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Ensayo de El Club de los Emperadores

Matías Idrobo.
Mayo 2018.
Universidad de las Fuerzas Armadas - ESPE.
Liderazgo
EL CLUB DE LOS EMPERADORES
El Club de los emperadores es una película dirigida por Michael Hoffman y estrenada
en el año 2002. Esta película nos cuenta la historia de William Hundert, un maestro de
Historia en la prestigiosa Academia St. Bennedicts. William Hundert tiene el objetivo
de no solo enseñar a sus alumnos sobre la historia de las culturas griegas y romanas, si
no, busca que se conviertan en hombres cultos, de principios y de bien.
A las aulas de Hundert llegará un chico de nombre Sedgewick Bell. Sedgewick Bell es
un chico olvidado por sus padres. Es un chico insolente, un bromista y alguien que no
toma en serio las clases de Hundert.
Esta historia nos muestras las interacciones de ambos personajes, su manera de actuar y
sobre todo, la manera en la que pueden llegar a influenciar al resto de personas. A lo
largo de este ensayo, se realizará un pequeño análisis sobre la forma de actuar de
Humbert y Bell, haciendo referencia a las teorías de liderazgo.
En primer lugar, y haciendo referencia a los Rasgos de Personalidad, se puede decir que
Hundert tiene un gran rasgo de Responsabilidad. Esto se puede ver en la disciplina que
el maneja y en su gran respeto por las reglas. Además, tiene la tendencia a ser
sumamente prudente en su actuar. Por ejemplo, el momento que Hundert se dio cuenta
que Bell estaba realizando trampa, Hundert se sintió responsable de lo ocurrido y actuó
de manera que Bell no gane el concurso. A la vez, también podemos ver un rasgo de
amabilidad, ya que Hundert tenía una gran simpatía y, sobre todo, empatía hacia los
alumnos. Podemos ver esto en la manera con la que trataba a sus alumnos,
aprendiéndose sus nombres, o en la manera en la que se acercaba a conversar con Bell.
Por otra parte, Bell tiene un rasgo de extraversión. Bell no era una persona para nada
tímida, además, demostró una gran facilidad para volverse amigo del resto de chicos.
Durante las clases, Bell buscaba llamar la atención, algo como ser el “payaso de clase”.
No necesariamente es tendencia, pero el hecho de que el padre de Bell no tuviera una
buena relación con su hijo, pudo haber acentuado su rasgo de extroversión, con el
objetivo de no sentirse solo.
En segundo lugar, pudimos observar que tanto Bell como Humbert poseen
características de líderes. La diferencia se encuentra en que Humbert tiene la tendencia
de un liderazgo ético, mientras que Bell es todo lo contrario.
Todo profesor es una especie de líder para sus alumnos, y Humbert no es la excepción.
Por medio del ejemplo y dando ejemplos a lo largo de la historia, Humbert inculcaba en
sus alumnos la idea y el deseo de ser mejores personas para el mundo. Humbert buscaba
acercarse a sus alumnos y ser su amigo, y lo hacía de una forma sutil, creando un
ambiente seguro y expresivo en su aula. Un maestro tiene la obligación moral de ser el
guía de sus alumnos. Al contrario, Bell se volvió un mal ejemplo para sus compañeros.
Su personalidad extrovertida lo impulsaba a hacer cosas que le causen gozo y alegría, y
la mayoría de veces, estas estaban en contra de las reglas. Bell logró ganarse a sus
compañeros haciendo que actúen en base a sus impulsos, o con desafíos infantiles. Aún
así, el momento en el que Bell decidió estudiar y tratar de ser mejor, logró conseguir
que sus compañeros también actúen de esta manera, además de unirlos como un grupo.
Lamentablemente, regresó a su liderazgo nada ético y las consecuencias se hicieron ver
en la Academia.
La razón del cambio que experimentó Bell, se debe a que Humbert entendió como era el
lugar en el que creció este. Al entender que no era más que un chico solitario que
buscaba atención, Humbert decidió motivarlo a que sea mejor. Le brindaba libros,
conversaba con él y lo impulsaba a ser mejor. Esto ocasionó que Bell mejore
considerablemente sus notas y decida esforzarse más. Esto se le conoce como efecto
Pigmalion. La ayuda que Humbert le brindó a Bell llegó a tal nivel, que le dio más
puntos para que pueda participar en el concurso. Lamentablemente, así exista la
motivación, el hacer lo correcto siempre depende de cada persona. Es así, que Bell hizo
trampa en el concurso y Humbert lo descubrió. Una vez ocurrido esto, Humbert perdió
la fe en Bell y Bell no fue capaz de encontrar la motivación para hacer bien las cosas.
Años después, en el reencuentro, Humbert volvió a tener fe en Bell, solo para ser
nuevamente defraudado por las actitudes de este. Humbert pensó que falló como
profesor. Aun así, Bell es libre de tomar sus decisiones y siempre estará como opción
hacer lo correcto. Si Bell no decide hacerlo, por más motivación que exista, no lo hará.
El efecto Pigmalion funcionará siempre y cuando exista motivación por ambas partes.
Finalmente, hablaré sobre la motivación en ambos personajes. Por una parte, el
momento que Humbert empezó a motivar a Bell, este se planteó un logro. Este logro era
ganar el concurso de César. Al imponerse esta meta, Bell empezó a estudiar, a poner
más atención y a buscar información por su cuenta. El momento en el que Bell perdió el
concurso y pasaron los años, el tipo de motivación de Bell cambió. El era motivado por
el poder. El quería llegar al senado de USA cueste lo que le cueste y una vez que este en
ese cargo, solo aprovecharse de su poder, sin pensar en las personas que lo llevaron a
ese lugar. Por otra parte, Humbert solo es motivado por sus afiliaciones. El busca tener
una relación de amistad y respeto con sus alumnos y solo desea que ellos sean mejores
personas.
En conclusión, la película El Club de los Emperadores nos muestra una visión sobre el
liderazgo y la manera de actuar de las personas. Y nos dice que muchas veces, así exista
la motivación, siempre va a ser necesario que uno mismo crea en si mismo y decida
hacer lo correcto.