. Según los


científicos, el «Puente de Beringia» en condiciones de ser transitado duró unos 4000
años en su primera etapa y 15 000 años en su segunda etapa. A partir de ahí, el hombre
fue hacia el sur hasta llegar al actual territorio chileno.

El territorio actual de Chile fue el menos poblado de todo el continente americano,


habitado por diversos grupos indígenas antes de la llegada española. Al inicio, estos
estaban organizados en grupos tribales nómadas, en lo que se conoce como sociedad
primitiva, evolucionando luego hasta llegar a convertirse en sociedades aldeanas
sedentarias.

Los restos arqueológicos más antiguos del país se encontraron en Monte Verde,2 cerca
de Puerto Montt, y datan del 14800 a. C.,3 convirtiéndolo en el último asentamiento
humano conocido en América.4 Algunos restos encontrados en la cueva Fell, un
yacimiento arqueológico de Tierra del Fuego, el lugar habitado más austral de Chile,
indican que la presencia humana se remonta al 7000 a. C.

Moái en Rano Raraku, Isla de Pascua.

Los cambios climáticos del 6000 a. C. alteraron drásticamente las costumbres de los
paleoindígenas chilenos que debieron adaptarse a un nuevo entorno: se formó el desierto
de Atacama, desaparecieron muchas especies y el océano Pacífico delimitó las costas
actuales. Estos indígenas debieron adaptarse a un clima mucho más cálido del que
estaban acostumbrados, por lo que muchos se trasladaron desde el norte hacia las costas
y el valle central. Así, se formaron los principales grupos indígenas chilenos:
atacameños y aimaras en el norte grande, diaguitas en el norte chico, los changos en la
costa septentrional, la gran familia de los mapuches en el valle central hasta el seno de
Reloncaví y los tehuelches, chonos, alacalufes, onas y yaganes en la Patagonia.

De algunos miles de paleoindios existentes en el séptimo milenio adC, la población


aumentó hasta un millón doscientos mil indígenas en el siglo XVI de nuestra era.5
Durante el siglo XV la cultura de los pueblos indígenas sería influenciada por la
expansión del Imperio incaico sobre el norte del actual territorio chileno. Ésta comenzó
con el Inca Pachacútec, y fue culminada bajo la dirección de los incas Túpac Yupanqui
y Huayna Cápac. Estos últimos avanzaron hacia el sur sometiendo a los pueblos
aimaras, atacameños, diaguitas y picunches y establecieron finalmente la frontera
meridional del Imperio al norte del río Maule después de la batalla del Maule.6

En tanto, en la isla de Pascua se desarrolló una cultura de características polinésicas


muy avanzada pese a su aislamiento. El antiguo pueblo rapa nui desarrolló un sistema
de escritura desaparecido en la actualidad y construyó enormes esculturas conocidas
como moáis.7 Sin embargo, aproximadamente entre los siglos XVI y XVIII, se produjo
una crisis que provocaría una guerra civil, la cual arrasaría con la mayoría de los
vestigios de dicha civilización.8

Descubrimiento
Réplica de la nao Victoria, expedición de Magallanes-Elcano.

Diego de Almagro.
Artículo principal: Descubrimiento de Chile

Los primeros europeos en reconocer el actual territorio chileno fueron los integrantes de
la flota del portugués Fernando de Magallanes, en su intento de circunnavegación del
planeta bajo las órdenes del rey de España Carlos I. Luego de zarpar desde Sanlúcar de
Barrameda el 26 de septiembre de 1519 y de reconocer gran parte de las actuales costas
brasileñas y argentinas, Magallanes descubrió el estrecho que comunica el océano
Pacífico con el Atlántico el 1 de noviembre de 1520 —esta fecha es recordada por la
historiografía chilena como la del descubrimiento del actual territorio chileno—.
Magallanes nombró a dicho paso como estrecho de Todos los Santos, el que fue
posteriormente renombrado en honor de su descubridor.9

Sin embargo, el primer explorador de gran parte del actual territorio chileno fue Diego
de Almagro, socio de Francisco Pizarro en la conquista del Perú. Las disputas que tenía
con Pizarro por el reparto de las riquezas del destruido Imperio inca, principalmente por
la posesión del Cuzco, le llevaron a aventurarse a las tierras del sur. Almagro partió de
Cuzco en julio de 1535. Muchos historiadores creen que una de las razones del viaje de
Almagro fue el rumor de la existencia de un reino mucho más rico que Perú hacia el sur
llamado «El Dorado», rumor que podría haber surgido de forma intencionada como
forma de disminuir las huestes conquistadoras y así permitir una rebelión nativa.

Tras recorrer el camino del Inca, cruzando territorios correspondientes a las actuales
Bolivia y Argentina septentrional, Almagro realizó el cruce de la cordillera de los Andes
con funestos resultados: gran parte de su comitiva falleció durante la travesía a causa de
hipotermia. Tras más de nueve meses, Almagro finalmente llegó al valle de Copiapó el
21 de marzo de 1536.

