Anda di halaman 1dari 228

Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

PRINCIPIOS MATEMÁTICOS
DE LA TEORÍA UNIFICADA

Álvaro Juan Rosado Velasco

Álvaro Juan Rosado Velasco


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Editorial Área de Innovación y Desarrollo, S.L.

Quedan todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida,
distribuida, comunicada públicamente o utilizada, total o parcialmente, sin previa
autorización.

© del texto: del autor

ÁREA DE INNOVACIÓN Y DESARROLLO, S.L.

Primera edición: febrero 2017

ISBN: 978-84-946684-3-2

DOI: http://dx.doi.org/10.17993/CcyLl.2017.03

Álvaro Juan Rosado Velasco


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

PRINCIPIOS MATEMÁTICOS
DE LA TEORÍA UNIFICADA

- Cálculo de los operadores de estado: Π y π, Φ, e, Ξ, i, j, y α


- Determinación de la Relación Universal Armónica
- Teoría Electromagnética
- Demostración del Principio de Incertidumbre de Heisenberg
- Teoría Gravitacional
- Determinación de la Constante Universal de los Gases

Álvaro Juan Rosado Velasco

Álvaro Juan Rosado Velasco


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Álvaro Juan Rosado Velasco


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ÍNDICE
Página

Consideraciones previas 7

1.- Energías y Fuerzas del Universo. Tiempo y Espacio 8


2.- Relatividad espacio-temporal 12
3.- Sobre la Teoría Unificada 17

1.- Fundamentos teóricos 18

Principio I 19
Principio II 24
Principio III 29
Principio IV 31
Principio V 34
Principio VI 36

2.- Principios geométricos y algebraicos 38

2.1. Operadores de estado. Definiciones algebraico-geométricas 39

2.1.1. Simbología operacional algebraica-geométrica 39


2.1.2. Operador “pi”. Operador esférico teórico 47
2.1.2. Operador “phi”. Operador circular 49
2.1.4. Operador “rho”. Transformador operacional volumétrico 52
2.1.5. Operador “e”. Expansor operacional volumétrico 53
2.1.6. Operador “ Π ”. Operador esférico natural 54

2.1.7. Operador punto cerodimensional “α”. Operador de incertidumbre 55

2.1.8. Operador Unitario Algebraico-Matemático a partir del cual 56


operan todos los elementos/partículas = 1

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 3


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.2. Combinaciones formativas operacionales-naturales 57

2.2-a. Esquema funcional del movimiento vibracional-rotacional


del Punto Fuente Matriz dentro de la Esfera Universal. 61
Rotación oscilante armónica de la Esfera

2.2-b. Esquema funcional del operador circular natural 62


dentro de la Esfera Universal constituyendo “n” círculos

2.2-c. Esquema funcional del operador volumétrico 62


natural dentro de la Esfera Universal

3.- Ecuaciones de estado en punto cero para la función elipse áurea cerrada 63
“latiendo” en equilibrio armónico dentro de la Esfera Universal

3.1. Principios algebraicos 64

3.1.1. Principio Algebraico Universal (P.A.U.) 64


3.1.2. Principio Algebraico I (P.A. I) 70
3.1.3. Principio Algebraico II (P.A. II) 73

3.2. Ecuaciones algebraicas universales 74

3.2.1 Ecuaciones generales (algebraicas puras) 74


3.2.2 Ecuaciones Naturales (algebraicas-naturales) 75
3.2.3 Ecuaciones Naturales en Geometría Euclidea 84

3.3. Principio Algebraico-Físico Natural 87

3.4. Principios básicos de equivalencia 88

3.5. Relaciones básicas de equivalencia 89

3.6. Principios básicos de cálculo 91

3.6.1. Principios básicos para el cálculo funcional 91


3.6.2. Principios básicos para el cálculo numérico 92

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 4


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7. Sistema de ecuaciones armónicas 94

Fundamentos teóricos 94

3.7- A- Armónico de las funciones universales 98

3.7- B. Punto de Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional 103

3.7- C. Punto Medio Primario de Intercambio Tensional 105


Contractivo <> Expansivo Esférico

3.7- D. Punto Medio Secundario de Intercambio Tensional 107


Contractivo <> Expansivo Esférico

3.7- E. Caso Euclideo Natural de las funciones universales 109

3.8. Resolución del sistema de ecuaciones universales 112

3.8-A. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde 112


tiene lugar el Punto Medio Primario de Intercambio Tensional
Contractivo <> Expansivo Esférico

3.8.B. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde tiene 114
lugar el Punto de Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional

3.8.C. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde 116


tiene lugar el Armónico de las funciones universales

3.8- D. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde 122


tiene lugar el Punto Medio Secundario de Intercambio Tensional
Contractivo <> Expansivo Esférico

3.8- E. Resolución del sistema de ecuaciones en el caso Euclideo Natural 123

3.8-E-1.Valores Naturales (algebraicos y euclideos) de los 125


distintos operadores

4.- Operadores de incertidumbre 128

COROLARIO I: Determinación de la Relación Universal Armónica 137

COROLARIO II: TEORÍA ELECTROMAGNÉTICA 140

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 5


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Fundamentos teóricos 141

COROLARIO II-A. Determinación de la Constante de Coulomb. 144


Cálculo de la Carga Electrostática Elemental.
Determinación del radio de carga del protón

COROLARIO II-B. Determinación de la Carga Magnetostática 150


Elemental. Cálculo de la masa del protón

COROLARIO II-C: Ecuación General del Electromagnetismo 156

COROLARIO III- Demostración del Principio de Incertidumbre de Heisenberg 158

COROLARIO IV: Determinación de la Constante Gravitacional. 162


TEORÍA GRAVITACIONAL

1.- Fundamentos teóricos 163


2.- Fundamentos ecuacionales 169

COROLARIO V: Determinación de la Constante Universal de los Gases 174

ANEXO I: CÁLCULOS NUMÉRICOS 177

VALORES 178

VALORES ALGEBRAICOS Y EUCLIDEOS NATURALES 180

CÁLCULOS NUMÉRICOS 185

PRINCIPIOS DE LA FÍSICA. CÁLCULOS NUMÉRICOS 200

ANEXO II: GEOMETRÍA EUCLIDEA NATURAL 209

Geometría 210

Ángulos 213

Ecuaciones en Geometría Euclidea Natural 214

ANEXO III: DEMOSTRACIÓN EUCLIDEA NATURAL 215

ANEXO IV: DEMOSTRACIÓN EXPERIMENTAL. 218


ENERGÍA COGNITIVA. “GEDANKENEXPERIMENTENT”

