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Luis VINATEA RECOBA

Jorge TOYAMA MIYAGUSUKU


(Directores)

ANÁLISIS
Y COMENTARIOS DE
LA NUEVA LEY PROCESAL
DEL TRABAJO
Análisis artículo por artículo
con concordancias legislativas y referencias
doctrinarias y jurisprudenciales

Magaly Alarcón Salas / Armando Alva Canales / Sara Rosa Campos


Torres / Elvira Castañeda Velásquez / Elízabeth Delgado de Marky /
Magaly Feliciano Nishikawa / Álvaro García Manrique / Elmer Huamán
Estrada / Roberto Gabriel Matallana Ruiz / Eduardo Mercado Villarán /
Aracelli Morales Arenas / Carlos Fernando Morales Pomasoncco /
César Munayco Roggero / Carmen Ortega Chico / Gustavo Quispe
Chávez / Fernando Rodríguez García / Augusto Saldaña Bruno / Karla
Zuta Palacios

SOLUCIONES

LABORALES
Luis VINATEA RECOBA
Jorge TOYAMA MIYAGUSUKU
(Directores)

ANÁLISIS
Y COMENTARIOS DE
LA NUEVA LEY PROCESAL
DEL TRABAJO
Análisis artículo por artículo
con concordancias legislativas y referencias
doctrinarias y jurisprudenciales

Magaly Alarcón Salas / Armando Alva Canales / Sara Rosa Campos


Torres / Elvira Castañeda Velásquez / Elízabeth Delgado de Marky /
Magaly Feliciano Nishikawa / Álvaro García Manrique / Elmer Huamán
Estrada / Roberto Gabriel Matallana Ruiz / Eduardo Mercado
Villarán / Aracelli Morales Arenas / Carlos Fernando Morales
Pomasoncco / César Munayco Roggero / Carmen Ortega Chico /
Gustavo Quispe Chávez / Fernando Rodríguez García / Augusto
Saldaña Bruno / Karla Zuta Palacios

AV. ANGAMOS OESTE 526 - MIRAFLORES


(01) 710-8900 TELEFAX: (01) 241-2323
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PARA JEFES DE RECURSOS HUMANOS, ASESORES LEGALES, ADMINISTRADORES Y GERENTES

ANÁLISIS Y COMENTARIOS DE LA
NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO
Análisis artículo por artículo
con concordancias legislativas y referencias
doctrinarias y jurisprudenciales

PRIMERA EDICIÓN
NOVIEMBRE 2012
3,700 Ejemplares

© Luis Vinatea Recoba


© Jorge Toyama Miyagusuku
© Gaceta Jurídica S.A.

PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN
TOTAL O PARCIAL
DERECHOS RESERVADOS
D.LEG. Nº 822

HECHO EL DEPÓSITO LEGAL EN LA


BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERÚ
2012-14105

LEY Nº 26905 / D.S. Nº 017-98-ED


ISBN:
978-612-311-009-3

REGISTRO DE PROYECTO EDITORIAL


11501021200856

DIAGRAMACIÓN DE CARÁTULA AUTORES


Martha Hidalgo Rivero
Magaly Alarcón Salas
DIAGRAMACIÓN DE INTERIORES
Armando Alva Canales
Luis Briones Ramírez Sara Rosa Campos Torres
Elvira Castañeda Velásquez
Elízabeth Delgado de Marky
Magaly Feliciano Nishikawa
GACETA JURÍDICA S.A. Álvaro García Manrique
Elmer Huamán Estrada
ANGAMOS OESTE 526-MIRAFLORES Roberto Gabriel Matallana Ruiz
LIMA 18-PERÚ Eduardo Mercado Villarán
CENTRAL TELEFÓNICA Aracelli Morales Arenas
710-8900 Carlos Fernando Morales Pomasoncco
César Munayco Roggero
www.solucioneslaborales.com.pe
Carmen Ortega Chico
Gustavo Quispe Chávez
Impreso en: Fernando Rodríguez García
Imprenta Editorial El Búho E.I.R.L. Augusto Saldaña Bruno
San Alberto 201–Surquillo Karla Zuta Palacios
Lima 34–Perú
PRÓLOGO

La Nueva Ley Procesal del Trabajo (NLPT) está vigente en los principales
distritos judiciales del país que tienen carga laboral y próximamente en otras
sedes. Ya hay muchos procesos que han culminado en la Corte Suprema. Ya
puede hacerse un balance en las cortes donde existe más de dos años de vigen-
cia de esta nueva norma procesal.
La tarea, para los abogados, trabajadores, sindicatos, empresas y jueces, no ha
sido simple porque todos hemos sido formados en la lógica del proceso escri-
to y es obvio que un cambio como el propuesto por la nueva ley nos ha lleva-
do a variar formas de actuar y de pensar, obligándonos al cambio de ciertos
paradigmas.
Pero, finalmente, el cambio a pesar de no ser simple, termina ocurriendo, como
ya ha ocurrido en otros países en los que tanto los jueces como los abogados
han mostrado mucha capacidad de adaptación. La pregunta que hay que hacer-
se es si los empleadores y trabajadores están atentos a esta norma. Ella no solo
propone un mecanismo más eficaz de solución de conflictos, sino que otorga
una nueva herramienta en el menú de opciones del trabajador, sindicato y em-
presas (o sus abogados) para resolver controversias.
Y la toma de conciencia de lo antes señalado implica que habrá una herramien-
ta para “acelerar” el proceso de aplicación de la Ley y ello debe llevar a traba-
jadores y empleadores a la búsqueda de reducción de los conflictos. Es decir,
o se comprueba que las obligaciones, por un lado, o los reclamos por otro, tie-
nen una base sólida ya susceptible de prueba o se busca una alternativa distin-
ta al proceso. Y es que, con la nueva ley, o se litiga sobre la base de la razón y
los hechos probados, o se soluciona la controversia por la vía alternativa. Ella
deja poco espacio para la especulación y la dilación.
Esta norma constituye uno de los cambios laborales más relevantes que ha ex-
perimentado nuestro país en los últimos años debido a que, representa el in-
tento por: (i) facilitar el acceso a la justicia de los trabajadores y demás pres-
tadores de servicios; (ii) garantizar uniformidad jurisprudencial; y, (iii) prote-
ger los derechos de los trabajadores, empleadores, organizaciones sindicales y
prestadores de servicios en general; a través de un mecanismo de solución de
controversias rápido, efectivo, sencillo y moderno.
La corta duración que ahora tiene un proceso laboral debido a que se cambia
el modelo de proceso escrito por uno oral y concentrado, evita especulaciones
con el plazo y el costo de los procesos y, la concentración de las actuaciones
procesales en una sola audiencia, lleva a que las partes preparen mejor la de-
fensa de sus posiciones en el proceso.

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COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

¿Cómo se reduce la duración de los procesos? Cambiando su estructura, simplifican-


do etapas (concentración), privilegiando la oralidad, utilizando la tecnología (graba-
ción de audiencia y notificaciones por correo electrónico), sancionando las prácticas
indebidas de las partes y sus abogados, otorgando mayores facultades a los jueces,
privilegiando la búsqueda de la verdad sobre las formalidades y una serie de meca-
nismos dirigidos a volver más simple y oportuna la administración de justicia. Los
procesos son un debate oral y en una sola audiencia el juez escucha las posiciones
de las partes, aprecia todas las pruebas y resuelve. Con estos cambios, los procesos
recogidos en expedientes foliados y “cosidos” a mano pasan a la historia y en su lu-
gar, hay un registro electrónico de las audiencias.
Naturalmente, este nuevo proceso exige que el Estado brinde los recursos para
la urgente implementación de locales, capacitación a los jueces, “informatiza-
ción” de todo el Poder Judicial, etc. Si no existen los recursos necesarios, esta
iniciativa será uno de los tantos intentos fallidos que hemos tenido por contar
con una real reforma de la justicia peruana.
Como ha sucedido en los países donde se ha implantado ya una reforma procesal de si-
milares características (Chile, Venezuela, Colombia, por ejemplo), los efectos de aque-
lla ya se comienzan a apreciar, determinando que los empleadores opten por cumplir
las leyes o buscar conciliaciones allí donde antes optaban por no tomarlas en cuenta.
La NLPT afecta enormemente la dinámica de las relaciones laborales. Un des-
pido mal efectuado podrá repararse más rápido y la falta de pago de benefi-
cios sociales o de horas extras se solucionará en plazos relativamente cortos.
De esta manera, la endémica larga duración de los procesos laborales no esta-
rá del lado de quien incumple la ley y habrá más incentivos para cumplir las
obligaciones laborales. ¿Cómo se ha ido implementado la reforma?, ¿Cuáles
son los cambios más importantes de la NLPT respecto de la anterior?, ¿Qué es
lo que ha ocurrido tras su vigencia?, ¿Cuáles son las tareas pendientes? Estas
preguntas intentarán ser respondidas en este texto.
Este libro tiene una estructura simple. Abordamos cada uno de los artículos y las re-
glas contenidas en la NLPT brindando una explicación sobre los alcances de cada
una de ellas, así como la función que tienen dentro de la nueva estructura del pro-
ceso, sin dejar de realizar las concordancias correspondientes. Asimismo, presenta-
mos algunas problemáticas que han motivado corrientes de opinión al momento de
la implementación de la norma procesal. Adicionalmente, se han incorporado los
precedentes relevantes del Tribunal Constitucional y la Corte Suprema, además del
Pleno Jurisdiccional de la Corte Suprema y los Plenos Jurisprudenciales Laborales.
Quienes hemos participado en la elaboración de esta obra, hemos hecho un esfuerzo
por brindar un acercamiento a la nueva normativa procesal que sea de interés para
estudiantes y profesionales; abogados y magistrados; sindicatos, trabajadores y em-
presas, así como cualquier persona que tenga interés por los procesos laborales. Se
trata entonces de un libro que esperamos sea de utilidad para el lector.
Los autores

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LAS CLAVES DE
LA NUEVA LEY PROCESAL
DEL TRABAJO
CLAVES DE LA NUEVA LEY
PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

I. PROCESO Y ESTADO DE DERECHO. LA APLICACIÓN DE LA


NORMA LABORAL

La relación existente entre proceso y Estado de Derecho ha sido ya apuntada


por varios autores(1), y ella muestra que el primero sirve al segundo, de modo
que el proceso es una manifestación del Estado de Derecho. El proceso existe
para exigir(2) la aplicación del Derecho (las normas sustantivas) y en esa medi-
da cumple un papel instrumental. Esta relación ha sido permanentemente se-
ñalada por la doctrina, pero volver a esta no es un ejercicio meramente intro-
ductorio, sino una necesaria llamada de atención acerca de la importancia de
dicho carácter instrumental y su relación con la eficaz aplicación de la Ley.
En la medida en que nuestra Constitución reconoce el Estado de Derecho como
parte o institución importante del modelo de Estado al que se sujeta nuestra
sociedad, el principio de legalidad, derivado de aquel, y su sujeción a este son
justamente la manera en que se establece la relación existente entre proceso y
Constitución. Así, el proceso se convierte en el mecanismo para hacer cumplir
tal relación. Es en este marco que se ha dado la NLPT.
Lo anterior significa que, por un lado, si bien las personas tienen derecho a
acudir al Estado para exigir la aplicación de la Ley, lo cual queda cubierto por
el Principio de Tutela Judicial Efectiva reconocido por el artículo 139 de la
Constitución Política del Estado, por otro, el Estado tiene el deber de crear me-
canismos que hagan posible la aplicación de la Ley de manera eficaz. Inclu-
so, en aplicación del referido principio y más allá de la eficacia intrínseca de
una norma, el deber del Estado de proveer a la ciudadanía de mecanismos que

(1) Por todos, CRUZ VILLALÓN, Jesús. Constitución y proceso de trabajo. Lecturas sobre la reforma del
proceso laboral. Ministerio de Justicia, Madrid, 1991, p. 9 y ss. Cruz Villalón deja establecido que entre
proceso y Estado de Derecho hay una relación íntima. Tal relación deriva del modelo de Constitución que se
asuma; así, si la Constitución señala que un Estado es uno de derecho, primará en él el principio de legalidad
y para hacerlo cumplir, será necesario que el proceso cuente con características suficientes para lograrlo.
(2) En el proceso laboral rige el principio dispositivo, con lo cual se inicia a instancia de parte.

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COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

permitan exigir la eficaz aplicación de la Ley es en nuestra opinión de tal mag-


nitud, que aun cuando lleva a los jueces a tener que interpretar el sentido de
las normas procesales de modo que permitan alcanzar la tutela judicial efecti-
va(3), lo que significa que si una norma procesal dificulta gozar de tal derecho,
debe optarse por la interpretación que mejor se adecúe al referido principio.
Remarcamos la referencia al papel que juega el proceso en la eficaz aplicación
de la Ley, porque pudiera creerse que el carácter instrumental de este lo ubica
en una posición de menor importancia que la norma sustantiva. Pero no solo no
es menos importante, sino que en el ámbito laboral, en donde el sistema nor-
mativo –de corte esencialmente imperativo– es fuente principal de obligacio-
nes, el cumplimiento efectivo de la norma gracias a los medios instrumentales
para lograrlo pueden ser la diferencia entre un sistema normativo (protector)
que funciona y otro que no.
Precisamente el proceso judicial, en el marco de un sistema de normas esen-
cialmente imperativo, adquiere relevancia porque si bien la norma sustantiva
laboral puede reducir las diferencias que existen entre un empleador y un tra-
bajador mediante reglas equilibradoras, tales diferencias se reducen efectiva-
mente si la norma que impone obligaciones destinadas a reducirlas se cum-
ple(4). Si ello no ocurre, las diferencias continuarán y el efecto protector de la
norma laboral no se realizará. No es, por lo tanto, solo un rol instrumental el
que juega el proceso en el ámbito laboral. En un sistema como ese, el proceso
–cuando hay incumplimientos– puede convertirse en el brazo aplicativo de la
norma sustantiva(5), con lo que no se trata solo de una cuestión de coercibili-
dad frente a la negativa de cumplir la Ley, sino de lo que podría ser la esencia
protectora misma del sistema(6).
La Ley Nº 29479 (Nueva Ley Procesal del Trabajo - NLPT), regula un tipo de
proceso que trata de simplificar la aplicación y cumplimiento de la norma la-
boral para los casos en que esta es incumplida y, en general, para solucionar
conflictos de tipo jurídico(7). Lo hace a través de la institucionalización del pro-

(3) Ese es el caso de la copiosa jurisprudencia emitida por la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Jus-
ticia, que ha admitido recursos de casación por violación del debido proceso invocando el Derecho Constitucional
al mismo aun cuando la Ley Nº 26636 no tiene prevista la interposición del recurso por dicha causal.
(4) En el mismo sentido, GARCÍA VARA, Juan. Procedimiento Laboral en Venezuela. Caracas, 2004, p. 9.
(5) Ídem. Entiende que por razón similar las normas procesales laborales son también expresión del derecho
social.
(6) Humberto, Cuenca, remarca que sin la existencia del proceso el derecho carece de efectividad. Citado por
GARCÍA VARA, Juan. Ob. cit. El Tribunal Constitucional peruano parece haber ido un poco más allá al
señalar que el concepto de adecuada protección contra el despido arbitrario, que en principio se refiere a la
que proveen las normas sustantivas, incluye a las vías procesales. Ver sentencia del TC recaída en el
Exp. Nº 976-2001AA/TC seguidos por Eusebio Llanos Huasco contra Telefónica del Perú.
(7) Téngase en cuenta que la Ley Nº 29479, como también lo hacía la Ley Nº 26636, contempla la posibilidad
de solucionar los conflictos jurídicos por la vía de la sentencia pero también a través de mecanismos como

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CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

ceso concentrado y oral, en el que mediante una audiencia –la de juzgamien-


to–(8), se conoce el proceso y se sentencia este en un solo acto, abandonando el
sistema escrito y desconcentrado que regulaba la Ley Nº 26636 (Ley Procesal
del Trabajo - LPT), que se caracterizaba porque la audiencia de actuación de
pruebas y la sentencia eran dos actos distintos y distantes entre sí.
La puesta en vigor de un proceso como el indicado tiene que ver con una reva-
loración de la relación instrumental a la que nos hemos referido. Tal relación,
sin embargo, deberá materializarse en un contexto complejo que es el que tam-
bién motiva tal puesta en vigor, mostrando que hay una relación de retroali-
mentación entre el contexto y la norma procesal misma.

II. EL CONTEXTO DE APLICACIÓN DE LA NORMA LABORAL

1. Ineficacia de las herramientas para hacer cumplir la Ley


A pesar de que las normas laborales son imperativas –y por tanto nadie cues-
tionaría su carácter obligatorio–, el proceso de aplicación de estas y su cum-
plimiento no es simple. Una de las primeras cuestiones asociadas al cumpli-
miento de las normas se centra en su grado de claridad y en la legitimidad de
su contenido, esto último en función de los intereses que puedan estar detrás
de dicho contenido. Lo primero ha sido explicado por Epstein(9) y tiene que ver
con la claridad o no de las reglas jurídicas. Así, la falta de claridad de las nor-
mas puede constituir no solo una razón para la conflictividad, porque se haría
necesaria no solo su aclaración a través de una declaración del derecho en un
proceso, sino también una razón o desincentivo para no cumplirlas. Lo segun-
do, tiene que ver con el proceso de aprobación de las normas y el conjunto de
intereses que están detrás de ellas.
De esta manera, podría darse cierto rechazo al cumplimiento de ellas si es que
en su proceso de elaboración no ha participado o no se ha sentido representado
un grupo social importante. Pero aún en ambos casos, lo verdaderamente im-
portante será, más allá de si las normas son complejas o no –o si se les reconoce
legitimidad–, el conocimiento que tiene la colectividad acerca de la eficacia o
ineficacia de los sistemas existentes para hacerlas cumplir. Es decir, si las nor-
mas son claras o no, o si responden a cualquier interés distinto de quien tiene
que cumplirlas; el cumplirlas o no dependerá al final de su grado de coercibi-
lidad y de la eficacia del sistema procesal o incluso el inspectivo para hacerlas

la conciliación, el arbitraje e incluso la transacción.


(8) Lo indicado debe ser visto de manera genérica porque, como se verá más adelante, el proceso ordinario
laboral cuenta con dos audiencias, una de las cuales es de conciliación y la otra, de juzgamiento.
(9) EPSTEIN, Richard. Reglas simples para un mundo complejo. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad
Católica del Perú, Lima, 2005.

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COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

cumplir. Si la colectividad comprueba que los procedimientos para hacer cum-


plir la Ley son ineficaces, lo más probable es que opte por incumplirla.
Y este es precisamente uno de los principales problemas de la norma laboral.
Esta, a pesar de ser imperativa, encuentra como mecanismos de coerción a dos
que enfrentan no pocas dificultades para lograrlo. Por el lado de la inspección
del trabajo, si bien es cierto que con la emisión de la Ley de Inspección Labo-
ral Nº 28806 y la implementación del nuevo sistema de inspección se cuenta
con una buena herramienta para hacer cumplir la Ley, lo cierto es que el pro-
cedimiento inspectivo, además de no tener el alcance suficiente para enfrentar
el problema de la infórmalidad, es un procedimiento que sirve para constatar
el cumplimiento de normas laborales, pero no para declarar derechos cuando
la norma requiere interpretación. El proceso judicial, en cambio, que sí per-
mite lo anterior, acusa problemas estructurales de tal magnitud que hacen que
un proceso judicial laboral, en promedio, pueda ser resuelto en cuatro o cinco
años, dependiendo del distrito judicial.
El efecto de lo anterior es fácil de adivinar: la escasa o nula eficacia de los me-
canismos de coerción para hacer cumplir la Ley impacta de manera decidida
en ella, determinando que resulte fácil para quien tiene que cumplirla, optar
por no hacerlo(10).
Por lo tanto, la verdadera cuestión es que el contexto de aplicación de la norma
laboral es uno en el que ella no se respeta; lo que provoca una conciencia más
o menos generalizada de que incumplir la norma laboral no tiene una conse-
cuencia grave, tanto desde una perspectiva económica como legal.
2. La conflictividad laboral
Como efecto de lo anterior, el incumplimiento de la norma, además, incremen-
ta los niveles de conflictividad en una suerte de proceso de retroalimentación,
que desnuda la poca capacidad del órgano judicial para atender los procesos
judiciales que dichos conflictos generan. Así, la excesiva carga judicial, tema
sobre el que volveremos luego, no es solo un problema de limitaciones en la
estructura del órgano jurisdiccional para atender los procesos, sino también la
manifestación de un problema externo a él, debido a que cada vez que se in-
cumple la Ley se generan más conflictos y ello incrementa la demanda de servi-
cios de justicia para un sistema que no tiene capacidad para atender a todos.

(10) Se trata casi de un juego de economía de opciones: si es más ventajoso demorar el cumplimiento de una
obligación por espacio de cuatro años que hacerlo de inmediato y ello no tiene una sanción económica o
legal, lo más probable es que el obligado a cumplir la norma opte por no hacerlo. Del mismo modo, inde-
pendientemente del plazo, si quien tiene que cumplir una norma es consciente de que le será difícil a quien
fiscalice su cumplimiento forzar o detectar al obligado, este optará también por incumplir.

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CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

Evidentemente, al hablar de conflictividad laboral no nos estamos refiriendo


a la que puede apreciarse en ambientes convulsionados o en sistemas de re-
laciones laborales en crisis. Nada de eso, pero el caso al que nos referimos es
uno que se determina en contraste con sus medios de solución. En ese senti-
do, si estos medios para los conflictos no son eficaces o los alternativos no son
transitados porque no hay incentivos para hacerlo, la situación en la cual los
incumplimientos de la norma se manifiestan, adquieren la condición de con-
flictos y su repetición y generalización son capaces de crear un ambiente de
conflictividad que si bien podrían no ser en determinado momento un proble-
ma serio para una sociedad, sí podrían serlo si es que no se toman medidas es-
tructurales para resolverlos.
3. La informalidad y la no sujeción a las normas laborales y las li-
mitaciones de acceso a la justicia
La informalidad de la economía también actúa como un factor clave en la de-
terminación del contexto de aplicación de la norma laboral. El que se estime
en más de cincuenta por ciento el porcentaje de informalidad de nuestra eco-
nomía no solo permite mostrar el poco alcance efectivo de la normativa labo-
ral y los problemas que ello trae en términos de protección social, inclusión e
igualdad, sino también, una vez más, la poca utilidad de las herramientas pro-
cesales o fiscalizadoras para lograrlo.
Sin embargo, la informalidad no solo es un elemento que evidencia lo ante-
rior. Además, tiene como una de sus características la de constituirse ella mis-
ma en un impedimento para el acceso a la justicia y, desde esa perspectiva,
ser un factor que incide en el proceso. Ello se aprecia con facilidad en mate-
ria probatoria: si un trabajador informal quiere acceder a los derechos que las
normas laborales le reconocen, su primer problema será cómo probar que es
un trabajador y que, por lo tanto, está dentro del ámbito de aplicación de las
referidas normas(11).
La informalidad, entonces, es un factor que incide en el proceso porque no solo
impide que el trabajador acceda a los derechos que proveen las normas sus-
tantivas, sino porque impide o dificulta enormemente el hacer uso de los me-
canismos, por buenos o malos que estos sean, para exigir la aplicación de las
normas laborales.
A la informalidad debe sumársele el actuar ilegal que suele acompañarla y que
es distinto de la informalidad misma. Y es que esta podría incluir relaciones ju-
rídicas autónomas que no están dentro del ámbito de las leyes laborales y que

(11) Debe tenerse en cuenta a este respecto que, por estar en el sector informal, su empleador no contará con el
tipo de documentación que le es exigida a cualquiera que tenga la condición de empleador.

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COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

son distintas de las relaciones que estándolo pretenden presentarse como autó-
nomas. Estas últimas, lejos de ser autónomas, son relaciones ilegales que ocu-
rren en el mundo formal, pero pretenden presentarse como informales. Ellas,
simplemente, son relaciones ilegales y son muy frecuentes. Justamente, por esto
último es que forman parte del contexto de la aplicación de la norma laboral,
pues no solo son el resultado de decisiones de incumplimiento sino que forman
parte de un modo de realizar actividades económicas. Ya no nos encontramos
solamente frente a quien decide incumplir la Ley, sino frente a quien lo hace
porque cree que esa es una forma más de competir en el mercado.
4. La excesiva carga judicial y las limitaciones del órgano jurisdic-
cional
La excesiva carga judicial y las difíciles condiciones en las que se presta el ser-
vicio de administración de justicia son también factores que afectan la aplica-
ción de la norma laboral. Hay también aquí, como dijimos, una suerte de re-
troalimentación porque en la medida en que se incumplen las normas y se in-
crementan las demandas derivadas de ello, se dificulta el trabajo de los jueces,
quienes tienen que resolver más demandas de aquellas para las que la infraes-
tructura y organización con que cuentan están preparadas.
Las limitaciones presupuestales, la insuficiente preparación de algunos jueces
y auxiliares y las carencias tecnológicas son, y han sido, una constante en los
últimos años y es indudable que por sí mismas han contribuido a dificultar la
solución de los procesos judiciales y a crear la conciencia ciudadana de la ine-
ficacia de las soluciones jurisdiccionales en materia laboral.
Pero las limitaciones del órgano jurisdiccional no se limitan a cuestiones de
infraestructura. Uno de los problemas más serios es el que se manifiesta a tra-
vés de la organización misma, pues a la falta de especialización en unos casos,
provisionalidad de los jueces en otros y falta de personal y capacitación, se
suman los continuos cambios en materia de competencias, lo que ha llevado a
que internamente se realicen asignaciones o cambios de competencia, que de-
terminan que los jueces tengan que sumar a su despacho y deban resolver mu-
chos más casos de los que pueden. Ese es el caso, por ejemplo, de la reasigna-
ción de competencias en materia contencioso-administrativa, que no ha venido
acompañada de condiciones para la atención de los referidos casos.
5. La estructura del proceso judicial laboral regulado por la LPT
El proceso regulado por la LPT, a pesar de ser un proceso que se sustenta en
principios de procedimiento como los de oralidad, concentración, celeridad e
inmediación, es uno que en la práctica responde a un modelo básicamente es-
crito, en el que el rol del juez, en muchos casos, no es muy activo y en el que
la constante es la demora y la lentitud.

14
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

La aparentemente simple estructura del proceso laboral, constituida por la de-


manda, la contestación, la audiencia única y la sentencia, es en verdad una com-
pleja secuencia de actos que se pierde en la concesión de casi ilimitadas posibi-
lidades de ataque y defensa a las partes. Así, el proceso laboral es un mecanis-
mo que –lejos de facilitar la reconstrucción de los hechos en los que se fundan
la demanda y la contestación, con el propósito que sobre ellos se aplique una
norma jurídica–, dificulta tal reconstrucción haciendo que el juzgamiento pro-
piamente dicho, supla tales dificultades y la actividad procesal más que dirigi-
da a probar hechos busque investigarlos.
En el marco anterior, la audiencia única(12), que es una audiencia destinada a
que se sanee el proceso(13) se intente la conciliación, se fijen los puntos contro-
vertidos y se actúen las pruebas, pasa a convertirse en una audiencia de trámi-
te y ordenamiento de información, que dará en la mayoría de los casos, paso
a otras audiencias de actuación probatoria complementarias(14). El saneamien-
to procesal también sufre el impacto de esa estructura, pues si bien está dirigi-
do a que el juez analice la procedencia y sustento material de las excepciones,
suele resolverlas con la sentencia, especialmente aquellas que versan sobre la
relación material misma, como es el caso, por ejemplo, de las excepciones de
falta de legitimidad para obrar. En este último caso, es frecuente encontrar que
la excepción en cuestión, más que ser una defensa previa, termina convirtién-
dose en una defensa de fondo que se resuelve con la sentencia, luego de cua-
tro años de proceso(15).
No menos dramática es la situación de la conciliación dentro del proceso labo-
ral en la Ley Nº 26636. Ello debido a que la propia estructura del proceso –que
es uno que tiende a durar cerca de cuatro años– es un desincentivo en sí mismo
para la celebración de cualquier acuerdo conciliatorio. En ese sentido y como
lo señalábamos líneas arriba, las probabilidades de que se celebre un acuer-
do conciliatorio sabiendo que el proceso se resolverá en un plazo extenso son
muy bajas, como lo viene demostrando la práctica, que ha llevado a convertir
la conciliación dentro del proceso en una etapa de mero trámite.

(12) La audiencia única es, en el marco de la Ley Nº 26636, una audiencia central sobre la que gira el proceso
laboral.
(13) El artículo 65 de la Ley Nº 26636 señala al saneamiento como la primera etapa de la audiencia única, cuyo
propósito es resolver los medios de defensa propuestos y declarar, en su caso, la validez de la relación
jurídico-procesal; la nulidad o invalidez de la misma o la suspensión de la audiencia para que se subsanen
los defectos procesales de la relación, provengan de la demanda o de la contestación.
(14) La audiencia única normalmente permite la actuación de pruebas documentales y pruebas de declaración de
parte. Las pruebas de testigos, periciales, investigatorias y revisiones de planillas se actúan posteriormente.
(15) Este tipo de excepciones, al ser propuestas argumentándose que la relación material entre las partes es
inexistente, en verdad contienen buena parte o casi todo el debate de fondo en materia laboral, porque en
ellas lo que se discutirá es si existe o no relación laboral, supuesto necesario para ubicarse dentro del ámbito
de aplicación de las normas laborales. Por esa razón es que se resuelven con la sentencia.

15
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

No obstante, quizá el principal problema de la estructura procesal que venimos


abordando se centra en la actividad probatoria y en las posibilidades de produ-
cir certeza, respecto de la ocurrencia de los hechos que sustentan tanto la de-
manda como la contestación. A pesar de que la LPT establece claramente que
los medios probatorios se adjuntan a la demanda y, en definitiva, se presentan
u ofrecen en los actos postulatorios, en la práctica la actividad probatoria ocu-
rre a lo largo de todo el proceso. Ello porque siendo tan dilatado es necesario
mantener “viva” la prueba para que sea realmente apreciada por el juez al mo-
mento de sentenciar. Pero, además, porque es al momento de sentenciar, dado
que la audiencia de actuación de pruebas no las actúa todas, cuando se analiza
de manera conjunta toda la prueba y como ello ocurre mucho tiempo después
de iniciado el proceso, las partes, además de la etapa postulatoria, aprovechan
toda oportunidad para introducir al proceso medios probatorios adicionales.
Lo anterior determina que el proceso laboral sea uno en el que las partes tien-
dan –a pesar de que las normas son precisas(16)– a presentar medios probato-
rios con posterioridad a los actos postulatorios y antes de la emisión de sen-
tencia de primera instancia. Ello, además, se complementa con la necesidad
que tiene el juez de comprender los hechos que son materia de debate, lo que
lo lleva a hacer uso de sus facultades de incorporación de prueba en busca de
la veracidad, apoyándose en la facultad de ordenación de actuaciones proba-
torias de oficio(17).
El carácter escrito del proceso laboral determina que este sea una sucesión de
escritos que complementan los actos postulatorios. Es decir, más allá de que la
LPT establezca que la demanda y la contestación aparejen las pruebas y fijen
la controversia, lo cierto es que la contradicción de la demanda y la contesta-
ción se extienden a todo documento que las partes, de manera complementa-
ria, presenten en el proceso. Y no nos referimos solo a los medios probatorios,
sino a todos los escritos que las partes presentan con el objetivo de ampliar las
afirmaciones que hicieron en la demanda o la contestación.
En la forma antes indicada, el proceso regulado por la LPT es uno en el que
la sentencia pone fin a todos los actos e iniciativas que las partes emprendan
para convencer al juez de su posición, siempre, claro está, que su propósito no
sea dilatarlo, posibilidad que, por cierto, dada la estructura del proceso escri-
to, no debe ser descartada.

(16) El artículo 26 de la Ley Nº 26636 establece que los medios probatorios deben ser ofrecidos por las partes en
los actos postulatorios, salvo disposición legal distinta.
(17) El artículo 28 de la Ley Nº 26636 le permite al juez en decisión inimpugnable, ordenar la actuación de pruebas
de oficio cuando las ofrecidas por las partes resulten insuficientes para producirle certeza y convicción.

16
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

Pero las complicaciones del proceso no se agotan en lo indicado anteriormen-


te. A ellas se suman las de revisión, la extraordinaria de casación y la etapa
de ejecución. Etapas todas ellas sucesivas aunque no necesariamente transita-
bles, pero que siempre agregan al proceso características similares a las des-
critas anteriormente. Es decir, considerando que la etapa de conocimiento del
proceso es una que está llena de las complejidades anotadas, es frecuente que
se anulen sentencias y el proceso se exponga a nuevos pronunciamientos su-
jetos a actividades probatorias ordenadas de oficio.
Las anulaciones a que hacemos referencia si bien tienen en muchos casos el
propósito de regularizar el proceso y modificar sentencias con contenidos ile-
gales, de cara a los justiciables, el procedimiento tiene un resultado dilatorio
insoslayable que se suma a la duración misma del proceso en primera instancia
y que puede extenderse aún más si es que este una vez transitadas la primera y
segunda instancia, se sujeta a la revisión de la Corte Suprema en vía de casación.
Por si no fuera poco, el proceso deberá continuar con una etapa de ejecución
que podría ser forzada y si bien no tan compleja como la etapa de conocimien-
to, sí lo suficientemente formal como para añadirle demoras.

III. ANTECEDENTES DE LA NLPT

El 20 de febrero de 2008, mediante Resolución Nº 058-2008-TR, se desig-


nó a la Comisión que iba a encargarse de elaborar el Anteproyecto de la
NLPT. Dicha Comisión estuvo conformada por Luis Vinatea Recoba, Gio-
vanni Priori Posada y Javier Arévalo Vela; quienes a partir de la revisión
de legislación comparada (Ley Orgánica Procesal del Trabajo de Venezue-
la, el Código de Trabajo de Ecuador y el Código de Trabajo de Chile), le-
gislación interna (proyectos nacionales preexistentes y legislación nacio-
nal de carácter procesal), jurisprudencia nacional (sentencias de la Corte
Suprema y del Tribunal Constitucional), acuerdos de los plenos jurisdic-
cionales nacionales así como doctrina nacional y extranjera; elaboraron el
Anteproyecto de la NLPT.
Este Anteproyecto fue presentado el 15 de julio de 2008 y el 2 de setiembre
de 2009, luego de ser analizado por el grupo de trabajo designado mediante
Resolución Ministerial Nº 006-2009-TR, fue aprobado como proyecto de Ley
del Ejecutivo.
El Proyecto de la NLPT ingresó al Congreso de la República el 5 de setiem-
bre de 2009 y este lo aprobó por unanimidad. De modo que, el 13 de enero de
2010, el Presidente de la República promulgó la NLPT y esta fue publicada en
el diario oficial El Peruano el 15 de enero de 2010.

17
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

IV. IMPLEMENTACIÓN DE LA NLPT


Actualmente, la NLPT se encuentra vigente en los distritos judiciales de Tac-
na, Cañete, La Libertad, Lambayeque, Arequipa, Cusco, Cajamarca, Moque-
gua, Ica, Junín, Santa, Callao y Lima.
La implementación de la NLPT se inició en el Distrito Judicial de Tacna, el 15
de julio de 2010, de acuerdo a lo señalado mediante Resolución Administrati-
va Nº 232-2010-CE-PJ. Para dicha implementación se adoptaron una serie de
medidas como la asunción de procesos laborales que se inicien con la NLPT
por las Salas Civiles Permanentes y Transitorias de Tacna, la creación de juz-
gados liquidadores, la redistribución de funciones, entre otras.
Previamente a la adopción de estas medidas de carácter particular para el Dis-
trito Judicial de Tacna, en junio de 2010 se adoptaron medidas generales como
el desdoblamiento de las Salas Laborales en Tribunales Unipersonales y la
aprobación de formatos de demanda laboral para los Juzgados de Paz Letrado
y Juzgados Especializados.
Posteriormente, el 29 de abril de 2011 se publicó la Resolución Administrati-
va Nº 124-2011-CE-PJ mediante la cual se aprueba el Cronograma de Imple-
mentación de la NLPT para el año 2011 para los distritos judiciales de Mo-
quegua, Ica, Junín, Santa y Cajamarca y el 16 de febrero de 2012 se publicó la
Resolución Administrativa Nº 023-2012-CE-PJ mediante la cual se aprueba el
Cronograma de Implementación de la NLPT para el año 2012 para los distri-
tos judiciales de Lima Sur, Lima Norte, Callao y Lima.
En el siguiente cuadro, detallamos las fechas de vigencia de la NLPT en los
distritos anteriormente mencionados:
Distrito judicial Fecha de vigencia de la NLPT Estado
Distrito Judicial de Tacna 15 de julio de 2010 Vigente
Distrito Judicial de Cañete 16 de agosto de 2010 Vigente
Distrito Judicial de La Libertad 1 de setiembre de 2010 Vigente
Distrito Judicial de Lambayeque 2 de noviembre de 2010 Vigente
Distrito Judicial de Arequipa 1 de octubre de 2010 Vigente
Distrito Judicial de Cusco 3 de diciembre de 2010 Vigente
Distrito Judicial de Moquegua 1 de julio de 2011 Vigente
Distrito Judicial de Ica 8 de julio de 2011 Vigente
Distrito Judicial de Junín 19 de julio de 2011(*) Vigente
Distrito Judicial de Santa 22 de julio de 2011 Vigente
Distrito Judicial de Cajamarca 26 de julio de 2011 Vigente
Distrito Judicial de Lima Sur 2 de julio de 2012 Vigente
Distrito Judicial de Lima Norte 3 de setiembre de 2012 Vigente
Distrito Judicial del Callao 1 de octubre de 2012 Vigente
Distrito Judicial de Lima 5 de noviembre de 2012 Pendiente

(*) Mediante Resolución Administrativa Nº 145-2011-CE, publicado el 4 de junio de 2011, se reprogramó la


fecha de vigencia de la NLPT del 15 de julio de 2011 al 19 de julio de 2011.

18
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

V. LAS RESPUESTAS QUE OFRECE LA LEY Nº 29479

La NLPT, frente a las complejidades del proceso escrito aunque en un contex-


to similar en el que se desarrolla aquel, propone un tipo de proceso que ya vie-
ne siendo probado en distintos países con singular éxito(18), y que se caracteri-
za por la concentración de las principales actuaciones procesales dentro de la
audiencia y la oralidad como forma de expresión de lo sostenido por las par-
tes en el proceso.
La idea de proceso concentrado y oral no es ajena a nuestro sistema judicial.
El proceso penal ya sufrió una reforma importante que ha sometido a las reglas
del proceso oral el juzgamiento de las causas penales y la oralidad ya figuraba
como una característica de los procesos laborales, como lo señalan los artícu-
los 1 y 63 al 65 de la LPT. Pero en este último caso, aun cuando las audiencias
previstas en la mencionada norma admitían la oralidad, la práctica llevaba a
que se privilegie lo escrito en detrimento de la oralidad.
La NLPT se estructura, tratándose del proceso ordinario, en dos audiencias
centrales, una de conciliación y otra de juzgamiento, en las que el propósito
de cada una de ellas está claramente definido y la oralidad resulta esencial. En
el caso de la primera, el juez participa activamente a fin de que las partes so-
lucionen sus diferencias parcial o totalmente y por decisión de ellas la conci-
liación puede prolongarse lo necesario hasta que se dé por agotada, pudiendo
incluso continuar los días hábiles siguientes, cuantas veces sea necesario, en
un lapso no mayor a un mes(19). En el caso de la segunda, la audiencia se reali-
za en acto único y concentra las etapas de confrontación de posiciones, actua-
ción probatoria, alegatos y sentencia(20).
La estructuración del proceso en dos audiencias con fin definido cada una de
ellas permite a la NLPT ofrecer dos espacios de solución para la controversia,
en los que la oralidad desempeña un papel fundamental. La segunda de ellas,
la de juzgamiento, además, se registra a través de audio y video(21), con lo que
lo relevante pasa a ser el discurso de las partes, la interacción e inmediación
con el juez y la concentración de los actos en uno solo, de modo que al final
de la audiencia se emita sentencia.

(18) Ver LOPT, Ley Orgánica del Proceso Laboral venezolana; Ley de Procedimiento Laboral española y Ley
Procesal Laboral chilena.
(19) Artículo 43 de la NLPT.
(20) Artículo 44 de la NLPT.
(21) Artículo 12 de la NLPT

19
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

VI. APORTES Y NOVEDADES DE LA NLPT

La NLPT, frente a las complejidades del proceso escrito regulado por la antigua
Ley Procesal del Trabajo, propone un proceso con las siguientes características:
1. Rapidez, concreción y simplicidad del proceso
La primera característica del proceso regulado por la NLPT es la rapidez, con-
creción y simplicidad del proceso. Es decir, de un proceso escrito que incentiva
la presentación de múltiples documentos, se pasa a uno en el que las pretensio-
nes y pruebas se ofrecen o adjuntan a la demanda y contestación y en caso de
no conciliarse la controversia, se lleva a cabo una audiencia –la de juzgamien-
to– en la que se plantean las posiciones de las partes, se actúan las pruebas, se
alega y se sentencia el caso. En otras palabras, un proceso muy concentrado
que acerca de manera significativa el cumplimiento de la ley a la ley misma.
Complementa lo anterior la estructura misma del proceso, que es una en la que
los actos de notificación, además de ser pocos y limitados a lo esencial –al me-
nos en la etapa de conocimiento–, pueden realizarse de manera electrónica. De
algún modo, se trata de una estructura que busca que las partes vayan al proce-
so y no el proceso a ellas, como ocurre en el proceso escrito.
2. Carácter omnicomprensivo
La segunda característica de la NLPT es su carácter omnicomprensivo. Se tra-
ta de un proceso que amplía el régimen de competencia a los casos en los que
se plantean conflictos derivados de la prestación personal de servicios, sean de
naturaleza laboral, formativa, administrativa o cooperativista y civil que en-
cubra relaciones de trabajo(22). La ampliación de tal carácter omnicomprensi-
vo se complementa con una presunción de laborabilidad en virtud de la cual,
acreditada por parte del prestador de servicios la realización personal de estos,
se presume la existencia de una relación laboral, salvo que el demandado de-
muestre lo contrario(23).
3. Nuevas reglas de comparecencia
La tercera característica de la NLPT es la modificación de las reglas de compa-
recencia de modo que se establecen reglas de legitimación extraordinaria para
las organizaciones sindicales; personas individuales que forman parte de ca-
tegorías dentro de una empresa y organismos como el Ministerio Público o la

(22) Ver artículos II del Título Preliminar de la NLPT y 1 y 2 de la NLPT.


(23) Artículo 23 de la NLPT.

20
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

Defensoría del Pueblo, para los casos de tutela frente a la discriminación, pros-
cripción del trabajo infantil y tutela de derechos de categoría(24).
4. Funcionalidad de la oralidad y la dinámica probatoria
La funcionalidad oral del proceso y la manera en que se desarrollan las audien-
cias es la siguiente característica de la NLPT. En efecto, el que la audiencia
de juzgamiento sea oral determina que sea en dicha audiencia donde las par-
tes fijarán sus posiciones en el proceso; actuarán sus medios probatorios, ale-
garán y obtendrán una sentencia. Es indudable que el hecho de que todos esos
actos ocurran en una sola audiencia modificará la estructura actual de recons-
trucción de los hechos en el proceso y, especialmente, la manera de apreciar-
los. Es obvio que en el proceso escrito el modo de reconstrucción de los he-
chos se sujeta esencialmente al relato que hagan las partes en los escritos que
van incorporando al proceso, lo que se puede complementar oralmente en las
audiencias de actuación de pruebas. En el proceso oral, en cambio, la recons-
trucción de los hechos si bien tiene como punto de partida lo escrito en la de-
manda y la contestación, privilegia el discurso oral y se apoya en la prueba y
en el discurso escrito(25). En otras palabras, el proceso es inverso.
Sin embargo, la diferencia más saltante se presenta por el hecho de que el pro-
ceso oral previsto por la NLPT se estructura de modo que la actividad probato-
ria y la decisión (sentencia) ocurran en un solo acto y en el escrito en momen-
tos diferentes y distantes entre sí. Esto determina que en el proceso que regula
la NLPT la decisión esté inmediatamente vinculada a la actuación y evalua-
ción de la prueba y, por lo tanto, se emita en un solo acto(26). El juez, así, pue-
de comunicar a las partes su decisión y debe sustentarla en un plazo no ma-
yor de cinco días o reservarse ese mismo plazo para comunicar su decisión y
fundamentarla, si es que el caso tiene una complejidad que así lo amerita(27).
Las reglas de oralidad señaladas anteriormente se extienden al proce-
so en segunda instancia, convirtiendo la apelación y su absolución en un
debate que originado en un recurso escrito pasa a sustentarse oralmente y se
decide (a través de la sentencia) en el mismo acto de la audiencia(28).
Lo expresado puede resumirse en el siguiente cuadro sobre la dinámica proba-
toria que proponen las dos normas procesales. Como puede apreciarse, mientras

(24) Artículos 8 y 9 de la NLPT.


(25) El artículo 12 de la NLPT señala la prevalencia de la oralidad en los procesos por audiencias.
(26) El artículo 47 de la NLPT establece que el juez debe hacer conocer a las partes el fallo de su sentencia,
señalando día y hora, dentro de los cinco días hábiles siguientes, para notificar la misma.
(27) Artículo 47 de la NLPT.
(28) Artículo 33 de la NLPT.

21
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

que en la LPT hay un desencuentro entre la actividad probatoria de las partes


y el conocimiento de los hechos por parte del juzgador, en la NLPT la dinámi-
ca de actividad probatoria de las partes y conocimiento de los hechos por par-
te del juez es la misma.
Dinámica probatoria

ACTUAL LPT NUEVA LPT

Actos postulatorios Sentencia Actos postuarios Sentencia

ia
probator
Act Actividad
de ividad nto rtes
las mie uez de las pa
par proba n oci tr el j
tes tori o
C op o
a
cas

por
aso
del c
nto
mie
o n oci l juez
C te d e
par
3 años 3 años

5. Nuevas reglas procesales


La NLPT complementa las características anotadas con regulaciones específi-
cas en materia cautelar que homogenizan el proceso laboral con el proceso ci-
vil y permiten la obtención de cualquier tipo de medida cautelar, dentro y fuera
del proceso(29). También con una regulación específica en materia de casación
que amplía su objeto y se puede sustentar en la infracción normativa que inci-
da directamente sobre la decisión contenida en la resolución impugnada o en
el apartamiento de los precedentes vinculantes dictados por el Tribunal Consti-
tucional o la Corte Suprema de Justicia de la República(30) y procesos especia-
les como el abreviado laboral, previsto para las controversias de menor cuan-
tía sujetas a la competencia de los jueces de paz letrados(31) y para los casos de
tutela de la libertad sindical y la reposición cuando se trate de pretensión úni-
ca(32); el proceso impugnativo de laudos arbitrales económicos, los procesos de
ejecución y no contenciosos.
En suma, los principales cambios de la NLPT respecto de la anterior pueden
resumirse en lo siguiente:

(29) Artículo 54 de la NLPT.


(30) Artículo 34 de la NLPT.
(31) Artículo 1 de la NLPT.
(32) Numeral 2 del artículo 2 de la NLPT.

22
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO


LEY PROCESAL DEL TRABAJO
(LEY Nº 29497)
Prevalencia de lo escrito Prevalencia de la oralidad
Sujetos procesales únicos Ampliación de la legitimidad y comparecencia
Prevalece el fondo sobre la forma dentro de los alcances del
Formalista
debido proceso
No favorece a la reconstrucción de los hechos Fortalecimiento de los principios de inmediación
Rol pasivo del juez Rol protagónico del juez
Desconcentración de actos y audiencias Concentración de actos y audiencias
Proceso dilatado: 3-4 años aproximadamente Más rápida conclusión del proceso: 6 meses aproximadamente
Medidas cautelares excepcionales Posibilidad de obtener todo tipo de medidas cautelares

VII. BALANCE DE LA NLPT

1. Los juicios orales


Antes de la vigencia de la NLPT se decía que esta afectaría sustancialmente
la dinámica de las relaciones laborales y, en realidad es así, de tal manera que
toda vulneración de los derechos laborales, se repara con mayor eficiencia y
efectividad. Todo esto no es sino la consecuencia directa de una administra-
ción de justicia más involucrada con el conflicto, la misma que se traducirá en
la necesidad de contemplar todas las obligaciones y normas laborales.
Asimismo, la NLPT supone una mejor preparación de la defensa de las posi-
ciones en el proceso, la imposición de sanciones por prácticas indebidas a las
partes y sus abogados, uso de tecnología para lograr la “informatización” del
Poder Judicial, mayor capacitación de jueces para que puedan asumir de ma-
nera adecuada su rol protagónico, mayores conciliaciones, etc.
Pero, ¿qué es lo que ha ocurrido luego de su implementación y vigencia en al-
gunos distritos judiciales?
Luego de haber transcurrido más de dos (2) años desde que entró en vigencia
la NLPT en el Distrito Judicial de Tacna y de haberse implementado este nue-
vo sistema en buena parte de los principales distritos judiciales, el balance de
la NLPT es positivo.
Sostenemos lo anterior en vista de que el nivel de conciliación judicial en al-
gunos distritos judiciales ha llegado al 45%, las empresas y trabajadores pro-
curan solucionar sus conflictos antes de acudir a juicio, los procesos tienen
una duración menor que los procesos tramitados bajo la antigua ley, la defen-
sa procesal de las partes laborales es más adecuada y se está capacitando a los
jueces para que apliquen de manera debida la NLPT.

23
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Asimismo, en las audiencias y entrevistas que hemos tenido en las cortes de


distintos distritos judiciales, hemos podido recoger la opinión común de que
la NLPT es una mejor ley que la antigua, ya que permite celeridad procesal,
conciliaciones, mejor interpretación o aplicación de las normas; y, finalmente,
ello se traduce en mayor acceso al sistema de justicia.
Resulta también importante mencionar que otro de los aspectos resaltantes y
positivos que hemos podido observar luego de la vigencia de la NLPT es la
especialización de la justicia de paz letrada (la Academia Nacional de la Ma-
gistratura con la ayuda del proyecto Jusper ha realizado campañas de capaci-
tación a nivel nacional en Derecho Procesal del Trabajo y en Derecho Labo-
ral) y la aplicación de normas de conducta en las audiencias (los jueces están
exigiendo que las partes se comporten de manera adecuada y, en caso no lo
hagan, han, inclusive, ordenado que algunos asistentes se retiren de la Sala de
Audiencias) para los asistentes a estas.
Sin embargo, pese a todo lo anterior, aún quedan tareas pendientes ya que no
se aprecian criterios jurisdiccionales uniformes, a veces encontrados (por ejem-
plo, respecto a la variación de petitorios de demandas, subsanación de las defi-
ciencias de las partes); hay debate respecto a los plazos prudenciales para no-
tificar actos procesales como la demanda o la admisión del tercero con inte-
rés para obrar; en ocasiones hay, suspensión de audiencias ante la ausencia de
abogado (en los casos en los que la NLPT permite comparecer sin abogado),
por la consideración de que el debate sea técnico y es necesaria su presencia;
no hay criterios unívocos sobre la exposición de las partes respecto al porqué
de la presentación de sus medios probatorios, así como discrepancias relativas
a la actuación de los medios probatorios presentados por las partes. Confiamos
que en el camino la experiencia permitirá el perfeccionamiento en la aplicación
de la NLPT y se irán resolviendo las tareas que aún hoy quedan pendientes.
Creemos, en definitiva, que la NLPT está contribuyendo a crear una mejor cul-
tura del cumplimiento de lo “laboral” a través de la oralidad, concentración y
todos los mecanismos que conducen a evitar los juicios y promover las con-
ciliaciones.
El éxito de la NLPT no depende de la norma ni de los jueces únicamente. De-
pende de todos los operadores del Derecho: abogados, trabajadores, empresa-
rios, sindicatos, jueces, académicos, Estado, colegios profesionales, universi-
dades y estudiantes. Y es que los cambios dependen no de unos pocos, sino de
muchos. Por ello es fundamental que se comente y critique la norma; que se
encuentren sus fallas a fin de mejorarla. No obstante, por sobre todas las co-
sas, que se hagan los esfuerzos que sean posibles por implementarla adecua-
damente. Por lo tanto, se trata de una norma que puede ofrecer mucho y no
hay razón para no disfrutar de los beneficios que ella, seguramente, va a traer.

24
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

2. La primera audiencia de la Corte Suprema


La prueba más tangible de esta celeridad procesal que puede observarse con la
NLPT ha sido la tramitación del primer recurso de casación interpuesto al am-
paro de la NLPT (Casación Laboral Nº 002804-2011 interpuesta por la Univer-
sidad Privada Antenor Orrego en el proceso seguido por el señor Marco An-
tonio Honorio Acosta); ya que dicho trámite desde primera instancia hasta su
revisión en la Corte Suprema ha demorado únicamente aproximadamente
1 año y 3 meses. El detalle lo podemos ver a continuación(33):

PROCESO LABORAL CON LA NLPT

09/11/2010: 17/11/2010: Se
19/10/2010: 21/10/2010: Audiencia de reprograma audien- 25/04/2011:
Interposición Auto conciliación, cia de conciliación 28/03/2011: 29/03/2011: 20/04/2011:
admisorio (no se lleva a SENTENCIA. Se
de la (las partes no Audiencia de Contesta Audiencia de declara fundada la 03/05/2011:
demanda cabo) concurren) conciliación demanda Juzgamiento demanda Apelación de
sentencia

Tiempo del proceso en la Corte Suprema: 5 meses


02/06/2011: Se
y 17 días
concede apelación
de sentencia

25/01/2012:
26/09/2011: 06/09/2011: 09/08/2011: 21/07/2011: 05/07/2001: 03/06/2011:
Lectura de
Recurso es Corte Suprema Expediente Demandada Vista de la Se remite el
SENTENCIA DE
18/01/2012: declarado admite a trámite elevado a la interpone causa. Se emite expediente a
CASACIÓN. Se
Vista de la causa Procedente y fijan recurso de Sala de Derecho recurso de SENTENCIA DE Sala Superior
declara fundado
fecha de vista casación Constitucional y casación VISTA, la misma
el recurso y nula
de causa para el Social de la Corte que confirma
la sentencia de
18/01/2012 Suprema sentencia de pri-
vista
mera instancia

2.1. El primer proceso de la NLPT en Corte Suprema


Como se desprende del cuadro anterior, el expediente fue elevado a la Corte
Suprema con fecha 9 de agosto de 2011, luego de lo cual las partes se aperso-
naron al proceso y solicitaron tener presentes sus casillas electrónicas.
Posteriormente, con fecha 26 de setiembre de 2011, de acuerdo a lo que esta-
blece la NLPT, la Sala Suprema procedió a la calificación del recurso verifi-
cando que cumpliera con los requisitos de plazo y de forma que permitieran
declararlo procedente. Debemos señalar que solo cuando es admitido el recur-
so de casación y la Sala Suprema decide conocer el asunto, se fija fecha para
la vista de causa, que en este caso se programó para el 18 de enero de 2012,

(33) Nota: Gráfico elaborado por Eduardo Mercado Villarán y Juan Carlos Girao.

25
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

ocasión en la que los abogados de ambas partes pueden sustentar sus posicio-
nes. En el ínterin surgieron algunos incidentes, como la recusación formulada
contra uno de los vocales de la Sala que fue declarado Improcedente con fe-
cha 30 de noviembre de 2011, no obstante lo cual dicho magistrado formuló
su abstención por decoro al amparo del artículo 313 del Código Procesal Ci-
vil, pedido que fue aceptado por el colegiado con resolución del 3 de enero de
2012, por lo que todo el trámite en Corte Suprema tuvo una duración de cinco
meses y 17 días contados desde el ingreso del proceso a la Sala Suprema hasta
la realización de la vista de causa y la notificación a las partes.
2.2. Vista de la causa
El día de la vista, el local de la Sala de Audiencias de la Corte Suprema estu-
vo colmada de litigantes y abogados interesados en conocer el nuevo trámite
del proceso y su resultado. Las expectativas sobre esta audiencia eran muy al-
tas, por ser aquella la que marcaría la pauta no solo en cuanto trámite del pro-
ceso oral laboral en dicha instancia, sino también en conocer el nivel de invo-
lucramiento de los magistrados con este nuevo sistema, y el uso de las nuevas
tecnologías en su desarrollo, en la medida que, junto con el expediente físico,
a la Sala se elevan los soportes informáticos que contienen los registros de las
actuaciones procesales efectuadas en primera y segunda instancia, y que resul-
tan imprescindibles para resolver la casación. Así, la Corte Suprema tuvo en
sus manos un expediente con soporte informático para resolver este proceso.
2.3. Sentencia de la Corte Suprema
El resultado final no fue el esperado por los asistentes y seguramente tampoco
por las partes del proceso. No se resolvió a favor de ninguna de ellas. La Sala
de Derecho Constitucional y Social, luego de tomar un pequeño receso, proce-
dió a ordenar que el relator diera lectura al fallo, en el cual se resolvió ampa-
rar la causal casatoria de violación de la garantía al debido proceso por falta de
motivación de las resoluciones judiciales, declarando así fundado el recurso de
casación y nula la sentencia de segunda instancia, ordenando devolver el proce-
so a dicha instancia para un nuevo pronunciamiento, y notificando a las partes
que la lectura de la sentencia tendría lugar dentro del quinto día hábil. Sabe-
mos que contra esta decisión de la Corte Suprema no procede recurso alguno.
Dando cumplimiento a la decisión de la Corte Suprema, el expediente ha sido
devuelto a la Sala Superior de La Libertad para la expedición de un nuevo fallo,
el cual puede nuevamente ser objeto de recurso de casación por cualquiera de
las partes, con lo cual el proceso puede extenderse otros seis meses más hasta
la resolución final o definitiva, lo que representaría un promedio de dos años
en la resolución del proceso en todas las instancias bajo la NLPT, plazo que si
bien es más breve que aquel bajo el sistema anterior, podría este ser mejorado,
si lo que se pretende es la solución rápida de los conflictos de naturaleza laboral.

26
CLAVES DE LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO (NLPT)

Con un inicio como este, está demostrado que la apuesta por la nueva ley debe
ser total. Corresponde al Estado facilitar el presupuesto adecuado y permitir que
la norma se aplique de la manera más rápida y ordenada posible. Es necesario,
por cierto, que se provea de capacitación y recursos a los magistrados, pero,
del mismo modo, que los abogados se capaciten en el manejo del proceso oral.
Con la ley anterior, los juicios laborales pueden durar entre tres y cuatro años
en promedio (aunque sabemos de uno de quince años), y una justicia que tar-
da, no es justicia. Casi no hay conciliaciones que eviten juicios, se generan es-
trategias de algunas empresas para dilatar o de trabajadores para demandar be-
neficios sin sustento, existen pocas sanciones para las malas prácticas, todo se
analiza por escrito (a través del expediente). Entonces, se generan incentivos
para plantear demandas exageradas y contestaciones sin sustento.
La justicia oral ha cambiado muchas cosas: hay pocas audiencias y son gra-
badas (video o audio), el juez tiene más facultades, se prevén sanciones más
drásticas ante las malas prácticas judiciales o ante las demandas o contesta-
ciones falsas o sin sustento, los trabajadores y empleadores tienen más herra-
mientas para ganar cuando tienen la razón, las sentencias se emiten tras la au-
diencia judicial o en cinco días. Esta justicia supone un cambio radical en las
estrategias de defensa de las empresas y sindicatos: conciliar cuando no se tie-
ne la razón, no demandar beneficios que no tienen sustento.
Como hemos visto, el primer juicio oral que llegó a la Corte Suprema tomó
año y medio en tres instancias. Hay lugares del país donde la conciliación ha
llegado a más del 30% de los casos. Pero hay otros lugares donde tomará más
de dos años un juicio por falta de infraestructura (porque hay un solo juez, por
ejemplo) y esto nos acerca a la antigua ley. Se requiere un esfuerzo del Estado
para que se brinden las condiciones para que los juicios sean rápidos, y Lima
es el mayor reto por la cantidad de procesos que hay.
En definitiva, las empresas tienen otro motivo para cumplir las normas y los
trabajadores y sindicatos para demandar solo cuando estas se incumplen. Apos-
tamos a que este proceso generará más justicia laboral en nuestro país.

27
TÍTULO
PRELIMINAR
TÍTULO PRELIMINAR

 ARTÍCULO I:
PRINCIPIOS DEL PROCESO LABORAL
El proceso laboral se inspira, entre otros, en los principios de inmedia-
ción, oralidad, concentración, celeridad, economía procesal y veracidad.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. II, IV y V del Título Preliminar.
NLPT: arts. 12, 22, 24, 30, 44, 49.
LOPJ: art. 6.
LPT: art. I del Título Preliminar.
Código Procesal Constitucional: art. III.

Comentario

I. LOS PRINCIPIOS PROCESALES EN LA NLPT

Para iniciar el comentario de este primer dispositivo, debemos recalcar que,


tras la implementación de la NLPT en algunas partes del país, se aprecia un
interés mayor de los jueces en tomar en cuenta los principios procesales, es-
pecialmente aquellos que generan un proceso más célere y permiten alcanzar
una sentencia que recoja lo realmente ocurrido en la controversia planteada.
El proceso laboral, al ser uno especial, que cuenta con una fisonomía propia
que lo distingue de otros tipos de procesos, posee principios propios, los que
pueden definirse como “aquellas directrices que informan algunas normas e
inspiran directa o indirectamente una serie de soluciones, por lo que pueden
servir para promover y encauzar la aprobación de nuevas normas, orientar la
interpretación de las existentes y resolver los casos no previstos”(34).

(34) PLÁ RODRÍGUEZ, Américo. Los principios del Derecho del Trabajo. 3a edición, Depalma, Buenos Aires,
1998, p. 14.

31
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

De esta definición pueden extraerse las funciones trascendentales de cualquier


principio jurídico, predicables en el proceso laboral; y que son las siguientes:
informadora, en cuanto inspiran al legislador y sirven de fundamento del or-
denamiento jurídico; normativa o integradora, al actuar como fuente suple-
toria ante el vacío o la laguna legal o de la costumbre; e interpretativa, al ope-
rar como criterio orientador del juez o intérprete(35).
Los principios del proceso laboral constituyen el fundamento del ordenamien-
to jurídico procesal laboral. Justamente, es esta correlación existente entre los
principios y el resto del ordenamiento jurídico procesal laboral la que origina
que este se vea tremendamente influenciado por aquellos. Por eso, es impor-
tante determinar qué principios son recogidos por el legislador nacional en la
NLPT, tomando en cuenta que el actual proceso laboral busca ser uno muy dis-
tinto al proceso configurado por la LPT, Ley Nº 26636. En el siguiente punto
expondremos cuáles principios son recogidos en la NLPT para, de esta mane-
ra, mostrar cómo es que el legislador, a partir de su formulación, busca dise-
ñar un proceso radicalmente diferente al hasta ahora vigente.
Estos principios señalados expresamente (lo cual no significa que hayan otros
principios que pueden ser invocados) por el legislador son: 1) el principio de
inmediación, 2) el de oralidad, 3) el de concentración, 4) celeridad, 5) econo-
mía procesal, y 6) veracidad.
Ahora bien, estos principios no deberán entenderse y definirse de manera ais-
lada, como compartimientos estancos, sino, por el contrario, de manera con-
junta, pues la estructura y reforma del proceso laboral actual requiere de la
aplicación y vigencia de cada uno de estos principios. Así, pues, la oralidad
del proceso generará que la inmediación del juez sea efectiva; la concentra-
ción conseguirá la celeridad procesal y, a la vez, que el proceso se desenvuel-
va bajo cánones de economía procesal; la oralidad y la inmediación permiti-
rán que el proceso busque y consiga alcanzar la verdad; y así, todos los prin-
cipios se entrelazan y se requieren los unos a los otros. Por eso, consideramos
que el significado de cada uno de estos principios –y aquellos otros no seña-
lados en la norma, pero igualmente predicables– deberán comprenderse bajo
una óptica integral, es decir, que todos ellos, si son respetados y observados
por el juez laboral, permitirán que el proceso laboral pueda alcanzar y otorgar
una verdadera justicia laboral.
1. El principio de inmediación
El principio de inmediación en el proceso laboral establece, según De Buen
Lozano, que “quienes deban juzgar en los conflictos laborales estén, durante el

(35) Ibídem, p. 11.

32
TÍTULO PRELIMINAR

proceso, en constante contacto con las actuaciones para que puedan resolver con
pleno conocimiento del negocio y ‘en conciencia’, como lo manda la ley”(36).
En los procesos con la NLPT los jueces están presentes en las audiencias de
conciliación y juzgamiento así como puede apreciarse un interés de los magis-
trados por acercar y acercarse a las partes como una de las herramientas para
alcanzar la conciliación o una sentencia debidamente sustentada.
Esta cercanía constante entre la realización de los actos procesales y la presen-
cia del juez de trabajo es una característica que insufla el nuevo proceso del
trabajo. Es, sin embargo, un principio que también estuvo recogido en la LPT,
la cual señalaba, en su artículo I del Título Preliminar, que “[l]as audiencias y
actuación de los medios probatorios se realizan ante el juez, siendo indelega-
bles bajo sanción de nulidad”.
No obstante, creemos que el papel que asume este de cara al nuevo proceso,
que pretende implantar la NLPT, exige ya no que se reduzca a una mera de-
claración formal, sino que los demás dispositivos legales contenidos en esta
ley deben apuntalar a conseguir la real eficacia de este principio. Revisemos,
pues, en el resto de la norma procesal, los distintos dispositivos que funcionan
como manifestaciones del principio de inmediación.
La principal muestra de la eficacia de este principio, en el contenido de la
NLPT, es que se ha señalado que este debe regir la ejecución de las audien-
cias en el nuevo proceso laboral. Así, podemos notar que el artículo 12, inci-
so 1 de la NLPT –que será objeto de desarrollo más adelante–, precisa que las
audiencias son sustancialmente un debate oral de posiciones presididas por el
juez, quien puede interrogar a las partes, sus abogados y terceros participan-
tes en cualquier momento. Vemos, entonces, que el principio de inmediación
exige cercanía entre el juez y las partes y el material probatorio en la realiza-
ción de las distintas audiencias diseñadas en la NLPT. Sobre la base de esta
conexión, además, el juez laboral puede interrogar a las partes, abogados y ter-
ceros en cualquier momento de la audiencia, lo cual no es sino consecuencia
de la proximidad en la que se encuentra el juez con aquellos.
La inmediación busca, así, que el juez laboral tenga un acercamiento real a to-
dos los elementos que considere útiles para arribar a su convicción respecto a
la decisión final. Un juez que no participa de las audiencias, y que solo revi-
sa lo plasmado documentalmente, es un juez que tendrá un pronunciamiento
fragmentado, basado solo en un calco de lo que en la realidad se ha produci-
do. Muy distinto es el caso del juez que, basado en la inmediación procesal,

(36) Citado por DÁVALOS, José. Derecho Colectivo y Derecho Procesal del Trabajo. Porrúa, México D.F., 2007, p. 41.

33
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

resuelve un juicio apoyado en la convicción que le genera el haber estado com-


penetrado con la realización de las audiencias.
Por otro lado, al igual que en la ley procesal anterior, creemos que una infrac-
ción al principio de inmediación trae como consecuencia la nulidad de la au-
diencia en la que el juez no ha participado, pues se quebrantaría la naturaleza
y fines del proceso.
2. El principio de oralidad
La NLPT reconoce a la oralidad como uno de los principios del nuevo pro-
ceso laboral. Situación distinta a la anterior Ley Procesal que no recogía este
principio.
El proceso laboral, hasta antes de la creación de la NLPT, no era uno de ca-
rácter oral. En la práctica, este proceso siempre ha funcionado por la escritu-
ralidad, quedando todo reducido a escritos, traslados, absoluciones, y citacio-
nes a diligencias que, finalmente, resultaban consignadas, al detalle, en actas.
El nuevo proceso laboral, bajo el influjo de la NLPT, busca cambiar de per-
fil a través de su estructuración en uno de carácter predominantemente oral.
Un proceso como este es aquel en el cual los actos procesales se conducen de
manera dinámica, pues las palabras fluyen entre los sujetos del proceso cons-
truyendo una forma de comunicación y transmisión de información efectiva.
Este principio se constituye, así, en el principio esencial del nuevo proceso
laboral. Sobre él se asientan y se fundamentan los demás principios. La in-
mediación del juez requiere de la oralidad del proceso laboral, pues solo con
mecanismos que permitan que los actos procesales se realicen de tal manera,
el juez puede involucrarse e interactuar en el proceso ya no como un especta-
dor sino, más bien, como el director de este. Por otro lado, es gracias a la ora-
lidad que el proceso puede desarrollarse de manera expeditiva y, con ello, se
hace efectivo también el principio de economía procesal. De igual manera, la
veracidad que busca conseguir este proceso, y que constituye su principio, se
logra alcanzar, de manera más sencilla, si estamos frente a un proceso eminen-
temente oral en donde la actuación de las partes dejará evidenciar de manera
más certera y evidente la autenticidad de sus posiciones. Finalmente, gracias a
este principio, los actos procesales serán menores en comparación a un proceso
escriturario, con lo cual el principio de concentración alcanza una real eficacia.
Los efectos de encontrarnos frente a un proceso eminentemente oral, en ese
sentido, son los siguientes: a) mayor celeridad; b) brinda real eficacia al prin-
cipio de inmediación; c) mayor publicidad del proceso; d) favorece el poder
de dirección del proceso del juez; e) evita, en mayor medida que el proceso
escrito, la inconducta procesal; y, f) favorece el principio de concentración.

34
TÍTULO PRELIMINAR

A nuestro parecer, consideramos que la NLPT contiene dispositivos que per-


miten corroborar la intención del legislador de construir un verdadero proce-
so oral, que serán desarrollados de manera extensa más adelante, y que están
vinculados a: la realización de las audiencias que debe darse de manera oral;
el registro en audio y video de las audiencias; la oralidad de la audiencia de
juzgamiento; el interrogatorio a las partes, testigos y peritos; la oralidad en los
alegatos y sentencia; y, finalmente, la interposición y resolución de los me-
dios impugnatorios.
Por otro lado, es pertinente señalar que la integridad del proceso laboral no se
va a realizar de manera oral, ya que existe la necesidad de otorgar seguridad a
ciertos actos procesales que, necesariamente, deben ser fijados de manera in-
alterable a través de la forma escrita.
En este contexto, debemos tener presente que, si bien la oralidad es uno de los
elementos y caracteres rectores del nuevo proceso oral, ello no debe ser con-
fundido con los deberes formales básicos del debido proceso, pues todas las
actuaciones con la NLPT deben contar con una mínima estructura escrita y
respetuosa de algunas reglas preestablecidas para el adecuado funcionamiento
del sistema, las mismas que están establecidas, en principio, en los actos pos-
tulatorios del proceso. En tal sentido, debe entenderse que, si bien, la oralidad
es una pieza gravitante para la resolución del conflicto, debe estar debidamen-
te construida, delimitada y comprendida por las partes y el juzgador, tal como
lo detallaremos más adelante. En otras palabras, la oralidad no debe traer con-
sigo una lesión del debido proceso.
3. El principio de concentración
El principio de concentración también era un principio reconocido en la LPT.
El artículo I del Título Preliminar de esta ley señalaba, en relación con la con-
centración, que “[e]l proceso se realiza procurando que su desarrollo ocurra
en el menor número de actos procesales. El juez podrá reducir su número sin
afectar la obligatoriedad de los actos que aseguren el debido proceso”. Sin em-
bargo, a diferencia de la ley anterior, la NLPT busca que este principio no se
agote en su reconocimiento formal, sino que pretende que alcance real eficacia.
El principio de concentración significa que el proceso laboral “reunirá en acti-
vidades procesales unitarias, muy numerosos y variados actos procesales, que
se suceden los unos a los otros sin solución de continuidad y sin plazos ni tér-
minos de tiempo que los separen”(37). Esto permitirá la propia simplificación

(37) ALONSO OLEA, Manuel y ALONSO GARCÍA, Rosa María. Derecho Procesal del Trabajo. 15a edición,
Thomsom - Civitas, Madrid, 2008, p. 139.

35
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

de las formas procedimentales, que hace más accesible la tutela judicial a los
sujetos en posición de mayor debilidad del contexto social.
La concentración, entonces, persigue que los procesos laborales se desarrollen
con un mínimo de actuaciones procesales, a efectos de que el juez adquiera una
visión en conjunto del conflicto que se somete a su decisión.
Al igual que los demás principios, este está orientado a garantizar la finalidad
del nuevo proceso: que sea la misma persona quien conozca las pretensiones,
los hechos, su fundamentación, y su demostración; todo ello en la menor can-
tidad de actos posibles, a fin de que, con la garantía del proceso de inmedia-
ción, el juez que ha apreciado toda la actividad procesal, sea quien, finalmen-
te, decida sobre la causa, pues este principio permite, además, que la emisión
de un fallo se dé con el recuerdo reciente de todo lo actuado, sin mayores dis-
torsiones ocasionadas por el tiempo.
La NLPT pretende que la concentración procesal sea un principio de real efica-
cia, pues solo así se podrá lograr la celeridad procesal tan ansiada por aquellos
que acuden en búsqueda de tutela jurisdiccional en un proceso laboral. Pode-
mos notar esto al analizar el diseño del proceso ordinario laboral y el abrevia-
do laboral, al observar el carácter unitario y concentrador de sus audiencias,
pues si bien estas podrán desarrollarse, en algunos casos, incluso, en más de
una sesión, todo será parte de un solo acto procesal (tal como se viene apre-
ciando en las audiencias de la NLPT).
En el proceso ordinario laboral se regulan dos tipos de audiencias: la conci-
liación y juzgamiento. La concentración se manifiesta en la segunda de estas
audiencias. Así, la audiencia de juzgamiento en el proceso ordinario laboral
concentra las etapas de confrontación de posiciones, actuación probatoria, ale-
gatos y sentencia. En principio, todas estas etapas deberían llevarse a cabo en
un solo momento (en un solo día). Sin embargo, el legislador permite que el
juzgador disponga que la actuación probatoria continúe y concluya dentro de
los cinco días hábiles siguientes al día en que se inició; permite, además, que
el juzgador no emita el fallo de su sentencia en la misma audiencia de juzga-
miento sino que puede diferirlo dentro de los cinco días hábiles. Estas dos si-
tuaciones deben ser excepcionales, pues la regla es que en un mismo día se
confronten las posiciones, se actúen las pruebas, se expongan los alegatos y
se emita la sentencia.
En el proceso abreviado laboral existe una audiencia única, la cual se estructura
a partir de las audiencias de conciliación y juzgamiento del proceso ordinario
laboral. Comprende las etapas de conciliación, confrontación de posiciones,
actuación probatoria, alegatos y sentencia. Se evidencia, entonces, que en este
proceso la concentración procesal está también presente como principio rector.

36
TÍTULO PRELIMINAR

4. El principio de celeridad
El principio de celeridad es el principio en virtud del cual el proceso labo-
ral debe gozar de la mayor agilidad de plazos y sencillez en su tramitación(38).
Este principio de celeridad no es un originario de la NLPT. La anterior LPT
también reconocía este principio. No obstante, la realidad nos ha mostrado que
los procesos laborales no se desarrollaban de manera célere; todo lo contrario,
precisamente la lentitud con la que se desenvolvían y los lapsos enormes de
tiempo que ameritaba la culminación de los procesos laborales permite con-
cluir que este principio solo estaba recogido en el papel. La NLPT, en cambio,
busca conseguir el desarrollo rápido del actual proceso laboral.
Podemos notar que la NLPT contiene disposiciones que permitirían conseguir
la celeridad procesal. Básicamente, se han reducido los plazos de duración de
los procesos laborales. Entre un acto procesal y otro los plazos son mínimos.
Esto conseguirá, reiteramos, que el accionante (en la mayoría de casos el tra-
bajador) en un proceso laboral obtenga tutela a sus pretensiones.
Un aspecto importante de la NLPT, que es manifestación de la celeridad que
ahora se le pretende brindar al proceso laboral, es la estructuración de meca-
nismos para la conclusión del proceso, distintos a los de la emisión de la sen-
tencia. En algunos casos, los procesos laborales terminarán rápidamente por
voluntad de las partes (como el caso de la conciliación, el allanamiento, reco-
nocimiento de la demanda, transacción, desistimiento); o, en otros casos, di-
cha conclusión se deberá a la inactividad de las partes (el abandono). En estos
casos, los plazos de duración del proceso laboral, pensando en uno que con-
cluye cuando se emite sentencia definitiva, son menores.
La idea es no dilatar aquello que puede encontrar una solución rápida, y, por
tanto, proveer de una pronta respuesta a las partes, En este sentido, observa-
remos que la NLPT permite que todos los mecanismos de solución anticipada
de conflictos, se activen en forma efectiva y anticipada a la dilación innecesa-
ria de posteriores actos procesales.
5. El principio de economía procesal
A diferencia de la LPT, la NLPT, recoge expresamente a la economía procesal,
estableciéndola como uno de los principios medulares del nuevo proceso laboral.
Según este principio, el proceso ha de desarrollarse con la mayor economía de
tiempo y de energía, es decir, que exige una menor presencia de actos proce-
sales y que el intervalo entre la realización de estos sea breve. Debido a ello,

(38) MONTOYA MELGAR, Alfredo. Derecho del Trabajo. 30ª edición, Tecnos, Madrid, 2009, p. 762.

37
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

el principio de economía procesal está bastante vinculado con los principios


de concentración y celeridad procesal, ya que en la medida que estos princi-
pios sean eficaces, la economía procesal será realmente efectiva. De hecho, se
aprecia en los nuevos procesos orales cómo la simplificación de varios proce-
dimientos, contribuyen con la dinámica y rapidez del proceso, sin dejar de ga-
rantizar su efectividad, con una variable de tiempo más eficiente.
6. El principio de veracidad
A diferencia del proceso estructurado bajo la anterior normativa procesal labo-
ral, actualmente, este principio encuentra apoyo en otros principios que le per-
miten lograr su eficacia. Así, la veracidad en el proceso es intrínseca a un pro-
ceso oral, en el que el juez tiene un papel activo, en donde el fondo prevalece
sobre las formas (que no debe confundirse con la formalidad necesaria para
garantizar el debido proceso). Por eso, podemos decir, incluso, que en el ante-
rior proceso este principio carecía de un medio apropiado para su desarrollo,
debido al predominio de la escritura que distanciaba al juzgador de las partes,
restándoles actividad, predominando los formalismos excesivos, y otros fac-
tores que podían generar un fallo alejado de la verdad real.
La NLPT está enfocada a que el juez alcance la verdad real y sobre la base de
esta emita su fallo. El artículo II del Título Preliminar señala que los jueces
de trabajo deben privilegiar el fondo sobre la forma. Esto no es sino una ma-
nifestación de que el proceso laboral actual no es uno formalista, sino finalis-
ta. La finalidad sería conseguir la verdad real de los hechos invocados, opor-
tunamente, por las partes
El juez laboral cuenta con amplias facultades para escudriñar las afirmaciones
expuestas por las partes procesales y alcanzar la verdad real. Por ejemplo, el
juez puede ordenar la actuación de alguna prueba adicional a las presentadas
por el demandante y demandado, decisión que es inimpugnable. Por otro lado,
el juez no solo tomará en cuenta los documentos presentados en el proceso,
sino que también se concentrará en analizar las actitudes de las partes cuando
se realicen las actuaciones orales. Vemos, entonces, que el juez debe aferrarse
al fondo y no a las formas procesales.

 ARTÍCULO II:
ÁMBITO DE LA JUSTICIA LABORAL
Corresponde a la justicia laboral resolver los conflictos jurídicos que se
originan con ocasión de las prestaciones de servicios de carácter personal,
de naturaleza laboral, formativa, cooperativista o administrativa; están
excluidas las prestaciones de servicios de carácter civil, salvo que la
demanda se sustente en el encubrimiento de relaciones de trabajo. Tales

38
TÍTULO PRELIMINAR

conflictos jurídicos pueden ser individuales, plurales o colectivos, y estar


referidos a aspectos sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores
a la prestación efectiva de los servicios.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 1 y 2.

Comentario
El artículo II de la NLPT diseña una justicia omnicomprensiva hacia “lo labo-
ral”, es decir, muestra un espectro amplio de conflictos relacionados con toda
prestación personal de servicios, remunerada y subordinada, que deberán ser
atendidos y resueltos por los jueces de trabajo.
Para un mejor estudio de este artículo, hemos decidido disgregar su análisis
de la siguiente manera:

I. CLASIFICACIÓN DEL CONFLICTO JURÍDICO SEGÚN LA NA-


TURALEZA JURÍDICA DE LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS

1. De naturaleza laboral
La NLPT confiere a la jurisdicción laboral la solución de los conflictos labo-
rales, es decir, aquellos surgidos entre un trabajador y una persona natural o
jurídica de Derecho Privado. En este escenario, deberá entenderse como tra-
bajador a aquella persona natural que manifiesta haber prestado sus servicios
personales de manera voluntaria, por cuenta ajena y bajo subordinación, a fa-
vor de otra persona (natural o jurídica de Derecho Privado) que le retribuye
pecuniariamente por su trabajo.
Esta relación jurídico-laboral está regulada en nuestro ordenamiento por el
Decreto Supremo Nº 003-97-TR, Texto Único Ordenado del Decreto Legis-
lativo Nº 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral (LPCL). Ade-
más, también quedan comprendidos dentro de los alcances de las prestaciones
de “naturaleza laboral” las relaciones laborales reguladas por leyes especiales
o sectoriales (como el trabajador de una microempresa, de construcción civil,
del hogar, etc.).
2. De naturaleza formativa
La prestación personal de servicios está regulada en la actualidad por la Ley
Nº 28518, Ley sobre Modalidades Formativas.
A pesar de que este tipo de prestación de servicios no genera una relación la-
boral porque así lo señala el legislador, ya que en estas modalidades existe un
fin formativo de los beneficiarios, en la NLPT se ha considerado conveniente

39
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

disponer que la dilucidación de todo conflicto que surja entre la persona en


formación y el centro de formación corresponda al juez laboral, debido a que
la modalidad formativa contiene elementos de una relación laboral (como el
pago de una cantidad de dinero a la persona en formación, la prestación de
servicios, y la subordinación) y el juez laboral se constituye en el funcionario
más idóneo y especializado para resolver estos conflictos. A ello se suma que
el juez de trabajo será el llamado a resolver demandas basadas en la desnatu-
ralización de las modalidades formativas.
3. De naturaleza cooperativista
Las cooperativas de trabajadores son aquellas asociaciones de personas que
tienen como finalidad satisfacer las necesidades de trabajo de quienes la con-
forman. En las cooperativas se tienen que reconocer que existen socios-tra-
bajadores y trabajadores. Respecto a los últimos, no hay controversia sobre
la naturaleza jurídica del vínculo que los une con la cooperativa (existe rela-
ción laboral); en cambio, es en relación con los socios-trabajadores que siem-
pre se ha discutido la naturaleza jurídica del vínculo entre estos y la coope-
rativa. De la determinación de esto último, dependía afirmar la competencia
del juez de trabajo para conocer de los conflictos entre los socios-trabajado-
res y las cooperativas.
Paulatinamente, las normas laborales han ido considerando dentro del ám-
bito subjetivo para el otorgamiento de los beneficios laborales a los socios-
trabajadores. Debido a esto, y a las múltiples interpretaciones que se tejían
sobre qué jurisdicción tenía la competencia para dilucidar los conflictos an-
tes señalados, es que en el Pleno Jurisdiccional de 1998 se señaló que “[l]os
socios-trabajadores de las cooperativas de trabajadores, en sus diversas mo-
dalidades, tienen el derecho de recurrir directamente al órgano jurisdiccio-
nal [laboral] para reclamar sus derechos y beneficios de naturaleza laboral,
sin necesidad de agotar ninguna vía interna, operando esta última para los
reclamos de derechos societarios”.
La NLPT busca desterrar cualquier incertidumbre respecto a si los jueces de
trabajo deben atender los conflictos que surjan en el seno de una cooperativa
de trabajadores y sus socios-trabajadores y trabajadores.
Finalmente, hay que incidir en el actual papel que asumen las cooperativas de
trabajo temporal y las de trabajo y fomento del empleo en el esquema de la in-
termediación laboral de actividades temporales, complementarias y altamente
especializadas. En estos casos, las cooperativas de trabajo desplazan a sus so-
cios-trabajadores y trabajadores a empresas principales. Pues bien, los recla-
mos que estos últimos hagan, ya sea a las propias cooperativas o a las empre-
sas principales, serán resueltos por los jueces de trabajo.

