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La lengua tojolabal

Los tojolabales y su lengua


Tojolabal es una idioma que pertenece a la familia de las lenguas de origen maya y es hablada
por una la etnia del mismo nombre, compuesta por 55, 442 individuos1. El tojolabal es una de
las decenas de lenguas mayenses que se hablan en el territorio nacional y en centroamérica.

Los tojolabales habitan el estado de Chiapas en los municipios de Las Margaritas, Comitán,
Maravilla Tenajapa, Ocosingo, La Independencia y La Trinitaria y su territorio está dividido en
tres regiones: las tierras altas y frías cubiertas de bosques de coníferas, la región de los valles
templados con bosques caducifolios y la región de las cañadas de la selva lacandona [1]. En la
figura 1 se puede ver la ubicación geográfica de la población tojolabal.

Aparentemente el territorio tojolabal era mucho más extenso antes de la conquista y al ocurrir
esta los diversos grupos se fueron concentrando y aislando. Nunca hubo mucho interés por los
evangelizadores en los detalles de la lengua tojolabal. Los hablantes de esta pertenecieron
siempre a las clases más bajas y oprimidas por los terratenientes. La tendencia general, incluso
de los mismos hablantes del tojolabal, fue de menosprecio por su idioma, como un reflejo de su
situación social.

Fig. 1​. Ubicación geográfica de la población tojolabal en el estado de Chiapas.


Fuente: http://culturatojolabal.blogspot.mx/2015/04/cultura-tojolabal.html

1
Dato del INEGI correspondiente a la encuesta intercensal 2015. Disponible en:
http://cuentame.inegi.org.mx/hipertexto/todas_lenguas.htm
Tojolabal proviene de ​toj (recto, justo, verdadero, legítimo) y ​ab’al (palabra). Los tojolabales se
llaman a sí mismos ​tojolwinik’otik​, que significa hombres legítimos, verdaderos o que dicen la
verdad.

La lengua tojolabal
El alfabeto tojolabal posee 28 letras: 23 son consonantes y 5 son vocales. En la tabla siguiente
se muestra el alfabeto (obtenido de [2], página 36).

Letra Nombre Letra Nombre

` saltiyo m ‘ eme

a ‘ a, a n ‘ ene

b be o ‘o

b’ b’e p pe

ch che r ‘ ere

ch’ ch’e s ‘ ese

d de t te

e ‘e t’ t’e

g ga ts tsa

i ‘i ts’ ts’a

j jota u ‘u

k ka w wa

k’ k’a x xa

l ‘ ele y ye

Como todas las lenguas mayenses las palabras se construyen pegando prefijos (segmentos
iniciales de palabras) con sufijos (segmentos finales de otras palabras) para unir los conceptos
de las palabras originales. Por ejemplo ​k’ak’anel significa guerra o conflicto y esta palabra se
forma a partir de ​k’ak’​, que significa fuego o calor, algo que arde. Las frases se construyen
poniendo primero el verbo, luego el sujeto y luego los complementos de la oración. Por
ejemplo: ​wa xk’ak’b’i ja si’i​, significa “la leña” (​ja si’i​) arde (​wa xk’ak’b’i​).
Fig. 2​. Carlos Lenkensdorf, el mayor estudioso de la lengua tojolabal.

El tojolabal posee también una característica frecuente en las lenguas indígenas de América,
llamada clusividad. Esto consiste en que hay dos diferentes formas para la tercera persona del
plural: hay un ​nosotros que incluye al que habla, al que escucha y a algunos otros
probablemente (o sea “yo, otros y tú”) y un ​nosotros que excluye al que escucha (o sea “yo y
otros pero no tú”). Por ejemplo: ​kilatik​, significa “lo vimos” (yo lo vi y tú lo viste) y ​kilatikon
significa “yo lo vi, otros lo vieron, pero tú no lo viste”.

