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TEMA 11: EL ESTADO Y LA POLITICA FISCAL

No cabe duda que la política económica es el argumento fundamental del Estado


para justificar la función reguladora y estabilizadora que este cumple en las
naciones que poseen economías modernas; fijando las políticas impositivas,
monetarias y cambiarias, así como diseñando las reglas del juego; permitiendo
que el mercado actúe libremente pero respetando estas reglas.

Es la intención de este material representar de la forma más sencilla posible lo que


representa la política fiscal, la cual comprende la función impositiva y reguladora
del Estado en las economías modernas; y especialmente nos referiremos a la
Política fiscal aplicada en Venezuela

 Estado:
Es un concepto político que se refiere a una forma de organización social,
económica, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de
instituciones no voluntarias, que tiene el poder de regular la vida nacional en un
territorio determinado. Usualmente, suele adherirse a la definición del Estado, el
reconocimiento por parte de la comunidad internacional

 Política Fiscal:
Decisiones tomadas por el gobierno nacional que implican tanto el
financiamiento y uso de recursos y gastos, así como las decisiones de cambio
en la gestión gubernamental necesarias para el logro de objetivos propuestos

La política fiscal es una rama de la política económica que configura el


presupuesto del Estado, y sus componentes, el gasto público y los impuestos,
como variables de control para asegurar y mantener la estabilidad económica,
amortiguando las variaciones de los ciclos económicos, y contribuyendo a
mantener una economía creciente, de pleno empleo y sin inflación alta. 1 El
nacimiento de la teoría macroeconómica keynesiana puso de manifiesto que
las medidas de la política fiscal influyen en gran medida en las variaciones a
corto plazo de la producción, el empleo, y los precios
Los dos mecanismos de control sugeridos por los Keynesianos (los seguidores de
la política fiscal) son:

 Variación del gasto público


 Variación de los impuestos
 De los dos, es más importante el control de la inversión pública. Pero si hay
que elegir entre hacer que el Estado gaste más o bajar los impuestos, los
políticos suelen preferir lo segundo, porque es inmediato, reversible, y les
da buena fama.

A continuación se explica cada uno de estos métodos.

Variación del gasto público

Gasto público (inversión pública) es cuánto dinero gasta el Estado en pagar los
proyectos públicos, como carreteras y otras construcciones. Conjunto de gastos
realizados por el gobierno en bienes y servicios para el Estado.

Cuando un gobierno altera las compras de bienes y servicios del Estado, logra
desplazar la curva de demanda agregada. Supongamos, por ejemplo, que el
Ministerio de Fomento de un país contrata la construcción de una nueva autopista
a una empresa constructora por valor de 3.000 millones de euros. Esta
contratación eleva la demanda de producción de las constructoras implicadas, lo
que induce a las empresas del sector a contratar más trabajadores y a aumentar la
producción. Como las constructoras forman parte de la economía, el aumento de
la demanda de la autopista se traduce en un aumento de la demanda agregada de
bienes y servicios del país. La curva de demanda agregada se desplaza hacia la
derecha, incrementándose el PIB, en la medida que uno de los componentes de
éste es el gasto público.

1. En un primer momento podría pensarse que la curva de demanda agregada


se desplaza hacia la derecha exactamente en 3.000 millones de euros, que
es el dinero gastado en la construcción. Sin embargo, no es así. Se
producen dos efectos macroeconómicos que hacen que la magnitud del
desplazamiento de la demanda agregada sea diferente de la variación de
las compras del Estado. El primero -el efecto multiplicador- sugiere que el
desplazamiento de la demanda agregada podría ser superior a 3.000
millones de euros que era el gasto realizado. El segundo efecto a tener en
cuenta es el efecto expulsión.