40
TÍTULO PRELIMINAR

4. De naturaleza administrativa
La prestación personal de servicios de naturaleza administrativa está referi-
da a la relación jurídica que entabla una persona natural con el Estado, la cual
está regulada en nuestro país por el Decreto Legislativo Nº 276; el Reglamen-
to de la Carrera Administrativa, Decreto Supremo Nº 005-90-PCM; y la Ley
Marco del Empleo Público, Ley Nº 28175. Recientemente, mediante el De-
creto Supremo Nº 007-2010-PCM, se ha aprobado el Texto Único Ordenado
de la Normativa del Servicio Civil. A la vez, se ha creado el Tribunal del Ser-
vicio Civil, ente administrativo que resolverá las controversias en segunda y
definitiva instancia administrativa que se susciten entre el Estado y sus múl-
tiples dependencias y sus empleados, con independencia del régimen laboral
aplicable a cada entidad.
Culminada la vía administrativa, las personas que brindan servicios al Esta-
do acudirán al proceso contencioso-administrativo. Debido a que la prestación
de servicios se brinda de manera personal y remunerada, es decir, que existen
los elementos de una relación laboral, el juez de trabajo es el encargado –dada
su especialidad– de conocer de estos litigios. Esta asignación de competencia
al juez laboral para resolver conflictos jurídicos laborales entre el Estado y su
personal se corrobora con lo dispuesto en el artículo 2, numeral 4 de la NLPT
que será comentado más adelante.
Por otra parte, también serán tramitados ante la justicia laboral los procesos
contencioso-administrativos dirigidos a impugnar resoluciones administrativas
en materia de seguridad social, como también las originadas por prestaciones
de naturaleza administrativa (contrato administrativo de servicios - CAS). Fi-
nalmente, los procesos contencioso-administrativos que busquen impugnar las
actuaciones de la autoridad administrativa de trabajo, también serán resueltos
ante la justicia laboral.
5. Exclusión de las prestaciones de naturaleza civil, salvo que encu-
bran auténticas relaciones de trabajo
La prestación de servicios de una persona natural a otra (sea esta última natu-
ral o jurídica, de Derecho Público o Derecho Privado) puede darse de manera
autónoma o subordinada. La justicia laboral solo atenderá la última de estas
prestaciones de servicios. La prestación de servicios de manera autónoma, sin
subordinación y los conflictos jurídicos que en torno a ella pueden desatarse,
serán resueltos por los jueces civiles.
Sin embargo, puede que se denuncie que la prestación de servicios ha sido
brindada bajo el título de contratos civiles de locación de servicios, cuando
en realidad existe subordinación del locador al comitente. En estos casos, son
los jueces de trabajo los llamados a solucionar el conflicto, pues surge la po-
sibilidad de que en realidad estemos ante una prestación personal de servicios
41
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

de naturaleza laboral. Para resolver estas controversias, el juez debe acudir al


principio de primacía de la realidad, que establece que “en caso de discordan-
cia entre lo que ocurre en la práctica y lo que surge de documentos o acuer-
dos, debe darse preferencia a lo primero, es decir, a lo que sucede en el terre-
no de los hechos”(39).
Guarda concordancia con lo antes descrito, lo señalado en el Pleno Jurisdic-
cional Laboral de 2000, en el que se estableció que “si el juez constata la exis-
tencia de una relación laboral a pesar de la celebración de un contrato de servi-
cios civil o mercantil, deberá preferir la aplicación de los principios de pri-
macía de la realidad y de irrenunciabilidad de derechos, sobre el de buena fe
contractual que preconiza el Código Civil, para reconocer los derechos labo-
rales que corresponde”.

II. CLASIFICACIÓN SEGÚN EL INTERÉS VULNERADO


1. Conflictos individuales: en estos casos, el interés vulnerado es singular, es
decir, se ha vulnerado el interés de una persona específica. Por ejemplo, el
no pago de un beneficio laboral puede llevar a que el trabajador afectado
demande su pago.
2. Conflictos plurales: en estos casos, el conflicto ha afectado a un número
determinado de personas y, por ello, deciden reclamar de manera conjun-
ta. Por ejemplo, puede darse el caso de que dos o más trabajadores recla-
men el pago de un beneficio laboral impago. En buena cuenta, se trata de
varias pretensiones individuales.
3. Conflictos colectivos: en estos casos, el conflicto ha afectado a un número
indeterminado de personas. Por ejemplo, puede que una empresa afecte a
un grupo de personas al momento de ofertar el acceso a algunos puestos
de trabajo y diseñe algunos requisitos discriminatorios. En estos casos, se
podrá aplicar la disposición contenida en el artículo 9 de la NLPT que se-
ñala que “puede actuar como demandante una asociación o institución sin
fin de lucro respecto a pretensiones derivadas de la afectación al derecho
a la no discriminación en el acceso al empleo o del quebrantamiento de
las prohibiciones de trabajo forzoso e infantil”.

III. CONFLICTOS JURÍDICOS RELACIONADOS A ASPECTOS SUS-


TANCIALES O CONEXOS A LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS

1. Aspectos sustanciales: vinculados con el contrato laboral. Por ejemplo, el


pago de beneficios laborales, la indemnización por despido arbitrario, la
reposición por despido nulo, etc.

(39) PLÁ RODRÍGUEZ, Américo. Ob. cit., p. 313.

42
TÍTULO PRELIMINAR

2. Aspectos conexos: son conflictos que no nacen del contrato de trabajo,


pero que se relacionan con este. Un ejemplo será la solicitud de pago de
una indemnización por daño moral luego de un despido arbitrario. En este
caso, la legislación no prevé como aspecto sustancial del contrato de tra-
bajo el pago de esta indemnización, sino solo una por despido arbitrario.
La solicitud de indemnización por daño moral, entonces, se constituye en
un aspecto conexo a la prestación de servicios.

IV. CONFLICTOS SEGÚN SE PRODUZCAN ANTES DE LA CELE-


BRACIÓN DEL CONTRATO DE TRABAJO, DURANTE SU EJE-
CUCIÓN Y EXTINCIÓN

1. Producidos antes de la celebración del contrato de trabajo: la NLPT otor-


ga a la justicia laboral la solución de estos conflictos, como, por ejemplo,
la discriminación en la oferta de acceso al empleo.
2. Producidos después de celebrado el contrato de trabajo: aquí se incluyen
todos los conflictos jurídicos que surgen durante la ejecución del contrato
de trabajo o al momento de su extinción (por ejemplo, el pago de indem-
nizaciones vacacionales por el no goce del descanso físico).

 ARTÍCULO III:
FUNDAMENTOS DEL PROCESO LABORAL
En todo proceso laboral los jueces deben evitar que la desigualdad entre
las partes afecte el desarrollo o resultado del proceso, para cuyo efecto
procuran alcanzar la igualdad real de las partes, privilegian el fondo
sobre la forma, interpretan los requisitos y presupuestos procesales en
sentido favorable a la continuidad del proceso, observan el debido proce-
so, la tutela jurisdiccional y el principio de razonabilidad. En particular,
acentúan estos deberes frente a la madre gestante, el menor de edad y la
persona con discapacidad.
Los jueces laborales tienen un rol protagónico en el desarrollo e impulso
del proceso. Impiden y sancionan la inconducta contraria a los deberes de
veracidad, probidad, lealtad y buena fe de las partes, sus representantes,
sus abogados y terceros.
El proceso laboral es gratuito para el prestador de servicios, en todas las
instancias, cuando el monto total de las pretensiones reclamadas no supere
las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP).

CONCORDANCIAS:
Constitución Política: art. 23, art. 139. incisos 3 y 16.
CPC: arts. I, II, IV, VI, VIII del Título Preliminar
NLPT: 10, 11, 15, 16 parte final, arts. 22, 29, undécima disposición complementaria.
LOPJ: arts. 5, 7, 8 y 9.
LPT: art. I del Título Preliminar.
Código Procesal Constitucional: art. III del Título Preliminar.

43
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
El presente artículo parte del reconocimiento de que la desigualdad entre las
partes, que intervienen en un proceso laboral, puede afectar su desarrollo o re-
sultado. Para enervar dicha situación, el legislador ha establecido una serie de
principios que deben ser fielmente observados por el juez laboral, y son los si-
guientes:

I. EL PRINCIPIO DE SOCIALIZACIÓN

El principio de socialización procesal exige del juez la capacidad de saber in-


tervenir a fin de que las desigualdades materiales entre las partes no entorpez-
can la labor de proveer tutela judicial.
Recordemos que el Derecho del Trabajo tiene como principal objetivo compen-
sar la debilidad contractual del trabajador en la regulación del trabajo asalaria-
do. El proceso laboral, entonces, tiene como principal meta conceder tutela ju-
dicial efectiva al demandante, pero para eso, previamente, tiene que desterrar
todo indicio de desigualdad material que existe entre las partes enfrentadas en
este proceso. Esto lo logrará, como ya lo hemos señalado, tanto en el conteni-
do (reglas de gratuidad, por ejemplo), como en el aspecto operativo del pro-
ceso (formas de acceso a la prueba, formas de análisis de la prueba, modos de
producir certeza, etc.)(40).
Este principio se convierte en un criterio de interpretación constante que per-
mite y obliga al juez a pasar de una igualdad formal a hacer efectiva una igual-
dad material. Conseguir el otorgamiento de tutela judicial efectiva sería algo
impensable de lograr si se permitiese que las desigualdades que traen las partes
al proceso logren manifestarse en el desarrollo de este y en la sentencia final.
La NLPT diseña ciertas manifestaciones de este principio. Un ejemplo es la
gratuidad procesal que permite que el trabajador que percibe menos de setenta
(70) URP acceda al proceso laboral sin tener que incurrir en algún costo. In-
cluso, si el trabajador reclama el pago de cantidades de dinero menores de diez
(10) URP, no tiene la necesidad de acudir a un abogado para que autorice (fir-
me) su escrito de demanda, pudiendo el trabajador presentar sus reclamos por
medio de un formato de demanda que aprobará el Poder Judicial.

(40) VINATEA RECOBA, Luis. “Los principios del Derecho del Trabajo y el proceso laboral”. En: AA.VV.
Los principios del Derecho del Trabajo en el Derecho peruano. Libro homenaje a Américo Plá Rodríguez.
SPDTSS. 2a edición, Grijley, Lima, 2009, p. 102.

44
TÍTULO PRELIMINAR

Otra manifestación de este principio es la defensa pública que se debe brindar


a la madre gestante, al menor de edad y a la persona con discapacidad cuando
intervienen en un proceso laboral.
Estas particularidades permiten corroborar que el nuevo proceso laboral debe
partir de la constatación de un hecho cierto: el demandante y el demandado,
en la gran mayoría de casos, se encuentran antes de acudir al proceso en una
situación de disparidad. El proceso laboral no puede desconocer esta realidad
y, a la vez, debe utilizar todas las herramientas que tenga a su alcance para si-
tuar a ambas partes procesales en situación de igualdad.
Sin embargo, este principio no puede desbordar a la necesidad de “desigualar
para igualar”, pues será tarea del juzgador el acudir siempre a su criterio razo-
nable, a fin de no afectar el derecho de defensa de alguna de las partes.

II. EL JUEZ DE TRABAJO DEBE PRIVILEGIAR EL FONDO SOBRE


LA FORMA (PRINCIPIO DE VERACIDAD)

El juez de trabajo debe evitar que las desigualdades entre las partes procesales
entorpezcan el logro de una solución justa. Uno de los medios para conseguir
este fin es que el juez ignore las formas que ante él se presentan (como medios
probatorios) y, en su lugar, se vincule al fondo del asunto.
Puede, así, que las pruebas presentadas en un proceso laboral formalmente sean
correctas, pero al juez esto no debe interesarle, salvo que exista una flagrante
vulneración del debido proceso. El juez debe, por el contrario, vincularse a lo
que ha sucedido en el campo de la realidad, claro está, siempre ciñéndose a lo
postulado por las partes.
El legislador es consciente de que lo que reflejan los documentos muchas ve-
ces es fruto de la desigualdad entre las partes procesales. En este sentido, de
la mano con el principio de inmediación, debe valerse de todas las herramien-
tas legales necesarias para deslindar juicios de valor suficiente y convincente
para resolver la controversia y que le permitan apreciar de la forma más clara
posible, la verdad o no de los hechos enunciados y contradichos.

III. EL PRINCIPIO PRO ACTIONE

El objeto del proceso laboral, esto es, la solución de los conflictos de trabajo,
tiene una singular importancia que ha motivado la previsión contenida en este
artículo, que establece que los jueces interpretan los requisitos y presupuestos
procesales en sentido favorable a la continuidad del proceso. De esta mane-
ra, en caso de que exista duda respecto de si el proceso laboral debe declarar-
se concluido o no, el juez, la Sala Superior y la misma Corte Suprema, deben

45
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

decantarse por la continuación del proceso. Este principio suele conocerse con
el nombre de principio pro actione o principio favor processum.
En el nuevo proceso laboral se impone el deber a los jueces de interpretar los
requisitos y presupuestos procesales en el sentido más favorable a la plena
efectividad del derecho a obtener una resolución válida sobre el fondo, con lo
cual, ante la duda, la decisión debe dirigirse por la continuación del proceso y
no por su extinción. Este criterio ha sido expresado recientemente por la Sala
de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema en el segundo consi-
derando de la resolución CAS LAB Nº 4791-2012-Moquegua(41).
De esta manera, el juez laboral debe comprender que los límites establecidos
legislativamente se tienen que interpretar de manera restrictiva, bajo los al-
cances del principio de continuidad del proceso (o pro actione). Como señala
el Tribunal Constitucional, se exige al juez o magistrado judicial que las con-
diciones y limitaciones del derecho de acceder a la justicia sean comprendi-
das de manera tal que, frente a un caso de duda, ya sea por la existencia de dos
disposiciones o una disposición, por la existencia de dos formas posibles de
ser comprendidas, se opte por aquella disposición o norma que de mejor for-
ma optimice el ejercicio del Derecho Laboral(42).

IV. EL DEBIDO PROCESO, LA TUTELA JURISDICCIONAL Y LA


RAZONABILIDAD

Los jueces laborales deben impartir justicia observando el debido proceso y


la tutela jurisdiccional. Para nosotros, ambos términos definen un mismo con-
cepto, por lo cual trataremos a los dos de manera conjunta. Y respecto a la ra-
zonabilidad, debe mencionarse que constituye el contenido del debido proce-
so material, tal como explicamos a continuación.
El derecho fundamental al debido proceso y la tutela jurisdiccional es un dere-
cho fundamental de todo aquel justiciable que se involucra en un proceso judi-
cial. Nuestra Constitución ha recogido este derecho en el artículo 139, inciso
3, por lo cual esta disposición de la NLPT no hace sino reincidir en la eficacia
de este derecho en el inicio, desarrollo, culminación y ejecución del nuevo pro-
ceso laboral. Incluso así el legislador no hubiese dispuesto que el juez laboral
debe respetar el debido proceso, este derecho fundamental vincula al juez la-
boral por provenir de la Norma Fundamental.

(41) CAS LAB Nº 4791-2012- Moquegua de fecha 1 de junio de 2012, publicada en el diario oficial El Peruano
con fecha 30 de julio de 2012.
(42) Exp. Nº 2070-2003-PA/TC, del 18 de febrero de 2005, f. j. 7.

46
TÍTULO PRELIMINAR

El Tribunal Constitucional señala que el debido proceso tiene dos expresiones(43).


1. Carácter formal.- Los principios y reglas que lo integran tienen que ver
con las formalidades estatuidas, como por ejemplo el juez natural, el pro-
cedimiento preestablecido, el derecho de defensa(44), la motivación, etc.
2. Carácter sustantivo.- Relacionado con los estándares de justicia, como
son la razonabilidad y la proporcionalidad que toda decisión judicial debe
suponer.
Se trata, entonces, de las distintas garantías estrictamente procesales con las
que cuenta una persona cuando es parte procesal, unidas a una exigencia de ín-
dole material(45), relacionada con el contenido de justicia o razonabilidad que
toda decisión supone.
La invocación de este principio se aprecia en forma tácita en todas las etapas
del proceso laboral, ya sea al regular las formalidades de su postulación, al es-
tablecer plazos, las reglas de conducta en las audiencias, así como en el con-
tenido del derecho de defensa de las partes y la debida motivación de las re-
soluciones judiciales.

V. ESPECIAL TUTELA A LA MADRE GESTANTE, AL MENOR DE


EDAD Y A LA PERSONA CON DISCAPACIDAD

La NLPT señala que la aplicación de los principios antes desarrollados debe


acentuarse frente a la madre, al menor de edad y a la persona con discapaci-
dad. Esta especial protección, no obstante, tiene como fundamento no la NLPT,
sino la propia Constitución. Ya hemos visto algunos casos, en el marco de la
NLPT, donde se ha brindado esta tutela especial a la madre gestante, y con una
actuación adecuada de los magistrados.
Así, el artículo 23 de la Constitución señala que “[e]l trabajo, en sus diversas
modalidades, es objeto de atención prioritaria del Estado, el cual protege es-
pecialmente a la madre, al menor de edad y al impedido que trabajan”. Nues-
tra Constitución recoge una preocupación de índole mundial por la situación
de ciertos trabajadores en circunstancias especiales que pueden ser objeto de
situaciones abusivas y vulneratorias de varios de sus derechos fundamentales.

(43) Esta clasificación es citada en jurisprudencia concurrente del TC, enunciamos por todas a las sentencias
recaídas en el Exp. 2192-2002-HC/TC, Exp. Nº 2169-2002-HC/TC, y Exp. Nº 3392-2004-HC/TC.
(44) El artículo 139 inciso 14 de la CPP comprende al principio de no ser privado del derecho de defensa en
ningún estado del proceso.
(45) EGUIGUREN PRAELI, Francisco. Estudios constitucionales. ARA, Lima, 2002, pp. 212-217.

47
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Respecto al menor de edad, nuestro país ha ratificado dos Convenios de la


OIT que regulan esta situación: los Convenios Nº 138 y Nº 182. El primero
fue aprobado por nuestro país mediante Resolución Legislativa Nº 27453 del
11 de mayo de 2001; el segundo, a su turno, fue aprobado mediante Resolu-
ción Legislativa Nº 27543 del 11 de octubre de 2001. Por otro lado, también
se muestra necesario acudir a la Ley Nº 27337, Código de los Niños y Ado-
lescentes, norma en la cual se establecen varias definiciones que permitirán al
juez laboral brindar protección al menor de edad que trabaja.
En relación con la madre trabajadora, nuestro país ha ratificado la Conven-
ción sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación y los Con-
venios Internacionales Nºs 100, 11 y 156 de la OIT. También debe el juez
laboral observar lo establecido en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos (artículo 25), la Convención sobre la Eliminación de todas las for-
mas de Discriminación contra la Mujer (artículo 4, numeral 2), la Declara-
ción sobre Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (artículo 10,
numeral 2), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Cul-
turales (artículo 10 segundo párrafo) y la Decisión Nº 584, Instrumento An-
dino de Seguridad y Salud en el Trabajo. A nivel interno, existen normas en-
focadas a proteger a la madre trabajadora, ya sea durante el desarrollo o la
extinción de la relación laboral. Así, el juez de trabajo debe tomar en cuenta
la Ley Nº 28048, ley de Protección a favor de la mujer gestante que realiza
labores que pongan en riesgo su salud y/o el desarrollo normal del embrión
y el feto; la Ley Nº 27240, que otorga el permiso por lactancia materna; la
Ley Nº 26644, Ley que precisa el goce del derecho de descanso prenatal y
posnatal de la trabajadora gestante; el Decreto Supremo Nº 009-2004-TR,
mediante la cual se establece el Reglamento de la Ley Nº 28048; la Resolu-
ción Ministerial Nº 374-2008-TR, en la que se han establecido los listados y
lineamientos para garantizar la salud de la trabajadora gestante y/o el desa-
rrollo normal del embrión y el feto. Finalmente, la Ley de Productividad y
Competitividad Laboral ha establecido como causal de nulidad del despido
aquel motivado por el estado de embarazo de la trabajadora.
En lo concerniente a la persona con discapacidad que trabaja, hemos ratifica-
do los Convenios Internacionales N°s 111 y 159 de la OIT. Asimismo, a ni-
vel interno, existe la Ley Nº 27050, Ley General de la Persona con Discapaci-
dad. Para culminar, consideramos que la extinción de la relación laboral de la
persona que sobreviene en discapacidad después de haber celebrado un con-
trato de trabajo es inválida y susceptible de ser impugnada a través del despi-
do nulo cuando al empleador le es imposible reubicar al trabajador en algún
puesto de la empresa.

48
TÍTULO PRELIMINAR

VI. ROL PROTAGÓNICO DEL JUEZ EN EL NUEVO PROCESO LA-


BORAL. EL IMPULSO PROCESAL Y LA POTESTAD SANCIO-
NADORA DEL JUEZ LABORAL

Dentro del marco del proceso laboral, la NLPT ha conferido una función esen-
cial de los magistrados. Son los directores de los procesos orales, conduciendo
las conciliaciones y audiencias de juzgamientos, buscando concentrar el proce-
so a las controversias específicas que se planteen y advirtiendo y sancionando
a las partes que tienen una conducta temeraria en el proceso.
El nuevo proceso laboral requiere de un cambio de estructura del sistema de
administración de justicia en materia sociolaboral. A diferencia de lo que has-
ta a la fecha ha venido caracterizando al proceso laboral, referido a que el juez
asumía una limitada participación en el proceso, en el nuevo proceso el juez
pasa a ocupar el papel estelar debido a las funciones que asume y a los princi-
pios que rigen la actuación procesal.
El rol protagónico del juez se corresponde con el deber de impulso procesal
que la NLPT le impone. Así, a partir de la entrada en vigencia de la nueva ley,
es un deber del juez lograr un trámite rápido, sin trabas ni interrupciones.
Para entender este rol protagónico del juez en el esquema del nuevo proceso
laboral, debemos encuadrar a este magistrado en un proceso guiado por los
principios que antes hemos venido desarrollando. Un proceso oral y basado
en la inmediación permite a un juez involucrarse activamente en el desarro-
llo del proceso. Un proceso basado en la celeridad y concentración permite al
juez agilizar los trámites procesales a fin de que este se extienda lo menos po-
sible en el tiempo. En fin, un proceso basado en la oralidad, inmediación, ce-
leridad, concentración, economía procesal, exige un juez activo, que promue-
va su desarrollo y la consecución de una solución rápida al litigio en el que se
ven involucrados derechos de orden prioritario.
El rol protagónico del juez se puede constatar en el cuerpo de la NLPT, cuan-
do, por ejemplo, se le otorga a este las facultades para interrogar directamen-
te a las partes en declaración personal, así como a los testigos, y, en general,
para proveerse de medios de convicción que considere indispensables para el
esclarecimiento de la verdad. De otro lado, tenemos a la prueba de oficio en
el proceso laboral, evidencia del principio de impulso procesal, toda vez que
permite que el juez requiera de la actuación de pruebas distintas a las ofreci-
das por las partes.
Finalmente, no debemos olvidar que el impulso procesal no puede ser ejer-
cido arbitrariamente a favor de una parte, aunque este sea el trabajador, y en
desmedro de la otra. En otras palabras, el rol protagónico del juez y el impul-
so procesal que tiene como deber se encuentran limitados por los requisitos

49
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

procesales que señala la NLPT, y, además, del derecho al debido proceso y de


defensa de las partes.
Ahora bien, todas las facultades del juez tienen que, de algún modo, contar
con alguna potestad sancionadora que permita al juez reprimir las inconduc-
tas de las partes, sus representantes, abogados y terceros contrarias a la vera-
cidad, probidad, lealtad y buena fe de las partes. En la NLPT se ha dispuesto,
sobre la base de este artículo III del Título Preliminar, una serie de multas por
temeridad, mala fe y por infracción a las reglas de conducta en el artículo 15.
Por otro lado, en el artículo 29 se ha señalado cómo debe ser interpretada por
el juez la inconducta de las partes en la actividad probatoria.
Sobre la base de lo expuesto, podemos afirmar que, a diferencia del proceso
diseñado por la anterior Ley Procesal del Trabajo, en el nuevo proceso el juez
cuenta con mayores facultades sancionatorias que permitirán compeler a las
partes, representantes, sus abogados, y terceros, a no participar en el proceso
de manera maliciosa. Pero esta facultad no solo se expresa a través de multas
pecuniarias, sino que también se pone de manifiesto cuando el juez elabora una
posición, que sustentará su fallo, basada en la inconducta de las partes. El de-
mandado, por ejemplo, que intenta dilatar el proceso, que no presenta medios
probatorios aun a pesar de contar con ellos, que se muestra reacio a coadyuvar
en el desarrollo y conclusión del proceso, motivará a que el juez genere un fa-
llo estimatorio de la demanda. Por eso, se pretende que con la NLPT los abo-
gados, tanto de la parte demandante como de la demandada entiendan que el
comportamiento ético es vital en la transformación del nuevo proceso.

VII. LA GRATUIDAD DEL PROCESO

La gratuidad procesal se presenta como una acción tuitiva por parte del Esta-
do a favor del más débil de la relación laboral, es decir, el trabajador, quien en
casi todos los casos no tiene los medios económicos suficientes para afrontar
los gastos que genera un litigio.
En la NLPT hay evidencias de la gratuidad procesal que busca caracterizar el
nuevo proceso laboral. Una de ellas está contenida en el artículo III del Título
Preliminar, que señala que el proceso laboral es gratuito para el prestador de
servicios, en todas las instancias, cuando el monto total de las pretensiones re-
clamadas no supere las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP) o
cuando su pretensión no sea cuantificable.
Otras manifestaciones de la gratuidad procesal son:
- La defensa pública a cargo del Ministerio de Justicia para la madre ges-
tante, el menor de edad y la persona con discapacidad que trabajan.

50
TÍTULO PRELIMINAR

- La posibilidad de que los prestadores de servicios, cuando reclaman mon-


tos no superiores a diez (10) URP, comparezcan al proceso sin necesidad
del abogado. En caso lo reclamado sea mayor de diez (10) URP pero me-
nor o igual a setenta (70) URP es facultad del juez, atendiendo a las cir-
cunstancias del caso, exigir o no la comparecencia con el abogado.

 ARTÍCULO IV:
INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LAS NOR-
MAS EN LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS DE
LA JUSTICIA LABORAL
Los jueces laborales, bajo responsabilidad, imparten justicia con arreglo a
la Constitución Política del Perú, los tratados internacionales de derechos
humanos y la ley. Interpretan y aplican toda norma jurídica, incluyendo
los convenios colectivos, según los principios y preceptos constitucionales,
así como los precedentes vinculantes del Tribunal Constitucional y de la
Corte Suprema de Justicia de la República.

CONCORDANCIAS:
Constitución Política: arts. 38, 45, 51, 55, 56, y Cuarta Disposición Final y Transitoria.
NLPT: arts. 34, 40, 41, Décima Disposición Complementaria.
LOPJ: arts. 1 y 14.
LPT: art. 3.
Código Procesal Constitucional: arts. V, VI y VII Título Preliminar.

Comentario
Para un análisis didáctico de este artículo, hemos decidido dividir su contenido
en dos partes: la primera, relativa al bloque normativo que guiará la imparti-
ción de justicia por parte del juez laboral; y la segunda, dirigida a analizar qué
interpretaciones de otros entes públicos vinculan al juez de trabajo.

I. EL BLOQUE NORMATIVO LABORAL

Tres son las normas señaladas por el legislador como integrantes del bloque
normativo del juez laboral: la Constitución Política del Perú, los tratados in-
ternacionales de derechos humanos y la ley.
1. La Constitución
La Constitución Política del Perú es la norma base del ordenamiento jurídico
nacional. Es la norma jurídica fundamental. Que la Constitución es norma sig-
nifica que su contenido es normativo, es decir, que vincula efectivamente (ar-
tículos 38 y 45 de la Constitución). Esta vinculación no solo es predicable del

51
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

poder normativo público, sino también de los actos ejecutivos y judiciales del
poder público, así como de todos los actos –normativos o no– de los privados.
Ahora, el contenido normativo de la Constitución obliga, pero no de cualquier
manera, sino que lo hace como norma suprema, como precepto fundamental
(artículo 51 de la Constitución). Esto quiere decir, a parte de la rigidez nece-
saria que debe caracterizar a esta norma, que existe jerarquía entre las fuentes
normativas; y, en segundo lugar, que el rango supremo corresponde a la Cons-
titución(46), y por debajo de ellas se colocan las normas emanadas del poder pú-
blico y del privado. De modo que la validez jurídica de unas y otras depende
de su ajustamiento (formal y material) a la Constitución.
La Constitución, así, penetra todas las segmentaciones jurídicas, y todas ellas
adquieren su validez si están diseñadas conforme a ella. En lo concerniente
a la rama jurídico-laboral, la Constitución es la norma primera a la que debe
acudir el juez de trabajo al momento de interpretar las normas laborales y so-
lucionar una controversia sociolaboral. De esta manera, la Constitución se eri-
ge como “una pieza de especial relevancia para la conformación del ordena-
miento laboral”(47).
2. Los tratados internacionales de derechos humanos
El artículo IV de la NLPT debe interpretarse de conformidad con ciertos dis-
positivos constitucionales que regulan el tema de los tratados de derechos hu-
manos, los que detallamos a continuación.
El artículo 55 de la Constitución establece que los tratados celebrados por el
Estado forman parte del Derecho nacional.
Asimismo, el artículo 56 de esta norma señala que los tratados deben ser apro-
bados por el Congreso antes de su ratificación por el Presidente de la Repúbli-
ca cuando la materia sobre la que versan es derechos humanos.
Por otro lado, la Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución
precisa que las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Cons-
titución reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración Universal
de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre es-
tas materias, ratificados por el Perú.

(46) García de Enterría nos dice sobre la Constitución que esta “no solo es una norma, sino precisamente la pri-
mera de las normas del ordenamiento entero, la norma fundamental, lex superior”. Citado por BLANCAS
BUSTAMANTE, Carlos. Derechos fundamentales de la persona y relación de trabajo. 1a edición, Fondo
Editorial de la PUCP, Lima, mayo de 2007, p. 37.
(47) SANGUINETI RAYMOND, Wilfredo. Derecho Constitucional del Trabajo. Relaciones de trabajo en la
jurisprudencia del Tribunal Constitucional. 1a edición, Gaceta Jurídica, Lima, 2007, p. 13.

52
TÍTULO PRELIMINAR

Nuestro Tribunal Constitucional, interpretando el contenido de estos disposi-


tivos, ha señalado que “en materia de derechos fundamentales, las normas que
los reconocen, regulan o limitan deben interpretarse de conformidad con los
tratados sobre derechos humanos. Aquel criterio de interpretación de los de-
rechos no solo es una exigencia que se deriva directamente de la Cuarta Dis-
posición Final y Transitoria de la Constitución, sino también del hecho de que
los tratados, una vez ratificados por el Estado peruano, forman parte del De-
recho nacional”(48).
Neves Mujica(49) nos explica que los tratados pueden celebrarse entre Estados,
entre estos y organizaciones internacionales, o entre estas, en forma bilateral o
multilateral. Los primeros están regidos por la Convención de Viena sobre el
Derecho de los Tratados de 1969 y, los demás, por la de 1986. También pue-
den consistir en decisiones adoptadas en el seno de organizaciones internacio-
nales. Estos últimos están regulados por ambas convenciones de Viena, en su
artículo 5 común.
Ahora bien, para que estos tratados de derechos humanos puedan regir en
nuestro ordenamiento jurídico laboral interno, se requiere su aprobación por el
Congreso de la República y su ratificación por el Presidente de la República.
Los tratados más importantes son: en el ámbito mundial, la Declaración Uni-
versal de Derechos Humanos (1948) y los Pactos Internacionales (1966) de
Derechos Civiles y Políticos de un lado, y de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales, del otro; en el ámbito regional americano, la Declaración Ameri-
cana sobre Derechos Humanos (1969) y su Protocolo Adicional en materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1988). Todos estos tratados han
sido aprobados y ratificados por el Perú. Y, además, todos comprenden dere-
chos laborales, aunque las declaraciones los proclaman con poco detalle, pero
los pactos y convenciones sí los desarrollan de manera extensa.
Junto a estos tratados de ámbito mundial y de contenido amplio, existen otros
que versan solo sobre derechos laborales y de seguridad social, y que deben
ser conocidos y estudiados por todos los jueces laborales nacionales, y son los
Convenios Internacionales del Trabajo, producidos por la Organización Inter-
nacional del Trabajo. Nuestro país ha aprobado y ratificado más de un tercio
de dichas normas.

(48) Exp. Nº 1230-2002-HCT/TC, 20 de junio de 2002, f. j. 8.


(49) NEVES MUJICA, Javier. Introducción al Derecho Laboral. 2a edición, Fondo Editorial de la PUCP, Lima,
2004, p. 56.

53
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Los convenios internacionales del trabajo, aprobados y ratificados por nuestro


Estado, forman parte de los tratados de derechos humanos que permitirán al
juez laboral arribar a una solución justa.
El rango normativo que tienen los tratados de derechos humanos aprobados y
ratificados por nuestro país es el rango constitucional. Esta aseveración parte
de interpretar sistemáticamente los artículos 2 y 3 de la Constitución. Mien-
tras el primero de estos artículos elabora una lista de derechos fundamentales,
el artículo 3 establece que dicha enumeración no excluye los demás derechos
que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan
en la dignidad del hombre.
Es este último artículo, el que permite afirmar, tal como señala Rubio Correa(50),
que los derechos fundamentales reconocidos no solo abarcan el listado del ar-
tículo 2 de nuestra Constitución, sino todos aquellos derechos de la persona
consagrados en los tratados internacionales de derechos humanos aprobados
y ratificados por el Perú.
Neves Mujica(51), al respecto, señala que el rango constitucional de los tratados
de derechos humanos se fundamenta en la Cuarta Disposición Final y Tran-
sitoria de la Constitución, que hemos mencionado al inicio del comentario de
este artículo. Para este autor, cuando se pretenda interpretar un dispositivo de
la Constitución se deberá acudir a la norma internacional, por lo que se produ-
ce una “constitucionalización de los tratados”. Así pues, cuando un juez labo-
ral encuentre que una norma legal laboral infringe algún dispositivo contenido
en un tratado de derechos humanos que contenga un derecho laboral, deberá
inaplicar la primera por afectar una norma que resulta tener rango constitucional.
3. La ley
Los jueces laborales también deben impartir justicia con arreglo a la ley. A
nuestro parecer, el término “ley” comprende todas aquellas fuentes del dere-
cho del Trabajo de rango infraconstitucional, y no solo a las normas de ran-
go legal; lo que permitiría incluir a las fuentes de nivel secundario y terciario.
Para eso, resulta vital remitirnos a la clasificación elaborada por Neves Muji-
ca(52) de las fuentes del Derecho del Trabajo de carácter primario, secundario,
y terciario, que, por su carácter de “fuentes”, deben ser también analizadas por
el juez de trabajo al momento de impartir justicia.

(50) RUBIO CORREA, Marcial. Estudio a la Constitución Política de 1993. Pontifica Universidad Católica del
Perú, Tesis Doctoral, Volumen III, Lima, 1997, p. 136.
(51) NEVES MUJICA, Javier. Ob. cit., p. 62.
(52) Ibídem, p. 50.

54
TÍTULO PRELIMINAR

Así, el juez laboral deberá también fundamentar sus fallos en:


- Normas de nivel primario(53): tratados (que no sean de derechos humanos,
como los tratados de libre comercio, por ejemplo), leyes ordinarias, de-
cretos legislativos, decretos de urgencia, ordenanzas, resolución legislati-
va, ordenanzas regionales, ordenanzas municipales, sentencia anulatoria
del Tribunal Constitucional.
- Normas de nivel secundario: reglamentos, sentencia anulatoria del Poder
Judicial, directivas del Ministerio de Trabajo.
- Normas de nivel terciario: convenio colectivo, reglamento interno de tra-
bajo, costumbre laboral.

II. INTERPRETACIÓN CONFORME A LA CONSTITUCIÓN, PRE-


CEDENTE CONSTITUCIONAL VINCULANTE Y PRECEDENTE
JUDICIAL OBLIGATORIO

El artículo III señala que los jueces de trabajo “interpretan y aplican toda norma
jurídica, incluyendo los convenios colectivos, según los principios y preceptos
constitucionales, así como los precedentes vinculantes del Tribunal Constitu-
cional y de la Corte Suprema de Justicia de la República” (como ocurre con el
Pleno Supremo Laboral). Relevante resulta la consideración del convenio co-
lectivo como norma jurídica. Con esto, parece que el legislador quiere dar por
terminada la discusión doctrinal y jurisprudencial acerca de la naturaleza jurí-
dica del convenio colectivo. A partir de ahora, el juez de trabajo debe conside-
rar a esta fuente del Derecho Laboral como una norma jurídica.
El juez laboral, al momento de solucionar el caso que debe resolver, no debe
reducir su función jurisdiccional a interpretar y aplicar las normas laborales
legales e infralegales. El juez debe, por el contrario, partir de la Constitución,
pues esta es la norma sobre la que se cimienta todo el ordenamiento jurídico.
Es consecuente, entonces, que el legislador defienda la supremacía constitu-
cional en el desarrollo del nuevo proceso laboral, pues destaca en la NLPT lo
que el constituyente plasmó en el artículo 51 de la Constitución: “[l]a Cons-
titución prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior
jerarquía, y así sucesivamente (…)”.
Ahora bien, la Constitución contiene una serie de dispositivos abiertos cuya in-
terpretación no se agota con una lectura de estos. Es ahí donde aparece, como
herramienta principal para aplicar la norma fundamental, la interpretación

(53) Las normas de nivel primario, o normas con rango legal, son desarrolladas en la STC Exp. Nº 00047-2004-
AI/TC, de fecha 24 de abril de 2006, ff. jj. 13 a 31.

55
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

constitucional. Es por eso que asume un papel trascendental al momento de


determinar el contenido de los distintos principios y preceptos constituciona-
les, conocer qué intérpretes y qué interpretaciones de la Constitución vinculan
a los jueces de trabajo.
En nuestro ordenamiento jurídico, el Supremo Intérprete de la Constitución es
el Tribunal Constitucional (TC en adelante). Esta función puede colegirse de
lo dispuesto en el artículo 201 de la Constitución. Así, el propio poder cons-
tituyente ha constituido al TC como un Comisionado del Poder Constituyen-
te(54) cuya función es ser el principal guardián de la Constitución. La Constitu-
ción Laboral, esto es, aquella parte de la Constitución que contiene los dere-
chos laborales fundamentales, también tiene como máximo intérprete al TC.
Por esta razón, resulta impensable hoy en día interpretar el contenido de un
dispositivo constitucional sin acudir a las sentencias emitidas por el TC en las
que se desarrolla dicho contenido. En este escenario, el juez de trabajo se en-
cuentra ligado al momento de solucionar las controversias laborales a los pre-
cedentes constitucionales emitidos por este órgano.
El otro precedente que vincula al juez de trabajo regulado por la NLPT es el
“precedente judicial obligatorio”. Este será confeccionado por la Corte Suprema
de Justicia de la República peruana, siguiéndose el procedimiento establecido
en el artículo 40 de la NLPT, el mismo que será objeto de análisis más adelante.
De esta manera, el juez de trabajo deberá conocer los precedentes constitucio-
nales vinculantes emitidos por el TC y, a partir de la entrada en vigencia de la
NLPT, los precedentes judiciales obligatorios emitidos por la Corte Suprema.
Es importante precisar que la obligación del juez de conocer y reconocer los
precedentes vinculantes y de observancia obligatoria, no limita el criterio del
juez, sino que procura enriquecerlo; pese a ello, nada impide que, en circuns-
tancias excepcionales, pueda tomar la decisión de apartarse de un criterio su-
perior, siempre y cuando (y obligatoriamente), motive debidamente su deci-
sión, máxime si nos encontramos en un proceso en el que el principio de inme-
diación, puede haber permitido una apreciación distinta de las circunstancias
y una consecuente convicción que deberá ser cuidadosamente fundamentada a
fin de velar por las garantías procesales mínimas de los justiciables.
Recientemente la Corte Suprema ha emitido un Pleno Laboral Supremo que
se refiere a la aplicación de los criterios del TC en materia de despidos. Así, el
Pleno acordó por unanimidad:

(54) Cfr. GARCÍA DE ENTERRÍA, Eduardo. La Constitución como norma y el Tribunal Constitucional. Civitas,
Madrid, 1991, p. 197.

56
TÍTULO PRELIMINAR

“Los jueces de trabajo están facultados para conocer de la pretensión de reposi-


ción en casos de despido incausado o despido fraudulento, en el proceso abre-
viado laboral, siempre que la reposición sea planteada como pretensión única”.
Como se sabe, en setiembre de 2002 el TC emitió la sentencia laboral que pro-
bablemente más trascendencia ha tenido en el país, la resolución que declaró
la inconstitucionalidad de la regulación que preveía la indemnización como
reparación ante un despido e imponiendo la reposición como tutela adecuada
a favor del trabajador (en el llamado “caso Telefónica”).
Tras estos diez años, mucho ha cambiado en el país, pero el criterio del TC so-
bre la reposición como tutela adecuada ante despidos incausados, fraudulentos
o nulos se ha impuesto. Al inicio, el TC se dedicó por dos a tres años a conso-
lidar su postura (en realidad, con anterioridad el TC no admitía las pretensio-
nes de reposición de despidos incausados) y por algunos años el Poder Judi-
cial no reconoció la posibilidad de invocar los criterios del TC en un proceso
laboral. Luego, el Poder Judicial fue reconociendo la posición del TC, el pro-
yecto de Ley General del Trabajo lo recoge, la nueva Ley Procesal del Traba-
jo admite la invocación de los criterios del TC en procesos ordinarios y aho-
ra tenemos un Pleno Supremo donde se recoge lo que ha venido señalando el
TC durante esta década.
El despido es la institución laboral más sensible de los conflictos laborales y
su regulación siempre motiva posiciones encontradas. De hecho, se dice que
la forma más simple de reconocer el nivel de regulación laboral de un país es
apreciando los niveles de rigidez o flexibilidad ante un despido. Para las nor-
mas peruanas, la indemnización es la regla y la reposición la excepción, y es-
tas no han cambiado por más de veinte años. Sin embargo, el TC generó una
interpretación diferente en setiembre de 2002: la regla es la reposición y la ex-
cepción la indemnización.
Entonces, en el marco de los procedentes que hemos comentado para la NLPT,
hay tres categorías en las cuales procede declarar fundada una demanda que
pretende la reincorporación al centro de trabajo, siguiendo lo previsto por el
TC y el Pleno Supremo Laboral: los despidos nulos, incausados y fraudulentos.

57
DISPOSICIONES
GENERALES
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES

CAPÍTULO I
COMPETENCIA
La competencia, sobre todo la material, siempre ha sido empleada como un fac-
tor de reordenamiento de la potestad jurisdiccional del Estado vinculada con
la especialización de nuestros juzgados. De esta manera, toda verdadera orga-
nización de un sistema de justicia debe partir de una lógica de especialización
que asegure a las personas un real acceso a la justicia.
Siendo la competencia material un aspecto tan importante ligado con la espe-
cialización de nuestros juzgados, nuestra NLPT opta por una regulación de la
competencia partiendo no de la relación laboral, más bien se parte de la pres-
tación personal de servicios.
Consideramos que esta es la principal innovación en materia de competencia,
logrando cumplir con la finalidad descrita en el artículo II antes comentado, el
logro de una justicia laboral omnicomprensiva que privilegie, a través del em-
pleo de cláusulas abiertas, supuestos de competencia que sean meramente re-
ferenciales y, por ende, el acceso sin trabas a la justicia laboral. Esta finalidad
la encontramos en los distintos aspectos de nuestra NLPT en materia de com-
petencia, conforme lo veremos más adelante.
Ahora, antes de efectuar un detallado análisis de este capítulo I de las Dispo-
siciones Generales de la NLPT, consideramos pertinente conceptualizar dos
instituciones procesales que suelen en ocasiones confundirse, nos referimos a
la Jurisdicción y Competencia.
La potestad jurisdiccional es definida como aquella atribuida constitucional-
mente a algunos órganos del Estado, en ejercicio de la cual se busca la actua-
ción del derecho objetivo al caso concreto a fin de lograr la efectiva tutela de
las situaciones jurídicas de los particulares, la sanción de determinadas con-
ductas antisociales y la efectividad del principio de jerarquía normativa por

61
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

medio de decisiones definitivas y ejecutables, con la finalidad de mantener la


paz social proveyendo justicia a las partes(55).
En esta definición encontramos los principales elementos de lo que se entien-
de por jurisdicción. Así podemos comentar que se trata de una potestad exclu-
siva del Estado que es ejercida por algunos órganos específicos con el fin de
aplicar el Derecho (incluido en las normas como mandatos generales) al caso
concreto. Las decisiones de los órganos, en ejercicio de esta, son irrevocables
y ejecutables. El rasgo diferenciador de la jurisdicción es la coercitividad de
la que gozan quienes la detentan para ejecutar lo que decidan.
Nuestra Constitución Política en el numeral 1 del artículo 139 hace referencia
a lo que se entiende por función jurisdiccional, señalando como características
propias de este instituto la unidad y la exclusividad. La exclusividad se refie-
re a que la jurisdicción es un poder deber que solo puede ser desarrollado por
el Estado y la unidad refiere a que puede ser delegada a un único órgano; por
ello, el carácter unitario de la jurisdicción se deriva del principio de división
de poderes, y se encuentra relacionado con el derecho a la igualdad ante la ley.
Así, el Tribunal Constitucional en sentencia recaída en el Expediente Nº 017-
2003-TR ha precisado que el principio de unidad de la función jurisdiccional:
“(...) se sustenta en la naturaleza indivisible de la jurisdicción como expresión
de la soberanía. Según esta, la plena ‘justiciabilidad’ de todas las situaciones
jurídicamente relevantes han de estar confiadas a un único cuerpo de jueces y
magistrados, organizados por instancias, e independientes entre sí, denomina-
do Poder Judicial (...)”. Y en la sentencia recaída en el Expediente Nº 0023-
2003-AI/TC señaló que: “El principio de unidad permite que la función juris-
diccional sea ejercida por una entidad ‘unitaria’, a efectos de asegurar el cumpli-
miento del principio de igualdad ante la ley, previsto en el inciso 2 del artículo
2 de la Constitución; y, con ello, que todos los justiciables se encuentren, en
principio y como regla general, sometidos a los mismos tribunales, sin que se
considere constitucional la existencia de fueros especiales o de privilegio en
‘razón’ de la mera e inadmisible diferenciación de las personas o de cualquier
otra consideración absurda”.
De otro lado, la competencia nace como una consecuencia de la jurisdicción,
estableciendo los criterios y los ámbitos dentro de los cuales es válido ejercer
dicha potestad jurisdiccional.
De esta manera, debemos concluir que mientras la potestad jurisdiccional es
otorgada por la Constitución a todos nuestros jueces y tribunales, la competencia

(55) PRIORI POSADA, Giovanni. “La competencia en el proceso civil peruano”. En: Materiales de Enseñanza
2004-II - Derecho Procesal Civil 1. Pontificia Universidad Católica del Perú - Facultad de Derecho.

62
COMPETENCIA

termina por establecer quiénes son los que podrán ejercerla válidamente para
controversia específica. Por ello, Priori la define como “la aptitud que tiene un
juez para ejercer válidamente la potestad jurisdiccional”, siendo considerada
como presupuesto de validez de la relación jurídica procesal.
La competencia encuentra su fundamento constitucional en el artículo 139 nu-
meral 3 de nuestra Constitución Política que precisa que:
“Artículo 139.- Son principios y derechos de la función jurisdiccional:
(…)
3. La observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional.
Ninguna persona puede ser desviada de la jurisdicción predetermina-
da por la ley, ni sometida a procedimiento distinto de los previamente
establecidos, ni juzgada por órganos jurisdiccionales de excepción ni
por comisiones especiales creadas al efecto, cualquiera sea su denomi-
nación.(…)”.
Este enunciado constitucional se basa en lo que la doctrina ha denominado
como el “derecho al juez natural”, o al juez predeterminado por ley; derecho
respecto del que nuestro TC en sentencia recaída en el Expediente Nº 1937-
2006-PHC/TC, ha señalado que comporta dos exigencias: “En primer lugar,
1) que quien juzgue sea un juez o un órgano que tenga potestad jurisdiccio-
nal, garantizándose así, la interdicción de ser enjuiciado por un juez excep-
cional, o por una comisión especial creada ex profeso para desempeñar fun-
ciones jurisdiccionales, o que dicho juzgamiento pueda realizarse por comi-
sión o delegación, o que cualquiera de los poderes públicos pueda avocarse
al conocimiento de un asunto que deba ser ventilado ante un órgano juris-
diccional. En segundo lugar, 2) que la jurisdicción y competencia del juez
sean predeterminadas por la ley, por lo que la asignación de competencia ju-
dicial necesariamente debe haberse establecido con anterioridad al inicio del
proceso, garantizándose así que nadie pueda ser juzgado por un juez ex post
facto o por un juez ad hoc”.
Debido a este fundamento constitucional, la competencia es considerada
como de orden público, sujeta al principio de legalidad, improrroga-
ble –salvo determinadas excepciones legalmente establecidas–, indelega-
ble e inmodificable.
Dicho ello, a continuación pasaremos a comentar la regulación que implemen-
ta nuestra NLPT en materia de competencia:

63
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

 ARTÍCULO 1:
COMPETENCIA POR MATERIA DE LOS JUZGADOS
DE PAZ LETRADOS LABORALES
Los juzgados de paz letrados laborales conocen de los siguientes procesos:
1. En proceso abreviado laboral, las pretensiones referidas al cumplimien-
to de obligaciones de dar no superiores a cincuenta (50) Unidades de
Referencia Procesal (URP), originadas con ocasión de la prestación
personal de servicios de naturaleza laboral, formativa o cooperativista,
referidas a aspectos sustanciales o conexos, incluso previos o poste-
riores a la prestación efectiva de los servicios.
2. Los procesos con título ejecutivo cuando la cuantía no supere las
cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP); salvo tratán-
dose de la cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de
Pensiones retenidos por el empleador, en cuyo caso son competentes
con prescindencia de la cuantía.
3. Los asuntos no contenciosos, sin importar la cuantía.

CONCORDANCIAS:
Constitución Política: art. 139.
CPC: arts. 9, 696 y 749.
LOPJ: art. 57.
NLPT: arts. II, 5, 57, 64 y ss.
TUO de la Ley del SPP: art. 38.
CC: art. 1132 y ss.

Comentario

I. COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA MATERIA

Habiendo definido a la competencia como la aptitud que tiene un juez para ejer-
cer válidamente la potestad jurisdiccional, esta se vale de distintos factores a
los que se acude para determinar si un juez es o no competente.
El principal de estos criterios o factores es la materia, criterio que toma en cuen-
ta la relación jurídica que es objeto de litis. Es decir, lo que subyace al proce-
so y se encuentra directamente relacionado con la pretensión o pretensiones
del demandante. El propósito que persigue este criterio es, obviamente, la es-
pecialización de los juzgados.
Debido a que la competencia por razón de la materia nace como un análisis
de la relación jurídica que subyace al proceso, es necesario determinar qué ti-
pos de conflicto serán de conocimiento de los juzgados laborales. Estos con-
flictos, tradicionalmente, han sido clasificados en conflictos laborales propios
e impropios.
Los primeros se encuentran directamente relacionados con la relación laboral bá-
sica, es decir, la relación trabajador-empleador, que puede derivar de conflictos

64
COMPETENCIA

individuales, conflictos plurindividuales, y conflictos colectivos, dependiendo


de la titularidad del derecho que es discutido. Normalmente se ha precisado
que los conflictos colectivos, al versar en su mayoría sobre conflictos de regu-
lación (de creación de normas) y no de aplicación, no deberían ser competen-
cia de los jueces laborales, sino acudir a soluciones como la conciliación o la
mediación, o la típica, que es la negociación colectiva(56).
De otro lado, dentro de los conflictos laborales impropios, encontramos los
que no tienen directamente su origen en la relación trabajador-empleador, nos
referimos a los conflictos intrasindicales, y los relacionados con el incumpli-
miento de normas de seguridad social en los que el obligado sea el Estado, una
compañía aseguradora o, incluso, el empleador.
Recordemos que la inclusión de estas materias se encuentra directamente re-
lacionada con lo que, al comentar el artículo II de la presente Ley, podemos
definir como una justicia laboral omnicomprensiva, tal y como la define Paúl
Paredes(57).
En esta omnicomprensión de la justicia laboral es en lo que consiste, princi-
palmente, el cambio sustancial en lo que atañe a la competencia material de
nuestros juzgados laborales. De esta manera, la norma parte de la lógica de
que para que la omnicomprensión sea posible no se puede partir solo de la re-
lación laboral como centro para definir las materias que serán competencia de
nuestros juzgados de trabajo, sino del concepto amplio de “prestación de servi-
cios” que sería el punto de encuentro inicial para determinar si el juez laboral
es competente, luego de ello se deberá determinar si se trata de una relación
laboral (se incluye la administrativa y civil que encubre relaciones laborales),
cooperativista o formativa, abarcando las controversias sobre los aspectos sus-
tanciales o conexos de estas relaciones jurídicas, sean previas o posteriores a
la prestación de servicios.

II. SUPUESTOS DE COMPETENCIA DE LOS JUZGADOS DE PAZ


LETRADOS LABORALES

Como se habrá podido notar, la razón por la que hemos decidido iniciar el co-
mentario con una breve referencia de lo que se entiende por competencia y,
sobre todo, con una definición de lo que se entiende por competencia material,
se debe a que en los tres primeros artículos de la NLPT se emplea a la materia

(56) Este tema será desarrollado más adelante, al comentar la competencia de las salas laborales superiores respecto
de la impugnación de laudos arbitrales que resuelven un procedimiento de negociación colectiva.
(57) PAREDES PALACIOS, Paúl. “Principales innovaciones contenidas en la nueva Ley Procesal del Trabajo”.
En: Soluciones Laborales Nº 25. Gaceta Jurídica. Lima, enero, 2010.

65
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

como criterio de determinación de la competencia, aunque también se vale de


criterios como la cuantía y la función que veremos más adelante.
Los Juzgados de Paz Letrado Laborales deberían recaer en magistrados espe-
cializados en lo laboral y deberían tener competencia exclusiva en la temática
laboral. No obstante, ello no se aprecia en todos los distritos judiciales donde
se ha implementado la NLPT.
De esta manera, desarrollamos los supuestos de competencia de los jueces de
paz letrado en materia laboral. En este caso, a comparación del artículo que
le sigue, los supuestos de competencia son taxativos; así entre los principales
cambios que observa se encuentra el aumento de la cuantía aplicable para de-
terminar su competencia, ya que la LPT señala que estos son competentes para
conocer de las pretensiones cuya cuantía no supere de las 10 URP, ampliándo-
se ahora hasta las 50 URP con la NLPT.
Recordemos que la cuantía como factor de competencia normalmente se re-
laciona con la especialización de quien va a resolver la causa, de esta manera
se presume que a mayor cuantía, mayor complejidad o mayor requerimiento
de especialización.
Consideramos que esto no es a lo que apunta la NLPT, ya que tal y como men-
ciona Paúl Paredes en el Oficio Nº 431/2009-2010-CT/CR “Comentarios al pre
dictamen que propone una nueva ley procesal del trabajo”, la justicia de paz le-
trada no puede ser considerada como una justicia de segunda clase, pues des-
de la perspectiva de acceso a los tribunales es la más importante, encarnando
la justicia más urgente, la del día a día.
Así, esta también puede ser especializada, ya que desde el 2008 la Academia
Nacional de la Magistratura, con la ayuda del proyecto Jusper, inició campa-
ñas de capacitación a nivel nacional en Derecho Procesal del Trabajo y en De-
recho Laboral a Juzgados de Paz Letrado(58).
De hecho, reforzando lo señalado, el dictamen de la Comisión de Trabajo so-
bre los proyectos de ley que proponen una nueva Ley Procesal del Trabajo,
precisa que el dictamen tiene entre sus propósitos que la justicia de paz letrada
sea especializada, por ello es que la NLPT establece en su Quinta Disposición
Transitoria que: “El Poder Judicial dispone la creación e instalación progresiva
de juzgados y salas laborales en los distritos judiciales de la República que lo
requieran, para fortalecer la especialidad laboral a efectos de brindar un servi-
cio de justicia más eficiente”. Teniendo en cuenta ello, no existiría dificultades

(58) El Dictamen de la Comisión de Trabajo menciona que al momento de su emisión, en la Corte Superior de
Justicia de Arequipa, funciona el primer Juzgado de Paz Letrado especializado en Derecho Laboral.

66
COMPETENCIA

para que estos juzgados sean competentes y la cuantía se eleve a 50 Unidades


de Referencia Procesal (URP).
De esta manera, para determinar la competencia de estos juzgados, el legislador
se vale de la confluencia de dos criterios, la materia y la cuantía. Lo novedoso
parte del incremento de la cuantía y la disminución de las materias que serán
competencia de los Juzgados de Paz Letrado Laborales. Dentro de los supues-
tos de competencia de los juzgados de paz letrados encontramos:
i) En proceso abreviado laboral, las pretensiones referidas al cumplimiento
de obligaciones de dar no superiores a cincuenta (50) Unidades de Refe-
rencia Procesal (URP) originadas con ocasión de la prestación personal
de servicios de naturaleza laboral, formativa o cooperativista, referidas a
aspectos sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores a la presta-
ción efectiva de los servicios.
De acuerdo al ordenamiento civil, las obligaciones de dar comprenden no solo
a las que tienen por objeto la transmisión de la propiedad, sino todas aquellas
que tienen algún derecho adquirido sobre el bien, cualquiera sea el título por
el que el bien se adeude, implicando una entrega del bien.
De esta manera, se podrá plantear cualquier pretensión que tenga por objeto
una obligación de dar que tenga por contenido la entrega del objeto de la pres-
tación. Por ejemplo, el pago de remuneraciones adeudadas es un claro ejem-
plo de una obligación de dar. De otro lado, pretensiones como el cese de actos
de hostilidad, la reposición del trabajador por nulidad de despido o despidos
fraudulentos –que implican obligaciones de hacer o de no hacer– no podrán
ser planteadas ante los Juzgados de Paz Letrado Laborales.
Las pretensiones respecto de obligaciones de dar podrán ser planteadas ante los
Juzgados de Paz Letrado, siempre que no superen las cincuenta (50) Unidades
de Referencia Procesal. Actualmente, este monto equivale a S/. 18,250.00(59).
Y se sujetan al novísimo proceso abreviado laboral, que consta de una audien-
cia única, privilegiándose la celeridad en el acceso a la justicia. Además solo
se elevarán hasta segunda instancia.
El presente artículo restringe el ámbito de competencia a las obligaciones de
dar, dejando de lado supuestos como la impugnación de sanciones disciplina-
rias –que son obligaciones de hacer–, sin prestar atención al régimen al que
pertenezca el trabajador.

(59) Los criterios para determinar la cuantía son analizados más adelante en el artículo 5 de la NLPT.

67
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

ii) Los procesos con título ejecutivo cuando la cuantía no supere las cincuen-
ta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP); salvo tratándose de la co-
branza de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones reteni-
dos por el empleador, en cuyo caso son competentes con prescindencia de
la cuantía.
Los títulos ejecutivos son los títulos que confieren acción ejecutiva al acree-
dor, por su propia naturaleza o por mandato de ley. De acuerdo al artículo 57
de la NLPT, son considerados como títulos ejecutivos:
“Artículo 57.- Títulos ejecutivos
Se tramitan en proceso de ejecución los siguientes títulos ejecutivos:
a) Las resoluciones judiciales firmes;
b) Las actas de conciliación judicial;
c) Los laudos arbitrales firmes que, haciendo las veces de sentencia, re-
suelven un conflicto jurídico de naturaleza laboral;
d) Las resoluciones de la autoridad administrativa de trabajo firmes que
reconocen obligaciones;
e) El documento privado que contenga una transacción extrajudicial;
f) El acta de conciliación extrajudicial, privada o administrativa; y
g) La liquidación para cobranza de aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones”.
En todos estos casos, se podrá plantear la pretensión ante los Juzgados de Paz Le-
trado Laborales, siempre que no superen las cincuenta (50) URP que, de acuerdo
a lo que ya hemos señalado, actualmente equivale a la suma de S/. 18,250.00.
En estos casos, igualmente el proceso es bastante rápido y no existe materia a
discutirse, salvo los casos en que la ley permite la contradicción, siempre de
acuerdo a lo señalado por el Código Procesal Civil. Incluso, la NLPT contem-
pla en el artículo 61 la imposición de una multa por contradicción temeraria,
con la finalidad de resguardar la celeridad del proceso.
Añadimos a lo dicho en el párrafo precedente que la NLPT sigue lo regulado
por el Código Procesal Civil respecto de la competencia en el proceso de eje-
cución, ya que el artículo 696 del CPC menciona que el juez de paz letrado es
competente para conocer las pretensiones cuya cuantía no sea mayor de cin-
cuenta (50) URP.

68
COMPETENCIA

Respecto de la cobranza de aportes previsionales, concuerda con lo precisa-


do por el artículo 38 del Texto Único Ordenado de la Ley del Sistema Priva-
do de Pensiones, aprobado por Decreto Supremo Nº 054-97-EF –modificado
por la Segunda Disposición Modificatoria de la NLPT– y el literal g del ar-
tículo 57 antes transcrito, debiendo llevarse a cabo de acuerdo a las reglas del
artículo 38 del TUO de la Ley del Sistema Privado de Administración de Fon-
dos de Pensiones.
iii) Los asuntos no contenciosos, sin importar la cuantía.
Nuestra NLPT regula en el Capítulo VI lo que atañe a los procesos no con-
tenciosos, el cual establece, en principio, que en estos casos no es relevan-
te la cuantía ya que siempre serán de competencia de los Juzgados de Paz
Letrado, sin embargo, pueden presentarse situaciones que podrían alterar
esta regla.
Por citar un ejemplo, la Primera Disposición Complementaria de la NLPT, es-
tablece que en lo no previsto por esta Ley son de aplicación supletoria las nor-
mas del CPC, y como el trámite de los procesos no contencioso no se encuen-
tra regulado en la NLPT, debemos recurrir a las normas del CPC, en cuyo ar-
tículo 297 se establece que los procesos de prueba anticipada se tramita como
un proceso no contencioso y que es competente para conocer de este proceso
el juez que por razón de cuantía deberá conocer el futuro proceso.
Ahora, partiendo del hecho de que para determinar la competencia de los jueces
de paz letrado no es relevante la cuantía, nos planteamos la siguiente situación:
Un trabajador pretende, previa a la interposición de su demanda laboral por
pago de remuneraciones ascendente a S/. 20,000.00 (monto que excede las 50
URP), solicitar la actuación de una prueba anticipada, toda vez que la perso-
na a quien pretende ofrecer como testigo en su demanda se irá del país sin una
fecha determinada de retorno.
Es decir, tenemos una solicitud de prueba anticipada cuyo trámite corresponde
a un proceso no contencioso y que en aplicación supletoria del CPC, atendien-
do al monto de la pretensión que excede las 50 URP correspondería a un juez
especializado laboral; sin embargo, conforme a lo establecido por la NLPT,
debería ser conocida por el juez de paz letrado por cuanto para determinar su
competencia no importa el monto de la cuantía.
Como vemos, no resulta sencillo poder determinar la competencia del juez en
los procesos no contencioso, al menos en el caso antes descrito, por cuanto:
- El trabajador no podría presentar su solicitud de prueba anticipada al luez
de paz letrado, toda vez que el CPC establece que esta es competencia del
juez que por razón de cuantía deberá conocer el futuro proceso, y que en

69
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

su caso al exceder de 50 URP le correspondería al juez especializado


laboral.
- De admitirse el trámite de una solicitud de prueba anticipada por parte del
juez de paz letrado, más adelante tendría que conocer la futura demanda,
que en estricto, atendiendo a las reglas establecidas en el artículo 2 de la
NLPT sería competencia exclusiva del juez especializado laboral.
- Si presenta su demanda ante el juez especializado laboral, es posible que
esta sea declarada improcedente, toda vez que el artículo bajo comentario
establece que todos los procesos no contenciosos corresponden ser trami-
tados ante el juez de paz letrado, sin importar la cuantía.
Así entonces, apreciamos una situación no prevista en la NLPT, que la prácti-
ca judicial y la jurisprudencia se encargará de despejar; sin embargo, conside-
ramos también que esta deficiencia no debería perjudicar el derecho de acce-
so de la justicia del trabajador que acude al órgano jurisdiccional en busca de
tutela por la afectación o amenaza de un derecho.
Finalmente, los procesos no contenciosos regulados en la NLPT son la con-
signación, la autorización judicial para ingreso al centro laboral y la entrega
de documentos. Sin embargo, lo señalado no obsta a que, por vía supletoria,
también se puedan plantear los restantes asuntos no contenciosos contempla-
dos en el artículo 749 de nuestro Código Procesal Civil, en lo que sean aplica-
bles en materia laboral.

COMPETENCIA POR CUANTÍA DE LOS JUZGADOS DE PAZ LETRADO LABORALES

LPT NLPT

Hasta diez (10) URP Hasta cincuenta (50) URP

 ARTÍCULO 2:
COMPETENCIA POR MATERIA DE LOS JUZGADOS
ESPECIALIZADOS DE TRABAJO
Los juzgados especializados de trabajo conocen de los siguientes procesos:
1. En proceso ordinario laboral, todas las pretensiones relativas a la pro-
tección de derechos individuales, plurales o colectivos, originadas con
ocasión de la prestación personal de servicios de naturaleza laboral,
formativa o cooperativista, referidas a aspectos sustanciales o conexos,
incluso previos o posteriores a la prestación efectiva de los servicios.
Se consideran incluidas en dicha competencia, sin ser exclusivas, las
pretensiones relacionadas a los siguientes:
a) El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación personal de
servicios; así como a los correspondientes actos jurídicos.

70
COMPETENCIA

b) La responsabilidad por daño patrimonial o extrapatrimonial, in-


currida por cualquiera de las partes involucradas en la prestación
personal de servicios, o terceros en cuyo favor se presta o prestó
el servicio.
c) Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y extinción de
la relación laboral.
d) El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos los actos
de acoso moral y hostigamiento sexual, conforme a la ley de la
materia.
e) Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.
f) La impugnación de los reglamentos internos de trabajo.
g) Los conflictos vinculados a una organización sindical y entre or-
ganizaciones sindicales, incluida su disolución.
h) El cumplimiento de obligaciones generadas o contraídas con oca-
sión de la prestación personal de servicios exigibles a institutos,
fondos, cajas u otros.
i) El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones de inva-
lidez, a favor de los asegurados o los beneficiarios, exigibles al em-
pleador, a las entidades prestadoras de salud o a las aseguradoras.
j) El Sistema Privado de Pensiones.
k) La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral; y
l) aquellas materias que, a criterio del juez, en función de su especial
naturaleza, deban ser ventiladas en el proceso ordinario laboral.
Conoce las pretensiones referidas al cumplimiento de obligaciones de
dar superiores a cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP).
2. En proceso abreviado laboral, de la reposición cuando esta se plantea
como pretensión principal única.
3. En proceso abreviado laboral, las pretensiones relativas a la vulnera-
ción de la libertad sindical.
4. En proceso contencioso administrativo conforme a la ley de la materia,
las pretensiones originadas en las prestaciones de servicios de carácter
personal, de naturaleza laboral, administrativa o de seguridad social,
de derecho público; así como las impugnaciones contra actuaciones
de la autoridad administrativa de trabajo.
5. Los procesos con título ejecutivo cuando la cuantía supere las cincuenta
(50) Unidades de Referencia Procesal (URP).

CONCORDANCIAS:
Convenios OIT: 87, 98, 135 y 151.
CPC: art. 9.
LOPJ: art. 51.
NLPT: art. II.
LMFL: art. 1 y ss.
TUO de la LPCL: arts. 4, 16, 23, 25, 29, 30 y 46 y ss.
CC: art. 1314 y ss.
Ley Nº 26772: art. 8.
Ley Nº 27942: Título II.
TUO de la LRCT: art. 20.
LBCA y R del SP: art. 40.
Decreto Legislativo Nº 1023: art. 17.
TUO de la L Proced. Cont. Adm.: Primera Disposición Complementaria
Reglamento del Decreto Legislativo Nº 1057: art. 16.
LSST: art. 1 y ss.
Decreto Supremo Nº 039-91-TR: art. 5.

71
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
Este artículo especifica lo que es materia de competencia de los juzgados espe-
cializados laborales. La mayor actividad procesal laboral recae en esta instan-
cia, y ello no ha sido la excepción en la NLPT. Para ello, opta por una clasifi-
cación de acuerdo al tipo de proceso que se seguirá para cada tipo de preten-
sión, de esta manera se divide en proceso ordinario laboral, proceso abreviado
laboral, proceso contencioso-administrativo y proceso de ejecución.
Esta clasificación ha sido muy bien realizada, siendo principalmente cada proce-
so adecuado al tipo de derecho discutido, no por ello, dejando de resguardar la
especialización requerida, aunque privilegiando la celeridad del proceso laboral.

I. PROCESO ORDINARIO LABORAL

De todos los procesos laborales, este es el más recurrente, el típico, el que ab-
sorbe la mayor carga procesal tanto en la regulación anterior como en la NLPT.
El encabezado del presente numeral reproduce lo señalado en el artículo II del
Título Preliminar de la NLPT, solo que partiendo de la definición del dere-
cho discutido y su naturaleza plural, colectiva o individual; en todo caso, in-
mediatamente retorna al centro de lo que es la nueva competencia material de
los juzgados laborales: todo conflicto surgido de una prestación personal
de servicios. Luego la desagrega en laboral, formativa y administrativa, refe-
rida a aspectos sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores a la pres-
tación efectiva de los servicios.
De esta manera, se logra establecer un enunciado amplio de la competencia
material de los juzgados especializados laborales, siendo la relación de mate-
rias detallada meramente referencial. Por eso precisa que la lista no es exclu-
yente y, finalmente, menciona que se consideran las pretensiones que, a cri-
terio de juez, en función de su especial naturaleza, deban ser ventiladas en el
proceso ordinario laboral.
Debido a esto es que en la NLPT podemos hablar de una justicia laboral omni-
comprensiva, tal y como se menciona en el Dictamen de la Comisión de Tra-
bajo. Esta es la lógica que acompaña a todo el abanico de materias que son
competencia de los juzgados laborales en la NLPT. Así, hay una preferencia
por la competencia del juez laboral en toda prestación personal de servicios,
excluyendo la de carácter civil, generando así una mayor y mejor competen-
cia de los juzgados laborales.
Respecto de los criterios de diferenciación que emplea, utiliza como tal la natu-
raleza de la relación jurídica de la que nace el derecho, incluyendo a los de na-
turaleza laboral, formativa y cooperativista. Presenta como una clara novedad

72
COMPETENCIA

que los derechos surgidos producto de una modalidad formativa laboral serán
directamente competencia de los juzgados laborales. Respecto de estas relacio-
nes, cabe hacer la precisión que, al no ser consideradas como de matiz laboral
en estricto, se discutía si los conflictos que surgiesen con motivo de su celebra-
ción, ejecución o conclusión debían ser ventilados ante los juzgados laborales.
Sobre las relaciones de naturaleza cooperativista debemos coincidir en que se
recoge legalmente lo precisado por el Pleno Jurisdiccional de 1998, que pre-
cisa en su Acuerdo Nº 2 que:
“Los socios-trabajadores de las Cooperativas de Trabajadores, en sus di-
versas modalidades, tienen el derecho de recurrir directamente al órgano
jurisdiccional para reclamar sus derechos y beneficios de naturaleza la-
boral, sin necesidad de agotar ninguna vía interna, operando esta última
para los reclamos de derechos societarios”.
Finalmente, precisa el dispositivo bajo comentario que se tratarán los aspec-
tos sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores a la prestación efec-
tiva de los servicios. Respecto de los aspectos sustanciales, tal y como hemos
mencionado al comentar el artículo 1 de la NLPT, podemos hablar de conflic-
tos laborales propios e impropios, dependiendo de si se deriva directamente o
no de la relación trabajador-empleador.
Sobre la producción temporal del conflicto, al tratar de los conflictos previos al
establecimiento de la relación personal de servicios, podemos mencionar como
ejemplo la discriminación en el acceso al empleo.
De esta manera, la NLPT culmina la redacción de este artículo con un listado
abierto de pretensiones que serán materia de competencia de los juzgados es-
pecializados de trabajo. Dentro de estas pretensiones encontramos:
1. El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación personal
de servicios, así como a los correspondientes actos jurídicos
Será competencia de los juzgados especializados laborales el nacimiento, de-
sarrollo y extinción de la prestación personal de servicios. Se incluyen las pre-
tensiones que versan respecto del acceso al empleo y la afectación al derecho
a la igualdad de trato al momento de constituirse la relación laboral. Recorde-
mos que la relación de trabajo se entiende constituida cuando se cumplen los
elementos de la relación laboral. Sin embargo, las pretensiones también podrán
versar respecto del acuerdo de partes celebrado, antes de que en los hechos se
constituya tal relación. Para ello, resulta importante diferenciar entre la vali-
dez del acuerdo de partes y su ejecución o eficacia.
Respecto del desarrollo de la relación laboral, claro está que pueden presentar-
se distintas pretensiones, tales como, por ejemplo, la modificación unilateral y
73
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

sin justificación de las condiciones de trabajo que no sean consideradas como


actos de hostilidad. Sobre la impugnación de sanciones impuestas por los em-
pleadores a los trabajadores diferentes del despido, estas pretensiones –en la
LPT– eran consideradas como competencia de los juzgados de paz letrado.
En la extinción, el ejemplo típico es el planteamiento de una demanda de pago de
indemnización por despido arbitrario, o beneficios laborales adeudados al trabaja-
dor en la medida en que superen las 50 URP pues se trata de obligaciones de dar.
Sobre los actos jurídicos “laborales”, es importante mencionar lo señalado en
el Exp. Nº 2299-97-NP(A.), del 5 de junio de 1997, que precisa que el magis-
trado competente para conocer de las demandas sobre declaratoria de nulidad
de acto jurídico en materia laboral es el juez de trabajo(60). Si entendemos como
acto o negocio jurídico a la manifestación de voluntad destinada a crear, regu-
lar, modificar o extinguir relaciones jurídicas que versen sobre toda prestación
personal de servicios, entonces, por ejemplo, las pretensiones que pretendan
la nulidad, anulabilidad o establecer la interpretación de determinado acto de-
berán ser competencia de los juzgados laborales.
En este literal, igualmente, se repite la fórmula “prestación personal de servi-
cios”, dejando abierta a distintas pretensiones viables que, en los hechos, los
jueces laborales consideren como de su competencia, por lo tanto, siguiendo la
lógica de la NLPT, los ejemplos que mencionamos son meramente referenciales.
2. La responsabilidad por daño patrimonial o extrapatrimonial,
incurrida por cualquiera de las partes involucradas en la pres-
tación personal de servicios, o terceros en cuyo favor se presta o
prestó el servicio
Esta pretensión tiene la mayor relevancia en la NLPT, pues resuelve la duda
respecto de si los juzgados laborales son competentes o no para conocer de las
demandas de indemnización por daños y perjuicios, distintas a las indemniza-
ciones taxativamente establecidas en la ley laboral.
De esta manera, se recoge lo que ya había sido determinado en el acuerdo Nº 5
del Pleno Jurisdiccional Laboral 2000 que precisa que:
“Es competencia de los jueces de trabajo conocer y resolver las deman-
das de indemnización por daños y perjuicios originadas por el incumpli-
miento de las obligaciones derivadas del contrato de trabajo”.

(60) El caso en específico versaba sobre la declaratoria de nulidad de algunas cláusulas incluidas en un convenio
colectivo.

74
COMPETENCIA

Sin embargo, adicionalmente la norma precisa que también es materia de co-


nocimiento de los juzgados laborales las pretensiones de indemnizaciones deri-
vadas de daños extrapatrimoniales, como el daño a la persona o el daño moral,
recogiendo así lo que había sido precisado por la Casación Nº 287-2005-Tum-
bes, que señaló que el juez de trabajo era competente para conocer de los da-
ños extrapatrimoniales que origina el daño moral.
Esta conclusión, también fue respaldada en el Pleno Jurisdiccional Nacional
Laboral 2008. En las discusiones mantenidas en dicho pleno se expusieron
tres posturas:
- Primera ponencia: Si es competente el juez especializado en lo laboral
para el conocimiento de las acciones de indemnización por daños y per-
juicios derivados del contrato de trabajo.
- Segunda ponencia: El juez especializado en lo laboral no es competente
para el conocimiento de las acciones de indemnización por daños y per-
juicios derivados del contrato de trabajo.
- Tercera ponencia: Es competente el juez especializado en lo laboral para
el conocimiento de las acciones de indemnización por daños y perjuicios
derivados del contrato de trabajo, excepto el daño moral.
Luego de la discusión sostenida por los magistrados se optó por la primera
postura, llegando a la conclusión de que: “El juez laboral es competente para
el conocimiento de las acciones de indemnización por daños y perjuicios de-
rivados del contrato de trabajo”. Por lo tanto, al no tomar en cuenta la tercera
postura, se entiende que el pleno llegó a la conclusión de que todo tipo de ac-
ción indemnizatoria derivada del contrato de trabajo es materia de competen-
cia de los juzgados laborales.
Finalmente, sobre este tema, el Pleno Supremo Laboral ha establecido que la
justicia laboral es competente para conocer toda acción de daños y perjuicios
derivada de una relación laboral. Así, el Pleno acordó por unanimidad: “Los
jueces que ejercen competencia en el marco de la Ley Procesal del Trabajo
número 26636 y en la Nueva Ley Procesal del trabajo número 29497, cono-
cerán de las demandas de daños y perjuicios por responsabilidad contractual
tanto por daño patrimonial, que abarca el lucro cesante y daño emergente,
como por daño moral, especialmente en los casos de enfermedad profesional”.
Ahora bien, consideramos que también serán materia de competencia laboral
las obligaciones nacidas de la inejecución del contrato de trabajo, por lo tanto,
todo supuesto de responsabilidad extracontractual estaría dentro de la compe-
tencia de los juzgados laborales.

75
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Respecto de los daños ocasionados por terceros en cuyo favor se presta el ser-
vicio, es claro que se refiere a los supuestos de tercerización e intermediación
laboral. En estos casos, el daño puede ser ocasionado por la persona a favor de
la cual se presta el servicio; en estos supuestos, la demanda de indemnización
por daños y perjuicios, pese a que se presentan en el ámbito de la ejecución
de un contrato de prestación de servicios celebrado entre la empresa principal
o usuaria y la tercerizadora o intermediadora, será materia de competencia de
los juzgados laborales.
Problema aparte surge respecto de la competencia funcional, entre los juzgados
de paz letrados y los juzgados especializados de trabajo. Lo señalado debido a
que las demandas de indemnización por daños y perjuicios, siempre incluyen
la exigencia del pago de una indemnización valuable en dinero, por ende, pue-
de ser clasificado como obligaciones de dar. En este sentido, los juzgados or-
dinarios laborales solo conocerán de las demandas por daños y perjuicios que
excedan de las cincuenta URP.
Sin embargo, en el encabezado del presente numeral no se hace ninguna re-
ferencia a la cuantía de la pretensión, sino en un numeral distinto, por lo que
también se puede entender que toda demanda que pretenda el pago de una in-
demnización por daños y perjuicios siempre será materia de conocimiento de
los juzgados especializados de trabajo. En todo caso, la práctica de nuestros
jueces deberá determinar quién será el competente.
Finalmente, es oportuno referirse a las normas sobre Seguridad y Salud en el
Trabajo (SST) en materia indemnizatoria. En este sentido, corresponde que nos
detengamos en el análisis del artículo 53 de la Ley de SST (Ley Nº 29783), el
cual contiene una de los cambios más notorios, y a la vez más cuestionables
introducidos por este cuerpo normativo. Dicha disposición establece literal-
mente lo siguiente:
“El incumplimiento del empleador del deber de prevención genera la obliga-
ción de pagar las indemnizaciones a las víctimas, o a sus derechohabientes,
de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales. En el caso
en que producto de la vía inspectiva se haya comprobado fehacientemente el
daño al trabajador, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo deter-
mina el pago de la indemnización respectiva” (el énfasis es nuestro).
Como se podrá apreciar, la segunda parte de la disposición citada reconoce la
posibilidad –inexistente hasta la entrada en vigencia de la Ley– de que el Mi-
nisterio de Trabajo y Promoción del Empleo (en adelante, MTPE) ordene el
pago de una indemnización por daños y perjuicios a favor de uno o más traba-
jadores, cuando –atendiendo al material probatorio obtenido durante el proce-
dimiento inspectivo– considere que se ha acreditado la existencia de un daño
atribuible al incumplimiento del deber de prevención por parte del empleador.

76
COMPETENCIA

En este sentido, se reconoce a un ente administrativo la competencia para efec-


tuar un análisis de responsabilidad (civil), que típicamente solo es realizado
por los órganos que ejercen potestad jurisdiccional.
A nuestro modo de ver, la administración no debería tener competencia para
determinar una indemnización dado que atenta contra la Constitución(61). Sin
perjuicio de lo expuesto, la posibilidad de acceder a una indemnización por da-
ños y perjuicios de manera rápida en el marco de un procedimiento inspectivo,
incentivará la formulación de reclamos y denuncias ante incidentes derivados
de la SST en el centro laboral. Pese a ello, nada obsta para que se admitan de-
mandas laborales de indemnización ante un accidente de trabajo o enferme-
dades profesionales dado que los inspectores de trabajo tienen una facultad de
establecer una indemnización pero no se trata de una competencia indemniza-
toria excluyente; asimismo, contra la resolución del MTPE que avale una in-
demnización, es posible interponer una acción contenciosa administrativa don-
de se convalidará o no el criterio administrativo.
Al margen de la competencia, lo cierto es que la Ley de SST no hace más que
especificar la consecuencia que se derivaría de la aplicación de las normas per-
tinentes del Código Civil sobre responsabilidad civil contractual, a un caso de
inobservancia del deber de prevención que acarree la generación de daños in-
demnizables a uno o más trabajadores.
Ante ello, es importante recalcar la trascendencia del deber de prevención –cuyos
amplísimos alcances se definen en el artículo 54 de la Ley de SST(62)– y las
consecuencias de su eventual incumplimiento por parte de los empleadores.
Del también relacionado al tema de la responsabilidad civil de las empresas,
el artículo 68 de la Ley de SST establece que las empresas principales o usua-
rias(63) serán responsables solidarias(64) por los daños e indemnizaciones que
pudieran generarse en los siguientes supuestos:

(61) En el marco constitucional, la facultad de ordenar el pago de indemnizaciones por daños y perjuicios única-
mente corresponde a los órganos jurisdiccionales, los cuales no pueden ser sustituidos por los órganos de la
Administración en el ejercicio de esta función.
(62) De conformidad con esta disposición “el deber de prevención abarca también toda actividad que se desarrolle
durante la ejecución de órdenes del empleador, o durante la ejecución de una labor bajo su autoridad, o en
el desplazamiento a la misma, aun fuera del lugar y horas de trabajo”.
(63) En este artículo, aparentemente el término “empresa principal”, propio de las relaciones de tercerizaciones de
servicios, se utiliza como sinónimo del término “empresa usuaria”, propio de las relaciones de intermediación
laboral.
(64) Esto quiere decir que el trabajador podrá, a su elección, exigir el pago del íntegro de la indemnización a
la empresa principal o usuaria, la cual –posteriormente– tendría que repetir contra el tercero (contratista,
subcontratista, etc.) para que este, de corresponder, le reintegre el monto desembolsado.