Quien más estudió la lengua tojolabal fue Carlos Lenkensdorf (Fig. 2), un alemán que se
interesó tanto por este idioma que incluso escribió un diccionario [2] y cuyo trabajo de hecho
ayudó a que los mismos tojolabales se sintieran orgullosos de su lengua y por extensión, de su
cultura y tradiciones. Carlos fue un gran promotor y defensor de la lengua, cultura y filosofía
tojolabal. Trabajó con las comunidades tojolabales por casi 30 años. Llegó a la región con la
filosofía de aprender y gracias a eso fue aceptado por los pobladores. No había métodos,
maestros ni textos para aprender tojolabal, por lo que él y su esposa pidieron a algunos
pobladores que les enseñaran, y previa autorización de la comunidad, el aprendizaje empezó.
La humildad con la que Carlos se acercó a la comunidad estableció un tipo de relación que
nunca había existido con los forasteros. El diccionario mencionado de hecho fue una labor
comunitaria. En el apéndice se pueden leer datos biográficos de Carlos.

Lengua y cultura
La lengua tojolabal, como ocurre con todas las lenguas, se ha construido de acuerdo con una
visión del mundo, con una manera de pensar y una filosofía. Esto es claro desde el nombre
mismo de los miembros del pueblo tojolabal: ​Toj es recto, derecho, justo, verdadero, pero
tiene significado temporal, es decir algo que es verdadero puede dejar de serlo. Así que
Tojolabal significa “hombre verdadero” u “hombre que habla con la verdad”, pero no es una
condición permanente, hay que ganarla todos los días. Uno no ​es tojolabal, uno ​se hace
tojolabal. No es un concepto biológico o de raza o etnia, es un concepto moral.

A través de la lengua tojolabal se muestra también la relación estrecha que tienen los que la
hablan con el medio ambiente en el que viven: ​k'ul es selva y ​k'ula'an es curandero. Lo que
muestra que, para los tojolabales, las medicinas provienen de la selva y el que sabe usar las
hierbas que crecen en la selva es el que cura.

Como todos los pueblos, los tojolabales usan su lengua para crear arte, para hacer canciones
o poesía. El siguiente es un fragmento de un poema anónimo en tojolabal y su versión
aproximada en castellano.

yuj junxta En este mundo, digo,


jb’ak’teltik iguales son los cuerpos
jmoj‘aljel jb’ajtiki hermanos somos todos
b’a lu’umk’inal ‘iti de una humanidad.

‘a’nima tuktukil Hay blancos y morenos


jastal ja kelawtik bambaras, chinos, indios
‘​a’nima tuk jlu’umtik hermanos somos todos
jmoj‘aljelni jb’ajtik de una humanidad.

El anonimato constituye uno de los rasgos más característicos de los tojolabales, tanto en lo
que se refiere a las obras materiales como intelectuales, que son de uso común. También la
poesía se crea para ser usada y el que la utiliza, por consiguiente, en cada oportunidad la hace
suya. Los poemas y las canciones se componen para alguien las use, para que se canten y se
platique de ellos. El que las usa se adueña de ellas mientras lo hace. La poesía es como los
caminos: son propiedad pública. El que recorre el camino es, en ese momento el dueño del
mismo: apropiarse del camino es caminarlo.

El siguiente poema habla de la asimilación de costumbres que rompen con las tradiciones del
pueblo tojolabal.

Ja toiol wexi El calzón


jpetzaniltiki tz'eb'anukotik Cantemos todos
la'xa kal jb'ajtik jastal aytiki vengan para que nos digamos así como estamos

ja jk'umaltiki ja tojol ab'al nuestro idioma el tojolabal


ja'xa jk'u'tiki mixa xk'anatik nuestro traje auténtico ya no lo queremos
ja'xa sk'u'e'i ja jnan jtatiki ni los trajes de nuestros padres
ja tojol wexi sok ja tojol juna el calzón y la falda auténtica
ja ke'ntiki mi xk'anatik nosotros no queremos
ojto jlaptik ja tojol wexi que nos vistamos de calzón aún