El efecto multiplicador

Artículo principal: Efecto multiplicador

Según el mecanismo keynesiano del multiplicador, un aumento de la inversión


eleva la renta de los consumidores, provocando una cadena de aumentos del
gasto en cascada pero cada vez menores. Las variaciones de la inversión se
multiplican, pues, traduciéndose en aumentos mayores de la producción. El
mecanismo del multiplicador no se aplica sólo a la inversión sino que tiene un
carácter mucho más amplio. En realidad, cualquier variación del gasto público
también se traduce en una variación mayor de la producción. Esta cuestión,
analizada por primera vez por Keynes, llevó a muchos economistas a recomendar
la utilización de la política fiscal como instrumento para estabilizar el ciclo
económico

Efecto expulsión

Artículo principal: Efecto expulsión

El segundo efecto influyente para determinar la cuantia del efecto total de la


política fiscal de gasto sobre la demanda agregada es el denominado efecto-
expulsión, que sugiere que el efecto que tendría el gasto de 3.000 millones de
euros sobre el PIB, en el ejemplo anteriormente expuesto, podría ser inferior a
3.000 millones.

Aunque el efecto multiplicador sugiere que la variación de la demanda provocada


por la política fiscal puede ser mayor que la variación de las compras del Estado,
existe otro efecto que actúa en sentido contrario. Aunque un aumento de las
compras del Estado estimula la demanda de bienes y servicios, también provoca
una subida del tipo de interés, la cual tiende a atemperar la demanda de bienes y
servicios. La reducción que experimenta la demanda cuando una expansión fiscal
eleva el tipo de interés se denomina efecto expulsión.

Para ver por qué se produce este efecto-expulsión, comprobemos una vez más
qué ocurre cuando el Estado construye la autopista por valor de 3.000 millones de
euros. Como ya hemos señalado, este aumento de la demanda eleva las rentas
de los trabajadores y de los propietarios de estas empresas (y como consecuencia
del efecto multiplicador, también de otras empresas). Al aumentar la renta, los
hogares planean comprar más bienes y servicios y, como consecuencia, deciden
tener una parte mayor de su riqueza en un activo líquido. Es decir, el aumento de
la renta provocado por la expansión fiscal eleva la demanda de dinero, que
debemos recordar es una función dependiente, entre otros factores, de la Renta
monetaria de los sujetos. Como el banco central no ha alterado la oferta
monetaria, la curva de oferta vertical no varía. Cuando el aumento del nivel de
renta desplaza la curva de demanda de dinero hacia la derecha, el tipo de interés
debe subir con el fin de mantener equilibradas la oferta y la demanda de dinero.

La subida del tipo de interés reduce, a su vez, la cantidad demandada de bienes y


servicios. En particular, como será más caro pedir préstamos la demanda de
inversión tanto en viviendas y como en las empresas disminuye. En definitiva el
aumento de las compras del Estado que eleva la demanda de bienes y servicios,
también puede expulsar inversión. Este efecto-expulsión contrarresta en parte la
influencia de las compras del Estado en la demanda agregada.
Recapitulando, cuando un Estado incrementa sus compras en 3.000 millones de
euros, la demanda agregada de bienes y servicios puede aumentar en una cuantía
superior o inferior a 3.000 millones, dependiendo de que sea mayor el efecto
multiplicador o el efecto-expulsión.

Variación de los impuestos

La otra gran herramienta de la política fiscal es el nivel de tributación. Cuando el


gobierno de un país baja los impuestos, aumentan los ingresos netos de los
hogares. Éstos ahorran parte de esta renta adicional, pero también gastan alguna
en bienes de consumo. Como la reducción de los impuestos eleva el gasto de
consumo, desplaza la curva de demanda agregada hacia la derecha. Asimismo,
una subida de los impuestos reduce el gasto de consumo y desplaza la curva de
demanda agregada hacia la izquierda. En la magnitud del desplazamiento de la
demanda agregada provocado por una modificación de los impuestos también
influyen el efecto multiplicador y el efecto-expulsión. Cuando el gobierno baja los
impuestos y estimula el gasto de consumo, los ingresos y los beneficios
aumentan, lo que estimula aún más el gasto de consumo. Éste es el efecto
multiplicador. Al mismo tiempo, un aumento de la renta eleva la demanda de
dinero, lo que tiende a elevar los tipos de interés. La subida de los tipos de interés
encarece la petición de préstamos, lo cual reduce el gasto de inversión. Éste es el
efecto-expulsión. Dependiendo de la magnitud del efecto multiplicador y del
efecto-expulsión, el desplazamiento de la demanda agregada puede ser mayor o
menor que la variación de los impuestos que lo ha provocado.