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 6


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

CONSIDERACIONES PREVIAS

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 7


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

CONSIDERACIONES PREVIAS

1.-Energías y Fuerzas del Universo. Tiempo y Espacio

La finalidad última de este ensayo es intentar exponer de la forma más detallada posible las
bases teórico-matemáticas necesarias que sirvan como punto de partida para la construcción de una
teoría unificada que pueda llegar a explicar, al menos de forma cualitativa o aproximada, el
funcionamiento y las interacciones de las Fuerzas y/o Energías que gobiernan el entramado del
Universo, teniendo en cuenta para ello, y tomándolo como eje principal de partida, todas aquellas
formas de Energía existentes en Él, más allá de la gravitacional, la electromagnética y sus energías
derivadas y/o asociadas: las fuerzas nucleares.

En mi opinión, no puede obviarse desde un punto de vista científico la influencia energética


de todo aquello que no pueda medirse o cuantificarse de forma directa, simplemente porque se
desconozca la forma de hacerlo o el grado de afectación que presentan estas formas de energía
sobre los procesos operacionales que tienen lugar en el Universo. Dicho de otro modo: creo que no
se puede descartar por completo una idea primordial, o un hecho evidente y de una relevancia
incuestionable, tan sólo porque nuestra razón, nuestra lógica, nuestro entendimiento y nuestro
limitado proceso cognitivo (siempre inmaduro y en continua expansión), no sean capaces de
entender ni de plasmar en un sistema de ecuaciones que podrían considerarse como racionales,
determinísticas y predecibles en cualquier caso y circunstancia. Es decir, creo que no podemos
limitarnos a considerar como válido y aceptable dentro de un sistema, cuyo alcance pretenda ser
universal, tan sólo aquello que pueda ser medido, cuantificado y, en último término, comprendido
de forma directa por los procesos deductivos de nuestros limitados sistemas de medición, ensayo e
interpretación; unos procesos que, por definición biológica y evolutiva, siempre estarán sujetos a
continuos y eternos cambios conceptuales y cognitivos.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 8


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Existen en el Universo dos tipos de Fuerzas/Energías Primordiales cuya influencia sobre


nosotros y cuanto nos rodea es incuestionable y trascendental, y cuya verificación inmediata es una
evidencia, además de simple y elemental, algo innegable e inherente a la propia existencia de la
Vida. No es posible negar el hecho de que coexisten dos tipos de Fuerzas/Energías esenciales que
gobiernan el entramado, la organización y el propio funcionamiento básico constitutivo del
Universo: la Energía de la Consciencia (una forma de energía consciente derivada del proceso
existencial de aprendizaje, adaptación y desarrollo de todas las criaturas conscientes del Universo) y
lo que podría denominarse como “Energía del Sentir”, “Energía Vital” o “Energía Intencional de las
Emociones y los Sentimientos”. Por más que nos empeñemos en no reconocer esta obviedad desde
un punto de vista científico/energético, es indiscutible el hecho de que un niño tiene mayor Energía
Vital/Sentimental/Intencional que un anciano1, y que éste, por continuar el ejemplo, tiene
acumulado un mayor Conocimiento, o, mejor dicho, una mayor Energía de la Consciencia2 que el
propio niño.

Si tenemos en cuenta otro hecho irrefutable: que el “movimiento”3 de cualquier cuerpo


físico depende de la Energía Vital que se posea y del propio conocimiento sobre el movimiento que
la especie tenga de tal acto4, cuando menos, no tenemos más remedio que aceptar que dichas formas
de Energía (porque, al fin y al cabo, “Energías” son) influyen innegablemente en la energía
electromagnética, pues ésta, junto con la acción de las fuerzas gravitacionales, constituyen el
entramado básico de la naturaleza de todos los cuerpos “físicos”.

Estos fenómenos de influencia energética interrelacionados descritos anteriormente,


cognitiva/intencional <> energía electromagnética, se han confirmado en incontables ocasiones en
las experiencias más avanzadas que se han realizado en el ámbito de la Física Cuántica, donde se ha
podido constatar en innumerables experimentos que las intenciones, o el grado de conocimiento que
posea el observador, interfieren en el medio y en el fluir de los acontecimientos de tal forma que
influyen y, por tanto, determinan, el resultado de cualquier proceso de medida que se intente aplicar
a dicha experiencia. En definitiva, se ha demostrado que eso que llamamos Realidad (fundamentada
exclusivamente en las fuerzas/energías electromagnética y gravitacional) está clara e

1
Es decir, existe una mayor Energía, sea ésta del tipo que sea, capaz de mover con mayor facilidad, soltura y resolución la energía
electromagnética que constituye el entramado básico total de un ser humano.
2 Esto es, una mayor experiencia de aprendizaje y desarrollo cognitivo acumulado a lo largo del proceso existencial de subsistencia.
3 Por así decirlo, aunque ya se profundizará en el complejo tema del desplazamiento espacial más adelante a lo largo de este ensayo.
4 Con el transcurso de la evolución, y fruto de la experiencia vital o existencial, todas las criaturas, entre la infinidad de procesos que

incorporan a su sistema cognitivo, “aprenden” a mejorar su forma de “desplazamiento”.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 9


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

irremisiblemente afectada por la Energía de la Consciencia y por las Energías


Intencionales/Sentimentales, constituyendo un Todo Universal inextricable e inseparable.

Existen muy pocas Máximas Universales en el ámbito de la Física (considerada ésta como el
estudio en profundidad del funcionamiento de la Naturaleza en sí misma) que puedan aplicarse a
todos los casos y en todos los momentos; pero hay una de ellas que, irrefutablemente, se cumple
siempre, independientemente del observador y lo observado, en todo lugar, en cualquier
espaciotemporal imaginable y en cualquier circunstancia concebible: “Las Energías y/o las
Fuerzas, sean éstas del tipo que sean, ni se crean ni se destruyen, tan sólo se transforman”; y,
derivado de este Lema Universal, surge el Principio Universal Eterno: “Lo que Existe no puede
dejar de Existir; y, por tanto, lo que nunca ha Existido nunca podrá llegar a Ser”. Otra de estas
Máximas, quizás la más importante de todas cuantas haya de comprender el ser humano, y cuya
transcendencia supera el ámbito de lo puramente físico o intelectual para adentrarse en las llamadas
“Verdades Universales y Eternas”, es la siguiente: “Lo creado jamás podrá comprender totalmente
a su Creador”.