wanxa stzajlatik ja smodo jnali ya seguimos la moda del ladino


ja'xa wa xki'ajtik jastal ja sk'u'i ya aceptamos su camisa

jel x'ok' jk'ujoltik ja pantaloni mucho codiciamos el pantalón


ka'atikta kani ja tojol wexi ya dejamos el calzón

pero lomni'a mi xmakuni es tontería - no sirve


oj jtzajlatik ja smodo jnali que sigamos la moda del ladino

Apéndice: ​Carlos Lenkersdorf


Lenkersdorf Schmidt, Karl Heinz Herman era su nombre original. Nació en Berlín en 1926 y
murió en México en 2010. Fue teólogo, doctor en filosofía y lingüista práctico. Llegó por
primera vez a México en 1957. Vivió en dicho país desde 1973 hasta su muerte en 2010.
Durante 20 años, desde 1973, vivió en la región tojolabal (Chiapas). A partir de 1994, se
estableció en la Ciudad de México, donde trabajó como investigador titular del Centro de
Estudios Mayas de la UNAM. Nunca rompió sus vínculos y compromiso con los tojolabales y
sus comunidades. Sus principales áreas de estudio fueron: filosofía, estudios latinoamericanos
y lengua, cultura y filosofía tojolabal. Fue autor de varios libros y artículos; entre ellos Los
hombres verdaderos. Voces y testimonios tojolabales. Lengua y sociedad, naturaleza y cultura,
artes y comunidad cósmica, con el cual obtuvo el Premio de Ensayo Literario
Hispanoamericano Lya Kostakowsky en 1994. Durante sus últimos años impartió clases de
lengua, cultura y filosofía tojolabal en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. El
conocimiento de la lengua tojolabal y su establecimiento por veinte años en aquella región le
permitió conocer la cultura, la cosmovisión, la cosmovivencia y las formas organizativas de los
tojolabales. Esto le permitió, no sólo realizar importantes aportaciones y reflexiones en torno a
dicha cultura, sino también confrontarla con la modernidad occidental y cuestionarla.

Fragmento de un reportaje sobre Carlos Lenkensdorf


Extraído de [3].

¿Cuál es la palabra que más se escucha en el mundo, en casi todas las lenguas? La palabra
yo. Yo, yo, yo
Sin embargo, un estudioso de las lenguas indígenas, Carlos Lenkersdorf, ha revelado que la
palabra más usada por las comunidades mayas, la que está en el centro de sus decires y
vivires, es la palabra nosotros.
En Chiapas, nosotros se dice tik.
tik, tik, tik

Nos cuenta Eduardo Galeano en Bocas del Tiempo -Parientes- de Carlos Lenkersdorf
“En 1992, mientras se celebraban los cinco siglos de algo así como la salvación de las
Américas, un sacerdote católico llegó a una comunidad metida en las hondonadas del sureste
mexicano
Antes de la misa, fue la confesión. En lengua tojolabal, los indios contaron sus pecados. Carlos
Lenkersdorf hizo lo que pudo traduciendo las confesiones, una tras otra, aunque él bien sabía
que es imposible traducir esos misterios:
–Dice que ha abandonado al maíz –tradujo Carlos–. Dice que muy triste está la milpa. Muchos
días sin ir.
–Dice que ha maltratado al fuego. Ha aporreado la lumbre, porque no ardía bien.
–Dice que ha profanado el sendero, que lo anduvo macheteando sin razón.
–Dice que ha lastimado al buey.
–Dice que ha volteado un árbol y no le ha dicho por qué.
Y en el libro Los Hijos de los Días – 17 de Marzo –
“Carlos y Gudrun Lenkersdorf habían nacido y vivido en Alemania.
En el año 1973, estos ilustres profesores llegaron a México. Y entraron al mundo maya, a una
comunidad tojolabal, y se presentaron diciendo:
—Venimos a aprender.
Los indígenas callaron.
Al rato, alguno explicó el silencio:
—Es la primera vez que alguien nos dice eso.
Y aprendiendo se quedaron allí, Gudrun y Carlos, durante años de años.
De la lengua maya aprendieron que no hay jerarquía que separe al sujeto del objeto, porque yo
bebo el agua que me bebe y soy mirado por todo lo que miro, y aprendieron a saludar así:
—Yo soy otro tú.
—Tú eres otro yo.”

Bibliografía

[1] Cuadriello Olivos, Hadlyyn y Rodrigo Megchún Rivera, ​Tojolabales​, Comisión Nacional para
el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, 2006, 48 pp.

[2] Lenkensdorf, Carlos, Diccionario tojolabal-español / b’omak’umal tojol’ab’al - kastiya, 3a Ed.


2010. Primera edición disponible en el sitio web de la Revista de Estudios Latinoamericanos,
UNAM: http://www.revistas.unam.mx/index.php/rel/article/view/20295

[3] Trujillo Limones, Juan, “Carlos Lenkensdorf: Compromiso con la Liberación”, Opinión, La
Jornada, 28 de noviembre de 2010.