77
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

a) Incumplimiento de la obligación de verificar la contratación de los segu-


ros de acuerdo a la normativa vigente efectuada por cada empleador (con-
tratistas, subcontratistas, etc.) durante la ejecución del trabajo; e,
b) Incumplimiento de la obligación de vigilar el cumplimiento de la norma-
tiva legal vigente en materia de seguridad y salud en el trabajo por par-
te de sus contratistas, subcontratistas, empresas especiales de servicios o
cooperativas de trabajadores que desarrollen obras o servicios en el cen-
tro de trabajo o con ocasión del trabajo correspondiente del principal.
A diferencia del artículo 53 de la Ley de SST, esta última disposición sí cons-
tituye una importante novedad, ya que sirve de sustento para la imputación de
responsabilidad solidaria a las empresas principales o usuarias, la misma que
–con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley– únicamente podía impu-
tarse en los casos de vinculación económica o grupo de empresas, sobre la base
de una de las conclusiones de un Pleno Jurisdiccional Laboral del año 2008.
3. Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y extinción de
la relación laboral
El principio de no discriminación es desarrollado en el artículo 2 de nuestra
Constitución Política de 1993. El Convenio Nº 111 de la OIT, aprobado el 24
de febrero de 1962 mediante Resolución Legislativa Nº 17687, señala que se
considera como tal a cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en
motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional
u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunida-
des o de trato en el empleo y la ocupación.
Respecto del desarrollo legal del mandato de no discriminación encon-
tramos la Ley Nº 26772, modificada por la Ley Nº 27270 –Ley contra ac-
tos de discriminación– y su reglamento aprobado por Decreto Supremo
Nº 002-98-TR.
Esta última norma, en su artículo 8, precisaba que la demanda de indemni-
zación por los daños sufridos producto de la acción discriminatoria debía ser
tramitada en la vía civil en un proceso de conocimiento; sin embargo, ha sido
derogada por el literal a) de la Segunda Disposición Derogatoria de la NLPT.
4. El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos los ac-
tos de acoso moral y hostigamiento sexual, conforme a la ley de
la materia
Sobre los ceses de actos de hostilidad, es claro que se trata de los supuestos pre-
cisados en el artículo 30 del Texto Único Ordenado de la Ley de Productividad
y Competitividad Laboral, aprobado por el Decreto Supremo Nº 003-97-TR.

78
COMPETENCIA

Respecto de los actos de hostigamiento sexual, actualmente, con las modifica-


ciones introducidas a la Ley Nº 27942 por la Ley Nº 29430, publicada el 8 de
noviembre de 2009, se regulan dos tipos de hostigamiento sexual, el típico o
chantaje sexual y el ambiental.
De esta manera, las pretensiones que versen sobre alguno de estos tipos de hos-
tigamiento sexual serán ventiladas ante el juez especializado en lo laboral, de
acuerdo con lo dispuesto por el Título II de la Ley Nº 27942.
5. Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo
Respecto de las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo, considera-
mos que estos se encuentran directamente relacionados con las obligaciones regu-
ladas en el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo, aprobado por Decreto
Supremo Nº 009-2005-TR, de manera que como consecuencia de su desatención
o inobservancia se generen enfermedades profesionales o accidentes de trabajo.
Debemos ser precisos en mencionar que el presente numeral no regula los su-
puestos de infracción a las normas de seguridad y salud en el trabajo, sino los
referidos a las pretensiones que se originen como consecuencia del acaecimien-
to de una enfermedad profesional o un accidente de trabajo, tal y como ya he-
mos mencionado. Por ejemplo, el pago de indemnizaciones.
Al respecto, la Corte Suprema en su reciente Pleno Jurisdiccional en Material
Laboral, ha manifestado su criterio, al analizar las controversias sobre indem-
nización por daños y perjuicios derivados de enfermedad profesionales, seña-
lando que la responsabilidad del empleador por los daños y perjuicios deriva-
dos de estos casos es de naturaleza contractual, y así debe ser calificado por el
juez; es decir, atribuye que, al tratarse de una responsabilidad derivada del con-
trato de trabajo, esta puede ser determinada por un juez laboral(65).
En el Pleno, se acuerda, además, que el trabajador debe cumplir con acreditar
la existencia de la enfermedad profesional, y el empleador, el cumplimiento
de sus obligaciones legales, laborales y convencionales(66).
6. La impugnación de los reglamentos internos de trabajo
De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 5 del Decreto Supremo Nº 039-91-
TR, norma que regula la obligación de los empleadores de tener un Reglamen-
to Interno de Trabajo, los trabajadores que consideren que sus disposiciones

(65) El Pleno acordó por unanimidad: “Que la responsabilidad del empleador por los daños y perjuicios derivados
de enfermedad profesional es de naturaleza contractual, y así debe ser calificada por el juez independiente-
mente de la calificación o de la omisión en la calificación por parte del demandante o del demandado”.
(66) El Pleno acordó por unanimidad: “Que el trabajador debe cumplir con probar la existencia de la enfermedad
profesional, y el empleador, el cumplimiento de sus obligaciones legales, laborales y convencionales”.

79
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

violan normas legales o convencionales, podrán accionar judicialmente, siendo


los juzgados especializados de trabajo –vía proceso ordinario laboral– quienes
conocerán de dichas pretensiones.
7. Los conflictos vinculados a una organización sindical y entre or-
ganizaciones sindicales, incluida su disolución
Dentro de este acápite podemos incluir, los conflictos intra e intersindicales.
Por ejemplo, dentro de los primeros podemos encontrar las disidencias al inte-
rior del sindicato respecto del incumplimiento del Estatuto, así como la impug-
nación de la expulsión de un afiliado. Respecto de los conflictos intersindica-
les, estos versan sobre conflictos entre organizaciones sindicales, por ejemplo,
encontramos como típico el conflicto respecto de la legitimidad para negociar
suscitado entre dos o más sindicatos.
Finalmente, respecto de la solicitud de disolución debemos precisar que lo se-
ñalado por el presente numeral es acorde con lo señalado por el artículo 20 del
Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo, apro-
bado por Decreto Supremo Nº 010-2003-TR.
8. El cumplimiento de obligaciones generadas o contraídas con oca-
sión de la prestación personal de servicios exigibles a institutos,
fondos, cajas u otros
En este numeral, encontramos el cumplimiento de obligaciones que podrán
tener como parte demandada a institutos, fondos, cajas u otros. A nuestro en-
tender se trata de un conflicto laboral atípico, que se genera con ocasión de
la relación laboral, pero que no versa sobre la relación trabajador-empleador.
De esta manera, los juzgados especializados laborales serán competentes para
conocer de las pretensiones de pago de beneficios sociales dirigidos contra la
Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador o el Fondo del Artista, por
citar algunos ejemplos.
9. El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones de invali-
dez, a favor de los asegurados o los beneficiarios, exigibles al emplea-
dor, a las entidades prestadoras de salud o a las aseguradoras
El presente numeral se refiere a las obligaciones relacionadas con la contratación
del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo, que de acuerdo con el Capítulo
8 del Decreto Supremo Nº 009-97-SA, Reglamento de la Ley de Modernización de
la Seguridad Social en Salud, es contratado a favor de los trabajadores que laboran
en centros de trabajo en los que se realicen actividades de riesgo.
De acuerdo con el tercer párrafo del artículo 88 de dicha norma, en caso de
incumplimiento, podrán accionar directamente contra la entidad empleadora

80
COMPETENCIA

por cualquier diferencial de beneficios o prestaciones no cubiertas. En caso


la entidad empleadora omita la inscripción en el registro, los trabajado-
res y sus beneficiarios tendrán acción directa contra la entidad empleadora
por el íntegro de las prestaciones correspondientes a las coberturas de invali-
dez, sobrevivencia y gastos de sepelio.
De otro lado, una vez que el empleador ha contratado el seguro y acontece alguno
de los supuestos para que proceda el pago de las prestaciones, el obligado pasará a
ser la empresa aseguradora o la entidad prestadora de salud que deberá cumplir con
las prestaciones contratadas, de acuerdo con el Decreto Supremo Nº 003-98-SA,
que aprueba las Normas Técnicas del Seguro Complementario de Trabajo de Ries-
go. En caso de incumplir con el pago, la pretensión del asegurado se tramitará vía
proceso ordinario laboral y ante el juez especializado del trabajo.
Es importante mencionar que en este numeral no se incluyen los supuestos de
prestaciones de salud exigibles a los empleadores en el marco del seguro re-
gular que brinda EsSalud, pues en este caso, la resolución y ámbito en que se
desarrolla el conflicto es administrativo, encontrándose incluido en el numeral
4 del presente artículo. La misma lógica se aplica a los casos de aseguramiento
en el Sistema Nacional de Pensiones, administrado por la Oficina de Norma-
lización Previsional o regímenes pensionarios reglados y prestados por el Es-
tado que sean clasificados como instancias administrativas.
10. El Sistema Privado de Pensiones
Los juzgados especializados laborales serán competentes en las materias re-
feridas al Sistema Privado de Pensiones (AFP), que no incluyan el cobro de
aportes previsionales.
11. La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral
Este numeral incluye, expresamente en la NLPT, la competencia material an-
tes atribuida por el artículo 2 de la Ley Nº 27021 del 22 de diciembre de 1998,
norma que a su vez es derogada por el literal a) de la Primera Disposición De-
rogatoria de la NLPT.
La norma culmina con una cláusula abierta, señalando que serán materia del
proceso ordinario aquellas pretensiones que, a criterio del juez, por su espe-
cial naturaleza deban ser ventiladas en dicha vía. Asimismo, especifica que
este juez conocerá de las obligaciones de dar que superen las cincuenta URP.

COMPETENCIA POR MATERIA DE LOS JUZGADOS ESPECIALIZADOS DE TRABAJO


LPT NLPT
El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación per-
Impugnación del despido. sonal de servicios; así como a los correspondientes ac-
tos jurídicos.

81
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

La responsabilidad por daño patrimonial o extrapatrimo-


nial, incurrida por cualquiera de las partes involucradas en
Cese de actos de hostilidad del empleador.
la prestación personal de servicios, o terceros en cuyo fa-
vor se presta o prestó el servicio.
Incumplimiento de disposiciones y normas labo- Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y ex-
rales cualquiera fuera su naturaleza. tinción de la relación laboral.
El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos
Pago de remuneraciones y beneficios econó-
los actos de acoso moral y hostigamiento sexual, confor-
micos, siempre que excedan de diez (10) URP.
me a la ley de la materia.
Ejecución de resoluciones administrativas, senten-
cias emitidas por las Salas Laborales, laudos ar-
Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.
bitrales firmes que ponen fin a conflictos jurídicos
o títulos de otra índole que la ley señale.
Actuación de prueba anticipada sobre derechos
La impugnación de los reglamentos internos de trabajo.
de carácter laboral.
Impugnación de actas de conciliación celebradas
Los conflictos vinculados a una organización sindical y entre
ante las autoridades administrativas de trabajo, re-
organizaciones sindicales, incluida su disolución.
glamentos internos de trabajo, estatutos sindicales.
Entrega, cancelación o redención de certificados, El cumplimiento de obligaciones generadas o contraídas
pólizas, acciones y demás documentos que con- con ocasión de la prestación personal de servicios exigi-
tengan derechos o beneficios laborales. bles a institutos, fondos, cajas u otros.
El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones
de invalidez, a favor de los asegurados o los beneficiarios,
Conflictos intra e intersindicales.
exigibles al empleador, a las entidades prestadoras de sa-
lud o a las aseguradoras.
Indemnización por daños y perjuicios derivados
de la comisión de falta grave que cause perjui-
cio económico al empleador, incumplimiento del El Sistema Privado de Pensiones.
contrato y normas laborales cualquiera fuera su
naturaleza por parte de los trabajadores.
Materia relativa al Sistema Privado de Pensiones. La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral.
Las impugnaciones contra resoluciones adminis-
trativas de última instancia de carácter laboral en Impugnaciones contra sanciones del Ministerio del Trabajo.
entidades públicas.

II. PROCESO ABREVIADO LABORAL

En el proceso abreviado laboral, regulado por el Capítulo II del Título II de la


NLPT, se deberán ventilar, a cargo de los juzgados especializados laborales,
las pretensiones referidas a:
1. La reposición, solo cuando se plantea como pretensión principal única
Estamos ante una novedad. Es claro lo señalado por la NLPT, en cuanto a que
la reposición será tramitada a través del proceso abreviado laboral, en los ca-
sos en que esta se presente como una pretensión principal única. La acotación
resulta válida, ya que la NLPT deroga el artículo 52 del Decreto Supremo

82
COMPETENCIA

Nº 001-96-TR que prohíbe la acumulación de la acción indemnizatoria con la


nulidad del despido.
Esta novedad acarrea una duda: ¿Qué casos de despido podrían ser impugna-
dos a través de esta vía procedimental? Esta interrogante fue tratada en el Pri-
mer Pleno Jurisdiccional Supremo en Materia Laboral, realizado en el mes de
mayo de 2012 por la Corte Suprema de la República, en la cual se estableció
como acuerdo lo siguiente:
“El pleno Acuerda:
Los jueces de trabajo en el proceso laboral ordinario y en el proceso abrevia-
do laboral regulados por la Nueva Ley Procesal de Trabajo, Ley N° 29497,
están facultados para conocer de la pretensión de reposición en casos de
despido incausado o despido fraudulento. En el proceso abreviado labo-
ral, la reposición deberá ser planteada como pretensión principal única”.
Es decir, un trabajador tendría el derecho de interponer una acción judicial en
la vía del proceso abreviado solo en los casos en donde habría sido víctima
de un despido incausado o un despido fraudulento al cual deberíamos agregar
los supuestos de despido nulo (que siempre fue competencia de la justicia la-
boral ordinaria).
El mecanismo procesal célere implementado con la NLPT, permite que a tra-
vés de la vía abreviada se brinde una tutela urgente al trabajador que ha sido
víctima de un acto lesivo de su derecho al trabajo, constituyéndose por tanto
de una vía igualmente satisfactoria para su derecho invocado, en busca de la
reposición a su centro de trabajo.
Es importante mencionar que el tiempo de duración de este proceso sería más
corto que el utilizado en un proceso de amparo, con el beneficio adicional de
contar con una etapa probatoria (la misma que no existe en los procesos cons-
titucionales), permitiendo al juez tener un mayor conocimiento de los hechos
y resolver con mejores elementos de juicio además de encontrarse prevista la
posibilidad de una medida cautelar.
Si bien, este acuerdo plenario por un lado determina qué tipo de despidos po-
drían ser cuestionados a través de la vía abreviada regulada por la NLPT, tam-
bién resulta cierto podría generar algún tipo de confusión a los jueces constitu-
cionales al momento de calificar una demanda de amparo en donde justamente
un trabajador solicite como pretensión la reposición a su centro de trabajado,
alegando haber sido víctima de un despido incausado o fraudulento, toda vez
que este magistrado podría considerar que la vía igualmente satisfactoria lo
constituiría este nuevo proceso laboral.
Particularmente consideramos, que ambas vías son igualmente satisfacto-
rias para cuestionar los tipos de despidos antes referidos, siendo facultad del

83
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

trabajador demandante la de elegir de manera excluyente a cuál de ellos acu-


dir, pensar lo contrario implicaría una afectación al derecho de acceso a la jus-
ticia del trabajador afectado. Ciertamente, la principal limitación del proceso
de amparo es la ausencia de una etapa probatoria pero, a su vez, de cara a un
proceso laboral, podría ser más célere dependiendo de la carga procesal que
exista en el distrito judicial determinado.
2. Las pretensiones relativas a la vulneración de la libertad sindical
La libertad sindical es un derecho humano reconocido expresamente por la
Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de De-
rechos Civiles y Políticos, nuestra Constitución Política y los Convenios de la
OIT Nºs 87, 98, 135 y 151.
Se caracteriza porque tiene dos aspectos, uno individual y otro colectivo, de-
pendiendo de la titularidad del derecho. Se incluyen los derechos que figuran
en el cuadro de la siguiente página.
De esta manera, la vulneración de cualquiera de estos derechos podrá ser de-
mandado ante el juez especializado en lo laboral por la vía del proceso abre-
viado laboral.
Adicionalmente, debemos contemplar como contenido material de este ar-
tículo lo que la doctrina ha denominado como medidas de protección de
la libertad sindical, así se incluyen dentro de estas al fuero sindical, que
en su fase subjetiva protege a ciertos sujetos, determinados en la Ley de
Relaciones Colectivas de Trabajo en su artículo 31 y el artículo 12 de su
reglamento.
En su fase objetiva, el fuero sindical protege a los trabajadores tutelados bajo
su ámbito de aplicación de cualquier despido antisindical, de manera que se le
reponga en su puesto de trabajo. Asimismo, incluye facilidades para el ejerci-
cio eficaz de las funciones sindicales, dentro de estas encontramos a las licen-
cias sindicales y las cuotas sindicales.
Por ello, en caso se vulnere cualquiera de estas medidas de protección,
con base en este numeral, el trabajador o el sindicato podrá interponer una
demanda por afectación al derecho a la libertad sindical ante los juzga-
dos especializados de trabajo, debiendo ser tramitada en el proceso abre-
viado laboral.

III. PROCESO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

En lo que atañe al proceso contencioso administrativo, conforme a la ley de la


materia, serán de conocimiento de los juzgados especializados de trabajo las
siguientes pretensiones originadas en:

84
COMPETENCIA

1. Prestaciones de servicios de carácter personal de naturaleza la-


boral de Derecho Público
Es claro que la norma hace mención a lo que se entiende por prestación de servi-
cios de carácter personal de naturaleza laboral de Derecho Público haciendo hin-
capié en el hecho de que el empleador es el Estado. Respecto de este apartado,
encontramos a la relación laboral típica dentro del ámbito de aplicación del De-
creto Legislativo Nº 276, por lo que las controversias que surjan en aplicación
de estos derechos serán ventilados ante los juzgados especializados de trabajo.
Sin embargo, debemos hacer la precisión de que existen casos en que el Es-
tado contrata a sus trabajadores bajo el régimen laboral de la actividad priva-
da, aplicando el Decreto Supremo Nº 003-97-TR, Texto Único Ordenado de
la Ley de Productividad y Competitividad Laboral.
En definitiva, y como regla general de acuerdo con nuestra opinión, en tanto el Tri-
bunal Nacional del Servicio Civil es la instancia que debe resolver las controversias
individuales en segunda instancia, serían principalmente los recursos impugnatorios
que se presenten contra lo resuelto por este tribunal administrativo los que corres-
ponderían ser apreciados en esta vía contencioso administrativa.
2. Prestaciones de servicios de carácter personal de naturaleza ad-
ministrativa
Consideramos que el presente supuesto se refiere a las relaciones de naturaleza
administrativa, como quienes son contratados empleando el Régimen Especial
de Contratación Administrativa de Servicios, regulado por el Decreto Legisla-
tivo Nº 1057, que precisa que se trata de un régimen de contratación adminis-
trativo que es privativo del Estado.
El problema que podría existir en la competencia de los juzgados especializa-
dos de trabajo en las prestaciones de carácter personal de naturaleza laboral y
administrativa, se da respecto de la competencia del Tribunal del Servicio Ci-
vil, como última instancia administrativa que conoce y resuelve las controver-
sias jurídicas surgidas entre las entidades y las personas a su servicio, inclu-
yendo en apelación las siguientes materias:
a) Acceso al servicio civil.
b) Pago de retribuciones.
c) Evaluación y progresión en la carrera.
d) Régimen disciplinario.
e) Terminación de la relación de trabajo.
Lo que sucede es que el artículo 17 del Decreto Legislativo Nº 1023, norma
que crea la Autoridad Nacional del Servicio Civil, precisa que al constituir el
85
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Tribunal –última instancia administrativa– sus resoluciones solo podrán ser im-
pugnadas a través del proceso contencioso administrativo ante la Corte Supe-
rior. Es decir, que hay dos interpretaciones: la primera es que ambos supuestos
solo serían materia de conocimiento por parte de los juzgados especializados
de trabajo en los casos en los que el Tribunal de Servicio Civil no sea compe-
tente, es decir, los supuestos que no encajen en los literales precitados. De otro
lado, hay otra interpretación: que la NLPT ha modificado al Decreto Legisla-
tivo No 1023 y que las resoluciones del Tribunal Nacional del Servicio Civil
pueden ser conocidas –vía impugnación– por el juzgado de trabajo. Conside-
ramos que se debería acoger esta última interpretación aun cuando será final-
mente la jurisprudencia quien deslinde la opción que corresponde.
3. Prestaciones de seguridad social
Como es de conocimiento, las prestaciones de seguridad social eran conside-
radas como de competencia de los juzgados laborales, con las reglas del pro-
ceso contencioso administrativo, hasta que la Ley Nº 27584 derogó dicho su-
puesto de la Ley Procesal de Trabajo, Ley Nº 26636.
De esta manera, debido a que los derechos relacionados con la seguridad so-
cial eran resueltos en instancias administrativas, dichas pretensiones termina-
ban siendo de competencia de los juzgados contencioso administrativos, lo que
fue reafirmado por el Decreto Legislativo Nº 1067, que apostaba por una espe-
cialización al interior de los juzgados contenciosos.
Sin embargo, con fecha 28 de mayo de 2009, fue publicada la Ley Nº 29364,
norma que en su Segunda Disposición Modificatoria, modificó el literal l
del artículo 51 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, siendo que, a par-
tir del 29 de mayo de 2009 los Juzgados Especializados de Trabajo a nivel
Nacional o los Juzgados Civiles o Mixtos del país, asumieron competen-
cia para conocer las demandas contencioso administrativas en materia la-
boral y seguridad social.
Con la finalidad de adecuar la reorganización sufrida en esta materia
por los juzgados del Poder Judicial mediante Resolución Administrativa
Nº 226-2009-CE-PJ, se decidió que el 3º y 4º Juzgados Especializados en lo
Contencioso Administrativo Transitorios con subespecialidad previsional se
convirtieran en el 6º y 7º Juzgados Especializados de Trabajo Transitorios
con subespecialidad previsional de la Corte Superior de Justicia de Lima.
Asimismo, para apoyar la carga recibida por estos juzgados mediante Reso-
lución Administrativa Nº 059-2010-CE-PJ, del 20 de marzo de 2010, se de-
cidió convertir distintos juzgados contenciosos administrativos y juzgados
especializados en lo civil y sentenciadores de la subespecialidad previsional
de la Corte Superior de Justicia de Lima en Juzgados Especializados de Tra-
bajo con subespecialidad previsional.

86
COMPETENCIA

Debido a estos cambios, la NLPT lo que hace es reafirmar la modificación ya


realizada, optándose por no desperdiciar la adecuación que sufrieron los juz-
gados contenciosos administrativos al especializarse en materia previsional,
si no optando por su modificación. Lo que significa un claro avance en mate-
ria de la competencia y especialización de nuestros juzgados laborales en ma-
teria previsional.
4. Impugnaciones contra actuaciones de la Autoridad Administra-
tiva de Trabajo
Lo precisado por este artículo coincide con lo señalado por la Primera Dispo-
sición Complementaria del Texto Único Ordenado de la Ley del Proceso Con-
tencioso Administrativo, aprobado por Decreto Supremo Nº 013-2008-JUS,
que menciona que:
“Primera.- Las demandas contra actuaciones de las Autoridades Admi-
nistrativas de Trabajo, son competencia de los jueces especializados en
materia laboral, siguiendo las reglas del proceso contencioso adminis-
trativo contenidas en la presente Ley”.
De esta manera, en los casos en que se decida impugnar la imposición de una
multa por parte del servicio inspectivo del Ministerio de Trabajo y Promoción
del Empleo este se dilucidará ante los juzgados de trabajo aplicando las reglas
del proceso contencioso administrativo.

IV. PROCESO CON TÍTULO EJECUTIVO

En este caso se establece que serán materia de conocimiento de los juzgados


especializados laborales los procesos con título ejecutivo cuya cuantía supere
las cincuenta (50) URP.

 ARTÍCULO 3:
COMPETENCIA POR MATERIA DE LAS SALAS
LABORALES SUPERIORES
Las Salas Laborales de las cortes superiores tienen competencia, en
primera instancia, en las materias siguientes:
1. Proceso de acción popular en materia laboral, a ser tramitado conforme
a la ley que regula los procesos constitucionales.
2. Anulación de laudo arbitral que resuelve un conflicto jurídico de
naturaleza laboral, a ser tramitada conforme a la ley de arbitraje.
3. Impugnación de laudos arbitrales derivados de una negociación co-
lectiva, a ser tramitada conforme al procedimiento establecido en la
presente Ley.

87
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

4. Contienda de competencia promovida entre juzgados de trabajo y entre


estos y otros juzgados de distinta especialidad del mismo distrito judicial.
5. Conflictos de autoridad entre los juzgados de trabajo y autoridades
administrativas en los casos previstos por la ley.
6. Las demás que señale la ley.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 9.
Código Procesal Constitucional: art. 85.
Decreto Legislativo que norma el arbitraje: arts. 63 y 64.
TUO de la LRCT: art. 66.
NLPT: art. 50 y ss.
LPAG: art. 64.
LOPJ: art. 13.

Comentario
Las Salas Laborales Superiores son las instancias que fijan la mayor parte de
los criterios jurisprudenciales, y en el marco de la NLPT, será más determi-
nante dada las limitaciones previstas para la posibilidad de interponer recur-
sos de casaciones. Ya se viene apreciando en los distritos judiciales donde se
ha implementado la NLPT que la mayor parte de las controversias son resuel-
tas definitivamente por estas Salas Laborales.
Continuando con la competencia material, el presente artículo precisa las ma-
terias sobre las que tendrán competencia las Salas Laborales Superiores. Den-
tro de estos encontramos los siguientes:

I. ACCIÓN POPULAR EN MATERIA LABORAL

De acuerdo con lo precisado por el artículo 85 del Código Procesal Constitu-


cional, es competente para conocer del proceso de acción popular las salas de
la Corte Superior del respectivo distrito judicial.
Recordemos que la acción popular procede por infracción de la Constitu-
ción y de la ley, contra los reglamentos y resoluciones y decretos de carác-
ter general, cualquiera sea la autoridad de la que emanen o cuando no ha-
yan sido expedidas o publicadas en la forma prescrita por la Constitución o
la ley, según el caso.
Procedería contra una resolución que regule un procedimiento que exija ma-
yores condiciones que las que señala la ley; por ejemplo, recientemente existió
una contravención de la Ley que regula la actividad de las empresas especia-
les de servicios y de las cooperativas de trabajadores, Ley Nº 27626, por par-
te de la Resolución Administrativa Nº 012-2010-TR, que aprobó la Directiva
Nacional Nº 003-2009-MTPE/3/11.2, la cual contiene el nuevo Procedimiento
para la Inscripción en el Registro Nacional de Empresas y Entidades que rea-
lizan Intermediación Laboral - Reneeil.

88
COMPETENCIA

En suma, la directiva resultaba ilegal por dos motivos. Primero, permitía la ins-
cripción de personas naturales con negocio, y segundo, incluía una lista cerra-
da de actividades consideradas como complementarias.
Afortunadamente, la resolución señalada fue derogada por la Resolución Ad-
ministrativa Nº 059-2010-TR, que aprobó la Directiva Nacional Nº 003-2009-
MTPE/3/11.2 que regula el “Procedimiento para la inscripción en el Registro Na-
cional de Empresas y Entidades que realizan actividades de Intermediación Laboral
- Reneeil”, así como el “Manual de procedimientos para la inscripción en el Registro
Nacional de Empresas y Entidades que realizan actividades de Intermediación La-
boral - Reneeil” y sus Anexos; normas que subsanaron las ilegalidades cometidas.
De esta manera, de no haber mediado la subsanación por parte del mismo MTPE,
los distintos gremios empresariales proponían plantear una demanda de acción
popular contra esta resolución por manifiesta ilegalidad.

II. ANULACIÓN DE LAUDO ARBITRAL QUE RESUELVE UN CON-


FLICTO JURÍDICO DE NATURALEZA LABORAL

Se considera como materia de competencia de las Salas Laborales Superiores


la pretensión que verse respecto de la anulación del laudo arbitral que resuel-
ve un conflicto jurídico de naturaleza laboral.
Cabe precisar que la anulación es el único recurso impugnativo que puede ser
planteado contra el laudo, de acuerdo con el Decreto Legislativo Nº 1071 –que
norma el arbitraje–. Esta regula en su artículo 63 las causales de anulación que
podrán ser alegadas por el impugnante. El trámite del recurso es regulado en
el artículo 64 de esta norma sobre el arbitraje.

III. IMPUGNACIÓN DE LAUDOS ARBITRALES DERIVADOS DE


UNA NEGOCIACIÓN COLECTIVA

Este numeral atribuye como competencia material de las Salas Laborales su-
periores el conocimiento de la impugnación de laudos arbitrales derivados de
una negociación colectiva, de acuerdo con lo precisado por el artículo 66 del
Decreto supremo Nº 010-2003-TR, que aprobó el Texto Único Ordenado de
la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo.
Esta norma precisa que el laudo es impugnable salvo en los casos de nulidad
y por establecer menores derechos a los contemplados por la ley a favor de los
trabajadores. Se trata de conflictos colectivos de regulación.
La pretensión será planteada siguiendo el proceso regulado en el Capítulo III
del Título II de la NLPT que regula el proceso impugnativo de laudos arbitra-
les económicos.

89
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

IV. CONTIENDA DE COMPETENCIA PROMOVIDA ENTRE JUZGA-


DOS DE TRABAJO Y ENTRE ESTOS Y OTROS JUZGADOS DE
DISTINTA ESPECIALIDAD DEL MISMO DISTRITO JUDICIAL

Los conflictos de competencia pueden ser clasificados en positivos y nega-


tivos, los primeros acontecen cuando dos jueces se consideran competentes
para conocer la causa, solicitándose la inhibición de uno de ellos; los segun-
dos, acontecen cuando el juez que se considera incompetente remite los autos
a otro juez, que también se considera incompetente.
En cualquiera de los casos, la norma precisa que cuando el conflicto acontezca
entre juzgados de trabajo, y entre estos y otros juzgados de distinta especialidad,
será competente la Sala Laboral Superior del distrito judicial correspondiente.

V. CONFLICTOS DE AUTORIDAD ENTRE LOS JUZGADOS DE


TRABAJO Y AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS EN LOS CA-
SOS PREVISTOS POR LA LEY

Los conflictos de autoridad se presentan cuando, tanto los juzgados de trabajo


como las autoridades administrativas se consideran competentes para resolver
una causa que resulta ser idéntica o que requiere de un previo pronunciamien-
to judicial. En estos casos, la Ley Nº 27444, Ley del Procedimiento Adminis-
trativo General prevé:
“Artículo 64.- Conflicto con la función jurisdiccional
64.1 Cuando, durante la tramitación de un procedimiento, la autoridad
administrativa adquiere conocimiento que se está tramitando en sede ju-
risdiccional una cuestión litigiosa entre dos administrados sobre deter-
minadas relaciones de derecho privado que precisen ser esclarecidas pre-
viamente al pronunciamiento administrativo, solicitará al órgano juris-
diccional comunicación sobre las actuaciones realizadas.
64.2 Recibida la comunicación, y solo si estima que existe estricta iden-
tidad de sujetos, hechos y fundamentos, la autoridad competente para la
resolución del procedimiento podrá determinar su inhibición hasta que
el órgano jurisdiccional resuelva el litigio.
La resolución inhibitoria es elevada en consulta al superior jerárquico,
si lo hubiere, aun cuando no medie apelación. Si es confirmada la reso-
lución inhibitoria es comunicada al Procurador Público correspondiente
para que, de ser el caso y convenir a los intereses del Estado, se aperso-
ne al proceso”.

90
COMPETENCIA

Finalmente, debemos precisar que los casos de conflicto de autoridad son es-
casos, pero de presentarse alguno, deberá ser dilucidado ante las Salas Labo-
rales Superiores.

VI. LOS DEMÁS QUE SEÑALE LA LEY

Si una norma dispusiera la competencia laboral de las Salas Laborales, se apli-


caría al fuero laboral por esta fórmula abierta.

COMPETENCIA POR MATERIA DE LAS SALAS LABORALES SUPERIORES


LPT NLPT
Proceso de acción popular en materia laboral, a ser
Acción popular en materia laboral. tramitado conforme a la ley que regula los procesos
constitucionales.
Anulación de laudo arbitral que resuelve un conflicto
Impugnación de laudos arbitrales emanados de una
jurídico de naturaleza laboral, a ser tramitada confor-
negociación colectiva.
me a la ley de arbitraje.
Impugnación de laudos arbitrales derivados de una ne-
Acción contenciosa administrativa en materia laboral
gociación colectiva, a ser tramitada conforme al pro-
y seguridad social.
cedimiento establecido en la presente Ley.
Conflictos de competencia promovidos entre juzgados Contienda de competencia promovida entre juzgados
de trabajo y entre estos y otros juzgados de distinta de trabajo y entre estos y otros juzgados de distinta
especialidad del mismo distrito judicial. especialidad del mismo distrito judicial.
Conflictos de autoridad entre los juzgados de traba- Conflictos de autoridad entre los juzgados de traba-
jo y autoridades administrativas en los casos previs- jo y autoridades administrativas en los casos previs-
tos por la ley. tos por la ley.
Las quejas de derecho por denegatoria de recurso
Las demás que señale la ley.
de apelación.
La homologación de conciliaciones privadas.
Las demás que señale la Ley.

 ARTÍCULO 4:
COMPETENCIA POR FUNCIÓN
4.1 La Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de
Justicia de la República es competente para conocer de los siguientes
recursos:
a) Del recurso de casación;
b) Del recurso de apelación de las resoluciones pronunciadas por
las Salas Laborales en primera instancia; y
c) Del recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o
por haber sido concedido en efecto distinto al establecido en la ley.
4.2 Las salas laborales de las cortes superiores son competentes para
conocer de los siguientes recursos:

91
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas por los


juzgados laborales; y
b) Del recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o por
haber sido concedido en efecto distinto al establecido en la ley.
4.3 Los juzgados especializados de trabajo son competentes para conocer de
los siguientes recursos:
a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas por los
juzgados de paz letrados en materia laboral; y
b) Del recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o por
haber sido concedido en efecto distinto al establecido en la ley.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 28, 31, 364, 384 y 401.
NLPT: arts. 7, 32 y ss.

Comentario

I. COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA FUNCIÓN

La competencia funcional es empleada como factor para la distribución de di-


versas obligaciones jurisdiccionales, producto de una sola causa, entre diver-
sos órganos de la jurisdicción; así se dice que existe una competencia funcio-
nal vertical y horizontal.
La primera de esta alude a la asignación de atribuciones en la ley acerca de a
quién le corresponde el conocimiento en primer o segundo grado la revisión
de una resolución judicial; encontrándose directamente relacionado con el de-
recho a la pluralidad de instancias.
La horizontal, por el contrario, alude a la asignación de funciones estableci-
das legalmente en distintas fases del proceso, o del conocimiento de un inci-
dente del proceso que le es encargado a un órgano jurisdiccional distinto del
que conoce del proceso.

II. SUPUESTOS DE COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA FUNCIÓN

En el presente artículo se desarrolla lo directamente relacionado con la com-


petencia funcional vertical, pues más que nada se regulan medios impugnato-
rios como la apelación, la queja y la casación, lo que tiene incidencia directa
con el derecho a la pluralidad de instancias.
De acuerdo con lo señalado por el Código Procesal Civil la apelación tiene por
objeto que el órgano jurisdiccional superior revise la resolución que le produ-
ce agravio. La casación tiene por objetivo la adecuada aplicación del derecho
al caso concreto y la uniformidad de la jurisprudencia por la Corte Suprema
de Justicia. La queja procede contra las resoluciones que declaren inadmisible

92
COMPETENCIA

e improcedente el recurso de apelación o que la conceden con efecto distinto


al señalado por la ley o al solicitado.
De esta manera, la NLPT señala que la Sala de Derecho Constitucional y So-
cial de la Corte Suprema de Justicia de la República conoce de los siguientes
recursos:
1. Recurso de casación.
2. Recurso de apelación de las resoluciones pronunciadas por las Salas La-
borales en primera instancia.
3. Recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o por haber sido
concedido con efecto distinto al solicitado.
Las Salas Laborales de las Cortes Superiores conocen de los siguientes recursos:
1. Recurso de apelación contra las resoluciones expedidas por los juzgados
laborales.
2. Recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o por haber sido
concedido con efecto distinto del solicitado.
Finalmente, menciona que los juzgados especializados de trabajo son compe-
tentes para conocer de los siguientes recursos:
1. Recurso de apelación contra las resoluciones expedidas por los juzgados
de paz letrado en materia laboral.
2. Recurso de queja por denegatoria del recurso de apelación o por haber sido
concedido con efecto distinto del solicitado.
Cabe resaltar que las contiendas de competencia entre juzgados de distinto dis-
trito judicial, serán competencia, al igual que lo señalado por la LPT, de la Sala
de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema, supuesto que ha sido
regulado en el último párrafo del artículo 7 de la NLPT.

COMPETENCIA POR FUNCIÓN DE LA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL


Y SOCIAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
LPT NLPT
Del recurso de casación en materia laboral. Del recurso de casación.
Del recurso de apelación de las resoluciones pronun- Del recurso de apelación de las resoluciones pronuncia-
ciadas por las Salas Laborales en primera instancia. das por las salas laborales en primera instancia.
Del recurso de queja por denegatoria del recurso de ape-
De los conflictos de competencia entre juzgados la-
lación o por haber sido concedido en efecto distinto al
borales de distinto distrito judicial
establecido en la ley.

93
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

 ARTÍCULO 5:
DETERMINACIÓN DE LA CUANTÍA
La cuantía está determinada por la suma de todos los extremos conteni-
dos en la demanda, tal como hayan sido liquidados por el demandante.
Los intereses, las costas, los costos y los conceptos que se devenguen con
posterioridad a la fecha de interposición de la demanda no se consideran
en la determinación de la cuantía.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 10 y 11.
NLPT: arts. 1 y 2.

Comentario
La cuantía es un criterio para la determinación de la competencia que se apli-
ca en función del valor económico del conflicto. De esta manera, el punto de
inflexión se presenta en determinar qué se entiende por valor económico(67).
Sobre el particular, nuestra NLPT, al igual que el Código Procesal Civil, opta
por considerar la cuantía en relación con la suma de todos los extremos con-
tenidos en la demanda, tal y como hayan sido declarados por el demandante.
Ello quiere decir que se tendrá como valor económico el monto determinado
en la demanda presentada ante el órgano jurisdiccional correspondiente, pu-
diendo el juez corregir la cuantía en los casos en que, de lo expuesto por el de-
mandante, se deduzca que existe un error en su determinación.
De lo dicho por el precitado artículo, es claro que la norma opta por incluir
todos los extremos de la demanda, en el caso de que se trate de varias preten-
siones, como en el caso de las demandas de pago de beneficios sociales, en
las que se demanda el pago de CTS, vacaciones, gratificaciones, entre otros.
En los casos de pretensiones subordinadas, alternativas o accesorias y de plu-
ralidad de demandados, se atenderá a lo dispuesto por el artículo 11 del Códi-
go Procesal Civil. Un ejemplo claro lo encontramos en la Cuarta Disposición
Complementaria de la NLPT.
Es importante mencionar que, a diferencia de lo dispuesto por el CPC, la NLPT
dispone que los intereses, las costas y costos no sean incluidos en la determi-
nación de la cuantía. De otro lado, al igual que el CPC precisa que, como es
obvio, no se incluirán los conceptos futuros, es decir, que se devenguen con
posterioridad a la fecha de interposición de la demanda.

(67) Supuesto de competencia que no ha sido abandonado por la NLPT, pues la competencia de la Sala de Derecho
Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la República ha sido reafirmada en el artículo 7
de la NLPT.

94
COMPETENCIA

 ARTÍCULO 6:
COMPETENCIA POR TERRITORIO
A elección del demandante es competente el juez del lugar del domicilio prin-
cipal del demandado o el del último lugar donde se prestaron los servicios.
Si la demanda está dirigida contra quien prestó los servicios, solo es
competente el juez del domicilio de este.
En la impugnación de laudos arbitrales derivados de una negociación
colectiva es competente la sala laboral del lugar donde se expidió el laudo.
La competencia por razón de territorio solo puede ser prorrogada cuando
resulta a favor del prestador de servicios.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 17, 24 y 25.
NLPT: arts. 1, 2, 3, 7.
Decreto Legislativo Nº 1071: art. 8.

Comentario
La competencia por razón de territorio supone la distribución de competen-
cias entre jueces del mismo nivel, de manera que sea atribuida a quien sea el
más idóneo para el conocimiento de la demanda. Así, normalmente los crite-
rios que se emplean tienen que ver con la proximidad del juez con el objeto,
las personas o demás elementos del conflicto de intereses.

I. CRITERIOS APLICADOS PARA DETERMINAR LA COMPETEN-


CIA TERRITORIAL

En el caso de la NLPT se emplean los siguientes criterios:


1. Domicilio principal del demandado
Se establece como primer criterio el domicilio principal del empleador, que
tradicionalmente ha sido entendido como una forma de asegurar el derecho de
defensa del demandado. De esta manera, se entenderá como domicilio prin-
cipal el que figure como tal en los estatutos de la empresa; téngase en cuenta
que esta puede diferir del lugar de prestación de servicios.
La coincidencia de este criterio con el del CPC es relativa, pues este mencio-
na como criterio de competencia, en el caso de personas jurídicas, su domici-
lio principal, y el domicilio en el caso de las personas naturales.
2. Último lugar donde se prestaron los servicios
Este criterio es de suma importancia, pues se encuentra relacionado directamen-
te con el lugar en que se prestaron los servicios y, por ende, donde se deberán
actuar la mayor cantidad de pruebas y donde en realidad ocurrieron los hechos.

95
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Asimismo, el trabajador podrá acceder adecuadamente a la tutela jurisdiccio-


nal, pues normalmente este vive cerca del lugar en el que presta sus servicios.
Debemos precisar que estos dos primeros criterios serán empleados a elección
del demandante. Creemos que la diferenciación es valedera, ya que el domici-
lio principal del empleador no siempre coincidirá con el lugar donde se pres-
taron los servicios.
3. Trabajador demandado
En vista de que la NLPT señala que los juzgados especializados laborales co-
nocerán de las pretensiones surgidas con ocasión de la relación laboral que sean
planteadas por cualquiera de las partes, es importante que en aplicación del cri-
terio de territorio se determine quién será el juzgado competente.
En este caso, la NLPT precisa que cuando la demanda se dirija contra quien
prestó servicios, solo es competente el juez del domicilio del demandado. En
caso de que el demandado sea el empleador se aplicará el primer párrafo de
dicho artículo.
4. Impugnación de laudo arbitral
En el caso de la impugnación del laudo arbitral, la norma es clara al mencio-
nar que será competente la sala laboral del lugar donde se expidió el laudo.

II. PRÓRROGA DE LA COMPETENCIA TERRITORIAL

En general, la competencia es improrrogable salvo los casos de competencia


territorial que sí sean prorrogables, de acuerdo con lo señalado por el artículo
25 de nuestro Código Procesal Civil. Claro está, se admite esta prórroga de-
bido a que se presume que es más beneficioso para las partes, pues se trata de
un acuerdo en igualdad.
Sin embargo, como sabemos, en la relación laboral la igualdad que puede exis-
tir entre las partes que deciden prorrogar la competencia territorial no es tal,
por lo que es necesario establecer mecanismos adecuados que permitan dilu-
cidar en qué momento procederá o no la prórroga.
En este sentido, la NLPT menciona que la prórroga de la competencia proce-
derá solo cuando resulte a favor del prestador de servicios; de esta manera, se
le otorga un poder revisor de la competencia al juez ante el que se haya plan-
teado la pretensión. Sin embargo, esta se encuentra limitada pues de acuerdo
con el artículo 7 de la NLPT el juez solo puede declarar de oficio su incompe-
tencia por razón de territorio no prorrogado.

96
COMPETENCIA

 ARTÍCULO 7:
REGULACIÓN EN CASO DE INCOMPETENCIA
7.1 El demandado puede cuestionar la competencia del juez por razón
de la materia, cuantía, grado y territorio mediante excepción. Sin
perjuicio de ello el juez, en cualquier estado y grado del proceso,
declara, de oficio, la nulidad de lo actuado y la remisión al órgano
jurisdiccional competente si determina su incompetencia por razón
de materia, cuantía, grado, función o territorio no prorrogado.
7.2 Tratándose del cuestionamiento de la competencia del juez por razón
de territorio, el demandado puede optar, excluyentemente, por oponer
la incompetencia como excepción o como contienda. La competencia
de los jueces de paz letrados solo se cuestiona mediante excepción.
7.3 La contienda de competencia entre jueces de trabajo y entre estos y
otros juzgados de distinta especialidad del mismo distrito judicial la
dirime la sala laboral de la corte superior correspondiente. Tratán-
dose de juzgados de diferentes distritos judiciales, la dirime la Sala
de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia
de la República.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 3, 4 y 6.
CPC: arts. 35 y ss. y 461.

Comentario
El presente artículo regula el procedimiento a seguir en caso de incompeten-
cia de los juzgados laborales, previendo los casos en que procederá la decla-
ración de oficio, a pedido de parte y los medios procesales que se podrán em-
plear para ello.
Adicionalmente, regula y complementa lo ya mencionado en el artículo 3, nu-
meral 4, y el artículo 4, en lo que respecta a la competencia de la Sala de De-
recho Constitucional y Social de la Corte Suprema de la NLPT.

I. INCOMPETENCIA

Como hemos mencionado, la competencia constituye un presupuesto para la


validez de la relación jurídica procesal. Cuando no exista competencia se ten-
drá por inválida la relación jurídica procesal, pudiendo, incluso, declararse
nulo todo lo actuado. La incompetencia puede ser declarada de oficio o a pe-
dido de parte. Sobre el particular, la NLPT regula el procedimiento a seguir
cuando exista incompetencia, partiendo de la persona legitimada para solici-
tar su declaración.

97
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

De esta manera, a efectos de una mejor explicación, desarrollaremos el comen-


tario del presente artículo partiendo de los mecanismos para conocer o decla-
rar la incompetencia del juez:
1. De oficio
La NLPT menciona que la incompetencia puede ser declarada por el juez en
cualquier estado y grado del proceso; de manera que declara la nulidad de todo
lo actuado y la remisión al órgano jurisdiccional correspondiente. Esta decla-
ración de incompetencia de oficio, solo procederá en los casos en que se de-
termine la incompetencia del juez por razón de la materia, cuantía, grado, fun-
ción o territorio no prorrogado.
Nótese que se restringe la declaración de oficio a los casos en los que la compe-
tencia territorial no ha sido prorrogada, es decir, que no ha mediado acuerdo de
partes que determine la competencia de algún juez en específico. Sin embargo,
recordemos que el acuerdo de prórroga no solo puede ser expreso, sino también
tácito, por lo que, a nuestro entender, para que el juez declare de oficio la in-
competencia debemos encontrarnos en alguno de los supuestos descritos en los
tres primeros párrafos del artículo 6 de la NLPT, sin que haya mediado acuer-
do expreso, limitándose así la eficacia del acuerdo tácito en el proceso laboral.
A modo de ejemplo, el juez de paz letrado deberá declarar la incompetencia
de oficio cuando se presente a este una pretensión con una cuantía mayor a las
50 URP, o que no verse sobre una obligación de dar.
2. A pedido de parte
Las partes pueden denunciar la incompetencia del juez, empleando para ello dos
medios de defensa: la excepción de incompetencia y la contienda de competen-
cia (antes conocida como inhibitoria –artículo 38 del Código Procesal Civil–).
En caso se cuestione la competencia por razón del territorio, el demandado de-
berá optar, excluyentemente, por la excepción de incompetencia o contienda.
- La excepción de incompetencia
Las excepciones son medios de defensa, mediante los cuales el demanda-
do puede cuestionar la validez de la relación jurídica procesal a través del
cuestionamiento de la ausencia de alguno de los presupuestos procesales
o condiciones de la acción.
De esta manera, una de las excepciones es la de incompetencia, regulada
en el artículo 461, numeral 1 del Código Procesal Civil. De acuerdo con lo
señalado por la NLPT, el demandado podrá emplear este medio de defen-
sa para cuestionar la competencia del juez por razón de la materia, cuan-
tía, grado y territorio.

98
COMPETENCIA

Para el cuestionamiento de la competencia de los jueces de paz letrado solo


se empleará este medio de defensa, tal y como lo menciona el artículo 37
del Código Procesal Civil.
- Contienda de competencia
A través de este mecanismo, el demandado se dirige al juez que considere
competente con la finalidad de que se declare como tal y solicite al juez
incompetente que se inhiba de conocer el caso y solicite la remisión del
expediente.
La contienda de competencia se encuentra regulada en el artículo 38 del
Código Procesal Civil.

II. CONFLICTO DE COMPETENCIA

Como ya hemos mencionado, al comentar el artículo 3 de la NLPT, los con-


flictos de competencia pueden ser clasificados como positivos o negativos. En
los primeros, dos jueces se consideran competentes para conocer de una cau-
sa, y en el segundo, ninguno de ellos se considera competente.
En estos casos, tal y como menciona el artículo que es materia de comentario,
cuando se trate de una contienda de competencia entre jueces de trabajo y en-
tre estos y otros juzgados de distinta especialidad del mismo distrito judicial,
dirimirá el conflicto la sala laboral de la corte superior de dicho distrito judi-
cial. En caso de que se trate de juzgados de distintos distritos judiciales, diri-
mirá la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Jus-
ticia de la República, de acuerdo con el artículo 41 del Código Procesal Civil.
Por ejemplo, en el caso de que se presente una demanda de indemnización por
daños y perjuicios(68) cuya cuantía sea menor a las 50 URP, en la medida en
que se trate de obligaciones de dar, se podrían considerar competentes tanto el
juzgado de paz letrado, como el juzgado especializado de trabajo del mismo
distrito judicial, encontrándonos ante un supuesto de conflicto de competen-
cia positivo. Será dirimido, igualmente, por la Sala Laboral de la Corte Supe-
rior del distrito judicial.

(68) La falta de precisión al regular la competencia en esta materia, la hemos desarrollado en el punto ii) del
parágrafo I del comentario al artículo 2 de la NLPT.

99
CAPÍTULO II
COMPARECENCIA
En el presente capítulo de la NLPT no solo se regula la comparecencia, sino
también supuestos de legitimación activa para ser demandantes y alegar la de-
fensa de determinados derechos, que por su naturaleza pueden ser considera-
dos como individuales, plurindividuales y colectivos. La norma no habla de
intereses difusos, por lo que habrá que explicar sus diferencias.
Para un mejor entendimiento de lo que supone la figura de la comparecencia
se deberá tener presente que “comparecer en un proceso es la manera cómo un
sujeto de derecho interviene en un proceso”(69).
Por otro lado, en el presente capítulo, la norma trata principalmente de dos ins-
tituciones procesales importantes: primero la comparecencia como supuestos
de capacidad para ser parte y capacidad procesal; luego los supuestos de legi-
timación especial.
Con la finalidad de explicar el primero de estos artículos, analizaremos la for-
ma en la que la NLPT regula la comparecencia de los distintos sujetos que
pueden ser parte de la relación jurídica procesal laboral, por lo que es necesa-
rio hacer referencia previa a lo que se entiende por capacidad para ser parte y
capacidad procesal.
De otro lado, el segundo artículo desarrolla, como ya mencionamos, supues-
tos especiales de legitimación procesal, es decir, lo que se conoce como le-
gitimidad para obrar. La NLPT regula supuestos especiales en los que se les
otorga legitimidad para obrar a determinados sujetos, con el fin de que puedan
acceder a la justicia laboral y establecer una correcta relación jurídica proce-
sal que haga posible al juez laboral emitir un efectivo pronunciamiento sobre
el fondo del asunto.
De esta manera, se hace clara la intención de la NLPT, que es asegurar una
efectiva defensa de los derechos laborales, extendiendo principalmente los as-
pectos de la legitimación procesal y comparecencia, a quienes en muchos ca-
sos representan un verdadero balance de poder en la relación de trabajo, las
organizaciones sindicales.

(69) PRIORI POSADA, Giovanni F. y otros. Comentarios a la Nueva Ley Procesal del Trabajo. 1a edición, enero
de 2011, p. 87.

100
COMPARECENCIA

 ARTÍCULO 8:
REGLAS ESPECIALES DE COMPARECENCIA
8.1 Los menores de edad pueden comparecer sin necesidad de represen-
tante legal. En el caso de que un menor de catorce (14) años com-
parezca al proceso sin representante legal, el juez pone la demanda
en conocimiento del Ministerio Público para que actúe según sus
atribuciones. La falta de comparecencia del Ministerio Público no
interfiere en el avance del proceso.
8.2 Los sindicatos pueden comparecer al proceso laboral en causa propia,
en defensa de los derechos colectivos y en defensa de sus dirigentes
y afiliados.
8.3 Los sindicatos actúan en defensa de sus dirigentes y afiliados sin
necesidad de poder especial de representación; sin embargo, en la
demanda o contestación debe identificarse individualmente a cada
uno de los afiliados con sus respectivas pretensiones. En este caso,
el empleador debe poner en conocimiento de los trabajadores la
demanda interpuesta. La inobservancia de este deber no afecta la
prosecución del proceso.
La representación del sindicato no habilita al cobro de los derechos eco-
nómicos que pudiese reconocerse a favor de los afiliados.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 57, 58 y 63.
CC: art. 42 y ss.
CNyA: arts. 65, 138 y 139.
TUO de la LRCT: art. 8.

Comentario

I. CAPACIDAD PARA SER PARTE Y CAPACIDAD PROCESAL

La capacidad para ser parte ha sido generalmente equiparada por la doctri-


na al concepto de capacidad jurídica, ya que se trata de la proyección de este
concepto al proceso mismo. De esta manera, se define a la capacidad para ser
parte como aquella que se reconoce a todo el que posee capacidad jurídica, a
fin de que pueda ser considerado como sujeto de una relación jurídica proce-
sal, y por ende, pueda ser titular de derechos, cargas y obligaciones que se de-
rivan del proceso.
De otro lado, la capacidad procesal o capacidad para comparecer en juicio,
ha sido definida como la proyección en el proceso de la capacidad para obrar.
De esta manera, se le define como la aptitud para realizar activa o pasiva-
mente actos jurídicos procesales con eficacia, en nombre propio o por cuen-
ta ajena. Así, quienes posean capacidad para obrar podrán realizar con efi-
cacia los actos procesales, y quienes no la posean podrán suplirla mediante
la representación.

101
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

II. LOS SUPUESTOS REGULADOS POR LA NLPT

Como hemos explicado, la capacidad para ser parte y la capacidad procesal son
dos presupuestos del establecimiento de la relación jurídica procesal, de manera
que la parte pueda ser titular de derechos y obligaciones al interior del proceso,
y pueda efectuar válidamente los actos que deba realizar en el proceso laboral.
El artículo materia de comentario regula supuestos de comparecencia, es decir,
de capacidad para ser parte del proceso que, como ya explicamos, se encuen-
tra directamente relacionada con la capacidad de ejercicio civil. Así, describe
supuestos como la capacidad procesal de los menores de edad y de los sindi-
catos, dependiendo de la titularidad del derecho discutido.
1. Menores de edad
De conformidad con lo señalado por el artículo 65 del Código de los Ni-
ños y Adolescentes (CNyA), la NLPT menciona que los menores de edad
pueden comparecer en el proceso laboral, sin necesidad de representante
legal. De esta manera, a efectos del proceso laboral, contarán con capa-
cidad procesal, pudiendo realizar todos los actos procesales válidamente
sin necesidad de dicho representante.
Adicionalmente, la norma menciona que en el caso de los menores de ca-
torce años que acudan al proceso sin representante legal, el juez deberá
poner la demanda en conocimiento del Ministerio Público, con el fin de
que actúe según sus atribuciones. Esto en concordancia con lo señalado en
los artículos 138 y 139 del CNyA, y a diferencia del artículo 142 no san-
ciona con nulidad la falta de intervención del fiscal.
De lo antes mencionado se hace evidente el principio socializador del De-
recho Procesal del Trabajo, el mismo que, como mencionáramos antes, per-
mite que ciertas circunstancias estén especialmente protegidas a fin de velar
por la efectiva tutela de derechos de personas como es el caso de un menor
de edad que no tiene posibilidades de acceder al patrocinio de un abogado.
2. Sindicatos
En este caso, los sindicatos contarán con capacidad para comparecer por
causa propia, cuando se discutan derechos cuya titularidad se les atribu-
ye, es decir, derechos colectivos; y derechos individuales respecto de los
que la ley les otorga representación procesal de los derechos de sus afilia-
dos y representantes. Este último caso lo trataremos en seguida.
3. Representación de sindicatos
Como ya hemos mencionado, los conflictos laborales pueden ser clasifi-
cados tomando en cuenta la titularidad del derecho que se discute, de esta

102
COMPARECENCIA

manera, encontramos los conflictos individuales, plurindividuales y colec-


tivos.
La capacidad procesal trata respecto de la capacidad de la parte para ge-
nerar actos procesales válidos en el proceso, de manera que esta puede ser
ejercida por quienes tengan capacidad de ejercicio, los cuales pueden ser
delegados a otra persona. Este fenómeno puede ocurrir voluntariamente o
por disposición legal expresa.
En ese sentido, nos encontramos ante un supuesto de representación pro-
cesal por disposición legal expresa no necesaria o facultativa; es decir, se
presume la representación, por lo que para que sea ejercida se requerirá
de una declaración expresa por parte del titular del derecho individual. Es
importante diferenciar este instituto del supuesto de legitimidad para obrar,
que será tratado al comentar el siguiente artículo, pues esta se discute res-
pecto de quien asegura ser titular del derecho. Asimismo, dicho supuesto
puede afirmarse o cuestionarse respecto de quien afirma ser el titular del
derecho controvertido, no del representante de este.
El tema tratado en este apartado es de suma importancia, pues se elimina
la exigencia de contar con poder especial de representación que contiene
la LPT, pues tal y como señala la exposición de motivos, esta exigencia
limitaba el cumplimiento de la función de representación y defensa de sus
miembros en las controversias o reclamaciones de carácter individual, que
la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo atribuye a las organizaciones
sindicales.
Finalmente debemos tener presente que el artículo 8.3) de la NLPT, de-
termina expresamente que: “la representación del sindicato no habilita el
cobro de los derechos económicos que le pudiera corresponder al deman-
dante”.
CAPACIDAD PARA COMPARECER EN EL PROCESO LABORAL

LPT NLPT

Menores de edad NO SÍ

Sindicatos (causa propia) SÍ SÍ

Sindicatos (en representación de


NO SÍ
sus dirigentes y afiliados)

103
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

 ARTÍCULO 9:
LEGITIMACIÓN ESPECIAL
9.1 Las pretensiones derivadas de la afectación al derecho a la no dis-
criminación en el acceso al empleo o del quebrantamiento de las
prohibiciones de trabajo forzoso e infantil pueden ser formuladas
por los afectados directos, una organización sindical, una asociación
o institución sin fines de lucro dedicada a la protección de derechos
fundamentales con solvencia para afrontar la defensa a criterio del
juez, la Defensoría del Pueblo o el Ministerio Público.
9.2 Cuando se afecten los derechos de libertad sindical, negociación
colectiva, huelga, a la seguridad y salud en el trabajo y, en general,
cuando se afecte un derecho que corresponda a un grupo o categoría
de prestadores de servicios, pueden ser demandantes el sindicato, los
representantes de los trabajadores, o cualquier trabajador o prestador
de servicios del ámbito.

CONCORDANCIAS:
Constitución: arts. 2, 7 y 28.
NLPT: art. 18.
CPC: arts. 60, 113 y ss.
Ley Orgánica del Ministerio Público: art. 1.

Comentario
En este punto resulta de gran importancia analizar las figuras de la legitimi-
dad para obrar, y los supuestos de legitimación procesal por la regulación que
tiene la NLPT.

I. LA LEGITIMIDAD PARA OBRAR

La legitimidad para obrar constituye uno de los presupuestos procesales esen-


ciales para acceder al pronunciamiento sobre el fondo del asunto del juez labo-
ral. Es de tal entidad que en su ausencia se debe rechazar la demanda.
Entonces, la legitimación procesal nace como instituto que resguarda el hecho
de que las partes de la relación material no siempre coinciden con las partes de
la relación procesal (ya sea como demandante –activa– o demandado –pasiva–).
En ese sentido, se puede considerar que la legitimación procesal es la posición
habilitante para formular la pretensión, o para que se formule contra alguien;
ha de radicar necesariamente en la afirmación de la titularidad del derecho sub-
jetivo material y en la imputación de la obligación. En esa línea, se debe te-
ner presente que hay supuestos excepcionales en los cuales, quien demanda
no afirma la titularidad del derecho subjetivo, pero sí se encuentra habilitado
para demandar, legitimación que se conoce con el nombre de legitimación ex-
traordinaria. Por lo que, resulta importante determinar cuándo estamos dentro
de la legitimación ordinaria o la legitimación extraordinaria.
104
COMPARECENCIA

Sobre la legitimación ordinaria se ha indicado que es “(…) la que corresponde


a quien afirma ser titular del derecho subjetivo y a quien se le imputa la titula-
ridad de la obligación”(70). En contrapartida, la legitimación extraordinaria es
“(…) la que corresponde a quien demanda sin afirmar la titularidad del dere-
cho subjetivo o a quien es demandado sin que se le impute la titularidad de la
obligación, siendo la ley la que concede tal legitimación”(71). Así por ejemplo
el artículo 60 del CPC permite iniciar un proceso sin necesidad de acreditar de-
recho propio o interés directo en la materia discutida, cuando la ley lo permita.

II. SUPUESTOS DE LEGITIMACIÓN ESPECIAL O EXTRAORDI-


NARIA

De acuerdo con Montero Aroca, existen distintos motivos por los que se dis-
pone la extensión de la legitimación más allá del que se afirma titular del dere-
cho controvertido. Estos motivos pueden obedecer a razones de distinta índo-
le como los intereses particulares(72), colectivos, difusos e intereses que pueden
ser calificados como públicos, casos en los que generalmente se otorga legiti-
mación al Ministerio Público.
De esta manera, clasificaremos los supuestos que señala la NLPT de acuerdo
con los motivos que consideramos justifican la extensión de la legitimación.
Dos son los motivos que hemos identificado, adicionalmente, al final del pre-
sente apartado, estos son:
1. La defensa de los intereses públicos
Existen casos en los que la protección de determinados derechos subjetivos
individuales son considerados por el legislador como de orden público, dado
que se estima que su vulneración pone en juego intereses generales de la co-
munidad, ampliando así el ámbito de la legitimación procesal para su defensa.
Para identificar estos casos, Montero Aroca emplea como parámetro la atribu-
ción de legitimidad al Ministerio Público, pues tal y como lo señala el artículo
1 de su Ley Orgánica, aprobada por el Decreto Legislativo Nº 052:

(70) UGAZ, Mauro y SOLTAU, Sebastián. “La legitimación de las organizaciones sindicales en el marco de
la Nueva Ley Procesal del Trabajo”. En: Retos del Derecho del Trabajo Peruano: Nuevo proceso laboral,
regímenes especiales y seguridad y salud en el trabajo. IV Congreso Nacional SPDTSS, pp. 327-335.
(71) Ibídem, pp. 333-338.
(72) Montero Aroca refiere como ejemplo claro de legitimación extraordinaria a la acción subrogatoria, la que es
clasificada dentro de las causas o motivos privados, pues de lo que se trata es de proteger derechos o intereses
particulares frente a otros derechos o intereses particulares. En efecto, explica que la sustitución implica que
un individuo, actuando en nombre propio, afirme derechos subjetivos ajenos, de manera que no se vulnere
su derecho como acreedor por la inactividad del deudor. MONTERO AROCA, Juan. “La Legitimación en el
Código Procesal Civil del Perú”. En: Ius et Praxis Nº 24. Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad
de Lima, Lima, 1994.

105
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

“(…) es el organismo autónomo del Estado que tiene como funciones prin-
cipales la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos y los intere-
ses públicos, la representación de la sociedad en juicio, para los efectos
de defender a la familia, a los menores e incapaces y el interés social, así
como para velar por la moral pública; la persecución del delito y la re-
paración civil (…)”.
De esta manera, la norma califica como derechos “publicitados por razones de
interés público” al derecho a la no discriminación en el acceso al empleo, el
quebrantamiento de las prohibiciones de trabajo forzoso e infantil.
Así, se identifica como sujetos legitimados para interponer las pretensiones
derivadas de su infracción a los afectados directos, una organización sindical,
una asociación o institución sin fines de lucro dedicada a la protección de dere-
chos fundamentales (con solvencia para afrontar la defensa a criterio del juez),
la Defensoría del Pueblo o el Ministerio Público.
Nótese que el empleo de la conjunción “o” implica que el inicio del procedi-
miento por parte de alguno de los actores mencionados implicará que los res-
tantes no podrán demandar con base en la misma pretensión.
2. La defensa de los intereses colectivos
Los intereses colectivos se caracterizan por ser atribuibles a una serie de per-
sonas, más o menos numerosas, que están o pueden estar determinadas, entre
las que existe un vínculo jurídico. Es el caso de los supuestos regulados en el
numeral 9.2 de la NLPT.
Cabe hacer la precisión de que los derechos de libertad sindical son derechos
que pueden tener una fase colectiva y otra individual; sin embargo, concordan-
do lo señalado con el artículo 8 de la NLPT, en los que atañe a la comparecen-
cia de los sindicatos, estos tendrían, además de representación legal de sus di-
rigentes y afiliados, legitimidad para obrar respecto de cualquier vulneración
de este derecho. A mayor abundamiento el artículo 8.2 de la NLPT establece
que: “los sindicatos pueden comparecer al proceso laboral en causa propia, en
defensa de los derechos colectivos y en defensa de sus dirigentes y afiliados”.
Ejemplo de ellos tenemos el derecho de huelga, el cual es un derecho indivi-
dual de ejercicio colectivo, por lo que se le otorga legitimación especial al sin-
dicato; el derecho a la negociación colectiva, este se encuentra directamente
ligado al derecho de los sindicatos a formular sin obstáculos(73), por lo que su
titularidad de cada uno de ellos sería colectiva.

(73) NEVES MUJICA, Javier. Derecho Colectivo de Trabajo. Material de trabajo inédito.

106
COMPARECENCIA

Asimismo, la seguridad y salud en el trabajo es un derecho que nace como con-


secuencia del derecho a la integridad física, vida y salud que tiene cada uno de
los trabajadores, por lo que su titularidad es individual.
En todos los casos señalados, tienen legitimidad para obrar activa el sindica-
to, los representantes de los trabajadores, o cualquier trabajador o prestador de
servicios del ámbito. Nótese que este último punto resulta ser el más novedo-
so, “ya que cualquier trabajador o prestador de servicios del ámbito también
se encuentra legitimado para formular una pretensión en defensa de los dere-
chos colectivos (la misma que formularía el sindicato, al tratarse de una única
pretensión)”(74) pudiendo generar consecuencias directas en los efectos de la
cosa juzgada. Sin embargo, su real dimensión se podrá determinar con los li-
neamientos que nuestra jurisprudencia desarrolle. A la fecha, no hemos visto
en la NLPT que este tipo de actuación se presente. En consecuencia, en esta se
desarrolla el artículo 9.2 en el que regula supuestos especiales de legitimación
en los casos en que se afectan derechos colectivos, difusos y los que la doctri-
na ha denominado como derechos individuales homogéneos. Estos conceptos
han sido desarrollados por el Tribunal Constitucional en la sentencia recaída
en el Expediente Nº 04878-2008-AA/TC.
Es decir, que con esta regulación, por primera vez en el país, se regula la posi-
bilidad de plantear pretensiones y/o defensas de cualquier derecho que corres-
ponda a un grupo o categoría de prestación.
Es en esta línea, que el 9.2) de la NLPT se ha convertido en un mecanismo ju-
rídico procesal que busca resolver los problemas generados por la revolución
e interrelación en la que vivimos en el mundo contemporáneo. Dicha interre-
lación ha logrado que nos encontremos tan ligados y que a través de un solo
acto se logre la violación de un mismo derecho de distintas personas, indivi-
dualmente consideradas, o cuya titularidad pertenezca a un colectivo. En esta
medida, se admite la tutela de pretensiones cuya titularidad recaiga sobre un
grupo de personas (derechos difusos), así como para el ejercicio de las preten-
siones individuales cuya titularidad corresponda a los miembros de un grupo
de personas (derechos colectivos y de titularidad plurindividual). Asimismo, se
extiende a los casos en que se vulneran los derechos individuales homogéneos.
A mayor abundamiento se deberá tener presente que los derechos difusos son
aquellos que se caracterizan porque corresponden a una serie de personas que
se encuentran absolutamente indeterminadas, no existiendo entre ellas vínculo
jurídico alguno. En nuestro Derecho Laboral no existe algún derecho que pueda

(74) UGAZ, Mauro y SOLTAU, Sebastián. Ob. cit., pp. 338-340.

107
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

ser clasificado como tal, pues siempre se trata de derechos, por lo menos, cuya
titularidad es determinable.
Los derechos colectivos son los derechos que corresponden a una serie de per-
sonas, más o menos numerosa, que están o pueden estar determinadas. En nues-
tro Derecho Laboral encontramos claros ejemplos como el derecho a la liber-
tad sindical en su fase colectiva.
Los derechos individuales homogéneos son entendidos como el conjunto de
derechos subjetivos individuales unidos por un origen común de los que sean
titulares los miembros de un grupo de personas. Así, por ejemplo, de acuerdo
con las definiciones precisadas en el numeral anterior, aquí podríamos incluir
al derecho de huelga y al derecho a la seguridad social.
Asimismo, la definición de derechos individuales homogéneos ha sido emplea-
da por nuestro TC, el cual ha señalado en sentencia recaída en el Expediente
Nº 04878-2008-PA/TC, citando a Ferrer Mac-Gregor, que:
“Los derechos individuales homogéneos se distinguen de los intereses su-
praindividuales (difusos y colectivos), en que aquellos son auténticos de-
rechos individuales, privativos e indisponibles por terceros, pero que pue-
den existir en número plural y tener un origen fáctico común y un conte-
nido sustantivo homogéneo.
La tutela colectiva de los derechos esencialmente individuales descansa
en dos notas básicas: a) su homogeneidad al tener origen común, es decir,
al producirse de una misma fuente o causa; y b) su divisibilidad, al repre-
sentar en realidad derechos personales que pueden ejercerse de manera
individual, pero existe la posibilidad y conveniencia de la acción colecti-
va, teniendo resultados desiguales para cada participante”.
Este último supuesto será desarrollado con mayor detalle al comentar el ar-
tículo 18 de la NLPT, que realmente regula un supuesto específico para este
tipo de acción.

 ARTÍCULO 10:
DEFENSA PÚBLICA A CARGO DEL MINISTERIO DE
JUSTICIA
La madre gestante, el menor de edad y la persona con discapacidad que tra-
bajan tienen derecho a la defensa pública, regulada por la ley de la materia.

CONCORDANCIAS:
Constitución Política del Perú: art. 23.
NLPT: art. III.
Ley del Servicio de Defensa Pública - Nº 29360: art. 14.

108
COMPARECENCIA

Comentario
Este artículo encuentra relación directa con lo mencionado en el artículo III de
la NLPT, la que tiene su fundamento constitucional en el artículo 23 de nues-
tra Constitución que señala que:
“Artículo 23.- El trabajo, en sus diversas modalidades, es objeto de aten-
ción prioritaria del Estado, el cual protege especialmente a la madre, al
menor de edad y al impedido que trabajan.
(…)”.
Mediante el presente artículo se señala que estos sujetos especiales de protec-
ción tendrán derecho a la defensa pública de acuerdo con lo dispuesto por el
artículo 14 de la Ley Nº 29360, del 14 de mayo de 2009. Esta disposición tie-
ne como finalidad asegurar el derecho de defesa proporcionado, asistencia y
asesoría técnico-legal gratuita a personas sin recursos económicos.

109
CAPÍTULO III
ACTUACIONES PROCESALES

Subcapítulo I
Reglas de conducta y oralidad

Las reglas que establece la NLPT tienen como objetivos, entre otros, garantizar
el acceso a la justicia de todos los ciudadanos y que los procesos laborales con-
cluyan de manera rápida. Para ello, se presenta la oralidad como característica
principal del nuevo esquema diseñado por el legislador. El establecimiento de
reglas de conducta en las audiencias y el papel protagónico del juez son también
pilares fundamentales para garantizar el adecuado desarrollo del proceso laboral.
La oralidad, a diferencia de la “escrituración”, permite la concentración de los
actos procesales y así la reducción del tiempo de duración del proceso, logran-
do con ello una aplicación más efectiva de las normas sustantivas. Con relación
a las reglas de conducta en las audiencias, se evitarán dilaciones innecesarias y
el exceso de formalismos. El encargado de dirigir las actuaciones y velar por el
cumplimiento de todas estas disposiciones es el juez, quien tendrá un rol mucho
más protagónico, y a la vez perceptivo, en el desarrollo del nuevo proceso laboral.

 ARTÍCULO 11:
REGLAS DE CONDUCTA EN LAS AUDIENCIAS
En las audiencias el juez cuida especialmente que se observen las siguien-
tes reglas de conducta:
a) Respeto hacia el órgano jurisdiccional y hacia toda persona presente
en la audiencia. Está prohibido agraviar, interrumpir mientras se hace
uso de la palabra, usar teléfonos celulares u otros análogos sin auto-
rización del juez, abandonar injustificadamente la sala de audiencia,
así como cualquier expresión de aprobación o censura.
b) Colaboración en la labor de impartición de justicia. Merece sanción
alegar hechos falsos, ofrecer medios probatorios inexistentes, obstruir
la actuación de las pruebas, generar dilaciones que provoquen injusti-
ficadamente la suspensión de la audiencia, o desobedecer las órdenes
dispuestas por el juez.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 12, 15 y 29.
CPC: arts. 109 al 112.

110
REGLAS DE CONDUCTA Y ORALIDAD

Comentario
El proceso laboral regulado por la Ley Nº 29497 se caracteriza por ser predo-
minantemente oral. Esta característica permite que puedan alcanzarse dos fi-
nalidades: la concentración de las actuaciones procesales y la resolución de
las causas en el menor tiempo posible (celeridad). No obstante, es preciso que
la participación de todos los involucrados en el proceso laboral contribuya al
cumplimiento de estos fines.
En esa línea, al ser la oralidad una característica, es decir la manera cómo se
desarrolla el proceso, nada impide para que las indistintas audiencias se lleven
a cabo pese a la inconcurrencia de alguna de las partes. No existiendo vulne-
ración al debido proceso, tutela judicial efectiva o derecho de defensa, pues es
obligación de las partes asistir a las audiencias a fin de presentar oralmente sus
pretensiones o en su defecto su defensa. El proceso no debe sufrir dilaciones
por la inasistencia de una de las partes, ni se debería entenderse que la falta de
participación de alguna de ellas (partes) vulnerarían la figura de la oralidad.
Por otro lado, las reglas de conducta en las audiencias se definen como linea-
mientos o parámetros de comportamiento que deben seguir los sujetos invo-
lucrados en el desarrollo del proceso para lograr así su adecuado desarrollo.
Estas reglas han estado presentes siempre en todos los procesos judiciales, sin
embargo, en este nuevo esquema el comportamiento de las partes durante las
audiencias adquiere gran relevancia, dado que la mayoría de actuaciones re-
quiere de la participación activa de las partes, sus representantes y abogados.
Así, además de los deberes generales ya conocidos de proceder con veracidad,
probidad, lealtad y buena fe en todos los actos e intervenciones en el proceso,
se busca especialmente que durante el desarrollo de la audiencia se guarde el
adecuado respeto hacia el órgano jurisdiccional y hacia toda persona que se
encuentre presente. En tal sentido, se prohíbe expresamente agraviar a la parte
contraria, usando expresiones que causen perjuicios durante las intervencio-
nes. De igual forma, dado que las actuaciones se realizan de manera predomi-
nantemente oral, cuando se le otorgue el uso de la palabra a una parte o su re-
presentante, no se deberá interrumpir la exposición presentada, tampoco está
permitido usar teléfonos celulares u otros análogos sin autorización del juez,
abandonar injustificadamente la sala de audiencia, así como cualquier expre-
sión de aprobación o censura. Todas estas conductas dilatan innecesariamente
la audiencia y obstruyen el desarrollo normal del proceso.
Otra regla de conducta que se deberá observar en este nuevo proceso laboral, es
la colaboración que los sujetos procesales deberán prestar al órgano jurisdiccio-
nal para el correcto desarrollo de las actuaciones y diligencias. Por lo tanto, no
podrán alegar hechos falsos, ofrecer medios probatorios inexistentes, obstruir

111
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

la actuación de las pruebas o generar dilaciones que provoquen injustificada-


mente la suspensión de la audiencia. Las actuaciones de las partes deben en-
contrarse, principalmente, dirigidas a acatar las órdenes dispuestas por el juez.
Todas estas reglas tienen el propósito a coadyuvar al proceso; sin embargo, en
la práctica procesal hemos podido advertir que hay algunas actuaciones de las
partes que parecen ser poco trascendentales, pero que podrían tener un gran
efecto en la aplicación de la NLPT. Un ejemplo muy común es el actuar de
algunos abogados que, a su escrito de contestación, adjuntan un arancel judi-
cial diminuto con la intención de generar dilaciones y frustrar audiencias (so-
bre todo en los procesos abreviados) pues cabe la posibilidad que se suspenda
la audiencia, a fin de que la parte cumpla con el reintegro correspondiente y
se señale nueva fecha para la diligencia; otro ejemplo muy común es que en la
contestación de demanda se adjunta un medio probatorio ilegible que no pue-
de ser actuado, siendo que los juzgados, a fin de no vulnerar el derecho de de-
fensa, estarían inclinados a suspender las audiencias y programar una nueva
fecha para actuar la prueba.
Al respecto, consideramos que la regla general debe ser que las audiencias solo
pueden ser reprogramadas excepcionalmente (por ejemplo, que se esté arriban-
do a un acuerdo conciliatorio). El hecho de no adjuntar un arancel completo
o adjuntar un medio de prueba ilegible no es óbice para suspender las audien-
cias, pues en el caso de los aranceles una forma de solucionar el impase se-
ría requerir a la parte para que cumpla con presentar el mismo en el más bre-
ve plazo según la NLPT bajo apercibimiento de multa compulsiva. La idea es
que el proceso no se trunque por formalismos y situaciones que han sido ge-
neradas por las propias partes.
Respecto al documento ilegible una solución a dicho entrampamiento es soli-
citarle a la parte que presenta una copia legible (en la audiencia) o, en su de-
fecto, dicho medio de prueba no deberá ser tomado en cuenta, no debiendo ser
actuado, ni tenerlo presente al momento de resolver.
En consecuencia, se debe tener presente que una de las ideas centrales de la
NLPT es la eliminación de formalismos, los cuales pasan a un segundo pla-
no, dejando la posibilidad a los jueces como actores principales del proceso
para que, dentro del marco de la Ley y de la discrecionalidad que esta le otor-
ga, construyan soluciones innovativas y eficaces para que el proceso no sufra
entrampamiento alguno. No hay que olvidar que la NLPT es una herramienta
para hacer que la normativa laboral se cumpla y no una barrera de acceso a di-
cho derecho, debiendo tener presente que el proceso no es un fin en sí mismo.
Conforme se desarrollará más adelante, el incumplimiento de las reglas de con-
ducta o actuaciones que impliquen dilaciones innecesarias o argumentar he-
chos sin sustento fáctico en las audiencias faculta al juez a imponer sanciones

112
REGLAS DE CONDUCTA Y ORALIDAD

pecuniarias (multas) a quien corresponda; y además, facultan a extraer presun-


ciones respecto a la falta de colaboración de las partes, a efectos de determinar
la resolución del conflicto de acuerdo a lo señalado en el artículo 29 de la NLPT.
Sin perjuicio de lo mencionado, consideramos pertinente advertir que, para
asistir a una audiencia con la NLPT, se deberán tener presente las siguientes
normas básicas y algunos requerimientos que hemos podido constatar en las
distintas sedes en las que se ha implementado la Ley:

· Apagar celulares.
· Acreditarse 5 minutos antes de la hora con su DNI o DOI.
Partes
· De ser el caso, poder legalizado con facultades para conciliar.
· Llevar soporte magnético de ser el caso.
· Acreditarse conjuntamente con sus patrocinados.
· Llevar medalla del Colegio de abogados correspondiente
Abogados
· Llevar constancia de habilitación.
· Llevar carné de colegiatura.

 ARTÍCULO 12:
PREVALENCIA DE LA ORALIDAD EN LOS PROCE-
SOS POR AUDIENCIAS
12.1 En los procesos laborales por audiencias las exposiciones orales de
las partes y sus abogados prevalecen sobre las escritas sobre la base
de las cuales el juez dirige las actuaciones procesales y pronuncia
sentencia. Las audiencias son sustancialmente un debate oral de
posiciones presididas por el juez, quien puede interrogar a las partes,
sus abogados y terceros participantes en cualquier momento. Las
actuaciones realizadas en audiencia, salvo la etapa de conciliación,
son registradas en audio y vídeo utilizando cualquier medio apto
que permita garantizar fidelidad, conservación y reproducción de
su contenido. Las partes tienen derecho a la obtención de las res-
pectivas copias en soporte electrónico, a su costo.
12.2 La grabación se incorpora al expediente. Adicionalmente, el juez
deja constancia en acta únicamente de lo siguiente: identificación
de todas las personas que participan en la audiencia, de los medios
probatorios que se hubiesen admitido y actuado, la resolución que
suspende la audiencia, los incidentes extraordinarios y el fallo de
la sentencia o la decisión de diferir su expedición.
Si no se dispusiese de medios de grabación electrónicos, el registro
de las exposiciones orales se efectúa haciendo constar, en acta, las
ideas centrales expuestas.

113
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. I y III del Título Preliminar.
LOPJ: art. 184.1.
CPC: art. 50.1.

