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TEMARIO DEL CELADOR

INSTITUCIONES SANITARIAS DE LA COMUNIDAD


VALENCIANA
Conselleria de
PARTE ESPECÍFICA
Sanidad Universal y
Salud Pública
Edición 2017
TEMARIO ESPECÍFICO
 Tema 1.- El personal subalterno: funciones del celador y del Jefe de Personal Subalterno. PAG 3

 Tema 2.- Funciones de asistencia al personal estatutario sanitario. PAG 6


 Tema 3.- La actuación del celador en unidades de urgencias. El transporte de enfermos en
ambulancias. PAG 14
 Tema 4.- El celador en su relación con los enfermos: traslado y movilidad de los mismos.
Técnicas de movilización de pacientes. Higiene y aseo del paciente. PÁG 40
 Tema 5.- Actuación en las habitaciones de los enfermos y las estancias comunes. PAG 77
 Tema 6.- El celador en su relación con los familiares de los enfermos. Elementos de la
comunicación “paciente-celador-familia”. PAG 87
 Tema 7.- Normas de actuación en los quirófanos. Normas de higiene. La esterilización. PAG 95
 Tema 8.- Actuación del celador en la UVI/UCI. PAG 125
 Tema 9.- Actuación del celador en relación con los pacientes fallecidos. Actuación en las salas
de autopsias y los mortuorios PÁG 128
 Tema 10.- Unidad de psiquiatría. La actuación del celador en relación al enfermo mental. PAG 146
 Tema 11.- Actuación del celador en la farmacia y en el animalario. PAG 173

 Tema 12.- El traslado de documentos y objetos. Manejo y traslado de D. Sanitaria. PAG 239

 Tema 13.- Los suministros. Suministros internos y externos. Recepción y almacenamiento de


mercancías. Organización del almacén. Distribución de pedidos. PAG 246
 Tema 14.- Funciones de Vigilancia. PAG 253
 Tema 15.- La higiene personal del celador. PAG 257
 Tema 16.- La ley general de sanidad. La organización del sistema sanitario público. El sistema
nacional de salud y los servicios de salud. Derechos y obligaciones de los usuarios de servicios
del sistema sanitario público. El derecho a la información y a la confidencialidad. El servicio de
atención e información al paciente. PAG 266

 Tema 17.- La Tarjeta Individual Sanitaria PAG 329


TEMA EL PERSONAL SUBALTERNO: FUNCIONES DEL
CELADOR Y DEL JEFE DE PERSONAL SUBALTERNO.

1
1. FUNCIONES DEL CELADOR
Vienen recogidas en la Orden de 5 de julio de 1.971 Estatuto de Personal no Sanitario de las Instituciones Sanitarias
de la Seguridad Social en su artículo 14.2. Dicho Estatuto está derogado salvo las funciones del celador y del Jefe de
Personal Subalterno. La Orden de 5 de julio es una Orden Ministerial (del Ministerio de Trabajo). Las funciones son 22
específicas y 1 no específica siendo en su totalidad 23 funciones.

1. Tramitarán o conducirán, sin tardanza, las comunicaciones verbales, documentos, correspondencia u objetos
que les sean confiados por sus superiores, así como habrán de trasladar, en su caso, de unos servicios a otros,
los aparatos o mobiliario que se requiera.

2. Harán los servicios de guardia que correspondan dentro de


los turnos que se establezcan. Se recomienda estudiar las
3. Realizarán excepcionalmente aquellas labores de limpieza funciones de celador y del JPS
que se les encomiende cuando su realización por el personal al pie de la letra.
femenino no sea idónea o decorosa en orden a la situación,
emplazamiento, dificultad de manejo, peso de los objetos o
locales a limpiar.

4. Cuidarán, al igual que el resto del personal, de que los


enfermos no hagan uso indebido de los enseres y ropas de la Institución, evitando su deterioro o instruyéndoles
en el uso y manejo de las persianas, cortinas y útiles de servicio en general.

5. Servirán de ascensoristas cuando se les asigne especialmente ese cometido o las necesidades del servicio lo
requieran.

6. Vigilarán las entradas de la Institución, no permitiendo el acceso a sus dependencias más que a las personas
autorizadas para ello.

7. Tendrán a su cargo la vigilancia nocturna, tanto del interior como exterior del edificio, del que cuidarán estén
cerradas las puertas de servicios complementarios.

8. Velarán continuamente por conseguir el mayor orden y silencio posible en todas las dependencias de la
Institución.

9. Darán cuenta a sus inmediatos superiores de los desperfectos o anomalías que encontraren en la limpieza y
conservación del edificio y material.

10. Vigilarán el acceso y estancias de los familiares y visitantes en las habitaciones de los enfermos, no permitiendo
la entrada más que a las personas autorizadas, cuidando no introduzcan en las Instituciones más que aquellos
paquetes expresamente autorizados por la Dirección.
11. Vigilarán, asimismo, el comportamiento de los enfermos y visitantes en las habitaciones evitando que estos
últimos fumen en las habitaciones, traigan alimentos o se sienten en las camas y en general, toda aquella
acción que perjudique al propio enfermo o al orden de la Institución. Cuidarán que los visitantes no deambulen
por los pasillos y dependencias más que lo necesario para llegar al lugar donde concretamente se dirijan.

12. Tendrán a su cargo el traslado de los enfermos, tanto dentro de la Institución como en el servicio de
ambulancias.

13. Ayudarán, asimismo, a las enfermeras y ayudantes de planta al movimiento y traslado de los enfermos
encamados que requieran un trato especial en razón a sus dolencias para hacerles las camas.

14. Excepcionalmente, lavarán y asearán a los enfermos masculinos encamados o que no puedan realizarlo por
sí mismos, atendiendo a las indicaciones de las supervisoras de planta o servicio o personas que las sustituyan
legalmente en sus ausencias.

15. En caso de ausencia del peluquero o por urgencia en el tratamiento, rasurarán a los enfermos masculinos que
vayan a ser sometidos a intervenciones quirúrgicas en aquellas zonas de su cuerpo que lo requiera.

16. En los quirófanos auxiliarán en todas aquellas labores propias del celador, destinado en estos servicios, así
como en las que les sean ordenadas por los médicos, supervisoras o enfermeras.

17. Bañarán a los enfermos masculinos cuando no puedan hacerla por sí mismos, siempre de acuerdo con las
instrucciones que reciban de las supervisoras de plantas o servicios o personas que las sustituyan.

18. Cuando por circunstancias especiales concurrentes en el enfermo no pueda éste ser movido sólo por la
enfermera o ayudante de planta, ayudará en la colocación y retirada de las cuñas para la recogida de excretas
de dichos enfermos.

19. Ayudarán a las enfermeras o personas encargadas a amortajar a los enfermos fallecidos, corriendo a su cargo
el traslado de los cadáveres al mortuorio.

20. Ayudarán a la práctica de autopsias en aquellas funciones auxiliares que no requieran por su parte hacer uso
de instrumental alguno sobre el cadáver. Limpiarán la mesa de autopsias y la propia sala.

21. Tendrán a su cargo los animales utilizados en los quirófanos experimentales y laboratorios, a quienes cuidarán,
alimentándolos, manteniendo limpias las jaulas y aseándoles, tanto antes de ser sometidos a las pruebas
experimentales como después de aquéllas y siempre bajo las indicaciones que reciban de los médicos,
supervisoras o enfermeras que les sustituyan en sus ausencias.

22. Se abstendrán de hacer comentarios con los familiares y visitantes de los enfermeros sobre diagnósticos,
exploraciones y tratamientos que se estén realizando a los mismos, y mucho menos informar sobre los
pronósticos de su enfermedad, debiendo siempre orientar las consultas hacia el médico encargado de la
asistencia del enfermo.

23. También serán misiones del celador todas aquellas funciones similares a las anteriores que les sean
encomendadas por sus superiores y que no hayan quedado específicamente reseñadas.
2. FUNCIONES DEL JEFE DE PERSONAL SUBALTERNO
Vienen recogidas en la Orden de 5 de julio de 1971 Estatuto de Personal no Sanitario en su artículo 14.1. Son en total
10 funciones en las que 9 son funciones específicas y 1 no específica.

1. Ejercerá por delegación del Director de Gestión y Servicios Generales, la jefatura del personal de Celadores
y ordenará y dirigirá el cumplimiento de su cometido.

2. Instruirá convenientemente al personal a sus órdenes para que la realización de su trabajo sea eficaz y de
calidad.

3. Constatará que el personal de oficio y subalterno cumple el horario establecido en la Institución y permanece
constantemente en su puesto de trabajo.

4. Vigilará personalmente la limpieza de la Institución.


5. Ejercerá el debido y discreto control de paquetes y bultos de que sean portadoras las personas ajenas a la
Institución que tengan acceso a la misma.

6. Mantendrá el régimen establecido por la Dirección para el acceso de enfermos, visitantes y personal a las
distintas dependencias de la Institución.

7. Cuidará del orden en el edificio, dando cuenta al Director de Gestión y Servicios Generales de los desperfectos
o alteraciones que encuentre.

8. Cuidará de la compostura y aseo del personal a sus órdenes, revisando y exigiendo que vistan el uniforme
reglamentario.

9. Informará a los familiares de los fallecidos en la Institución sobre los trámites precisos para llevar a cabo los
enterramientos y, en caso necesario, les pondrá en contacto con la oficina administrativa correspondiente
para completar dicha información.

10. Realizará aquellas funciones de entidades análogas a las expuestas que les sean ordenadas por el Director
Gerente o del Director de Gestión y Servicios Generales de la Institución.
TEMA FUNCIONES DE ASISTENCIA AL PERSONAL
ESTATUTARIO SANITARIO

2
FUNCIONES DE ASISTENCIA
Estas funciones de asistencia suponen el desempeño en los centros sanitarios de las siguientes tareas por parte de
los celadores:

 Ayuda en el aseo de los pacientes hospitalizados.Según el artículo 14.2 de la Orden Ministerial de 5 de Julio de
1971, el celador, excepcionalmente, ayudará en el aseo de los pacientes masculinos que no puedan realizarlo
por si mismos.

 Cuando por circunstancias especiales concurrentes en el enfermo no pueda este ser movido sólo por la enfermera
o ayudante de planta, ayudará en la colocación y retirada de las cuñas para la recogida de excretas de dichos
enfermos.

 Ayudarán, asimismo, a las enfermeras y ayudantes de planta al movimiento y traslado de los enfermos encamados
que requieren un trato especial en razón de sus dolencias para hacerles las camas. La responsable de la acción
será siempre la enfermera.

 Prestar ayuda al personal técnico superior en la realización de placas realizadas con material portátil.

 En caso de ausencia de peluquero o por urgencia en el tratamiento, rasurarán a los enfermos masculinos que
vayan a ser sometidos a intervenciones quirúrgicas en aquellas zonas de su cuerpo que lo requieran. En el resto
de los casos (siempre que no haya peluquero) y en áreas que no exista un celador lo hará la auxiliar de enfermería
(TCAE) o la enfermera.

 Acompañar al personal de enfermería cuando traslada niños ingresados fuera de las unidades infantiles.

 Tramitarán o conducirán sin tardanza las comunicaciones verbales, documentos, correspondencia u objetos que
les sean confiados por sus superiores, así como habrán de trasladar, en su caso, de unos servicios a otros, los
aparatos o mobiliario que se requiera.

 Pasar a las parturientas a la mesa de paritorio (potro ginecológico), colocándole las perneras si es necesario.

 Ayudar en los casos en que haya que practicar a la parturienta anestesia epidural.

 Ayudar a situar a los pacientes en las mesas de exploraciones, de placas radiográficas, etc.

 Ayudar al personal de enfermería cuando tiene que medicar o curar a pacientes que no colaboran (niños,
encamados, enfermos mentales…). Su ayuda estará siempre dentro de sus funciones sin extralimitarse en ellas
(traer el carro de curas, sujetar al paciente, colocarlo en determinada postura, etc.

 Ayudar al personal médico en pruebas que requieran la sujeción de niños: punciones lumbares, extracciones, etc.

 Ayudar a los pacientes en el aseo.


 Ayudar en la inmovilización de enfermos recién operados cuando aún se encuentren en la sala de
despertar/reanimación.

 Ayudar a colocar los pacientes que van a ser intervenidos en la mesa de quirófano.

 Colaborar en las maniobras de reducción de pacientes psiquiátricos agitados.

 Acompañar a los pacientes y el personal de enfermería en los paseos de los enfermos psiquiátricos.

 Inmovilizar o practicar sujeción mecánica a los enfermos mentales agitados que lo requieran, a indicación del
personal sanitario.

 Sujetar a los pacientes a los que se le va a realizar lavados gástricos o suturas.

 Ayudar al personal sanitario en la colocación de yesos en pacientes traumatizados, cuando se le requiera.

 Ayudar al personal sanitario en la preparación de cadáveres.

 Ayudar a mover de posición a los enfermos ingresados que por su estado lo requieran.

EL GRUPO DE TRABAJO
CONCEPTO:

Para que pueda considerarse como un grupo a un número de personas, es preciso que concurran una serie de
elementos o circunstancias:

– Decisión voluntaria y consciente por parte de los que lo forman, de conseguir la obtención de un fin común,
que será el propio del grupo.
– Perfecta integración de todos sus miembros de modo que estén atemperados los caracteres de los mismos,
para que resulten lo más homogéneos posibles.
– Existencia propia, esto es, tener personalidad propia distinta a la de sus miembros.

En consecuencia, puede definirse al grupo como «conjunto de individuos que actúan integrados hacia la consecución
de un fin común».

FUNCIONAMIENTO:

La dinámica o funcionamiento de un grupo de trabajo puede estu- diarse desde dos puntos de vista:

– Subjetivo: desde el cual se incluirían los factores tales como: procurar la adecuación de carácter con los
demás miembros para una mejor integración; identificación total con el fin del grupo al que se pertenece;
capacidad y eficacia en la ejecución del trabajo; y entusiasmo ante los obstáculos y resistencia ante la
frustración.
– Objetivo: que exige las siguientes características de la actividad: determinación del fin a obtener de modo
transparente y conocido para todos sus miembros; descripción de soluciones mediante la utilización de las
sugerencias y soluciones expuestas por los miembros; decisión por el superior, teniendo en cuenta los niveles
de sugerencias expuestos por los miembros; ejecución, a través de las funciones de cada miembro, e
intentando evitar todo conflicto entre los mismos.
EL TRABAJO EN EQUIPO
CONCEPTO DE EQUIPO

El trabajo en equipo representa, hoy día, la forma de funcionamiento a la que aspiran todas las organizaciones
modernas.

Es importante aclarar y diferenciar los conceptos, pues el término “trabajo en equipo” hace referencia a una forma muy
específica de desarrollar unas funciones, que va más allá del hecho de trabajar en grupo o muy cerca los unos de los
otros.

Grupo y equipo son dos conceptos diferentes.

En el contexto de los trabajadores de la salud, un GRUPO sería un conjunto de personas que desarrolla su labor en
un espacio o institución sanitaria. Cada uno realiza su trabajo, responde individualmente del mismo y no depende
directamente del trabajo de sus compañeros. Por ejemplo el grupo de celadores de un determinado centro, o el grupo
de personal de un determinado servicio.

Un EQUIPO, sin embargo, sería un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad con un objetivo
preciso. Responden en conjunto del trabajo realizado por cada uno de ellos, por ejemplo, los diferentes miembros de
una UCI-móvil.

El equipo se refiere a un conjunto de personas interrelacionadas que se organizan para llevar a cabo una determinada
tarea, mientras que el grupo se refiere a ese conjunto de personas sin considerar un objetivo común y sin interrelación.

En el grupo de trabajo cada miembro puede tener una manera particular de funcionar, mientras que en el equipo es
necesaria la coordinación, lo que va a exigir establecer unos estándares comunes de actuación, que propiciará la
estrecha colaboración y la cohesión entre sus miembros, que no encontramos habitualmente en los grupos de trabajo.

Para que exista un equipo, debe haber un conjunto de personas relacionadas entre sí que trabajan para conseguir
objetivos comunes y que, además, están convencidas de que los objetivos se alcanzan mejor trabajando juntas.

La organización en los grupos de trabajo es muy jerárquica, mientras que en los equipos las jerarquías, aun existiendo,
se diluyen. Existe un responsable, pero dentro del equipo todas las categorías laborales funcionan con igualdad porque
comprenden que todas son necesarias para conseguir su objetivo.

UTILIDAD DEL TRABAJO EN EQUIPO

Se sabe hace mucho tiempo que la capacidad de resolver problemas, especialmente si son complejos, es mucho mayor
por parte de los equipos, que de los individuos aislados.

El trabajo en equipo implica que todas las personas involucradas estén orientadas hacia una meta común, logrando la
sinergia que les permitirá llegar más rápido y mejor que si cada uno hace simplemente una parte del trabajo.

La sinergia es la integración de elementos que da como resultado algo más grande que la simple suma de éstos, es
decir, que todos juntos trabajando en equipo somos más eficaces que la sumatoria de todos nuestros trabajos
individuales.

El trabajo en equipo no es simplemente la suma de aportaciones individuales, implica un grupo de personas trabajando
de manera coordinada en la ejecución de un proyecto, de cuyo resultado final es responsable todo el equipo a pesar
de que cada uno desarrolle tareas diferentes.

La salud de la población es un fenómeno complejo que no puede ser entendido sólo desde el punto de vista de un
profesional: médico, enfermero, farmacéutico, psicólogo, fisioterapeuta, auxiliar de enfermería, celador, etc.; son
necesarias diferentes perspectivas en los análisis y las intervenciones. La noción de equipo implica, por un lado, una
visión global que se aporta desde diferentes puntos de vista y, por otro, el aprovechamiento del talento colectivo,
producido por cada persona en su interactuación con las demás.

Todos los miembros de los equipos de salud tienen como objetivo último la mejora de la salud de la población y en esta
aspiración, son en gran medida interdependientes los unos de los otros y cada uno de ellos debería apreciar el valor
de los conocimientos y las habilidades de los demás. El espíritu del equipo al enfrentar cada nuevo problema sería:
“todos nosotros contra el problema, y no los unos contra los otros”. Es por esto que la decisión de trabajar en equipo
va más allá de ser una “imposición de la institución” y tiene necesariamente que ser compartida por cada uno de los
integrantes.

La utilidad del funcionamiento en equipos está fuera de toda duda, y aporta beneficios que pueden ser constatados:

– Disminuye la carga de trabajo, ya que varias personas colaboran.


– Se desarrolla el respeto y la escucha.
– El trabajo, la reflexión y la discusión conjunta producen mejores resultados que los aportes individuales.
– Permite organizarse de una manera mejor.
– Mejora la calidad de los resultados. Con una mayor satisfacción percibida por el paciente y su familia.
– Optimización de recursos materiales y humanos.
– Aumenta la motivación de los profesionales.

Pero para que un equipo pueda ser eficiente debe cumplir con determinadas características:

– Complementariedad. Los diferentes miembros deben dominar todas las parcelas del proyecto que aspiran a
realizar.
– Coordinación. El grupo de profesionales, con un responsable bien definido a la cabeza, debe actuar de forma
organizada con vista a sacar el proyecto adelante. Es fundamental la elaboración consensuada de protocolos
y guías de actuación.
– Valoración. La labor que cada miembro del grupo desempeñe debe ser reconocida y valorada por el resto, y
al mismo tiempo ser satisfactoria para él mismo. Estas dos características, valoración de los demás y
autovaloración, se convierten en el mejor factor motivacional de los individuos y del equipo.
– Motivación-incentivación. Acción encaminada a impulsar el comportamiento de otras personas en una
determinada dirección, que se estima conveniente.
– Comunicación. El trabajo en equipo exige una comunicación abierta entre todos sus miembros, esencial para
poder coordinar las distintas actuaciones individuales. Hay que asegurarse de que existan suficientes canales
de comunicación que permitan a todos los miembros conocer los objetivos generales que guían su trabajo. Las
estructuras muy jerarquizadas dificultan la comunicación, por lo que conviene desarrollar un estilo de relación
que, aun respetando las funciones de cada cual, permita la expresión franca y directa.
– Compromiso. Cada miembro asume voluntariamente el compromiso de aportar lo mejor de sí mismo, para
conseguir los objetivos del grupo y de la organización en general.
– Aprendizaje. El aprendizaje colaborativo se caracteriza por la interdependencia positiva entre las personas
participantes en un equipo, quienes son responsables tanto de su propia formación como la del equipo en
general. Sus miembros se necesitan unos a otros y cada uno aprende de los demás compañeros con los que
interactúa día a día.
– Confianza y empatía. Si bien los miembros no tienen por qué ser amigos íntimos, sí es importante que entre
ellos exista una buena relación de trabajo y que cada uno confíe en el trabajo de los demás. Cada persona se
fía del buen hacer del resto de sus compañeros. Esta confianza le lleva a aceptar anteponer el éxito del equipo
al propio lucimiento personal.
– Cohesión. Para que un equipo funcione es fundamental que esté cohesionado. La cohesión probablemente
aparecerá si se cumplen algunas de las características anteriores: si hay confianza y empatía entre sus
miembros se pueden comunicar con libertad y se sienten valorados y motivados.
PROCESO DE INTEGRACIÓN
Número de participantes

No existe un número ideal en su composición, pero en general se admite que deben ser grupos reducidos. La cifra
recomendada suele estar en torno a 10, aunque puede variar dependiendo de la función que cumplan. Un grupo menor
puede ser insuficiente y carecer de recursos y uno mayor volverse poco operativo.

Participación y consenso

Es conveniente mantener una participación equilibrada de todos los miembros, por lo que es preferible un bajo perfil
jerárquico, que facilite y estimule la expresión de todos los puntos de vista.

Un momento importante será durante las reuniones, que se debe procurar sean frecuentes y provechosas y donde se
estimulará la participación y comunicación de todos los integrantes del equipo.

Reglas y objetivos establecidos

Además de los objetivos mayores, propios de la institución donde se enmarca el equipo, se deben definir los objetivos
propios, que deben ser realistas, alcanzables y conocidos por todos.

Los procedimientos y guías de actuación también suelen derivar de la institución mayor, pero conviene definir por
acuerdo el ajuste de estos a la realidad concreta, así como las reglas de funcionamiento que sean propias a las
situaciones en las que trabaje el equipo.

Las normas establecidas deben ser claras, conocidas y aceptadas por todos los miembros.

Clima favorable

Para conseguir un clima de trabajo cordial y transparente, donde los integrantes trabajen en armonía e involucrados
con los resultados del conjunto, probablemente el factor más importante será partir de una actitud favorable de los
integrantes al trabajo en equipo. Otros factores como la edad de los miembros, la buena formación o la experiencia
laboral, pueden también influir aunque en menor medida.

Roles y responsabilidades

Cada integrante debe ser consciente de sus habilidades, comprender lo que se espera de él y conocer su rol y el de
los demás. Es fundamental que quien estructura el equipo conozca estas habilidades. Los roles implican
responsabilidades, que serán utilizadas para evaluar el rendimiento de los miembros del equipo.

Autoevaluación

Los equipos más eficaces son aquellos capaces de realizar su propia autocrítica. Un equipo necesita examinarse
periódicamente y revisar su proceder. Las reuniones de autoevaluación deben estar incluidas dentro de la planificación
de actividades grupales. Se debe remarcar equilibradamente lo positivo y lo negativo, sin ignorar ninguno de los dos
aspectos.

LOS EQUIPOS MULTIDISCIPLINARES: VENTAJAS E INCOVENIENTES


Hay muchas actividades que, por su poca complejidad, pueden realizarse de forma autónoma por un solo profesional.
Son trabajos donde una sola persona es autosuficiente y sería innecesario e incluso tedioso la participación de otros.
No es que sean tareas poco importantes, sino que admiten poca variabilidad aun teniendo mucha importancia.

Construir y hacer funcionar un “equipo de trabajo multidisciplinar” es una labor lenta que exige esfuerzo y dedicación,
y que se reserva para aquellas actividades en las que el nivel de complejidad es tan alto que sería imposible que un
solo profesional pudiera abarcar los diferen- tes aspectos que presenta. En estos casos sí sería necesario constituir un
equipo de trabajo formado por especialistas que cubran todas las áreas afectadas.

El caso más claro en sanidad son los Equipos de Atención Primaria, que no sólo prestan asistencia sanitaria, sino que
se ocupan de la promoción de la salud en la zona, la educación sanitaria de la población, los estudios epidemiológicos,
etc.; en este caso, dada la complejidad de los objetivos a conseguir y que afectan a distintas especialidades
profesionales, sí está claramente justificada la creación de equipos multidisciplinares.

La puesta en marcha de un equipo de trabajo es un proceso complejo que pasa por diferentes etapas:

– Inicio. Suele predominar la disponibilidad y la visión positiva. Los miembros se sienten ilusionados con su
proyecto y mantienen relaciones cordiales entre ellos.

– Primeras dificultades. Cuando la actividad va desarrollándose aparecen también las primeras dificultades que
originan tensión y roces entre sus miembros, aflorando los diferentes puntos de vista.

– Acoplamiento. Se tarda un tiempo hasta que se produce el acoplamiento de los miembros. Normalmente se
superan los enfrentamientos personales y el proyecto sale adelante.

– Madurez. El equipo está acoplado, controla el trabajo y sus miembros han aprendido a trabajar juntos
(conocen los puntos débiles de sus compañeros y evitan herir sensibilidades). El equipo entra en una fase muy
productiva.

– Agotamiento. Los equipos pueden funcionar con eficacia durante años, pero en ocasiones, alguno de sus
miembros debe ser reemplazado, bien por cuestiones administrativas o personales o bien por padecer el síndrome
de burnout. Sea cual fuere el motivo, deberemos afrontar la incorporación de un nuevo miembro que habrá de pasar
por las diferentes etapas por las que pasó el equipo en su conjunto. Al estar el equipo consolidado, la incorporación
de nuevos miembros resultará menos traumática.

Pero además de ser un proceso complejo y laborioso, presenta otras dificultades, entre las que cabe destacar:

– La dilución de responsabilidades. Si la responsabilidad cae sobre todo el grupo, puede ocurrir que
determinadas actividades asistenciales no se realicen convenientemente y no se sepa exactamente quién es el
responsable. Aunque la responsabilidad global debe ser de todo el grupo, debe quedar claro qué profesional se ocupa
de cada uno de los aspectos.

– Lentitud en la respuesta. Al tender a tomar las decisiones de forma colegiada, puede ocurrir que una
respuesta necesaria se demore en el tiempo.

– Diferente consideración de los miembros del equipo. En la dinámica de funcionamiento se considera a


todos los miembros del equipo por igual, pero social y administrativamente esto no es así. Unas profesiones están
mejor remuneradas y consideradas que otras y esto puede ser fuente de conflictos.

– Las actitudes individuales. El individualismo o la falta de visión de conjunto de uno de los miembros puede
afectar al trabajo de todos ellos.

– La dificultad para mantener la cohesión. Los equipos de trabajo más eficientes son aquellos en los que
existe una gran cohesión entre sus miembros. La cohesión depende de muchos factores y no es algo que tienda a
surgir de forma espontánea.

– El pensamiento de equipo. Una de las dificultades para el buen funcionamiento de los equipos es lo que
se denomina “pensamiento de equipo”. Es un proceso que se desarrolla a veces dentro de los equipos de trabajo que
les lleva a tener una visión particular, propia, de la realidad. Sería algo así como “Nosotros tenemos razón y los demás
están equivocados”. Este fenómeno es muy habitual en los equipos sanitarios, que en ocasiones tienden a pensar que
sólo ellos hacen las cosas “bien”.
ROLES

Al margen de la distribución oficial de funciones, que vendrá determinada prioritariamente por la categoría profesional
de cada uno de los miembros, en todos los equipos podemos encontrar diferentes roles (entendidos como funciones
o papeles que alguien cumple dentro de un grupo humano, sin haberle sido asignados), que en ocasiones pueden ser
de mucho interés para el grupo y en otras dificultar el normal funcionamiento.

Cada uno de los miembros del equipo, tiene tendencia a desarrollar más un tipo de rol que otro, aunque una misma
persona puede desarrollar en el tiempo roles diferentes e incluso antagónicos. Este cambio de roles puede producirse
incluso durante una misma jornada.

Se habla de roles funcionales y disfuncionales.

Los roles disfuncionales son aquellos orientados a la satisfacción de los intereses individuales y suelen expresar las
dificultades por las que pasa el equipo.

– El crítico. Es una persona destructiva, todo le parece mal pero no aporta soluciones. Suele deteriorar el
ambiente de trabajo.

– El negativo. Tiene una visión negativa y tortuosa de todo lo que le rodea. No le parece bien lo que se
hace pero tampoco considera que se pueda hacer otra cosa.

– El pícaro. Se aprovecha de manera sutil del resto de los compañeros. Su aportación al equipo es nula y
suele terminar deteriorando el ambiente de trabajo.

Los roles funcionales se dividen en roles de producción y de mantenimiento.

Los roles funcionales de producción son todos aquellos comportamientos que contribuyen al desarrollo del grupo y
a la productividad:

– El iniciador. Es el que siempre está dispuesto a probar cosas nuevas. Suelen ser poco permanentes pero
son ideales para implantar nuevos procedimientos.

– El activador. Su principal característica es el dinamismo. Es la persona idónea para impulsar proyectos que
estén funcionando con poca fuerza.

– El intelectual. Es el que tiene mayor gusto por las cuestiones teóricas. No es especialmente dinámico, pero
suele ayudar a aclarar ideas y procedimientos.

– El colaborador. Siempre está dispuesto a ayudar a sus compañeros.

Los roles funcionales de mantenimiento son aquellos comportamientos que contribuyen a que el grupo continúe
unido mediante la creación de una atmósfera agradable para los miembros.

– El empatizador. Son individuos con mucho gusto y facilidad para las relaciones humanas. Es imprescindible
para convertir al equipo en un lugar acogedor.

– El gracioso. No suele faltar en los equipos. Sus aportaciones profesionales suelen ser muy discretas pero
en cambio cumple un papel fundamental: relaja el ambiente, quita tensión, crea una atmósfera más cálida,
lo que puede contribuir a una mayor cohesión del equipo.

– El positivo. Empuja hacia delante, busca el éxito del equipo y se involucra decididamente en el proyecto;
contagia su entusiasmo al resto de los compañeros.
Estos roles son modelos teóricos que difícilmente encontraremos “puros” en nuestra práctica diaria, pero que sí pueden
ayudarnos a comprender la dinámica dentro de los propios equipos.

EL LIDERAZGO DEL GRUPO


CONSIDERACIONES GENERALES
Partiendo de la distinción entre autoridad y poder, basadas en la legitimación y en la fuerza respectivamente; la
dirección, en cualquier organización, debe ser considerada en un doble aspecto: jefatura y mando; la primera
corresponde a la estructura lógico formal de la organización, mientras que el segundo se refiere a la capacidad de
formación de las personas que la integran, a la autoridad que se ejerce sobre otros, de ahí la diferencia entre jefatura
y mando y entre jefe y líder.

En consecuencia, la función de mando y el liderazgo consiste en integrar individuos o grupos hacia los fines de la
Administración, o sea, dirigir eficazmente la conducta de otros. A este respecto, su estudio podría efectuarse desde un
doble punto de vista psicológico (de las personas con sus cualidades correspondientes) y sociológicos (sobre la
organización o grupo humano en el que se desenvuelve la persona).

Por lo tanto podemos definir al líder como “aquél con capacidad para formar, orientar y dar criterio a un determinado
grupo de celadores, en una institución sanitaria”.

El liderazgo se ha definido en términos de rasgos individuales, conductas, influencias sobre otras personas, patrones
de interacción, relaciones entre roles, ocupación de una posición administrativa, y la percepción de otros acerca de la
legitimidad de la influencia.

CARACTERÍSTICAS DE UN LÍDER

– Decisión, iniciativa y responsabilidad.


– Inteligencia, capacidad y experiencia profesional.
– Actividad, vigor físico y capacidad de trabajo.
– Equilibrio emotivo.
– Integridad moral y aptitud para el trato.
– Sentido práctico y capacidad organizativa.

FUNCIONES DE UN LÍDER

– Definir la misión y el papel del grupo.


– Imbuir el espíritu del grupo.
– Ordenar y controlar los conflictos internos.
LA ACTUACIÓN DEL CELADOR EN UNIDADES DE
URGENCIAS. EL TRANSPORTE DE ENFERMOS EN
AMBULANCIAS

Los dispositivos de urgencias sanitarias tienen como finalidad garantizar a los usuarios del Sistema Sanitario Público
una atención sanitaria durante las 24 horas del día, para tratar los procesos que no admiten demora y que, por tanto,
no son susceptibles de someterse a los tiempos de espera de la asistencia ambulatoria y de internamiento ordinario o
programados.

Urgencia médica es toda situación que lleva al paciente, testigo o familiares a solicitar asistencia médica inmediata.

Emergencia médica real es un tipo agravado de urgencia en la que existe "un peligro inmediato, real o potencial, para
la vida del paciente, o riesgo de secuelas graves permanentes, si no recibe atención sanitaria cualificada sin demora"

Unidades de Urgencias Hospitalarias

Son los Servicios de Urgencias de los hospitales generales y de especialidades. Orgánicamente pertenecen al Servicio
especializado de Cuidados Críticos y Urgencias (también conocido como Cuidados Críticos y Medicina Intensiva en
otras CCAA) del hospital en el que se ubican. Prestan asistencia sanitaria especializada las 24 horas, por lo que el
paciente será atendido en urgencias, en su caso, por el médico especialista en la patología que presenta.

Según los servicios que sea capaz de ofertar el Servicio de Urgencias de un hospital, podemos distinguir hospitales de
tres niveles, que son:

- Nivel 1: son los hospitales de menor especialización.

- Nivel 2: aumenta el número de especialidades médicas respecto a los hospitales de Nivel 1.

- Nivel 3: son los hospitales de referencia en los que se atienden urgencias de todas las especialidades.

Todo hospital debe garantizar la asistencia en todo momento de cualquier tipo de urgencia médica, tanto interna como
externa, de forma completa o parcial, para una vez asistida, poder remitirla a otro centro de nivel superior.
Admisión de urgencias: Su objetivo es registrar las entradas y salidas de los pacientes y dirigirlos a la unidad de
Triaje. En ocasiones actúa como centro de información de pacientes y como servicio general de Admisión en días
festivos o fines de semana. Entre sus funciones destacamos:

- Registro de entrada de pacientes


- Derivación del paciente al Triaje.
- Custodia de pertenencias en casos excepcionales o a solicitud del enfermo.
- Avisar a ambulancias.
- Cumplimentar la documentación oportuna (partes al juzgado, etc.)

Triaje: Es el lugar físico en el que el profesional de enfermería y el personal médico acogen, clasifican y ubican a los
enfermos. En los hospitales este término está empezando a no usarse, sustituyéndolo por R.A.C (Recepción Acogida
y Clasificación) dejando la palabra Triaje, para catástrofes. Primer nivel de atención de críticos: Corresponde al área
del servicio de Urgencias en el que se tratan a aquellos pacientes cuyo estado de gravedad es grave o muy grave, o
bien que sin serlo precisan de una atención inmediata a fin de evitar una situación de mayor gravedad.

Segundo nivel o sala de boxes: Es donde los profesionales sanitarios llevan a cabo acciones para mejorar la salud
de los pacientes que presentan un riesgo moderado o grave que no compromete su salud.

Salas de observación: es un lugar habilitado con camas, donde el enfermo estará un máximo de 24 horas, para
"observar" la evolución de su enfermedad, para posteriormente o bien ingresarlo en la unidad de hospitalización
correspondiente, o bien, irse de alta para su domicilio.
La asistencia sanitaria prestada por la Unidad de Urgencias del hospital comprende:

1. Régimen ambulatorio: asistencia en urgencias y alta al domicilio.

2. Régimen de observación: permanencia en cama en sala de observación durante un máximo de 24 horas,


para ser dado de alta a domicilio o pasar a ingresar en planta de hospitalización.

RAC: RECEPCIÓN, ACOGIDA Y CLASIFICACIÓN.

Este término es empleado por primera vez en 1998 por miembros de la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias
y Emergencias (SEEUE). Conceptos parecidos son manejados por otras sociedades científicas, desde hace años, pero
empleando otra denominación. Aunque se utilicen distintas terminologías los conceptos y las consecuencias que se
derivan de los mismos son muy similares.

Todas las fuentes recientes consultadas coinciden en que el término Triaje por su significado y aplicación histórica y
tradicional quedará circunscrito exclusivamente, en la terminología sanitaria, para definir la clasificación de víctimas en
las emergencias producidas por catástrofes como consecuencia de la necesidad de la priorización ante una
desproporción entre necesidades y medios disponibles, pues en estos casos es inviable la aplicabilidad de la RAC.

La RAC es una correcta comprensión del problema de salud de los pacientes desde la óptica asistencial por niveles
de gravedad y su correspondiente adecuación a la estructura del medio asistencial. Mantiene y refuerza la relación
interpersonal entre paciente y profesional sanitario, en la que deben establecerse conexiones empáticas y éticas.

 La recepción es el momento en el cual se establece la primera relación asistencial como respuesta a la


demanda del ciudadano / cliente / paciente / familia.
 La acogida es el modo relacional en el que se desarrolla el primer encuentro sanitario-paciente y conlleva la
puesta en práctica de todo el bagaje de valores humanos hacia el paciente y la familia desde la personalidad
enfermera, predisponiendo favorablemente a la relación terapéutica positiva.
 La clasificación determina una toma de decisiones en cuanto a la asistencia del paciente con relación a su
estado de salud, adecuando esa toma de decisiones a las capacidades del servicio y de respuesta material y
humana, que presenta cada unidad asistencial. La clasificación se hará en función de los síntomas y
manifestaciones subjetivas del paciente, o acompañante, en aras de una priorización en la atención médica y
de cuidados enfermeros.

En la RAC se iniciará la prestación de cuidados inmediatos ofreciendo un abordaje integral de la persona en cuanto a
manifestaciones físicas, emocionales y cognitivas.

En cuanto a la escala empleada para clasificar asignando una prioridad en la atención, se recomienda expresamente
que se utilice un sistema con solvencia acreditada, citando como ejemplo el canadiense, australiano o Manchester,
desaconsejando la utilización de aquellos que sean desarrollados localmente sin haber sido validados correctamente.
La mayoría de estas escalas de clasificación hacen mención a 4 ó 5 niveles de prioridad en los que prima la atención
médica.

Ej. Escala de prioridad:

Nivel 1.- Resucitación,

Nivel 2.- Emergencia.

Nivel 3.- Urgente.


Nivel 4.- Semiurgente,

Nivel 5.- No urgente.

Las mismas fuentes manifiestan con rotundidad que esta actividad (RAC) es propia de los Diplomados en Enfermería
por su cualificación profesional.

CLASIFICACIÓN DE EMERGENCIAS (Manchester)

LA ATENCIÓN DEL CELADOR EN EL SERVICIO DE URGENCIAS

1. Celador de puerta: nunca dejará la puerta sin atención.

- Recepción y ayuda a los pacientes que vengan en vehículos particulares y ambulancias.


- Recepción y ayuda a pacientes ambulantes.
- Transporte de los pacientes en sillas de ruedas, camillas, etc.
- Trasladar al enfermo al mostrador de Admisión de Urgencias para que el personal administrativo tome datos.
En caso de que su estado de salud no le permita esperar, lo pasará directamente a la zona de Triaje.
- Aviso al personal sanitario cuando sea preciso.
- Mantener un número suficiente de sillas de ruedas y camillas en la entrada de urgencias.
- Vigilancia de las entradas al Área de urgencias, no permitiendo el acceso a sus dependencias más que a las
personas autorizadas para ello.
- Información general no sanitaria, no administrativa.(el celador nunca informa del estado de un enfermo)
- Mantenimiento de las normas de convivencia general (no fumar, buen uso de las instalaciones, etc.)
- Indicar a los familiares o al paciente que aguarden en la sala de espera de la zona de Triaje, donde será visto
por un facultativo que valorará su situación.
- Instalar al paciente en el box.
- Controlar que solamente pase a la zona de boxes un acompañante por paciente.

2. Celador de "Boxes" (departamento dentro del servicio)

- Instalar al paciente en el box, movilizándolo y colocándolo en la posición que le sugiera. Acompañar o trasladar
al paciente a realizar pruebas de diagnóstico en el interior del servicio (TAC, radiografías, ecografías etc.)
- Llevar muestras de orina, heces, sangre etc. hasta los laboratorios correspondientes.
- Ayudar en punciones lumbares, inyectables y otras pruebas que requieran inmovilización.(colocando al
enfermo en la posición que le solicite)
- Traslado del paciente hasta el medio de transporte en la entrada cuando es dado de alta.

3. Celador de áreas específicas dentro del servicio

Dentro del servicio, existen unos boxes específicos para una atención concreta, entre ellos: Quirofanillo o Sala de
Hemodinámica (lugar de cirugía menor, sutura y limpieza de heridas), sala de yesos (colocación de vendajes y yesos),
Box vital o de R.C.P (box acondicionado para reanimaciones, y atenciones vitales de urgencia extrema). En estas
zonas, tendrá las siguientes funciones:

- Custodiar la zona quirúrgica de toda persona ajena al área de urgencias.


- Pasar a los enfermos de uno en uno (salvo en casos excepcionales)
- Mantener la intimidad del paciente.
- Ayudar si lo requieren en la colocación de yesos, férulas etc.
- Ayudar si lo requieren en la realización por parte del médico de suturas, curas quirúrgicas, etc.
- Transporte y control interno de pacientes y familiares.
- Ayuda al personal sanitario en general.
- Auxilio en aquellas labores propias del celador en las áreas de Yesos y Quirófano de cirugía menor, así como
las que sean ordenadas por los médicos, supervisoras o enfermeras.
- Transporte y control de documentos, correspondencia u objetos.
- Control de personas en el área interna de urgencias.
- Ayuda en la higiene de los pacientes en las camas de observación, así como en su movilización.
- Atención a la sala de Reanimación Cardiopulmonar.
- Transporte de aparatos y mobiliario dentro de la unidad.
- Colaboración en la inmovilización y sujeción de enfermos mentales agitados.
- Traslado de pacientes a Radiología, y traerlos de vuelta una vez realizada la prueba.
- Traslado de documentos, correspondencia u objetos a los laboratorios y servicios o unidades del Hospital.
- Traslado de los pacientes a las unidades de Hospitalización y unidades especiales.
- Traslado de cadáveres al mortuorio.

4. Celador en ambulancias En el Estatuto de Personal No sanitario, se establecía que los celadores "tendrán a su
cargo el traslado de enfermos, tanto dentro de la institución como en el servicio de ambulancias". Las tareas concretas
que el celador debe realizar con relación a las ambulancias son:

- Trasladar a los pacientes en camilla o silla desde el centro sanitario hasta la puerta de acceso a la ambulancia
y viceversa.
- Pasar al paciente desde la camilla del hospital hasta la camilla de la ambulancia (esta maniobra se ha de
realizar simultáneamente entre varios profesionales) se colocan las camillas juntas, se sujeta la sábana sobre
la que descansa el paciente por varios puntos y todos a la vez alzan la sábana pasando al enfermo hacia la
otra camilla.
- Ayudar al paciente a introducirse en la ambulancia, en caso de que éste no vaya en camilla, sino en silla de
ruedas o por sus propios medios.
- Ayudar al conductor de la ambulancia en caso de dificultad de maniobra de introducción o salida de la camilla
en la ambulancia. Hoy día las ambulancias tienen incorporados sistemas automáticos de entrada-salida de las
camillas con patas plegables y desplegables.
- Acompañar al paciente durante el traslado en la ambulancia si es requerido. El celador irá sentado en el asiento
existente al efecto junto al enfermo. Al llegar a destino preparará todo lo necesario para bajarlo.
- Dentro de la ambulancia ayudará al personal sanitario en las mismas tareas que le corresponde respecto de
los pacientes encamados del hospital (mover a los que lo necesiten).

EL TRANSPORTE SANITARIO

El transporte sanitario es una prestación que contribuye de forma decisiva a mejorar la accesibilidad de los pacientes
y la calidad de la asistencia sanitaria, y como tal debe concebirse integrado en el sistema sanitario de forma coordinada
(optimizando los recursos y estableciendo prioridades), equitativa (sin desigualdades en su prestación) y protocolizada
(con normas y procedimientos de actuación que se han de seguir ante determinadas actuaciones).

El transporte sanitario consiste en el desplazamiento de enfermos por causas exclusivamente clínicas, cuya situación
les impida desplazarse en medios ordinarios de transporte (públicos o privados) a un centro sanitario o a su domicilio
tras recibir la atención sanitaria correspondiente en caso de que persistan las causas que justifiquen su necesidad. La
indicación de transporte sanitario obedecerá, únicamente, a causas médicas, en términos de deficiencia y
discapacidad, evaluadas por el facultativo que preste la asistencia, que hagan imposible el desplazamiento del paciente
en transporte ordinario público o privado.

Normativa:

REAL DECRETO 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema
Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización, regula la cartera de servicios comunes, que incluye en su
artículo VIII, la prestación de transporte sanitario, recogiendo que el transporte sanitario, que deberá ser accesible a
las personas con discapacidad, consiste en:

"El desplazamiento de enfermos por causas exclusivamente clínicas, cuya situación les impida desplazarse en los
medios ordinarios de transporte a un centro sanitario o a su domicilio tras recibir la atención sanitaria correspondiente
en caso de que persistan las causas que justifiquen su necesidad, siendo el responsable de la prescripción el facultativo
que presta la asistencia."

REAL DECRETO - LEY 16/2012, DE 20 DE ABRIL, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema
Nacional de Salud (SNS) y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, establece:

La cartera común básica de servicios asistenciales del Sistema Nacional de Salud que comprende todas las
actividades asistenciales de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación que se realicen en centros sanitarios
o sociosanitarios, así como el transporte sanitario urgente, cubiertos de forma completa por financiación pública.

La cartera común suplementaria incluye prestaciones cuya provisión se realizará mediante dispensación ambulatoria
y estarán sujetas a aportación del usuario, entre las que se recoge el transporte sanitario no urgente señalando que
estará sujeto a prescripción facultativa, por razones clínicas y con un nivel de aportación del usuario.

ORDEN MINISTERIAL SOBRE TRANSPORTE SANITARIO NO URGENTE (OM TSNU) aprobado por la Comisión de
Prestaciones del 4 de diciembre 2012 y por el CISNS el 20 de diciembre 2012.

Este actualmente borrador de OM TSNU incluye los siguientes puntos en relación al transporte sanitario no urgente:
definición del transporte sanitario no urgente, tipos de traslado, los criterios clínicos de indicación, las situaciones de
indicación de acompañante y la reevaluación de la necesidad, determinando así mismo el nivel de aportación del
usuario.

REAL DECRETO 836/2012, de 25 de mayo por el que se establecen las características técnicas, el equipamiento
sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.
Definición y contenido de la prestación del transporte sanitario
El transporte sanitario es aquel que se realiza para el desplazamiento de personas enfermas, accidentadas o por otra
razón sanitaria en vehículos especialmente acondicionados al efecto.

La prescripción de la prestación de transporte sanitario corresponderá al facultativo que presta la asistencia.

La indicación de transporte sanitario obedecerá únicamente a causas médicas que hagan imposible el desplazamiento
en medios ordinarios de transporte. El transporte sanitario se indicará cuando concurra alguna de las circunstancias
siguientes:

- Una situación de urgencia que implique riesgo vital o daño irreparable para la salud del interesado y así lo
ordene o determine el facultativo correspondiente.

- Imposibilidad física del interesado u otras causas médicas que, a juicio del facultativo, le impidan o incapaciten
para la utilización de transporte ordinario para desplazarse a un centro sanitario o a su domicilio tras recibir la
atención sanitaria correspondiente.

Clasificación general del Transporte Sanitario


Se distinguen varios tipos de transporte sanitario en función de los criterios que sean tenidos en cuenta: equipamiento,
carácter, modalidad, medio, características especiales y capacidad.

Carácter del Transporte


El transporte primario

Es el que se realiza desde el lugar donde se produce la emergencia, ya sea en el domicilio, en el lugar de trabajo, en
lugares de pública concurrencia, en la carretera... hasta el hospital o centro sanitario de referencia del enfermo.
El carácter primario se lo da el hecho de que el paciente toma por primera vez contacto con los equipos sanitarios y no
el medio de transporte que se emplee (terrestre, aéreo...) o la gravedad del accidente (tanto el traslado de un paciente
crítico tras un accidente de tráfico, como el de un señor que se fracture la rodilla caminando por la calle, tienen el
carácter primario)

El transporte secundario

Es el que se realiza entre dos centros sanitarios. Admite muchas variantes y por lo tanto los medios empleados también
son cambiantes:

- El enfermo puede dirigirse desde el centro donde se encuentre a otro, para recibir un tratamiento o cuidados
específicos, o bien para realizarle una prueba diagnóstica de la que carezca el centro emisor.

- Puede trasladarse al centro sanitario de la zona geográfica que corresponda. Un señor que tenga un accidente
en Murcia mientras está de vacaciones, pero que habitualmente resida en Zaragoza, probablemente una vez
estabilizado querrá estar en la ciudad donde reside.
- Para trasladarse a otro centro, concertado o privado, en el que por cualquier motivo considere que se
encontrará mejor.

El transporte terciario

El que se lleva a cabo dentro del propio centro hospitalario. Por ejemplo desde la planta de traumatología hasta la sala
de rayos x. Es el más habitual pues se realiza miles de veces al día, dentro de cada centro sanitario, sin embargo es
probable que sea el menos protocolizado y requiera de un personal menos específico aunque debe hacerte con
profesionalidad, proporcionando a la persona seguridad y bienestar.

Modalidad del Transporte


Transporte emergente

El transporte de emergencia se realiza con pacientes que necesitan atención sanitaria inmediata, por encontrarse en
situación de riesgo vital inminente, por lo tanto, se ponen en marcha sin demora y con prioridad absoluta, en el momento
en que se da el aviso.

Transporte urgente

Se realiza con pacientes con patologías que pueden entrañar riesgo vital o disfunción orgánica grave, pero en los que
en principio no se supone que de forma inmediata esté en peligro la vida o la aparición de secuelas invalidantes.

El traslado debe realizarse con prontitud pero puede demorarse unas horas pues se realiza tras el establecimiento de
una indicación diagnostica o terapéutica precisa y una vez estabilizadas las funciones vitales del enfermo.

Transporte demorable

Se denominan, en general, todos aquellos que no precisan una activación inmediata de los sistemas de transporte. A
su vez se dividen en:

1. Transportes no urgentes: son todos aquellos que se realizan con pacientes en situación clínica estable, como
pueden ser, los que se trasladan a otros centros a recibir un tratamiento o realizarse una prueba diagnóstica, los que
ya retornan a su centro de origen, los que se trasladan a centros de otros puntos geográficos por razones sociales o
familiares, los que han sido dados de alta pero necesitan ser trasladados hasta su domicilio, etc.

2. Transportes programados: son aquellos que se realizan a centros sanitarios de una manera periódica como puede
ser hemodiálisis, radioterapia, rehabilitación, etc.

Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, por el que se establecen las


características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de
los vehículos de transporte sanitario por carretera.
El Real Decreto 619/1998, de 17 de abril, vino a establecer las características técnicas, el equipamiento sanitario y la
dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.

El tiempo transcurrido desde su aprobación aconseja revisar su contenido, a fin de adecuar las características y
condiciones exigidas a los vehículos y personal destinados al transporte sanitario a los avances técnicos y al desarrollo
de las ofertas formativas actuales en el ámbito de la formación profesional.

Desde el punto de vista técnico, en el proceso de elaboración de esta norma se ha tenido en cuenta que la Asociación
Española de Normalización y Certificación (AENOR), entidad reconocida como organismo de normalización de
conformidad con lo dispuesto en el Real Decreto 2200/1995, de 28 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento
de la Infraestructura para la Calidad y la Seguridad Industrial, aprobó la norma UNE-EN 1789:2007 + A1: 2010, versión
española de la aprobada por el Comité Europeo de Normalización, en materia de vehículos de transporte sanitario y
sus equipos. Esta norma ha sido publicada en el «Boletín Oficial del Estado» por Resolución de 7 de septiembre de
2010, de la Dirección General de Industria, por la que se publica la relación de normas UNE aprobadas por AENOR
durante el mes de julio de 2010.

Desde el punto de vista formativo, la presente norma, con la finalidad de incrementar el nivel de cualificación de los
trabajadores del sector, ha tenido en cuenta tanto el título de técnico en emergencias sanitarias, regulado por Real
Decreto 1397/2007, de 29 de octubre, por el que se establece el título de Técnico en Emergencias Sanitarias y se fijan
sus enseñanzas mínimas, como el certificado de profesionalidad de transporte sanitario, establecido por el Real Decreto
710/2011, de 20 de mayo, por el que se establecen dos certificados de profesionalidad de la familia profesional Sanidad
que se incluyen en el Repertorio Nacional de certificados de profesionalidad.

Por otro lado conviene señalar que esta nueva norma constituye en su mayor parte legislación básica del Estado dictada
de acuerdo al título competencial contemplado en el artículo 149.1.16.ª de la Constitución Española, habiéndose
acudido a normativa reglamentaria por entender que se trata de una materia con un carácter marcadamente técnico
que la hace más idónea que su regulación por Ley, según doctrina del Tribunal Constitucional.
Este real decreto ha sido sometido al procedimiento de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas,
previsto en el Real Decreto 1337/1999, de 31 de julio, por el que se regula la remisión de información en materia de
normas y reglamentaciones técnicas y reglamentos relativos a los servicios de la sociedad de la información y en la
Directiva 98/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de junio de 1998, por el que se establece un
procedimiento de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas.

Artículo 1. Objeto.
Este real decreto tiene por objeto establecer las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de
personal de los vehículos destinados a la realización de servicios de transporte sanitario por carretera.
Artículo 2. Clases de vehículos de transporte sanitario por carretera.
El transporte sanitario por carretera, definido en el artículo 133 del Reglamento de la Ley de Ordenación de los
Transportes Terrestres, aprobado por el Real Decreto 1211/1990, de 28 de septiembre, podrá ser realizado por las
siguientes categorías de vehículos de transporte sanitario:
1. Ambulancias no asistenciales, que no están acondicionadas para la asistencia sanitaria en ruta. Esta categoría
de ambulancias comprende las dos siguientes clases:

- Ambulancias de clase A1, o convencionales, destinadas al transporte de pacientes en camilla.

- Ambulancias de clase A2, o de transporte colectivo, acondicionadas para el transporte conjunto de


enfermos cuyo traslado no revista carácter de urgencia, ni estén aquejados de enfermedades infecto-
contagiosas.

2. Ambulancias asistenciales, acondicionadas para permitir asistencia técnico-sanitaria en ruta. Esta categoría de
ambulancias comprende las dos siguientes clases:

- Ambulancias de clase B, destinadas a proporcionar soporte vital básico y atención sanitaria inicial.

- Ambulancias de clase C, destinadas a proporcionar soporte vital avanzado.

Artículo 3. Características de los vehículos.


1. Todos los vehículos de transporte sanitario, sea cual fuere su clase, deberán cumplir las siguientes exigencias, sin
perjuicio de lo establecido por la legislación de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial:

A) Identificación y señalización.

a) Identificación exterior que permita distinguir claramente que se trata de una ambulancia, mediante la inscripción
de la palabra «Ambulancia» detrás y delante. La inscripción delantera se realizará en sentido inverso para que
pueda ser leído por reflexión.

b) Señalización luminosa y acústica de preferencia de paso ajustada a lo dispuesto en la reglamentación vigente.

B) Documentos obligatorios.

a) Registro de desinfecciones del habitáculo y del equipamiento.


b) Libro de reclamaciones.

C) Vehículo.

a) Vehículo con potencia fiscal, suspensión y sistemas de freno adaptados a la reglamentación vigente para el
transporte de personas.
b) Faros antiniebla anteriores y posteriores.
c) Indicadores intermitentes de parada.
d) Extintor de incendios, con arreglo a lo dispuesto en la reglamentación vigente.
e) Neumáticos de invierno, o en su defecto cadenas para hielo y nieve, al menos para el periodo comprendido
entre noviembre y marzo, ambos incluidos.
f) Herramientas para la atención del vehículo.
g) Señales triangulares de peligro.
D) Célula sanitaria.

a) Lunas translúcidas. En el caso de los vehículos de transporte colectivo podrán optar por otro dispositivo que
asegure eventualmente la intimidad del paciente.
b) Climatización e iluminación independientes de las del habitáculo del conductor.
c) Medidas de isotermia e insonorización aplicadas a la carrocería.
d) Revestimientos interiores de las paredes lisos y sin elementos cortantes y suelo antideslizante, todos ellos
impermeables, autoextinguibles, lavables y resistentes a los desinfectantes habituales.
e) Puerta lateral derecha y puerta trasera con apertura suficiente para permitir el fácil acceso del paciente.
f) Armarios para material, instrumental y lencería.
g) Cuña y botella irrompibles.

2. Junto a las anteriores exigencias, cada una de las distintas clases de ambulancia deberá cumplir las condiciones
que específicamente se señalan en la norma UNE-EN 1789:2007 + A1: 2010.

Las ambulancias asistenciales deberán contar, además, con dispositivos de transmisión de datos y localización GPS
con su Centro de Coordinación de Urgencias (CCU).

Deberá garantizarse en todo momento la comunicación de la localización del vehículo con el Centro de Gestión del
Tráfico correspondiente, bien por comunicación directa desde el vehículo o bien desde el citado centro.

La disposición de camilla será opcional en las ambulancias de clase A2.

3. Sin perjuicio de lo establecido en los apartados anteriores, los vehículos de transporte sanitario deberán cumplir con
las exigencias en materia de homologación de vehículos establecidas conforme a la Directiva 2007/46/CE del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de septiembre de 2007, por la que se crea un marco para la homologación de
los vehículos a motor y de los remolques, sistemas, componentes y unidades técnicas independientes destinados a
dichos vehículos, así como la normativa nacional dictada en España para su transposición.

Artículo 4. Dotación de personal.


1. Dotación mínima de los vehículos:

Los vehículos destinados a la prestación de los servicios de transporte sanitario deberán contar durante su realización
con la siguiente dotación de personal:

a) Las ambulancias no asistenciales de clases A1 y A2, deberán contar, al menos, con un conductor que ostente,
como mínimo, el certificado de profesionalidad de transporte sanitario previsto en el Real Decreto 710/2011,
de 20 de mayo y, cuando el tipo de servicio lo requiera, otro en funciones de ayudante con la misma
cualificación.

b) Las ambulancias asistenciales de clase B, deberán contar, al menos, con un conductor que esté en posesión
del título de formación profesional de técnico en emergencias sanitarias, previsto en el Real Decreto 1397/2007,
de 29 de octubre, o correspondiente título extranjero homologado o reconocido y otro en funciones de ayudante
que ostente, como mínimo, la misma titulación.

c) Las ambulancias asistenciales de clase C, deberán contar, al menos, con un conductor que esté en posesión
del título de formación profesional de técnico en emergencias sanitarias antes citado o correspondiente título
extranjero homologado o reconocido, con un enfermero que ostente el título universitario de Diplomado en
Enfermería o título de Grado que habilite para el ejercicio de la profesión regulada de enfermería, o
correspondiente título extranjero homologado o reconocido. Asimismo, cuando la asistencia a prestar lo
requiera deberá contar con un médico que esté en posesión del título universitario de Licenciado en Medicina
o título de Grado que habilite para el ejercicio de la profesión regulada de médico, o correspondiente título
extranjero homologado o reconocido.

2. Dotación de personal en las empresas:

La dotación mínima de personal con que deberá contar en todo caso la empresa o entidad, de conformidad con lo que,
a tal efecto, determinen conjuntamente los Ministros de Fomento y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad,
pertenecerá a la plantilla de la empresa o entidad titular de la autorización de transporte sanitario que deberá acreditar
encontrarse en situación de alta y al corriente de pago en las cuotas del régimen que corresponda de la Seguridad
Social.

POSICIONES DE TRANSPORTE

Cualquier movilización que se realice con un enfermo para trasladarlo, independientemente del medio de transporte
que se utilice, debe ser realizada de forma de planificada y meticulosa, extremando los cuidados de inmovilización de
columna y miembros en el caso de enfermos que hayan sufrido traumatismos de cualquier índole.

1. El uso de la camilla de cuchara y el traslado a la ambulancia:

El empleo de las llamadas camillas de “cuchara” o “tijera” se limita al traslado del enfermo hasta su lugar de
transporte: ambulancia, helicóptero… para posteriormente depositarlo sobre el medio de transporte elegido.
La primera maniobra a realizar es medir la camilla de tijeras, la colocaremos sin desmontar, junto al paciente, y la
alargaremos hasta conseguir la medida más oportuna, que debería ser en todo caso, que sobresalga del paciente,
no que el paciente sobresalga de la camilla.

La segunda maniobra a realizar será desarmar en dos la camilla situando cada parte a un lado del paciente. La
parte más estrecha se reservara para los miembros y la más ancha para el tronco.

En un primer momento habrá que girar al enfermo hasta la posición de decúbito supino, para lo cual necesitaremos,
al menos, tres personas.

El primer operador, que suele ser el de más experiencia, se encargará por un lado de dirigir la maniobra y por otro
de abrir la vía aérea. Será el responsable de traccionar y controlar la columna cervical durante la maniobra.
Manteniendo inmovilizada la cabeza mediante una ligera tracción.

El segundo operador colocará el collarín cervical (en caso de traumatismo). Alineará los miembros superiores e
inferiores y se situará de rodillas junto al enfermo en el lado hacia el que se vaya a realizar el giro.
Siempre bajo la dirección del primer operador que estará permanentemente al cuidado de la columna, el segundo
y tercer operador introducirá sus manos por los lados del paciente opuesto al que se vaya a realizar el giro, el
segundo sujetará a la altura de los hombros y cadera, el tercero a la altura de las caderas, haciendo un cruce de
brazos con el segundo y sujetando a la altura de la espinilla, para poder rotar el tronco hacia sí mismo.

Con el cuerpo semirrotado, se introducirá la primera mitad de la camilla, dejando nuevamente al enfermo en la
posición original.

A continuación se realiza la misma operación pero desde el lado opuesto, con lo que tendremos situado al enfermo
sobre la camilla.

En la última parte de la operación, cerraremos los anclajes superiores e inferiores de la camilla y sujetaremos al
enfermo a ella al menos con tres correas.

Ayudándonos por las asas de la camilla trasladaremos al enfermo hasta la ambulancia y una vez allí, el enfermo
será colocado en sentido longitudinal a la marcha (con la cabeza en el sentido de ésta en las ambulancias o
indistintamente en los helicópteros) y a su vez lo sujetaremos con las correas de la camilla de la ambulancia,
proporcionando así un mínimo movimiento del paciente en la camilla y logrando a su vez que la columna vertebral
esté completamente derecha.

El empleo de las camillas de “cuchara” o “tijera” se limita al traslado del enfermo, y hasta que un médico,
especializado no lo comunica, no quitaremos en ningún momento este material de inmovilización ni las correas que
la sujetan a ella.

2. Posiciones básicas de traslado:

 Tronco semiincorporado
 Decúbito supino
 Decúbito supino con piernas flexionadas
 Posición antishock
 Posición antitrendelenburg
 Posición lateral de seguridad (SIM)
 Decúbito lateral izquierdo

Tronco semiincorporado

Es como la posición de Fowler o semifowler (dependiendo de los grados de inclinación) y se utiliza sobre todo para
trasladar enfermos con patologías respiratorias (asma, enfisema, bronquitis crónica, edemas de pulmón, etc.), y para
los que han sufrido un traumatismo craneoencefálico.

Decúbito supino

Sobre todo se emplea para trasladar a enfermos en los que se sospeche un posible traumatismo medular.

Decúbito supino con piernas flexionadas

Se emplea para trasladar a enfermos con dolor o traumatismos abdominales.


Posición antishock

Para pacientes con Hipoglucemia. Hipotensión

Cumple la misma función que la posición de Trendelenburg, pero es más cómoda para el traslado. Se emplea, al igual
que esta para los pacientes que han sufrido un síncope o puedan realizar un shock hipovolémico por pérdidas
hemáticas, a fin de intentar restablecer y salvaguardar el riego cerebral.

Posición antitrendelenburg

Esta posición requiere sujeción axilar y pélvica y se emplea en posibles traumatismos craneoencefálicos y fracturas
de columna.

Posición laterial de seguridad o Posición de SIMS

Se emplea en paciente con bajo nivel de conciencia, para mantener despejada la vía aérea y prevenir la aparición y
posible aspiración de vómitos.

Decúbito lateral izquierdo

Se emplea en pacientes embarazadas a partir de los 6 meses, en las que el tamaño del útero pueda comprimir la vena
cava inferior provocando el “síndrome de hipotensión en decúbito supino”.

3. Consideraciones generales del traslado:

Independientemente del medio y la posición elegida para el traslado, un miembro del equipo debe permanecer en
todo momento en el compartimento asistencial junto al enfermo, debiéndose tener en cuenta, además, la necesidad
de preservar durante las transmisiones de información la intimidad del enfermo y la confidencialidad de la
información, y cuidando siempre de evitar la realización de comentarios que pudieran afectar al enfermo.

Durante el trayecto debemos garantizar en todo momento la monitorización de las funciones vitales del enfermo a
fin de prevenir posibles alteraciones: frecuencia y ritmo cardiaco, control de la tensión arterial, pulsioximetría.
UNIDADES DE URGENCIAS EXTRAHOSPITALARIAS

Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) o Puntos de Atención Continuada (PAC) Los Centros de Salud
estarán abiertos al público como mínimo de 9 a 17 horas e incluyen su prestación de urgencias. Prestarán además el
resto de las horas atención continuada o de urgencias en coordinación con otros Centros o Servicios de la zona de
salud o sectorial correspondiente.

La asistencia continuada de urgencias se prestará por el personal de los Equipos de Atención Primaria de la Zona de
Salud, del Centro de Salud en turnos rotativos.

La asistencia sanitaria de urgencias en Atención Primaria comprende tanto la que se presta en el propio centro como
la domiciliaria.

Las urgencias de los Centros de Salud no incluyen régimen de internamiento, sino sólo ambulatorio y domiciliario.

El personal que presta servicios de urgencias de los Centros de Salud es el propio personal del Equipo de Atención
Primaria de la Zona de Salud.

Los servicios prestados fuera de la jornada establecida para la atención de las urgencias en los centros de salud, se
retribuyen como complemento de atención continuada. La progresiva implantación de los Centros de Atención Primaria
con Puntos de Atención Continuada y la cobertura por éstos de las urgencias, implica la desaparición de los Servicios
Normales de Urgencias y los Servicios Especiales de Urgencias (SNU/SEU), por lo que ya hoy se consideran un
dispositivo a extinguir que permanece como dispositivo sanitario no reconvertido en la nueva organización de la
Atención Primaria.

Funciones de los Celadores en estas unidades:


Además de las funciones generales de los celadores, en las unidades de urgencias extrahospitalarias se encargan de
funciones administrativas (dado que no existe este personal en los SUAP ni en los APC) Dentro de estas funciones se
encuentran:

- Tomar los datos del paciente, así como reflejar el motivo de la consulta.
- Verificar los datos de la tarjeta sanitaria. Recogerá vía telefónica los avisos que se producen para atención medica
domiciliaria.
- Velará por el buen funcionamiento del servicio.
- Hablará con los pacientes explicando la situación del equipo sanitario (si están atendiendo a un paciente de
gravedad los demás pacientes deben de esperar.
- Facilitará la hoja de reclamaciones a usuarios que no estén de acuerdo con la atención recibida.
- No abandonará su puesto cuando este solo en el servicio por ausencia del equipo sanitario (bien por atención de
urgencia vital o por aviso domiciliario)
- Podrá derivar a urgencias a otros dispositivos sanitarios (061/112) en situaciones de máxima emergencia.

Servicios de Urgencias y Emergencias Sanitarias 061/112/SAMU

Este servicio garantiza la asistencia sanitaria de emergencia en cualquier punto del territorio cubierto por el mismo,
disponiendo para ello de unidades móviles de cuidados intensivos, terrestres y aéreas (helicópteros) que prestan
atención medica intensiva desde el momento mismo en que se recoge el paciente. El envío de las unidades móviles lo
determina un coordinador médico según un test de valoración que cumplimenta mientras atiende la llamada telefónica
de la persona que ha comunicado.

Los pacientes son trasladados a las unidades de urgencias hospitalarias.

El personal de estos servicios lo conforman médicos, DUE, y Técnicos en urgencias y emergencias (conductores)

CRITERIOS DE ACTUACIÓN DEL CELADOR EN URGENCIAS FRENTE A


TRAUMATISMOS, HERIDAS, QUEMADURAS Y ASFIXIA.

Traumatismos o politraumatismos

Es una persona que ha sufrido traumatismos o múltiples traumatismos en distintas partes de su cuerpo y, a
consecuencia de los mismos, presenta múltiples fracturas y otras lesiones asociadas. Son heridos muy graves. Se
producen en accidentes de tráfico, precipitaciones al vacío, aplastamientos...

Entre otras lesiones pueden presentar fractura de columna vertebral, fractura de cráneo y lesiones internas.

Actuación ante un politraumatizado:

a) Active una ayuda sanitaria de emergencia.


b) Revise y vigile sus constantes vitales.
c) Procure no mover al herido, salvo que corra riesgo vital o que sea imprescindible para iniciar alguna maniobra
de reanimación.
d) Si está consciente tranquilícele e impida que se mueva.
e) Si no está consciente revise y limpie la boca de cuerpos extraños. Si está tumbado boca arriba abra la vía
aérea.
f) Afloje sus ropas y abríguele.
g) No le dé nada por vía oral, sólo mójele los labios si el herido lo solicita.
h) Si presenta hemorragias, trate de controlarlas mediante un vendaje compresivo.

Quemaduras/Quemados

Son los pacientes que han sufrido lesiones en la piel producidas por la acción directa o indirecta del calor, de sustancias
químicas, de la electricidad o de radiaciones.

Son las lesiones más graves, dolorosas y duraderas, además que pueden dar lugar a múltiples complicaciones. La
gravedad está en función de la temperatura y del tiempo de exposición, además de la extensión y de la profundidad.

La quemadura es definida como la destrucción de los tegumentos, incluso de los tejidos subyacentes, bajo el efecto de
un agente térmico, eléctrico, químico o radioactivo.

El traumatismo producido no sólo destruye la capa protectora cutánea, sino que además, causa alteraciones
fisíopatológicas en otros órganos y sistemas, las cuales vendrán relacionadas con el grado de extensión de las
quemaduras. Como consecuencia de ello, se producen grandes pérdidas de líquidos (fluidos) y electrolitos originados
por la masiva destrucción de los tejidos, que determina la utilización de medias urgentes y agresivas de tratamiento.
Las infecciones, las complicaciones gastrointestinales, la desnutrición y la pérdida de masa muscular son las causas
tardías determinantes de la supervivencia y calidad final del gran quemado.
Las quemaduras tienen diferentes clasificaciones dependiendo del agente que las produzca. Atendiendo a su
profundidad se clasifican en:

1° Grado: Cuando se quema la primera capa de la piel. Aparece un enrojecimiento de la piel, levemente doloroso.

2° Grado: La quemadura se propaga a capas más profundas, afectando la dermis y la epidermis. Se producen las
flictenas o ampollas. Pueden ser superficiales o profundas.

3º Grado: La piel se destruye por completo y afecta a los tejidos que hay debajo como los músculos y tendones
pudiendo llegar hasta el hueso. La piel está reseca, negra y cuarteada.

Otra forma de clasificar las quemaduras es por su extensión y localización, realizando la regla de los nueve, en la que
se divide la superficie corporal en distintas zonas en nueves por ciento.

Es decir, se divide el cuerpo en:

 Cabeza y cuello: 9%
 Tórax y abdomen: 9% en cada uno.
 Espalda: 9% en la parte superior más 9% en la parte inferior.
 Miembro superior: 9% cada uno.
 Miembro inferior: 9% cada uno.
 Genitales: 1%.

Las quemaduras inferiores al 10-15% las consideramos benignas desde el punto de vista vital, entre el 15 y el 30%
serán entendidas y tratadas como graves, mientras que en el momento que superan el 30% de extensión corporal
quemada se califican como muy graves.

Si se produce una quemadura de las ropas se debe evitar que el paciente corra para que no se propaguen las llamas
en su cuerpo. Tirarlo al suelo e intentar mitigar el fuego mediante mantas.

Se debe llamar al servicio de urgencias y mientras llega: Revisaremos la respiración y el pulso. Si carece de ella realizar
RCP. Afloje las ropas sin quitar nada que esté pegado.

Eche agua fría y limpia sobre las zonas quemadas, sin echar demasiada agua sobre la persona, se produciría shock.

Cubrir al accidentado con una sábana o tela limpia y abríguelo con mantas.

Heridas
Se produce una alteración en la continuidad de la piel, de las mucosas o de un órgano producido por un traumatismo.

Los bordes de la herida tienden a contraerse para limitar las complicaciones, en especial las hemorragias.

Clasificación de las heridas:

Si sólo se rompen la piel y el tejido graso que hay debajo, se consideran heridas leves. Cuando además de la piel se
lesionan otras estructuras como músculos, tendones, vasos sanguíneos o incluso vísceras son heridas graves.

Heridas leves:

Según el mecanismo por el que se rompa la piel, se va a producir un tipo de mecanismo u otro.

- Erosiones: Se producen el rozar o arrastrar la piel contra una superficie rugosa. Son heridas redondeadas de
bordes deshilachados, que generalmente no sangran mucho, aunque suelen estar muy contaminadas.
- Heridas incisas: Se producen cuando algo que tiene filo incide sobre la piel cortándola También se llaman brechas
o cortos. Son lineales de bordes lisos como un ojal en la piel. Sangran por rebosamiento, "sangrado en sábana",
la sangre resbala por la piel.

- Heridas punzantes: Se producen por objetos con más longitud que sección y son más profundas que anchas,
esto las hace de especial riesgo de infección por sus condiciones de poco aireamiento de la herida (anaerobiosis).
Heridas por clavos, espinas, agujas, etc.
- Heridas contusas: Producidas por golpes del exterior, siendo graves en ocasiones, pues pueden producir
hemorragias internas.

Limpieza y cura:

Lo primero que se debe hacer es lavar la piel con agua fisiológica para retirar restos de suciedad. Después se desinfecta
la herida con povidona Yodada y gasas, barriendo la herida desde el centro hacía los bordes. Si la herida no supura o
no está en una superficie de roce, es mejor dejarla al aire libre, para que se seque al aire y sol. Si no, se cubre con
gasa o apósitos estériles durante las actividades diarias y dejar al aire durante las horas de reposo.

En las heridas incisas, después de desinfectarlas, es conveniente cubrirlas con una gasa y acudir a un centro donde
se le realice la sutura de la piel.

En las heridas punzantes conviene facilitar el sangrado de la herida exprimiéndola.

Heridas graves;

Son las que además de romperse la piel se dañan otras estructuras importantes, como por ejemplo: Heridas en las que
se rompen un vaso importante, una vena o una arteria.

Se producirá una hemorragia grave.

- Heridas en las que salen los huesos al exterior de la piel. Son fracturas abiertas. Se cubrirá la herida con una
gasa y se inmovilizará la herida.

- Heridas penetrantes en el tórax. Se puede dar una perforación en el pulmón (neumotórax). Se taponará la herida
para que no salga ni entre aire. Si tiene dificultad para respirar se mantendrá al paciente semisentado.

- Heridas penetrantes en el abdomen. Puede producirse daño en alguna víscera abdominal. Se cubre la herida
son algo limpio y se tumba al herido con las piernas flexionadas. Hay que tener en cuenta que las heridas graves
no hay que desinfectarlas ni limpiarlas, simplemente cubrirla con una gasa o tela limpia y se trasladará al herido a
un centro Sanitario.

La consecuencia inmediata de la producción de una herida es el dolor, que varía dependiendo de la parte lesionada.

Hemorragias
Se produce como consecuencia de una rotura de un vaso sanguíneo, vertiéndose la sangre al exterior del vaso.

1. Según veamos o no salir la sangre al exterior del cuerpo las hemorragias se clasifican en:

- Externas: Se produce cuando además de romperse el vaso sanguíneo se rompe la piel, entonces vemos la sangre
que sale al exterior.

- Internas: Cuando se rompe un vaso sanguíneo pero no se rompe la piel.


2. Según el tipo de vaso sanguíneo que se rompa, las hemorragias también se clasifican:

- Capilares: Si se rompe un vaso capilar.

- Venosas: Si se rompe una vena.

- Arteriales: Cuando se rompe una arteria.

3. Además si la pérdida de sangre se produce de forma o súbita o progresiva, pueden ser:

- Agudas: Cuando la sangre se pierde muy rápidamente. Suele producirse en accidentes. Cuando se pierde mucha
cantidad de sangre muy rápidamente en adultos cuando la cantidad supera más del litro de sangre y en niños unos
500 ml, se produce el shock hipovolémico.
- Crónicas: Cuando la pérdida de sangre se produce de forma lenta y progresiva en el tiempo. Cuando la sangre se
pierde de forma lenta y progresivamente al organismo le da tiempo a adaptarse a la pérdida.

Control de Hemorragias:

- Presionar directamente la herida con gasas o telas. Si se carece de estos se puede presionar con la mano o el
puño.

- Mantener siempre que sea posible la herida a un nivel más alto que el corazón, para que la sangre tenga que
vencer la gravedad hasta llegar el punto por el que está sangrando. En extremidades se deben elevar.

- Hacer un vendaje compresivo de la herida, manteniendo las gasas que habíamos puesto en la herida para taponar
y vendando encima con vendas o telas.

En una hemorragia arterial se debe hacer presión con los dedos en la arteria que lleva la sangre a la zona donde se
ha producido la herida. Los puntos de presión arterial más importantes son la arteria humoral y la femoral.

Cuando la hemorragia se produzca en una zona del cuerpo que no sea una extremidad, es decir que no se pueda
elevar, como el cuello, la axila o la ingle, la única medida que se puede tomar es la compresión directa.

El torniquete: es una medida agresiva para la persona, y se tiene que valorar si el beneficio sea mayor que el riesgo
para la persona. El torniquete debe utilizarse solo en el caso de amputaciones graves.

El tiempo máximo de aplicación no debe ser superior a 30 min. Se recomienda que sea siempre el personal sanitario
quien lo afloje, pero si por algún motivo tenemos que aflojarlo ha de realizarse de forma lenta, ya que se puede producir
un shock.

Es importante anotar, en una zona visible la hora en la que se ha puesto el torniquete.

Las hemorragias internas, son las de tórax y abdomen. A veces no se manifiestan de forma momentánea, sino de
forma tardía, por lo que hay que observar al paciente.

Se le envolverá en una manta, en decúbito supino y evacuarlo urgentemente al hospital. No se le debe dar nunca
ningún estimulante. En caso de hematoma se coloca una bolsa de hielo sobre la piel, que al producir una contracción
de los vasos sanguíneos reduce el hematoma que se está formando.
ASFIXIAS
La asfixia es la obstrucción, parcial o total, de las vías respiratorias, ya sea por sustancias sólidas o líquidas que impiden
la función de respirar, o llorar, se lleva las manos a la garganta, su cara se congestiona y sus labios comienzan a
ponerse de color morado. Si no hay una intervención oportuna de terceros se puede llegar a la pérdida del conocimiento
con grave compromiso vital o secuelas posteriores. Es muy frecuente en niños pero también le puede pasar a un adulto.

- Avise al 112, preferiblemente alguien que no esté solucionando el problema.


- Si la víctima puede toser, anímele a que tosa.
- Si la víctima no puede toser o ya no tiene fuerza para ello, pero sigue consciente, inicie compresiones
abdominales. Para ello:

o Pregunte a la víctima si se está ahogando y dígale que le va a ayudar.

o Maniobra de Heimlich: Colóquese detrás y abrace


a la víctima por la espalda con los dos brazos. En
esta posición y de pie, coloque una mano cerrada
apoyando el puño con el pulgar sobre el abdomen,
justo por encima del ombligo y por debajo del final
del esternón y la otra recubriendo la primera.
o Incline a la víctima hacia delante para facilitar la
salida del objeto causante de la obstrucción.
o Presione en ese punto, en dirección hacia dentro y
hacia arriba.
o En embarazadas, personas obesas o menores de
un año las compresiones abdominales son
sustituidas por compresiones torácicas. El lugar de Maniobra de Heimlich
compresión será en el centro del pecho, que es la
mitad inferior del hueso central del pecho de la
víctima o esternón.
o En los menores de un año, coloque al bebé boca
abajo, con la cabeza más baja que el resto del
cuerpo, sobre uno de sus brazos apoyado en sus
piernas. Alterne cinco golpes fuertes entre las
escápulas con cinco compresiones torácicas, con
dos dedos, en el centro del pecho. Observe tras
cada golpe, si sale el objeto. Tenga especial
precaución sujetando al bebé. Lo que nunca se debe
hacer es intentar extraer el objeto con las manos,
pinzas u otros instrumentos. Generalmente sólo se
consigue que se introduzca más.

¿De qué manera puede asfixiarse un niño?

Por aspiración de alimentos cuando se encuentra acostado o de espaldas, o de objetos sólidos como remedios, chicles,
pedazos de globos, piedrecitas, monedas, bolitas, botones, porotos... objetos todos que se introducen al organismo por
la vía aérea.
La asfixia también suele ocurrir por inmersión.

Basta que el agua obstruya la boca y las fosas nasales, situación que puede ocurrir fácilmente en un charco, poza,
acequia, piscinas, en la bañera o incluso en tiestos con agua.

Asimismo, hay menores que mueren jugando al escondite cuando se introducen en grandes maletas o baúles, o pueden
ser víctimas de emanaciones de combustibles en recintos cerrados (estufas, braseros, motores de vehículos en
funcionamiento).

Lo que nunca se debe hacer es intentar extraer el objeto con las manos, pinzas u otros instrumentos. Generalmente
sólo se consigue que se introduzca más.

¿Qué ocurre si el objeto se va por la vía digestiva?

La situación es menos grave, porque la mayoría de las veces no ocurre nada, debido a la increíble capacidad del
intestino de defenderse de agujas, alfileres y similares, los que son evacuados vía anal, sin provocar daños. En estos
casos no es conveniente suministrar purgantes, pero si al tercer día no se ha producido la expulsión, lo mejor es
consultar al médico.

Asimismo, si el niño vomita mucho quiere decir que está sufriendo un atascamiento por tamaño del objeto ingerido
accidentalmente.

¿Cómo se pueden prevenir las asfixias?

Todas las maniobras de salvamento se pueden evitar enseñando al niño a masticar adecuadamente, desde pequeño;
no inducirlo a comer o beber deprisa; no administrarle alimentos cuando ríe o cuando llora, evitar que juegue con
objetos muy pequeños.

Otras medidas de prevención están relacionadas con la posición del niño durante las comidas: nunca debe estar
acostado. Una vez alimentado hay que sentarlo para sacarle sus "flatitos" sobando suavemente su espalda, de abajo
hacia arriba.

Así se impide que el alimento pueda ser devuelto y aspirado.

El menor debe ser acostado de lado, sobretodo después de ser alimentado. No debe administrarle mamadera cuando
esté acostado o de espalda.

Finalmente, los adultos nunca deben dejar solos a sus hijos cuando estén en la bañera. Un descuido puede ser fatal.

Maniobra de Heimlich
La Maniobra de Heimlich, llamada Compresión Abdominal es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir
el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica
efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.

La maniobra de Heimlich es llamada así por el Doctor Henry Heimlich, que fue el primero en describirla, en 1974. Éste
promovió la técnica como tratamiento para ahogados y ataques de asma.

La maniobra de Heimlich debe utilizarse sólo en caso de una obstrucción grave de la vía aérea, en la cual la persona
ya no puede hacer ningún ruido. Mientras que en una persona con una obstrucción leve, en la cual todavía puede toser,
no se deben obstaculizar sus intentos por expulsar el objeto por sí sola.

En casos de embarazadas, personas obesas o muy grandes, la técnica debe modificarse por compresiones torácicas,
siguiendo la misma dinámica que las compresiones abdominales. Los golpes interescapulares (en la espalda) pueden
agravar la obstrucción, debido a la fuerza gravitacional, convirtiendo una obstrucción leve en una grave.
Intoxicaciones producidas por agentes químicos
En el hogar hay multitud de productos químicos tóxicos a su alcance como, por ejemplo, los de limpieza. Este acceso
a los productos químicos puede ocasionar accidentes e intoxicaciones, que se pueden producir de diferente forma:
ingestión (cuando es bebido), inhalación (cuando es respirado), absorción/quemadura dérmica (a través de la piel).

Sospeche la posibilidad de intoxicación en caso de:

 Náuseas, dolores abdominales.


 Aliento con olores raros.
 Vómitos con presencia de productos y olores extraños; sangre.
 Quemaduras dérmicas, ampollas, descamación.
 Quemaduras en la boca y labios.
 Posibilidad de acceso al producto y envases próximos a la víctima.
 Alteraciones de la consciencia.

