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CASO CLÍNICO

Paciente de 32 años de sexo masculino y 65 Kg. de peso, procedente de Lima, sin antecedentes
patológicos de importancia y sin medicación concomitante, a quien se le hace el diagnóstico
clínico de onicomicosis de uñas de pies, con 12 meses de evolución. El 11 de abril del 2002 se
inicia tratamiento con terbinafina 250 mg al día por vía oral; a las 4 semanas de iniciado el
tratamiento el paciente refiere náuseas, sabor metálico y pérdida total del sentido del gusto
con preservación del olfato. Se suspendió el tratamiento con terbinafina. La exploración
orofaríngea no reveló alteraciones. Dos semanas después, el paciente refiere además cambios
del carácter, estados de depresión, pérdida de peso, eritema cutáneo y prurito. Una semana
más tarde refiere sentir muy discretamente el sabor amargo y en forma casi imperceptible el
sabor salado. En la siguiente semana percibe ligeramente el sabor ácido, específicamente la
naranja más no otros cítricos y a la semana siguiente refiere sentir en forma muy tenue el
sabor dulce. Una semana más tarde, el 20 de Junio, reporta recuperación total del sentido del
gusto incluyendo el sabor dulce, que fue el último en recuperar.

En resumen, se observó que:


El tiempo de tratamiento con Terbinafina fue de 4 semanas.
El tiempo que duró la pérdida del sentido del gusto fue de 6 semanas.
El tiempo de recuperación total fue a de 6 semanas.
En ningún momento presentó alteraciones del olfato.

COMENTARIO

La terbinafina es una droga antimicótica de administración oral, lipofílica, que se concentra en


la dermis, epidermis y tejido celular subcutáneo, siendo metabolizada en el hígado y excretada
por el riñón4. Es una alilamina con amplio espectro de actividad contra hongos patógenos de la
piel, pelo y uñas, incluyendo dermatofitos y levaduras del género de la cándida, aunque es
menos activo contra estas últimas. Esta actividad contra levaduras puede ser fungicida o
fungistática, dependiendo de las especies5,6 . En general la terbinafina se tolera bien, sus
efectos secundarios son usualmente leves a moderados y transitorios, Los más frecuentes son
síntomas gastrointestinales (sensación de plenitud gástrica, pérdida del apetito, náuseas, dolor
abdominal leve, diarreas), reacciones cutáneas (erupciones diversas, urticaria),
manifestaciones músculo-esqueléticas (artralgias y mialgias), raramente disfunción
hepatobiliar y muy ocasionalmente síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica
y reacciones anafilácticas; son trastornos poco comunes las alteraciones del gusto, incluyendo
su pérdida4,6.