Teniendo en cuenta estas dos Máximas Universales, o Verdades Eternas e Inmutables, es


más que obvio que la teoría acerca de la creación y la formación del Universo más aceptada en estos
momentos, la llamada “Teoría del Big Bang”, adolece de una serie de fallos intrínsecos que la hacen
desmoronarse desde sus cimientos. Dicha teoría presenta unas bases estructurales que la conducen
irremediablemente hacia un vacío que termina por abrirse desde sus raíces conceptuales más
profundas, y que pueden reflejarse con claridad con tan sólo formular las siguientes preguntas:
¿cómo es posible que algo que antes no existía, como el espacio y el tiempo, por no mencionar la
totalidad de las Fuerzas/Energías que gobiernan y controlan el Universo, comiencen a existir a
partir de un momento determinado, y, sobre todo, en un lugar del espacio concreto?; ¿cómo es
posible que, desde la “Nada” más absoluta, surja algo que, finalmente, termina por serlo “Todo”?;
¿de qué está constituida la “Nada” si de ella es capaz de salir el “Todo”?; ¿cómo, cuándo y dónde se
agruparon dichas Energías/Fuerzas?; ¿desde “dónde” y en qué “momento” lo hicieron si antes del
“Todo” no existía ni el espacio ni el tiempo?; y, sobre todo, la pregunta madre de todas: ¿qué, o
quién, las aglutinó?; y, ya puestos, ¿por qué lo hizo?

Tampoco tiene sentido intentar defender esta teoría partiendo del supuesto de que todo
estaba “concentrado” en un solo punto antes de “explotar” y originar el Universo conocido (o,
mejor dicho, “comprendido”). Dicha afirmación se rebate con absoluta facilidad si, de nuevo, nos
remitimos a la Máximas Universales mencionadas anteriormente: ¿de dónde salió ese “Todo”? Si el

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 10


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

tiempo no existía, ¿cuándo se concentró? Cabe destacar que no tiene sentido hablar de “tiempo
detenido” y considerarlo como Tiempo, pues éste, por definición conceptual y física (e incluso
matemática), exige un fluir continuo de acontecimientos, ya sea desde un “pasado” hacia un
“futuro”, o viceversa. Por otra parte, si el espacio tampoco existía, ¿dónde se concentró?, ¿en qué
“lugar” lo hizo?, pues la propia definición de Espacio exige un “volumen” en el que desarrollarse o
expandirse. Además, si no existían las Fuerzas Universales, ¿cómo pudieron agruparse?; ¿qué
fuerzas o energías externas hicieron que se aglutinaran?; ¿de qué tipo eran? Además, concentrarse,
agruparse, aglutinarse… ¿de o desde dónde? Si algo se concentra, debería existir previamente,
aunque fuera de una forma difusa, antes de ser concentrado o reagrupado, y, si el tiempo, el espacio
y las Fuerzas Universales no existían con anterioridad, ¿cómo se aglutinaron?, ¿de dónde salieron?,
¿cuándo lo hicieron?, ¿qué o quién las creo?

Aunque, en mi opinión, hay una pregunta que es más importante que todas las demás
expuestas anteriormente: ¿si el tiempo se aglutinó concentrándose en un solo “instante” (dando por
buena tal afirmación y considerándola como un hecho posible), significa eso que el pasado y el
futuro ya existían con anterioridad? Si esto fuera así, no tiene sentido hablar de tiempos “pasados” o
“futuros”, por lo que estos conceptos, aún en el supuesto caso de que se aceptaran las premisas
básicas de esta teoría, no podrían desligarse el uno del otro; hecho éste que, finalmente, nos
conduciría a otra gran pregunta: ¿si no existe el pasado o el futuro, cómo podríamos hablar de un
fluir de acontecimientos que se desplazan unidireccionalmente y en un solo sólo sentido en algo que
se ha denominado como “fluir del Tiempo”?

Es más que evidente que estas preguntan carecen de toda respuesta, simplemente porque
parten de unos conceptos esencialmente erróneos que nacen de nuestra limitada forma de interpretar
el mundo y cuanto nos rodea o nos afecta; una visión cognitiva que parece no querer comprender o
aceptar que el Universo no se fundamenta exclusivamente en las leyes de la lógica medible,
racional, determinista y, sobre todo, predecible, por más que seamos capaces de llegar a establecer
un régimen probabilístico de resultados experimentales fiables y repetibles. Y, de hecho, es más que
evidente que tal hecho no puede suceder así bajo ninguna circunstancia, ya que, si así fuera,
podríamos, finalmente, gobernar por completo las leyes que sustentan al propio Universo, y eso, por
definición de la Verdad Eterna más Universal e Inquebrantable, es imposible: NO podemos y, sobre
todo, NO debemos poder controlar las Leyes que gobiernan el Universo. En definitiva: NO
podremos llegar a comprender nunca la Mente de nuestro Creador.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 11


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2. Relatividad espacio-temporal

En mi opinión, no se puede considerar la Teoría de la Relatividad como una teoría


plenamente válida desde un punto de vista matemático estricto. En sí misma, una teoría matemática
pura (que no física) debe fundamentarse en leyes eternas (y etéreas), inmutables, ilimitadas y, sobre
todo, Universales. Considerar, por tanto, que conceptos que se mueven exclusivamente en el terreno
de la comprensión y la interpretación cognitiva humana, tales como el espacio y el tiempo, existen
como entidades matemáticas puras es un error que, en sí mismo, invalida las bases de cualquier
teoría que se fundamente en dichos principios como ejes fundamentales sobre los que se haga girar
su epicentro conceptual.

Por otra parte (en mi opinión, éste es el mayor error en el que incurre), en esta teoría se
establece un concepto de velocidad límite universal matemática ajustándola exclusivamente al
ámbito de las ondas electromagnéticas. Es decir, la Relatividad parte de una verdad concreta,
reducida y limitada a unos varemos de medida establecidos dentro de unos rangos muy precisos (y,
por supuesto, dentro de la estrecha capacidad del ser humano para establecer y cuantificar un
concepto tan etéreo y conceptualmente frágil como lo es el de la “velocidad”5), y la extrapola a una
velocidad “matemática”; una velocidad que es, por propia definición matemática, ilimitada: “En un
supuesto espacio-temporal definido, donde el incremento de energía de un elemento implique
exclusivamente una mayor velocidad del mismo, dicho elemento siempre podrá desplazarse con
mayor energía, y, por tanto, con mayor velocidad, simplemente adicionando una nueva fuerza o
energía de manera ininterrumpida, siendo éste un acto ilimitado y eterno”.