En caso de ingestión, inhalación o absorción dérmica:

- Llame al 112 e informe de la forma de intoxicación y nombre y características del producto, así como del número
de víctimas, si las hubiera y estado.
- Asegure su actuación y retírese del lugar donde se encuentre el producto.
- Protéjase las manos con guantes (por ejemplo, los de fregar) y los ojos con gafas si lava al paciente.
- Retire con precaución las ropas impregnadas del producto.
- Si hay presencia de vómitos, impida que toquen la piel y se absorban a través de la misma.
- Quite el producto de la boca cuando esté accesible.
- Guarde la botella o coja la etiqueta del producto.
- Llame al servicio de toxicología e informe sobre todos los datos que tenga del tóxico.
- Si la víctima se encuentra inconsciente, valore la respiración:
o Si no respira o su respiración es ineficaz (boqueos, escaso movimiento torácico), inicie maniobras de
resucitación únicamente con
compresiones torácicas.
o Si la víctima está inconsciente pero
respira, colóquela en posición lateral LO QUE NO HAY QUE HACER:
de seguridad.  Dar de comer ni de beber a la víctima.
 Provocar el vómito en ningún caso.
- Si hubiera contacto a través de la piel:
 Lavar con poca cantidad de agua, hágalo
o Lave con agua muy abundante la abundantemente, con la ducha, por
zona con producto al menos 10
minutos, incluidos los ojos si
ejemplo.
estuvieran afectados, de tal forma que
el agua arrastre y no caiga
directamente sobre la zona afectada.
o Evite que le salpique el agua o el
producto.
Resucitación Cardiopulmonar (RCP) y DESA
Son las maniobras que deben efectuarse en aquellas personas que sufren una parada cardiorrespiratoria (PCR). La
PCR es la interrupción brusca, inesperada y en principio reversible de la circulación y de la respiración espontánea.

¿Cómo identificarla? La persona se encuentra inconsciente y sin respiración (no tiene pulso).

- Verifique que la zona es segura.


- Acérquese a la víctima y pregúntele qué le sucede.

Si la víctima le contesta o se mueve, está consciente:

- Déjele en la misma posición y busque lesiones evidentes.


- Averigüe la causa del incidente.
- En caso necesario alerte al 112.

Si la víctima no responde o no se mueve, está inconsciente:

- Ante una víctima inconsciente observe si respira (observe si el tórax se mueve, hay ruidos respiratorios o siente
la respiración), no utilice más de diez segundos para ello.
- Llame al 112 o pida a alguien que lo haga y solicite un DESA tan pronto como sea posible.
- Si la víctima respira colóquela en posición lateral de seguridad.
- Si la víctima no respira, tiene una respiración agónica o boquea, alerte al 112 e inicie maniobras de RCP.

Maniobras de RCP
En caso de dudar si la respiración es normal, actúe como si no lo fuera:

- Colóquese de rodillas al lado de la víctima para hacer compresiones.


- Descubra el tórax del paciente y coloque el talón de una mano en el centro del pecho, que es la mitad inferior
del hueso central del pecho de la víctima o esternón. Ponga la otra mano encima y entrelace los dedos.
- Estire los brazos, hombros perpendiculares al punto de masaje y espalda recta.

- Ejerza presión dejando caer los hombros. Comprima fuerte y rápido con una velocidad de al menos cien
compresiones por minuto, con una profundidad de al menos cinco centímetros y dejando que el tórax se
reexpanda entre compresiones.
- Realice también maniobras de ventilación, alternando 30 compresiones con 2 ventilaciones, maniobra de
boca a boca.
- Recuerde que para realizar ventilaciones es aconsejable
utilizar cualquier dispositivo de barrera.
- No esté más de 10 segundos sin hacer compresiones.
Ventile lo justo para elevar el tórax y con una duración para
cada insuflación de un segundo.
- Utilice el DESA tan pronto como sea posible, si usted o
alguno de los respondientes tiene formación para ello.

 En lactantes, menores de un año, las compresiones se harán con dos dedos y el punto de compresión será un
dedo por debajo de la línea imaginaria intermamilar.
 Realice también maniobras de ventilación, alternando 30 compresiones con 2 ventilaciones.
 Entre un año y la pubertad, las compresiones se pueden hacer con uno o dos brazos, a criterio del rescatador y
según sea el tamaño del mismo y de la víctima. Alterne 30 compresiones con 2 ventilaciones, aconsejando la
utilización de cualquier dispositivo de barrera.
 Con dos reanimadores y conociendo la maniobra, se puede utilizar la técnica de los dos pulgares para las
compresiones, esto es, hacer las compresiones con dos pulgares colocados sobre el punto de compresiones y la
palma y el resto de la mano justo por debajo de este punto.
 Tanto en niños como lactantes, si hubiera dos reanimadores entrenados la relación será de 15 compresiones y 2
ventilaciones, aconsejando la utilización de un dispositivo de barrera para las ventilaciones.

Desfibrilador Externo Semi-Automático (DESA)


Es un aparato electrónico portátil que identifica los ritmos de parada cardiorrespiratoria que necesitan de una
desfibrilación como tratamiento. La desfibrilación consiste en emitir un impulso de corriente eléctrica al corazón.

El analizar estos ritmos, así como la descarga, la realiza a través de unos parches que se colocan en el tórax de la
víctima y que van conectados al aparato.

Deberá utilizarse en todos aquellos casos en los que la víctima este inconsciente y no respire o lo haga anormalmente.

Su uso está recomendado en víctimas de cualquier edad, aunque hasta los ocho años deberían usarse parches
pediátricos si se dispone de ellos.

RECOMENDACIONES DEL EUROPEAN RESUSCITATION COUNCIL (ERC) DE 2.015 (última


actualización disponible)
Las Recomendaciones 2015 del ERC que siguen no definen la única forma en que se puede realizar la resucitación;
sólo representan una opinión ampliamente aceptada de cómo se debería realizar la misma con seguridad y eficacia.
La publicación de las recomendaciones de tratamiento nuevas y revisadas no implica que la atención clínica actual sea
insegura o ineficaz.
Soporte Vital Básico del adulto y desfibrilación externa automatizada

Las Recomendaciones 2015 del ERC destacan la importancia crítica de las interacciones entre el operador telefónico
del servicio de emergencias médicas, el testigo que realiza la RCP y el despliegue a tiempo de un desfibrilador externo
automatizado (DEA).

1. Una respuesta coordinada eficaz de la comunidad que agrupe estos elementos es clave para mejorar la
supervivencia de la parada cardiaca extrahospitalaria.

2. El operador telefónico de emergencias médicas juega un papel importante en el diagnóstico precoz de la


parada cardiaca, la realización de RCP con ayuda telefónica (conocida también como RCP telefónica), y la
localización y disponibilidad de un DEA.

3. El testigo formado y capacitado debería valorar a la víctima del colapso rápidamente para determinar si no
responde y no respira normalmente y luego alertar inmediatamente a los servicios de emergencias.

4. La víctima que no responde y no respira normalmente está en parada cardiaca y requiere RCP. Los testigos y
los operadores telefónicos de emergencias médicas deberían sospechar una parada cardiaca en cualquier
paciente que presente convulsiones y valorar cuidadosamente si la víctima respira normalmente.

5. Los que realizan la RCP deberían dar compresiones torácicas en todas las víctimas de parada cardiaca. Los
que estén formados y sean capaces de hacer respiraciones de rescate deberían realizar compresiones
torácicas y respiraciones de rescate combinadas.

6. Nuestra consideración en la equivalencia entre la RCP sólo con compresiones torácicas y la RCP estándar, no
es suficiente para cambiar la práctica actual.
7. La RCP de alta calidad sigue siendo esencial para mejorar los resultados. Los que realizan RCP deberían
asegurar compresiones torácicas de profundidad adecuada (aproximadamente 5 cm pero no más de 6 cm en
el adulto medio) con una frecuencia de 100-120 compresiones por minuto. Permitir que el tórax se re-expanda
completamente tras cada compresión y minimizar las interrupciones en las compresiones.

Cuando se administren
respiraciones de
rescate/ventilaciones, emplear QUE NO HAY QUE HACER:
aproximadamente 1 segundo para  Dejar sola a la víctima, salvo si tuviera que llamar
insuflar el tórax con un volumen
suficiente para asegurar que el tórax al 112 y conseguir un DESA usted mismo.
se eleve visiblemente. La relación de  Tardar más de diez segundos en determinar si la
compresiones torácicas y
víctima respira.
ventilaciones sigue siendo 30:2. No
interrumpir las compresiones torácicas  Ejercer presión entre compresión y compresión.
durante más de 10 segundos para  Aplicar presión sobre la parte alta del abdomen o
administrar ventilaciones.
la parte final del esternón.
8. La desfibrilación en los 3-5 primeros  Dar ventilaciones si no conoce la técnica. Es
minutos del colapso puede producir preferible solo hacer compresiones.
tasas de supervivencia tan altas
como 50-70%. Se puede conseguir
desfibrilación precoz por los que hacen
la RCP mediante la utilización de DEA
de acceso público in situ. Se deberían
implementar activamente programas de acceso público a DEA en los espacios públicos que tengan una alta
afluencia de personas.

9. La secuencia de RCP del adulto puede utilizarse con seguridad en niños que no responden y no respiran con
normalidad. La profundidad de las compresiones torácicas en niños debería ser de al menos un tercio del
diámetro torácico anteroposterior (para lactantes esto es 4 cm, para niños 5 cm).
EL CELADOR EN SU RELACIÓN CON LOS ENFERMOS:
TRASLADO Y MOVILIDAD DE LOS MISMOS. TÉCNICAS DE
MOVILIZACIÓN DE PACIENTES. HIGIENE Y ASEO DEL
PACIENTE.

La mayoría de las personas que acuden a los centros hospitalarios o los que se encuentran internadas en los mismos,
tienen disminuidas sus capacidades a causa de su enfermedad, por lo que no pueden movilizarse por ellos mismos,
con lo cual necesitan de la ayuda del personal sanitario para realizar los movimientos imprescindibles. Dichos
movimientos, deber ser realizados siguiendo unas normas mínimas establecidas para disminuir los riesgos y favorecer
la comodidad. La movilización de los enfermos comprende las técnicas para colocarles y moverles correctamente en
la cama, así como el movimiento que deban realizar en la habitación o el transporte a otros lugares del hospital, a
través de sillas de ruedas, camillas o en la propia cama.

EJES Y PLANOS DEL CUERPO HUMANO


Regiones y Cavidades del cuerpo humano:

Hay dos cavidades en el tronco del cuerpo humano que se hallan separadas por el diafragma: la torácica y la abdominal.

a) En la Cavidad Torácica se encuentran:


a. La cavidad pleural, la pericárdica y el mediastino, de situación central, y que se sitúan entre ambos
pulmones, la columna vertebral y el diafragma.

b) La Cavidad Abdominal contiene:


a. La cavidad peritoneal y la pélvica. El abdomen se divide en nueve cuadrantes:

 Cuadrantes Superiores: Hipocondrio derecho, Epigastrio e Hipocondrio izquierdo.

 Cuadrantes Medios: Vacío renal derecho, Zona Periumbilical y Vacío renal izq.
 Cuadrantes Inferiores: Fosa Ilíaca derecha, Hipogastrio y Fosa Ilíaca izquierda.
DIRECCIONES DE LOS MOVIMIENTOS
POSICIONES QUIRÚRGICAS Y NO QUIRÚRGICAS.
Los cambios frecuentes (cada2 ó 3 horas) de postura en los pacientes encamados tienen como finalidad evitar la
aparición de isquemia en los puntos de presión, que la ropa de la cama roce la piel y pueda producir lesiones, prevenir
las úlceras por presión y promocionar comodidad al paciente.

Lasposiciones anatómicasbásicas se clasifican en dos grandes grupos:

a)Posiciones No Quirúrgicas.

b)Posiciones Quirúrgicas.

Que se clasifiquen así no quiere decir que las posiciones no quirúrgicas no se usen en
cirugía y que las posiciones quirúrgicas no se usen para cualquier otro tipo de
actuación sanitaria.
Las Posiciones Decúbito se emplean para exploraciones del paciente, para aplicar tratamiento, para prevenir
lesiones debidas a la inmovilidad y para su comodidad cuando esté encamado.

Decúbito Supino o Dorsal:

El paciente se encuentra acostado sobre la espalda, en un plano duro y paralelo al suelo.

Sus brazos estarán estirados y colocados a lo largo del cuerpo (en la foto deberían estar estirados) Las piernas estarán
extendidas y paralelas, y alineadas con la columna vertebral y la espalda.

Los pies formarán un ángulo recto respecto al resto del cuerpo.

Se utiliza para exploraciones médicas, postoperatorios, estancia en cama y como plan de cambios posturales.

En los quirófanos se utiliza para cirugía abdominal, vascular, cuello, cara, zonas axilares e inguinales. Se pueden utilizar
almohadas, cojines o toallas para acomodar al paciente encamado:

 Bajo el cuello y hombros para evitar la hiperextensión del cuello.


 Bajo la zona lumbar para mantener la curvatura anatómica.
 Una toalla enrollada lateralmente bajo las caderas y muslos, evitando la rotación externa del fémur.
 Bajo el tercio inferior del muslo, para elevar el hueco poplíteo.
 Bajo la parte inferior de las piernas, para elevar los talones.
 Tabla o almohadas para los pies para evitar la flexión plantar prolongada.

Decúbito Prono o Ventral:

El paciente se encuentra acostado sobre su abdomen en un plano paralelo al suelo.

Sus brazos estarán estirados y colocados a lo largo del cuerpo o estirados por encima de la cabeza, a ambos lados.

La cabeza estará ladeada hacia un lado.

Se utiliza para exploraciones médicas, postoperatorios en pacientes operados de la zona dorsal, estancia en cama y
como plan de cambios posturales.

En los quirófanos se utiliza para intervenciones quirúrgicas de espalda y zona anal. Se pueden utilizar almohadas,
cojines o toallas para acomodar al paciente encamado:

 Cojín o almohada bajo la cabeza (se puede dejar plana).


 Un cojín pequeño bajo el diafragma para evitar la hiperextensión de la curvatura lumbar, la presión excesiva
de las mamas y facilitar la respiración.
 Bajo el tercio inferior de las piernas, para disminuir el rozamiento en los dedos de los pies y evitar el pie
equino.
 También se puede poner un cojín plano bajo los hombros.

Decúbito Lateral Derecho e Izquierdo:

El paciente se encuentra tumbado sobre el lado derecho o el lado izquierdo, en un plano paralelo al suelo. La cabeza
y tronco estarán bien alineados.

El brazo inferior estará extendido a lo largo del cuerpo y el superior doblado en ángulo recto y sostenido sobre una
almohada.

La pierna inferior extendida o ligeramente flexionada.


La pierna superior flexionada por la cadera y rodilla en ángulo recto.

*Se llama decúbito lateral derecho o izquierdo según el lado del cuerpo que se apoye en el colchón.

Se utiliza en la administración de enemas, higiene, masajes, etc., estancia en cama y como plan para cambios
posturales del paciente encamado.

Se pueden utilizar almohadas o cuñas tope para acomodar al paciente encamado:

 Bajo la cabeza para favorecer el alineamiento.


 Bajo brazo superior, para elevar el brazo y el hombro.
 Bajo muslo y pierna superior, para elevar la pierna y la cadera.
 Detrás de la espalda, para mantener una buena alimentación.

Las Posiciones Fowler o Semisentado: Paciente semisentado con las rodillas ligeramente flexionadas, esto
se consigue elevando el cabecero de la cama hasta formar un ángulo de 45º.

Variantes: 90º Fowler alta y SemiFowler 30º

 Se utilizarán almohadas y cojines para ayudar al paciente a mantener esta posición:


 Detrás de cuello y hombros.
 Detrás de la zona lumbar.
 Bajo antebrazos y manos, para evitar la tensión en los hombros y sujetar los brazos y manos, si el paciente
no los utiliza.
 Debajo y a los lados de la parte superior de los muslos.
 Bajo los tobillos, para elevar los talones.
 Además conviene favorecer la flexión dorsal de los pies, mediante un soporte, sacos de arena y otros
sistemas. Pies en ángulo recto.

*Si la cama no es articulada, lo colocaremos contra la cabecera de la cama con dos almohadas de través bajo los
riñones, otra sosteniendo espalda y hombros y finalmente otra en la cabeza. Pies en ángulo recto. Brazos apoyados
en sendas almohadas.

Se utiliza en pacientes con problemas respiratorios, para comer y beber (cuando no está contraindicado) y como cambio
postural.

La Posición Lateral de Seguridad: también conocida como Sims, Semiprono/a o Inglesa.


Es una posición intermedia entre decúbito prono y decúbito lateral. La cabeza estará ladeada.

El brazo inferior extendido hacia atrás y ligeramente separado del cuerpo. El brazo superior flexionado y próximo a la
cabeza.

La pierna inferior estará semiflexionada por la rodilla y la pierna superior flexionada por cadera y rodilla.

Se utiliza en pacientes inconscientes, para la administración de enemas y alternativa en cambios posturales.

Se pueden usar almohadas para la comodidad del paciente:

 Bajo la cabeza.
 Bajo el hombro y brazo superior.
 Bajo muslo y pierna superior.
Posición Trendelenburg:

El paciente se coloca en decúbito supino sobre la cama, camilla o mesa de quirófano, en un plano de 45º respecto al
suelo, de manera que la cabeza quede más baja que los pies.

En esta posición se colocan a los pacientes que sufren lipotimias o se encuentran en estado de Shock para mejorar el
aporte sanguíneo.

En cirugía se utiliza para el tratamiento quirúrgico de los órganos pélvicos.


Posición Anti-Trendelenburg

También es conocida como Posición Morestin o Trendelenburg invertida. Es una variante de la anterior sólo que la
inclinación de 45º grados es al contrario, de manera que la cabeza quede más alta que los pies.

Se utiliza con pacientes con problemas respiratorios y hernias de hiato. Se utiliza para cirugía biliar.

Posición Litotomía o Ginecológica

Paciente tumbada sobre su espalda, brazos a lo largo del cuerpo, piernas flexionadas y las rodillas separadas. Si se
realiza en la cama, los pies estarán apoyados sobre el colchón. Si es una masa ginecológica, las piernas estarán
elevadas y apoyadas sobre unos estribos.

Se utiliza para lavados vaginales, partos, exploraciones, sondaje vesical, etc. También se utiliza para cirugía perineal
rectal y vaginal.

Posición Genupectoral o Mahometana

Paciente apoyado sobre sus rodillas con el tronco inclinado hacia delante, los brazos cruzados sobre la superficie de
apoyo y la cabeza sobre ellos. Se emplea en exploraciones rectales.

Posición Raquídea o de Punción Lumbar

Paciente en posición lateral con la espalda recta, caderas y rodillas flexionadas y cuello flexionado intentando acercar
al máximo la cabeza a las rodillas.

Se emplea para realizar punciones lumbares, extracción de líquido cefalorraquídeo y para anestesias de la columna
(epidural, raquianestesia, etc.)

Posición de Kraske o Jacknnite:

También es conocida como posición de navaja.

Es una modificación del decúbito prono en el cual el paciente se coloca en decúbito prono con las caderas elevadas
respecto al resto del cuerpo.

La cabeza está ladeada.

Los brazos se colocan flexionados sobre un soporte y las palmas de las manos hacia abajo.

Se utiliza en cirugía de hemorroides y procedimientos del área rectal y coccígea.

Posición de Laminectomía:

El paciente se coloca boca abajo sobre la mesa con el tronco sobre un soporte especial que eleve el tronco sobre la
mesa (trineo)

Se emplea sobre todo en intervenciones de la columna torácica o lumbar (laminectomías)


Posición de Craneotomía:

El paciente es colocado en decúbito prono (boca abajo) con la cabeza sobresaliendo del borde de la mesa y la frente
apoyada en un soporte en el que la cabeza queda suspendida y alineada con el resto del cuerpo.

MOVILIZACIÓN DE PACIENTES
Definimos movilización como el desarrollo de un programa de ejercicios encaminado a conseguir el restablecimiento
de las funciones disminuidas por la enfermedad.

Hay dos tipos de movilización:

- Activa: las realiza el propio paciente bajo la supervisión del profesional. Consiste en la movilización de los
segmentos corporales que quiera ejercitar por medio de los músculos y articulaciones de esos segmentos.
Se puede realizar con resistencia o contrarresistencia (poleas, manos, etc.).
- Pasiva: son realizadas sobre los distintos segmentos corporales del paciente por fisioterapeutas. Se trata de
pacientes que, por su incapacidad o bien por indicación médica, o pueden realizar el esfuerza que requiere el
ejercicio.

La inmovilidad se define como la disminución o interrupción de la capacidad para desempeñar las actividades de la
vida diaria por deterioro de las funciones motoras o también como la incapacidad para desplazarse de forma
independiente en su espacio vital.

Causas del inmovilismo.


Lo dividimos en dos grandes grupos:

Causas físicas. Dentro de las causas físicas se encuentra el envejecimiento fisiológico, el cual es responsable de una
disminución de las facultades físicas y psíquicas y, como consecuencia de ello, podrá llegar la inactividad del anciano.
El otro gran grupo de causas físicas que son productoras de inmovilidad tenemos que relacionarlo con determinadas
enfermedades:

- Enfermedades musculoesqueléticas: Son responsables de dolor y rigidez (osteoporosis, artrosis, fracturas,


etc.) y es una de las causas más frecuentes de invalidez.
- Enfermedades neurológicas: Las más frecuentes son la enfermedad de Parkinson, los accidentes
cerebrovasculares, las neuropatías, etc.
- Enfermedades cardiorespiratorias: Insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica,
vasculopatías periféricas, cardiopatía isquémica, etc.
- Alteraciones de la marcha y el equilibrio: Hipotensión ortostática, caídas, síndrome postcaída, problemas
podológicos, etc. - Pérdidas sensoriales auditivas y de visión: Presbiacusia, tapones de cera, presbicia,
cataratas, glaucoma, etc.
- Enfermedades endocrinometabólicas: Diabetes Mellitus, hipotiroidismo, deshidratación, hiponatremia, etc.
- Enfermedades agudas: Traumatismos, fracturas, posoperatorio, etc.

Causas psíquicas. Dentro del conjunto de causas físicas que pueden desencadenar un síndrome de inmovilismo se
encuentra: La depresión, las demencias y los estados confusionales. Además de estos grandes grupos reseñados
como elementos clave en el síndrome de inmovilismo, no debemos desmerecer la repercusión que tienen otros
elementos como los que se citan a continuación:
Las recomendaciones erróneas de reposo, el consumo de determinados fármacos, la hospitalización, las barreras
arquitectónicas en el domicilio y en el exterior, la ausencia de ayudas técnicas, la falta de apoyo social y la soledad y
el aislamiento.

Consecuencias del inmovilismo.

- En la función respiratoria: se presenta una disminución en los requerimientos de oxigeno y tiende


instintivamente a respirar de forma más lenta y superficial. La capacidad ventiladora disminuye, por lo que se
produce un aumento de gases residuales. Hay un decrecimiento de secreciones, que puede acumularse y
favorecer el medio para el crecimiento bacteriano.
- En la función motriz: hay una pérdida de tono muscular unida a la posibilidad de aparición de contracturas y
de dolor (lumbalgias), alterando o lesionando el tejido muscular. Aparición de atrofia muscular progresiva.
- En la función cardiovascular: aparece hipotensión ortostática, con aumento de trabajo cardiaco, además de
la posibilidad de formación de trombos.
- En la función gastrointestinal y metabólica: puede darse un problema de alteración nutricional con anorexia,
deshidratación o alteración de la temperatura corporal. Aparición de estreñimiento.
- En la función urinaria: puede darse una alteración en el vaciado vesical (retención urinaria), con riesgo de
infección y formación de cálculos.
- En la integridad cutánea (sistema tegumentario): dos son las problemáticas que con mayor frecuencia
afectan la integridad de la piel. Por un lado las ulceras por presión, sobre las que la presión mantenida y el
tiempo expuesto a ella juegan un papel crucial para su aparición. Y por otro lado, las dermatitis de pañal ligadas
a la incontinencia urinaria.
- En la función cognitiva: la presencia de una deprivación sensorial al disminuir los estímulos sensoriales lo
que le hará cada vez más dependiente.

CAMBIOS POSTURALES

Normas Generales de Elevación de Cargas

1. Separar los pies, uno al lado del objeto y otro detrás.


2. A partir de la posición de agachados (posición de sentados), mantener la espalda derecha (que no siempre es
vertical).
3. Una espalda derecha hace que la espina dorsal, los músculos y los órganos abdominales estén en alineamiento
correcto.
4. Se minimiza la comprensión intestinal que causa hernias.
5. Cuello y cabeza deben seguir la alineación de la espalda.
6. Dedos y manos han de extenderse por el objeto para ser levantados con la palma. Los dedos solos, tienen
poca potencia.
7. Acercarse al objeto, brazos y codos al lado del cuerpo. Si los brazos están extendidos, pierden mucha de su
fuerza. El peso del cuerpo está concentrado sobre los pies. Comenzar el levantamiento con un empuje del pie
trasero.
8. Para evitar la torsión del cuerpo, pues es la causa más común de lesión de la espalda, se ha de cambiar el pie
delantero en la dirección del movimiento.
9. Si el objeto es demasiado pesado para una persona, deben coordinarse entre ellos contando, uno, dos, tres,
arriba.

La mayoría de las personas que acuden a los centros hospitalarios o las que se encuentran internadas en los mismos
o en centros residenciales, tienen disminuidas sus capacidades a causa de su enfermedad o avanzada edad, por lo en
muchos casos no pueden movilizarse por sí mismos, necesitando de la ayuda del personal sanitario para realizar dichos
movimientos. Éstos deben ser realizados siguiendo unas normas mínimas establecidas para disminuir los riesgos y
favorecer la comodidad.

La movilización de los enfermos comprende las técnicas para colocarles y moverles correctamente en la cama, así
como el movimiento que deben realizar en la habitación o el transporte a otros lugares del hospital o la residencia a
través de sillas de ruedas, camillas o en la propia cama.

Los cambios posturales son las modificaciones realizadas en la postura corporal del paciente encamado. Para realizar
estos cambios se deben seguir unas normas generales tales como:

a) Preparar el área donde se va a trabajar, quitando aquellos elementos que puedan entorpecernos.
b) Procurar realizar el esfuerzo con los músculos mayores y más fuertes (muslos y piernas).
c) Acercarnos lo máximo posible a la cama del enfermo para que el esfuerzo sea menor, y la columna vertebral
debe estar erguida.
d) Es preferible deslizar y empujar, que levantar.
e) Cuando sea posible, debe actuar más de una persona.

Procedimientos para Mover y Colocar a los Enfermos.


Reglas Generales:

1. Antes de iniciar cualquier movimiento explique al enfermo lo que vamos a hacer y el procedimiento a seguir.
Pídale que participe y ayude en la medida de lo posible, salvo contraindicaciones.
2. Coloque la cama en posición horizontal si es posible, así evitará trabajar en contra de la gravedad.
3. Dar mayor sostén a las partes más pesadas del cuerpo del paciente.
4. Sostener al enfermo lo más cerca posible de nosotros. Pondremos un pie adelantado respecto al otro, piernas
separadas, caderas y rodillas ligeramente flexionadas, la espalda reta y la barriga metida.
5. Al mover al paciente evitar las sacudidas bruscas, muévalo de un modo uniforme constante y coordinado.
6. Pedir al enfermo que proteja con sus manos sus heridas.
7. Antes y después de la maniobra comprobaremos el estado y la situación de sueros, drenajes, sondas,
electrodos, etc.
8. Lavar las manos antes y después de la maniobra.

Pasos previos a toda movilización:

1. Preparar el material que vamos a utilizar.


2. Lavado de manos.
3. Solicitar información acerca del paciente (al médico, enfermera, fisioterapeutas, etc).
4. Observar con detención al paciente (sondas, sueros, drenajes, sistemas de inmovilización, etc).
5. Hablar con el paciente; explicarle lo que vamos a realizar. Averiguar su estado anímico (valoración mental);
valoración física de las partes de su cuerpo que mueve con facilidad y cuáles no.
6. Retirar todo lo que nos estorbe.
7. Adoptar una posición (mecánica corporal).

Ayudas para la movilización:


Siempre que se pueda, el celador utilizará herramientas mecánicas para la movilización de enfermos, como las grúas
o elevadores hidráulicos.

Estos dispositivos hidráulicos pueden levantar a una persona y moverla, por ejemplo, para pasar de un sillón a la cama.
Algunos modelos tienen refuerzos de lona que se ajustan debajo de los glúteos del paciente y detrás de su espalda
para proporcionarle apoyo. Estos elevadores pueden utilizarse para ayudar a un paciente a entrar y salir de la bañera,
y a acostarse o a salir de la cama.
Otras herramientas que pueden usarse en la movilización de enfermos, siempre que las patologías del paciente no se
lo impidan son con el uso de una sábana. Una sábana para levantar o una completa doblada por la mitad, debajo de
un paciente incapacitado, es un auxiliar útil para moverlo en muchos casos. Debe extenderse desde el nivel de su
brazo hasta la parte baja de los glúteos.

Movilización del paciente encamado


El Celador ayudará en la movilización, cuando sea necesario, al Personal de Enfermería, buscando mover y acomodar
al paciente en la cama, de forma que se sienta confortable y cómodo.

Con cambios posturales frecuentes y buenas posiciones se evitan, además, las Úlceras por Presión o de Decúbito
(escaras). Las movilizaciones frecuentes mejoran el tono muscular, la respiración y la circulación.

Para movilizar al paciente encamado debemos tener en cuenta su estado y conocer si puede colaborar con nosotros o
no es posible su ayuda para cambiarlo de postura.

Paciente no colaborador: realizar la movilización entre 2 personas.

- Colocarse cada persona a un lado de la cama, frente al enfermo.


- Debemos colocar los pies separados así como las rodillas ligeramente flexionadas.
- Retirar la ropa superior de la cama así como la almohada del paciente.
- Los celadores introducen un brazo por debajo del hombro del paciente y el otro debajo del muslo. Sujetan al
paciente y lo levantan con cuidado hasta llevarlo a la posición deseada.

También se pueden colocar las dos personas al mismo lado de la cama, de esta forma:

- La primera persona coloca un brazo por debajo de los hombros del paciente y el otro brazo por debajo del
tórax.
- La segunda persona desliza sus brazos a la altura y por debajo de la región glútea.
- Entonces elevan cuidadosamente al paciente hacia la posición requerida

Paciente colaborador: es suficiente con una persona para la movilización.

- Nos colocaremos junto a la cama del enfermo, frente a él y a la altura de su cadera.


- Decirle al enfermo que se agarre a la cabecera de la cama y flexionando sus rodillas, coloque la planta de los
pies apoyando sobre la superficie de la cama.
- Entonces colocamos nuestros brazos por debajo de las caderas del paciente.
- Se le pedirá al paciente que haciendo fuerza con sus pies y brazos intente elevarse.
- Es entonces cuando la auxiliar o el celador -con sus brazos- deben ayudar al enfermo a subir hacia la cabecera.
- Si el paciente se encuentra bastante ágil, puede realizar él solo esta movilización.

Método de Entrecruzamiento de Brazos


Utilice este procedimiento para cambiar almohadas, acomodar al paciente:

1. Adoptar la posición propia de alineación corporal: Un pie más adelantado que el otro, el más próximo a la
cabecera dirigida la punta hacia ella, caderas y rodillas ligeramente flexionadas, espalda recta, barriga metida.
2. Si está del lado derecho, pase su brazo derecho por debajo del brazo del enfermo, tomándolo con su mano
por la parte posterior del hombro, pídale que con la suya se sujete a su hombro.
3. Cuando cuente 1, 2, 3, ayude al enfermo a erguirse, mientras le sostiene.
4. Pasar el brazo libre por detrás de los hombros del enfermo para facilitar la maniobra. Una vez sentado el
enfermo, con el brazo libre podemos realizar otras tareas: cambiar o arreglar la almohada, etc.
5. Para acostar al enfermo nuevamente, se le sigue sosteniendo con el brazo trabado y con él libre ayudando a
descender suavemente.
6. Alinear al enfermo, ponerlo cómodo y comprobar el estado de sueros, tubos, sondas, etc…

Movimiento del Paciente hasta la cabecera de la cama:


Paciente no colaborador: (2 ó más personas)

Para pacientes imposibilitados de ayudar o muy pesados, podemos seguir dos procedimientos: con o sin sábana de
arrastre.

- Sin sábana de arrastre:

1.- Explicar al paciente que vamos a moverlo hacia la cabecera.

2.- Poner la cama en posición horizontal si es posible.

3.- Quitar la almohada al enfermo con la técnica del trabado de brazos, colocarla de canto contra la cabecera.

4.- Una de las personas pondrá ambos brazos por debajo de los hombros del enfermo. La otra bajo los muslos y nalgas.

5.- Poner los pies separados 30 cm., el pie que se encuentra más cerca de la cabecera deberá apuntar en una dirección
cadera y rodillas ligeramente flexionadas, espalda recta, barriga metida.

6.- A la señal de 1, 2, 3, elevar al enfermo hacia la cabecera.

7.- Acomodar al enfermo y comprobar sueros, sonda, tubos, etc…

- Con sábana de arrastre:

Se utiliza sobre todo con enfermos muy pesados y que no pueden ayudar nada.

1.- Explicar al paciente que vamos a moverlo hacia la cabecera.

2.- Poner la cama en posición horizontal si es posible.

3.- Quitar la almohada al enfermo con la técnica del trabado de brazos, colocarla de canto contra la cabecera.

4.- Cada persona se pone a un lado de la cama, enrollando la sábana entremetida sujetándola con ambas manos. Pies
separados 30 cm, caderas y rodillas semiflexionadas, espalda recta, barriga metida.

5.- A la señal de 1, 2, 3, se eleva al enfermo hacia la cabecera, empujando hacia arriba por los bordes enrollados de la
sábana.

6.- Acomodar y alinear el enfermo. Comprobar sueros, sondas, tubos, etc…

Paciente colaborador: (es suficiente con una persona)

1.- Asegurarse que el estado del enfermo permite el esfuerzo para ayudar en este movimiento.

2.- Explicar al paciente que vamos a moverlo hacia la cabecera y el procedimiento.

3.- Poner la cama en posición horizontal, si es posible.

4.- Quitar la almohada al enfermo con la técnica de brazos trabados y colocarla de canto apoyada contra la cabecera.

5.- Pedirlo al enfermo que doble las dos rodillas si es posible (una en caso de inmovilización de la otra) y que se sujete
a la cabecera de la cama, igualmente con uno de los dos brazos según sea posible.
6.- Poner los pies separados unos 30 cm., el pie que encuentra más cerca de la cabecera deberá apuntar en esa
dirección. Cadera y rodillas ligeramente flexionadas. Espalda recta.

7.- Poner uno de los brazos debajo de los hombros del enfermo, el otro bajo sus nalgas.

8.- A la señal de 1, 2, 3, pedir al enfermo que empuje con sus brazos y piernas hacia la cabecera de la cama al unísono
con usted.

9.- Con la técnica de entrecruzamientos de brazos coloque nuevamente la almohada, alinee al enfermo y compruebe
sondas, tubos, goteros, etc…

Movimiento del Paciente a la orilla de la cama:


Esta técnica es necesaria para otros movimientos como el lavado del paciente, hacer la cama…

1.- Frenar la cama y colocarla en posición horizontal, retirar las almohadas y destapar al paciente respetando su
intimidad.

2.- Explicar al paciente el procedimiento a seguir.

3.- Colocarse en el lado de la cama hacia el que queremos desplazar al paciente y colocarle el brazo más próximo de
enfermo sobre su tórax.

4.- Pasar nuestro brazo bajo cabeza y cuello hasta asir el hombro más lejano y con el otro brazo le asiremos asimismo,
bajo su cuerpo, por la zona lumbar.

5.- Una vez trabado con ambos brazos, tirar simultáneamente del paciente hacia la orilla de la cama.

6.- Una vez desplazada esa parte del cuerpo, situar uno de nuestros brazos bajo los glúteos y el otro bajo el tercio
inferior de los mismos y proceder de nuevo a desplazar esta zona del paciente hacia la orilla de la cama.

7.- Alinear al enfermo. Comprobar el estado de sondas, suero, drenajes, etc…

Cambio postural del paciente de Decúbito supino a Decúbito lateral:


1.- Explicarle al paciente el movimiento que se va a realizar.

2.- Frenar la cama.

3.- Poner la cama en posición horizontal si es posible. Retirar almohadas y destapar al paciente.

4.- Mover al paciente hacia el borde contrario al que se va a voltear (según técnica anterior), para que una vez terminado
el procedimiento quede centrado en la cama.

5.- Situarse en el lado hacia el que se va a voltear al paciente. Pies separados 30 cm, cadera y rodillas ligeramente
flexionadas, espalda recta, abdomen contenido.

6.- Pedir al enfermo que doble sus rodillas y las incline hacia el lado del volteo, lo mismo el brazo. Poner una mano en
el hombro del brazo. Poner una mano en el hombro del enfermo y la otra en la cadera, tirar suavemente hacia nosotros
haciendo girar al enfermo.

7.- Si el enfermo por alguna razón no puede doblar las rodillas o pasar el brazo, le cruzaremos la pierna y el brazo
distante a nosotros y procederemos del mismo modo.

8.- Acomodar, poner almohadas y alinear al enfermo. Comprobar sueros, sondas, tubos, etc…
Sentar al paciente al borde de la cama y acostarlo:
1.- Explicar el procedimiento al enfermo y pedirle que colabore.

2.- Poner la cama horizontal. También se puede hacer colocando la cama en posición Fowler

3.- Voltear al enfermo hacia el lado que va a sentarse (según técnica descrita) dejando el brazo doblado bajo su cuerpo.

4.- Ponerse en posición corregida. Pasar una mano por detrás de los hombros del enfermo y la otra de las rodillas
dobladas.

5.- Al unísono, traer las piernas del enfermo fuera de la cama mientras con el otro brazo le incorporamos el tronco. El
enfermo ayudará con su brazo de apoyo.

6.- Actuar a la inversa para acostarlo.

Trasladar al enfermo de la cama al sillón o silla de ruedas


- Procedimiento para una sola persona.

1.- Explicarle al paciente el procedimiento a seguir y pedirle que ayude en lo posible.

2.- Situar la silla frenada, el sillón en paralelo y pegada a la cama lo más próximo posible al enfermo y al celador.

3.- Sentar al enfermo al borde de la cama y situarse frente a él. Esperar un momento comprobando que el paciente no
se marea en esa posición. Colocarle la bata y las zapatillas. Sujetarlo por debajo de los brazos entrelazando los dedos
a nivel de la cintura del enfermo. El paciente apoya sus manos en los hombros del celador. Nuestras rodillas deben
estar ligeramente flexionadas y apoyadas en las del enfermo.

4.- Bajar al enfermo de la cama poniéndolo de pie con la ayuda de nuestros brazos y rodillas.

5.- Girar suavemente al enfermo y sentarlo en el sillón o silla de ruedas.

6.- Acomodar y alinear al paciente comprobando sondas, sueros, drenajes, etc…

- Procedimiento para dos personas.

1.- Explicar el paciente el procedimiento a seguir.

2.- Elevar la cabecera de la cama (Fowler) si es posible.

3.- Situar el sillón o la silla de ruedas frenada en paralelo y pegada a la cama. (En las sillas de ruedas retirar el soporte
del brazo próximo, levantar los soportes de los pies y frenarla).

4.- Pedir al paciente que cruce los brazos sobre su tórax.

5.- Uno de los dos, el más alto, en posición de corrección, se coloca a la espalda del enfermo pasando sus brazos por
debajo de los de éste y sujeta con sus manos firmemente sus muñecas. (Si no es posible sujetarlo por las muñecas lo
haremos por los costados pero nunca por las axilas solamente).

6.- El otro celador toma al enfermo por las rodillas y muslos.

7.- Contar hasta tres y elevar al enfermo al unísono depositándolo suavemente en la silla de ruedas o sillón.

8.- Acomodar y alinear al paciente comprobando sondas y sueros.

9.- Para pasarlo del sillón o silla a la cama se sigue el mismo procedimiento pero a la inversa.
Acomodo y alineación correcta del enfermo sentado.
Elegir si es posible una silla con apoyabrazos y respaldo recto, evitar la silla excesivamente baja o almohadillada.

1.- La cabeza y espalda del paciente estarán recto apoyando la parte superior de su espalda contra el respaldo del
asiento.

2.- Sus pies estarán colocados en paralelo y firmemente apoyados en el suelo, si no llega con los pies al suelo
colocarlos en unos apoyapiés.

3.- Rodillas y caderas flexionadas en un ángulo de 90º. Si el asiento fuese demasiado bajo, poner un cojín bajo las
nalgas.

4.- Apoyar los antebrazos del paciente en el reposabrazos, flexionados en un ángulo de 90º. Se pueden colocar
almohadas entre los apoyabrazos y los antebrazos para que esté más cómodo.

Pasar al enfermo de la camilla a la cama.


Una sola persona.

Tenemos dos procedimientos que se utilizan con enfermos que conservan movilidad y no son demasiado pesados.

- Procedimientos por rodadura:

1.- Explicarle al enfermo el procedimiento a seguir.

2.- Colocar al paciente en decúbito supino próximo al borde de la cama.

3.- Colocamos la camilla en paralelo a la cama y pegada a ella. La cama estará en posición horizontal. Nos
aseguraremos de que la cama y la camilla se encuentren frenadas.

4.- Colocar almohadas o mantas entre la cama y la camilla para igualar las superficies.

5.- Nos situamos en el borde libre de la camilla y pediremos al paciente que se voltee en la camilla (lateral, prono y
finalmente supino). Ayudándole a realizarlo, e impidiendo con nuestro cuerpo que la camilla se separe de la cama.

6.- Acomodar y alinear al enfermo.

- Procedimiento por deslizamiento:

1.- Explicar al enfermo el procedimiento a seguir.

2.- Situar el enfermo en decúbito supino al borde de la cama.

3.- Situar la camilla en paralelo a la cama y pegada a ella. La cama estará en posición horizontal. Frenar la cama y
camilla.

4.- Colocar almohadas o mantas entre cama y camilla para igualar la superficie.

5.- Situarse en el borde libre de la camilla, impedir con el cuerpo que la camilla se separe de la cama. Pedir al enfermo
que moviendo sucesivamente hombros, caderas y piernas se deslice hacia la camilla, nosotros le ayudaremos pasando
nuestros brazos, sucesivamente y al unísono con el enfermo, por debajo de los hombros, caderas y piernas.

6.- Acomodar y alinear al enfermo.


Tres personas.

Estos dos procedimientos se utilizan con enfermos, inconscientes, muy pesados o con movimientos muy restringidos.

- Procedimiento por sábana de arrastre:

1.- Explicar al enfermo el procedimiento a seguir.

2.- Situar la camilla en paralelo a la cama y pegada a ella. La cama estará en posición horizontal. Frenar cama y camilla.

3.- La persona más alta se situará en el borde libre de la camilla, otra en los pies de la misma y la tercera arrodillada
en la cama, con las rodillas separadas para tener más base. Adoptar posición de corrección corporal.

4.- Las dos personas que están a los lados enrollan la sábana de arrastre hasta muy cerca del cuerpo del enfermo,
sujetando con una mano cerca del cuello del enfermo y la otra cerca de la cadera. La persona que está a los pies sujeta
éstos y las piernas.

5.- A la señal 1, 2, 3, levantar suavemente al enfermo, llevándolo hasta la cama.

6.- Si el enfermo es muy obeso, soliciten la ayuda de una cuarta persona que también se arrodillaría en la cama
sosteniendo uno cerca de cabeza y tórax y otra cadera y piernas.

7.- Acomodar y alinear al enfermo.

- Procedimiento por levantamiento horizontal:

1.- Explicar al enfermo el procedimiento a seguir.

2.- Situar la camilla en ángulo recto respecto a la cama y a los pies de ésta. Tomar la precaución de frenar la camilla:

 Pies de la cama con cabecera de la camilla.


 Cabecera de la cama con pies de la camilla.

3.- Situarse los tres en el mismo lado de la cama según sus estaturas, el más alto a la cabecera. El primero deslizará
sus brazos por debajo del cuello y hombros. El segundo lo hará bajo la cintura y caderas. El tercero bajo muslos y
piernas.

4.- Mantener la posición de corrección corporal, caderas y rodillas ligeramente flexionadas, caderas y rodillas
ligeramente flexionadas, pie más adelante que otro, espalda recta. Llevar al paciente hasta la orilla de la cama.

5.- A la señal 1, 2, 3, levantar suavemente al enfermo y abrazarlo hacia nosotros.

6.- Con el enfermo sostenido contra nosotros, los celadores juntos y sincronizados giran 90 º hasta ponerse en paralelo
a la camilla.

7.- A una nueva señal colocar al enfermo sobre la camilla.

8.- Acomodar y alinear al enfermo.

Medios mecánicos utilizados para facilitar la movilización de los pacientes


Las grúas

Las grúas están equipadas con un arnés que nos ayuda en el movimiento del paciente.

Hay algunos modelos que incorporan un sistema de camillas de cintas para levantar horizontalmente al paciente y
realizarle el aseo y/o curas.
Se emplea en las unidades de hospitalización para la movilización de pacientes impedidos o demasiado pesados,
garantizando así mayor seguridad y menor riesgo de lesiones para el paciente y para el personal de enfermería y
celador.

Podemos encontrar tres tipos de grúas:

- Mecánica
- Hidráulica
- Eléctrica

Manejo

Primero debemos colocar el arnés al paciente, para después proceder a enganchar el mismo a la grúa para movilizar
al paciente a la posición deseada.

 Colocación del arnés al paciente:

Se colocará en función de las instrucciones del fabricante.

Desde la posición de Decúbito lateral: colocar al enfermo en Decúbito Lateral, pasar el arnés por debajo de la
entremetida, moverlo hacia Decúbito lateral contrario, estirar el arnés y la entremetida para finalizar en decúbito supino.

Desde la posición Semi‐incorporado en la cama o sentado en una silla: colocar el arnés de arriba‐abajo, por detrás y
por debajo de una sábana entremetida, hasta la altura de la cintura. Pasar las bandas de las piernas, justo por debajo
de cada muslo y a continuación asegurarlas a las grúas según las indicaciones del fabricante.

 Colocación del arnés en la grúa

Una vez colocado el arnés al enfermo por uno u otro método, acercar la grúa a la cama o silla desde donde se desee
movilizarlo, colocando las bandas en los enganches correspondientes según cada modelo de grúa. Enganchando en
primer lugar la zona del tronco o cuerpo y posteriormente los enganches de las piernas.

Elevar con suavidad, hasta una altura de separación entre la cama y el enfermo, abrir las patas de la grúa para aumentar
el radio de estabilidad de la misma y procurar mayor seguridad en el traslado; transportar al enfermo, hasta el sillón,
bañera, etc., o viceversa; situar encima del sillón y descender, de tal forma que quede bien sentado ayudándonos para
ello con las agarraderas del arnés.

Los arneses
Dispositivos de elevación del paciente con poca movilidad. Se utilizan para mover al paciente de la cama a la silla.

Manejo

Se coloca debajo del paciente. Según el tipo del arnés y siguiendo las instrucciones del fabricante se cruzará o no por
debajo de las piernas.

- Normas generales
- Revisar antes de cada uso.
- No utilizar si está deshilachado.
- Uso individual, tras el alta del paciente enviar a la lavandería.
- Las correas nunca deberán estar retorcidas durante el soporte del peso.
- Evitar el contacto del paciente, directamente con el arnés, mediante una sábana travesera, se le puede añadir
un empapador, si vemos que nos lo puede manchar.
Ubicación

- Planta de hospitalización.
- Almacén.
- Otras dependencias que en cada Organización se determine.

Los Transfers
Los transfers, han supuesto una ayuda importante para el movimiento de pacientes, evitando movimientos dolorosos
para ellos y esfuerzos físicos para el personal, ya que la capacidad de carga es muy elevada y su utilización muy
simple. Sirve para deslizar de un plano a otro al paciente.

Clasificación

1. Transfers fijos: el transfer fijo, es en realidad un rolón eléctrico, con desplazamientos horizontales y verticales.

Funciona introduciendo una plancha forrada con un material antideslizante, por debajo del paciente y girando sobre sí
misma (cinta sin fin) transporta al paciente desde la cama al tablero quirúrgico o viceversa (generalmente en
quirófanos). La utilización de éstos es sencilla, una persona maneja el mando del transfer, y otra sitúa la cama del
paciente paralela al mismo, haciéndola coincidir con los sensores que contiene la mesa del transfer, para su
reconocimientos y una tercera coloca la mesa de quirófano.

Una vez realizada esta operación, comenzamos los movimientos indicados en los mandos, tienen señaladas todas las
posiciones para su manejo, una pequeña pantalla nos indica los movimientos que se están realizando y con el mínimo
esfuerzo (levantar al enfermo un poco lateralmente para introducir la plancha) trasportamos al paciente. No
permitiéndonos ningún movimiento, si detecta fallos en el posicionamiento de la cama o mesa de operaciones, evitando
así errores en el traslado.

El problema más significativo suele ser el tamaño de las camas, todas las camas que se utilicen tienen que tener las
mismas dimensiones, para que los sensores reconozcan si la cama está bien posicionada.

2. La Rampa o Chapa: en caso de ser a distintos niveles, nos dispondremos una persona a cada lado de los dos
planos para mantener la horizontalidad en el desplazamiento del paciente.

Utilización de transfer para transportar entre dos planos

Utilización de transfer como puente entre plano y plano


TRASLADO DEL PACIENTE EN CAMA, CAMILLA O SILLA DE RUEDAS
Como norma general, empujaremos la cama o camilla desde la cabecera de la misma, de tal manera que los pies del
paciente sean los que vayan abriendo camino. Igualmente la Silla de Ruedas se empujará desde la parte de atrás de
la misma, agarrándola por las empuñaduras.

En el caso de traslado en cama o camilla de pacientes asistidos (aquellos que están conectados a aparatajes que les
ayudan a mantener las constantes vitales adecuadas) el celador empujará por el piecero de la cama o camilla, dejando
así despejada la parte de la cabecera para poder ser utilizada por el anestesista, enfermera u otro personal sanitario,
que desde ahí vigilarán los monitores, respirador portátil, paciente, etc.

Subida y bajada de rampa con silla de ruedas

 Para subir una rampa, el celador empujará la silla desde atrás, el paciente irá de cara a la marcha.
 Para bajar una rampa, caminará el celador de espaldas a la rampa, mirando de vez en cuando hacia atrás para
evitar caídas y obstáculos.

Subida y bajada de rampa con cama o camilla

 Para subir una rampa, empujaremos por el piecero de la cama o camilla.


 Para bajar, caminaremos hacia atrás desde el piecero de la cama o camilla, delante del paciente y de espaldas a
la pendiente, mirando de vez en cuando hacia atrás para evitar caídas u obstáculos.

Entrada y salida del ascensor con silla de ruedas

 Para entrar en el ascensor entrará primero el celador, tirando de la cabecera de la cama o camilla, entrando los
pies lo último.
 Para salir del ascensor el celador empujará por el cabecero de la cama o camilla, saliendo del mismo los pies del
paciente primero.

Para atravesar hojas elásticas, puertas abatibles, etc con un paciente en silla de ruedas, pasará el celador antes que
el paciente caminando de espaldas. Igual que si saliera del ascensor.

RIESGOS DERIVADOS DE LA MANIPULACIÓN MANUAL DE CARGAS

La carga
Entenderemos por carga cualquier objeto susceptible de ser movido. Pero también incluimos el traslado de personas
(como los pacientes de un hospital) y el transporte de animales (en una granja o similar).

Son, además, cargas los materiales que se manejen por medios mecánicos como grúas y similares, y que precisen,
durante la operación de manipulación, el esfuerzo humano para su acomodación o colocación.

Se entiende por manipulación manual de cargas cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte
de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento que, por
sus características o condiciones ergonómicas inadecuadas, entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los
trabajadores.
También es manipulación manual transportar o mantener la carga alzada; la sujeción de ésta con las manos y con
otras partes del cuerpo, como la espalda, y lanzar la carga de una persona a otra.

La evitación de la manipulación manual de cargas


El empresario o responsable del departamento encargado de estas tareas deberá adoptar las medidas técnicas u
organizativas necesarias para evitar la manipulación manual de las cargas, en especial mediante la utilización de
equipos para el manejo mecánico de las mismas, sea de forma automática o controlada por el trabajador.

Cuando no pueda evitarse la necesidad de manipulación manual de las cargas, el empresario tomará las medidas de
organización adecuadas, utilizará los medios apropiados o proporcionará a los trabajadores tales medios para reducir
el riesgo que entrañe dicha manipulación.

Cuando vienen diseñados los puestos de trabajo es el momento indicado para evitar, lo máximo posible, la
manipulación manual, mediante la automatización y mecanización de los procesos productivos, de modo que se
minimice la intervención del esfuerzo humano.

Entre los principales procesos de automatización se encuentran:

a) La paletización. Es un sistema ideal para el transporte de cargas entre lugares diferentes.

b) Grúas y carretillas elevadoras. De gran movilidad y con dispositivos adaptados para la manipulación de
diferentes tipos de carga, como bidones, cargas paletizadas, etc.
c) Sistemas transportadores. Permiten que las cargas vengan transportadas a lo largo de todo el área de
trabajo, en el mismo nivel e incluso en alturas distintas.

d) Grúas pórtico. Son capaces de levantar y suspender automáticamente una carga.

Los equipos mecánicos controlados de forman manual son aparatos más sencillos que no eliminan, generalmente,
la manipulación manual aunque sí la reducen considerablemente.

Sus características más atractivas son su bajo coste y su versatilidad para adaptarse a las maniobras más complicadas.
Pueden ser manejados con esfuerzo manual o ser automáticos, por baterías o motores.

Los más conocidos son:

– Carretillas y carros: algunos de ellos pueden, incluso, subir y bajar escaleras.


– Mesas elevadoras: como las anteriores, existen numerosas clases, permiten subir y bajar las cargas
situándolas a la altura idónea sin necesidad de esfuerzo manual.
– Cajas y estanterías rodantes: por su característica de ir sobre ruedas, facilitan el empuje y tracción.
– Carros de plataforma elevadora: unen las ventajas de las carretillas y carros con las de las mesas
elevadoras.

La organización del trabajo puede facilitar la implantación de equipos mecánicos para la movilización de cargas e
incluso (si es posible, organizando las distintas fases del proceso productivo de modo que se sitúen unas junto a otras)
eliminar la necesidad de transportar cargas.

En el primer caso haciendo, por ejemplo, que las cargas se muevan en las direcciones y alturas más favorables,
usando cintas transportadoras o evitando así que el trabajador manipule la carga desde una posición desfavorable para
su seguridad.

Una vez comprobada que la manipulación manual no puede ser evitada, se realizará una evaluación de los riesgos
que ello conlleva, para determinar si son o no tolerables y, si con medidas correctoras apropiadas, es posible minimizar
los daños.
Posibles lesiones y factores de riesgo
A. Lesiones que pueden producirse

La manipulación manual de cargas es responsable de la aparición de múltiples accidentes laborales que, en muchos
casos pueden parecer leves pero que, acumuladas, provocan enfermedades en la columna vertebral y en las
articulaciones.

Las lesiones más frecuentes son: cortes, contusiones, heridas, fracturas y, especialmente, músculo-esqueléticas, que
pueden producirse en cualquier zona del cuerpo, aunque los más frecuentemente dañados son los miembros
superiores y la espalda, especialmente en la zona dorsolumbar. Estas últimas pueden ser lumbago, alteraciones de los
discos intervertebrales (hernias discales) e incluso fracturas vertebrales por sobreesfuerzo.

Las lesiones en los miembros superiores pueden ser quemaduras (por cargas sometidas a altas temperaturas), heridas
o arañazos producidos por esquinas afiladas, astillamiento de la carga, superficies peligrosas con clavos, etc.,
contusiones por caídas de la carga debido a superficies resbaladizas, etc.

Estas lesiones, producidas por la manipulación manual de cargas, aunque, generalmente, no son mortales, pueden
tener una larga y difícil curación y, en muchos casos, requieren un largo proceso de rehabilitación. El trabajador queda,
muchas veces, incapacitado para realizar su trabajo habitual y su calidad de vida, por lo tanto, deteriorada.

B. Factores de riesgo

La manipulación manual de una carga puede presentar un riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

a) Debido a las características de la carga:

– Cuando la carga es demasiado pesada o demasiado grande.


– Cuando es voluminosa o difícil de sujetar.
– Cuando está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de desplazarse.
– Cuando está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipularse a distancia del tronco o con torsión o
inclinación del mismo.
– Cuando la carga, debido a su aspecto exterior o a su consistencia, puede ocasionar lesiones al trabajador, en
particular en caso de golpe.

b) Debido a las características del individuo que realiza la acción:

– La falta de aptitud física para realizar las tareas en cuestión.


– La inadecuación de las ropas, el calzado u otros efectos per- sonales que lleve el trabajador.
– La insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación.
– La existencia previa de patología dorsolumbar.

c) Debido a las características del movimiento que debe ser realizado:

– Cuando el esfuerzo sea demasiado importante.


– Cuando la acción no pueda realizarse más que por un movimiento de torsión o de flexión del tronco.
– Cuando la acción pueda acarrear un movimiento brusco de la carga.
– Cuando se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable.
– Cuando se trate de alzar o descender la carga con necesidad de modificar el agarre.
– Esfuerzos físicos demasiado frecuentes o prolongados en los que intervenga en particular la columna vertebral.
– Período insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación.
– Distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte.
– Ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

d) Debido a las características del medio de trabajo:

Las características del medio de trabajo pueden aumentar el riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

– Cuando el espacio libre, especialmente vertical, resulta insuficiente para el ejercicio de la actividad de que se
trate.
– Cuando el suelo es irregular y, por tanto, puede dar lugar a tropiezos o bien es resbaladizo para el calzado que
lleve el trabajador.
– Cuando la situación o el medio de trabajo no permite al trabajador la manipulación manual de cargas a una
altura segura y en una postura correcta.
– Cuando el suelo o el plano de trabajo presentan desniveles que implican la manipulación de la carga en niveles
diferentes.
– Cuando el suelo o el punto de apoyo son inestables.
– Cuando la temperatura, humedad o circulación del aire son inadecuadas.
– Cuando la iluminación no sea adecuada.
– Cuando exista exposición a vibraciones.

FORMACIÓN E INFORMACIÓN A LOS TRABAJADORES


Los riesgos de lesiones debidas a la manipulación manual de cargas aumentan cuando los trabajadores no tienen la
formación e información adecuadas para la realización de estas tareas de forma segura. Por ello, deberá ser
garantizado, por parte de los empresarios, que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una
formación e información adecuadas sobre dichos riesgos, así como sobre las medidas de prevención y protección que
hayan de adoptarse para ello.

En particular, deberán proporcionar a los trabajadores una formación e información adecuadas sobre el modo correcto
de manipular las cargas y sobre los riesgos que corren de no hacerlo de dicha forma. La información suministrada
deberá incluir indicaciones generales y las precisiones que sean posibles sobre el peso de las cargas y, otros aspectos
como su centro de gravedad o lado más pesado cuando el contenido de un embalaje esté descentrado.

Estos programas de formación y entrenamiento deben incluir:

– El uso correcto de las ayudas mecánicas: incluyendo la formación acerca de la utilización segura de las
mismas, información sobre los riesgos que pueden aparecer debidos a su implantación, y formación que
contemple las actuaciones ante una avería del equipo.

– Información y formación acerca de los factores que están presentes en la manipulación y de la forma
de prevenir los riesgos derivados de ellos.

– Uso correcto del equipo de protección individual: si éste es necesario en la actividad determinada.
– Entrenamiento en formas seguras de manipulación de las cargas.

– Información sobre el peso y el centro de gravedad: debe ir marcado en las cargas, y si no es así, el
trabajador debe ser informado de dicho dato.
Cuando su actividad habitual suponga una manipulación manual de cargas, y concurran algunos de los elementos o
factores de riesgo, el empresario garantizará el derecho de los trabajadores a una vigilancia adecuada de su salud. Tal
vigilancia será realizada por personal sanitario competente.

INDICACIONES PARA LA MANIPULACIÓN MANUAL DE CARGAS

1. En relación con la carga


A. El peso de la carga:

Es uno de los factores más importantes a la hora de evaluar el riesgo en la manipulación manual. A efectos prácticos,
se consideran cargas los objetos que pesen más de 3 Kg. El peso máximo que se recomienda no sobrepasar es
de 25 Kg, esto en condiciones ideales de manipulación, es decir, en una postura adecuada para el manejo (carga cerca
del cuerpo, espalda derecha, sin giros ni inclinaciones), una sujeción firme del objeto con una posición neutral de la
muñeca, levantamientos suaves y espaciados y condiciones ambientales favorables.

No obstante, si la población expuesta son mujeres, trabajadores jóvenes o de edad avanzada, no se deberían
manejar cargas superiores a 15 Kg.

En circunstancias especiales, trabajadores sanos y bien entrenados físicamente, podrían manipular cargas de hasta
40 Kg, siempre que la tarea se realice de forma esporádica y en condiciones seguras.

Los pesos enunciados anteriormente son considerados bajo condiciones ideales, si no fuera así vendrían reducidos
según la situación.

B. El tamaño de la carga.

– Si la carga es demasiado alta puede entorpecer la visibilidad, haciendo tropezar al trabajador con objetos que
están en su camino.

– Si es demasiado ancha le obligará a mantener posturas forzadas de los brazos, lo que no permitirá un agarre
adecuado de la carga.

– Además no será posible levantarla del suelo en una postura segura, ya que no puede ser acercada al cuerpo
y por lo tanto mantener la espalda derecha.

– Si la carga es demasiado profunda, aumentará la distancia horizontal, siendo mayor la fuerza compresiva en
la columna vertebral.

Lo más conveniente es que la anchura de la carga no supere la anchura de los hombros (aproximadamente 60 cm). La
profundidad de la carga no debe superar los 50 cm, aunque la dimensión óptima son 35 cm.

Si se superan los valores (altura, anchura y profundidad) en más de una dimensión, el riesgo se incrementará.
También el riesgo aumentará si el objeto no posee agarres convenientes.
C. Superficie de la carga.

No debe tener elementos peligrosos que puedan provocar lesiones en quien la transporte. En caso contrario se
deberán usar guantes apropiados.

Dichos elementos peligrosos pueden ser: bordes cortantes, carga resbaladiza (en sí misma o por algún derrame
externo), carga demasiado caliente o demasiado fría, etc.

D. Peso y centro de gravedad de la carga.

Deben ir indicadas en el exterior de las mismas, con objeto de tomar precauciones en su manejo, evitando
levantamientos peligrosos.

Si no es así, el trabajador debe ser informado de estos datos por parte de quien corresponda; así si lleva elementos
que puedan moverse, líquidos, o cuando el centro geométrico esté desplazado.

Si la empresa no conoce estos datos deberá solicitarse información al fabricante o suministrador de la misma.

Si el centro de gravedad de un objeto está desplazado de su centro geométrico, puede suceder que se encuentre
muy alejado del centro de gravedad del cuerpo del trabajador, aumentando de este modo las fuerzas compresivas
que se van a generar en los músculos y articulaciones (especialmente en la zona lumbar).

Las cargas deberán tener el centro de gravedad fijo y centrado, en la medida de lo posible. Si no fuera así, se deberá
advertir en una etiqueta o informar de ello al trabajador. Las cargas con el centro de gravedad descentrado se
manipularán con el lado más pesado cerca del cuerpo.

Siguiendo la norma UNE-EN ISO 780:2000 Envases y embalajes. Símbolos gráficos para la manipulación de
mercancías (ISO 780:1997), para indicar el centro de gravedad de la carga (cuando no es idéntico al centro de gravedad
sugerido por la forma del embalaje), se utilizará el símbolo que aparece en la figura anterior, que indica dónde se halla
situado el centro de gravedad real, siendo éste el punto de interacción de tres ejes determinados por el emplazamiento
de los símbolos. Dichos símbolos deben ir colocados sobra cada una de las caras de la carga.

E. Movimientos bruscos o inesperados de la carga.

Hay cargas que pueden moverse de forma brusca o inesperada, como objetos encajonados o amarrados, los cuales
pueden soltarse bruscamente durante su manipulación, dando origen a un riesgo de lesión dorsolumbar.

Cuando se movilizan enfermos o se transportan animales vivos pueden existir también estos riesgos, ya que pueden
realizar movimientos impredecibles cambiando, de este modo, su centro de gravedad.

Si son manipuladas cargas con estas características se deberá:

– Acondicionar la carga de modo que impida dichos movimientos del contenido.

– Usar grúas mecánicas u otras ayudas similares. Por ejemplo, cuando se transportan enfermos.

– Reducción de los pesos de las cargas manipuladas.

– Manipular en equipo.
2. En relación con el movimiento realizado:
A. Posición de la carga con respecto al cuerpo

Un factor fundamental en la aparición de riesgo por la manipulación manual de las cargas es el alejamiento de los
mismos del centro de gravedad del cuerpo del trabajador.

En este alejamiento intervienen dos factores: la distancia horizontal (H), es decir, la distancia entre el punto medio de
las manos al punto medio de los tobillos mientras se está en posición de levantamiento, y la distancia vertical (V):
distancia desde el suelo al punto en que las manos sujetan el objeto. Dichos factores indicarán las «coordenadas» de
la situación espacial de la carga. Cuanto más alejada esté la carga del cuerpo, mayores serán las fuerzas compresivas
que se generarán en la columna vertebral y, por tanto, el riesgo de lesión será mayor.

Cuando se manipulan cargas en más de una zona se tendrá en cuenta la más desfavorable, para mayor seguridad.

El mayor peso teórico recomendado es de 25 Kg, que corresponde a la posición más favorable de la carga, es decir,
pegada al cuerpo, a una altura comprendida entre los codos y los nudillos.

Por ejemplo, si un trabajador debe manipular una carga que se encuentra en una mesa y la debe colocar en un estante
que se encuentra elevado, el peso teórico recomendado sería de 7 Kg, puesto que la zona más desfavorable de
manipulación está comprendida entre la altura de la cabeza y la altura del hombro del trabajador, y separada del
cuerpo.

Para la manipulación de cargas en postura sentada, no deberían manipularse cargas de más de 5 Kg, siempre que sea
en una zona próxima al tronco, evitando manipular cargas a nivel del suelo o por encima del nivel de los hombros, o
hacer giros e inclinaciones del tronco.

Ello es debido a que la capacidad de levantamiento, mientras se está sentado, es menor que cuando se manejan
cargas en posición de pie, ya que no pueden ser utilizadas las piernas en el levantamiento, el cuerpo no puede servir
de contrapeso y el esfuerzo mayor recae en los músculos, más débiles, de los brazos y tronco.

Además la curvatura lumbar está modificada en esta postura y ello aumenta el riesgo de lesiones.

Para la manipulación en equipo hay que tener en cuenta que las capacidades individuales disminuyen debido a la
dificultad de sincronizar los movimientos y obstaculización de la visión de unos a otros. En general, la capacidad de
levantamiento es dos tercios de la suma de las capacidades individuales cuando son dos personas, y la mitad de
la suma de las capacidades cuando son tres personas.
B. El desplazamiento vertical de la carga

El desplazamiento vertical de una carga es la distancia que recorre la misma desde que se inicia el levantamiento
hasta que finaliza la manipulación.

Cuando se deben almacenar cargas se producen grandes desplazamientos verticales, sumado al hecho de que
frecuentemente ello va unido a la modificación del agarre.

El desplazamiento vertical ideal de una carga es de hasta 25 cm, siendo considerados permitidos los comprendidos
entre la altura de los hombros y la altura de media pierna. Fuera de estos límites no es recomendada la manipulación.
Además no se debe permitir manejar cargas por enciC. ma de 175 cm, que es el límite de alcance para muchas
personas.

C. Los giros del tronco

Viene determinado por el ángulo que forman las líneas que unen los talones con la línea de los hombros.

Cuanto más grande sea el ángulo más riesgos de lesiones existirán.

Siempre que sea posible los giros no son recomendados; éstos aumentan las fuerzas compresivas en la zona lumbar.

D. La inclinación del tronco

La manipulación de una carga con el tronco inclinado aumenta el riesgo de lesión en la zona, ya que se generan fuerzas
compresivas en la zona lumbar mucho mayores que si el tronco estuviera derecho.

Dicha inclinación puede deberse tanto a una pésima técnica de levantamiento como a una falta de espacio,
fundamentalmente vertical.

La postura correcta al manejar una carga es con la espalda recta.

E. El agarre de la carga

Pueden producirse problemas en el agarre de la carga si ésta es redonda, resbaladiza o sus agarres son deficientes.
Podemos encontrar tres posibilidades:

– Si tienen buenos agarres como asas u otro tipo con formas y tamaños que permitan que la mano se asiente en
ellos confor tablemente, permaneciendo la muñeca en posición neutral, sin desviaciones ni posturas
incómodas.

– Si sus agarres son mediocres, con asas o hendiduras no tan cómodas como en el caso anterior. O también
cargas sin asas que pueden sujetarse flexionando la carga.

– Si no tiene agarres claros, la dificultad de manipulación se hace enormemente superior.

F. La frecuencia de la manipulación

Si se hace muy frecuente la manipulación manual de cargas nos vamos a encontrar con que el trabajador experimentará
una elevada fatiga física y, consecuentemente, una mayor probabilidad de sufrir un accidente ya que los músculos no
responderán de modo eficiente al esfuerzo.

En estos casos el trabajador deberá ocupar el resto de su tiempo laboral en la realización de actividades que no
impliquen la utilización de los mismos grupos musculares.
G. El transporte de la carga

En un turno de 8 horas, los límites de carga acumulada diariamente, en función de la distancia de transporte, no deben
superar los de la siguiente tabla:

DISTANCIA DE TRANSPORTE KG/DÍA TRANSPORTADOS (Máx)


Hasta 10 metros 10.000 Kg
Más de 10 metros 6.000 Kg

Preventivamente, lo ideal es no transportar una carga a una distancia superior a 1 metro.

H. Las fuerzas de empuje y de tracción

Aparte de la intensidad de la fuerza empleada, ésta no se aplicará correctamente si se empuja o tracciona una carga
con las manos por debajo de la altura de los nudillos o por encima del nivel de los hombros, ya que fuera de estos
límites, el punto de aplicación de las fuerzas será excesivamente alto o bajo.

A modo indicativo, no deben superarse los siguientes valores:

– Para poner en movimiento o parar una carga: 25 Kg (aproxima- damente 250 N).
– Para mantener una carga en movimiento: 10 Kg (aproximada- mente 100 N).

I. Las pausas o períodos de recuperación

Es conveniente realizar pausas adecuadas, preferiblemente flexibles, ya que las fijas y obligatorias suelen ser menos
efectivas para aliviar la fatiga.

También es conveniente la rotación de tareas, con cambios en la actividad física que impliquen diferentes grupos
musculares.

J. El ritmo impuesto por el proceso

Un ritmo de trabajo impuesto hace que el trabajador padezca una fatiga mayor. Lo ideal es que el mismo trabajador
pueda regular su ritmo de trabajo cuando realiza tareas de manipulación de cargas.

K. La inestabilidad de la postura

Si la tarea es realizada en una postura inestable, nos encontramos con la posibilidad de pérdida de equilibrio, de
tensiones en músculos y articulaciones con el consiguiente riesgo para el trabajador.

3. En relación con las condiciones en las que se desarrolla la manipulación


A. Los suelos resbaladizos o desiguales

Pueden aumentar los riesgos de que se produzcan tropiezos o resbalones, impidiendo los movimientos seguros y
firmes. Además el pavimento no debe presentar desniveles ni irregularidades que impidan el buen agarre del calzado.
B. El espacio insuficiente

Las restricciones de espacio darán lugar a giros e inclinaciones del tronco muy peligrosas por el riesgo de lesión.

C. Los desniveles de los suelos

Si se deben subir escalones o cuestas en la manipulación de cargas, el riesgo de lesión aumentará, pues los
movimientos se hacen más complicados y se crean fuerzas estáticas en los músculos y articulaciones de la espalda.

El RD 486/1997, en su artículo 9.5, prohíbe el transporte y la manipulación de cargas por o desde escaleras de mano
cuando su peso o dimensiones puedan poner en peligro la seguridad del trabajador.

D. Las condiciones termohigrométricas extremas

Si la temperatura es demasiado alta, durante la tarea de manipulación el trabajador puede experimentar un estado de
fatiga mucho antes de lo normal y, además, con la transpiración de las manos, aumentará el riesgo en el agarre de la
carga, con peligro de soltarse y provocar una lesión. En estos casos es necesario un adecuado reposo fisiológico.

Si la temperatura es demasiada baja, los músculos se entumecerán, especialmente de brazos y manos, y se


dificultarán los movimientos, con el consiguiente peligro de lesión. En estos casos el trabajador estará suficientemente
abrigado y procurará no realizar movimientos bruscos o violentos antes de haber calentado los músculos.

De cualquier modo, se aconseja, en la medida de lo posible, mantener la temperatura dentro de unos rangos
confortables.

El citado RD 486/1997, sobre lugares de trabajo recomienda que en locales interiores el rango de temperaturas
para trabajos manuales ligeros se encuentre entre 14º y 25ºC.

Si estas temperaturas varían, o las condiciones de la carga son especiales (cargas pesadas, manipulación frecuente u
otras dificultades), es conveniente que expertos analicen la situación y valoren el riesgo que pueda producirse.

Si los lugares de trabajo son al aire libre o no puedan ser cerrados, deben tomarse medidas para la protección de los
trabajadores.

La humedad relativa también desempeña un papel importante, y para hacer óptimo el desarrollo del trabajo ésta
debe situarse entre el 30 y 70%.

E. Las ráfagas de viento fuertes

Pueden ser peligrosas en dos sentidos. Por un lado, pueden enfriar el cuerpo y entumecerlo rápidamente. Y por otro
pueden hacer desequilibrar las cargas, especialmente cuando su forma es laminar o tienen un gran volumen.

Normalmente ocurre en exteriores, en las inmediaciones de edificios, ya que éstos pueden cortar el viento.

F. La iluminación deficiente

La falta de visibilidad apropiada durante el traslado de material puede aumentar el riesgo de que se produzcan tropiezos
o accidentes, al no calcular adecuadamente la posición y distancia debido a deficiente iluminación o posibles
deslumbramientos.
G. Las vibraciones

Pueden producir molestias, dolores y hasta lesiones en la columna vertebral, fundamentalmente, pero también en otras
articulaciones del cuerpo. Si el traslado y manipulación del material se realiza sobre superficies que estén sometidas a
vibraciones, el riesgo para la zona dorsolumbar aumenta considerablemente.

H. Los equipos de protección individual

No deberán interferir en la capacidad del trabajador para realizar movimientos, ni impedir la visión o dificultarla, ni
disminuirán la destreza manual.

Hablamos de prendas de protección completas, que pueden entorpecer los movimientos; de gafas, máscaras, etc., que
si son muy voluminosas pueden afectar la visibilidad; de guantes inapropiados que afecten a la correcta sujeción de la
carga; de bolsillos, cinturones u otros elementos fáciles de enganchar, con el riesgo de accidentes.

I. El calzado

Debe ser antideslizante, con protección adecuada del pie contra la caída de objetos, estable y no debe provocar
caídas.

Tareas peligrosas
A. Tareas peligrosas para personas con problemas de salud

Se deberán evaluar los riesgos si el trabajador es especialmente sensible por sus características personales o su
estado biológico, tales como molestias o lesiones de espalda.

B. Tareas que requieren capacidades físicas inusuales del trabajador

Ya se comentó que las mujeres, en su conjunto, tienen menor capacidad de aplicar fuerza en el levantamiento
(aproximadamente 2/3 de la capacidad de los hombres, en conjunto). También los trabajadores jóvenes o mayores de
45 años.

Por lo tanto, no deben diseñarse tareas que supongan riesgo para la mayoría de los trabajadores implicados.

C. Tareas peligrosas para mujeres embarazadas

Las mujeres que manejan habitualmente cargas en su puesto de trabajo deberán evitarlas durante el embarazo y hasta
tres meses posteriores al parto.

La espalda de éstas se encuentra dolorida y expuesta a un esfuerzo adicional por la sobrecarga del peso del hijo.
Además los cambios hormonales que se producen pueden afectar a ligamentos, aumentando el riesgo de lesión
muscular.

D. La formación e información insuficientes

Es también un factor de riesgo considerable al no encontrarse el trabajador capacitado para comprender las
situaciones, con riesgo de lesión, en que se puede encontrar.
Método para el levantamiento manual y traslado de cargas
Como regla general es preferible manipular las cargas cerca del cuerpo, a una altura comprendida entre la altura de
los codos y los nudillos, ya que de este modo disminuye la tensión en la zona lumbar.

Si las cargas que deben ser manipuladas están situadas en el suelo o cerca del mismo, se utilizarán las técnicas de
manejo de cargas que permitan utilizar los músculos de las piernas más que los de la espalda.

A continuación expondremos el procedimiento general para el levantamiento de cargas en situaciones normales;


cuando manipulemos objetos especiales como barriles o cuando levantemos enfermos u otro, deberemos desarrollar
técnicas específicas.

A. Planificación del levantamiento

– Seguir las indicaciones indicadas en el embalaje acerca de los posibles riesgos de la carga, como centro de
gravedad inestable, líquidos en su interior o materiales peligrosos.

– Si no aparecen indicaciones, observar bien la carga: su tamaño, posible peso, zonas de agarre, puntos
peligrosos... probar a alzar un lado para tener una cierta idea de su peso.

– Si el peso fuera excesivo buscar ayuda si es que no pueden usarse medios mecánicos.

– Usar el equipo y calzado apropiado.

B. Colocación de los pies

Separar los pies para adquirir una postura estable y equilibrada para el levantamiento colocando un pie más adelantado
que el otro en la dirección del movimiento.

C. Postura de levantamiento

– Doblar las piernas manteniendo la espalda recta y el mentón metido. No flexionar demasiado las rodillas.

– No girar el tronco ni adoptar posturas forzadas.

D. Agarre firme

Sujetar firmemente la carga empleando ambas manos, mantener la carga pegada al cuerpo. El mejor agarre es
probablemente el agarre de gancho, aunque esto depende de cada trabajador, lo importante es que sea seguro.

Cuando se deba cambiar el agarre, hacerlo suavemente o apoyando la carga en alguna superficie, con mucha atención
ya que ello puede crear situaciones de peligro.

E. Levantamiento suave

Alzarse con suavidad, por extensión de las piernas, manteniendo la espalda derecha. No dar tirones a la carga ni
moverla bruscamente.
F. Evitación de giros

No realizar giros, es preferible mover los pies para colocarse en la posición adecuada.

G. Carga pegada al cuerpo

Mantenerla pegada al cuerpo durante todo el proceso de levantamiento.

H. Deposición de la carga

– Si el levantamiento es desde el suelo hasta una postura importante de altura, por ejemplo la altura de los hombros
o incluso más, apoyar la carga a medio camino para poder cambiar el agarre.
– Depositar la carga y después ajustar su posición, si fuera necesario.
– Realizar levantamientos con paradas durante el mismo.
HIGIENE Y ASEO DEL PACIENTE
La higiene es una suma de procesos que permite una mejor defensa de la piel contra las enfermedades. Sin higiene
personal corporal, la enfermedad es más grave ya que el organismo se hace menos resistente. El auxiliar de enfermería
(el celador podrá ayudar al auxiliar e incluso realizar la higiene él solo) es el responsable de la limpieza del enfermo;
su papel consiste en dejarlo en las mejores condiciones de defensa posible, asegurándole una higiene perfecta.

En la persona enferma la higiene debe hacerse más minuciosamente que en un individuo sano, ya que los cuidados
de limpieza se efectúan con objeto de que la piel cumpla eficazmente sus funciones.

Con un correcto aseo del paciente se pretende:

- Conservar el buen estado de la piel, eliminando la suciedad y el sudor (también eliminamos el mal olor). Solo con
una buena limpieza e higiene se consigue que la piel realice sus funciones con normalidad y no se produzcan
infecciones, etc.

- Estimular la circulación sanguínea al estar el paciente mucho tiempo acostado se disminuye el retorno venoso.

- Reducir la temperatura corporal en caso de fiebre, si se realiza el baño o ducha con agua fría.

- Refrescar al paciente, para que sienta sensación de confort y bienestar aumentando así su autoestima.

Trátese del aseo completo o del aseo de una zona del cuerpo, debemos referirnos a los mismos principios que se
abordan en el cuidado del enfermo, la técnica y el material.

El Enfermo

 Tener en cuenta el pudor de la persona, pues a nadie le gusta mostrar su desnudez en esas circunstancias y ante
personas extrañas. Para minimizarlo se cubre el paciente con una sábana de forma parcial.
 Moverlo con suavidad.
 Actuar rápidamente para disminuir el riesgo de cansancio.
 Evitar el enfriamiento. Para esto, descubrir solo la región a limpiar y cubrir el resto del cuerpo. Utilizar biombos o
cortinas que eliminen las corrientes de aire.
 Secar después de los cuidados y recalentarlo si se ha enfriado.
 Reinstalar cómodamente a la persona.

La Técnica

Se actuará con metodología durante el aseo. Se limpiará cada zona del cuerpo una a una. La secuencia del
procedimiento seguirá esta orden:

1. Preparación del material antes del procedimiento, que se instalará al alcance de la mano.
2. Informar al paciente del procedimiento a realizar y pedir su ayuda si es posible.
3. Posición sistemática del enfermo, la más cómoda posible, reduciendo al máximo sus movimientos. Como
regla general el enfermo se encontrará en decúbito supino para el aseo por delante y en decúbito lateral para
la parte de atrás. Siempre que la patología del paciente lo permita.
4. Protección del enfermo y de la cama.
5. Evacuación de las aguas, ropas sucias, etc.
6. Volver a poner todo en orden.
7. Los cuidados se administrarán desde la derecha, a excepción del lavado, que se hará desde arriba hacia
abajo.
El celador también debe tener en cuenta la higiene personal de sus manos, procediendo a lavarlas antes y después
del aseo del paciente.

El Material

 Los elementos de protección: hule, sábana pequeña, manta de baño.

 Los elementos de lavado: toallas, guantes, esponjas, palangana, agua, jabón, crema hidratante, jarra, etc.

 Los elementos de recambio: ropa del enfermo, ropa de cama.

 Los elementos de evacuación: orinal plano o cuña, bolsa para la ropa sucia o cubo, etc.

El Aseo completo y el baño:

- Lavado de pies, diario. Lavado de cabellos, una vez a la semana. Baño de limpieza, en principio diario, bien en la
bañera si se puede o en la cama.
- Cualquiera que sea el aseo que se practique y sobre todo si es completo deberá vigilarse, como ya se ha dicho, la
temperatura de la habitación y las corrientes de aire.
- El aseo diario es aquel que se realiza todos los días, pero de una manera más simplificada, es decir, todos los días
no se lavan los cabellos, etc.

Principales funciones del sistema tegumentario.

 Protección: la piel evita la entrada de microorganismos al medio interno, al comportarse como una estructura
semipermeable
 Regulación térmica: ayuda a mantener la temperatura corporal dentro de un valor constante.
 Excreción: eliminación del sudor.
 Síntesis: en la piel se sintetizan carotenos, vitamina D, y la melanina.
 Discriminación sensorial: en la piel se alojan receptores para el tacto, presión, calor, frío y dolor.
 Secreción de sebo con propiedades antimicrobianas.

Higiene del Enfermo

Tomando como referencia el Estatuto de Personal No Sanitario vemos que se les atribuyen a los celadores en relación
con esta temática las siguientes funciones:

“Excepcionalmente, lavarán y asearán a los enfermos masculinos encamados o que no puedan realizarlo por sí
mismos, atendiendo a las indicaciones de los supervisores de planta o personas que los sustituyan legalmente en sus
ausencias”.

“Bañarán a los enfermos masculinos cuando no puedan hacerlo por sí mismos, siempre de acuerdo con las
instrucciones que reciban de los supervisores de plantas o servicios o personas que los sustituyan”.

Para la realización de este cometido es necesario que el celador conozca los tipos de aseo y la forma de realizarlo. Los
aseos de los enfermos pueden realizarse en ducha, bañera o en la cama.
Baño en Ducha

Se realiza a los pacientes que pueden levantarse o aquellos que tienen alguna indicación específica. Normalmente
este paciente sólo necesita una ayuda mínima, para ello se dispondrá del equipo necesario (dos toallas, pijama o
camisón, bata, zapatillas, jabón o gel, peine, pasta de dientes y bolsa para la ropa sucia) y se procederá de la siguiente
forma:

- Se explicará al paciente lo que va a realizar.

- Se preparará el equipo necesario para hacerlo, poniéndolo todo a su alcance.

- Se le acompañara, si fuera necesario, hasta el cuarto de aseo para comenzar la ducha.

- Procederá a recoger todo lo utilizado y acompañará al paciente a la cama, una vez hubiera concluido.

Aseo en Baño

Se realizará con aquellos pacientes que pueden levantarse pero que, por determinadas circunstancias, no pudieran
ducharse. Se prepara el equipo necesario para poder realizarlo y se procederá de la siguiente forma:

- Se llenará la bañera con agua caliente, comprobando su temperatura con un termómetro de baño para que tenga
la adecuada.

- Se explicará al paciente lo que se va realizar.

- Colaborará con el paciente en el aseo, en mayor o menor medida, según la independencia del mismo para poder
realizarlo por sí solo, ayudándole a desnudarse, a entrar en la bañera, etc.