Si aumenta la renta de los consumidores (el dinero que la gente tiene disponible
para gastar), entonces pueden gastar más, y es probable que lo hagan. Hay
medidas para saber qué porcentaje de la renta se gasta; son la propensión
marginal al consumo y la propensión marginal al ahorro.

El estímulo del consumo permite mejorar la economía gracias al efecto


multiplicador, un punto importante de la teoría de Keynes. Dice que el dinero, al
pasar de mano en mano, va generando incrementos en la producción (producto
nacional). No es magia; veamos un ejemplo:

Supongamos que la propensión marginal al consumo (PMgC) es del 0,8, lo que


significa que todos los ciudadanos gastan el 80% de lo que ganan y por el
contrario ahorran un 20%.

1. Yo compro algo a alguien por 100 euros. Eso hace aumentar el


producto nacional en 100 euros.
2. El vendedor, 100 euros más rico, es también un consumidor, y
gastará el 80% de esos 100 euros comprando otra cosa, por tanto,
gasta 80 euros. El PIB sube 80 euros más.
3. Quien acaba de recibir los 80 euros, gasta un 80% de ello, o sea, 64
euros. El PIB sube 64 euros.
4. Quien recibe los 64, gasta el 80%; el PIB sube 51,2 más
5. El siguiente hace subir el PIB 40,96
6. Etcétera: 32,77, 26,21, 20,97, 16,78,...

¿Cuánto ha aumentado el producto nacional, en total? Pues 100 + 80 + 64 + 51.2


+ 40.96 +... Esta serie equivale a 100/(1-0.8), que son 500 euros.

Por tanto, una inversión de 100 euros ha hecho aumentar el producto nacional en
500.

Por eso bajar los impuestos (aumentando la renta disponible) aumenta el producto
nacional. El subirlos, lo reduce, y puede ser la acción apropiada si se quiere
generar un superávit y enfriar la economía (lo cuál ayudaría a controlar la
inflación).

Tipos de política fiscal

 Política fiscal expansiva :cuando el objetivo es estimular la demanda


agregada, especialmente cuando la economía está atravesando un período
de recesión y necesita un impulso para expandirse. Como resultado se
tiende al déficit o incluso puede provocar inflación.

 Política fiscal restrictiva: cuando el objetivo es frenar la demanda agregada,


por ejemplo cuando la economía está en un período de excesiva expansión
y tiene necesidad de frenarse por la excesiva inflación que está creando.
Como resultado se tiende al superávit.

Política fiscal expansiva

Los mecanismos a usar son:

 Aumentar el gasto público, para aumentar la producción y reducir el


desempleo.
 Bajar los impuestos, para aumentar la renta disponible de las personas
físicas, lo que provocará un mayor consumo y una mayor inversión de las
empresas, en conclusión, un desplazamiento de la demanda agregada en
sentido expansivo. De esta forma, al haber mayor gasto público, y menores
impuestos, el presupuesto del Estado, genera el déficit. Después se puede
decir que favorece el gasto fiscal en el impuesto presupuestario.

Política fiscal contractiva

Es la que hace disminuir la demanda agregada, a fin de generar un exceso de


oferta agregada de bienes, lo que finalmente hará reducir el nivel de ingreso.
Política fiscal restrictiva Los mecanismos son los contrarios que en la expansiva:

 Reducir el gasto público, para bajar la demanda agregada y por tanto la


producción.
 Subir los impuestos, para que los ciudadanos tengan una renta menor y en
consecuencia disminuyan su consumo y así la demanda agregada se
desplaza hacia la izquierda.