5 En realidad, hablar de velocidad referenciándola exclusivamente a una unidad espacial fija (tal y como podría serlo el metro), es
deformar en sí mismo este concepto hasta hacerlo del todo incomprensible e incompatible con la realidad. Sería más correcto, cuando
no la única forma posible de hacer alguna referencia a este término, hablar de unidades de desplazamiento longitudinales o
volumétricas de cada ser, cuerpo o entidad por unidad de tiempo. ¿Qué se desplaza a mayor velocidad: una hormiga o un Formula 1?
Si tenemos en cuenta una unidad de desplazamiento espacial fundamentada en algo fijo, no hay duda de que el coche se moverá a
mayor velocidad que la hormiga; pero, si trascendemos más allá de este concepto y nos centramos en la pregunta básica que
deberíamos hacernos: ¿quién es capaz de desplazar su unidad longitudinal o volumétrica con mayor rapidez (o incluso con mayor
aceleración) en un tiempo determinado?, tan sólo obtendríamos una respuesta tan evidente como conceptualmente inesperada: la
hormiga desplaza todo su ser de una forma mucho más rápida y eficiente de lo que lo hace el coche, o incluso un avión, si lleváramos
este ejemplo hasta el extremo. ¿Qué es, por tanto, la “velocidad”?

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 12


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Dicho de otra forma: partiendo de un sistema de referencia en el que, por definición previa,
los únicos movimientos permitidos sean aquellos que transcurren a través de un eje espacio-
temporal, si a un elemento “A”, que se desplaza a una velocidad “X”, se le añade una energía “E”
en un instante determinado, transcurrido dicho instante de tiempo más un incremento infinitesimal,
el elemento “A” habrá aumentado su energía con el único resultado posible de un incremento en su
velocidad proporcional a la energía “E” adquirida6. Por tanto, no es posible que, aumentando la
energía de “A”, y transcurrido un tiempo diferencial, no se haya producido ningún cambio en dicho
elemento que no pueda traducirse en un incremento de su velocidad en nuestro sistema de
referencia, puesto que ya se ha fijado en él que ésta sea la única reacción o respuesta posible. De
igual manera, si se establece una sucesión numérica de velocidades en un supuesto sistema espacio-
temporal, tendremos que la velocidad “A” siempre será menor que la velocidad “A” más una
cantidad de energía transformada en velocidad, “B”, por muy pequeña que ésta última sea, ya que,
en ningún momento, se considera que la adición de energía pueda provocar una disminución en la
velocidad, pues esto violaría el principio fundamental de la Conservación de la Energía.

Por tanto, poner límites a un concepto matemático a partir de unos resultados extraídos de la
interpretación natural o puramente experimental, como es el caso de la velocidad (que, en sí misma,
se fundamenta en dos conceptos que, a su vez, no tienen límites propiamente dichos, tales como el
espacio y el tiempo), e intentar fijar un límite concreto y constante para este término7, es como
intentar poner límites a una sucesión de números una vez que se ha demostrado que dicha sucesión
numérica es, en esencia, y por definición, ilimitada. Un claro ejemplo de esta incongruencia se
obtendría si se parte del supuesto hecho experimental de la existencia de un número limitado de
átomos o partículas elementales en el Universo, y, a raíz de este hecho puramente físico, se
establece dicho resultado teórico o experimental como el “infinito” matemático.

El aparente sinsentido de las conclusiones que ofrece la Teoría de la Relatividad (tales como
la “curvatura” y/o torsión espacio temporal o los retrasos temporales que acontecen con el aumento
de la velocidad) se fundamenta en que dicha teoría parte de un sistema como el anteriormente
referenciado: un sistema que, por definición matemática, carece de límites superiores (e inferiores,
ya que el elemento “A” podría perder energía indefinidamente sin llegar a detenerse por completo,
lo que en ningún caso violaría el Principio de Conservación), pero en el que, llegados a un punto

6 Puesto que ya hemos fijado en nuestro sistema de referencia que la energía aportada tan sólo puede transformarse en un aumento de
la velocidad, y la liberada en una disminución de la misma.
7
Y lo que es más complicado aún, una vez que se parte del supuesto de que no pueden existir dicho límite, pues, en un Universo
eterno en supuesta expansión infinita no deberían existir límites para el espacio ni para el tiempo.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 13


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

arbitrario, se establece un límite superior constante, no con razonamientos de índole matemático,


sino tan sólo a partir de unos resultados experimentales circunscritos exclusivamente a las ondas
electromagnéticas. El simple hecho de que exista una aparente limitación en la determinación
experimental de la velocidad de estas ondas no sería óbice para que esta limitación tenga lugar y
pueda ser extrapolado a nuestro sistema de referencia, pues, en un principio, nuestro sistema es,
como todos los sistemas de interpretación universales, puramente matemático; un sistema que, por
definición propia de las matemáticas mismas, no puede circunscribirse a fenómenos concretos
experimentales, sino a hechos irrefutables, eternos y universales.

Por otra parte, aunque este límite constante de velocidad existiera en el Universo “medible”,
no tiene porqué representar la máxima velocidad de todas las formas y fuerzas energéticas que
constituyen el Universo; pues, por ejemplo, ¿cuál es la velocidad del propio “Vacío” sobre el cual
se referencia la velocidad límite de las ondas de desplazamiento de la energía electromagnética? Es
más: ¿tiene algún límite? Si la base conceptual de referencia de esta teoría es la relatividad en las
mediciones de sistemas inerciales interrelacionados, ¿cómo puede obviar por completo el
“movimiento” o la influencia del propio Vacío en relación al desplazamiento de las ondas
electromagnéticas?, ¿por qué presupone que el Vacío es fijo e inamovible y no causa ningún efecto
independientemente de qué o quién lo atraviese? En definitiva, si se considera que el Vacío es,
simplemente, la ausencia de energía electromagnética: ¿por qué se considera que el Vacío es la
Nada y que no ejerce ninguna influencia sobre quien lo atraviese?, ¿acaso no están contenidas en él
otras fueras/energías, tal y como puede ser la Gravedad?