- Atenderá al paciente mientras se baña y le ayudará a secarse, vestirse e instalarse de nuevo en su cama.

- Procederá a recoger el material que se ha utilizado en el baño.

Baño en la cama completo

Se realiza en aquellos pacientes que, conservando o no la movilidad, deben permanecer en la cama. Es conveniente
que lo lleven a cabo dos personas, para aumentar la seguridad del paciente y disminuir el tiempo empleado.

Se debe realizar tantas veces como sea necesario pero, como mínimo, una vez al día, por la mañana, coincidiendo al
mismo tiempo con el cambio de sábanas de la cama.

NORMAS GENERALES PARA EL ASEO

 Evitar que en la habitación haya corrientes de aire. La temperatura ambiental adecuada es de 24 grados
aproximadamente.

 Temperatura del agua para el baño entre 37-40 grados.

 Preparar el material necesario y tenerlo a mano.

 Lavar cada zona del cuerpo una vez.

 Colocar al paciente en la posición más cómoda posible.

 Es importante incidir en el secado para evitar la aparición de alteraciones cutáneas.


 Procurar preservar la intimidad del paciente, manteniéndolo desnudo el menor tiempo posible.

MATERIAL NECESARIO PARA EL ASEO DEL PACIENTE

- Material de protección: hule, entremetida, manta de baño y biombo, si fuese preciso.

- Material para el lavado: dos toallas, esponja, palangana con agua caliente (45 grados).

- Jabón desinfectante.

- Jarra con agua.

- Alcohol.

- Gasas y pinzas de Kocher y de Duval.

- Cuña.

- Tijeras de punta roma para uñas.

- Pasta de dientes, cepillo y seda dental para la boca.

- Champú, peine, cepillo y secador para el pelo.

PROCEDIMIENTO

Para hacer el baño en cama, completo, se procede de la siguiente manera:

- El celador debe lavarse las manos previamente.


- Informar al paciente del procedimiento a realizar.
- Paciente en decúbito supino, retirar la colcha y la manta de la cama. Tapar al enfermo con una manta de baño,
destapando sólo las partes que vayamos a lavar.
- El aseo se realiza por partes, haciendo enjabonado, enjuague y secado antes de pasar a la zona siguiente.
- En todos los pasos a seguir se colocará la toalla de forma que proteja la almohada o la cama.

El orden de lavado es el siguiente:

Cara, cuello y orejas. Se moja una torunda en el agua cogiéndola con las pinzas para limpiar los parpados (una para
cada ojo); seguidamente el pabellón auricular y posteriormente el contorno de la boca y aletas de la nariz. Finalmente
cara y cuello, secándolos con otra toalla.

Brazos y manos. Se coloca una toalla debajo y se lava de arriba hacia abajo. Meter las manos del paciente en un
recipiente con agua caliente, para facilitar la limpieza y el cortado de las uñas. Se lavan las axilas.

Tórax. En las mujeres lavar y secar bien el pliegue submamario. Para limpiar la zona pectoral hay que tenerla
descubierta el menor tiempo posible o bien hacerlo por debajo de la toalla que la cubre.

Abdomen. Proceder igual que en todas las partes descritas.

Extremidades inferiores. Se le coloca el pie en un recipiente con agua como ocurría con la mano. Primero se lava un
miembro de arriba hacia abajo y después se hace lo mismo con el otro. Se prestará especial atención a la limpieza
entre los dedos. Hay que secar muy bien los pliegues interdigitales para evitar complicaciones como la maceración,
esto nos llevaría a edemas y rotura de la piel provocando la aparición de úlceras. La Humedad también facilitará la
aparición de hongos precursores de enfermedades micóticas.
Espalda y nalgas. Colocar al paciente en decúbito lateral con una toalla extendida a lo largo de la espalda. El lavado
se hace también de arriba hacia abajo.

Genitales externos (región perineal). Se le coloca una cuña debajo del periné con las piernas separadas y
flexionadas. La higiene de los genitales se hace siempre en la dirección de genitales a región anal y nunca a la inversa.
Se trata de evitar el arrastre de gérmenes del ano hacia los genitales, sobre todo en las mujeres. Se hace con agua y
un antiséptico no irritante, en lugar de jabón. Después del baño se le cambia el pijama o camisón y a continuación se
cambia la cama.
ACTUACIÓN EN LAS HABITACIONES DE LOS
ENFERMOS Y LAS ESTANCIAS COMUNES

La Unidad Del Paciente es el área formada por el espacio de la habitación, el mobiliario que hay en ella y los materiales
que utiliza el enfermo durante el tiempo que esté hospitalizado.

Cada Unidad del Paciente tendrá una CAMA

LA UNIDAD TIPO
En las habitaciones con varias camas, cada unidad puede aislarse mediante biombos o cortinas para asegurar y
respetar la intimidad de los pacientes. En las habitaciones individuales, se considera «unidad del paciente» a todo el
contenido y el espacio físico de la propia habitación.

Las habitaciones individuales deben preservarse para el aislamiento de los pacientes que presenten gravedad en su
estado general, patologías infectocontagiosas, operados con riesgo de ser contagiados, inmunodeprimidos, pacientes
con algún tipo de alteración psíquica, etc
- La Unidad Tipo está formada por:

 Cama Hospitalaria.

 Accesorios para la cama (colchón, almohada, barandillas…)

 Lencería de cama.

 Ropa para el paciente (pijama, camisón…).

 Mesita individual (al lado de la cama y accesible por parte del paciente).

 Silla o sillón para el paciente y silla o sillón para acompañante (colocados en lugares que no corten el paso a la
cama ni al baño).

 Vaso y caja para guardar prótesis.

 Palangana, cuñas o botellas.

 Lámpara de luz indirecta, piloto o luz de emergencia (permanece encendida por la noche).

 Timbre de alarma.

 Toma de oxígeno y toma de vacío. Fijas en la pared y en la cabecera del paciente.

 Pie para suero.

 Escabel (es un banquito pequeño para subir los pies).

 Armario ropero, biombo o cortinillas (reservar intimidad).

 Útiles para aseo personal (jabón, peine…)

 Material para movilizaciones (silla de ruedas, muletas…)

- Otros Tipos de Unidad del Paciente:

Cada unidad hospitalaria se diseña teniendo en cuenta el tipo de pacientes que va a acoger:

1. Las unidades de geriatría o de pacientes con algún tipo de dependencia física deben disponer de aseos
adaptados a su discapacidad; es decir, que lleven plato de ducha (en lugar de bañera), con suelo
antideslizante y asideros en la pared. También estarán provistos de barras o asideros de sujeción para facilitar
el uso del inodoro, sin que haya riesgos para los pacientes.
2. Unidad de pediatría: debe diseñarse y decorarse con colores y motivos que llamen la atención del niño y le
resulten alegres y atractivos (por ejemplo, escenas de dibujos animados en sus paredes).
3. Unidades con características especiales: en estos casos, debido a las características especiales de los
pacientes, hay que adaptar todo o parte del equipamiento y, además, deben disponer de otro tipo de utensilios,
equipos y aparatos diferentes que son necesarios para proporcionar los cuidados adecuados a estos pacientes.
Ejemplo: medicina intensiva, obstetricia, pediatría, traumatología, quemados, radioterapia, etc.
4. Resto de unidades: presentan las mismas características que una unidad de paciente tipo.
La Habitación
 Como norma general la habitación será amplia de manera que quepa todo el mobiliario y se pueda limpiar con
facilidad.

 Los muebles de color claro (que se vea la suciedad), bien ordenada (fácil limpieza).

 La silla o sillón debe de estar en el lado contrario de la mesita de noche, cerca de la cabecera de la cama para
que al paciente le resulte fácil sentarse sin tener que desplazarse.

 El color de las paredes más adecuado es el blanco mate.

Las habitaciones deben ser tranquilas y sin ruidos (inferiores a 25 decibélios), ya que un excesivo ruido ambiental
puede provocar trastornos nerviosos a los pacientes. Los modernos hospitales son construidos teniendo en cuenta la
necesidad de un aislamiento acústico de las habitaciones.

El personal sanitario utilizará calzado con suela de goma, para que no haga ruido.A las horas del descanso, el celador
debe bajar las persianas para evitar una gran intensidad de luz, o apagar las luces y velar porque no se produzcan
ruidos.

Dimensiones de la habitación y espacios entre camas.

 Habitaciones de una sola cama: 10 m2


 Habitaciones dobles (dos camas): 14m2
 Habitaciones tripes (tres camas): 18 m2 a 20 m2
 Máximo de camas por habitación: 4 camas
 Habitaciones de 2 o más camas, el espacio entre camas será, como mínimo, de: 1,20 cm
 Entre la cama y la pared debe existir un espacio, como mínimo, de: 1,10 cm

Este espacio mínimo permitirá atender al paciente tanto desde los laterales como desde los pies de la cama y
también permitirá el acceso a una camilla para traslados.

- La altura de los techos será, como mínimo de: 2,5 metros

La puerta de la entrada de la habitación debe de tener el ancho suficiente que permita el paso de carros, camillas,
camas, aparatos para exploraciones, etc.

Ventilación, temperatura y humedad

Los hospitales con circuito cerrado de ventilación, disponen de sistemas automáticos de control de la temperatura
adecuando está a las necesidades programadas. Si las habitaciones no disponen de circuito de ventilación deberán
abrirse las ventanas durante 10 – 15 minutos, todos los días. Hay que procurar, si se abren las ventanas, que el aire
no incida directamente sobre el enfermo para evitar los cambios bruscos de temperatura, sobre todo en invierno.
Actualmente todos los hospitales disponen de circuitos de ventilación y el aire se renueva constantemente.

La temperatura de las habitaciones debe oscilar entre los 20-22 grados, según las épocas del año. Temperaturas
inferiores pueden hacer al paciente sentir frío. Temperaturas superiores hacen que se sienta molesto por el calor.

Definimos la humedad como la cantidad de agua que permanece en el ambiente. Los límites que se consideran
aceptables oscilan entre 40-60 %, si bien, existen patologías que requieren una disminución del grado de humedad. La
humedad del aire se mide con un aparato llamado: higómetro.
Como norma general entendemos que el calor se hace más insoportable con un grado de humedad alto y una
temperatura elevada, ya que se ralentiza la evaporación a través de la piel.

Baño

El baño está incorporado a las habitaciones y consta de todas las piezas de un baño completo. Además presenta barras
de seguridad en sanitario, ducha y bañera para evitar accidentes.Deben de ser accesibles para pacientes con
discapacidad y amplio para permitir la atención del paciente de forma segura y cómoda. Suelos antideslizantes y
asideros en la pared.

LA CAMA HOSPITALARIA
Tiene unas características adaptadas a las personas que están continuamente o mucho tiempo en ellas.

1. Equipadas para que el enfermo ahorre energía (hoy en día casi todas están mecanizadas).
2. Fácil para el personal que les atiende. Accesible por tres sitios (ambos laterales y pies)
3. Los colchones son generalmente duros.
4. Ruedas de goma (para no hacer ruido, aíslen las fugas eléctricas (electricidad estática) y protejan de la
humedad) y sistema de frenado.

5. Dimensiones: Ancho: 80-90cms y Largo: 190-200cm. Altura sin colchón: 70cms


6. Frente a ella nunca habrá una fuente de luz. Nunca será ubicada bajo una ventana ni muy cerca de la puerta.

Tipos de Camas Hospitalarias

El tipo de cama hospitalaria más usada es la ARTICULADA.

1. Cama Articulada:
Somier dividido en dos o tres segmentos móviles (superior para la
cabeza y espalda, el central para la pelvis y si tiene tres segmentos,
el inferior para las extremidades inferiores).

Se mueven por manivelas o sistemas electrónicos. Tienen ruedas y


sistema de frenado.

La Cama Libro es igual con el añadido de que cuentan con la


posibilidad de la angulación lateral para pacientes que van a estar
largos periodos inmovilizadas.

2. Cama Metálica de Somier Rígido:


Variación de la anterior pero no presenta segmentos. Al ser rígida no es posible colocar la cama en posición Fowler.
3. Cama Ortopédica, traumatológica o de Judet:
Indicada para pacientes con fracturas o parálisis de las
extremidades.

 Forman parte de este tipo de cama:

• Marco de Balkan (también llamado Cuadro


Balcánico): Su finalidad es sujetar las poleas y el
resto de equipo de tracción que cuelga de él.

Este equipo de tracción o Barra de Tracción, tiene


como finalidad aplicar fuerza sobre un hueso,
músculo o articulación para alinear fracturas, evitar
deformaciones o disminuir el dolor y lo coloca el
CELADOR ya que no requiere herramientas para su
montaje e instalación.

4. Cama o Mesa de Exploración, Potro Ginecológico:


Para exploración ginecológica y parto. Colchón duro que se cubre con una sábana. Hay un modelo articulado y otro
no articulado.

5. Armazón Foster (Volteo):


Su misión es la de facilitar el cambio postural en aquellos pacientes que únicamente pueden hacerlo con gran dificultad
y bajo control. El cambio se realiza manualmente.

Está compuesta por dos armazones sobre uno de los cuales se encuentra el paciente descansando mientras que el
otro se encuentra recogido en un soporte situado en la parte inferior de la cama cuando no se usa.

El dispositivo para voltear al paciente se encuentra a la altura normal de la cama y permite conservar la tracción que
se ejerce sobre la cabeza y/o pies mientras dura dicho volteo. Desde la aparición de la cama electrocircular está en
desuso pero aún pueden preguntar sobre este tipo de cama en los exámenes.

6. Incubadora:
Habitáculo que permite asegurar las condiciones de vida del recién nacido En las incubadoras se controlan:

- Temperatura.
- Humedad.
- Concentracion de oxigeno.
- De esterilidad.

Esta construida por paredes transparentes de material plástico ( tipo metacrilato).Tiene unas aberturas laterales para
poder manejar al recién nacido. Tambien existen una ranuras para el paso de tubos y conexiones.
7. Cama Electrocircular o de Striker:
Consta de un doble dispositivo para el volteo con un motor eléctrico,
permitiendo giros de 180º.

Está formada por dos armazones metálicos circulares, unidos entre


sí por un plano rígido que gira sobre los anteriores.

La cama puede adoptar cualquier posición: horizontal, vertical,


inclinada en todos los ángulos y boca abajo.

Además, está provista de un interruptor que permite un movimiento


lento en sentido circular y que puede ser manejado por el propio
paciente.

Pueden acoplarse soportes para los pies, barandillas laterales,


cintas de sujeción y cualquier otro elemento que facilite los cambios
de presión en la superficie corporal, evitando así las úlceras por
presión.

Indicada para pacientes de inmovilidad absoluta respetando su


posición normal, como lesionados medulares, quemados, politraumatizados, etc.

8. Cama de Levitación:
Flujo continuo e intenso de aire para que el paciente permanezca en suspensión y evite el contacto con cualquier
accesorio de la cama. Indicada para grandes quemados.

9. Cama roto-rest:
Es una cama que mantiene al paciente sujeto, pero girando
constantemente, por lo que distribuye los puntos de presión. Se
utiliza para prevenir la aparición de úlceras por presión. Permite
giros y cambios de posición laterales y longitudinales.

Para este tipo de camas se emplean armazones o sujeciones


laterales, de la cabeza, de los pies y para el giro, así como
almohadillas amortiguadoras.

10. Camillas:

Para traslado o exploración. Las hay rígidas y articuladas.

Accesorios de la Cama Hospitalarias:

- Rejas de Seguridad o Barandillas: Son de metal y sirven para evitar caídas.

- Tabla de Cama (también llamada Tabla de Fracturas): Soporte que se coloca debajo del colchón para darle más
rigidez. También existe una tabla para los pies, donde se evita la rotación al estar en decúbito.
- Soporte o pie de suero.

- Centinelas de cama o protectores de barandillas: son almohadillas de polietileno hinchadas con aire y ubicadas a
los lados de la cama con la finalidad de evitar lesiones y caídas.

- Arco de cama o férula de acero: Dispositivo que se coloca sobre el paciente para que la ropa de la cama descanse
sobre él y evitarle el peso de la misma.

- Pupitre: Se trata de un respaldo regulable, compuesto por un marco metálico colocado a 45º que ayuda al paciente
a adoptar la posición de Fowler.

- Colchón:

 Colchón de Muelles: Es el más asiduo en un hospital. Podrá constar de una o varias piezas.

 Colchón Antiescaras o Alternating: Compuesto por dos motores que accionan un compresor y un
descompresor (llenar y vaciar bolas neumáticas, cada 4 min) Finalidad: evitar úlceras por presión. Es muy
utilizado.

 Colchón de agua: Necesita 100 litros de agua. No muy utilizado.

 Colchón de agua y bolas de poliuretano: Tampoco muy utilizados. Compuesto por bolas de poliuretano y agua
(de 10 a 12 litros). Se coloca encima de un colchón normal cubierto con una sábana. La temperatura adecuada
30º.

Ropa de Cama o Lencería

Las unidades del hospital que están


relacionadas con la ropa y el vestuario del Cómo doblar la lencería
centro son la lavandería, lencería y • La sábana bajera se dobla a lo largo y con el derecho
costura. Estas unidades están gestionadas hacia adentro.
por las gobernantas/es cuya misión es • La sábana encimera se dobla a lo ancho y con el revés
organizar, supervisar y distribuir las tareas hacia adentro.
realizadas por el personal de lavandería y • La sábana entremetida y el hule se doblan a lo ancho
los suministros necesarios para la con el derecho hacia adentro.
producción y la distribución de ropa. • La manta y la colcha se doblan a lo ancho y con el
En la lavandería se procesa la ropa sucia y derecho hacia adentro.
contaminada, la lencería se ocupa de la
clasificación y distribución de los uniformes
del personal del hospital y del control del
almacén de ropa y la costura de etiquetado,
reparación, confección, etc.

Las funciones de los celadores en estos servicios pueden variar de un hospital a otro, destacando: descarga de ropa
sucia en cinta, carga-descarga de lavadoras, transporte, carga y descarga de carros para lavar en el túnel de lavado,
reposición de detergentes, etc.
Piezas de lencería

La cama hospitalaria debe tener los siguientes elementos de lencería:

 Cubierta de colchón. Se trata de una funda impermeable utilizada para cubrir el colchón, protegiéndolo así
de la humedad. Actualmente existen colchones con ella ya incorporada.

 Sábanas. Bajera y encimera. Que deberán ser sustituidas por otras cada vez que se ensucien o mojen y su
tacto no será rugoso (suele ser de algodón)

La sábana que ejerce la función de entremetida se sitúa entre la pelvis del enfermo y el hule. Es de tamaño
inferior a la bajera. Su misión fundamental es la de proteger. También la podemos utilizar para desplazar al
enfermo (es necesario dos personas) hacia la cabecera de la cama cuando éste se ha ido resbalando y se
encuentra muy cerca de los pies de la cama.

 Hule impermeable. Su ubicación es entre la sábana


bajera y la entremetida. Su finalidad es la de proteger.
Son de material de plástico por lo que aumenta la
incomodidad del paciente, se puede sustituir por
pañales de celulosa desechables.

 Mantas. Su composición es lana ya que este material


es más caliente y ligero. Generalmente son de color
claro y nunca deben estar en contacto con la piel del
enfermo.

 Colcha. Se coloca cubriendo la manta. Generalmente


es blanca.

 Funda de almohadas. Se les coloca una funda de tela que debe ser cambiada al menos diariamente, además
de cada vez que sea necesario.

TÉCNICA PARA HACER LA CAMA OCUPADA

Recordamos que según las funciones del celador reseñadas en el Estatuto de Personal no Sanitario, el celador ayudará
al personal sanitario con el movimiento y traslado de algunos enfermos a razón de su dolencias. Por lo tanto debemos
conocer la técnica a la hora de hacer la cama ocupada.

Cuando el enfermo deba guardar reposo absoluto o se encuentre incapacitado para levantarse, se le debe hacer la
cama con él acostado y manteniendo una alineación corporal adecuada y cómoda.

La cama ocupada se debe realizar entre dos técnicos de cuidados auxiliares de enfermería (o un técnico y un celador)
que se colocarán cada uno a un lado de la cama, de forma que mientras uno hace su parte de la cama el celador
sostiene al enfermo. Los pasos a seguir son:

1. Explicar el procedimiento al paciente y pedir su colaboración si es posible.


2. Lavarse las manos.
3. Preparar la ropa de lencería.
4. Retirar la ropa superior, a excepción de la sábana, doblando el borde superior hacia el inferior y luego en
cuartos.
5. Colocar la ropa sucia en la bolsa correspondiente.
6. Colocar al enfermo en decúbito lateral y retirar por el lado libre de la cama la bajera, el hule y la entremetida,
enrollándolo todo hacia el centro de la cama procurando que no entren en contacto con el enfermo.
7. A continuación se procederá a extender la sábana bajera limpia y sobre ella el hule y la entremetida.
8. Posteriormente se colocará al paciente en la otra posición de decúbito lateral, para entonces retirar, por el lado
de la cama que queda ahora libre, la ropa sucia y colocar luego correctamente la limpia.
9. Una vez realizado el paso anterior, proceder a la colocación de la ropa superior como se describió
anteriormente, procurando extender la sábana encimera desde la cabecera hacia los pies.
10. Eliminar la bolsa de la ropa sucia según la política del centro.
11. Por último proceder al lavado manos y al cambio de guantes, para evitar la transmisión de microorganismos.

ACTUACIÓN DEL CELADOR EN LAS HABITACIONES DE LOS ENFERMOS

Cuando un celador comienza a trabajar en una unidad de hospitalización lo primero que debe hacer es presentarse a
la supervisora/o de enfermería ya que es la /el responsable principal del funcionamiento de la planta.

Una vez que le indican su cometido se observa que las funciones a realizar por los celadores en las habitaciones de
los enfermos y zonas comunes de las Instituciones son muy variadas, pudiéndose destacar, entre ellas:

 Cuidaran, al igual que el resto del personal, de que los enfermos no hagan uso indebido de los enseres y ropas
de la Institución, evitando su deterioro o instruyéndoles en el uso y manejo de las persianas, cortinas y útiles
de servicio general.
 Se evitará al enfermo o a los familiares tocar equipos o aparatos que solo deben manipular los profesionales.
 Servirán de ascensoristas cuando se les asigne especialmente ese cometido o las necesidades del servicio lo
requieran.
 Realizar excepcionalmente aquellas labores de limpieza que se les encomiende cuando la realización por el
personal femenino no sea idónea o decorosa en orden a la situación, emplazamiento, dificultad de manejo,
peso de los objetos o locales a limpiar.
 Velarán continuamente por conseguir el mayor orden y silencio posible en todas las dependencias de la
Institución. Esto incluye control del volumen de la televisión, control del tono de voz del paciente y de los
familiares, control de los aparatos de radio y música, etc. En los casos que se incumpla esta premisa se entrará
en la habitación y se les pedirá que bajen el volumen pues están causando molestias al resto de los enfermos.
 Darán cuenta a sus inmediatos superiores de los desperfectos o anomalías que encontraren en la limpieza y
conservación del edificio y material. Si detectarán que algún artículo del mobiliario de la Institución estuviera
dañado lo pondrían en conocimiento de sus superiores.
 Vigilarán el acceso y estancias de los familiares y visitantes en las habitaciones de los enfermos, no permitiendo
la entrada más que a las personas autorizadas, cuidando que no introduzcan más que aquellos paquetes
expresamente autorizados por la Dirección.
 En el momento de la visita médica se encargarán de desalojar a las visitas de las habitaciones, incluso las que
dispongan de pase permanente (una excepción a esta función en el caso de los pacientes pediátricos ya que
se les permite estar al familiar con pase permanente). No olvidemos que el acceso y las estancias de los
familiares están condicionados a las necesidades asistenciales.
 Vigilará el comportamiento de los enfermos y visitantes, evitando que estos últimos fumen en las habitaciones,
traigan alimentos o se sienten en las camas y, en general, toda aquella acción que perjudique al propio enfermo
o al orden de la Institución.
 Cuidarán que los visitantes no deambulen por los pasillos y dependencias más que lo necesario para llegar al
lugar donde concretamente se dirija.
 Tendrán a su cargo el traslado de los enfermos.
 Excepcionalmente lavarán y asearán a los enfermos masculinos encamados o que no puedan realizarlo por sí
mismos, atendiendo a las indicaciones de los supervisores de planta o servicio o personas que los sustituyan
legalmente en sus ausencias.
 Cuando por circunstancias especiales concurrentes en el enfermo no pueda este ser movido solo por el
enfermero o el auxiliar de enfermería, ayudarán en la colocación y retirada de las cuñas para la recogida de
excretas de esos pacientes.
 Ayudarán al personal sanitario o personas encargadas a amortajar a los enfermos fallecidos, corriendo a su
cargo el traslado de los cadáveres al mortuorio.
EL CELADOR EN SU RELACIÓN CON LOS FAMILIARES DE LOS
ENFERMOS. ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN “PACIENTE-
CELADOR-FAMILIA”.

LA ATENCIÓN AL USUARIO
En la Sanidad existen numerosos nombres para determinar a las personas a las que atendemos entre ellos: usuarios
o clientes. Que son tanto los pacientes como los familiares de los pacientes.

La satisfacción del cliente/usuario en la Sanidad no es algo aleatorio sino que depende de dos variables que son las
expectativas y la realidad del servicio. El cliente/usuario puede percibir: que recibe lo mismo que esperaba, con lo que
es un cliente/usuario satisfecho; que perciban más de lo que esperaban, por lo que es un cliente/usuario muy satisfecho
o que reciban menos de lo que esperaba, por lo que es un cliente/usuario insatisfecho.

El cliente/usuario de la Sanidad tiene una serie de necesidades que demanda que sean cubiertas entre ellas son:
respuesta; atención rápida; atención individualizada; fiabilidad formación y conocimiento del profesional; ser tratado
con respecto y dignidad; confort físico; orientación; afecto; aspecto adecuado de/ personal; apatía.

La comunicación en la atención al cliente/usuario son de dos tipos: técnico-sanitaria y humana. Presenta varias barreras
entre ellas: lugares inapropiados, barreras físicas; momentos inadecuados; emociones alteradas; interrupciones;
generalizaciones y juicios prematuros; mensajes vagos e inconsistentes; diferentes versiones de hechos pasados;
diferentes códigos; estereotipos; etiquetas; ignorar mensajes importantes; da órdenes; no ser sinceros o adular en
exceso; no da importancia a su problema; comparar con otras personas.

El cliente/usuario de la sanidad puede presentar su descontento mediante quejas o reclamaciones ante lo cual el
profesional debe de intentar no discutir y objetivar la reclamación. El usuario en la Sanidad Pública se identifica por la
Tarjeta Sanitaria Individual, la cual estudiaremos más adelante.

La Ley General de Sanidad explica que la información sobre servicio sanitario debe de ser: clara, sencilla, comprensible,
completa, detallada tanto en derechos como en deberes, que incluyan los trámites administrativos y acompañados de
un trato agradable y tranquilizador.

Atención y Servicio
Incluso las Instituciones públicas conservan ciertas debilidades en cuanto a la atención al público se refiere. No se
debe endosar este planteamiento a la escasez de recursos materiales, financieros o humanos, sino simplemente a la
desorganización, y quizás la falta de interés en quienes han tenido el poder de organización.

Debido al dinamismo que rodea el ambiente administrativo y las exigencias de un mundo cambiante, los entes públicos
deben incorporar nuevas herramientas administrativas que les permitan hacer uso efectivo de los recursos propios o
asignados.

Todo esto en virtud de hacer más eficaz su función primordial como lo es cubrir las necesidades del público.

Hoy en día, existen todavía muchas organizaciones que confunden esta finalidad, por lo que sus esfuerzos
encaminados a mejorar el servicio fracasan rotundamente, sin importar el sincero interés que se tenga en lograrlo.
Entonces, si la atención en sí misma no es servicio para el público, ¿qué es en realidad el servicio?

Para el público, servicio no es simplemente cortesía, sino que este concepto tiene que ver con una serie de factores:

1. Elementos tangibles: van desde la apariencia de las instalaciones y el equipo (exterior e interior), la presentación
del personal y materiales de comunicación, hasta la explicación de las materias.

2. Cumplimiento: implica desarrollar el servicio prometido correcta y oportunamente. ¿Recibió el resultado en la fecha
prometida? ¿Lo recibió en las condiciones solicitadas?

3. Disposición: significa ayudar a los ciudadanos y ofrecer un servicio ágil.


4. Cualidades del personal: demuestran que los empleados son competentes en su trabajo y capaces de inspirar
confianza. ¿El empleado fue cortés? ¿Conocía los requisitos y condiciones del servicio?, etc.

5. Empatía: ofrece acceso fácil para el ciudadano; entender sus necesidades; mantener una comunicación constante
en un lenguaje claro y sencillo.

En primer lugar, el empleado debe centrarse en el factor más importante para el ciudadano: el cumplimiento. Todos
solicitamos servicios con la finalidad de recibirlos a tiempo y en la forma correcta.

En opinión del ciudadano, atención y servicio no es lo mismo, como se demuestra en esta analogía, enfocarnos en
mejorar la atención al público o la imagen de los elementos tangibles (modernizar las instalaciones, uniformar al
personal, etc.) no nos ayuda a que el ciudadano perciba un servicio de calidad si no hay cumplimiento de ejecución del
servicio.

Aunque cumplir los objetivos del servicio debe ser la regla en todas las organizaciones, más de la mitad de las quejas
y problemas que experimentan los ciudadanos se derivan del incumplimiento de los mismos.

Atención y servicio no son lo mismo; el ciudadano evalúa un servicio con base en los cinco factores mencionados
anteriormente y, de entre estos, el cumplimiento es el más importante, pues representa más de la mitad de la
evaluación.

Por eso, enfocarse en el cumplimiento permitirá a la Administración mejorar inicialmente el servicio y su usuario quedará
satisfecho.

Los factores para lograr que una estrategia de relaciones con el usuario sea exitosa son los siguientes:

1. La gestión de relaciones con el ciudadano debe de ser lo más eficaz posible.


2. Se debe definir hasta dónde se desea llegar en la atención al público.
3. Siempre hay que recordar que el ciudadano desea negociar con quien le conozca, que comprenda lo que
necesita y que satisfaga sus necesidades. Gestionar la relación con él significa asegurarse de disponer de la
información para realizarla.

4. Las mejores herramientas no son necesariamente las de más alta tecnología.

Las mejores son aquellas que permiten recopilar y preservar información para la organización y para el ciudadano.

La mejora de las técnicas de atención al público requiere la aplicación de una metodología diseñada para responder a
los siguientes interrogantes:

1. ¿Conoce cómo funcionan los procedimientos actuales? Si están documentados, será necesario actualizarlos
constantemente. En caso de no tenerlos documentados, será imprescindible emplear un esfuerzo en hacerlo.
2. ¿Están los procesos orientados al ciudadano? Al tenerlos documentados habrá que verificar cuál es el grado
de “amigabilidad” de cada proceso con el usuario. Es lo mismo que preguntarse ¿Le resuelvo un problema al
ciudadano?

3. ¿Cómo orientar la organización al ciudadano? Lo primero es definir el alcance de esta orientación a través de
la investigación del tema y el asesoramiento adecuado de un experto, para luego construir un plan estratégico
para gestionar el cambio en la organización.

4. ¿Se lograrán los objetivos? El adiestramiento adecuado del recurso humano, la elección de la tecnología
acorde con el alcance del plan, la implantación y el monitoreo, son técnicas que orientarán la estrategia al
camino correcto en caso de alguna desviación en las actuaciones de atención al público.

En un entorno cada día más exigente en el que los destinatarios principales de las actuaciones de la Administración,
los ciudadanos, exigen una mayor cercanía, eficacia y eficiencia en la prestación de los servicios públicos, la
Administración pública ha de esforzarse por satisfacer mejor sus necesidades y requerimientos, anticipándose a los
mismos.

Es decir, uno de los principales objetivos de las administraciones públicas es conseguir una Administración moderna,
abierta, transparente y accesible a los ciudadanos.

Derechos de los ciudadanos


Los ciudadanos tienen una serie de derechos frente a la Administración:

1. Derecho a obtener información sobre cualquier asunto relacionado con sus derechos, obligaciones e intereses
legítimos, con la utilización de los servicios públicos, y con la organización y competencias de la
Administración.
2. Derecho a ser asesorado acerca de los requisitos jurídicos o técnicos que debe cumplir en sus actuaciones
ante la Administración.
3. Derecho a identificar a las autoridades y al personal al servicio de la Administración que tramiten los
procedimientos y a exigirles responsabilidades cuando legalmente corresponda.
4. Derecho a ser tratado con respeto y deferencia por las autoridades y funcionarios al servicio de la
Administración.
5. Derecho a conocer, en cualquier momento, el estado de la tramitación de los procedimientos en los que tenga
la condición de interesado, y a obtener copias de los documentos contenidos en ellos.
6. Derecho a obtener copia sellada de los documentos que presente, a la devolución de los documentos
originales y a no presentar documentos no exigidos por las normas o que ya se encuentren en poder de la
Administración.
7. Derecho a formular alegaciones y a aportar documentos, en los términos legalmente establecidos, que
deberán ser tenidos en cuenta por la Administración al resolver.
8. Derecho a que la Administración dicte resolución expresa ante sus peticiones, solicitudes o reclamaciones, y
a que le notifique dicha resolución en los términos establecidos legalmente.
9. Derecho a acceder a los archivos y registros de la Administración, con los límites legalmente establecidos.
10. Derecho a presentar sugerencias y quejas en relación con el funcionamiento de los servicios públicos y los
órganos y unidades de la Administración.
Los Usuarios

Los usuarios de un servicio público son distintos entre sí, por lo tanto no responden o reaccionan de la misma forma
ante la atención recibida, de ahí que cada usuario sea único y requiera un trato personalizado, y debemos recibirle
como si fuera el primer ciudadano que recibimos.

Además, los rasgos de personalidad, junto con otros factores “ambientales” (características educativas, económicas,
sociales, etc.), determinarán las motivaciones que llevan al usuario a requerir un servicio.

Tradicionalmente se han distinguido los siguientes tipos de usuarios más habituales:

– Usuario prepotente. Cree saberlo todo y es dominante. La actitud correcta respecto al mismo será: no
discutir, demostrarle interés por sus asuntos, y pedirle su consejo y su opinión.

– Usuario desconfiado. Duda de todos y de todo, rechaza hasta los argumentos más lógicos y es susceptible.
La actitud correcta respecto al mismo será: no contradecirle, respetar sus ideas, buscar puntos comunes y no
afirmar nada que no podamos demostrar.

– Usuario discrepador. Quiere discutir, no importa sobre qué cosa. Es polémico y agresivo. Buscará algún
punto discordante, el que sea, para generar polémica. La actitud correcta respecto al mismo será: no
polemizar, dar servicio prescindiendo de sus provocaciones y argumentar a partir de sus propias palabras.

– Usuario indeciso. Nunca está seguro. No sabe lo que le conviene. Se decide y retrocede. Impreciso en sus
argumentos. La actitud correcta respecto al mismo será: darle argumentos aclaratorios y tomar la decisión por
él, poniendo las ventajas de una opción sobre la otra.

– Usuario impulsivo. Quiere respuestas rápidas. Es nervioso, va con prisas. Conciso y breve. La actitud
correcta respecto al mismo será: valorar su tiempo dándole la información precisa y correcta.

– Usuario imitador. Es influenciable y dependiente. Concede gran valor a las opiniones de los demás. Se
acostumbra a que le trate siempre la misma persona. La actitud correcta respecto al mismo será: darle
seguridad y confianza. Presentar opiniones favorables a nuestro servicio. Preocuparse por él, pero no decidir
por él.

Como vemos, las tipologías aquí recogidas reflejan bastante bien lo que nos podemos encontrar cuando la
Administración tiene que atender a un usuario. Lógicamente existirán muchas más, y la principal misión del empleado
público será identificar las principales pautas de su comportamiento, sus motivaciones y necesidades, y así adaptar su
comportamiento para atenderle de la manera más satisfactoria.

LA COMUNICACIÓN

Definición: es el proceso mediante el cual se transmite información, sentimientos, pensamientos, y/o cualquier otra
cosa que pueda ser transmitida.

Elementos necesarios para comunicarnos:

Para que una comunicación se pueda llevar a cabo se necesitan seis elementos:

1. Emisor: es la fuente productora del mensaje; es decir, la parte de la comunicación que produce el mensaje.
Es un elemento subjetivo.
2. Receptor: es la parte de la comunicación que recibe el mensaje, por lo tanto, a quien se le transmite el
mensaje. Es un elemento subjetivo.

3. Mensaje: es el primer elemento de la comunicación. Es todo aquello que se desea transmitir. Es el objeto de
la transacción comunicativa.

4. Código: es el conjunto de signos que le permite al emisor transmitir el mensaje, de manera que el receptor
pueda entenderlo. Estos códigos pueden ser: lingüísticos (oral y escrito), no lingüísticos (visual, gestual,
auditivo)

5. Medio o canal de comunicación: es el vehículo en el que se transmite el mensaje (aire, papel, etc).
Atendiendo a esta función, la comunicación se clasifica en: oral, por gestos, escrita y por símbolos. El canal
es el medio físico de transmisión.

Todos estos elementos son importantes e imprescindibles. Si cualquier de ellos faltara no sería posible completar el
proceso de comunicación.

El proceso de la comunicación
El proceso de comunicación comienza en el emisor y finaliza cuando el receptor ha entendido el mensaje. Si el mensaje
no es codificado adecuadamente no se produce el proceso de la comunicación.

Cuando entre dos personas que conversan se establece comunicación se habla de retroalimentación o feedback.

En la comunicación pueden presentarse “ruidos”: un ruido es la interferencia que tiene el mensaje para llegar al
destino y se refiere a los elementos que pueden dificultar una buena percepción por el destino.

En el proceso de comunicación hay dos tipos de códigos: lingüístico y no lingüístico.

 Código lingüístico: aquel que utiliza letras o grafos.

 Código no lingüístico: el que no utiliza grafos o letras. Este puede ser visual, gestual o acústico.

- Código no lingüístico visual: Es aquel que se utiliza en las señales, carteles… o el que se hace
mediante gestos y signos, por ejemplo las señales de tráfico.

- Código no lingüístico gestual y postural: el emisor transmite su mensaje a través de gestos, muecas,
utilizando su cuerpo.

- Código no lingüístico acústico: emite un sonido que es captado por el oído, por ejemplo la sirena de
una ambulancia.

-
Tipos de Comunicación

1. Según el código utilizado:


a. Comunicación lingüística: Es aquella que utiliza las palabras.
b. Comunicación no lingüística: Es aquella que no utiliza las palabras (cuando nos comunicamos por
medio de símbolos, gestos…)
2. Según la relación emisor- receptor:
a. Comunicación horizontal: emisión de un mensaje que finaliza en el receptor con la realización de una
tarea.

b. Comunicación participativa: se emite un mensaje que recibido por el receptor consigue en este un efecto
y que a su vez participe en la emisión de un nuevo mensaje.

3. Según el canal de comunicación:


a. Unidireccional: Un solo sentido.
b. Bidireccional: Comunicación con posibilidad de retroinformación, entre dos personas.
c. Multidireccional: Pluralidad de participantes.

4. Según el radio de acción respecto a la institución:


a. Internas: Emisor y receptor pertenecen a la misma institución.
b. Externas: No pertenecen a la misma institución.

La comunicación entre el celador y el paciente y sus familiares.


Por parte del celador es necesario:

1. Conocer el contexto sociocultural del paciente: cuando el celador tiene que hablar con el paciente o sus
familiares debe hacerlo utilizando un lenguaje claro, que evite los tecnicismos. Las palabras tienen que ser
conocidas en el lenguaje “de calle” y debe hablarse lo justo y necesario.

2. Estar atento, saber callar para escuchar y que se demuestre interés por el paciente y su entorno.
3. Favorecer la expresión y comunicación con el paciente. Crear un ambiente bueno y manifestar empatía.
4. Favorecer situaciones de comunicación con el paciente evitando que se sienta presionado a hablar.
5. No debe interrumpirse al paciente cuando trata de expresar alguna preocupación, dolencia, sentimiento, etc.
6. El celador debe ser consciente de que su actitud general, forma de presentación ante los pacientes y/o
familiares, aspecto físico y forma de vestir, expresión corporal y gestos influyen favorable o desfavorable en
la comunicación con el paciente.

7. Los familiares y el paciente no deben percibir desinterés en los celadores.


8. El celador debe evitar emitir cualquier opinión o juicio.
9. El tono de voz debe adecuarse a cada paciente y circunstancia y las expresiones corporales y mímicas deben
ser mínimas, ya que se trata de un lenguaje ambiguo.

10. Entender al paciente teniendo en cuenta sus necesidades.


11. Adecuarse al tipo de paciente (quirúrgico, psiquiátrico, pediátrico…) teniendo en cuenta la clase y
características de la enfermedad.
Por parte de los pacientes y familiares es necesario:

1. Deben conocer la carta de derechos y deberes del paciente.


2. Los familiares deben conocer las horas de atención que el hospital tiene establecidas para poder hablar con
el médico responsable.

Reglas del Arte de escuchar: Activa y Pasiva


La escucha activa es el conjunto de comportamientos y expresiones que adopta el celador ante el paciente o sus
familiares para comunicarle que ha entendido y/o comprendido lo expresado por el mismo paciente.

Reglas básicas para una escucha activa:

a) Estar en silencio durante la escucha.


b) Responder estrictamente cuando sea preciso.
c) Resumir lo que ha dicho el paciente o familiares resaltando los aspectos más importantes como una
manifestación de interés y comprensión.

d) Demostrarle que se ha entendido y comprendido bien lo que el paciente o familiar ha dicho a través de alguna
afirmación o pregunta clave.

La escucha pasiva se refiere al procedimiento seguido por el celador para demostrarle al paciente que ha entendido
y comprendido su mensaje.

Para ello no utiliza el lenguaje verbal, simplemente utiliza un gesto, un movimiento afirmativo, una sonrisa…

Factores que facilitan y obstaculizan la Comunicación Interpersonal: Paciente/ Celador/Familia

Para establecer una buena relación de empatía y la comunicación adecuada con el paciente y/o sus familiares es
necesario tener en cuenta los siguientes factores:

1. Léxico: Usar un lenguaje adecuado.


2. Terminología científica: Evitar la terminología médica.
3. Expresión: Hablar correctamente, con lógica y precisión.
4. Comentarios: Evitar los comentarios que están fuera de lugar.
5. Atención: Hablar siempre mirando a la cara y atendiendo a las expresiones del paciente (comunicación no
verbal).

6. Respeto: Saber escuchar para después hablar.

Existen también barreras o dificultades para la comunicación, como por ejemplo:

a) Lenguaje: Cuando el celador usa distinto lenguaje.


b) Fluidez verbal: Hablar demasiado deprisa o lento.
c) Momento: Hablar en momentos inoportunos.
d) Valoraciones: Hacer juicios de valor o dar opiniones.
e) Sinceridad: La percepción de que se ocultan cosas, cambiar de tema.
f) Discapacidad sensorial: Sordera, ceguera…

g) Discapacidad intelectual: Cuando existen problemas a nivel cognitivo.

Fases de la relación de ayuda celador - paciente - familia.


1. Fase receptiva o contacto: se produce el primer encuentro entre el celador y el enfermo en el que se crea una reacción
que permite al celador orientarse, situarse respecto al paciente, ya que manifiesta un problema y demanda algún tipo
de ayuda.

2. Fase de ejecución: el celador ya ha entendido la información recibida y se ha planteado mentalmente lo que puede
decir o hacer para establecer una relación adecuada. Se inicia una relación profesional con el enfermo y sus familiares.

3. Fase de conclusión: La asistencia o ayuda necesaria ya ha sido prestada. Este proceso termina de manera que el
celador se sienta contento de haber podido aportar algo provechoso al paciente, ayudándole así a mejorar su estado
anímico y físico.

Actitudes del celador en una relación de ayuda

El celador debe adoptar una actitud positiva en cualquier relación de ayuda. Es necesario que adopte algunas actitudes:

 Respeto: la relación de ayuda al paciente se basa en la confianza y respeto mutuo.


 Sinceridad: es necesario que la sinceridad en el trato sea percibida por el paciente y sus familiares para que
se produzca esa confianza.
 Empatía: cuando hay una comunicación mutua en la que ambas personas son capaces de captar la
sensibilidad, los sentimientos y los problemas del otro.
 Rigor, seriedad y precisión de trabajo: favorecen la confianza y la relación de comunicación.
 Asertividad: Conocer y aplicar los derechos que le pertenecen tanto al celador como al paciente. Ser asertivo
implica saber decir “no” ante una petición no justificada.
NORMAS DE ACTUACIÓN EN LOS QUIRÓFANOS.
NORMAS DE HIGIENE. LA ESTERILIZACIÓN

El quirófano es una de las áreas dentro de una Institución Sanitaria, en las que el celador desempeña funciones
propias. El trabajo que va a realizar en este servicio difiere de las de resto del hospital.

La Real Academia Española define quirófano cómo un local convenientemente acondicionado para hacer operaciones
quirúrgicas de manera que puedan presenciarse al través de una separación de cristal, y, cualquier sala donde se
efectúan estas operaciones.

Una definición de quirófano es "La meta común del equipo quirúrgico es la eficiencia y eficacia en la atención al enfermo
individual para aliviar su sufrimiento, restablecer su estructura y funciones corporales y lograr un resultado
postoperatorio favorable, contribuyendo a la salud óptima del paciente su regreso a la sociedad o la muerte con
dignidad". La misión del quirófano consiste en prestar tratamiento quirúrgico adecuado a la patología de los pacientes
con la máxima profesionalidad, respeto y eficacia para satisfacer sus expectativas y mejorar su salud.

Otra definición: El quirófano es una estructura independiente en la cual se practican intervenciones quirúrgicas y
actuaciones de anestesiareanimación necesarias para el buen desarrollo de una intervención y de sus consecuencias,
que tienen lugar en general en el exterior del quirófano. El quirófano es un espacio cerrado que debe ser completamente
independiente del resto del hospital; debe pues quedar aislado frente al resto del hospital por una serie de separaciones
con las estructuras exteriores. El quirófano permite la atención global e individualizada de los pacientes por un equipo
interdisciplinario (anestesistas, cirujanos y también radiólogos, gastroenterólogos, neumólogos.)

El QUIRÓFANO es el área de la Institución Sanitaria donde se realizan las operaciones


quirúrgicas.

El concepto de quirófano

El quirófano es una estructura que debe estar cerrada completamente independiente del resto del hospital en la cual
se practican intervenciones quirúrgicas, actuaciones de anestesia y de reanimación para que tenga un buen desarrollo
en alguna intervención además de que dentro del quirófano no existen consecuencias de contaminar ya que al exterior
existen muchas bacterias, virus y muchas cosas más que deambulan en el aire. El quirófano permite la atención global
o individualizada de los pacientes por un equipo interdisciplinario para todos los actos que se realicen con la ocupación
de anestesia, el quirófano debe ocupar el lugar central debido a una evidente necesidad de estar cerca de algunas
áreas de acogida o de hospitalización así como los servicios médico-técnicos, también el ecosistema del quirófano
debe mantenerse en un nivel mínimo de contaminación por medio de limpieza, lo cual la sala se debe ser limpiada
cada día en cada operación o intervención varias veces entre cada paciente. La misión de un quirófano es ofrecer un
marco potente a todas intervenciones ya sean electivas o colectivas, para pacientes presentando enfermedades
quirúrgicas reguladas o urgentes.
Funciones generales de quirófano

El quirófano es una estructura independiente en la cual se practican intervenciones quirúrgicas y actuaciones de


anestesia-reanimación necesarias para el buen desarrollo de una intervención y de sus consecuencias, que tienen
lugar en general en el exterior del quirófano. El quirófano es un espacio cerrado que debe ser completamente
independiente del resto del hospital; debe pues quedar aislado frente al resto del hospital por una serie de separaciones
con las estructuras exteriores. El quirófano permite la atención global e individualizada de los pacientes por un equipo
interdisciplinario (anestesistas, cirujanos y también radiólogos, gastroenterólogos, neumólogos, enfermeras de
quirófano, auxiliar de enfermería, celador...) para todos los actos que se hacen bajo anestesia (general o local según
el acto que debe efectuarse y el estado de salud del paciente).
Sin embargo, su implantación en el hospital deberá tener en cuenta las relaciones del quirófano con el servicio de las
urgencias, el departamento de anestesia-reanimación, la reanimación, los laboratorios, el banco de sangre, la
esterilización, la farmacia y los servicios hospitalarios.

El quirófano debe ocupar un lugar central debido a una


evidente necesidad de estar cerca de algunas estructuras
de acogida o de hospitalización así como los servicios
médico-técnicos y esto debe guiar su construcción en un
nuevo hospital. En el caso de reestructuración o creación
de un nuevo quirófano en una estructura arquitectónica
antigua, será necesario entonces referirse a dificultades
arquitectónicas vinculadas a la existencia de estos
edificios, en particular para el tratamiento del aire y la
circulación del material y las personas.
El ecosistema del quirófano debe mantenerse a un nivel
de contaminación mínimo por medio de una limpieza
cuyos ritmos establecidos deberán observarse
escrupulosamente. Los principios de la limpieza deben ser
codificados por procedimientos escritos discutidos por cada equipo. El preliminar es la evacuación de todos los residuos
e instrumentos manchados en sistemas cerrados (contenedores estancos y bolsas herméticamente cerrados). La
limpieza de la sala de operaciones se hace varias veces al día, entre cada paciente. Para ello, se desinfectan todas las
salas de operaciones utilizadas después del final de cada programa operatorio con protocolos de higiene, sin olvidar el
resto de las partes del quirófano: oficinas, despachos, vestuarios, etc.

Características de los quirófanos


- Las paredes, techo y suelo deben estar construidos con un material no poroso de limpieza fácil. Los suelos y
paredes tendrán características antiestáticas, serán de material plano, impermeable, inalterable, duro y
resistente, con esquinas redondeadas que faciliten su limpieza.
- La altura suelotecho deberá ser de 3 m.
- El quirófano está controlado geográfica, ambiental y bacteriológicamente y está restringido el flujo
- entrante y saliente de personal.
- Es conveniente que esté adyacente a la unidad de cuidados postanestesia y a la unidad de cuidados
- intensivos quirúrgicos.
- Los quirófanos deben estar agrupados en una sola planta y constituir una unidad funcional independiente.
- Se mantendrá un área específica para el almacenaje temporal de ropa o equipo contaminado.
- Cada quirófano debe tener una superficie mínima de 30 m2. Mientras las cirugías mayores requerirán una
- superficie que supere los 35 m2.
- Sin ventanas al exterior. El aire acondicionado es independiente del resto del hospital y es capaz de renovar el
aire entre 15 y 20 veces por hora. Su sistema poseerá filtros de partículas de alta seguridad. El aire debe entrar
en la parte alta del quirófano y tener una salida en el nivel inferior del mismo. No se recomienda la utilización
de flujo laminar, pues no se ha comprobado beneficio significante en la utilización del mismo. Se debe limitar
al mínimo el número de personas que entra en el quirófano, ya que el nivel microbiano en el mismo es
proporcional al número de personas que circulan por él.
- Las puertas más recomendadas son las correderas ya que disminuyen la turbulencia del aire, al abrirse y
cerrarse.
- La temperatura idónea oscila entre los 17º y 23 ºC, excepto en las intervenciones pedíatricas que pueden
necesitar temperaturas mayores de 25º C.
- La humedad recomendada oscila entre el 50 y 60%. Por lo tanto, la temperatura será baja y la humedad alta.
- Las unidades de iluminación del techo se instalarán en un solo pivote sobre raíles.
- La instalación debe estar insonorizada.

 Miembros estériles:
o Cirujano: médico especialista que realiza la intervención.
o Ayudantes de cirujano (pueden variar en número)
o Enfermero instrumentista (con conocimientos y experiencia suficiente)

 Miembros no estériles:
o Anestesista: médico especialista en anestesiología y encargado de todo el proceso anestésico.
o Enfermero circulante: sirve de intermediario entre el equipo estéril y el no estéril.
o Técnico en cuidados auxiliares de enfermería (auxiliar de enfermería): durante la intervención
permanece en la zona intermedia y asiste a la enfermera circulante en lo que ésta le solicite.
o Otros: enfermera de apoyo, celador, limpiadoras…

LA CIRUGÍA
Cirugía: es la parte de la medicina que tiene como fin curar, paliar o diagnosticar enfermedades, así como reparar o
mejorar sus posibles secuelas por medio de intervenciones manuales. Pueden ser:

1. En función del objetivo:

- Diagnóstica: para determinar la causa de los síntomas. Por ejemplo, la extracción de un fragmento de tejido
para realizar una biopsia.

- Curativa: resección de la parte enferma. Por ejemplo, la extirpación de una masa tumoral.

- Reparadora o reconstructiva: fortalecer zonas debilitadas, volver a unir zonas que se encuentran separadas,
corregir deformidades.

- Estética: mejorar el aspecto.

- Paliativa: aliviar los síntomas, sin curar la enfermedad.

- Exploratoria o exploradora: para observar órganos o cavidades.

2. En funcion de su complejidad y riesgo:

- Cirugía mayor y menor, por lo que pasan a denominarse de alto riesgo o bajo riesgo.
3. En función del grado de contaminación de los tejidos:

- Limpia: cuando no se penetra en vía respiratoria, ni se accede a tejidos infectados. Cicatrizan por la
denominada primera intención. El riesgo de contaminación es exógeno.

- Limpia-contaminada: cuando se penetra en cavidades comunicadas con el exterior.

- Contaminada: son las heridas abiertas recientes (menos de 4 horas)

- Sucia o Infectada: cuando se trata de heridas traumáticas no recientes (más de 8 horas) con tejido
desvitalizado.

EL BLOQUE QUIRÚRGICO

Suele situarse en una zona tranquila, poco transitada y bien comunicada con el resto del hospital.

Se divide en varias áreas atendiendo a las normas de asepsia y antisepsia, con diferentes restricciones en referencia
a la circulación del material, enfermos y del personal.

1. El Área de Intercambio:

- Los vestuarios: tienen dos puertas, una por la que se accede en ropa de calle y otra de salida al pasillo de
quirófano, en la que hay que acceder correctamente uniformado. Hay vestuarios para pacientes y vestuarios para
profesionales.

El área a la que puedes acceder con ropa de calle pertenece a la zona sin limitaciones de acceso o zona negra.
- La zona de recepción de pacientes o zona de transferencia: es la sala donde esperan los pacientes que van
encamados o en camilla y van a ser intervenidos. La cama vacía se deposita en la esclusa o antequirófano.

Esta zona de recepción o transferencia ertenece a la zona sin limitaciones de acceso o zona negra.

- Almacenes: para guardar el material quirúrgico, aparataje, sueros, camillas, farmacia…

- La zona de descanso del personal. La zona de almacenes y descanso del personal pertenece a la zona
semilimitada de acceso o zona gris.

2. El Área Limpia:

En esta área es necesario el uso de gorros y calzas. Incluye:

- Pasillo de limpio.
- Almacén del material estéril.

El área limpia pertenece a la zona semilimitada de acceso o zona gris.

3. El Área Estéril o Aséptica:

En esta área es necesario el uso de gorro, calzas y mascarilla (aunque no se esté realizando ninguna intervención)
Incluye:

- Los quirófanos.
- Áreas de preparación del material estéril.
- Zona de lavado quirúrgico:
• La sala de lavado de manos quirúrgico es la sala anexa al quirófano donde el personal estéril (el cirujano,
ayudantes y enfermero instrumentista) realizará el lavado de manos.
• La intermedia es el almacén anexo al quirófano que se comunica con éste a través de una ventana. En
este almacén se guardan las cajas de instrumentación, el material fungible y sueros de uso frecuente en
las intervenciones quirúrgicas. Este almacén es asistido por un Técnico en cuidados auxiliares de
enfermería (auxiliar de enfermería).

El área estéril o aséptica pertenece a la zona limitada de acceso o zona blanca.

4. Área Sucia o Zona Séptica: es un área adyacente al quirófano o pasillo de circulación, por donde se elimina el
material sucio de la intervención. Requiere uso de gorro y calzas.

El área sucia pertenece a la zona semilimitada de acceso o zona gris.

5. El Antequirófano: es la sala aneza al quirófano que sirve para proporcionar atención al enfermo antes de ser
intervenido y donde se queda la cama vacía. En este lugar es donde el celador pertenece durante la intervención. La
indumentaria es la misma a la que se requiere dentro de los quirófanos.

El antequirófano pertenece a la zona limitada de acceso o zona blanca.

6. La Sala de Reanimación o Sala de Despertar: es la sala donde se encuentran los pacientes recién intervenidos y
donde se le asiste hasta su traslado a la planta de hospitalización o donde se requiera.

La sala de reanimación pertenece a la zona semilimitada de acceso o zona gris.


Los celadores destinados al área de quirófanos tienen acceso permitido a todas sus dependencias por lo que deben
conocer a la perfección la indumentaria requerida en cada área y en cada zona.

INSTRUMENTAL DE QUIRÓFANO Y MATERIAL EN GENERAL


1. Mesa quirúrgica o mesa de operaciones:

 Mesa especial con dispositivos de altura (autoelevables) y articulada con accesorios para colocar al
paciente enla postura adecuada (correas para brazos o muñecas, tabla branquial o soporte de brazos,
perneras…). Pueden ser fijas o con ruedas. Imprescindible que dispongan de una buena toma de tierra.

 El colchón suele estar cubierto de caucho conductor.

2. Arco de anestesia: accesorio metálico que se fija a la mesa quirúrgica encima del paciente y permite separar
la zona de anestesia de la zona de intervención.

3. Lámpara quirúrgica o cialítica:

 Normalmente son dos suspendidas en el techo por encima de la mesa quirúrgica.


 Pueden ajustarse libremente en cualquier posición o ángulo.
 Están diseñadas para proporcionar luz focal y no producir sombras. Es de fácil limpieza.

4. Lámparas supletorias: además de las otras lámparas se disponen lámparas supletorias con ruedas para su
desplazamiento.

5. Carro de anestesia.

6. Sistema de aspiración conectado a las tomas de vacío.

7. Mesa de instrumentación: mesa metálica y semicircular con ruedas donde el enfermero instrumentista coloca
el instrumental necesario y específico para la intervención que se recubre con paños estériles.

8. Mesa auxiliar o mesa de mayo o cigüeña.

 Mesa metálica provista de ruedas con el material de uso continuo para la intervención (bisturí, pinzas,
tijeras, guantes…). Se coloca por encima del paciente.
9. Escabel.

10. Armarios.

11. Negatoscopio: pantalla para ver las radiografías, resonancias magnéticas… Existen de varios tamaños así
como fijos o portátiles.

12. Bisturí eléctrico.

13. Carro de parada o carro de soporte vital o de emergencia.

 Tabla de parada cardiorrespiratoria.


 Desfibrilador con palas, cardiocompresor, marcapasos externo…
 Resucitador, respiración manual o balón de oxígeno (ambú), con mascarilla oronasal.

14. Aparatos de rayos portátil: el celador es el encargado de su traslado dentro del área quirúrgica.

REGLAS BÁSICAS DE LA ASEPSIA QUIRÚRGICA

Durante la intervención quirúrgica se aplican reglas básicas para conservar la esterilidad del campo, el cumplimiento
de estas reglas eliminan el riesgo de contaminación.

1. Dentro del campo estéril sólo se utiliza material estéril. Ante la duda se considera material contaminado.

2. Las batas de los miembros del equipo quirúrgico sólo se considerarán estéril por delante desde el hombro
hasta la cintura. Las mangas hasta 5 cms por encima del codo. No se consideran estériles la zona de las axilas,
cuello y espalda. La persona lavada quirúrgicamente no debe bajar las manos por debajo de la cintura.

3. Las mesas cubiertas con campos se consideran estériles únicamente en la superficie superior. Todo el material
que caiga por debajo del borde se considera contaminado.

4. Los bordes de toda envoltura o caja estériles se consideran no estériles.

5. Las superficies estériles deben contactar sólo con superficies estériles. Las personas lavadas deben
mantenerse cerca del campo estéril y si cambian de posición deben girar cara a cara o espalda contra espalda.

6. El personal no estéril (incluido el celador) no puede encontrarse a más de 30 cms del campo y equipo estéril.

7. El campo estéril debe montarse lo más próximo al tiempo en el que va a ser utilizado. El grado de contaminación
es directamente proporcional al tiempo de exposición de los materiales. Las zonas estériles se mantendrán
bajo control visual para asegurar su esterilidad.

8. Las barreras estériles infiltradas se consideran contaminadas. Hay que tener sumo cuidado con los agujeros
inadvertidos de los campos y la filtración de líquidos.
ACTUACIÓN DEL CELADOR EN LOS QUIRÓFANOS

Además de las tareas propias del celador en esta área realizará las siguientes funciones:

- Trasladar a los pacientes desde sus respectivas habitaciones a la zona de quirófano para la realización de las
intervenciones quirúrgicas. Antes de cada traslado comprobarán que la identidad del paciente corresponde con
la historia clínica que le acompaña.

- Ayudarán al personal sanitario a colocar al paciente en la mesa de operaciones según la posición anatómica
que dictamine el cirujano.

La posición quirúrgica debe proporcionar una exposición y acceso óptimo a la zona a intervenir sin poner en
peligro la función de los órganos ni la seguridad del paciente. Debe permitir también el acceso del anestesista
para inducir la anestesia y administrar los fármacos y líquidos intravenosos.

Los cambios posturales al paciente anestesiado debe realizarse de forma lenta para permitir que el aparato
circulatorio se adapte a los cambios de la distribución de la sangre. Las limitaciones o resticciones de los
enfermos deben valorarse antes de inducirlos a la anestesia.

La anestesia se practicará con el paciente en decúbito supino.

- Después de la intervención lo trasladará a la sala de reanimación o donde corresponda. Este traslado se


realizará extremando las medidas de seguridad cuando el paciente ha sido sometido a anestesia general, se
colocará la cabeza de forma lateral para evitar en caso de vómitos penetren en el aparato respiratorio del
paciente provocando una broncoaspiración. Además acompañan al paciente el celador, el anestesista y la
enfermera anestesista.

- Si el paciente fallece lo trasladará al mortuorio o a la sala de autopsias, si procede. En el caso de amputaciones


de miembros los trasladará al mortuorio previa orden del cirujano encargado de la operación.

- Al final de la intervención ayudará al personal de enfermería a la retirada del paciente de la mesa de


operaciones.

- El celador debe permanecer en los antequirófanos durante la intervención atento a aquello para lo que se le
pueda requerir, y en el caso de que debiera acceder a la zona de quirófano deberá de cuidar al máximo la
asepsia, utilizando la bata, gorro, mascarilla y calzas. Ejemplo de tareas que se le puede requerir durante una
intervención:

 Transporte de aparatos diagnósticos como el RX portátil, el ecógrafo…


 Ayudar al personal de enfermería a cambiar de posición al paciente.
 Transporte de muestras al servicio de Anatomía Patológica (biopsias intraoperatorias).
 Transporte de concentrado de hematíes, plaquetas, etc, desde el banco de sangre.

- El celador en ningún momento hará comentarios sobre las intervenciones realizadas a los pacientes o los
familiares ya que le está expresamente prohibido, orientando las consultas al facultativo correspondiente.

- En el caso de intervenciones urgentes y en ausencia del peluquero, en las que el paciente no se encuentre
debidamente aseado y rasurado, ayudará al personal auxiliar en el aseo y rasurará a los enfermos masculinos
en aquellas partes que lo necesitase. A continuación se explica la Técnica de Rasurado.

TÉCNICA DEL RASURADO


Descripción

Cuando el paciente va a ser sometido a una intervención quirúrgica, es preciso preparar la zona cutánea donde se va
a efectuar la incisión. Esta preparación es muy importante para evitar el riesgo de una enfermedad infecciosa en la
herida quirúrgica.

Se rasura, momentos antes de la operación, un área corporal amplia alrededor del punto en que se ha de realizar el
corte quirúrgico.

Material necesario

- Guantes desechables.
- Batea desechable.
- Esponja, compresa o gasa.
- Maquinilla de afeitar de un solo uso.
- Palangana con agua caliente.
- Toallas, empapadores.
- Esparadrapo ancho.
- Tijeras o rasuradora eléctrica, en caso necesario.

Procedimiento

1. Indicar al paciente lo que se va a realizar y reunir el material.

2. Lavarse las manos y ponerse guantes.

3. Respetar su intimidad.

4. Colocar al paciente en función de la zona a rasurar.

5. En intervenciones quirúrgicas de neurocirugía cuando el cabello sea largo, recortar previamente con tijeras.

6. El paciente debe estar limpio antes de rasurar la zona.


7. Colocar una toalla bajo el cuerpo del paciente para que evite que se moje la cama.

8. Cortar los pelos largos con tijeras.

9. El afeitado se realiza en la dirección del crecimiento del vello.

10. Enjabonar y rasurar con la maquinilla de afeitar.

11. Es conveniente pasar un trozo de esparadrapo ancho por la zona rasurada para que no quede vello suelto.

12. Evitar dar tirones.

13. Aplicar algún antiséptico si es necesario.

14. Aclarar y secar la zona con una toalla.

15. Recoger el material utilizado.

16. Lavarse las manos.

17. Poner cómodo al paciente.

Técnica del rasurado perineal

El fundamento de esta técnica es el mismo de la técnica general. Al material necesario debes añadir una cuña.

Procedimiento

1. Informar al paciente y reunir el material.

2. Lavarse las manos.

3. Colocarse los guantes desechables.

4. Poner la cuña bajo los glúteos del enfermo, con un empapador o toalla debajo.

5. Enjabonar la zona y rasurar de arriba hacia abajo. Evitar producir lesiones.

6. Aclarar y secar bien la zona con una toalla.

7. Retirar la cuña y recoger el material.

8. Lavarse las manos.

9. Poner cómodo al paciente.


COLOCACIÓN DEL PACIENTE EN LA MESA QUIRÚRGICA

La posición quirúrgica debe proporcionar una exposición y acceso óptimo a la zona a intervenir, sin poner en peligro la
función de los órganos ni la seguridad del paciente. Además, debe permitir el acceso para que el anestesista induzca
la anestesia y pueda controlar la vía aérea y la administración de fármacos y líquidos intravenosos. La anestesia suele
iniciarse en decúbito supino, colocando después al paciente, si fuera necesario, en la posición requerida para la
intervención.

Todas las posiciones quirúrgicas, aunque algunas más que otras, pueden ser potencialmente peligrosas a causa de
sus efectos sobre la respiración, la circulación los nervios periféricos y la piel. Una colocación segura debe tener en
cuenta las alteraciones fisiológicas producidas por la anestesia y por la ubicación. Los cambios de postura de los
pacientes anestesiados deben hacerse de forma lenta, para permitir que el aparato circulatorio se adapte a los cambios
de la distribución de la sangre. Bajo los efectos de la anestesia, pueden superarse las limitaciones del paciente, como
las limitaciones de la movilidad articular, causando lesiones o dolores postoperatorios. Las limitaciones o restricciones
de los enfermos deben valorarse antes de inducir la anestesia.

Las posiciones más usadas en las diferentes intervenciones quirúrgicas son las siguientes:

Decúbito supino: plano sobre la espalda con los brazos a un lado, las palmas hacia abajo y las piernas rectas con los
pies ligeramente separados. Es la posición utilizada con más frecuencia, usándose para intervenciones de hernias,
laparatomía exploradora, colecistectomía, resección intestinal y gástrica, y mastoidectomía.

Decúbito prono: el paciente yace sobre el abdomen con la cara girada a un lado, los brazos a los lados con las palmas
pronadas, los codos ligeramente flexionado y los pies elevados sobre la almohada para prevenir la flexión plantar. El
paciente se anestesia en decúbito supino, luego se pasa a prono. Se utiliza para cirugía de la espalda, espina dorsal y
área rectal.

Trendelenburg: la cabeza y el cuerpo se bajan hasta colocarse a un nivel por debajo de las piernas y pies. Se sujeta
al paciente con apoyos en los hombros y las rodillas se doblan por medio de una mesa vasculante. La expansión
respiratoria está disminuida por el desplazamiento hacia arriba de las vísceras. Se utiliza para cirugía del abdomen
inferior y pelvis.

Trendelenburg invertido, antritrendelenburg o posición de Morestin: se eleva la cabeza y se bajan los pies. Se
utiliza para cirugía biliar.

Litotomía o posición ginecológica: el paciente yace sobre la espalda con las nalgas en el extremo de la mesa; los
muslos y las piernas se colocan simultáneamente sobre estribos para prevenir la lesión muscular. La cabeza y los
hombros se sujetan para prevenir lesiones. Se utiliza para cirugía perineal rectal y vaginal.

Decúbito lateral: el paciente yace sobre el costado, la mesa puede estar doblada por la mitad. Se utiliza para cirugía
renal.

Posición de Roser o Proetz: paciente tumbado sobre su espalda con el cuello en hiperextensión. Se emplea en
exploraciones, intervenciones quirúrgicas de las vías respiratorias, intubación endotraqueal, etc.

Posición raquídea o de punción lumbar: paciente en posición en decúbito lateral con la espalda flexionada, piernas
y caderas flexionadas, intentando acercar al máximo la cabeza y las rodillas. Se emplea para la realización de técnicas
anestésicas de la columna (raquianestesia, epidural, etc.), también se emplea para realizar punciones lumbares y para
la extracción de líquido cefalorraquídeo.

Posición de kraske o Jaknnite o de navaja: es una modificación del decúbito prono en la cual el paciente se coloca
en decúbito prono con las caderas elevadas respecto al resto del cuerpo, la cabeza está ladeada y los brazos se
colocan flexionados sobre un soporte y las palmas de las manos hacia abajo. Se utiliza en cirugía de hemorroides y
procedimientos del área rectal y coccígea.

Posición de laminectomía: el paciente se coloca boca abajo sobre la mesa con el tronco sobre un soporte especial
que eleve el tronco sobre la mesa (trineo). Se emplea sobre todo en intervenciones de la columna torácica o lumbar
(laminectomías).

Posición de craneotomía: el paciente es colocado en decúbito prono con la cabeza sobresaliendo del borde de la
mesa y la frente apoyada en un soporte en el que la cabeza queda suspendida y alineada con el resto del cuerpo.

Existe una clasificación clásica que refiere que las posiciones quirúrgicas básicas son litotomía o ginecológica,
Trendelenburg, genupectoral y Morestin.

ROPA DE QUIRÓFANO

En el área de quirófano se utiliza una vestimenta diferente a la que lleva el resto del personal del hospital. La ropa debe
ser de algodón, con tejido o malla fuerte para dificultar el paso de los gérmenes, aunque, actualmente, cada vez se
tiende más a utilizar materiales desechables de papel
impermeable y que son un filtro efectivo que impide el paso de las
bacterias. Cómo colocarse correctamente una
Los colores de la ropa de quirófano y, especialmente, las batas, mascarilla:
deben ser sólidos, relajantes y que absorban la luz, de manera que
no reflejen la luz emitida por las lámparas, y enmascaren el color - Debe adaptarse perfectamente a la
rojo de la sangre. Los colores más usados son el verde quirófano, fisionomía de la boca y la nariz, de
azul verdoso y verde aceituna. manera que no haya huecos para que se
escape el aire exhalado.
Este tipo de ropa se utiliza para evitar que el personal entre con la - En el caso del personal que lleve barba,
ropa de la calle o desde otras dependencias del hospital a la zona la mascarilla debe cubrirla
quirúrgica. El uniforme incluye: guantes, mascarillas (evita el paso completamente.
de gérmenes del aparato respiratorio al paciente), batas, calzas y - Una mascarilla sólo sirve para una
gorro (el pelo contiene gérmenes que pueden afectar al paciente). intervención. Cada vez que se inicia un
nuevo acto quirúrgico hay que utilizar
una nueva.
La desinfección de las manos, aun en el caso de realizar el lavado
correcto, no garantiza la eliminación completa de los
microorganismos, por lo que es necesario utilizar guantes estériles
(equipo estéril). El equipo no estéril basta con que utilice guantes
no estériles.

Los gorros están hechos de papel o tela, de muy distintos modelos, que se utilizan en el quirófano para cubrir el cabello.
Hay que colocárselo de manera que lo cubra totalmente, incluyendo las patillas y el vello facial.

Las calzas o papis son una especie de fundas, que se usan en quirófano y áreas estériles (aislamientos) para cubrir el
calzado y evitar la propagación de la contaminación en esas zonas. Deben colocarse sin tocar el calzado y es lo primero
que hay que ponerse para acceder a un área estéril. También se utilizan las calzas para aislar los pies del paciente,
sobre todo en cirugía rectal, vaginal, de extremidades inferiores, etc.

La bata rusa es usada en el quirófano por cirujanos e instrumentistas. Es una bata amplia, de manga larga y puños
elásticos que, en su parte posterior, lleva una especie de pinza triangular que al atarla cubre completamente la espalda.
Las mascarillas son piezas de un solo uso, desechables, que, al colocarlas sobre la boca y la nariz actúan de filtro para
el aire exhalado. El aire que se expele está repleto de microorganismos, que se quedan en la cara interna de la
mascarilla.

El orden de la colocación de estas prendas son: calzas, gorro, mascarilla (en el caso del equipo estéril aquí es
donde se procede al lavado quirúrgico), bata estéril y guantes estériles. El Celador, al entrar en quirófano, llevará gorro,
mascarillas y calzas.
RIESGOS RELACIONADOS CON LOS QUIRÓFANOS

Riesgo de infección relacionado con la intervención

Reglas básicas de la asepsia quirúrgica

Durante la cirugía deben seguirse determinadas reglas para crear y mantener un campo estéril con un margen de
seguridad bien definido. La práctica estricta de las siguientes reglas elimina o minimiza la posible contaminación:

1. Dentro del campo estéril debe usarse sólo material estéril. Si hay alguna duda sobre la esterilidad de un objeto
se considera como no estéril.

2. Las batas del personal lavado se consideran estériles por delante, del hombro a la cintura, y las mangas hasta
cinco centímetros por encima del codo.

3. Las mesas cubiertas con paños se consideran estériles sólo en la superficie. Cualquier objeto que pase del
extremo de la mesa se considera contaminado y no puede ser colocado otra vez sobre ésta.
4. Las superficies estériles deben contactar sólo con otras superficies estériles. Las personas lavadas deben
mantenerse cerca del campo estéril y, si cambian de posición, deben girar cara a cara o espalda contra espalda.

5. Los extremos de un paquete o contenedor estéril se consideran no estériles (los límites de lo estéril no están
siempre bien definidos).

6. El campo estéril debe crearse lo más cerca posible del momento en que va a ser utilizado. El grado de
contaminación es proporcional al tiempo que permanecen sin tapar las cosas. Las zonas estériles deben estar
siempre a la vista, y una vez que se abren los paquetes de cosas que se van a utilizar, alguien debe
permanecer en la habitación para asegurar la esterilidad.

Riesgo de lesión relacionado con el uso de material eléctrico

La cirugía y la anestesia dependen en gran medida de los equipos eléctricos como monitores, lámparas de cabeza,
microscopios, equipo endoscópico, mesas de quirófano eléctricas y bisturíes eléctricos, aparatos que suponen una
amenaza para la seguridad del paciente.

Los peligros eléctricos más frecuentes son el fuego, la descarga eléctrica y las quemaduras.

Las chispas provocadas por las averías de los equipos, la electricidad estática o el uso de láseres y bisturíes eléctricos
son posibles focos de ignición. Ya no se emplean gases anestésicos explosivos, pero el uso de oxígeno a altas
concentraciones para la anestesia incrementa el riesgo de fuego.

Existe la posibilidad de que se produzcan quemaduras eléctricas y térmicas, que pueden deberse al contacto con
conductores eléctricos o al paso de la corriente a través del organismo no bien aislado.

La protección frente a los peligros eléctricos obliga a un uso y mantenimiento adecuados de todos los equipos
quirúrgicos, y al aislamiento y toma de tierra del paciente cuando se utiliza el bisturí eléctrico.

Riesgo de lesión relacionado con el uso del láser

Cada vez es mayor la frecuencia con que se utilizan distintos tipos de láser en la asistencia a los pacientes, sobre todo
en las técnicas quirúrgicas. El láser sirve para cortar, vaporizar, coagular y soldar tejidos.

El haz del láser libera energía directamente a los tejidos, lo que se traduce en temperaturas extraordinariamente
elevadas. Sus peligros, tanto para el paciente como para el personal sanitario, consisten en lesiones directas de la piel
y los ojos por el haz del láser, la inhalación de humos y partículas de material y el fuego. Todo el personal de quirófano
y los pacientes conscientes deben utilizar protección ocular frente al láser.

Riesgo de lesión relacionado con la posición del paciente

Durante la intervención, en especial mientras se mantienen los efectos de la anestesia, el paciente no puede protegerse
a sí mismo frente a ningún posible peligro, por lo que el personal de quirófano debe ayudarle para prevenir las lesiones.

Para proteger la seguridad del paciente debemos:

- Traspasar al paciente de la camilla a la mesa de operaciones, asegurándonos que lo realizamos correctamente.

- Comprobar la colocación adecuada del paciente en la mesa de operaciones, evitando posturas forzadas y
asegurándonos una buena sujeción.

- Comprobar periódicamente la posición y los dispositivos de apoyo (correas, apoyacabeza…) durante la


intervención.

Riesgo de alteración de la temperatura corporal relacionado con las condiciones quirúrgicas

Debido a la exposición a la baja temperatura del quirófano, la administración de líquidos intravenosos y la reducción
del metabolismo impuesta por la anestesia, muchos pacientes sufren una importante pérdida de calor corporal, con la
consiguiente disminución de la temperatura central del organismo.

Para limitar la pérdida de calor en el quirófano es posible utilizar distintas medidas:

- Colocar mantas calientes o térmicas al paciente cuando entra en el quirófano.

- Aumentar la temperatura ambiente mientras el paciente se halla expuesto y se prepara la piel.

- Utilizar líquidos templados para las irrigaciones y administración intravenosa.

NORMAS DE HIGIENE
Conceptos generales
- Asepsia: Cuando se habla de una situación de asepsia, lo que se está queriendo referir es la ausencia de
microbios o de infección. Es decir, cuando se dice que algo o alguien disponen de asepsia es porque se
encuentra libre de microorganismos que desatan infecciones o enfermedades.

Para conseguir la situación de asepsia y garantizar la ausencia de materia séptica (sucia) o microorganismos
infeciosos, tanto en superficie como en profundidad, de los materiales expuestos o seres vivos se realiza
mediante técnicas de asepsia como pueden ser: el lavado de manos, la utilización de guantes, la limpieza del
instrumental, la esterilización, la desinfección…

Se utilizan agentes físicos como medio para conseguir matar y eliminar microorganismos. El calor seco y
húmedo son los más utilizados.

En la práctica clínica, la asepsia se refiere al empleo de material estéril (no posee ningún tipo de
microorganismo, ni siquiera sus formas de resistencia, las esporas) y su protección contra la contaminación.
El término puede emplearse indistintamente tanto a situaciones médicas como a quirúrgicas. Por tanto,
normalmente se habla de dos tipos de asepsias, la asepsia quirúrgica , que implica la esterilización completa
y la ausencia total de bacterias en un área determinada de una institución médica en la cual se llevan a cabo
intervenciones quirúrgicas. Y la asepsia médica consiste en la protección de los pacientes y del personal que
se desempeña en un hospital o centro sanitario con el objetivo de evitar infecciones o en su defecto, de
neutralizar la activación de algunas ya combatidas, como consecuencia de la transmisión de microorganismos
patógenos que se puede producir entre quienes interactúan en un hospital: enfermos, visitas, médicos,
enfermeros, entre otros.

Entre las técnicas que contribuyen a la diseminación de virus hospitalarios se cuentan: uso indebido de
antibióticos, porque los microorganismos se hacen resistentes y el antibiótico ya no surte efecto, empleo de
técnicas invasivas o sumamente agresivas y el tránsito constante de personas que entran y salen de los
hospitales.

La mejor forma de contribuir en un ambiente aséptico, es desarrollando hábitos higiénicos, lavándose


constantemente las manos, esterilizando materiales, usando de guantes y barbijos siempre que sea necesario
y en el caso de los empleados de las instituciones sanitarias, realizando un uso responsable de su uniforme.

- Antisepsia: constiste en la utilización de productos químicos (desinfectantes) para intentar destruir los
microorganismos contaminantes. Es sinónimo de desinfección.

Un antiséptico es una sustancia que impide, bloquea el desarrollo de los microorganismos patógenos
generadores de las infecciones, o directamente los elimina de plano.

Estas sustancias antimicrobianas se aplican a un tejido vivo o sobre la piel, según recomiende el especialista
médico, para así poder reducir la infección o putrefacción que presenta el lugar del organismo que se encuentra
infectado por un microbio.

En tanto, hay que distinguir a los antisépticos de los antibióticos y de los desinfectantes, aunque comúnmente
se los vincula presentan diferentes acciones, porque por ejemplo los antibióticos destruyen microorganismos
en el cuerpo y los desinfectantes destruyen microorganismos pero en aquellos objetos no vivos.

Entre los antisépticos más comunes nos encontramos con:

 Alcohol: los más comunes son etanol y propano o una mezcla de ambos, popularmente se lo conoce
como alcohol quirúrgico y se emplea para desinfectar la piel antes de colocar una inyección.

 Yodo: se usa en una solución alcohólica conocida como tintura de yodo, como antiséptico pre y post
operatorio. El espectro que posee es muy amplio, por lo que son muy efectivos. Los médicos no lo
recomiendan a instancias de la curación de heridas menores porque sus efectos son
contraproducentes, induciendo la formación de cicatrices y aumentando el tiempo de curación de la
herida en cuestión.

 Ácido bórico: se emplea generalmente como supositorios a instancias de infecciones vaginales por
hongos y como antiviral para reducir el tiempo del resfrío, también se lo puede hallar en cremas para
quemaduras y su principal función es la de calmante.

 Gluconato de clorhexidina: su principal uso es para combatir infecciones en la piel y la gingivitis o


inflamación de las encías. La mayoría de los buches bucales lo contienen.

 Cloruro de sodio: se usa como antiséptico general y también como enjuague bucal por su efectividad.
- Infección: es la invasión y entrada en el organismo humano de agentes extraños vivos (bacterias, hongos y
virus). Cuando esta invasión es de parásitos se llama Infestación.

DESINFECCIÓN

Consiste en suprimir microorganismos patógenos existentes en la habitación del enfermo, ropa, manos, piel, etc. No
elimina todos los microorganimos ni sus formas de resistencia (esporas). Es un procedimiento de antisepsia.

1. Desinfección de objetos o materiales clínicos (con desinfectantes). Para conseguir la desinfección:

a) Hay que cepillar con agua y detergente el objeto que se quiere desinfectar.
b) Usar sustancias químicas con acción desinfectante (lejía, jabón, formol, etc)
c) Los desinfectantes son bactericidas, es decir, capaces de matar los microorganismos.
d) Un buen desinfectante es aquel que tenga un amplio espectro, que no sea tóxico ni corrosivo, de bajo
costo, de olor agradable,biodegrabable y puede ser diluido en agua o alcohol.

2. Desinfección de piel, heridas y cavidades del organismo (con antisépticos):

a) Se denominan antisépticos aquellos productos utilizados para la desinfección de la piel, heridas y


cavidades del organismo.
b) Son de uso frecuente la tintura de yodo, agua oxigenada o peróxido de hidrógeno, alcohol de 70º,
clorhexidina…
c) Impiden o retarda el crecimiento de los microorganismos.
d) Pueden ser bactericidas (matan) o bacteriostáticos (inhiben el crecimiento) de las bacterias.

Tipos de Desinfección:
Los diferentes niveles varían dependiendo de los productos que se utilicen y su concentración:

1. Se realiza una desifección de alto nivel cuando el producto es activo frente:

- Virus lipídicos medianos.


- Virus no lipídicos pequeños.
- Bacterias en forma vegetativa y hongos.
- Bacilo de Koch.
- Esporas (en determinadas circustancias).

El óxido de etileno y los formaldehídos son desinfectantes de alto nivel.

Para material de riesgo semicrítico el tiempo de actuación del desinfectante será de 20 – 30 minutos.

2. Se realiza una desinfección de nivel intermedio cuando el producto es activo frente:

- Igual que la de alto nivel excepto las esporas.


Los clorados, iodados, alcoholes y fenólicos, entre otros, son desinfectantes de nivel intermedio.

3. Se realiza una desinfección de bajo nivel cuando el producto es activo frente:

- Virus lipídicos medianos.


- Bacterias en su forma vegetativa y hongos.

Los compuestos de armonio cuaternario, mercuriales, son desinfectantes de bajo nivel.

Para material de riesgo semicrítico el tiempo de actuación del desinfectante será suficiente con 10 minutos.

Consideraciones generales:
- Cualquier microorganismo que contacto con tejidos humanos que son normalmente estériles puede producir
infección, por lo que es imprescindible que todos los objetos que puedan contactr con los tejidos estériles sean,
a su vez, previamente esterilizados.

- Existen tejidos humanos que no requieren que los objetos que entren en contacto con ellos estén esterilizados
pero que hayan pasado por una desinfección de alto nivel como las membranas mucosas.

- Una de las barreras más efectivas para evitar el contacto de los microorganismos con tejidos estériles es la
piel intacta; de este modo no es necesario que los objetos que entren en contacto con la piel sean esterilizados
o desinfectados de alto nivel.