Comentario
Una de la principales innovaciones que presenta la NLPT es el acogimiento de
la oralidad como uno de los principios que rige el proceso laboral (en realidad
es más una característica más que un principio, es la forma cómo se desarrolla
el proceso). Los actos procesales se caracterizan por desarrollarse en su ma-
yoría como un debate oral entre las partes, dirigido por el juez. En tal sentido,
la importancia otorgada a la oralidad hace que en las actuaciones procesales,
las exposiciones orales de las partes y sus abogados prevalezcan sobre las es-
critas y sean precisamente estas las que determinen la resolución del conflicto.
La razón de ello radica en que el juez, gracias al principio de inmediación, po-
drá oír y apreciar directamente la sustentación de las posiciones de las partes,
con base en hechos y pruebas, todo lo cual permitirá, en forma célere y sobre
la base de una permanente interacción, tomar una decisión para resolver la con-
troversia sobre los hechos sustentados.
Sin embargo, como analizaremos más adelante esta prevalencia no puede vul-
nerar el derecho de defensa de las partes, por lo que no debe realizarse una
aplicación irrestricta de la prevalencia de la oralidad.
En este contexto, el rol del juez como director del proceso resulta de vital
importancia, pues es el encargado de dirigir el debate oral de posiciones y se
encuentra facultado para intervenir en el desarrollo de las actuaciones, interro-
gando a las partes, sus abogados o terceros. Este comportamiento activo con-
trasta con la visión de un juez de actuación pasiva como era percibido bajo la
regulación anterior. Además, el proceso laboral recogido por la regulación an-
terior era predominantemente escriturado, ya que las actuaciones procesales se
realizaban a través de documentos escritos con muchas formalidades a cum-
plir, lo cual usualmente retardaba el desarrollo del proceso. Por el contrario,
las disposiciones contenidas en la NLPT otorgan mayor dinamismo y buscan
un desarrollo más ágil de las actuaciones, lo que finalmente resulta en un pro-
ceso con mayores garantías para las partes, pues favorece el cumplimiento de
los demás principios que inspiran el proceso laboral: inmediación, concentra-
ción y celeridad. En tal sentido, es importante reflexionar sobre la proceden-
cia de la presentación de escritos, cuya provisión pueda generar cargas inne-
cesarias a los juzgados.
Sin lugar a dudas el registro en audio y video de las audiencias ha permiti-
do garantizar la fidelidad, conservación y reproducción del contenido de las

114
REGLAS DE CONDUCTA Y ORALIDAD

audiencias y a su vez permite que la oralidad trascienda en este nuevo proce-


so como hemos podido constatar en los diferentes distritos judiciales donde
la NLPT está vigente. En esa línea, la posibilidad de grabar las audiencias se
configura como una facilidad para el juzgador y como una herramienta para
las partes, pues permite que puedan revisarse las actuaciones bajo un medio
que contiene una reproducción altamente fiel de lo acontecido en la realidad.
Este registro se utiliza para todas las audiencias excepto para la audiencia de
conciliación.
Contrariamente a lo que sucede cuando existe una reproducción escrita, en
donde solamente se captan las ideas principales o algunos detalles importantes
que se pueden apreciar durante la audiencia, cuando se produce el registro en
audio y video es posible tener una certeza mayor de los hechos acontecidos en
la audiencia, por lo tanto, el contacto del juez es el más fiel posible. Esta gra-
bación forma parte de los expedientes y las partes acceden a este material a su
costo. Cabe señalar que, lo que ha venido sucediendo en distintas sedes, es que
una vez concluida la audiencia, las partes mediante una carta simple (se adjun-
ta un DVD en blanco) dirigida al área designada de sistemas de la Corte en la
que se llevó a cabo la audiencia, solicitan la copia respectiva de la audiencia,
la cual es entregada, incluso, en el mismo día de la diligencia a los solicitantes.
Si bien todas las actuaciones quedan registradas en la grabación, el juez deja
constancia en acta de lo siguiente: identificación de todas las personas que par-
ticipan en la audiencia, de los medios probatorios que se hubiesen admitido y
actuado, la resolución que suspende la audiencia, los incidentes extraordina-
rios y el fallo de la sentencia o la decisión de diferir su expedición.
Cabe señalar que el artículo comentado establece que, en el supuesto caso que
no se cuente con los medios de grabación electrónicos, el registro se realizará
en un Acta. En este último caso se perderán las ventajas de la oralidad, pues
al “transcribir” las ideas principales de lo sucedido en la audiencia, la visión
del juzgador podrá verse limitada por no constituir un medio de reproducción
certero.
Por otro lado, como hemos mencionado en el primer párrafo, el hecho de que
lo oral prevalezca sobre lo escrito no tiene una aplicación irrestricta, pues exis-
ten determinadas actuaciones a lo largo del proceso que deben estar plasma-
das en un documento, por ejemplo, el petitorio de la demanda. En efecto, una
de las primeras incógnitas que se han venido generando en la aplicación de la
NLPT es si: ¿es posible que al momento de sustentar un pedido ante el juez se
puede solicitar la variación de mi demanda?, ¿el juez está facultado para ello?
En principio, consideramos que el juez no está facultado para ello. Además
una actuación de este tipo podría afectar el derecho de defensa del demandado
(si no se logra una conciliación con el demandante, el demandado presentará

115
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

la contestación con base en la demanda propuesta). Cabe mencionar que en


una primera etapa de aplicación de la NLPT, muchos juzgados han terminado
reconduciendo e incluso variando petitorios de demandas, considerando que
es parte del deber de protección al trabajador. Sin embargo, este no es el es-
píritu de la norma pues las partes tiene la obligación de probar en el proceso
(es decir “al proceso se viene a probar”) y el juez tiene la obligación de diri-
gir (director) el mismo, pudiendo hacer las indagaciones que considere perti-
nente pero siempre de forma imparcial. No siendo posible que reconduzca las
demandas o subsane las deficiencias que esta eventualmente pudiera tener en
atención al debido proceso.
En tal sentido, es evidente que la prevalencia de lo oral sobre lo escrito, en el
proceso laboral, no es absoluta, pues el juez debe delimitar un marco míni-
mo de seguridad jurídica y tutela para ambas partes. Además, debe tenerse en
cuenta que en todo proceso debe haber una mínima estructura argumentativa:
una parte debe pedir y sostenerse coherentemente en determinados hechos, los
cuales serán materia de contradicción de la otra. Si esta estructura es modifica-
da, pierde consistencia; los hechos expuestos inicialmente, por escrito deben
ser respetados pues estos son sometidos al traslado y análisis de la contrapar-
te. Todo lo demás: su sustentación y demostración, son objeto de la oralidad.
En este contexto, según nuestra experiencia, la gran mayoría de Cortes a nivel
nacional ante una demanda poco clara o contradictoria no se admite, otorgán-
dole la posibilidad de subsanar la demanda de ser el caso. En caso no se cum-
pla con lo ordenado declarará concluido el proceso. En síntesis, consideramos
que el juez debe ser totalmente imparcial debiendo ser lo más exigente posible
al momento de calificar la demanda, a fin de que la NLPT pueda desarrollarse
correctamente, pues de lo contrario las nulidades, dilaciones, etc., al igual que
en la Ley Procesal del Trabajo (Ley Nº 26636), estarán presente en la NLPT.

116
Subcapítulo II
Notificaciones

Por el acto de notificación se pone en conocimiento de los interesados el con-


tenido de las resoluciones judiciales. Hasta antes de la NLPT la notificación de
todas las resoluciones se realizaba mediante cédula; en adelante, con la NLPT,
algunas resoluciones serán notificadas por correo electrónico. De esa manera,
se podrá reducir el tiempo de duración del proceso pues el sistema de cédulas
genera siempre demoras y retrasos. Con el nuevo sistema las partes podrán to-
mar conocimiento del contenido de las resoluciones de manera casi inmediata,
luego de haber sido expedidas por el juez. Existe también la notificación en el
acto mismo de la audiencia, para las resoluciones que sean expedidas en ella.
La implementación de estos sistemas de notificación permite reducir de mane-
ra considerable el tiempo empleado en cumplir con esa formalidad, logrando
reducir el tiempo general de duración del proceso.

 ARTÍCULO 13:
NOTIFICACIONES EN LOS PROCESOS LABORALES
Las notificaciones de las resoluciones que se dicten en el proceso se
efectúan mediante sistemas de comunicación electrónicos u otro medio
idóneo que permita confirmar fehacientemente su recepción, salvo cuando
se trate de las resoluciones que contengan el traslado de la demanda, la
admisión de un tercero con interés, una medida cautelar, la sentencia
en los procesos diferentes al ordinario, abreviado y de impugnación de
laudos arbitrales económicos. Las resoluciones mencionadas se notifican
mediante cédula.
Para efectos de la notificación electrónica, las partes deben consignar en
la demanda o en su contestación una dirección electrónica, bajo aper-
cibimiento de declararse la inadmisibilidad de tales actos postulatorios.
La notificación electrónica surte efectos desde el día siguiente que llega
a la dirección electrónica.
En las zonas de pobreza decretadas por los órganos de gobierno del Poder
Judicial, así como en los procesos cuya cuantía no supere las setenta (70)
Unidades de Referencia Procesal (URP) las resoluciones son notificadas
por cédula, salvo que se solicite la notificación electrónica. Las notifica-
ciones por cédula fuera del distrito judicial son realizadas directamente
a la sede judicial de destino.
Las resoluciones dictadas en audiencia se entienden notificadas a las
partes, en el acto.

CONCORDANCIAS:
NLPT: Primera Disposición Transitoria.
CPC: arts. 155; 157 al 161; 163 y 164.

117
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
La NLPT, tomando en cuenta las nuevas tecnologías de la información, la mo-
dernización del sistema de justicia, así como los diversos inconvenientes que
se presentan con el formato tradicional de notificación (por cédula), recoge un
sistema de notificación predominantemente electrónico(75). Este sistema de no-
tificación empleado por primera vez en los procesos laborales busca que a tra-
vés de un medio de uso masivo, como es el correo electrónico, las partes to-
men conocimiento del contenido de las resoluciones judiciales. Cabe señalar
que en la actualidad el Poder Judicial ha implementado el sistema de Casillas
Electrónicas, las cuales son proporcionadas por el propio Poder Judicial a la
cual se dirigen las notificaciones electrónicas.
La implementación de este sistema de notificación está acorde con la finalidad
de hacer más expeditivo el proceso laboral. Ahora bien, como hemos mencio-
nado, la NLPT tiene como principal sistema de notificaciones el sistema elec-
trónico, sin embargo, también existen otras modalidades de notificación para
ciertos actos procesales que resultan de especial trascendencia o que respon-
den a ciertas circunstancias especiales.
En razón de lo señalado podemos decir que la NLPT recoge tres tipos de sis-
temas de notificación, de acuerdo al siguiente detalle:
1. Notificación electrónica
Según se desprende del citado artículo la notificación electrónica implica la
existencia de un sistema a través del cual las partes toman conocimiento del
contenido de las resoluciones que se emiten en el proceso a través de una co-
municación enviada a su correo electrónico. Sin embargo, en la actualidad se
utiliza el sistema de casilla electrónica (esta casilla sirve para cualquier proce-
so a nivel nacional)(76).
Esta modalidad de notificación es aplicable a todas las resoluciones que se ex-
pidan durante el proceso, a excepción de aquellas que, conforme se verá más
adelante, por su trascendencia necesariamente se notificarán a través de cédula.
A efectos de la notificación electrónica, las partes deben consignar en la de-
manda o en su contestación una dirección electrónica (hoy casilla electrónica)
a la cual se enviará las comunicaciones relativas al proceso. Si no se señala un

(75) No Obstante, la NLPT hace referencia a que se podrá emplear algún otro medio idóneo que permita confirmar
fehacientemente la recepción de las resoluciones.
(76) Ver: <http://casillas.pj.gob.pe/sinoe/>.

118
NOTIFICACIONES

correo electrónico (hoy casilla electrónica), la demanda o contestación serán


declaradas inadmisibles y se deberá subsanar esa deficiencia.
La notificación electrónica surte efectos desde el día siguiente que llega a la di-
rección electrónica (hoy casilla electrónica). Como ejemplo de una resolución
factible de ser notificada de manera electrónica podemos citar la resolución que
fija día y hora para la audiencia de juzgamiento o la que fija fecha para la vista
de la causa en el trámite del recurso de casación, entre otras.
Respecto a este tipo de notificación, si bien el sistema electrónico en algunas
Cortes del país se suspendió por un corto tiempo, la notificación por esta vía
por problemas técnicos, por lo que, se recomienda siempre visitar la página web
de Poder Judicial para verificar el estado de los procesos y tener presente que
es posible que ante estas eventualidades se realice notificaciones por cédula(77).
2. Notificación por cédula
Si bien con la nueva regulación el sistema de notificaciones es predominan-
temente electrónico, el artículo bajo comentario establece que determinados
actos, por su relevancia, deben obligatoriamente notificarse mediante cédula.
El sistema de notificación por cédula es el sistema más usado en el ámbito ju-
dicial, implica un acto a través del cual un auxiliar judicial (notificador) envía
un comunicado del contenido de la resolución al domicilio de las partes. Este
tipo de notificación es expresa pues existe un acto de transmisión directo en el
domicilio del sujeto pasivo(78).
De acuerdo con lo dispuesto por la NLPT se notificarán mediante cédula las
resoluciones que contengan las siguientes disposiciones:
- El traslado de la demanda.
- La admisión de un tercero con interés.
- La medida cautelar.
- La sentencia en los procesos diferentes al ordinario, abreviado y de im-
pugnación de laudos arbitrales económicos, es decir, se realizará la noti-
ficación mediante cédula en caso de procesos no contenciosos y procesos
de ejecución.
Cabe señalar que en este tiempo de implementación de la NLPT, básicamen-
te en las notificaciones de las demandas y en la admisión del tercero con in-
terés para obrar se aprecian dilaciones al momento de notificar dichos actos

(77) Ver: <http:// pj.gob.pe>.


(78) LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Comentarios al Código Procesal Civil. Gaceta Jurídica, Lima, 2009, p. 337.

119
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

procesales, generando que en algunos casos que las demandas hayan sido no-
tificadas con 5 o 4 días antes a la fecha para llevarse a cabo la respectiva au-
diencia. Es importante señalar que el único plazo que se establece para contes-
tar la demanda es de 10 días en el caso de procesos abreviados mientras que
en el proceso ordinario no hay norma que señale el plazo mínimo con el que
un demandado deba ser notificado para acudir a la audiencia de conciliación y
presentar el escrito de contestación en caso no arribe a un acuerdo conciliato-
rio, ante lo cual debemos reflexionar si una situación como la descrita, podría
colocar a la contraparte en estado de indefensión.
Por otro lado, la asistencia a la audiencia es obligatoria. Por lo que hemos cons-
tatado, los jueces de indistintas Cortes llevan a cabo la audiencia pese a que la
demanda ha sido notificada a 4 o 5 días antes de dicha audiencia, suspendien-
do la diligencia en la mayoría de casos en la etapa de conciliación con la fina-
lidad que las partes lleguen a un acuerdo, salvaguardando los derechos del de-
mandado (en la nueva fecha para la continuación de audiencia se otorga con un
plazo de 10 días como mínimo, plazo que tendrá para elaborar su contestación
es mínimo 10 días), dejando en evidencia la discrecionalidad de los jueces y
la construcción de respuestas innovadoras ante los inconvenientes planteados
Es decir, dentro de la solución que han encontrado muchos jueces ante estos
inconvenientes operativos, es que la audiencia se lleve a cabo, diligencia me-
diante la cual se intenta un primer acercamiento entre las partes, pudiendo in-
cluso ocurrir que las partes arriben a un acuerdo total concluyendo el proceso.
La idea a tener en cuenta es que las audiencias deben llevarse a cabo. Por lo
que, es recomendable asistir a las diligencias sin perjuicio del posible recurso
que se pudiera interponer por la notificación tardía.
Consideramos que en el proceso ordinario, al no existir plazo alguno, debería
de entenderse que siendo de aplicación supletoria el Código Procesal Civil, el
demandado debería ser notificado con una anticipación no menor a 10 días há-
biles desde la fecha de audiencia programada.
Finalmente, el citado artículo señala que en las zonas de pobreza decretadas
por los órganos de gobierno del Poder Judicial, así como en los procesos cuya
cuantía no supere las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP) las
resoluciones serán notificadas por cédula, salvo que se solicite la notificación
electrónica. Las notificaciones por cédula fuera del distrito judicial son reali-
zadas directamente a la sede judicial de destino.
3. Notificación en audiencia
A fin de volver más expeditivo el proceso laboral, la NLPT, además, recoge
otra forma de notificación de especial relevancia: la notificación en audiencia.
Se presenta en aquellos casos en que el juez emite oralmente una resolución en
el marco de una audiencia. Así, es la máxima expresión de la celeridad pues el

120
NOTIFICACIONES

contenido de las resoluciones o disposiciones del juez en el proceso llega a las


partes de manera inmediata. En estos casos se entiende que las partes han sido
notificadas cuando conocen el contenido de las resoluciones de manera direc-
ta por parte del juez, reiteramos en la audiencia.
Como ejemplos podemos señalar: la resolución que determina la citación para
la continuación de la audiencia de conciliación, audiencia de juzgamiento o
para la notificación de la sentencia que se emite al terminar la audiencia de juz-
gamiento; en el marco de un proceso de impugnación, la notificación que fija
el día y la hora para la notificación de la sentencia, entre otras.

121
Subcapítulo III
Costas y costos

La NLPT remite la regulación del pago de costos y costas a lo establecido en


el Código Procesal Civil, de manera que es asumido por la parte vencida. Sin
embargo, la nueva regulación establece algunos cambios respecto a la conde-
na del pago de estos gastos procesales. Como se recordará, la Ley Nº 26636
disponía que en ningún caso el trabajador podía ser condenado al pago de cos-
tos y costas, mientras que la NLPT ha determinado que el prestador de servi-
cios sí podrá ser condenado cuando las pretensiones reclamadas superen las 70
URP y, en todo caso, cuando hubiese actuado con temeridad o mala fe durante
el proceso, con prescindencia de la cuantía reclamada. Consideramos que esta
innovación va de la mano con las reglas de conducta que la misma NLPT pos-
tula y exige a todas las partes.
Otra novedad es que en adelante el Estado podrá ser condenado también al
pago de costos.

 ARTÍCULO 14:
COSTAS Y COSTOS
La condena en costas y costos se regula conforme a la norma procesal
civil. El juez exonera al prestador de servicios de costas y costos si las
pretensiones reclamadas no superan las setenta (70) Unidades de Refe-
rencia Procesal (URP), salvo que la parte hubiese obrado con temeridad
o mala fe. También hay exoneración si, en cualquier tipo de pretensión,
el juez determina que hubo motivos razonables para demandar.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 110, 410 al 419.
NLPT: arts. III del Título Preliminar, 30 y 31.

Comentario

I. PAGO DE COSTAS Y COSTOS

La NLPT remite la regulación del reembolso de los gastos efectuados por las
partes en el proceso a lo establecido en el Código Procesal Civil.
Las costas están constituidas por las tasas judiciales, los honorarios de los ór-
ganos de auxilio judicial y demás gastos judiciales realizados en el proceso.
Por otro lado, son costos del proceso el honorario del abogado de la parte ven-
cedora, más un cinco por ciento destinado al colegio de abogados del distrito

122
COSTAS Y COSTOS

judicial respectivo para su fondo mutual y para cubrir los honorarios de los
abogados en los casos de auxilio judicial.
La regla general establecida por el Código Procesal Civil para el pago de
costas y costos es que la parte vencida en el proceso judicial, sea la res-
ponsable de efectuar el reembolso por los gastos procesales efectuados por
la otra parte.
No se requiere solicitar expresamente la condena de costos y costas en el
escrito de demanda o en la contestación. Al juez le corresponde determi-
nar la cuantía y modo de liquidación de este concepto cuando emite pro-
nunciamiento en la sentencia. Sin embargo, se recomienda realizar la so-
licitud expresa.
Ahora bien, la obligación del pago de costas y costos nace de la decisión del
juez en sentencia, por ello, deberá regular el alcance de esta condena en aten-
ción a las incidencias del proceso y a los gastos judiciales acreditados por las
partes. En efecto, para que proceda el reembolso de gastos es preciso la acre-
ditación de los mismos, con documentos de fecha cierta que sustenten, de ma-
nera indubitable, el gasto, así como el pago de tributos que corresponda.
Además, el juez tomará en cuenta diversos factores a fin de determinar el mon-
to a pagar por concepto de costas y costos, tales como la duración del proce-
so, las instancias jurisdiccionales, la pretensión, la conducta procesal de las
partes, el monto del petitorio, etc. También podrá servir de referencia para el
pago de los costos lo establecido por el demandante en su escrito de demanda,
señalando el monto que por concepto de pago por servicios le abonará al abo-
gado defensor de acuerdo con el artículo 16 de la NLPT.

II. EXONERACIÓN DEL PAGO DE COSTAS Y COSTOS

Si bien la regla general para el pago de costas y costos es que la parte vencida
en el proceso asuma los mismos, existen diversos casos en los que proceden ex-
cepciones a este enunciado. De esta manera, la NLPT admite que el juez pueda
exonerar del pago de este reembolso dependiendo de la pretensión reclamada,
de la situación de la parte condenada y de la conducta desarrollada en el pro-
ceso. En todo caso, la resolución que determine la exoneración requiere estar
adecuadamente motivada.
La Ley Procesal del Trabajo anterior disponía que los trabajadores estaban
exentos de la condena de costos y costas en todos los casos. Sin embargo, la
NLPT ahora establece algunos cambios respecto a la regulación en esta ma-
teria. Así, los supuestos de exoneración de costas y costos son únicamente
los siguientes:

123
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

1. Pretensiones reclamadas que no superen las setenta (70) Unidades


de Referencia Procesal (URP), salvo que la parte hubiera obrado
con temeridad o mala fe
En caso de que las pretensiones reclamadas en el proceso laboral no superen
las 70 URP el juez podrá exonerar al prestador de servicios del pago de costas
y costos. Esta regulación se encuentra acorde con lo establecido por el prin-
cipio de gratuidad procesal pues la exoneración busca otorgar tutela judicial
efectiva a aquella parte que se caracteriza por ser la menos favorecida de la
relación laboral.
No obstante, lo dispuesto por este artículo tiene como excepción el supuesto
en el cual el prestador de servicios que se encuentra en la situación de exone-
ración haya actuado de mala fe o con temeridad en el desarrollo del proceso
laboral. En estos casos, si bien se cumplen con los requisitos para que proceda
la exoneración en el marco de la relevancia especial que se le otorga a la bue-
na conducta procesal de las partes, el prestador de servicios será condenado al
pago de costas y costos si obra con temeridad o mala fe.
2. Cuando el juez determine que hubo motivos razonables para de-
mandar
El segundo supuesto de exoneración regulado por la NLPT se presenta cuan-
do en cualquier tipo de pretensión demandada, por los hechos expuestos en el
proceso, el juez pueda determinar que existieron razones justificadas para ini-
ciar el juicio.
En estos casos, existe una situación dudosa del derecho que se invoca o existe
incertidumbre sobre los hechos materia de controversia por lo que resulta jus-
tificado que se inicie un proceso laboral, pese a que finalmente la resolución
que pone fin al proceso no resulta favorable al demandante. En virtud del aná-
lisis de los hechos realizado por el juez, este podrá exonerar de la condena de
costas y costos al demandante vencido en el proceso.

124
Subcapítulo IV
Multas

Una de las novedades de la NLPT es la facultad de los jueces para imponer


multas. Ya se aprecian resoluciones donde los jueces han impuesto multas ante
actos contrarios a la buena fe procesal, tanto a abogados como las partes que
no han obrado rectamente especialmente en las audiencias de conciliación y
juzgamiento.
Conforme a lo ya mencionado, las reglas de conducta en las audiencias son im-
portantes en el nuevo proceso laboral. Sin embargo, si no se le otorgan al juez
las facultades para que, como director del proceso, pueda imponer sanciones
y así asegurar su correcto desarrollo, entonces tal exigencia quedaría en el va-
cío. La facultad disciplinaria le permite al juez aplicar sanciones en caso de
incumplimiento de las reglas de conducta. Las multas buscan también desin-
centivar las malas prácticas de defensa judicial que utilizan algunos abogados.
Novedad importante es que se asigna responsabilidad solidaria entre las partes,
sus abogados y representantes en el pago de las multas impuestas a cualquie-
ra de estos sujetos. Cuando la multa no sea impuesta al prestador de servicios
pero sí a las personas de su entorno (su abogado), el trabajador no será solidario.

 ARTÍCULO
MULTAS
15:

En los casos de temeridad o mala fe procesal el juez tiene el deber de


imponer a las partes, sus representantes y los abogados una multa no
menor de media (1/2) ni mayor de cincuenta (50) Unidades de Referencia
Procesal (URP).
La multa por temeridad o mala fe es independiente de aquella otra que se
pueda imponer por infracción a las reglas de conducta a ser observadas
en las audiencias.
La multa por infracción a las reglas de conducta en las audiencias es no
menor de media (1/2) ni mayor de cinco (5) Unidades de Procesal (URP).
Adicionalmente a las multas impuestas, el juez debe remitir copias de las
actuaciones respectivas a la presidencia de la corte superior, al Ministerio
Público y al Colegio de Abogados correspondiente, para las sanciones a
que pudiera haber lugar.
Existe responsabilidad solidaria entre las partes, sus representantes y sus
abogados por las multas impuestas a cualquiera de ellos. No se extiende
la responsabilidad solidaria al prestador de servicios.
El juez solo puede exonerar de la multa por temeridad o mala fe si el pro-
ceso concluye por conciliación judicial antes de la sentencia de segunda
instancia, en resolución motivada.

125
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

El juez puede imponer multa a los testigos o peritos, no menor de media


(1/2) ni mayor de cinco (5) Unidades de Referencia Procesal (URP)
cuando estos, habiendo sido notificados excepcionalmente por el juzgado,
inasisten sin justificación a la audiencia ordenada de oficio por el juez.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 109 al 112.
NLPT: arts. 11 y 29.
LOPJ: arts. 288 y 292.

Comentario
Las multas son sanciones pecuniarias que se imponen a los sujetos procesales
por la conducta que desarrollan en el proceso. Estas sanciones se disponen por
el juez en razón de su facultad disciplinaria como conductor del proceso. La
multa a pagar se determina dependiendo de la gravedad de la conducta y tiene
como base la Unidad de Referencia Procesal (URP).
La conducta procesal de las partes, sus representantes y abogados, resulta
relevante para el cumplimiento de las finalidades del nuevo proceso labo-
ral regulado por la NLPT. El seguimiento de las reglas de conducta permi-
te que el proceso se realice de forma rápida y eficiente dado que la finalidad
de este nuevo proceso es agilizar la resolución de las causas y el comporta-
miento facilitador de las partes es vital para el éxito. Por ello, en caso de ac-
tuaciones que tiendan a dilatar el proceso o constituyan obstrucción para el
desarrollo del mismo, el juez se encuentra facultado para imponer las san-
ciones correspondientes.
El presente artículo regula las siguientes multas:
1. Multa por temeridad o mala fe procesal
De acuerdo a lo dispuesto en el artículo 112 del Código Procesal Civil se en-
tiende que una de las partes actúa con temeridad cuando durante el proceso
se aleguen afirmaciones que no se ajusten a la verdad. Asimismo, se entiende
que existe temeridad cuando la demanda, contestación o medio impugnatorio
no tienen fundamento jurídico alguno o cuando a sabiendas se aleguen hechos
contrarios a la realidad.
Por otro lado, se entenderá que se ha actuado con mala fe cuando se utilice el
proceso o acto procesal para fines claramente ilegales o con propósitos dolo-
sos o fraudulentos así también cuando se obstruya la actuación de medios pro-
batorios y cuando por cualquier medio se entorpezca reiteradamente el desa-
rrollo normal del proceso.
Como se puede observar, todas las infracciones a los deberes de las partes en
el desarrollo del proceso generan dilación innecesaria del mismo. El nuevo

126
MULTAS

proceso laboral busca la celeridad en el acceso a la justicia, por ello la impor-


tancia de sancionar especialmente estas conductas.
La configuración de alguno de estos supuestos determina que el juez pueda
imponer una multa por temeridad o mala fe procesal a las partes, sus repre-
sentantes y los abogados, no menor de media (1/2) ni mayor de cincuenta (50)
Unidades de Referencia Procesal (URP). Cabe señalar que esta multa es inde-
pendiente de aquella que se imponga a los sujetos procesales por el incumpli-
miento de otras reglas de conducta.
No obstante lo señalado, el juez podrá exonerar de la multa por temeridad o
mala fe solamente en caso el proceso concluya por conciliación judicial antes
de la sentencia de segunda instancia, en resolución motivada. Esta facultad es
otorgada al juez en razón a que si las partes llegan a un acuerdo conciliatorio
antes de la emisión de sentencia esto constituye una muestra de su buena dis-
posición para la resolución del conflicto (buena fe).
2. Multa por infracción a las reglas de conducta a ser observadas
en las audiencias
Son deberes de las partes y sus abogados actuar de acuerdo a criterios de
veracidad, lealtad, no realizar acciones que obstruyan el desarrollo nor-
mal del proceso, entre otras. Son especialmente relevantes las reglas de
conducta relacionadas con el respeto hacia el órgano jurisdiccional y ha-
cia toda persona presente en la audiencia; y la colaboración en la labor de
impartición de justicia que ya fueron analizados con motivo del comenta-
rio del artículo 12.
En caso se configure una infracción a las reglas de conducta en las audiencias
la multa que el juez podrá imponer será no menor de media (1/2) ni mayor de
cinco (5) Unidades de Referencia Procesal (URP).
3. Multas a peritos o testigos
Si bien los principales sujetos del proceso son las partes, sus representantes
y abogados, también existen otras personas cuya participación resulta impor-
tante para la resolución del conflicto. Así, tenemos a los testigos y los peritos;
personas que con sus declaraciones o actuaciones colaboran para el esclareci-
miento del proceso.
Dada su importancia para el cumplimiento de los fines del proceso, cuando los
testigos y peritos, habiendo sido notificados excepcionalmente por el juzgado,
inasisten sin justificación a la audiencia ordenada de oficio, el juez podrá im-
ponerles una multa no menor de media (1/2) ni mayor de cinco (5) Unidades
de Referencia Procesal (URP).
127
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Tanto para el caso de las multas por temeridad o mala fe, aquellas que se de-
rivan del incumplimiento de las reglas de conducta en las audiencias y aque-
llas que se imponen a peritos o testigos en el proceso, el monto total de la
sanción será determinado por el juez tomando en cuenta los criterios de gra-
vedad de la sanción, la reiterancia de la conducta y el perjuicio causado al
desarrollo del proceso; siempre respetando los principios de proporcionali-
dad y razonabilidad.
Cabe señalar que, además de las infracciones cometidas, el juez puede extraer
conclusiones de la conducta de las partes que podrán influir en la resolución
del proceso. Estas presunciones serán materia de análisis en el comentario del
artículo 29.
Una novedad de la NLPT es la existencia de responsabilidad solidaria en-
tre las partes, sus representantes y sus abogados por las multas impuestas a
cualquiera de ellos. No obstante, esta responsabilidad no se extiende al pres-
tador de servicios. La responsabilidad solidaria supone que todos los obli-
gados son responsables por el pago de las multas que el juez establezca en
el proceso laboral.
A manera de ejemplo, en caso de que el abogado de un empleador alegue en la
audiencia hechos manifiestamente contrarios a la realidad, el juez le impondrá
el pago de una multa por temeridad. La obligación del pago de esta multa, no
solamente recaerá en la persona que cometió la infracción, es decir, el aboga-
do, sino que se extenderá al empleador representado por ese letrado.
Finalmente, el artículo bajo comentario señala que adicionalmente a las multas
impuestas, el juez debe remitir copias de las actuaciones respectivas a la pre-
sidencia de la corte superior, al Ministerio Público y al Colegio de Abogados
correspondiente, para las sanciones a que pudiera haber lugar.

MULTA SANCIÓN

No menor de media (1/2) ni mayor de cincuenta (50)


Temeridad o mala fe procesal.
Unidades de Referencia Procesal (URP).

No menor de media (1/2) ni mayor de cinco (5) Uni-


Infracción a las reglas de conducta.
dades de Referencia Procesal (URP).

En promedio, las Cortes del Perú en las que está vigente la NLPT multan en-
tre 3 y 5 URP (es decir, actualmente entre S/. 1095.00 y S/. 1825.00). Por otro
lado, se deberá tener presente que no solo se ha impuesto multas a la parte de-
mandada por obstrucción, comportamiento indebido o temeridad sino también
a los demandantes en aquellos casos en los que interponen demandas temera-
rias con montos o conceptos irreales, pues esto no coadyuvan a la resolución
adecuada de conflictos.

128
Subcapítulo V
Admisión y procedencia

La regulación respecto a la admisión y procedencia tanto para la interposición


de la demanda como para la contestación, es más flexible con la NLPT con la
finalidad de eliminar barreras para que los trabajadores puedan iniciar proce-
sos judiciales, sin que esto suponga la falta de existencia de un petitorio claro
y delimitado. En materia de comparecencia, por ejemplo, se le otorga al tra-
bajador la facultad para comparecer al proceso laboral sin necesidad de contar
con el patrocinio de un abogado, en caso de que el monto reclamado no supe-
re las 10 unidades de referencia procesal.
Por otro lado, se incorpora una nueva demanda de liquidación de derechos indi-
viduales, cuando exista una sentencia del Tribunal Constitucional o de la Corte
Suprema que declare la afectación de un derecho y se trate de los mismos ac-
tos o hechos considerados como lesivos que afectaron a un grupo o categoría
de prestadores de servicios. Esta figura tiene por finalidad evitar que se inicien
procesos por conflictos que ya tuvieron un pronunciamiento previo, todo esto
en el marco de los objetivos generales de este nuevo proceso laboral, entre los
que se encuentra hacer el proceso más expeditivo.
El presente subcapítulo también acoge como novedad una regla especial para
las pretensiones referidas a la prestación de servicios en el Sector Público, pues
no es exigible el agotamiento de la vía administrativa según la legislación del
procedimiento administrativo, salvo que exista un procedimiento especial en
determinado régimen que requiera su agotamiento previo.

 ARTÍCULO 16:
REQUISITOS DE LA DEMANDA
La demanda se presenta por escrito y debe contener los requisitos y anexos
establecidos en la norma procesal civil, con las siguientes precisiones:
a) Debe incluirse, cuando corresponda, la indicación del monto total del
petitorio, así como el monto de cada uno de los extremos que integren
la demanda; y
b) no debe incluirse ningún pliego dirigido a la contraparte, los testigos
o los peritos; sin embargo, debe indicarse la finalidad de cada medio
de prueba.
El demandante puede incluir de modo expreso su pretensión de recono-
cimiento de los honorarios que se pagan con ocasión del proceso.
Cuando el proceso es iniciado por más de un demandante debe designarse a
uno de ellos para que los represente y señalarse un domicilio procesal único.
Los prestadores de servicios pueden comparecer al proceso sin necesidad

129
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

de abogado cuando el total reclamado no supere las diez (10) Unidades


de Referencia Procesal (URP). Cuando supere este límite y hasta las
setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP) es facultad del juez,
atendiendo a las circunstancias del caso, exigir o no la comparecencia con
abogado. En los casos en que se comparezca sin abogado debe emplearse
el formato de demanda aprobado por el Poder Judicial.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 424 y 425.
NLPT: arts. 24, Sétima Disposición Complementaria.

Comentario
La demanda es el acto procesal por el cual se da inicio al proceso judicial y se
ejerce el derecho de acción. La presentación de este documento necesita cum-
plir con ciertos requisitos formales, para lo cual el artículo bajo comentario
remite la regulación de este acto a lo establecido en el Código Procesal Civil.

I. REQUISITOS DE LA DEMANDA

De conformidad con lo establecido en el artículo 424 del Código Procesal Ci-


vil y atendiendo a las precisiones planteadas por el artículo de la referencia, la
demanda en un proceso laboral debe presentarse por escrito y cumplir con los
siguientes requisitos:
- La designación del juez ante quien se interpone.
En el escrito se deberá determinar cuál es el juez competente para resolver
el conflicto, ello se establece en virtud de lo regulado en la sección com-
petencia (cuantía, territorio, materia) de la NLPT.
- Identificación de las partes: El nombre, datos de identidad, dirección do-
miciliaria y domicilio procesal del demandante. Asimismo, deberá preci-
sarse el nombre y dirección domiciliaria del representante o apoderado del
demandante y del demandado.
En caso de que se trate de un proceso iniciado por más de un demandante
debe designarse a uno de ellos para que los represente y señalarse un do-
micilio procesal único.
- El petitorio, que comprende la determinación clara y concreta de lo que
se solicite.
- Los hechos en que se funde el petitorio, expuestos enumeradamente en
forma precisa, con orden y claridad.
- La fundamentación jurídica del petitorio.
- El monto del petitorio, salvo que no pudiera establecerse.

130
ADMISIÓN Y PROCEDENCIA

Debe incluirse, cuando corresponda, la indicación del monto total del petito-
rio, así como el monto de cada uno de los extremos que integren la demanda.
- La indicación de la vía procedimental que corresponde a la demanda.
- Los medios probatorios.
- La firma del demandante o de su representante o de su apoderado, y la del
abogado. El secretario respectivo certificará la huella digital del deman-
dante analfabeto.
Observamos que, a diferencia de la anterior regulación, se ha eliminado la obli-
gación de consignar la situación laboral del demandante, así como su antigüe-
dad, funciones desempeñadas y monto de la remuneración.
Además de los requisitos de la demanda establecidos en el Código Procesal Ci-
vil, la NLPT dispone que el demandante está facultado para incluir en el escrito
de la demanda, el reconocimiento de los honorarios que se pagan al abogado
patrocinante con ocasión del proceso. La finalidad de esta regulación es esta-
blecer parámetros que contribuyan a determinar el pago de costos procesales.
Como observamos, si bien la NLPT privilegia al fondo sobre la forma, también
establece parámetros mínimos que deben respetar los actos procesales pues, en
el caso de la demanda, la contemplación de estos permitirá contestarla adecua-
damente ya que el artículo 19 de la NLPT, haciendo referencia nuevamente al
Código Procesal Civil (artículo 442), requiere a la parte demandada para que:
i) se pronuncie respecto a cada uno de los hechos expuestos en la deman-
da; ii) exponga los hechos en que se funda su defensa; y, iii) ofrezca los me-
dios probatorios pertinentes a su defensa.
En esta línea, se mantiene el requerimiento que el petitorio se determine de ma-
nera clara y concreta, que los hechos se funden en el petitorio y que estos se enu-
meren de forma ordenada, clara y precisa. Por lo que, se deberá tener presente el
comentario que hemos realizado en el subcapítulo anterior, es decir, que el juez
no debe reconducir demandas, debiendo realizar una revisión escrupulosa del pe-
titorio y los hechos, pues de lo contrario podría violentarse el derecho de defensa
y al debido proceso de las partes. Es decir, el juez debe tener un rol imparcial, no
puede reconducir demandas; en caso contrario, es probable que el proceso ten-
ga vicios de nulidad y, por ende, no cumpla su objetivo de administrar justicia
y decidir respecto de lo probado (no se resolvería el conflicto de forma eficaz).

II. ANEXOS DE LA DEMANDA

Los anexos de la demanda tienen por finalidad sustentar con documentación


lo expresado en el escrito de la demanda, esencialmente, en el ofrecimiento de
pruebas. De acuerdo con el Código Procesal Civil, los anexos de la demanda
se encuentran constituidos por:

131
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

- Copia legible del documento de identidad del demandante y, en su caso,


del representante.
- El documento que contiene el poder para iniciar el proceso, cuando se ac-
túe por apoderado.
- La prueba que acredite la representación legal del demandante, si se trata
de personas jurídicas o naturales que no pueden comparecer por sí mis-
mas.
- Todos los medios probatorios destinados a sustentar su petitorio, indi-
cando con precisión los datos y lo demás que sea necesario para su ac-
tuación.
- Si bien deben señalarse y adjuntarse los medios probatorios que sustentan
el pedido, la NLPT establece que para el caso de declaraciones de parte,
interrogatorios de testigos y peritos no debe incluirse ningún pliego inte-
rrogatorio dirigido a estas personas; sin embargo, debe indicarse la finali-
dad de cada medio de prueba presentado.
- Esta regulación se encuentra acorde con el principio de oralidad que re-
gula este nuevo proceso laboral, pues el interrogatorio a las partes, testi-
gos y peritos es realizado directamente por el juez y las partes de manera
libre, concreta sin seguir ninguna fórmula pre constituida en la misma au-
diencia, otorgándole dinamismo al desarrollo del proceso.
- Los documentos probatorios que tuviese en su poder el demandante. Si no
se dispusiera de alguno de estos, se describirá su contenido, indicándose
con precisión el lugar en que se encuentran y solicitándose las medidas
pertinentes para su incorporación al proceso.

III. COMPARECENCIA AL PROCESO SIN ABOGADO

A diferencia de la Ley Procesal del Trabajo anterior que exigía de manera obli-
gatoria el patrocinio de un abogado para las causas en materia laboral, la NLPT
establece que los prestadores de servicios pueden comparecer al proceso sin
necesidad de abogado cuando el total reclamado no supere las diez (10) Uni-
dades de Referencia Procesal (URP).
En caso el monto del petitorio supere este límite y hasta las setenta (70) Uni-
dades de Referencia Procesal (URP) será facultad del juez exigir o no la com-
parecencia con abogado, dependiendo de las circunstancias propias del caso.
Para los supuestos mencionados, entonces, el patrocinio de un abogado en el
proceso judicial es una facultad para el trabajador, quien decidirá la contrata-
ción del profesional o seguir el proceso de manera personal.

132
ADMISIÓN Y PROCEDENCIA

Ahora bien, se entiende que la finalidad de la norma es permitir un mayor ac-


ceso a la justicia a todos los ciudadanos, especialmente a aquellas personas
que no pueden cubrir los gastos que implica contratar a un profesional en De-
recho que los patrocine y, además, otorgar celeridad a la resolución de causas.
No obstante, se deberá tomar en cuenta que este acceso progresivo tiene que
ir de la mano con el respeto de las garantías de tutela judicial efectiva, por lo
que se deberán implementar los mecanismos para garantizar el correcto ejer-
cicio del derecho de defensa. Resulta conveniente que se haya restringido esta
figura, planteando la limitación de la posibilidad de comparecer al proceso sin
abogado solamente para los casos en que la cuantía demandada no es eleva-
da. Otro mecanismo que facilitará esta figura es el empleo del formato de de-
manda aprobado por el Poder Judicial, que permitirá que el trámite de postu-
lación de los procesos iniciados por los prestadores de servicios se efectúe sin
mayor demora(79).
Sin embargo, a lo largo de aplicación de la NLPT muchas incógnitas han sur-
gido alrededor de esta figura siendo la más recurrente la suspensión de audien-
cias para obligar a un demandante a que concurra al proceso en compañía de un
abogado, ello, bajo el argumento de que las cuestiones a debatir en el proceso
son de carácter técnico (por ejemplo, las excepciones), por lo que consideran
que el demandante no se encuentra en posibilidad de rebatir los argumentos
de la parte demandada. Al respecto consideramos que el juez, como director
del proceso, está en la facultad de que se aplique la Ley pues se encuentra en
la posibilidad de indagar los hechos que considere pertinente (no actuación de
pruebas adicionales, salvo caso excepcional) respecto de lo demandado, por lo
que, el hecho de que el debate sea técnico, desde nuestra perspectiva no supone
per se un estado de indefensión o que se vulnere el derecho de contradicción.
En suma, consideramos que el juez deberá preferir la continuación del proceso.

 ARTÍCULO 17:
ADMISIÓN DE LA DEMANDA
El juez verifica el cumplimiento de los requisitos de la demanda dentro
de los cinco (5) días hábiles siguientes de recibida. Si observa el incum-
plimiento de alguno de los requisitos, concede al demandante cinco (5)
días hábiles para que subsane la omisión o defecto, bajo apercibimiento
de declararse la conclusión del proceso y el archivo del expediente. La
resolución que disponga la conclusión del proceso es apelable en el plazo
de cinco (5) días hábiles.

(79) Ver: <http/: www.pj.gob.pe>.

133
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Excepcionalmente, en el caso de que la improcedencia de la demanda


sea notoria, el juez la rechaza de plano en resolución fundamentada. La
resolución es apelable en el plazo de cinco (5) días hábiles siguientes.

CONCORDANCIAS:
NLPT: art. 16.
CPC: arts. 426 y 427.

Comentario

I. ADMISIÓN DE LA DEMANDA

La admisión de la demanda implica un análisis de los requisitos formales con


los que debe cumplir ese acto procesal. En tal sentido, el juez verifica que se
cumplan todos los requisitos de este documento así como sus respectivos ane-
xos, los cuales se encuentran detallados en el artículo 16 de la NLPT.
Si la demanda cumple con los requisitos, se declara su admisión, se cita a las
partes a audiencia de conciliación en caso de proceso ordinario laboral, y se
dispone el emplazamiento al demandado. Sin embargo, si se detecta el incum-
plimiento de algún requisito, por ejemplo que no se acompañen los anexos co-
rrespondientes, que el petitorio resulte incompleto o que la vía procedimental
no sea la adecuada, entonces el juez otorgará a la parte demandante cinco (5)
días hábiles para que regularice la omisión o defecto.
Si ha transcurrido este periodo y la parte demandante no ha cumplido con efec-
tuar la subsanación, entonces el juez podrá declarar mediante resolución moti-
vada la conclusión del proceso y el archivo del expediente. La resolución que
determina la conclusión del proceso puede ser apelada dentro de los cinco (5)
días hábiles siguientes de notificada.
Es importante señalar que la declaración de la conclusión del proceso sola-
mente determina que la demanda no pueda iniciar el proceso judicial; no im-
plica la negación del derecho reclamado por lo que nada impide que se pueda
plantear nuevamente.

II. IMPROCEDENCIA NOTORIA DE LA DEMANDA

El juez declara la improcedencia de la demanda cuando esta carece de algún


requisito de fondo esencial. La ausencia de este requisito resulta insubsanable
por lo que determina que no sea posible que se prosiga con la tramitación de
la causa. De acuerdo al Código Procesal Civil, las causales para la declaración
de improcedencia de la demanda son:

134
ADMISIÓN Y PROCEDENCIA

- El demandante carezca evidentemente de legitimidad para obrar, es decir,


cuando no cumpla con los requisitos para demostrar la titularidad del de-
recho que exige.
- El demandante carezca manifiestamente de interés para obrar.
- Advierta la caducidad del derecho; el derecho se ha extinguido.
- Carezca de competencia.
- No exista conexión lógica entre los hechos y el petitorio.
- El petitorio fuese jurídica o físicamente imposible.
- Contenga una indebida acumulación de pretensiones.
El artículo bajo comentario establece que cuando la demanda resulta manifies-
tamente improcedente, el juez la rechaza de plano en resolución fundamenta-
da, sin perjuicio de la posibilidad que tiene el demandante de apelar esta reso-
lución dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes.
Finalmente, conforme hemos mencionado anteriormente, es vital el traba-
jo escrupuloso de los jueces al momento de admitir la demanda, pues es lo
que marcará el inicio del proceso y la consecución del mismo, por lo que
una demandada mal calificada es probable que en lo sucesivo genere un
mal proceso.

 ARTÍCULO 18:
DEMANDA DE LIQUIDACIÓN DE DERECHOS
INDIVIDUALES
Cuando en una sentencia se declare la existencia de afectación de un de-
recho que corresponda a un grupo o categoría de prestadores de servicios,
con contenido patrimonial, los miembros del grupo o categoría o quienes
individualmente hubiesen sido afectados pueden iniciar, sobre la base de
dicha sentencia, procesos individuales de liquidación del derecho recono-
cido, siempre y cuando la sentencia declarativa haya sido dictada por el
Tribunal Constitucional o la Corte Suprema de Justicia de la República,
y haya pasado en autoridad de cosa juzgada.
En el proceso individual de liquidación del derecho reconocido es im-
procedente negar el hecho declarado lesivo en la sentencia del Tribunal
Constitucional o de la Corte Suprema de Justicia de la República. El
demandado puede, en todo caso, demostrar que el demandante no se
encuentra en el ámbito fáctico recogido en la sentencia.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. II del Título Preliminar y 9.

135
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
La demanda de liquidación de derechos individuales se presenta como un me-
canismo que permite a los prestadores de servicios iniciar procedimientos de
liquidación del derecho reconocido cuando exista un pronunciamiento del Tri-
bunal Constitucional o de la Corte Suprema que declare la afectación del un
derecho por los mismos actos o hechos considerados como lesivos que afecta-
ron a un grupo o categoría de prestadores de servicios(80).
Esta figura tiene por finalidad evitar que se inicien procesos por conflictos que
ya fueron materia de evaluación sobre el fondo y sobre los cuales ya se emi-
tieron resoluciones. Todo esto en el marco de los objetivos generales de este
nuevo proceso laboral, entre los que se encuentra el volverlo más célere.
Ahora bien, dentro de los presupuestos para que se configure esta institución
tenemos:
1. Tiene que existir una afectación de un derecho con contenido patrimo-
nial que corresponda a un grupo o categoría de prestadores de servicios o
a prestadores afectados de manera individual.
2. En segundo lugar, tiene que existir una sentencia declarativa dictada por
el Tribunal Constitucional o la Corte Suprema de Justicia de la República
que se pronuncie sobre el fondo respecto al conflicto suscitado. Esta sen-
tencia tiene que indicar claramente cuál ha sido el derecho vulnerado a fin
de apreciar la identidad objetiva en la aplicación de la figura.
3. La sentencia debe tener calidad de cosa juzgada. Es decir, sobre esta mis-
ma no debe ser posible interponer recurso impugnatorio alguno.
Para la procedencia de la demanda de liquidación de derechos individuales de-
ben analizarse dos ámbitos: el subjetivo y el objetivo.
A) Ámbito subjetivo
En el ámbito subjetivo, encontramos que, para que proceda la liquidación de
derechos individuales, el demandante debe ser un prestador de servicios que
forme parte del grupo o categoría de trabajadores afectados con los hechos so-
bre los cuales versó la primera demanda. Es decir, esta persona debe encontrar-
se en la misma situación que los otros trabajadores afectados, que iniciaron el
proceso producto del cual se emitió la sentencia declarativa. Nos encontramos

(80) Si bien esta regulación es novedosa en el ámbito laboral, en materia constitucional el artículo 60 del Código
Procesal Constitucional recoge la figura de la represión de actos lesivos homogéneos. Sobre esta institución
se ha pronunciado el Tribunal Constitucional en sentencias recaídas en los Exps. Nº 04878-2008-PA/TC,
Nº 4909-2007-HC, Nº 896-2008-PA/TC.

136
ADMISIÓN Y PROCEDENCIA

pues frente a la vulneración de derechos individuales que afectan a un determi-


nado grupo de personas o categoría: los denominados intereses plurindividuales.
De acuerdo con lo señalado por Eduardo Ferrer Mac-Gregor “los derechos in-
dividuales homogéneos (…) son auténticos derechos individuales, privativos
e indisponibles por terceros, pero que pueden existir en número plural y tener
un origen fáctico común y un contenido sustantivo homogéneo”(81).
En tal sentido, para que se cumpla con este criterio y se hagan extensivos los
efectos de la sentencia declarativa, debe tratarse de un prestador de servicios
que se encuentre en la misma situación y condiciones que aquel que demandó
en primer término. Los intereses de ambos sujetos pueden tener un origen co-
mún y el acto lesivo debe ser cometido por el mismo sujeto o institución que
generó la conducta vulneradora de derecho.
B) Ámbito objetivo
Este nivel de análisis requiere que la situación por la cual se inicia la deman-
da de liquidación de derechos individuales sea la misma que fue demandada
en el primer proceso. Es decir, este proceso tiene que versar sobre los mismos
hechos, por lo tanto, es obligatorio que se identifique claramente el derecho
vulnerado, que debe necesariamente tener contenido patrimonial.
El juez que sigue este proceso no puede negar el derecho ya reconocido en una
sentencia anterior (emitida por el Tribunal Constitucional o la Corte Suprema),
sin embargo, el demandado podrá defenderse argumentando que el demandan-
te no se encuentra en el ámbito fáctico recogido en la conducta. En otras pala-
bras deberá demostrar: que no forma parte del grupo o categoría de prestado-
res afectados o que no se encuentra en la misma situación.
Un claro ejemplo es el caso de ceses colectivos o despidos masivos, en don-
de, por los mismos hechos, se dispone el cese injustificado de un determinado
número de trabajadores. Si estos trabajadores demandan de manera individual
el pago de una indemnización por despido arbitrario, y la demanda es declara-
da fundada por la Corte Suprema, entonces, sobre la base de esta sentencia los
otros trabajadores afectados con esta medida podrían iniciar procesos indivi-
duales de liquidación del derecho reconocido, con la finalidad de que los efec-
tos de la primera sentencia se hagan extensivos para sus respectivas situaciones.
Así las cosas, de conformidad con el artículo 9.2 de la NLPT, existe la posibi-
lidad que el sindicato, un trabajador entre otros, interponga una demanda que

(81) FERRER MAC-GREGOR, Eduardo. Juicio de amparo e interés legítimo: la tutela de los derechos difusos y
D.F. colectivos. Porrúa, México, p. 15. Citado en la sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el Exp.
Nº 04878-2008-PA/TC.

137
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

tenga un petitorio que resulta homogéneo a una determinada colectividad. Sin


embargo, si bien el resultado positivo es pasible de ser extensivo a la colecti-
vidad lo mismo no ocurriría en el caso que la demanda sea declarada infunda-
da, generándose con ello una especie de relatividad de la cosa juzgada.

 ARTÍCULO 19:
REQUISITOS DE LA CONTESTACIÓN
La contestación de la demanda se presenta por escrito y debe contener
los requisitos y anexos establecidos en la norma procesal civil, sin incluir
ningún pliego dirigido a la contraparte, los testigos o los peritos; sin em-
bargo, debe indicarse la finalidad de cada medio de prueba.
La contestación contiene todas las defensas procesales y de fondo que el
demandado estime convenientes. Si el demandado no niega expresamente
los hechos expuestos en la demanda, estos son considerados admitidos.
La reconvención es improcedente.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 16, 24, 42, 43 y 49.
CPC: arts. 442 al 445.

Comentario

I. CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA

Mediante la contestación de la demanda, el demandado se opone a la preten-


sión, a los hechos y argumentos alegados por el demandante en el escrito de
la demanda.
Al contestar la demanda, el demandado debe tener en cuenta lo dispuesto en el
artículo 17 de la NLPT sobre los requisitos de la demanda y sus anexos. Igual-
mente, deberá pronunciarse sobre cada uno de los hechos expuestos en la de-
manda, ya que si omite pronunciarse sobre alguno de estos hechos (negar) o
emite una respuesta evasiva, esta conducta puede ser apreciada por el juez como
reconocimiento de verdad de los hechos alegados, admitiendo estos como vá-
lidos. Asimismo, el escrito de contestación podrá contener las demás defensas
procesales que el demandado estime conveniente.
Por otro lado, el demandado deberá exponer los hechos en que funda su defen-
sa (defensa de fondo) en forma precisa, ordenada y clara, y sustentar estos con
los medios probatorios respectivos. Al igual que en el caso de la demanda, y en
virtud de los principios que rigen este nuevo proceso laboral, la contestación
de la demanda no debe contener ningún pliego interrogatorio dirigido a la otra
parte. La finalidad de esta regulación es, nuevamente, que las actuaciones de

138
ADMISIÓN Y PROCEDENCIA

pruebas como la declaración de parte, interrogatorio de testigos se realice de


manera oral y de forma espontánea. Lo expresado es importante, pues implica
que no existe otra oportunidad de defensa para la parte demandada.
A diferencia del proceso laboral regulado bajo la normativa anterior, que es-
tablecía un plazo de diez (10) días para contestar la demanda, con la NLPT no
existe un plazo general aplicable a todos los tipos de procesos para la contes-
tación de la demanda. El momento de presentación de la contestación de la de-
manda depende del tipo de proceso en el que nos encontremos. Así:
- En el proceso ordinario laboral, en caso no se hubiera llegado a acuerdo
alguno (o solamente se hubiera llegado a un acuerdo parcial) durante la
audiencia de conciliación, entonces, el juez requerirá al demandado en la
misma audiencia para que presente de manera inmediata el escrito de con-
testación de la demanda y sus respectivos anexos, entregando copia de este
escrito al demandante, y fija día y hora para la audiencia de juzgamiento,
la cual debe programarse dentro de los treinta (30) días hábiles siguientes.
Este acto se produce en la misma audiencia de conciliación, el demanda-
do, por lo tanto, deberá tener listo el escrito de contestación de demanda
a ser presentado.
- En caso del proceso abreviado y el proceso impugnativo de laudos arbi-
trales económicos, el plazo para la contestación de la demanda por escri-
to es de diez (10) días hábiles.

II. IMPROCEDENCIA DE LA RECONVENCIÓN

La reconvención concede al demandado la facultad de interponer contra el de-


mandante cualquier pretensión, siempre que la vía procedimental lo permita(82).
En estos casos se interpone una pretensión que resulta conexa a la relación ju-
rídica invocada en la demanda y el trámite de esta sigue el curso del proce-
so. La NLPT establece expresamente que la reconvención no es procedente.

 ARTÍCULO 20:
CASO ESPECIAL DE PROCEDENCIA
En el caso de pretensiones referidas a la prestación personal de servicios,
de naturaleza laboral o administrativa de Derecho Público, no es exigible
el agotamiento de la vía administrativa establecida según la legislación
general del procedimiento administrativo, salvo que en el correspondiente

(82) MONROY GÁLVEZ, Juan. “La postulación del proceso en el Código Procesal Civil”. En: Themis Nº 23,
Año 1992, p. 38.

139
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

régimen se haya establecido un procedimiento previo ante un órgano o


tribunal específico, en cuyo caso debe recurrirse ante ellos antes de acudir
al proceso contencioso administrativo.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 2 y 9.

Comentario
De acuerdo con la Ley que regula el Procedimiento Contencioso Administra-
tivo, para que se faculte al demandado a iniciar este tipo de proceso es nece-
sario agotar previamente la vía administrativa. Es decir, en caso de conflictos
generados en el marco de las relaciones laborales públicas y de administración
de servicios (CAS) antes de acceder a la vía judicial, los trabajadores o pres-
tadores de servicios previamente tienen que agotar los mecanismos y vías ad-
ministrativas internas para la solución de estos conflictos.
Con la vigencia de esta nueva norma ya no es necesario el agotamiento de la
vía administrativa, pues tanto el trabajador como la persona que mantiene con
la Administración Pública un contrato administrativo de servicios (CAS) ahora
podrán acceder a la vía judicial de manera directa. No obstante, para los casos
en que el régimen en que se encuentre el prestador de servicios exija un pro-
cedimiento previo o un tribunal específico, antes de acceder a la vía judicial,
se deberá obligatoriamente agotar esta vía.
Sobre el particular, debemos señalar que el Tribunal del Servicio Civil (TSC),
garantiza la adecuada aplicación del marco legal y la protección de los derechos
de los trabajadores en el Sector Público. Este organismo es la última instancia
administrativa para conocer recursos de apelación relacionados con pretensio-
nes individuales sobre acceso al servicio civil, pago de retribuciones, evalua-
ción y progresión en la carrera, régimen disciplinario y terminación de la re-
lación de trabajo. Las resoluciones emitidas por el TSC podrán ser impugna-
das ante el Poder Judicial.
Observamos pues, que en caso las pretensiones demandadas se encuentren bajo
el ámbito resolutivo del Tribunal de Servicio Civil, los trabajadores deberán
obligatoriamente iniciar procedimientos bajo esa vía. Sin embargo, para pre-
tensiones que no se encuentren dentro de este ámbito o en donde no exista vía
administrativa previa, los prestadores de servicios se encontrarán facultados
para demandar judicialmente de manera directa.

140
CAPÍTULO III

Subcapítulo VI
Actividad probatoria

I. INTRODUCCIÓN

La NLPT busca evitar el rol pasivo del juez, el ritualismo excesivo y la pre-
sencia de mecanismos dilatorios para la obtención de justicia, características
resaltantes del anterior proceso. Así, redefine por completo la etapa probato-
ria para alcanzar sus objetivos máximos que se verán concretizados en la solu-
ción de conflictos jurídicos laborales no solo en un corto plazo, sino que ade-
más con estricta aplicación de justicia.
La etapa de actuación probatoria resulta ser, sin duda alguna, el mejor ejemplo
de la aplicación de los principios rectores del nuevo proceso laboral, por cuanto
presenta actos concentrados se soporta en el debate oral, promueve la celeridad
y necesita, indispensablemente, del rol activo del juez quien toma conocimien-
to de los argumentos de las partes en forma inmediata y directa, privilegiando
el fondo sobre las formas, lo cual dota a esta etapa de una informalidad que si
bien otorga rapidez en el desarrollo del proceso no exime a las partes del cum-
plimiento oportuno de sus cargas probatorias y deberes de conducta. Por ello,
la prueba y su adecuada actuación se convierten en los ejes decisivos del de-
sarrollo del proceso, por lo que las partes deberán brindarles especial atención
si desean obtener un resultado favorable a sus intereses.
La experiencia que deja el ejercicio con la NLPT, nos permite realizar una es-
pecial referencia a la importancia del despliegue probatorio frente a la tradi-
cional exposición de los supuestos legales (supuestos de derecho). En efec-
to, dada la funcionalidad de la oralidad y la dinámica probatoria, los juzgados
laborales que están aplicando la NLPT, comprenden la necesidad de conocer
los hechos antes que el derecho, dado que esto último ya está en el ámbito del
conocimiento del juzgador, por lo que merece prioridad especial al relato de
las partes. No cabe duda de que el aspecto normativo sigue siendo importan-
te; sin embargo, el reto consiste en no hacer referencia únicamente a este, pues
ya no cuenta con el mismo protagonismo que la anterior Ley procesal (Ley
Nº 26636) le había otorgado.
Es importante tener presente, finalmente, que dadas las características del nuevo
proceso laboral, resulta ahora tanto o más importante contar con información

141
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

clara y precisa antes que abundantes medios probatorios. Esto es imperativo


para ambas partes del proceso, aunque lógicamente, por la naturaleza del mis-
mo, implica mayor exigencia para la parte demandada. Nos explicamos; dada
la ausencia de ritualidad y formalismos, es ahora la rapidez y la eficiencia las
que marcan la pauta en la actividad probatoria. La forma como se transmite
la información contenida en un medio probatorio, resulta ahora determinante
para el resultado del proceso.
En este sentido, se hace necesaria la utilización de todos aquellos métodos au-
diovisuales e informáticos, que permitan una trasmisión rápida, directa y clara
de la información contenida en los medios probatorios. Esto también alcanza
a los testigos y peritos quienes deberán participar no solo aportando informa-
ción relevante al proceso, sino premunido de todos aquellos medios que per-
mitan hacer que dicha información sea aprehendida por las partes.

 ARTÍCULO 21:
OPORTUNIDAD
Los medios probatorios deben ser ofrecidos por las partes únicamente
en la demanda y en la contestación. Extraordinariamente, pueden ser
ofrecidos hasta el momento previo a la actuación probatoria, siempre
y cuando estén referidos a hechos nuevos o hubiesen sido conocidos u
obtenidos con posterioridad.
Las partes concurren a la audiencia en la que se actúan las pruebas
con todos sus testigos, peritos y documentos que, en dicho momento,
corresponda ofrecer, exhibir o se pretenda hacer valer con relación a las
cuestiones probatorias. Esta actividad de las partes se desarrolla bajo su
responsabilidad y costo, sin necesidad de citación del juzgado y sin perjui-
cio de que el juez los admita o rechace en el momento. La inasistencia de
los testigos o peritos, así como la falta de presentación de documentos, no
impide al juez pronunciar sentencia si, sobre la base de la prueba actuada,
los hechos necesitados de prueba quedan acreditados.
En ningún caso, fuera de las oportunidades señaladas, la presentación
extemporánea de medios probatorios acarrea la nulidad de la sentencia
apelada. Estos medios probatorios no pueden servir de fundamento de
la sentencia.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 188, 189, 190, 192, 197, 201, 275, 76, 300, 301, 302, 303, 304 y 429.
NLPT: art. 46.

Comentario
Las partes del proceso tienen la obligación de acreditar sus afirmaciones; y,
para ello deben presentar las pruebas que, a su juicio, cumplan con tal función.
Es importante tener en cuenta que ameritarán acreditarse solo las posiciones

142
ACTIVIDAD PROBATORIA

contradictorias, pues en caso ambas partes coincidan en algún extremo, este


se tendrá por admitido. Así, las pruebas deben centrarse únicamente en los he-
chos controvertidos.
Cabe agregar que, además de los hechos no controvertidos entre las partes del
proceso, existen hechos que no necesitan probanza, como los hechos notorios
o de pública evidencia, los hechos que se presumen por aplicación de la ley
sin que exista posibilidad de prueba en contrario (presunción iure et de iure) y
el Derecho nacional. Así, en caso las partes presentasen medios de prueba con
el objeto de acreditar los hechos indicados previamente, estos no serán admi-
tidos por el juez a cargo del análisis de la causa, con lo cual tenemos que el
juzgador no se encuentra obligado a admitir todos los medios de prueba ofre-
cidos por las partes, sino únicamente aquellos referidos exclusivamente a los
hechos que finalmente se determinen como controvertidos.
Es preciso tener en consideración que los medios de prueba que ofrezcan las
partes pueden ser muy diversos pero todos ellos deben tener por principio rec-
tor el respeto de la legalidad y los derechos fundamentales reconocidos cons-
titucionalmente, ello incluso en su obtención, pues en caso la prueba ofrecida
haya sido obtenida mediante simulación, dolo, intimidación, violencia o so-
borno carecerá de valor probatorio.
En términos generales, los medios de prueba pueden calificarse como típicos
y atípicos. Son medios probatorios típicos: los documentos, la declaración de
parte, la declaración de testigos, la pericia y la inspección judicial. Y los me-
dios de prueba atípicos son cualquier otro auxilio técnico o científico que sea
distinto a los taxativamente enumerados previamente como típicos.
La definición de que se entiende por “documento” viene dada por el Código
Procesal Civil, que en su artículo 233 indica que tendrá tal categoría “todo es-
crito u objeto que sirve para acreditar un hecho”. Clasificándolos seguidamen-
te en escritos públicos y privados, impresos, fotocopias, facsímil o fax, planos,
cuadros, dibujos, fotografías, radiografías, cintas cinematográficas, microfor-
mas en sus modalidades de microfilm y soportes informáticos, y otras repro-
ducciones de audio o video, la telemática en general y demás objetos que reco-
jan, contengan o representen algún hecho, o una actividad humana o su resul-
tado. Se incluyen también dentro de la categoría de documentos los informes
que puedan emitir las entidades públicas (p. ej.: Ministerio de Trabajo y Pro-
moción del Empleo) o privadas (p. ej.: entidades bancarias) ya sea en mérito
de un pedido de parte o formulado de oficio por el juzgador de la causa.
En los artículos siguientes analizaremos en detalle la declaración de parte, la
declaración de los testigos y la pericia de parte; quedándonos así por explicar
qué se entiende por inspección judicial.

143
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

La inspección judicial es una prueba que surge por la necesidad del juzgador
de verificar personalmente determinados hechos para poder resolver la contro-
versia entre las partes. De acuerdo a lo dispuesto en la NLPT, la realización de
este medio de prueba deberá ser grabada en video, obviándose así la emisión
de un acta en la que se describa lo constatado por el juzgador.
Ahora bien, respecto a la oportunidad para la presentación de los medios pro-
batorios, la NLPT es bastante clara en indicar que las partes podrán presen-
tar sus pruebas solo en dos momentos específicos: (i) el demandante cuando
interpone su demanda; y, (ii) el demandado cuando presenta su contestación.
De forma excepcional, y recogiendo la disposición expresa contenida en el ar-
tículo 429 del Código Procesal Civil, se permite que las partes presenten prue-
bas adicionales a las de su demanda o contestación solo cuando estas se refie-
ran a hechos nuevos o cuando hubiesen sido conocidas u obtenidas con poste-
rioridad a la presentación de tales escritos. Tales pruebas extemporáneas solo
pueden presentarse hasta antes de la actuación probatoria que se realiza en la
audiencia de juzgamiento, pues, en tal acto, el juez emitirá pronunciamiento
sobre la controversia.
Es importante tener en cuenta, respecto a la llamada actuación probatoria, que
resulta vital que en la audiencia de conciliación se permita que las partes ex-
pliquen las razones, la justificación o el motivo por el cual presentan determi-
nados medios probatorios. No hacerlo limitará el derecho de la contraparte en
tanto esta carece de elementos fácticos para poder desplegar su derecho de de-
fensa a plenitud.
Todas las pruebas que presenten las partes (documentos, declaraciones de par-
te, testigos, pericias de parte, etc.) se actuarán en un solo acto(83): en la audien-
cia de juzgamiento; y, es por esto que cada parte es responsable de contar con
la totalidad de sus medios de prueba en tal audiencia, ello aun cuando exista
incertidumbre sobre si serán o no admitidos por el juez. Así, por ejemplo, si

(83) Es importante recalcar la importancia de la denominada actuación probatoria. “Actuar” un medio probatorio
supone el explicar, oralmente y en el momento de la audiencia, las razones de su presentación y su pertinencia
para el proceso, de obviarse este paso se estaría limitando la intervención de las partes a lo expresado en el
escrito de contestación y en el escrito de demanda, desvirtuando el principio de inmediación en el proceso
laboral. Así lo ha precisado el magistrado Palacios Dextre: “(…) el protagonismo del juez en el proceso
laboral se manifiesta, así también por las amplias posibilidades de valoración de las pruebas aportadas que
generalmente se le reconocen, y que se hacen en particular patentes con respecto a la de testigos. Por su-
puesto, la libre valoración de la prueba es posible dada la aceptación de la oralidad como base de desarrollo
del proceso, que impide la minuciosidad a la hora de dejar constancia de la misma, y que exige, por tanto la
celeridad en su apreciación y en la formación de conclusiones (…)”. (PALACIOS DEXTRE, Darío “Prin-
cipios y Reglas de la Oralidad en el Nuevo Proceso Laboral Peruano, según la Ley Nº 29497”. En: Primer
Año de la Aplicación de la Nueva Ley Procesal del Trabajo en Tacna. Editorial Corte superior de Justicia
de Tacna. Tacna, 2011, p. 53). La actuación probatoria encuentra entonces, en la oralidad, una plataforma de
desarrollo muy importante que brinda al juez un escenario amplio y vivencial en contraste con las limitadas
posibilidades del proceso escriturado.

144
ACTIVIDAD PROBATORIA

una de las partes ofrece la declaración de un testigo, debe procurar que dicha
persona asista a la audiencia de juzgamiento para que pueda rendir su testimo-
nio, esto aun cuando el juez no haya determinado si la declaración será toma-
da o no. Esta especial disposición encuentra su correlato en los principios de
celeridad y economía procesal, pues la NLPT propugna justamente una me-
nor realización de actos para evitar los efectos perversos de la dilación inne-
cesaria del proceso, motivando además el conocimiento inmediato por parte
del juzgador, quien estando debidamente informado de los hechos de la cau-
sa podrá emitir sentencia en la audiencia de juzgamiento contando con mayo-
res elementos de juicio.
Cabe indicar, además, que si la prueba consistente en la declaración de un tes-
tigo es admitida y este no asistió a la audiencia de juzgamiento, ello no signi-
fica que necesariamente el testigo deba ser citado para que rinda su testimo-
nio en una nueva fecha, ya que si el juez considera que cuenta con elementos
de juicio suficientes para emitir su fallo puede prescindir de tal prueba y pro-
ceder a emitir su sentencia. Esta misma situación se presenta en el caso de las
pericias y documentos que deben ser exhibidos.
Nótese que, a diferencia del proceso regulado por su antecesora (Ley Nº 26636),
en el nuevo proceso laboral, en caso las partes presentasen pruebas en momen-
tos distintos a los señalados por la ley, tales pruebas evidentemente no podrán
ser analizadas por el juez de primera instancia y su no consideración en el fa-
llo que este emita no podrá traducirse en una declaratoria de nulidad por parte
de la instancia superior. De esta manera, la nueva normativa impone una par-
ticular y gravísima sanción a la parte negligente que no presentó oportunamen-
te sus pruebas junto con su demanda o contestación.
Las disposiciones señaladas tienen por objetivo que las partes actúen en forma
diligente (recopilando todos los medios de prueba que den sustento a sus po-
siciones); y faciliten el desarrollo del proceso (presentando las pruebas en un
solo acto) para lograr que el juez resuelva la controversia en el plazo más breve.
Para la nueva legislación procesal laboral, la prueba oportuna se convierte en
el eje sobre el cual se desarrollará el proceso, pues no solo permite reconstruir
los hechos y determinar la norma y sanción aplicable a cada caso sino que, al
exigirse su presentación concentrada en momentos específicos, se dota de ce-
leridad al proceso. Sin embargo, el artículo bajo comento da a entender que si
bien no está permitida la presentación de medios probatorios fuera de las opor-
tunidades establecidas, su presentación no acarrearía la nulidad de la senten-
cia, siempre y cuando esto no sirvan de fundamento para la decisión, o mejor
dicho, podrán formar convicción en el juzgador o abonar a favor de una posi-
ción pero no podrán ser citados en la sentencia.

145
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Este hecho podría ser visto como contradictorio pues, por un lado, se limitaría
a un momento específico la presentación de la prueba, mientras que, por otro
lado, se acepta su “intervención” siempre y cuando no sirvan de fundamento
para la sentencia. Consideramos que lo que se busca es advertir a las partes,
quienes siempre deberán analizar con detenimiento los medios probatorios con
los que cuenten y presentarlos oportunamente, ya que por ejemplo si estos son
escasos y son presentados fuera de tiempo, no podrán ser referidos o citados
por el juzgador, a pesar de que le genere convicción respecto al hecho discutido
Bajo este nuevo escenario, las partes deben preocuparse por acreditar sus afir-
maciones de tal forma que no quede duda sobre la veracidad de las mismas,
pues para hacerlo solo cuentan con una oportunidad, de lo contrario corren el
riesgo de que un documento revelador “esté en el expediente”, mas no pueda
ser utilizado expresamente para acreditar un hecho que en no pocos casos pue-
de ser determinante para el éxito en un proceso. Lo anterior implicará, necesa-
riamente, que las partes tengan un rol activo en la obtención de sus pruebas, y
siendo que además el tiempo es apremiante, deberán concentrar sus esfuerzos
para que dicha actividad sea eficiente.
Así, por ejemplo, a efectos de afrontar este nuevo escenario procesal, el em-
pleador demandado deberá contar con un área de archivo de documentos que
funcione de forma eficiente; lo cual involucra no solo que cuente con los docu-
mentos necesarios, sino que, además, tenga la posibilidad de contar con ellos
antes de la presentación de su escrito de contestación de demanda, pues solo
así podrá establecer una estrategia de defensa que guarde sentido con las prue-
bas que posee para responder las alegaciones de su contraparte. Similar situa-
ción sucede en el caso de la parte demandante, pues será recomendable que
agote todos sus esfuerzos por sustentar sus pretensiones junto con su deman-
da, y evitar que el éxito de su reclamo recaiga en actuaciones de terceros o in-
cluso del empleador demandado.

 ARTÍCULO 22:
PRUEBA DE OFICIO
Excepcionalmente, el juez puede ordenar la práctica de alguna prueba
adicional, en cuyo caso dispone lo conveniente para su realización, pro-
cediendo a suspender la audiencia en la que se actúan las pruebas por un
lapso adecuado no mayor a treinta (30) días hábiles, y a citar, en el mismo
acto, fecha y hora para su continuación. Esta decisión es inimpugnable.
Esta facultad no puede ser invocada encontrándose el proceso en casa-
ción. La omisión de esta facultad no acarrea la nulidad de la sentencia.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 194.

146
ACTIVIDAD PROBATORIA

Comentario
El juez a cargo del proceso tiene la facultad de solicitar la realización de prue-
bas adicionales a las ofrecidas por las partes, pero dicha facultad solo puede
ser ejercida de forma excepcional, pues la actuación de estas se traduce en la
demora indeseada del proceso (30 días hábiles adicionales). Lo anterior guar-
da sentido con la obligación que tienen las partes de cumplir con su carga pro-
batoria, obligación que no puede ser subsanada por el juzgador mediante la
actuación de pruebas de oficio, pues estas, reiteramos, son un quiebre frente a
los principios de celeridad, concentración y economía procesal.
Nótese aquí que la NLPT no precisa los parámetros para definir qué ocasiones
“excepcionales” habilitan al juzgador a ejercer tal especial facultad (algo que
sí hacía la norma anterior al remitirnos a la falta de certeza y convicción), per-
mitiéndose así que ello quede a exclusiva voluntad del juez, pudiendo encon-
trarnos ante la posibilidad que lo anterior puede fomentar que, indebidamen-
te, el juzgador asuma la posición de alguna de las partes y solicite pruebas que
debieron y, principalmente, pudieron ser ofrecidas oportunamente por ella, ol-
vidando así su deber de imparcialidad y supliendo más bien en su labor a una
de las partes. Debemos precisar que un actuar del juzgador en tal sentido resta
validez al nuevo proceso que fomenta la NLPT, pues justamente esta norma es
estricta en imponer a las partes obligaciones vinculadas al debido ofrecimiento
de medios de prueba, responsabilidad que no podría ser obviada por el juzgador.
Cabe indicar que, incluso bajo la aplicación de la Ley Nº 26636, existen pro-
nunciamientos jurisdiccionales en dicho sentido. Así, en la sentencia emitida
por la Sala Laboral de Lima (Exp. Nº 2584-2003-BE(S)) se estableció “Que,
Las pruebas de oficio a que se refiere el artículo 28 de la Ley Procesal del Tra-
bajo no pueden subsanar deficiencias probatorias imputables a las partes, de-
bido a que las mismas se utilizan cuando el juzgador al analizar todo el mate-
rial probatorio existente en los actuados aprecia que existen aspectos oscuros
o zonas grises que hacen necesaria la actuación de pruebas adicionales, sin que
ello implique reemplazar a las partes en sus obligaciones probatorias o aliviar
a las mismas del peso que implica el onus probandi”.
Es importante tener presente que la nulidad de una sentencia, como consecuen-
cia de una deficiente intervención del juez (al no haber ordenado pruebas de
oficio), estará siempre presente, ya que nada impide al superior reparar en di-
chas deficiencias ordenando un mayor despliegue probatorio
Ahora bien, al indicarse que esta especial facultad no puede ser ejercida cuan-
do el proceso se encuentra siendo revisado extraordinariamente por la Corte
Suprema de Justicia de la República, se debe entender, en contraposición, que
sí puede ser ejercida en la primera y segunda instancia, con lo cual, incluso

147
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

los vocales superiores podrían ordenar que en segunda instancia se desarrolle


determinada prueba a efectos de definir si el reclamo planteado merece ser o
no amparado.
Como observamos, el nuevo proceso laboral promete y se fundamenta en la
celeridad del mismo; sin embargo, es necesario tener el cuidado necesario para
que, por ejemplo, la nueva facultad de actuación probatoria de la Sala Superior
no genere la demora innecesaria del proceso, o una posible situación de inde-
fensión de las partes frente a un manejo probatorio por parte de las Salas Su-
periores. Sin duda, el manejo de esta nueva facultad también supone un reto
para los magistrados y un llamado a las partes para estar en constante atención
y diligencia durante el desarrollo de la instancia superior.

 ARTÍCULO 23:
CARGA DE LA PRUEBA
23.1 La carga de la prueba corresponde a quien afirma hechos que
configuran su pretensión, o a quien los contradice alegando nuevos
hechos, sujetos a las siguientes reglas especiales de distribución de
la carga probatoria, sin perjuicio de que por ley se dispongan otras
adicionales.
23.2 Acreditada la prestación personal de servicios, se presume la exis-
tencia de vínculo laboral a plazo indeterminado, salvo prueba en
contrario.
23.3 Cuando corresponda, si el demandante invoca la calidad de traba-
jador o ex trabajador, tiene la carga de la prueba de:
a) La existencia de la fuente normativa de los derechos alegados
de origen distinto al constitucional o legal.
b) El motivo de nulidad invocado y el acto de hostilidad padecido.
c) La existencia del daño alegado.
23.4 De modo paralelo, cuando corresponda, incumbe al demandado
que sea señalado como empleador la carga de la prueba de:
a) El pago, el cumplimiento de las normas legales, el cumplimiento
de sus obligaciones contractuales, su extinción o inexigibilidad.
b) La existencia de un motivo razonable distinto al hecho lesivo
alegado.
c) El estado del vínculo laboral y la causa del despido.
23.5 En aquellos casos en que de la demanda y de la prueba actuada
aparezcan indicios que permitan presumir la existencia del hecho
lesivo alegado, el juez debe darlo por cierto, salvo que el demanda-
do haya aportado elementos suficientes para demostrar que existe
justificación objetiva y razonable de las medidas adoptadas y de su
proporcionalidad.
Los indicios pueden ser, entre otros, las circunstancias en las que su-
cedieron los hechos materia de la controversia y los antecedentes de la
conducta de ambas partes.

148
ACTIVIDAD PROBATORIA

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 196.
NLPT: art. 2.
Código Civil: arts. 219 y 1314 a 1332.
LPCL: arts. 25 y 29.

Comentario
La NLPT prevé una serie de presunciones que recogen la situación del merca-
do de trabajo. La regla es que un trabajador dependiente no está en planillas y
por ello se genera la presunción de laboralidad. Para los casos especiales, se
generan presunciones a favor de despidos en grupos que requieren de tutela
procesal especial (mujeres gestantes, dirigentes sindicales, etc.).
Por regla general, quien afirma un hecho debe probarlo. Es en tal línea que la
nueva normativa expresamente indica que la parte demandante debe acredi-
tar los hechos que dan sustento a la pretensión o pretensiones de su demanda;
y, la parte demandada debe acreditar los hechos que le sirven de fundamento
para contradecir las pretensiones de la parte demandante.
Se indica expresamente que si la parte demandante acredita la existencia de una
prestación personal de servicios, consecuentemente, el juzgador debe presumir
que los otros elementos para la configuración de una relación laboral también
se encuentran presentes, siendo estos: la subordinación y la remuneración; de-
biendo calificar la relación existente entre la parte demandante y el demanda-
do como una de índole laboral y sujeta a plazo indefinido.
Así, la nueva normativa introduce una especial presunción respecto a la exis-
tencia de una relación de trabajo: la presunción de laboralidad, que a diferen-
cia de la Ley Nº 26636 solo exige que la parte demandante demuestre haber
prestado sus servicios en forma personal, no siendo necesario que demuestre
la existencia de subordinación, pues esta se presumirá existente y cierta, y será
deber de la parte demandada demostrar en el proceso que la relación sostenida
con la parte demandante fue autónoma, no encontrándose presente en ella suje-
ción alguna al poder de dirección de la parte demandada(84). Nos encontramos,
por tanto, ante una ficción legal o presunción iuris tantum, pues si bien la ley
indica que se tienen por ciertos determinados aspectos de la relación laboral

(84) Esta presunción generó inicialmente cuestionamientos y debates. Sin embargo, consideramos que, para fines
prácticos, sus efectos han sido beneficiosos ya que simplemente se estaría inclinando la balanza en contra de
aquellos empleadores en extremo informales, quienes frente a la presunción de laboralidad ahora impuesta
estarían casi imposibilitados de desvirtuar dicha presunción. Dadas las características especiales del nuevo
proceso laboral, las partes, mediante una participación activa, serán las encargadas de desvirtuar las afirma-
ciones de su contraparte; esto más allá de una presunción inicial, se definirá a partir de la actividad probatoria
y de una buena dirección del juzgador (ver en este sentido ALVA CANALES, Armando “Las presunciones en
la nueva Ley Procesal del Trabajo”. En: Soluciones Laborales, Nº 28, Gaceta Jurídica, abril de 2010, p. 67.

149
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

(subordinación y remuneración), se permite la prueba en contrario para des-


virtuar lo preliminarmente calificado como cierto, carga probatoria que corres-
ponderá ser atendida por la parte demandada.
Conforme señala Paredes Palacios(85) “Las praesumptiones iuiris tantum son
aquellas presunciones que en su dinámica admiten la prueba en contrario (o de
lo contrario) al hecho presumido. (…) Esta es la clase de presunción concep-
tualmente más rica por los despliegues de sus efectos sobre la distribución de
la carga de la prueba y sobre el tema probandum”. También, siguiendo a di-
cho autor, tenemos que la presunción de laboralidad califica como un supuesto
de distribución dinámica de la prueba pues “(…) al eximir de prueba al hecho
presumido (que es a la vez elemento del supuesto de hecho) ponen en hombros
del adversario la carga de la prueba en contrario, (en el caso de las presuncio-
nes iuris tantum, obviamente), sin olvidar por cierto, que ellas también gene-
ran un cambio del tema probandum, motivo por el cual, la parte para favore-
cerse con la presunción ha de ver probado el hecho base de la misma”, lo cual,
además, ratifica la necesidad que la parte demandante acredite previamente la
existencia de prestación personal para que se pueda aplicar válidamente la pre-
sunción de laboralidad establecida en la NLPT.
Adicionalmente, la norma precisa que cuando se invoque la condición de tra-
bajador o extrabajador, la parte demandante debe acreditar necesaria e indis-
pensablemente:
1. La fuente normativa que da sustento a su reclamo siempre que sea
distinta a la Ley o la Constitución
Lo anterior se evidencia en los casos en los que se alega la existencia de un
derecho derivado de, por ejemplo, convenios colectivos o de un acuerdo in-
dividual con el empleador. Si la parte demandante alega que debió ser benefi-
ciada con determinado concepto y este no está recogido legalmente, entonces
deberá acreditar qué disposición dota de sustento a su reclamo. En caso la par-
te demandante no lograse acreditar ello, entonces el juzgador deberá declarar
infundada la demanda.
2. La nulidad y el acto de hostilidad
Ya en la Ley Nº 26636 se indicaba expresamente que era deber de la parte de-
mandante acreditar la existencia de la nulidad del despido y tal disposición es
recogida nuevamente en la NLPT.

(85) PAREDES PALACIOS, Paul. “Las presunciones como sucedáneos de los medios de prueba”. En: Aportes
para la reforma del proceso laboral peruano. Sociedad Peruana de Derecho del Trabajo y Seguridad Social,
Lima, 2005, p. 179 y ss.