O bien, y trascendiendo a otras verdades energéticas más universales: ¿a qué velocidad se


desplaza la Energía de la Consciencia?, ¿o la Energía Vital/Intencional? ¿Existe para ellas, o para
cualquier otra forma de Energía concebible o indeterminada, algún límite conceptual humano para
lo que no podría tener que estar sujeto a dichos límites? ¿Por qué habrían de tener cualquiera de
ellas un límite de velocidad fijo e inamovible? ¿Por qué lo que el ser humano determine como algo
correcto debe circunscribirse exclusivamente a todo aquello que pueda entender, medir y
comprender de forma directa por sus limitados procesos de medición y ensayo? ¿Cómo un sistema
de interpretación, que pretenda describir las verdades más ocultas e insondables del Universo,
puede limitarse exclusivamente a todo lo que, en último término, pueda ser medido y cuantificado
de forma directa, sin tener en cuenta las diferentes fuerzas y energías que nos rodean y nos
gobiernan, y cuya influencia es obvia, irrefutable y eterna, tan sólo por el hecho de no ser capaz de
incluirlo en un sistema de ecuaciones predecibles, razonables y deterministas?

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 14


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Es decir, creo firmemente que no se puede partir de una verdad universal como la que afirma
que: “Toda adicción de energía a un elemento dado, sea ésta del tipo que sea, supone un
incremento en la energía de dicho elemento si no existe ningún otro elemento que la absorba”; una
verdad que se fundamenta de nuevo en la Máxima Universal del Principio de Conservación, y
luego, posteriormente, y llegados a un punto determinado y circunscrito exclusivamente a unos
resultados experimentales muy concretos y centrados en una única forma de energía (la única que
podemos entender racionalmente y, en último término, medir de forma directa), obviar dicho
principio universal y establecer un límite matemático en base a nuestra estrecha comprensión del
Universo en el que se establece que la única forma de Energía existente y Real (y, por tanto,
matemática) es aquella que está constituida por la energía electromagnética.

En resumen, pretender fijar un límite de velocidad para cualquier evento en el Universo


Matemático, extrapolando para ello unos resultados experimentales y conceptuales sobre algo tan
concreto y particular como lo es el desplazamiento de las ondas electromagnéticas en el espacio y
en el tiempo (y sin tener en cuenta el movimiento o la influencia del propio Vacío en dicho
desplazamiento), es como establecer un límite, último y final, a una serie numérica una vez
demostrada que dicha sucesión no tiene límites, pretendiendo con ello, además, que ya no sea
posible incrementar dicha serie, aun cuando no exista razón matemática alguna para ello, sino, tan
sólo, la presunción de que nada en el Universo Físico puede superar dicha serie numérica.

Esta violación del Principio de Conservación (pues parte del supuesto en el que una nueva
adición de energía no produciría ningún efecto en la velocidad), además de constituir una
trasgresión del principio matemático más elemental, que afirma que no pueden ponerse límites
aleatorios a lo que, por definición, es ilimitado, explica las incongruencias de esta teoría cuando los
objetos se aproximan a una velocidad (es decir, a la adición de una supuesta energía límite) que
dicha Teoría considera como límite final y último, o cuando las masas y las distancias son
minúsculas, momentos en los que se ponen de manifiesto los errores conceptuales que arrastra; unos
errores que no pueden ser subsanados por más que se juegue con un flujo espaciotemporal
tensionado y torsionado hacia delante o hacia atrás para intentar explicar los vericuetos a los que
aboca esta trasgresión.

Las aparentes demostraciones de la veracidad de esta teoría en los experimentos realizados


en la actualidad, y que intentan reflejar los retrasos temporales que tienen lugar a medida que las
velocidades de los objetos aumentan, no tienen nada que ver con una supuesta “curvatura” espacio-

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 15


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

temporal o con la torsión de un supuesto Sistema Universal de la Realidad basado exclusivamente


en el Espacio-Tiempo, sino, simplemente, con una mayor influencia de la Tensión Gravitacional
sobre la energía electromagnética; una tensión que aumenta con el incremento de la velocidad y la
intensidad vibratoria de toda partícula, produciendo una contracción de la misma que aumenta
proporcionalmente a medida que también lo hacen su velocidad y su intensidad vibracional. Por
tanto, cuando se “mide” un retraso temporal sobre una partícula (constituida, en esencia, por energía
electromagnética) al aumentar su velocidad, en realidad, tan sólo se está registrando un aumento de
la influencia gravitatoria-tensional sobre dicha partícula8.

Por otra parte, aunque, en un principio, el desarrollo de esta Teoría es brillante en sus
fundamentos matemáticos (a excepción claro, de las incongruencias ya presentadas),
paradójicamente no lo es, en cambio, en cuanto a su equivalencia con las leyes naturales, y Reales,
que reflejan con claridad incontestable los resultados experimentales. La Relatividad parte de una
base fundamental: en un supuesto sistema cartesiano de referencia, donde cada uno de sus ejes
correspondan al tiempo y al espacio, presupone que se pueden fijar en él cada una de las posiciones
de un elemento en un fluir de acontecimientos con total exactitud en cada instante. Sin embargo,
según los resultados experimentales, y validados por los principios básicos de la Física Cuántica (y,
especialmente, por el Principio de Incertidumbre), más que una certeza absoluta espacio-temporal,
en el mejor de los casos tan sólo pueden concretarse unas probabilidades espacio-temporales dentro
de unos límites más o menos definidos. ¿Cómo, por tanto, puede atribuirse un fluir de
acontecimientos, fijo y determinista, a algo que es, en esencia y en Realidad, indeterminado o,
cuando menos, esencialmente probabilístico?

Dado que, cuando se trabaja a velocidades bajas y con objetos de referencia de gran masa,
estos límites estimativos planteados en la Teoría de la Relatividad se asemejan a una Realidad
aparente no probabilística (o, cuando menos, muy próximos a una Realidad determinista y
predecible con total exactitud), tenemos que los resultados que ofrece son aparentemente válidos
dentro de este estrecho margen; aunque son unos resultados que se distorsionan, como ya se ha
mencionado anteriormente, cuando se trabaja con objetos de pequeño tamaño (espacio pequeño =
límites espaciales) que se mueven a gran velocidad (tiempos muy grandes = límites temporales). Y
se distorsionan, simplemente, para adecuarse a unos resultados que, en esencia, distan una Realidad
de la Verdad.