- Antes de proceder a la esterilización o desinfección de un objeto hay que limpiarlo para evitar que tenga
acumulada sangre seca, pus, etc, y dificulte el paso del calor, el gas, etc, impidiendo así una total desinfección
o esterilización.

Métodos de desinfección del material sanitario


La desinfección del material sanitario se define como el conjunto de técnicas destinadas a eliminar del material sanitario
los microorganismos patógenos.

Algunos desinfectantes son capaces de desinfectar y esterilizar a la vez en función de su composición química,
concentración a la que se usan y el tiempo de acción.
Estos métodos se clasifican en dos grandes grupos según utilicen procedimientos físicos o químicos:

PROCEDIMIENTOS FÍSICOS PROCEDIMIENTOS QUÍMICOS


Hervido o ebullición Antisépticos
Pasteurización Cloruros
Uperización Fenol y derivados
Rayos Solares Aldehídos
Ultrasonidos

PROCEDIMIENTOS FÍSICOS
Hervido o ebullición
Para desinfectar mediante este método se sumerge el material que se quiere desinfectar en agua a la temperatura de
ebullición (recordemos que el agua empieza a hervir a 100º C). Se considera un método muy efectivo aunque no
garantiza la eliminación de las esporas.

Pasteurización
Este proceso, por calentamiento de líquidos se emplea generalmente a temperaturas por debajo del punto de
ebullición. Destruye microorganismos patógenos (infecciosos) pero tampoco incluye esporas.

La técnica consiste en calentar el producto a una temperatura que oscile entre los 65 y 68ºC durante 30 minutos.
Posteriormente hay se produce un enfriamiento rápido del producto. Así se suele tratar la leche, zumo de frutas, etc.

La diferencia entre la leche pasteurizada y la leche esterilizada es que la pasteurizada no contiene gérmenes patógenos
y la esterilizada no contiene ningún tipo de gérmenes, ni patógenos ni no patógenos.

La leche que más se utiliza actualmente es la esterilizada ya que es más cómodo y sencillo llevar a cabo su
esterilización y así se podrá conservar durante más tiempo.

Cuando el calentamiento de la leche es a 110 -115ºC durante 30 minutos hablamos de la leche esterilizada.

Uperización
Se trata de una técnica similar a la pasteurización que consiste en calentar la leche a 130-140ºC durante 1 o 2
segundos.

Rayos Solares
Por medio de la acción de los rayos ultravioletas. Estos rayos son uno de los muchos tipos de radiación producidos por
la luz solar.

Son rayos que tienen una cierta acción bactericida, pero sólo a una determinada longitud de onda. Actualmente se
utilizan lámparas de rayos ultravioletas en quirófanos, salas de prematuros y, en especial, en el tratamiento de la
tuberculosis; la luz ultravioleta se usa en las habitaciones de aislamiento de tuberculosos para disminuir la posibilidad
de contagio.
Este tipo de radiación tiene como inconvenientes que puede llegar a producir cáncer de piel (mela noma) y daños en
la conjuntiva (conjuntivitis).

Ultrasonido
Se trata de ondas ultrasónicas producidas por la alta velocidad de giro del aparato. Estas ondas actúan destruyendo
las paredes de las bacterias.

Se utiliza energía en forma de onda ultrasónica 20 Khz. transductor metálico por 5 minutos o onda ultrasónica de 35
Khz. transductor de cristal por 3 minutos. Esta limpieza no remueve material incrustado, pero es suplementaria de la
manual. Esta onda no produce muerte microbiana.No se utiliza en materiales de goma, PVC, metal y plástico al mismo
tiempo.

PROCEDIMIENTOS QUÍMICOS
Antisépticos
Son soluciones que se usan de forma tópica sobre tejidos vivos (piel, mucosas, etc.). Entre los que más se usan se
encuentran la clorhexidina al 5%, povidona yodada, alcohol etílico al 70%, etc.

La clorhexidina es un compuesto bifenólico con acción bactericida que posee un mecanismo de acción basado en
atacar a las proteínas de las membranas celulares desnaturalizándolas y produciendo la muerte de la célula. Se utiliza
para el lavado de manos quirúrgico.

Dentro de los antisépticos destacan los compuestos yodados, que tienen efectos bactericidas y fungicidas. El más
utilizado en el hospital es la povidona yodada (Betadine). Para los campos operatorios se suele emplear el yodo unido
al alcohol etílico (irrita mucho la piel por lo que no es acto para el lavado quirúrgico).

Cloruros
El de mayor uso es el hipoclorito sódico (lejía). Se usa sobre todo para desinfección de equipos, superficies, suelos,
lavabos, ropa, etc. Su ventaja es que es barato, efectivo y actúa con mucha rapidez. Las desventajas es que es
inestable, muy irritante y corroe los metales.

Fenol y derivados
El fenol como tal es poco usado en la actualidad al haber sido sustituido por los metilfenoles en la limpieza de
superficies. El hexaclorofeno, debido a su eficacia antimicrobiana limitada, no se recomienda su uso para el lavado
quirúrgico o la preparación de los pacientes.

Los alcoholes más utilizados en clínica son el isopropílico y el etílico. El alcohol etílico de 70º es un potente bactericida,
mucho mayor que el de 90º. Se usa en la desinfección de la piel.

Aldehídos
El formaldehído es un importante bactericida. Se usa para la esterilización de material de goma, caucho, etc.

El glutaraldehído 2% es también un bactericida muy potente capaz de destruir también esporas, hongos y virus.

Se usa en desinfección por inmersión durante 10 minutos y en esterilización durante 10 horas.


Técnicas de desinfección
 Inmersión: consiste en introducir instrumentos en una solución desinfectante durante cierto tiempo.
 Loción: se empapan las bayetas en una solución y luego se utilizan para fregar.
 Vaporización y fumigación: se trata de producir vapores o gases capaces de impregnar el aire y las
superficies.
 Brumas o aerosoles: se forma un aerosol de gotas microscópicas (menores de 20 micras de diámetro) que
por su escaso peso permanecen cierto tiempo en suspensión en el aire atmosférico.
 Pulverización: formación de gotas de mayor tamaño que en el caso anterior. Por su peso caen rápidamente.

Clasificación del instrumental y material clínico


Según las características y la duración se clasifican en dos grandes grupos:

- Material fungible: se caracteriza porque se deteriora con el uso, es frágil en algunos casos y tiene una vida
corta. Se trata de materiales que por sus características no pueden ser inventariables. Puede ser desechable,
es decir, de un solo uso o bien reutilizable después de una limpieza adecuada y esterilización posterior. Se
refiere al material de vidrio, sondas, bisturí, tijeras, pinzas, etc.

- Material inventariable: se trata de materiales que tienen una vida larga y por tanto un carácter más definitivo.
Por ello deben formar parte del inventario del centro, aunque tengan un cierto desgaste y deterioro. Se refiere
al mobiliario en general (camas, mesitas, sillas, mesas, vitrinas, aparatajes o máquinas, etc.).

Según la peligrosidad infectiva del material sanitario, la clasificación de Spaulding es la siguiente:

- Crítico: requiere total asepsia. Es instrumental que temporal o definitivamente va a quedar en el interior del
organismo. Ej.: prótesis de cadera, válvulas cardiacas, hilos de sutura, cemento óseo, instrumental quirúrgico,
etc.

- Semicrítico: debe estar desinfectado. No es imprescindible su esterilización. Ej.: mascarillas.

- No crítico: estará rigurosamente limpio. En la medida de lo posible desinfectado. Este tipo de material no está
en contacto con cavidades internas del organismo, ni vías de entrada al mismo. Ej.: ropa de la cama, orinales.
Si llega a estar en contacto con un enfermo contagioso es necesario desinfectarlo o incluso esterilizarlo.

LIMPIEZA DEL MATERIAL E INSTRUMENTAL CLÍNICO Y DE LOS CENTROS SANITARIOS

Instrumentos son todos aquellos materiales de los que se vale el personal sanitario para realizar exploraciones, curas
e intervenciones quirúrgicas.

Normalmente es de acero inoxidable o bien una aleación de metales. Es resistente, no se oxida y el instrumental de
corte tiene buen filo.
La limpieza del instrumental debe hacerse lo antes posible, para evitar que las manchas biológicas (sangre, heces,
pus, restos de tejidos, etc.) se sequen y adhieran al mismo. Además se limpiará también el material que no ha sido
utilizado, pero sí seleccionado en un acto quirúrgico.

 El instrumental debe desmontarse para hacer bien su limpieza y, si es articulable, debe abrirse bien su
articulación para garantizar la eliminación de cualquier resto o mancha biológica.
 Se sumergen en una solución antiséptica (que inhibirá o destruirá los microorganismos) con agua fría. No debe
hacerse en agua muy caliente porque el calor coagula los restos orgánicos, haciéndose más gravosa la
limpieza.
 Se desmontan o desarticulan. Practicar un cuidadoso cepillado, con especial atención a las juntas y ranuras.
Si existen orificios en el instrumental asegurarse de que están permeables y limpios.
 Una vez que se ha comprobado que está bien limpio, hay que sacarlo del medio líquido, enjuagarlo con agua
caliente y secarlo perfectamente para evitar posibles oxidaciones y la proliferación de microorganismos en las
juntas o ranuras húmedas.

La limpieza en los centros sanitarios va a depender del lugar donde nos encontremos; para ello se establecen tres
áreas según los niveles de contaminación existentes:

- Áreas críticas (UCI/UVI, quirófano, área de esterilización, etc.).


- Semicríticas (zona de habitaciones de enfermos, hospital de día, urgencias, zona de consultas externas,
rehabilitación, fisoterapia, etc.)
- No críticas (oficinas, dependencias de Celadores, vestuarios, capilla, etc.).

Las áreas criticas, al tener una concentración de placa patógena muy alta, requiere un tratamiento de limpieza especial
con desinfectantes específicos que indicará el Servicio de Medicina Preventiva.

LA ESTERILIZACIÓN
Es un procedimiento empleado para la destrucción de todos los microorganismos y formas de resistencia de los mismos
(esporas). Los métodos utilizados deben garantizar la destrucción total de cualquier forma de vida, ya sea tanto en la
superficie como en la profundidad del objeto a esterilizar.

Todo objeto esterilizado está desinfectado, pero ningún objeto desinfectado está esterilizado, al menos por principio.
Cuando un objeto está esterilizado se dice que es aséptico.

Esto se explica porque en la desinfección sigue habiendo microorganismos en el material desinfectado. Sólo se han
eliminado los patógenos que son los más sensibles a los agentes utilizados.

Cuando se ha sometido el objeto a la esterilización se eliminan los microorganismos patógenos y además los saprofitos
o no patógenos. Por eso se dice que un objeto esterilizado está siempre desinfectado.
MÉTODOS DE ESTERILIZACIÓN
1. Esterilización por agentes físicos:
a) Por calor húmedo (autoclave)
La técnica utiliza vapor saturado a presión. El vapor por sí mismo no esteriliza. Para conseguirlo hay que someterlo en
el interior de un recipiente a una presión mayor que la presión atmosférica, aumentando la temperatura del vapor,
consiguiendo así la destrucción de todas las formas de vida. Se utiliza para ello el autoclave.

En definitiva, el vapor de agua a presión, para que esterilice, debe estar sometido a una temperatura determinada y
durante el tiempo necesario.

El autoclave es un recipiente de cierre hermético, comparable a una olla a presión que consta de una cámara de
esterilización, que lleva una llave y un manómetro para regular la presión y temperatura que se desea alcanzar dentro.
Existe además una llave de purga para la eliminación del aire que exista dentro de la cámara.

El vapor penetra en la cámara de esterilización y alcanza la presión (P) deseada; este vapor se empieza a condensar
por contacto con los materiales expuestos a la esterilización ya que están fríos.

1 kg de presión 120ºC 1 atmósfera


2 kg de presión 134ºC 2 atmósferas
3 kg de presión 144ºC 3 atmósferas

La condensación del vapor desprende calor, humedeciendo y calentando simultáneamente el material expuesto. Es
necesario para ello la eliminación del aire existente en la cámara. El aire se elimina o purga por un sistema de vacío o
bien introduciendo el vapor muy rápido para así forzar la salida de aire. En los autoclaves actuales todo el proceso es
automático.

La esterilización en autoclave tiene las siguientes ventajas: económica, segura, rápida, no contamina ni deja residuos
y es cómoda puesto que los autoclaves son automáticos.

Pero tiene algunas desventajas o inconvenientes: deteriora los materiales de goma o plástico, se necesita mucho
tiempo para envolver los materiales que se van a introducir, exige mucho cuidado en la carga (disposición de los
paquetes dentro de la cámara de esterilización) y los materiales metálicos se oxidan al esterilizarlos en calor húmedo.

Los materiales que pueden esterilizarse por calor húmedo son los siguientes:

- Material textil (paños, gasas, ropas)


- Materiales duros (envases, bateas)
- Frascos de líquidos y medios de cultivo.

Los materiales a esterilizar en autoclave pueden ir envueltos en papel (crepé, celofán), que es poroso y permite el paso
del vapor, impidiendo después de extraerlo la entrada de aire en el envoltorio.

Las telas (hilo, algodón, renselina) tienen poca duración y no garantizan la protección del contenido después de extraer
los paquetes del autoclave, debido a su excesiva porosidad.

Las cajas metálicas y los contenedores tienen filtros de papel bacteriostáticos en las zonas perforadas que garantizan
su hermeticidad.
Tiempo necesario para la esterilización en autoclave

TEMPERATURA TIEMPO
121ºC 15-20 minutos
126ºC 10 minutos
134ºC 5 -7 minutos

B. Esterilización por calor seco:


- Flameado: Consiste en exponer a la llama durante unos minutos el material que se quiere esterilizar, sólo se
puede esterilizar material metálico, asas de siembra, etc. Para hacerlo se utilizan, generalmente, mecheros
Bunsen de gas o mecheros de alcohol.

- Incineración: Consiste en el uso de hornos crematorios (horno de Pasteur) para quemar el material de un solo
uso (jeringas, guantes, catéteres, agujas, etc.), así como otros materiales contaminados biológicamente.

- Estufa Poupinel:

o Utiliza únicamente el calor seco.


o El calor seco es bactericida (mata las bacterias) y actúa por oxidación física o por coagulación de las
proteínas bacterianas debido a la acción exclusiva del calor.
o Hay que tener en cuenta que el calor seco en forma de aire caliente es de difícil control y su penetración
en los materiales es lenta y desigual, no llegando uniformemente a todas las partes. Para conseguirlo
hay que exponer el material a la acción del calor durante largos períodos de tiempo.
o La estufa dispone de un termostato para el control de la temperatura y dos pilotos o testigos: uno que
indica que la corriente eléctrica llega al aparato y el otro que está pasando a las resistencias que deben
calentarlo.
o No es necesario que los envoltorios del material a esterilizar sean porosos como en el autoclave. El
más utilizado es el aluminio en forma de bolsas. Es resistente, seguro y económico. También se usa a
veces poliamida.

TEMPERATURA TIEMPO
180ºC 30 minutos
170ºC 60 minutos
160ºC 2 horas
150ºC 2 horas y 30 minutos
140ºC 3 horas
120ºC Más de 6 horas
Tiempo necesario para la esterilización en la estufa Poupinel

2. Esterilización por radiaciones ionizantes o esterilización en frío:

El principio de esta técnica se basa en irradiar productos con radiaciones de energía alta que lesionan la materia de
los organismos vivos, por efecto fotoquímico, al ocasionarse iones sobre éstos. Los iones resultantes producen diversos
tipos de reacciones químicas, cuyo efecto (el fotoquímico) causa la muerte de los microorganismos.
Se utilizan varios tipos de radiaciones, pero de ellas destacaremos dos modalidades:

A) Radiaciones gamma (rayos gamma):

Son las radiaciones ionizantes más empleadas como germicida. Con los rayos gamma se logra la esterilización en frío
o radioesterilización, que se origina al producirse la desintegración espontánea de determinados isótopos radiactivos
fabricados artificialmente.

El radionúclido o isótopo radiactivo más frecuentemente empleado como productor de radiación gamma es el Cobalto
60, que posee un gran poder de penetración sobre la materia y una gran eficacia en la esterilización, incluso en
productos ya envasados en cajas o plásticos, ya que su desintegración genera radiaciones gamma de gran energía.

Para la aplicación de los rayos gamma se utiliza un aparato en forma de cámara donde incide la radiación sobre los
materiales, y con las paredes plomadas, con la finalidad de prevenir los riesgos laborales derivados de la irradiación
exterior.

Además de estos usos hospitalarios, las radiaciones ionizantes poseen otras aplicaciones higiénicas, tales como:
 La depuración de aguas residuales de instituciones como son los campings, u otras, donde se producen
aglomeraciones de personas por temporadas.
 En la alimentación para la prevención de determinadas zoonosis e ingestaciones por la dieta.

B) Rayos Ultravioleta

Son radiaciones que se producen en lámparas específicas para su aplicación germicida, que posee un tubo emisor de
las mismas. Éste debe colocarse a 40 cm de la superficie del material.
La radiación ultravioleta es considerada como un buen procedimiento esterilizante, aunque debido a su aplicación en
grandes espacios ha ocasionado que se le incluya dentro del grupo de las técnicas desinfectantes. No obstante, el
efecto que posee sobre los microorganismos es puramente esterilizante, siempre que estas funcionen de manera
adecuada y con el espectro ultravioleta antimicrobiano deseado.
Los rayos del sol emiten radiaciones ultravioleta que tienen efectos esterilizantes.

3. Esterilización por productos químicos:

Los productos químicos que se utilizan en esterilización son el óxido de etileno, glutaldehído, ácido paracético, etc.

Esterilización por óxido de etileno

El óxido de etileno es un gas incoloro, de olor parecido al cloroformo, altamente inflamable en presencia de aire, y
tóxico. Para evitar el riesgo de inflamación, se presenta diluido con otros gases inertes como el anhídrido carbónico.

Su acción esterilizante se debe a su toxicidad que altera las proteínas de los microorganismos.

Se dice que es bactericida porque es capaz de matar las bacterias presentes en el medio.

Su acción bactericida depende de: la concentración del gas, la temperatura de exposición, la humedad relativa existente
en la cámara de exposición y el tiempo de exposición.

La temperatura idónea del gas, para que pueda impregnar mejor los objetos a esterilizar, es de 55-60ºC aunque a partir
de los 30ºC ya puede ser efectivo.

La humedad es necesaria para que actúe sobre las formas de resistencia de las bacterias (esporas). En condiciones
adversas las esporas están deshidratadas y en ese estado no pueden ser atacadas. Debe haber una humedad del
50% dentro de la cámara y nunca podrá ser inferior al 30%. Se necesitan de 3 a 8 horas de esterilización, dependiendo
de la humedad y la temperatura.

El óxido de etileno es un producto muy utilizado en los hospitales a pesar de los grandes inconvenientes que presenta:

 Es un gas muy inflamable (explosivo).

 Puede producir intoxicaciones agudas y crónicas (por sus condiciones de uso el tóxico penetra
fundamentalmente por la vía cutánea y respiratoria):

o Agudas: exposición única caracterizada por irritación de las mucosas, alteraciones gastrointestinales,
alteraciones respiratorias, alteraciones cardiacas y alteraciones neurológicas.
o Crónicas: exposición repetida a lo largo del tiempo y que se caracteriza por el deterioro cognitivo y
neuropatías.

 Existen estudios que revelan que puede ser cancerígeno, teratogénico y productor de abortos.

Además de los inconvenientes anteriormente expuestos existe otro, ya que algunos de los materiales esterilizados con
óxido de etileno deben ser aireados para evitar que los restos de este gas produzcan efectos negativos en el paciente.

La aireación se puede realizar de dos maneras:

- Aireación normal: dejando el objeto en el ambiente hasta que desaparezcan los restos de gas.
- Aireación forzada: se realiza en unas cámaras especializadas (10-12 horas) introduciendo aire a presión para
hacer desaparecer el óxido de etileno.

Los materiales que se pueden esterilizar con óxido de etileno son: material de goma, plástico, caucho (guantes, sondas,
etc.), antibióticos, etc.

EL SERVICIO DE ESTERILIZACIÓN

La central de esterilización en un hospital ha de estar ubicada en un lugar de fácil comunicación con todas las unidades
clínicas principalmente del bloque quirúrgico. Para evitar toda posible contaminación del material sucio al limpio se ha
de restringir al máximo la manipulación y traslado de dicho material. Se sitúa normalmente en planta baja o sótano.
Dado que el quirófano es el principal cliente de la central, la comunicación será directa con éste, bien en horizontal o
verticalmente. Si la comunicación es en sentido horizontal, se hará con dos circuitos (pasillos): uno para sucio y otro
para limpio. Si la comunicación es en sentido vertical se utilizarán dos montacargas: uno que comunique las zonas
limpias y otro las zonas sucias. En todo caso siempre hay dos circuitos perfectamente diferenciados:

- El ciruito de material limpio.


- El circuito de material sucio.

La extensión, dotación de personal y utillaje, estarán en relación con la actividad quirúrgica, número de quirófanos,
número de partos y número de camas de que disponga el Hospital.
RIESGOS EN LA CENTRAL DE ESTERILIZACIÓN

Al igual que en cualquier área de hospital, en la central de esterilización existen riesgos de padecer accidentes. El
conocimiento sobre los riesgos más habituales por parte de los profesionales que desarrollan su trabajo en esta área
hace que se aumente la seguridad en este servicio.

Los riesgos derivados del trabajo pueden ser generales o específicos. Entre los riesgos generales destacan por su
frecuencia las caídas, las heridas, cortes y abrasiones.

La prevención de este tipo de accidentes se basa en una rápida actuación sobre los factores anteriores: limpieza
correcta del suelo, organización del mobiliario, correcta ubicación de personas, iluminación adecuada en todas las
áreas del servicio, etc.

Las heridas, cortes, abrasiones y contusiones se producen generalmente por el material empleado y por el tipo de
trabajo que se realiza. Estos riesgos se minimizan con información sobre las actividades a realizar, utilización de
guantes, separación de los objetos
punzantes y cortantes de los que no
lo son, etc.
Áreas de la Central de Esterilización
Los riesgos específicos son los
derivados del material utilizado así Área de recepción de material sucio.
como de las características propias Área de lavado de carros.
del servicio; se pueden clasificar Área de lavado y secado de aparataje de anestesia.
según la naturaleza del agente que Área de lavado, descontaminación y secado de material.
los produce, en: Área de revisión, selección y preparación de material.
Área de preparación y empaquetado del material textil, instrumental y
fungible.
Área de esterilizadores.
Área de esterilizadores óxido de etileno.
Área de entrega de material estéril y descontaminado.
1. Riesgos Físicos: Área de almacén de material estéril.
Almacén de material limpio.
Quemaduras: se suelen producir al
Despacho del Supervisor.
sacar el material que se ha
esterilizado. Una correcta Sala de docencia y reuniones.
información de los tiempos, así
como el uso de guantes, evita en
gran medida estos accidentes.

Calor excesivo: en la central de


esterilización hay una gran cantidad de aparatos que generan calor, por lo que una deficiencia en los sistemas de
ventilación provocan una alteración del bienestar en el trabajador.

Cansancio visual: la iluminación de los servicios de esterilización, al estar situados normalmente en sótanos, plantas
bajas, etc. tiene que ser artificial, por lo que es importante estudiar correctamente la distribución de la luz para disminuir
el riesgo de caídas.

Descargas eléctricas: procedentes de los aparatos allí utilizados; un correcto mantenimiento y una adecuada
instalación disminuyen estos riesgos.

Levantamiento de pesos: con la utilización de medios de transporte adecuados se evitan lesiones musculares y
articulares.
Ruidos: los aparatos en su funcionamiento emiten ruidos y vibraciones. La utilización de un paño verde debajo de los
aparatos minimiza estos efectos perjudiciales; también es importante un ajuste correcto de los mismos.

Incendios: conocimiento de los planes de emergencia.

2. Riesgos Químicos:

Óxido de etileno: este gas es un producto muy tóxico produciendo alteraciones respiratorias y dermatológicas
principalmente, además de transformación tumoral y alteraciones cromosómicas. Los efectos perjudiciales de este gas
se pueden evitar con una adecuada instalación, aireación forzada, detector ambiental, sistemas de ventilación y
formación adecuada del personal que lo maneja.

Eczemas: los eczemas son alteraciones de la piel producidos por la utilización de ciertos productos químicos como
pueden ser detergentes, jabones, etc. La mejor manera de disminuir estos riesgos es la utilización de guantes.

Toxicidad aguda respiratoria: existen productos muy utilizados en las centrales de esterilización que emanan vapores
y puede producir toxicidad respiratoria. Las medidas preventivas irían encaminadas a una correcta manipulación del
producto así como una adecuada ventilación de la unidad.

3. Riesgos biológicos:

Los pinchazos, cortes o erosiones con material contaminado. Las medidas de protección efectivas son la
manipulación de objetos con guantes y vacunación antitetánica y anti-hepatitis B.

Actuación del servicio de medicina preventiva en la prevención de riesgos


Cuando una persona es contratada en la central de esterilización deberá:

 Pasar un reconocimiento médico para comprobar si es la persona idónea para el puesto.


 Vacunación antitetánica y anti-hepatitis B si no está inmunizado previamente. Las dosis de recuerdo son cada
10 años para la vacuna antitetánica y de 5 años para la vacuna de la anti-hepatitis B.
 Realización de Mantoux, siempre que no tenga uno previo positivo. El Mantoux es una prueba que se realiza
para detectar la tuberculosis.

Cada año de servicio se realizará un examen médico prestando especial atención a los siguientes sistemas: piel,
aparato respiratorio, aparato digestivo y realización periódica del Mantoux a aquellas personas que lo presentaron
negativo al ingreso.

Tipos de controles de esterilización

1. Control físico: con registros de presión, tiempo y temperatura.

2. Control químico: se conocen con el nombre de indicadores colorimétricos. Son tiras reactivas con franjas de
colores compuestas por sales metálicas que viran (cambian) de color solamente si se alcanzan determinados
parámetros (sobre todo la temperatura).

3. Control biológico: se basa en la utilización de esporas atenuadas de microorganismos dentro de ampollas de


vidrio o plástico. Se colocan en el interior de los paquetes a esterilizar. Las esporas que se utilizan son:

o Baciflus subtilis (variedad niger) en los ciclos del óxido de etileno.


o Bacillus stearothermophilus para los ciclos de vapor.
Manipulación y conservación del material estéril

Una vez esterilizado el material, el periodo de duración de la esterilización es variable. Depende de:

el tipo de envoltorio utilizado, las condiciones de almacenamiento, tipo de material, transporte, etc.

Almacenamiento

Para que la conservación del material estéril sea la más adecuada el almacén debe reunir los siguientes requisitos:

 Las paredes deben ser lisas, sin rugosidades, para facilitar su limpieza.
 El lugar donde se ubicará el almacén debe tener un acceso restringido.
 Las condiciones climáticas ideales para el mantenimiento son: ventilación (6 renovaciones 1 hora), temperatura
(15 °(-25 °C) y humedad: 40%-60%.

El procedimiento a seguir, una vez esterilizado el producto, para proceder a su almacenamiento es el siguiente:

- El material se dejará enfriar una vez esterilizado para evitar condensaciones.


- Se comprobará: que el paquete tenga su identificación así como la fecha de esterilización, que el envoltorio
esté intacto (sin roturas ni humedades) y que los controles de esterilización hayan sido correctos.
- El material debe ser colocado de forma que se evite su manipulación, así como organizado, para asegurar su
rotación teniendo en cuenta la fecha de caducidad.

Transporte

Cuando se transporta material esterilizado a los distintos servicios del hospital, se tiene que hacer de manera que se
garantice la integridad del envoltorio. Se suele utilizar para su transporte:

- Material voluminoso: carros herméticos.


- Material pequeño: bolsas de plástico cerradas.

El material que se vaya a almacenar en las plantas debe ser utilizado en 24-48 horas y se colocará por orden de
caducidad.

El material esterilizado y debidamente empaquetado y sellado debe guardarse en lugar seco, en cajones o vitrinas
fuera del contacto directo con el aire y polvo de las habitaciones. Debe evitarse que esté próximo a fuentes de calor o
humedad que puedan alterar su envase de aislamiento.

Caducidad

La caducidad de un material esterilizado está estrechamente relacionada con las condiciones del envasado y
almacenamiento. Este tiempo de caducidad garantiza la viabilidad de la esterilización.

En condiciones normales de conservación se aceptan los siguientes tiempos:

- Triple barrera: máximo tres meses.


- Papel de grado médico (bolsa o papel mixto): envase simple (seis meses), envase doble (doce meses)
- TYVEK®: (hoja opaca fabricada con fibra de polietileno) 12 meses.
- Contenedores: 6 meses (con protección del filtro).
ACTUACIÓN DEL CELADOR EN LA UVI/UCI

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), también conocida por Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI), es un servicio
altamente especializado en la asistencia, vigilancia y control de los pacientes en estado crítico. En algunos hospitales
las UCI son pequeñas unidades hospitalarias totalmente equipadas dentro del mismo, disponiendo de servicio propio
y exclusivo de Laboratorio, Radiología, Esterilización, etc. Se ocupa de pacientes con una patología que haya
alcanzado un nivel de gravedad tal que suponga un peligro vital actual o potencial, susceptible de recuperabilidad.

Por todo ello, se puede definir como un área específica del hospital en la que, de una manera adecuada, se puede
monitorizar, realizar los procedimientos diagnósticos, ayudar de forma controlada al mantenimiento de las funciones
vitales, y administrar el tratamiento definitivo a aquellos pacientes cuya vida se encuentra en peligro a causa de
enfermedades potencialmente reversibles.

Características

La ubicación de la unidad ha de ser dentro o muy próxima de la zona más técnico-asistencial del centro.
Tradicionalmente se elige como lugar más idóneo el continuo al bloque quirúrgico, posiblemente como una ampliación
de la reanimación. Debe tener fácil acceso desde la sección de urgencias, ya que este es el punto de entrada normal
para un enfermo grave.

Sin olvidar lo anterior, hemos de considerar también que la unidad es un lugar de hospitalización, que requiere otras
asistencias, como pueden ser el aseo del enfermo, comidas, visitas de familiares, etc., por lo cual hay razones
importantes para que, sin perder su buena comunicación interior, tenga también accesos fáciles para cubrir todos los
demás aspectos.

En la UCI existen varias unidades especializadas identificadas según las patologías que presentan los pacientes; dentro
de estas unidades están las áreas de internamiento que reciben el nombre de Box/es. En cada una de estas unidades
existe un control de enfermería ubicado de tal manera que permita la visualización de todos los pacientes sin necesidad
de movilizarse (normalmente esta en el centro y las camas alrededor con el cabecero hacia la pared).

Hay unidades de internamiento dentro de la UCI/UVI para:

- Cardiología.

- Cirugía cardiovascular.

- Sépticos (infecciosos).

- Trasplantes.

- Neonatos.

- Cirugía general.

- Politraumatizados.

- Grandes quemados.
Además de estas zonas de hospitalización poseen un almacén de farmacia, almacén de lencería, vestuarios,
despachos de administrativos y médicos, almacén de aparatos, etc.

Son salas muy especializadas donde existen gran cantidad de aparatos, muchos de los cuales no se encuentran en
otros servicios del hospital, entre los que se pueden citar: desfibriladores, caudalímetros, respiradores automáticos,
aparatos de radiología portátil, autoanalizadores, bombas de infusión de medicamentos y sueroterapia, monitores de
frecuencia cardíaca, marcapasos, etc.

Los tipos de pacientes que nos podemos encontrar en estas unidades son: pacientes con infartos, con arritmias
inestables, pancreatitis, shock séptico, trasplantados hepáticos, pacientes sometidos a cirugía cardiovascular, recién
nacidos con patologías varias que entrañen riesgo vital, traumatismos craneoencefálicos, tetrapléjicos, etc.

Funciones del Celador en la UCI

Los Celadores destinados en esta unidad, por las características de los enfermos continuamente encamados, deben
estar muy bien preparados en la movilización y cambios posturales de los mismos. Como particularidad, el trabajo de
movilización del Celador será requerido con mayor frecuencia e incluso el transporte de los pacientes requiere aún
mayores cuidados, si cabe.

Los cambios postura les se llevarán a cabo con la misma frecuencia que en las plantas de hospitalización (cada 2-3
horas) para evitar la aparición de las temidas úlceras por presión y siempre que estén prescritas por el Facultativo
responsable del paciente.

"Ayudarán a las enfermeras y ayudantes de plantas al movimiento y traslado a los enfermos encamados que
requieran un trato especial en razón de sus dolencias para hacerles las camas". Al ser pacientes con tendencia
a la inestabilidad, una actuación rápida es vital para su integridad, por ello los Celadores estarán pendientes de
colaborar en todo lo que le ordenen (dentro de sus funciones) la supervisora de la UCI, los médicos y los enfermeros
de la unidad.

Cuando movilizamos a un paciente asistido por ventilación artificial, siempre debe estar presente un/a enfermero/a que
vigile los sistemas y conexiones del respirador, tubos y cánulas para evitar que en ningún momento se interrumpa o
altere la ventilación.

Los Celadores deben tener toda la indumentaria que se requiere en estas unidades y que estará compuesta por: el
uniforme reglamentario, calzas, mascarilla, guantes, bata y gorro. No siempre lo llevarán todo puesto, pues hay
unidades dentro de la UCI que no precisan de todos estos medios de barrera. Sin embargo hay otras unidades que sí,
como son las de trasplantes, sépticos, etc. que necesitan de una normas asépticas definidas.

Es importante que cuando abandonen la UCI para algún traslado de personas y objetos dejen la bata dentro de la UCI
para ponérsela cuando regresen o bien utilicen una nueva al entrar otra vez.

Otras de sus funciones es controlar la entrada de visitas así como su salida y que los visitantes estén debidamente
autorizados. Asimismo, cuidarán de que durante los horarios de visita de familiares a pacientes (en las Unidades de
Cuidados Intensivos no se permite la permanencia de ningún familiar acompañando al enfermo) estos vistan
correctamente las batas, gorros y calzas para acceder a la unidad, número de visitantes por paciente, etc.

La visita de familiares se ajustará al horario establecido en la Unidad, generalmente coincidiendo en las comidas y
cenas o después de las mismas, por tanto vigilarán que se cumplan las debidas normas higiénicas e impidiendo a los
mismos el acceso fuera del horario establecido, orientándolos hacia dichas bandas horarias.

Proveerán que el material limpio (gorros, batas, calzas y mascarillas si fuesen necesarias) no falte en la habitación
habilitada, para que los familiares de pacientes ingresados en UCI puedan proveerse de las mismas.

Trasladará a los pacientes, acompañado de médico y personal de enfermería, para la realización de pruebas
diagnósticas que no puedan llevarse a efecto en la Unidad de Cuidados Intensivos (TAC, ecografías, etc.). En algunas
pruebas (endoscopias, toracocentesis, punción lumbar, etc.) pueden requerirle que sujete al paciente para evitar daños
con sus movimientos.
Generalmente las radiografías se harán programadas diariamente mediante aparato portátil de Rx, el Celador tomará
las medidas de protección correspondientes, ayudará al técnico de Rx en la movilización de los pacientes que lo
requieran (no manejará el aparato ni colocará el chasis bajo el paciente pues esta es una función específica del técnico
en imagen para el radiodiagnóstico) y trasladando el aparato portátil a los diversos boxes.

Serán igualmente aplicables el resto de funciones de Celadores reguladas en el artículo 14.2 de la Orden de 5 de julio
de 1971, reguladora del Estatuto de Personal no Sanitario de Instituciones Sanitarias.

Traslado de un paciente de la UCI

Consistirá en el transporte de un paciente en situación crítica desde cualquier unidad a UCI, en el menor tiempo posible
y con las mayores medidas de efectividad en el transporte.

El Celador llamará al ascensor y bloqueará la puerta para evitar las esperas innecesarias. Avisada la UCI, y colocado
en la camilla la bala de oxígeno, desfibrilador, ambú y medicación necesaria, se procederá al traslado con Celador,
enfermera y facultativo.

El cambio de cama en UCI se hará con mucho cuidado, pues una precipitada o mala acción puede desconectar
cualquier catéter, vía u otra circunstancia que complique aún más la situación del enfermo.

Efectuado el cambio, el Celador de UCI se encargará de las tareas propias de su servicio. Posteriormente recogeremos
el aparataje necesario en el traslado (desfibrilador, ambú, botella de oxígeno, etc.) y los devolveremos a la unidad de
procedencia.

En los supuestos de traslado del paciente de UCI a servicios de diagnóstico (TAC, Ecografía, etc.), el Celador que
acompañe al mismo permanecerá constantemente junto al equipo de dicho traslado hasta la finalización del mismo.
ACTUACIÓN DEL CELADOR EN RELACIÓN CON LOS PACIENTES
FALLECIDOS. ACTUACIÓN EN LAS SALAS DE AUTOPSIAS Y LOS
MORTUORIOS

Según el artículo 14.2 del antiguo pero aún vigente, Estatuto de Personal no Sanitario, los celadores “ayudarán a las
enfermeras o personas encargadas a amortajar a los enfermos fallecidos, corriendo a su cargo el traslado de los
cadáveres al mortuorio”.

Por tanto, siguiendo con lo establecido en este artículo, la operación de amortajamiento es una función propia de los
enfermeros, quienes pueden delegar dicha función en auxiliares de enfermería (ahora TCAE) como personas
encargadas. En ambos casos, el celador de planta se limita a colaborar en la práctica del amortajamiento, simplemente
movilizando al cadáver para que de esta manera facilite a los enfermeros la realización de su cometido.

Una vez que el médico ha certificado el fallecimiento del paciente es cuando deben ser efectuados los cuidados
postmorten. El amortajamiento deberá realizarse en la mayor intimidad posible y en el menor plazo para evitar que
aparezca el rigor cadavérico o rigor mortis y, posteriormente, el cadáver pueda ser trasladado al mortuorio.

Los cuidados deben aplicarse guardando la mayor asepsia e higiene por parte de los cuidadores. Es muy conveniente
el uso de guantes para evitar la contaminación, por fluidos, por ejemplo.

El amortajamiento del cadáver consiste en la preparación del mismo para que pueda ser velado por sus familiares
antes de proceder a su entierro o incineración. Consiste en proporcionar cuidados técnicos a la persona después de
su fallecimiento. La primera maniobra a realizar en los cuidados postmorten es retirar drenajes y sondas, si las hubiere,
del fallecido.

El material que vamos a utilizar es el siguiente:

- Mortaja o sudario para envolver el cuerpo.


- Esparadrapo para unir los pliegues del sudario (entre otras cosas).
- Vendas para atar las muñecas y tobillos.
- Recipiente con agua y jabón para lavar todo el cuerpo.
- Guantes.
- Toalla para secar el cuerpo.
- Material para curas, algodón, jeringas de 10 c.c, pinzas, tijeras, bolígrafo y etiqueta para identificar al cadáver.

Procedimiento

1. Verificar y confirmar el exitus en el parte médico. Se deberá colaborar con la enfermera responsable durante
todo el proceso.
2. Solicitar a la familia que abandone la habitación mientras realizamos el amortajamiento. Hay que ayudarles en
todo lo necesario en esos difíciles momentos.
3. Trasladar al paciente que comparte la habitación con el fallecido a otra habitación o, en su defecto, aislarlo
mediante un biombo o cortina.
4. Lavarnos las manos y colocarnos guantes de un solo uso.
5. Preparar todo lo necesario y trasladarlo a la habitación del fallecido.
6. Dejar el cuerpo en decúbito supino colocando la cama en posición horizontal si estaba levantada y se le deja
una almohada.
7. Desconectar y retirar catéteres, drenajes, etc., que llevara el fallecido.
8. Realizar la higiene completa del fallecido. Lavarle la cara y afeitarle si hace falta. Limpiarle las secreciones y
peinarle.
9. Colocar en un carrito el material para curas y ayudar a la enfermera a taponar las salidas de sangre u otras
secreciones, si las hay, y a colocar el apósito perineal tras un taponamiento rectal y vaginal si se precisaran.
10. Estirar las extremidades inferiores y colocar los brazos a lo largo del cuerpo. El cadáver debe quedar alineado.
11. Cerrarle los ojos bajando los párpados superiores tirando levemente de las pestañas. Colocarle la dentadura
si se le había quitado y cerrarle la boca.
12. Sujetar la mandíbula del cadáver con un vendaje alrededor de la cabeza.
13. Entregar a las enfermeras los objetos de valor retirados del fallecido (para su posterior entrega a los familiares)
y ponerle una bata mortuoria o sudario. Si la familia lo desea, se facilitará que puedan vestir con sus ropas el
cadáver.
14. Cubrirle por completo con una sábana y ponerle la etiqueta de identificación: identificar al cadáver con nombre,
fecha y hora del fallecimiento y unidad de procedencia.
15. Antes del traslado por los celadores, asegurarse de que las puertas de las demás habitaciones están cerradas
y de que no circulan pacientes por los pasillos.
16. Notificar el exitus a los servicios que correspondan: farmacia, cocina, admisión, etc.
17. Recoger y limpiar la habitación y posteriormente desinfectarla.
18. Es importante saber que los fallecidos por causa de ciertas enfermedades contagiosas deben ser amortajados
de forma especial.

TRASLADO DEL CADÁVER AL MORTUORIO


Corre a cargo del celador del servicio donde se ha producido el deceso. El traslado del cadáver se hará en camilla
cubierta o la camilla debe protegerse con una sábana y el cuerpo debe cubrirse con otra. Nunca irán acompañados de
los familiares del difunto. Le acompañará otro celador.

Antes de salir de la habitación nos aseguraremos que el pasillo se encuentre despejado de enfermos y visitantes. En
caso contrario les invitaremos a entrar en sus habitaciones y luego saldremos con la camilla.

El traslado debe realizarse una vez recibido el parte de traslado correspondiente, por lugares poco frecuentados y de
forma discreta.

En el mortuorio se depositará en la cámara frigorífica de manera que la cabeza del fallecido quede a la puerta de la
cámara por si hubiese que reconocer el cadáver. En la puerta de la misma se dejará una etiqueta identificativa con los
datos del cadáver. El mortuorio debe permanecer en las mejores condiciones higiénicas después de la colocación del
cadáver en la cámara. Las cámaras frigoríficas tendrán una temperatura de 4ºC

Requisitos de las cámaras frigoríficas.

1. La temperatura de refrigeración oscilará entre los -2º y los 5ºC, y la de congelación se establece en -12ºC.

2. El interior de las cámaras de refrigeración y congelación de cadáveres será de material impermeable, de fácil limpieza
y desinfección y se mantendrá en perfectas condiciones de higiene y salubridad.

3. Deberán disponer de termógrafo y los registros de temperatura estarán a disposición del personal que realice
funciones de inspección.

Si al cadáver hubiera que realizarse previamente una autopsia o necropsia, deberá ser conducido igualmente por el
celador hasta la cámara frigorífica correspondiente, salvo que se le esté esperando para realizar la misma.
El cadáver pertenece por ley a su familia, salvo que el paciente haya dispuesto de forma explícita y por escrito otra
disposición (instrucciones previas) o bien que la familia lo done con fines científicos o humanitarios.

Una vez finalizadas estas labores regresará a su puesto de trabajo manteniendo todas las medidas higiénicas
pertinentes.

ACTUACIÓN EN LA SALA DE AUTOPSIAS

Una autopsia se realiza para hacer un estudio de la anatomía o patología por la cual se ha fallecido. Etimológicamente,
el término autopsia significa “ver con los propios ojos”. La palabra proviene del griego “autos”, yo mismo, “ophis” vista.
Actualmente también se utiliza el término necropsia que, etimológicamente significa “examen del cadáver” (del griego
“necros” muerte).

Se distinguen dos tipos de autopsias que se diferencia en el fin que persigue cada una de ellas:

1. La Autopsia clínica: tiene como fin primordial el diagnóstico etiológico, patogénico, histológico y clínico del proceso
responsable de la muerte. Supone una importante ayuda para mejorar el conocimiento sobre el proceso salud –
enfermedad y las causas de la misma. Es necesaria la autorización previa de los familiares para proceder a la práctica
de la autopsia clínica.

La autopsia clínica es el procedimiento postmortem que estudia las alteraciones morfológicas de los órganos y tejidos
como consecuencia de la enfermedad. Determina, por tanto, la naturaleza y extensión de la misma, comprueba los
resultados del tratamiento médico o quirúrgico e investiga el posible componente contagioso, hereditario o transmisible.

Todo estudio anatomopatológico postmortem, independientemente del tamaño de la muestra (autopsia parcial o
completa) o de la técnica empleada, tiene la categoría de autopsia o necropsia, sin embargo "no se entiende
formalmente como autopsia las tomas de muestras y exploraciones realizadas dentro de las veinticuatro horas
siguientes al fallecimiento, con el objetivo de comprobar la causa de la muerte.

Las autopsias clínicas según su procedimiento pueden ser:

a) De pacientes ingresados en el propio hospital: autopsias clínicas hospitalarias, desglosadas por Unidades o
Servicios.

b) De pacientes no ingresados en el propio hospital (Urgencias, Hospitalización Domiciliaria, Centros de Salud,


domicilios) o de pacientes provenientes de otros hospitales: autopsias clínicas extrahospitalarias.

c) Autopsias fetales: son las autopsias practicadas a los fetos fallecidos antes de nacer. Los criterios para
establecer lo que es una autopsia fetal no están establecidos homogéneamente en todos los hospitales, lo que
dificulta comparar cuantitativamente la actividad de este tipo de autopsias. Sería adecuado poder delimitar en
los fetos lo que corresponde a biopsia y lo que es autopsia. Dentro de los criterios que establecen la autopsia
fetal, encontramos:

- Criterios biológicos: el período fetal, comienza a partir de la décima semana de gestación, después de
finalizar el período embrionario.

- Criterio temporal: corresponde al segundo trimestre de gestación, que comienza a partir de la 12 semana
de la fecha de fertilización, que corresponde a la 14 semana desde el primer día del último periodo
menstrual normal, que es la forma de valorar habitualmente la edad de gestación. Si se aplicara este criterio
temporal, habría que considerarlo autopsias fetales a partir de las 14 semanas de gestación.
- Criterio de viabilidad: las muertes fetales de menos de 22 semanas de gestación, o de menos de 500
gramos, corresponden a fetos que no son viables. Son definidos según la OMS como abortos, y deben ser
considerados como biopsia o patología quirúrgica. La autopsia fetal hace referencia, según este criterio, a
la practicada a un feto muerto en la fase fetal intermedia y la fase fetal tardía.

Técnicas de autopsia:

Se denomina técnica de autopsia al conjunto de operaciones encaminadas a investigar lesiones capaces de producir
muerte. Deducimos, por tanto, dos consecuencias de esta afirmación:

- Que la autopsia no es una disección general del cuerpo, sino que requiere una técnica anatómica minuciosa.
- Debe respetarse toda anomalía y toda lesión que se encuentre, hasta la finalización de su estudio.

Todas las incisiones cutáneas que se le realizan al cadáver deben ser lineales y perpendiculares a la superficie del
cuerpo, para facilitar su posterior recomposición mediante el cosido de la piel.

No debe olvidarse que el cuerpo que está en la mesa de autopsias era un paciente vivo y que se tiene que tratar con
suavidad y respeto, en un ambiente de estudio científico y eficacia silenciosa. No se debe permitir la entrada a la sala
de personal que no vaya a trabajar con el cadáver.

Existen varias técnicas de autopsia, pero sus variaciones radican en el orden y forma de disección:

a) Técnica de Virchow: consiste en la disección de los órganos por separado, comenzando por la cavidad
craneal, y siguiendo por el cuello, cavidad torácica y abdomen. Es la más frecuente, realizada en los hospitales.

b) Técnica de Ghon: consiste en extraer los órganos en tres bloques, cuello y tórax, abdomen y retroperitoneo,
realizándose la disección separada de cada bloque.

c) Técnica de Letulle: se trata de la extracción en un solo bloque de todas las vísceras. La disección se realiza
fuera del cadáver.

2. La Autopsia judicial o médico – legal: pretende establecer también un diagnóstico etiológico, patogénico y
anatomopatológico pero no con una finalidad clínica primordial sino en relación con una cuestión de derecho. Su objeto
es el diagnóstico de las causas de la muerte del sujeto con el fin de deducir las consecuencias jurídicas a que diere
lugar. Es decir, no se trata tanto de precisar un diagnóstico clínico certero de las causas de la muerte sino de comprobar
una posible etiología criminal de éstas. Por tanto, sólo cuando hubiere algún indicio de muerte violenta es necesaria la
autopsia judicial estando el médico que reconocer el cadáver obligado a comunicarlo al encargado de la administración
correspondiente.

Se denomina también judicial, forense, médico forenses u obducción. Se define como la que realizan por disposición
de un magistrado, médicos oficialmente designados, con el fin de establecer la causa y mecanismo de la muerte, de
un adulto, de un niño, recién nacido, de un feto o de restos humanos.

De acuerdo con las normas internacionales y lo establecido en nuestra legislación, son causas de Autopsia Médico
Legal obligatoria las siguientes:

- Muertes violentas: homicidios, suicidios y accidentes (tráfico, laborales y domésticos).

- Muertes no violentas: muerte súbita (brusca o inesperada), muerte natural sin tratamiento médico reciente,
muerte natural con tratamiento médico pero ocurrida en circunstancias sospechosas, muertes pos-aborto
provocado, productos de aborto con muerte sospechosa y muerte por infanticidio.
- Muertes misceláneas:

o Muerte de personas detenidas en centros de detención carcelaria, centros de menores, prisiones, etc.
o Muertes sospechosas de personas que mantienen litigios.
o Muerte de pacientes por procedimientos clínico-quirúrgicos.
o Cadáveres no identificados.

Realización Autopsias

La autopsia la realizará el personal médico especializado y consiste en la apertura del cráneo, tórax, abdomen y raquis
del cadáver.

La apertura del cráneo se realiza mediante una incisión cutánea que va de una oreja (apófisis mastoide) a la otra,
separando el cuero cabelludo y posteriormente se debe serrar la bóveda craneal con una sierra circular, se retira la
bóveda craneal y se extrae el cerebro.

La apertura del abdomen y tórax se lleva a cabo mediante una incisión desde el cuello hasta el pubis, posteriormente
para la apertura completa del tórax se realiza una resección de la parte ósea que comprende el esternón y la parte
anterior de las costillas. Posteriormente se extraen los órganos internos del tórax como corazón, pulmones, etc. Y los
del abdomen como hígado, estómago, intestinos, etc.

En apertura del raquis se coloca el cadáver en decúbito prono y se realiza una incisión siguiendo una línea media y
vertical sobre la apófisis espinosa. Para abrir el conducto raquídeo se secciona las láminas vertebrales.

CONCEPTOS GENERALES
- Exitus: palabra que proviene del latín y significa muerte. Son sinónimos defunción, deceso u óbito.

- Mortaja: la mortaja se emplea como vestimenta que envuelve al cadáver para enterrarlo. También se le conoce
como sudario.

- Tanatopraxia: es toda práctica mortuoria que permite la conservación y exposición del cadáver con las debidas
garantías sanitarias.

Los métodos que se consideran técnicas tanatopráxicas son:

1. Climatización: acondicionamiento térmico que permite mantener al cadáver durante las primeras
veinticuatro horas retardando los procesos de putrefacción. En todo caso la climatización mantiene las
condiciones ambientales de temperatura, humedad y ventilación mínimas necesarias para la vida.

2. Refrigeración: mantenimiento de un cadáver a temperatura muy baja mediante su introducción en cámara


frigorífica con el fin de retrasar los procesos de putrefacción.

3. Congelación: método de conservación del cadáver por medio de la hipotermia.

4. Embalsamamiento: métodos tanatopráxicos que impiden la aparición de los fenómenos de putrefacción.

- Tanatopsia, autopsia y necropsias post mortem: consiste en la disección y examen del cuerpo de una persona
fallecida para determinar la causa de la defunción o la presencia de un proceso patológico.
- Cuidados post mortem: conjunto de atenciones que se presta a la persona fallecida para su posterior traslado al
mortuorio.

- Cadáver: el cuerpo humano durante los cinco primeros años siguientes a la muerte, la cual se computará desde
la inscripción de defunción en el Registro Civil.

- Cremación o incineración: es la reducción a cenizas del cadáver o resto cadavérico por medio del calor. El
crematorio es el establecimiento funerario habilitado para la incineración de cadáveres y restos humanos o
cadavéricos.

- Depósito de cadáveres: lugar intermedio entre el mortuorio y el destino final del cadáver, restos cadavéricos,
criaturas abortivas o de miembros procedentes de amputación sin velación de ellos.

- Restos cadavéricos: lo que queda del cuerpo humano acabados los fenómenos de destrucción de la materia
orgánica una vez transcurridos los cinco años siguientes a la muerte.

- Restos humanos: partes del cuerpo humano de entidad suficiente procedentes de abortos, mutilaciones,
operaciones quirúrgicas o autopsias. Para su inhumación o cremación sólo se necesita el certificado facultativo en
que se acredite la causa y procedencia de tales restos. Cuando el médico que lo extienda deduzca la existencia
de posibles riesgos de contagio lo pondrá inmediatamente en conocimiento de Sanidad, que adoptará las medidas
oportunas.

- Putrefacción: proceso que conduce a la desaparición de la materia orgánica por medio del ataque del cadáver por
microorganismos y la fauna complementaria auxiliar.

- Radioionización: destrucción de los gérmenes que producen la putrefacción por medio de radiaciones ionizantes.

- Esqueletización: es la fase final de desintegración de la materia muerta, desde la separación de los restos óseos
sin partes blandas ni medios unitivos del esqueleto hasta la total mineralización.

- Tanatorio o mortuorio: establecimiento funerario habilitado como lugar de etapa del cadáver, entre el lugar del
fallecimiento y el de inhumación o cremación, debidamente acondicionado para la realización de las prácticas de
tanatopraxia, tanoestética y para la exposición de cadáveres.

- Féretro común, féretro de traslado y caja de restos.

- Tanatología: la suma de conocimientos relativos a la muerte, sobre todo desde el punto de vista médico-legal.

- Tanatoplastia: método de adecuación de cadáveres por medio de técnicas de reconstrucción.

- Tanatoestética: conjunto de técnicas de cosmética y modelado que permiten mejorar la apariencia externa del
cadáver.

Tanto las prácticas de tanatopraxia, como de tanatoplastia y de tanatoestética están prohibidas en cadáveres de
personas cuya causa de defunción represente un riesgo sanitario tanto de tipo profesional para el personal funerario
como para el conjunto de la población, según normas y criterios fijados por la Administración Pública, tales como cólera,
carbunco, rabia, peste, Creutzfeldt-Jakob u otras encefalopatías espongiformes, contaminación por productos
radiactivos o cualquier otra que en su momento pudiera ser incluida en este grupo por las autoridades sanitarias.

La regulación de toda clase de prácticas sanitarias sobre cadáveres y restos cadavéricos se regula en España al
amparo del Decreto 2263/1974, de 20 de julio, Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria y de la Legislación
Autonómica que regula la Policía Sanitaria Mortuoria correspondiente a cada región.

El control sanitario de los cementerios y la sanidad mortuoria corresponde a las Corporaciones Locales.
La muerte es el cese total de todas las funciones vitales del organismo humano. En los documentos oficiales y partes
de defunción es frecuente el término exitus para referirse al momento del fallecimiento.

Signos que manifiestan que el paciente ha fallecido:

a) Signos precoces: ausencia de movimientos respiratorios en la auscultación, sin movimiento del tórax, ni del
abdomen, no se ausculta el latido cardíaco, desaparece el pulso, pérdida de sensibilidad cutánea y ausencia
de tono muscular.
b) Signos tardíos: enfriamiento del cadáver, rigidez cadavérica, aparición de lividez y putrefacción cadavérica.

 Rigor mortis o rigidez cadavérica: nombre con que se conoce el estado rígido y endurecido que adquiere el
cuerpo a las pocas horas de la muerte. Se debe, principalmente, a la coagulación de las proteínas musculares. Se
inicia entre las cuatro y las ochos horas posteriores a la muerte y desaparece después de tres o cuatro días.

 Livor mortis: coloración violácea que aparece en las partes declives del cuerpo y que es el resultado de la
acumulación de sangre. La coagulación de la sangre, así como la autolisis (muerte de las células) se inician al poco
tiempo de la muerte. La putrefacción, la descomposición que le sigue, es producida por la acción de las enzimas y
bacterias.

 Algor mortis: descenso gradual de la temperatura del cuerpo una vez producida la muerte. El enfriamiento del
cuerpo se realiza en condiciones normales a razón de un grado por hora.

Fases de la muerte según Gisbert Calabuig

1º Fase - Muerte aparente: es aquella en la que desaparecen aparentemente los fenómenos


vitales. Disminuyen los latidos cardíacos, la respiración, la tensión, hasta llegar a estar
inconsciente.

2º Fase – Muerte relativa: prolongación de la agonía, se suspenden de forma efectiva y


duradera las funciones nerviosas, circulatorias, respiración y siendo posible todavía mediante
maniobras de reanimación, la recuperación en algunos casos.

3º Fase – Muerte intermedia: se produce una extinción/desaparición progresiva e


irreversible de la actividad biológica de los diferentes órganos y tejidos.

4º Fase – Muerte absoluta: desaparición total / absoluta de cualquier actividad biológica del
organismo.

EL CELADOR DE AUTOPSIAS

Sus funciones se reducen a las funciones de auxilio y ayuda al personal facultativo (anatomatopatólogos o forenses)
Estas funciones son las siguientes:

- Transporte del cadáver desde el depósito a la mesa de autopsias.


- Preparación del cadáver para la realización de la autopsia colocándolo en decúbito supino sobre la mesa. También
deberá efectuar los movimientos necesarios del mismo para su práctica. Tendría que desmortajarlo si fuera
necesario.
- Conservar un ambiente de respeto impidiendo entrar durante el proceso autópsico a individuos ociosos o morbosos.
- Se tendrá las mismas consideraciones con el cuerpo muerto que con el cuerpo vivo.
- Efectuar los movimientos que sean necesarios para la práctica de la autopsia.
- Auxiliar al médico durante la autopsia en aquellas prácticas instrumentales no específicas de profesionales titulados
que no impliquen el uso de instrumental alguno sobre el cadáver.
- Pesaje de órganos, anotaciones, introducir en cubos herméticos restos humanos para su traslado e incineración
por la empresa autorizada, etc.
- Limpieza externa e interna del cadáver, rellenando los huecos viscerales (generalmente con papel de celulosa)
- Recomponer y asear al cadáver una vez efectuada la autopsia.
- Lo hará independientemente del sexo del paciente.
- Limpiar la sala, mesa y material de autopsia.
- Limpiar el instrumental utilizando un detergente. Una vez limpio lo desinfectará con lejía mediante su inmersión
durante 10 minutos. Cada cierto tiempo se llevará el material a esterilizar. Si se tratase de una autopsia de riesgo
se utilizará instrumental esterilizado.
- Cualquier otra cuestión de carácter auxiliar que le fuera encomendada por el personal médico en relación con la
práctica de autopsias.
- Vigilar que no acceda a estas dependencias más que el personal autorizado para ello.
- Trasladar las muestras al servicio de anatomía patológica.
- Reparto de los resultados de las biopsias y citologías el centro.
- Traslado de comunicaciones verbales, documentos y objetos que le sean confiados por sus superiores.

EQUIPAMIENTO, MATERIAL E INSTRUMENTAL DE UNA SALA DE AUTOPSIAS

Una sala de autopsias estará equipada con los siguientes medios:

1. Mesa de operaciones o mesa de autopsias. Presentará las siguientes características:

a) Deben ser de diseño sencillo, de acero inoxidable, con bordes sobreelevados o de piedra.

b) Debe contar con un sistema de drenaje, manguera con rociador y estar provista de un reservorio para
el agua y un lugar destinado al instrumental.

c) La mesa deberá estar diseñada con unos parámetros determinados: 2,10 m de longitud por 0,75 m de
anchura para que pueda albergar cadáveres de todas las tallas. Uno de sus lados puede estar
graduado en centímetros para facilitar la lectura de la talla.

d) Constará de: conexión eléctrica, lavabo ahondado para la apertura intestinal, conexión para aspirador,
destinado a la extracción de líquidos y limpieza de cavidades del cuerpo, sistema de balanza ubicado
en una mesa contigua, para la pesada de vísceras ...

e) Mesita anexa para colocar los distintos objetos que se van a necesitar en el curso de la autopsia, cuyo
tablero sea de metal o de cristal para facilitar su limpieza. También es aconsejable disponer de otra
para practicar los cortes de las vísceras.
- Equipo de dictado accionado por pedal.
- Equipo fotográfico.
- Equipo de rayos X.
- Campana extractora para eliminación de olores desagradables.
- Congelador.
- Sierra.
- Balanza.
- Microscopio de disección.
- Depósito de formol.
- Caja de instrumental.
- Pila con agua y estantes.

El material requerido para llevar a cabo una autopsia completa es muy variado. Nos limitaremos a una enumeración
del material básico. Dentro del material inicial de una autopsia común, debemos disponer de:

1. Instrumentos para seccionar partes blandas y cartílagos:

a) Cuchillos: grandes y pequeños, condrótomos, cerebrótomos, mielótomos, escalpelos, etc.


b) Tijeras grandes y pequeñas para bronquios vasos y conductos, abotonados, especiales para corazón,
intestinos (enterótomo), etc.

2. Instrumentos necesarios para la sección de huesos: costótomo, legras, sierras (de arco, de hilo, de cadena,
eléctrica), escoplos (recto, en T, en bayoneta), martillos, pinzas de huesos, etc. o enteróstatos, erinas, etc.

3. Instrumentos de prensa: pinzas de disección, de dientes de ratón, de forcipresión, Clamps.

4. Instrumentos de medición: regla graduada, doble decímetro, compás de espesor, cono para la medición de
los orificios valvulares cardíacos, cucharones, copas graduadas, balanza.

5. Instrumentos de sutura: agujas rectas y curvas, hilo.

6. Instrumentos accesorios: navaja barbera, sonda acanalada, estilete, lente de aumentos, zócalos de madera,
bocales y frascos para recoger vísceras, portaobjetos, asas de platino, tubos de ensayo estériles, medios de
cultivo.

7. Medios de reproducción gráfica: equipo fotográfico y de vídeo.

8. Bisturí o un cuchillo corto: utilizado para la incisión de la piel y apertura de cavidades.

9. Tijeras de disección:

a) Con las dos puntas romas que permitirán hacer disecciones sin dañar ningún órgano.
b) Con una punta roma y una aguda.

10. Enterótomo: tijera especial que se utiliza para apertura de intestinos, estómago o tráquea. Para cortar con el
enterótomo, se mete por el orificio por el que salga luz la punta redondeada y con el filo de la punta aguda
corta. Este instrumento se utiliza para no dañar las paredes de los órganos.

11. Sonda metálica: su diámetro oscila entre 1 y 4 mm de diámetro. Sirve para explorar el conducto de la uretra,
el conducto cístico, las arterias coronarias y el útero.

12. Costótomo: es una especie de tijera muy grande que corta los cartílagos costales. Sus dos puntas son agudas.
13. Sistema de aumento (lupas estáticas, lentes de dentista, microscopio de disección, etc.).

A todos estos materiales imprescindibles deben añadirse utensilios de limpieza (gasas, esponjas, etc.), jeringas y
agujas estériles para extracción de líquidos para cultivo, material portaagujas de sutura, recipientes de distintos tamaño
para depositar los órganos y diferentes líquidos de fijación según las necesidades.

Ropa protectora

- Gorro que cubra completamente el pelo.


- Gafas protectoras con visor.
- Mascarilla quirúrgica.
- Camisa o bata quirúrgica.
- Pantalones de quirófano.
- Botas de agua o zuecos de goma.
- Protectores de plástico para los brazos.
- Bata larga.
- Delantal impermeable largo.
- Guantes de látex, con buen refuerzo en la mano no dominante (izquierda o derecha; zurda).

Todo, salvo botas y gafas, debe desecharse o lavarse adecuadamente después de la autopsia.

Botas: se introducen en baño desinfectante al acabar la autopsia en recipiente situado entre los baños y la zona de
disección.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN LA SALA DE AUTOPSIAS Y TANATORIOS


1. Guantes:

- Se recomienda el uso de guantes de látex y desechables.

- Éstos son la protección de barrera más importante en este servicio.

- Los guantes se deben usar siempre que:

o Se vaya a tocar directamente sangre y fluidos corporales así como en el manejo o limpieza de
los instrumentos.

o Manipulen objetos que se retiren del cuerpo catéteres, sondas, etc., es decir, cualquier objeto
utilizado en procedimientos invasivos.

o Cuando el Celador tenga heridas o cortes en las manos, ya que constituirían una puerta de
entrada de gérmenes.

Si durante el trabajo los guantes se deterioran o se rompen el Celador se lavará inmediatamente las manos y se
colocará un par nuevo.
2. Batas: Las batas que se suelen usar son desechables, es decir, de un solo uso. Con la correcta colocación de
las batas se impide que existan salpicaduras de sangre que alcancen al tronco o a las extremidades. Las batas
actuales son perfectamente impermeables por lo que la seguridad es mucho mayor.

3. Mascarillas y Gafas: Las mascarillas y las gafas, al igual que las batas, se utilizan para prevenir las
salpicaduras de los fluidos corporales. Asimismo existen enfermedades que se transmiten por las vías
respiratorias (tuberculosis, etc.). Ante estas situaciones se recomienda el uso de mascarillas de alta resolución
para evitar el contagio.

4. Lavado de manos: El procedimiento del lavado ordinario de manos es uno de los pilares básicos para evitar
la contaminación a través de microorganismos.

5. Ante una exposición accidental con fluidos corporales se procederá de la siguiente manera:

- En caso de pinchazo o cortes: retirará el objeto punzante. Limpiará la herida con agua abundante y dejará
que fluya la sangre durante 2-3 minutos. Utilizará algún antiséptico y lo tapará con un apósito. Comunicará
el incidente al Servicio de Medicina Preventiva del hospital.

- Si la piel no ha sufrido ninguna lesión o herida en la solución de continuidad, se procederá al lavado de


manos con agua y jabón. Si la sangre entra en contacto con las mucosas se lavará inmediatamente con
agua.

6. Actuación sobre la instalaciones y limpieza de grandes superficies: entre los desinfectantes más comunes
se encuentran:

- Agua oxigenada o peróxido de hidrógeno. Se trata de un antiséptico catalogado como débil. Su


mecanismo de acción consiste en aportar oxígeno a los tejidos. Es empleada para la limpieza de heridas y
para facilitar la retirada de apósitos.

- Yodo. Este sí está catalogado como un desinfectante potente (el que más sobre piel no lesionada) y de
acción rápida, pero presenta el inconveniente de que es muy neutralizable.

- Fenoles. El fenol puro no se usa ya como antiséptico, lo que se emplean son sus derivados. El más utilizado
de todos ellos es el hexaclorofeno. Se emplea sobre todo en el lavado quirúrgico.

- Biguanidas. La forma de utilización más conocida es la Clorhexidina (Hibitane®, Aleo-Aloe"). Esta última
se puede emplear en solución acuosa o en solución alcohólica al 0,5-1-2%. Se usa para el lavado quirúrgico
y para la desinfección de objetos pequeños, sobre todo de caucho y polietileno.

- Compuestos clorados. Dichos compuestos presentan la propiedad de que, cuando son disueltos en agua,
ejercen sobre el lugar donde han sido empleados una triple acción: desinfectante, decolorante y
desodorante. En la actualidad son los más empleados para la desinfección de suelos y superficies en la
sala de autopsias. Un referente claro de este grupo lo componen las lejías (hipoclorito sódico).

- Detergentes. Son utilizados para la limpieza de superficies y de instrumental quirúrgico, pero como
desinfectantes son unas sustancias débiles, por lo que generalmente van asociados a otro tipo de sustancia
para así poseer una mayor capacidad como desinfectante. Además de desinfectar ejercen también un
efecto desodorante sobre la piel.
- Formol. Empleado en la desinfección de instrumentos y excretas y como preservador para el
mantenimiento de cadáveres o restos de los mismos. Las piezas extraídas durante una necropsia se
guardarán en recipientes con formol. Presenta como gran inconveniente que es cancerígeno.

- Alcoholes. Están catalogados dentro del grupo de los desinfectantes de bajo poder. Están en desuso,
aunque todavía se siguen empleando para la desinfección de pequeñas zonas cutáneas, como ocurre
cuando se va administrar una inyección por vía intramuscular o endovenosa, cuando se va a extraer sangre,
etc. Es también utilizado en el laboratorio por su capacidad de fijación.

7. Instrumental: El instrumental, siempre que se pueda, será desechable y, en caso de que no lo sea, se
procederá de la siguiente forma:

- Utilizar guantes para su limpieza.


- El material se lavará previamente antes de enviarlo al departamento de esterilización.
- Aclarar con abundante agua corriente.
- Envío al departamento de esterilización.

8. Levantamiento de carga: Las lumbalgias suelen ser problemas habituales en personas que levantan cargas.
El trabajo en los servicios de tanatorios y autopsia se desarrolla en parte manipulando cadáveres, por lo que
las técnicas correctas de manipulación deben ser conocidas.

ZONA MORTUORIA HOSPITALARIA

El complejo de la zona mortuoria requiere de:

a) Espacios para: recepción de cadáveres desde dentro y fuera del hospital, depósito de cadáveres:

 Realización de autopsias y traspaso del cadáver a los trabajadores de la funeraria.

 Estancia de familiares para ver y acompañar al cadáver. Cada vez en este apartado es más utilizado
los tanatorios de empresas funerarias privadas no pertenecientes al hospital, estas sobre todo dan
servicios de vela de cadáveres y traslado a cementerio.

b) También se requiere de entradas para depósito de cadáveres (ocultas si es posible a la vista del público),
estas entradas deben ser dos: una interna desde el hospital y otra externa.

c) El complejo requiere de una zona de transición entre las áreas de: depósito de cadáveres (zona limpia) y
área de disección (zona sucia).

d) Despachos para manejo de documentos por parte de: patólogos, técnicos, clínicos, personal de funeraria,
etc.
Entre la zona de depósito y la zona externa encontramos:

- Los vestuarios, adyacentes a la zona de disección, sin pasillos, con otra entrada desde el área limpia.
Femeninos y masculinos (ropa protectora, material de ducha).

- Barreras físicas: que marquen los límites entre zona limpia y zona sucia, invitando al personal ajeno a
mantenerse en la zona limpia.

Depósito de cadáveres:

- Para unos días se recomiendan 4 °C, si han de estar más tiempo, más frío. Existe normativa autonómica (Islas
Baleares) que obliga para que un cadáver pueda ser sometido a refrigeración, deben haber transcurrido, al
menos, cuatro horas del fallecimiento.

- Cámaras frigoríficas adecuadas con puertas a ambos extremos (disección-tanatorio), con bandejas metálicas
con ruedas.

Almacén de piezas:

- Separados de las otras zonas, para guardar las piezas en formol.

- Con sistema de extracción de aire para prevenir aumento de gases de formol (máximo permitido 2 ppm).

Despacho y teléfono:

- Línea de teléfono externo con sistema de manos libres, para hablar con clínicos, funeraria... mientras se realiza
la autopsia.

Área de disección:

- Superficies no porosas de limpieza fácil y con drenaje rápido.

- Actualmente, mesas de acero inoxidable (la porcelana y la cerámica se deterioraban con facilidad).

- Sistema propio de ventilación y extracción de aire. Drenaje extractor para las mesas de disección.

- Luminosidad intensa adecuada, con capacidad mayor en las zonas de particular interés para prevención de
infecciones o cortes para detección de lesiones sutiles.

- Para disección de órganos, tras la extracción del cuerpo, se ha usado una mesa pequeña sobre la mesa de
disección. Lo mejor es una zona más amplia con: mesa grande, armario para instrumental y agua para lavar
órganos durante la disección.

Área de observación:

- Médicos clínicos, postgrado, estudiantes de medicina, enfermería, técnicos, pueden observar las autopsias que
se les autorice. Suelen venir con sus ropas de hospital debiendo evitar la diseminación de infecciones por las
salas del hospital.
- Zona limpia, separada del área de disección por pantalla transparente y sistema para comunicación oral. El
flujo de aire no vendrá desde la zona "sucia".

Ley 29/1980, de 21 de junio, de autopsias clínicas.


Artículo primero.

Uno. La realización de estudios autópsicos clínicos se hará en los lugares que para cada caso se determinen
reglamentariamente y que reúnan las condiciones adecuadas de locales, medios físicos y personal idóneo.

Dos. Todos los hospitales que lo deseen contarán con una sala de autopsias adecuadamente dotada y con un personal
médico y auxiliar, propio o compartido con otras instituciones, plenamente capacitado para el desarrollo de estos
procedimientos. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias, podrán organizarse «Centros regionales de Patología»
adscritos a un hospital regional, en los que se centralicen las funciones en esta materia de una cierta área geográfica,
con el objeto de obtener ventajas económicas y científicas de la concentración en un solo Centro de múltiples recursos.

Tres. Las autopsias clínicas se realizarán por Médicos anatomopatólogos, adecuadamente titulados, con la presencia
y colaboración, en su caso, de otros Médicos especialistas interesados y solicitados en el estudio autópsico, así como
de personal auxiliar especialmente cualificado.

Artículo segundo.
Uno. Se arbitrarán los medios para que la realización de los estudios autópsicos y el traslado de cadáveres, si
procediere, no sea en ningún caso gravoso para la familia del fallecido.

Dos. Asimismo, por Ley se arbitrarán los medios para la adecuada financiación del traslado de cadáveres cuando así
proceda.

Tres. El Servicio de Anatomía Patológica que realice la autopsia emitirá un informe, a efectos de inhumación, al médico
de cabecera o Jefe del Servicio del que proceda al autopsiado y mantendrá el protocolo de la misma a disposición de
los citados, de la Dirección del Centro que haya solicitado la autopsia o de la del Centro donde se haya practicado.

Cuatro. Cuando los familiares lo soliciten expresamente, tendrán derecho a un informe del resultado de la autopsia,
emitido, asimismo, por el Servicio de Anatomía Patológica que la haya practicado.

Artículo tercero.
Uno. La realización de estudios autópsicos sólo podrá hacerse previa constatación y comprobación de la muerte. Para
poder iniciar estos estudios deberá extenderse un certificado médico especial, en el que solamente se consignará el
hecho de la muerte cierta y que únicamente será válido a estos efectos.

El informe de la autopsia, remitido por el Servicio de Anatomía Patológica al Médico de cabecera o, en su caso, al Jefe
del Servicio correspondiente, servirá para extender el certificado médico del fallecimiento, que deberá reunir los
requisitos legalmente establecidos al efecto.

Dos. Los pacientes fallecidos que, por sí mismos o a través de su cónyuge o de sus familiares en primer grado, no
hubiesen manifestado su oposición al procedimiento, pueden, cumpliendo los demás requisitos establecidos en esta
Ley, ser sometidos a un estudio autópsico, que garantizará a los familiares la no desfiguración manifiesta del cadáver
y la no comercialización de las vísceras.
La Dirección del Centro donde se practiquen los estudios autópsicos clínicos garantizado en todo caso a los familiares
y allegados, una vez finalizado el estudio, el acceso al cadáver y la permanencia en las dependencias adecuadas, en
las proximidades del mismo.

Tres. Los hospitales que lo deseen y que reúnan las condiciones previstas en el epígrafe uno podrán solicitar la
autorización para que todos los enfermos que fallezcan en los mismos puedan ser autopsiados sin más requisitos, si
por los Servicios Médicos se estima necesario.

Tal autorización se hará por Orden ministerial de forma individualizada.

Artículo cuarto.
Uno. Para el mejor aprovechamiento científico-social de datos, cada estudio autópsico ira seguido de la formulación
por el anatomopatólogo responsable de los diagnósticos finales correspondientes.

Dos. Todo caso autopsiado será objeto de una evaluación final clínico-patológica y el material científico que de él se
derive será puesto a disposición de los Médicos para su formación y educación continuada, y será incluido en las
estadísticas que cada centro habrá de llevar reglamentariamente.

BOE de 27 de Junio de 1980

Real Decreto 2230/1982, de 18 de junio, sobre autopsias clínicas.

Artículo primero

Uno. Los estudios autópsicos clínicos solamente podrán realizarse en los Centros o establecimientos que, de acuerdo
con lo dispuesto en este Real Decreto, reúnan las condiciones adecuadas de locales, medios físicos y personal.

Dos. Se considerará que reúnen dichas condiciones:

2.1. Los hospitales con servicios plenamente dotados de Anatomía patológica.

2.2. Los hospitales que cuenten con una sala de autopsias adecuadamente dotada y con un personal médico
y auxiliar, propio o compartido con otras instituciones, plenamente capacitado para el desarrollo de estos
procedimientos.

2.3. Los Centros regionales de Patología, adscritos a un hospital, en los que se centralicen las funciones en
esta materia de una cierta área geográfica, con el objeto de obtener ventajas económicas y científicas de la
concentración en un solo Centro de múltiples recursos.

Los demás centros sanitarios podrán concertar con los anteriores la realización de autopsias clínicas.

Tres. Podrán, asimismo, realizarse estudios autópsicos en cualesquiera otros Centros o establecimientos que
excepcionalmente determinen las autoridades sanitarias por razones de salud pública.

Cuatro. Los Centros, servicios e instituciones médico-forenses de la Administración de Justicia se regirán por su propia
y especial normativa.
Artículo segundo

Uno. Los locales para la realización de estudios autópsicos clínicos deberán reunir las siguientes condiciones:

a) Sala de autopsias con una superficie mínima de veinte metros cuadrados, dotada con una mesa de autopsias,
agua corriente fría y caliente, sistema de aspiración, desagüe accesible, mecanismo anterretorno, iluminación
eléctrica adecuada, ventilación directa o forzada y, en cualquier caso, extractores de aire directos al exterior.
b) Refrigeradores de cadáveres con capacidad para dos cadáveres cada doscientas camas de hospitalización o
fracción.
c) Aseos con duchas de agua caliente y fría.
d) Local de Secretaría.
e) Laboratorio histopatológico, propio o concertado.
f) Archivo de piezas, preparaciones, informes y fotografías, propio o concertado.

Todas las instalaciones estarán dotadas de mobiliario, utillaje e instrumental necesario.

Dos. Todos los hospitales que lo deseen contarán con una sala de autopsias adecuadamente dotada, con arreglo a lo
anteriormente establecido.

Artículo tercero

Uno. Las autopsias clínicas se realizarán por médicos anatomopatólogos, adecuadamente titulados, con la presencia
y colaboración, en su caso, de otros médicos especialistas interesados y solicitados en el estudio autópsico, así como
de personal auxiliar especialmente cualificado.

Dos. El Servicio de Anatomía patológica de los hospitales a que se refiere el artículo primero, punto 2, punto 1,
dispondrá como mínimo de un Médico anatomopatólogo y del personal técnico, auxiliar y subalterno cualificado para la
realización de autopsias clínicas y para la preparación de tejidos.

La plantilla del servicio será adecuada al volumen de actividad del centro.

Tres. La responsabilidad total de la autopsia, desde el conocimiento de los datos clínicos hasta el informe final,
corresponde al Médico Anatomopatólogo que la realice, dirija y supervise.

No obstante, tanto los procesos técnicos como ciertas fases de la prosección o selección de tejidos, podrán realizarse
por otros médicos, personal médico en formación debidamente supervisado o por los profesionales, técnicos o
auxiliares que en cada momento deban intervenir a juicio del Médico anatomopatólogo.

Cuatro. No se entenderán formalmente como autopsias las tomas de muestras y las exploraciones realizadas dentro
de las veinticuatro horas siguientes al fallecimiento, con la finalidad exclusiva de comprobar la causa de la muerte, por
los servicios médicos de la Institución hospitalaria en que haya ocurrido la defunción, siempre de acuerdo con lo
establecido en los números 2, 3 y 4 del artículo quinto.

Artículo cuarto

Uno. La realización de los estudios autópsicos y los traslados de cadáveres que sean necesarios para los mismos no
serán en ningún caso gravosos para la familia del fallecido. Para dichos traslados no serán necesarias las
autorizaciones a que se refieren los artículos catorce, veintinueve y concordantes del Decreto dos mil doscientos
sesenta y tres/mil novecientos setenta y cuatro, de veinte de julio, sin perjuicio de que se adopten las precauciones
sanitarias que, en su caso, sean precisas y de que se acompañe el certificado médico especial que se indica en el
artículo sexto, punto 1.

Dos. El coste de dichos estudios y traslados se realizará con cargo a los presupuestos de los Hospitales o Centros a
que se refiere el artículo primero, punto 2, que podrán repercutirlo al centro sanitario de procedencia, de acuerdo con
las tarifas o conciertos establecidos.

Artículo quinto

Uno. Los hospitales que lo deseen y que reúnan las condiciones adecuadas de locales, medios físicos y personal, a
que se refieren los artículos primero, segundo y tercero podrán solicitar la autorización para que todos los enfermos
que fallezcan en los mismos puedan ser autopsiados sin más requisitos, si por los servicios médicos se estima
necesario. Tal autorización se hará a petición de dichos hospitales, de forma individualizada y por Orden del Ministerio
de Sanidad y Consumo.

Dos. Los pacientes fallecidos en dichos hospitales que, por sí mismos o a través de su cónyuge o de sus familiares en
primer grado, no hubiesen manifestado su oposición al procedimiento, podrán ser sometidos a un estudio autópsico
que garantizará a los familiares la no desfiguración manifiesta del cadáver y la no comercialización de las vísceras. Se
considerará que no existe dicha oposición cuando no conste en el libro de registro del hospital y tampoco se haya
manifestado por el cónyuge o familiares en primer grado del difunto, dentro de las cuatro horas siguientes al momento
en que se les entregue o, si no se encontrasen en el hospital, se ponga a su disposición la copia del certificado médico
especial a que se refiere el artículo sexto punto 1.

Tres. En los demás casos, es decir, fuera de dichos hospitales o cuando el procedimiento suponga la desfiguración
manifiesta del cadáver, la autopsia clínica requerirá la constancia escrita de la autorización expresada por el interesado
antes de su fallecimiento, o la conformidad del cónyuge o familiares en primer grado del difunto, o la orden formulada
por la autoridad sanitaria cuando exista un interés relevante para la salud pública.

Cuatro. Las autopsias clínicas podrán realizarse siempre que no intervenga la autoridad judicial, o, interviniendo,
hubiere hecho uso de la facultad prevista en el artículo setecientos ochenta y cinco, octava, f) de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal.

Artículo sexto

Uno. La realización de estudios autópsicos sólo podrá hacerse previa constancia y comprobación de la muerte. Para
poder iniciar estos estudios deberá extender un certificado médico especial, en el que solamente se consignará el
hecho de la muerte cierta y que únicamente será válido a estos efectos. Copia de dicho certificado se entregará o se
pondrá a disposición del cónyuge o familiares en primer grado del difunto.

Dos. Recibido por el Médico anatomopatólogo dicho certificado, junto con los datos clínicos establecidos o
sospechados, y comprobado el cumplimiento de los demás requisitos y condiciones a que se refiere el presente Real
Decreto, podrá realizarse la autopsia clínica cuando sea técnicamente posible y exista un interés médico en base a
alguno de los siguientes supuestos:

a) Que un estudio clínico completo no haya bastado para caracterizar suficientemente la enfermedad.
b) Que un estudio clínico haya bastado para caracterizar la enfermedad suficientemente, pero exista un
interés científico definido en conocer aspectos de la morfología o de la extensión del proceso.
c) Que un estudio clínico incompleto haga suponer la existencia de lesiones no demostradas que pudieran
tener un interés social, familiar o científico.
Tres. El Médico anatomopatólogo decidirá la técnica a seguir en cada caso, emitirá los informes provisionales y
definitivos de la autopsia y mantendrá el protocolo de la misma a disposición del médico de cabecera, del Jefe del
Servicio del que proceda el autopsiado, de la Dirección del Centro que haya solicitado la autopsia o de la del Centro
donde se haya practicado.

Cuatro. En el informe provisional constarán los hallazgos macroscópicos y un juicio inicial acerca de la enfermedad
fundamental y, si es posible, de la causa de la muerte.

Cinco. El informe de la autopsia remitido por el Servicio de Anatomía patológica al Médico de cabecera o en su caso,
al Jefe del Servicio correspondiente, servirá para extender el certificado médico del fallecimiento, que deberá reunir los
requisitos legalmente establecidos al efecto.

Seis. Cuando los familiares lo soliciten expresamente, tendrán derecho a un informe del resultado de la autopsia
emitido, asimismo, por el Servicio de Anatomía patológica que lo haya practicado.

Siete. La Dirección del Centro donde se practiquen los estudios autópsicos clínicos, garantizará en todo caso a los
familiares y allegados, una vez finalizado el estudio, el acceso al cadáver y la permanencia en las dependencias
adecuadas en las proximidades del mismo.

Artículo séptimo

Uno. Para el mejor aprovechamiento científico-social de los datos, cada estudio autópsico irá seguido de la formulación
por el Anatomopatólogo responsable de los diagnósticos finales correspondientes.

Dos. Todo caso autopsiado será objeto de una evaluación final clínico-patológica y el material científico que de él se
derive será puesto a disposición de los médicos para su formación y educación continuada, y será incluido en las
estadísticas que cada Centro habrá de llevar reglamentariamente.

