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Universidad Nacional Autónoma de México

Colegio de Ciencias y Humanidades

Plantel Vallejo

Alumna: Huerta García Andrea

Materia: Biología

Profesora: Pérez Corona, Tatiana J.

Grupo: 528
En la Antigua Grecia, el filósofo
Aristóteles propuso una
hipótesis que sugería que la luz
solar estaba directamente
relacionada con el desarrollo
del color verde de las hojas de
las plantas, pero esta idea no
trascendió en su época,
quedando relegada a un
segundo plano. De hecho, no
volvió a ser recuperada hasta el
Aristóteles siglo XVII.
El considerado padre de la
fisiología vegetal, Stephen
Hales, hizo mención a la
citada hipótesis aristotélica.
Además de retomar este
supuesto, el mismo Hales
afirmó que el aire que
penetraba por medio de las
hojas en los vegetales, era
empleado por éstas como
fuente de alimento.
Stephen Hales
Década de 1770

El clérigo inglés Joseph Priestley (a quien


se le atribuye el descubrimiento del O2)
estableció la producción de oxígeno por los
vegetales reconociendo que el proceso era,
de forma aparente, el inverso de la
respiración animal, que consumía tal
elemento químico. Fue Priestley quien
acuñó la expresión de aire deflogisticado
para referirse a aquel que contiene oxígeno
y que proviene de los procesos vegetales,
así como también fue él quien descubrió la
emisión de dióxido de carbono por parte de
las plantas durante los periodos de
penumbra, aunque en ningún momento
logró interpretar estos resultados.
Joseph Priestley
Año 1778

El médico holandés Jan Ingenhousz dirigió numerosos experimentos


dedicados al estudio de la producción de oxígeno por las plantas (muchas
veces ayudándose de un eudiómetro), mientras se encontraba de
vacaciones en Inglaterra, para publicar al año siguiente todos aquellos
hallazgos que había realizado durante el transcurso de su investigación
en el libro titulado Experiments upon Vegetables. Algunos de sus mayores
logros fueron el descubrimiento de que las plantas, al igual que sucedía
con los animales, viciaban el aire tanto en la luz como en la oscuridad;
que cuando los vegetales eran iluminados con luz solar, la liberación de
aire cargado con oxígeno excedía al que se consumía y la demostración
que manifestaba que para que se produjese el desprendimiento
fotosintético de oxígeno se requería de luz solar.
También concluyó que la
fotosíntesis no podía ser llevada
a cabo en cualquier parte de la
planta, como en las raíces o en
las flores, sino que únicamente
se realizaba en las partes verdes
de ésta. Como médico que era,
Jan Ingenhousz aplicó sus
nuevos conocimientos al campo
de la medicina y del bienestar
humano, por lo que también
recomendó sacar a las plantas
de las casas durante la noches
para prevenir posibles
intoxicaciones.
Jan Ingenhousz
Jean Senebier, ginebrino, realiza nuevos experimentos
que establecen la necesidad de la luz para que se
produzca la asimilación de dióxido de carbono y el
desprendimiento de oxígeno. También establece, que
aún en condiciones de iluminación, si no se suministra
CO2, no se registra desprendimiento de oxígeno. J.
Senebier sin embargo opinaba, en contra de las teorías
desarrolladas y confirmadas más adelante, que la
fuente de dióxido de carbono para la planta provenía
del agua y no del aire.

