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Mapeo geomecánico por línea de detalle

El mapeo geomecánico por línea de detalle registra las discontinuidades expuestas en las paredes de rocas de
afloramientos superficiales o labores subterráneas. El mapeo consiste en establecer una línea, para lo cual se emplea
una cinta de medición sobre la que se identifican todas las estructuras o discontinuidades que intersectan o cortan
dicha línea, se toma la orientación de la cara de medición, luego la orientación de la línea o cinta y se procede a
registrar cada discontinuidad empezando por la distancia de intersección al origen, continuando con el registro de
la orientación (buzamiento y dirección de buzamiento), tipo de terminación, tipo de discontinuidad, persistencia
(longitud de semi traza), apertura, relleno, rugosidad, resistencia a la compresión de las paredes de la discontinuidad,
meteorización y presencia de agua.

La información recopilada debe ser registrada en una hoja estándar cuyo formato permita almacenar la información
de manera ordenada y sencilla. De igual manera, es importante acotar los criterios que determinan cuándo debe
desarrollarse el mapeo por línea de detalle en lugar de las otras técnicas, básicamente esto radica en el tipo
evaluación a realizar y el grado de detalle. Puede presentarse el caso de requerir evaluar una excavación
permanente, como una cámara de chancado, por ejemplo. Lo recomendable para un estudio de ingeniería de
detalle, sería realizar el mapeo por línea de detalle debido a que permitirá obtener mayor información estructural
sobre una zona relativamente concentrada.

Mapeo geomecánico por celdas


El mapeo geomecánico por celdas se desarrolla a través de la ejecución de estaciones geomecánicas, las cuales
deben abarcar un área aproximada de 3m x 3m.

Mediante el mapeo geomecánico por celdas se identifican y cuantifican características del macizo rocoso, las
características de las principales familias de discontinuidades. Para cada familia se determina el tipo de
discontinuidad, orientación (buzamiento y dirección de buzamiento), resistencia de la pared de la discontinuidad,
espaciamiento, persistencia, apertura, relleno, rugosidad presente y grado de alteración o meteorización.

Todo ello, para definir los parámetros que permitirán clasificar el macizo rocoso mediante el sistema RMR (Rock
Mass Rating) y GSI (Índice de Resistencia Geológica).

Asimismo, permitirá la clasificación del macizo rocoso en el Sistema Q mediante la definición de parámetros como
RQD, Jn, Jr, Ja, Jw y SRF.

Es importante determinar los casos en los cuales conviene realizar el mapeo geomecánico por celdas en lugar de
cualquier otra técnica propuesta en la presente guía. Ello dependerá, en última instancia, del tipo de evaluación a
realizarse y de la magnitud de la misma. En caso de requerirse la caracterización de todo un nivel de una mina para
elaborar la zonificación geomecánica, será necesario abarcar un área más extensa; dicha zonificación podrá
desarrollarse mediante la realización de estaciones geomecánicas distribuidas a lo largo de todo el nivel, abarcando
los distintos tipos litológicos y también deberán registrarse todas las estructuras geológicas principales.