Tres. El ulterior aprovechamiento científico de los datos obtenidos en la autopsia puede incluir su presentación en
sesiones de especialidades y congresos científicos, su adscripción a colecciones, seminarios y simposios y su
publicación en revistas profesionales, siempre que no exista una concurrente actuación judicial a la que convenga la
reserva de esta información y con el debido respeto al secreto médico y a la intimidad personal y familiar de los
interesados.

BOE núm. 2230 de 11 de Septiembre de 1982

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TEMA UNIDADES DE PSIQUIATRÍA. LA ACTUACIÓN DEL CELADOR EN
RELACIÓN AL ENFERMO MENTAL.

10
La psiquiatría es la rama de la medicina que tiene por objeto el estudio, diagnóstico, tratamiento y prevención de las
enfermedades mentales, así como de ciertos trastornos dela personalidad y la conducta. También trata de evitar y
poner remedio a ciertas variantes psíquicas anormales.

Lo anormal es lo que se desvía de la normalidad. Se considera normal lo que coincide con el término medio y como
anormal lo que se desvía apreciablemente de este hacia arriba o hacia abajo (de manera estadística)

La atención sanitaria está centrada cada vez más en la promoción y prevención de la salud, en vez de centrarse en la
enfermedad. La definición de la OMS sobre la salud deja claro que el estado mental forma parte de la idea de salud de
las personas y de las sociedades.

Según la OMS, se define la salud como el estado completo de bienestar físico, psíquico, y mental, y no solamente la
ausencia de enfermedades. Y la salud mental el resultado de la presencia de aspectos psicológicos, afectivos y
sociales sobre la salud, necesarios para alcanzar un estado de completo bienestar.

La Salud Mental en la actualidad

Los enfermos mentales han sido objeto de violación de los derechos humanos durante siglos. La Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas declara que el tratamiento médico es un derecho fundamental de las personas que
sufren una enfermedad psíquica, pero también lo es el ser protegido contra posibles riesgos. Estos derechos son
violados cuando no se prestan los cuidados adecuados o cuando el enfermo mental es contenido por medios violentos.

Como hemos visto, estas actitudes tienen su origen en la antigüedad en que se consideraba la enfermedad mental
como un alejamiento voluntario de la razón. Por este motivo, los enfermos psíquicos eran encerrados y apartados de
la vida social, no como medida terapéutica, sino para proteger a la sociedad de las personas que no cumplen
sus normas. Estas ideas han persistido hasta hace relativamente poco tiempo, y en algunos países aún se
mantienen.

No obstante, cada vez son más los Gobiernos que emprenden las medidas oportunas para desarrollar nuevos sistemas
de organización en la atención en Salud Mental. Este es el caso de España, pero también de otros países europeos
como Italia, Alemania, Grecia, Reino Unido, Países Nórdicos, etc.

El primer y principal paso para emprender con éxito una reforma de la atención de la Salud Mental es la
desinstitucionalización. Esta medida no consiste en dar el alta administrativa a los pacientes internados, sin más.
Sino que son necesarias una serie de medidas y soluciones alternativas para proporcionar la atención que estos
enfermos necesitan. Estas soluciones no se llevarán a cabo en instituciones cerradas sino en el entorno comunitario.

Para llevar a cabo la integración social del enfermo mental, hay que tener en cuenta que sus necesidades no son
sólo de tipo sanitario o médico, sino también de residencia, ocupación, desarrollo personal, etc. Esto implica que las
soluciones deben ser el resultado de una estrecha colaboración entre los servicios sociales, sanitarios y el conjunto de
la sociedad en su totalidad. En este sentido apunta la Ley General de Sanidad de 1986, que en su artículo 20.3 dice:
Se desarrollarán los servicios de rehabilitación y reinserción social necesarios para una adecuada atención integral de
los problemas del enfermo mental, buscando la necesaria colaboración con los Servicios Sociales.
Por otro lado, el creciente interés por el estudio y búsqueda de soluciones de la enfermedad mental, ha hecho que se
impliquen muchos y muy variados profesionales que, desde sus propios ámbitos de trabajo, han intentado buscar
tratamientos y medidas para el cuidado de estos pacientes.

Para solucionar las necesidades sanitarias del enfermo psíquico han intervenido médicos, psiquiatras, enfermeros y
auxiliares. Para solventar las necesidades psicosociales, de normalización e integración socio-laboral han trabajado
psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y educadores.

Si bien al principio todos estos profesionales trabajaban desde su campo, hoy día se defiende la necesidad de un
trabajo en equipo desde un enfoque interdisciplinar. De esta forma el abordaje de la enfermedad mental se enriquece
y se hace más completo.

Otro aspecto importante para afrontar con éxito la desinstitucionalización es la necesidad de trabajar en estructuras
intermedias. Muchos pacientes psíquicos necesitan una serie de apoyos para poder seguir el proceso de rehabilitación
hasta poder vivir plenamente integrados en la sociedad. Estos apoyos los recibe a través de las estructuras
intermedias: hospitales y centros de día, talleres, comunidades terapéuticas, pisos protegidos, etc. Gran parte de la
actuación del auxiliar de salud mental se realiza en estos centros, además de en los centros de salud mental y unidades
de hospitalización de corta estancia.

Una de las principales vías para la integración social es la rehabilitación laboral. Las ventajas de esta integración
laboral no son sólo de tipo económico, sino que el hecho de trabajar en un entorno normaliza- do proporciona
satisfacción personal y más posibilidades de establecer relaciones sociales. Todos estos aspectos son fundamentales
en la rehabilitación de un enfermo mental. Por un lado le brinda la posibilidad de ser autónomo y por otro favorece la
motivación y autoestima.

RECURSOS ASISTENCIALES EN SALUD MENTAL


Nos referimos a todos los dispositivos integradas en el área de Salud, encaminados a la prevención, asistencia y
rehabilitación de las personas.

La salud mental en nuestro país está conformada por:

a) Dispositivos sanitarios.

b) Dispositivos intermedios o rehabilitadores.

Dispositivos Sanitarios:

- Centro de Salud Mental: es la vía de acceso al resto de dispositivos sociosanitarios en este campo de la
salud. Se constituye en un equipo multidisciplinar: psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales,
auxiliares de enfermería y celadores, principalmente.

- Unidad de Hospitalización Psiquiátrica de CORTA ESTANCIA:

Unidades localizadas en Hospitales Generales. Trabajan las 24 horas del día.

- Se coordinan con el resto de los recursos de salud mental.

- Dedican su atención cuando:

- La patología presenta una amenaza para el paciente o los demás.

- Fracaso de tratamiento ambulatorios.

- Separación entorno familiar ya que es negativo para el paciente o viceversa.


- Evaluación o proceso diagnóstico.

- Desintoxicación.

- Enfermedad Física que se agrava con la Patología Psíquica.

 Hospital de Día:

- Alternativa al ingreso total. Hospitalización Parcial


- Programa individual que comprenda: tratamientos, psicoterapia, terapia ocupacional, socioterapia y
reeducación.
- Horario: 9-17h. Fuera del horario pertenecerá en su domicilio. Tratamiento de uno a seis meses.

Dispositivos Intermedios o Rehabilitadores

 Centro de día o centros de rehabilitación psicosocial:

- Trabajan con paciente crónicos en situación de dependencia o con medio sociolaboral


desestructurado.

- Su finalidad es la recuperación de habilidades para integrarse en la sociedad. Se debe llegar a la


autonomía e independencia.

 Centro de media estancia o unidades rehabilitadoras de media estancia:

- Pertenecen al nivel terciario.

- Tienen como fin la rehabilitación del paciente después de haber pasado un ingreso de seis a doce
meses.

- Utiliza terapias de grupo, individuales, terapia ocupacional y formación de actividades y oficio.

 Centros de larga estancia o unidades residenciales-rehabilitadoras de larga estancia: son centros para
pacientes sin autonomía, que carecen de recursos socio - familiares. Son pacientes que no pueden seguir
ningún tratamiento rehabilitador.

 Talleres ocupacionales: estos centros proporcionan a los pacientes derivados de otros recursos asistenciales,
una formación, orientación y adiestramiento en el trabajo de manera considerada “protegida”. Posteriormente
se les acercará al mundo laboral mediante los talleres protegidos.

 Pisos protegidos:

- Se les considera de carácter terciario y la mayoría de sus pacientes derivan de otros recursos
rehabilitadores.

- Si finalidad es que consigan llevar una vida completamente autónoma, en régimen de convivencia de
grupo y bajo supervisión de un trabajador social.

- Tiene carácter transitorio; sin embargo, en algunos casos en los que no se dispone de recursos
laborales, sociales o familiares, puede llegar a ser permanente.

- Estos pisos varían en número de ocupantes, grado de autonomía, movilidad de los integrantes,
autonomía económica, sexo, etc.
La relación del celador respecto al enfermo mental
En una planta de psiquiatría de salud mental de un hospital, el celador realizará las siguientes funciones:

- Cuida del entorno ambiental de los pacientes, levantando persianas por la mañana y bajándolas por la noche.
Favorecerá el descanso nocturno controlando los ruidos.

- Vigila a los pacientes ante posibles agresiones o autolesiones. Estas unidades poseen sistemas de seguridad
para evitar “accidentes” en pacientes con ideas delirantes o suicidas; para ello se utilizan enchufes e
interruptores especiales, las ventanas poseen una cerradura para ser abiertas, sistemas antiincendios, etc…

- Ayuda al aseo personal de los pacientes que lo precisen.

- Vigila a los pacientes que no quieren asearse para que lo hagan.

- Controla el acceso y la circulación de las personas por la Unidad / Servicio.

- Recoge medicación y otros productos de la Farmacia en carros de medicación.

- Acompaña a los pacientes y resto de personal sanitario a pasear por las zonas ajardinadas contiguas del Centro
sanitario. Es importante recomendar la realización de ejercicio físico.

- Vigila a los pacientes en sus paseos o cuando salen al exterior en recintos acotados.

- Vigila el orden y la armonía entre los pacientes.

- Ayuda al personal sanitario en la administración de inyectables y tratamiento de pacientes incapaces que se


niegan a colaborar.

- Colabora con otros profesionales de la Unidad en la reducción de pacientes agitados.

- Por ejemplo sujetando a los pacientes alterados a los que hay que aplicar sujeción mecánica.

- Vigila la puerta de acceso a la Unidad. Control de entradas y salidas.

- Controla el suministro de tabaco a los pacientes que lo tienen permitido en su tratamiento.

- Traslada pacientes a las Unidades y Consultas del Centro que sea preciso.

- Traslada a los pacientes en el servicio de ambulancias.

- Recoge pedidos de los almacenes.

- Realiza las funciones de traslado de documentación sanitaria y no sanitaria, objetos o mobiliario de la unidad.
DECRETO 81/1998, de 4 de junio, del Gobierno Valenciano, por el que se
definen y estructuran los recursos sanitarios dirigidos a la salud mental y
asistencia psiquiátrica en la Comunidad Valenciana.
Las enfermedades mentales son uno de los mayores retos sociosanitarios de cara al siglo XXI. Diversos estudios
epidemiológicos a nivel internacional muestran que aproximadamente el 15% de la población general presenta alguna
enfermedad mental. Entre el 2 y 3% de la población padece una enfermedad mental grave e incapacitante. En el pasado
se tendía a ocultar estas patologías; actualmente, pese a que pervive un cierto componente de estigmatización, existe
una creciente y progresiva demanda de cuidados. Especial importancia tienen los movimientos asociativos de enfermos
y familiares como factores dinamizadores de esta demanda.

La Constitución Española en su artículo 43 reconoce el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud.
Asimismo en el artículo 49 se encomienda a los poderes públicos la realización de una política de previsión, tratamiento,
rehabilitación e integración de los discapacitados psíquicos.

El Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana en el artículo 38, así como los artículos 17, 22 e), y 38 de la
Ley 5/1983, de 30 de diciembre, de Gobierno Valenciano, señala que corresponde a la Generalitat Valenciana el
desarrollo legislativo y la ejecución de la legislación básica del Estado en materia de Sanidad interior, Seguridad Social
y organización de todos los servicios relacionados con dicha materia.

La Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, en su artículo 20, «De la Salud Mental», determina la plena
integración de la asistencia a los enfermos mentales en la red del sistema sanitario general, indicando que esa atención
se realizará, de forma preferente en el ámbito comunitario, potenciando los recursos ambulatorios, los sistemas de
hospitalización parcial y la atención a domicilio, reduciendo en lo posible las necesidades de hospitalización.

Mediante el Real Decreto 1.612/1987, de 27 de noviembre, se traspasaron a la Comunidad Valenciana las funciones y
servicios del Insalud, cuya entrada en vigor se produjo el 1 de enero de 1988.

En febrero de 1991 fue aprobado por la Comisión de Sanidad de las Cortes Valencianas el Plan de Salud Mental que
fue ratificado en mayo del mismo año por el Gobierno Valenciano. Este Plan, cuyo antecedente más importante fue el
Informe de la Comisión Ministerial sobre la Reforma Psiquiátrica de 1985, supuso un avance en algunos aspectos de
la salud mental y la asistencia psiquiátrica y facilitó la creación de las Unidades de Salud Mental, así como de las
Unidades de Hospitalización Psiquiátrica en Hospitales Generales. Sin embargo, su puesta en práctica supuso el
desmantelamiento de otros recursos, que no se acompañó de la creación de recursos alternativos necesarios para la
atención, especialmente de los enfermos mentales crónicos.

El Decreto 148/1986, de 24 de noviembre, del Gobierno Valenciano, regula la prestación de servicios de salud mental.
Este decreto dispone la creación de los Centros de Salud Mental y de las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica.
Asimismo plantea la creación de Centros de Día en las distintas áreas sanitarias y la coordinación con la red de servicios
sociales.

Dicha coordinación se plasmó con la publicación del Decreto 132/1996, de 4 de julio, del Gobierno Valenciano, por el
que se asignan competencias respecto a los enfermos mentales entre la Conselleria de Sanidad y Consumo y la de
Conselleria de Trabajo y Asuntos Sociales. Posteriormente la Conselleria de Trabajo y Asuntos Sociales publicó la
Orden del 3 de febrero de 1997, que recoge la catalogación y características de estructuras específicas rehabilitadoras
y residenciales específicas para enfermos mentales.

El Decreto 132/1996, señala que la Conselleria de Trabajo y Asuntos Sociales tendrá competencia para atender las
necesidades sociales de los enfermos mentales crónicos, y especialmente aquellas que hacen referencia a cubrir las
necesidades de alojamiento y otras, durante la rehabilitación y reinserción social de estos enfermos, sin perjuicio de
que la asistencia sanitaria de los mismos les sea prestada por los servicios del sistema sanitario público. La Orden del
3 de febrero de 1997, de la Conselleria de Trabajo y Asuntos Sociales, recoge la catalogación y características de las
estructuras dirigidas a este objeto que incluyen: Centros de Día, Centros de Rehabilitación e Inserción Social y otros
recursos como los Centros específicos para enfermos mentales, y las viviendas tuteladas.
Necesariamente ha de hacerse referencia al impulso que, en el tratamiento de los trastornos adictivos, con su alto
grado de dependencia, ha supuesto la reciente Ley 3/1997, de 16 de junio, de la Generalitat Valenciana, sobre
Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos que contempla medidas médico-asistenciales cuya ejecución
encomienda al sistema sanitario público, como parte de la atención integral que dicha Ley proclama como su objetivo
prioritario.

Estos hechos de absoluta relevancia nos llevan a la promulgación del presente Decreto de Salud Mental y Asistencia
Psiquiátrica que, manteniendo el espíritu de los antecedentes referidos, dé un impulso legislativo a los problemas
asistenciales de los enfermos mentales.

El presente Decreto regula los recursos básicos para el desenvolvimiento de este modelo, poniendo énfasis en el
tratamiento en la comunidad y superando los criterios que centran preferentemente la atención en los Hospitales
Psiquiátricos.

La salud mental y la asistencia psiquiátrica se adscriben en el sistema sanitario general a nivel de Atención
Especializada. Las Unidades de Salud Mental (USM) actuarán como equipos interdisciplinarios que servirán de apoyo
a los dispositivos de Atención Primaria. A medio camino entre las USM y las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica
se prevén otros dispositivos básicos como el Hospital de Día y las Unidades Hospitalarias de Estancia Media, dirigidas
a enfermos subagudos y uno de cuyos objetivos es la intervención de forma temprana sobre la rehabilitación de estos
enfermos.

En congruencia con la remodelación que se efectúa no se modifica ningún aspecto del régimen retributivo o de
prestación de servicios de los actuales titulares.

Asimismo se prevé la posibilidad de establecer programas específicos para situaciones especiales que requieran
actuaciones singulares bien de forma temporal o permanente.

Se prestará especial énfasis a la creación y desarrollo de Unidades de Salud Mental Infantil, Psicogeriatría, Trastornos
de la Alimentación y otras unidades.

Capítulo I
Objeto y directrices generales
Artículo 1. Objeto

El presente Decreto establece, en el ámbito de la Comunidad Valenciana, las directrices generales de actuación en
materia de salud mental y asistencia psiquiátrica; la regulación de la asistencia y rehabilitación de los enfermos
mentales, los recursos dirigidos a la promoción y protección de la salud mental y a la prevención de las enfermedades
mentales.

Los recursos de salud mental deberán ser autorizados bien por la Conselleria de Sanidad, bien por la Conselleria de
Bienestar Social o por ambas, en los términos establecidos por la normativa vigente.

Artículo 2. Directrices generales

1ª. La salud mental y la asistencia psiquiátrica, tanto extra como intra hospitalaria, se integra en los servicios sanitarios
generales de la Atención Especializada, que se coordinará adecuadamente con el nivel de Atención Primaria y la red
de Servicios Sociales para procurar una atención integral de carácter sociosanitario.

Habrán de tenerse en cuenta no sólo los aspectos sanitarios, sino también los sociales, dirigidos a una rehabilitación e
integración psicosocial lo más plena posible, mediante la intervención conjunta de las Consellerias de Sanidad y
Bienestar Social, con independencia de que también puedan ser necesarias las actuaciones de aquellas otras
instituciones que tengan competencias en los temas laborales y educativos.
2ª. El instrumento de articulación de las actuaciones conjuntas será la Comisión Mixta Sociosanitaria, contemplada en
el Acuerdo del Gobierno Valenciano de 16 de mayo de 1995, pudiéndose crear una Subcomisión Técnica específica
dirigida al estudio conjunto de necesidades y planificación de actuaciones.

3ª. Los programas preventivos, asistenciales y rehabilitadores estarán dirigidos a procurar una atención integral de los
problemas de salud mental y asistencia psiquiátrica.

4ª. La actuación sanitaria en salud mental se realizará en el ámbito comunitario potenciando los recursos asistenciales
ambulatorios, los sistemas de hospitalización parcial y atención a domicilio, procurando una participación efectiva de la
comunidad y la utilización de todos los recursos que esta ofrece a los ciudadanos.

5ª. Las actuaciones y programas de salud mental serán debidamente evaluados por la Unidad de Coordinación de
Salud Mental para adecuarlos a las necesidades reales de la población.

6ª. El personal que desarrolle sus funciones en los recursos de salud mental participará en actividades de investigación,
formación y docencia, en función de su categoría y adscripción profesional.

7ª. Los recursos de salud mental y asistencia psiquiátrica serán estructurados desde un enfoque multidisciplinar tanto
en su composición como en su funcionamiento y basarán sus actividades en la cooperación de todos sus miembros.

8ª. Los recursos de salud mental y asistencia psiquiátrica serán organizados de modo que quede garantizada la
cobertura de toda la población, según criterios objetivos que tengan en cuenta factores geográficos, demográficos,
epidemiológicos, socioeconómicos y culturales.

Capítulo II
Recursos sanitarios asistenciales
Artículo 3. Recursos sanitarios

La red sanitaria asistencial de salud mental y asistencia psiquiátrica de la Comunidad de Valencia estará integrada por
los siguientes recursos:

1. Unidades de Salud Mental (USM)


2. Hospitales de Día.
3. Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos.
4. Unidades de Hospitalización de Media Estancia.
5. Unidades específicas.

Artículo 4. Coordinación y gestión de los recursos

1. Dentro de la estructura de los servicios centrales de la Conselleria de Sanidad existirá la Unidad de Coordinación de
Salud Mental que gestionará los planes y programas de salud mental de la Comunidad Autónoma, con el nivel
administrativo que se determine. Dicha Unidad dependerá de la Dirección General de Atención Especializada, a la que
se adscriben la coordinación y la gestión de los recursos dirigidos a la salud mental y asistencia psiquiátrica.

2. En el ámbito territorial de cada hospital existirá un responsable que, dependiendo directamente de la dirección
médica, velará por el adecuado funcionamiento de todos los recursos de salud mental.

Le corresponderán las siguientes funciones:

a) Coordinar los diversos recursos asistenciales dentro del ámbito territorial correspondiente.
b) Asegurar en dicho ámbito la conexión y apoyo tanto con Atención Primaria como con los recursos dependientes
de la red de servicios sociales.
c) Supervisar los programas y actividades realizadas por los distintos recursos.
d) Elevar propuestas a la Unidad de Coordinación de Salud Mental sobre objetivos y actuaciones en materia de
salud mental y asistencia psiquiátrica.
e) Establecer con los distintos servicios hospitalarios los programas de interconsulta y enlace pertinentes.
f) Elevar propuestas sobre programas asistenciales específicos dirigidos a determinados problemas de salud
mental y asistencia psiquiátrica.
g) Aquellas otras funciones que se determinen reglamentariamente.

Artículo 5. Las Unidades de Salud Mental

1. Las Unidades de Salud Mental son uno de los recursos sanitarios en los que se asientan las actividades básicas de
salud mental y asistencia psiquiátrica. Son unidades especializadas de apoyo a la atención primaria, sin perjuicio de
su última dependencia de la Dirección General de Atención Especializada.

2. Las USM estarán ubicadas en el área a la que pertenezcan, en los lugares que la Conselleria de Sanidad determine
para cada caso.

Artículo 6. Funciones de las Unidades de Salud Mental

Las Unidades de Salud Mental tendrán las siguientes funciones:

a) Atender a los pacientes que les sean remitidos a través de los servicios competentes o que se encuentren en
régimen de hospitalización domiciliaria.
b) Realizar la atención domiciliaria cuando así corresponda.
c) Realizar la interconsulta y la psiquiatría de enlace intrahospitalaria en los Hospitales Generales que no
dispongan de unidades de hospitalización psiquiátrica.
d) Establecer criterios de derivación en coordinación con las otras unidades.
e) Participar en la rehabilitación e integración comunitaria de los pacientes en colaboración con los dispositivos
sociosanitarios, y hacer el seguimiento de los casos dados de alta del resto de los dispositivos en colaboración
con los profesionales de atención primaria.
f) Apoyar a los profesionales de atención primaria en situaciones agudas colaborando activamente en los
programas de enlace con Atención Primaria.
g) Apoyar y asesorar a los dispositivos sociosanitarios y educativos relacionados con la salud mental.
h) Participar en la realización de la atención continuada en los centros hospitalarios de referencia.
i) Desempeñar programas de promoción de salud, prevención de enfermedad y educación sanitaria.
j) Docencia e investigación sanitaria en materia de salud mental y asistencia psiquiátrica.
k) Aquellas otras funciones que se determinen reglamentariamente.

Artículo 7. Actividades de las Unidades de Salud Mental

A las Unidades de Salud Mental les corresponden las siguientes actividades:

a) Intervención psicofarmacológica. Su objetivo será dar una respuesta a las necesidades clínicas del paciente
que pueda beneficiarse de este tratamiento, aplicando las técnicas biológicas descritas en la literatura científica.
Se deberá realizar en el marco de una relación terapéutica e informando el paciente sobre las características
del mismo.
b) Intervención psicoterapéutica. Definida como aquella intervención que utiliza sistemas de evaluación y
aplicaciones clínicas derivadas de las teorías o modelos que, desde el campo de la psiquiatría y psicología,
intentan dar respuesta a la enfermedad mental. Podrá ser individual, grupal o familiar. Serán establecidos por
las disposiciones correspondientes límites orientativos de este tipo de intervención.
c) Intervención de enfermería. Se define como aquella intervención cuya finalidad son los cuidados de enfermería
en salud mental y que valora, diagnostica, interviene y evalúa en base a un modelo de enfermería.
d) Intervenciones sociofamiliares. Abarca la problemática sociofamiliar del enfermo mental y se encarga de la
valoración, diagnóstico e intervención mediante acciones encaminadas a mejorar la calidad de vida del
enfermo.

Artículo 8. Hospitales de Día

Es un recurso intermedio, diferente al Centro de Día, entre el tratamiento ambulatorio y el hospitalario donde se prestará
asistencia sanitaria intensiva dirigida a enfermos agudos o con episodios de agudización, en régimen de hospitalización
parcial y sin una desvinculación total de su medio social y familiar.

Artículo 9. Funciones de los Hospitales de Día

Los Hospitales de Día tendrán las siguientes funciones:

a) Ofrecerán asistencia sustitutiva y/o complementaria al ingreso hospitalario para enfermos con un apoyo familiar
adecuado, lo que disminuirá la necesidad de prolongar la estancia hospitalaria y evitará la desvinculación total
de su medio sociofamiliar.
b) Los equipos de los Hospitales de Día además de desempeñar las funciones propias participarán, en función
de las necesidades que determine el responsable del área, en todas las actividades de los dispositivos con los
que se articule, así como en docencia e investigación.

Artículo 10. Actividades de los Hospitales de Día

A los Hospitales de Día les corresponden las siguientes actividades:

a) Intervención psicofarmacológica en régimen de hospitalización parcial.


b) Intervención psicoterapéutica individual y grupal dirigida al control de los síntomas, afrontamiento en las
situaciones de estrés y cumplimentación de la medicación.
c) Intervenciones psicoeducativas familiares.
d) Intervenciones de enfermería: cuidados de enfermería especializados y dirigidos al control de la sintomatología,
cumplimentación de la medicación y cuidados sanitarios generales.
e) Intervenciones rehabilitadoras dirigidas al manejo de la medicación, autocuidados, habilidades sociales,
psicomotricidad, recuperación de habilidades cognitivas e integración en la comunidad.

Artículo 11. Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos

1. Las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos son los dispositivos asistenciales destinados al ingreso
temporal de aquellos pacientes que puedan beneficiarse de esta modalidad terapéutica. Estarán integradas en
Hospitales Generales y convenientemente adaptadas a las características de estas enfermedades.

2. Tales Unidades estarán destinadas a resolver los procesos agudos de los pacientes, sin que factores estrictamente
sociales o rasgos de cronicidad del cuadro sean los determinantes básicos para su internamiento y permanencia.

3. La indicación de hospitalización se realizará de forma coordinada con los otros integrantes de los servicios de salud
mental y asistencia psiquiátrica siguiendo criterios de derivación y de continuidad terapéutica. Mediando otras
circunstancias, corresponderá la decisión al responsable del área, en el marco mínimo general establecido por la
Unidad de Coordinación de Salud Mental.

Artículo 12. Funciones de las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos

Las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos tendrán las siguientes funciones:

a) Atención especializada e integral de los enfermos ingresados.


b) Establecer criterios de ingreso en coordinación con otros recursos asistenciales.
c) Derivación de pacientes a otros especialistas.
d) Indicación del alta y elaboración de informes de alta.
e) Atención a las urgencias psiquiátricas que se generen en el medio hospitalario, en el horario que no
corresponda a la atención continuada.
f) Atención a la interconsulta y psiquiatría de enlace interhospitalaria.
g) Participación en grupos de formación e investigación.
h) Apoyo y asesoramiento de los recursos sociosanitarios y educativos relacionados con la salud mental.

Artículo 13. Actividades en las Unidades de Hospitalización de Agudos

A las Unidades de Hospitalización Psiquiátrica de Agudos les corresponden las siguientes actividades:

a) Intervenciones dirigidas al diagnóstico y tratamiento integral de los pacientes ingresados mediante técnicas
generales o específicas, intervenciones biológicas o psicoterapéuticas. Dada la corta estancia de los pacientes
en estas Unidades, este tipo de intervención será a través de técnicas de psicoterapia breve y de apoyo,
obedeciendo a un programa de diagnóstico y/o terapéutico de duración limitada.
b) Valoración clínica y especialmente diagnóstico diferencial y tratamiento de la patología psiquiátrica
concomitante con enfermedades somáticas.
c) Colaboración, compartiendo responsabilidades, con equipos médicos o quirúrgicos en unidades en las que se
presentan a menudo problemas de salud mental importantes, acompañando trastornos somáticos graves o
que requieran tratamiento ininterrumpido.
d) Intervenciones de enfermería dirigidas no solo a las funciones propias de una unidad de hospitalización general,
sino también las encaminadas a fomentar el autocuidado y la autosuficiencia del paciente. En colaboración con
el médico se potenciarán planes de cuidados personalizados, siendo función de enfermería la planificación y
realización de la continuidad de cuidados del paciente ayudándole a integrarse dentro de su entorno o en otros
recursos.

Artículo 14. Unidades Hospitalarias de Media Estancia

1. Son aquellas Unidades Hospitalarias de ingreso de media duración que realizarán intervenciones biológicas,
psicoterapéuticas, psicosociales y rehabilitadoras dirigidas a enfermos con patologías subaguda, potenciando la
continuidad de cuidados, bien sea en el domicilio o en otros recursos de la red asistencial.

2. Estarán destinadas a la atención de pacientes cuyas características clínicas exijan una atención terapéutica activa
de duración intermedia que no esté indicada realizarla en otros dispositivos de hospitalización parcial o total.

3. Será el objetivo fundamental de este recurso completar el tratamiento hospitalario, e incidir de forma temprana y
eficaz sobre los aspectos rehabilitadores de la enfermedad psiquiátrica, con el objeto de disminuir los riesgos de
cronificación.
Artículo 15. Funciones de las Unidades Hospitalarias de Media Estancia

Las Unidades Hospitalarias de Media Estancia tendrán las siguientes funciones:

a) Atención especializada e integral a los pacientes ingresados.


b) Establecer criterios de ingreso en coordinación con los otros recursos asistenciales.
c) Indicación del alta y elaboración de informes de alta.
d) Derivación de pacientes a otros especialistas.
e) Atención a la interconsulta y psiquiatría de enlace intrahospitalaria.
f) Participación en programas de formación y de investigación.
g) Asistencia rehabilitadora dirigida a prevenir e intervenir sobre los factores favorecedores de la cronicidad.

Artículo 16. Actividades de las Unidades Hospitalarias de Media Estancia

A las Unidades Hospitalarias de Media Estancia les corresponden las siguientes actividades:

a) Intervenciones psicofarmacológicas en régimen de hospitalización. Esta hospitalización, que siempre


dependerá de las características clínicas, tendrá un límite orientativo de tres meses, con el objeto de no
favorecer la desvinculación del medio familiar.
b) Intervenciones psicoterapéuticas intensivas de duración limitada y dirigida tanto al enfermo como al medio
familiar.
c) Intervenciones rehabilitadoras tempranas dirigidas al: manejo de la medicación, autocuidado, habilidades
sociales, psicomotricidad, recuperación de habilidades cognitivas e integración en la comunidad.
d) Intervenciones de enfermería dirigidas no solo a las funciones propias de una unidad de hospitalización general,
sino también las encaminadas a fomentar el autocuidado y la autosuficiencia del paciente. En colaboración con
el médico se potenciarán planes de cuidados personalizados, siendo función de enfermería la planificación y
realización de la continuidad de cuidados del paciente ayudándole a integrarse dentro de su entorno o en otros
recursos.
e) Intervenciones sociofamiliares dirigidas a apoyar a la familia y a que adquieran habilidades y conocimientos
que mejoren la convivencia en el entorno del enfermo.

Artículo 17. Unidades específicas

Para el desempeño de programas concretos podrán crearse unidades específicas de trastornos de la alimentación u
otras, así como, en su caso, de salud mental infantil y psicogeriatría.

El establecimiento de estas unidades específicas no implicará en ningún caso la creación de centros que desempeñen
su función con autonomía, bien respecto de los programas generales de salud mental y asistencia psiquiátrica, o bien
del responsable del área en esta materia.

Capítulo III
Educación, docencia, investigación y evaluación

Artículo 18. Educación sanitaria

La Conselleria de Sanidad fomentará la educación en salud mental mediante programas dirigidos a la población, o a
grupos de riesgo específicos, a través de los recursos que integran la red sanitaria general.
Artículo 19. Docencia

Se establecerán programas de formación continuada en salud mental para todo el personal en sus diferentes categorías
profesionales, facilitando la creación de una base conceptual y técnica común a todos ellos.

Esta labor será realizada preferentemente con los recursos humanos propios de la red de salud mental y podrá
realizarse en coordinación con Universidades, instituciones educativas y organismos competentes de las diversas
administraciones.

Artículo 20. Investigación

La investigación en salud mental y asistencia psiquiátrica se integrará en los planes que en cada momento se diseñen
por los órganos competentes. Al efecto podrán establecerse convenios con la Universidad u otras instituciones
implicadas.

Artículo 21. Evaluación de programas en salud mental

Todos los programas en materia de salud mental serán evaluados por la Unidad de Coordinación de Salud Mental,
para adecuarlos a las necesidades de la población y optimizar las acciones en este campo. Esta evaluación comportará
un estudio sistemático de los programas de salud mental en relación con su pertinencia, suficiencia, eficacia y eficiencia.

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ALTERACIONES DE LA CONDUCTA

Cuando intentamos explicar la conducta nos encontramos con varios tipos de análisis. Uno de ellos se basa en el
estudio de las funciones del organismo y de las áreas psíquicas. Así, hablamos de percepción, memoria, solución de
problemas e inteligencia.

Estas funciones se analizan como variables intermedias por situarse entre los estímulos y las respuestas. Pero también
son condicionantes de las respuestas. Es en este caso cuando se analizan como procesos.

A continuación estudiaremos varios elementos psíquicos tan importantes como: el pensamiento, la conciencia, la
orientación, la memoria, la percepción y los aspectos motores.

1. Alteraciones de la sensopercepción

Percibimos las cosas gracias a los órganos de los sentidos. Cualquier fallo en ellos nos puede conducir a alteraciones
en la percepción. Debemos entender el significado de percepción como la suma de sensaciones, recuerdos y una
elaboración posterior.

No todos percibimos de la misma manera. Es el resultado de una serie de funciones parciales que permiten la adecuada
identificación de aquello que nos rodea, así como de nuestro propio cuerpo.

Según la clasificación propuesta por Bleuler, encontramos:


A. Alteraciones patológicas de los órganos de los sentidos

Sólo tienen importancia psicológica:

- Disminución de la agudeza visual.


- Ceguera.
- Sordera.

B. Trastornos centrales de las sensaciones

- Hiperestesia. Aumento de la percepción o sensibilidad sensorial. Se presentan en neurosis (hipocondrías,


depresiones, ansiedades).
- Hiperalgias. Aumento de dolor persistente, sordo y por lo general de intensidad moderada.
- Hiperacusia. Los sonidos se perciben con mayor intensidad de lo normal.
- Hipoanalgesias. Disminución de dolor.
- Analgesia. Carencia de dolor sin pérdida de consciencia.

C. Errores sensoriales

- Ilusiones: percepciones reales alteradas (en síndromes encefálicos agudos y psicosis). Se falsifica la
percepción del objeto. Pueden ser por:

a) Falsificación del objeto. El individuo percibe equivocadamente el objeto. Se puede tratar de una
percepción equivocada de cualidad sensorial, como, por ejemplo, ilusiones ópticas (espejismos).

b) Falsificación en la identificación: en la percepción hay una identificación equivocada. Por ejemplo tomar
una simple sombra por un ser monstruoso que nos ataca.

- Alucinaciones: percepciones sin objeto real. El paciente tiene el convencimiento absoluto de que se trata
de algo real. No es voluntario. No se debe confundir con delirios, que constituyen trastornos del pensamiento.
Pueden ser visuales, acústicas, gus- tativas olfativas...

Características de las alucinaciones:

- Intensidad.
- Claridad.
- Certeza de su proyección al exterior.
- Impresión de realidad.

Las alucinaciones pueden ser provocadas por elementos externos, como, por ejemplo, el consumo de ácido lisérgico
(LSD), el cual produce cuadros alucinatorios que pueden llegar a ser peligrosos para la integridad física del paciente.
Pero también son características de algunas enfermedades mentales, como esquizofrenia y alucinosis.

D. Alteraciones del pensamiento

El pensamiento o experiencia cognitiva incluye los procesos de juicio, comprensión, raciocinio, y anticipación de los
hechos.

El pensamiento lógico-racional que consideramos normal, consiste en un flujo de ideas, símbolos y asociaciones
dirigidos hacia una meta, iniciados por un problema y conducentes a una conclusión adaptada a la realidad.
El pensamiento de un individuo es conocido a través de su expresión verbal o escrita. También se posee un
conocimiento del mismo por la observación del comportamiento.

Las alteraciones del pensamiento se clasifican en:

Según el curso del pensamiento

Pueden ser:

– Pensamiento rápido.

– Pensamiento enlentecido.

– Dificultad para desarrollar el pensamiento.

Fuga de ideas

Se observa en los estados maníacos; se nota porque el paciente empieza a hablar sin parar, pasando de un tema a
otro. El individuo presenta distraibilidad por las cosas de alrededor, lo cual conduce a que se aparte del tema que
estaba tocando y prosiga con otro totalmente diferente.

La fuga de ideas también puede aparecer en:

– Sujetos febriles.

– Intoxicaciones.

– Reacciones de tipo exógeno.

Inhibición del pensamiento

Va ligado a cuadros depresivos; el sujeto tiene dificultad en el curso del pensamiento, que se ve enlentecido y con poca
verbalización. Predominan los monosílabos. El paciente no tiene interés por la charla, puesto que tiene gran dificultad
para cambiar de pensamiento, centrándose en uno sólo. Todas las ideas son pesimistas, tristes, desagradables y
desgraciadas.

Destrucción del caudal del pensamiento

Está ligado a enfermedades cerebrales crónicas y psicosis orgánicas.

El sujeto presenta disminución de la cuantía de conceptos, por lo que cuando quiere utilizarlos no los encuentra o
presentan olvido.

Para ellos es imposible pensar en experiencias recientes y que supongan algo nuevo.

Aparecen dos síntomas muy habituales:

– Perseveración. La respuesta de la primera pregunta que se le formuló permanece en todas las preguntas. Es
incapaz de cambiar el sentido de la respuesta. Se da una repetición persistente de palabras o ideas.

– Confabulación. La respuesta no guarda relación con lo preguntado, se rellenan las lagunas con lo primero que
se le ocurre.
Pensamientos en conceptos no elaborados y próximos a lo sensorial

Se da en cuadros oligofrénicos donde faltan las ideas que no están ligadas a lo próximo y sensorial. No poseen la
inteligencia necesaria para transmitir pensamientos alejados de lo sensorial.

Todo aquello ajeno a sus experiencias elementales no puede entenderlo ni abstraerlo y, por tanto, no puede
comunicarlo.

Disgregación del pensamiento

Es la dificultad del esquizofrénico para articular sus pensamientos, ya que hay un desbordamiento de la canalización
de los mismos produciéndose asociaciones imprevisibles que los dispersan.

También existe un trastorno en los contenidos; va a existir un pensamiento ininteligible, absurdo e incongruente, con
alteraciones en el ritmo y cortes bruscos en el discurso.

Pensamiento inconexo

Es típico de las psicosis agudas orgánicas donde surge un estado confusional.

Se produce también en esquizofrénicos con oscilaciones de la atención sobre la base de alucinaciones que surgen de
golpe, originándose una desconexión del pensamiento.

Según el contenido del pensamiento

- Ideas sobrevaloradas y obsesivas: ligadas a vivencias personales que ocupan el primer plano del
pensamiento del sujeto. No se ven como inexactas; destaca la permanencia de estas ideas en el sujeto: ideas
de inferioridad, prejuicios, machismo, racismo, etc.

- Ideas obsesivas: se presentan en el sujeto constantemente; van a tener una valoración de absurdidad. El
sujeto las ve como involuntarias pero las siente como impuestas, y el contenido es vivido como absurdo. Dan
nombre a las neurosis obsesivas.

- Ideas delirantes: son representaciones falsas irrebatibles por la lógica, ya que el individuo mantiene un alto
grado de convicción.

Según la forma del pensamiento

Bajo esta categoría el trastorno más importante es el autismo, que se define como un aislamiento en un mundo de
fantasía, propio y artificial; el sujeto se desinteresa del mundo exterior y no siente necesidad de nada.

El término autismo fue definido por Bleuler y significa que las fuerzas que distorsionan el curso de las asociaciones
proceden del mundo interno del enfermo y pertenecen a la categoría de fantasías inconscientes, ideas delirantes y
alucinaciones.

Es un trastorno mental caracterizado por una inhibición extrema y una concentración anormal en la fantasía
acompañada de ilusiones, alucinaciones e incapacidad para comunicarse verbalmente o por cualquier otro medio con
el ambiente externo.

Los niños esquizofrénicos con frecuencia son autistas.


Puede ser debido a una disfunción cerebral de tipo orgánico, en cuyo caso hace su aparición antes de los tres años, o
ir asociada a esquizofrenia infantil, en cuyo caso el autismo aparece más tarde, pero siempre antes del comienzo de
la adolescencia. El niño autista permanece fijado a uno de los estadios que los niños normales pasan a lo largo de su
desarrollo. Si la situación se debe a una enfermedad orgánica del cerebro, el niño resulta incapaz de evolucionar hacia
el siguiente estadio del desarrollo, aunque no se da la regresión a estadios más tempranos, salvo si se acompaña de
esquizofrenia.

El tratamiento se basa en la psicoterapia, a menudo acompañada de ludoterapia.

E. Alteraciones del lenguaje

Dentro de los trastornos del lenguaje podemos distinguir entre primarios y secundarios. Son trastornos primarios los
que se deben a una lesión o disfunción en el área del lenguaje. Los trastornos secundarios del lenguaje, como su propio
nombre indica, están supeditados a otro trastorno mental o neurológico.

Trastornos del Lenguaje Primarios

Afasias

Se deben a una lesión cerebral localizada y afecta tanto a la lectura como a la escritura. Según la zona afectada por la
lesión se verán alteradas unas u otras funciones del lenguaje.

Disfasias

Es un trastorno del lenguaje que afecta principalmente a la comprensión y a la expresión.

Dislalia

La dislalia no tiene causa orgánica. Consiste en la pronunciación errónea de determinados sonidos. El más frecuente
es el rotacismo o dificultad para pronunciar la «r». El problema puede darse en cualquier fonema, o incluso en varios a
la vez, con lo que el lenguaje puede llegar a ser ininteligible. Cuando este trastorno persiste más allá de los cuatro años
de edad requiere la intervención del logopeda.

Trastornos del Lenguaje Secundarios

- Logorrea. Compulsión de hablar de forma acelerada. Se observa en los maníacos (llamada también:
taquifasia, verborrea y bradifasia)
- Mutismo. Renuncia a hablar. El sujeto no se expresa verbalmente. Se encuentra en diversos síndromes
(cuadros depresivos, es- tados demenciales).
- Musitación. Lenguaje demasiado bajito (estados demenciales).
- Disartria. Dificultad para articular palabra (depresiones, autismo…).
- Coprolalia. Lenguaje con tacos.
- Disgregado. Palabras sueltas sin sentido (demencias).
- Pararrespuestas. Acción de responder a cosas que no se les pregunta.
- Estereotipia verbal. Es cuando la persona repite siempre lo mismo.
- Tartamudez. Pacientes con ansiedad.
- Ecolalia. El paciente repite de forma automática lo que acaba de oír. Es involuntaria y carece de sentido.
- Glosolalia o esquizofasia. Lenguaje incoherente en el que se utilizan formas sintácticas anormales. Típico
del esquizofrénico agudo.
- Neologismos (palabras inventadas). Característico de la esquizofrenia.
F. Alteraciones de la conciencia

La conciencia es el marco donde se intercalan las funciones psíquicas. Desde un punto de vista didáctico los trastornos
psicopatológicos de la conciencia se pueden clasificar, según sean, de:

- Pérdida: si la vida biológica del sujeto persiste, aunque no se puedan encontrar rasgos de vida psíquica,
estaremos hablando de pérdida de consciencia, lo que es equivalente a la «pérdida de conocimiento».

- Disminución: los procesos psíquicos, incluso los más elementales, aparecen lentos o dificultados. Se puede
hablar también de reducción o debilitación de la consciencia.

Existen unos grados de reducción de la consciencia; de menor a mayor son:

- Obnubilación. El paciente está desorientado y confundido. Dificultad para formar y relacionar conceptos. Es
el grado más ligero de reducción de la conciencia.
- Somnolencia. El sujeto va perdiendo motilidad. Se encuentra asténico e incluso puede presentar narcolepsia.
- Estupor. El paciente responde sólo bajo estímulos muy in- tensos. Desde el punto de vista neurológico se
considera un estado previo al coma cerebral.
- Coma o muerte cerebral. No hay reacción ante estímulos externos. La declaración de muerte cerebral se
basa en los siguientes signos:
o El cerebro deja de responder a los estímulos.
o Ausencia de reflejos pupilocorneal, audiocular y oculoen- cefálico.
o Apnea.
o Dilatación de las pupilas (midriasis).
o EEG (encefalograma) plano durante 30 minutos.

Son causas de reducción de la conciencia: lesiones cerebrales (traumatismos, aneurismas cerebrales…),


psicosis exógenas (medicamentos, drogas de diseño, tóxicos, etc.), hasta infecciones.

- Alteraciones. Se clasifican en:

* Confusión. El sujeto no recuerda lo que percibe, es incapaz de integrarlo en el pensamiento.


Es una pérdida del control voluntario sobre las facultades intelectuales. Por lo tanto hay desconexión
de los tres procesos psíquicos: percepción, recuerdo y pensamiento.

* Delirio. Son trastornos de curso rápido que están unidos a trastornos sensoperceptivos
(alucinaciones) y a la configuración que se hace de ellos (ideas delirantes). El pensamiento es
incongruente o inconexo y casi siempre hay un sustrato orgánico que lo justifique: delirium tremens
(alcoholismo), delirios causados por fiebres altas…

* Estados crepusculares. El crepúsculo se presenta como una situación borrosa donde las
percepciones están dificultadas; se falsean las situaciones, es como si se recordara en sueños. Su
aparición es repentina y su desaparición también, y son estados cortos en el tiempo. Suelen aparecer
en enfermedades orgánicas (lesiones cerebrales, reacciones exógenas agudas, etc.), en cuadros
histéricos y en la epilepsia.

* Hipervigilia. Sensación subjetiva de claridad mental, que no se relaciona con una mayor
atención real y que puede acompañarse de distraibilidad.

G. Alteraciones de la atención y orientación

Las perturbaciones de la atención son: la inatención, la distracción, etc., que se pueden definir de la siguiente manera:
- Distraibilidad: Concentración de la atención por poco espacio de tiempo y ante múltiples estímulos. Suele
acompañarse de un estado de inquietud en el sujeto.
- Inatención selectiva: bloqueo de las cosas que generan ansiedad.
- Trastorno de la sugestionabilidad.
- Folie á deux: enfermedad emocional comunicada entre dos o tres personas.
- Hipnosis: modificaciones de la conciencia inducidas artificialmente.

Las perturbaciones de la orientación son:

- La desorientación orgánica (dificultad para situarse correctamen- te en cuanto fecha, hora, lugar...).
- La doble orientación (el paciente se orienta respecto a parámetros incorrectos o correctos, alternativamente).
- Falsa orientación: El paciente se maneja por sus propios parámetros incorrectos.

H. Alteraciones de la memoria

La memoria es la capacidad de adquirir, conservar y utilizar impresiones y experiencias.

Todo aquello que se vive psíquicamente deja una huella persistente, denominada engrama, que es considerada como
la unidad de memoria.

Cuantas más veces ejecutamos una acción o reflexionamos sobre un asunto, más fácilmente cursa el proceso de
recordarlo.

Se considera que para recordar hace falta que, por asociación, fluya una situación que pretendemos recordar.

Para sacar algo de ese almacén que es la memoria, es necesaria una función de extracción, que se denomina ecforia
del engrama.

Se piensa que los engramas permanecen en la persona en tanto que el cerebro no esté dañado.

No es raro que vivencias de la infancia aparezcan en otras edades, por lo que el olvido no significaría que no hay
engramas, que no exista el recuerdo, sino que no somos capaces, por el motivo que sea, biológico o psicológico, de
establecer la salida a la consciencia de ese recuerdo, es decir, de ecforizar el engrama por cualquier vía asociativa.

Desde un punto de vista didáctico, se puede hablar de dos tipos de memoria:

- Memoria de evocación: las impresiones muy antiguas van a ser resucitadas por una memoria para
acontecimientos antiguos.

- Memoria de fijación: la capacidad de fijar impresiones recientes. Es básica en el aprendizaje y en el estudio.

Estas memorias van generalmente unidas en personas sanas.

Las alteraciones de la memoria en sus diferentes variantes pueden aparecer en trastornos psiquiátricos como
depresión, esquizofrenia, alcoholismos, obsesiones y ansiedad.

Alteraciones cuantitativas

- Hipermnesia. Aumento anormal de la capacidad de recordar en determinadas situaciones.

- Amnesia. Incapacidad para el recuerdo de forma total o parcial. Puede ser:


 Retrógrada (respecto al período previo a la aparición del trastorno).
 Anterógrada (comprende el período siguiente a la aparición del trastorno).
 Lagunar (respecto a un período concreto).
 Afectiva (ciertos factores afectivos y emocionales hacen que la persona olvide acontecimientos
determinados de su vida).

Alteraciones cualitativas

- Paramnesia. Lo constituyen los falsos recuerdos, las distorsiones y los errores amnésicos patológicos. Puede
referirse al re- cuerdo y al reconocimiento.

- Paramnesia del recuerdo. Se trata de una distorsión del recuerdo que la persona hace respecto a situaciones
ya vividas.

- Paramnesia del reconocimiento. El sujeto distorsiona el reconocimiento de lo vivido, quizá por una
codificación errónea.

I. Alteraciones de la afectividad

La afectividad influye en la personalidad y se manifiesta en procesos fisiológicos y en la expresión verbal o lógica y no


verbal.

A los trastornos de la afectividad se les denomina en conjunto distimias.

Se refleja en magnitudes comprendidas entre los polos opuestos de alegría-tristeza, placer-dolor, atracción-repulsión...
entre otros.

Aunque son muchos los trastornos de la afectividad, destacaremos aquí los siguientes:

Tristeza patológica

La persona se siente abatida y triste, con una disminución de su autoestima. Se acompaña de aislamiento, inhibición
psicomotriz, tendencia al llanto, etc. Es característica de la depresión.

Que la tristeza sea normal o patológica depende de que se dé o no una situación desencadenante, de su intensidad, y
de la repercusión de su vida personal.

La distimia depresiva, también llamada depresión endógena, contamina toda la vida del melancólico. El sujeto ha
perdido el sentido de la realidad y se halla convencido, de manera delirante, que le afectan los mayores males y daños.

Del sujeto surge un estado de tristeza que no tiene relación, por lo menos visible, con una motivación. Es decir no
existe un conflicto intrapsíquico identificable.

Las impresiones ópticas van a hacer que lo vea todo gris. El pensamiento se va a convertir en algo lento, casi siempre
encaminado a cuestiones pesimistas. Va a haber una dificultad para la acción para decidirse.

El sujeto esta triste y resignado, eso lo convierte en un individuo desesperado y más bien inhibido.

Puede ser que el sujeto viva la depresión con una gran angustia que se injertaría sobre la base depresiva, para dar
lugar a cuadros agitados. Es en esta fase donde el paciente experimenta la necesidad de acabar con su vida. Es el
momento en el que se presenta con mayor frecuencia el suicidio.
Angustia patológica

La angustia es un estado de inquietud que el sujeto no puede concretar; es una situación de miedo que tiene la
característica de la expectativa, y que mantiene al paciente en estado de alarma, a la espera de que algo le suceda.

La ansiedad o angustia patológica se siente como inquietud y tensión que no se puede controlar, inseguridad o temor
a lo desconocido o indefinido, que mantiene a la persona en un estado de alarma. En casos graves pueden producirse
crisis de angustia.

Se observa inquietud, insomnio inicial, sudoración, sequedad de boca, taquicardia, temblor, sofocación, etc. También
aparece ligada a enfermedades somáticas, por la vivencia de peligro o incertidumbre que suponen, dependiendo de
diferentes factores (características de la enfermedad, secuelas posibles, relación de la persona con el entorno, etc.).

En ocasiones no ocurre esto, sino todo lo contrario. Al hacerse presente la angustia, nos encontramos con cuadros de
depresiones agitadas en las que hay una desinhibición motriz y un impulso a expresar todo lo que el sujeto tiene en
su interior mediante movimientos extraños.

La sintomatología de la angustia es la siguiente:

– Hipertensión arterial.

– Aumento del peristaltismo intestinal.

– Sequedad de boca.

– Hipoacidez gástrica.

– Astenia.

– Pérdida de apetito.

– Disminución de la libido.

– Impotencia o eyaculación precoz (en hombres).

– Vaginismo o dispareunia (en mujeres).

Alegría patológica

El paciente se siente eufórico, enérgico, optimista, hiperactivo y con una alta autoestima. Se acompaña de expresividad,
desinhibición, atención fugaz, hiperactividad motora, verborrea, etc. Es característica de episodios maníacos. Pero
también puede aparecer en cuadros hipomaniacos cuando va acompañando de esquizofrenia o neurosis.

Labilidad afectiva

Variabilidad en la afectividad del paciente, que se manifiesta por cambios súbitos que no guardan relación con los
estímulos externos. Suele aparecer en los estados demenciales.

J. Psicopatología de la psicomotricidad

La psicomotricidad comporta expresividad, lo cual constituye un elemento de comunicación. Comunicación no verbal:


movimiento de los ojos, gestos de expresión facial, postura, características de la voz, contacto físico, espacio personal,
olores, etc.
Algunos de los trastornos son:

Estereotipia

Es la repetición continua e innecesaria de un movimiento simple (rascar, flotar) o complejo (alisarse el cabello).
Determinados movimientos se estereotipan y el sujeto los ejecuta de manera repetitiva, perdiendo finalmente el sentido
que tenían en un momento determinado.

Hay un tipo de estereotipia que hay que diferenciar de las actitudinales de movimiento; son las que se reflejan en el
lenguaje y se denominan verbigeración, que se van a caracterizar tanto por el contenido como por el tono. El sujeto
repite las mismas cosas y de la misma manera una y otra vez.

Otra clase es la que se denomina perseveración, que aparece en enfermos de tipo orgánico con trastornos afásicos
que presentan dificultad para encontrar la palabra exacta que quieren decir y repiten en ese momento la misma palabra
aunque saben que no es la que corresponde.

Tics

Son movimientos rápidos automáticos, repetidos e involuntarios. Aumentan en situaciones de ansiedad.

Son movimientos compulsivos reflejos de defensa o expresión que, en un primer momento, van a ser frenados por el
sujeto pero que por su necesidad de expresión van a ser realizados a pesar de su propia voluntad de controlarlos.

Catalepsia

Actitud de inmovilidad mantenida por el sujeto, incluso con posturas que suponen incomodidad; se acompaña con otros
síntomas como obediencia automática, negativismo, y estupor.

La catalepsia puede adoptar dos formas de presentación:

– Catalepsia cérea: el sujeto va a adoptar una posición parada, pudiéndolo colocar en cualquier postura, incluso
incómodo, y tiende a permanecer así durante largo tiempo.

– Catalepsia rígida: se caracteriza porque el sujeto adopta posturas que para mantenerlas es necesario utilizar
un tono muscular excesivo, al intentar movilizarlo es como mover una estatua, debido a la rigidez.

La catalepsia se da en enfermos cerebrales, en histéricos y en esquizofrénicos.

Ataxia (trastorno patológico)

Caracterizado por la disminución de coordinar movimientos. La marcha tambaleante y el desequilibrio postural se deben
a lesiones de la médula espinal o cerebelo que pueden ser, a su vez, secuelas de traumatismos del parto, trastornos
degenerativos, neoplasias, infecciones...

Agitación psicomotriz

Es la alteración motora más frecuente. Se trata de movimientos rápidos, continuos y sin finalidad aparente. En muchos
casos va acompañada de agresividad hacia sí mismo o hacia los otros. Puede aparecer en cuadros depresivos y
psicóticos, pero también suelen ser consecuencia del consumo de drogas, alcohol o determinados medicamentos, así
como de diversos trastornos orgánicos cerebrales.
Estupor

Es un estado de paralización del cuerpo acompañado de mutismo que puede durar desde segundos a semanas. Está
asociado a esquizofrenia catatónica y depresión. También puede aparecer como reacción a una experiencia intensa.

Temblores

Movimientos musculares rápidos, involuntarios y rítmicos que afectan especialmente a la cara, cabeza y extremidades.

Están asociadas a enfermedades del sistema extrapiramidal como el Parkinson y a trastornos de ansiedad
principalmente, aunque también puede darse en otras situaciones.

Convulsiones

Son contracciones bruscas e incontroladas de la musculatura voluntaria. Son características de la epilepsia y de


algunas enfermedades tóxico-infecciosas.

Espasmos

Se trata de contracciones musculares involuntarias, exageradas y persistentes que pueden afectar tanto a la
musculatura voluntaria como a órganos internos.

PROTOCOLO DE LA SUJECIÓN MECÁNICA Y TERAPÉUTICA

En el campo de la salud mental siempre se han empleado tratamientos de tipo somático. A medida que avanzan las
investigaciones sobre la fisiopatología de las enfermedades mentales, se van desarrollando nuevas modalidades de
tratamiento somáticos más perfectas y sofisticadas Al mismo tiempo, se siguen manteniendo modalidades terapéuticas
tales como las restricciones, que fue uno de los primeros métodos de asistencia para los pacientes psiquiátricos.

Actualmente existen tres tipos de contención del enfermo psiquiátrico que son la reducción verbal (tranquilizar, estimular
la confianza, etc.), la farmacológica (fármacos para relajar al paciente) y la reducción física (algunos autores nombran
una cuarta denominada reducción ambiental – control de los estímulos, espacios adecuados…-)

La sujeción mecánica/física

Consiste en el empleo de sistemas de inmovilización mecánicos para el tórax, muñecas, tobillos, etc. En esta era de
preocupación por los derechos humanos y las libertades civiles, las sujeciones mecánicas o el asilamiento deben
aplicarse con suma discreción y las máximas garantías de seguridad y debe estar siempre recomendada por un
facultativo médico.

La principal acción es impedir las conductas que obligan a utilizar las sujeciones mecánicas, este debe ser el último
recurso.
Indicaciones

1. Conducta violenta de un paciente que resulte peligrosa para él mismo o para los demás.

2. Agitación no controlable con medicamentos.

3. Representan una amenaza para su integridad física debido a la negación del paciente a descansar, beber,
dormir, etc.

4. En situaciones de riesgo que no puede ser controlado de ninguna otra manera, pueden contenerse
temporalmente, para recibir la medicación, o durante largo periodos, si no se pueden administrar los fármacos
o no le hace el efecto esperado y continúan siendo peligrosos.

Es frecuente que los pacientes sujetos se calmen después de transcurrido algo de tiempo.

5. A nivel psicodinámico, estos pacientes incluso pueden recibir con satisfacción el control de sus impulsos, pero
deben estar indicados terapéuticamente.

Principios Generales

Son aplicables en cualquier situación, aunque no existen normas fijas sobre cómo hay que actuar ante una situación
violenta (muchas veces reina la improvisación)

1. Distraer al paciente: se intervendrá cuando exista un número suficiente de personas, cuatro o cinco, se
informara al resto de los compañeros a través del teléfono o alarma. Mientras se deberá vigilar y distraer la
atención del paciente. Nos colocaremos a una distancia adecuada. Se le informara de que está perdiendo el
control pero que se le va ayudar si él lo desea. Todo ello en un tono firme pero comprensivo.

2. Debe de existir un plan de actuación preacordado: la implicación en la actuación de reducir al paciente


debe ser de todo el personal, independientemente del estamento profesional.

3. Preparación del personal: debe despojarse de todo objeto peligroso para su integridad física y también la
nuestra (gafas, relojes, pulseras…)

4. Evitar público: ya que el paciente va a adoptar una posición más heroica que la que tendría si estuviera solo.
Además servirá para aumentar la ansiedad en los demás pacientes (especialmente en pacientes paranoides)

5. Momento de la intervención: en el momento que muestra signos de violencia inmediata como ejecutar actos
violentos contra objetos, si observa persona cerca, actuará contra ellas. El momento indicado será mientras
destruye objetos, cuando se detiene a recuperar fuerzas.

6. Número de personas: será de cuatro o cinco, es importante que el grupo sea lo más numeroso posible porque
una demostración de fuerza puede ser suficiente para interrumpir la acción. Cada una de las extremidades
será sujetada por un miembro del equipo.

7. El personal: será en todo momento profesional, no mostrará cólera, ni afán de castigo, actitud enérgica pero
amable, respetuoso, evitando golpearle o someterlo a posturas humillantes, se actuará impidiéndole el
movimiento, evitar insultos, blasfemias…

8. Sujeción: cada miembro del equipo tiene asignada una extremidad. Se deben evitar los huesos largos y tórax,
por riesgo de lesiones. Se sujetarán las extremidades en la zona más distal.

9. Siempre debe estar autorizada por el médico: aunque sea de forma verbal, pero siempre es mejor por escrito
en la hoja de órdenes médicas.

10. Se debe registrar: la razón de la contención, la duración, el curso del tratamiento y la respuesta el paciente
mientras esté sujeto.
11. Se deben emplear exclusivamente sistemas homologados de sujeción física (SEGUFIX)

LA CONTENCIÓN MECÁNICA (CM)

Personal necesario

Para garantizar al máximo la aplicación correcta de la técnica, es necesario contar con 4 personas, como mínimo,
preferentemente 5, si es posible, con independencia de la categoría profesional. Si fuese necesario se valoraría la
posibilidad de aumentar el número de profesionales.

Duración

Un principio básico es que la CM debe de ser siempre lo más breve posible. La duración prevista se especificará
siempre y necesita ser revisado, como mínimo, cada 4 horas.

Toda CM podrá ser prorrogada por un nuevo periodo por autorización expresa del personal facultativo y siempre
considerando la valoración de enfermería. Es importante asegurar que el equipo en su conjunto debe de garantizar el
cumplimiento de la duración establecida, sin obviar que cada profesional es responsable de cumplir la parte del
protocolo que hay que llevar a cabo.

Instrumental para la contención mecánica

Los instrumentos con los que se realizan la CM estarán siempre homologados, con el objetivo de salvaguardar la
integridad física, psicológica y moral de la persona sometida a contención y deberán estar en buenas condiciones de
uso. Su número será el suficiente en función de las dimensiones de la unidad.

Procedimiento

En una situación de emergencia es importante que el personal se muestre protector y firme, aunque no autoritario, y
evite en todo momento actitudes de provocación. En definitiva el procedimiento debe llevarse a cabo bajo los principios
de profesionalidad y respeto escrupuloso de los derechos de la persona asistida. La contención debe hacerse de la
manera más rápida y coordinada posible.

1. Se identificarán los riesgos respecto a la seguridad en el ambiente y se modificará éste hasta minimizarlos.

2. Siempre que lo permita la situación, se trasladará a la persona agitada sin reducción a la habitación, teniendo
en cuenta el siguiente procedimiento.

a. Solicitar y dejar el tiempo suficiente para que el paciente colabore de forma voluntaria en la sujeción.

b. Acompañar a la persona afectada a la habitación si lo desea y la situación lo permite.

c. Sujetar al paciente por las axilas con una mano empujando hacia arriba y por las muñecas de la otra
tirando hacia abajo.

d. Se realizará con firmeza pero sin extremarla para no lesionar a la persona inmovilizada.

e. Se realizará bajo los principios de profesionalidad y respeto.


3. Siempre que sea posible, y que exista esta tecnología en la Unidad, se acomodará a la persona contenida en
una habitación video vigilada.

4. Se asegurará que la habitación donde se va a realizar la contención esté vacía.

5. Se procurará que sea siempre en una habitación individual y en ningún caso con otro paciente sometido a CM
en la misma habitación, por razones de dignidad e intimidad.

6. Se preparará la cama preparando previamente la sujeción de la cintura en la misma y asegurándose que esté
frenada.

7. El personal que va a asistir a la contención deberá de retirar de sus bolsillos todos aquellos utensilios que
puedan ser utilizados por el paciente para provocar agresiones contra él mismo o contra el personal.

8. Se designará una persona miembro del personal de cuidados encargada de dirigir la contención. La persona
más cualificada para ello normalmente es el enfermero referente, aunque no se descarta otras opciones,
dependiendo de la situación que rodea a la CM.

9. A partir de este momento, la persona encargada de la contención será la que mantendrá la comunicación verbal
con la persona inmovilizada, con el fin evitar que puedan surgir comentarios contradictorios o confundir al
paciente. La persona encargada explicará al paciente las intervenciones que se le están aplicando en cada
momento.

10. La persona encargada de la contención explicará a la persona atendida, y a su familiar, en caso de estar
acompañada, el procedimiento, propósito y duración de la intervención en términos comprensibles, y procurará
garantizar el máximo respeto al paciente en todos los aspectos.

11. La persona encargada de la actuación seleccionará qué elementos de CM se colocará en cada caso.

12. En la medida de lo posible, cada miembro del equipo de contención se dirigirá a una extremidad preestablecida,
y en caso de disponer de una quinta persona, ésta se dirigirá a la cabeza para evitar que se autolesione o
lesione al personal.

13. El paciente se colocará en Decúbito Supino en la cama, o en su caso se sentará en una silla, y se procederá
a la sujeción completa o parcial, siempre teniendo en cuenta la máxima seguridad de la persona contenida.
TEMA
ACTUACIÓN DEL CELADOR EN LA FARMACIA Y EN EL

11 ANIMALARIO

ACTUACIÓN EL CELADOR EN EL SERVICIO DE FARMACIA HOSPITALARIA

El servicio de farmacia hospitalaria

La custodia, conservación y dispensación de medicamentos de uso humano corresponderá exclusivamente:

a) A las oficinas de farmacia abiertas al público, legalmente autorizadas.

b) A los servicios de farmacia de los hospitales, de los centros de salud y de las estructuras de Atención
Primaria del Sistema Nacional de Salud para su aplicación dentro de dichas instituciones o para los
medicamentos que exijan una particular vigilancia, supervisión y control del equipo multidisciplinar de
atención a la salud.

En la mayoría de los Hospitales existe un Servicio de Farmacia que dependerá de la Dirección Médica. En un Hospital
la farmacia es un servicio centralizado (servicio central) al que tienen acceso todas las unidades hospitalarias.

En un Servicio de farmacia hospitalario prestan servicio los siguientes profesionales: farmacéuticos, FIR (Farmacéutico
Interno Residente), DUE, auxiliares de enfermería, auxiliares administrativos, y Celadores. El servicio estará bajo la
dirección de un farmacéutico.

La Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios establece que
la administración sanitaria del Estado es el organismo competente para valorar la idoneidad sanitaria de los
medicamentos y demás productos y artículos sanitarios y que los hospitales deberán disponer de servicios o unidades
de farmacia hospitalaria con arreglo a las condiciones mínimas establecidas por esta Ley. Los hospitales del más alto
nivel y aquellos otros que se determinen deberán disponer de servicios o unidades de Farmacología Clínica.

- Los servicios de farmacia hospitalaria estarán bajo la titularidad y responsabilidad de un farmacéutico


especialista en farmacia hospitalaria.

- Las Administraciones sanitarias con competencias en ordenación farmacéutica realizarán tal función en la
farmacia hospitalaria manteniendo los siguientes criterios:

a) Fijación de requerimientos para su buen funcionamiento, acorde con las funciones establecidas.
b) Que las actuaciones se presten con la presencia y actuación profesional del o de los far-macéuticos
necesarios para una correcta asistencia.
c) Los farmacéuticos de las farmacias hospitalarias deberán haber cursado los estudios de la
especialidad correspondiente.

- Los hospitales que no cuenten con servicios farmacéuticos deberán solicitar de las Comunidades
Autónomas autorización para, en su caso, mantener un depósito de medicamentos bajo la supervisión y
control de un farmacéutico. Las condiciones, requisitos y normas de funcionamiento de tales depósitos
serán determinados por la autoridad sanitaria competente.

Definiciones

Medicamento de uso humano: toda sustancia o combinación de sustancias que se presente como poseedora de
propiedades para el tratamiento o prevención de enfermedades en seres humanos o que pueda usarse en seres
humanos o administrarse a seres humanos con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas
ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica, o de establecer un diagnóstico médico.

Medicamento de uso veterinario: toda sustancia o combinación de sustancias que se presente como poseedora de
propiedades curativas o preventivas con respecto a las enfermedades animales o que pueda administrarse al animal
con el fin de restablecer, corregir o modificar sus funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica,
inmunológica o metabólica, o de establecer un diagnóstico veterinario. También se considerarán «medicamentos
veterinarios» las «premezclas para piensos medicamentosos» elaboradas para ser incorporadas a un pienso.

Medicamentos de origen humano: se considerarán medicamentos los derivados de la sangre, del plasma y el resto
de sustancias de origen humano (fluidos, glándulas, excreciones, secreciones, tejidos y cualesquiera otras sustancias),
así como sus correspondientes derivados, cuando se utilicen con finalidad terapéutica.

Medicamento de terapia génica, el producto obtenido mediante un conjunto de procesos de fabricación destinados a
transferir, in vivo o ex vivo, un gen profiláctico, de diagnóstico o terapéutico, tal como un fragmento de ácido nucleico,
a células humanas/animales y su posterior expresión in vivo.

Principio activo: toda materia, cualquiera que sea su origen (humano, animal, vegetal, químico o de otro tipo) a la que
se atribuye una actividad apropiada para constituir un medicamento.

Excipiente: aquella materia que, incluida en las formas galénicas, se añade a los principios activos o a sus
asociaciones para servirles de vehículo, posibilitar su preparación y estabilidad, modificar sus propiedades
organolépticas o determinar las propiedades físico-quími-cas del medicamento y su biodisponibilidad.

Materia prima: toda sustancia (activa o inactiva) empleada en la fabricación de un medicamento, ya permanezca
inalterada, se modifique o desaparezca en el transcurso del proceso.

Forma galénica o forma farmacéutica: la disposición a que se adaptan los principios activos y excipientes para
constituir un medicamento. Se define por la combinación de la forma en la que el producto farmacéutico es presentado
por el fabricante y la forma en la que es administrada (jarabes, supositorios, comprimidos, inyectables, pomadas, etc.).

Medicamento genérico: todo medicamento que tenga la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios
activos y la misma forma farmacéutica, y cuya bioequivalencia con el medicamento de referencia haya sido demostrada
por estudios adecuados de biodisponibilidad.

Producto intermedio: el destinado a una posterior transformación industrial por un fabricante autorizado.

Fórmula magistral: el medicamento destinado a un paciente individualizado, preparado por un farmacéutico, o bajo
su dirección, para cumplimentar expresamente una prescripción facultativa detallada de los principios activos que
incluye, según las normas de correc-ta elaboración y control de calidad establecidas al efecto, dispensado en oficina
de farmacia o servicio farmacéutico.

Medicamento en investigación: forma farmacéutica de un principio activo o placebo, que se investiga o se utiliza
como referencia en un ensayo clínico.

Medicamento homeopático, de uso humano o veterinario, es el obtenido a partir de sustancias denominadas cepas
homeopáticas con arreglo a un procedimiento de fabricación homeopático descrito en la Farmacopea Europea o en la
Real Farmacopea Española o, en su defecto, en una farmacopea utilizada de forma oficial en un país de la Unión
Europea.
Medicamentos biológicos, llamados así porque son sustancias producidas por un organismo vivo mediante técnicas
de biotecnología. Ejemplos de estos compuestos son las vacunas, inmunosueros, antígenos, etc.

Producto de higiene personal: sustancias o preparados que, sin tener la consideración legal de medicamentos,
productos sanitarios, cosméticos o biocidas, están destinados a ser aplicados sobre la piel, dientes o mucosas del
cuerpo humano con finalidad de higiene o de estética, o para neutralizar o eliminar ectoparásitos.

Radiofármaco: cualquier producto que, cuando esté preparado para su uso con finalidad terapéutica o diagnóstica,
contenga uno o más radionucleidos (isótopos radiactivos).

Farmacovigilancia: es la actividad de salud pública que tiene por objetivo la identificación, cuantificación, evaluación
y prevención de los riesgos del uso de los medicamentos una vez comercializados, permitiendo así el seguimiento de
los posibles efectos adversos de los medicamentos.

La Real Farmacopea Española: es el código que establece la calidad que deben cumplir los principios activos y
excipientes que entran en la composición de los medicamentos de uso humano y veterinario. Se actualizará y publicará
periódicamente.

Preparado o fórmula oficina: es aquel medicamento elaborado y garantizado por un farmacéutico o bajo su dirección,
dispensado en una oficina de farmacia o servicio farmacéutico, enumerado y descrito por el Formulario.

Objetivos y actividades en el servicio de farmacia

Los objetivos que debe cumplir el servicio de farmacia son:

 Conseguir que cada paciente reciba la terapéutica medicamentosa adecuada a sus necesidades, para ello
debe aconsejar en la elección de la dosis apropiada, frecuencia de administración, duración del tratamiento,
etc.
 Control mediante la Farmacovigilancia (estudio de los efectos beneficiosos y nocivos por el uso de
medicamentos). Estos estudios permiten prevenir o disminuir las reacciones adversas que pueden ser
producidas por una selección equivocada del medicamento prescrito, utilización de dosis inadecuadas,
sobredosificación, etc.
 La coordinación con otros profesionales implicados en la asistencia sanitaria. El farmacéutico debe tener
relación con otros profesionales como: dietistas, personal de radiología, personal de los distintos laboratorios,
etc.
 Informar permanentemente sobre los avances farmacéuticos y sobre los medicamentos para mejorar la
práctica profesional.
 Realizar investigación para mejorar la terapéutica medicamentosa y evaluar los resultados para corregir
posibles deficiencias.

Las actividades que se realizan en un servicio de farmacia son:

 Control y dispensación de estupefacientes y psicotropos.

 Preparación y dispensación de: fórmulas magistrales, soluciones desinfectantes y antisépticas, nutriciones


enterales, nutriciones parenterales, citostáticos, etc.

 Control y dispensación de medicamentos extranjeros.

 Control de los botiquines existentes en las Unidades de hospitalización y demás Servicios del Hospital.

 Propuesta de adquisición de determinados medicamentos, material de curas o productos.

 Envasados y reenvasados en dosis individuales de los medicamentos sólidos y líquidos orales.


 Establecimiento de sistemas de información para control de consumos, gastos y costos.

 En general, adquisición, clasificación, conservación, control y dispensación de medicamentos y demás


productos de uso farmacológico.

Áreas que forman el servicio de farmacia


1. Area de almacenamiento y conservación de medicamentos:

En ella se almacenan y conservan los medicamentos según sus características para cubrir las demandas del centro.
En esta área podemos distinguir entre la zona de estanterías donde los medicamentos suelen estar ordenados por
orden alfabético o grupos terapéuticos y la zona donde permanecen determinados medicamentos como los sueros
(empleados en fluidoterapia) que por sus características especiales (peso, volumen, etc.) requieren de lugares
específicos adecuados para su almacenaje y conservación.

Hay determinados medicamentos que precisan unas condiciones de almacenamiento especiales como son:

- Los termolábiles (sensibles al calor) se guardan en camas frigoríficas.

- Los estupefacientes y psicotrópicos se guardan en armarios de seguridad, al que sólo los farmacéuticos tienen
acceso.

- Los fotosensibles se guardan en lugares específicos para ellos.

2. Area de dispensación farmacológica

Es la zona donde se dispensan los medicamentos solicitados en los formularios. Es frecuente que en las diferentes
unidades de los centros sanitarios existan pequeños almacenes de fármacos para atender las situaciones imprevistas.
En esta área el personal de enfermería dispensa los medicamentos una vez que ha sido autorizado por el médico.

Los pedidos de estupefacientes (regulados internacionalmente por la Convención Única de 1961 de la ONU, sobre
Estupefacientes, enmendada por protocolo de 25 de mayo de 1972) y psicotrópicos (regulados internacionalmente por
el Convenio Internacional sobre sustancias psicotró-picas de Viena de 1971 ), se efectúan en impresos o recetas
especiales (vales de estupefacientes) la dispensación y retirada de esta medicación suele estar controlada.

Los pedidos deben ser revisados antes de su entrega, comprobando los medicamentos servidos, la dosis y sus formas
de presentación.

3. Area de farmacotecnia

En esta zona se preparan dosis especiales de ciertos medicamentos según las pautas establecidas por la comisión de
farmacia. La preparación y manipulación de estos fármacos ha de realizarse en condiciones de higiene y asepsia para
evitar riesgos sanitarios. En esta zona también se preparan fórmulas magistrales, para lo cual el servicio de farmacia
cuenta con un laboratorio equipado con el material preciso. Las fórmulas magistrales son preparados no normalizados
que un médico solicita para una circunstancia especial que sufre el paciente.

4. Area de nutrición artificial

Es la zona destinada a la preparación de las soluciones de nutrición artificial enteral o parenteral, para cubrir el aporte
de nutrientes en aquellos pacientes que por su patología lo requieran.
Nutrición enteral: es la administración de sustancias nutritivas a través de una sonda que estará alojada en el tubo
digestivo. Normalmente se aplica a través de una sonda nasogástrica.

Nutrición parenteral: es una técnica que se realiza cuando no es posible una adecuada alimentación por vía oral o
por sonda. Consiste en aportar por vía endovenosa todos los constituyentes de una dieta completa como son agua,
hidratos de carbono, líquidos, electrolitos, vitaminas, aminoácidos y oligoelementos. La preparación de la nutrición
parenteral se realiza en una zona estéril bajo cabinas de flujo laminar garantizando la composición, esterilidad y la
estabilidad del preparado.

5. Áreas de citostáticos

Los citostáticos son sustancias farmacológicas que impiden o retardan la división celular. Se utilizan en el tratamiento
contra el cáncer.

En el área de preparación de medicamentos citostáticos se preparan medicamentos cuya manipulación inadecuada


puede ser peligrosa para la salud. El manejo de este tipo de preparados debe garantizar su composición, estabilidad y
la seguridad del manipulador y del medio ambiente. Esta área dispone de una zona estéril donde existe una campana
de flujo laminar vertical de alta seguridad biológica con salida de aire filtrado al exterior. En ella se realiza la dosificación
y preparación de medicamentos citostáticos.

Esta zona debe reunir una serie de características mínimas, tales como:

- Area o zona aislada físicamente del resto del servicio en la que no se realicen otras operaciones.

- Sin recirculación de aire ni aire acondicionado ambiental.

- Habitación separada con presión negativa.

- Campana de flujo laminar vertical.

- Acceso limitado solamente al personal autorizado.

- El suelo del recinto donde se encuentra ubicada la cabina no se barrerá y se limpiará con una fregona de uso
exclusivo y lejía.

Protección del manipulador. El personal responsable de la preparación de mezclas de citostáticos deberá usar el
siguiente equipo de protección individual: guantes, bata, mascarilla, gafas y gorro.

Transporte de productos citostáticos en el hospital. Los Celadores efectúan el traslado de los citostáticos desde el
Servicio de Farmacia hasta la unidad peticionaria (normalmente Hospital de Día o Plantas de Oncología).

Para dicho traslado se deben usar contenedores específicos que deben reunir las siguientes características:

a) Resistencia al transporte.
b) Contener exclusivamente productos citostáticos.
c) Etiquetado adecuado. En el exterior del paquete se debe hacer constar la naturaleza del contenido y
paciente destinatario.
d) Aislante térmico para el necesario mantenimiento de la temperatura.

Tratamiento de contaminaciones accidentales. En las zonas donde se manipulen este tipo de medicamentos deben
existir procedimientos escritos de actuación para saber en todo momento cómo se debe actuar ante una contaminación
accidental.
Si el agente citostático contacta directamente con la piel de la persona que lo manipula, se lavará inmediatamente la
zona afectada con agua y jabón, durante unos 10 minutos. Si la piel se encontrara irritada, deberá ser examinada por
un especialista.

Si el agente citostático salpica los ojos se enjuagará el ojo afectado con agua o solución isotónica durante al menos 15
minutos y luego acudir al especialista (oftalmólogo).

Se debe aplicar el antídoto específico según el ágente citostático.

Los derrames accidentales se pueden producir en cualquier proceso en que esté presente un medicamento citostático
(almacenamiento, preparación, transporte y/o administración), por lo que deberán estar previstos los procedimientos y
materiales necesarios para realizar la recogida.

Métodos de distribución y control de medicamentos: método tradicional de distribución y unidosis

La dispensación de los medicamentos y demás productos de la farmacia se hará:

 Por el método tradicional (por stocks), a las unidades de hospitalización y demás servicios.

 Por el método de unidosis (dispensación de medicamentos en dosis única).

Método tradicional de distribución

Es el método por el cual se distribuyen cierta clase de medicamentos (sueros, u otros medicamentos, según las
necesidades de cada servicio) por stocks que se guardan en los almacenes de farmacia que existen en los distintos
servicios o unidades del centro. Los pedidos son realizados por la supervisora de planta y el almacenaje se debe
realizar en condiciones óptimas de limpieza y conservación, donde se debe tener en cuenta la fecha de caducidad de
cada producto almacenado. Es un método en desuso porque conlleva una serie de inconvenientes entre los que
podemos mencionar:

- Existe un mayor riesgo de contaminación e invalidez del medicamento provocado por una manipulación
inadecuada o por las malas condiciones ambientales.

- Exigen más tiempo por parte del personal de enfermería en la preparación de las dosis.

La Unidosis

En la actualidad en los hospitales el suministro de medicamentos desde el Servicio de Farmacia se realiza mediante la
fórmula o método de "unidosis" o dosis única, es decir, en envases individualizados por paciente (dispensación
individualizada de medicamentos). Los medicamentos que han de ser administrados a éstos son solicitados desde las
diferentes unidades hospitalarias por los supervisores o por los enfermeros a la Farmacia, mediante el correspondiente
documento (orden médica) firmada por el médico correspondiente especificando la medicación diaria por paciente que
se ha de suministrar.

En el Servicio de Farmacia se prepara la medicación individual en su correspondiente bolsa o envase que será
trasladada por el Celador hasta el Servicio peticionario.

Es un sistema más racional en cuanto a la preparación y distribución de los medicamentos.

Entre las ventajas de este método para el Sistema Sanitario están:

- Conservación del medicamento en mejores condiciones higiénicas.


- Las soluciones orales e inyectables se dosifican con mayor precisión logrando un mayor aprovechamiento del
medicamento.

- La distribución individual por paciente y día aumenta la seguridad y la calidad terapéutica.

- Se reduce el tiempo empleado por el personal de enfermería en la preparación de la medicación.

- Se evita así la existencia de pequeños almacenes de medicamentos en todas las unidades de hospitalización.

- Se controla mejor el gasto farmacéutico.

Los envases de las unidosis se identifican con los datos de cada paciente y se trasladan desde la Farmacia hasta cada
unidad en un «carro de unidosis» por un Celador.

Cada carro contiene los fármacos necesarios para la tarde, noche y mañana del día siguiente, separados mediante
unos compartimentos o sistemas de cajetines. El Celador entregará el carro al personal de enfermería que tenga
asignados a esos pacientes.

Funciones del Celador en el almacén de farmacia

1. Recepción de material: el Celador es el encargado de recepcionar los paquetes, bultos y envases que los
proveedores suministran a la farmacia. Para ello debe comprobar mediante cotejo que el material servido
coincide con el que figura en los «albaranes de entrega», posteriormente en el caso de que sea correcto
lo firma y le da una copia al transportista. En caso de error o no coincidencia no debe recepcionar el material
o, en su caso, lo pondrá en conocimiento del responsable de la Farmacia.

2. Acondicionamiento del material: una vez recepcionado el material el Celador lo entregará al personal
sanitario, junto con la copia de albarán para que los servicios administrativos contabilicen la entrada del
mismo, al objeto de que lo clasifiquen, ordenen y coloquen en estantes.

3. Determinados productos, distintos de los medicamentos, son acondicionados directamente por el


Celador. Por ejemplo, las garrafas de alcohol, los botes de suero fisiológico, etc.

4. Transporte de material dentro de la farmacia: aparte de entregar los bultos, paquetes y envases de
medicamentos y otros productos farmacológicos hasta la zona de clasificación del personal sanitario y de
transportar el material que él mismo clasifica y acondiciona, el Celador se encarga del movimiento de los
bultos y cajas de gran volumen o peso dentro de la farmacia, cuando así se le requiera.

5. Distribución de medicación y demás productos galénicos a las unidades del hospital: esta tarea de
llevar los pedidos a las unidades destinatarias corresponde en unos Hospitales al Celador de la farmacia y
en otros a los Celadores de las distintas unidades (las plantas de hospitalización, las Consultas) que
solicitan los medicamentos y otros productos a la farmacia. En todo caso la tarea del Celador consiste en
transportar carros con medicamentos o con otros productos (sueros, nutriciones enterales o parenterales,
etc.) o carritos de unidosis de medicación, desde la farmacia hasta los puestos de enfermería de las Plantas
de otras unidades, entregando a y recogiendo del personal autorizado (enfermeros/as supervisores) los
documentos de comprobación de suministro y entrega de los pedidos. A la vuelta deberá entregar al
servicio administrativo de la farmacia dichos documentos debidamente firmados para su control y
tramitación.