Almagro organizó el reconocimiento de su gobernación denominada Nueva Toledo,


como había sido llamado el territorio cedido al conquistador por parte del monarca
hispano, sin encontrar las riquezas que tanto buscaba. Un enfrentamiento en
Reinohuelén, en la confluencia de los ríos Ñuble e Itata, entre los indígenas liderados
por Vitacura y una de las patrullas española a cargo de Gómez de Alvarado, es
considerada la primera batalla de la denominada Guerra de Arauco.
Decepcionado y cansado del crudo viaje, en 1536 decidió regresar a Nueva Toledo,
tomando la ruta de Arequipa a Cuzco, donde se rebeló contra Pizarro en 1537.10

Dominación española
La Conquista

Pedro de Valdivia.

Lautaro, habitualmente considerado como el mayor estratega mapuche, según retrato


idealizado de principios del siglo XX.

Fundación de Santiago de Nueva Extremadura.


Artículo principal: Conquista de Chile
En 1540, Pedro de Valdivia, autorizado por Francisco Pizarro, llevó a cabo una segunda
expedición, con la cual se inició el período de la Conquista. Al contrario de Diego de
Almagro, tomó la ruta del desierto de Atacama.11

Al llegar al valle de Copiapó, tomó solemne posesión en nombre del rey de España de
esta tierra y la nombró Nueva Extremadura, en recuerdo a su tierra natal. Renovó la
marcha hacia el valle del Aconcagua, donde el cacique Michimalonco intentó detenerlo
sin éxito. El 12 de febrero de 1541 fundó la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura a
los pies del Cerro Santa Lucía, llamado Huelén en mapudungún. A los pocos meses,
Valdivia fue proclamado por el cabildo como Gobernador y Capitán General de Nueva
Extremadura. Inicialmente rechazó el cargo, pero finalmente lo aceptó el 11 de junio de
1541.11

El 11 de septiembre de 1541, Michimalonco lideró una emboscada a la recién fundada


ciudad de Santiago destruyéndola casi completamente. Fundamental en la defensa de la
ciudad fue Inés de Suárez.12

En esta primera etapa luchó contra los indígenas del norte del país, intentando
consolidar la dominación española en aquellos territorios; cuando dispuso de más
tropas, inició la ocupación de los territorios situados más al sur. También inició la
fundación de otras ciudades: Villanueva de La Serena (1544), La Concepción de María
Purísima del Nuevo Extremo (1550), La Imperial (1552), Santa María la Blanca de
Valdivia (1552), Santa María Magdalena de la Villa Rica y Los Confines de Angol
(1553).13 En 1553, el país parecía definitivamente pacificado, pero los mapuches,
dirigidos por Lautaro y Caupolicán, iniciaron una insurrección; Valdivia perdió la vida
en uno de los combates.13 El nuevo gobernador, García Hurtado de Mendoza y
Manríquez (1557), posterior virrey del Perú (1589-1596), reconstruyó las ciudades
destruidas, pero no logró vencer totalmente la resistencia de los indígenas.

Siendo gobernador Rodrigo de Quiroga, el 16 de diciembre de 1575, un terremoto y


maremoto asoló la zona sur, destruyendo las ciudades de La Imperial, Villarrica,
Valdivia y Castro. Estudios recientes calculan, a partir de las descripciones del
fenómeno y daños producidos, una magnitud cercana a los 8,5 grados en la escala de
Richter.14

En 1598, los mapuches se levantaron nuevamente y se produjo el Desastre de Curalaba,


que casi acabó con el intento de colonización de Chile. Las ciudades al sur del río
Biobío fueron destruidas, con excepción de Castro.15

Tras sucesivos combates de la Guerra de Arauco, se estableció una frontera tácita entre
la colonia española y las tierras bajo dominación mapuche en el río Biobío, desde donde
iniciaron después peligrosas revueltas.16

La Colonia

Artículo principal: Chile colonial

Finalizada la denominada Conquista, se inició un periodo que abarcaría más de dos


siglos, durante los cuales se extendería y consolidaría la dominación española en el
territorio, sólo resistida por los mapuches.
El «Reino de Chile» constituía administrativamente una Gobernación y Capitanía
General con capital en Santiago. Al frente del mismo se encontraba el gobernador y
capitán general, asesorado por la Real Audiencia, presidida por el mismo gobernador,
razón por la cual se le denominaba indistintamente presidente o gobernador. La
Audiencia, además de servir de órgano consultivo del gobernador, tenía las funciones de
tribunal de apelaciones del reino.17

A partir de la destrucción de las ciudades y villas del sur del territorio a fines del siglo
XVI, el control efectivo ejercido por los españoles se reducía al Valle Central hasta el
río Biobío. Al este de la Cordillera de los Andes, el territorio chileno incluía el
Corregimiento de Cuyo, conformado por la parte poblada de las actuales provincias
argentinas de Mendoza, San Juan y San Luis.18 Cuyo fue separada de Chile en el año
1776, para incorporarse al recientemente creado Virreinato del Río de la Plata.19 En
teoría, incluía también amplios territorios en la actual Patagonia argentina, en los cuales
no se establecieron poblaciones permanentes.20

Ambrosio O'Higgins, gobernador de Chile entre 1788 y 1796.