8 Este concepto será desarrollado en profundidad a lo largo de este ensayo en los fundamentos teóricos de la Teoría Gravitacional.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 16


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.- Sobre la Teoría Unificada

Por tanto, en base a todas las cuestiones planteadas en los dos puntos anteriores, cualquier
teoría que intente explicar de forma correcta y completa el funcionamiento del Universo debería
recoger, en esencia, cuatro aspectos fundamentales:

 No incumplir en ningún momento y en ninguna circunstancia la Máxima Universal del


Principio de Conservación de cualquiera de las Energías/Fuerzas existentes en el
Universo, sean éstas cuales sean.

 Englobar cuantas formas de Energía y/o Fuerzas existan en el Universo, sean éstas del
tipo que sean, medibles o no, cuantificadas o incuantificables; así como establecer el
grado de afectación y las interacciones que pudieran existir entre ellas.

 Explicar el funcionamiento básico de todas y cada una de estas formas de Energía y/o
Fuerzas, así como de todos los fenómenos operacionales asociados que tienen lugar en el
Universo cuando interactúan entre sí.

 Establecer una correcta formulación matemática que refleje, sin violar los principios
matemáticos elementales de universalidad y “atemporalidad inespacial”, la Realidad
Natural, independientemente de si ésta es medida o no, o, incluso, de si ésta no puede
llegar a medirse y/o cuantificarse.

Son muchas las cuestiones que aún quedan por determinar, desarrollar, y por supuesto,
entender sobre las Leyes Naturales, más allá del pobre intento que se refleja en este ensayo al
plantear un nuevo sistema conceptual interpretativo acerca del funcionamiento de las Fuerzas y
Energías que nos rodean; cuestiones éstas que deberían conducir finalmente a un progresivo cambio
conceptual sobre todas y cada una de las Leyes que nos gobiernan. Nos guste o no, lo aceptemos o
lo neguemos, hay, y habrá siempre, formas de Energía en el Universo que no podremos gobernar, ni
por supuesto, entender; pero no por ello deberemos dejarlas al margen en nuestros procesos de
interpretación y análisis si es que, en último término, pretendemos aproximarnos a algo que pueda
definirse como la Verdad, última y final, sobre el funcionamiento del Universo.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 17


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

1.- FUNDAMENTOS TEÓRICOS

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 18


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

1.- FUNDAMENTOS TEÓRICOS

El soporte teórico de partida para el desarrollo de las ecuaciones armónicas universales que
constituyen el entramado matemático elemental de la Teoría Unificada, se construye a partir de seis
principios fundamentales que describen, en esencia, la naturaleza de las Fuerzas Energéticas
Primarias de equilibrio que gobiernan el entramado del Universo, así como la manera en la que se
configuran e interaccionan cada una de las entidades y/o partículas–energéticas elementales que
componen la totalidad de los elementos y de las especies contenidas en Él, tanto en su propia
estructura interna constitutiva como en todos los cambios de estado e interacciones posibles con
otras entidades y/o partículas–energéticas elementales:

Principio I:

Fuerzas/Energías del Universo

Existen, en su más puro estado, tres tipos de Energías/Fuerzas Primarias en el Universo,


duales y en equilibrio con sus correspondientes fuerzas energéticas estabilizadoras, que, en esencia,
coexisten irremisiblemente interrelacionadas entre sí:

Energías de Tipo 1. Energías Materiales <> Gravitacionales: La


Energía/Fuerza Material/Electromagnética, y su energía/fuerza dual equilibradora asociada: la
Energía/Fuerza Tensional/Gravitacional. Estas dos fuerzas energéticas elementales (y sus
correspondientes fuerzas opuestas estabilizadoras: la Anti-materia y la Anti-gravedad) constituyen
los eslabones básicos que forjan la cadena organizativa primaria del entramado del Universo, y, en
esencia, de la propia estructura de la Vida; correspondiendo, en su forma energética más elemental,
es decir, la “Vida material” (la única que el ser humano es capaz de medir y, en último término,
comprender de forma directa), a su estado evolutivo más temprano.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 19


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Todas las partículas/elementos que conforman la denominada “energía electromagnética”


del Universo (ya estén constituidas en entidades “vivas”; en entidades inanimadas, como planetas,
estrellas o galaxias; o bien, en pura energía radiante) permanecen contenidas y fijadas en el interior
de una esfera que los circunscribe por completo (la denominada “Esfera Universal”), estableciendo
sus relaciones y/o intercambios energéticos con otras partículas/entidades a través de su
velocidad/intensidad vibracional. Entre lo que podría considerarse como “espacio vacío” entre
dichas partículas/elementos fluyen, obligándolas a interactuar entre sí, los dos tipos de energías
primordiales restantes: las Energías del Tipo 2 y del Tipo 3. De hecho, son el origen de la fuerza
motriz que genera tanto la velocidad como la intensidad vibratoria de todos los elementos que
constituyen las energías de Tipo 1 (en esencia, energía electromagnética), ya que, por sí mismas,
son estructuras que carecen de cualquier tipo de movimiento. Por tanto, las formas energéticas de
este tipo son las de menor contenido energético puro, pues todo su potencial lo aportan las dos otras
formas de Energía primordiales del Universo. De hecho, todas las partículas/elementos son el
resultado de una combinación organizativa primaria de los estados básicos más elementales de las
Energías del Tipo 2 y 39.

En esencia, las partículas que constituyen la energía electromagnética pueden encontrarse en


dos estados diferentes: 1: en una forma de equilibrio vibratorio “compacto”, agrupadas en una
estabilización vibracional armónica (lo que constituirían las denominadas partículas elementales); o
bien, 2: en una forma “libre”, o difusa, donde cada elemento vibra de forma individual sin asociarse
o agruparse vibracionalmente con ninguna otra partícula (lo que se considera en el ámbito actual de
la Física como “fotones” o “quantos” individuales de energía pura radiante).