150
ACTIVIDAD PROBATORIA

Sin embargo, es importante tener en cuenta que, a diferencia de su anteceso-


ra (Ley Nº 26636), la nueva normativa no limita la acreditación de la nulidad
solo en los casos de despido, sino que amplía este supuesto para cualquier ale-
gación de nulidad, tales como la nulidad del convenio colectivo, la nulidad de
las modificaciones del contrato de trabajo, etc.
En efecto, la NLPT emplea una técnica amplia e indica que la parte deman-
dante se encuentra obligada a acreditar “la nulidad invocada” y, por tanto, no
existe motivo alguno para que tal exigencia sea requisito solo en los casos en
los que se solicite que un despido sea calificado como nulo.
Sobre la base de lo anterior, en aquellos casos en los que se invoque la decla-
ratoria de nulidad sobre un acto distinto al despido deberá recurrirse a la apli-
cación supletoria del Código Civil, concretamente a las causales de nulidad del
acto jurídico, establecidas en el artículo 219 de dicho cuerpo normativo. Rei-
teramos, será la parte demandante la llamada a demostrar la configuración en
los hechos de la causal de nulidad que invoca en estos supuestos.
En el caso que la parte demandante invoque que su despido debe ser calificado
como nulo, deberá hacer expresa referencia a alguna de las causales de nulidad re-
cogidas en el Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo Nº 728, Ley de Pro-
ductividad y Competitividad Laboral, concretamente a lo dispuesto en el artículo 29
de dicha norma; y, deberá demostrar en el proceso la existencia de la causal que
invoca y que motiva que su despido sea calificado como nulo por la judicatura.
Es importante hacer notar que la mujer embarazada tiene una especial protec-
ción ante el despido y es por ello que, cuando el cese se produce en cualquier
momento del periodo de gestación o dentro de los noventa días posteriores al
parto, no se le exige mayores elementos de prueba para acreditar la nulidad de
su despido y se presume que no ha existido una causa justa para la desvincu-
lación de la gestante o madre, debiendo la parte demandada acreditar con es-
pecial énfasis la existencia de causa justa para el despido. El caso de la mujer
embarazada resulta un supuesto de excepción a lo dispuesto en el literal b) del
numeral 23.3 de la NLPT, pues se debe preferir la norma laboral especial que
regula el despido nulo y dotar de preferente protección a la gestante.
De otro lado, al igual que la norma anterior, se indica que es requisito indis-
pensable que la parte demandante acredite la existencia del acto que solicita
sea declarado como hostil conforme a alguna de las causales detalladas en el
artículo 30 del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo Nº 728, Ley de
Productividad y Competitividad Laboral.
3. La existencia del daño
He aquí también una importante precisión de la NLPT, pues expresamente es-
tablece que es la parte demandante quien debe acreditar la existencia del daño

151
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

que alega y por el cual, evidentemente, solicita el pago de una indemnización


en la vía laboral.
Recordemos que al definirse la competencia de los juzgados laborales, la nue-
va normativa ha indicado que estos pueden analizar las causas vinculadas al
reclamo de pago de indemnizaciones por daños y perjuicios patrimoniales y
extrapatrimoniales, consecuentemente esta disposición, en la parte probatoria,
guarda correlato con lo indicado en el artículo 2 de la NLPT.
Cabría preguntarnos si era realmente necesario que la nueva normativa efec-
tuará tal precisión, pues como se indicó al inicio de este comentario, las par-
tes tienen la obligación de acreditar sus afirmaciones, consecuentemente si la
parte demandante alega que ha sufrido un daño que merece ser reparado por
su empleador, en primer lugar, debe acreditar necesariamente la existencia del
alegado daño. No obstante ello, consideramos positiva la inclusión expresa de
tal carga probatoria para la parte demandante, pues despeja toda duda respec-
to a su exigibilidad y, más aún, la dota de singular relevancia y, por tanto, de
especial atención por parte del juzgador.
Cabe agregar que, para la resolución de controversias laborales vinculadas a la
existencia o no de daños que deben ser reparados, el juzgador debe recurrir a
las disposiciones vinculadas a la responsabilidad contractual desarrolladas en
el Código Civil (artículos 1314 a 1332), y aplicar supletoriamente dicha nor-
ma al proceso laboral.
Por su parte, la nueva normativa establece que la parte demandada se encuen-
tra compelida a acreditar:
1. El pago, el cumplimiento de las normas legales, contractuales, su
extinción o inexigibilidad
Como se indicó previamente, la parte demandante debe acreditar cuál es la
fuente normativa que da sustento a su reclamo; y, por su parte, el empleador
debe acreditar haber cumplido con las obligaciones de pago que son de su car-
go (sean estas legales o contractuales); o, de ser el caso, debe demostrar que
tales obligaciones se han extinguido o que no resultan exigibles, motivos por
los cuales no se adeuda importe alguno a la parte demandante aun cuando esta
contase con una fuente normativa que sustente su reclamo.
2. La existencia de un motivo razonable distinto al hecho lesivo alegado
Para hacer frente a la alegación de nulidad y a la existencia de actos de hosti-
lidad, el empleador demandado debe demostrar fehacientemente que contaba
con un motivo razonable para ejecutar el despido y/o para realizar el acto que
la parte demandante califica como hostil. La parte demandada debe justificar
la legalidad de su actuar.

152
ACTIVIDAD PROBATORIA

3. El estado del vínculo laboral y la causa del despido


A diferencia de la Ley Nº 26636, la nueva legislación exige que sea la parte
demandada quien acredite cuál es el estado de la relación laboral al momen-
to de contestar la demanda, siendo –por tanto– deber de esta parte indicar si
mantiene aún vínculo alguno con la parte demandante, o si, por el contrario,
dicho vínculo ha concluido.
Asimismo, exige que la parte demandada acredite el motivo del despido, obli-
gando, por tanto, la nueva normativa que la parte empleadora presente una de-
fensa activa y acredite las razones objetivas que dieron sustento a su decisión
de desvincular a la parte demandante de su organización.
Finalmente, la norma trata el tema de la prueba mediante indicios e indica que
el juzgador puede amparar lo reclamado si de la demanda y de las pruebas ac-
tuadas se puede presumir que existen argumentos suficientes para tener por
ciertas las alegaciones de la parte demandante, pero ello tiene una excepción y
esta se centra en que la parte demandada pueda demostrar en juicio la razona-
bilidad de las medidas que ha adoptado, no obstante estas puedan resultar le-
sivas para la parte demandante.
Sobre la base de lo expuesto, resulta necesario que el empleador cuente con ele-
mentos de sustento suficientemente eficaces para lograr generar en el juzgador
convicción sobre lo adecuado de la medida adoptada, y conseguir que este la
califique como legalmente permitida, pese a que, en algún grado, pueda afec-
tar los intereses de la parte demandante. Así, si el empleador puede probar con
certeza lo justificado de su decisión empresarial, esta será considerada como
válida e impedirá que se ampare lo pretendido por la parte actora.
Estas disposiciones sobre la distribución de la carga probatoria tienen por prin-
cipal objetivo que el juzgador pueda contar con un incuestionable sustento le-
gal para exigir que las partes del proceso demuestren una activa participación
y defensa de sus posiciones, pues la responsabilidad de acreditar sus afirma-
ciones ha sido expresamente indicada en la nueva normativa y el no cumpli-
miento de lo dispuesto –necesariamente– deberá traducirse en fallos contradic-
torios para la parte que no cumplió con su carga probatoria.

 ARTÍCULO 24:
FORMA DE LOS INTERROGATORIOS
El interrogatorio a las partes, testigos, peritos y otros es realizado por el
juez de manera libre, concreta y clara, sin seguir ningún ritualismo o
fórmula preconstituida. Para su actuación no se requiere de la presen-
tación de pliegos de preguntas. No se permite leer las respuestas, pero

153
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

sí consultar documentos de apoyo. Los abogados de las partes también


pueden preguntar o solicitar aclaraciones, bajo las mismas reglas de
apertura y libertad. El juez guía la actuación probatoria con vista a los
principios de oralidad, inmediación, concentración, celeridad y economía
procesal. Impide que esta se desnaturalice sancionando las conductas
temerarias, dilatorias, obstructivas o contrarias al deber de veracidad.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 217, 227 y 228.
LOPJ: arts. 6, 8, 9 y 185.
NLPT: arts. I y III del Título Preliminar, y 33.

Comentario
Con el objeto de lograr reconstruir los hechos y determinar la norma y/o san-
ción aplicable al caso, es permitido que las partes presten sus declaraciones y
que también puedan participar testigos y peritos.
La NLPT otorga, –dentro de los deberes de conducta–, plena libertad tanto al
juez como a las partes para la formulación de las preguntas que sean necesarias
a tales agentes con el objetivo de dilucidar la controversia. Por lo tanto, no exi-
ge la presentación de pliegos de preguntas; al contrario, la nueva normativa es
enfática en señalar lo innecesario de estos. Así, se deja de lado el formalismo
de la anterior normativa y los rituales del proceso heredados del Derecho Pro-
cesal Civil, apostando por un proceso en el cual el juez tenga un conocimiento
cercano de los hechos, lo que le permitirá aplicar, correctamente, la normativa
para resolver el reclamo que le ha sido planteado.
En concordancia con los fundamentos de la nueva legislación, la libertad en
que deben realizarse los interrogatorios apuesta por preferir el fondo sobre la
forma y es claro ejemplo del rol protagónico del juez como director en el de-
sarrollo del proceso, lo cual facilita, además, su proximidad con la causa a ser
resuelta. El informalismo en la actuación de este medio de prueba busca que
el juzgador pueda percibir, en forma directa, la convicción con que se presta la
declaración, la forma en que se responden las preguntas, la conducta del inte-
rrogado, etc., lo que le permitirá formarse un juicio de valor sobre las posicio-
nes de cada parte y emitir un fallo con mayores elementos de juicio a aquellos
que le proporcionaba el –prácticamente mecánico y limitado– interrogatorio
del modelo de la Ley Nº 26636.
Bajo los parámetros de la NLPT, tendríamos que solo corresponderá que de-
claren las partes, los testigos y los peritos cuando el juez considere, a su sano
juicio y criterio, que sus respuestas puedan servir para esclarecer los hechos
controvertidos y le permitan contar con mayores elementos de juicio para so-
lucionar la controversia.

154
ACTIVIDAD PROBATORIA

El interrogatorio de la parte, testigo o perito, será iniciado por el juez quien


es el llamado a orientar el desarrollo de la diligencia; y luego podrán interve-
nir los abogados de las partes, ya sea formulando preguntas sobre aspectos no
cuestionados específicamente por el juzgador en su interrogatorio o repreguntas
para aclarar las respuestas ya brindadas al juzgador. Además, el interrogatorio
no se limita a la formulación de una pregunta (y consideramos que ni siquie-
ra al límite de veinte preguntas a la que alude el Código Procesal Civil para la
presentación de pliegos interrogatorios), sino que pueden formularse cuantas
preguntas, repreguntas y contrapreguntas se consideren necesarias para com-
pletar la indagación.
Cabe indicar que, como es lógico, las preguntas, repreguntas y contrapregun-
tas que puedan ser formuladas por los abogados de las partes, deberán ser per-
tinentes, es decir, deben tener exacto correlato con los hechos controvertidos y
guardar los límites que el respeto mutuo exige, pues en caso contrario, el juz-
gador no las admitirá, pudiendo incluso disponer la imposición de sanciones
económicas como consecuencia del indebido actuar del abogado en el proceso.
Es recomendable que las partes y sus abogados actúen de forma diligente y
tengan conocimiento exacto de lo alegado por su contraparte, pues solo así
podrán formular los cuestionamientos precisos que puedan hacer que el juez
advierta errores o contradicciones en la posición de su contraparte, del
testigo o del perito.

 ARTÍCULO 25:
DECLARACIÓN DE PARTE
La parte debe declarar personalmente. Las personas jurídicas prestan su
declaración a través de cualquiera de sus representantes, quienes tienen
el deber de acudir informados sobre los hechos que motivan el proceso.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 213, 214, 215, 216, 218, 219, 220 y 221.
NLPT: art. 24.

Comentario
Cualquiera de las partes puede pedir que su contraparte declare en el proceso,
ello con el objeto de que el juez cuente con mayores elementos para poder
resolver la controversia.
Así, tanto el demandante como el demandado pueden rendir su declaración
ante el juez a cargo del proceso.

155
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Si las partes son personas naturales, sus declaraciones deberán –necesaria-


mente– ser realizadas en forma personal; es decir, que deben acudir personal-
mente al local del juzgado y responder las preguntas que libremente el juez y
su contraparte deseen formular, no pudiendo actuar a través de un tercero aun
cuando este cuente con poder expreso para rendir declaraciones. Así, la NLPT
se aparta de lo establecido en el artículo 214 del CPC, en el cual sí se permi-
te que la persona natural declare mediante apoderado si, a criterio del juez, la
declaración no pierde su finalidad; en forma contraria, la nueva normativa es
expresa en establecer que ello no es posible en el proceso laboral regido por la
NLPT. Tal especial disposición guarda sentido con la búsqueda de la veraci-
dad de forma inmediata y directa por parte del juzgador, pues, definitivamen-
te, eliminada la intervención de terceros se puede llegar a obtener una aprecia-
ción más certera sobre la real posición de la parte.
Cuando una de las partes es una persona jurídica (empresa empleadora), po-
drán declarar por ella las personas naturales que actúen como sus apoderados
o representantes en el proceso, para lo cual será necesario que además cuenten
con poder expreso para la realización de tal acto. Estos representantes tienen
como obligación acudir debidamente informados sobre los hechos vinculados
a la controversia, ello justamente porque se busca que la declaración que pres-
ten aporte reales elementos de juicio para la solución del problema, buscando
evitar así que se proporcionen respuestas evasivas o sin vínculo alguno con los
hechos controvertidos, conducta que además podrá ser sancionada por el juzga-
dor con presunciones en contra de dicha parte y/o con sanciones económicas.
Ahora bien, resulta evidente que no se puede exigir que el representante decla-
rante tenga exacto y detallado conocimiento sobre la totalidad de los hechos o
circunstancias que podrían ser materia de pregunta (lo cual sucede, por ejem-
plo, cuando se investigan hechos de significativa antigüedad). Lo que se le exi-
ge a tal representante es que obre con probidad y responda según sus conoci-
mientos, aportando toda la información que pueda servir para dar solución a
la controversia. Así, por ejemplo, ante el caso que el representante desconoz-
ca los detalles de un hecho concreto, podría brindar el nombre de la persona
que se encuentre en mejor posición para responder la pregunta, siendo facul-
tad del juzgador, si lo considera pertinente, citar a dicha persona para que co-
labore con la resolución del conflicto. El representante declarante debe procu-
rar siempre que sus respuestas sean claras, para evitar así que puedan ser cali-
ficadas como evasivas o reticentes.
Es importante reiterar que la respuesta evasiva o reticente de alguna de las par-
tes podrá ser valorada por el juez a cargo del proceso en forma negativa a los
intereses de esta; y, por lo tanto, tomada en su contra al momento de resolver
la controversia. Recordemos que la nueva normativa del proceso laboral es
bastante clara en establecer que el juzgador se encuentra legalmente habilitado

156
ACTIVIDAD PROBATORIA

para extraer conclusiones en contra de la parte que presente una conducta con-
traria a los principios rectores del proceso, como es el obstaculizar el desarrollo
de la actividad probatoria, supuesto en el cual se incurre si al declarar la parte
responde de forma evasiva o se resiste a declarar.

 ARTÍCULO 26:
DECLARACIÓN DE TESTIGOS
Los testigos no presencian el desarrollo de la audiencia y solo ingresan
a ella en el momento que les corresponda.
El secretario del juzgado expide al testigo una constancia de asistencia
a fin de acreditar el cumplimiento de su deber ciudadano. Tratándose de
un trabajador, dicha constancia sirve para sustentar ante su empleador
la inasistencia y el pago de la remuneración por el tiempo de ausencia.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 222, 223, 224, 225, 226, 228, 229, 230 y 231.
NLPT: arts. 15, 24 y 46.

Comentario
Colaborar con el desarrollo de la justicia es un deber ciudadano de cumpli-
miento obligatorio; y, por ello, el demandante y el demandado pueden solici-
tar que terceros corroboren sus afirmaciones ante el propio juez. A estos terce-
ros se les conoce como testigos.
En efecto, puede ser testigo, en principio, cualquier persona capaz que haya es-
tado involucrada en los hechos discutidos o, como precisa de mejor manera la
doctrina, que haya tomado conocimiento de ellos mediante los sentidos. Para
definir cuáles son los límites exactos para la declaración de testigos (quiénes
pueden ser testigos y quiénes están legalmente prohibidos de serlo) es necesa-
rio recurrir al CPC, que en su artículo 229 precisa quiénes se encuentran pro-
hibidos de declarar como testigos, siendo estos:
1. El absolutamente incapaz, incluyendo dentro de este grupo a los menores
de edad.
2. El condenado por algún delito que pueda afectar su idoneidad, si así lo
considera el juez.
3. El pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad o tercero de afini-
dad, el cónyuge o concubino.
4. El que tenga interés, directo o indirecto, en el resultado del proceso.
5. El juez y el auxiliar de justicia que conocen de la causa.

157
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Si la contraparte advierte que el testigo ofrecido incurre en algunas de las


causales de prohibición detalladas podrá interponer una tacha contra la ad-
misión de tal medio de prueba, cuestionamiento que deberá ser resuelto en
el acto por parte del juzgador. En caso de que el cuestionamiento planteado
no sea amparado, la contraparte podrá interponer recurso de apelación tam-
bién en ese mismo acto.
Cabe indicar además que, si bien en la NLPT no se señala expresamente que
pueden actuar como testigos los trabajadores del empleador demandado. Ello
resulta innecesario, pues, conforme se precisó al inicio del comentario de este
artículo, toda persona capaz tiene el deber de coadyuvar a la obtención
de la justicia, con independencia de su condición de dependiente o no del
empleador parte en el proceso.
Por aplicación supletoria del CPC, el número total de testigos que ofrezcan las
partes no debe exceder en ningún caso de seis, pudiendo presentarse solo has-
ta tres testigos por cada hecho controvertido.
Es importante destacar el hecho de que la norma indique que los testigos, en
caso sean admitidos por el juez, solo ingresan a la audiencia cuando les corres-
ponda declarar, ello entendemos tiene por objeto evitar que, luego de haber es-
cuchado las posiciones de las partes (Ejemplo: etapa de confrontación de par-
tes), los testigos modifiquen el contenido de sus declaraciones o que sean in-
ducidos a brindar cierto tipo de respuestas.
Para la realización de esta prueba, al igual que en el caso de la declaración de
parte, no es necesaria la existencia de un pliego de preguntas escrito, pues el
interrogatorio deberá realizarse de forma libre tanto por el juez como por las
partes. Sin embargo, si bien la NLPT indica que no resulta necesaria la pre-
sentación de pliegos interrogatorios para la declaración de los testigos, ello no
exime que la parte que solicita la actuación de tal prueba deba indicar los he-
chos sobre los que deberá declarar el testigo, en buena cuenta, qué es lo que
pretende demostrar con la declaración testimonial.
El interrogatorio de los testigos, como se explicó al comentar el artículo 24,
tampoco debe seguir formalidad alguna, primando en su realización la liber-
tad de forma y modo, manteniéndose el rol activo y deber del juzgador de ve-
lar por el correcto desarrollo de la diligencia, evitando y sancionando los ac-
tos que atenten contra la buena reputación y el respeto mutuo entre todos los
agentes intervinientes en la causa, sean partes o testigos.
Finalmente, el artículo bajo comentario precisa además que, terminada la dili-
gencia testimonial, los testigos que participen en el proceso recibirán, por par-
te del secretario que asiste al juez, una constancia de asistencia. Dicha cons-
tancia, permitirá que, en el caso específico del trabajador testigo, este sustente

158
ACTIVIDAD PROBATORIA

su inasistencia o tardanza en el centro de labores; y, por lo tanto, su emplea-


dor debe proceder a efectuar el pago de la remuneración sin descuento alguno
por tales motivos. Tal disposición ratifica lo señalado previamente, en el sen-
tido que incluso los trabajadores del empleador que forman parte del proceso
pueden intervenir como testigos, siendo la constancia de asistencia una justifi-
cación válida de su inasistencia o tardanza, buscándose eliminar así cualquier
eventual y probable represalia.
Cabe recordar en este extremo que, no obstante aún no exista certeza sobre la
admisión o no de la declaración testimonial, el testigo ofrecido debe acudir a la
audiencia de juzgamiento, siendo ello responsabilidad de la parte que lo ofre-
ce. El testigo no será notificado en momento alguno para que acuda a la dili-
gencia judicial, dado que la comunicación de la realización de dicha diligencia
es obligación expresa de la parte que ofrece su declaración.
En este sentido, se busca evitar las extenuantes dilaciones que se generaban
con la Ley Nº 26636, cuando el juez de la causa notificaba una y otra vez a los
testigos, sin tener la certeza respecto a su domicilio real, lo que muchas veces
era aprovechado por alguna de las partes para entorpecer el desarrollo del pro-
ceso u ocultar información sin mayor consecuencia.
Así, es claro que la indicada regulación de la declaración testimonial tiene co-
rrelato estricto con los principios de celeridad, concentración y economía pro-
cesal que inspiran la nueva normativa procesal laboral.

 ARTÍCULO 27:
EXHIBICIÓN DE PLANILLAS
La exhibición de las planillas manuales se tiene por cumplida con la
presentación de las copias legalizadas correspondientes a los periodos
necesitados de prueba.
La exhibición de las planillas electrónicas es ordenada por el juez al fun-
cionario del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo responsable
de brindar tal información. Es improcedente la tacha de la información
de las planillas electrónicas remitida por dicho funcionario, sin perjuicio
de la responsabilidad penal o funcional que las partes puedan hacer valer
en la vía correspondiente.
Las partes pueden presentar copias certificadas expedidas por el Ministerio
de Trabajo y Promoción del Empleo de la información contenida en las
planillas electrónicas, en lugar de la exhibición electrónica.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts .259, 260 y 261.
NLPT: art. 31.

159
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
La NLPT introduce aquí una innovación y deja de lado la presentación de las
boletas de pago y la exhibición física de las planillas en el local del empleador
(cuando contaba con más de 50 trabajadores) para preferir las planillas elec-
trónicas y las copias legalizadas de los libros de planillas manuales en el lo-
cal del juzgado; cambio de procedimiento que indudablemente dota de celeri-
dad al desarrollo del proceso. De hecho, se aprecia un sinnúmero de audien-
cias donde los empleadores demandados presentan la planilla electrónica en
las audiencias; no solo ello, tienen marcadas las partes de las planillas que son
relevantes de cara a la materia controvertida.
A diferencia de la Ley Nº 26636, la obligación de exhibir planillas ya no re-
cae únicamente en el empleador. En efecto, en el entendido de que, a partir
de enero de 2008, todo empleador que cumpla con algunos de los supuestos
del artículo 2 del Decreto Supremo Nº 018-2007-TR debe llevar su planilla
de forma electrónica, la cual pasa inmediatamente a disposición del Minis-
terio de Trabajo y Promoción del Empleo. Es esta entidad estatal quien se
encuentra obligada a proporcionarle al juez dichas planillas del periodo ma-
teria de reclamo.
Así, en este extremo, el empleador tiene por única obligación presentar ante el
local del juzgado una copia legalizada de aquellas planillas que no sean elec-
trónicas, ya que la exhibición de las planillas electrónicas será solicitada por el
juzgador directamente al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. La
información que remita este ministerio será incuestionable y se tendrá siem-
pre por cierta, razón por la cual no resulta procedente la presentación de ta-
chas contra ella.
Cabe agregar que, si el empleador lo desea, puede presentar copia de la infor-
mación contenida en las planillas electrónicas la cual, para ser válida en el pro-
ceso, debe estar debidamente certificada por el funcionario correspondiente del
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, reemplazando con esto la ex-
hibición electrónica de las planillas.
Ahora bien, debemos señalar que el empleador parte del proceso puede opo-
nerse a la admisión de este tipo de pruebas, en caso de que, por ejemplo, algu-
nas planillas manuales ya no obren en su poder, para lo cual deberá acreditar
la remisión de estas a la ONP o su eventual destrucción por causas fortuitas
(p. ej.: un incendio en el área de archivo que fue oportunamente denuncia-
do o un robo de documentos también debidamente denunciado). Como pa-
reciera ser evidente, tal cuestionamiento no podría realizarse sobre la exhi-
bición de planillas electrónicas que obren en poder de la Autoridad Admi-
nistrativa de Trabajo.

160
ACTIVIDAD PROBATORIA

Entendemos que con estas disposiciones especiales sobre la exhibición de las


planillas electrónicas se busca evitar la demora innecesaria del proceso en di-
ligencias tales como las visitas del perito adscrito al juzgado a la empresa de-
mandada para verificar la información registrada en la planilla o las observa-
ciones vinculadas a errores en la recolección de tal información que pueden re-
sultar poco relevantes para la resolución de la controversia. Tales situaciones,
usuales en los procesos regidos bajo la Ley Nº 26636, atentan contra los prin-
cipios rectores del nuevo proceso laboral de celeridad, inmediación, concen-
tración y economía procesal, siendo por ello entendible el especial tratamien-
to de la exhibición de las planillas en la nueva regulación.
Además, las nuevas disposiciones exigen que el empleador sea extremadamente
cuidadoso con la información que proporciona en su planilla electrónica, pues
tal información será la única válida para el juzgador.

 ARTÍCULO
PERICIA
28:

Los peritos no presencian el desarrollo de la audiencia y solo ingresan a


ella en el momento que corresponda efectuar su exposición.
Los informes contables practicados por los peritos adscritos a los juzga-
dos de trabajo y juzgados de paz letrados tienen la finalidad de facilitar
al órgano jurisdiccional la información necesaria para calcular, en la
sentencia, los montos de los derechos que ampara, por lo que esta pericia
no se ofrece ni se actúa como medio probatorio.

CONCORDANCIAS
CPC: arts. 262, 263 y 266.
LOPJ: arts. 273 y 280.
NLPT: arts.15, 24 y 31.

Comentario
Las partes pueden considerar necesario que, a efectos de reforzar en mejor medi-
da sus posiciones, colaboren con el proceso terceras personas con conocimientos
científicos, artísticos, técnicos o prácticos referidos a los hechos controvertidos.
tales personas, por sus especiales conocimientos, son conocidas como peritos.
Al igual que en el caso de los testigos, los peritos de parte (contables, grafotéc-
nicos, etc.) que vayan a realizar un dictamen verbal o ratificar en forma verbal
el dictamen escrito, solo ingresan y participan en la audiencia cuando el juez
determine que pueden proceder a exponer sus posiciones. Asimismo, para la
realización de esta prueba no es necesaria la presentación previa de un pliego
de preguntas por escrito, pues el interrogatorio se rige conforme con los pa-
rámetros de libertad establecidos en el artículo 24 de la NLPT, pero sí resulta

161
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

exigible que la parte que ofrece la prueba precise el objeto de esta, en otras pa-
labras, el hecho controvertido que se busca esclarecer con la pericia.
Como se explicó al comentar el artículo 24 de la NLPT, el interrogatorio de
los peritos no debe cumplir con formalidad alguna, pudiendo el juzgador y
los abogados de las partes plantear las preguntas que consideren pertinentes,
siempre dentro de los límites del respeto mutuo, para dilucidar la controversia.
Ahora bien, es importante destacar que los peritos que las partes puedan ofre-
cer como medios de prueba de sus afirmaciones tienen un tratamiento dis-
tinto de los peritos judiciales que actúan como órganos de apoyo en la labor
jurisdiccional.
La nueva normativa es expresa en señalar que la pericia contable que realiza
el personal de los juzgados especializados y de paz letrados (peritos judicia-
les) no es considerada como un medio de prueba de las partes, sino como un
elemento de apoyo a la labor del juez, para facilitarle el cálculo de los even-
tuales conceptos que podrían ser considerados en una sentencia. Por lo tanto,
al no tener la condición de medio de prueba, no podría deducirse contra di-
cho informe contable cuestión probatoria alguna. Lo anterior significa que el
cálculo realizado por el perito judicial que sea tomado por el juzgador en su
sentencia tendrá que ser cuestionado por las partes justamente en su recurso
de apelación de sentencia.
Esto supone una diferencia importante respecto a lo que sucedía con la Ley
Nº 26636, ya que con la anterior norma el juez ordenaba al perito adscrito la
realización de un Informe Pericial, el mismo que era sometido a las observa-
ciones de las partes, es decir, existía la posibilidad de cuestionar y modificar
su contenido antes de la emisión de la sentencia, lo cual, en cierta forma, daba
a las partes una mayor garantía respecto a los cálculos efectuados, pudiendo el
juez de primera instancia, ante la evidencia de un error o deficiencia, ordenar
al perito la emisión de un nuevo informe.
Sin embargo, consideramos que se ha sacrificado acertadamente esa mayor li-
bertad de cuestionamiento frente a la necesidad de otorgar fluidez al proceso,
postergando dicho cuestionamiento al momento de la apelación de sentencia.
En este nuevo escenario, es recomendable que, cuando alguna de las partes
considere que la sentencia del juzgador de primera instancia ha amparado in-
debidamente la demanda solo en forma parcial o que ha liquidado los concep-
tos cuyo otorgamiento reconoce de manera incorrecta, junto con el recurso de
apelación de sentencia se presente una pericia contable de parte a efectos de
hacer notar las deficiencias de cálculo. Dicha pericia encuentra su justificación
en el cuestionamiento que se realiza a la sentencia emitida y, por ello, no de-
bería ser calificada como medio de prueba extemporáneo.

162
ACTIVIDAD PROBATORIA

 ARTÍCULO 29:
PRESUNCIONES LEGALES DERIVADAS
DE LA CONDUCTA DE LAS PARTES
El juez puede extraer conclusiones en contra de los intereses de las partes
atendiendo a su conducta asumida en el proceso. Esto es particularmente
relevante cuando la actividad probatoria es obstaculizada por una de las
partes.
Entre otras circunstancias, se entiende que se obstaculiza la actuación
probatoria cuando no se cumple con las exhibiciones ordenadas, se niega
la existencia de documentación propia de su actividad jurídica o econó-
mica, se impide o niega el acceso al juez, los peritos o los comisionados
judiciales al material probatorio o a los lugares donde se encuentre, se
niega a declarar, o responde evasivamente.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 277, 279, 280, 281 y 282.
LOPJ: arts. 8, 9, 185 y 292.
NLPT: arts. II del Título Preliminar, 11 y 15.

Comentario
Conforme bien señalan Sempere Navarro y otros(86). “Sin ser propiamente me-
dios de prueba, sino método para fijar la certeza de ciertos hechos o mecanis-
mos de dispensa de la prueba, las presunciones resultan igualmente importan-
tes en materia probatoria”. Es en tal línea que en la NLPT se extraen presun-
ciones de la indebida conducta de los participantes en el proceso, disposición
que refuerza fundamentalmente el principio de veracidad que rige en forma
expresa al proceso laboral.
La NLPT ha optado por establecer una serie de sanciones cuando las partes,
sus representantes o abogados actúan en forma contraria a los deberes de ve-
racidad, probidad, lealtad y buena fe, los cuales además han sido expresamen-
te recogidos como fundamentos del nuevo proceso en el artículo III del Títu-
lo Preliminar de la NLPT.
Así, concretamente, se ha indicado que si una parte desarrolla en el proceso una
conducta que pueda ser calificada como obstaculizadora de la actividad pro-
batoria, el juzgador podrá extraer conclusiones en su contra, dispensando por
tanto a la parte contraria de mayores pruebas para acreditar sus afirmaciones.
El segundo párrafo del artículo bajo comentario detalla una serie de conduc-
tas que podrían ser consideradas como intentos de obstaculizar la actuación

(86) SEMPERE NAVARRO, Antonio V. y otros. Curso de Procedimiento Laboral. 6a edición, Tecnos, Madrid,
2001, p. 122.

163
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

probatoria; sin embargo, es preciso advertir que las conductas recogidas son
solo ejemplos y el juzgador podrá evaluar cualquier otra conducta y, a su cri-
terio, calificarla como un obstáculo para la adecuada resolución de la contro-
versia y sancionar por ello a la parte que ejecutó tal conducta sacando conclu-
siones en su contra.
Así, tal facultad del juez, claro ejemplo de su rol protagónico en el desarrollo
del proceso, exige que las partes cuiden su actuar en el proceso y demuestren,
principalmente, en la realización de las audiencias de conciliación y de juzga-
miento, una real actitud de facilitadores de recursos para la adecuada resolu-
ción del problema que motiva la demanda judicial, pues caso contrario, podrían
encontrarse ante un fallo desfavorable motivado por sus propias actuaciones.
A modo de ejemplo, podrían ser consideradas como conductas que obstaculi-
zan el adecuado desarrollo del proceso; y, en especial, en la etapa probatoria:
- Si en un proceso en el que se discute la existencia de una relación laboral,
al actuar la declaración de parte del empleador, el apoderado señala que
no puede brindar información, el juez podrá estimar que dicho apoderado
está obstaculizando la prueba ya que debió informarse debidamente sobre
tal punto fundamental de la controversia.
- Si en un proceso en el que se discute la existencia de una relación laboral,
en el escrito de demanda la parte demandante afirma que tenía jefes asig-
nados quienes lo supervisaban diariamente, pero, al momento de ser inte-
rrogada sobre los nombres de sus supuestos jefes, el demandante señala
que no recuerda el nombre de ninguno; entonces el juzgador podría con-
siderar que dicha parte está obstaculizando el desarrollo del proceso.
- Si se solicita la exhibición de planillas y estas no obstante estar en poder
del empleador, no son exhibidas al juzgador, sin brindar explicación al-
guna respecto a la imposibilidad de la exhibición (por ejemplo: caso for-
tuito, como un incendio; o, por actos de la naturaleza, como sería el caso
de planillas de empresas ubicadas en la ciudad de Ica y que perdieron mu-
chísima documentación producto del terremoto que afectó tal zona en el
año 2007).
- La parte demandante niega haber renunciado a la empresa y, por lo tanto,
la existencia de una carta de renuncia, y el empleador demandado presen-
ta la carta con la firma y huella digital de la parte demandante.

164
Subcapítulo VII
Formas especiales de conclusión del proceso

Si bien la sentencia es el acto per se por el cual se extingue la relación pro-


cesal; esta no es la única manera en que puede extinguirse un proceso ya que
existen otras instituciones dentro del Derecho Procesal que también cumplen
esta función.
Así, de la lectura del Código Procesal Civil, podemos observar que además de
la sentencia, otras formas alternativas de finalización del proceso reguladas en
los Títulos X y XI de la sección tercera del Código Procesal Civil (en adelante,
CPC), donde se hace un distingo entre los medios extintivos del proceso equi-
valentes a la sentencia y aquellos que no se pronuncian sobre la controversia.
De igual manera, dentro del Derecho Procesal Laboral, la anterior Ley Proce-
sal del Trabajo, Ley Nº 26636 (en adelante, la LPT), regulaba de forma escue-
ta los medios alternativos de extinción de la relación procesal; señalando en
dos artículos (45 y 46) que los medios de extinción del proceso laboral eran la
conciliación y el desistimiento.
Sin embargo, la escasa regulación de la LPT no implicaba que estos fueran los
únicos medios alternativos del proceso laboral, ya que aplicando de forma su-
pletoria el CPC se podían utilizar todos los medios extintivos regulados en esta
norma; tal y como lo señala Francisco Romero Montes: “La LPT no se refiere
a formas especiales de conclusión del proceso, sino a la conclusión anticipa-
da del proceso a través de la conciliación y el desistimiento. Se trata pues de
situaciones distintas, lo que nos lleva a sostener que el precepto de la LPT no
es limitativo, lo que significa que en un proceso laboral (…) hay dos maneras
de concluir el proceso: una, en forma anticipada, mediante la conciliación y
el desistimiento; la otra, a través de la sentencia, lo que no impide (…) que el
proceso laboral, también concluya por alguna de las vías a la que el CPC de-
nomina formas especiales de conclusión del proceso”(87).
Ahora bien, con la promulgación de la nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley
Nº 29497 (en adelante, NLPT), se han realizado varias precisiones respecto
de la escueta redacción de la norma anterior. En primer lugar, se ha modifica-
do el nomen iuris del subcapítulo denominándose ahora “formas especiales de
conclusión del proceso” a diferencia de la LPT que usaba el lacónico término
“conclusión del proceso”.

(87) ROMERO MONTES, Francisco Javier. Derecho Procesal del Trabajo. Edial, Lima, 1997, p. 149.

165
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Asimismo, se ha dejado de lado la escueta clasificación de medios extintivos


que tenía la LPT, por una detallada mención de estos. De este modo, según la
NLPT, las formas especiales de conclusión del proceso son: i) la conciliación,
ii) el allanamiento, iii) el reconocimiento de la demanda, iv) la transacción, v)
el desistimiento, vi) el abandono y vii) la inasistencia reiterada a las audien-
cias programadas en primera instancia. A tales efectos, se desarrolla solamen-
te aspectos puntuales respecto de la conciliación, la transacción y el abando-
no; y teniéndose que volver a recurrir en relación con los demás supuestos a la
aplicación supletoria del CPC para entender el real alcance de cada medio ex-
tintivo, con la salvedad que deben ser analizados en el contexto de un proceso
laboral radicalmente distinto que el anterior, que se caracteriza por prevalen-
cia de la oralidad y la inmediatez.
Finalmente es preciso resaltar que después de más de dos años de implemen-
tación de la NLPT en algunos de los distintos distritos judiciales en los que
se encuentra vigente, se puede comprobar una tendencia bastante favorable
respecto a las formas especiales de conclusión del proceso, siendo la conci-
liación la forma de conclusión anticipada que mayor auge a logrado en todo
este tiempo.
Un ejemplo concreto de esta situación es la estadística mostrada en el Distri-
to Judicial de La Libertad, sede en la que la NLPT entró en vigencia el 1 de
setiembre de 2010, y en el que se puede observar que, del total de la carga la-
boral ingresada durante el año 2011, el 34% de los procesos concluyó con un
acuerdo conciliatorio, mientras que en otros dos distritos judiciales, como son
Arequipa y Cusco, se refleja una situación distinta, conforme se observa en los
gráficos que se exponen a continuación:

PROCESOS INICIADOS CON LA NLPT EN EL 2011

166
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

PROCESOS QUE SE HAN RESUELTO CON LA NLPT EN EL 2011

Distritos Ingresados Resueltos Ratio

La Libertad 2271 1404 61%

Arequipa 1526 667 43%

Cusco 527 343 65%

Sala La Libertad 770 664 86%

¿CÓMO HAN CONCLUIDO LOS PROCESOS EN LA LIBERTAD?

¿CÓMO HAN CONCLUIDO LOS PROCESOS EN AREQUIPA?

167
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

¿CÓMO HAN CONCLUIDO LOS PROCESOS EN CUSCO?

 ARTÍCULO 30:
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO
El proceso laboral puede concluir, de forma especial, por conciliación,
allanamiento, reconocimiento de la demanda, transacción, desistimiento o
abandono. También concluye cuando ambas partes inasisten por segunda
vez a cualquiera de las audiencias programadas en primera instancia.
La conciliación y la transacción pueden ocurrir dentro del proceso, cual-
quiera sea el estado en que se encuentre, hasta antes de la notificación
de la sentencia con calidad de cosa juzgada. El juez puede en cualquier
momento invitar a las partes a llegar a un acuerdo conciliatorio, sin que
su participación implique prejuzgamiento y sin que lo manifestado por
las partes se considere declaración. Si ambas partes concurren al juzga-
do llevando un acuerdo para poner fin al proceso, el juez le da trámite
preferente en el día.
Para que un acuerdo conciliatorio o transaccional ponga fin al proceso
debe superar el test de disponibilidad de derechos, para lo cual se toman
los siguientes criterios:
a) El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una norma disposi-
tiva, debiendo el juez verificar que no afecte derechos indisponibles;
b) debe ser adoptado por el titular del derecho; y
c) debe haber participado el abogado del prestador de servicios deman-
dante.
Los acuerdos conciliatorios y transaccionales también pueden darse
independientemente de que exista un proceso en trámite, en cuyo caso
no requieren ser homologados para su cumplimiento o ejecución. La
demanda de nulidad del acuerdo es improcedente si el demandante lo
ejecutó en la vía del proceso ejecutivo habiendo adquirido, de ese modo,
la calidad de cosa juzgada.
El abandono del proceso se produce transcurridos cuatro (4) meses sin
que se realice acto que lo impulse. El juez declara el abandono a pedido
de parte o de tercero legitimado, en la segunda oportunidad que se

168
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

solicite, salvo que en la primera vez el demandante no se haya opuesto al


abandono o no haya absuelto el traslado conferido.

CONCORDANCIAS:
Código Civil: art. 1302 y ss.
CPC: art. 323 y ss.
LPT: arts. 45 y 46
Ley de Conciliación, Ley Nº 26872.

Comentario

I. FORMAS DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO EQUIVALENTES A


LA SENTENCIA

Como señalamos en los párrafos anteriores, la NLPT nos brinda una innova-
ción respecto a los medios extintivos del proceso, pero este cambio no tuvo un
origen meramente formalista ni fue a raíz de un “sinceramiento dogmático”.
La razón que debemos tener todos en cuenta es que el nuevo proceso laboral
tiene como fin principal que la resolución de los conflictos jurídicos, bajo la
égida de los principios del derecho del trabajo, sean rápidos y efectivos. Y es
que el proceso laboral regulado por la LPT favorecía la sobrecarga procesal
en los juzgados laborales, e incentivaba la larga duración del proceso, (dura-
ción promedio: 3-4 años).
En esa línea, lo que busca la NLPT es un proceso laboral que incentive proce-
sos rápidos y efectivos, en el sentido de que antes de favorecer procesos que
obliguen a las partes a pasar tres o cuatro años recorriendo juzgados; el juez
fomente que las partes resuelvan los conflictos apelando a la conciliación, tran-
sacción o allanamiento.
Así, consideramos que esta innovación es la más importante y, sin duda, es uno
de los motores del nuevo proceso laboral que buscará antes que nada un buen
acuerdo antes que un largo juicio.
1. Allanamiento o reconocimiento de la demanda
El allanamiento puede ser definido como el sometimiento a la pretensión del
demandado y solo puede tener por objeto relaciones jurídicas disponibles; es
decir, aquellas que sean transigibles o renunciables y en general, aquellas en
que no estuviera comprometido el orden público(88). Así, el allanamiento supo-
ne una aceptación de la pretensión del demandante que no admite condiciones
o modalidades, pues estas son propias de los actos bilaterales (requieren

(88) Exp. Nº 2184-95. Data 35,000. Gaceta Jurídica.

169
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

aceptación de la contraparte), por lo que los alcances del allanamiento no pue-


den extenderse más allá de los límites permitidos por ley(89).
Por otra parte, el reconocimiento de la demanda implica aceptar la pretensión
y admitir la veracidad de los hechos expuestos en ella y sus fundamentos jurí-
dicos(90). En ese orden de ideas, supone la aceptación por el sujeto no solo de
la pretensión, sino también de la certeza de los hechos y los fundamentos jurí-
dicos que sustentan dicha pretensión(91)
Para algunos, el allanamiento y el reconocimiento de la demanda son figuras
jurídicas distintas y que involucran distintos efectos, pues se alega que el alla-
namiento es el acto jurídico procesal unilateral en virtud del cual la parte de-
mandada no plantea oposición alguna y se somete a las pretensiones reclama-
das por el accionante, aceptando cumplirlas en el modo y tiempo que se les in-
dique, pero sin admitir necesariamente la causa petendi –vale decir los hechos
alegados por el actor– ni la fundamentación jurídica de la demanda, mientras
que el reconocimiento de la demanda es una forma especial de conclusión del
proceso en virtud de la cual el demandado no solo acepta las pretensiones del
actor contenidas en la demanda, sino que, además, admite la veracidad de los
hechos alegados por el accionante y declara estar conforme con los argumen-
tos jurídicos de este.
Al respecto, consideramos esta distinción innecesaria, toda vez que el allana-
miento sería la aceptación de “la pretensión dirigida contra él”, mientras que
el reconocimiento implicaría aceptar la pretensión y “la veracidad de los he-
chos expuestos en la demanda y los fundamentos jurídicos de la pretensión(92).
como lo señala Eugenia Ariano Deho, la antes indicada es una distinción in-
necesaria pues la pretensión está siempre formada por el petitorio (petitum) y
la causa de pedir (causa petendi), que no son sino los hechos que fundamen-
tan el petitorio, por lo cual aceptar la pretensión es aceptar todo el bloque (pe-
titorio + causa de pedir)(93). En ese sentido, dado que ambas figuras son equi-
valentes no existe razón para comentarlas por separado, ya que los efectos en
ambos casos son los mismos, tal y como lo confirma el mismo CPC cuando –a
pesar de que hace esta distinción–, señala que el reconocimiento se regula por
lo dispuesto para el allanamiento.

(89) Exp. Nº 99-408-376. Data 40,000. Gaceta Jurídica.


(90) Exp. Nº 55259-97. Data 35,000. Gaceta Jurídica.
(91) HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. Ob. cit., p. 128.
(92) ARIANO DEHO, Eugenia. Separata de Derecho Procesal Civil. Instituto Jorge Eugenio Castañeda. S/A., p. 69.
(93) Ídem.

170
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

1.1. Oportunidad
El demandado puede allanarse a la demanda en cualquier estado del proceso,
previo a la sentencia; sin embargo, el momento usual en que esta se presenta
es en el de contestación de la demanda, con la ventaja de que si lo hace en esta
etapa queda exonerado del pago de costas y costos.
1.2. Aprobación del allanamiento y sus efectos
Como bien lo señala Eugenia Ariano Deho(94), el allanamiento pese a su colo-
cación sistemática dentro de las formas de extinción especiales del proceso,
no determina que este concluya de modo “especial”, sino que determina que
el juez deba expedir sentencia de inmediato.
Sin embargo, dado que estamos frente a un acto de disposición, el juez debe
aprobar el allanamiento, para lo cual debe analizar si estamos frente a derechos
disponibles, y con más razón en materia laboral donde está en juego el princi-
pio de irrenunciabilidad de los derechos; asimismo, deberá verificar que no se
configuren los siguientes supuestos:
a) El demandado no tiene capacidad para disponer del derecho en conflicto.
b) El apoderado o representante del demandado carece de facultad para allanarse.
c) El conflicto de intereses afecta el orden público o las buenas costumbres.
d) Habiendo litisconsorcio necesario, el allanamiento no proviene de todos
los demandados.
e) Presume la existencia de fraude o dolo procesal.
f) Advierte que la sentencia a dictarse va a surtir efecto frente a tercero no
emplazado; o el demandado es el Estado u otra persona de Derecho Pú-
blico, salvo que su representante tenga autorización expresa.
En caso de que el juez no apruebe el allanamiento, el proceso seguirá su cur-
so normal. En cambio si lo aprueba, el juez debe expedir sentencia inmediata,
salvo que este no se refiera a todas las pretensiones demandadas.
En el caso de allanamiento parcial, como en nuestro ordenamiento no existen
sentencias parciales, el pronunciamiento de la pretensión objeto del allana-
miento se hará con la expedición de la sentencia.
2. Transacción
Respecto a la transacción, debido a la falta de una definición por parte del Có-
digo Civil, ha conllevado que se genere un debate sobre su naturaleza jurídica.

(94) Ídem.

171
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Por un lado, existe la posición de considerarlo genéricamente como un acto


jurídico, vale decir, sería un acto dirigido a dilucidar una situación dudosa y
litigiosa, produciendo predominantemente efectos extintivos. Así, la transac-
ción no implica la asunción de obligaciones sino que las extingue. Esta postu-
ra tiene un respaldo en el hecho de que esta figura se ubique dentro del Códi-
go Civil, como una de las destinadas a extinguir obligaciones. Asimismo, se
apoya en el hecho de que un sector de la jurisprudencia define a la transacción
como el acto jurídico bilateral y consensual donde, al hacerse mutuas y recí-
procas concesiones, las partes extinguen obligaciones dudosas o litigiosas(95).
Por otro lado, existe la postura de definir a la transacción específicamente como
un contrato, porque la transacción no se agota solo en un efecto extintivo sino,
como se aprecia de la lectura del segundo párrafo del artículo 1302 del Códi-
go Civil, también dispone que mediante este negocio jurídico se puede recono-
cer, eliminar, modificar o regular derechos u obligaciones a través de ella. De
esta manera, es una fuente de la cual derivan prestaciones patrimoniales (dar,
hacer o no hacer) con lo cual se configuran los alcances de la relación jurídi-
ca existente entre las partes.
Al respecto, tomamos partido por la segunda posición, porque observamos
que la transacción trasciende al mero aspecto extintivo, y genera producto de
este acto una serie de situaciones jurídicas destinadas a regular las relaciones
entre las partes, como son obligaciones, cargas o derechos potestativos, etc.
Asimismo, se observa que un requisito básico de la transacción es la patrimo-
nialidad de los derechos transigibles, que constituye un rasgo de los derechos
que surgen de los contratos. En ese sentido, consideramos que a la transacción
se le podrán aplicar las reglas de contratación en cuanto no le sean contrarias.
No obstante, y más allá del debate antes señalado, debe destacarse que la esen-
cia de la transacción reside en una relación jurídica incierta y controvertida,
susceptible de derivar en litigio o ya latente, cuyas partes deciden llevar a tér-
mino en forma definitiva; de esta manera, encausan su voluntad hacia esa fi-
nalidad a través de concesiones recíprocas(96).
En esa línea de interpretación(97), y en términos generales, la transacción debe
guardar las siguientes características:
- Busca dilucidar asuntos dudosos o litigiosos. Es dudoso en la medi-
da en que el asunto aún no es parte de un proceso, pero al tratarse de una

(95) Exp. Nº 1588-2006-Lima. Data 40,000. Gaceta Jurídica.


(96) ORTERLING PARODI, Felipe y CASTILLO FREYRE, Mario. Compendio de Derecho de Obligaciones.
1a edición, Palestra, Lima, 2008, p. 780.
(97) Ibídem, p. 780 y ss.

172
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

controversia con relevancia jurídica es susceptible potencialmente de ge-


nerarlo; y será litigioso cuando se esté dilucidando ya dentro de un proce-
so judicial.
- Existen concesiones recíprocas. Implica que cada parte debe sacrificar
algún derecho o pretensión. Aunque es necesario precisar que no necesa-
riamente las concesiones deben ser equivalentes o proporcionales, las cua-
les dependerán de la negociación de las partes.
- La transacción es indivisible. Es un todo integral y lo que le ocurra a una
parte afecta al resto; salvo que se pacte en contrario.
- La transacción versa exclusivamente sobre derechos disponibles. Solo
los derechos que tengan esta característica serán susceptibles de ser tran-
sigidos. Como bien lo señala el artículo en comentario, el acuerdo debe
versar sobre derechos nacidos de una norma dispositiva.
- La transacción no debe afectar el orden público o las buenas costum-
bres.
- La transacción tiene calidad de cosa juzgada. El asunto tratado no po-
drá ser materia de un proceso posterior.
2.1. La transacción como forma de conclusión del proceso
En la LPT, la transacción se encontraba prevista solamente a título de excep-
ción (art. 23), mientras que la NLPT la señala como una forma especial de con-
clusión del proceso, siempre y cuando no exista aún una sentencia definitiva.
Ahora bien, de la lectura del artículo bajo comentario, se puede colegir que la
NLPT establece dos tipos de supuestos en los que la transacción puede extin-
guir un proceso:

LA TRANSACCIÓN JUDICIAL LA TRANSACCIÓN EXTRAJUDICIAL


Acuerdo de las partes en el ínterin del proceso, resol- Acuerdo de las partes involucradas en un conflic-
viendo el conflicto de intereses que ha motivado el pro- to de intereses que aún no ha dado lugar a un pro-
ceso, y que al ser presentado ante el juez determina la ceso judicial.
conclusión de aquel.

2.2. Oportunidad
• La transacción judicial
En el artículo materia de comentario, se establece que las partes pueden
transigir dentro del proceso, cualquiera sea el estado en que se encuentre,
hasta antes de la notificación de la sentencia con calidad de cosa juzgada.
Este enunciado nos obliga a realizar unas precisiones. En primer lugar,
debemos señalar que la sentencia adquiere la calidad de cosa juzgada o

173
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

firmeza cuando: i) No proceden contra ella otros medios impugnatorios


que los ya resueltos (ejecutoriada); o ii) Cuando las partes renuncian ex-
presamente a interponer medios impugnatorios o dejan transcurrir los pla-
zos sin formularlos (consentida).
Asimismo, debemos recordar que las resoluciones judiciales solo produ-
cen efectos en virtud de notificación hecha con arreglo a lo dispuesto a ley.
Lo que no implica que la falta de notificación suponga una afectación a la
firmeza de estas, sino que simplemente los efectos de la sentencia firme
quedará suspendido hasta que se notifique a las partes. Así, la parte ven-
cedora no podrá ejecutar el fallo hasta que hayan sido notificadas válida-
mente las partes del proceso.
Ahora bien, hacemos estas atingencias pues en la anterior legislación(98)
se permitía a las partes de un proceso transigir su conflicto de intereses,
incluso durante el trámite del recurso de casación y cuando la causa esté
al voto o en discordia. Lo que implicaba que se podía transigir el conflic-
to en tanto y en cuanto en el proceso no se haya emitido una sentencia fir-
me. Así, tras la emisión de la sentencia firme no podría haber una transac-
ción dado que el conflicto de intereses que motivó el proceso ya ha sido
resuelto por la sentencia.
Sin embargo, a diferencia del tratamiento anterior donde la emisión de una
sentencia firme suponía el fin de la oportunidad para transigir, la NLPT
ha extendido esta oportunidad hasta antes del acto de notificación de esta
sentencia firme. Lo que implica que las partes podrán transigir mientras
ella no surta efectos.
En esa línea de interpretación, podemos concluir que la transacción solo
procede hasta antes de la notificación del fallo casatorio. Es decir, las par-
tes aún tienen posibilidad de condonar la obligación que esta contiene,
novarla, prorrogar el plazo para su cumplimiento, convenir una dación en
pago y, en general, celebrar cualquier acto jurídico.
Por otra parte, observamos que la norma no señala qué ocurre en los ca-
sos en que en primera o segunda instancia, y una vez emitida la sentencia,
las partes deciden no impugnar y quieren transigir. ¿Hasta qué momento
podrían hacerlo? ¿Cuál sería la oportunidad?
Al respecto, somos de la opinión de que podría transigirse, hasta antes de
que se notifique la resolución que declara consentida y ejecutoriada la sen-
tencia al haber transcurrido el plazo de impugnación.

(98) Aplicando supletoriamente el CPC.

174
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

En consecuencia, la NLPT deja de lado esta restricción y permite que se


pueda transigir incluso luego de emitida la sentencia. Así, la nueva legis-
lación procesal permitiría transigir en los siguientes supuestos:
SENTENCIA OPORTUNIDAD

Respecto de las sentencias de primera y segunda ins- En caso de que las partes no deseen impugnar, podrán
tancia. transigir hasta antes de que se notifique la resolución que
declara consentida y/o ejecutoriada la sentencia.

Respecto de la sentencia en casación. Las partes podrán transigir hasta antes de que se notifique
la sentencia en casación emitida por la Corte Suprema.

• Transacción extrajudicial
En este caso, consideramos que se puede presentar esta transacción, pero
en calidad de excepción; vale decir, como un medio de defensa ante la de-
manda. Esto en mérito de lo señalado por la Corte Suprema en el Primer
Pleno Casatorio, donde estableció que la transacción extrajudicial no ho-
mologada judicialmente puede ser opuesta como excepción procesal, con-
forme con lo regulado por el inciso 10 del artículo 446 e inciso 4 del ar-
tículo 453 del Código Procesal Civil, por interpretación sistemática de di-
chas normas con las que contiene el Código Civil sobre la transacción(99).
2.3. Formalidad
La transacción debe celebrarse por escrito bajo pena de nulidad. Cuando la
transacción se produzca estando pendiente el proceso, las partes deberán pre-
sentar el documento que la contiene ante el juez que conoce del proceso, lega-
lizando sus firmas ante el auxiliar jurisdiccional respectivo.
Asimismo, debe superar el test de disponibilidad de derechos, para lo cual se
toman los siguientes criterios:
- El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una norma dispositi-
va, debiendo el juez verificar que no afecte derechos indisponibles; vale
decir, deben versar sobre derechos que surjan de normas que permiten la
presencia de la autonomía privada en la regulación de una materia, y que
dejan a las partes en libertad de llegar a un acuerdo en cualquier dirección
(mejora o desmejora de los derechos); así por ejemplo, serían normas dis-
positivas las que permiten la “venta” de 15 días de vacaciones.
- Debe ser adoptado por el titular del derecho; y
- Debe haber participado el abogado del prestador de servicios demandante

(99) Sentencia del Primer Pleno Casatorio. Cas. Nº 1465-2007-Cajamarca. Data 40,000. Gaceta Jurídica.

175
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Al respecto, entendemos que la verificación que pueda hacer el juez sobre es-
tos criterios no supone una homologación de la transacción sino que, simple-
mente amparados en el principio de irrenunciabilidad de los derechos labora-
les, se busca salvaguardar el interés del trabajador.
2.4. Efecto
La transacción que cumpla los requisitos y sea presentada en la oportunidad
debida determina que el juez declare la conclusión del proceso y tendrá la au-
toridad de cosa juzgada. De esta manera, tanto para el empleador como para el
trabajador, la suscripción de la transacción supone un reconocimiento explícito
e indubitable de las concesiones o acuerdos, a los que mutuamente han llegado
y que al haber sido revisada por el juez de la causa (lo cual supone, en princi-
pio, que no existe vulneración alguna al principio de irrenunciabilidad de de-
rechos antes referido) constituye un instrumento al cual se encuentran sujetos
no solo el empleador sino también el trabajador.
Bajo el contexto expuesto, se le otorga a la transacción la naturaleza de títu-
lo ejecutivo, pudiendo las partes cuestionar la validez de las mismas en la vía
ejecutiva. Al respecto, debemos destacar que la NLPT dispone la improce-
dencia de cualquier demanda de nulidad contra un acuerdo transaccional que
haya sido previamente exigido en la vía ejecutiva, acto que determina que di-
cho acuerdo ha adquirido la calidad de cosa juzgada. Así, existía una gran di-
ferencia respecto al tratamiento de la LPT que permitía que el demandante pu-
diera ejecutar el acuerdo y luego, considerando que subsistían derechos pasi-
bles de ser exigidos, demandar el pago de estos, argumentando la afectación
de derechos indisponibles.
3. La conciliación
3.1. Conceptualización
La conciliación, según el Tribunal Constitucional, se define como “una forma
interventiva de solución pacífica del conflicto laboral –acentuado por el fra-
caso de la negociación directa entre los representantes de los empleadores y
de los trabajadores–, que consiste en que un tercero neutral (…) interpone sus
‘buenos oficios’ induciendo a las partes a zanjar sus diferencias y ayudándo-
los a encontrar una solución satisfactoria para ambos; vale decir, se propen-
de a que alcancen por sí mismos un acuerdo que ponga fin al conflicto. (...)
[Así, la] labor conciliadora consiste en apaciguar y frenar la confrontación.
Atenuar las diferencias, propiciar un diálogo constructivo y sugerir vías de
entendimiento”(100). Así, “[e]l conciliador (…) desempeña un papel activo en

(100) STC Exp. Nº 0008-2005-AI, 12/08/2005, f. j. 36.

176
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

la promoción del avenimiento de las partes. (…) En puridad, el conciliador in-


terpone sus buenos oficios a efectos de que las partes se avengan a encontrar
por sí mismas el acuerdo que ponga fin al conflicto”(101). Para estos fines, el
conciliador propondrá soluciones al problema, que si bien no son obligatorias,
podrán ser tomadas en cuenta por las partes en conflicto para que de manera
consensuada lleguen a un acuerdo justo para ambas.
En este sentido, podemos definir a la conciliación como la actividad realizada
por las partes ante un tercero llamado conciliador, que bien puede ser el juez
del proceso, a través de la cual exponen sus diversos puntos de vista, se bus-
ca una solución a la controversia y se arriba a un cuerdo dejando de lado sus
diferencias.
A la definición planteada, debemos agregar que este medio alternativo de so-
lución de los conflictos, en el contexto del nuevo proceso laboral, es uno a los
que más debe recurrir el juez y las propias partes laborales; es decir, antes que
sentenciar, el juez debe buscar una salida consensuada que genere la paz so-
cial de modo más rápido y efectivo; teniendo en cuenta que, por general, esta-
mos frente a derechos sociales de carácter alimentario.
En esa línea, parafraseando a nuestro Tribunal Constitucional(102), podemos se-
ñalar que la conciliación tendrá las siguientes características:
- Es flexible, porque se promueve con prescindencia de acciones carentes
de complejidad y rigidez a efectos de alcanzar la búsqueda de una solu-
ción.
- Es rápida, se promueve con celeridad y prontitud en aras de evitar la pro-
longación del conflicto; este es un punto importante en el nuevo proceso la-
boral porque la rapidez supone una mejor tutela de los trabajadores, que no
tienen que esperar un largo tiempo para el cobro de los beneficios sociales.
- Es reservada, porque se promueve con sigilo y discreción en relación con
las personas o entes ajenos al conflicto.
- Es definitiva, porque se promueve en aras de alcanzar un acuerdo que su-
ponga la solución encontrada por las partes, produciendo efectos homólo-
gos a una sentencia, laudo o resolución.
3.2. La conciliación como forma de conclusión del proceso
Al igual que en la transacción, NLPT establece dos tipos de supuestos en los
que la conciliación puede extinguir un proceso:

(101) Ídem.
(102) Ídem.

177
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

a) La conciliación judicial, entendiéndose por tal, al acuerdo intraproceso


al que llegan las partes resolviendo el conflicto de intereses de conformi-
dad con el procedimiento señalado en el artículo 43 de la NLPT.
Así, la conciliación es una etapa del proceso ordinario laboral por la cual
el juez invita a las partes a conciliar sus posiciones y participa activamen-
te a fin de que solucionen sus diferencias total o parcialmente. Esta etapa
es muy importante dentro del proceso laboral, pues incluso puede llegar a
durar un mes conforme lo señala el referido artículo.
No obstante, la norma procesal no la limita respecto a su oportunidad, pu-
diendo incluso darse en un momento posterior a esta etapa procesal, pues
el artículo en comentario señala que el juez puede en cualquier momen-
to invitar a las partes a llegar a un acuerdo conciliatorio, sin que su parti-
cipación implique prejuzgamiento y sin que lo manifestado por las partes
se considere declaración.
Es de destacar también que las expresiones o manifestaciones que reali-
cen las partes en la actividad conciliatoria no constituyen declaración que
el juez pueda apreciar y valorar a efectos de tenerlas en cuenta al emitir
la sentencia correspondiente, lo cual consideramos que resulta saludable
y acertado en la medida que permite a las partes actuar con libertad y es-
pontaneidad en el momento mismo de la conciliación, de lo contrario todo
intento de conciliación podría fracasar ante la posibilidad de que se pueda
hacer valer con efectos probatorios cualquier declaración o dicho de las
partes suscitado en el procedimiento conciliatorio. Una situación concreta
de lo antes expuesto, se da cuando el juez invita a las partes a conciliar y es-
tas manifiestan expresamente tal voluntad, en ese preciso momento se deja
de grabar o filmar la audiencia para dar pase a la fase netamente concilia-
dora entre las partes. Una vez que las partes han arribado a un acuerdo con-
ciliatorio el proceso de grabación o filmación se activa nuevamente.
Asimismo, debemos señalar que el acuerdo alcanzado por las partes no ne-
cesariamente debe ser sobre toda la pretensión, pues se autoriza que pue-
dan convenirse acuerdos parciales.
b) La conciliación extrajudicial o privada, entendiéndose por tal como el
mecanismo alternativo para la solución de conflictos, por el cual las par-
tes acuden ante un centro de conciliación extrajudicial o conciliador pri-
vado a fin de que se les asista en la búsqueda de una solución consensual
al conflicto.
Desde nuestra percepción, la conciliación extrajudicial o privada se rige
por la Ley de Conciliación, Ley Nº 26872 y su Reglamento Nº 014-2008-
JUS; que establecen las reglas para un acuerdo conciliatorio válido.

178
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

La referida norma señala que la conciliación en materia laboral se llevará


a cabo respetando el carácter irrenunciable de los derechos del trabajador
reconocidos por la Constitución Política del Perú y la ley.
En materia laboral será atendida por los centros de conciliación gratuitos
del Ministerio de Justicia, Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
y por los centros de conciliación privados para lo cual deberán de contar
con conciliadores acreditados en esta materia por el Ministerio de Justi-
cia.
Ahora bien, cuando se promulgó la ley antes referida se estableció un
vacatio legis para que la conciliación extrajudicial sea obligatoria en va-
rias materias, incluida la laboral. Sin embargo, con la promulgación del
Decreto Legislativo Nº 1070, la conciliación establecida no resulta exigi-
ble a efectos de calificar la demanda en materia laboral. Vale decir, no es
necesario recurrir a la conciliación antes de interponer la demanda, sien-
do en todo caso un derecho potestativo de la partes recurrir a esta forma
de conclusión del proceso.
3.3. Oportunidad
a) La conciliación judicial
Al igual que en la transacción, las partes pueden conciliar dentro del pro-
ceso, cualquiera sea el estado en que se encuentre, hasta antes de la noti-
ficación de la sentencia con calidad de cosa juzgada.
Vale decir, la NLPT ha extendido esta oportunidad hasta antes del acto de
notificación del fallo casatorio. Asimismo, al igual que en la transacción
consideramos que las partes pueden conciliar en los siguientes supuestos:
SENTENCIA OPORTUNIDAD

En caso de que las partes no deseen impugnar, podrán con-


Respecto de las sentencias de primera
ciliar hasta antes de que se notifique la resolución que de-
y segunda instancia.
clara consentida y ejecutoriada la sentencia.

Las partes podrán conciliar hasta antes de que se notifi-


Respecto de la sentencia en casación.
que la sentencia en casación emitida por la Corte Suprema.

b) Conciliación extrajudicial
i) Aquella que se lleva a cabo extraproceso existiendo una relación pro-
cesal válida; la conciliación extrajudicial puede darse en cualquier mo-
mento. En este caso, ambas partes concurren al juzgado llevando un acuer-
do para poner fin al proceso, el juez le da trámite preferente en el día.
El acuerdo para que tenga validez debe tener las formalidades señala-
das en la Ley de Conciliación, Ley Nº 26872; vale decir, el acta con

179
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

acuerdo conciliatorio constituye título de ejecución, por lo que los de-


rechos, deberes u obligaciones ciertas, expresas y exigibles que cons-
ten en dicha acta son exigibles a través del proceso de ejecución regu-
lado en el artículo 57 y siguientes de la LPT.
ii) Aquella que se lleva fuera de proceso, en un momento previo a la
demanda, por aplicación supletoria del artículo 446 del CPC conside-
ramos que la conciliación puede ser interpuesta como excepción, cuan-
do exista un acta de conciliación previa al proceso que busca iniciar el
trabajador, que per se tiene la calidad de título ejecutivo, conforme lo
señala la NLPT.
3.4. Formalidad
En el caso de la conciliación judicial, si las partes acuerdan la solución parcial
o total de su conflicto; el juez, en el acto, aprueba lo acordado con efecto de
cosa juzgada; asimismo, ordena el cumplimiento de las prestaciones acorda-
das en el plazo establecido por las partes o, en su defecto, en el plazo de cin-
co (5) días hábiles siguientes. Del mismo modo, si algún extremo no es con-
trovertido, el juez emite resolución con calidad de cosa juzgada ordenando su
pago en igual plazo.
Asimismo, a efectos de que proceda la conciliación, el juez debe verificar, lo
que no implica una homologación, que se haya superado el test de disponibi-
lidad de derechos, para lo cual se toman los siguientes criterios:
- El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una norma dispositiva,
debiendo el juez verificar que no afecte derechos indisponibles.
- Debe ser adoptado por el titular del derecho.
- Debe haber participado el abogado del prestador de servicios demandante.
Por otra parte, respecto del acta conciliatoria extraproceso que presentan
las partes, además de la superación del test de disponibilidad de derechos,
el juez deberá verificar que cumpla con los siguientes formalismos:
- Números correlativo y de expediente. Aunque su omisión no enerva el do-
cumento.
- Lugar y fecha en la que se suscribe.
- Nombres, número del documento oficial de identidad y domicilio de las
partes o de sus representantes y, de ser el caso, del testigo a ruego.
- Nombre y número del documento oficial de identidad del conciliador.
- Número de registro y, de ser el caso, registro de especialidad del conciliador.
Aunque debe resaltarse que la falta de este no enerva la validez del acta.

180
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

- Los hechos expuestos en la solicitud de conciliación y, en su caso, los he-


chos expuestos por el invitado como sustento de su probable reconven-
ción, así como la descripción de la o las controversias correspondientes
en ambos casos.
- El acuerdo conciliatorio, sea total o parcial, consignándose de manera cla-
ra y precisa los derechos, deberes u obligaciones ciertas, expresas y exi-
gibles acordadas por las partes; o, en su caso, la falta de acuerdo, la ina-
sistencia de una o ambas partes a la audiencia o la decisión debidamente
motivada de la conclusión del procedimiento por parte del conciliador.
- Firma del conciliador, de las partes intervinientes o de sus representantes
legales, de ser el caso. En caso de que la parte o las partes no hayan podi-
do firmar o imprimir su huella digital por algún impedimento físico, de-
berá verificarse la firma y huella digital de un testigo. En el caso de los
analfabetos, también intervendrá un testigo a ruego, quien leerá y firma-
rá el acta de conciliación. La impresión de la huella digital del analfabe-
to importa la aceptación al contenido del Acta. En ambos casos se dejará
constancia de esta situación en dicha acta.
- Huella digital del conciliador, de las partes intervinientes o de sus repre-
sentantes legales, de ser el caso. Aunque debe resaltarse que la falta de
este requisito no enerva la validez del acta.
- El nombre, registro de colegiatura, firma y huella del abogado del centro
de conciliación extrajudicial, quien verificará la legalidad de los acuerdos
adoptados, tratándose del acta con acuerdo sea este total o parcial. Aun-
que debe resaltarse que la falta de este no enerva la validez del acta.
3.5. Efecto
La conciliación que cumpla los requisitos y sea presentado en la oportunidad
debida determina que el juez declare la conclusión del proceso y tendrá la au-
toridad de la cosa juzgada. En caso de la conciliación parcial, el proceso con-
tinuará respecto de los extremos no conciliados.

II. FORMAS DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO QUE NO RESUEL-


VEN LA CONTROVERSIA
A diferencia de las formas de conclusión anteriores, en este caso no estamos ante
figuras que resuelven el conflicto laboral; sino que estamos ante un supuesto que
simplemente da término al proceso de manera momentánea por la renuncia ex-
presa o tácita a proseguir por parte del demandante, o por la desidia de las partes.
1. El desistimiento del proceso
Según la Real Academia de la Lengua Española, el término desistir supo-
ne abdicar o abandonar un derecho o una acción procesal; vale decir, que el

181
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

desistimiento implica la renuncia a proseguir con la litis planteada frente a los


órganos jurisdiccionales. En ese orden de ideas, la jurisprudencia ha definido
a esta institución como “una actividad compleja cuya causa eficiente reside en
una declaración de voluntad, hecha por el demandante o recurrente, por el cual
anuncia su deseo de no continuar el desarrollo de la pretensión que interpuso,
o bien de no continuar el recurso que instó sus correspondientes efectos; con
ello se abandona la posición procesal creada por la presentación de la deman-
da (o interposición del recurso), así como al derecho al examen judicial de ta-
les actos y a la sentencia que habría que recaer”(103).
Asimismo, a nivel legal, específicamente el artículo 340 del CPC, ha estable-
cido tres formas de desistimiento: del proceso, de algún acto procesal y de la
pretensión.
Así, estamos frente al desistimiento del proceso cuando el actor manifiesta su
voluntad de poner fin a la relación procesal; vale decir, que estamos en el su-
puesto en que el demandante renuncia meramente a la continuación del proce-
so. En ese sentido, en esta clase de desistimiento no existe una afectación de
la pretensión, sino que simplemente el demandante decide no seguir ejercitan-
do su poder jurídico de hacer valer la pretensión(104).
En esa misma línea, tenemos al desistimiento de un acto procesal que supo-
ne la manifestación de voluntad dirigida a renunciar o dejar sin efecto un re-
curso u otro medio impugnatorio, excepción o cuestión probatoria, etc. Esta-
mos frente a un medio extintivo, que a diferencia del anterior, no está reser-
vado solo al demandante sino que opera también en cuanto al demandado y a
los terceros legitimados(105).
En cambio, estamos ante un desistimiento de la pretensión cuando el deman-
dante abdica o renuncia al derecho material en el ámbito del proceso, renun-
ciando de esta manera a la pretensión que reclama, afectándose así la cuestión
de fondo. Es un negocio jurídico-procesal que genera la imposibilidad de pro-
mover otro proceso con el mismo objeto y causa; vale decir, estamos frente a
un acto que impide cualquier reclamación a futuro sobre ella(106).
Ahora bien, en la LPT no se señalaba expresamente al desistimiento como un
medio extintivo del proceso, la utilización de esta institución debía hacerse
aplicando supletoriamente el CPC. Esta omisión ha sido salvada con el NLPT

(103) Cas. Nº 1653-97-Lima. El Peruano, 17/11/1998, f. j. 1, p. 2048.


(104) LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Ob. cit., p. 706.
(105) HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. Formas esenciales de conclusión del proceso. 1a edición. Gaceta
Jurídica, Lima, 1998. p. 182.
(106) LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Ob. cit., p. 707.

182
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

que en el artículo bajo comentario acoge expresamente al desistimiento como


un medio extintivo del proceso laboral, aunque todavía debemos seguir remi-
tiéndonos al CPC para observar su regulación y tratamiento.
En ese orden de ideas, de la lectura del artículo 30 de la NLPT, podemos obser-
var que se hace referencia al desistimiento de manera general, vale decir, que
podría suponerse que el demandante (por lo general el trabajador) desiste tanto
del proceso como de la pretensión. Afirmación que es parcialmente cierta, ya
que debemos excluir la aplicación del llamado “desistimiento de la pretensión”,
respecto de las pretensiones que tengan como fundamento derechos laborales,
pues su admisión implicaría una infracción del principio de irrenunciabilidad
de estos derechos laborales y, para evitar ello, debe revisarse las razones del
desistimiento y la existencia de compensaciones económicas que lo justifiquen;
“El desistimiento de la pretensión implica la renuncia del derecho y no se
admite en materia laboral, tratándose de derechos reconocidos a los tra-
bajadores por la Constitución y la ley; que, precisamente por tratarse de
derechos derivados de la relación laboral es necesario que en el escrito
en que se formula se precise su contenido y alcance para dilucidar si se
desiste de la acción, del derecho o de algún acto procesal”(107).
Por lo tanto, el desistimiento de la pretensión debe sustentarse en la inexisten-
cia de un derecho, en pretensiones sobre hechos controvertidos, etc. Hay otros
casos menos discutibles sobre los cuales sí puede proceder esta clase de desis-
timiento sin mayor análisis, como por ejemplo, en el proceso por daños y per-
juicios interpuesto por el empleador por daños, producidos por el trabajador
(inc. a), art. 2), donde el primero podría válidamente desistirse de la preten-
sión; asimismo, podría darse este desistimiento respecto de la impugnación de
los reglamentos internos de trabajo (inc. b), art. 2), cuando la causa no sea la
lesión de derechos laborales, entre otros.
En esa línea, y habiendo destacado aspectos esenciales del desistimiento, a
continuación detallaremos cuáles son los requisitos para su presentación den-
tro del proceso laboral.
1.1. Oportunidad del desistimiento
a) Del proceso o de un acto procesal, se interpone antes de que la situación
procesal que se renuncia haya producido efecto.
En ese sentido, el demandante tendrá el derecho potestativo de desistir-
se del proceso antes de que este termine, vale decir, puede renunciar a

(107) Exp. Nº 4399-94-BS. Data 40,000. Gaceta Jurídica.

183
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

proseguir la causa hasta antes de que la sentencia quede firme, debiéndo-


se destacar que esta regla puede hacerse extensible a toda resolución que
pueda poner fin al proceso ya que este no es susceptible de terminar tan
solo con la sentencia(108).
Por otra parte, respecto del desistimiento de un acto procesal, el accionan-
te podrá desistirse de este solo hasta antes de su admisión. Así, por ejem-
plo, el demandante podría desistirse de un allanamiento formulado, si aún
no es declarado.
b) De la pretensión, procede antes de que se expida sentencia en primera
instancia, salvo que (en vía de excepción) sea convencional. Vale decir,
que el desistimiento tendrá lugar solo a partir del momento en que el ac-
tor interpone la demanda y no antes porque todavía no existe una relación
jurídica procesal válida. Asimismo, solo se podrá presentar hasta antes de
que se expida la sentencia de primera instancia, por lo que será improce-
dente por extemporáneo cualquier desistimiento que se produzca después,
salvo que se invoque la excepción planteada en el segundo párrafo del ar-
tículo 342 de la CPC (el llamado “desistimiento convencional”).
Al respecto, debemos puntualizar que no existe propiamente un desistimiento
convencional, pues como lo señala la jurisprudencia, este medio extintivo de
la relación procesal “siempre será una manifestación unilateral, y la conformi-
dad del demandado que se solicita en el caso del desistimiento del proceso, es
en razón a que el demandado también tiene una expectativa de una sentencia
favorable, por ello, se le concede la oportunidad procesal para meditar sobre
ello y de ser el caso oponerse a que el actor le desposea unilateralmente dicha
expectativa”(109). El sentido de la frase, salvo que sea convencional, señalada
en el segundo párrafo del artículo 342 de la CPC, “tiene por finalidad regular
el caso por el cual el accionante pueda someter en segunda instancia al Juzga-
dor Colegiado la propuesta del desistimiento de su pretensión y en tal situa-
ción el demandado deberá convenir en ello, ya sea presentando la concurrencia
de ambas voluntades en un solo escrito o como también podrá correrse trasla-
do de ella, para que exprese la conformidad respectiva”(110). Vale decir, dentro
del proceso laboral, el demandante podrá también desistirse de la demanda en
la segunda instancia, pero en este caso deberá: i) presentar un escrito conjunto
con el demandado; o ii) presentar el escrito de desistimiento y solicitar que se
corra traslado al demandado para que preste su conformidad.

(108) HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. Ob. cit., p, 176.


(109) Cas. Nº 1653-97-Lima. El Peruano, 17/11/1998, f. j. 6, p. 2048.
(110) Ídem.

184
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

Asimismo, debemos volver a destacar que el desistimiento de la pretensión


solo procede frente a derechos que sean de libre disposición de las partes, del
mérito al principio de irrenunciabilidad de los derechos laborales.
1.2. Formalidad
Al ser el desistimiento un acto de renuncia no se puede presumir, y exige ne-
cesariamente una serie de formalidades, debiendo ser expreso y categórico. En
ese sentido, el escrito de desistimiento debe precisar su contenido y alcance;
es decir, es necesario que se precise si el proponente se desiste de la acción,
del derecho o de algún acto procesal, señalándose claramente a que el acto se
desea renunciar. De igual forma, el proponente deberá legalizar su firma ante
el secretario respectivo.
Asimismo, debe precisarse que el desistimiento es incondicional y solo perju-
dica a quien lo hace.
1.3. Efectos
a) Respecto del desistimiento del proceso. Normalmente es unilateral; sin
embargo, cuando se formula después de notificada la demanda, requiere la
conformidad del demandado expresada dentro de tercer día de notificado,
o en su rebeldía. Si hubiera oposición, el desistimiento carecerá de efica-
cia, debiendo continuar el proceso. Así, se puede presentar las siguientes
situaciones:
- Que el demandado preste expresamente su conformidad o se de-
clare rebelde; en este caso el juez deberá dar por concluido el proce-
so, emitiendo el auto correspondiente;
- Que se oponga al desistimiento; en este último caso, la oposición de-
termina que el proceso prosiga normalmente.
b) Respecto del desistimiento de un acto procesal. En este supuesto sea
de un medio impugnatorio, medio de defensa u otro, deja sin efecto la si-
tuación procesal favorable a su titular. Si el desistimiento es de un medio
impugnatorio, su efecto será dejar firme el acto impugnado, salvo que se
hubiera interpuesto adhesión.
c) Respecto del desistimiento de la pretensión. En este caso, la resolución
que aprueba el desistimiento de la pretensión, produce los efectos de una
demanda infundada con la autoridad de cosa juzgada. Este desistimiento
no requerirá la conformidad del demandado, debiendo el juez revisar úni-
camente la capacidad de quien lo realiza y que la naturaleza del derecho
que sustenta la pretensión esté referida a derechos disponibles.
Asimismo, puede darse un desistimiento parcial en los supuestos en que haya
más de una pretensión, o cuando haya un litisconsorcio activo y solo uno de

185
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

los demandantes se desiste de su pretensión. En tales casos, el proceso con-


tinúa respecto de las pretensiones no desistidas o en relación con los sujetos
que no se han desistido.
Asimismo, debe tenerse presente que quien se desiste paga las costas y cos-
tos del proceso.
2. Abandono
Esta es una figura que, a diferencia de la LPT, se aprecia con más recurrencia
en el marco de la NLPT. Conforme lo señala Juan Morales Godo(111), el aban-
dono es una institución que se desprende del principio de perención o caduci-
dad de la instancia, a través del cual se decreta la muerte del proceso, o de un
determinado recurso, según sea el caso, ante la inactividad procesal de las par-
tes durante un plazo determinado.
En ese sentido, el abandono extingue la relación procesal y que se produce des-
pués de un periodo de tiempo en virtud de la inactividad de las partes(112). Ya
que si bien la doctrina procesal vigente restringe el monopolio que antes te-
nían las partes para el impulso del proceso, no los exime de este; así, al dejar-
se la carga del impulso procesal a las partes, su inobservancia origina que se
declare en abandono(113). Esta situación exime a los órganos jurisdiccionales
de su obligación de administrar justicia, por lo que el proceso concluye sin de-
claración sobre el fondo. En ese orden de ideas, según el artículo comentado,
el abandono “se produce transcurridos cuatro (4) meses sin que se realice acto
que lo impulse”. Así, para que exista un abandono del proceso deberá confi-
gurarse el presupuesto objetivo del transcurso de cuatro meses de inactividad
procesal. Vale decir, desde la última actuación procesal o la fecha de notifica-
ción de la última resolución dictada en el proceso.
Finalmente, como la LPT solo señalaba como medios de conclusión anticipada
del proceso a la conciliación y el desistimiento, lo usual era recurrir de forma
supletoria al Código Procesal Civil; no obstante, mediante el Pleno Jurisdic-
cional Laboral de 1999 se marcó un límite a este respecto del abandono, seña-
lándose que en el proceso laboral no procede la declaración de abandono, por
lo que no se aplican supletoriamente las normas del Código Procesal Civil que
regulan este instituto. Sin embargo, esta postura tendrá que ser dejada de lado
porque el artículo 30 de la NLPT, la ha regulado expresamente.

(111) MORALES GODO, Juan. “Los principios procesales y el Código Procesal Civil peruano”. En: Gaceta
Jurídica: legislación, doctrina y jurisprudencia. Nº 34. Gaceta Jurídica. Lima, setiembre de 1996, p. 50A.
(112) Cas. Nº 962-97-Lambayeque. El Peruano, 17/11/1998, p. 2044.
(113) Cas. Nº 957-96-Lima. El Peruano, 23/04/1997, p. 753.

186
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

2.1. Declaración de abandono


Para que el proceso se extinga por abandono debe mediar una resolución que
así lo declare. Según la NLPT, el juez declara el abandono a pedido de parte o
de tercero legitimado, en la segunda oportunidad que se solicite, salvo que en
la primera vez el demandante no se haya opuesto al abandono o no haya ab-
suelto el traslado conferido.
Vale decir, el juez puede declarar el abandono de oficio o a pedido de parte o
de tercero, bajo los siguientes supuestos:

ABANDONO OPORTUNIDAD

El Abandono será declarado en la segunda opor- Cuando el demandante se haya opuesto al abandono o
tunidad que se solicite. haya absuelto el traslado conferido en la primera vez.

El Abandono será declarado en la primera opor- Cuando el demandante no se haya opuesto al abandono o
tunidad que se solicite. no haya absuelto el traslado conferido en el plazo requerido.

Asimismo, debemos señalar que el plazo para que se configure el abandono


puede ser interrumpido únicamente mediante actos de impulso procesal, es de-
cir, están fuera aquellos actos irrelevantes (pedido de copias, designación de
nuevo domicilio, etc.) o los que se llevan a cabo durante el trámite incidental
dado que se realizan independientemente del proceso principal.
2.2. Improcedencia del abandono
No procede la declaración de abandono aun cuando haya transcurrido el pla-
zo para su verificación si el que se beneficia con él (normalmente el demanda-
do) realiza algún acto de impulso. De igual forma, no operará el abandono si
la paralización del proceso no es imputable a las partes por existir causas de
fuerza mayor que han impedido la actuación de estas.
Asimismo, no cabe el abandono en los siguientes supuestos:
1. En los procesos que se encuentren en ejecución de sentencia.
2. En los procedimientos no contenciosos.
3. En los procesos en los que se hayan planteado pretensiones imprescriptibles.
4. En los procesos que se encuentren para sentencia, salvo que estuviera pen-
diente una actuación a cargo de una parte.
5. En los procesos que se encuentren pendientes de una resolución y la de-
mora sea imputable a algún auxiliar jurisdiccional, etc.
2.3. Efectos del abandono
La declaración de abandono cancela todos los efectos sustanciales que hubieran
producido la interposición de la demanda y la notificación de esta al demandado.