Jean Senebier
Otro autor suizo, Th. de Saussure,
demostraría experimentalmente que el
pipeteo de la papa constituye un proceso
básico en la fotosíntesis, y que el aumento
de biomasa depende de la fijación de dióxido
de carbono (que puede ser tomado
directamente del aire por las hojas) y del
agua. También realiza estudios sobre la
respiración en plantas y concluye que, junto
Nicolas Theodore De
con la emisión de dióxido de carbono, hay
Saussure una pérdida de agua y una generación de
calor. Finalmente, de Saussure describe la
necesidad de la nutrición mineral de las
plantas.
El químico alemán J. von Liebig, es uno
de los grandes promotores tanto del
conocimiento actual sobre química
orgánica, como sobre fisiología vegetal,
imponiendo el punto de vista de los
organismos como entidades compuestas
por productos químicos y la importancia
de las reacciones químicas en los
procesos vitales. Confirma las teorías
expuestas previamente por de Saussure,
matizando que si bien la fuente de
carbono procede del CO2 atmosférico, el
resto de los nutrientes proviene del suelo.
Justus von Liebig
Comienzos del siglo XIX
La denominación como clorofila de los
pigmentos fotosintéticos fue acuñada por
Pelletier y Caventou a comienzos del siglo XIX.
Dutrochet, describe la entrada de CO2 en la
planta a través de los estomas y determina que
solo las células que contienen clorofila son
productoras de oxígeno. H. von Mohl, más tarde,
asociaría la presencia de almidón con la de
clorofila y describiría la estructura de los
estomas. Sachs, a su vez, relacionó la presencia
de clorofila con cuerpos subcelulares que se
pueden alargar y dividir, así como que la
formación de almidón está asociada con la
iluminación y que esta sustancia desaparece en
oscuridad o cuando los estomas son ocluidos. A
Sachs se debe la formulación de la ecuación
básica de la fotosíntesis:
6 CO2 + 6 H2O → C6H12O6 + 6 O2
Andreas Franz Wilhelm Schimper
daría el nombre de cloroplastos a los
cuerpos coloreados de Sachs y
describiría los aspectos básicos de su
estructura, tal como se podía detectar
con microscopía óptica. En el último
tercio del siglo XIX se sucederían los
esfuerzos por establecer las
propiedades físico-químicas de las
clorofilas y se comienzan a estudiar
Andreas Franz los aspectos eco fisiológicos de la
Wilhelm Schimper fotosíntesis.
Siglo XX
Año 1905

En 1905, Frederick Frost Blackman midió la velocidad a la que se produce la


fotosíntesis en diferentes condiciones. En un primer momento se centró en observar
como variaba la tasa de fotosíntesis modificando la intensidad lumínica, apreciando
que cuando la planta era sometida a una luz tenue cuya intensidad se iba
incrementando hasta convertirse en moderada, aumentaba la tasa fotosintética, pero
cuando se alcanzaban intensidades mayores no se producía un aumento adicional.
Con posterioridad investigó el efecto combinado de la luz y de la temperatura sobre
la fotosíntesis, de modo que obtuvo los siguientes resultados: si bien, en condiciones
de luz tenue un aumento en la temperatura no tenía repercusión alguna sobre el
proceso fotosintético, cuando la intensidad luz y los grados aumentaban la tasa de
fotosíntesis sí que experimentaba una variación positiva. Finalmente, cuando la
temperatura superaba los 30 °C, la fotosíntesis se ralentizaba hasta que se sobrevenía
el cesamiento del proceso.
A consecuencia de los resultados obtenidos, Blackman planteó que en la fotosíntesis
coexistían dos factores limitantes, que eran la intensidad lumínica y la temperatura.
Década de 1920

En la década de 1920, Cornelius


Bernardus van Niel propuso, tras haber
estudiado a las bacterias fotosintéticas del
azufre, que el oxígeno liberado en la
fotosíntesis provenía del agua y no del
dióxido de carbono, extrayéndose que el
hidrógeno empleado para la síntesis de
glucosa procedía de la fotólisis del agua
que había sido absorbida por la planta.
Pero esta hipótesis no se confirmó hasta
el año 1941, tras las investigaciones
realizadas por Samuel Rubén y Martin
Kamen con agua con oxígeno pesado y
una alga verde (Chlorella).
Cornelius Bernardus
van Niel
1937

En 1937, Robert Hill logró demostrar que los


cloroplastos son capaces de producir oxígeno en
ausencia de dióxido de carbono, siendo este
descubrimiento uno de los primeros indicios de que la
fuente de electrones en las reacciones de la fase clara
de la fotosíntesis es el agua. Aunque cabe destacar
que Hill, en su experimento in vitro empleó un aceptor
de electrones artificial. De estos estudios se derivó la
conocida con nombre de Reacción de Hill, definida
como la foto reducción de un aceptor artificial de
electrones por los hidrógenos del agua, con liberación
de oxígeno.
Década de 1940