De esta forma, al disminuir el gasto público, y aumentar los impuestos, el


presupuesto del Estado, tiende a generar un superávit o disminuir el déficit.

Política fiscal y empleo

La forma en que la política fiscal afecta al empleo es un tema complejo, por lo que
es necesario sopesar cuidadosamente los efectos de incentivo y desincentivo que
conlleva la intervención del sector público. Por ejemplo, un sistema de
prestaciones por desempleo bien diseñado no solo brinda una importante red de
protección a la población, sino que, además, permite a los trabajadores dedicar
más tiempo a la búsqueda del empleo más productivo. Sin embargo puede al
mismo tiempo, prolongar la duración del desempleo, lo que tendría efectos
secundarios sobre el potencial de producción de la economía, porque los
trabajadores que se encuentran en una situación de desempleo de larga duración
experimentan una depreciación de su capital humano.

Las posibles desventajas de las prestaciones sociales se observan con más


claridad en sus efectos sobre la oferta de factor trabajo. Con frecuencia se
menciona el pago incondicional o ilimitado de prestaciones por desempleo como
uno de los principales factores que desincentivan la búsqueda de empleo. Este
tipo de prestaciones puede, asimismo, reducir las presiones para reformar un
mercado de trabajo ineficiente con altas tasas de paro porque los desempleados
disfrutan de esos beneficios. También los sistemas públicos de pensiones tienen
efectos significativos sobre la oferta de trabajadores. La escasa penalización de la
jubilación anticipada, o incluso su promoción activa, han reducido dicha oferta. Por
otra parte, la perspectiva de jubilación anticipada constituye un desincentivo para
que los trabajadores mantengan sus conocimientos profesionales y participen en
un proceso de aprendizaje continuo. Además, los incentivos a la jubilación
anticipada facilitan la eliminación de mano de obra incluso en circunstancias en
que el despido es muy difícil. Como resultado, las empresas que necesiten reducir
su plantilla la recortarían en los segmentos de mayor edad, dándose el caso de
que estos trabajadores pueden ser precisamente los que más experiencia tengan
y no los menos productivos.
Las políticas orientadas a ocupación. Los programas de formación pueden ayudar
a mantener y mejorar los conocimientos profesionales, reduciendo los desajustes
entre oferta y demanda y el deterioro del capital humano entre los desempleados
de larga duración. Otro desafío que se plantea es la reintegración de los grupos
difíciles de emplear, como los trabajadores poco cualificados, los parados de larga
duración o los trabajadores de más edad

Historia

La política fiscal es la propuesta por John Maynard Keynes, que propone teorías
innovadoras. Por ejemplo:

 Dice que la ley de Say ("la oferta genera su propia demanda") no se


cumple, ya que puede haber equilibrio económico aunque exista mucho
paro.
 Afirma que el Estado es quien debe intentar resolver el problema del paro
(a diferencia de los clásicos y los monetaristas, que creen que se soluciona
por sí sólo). Para hacerlo, el estado tiene que controlar la demanda
agregada a través de esta política fiscal.
 El estado de pleno empleo es algo transitorio, y la economía es fluctuante.

Estas teorías revolucionarias dan comienzo a la macroeconomía como ciencia.