187
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Así, pone fin al proceso sin afectar la pretensión y borra el efecto interruptivo
de la prescripción provocado por el emplazamiento.
Ahora bien, a nivel del proceso civil, la norma procesal ha determinado como
sanción al demandante que durante un año, computado desde que se le notificó
la resolución que declaró el abandono, no podrá iniciar otro proceso con idénti-
ca pretensión. Asimismo, se señala si por segunda vez, entre las mismas partes
y en ejercicio de la misma pretensión, se declara el abandono, se extingue el
derecho pretendido. Al respecto, consideramos que tales efectos, también de-
ben aplicarse al proceso laboral; teniendo en cuenta que si bien se debe buscar
la tutela de los intereses del trabajador, tampoco se debe tolerar que este abuse
de su derecho de acción. Así, lo que se busca con esta sanción es precisamen-
te disuadir a los demandantes de activar innecesariamente el aparato judicial.
Finalmente, debemos señalar que las costas y costos del proceso son asumi-
das por el demandante.
3. Inasistencia de ambas partes por segunda vez a las audiencias
programadas en primera instancia
Al igual que el abandono, esta nueva forma de conclusión del proceso tiene
como fundamento el principio de perención o caducidad de la instancia; así
como la forma en que se estructura el nuevo proceso laboral.
En ese contexto, la inasistencia de las partes por segunda vez a la audiencia
extinguirá el proceso, en el entendido de que no desean continuar con este.
Ahora bien, dada la similitud de esta figura con el abandono consideramos que
se aplicarían los mismos efectos; vale decir, que cancela todos los efectos sus-
tanciales que hubieran producido la interposición de la demanda y la notifica-
ción de esta al demandado. Así, se pone fin al proceso sin afectar la pretensión.
Asimismo, consideramos que esta forma de conclusión del proceso borra el
efecto interruptivo de la prescripción provocado por el emplazamiento.
Otro aspecto importante a resaltar en este capítulo es el referido al expuesto en
el segundo párrafo del numeral 1) del artículo 43 de la NLPT, referido a la in-
asistencia de las partes a la primera citación de audiencia de conciliación. La
norma refiere que, una vez transcurridos 30 días naturales siguientes a la au-
diencia señalada, se declarará concluido el proceso, si ninguna de las partes hu-
biese solicitado fecha para nueva audiencia. Esta solución resulta oportuna en
la medida que impone una sanción a la desidia de la parte demandante quien
no estaría más interesada en continuar el trámite del proceso.
Finalmente, respecto a la sanción que establece el artículo 351 del CPC, referi-
da a que durante un año, computado desde que se le notificó la resolución que

188
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

declaró la extinción del proceso no podrá iniciar otro proceso con idéntica pre-
tensión; consideramos que es de aplicación también a los procesos laborales.

INASISTENCIA A AUDIENCIA EFECTO


Puede solicitarse nueva fecha dentro de los siguientes
Primera inasistencia
30 días naturales a la primera citación.

Segunda inasistencia Se declara concluido el proceso

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO

Allanamiento o reconocimiento
de la demanda

Formas de conclusión
del proceso equivalentes Transacción
a la sentencia

Conciliación
FORMAS ESPECIALES
DE CONCLUSIÓN DEL
PROCESO
Desistimiento

Formas de conclusión del


proceso que no resuelve Abandono
la controversia

Inasistencia de ambas partes


por segunda vez a las
audiencias programadas

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSIÓN DEL PROCESO EN LA NLPT

LEY PROCESAL DEL TRABAJO, LEY NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO,
Nº 26636 (LPT) LEY Nº 29497 (NLPT)

CONCILIACIÓN SÍ SÍ
DESISTIMIENTO SÍ SÍ
ALLANAMIENTO* NO SÍ
RECONOCIMIENTO DE LA DEMANDA* NO SÍ
TRANSACCIÓN* NO SÍ

ABANDONO** NO SÍ

INASISTENCIA DE AMBAS PARTES POR


SEGUNDA VEZ A LAS AUDIENCIAS PRO- NO SÍ
GRAMADAS

(*) Se podía aplicar al proceso laboral regulado por la LPT supletoriamente las disposiciones del CPC.
(*) Según el Pleno Jurisdiccional Laboral 1999, el abandono era una figura vetada en nuestro Derecho Procesal
Laboral. Este criterio ha variado en la NLPT.

189
Subcapítulo VIII
Sentencia

Luego de que las partes han seguido el iter procesal, la sentencia representa el
acto culminante, o digamos, el capítulo final de la tutela jurisdiccional efecti-
va, pues constituye la repuesta por parte del Estado, representado por los jue-
ces, a la pretensión de tutela planteada por las partes, creándose el derecho
para el caso concreto.
Si bien en la NLPT, en esencia, este acto procesal no ha tenido grandes inno-
vaciones nos llama poderosamente la atención que la sentencia no solo se pro-
nunciará por las pretensiones en sí, sino además en caso de que existan mon-
tos pecuniarios en juego deberá pronunciarse respecto al pago de intereses le-
gales, costos y costas, así las partes no lo hayan requerido.
A efectos de proporcionar una idea del tiempo real en el que se está demoran-
do la tramitación de un proceso, bajo los alcances de la NLPT, hasta la expe-
dición de la sentencia de primera instancia, a continuación mostramos la si-
guiente gráfica:

PLAZO REAL VS. PLAZO LEGAL

Plazos reales

Materia: Indemnización por despido arbitrario

Reprogramación Reprogramación
Audiendia de Audiendia de de Audiencia de de Audiencia de
Conciliación Juzgamiento Juzgamiento Juzgamiento
23/09/2010 04/11/2010 29/11/2010 29/11/2010

Huelga Huelga
DEMANDA SENTENCIA (Fundada)
PJ PJ
17/08/2010 06/01/2011

5 meses
aproximadamente

Plazos legales

20 - 30 30 5
días días días
AUDIENCIA DE AUDIENCIA DE SENTENCIA
DEMANDA CONCILIACIÓN JUZGAMIENTO

5
días
Notificación 2.5 meses
Contestación
de aproximadamente
demanda

190
SENTENCIA

 ARTÍCULO 31:
CONTENIDO DE LA SENTENCIA
El juez recoge los fundamentos de hecho y de derecho esenciales para
motivar su decisión. La existencia de hechos admitidos no enerva la
necesidad de fundamentar la sentencia en derecho.
La sentencia se pronuncia sobre todas las articulaciones o medios de
defensa propuestos por las partes y sobre la demanda, en caso de que la
declare fundada total o parcialmente, indicando los derechos reconocidos,
así como las prestaciones que debe cumplir el demandado. Si la prestación
ordenada es de dar una suma de dinero, la misma debe estar indicada en
monto líquido. El juez puede disponer el pago de sumas mayores a las
demandadas si apareciere error en el cálculo de los derechos demandados
o error en la invocación de las normas aplicables.
Tratándose de pretensiones con pluralidad de demandantes o demandados,
el juez debe pronunciarse expresamente por los derechos y obligaciones
concretos que corresponda a cada uno de ellos.
El pago de los intereses legales y la condena en costos y costas no re-
quieren ser demandados. Su cuantía o modo de liquidación es de expreso
pronunciamiento en la sentencia.

CONCORDANCIA
CPC: art. 119 y ss.
LPT: art. 47 y ss.

Comentario

I. MOMENTO REGULAR U ORDINARIO: LA SENTENCIA

Como señalamos, la forma usual como debe finalizar un proceso es con la ex-
pedición de la sentencia. Así, la jurisprudencia ha señalado que la sentencia es
el resultado de un proceso dialéctico sujeto a la observancia de las normas es-
tablecidas en la Ley y exterioriza una decisión jurisdiccional por el cual el juez
procede a la reconstrucción de los hechos, analiza las declaraciones, examina
los documentos, aprecia las pericias, establece presunciones, utiliza los están-
dares jurídicos, aplicando para ello su apreciación razonada o como también
se llama las reglas de la sana crítica, a fin de comprobar la existencia o inexis-
tencia de los hechos alegados por la parte actora y la demandada. Teniendo
como límites para dicha labor, los hechos alegados por las partes, y además,
de que solo puede referirse a los medios probatorios admitidos y actuados, los
cuales deben ser valorados por el juez en forma conjunta, utilizando su apre-
ciación razonada(114).

(114) Cas. Nº 2146-2004-La Libertad. Data 40,000. Gaceta Jurídica.

191
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Al respecto, Ariano Deho nos señala que la sentencia tiene varias facetas. Así,
la sentencia es el acto final del proceso declarativo, ya que, “[una vez transi-
tado todo el proceso por todas las fases vistas se llega finalmente al momen-
to culminante de la tutela jurisdiccional declarativa, momento en el cual el ór-
gano jurisdiccional deberá dar una concreta respuesta a la pretensión de tutela
planteada por las partes: la etapa resolutoria, que se materializa con la emana-
ción de la sentencia. [En ese contexto, la sentencia,] es un acto jurídico del ór-
gano jurisdiccional, a través del cual se manifiesta (…) la voluntad del Esta-
do, con el cual se cierra el ciclo de creación del derecho, creándose el derecho
para el caso concreto”(115).
Asimismo, la sentencia como acto procesal, es mucho más complejo que un
conjunto de silogismos, y está compuesto por una serie de etapas:
“1ª. Determinar si de los hechos alegados es legalmente posible ex-
traer las consecuencias jurídicas que pretenden las partes. Este juicio
en el momento de dictarse sentencia ya debería haberse hecho al califi-
car la demanda. (…).
2ª. De ser positiva la calificación, procederá a determinar los hechos
que constituyen el objeto del proceso: tanto los hechos que no necesi-
taron de prueba: por ser notorios, evidentes, o no controvertidos o que
se presumen, como aquellos que constituyeron tema de prueba (los he-
chos controvertidos).
3ª. Momento de la valoración de la prueba actuada con la finalidad de
determinar si los hechos que constituían tema de prueba ha quedado
debidamente acreditado. Es el momento de la aplicación de las reglas
de carga de la prueba. Es también el momento de interpretación de los
contratos o negocios jurídicos en general.
4ª. Momento de la subsunción: que es una labor compleja, la ubica-
ción de la norma jurídica pertinente a los hechos, para establecer la res-
pectiva consecuencia jurídica. Ardua labor de selección, interpretación
y aplicación de la norma, en donde se expresan los juicios de valor del
juez, y cuando sea preciso aplicará los métodos de integración del orde-
namiento jurídico.
5ª. El fallo: verdadero meollo del juicio jurisdiccional. Todo el juicio ju-
risdiccional del juez se encuentra supeditado a un gran principio: el de

(115) ARIANO DEHO, Eugenia. Ob. cit. p. 59.

192
SENTENCIA

congruencia, corolario del principio de aportación (de los hechos) y dis-


positivo (…)” (el resaltado es nuestro)(116).
De igual modo, la sentencia como documento debe guardar ciertas formalida-
des. La primera formalidad (forma = aspecto externo) es su “documentalidad”
escrita. Así pues toda sentencia (acto en que se expresa el juicio jurisdiccional)
debe exteriorizarse por escrito (inclusive las que se pronuncian en audiencia,
que se documentan en el acta de la audiencia). Las sentencias están divididas
en tres partes fundamentales:
1. Parte Expositiva (que se inicia con la palabra de rigor Vistos); es aquella
que tiene como finalidad individualizar a las partes, señalando el objeto
sobre el cual recaerá el pronunciamiento judicial y narrando brevemente
los hechos controvertidos, es decir las pretensiones del actor y objeciones
o defensas del demandado y las circunstancias en que se ha ido desarro-
llando el proceso.
2. Parte Considerativa (que se inicia con la expresión Y CONSIDERANDO):
viene a ser la fundamentación fáctica y jurídica del fallo, vale decir la in-
dicación de las razones que impulsan al juez a tomar la decisión del caso.
En esta parte, se aprecia lo alegado por las partes y se valora el material
probatorio aportado.
3. Parte Resolutiva (que se inicia con la expresión: FALLO): que es aque-
lla que contiene la decisión del asunto litigioso. Constituye el pronuncia-
miento expreso respecto de cada uno de los puntos controvertidos. La par-
te resolutiva contiene, pues, la decisión expresa y precisa, con arreglo a la
pretensiones ventiladas en el proceso y a los argumentos de defensa de la
parte demandada, así como también con arreglo a la normativa jurídica,
en virtud de la cual se declarará el derecho de las partes, acogiendo en de-
finitiva la pretensión del actor o desestimándola en forma total o parcial.
Ahora bien, en el artículo bajo comentario, básicamente describe cada una de
las características señaladas líneas arriba. La NLPT señala que la sentencia se
pronuncia sobre todas las articulaciones o medios de defensa propuestos por
las partes y sobre la demanda, en caso de que la declare fundada total o par-
cialmente, indicando los derechos reconocidos, así como las prestaciones que
debe cumplir el demandado, teniendo como hilo conductor a un principio ba-
silar en la fundamentación de este acto procesal. Nos referimos al principio de
congruencia que debe ser entendido, valga la redundancia, como la congruencia

(116) Ibídem, p. 60.

193
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

interna que debe existir entre las partes considerativa y resolutiva de una re-
solución judicial(117).
Sin embargo, a diferencia del proceso laboral anterior donde todo este examen
lógico y fallo se emitían en fechas posteriores a la audiencia, y que en térmi-
nos reales podía demorar meses (siendo optimistas); ahora deberá hacerse en
minutos pues el juez, luego de los alegatos finales, deberá en forma inmediata
o un lapso no mayor de 60 minutos, hacer conocer a la parte el fallo de su sen-
tencia; y a su vez señalar día y hora, dentro de los cinco días hábiles siguien-
tes, para la notificación de la sentencia.
Debe resaltarse que solo como una excepción, y debido a la complejidad del
caso, el fallo puede ser diferido dentro de los 5 días hábiles posteriores.
Respecto a esta última anotación, debemos indicar que, tras más de dos año de
vigencia de la NLPT, en distintas sedes judiciales resulta un acto reiterativo
que el juez reserve el fallo de la sentencia por el plazo máximo permitido por
la ley, y en algunos distritos judiciales se evidencia una demora de aproxima-
damente dos meses en la expedición de las sentencias, siendo la justificación
alegada por los juzgados, la excesiva carga procesal que enfrentan.

II. LOS FALLOS ULTRA Y EXTRA PETITA EN LA NLPT

Sobre este tema, se ha indicado que “el principio de congruencia judicial exi-
ge al juez que no omita, altere o exceda las peticiones contenidas en el pro-
ceso que resuelve. Se denomina incongruencia citra petita a la omisión en el
pronunciamiento de alguna de las de las pretensiones. La incongruencia ex-
tra petita ocurre cuando la decisión contiene una pretensión no demandada o
está referida a una persona ajena al proceso. Y la incongruencia ultra petita
es aquella originada en el hecho que la decisión concede o adjudica más de lo
que fue pedido”(118)
Al igual que la norma anterior, la NLPT faculta al juez para disponer el pago
de sumas mayores a las demandadas si hubiera un error en el cálculo de los
derechos demandados o error en la invocación de las normas aplicables. “De
esta manera en virtud de la facultad ultra petita el juez laboral podría otorgar
un mayor monto por compensación por tiempo de servicios en caso de que el
actor incurra en un error al no considerar determinados rubros que legalmente
forman parte de la remuneración computable (…). De otro lado, en términos
generales dicha facultad resulta igualmente aplicable en el caso de que exis-
ta algún error aritmético en la determinación de los beneficios sociales o en

(117) Cas. Nº 2090-99-Lambayeque. Data 40,000. Gaceta Jurídica.


(118) MONROY GÁLVEZ, Juan, Temas de proceso civil. Lima, 2008, p. 222.

194
SENTENCIA

la sumatoria del total adeudado. Finalmente, consideramos que la citada atri-


bución podría ser ejercitada si el actor reclama el pago de las gratificaciones
de los meses de julio y diciembre considerando erróneamente que el monto
de cada gratificación asciende al 50% de la remuneración del actor cuando de
conformidad con la Ley Nº 25139 la gratificación equivale a un sueldo íntegro
por cada oportunidad”(119).
Asimismo, en el contexto de la observancia del principio de congruencia, la
NLPT ha establecido que, tratándose de pretensiones con pluralidad de deman-
dantes o demandados, el juez debe pronunciarse expresamente por los derechos
y obligaciones concretos que corresponda a cada uno de ellos.
Por otra parte, debemos destacar que la NLPT no ha contemplado la posibili-
dad de que el juez tenga una facultad de sentenciar de forma extra petita esto
es, el juzgador no está facultado para disponer el otorgamiento de conceptos
que no han sido materia de demanda, por lo que no podrá conceder pretensio-
nes que no se encuentran contenidas en la demanda. Siendo el fundamento de
tal prohibición “que constituiría infracción al debido proceso, –contemplado
en el inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política–, que se disponga el
otorgamiento de conceptos o extremos que no han sido materia de la deman-
da, pues el demandado no ha tenido la posibilidad de hacer valer su derecho
de defensa frente a dichas pretensiones, derecho que incluye la posibilidad de
ofrecer medios de prueba que respalden su contestación, y aún más, dichos ex-
tremos no demandados no han sido materia de debate, afectándose de esta ma-
nera el principio de bilateralidad”(120).
Finalmente, en lo que respecta al pago de los intereses legales y la condena en
costos y costas no requieren ser demandados. Su cuantía o modo de liquidación
es de expreso pronunciamiento en la sentencia. No debiendo entender este as-
pecto como una excepción a la prohibición de fallo extra petita, porque tanto
los intereses como la condena en costos y costas son consecuencias implícitas
que se generan cuando se recurre a los órganos jurisdiccionales.

III. MOMENTO ESPECIAL: EL DENOMINADO “JUZGAMIENTO


ANTICIPADO”

Por lo general la sentencia se emite al finalizar la etapa probatoria. Sin embar-


go, existen casos en los cuales se puede sentenciar sin seguir todo el iter pro-
cesal (postulación-confrontación de posiciones-prueba-sentencia). A esta figu-
ra se le ha denominado “juzgamiento anticipado”.

(119) TOLEDO TORIBIO, Omar. “La facultad de fallo ultra petita y sus implicancias en el proceso laboral”. En:
Diálogo con la Jurisprudencia. Nº 87, Gaceta Jurídica, Lima, diciembre de 2005, p. 214.
(120) Ídem.

195
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

La NLPT deja entrever esta posibilidad, al señalar la norma, en el primer pá-


rrafo del artículo 31, que la existencia de hechos admitidos no enerva la nece-
sidad de fundamentar la sentencia en Derecho. Vale decir, la admisión de los
hechos no implica que la judicatura no deje de realizar un análisis de Derecho
con relación a estos y pronunciarse al respecto, obviando la iter (postulación-
confrontación de posiciones-prueba-sentencia).
Sin embargo, además del supuesto señalado en la NLPT, consideramos que se
dará el juzgamiento anticipado, en los siguientes casos(121):
- En el momento que tiene para precisar las pretensiones del juicio (audien-
cia de conciliación) advierte que la causa es de puro derecho; inmediata-
mente solicitara los alegatos finales, deberá en forma inmediata o un lap-
so no mayor de 60 minutos, hacer conocer su sentencia.
- En la etapa de actuación probatoria advierte que no hay necesidad de ac-
tuar ningún medio probatorio (porque no hay hechos controvertidos, o los
que hay son notorios o evidentes, o se presumen); al igual que en el caso
anterior, deberá en forma inmediata o un lapso no mayor de 60 minutos,
hacer conocer su sentencia.
- Se ha declarado rebelde al demandado o no ha presentado su contestación,
al igual que en el caso anterior, deberá en forma inmediata o un lapso no
mayor de 60 minutos, hacer conocer su sentencia.
SENTENCIA EN EL DERECHO PROCESAL LABORAL
LEY PROCESAL DEL TRABAJO, NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO,
LEY Nº 26636 (LPT) LEY Nº 29497 (NLPT)
Se pronuncia sobre la exposición resumida de Se pronuncia sobre todas las articulaciones o
los argumentos de las partes. medios de defensa propuestos por las partes.
Las consideraciones a las que llega el juez so- El juez recoge los fundamentos de hecho pro-
bre los hechos probados en el proceso y las bados y de derecho esenciales para motivar
CONTENIDO

normas de fundamento. su decisión.


Se pronuncia, señalando parcial o totalmen- En caso declarar parcial o totalmente fundada
te fundada la demanda, estableciendo los de- la demanda, se deberá indicar los derechos re-
rechos y las obligaciones que debe cumplir el conocidos, así como las prestaciones que debe
demandado. cumplir el demandado.
Establece el monto líquido o su forma de cálculo
Señala el pago de intereses legales y la conde-
si son de pago o de sumas mayores a las re-
na en costos y costas, los cuales en este sen-
clamadas. Señala la condena o exoneración de
tido no requieren ser demandados.
costos y costas.

(121) ARIANO DEHO, Eugenia. Ob. cit., p. 66.

196
SENTENCIA

IV. LA SENTENCIA EN LA NLPT

La sentencia es producto de las etapas previas como son: la confrontación de


posiciones, actuación de pruebas y los alegatos; y que está definida por la Real
Academia Española (RAE)(122) como “declaración del juicio y resolución del
juez”. Alcalá-Zamora y Castillo(123) la define como la declaración de voluntad
del juzgador acerca del problema de fondo controvertido u objeto del proceso.
En la concepción tradicional de sentencia, esta tiene un desarrollo formal y otro
de fondo, los cuales pasamos brevemente a describir:
1. Desde el punto de vista formal en toda sentencia encontramos:
a) Identificación
El lugar, la fecha, la mención del juez, el nombre de las partes y el objeto
del litigio son circunstancias que permiten identificar una sentencia y de-
terminar, también su validez jurídica.
b) Narración
“La exposición de los hechos acontecidos durante el procedimiento o sea
la síntesis de los puntos cuestionados a través de la demanda, contesta-
ción, etc.; los medios de prueba ofrecidos y desahogados por cada parte,
los problemas jurídicos planteados y las incidencias que van a ser materia
de la resolución, es lo que constituye la parte narrativa del fallo”(124).
Consideramos que con la aplicación de la NLPT, la narración debe ser uti-
lizada solo en caso concreto.
c) Motivación
Como ya adelantamos, en el marco de la NLPT, una sentencia para con-
siderase mínimamente motivada debe concatenar en este orden: los he-
chos delimitados como materia de conflicto, los hechos acreditados; y fi-
nalmente, sobre estos últimos el Juez debe realizar el ejercicio de subsu-
mir el hecho dentro del supuesto establecido en una norma específica para
atribuirle las consecuencias jurídicas que la ley establece y que dotarán de
contenido resolutivo y coercitivo a su fallo.
d) Resolución
La sentencia es la parte del fallo, que contiene la voluntad del Juzgador
(Estado) en el caso resuelto y que debe ser conclusión lógica que resulte
de la motivación de la sentencia.

(122) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Loc. cit.


(123) BAILÓN VALDEVINOS, ROSALÍO. Teoría general del proceso y Derecho Procesal. Limusa, México,
2004, p. 188.
(124) Ibídem, p. 190.

197
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

e) Autorización
Actuación suscrita por el Juez
2. Y desde el punto de vista del fondo encontramos los siguientes
requisitos:
a) Ley de la congruencia
Desde nuestra perspectiva sobre la NLPT, en la sentencia solo debe analizarse
los hechos que han sido debidamente acreditados por las partes.
b) El silogismo lógico que importa el fallo
“Para llegar a la conclusión, en que concentra la actividad jurisdiccional debe
formular desde el punto de vista lógico un silogismo cuya mayor es la norma
jurídica aplicable, la menor, los hechos controvertidos vistos a través de las
pruebas aportadas por las partes, la conclusión, la aplicación de la norma abs-
tracta al caso controvertido, estableciendo la voluntad soberana del Estado, en
el caso concreto”(125).
Si bien el silogismo es correcto y si bien en la NLPT ocurre algo similar, con-
sideramos que tiene una mayor relevancia la actuación de los medios de prue-
ba y las conclusiones obtenidas de dicha actuación.
c) Valorización de las pruebas
La inmediatez en las audiencias le permite al Juez otorgar determinada valoración
a cada uno de los medios de prueba que las partes han presentado y oralizado. Así
como despejar cualquier duda que dichos medios de prueba le generen, permi-
tiendo de esta manera hacer una valoración más eficaz para los fines del proceso.
Si bien la sentencia debería recoger los puntos antes mencionados, sobre todo
en lo referido al aspecto de fondo (más que lo formal), hemos constatado en
los distintos distritos judiciales donde se aplica la NLPT, que usualmente no
se sentencia en la audiencia de juzgamiento de forma oral sino se aplaza para
sentenciar de manera escrita, dando paso algunas veces a recuentos de hechos
innecesarios y análisis de medios de prueba que versan sobre hechos que no
son materia controvertida, gran número de citas de doctrina, generándose sen-
tencias extensas, las cuales podrían suponer un esfuerzo extremo en relación
a la materia controvertida.
En ese sentido, consideramos que en algunos juzgados no se tendría presen-
te que la NLPT señala como regla general que la sentencia se emita de forma

(125) Ibídem, p. 191.

198
SENTENCIA

oral una vez culminado los alegatos de las partes(126), permitiendo excepcional-
mente que se emitan sentencias dentro de los cinco días de culminada la au-
diencia de juzgamiento.
También hemos podido percibir que en algunas sedes judiciales aún se considera
que una sentencia corta de tres o cinco páginas (que haga mención a temas espe-
cíficos de la audiencia de juzgamiento, tales como el minuto de la grabación en
el cual se prueba o se valida algún hecho que sustenta el fallo(127)) no garantiza
el derecho de defensa de las partes y, por ende, no es una buena sentencia(128).
En síntesis, la sentencia es el producto de las tres etapas anteriores, es el ob-
jetivo que impulsa al juez a conocer los hechos y genera el interés en las par-
tes de acreditarlos en la audiencia. Gráficamente, el proceso productivo de la
sentencia sería el siguiente:

Hecho
ALEGATOS JUEZ
denunciado

Test de admisibilidad: Sentencia motivada:


Actuación de
solo hechos hechos (denunciados y
medios
PARTES controvertidos negados)-hechos
probatorios: la
acreditados-hechos
acreditación
analizados
Hecho
negado JUEZ
EL JUEZ Y LAS
PARTES

En suma, una sentencia que sea razonada, lógica, con conexidad entre los he-
chos probados y lo decidido basado en la normativa aplicable al caso concreto
(subsunción) y con un soporte adecuado (audio y video de la audiencia); per-
mitirá que en líneas generales no sea susceptible de nulidad (en el supuesto que
esta sea apelada y el fallo no sea compartido por el superior jerárquico, solo
sea revocada y reformulada), generando una sentencia eficaz.

(126) Por ejemplo, en el Exp. Nº 2311-2011, tramitado ante el Segundo Juzgado Laboral de Huancayo, se emitió
sentencia en el acto, lo cual se puede apreciar desde el minuto 1h:53:05 hasta el final del audio de audiencia
de juzgamiento.
(127) Por ejemplo una sentencia podría señalar lo siguiente: “ha quedado acreditado al minuto 49:50” que el
demandante ha percibido el pago de vacaciones por el periodo demandado” otro ejemplo sería: “al minutos
90:30” el demandado reconoce que el demandante no salió de vacaciones en el periodo en el que debió gozar
sus vacaciones”.
(128) Al respecto, ya hemos mencionado que la NLPT fomenta el informalismo positivo en el proceso, es decir, el
juez válidamente puede sentenciar en forma breve y concreta, sin estar sometido a fórmulas preestablecidas
de características extensas y ritualistas. En este sentido, el apoyo que el Estado otorga mediante la posibi-
lidad del uso de la tecnología, debe servir de principal soporte a los fallos, debiendo ser las grabación de la
audiencia las herramienta por excelencia en la que se sustente la sentencia escrita y que permita verificar el
criterio razonado y claro del juez respecto de la resolución del conflicto materia del proceso, con base en los
hechos acreditados por las partes, los mismos que pueden ser visualizados en el video, cumpliéndose con
las garantías del debido proceso.

199
Subcapítulo IX
Medios impugnatorios

El ordenamiento procesal peruano se caracteriza por la doble instancia, es de-


cir que no existe proceso alguno a instancia única; esto como una forma de tu-
tela del derecho a la defensa y amparados en el debido proceso, siempre las
partes podrán “saltar” de una instancia a otra cuando consideren que el fallo
del juez inferior no es el correcto o se ha omitido el análisis de alguno de los
argumentos de la parte vencida.
Ahora bien, la forma en que las partes pueden “saltar” de una instancia a otra,
se efectúa a través de las llamadas impugnaciones. Así, este tipo de actos, pero
en particular la apelación, en tanto permiten llevar a conocimiento de un órga-
no colegiado, compuestos por tres jueces superiores (en el caso de los proce-
sos laborales debemos indicar que este órgano Colegiado es específicamente
la Sala Laboral), lo resuelto por el primero, a fin de evitar el ejercicio arbitra-
rio del poder por parte del juez y, por el otro, para permitir corregir (lo antes
posible) los errores de este. En el caso de la NLPT la apelación también tie-
ne la característica de la celeridad en el fallo, pues se ocurre casi inmediata-
mente luego de producida la audiencia en el despacho del juez, como detalla-
remos a continuación.
A pesar de la característica de celeridad antes anotada, luego de más de dos años
de vigencia de la NLPT nuestra experiencia nos permite concluir que el pro-
medio de tiempo que transcurre un proceso en segunda instancia es de aproxi-
madamente cuatro (4) meses frente al mes y medio que indica la norma dada
la carga procesal existente.

 ARTÍCULO 32:
APELACIÓN DE LA SENTENCIA EN LOS PROCESOS
ORDINARIO, ABREVIADO Y DE IMPUGNACIÓN DE
LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS
El plazo de apelación de la sentencia es de cinco (5) días hábiles y empieza
a correr desde el día hábil siguiente de la audiencia o de citadas las partes
para su notificación.

200
MEDIOS IMPUGNATORIOS

 ARTÍCULO 33:
TRÁMITE EN SEGUNDA INSTANCIA Y AUDIENCIA
DE VISTA DE LA CAUSA EN LOS PROCESOS ORDI-
NARIO, ABREVIADO Y DE IMPUGNACIÓN DE LAU-
DOS ARBITRALES ECONÓMICOS
Interpuesta la apelación, el juez remite el expediente a segunda instancia
dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes.
El órgano jurisdiccional de segunda instancia realiza las siguientes
actividades:
a) Dentro de los cinco (5) días hábiles de recibido el expediente fija día y
hora para la celebración de la audiencia de vista de la causa. La au-
diencia de vista de la causa debe fijarse entre los veinte (20) y treinta
(30) días hábiles siguientes de recibido el expediente.
b) El día de la audiencia de vista, concede el uso de la palabra al abogado de
la parte apelante a fin de que exponga sintéticamente los extremos apelados
y los fundamentos en que se sustentan; a continuación, cede el uso de la
palabra al abogado de la parte contraria. Puede formular preguntas a las
partes y sus abogados a lo largo de las exposiciones orales.
c) Concluida la exposición oral, dicta sentencia inmediatamente o
luego de sesenta (60) minutos, expresando el fallo y las razones que
lo sustentan, de modo lacónico. Excepcionalmente, puede diferir su
sentencia dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes. En ambos
casos, al finalizar la audiencia señala día y hora para que las partes
comparezcan ante el despacho para la notificación de la sentencia,
bajo responsabilidad. La citación debe realizarse dentro de los cinco
(5) días hábiles siguientes de celebrada la audiencia de vista.
d) Si las partes no concurren a la audiencia de vista, la sala, sin necesidad
de citación, notifica la sentencia al quinto día hábil siguiente, en su
despacho.

CONCORDANCIA:
CPC: art. 364 y ss.

Comentario

I. PREMISA

Satta y Punzi(129) cuando aluden a la apelación, nos señalan que la característi-


ca principal de este medio impugnativo es que la determinación de los vicios
de la sentencia no es prefijada por la ley, sino es confiada a la misma parte,
quien puede impugnar delante del juez de segunda instancia la totalidad de la
injusticia de la sentencia. Así, consideran que la apelación se diferencia de los
demás medios impugnativos, en su carácter ilimitado y que siempre tendrá un

(129) SATTA, Salvatore y PUNZI, Carmine. Diritto Procesuale Civile. Cedam, Padova, 2000, p. 455.

201
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

carácter nulificante, vale decir, el juez de segunda instancia procede a un se-


gundo juicio, y sustituye con este completamente el primer juicio. De esta ma-
nera, la apelación constituye una expresión del principio de doble instancia.
Sin embargo, debemos hacer la precisión de que la apelación a la que hacemos
referencia es la dirigida a impugnar la sentencia, pues existen también la ape-
lación de resoluciones que no ponen fin al proceso (resoluciones interlocuto-
rias) en cuyo caso no estaremos ante una segunda instancia sino ante el simple
reexamen de la resolución por un juez distinto. Esta diferenciación resulta im-
portante, porque en el caso de las resoluciones interlocutorias, será totalmente
legítimo que la ley pueda calificarlas como inapelables en algunos supuestos,
sin que ello suponga una violación del derecho a la pluralidad de instancias(130).
En esa línea, cuando hablamos de la apelación, estaremos frente a un reexa-
men de la sentencia por parte de una segunda instancia, debiéndose preci-
sar que la apelación absorbe el recurso de nulidad, pues sirve para evidenciar
tanto vicios de razonamiento como vicios de actividad. Por lo cual, lo que se
busca no es solo remediar la injusticia de la resolución (a través de su revoca-
ción), sino también la corrección formal y del iter de su formación (a través
de su anulación)(131).

II. PROCEDIMIENTO DE LA APELACIÓN

1. Interposición del recurso


Iniciamos el comentario de estos dos artículos haciendo una diferenciación en-
tre la apelación de las sentencias y las resoluciones interlocutorias, porque la
apelación regulada en la NLPT es básicamente la dirigida contra la sentencia.
La NLPT no ha señalado que los artículos comentados puedan ser aplicados para
la impugnación de los autos, como sí lo señala expresamente en el CPC. Al res-
pecto, suponemos que dado el carácter eminentemente oral que va tener el proce-
so laboral, sería poco probable la emisión de un auto que pueda ser cuestionado
dentro de la audiencia única; sin embargo, en caso de que se diera este supuesto,
consideramos que deberá aplicarse lo señalado en el CPC para estos supuestos.
a) Requisitos formales de admisibilidad
i) Personas legitimadas para apelar
La NLPT no señala quiénes son los legitimados para presentar la ape-
lación, sin embargo, aplicando el CPC, podemos señalar que están

(130) ARIANO DEHO, Eugenia. Ob. cit., p. 78.


(131) Ídem. p. 78.

202
MEDIOS IMPUGNATORIOS

legitimados para presentar el recurso de apelación las partes y los ter-


ceros legitimados (terceros adhesivos coadyuvantes, terceros adhesi-
vos litisconsorciales, terceros excluyentes, etc.).
Asimismo, en el caso del litisconsorte necesario, como cualquiera de
sus integrantes tiene la condición de parte, la apelación de uno de los
litisconsortes afectará a todos sus miembros por igual, porque la rela-
ción jurídica es inescindible. Lo mismo no sucede con respecto del li-
tisconsorcio facultativo, donde no existe una comunidad de suertes e
implica que si uno apela y el otro no, la sentencia queda ejecutoriada
respecto de este último(132).
ii) Juez ante el que se interpone en recurso
Se interpone ante el juez que emitió la sentencia, quien sin más trá-
mite remite el expediente a segunda instancia dentro de los cinco (5)
días hábiles siguientes.
iii) Plazo para interponer el recurso
El plazo de apelación de la sentencia es de cinco (5) días hábiles y em-
pieza a correr desde el día hábil siguiente de la audiencia o de citadas
las partes para su notificación.
b) Requisito de procedencia
La apelación debe estar debidamente fundamentada, señalando el error de
hecho y de derecho incurrido en la resolución y la naturaleza del agravio.
2. Concesorio del recurso
Interpuesta la apelación, sin calificación de por medio, el juez remite el expe-
diente a segunda instancia dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes. Una
vez concedido el recurso tendrá un efecto suspensivo, vale decir, la resolución
apelada no surtirá sus efectos hasta que la apelación no sea resuelta.
3. Trámite
El órgano jurisdiccional de segunda instancia realiza las siguientes actividades:
- Dentro de los cinco (5) días hábiles de recibido el expediente, fija día y
hora para la celebración de la audiencia de vista de la causa. La audien-
cia de vista de la causa debe fijarse entre los veinte (20) y treinta (30) días
hábiles siguientes de recibido el expediente.

(132) LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Ob. cit., p. 752.

203
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

- El día de la audiencia de vista, concede el uso de la palabra al abogado de


la parte apelante a fin de que exponga sintéticamente los extremos apela-
dos y los fundamentos en que se sustentan; a continuación, cede el uso de
la palabra al abogado de la parte contraria. Puede formular preguntas a las
partes y sus abogados a lo largo de las exposiciones orales.
- Concluida la exposición oral, dicta sentencia inmediatamente o luego de
sesenta (60) minutos, expresando el fallo y las razones que lo sustentan,
de modo concreto. Excepcionalmente, puede diferir su sentencia dentro
de los cinco (5) días hábiles siguientes. En ambos casos, al finalizar la au-
diencia señala día y hora para que las partes comparezcan ante el despa-
cho para la notificación de la sentencia, bajo responsabilidad. La citación
debe realizarse dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes de celebra-
da la audiencia de vista.
- Si las partes no concurren a la audiencia de vista, la sala, sin necesidad
de citación, notifica la sentencia al quinto día hábil siguiente, en su des-
pacho.

204
Subcapítulo X
Medios impugnatorios
Recurso de casación

El recurso de casación es uno de los ejes esenciales del proceso laboral, eri-
giéndose como un medio impugnatorio de enorme trascendencia mediante el
cual se examinan los posibles errores en la aplicación del Derecho, contribu-
yendo así a la recta administración de justicia, permitiendo que las partes pue-
dan invocar tal principio en los procesos judiciales.
Doctrinariamente, es reconocido como un recurso de naturaleza extraordina-
ria que tiene por finalidad garantizar la debida y correcta aplicación del Dere-
cho al caso concreto, mas no incide en la revisión de los hechos alegados por
las partes en instancias anteriores. Por ello, es definido como el medio impug-
natorio de carácter extraordinario mediante el cual se busca la correcta aplica-
ción e interpretación del derecho objetivo y la unificación jurisprudencial(133).
En la misma línea, debe tenerse presente que en los recurso ordinarios (apela-
ción, entre otros) predomina un interés privado, es decir, el de las partes, mien-
tras que los recursos extraordinarios, como la casación, si bien también existe
un interés de las partes, predomina un interés público(134).
En ese sentido se puede concluir que la casación tiene una doble funcionali-
dad, por un lado la función “nomofiláctica” que supone la apreciación de la le-
galidad de las sentencias judiciales y, de otro lado, una función “uniformado-
ra” de las diferentes sentencias que pueden emitirse ante un mismo supuesto
de hecho, siguiendo la clásica construcción del reconocido procesalista Piero
Calamandrei; finalmente, la casación también debería tener como fin el reco-
nocimiento de la justicia(135).
Al respecto, resultan importantes y novedosos los cambios introducidos por la
NLPT respecto al recurso de casación, referidos principalmente a las nuevas cau-
sales establecidas, en el sentido a que las resoluciones casatorias no deben apar-
tarse de los precedentes vinculantes emitidos por el Tribunal Constitucional (TC)

(133) ARÉVALO VELA, Javier. Derecho Procesal del Trabajo. Grijley, Lima, 2007. p. 163.
(134) PRIORI POSADA, Giovanni y otros. Ob. cit., p. 195.
(135) Sobre la finalidad de la casación bajo los alcances de la Ley Nº 26636, la Sala de Derecho Constitucional y
Social Transitoria de la Corte Suprema (Cas. Nº 1156-2006-Loreto del 6 de setiembre de 2006) ha indicado
lo siguiente: “Que el artículo trescientos ochenta y cuatro del Código Procesal Civil reconoce, que el recur-
so de casación persigue como fines esenciales la correcta aplicación e interpretación unívoca del derecho
objetivo (finalidad nomofiláctica) y la unificación de los criterios jurisprudenciales por la Corte Suprema de
Justicia (finalidad uniformizadora), no obstante, la doctrina contemporánea también le atribuye una finalidad
denominada dikelógica, que se encuentra orientada a la búsqueda de la justicia al caso concreto”.

205
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

y la propia Corte Suprema de Justicia de la República; el nuevo procedimien-


to que sigue el recurso de casación; la resolución de un recurso casatorio en
una diligencia especial (vista de la causa); la obligatoriedad de la publicación
de las sentencias casatorias sean o no vinculantes y la posibilidad de interpo-
ner un recurso de casación por infracción normativa, incluyéndose con ello a
los convenios colectivos, como veremos a continuación.

 ARTÍCULO 34:
CAUSALES DEL RECURSO DE CASACIÓN
El recurso de casación se sustenta en la infracción normativa que incida
directamente sobre la decisión contenida en la resolución impugnada o en
el apartamiento de los precedentes vinculantes dictados por el Tribunal
Constitucional o la Corte Suprema de Justicia de la República.

CONCORDANCIAS:
Constitución: numeral 2, art. 28.
NLPT: art. 4 del Título Preliminar.

Comentario
El recurso de casación es un medio impugnatorio de carácter extraordina-
rio –que no da lugar a una instancia–, por el cual el Estado busca controlar la
adecuada aplicación de las normas jurídicas a los casos concretos –y, de esta
forma, brindar seguridad jurídica a las partes–, así como unificar los criterios
jurisprudenciales. Al respecto, Neves Mujica(136) señala que la casación preten-
de evitar arbitrariedades y homogenizar el criterio interpretativo, que se plas-
ma en la seguridad jurídica.
De otro lado, el recurso de casación es una manifestación de la tutela judicial
efectiva en tanto es un mecanismo que pretende otorgar a los ciudadanos la
posibilidad de cuestionar la inadecuada aplicación o interpretación de las dis-
posiciones legales por los jueces(137).
La casación consiste, exclusiva y excluyentemente, en el examen de las cues-
tiones de derecho de la sentencia impugnada, no es una tercera instancia. No
estamos, por consiguiente, frente a un recurso ordinario donde los magistrados
aprecian las pretensiones procesales de las partes: por la casación se supervisa
la adecuada aplicación e interpretación de las normas por parte de los jueces.

(136) NEVES MUJICA, Javier. “La uniformización jurisprudencial en el ámbito laboral”. En: Revista Asesoría
Laboral. Nº 36, Lima, 1993, p. 20.
(137) VINATEA RECOBA, Luis. “Las bases de la reforma del proceso laboral”. En: VI Congreso Peruano de
Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Lima, 1996, p. 606 y ss.

206
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

1. Infracción normativa
A diferencia de la normativa anterior, la NLPT establece dos causales del re-
curso de casación que son excluyentes: la primera de ellas debe estar sustenta-
da en una infracción normativa que incide directamente sobre la decisión con-
tenida en la resolución impugnada, o que la resolución cuestionada por este
recurso no haya sido emitida acorde con los precedentes vinculantes emitidos
por el TC o la Corte Suprema de Justicia de la República.
En efecto, una de las causales establecidas por la LPT estaba dirigida a salva-
guardar la aplicación debida, interpretación correcta y aplicación de las normas
de derecho material –emitidas por el Estado– es decir, se buscaba la correcta
aplicación e interpretación de las normas materiales del Derecho Laboral, Pre-
visional y de Seguridad Social, dejándose de lado las normas de carácter au-
tónomas o convencionales.
Al respecto, con la NLPT es importante señalar que las causales están referi-
das a identificar la infracción normativa en general que hubiere cometido la
instancia anterior, de ahí que se exija que dicha infracción esté relacionada di-
rectamente con la decisión contenida en la resolución impugnada.
Sobre este tema, resulta importante tener en cuenta los parámetros fijados por
la Sala de Derecho Constitucional y Social en un fallo recaído en la CAS LAB
Nº 1799-2012-CUSCO de 6 de julio de 2012, donde haciendo referencia a la
norma (y ya no a la norma material), ha establecido lo siguiente: “que cuando
se denuncie la causal de infracción normativa, los justiciables deben ajustar la
denuncia a los supuestos previstos con anterioridad en la Ley Nº 26636, esto
es: a) la aplicación indebida de la norma, señalando el error incurrido por el
Juez, con precisión expresa de la norma que se aplicó indebidamente, y de la
que corresponde; b) la interpretación errónea de la norma, desarrollando esta
denuncia, con la precisión de la norma interpretada erróneamente en sede de
instancia, cuál sería la correcta interpretación y como ello ha incidido en la
decisión jurisdiccional cuestionada; c) La inaplicación de la norma, argumen-
tándose como la norma ha dejado de aplicarse, asimismo las razones de apli-
cación de dicha norma al caso en concreto; ajustándose todas estas exigencias
a la formalidad que destaca el recurso casatorio, reiterado en la jurisprudencia
de este Tribunal Casatorio”
Ello es así considerando lo establecido en el artículo IV del Título Preliminar
de la NLPT, donde se aprecia que no solo las normas emitidas por el Estado
(normas de derecho material) tienen el carácter normativo sino también las que
provienen del acuerdo de las partes (trabajadora y empleadora) como es el caso
del convenio colectivo. De esta manera, con la nueva LPT es posible susten-
tar un recurso de casación por la infracción cometida a un convenio colectivo
de trabajo (CCT), pese a su carácter autónomo, esto porque dicho convenio es

207
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

uno de los principales instrumentos que caracterizan al Derecho Laboral y de-


finitivamente es la norma típica de esta rama del Derecho.

NORMA SUSTANTIVA CONVENIO COLECTIVO

Heterónomas (emitidas por el Estado) Autónomas (emitida por las partes)

Alcance general (convenios colectivos de rama de ac-


Alcance general
tividad, por ejemplo).

Carácter concreto (contiene cláusulas normativas y


Carácter abstracto
obligacionales).

Sobre el particular, consideramos que el CCT puede ser materia de un recurso


de casación, como cualquier otra norma material o sustantiva de nuestro siste-
ma jurídico por las siguientes razones:
• El numeral 2 del artículo 28 de la Constitución de 1993 reconoce el dere-
cho de negociación colectiva, señalando que el CCT tiene fuerza vincu-
lante dentro de su respectivo ámbito de aplicación. A nivel legal, la Ley
de Relaciones Colectivas de Trabajo utiliza esta misma expresión. ¿Qué
alcance tiene la expresión “fuerza vinculante”?
El CCT es una verdadera norma jurídica y, por ello, se aplica no solamen-
te a los trabajadores que lo firmaron o los afiliados al sindicato, sino tam-
bién a los trabajadores no afiliados si el sindicato es mayoritario. En este
sentido, el CCT es una norma jurídica, una fuente normativa de Derecho
y se integra al sistema de fuentes normativa.
• En relación con su ubicación jerárquica en el sistema de fuentes o de nor-
mas jurídicas, esta, a diferencia de la Constitución de 1979, no puede ser
determinada a través de la Carta Magna. Habría que esperar que una nor-
ma de nivel primario indique su ubicación en el sistema de fuentes. En
principio, el CCT se ubica en el nivel terciario –normas autónomas–. No
obstante dicho nivel normativo, el CCT es una norma de derecho material
susceptible de un recurso de casación.
• En tanto su condición de norma jurídica –en concreto, nos referimos a las
cláusulas normativas–, el CCT está sujeto al procedimiento de control, si-
milar al de las normas jurídicas. Así, podemos encontrarnos ante un CCT
suscrito donde se cuestiona el alcance de su interpretación o aplicación a
unos trabajadores del centro de trabajo: el caso típico de un CCT que es-
tablece cláusulas discriminatorias al momento de fijar los incrementos re-
munerativos sin explicación objetiva y que es cuestionado por los traba-
jadores afectados. En este caso, el CCT es la norma de derecho material
que se debe aplicar, inaplicar o interpretar a un supuesto específico.

208
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

Por otro lado, el CCT puede ser materia de control de legalidad, en función de
lo expuesto en la Constitución y las normas infra constitucionales. En este su-
puesto, al exigir un control, entendemos la adecuación necesaria del CCT a lo
dispuesto por normas imperativas. Por ejemplo, un CCT que dispone que los
trabajadores de una empresa financiera están obligados a realizarse un examen
que permita determinar si son o no portadores del VIH/sida, podría ser mate-
ria de cuestionamiento en un procedimiento laboral específico y ser conocido
por la Corte Suprema vía recurso de casación.
De este modo, el CCT es una norma jurídica de derecho material que, al “in-
sertarse” en el sistema de fuentes normativas, puede ser materia de control o
aplicación mediante un recurso de casación. Además, no olvidemos que, en
materia de casación, se han establecido normas específicas y especiales para
el proceso laboral.
De esta forma, considerando la especialidad de la materia, habrían mayores
argumentos para señalar que el recurso de casación laboral pretende la recta
aplicación de las normas materiales laborales, sin importar su origen –heteró-
nomo o autónomo–. Teniendo en cuenta que estamos ante normas especiales,
acertadamente la NLPT permite la interposición de un recurso de casación que
esté relacionado directamente con un CCT.
Finalmente, se deberá tener presente que con la NLPT no queda dudas sobre
la posibilidad de denunciar errores in procedendo(138) por afectación al dere-
cho al debido proceso, pues ello también está incluido como una infracción a
la normativa(139).
2. Precedentes vinculantes emitidos por el TC
El precedente constitucional vinculante fue incorporado en nuestro ordenamien-
to jurídico con la entrada en vigencia del Código Procesal Constitucional. Esta
norma establece, en el artículo VII de su Título Preliminar, que:
“Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad
de cosa juzgada constituyen precedente vinculante cuando así lo expre-
se la sentencia, precisando el extremo de su efecto normativo. Cuando el
Tribunal Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe ex-
presar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia
y las razones por las cuales se aparta del precedente”.
Una definición del precedente constitucional vinculante es la siguiente: “aque-
lla regla jurídica contenida en una decisión judicial del Tribunal Constitucional

(138) Por afectación al debido proceso.


(139) PRIORI POSADA y otros. Ob.cit., pp. 200-201.

209
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

que soluciona un caso concreto y que debe ser de observancia obligatoria para
el propio Tribunal (precedente vinculante horizontal), así como para todos los
jueces y tribunales inferiores (precedente vinculante vertical), en todos aque-
llos casos que sean sustancialmente iguales”(140).
Así, podemos ver que el precedente constitucional vinculante, tiene, prima fa-
cie, los mismos efectos de una ley, por tanto es una regla jurídica que vincula
a su propio autor (el TC) –eficacia horizontal– como al resto del universo de
operadores jurídicos –eficacia vertical–. Pero, esta regla jurídica tiene la pecu-
liaridad de estar contenida en un fallo del TC. Dicho fallo, a su vez, contie-
ne una serie de fundamentos jurídicos, los cuales pueden tener la calidad, tal
como los ha denominado el propio Tribunal Constitucional, de una ratio de-
cidendi o un obiter dicta.
La ratio decidendi consiste en “aquella consideración determinante que el Tri-
bunal Constitucional ofrece para decidir estimativa o desestimativamente una
causa de naturaleza constitucional; vale decir, es la regla o principio que el Co-
legiado establece y precisa como indispensable y, por ende, como justificante
para resolver la litis”(141). El obiter dicta, en cambio, será “aquella parte de la
sentencia que ofrece reflexiones, acotaciones o apostillas jurídicas margina-
les o aleatorias que, no siendo imprescindibles para fundamentar la decisión
adoptada por el Tribunal Constitucional, se justifican por razones pedagógicas
u orientativas, según sea el caso en donde se formulan”(142).
Es sobre la base de las razones suficientes o ratio decidendi que el TC constru-
ye el precedente vinculante. De la misma idea es Michele Tarufo, quien des-
cribe la ratio decidendi o holding, término que suele definir la parte de la sen-
tencia que encierra el precedente: “[t]al vez se trata del criterio usado para ca-
lificar los hechos relevantes de la controversia y para decidir sobre ellos, con
una acentuación de la referencia a los hechos”(143). En un mismo sentido, Ro-
ger Rodríguez nos señala, sobre el precedente constitucional vinculante, que
“[d]icha norma puede surgir tan solo de la interpretación o integración directa
de las disposiciones pertinentes en la resolución de la causa”(144).

(140) ADRIÁN CORIPUNA, Javier. “La jurisprudencia vinculante de los altos tribunales como límite al principio
de independencia judicial”. En: CARPIO MARCOS, Edgar y GRÁNDEZ CASTRO, Pedro (coordinadores).
Estudios al precedente constitucional. 1a edición Palestra Editores, p. 121.
(141) STC. Exp. Nº 0024-2003-AI/TC, del 10 de octubre de 2005, consideraciones previas.
(142) Ídem.
(143) TARUFFO, Michele. “Dimensiones del precedente judicial”. En: Cinco lecciones mexicanas. Memoria del
Taller de Derecho Procesal. Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación / Escuela Judicial Electoral,
México D.F., 2003, p. 199.
(144) RODRÍGUEZ SANTANDER, Roger. “El precedente constitucional en el Perú. Entre el poder de la historia
y la razón de los derechos”. En: CARPIO MARCOS, Edgar y GRÁNDEZ CASTRO, Pedro (coordinadores).
Ob. cit., p. 56.

210
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

Así, a partir de esta concepción del precedente constitucional, se entenderá que


es el propio TC el que crea el precedente vinculante a partir de las razones que
lo llevan a resolver el caso concreto.
Este precedente vinculante tendrá la calidad de una norma constitucional ads-
crita(145), es decir, que será una norma que conformará parte de la Constitución.
De esta manera, al igual que la Norma Suprema, el precedente constitucional
vinculará a todos los poderes públicos u operadores jurídicos, es decir, cual-
quier ciudadano puede invocarla por su efecto vinculante, pues, en suma, el
precedente constitucional no es más que una extensión de la Constitución. La
no observancia del precedente constitucional por parte del operador jurídico
acarreará, de esta manera, la inconstitucionalidad de dicho actuar.
En materia laboral, el máximo intérprete de lo que vendríamos a denominar la
Constitución Laboral es el TC, es decir, será este órgano supremo de interpre-
tación constitucional el que diseñará las normas constitucionales adscritas que
complementan el texto constitucional. Frente a esto, todos los que interactúan
en las relaciones laborales, y los que como parte del Poder Público velan por
el respeto de los derechos laborales, estarán ligados a los precedentes vincu-
lantes del TC en materia laboral. El juez laboral, como es evidente, es uno de
los operadores jurídicos vinculados al precedente vinculante al momento de
resolver los conflictos laborales que se le presenten.
El legislador laboral ha intentando darle un realce y mayor notoriedad al pre-
cedente constitucional vinculante en la solución de los juicios laborales. Sin
embargo, somos de la idea de que aún si no se hubiera señalado la vincula-
toriedad de los jueces laborales al precedente constitucional, igual se hubiera
podido predicar su eficacia en el proceso laboral. La razón es simple. Al ser la
Constitución la máxima norma del entero ordenamiento jurídico, las interpre-
taciones que de ella haga el TC vincularán a todos los operadores jurídicos(146).
El precedente constitucional, como lo hemos dicho, es parte de la Constitución,
y, por tal razón, no puede ser desconocido por el juez laboral.
Ahora bien, el artículo comentado establece que es causal de la casación cuan-
do la resolución cuestionada ha sido emitida apartándose de los precedentes
vinculantes del TC o la Corte Suprema de Justicia, colocándolos en el mismo

(145) Sobre el concepto de norma constitucional adscrita, cfr. ALEXY, Robert. Teoría de los derechos fundamentales.
Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 1997, pp. 48-73; BERNAL PULIDO, Carlos. El
principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales,
Madrid, 2003, pp. 75-84.
(146) Al respecto, Castillo Córdova señala que “(…) la interpretación que de la Constitución –y de las disposicio-
nes infraconstitucionales constitucionalizadas– formule el TC, vincula a quienes en el ejercicio de la labor
interpretativa están colocados en un nivel inferior al del Supremo Intérprete”. En: CASTILLO CÓRDOVA,
Luis. “El adiós al precedente vinculante a favor del precedente”. En: Gaceta Constitucional. Nº 17, Gaceta
Jurídica, Lima, mayo, 2009, p. 97.

211
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

nivel, pese a que si bien están desarrollados en sentido vertical, resultan apli-
cables solo desde la Corte Suprema a las Cortes Superiores y juzgados, por lo
que el efecto vinculante es para los magistrados inferiores, y, podrán ser con-
sideradas como precedente judicial, siempre que sean reiteradas ejecutorias
que establezcan reglas o fijen principios jurisprudenciales. Siendo esto así,
consideramos que el pronunciamiento del TC debería primar en caso existan
dos criterios distintos (uno del TC y otro de la Corte Suprema) sobre una mis-
ma situación, toda vez que es el máximo intérprete de nuestra Carta Magna.
Al respecto, podemos citar como ejemplos: si es posible o no la reducción de
remuneraciones, en la que existe una discordancia entre el TC y la Corte Su-
prema, la protección adecuada de la trabajadora gestante en caso de despido
arbitrario, entre otros.
En estos casos, consideramos que entre el precedente constitucional vinculante
y el precedente judicial laboral existe una relación de especialidad. Cuando un
juez laboral encuentre que existen ambos y que estos establecen una distinta in-
terpretación de un mismo dispositivo de la Constitución Laboral, deberá incli-
narse por resolver el caso de acuerdo a la regla jurídica contenida en el prece-
dente constitucional vinculante, al no ser factible que persona o autoridad alguna
pueda resistirse a cumplir una decisión de la máxima autoridad jurisdiccional.
Finalmente, resulta importante tener en cuenta que si bien la NLPT no ha es-
tablecido como una de las finalidades de la casación la unificación de la juris-
prudencia, consideramos que intrínsecamente esta ha sido su finalidad al esta-
blecer como causal del recurso de casación, el apartamiento de los preceden-
tes vinculantes emitidos por el TC o la Corte Suprema, a fin de que no se sigan
resolviendo de distintas formas respecto a un mismo caso, vulnerándose la se-
guridad jurídica de nuestro sistema normativo.

CONCORDANCIAS:
Constitución:
NLPT: art. IV del Título Preliminar.
Código Procesal Constitucional: art. VII del Título Preliminar.

 ARTÍCULO 35:
REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD DEL RECURSO
DE CASACIÓN
El recurso de casación se interpone:
1. Contra las sentencias y autos expedidos por las salas superiores que,
como órganos de segundo grado, ponen fin al proceso. En el caso de
sentencias el monto total reconocido en ella debe superar las cien (100)
Unidades de Referencia Procesal (URP). No procede el recurso contra
las resoluciones que ordenan a la instancia inferior emitir un nuevo
pronunciamiento.

212
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

2. Ante el órgano jurisdiccional que emitió la resolución impugnada. La


sala superior debe remitir el expediente a la Sala Suprema, sin más
trámite, dentro del plazo de tres (3) días hábiles.
3. Dentro del plazo de diez (10) días hábiles siguientes de notificada la
resolución que se impugna.
4. Adjuntando el recibo de la tasa respectiva. Si el recurso no cumple
con este requisito, la Sala Suprema concede al impugnante un plazo
de tres (3) días hábiles para subsanarlo. Vencido el plazo sin que se
produzca la subsanación, se rechaza el recurso.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 38.
LPT: art. 55.

Comentario
La interposición del recurso de casación como medio impugnatorio permite
corregir aquellas sentencias de los órganos jurisdiccionales de segundo gra-
do (Salas Superiores) que no han cumplido los parámetros establecidos en las
distintas disposiciones normativas (función nomofiláctica).
La NLPT establece que el recurso de casación que se interponga contra una sen-
tencia deberá respetar la cuantía reconocida en ella de 100 URP (La Unidad de
Referencia Procesal - 1 URP -equivale a 10% de la Unidad Impositiva Tribu-
taria o UIT fijada para cada ejercicio gravable por el Ministerio de Economía y
Finanzas). A su vez, veremos que se señala, a diferencia de la LPT, que el plazo
para que la Sala Superior eleve el expediente a la Sala Suprema de la Corte Su-
prema de Justicia de la República será de tres días, a fin de que esta pueda cali-
ficar el recurso de casación. Esto permite tener un proceso más rápido y eficaz.
A continuación comentaremos sobre cada uno de los requisitos de admisibili-
dad del recurso de casación en materia laboral.
1. Primer requisito
Con la LPT procedía el recurso de casación únicamente contra sentencias ex-
pedidas en revisión por las Salas Laborales o Mixtas que resolvían el conflic-
to jurídico planteado por las partes. En cambio, con la NLPT, se ha seguido lo
establecido en materia civil porque ahora procede el recurso de casación con-
tra autos expedidos por las Salas Superiores, que como órganos de segundo
grado ponen fin al proceso.
La razón creemos que se debe a que en materia laboral la legislación tiende a
ser más protectora, por la naturaleza misma de los derechos cuya tutela se pre-
tende. De esta manera, consideramos que un auto emitido en revisión también
debe ser sometido a este control de legalidad que provee el recurso de casa-
ción, pues no solo es importante que se tutele el derecho de las partes respecto

213
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de sentencias que ponen fin al proceso, resolviendo sobre el fondo de la con-


troversia, sino también respecto de aquellas resoluciones que, sin tener dicha
calidad, también concluyen o tienen la capacidad de concluir un proceso judi-
cial en aplicación de una norma material –no procesal–.
Asimismo, consideramos que la unificación de criterios respecto de este tipo
de resoluciones que dan término a un conflicto, es tan importante como res-
pecto de sentencias que resuelven sobre el fondo.
Un ejemplo que grafica claramente esta necesidad es el de la figura de la pres-
cripción extintiva de la acción en materia laboral. En efecto, existen dos cri-
terios opuestos el uno respecto del otro que se manejan en las Salas Superio-
res sobre esta figura.
Por un lado, se han emitido numerosas resoluciones en revisión de autos ex-
pedidos en audiencias únicas confirmadas por las Salas Laborales, en las que
se señala que no cabe la sucesión normativa en cuanto a esta figura, siendo la
única norma aplicable en esta materia la vigente al momento del cese del tra-
bajador, al considerar que este se encuentra imposibilitado de exigir el cum-
plimiento de sus derechos durante la relación laboral por temor a ser despedi-
do. Por otro lado, se han emitido, contemporáneamente, resoluciones que dis-
ponen que lo correcto es la aplicación de la figura de la sucesión normativa en
materia de prescripción a cada momento de la relación laboral, hasta la fecha
de cese, citando como fundamento lo resuelto por el Tribunal Constitucional
en el Exp. Nº 04272-2006-AA/TC donde se establece que la fecha en que ope-
ra el cómputo del plazo a efectos de la prescripción es desde el momento que
se produce la afectación.
Un auto emitido en revisión respecto de la prescripción extintiva de la acción
puede poder fin a un proceso (sin que tenga la calidad de sentencia), dependien-
do de cuál de los dos criterios decidan aplicar las Salas Superiores que existen
en el país. Debido a ello, las partes se ven sujetas a una suerte de azar a este
respecto, lo que genera incertidumbre e inseguridad jurídica en la población.
En otras palabras, esta situación es resuelta por la NLPT, la misma que permi-
te el control de la legalidad de estas resoluciones (autos) y por ende la posibi-
lidad de unificar criterios vía el recurso de casación.
Por otro lado, la NLPT exige en el caso de las sentencias que el monto total re-
conocido en ella supere las cien (100) Unidades de Referencia Procesal (URP).
Al respecto, la Dra. Eugenia Ariano considera que esta disposición transmite
el carácter elitista del recurso, ya que la admisibilidad está dada por la impor-
tancia de la cuantía, tema sobre el que discrepan algunos autores, quienes se-
ñalan que el recurso de casación no debería tener como limitación una determi-
nada cuantía en tanto se pretende apreciar la adecuada aplicación del Derecho

214
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

en los procesos judiciales (prima el interés público) y, en todo caso, existen


requisitos de admisibilidad y procedencia y sanciones que se interponen cuan-
do el recurso es declarado inadmisible o improcedente(147).
En efecto, si bien la cuantía no constituye una causal suficiente para excluir to-
talmente de la casación determinados procesos, por razones prácticas y con la
finalidad de evitar la masiva interposición de “casaciones”, la NLPT lo man-
tiene regulado por la normativa anterior y ha optado por prever un “quántum”
limitativo, un “mínimo casatorio”.
Sin embargo, no obstante que la norma no lo establece expresamente, debe en-
tenderse que el requisito de la cuantía únicamente es exigible en procesos que
contengan una pretensión dineraria, mas no en los casos de pretensiones mix-
tas, o en los casos que por razón de la materia la pretensión es indetermina-
da o indeterminable, como puede ser la nulidad del despido o la hostilización.
Otro acierto de la NLPT respecto a la procedencia de este recurso, lo constitu-
ye la prohibición expresa que indica en el numeral 1 del artículo comentado.
Así, se señala que no procede el recurso contra las resoluciones que ordenan a
la instancia inferior emitir un nuevo pronunciamiento. Esto con la finalidad de
no generar dilación procesal y para que el juez ordinario que conoció el caso
en primera instancia subsane cualquier omisión de hecho que no es examina-
da a través de una casación, donde solo se analizan cuestiones de derecho. En
tal sentido, procederá el recurso de casación si la resolución cuestionada ya re-
solvió definitivamente el caso.

Predictibilidad, TJE en aplicación


de la Ley y control de legalidad
y constitucionales del propio
proceso laboral.

2. Segundo requisito
La NLPT establece que el recurso de casación debe interponerse ante el órga-
no jurisdiccional que emitió la resolución impugnada, en tal sentido, la Sala
Superior luego de recibir el recurso deberá remitir el expediente a la Sala Su-
prema, sin más trámite, dentro de plazo de tres días hábiles.
Al respecto, consideramos acertada la exigencia de la NLPT estableciendo un
plazo determinado a fin de que tenga conocimiento del recurso la Sala Suprema,
esto con la finalidad de agilizar el proceso y que se resuelva definitivamente el
caso. Con la anterior normativa, al no establecerse un plazo de remisión de la
Sala Laboral (2a instancia) a la Sala Suprema (recurso extraordinario) se había

(147) RAMÍREZ, Nelson. Ob. cit., p. 127.

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hecho una práctica común que el expediente sea de conocimiento de la Sala


Suprema luego de tres a más meses, al no estar establecido un plazo perentorio.
Ahora bien, de una lectura literal de este dispositivo se comprende que es aho-
ra la Sala Suprema la encargada de verificar o mejor dicho, calificar en la fe-
cha especial fijada con tal fin, si el recurso de casación cumple con los requi-
sitos de admisibilidad (requisitos de carácter formal) y de procedencia (requi-
sitos de fondo o contenido), conforme a lo establecido en el artículo 37 de la
NLPT, por tanto, resultaría nula y sin efecto legal si tal calificación la hiciera
la Sala Superior.
3. Tercer requisito
La NLPT mantiene el plazo establecido por la LPT y precisa que el recurso de
casación debe ser presentado dentro de los diez días hábiles siguientes de notifi-
cada la resolución que se impugna. Sobre el particular, consideramos razonable
el mencionado plazo dada la importancia de este recurso, el cual va acorde con
el espíritu de esta norma que es la promoción de un proceso ágil y expeditivo.
Como el plazo es perentorio, es decir que si no se interpone dentro de los diez
días queda firme la resolución de segunda instancia, se requiere conocer con
exactitud el día y hora en la que la Sala Laboral ha ordenado recoger la notifi-
cación de la sentencia, ya que de acuerdo al criterio ya establecido por la Cor-
te Suprema, es a partir de allí que procede efectuar el cómputo del plazo para
la presentación del recurso de casación, para luego verificar si se ha cumplido
o no con los demás requisitos de admisibilidad y procedencia.
Por otro lado, en relación con los fines del proceso ágil y expeditivo se requie-
re que el recurso no deba ser extenso, circunscribiéndose la defensa de forma
concreta a precisar la violación a las normas de orden público o la doctrina ju-
risprudencial que no se ha acatado en la sentencia.
Actualmente, la Corte Suprema está dando prioridad a la calificación de los
recursos de Casación interpuestos al amparo de la NLPT y principalmente
a los procesos cuyas materias requieren especial atención, como son los de
nulidad de despido; sin embargo se debe anotar que en su mayoría han sido
declarados improcedentes debido a incumplimiento de requisitos formales.
4. Cuarto requisito
A diferencia de la normativa anterior, la NLPT permite la subsanación por parte
del recurrente que interpone el recurso de casación en caso no se adjuntase el
recibo de la tasa que sustenta el recurso. En efecto, la Sala Suprema debe con-
ceder al impugnante un plazo de tres días hábiles para subsanar el recurso de ca-
sación, luego de lo cual, sino se realiza la subsanación, el recurso es rechazado.

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MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

 ARTÍCULO 36:
REQUISITOS DE PROCEDENCIA DEL RECURSO DE
CASACIÓN
Son requisitos de procedencia del recurso de casación:
1. Que el recurrente no hubiera consentido previamente la resolución
adversa de primera instancia, cuando esta fuere confirmada por la
resolución objeto del recurso.
2. Describir con claridad y precisión la infracción normativa o el apar-
tamiento de los precedentes vinculantes.
3. Demostrar la incidencia directa de la infracción normativa sobre la
decisión impugnada.
4. Indicar si el pedido casatorio es anulatorio o revocatorio. Si fuese
anulatorio, se precisa si es total o parcial, y si es este último, se indica
hasta dónde debe alcanzar la nulidad. Si fuera revocatorio, se precisa
en qué debe consistir la actuación de la sala. Si el recurso contuviera
ambos pedidos, debe entenderse el anulatorio como principal y el
revocatorio como subordinado.
Comentario
Para la procedencia del recurso de casación, la NLPT ha establecido, taxati-
vamente, determinados supuestos que deberán de observarse al momento de
su interposición. Así las cosas, el recurso de casación, por lo general, no cons-
tituye un adecuado instrumento para un debido proceso, por cuanto se enfo-
ca principalmente en los errores in judicando y no en los errores in proceden-
do. Esto último responde a la propia naturaleza jurídica de la casación. Ahora
bien, dicha norma adjetiva vuelve a recoger lo establecido en la LPT al seña-
lar que tal recurso no procederá si en la sentencia de primer grado, adversa al
recurrente, este consintió tal resolución.
Por su parte, bajo el esquema de la NLPT, el recurrente deberá acreditar que
la infracción normativa ha vulnerado el derecho que alegó durante el desarro-
llo del proceso, sin lo cual el recurso será declarado inadmisible. A todo esto
se añade que el apartamiento de lo establecido en los precedentes vinculantes,
tanto del Tribunal Constitucional como de la Corte Suprema de Justicia, será
motivo de interposición del recurso, lo cual responde a la finalidad de unificar
los criterios jurisprudenciales de los máximos tribunales judiciales de nuestro
país cuando versen sobre materia laboral.
1. Primer requisito
La NLPT establece que el recurso de casación procederá si el recurrente no hu-
biera consentido previamente la resolución adversa de primera instancia, cuan-
do esta fuere confirmada por la resolución objeto del recurso. Lo establecido
tiene sentido, toda vez que tiene por finalidad otorgar seguridad jurídica a las
resoluciones y los plazos establecidos en las normas procesales pertinentes.
217
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

2. Segundo requisito
La NLPT exige que el recurso de casación contenga una descripción clara y
precisa de la infracción normativa sobre la decisión impugnada.
Al respecto, el supuesto de determinar la infracción normativa sobre la deci-
sión impugnada hace alusión a que el recurrente debe especificar en qué con-
siste dicha infracción, como identificar la inaplicación de una disposición nor-
mativa o convencional que hubiera permitido la resolución del caso y que no
fue detectada por los jueces de instancias anteriores, una interpretación inco-
rrecta de una norma sustantiva o convencional e incluso la aplicación de una
norma que no resulta aplicable al caso materia de controversia.
También, la Sala Suprema verificará si los jueces o vocales de instancias infe-
riores no observaron un precedente vinculante emitido por el TC o por la Cor-
te Suprema, en cuyo caso el recurso de casación deberá describir de manera
clara en qué consiste el apartamiento de las resoluciones emitidas por el TC
o la Corte Suprema sobre casos similares, esto con la finalidad de uniformi-
zar la jurisprudencia. De esta manera, por ejemplo, si estuviera en discusión
el reconocimiento de la indemnización vacacional a un representante de una
empresa que ocupa un cargo gerencial y, ante ello, el juez de primera instan-
cia y los vocales de la Sala Laboral resuelven que es suficiente tener el cargo
de gerente para no tener derecho al pago de la indemnización vacacional, y la
Corte Suprema ya ha resuelto en un caso similar que más allá del cargo geren-
cial, lo que importa para determinar el reconocimiento de una indemnización
vacacional es si el gerente tuvo la facultad de decidir si hacía o no el uso del
descanso vacacional.
En este caso, si el conflicto llegase a casación, la Sala Suprema verificará si se
consideró el criterio emitido por la Corte Suprema en el ejemplo citado.
3. Tercer requisito
La NLPT establece, como un requisito de procedencia distinto al establecido
en el numeral 2 del presente artículo, que el recurrente que interponga el recur-
so de casación demuestre la incidencia directa de la infracción normativa sobre
la decisión impugnada, es decir, no basta con acreditar en qué consistió la in-
fracción normativa sino el nexo causal, esto es, que se relacione directamente
con la decisión que se está impugnando a través del recurso de casación, de lo
contrario no sería lógica la procedencia del recurso.
4. Cuarto requisito
La NLPT precisa en este cuarto requisito las consecuencias de formular un pe-
dido casatorio anulatorio o revocatorio. Así, si fuere anulatorio, el recurrente
deberá precisar si es total o parcial, y si fuera este último, se debe indicar has-
ta donde debe alcanzar la nulidad.
218
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

Si fuera revocatorio, debe precisarse en que deberá consistir la actuación de


la Sala. Si el recurso contuviera ambos pedidos, la NLPT establece que debe-
rá entenderse el anulatorio como principal y el revocatorio como subordinado,
esto con la finalidad de administrar de forma más efectiva la justicia.
Una de las principales innovaciones que trae consigo la NLPT está referida al
momento de la emisión de la sentencia. La NLPT señala que concluida la au-
diencia de juzgamiento el juez deberá resolver el conflicto laboral en un plazo
no mayor de sesenta minutos. Sin embargo, debido a la complejidad de deter-
minados casos concretos, este puede hacerlo hasta en un plazo máximo de cin-
co días de finalizada la audiencia de juzgamiento. Estos plazos se reproducen
de la misma manera durante el trámite del recurso de casación.
La NLPT, al desarrollarse bajo las reglas de la oralidad, permite una celeridad
durante el desarrollo del proceso, razón por la cual los plazos para interponer
recursos, alegatos, etc. deben interponerse en el menor tiempo posible. Como
vemos, el proceso laboral se vuelve más expeditivo y esto se refleja también
en la rápida resolución de este, y durante la interposición del recurso de casa-
ción en materia laboral donde la Sala de la Corte Suprema de Justicia tendrá a
bien analizar los errores in judiciando.

 ARTÍCULO 37:
TRÁMITE DEL RECURSO DE CASACIÓN
Recibido el recurso de casación, la Sala Suprema procede a examinar
el cumplimiento de los requisitos previstos en los artículos 35 y 36 y
resuelve declarando inadmisible, procedente o improcedente el recurso,
según sea el caso.
Declarado procedente el recurso, la Sala Suprema fija fecha para la vista
de la causa.
Las partes pueden solicitar informe oral dentro de los tres (3) días hábiles si-
guientes a la notificación de la resolución que fija fecha para vista de la causa.
Concluida la exposición oral, la Sala Suprema resuelve el recurso inme-
diatamente o luego de sesenta (60) minutos, expresando el fallo. Excep-
cionalmente, se resuelve dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes.
En ambos casos, al finalizar la vista de la causa se señala día y hora para
que las partes comparezcan ante el despacho para la notificación de la
resolución, bajo responsabilidad. La citación debe realizarse dentro de
los cinco (5) días hábiles siguientes de celebrada la vista de la causa.
Si no se hubiese solicitado informe oral o habiéndolo hecho no se concurre
a la vista de la causa, la Sala Suprema, sin necesidad de citación, notifica
la sentencia al quinto día hábil siguiente en su despacho.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 388.
LPT: art. 57.

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COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
Este artículo regula el trámite que debe seguir la Sala Suprema cuando recibe
de la Sala Superior el recurso de casación.
En primer lugar, como adelantáramos, la Sala Suprema en audiencia especial
de carácter interno, examina el cumplimiento de los requisitos de admisibili-
dad y procedencia del recurso de casación interpuesto, luego de lo cual puede
emitir los siguientes pronunciamientos: inadmisible (por no cumplirse los re-
quisitos de forma), procedente o improcedente (por no cumplirse los requisi-
tos de fondo). En caso de que declare procedente el recurso, a fin de agilizar
el proceso fijará fecha para la realización de la vista de la causa, audiencia en
la que las partes del proceso podrán exponer sus argumentos de defensa sobre
el caso materia de discusión.
En segundo lugar, ante la notificación de la fecha de realización de la vista de
la causa, las partes podrán solicitar el uso de la palabra (para emitir un infor-
me oral) a través de la presentación de un escrito, el cual deberá ser presenta-
do dentro del plazo de tres días hábiles, contados desde la notificación de la
resolución que fija la vista de la causa.
Al respecto, es importante el desarrollo de destrezas y calidad expositiva de los
abogados patrocinantes que exige el nuevo proceso laboral, tal como ha sido
reseñado por la propia Corte Suprema en el considerando décimo tercero de la
CAS LAB Nº 07-2012-La Libertad(148), al señalar “que exige de las partes no
solo conocer la parte sustantiva del Derecho Laboral y las nuevas reglas pro-
cesales introducidas por este esquema, sino que también posean destrezas y/o
habilidades en técnicas de litigación oral”. . En la diligencia, los vocales de la
Sala Suprema escuchan atentamente a cada una de las partes, pudiendo efec-
tuar preguntas a los abogados, para luego de concluido el informe oral proce-
der a resolver el caso o si la materia fuera demasiado compleja emitir pronun-
ciamiento luego de sesenta minutos, por tanto una vez agotado el debate po-
drán retirarse de la Sala, tiempo en el que los miembros de la Sala Suprema
deliberarán el resultado del proceso de acuerdo a lo informado oralmente por
las partes. De forma excepcional, este recurso se resolverá dentro de los cin-
co días hábiles siguientes.
En ambos casos, se ha previsto que al finalizar esta diligencia la Sala Suprema
fije día y hora para que las partes comparezcan ante el despacho para la notifi-
cación de la resolución, bajo responsabilidad. Dicha citación deberá realizar-
se dentro de los cinco días hábiles siguientes de celebrada la vista de la causa.

(148) CAS LAB Nº 07-2012-La Libertad, publicada en el diario oficial El Peruano el día 30 de julio de 2012.

220
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

Finalmente, si las partes no hubiesen solicitado el uso de la palabra para emi-


tir su informe oral o habiéndolo hecho no concurren a las vista de la causa, la
Sala Suprema, sin necesidad de citación, notifica la sentencia al quinto día há-
bil siguiente en su despacho.

 ARTÍCULO 38:
EFECTO DEL RECURSO DE CASACIÓN
La interposición del recurso de casación no suspende la ejecución de
las sentencias.
Excepcionalmente, solo cuando se trate de obligaciones de dar suma
de dinero, a pedido de parte y previo depósito a nombre del juzgado de
origen o carta fianza renovable por el importe total reconocido, el juez
de la demanda suspende la ejecución en resolución fundamentada e
inimpugnable.
El importe total reconocido incluye el capital, los intereses del capital
a la fecha de interposición del recurso, los costos y costas, así como los
intereses estimados que, por dichos conceptos, se devenguen hasta dentro
de un (1) año de interpuesto el recurso. La liquidación del importe total
reconocido es efectuada por un perito contable.
En caso de que el demandante tuviese trabada a su favor una medida
cautelar, debe notificársele a fin de que, en el plazo de cinco (5) días
hábiles, elija entre conservar la medida cautelar trabada o sustituirla
por el depósito o la carta fianza ofrecidos. Si el demandante no señala
su elección en el plazo concedido, se entiende que sustituye la medida
cautelar por el depósito o la carta fianza. En cualquiera de estos casos,
el juez de la demanda dispone la suspensión de la ejecución.

CONCORDANCIA:
CPC: art. 393.

Comentario
La NLPT establece como medio para evitar las dilaciones en la ejecución de
las sentencias, que el recurso de casación, una vez interpuesto, no suspende la
ejecución de la sentencia.
Con la NLPT la interposición del recurso de casación no suspende la ejecución
de las sentencias, salvo que se traten de obligaciones de dar suma de dinero, en
cuyo caso, a pedido de parte y previo depósito a nombre del juzgado de origen
o carta fianza renovable por el importe total reconocido, el juez de la deman-
da suspenderá la ejecución de lo sentenciado en resolución fundamentada e
inimpugnable. Esto quiere decir que si estamos ante procesos cuya discusión
versa sobre el reconocimiento de vínculo laboral, acto de hostilidad, hostiga-
miento sexual, entre otros, pese a la interposición del recurso de casación, lo

221
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

resuelto por la Sala Laboral deberá ser ejecutada por la parte demandada, con
la finalidad de no perjudicar a alguna de las partes, empleadora o trabajadora.
Para cumplir con esta disposición expresa de la norma, la tramitación que co-
rresponde efectuar a la Sala Superior es la de ordenar formar de oficio o a pe-
dido de parte el cuaderno de ejecución en los casos que corresponda, antes de
elevar en su integridad el expediente principal a la Corte Suprema, en caso con-
trario se estaría afectando el derecho que reconoce la ley al ejecutante.
Por otro lado, este artículo establece que en caso se trate de un caso que verse
sobre obligaciones de dar suma de dinero, como sería el caso de una deman-
da de pago de beneficios sociales, reintegro de remuneraciones, pago de ho-
ras extras, u otras, la parte demandada podrá solicitar la suspensión de la eje-
cución de lo sentenciado hasta que se resuelva el recurso de casación, en cuyo
caso deberá ofrecer un depósito al juzgado o entregar una carta fianza, a fin de
garantizar el cumplimiento de lo resuelto por la Sala Laboral. Siendo los pla-
zos muy cortos, es recomendable contar con procedimientos internos que per-
mitan obtener cartas fianza en forma rápida y oportuna.
Sobre el particular, la NLPT establece que el importe del depósito debe incluir
el capital, los intereses del capital a la fecha de interposición del recurso, los
costos y costas, así como los intereses estimados que, por dichos conceptos, se
devenguen hasta dentro de un año de interpuesto el recurso, esto, consideran-
do el plazo máximo que podría demorarse en resolver el recurso de casación.
El cálculo de la liquidación del importe total reconocido es efectuada por un
perito contable, no precisa la NLPT si debe ser del juzgado de origen o pudie-
ra ser por un particular propuesto por la parte demandada, consideramos que
lo más objetivo es que sea efectuado por el auxiliar designado por la Corte, lo
cual además evitará que se generen incidentes entre las partes.
Un tema novedoso incorporado por la NLPT lo constituye el hecho que si el
demandante tuviese trabada a su favor una medida cautelar, tiene la posibili-
dad de que elija –dentro de los cinco días hábiles de notificado– entre conser-
var dicha medida o sustituirla por el depósito o carta fianza ofrecidos por el de-
mandado. En cualquiera de estos casos, el juez de la demanda dispone la sus-
pensión de la ejecución.
Por ejemplo, si en el proceso laboral está en discusión si se produjo o no un
despido nulo, para lo cual el demandante (trabajador) solicitó como medida
cautelar su reposición al centro de trabajo, ante la interposición del recurso de
casación podrá elegir entre conservar esta medida cautelar o sustituirla por el
depósito o carta fianza antes mencionados.
En ese sentido, previamente al otorgamiento de la medida cautelar el juez tendrá
que evaluar si la demanda incoada por el demandante cuenta –de una revisión

222
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

general del caso– con los dos requisitos fundamentales para su otorgamiento:
i) necesidad de tutela urgente para evitar que la demora del proceso no perju-
dique el derecho reconocido en la futura sentencia (periculum in mora), y ii)
verosimilitud en el derecho (fumus boni iuris).

 ARTÍCULO 39:
CONSECUENCIAS DEL RECURSO DE CASACIÓN
DECLARADO FUNDADO
Si el recurso de casación es declarado fundado, la Sala Suprema casa la
resolución recurrida y resuelve el conflicto sin devolver el proceso a la
instancia inferior. El pronunciamiento se limita al ámbito del derecho
conculcado y no abarca, si los hubiere, los aspectos de cuantía económica,
los cuales deben ser liquidados por el juzgado de origen.
En caso de que la infracción normativa estuviera referida a algún ele-
mento de la tutela jurisdiccional o el debido proceso, la Sala Suprema
dispone la nulidad de la misma y, en ese caso, ordena que la sala laboral
emita un nuevo fallo, de acuerdo a los criterios previstos en la resolu-
ción casatoria; o declara nulo todo lo actuado hasta la etapa en que la
infracción se cometió.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 396.
LPT: art. 58.