Energías de Tipo 2. Energías Tensionales/Existenciales y Cognitivas. La


Energía/Fuerza Tensional Pura, o Energía “Subsistencial” o “Esforzatoria”, es una forma de energía
primordial nacida del más puro instinto de supervivencia de todos los seres vivos que coexisten en
el Universo, ya sean éstos “materiales/orgánicos” (formados, en esencia, por la Energía/Fuerza
Electromagnética como elemento fundamental de su esqueleto constitutivo), o seres
“inmateriales/no-electromagnéticos” (constituidos tan sólo por la Energía/Fuerza Tensional-
Subsistencial o “Esforzatoria” como elemento fundamental básico de su ser total). Esta energía es

9 La energía electromagnética (en todo su espectro de frecuencias y formas) es, esencialmente, eso: el resultado de las interacciones
primarias que surgen al combinar la Energía de la Consciencia y la Energía Intencional/Emocional en sus formas o estados más
simples y elementales. Por tanto, las Energías del Tipo 1 siempre podrán regresar a su estado de origen transformando su energía de
enlace vibracional-tensional en sus fuerzas energéticas matrices. Este hecho fundamental implica que un ser o entidad podría llegar a
convertirse en cualquier otro tipo de ser o entidad si dispone de la Energía Cognitiva e Intencional necesaria, o, incluso,
descomponerse en sus estados energéticos fundamentales, pasando a ser pura Energía Consciente Intencional.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 20


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“inoculada” en todos los seres vivos del Universo en el momento de su nacimiento, con el mandato
instintivo básico de almacenarla e incrementarla para, finalmente, y en el momento de la muerte, ser
liberada (o devuelta) y consumida en el Punto Fuente Matriz de la Esfera Universal.

Esta Energía/Fuerza Tensional Pura, o “subsistencial” (o “esforzatoria” de supervivencia),


tiene su energía/fuerza dual equilibradora: la Energía/Fuerza “Consciente”, o energía hecha de pura
Consciencia de Ser, o de puro Conocimiento Vital. Una energía que nace de la propia “Experiencia
del Ser”; es decir, de la propia experiencia de Vida que surge tras el más profundo instinto de
superación; un instinto vital básico que lleva a todo ser a buscar, desde lo más insondable de su
naturaleza, la subsistencia y el crecimiento individual, conociendo y comprendiendo para ello todo
cuanto le rodea y le afecta para adaptarse y/o superar cuantas pruebas y/o retos vitales se le
presenten en cada instante. Por tanto, la Verdad y el Conocimiento, en sí mismas, son
energías/fuerzas cuya fuente de emisión es aquél/aquello que la posea y/o la conozca, y que se
irradia y/o transmite por todo el Universo a partir de dicha fuente de forma instantánea a todos los
seres o especies una vez adquirida y/o comprendida.

Estas fuerzas energéticas, al igual que sucede con la estabilización que proporcionan la Anti-
materia y la Anti-gravedad en el caso de la Energía/Fuerza dual Electromagnética <>
Gravitacional/Tensional, también se estabilizan con sus propias fuerzas energéticas opuestas: 1: el
instinto “suicida” primario (en contraposición al esfuerzo “subsistencial” puro), que provoca que
todas las especies sientan una irrefrenable sensación angustiosa de terminar con su propio ser ante
los avatares de la existencia; y 2: la “pereza cognitiva” o “estancamiento evolutivo”, que arrastra a
los seres hacia una inmutabilidad cognitiva y/o intelectual que paraliza el avance del puro
Conocimiento, y, en consecuencia, detiene la propia Evolución Consiente de todas las especies (y,
por tanto, suspende el crecimiento de la fuerza Pura del Conocimiento en el Universo). Esta “pereza
cognitiva” se encuentra en contraposición-equilibradora con la “curiosidad vital” nacida del más
puro instinto de supervivencia, que fomenta y estimula, mediante la experimentación y la
investigación, la adaptación y el cambio, y, por tanto, amplia los límites del Puro Conocimiento.

Energías de Tipo 3. Energías Intencionales/Sensitivas: La Energía/Fuerza


Sensorial/Intencional/Emocional; una forma de energía primordial que representa y constituye todos
los aspectos combinatorios posibles de la fuerza más poderosa del universo: la Energía Pura Base.
Esta Energía, en su más puro estado de origen (donde se encuentra “libre” de cualquier tipo de
cargas sentimentales/intencionales/emocionales), representa la fuerza o la Energía de la Vida, o
Pura Energía Vital; una Energía que se transmite, junto con la Energía Tensional-Subsistencial <>
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 21
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Consciente, en el momento del nacimiento de todas las criaturas que, por tal entrega, se incluyen en
la fase existencial de estar “vivas”.

Esta forma energética Pura alcanza su grado más equilibrado y armónico posible en su
forma del más Puro Sentir; algo que el ser humano podría interpretar como la Fuerza Vital más
genuina, el Amor más puro, ilimitado, incondicional, desinteresado, intenso e incognoscible que se
puede llegar a Sentir; y, en “resonancia sensitiva” con dicho Amor, la Risa más pura y natural
surgida de la auténtica Alegría de Existir (nada posee más Energía Vital que la risa espontánea que
surge de un bebé en su etapa de desarrollo más temprano).
.
En equilibrio dual a la Energía del Puro Sentir se opone aquella forma de energía constituida
por la más pura Nada-Sentimental; una forma energética fundamentada en la más profunda e
intensa angustia existencial, en el odio más profundo hacia cualquier ser o entidad, en la tristeza
más insondable, en el miedo más oscuro y tenebroso, en la más ciega desesperación y en el dolor
más extremo inimaginable. Esta fuerza, en su estado último y final, representaría la Fuerza/Energía
de la Muerte, siendo ésta interpretada como un acto equilibrador mediante el cual cada una de las
estructuras conscientes debe devolver, incrementado por el propio acto de la existencia, cuanto le ha
sido entregado en el momento de su nacimiento.

Estas formas energéticas: Vida/Muerte, Alegría/Angustia, Risa/Llanto; duales, equilibradas


y contrapuestas, y que constituyen los dos extremos opuestos de la Energía Pura Base, presentan, al
igual que las otras dos fuerzas duales primarias (Tipos 1 y 2), sus correspondientes fuerzas
energéticas opuestas estabilizadoras; unas formas de No-Sentir que, en esencia, representan los
extremos opuestos tanto del Sentir como de la Nada-Sentimental (pues ambas formas de expresión
intencional/sentimental son, en esencia, puras en su sentir, ajenas a una razón ulterior): las
antifuerzas no-energéticas que constituyen el “sentimiento razonado/interesado”; unas formas de
No-Sentir cuya intención, no pura, sino razonada, está basada en el interés encubierto, en la
falsedad sentimental y en la mentira emocional; una mentira disfrazada, en la mayor parte de las
ocasiones, de falsa “bondad” (autocompasión) o de “maldad” estudiada (culpabilidad
autolesionante), y que se emplea con consciencia para conseguir unos fines predeterminados; pero
que, en esencia, es la antítesis última de la pureza básica del Sentir/Nada incondicional surgido del
impulso natural desinteresado, auténtico y espontaneo, de Sentir sin esperar, a cambio, beneficios,
castigos o recompensas de ninguna clase10.