 El Presupuesto Nacional o Presupuesto Público


Es un plan contable elaborado por el Gobierno Nacional en el que se estiman los
ingresos y gastos en función de los lineamientos de política de mediano y largo
plazo
 Los Gastos fiscales o gastos públicos
Suma de los gastos realizados por las instituciones, entidades y organismos
integrantes del sector público de una economía nacional. Comprende el gasto
realizado por el Estado y sus Organismos Autónomos, las Corporaciones Locales,
las Empresas Públicas y la Seguridad Social. Por medio del gasto público se trata
de dar respuesta, en los países con economía de mercado, a las necesidades de
carácter público o colectivo. Entre los fines últimos del gasto público en un Estado
moderno están los de:
a) prestación regular de servicios indivisibles (como los de seguridad, defensa,
justicia, etcétera), en los que por no poder aplicarse el principio de exclusión no
puede confiarse su provisión de mercado;
b) alcanzar una distribución más equitativa de la renta y la riqueza nacionales;
c) alcanzar un mayor grado de desarrollo o crecimiento económico;
d) mantener el nivel general de precios estable, condición sine qua non de un
crecimiento económico sostenido;
e) conseguir el pleno empleo de los recursos productivos, en especial de la mano
de obra o factor trabajo.

 Ingresos Fiscales o Gestión Tributaria

La Gestión Tributaria mide el conjunto de acciones en el proceso de la gestión


pública vinculado a los tributos, que aplican los gobiernos, en su política
económica. Los tributos, son las prestaciones en dinero que el Estado, en su
ejercicio de poder, exige con el objeto de tener recursos para el cumplimiento de
sus fines.

 La Gestión Tributaria es un elemento importante de la política


económica, porque financia el presupuesto público; Es la herramienta
más importante de la política fiscal, en él se especifica tanto los recursos
destinados a cada programa como su financiamiento. Este presupuesto
es preparado por el gobierno central y aprobado por el Congreso, es un
proceso en el que intervienen distintos grupos públicos y privados, que
esperan ver materializadas sus demandas. Es un factor clave que
dichas demandas se concilien con las posibilidades reales de
financiamiento, para así mantener la estabilidad macro económica. La
pérdida de control sobre el presupuesto es fuente de desequilibrio e
inestabilidad con efectos negativos insospechados. Es importante
mencionar que los ingresos y gastos gubernamentales se ven afectados
por el comportamiento de otras variables macro económicas, como el
tipo de cambio, los términos de intercambio, el crecimiento del PBI, etc.

 Déficit Fiscal
Déficit Presupuestario. Es la diferencia negativa entre ingresos y gastos de la
gestión gubernamental.

Se denomina déficit fiscal al saldo presupuestario del Gobierno cuando este es


negativo (los gastos son superiores a los ingresos), y es el resultado global del
presupuesto del sector público de un país a lo largo de un período contable,
generalmente un año. Incluye todos los niveles de gobierno (desde nacional hasta
local) y el gasto de la seguridad social. El saldo presupuestario es la diferencia
entre los ingresos del gobierno (por ejemplo, impuestos) y gastos. Si este balance
es positivo se llama superávit presupuestario o fiscal, y un saldo negativo se llama
déficit fiscal.
El saldo presupuestario del gobierno se utiliza para evaluar la salud fiscal de un
país. También se diferencian por términos relacionados muy de cerca como el
balance primario y balance estructural (también conocida como saldo cíclicamente
ajustado) del gobierno. El saldo presupuestario primario es igual al saldo
presupuestario del gobierno antes del pago de intereses. El Keynesianismo aboga
por un déficit presupuestario del gobierno en tiempos de recesión o crisis, siempre
y cuando se limite lo suficiente como para hacer el equilibrio presupuestario
estructural positivo

 Superávit Fiscal
Se da cuando todos los impuestos y demás ingresos fiscales son superiores al
gasto público.
 Funciones del Estado
Por último algo que no habíamos mencionado y que es un punto muy importante
el cual no se podía quedar por fuera de este análisis, son la definición de las
principales funciones del Estado, entre las cuales tenemos:
 Establecer el marco legal
 Ofrecer y comprar bienes y servicios
 Realizar transferencias
 Establecer impuestos
 Estabililizar la economía
 Propiciar el crecimiento
 Redistribuir la renta
 Procurar la eficiencia económica