6. Transporte de productos desde otras unidades del hospital hasta la farmacia: determinados
productos que puedan recepcionarse en el Almacén General del Hospital, deberán ser transportados hasta
la farmacia por el Celador. Igualmente, en el caso de haber más de una farmacia (en los complejos
hospitalarios compuestos por varios Hospitales) se despla-zará y se encargará del traslado de material
entre las mismas.

7. Dispensación de determinado material: aunque la labor de dispensación corresponde a otro personal,


el Celador de la farmacia se encarga, normalmente, de dispensar determinado material que él mismo ha
ordenado o acondicionado (botes de suero, alcohol). En caso de que alguien con competencia (por ejemplo
un médico de Urgencias) se dirija al Celador solicitándole la entrega de algún medicamento, el Celador se
limitará a pasar la comunicación al farmacéutico responsable. Cuando un paciente o un familiar solicite
algún medicamento debemos recordar que el Celador no esta autorizado para dárselos ni para
administrarlos.

8. Preparación de alcohol: el alcohol que se utiliza en las unidades del Hospital está «rebajado» porque se
mezcla con agua destilada, por ser más conveniente en el uso terapéutico, suministrándose a 70 grados.
La tarea de mezclar el alcohol con el agua destilada se le suele encomendar al Celador y consiste en verter
en un depósito de gran contenido un recipiente de alcohol y otro de agua destilada, siempre del mismo
contenido y volumen para que se mantenga la correcta proporción. Ese depósito cuenta con un grifo por el
que mana el alcohol rebajado, siendo el mismo Celador de la Farmacia quien se encarga de reponer los
recipientes vacíos (garrafas) que llegan desde las unidades del hospital para que se las llenen de alcohol.
Igualmente le corresponden las tareas de traslado interno de las garrafas, así como llevar hasta la farmacia
(habitualmente desde el laboratorio) los recipientes con agua destilada.

9. Controles e inventarios: el Celador de farmacia debe realizar los recuentos periódicos del material del
que sea responsable al objeto de comprobar las existencias reales de los productos almacenados en la
farmacia. Igualmente colaborará en el recuento que se lleve a cabo con ocasión del Inventario general que
anualmente o con otra periodicidad se realice en la farmacia con el mismo objeto de conocer la existencia
real del material almacenado.

ACTUACIÓN EL CELADOR EN EL ANIMALARIO

Una de las funciones principales de las Instituciones Sanitarias es la investigación. Y una parte esencial de la
investigación es la experimentación con animales. Por ello, el Estatuto de Personal no Sanitario se refiere a "los
animales utilizados en los quirófanos experimentales y laboratorios".

La dependencia del Hospital en donde se realizan experimentos con animales se denomina Animalario. Es un servicio
hospitalario donde se cuida a los animales que van a ser sometidos a un proceso de experimentación en el centro.
También se le conoce con el nombre de estabulario.

Funciones del Celador

El arto 14-2.21 del Estatuto de Personal no Sanitario establece entre las funciones de los celadores que: "Tendrán a
su cargo los animales utilizados en los quirófanos experimentales y laboratorios, a quienes cuidarán,
alimentándolos, manteniendo limpias las jaulas y aseándolos, tanto antes de ser sometidos a las pruebas
experimentales como después de aquéllas y siempre bajo las indicaciones que reciban de los médicos,
supervisoras o enfermeras que las sustituyan en sus ausencias".

Cuidados

Como cuidadores se encargaran del adecuado manejo de cada uno de los animales, según sus características

Alimentación

Los celadores suministrarán al animal los alimentos que precise, en las cantidades adecuadas a sus caracteristicas y
necesidades. La ración suministrada ha de ser sabrosa, económica y bien equilibrada

Una vez mezclado el alimento, este será administrado al animal por varios sistemas: cilindros comprimidos (pellet),
granulos, galletas, etc
En algunos casos se utilizarán preparados industriales que aunque suponen un mayor costo tienen una mayor calidad
nutritiva y sanitaria

Se encargaran de que los bebedores estén siempre abastecidos de agua

Limpieza

Los celadores deberán lavar las cubetas y jaulas de los animales con la periodicidad necesaria según las características
sanitarias de cada animal

También renovarán y limpiarán los lechos, comederos y bebederos de las jaulas según la periodicidad indicada

Retirarán en todo momento los elementos que provoquen malos olores o contaminación: excrementos, cadáveres

Las bandejas destinadas a recoger excrementos se limpiarán y esterilizarán varias veces por semana (unas tres veces)

Asearán a los animales antes y después de ser sometidos a las pruebas de experimentación.

Para un completo estudio de este apartado recomendamos el estudio del Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, por
el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y
otros fines científicos, incluyendo la docencia, el cual adjuntamos a continuación.
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I. DISPOSICIONES GENERALES

MINISTERIO DE LA PRESIDENCIA
1337 Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, por el que se establecen las normas
básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en
experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia.

El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea incluye, dentro de las disposiciones


de aplicación general, en su artículo 13, la obligación de la Unión y de los Estados
miembros de tener plenamente en cuenta el bienestar de los animales cuando formulen y
apliquen algunas políticas, tales como la política de investigación, de desarrollo
tecnológico y de mercado interior. En este ámbito, el 22 de septiembre de 2010, el
Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron la Directiva 2010/63/UE, relativa a la
protección de los animales utilizados para fines científicos, que debe ser incorporada al
ordenamiento jurídico español.
La citada Directiva 2010/63/UE deroga la Directiva 86/609/CE, del Consejo, de 24 de
noviembre de 1986, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias
y administrativas de los Estados miembros respecto a la protección de los animales
utilizados para experimentación y otros fines científicos, que fue incorporada a nuestro
ordenamiento a través del Real Decreto 223/1988, de 14 de marzo, el cual a su vez fue
derogado y sustituido por el Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre, sobre protección
de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos.
Por otra parte, la Comisión Europea, a través de la Recomendación 2007/526/CE,
de 18 de junio de 2007, estableció las líneas directrices relativas al alojamiento y al
cuidado de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos que, por
otra parte, se había adoptado en el ámbito del Consejo de Europa como Apéndice A del
Convenio Europeo sobre la protección de los animales vertebrados utilizados con fines
experimentales u otros fines científicos (ETS 123).
La nueva directiva ha supuesto un importante avance en materia de bienestar animal,
no solo porque adapta los requisitos generales mínimos a los avances científicos, sino
también porque amplía el ámbito de aplicación de las normas de protección a los
cefalópodos y a determinadas formas fetales de los mamíferos, y porque establece como
principio general la promoción e implementación del «principio de las tres erres», es decir
el reemplazo, la reducción y el refinamiento de los procedimientos, fomentando el uso de
métodos alternativos a la experimentación con animales vivos.
Aunque la protección que otorga este real decreto no puede extenderse hoy por hoy a
los nuevos animales hasta que se reforme la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el
cuidado de los animales, en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio, esta
norma se aprueba de manera que su protección se extenderá automáticamente en cuanto
se introduzca el cambio previsto en la citada Ley. Lo mismo sucede con el régimen
sancionador que ahora sólo se aplicará a las infracciones de procedimientos previstos en
la Ley 32/2007 y quedará extendido en cuanto esta se reforme.
Solo se podrán utilizar animales cuando su uso esté justificado por la finalidad que se
persigue, valorando su oportunidad siempre en términos de sus potenciales beneficios.
Se regulan detalladamente las condiciones mínimas en las que han de alojarse los
animales y los cuidados que éstos han de recibir, así como los requisitos mínimos exigidos
a los criadores, suministradores y usuarios de animales de experimentación, todo ello con
el objetivo principal de garantizar su bienestar en la mayor medida posible. Se establecen
así mismo las normas a las que deben atenerse los proyectos y procedimientos desde
que se inician hasta que finalizan.
Se marca como objetivo último el total reemplazo de los animales en los
procedimientos y se fijan normas específicas para la utilización de determinados tipos de
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animales, como pueden ser los animales vagabundos y asilvestrados, la fauna silvestre,
las especies amenazadas y los animales de compañía. En este sentido, se fijan unos
requisitos especialmente estrictos en el caso de los primates no humanos.
Se introducen también relevantes cambios en los requisitos formales de control a los
que se deben someter los proyectos y procedimientos en los que se utilicen animales
vivos. A este respecto se pueden destacar las normas que regulan la necesidad de
evaluación previa de los proyectos, de evaluación retrospectiva de los mismos en
determinados casos, la obligatoriedad de clasificar los procedimientos en función de su
grado de severidad, las exigencias de transparencia e información, y otros muchos
requisitos cuyo único objetivo es garantizar el mejor trato posible a los animales.
Se establecen asimismo los criterios básicos en cuanto a la capacitación necesaria
par la realización de determinadas funciones, en línea con los resultados del consenso
entre los Estados miembros y la Comisión Europea para la elaboración de directrices que
armonicen los requisitos para el reconocimiento de dicha capacitación y así facilitar el
movimiento entre los Estados miembros.
Otras novedades de importancia son la creación de una red de comités nacionales de
bienestar y de puntos de contacto nacionales de coordinación en materia de
implementación de las normas de protección y de los métodos alternativos. También se
establece la obligatoriedad de que todos los criadores, suministradores y usuarios
dispongan de órganos encargados del bienestar de los animales.
Dada la entidad de las modificaciones que se introducen, de las que en este
preámbulo solo se han citado algunas, por motivos de seguridad jurídica se ha
determinado la conveniencia de promulgar una nueva norma que con rango de real
decreto derogue y sustituya al Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.
Este real decreto se dicta en desarrollo de la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el
cuidado de los animales, en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio, en el
ejercicio de la potestad reglamentaria que con carácter general atribuye al Gobierno el
artículo 97 de la Constitución. Dado el carácter marcadamente técnico de esta disposición,
se considera ajustada su adopción mediante real decreto.
En la elaboración de este real decreto han sido consultados las comunidades
autónomas y los sectores afectados.
En su virtud, a propuesta de los Ministros de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente y de Economía y Competitividad, con la aprobación previa del Ministro de
Hacienda y Administraciones Públicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa
deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 1 de febrero de 2013,

DISPONGO:

CAPÍTULO I

Disposiciones generales

Artículo 1. Objeto y finalidad.

1. El objeto del presente real decreto es establecer las normas aplicables para la
protección de los animales utilizados, criados o suministrados con fines de
experimentación y otros fines científicos, incluyendo la educación y docencia.
Para ello, regula lo siguiente:

a) El reemplazo y reducción de la utilización de animales en procedimientos y el


refinamiento de la cría, el alojamiento, los cuidados y la utilización de animales en tales
procedimientos.
b) El origen, la cría, el marcado, los cuidados, el alojamiento y la eutanasia de los
animales.
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c) Las actividades de los criadores, suministradores o usuarios.


d) La evaluación y autorización de proyectos en cuyos procedimientos se utilicen
animales.

2. Este real decreto tiene como finalidad asegurar dicha protección, y en particular
que:

a) El número de animales utilizados en los procedimientos se reduzca al mínimo,


aplicando en lo posible métodos alternativos;
b) no se les cause innecesariamente dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero;
c) se evite toda duplicación inútil de procedimientos; y que
d) a los animales utilizados, criados o suministrados se les concedan los cuidados
adecuados.

Artículo 2. Ámbito de aplicación.

1. Este real decreto será de aplicación cuando se utilicen o se tenga previsto utilizar
animales en procedimientos o cuando se críen animales específicamente para que sus
órganos o tejidos puedan utilizarse con fines científicos.
2. El presente real decreto se aplicará hasta que los animales contemplados en el
primer apartado hayan sido sacrificados, realojados o reintegrados a un hábitat o sistema
zootécnico conveniente.
3. Se entenderán incluidos dentro del ámbito del presente real decreto todos los
animales utilizados en los procedimientos, aunque se haya conseguido la eliminación del
dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero mediante el empleo satisfactorio de
analgesia, anestesia u otros métodos.
4. El presente real decreto se aplicará a los animales a los que se refiere la Ley 32/2007,
de 7 de noviembre, para el cuidado de los animales, en su explotación, transporte,
experimentación y sacrificio.
Se aplicará asimismo a los animales que se encuentren en una fase de desarrollo
anterior si se va a permitir que el animal viva más allá de esa fase de desarrollo y como
resultado de los procedimientos realizados sea probable que padezca dolor, sufrimiento,
angustia o daño duradero después de haber alcanzado dicha fase de desarrollo.
5. Quedan excluidas del ámbito de aplicación:

a) Las prácticas agropecuarias no experimentales;


b) las prácticas veterinarias clínicas no experimentales;
c) los estudios veterinarios clínicos necesarios en el marco de la obtención de la
autorización de comercialización de medicamentos veterinarios;
d) las prácticas realizadas con fines zootécnicos reconocidos;
e) las prácticas realizadas con el objetivo principal de identificar un animal;
f) las prácticas en las que no sea probable que se les ocasione dolor, sufrimiento,
angustia o daño duradero equivalentes o superiores a los causados por la introducción de
una aguja conforme a la buenas prácticas veterinarias.

6. El presente real decreto se aplicará sin perjuicio del Real Decreto 1599/1997, de 17 de
octubre, sobre productos cosméticos y sus modificaciones, y la legislación de la Unión
Europea que lo sustituya.

Artículo 3. Definiciones.

1. A los efectos del presente real decreto, se entenderá como:

a) Centro o establecimiento: Toda instalación, edificio, grupo de edificios u otros


locales e instalaciones móviles, incluidos aquellos no totalmente cerrados o cubiertos
b) Criador: Cualquier persona física o jurídica que críe animales de las especies
incluidas en el anexo I con el fin de utilizarlos en procedimientos o para utilizar sus tejidos
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u órganos con fines científicos, así como cualquier persona que críe animales de otras
especies principalmente con estos fines, con o sin ánimo de lucro.
c) Eutanasia: La interrupción de la vida de un animal con el menor sufrimiento
posible, de acuerdo con su especie y estado.
d) Órgano competente: Los entes, autoridades o unidades administrativas de las
comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla competentes en cada una
de las materias reguladas en este real decreto.
Órgano habilitado: Organismo público, o asociación o sociedad privada, autorizada y
designada por el órgano competente para realizar algunas de las funciones específicas
que se establecen en el presente real decreto. Cabe distinguir, a este respecto, el órgano
habilitado para la evaluación de proyectos que, conforme a lo dispuesto en el artículo 43,
se prestará en régimen de libre concurrencia, de la habilitación para la realización de
otras actuaciones de carácter técnico, que se regirán por lo que al efecto, disponga el
órgano competente.
e) Primate: Cualquier primate no humano.
f) Procedimiento: La utilización, tanto invasiva como no invasiva, de un animal con
fines experimentales u otros fines científicos, cuyos resultados sean predecibles o
impredecibles, o con fines educativos siempre que dicha utilización pueda causarle al
animal un nivel de dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero equivalente o superior al
causado por la introducción de una aguja conforme a las buenas prácticas veterinarias.
Asimismo, se considera procedimiento cualquier intervención que de forma
intencionada o casual provoque, o pueda provocar, el nacimiento de un animal, la eclosión
de un huevo o la creación y mantenimiento de una línea de animales modificados
genéticamente en las condiciones de dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero citadas
en el párrafo anterior.
No se considera procedimiento la eutanasia de los animales cuando se realiza con el
único fin de utilizar sus órganos o tejidos.
Un procedimiento se considerará concluido cuando ya no se va a hacer ninguna
observación ulterior para dicho procedimiento o, en el caso de nuevas líneas animales
modificadas genéticamente, cuando la progenie no se observe ni se espere que
experimente dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero equivalente o superior al
causado por la introducción de una aguja.
g) Proyecto: Programa de trabajo con un objetivo científico definido y en el que se
realicen uno o varios procedimientos.
h) Suministrador: Cualquier persona, distinta del criador, que adquiera o mantenga
animales con el fin de que éstos se utilicen en procedimientos o de que sus tejidos u
órganos se utilicen con fines científicos, y suministre dichos animales con alguno de estos
fines, con o sin ánimo de lucro.
i) Usuario: Cualquier persona que utilice animales en procedimientos, con o sin
ánimo de lucro.

CAPÍTULO II

Principios y condiciones generales

Artículo 4. Principio de reemplazo, reducción y refinamiento.

1. Se utilizarán siempre que sea posible, en lugar de un procedimiento, métodos o


estrategias de ensayo científicamente satisfactorios que no conlleven la utilización de
animales vivos.
2. El número de animales utilizados se reducirá al mínimo siempre que ello no
comprometa los objetivos del proyecto.
3. Las actividades relacionadas con la cría, el alojamiento y los cuidados, así como
los métodos utilizados en procedimientos, se refinarán tanto como sea posible para
eliminar o reducir al mínimo cualquier posible dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero
a los animales.
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4. En lo relativo a la elección de los métodos, el principio de reemplazo, reducción y


refinamiento, se aplicará conforme a lo dispuesto en el artículo 24. Cuando de esta
elección resulte un procedimiento, éste se realizará conforme a lo establecido en el
artículo 25.
5. Los órganos competentes se asegurarán de la aplicación de los apartados
anteriores y contribuirán al desarrollo y validación de planteamientos alternativos que
puedan aportar un nivel de información igual o superior al obtenido en procedimientos con
animales, pero que no utilicen o utilicen menos animales o impliquen procedimientos
menos dolorosos.
6. La Administración General del Estado y los órganos competentes darán los pasos
que consideren apropiados para fomentar la investigación en este campo y velarán por la
promoción de los planteamientos alternativos y la difusión de la información sobre éstos a
escala nacional.

Artículo 5. Finalidad de los procedimientos.

La utilización de animales en los procedimientos sólo podrá tener lugar cuando


persiga alguno de los siguientes fines:

a) Investigación fundamental.
b) Investigación traslacional o aplicada, y los métodos científicos con cualquiera de
las finalidades siguientes:

1.º La prevención, profilaxis, diagnóstico o tratamiento de enfermedades, mala salud


u otras anomalías o sus efectos en los seres humanos, los animales o las plantas.
2.º La evaluación, detección, regulación o modificación de las condiciones
fisiológicas en los seres humanos, los animales o las plantas.
3.º El bienestar de los animales, en particular la mejora de las condiciones de
producción de los animales criados con fines agropecuarios.

c) El desarrollo y la fabricación de productos farmacéuticos, alimentos, piensos y


otras sustancias o productos, así como la realización de pruebas para comprobar su
calidad, eficacia y seguridad, con cualquiera de las finalidades indicadas en la letra b).
d) La protección del medio natural en interés de la salud o el bienestar de los seres
humanos o los animales.
e) La investigación dirigida a la conservación de las especies.
f) La enseñanza superior o la formación para la adquisición o mejora de las aptitudes
profesionales.
g) La medicina legal y forense.

Artículo 6. Condiciones generales de alojamiento y cuidado de los animales.

1. Los criadores, suministradores y usuarios deberán cumplir los siguientes


requisitos en relación con el cuidado general y alojamiento de los animales:

a) Se les proporcionará el alojamiento, entorno, alimentos, agua y cuidados que


sean adecuados a su especie, condiciones fisiológicas y estado sanitario y que garanticen
su adecuado estado general.
b) Se reducirá en lo posible cualquier restricción que impida o limite las posibilidades
de los animales de satisfacer sus necesidades fisiológicas y etológicas.
c) Se verificarán a diario las condiciones ambientales en las que se críen, mantengan
o utilicen los animales.
d) Se dispondrá de medios que garanticen la eliminación en el plazo más breve
posible de cualquier deficiencia que pueda provocar sufrimiento, dolor, angustia o daño
duradero evitables que se descubra.
e) Las normas de trabajo e instrucciones de uso de todos los elementos constarán
por escrito.
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f) Se dispondrá por escrito un plan de actuación en caso de emergencia o catástrofe,


que contemplará medidas en relación con los animales alojados, que podrá estar
integrado con otros planes del establecimiento y que reflejará la adecuada coordinación
con el resto de planes de emergencia del centro de trabajo

2. Los establecimientos o centros deben cumplir lo establecido en el anexo II, a más


tardar en las fechas indicadas en el mismo.
3. Los órganos competentes podrán conceder excepciones a lo dispuesto en el
apartado 1.a) y en el apartado 2, por razones científicas, de bienestar o de sanidad de los
animales.

Artículo 7. Métodos de eutanasia.

1. La eutanasia de los animales se realizará:

a) Con el menor dolor, sufrimiento y angustia posibles.


b) Por una persona capacitada.
c) En un establecimiento de un criador, suministrador o usuario, salvo que se
trate de un estudio de campo o que sea aplicable lo previsto en el apartado 1.b) del
anexo III.

2. En relación con los animales a que se refiere el anexo III se utilizará el método de
eutanasia adecuado tal como figura en dicho anexo.
3. El órgano competente podrá conceder excepciones al requisito establecido en el
apartado 2:

a) Para permitir el uso de otro método siempre que a partir de pruebas científicas se
considere que el método posee al menos, la misma ausencia de crueldad; o bien
b) si se justifica científicamente que la finalidad del procedimiento no puede
conseguirse utilizando ninguno de los métodos de eutanasia contemplados en el anexo III.

4. Los letras b) y c) del apartado 1 y el apartado 2 no se aplicarán cuando sea


necesario dar muerte a un animal en situaciones de emergencia por motivos de bienestar
animal, sanidad animal, salud pública, orden público, o medioambientales.

Artículo 8. Puesta en común de órganos y tejidos.

La Administración General del Estado y los órganos competentes fomentarán, a


través del comité regulado en el artículo 44, el establecimiento, entre usuarios y demás
operadores, de programas para compartir órganos y tejidos. Estos programas podrán
contemplar la creación de bases de datos compartidas y otras medidas de colaboración y
difusión de información.

Artículo 9. Transporte de los animales.

1. El transporte de los animales se realizará conforme a la normativa vigente, en


particular, en materia de comercio, sanidad y bienestar animal.
2. Los contenedores de transporte garantizarán la contención de los animales,
permitiéndoles al mismo tiempo la libertad de movimientos adecuada en función de su
especie, edad y estado. Los vehículos de transporte dispondrán, cuando proceda, de
sistemas de anclaje para evitar movimientos bruscos perjudiciales para el bienestar de
los animales.
3. Si en el marco de un proyecto es necesario proceder al traslado de un animal,
éste se acompañará de un documento de traslado emitido por el veterinario designado
del centro de origen, cuyo período de validez no podrá ser superior al del documento
sanitario de movimiento correspondiente y en el que deberán figurar, como mínimo, los
datos que se recogen en el anexo IV.
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Artículo 10. Identificación de los animales.

Todos los animales pertenecientes a especies con sistemas de identificación ya


regulados deberán estar identificados conforme la normativa vigente en esta materia.

Artículo 11. Identificación de los sistemas de confinamiento.

Los sistemas de confinamiento de los animales deberán estar provistos de un sistema


que permita consignar los datos de identificación de los animales allí alojados. A menos
que no sea posible por las circunstancias o las características de los animales allí
confinados, se especificarán como mínimo los datos que se relacionan en el anexo V.

Artículo 12. Registros de los animales.

Los criadores, suministradores y usuarios deberán registrar como mínimo los datos
que se fijan en el anexo VI. Estos datos deberán conservarse al menos durante cinco
años y estar a disposición del órgano competente, cuando éste lo solicite

Artículo 13. Requisitos adicionales para perros, gatos y primates.

1. Los perros, gatos y primates deberán disponer, preferiblemente antes de su


destete, de un marca identificativa, individual y permanente, realizada de forma que se les
cause el menor dolor posible.
2. Cuando un perro, gato o primate sea trasladado desde un criador, suministrador o
usuario a otro antes de su destete y no sea posible marcarlo previamente, el receptor del
animal conservará, hasta que se proceda al marcado, un registro en el que consten al
menos los datos de la madre.
3. El criador, suministrador o usuario que reciba un perro, gato o primate destetado
que no esté marcado, deberá dotar al mismo, tan pronto como sea posible, de una marca
identificativa, individual y permanente, realizada de forma que se le cause el menor dolor
posible.
4. El criador, suministrador o usuario justificará, en su caso y cuando lo solicite el
órgano competente, las razones por las que éstos animales no disponen de marca
identificativa.
5. Los criadores, suministradores y usuarios deben conservar, sobre cada perro,
gato y primate, los datos siguientes:

a) Identidad.
b) Lugar y fecha de nacimiento, cuando se conozcan.
c) Si ha sido criado para utilizarlo en procedimientos.
d) En el caso de los primates, si son descendientes de primates criados en
cautividad.

6. Cada perro, gato y primate, tendrá un historial que acompañará al animal mientras
éste se mantenga a los efectos del presente real decreto. El historial se creará cuando
nazca el animal o tan pronto como sea posible y contendrá toda la información pertinente
sobre los aspectos reproductivos, veterinarios y etológicos del individuo, así como de los
proyectos en los que ha sido utilizado. En el caso de realojamiento, la información
veterinaria y etológica del individuo que se considere pertinente acompañará al animal.
7. La información a que se refiere el presente artículo se conservará por lo menos
durante tres años tras la muerte o el realojamiento del animal y se pondrá a disposición
del órgano competente, previa solicitud del mismo.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11377

CAPÍTULO III

Criadores, suministradores y usuarios

Artículo 14. Requisitos generales.

1. Los establecimientos de los criadores, suministradores y usuarios deben disponer


de las instalaciones y el equipo idóneos para las especies de animales alojados y, si
efectúan procedimientos, para la realización de los mismos.
2. El diseño, construcción y funcionamiento de las instalaciones y equipos a que se
refiere el apartado 1 garantizarán que los procedimientos se realicen con la máxima eficacia
posible, y favorecerán la obtención de resultados fiables utilizando el menor número de
animales y causando el menor grado de dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero.
3. A los efectos de los apartados 1 y 2, deberán cumplir los requisitos establecidos
en el anexo II, que les sean aplicables.
4. Cada criador, suministrador o usuario designará:

a) Al menos un especialista responsable en bienestar de los animales, que será


responsable in situ de la supervisión del bienestar y cuidado de los animales en el
establecimiento.
b) Al menos un veterinario, en adelante el veterinario designado, u otro especialista
titulado equivalente, con conocimiento y experiencia en medicina de animales de
laboratorio que tendrá, con independencia de las demás actividades que pueda
desarrollar, funciones consultivas en relación con el estado de salud y tratamiento de los
animales, y sus decisiones y opiniones profesionales deberán ser tomadas en
consideración por el usuario, criador o suministrador y por el órgano encargado del
bienestar animal establecido en el artículo 37.
c) Una o varias personas físicas que sean responsables in situ del cumplimiento de
este real decreto, y en particular de que se hayan designado los especialistas indicados
en las letras a) y b) de este apartado, que garanticen que el personal que se ocupa de los
animales tiene acceso a la información específica sobre las especies alojadas en el
establecimiento y que sean responsables de velar porque el personal esté adecuadamente
formado, esté capacitado, tenga acceso a una formación continúa, y que, mientras no
haya demostrado tal capacitación, esté sometido a supervisión por personal capacitado.
5. Una misma persona podrá realizar varias o todas las funciones a las que se hace
referencia en este artículo, siempre que reúna los distintos requisitos de capacitación
establecidos en este real decreto y demás normativa aplicable en cada caso.

Artículo 15. Requisitos aplicables al personal.

1. Los criadores, suministradores y usuarios dispondrán de suficiente personal in situ.


2. Las personas que realicen las funciones siguientes deberán poseer la capacitación
previa adecuada:

a) Cuidado de los animales.


b) Eutanasia de los animales.
c) Realización de los procedimientos.
d) Diseño de los proyectos y procedimientos
e) Asumir la responsabilidad de la supervisión in situ del bienestar y cuidados de los
animales.
f) Asumir las funciones de veterinario designado.

3. El personal que realice las funciones indicadas en las letras a), b) y c) del apartado 2
deberá reunir los requisitos de capacitación conforme a lo establecido en el apartado 6. El
órgano competente podrá autorizar que personas que aún no hayan demostrado su total
capacitación desempeñen esas funciones de forma temporal y bajo supervisión
responsable.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11378

4. El personal que realice las funciones indicadas en la letra d) del apartado 2


deberán haber recibido instrucción en una disciplina científica pertinente para el proyecto
o procedimiento y un conocimiento específico de las especies involucradas, además de
reunir los requisitos de capacitación conforme a lo establecido en el apartado 6.
5. El personal que realice las funciones indicadas en las letras e) y f) del apartado 2
deberá reunir los requisitos de capacitación conforme a lo establecido en el apartado 6.
6. Los órganos competentes garantizarán por medio de autorización u otros medios
adecuados, la capacitación del personal para llevar a cabo las funciones relacionadas en
el apartado 2.

a) La capacitación del personal podrá tener una estructura modular basada, en su


caso, en guías, directrices o recomendaciones publicadas por la Unión Europea.
b) Los requisitos mínimos de formación previa o de otra índole se expresarán, en su
caso, en resultados de aprendizaje. Para las funciones a), b), c) y d) se, basarán en los
elementos establecidos en el anexo VII

7. El reconocimiento de la capacitación para la realización de las funciones


relacionadas en el apartado 2 por parte de un órgano competente surtirá efecto en todo el
territorio nacional.
8. El reconocimiento de la capacitación para la realización de las funciones
relacionadas en el apartado 2 por parte de las autoridades competentes de otro Estado
miembro surtirá efecto en todo el territorio nacional, conforme al principio de reciprocidad.

Artículo 16. Autorización de criadores, suministradores y usuarios.

1. Los criadores, suministradores y usuarios y sus establecimientos deberán estar


autorizados por el órgano competente con carácter previo al inicio de sus actividades.
Dicha autorización estará condicionada al cumplimiento de, al menos, los requisitos
establecidos en el presente real decreto. Cuando se simultaneen actividades de cría,
aunque sea para uso propio, suministro o utilización de animales en procedimientos, se
deberá solicitar autorización para todas y cada una de ellas.
2. Los criadores, suministradores y usuarios deberán solicitar la confirmación o
renovación de su autorización:

a) Ante cualquier cambio significativo de la estructura o de las actividades del


criador, suministrador o usuario que pueda tener efectos negativos sobre el bienestar de
los animales.
b) Cuando vayan a criar, suministrar o utilizar nuevas especies.
c) Transcurridos 10 años desde la emisión o última renovación de la autorización.

3. En la autorización se especificarán la persona o personas responsables de


garantizar el cumplimiento de las disposiciones del presente real decreto, el especialista
responsable del bienestar de los animales y el veterinario designado.
4. Si un criador, suministrador o usuario deja de cumplir los requisitos establecidos
en el presente real decreto, el órgano competente adoptará las medidas correctoras
apropiadas o exigirá que se adopten dichas medidas y, en su caso, suspenderá o retirará
su autorización.
5. Cuando se suspenda o retire una autorización, el órgano competente se
asegurará de que se tomen las medidas necesarias para que no se vea afectado
negativamente el bienestar de los animales alojados en el establecimiento.

Artículo 17. Registro de criadores, suministradores y usuarios.

1. Los criadores, suministradores y usuarios deben inscribirse en el Registro General


de Explotaciones Ganaderas, creado y regulado por el Real Decreto 479/2004, de 26 de
marzo, por el que se establece y regula el Registro General de Explotaciones Ganaderas,
y, en su caso, en un registro específico a tales efectos.
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2. Los centros integrados por unidades físicamente independientes entre sí se


registrarán como un único centro, a menos que tengan un funcionamiento y una organización
independientes, o que ello determine la competencia de distintos órganos competentes.
3. Cuando se simultaneen actividades de cría, suministro o utilización de animales
en procedimientos, en el registro se especificarán todas y cada una de ellas.
4. Cualquier modificación de los datos que figuren inscritos, derivada de
ampliaciones, reducciones, traslados, cambios del personal responsable u otras
circunstancias, así como en el caso de suspensión o cese de la actividad, o de cambio de
titularidad, deberá ser comunicada al órgano competente en el plazo máximo de un mes
desde que dicha modificación se haya producido, para que se efectúe la correspondiente
modificación en el registro. En particular debe comunicarse el cambio de cualquiera de
las personas a las que se refiere el artículo 14.4.

Artículo 18. Requisitos adicionales para los criadores de primates.

Los criadores de primates deberán tener una estrategia para aumentar el porcentaje
de animales que sean descendientes de primates criados en cautividad.

CAPÍTULO IV

Animales utilizados en procedimientos

Artículo 19. Animales criados para ser utilizados en procedimientos.

Los animales pertenecientes a las especies enumeradas en el anexo I sólo podrán


utilizarse en procedimientos cuando hayan sido criados a tal fin. Los órganos competentes
podrán conceder excepciones a lo anterior si está justificado científicamente.

Artículo 20. Animales de especies amenazadas.

1. No se utilizarán en procedimientos animales de las especies amenazadas


incluidas en el anexo A del Reglamento (CE) n.º 338/97, del Consejo, de 9 de diciembre
de 1996, relativo a la protección de especies de la fauna y flora silvestres mediante el
control de su comercio, que no estén contemplados en los supuestos del artículo 7 de
dicho Reglamento, salvo si se cumplen las dos condiciones siguientes:

a) El procedimiento tiene una de las finalidades indicadas en el número 1 del


apartado b), en el apartado c) o en el apartado e) del artículo 5 de este real decreto.
b) Se ha justificado científicamente que la finalidad del procedimiento no puede
conseguirse utilizando animales de otras especies.

2. El apartado primero no se aplicará a ninguna especie de primate, cuya utilización


se atendrá a las disposiciones del artículo 21.

Artículo 21. Primates.

1. No se utilizarán en los procedimientos los animales de las especies Gorilla gorilla


(gorila), Pan troglodytes (chimpancé), Pan paniscus (bonobo o «chimpancé pigmeo») y
Pongo pygmaeus (orangután).
2. No se utilizarán primates de las especies enumeradas en el anexo A del
Reglamento (CE) n.º 338/97, del Consejo, de 9 de diciembre de 1996, que no estén
contemplados en los supuestos del artículo 7, apartado 1 de dicho reglamento, salvo que
se cumplan las dos condiciones siguientes:

a) El procedimiento tiene una de las finalidades indicadas en:

1.º El número 1 del apartado b) o en el apartado c) del artículo 5 del presente real
decreto y se realiza con el fin de evitar, prevenir, diagnosticar o tratar enfermedades
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11380

discapacitantes o que potencialmente puedan poner en peligro la vida de los seres


humanos; o
2.º El apartado e) del artículo 5.

b) Se ha justificado científicamente que la finalidad del procedimiento no puede


conseguirse utilizando animales diferentes de los primates ni con animales de especies
no incluidas en el anexo A del Reglamento (CE) n.º 338/97, del Consejo, de 9 de diciembre
de 1996.
3. El resto de primates no se utilizarán en procedimientos, salvo si se cumplen las
dos condiciones siguientes:

a) Se ha justificado científicamente que la finalidad del procedimiento no puede


conseguirse utilizando animales no primates;
b) el procedimiento tiene una de las finalidades indicadas en:

1.º El número 1 del apartado b).o en el apartado c) del artículo 5 del presente real
decreto y se realiza con fines de prevención, profilaxis, diagnóstico o tratamiento de
enfermedades discapacitantes o que puedan poner en peligro la vida de seres humanos; o
2.º Los apartados a) o e) del artículo 5.

4. Se entenderá por enfermedad discapacitante, a efectos de este real decreto, el


proceso patológico que curse con una reducción de la capacidad física o psicológica
normal de una persona.
5. Los primates incluidos en el anexo VIII, a partir de las fechas fijadas en el mismo,
sólo podrán utilizarse en procedimientos si son descendientes de primates criados en
cautividad o si proceden de colonias autosostenidas. Los órganos competentes podrán
conceder excepciones a lo anterior si está justificado científicamente.
A efectos del presente apartado, se entenderá como «colonia autosostenida» aquella
en la que los animales se crían solo en el seno de la misma o proceden de otras colonias
pero no son animales capturados en estado silvestre; y en la que además se mantiene a
los animales de manera que estén acostumbrados a los seres humanos

Artículo 22. Animales capturados en la naturaleza.

1. No se utilizarán en procedimientos animales capturados en la naturaleza, salvo


autorización expresa del órgano competente, que podrá concederla previa justificación
científica de que la finalidad del procedimiento no puede alcanzarse utilizando animales
criados para su utilización en procedimientos.
2. La captura de animales en la naturaleza únicamente se efectuará por una persona
competente con métodos que no causen dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero que
pueda evitarse. Todo animal que se encuentre herido o en mal estado de salud en el
momento de su captura o con posterioridad a ésta deberá ser examinado por un veterinario,
o en casos justificados, por otra persona capacitada, debiéndose adoptar las medidas
necesarias para reducir al mínimo su sufrimiento. Solo excepcionalmente y previa
justificación científica podrá el órgano competente autorizar que no se tomen estas medidas.

Artículo 23. Animales asilvestrados y animales vagabundos de especies domésticas.

No se utilizarán en procedimientos animales asilvestrados ni animales vagabundos de


especies domésticas. El órgano competente podrá excepcionalmente autorizar su uso,
siempre que se cumplan las siguientes condiciones:

a) Existe una necesidad esencial de realizar estudios relacionados con la salud y


bienestar de estos animales o con amenazas graves para el medio ambiente o para la
salud humana o animal, y
b) se ha justificado científicamente que la finalidad del procedimiento únicamente
puede conseguirse utilizando animales vagabundos o animales asilvestrados.
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CAPÍTULO V

Procedimientos y proyectos

Sección 1.ª Procedimientos

Artículo 24. Elección de los métodos.

1. No deberá realizarse un procedimiento, si la normativa de la Unión Europea


reconoce otro método u otra estrategia de ensayo para obtener el resultado perseguido
que no implique la utilización de animales vivos.
2. Cuando se pueda elegir entre diversos procedimientos, se optará por aquellos
que tengan las mayores probabilidades de proporcionar resultados satisfactorios y que
cumplan el mayor número de los siguientes requisitos:

a) Que utilicen el menor número de animales;


b) que afecten a animales con la menor capacidad de sentir dolor, sufrimiento,
angustia o daño duradero;
c) que causen menor dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero.

Artículo 25. Condiciones generales de los procedimientos.

1. Con objeto de evitar duplicaciones innecesarias, los órganos competentes


deberán aceptar los datos de otros Estados miembros obtenidos mediante procedimientos
reconocidos por la legislación de la Unión Europea, salvo que deban realizarse otros
procedimientos adicionales en relación con dichos datos para la protección de la salud
pública, la seguridad o el medio ambiente.
2. Los procedimientos solo se podrán realizar si están incluidos dentro del marco de
un proyecto autorizado de acuerdo con la sección 2.ª de este capítulo.
3. Los procedimientos deberán realizarse de forma que se evite a los animales
cualquier dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero que sean innecesarios.
4. Los procedimientos se realizarán en centros usuarios autorizados, salvo
autorización del órgano competente, previa justificación científica de la necesidad o
conveniencia de que se realicen fuera de dichos centros.
5. Los procedimientos únicamente podrán ser realizados por personas capacitadas
o autorizadas de forma temporal en las condiciones establecidas en el artículo 15.3 bajo
supervisión responsable.
6. Tan pronto como se haya conseguido la finalidad del procedimiento se tomarán
las medidas adecuadas para minimizar el sufrimiento del animal.
7. La muerte como criterio de punto final de un procedimiento debe evitarse en lo
posible y sustituirse por un criterio de finalización más humanitario que se pueda observar
y aplicar en un momento anterior del procedimiento. En caso de que no pueda evitarse la
muerte como criterio de punto final, el procedimiento estará concebido de tal manera:

a) Que muera el menor número de animales posible; y


b) que se reduzcan al mínimo posible la duración e intensidad del sufrimiento del
animal y, en la medida de lo posible, se garantice una muerte sin dolor.

Artículo 26. Anestesia y analgesia durante el procedimiento.

1. Los procedimientos deberán llevarse a cabo con anestesia general o local, salvo
que se considere que es inapropiada porque:

a) Es más traumática para el animal que el procedimiento en sí.


b) Es incompatible con los fines del procedimiento.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11382

2. Deberán utilizarse analgésicos u otros métodos idóneos para garantizar, en la


medida de lo posible, que el dolor, el sufrimiento, la angustia o la lesión sean mínimos. Su
aplicación, cuando proceda, debe ser realizada o supervisada por un veterinario.
3. Los procedimientos que impliquen lesiones graves que puedan causar dolores
intensos no se llevarán a cabo sin anestesia.
4. No se suministrará a un animal ningún medicamento que impida o restrinja sus
manifestaciones de dolor, salvo que haya recibido una dosis adecuada de anestesia o
analgesia. En caso de que se suministre ese tipo de medicamentos deberá proporcionarse
una justificación científica acompañada de una descripción del tratamiento por anestesia
o analgesia, que estará a disposición del órgano competente.
5. Siempre que sea compatible con los fines del procedimiento, cuando se prevea
que un animal va a sufrir dolor después de haberse recuperado de la anestesia, se le
aplicará un tratamiento analgésico preventivo y paliativo, u otro método adecuado para
calmar el dolor.

Artículo 27. Clasificación de la severidad de los procedimientos.

1. Todos y cada uno de los procedimientos se clasificarán como «sin recuperación»,


«leves», «moderados» o «severos», en función de los criterios de clasificación
establecidos en el anexo IX.
2. No se realizarán procedimientos si implican un nivel severo de dolor, sufrimiento o
angustia que con probabilidad vaya a ser duradero y que no pueda ser aliviado, sin
perjuicio del uso de lo establecido en la cláusula de salvaguardia enunciada en la
disposición adicional segunda.

Artículo 28. Fin del procedimiento.

1. Al término de todo procedimiento se decidirá si los animales deben mantenerse


con vida o ser sacrificados. La decisión será tomada por un veterinario, en casos
justificados, por otra persona capacitada.
2. Se deberá optar por la eutanasia de los animales siempre que sea probable que
vayan a padecer un nivel moderado o severo de dolor, sufrimiento, angustia o daño
duradero.
3. Cuando se vaya a conservar con vida a un animal, éste deberá recibir el cuidado
y alojamiento acordes a su especie, condiciones fisiológicas y estado de salud.

Artículo 29. Reutilización de animales en procedimientos.

1. Un animal que ya haya sido utilizado en uno o varios procedimientos, no deberá


ser reutilizado en un nuevo procedimiento cuando en su lugar pudiera ser utilizado otro
animal con el que no se haya realizado previamente ningún procedimiento, a menos que
se den las condiciones siguientes:

a) Que la severidad real de los procedimientos anteriores haya sido clasificada


como «leve» o «moderada».
b) Que se haya demostrado la recuperación total del estado de salud general y de
bienestar del animal.
c) Que el nuevo procedimiento se haya clasificado como leve, moderado o sin
recuperación.
d) Que cuente con asesoramiento veterinario favorable, realizado teniendo en
cuenta las experiencias del animal a lo largo de toda su vida.

2. El órgano competente, en circunstancias excepcionales y previo examen


veterinario, podrá autorizar la reutilización de un animal aunque no se cumpla lo dispuesto
en la letra a) del apartado 1. Dicho animal no podrá haber sido utilizado más de una vez
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11383

en un procedimiento que le haya provocado angustia y dolor severos o un sufrimiento


equivalente.

Artículo 30. Puesta en libertad y realojamiento de animales.

El órgano competente podrá autorizar que un animal pueda ser dado en adopción,
realojado o devuelto a un hábitat, explotación u otro medio que sea adecuado para la
especie de que se trate. Para ello deberán cumplirse las siguientes condiciones:

a) Que su estado de salud lo permita.


b) Que no suponga un peligro para la salud pública, la sanidad animal ni el medio
ambiente.
c) Que se hayan tomado las medidas adecuadas para salvaguardar el bienestar del
animal.
d) Que en el caso de realojamiento o adopción, los criadores, suministradores y
usuarios tengan un programa adecuado que garantice su socialización.
e) Que en el caso de liberación de animales silvestres en su hábitat, se disponga de
un programa de adaptación adecuado.

Sección 2.ª Proyectos

Artículo 31. Tipos de proyectos.

1. Proyectos de tipo I: Aquellos proyectos en los que se den simultáneamente las


tres circunstancias siguientes:

a) Implican exclusivamente procedimientos clasificados como «sin recuperación»,


«leves» o «moderados».
b) No utilizan primates.
c) Se realizan para cumplir requisitos legales o reglamentarios, o con fines de
producción o diagnóstico por métodos establecidos.

Los proyectos tipo I podrán ser tramitados por un procedimiento simplificado y no ser
sometidos a evaluación retrospectiva.
2. Proyectos de tipo II: Aquellos proyectos en los que se den simultáneamente las
circunstancias siguientes:

a) Implican exclusivamente procedimientos clasificados como «sin recuperación»,


«leves» o «moderados».
b) No utilizan primates.
Los proyectos tipo II quedarán sujetos al procedimiento de autorización y podrán no
ser sometidos a evaluación retrospectiva.

3. Proyectos de tipo III: Los proyectos diferentes de los tipos I o II. Sin perjuicio de
las autorizaciones adicionales a las que puedan estar condicionados determinados
proyectos, todos los proyectos tipo III quedarán sujetos al procedimiento de autorización y
serán sometidos posteriormente a una evaluación retrospectiva.

Artículo 32. Condiciones generales de los proyectos.

1. Los proyectos de tipo I se llevarán a cabo de conformidad con la solicitud enviada


al órgano competente, o, en el caso de que éste dé instrucciones en otro sentido, de
acuerdo con las mismas.
2. Los proyectos de tipo II y III, se realizarán con arreglo a la correspondiente
autorización.
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3. Todos los proyectos tendrán una persona física que será responsable de su
ejecución general, y en particular:

a) Garantizará que se detenga cualquier procedimiento en el que se esté inflingiendo


dolor, sufrimiento angustia o daño duradero innecesario a un animal en el curso del
procedimiento.
b) Se asegurará de que los proyectos se lleven a cabo conforme a los apartados 1 y 2
de este artículo.
c) Velará porque en caso de no conformidad se adopten las medidas adecuadas y
éstas medidas se registren.

4. Los órganos competentes podrán autorizar proyectos genéricos múltiples realizados


por el mismo usuario, cuando deban realizarse para cumplir requisitos normativos, o cuando
estos proyectos utilicen animales a efectos de producción o de diagnóstico con métodos
establecidos.
5. No se podrá realizar ningún proyecto que no haya sido previamente evaluado con
resultados favorables por el órgano habilitado conforme al artículo 34.
6. Cualquier cambio del proyecto que pueda tener un impacto negativo en el
bienestar de los animales implicará una nueva evaluación y, cuando proceda, autorización
del proyecto.
7. La documentación pertinente de los proyectos, incluidas las autorizaciones e
informes de evaluación, se conservará a disposición del órgano competente durante al
menos tres años desde la fecha de expiración de su período de autorización o del plazo
establecido en el artículo 33.4.
8. La documentación de los proyectos que deban someterse a una evaluación
retrospectiva se conservará hasta que se haya completado dicha evaluación, o, en su
caso, hasta la expiración del plazo señalado en el apartado 7 de este artículo.

Artículo 33. Solicitud y autorización de proyectos.

1. Para la comunicación y solicitud de autorización de un proyecto el usuario o la


persona responsable del proyecto debe presentar al órgano competente la propuesta del
proyecto, acompañada del informe del comité ético, de copia de la solicitud de evaluación
del proyecto, y al menos la información correspondiente de entre la que se relaciona en el
anexo X, y en el caso de los proyectos de tipo II y III, del resumen no técnico previsto en
el artículo 36 del presente real decreto.
La solicitud de evaluación del proyecto irá dirigida al órgano habilitado libremente
elegido por el solicitante, de entre los que figuren en el listado de órganos habilitados,
exceptuados aquellos en quienes concurran cualesquiera de las causas de abstención o
recusación previstas en los artículos 28 y 29 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de
régimen jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo
Común.
La solicitud de evaluación del proyecto contendrá, al menos, la información o
documentos que se relacionan en los apartados 4 a 14 del anexo X.
2. Los órganos competentes acusarán recibo al solicitante de todas las solicitudes
de autorización en los términos previstos en el artículo 42.4 de la Ley 30/1992, de 26 de
noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común.
En caso de una solicitud incompleta o incorrecta, el órgano competente informará al
solicitante de la necesidad de subsanar su solicitud de acuerdo con el artículo 71 de la
Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas
y del Procedimiento Administrativo Común, así como de cualquier posible consecuencia
sobre el período aplicable.
3. El órgano habilitado para la evaluación del proyecto, remitirá al solicitante o, a
instancias de éste, al órgano competente, el resultado de la evaluación.
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4. El plazo máximo para resolver y notificar la correspondiente resolución será de


40 días hábiles. Este periodo incluye la evaluación del proyecto, que deberá ser favorable.
En los proyectos tipo II y III, y cuando esté justificado por la complejidad o la naturaleza
multidisciplinaria del proyecto, el órgano competente podrá ampliar este plazo una vez
por un periodo adicional no superior a 15 días hábiles. La ampliación y su duración deben
motivarse debidamente y se notificarán al solicitante antes de la expiración del período
inicial.
5. Las autorizaciones de proyectos se concederán por un período máximo de cinco
años.
6. En la autorización del proyecto se especificará, al menos:

a) El usuario que llevará a cabo el proyecto.


b) El responsable del proyecto indicado en el artículo 32.3 de este real decreto.
c) El establecimiento o, en el caso de trabajos de campo, lugares geográficos,
donde se llevará a cabo.
d) La necesidad, en su caso, de realizar una evaluación retrospectiva y, en tal caso,
el plazo para su presentación.
e) Cualesquiera otras condiciones específicas que establezca el órgano competente
a la vista de la evaluación del proyecto.

7. El órgano competente podrá suspender la autorización de un proyecto si éste no


se lleva a cabo de acuerdo con la autorización, y retirarla, previo expediente tramitado
con audiencia del interesado.
8. Si se retira la autorización de un proyecto, se tomarán las medidas necesarias
para que el bienestar de los animales no se vea afectado negativamente.

Artículo 34. Evaluación de proyectos.

1. La evaluación de cada proyecto se realizará por el órgano habilitado con un nivel


de detalle apropiado al tipo de proyecto y consistirá en verificar que el proyecto cumple
los requisitos siguientes:

a) Está justificado desde el punto de vista científico o educativo, o debe realizarse


por imposición legal o reglamentaria;
b) su finalidad justifica la utilización de animales; y
c) está diseñado de manera que los procedimientos se realicen de la forma más
humanitaria y respetuosa con el medio ambiente que sea posible.

2. La evaluación del proyecto incluirá:

a) Una evaluación de su finalidad, de los beneficios científicos que se prevén


alcanzar o de su valor docente;
b) una evaluación de su conformidad con los requisitos de reemplazo, reducción y
refinamiento;
c) una evaluación y clasificación de sus procedimientos en función del grado de
severidad;
d) un análisis de los daños y beneficios, para determinar si los daños, el sufrimiento,
el dolor y la angustia que se les puedan causar a los animales están justificados por los
resultados esperados, teniendo en cuenta consideraciones éticas y los beneficios que, en
definitiva, pueda suponer el proyecto para los seres humanos, los animales o el medio
ambiente;
e) un examen de las situaciones y excepciones previstas en los artículos 6, 7, 9.1,
19, 20, 21, 22, 23, 25.3 y 5, 26 y 29; y
f) una determinación en cuanto a si el proyecto debe evaluarse de forma
retrospectiva y, en su caso, cuándo debería realizarse.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
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3. En la evaluación del proyecto podrá recurrirse al asesoramiento de expertos, en


particular en los campos siguientes:

a) Las áreas de aplicación científica para las que van a utilizarse los animales,
incluidos el reemplazo, la reducción y el refinamiento en las respectivas áreas;
b) El diseño experimental, con estadísticas, si procede;
c) La práctica veterinaria, en animales silvestres o en la ciencia de animales de
laboratorio, si procede;
d) La zootecnia y el cuidado de las especies de animales que vayan a utilizarse.

4. El proceso de evaluación del proyecto deberá ser transparente, realizándose de


modo imparcial, pudiendo integrar la opinión de partes independientes.

Artículo 35. Evaluación retrospectiva.

1. El órgano habilitado realizará una evaluación retrospectiva de aquellos proyectos:

a) En los que se utilicen primates.


b) En los que se incluyan procedimientos clasificados como «severos».
c) En los contemplados en la disposición adicional segunda de este real decreto.
d) En aquellos cuya evaluación según el artículo 34 así lo haya determinado.

2. Sin perjuicio de lo expuesto en el apartado 1 y salvo decisión en otro sentido del


órgano competente, quedan eximidos de someterse a evaluación retrospectiva los
proyectos tipo I y los proyectos tipo II en los que únicamente se incluyan procedimientos
clasificados como «sin recuperación» o leves. Los proyectos de tipo II que incluyan
procedimientos clasificados como «moderados» se someterán a evaluación retrospectiva
cuando así se haya establecido en la autorización.
3. La evaluación retrospectiva se realizará sobre la base de la preceptiva
documentación presentada por el usuario, y evaluará lo siguiente:

a) Si se han alcanzado los objetivos del proyecto;


b) el daño infligido a los animales, incluidos el número y las especies de animales
utilizados, y la severidad de los procedimientos; y
c) cualquiera de los elementos que puedan contribuir a una mejor aplicación del
requisito de reemplazo, reducción y refinamiento.

Artículo 36. Resúmenes no técnicos de los proyectos.

1. Los órganos competentes publicarán los resúmenes no técnicos de los proyectos


autorizados y sus eventuales actualizaciones. Dichos resúmenes, que serán presentados
por los responsables de los proyectos, serán anónimos y no contendrán nombres ni
direcciones de los usuarios ni de las personas, ni ningún otro dato de carácter personal.
2. Siempre que la propiedad intelectual y la información confidencial queden
protegidas, el resumen no técnico del proyecto incluirá, al menos, lo siguiente:

a) Información sobre los objetivos del proyecto, incluidos los perjuicios y los
beneficios previstos, así como el número y tipo de animales que van a utilizarse;
b) La demostración del cumplimiento del requisito de reemplazo, reducción y
refinamiento.

3. Los órganos competentes podrán determinar que el resumen no técnico del


proyecto especifique si éste debe someterse a un análisis retrospectivo y en qué plazo.
En este caso, el resumen no técnico del proyecto debe actualizase con los resultados del
análisis retrospectivo.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11387

CAPÍTULO VI

Órgano encargado del bienestar de los animales

Artículo 37. Creación de los órganos encargados del bienestar de los animales.

1. Cada criador, suministrador y usuario establecerá un órgano encargado del bienestar


de los animales, en adelante «OEBA». En los usuarios, este órgano se denominará comité
de ética de experimentación animal.
2. El OEBA se dotará de un reglamento interno que defina y desarrolle, su composición
y su funcionamiento básico según criterios de confidencialidad y representatividad, que
garantice la imparcialidad en las decisiones tomadas por el mismo. Quedarán eximidos de
este requisito los OEBA unipersonales.

Artículo 38. Funciones del OEBA.

1. El OEBA realizará como mínimo las funciones siguientes:

a) Asesorar al personal que se ocupa de los animales sobre cuestiones relacionadas


con el bienestar de los animales en cuanto a su adquisición, alojamiento, cuidado y
utilización.
b) Asesorar al personal sobre la aplicación del requisito de reemplazo, reducción y
refinamiento, y mantenerlo informado sobre los avances técnicos y científicos en la
aplicación de ese requisito.
c) Establecer y revisar los procesos operativos internos con respecto al control, la
comunicación y el seguimiento de la información relacionada con el bienestar de los
animales.
d) Asesorar sobre regímenes de realojamiento o adopción, incluida la socialización
adecuada de los animales que vayan a realojarse o darse en adopción.
e) En los usuarios, además elaborará el informe a que se alude en el artículo 33.1 y
realizará el seguimiento de los proyectos teniendo en cuenta su efecto sobre los animales
utilizados así como determinar y evaluar los elementos que mejor contribuyen al
reemplazo, la reducción y el refinamiento.

2. Los comités de ética de experimentación animal podrán, además, cuando así lo


determine el órgano competente, ser designados órganos habilitados para realizar la
evaluación y la evaluación retrospectiva, siempre que cumplan los requisitos establecidos
en los artículos 39 y 43.
En este caso, el órgano habilitado deberá remitir un informe anual detallado de sus
actividades al órgano competente, que incluirá como mínimo una relación de todos los
proyectos que haya evaluado o evaluado retrospectivamente. Toda la documentación deberá
tenerse a disposición del órgano competente durante un periodo mínimo de tres años.
3. Se conservarán, al menos durante tres años, los registros de las recomendaciones
del OEBA y las decisiones adoptadas en relación con dichas recomendaciones. Estos
registros se pondrán a disposición del órgano competente, a solicitud de éste.

Artículo 39. Composición.

1. El OEBA debe estar integrado por personas con la experiencia y los conocimientos
necesarios para velar por el bienestar y el cuidado de los animales. Estará formado como
mínimo, por los siguientes miembros:

a) En el caso de los criadores y suministradores, el OEBA estará formado como


mínimo por la persona o las personas responsables del bienestar y cuidado de los
animales.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11388

b) En el caso de los usuarios, el comité ético de experimentación animal estará


formado como mínimo por la persona o las personas responsables del bienestar y cuidado
de los animales y por un investigador u otro miembro científico.
c) En el caso de que el comité ético de experimentación animal actúe como órgano
habilitado para realizar la evaluación o la evaluación retrospectiva de los proyectos, su
composición incluirá además investigadores u otros miembros científicos que no estén
directamente relacionados en el proyecto y una persona con experiencia y conocimientos
en bienestar de los animales que no tenga relación directa con el usuario ni con el
proyecto.

2. Los miembros respetarán el principio de confidencialidad.


3. El OEBA recibirá el asesoramiento del veterinario designado, debiéndose
conservar durante al menos tres años las aportaciones que éste realice.
4. Cuando el OEBA lo considere oportuno, solicitará el asesoramiento de expertos
las cuales también respetarán el principio de confidencialidad.
5. Los órganos competentes podrán autorizar excepcionalmente que en pequeños
criadores, suministradores y usuarios las funciones establecidas en el apartado 1 del
artículo 38 sean asumidas por un OEBA de otro criador, suministrador o usuario
autorizado. En ningún caso podrán acogerse a esta autorización excepcional los
criadores, suministradores o usuarios de primates.

CAPÍTULO VII

Información, controles, comité y régimen sancionador

Artículo 40. Inspecciones o controles.

1. Los órganos competentes o habilitados efectuarán controles o inspecciones


regulares a los criadores, suministradores y usuarios, incluidos sus establecimientos,
para comprobar el cumplimiento de este real decreto. Una proporción adecuada de
inspecciones deberá realizarse sin previo aviso.
2. Los órganos competentes adaptarán la frecuencia de las inspecciones o
controles, que podrán realizarse con ocasión de controles efectuados con otros fines, en
función de un análisis de riesgo que tenga en consideración:

a) Las especies y la cantidad de animales alojados;


b) el historial de cumplimiento o incumplimiento por parte del criador, suministrador
o usuario;
c) en el caso de los usuarios, la cantidad y los tipos de proyectos.
d) cualquier dato que pueda indicar un posible incumplimiento.

3. Los órganos competentes o habilitados inspeccionarán cada año, al menos una


vez:

a) A todos los criadores, suministradores y usuarios de primates.


b) A un tercio de los demás usuarios.

4. Los órganos competentes que hayan designado órganos habilitados de acuerdo


con el artículo 38.2 efectuarán controles regulares a dichos órganos habilitados.
5. Los registros de las inspecciones se conservarán durante al menos cinco años.

Artículo 41. Coordinación, deber de información y publicidad de la información.

1. Los criadores, suministradores y usuarios comunicarán a los órganos


competentes, en los plazos y forma que éstas establezcan, los datos necesarios para que
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se puedan cumplir las obligaciones establecidas en la normativa nacional y de la Unión


Europea.
2. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente es el punto de
contacto a efectos del cumplimiento de este real decreto y a efectos de asesoramiento
sobre la pertinencia normativa y conveniencia de los planteamientos alternativos
propuestos para su validación, que establecen, respectivamente, los artículos 59.2 y 47.5
de la Directiva 2010/63/UE, de 22 de septiembre, relativa a la protección de los animales
utilizados para fines científicos.
3. Las comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla establecerán un
punto de contacto a efectos del cumplimiento de este real decreto, que comunicarán al
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
4. Los puntos de contacto establecidos en el apartado anterior, a efectos del
cumplimiento de la obligación de comunicación de información a la Comisión Europea,
elaborarán informes con la frecuencia, el formato y el contenido que establezca el
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en coordinación con las
comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla. Dichos informes se remitirán
anualmente a más tardar el 31 de marzo al citado ministerio.
5. Con la información suministrada, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente confeccionará los pertinentes informes para su remisión en plazo a la
Comisión Europea a través del cauce correspondiente.
6. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente publicará anualmente,
en el modelo establecido por la Comisión Europea, información estadística relativa a la
utilización de animales, que incluirá información sobre la severidad real de los
procedimientos, y sobre las especies y el origen de los primates utilizados en los
procedimientos.
7. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente coordinará con los
órganos competentes las actuaciones precisas para la aplicación de este real decreto.

Artículo 42. Controles de la Comisión Europea.

1. Los órganos competentes prestarán a los expertos de la Comisión Europea toda


la ayuda y asistencia que éstos necesiten para realizar los controles de la infraestructura
y el funcionamiento de las inspecciones nacionales previstos en el artículo 40. En estos
controles, los representantes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente podrán acompañar a los expertos de la Comisión Europea y a los
representantes de los órganos competentes de las comunidades autónomas y ciudades
de Ceuta y Melilla.
2. Los órganos competentes y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente establecerán los correspondientes mecanismos de coordinación y colaboración
de las actuaciones relativas a la realización y resultados de estos controles.
3. Los órganos competentes adoptarán las medidas necesarias para tener en
cuenta los resultados de los controles y de las inspecciones.

Artículo 43. Órganos habilitados.

1. Solo podrán ser designados como órganos habilitados aquellos organismos de


los cuales haya constancia de que:

a) Poseen los conocimientos técnicos y los medios necesarios para la realización de


las funciones y
b) No existe conflicto de intereses para la realización de las funciones.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11390

2. En particular, solo se podrán habilitar para realizar funciones de control e


inspección a órganos en las condiciones siguientes:

a) Se describen con precisión las tareas que dicho órgano habilitado puede llevar a
cabo y las condiciones en las que puede realizarlas;
b) El órgano habilitado trabaja y está acreditado de acuerdo con la norma UNE-EN
ISO/IEC 17020 «Criterios generales para el funcionamiento de los diversos tipos de
organismos que realizan la inspección» o con otra norma que resulte más pertinente para
las tareas delegadas de que se trate;
c) El órgano habilitado comunica al órgano competente, con regularidad y siempre
que este último lo solicite, los resultados de los controles llevados a cabo. Si los resultados
de los controles revelan o hacen sospechar un incumplimiento, el órgano habilitado
informará inmediatamente de ello al órgano competente;
d) Existe una coordinación efectiva y eficaz entre el órgano competente y el órgano
habilitado.
e) El órgano competente realiza auditorías o inspecciones de los órganos
habilitados.

3. Los órganos habilitados para la evaluación de proyectos serán designados por


los órganos competentes de acuerdo con un procedimiento reglado que garantice la libre
concurrencia de todos aquellos que cumplan los requisitos previstos en los apartados
anteriores. La relación de órganos habilitados, deberá mantenerse actualizada, debiendo
remitirse copia de la misma al Ministerio de Economía y Competitividad, a los solos
efectos de su publicidad a través de su sede electrónica.

Artículo 44. Comité español para la protección de animales utilizados con fines
científicos.

1. De conformidad con lo previsto en el artículo 49 de Directiva 2010/63/UE del


Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de septiembre de 2010, relativa a la protección
de los animales utilizados para fines científicos, se crea el Comité español para la
protección de animales utilizados con fines científicos, en adelante el Comité, como
órgano colegiado, de carácter interdepartamental, que será el órgano encargado de
asesorar a la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y las
ciudades de Ceuta y Melilla y a los órganos encargados del bienestar de los animales
previstos en el Capítulo VI, en cuestiones relacionadas con la adquisición, cría,
alojamiento, cuidado y utilización de animales en procedimientos, así como de garantizar
que se comparten las mejores prácticas, y para la debida coordinación.
El Comité intercambiará información con los Comités Nacionales del resto de Estados
miembros sobre el funcionamiento de los órganos encargados del bienestar de los animales
y la evaluación de proyectos, y compartirá las mejores prácticas en la Unión Europea.
El Comité estará adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
a través de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios.
2. El Comité estará integrado por los siguientes miembros:

a) Presidente: El titular de la Dirección General de Producciones y Mercados


Agrarios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
b) Vicepresidente, que sustituirá al presidente en caso de vacancia, ausencia o
enfermedad: El titular de la Subdirección General de Productos Ganaderos del Ministerio
de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
c) Vocales:

1.º Por parte de la Administración General del Estado:

Por parte de los Ministerios competentes: Un funcionario, con nivel al menos de Jefe
de Servicio, de la Subdirección de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad del Ministerio
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11391

de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; un representante, con nivel al menos de


Jefe de Servicio en ambos casos, del Ministerio de Economía y Competitividad y del
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, designados por sus respectivos
Subsecretarios.
Por parte de los organismos públicos de investigación: Un representante, con nivel al
menos de Jefe de Servicio, de los organismos públicos de investigación adscritos a la
Administración General del Estado, designado por la Secretaria de Estado de
Investigación, Desarrollo e Innovación.
Por parte del Consejo de Universidades: Un representante designado por el mismo.

Cuando se vayan a tratar aspectos relativos a medicamentos, se integrará como vocal


un representante, con nivel al menos de Jefe de Servicio, de la Agencia Estatal de
Medicamentos y Productos Sanitarios, designado por su Director.
Cuando se vayan a tratar temas relativos a productos cosméticos, se integrará como
vocal un representante de la unidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad, con competencia en productos cosméticos, con nivel al menos de Jefe de
Servicio, designado por su Subsecretario.
Cuando se vayan a tratar temas relativos a educación, formación o capacitación del
personal, se integrará como vocal un representante de la unidad del Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte con competencia en educación, con nivel al menos de Jefe
de Servicio, designado por su Subsecretario.
2.º Por parte de las comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla:
un representante de cada una de las que acuerden integrarse en esta Sección.
3.º Por parte de las organizaciones no gubernamentales de carácter nacional que
tengan como uno de sus objetivos principales la defensa del bienestar animal de los
animales de experimentación: un representante, designado por el presidente del Comité,
a propuesta de aquellas.
4.º Por parte de las asociaciones profesionales especializadas en los animales
utilizados con fines científicos de carácter nacional: un representante, designado por el
presidente del Comité, a propuesta de aquellas.
5.º Por parte de las organizaciones de carácter nacional que tengan como uno de
sus objetivos principales el desarrollo y promoción de los métodos alternativos a la
experimentación con animales: un representante, designado por el presidente del Comité,
a propuesta de aquellas.
6.º Un representante del Consejo General de Colegios Veterinarios de España
designado por el Presidente del Comité a propuesta del Presidente de dicho Consejo.
7.º Por parte de las asociaciones profesionales científicas de carácter nacional: un
representante, designado por el presidente del Comité, a propuesta de aquellas.

d) Secretario: Un funcionario con nivel mínimo de jefe de servicio de la Subdirección


General de Productos Ganaderos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente.

3. Podrán asistir, previa invitación por el Presidente, con voz pero sin voto, expertos
independientes.
4. El Comité podrá crear grupos de trabajo conforme a lo establecido en el
artículo 40.3 de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organización y Funcionamiento de la
Administración General del Estado.
5. El Comité podrá aprobar sus propias normas de funcionamiento. En todo lo que no
esté previsto en ellas, se aplicará lo dispuesto en el capítulo II del título II de la Ley 30/1992,
de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común.
6. El Comité se reunirá mediante convocatoria de su Presidente o a solicitud de un
tercio de sus miembros.
7. El funcionamiento del Comité no supondrá incremento del gasto público y será
atendido con los medios materiales y de personal existentes en el Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medio Ambiente.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11392

Los gastos en concepto de indemnización por realización de servicios, dietas y


desplazamientos que se originen por la participación en reuniones de los integrantes del
Comité, serán por cuenta de sus respectivas administraciones u organizaciones de origen.

Artículo 45. Régimen sancionador.

El régimen de sanciones e infracciones de lo previsto en este real decreto se regirá


por lo previsto en la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, de protección de los animales en su
explotación, transporte, experimentación o sacrificio, y en la normativa autonómica de
aplicación, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que
pudieran concurrir.

Disposición adicional primera. Recursos humanos y materiales.

Los registros previstos en este real decreto serán atendidos con los medios humanos
y materiales existentes en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, sin
que su creación y funcionamiento supongan incremento del gasto público. Asimismo, lo
dispuesto en este real decreto no supondrá en ningún caso incremento ni de dotaciones,
ni de retribuciones, ni de otros gastos de personal.

Disposición adicional segunda. Cláusula de salvaguardia.

1. El órgano competente podrá tomar medidas provisionales para permitir


excepcionalmente:

a) La utilización de primates para fines que no sean los de evitar, prevenir,


diagnosticar ni tratar condiciones clínicas debilitantes o que potencialmente puedan poner
en peligro la vida, siempre que no pueda alcanzarse dicha finalidad utilizando otras
especies de animales, cuando tenga razones científicamente fundadas para considerar
su utilización como esencial.
b) La realización de un procedimiento aunque conlleve dolor, sufrimiento o angustia
severos para los animales y sea probable que dichos efectos sean duraderos y no puedan
ser aliviados, cuando, por razones excepcionales y científicamente fundadas, se
considere necesaria la realización de dicho procedimiento.

2. El órgano competente que decida adoptar una medida provisional de este tipo
informará inmediatamente al órgano con competencia en bienestar animal del Ministerio
de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, justificando su decisión y aportando
pruebas de la situación que ha motivado la adopción de aquella.
3. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente actuará en
consecuencia y dará inmediatamente traslado a la Comisión y a los demás Estados
miembros de la citada información y documentación.
4. Así mismo, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente informará
inmediatamente al órgano competente sobre la decisión que, en su caso, tome la
Comisión Europea. El órgano competente adoptará inmediatamente las medidas
oportunas para dar cumplimiento al contenido de la mencionada decisión.

Disposición transitoria primera. Criadores, suministradores y usuarios registrados de


acuerdo con el Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre, sobre protección de los
animales utilizados para experimentación y otros fines científicos.

Los criadores, suministradores y usuarios registrados al amparo de lo dispuesto en el


Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre, sobre protección de los animales utilizados
para experimentación y otros fines científicos, que se encuentren en funcionamiento,
deberán comunicar a los órganos competentes, en un plazo no superior a los seis meses
a partir de la publicación del presente real decreto la información complementaria
necesaria según lo dispuesto en el mismo.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11393

Disposición transitoria segunda. Proyectos y procedimientos en tramitación.

1. No se aplicará lo previsto en la sección 2.ª del capítulo V a procedimientos que se


hayan aprobado antes del 1 de enero de 2013 y que finalicen antes del 1 de enero
de 2018.
2. Los proyectos aprobados antes del 1 de enero de 2013 y que finalicen después
del 1 de enero de 2018, deberán obtener una autorización conforme a este real decreto
para su realización, a más tardar el 1 de enero de 2018.
3. Los procedimientos administrativos en tramitación en el momento de la entrada
en vigor de este real decreto, serán resueltos de acuerdo con la normativa en vigor en el
momento del inicio de los mismos.

Disposición transitoria tercera. Modelos de informes preexistentes.

En tanto la Comisión Europea no establezca nuevos modelos de informes para el


cumplimento de lo dispuesto en el artículo 54 de la Directiva 2010/63/UE del Parlamento
Europeo y del Consejo de 22 de septiembre de 2010, a los efectos de cumplimiento del
deber de información, comunicación y publicidad establecido en el artículo 41 del presente
real decreto los usuarios y los órganos competentes y el Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medio Ambiente seguirán elaborando los informes conforme a lo
establecido en el artículo 27 del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.

Disposición transitoria cuarta. Categorías reconocidas conforme al Real Decreto 1201/2005,


de 10 de octubre.

Las personas facultadas por los órganos competentes para realizar las funciones
correspondientes a las categorías establecidas conforme a las disposiciones del derogado
Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre, mantendrán dicha facultad en referencia a las
mencionadas funciones, sin perjuicio de los requisitos de adaptación a la nueva normativa
que puedan adoptar dichos órganos.

Disposición transitoria quinta. Personal capacitado para realizar las funciones


relacionadas en el artículo 15.

En el plazo de 12 meses a partir de la publicación del presente real decreto, el


Ministerio de Economía y Competitividad, previo informe de los Ministerios de Educación,
Cultura y Deporte y de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente desarrollará los
requisitos de la formación del personal a que se refiere el artículo 15. A tales efectos
podrá asistirse de un grupo de trabajo, establecido en el marco del Comité establecido en
el artículo 44, en materia de educación, formación y capacitación del personal. En tanto
en cuanto no se desarrollen los mencionados requisitos:

1. Se consideran capacitados para realizar las funciones del artículo 15.2.a) al


personal reconocido u homologado como categoría A según se establece en el anexo I
del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.
2. Se consideran capacitados para realizar las funciones del artículo 15.2.b) al
personal reconocido u homologado como categoría A, B, y D2 según se establece en el
anexo I del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.
3. Se consideran capacitados para realizar las funciones del artículo 15.2.c) al
personal reconocido u homologado como categoría B y C según se establece en el anexo I
del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre. En este último caso se requiere que el
personal haya recibido instrucción en una disciplina científica pertinente para el
procedimiento realizado y tenga un conocimiento específico de las especies involucradas
4. Se consideran capacitados para realizar las funciones del artículo 15.2.d) al
personal reconocido u homologado como categoría C según se establece en el anexo I
del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre y además hayan recibido una instrucción
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11394

en una disciplina científica pertinente para el trabajo realizado y tenga un conocimiento


específico de las especies involucradas.
5. Se considera capacitados para realizar las funciones del artículo 15.2.e) al
personal reconocido u homologado como categoría D1 según se establece en el anexo I
del Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.
6. Se considera capacitado para realizar las funciones del artículo 15.2.f) al personal
reconocido u homologado como categoría D2 según se establece en el anexo I del Real
Decreto 1201/2005, de 10 de octubre.

Disposición transitoria sexta. Disposiciones más estrictas.

Los órganos competentes podrán mantener disposiciones cuyo objeto sea garantizar
una mayor protección a los animales dentro de su territorio, siempre que las mismas
estuvieran ya vigentes el 9 de noviembre de 2010, que sean compatibles con los principios
generales del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y que se comuniquen a la
Comisión Europea en el plazo más breve posible. A estos efectos, los órganos
competentes de las comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla comunicarán
antes del 1 de diciembre de 2012 a la Dirección General competente en materia de
bienestar animal de la Administración General del Estado las disposiciones que hayan
decidido mantener, para su comunicación por ésta en plazo a la Comisión Europea.

Disposición transitoria séptima. Habilitación.

Las comunidades autónomas autorizarán y designarán, en el plazo máximo de seis


meses, de acuerdo con lo previsto en el artículo 43, a los órganos habilitados para la
evaluación de proyectos, y remitirán, a los solos efectos de su publicidad, la relación de
los mismos al Ministerio de Economía y Competitividad, el cual hará publica dicha lista a
través de su sede electrónica, y la mantendrá debidamente actualizada a disposición de
los interesados.
Dispondrán de habilitación provisional en tanto no se dé publicidad al listado de
órganos habilitados referido en el párrafo anterior, los comités de ética de experimentación
animal, los cuales en su actuación deberán cumplir lo previsto en el artículo 43.1.

Disposición derogatoria única. Derogación normativa.

A la entrada en vigor de este real decreto, quedan derogados:

a) El Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre, sobre protección de los animales


utilizados para experimentación y otros fines científicos.
b) El artículo 11 del Real Decreto 751/2006, de 16 de junio, sobre autorización y
registro de transportistas y medios de transporte de animales y por el que se crea el
Comité español de bienestar y protección de los animales de producción.

Disposición final primera. Carácter básico y título competencial.

El presente real decreto tiene carácter básico y se dicta al amparo de las competencias
reconocidas al Estado por la Constitución en su artículo 149.1.13.ª, 15.ª y 16.ª de la
Constitución, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y
coordinación de la planificación general de la actividad económica, de fomento y
coordinación general de la investigación científica y técnica, y de bases y coordinación
general de la sanidad.

Disposición final segunda. Incorporación de derecho comunitario.

Mediante este real decreto se incorpora a nuestro ordenamiento jurídico la Directiva


2010/63/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de septiembre de 2010,
relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11395

Disposición final tercera. Facultad de modificación.

Se faculta a la persona titular del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio


Ambiente para modificar los anexos de este real decreto, para su adaptación a la
normativa comunitaria o internacional.

Disposición final cuarta. Entrada en vigor.

El presente real decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el


«Boletín Oficial del Estado».

Dado en Madrid, el 1 de febrero de 2013.

JUAN CARLOS R.

La Vicepresidenta del Gobierno y Ministra de la Presidencia,


SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA ANTÓN
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11396

ANEXO I

Especies a las que se hace referencia en el artículo 19

1. Ratón (Mus musculus).


2. Rata (Rattus norvegicus).
3. Cobaya (Cavia porcellus).
4. Hámster sirio (dorado) (Mesocricetus auratus).
5. Hámster enano chino (Cricetulus griseus).
6. Jerbo de Mongolia (Meriones unguiculatus).
7. Conejo (Oryctolagus cuniculus).
8. Perro (Canis familiaris).
9. Gato (Felis catus).
10. Todas las especies de primates no humanos.
11. Rana [Xenopus (laevis, tropicalis), Rana (temporaria, pipiens)].
12. Pez cebra (Danio rerio).

ANEXO II

Requisitos relativos a los establecimientos y al alojamiento y al cuidado de los


animales

Sección A: Sección general

1. Instalaciones.

1.1 Funciones y diseño general.

a) Todas las instalaciones deben construirse de forma que garanticen un ambiente


que tenga en cuenta las necesidades fisiológicas y etológicas de las especies alojadas en
ellas. Asimismo deben diseñarse y gestionarse con vistas a evitar el acceso de personas
no autorizadas y la entrada o la huida de animales.
b) Los establecimientos deben aplicar un programa activo de mantenimiento a fin de
evitar y reparar cualquier defecto de los edificios o del material.

1.2 Locales de alojamiento.

a) Los establecimientos deben tener un programa eficiente de limpieza periódica de


los locales y mantener un nivel higiénico satisfactorio.
b) Las paredes, los techos y los suelos deben estar recubiertos de un material
impermeable cuando sea necesario y resistente al gran desgaste causado por los
animales y las operaciones de limpieza. Ese material de revestimiento no debe ser
perjudicial para la salud de los animales ni propiciar el que los animales se lastimen. Los
dispositivos o accesorios deben protegerse especialmente para evitar que los animales
los estropeen o se hieran.
c) Las especies que sean incompatibles, como depredadores y presas, o los
animales que necesiten condiciones ambientales diferentes, deben estar alojados en
locales diferentes y, en el caso de los depredadores y sus presas, fuera del alcance de su
vista, olfato u oído.

1.3 Locales con fines generales y especiales para la realización de procedimientos.

a) Los establecimientos deben disponer, cuando proceda, de instalaciones de


laboratorio para realizar pruebas sencillas de diagnóstico, necropsias, o para tomar
muestras que deban someterse a investigaciones de laboratorio más amplias en algún
otro sitio. Los locales para la realización de procedimientos con fines generales o
especiales deben estar disponibles para situaciones en las que no sea aconsejable llevar
a cabo procedimientos u observaciones en los locales de alojamiento.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11397

b) Deben existir instalaciones para permitir el aislamiento de los animales recién


adquiridos hasta que se determine su estado sanitario y se evalúe y minimice el potencial
riesgo sanitario para los demás animales.
c) Debe disponerse de locales para alojar por separado a los animales enfermos o
heridos.

1.4 Locales de servicio.

a) Los locales de almacenamiento deben diseñarse, utilizarse y mantenerse de


manera que se preserve la calidad de los piensos y del material de cama. Esos locales
deben ser en la medida de lo posible a prueba de parásitos e insectos. Los materiales de
otro tipo, que puedan estar contaminados o suponer un peligro para los animales o el
personal, deben almacenarse por separado.
b) Los locales de limpieza y lavado deben ser lo bastante amplios para alojar las
instalaciones necesarias para descontaminar y limpiar el material usado. El proceso de
limpieza debe organizarse de tal forma que se mantengan separados los flujos de
materiales limpios y sucios para evitar la contaminación del material recién limpiado.
c) Los establecimientos deben adoptar medidas para el almacenamiento y la
eliminación segura de los cadáveres y residuos de los animales en condiciones higiénicas
satisfactorias.
d) Cuando sea necesario llevar a cabo procedimientos quirúrgicos en condiciones
asépticas, se dispondrá de una o más salas debidamente equipadas, así como de
instalaciones para la recuperación postoperatoria.

2. El entorno y su control.

2.1 Ventilación y temperatura.

a) El aislamiento, la calefacción y la ventilación de los locales de alojamiento


asegurarán que la circulación del aire, los niveles de polvo y las concentraciones de gas
se mantengan dentro de unos límites que no sean nocivos para los animales alojados.
b) La temperatura y la humedad relativa en los locales de alojamiento deben estar
adaptada a las especies y a los grupos de edad de los animales alojados. La temperatura
debe medirse y registrarse diariamente.
c) Los animales no deben estar obligados a permanecer en zonas exteriores en
condiciones climáticas que puedan ser potencialmente perjudiciales o puedan causarles
angustia.

2.2 Iluminación.

a) Cuando la luz natural no garantice un ciclo adecuado de luz/oscuridad, debe


preverse un sistema de iluminación controlada para satisfacer las necesidades biológicas
de los animales y disponer de un medio de trabajo adecuado.
b) La iluminación debe ser adecuada para realizar el manejo y la inspección de los
animales, sin que esto suponga un estrés para los animales
c) Deben preverse fotoperíodos regulares, con una intensidad de luz adaptada a las
especies.
d) Si se tienen animales albinos, la iluminación debe adaptarse para tener en cuenta
su especial sensibilidad a la luz.

2.3 Ruido.

a) Los niveles de ruido, incluidos los ultrasonidos, no deben afectar negativamente


al bienestar animal.
b) Los establecimientos deben disponer de sistemas de alarma que, si son
acústicos, emitan sonidos fuera del espectro audible sensible de los animales, cuando
ello no interfiera con su audibilidad para los seres humanos.
c) Los locales de alojamiento deben disponer, en su caso, de materiales de
aislamiento y absorción acústica.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11398

2.4 Sistemas de emergencia y de alarma.

a) Los establecimientos que dependan de dispositivos mecánicos o eléctricos para


el control y la regulación de las condiciones ambientales deben disponer de sistemas
alternativos que garanticen que sigan funcionando los servicios esenciales y los
dispositivos de alumbrado de emergencia, y que eviten que los propios sistemas de
alarma dejen de funcionar.
b) Los sistemas de calefacción y ventilación deben disponer de dispositivos de
control y de alarma.
c) Deben exponerse en lugar bien visible instrucciones claras sobre las actuaciones
a desarrollar en caso de emergencia.

3. Cuidados de los animales.

3.1 Salud.

a) Los establecimientos deben disponer de una estrategia para velar por el


mantenimiento de un estado sanitario de los animales que garantice su bienestar y
satisfaga los requisitos científicos. Esa estrategia debe incluir el control sanitario periódico,
un programa de vigilancia microbiológica y planes de acción frente a los problemas
sanitarios, la definición de parámetros sanitarios y protocolos para la introducción de
nuevos animales.
b) Una persona capacitada debe realizar al menos una vez al día un control de los
animales. Dichos controles deben garantizar que todo animal enfermo o herido sea
detectado y reciba los cuidados necesarios.

3.2 Animales capturados en la naturaleza.

a) En los lugares de captura, en caso de que fuera necesario trasladar a los


animales para su examen o tratamiento, debe disponerse de contenedores y medios de
transporte adaptados a las especies consideradas.
b) Debe concederse una consideración especial y tomarse medidas adecuadas
para la aclimatación, cuarentena, alojamiento, zootecnia, cuidados de los animales
capturados en la naturaleza y, en su caso, disposiciones para su liberación al término de
los procedimientos.

3.3 Alojamiento y enriquecimiento.

a) Alojamiento.

Los animales, excepto los que sean por su naturaleza solitarios, deben ser alojados
en grupos estables de individuos compatibles. Cuando se permita el alojamiento individual
con arreglo al artículo 6.3, su duración debe limitarse al mínimo necesario, y debe
mantenerse un contacto visual, auditivo, olfativo y/o táctil. La introducción o reintroducción
de animales en grupos establecidos debe ser objeto de un seguimiento cuidadoso para
evitar problemas de incompatibilidad o una perturbación de las relaciones sociales.

b) Enriquecimiento ambiental.

