Anda di halaman 1dari 4

Tecnicatura superior en operador socioterapeutico

Trabajo Práctico.

Materia: Movimiento Terapéutico.

Profesor: Luciano Cams

“Entonces todo era bueno,


y entonces (los dioses) fueron abatidos
Había en ellos sabiduría
No había pecado…
No había enfermedad
No había dolor de huesos
No había fiebres para ellos
No había viruelas…
Rectamente erguido iba su cuerpo entonces.
No fue así que hicieron los azules cuando llegaron aquí.
Ellos nos enseñaron el miedo,
Vinieron hacer que las flores se marchitarán, para que su flor viviese,
Dañaron y engulleron nuestra flor…

(Tomado del libro de los “Linajes” de Chilam Balam)

1- Rupturas y continuidades de las culturas Americanas a partir de la Conquista Occidental de 1492

Las rupturas:
La ruptura más importante que lograron imponer los europeos, fue la lengua, española en algunos casos,
francesa e inglesa en otros y la religión católica, monoteísta.
Otra ruptura producida, fue el modo de producción y el costo en vidas que llevo implícito, el trabajo forzoso
en la minería, la mita y la esclavitud han sido armas útiles a los propósitos del colonizador para erradicar
toda seña de identidad de los distintos colectivos étnicos. Los conquistadores siempre consideraron a los
pueblos originarios como “el otro” amenazante, eran los barbaros, los brutos, los incivilizados,
Esta paranoia civilizatoria los acompaña a los europeos desde el imperio Romano y su “civitas”. Se
construyeron culturalmente sobre esta idea, y la impusieron en cada conquista que realizaban alrededor del
mundo, en algunas regiones de forma profunda, pero esta no dependía de la transposición didáctica cultural
o la empatía que sentían por el pueblo conquistado, sino por su imposición violenta y sanguinaria, América
(Abya Yala, como llamaban a su tierra los antiguos) fue su víctima preferida, han pasado 526 años y el
genocidio continua. La religión, el modo de producción, el avasallamiento cultural siguen perpetuando el
genocidio.
Las continuidades:
En su mayoría se dieron paradójicamente en la religiosidad.
Los pueblos originarios no podían seguir produciendo imágenes que representaran su orden político-
religioso se les prohibió bajo pena de muerte, por lo tanto debieron recurrir a la historia oral, los mitos,
incluso al sincretismo1 en pro de lograr la supervivencia cultural e histórica de sus pueblos, era una
estrategia en contra del genocidio colonizador.

1
El sincretismo se da cuando dos sistemas religiosos, con todas sus creencias, costumbres, ritos, formas de organización y
normas éticas respectivas, se unan para formar un sistema nuevo. https://html.rincondelvago.com/sincretismo-cultural.html
Los europeos, su religión y su cultura no solo pretendieron aniquilar a las personas que habitaban en estas
tierras sino que su intención más profunda y prolongada en el tiempo fue la conquista cultural destruyendo
el acerbo autóctono.

2- Consumos y rituales antes y después de los europeos.

En primera instancia debemos enmarcar el poblamiento de América. Este data aproximadamente de 30.000
años atrás y concluyo hace 5000. Es muy posible que comenzara por el estrecho de Bering, siendo los
primeros en llegar al continente americano habitantes de Asia.
Aseguramos entonces que los rituales americanos son ancestrales. El consumo de sustancias alucinógenas
siempre está ligado a la religiosidad y a la comunicación con los dioses. Los pueblos antiguos usaban hongos,
flores, tallos, hojas, semillas y frutos de forma cultural, y hasta podemos incluir la construcción política de la
sociedad de Abya Yala, la intención conquistadora fue borrar todo ese sistema.
Los europeos con la conquista impusieron una religiosidad distinta y consumos redireccionados al mercado
del siglo XVI.
Impusieron nuevos rituales, donde se condenaba los anteriores porque se los consideraba paganos. El Cristo
crucificado, el bautismo, procesiones y misas católicas, en lugar de templos y pirámides aparecieron iglesias
y monasterios.
Muchas veces los consumos de distintas sustancias acompañaban a los rituales por lo tanto fueron tan
demoniacos y prohibidos como ellos.

3- Incorporación del cristianismo dentro de la estructura del pensamiento pre hispánico.