Comentario
La NLPT tiene a bien establecer los efectos jurídicos de la casación declara-
da fundada por la respectiva Sala Suprema que tuvo a su cargo la resolución
del recurso.
En esa óptica establece que cuando la Sala Suprema casa la resolución recurri-
da, y de esta manera finaliza el conflicto laboral, se deberá optar por no devol-
ver el proceso a la instancia inferior. Es decir, la Sala Suprema se pronunciará
sobre el extremo infractor de la normativa laboral vigente.
Ahora bien, tradicionalmente se ha sostenido que el recurso de casación no al-
canza al debido proceso. Es decir, dada la naturaleza jurídica del recurso de
casación el cual no entra a analizar la parte fáctica concentrándose únicamen-
te en la parte jurídica, tal recurso era permeable a los errores in procedendo. Si
bien la NLPT no lo señala expresamente, creemos que cuando estamos frente
a la tutela jurisdiccional o el debido proceso, derechos fundamentales y cons-
titucionales, la Sala Suprema podrá disponer la nulidad de la misma y, en con-
secuencia, ordenará a la Sala Laboral emitir un nuevo fallo dentro de los pará-
metro pronunciados en la sentencia casatoria.

223
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Es importante resaltar que la NLPT establece que si el recurso de casación es


declarado fundado, la Sala Suprema casa la resolución recurrida y resuelve el
conflicto sin devolver el proceso a la instancia inferior, es decir, no opera el
reenvío.
Asimismo, el pronunciamiento deberá limitarse al ámbito del derecho concul-
cado y no debe abarcar, los aspectos de la cuantía económica, los cuales debe-
rán ser liquidados por el juzgado de origen. Lo señalado por la NLPT refuerza
la finalidad que tiene el recurso de casación, el cual vigila solo la aplicación
correcta de la normativa laboral, más no entra a analizar las cuestiones de he-
cho o aspectos económicos que deberán ser resueltos por el juzgado de origen.
Para una mejor comprensión podemos citar, como ejemplo, si lo que está en
discusión es el reconocimiento de la indemnización vacacional a favor de un
gerente administrativo, la Sala Suprema analizará la interpretación o aplica-
ción de la normativa aplicable, no obstante, una vez que se emita la resolución
casatoria, se derivará el expediente al juzgado que inició el caso a fin de que
determine el cálculo exacto de la indemnización vacacional que se adeuda. Lo
mismo se aplicaría en un caso laboral en el que se esté discutiendo si procede
o no la reducción de la remuneración, así la Sala Suprema deberá determinar si
hubo o no infracción normativa, para luego devolver el expediente al juzgado
de origen para que determine el reintegro de las remuneraciones que pudieran
haber sido canceladas en forma diminuta por la parte empleadora.
Ahora bien, si la infracción normativa está referida a algún elemento de la tu-
tela jurisdiccional o el debido proceso, derechos fundamentales y constitucio-
nales, la Sala Suprema deberá disponer la nulidad de la misma y, en ese caso,
ordenará que la Sala Laboral emita un nuevo fallo, de acuerdo a los criterios
previstos en la resolución casatoria; o declarar nulo todo lo actuado hasta la
etapa en que la infracción se cometió.
Lo establecido por la NLPT, tiene sustento por las siguientes razones:
1. En primer lugar, si bien no se ha establecido como una causal expresa del
recurso de casación en la NLPT, la vulneración del derecho al debido pro-
ceso o el acceso a la tutela jurisdiccional, consideramos que de acuerdo a
lo establecido en este artículo y en aplicación supletoria y complementaria
del CPC, sí resulta razonable que la Sala Suprema disponga la nulidad y
obligue a la Sala Laboral que emita un nuevo fallo o declare nulo todo lo
actuado, ya que el derecho a un debido proceso, comprende aspectos re-
levantes de un proceso laboral, tales como los supuestos en los que no se
respetan derechos primordiales como el juez natural, la defensa procesal,

224
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

los plazos procesales, la motivación de las resoluciones, la pluralidad de


instancias, etc.(149).
Así, el debido proceso se erige como el “conjunto de derechos esenciales
a la persona humana, los que a su vez han configurado, luego de una lenta
pero exitosa evolución histórica, una suerte de megaderecho que contem-
poráneamente ha recibido el nombre de debido proceso legal o due pro-
cess of law”(150).
2. En segundo lugar, lo establecido por este artículo tiene asidero en la ju-
risprudencia, en las que se aprecian diversos criterios para determinar la
aplicación supletoria del CPC respecto a la protección del derecho a un
debido proceso, en tanto no sea incompatible con el fin de la norma, en
este caso, de la NLPT.
De esta manera, en algunos casos, las Salas Constitucionales y Sociales
Permanente y Transitoria de la Corte Suprema vienen aplicando esta figu-
ra en numerosos casos en los que, no obstante haber declarado improce-
dente el recurso de casación por las causales invocadas por las partes, ha
dispuesto que la causa sea revisada desde su origen –admisorio de la de-
manda–, al haber detectado vicios de nulidad en la tramitación de la mis-
ma, atentatorios contra el derecho de las partes a un debido proceso.
Así, por ejemplo, tenemos la Cas. Nº 582-2003-Apurímac de fecha 17 de
agosto de 2004, donde la Sala Suprema señaló que el recurso de casación
resulta improcedente, no obstante lo cual le corresponde “(…) verificar si
las causas sometidas a su jurisdicción respetan las reglas mínimas y esen-
ciales del debido proceso, principio consagrado en el artículo ciento treinta
y nueve inciso tres de la Constitución Política (…); a efectos de garanti-
zar el derecho de acción, debe declararse la nulidad aún cuando no haya
sido solicitada, si considera que el acto viciado puede alterar sustancial-
mente los fines abstracto y concreto del proceso y la decisión que en él va
a recaer (…)”. Concluye la Sala declarando nula la sentencia recurrida y
nulo todo lo actuado desde el auto admisorio de la demanda, justamente
tal y como ha sido establecido por la NLPT.
Inclusive la Corte Suprema aplica este criterio indicando expresamente las
diferencias entre la casación laboral y civil (Cas. N° 977-2004-Lima del
24 de octubre de 2006):
“Que, conforme lo determinan los artículos cincuenticuatro y cincuen-
tiséis de la Ley Procesal del Trabajo veintiséis mil seiscientos treintiséis

(149) Un interesante estudio sobre el debido proceso puede leerse en MORALES GODO, Juan. “La garantía cons-
titucional del debido proceso”. En: Diálogo con la jurisprudencia. Nº 2. Gaceta Jurídica, Lima, 1995, p. 58.
(150) MONROY GÁLVEZ, Juan. Introducción al Proceso Civil. Tomo I, Temis, Bogotá, 1996, p. 248.

225
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

es que esencialmente definen el modelo de casación laboral este recurso


se encuentra en estricto reservado para el examen de normas de natura-
leza estrictamente material a diferencia del modelo de casación civil que
si contempla causales referidas al debido proceso y a las formas proce-
sales; sin embargo, ello no impide, como lo viene reiteradamente soste-
niendo esta Sala Suprema, que pueda excepcionalmente verificarse aque-
llos vicios insubsanables que conspiran en forma manifiesta y trascen-
dente contra el debido proceso y la tutela jurisdiccional efectiva, ambas
reconocidas como principios y derechos de la función jurisdiccional por
el inciso tercero del artículo ciento treintinueve de la Constitución Políti-
ca del Estado, situación que no se da en el caso de autos”.
Asimismo, en la Casación Nº 357-2006-Del Santa de fecha 27 de abril de 2004,
la Sala Suprema, habiendo declarado improcedente el recurso de casación por
las causales invocadas por la demandada, declaró nula la sentencia recurrida y
ordenó a la Sala Superior la emisión de un nuevo pronunciamiento, atendiendo
a que “(…) corresponde a esta Suprema Sala, excepcionalmente, verificar si las
causas sometidas a su jurisdicción respetan reglas mínimas y esenciales del de-
bido proceso, dado que dicha institución cautela derechos fundamentales (…)”.
Consideramos que, sin perjuicio de las opciones que se manejen, sería oportu-
no que se apreciara los alcances de la supletoriedad y complementariedad para
lograr una mejor aplicación de las relaciones entre normas procesales, y no solo
quedarnos con lo señalado en este artículo materia de comentario.
Finalmente, la NLPT prevé el supuesto de reenvío en los casos de trans-
gresión al debido proceso o declara nulo todo lo actuado hasta la etapa en
que la infracción se cometió. Situación que también se encuentra previs-
ta en el CPC.

226
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

 ARTÍCULO 40:
PRECEDENTE VINCULANTE DE LA CORTE SUPRE-
MA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
La Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la
República que conozca del recurso de casación puede convocar al pleno de
los jueces supremos que conformen otras salas en materia constitucional
y social, si las hubiere, a efectos de emitir sentencia que constituya o varíe
un precedente judicial.
La decisión que se tome en mayoría absoluta de los asistentes al pleno
casatorio constituye precedente judicial y vincula a los órganos jurisdic-
cionales de la República, hasta que sea modificada por otro precedente.
Los abogados pueden informar oralmente en la vista de la causa, ante
el pleno casatorio.

CONCORDANCIA:
LOPJ: art. 22.

Comentario
El artículo 22 del TUO de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece que
las Salas Supremas de la Corte Suprema de Justicia podrán reunirse para po-
ner a consideración un determinado tópico, tras el cual, la Sala de Pleno Ca-
satorio establecerá los lineamientos para la resolución de futuras causas de si-
milares características. En ese sentido, se señala que los principios señalados
en el Precedente Judicial de Observancia Obligatoria deben ser invocados por
los magistrados de todas las instancias jurisdiccionales, cualquiera que sea su
especialidad, como precedente de obligatorio cumplimiento. Ahora bien, en
caso se decida apartarse de dicho precedente, están obligados a motivar ade-
cuadamente su resolución dejando constancia del precedente obligatorio que
desestiman y de los fundamentos que invocan.
A tenor de lo antes mencionado, la NLPT pone en primer plano que los jueces
de los distintos distritos judiciales del país deben tomar en consideración, con
carácter de obligatorio, los precedentes judiciales emitidos por la Corte Supre-
ma de Justicia de la República, lo cual permitirá una mejor administración de
Justicia debido a la predictibilidad de las futuras resoluciones judiciales esta-
bleciendo un mecanismo que facilitará la seguridad jurídica.
Con la finalidad de uniformizar la jurisprudencia, la NLPT establece que la Sala
Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia pueda convocar al ple-
no de los jueces supremos que conformen otras salas en materia constitucional
y social, a fin de emitir sentencia que constituya o varíe un precedente judicial,
teniendo en cuenta que muchos de los derechos laborales vienen siendo discuti-
dos en sede constitucional, como el derecho a la remuneración, a la pensión, pro-
tección del despido por la vulneración de derechos fundamentales, entre otros.
227
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Por ello, resulta razonable que Sala Suprema en la resolución de determinados


casos recurra a otros órganos distintos a fin de unificar criterios, constituir un
nuevo precedente, o de ser el caso, variar un precedente judicial ya establecido.
Ahora bien, la NLPT acertadamente señala que la decisión que se tome en ma-
yoría absoluta de los asistentes al pleno casatorio constituye precedente judi-
cial y vincula a los órganos jurisdiccionales de la República hasta que sea mo-
dificada por otro precedente.
Al respecto, la NLPT reconoce la facultad que tiene la Sala Suprema para va-
riar de criterio. Empero, consideramos que la Sala Suprema deberá explicar las
razones por las cuales se modifica un criterio jurisprudencial.
Con relación a la unificación de criterios que la NLPT prevé, resulta importante
resaltar que con fecha 4 de mayo de 2012 la Corte Suprema realizó el Primer
Pleno Jurisdiccional Supremo Laboral 2012, destinado a lograr la predictibili-
dad de las resoluciones judiciales, conforme al objetivo fijado en la NLPT. Los
tres temas que se trataron y los acuerdos a los que se arribaron se han comen-
tado en diferentes partes del libro y aparecen al final del mismo.
Algunos podrán estar en desacuerdo con las posturas adoptadas por la Cor-
te Suprema, pero lo que no se puede negar es que este Pleno Jurisdiccional
representa un gran esfuerzo, y una herramienta jurídica importante tanto
para los jueces de las instancias inferiores como para los justiciables que
podrán invocarlas a partir de su publicación. Dichos acuerdos, como he-
mos señalado, constituyen precedente de obligatorio cumplimiento, lo cual
no significa que los jueces laborales no puedan apartarse de los mismos,
exponiendo razones valederas en base a una mejor y adecuada argumenta-
ción legal, ya que tal facultad está prevista en el artículo 22 de la Ley Or-
gánica del Poder Judicial.
Finalmente, otra innovación de la NLPT es que los abogados de las partes que
intervienen en un proceso laboral tienen la posibilidad de informar oralmente
en la vista de la causa, ante el pleno casatorio, hecho que permite a las partes
ejercer su derecho de defensa y explicar su posición.

 ARTÍCULO 41:
PUBLICACIÓN DE SENTENCIAS
El texto íntegro de todas las sentencias casatorias y las resoluciones que
declaran improcedente el recurso de casación se publican obligatoria-
mente en el diario oficial El Peruano, aunque no establezcan precedente.
La publicación se hace dentro de los sesenta (60) días de expedidas, bajo
responsabilidad.

228
MEDIOS IMPUGNATORIOS RECURSO DE CASACIÓN

Comentario
La NLPT tiene a bien señalar que todas las resoluciones casatorias, sean estas
procedentes o improcedentes, deberán ser publicadas en el diario oficial de nues-
tro país. Esto adquiere suma importancia pues pone en primer plano al princi-
pio de publicidad de las actuaciones judiciales el cual se erige como principio
medular que garantiza una administración de justicia imparcial.
De esta manera, en un posterior pero idéntico proceso una instancia inferior
resolviera en contravención a la sentencia casatoria, cabría la interposición de
un recurso de casación para tener una sentencia con los mismos alcances que
la “casada”.
El cambio del criterio “casatorio” podría producirse por una variación de la nor-
matividad o un deslizamiento de los contenidos de las normas jurídicas. Sobre
esto último, siguiendo al profesor uruguayo Barbagelata(151), cabría anotar que
las normas no son perpetuas en el tiempo y, sin que se modifique la estructura
jurídica (derogación o modificación), las funciones y consecuencias que pue-
dan tener, varían y permiten interpretaciones diferentes.
Finalmente, consideramos importante la publicidad de las sentencias casatorias
porque permiten la unificación de criterios y buscará, además, que no contra-
digan lo señalado por los órganos máximos como el TC y la Corte Suprema.
CUADRO COMPARATIVO

ANTIGUA LEY PROCESAL DEL TRABAJO NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO
La corrección de una infracción normativa
La correcta aplicación e interpretación de
que afecte la decisión contenida en la re-
las normas materiales del Derecho Labo-
FINALIDAD solución impugnada o en el apartamiento
ral, Previsional y de Seguridad Social y,
de los precedentes vinculantes de la Cor-
la unificación de la jurisprudencia laboral.
te Suprema.
Contra las Sentencias expedidas en revisión
por las Salas Laborales o Mixtas. Si la pre- Contra las sentencias y autos expedidos por
tensión es de naturaleza económica, solo las salas superiores que, como órganos de
PROCEDENCIA procederá si dicha cuantía supera las 100 segundo grado, ponen fin al proceso. En
URP, si el recurso es interpuesto por el de- el caso de sentencias el monto total reco-
mandante y, como lo establece la senten- nocido en ella debe superar las 100 URP.
cia recurrida, si lo interpone el demandado.

(151) BARBAGELATA, Héctor Hugo. “El particularismo del Derecho del Trabajo”. En: El particularismo del
Derecho del Trabajo. F.C.U., Montevideo, 1995, pp. 26-27.

229
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

El proceso laboral es gratuito para el pres-


Gratuidad de interponer el recurso de Casa- tador de servicios, en todas las instancias,
GRATUIDAD
ción si quien lo interpone es el trabajador. cuando el monto total de las pretensiones
reclamadas no supere las 70 URP.
Ante el órgano jurisdiccional que emitió
Ante la Sala que expidió la resolución im-
la resolución impugnada. La sala superior
pugnada. La Sala Superior solo admitirá el
INTERPOSICIÓN debe remitir el expediente a la Sala Supre-
recurso que cumpla estos requisitos y re-
ma, sin más trámite, dentro del plazo de 3
chazará el que no satisfaga.
días hábiles.
Dentro del plazo de 10 días hábiles si- Dentro del plazo de 10 días hábiles si-
PLAZO DE
guientes de notificada la resolución que guientes de notificada la resolución que
INTERPOSICIÓN
se impugna. se impugna.
- La aplicación indebida de una norma de
derecho material.
- La interpretación errónea de una norma El recurso de casación se sustenta en la in-
de derecho material. fracción normativa que incida directamen-
te sobre la decisión contenida en la reso-
CAUSALES - La inaplicación de una norma de dere- lución impugnada o en el apartamiento de
cho material. los precedentes vinculantes dictados por el
- La contradicción con otras resolucio- Tribunal Constitucional o la Corte Suprema.
nes expedidas por la Corte Suprema de
Justicia o las Cortes Superiores.
Es un procedimiento basado en la oralidad.
Concluida la exposición oral, la Sala Supre-
PROCEDIMIENTO Es un procedimiento netamente escrito.
ma resolverá el recurso al instante o en 60
minutos dando a conocer el fallo
No suspende la ejecución de la sentencia,
excepcionalmente, solo si se trata de obli-
EFECTOS No hay mención alguna. gaciones de dar suma de dinero, a pedido
de parte y previo depósito a nombre del juz-
gado de origen o carta de fianza.
Si el recurso de casación es declarado fun-
dado, la Sala Suprema casa la resolución
La sentencia casatoria declarará fundado o recurrida y resuelve el conflicto sin devol-
infundado el recurso. Si lo declara fundado, ver el proceso a la instancia inferior. En
casa la resolución y se pronuncia sobre las caso de que la infracción normativa estu-
CONSECUENCIAS
causales que son procedentes, resolvien- viera referida a algún elemento de la tutela
do el conflicto, sin devolver el proceso a la jurisdiccional o el debido proceso, la Sala
instancia inferior. Suprema dispone la nulidad de la misma
y, en ese caso, ordena que la sala laboral
emita un nuevo fallo.

230
TÍTULO II
PROCESOS LABORALES

CAPÍTULO I
PROCESO ORDINARIO LABORAL
La Nueva Ley Procesal del Trabajo (NLPT) ha incorporado como una de sus
novedades al Proceso Ordinario Laboral, el cual se encuentra estructurado por
dos audiencias: una de conciliación y la otra de juzgamiento. En las siguientes
líneas describiremos los principales alcances de estas audiencias en la NLPT.

 ARTÍCULO 42:
TRASLADO Y CITACIÓN A AUDIENCIA DE CONCI-
LIACIÓN
Verificados los requisitos de la demanda, el juez emite resolución dispo-
niendo:
a) La admisión de la demanda;
b) La citación a las partes a audiencia de conciliación, la cual debe ser
fijada en día y hora entre los veinte (20) y treinta (30) días hábiles
siguientes a la fecha de calificación de la demanda; y
c) El emplazamiento al demandado para que concurra a la audiencia de
conciliación con el escrito de contestación y sus anexos.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 155 al 178, 424 al 441.
NLPT: arts. 13, 16, 17, 20, 21, Quinta Disposición Complementaria.

Comentario
En concordancia con los objetivos de la NLPT, el Proceso Ordinario Labo-
ral se inicia con la Audiencia de Conciliación, en la cual el juez tiene la labor
de estimular a las partes para que lleguen a la conciliación, evitándose de esa
manera pasar a la fase de juzgamiento. Ello, permite la obtención de la justi-
cia de manera eficiente y el descongestionamiento de la carga procesal en pro

231
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

de los trabajadores como usuarios y destinatarios de la garantía a la tutela ju-


risdiccional efectiva.
La NLPT refuerza la presencia de la conciliación en el proceso, sin restar im-
portancia a la conciliación administrativa –opcional para el trabajador y obli-
gatoria para el empleador–, de la cual se vale para lograr que las pretensiones
sean discutidas y solucionadas antes del inicio del proceso judicial. Así, en su
quinta disposición complementaria dispone su encargatura al Ministerio de
Trabajo y Promoción del Empleo, entidad que debe proporcionar los medios
técnicos y profesionales para hacerla factible, y recuerda la función que tiene
el Estado de promover este mecanismo alternativo de solución de conflictos.
Dada la nueva estructura y enfoque de la NLPT, el número de conciliaciones
en los procesos laborales se ha incrementado en determinados distritos judi-
ciales, tal como se puede apreciar en el caso de la Corte Superior de Justicia
de La Libertad, en donde la mayoría de los procesos iniciados en el año 2011
han quedado concluidos mediante esta forma de solución de conflictos.

Conforme se aprecia, de un universo de 835 procesos, 378 de ellos han sido


resueltos en virtud de acuerdos a los que arribaron las partes en la audiencia
de conciliación, lo cual demostraría que una de las finalidades de esta norma,
que es tratar de dar una solución rápida a los conflictos, se estaría cumpliendo
a través del uso de esta figura.
Dada la importancia que está adquiriendo el mecanismo de autocomposición en
el proceso laboral, resulta vital que se siga brindando capacitación a los juzga-
dores para la realización de este tipo de diligencias, quienes deberían ser eva-
luados de manera continua a fin de que se corrobore su capacidad para cum-
plir con idoneidad las especiales funciones que deben desempeñar como con-
ciliadores. En tal sentido, los índices de procesos conciliados servirán como

232
PROCESO ORDINARIO LABORAL

medida de sus aptitudes a fin de controlar la eficacia en el desarrollo de esta


fase del proceso.
Cabe precisar que la cultura de conciliación empieza por el impulso que den a
ella los juzgadores; sin embargo, esta cultura debe hacerse extensiva a los jus-
ticiables, a quienes se les puede capacitar a fin de propiciar una cultura orien-
tada a la rápida solución de conflictos mediante acuerdos satisfactorios para
ambas partes.
Ahora bien, presentada la demanda, dentro de los cinco días hábiles de recibi-
da, se verifica que contenga los siguientes requisitos:
- La designación del juez ante quien se interpone.
- El nombre, datos de identidad, dirección domiciliaria y domicilio proce-
sal del demandante.
- El nombre y dirección domiciliaria del representante o apoderado del de-
mandante, si no puede comparecer o no comparece por sí mismo. Cuando
el proceso es iniciado por más de un demandante debe designarse a uno de
ellos para que los represente y señalarse un domicilio procesal único(152).
- El nombre y dirección domiciliaria del demandado. Si se ignora esta últi-
ma, se expresará esta circunstancia bajo juramento que se entenderá pres-
tado con la presentación de la demanda.
- El petitorio que comprende la determinación clara y concreta de lo que se pide.
- Los hechos en los que se funde el petitorio, expuestos en forma numera-
da, precisa, con orden y claridad.
- La fundamentación jurídica del petitorio.
- El monto del petitorio, así como el monto de cada uno de los extremos que
integran la demanda.
- La indicación de la vía procedimental que corresponde a la demanda.
- Los medios probatorios, indicando la finalidad de cada uno de ellos.
- La firma del demandante o de su representante o apoderado, y la del abo-
gado(153). En el caso de demandante analfabeto, el secretario respectivo
certificará su huella digital.

(152) En este extremo es importante tener en cuenta las reglas especiales establecidas en el artículo 8 de la NLPT
para la comparecencia.
(153) Los prestadores de servicios pueden comparecer al proceso sin necesidad de abogado cuando el total recla-
mado no supere las diez (10) Unidades de Referencia Procesal (URP). Cuando supere este límite y hasta las
setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP) es facultad del juez, atendiendo a las circunstancias
del caso, exigir o no la comparecencia con abogado. En los casos en que se comparezca sin abogado debe
emplearse el formato de demanda aprobado por el Poder Judicial.

233
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

- El demandante podrá incluir de modo expreso su pretensión de reconoci-


miento de los honorarios que se pagan con ocasión del proceso.
A la demanda deberá acompañarse:
- Copia legible del documento de identidad del demandante y, en su caso,
del representante.
- El documento que contiene el poder para iniciar el proceso, cuando se ac-
túe por apoderado.
- La prueba que acredite la representación legal del demandante, si se trata
de personas jurídicas o naturales que no pueden comparecer por sí mis-
mas.
- La prueba de la calidad de heredero, cónyuge, curador de bienes, admi-
nistrador de bienes comunes, albacea o del título con que actúe el deman-
dante, salvo en el caso de procurador oficioso.
- Todos los medios probatorios destinados a sustentar su petitorio, indican-
do con precisión los datos y lo demás que sea necesario para su actuación.
- Los documentos probatorios que tuviese en su poder el demandante. Si no
se dispusiese con alguno de ellos, se describirá su contenido, indicándo-
se con precisión el lugar en que se encuentran y solicitándose las medidas
pertinentes para su incorporación al proceso.
En caso de incumplimiento de alguno de los requisitos antes mencionados, se
concede al demandante cinco días hábiles para que subsane la omisión o de-
fecto, bajo apercibimiento de declararse la conclusión del proceso y el archi-
vo definitivo del expediente.
La resolución que determina la conclusión del proceso puede ser apelada den-
tro de los cinco días hábiles siguientes de notificada. Dicha resolución solo de-
termina que la demanda no pueda iniciar el proceso judicial más no un recha-
zo de la demanda, por lo que nada impide que se pueda plantear nuevamente.
Posteriormente, el juez emite una resolución en la que dispone:
1. La admisión de la demanda, con lo cual da por ofrecidos los medios pro-
batorios.
Con la presentación de la demanda deben ofrecerse todos los medios pro-
batorios que deseen incorporarse al proceso, pudiendo solo incorporarse
nuevos medios probatorios, de manera extraordinaria, hasta el momento

234
PROCESO ORDINARIO LABORAL

previo a la actuación probatoria, siempre que se refieran a hechos nuevos


o hubiesen sido conocidos u obtenidos con posterioridad(154).
2. La citación a las partes a audiencia de conciliación, la cual debe ser fi-
jada en día y hora entre los veinte y treinta días hábiles siguientes a la fe-
cha de calificación de la demanda. El incumplimiento del referido plazo
genera responsabilidad del juzgador.
3. El emplazamiento al demandado, a fin de que concurra a la audiencia
de conciliación con el escrito de contestación y sus anexos.
Si el demandado no acude a la audiencia de conciliación o, habiéndolo he-
cho, no presenta el escrito de contestación y sus anexos, incurrirá en re-
beldía.
Al igual que en el caso del demandante, el demandado deberá ofrecer en
este acto todos los medios probatorios que desee incorporar al proceso.
La resolución emitida deberá ser notificada por medio escrito mediante cédula.
Como podemos apreciar, en el nuevo Proceso Ordinario Laboral se logran re-
ducir los plazos y formalidades establecidos por la LPT ya que con dicha regu-
lación, el auto admisorio de la demanda debía tener por ofrecidos los medios
probatorios y ordenar correr traslado a la demandada a fin de que dentro del tér-
mino de ley comparezca al proceso y conteste la demanda bajo apercibimiento
de declarársele rebelde. Transcurrido dicho plazo y contestada la demanda, en
una siguiente resolución se tenía por apersonada a la parte demandada, contes-
tada la demanda y presentes, de ser el caso, las excepciones y cuestiones pro-
batorias deducidas para lo cual, se debía correr traslado a la parte demandante
a fin de que pueda absolverlas. En la misma resolución se citaba a Audiencia
Única la cual, en los hechos, podía realizarse aproximadamente dentro de los
sesenta días siguientes a su notificación.
Bajo dicho esquema, entre la presentación de la demanda y la realización de
la Audiencia Única podían transcurrir entre noventa e incluso ciento ochen-
ta días, pues a dicho periodo no solo se le debían sumar los plazos otorgados
para la presentación de los escritos correspondientes sino los plazos de noti-
ficación y término de la distancia, lo cual sumado a la extensa carga procesal
que vienen asumiendo los juzgados, dilataba el proceso impidiendo una pron-
ta solución a las controversias.
Para corregir dichas dilaciones, en el nuevo Proceso Ordinario Laboral, el auto
admisorio de la demanda reúne en su contenido todo lo señalado anteriormente,

(154) Sobre el particular revisar el desarrollo del artículo 21 sobre la oportunidad para ofrecer los medios proba-
torios.

235
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

es decir, la admisión de la demanda, de los medios probatorios ofrecidos y la


citación a la Audiencia de Conciliación en la cual, de ser infructuosa la diligen-
cia, la parte demandada contestaría la demanda, presentando los medios proba-
torios pertinentes y deduciendo las excepciones y cuestiones probatorias que
considere convenientes. Con ello, se refleja el cumplimiento del principio de
concentración del proceso, el cual es piedra angular del nuevo proceso laboral.

 ARTÍCULO 43:
AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN
La audiencia de conciliación se lleva a cabo del siguiente modo:
1. La audiencia se inicia con la acreditación de las partes o apoderados
y sus abogados. Si el demandante no asiste, el demandado puede
contestar la demanda, continuando la audiencia. Si el demandado no
asiste incurre automáticamente en rebeldía, sin necesidad de decla-
ración expresa, aun cuando la pretensión se sustente en un derecho
indisponible. También incurre en rebeldía automática si, asistiendo a
la audiencia, no contesta la demanda o el representante o apoderado
no tiene poderes suficientes para conciliar. El rebelde se incorpora al
proceso en el estado en que se encuentre, sin posibilidad de renovar
los actos previos.
Si ambas partes inasisten, el juez declara la conclusión del proceso
si, dentro de los treinta (30) días naturales siguientes, ninguna de las
partes hubiese solicitado fecha para nueva audiencia.
2. El juez invita a las partes a conciliar sus posiciones y participa activa-
mente a fin de que solucionen sus diferencias total o parcialmente.
Por decisión de las partes la conciliación puede prolongarse lo ne-
cesario hasta que se dé por agotada, pudiendo incluso continuar los
días hábiles siguientes, cuantas veces sea necesario, en un lapso no
mayor de un (1) mes. Si las partes acuerdan la solución parcial o total
de su conflicto el juez, en el acto, aprueba lo acordado con efecto de
cosa juzgada; asimismo, ordena el cumplimiento de las prestaciones
acordadas en el plazo establecido por las partes o, en su defecto, en el
plazo de cinco (5) días hábiles siguientes. Del mismo modo, si algún
extremo no es controvertido, el juez emite resolución con calidad de
cosa juzgada ordenando su pago en igual plazo.
3. En caso de haberse solucionado parcialmente el conflicto, o no ha-
berse solucionado, el juez precisa las pretensiones que son materia de
juicio; requiere al demandado para que presente, en el acto, el escrito
de contestación y sus anexos; entrega una copia al demandante; y fija
día y hora para la audiencia de juzgamiento, la cual debe programarse
dentro de los treinta (30) días hábiles siguientes, quedando las partes
notificadas en el acto.
Si el juez advierte, haya habido o no contestación, que la cuestión
debatida es solo de derecho, o que siendo también de hecho no hay
necesidad de actuar medio probatorio alguno, solicita a los abogados
presentes exponer sus alegatos, a cuyo término, o en un lapso no mayor
de sesenta (60) minutos, dicta el fallo de su sentencia. La notificación

236
PROCESO ORDINARIO LABORAL

de la sentencia se realiza de igual modo a lo regulado para el caso de


la sentencia dictada en la audiencia de juzgamiento.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 57 al 82.
LOPJ: arts. 284 al 294.
NLPT: arts. 11, 12, 13, 19, 30, 31.

Comentario
La audiencia de conciliación se caracteriza por la oralidad entre el juez y las
partes a fin de lograr la solución del conflicto. Guía esta etapa, el principio de
inmediación, pues es el juez quien directamente preside el debate entre las partes.
A diferencia de lo que sucede en la audiencia de juzgamiento –como veremos
más adelante– el debate en la audiencia de conciliación se da de forma priva-
da, es decir, en esta etapa las actuaciones y debates no se registran en audio y
video, lo cual permite que las partes y el juez actúen con plena libertad ya que
esta fase no está sometida a la limitación que impide a los jueces a pronunciar-
se fuera de la sentencia.
Así, los objetivos de la audiencia de conciliación son:
- La extinción del proceso a través de la conciliación entre las partes.
- El saneamiento del proceso.
- La delimitación de las pretensiones.
- La recepción y admisión de los medios probatorios.
A continuación se desarrollan cada uno de los aspectos relevantes de esta eta-
pa del proceso:
1. Acreditación de las partes
La audiencia de conciliación se inicia con la acreditación de las partes o apo-
derados y sus abogados. Para tal fin, las partes deben acreditar su capacidad
para comparecer en el proceso, lo cual implica la capacidad de disponer de los
derechos que en el proceso se hacen valer y estar debidamente legitimados.
Sobre este último punto, la NLPT ha establecido como casos de legitimación
especial las siguientes:
- Las pretensiones derivadas de la afectación al derecho a la no discriminación
en el acceso al empleo o del quebrantamiento de las prohibiciones de trabajo
forzoso e infantil pueden ser formuladas por los afectados directos, una orga-
nización sindical, una asociación o institución sin fines de lucro dedicada a la
protección de derechos fundamentales con solvencia para afrontar la defensa
a criterio del juez, la Defensoría del Pueblo o el Ministerio Público.

237
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

- Cuando se afecten los derechos de libertad sindical, negociación colectiva,


huelga, a la seguridad y salud en el trabajo y, en general, cuando se afecte
un derecho que corresponda a un grupo o categoría de prestadores de servi-
cios, pueden ser demandantes el sindicato, los representantes de los traba-
jadores, o cualquier trabajador o prestador de servicios del ámbito.
Las personas naturales podrán apersonarse por sí mismas o por medio de sus
apoderados y abogados con facultades expresas para tal fin.
Las personas jurídicas deben estar representadas por su apoderado quien debe
contar con las facultades generales y especiales que se requieran en el proce-
so. Se requiere el otorgamiento de facultades especiales para realizar todos los
actos de disposición de derechos sustantivos y para demandar, contestar la de-
manda, desistirse del proceso y de la pretensión, allanarse a la pretensión, con-
ciliar, transigir, someter a arbitraje las pretensiones controvertidas en el pro-
ceso, sustituir o delegar la representación procesal y para los demás actos que
exprese la ley. El otorgamiento de facultades especiales se rige por el princi-
pio de literalidad; por lo tanto, no es posible presumir la existencia de faculta-
des especiales no conferidas explícitamente.
Si el apoderado de la parte demandada asiste a la audiencia de conciliación y
no cuenta con facultades expresas de representación, se declarará su rebeldía,
lo cual imposibilitará que pueda presentar el escrito de contestación de deman-
da al finalizar la audiencia.
En este contexto, no será posible que ofrezca los medios probatorios necesa-
rios para sustentar su posición, pues ello solo es posible con la contestación
de la demanda, con lo cual queda en una situación de completa indefensión en
el proceso, conforme explicaremos al analizar las consecuencias de inasisten-
cia del demandado.
Ahora bien, para la representación procesal por abogado se requiere de la pre-
sentación de un escrito en el cual el interesado o su representante otorgue o de-
legue al abogado que lo autorice las facultades generales de presentación. El
abogado patrocinante deberá cumplir con los siguientes requisitos:
- Tener título de abogado.
- Hallarse en ejercicio de sus derechos civiles.
- Tener inscrito el Título Profesional en la Corte Superior de Justicia corres-
pondiente, y si no lo hubiere en la Corte Superior de Justicia más cercana.
- Estar inscrito en el Colegio de Abogados del Distrito Judicial correspon-
diente.
- No tener ningún impedimento o incompatibilidad para patrocinar.

238
PROCESO ORDINARIO LABORAL

b) Inasistencia de las partes


A diferencia de lo regulado hasta antes de la entrada en vigencia de la NLPT,
las consecuencias en el caso de inasistencia de las partes, son más perjudicia-
les para las partes. Ello, debido a la concentración de etapas dentro del proce-
so, lo cual permite que en una sola audiencia se puedan efectuar una serie de
actos procesales, e incluso, hasta la resolución misma de la controversia, me-
diante la conciliación entre las partes o la emisión de la sentencia.
Por tal motivo, se han regulado consecuencias particulares según se trate de la
inasistencia de la parte demandante o demandada:
2.1. Inasistencia del demandante, en este caso, el demandado podrá contes-
tar la demanda, observando los requisitos para tal fin, continuando la au-
diencia.
A diferencia de otras legislaciones como la venezolana –que ha servido
como una de las bases para la creación del nuevo modelo del proceso la-
boral peruano– el legislador peruano ha optado por no sancionar la ina-
sistencia del demandante con la contumacia, dando por desistido el pro-
cedimiento y extinguida la instancia.
2.2. Inasistencia del demandado, en este caso el demandado incurrirá auto-
máticamente en rebeldía, sin necesidad de declaración expresa, aun cuan-
do la pretensión se sustente en un derecho indisponible como, por ejem-
plo la percepción de beneficios sociales.
La consecuencia de la declaración de rebeldía del demandado, adicional-
mente a la sanción económica, equivalente a dos URP, es su incorpora-
ción al proceso en el estado en el que se encuentre, sin posibilidad de re-
novar los actos previos, y la presunción relativa de verdad de los hechos
afirmados, salvo que existan demandados solidarios.
Nuevamente, en este caso, el legislador ha optado por no emitir una san-
ción tan drástica como en la legislación venezolana en la cual se presume
que la inasistencia del demandando equivale a la admisión de los hechos
alegados por el demandante, estando el juez obligado a emitir sentencia en
forma oral el mismo día, como consecuencia de la confesión ficta, siem-
pre que no sea contraria a derecho la petición del demandante.
Asimismo, el demandado incurre en rebeldía automática si, asistiendo a la
audiencia, no contesta la demanda o el representante o apoderado no tiene
poderes suficientes para conciliar. Sobre el particular, debemos recordar
que para conciliar es preciso contar con un poder especial y expreso, con
lo cual la parte demandada deberá procurar contar con el referido poder a
fin de no ser declarado en rebeldía.

239
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Si bien la norma permite que el rebelde pueda incorporarse al proceso des-


pués de haber pagado la multa correspondiente, ello no implica que ten-
ga una nueva oportunidad de ofrecer sus medios probatorios, pues esto
solo puede realizarse al momento de contestar la demanda. En esta medi-
da, consideramos que las partes tienen que ser muy cuidadosos en verifi-
car estos aspectos formales antes de acudir a una audiencia, caso contra-
rio, perderán automáticamente la oportunidad de aportar medios probato-
rios que respalden su posición en el proceso.
Cabe hacer referencia a un caso singular, en el que el juez analizó los po-
deres del representante de una empresa y determinó que solo tenía facul-
tades para contestar la demanda. En este contexto, no le permitió actuar en
la audiencia de conciliación, pero sí le permitió presentar la contestación
de demanda. Esta interpretación nos parece contraria al sentido de la nor-
ma, pues en ella se señala de forma textual que el demandado “incurre en
rebeldía automática si, asistiendo a la audiencia, no contesta la deman-
da o el representante o apoderado no tiene poderes suficientes para con-
ciliar”, lo cual implica que el demandado se encuentra de plano imposi-
bilitado de presentar el escrito de contestación por no haber actuado en la
audiencia de conciliación.
2.3. Inasistencia de ambas partes, en este caso, el juez declara la conclusión
del proceso si, dentro de los treinta días naturales siguientes, ninguna de
las partes hubiese solicitado fecha para nueva audiencia.
En el caso de que alguna, o ambas partes, hubiesen solicitado fecha para
una nueva audiencia y nuevamente se produzca la asistencia de ambas par-
tes, concluirá el proceso.
Como es posible apreciar, ante la inasistencia de alguna o ambas partes, el pro-
ceso no se considera concluido de manera automática, pues las partes tienen la
posibilidad de incorporarse con posterioridad o solicitar una nueva fecha para
la audiencia dentro del plazo establecido.
En estos casos no se ha previsto un “tiempo de gracia” para la asistencia de las
partes. Ello, toda vez que la audiencia es fijada para una fecha y hora especí-
fica, sin que se conceda un tiempo de espera para la asistencia a la audiencia,
con lo cual resulta de especial relevancia para las partes tomar las medidas co-
rrespondientes a fin de acudir a la citación minutos antes de la hora prevista y
no sufrir las consecuencias de la inasistencia.
Esta imposibilidad de contar con un “tiempo de gracia”, representa una modi-
ficación importante respecto del proceso laboral anterior, en el cual, por pre-
valecer el medio escrito, era posible presentar los escritos judiciales en cual-
quier momento del día dentro del horario de atención de la mesa de partes de
los juzgados, siempre dentro de los plazos de preclusión establecidos para

240
PROCESO ORDINARIO LABORAL

ciertos casos como la contestación de la demanda, apelación o presentación


de alegatos, por ejemplo.
Finalmente, es importante señalar que no es posible impugnar los efectos de
la inasistencia por constituir hechos propios comprobables en el momento de
su ocurrencia.
3. Desarrollo y duración de la conciliación
Acreditadas las partes, el juez las invitará a conciliar sus posiciones, debate
durante el cual participará activamente a fin de que logren la solución de sus
diferencias de manera total o parcial. Recordamos que, siendo la conciliación
un acto de disposición de derechos, las partes deberán contar con poder espe-
cial para conciliar.
Por decisión de las partes, la conciliación podrá prolongarse lo necesario hasta
que se dé por agotada, pudiendo continuar –con aprobación del juez– en más
de una sesión en el día o, incluso, en los días hábiles siguientes, cuantas ve-
ces sea necesario, en un lapso no mayor de un mes. En tales casos, el juez no-
tificará a las partes la fecha de las posteriores sesiones. La inasistencia de las
partes a cualquiera de las sesiones posteriores acarreará las consecuencias se-
ñaladas en el numeral precedente, es decir con la continuación del proceso en
el estado en el que se encuentre, la emisión sanciones o la conclusión del pro-
ceso, según sea el caso.
Es importante precisar que la realización de la Audiencia de Conciliación en
una o más sesiones no puede ser considerada como una afectación del Princi-
pio de Unidad de la Audiencia, toda vez que las reprogramaciones que puedan
efectuarse no significan el traspaso a una nueva etapa del proceso sino la con-
tinuación de la misma, en cumplimiento de sus finalidades.
Ahora bien, si en esta etapa del proceso las partes llegan a la solución total de
su conflicto, el juez –en el acto– aprobará el acuerdo con efecto de cosa juz-
gada, dará por finalizado el proceso y ordenará el cumplimiento de las presta-
ciones acordadas en el plazo establecido por las partes o, en su defecto, en el
plazo de cinco días hábiles siguientes. Del mismo modo, si algún extremo no
es controvertido, el juez emitirá una resolución con calidad de cosa juzgada
ordenando su pago en igual plazo.
Sobre este punto, como hemos analizado en el capítulo correspondiente a la
conciliación como una forma especial de conclusión del proceso, los jueces
deben realizar un test de disponibilidad de derechos antes de aprobar el acuer-
do conciliatorio. Sin embargo, la práctica está demostrando que los jueces no
se detienen mucho a analizar ante qué tipo de conflicto nos encontramos (de
hecho o de derecho) a efectos de determinar si las materias objeto de concilia-
ción en realidad tienen carácter disponible, lo cual podría motivar posteriores
cuestionamientos a estos acuerdos.

241
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Regresando al análisis de lo establecido en el artículo 43 de la NLPT, tene-


mos que si el conflicto se ha solucionado de forma parcial o simplemente las
partes no llegaron a ningún acuerdo, el juez precisará las pretensiones que se-
rán desarrolladas en la audiencia de juzgamiento. Así, requerirá al demandado
para que presente, en el acto, el escrito de contestación y sus anexos y entre-
gará una copia del escrito al demandante. Acto seguido, fijará el día y la hora
para la realización de la audiencia de juzgamiento, la misma que deberá pro-
gramarse dentro de los treinta días hábiles siguientes, quedando las partes no-
tificadas en el acto. En este esquema del proceso, se niega la posibilidad de
presentar una reconvención.
Si el juez advierte –haya habido o no contestación– que la cuestión debatida
es solo de derecho, o que siendo también de hecho no hay necesidad de ac-
tuar medio probatorio alguno, solicitará a los abogados presentes que expon-
gan sus alegatos, a cuyo término, o en un lapso no mayor de sesenta minutos,
dictará el fallo de su sentencia.
Es importante señalar que, independientemente de que se resuelva o no la con-
troversia en esta etapa del proceso, es posible que las partes soliciten la con-
clusión del proceso en cualquier momento, hasta antes de la notificación de la
sentencia con calidad de cosa juzgada, mediante conciliación judicial o tran-
sacción extrajudicial.
En el primer caso (conciliación judicial), mediante la facultad concedida al
juez de invitar a las partes en cualquier momento a llegar a un acuerdo conci-
liatorio sin que su participación implique un prejuzgamiento y sin que lo ma-
nifestado por las partes sea considerado como declaración. En este caso, el de-
bate de las partes deberá efectuarse de forma privada y sin que sea registrado
en audio o video.
En el segundo caso (transacción extrajudicial), las partes podrán establecer una
transacción extrajudicial y presentar el acuerdo al proceso mediante un escrito
en el que se solicite la conclusión del proceso por transacción. En este caso, el
juez deberá dar trámite preferencial al acuerdo.
En cualquiera de los dos casos, el juez deberá verificar que el acuerdo conci-
liatorio supere el test de disponibilidad de derechos, que exige el cumplimien-
to de los siguientes criterios:
- El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una norma dispositiva,
esto es, que permita al trabajador negociar la forma y goce del derecho.
Así, el juez tiene la obligación de verificar que no se afecten derechos in-
disponibles.
- El acuerdo deberá ser adoptado por el titular del derecho.
- En el acuerdo debe participar el abogado del prestador de servicios.

242
PROCESO ORDINARIO LABORAL

PROCESO ORDINARIO LABORAL


LPT Nº 26636 NLPT
Presentación ante Juzgados especializa- Presentación ante Juzgados especializa-
TRAMITACIÓN
dos en lo laboral. dos en lo laboral.
5 días hábiles para la subsanación, bajo
SANEAMIENTO 5 días de plazo para la subsanación de
apercibimiento de declararse la conclu-
PROCESAL omisiones o defectos.
sión del proceso.
R e a l i z a c i ó n d e A u d i e n c i a Única
desplegada en dos etapas:
AUDIENCIA Audiencia única.
- Audiencia de conciliación
- Audiencia de juzgamiento
El juez deberá observar que se dé el cumpli-
AUDIENCIA DE El juez aprobará lo acordado con efecto
miento del principio de irrenunciabilidad res-
CONCILIACIÓN de cosa juzgada.
pecto de los derechos que tengan ese carácter.

PROCESO ORDINARIO LABORAL EN LA NLPT

Citación a las partes a la


Admisión audiencia única dentro de los
de la 20 - 30 días hábiles siguientes
demanda a la fecha de calificación de la
demanda.

Emplazamiento al demandado
para que concurra a la audiencia
única con su escrito de
contestación.

Audiencia Única

Audiencia de Conciliación Audiencia de Juzgamiento

Si las partes inasisten Conciliación cuyo lapso Confrontación de posiciones


el juez da por de duración no deberá
concluido el proceso. ser mayor de un mes.
Actuación probatoria

Alegatos y Sentencia

243
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

 ARTÍCULO 44:
AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO
La audiencia de juzgamiento se realiza en acto único y concentra las
etapas de confrontación de posiciones, actuación probatoria, alegatos
y sentencia.
La audiencia de juzgamiento se inicia con la acreditación de las partes o
apoderados y sus abogados. Si ambas partes inasisten, el juez declara la
conclusión del proceso si, dentro de los treinta (30) días naturales siguien-
tes, ninguna de las partes hubiese solicitado fecha para nueva audiencia.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 202.

Comentario
Culminada la audiencia de conciliación y quedando pendientes algunos temas
por resolver –o todos–, se citará a las partes a la audiencia de juzgamiento en
la cual la oralidad e inmediación son las características principales, siendo que
durante toda la audiencia –que implica el debate oral entre las partes y la actua-
ción probatoria– el juez participará de forma activa y personal, lo que le per-
mitirá crear un juicio valorativo por tener una percepción directa de las cues-
tiones en litigio y los medios probatorios que se actúen.
Siendo así, el juez podrá valorar no solo los argumentos vertidos por las partes,
sino también su comportamiento durante todo el proceso, pues podrá apreciar
la contundencia de las afirmaciones vertidas por las partes, así como las con-
tradicciones en las que pudieran incurrir, pudiendo incluso establecer la reali-
zación de debates entre ellas a fin de esclarecer los hechos.
La audiencia de juzgamiento se inicia con la acreditación de las partes o apode-
rados y sus abogados. Para tal fin, las partes deben acreditar su capacidad para
comparecer en el proceso, lo cual implica la capacidad de disponer de los dere-
chos que en el mismo se hacen valer, así como estar debidamente legitimados.
En este nuevo esquema del proceso laboral, en el que prima la oralidad, la ha-
bilidad de oratoria de los abogados será fundamental para la explicación cla-
ra y ordenada de los argumentos de las partes, lo cual coadyuvará a la óptima
defensa de su patrocinado.
A diferencia de lo que sucede en la audiencia de conciliación, la audiencia de
juzgamiento será grabada en audio y video. En el caso de que no se cuente con
los medios de grabación electrónicos, el registro de las exposiciones orales de
las partes se hará constar en un acta que contendrá las ideas centrales expues-
tas. Ambas partes, podrán solicitar copias de los registros, bajo su costo.

244
PROCESO ORDINARIO LABORAL

Ahora bien, la audiencia de juzgamiento se realizará en un acto único y concen-


trará las siguientes etapas: a) confrontación de posiciones, b) actuación proba-
toria, c) alegatos y d) sentencia. La realización de la audiencia de juzgamien-
to en varias etapas no desmerece la naturaleza de acto único de la audiencia.
Durante la audiencia de juzgamiento, el juez goza de todas las facultades dis-
ciplinarias y de orden para asegurar la mejor celebración de la audiencia, lo
cual garantiza que el indebido comportamiento de las partes no retrase o im-
pida el normal devenir del proceso.
Cabe hacer notar que la parte que haya sido declarada rebelde por no asistir a
la audiencia de conciliación o no haber contestado la demanda, tiene la posibi-
lidad de actuar en la audiencia de juzgamiento con las mismas facultades que
su contraparte, exceptuando, claro, por ciertos aspectos que guardan relación
directa con su situación de rebeldía, como por ejemplo, la posibilidad de sus-
tentar excepciones o medios probatorios en el proceso.
Hacemos hincapié en este tema porque tuvimos la oportunidad de conocer un
caso con la NLPT en el que un juez no permitió actuar a la parte demanda-
da en la audiencia de juzgamiento en razón a su situación de rebeldía, lo cual
contradice totalmente el sentido de la norma, pues si se cumple con el pago
de la tasa correspondiente por purga rebeldía antes de que se lleve a cabo esta
audiencia, el rebelde tiene derecho a actuar en la misma con las limitaciones
propias de su situación.
Ahora bien, en caso de inasistencia de ambas partes a la audiencia de juzga-
miento, el juez resolverá ordenando la conclusión del proceso si dentro de los
treinta días naturales siguientes, alguna de ellas no solicita una nueva fecha
para la realización de la audiencia. Dicha decisión es inimpugnable por tratar-
se de un hecho propio.

 ARTÍCULO 45:
ETAPA DE CONFRONTACIÓN DE POSICIONES
La etapa de confrontación de posiciones se inicia con una breve exposi-
ción oral de las pretensiones demandadas y de los fundamentos de hecho
que las sustentan.
Luego, el demandado hace una breve exposición oral de los hechos que,
por razones procesales o de fondo, contradicen la demanda.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 188, 189 y 192.
LPT: art. 68.
NLPT: arts. 21 y ss.

245
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
Instalada la audiencia, el juez concederá la palabra a cada una de las partes de
la siguiente manera:
1. Uso de la palabra del demandante
En primer término, el juez concederá la palabra a la parte demandante a fin de
que realice una breve exposición oral de las pretensiones demandadas, así como
sus fundamentos contenidos en la demanda escrita. El juez verificará que la
exposición de los hechos sea efectuada de forma clara, ordenada y breve, evi-
tando dilaciones y el uso de calificativos agraviantes en contra de la parte de-
mandada, hecho que podrá ser sancionado a su criterio.
2. Uso de la palabra del demandado
En segundo orden, el juez concederá la palabra a la parte demandada a fin de
que exponga oralmente los hechos que, por razones de forma o fondo contra-
dicen la demanda. En este caso, igualmente, la exposición debe versar sobre
hechos objetivos evitando el uso de calificativos y agraviantes contra la par-
te demandante. En cuanto a las razones de forma, la parte demandada expon-
drá los fundamentos de las excepciones y defensas previas que haya invoca-
do en su contestación.
No existe un criterio uniforme respecto al momento en el que se llevará a cabo
la fundamentación de las excepciones, pues hemos observado que los jueces
vienen procediendo de las siguientes formas en el marco de la NLPT:
a) Antes de que se lleve a cabo la confrontación de posiciones, el juez so-
licita al demandado que fundamente sus excepciones, corre traslado de
las mismas al demandante para que las absuelva y las resuelve en ese
momento.
b) Antes de que se lleve a cabo la confrontación de posiciones, el juez corre
traslado de la excepción al demandante a fin de que absuelva lo pertinen-
te, sin conceder a la parte demandada la posibilidad de expresar los argu-
mentos de esta defensa de forma.
c) La sustentación oral de las excepciones se lleva a cabo en la confrontación
de posiciones.
En realidad, la NLPT no realiza ningún tipo de precisión respecto a este
tema, motivo por el cual cada juez viene decidiendo –en función de las ca-
racterísticas del caso concreto o su práctica habitual– el momento perti-
nente para que las partes puedan expresar oralmente sus argumentos res-
pecto a las excepciones.
246
PROCESO ORDINARIO LABORAL

Ahora bien, cabe hacer notar que en la etapa de confrontación de posiciones


no es posible que las partes hagan referencia a sus medios probatorios, pues
ello únicamente podrá realizarse en los alegatos finales, después de que se ha-
yan admitido y actuado las pruebas, por ello las exposiciones de las partes solo
deben ceñirse a relatar su posición en el proceso y cuáles son los hechos que
le sirven de sustento.
Aunque la ley no ha establecido el derecho de réplica, el juez en miras a inda-
gar la verdad de los hechos podrá conceder a las partes derechos de réplica y
contrarréplica, siempre verificando que se realice en iguales circunstancias de
tiempo y modo a fin de garantizar la igualdad de trato en el proceso.
Nótese que a diferencia de lo regulado por la LPT, las partes podrán hacer uso
de la palabra cuantas veces el juez lo considere necesario, lo cual bajo el esque-
ma del procedimiento escrito no era posible, pues la oportunidad de alegación
de las partes estaba establecida por ley. Ello permite al juzgador solicitar la pre-
cisión de los hechos alegados en caso de que no sean esbozados de forma clara.
El nuevo proceso oral laboral se centra en los hechos, estos son la materia pri-
ma en una audiencia de juzgamiento, porque es sobre los hechos que las par-
tes buscarán: acreditar su existencia (actuación de medios probatorios), atri-
buirles determinadas consecuencias jurídicas que la Ley establece (alegatos);
y el juez tendrá que pronunciarse respecto a la existencia o no de los mismos,
con base en el nivel de convencimiento que las partes le causen en la audien-
cia (acreditación de hechos) y resolver la controversia en un sentido determi-
nado, declarando si el hecho lesivo denunciado produce o no los efectos que
la Ley establece (sentencia).
Sobre la base de lo anterior, podemos afirmar que solo la correcta fijación de
los hechos materia de controversia va a permitir a las partes del proceso un
uso pleno de la herramienta de la oralidad, porque a través de ella van a poder
exponer en forma presencial ante el Juez los hechos que denuncian (deman-
dante) y los hechos que niegan (demandado), descartando hechos que no sean
materia de conflicto, respecto a los cuales las partes no discutan su existencia
o sus efectos, facilitando la labor del juez, para que este pueda desplegar sus
facultades como director del proceso únicamente sobre hechos que requieran
actuación probatoria.
La oralidad permite a las partes dotar de un carácter práctico y ágil a la au-
diencia de juzgamiento, porque el debate jurídico se realizará sobre la base de
una plataforma de hechos propuesta por las partes y finalmente validada por
el juez, concentrando en un solo acto la confrontación de posiciones y el pro-
ceso interno por el cual el juez se convence de que solo determinados hechos
requieren ser probados.

247
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

En esta primera etapa de implementación de la NLPT, el rol del juez ha resulta-


do determinante para que la audiencia de juzgamiento pueda ser o no(155): ágil,
práctica, ausente de formalismos y sobre todo que al finalizar la misma se logre
resolver el conflicto (evitándose que el fallo se postergue para otro momento).
Pero el juez no es único factor dentro de este esquema, las partes también de-
sempeñan un rol protagónico para lograr los objetivos antes mencionados(156),
porque son ellos los obligados a: asistir en su oportunidad a la audiencia y no
realizar prácticas dilatorias, exponer claramente los hechos, aportar las herra-
mientas necesarias para la actuación de los medios probatorios ofrecidos (por
ejemplo el asistir a la audiencia con sus testigos, llevar a sus peritos de parte,
presentar las planillas u otra documentación ofrecida en soportes informáticos
que puedan ser visualizados por el juez durante la audiencia, etc.) y sobre todo
desenvolverse en la audiencia con una actitud que manifieste su intención de
querer resolver el conflicto.
En la etapa de confrontar las posiciones de las partes, estas exponen lo que es
una teoría del caso(157) frente al juzgador, tal y como lo manifiesta Priori: “La
confrontación de posiciones supone el ejercicio del derecho a ser oído por el
Juez. Debemos tomar nota de que a través de este acto las partes tienen la
oportunidad de presentar la teoría del caso frente al Juzgador”(158). Nos en-
contramos frente a un rasgo de profesionalización del proceso laboral: que las
partes interioricen que a la audiencia de juzgamiento van a exponer un caso,
exposición que consideramos debe seguir el siguiente esquema:

(155) Por ejemplo, en la audiencia de juzgamiento correspondiente al Exp. Nº 1840-2011, realizada en el Tercer
Juzgado Laboral de Trujillo, el juez luego de acreditadas las partes y leídas las reglas de conducta, como
premisa a la confrontación de posiciones explicó a las partes en qué consistía esta etapa, instándolas a que
eviten valorar hechos y analizar normas, realizando un pedido expreso de que los hechos sean narrados en
forma descriptiva. Consideramos que esta actitud del juez es una excelente muestra de su rol activo dentro
de la audiencia, porque rompe todo esquema formal y aprovechando que las partes están en su presencia
les comunica que necesita de ellos para poder entender el caso, lo cual es un claro uso de la oralidad y sus
beneficios. Lo anterior se puede visualizar entre el minuto 03:02 al 04:09 de la audiencia de juzgamiento del
referido expediente.
(156) En la audiencia de juzgamiento correspondiente al Exp. Nº 5829-2010, llevada a cabo en el Primer Juzgado
Laboral de Trujillo, puede apreciarse entre los minutos 03:21 al 13:26, que las partes al momento de exponer
los hechos del caso no estaban debidamente preparadas, porque lo que debía ser un ejercicio netamente des-
criptivo de la realidad, se volvió un momento en el que las partes citaban sus medios probatorios, analizaron
normas e incluso llegaron a solicitar un sentido determinado del futuro fallo. Resaltamos de esta audiencia,
la importancia de que las defensas sean técnicas y se preparen con la debida anticipación a la fecha en que
se llevará a cabo el juzgamiento.
(157) Sobre este punto resulta aleccionadora la cita de HIGA GARCÍA, César: “En términos sencillos, la teoría
del caso consiste en la historia lógica y persuasiva sobre la ocurrencia de un determinado evento y sus con-
secuencias legales”. En: Litigación, argumentación y teoría del caso. ARA Editores, Lima, 2011, p. 33.
(158) PRIORI POSADA, Giovanni y otros. Ob. cit., p. 241.

248
PROCESO ORDINARIO LABORAL

Demandante: exposición del


conjunto de hechos que Primer Objetivo:
Herramienta:
lesionan un derecho
oralidad Orientar la actuación de medios
Demandado: Negación del probatorios hacia la acreditación
hecho/admisión de algunos de estos hechos
hechos

Un buen ejemplo de esta correcta práctica procesal, la encontramos en la au-


diencia de juzgamiento correspondiente al Exp. Nº 1312-2012, tramitado en
la ciudad del Cuzco, en la cual la materia controvertida era el pago de un be-
neficio determinado y si procedía la compensación de estos créditos con unas
sumas de dinero que el exempleador le había otorgado a los demandantes al
cese. ¿Cómo se fijaron los hechos en este proceso?(159).
a) Por el demandante
La defensa colegiada argumentó sobre la naturaleza jurídica del beneficio
reclamado, expuso que a los cuatro demandantes les correspondía percibir
este beneficio porque cumplían con los requisitos que la norma establece
y que no debía proceder la compensación deducida por el exempleador.
b) Por el demandado
La defensa manifestó que efectivamente se habían cumplido los requisi-
tos para que los demandantes percibieran el beneficio, pero que no les co-
rrespondía un pago, porque todo crédito laboral ya se había compensado
con las liberalidades que les otorgó a los extrabajadores al momento de la
extinción de su relación de trabajo.
c) Por el juez
El juez correctamente llegó a la conclusión de que el único hecho contro-
vertido en el proceso y que requería actuación probatoria era determinar
si procedía la compensación de créditos laborales, descartando el debate
sobre los requisitos para el pago del beneficio, al no ser un hecho cuestio-
nado por el demandado y cuya existencia no estaba sujeta a probanza.

(159) Exp. Nº 1312-2012, 1° Juzgado Laboral del Cuzco. Minutos: 3:50 al 14:27 (exposición de hechos del de-
mandante), 14:30 al 19:24 (exposición de hechos de la demandada) y 23:39 al 24:42 (fijación por parte del
juez de los hechos que requieren probanza) del video de audiencia de juzgamiento.

249
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

¿Cuál es el efecto de esta correcta fijación de los hechos que requieren actua-
ción probatoria?
a) El juez reduce el universo de medios probatorios a ser actuados en la au-
diencia, favoreciendo la celeridad procesal. En el proceso del ejemplo, solo
siete de los veintiún medios probatorios ofrecidos en la demanda (inclui-
das dos declaraciones, una de parte y la otra testimonial), estaban desti-
nados a acreditar el porqué la compensación deducida no debía proceder,
estos sumados a los cinco medios probatorios de la demandada, nos ofre-
cen doce medios probatorios a ser actuados en el proceso, cantidad que
resulta ser menor a las que se hubiera actuado si el juez admitía como he-
cho sujeto a probanza la existencia o no del derecho a percibir el benefi-
cio origen de la controversia (veintiséis medios probatorios en total).
b) Las partes van a tener que centrar todas sus herramientas de litigación oral
únicamente en los medios probatorios admitidos, con lo cual se arriba al
segundo objetivo de una teoría del caso: la acreditación de los hechos;
cuyo desarrollo analizaremos en el siguiente punto.
c) Finalmente, garantiza que la futura sentencia, tenga como requisito míni-
mo para considerarse debidamente motivada una conexión lógico argu-
mentativa entre hecho denunciado –hecho negado– hecho probado - he-
cho analizado.
Como conclusión a esta primera etapa de la audiencia de juzgamiento e intro-
ducción a la siguiente, consideramos que la definición que nos brinda Monte-
ro Aroca sobre el tema de la prueba, resulta ideal y suficiente para reafirmar la
importancia de la correcta fijación de los hechos en la audiencia: “El tema de
prueba, son, pues, los hechos que después de las alegaciones de las partes re-
sultan controvertidos. Se trata de hechos que han sido afirmados por una par-
te y no admitidos por la otra. Sobre esos hechos nada permite dar más valor
a la afirmación de una parte en contra de la otra y por lo mismo esos hechos
son los necesitados de prueba”(160).

 ARTÍCULO 46:
ETAPA DE ACTUACIÓN PROBATORIA
La etapa de actuación probatoria se lleva a cabo del siguiente modo:
1. El juez enuncia los hechos que no necesitan de actuación probatoria
por tratarse de hechos admitidos, presumidos por ley, recogidos en
resolución judicial con calidad de cosa juzgada o notorios; así como los

(160) MONTERO AROCA, Juan. La prueba en el proceso civil. Thomson-Civitas, Pamplona, 2007, p. 35.

250
PROCESO ORDINARIO LABORAL

medios probatorios dejados de lado por estar dirigidos a la acreditación


de hechos impertinentes o irrelevantes para la causa.
2. El juez enuncia las pruebas admitidas respecto de los hechos necesi-
tados de actuación probatoria.
3. Inmediatamente después, las partes pueden proponer cuestiones
probatorias solo respecto de las pruebas admitidas. El juez dispone la
admisión de las cuestiones probatorias únicamente si las pruebas que
las sustentan pueden ser actuadas en esta etapa.
4. El juez toma juramento conjunto a todos los que vayan a participar
en esta etapa.
5. Se actúan todos los medios probatorios admitidos, incluidos los vincu-
lados a las cuestiones probatorias, empezando por los ofrecidos por
el demandante, en el orden siguiente: declaración de parte, testigos,
pericia, reconocimiento y exhibición de documentos. Si agotada la
actuación de estos medios probatorios fuese imprescindible la inspec-
ción judicial, el juez suspende la audiencia y señala día, hora y lugar
para su realización citando, en el momento, a las partes, testigos o
peritos que corresponda. La inspección judicial puede ser grabada en
audio y vídeo o recogida en acta con anotación de las observaciones
constatadas; al concluirse, señala día y hora, dentro de los cinco (5)
días hábiles siguientes para los alegatos y sentencia.
6. La actuación probatoria debe concluir en el día programado; sin em-
bargo, si la actuación no se hubiese agotado, la audiencia continúa
dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 188 al 304.
NLPT: arts. 13, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29.

Comentario
Una vez fijados los hechos que requieren actuación probatoria, llegó el mo-
mento de probarlos. Es la etapa en la que las partes hacen el uso máximo de la
herramienta de la oralidad, con un solo fin: acreditar ante el juez la existencia
o no de los hechos alegados en el proceso. Como ya se evidencia, nos encon-
tramos ante la etapa más destacada de toda la audiencia de juzgamiento, por-
que de ella se obtienen los hechos sobre los cuales el juez va a aplicar deter-
minadas consecuencias jurídicas para resolver el conflicto.
Nos adherimos nuevamente a Montero Aroca cuando afirma que: “Aclarados
todos los anteriores elementos, podemos definir la prueba como la actividad
procesal que tiende a alcanzar la certeza en el juzgador respecto de los datos
aportados por las partes, certeza que en unos casos se derivará del conoci-
miento psicológico del mismo juez y en otros de las normas legales que fija-
rán los hechos”(161). Si el gran cambio del nuevo proceso laboral es la oralidad,

(161) Ibídem, p. 60.

251
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

esto se justifica y verifica en la etapa de actuación de medios probatorios: es


el momento de concurrencia entre las partes del proceso donde el demandan-
te podrá acreditar la existencia de los hechos que denuncia y el demandando
tendrá la obligación de acreditar lo contrario.
¿Cómo se acredita un hecho? Básicamente causando convicción en el juez so-
bre la existencia o no del mismo en la realidad, mediante la actuación de los
medios probatorios que se hayan admitido y respecto a los cuales no se haya
declarado fundada cuestión probatoria alguna(162). Siguiendo este orden sobre
los momentos que componen esta etapa, podemos afirmar que existe una rela-
ción de interés-necesidad entre las partes y el juez: las partes tienen un interés
particular en actuar medios probatorios que acrediten su versión de los hechos,
mientras que el juez tiene una necesidad de información, la misma que le va
a permitir adoptar una decisión sobre el caso planteado y resolver el conflicto
mediante la motivación libre y razonada (basada siempre en el principio de le-
galidad) que realice en la sentencia sobre los hechos acreditados.
Concluida la exposición de las partes, se iniciará la etapa de actuación proba-
toria con la enunciación por parte del juez, de los hechos que no necesitan ac-
tuación probatoria ya sea porque se traten de:
- Hechos admitidos, es decir aquellos hechos que las partes reconozcan
como ciertos, ya sea porque fueron afirmados por una de las partes y ad-
mitidos por la otra o reconocidos por ambas partes a la vez. Dicha situa-
ción podrá verificarse del escrito de contestación de la demanda y de la
confrontación de posiciones.
No obstante lo señalado, el juez podrá ordenar la actuación de determinados
medios probatorios, a pesar de que versen sobre hechos admitidos, cuando
se trate de derechos indisponibles o presuma dolo o fraude procesal.
- Hechos presumidos por ley, aquellos que la ley establezca como cier-
tos(163) sin admitir prueba en contrario (presunción iure et de iure).
- Hechos recogidos en resolución judicial con calidad de cosa juzgada
o notorios, ya sea porque provengan de un proceso judicial precedente o
de la resolución emitida en la audiencia de conciliación.
- Medios probatorios dejados de lado por estar dirigidos a la acredi-
tación de hechos impertinentes o irrelevantes para la causa, es decir,

(162) Este esquema sobre la actuación de los medios probatorios está regulado en el artículo 46 de la Nueva Ley
Procesal del Trabajo. Sobre este punto, se puede consultar el acertado comentario al artículo que realizan
PRIORI POSADA y otros. Ob. cit., p. 244.
(163) Ver los efectos de la carga de la prueba en el artículo 23.

252
PROCESO ORDINARIO LABORAL

hechos que no forman parte de la controversia o que siendo controverti-


dos no coadyuvan a la resolución de la misma.
Los medios probatorios tienen por finalidad acreditar los hechos expuestos
por las partes a fin de producir certeza en el juez de los puntos controvertidos
y fundamentar sus decisiones. Es decir, deben estar directamente relacionados
con las pretensiones demandadas. En tal sentido, es importante que las partes
ofrezcan medios probatorios pertinentes y relevantes para la resolución de la
controversia, de lo contrario el juez podrá declararlos improcedentes.
Descartados los hechos que no necesitan actuación probatoria, el juez enuncia-
rá las pruebas admitidas respecto de los hechos que sí la requieren.
Acto seguido, las partes podrán proponer cuestiones probatorias solo respec-
to de las pruebas admitidas. En ese caso, el juez dispondrá la admisión de las
cuestiones probatorias únicamente si las pruebas que las sustentan pueden ser
actuadas en esta etapa. Consideramos que el juez debe resolver las cuestiones
probatorias antes de pasar a la etapa de alegatos y no diferir esta decisión hasta
la emisión de la sentencia, como ha venido produciéndose en varios juzgados
que conocen los procesos con la NLPT, pues es necesario que antes de realizar
esta exposición final las partes tengan plena certeza de los medios probatorios
que el juez podrá tomar en cuenta al momento de sentenciar.
Ahora bien, las cuestiones probatorias que se pueden presentar son:
- Oposición, que procede contra las declaraciones de parte, las exhibiciones,
pericias o inspecciones judiciales. Tiene por finalidad solicitar que no se
actúe determinado medio probatorio ofrecido por la contraparte, por exis-
tir algún impedimento legal, y debe ser formulada ofreciendo o acompa-
ñando las pruebas sustentatorias que serán objeto de actuación en la au-
diencia de juzgamiento.
- Tacha, que procede contra los testigos y los documentos. Tiene por fina-
lidad cuestionar la validez y eficacia de determinados medios probatorios,
alegando su nulidad o falsedad, a fin de que sea excluida de la actuación
o valoración probatoria.
La NLPT ha establecido que es improcedente la tacha de la información que
contengan las planillas electrónicas remitidas por los funcionarios del Ministerio
de Trabajo y Promoción del Empleo, responsables de brindar dicha información.
Ello sin perjuicio de la responsabilidad penal o funcional que las partes puedan
hacer valer en la vía correspondiente ante la falsedad de dicha información.
Luego de la proposición de las cuestiones probatorias, el juez tomará juramen-
to conjunto a todos los que vayan a participar en esta etapa. El juramento es
un acto solemne que tiene por finalidad comprometer a las partes a actuar con

253
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

veracidad durante todo el proceso. Normalmente, se hace mediante juramento a


la religión que profesan las partes, usualmente, la religión católica. No obstante
ello, el juramento también puede ser efectuado como una promesa de veracidad.
Luego de haber efectuado el juramento conjunto, se actuarán todos los medios
probatorios admitidos, incluidos los vinculados a las cuestiones probatorias,
empezando por los ofrecidos por el demandante, en el orden siguiente:
a) Declaración de parte, que en el caso de persona natural debe ser personal,
no pudiendo ser reemplazada por un tercero aun cuando se le haya otor-
gado un poder expreso para dicha finalidad. En el caso de personas jurídi-
cas, la declaración se brinda a través de cualquiera de sus representantes
quienes deben contar con un poder expreso para declarar en el proceso a
favor de su representada y deben acudir debidamente informados sobre
los hechos que motivan el proceso(164), lo cual implica el deber de actuar
con diligencia y probidad dentro del proceso procurando aportar los ele-
mentos necesarios para la solución de la controversia.
b) Declaración de testigos, los cuales no presenciarán el desarrollo de la au-
diencia, pues solo ingresarán en el momento en que les corresponda brin-
dar su declaración.
Las personas que actúen como testigos en un proceso judicial obtendrán
de parte del secretario una constancia de asistencia a fin de acreditar el
cumplimiento de su deber de ciudadano. Dicha constancia, en el caso de
que el testigo sea un trabajador dependiente, le servirá para sustentar ante
su empleador la inasistencia y, por tanto, tendrá derecho a percibir la re-
muneración correspondiente por el tiempo de ausencia(165).
c) Pericia, al igual que los testigos, los peritos no presencian el desarrollo
de la audiencia, pudiendo ingresar solo en el momento en que les corres-
ponde efectuar su exposición(166).
d) Reconocimiento y exhibición de documentos, se actuarán los documen-
tos presentados a fin de contrastarlos con las afirmaciones vertidas por las
partes, testigos y la información brindada por los peritos.
La actuación de los medios probatorios se produce en presencia del juez,
el cual tiene la facultad de realizar los interrogatorios a las partes, testi-
gos, peritos y otros, de manera libre, concreta y clara, sin seguir ningún
ritualismo o fórmula preconstituida. Así, no se requerirá de la presenta-
ción de pliegos de preguntas ni se permitirá leer respuestas previamente

(164) Ver los efectos de la declaración de parte en el artículo 25.


(165) Ver los efectos de la declaración de testigos en el artículo 26.
(166) Ver los efectos de la pericia en el artículo 28.

254
PROCESO ORDINARIO LABORAL

preparadas. No obstante ello, se ha previsto la posibilidad de que el suje-


to interrogado pueda consultar documentos de apoyo.
Los abogados de las partes también podrán efectuar preguntas o solicitar acla-
raciones, bajo las mismas reglas de apertura y libertad, siendo el juez quien
guiará la actuación probatoria con vista a los principios de oralidad, inmedia-
ción, concentración, celeridad y economía procesal, impidiendo que esta se
desnaturalice y sancionando las conductas temerarias, dilatorias, obstructivas
o contrarias al deber de veracidad(167).
Si agotada la actuación de los medios probatorios señalados fuese imprescindi-
ble la inspección judicial, el juez suspenderá la audiencia y señalará día, hora
y lugar para su realización citando, en el momento, a las partes, testigos o pe-
ritos que corresponda.
La inspección judicial podrá ser grabada en audio y vídeo, o recogida en un
acta que contenga la anotación de las observaciones constatadas. Al concluir
dicha actuación, el juez señalará el día y la hora, dentro de los cinco días hábi-
les siguientes para la presentación de los alegatos y la emisión de la sentencia.
La actuación probatoria deberá concluir en el día programado, no obstante, en
el caso que la actuación no se hubiese agotado, la audiencia continúa dentro
de los cinco días hábiles siguientes.
Es importante señalar que, de manera excepcional, el juez podrá ordenar la
práctica de alguna prueba adicional, en cuyo caso dispondrá lo conveniente
para su realización, procediendo a suspender la audiencia en la que se actúan
las pruebas por un lapso adecuado no mayor a treinta días hábiles, y a citar, en
el mismo acto, fecha y hora para su continuación. Esta decisión es inimpug-
nable. La omisión de esta facultad no acarrea la nulidad de la sentencia(168).
Cabe hacer notar que si bien todo el esquema de la NLPT trata de dar impor-
tancia a la oralidad en el proceso laboral, la práctica está demostrando que al-
gunos jueces dejan de lado este principio en la etapa de actuación probatoria,
pues no permiten a las partes sustentar el mérito de sus medios de prueba, con
lo cual esta etapa se restringe a una mera lectura por parte del juez de los me-
dios probatorios que han sido admitidos en el proceso.
Consideramos que es necesario que las partes tengan oportunidad de explicar
y sustentar cómo es que cada una de las pruebas ofrecidas respaldan su posi-
ción en el proceso antes de pasar a la etapa de alegatos, pues en la misma solo
deberán centrarse en exponer una suerte de conclusión final respecto a sus

(167) Sobre el particular se han previsto las sanciones correspondientes en el artículo 15.
(168) Ver los efectos de la prueba de oficio en el artículo 22.

255
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

argumentos y lo que se ha logrado demostrar a través de los medios probato-


rios admitidos y actuados en la audiencia.
Para un mejor entendimiento de esta etapa, vamos a presentar el análisis de
dos audiencias de juzgamiento que consideramos reúnen el conjunto de ele-
mentos fundamentales de la actividad probatoria en el marco del proceso oral.
1. Primera audiencia: correspondiente al Exp. Nº 1840-2011, tramitado en
Trujillo, donde la materia controvertida era determinar si la demandada
había cumplido con el pago de determinados beneficios pactados vía con-
venio colectivo. En esta audiencia el esquema de actuación probatoria fue
el siguiente:
a) Hechos que requieren actuación probatoria(169): determinar si la em-
presa demandada cumplió o no con el pago a favor del demandante
de los incrementos remunerativos pactados vía convenio colectivo.
b) Medio probatorio admitido(170): el convenio colectivo que regulaba el
beneficio reclamado (su actuación fue ofrecida por ambas partes).
c) Actuación del medio probatorio(171): ¿Cómo se actúa un convenio co-
lectivo? A priori, aparenta ser un ejercicio de difícil desarrollo, pero
el Juez siguió un esquema simple, ordenado y en el que interactuó
con las partes. Primero citó la fuente normativa (el convenio colecti-
vo), acto seguido leyó a las partes el contenido obligacional (el bene-
ficio objeto de reclamo) y les preguntó si estaban de acuerdo. Ante el
asentimiento de las partes, procedió a preguntar a la emplazada como
acreditaba el cumplimiento, ante lo cual la defensa argumentó que to-
das las boletas de pago y planillas de remuneraciones del demandante
(otros dos medios probatorios admitidos) demostraban que este había
percibido incrementos en sus remuneraciones, los cuales obedecían a
lo pactado en el convenio colectivo.
En este punto se evidenció un aspecto importante de la carga de la prue-
ba: la parte que estaba obligada al cumplimiento de una obligación con-
vencional (la misma que no era un hecho controvertido al no haberse ne-
gado su existencia) debía probar esto, motivo por el cual era lógico que el
mayor número de actuaciones probatorias fueran desplegadas por la parte
demandada. En este caso, se aprecia la facultad investigatoria del juez, de
revisar en presencia de las partes los montos porcentuales de incrementos
que recibió el trabajador, interrogando a ambas partes en determinados

(169) Minuto 16:13 al 16:25 del video de Audiencia de Juzgamiento.


(170) Minuto 16:28 al 19:03 del video de Audiencia de Juzgamiento.
(171) Minuto 26:58 al 01h:24:17 del video de Audiencia de Juzgamiento.

256
PROCESO ORDINARIO LABORAL

momentos sobre cuestiones que a criterio del juez necesitaban ser acla-
radas (ejemplo de la necesidad de información del juez satisfecha por las
partes).
d) Elementos destacados de esta audiencia: uso de la herramienta de la
oralidad, facultad investigadora del juez, participación de las partes,
celeridad procesal (el juez pregunta libremente) y sobre todo la con-
centración: el juez está en presencia de las partes en una actuación in-
mediata, única, que le permite conocerlas, evaluar presencialmente
su conducta, su predisposición para ayudarlo a resolver el conflicto; y
las partes tienen la posibilidad de conocer lo que piensa el juez de sus
pruebas, el ¿como las interpreta?; y tienen la opción de implementar
mecanismos alternativos durante la audiencia para reforzar la nacien-
te convicción del juez o intentar cambiarla(172).
2. Segunda audiencia: En el Exp. Nº 2311-2011, tramitado ante el Segundo
Juzgado Laboral de Huancayo, la materia controvertida era determinar si
existió o no coacción al momento en que el demandante suscribió el con-
venio de mutuo disenso que puso fin a su relación de trabajo con la de-
mandada y si como consecuencia de esto le correspondía los montos por
indemnización que reclamaba.
a) Hechos que requieren actuación probatoria(173): determinar si existió o
no coacción sobre el demandante al momento de suscribir su conve-
nio de mutuo disenso.
b) Medio probatorio admitido(174): a diferencia del primer ejemplo, en este
proceso el juez admitió medios probatorios que no estaban estricta-
mente vinculados al hecho materia de controversia, lo cual podría ha-
ber generado que la audiencia se extendiera en exceso (en el siguiente
punto analizaremos los motivos por lo que esto no paso). Básicamente
se admitió como medio probatorio: documentos presentados por am-
bas partes, la declaración de parte del demandante (la cual no se rea-
lizó por su inasistencia) y la declaración de testigo ofrecido por la de-
mandada (se trataba del exjefe del demandante).
c) Actuación de medios probatorios(175): escogimos para nuestro ejemplo
esta audiencia, porque tiene dos características muy particulares: no
asistió la parte demandante y el juez no actuó ninguna de las pruebas

(172) El uso de la oralidad implica un alto nivel de preparación de las partes y sobre todo de los abogados que
ejercen la defensa, porque en el proceso oral laboral las estrategias no pueden ser rígidas, deben ser dinámicas
y adaptarse al desarrollo de la audiencia.
(173) Minuto 16:08 al 17:27 del video de Audiencia de Juzgamiento.
(174) Minuto 20:45 al 59:58 del video de Audiencia de Juzgamiento.
(175) Minuto 1h:00:02 al 1h:28:12 del video de Audiencia de Juzgamiento.

257
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

documentales (como si sucedió en el ejemplo anterior con el conve-


nio colectivo). Pero pese a estas dos situaciones, esta audiencia tiene
un elemento que aporta a los fines que queremos señalar: la actuación
del medio probatorio de la declaración. En primer lugar el juez solo
permitió el acceso del testigo a la Sala de Audiencias en la oportuni-
dad en que tenía que declarar (en estricta observancia del artículo 26
de la NLPT), no permitió que la defensa de la demandada emplease
un pliego interrogatorio preestablecido, solicitando que las preguntas
fueran libres y sin ritualismos (artículo 24 de la NLPT). Al actuar esta
prueba, el juez interrogó al testigo sobre hechos de los que tenía “du-
das”, es decir, una vez más se evidencia estos rasgos de búsqueda de
convicción por parte del juez y que solo puede satisfacer en la audien-
cia y con la colaboración de las partes; y en este caso del testigo pro-
puesto.
d) Elementos destacados de esta audiencia: nuevamente el uso de la ora-
lidad, la concentración (en la medida que se puede dar, teniendo en
consideración la ausencia del demandante), la celeridad y la ausencia
de formalismos al momento de interrogar a los testigos.
En este caso, cuando finalizó la etapa de alegatos, el juez interrogó a la parte
demandada(176), sobre hechos que a su criterio aún debían ser aclarados (o so-
bre dudas que le pudieron haber surgido después de la etapa de alegatos), evi-
denciando el carácter dinámico que todo juez debe tener en su análisis y valo-
ración de los medios de prueba actuados en la audiencia, porque no debe con-
siderar por agotadas sus fuentes de información porque “formalmente” haya
concluido la etapa de actuación de medios probatorios, por el contrario el juez
tiene el deber-necesidad de seguir informándose sobre los hechos en todo mo-
mento de la audiencia que considere oportuno, apuntando siempre a resolver
el conflicto mediante su convencimiento de los hechos.
De los dos ejemplos desarrollados, consideramos que existen tres aspectos fun-
damentales que evidencian el cambio que la NLPT ha introducido en la con-
cepción de actividad probatoria y que la experiencia de las sedes judiciales que
ya la vienen implementando nos ha permitido recoger, cambios que a efectos
prácticos presentamos en el siguiente cuadro:

ACTIVIDAD PROBATORIA EN EL ANTIGUO LA ACTUACIÓN DE MEDIOS PROBATORIOS EN EL


PROCESO LABORAL NUEVO PROCESO ORAL LABORAL
Tipo de prueba admitida: genérica y en la mayoría de Tipo de prueba admitida: La prueba se admite única-
los casos no vinculada a los hechos denunciados o mente cuando está vinculada a un hecho controvertido
que pudieran resolver el conflicto. y cuya probanza determina la resolución del conflicto.