Todos los animales deben disponer de un espacio de la complejidad suficiente para


permitirles expresar una amplia gama de comportamientos normales. Deben contar con
cierto grado de control y elección de su entorno, para reducir los comportamientos
inducidos por el estrés. Los establecimientos deben contar con técnicas de
enriquecimiento adecuadas que amplíen la gama de actividades al alcance del animal y
desarrollen su capacidad de adaptación, como el ejercicio físico, la búsqueda de comida y
las actividades de manipulación y exploración en función de la especie. El enriquecimiento
ambiental del recinto de animales debe adaptarse a las necesidades individuales y a las
propias de la especie. Las estrategias de enriquecimiento de los establecimientos deben
revisarse y actualizarse con regularidad.
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c) Recintos de animales.
Los recintos deben fabricarse con materiales no perjudiciales para la salud de los
animales. Deben diseñarse y construirse de manera que eviten causarles heridas. Si no
son desechables, deben fabricarse con materiales resistentes a las técnicas de limpieza y
descontaminación. El diseño de los suelos de los recintos debe estar adaptado a la
especie y la edad de los animales y facilitar la eliminación de excrementos.

3.4 Alimentación.

a) La forma, la composición y la presentación de los piensos o de otros alimentos


deben responder a las necesidades nutricionales y de comportamiento del animal.
b) La dieta debe ser apetecible y no estar contaminada. En la selección de las
materias primas y en la producción, la preparación y la presentación de los alimentos
para los animales los establecimientos deben tomar medidas para reducir al mínimo la
contaminación química, física y microbiológica.
c) El envasado, el empaquetado, el transporte y el almacenamiento de los piensos
deben planificarse de manera que se eviten su contaminación, deterioro o destrucción.
Todos los comederos, tolvas y demás utensilios utilizados para la alimentación deben
limpiarse de forma regular y, si resulta necesario, esterilizarse.
d) Cada animal ha de tener acceso al alimento y disponer de espacio suficiente para
limitar la competencia con otros animales.

3.5 Agua.

a) Todos los animales deben disponer permanentemente de agua de bebida no


contaminada.
b) Cuando se utilicen sistemas automáticos de aporte de agua, su funcionamiento
debe ser objeto de inspección, mantenimiento y limpieza periódicos para evitar accidentes.
Si se utilizan jaulas de suelo compacto, debe reducirse al mínimo el riesgo de inundación.
c) Deben tomarse las medidas necesarias para adaptar el suministro de agua de los
acuarios y terrarios a las necesidades y límites de tolerancia de cada especie de peces,
anfibios y reptiles.

3.6 Zonas de descanso.

a) Los animales deben disponer siempre de estructuras de descanso o materiales


de cama adaptados a la especie, así como estructuras o materiales de nidificación para
los animales reproductores.
b) En el recinto de animales, de acuerdo a las necesidades de cada especie, debe
proporcionarse una superficie de reposo sólida y confortable para todos los animales.
Todas las zonas para dormir deben mantenerse limpias y secas.

3.7 Manejo.

Los establecimientos deben elaborar programas de aclimatación y aprendizaje


adecuados para los animales, los procedimientos y la duración del proyecto.

Sección B: Secciones específicas

1. Ratones, ratas, jerbos, hámsteres y cobayas.

En los cuadros siguientes sobre ratones, ratas, jerbos, hámsteres y cobayas, por
«altura del recinto» se entiende la distancia vertical entre el suelo y la parte superior del
recinto; Se debe disponer de esta altura en más del 50 por cien de la superficie mínima
del suelo del recinto antes de introducir elementos de enriquecimiento.
A la hora de planificar los procedimientos hay que tener en cuenta el crecimiento
potencial de los animales a fin de garantizarles un espacio adecuado (como se indica en
los cuadros 1.1 a 1.5) durante todo el estudio.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11400

Cuadro 1.1 Ratones

Superficie Altura
Dimensión mínima Fecha a que
Peso corporal del suelo mínima
del recinto se refiere
(g) por animal del recinto
(cm²) el artículo 6.2
(cm²) (cm)

En reserva y Hasta 20. 330 60 12


d u r a n t e l o s De más de 20 a 25. 330 70 12
procedimientos. De más de 25 a 30. 330 80 12
Más de 30. 330 100 12
Reproducción. 330 12
Para una pareja
monógama (no
consanguínea/
consanguínea) o un
1 de enero
trío (consanguíneo).
de 2017
Por cada hembra
suplementaria y su
camada deben
añadirse otros
180 cm²
En reserva en Menos de 20. 950 40 12
criadores*.
En reserva en Menos de 20. 1.500 30 12
criadores*.

* Los ratones destetados, y hasta su expedición, y siempre que su peso sea inferior a 20 gramos, y el
recinto tenga una superficie mínima de 950 cm² pueden mantenerse a una densidad de hasta 40 cm2/animal, o
de 30 cm2/animal si la superficie del recinto es de al menos 1.500 cm2.Tampoco podrán mantenerse a estas
densidades más elevadas si se produce alguna merma de bienestar, como por ejemplo, mayor agresividad,
morbilidad o mortalidad, estereotipias, otras anomalías de comportamiento, pérdida de peso u otras respuestas
fisiológicas o conductuales al estrés.
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11401

Cuadro 1.2 Ratas

Superficie Fecha a
Altura
Dimensión mínima del del suelo que se
Peso corporal mínima
recinto por refiere el
(g) del recinto
(cm²) animal artículo 6,
(cm)
(cm²) apartado 2

E n r e s e r v a y Hasta 200. 800 200 18


durante l o s De más de 200 a 300. 800 250 18
procedimientos*. De más de 300 a 400. 800 350 18
De más de 400 a 600. 800 450 18
Más de 600. 1.500 600 18
Reproducción. 800 18
Madre y camada. Por
cada animal adulto
a d i c i o n a l ,
introducido de
forma permanente 1 de enero
en el recinto, deben de 2017
añadirse otros
400 cm²
Reserva en Hasta 50. 1.500 100 18
criadores**. De más de 50 a 100. 1.500 125 18
Dimensión del De más de 100 a 150. 1.500 150 18
recinto 1 500 cm². De más de 150 a 200. 1.500 175 18
Reserva en Hasta 100. 2.500 100 18
criadores**. De más de 100 a 150. 2.500 125 18
Dimensión del De más de 150 a 200. 2.500 150 18
recinto 2 500 cm².

* En los estudios a largo plazo, si el espacio mínimo disponible para cada animal es inferior al indicado
más arriba hacia el final de dichos estudios, debe darse prioridad al mantenimiento de estructuras sociales
estables.
** Las ratas, una vez destetadas, pueden permanecer con esas densidades de ocupación más elevadas
en el corto período comprendido entre el destete y la expedición, siempre que estén alojadas en recintos más
amplios con un enriquecimiento adecuado y esas condiciones de alojamiento no produzcan ninguna merma de
bienestar como, por ejemplo, mayor agresividad, morbilidad o mortalidad, estereotipias y otras anomalías de
comportamiento, pérdida de peso u otras respuestas fisiológicas o conductuales al estrés.

Cuadro 1.3 Jerbos

Fecha a
Superficie Altura
Dimensión mínima del que se
Peso corporal del suelo mínima
recinto refiere el
(g) por animal del recinto
(cm²) artículo 6,
(cm²) (cm)
apartado 2

E n r e s e r v a y Hasta 40. 1.200 150 18


durante l o s Más de 40. 1.200 250 18
procedimientos. 1 de enero
Reproducción. 1.200 18 de 2017
Pareja monógama o trío
con descendencia.
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Cuadro 1.4 Hámsteres

Superficie Fecha a
Altura
Dimensión mínima del del suelo que se
Peso corporal mínima
recinto por refiere el
(g) del recinto
(cm²) animal artículo 6,
(cm)
(cm²) apartado 2

E n r e s e r v a y Hasta 60. 800 150 14


d u r a n t e l o s De más de 60 a 100. 800 200 14
procedimientos. Más de 100. 800 250 14
Reproducción. 800 14
Madre o pareja 1 de enero
monógama con de 2017
camada
En reserva en Menos de 60. 1.500 100 14
criadores*.

* Los hámsteres, una vez destetados, pueden permanecer con esas densidades de ocupación más
elevadas, en el corto período comprendido entre el destete y la expedición, siempre que estén alojados en
recintos más amplios con un enriquecimiento adecuado y esas condiciones de alojamiento no produzcan
ninguna merma de bienestar, como, por ejemplo, mayor agresividad, morbilidad o mortalidad, estereotipias y
otras anomalías de comportamiento, pérdida de peso u otras respuestas fisiológicas o conductuales al estrés.

Cuadro 1.5 Cobayas

Superficie Fecha a
Altura
Dimensión mínima del del suelo que se
Peso corporal mínima
recinto por refiere el
(g) del recinto
(cm²) animal artículo 6,
(cm)
(cm²) apartado 2

E n r e s e r v a y Hasta 200. 1.800 200 23


d u r a n t e l o s De más de 200 a 300. 1.800 350 23
procedimientos. De más de 300 a 450. 1.800 500 23
De más de 450 a 700. 2.500 700 23
Más de 700. 2.500 900 23
Reproducción. 2.500 23 1 de enero
Pareja con camada. de 2017
Por cada hembra
reproductora
suplementaria,
deben añadirse
otros 1.000 cm².

2. Conejos. En el marco de una investigación de índole agropecuaria, cuando el


objetivo del proyecto disponga que los animales se mantengan en condiciones similares a
las de los animales de explotaciones comerciales, el alojamiento de los animales debe
cumplir como mínimo las normas contempladas en el Real Decreto 348/2000, de 10 de
marzo, por el que se incorpora al ordenamiento jurídico la Directiva 98/58/CE, relativa a la
protección de los animales en las explotaciones ganaderas.
Debe preverse una plataforma dentro del recinto. Esa plataforma tiene que permitir
que el animal se tumbe, se siente y se mueva fácilmente por debajo, pero no debe cubrir
más del 40 por cien del suelo. Cuando, por razones de índole científica o veterinaria, no
pueda utilizarse una plataforma, el recinto debe ser un 33 por cien mayor para un conejo
solo, y un 60 por cien mayor para dos conejos. Cuando se prevea una plataforma para
conejos de menos de 10 semanas de edad, la superficie de dicha plataforma debe ser, al
menos, de 55 x 25 cm y su altura respecto al suelo debe ser adecuada para que los
animales la utilicen.
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Cuadro 2.1 Conejos de más de 10 semanas

El cuadro 2.1 se refiere tanto a las jaulas como a los cercados. La superficie de suelo
suplementaria es, como mínimo, de 3 000 cm2 por conejo para el tercero, el cuarto, el
quinto y el sexto animal, mientras que deben añadirse, como mínimo, 2 500 cm2 por cada
conejo que se introduzca por encima de seis.

Superficie mínima de
suelo para uno o dos
Peso corporal final Altura mínima Fecha a que se refiere el
animales socialmente
(kg) (cm) artículo 6, apartado 2
armoniosos
(cm²)

Menos de 3. 3 500 45
Entre 3 y 5. 4 200 45 1 de enero de 2017
Más de 5. 5 400 60

Cuadro 2.2 Conejas con camada

Superficie mínima Suplemento para las Fecha a que se


Peso de la coneja Altura mínima
del recinto cajas nido refiere el artículo 6,
(kg) (cm)
(cm²) (cm²) apartado 2

Menos de 3. 3.500 1.000 45


1 de enero
Entre 3 y 5. 4.200 1.200 45
de.2017
Más de 5. 5.400 1.400 60

Cuadro 2.3 Conejos de menos de 10 semanas

El cuadro 2.3 se refiere tanto a las jaulas como a los cercados.

Superficie Superficie
Fecha a que se
mínima del mínima de suelo Altura mínima
Edad refiere el artículo
recinto por animal (cm)
6, apartado 2
(cm²) (cm²)

Entre el destete y 7 semanas. 4.000 800 40 1 de enero


Entre 7 y 10 semanas. 4.000 1.200 40 de 2017

Cuadro 2.4 Conejos: dimensiones óptimas de las plataformas para los recintos que
tienen las dimensiones indicadas en el cuadro 2.1

Fecha a que
Altura óptima desde
Peso corporal final Dimensión óptima se refiere el
Edad en semanas el suelo del recinto
(kg) (cm x cm) artículo 6,
(cm)
apartado 2

Menos de 3. 55 x 25 25
Entre 3 y 5. 55 x 30 25 1 de enero
Más de 10.
de 2017
Más de 5. 60 x 35 30

3. Gatos. Los gatos no deben estar alojados individualmente más de 24 horas


seguidas. Los gatos que repetidamente se muestren agresivos hacia otros gatos solo
deben ser alojados individualmente si no puede encontrarse un compañero compatible.
Debe controlarse como mínimo una vez por semana el estrés social de todos los
individuos alojados por parejas o en grupos. Las hembras en las dos últimas semanas
de gestación o con crías de menos de cuatro semanas pueden ser alojadas
individualmente.
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Cuadro 3. Gatos

El espacio mínimo en el que se puede mantener a una gata y a su camada es el de


un gato solo, aumentándose gradualmente de tal forma que cuando las crías tengan
cuatro meses de edad, hayan sido realojadas ateniéndose a los requisitos de espacio
indicados para los adultos.
Las zonas para la comida y para las bandejas sanitarias no deben estar a una
distancia inferior a 0,5 metros y no deben intercambiarse.

Fecha a que se
Suelo* Plataformas Altura refiere el
(m²) (m²) (m) artículo 6,
apartado 2

Mínimo para un animal adulto. 1,5 0,5 2 1 de enero


Por cada animal adicional. 0,75 0,25 – de 2017

* Superficie de suelo con exclusión de las plataformas.

4. Perros. Los perros deberán ser trasladados cuando sea posible a una zona
exterior en la que puedan hacer ejercicio. El alojamiento individual no debe prolongarse
durante más de cuatro horas seguidas.
El tamaño del recinto interior no debe ser inferior al 50 por cien del espacio mínimo
disponible para los perros, según se detalla en el cuadro 4.1.
Las dimensiones de espacio disponible que se indican en las tablas siguientes están
basadas en las necesidades del Beagle, por lo que las razas gigantes, como el San Bernardo
o el lobero irlandés deben disponer de un espacio considerablemente mayor que el indicado
en el cuadro 4.1. Para las razas distintas al Beagle de experimentación, las necesidades de
espacio disponible deben decidirse con asesoramiento del personal veterinario.

Cuadro 4.1 Perros

Los perros alojados en parejas o en grupo se pueden ver confinados, cada uno de
ellos, a la mitad del espacio total proporcionado (2 m2 para un perro de menos de 20 kg,
4 m2 para uno de más de 20 kg), mientras estén sometidos a los procedimientos definidos
en el presente real decreto, si dicho aislamiento es esencial para los fines científicos. El
tiempo durante el cual el perro esté sometido a esas limitaciones no debe prolongarse
más de cuatro horas seguidas.
Una perra lactante y su camada deben disponer del mismo espacio que una perra
sola de peso equivalente. El recinto de cría debe estar diseñado de tal manera que la
perra pueda desplazarse a un compartimento anejo o a una plataforma separada de los
cachorros.

Superficie Para cada


Dimensión
mínima de suelo animal adicional, Fecha a que se
Peso mínima del Altura mínima
para uno o dos añadir refiere el artículo
(kg) recinto (m)
animales un mínimo de 6, apartado 2
(m²)
(m²) (m²)

Hasta 20. 4 4 2 2 1 de enero


Más de 20. 8 8 4 2 de 2017
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Cuadro 4.2 Perros: Espacio disponible después del destete

Dimensión mínima Superficie mínima Fecha a que se


Peso del perro Altura mínima
del recinto de suelo/animal refiere el artículo
(kg) (m)
(m²) (m²) 6, apartado 2

Hasta 5. 4 0,5 2
De más de 5 a 10. 4 1,0 2
De más de 10 a 15. 4 1,5 2 1 de enero
de 2017
De más de 15 a 20. 4 2 2
De más de 20. 8 4 2

5. Hurones.

Cuadro 5. Hurones

Dimensión Superficie
Fecha a que se
mínima del mínima de suelo Altura mínima
refiere el artículo
recinto por animal (cm)
6, apartado 2
(cm²) (cm²)

Animales de hasta 600 g. 4.500 1.500 50


Animales de más de 600 g. 4.500 3.000 50 1.de.enero
Machos adultos. 6.000 6.000 50 de.2017
Hembra y camada. 5.400 5.400 50

6. Primates. Los primates jóvenes no deben ser separados de su madre antes de


que alcancen, dependiendo de la especie, una edad de seis a doce meses.
El entorno debe permitir a los primates desarrollar un complejo programa diario de
actividades. El recinto debe permitir a los primates adoptar un repertorio de conducta lo
más amplio posible, darles una sensación de seguridad y ofrecer un entorno lo
suficientemente complejo para que puedan correr, andar, trepar y saltar.

Cuadro 6.1 Titíes y tamarinos

Superficie mínima
de suelo de los
Volumen mínimo
recintos para 1* o Altura mínima del Fecha a que se
por animal adicional
2 animales, más recinto refiere el artículo 6,
de más de 5 meses
crías de hasta (m)** apartado 2
(m³)
5 meses
(m²)

Titíes. 0,5 0,2 1,5 1 de enero


Tamarinos. 1,5 0,2 1,5 de 2017

* Los animales sólo se alojarán individualmente en circunstancias excepcionales.


** El límite superior del recinto debe estar al menos a 1,8 m del suelo.

Los jóvenes titíes y tamarinos no deben ser separados de la madre antes de los ocho
meses de edad.
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Cuadro 6.2 Saimiris

Volumen mínimo por cada


Superficie mínima de suelo
animal adicional de más Altura mínima del recinto Fecha a que se refiere el
para 1* o 2 animales
de 6 meses (m) artículo 6, apartado 2
(m²)
(m³)

2,0 0,5 1,8 1 de enero de 2017

* Los animales sólo se alojarán individualmente en circunstancias excepcionales.

Los jóvenes titíes y tamarinos no deben ser separados de la madre antes de los seis
meses de edad.

Cuadro 6.3 Macacos y monos verdes*

Fecha a
Dimensión Volumen Volumen Altura
que se
mínima mínimo mínimo mínima
refiere el
del recinto del recinto por animal del recinto
artículo 6,
(m²) (m³) (m³) (m)
apartado 2

Animales de menos de 3 años de edad**. 2,0 3,6 1,0 1,8


Animales a partir de los 3 años de edad***. 2,0 3,6 1,8 1,8 1 de enero
de 2017
Animales para reproducción****. 3,5 2,0

* Los animales sólo se alojarán individualmente en circunstancias excepcionales.


** En un recinto de las dimensiones mínimas se pueden alojar hasta tres animales.
*** En un recinto de las dimensiones mínimas se pueden alojar hasta dos animales.
**** En las colonias reproductoras no hace falta espacio/volumen suplementario para los animales
jóvenes de hasta 2 años alojados con su madre.

Los jóvenes macacos y monos verdes no deben ser separados de la madre antes de
los ocho meses de edad.

Cuadro 6.4 Babuinos*

Fecha a
Dimensión Volumen Volumen Altura
que se
mínima del mínimo mínimo mínima
refiere el
recinto del recinto por animal del recinto
artículo 6,
(m²) (m³) (m³) (m)
apartado 2

Animales** de menos de 4 años de edad. 4,0 7,2 3,0 1,8 1 de enero


Animales** a partir de los 4 años de edad. 7,0 12,6 6,0 1,8 de 2017
Animales para reproducción***. 12,0 2,0

* Los animales sólo se alojarán individualmente en circunstancias excepcionales.


** En un recinto de las dimensiones mínimas se pueden alojar hasta 2 animales.
*** En las colonias reproductoras no hace falta espacio/volumen suplementario para los animales jóvenes
de hasta 2 años alojados con su madre.

Los jóvenes babuinos no deben separarse de la madre antes de los ocho meses de
edad.

7. Otros animales de granja. En el marco de una investigación de índole


agropecuaria, cuando el objetivo del proyecto disponga que los animales se mantengan
en condiciones similares a las de los animales de las explotaciones comerciales, el
alojamiento de los animales debe cumplir como mínimo las normas contempladas en el
Real Decreto 348/200, de 10 de marzo, por el que se incorpora al ordenamiento jurídico
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Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11407

la Directiva 98/58/CE, relativa a la protección de los animales en las explotaciones


ganaderas, en el Real Decreto 1047/1994, de 20 de mayo, relativo a las normas mínimas
de protección de terneros, y en el Real Decreto 1135/2002, de 31 de octubre, relativo a
las normas mínimas para la protección de cerdos.

Cuadro 7.1 Ganado bovino

Longitud de
Longitud de
comedero
comedero para
Dimensión Superficie para la Fecha a que
la alimentación
Peso corporal mínima del mínima de alimentación se refiere el
restringida de
(kg) recinto suelo/animal ad libitum de artículo 6,
bovinos
(m²) (m²/animal) bovinos apartado 2
descornados
descornados
(m/animal)
(m/animal)

Hasta 100. 2,50 2,30 0,10 0,30


De más de 100 a 200. 4,25 3,40 0,15 0,50
De más de 200 a 400. 6,00 4,80 0,18 0,60 1 de enero
De más de 400 a 600. 9,00 7,50 0,21 0,70 de 2017
De más de 600 a 800. 11,00 8,75 0,24 0,80
Más de 800. 16,00 10,00 0,30 1,00

Cuadro 7.2 Ovinos y caprinos

Altura Longitud de Longitud de


Superficie Fecha a
Dimensión mínima de comedero comedero
mínima de que se
Peso corporal mínima del las para la para la
suelo/ refiere el
(kg) recinto separaciones alimentación alimentación
animal artículo 6,
(m²) entre recintos ad libitum restringida
(m²/animal) apartado 2
(m) (m/animal) (m/animal)

Menos de 20. 1,0 0,7 1,0 0,10 0,25


De más de 20 a 35. 1,5 1,0 1,2 0,10 0,30 1 de enero
De más de 35 a 60. 2,0 1,5 1,2 0,12 0,40 de 2017
Más de 60. 3,0 1,8 1,5 0,12 0,50

Cuadro 7.3 Cerdos y cerdos enanos

Zona de reposo
Superficie mínima por
Dimensión Fecha a que
mínima de animal (en
Peso en vivo mínima del se refiere el
suelo por condiciones
(kg) recinto* artículo 6,
animal térmicamente
(m²) apartado 2
(m²/animal) neutras)
(m²/animal)

Hasta 5. 2,0 0,20 0,10


De más de 5 a 10. 2,0 0,25 0,11
De más de 10 a 20. 2,0 0,35 0,18
De más de 20 a 30. 2,0 0,50 0,24
De más de 30 a 50. 2,0 0,70 0,33 1 de enero
De más de 50 a 70. 3,0 0,80 0,41 de 2017
De más de 70 a 100. 3,0 1,00 0,53
De más de 100 a 150. 4,0 1,35 0,70
Más de 150. 5,0 2,50 0,95
Verracos adultos (convencionales). 7,5 1,30
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Pueden confinarse cerdos en recintos más pequeños por un breve período de tiempo,
por ejemplo dividiendo mediante separadores el recinto principal, cuando esté justificado
por razones veterinarias o experimentales, como por ejemplo cuando se requiera un
consumo individual de alimento.

Cuadro 7.4 Équidos

El lado más corto debe medir, como mínimo, 1,5 veces la altura a la cruz del animal.
La altura de los recintos interiores debe ser tal que los animales puedan ponerse de pie
sobre sus patas traseras.

Superficie mínima de suelo/animal (m²/animal)

Por cada animal Altura Fecha a que


alojado Por cada animal Caballeriza mínima del se refiere el
Altura a la cruz (m) individualmente o alojado en grupos de cría/ recinto artículo 6,
en grupos de 4 animales yegua con (m) apartado 2
de 3 animales o más potro
como máximo

Hasta 1,40. 9,0 6,0 16 3,00


De más de 1,40 a 1,60. 12,0 9,0 20 3,00 1 de enero
de 2017
Más de 1,60. 16,0 (2 x AC)² * 20 3,00

* Con el fin de garantizar un espacio suficiente, las necesidades mínima de espacio para cada animal
individual deben calcularse en función de la altura a la cruz (AC).

8. Aves. En el marco de una investigación de índole agropecuaria, cuando el objetivo


del proyecto establezca que los animales se mantengan en condiciones similares a las de
los animales de granjas comerciales, el alojamiento de los animales debe cumplir como
mínimo las normas contempladas en Real Decreto 348/2000, de 10 de marzo, por el que
se incorpora al ordenamiento jurídico la Directiva 98/58/CE, relativa a la protección de los
animales en las explotaciones ganaderas, en el Real Decreto 2/2002, de 1 de enero, por
el que se establecen las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras, y el
Real Decreto 692/2010, de 20 de mayo, por el que se establecen las normas mínimas
para la protección de los pollos destinados a la producción de carne y se modifica el Real
Decreto 1047/21994, de 20 de mayo, relativo a las normas mínimas para la protección de
terneros.

Cuadro 8.1 Gallinas

Si por razones científicas no pudieran proporcionarse estas dimensiones mínimas, el


experimentador debe justificar la duración del confinamiento, en consulta con el personal
veterinario. En esas circunstancias, las aves pueden alojarse en recintos más pequeños,
convenientemente enriquecidos, y con una superficie mínima de suelo de 0,75 m2.

Longitud
Dimensión Superficie Fecha a que
Altura mínima de
Masa corporal mínima del mínima por se refiere el
mínima comedero
(g) recinto ave artículo 6,
(cm) por ave
(m²) (m²) apartado 2
(cm)

Hasta 200. 1,00 0,025 30 3


De más de 200 a 300. 1,00 0,03 30 3
De más de 300 a 600. 1,00 0,05 40 7
De más de 600 a 1 200. 2,00 0,09 50 15 1 de enero
de 2017
De más de 1 200 a 1 800. 2,00 0,11 75 15
De más de 1 800 a 2 400. 2,00 0,13 75 15
Más de 2 400. 2,00 0,21 75 15
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Cuadro 8.2 Pavos domésticos

Todos los lados del recinto deben medir, al menos, 1,5 m de largo. Si por razones
científicas no pudieran proporcionarse estas dimensiones mínimas, el experimentador
debe justificar la duración del confinamiento, en consulta con el personal veterinario. En
esas circunstancias, las aves pueden alojarse en recintos más pequeños,
convenientemente enriquecidos, y con una superficie mínima de suelo de 0,75 m2 y una
altura mínima de 50 cm en el caso de aves de menos de 0,6 kg, de 75 cm en el caso de
aves de menos de 4 kg, y de 100 cm en el caso de aves de más de 4 kg. Esos recintos
pueden utilizarse para alojar pequeños grupos de aves de acuerdo con el espacio mínimo
disponible indicado en el cuadro 8.2.

Longitud
Dimensión Superficie Fecha a que
mínima de
Masa corporal mínima del mínima por Altura mínima se refiere el
comedero por
(kg) recinto ave (cm) artículo 6,
ave
(m²) (m²) apartado 2
(cm)

Hasta 0,3. 2,00 0,13 50 3


De más de 0,3 a 0,6. 2,00 0,17 50 7
De más de 0,6 a 1. 2,00 0,30 100 15
De más de 1 a 4. 2,00 0,35 100 15
De más de 4 a 8. 2,00 0,40 100 15 1 de enero
de 2017
De más de 8 a 12. 2,00 0,50 150 20
De más de 12 a 16. 2,00 0,55 150 20
De más de 16 a 20. 2,00 0,60 150 20
Más de 20. 3,00 1,00 150 20

Cuadro 8.3 Codornices

Superficie Superficie por Longitud


Dimensión Fecha a que
por ave ave adicional Altura mínima de
Masa corporal mínima del se refiere el
alojada en alojada en mínima comedero
(g) recinto artículo 6,
pareja grupo (cm) por ave
(m²) apartado 2
(m²) (m²) (cm)

Hasta 150. 1,00. 0,5 0,10 20 4 1 de enero


Más de 150. 1,00. 0,6 0,15 30 4 de 2017

Cuadro 8.4 Patos y ocas

Si por razones científicas no pudieran proporcionarse estas dimensiones mínimas, el


experimentador debe justificar la duración del confinamiento, en consulta con el personal
veterinario. En esas circunstancias, las aves pueden alojarse en recintos más pequeños,
convenientemente enriquecidos, y con una superficie mínima de suelo de 0,75 m2. Esos
recintos pueden utilizarse para alojar pequeños grupos de aves de acuerdo con el espacio
mínimo disponible indicado en el cuadro 8.4.
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Longitud
Dimensión Fecha a que
Superficie por mínima de
Masa corporal mínima del Altura mínima se refiere el
ave comedero por
(g) recinto (cm) artículo 6,
(m²)* ave
(m²) apartado 2
(cm)

Patos
Hasta 300. 2,00 0,10 50 10
De más de 300 a 1 200**. 2,00 0,20 200 10
De más de 1 200 a 3 500. 2,00 0,25 200 15
Más de 3 500. 2,00 0,50 200 15 1 de enero
de 2017
Ocas
Hasta 500. 2,00 0,20 200 10
De más de 500 a 2 000. 2,00 0,33 200 15
Más de 2 000. 2,00 0,50 200 15

* En esta superficie debe incluirse un estanque que tenga como mínimo una superficie de 0,5 m² por
cada 2 m² de recinto y una profundidad mínima de 30 cm. El estanque puede ocupar hasta un 50 por cien de la
superficie mínima del recinto.
** Las aves que aún no tienen plumas pueden alojarse en recintos con una altura mínima de 75 cm.

Cuadro 8.5 Patos y ocas: Dimensiones mínimas de los estanques*

Superficie (m²) Profundidad (cm)

Patos. 0,5 30
Ocas. 0,5 Entre 10 y 30

* Estas dimensiones corresponden a 2 m² de recinto. El estanque puede ocupar hasta un 50 por cien de
la superficie mínima del recinto.

Cuadro 8.6 Palomas

Los recintos deben ser largos y estrechos (por ejemplo, 2 m por 1 m), más que
cuadrados, para que las aves puedan realizar vuelos breves.

Longitud Longitud Fecha a


Dimensión
Altura mínima de mínima de que se
mínima del
Tamaño del grupo mínima comedero percha por refiere el
recinto
(cm) por ave ave artículo 6,
(m²)
(cm) (cm) apartado 2

Hasta 6. 2 200 5 30
Entre 7 y 12. 3 200 5 30 1 de enero
de 2017
Por ave adicional más allá de 12. 0,15 5 30

Cuadro 8.7 Diamantes mandarín

Los recintos deben ser largos y estrechos (por ejemplo, 2 m por 1 m) para que las
aves puedan realizar vuelos breves. Para la realización de estudios de reproducción,
pueden alojarse parejas en recintos más pequeños, adecuadamente enriquecidos, con
una superficie mínima de suelo de 0,5 m2 y una altura mínima de 40 cm. El experimentador
debe justificar la duración del confinamiento, en consulta con el personal veterinario.
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Dimensión Fecha a que


mínima del Altura mínima Número mínimo de se refiere el
Tamaño del grupo
recinto (cm) comederos artículo 6,
(m²) apartado 2

Hasta 6. 1,0 100 2


Entre 7 y 12. 1,5 200 2 1 de enero
Entre 13 y 20. 2,0 200 3 de 2017
Por ave adicional más allá de 20. 0,05 1 por cada 6 aves

9. Anfibios.

Cuadro 9.1 Urodelos acuáticos

Superficie mínima de
Superficie mínima agua por animal Profundidad Fecha a que se
Longitud corporal*
de agua adicional alojado en mínima del agua refiere el artículo
(cm)
(cm²) grupo (cm) 6, apartado 2
(cm²)

Hasta 10. 262,5 50 13


De más de 10 a 15. 525 110 13
De más de 15 a 20. 875 200 15 1 de enero
de 2017
De más de 20 a 30. 1.837,5 440 15
Más de 30. 3.150 800 20

* Medida del extremo anterior de la cabeza a la cloaca.

Cuadro 9.2 Anuros acuáticos*

Superficie mínima
Superficie mínima de agua por animal Profundidad Fecha a que se
Longitud corporal **
de agua adicional alojado en mínima del agua refiere el artículo
(cm)
(cm²) grupo (cm) 6, apartado 2
(cm²)

Menos de 6. 160 40 6
Entre 6 y 9. 300 75 8 1 de enero
De más de 9 a 12. 600 150 10 de 2017
Más de 12. 920 230 12,5

* Estas condiciones se aplican a los acuarios de mantenimiento, pero por razones de eficacia no se
aplican a los acuarios utilizados para el apareamiento natural y la superovulación, ya que estos últimos
procedimientos requieren acuarios más pequeños. Los espacios mínimos del cuadro corresponden a adultos de
los tamaños indicados; los animales jóvenes y los renacuajos deben mantenerse aparte o modificarse las
dimensiones del acuario proporcionalmente a la escala de tamaños.
** Medida del extremo anterior de la cabeza a la cloaca.
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Cuadro 9.3 Anuros semiacuáticos

Superficie
mínima por
Dimensión Profundidad Fecha a que
animal Altura mínima
Longitud corporal* mínima del mínima del se refiere el
adicional del recinto***
(cm) recinto** agua artículo 6,
alojado en (cm)
(cm²) (cm) apartado 2
grupo
(cm²)

Hasta 5,0. 1.500 200 20 10


De más de 5,0 a 7,5. 3.500 500 30 10 1 de enero
de 2017
Más de 7,5. 4.000 700 30 15

* Medida del extremo anterior de la cabeza a la cloaca.


** Una tercera parte de tierra y dos terceras partes de agua donde los animales puedan sumergirse.
*** Medida desde la superficie de la zona de tierra hasta la parte interior del techo del terrario; además, la
altura de los recintos debe estar adaptada al equipamiento interior.

Cuadro 9.4 Anuros semiterrestres

Superficie
mínima por
Dimensión Profundidad Fecha a que
animal Altura mínima
Longitud corporal* mínima del mínima del se refiere el
adicional del recinto***
(cm) recinto** agua artículo 6,
alojado en (cm)
(cm²) (cm) apartado 2
grupo
(cm²)

Hasta 5,0. 1.500 200 20 10


De más de 5,0 a 7,5. 3.500 500 30 10 1 de enero
de 2017
Más de 7,5. 4.000 700 30 15

* Medida del extremo anterior de la cabeza a la cloaca.


** Dos terceras partes de tierra y una tercera parte de agua donde los animales puedan sumergirse.
*** Medida desde la superficie de la zona de tierra hasta la parte interior del techo del terrario; además, la
altura de los recintos debe estar adaptada al equipamiento interior.

Cuadro 9.5 Anuros arborícolas

Superficie mínima
Dimensión mínima Altura mínima del Fecha a que se
Longitud corporal* por animal adicional
del recinto** recinto*** refiere el artículo 6,
(cm) alojado en grupo
(cm²) (cm) apartado 2
(cm²)

Hasta 3,0. 900 100 30 1 de enero


Más de 3,0. 1.500 200 30 de 2017

* Medida del extremo anterior de la cabeza a la cloaca.


** Dos terceras partes de tierra y una tercera parte de agua donde los animales puedan sumergirse.
*** Medida desde la superficie de la zona de tierra hasta la parte interior del techo del terrario; además, la
altura de los recintos debe estar adaptada al equipamiento interior.
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10. Reptiles.

Cuadro 10.1 Tortugas acuáticas

Superficie de agua
Superficie de agua mínima por animal Profundidad mínima Fecha a que se
Longitud corporal*
mínima adicional alojado del agua refiere el artículo 6,
(cm)
(cm²) en grupo (cm) apartado 2
(cm²)

Hasta 5. 600 100 10


De más de 5 a 10. 1.600 300 15
De más de 10 a 15. 3.500 600 20 1 de enero de
De más de 15 a 20. 6.000 1.200 30 2017
De más de 20 a 30. 10.000 2.000 35
Más de 30. 20.000 5.000 40

* Medida en línea recta desde la parte delantera a la parte trasera del caparazón.

Cuadro 10.2 Serpientes terrestres

Superficie mínima
Superficie mínima por animal Altura mínima del Fecha a que se
Longitud corporal*
de suelo adicional alojado recinto** refiere el artículo
(cm)
(cm²) en grupo (cm) 6, apartado 2
(cm²)

Hasta 30. 300 150 10


De más de 30 a 40. 400 200 12
De más de 40 a 50. 600 300 15 1 de enero
de 2017
De más de 50 a 75. 1.200 600 20
Más de 75. 2.500 1.200 28

* Medida del extremo anterior de la cabeza a la cola.


** Medida desde la superficie de la zona de tierra hasta la parte interior del techo del terrario; además, la
altura del recinto debe estar adaptada al equipamiento interior.

11. Peces.

11.1 Suministro y calidad del agua.

En todo momento debe facilitarse un suministro adecuado de agua de la calidad


correcta. El flujo de agua en los sistemas de recirculación o filtrado en los tanques deber
ser suficiente como para mantener los parámetros de calidad del agua en unos niveles
aceptables. El agua suministrada debe filtrarse o tratarse a fin de eliminar las sustancias
nocivas para los peces, cuando sea necesario. Los parámetros de calidad del agua deben
situarse siempre dentro de la gama aceptable para la fisiología y la actividad normal de la
especie considerada y su estadio de desarrollo. El flujo del agua debe ser adecuado para
permitir a los peces nadar correctamente y mantener su comportamiento normal. Se debe
conceder a los peces un tiempo adecuado para su aclimatación y adaptación a los
cambios en las condiciones de la calidad del agua.

11.2 Oxígeno, compuestos nitrogenados, pH y salinidad.

La concentración de oxígeno debe ser adecuada para las especies y el entorno en el


que los peces se mantienen. Si resulta necesario, debe suplementarse la aireación del
agua del tanque. Deben mantenerse bajas las concentraciones de los compuestos
nitrogenados.
El nivel de pH debe adaptarse a las necesidades de la especie y mantenerse lo más
estable posible. La salinidad debe adaptarse a las necesidades de la especie de que se
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trate y a la fase de la vida del pez. Cualquier cambio de salinidad debe realizarse de
manera gradual.

11.3 Temperatura, iluminación, ruido.

La temperatura debe mantenerse dentro de la gama óptima para la especie de que se


trate y lo más estable posible. Cualquier cambio debe producirse de forma gradual. Debe
proporcionase a los peces el fotoperíodo adecuado. El nivel de ruido debe reducirse al
mínimo, y en la medida de lo posible, los aparatos que provocan ruido o vibraciones,
como los generadores eléctricos o los sistemas de filtración, deben estar separados de
los tanques donde se alojan los animales.

11.4 Densidad de ocupación y complejidad del entorno.

La densidad de ocupación debe basarse en la totalidad de las necesidades de los


peces en lo que se refiere a las condiciones del entorno, la salud y el bienestar. Los peces
deben disponer de un volumen de agua suficiente para que puedan nadar normalmente,
teniendo en cuenta su tamaño, edad, estado de salud y el sistema de alimentación
utilizado. Debe facilitarse a los peces un enriquecimiento ambiental adecuado, como
lugares para esconderse o sustrato de fondo, a menos que sus pautas de comportamiento
sugieran que no es necesario.

11.5 Alimentación y manejo.

Los peces se alimentarán con una dieta adecuada y en cantidad y frecuencia


adecuadas. Debe prestarse una atención especial a la alimentación de las larvas cuando
se pasa de alimentos vivo a dietas artificiales. El manejo de los peces debe reducirse al
mínimo posible.

ANEXO III

Métodos de eutanasia de los animales

1. Para la eutanasia de los animales, se utilizarán los métodos enumerados en el


cuadro del punto 3.
No obstante, se podrán utilizar otros métodos diferentes de los enumerados en el
cuadro del punto 3:

a) Si los animales están inconscientes, a condición de que no recobren el


conocimiento antes de morir.
b) Si los animales se utilizan en el marco de una investigación de índole
agropecuaria, cuando el objetivo del proyecto disponga que los animales se mantengan
en condiciones similares a las de los animales de las explotaciones comerciales, en cuyo
caso, podrán ser sacrificados de conformidad con los requisitos establecidos en el anexo I
del Reglamento (CE) n.º 1099/2009, del Consejo, de 24 de septiembre de 2009, relativo a
la protección de los animales en el momento de la matanza.

2. La eutanasia de los animales debe completarse por uno de los siguientes


métodos:

a) Confirmación del cese permanente de la circulación.


b) Destrucción del cerebro.
c) Luxación cervical.
d) Desangramiento.
e) Confirmación del comienzo de rigor mortis.
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3. Cuadro.

Perros,
Animales, Observaciones/ gatos, Grandes
Peces Anfibios Reptiles Aves Roedores Conejos Primates
métodos hurones y mamíferos
zorros

Sobredosis de anestésico. (1) (1) (1) (1) (1) (1) (1) (1) (1)
Pistola de clavija perforadora. (2)
Dióxido de carbono. (3)
Dislocación cervical. (4) (5) (6)
Conmoción cerebral / Golpe (7) (8) (9) (10)
contundente en la cabeza.
Decapitación. (11) (12)
Aturdimiento eléctrico. (13) (13) (13) (13) (13) (13)
Gases inertes (Ar, N2). (14)
Disparo con rifles, pistolas y (15) (16) (15)
municiones adecuados.

Requisitos:

1) Debe utilizarse, en su caso, previa sedación del animal.


2) Únicamente en reptiles grandes.
3) Únicamente con liberación paulatina del gas. No utilizar en fetos de roedores y
en roedores neonatos.
4) Únicamente para aves de menos de 1 kg. Las aves de más de 250 g deben
sedarse.
5) Únicamente para roedores de menos de 1 kg. Los roedores de más de 150 g
deben sedarse.
6) Únicamente para conejos de menos de 1 kg. Los conejos de más de 150 g
deben sedarse.
7) Únicamente para aves de menos de 5 kg.
8) Únicamente roedores de menos de 1 kg.
9) Únicamente para conejos de menos de 5 kg.
10) Únicamente en neonatos.
11) Únicamente para aves de menos de 250 g.
12) Únicamente si no se pueden utilizar otros métodos.
13) Requiere material especial.
14) Únicamente en cerdos.
15) Únicamente en condiciones de campo por tiradores expertos.
16) Únicamente en condiciones de campo por tiradores expertos, si no se pueden
utilizar otros métodos.

ANEXO IV

Datos mínimos para consignar en el documento de traslado al que se hace referencia


en el artículo 9.3

a) Remitente: identificación del centro de origen.


b) Destinatario: número de registro, cuando se trate de un centro de la Unión
Europea.
c) Especie: número e identificación de los animales.
d) Instrucciones claras sobre el suministro de agua, de alimentos y de cuidados
especiales a los animales durante su transporte.
e) Transportista: número de autorización para el transporte de animales vivos.
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f) Tipo e identificación del medio de transporte.


g) Lugar, día y hora de salida previstos.
h) Duración estimada del viaje.
i) Firma y fecha de emisión.
j) Cuando proceda, autorización del órgano competente del lugar de destino.

ANEXO V

Datos mínimos para la identificación en las jaulas o sistemas de confinamiento

a) Especie.
b) Raza (en su caso).
c) Cepa (en su caso).
d) Sexo.
e) Fecha de nacimiento.
f) Fecha de cruce (si son parejas).
g) Número de animales.
h) En los centros usuarios, código del proyecto u otro medio que permita la
identificación del procedimiento y el responsable del mismo.
i) Observaciones.

ANEXO VI

Datos mínimos que sobre los animales deben mantener los criadores, suministradores
o usuarios

a) Nombre y número de registro del centro.


b) Número de animales presentes en el centro en el momento de abrir este registro,
indicando la especie o especies a que pertenecen.
c) Las entradas de los animales, la fecha en que se producen, indicando la especie,
los nacimientos y las compras, haciendo constar su origen (con mención del nombre y
dirección del centro criador o suministrador).
d) Las salidas de los animales, la fecha en que se producen y la especie, haciendo
constar su destino y destinatario (con mención del nombre y dirección del destinatario).
e) Los animales a los que se haya aplicado la anestesia o muertos no utilizados en
procedimientos, las causas de la muerte, cuando se conozcan, o, en su caso, el método
de eutanasia utilizado.
f) Los animales utilizados en procedimientos, indicando el proyecto.
g) En su caso, las observaciones efectuadas durante el período de cuarentena.
h) Los resultados de los exámenes sanitarios efectuados a los animales.
i) Los resultados de las necropsias realizadas.
j) Los casos de enfermedad.
k) Los tratamientos administrados.
l) Datos de identificación individual de perros, gatos, primates y demás animales
para los que la identificación individual sea exigida por la normativa nacional o de la Unión
Europea.
m) Los datos que correspondan, en el caso de las especies de producción para las
cuales la normativa exija la existencia y mantenimiento de un libro de registro u otros
requisitos por razones de salud pública o sanidad animal.

ANEXO VII

Elementos para establecer los requisitos mínimos relativos a la educación y formación


del personal

1. Normativa nacional en vigor relacionada con la adquisición, zootecnia, cuidados


y utilización de animales para fines científicos.
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2. Principios éticos de la relación entre los seres humanos y los animales, valor
intrínseco de la vida y argumentos a favor y en contra de la utilización de animales para
fines científicos.
3. Biología fundamental y ajustada a cada una de las especies en relación con la
anatomía, los aspectos fisiológicos, la reproducción, la genética y las modificaciones
genéticas.
4. Etología, zootecnia y enriquecimiento ambiental.
5. Métodos para el manejo de cada una de las especies y procedimientos, cuando
proceda.
6. Gestión de la salud e higiene de los animales.
7. Reconocimiento de la angustia, dolor y sufrimiento característicos de las
especies más comunes de animales de laboratorio.
8. Anestesia, métodos para calmar el dolor y eutanasia
9. Uso de puntos finales humanitarios.
10. Requisitos de reemplazo, reducción y refinamiento.
11. Diseño de procedimientos y proyectos, cuando proceda.

ANEXO VIII

Especies y fechas a los que se refiere el artículo 21.5

Especie Fecha

Tití común (Callithrix jacchus). 1 de enero de 2013


5 años a partir de la publicación del estudio de viabilidad
a que se refiere el artículo 10, apartado 1, párrafo
Macaco cangrejero (Macaca fascicularis). cuarto de la Directiva 2010/63, de 22 de septiembre,
siempre que el estudio no recomiende un plazo
prorrogado.
5 años a partir de la publicación del estudio de viabilidad
a que se refiere el artículo 10, apartado 1, párrafo
Macaco Rhesus (Macaca mulatta). cuarto de la Directiva 2010/63, de 22 de septiembre,
siempre que el estudio no recomiende un plazo
prorrogado.
5 años a partir de la publicación del estudio de viabilidad
a que se refiere el artículo 10, apartado 1, párrafo
Otras especies de primates no humanos. cuarto de la Directiva 2010/63, de 22 de septiembre,
siempre que el estudio no recomiende un plazo
prorrogado.

ANEXO IX

Clasificación de la severidad de los procedimientos

La severidad de un procedimiento se determinará por el grado de dolor, sufrimiento,


angustia o daño duradero que se prevé que pueda experimentar un animal de forma
individual durante el procedimiento.

Sección I: Categorías de severidad

Sin recuperación: Los procedimientos que se realizan en su totalidad bajo anestesia


general de la cual el animal no recupera la consciencia, deben clasificarse como «sin
recuperación».
Leve: Los procedimientos a consecuencia de los cuales los animales es probable que
experimenten dolor, sufrimiento o angustia leves de corta duración, así como los
procedimientos sin alteración significativa del bienestar o del estado general de los
animales, deben clasificarse como «leves».
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11418

Moderado: Los procedimientos a consecuencia de los cuales es probable que los


animales experimenten dolor, sufrimiento o angustia moderados de corta duración, o
leves pero duraderos, así como los procedimientos que pudieran causar una alteración
moderada del bienestar o del estado general de los animales, deben clasificarse como
«moderados».
Severo: Los procedimientos a consecuencia de los cuales es probable que los
animales experimenten dolor, sufrimiento o angustia intensos o moderados pero
duraderos, así como los procedimientos que pudieran causar una alteración grave del
bienestar o del estado general de los animales, deben clasificarse como «severos».

Sección II: Criterios de clasificación

La clasificación de la categoría de severidad tendrá en cuenta cualquier intervención


o manipulación de un animal en un procedimiento determinado. Se basará en el efecto
más severo que pueda experimentar un animal después de aplicar todas las técnicas
apropiadas de refinamiento.
En la asignación a un procedimiento de una categoría particular se han de tener en
cuenta el tipo de procedimiento y otros muchos factores, los cuales habrán de
considerarse caso por caso.
Los factores relativos al procedimiento deben incluir:

– Tipos de manipulación y manejo.


– Naturaleza del dolor, sufrimiento, angustia o daño duradero causados por todos los
elementos del procedimiento, así como su intensidad, duración, frecuencia y la
multiplicidad de técnicas empleadas.
– Sufrimiento acumulativo en el procedimiento.
– Impedimento de expresar el comportamiento natural, incluidas las restricciones en
los estándares de alojamiento, zootécnicos y de cuidado de los animales.

En la sección III se establecen tipos de procedimientos atribuidos a cada categoría de


severidad sobre la base de los factores relativos al tipo de procedimiento de que se trate.
Facilitarán la primera indicación sobre la clasificación que sería la más adecuada para un
determinado tipo de procedimiento.
Sin embargo, a efectos de la clasificación final de severidad de los procedimientos, se
han de tener en cuenta los siguientes factores adicionales, valorados caso por caso:

– Tipo de especie y genotipo.


– Madurez, edad y sexo del animal.
– Grado de aprendizaje del animal para el procedimiento.
– Si se reutiliza el animal, la severidad real de los procedimientos anteriores.
– Métodos utilizados para reducir o suprimir el dolor, el sufrimiento y la angustia,
incluidos el refinamiento de las condiciones de alojamiento, zootécnicas y de cuidado de
los animales.
– Uso de puntos finales humanitarios.

Sección III: Tipos de procedimiento atribuidos a cada categoría de severidad sobre la base
de los factores relativos al tipo de procedimiento

1. Leve:

a) Administración de anestesia, salvo para el único propósito de eutanasia.


b) Estudio farmacocinético donde se administra una única dosis y se recoge un
número limitado de muestras de sangre (totalizando < 10 por cien del volumen circulante)
y no se prevé que la sustancia cause ningún efecto nocivo detectable.
c) Técnicas no invasivas de diagnóstico por imagen en animales (por ejemplo
resonancia magnética) con la sedación o la anestesia apropiada.
d) Procedimientos superficiales, por ejemplo biopsias de oreja y rabo, implantación
subcutánea no quirúrgica de minibombas y transpondedores.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11419

e) Aplicación de dispositivos exteriores de telemetría que únicamente causan al


animal un debilitamiento menor o una interferencia menor con la actividad y el
comportamiento normales.
f) Administración de sustancias por vía subcutánea, intramuscular, intraperitoneal,
por sonda gástrica e intravenosa a través de los vasos sanguíneos superficiales, donde la
sustancia sólo tiene un efecto leve en el animal, y los volúmenes se encuentran dentro de
límites apropiados para el tamaño y la especie del animal.
g) Inducción de tumores, o tumores espontáneos, que no causan ningún efecto
nocivo clínico perceptible (por ejemplo nódulos pequeños, subcutáneos, no invasivos).
h) Cría de animales genéticamente modificados que se prevé que dé lugar a un
fenotipo con efectos leves.
i) Alimentación con dietas modificadas, que no cubren las necesidades nutricionales
de todos los animales y se prevé que causen una anomalía clínica leve en el periodo de
estudio.
j) Confinamiento a corto plazo (< 24h) en jaulas metabólicas.
k) Estudios que implican la privación a corto plazo de compañeros sociales,
enjaulado solitario a corto plazo de ratas o ratones adultos de estirpes gregarias.
l) Modelos que exponen al animal a estímulos nocivos que se asocian brevemente
con dolor, sufrimiento o angustia leve, y que el animal puede evitar.
m) Una combinación o una acumulación de los siguientes ejemplos puede dar lugar
a una clasificación leve:

1.º Evaluación de la composición corporal a través de mediciones no invasivas y


restricción mínima.
2.º Supervisión ECG con técnicas no invasivas con una restricción mínima o nula de
animales habituados.
3.º Aplicación de dispositivos exteriores de telemetría que no se prevé que causen
ningún impedimento a animales socialmente adaptados y que no interfieren con la
actividad y el comportamiento normales.
4.º Cría de animales genéticamente modificados que no se espera que tengan
ningún fenotipo adverso clínicamente perceptible.
5.º Adición a la dieta de marcadores inertes para seguir el paso de la digesta.
6.º Retirada de la alimentación durante un periodo inferior a 24h en ratas adultas.
7.º Ensayos en campo abierto.

2. Moderado:

a) Aplicación frecuente de sustancias de prueba que producen efectos clínicos


moderados, y extracción de muestras de sangre (> 10 por cien de volumen circulante) en
un animal consciente en el plazo de algunos días sin sustitución del volumen.
b) Estudios de determinación de la gama de dosis causante de toxicidad aguda,
pruebas de toxicidad crónica/carcinogenicidad, con puntos finales no letales.
c) Cirugía bajo anestesia general y analgesia apropiada, asociada con dolor o
sufrimiento posquirúrgicos o alteración posquirúrgica de la condición general. Los
ejemplos incluyen: toracotomía, craneotomía, laparotomía o orquiectomía,
linfodenectomía, tiroidectomía, cirugía ortopédica con estabilización efectiva y cuidado de
heridas, trasplante de órganos con tratamiento efectivo del rechazo, implantación
quirúrgica de catéteres, o dispositivos biomédicos (por ejemplo transmisores de
telemetría, minibombas, etc.).
d) Modelos de inducción de tumores, o tumores espontáneos, que se prevé que
causen dolor o angustia moderados o interferencia moderada con el comportamiento
normal.
e) Irradiación o quimioterapia con una dosis subletal, o con una dosis que de otro
modo sería letal, pero con reconstitución del sistema inmunitario. Cabría esperar que los
efectos nocivos fueran leves o moderados y que fueran efímeros (< 5 días).
f) Cría de animales genéticamente modificados que se espera den lugar a un
fenotipo con efectos moderados.
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 34 Viernes 8 de febrero de 2013 Sec. I. Pág. 11420

g) Producción de animales genéticamente modificados mediante procedimientos


quirúrgicos.
h) Uso de jaulas metabólicas que impliquen una restricción moderada de
movimientos durante un período duradero (hasta 5 días).
i) Estudios con dietas modificadas que no cubren las necesidades nutricionales de
todos los animales y que se espera que causen una anomalía clínica moderada en el
periodo de estudio.
j) Retirada de la alimentación durante 48 horas en ratas adultas.
k) Provocación de reacciones de escape y evitación cuando el animal no pueda
escapar o evitar el estímulo, y que se espera que de lugar a una angustia moderada.

3. Severo:

a) Ensayos de toxicidad en los que la muerte sea el punto final, o en los que se
prevean muertes y se causen estados fisiopatológicos intensos. Por ejemplo, ensayo de
toxicidad aguda de dosis única (véanse las directrices de la OCDE sobre ensayos).
b) Ensayos de dispositivos en las que el fracaso pueda causar dolor o angustia
severos o la muerte del animal (por ejemplo dispositivos de reanimación cardiaca).
c) Ensayo de potencia de una vacuna caracterizada por la alteración persistente del
estado del animal, enfermedad progresiva que causa la muerte, asociada con dolor,
angustia o sufrimiento moderado duradero.
d) Irradiación o quimioterapia con una dosis letal sin reconstitución del sistema
inmunitario, o reconstitución con la producción de enfermedad de injerto contra huésped;
e) Modelos con inducción de tumores, o con tumores espontáneos, que se espera
causen enfermedad mortal progresiva asociada con dolor, angustia o sufrimiento moderado
duradero. Por ejemplo tumores que causan caquexia, tumores óseos invasivos, tumores
que dan lugar a diseminación metastásica, y tumores que se permite que se ulceren.
f) Intervenciones quirúrgicas y otras en animales bajo anestesia general que se
espera den lugar a dolor, sufrimiento o angustia postoperatorios moderados severos o
persistentes, o a una alteración severa y persistente de la condición general del animal.
Producción de fracturas inestables, toracotomía sin analgesia adecuada, o traumatismo
para producir el fallo multiorgánico.
g) Trasplante de órgano donde es probable que el rechazo del órgano origine angustia
o la alteración severa del estado general del animal (por ejemplo xenotransplante).
h) Reproducción de animales con trastornos genéticos que se espera experimenten
una alteración severa y persistente de su estado general, por ejemplo la enfermedad de
Huntington, distrofia muscular, modelos de neuritis crónicas recurrentes.
i) Uso de jaulas metabólicas que impliquen una restricción severa de los movimientos
durante un período duradero.
j) Descarga eléctrica ineludible (por ejemplo para producir indefensión aprendida);
k) Aislamiento completo durante períodos duraderos de especies gregarias, por
ejemplo perros y primates.
l) Tensión de inmovilización para inducir úlceras gástricas o fallo cardiaco en ratas.
m) Natación forzada o pruebas de ejercicio con el agotamiento como punto final.

ANEXO X

Elementos a los que se refiere el artículo 33.1

1. Identificación del usuario y establecimiento en el que se llevarán a cabo los


procedimientos del proyecto.
2. Responsable del proyecto indicado en el artículo 32.3 de este real decreto.
3. Visto bueno del responsable administrativo del usuario.
4. Relevancia y justificación de lo siguiente:

a) Utilización de animales, incluyendo su origen, número estimado, especies y


etapas de vida.
b) Procedimientos.
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5. Aplicación de métodos para reemplazar, reducir y refinar el uso de animales en


procedimientos.
6. Uso de anestésicos, analgésicos y otros medios para aliviar el dolor.
7. Medidas para reducir, evitar y aliviar cualquier forma de sufrimiento de los
animales a lo largo de toda su vida, cuando proceda.
8. Uso de puntos finales humanitarios.
9. Estrategia experimental o de observación y modelo estadístico para reducir al
mínimo el número de animales utilizados, el dolor, sufrimiento, angustia y el impacto
ambiental, cuando proceda.
10. Reutilización de animales y su efecto acumulativo sobre el animal.
11. Propuesta de clasificación de los procedimientos en función de su severidad.
12. Medidas para evitar la repetición injustificada de procedimientos, en su caso.
13. Condiciones de alojamiento, zootécnicas y de cuidado de los animales.
14. Métodos de eutanasia.
15. Capacitación de las personas que participan en el proyecto.

http://www.boe.es BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO D. L.: M-1/1958 - ISSN: 0212-033X


TEMA EL TRASLADO DE DOCUMENTOS Y OBJETOS. MANEJO Y
TRASLADO DE DOCUMENTACIÓN SANITARIA.

12
A efectos de la Ley 41 /2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y
obligaciones en materia de Información y Documentación Clínica se entiende por:

 Centro sanitario: el conjunto organizado de profesionales, instalaciones y medios técnicos que realiza
actividades y presta servicios para cuidar la salud de los pacientes y usuarios.

 Certificado médico: la declaración escrita de un médico que dé fe del estado de salud de una persona en un
determinado momento.

 Consentimiento informado: la conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en el


pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación
que afecta a su salud.

 Documentación clínica: el soporte de cualquier tipo o clase que contiene un conjunto de datos e
informaciones de carácter asistencial.

 Historia clínica: el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de
cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo del proceso asistencial.

 Información clínica: todo dato, cualquiera que sea su forma, clase o tipo, que permite adquirir o ampliar
conocimientos sobre el estado físico y la salud de una persona, o la forma de preservarla, cuidarla, mejorarla
o recuperarla.

 Informe de alta médica: el documento emitido por el médico responsable en un centro sanitario al finalizar
cada proceso asistencial de un paciente, que especifica los datos de éste, un resumen de su historial clínico,
la actividad asistencial prestada, el diagnóstico y las recomendaciones terapéuticas.

 Intervención en el ámbito de la sanidad: toda actuación realizada con fines preventivos, diagnósticos,
terapéuticos, rehabilitadores o de investigación.

 Libre elección: la facultad del paciente o usuario de optar, libre y voluntariamente, entre dos más alternativas
asistenciales, entre varios facultativos o entre centros asistenciales, en los términos y condiciones que
establezcan los servicios de salud competentes, en cada caso.

 Médico responsable: el profesional que tiene a su cargo coordinar la información y la asistencia sanitaria del
paciente o del usuario, con el carácter de interlocutor principal del mismo en todo lo referente a su atención e
información durante el proceso asistencial, sin perjuicio de las obligaciones de otros profesionales que
participan en las actuaciones asistenciales.

 Paciente: la persona que requiere asistencia sanitaria y está sometida a cuidados profesionales para el
mantenimiento o recuperación de su salud.

 Servicio sanitario: la unidad asistencial con organización propia, dotada de los recursos técnicos y del
personal cualificado para llevar a cabo actividades sanitarias.
 Usuario: la persona que utiliza los servicios sanitarios de educación y promoción de la salud, de prevención
de enfermedades y de información sanitaria.

Documentación Clínica de uso en Atención Primaria


 Historia Clínica.

 Historia Médica. Es parecida a las hojas médicas y de enfermería que se verán en el caso hospitalario.

 Historia de enfermería. La consulta directa que los diplomados de enfermería ofrecen a los pacientes en los
Centros de Salud precisa de una Historia de enfermería. Esta historia se centra en los cuidados de enfermería
que hay que dispensar a la población relacionados, por ejemplo, con los programas específicos para crónicos,
hipertensos, diabéticos, vacunaciones y educación sanitaria a los enfermos y a la población en general.

 Impreso de citación. Se refiere a la cita para la próxima consulta. Recoge datos de filiación del paciente, día,
hora, lugar y servicio al que se cita al enfermo, así como instrucciones al enfermo de lo que tiene que hacer en
caso de que se requiera algún tipo de preparación previa para acudir a la consulta.

 Impreso de solicitud de pruebas complementarias. Para dirigir a otros Servicios o a otros centros sanitarios:
- Laboratorios (bioquímica, microbiología, etc.).
- Radiodiagnóstico.
- Anatomía Patológica.
- Medicina Nuclear.

Documentación Clínica de uso hospitalario


 Historia Clínica.

 Hoja de ingreso. Es cumplimentada por el personal administrativo. Incluye datos de filiación del paciente,
teléfono de contacto con familiares directos, servicio en el que ingresa, habitación y motivo de ingreso
(diagnóstico probable).

 Informe médico de urgencias. Recoge los resultados del interrogatorio, exploraciones y pruebas
complementarias realizados en el Servicio de Urgencias a la llegada al hospital, así como la impresión
diagnóstica.

 Hoja de enfermería de urgencias. Recoge las atenciones de enfermería que se prestaron al paciente en el
Servicio de Urgencias, así como la evolución en los cuidados de enfermería en el caso de que estuviera varias
horas en este servicio.

 Hoja de evolución médica. En ella cada médico anota, durante la estancia del paciente en el hospital, sus
reflexiones sobre la evolución del paciente, pruebas a realizar, alternativas de tratamiento, etc.

 Orden de tratamiento. Se actualiza a diario. Incluye los tratamientos prescritos por los médicos, dosis,
frecuencia de administración y tiempo de duración. Según sea la evolución del paciente será necesario cambiar
los tratamientos o no, de ahí que este documento tenga que actualizarse a diario.

 Hoja de observaciones tanto para los diplomados en enfermería como para los auxiliares. Se constata la
evolución experimentada por el paciente sobre la base de los cuidados de enfermería realizados. Además, esta
hoja describe las atenciones de enfermería realizadas.

 Gráficas de constantes vitales.

 Impresos de consentimiento informado. Ante la necesidad de realizar una prueba complementaria o un


tratamiento que entrañe cualquier tipo de riesgo para la vida del paciente, es necesario informarle a él, o a los
responsables familiares en caso de menores, estados de coma, etc., mediante documento escrito que debe
firmar a modo de autorización, en el caso de que esté de acuerdo.

 Hojas operatorias. Hay tres tipos de hojas operatorias:

- La hoja de intervención quirúrgica. La utiliza el cirujano responsable de la intervención y registra en


ella el diagnóstico, tipo de cirugía a realizar, técnica operatoria, duración de la intervención, toma de
muestras para anatomía patológica, colocación de prótesis y tipo, etc.
- La hoja de anestesia. Es rellenada por el médico anestesista. En ella se anotan los anestésicos
utilizados, dosis y tiempo de administración, gráfica de constantes vitales, balance hídrico y cuantos
problemas surjan con relación a la anestesia.
- La hoja de enfermería. Es cumplimentada por la enfermera encargada de quirófano y en ella se hacen
constar las peticiones al banco de sangre, radiodiagnóstico, los envíos a anatomía patológica, etc.

 Informe clínico de alta. Lo redacta y firma el médico del Servicio encargado del paciente. Es una especie de
resumen de su Historia Clínica en el que se recogen los antecedentes personales y familiares, motivo de
ingreso, diagnóstico, tratamientos médicos y quirúrgicos aplicados, y recomendaciones terapéuticas para el
médico de familia.

 Impreso de alta voluntaria. Al igual que el anterior lo rellena el médico encargado del paciente. Se hace a
petición del propio paciente y debe ser firmado por él o quien lo represente.

Archivo
El archivo es el lugar donde quedan almacenadas y ordenadas todas las Historias Clínicas de los pacientes que son
atendidos por un centro sanitario. Las funciones generales del archivo son la conservación de los documentos, acceso
a la documentación, sistematización del archivo, información, educación… Las historias se ordenan según el número
que se les asignó cuando se abrieron.

El celador es el responsable del traslado de las Historias Clínicas y documentación complementaria desde la unidad
hospitalaria correspondiente al archivo central. La periodicidad en la recogida de Historias Clínicas por el Celador será
fijada por el Jefe del Archivo Central de Historias Clínicas.

La información clínica de un paciente puede quedar almacenada de la siguiente manera:

En un fichero. En él van a quedar archivados únicamente los datos esenciales del enfermo. Este fichero podemos
encontrarlo en todas las consultas y salas de un centro sanitario.

En el archivo de consulta o de planta. En él permanece guardada la Historia Clínica del enfermo mientras está siendo
tratado de su enfermedad. En el caso de que el paciente fuera ingresado dicha ficha pasaría a planta.

En un fichero. En él van a quedar archivados únicamente los datos esenciales del enfermo. Este fichero podemos
encontrarlo en todas las consultas y salas de un centro sanitario.

En el archivo de consulta o de planta. En él permanece guardada la Historia Clínica del enfermo mientras está siendo
tratado de su enfermedad. En el caso de que el paciente fuera ingresado dicha ficha pasaría a planta.

Las funciones de los celadores relacionadas con la documentación clínica se traducen en la tramitación o traslado sin
tardanza de las comunicaciones verbales, documentos, correspondencia u objetos que le sean confiados por sus
superiores, así como el traslado de aparatos o mobiliario de unos servicios a otros. El desarrollo de las funciones
principales se lleva a cabo de la siguiente forma:

Debe hacerlo con rapidez, diligencia, orden y seguridad, adoptando las medidas adecuadas para que los documentos
u objetos confiados lleguen a su destino sin deterioro.
1. Tramitación comunicaciones verbales:

Se entiende por comunicación verbal, los mensajes instrucciones o información de cualquier tipo que el celador hace
llegar a su destinatario. El celador será discreto y no divulgará el contenido de las comunicaciones verbales.

Los celadores han de transmitir a sus compañeros, superiores, subordinados o público las comunicaciones verbales
(instrucciones, mensajes, información, etc.) que les indiquen sus superiores o profesionales autorizados por delegación
de éstos.

2. Traslado de documentación clínica y


documentos: DOCUMENTOS DE TRASLADO ORDINARIOS
POR LOS CELADORES
Se entiende por traslado de documentación
sanitaria el envío justificado a su lugar de destino de
- Hojas de interconsultas.
la documentación clínica que le sea confiada por sus
superiores. - Petición de exploración en otros centros.
- Pedidos de almacén, de cualquier almacén.
Se entiende por documentación clínica el soporte de - Partes de mantenimiento.
cualquier tipo o clase que contiene un conjunto de - Historias clínicas.
datos e informaciones de carácter asistencial. - Peticiones y resultados de analíticas.
Se entiende como historia clínica (HC) el conjunto - Pruebas diagnósticas (radioráfias, ecos,
de documentos que contiene datos, valoraciones e urografias,..)
informaciones de cualquier índole sobre la situación y - Peticiones de ambulancia.
la evolución clínica de un paciente a lo largo del - Partes de quirófano.
proceso asistencial.

Circulación de las historias clínicas: la atención


correcta a los pacientes precisa que el personal
sanitario del centro tenga a su disposición las historías
clínicas de los enfermos. Se anotarán todas las
entradas y salidas de las historias clínicas y el servicio destinatario o remitente de ésta. El objetivo es conocer en todo
momento la ubicación del expediente en el hospital y fuera de él. Acabada la asistencia, la historia debe volver al
archivo con el fin de tenerla disponible para la próxima recuperación.

El celador se ocupará del traslado de las historias clínicas, no sólo en caso de traslado de un paciente para que le
sometan a pruebas complementarias sino también del traslado de las HC y documentación complementaria entre el
Archivo Central de HC y la unidad hospitalaria peticionaria y viceversa, teniendo que cumplir el orden de prioridades y
los horarios establecidos por el jefe del archivo central, a quien le corresponde fijar la periodicidad en la recogida de
las historias clínicas.

El celador no entregará las Historias Clínicas a las personas no autorizadas y deberá cooperar en el mantenimiento de
la documentación de la que se hace entrega para su transporte y evitar su pérdida accidental. Igual que el resto del
personal, el celador atendrá el deber de reserva y sigilo respecto de la información de las HC y documentación
complementaria de los pacientes. El precepto de reserva es inviolable. La no observancia de lo establecido
anteriormente será motivo de sanción disciplinaria.

El celador sólo deberá acceder a los datos de la HC que le sean imprescindibles para realizar las funciones
encomendadas (nombre, habitación, cama, etc.). El celador no está autorizado para facilitar el acceso a una HC, si
alguien se lo solicita se indicará los pasos a seguir para solicitarlo.
El concepto de documento abarca mucho más que el documento escrito. Por lo tanto se distinguen los siguientes tipos
de documentos:

A. Según su forma. Los documentos son los siguientes:

– Gráficos: manuscritos, Historias Clínicas.

– Tipográficos: libros, impresos, fotocopias.

– Iconográficos: retratos, grabados, fotografías, microfichas, planos, ilustraciones, radiografías.

– Plásticos: sellos, monedas, medallas.

– Fónicos: discos, CD`s

– Audiovisuales: diapositivas, películas, vídeos.

– Informáticos: cintras magnéticas, CD ROM, disquetes.

B. Según su origen hay documentos:

– Primarios: libros, folletos, informes, catálogos, Historias clínicas.

– Secundarios: revistas de sumarios, de resúmenes o citas.

– Terciarios: perfiles bibliográficos.

3. Trabajo de oficinas:

Los celadores que trabajen en las oficinas del hospital dependerán del área de Gerencia y de Dirección y se encargarán
de:

A. Traslado de correspondencia:

- Reparto de correspondiencia dentro del centro (cartas, impresos, revitas y correo externo o interno, en general)

- Franqueo de correspondiencia que se emita al exterior del centro. Devolución del remitente cuando el
destinatario esté ilegible y traslado de documentos y de correspondencia que impliquen salidas al exterior del
centro sanitario, etc.

Los tipos de correspondencia son:

 Carta ordinaria: es la modalidad más utilizada entre particulares y se da cuando el envío no supera los 2 Kg
y no requiere entrega urgente.

 Carta certificada: entregas en las que se garantiza la recepción mediante la firma del destinatrio o una persona
autorizada. Si no pudiera entregarse, se advertira al receptor mediante unaviso de que dispone de 15 días para
recoger el envío en una oficina de Correos.

 Carta certificada urgente: para aquellos envíos más urgentes. El envío de su documentación estará registrado
y controlado. La entrega se realiza en domicilio y mediante firma del destinatario en 24 horas (promedio según
origen/destino) cuando los envíos se han depositado en oficinas antes de las 18:00 horas y antes de las 19:00
horas en unidades de admisión masiva para clientes con contrato.
 Postal exprés: con esta modalidad dispone de un tratamiento que le garantiza en el ámbito nacional, la entrega
de sus documentos en un máximo de 48 horas, a domicilio y bajo firma.

 Carta urgente son los envíos que llegan a su destino en un día hábil en el caso de España y tres en el de
Europa. Siempre se entregan en el domicilio del destinatario y pueden tener carácter certificado entregándose
bajo firma en los mismos plazos.

B. Traslados de documentos: tanto internos que competan a la oficina como el traslado de documento al exterior.

C. Realización de fotocopias.

4. Traslado de aparatos o mobiliario de unos servicios a otros:

Para el traslado de los muebles, equipos y material, el celador se personará en la unidad peticionaria una vez recibida
la solicitud de traslado y efectuará el porte. Una vez realizado pedirá conformidad del mismo.

También retirará las camas o colchones en mal estado para su restauración o almacenaje, cumpliendo siempre el
horario, rutas y prioridades establecidas, evitando enlo posible cualquier tipo de moestias que altere el orden normal o
la actividad de la Institución.

5. Transporte de balas de oxígeno:

Es tarea del celador el traslado de las balas de oxígeno y su reposición cuando se agoten, así como tenerlas preparadas
para el uso, y se encargará de suministrarla cuando realice el transporte de un paciente en tratamiento con
oxigenoterapia.

Una vez recibida la solicitud de recambio de bombonas de oxígeno, el celador se preparará para el inicio del transporte
desde el almacén correspondiente hasta la unidad peticionaria. Después recogerá y trasladará las balas de oxígeno
vacías al almacén correspondiente.

Las balas de oxígeno son cilindros de acero que contienen oxígeno a una presión superior a la atmosférica y a una
temperatura de 21 ºC. Son de distintos tamaños pero todas están dotadas de un mecanismo que indica la presión del
gas en el interior del cilindro llamado manómetro. La válvula que regula el flujo de salida de oxígeno se llama
caudalímetro o flujómetro y permite controlar manualmente la cantidad de gas que sale de la toma por minuto, es
decir, litros por minuto.

6. Distribución de los productos de farmacia:

Diariamente, el celador, distribuye medicamentos y demás productos de farmacia a las unidades del hospital,
cumpliendo siempre el horario, rutas, prioridades establecidas y retira las peticiones de farmacia en los servicios del
hospital y los hace entrega en farmacia.

7. Traslado de muestras biológicas:

Los celadores se encargarán de trasladar las muestras a los laboratorios correspondientes y recoger los resultados
de las mismas.

Debido a que la proliferación bacteriana es muy intensa a temperatura ambiente, el traslado de algunas muestras no
admite demoras y el de otras se puede posponer refrigerándolas:

- Gasometría arterial: debe ser enviada de forma inmediata al laboratorio porque se alteran los valores.
- Examen básico de orina y urocultivo: si no puede ser procesado inmediatamente se mantendrá en el
frigoríficoa a una temperatura de 4ºC no más de 24 horas.
- Coprocultivo (para estudio de heces): si no puede ser procesado antes de 30 minutos se conservará en la
nevera.
- Líquido cefalorraquídeo: en caso de que no se pueda enviar al laboratorio, la muestra se conservará
siempre a 37ºC (nunca a temperatura ambiente ni en la nevera)

8. Retirada y traslado de muestras biológicas y residuos radioactivos:

Para retirar estas muestras, el celador usará los contenedores herméticos específicos para muestras biológicas y los
recipientes explicitados por el consejo de seguridad nuclear, cumpliendo siempre el horario, rutas y prioridades
establecidas y que son puestos a disposición para tal fin por el centro hospitalario.

9. Traslado de objetos:

Todos los de uso común en las Instituciones sanitarias: cajas, carros, envases, medicamentos, tubos y muestras y
enseres en general.

En los casos en los que no exista personal de hostelería en algún servicio concreto podría trasladar material desde el
almacén de hostelería (como por ejemplo ir al almacén de hostelería y traer por mandato de la supervisora una caja de
botellines de agua para los pacientes que van a realizar pruebas en radiología).

10. Traslado de aparatos y mobiliario de un servicio a otro:

Aparatos, electrodomésticos y/o diagnósticos (electrocardiógrafos, aparatos de Rayos X, espirómetros, etc.), muebles,
bala de oxígeno para oxigenoterapia, proyectores, fotocopiadoras (si se le encomienda a un celador la realización de
una fotocopia la hace pues también es función suya), ordenadores, etc.

11.- Otras funciones: algunas de las tareas más frecuentes de los celadores de las Instituciones Sanitarias relativas
a esta función de traslado de documentos y objetos:

- Entrega de avisos verbales y escritos a los compañeros, superiores o público.


- Tramitar los pedidos al almacén, recogiendo el material cuando esté dispuesto, y traslado del mismo a la unidad
correspondiente.
- Traslado de Historias Clínicas entre el archivo y las unidades del hospital: consultas, servicios diagnósticos,
plantas de hospitalización.
- Traslado de portafirmas desde las unidades administrativas a asistenciales hasta las Direcciones o Jefaturas
correspondientes para que los escritos sean firmados y/o registrados, en su caso, y posterior devolución a las
Unidades.
- Reposición de colchones, trasladando los viejos al almacén y recogiendo de allí mismo los nuevos.
- Reposición de determinado material de lencería, haciendo lo mismo que con los colchones (almohadas, fundas
de colchón).
- Los celadores adscritos a servicios de almacén se encargarán del traslado del material dentro del mismo.
- El celador de quirófano transportará los aparatos del área quirúrgica que le requiera el personal sanitario.
TEMA LOS SUMINISTROS. SUMINISTROS INTERNOS Y EXTERNOS.
RECEPCIÓN Y ALMACENAMIENTO DE MERCANCÍAS.
ORGANIZACIÓN DEL ALMACÉN. DISTRIBUCIÓN DE PEDIDOS

13
LOS SUMINISTROS
El suministro como actividad es el conjunto de tareas cuya finalidad común es la de aprovisionar de materiales al
almacén y a los servicios sanitarios. Está adscrita a la División General de Gestión y Servicios Generales del hospital
(a la misma división que forman parte los celadores. Real Decreto 521/87.

Suministros internos: aquellas tareas encaminadas a proveer desde el almacén, a los diversos Servicios o Unidades,
del material necesario para poder llevar a cabo la actividad asistencial encomendada.

Suministro externo: tiene como finalidad la de abastecer al almacén, desde los distintos proveedores, de la mercancía
destinada al suministro interno y que previamente ha sido solicitada.

El CELADOR DE ALMACÉN
Los celadores encargados del almacén vienen reconocidos en la ley. Concretamente en el Acuerpo del Consejo de
Ministros de 29 de junio de 1990, aprobado el 17 de julio del mismo año, modificando así el Real Decreto – Ley
3/1987,sobre régimen retributivo del personal estatutario.

Las funciones que desarrolla un celador un almacén hospitalario son:

- Recepcionar el suministro mediante cotejo del albarán de entrega.

- Cargar y descargar los productos del almacén. Una vez que el transportista ha depositado el material en el
muelle de carga, el Celador revisará el albarán comprobando el número de bultos (constituyendo la tarea más
importante en esta área del almacén). Posteriormente cargará el material para depositarlo donde proceda.

- Informar al responsable del almacén de las entradas diarias de material.

- Vigilar las entradas y salidas del almacén, así como el cierre de puertas de la zona de almacenaje. No permitirá
el acceso al almacén a personas no autorizadas.

- Conocer la organización completa del almacén, la cual estudiaremos a continuación.

- Dispensar el material que le sea solicitado mediante un vale firmado debidamente por un superior responsable.
Es importante comprobar que los vales de pedido están cumplimentados correctamente.

- Distribuir los productos en las estanterías.


- Distribuir o trasladar desde el almacén a las distintas unidades el mobiliario y aparatos. Tanto las jaulas de
transporte como las plataformas para mercancías se empujará desde atrás para movilizarlas, salvo en los
casos donde se sale de un ascensor que se procede tirando de ellas y caminando hacia atrás.

RECEPCIÓN Y ALMACENAMIENTO

El almacén es el lugar físico donde se efectúa la función de almacenaje (estancia provisional de las mercancías en el
almacén, implicando colocación, conservación y control de las existencias); este lugar debe ser suficiente y tener sus
correspondientes zonas de recepción y control de entradas, de maniobra, de preparación y de salida de artículos.

La finalidad del almacén es garantizar, mediante la distribución de pedidos, el aprovisionamiento de las distintas
Unidades y Servicios en todo momento y a un coste razonable. El objetivo principal del almacenaje es convertir en
hábito la organización, el orden y la limpieza en el puesto de trabajo y para conseguir una mayor eficacia. Para que ello
sea posible ha de contar con una adecuada estructura y responsabilizar a una persona de garantizar el control y
organización de dicho almacén, ésta ha de tener en cuenta el volumen máximo a ocupar por el stock para obtener el
módulo de almacenaje adecuado a cada producto, las características de éstos y el movimiento de entradas y salidas
para evitar que los artículos queden obsoletos.

Uno de los elementos principales para el óptimo funcionamiento de un almacén es el establecimiento de un buen
sistema de control.

El almacén es un elemento vivo e influyente en la actividad de un centro sanitario, por ello, el lograr un control preciso
del mismo, se hace una tarea importantísima para el desarrollo de toda actividad.

Para poder controlar las existencias de un almacén, de una forma precisa, se necesita conocer no sólo el número de
entradas y salidas de las mercancías, sino también y muy importante, desde el punto de vista logístico, de la ubicación
de las mercancías en el interior del almacén y de la disponibilidad de espacios en el mismo.

Criterios de ordenación

Los criterios de ordenación del material serán los más convenientes a los flujos de entradas y salidas, tamaño de los
productos, accesibilidad, caducidad, uso clínico, etc.

La clasificación de Pareto ordena los artículos en clases "A'; "B" y "C". Los artículos del tipo "A" serían aquellos que
más se utilizan y, por tanto, se guardarán en los lugares más próximos y de fácil acceso, los de clase "B" tendrían un
consumo intermedio y los de clase "C" serían aquellos que se consumen menos y, como es lógico, tendrían una
sustitución o rotación más lenta y se almacena-rían en los lugares menos accesibles del almacén.

El control de las existencias en el almacén se realiza a través de inventarios. Por inventario se entiende el conjunto
de operaciones que se llevan a cabo para conocer las cantidades existentes en el almacén de cada producto en un
momento determinado. En su elaboración se tendrán en cuenta únicamente los artículos en stock.

Podemos distinguir varios tipos de inventarios:

 El inventario tradicional consiste en el recuento de los artículos del almacén, para lo cual éste debe estar
cerrado y todas las operaciones de entrada y salida de artículos debidamente interrumpidas. Normalmente se
realiza una vez al año, generalmente al final del año natural.

 El inventario rotativo requiere un recuento sistemático de las existencias durante todo el ejercicio con el fin
de determinar el número de veces que se consume y se repone la mer-cancía a lo largo del año (rotación). Es
de utilidad en este tipo de inventario la clasificación "A'; "B'; "C: pues el recuento sistemático se puede hacer
por grupos.
Las diferencias de inventario son las que se producen entre los stocks teórico y real. El control de las entradas y salidas
permite determinar el stock teórico de un artículo, cuando éste no coincide con el recuento de dichos artículos se
produce la diferencia. Estas diferencias reflejan las pérdidas que se producen a consecuencia de errores
administrativos, roturas o robos. Tiene gran importancia para medir la eficacia en el control del almacén.

Una vez realizado el recuento físico de existencias es necesario proceder a su valoración económica, para ello se
utilizan distintos criterios de valoración.

El criterio de valoración de mercancías FIFO (first in, first out) considera que las unidades que salen del almacén
son las más antiguas, según el criterio de renovación de artículos "primero en entrar, primero en salir''.

Por el contrario el método LIFO, contempla que la valoración de las salidas del almacén se hace teniendo en cuenta
que la primera unidad que sale es la que entró la última.

Fases en la tarea de suministro

La tarea de suministro consta, a nivel general, de las siguientes fases: previsión de aprovisionamientos, planificación
de adquisiciones, procedimiento administrativo de contratación, petición de material, recepción/revisión de mercancías,
guardado de la mercancía, mapa de almacén, gestión de stock, reaprovisionamiento y control económico.

1. Previsión de aprovisionamientos:

Consiste en prever las necesidades de materiales de todo tipo que tenga la Institución Sanitaria. Es el necesario primer
paso en el proceso de adquisición de los suministros.

Esta actividad, al igual que las demás, está directamente relacionada con las prestaciones de la institución de que se
trate y está encaminada a que éstas sean posibles mediante el estudio de los medios necesarios para ello.

2. Planificación de adquisiciones:

Es la tarea intermedia entre la primera y la tercera fase. Hace referencia a una necesaria adecuación de los medios
con los que es posible contar, a los servicios que han de prestar las instituciones.

3. Procedimiento administrativo de contratación:

Es el procedimiento mediante el cual se adquieren determinados productos y servicios. El procedimiento respetará en


todo momento la ley.

4. Petición de material:

Una vez gestionada la compra, se procede a la petición del material por la sección administrativa de suministros.

5. Recepción/revisión de mercancías:

La primera tarea de la unidad de suministros, nada más recibir un pedido, es registrarlo.

La recepción de las mercancías se divide en tres apartados básicos:

1. Recepción simple de la mercancía.


2. Revisión de la mercancía.
3. Control de calidad.
1. Recepción de la mercancía:

 Control de pedidos: número de pedido, nombre y/o código del proveedor, pedidos pendientes, cantidades
entregadas, precio unitario de la mercancía, número de albarán, importe total del albarán, etc.
 Control de bultos: datos relativos al número de bultos, cantidad de bultos, número de unidades por bulto, peso
del mismo, etc.
 Transportista: indicación del nombre del transportista, matrícula del camión en el caso de cargas completas,
nombre del conductor si fuera preciso, etc.