La incorporación del cristianismo en América fue un proceso muy duro para los antiguos habitantes de
América, los cuales en muchas ocasiones fueron víctimas de malos tratos, mentiras, violencia y muerte.
Mucho tiempo se creyó que los aborígenes aceptaron gustosamente la religión cristiana, lo cual no es cierto,
en primera instancia debemos recordar que ellos eran de amplia aceptación a la diversidad, en segundo
lugar con el transcurso de los años tenemos que reconocer su inteligencia en establecer estrategias para
mantener viva su cultura, ante semejantes atropellos conquistadores atiborrados de violencias explicitas e
implícitas. Los mesoamericanos por ejemplo, estuvieron dispuestos a conocer y adorar a los dioses
cristianos -así concibieron la pléyade de santos, vírgenes y apóstoles que acompañaban a la Santísima
Trinidad - porque sus religiones eran politeístas y tenían una larga tradición de aceptación de las divinidades
de otros pueblos. Además, desconocían el principio de intolerancia constitutivo del catolicismo: la
convicción de ser la única verdadera religión.
Además los nuevos dioses cristianos habían demostrado brutalmente su poder: para los españoles, como
para los indígenas, la conquista de los pueblos originarios fue, sobre todo, la derrota de sus dioses
ancestrales.
Los cronistas cuentan que durante la guerra de conquista los aborígenes en muchas regiones de América
se acogían a la protección de los nuevos dioses Europeos, pues les convenía buscar el auxilio de las
poderosas deidades de los españoles para evitar el triste destino de sus vecinos, que habían caído ante su
poder, llevándolos en muchos casos al exterminio total.
El culto a los santos patronos, que conforma la columna vertebral de la religiosidad indocristiana, es una
combinación característica de las complejas negociaciones culturales que han marcado la historia indígena
tras la conquista. Por un lado, los santos continúan la tradición prehispánica de los dioses tutelares, pues
cumplen el mismo papel de símbolo y encarnación de la identidad comunitaria, pero por el otro su
efectividad y su poder dependen precisamente del hecho de que son diferentes de los antiguos dioses, de
que son extranjeros, güeros y poderosos, y por ello pueden dar a los indígenas algo del poder y la fuerza que
perteneció a los conquistadores.
A modo de conclusión.