En la década de 1940, el químico norteamericano Melvin Calvin inició sus


estudios e investigaciones sobre la fotosíntesis, que le valieron el Premio
Nobel de Química de 1961. Gracias a la aplicación del carbono 14
radioactivo detectó la secuencia de reacciones químicas generadas por las
plantas al transformar dióxido de carbono gaseoso y agua en oxígeno e
hidratos de carbono, lo que en la actualidad se conoce como ciclo de
Calvin.
Un personaje clave en el estudio de la fotosíntesis fue el fisiólogo vegetal
Daniel Arnon. A pesar de que realizó descubrimientos botánicos de notable
importancia (demostró que el vanadio y el molibdeno eran micronutrientes
absorbidos por algas y plantas, respectivamente, y que intervenían en el
crecimiento de las mismas), es principalmente conocido por sus trabajos
orientados de cara a la fotosíntesis. Fue en 1954, cuando sus colegas y él
emplearon componentes de las hojas de las espinacas para llevar a cabo la
fotosíntesis en ausencia total de células para explicar como éstas asimilan
el dióxido de carbono y cómo forman ATP.
1981

En el año 1981 fue fabricado el primer cloroplasto de carácter


artificial, que se encontraba constituido por una mezcla de
compuestos orgánicos sintéticos relacionados con la clorofila y
que, al iluminarse, tenía la capacidad de llevar a cabo la reacción
de fotólisis del agua, generando hidrógeno y oxígeno en estado
gas. El tamaño físico del cloroplasto artificial era mucho mayor en
comparación con el de los cloroplastos naturales, y además, su
eficacia de conversión de energía lumínica en química era
notablemente inferior. Este primer experimento fue todo un hito y
supuso el primer paso hacia la construcción de un dispositivo
fotosintético obtenido artificialmente que funcionara.
En el año 1982, los químicos alemanes Johann Deisenhofer, Hartmut
Michel y Robert Huber analizaron el centro de reacción fotosintético de las
bacteria Rhodopseudomonas viridis, y para determinar la estructura de los
cristales del complejo proteico utilizaron la cristalografía de rayos X. Sin
embargo, esta técnica resultó excesivamente compleja para estudiar la
proteína mencionada y Michel tuvo que idear un método espacial que
permitía la cristalografía de proteínas de membrana.
Cuando Michel consiguió las muestras cristalinas perfectas que requería su
análisis, su compañero de investigación desenvolvió los métodos
matemáticos para interpretan el patrón de rayos X obtenido. Aplicando
estas ecuaciones, los químicos lograron identificar la estructura completa
del centro de reacción fotosintética, compuesto por cuatro subunidades de
proteínas y de 10.000 átomos. Por medio de esta estructura, tuvieron la
oportunidad con detalle del proceso de la fotosíntesis, siendo la primera
vez que se concretó la estructura tridimensional de dicha proteína.
1998

En 1998, el equipo de Thomas Moore, profesor de química del


Centro de Bioenergía y Fotosíntesis de la Universidad Estatal de
Arizona, decidió incorporar al cloroplasto artificial desarrollado años
antes, una vesícula rodeada de una cubierta parecida a las
membranas de los cloroplastos naturales. En ella se hallaban las
clorofilas tratadas sintéticamente, junto con otros compuestos que se
añadieron con la intención de generar una acumulación de iones H+
en la parte interna de la membrana. Pero el hecho más destacable
del experimento fue la incorporación de la enzima ATP-sintetasa,
principal responsable del aprovechamiento del desequilibrio en la
concentración de H+ para producir ATP. Con estas modificaciones,
Moore consiguió un comportamiento similar al de los cloroplastos
reales, sintetizando ATP a partir de energía solar, pero con un
número más reducido de componentes que la cadena fotosintética
natural. Tal fue la repercusión del experimento, que en la actualidad
se continúan explorando sus aplicaciones prácticas.
1999

En 1999, científicos norteamericanos unieron


químicamente cuatro moléculas de clorofila, dando
lugar a una cadena por la que podían circular los
electrones y en cuyo remate, se encontraba una bola
de fullereno C60. Tras incidir la luz en el sistema, los
electrones emitidos eran trasportados hasta la bola de
buckminsterfullereno que se quedaba cargada
eléctricamente y mantenía estable su carga. Pero el
principal defecto de este imaginativo proyecto es que
los científicos que lo lideraban desconocían la posible
aplicación del fullereno cargado que se había obtenido
por medio del proceso mencionado.
Referencias
http://es.wikipedia.org/wiki/Fotos%C3%ADntesis