2. Revisión de la mercancía:

 Control por unidades: cuenteo de unidades.


 Control de lotes: recuento del número de lotes, número de unidades por lote.
 Devolución al proveedor: incluyendo la confección del albarán de los productos rechazados.
 Etiquetado de mercancía: incluyendo referencia, precio unitario, si es el caso, etc.

3. Para el control de calidad:

 Dictamen: informe emitido por el recepcionista sobre el estado de la mercancía a su recepción.


 Devolución al proveedor: entrada del dato referente a la cantidad y referencia de los materiales devueltos por
defectuosos y/o no correspondientes.
 Entrada a rotos: dato referente a aquellos artículos que se admiten temporal o definitivamente bajo la indicación
de rotos y que serán repuestos o reparados por el proveedor.

Para terminar, el celador de almacén, notificará la recepción a la unidad administrativa correspondiente.

6. Guardado de la mercancía:

Con posterioridad a la recepción ha de procederse al almacenamiento de la mercancía. Éste ha de llevarse a cabo


siguiendo criterios de clasificación que faciliten la localización cuando los productos sean solicitados, los flujos de
entradas y salidas, que vengan ordenados por el tamaño de los productos, accesibilidad, caducidad, uso clínico, etc.
Normalmente a todos los productos se les asigna un código que servirá para facilitar esta labor.

Dicha disposición debe evitar la acumulación innecesaria de éstos, para una mejor racionalización del gasto.

Dependiendo de las dimensiones del almacén y del volumen y peso de las mercancías, el guardado de las mismas
deberá reunir una serie de características propias, tales como:

- Posibilidad de formar palets de manera automática o manual.


- Debe permitir el uso de diferentes tecnologías.
- Debe permitir la posibilidad de mezclar la mercancía procedente de distintos albaranes en un mismo palet.
- Control de artículos de peso variable.
- Posibilidad de guardado parcial.
- Control de palets creados en el almacén o procedentes del exterior.
- Búsqueda de huecos en distintos momentos y de manera automática y/o manual.
- Búsqueda de huecos por referencia o por palet.
- Posibilidad de mezcla de artículos en un hueco.
- Asignación de distintas técnicas de guardado, por zonas, por grupos, por pal et, por proximidad a un pasillo,
etc.
- Información en tiempo real de palets pendientes de guardar y estado de la mercancía disponible.
7. Gestión de stock:

La gestión de stock, es la labor más importante de todo el sistema, ya que el buen o mal funcionamiento del mismo
significará o no la disponibilidad de un stock físico fiable y de los controles que lo garanticen.

Deberá garantizar la plena integridad referencial, es decir, la posibilidad de comunicación de cualquier actualización
del stock en tiempo real. Al mismo tiempo, deberá disponer de la posibilidad de efectuar un cierre de inventario a
voluntad del usuario y de obtener históricos de movimiento del stock.

Es básico este control de las existencias de cada artículo para evitar situaciones de desabastecimiento que darían lugar
al incumplimiento de la labor asistencial encomendada a la Institución. Para evitar esto se debe tener siempre un
determinado stock de cada artículo que variará en función del uso de éstos. Así, las existencias de jeringuillas
desechables, por ejemplo, será siempre mayor que la de sondas nasogástricas.

Asimismo se debe llevar un control de los artículos que consume cada servicio o unidad para evitar consumos
indebidos.

8. Reaprovisionamientos y movimientos internos

El control del almacén debe de incluir, tanto el control de los movimientos de entrada y/o salida, (movimientos externos),
como el de los movimientos de reaprovisionamiento y/o colocación/descolocación (movimientos internos).

9. Control económico

Esta función corresponde a la Unidad de Intervención, que puede existir en cada hospital, y su objetivo es cuidar de
que se cumplen las previsiones establecidas en los Presupuestos y las normas de contratación establecidas en la Ley
de Contratos de las Administraciones Públicas.

TIPOS DE ALMACENES

Según el tipo de Institución de que se trate, pueden existir almacenes generales para todos los centros integrantes de
un hospital, área hospitalaria o zona básica de salud, o un almacén por cada edificio. También puede haber almacenes
según el tipo de material de que se trate.

Según este último criterio se originarían tres tipos de almacenes:

Almacén de materiales de uso relacionado directamente con los enfermos:

- Almacén de Farmacia.

- Almacén de material clínico fungible. En el almacén hospitalario se pueden clasificar los materiales utilizados
en clínica, según la las características y duración de los mismos en fungibles (aquel que se deteriora con el
uso, es frágil en algunos casos y tiene una vida corta) e inventariables (material que tiene una vida larga y por
tanto un carácter más definitivo).

- Almacén de material quirúrgico y aparataje.


Almacén de materiales para el funcionamiento del centro sanitario:

- Almacén de papelería.

- Almacén de mantenimiento.

Almacén de lencería:

En este se dan conjuntamente los dos usos anteriores, pues su finalidad es tanto la provisión de ropa personal y de
cama a los enfermos, como el dotar del vestuario reglamentario al personal.

DISTRIBUCIÓN DE PEDIDOS

La finalidad, razón de ser y objetivo último de los almacenes es la distribución de pedidos. Para ello, los distintos
servicios o unidades de la Institución presentan sus pedidos en un impreso normalizado que recibe distintas
denominaciones (vale de almacén, hoja de pedido, etc.), para que los Celadores almaceneros preparen los mismos.
Una vez preparado, según la periodicidad previamente determinada (diaria, semanal, etc.), el personal auxiliar de cada
servicio o unidad retirará el material.

Como casos excepcionales se pueden dar situaciones imprevistas de desabastecimiento, situaciones de urgencia, o
los servicios que requieren del almacén materiales de entrega inmediata, como es el caso de los servicios de
mantenimiento. En estos supuestos no hay días fijados para entrega del material.

La petición del material debe hacerse, en impreso normalizado, debiendo ir firmada por la persona responsable del
servicio (Supervisores de Planta, Jefe de Unidad, etc.) indicando:

- Denominación del material.


- Código.
- Cantidad solicitada.
- Identificación del servicio, fecha y firma.

La mercancía será retirada junto con una copia de la hoja de pedido, en la cual el personal del almacén habrá
consignado previamente la cantidad realmente servida, junto a la que se solicitó.

EL CÓDIGO DE BARRAS

Un código de barras es sencillamente una etiqueta con un número determinado de barras negras inscritas en ella. Cada
barra tiene la posibilidad de representar un dígito particular de acuerdo con su posición en el código total. Si el dígito
está representado la barra es ancha; si el dígito no está presente la barra es fina.

Los códigos de barras representan datos en una forma legible por las máquinas, y son uno de los medios más eficientes
para la captación automática de datos.

Además, pueden contener una gran cantidad de información para un operador adecuadamente equipado y ofrecen el
beneficio adicional de suministrar la misma muy rápidamente.
La primera patente para un código de barras, que tenía forma circular, fue solicitada en 1949 en Estados Unidos por
N.J. Woodland; los códigos de barras se emplearon por primera vez a principios de la década de 1960 para identificar
material rodante ferroviario.

En las distintas industrias y aplicaciones se emplean varias «simbologías» (convenciones de codificación) diferentes
para los códigos de barras. Una de las más utilizadas es el símbolo internacional de número de artículo, llamado
símbolo EAN por las siglas en inglés de la Asociación Europea para la Numeración de Artículos. Este símbolo se
emplea en el comercio abierto para identificar los productos al pasar del fabricante a los mayoristas, distribuidores
minoristas, y de ahí al cliente final.

La principal razón para la introducción de códigos de barras en un sistema de almacenamiento, es el adelanto que
supone para la identificación de los productos en stock. La disponibilidad del equipo necesitado para operar con ellos,
puede justificar también el uso de estos códigos de barras para una buena identificación de las ubicaciones.

Los códigos de barras utilizados como identificadores para las operaciones de almacenaje tienen que ser
frecuentemente leídos por aparatos manuales. Estos aparatos iluminan la etiqueta por medio de una luz emitida por
diodos y leen la luz reflejada mediante un receptor comparador electro-óptico.

Aparte del equipo de lectura, se requerirá, además, un decodificador para interpretar las lecturas en caracteres
alfabéticos y números decimales y también para realizar los chequeos.
TEMA
FUNCIONES DE VIGILANCIA

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VIGILANCIA
Es una función del celador la vigilancia de las entradas de los centros sanitarios o instituciones sanitarias. También
vigilarán el acceso y estancia de los visitantes de los pacientes y el comportamiento, tanto de las visitas como de los
mismos pacientes.

En las puertas de entradas de los hospitales y de urgencias se encontrará un celador (celador de puerta) el cual tiene
como misión recibir a los pacientes y familiares de éstos, de una manera cortés y sin demora en la atención. El celador
de puerta responderá a las preguntas que le formulen los pacientes y familiares siempre y cuando estén dentro de su
competencia.Cuando no estén dentro de su competencia el celador orientará al paciente o familiares para que se las
formulen al personal facultativo. Con carácter general, no se permiten las visitas de niños menores de 12 años.

El celador deberá ir debidamente identificado mediante su tarjeta identificativa mientras esté de turno. Esta
tarjeta es personal e intransferibles.

El celador prohibirá la entrada a personas no autorizadas para ello así como las que presenten muestras de
suciedad, alcoholización o con indicios de provocar altercados.

El celador tiene también como función informar sobre el horario establecido de las consultas externas (día y hora) así
como su ubicación en el centro sanitario de cada una de ellas.

El celador, además, tiene la potestad de prohibir la entrada a toda persona que no presente el justificante adecuado de
acceso y cuidará que no deambulen por los pasillos más que lo necesario para llegar al lugar específico donde se
encuentre el paciente.

El celador también cuidará de que no se realicen fotografías dentro del centro sanitario.

Tal y como se especifica en las funciones del celador en la Orden de 5 de Julio de 1971, éste tiene como misión la
vigilancia nocturna interior y exterior del edifico y cuidará que las puertas de los servicios complementarios
queden bien cerradas. Se incluye en las funciones de vigilancia el control de las luces, tanto interiores como
exteriores y dará parte a sus superiores de cualquier anomalía que observe.

Si alguna de las anomalías observadas por el celador comportaran un peligro inminente a los usuarios (un escalón en
mal estado, un ascensor abierto y sin la cabina en la planta correspondiente, un extintor descolgado, cornisas con
riesgo de caer, etc.), permanecerá en el lugar acotando con su presencia e informando del peligro existente a los
usuarios que pasen por allí, hasta que pueda comunicárselo a alguien para que se dispongan a arreglarlo.

El celador, en sus funciones de vigilancia, controlará el acceso mediante la adecuada identificación de las personas
que entren o salgan del centro sanitario siendo ajenas a éste, tales como trabajadores de reparto, mensajeros, etc. Así
mismo comprobará el adecuado acceso de los usuarios que se dispongan a acceder al centro para efectuar gestiones
administrativas.Las visitas externas programadas sin relación con los pacientes suelen portar un pase especial
emitido por la dirección del centro.

El celador de puerta no permitirá que las visitan de los pacientes accedan al centro sanitario portando comida o bebida.
Para poder entrar se le custodiará dichos alimentos para su posterior entrega a la salida del centro. Además, si
encontrará alguna persona fumando le recordará que está prohibido fumar en todo el área hospitalaria (Ley 28/2005,
de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y
la publicidad de los productos del tabaco).

El celador de puerta también tiene como función vigilar que los pacientes no abandonen el centro sanitario sin acreditar
que le está permitido mediante el informe del alta médica o autorización correspondiente. En el caso de que el
paciente no porte ninguna autorización, el celador avisará a sus inmediatos superiores.

CONTROL
Las funciones de control de los celadores van ligadas a la función de
vigilancia ya que a la misma vez que se vigila el acceso de pacientes y No se deberá permitir la
visitantes, se controla si éstos lo hacen siguiendo las normas del salida sin autorización de
centro, (aportando el pase o acreditación correspondiente, controlando
que no accedan con bultos y paquetes no autorizados previamente por ningún objeto o material de
la dirección del centro, etc.) servicio que no hubiese sido
Los celadores encargados del control de entrada y salida podrán declarado a la entrada.
comprobar, cuando así se les encomiende, el contenido de los bultos o
paquetes sospechosos que el personal o los usuarios del servicio entren
o saquen de los locales. Con amabilidad se le comunicará que para
pasarlo debe comunicarlo a un superior concretamente al Jefe de
Personal Subalterno.

El control que ejerca un celador lo hará de manera cortés, educada y con la prontitud adecuada.Para controlar la
entrada y salida de las personas no pertenecientes al servicio o centro sanitario, tales como los mensajeros,
repartidores o usuarios que vengan a efectuar gestiones administrativas, se seguirán los siguientes trámites:

- Requerimiento del Documento Nacional de Identidad para apuntar los dígitos del mismo, su nombre, apellidos
y servicio o dependencia al que se dirige, en el Libro habilitado para tal efecto con sus hojas debidamente
foliadas y selladas. Tras el registro se entregará la tarjeta identificativa correspondiente.

- Requerimiento de identificación, procedencia o destino de los objetos o muebles (mesas,sillas, ordenadores,


etc.), que pretendan introducir o sacar del centro.

Las tareas de vigilancia y control se entiende que se efectuarán en todas las dependencias y no sólo en las puertas
de acceso al centro. Se efectuarán rondas de comprobación para cerciorarse de la normalidad de las instalaciones

Estas funciones se podrán efectuar en varios turnos de mañana, tarde y noche, y una vez terminados se elaborará
un parte de incidencias que se remite al superior, a los efectos oportunos. Cuando proceda, el personal controlador
emitirá el correspondiente pase de visita que facilitará al visitante.

Los objetos olvidados en el centro sanitario por parte de los pacientes o visitantes y que el celador encuentre lo
entregará en la unidad destinada a objetos perdidos, o en su defecto a su inmediato superior.
TEMA
LA HIGIENE PERSONAL DEL CELADOR

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LA HIGIENE PERSONAL DEL CELADOR

El cuidado de los pacientes en un hospital comporta para el personal no sanitario (Celadores) en contacto con aquéllos
determinados riesgos de tipo infeccioso (hepatitis, tuberculosis...). Para su control es conveniente seguir las normas
preventivas generales y específicas siguientes:

a) A su incorporación al Centro se ha de realizar una valoración del estado inmuno/vacunal frente a hepatitis, tétanos,
tuberculosis, rubéola, parotiditis, sarampión, polio, difteria y tos ferina.

b) Se ha de valorar el estado de salud con el fin de descartar la posible presencia de enfermedades transmisibles.

c) Ha de seguir los controles periódicos realizados por el Servicio de Medicina Preventiva de acuerdo con criterios de
exposición a riesgos específicos de tipo infeccioso (tuberculosis, hepatitis, salmonelosis, etc.).

d) Ha de cumplir las normas de higiene recomendadas, especialmente las referidas al lavado de manos, utilización
de guantes de un solo uso, mascarillas y otros elementos profilácticos.

 Entre las normas generales de asepsia el lavado de manos es el procedimiento más sencillo y de mayor
importancia para la prevención de la infección hospitalaria. Las manos son el vehículo más importante de
contaminación exógena de infección nosocomial. El escaso cumplimiento de la práctica del lavado de manos
por el personal puede estar relacionado con la falta de motivación o de conocimiento sobre su importancia así
como por la falta de recursos disponibles (lavabos suficientes o situados de forma incorrecta, carencia de
toallas de papel, jabones no aceptados por el personal). Deben identificarse cuáles son los factores
responsables de la posible práctica incorrecta del lavado de manos.

 Los guantes de plástico o goma se utilizarán de conformidad con los protocolos de actuación en cada una de
las Unidades del Hospital.

 El uso de mascarillas de alta resolución es imprescindible para el manejo de enfermos ingresados en planta
con infecciones respiratorias como la tuberculosis.

 En las zonas y servicios en los que se exija (área quirúrgica) el Celador llevará la ropa aséptica, gorro, calzas
y mascarilla obligatorios.

e) Si padece una exposición accidental (pinchazo, salpicadura, ingestión) con sustancias biológicas o materiales
potencialmente contaminados, debe acudir al Servicio de Medicina Preventiva inmediatamente y en todo caso en
un plazo de tiempo no superior a 24 horas.

f) Si presenta alguna enfermedad infecciosa transmisible (diarrea, herpes, infecciones cutáneas...) debe extremar el
cumplimiento de las Normas de Higiene. Debe consultar en cualquier caso con el Servicio de Medicina Preventiva.
g) Este Servicio facilita la vacunación contra: el tétanos, hepatitis B, gripe y fiebre tifoidea.

TÉCNICA DE LAVADO DE MANOS


El lavado de manos del personal sanitario es una práctica higiénica muy importante y obligada, para prevenir la
transmisión de agentes infecciosos del personal a los pacientes y de unos pacientes a otros, a través de las
manipulaciones realizadas por el personal.
Las manos se consideran en clínica hospitalaria como el principal vehículo en la transmisión de microorganismos.

Es necesario recordar que, para realizar el lavado de manos de forma correcta:

 Las uñas deben ser cortas y no llevar ningún tipo de esmalte.


 No se deben llevar reloj de pulsera, anillos, sortijas, etc.

El lavado de manos en clínica se puede clasificar, según la tarea que se vaya a desarrollar, en:

- Lavado de manos rutinario o preventivo. Es aquel que debe realizarse como una medida de higiene
personal, después de las tareas habituales y cotidianas de la vida.

- Lavado de manos especial. Se diferencia del anterior en que precisa de mayor tiempo de dedicación,
generalmente se realiza durante un minuto y se hace con jabón antiséptico.

- Lavado de manos quirúrgico. Hay que enjabonarse las manos y antebrazos con jabón antiséptico durante
dos minutos. El antiséptico más utilizado es la clorhexidina.

El lavado de manos debe realizarse, en la medida de lo posible, con jabón líquido, en dosificador que no sea necesario
pulsar con las propias manos. Es preferible hacer el lavado con agua fría.

Está indicado realizarse el lavado de manos:

 Al llegar al trabajo y al terminar la jornada.


 Después de estornudar, toser, limpiarse la nariz, etc., es decir, después de cualquier acto en el que haya que
hacer uso de las manos y pañuelos.
 Después de utilizar los servicios.
 Antes de comer y al terminar.
 Antes y después de realizar la higiene del paciente.
 Antes y después de movilizar un paciente.
 Después de manipular ropa sucia, cuñas, orinales, etc.
 Antes de servir las comidas y al terminar.

El lavado reiterado de las manos, es una sobrecarga para la piel de las mismas, ya que se elimina parte de la grasa
protectora que poseen y pueden aparecer irritaciones molestas (eritema). Por eso conviene usar cremas protectoras
para las manos al finalizar la jornada laboral. Hay preparados especiales para la protección cutánea.

TÉCNICA DEL LAVADO DE MANOS

Procedimiento

A) Lavado de manos rutinario de tipo preventivo: su objetivo es eliminar la flora transitoria de las manos y la suciedad
y materia orgánica si la hubiera.
Técnica con agua y jabón

De elección cuando las manos están visiblemente sucias. Se utiliza agua, jabón líquido (mejor con dosificador o
dispensador), lavabo y toalla de papel desechable.

1. Se aplica sobre las manos agua y jabón frotándolas entre 10 y 30 segundos, prestando especial atención a los
espacios interdigitales y uñas. Los movimientos de lavado serán desde el brazo hacia los dedos.

2. Aclarado con agua templada.

3. Secado con toalla desechable de papel, desde la punta de los dedos hacia el codo.

4. Cerrar el grifo con el codo si tiene el dispositivo adecuado, o bien con una toalla seca de papel.

Técnica con solución alcohólica

De elección cuando las manos están visiblemente limpias. Se necesita solución alcohólica.
Con las manos secas aplicar una dosis de solución alcohólica adecuada al tamaño de las manos, entre 3 y 5 ml
aproximadamente.
Frotar suavemente durante 20 o 30 segundos hasta que se evapore la solución palma contra palma, palma con
dorso, zona interdigital, rotación de las manos, pulgar con el puño cerrado, rotar la punta de los dedos de una mano
sobre la palma de la otra.

B) Lavado de manos especial o antiséptico.

1. Es igual que la del lavado de manos rutinario, lo que cambia es el tipo de jabón que se usa y que se
recomienda que el tiempo se prolongue hasta 1 minuto.
2. Humedecer las manos con agua, preferiblemente templada.
3. Aplicar una dosis de solución jabonosa de clorhexidina al 4% o povidona yodada al 7,5%.
4. Frotar palma contra palma, palma sobre dorso, espacios interdigitales y muñecas.
5. Aclarar con abundante agua.
6. Secarse con toalla desechable y cerrar el grifo con la misma toalla evitando tocarlo.

C) Lavado de manos quirúrgico: Su objetivo es eliminar la flora bacteriana transitoria y al máximo la flora bacteriana
residente de las manos previo a un procedimiento invasivo que, por su espesor o su duración, requiere un alto grado
de asepsia y efecto residual antimicrobiano prolongado.

Técnica con agua y jabón

Para practicarla se necesita lavabo con grifos de pedal o codo, agua, jabón antiséptico (clorhexidina al 4% o povidona
yodada al 7,5%), cepillo de uñas desechable (preferiblemente impregnado con solución antiséptica), toalla o compresa
estéril.

1. Abrir el grifo y humedecer las manos y antebrazos con agua.


2. Aplicar jabón antiséptico.
3. Lavado mecánico de manos y antebrazos limpiando con el cepillo solo debajo de las uñas. No frotar con el
cepillo el resto de la piel para evitar lesiones.
4. Aclarar con abundante agua.
5. Aplicar de nuevo jabón antiséptico en manos y antebrazos friccionando al menos durante 2 minutos.
6. Aclarar con abundante agua.
7. Secar por aplicación, sin frotar, con una compresa o toalla desechable estéril, comenzando por los dedos y
bajando hasta los codos.
8. Mantener las manos por encima de los codos durante todo el proceso.
TÉCNICAS DE COLOCACIÓN DE GORRO, MASCARILLA, GUANTES, BATA
ESTÉRIL

Definimos las barreras higiénicas como aquellos mecanismos físicos o mecánicos que actúan como barrera
previniendo la transferencia de contaminantes o fuentes potenciales de contaminación. Dicho de otro modo, son los
mecanismos que van a impedir que los microorganismos patógenos entren en contacto con un sujeto sano.

Ya se han explicado la mayoría de estas barreras que van desde el lavado de manos como la principal barrera hasta
el uso de prendas de aislamiento como las mascarillas, bata, guantes, etc. Otras barreras serían las de tipo químico
donde se incluyen los desinfectantes y los antisépticos.

También existen barreras estructurales como son los box de aislamiento, los círculos de aire de presión positivo o
negativo (según se pretenda que no entre aire del exterior o salga del interior), filtros de los dispositivos de ventilación
y aire acondicionado.

La propia anatomía de la persona está preparada para evitar la penetración de microorganismos basándose en
estructuras de barrera como es la piel, saliva, moco digestivo, cerumen, cilios y vellosidades nasales, etc.

Colocación de guantes estériles y no estériles

La desinfección de las manos para cirugía, aun en el caso de llevar a cabo el lavado correcto de manos, no garantiza
la eliminación de los microorganismos, por lo que, además, es necesario hacer uso de guantes estériles.

Cualquier acto quirúrgico exige unas condiciones de asepsia y esterilización total del medio, con el fin de proteger al
paciente y a los profesionales que manipulan al enfermo. Además de en el acto quirúrgico, están indicados en algunos
procedimientos invasivos que requieren medidas de asepsia como cateterismo vesical, cateterismo venoso central,
etc.

La colocación de guantes estériles debe realizarse siguiendo los pasos que se detallan a continuación:

o Inspeccionar el paquete de guantes para asegurarse de que está seco, intacto, con el indicador de esterilidad y
que no ha caducado.

o El envoltorio de los guantes debe ser abierto por enfermería sin que el especialista lo toque con sus manos una
vez hecho el lavado adecuado de las mismas.

o Sacar el paquete interno (estéril) que envuelve los guantes y colocarlo sobre una superficie. Si la superficie no está
esterilizada, como es habitual, debe evitarse tocarla con las manos.

o Desplegar el paquete interno. Los guantes se reconocen mediante una marca que llevan impresa en la que se
indica si es derecho o izquierdo. Reconocer el guante derecho, en primer lugar, si es diestro y el izquierdo si no lo
es.

o Para colocar el guante derecho hay que levantar con la mano izquierda la abertura del guante. Los dedos de la
mano izquierda sólo deben tocar el guante por la cara interna de la parte invaginada del mismo.

o Introducir la mano derecha.

o Con el guante puesto en la mano derecha, tomar el guante izquierdo por la doblez del guante y elevar la entrada
para meter la mano izquierda.
o Finalmente corregir la adaptación de los guantes a las manos, para conseguir una mayor comodidad y eficacia en
las tareas manuales.

Para la utilización de guantes limpios no estériles, se procede de esta manera:

– Retirar todo tipo de joyas de las manos y antebrazos, a excepción de las alianzas lisas. Si lleva un reloj de
pulsera, quitarlo y si es necesario para el procedimiento deslícelo hacia el codo.

– Lavarse las manos.

– Colocarse los guantes.

Colocación de gorro

Los gorros y pañuelos de cabeza son piezas de papel o tela, de muy distintos modelos, que se usan en cirugía para
cubrir el cabello. El gorro hay que colocarlo de manera que cubra totalmente el cabello, dejando libres los oídos.

Colocación de calzas

Las calzas son una especie de fundas, que se usan en quirófano y áreas estériles, para cubrir el calzado y evitar la
contaminación de estas zonas.

Las calzas deben colocarse sin tocar el calzado y es lo primero que hay que ponerse para acceder a un área estéril.

También se usan calzas para aislar los pies del paciente, sobre todo en cirugía rectal, vaginal y en la realización de
endoscopias.

Colocación de mascarilla

Las mascarillas son piezas de un solo uso, desechables, que, al colocarlas delante de la boca y nariz, actúan de filtro
para el aire exhalado. El aire que se exhala es rico en microorganismos, que se van depositando en la cara interna de
la mascarilla. Así se evita la difusión de los gérmenes en el aire y, por tanto, posibles contaminaciones del paciente.

Para colocarse correctamente la mascarilla hay que tener presentes una serie de consideraciones:

– Al colocarla debe adaptarse perfectamente a la fisonomía de la cara y nariz, de manera que no queden huecos
para que se escape el aire exhalado.

– En el caso de personal sanitario que lleve barba, la mascarilla debe cubrirla completamente una vez colocada.

– Una mascarilla sólo sirve para una intervención. Cada vez que se inicia un nuevo acto quirúrgico debe hacerse uso
de una nueva mascarilla.

– La mascarilla hay que colocarla antes de realizar el lavado quirúrgico de las manos y atarla adecuadamente.
Colocación de bata estéril

Las ropas y vestuario de quirófano deben ser de algodón, con tejido o malla fuerte para dificultar el paso de los
gérmenes, aunque, actualmente, cada vez se tiende más a utilizar materiales desechables de papel impermeable y
que son un filtro efectivo que impide el paso de las bacterias.

Los colores de la ropa de quirófano y, especialmente, las batas, deben ser sólidos, relajantes y que absorban la luz, de
manera que no reflejen la luz emitida por las lámparas del quirófano, ni enmascaren el color rojo de la sangre. Los
colores más usados son el verde quirófano, azul verdoso y verde aceituna.

La bata rusa es usada en el quirófano por cirujanos e instrumentistas.

Es una bata amplia, de manga larga y puños elásticos que, en su parte posterior, lleva una especie de pinza triangular
que al atarla cubre completamente la espalda.

En la parte inferior delantera suele tener guata absorbente, para impedir que la tela se empape durante la intervención
quirúrgica y manche la ropa de quirófano que el personal lleva debajo (pijama).

La bata viene cerrada en un paquete estéril. Para ponerse la bata debe seguirse la técnica que se detalla:

– El paquete no debe abrirlo el cirujano o instrumentista que se la va a poner. Una persona del equipo puede ayudarle
a colocársela.

– Una vez abierto el envoltorio, el profesional que se la va a colocar debe coger la bata por los hombros de la mesa
donde esté colocado el envoltorio. La levantará hacia arriba para que ésta se desenrolle por su propio peso.

– Introducirá los brazos en las mangas.

– La persona que le ayuda a ponérsela se colocará detrás de quien se la está poniendo, cogerá la bata por el interior
de las costuras de las mangas y sisa y tirará hasta que las manos salgan por los puños. Luego le atará las cintas
del cuello y de la espalda sin tocar la tela de la misma.
LA LEY GENERAL DE SANIDAD. LA ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA
TEMA SANITARIO PÚBLICO. EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD Y LOS
SERVICIOS DE SALUD. DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS

16
USUARIOS DE SERVICIOS DEL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO. EL
DERECHO A LA INFORMACIÓN Y A LA CONFIDENCIALIDAD. EL
SERVICIO DE ATENCIÓN E INFORMACIÓN AL PACIENTE.

Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.


De todos los empeños que se han esforzado en cumplir los poderes públicos desde la emergencia misma de la
Administración contemporánea, tal vez no haya ninguno tan reiteradamente ensayado ni con tanta contumacia frustrado
como la reforma de la Sanidad.

Es, en efecto, un dato histórico fácilmente verificable que las respuestas públicas al reto que en cada momento ha
supuesto la atención a los problemas de salud de la colectividad han ido siempre a la zaga de la evolución de las
necesidades sin conseguir nunca alcanzarlas, de manera que se ha convertido en una constante entre nosotros la
inadaptación de las estructuras sanitarias a las necesidades de cada época.

Es conocido que el primer ensayo de poner al día las técnicas de intervención pública en los problemas de salud de la
colectividad lo constituyó el proyecto de Código Sanitario de 1822, cuya aprobación frustraron en su momento las
disputas acerca de la exactitud científica de los medios técnicos de actuación en que pretendía apoyarse. Con este
fracaso, la consolidación de un órgano ejecutivo bien dotado y flexible, acomodado en cuanto a su organización a las
nuevas técnicas de administración que tratan de abrirse camino en España en los primeros años de la pasada centuria,
tiene que esperar hasta la aprobación de la Ley de 28 de noviembre de 1855, que consagra la Dirección General de
Sanidad, creada muy pocos años antes. Esta Ley extenderá su vigencia durante una larguísima época, aunque no en
razón a sus excelencias, sino a la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre un nuevo texto de Ley sanitaria, cuya
formulación se ensaya con reiteración durante los últimos años del siglo pasado y primeros del presente, sin conseguir
definitiva aprobación. Ante la imposibilidad de sacar adelante una Ley nueva, la reforma siguiente se establece por
Real Decreto, en concreto por el de 12 de enero de 1904, que aprueba la Instrucción General de Sanidad, norma que,
a pesar de haberse mantenido vigente en parte hasta fechas muy próximas, apenas si alteró el dispositivo de la
organización pública al servicio de la Sanidad. Es, pues, el esquema organizativo de 1855 (cambiando por épocas el
nombre de la Dirección General de Sanidad por el de Inspección General de Sanidad) el que trasciende al siglo que lo
vio nacer y se asienta en nuestro sistema con una firmeza sorprendente.

La Ley de 1944, aunque innovadora en algunos extremos, asumió la planta estructural recibida, que no altera, sino que
perpetuará. El esquema organizativo es, en efecto, el mismo de 1855, basado en una Dirección General de Sanidad,
recrecida como órgano supremo. La idea de contenido de las responsabilidades públicas en este sector es también
decimonónica: A la Administración Pública le cumple atender aquellos problemas sanitarios que pueden afectar a la
colectividad considerada como conjunto, le compete desarrollar una acción de prevención, en suma. La función
asistencial, el problema de la atención a los problemas de la salud individual, quedan al margen.

El estancamiento de la específica organización pública al servicio de la Sanidad no significará, sin embargo, una
desatención de todos los problemas nuevos, sino la ruptura del carácter unitario de esa organización, que se fragmenta
en diversos subsistemas que se ordenan separadamente, respondiendo a principios y finalidades propias, al margen
de una dirección unitaria. En efecto, a las funciones preventivas tradicionales se sumarán otras nuevas, relativas al
medio ambiente, la alimentación, el saneamiento, los riesgos laborales, etc., que harán nacer estructuras públicas
nuevas a su servicio. Las funciones asistenciales crecen y se dispersan igualmente. Las tradicionales sólo se referían
a la prevención o asistencia de algunas enfermedades de particular trascendencia social (la tuberculosis, enfermedades
mentales, etc.). Estas atenciones asistenciales tradicionales se asumen con responsabilidad propia por diferentes
Administraciones Públicas (Estado, Diputaciones) que funcionan sin ningún nexo de unión en la formulación de las
respectivas políticas sanitarias. Ninguna de ellas se dirige, sin embargo, a la atención del individuo concreto, si la
enfermedad que padece no es alguna de las singularizadas por su trascendencia. El dogma que perdura es el
decimonónico de la autosuficiencia del individuo para atender sus problemas de salud. Cuando ese dogma se quiebra
a ojos vista en virtud del crecimiento de un sistema de previsión dirigido a los trabajadores, también ese sistema crea
sus propias estructuras sanitarias que se establecen al margen de la organización general, y funcionan conforme a
políticas e impulsos elaborados con separación, aunque explicados por las nuevas necesidades y avances tanto en el
campo de la salud y enfermedad como en los nuevos criterios que se van imponiendo de cobertura social y asistencia
sanitaria.

Puede decirse sin hipérbole que la necesidad de proceder a una reforma del sistema que supere el estado de cosas
descrito se ha visto clara por todos cuantos han tenido responsabilidades en el ramo de la Sanidad, desde el día
siguiente a la aprobación de la Ley de Bases de 1944. Probaría este aserto una indagación sumaria de los archivos de
la Administración; donde pueden encontrarse sucesivos intentos de reforma que, sin embargo, no han visto otra luz
que la de los despachos de los Ministerios.

Ante la imposibilidad o la falta de convicción en la necesidad de organizar un sistema sanitario que integrase tantas
estructuras dispersas, se ha asentado la idea de que, manteniendo separadas las diversas estructuras sanitarias
públicas, la coordinación podría ser la respuesta a las necesidades de racionalización del sistema. El ensayo es ya
viejo. Se intenta implantar primero en el ámbito de las Administraciones locales con la Ley de Coordinación Sanitaria
de 11 de junio de 1934. Luego, con carácter más general y también en el ámbito de los servicios centrales, con la Ley
de Hospitales de 21 de julio de 1962, y mediante la creación de un extensísimo número de Comisiones
Interministeriales, que fluyen como un verdadero aluvión, planteando al final el problema de coordinar a los órganos
coordinadores.

Paralelamente, en el año 1942, mediante Ley de 14 de diciembre, se constituye el Seguro Obligatorio de Enfermedad,
bajo el Instituto Nacional de Previsión. Este sistema de cobertura de los riesgos sanitarios, alcanzado a través de una
cuota vinculada al trabajo, se ha desarrollado enormemente como consecuencia del proceso paulatino de expansión
económica que ha surgido en nuestro país desde 1950, pero especialmente en los sesenta y principios de los setenta.
El Seguro Obligatorio de Enfermedad, desde su creación y su posterior reestructuración mediante el Decreto
2065/1974, de 30 de mayo -por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, en el
que se cristaliza el actual sistema de Seguridad Social- hasta hoy, ha ido asumiendo mayor número de patologías
dentro de su cuadro de prestaciones y, al mismo tiempo, ha sido un sistema que ha ido progresivamente incluyendo
mayor número de personas y colectivos dentro de su esquema de Seguro Sanitario. En la actualidad este sistema
sanitario de Seguridad Social está muy evolucionado, siendo gestor autónomo de una estructura sanitaria extendida
por todo el territorio nacional, constituyendo la red sanitaria más importante de nuestro país.

Aunque con la creación, ya en tiempos muy recientes, de un Ministerio de Sanidad, se han podido mejorar algunos de
los problemas recibidos, no es menos cierto que se ha mantenido una pluralidad de sistemas sanitarios funcionando
en paralelo, derrochándose las energías y las economías públicas y sin acertar a establecer estructuras adecuadas a
las necesidades de nuestro tiempo. No obstante, ha sido posible mantener un nivel razonablemente eficiente de nuestra
Sanidad que, sin duda, podrá mejorarse y hacer más rentable y eficaz si se impulsa con firmeza el establecimiento de
un nuevo sistema unitario adaptado a las nuevas necesidades.

II
A las necesidades de reforma a las que se acaba de aludir, nunca cumplimentadas en profundidad, han venido a
sumarse, para apoyar definitivamente la formulación de la presente Ley General de Sanidad, dos razones de máximo
peso, por provenir de nuestra Constitución, que hacen que la reforma del sistema no pueda ya demorarse. La primera
es el reconocimiento en el artículo 43 y en el artículo 49 de nuestro texto normativo fundamental del derecho de todos
los ciudadanos a la protección de la salud, derecho que, para ser efectivo, requiere de los poderes públicos la adopción
de las medidas idóneas para satisfacerlo. La segunda, con mayor incidencia aún en el plano de lo organizativo, es la
institucionalización, a partir de las previsiones del título VIII de nuestra Constitución, de Comunidades Autónomas en
todo el territorio del Estado, a las cuales han reconocido sus Estatutos amplias competencias en materia de Sanidad.

La Ley da respuesta al primer requerimiento constitucional aludido, reconociendo el derecho a obtener las prestaciones
del sistema sanitario a todos los ciudadanos y a los extranjeros residentes en España, si bien, por razones de crisis
económica que no es preciso subrayar, no generaliza el derecho a obtener gratuitamente dichas prestaciones sino que
programa su aplicación paulatina, de manera que sea posible observar prudentemente el proceso evolutivo de los
costes, cuyo incremento no va necesariamente ligado a las medidas de reforma de las que, en una primera fase, por
la mayor racionalización que introduce en la Administración, puede esperarse lo contrario.

La incidencia de la instauración de las Comunidades Autónomas en nuestra organización sanitaria tiene una
trascendencia de primer orden. Si no se acierta a poner a disposición de las mismas, a través de los procesos de
transferencias de servicios, un dispositivo sanitario suficiente como para atender las necesidades sanitarias de la
población residente en sus respectivas jurisdicciones, las dificultades organizativas tradicionales pueden
incrementarse, en lugar de resolverse. En efecto, si las Comunidades Autónomas sólo recibieran algunos servicios
sanitarios concretos, y no bloques orgánicos completos, las transferencias de servicios pararían en la incorporación de
una nueva Administración pública al ya complejo entramado de entes públicos con responsabilidades sobre el sector.

Este efecto es, sin embargo, además de un estímulo para anticipar la reforma, perfectamente evitable. El Estado, en
virtud de lo establecido en el artículo 149.1.16 de la Constitución, en el que la presente Ley se apoya, ha de establecer
los principios y criterios substantivos que permitan conferir al nuevo sistema sanitario unas características generales y
comunes, que sean fundamento de los servicios sanitarios en todo el territorio del Estado.

III
La directriz sobre la que descansa toda la reforma que el presente proyecto de Ley propone es la creación de un
Sistema Nacional de Salud. Al establecerlo se han tenido bien presentes todas las experiencias organizativas
comparadas que han adoptado el mismo modelo, separándose de ellas para establecer las necesarias consecuencias
derivadas de las peculiaridades de nuestra tradición administrativa y de nuestra organización política.

El eje del modelo que la Ley adopta son las Comunidades Autónomas, Administraciones suficientemente dotadas y
con la perspectiva territorial necesaria, para que los beneficios de la autonomía no queden empeñados por las
necesidades de eficiencia en la gestión. El Sistema Nacional de Salud se concibe así como el conjunto de los servicios
de salud de las Comunidades Autónomas convenientemente coordinados. El principio de integración para los servicios
sanitarios en cada Comunidad Autónoma inspira el artículo 50 de la Ley: «En cada Comunidad Autónoma se constituirá
un Servicio de Salud integrado por todos los centros, servicios y establecimientos de la propia Comunidad,
Diputaciones, Ayuntamientos y cualesquiera otras Administraciones territoriales intracomunitarias, que estará
gestionado como se establece en los artículos siguientes bajo la responsabilidad de la respectiva Comunidad
Autónoma».

Es básica la generalización de este modelo organizativo y el Estado goza, para implantarlo, de las facultades que le
concede el artículo 149.1.16 de la Constitución. La integración efectiva de los servicios sanitarios es básica, no sólo
porque sea un principio de reforma en cuya aplicación está en juego la efectividad del derecho a la salud que la
Constitución reconoce a los ciudadanos, sino también porque es deseable asegurar una igualación de las condiciones
de vida, imponer la coordinación de las actuaciones públicas, mantener el funcionamiento de los servicios públicos
sobre mínimos uniformes y, en fin, lograr una efectiva planificación sanitaria que mejore tanto los servicios como sus
prestaciones.

Los servicios sanitarios se concentran, pues, bajo la responsabilidad de las Comunidades Autónomas y bajo los
poderes de dirección, en lo básico, y la coordinación del Estado. La creación de los respectivos Servicios de Salud de
las Comunidades Autónomas es, sin embargo, paulatina. Se evitan en la Ley saltos en el vacío, se procura la adopción
progresiva de las estructuras y se acomoda, en fin, el ritmo de aplicación de sus previsiones a la marcha de los procesos
de transferencias de servicios a las Comunidades Autónomas.
La concentración de servicios y su integración en el nivel político y administrativo de las Comunidades Autónomas, que
sustituyen a las Corporaciones Locales en algunas de sus responsabilidades tradicionales, precisamente en aquellas
que la experiencia ha probado que el nivel municipal, en general, no es el más adecuado para su gestión, esto no
significa, sin embargo, la correlativa aceptación de una fuerte centralización de servicios en ese nivel. Para evitarlo se
articulan dos tipos de previsiones: La primera se refiere a la estructura de los servicios sanitarios; la segunda, a los
organismos encargados de su gestión.

En cuanto a lo primero, la Ley establece que serán las Áreas de Salud las piezas básicas de los Servicios de Salud de
las Comunidades Autónomas; Áreas organizadas conforme a la indicada concepción integral de la Sanidad, de manera
que sea posible ofrecer desde ellas todas las prestaciones propias del sistema sanitario. Las Áreas se distribuyen, de
forma desconcentrada, en demarcaciones territoriales delimitadas, teniendo en cuenta factores de diversa índole, pero
sobre todo, respondiendo a la idea de proximidad de los servicios a los usuarios y de gestión descentralizada y
participativa.

En segundo lugar, sin perjuicio de que el Proyecto disponga la organización de los Servicios de Salud bajo la exclusiva
responsabilidad de las Comunidades Autónomas, ordenando incluso la integración en aquellos centros y
establecimientos que antes venían siendo gestionados separadamente por las Corporaciones Locales, el leve efecto
centralizador que pudiera resultar de esta medida se compensa otorgando a las Corporaciones Locales un efectivo
derecho a participar en el control y en la gestión de las Áreas de Salud, que se concreta en la incorporación de
representantes de las mismas en los principales órganos colegiados del Área.

Debe añadirse, en fin, que la integración de servicios que la Ley postula, al consumarse precisamente y de modo
principal en el nivel constituido por las Comunidades Autónomas, puede producirse sin ninguna estridencia y superando
dificultades que, sin duda, se opondrían al mismo esfuerzo si el efecto integrador se intentara cumplir en el seno de la
Administración estatal. En efecto, muchos servicios con responsabilidades sanitarias que operan de forma no integrada
en la actualidad en el seno de la Administración estatal han sido ya transferidos, o habrán de serlo en el futuro, a las
Comunidades Autónomas. Se produce así una ocasión histórica inmejorable para superar las anteriores deficiencias
organizativas, integrando todos los servicios en una organización única. La Ley toma buena nota de esa oportunidad e
impone los criterios organizativos básicos de que se ha hecho mención, evitando que las Comunidades Autónomas
reproduzcan un modelo que ya se ha probado inconveniente, o que aún introduzca una mayor complejidad, por la vía
de la especialidad, en el sistema recibido.

IV
La aplicación de la reforma que la Ley establece tiene, por fuerza, que ser paulatina, armonizarse con la sucesiva
asunción de responsabilidades por las Comunidades Autónomas, y adecuarse a las disponibilidades presupuestarias
en lo que concierne al otorgamiento de las prestaciones del sistema a todos los ciudadanos. Ello explica la extensión y
el pormenor con que se han concebido las disposiciones transitorias.

Esa extensión no es menor en el caso de las disposiciones finales, aunque por una razón diferente. En efecto, en esas
disposiciones se contienen diversos mandatos al Gobierno para que desarrolle las previsiones de la Ley General de
Sanidad y autorizaciones al mismo para que refunda buena parte de la muy dispersa y abundante legislación sanitaria
vigente. De esta manera, el nuevo sistema sanitario comenzará su andadura con una legislación renovada y puesta al
día, donde deberán aparecer debidamente especificados los contenidos más relevantes de la regulación del sector
salud.
TÍTULO PRELIMINAR
Del derecho a la protección de la salud

CAPÍTULO ÚNICO
Artículo uno.

1. La presente Ley tiene por objeto la regulación general de todas las acciones que permitan hacer efectivo el
derecho a la protección de la salud reconocido en el artículo 43 y concordantes de la Constitución.
2. Son titulares del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria todos los españoles y los
ciudadanos extranjeros que tengan establecida su residencia en el territorio nacional.
3. Los extranjeros no residentes en España, así como los españoles fuera del territorio nacional, tendrán
garantizado tal derecho en la forma que las leyes y convenios internacionales establezcan.
4. Para el ejercicio de los derechos que esta Ley establece están legitimadas, tanto en la vía administrativa como
jurisdiccional, las personas a que se refiere el apartado 2 de este artículo.

Artículo dos.

1. Esta Ley tendrá la condición de norma básica en el sentido previsto en el artículo 149.1.16 de la Constitución
y será de aplicación a todo el territorio del Estado, excepto los artículos 31, apartado 1, letras b) y c), y 57 a 69, que
constituirán derecho supletorio en aquellas Comunidades Autónomas que hayan dictado normas aplicables a la materia
que en dichos preceptos se regula.
2. Las Comunidades Autónomas podrán dictar normas de desarrollo y complementarias de la presente Ley en el
ejercicio de las competencias que les atribuyen los correspondientes Estatutos de Autonomía.

TÍTULO I
Del sistema de salud

CAPÍTULO I De los principios generales


Artículo tres.

1. Los medios y actuaciones del sistema sanitario estarán orientados prioritariamente a la promoción de la salud
y a la prevención de las enfermedades.
2. La asistencia sanitaria pública se extenderá a toda la población española. El acceso y las prestaciones
sanitarias se realizarán en condiciones de igualdad efectiva.
3. La política de salud estará orientada a la superación de los desequilibrios territoriales y sociales.
4. Las políticas, estrategias y programas de salud integrarán activamente en sus objetivos y actuaciones el
principio de igualdad entre mujeres y hombres, evitando que, por sus diferencias físicas o por los estereotipos sociales
asociados, se produzcan discriminaciones entre ellos en los objetivos y actuaciones sanitarias.

Artículo cuatro.

1. Tanto el Estado como las Comunidades Autónomas y las demás Administraciones públicas competentes,
organizarán y desarrollarán todas las acciones sanitarias a que se refiere este título dentro de una concepción integral
del sistema sanitario.
2. Las Comunidades Autónomas crearán sus Servicios de Salud dentro del marco de esta Ley y de sus
respectivos Estatutos de Autonomía.

Artículo cinco.

1. Los Servicios Públicos de Salud se organizarán de manera que sea posible articular la participación comunitaria
a través de las Corporaciones territoriales correspondientes en la formulación de la política sanitaria y en el control de
su ejecución.
2. A los efectos de dicha participación se entenderán comprendidas las organizaciones empresariales y
sindicales. La representación de cada una de estas organizaciones se fijará atendiendo a criterios de proporcionalidad,
según lo dispuesto en el Título III de la Ley Orgánica de Libertad Sindical.

Artículo seis.
1. Las actuaciones de las Administraciones Públicas Sanitarias estarán orientadas:
1. A la promoción de la salud.
2. A promover el interés individual, familiar y social por la salud mediante la adecuada educación sanitaria de la
población.
3. A garantizar que cuantas acciones sanitarias se desarrollen estén dirigidas a la prevención de las
enfermedades y no sólo a la curación de las mismas.
4. A garantizar la asistencia sanitaria en todos los casos de pérdida de la salud.
5. A promover las acciones necesarias para la rehabilitación funcional y reinserción social del paciente.

2. En la ejecución de lo previsto en el apartado anterior, las Administraciones públicas sanitarias asegurarán la


integración del principio de igualdad entre mujeres y hombres, garantizando su igual derecho a la salud.

Artículo siete.
Los servicios sanitarios, así como los administrativos, económicos y cualesquiera otros que sean precisos para el
funcionamiento del Sistema de Salud, adecuarán su organización y funcionamiento a los principios de eficacia,
celeridad, economía y flexibilidad.

Artículo ocho.

1. Se considera como actividad fundamental del sistema sanitario la realización de los estudios epidemiológicos
necesarios para orientar con mayor eficacia la prevención de los riesgos para la salud, así como la planificación y
evaluación sanitaria, debiendo tener como base un sistema organizado de información sanitaria, vigilancia y acción
epidemiológica.
2. Asimismo, se considera actividad básica del sistema sanitario la que pueda incidir sobre el ámbito propio de la
Veterinaria de Salud Pública en relación con el control de higiene, la tecnología y la investigación alimentarias, así
como la prevención y lucha contra la zoonosis y las técnicas necesarias para la evitación de riesgos en el hombre
debidos a la vida animal o a sus enfermedades.
Artículo nueve.
Los poderes públicos deberán informar a los usuarios de los servicios del sistema sanitario público, o vinculados a él,
de sus derechos y deberes.

Artículo diez.
Todos tienen los siguientes derechos con respecto a las distintas administraciones públicas sanitarias:
1. Todos tienen los siguientes derechos con respecto a las distintas administraciones públicas sanitarias:
Al respeto a su personalidad, dignidad humana e intimidad, sin que pueda ser discriminado por su origen racial o étnico,
por razón de género y orientación sexual, de discapacidad o de cualquier otra circunstancia personal o social.

2. A la información sobre los servicios sanitarios a que puede acceder y sobre los requisitos necesarios para su
uso. La información deberá efectuarse en formatos adecuados, siguiendo las reglas marcadas por el principio de diseño
para todos, de manera que resulten accesibles y comprensibles a las personas con discapacidad.
3. A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso y con su estancia en instituciones
sanitarias públicas y privadas que colaboren con el sistema público.
4. A ser advertido de si los procedimientos de pronóstico, diagnóstico y terapéuticos que se le apliquen pueden
ser utilizados en función de un proyecto docente o de investigación, que, en ningún caso, podrá comportar peligro
adicional para su salud. En todo caso será imprescindible la previa autorización y por escrito del paciente y la aceptación
por parte del médico y de la Dirección del correspondiente Centro Sanitario.
5. (Derogado)
6. (Derogado)
7. A que se le asigne un médico, cuyo nombre se le dará a conocer, que será su interlocutor principal con el
equipo asistencial. En caso de ausencia, otro facultativo del equipo asumirá tal responsabilidad.
8. (Derogado)
9. (Derogado)
10. A participar, a través de las instituciones comunitarias, en las actividades sanitarias, en los términos
establecidos en esta Ley y en las disposiciones que la desarrollen.
11. (Derogado)
12. A utilizar las vías de reclamación y de propuesta de sugerencias en los plazos previstos. En uno u otro caso
deberá recibir respuesta por escrito en los plazos que reglamentariamente se establezcan.
13. A elegir el médico y los demás sanitarios titulados de acuerdo con las condiciones contempladas, en esta Ley,
en las disposiciones que se dicten para su desarrollo y en las que regulen el trabajo sanitario en los Centros de Salud.
14. A obtener los medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para promover, conservar o
restablecer su salud, en los términos que reglamentariamente se establezcan por la Administración del Estado.
15. Respetando el peculiar régimen económico de cada servicio sanitario, los derechos contemplados en los
apartados 1, 3, 4, 5, 6, 7, 9 y 11 de este artículo serán ejercidos también con respecto a los servicios sanitarios privados.

Artículo once.
Serán obligaciones de los ciudadanos con las instituciones y organismos del sistema sanitario:
1. Cumplir las prescripciones generales de naturaleza sanitaria comunes a toda la población, así como las
específicas determinadas por los Servicios Sanitarios.
2. Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad de las lnstituciones Sanitarias.
3. Responsabilizarse del uso adecuado de las prestaciones ofrecidas por el sistema sanitario, fundamentalmente
en lo que se refiere a la utilización de servicios, procedimientos de baja laboral o incapacidad permanente y
prestaciones terapéuticas y sociales.

Artículo doce.
Los poderes públicos orientarán sus políticas de gasto sanitario en orden a corregir desigualdades sanitarias y
garantizar la igualdad de acceso a los Servicios Sanitarios Públicos en todo el territorio español, según lo dispuesto en
los artículos 9.2 y 158.1 de la Constitución.

Artículo trece.
El Gobierno aprobará las normas precisas para evitar el intrusismo profesional y la mala práctica.

Artículo catorce.
Los poderes públicos procederán, mediante el correspondiente desarrollo normativo, a la aplicación de la facultad de
elección de médico en la atención primaria del Área de Salud. En los núcleos de población de más de 250.000
habitantes se podrá elegir en el conjunto de la ciudad.

Artículo quince.

1. Una vez superadas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de la atención primaria, los usuarios del
Sistema Nacional de Salud tienen derecho, en el marco de su Área de Salud, a ser atendidos en los servicios
especializados hospitalarios.
2. El Ministerio de Sanidad y Consumo acreditará servicios de referencia, a los que podrán acceder todos los
usuarios del Sistema Nacional de Salud una vez superadas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de los
servicios especializados de la Comunidad Autónoma donde residan.

Artículo dieciséis.
Las normas de utilización de los servicios sanitarios serán iguales para todos, independientemente de la condición en
que se acceda a los mismos. En consecuencia, los usuarios sin derecho a la asistencia de los Servicios de Salud, así
como los previstos en el artículo 80, podrán acceder a los servicios sanitarios con la consideración de pacientes
privados, de acuerdo con los siguientes criterios:
1. Por lo que se refiere a la atención primaria, se les aplicarán las mismas normas sobre asignación de equipos y
libre elección que al resto de los usuarios.
2. El ingreso en centros hospitalarios se efectuará a través de la unidad de admisión del hospital, por medio de
una lista de espera única, por lo que no existirá un sistema de acceso y hospitalización diferenciado según la condición
del paciente.
3. La facturación por la atención de estos pacientes será efectuada por las respectivas, administraciones de los
Centros, tomando como base los costes efectivos. Estos ingresos tendrán la condición de propios de los Servicios de
Salud. En ningún caso estos ingresos podrán revertir directamente en aquellos que intervienen en la atención de estos
pacientes.
Artículo diecisiete.
Las Administraciones Públicas obligadas a atender sanitariamente a los ciudadanos no abonarán a éstos los gastos
que puedan ocasionarse por la utilización de servicios sanitarios distintos de aquellos que les correspondan en virtud
de lo dispuesto en esta Ley, en las disposiciones que se dicten para su desarrollo y en las normas que aprueben las
Comunidades Autónomas en el ejercicio de sus competencias.

CAPÍTULO II

De las actuaciones sanitarias del sistema de salud


Artículo dieciocho.
Las Administraciones Públicas, a través de sus Servicios de Salud y de los Órganos competentes en cada caso,
desarrollarán las siguientes actuaciones:
1. Adopción sistemática de acciones para la educación sanitaria como elemento primordial para la mejora de la
salud individual y comunitaria, comprendiendo la educación diferenciada sobre los riesgos, características y
necesidades de mujeres y hombres, y la formación contra la discriminación de las mujeres.
2. La atención primaria integral de la salud, incluyendo, además de las acciones curativas y rehabilitadoras, las
que tiendan a la promoción de la salud y a la prevención de la enfermedad del individuo y de la comunidad.
3. La asistencia sanitaria especializada, que incluye la asistencia domiciliaria, la hospitalización y la rehabilitación.
4. La prestación de los productos terapéuticos precisos, atendiendo a las necesidades diferenciadas de mujeres
y hombres.
5. Los programas de atención a grupos de población de mayor riesgo y programas específicos de protección
frente a factores de riesgo, así como los programas de prevención de las deficiencias, tanto congénitas como
adquiridas.
6. La promoción y la mejora de los sistemas de saneamiento, abastecimiento de aguas, eliminación y tratamiento
de residuos líquidos y sólidos; la promoción y mejora de los sistemas de saneamiento y control del aire, con especial
atención a la contaminación atmosférica; la vigilancia sanitaria y adecuación a la salud del medio ambiente en todos
los ámbitos de la vida, incluyendo la vivienda.
7. Los programas de orientación en el campo de la planificación familiar y la prestación de los servicios
correspondientes.
8. La promoción y mejora de la salud mental.
9. La protección, promoción y mejora de la salud laboral, con especial atención al acoso sexual y al acoso por
razón de sexo.
10. El control sanitario y la prevención de los riesgos para la salud derivados de los productos alimentarios,
incluyendo la mejora de sus cualidades nutritivas.
11. El control sanitario de los productos farmacéuticos, otros productos y elementos de utilización terapéutica,
diagnóstica y auxiliar y de aquellos otros que, afectando al organismo humano, puedan suponer un riesgo para la salud
de las personas.
12. Promoción y mejora de las actividades de Veterinaria de Salud Pública, sobre todo en las áreas de la higiene
alimentaria, en mataderos e industrias de su competencia, y en la armonización funcional que exige la prevención y
lucha contra la zoonosis.
13. La difusión de la información epidemiológica general y específica para fomentar el conocimiento detallado de
los problemas de salud.
14. La mejora y adecuación de las necesidades de formación del personal al servicio de la organización sanitaria,
incluyendo actuaciones formativas dirigidas a garantizar su capacidad para detectar, prevenir y tratar la violencia de
género.
15. El fomento de la investigación científica en el campo específico de los problemas de salud, atendiendo a las
diferencias entre mujeres y hombres.
16. El control y mejora de la calidad de la asistencia sanitaria en todos sus niveles.
17. El tratamiento de los datos contenidos en registros, encuestas, estadísticas u otros sistemas de información
médica para permitir el análisis de género, incluyendo, siempre que sea posible, su desagregación por sexo.
18. La promoción, extensión y mejora de los sistemas de detección precoz de discapacidades y de los servicios
destinados a prevenir y reducir al máximo la aparición de nuevas discapacidades o la intensificación de las
preexistentes.

Artículo diecinueve.

1. (Derogado)

2. Las autoridades sanitarias propondrán o participarán con otros Departamentos en la elaboración y


ejecución de la legislación sobre:
a) Calidad del aire.
b) Aguas.
c) Alimentos e industrias alimentarias.
d) Residuos orgánicos sólidos y líquidos.
e) El suelo y subsuelo.
f) Las distintas formas de energía.
g) Transporte colectivo.
h) Sustancias tóxicas y peligrosas.
i) La vivienda y el urbanismo.
j) El medio escolar y deportivo.
k) El medio laboral.
l) Lugares, locales e instalaciones de esparcimiento público.
m) Cualquier otro aspecto del medio ambiente relacionado con la salud.

CAPÍTULO III De la salud mental


Artículo veinte.
Sobre la base de la plena integración de las actuaciones relativas a la salud mental en el sistema sanitario general y
de la total equiparación del enfermo mental a las demás personas que recursos asistenciales a nivel ambulatorio y los
sistemas de hospitalización parcial y atención a domicilio, que reduzcan al máximo posible la necesidad de
hospitalización.
1. La atención a los problemas de salud mental de la población se realizará en el ámbito comunitario, potenciando
los recursos asistenciales a nivel ambulatorio y los sistemas de hospitalización parcial y atención a domicilio, que
reduzcan al máximo posible la necesidad de hospitalización.
Se considerarán de modo especial aquellos problemas referentes a la psiquiatría infantil y psicogeriatría.

2. La hospitalización de los pacientes por procesos que así lo requieran se realizará en las unidades psiquiátricas
de los hospitales generales.
3. Se desarrollarán los servicios de rehabilitación y reinserción social necesarios para una adecuada atención
integral de los problemas del enfermo mental, buscando la necesaria coordinación con los servicios sociales.
4. Los servicios de salud mental y de atención psiquiátrica del sistema sanitario general cubrirán, asimismo, en
coordinación con los servicios sociales, los aspectos de prevención primaria y la atención a los problemas psicosociales
que acompañan a la pérdida de salud en general.

CAPÍTULO IV De la salud laboral


Artículo veintiuno.
(Derogado)

Artículo veintidós.
(Derogado)

CAPÍTULO V

De la intervención pública en relación con la salud individual colectiva

Artículo veintitrés.
Para la consecución de los objetivos que se desarrollan en el presente capítulo, las Administraciones Sanitarias, de
acuerdo con sus competencias, crearán los Registros y elaborarán los análisis de información necesarios para el
conocimiento de las distintas situaciones de las que puedan derivarse acciones de intervención de la autoridad sanitaria.

Artículo veinticuatro.
Las actividades públicas y privadas que, directa o indirectamente, puedan tener consecuencias negativas para la salud,
serán sometidas por los órganos competentes a limitaciones preventivas de carácter administrativo, de acuerdo con la
normativa básica del Estado.

Artículo veinticinco.

1. La exigencia de autorizaciones sanitarias, así como la obligación de someter a registro por razones sanitarias
a las empresas o productos, serán establecidas reglamentariamente, tomando como base lo dispuesto en la presente
ley, así como lo establecido en la Ley General de Salud Pública.
2. Las autorizaciones sanitarias y los registros obligatorios que se establezcan, en virtud de la habilitación prevista
en el apartado 1 del presente artículo, deberán cumplir las condiciones siguientes:
a) No resultarán discriminatorios ni directa ni indirectamente en función de la nacionalidad o, por lo que se refiere
a sociedades, por razón de ubicación del domicilio social.
b) Deberán estar justificados en la protección de la salud pública.
c) Se cuidará que el régimen que se establezca sea el instrumento adecuado para garantizar la consecución del
objetivo de protección de la salud pública, y no vaya más allá de lo necesario para conseguirlo, así como que
no pueda sustituirse por otras medidas menos restrictivas que permitan obtener el mismo resultado.
d) Los procedimientos y trámites para la obtención de las autorizaciones o registros a los que se refiere esta ley
deberán ser claros e inequívocos, objetivos, transparentes, proporcionados al objetivo de protección de la salud
pública y darse a conocer con antelación.

3. Deberán establecerse, asimismo, prohibiciones y requisitos mínimos para el uso y tráfico de los bienes, cuando
supongan un riesgo o daño para la salud.
4. Cuando la actividad desarrollada tenga una repercusión excepcional y negativa en la salud de los ciudadanos,
las Administraciones Públicas, a través de sus órganos competentes podrán decretar la intervención administrativa
pertinente, con el objeto de eliminar aquélla. La intervención sanitaria no tendrá más objetivo que la eliminación de los
riesgos para la salud colectiva y cesará tan pronto como aquéllos queden excluidos.

Artículo veintiséis.

1. En caso de que exista o se sospeche razonablemente la existencia de un riesgo inminente y extraordinario


para la salud, las autoridades sanitarias adoptarán las medidas preventivas que estimen pertinentes, tales como la
incautación o inmovilización de productos, suspensión del ejercicio de actividades, cierres de Empresas o sus
instalaciones, intervención de medios materiales y personales y cuantas otras se consideren sanitariamente
justificadas.

2. La duración de las medidas a que se refiere el apartado anterior, que se fijarán para cada caso, sin perjuicio
de las prórrogas sucesivas acordadas por resoluciones motivadas, no excederá de lo que exija la situación de riesgo
inminente y extraordinario que las justificó.

Artículo veintisiete.
Las Administraciones públicas, en el ámbito de sus competencias, realizarán un control de la publicidad y propaganda
comerciales para que se ajusten a criterios de veracidad en lo que atañe a la salud y para limitar todo aquello que
pueda constituir un perjuicio para la misma, con especial atención a la protección de la salud de la población más
vulnerable.

Artículo veintiocho.
Todas las medidas preventivas contenidas en el presente capítulo deben atender a los siguientes principios:

a) Preferencia de la colaboración voluntaria con las autoridades sanitarias.


b) No se podrán ordenar medidas obligatorias que conlleven riesgo para la vida.
c) Las limitaciones sanitarias deberán ser proporcionadas a los fines que en cada caso
d) se persigan.
e) Se deberán utilizar las medidas que menos perjudiquen al principio de libre circulación de las personas y de
los bienes, la libertad de Empresa y cualesquiera otros derechos afectados.
Artículo veintinueve.

1. Los centros y establecimientos sanitarios, cualesquiera que sea su nivel y categoría o titular, precisarán
autorización administrativa previa para su instalación y funcionamiento, así como para las modificaciones que respecto
de su estructura y régimen inicial puedan establecerse.
2. La previa autorización administrativa se referirá también a las operaciones de calificación, acreditación y
registro del establecimiento. Las bases generales sobre calificación, registro y autorización serán establecidas por Real
Decreto.
3. Cuando la defensa de la salud de la población lo requiera, las Administraciones Sanitarias competentes podrán
establecer regímenes temporales y excepcionales de funcionamiento de los establecimientos sanitarios.

Artículo treinta.

1. Todos los Centros y establecimientos sanitarios, así como las actividades de promoción y publicidad, estarán
sometidos a la inspección y control por las Administraciones Sanitarias competentes.
2. Los centros a que se refiere el artículo 66 de la presente Ley estarán, además, sometidos a la evaluación de
sus actividades y funcionamiento, sin perjuicio de lo establecido en los artículos 67, 88 y 89. En todo caso las
condiciones que se establezcan serán análogas a las fijadas para los Centros públicos.

Artículo treinta y uno.


1. El personal al servicio de las Administraciones Públicas que desarrolle las funciones de inspección, cuando ejerza
tales funciones y acreditando si es preciso su identidad, estará autorizado para:

a) entrar libremente y sin previa notificación, en cualquier momento, en todo Centro o establecimiento sujeto a
esta Ley;
b) proceder a las pruebas, investigaciones o exámenes necesarios para comprobar el cumplimiento de esta Ley
y de las normas que se dicten para su desarrollo;
c) tomar o sacar muestras, en orden a la comprobación del cumplimiento de lo previsto en esta Ley y en las
disposiciones para su desarrollo, y
d) realizar cuantas actuaciones sean precisas, en orden al cumplimiento de las funciones de inspección que
desarrollen.

2. Como consecuencia de las actuaciones de inspección y control, las autoridades sanitarias competentes podrán
ordenar la suspensión provisional, prohibición de las actividades y clausura definitiva de los Centros y establecimientos,
por requerirlo la salud colectiva o por incumplimiento de los requisitos exigidos para su instalación y funcionamiento.

CAPÍTULO VI De las infracciones y sanciones


Artículo treinta y dos.

1. Las infracciones en materia de sanidad serán objeto de las sanciones administrativas correspondientes, previa
instrucción del oportuno expediente, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan
concurrir.
2. En los supuestos en que las infracciones pudieran ser constitutivas de delito, la Administración pasará el tanto
de culpa a la jurisdicción competente y se abstendrá de seguir el procedimiento sancionador mientras la autoridad
judicial no dicte sentencia firme.
De no haberse estimado la existencia de delito, la Administración continuará el expediente sancionador tomando como
base los hechos que los tribunales hayan considerado probados.
Las medidas administrativas que hubieran sido adoptadas para salvaguardar la salud y seguridad de las personas se
mantendrán en tanto la autoridad judicial se pronuncie sobre las mismas.

Artículo treinta y tres.


En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en función de los mismos intereses públicos
protegidos, si bien deberán exigirse las demás responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones
concurrentes.

Artículo treinta y cuatro.


Las infracciones se califican como leves, graves y muy graves, atendiendo a los criterios de riesgo para la salud, cuantía
del eventual beneficio obtenido, grado de intencionalidad, gravedad de la alteración sanitaria y social producida,
generalización de la infracción y reincidencia.

Artículo treinta y cinco.


Se tipifican como infracciones sanitarias las siguientes: A) Infracciones leves.
1.ª Las simples irregularidades en la observación de la normativa sanitaria vigente, sin trascendencia directa para la
salud pública.

2.ª Las cometidas por simple negligencia, siempre que la alteración o riesgo sanitarios producidos fueren de escasa
entidad.

3.ª Las que, en razón de los criterios contemplados en este artículo, merezcan la calificación de leves o no proceda su
calificación como faltas graves o muy graves. B) Infracciones graves.
1.ª Las que reciban expresamente dicha calificación en la normativa especial aplicable en cada caso.

2.ª Las que se produzcan por falta de controles y precauciones exigibles en la actividad, servicio o instalación de que
se trate.

3.ª Las que sean concurrentes con otras infracciones sanitarias leves, o hayan servido para facilitarlas o encubrirlas.

4.ª El incumplimiento de los requerimientos específicos que formulen las autoridades sanitarias, siempre que se
produzcan por primera vez.

5.ª La resistencia a suministrar datos, facilitar información o prestar colaboración a las autoridades sanitarias, a sus
agentes o al órgano encargado del Registro Estatal de Profesionales Sanitarios.

6.ª Las que, en razón de los elementos contemplados en este artículo, merezcan la calificación de graves o no proceda
su calificación como faltas leves o muy graves.

7.ª La reincidencia en la comisión de infracciones leves en los últimos tres meses. C) Infracciones muy graves.
1.ª Las que reciban expresamente dicha calificación en la normativa especial aplicable en cada caso.

2.ª Las que se realicen de forma consciente y deliberada, siempre que se produzca un daño grave.

3.ª Las que sean concurrentes con otras infracciones sanitarias graves, o hayan servido para facilitar o encubrir su
comisión.

4.ª El incumplimiento reiterado de los requerimientos específicos que formulen las autoridades sanitarias.

5.ª La negativa absoluta a facilitar información o prestar colaboración a los servicios de control e inspección.

6.ª La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de presión ejercida sobre las
autoridades sanitarias o sus agentes.
7.ª Las que, en razón de los elementos contemplados en este artículo y de su grado de concurrencia, merezcan la
calificación de muy graves o no proceda su calificación como faltas leves o graves.

8.ª La reincidencia en la comisión de faltas graves en los últimos cinco años.

Artículo treinta y seis.


1. Las infracciones en materia de sanidad serán sancionadas con multas de acuerdo con la siguiente graduación:

a) Infracciones leves, hasta 3.005,06 euros.


b) Infracciones graves, desde 3.005,07 a 15.025,30 euros, pudiendo rebasar dicha cantidad hasta alcanzar el
quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto de la infracción.
c) Infracciones muy graves, desde 15.025,31 a 601.012,10 euros, pudiendo rebasar dicha cantidad hasta
alcanzar el quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto de la infracción.

2. Además, en los supuestos de infracciones muy graves, podrá acordarse, por el Consejo de Ministros o por los
Consejos de Gobierno de las Comunidades Autónomas que tuvieren competencia para ello, el cierre temporal del
establecimiento, instalación o servicio por un plazo máximo de cinco años. En tal caso, será de aplicación lo previsto
en el artículo 57.4 de la Ley 8/1980, de 10 de marzo, por la que se aprueba el Estatuto de los Trabajadores.

3. Las cuantías señaladas anteriormente deberán ser revisadas y actualizadas periódicamente por el Gobierno,
por Real Decreto, teniendo en cuenta la variación de los índices de precios para el consumo.

Artículo treinta y siete.


No tendrán carácter de sanción la clausura o cierre de establecimientos, instalaciones o servicios que no cuenten con
las previas autorizaciones o registros sanitarios preceptivos o la suspensión de su funcionamiento hasta tanto se
subsanen los defectos o se cumplan los requisitos exigidos por razones de sanidad, higiene o seguridad.

TÍTULO II
De las competencias de las Administraciones Públicas

CAPÍTULO I De las competencias del Estado


Artículo treinta y ocho.

1. Son competencia exclusiva del Estado la sanidad exterior y las relaciones y acuerdos sanitarios internacionales.
2. Son actividades de sanidad exterior todas aquellas que se realicen en materia de vigilancia y control de los
posibles riesgos para la salud derivados de la importación, exportación o tránsito de mercancías y del tráfico
internacional de viajeros.
3. El Ministerio de Sanidad y Consumo colaborará con otros Departamentos para facilitar el que las actividades
de inspección o control de sanidad exterior sean coordinadas con aquellas otras que pudieran estar relacionadas, al
objeto de simplificar y agilizar el tráfico, y siempre de acuerdo con los convenios internacionales.
4. Las actividades y funciones de sanidad exterior se regularán por Real Decreto, a propuesta de los
Departamentos competentes.
Artículo treinta y nueve.
Mediante las relaciones y acuerdos sanitarios internacionales, España colaborará con otros países y Organismos
internacionales: En el control epidemiológico; en la lucha contra las enfermedades transmisibles; en la conservación de
un medio ambiente saludable; en la elaboración, perfeccionamiento y puesta en práctica de normativas internacionales;
en la investigación biomédica y en todas aquellas acciones que se acuerden por estimarse beneficiosas para las partes
en el campo de la salud. Prestará especial atención a la cooperación con las naciones con las que tiene mayores lazos
por razones históricas, culturales, geográficas y de relaciones en otras áreas, así como a las acciones de cooperación
sanitaria que tengan como finalidad el desarrollo de los pueblos. En el ejercicio de estas funciones, las autoridades
sanitarias actuarán en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Artículo cuarenta.
La Administración del Estado, sin menoscabo de las competencias de las Comunidades Autónomas, desarrollará las
siguientes actuaciones:
1. La determinación, con carácter general, de los métodos de análisis y medición y de los requisitos técnicos y
condiciones mínimas, en materia de control sanitario del medio ambiente.
2. La determinación de los requisitos sanitarios de las reglamentaciones técnicosanitarias de los alimentos,
servicios o productos directa o indirectamente relacionados con el uso y consumo humanos.
3. El registro general sanitario de alimentos y de las industrias, establecimientos o instalaciones que los producen,
elaboran o importan, que recogerá las autorizaciones y comunicaciones de las Comunidades Autónomas de acuerdo
con sus competencias.
4. La autorización mediante reglamentaciones y listas positivas de aditivos, desnaturalizadores, material
macromolecular para la fabricación de envases y embalajes, componentes alimentarios para regímenes especiales,
detergentes y desinfectantes empleados en la industria alimentaria.
5. La reglamentación, autorización y registro u homologación, según proceda, de los medicamentos de uso
humano y veterinario y de los demás productos y artículos sanitarios y de aquellos que, al afectar al ser humano,
pueden suponer un riesgo para la salud de las personas. Cuando se trate de medicamentos, productos o artículos
destinados al comercio exterior o cuya utilización o consumo pudiera afectar a la seguridad pública, la Administración
del Estado ejercerá las competencias de inspección y control de calidad.
6. La reglamentación y autorización de las actividades de las personas físicas o jurídicas dedicadas a la
preparación, elaboración y fabricación de los productos mencionados en el número anterior, así como la determinación
de los requisitos mínimos a observar por las personas y los almacenes dedicados a su distribución mayorista y la
autorización de los que ejerzan sus actividades en más de una Comunidad Autónoma. Cuando las actividades
enunciadas en este apartado hagan referencia a los medicamentos, productos o artículos mencionados en el último
párrafo del apartado anterior, la Administración del Estado ejercerá las competencias de inspección y control de calidad.
7. La determinación con carácter general de las condiciones y requisitos técnicos mínimos para la aprobación y
homologación de las instalaciones y equipos de los centros y servicios.
8. La reglamentación sobre acreditación, homologación, autorización y registro de centros o servicios, de acuerdo
con lo establecido en la legislación sobre extracción y trasplante de órganos.
9. El Catálogo y Registro General de centros, servicios y establecimientos sanitarios que recogerán las
decisiones, comunicaciones y autorizaciones de las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus competencias.
10. La homologación de programas de formación postgraduada, perfeccionamiento y especialización del personal
sanitario, a efectos de regulación de las condiciones de obtención de títulos académicos.
11. La homologación general de los puestos de trabajo de los servicios sanitarios, a fin de garantizar la igualdad
de oportunidades y la libre circulación de los profesionales y trabajadores sanitarios.
12. Los servicios de vigilancia y análisis epidemiológicos y de las zoonosis, así como la coordinación de los
servicios competentes de las distintas Administraciones Públicas Sanitarias, en los procesos o situaciones que
supongan un riesgo para la salud de incidencia e interés nacional o internacional.
13. El establecimiento de sistemas de información sanitaria y la realización de estadísticas, de interés general
supracomunitario.
14. La coordinación de las actuaciones dirigidas a impedir o perseguir todas las formas de fraude, abuso,
corrupción o desviación de las prestaciones o servicios sanitarios con cargo al sector público cuando razones de interés
general así lo aconsejen.
15. La elaboración de informes generales sobre la salud pública y la asistencia sanitaria.
16. El establecimiento de medios y de sistemas de relación que garanticen la información y comunicación
recíprocas entre la Administración Sanitaria del Estado y la de las Comunidades Autónomas en las materias objeto de
la presente Ley.

CAPÍTULO II

De las competencias de las Comunidades Autónomas


Artículo cuarenta y uno.

1. Las Comunidades Autónomas ejercerán las competencias asumidas en sus Estatutos y las que el Estado les
transfiera o, en su caso, les delegue.
2. Las decisiones y actuaciones públicas previstas en esta Ley que no se hayan reservado expresamente al
Estado se entenderán atribuidas a las Comunidades Autónomas.

CAPÍTULO III

De las competencias de las Corporaciones Locales


Artículo cuarenta y dos.

1. Las normas de las Comunidades Autónomas, al disponer sobre la organización de sus respectivos servicios
de salud, deberán tener en cuenta las responsabilidades y competencias de las provincias, municipios y demás
Administraciones Territoriales intracomunitarias, de acuerdo con lo establecido en los Estatutos de Autonomía, la Ley
de Régimen Local y la presente Ley.
2. Las Corporaciones Locales participarán en los órganos de dirección de las Areas de Salud.
3. No obstante, los Ayuntamientos, sin perjuicio de las competencias de las demás Administraciones Públicas,
tendrán las siguientes responsabilidades mínimas en relación al obligado cumplimiento de las normas y planes
sanitarios:
a) Control sanitario del medio ambiente: Contaminación atmosférica, abastecimiento de
b) aguas, saneamiento de aguas residuales, residuos urbanos e industriales.
c) Control sanitario de industrias, actividades y servicios, transportes, ruidos y
d) vibraciones.
e) Control sanitario de edificios y lugares de vivienda y convivencia humana, especialmente de los centros de
alimentación, peluquerías, saunas y centros de higiene personal, hoteles y centros residenciales, escuelas,
campamentos turísticos y áreas de actividad físico deportivas y de recreo.
f) Control sanitario de la distribución y suministro de alimentos, bebidas y demás productos, directa o
indirectamente relacionados con el uso o consumo humanos, así como los medios de su transporte.
g) Control sanitario de los cementerios y policía sanitaria mortuoria.

4. Para el desarrollo de las funciones relacionadas en el apartado anterior, los Ayuntamientos deberán recabar el
apoyo técnico del personal y medios de las Amas de Salud en cuya demarcación estén comprendidos.
5. El personal sanitario de los Servicios de Salud de las Comunidades Autónomas que preste apoyo a los
Ayuntamientos en los asuntos relacionados en el apartado 3 tendrá la consideración, a estos solos efectos, de personal
al servicio de los mismos, con sus obligadas consecuencias en cuanto a régimen de recursos y responsabilidad
personales y patrimoniales.

CAPÍTULO IV De la Alta Inspección


Artículo cuarenta y tres.
(Derogado)

TÍTULO III
De la estructura del sistema sanitario público

CAPÍTULO I

De la organización general del sistema sanitario público

Artículo cuarenta y cuatro.

1. Todas las estructuras y servicios públicos al servicio de la salud integrarán el Sistema Nacional de Salud.
2. El Sistema Nacional de Salud es el conjunto de los Servicios de Salud de la Administración del Estado y de los
Servicios de Salud de las Comunidades Autónomas en los términos establecidos en la presente Ley.

Artículo cuarenta y cinco.


El Sistema Nacional de Salud integra todas las funciones y prestaciones sanitarias que, de acuerdo con lo previsto en
la presente Ley, son responsabilidad de los poderes públicos para el debido cumplimiento del derecho a la protección
de la salud.

Artículo cuarenta y seis.


Son características fundamentales del Sistema Nacional de Salud:

a) La extensión de sus servicios a toda la población.


b) La organización adecuada para prestar una atención integral a la salud, comprensiva tanto de la promoción de
la salud y prevención de la enfermedad como de la curación y rehabilitación.
c) La coordinación y, en su caso, la integración de todos los recursos sanitarios públicos
d) en un dispositivo único.
e) La financiación de las obligaciones derivadas de esta Ley se realizará mediante recursos de las
Administraciones Públicas, cotizaciones y tasas por la prestación de determinados servicios.
f) La prestación de una atención integral de la salud procurando altos niveles de calidad
g) debidamente evaluados y controlados.
Artículo cuarenta y siete.
(Derogado)

Artículo cuarenta y ocho.


El Estado y las Comunidades Autónomas podrán constituir comisiones y comités técnicos, celebrar convenios y
elaborar los programas en común que se requieran para la mayor eficacia y rentabilidad de los Servicios Sanitarios.

CAPÍTULO II

De los Servicios de Salud de las Comunidades Autónomas


Artículo cuarenta y nueve.
Las Comunidades Autónomas deberán organizar sus Servicios de Salud de acuerdo con los principios básicos de la
presente Ley.

Artículo cincuenta.

1. En cada Comunidad Autónoma se constituirá un Servicio de Salud integrado por todos los centros, servicios y
establecimientos de la propia Comunidad, Diputaciones, Ayuntamientos y cualesquiera otras Administraciones
territoriales intracomunitarias, que estará gestionado, como se establece en los artículos siguientes, bajo la
responsabilidad de la respectiva Comunidad Autónoma.
2. No obstante el carácter integrado del Servicio, cada Administración Territorial podrá mantener la titularidad de
los centros y establecimientos dependientes de la misma, a la entrada en vigor de la presente Ley, aunque, en todo
caso, con adscripción funcional al Servicio de Salud de cada Comunidad Autónoma.

Artículo cincuenta y uno.

1. Los Servicios de Salud que se creen en las Comunidades Autónomas se planificarán con criterios de
racionalización de los recursos, de acuerdo con las necesidades sanitarias de cada territorio. La base de la planificación
será la división de todo el territorio en demarcaciones geográficas, al objeto de poner en práctica los principios
generales y las atenciones básicas a la salud que se enuncian en esta Ley.
2. La ordenación territorial de los Servicios será competencia de las Comunidades Autónomas y se basará en la
aplicación de un concepto integrado de atención a la salud.
3. Las Administraciones territoriales intracomunitarias no podrán crear o establecer nuevos centros o servicios
sanitarios, sino de acuerdo con los planes de salud de cada Comunidad Autónoma y previa autorización de la misma.

Artículo cincuenta y dos.


Las Comunidades Autónomas, en ejercicio de las competencias asumidas en sus Estatutos, dispondrán acerca de los
órganos de gestión y control de sus respectivos Servicios de Salud, sin perjuicio de lo que en esta Ley se establece.
Artículo cincuenta y tres.

1. Las Comunidades Autónomas ajustarán el ejercicio de sus competencias en materia sanitaria a criterios de
participación democrática de todos los interesados, así como de los representantes sindicales y de las organizaciones
empresariales.
2. Con el fin de articular la participación en el ámbito de las Comunidades Autónomas, se creará el Consejo de
Salud de la Comunidad Autónoma. En cada Área, la Comunidad Autónoma deberá constituir, asimismo, órganos de
participación en los servicios sanitarios.
3. En ámbitos territoriales diferentes de los referidos en el apartado anterior, la Comunidad Autónoma deberá
garantizar una efectiva participación.

Artículo cincuenta y cuatro.


Cada Comunidad Autónoma elaborará un Plan de Salud que comprenderá todas las acciones sanitarias necesarias
para cumplir los objetivos de sus Servicios de Salud.

El Plan de Salud de cada Comunidad Autónoma, que se ajustará a los criterios generales de coordinación aprobados
por el Gobierno, deberá englobar el conjunto de planes de las diferentes Áreas de Salud.

Artículo cincuenta y cinco.

1. Dentro de su ámbito de competencias, las correspondientes Comunidades Autónomas regularán la


organización, funciones, asignación de medios personales y materiales de cada uno de los Servicios de Salud, en el
marco de lo establecido en el capítulo VI de este título.
2. Las Corporaciones Locales que a la entrada en vigor de la presente Ley vinieran desarrollando servicios
hospitalarios, participarán en la gestión de los mismos, elevando propuesta de definición de objetivos y fines, así como
de presupuestos anuales. Asimismo, elevarán a la Comunidad Autónoma propuesta en tema para el nombramiento del
Director del Centro Hospitalario.

CAPÍTULO III De las Áreas de Salud


Artículo cincuenta y seis.

1. Las Comunidades Autónomas delimitarán y constituirán en su territorio demarcaciones denominadas Áreas de


Salud, debiendo tener en cuenta a tal efecto los principios básicos que en esta Ley se establecen, para organizar un
sistema sanitario coordinado e integral.