En este escrito hemos, tratado de cuestionarnos (como profesionales y sujetos sociales) a razón del
recorrido realizado en la tecnicatura nuestro posicionamiento en relación al consumo problemático, las
instituciónes , el cuerpo y el sistema capitalista, patriarcal y consumista como tal.
Si hacemos un recorrido histórico de los distintos tipos de consumos en las distintas geografías del planeta
nos encontramos que la especie humana siempre utilizo diversos elementos externos a él para estimularse,
“sustancias”. En la antigüedad, el alcohol, las hiervas… en la modernidad, el opio, un poco más acá, en lo que
algunos nombran como postmodernidad, o era virtual, aparecen para ser consumidas las tecnologías, sobre
todo lo que está relacionado con los consumos virtuales y por supuesto las drogas de síntesis, sintéticas.
Por otra parte también podemos asegurar que las sustancias estimulantes siempre estuvieron relacionadas
con la religiosidad “incivilizada”, la “pagana”, la “barbará”. Como esto ponía en tela de juicio la legitimidad
de la Iglesia Católica Romana (en nuestro caso en el continente Americano) era estigmatizado junto con los
panteones de Dioses americanos como algo profano, en su conjunto esto es sinónimo de castigo e incluso
de muerte.
Nunca se aceptó la religiosidad de nuestros pueblos antiguos como parte de la cultura autóctona y esto
perdura en la actualidad ya que esta marca sigue vigente, impregna la epidermis social y es acentuada con
los discurso estatales donde al aborigen se lo estigmatiza como un delincuente, se lo acusa de vago,
borracho y que se manifiesta de modo violento, corta rutas por ejemplo.
Todo este espectro cultural estructura al cuerpo, no es fácil acercarse a personas que consideramos una
amenaza latente. Por esa razón es muy importante disponer nuestra corporalidad desde un paradigma
distinto al que la sociedad tiene naturalizado, tenemos que ir mas allá de lo que está a la vista, de lo
epidérmico.
Investigar, reflexionar, cuestionar y cuestionarnos ¿que escuchamos y porque?, ¿A quién escuchamos?
¿Acordamos con ese discurso? ¿Por qué? ¿Qué permitimos que se introduzca en nuestra mente, teniendo
presente que la misma es parte del cuerpo con el cual transitamos, intervenimos y nos mostramos?
Muchos sectores de la sociedad siguen discriminando, no solo a nuestros pueblos originarios, sino también a
los sectores más humildes, a los más vulnerables, a los pobres. Si estos son jóvenes, se visten de una forma
en particular y viven en determinados barrios dicen “seguro son chorros y drogadictos”. Nosotros como
operadores socioterapeuticos, en este momento de nuestra formación… ¿podemos decir esto?
En el documental “Humano” el joven que empieza el viaje, dispone el cuerpo.
Nosotros, ¿Cómo disponemos nuestro cuerpo?¿Cómo lo preparamos?
Si nos acomodamos a todo lo que el sistema “arregle” para nosotros, solo seremos simples reproductores, y
estaríamos sosteniendo un sistema con el cual en el discurso, al menos, estamos en contra. Esto es
realmente complejo, ser coherente entre la palabra y el gesto.
Muchas veces reproducimos de forma ingenua, otras a sabiendas un sistema que nos devora, que depreda,
y no solo a los otros… a nosotros también.
Considero que ponernos en tensión a diario nos ayuda a buscar un horizonte distinto, “hacer un viaje”,
disponer nuestro cuerpo “completo” (nuestra cabeza, nuestro pensamiento) en otro paradigma, en cual se
considere al otro, se lo respete, que se lo pueda acompañar en sus decisiones, donde no tengamos la razón
a fuerza de la espada, la cruz, el mercado… y que todo lo que este “por fuera” sea merecedor de la muerte.
A la invasión cultural encabezada por la religión, ya hace 500 años, hay que sumarle la que llevan adelante
los mercados la cual tiene tanta historia como la religiosa. En este primer cuarto del siglo XXI todo esto se ha
exacerbado. Todo puedo ser consumido, lo legal y lo ilegal también, podemos inclusive animarnos a hablar
en este sentido de multinacionales narcos, que compran estados enteros y estos son empleados y servidores
complacientes de ellos.
Nos pareció apropiado sumar a nuestro trabajo el siguiente texto …
“Cuando te metes una raya de cocaína el sábado
por la noche, te estás metiendo mucho más que eso.
Te estás metiendo los estados fallidos de México,
Honduras, seis mil muertos en Filipinas, casi siete millones de desplazados y refugiados en Colombia
El rescate de la banca europea con el dinero del narcotráfico en 2008.
Y por si fuera poco, la pauperización de los barrios marginales de
Ciudades de medio Globo”…
La globalización y el consumo son los nuevos dioses totalitarios y autoritarios.
El “otro” no es nuestro enemigo, tal vez, en todo caso, tuvo un poquito menos de suerte, es más pobre,
tiene menos posibilidades, es más vulnerable, pero, es igual de humano que nosotros. Cesar Gonzales2, dice
que “el pibe chorro le arrebata al sistema, lo que el sistema nunca le dará”, podríamos agregarle, “pero que
le ofrece continuamente”. El sistema es perverso y asesino. Nuestra tarea no es fácil, es rebelde,
contrasistema, podríamos decir Quijotesta, pero digna. En los espacios que podamos ocupar con el tiempo o
que estemos ocupando, debemos disponer toda nuestra corporalidad para prevenir en primera instancia, y
en una segunda, acompañar, estar presentes, ser coherentes, amar… amar es un acto revolucionario.
Tzvetan Todorov en su libro “La conquista de América, el problema del otro” nos invita a reflexionar sobre
ese otro que siempre se lo trato de invisibilizar, tenemos que vernos, reconocernos, porque en ese otro
estamos nosotros, podemos incluso ir más allá… en ese otro, esta nuestro presente, nuestro pasado, y sin
duda… nuestro futuro también.

Videografía
https://encolombia.com/medicina/revistas-medicas/academedicina/va-60/academ24360-
medicinaprecolombina1/

http://www.cannabismagazine.es/digital/9-consumo-de-drogas-en-la-america-precolombina-y-en-las-
culturas-de-america-central

https://www.netflix.com/jm-es/title/80160816

https://www.youtube.com/watch?v=SOsHH5_Ye0M

Bibliografía

- Historia de la Droga. Escohotado, Antonio. Ed. Alianza 7° edición. Madrid, España.


- El consumo de drogas en los pueblos precolombinos. Elementos para una política criminal
alternativa. García Díaz, Fernando.
- La conquista de América, el problema del otro. Tzvetan Todorov. Ed. S. XXI. 1999.
- Diseño y designio. Apuntes de Unidades III y IV de movimiento terapéutico. Prof. Luciano Cams.

2
También conocido como Camilo Blajakis. Sociólogo, escritor y cineasta.