(176) Minuto 1h:39:45 al 1h:53:01 del video de Audiencia de Juzgamiento.

258
PROCESO ORDINARIO LABORAL

Medio para la actuación de la prueba: La oralidad


Medio para la actuación de la prueba: Actuación
como herramienta permite desarrollar el contenido del
básicamente “escrita” del medio probatorio. Uso fre-
medio probatorio ofrecido (testimonial, declaración de
cuente del escrito denominado “Téngase presente”.
parte, pericial, documental, etc.).

Oportunidad para actuar la prueba: La actuación de


Oportunidad para actuar la prueba: el juez valora la
los medios probatorios se concentra en un solo mo-
prueba sin la participación de las partes, usualmente
mento: celeridad, inmediatez, eficacia y garantía al
después de los alegatos.
debido proceso.

Como conclusión, podemos afirmar que solo el buen uso de la oralidad durante
la actuación de los medios probatorios permitirá a las partes llegar al segundo
objetivo de su teoría del caso: acreditar los hechos ante el juez. Solo cuando el
juez tenga convicción sobre la existencia o no de determinados hechos, es que
podrá analizar sus consecuencias desde una óptica normativa, etapa que desa-
rrollaremos en siguiente punto.

 ARTÍCULO 47:
ALEGATOS Y SENTENCIA
Finalizada la actuación probatoria, los abogados presentan oralmente
sus alegatos. Concluidos los alegatos, el juez, en forma inmediata o en
un lapso no mayor de sesenta (60) minutos, hace conocer a las partes el
fallo de su sentencia. A su vez, señala día y hora, dentro de los cinco (5)
días hábiles siguientes, para la notificación de la sentencia. Excepcional-
mente, por la complejidad del caso, puede diferir el fallo de su sentencia
dentro de los cinco (5) días hábiles posteriores, lo cual informa en el acto
citando a las partes para que comparezcan al juzgado para la notificación
de la sentencia.
La notificación de la sentencia debe producirse en el día y hora indicados,
bajo responsabilidad.

CONCORDANCIAS:
CPC: art. 122.
NLPT: arts. 13, 30, 31, 32, 33.

Comentario
Actuados los medios probatorios, en una o sucesivas sesiones, los abogados de
las partes deberán presentar oralmente sus alegatos, luego de lo cual el juez,
en forma inmediata o en un lapso no mayor de sesenta minutos, deberá dar a
conocer a las partes el fallo de su sentencia.
En el mismo acto, señalará el día y la hora, dentro de los cinco días hábiles si-
guientes, para la notificación de la sentencia.

259
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Durante los referidos sesenta minutos, las partes deberán permanecer en la sala
de juicio pues en cualquier momento el juez podrá restablecer la sesión a fin
de pronunciar su fallo en forma oral.
El pronunciamiento del fallo no exige mayor formalidad, salvo que por razo-
nes de complejidad del asunto el juez opte por el diferimiento del fallo dentro
de los cinco días hábiles posteriores. Dicha situación deberá ser informada en
el acto a las partes debiendo ser citadas para que comparezcan al juzgado para
la notificación de la sentencia. La notificación de la sentencia debe producirse
en el día y hora indicados, bajo responsabilidad.
Si bien no se ha exigido mayor formalidad para el pronunciamiento oral de la
sentencia, la resolución escrita debe contener la siguiente información, a fin
de no vulnerar el derecho de defensa de las partes:
a) La indicación del lugar y fecha en que se expiden.
b) El número de orden que les corresponde dentro del expediente o del cua-
derno en que se expiden.
c) La mención sucesiva de los puntos sobre los que versa la resolución con
las consideraciones, en orden numérico correlativo, de los fundamentos de
hecho que sustentan la decisión, y los respectivos de derecho con la cita
de la norma o normas aplicables en cada punto, según el mérito de lo ac-
tuado.
d) La expresión clara y precisa de lo que se decide u ordena, respecto de to-
dos los puntos controvertidos. Si el juez denegase una petición por falta
de algún requisito o por una cita errónea de la norma aplicable a su crite-
rio, deberá en forma expresa indicar el requisito faltante y la norma corres-
pondiente.
e) El plazo para su cumplimiento, si fuera el caso.
f) La condena en costas y costos y, si procediera, de multas; o la exonera-
ción de su pago.
g) La suscripción del juez y del auxiliar jurisdiccional respectivo.
La sentencia que no cumpliera con los requisitos antes señalados será nula.
La sentencia exigirá en su redacción la separación de sus partes expositiva,
considerativa y resolutiva.
En la práctica, no son todos los jueces que conocen la NLPT que llegan a emi-
tir sentencia en la misma audiencia de juzgamiento, en tanto se difiere el fallo
dentro del plazo de cinco días. Ello puede deberse a diversos factores, como se-
ría, por ejemplo, la excesiva carga procesal que impide a los jueces realizar un

260
PROCESO ORDINARIO LABORAL

estudio minucioso del expediente antes de que se lleve a cabo la audiencia de


juzgamiento o la real complejidad que presenta el caso en razón a los medios
probatorios ofrecidos por las partes. Como hemos venido sosteniendo las eta-
pas de confrontación de posiciones, así como la actuación de pruebas resultan
ser medulares en el nuevo proceso laboral, siendo incluso la base de una sen-
tencia que garantice un debido proceso. Sin embargo, no menos importante es
la etapa de alegatos, la cual es el producto de las etapas previas antes mencio-
nadas y responden al desarrollo de una teoría del caso dentro de una audien-
cia de juzgamiento.
Los alegatos es la etapa donde las partes exponen los argumentos finales por
los cuales consideran que la demanda debería ser declarada fundada o infun-
dada según sea el caso. Si bien es cierto, la NLPT no tiene un desarrollo en ra-
zón a dicha figura, consideramos necesario tener en cuenta una serie de situa-
ciones que hemos constatado al momento en que los justiciables exponen sus
alegatos ante los jueces. Sin embargo, antes de analizar ello, debemos tener
presente que se entiende por la figura del alegato.
Desde el punto de vista gramatical, según la Real Academia Española
(RAE)(177):“Proviene del latín allegātus, y se define como argumento, discur-
so, etc., a favor o en contra de alguien o algo. Escrito en el cual expone el abo-
gado las razones que sirven de fundamento al derecho de su cliente e impug-
na las del adversario”.
Para Priori los alegatos suponen dos cosas: “(…) la oportunidad en la que las
partes ejercen su derecho a ser oídos por el juez, esta vez respecto a lo acon-
tecido en el proceso. Ya no es una presentación de los hechos controvertidos
cuya dilucidación se propone al juez, sino más bien la explicación de las ra-
zones por las cuales debe dilucidar favorablemente o no aquellos hechos que
fueron probados o no en juicio. En ese sentido, los alegatos a diferencia de la
confrontación de posiciones, sí son una exposición de la posición de los hechos
y derechos, con base en los medios de prueba que ya fueron actuados”(178) .
Finalmente, la NLPT no señala formalidad o hace referencia alguna sobre la
presentación de los alegatos, solo destaca que estos deben de efectuarse de
manera oral.
Sin perjuicio de lo mencionado, si bien resulta claro que los alegatos suponen
la exposición de hechos y derechos, los cuales deben tener como base exclu-
sivamente los hechos acreditados en la actuación de los medios de prueba, lo

(177) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la lengua española. Véase: <http://lema.rae.es/


drae/?val=alegato>.
(178) PRIORI POSADA, Giovanni y otros, Ob. cit., pp. 246-247.

261
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

cierto es que en varias cortes del país existe un gran número de procesos en
los que las partes contrariamente a lo que debería ser un alegato, hacen recuen-
tos innecesarios de hechos sobre los cuales jamás existió discusión alguna (he-
cho que no requiere de prueba ni servirá para la resolución del caso) o realizan
una lectura del petitorio y de los hechos señalados en la demanda, lo cual no
coadyuva a la celeridad y dinamismo del proceso(179).
Sin embargo, existen algunas sedes judiciales en las que se les otorga a las par-
tes un espacio de cinco minutos para ordenar sus conclusiones y presentar sus
alegatos, hecho que consideramos coadyuva al proceso y a la correcta oraliza-
ción de alegatos centrados en lo probado y demostrado en la audiencia de juz-
gamiento.(180) Asimismo, hemos podido corroborar que los alegatos permiten
al juez no solo tener una mejor idea del proceso y de lo probado en el mismo,
sino que en algunos casos genera nuevas interrogantes sobre determinado punto
del proceso (como en el caso de la ya comentada audiencia de Juzgamiento en
Huancayo), hecho que ha generado que el juez una vez concluido los alegatos
realice una serie de preguntas sobre determinados temas que no le haya que-
dado del todo claro. Creemos que hay situaciones que lo amerita, además que
no existe ningún dispositivo legal que lo prohíba, la propia NLPT no regula el
tema y otorga total libertad a los jueces en el desarrollo del proceso (una evi-
dencia más del informalismo positivo que la NLPT fomenta).
En síntesis, los alegatos resultan ser la última oportunidad que tienen las par-
tes de convencer al juez de su posición y para ello este debe cerrar el esque-
ma de la teoría del caso que las partes desarrollen en la audiencia, acercando
al juez a la decisión final que este tomará, por lo que es vital presentar conclu-
siones sólidas con un razonamiento lógico en su construcción, tomando siem-
pre como base los hechos probados en el proceso(181).

(179) Por ejemplo, en el Exp. Nº 239-2011 tramitado en el Primer Juzgado Mixto de Ilo, la parte codemandada
realizó sus alegatos señalando lo siguiente: “me adhiero a los argumentos de la codemandada”. El citado
alegato lo podemos visualizar entre el minuto 79:44:12 al 81:10:12 de la audiencia de juzgamiento.
(180) En el anteriormente citado Exp. Nº 1840-2011 tramitado en Trujillo, el juez cortó el alegato de la parte
demandante al considerar que este iba a exceder el tiempo concedido y no iba a aportar al caso, solicitando
a la defensa del demandante que reoriente su alegato al esquema: hecho probado-consecuencia atribuida
dentro del tiempo concedido. Esta intervención del juez la podemos visualizar entre el minuto 1h:25:23 al
1h:24:17 de la audiencia de juzgamiento.
(181) Esta lógica responde a la evolución que la NLPT ha generado en la concepción de proceso: hemos pasado
de un modelo de búsqueda de verdad material al de acreditación de hechos. Únicamente el hecho acreditado
podrá generar una consecuencia jurídica determinada.

262
PROCESO ORDINARIO LABORAL

AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO EN LA NLPT

Audiencia de Juzgamiento

Confrontación de posiciones Actuación probatoria Alegatos y sentencia

Breve exposición El juez enuncia Alegatos


oral de los hechos, los hechos que
que por razones, requieren actuación
procesales o de fondo, probatoria.
contradicen la demanda. Finalizado los
alegatos
el juez dispone
Se actúan los medios de sesenta minutos
probatorios admitidos, para emitir:
empezando por el
demandante, declaración
de parte, de testigo,
pericia, y finalmente Sentencia
la exhibición
de documentos.
Excepcionalmente,
puede diferir la
sentencia dentro
La actuación probatoria de cinco días
concluye ese mismo hábiles.
día, sin embargo, si no
se agota se continúa
dentro de los cinco días
hábiles siguientes.

263
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO EN LA NLPT

LPT Nº 26636 NLPT

La audiencia de juzgamiento se realiza en


acto único y concentra las etapas de con-
La audiencia de juzgamiento se rea-
frontación de posiciones, actuación pro-
liza en acto único y está conforma-
batoria, alegatos y sentencia.
do por la actuación de pruebas que
ACTUACIÓN
correspondan. La actuación probatoria debe concluir
PROBATORIA
en el día programado, sin embargo, si la
La actuación de pruebas es dirigida
actuación no se hubiese agotado, la au-
personalmente por el juez.
diencia continua dentro de los 5 días há-
biles siguientes.
DESARROLLO
Predominantemente escriturario. Predominantemente oral.
DEL PROCESO
CONFRONTACIÓN Se inicia con una breve exposición oral de
No hay mención alguna.
DE POSICIONES las pretensiones demandadas.
Finalizada la actuación probatoria,
dentro de un plazo de 5 días hábi- Finalizada la actuación probatoria, los abo-
ALEGATOS
les, las partes pueden presentar gados presentan oralmente sus alegatos.
sus alegatos.
Luego de la actuación proba-
Luego de la vista de la causa el juez tiene
SENTENCIA toria el juez tiene 15 días para
que sentenciar inmediatamente.
sentenciar.

264
CAPÍTULO II
PROCESO ABREVIADO LABORAL
El proceso abreviado se caracteriza por reducir la duración de actos procesa-
les innecesarios, por lo que concentra los mismos en base al principio de eco-
nomía procesal. De esta manera, el proceso laboral abreviado en la NLPT pri-
vilegiará resolver el conflicto jurídico laboral en el menor tiempo posible, in-
vocando al principio de celeridad procesal. De hecho, hay una nueva serie de
demandas en proceso abreviado, donde hemos podido apreciar que los jueces
tratan que se resuelvan con más prontitud.
La celeridad mayor está prevista para los procesos sobre libertad sindical o re-
posición y los de cuantía menor (50 URP). En estos casos procederá el proce-
so abreviado
A diferencia de lo que sucede con el proceso ordinario laboral que se encuentra
estructurado por dos audiencias, una de conciliación y la otra de juzgamiento,
el proceso abreviado laboral se estructura bajo una audiencia única que com-
prende cinco etapas: conciliación, confrontación de posiciones, actuación pro-
batoria, alegatos y sentencia.

 ARTÍCULO 48:
TRASLADO Y CITACIÓN A AUDIENCIA ÚNICA
Verificados los requisitos de la demanda, el juez emite resolución dispo-
niendo:
a) La admisión de la demanda;
b) el emplazamiento al demandado en el plazo de diez (10) días hábiles;
y
c) la citación a las partes a audiencia única, la cual debe ser fijada entre
los veinte (20) y treinta (30) días hábiles siguientes a la fecha de cali-
ficación de la demanda.
Comentario
En esta etapa, el juez debe identificar que la relación jurídico-procesal sea vá-
lida, verificando el cumplimiento de los mismos requisitos establecidos para
el proceso ordinario laboral, luego de lo cual emitirá una resolución en la que
dispone:
1. La admisión de la demanda, con lo cual se dan por ofrecidos los medios
probatorios.

265
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

2. El emplazamiento al demandado en el plazo de diez días hábiles, a


diferencia de lo que sucede en el proceso ordinario laboral, en el cual se
emplaza al demandado a fin de que concurra a la audiencia de concilia-
ción con el escrito de contestación y sus anexos, en el proceso abreviado
el demandado debe presentar su escrito de contestación y sus anexos den-
tro del plazo otorgado, en caso contrario incurrirá en rebeldía.
3. La citación a las partes a audiencia de conciliación, la cual debe ser fi-
jada en día y hora entre los veinte y treinta días hábiles siguientes a la fe-
cha de calificación de la demanda. Al igual que en proceso ordinario labo-
ral, el incumplimiento del referido plazo genera responsabilidad del juz-
gador.
Como podemos apreciar, las principales diferencias entre el proceso ordinario
laboral y el abreviado son la mayor concentración de las etapas procesales (una
sola audiencia), el otorgamiento del plazo de diez días al demandado para que
comparezca al proceso y conteste la demanda bajo apercibimiento de declarár-
sele rebelde. Transcurrido dicho plazo y contestada la demanda, continuará el
proceso en la audiencia única cuya fecha es notificada en la misma resolución.

 ARTÍCULO 49:
AUDIENCIA ÚNICA
La audiencia única es estructurada a partir de las audiencias de conci-
liación, y juzgamiento del proceso ordinario laboral. Comprende y con-
centra las etapas de conciliación, confrontación de posiciones, actuación
probatoria, alegatos y sentencia, las cuales se realizan, en dicho orden,
una seguida de otra, con las siguientes precisiones:
1. La etapa de conciliación se desarrolla de igual forma que la audiencia
de conciliación del proceso ordinario laboral, con la diferencia de que
la contestación de la demanda no se realiza en este acto, sino dentro del
plazo concedido, correspondiendo al juez hacer entrega al demandante
de la copia de la contestación y sus anexos, otorgándole un tiempo
prudencial para la revisión de los medios probatorios ofrecidos.
2. Ante la proposición de cuestiones probatorias del demandante el
juez puede, excepcionalmente, fijar fecha para la continuación de la
audiencia dentro de los treinta (30) días hábiles siguientes si, para la
actuación de aquella se requiriese de la evacuación de un informe
pericial, siendo carga del demandante la gestión corresponde.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 1, 2, 12, 43, 44, 45 y 46 y I del Título Preliminar.
CPC: arts. 426 y 427.
LPT: arts. 30, 36, 38, 63, 66, y 68.

266
PROCESO ABREVIADO LABORAL

Comentario
En la NLPT, el proceso abreviado laboral se ha estructurado de tal manera que
en la Audiencia Única se puedan efectuar todas las diligencias necesarias para
la resolución de la controversia, ello independientemente de que la referida au-
diencia pueda ser reprogramada o efectuada en más de una sesión.
Así, la audiencia única se realizará en las siguientes etapas:
1. Audiencia de conciliación, que se lleva a cabo de igual manera que en el
procedimiento ordinario laboral con la única excepción de que la deman-
da es contestada previamente. En tal sentido, comenzará con la acredita-
ción de las partes y de sus apoderados, para proseguir con el acercamien-
to entre las partes.
Hemos observado que a fin de facilitar la conciliación, algunos jueces lle-
gan a explicar a las partes cuales son los criterios que tienen otros juzga-
dos o el superior jerárquico sobre el tema materia de controversia e inclu-
so muestran las pericias practicadas por los peritos del juzgado en función
de los documentos que obran en la demanda y la contestación.
Si bien con ello las partes tienen una idea general respecto a sus posibilidades
de éxito en el proceso y la conveniencia o no de la conciliación, los juzgado-
res deben ser muy cuidadosos para que este proceder no pueda ser calificado
como un adelanto de opinión de lo que será decidido en la sentencia.
Si la conciliación es infructuosa, el juez hará entrega de la contestación al
demandante a fin de que pueda observar cuáles son los argumentos de su
contraparte y revisar los medios probatorios ofrecidos.
La norma solo hace referencia a que se deberá otorgar un “tiempo prudencial”
para que el demandante pueda llevar a cabo esta revisión, con lo cual, queda a
total arbitrio del juez determinar si le otorga treinta minutos o dos horas para
llevar a cabo esta revisión, o si suspende la audiencia y programa otra fecha
para su continuación. Ello, entendemos, deberá depender de la complejidad
del caso en aras de respetar el derecho de defensa de parte demandante.
Ahora bien, si no hay necesidad de actuar medio probatorio alguno en la
audiencia, pues la cuestión debatida es solo de derecho o siendo de he-
cho no existe tal necesidad, entonces el juez solicita a los abogados que
expongan sus alegatos, expidiendo sentencia en un lapso no mayor de se-
senta minutos.
Cabe hacer notar que debido a la carga procesal, algunos jueces de los dis-
tritos judiciales donde está vigente la NLPT están tomando como regla
llevar a cabo la etapa de conciliación y la confrontación de posiciones en

267
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

audiencias separadas, sustentando esta decisión en la necesidad de cursar


oficios de acuerdo a lo que fue solicitado en la contestación o de incluir
nuevos medios probatorios para resolver la controversia. Si bien en ca-
sos complejos resulta sustentable que se suspenda la audiencia para que el
demandante pueda estudiar la contestación de demanda y ejercer debida-
mente su derecho de defensa, no nos parece que ello pueda aplicarse a los
supuestos antes mencionados, pues prácticamente se estaría convirtiendo
al proceso abreviado en un proceso ordinario laboral.
2. Confrontación de posiciones, que comprenderá cuanto menos dos actos:
a) Una breve exposición oral del demandante señalando sus pretensiones
y sus respectivos fundamentos.
b) Una breve exposición del demandando señalando los hechos y razo-
nes procesales o de fondo por las que contradice la demanda.
Si lo considera conveniente, el juez podrá conceder derecho de réplica y con-
traréplica a las partes, siempre que se otorguen en igualdad de condiciones.
3. Actuación probatoria, al igual que en el proceso laboral ordinario, en
esta etapa se lleva a cabo las siguientes actuaciones:
a) El juez realiza un filtro en el que enuncia los hechos que no necesitan
de actuación probatoria (hechos admitidos, presumidos por la ley, reco-
gidos en resoluciones judiciales con calidad de cosa juzgada, o simple-
mente hechos notorios) así como los medios probatorios impertinentes;
b) Luego, el juez mencionará expresamente los hechos que requerirán de
actuación probatoria así como los medios probatorios admitidos.
c) En este instante las partes propondrán las cuestiones probatorias –res-
pecto de los medios probatorios admitidos– que estimen pertinentes.
d) Finalmente se actúan todos los medios probatorios, incluido los vincu-
lados a las cuestiones probatorias.
En el proceso laboral abreviado existe una regla excepcional en este extre-
mo: si las cuestiones probatorias propuestas por el demandante requieren
de la realización de un informe pericial, entonces el juez podrá suspender
la Audiencia Única hasta por treinta días hábiles. Es de carga del deman-
dante la gestión correspondiente.
4. Alegatos y sentencia, los alegatos son presentados en forma oral, luego
de lo cual el juez dictará sentencia en forma inmediata o en un lapso no
mayor de una hora. Dentro de los cinco días siguientes el juez llamará a
las partes para hacer conocer el tenor completo de la sentencia.
La sentencia se pronuncia sobre todos los medios de defensa incluidas las
excepciones.

268
PROCESO ABREVIADO LABORAL

PROCESO ABREVIADO LABORAL EN LA NLPT

10 días Contestación
hábiles de la demanda

Admisión
de la 20 - 30 días
demanda hábiles

Conciliación

Audiencia
Única
Excepcionalmente, se fija
fecha para la continua-
ción de la audiencia
dentro de los treinta días
hábiles siguientes.

269
CAPÍTULO III
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS
ARBITRALES ECONÓMICOS
Con la elevación de los procesos de negociación colectiva así como la imple-
mentación del sistemas de arbitrajes potestativos, este tipo de procesos se in-
crementarán (de hecho, se aprecia un aumento en demandas donde se cuestiona
la validez de un laudo arbitral). Los laudos arbitrales que resuelven conflictos
colectivos económicos pueden ser impugnados ante el Poder Judicial, cuando
se encuentren viciados de nulidad o cuando otorguen a los trabajadores meno-
res derechos que los establecidos por la ley.
La interposición de este recurso impugnatorio no impide la ejecución del lau-
do, a menos que la Sala Laboral o la Corte Suprema que analice el caso decida
algo distinto; ello no obsta, sin embargo, para que este procedimiento se lle-
ve a cabo de la forma más célere posible, pues es evidente que mientras no se
tenga un pronunciamiento definitivo respecto a la validez del laudo no podrá
considerarse cerrado el procedimiento de negociación colectiva.
Por tal razón, la NLPT ha cuidado de establecer reglas procesales que garanti-
cen el cumplimiento de un principio tan importante como el de celeridad, cui-
dando que los plazos y las actuaciones que se lleven a cabo en este proceso
sean los mínimos y adecuados para garantizar la debida defensa de las partes.

 ARTÍCULO 50:
ADMISIÓN DE LA DEMANDA
Además de los requisitos de la demanda, la sala laboral verifica si esta se
ha interpuesto dentro de los diez (10) días hábiles siguientes de haberse
notificado el laudo arbitral que haciendo las veces de convenio colectivo
resuelve el conflicto económico o de creación de derechos, o su aclara-
ción; en caso contrario, declara la improcedencia de la demanda y la
conclusión del proceso.
Esta resolución es apelable en el plazo de cinco (5) días hábiles.
Los únicos medios probatorios admisibles en este proceso son los docu-
mentos, los cuales deben ser acompañados necesariamente con los escritos
de demanda y contestación.

CONCORDANCIAS:
Constitución Política: arts. 28.2 y 139.1.
NLPT: arts. 18 y 21.
LRCT: arts. 61, 63, 64, 65 y 66.
RLRCT: art. 58.
CPC: arts. 233, 234, 424 y 425.

270
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS

Comentario
De acuerdo con lo establecido por el artículo 61 del TUO de la Ley de Rela-
ciones Colectivas de Trabajo, aprobado por Decreto Supremo Nº 010-2003-
TR (en lo sucesivo LRCT), cuando las partes de una negociación colectiva no
arriban a un acuerdo en trato directo podrán someter el diferendo al arbitraje,
de manera tal que sea un órgano arbitral, unipersonal o colegiado, el que re-
suelva el conflicto. El derecho de negociación colectiva, en los términos de la
LRCT, tiene por finalidad regular las remuneraciones, las condiciones de tra-
bajo y productividad y demás concernientes a las relaciones entre trabajadores
y empleadores, u organizaciones de unos y otros. Esencialmente, aunque no
únicamente claro está, la negociación colectiva tiene un sustrato económico, de
reivindicación a favor de los trabajadores y mejora de las condiciones laborales.
Cabe notar que en la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional en el
Exp. Nº 03596-2009-PA/TC, se precisó, para un caso concreto, que el arbitraje
que regía era de carácter potestativo, por el cual basta que una sola de las par-
tes considere pertinente acudir al arbitraje para que la otra se encuentre vincu-
lada por esta decisión.
Asimismo, a través del Decreto Supremo Nº 014-2011-TR se introdujeron mo-
dificaciones al Reglamento de la Ley de Relaciones Colectivas - Decreto Su-
premo Nº 011-92-TR, por las cuales se precisó que las partes tienen la facul-
tad de interponer el arbitraje potestativo cuando no se pongan de acuerdo en la
primera negociación, en el nivel o su contenido; y cuando se adviertan actos
de mala fe(182) en medio de la negociación colectiva orientados a entorpecer o
evitar el logro de un acuerdo.
Bajo este contexto, debemos precisar que los laudos emitidos para definir el ni-
vel de negociación colectiva no pueden ser objeto de cuestionamiento mediante
el proceso de impugnación de laudos arbitrales económicos, pues en este solo
pueden analizarse los laudos que haciendo las veces de un convenio colecti-
vo, ponen fin a la negociación colectiva y cierran de manera definitiva el plie-
go de peticiones de los trabajadores correspondiente a un determinado periodo
Por otro lado, la NLPT también hace referencia a que el laudo que puede ser
objeto de impugnación a través de este proceso es el que resuelve “el conflicto
económico o de creación de derechos, o su aclaración”, pues en caso contrario

(182) La Resolución Ministerial Nº 254-2011-TR estableció un listado de actos que califican como de mala fe,
entre los que podríamos destacar: la negativa a recibir el pliego de reclamos; negarse a proporcionar infor-
mación necesaria sobre la situación económica, financiera, social de la empresa; ejercer presión para obtener
el reemplazo de los integrantes de la representación de trabajadores o del empleador; actos de hostilidad
ejercidos contra los representantes de los trabajadores o los trabajadores afiliados al sindicato, etc.

271
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

se declarará la improcedencia de la demanda y la conclusión del proceso. Es


decir, debemos encontrarnos ante un laudo que resuelva de manera definitiva
un proceso de negociación colectiva, un laudo que tenga la misma naturaleza
que un convenio colectivo de trabajo(183).
Respecto al particular, debemos precisar que diversos autores(184) realizan una
distinción entre conflictos de carácter jurídico y económico, indicando que los
primeros guardan relación con las discrepancias que se pueden producir en la
interpretación de una norma preexistente, y los segundos se relacionan con la
creación de una norma o la modificación de una que ya existe, siendo un ejemplo
típico de este último supuesto la negociación de un nuevo convenio colectivo.
Normalmente, la solución de conflictos jurídicos quedará en manos de los jue-
ces, mientras que los conflictos económicos serán resueltos mediante el acuer-
do de las partes enfrentadas o a través de la decisión de un tercero imparcial,
que no necesariamente tendrá que ser un experto en derecho.
De esta manera, al efectuar la NLPT la precisión respecto al tipo de conflicto
que puede analizar, está dejando en claro que mediante este procedimiento de
impugnación no se pueden cuestionar arbitrajes de Derecho, lo cual, en rea-
lidad, deriva de la misma naturaleza del laudo regulado en la LRCT, pues se
trata de un fallo de equidad.
En esta línea, el laudo no debe adoptar una solución distinta de las propues-
tas finales de las partes ni combinar planteamientos de una y otra. Debe reco-
ger en su integridad la propuesta de solamente una de ellas, aunque podrá ate-
nuarla si acaso el órgano arbitral considera que contiene posiciones extremas.
El artículo 66 de la LRCT establece que, por regla general, el laudo arbitral es
inapelable y tiene carácter imperativo para ambas partes, independientemente
de la modalidad que haya tenido el órgano arbitral que expidió el laudo: uni-
personal o colegiado. No obstante, el mismo dispositivo estipula que es im-
pugnable ante la Sala Laboral.
Sobre el particular, cabe hacer la diferenciación entre el carácter inapelable
del laudo y la posibilidad de impugnarlo. No son categorías jurídicas equi-
valentes, por tanto, no se contradicen entre sí.

(183) “Los laudos emitidos en un proceso arbitral surten los mismos efectos que las convenciones adoptadas en
negociación directa. Por tanto, ambas tienen fuerza vinculante, resultando de obligatorio cumplimiento
para las personas en cuyo nombre se celebró y para quienes les sea aplicable, entendiéndose en este último
supuesto a todo aquel que tenga una expectativa real y concreta con dicho acuerdo”. Cas. Nº 135-2004-Del
Santa.
(184) MONTOYA MELGAR, Alfredo. Derecho del Trabajo. Tecnos, Madrid, 1990, p. 389. PALOMEQUE LÓPEZ,
Manuel Carlos y ÁLVAREZ DE LA ROSA, Manuel. Derecho del Trabajo. Centro de Estudios Ramón Areces
S.A., Madrid, 1999, p. 515.

272
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS

En efecto, que el laudo sea inapelable implica que no puede interponerse con-
tra él recurso de apelación en el mismo fuero arbitral ante una segunda instan-
cia de mérito (arbitral), pues este es un supuesto negado para la LRCT. Por su
parte, que el laudo sí sea impugnable implica que sí puede cuestionarse su va-
lidez pero en otro fuero, en este caso el judicial, pues no debemos olvidar que
toda decisión arbitral siempre puede ser revisada por el Poder Judicial, aun-
que únicamente en supuestos taxativos. Enfatizamos que por efecto de la im-
pugnación del laudo no se revisará el contenido del laudo como lo pudiera ha-
cer una segunda instancia de mérito sino, básicamente, su validez, como ve-
remos más adelante.
En este orden de ideas, si por un lado la LRCT consagra la inapelabilidad del
laudo y, por otro, la NLPT admite la posibilidad de impugnarlo judicialmente,
no se trata de una contradicción de ambas normas. Son conceptos que, en todo
caso, se complementan entre sí.
Bueno pues, el artículo de la NLPT que aquí estamos estudiando está referido
a este segundo supuesto en el que, una vez culminado en definitiva el proceso
arbitral, una de las partes o ambas(185), impugna el laudo ante el Poder Judicial.
Según lo establecido por el artículo 66 de la LRCT, el proceso de impugna-
ción de laudos arbitrales económicos solamente procede en cualquiera de los
siguientes dos supuestos:
1. Por razón de nulidad del laudo, lo cual de acuerdo a nuestra LRCT se
produciría por ejemplo:
a) Si es que el órgano arbitral combina planteamientos de las propues-
tas finales de las partes o hace uso excesivo de su facultad de atenuar
puntos de la propuesta elegida
b) Si es que el órgano arbitral no toma en cuenta las conclusiones del
Dictamen Económico Financiero emitido en medio de la negociación
colectiva
Asimismo, también deberán tomarse en cuenta las causales de anulación
del laudo arbitral previstas por el artículo 63 del Decreto Legislativo
Nº 1071 (que norma el arbitraje), en cuanto sean aplicables al arbitraje co-
lectivo laboral, por ejemplo:

(185) Sostenemos que ambas partes podrían impugnar a la vez un mismo laudo arbitral, pues si este puede acoger
en su integridad una de las propuestas de las partes pero atenuándola, en rigor ambas partes podrán verse
agraviadas con él: una de ellas por no haberse acogido su propuesta y, la otra, por haberse hecho solo par-
cialmente.

273
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

i) Cuando una de las partes no fue debidamente notificada del nombra-


miento de un árbitro o de las actuaciones arbitrales, o no ha podido
por cualquier otra razón, hacer valer sus derechos.
ii) Cuando la composición del tribunal arbitral o las actuaciones arbitra-
les no se han ajustado al acuerdo entre las partes o al reglamento ar-
bitral aplicable.
iii) Cuando el órgano arbitral resolvió sobre materias no sometidas a su
decisión.
2. Por establecer menores derechos a los contemplados por la ley en fa-
vor de los trabajadores, es decir, cuando se afecten derechos del traba-
jador protegidos por el principio de irrenunciabilidad contemplado por el
artículo 26, numeral 2 de la Constitución Política del Estado.
Delimitado el contexto al que se refiere el proceso impugnativo de laudos arbi-
trales económicos consagrado en el presente artículo, se dispone que como re-
quisito de procedencia de la demanda esta deba ser presentada dentro del pla-
zo de diez días hábiles contados a partir del día siguiente en que la parte que
lo pretende impugnar fue notificada con el laudo arbitral. Vencido este plazo,
la demanda será declarada improcedente, pudiendo la parte afectada con dicha
decisión (el demandante) interponer recurso de apelación dentro del plazo de
cinco días hábiles contados desde el día siguiente de su notificación.
Con relación al órgano jurisdiccional competente para conocer de este pro-
ceso, se dispone que la demanda es presentada ante la Sala Laboral del lugar
donde se expidió el laudo arbitral, si aplicamos de modo sistemático las reglas
de competencia territorial que la misma NLPT establece. Naturalmente, debe
cumplirse además con todos los requisitos fijados por el artículo 18 de la NLPT
y, supletoriamente, por los artículos 424 y 425 del Código Procesal Civil en
lo que sean aplicables. La competencia de las Salas Laborales rige por igual
frente a laudos expedidos por órganos arbitrales unipersonales o colegiados.
Existe una particularidad establecida por la NLPT respecto a los medios probato-
rios que se pueden ofrecer en estos procesos y consiste en la exigencia de que so-
lamente podrán ser pruebas documentales y, además, que necesariamente tendrán
que ser ofrecidas en la demanda y en la contestación de demanda; por lo tanto:
a) No se pueden ofrecer otro tipo de pruebas tales como declaración de partes,
declaraciones testimoniales de testigos, pericias o inspecciones judiciales.
Siguiendo la definición establecida por los artículos 233 y 234 del Código
Procesal Civil, se entiende por documento todo escrito u objeto que sirve
para acreditar un hecho y, profundizando el concepto, son documentos los
escritos públicos o privados, los impresos, fotocopias, facsímil o fax, pla-
nos, cuadros, dibujos, fotografías, radiografías, cintas cinematográficas,

274
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS

microformas, tanto en la modalidad de microfilme como en la de soportes


informáticos, y otras reproducciones de audio o video, la telemática en ge-
neral y demás objetos que recojan, contengan o representen algún hecho,
o una actividad humana o su resultado.
Podrá ofrecerse como prueba la exhibición de documentos a cargo de la
contraparte.
b) No se admitirá el ofrecimiento de pruebas extemporáneas, entendiendo es-
tas como aquellas referidas a hechos nuevos generados con posterioridad
al inicio del proceso o que hayan sido conocidas también con posteriori-
dad a ese momento.
El hecho de que la norma haya cuidado de hacer hincapié en que las prue-
bas deben ser ofrecidas “necesariamente” con la demanda y con la con-
testación, nos lleva a concluir que no es de aplicación la situación excep-
cional contemplada en el primer párrafo del artículo 21 de esta NLPT. Es
decir, no se admiten las pruebas extemporáneas. Se ha buscado que estos
procesos tengan, entonces, una rápida resolución.
Cabe agregar que lo dispuesto en este artículo es de aplicación no solamen-
te para los laudos sino también para sus aclaraciones, que como tales forman
parte de los laudos en los términos del artículo 58 del Reglamento de la LRCT
(aprobado por Decreto Supremo Nº 011-92-TR).
Finalmente, toda vez que la NLPT no hace mención expresa sobre los efectos
de la interposición o la notificación de la demanda de impugnación de laudo
arbitral económico, consideramos que lo dispuesto en el último párrafo del ar-
tículo 66 de la LRCT mantiene plena vigencia, por lo tanto, la interposición
de la demanda no impide ni posterga la ejecución del laudo arbitral, salvo que
la Sala Laboral ante la que se interpuso la demanda disponga expresamente lo
contrario, a través de una decisión preventiva (medida cautelar).

 ARTÍCULO 51:
TRASLADO Y CONTESTACIÓN
Verificados los requisitos de la demanda, la sala laboral emite resolución
disponiendo:
a) La admisión de la demanda;
b) el emplazamiento al demandado para que conteste la demanda en el
plazo de diez (10) días hábiles; y
c) la notificación a los árbitros para que, de estimarlo conveniente y dentro
del mismo plazo, expongan sobre lo que consideren conveniente.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 16 y 19.
CPC: art. 442.

275
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

Comentario
Una vez interpuesta la demanda ante la Sala Laboral competente, este verifi-
cará que se hayan cumplido con los requisitos de admisibilidad fijados en esta
ley y en el Código Procesal Civil. De ser así, expedirá la resolución que admi-
te a trámite la demanda (auto admisorio) y ordenará, en esa resolución, el tras-
lado de esta al emplazado para que la conteste en el plazo de diez días hábiles
contados a partir del día siguiente de su notificación. Este plazo es perentorio.
Cabe hace notar que a diferencia de lo que se regulaba en la anterior Ley Pro-
cesal de Trabajo, no se tendrá que oficiar a Autoridad Administrativa de Tra-
bajo que intervino en la negociación colectiva para que remita el expediente
administrativo, lo cual en realidad evitará que el proceso se dilate innecesaria-
mente como ha venido sucediendo hasta el momento, pues ni siquiera se esta-
blecía un plazo para la remisión de este expediente al proceso.
Ahora bien, a efectos de la contestación de la demanda, el emplazado observa-
rá lo dispuesto por el artículo 19 de la NLPT y, por aplicación supletoria, tam-
bién lo señalado por el artículo 442 del Código Procesal Civil.
Existe una particularidad en este tipo de procesos y consiste en que, además, la
Sala Laboral deberá disponer en el mismo auto admisorio de la demanda que
esta sea notificada al(los) árbitro(s) que expidieron el laudo económico que se
impugna para que estos, solo de creerlo prudente, expresen “lo que consideren
conveniente” si nos remitimos al tenor literal de este artículo.
La lógica nos indica que los árbitros defenderán en este proceso la validez del
laudo que expidieron y que justamente se cuestiona, naturalmente si estiman
conveniente hacerlo, atendiendo a que la NLPT no los obliga. Sin serlo propia-
mente, entonces, vendrán a actuar como coadyuvantes de la parte que no im-
pugnó el laudo; si ambas lo hicieron, los árbitros sí tendrán una posición ad-
versaria con las dos partes involucradas.
Podemos inferir lo siguiente:
1. El(los) árbitro(s) no tiene(n) la condición de demandado(s) en el proce-
so, no obstante el proceso tiene por objeto cuestionar el laudo arbitral que
justamente él(los) expidió(-ieron).
2. El(los) árbitro(s) solamente expresará(n) argumentos en defensa del lau-
do si así lo estima(n) conveniente, por lo tanto no tiene(n) la carga proce-
sal de apersonarse y contestar la demanda como sí lo tiene el demandado.
Por lo tanto, no son de aplicación a los árbitros las normas sobre rebeldía
ni su falta de apersonamiento debe llevar a ninguna presunción a favor de
quien ha impugnado el laudo.
276
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS

3. Lo que expresen los árbitros al apersonarse al proceso no es ni equivale a


una contestación de demanda, por lo tanto no deberían ofrecer pruebas ni
desplegar cualquier otra actividad probatoria.
Naturalmente servirá como posición coadyuvante para la parte que no impug-
nó el laudo arbitral ya que, reiteramos, coincidirán en defender su validez.

 ARTÍCULO 52:
TRÁMITE Y SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA
La sala laboral, dentro de los diez (10) días hábiles siguientes de con-
testada la demanda, dicta sentencia por el solo mérito de los escritos de
demanda, contestación y los documentos acompañados. Para tal efecto
señala día y hora, dentro del plazo indicado, citando a las partes para
alegatos y sentencia, lo cual se lleva a cabo de igual modo a lo regulado
en el proceso ordinario laboral.

CONCORDANCIA:
NLPT: art. I Título Preliminar y arts. 47 y 50.

Comentario
Esta disposición guarda relación con lo establecido por el artículo 50 de la
NLPT, en el sentido de que las únicas pruebas que pueden ser ofrecidas en
este proceso son las documentales y que necesariamente deben ser ofrecidas
con la demanda para el caso del actor, y con la contestación de demanda para
el caso del emplazado; lo que otorga a este proceso un carácter ciertamente
sumario observándose así el principio de celeridad establecido por el artículo
I del Título Preliminar de la NLPT, máxime si la sentencia deberá ser expedi-
da dentro de los diez días hábiles siguientes luego de contestada la demanda.
Sobre el trámite previo a la sentencia, se estipula que es de aplicación el mis-
mo tratamiento que la NLPT asigna al proceso ordinario laboral, el cual pode-
mos encontrarlo en el artículo 47 anteriormente estudiado. Repasando breve-
mente: luego de que los abogados hayan expuesto oralmente sus alegatos en la
parte final de la audiencia de juzgamiento, en este caso los miembros de la Sala
Laboral en forma inmediata o en un lapso no mayor de sesenta minutos, harán
conocer a las partes el sentido de su fallo, con cargo a notificar la sentencia en
un lapso no mayor a cinco días hábiles. Este plazo puede ampliarse por cin-
co días más, también hábiles, cuando la complejidad del caso así lo requiera.

277
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

 ARTÍCULO 53:
IMPROCEDENCIA DEL RECURSO DE CASACIÓN
Contra la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la República no
procede el recurso de casación.

CONCORDANCIAS:
Constitución Política: art. 139.6.
NLPT: arts. 4.4.1 inc. b) y 33.

Comentario
El artículo 139, numeral 6 de la Constitución Política del Estado consagra el
principio de pluralidad de instancia como garantía del debido proceso, a fin de
que las sentencias expedidas por un órgano jurisdiccional puedan ser siempre
revisadas por una instancia superior y evalúe los errores de hecho o de dere-
cho en que pudiera haber incurrido la primera instancia.
En la medida que el proceso impugnativo de laudos arbitrales económicos ini-
cia en las Salas Laborales de la Corte Superior, que actúan como órganos de
primera instancia, el recurso de apelación que eventualmente interponga una
de las partes del proceso, o ambas, será resuelto por la Sala de Derecho Cons-
titucional y Social de la Corte Suprema de la República en aplicación estric-
ta del artículo 4 numeral 4.1 inciso b) de esta misma NLPT. El trámite de este
recurso se somete a las reglas del artículo 33 de la NLPT.
Contra lo que resuelva esta segunda instancia no procederá recurso de casa-
ción como expresamente lo establece el presente artículo, por lo tanto con ese
segundo pronunciamiento el proceso habrá concluido definitivamente.

SUPUESTOS DE IMPUGNACIÓN DE LAUDOS ARBITRALES


1. Por nulidad del laudo arbitral.
2. Por establecer menores derechos a los contemplados
por la ley a favor de los trabajadores.

PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS


LRCT y su Reglamento LPT Nº 26636 NLPT
El laudo, cualquiera sea la
modalidad del órgano arbi- Se impugna el laudo que
tral, es inapelable e impe- Cualquiera de las partes haciendo las veces de con-
rativo, sin embargo, puede puede impugnar el laudo venio colectivo resuelve el
Laudo
ser impugnado por razón derivado de la negociación conflicto económico o de
de nulidad y por estable- colectiva. creación de derechos, o su
cer menores derechos a aclaración.
los contemplados en la ley.

278
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS

Plazo de interposición 5 días hábiles desde la no- 5 días hábiles desde la no- 10 días hábiles desde la
de la demanda tificación del laudo. tificación del laudo. notificación del laudo.

Plazo de apelación de
resolución que declara
No hay mención expresa. No hay mención expresa. 5 días.
improcedencia de la de-
manda
Medios probatorios ad-
No hay referencia alguna. No hay referencia alguna. Solo los documentos.
misibles
Remisión de expediente Si bien se regula, no se es-
No hay mención alguna. No hay mención alguna.
por parte de la AAT tablece plazo.
Plazo para contestar la
No hay mención alguna. 3 días hábiles. 10 días hábiles.
demanda
Dentro de los 10 días há-
biles de contestada la de-
Plazo de presentación A los 3 días de haber ingre-
No hay mención alguna. manda se cita a las partes
de alegatos sado el expediente.
para los alegatos y emisión
de sentencia.
En el término de 10 días de
A los 10 días siguientes de Dentro de los 10 días há-
Plazo de emisión de la la última actuación ocurri-
vencido el plazo para pre- biles de contestada la de-
sentencia da (remisión del expedien-
sentar los alegatos. manda.
te por la AAT y alegatos).
Plazo para interponer
3 días hábiles. No hay mención alguna. 5 días hábiles.
recurso de apelación
Plazo de emisión de
Dentro de los 20 o 30 días
sentencia por la Sala A los 15 días de elevados Dentro de los 15 días de
hábiles siguientes de reci-
Constitucional y Social los autos. ingresado el expediente.
bido el expediente.
de la Corte Suprema

279
CAPÍTULO IV
PROCESO CAUTELAR
En materia cautelar, la NLPT ha introducido cambios sustanciales, tanto en lo
que se refiere a la posibilidad de solicitar medidas cautelares antes de iniciar
el proceso y no únicamente cuando este ya haya iniciado (medidas fuera de
proceso), así como la posibilidad de solicitar en los procesos laborales medi-
das contempladas en otras normas como el Código Procesal Civil, sin restric-
ción. Asistimos, por lo tanto, a dos de las principales innovaciones que pro-
pone la NLPT.
Estos cambios obedecen principalmente a un reconocimiento del legislador a
las limitaciones que la LPT presentaba al ejercicio de la actuación cautelar en
materia laboral, las mismas que evidenciaban la falta de reconocimiento a la
tutela cautelar como una de fuente constitucional, derivada de una conceptuali-
zación amplia del derecho a la Tutela Jurisdiccional Efectiva, en la que la efec-
tividad de la resoluciones judiciales es un instrumento para garantizar un real
acceso a la justicia, En este escenario, el cambio que introduce la NLPT en la
materia es un reconocimiento a su calidad de mecanismo procesal “ideal” para
garantizar y materializar la tutela urgente de los derechos del trabajador, de-
biendo entenderse su carácter imprescindible, por su funcionalidad, en la pro-
tección de esos derechos laborales(186).
Otro aspecto novedoso de la norma, radica en la atención a grupos específi-
cos: dirigentes sindicales, menores de edad, madres gestantes y trabajadores
con discapacidad; en los supuestos en los que se impugne el despido que haya
sido motivado por su condición específica y que la legislación laboral perua-
na sanciona con la nulidad. En estos casos, los jueces podrán disponer la repo-
sición provisional de estos trabajadores en sus puestos de trabajo con el con-
secuente goce de sus remuneraciones, mientras se resuelve el proceso de nu-
lidad de despido. Esta posibilidad no fue contemplada por la ley predecesora.
De hecho, se puede apreciar que, en el marco de la NLPT, existen procesos
judiciales donde se han emitido medidas cautelares que anteriormente no se
apreciaban en sede laboral.

(186) MENDOZA LEGOAS, Luis. Las medidas cautelares laborales. 1a edición, ARA Editores, julio, 2011, p. 85.

280
PROCESO CAUTELAR

 ARTÍCULO 54:
ASPECTOS GENERALES
A pedido de parte, todo juez puede dictar medida cautelar, antes de ini-
ciado un proceso o dentro de este, destinada a garantizar la eficacia de la
pretensión principal. Las medidas cautelares se dictan sin conocimiento
de la contraparte.
Cumplidos los requisitos, el juez puede dictar cualquier tipo de medida
cautelar, cuidando que sea la más adecuada para garantizar la eficacia
de la pretensión principal.
En consecuencia, son procedentes, además de las medidas cautelares
reguladas en este capítulo, cualquier otra contemplada en la norma
procesal civil u otro dispositivo legal, sea esta para futura ejecución
forzada, temporal sobre el fondo, de innovar o de no innovar, e incluso
una genérica no prevista en las normas procesales.

CONCORDANCIA:
CPC: arts. 608 al 687.

Comentario
El proceso cautelar tiene por finalidad principal garantizar el cumplimiento
de la decisión definitiva para, de ser el caso, satisfacer de manera efectiva el
interés jurídico protegido. Por ello, el artículo 612 del Código Procesal Ci-
vil, aplicable de manera supletoria a los procesos laborales, consagra su ca-
rácter instrumental. De no existir los procesos cautelares podría tornarse en
ilusoria la satisfacción de los intereses, agravándose la situación aún más si
consideramos que es el trabajador quien demanda y sus derechos tienen ca-
rácter alimentario.
Sobre este tema se ha sostenido que “la tutela cautelar tiene por objeto dar
respuesta jurisdiccional a aquellos supuestos donde existan derechos e intere-
ses que resultaría grave o irreversiblemente vulnerados si solamente existiera
el proceso declarativo. Son todos los derechos –y no solamente los derechos
fundamentales– que requieren necesariamente de que la tutela impartida por
el juez sea preventiva, teniendo ello fundamento en que es imposible que una
norma otorgue un derecho inviolable sin que se confiera un derecho a la inhi-
bición del cumplimiento o ilícito”. En esta línea, se resalta la importancia de
las medidas cautelares, puesto que sula finalidad dentro del proceso laboral es
garantizar el goce efectivo de los derechos, principalmente, de los trabajado-
res, resultando ser el complemento necesario del proceso declarativo, al cual
dota de “efectividad en la ejecución”, característica necesaria de un proceso
laboral que aspire a superar un rol instrumental y convertirse en el brazo apli-
cativo de la norma sustantiva, tal y como se ha precisado en la parte introduc-
toria del presente libro.

281
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

En este nuevo escenario de conceptualización del proceso laboral, resultaba


de primera necesidad que las normas procesal-laborales diseñasen un esquema
adecuado de los procesos cautelares que evidencie una real diferenciación de la
legislación precedente, carente de eficacia y que no garantizaba la ejecución de
las resoluciones judiciales como máxima expresión de la tutela judicial efectiva.

I. CONSIDERACIONES GENERALES

Con relación a los requisitos generales de las medidas cautelares en la NLPT,


quien las solicita debe cumplir con las mismas exigencias establecidas por el
Código Procesal Civil:
1. Exponer los fundamentos de su pretensión cautelar
La solicitud cautelar se presenta por escrito, con los requisitos fijados por el
artículo 611 del Código Procesal Civil, que son los siguientes:
- Verosimilitud del derecho invocado, en el sentido que debe evidenciarse
la verosimilitud de fundabilidad de la pretensión, entendida como el discer-
nimiento sobre la posibilidad de que la sentencia sea o no declarada funda-
da en el proceso principal lo cual se constituye como la principal garantía
para que toda alteración de la situación del demandando sea válida(187).
En este escenario, no podemos dejar de resaltar la importancia de la acti-
vidad probatoria para el otorgamiento de una medida cautelar. Si en esen-
cia, la solicitud de una medida cautelar busca causar convicción en el juez
sobre la verosimilitud de determinados hechos, dentro de una marco de
legalidad, que por su naturaleza ameritan una tutela de urgencia que ga-
rantice una futura ejecución de sentencia que sea eficaz, los medios pro-
batorios se constituyen en la herramienta primordial en esta labor de con-
vencimiento del juez, puesto que la única forma de causar convicción de
la existencia de determinados hechos en la realidad, en circunstancias que
determinan su naturaleza antijurídica, es con medios probatorios idóneos,
los cuales a nuestro criterio deberían ser los mismos que se ofrezcan en el
proceso principal.
Si el nuevo proceso oral es uno de acreditación de hechos (dejando de
lado el aforismo de la búsqueda de la verdad material) mediante la actua-
ción de medios probatorios que causen convicción en el juzgador sobre la
existencia de los mismos o no en la realidad, consideramos que el proce-
so cautelar debe responder a la misma lógica, con el evidente elemento de

(187) Luis Mendoza (Ob. cit., p. 132) al respecto señala que: “El elemento de hecho que hace verosímil a los ojos
del juzgador que el trabajador-demandante que solicita una medida cautelar podría obtener un resultado
favorable en el proceso viene a ser un aspecto fundamental en la acreditación de este requisito”.

282
PROCESO CAUTELAR

la celeridad que se desprende por ser parte de la llamada tutela de urgencia,


porque en esencia se trata de un pronunciamiento adelantado sobre la exis-
tencia o no de los hechos que son materia de conflicto en el proceso, por lo
que la única vía para garantizar su legalidad se divide en tres momentos:
1.1. Delimitación del hecho: Es el ejercicio en el que el juez debe fijar cual es
el hecho materia de controversia y que genera la pretensión cautelar. Con-
sideramos que esta acción es esencial en el proceso de calificación de una
solicitud cautelar, porque permite al juez concentrarse en la materia contro-
vertida, centrando únicamente su análisis en los hechos que componen el
conflicto y que como tal requieren una posterior acreditación, dejando de
lado hechos que no sean parte del conflicto de intereses entre las partes.
Por ejemplo: si en el proceso de nulidad de despido el demandante plan-
tea una medida de reposición provisional, la labor del juez al momento de
analizar si procede o no la misma se centra en los hechos litigiosos, tales
como: la convicción de que la causa del despido es la afiliación sindical
del demandante, dejando de lado hechos no controvertidos como: la fecha
de ingreso y cese del demandante, ubicación del centro de trabajo, etc.
1.2. Acreditación liminar del hecho: Es el proceso de convicción liminar o ini-
cial que los medios probatorios de la solicitud cautelar deben causar en el
juez sobre la existencia o no del hecho materia de conflicto.
Como ya hemos desarrollado, esta convicción solo se logra con medios
probatorios idóneos, que tengan una fuerza probatoria de tal nivel que ge-
nere en el juez un convencimiento que difícilmente se vea disminuido en
la Audiencia de Juzgamiento.
Lo anterior evidencia que el otorgamiento de una medida cautelar en el
marco de nuevo proceso laboral rompe el esquema de litigación oral que
la norma ha introducido, porque en esencia se trata de una actividad de
naturaleza unilateral del juez, sin la participación de las partes, sin el uso
de la herramienta de la oralidad, sin la posibilidad de actuar medios pro-
batorios en presencia del juez, por lo que se desprende que su uso debe
ser en casos de excepción, cuando el juzgador tenga un nivel de conven-
cimiento tan alto que difícilmente cambie de criterio en el desarrollo del
proceso oral.
1.3. Consecuencia del hecho: Es la parte final de todo este proceso, cuando el
juez concatena el hecho acreditado con una consecuencia jurídica deter-
minada y por los efectos de la antijuricidad del hecho procede a otorgar la
medida.
Se puede concluir que dentro del cambio que la NLPT ha introducido en
el tema cautelar, el requisito de la apariencia de derecho o fundabilidad
de la pretensión pasa de ser un elemento (mal entendido en la actualidad)

283
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

netamente jurídico-argumentativo a una real pretensión material-procesal,


porque no basta la afirmación del hecho antijurídico que amerita una tu-
tela de urgencia, es necesario el sustento material que acredite su existen-
cia para la obtención de una acción judicial de urgencia, concepto que es
una real garantía para la parte que será objeto de la medida cautelar.
- Peligro en la demora, que haga necesario emitir una decisión preven-
tiva sin esperar a que culmine definitivamente el proceso. Tiene por fi-
nalidad evitar la irreversibilidad de los daños que la demora en la tra-
mitación del proceso puede generar.
- Razonabilidad de la medida, para garantizar la eficacia de la preten-
sión, que pasa por criterios de adecuación de la medida a los fines per-
seguidos.
2. Señalar la forma de la medida cautelar que se solicita
La NLPT ha optado por considerar expresamente que las medidas cautelares
previstas en otros ordenamientos procesales, entre ellos el Código Procesal
Civil, también son de aplicación a los procesos laborales sin ninguna limita-
ción o restricción.
De esa manera, queda zanjada la duda que se mantenía con su predecesora (Ley
Nº 26636), que permitía interpretar que las únicas medidas cautelares que se
podían conceder en un proceso laboral cuya pretensión principal era de natura-
leza económica, eran los embargos en forma de inscripción y administración,
como que en efecto algunos juzgados denegaban a los trabajadores medidas
cautelares distintas a las mencionadas.
En adelante se admitirá todo tipo de medidas cautelares, sin mayor restricción,
naturalmente cumpliéndose con los requisitos que aquellas otras normas adje-
tivas impongan para el otorgamiento de tal o cual medida.
3. Indicar, si fuera el caso, los bienes sobre los que debe recaer la
medida y el monto de su afectación
El solicitante de la medida debe indicar expresamente los bienes sobre los que
recaerá la medida cautelar y el monto de la afectación, de manera tal que pue-
da garantizar la satisfacción del interés demandado.
4. Ofrecer contracautela
La contracautela tiene por objeto asegurar al afectado con la medida cautelar,
el resarcimiento de los daños y perjuicios que pueda causarle su ejecución.
Es el juez quien finalmente fija la naturaleza y monto de la contracautela, pu-
diendo aceptar la que proponga el solicitante de la medida, graduarla, modifi-
carla o, incluso, cambiarla.

284
PROCESO CAUTELAR

La contracautela puede ser de naturaleza real o personal. Dentro de esta últi-


ma se incluye a la caución juratoria, para lo cual el solicitante debe legalizar
su firma ante el secretario respectivo.
5. Designar el órgano de auxilio judicial correspondiente, si fuera el caso
Cuando se trate de persona natural, se acreditará su identificación anexando
copia legalizada de su documento de identidad personal.
Como segunda novedad importante traída por la NLPT, a diferencia de su pre-
decesora, en adelante las medidas cautelares podrán ser solicitadas y conce-
didas no solamente dentro de un proceso ya iniciado sino que también podrán
solicitarse y concederse antes de que se interponga la demanda (similar a los
procesos civiles).
En tales casos se denominan medidas cautelares fuera de proceso y, como co-
rresponde, el juez que conocerá la demanda será el mismo ante quien se soli-
citó y ejecutó previamente la medida cautelar. Reiteramos que su predecesora,
la Ley Nº 26636, solamente admitía medidas cautelares dentro de un proceso,
con lo cual el trabajador perdía el elemento “sorpresa”, que es vital en los pro-
cesos cautelares. Sin duda, permitir que el trabajador solicite una medida cau-
telar antes de que interponga su demanda le será de mucha utilidad, ya que el
empleador no será alertado del reclamo y se disminuirá el riesgo de que este
disponga de sus bienes.
Recogiendo las disposiciones del Código Procesal Civil sobre esta materia,
cuando se concede una medida cautelar fuera de proceso, una vez que esta es
ejecutada, el demandante tiene que interponer su demanda ante el mismo juez
dentro del plazo de diez días hábiles posteriores a dicho acto, aplicándose su-
pletoriamente lo establecido por el artículo 636 del citado cuerpo normativo.
De no interponer la demanda o haciéndolo es rechazada liminarmente, la me-
dida cautelar caduca de pleno derecho.
Por otro lado, tan igual que en los procesos civiles, las medidas cautelares en
los procesos laborales se tramitan en cuaderno separado del principal. El juez
laboral no podrá otorgar una medida cautelar de oficio; siempre tendrá que ha-
ber sido solicitada previamente por la parte que pretende beneficiarse con ella.
Puede solicitarse una o más medidas cautelares dentro de un mismo proce-
so, correspondiendo al juez decidir sobre la procedencia de cada una de ellas.
Las medidas cautelares se dictan sin conocimiento de la contraparte, con la fi-
nalidad de garantizar su ejecución. La parte afectada con la medida toma co-
nocimiento de ella cuando esta es ejecutada, en cuyo caso recién podrá aper-
sonarse al proceso cautelar y, de estimarlo conveniente, interponer los recur-
sos que la ley le autoriza.

285
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

II. MEDIDAS CAUTELARES APLICABLES EN LOS PROCESOS LA-


BORALES

Según hemos expuesto, la NLPT ha establecido con suficiente claridad que en


los procesos laborales podrán dictarse todo tipo de medidas cautelares, con-
templadas en el Código Procesal Civil o en otros ordenamientos procesales. Se
ha eliminado la restricción que contenía la legislación anterior.
A continuación, enumeramos las principales características de las medidas cau-
telares que podrían dictarse en los procesos laborales:
1. Medidas para futura ejecución forzada
1.1. Embargo
El embargo consiste en la afectación jurídica de un bien o derecho del obli-
gado a satisfacer una obligación dineraria. Procede aun en los casos que
el bien o derecho se encuentre en posesión de un tercero.
Como formas de embargo, tenemos:
- Embargo en forma de inscripción, que recae sobre bienes registrados
(inmuebles, vehículos, etc.), para cuyo efecto el juez expide partes ju-
diciales cursados al registro correspondiente.
Por ejemplo, en la demanda de pago de beneficios sociales interpuesta
por el trabajador, se solicita el embargo en forma de inscripción has-
ta por un monto superior al petitorio (que incluya los intereses) sobre
un inmueble de propiedad del empleador.
- Embargo en forma de retención, que recae sobre derechos de crédito
u otros bienes en posesión de terceros (cuentas bancarias, créditos del
empleador, etc.). El juez ordena al tercero retener el pago y ponerlo a
disposición del juzgado.
En el ejemplo anterior, el trabajador solicita el embargo de las cuentas
de ahorro del empleador en las entidades del sistema financiero. Las
cuentas quedan paralizadas mientras se encuentra vigente la medida
cautelar.
- Embargo en forma de intervención en recaudación, con la finalidad
de embargar los ingresos propios de una persona natural o jurídica,
en cuyo caso el juez designará uno o más interventores recaudadores
para que recaben directamente los ingresos de aquella. Son de aplica-
ción, incluso, cuando se trate de una persona jurídica sin fines de lu-
cro (por ejemplo, asociaciones civiles).
Ante la pretensión dineraria del extrabajador, este solicita que se
nombre a un interventor recaudador para que recabe directamente los
286
PROCESO CAUTELAR

ingresos de su exempleador. El interventor informará periódicamente


al juzgado sobre los montos recaudados.
- Embargo en forma de intervención en información, aplicable cuando
se solicite recabar información sobre el movimiento económico de una
empresa, persona natural o jurídica. El juez nombra también interven-
tores informadores.
En este caso, lo que se persigue con esta medida es acceder a informa-
ción tradicionalmente reservada del empleador, relacionada con sus
movimientos económicos. Puede aplicarse en los casos en los que se
discute la real situación financiera del empleador, por ejemplo, en las
demandas sobre pago de participación en las utilidades.
- Embargo en forma de administración, con la finalidad de administrar
directamente una unidad de producción o comercio. En este caso, el
administrador asume la representación y gestión de la empresa, con-
cediéndosele las facultades necesarias de representación y gestión.
Esta modalidad es muy frecuente en caso de pretensiones de un colectivo
de trabajadores y ante riesgo de desaparición del negocio, en cuyo caso
los trabajadores pretenden asumir la administración directa de la empresa
y preservar la continuidad de la fuente de riqueza.
1.2. Secuestro
Este tipo de medida cautelar es admisible cuando el proceso principal tie-
ne por finalidad concreta la dilucidación del derecho de propiedad o pose-
sión sobre determinado bien, el cual quedará afectado con la medida me-
diante la desposesión de su tenedor y ulterior entrega a un custodio que es
designado por el juez.
Excepcionalmente procede cuando se pretende garantizar una obligación
de pago contenida en un título ejecutivo de naturaleza judicial o extraju-
dicial, pudiendo recaer en cualquier bien el deudor, con el carácter de se-
cuestro conservativo, también con desposesión y entrega al custodio.
1.3. Anotación de demanda
Esta medida procede cuando la discusión en el proceso recae sobre dere-
chos inscritos, en cuyo caso el juez dispone que se anote la demanda en el
registro respectivo.
2. Medidas temporales sobre el fondo
2.1. Medida temporal sobre el fondo
En este caso, se persigue la ejecución anticipada de lo que el juez va a de-
cidir en la sentencia, sea en su integridad o solo en aspectos sustanciales

287
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

de esta. El juez evaluará en primer lugar que se cumpla el requisito de la


fundabilidad de la pretensión y que la decisión pueda ser revertida y no
afecte el interés público o se vuelva irreparable en la parte afectada con la
medida
El artículo 55 de la NLPT recoge un supuesto especial de procedencia, que
se analizará más adelante.
2.2. Asignación anticipada (provisional)
Guarda un objetivo similar al anterior, y en los procesos laborales existe
un supuesto especial de procedencia en caso de demandas de nulidad de
despido, recogido por el artículo 56 de la NLPT.
3. Medidas innovativas
Ante la inminencia de un perjuicio irreparable, puede el juez dictar medidas
destinadas a reponer un estado de hecho o de derecho, cuya alteración vaya a
ser o es el sustento de la demanda. Esta medida es excepcional por lo que solo
se concederá cuando no resulte aplicable otra prevista en la ley y se desprenda
de la naturaleza del derecho a reconocer o salvaguardar.
4. Medida de no innovar
En este caso, también ante la inminencia de un perjuicio irreparable, puede el
juez dictar medidas destinadas a conservar la situación de hecho o de derecho
cuya situación vaya a ser o es invocada en la demanda y, se encuentre en re-
lación con las personas y bienes comprendidos en el proceso. Por ejemplo, en
este supuesto se puede ubicar la solicitud vía acción cautelar de la conserva-
ción del puesto de trabajo del trabajador demandante dentro del organigrama
del empleador, garantizando así que en caso se declare su derecho a ser rein-
corporado (o se le reconozca el vínculo laboral) exista materialmente un pues-
to donde reincorporarlo, dotando de eficacia a la decisión judicial.
Tiene carácter excepcional en los mismos términos fijados para las medidas
innovativas.
5. Medidas genéricas
Además de las medidas cautelares expresamente previstas por la ley, puede el
juez dictar medidas no previstas que también aseguren de la forma más ade-
cuada el cumplimiento de la decisión definitiva.
Para los demás requisitos y particularidades de las medidas cautelares antes
detalladas, son de aplicación las disposiciones establecidas por el Código Pro-
cesal Civil.

288
PROCESO CAUTELAR

 ARTÍCULO 55:
MEDIDA ESPECIAL DE REPOSICIÓN PROVISIONAL
El juez puede dictar, entre otras medidas cautelares, fuera o dentro del
proceso, una medida de reposición provisional, cumplidos los requisitos
ordinarios. Sin embargo, también puede dictarla si el demandante cumple
los siguientes requisitos:
a) Haber sido al momento del despido dirigente sindical, menor de edad,
madre gestante o persona con discapacidad;
b) estar gestionando la conformación de una organización sindical; y
c) el fundamento de la demanda es verosímil.
Si la sentencia firme declara fundada la demanda, se conservan los efec-
tos de la medida de reposición, considerándose ejecutada la sentencia.

CONCORDANCIAS:
CPC: arts. 630 y 674.
TUO de la LPCL: art. 29.

Comentario
Se trata esta de una disposición con un contenido bastante novedoso para los
procesos laborales ante la justicia ordinaria aunque no en la teoría general del
proceso cautelar, pues ya tiene su antecedente en el artículo 674 del Código
Procesal Civil que regula las medidas cautelares temporales sobre el fondo.
En términos simples estas medidas, entre las cuales identificamos la reposi-
ción provisional contenida en este artículo 55 de la NLPT, tienen como objeti-
vo la ejecución anticipada de lo que el juez resolverá finalmente en la senten-
cia. Se trata de que el juez anticipe su fallo por la existencia de una especial
urgencia de tutela y, como es lógico, por la verosimilitud del derecho invoca-
do por el solicitante.
Bajo esa premisa, la medida cautelar de reposición provisional se sitúa en el
contexto de un proceso cuya pretensión principal es la reposición del trabaja-
dor ante la justicia ordinaria, cuando el demandante acredite los requisitos ya
estudiados: apariencia o verosimilitud del derecho invocado, peligro en la de-
mora y el ofrecimiento de contracautela.
Tienen especial procedencia cuando el demandante:
a) Haya sido al momento del despido dirigente sindical, menor de edad, ma-
dre gestante o trabajador discapacitado.
b) Haya estado gestionando la conformación de una organización sindical.
c) El fundamento de la demanda sea verosímil.
A nuestro criterio, el solicitante deberá situarse en cualquiera de los supuestos
detallados en los literales a) y b), empero, en ambos casos deberá cumplir con

289
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

el requisito establecido en el literal c). En otras palabras, no bastará que el tra-


bajador se sitúe en alguno de los supuestos indicados para que se le conceda la
medida de reposición provisional, sino que siempre deberá existir verosimili-
tud o apariencia de derecho en su solicitud cautelar. En otras palabras, el tra-
bajador deberá generar la convicción en el juez de que su despido tuvo como
motivo oculto el haber ocupado un cargo directivo en la organización sindical
o por su condición de discapacitado, etc. Hay un tratamiento especial para el
caso de trabajadoras gestantes en que la ley presume que su despido, ocurrido
en cualquier momento durante el embarazo o dentro de los noventa días pos-
teriores al parto, tiene por motivo el embarazo. En estos casos, la trabajadora
solamente tendría que acreditar el estado de gestación para que se le otorgue
la medida de reposición provisional.
Enfatizamos que esta medida de reposición provisional es aplicable en todos
los casos en los que la pretensión del demandante consista en la reposición en
su puesto de labores, no únicamente en los supuestos antes referidos en los
que es especialmente procedente. La norma no excluye a los demás supues-
tos de nulidad de despido, por ejemplo, aquel trabajador que es despedido por
haber participado en una queja o proceso contra el empleador también podrá
solicitar su reposición provisional, siempre que demuestre la verosimilitud de
su derecho y cumpla con los demás requisitos generales para su otorgamiento.
En el entendido que se trata de una medida cautelar por la cual el juez antici-
pa el posible fallo de su sentencia, si estando vigente la reposición provisio-
nal la sentencia final declara fundada la demanda interpuesta por el trabajador
no será necesario que se inicie propiamente la etapa de ejecución, pues se en-
tenderá que la sentencia ya ha sido ejecutada. Por el contrario, si la sentencia
declara infundada la demanda, la medida cautelar quedará cancelada de pleno
derecho aun cuando aquella sea impugnada puesto que se ha perdido el requi-
sito esencial de la medida: la fundabilidad de la pretensión.

 ARTÍCULO 56:
ASIGNACIÓN PROVISIONAL
De modo especial, en los procesos en los que se pretende la reposición, el juez
puede disponer la entrega de una asignación provisional mensual cuyo monto
es fijado por el juez y el cual no puede exceder de la última remuneración
ordinaria mensual percibida por el trabajador, con cargo a la Compensación
por Tiempo de Servicios (CTS). Si la sentencia firme ordena la reposición,
el empleador restituye el depósito más sus intereses y, en caso de ordenarse
el pago de remuneraciones devengadas, se deduce la asignación percibida.

CONCORDANCIA:
TUO de la LPCL: arts. 29 y 41.

290
PROCESO CAUTELAR

Comentario
La presente disposición guarda relación con el artículo 41 del TUO de la Ley
de Productividad y Competitividad Laboral (aprobado por Decreto Supremo
Nº 003-97-TR), que contempla la posibilidad de conceder en los procesos de
nulidad de despido una asignación provisional al trabajador mientras dura el
trámite del proceso. No se dispone la reposición provisional sino únicamente
la entrega de un monto dinerario, a las resultas de la decisión final.
El monto de la asignación provisional no podrá exceder del equivalente a la
última remuneración ordinaria mensual percibida por el trabajador antes del
despido, y se abona con cargo a la CTS del trabajador. Justamente por esta úl-
tima razón, si la sentencia final ordena la reposición del trabajador el emplea-
dor debe restituir los depósitos más sus intereses y, si a su vez ordena el pago
de remuneraciones devengadas desde la fecha de despido hasta la efectiva re-
posición del trabajador, las asignaciones entregadas se deducen de estas.
Naturalmente, si la sentencia firme declara infundada la demanda, el emplea-
dor no quedará obligado a restituir los depósitos de la CTS ni sus intereses.

MEDIDAS ESPECIALES DE REPOSICIÓN PROVISIONAL EN LA NLPT


Haber sido al momento del despido dirigente sindical, menor de edad, madre gestante o persona con disca-
pacidad.
Estar gestionando la conformación de una organización sindical.
El fundamento de la demanda es verosímil.

MEDIDAS CAUTELARES
LPT NLPT

PERMANECE
Medidas para Solamente se permiten dos tipos de
En esta nueva ley, se podrá pedir todo tipo
futura ejecución embargo: i) Embargo en forma de ins-
de embargos, incluyendo los mencionados
forzada cripción; ii) Embargo en forma de ad-
en el recuadro de la izquierda.
ministración.

Medidas PERMANECE
Solo reconoce la asignación provisional
temporales sobre Ahora el juez sí podrá solicitar la reposición
para los casos de impugnación de des-
el fondo provisional, por ejemplo.
pido y pago de los beneficios sociales.
Medidas
NO NOVEDAD
innovativas
Medidas de no
NO NOVEDAD
innovar
Medidas
NO NOVEDAD
genéricas

291
CAPÍTULO V
PROCESOS DE EJECUCIÓN
Los procesos de ejecución encuentran su razón de ser en que deben garantizar
la eficacia de las sentencias judiciales u otras resoluciones o actos que contienen
derechos, de manera rápida y en el menor número posible de actos procesales.
Sobre el particular, la NLPT, a diferencia de su predecesora, ha unificado en un
solo grupo a los títulos que habilitan el inicio de estos procesos, dotándoles del
mismo tratamiento. Todos ellos son clasificados en los llamados títulos ejecuti-
vos, que pueden tratarse de documentos celebrados por las partes o expedidos
por un tercero sea la autoridad administrativa de trabajo, el propio Poder Judi-
cial o con la intervención de un tercero como los laudos arbitrales, entre otros.
Esencialmente, en los procesos de ejecución ya no se discute la existencia
del derecho contenido en el título ejecutivo, pues ya está reconocido en el
propio título, aunque naturalmente se concede al demandado, llamado eje-
cutado, mecanismos de defensa destinados a cuestionar únicamente la vali-
dez del título o la exigibilidad de la obligación, entre otros motivos taxati-
vamente contemplados.

 ARTÍCULO 57:
TÍTULOS EJECUTIVOS
Se tramitan en proceso de ejecución los siguientes títulos ejecutivos:
a) Las resoluciones judiciales firmes;
b) las actas de conciliación judicial;
c) los laudos arbitrales firmes que, haciendo las veces de sentencia, re-
suelven un conflicto jurídico de naturaleza laboral;
d) las resoluciones de la autoridad administrativa de trabajo firmes que
reconocen obligaciones;
e) el documento privado que contenga una transacción extrajudicial.
f) el acta de conciliación extrajudicial, privada o administrativa; y
g) la liquidación para cobranza de aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones.

CONCORDANCIAS:
NLPT: arts. 16, 43, 58, 61 y 59.
CPC: art. 688 y ss.
CC: art. 1302 (Código Civil)
TUO de la LSPP: arts. 37 y 38 (TUO de la Ley del Sistema Privado de Pensiones).
Ley y Reglamento de Conciliación (Ley Nº 26872 y su Reglamento aprobado por Decreto
Supremo Nº 014-2008-JUS).
Decreto Legislativo Nº 910: arts. 27 al 32.

292
PROCESOS DE EJECUCIÓN

Comentario
“El proceso de ejecución no busca la constitución o la declaración de una rela-
ción jurídica sino satisfacer un derecho ya declarado”. Así explica Marianella
Ledesma(188) la naturaleza de los procesos de ejecución, en los cuales ya no se
discutirá la existencia o no de un derecho ni se dilucidará alguna incertidum-
bre jurídica, sino que se busca, en palabras de la autora, “un cambio real en el
mundo exterior, para acomodarlo a lo establecido en el título que sirve de fun-
damento a la pretensión de la parte y a la actuación jurisdiccional”.
Entonces, los procesos de ejecución tienen por fin último la materialización de
las decisiones judiciales o de los derechos reconocidos por las partes, o decla-
rados por un tercero, satisfaciéndose así los intereses respecto de los cuales se
solicita tutela jurisdiccional. Para iniciar este tipo de procesos el derecho que
se pretende satisfacer debe estar contenido necesariamente en un título ejecu-
tivo, que son justamente los que reconoce taxativamente el presente artículo
de la NLPT. Por la redacción de este dispositivo se entiende que no existen
otros títulos ejecutivos distintos de los específicamente mencionados, a dife-
rencia de la norma procesal civil que utiliza el esquema de númerus apertus.
Entonces, solamente se puede promover un proceso de ejecución si el derecho
del acreedor que demanda (llamado ejecutante) está contenido en el título eje-
cutivo donde conste que el deudor que es demandado (llamado ejecutado) se
obliga o es obligado a satisfacer cierto crédito.
Cabe precisar que los derechos contenidos en los títulos ejecutivos, y que ha-
bilitan a iniciar un proceso de ejecución de estas características, no solamen-
te pueden referirse a obligaciones de dar sumas de dinero o bienes determina-
dos, sino también a obligaciones de hacer y de no hacer. Naturalmente, en los
casos regulados en este artículo las obligaciones a ejecutar deben estar referi-
das o derivarse de una relación laboral.
Entre muchos otros ejemplos, puede consistir en una obligación de dar sumas
de dinero el pago de los beneficios sociales o indemnizaciones laborales a car-
go del empleador; y una obligación de dar determinado bien, el acuerdo por el
cual el empleador se obliga a proporcionar raciones de alimento diario a sus
obreros. Como ejemplos de obligaciones de hacer y de no hacer, la implemen-
tación de programas de capacitación a favor de su personal y el compromiso
de no iniciar un procedimiento de cese colectivo durante un determinado tiem-
po, respectivamente.

(188) LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Ob. cit., p. 229.

293
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

I. TÍTULOS EJECUTIVOS

A diferencia de su predecesora que reconocía por separado títulos ejecutivos


y de ejecución(189), el presente artículo de la NLPT clasifica en un solo grupo
los siguientes siete (7) títulos ejecutivos:
1. Las resoluciones judiciales firmes
Asociadas al concepto jurídico de la cosa juzgada y que comentaremos en el
artículo 58 de esta NLPT.
2. Las actas de conciliación judicial
Son extendidas en virtud de una audiencia de conciliación en un proceso labo-
ral, en los términos del artículo 43 de esta NLPT y cumpliendo los requisitos
del artículo 30 de la misma ley.
3. Los laudos arbitrales firmes que, haciendo las veces de sentencia,
resuelven un conflicto jurídico de naturaleza laboral
Pueden resolver conflictos jurídicos laborales de carácter individual o colecti-
vo. Son estudiados en nuestro comentario al artículo 59 de esta NLPT.
4. Las resoluciones de la autoridad administrativa de trabajo firmes que
reconocen obligaciones
Son actos administrativos que causan estado, expedidas en última instancia
administrativa y en el marco de su competencia y atribuciones. Por ejemplo,
aquella que en última instancia dispone la incorporación de un prestador de
servicios a la planilla de trabajadores de la empresa, luego de culminado un
procedimiento inspectivo.
5. El documento privado que contenga una transacción extrajudicial
Según lo dispuesto por el artículo 1302 del Código Civil, por la transacción las
partes, haciéndose concesiones recíprocas, deciden sobre algún asunto dudoso
o litigioso, evitando el pleito que podría promoverse o finalizando el que está
iniciado. La transacción tiene el valor de cosa juzgada.
Nótese que tendrá carácter de título ejecutivo el mero documento privado don-
de conste la transacción, aunque sí se recomienda que conste en documen-
to de fecha cierta, por ejemplo, con firmas legalizadas notarialmente. Ahora,
si bien es cierto que esta norma pareciera excluir a los documentos públicos
donde conste una transacción extrajudicial como sería una escritura pública,

(189) La Ley Nº 26636 consagraba por separado los títulos ejecutivos y los títulos de ejecución, en sus artículos
72 y 76, respectivamente.

294
PROCESOS DE EJECUCIÓN

consideramos que igualmente se enmarca en el supuesto de esta norma ya que,


pese a ser otorgada ante notario público, igualmente surge de la autonomía pri-
vada y no deja de ser un acuerdo privado de voluntades.
6. El acta de conciliación extrajudicial, privada o administrativa
La conciliación extrajudicial privada se rige por lo dispuesto por la Ley Nº 26872
y su reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº 014-2008-JUS y es per-
mitida en materia laboral, aunque deberá respetarse el carácter irrenunciable
de los derechos del trabajador. Se siguen ante los centros de conciliación pri-
vados, los que deberán contar con conciliadores acreditados en la materia por
el Ministerio de Justicia.
Por su parte, la conciliación extrajudicial administrativa se lleva a cabo ante
las Oficinas de Conciliación del Ministerio de Trabajo y Promoción del Em-
pleo, y está regulada por el Decreto Legislativo Nº 910. Es voluntaria para el
trabajador, ya que podrá optar por acudir directamente ante el Poder Judicial
pero, de iniciar efectivamente el trámite de conciliación, será obligatorio para
el empleador acudir a la audiencia convocada a tal efecto, bajo pena de multa.
En uno y otro caso, la conciliación solamente puede versar sobre derechos dis-
ponibles. El acta, en ambos casos, tiene mérito ejecutivo y se ejecuta confor-
me a las reglas de este capítulo.
Solamente la conciliación administrativa suspende los plazos de caducidad
en materia laboral; la conciliación privada suspende únicamente los plazos de
prescripción.
7. La liquidación para cobranza de aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones
Cuando un empleador no cumple con pagar los aportes al Sistema Privado de
Pensiones que retiene de los ingresos de sus trabajadores, la Administradora
Privada de Fondo de Pensiones (AFP) está obligada a iniciar un proceso judi-
cial para la cobranza de los aportes, bajo las reglas de esta vía ejecutiva. Para
ello, calculan el monto adeudado y emiten la liquidación para Cobranza, la cual
debe tener el contenido mínimo que estipula el artículo 37 del TUO de la Ley
del Sistema Privado de Pensiones (aprobado por Decreto Supremo Nº 054-97-
EF). Esta liquidación para cobranza tiene mérito ejecutivo.

II. PROCEDIMIENTO

De los títulos ejecutivos taxativamente establecidos en el presente artículo, so-


lamente las resoluciones judiciales firmes y las actas de conciliación judicial
no presuponen el inicio de un nuevo proceso judicial, sino que son ejecutados
ante el mismo juez y en el mismo proceso en que fueron generados, en su etapa

295
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO

final o de ejecución. A saber, una sentencia de segunda instancia contra la que


no se interpone recurso de casación y causa ejecutoria y que reconoce el pago
de una suma de dinero a favor de un trabajador, será ejecutada en ese mismo
proceso, propiamente en la etapa de ejecución cuando el expediente sea de-
vuelto al juzgado de origen. Lo mismo para el caso que las partes hayan arri-
bado a un acuerdo en la audiencia de conciliación y suscribieron formalmente
un acta conteniendo los derechos y obligaciones asignados a cada una de las
partes, la que también será ejecutada por el mismo juez ante quien se celebró.
Pero en ninguno de estos dos casos debe iniciarse un nuevo proceso.
Rige lo opuesto para los demás títulos ejecutivos de este artículo en que sí co-
rresponde iniciar formalmente un nuevo proceso de ejecución, con la interpo-
sición de una demanda especialmente elaborada con ese fin, bien sea porque el
título ejecutivo consiste en un fallo expedido por un tribunal arbitral o en una
resolución de la autoridad administrativa de trabajo o porque se trata de un do-
cumento celebrado por mutuo acuerdo de las partes, o extendido unilateralmente
por solo una de ellas para el caso de las liquidaciones para cobranza de las AFP.
Siempre que la propia NLPT u otra ley especial no establezcan un procedimien-
to particular para un título ejecut