El rey Felipe II sujetó al gobernador a la vigilancia del virrey del Perú, al expresar en
una real cédula de 1589 que debía «guardar, cumplir y ejecutar sus órdenes, y avisarle
de todo lo que allí se ofreciese de consideración». A partir de dicha norma, los virreyes
entendieron que la relación entre ambos era de efectiva dependencia; sin embargo, en
algunos casos, la relación del gobernador fue directa con el rey y en otras pasó por el
virrey del Perú.

La base de la relación fue la real cédula antes mencionada; no obstante, hubo otras
posteriores que perfilaron el tipo de relación efectiva entre la capitanía y el virreinato.
Por ejemplo, mediante reales cédulas, se autorizó a los virreyes a intervenir en Chile
sólo en caso de «alboroto y tumulto». Se facultó a los virreyes a poner en práctica
estrategias militares en la guerra de Arauco (guerra defensiva) y después se ordenó
directamente al gobernador de Chile a implantarlas (guerra ofensiva). También se
facultó a los virreyes para remover al gobernador, atribución que les fue posteriormente
negada.
Respecto a los recursos militares (armas, soldados, etc.) y el abastecimiento comercial,
la capitanía dependió del virreinato. La administración de justicia de la capitanía era
autónoma del virreinato, salvo la inquisición, que correspondía a un delegado de
Lima,21 y los juicios de comercio, que dependieron del consulado de Lima hasta 1795.
En lo gubernativo, la relación fue fluctuante, dependiendo del periodo, las instrucciones
que enviaba el rey e incluso las personalidades de las respectivas autoridades (virreyes y
gobernadores) y no hubo nunca una anexión formal de la capitanía al virreinato.
Además, en ciertos periodos, por cuestiones estratégicas de seguridad del virreinato –
por ejemplo, ante amenazas de corsarios– los virreyes intervinieron directamente en el
gobierno de Chile, incluso por propia iniciativa. Asimismo, algunos gobernadores
acostumbraron consultar o pedir instrucciones sobre temas urgentes al virrey, por la
gran distancia que los separaba del rey, que se encontraba en España.

Finalmente, en 1798, a propósito de una disputa entre el virrey O'Higgins y el


gobernador Avilés, el rey Carlos III declaró que Chile era independiente del virreinato
«como siempre debió entenderse».

La Guerra de Arauco tendría, a lo largo de la colonia, diversas etapas de alta


beligerancia y otras más pacíficas: guerra ofensiva, guerra defensiva y parlamentos.
Además, los gobernadores españoles tuvieron que enfrentarse, durante la segunda mitad
del siglo XVII, a las repetidas incursiones de corsarios ingleses. Para el sostenimiento
del ejército se estableció, en 1600, el real situado, una subvención de la corona pagada
con cargo al tesoro del virreinato del Perú.22

La situación geográfica de Chile, apartado de las principales rutas terrestres y


marítimas, fue uno de los inconvenientes más graves con que tropezó la colonización
del país. Esto, sumado al constante estado de guerra en que se encontraba la capitanía,
convirtieron a Chile en una de las zonas más pobres del Imperio español en América.
Los intercambios con el Perú fueron la base de la actividad comercial de la capitanía;
posteriormente, aunque estaba legalmente prohibido, se establecería un comercio
regular con Buenos Aires.

Obra que muestra la vida en Chile durante el período colonial.

El siglo XVII se ha caracterizado económicamente como el siglo del sebo, pues este
artículo, junto al charqui y el cuero, se convirtió en el principal producto de exportación
al Perú, lo que permitió la obtención de importantes dividendos a una economía
precaria, de escasa capacidad de producción en áreas diversas a la ganadería. A su vez,
el siguiente siglo, el XVIII, ha sido llamado el siglo del trigo, ya que en éste se formó
una nueva estructura social agraria, que permitió un amplio desarrollo de la agricultura
y una importante cantidad de exportaciones de este cereal al virreinato. De hecho, a
partir de 1687, Chile se convirtió en el «granero del Perú», pues en esa fecha el
virreinato fue asolado por una plaga que afectó gran parte de sus valles cultivables.
También se desarrolló la minería, con algunos yacimientos de cobre, oro y plata.

Aunque existía un sistema de monopolio, el contrabando se activó en forma ostensible


durante el siglo XVIII, con la llegada de naves procedentes de Estados Unidos, Francia
e Inglaterra. Sólo el establecimiento de la libertad de comercio con España, en 1778,
permitió un intercambio más continuo con la metrópolis.

Durante este periodo, se produjeron varios terremotos de gran magnitud. Entre otros, el
ocurrido el 13 de mayo de 1647, que destruyó gran parte de la ciudad de Santiago; el de
15 de marzo de 1657, que dañó totalmente a Concepción y generó un tsunami; y el de 8
de julio de 1730 que volvió a dañar seriamente a Santiago y Valparaíso.