10Es decir, no tiene sentido que se pretenda ser “bueno” intentando amar, o “malo” intentando odiar de una forma calculada o
meditada; pues ambos intentos razonados anularían la Energía Pura Base, se encuentre Ésta en la forma energética en la que se

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 22


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

De forma resumida, los distintos estados energéticos se estructuran de la forma siguiente:

ENERGÍAS DE TIPO 1 => ENERGÍAS MATERIALES <> GRAVITACIONALES

 Estado Primario de la Energía: formado, en esencia, por la “materia” y la “antimateria”.

 Estado Secundario de la Energía: constituido por “antimateria” en vibración armónica


perfectamente equilibrada; una estructura vibracional que, finalmente, resulta en la
denominada “materia oscura”. Afecta y/o controla al Estado Primario de la Energía.

 Estado Terciario de la Energía: formado por la Energía “Tensional-Subsistencial”; una


especie de mezcla energética entre la materia oscura (minoritaria) y la energía consciente
(mayoritaria). Es decir, es un tipo de energía constituido por Energías de Tipo 1 y 2.

ENERGÍAS DE TIPO 2=>ENERGÍAS TENSIONALES/EXISTENCIALES Y COGNITIVAS

 Estado Cuaternario de la Energía: particular estado energético en el que se aglutinan los


estados terciario (Energía Tensional-Subsistencial), quinario (Energía Consciente) y
sextario (Energía Intencional/Emocional) de la Energía. Se origina en el proceso de
Muerte, o “reequilibrio energético”, de todas las criaturas vivas, y se libera o
descompone en sus formas puras en el Punto Fuente Matriz ubicado en el “centro de
masas” de la Esfera Universal. La energía Tensional Pura que se libera origina una onda
de propagación que es la responsable de las Fuerzas/Tensiones gravitatorias Contractivas
<> Expansivas que afectan y/o controlan las Energías Materiales del Universo.

 Estado Quinario de la Energía: estado constituido por la Energía de la Consciencia,


nacida del esfuerzo existencial que conlleva el proceso de aprendizaje y adaptación de
todas las criaturas conscientes. Afecta y/o controla los estados previos de la Energía.

ENERGÍAS DE TIPO 3 => ENERGÍAS “SENSORIALES” O “INTENCIONALES”

 Estado Sextario de la Energía: es la Energía Pura Base, constituida por las energías que
se derivan de las “intenciones” y/o “sentimientos” puros de todos los seres conscientes
del Universo; siendo la Pura Nada y el Puro Sentir los extremos opuestos del estado
último de la Energía. Afecta y/o controla a todos los estados de la Energía.

encuentre, ya que el fundamento básico de esta forma energética es la pureza de la emoción inesperada, del sentir instintivo y natural
no condicionado ni manipulado.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 23


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Principio II:

Vida-Muerte

Las formas energéticas que constituyen las Energías del Tipo 3 se encuentran contenidas,
afectadas e irremediablemente fusionadas con las otras dos formas energéticas restantes (las
Energías de Tipo 1 y Tipo 2) en la denominada “Vida Material”, constituyendo en todo momento
una parte indisoluble de ellas. No obstante, tan sólo se encontrarían fusionadas con la Energía del
Tipo 2 en el caso de la “Vida Inmaterial” o “No-Electromagnética”. Este hecho implica que la
“Vida” no tiene por qué tener necesariamente un esqueleto constitutivo fundamentado en las
energías del Tipo 1. Todos los seres reciben una cantidad extraordinariamente limitada de energía
del Tipo 3 en el momento de su nacimiento (la denominada “Energía Pura Base” o “Energía Vital”),
con el mandato primordial básico de cuidarla como Máxima de Vida Universal; una Energía que se
libera, una vez que se ha desembarazado de sus cargas emocionales/intencionales fruto de las
experiencias vitales, en cantidades infinitamente pequeñas en el proceso de Muerte de todas las
criaturas conscientes.

Esta aparente contradicción, es decir, la “liberación” de la energía vital en el momento de la


muerte (cuando se supone que ya está aparentemente agotada por el envejecimiento y el desgaste
del proceso subsistencial), tan sólo es una nueva ilusión más de nuestra limitada capacidad de
percepción, que nos obliga a entender que el proceso de Vida-Muerte es un proceso único y final
(considerando el nacimiento como el único principio, y la muerte como el único final). En realidad,
este hecho no tiene por qué desarrollarse en este sentido, puesto que la Energía Pura Base entregada
en el momento de nacimiento no se elimina o se pierde bajo ninguna circunstancia11; tan sólo se
transforma a lo largo del proceso existencial en otros tipos de energía emocionales/intencionales
fruto de las experiencias vitales.

11
A no ser que sea robada por otros seres conscientes; aunque, incluso en este caso, siempre podría ser devuelta a su dador original
mediante un incremento de la consciencia de éste.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 24


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

La muerte, por tanto, y considerándola exclusivamente desde un punto de vista energético


(el único, en mi opinión, que debería ser tenido en cuenta, desligando tal acontecimiento de toda
connotación fatídica o religiosa), no es más que el proceso reequilibrador/recuperador mediante el
cual se opera a la inversa de la transformación existencial energética que tiene lugar a lo largo de la
vida, donde se desligan y reconvierten todas las cargas emocionales/intencionales/sentimentales que
han ido transmutado la Energía Pura Base por efecto de la interacción con otros seres o entidades en
nuestro proceso de existencia y subsistencia12; quedando, como resultado final de todo el proceso,
de nuevo la Energía Pura Base (inmutable y eterna) que se nos entrega en el momento del
nacimiento y que, finalmente, se libera junto con la energía de la Consciencia adquirida durante el
transcurso subsistencial; objetivo último y final de la Mente Creadora del Universo: el exclusivo
engrandecimiento de la Energía Consciente Intencional. Es decir, la existencia de la Vida, sea ésta
de la forma que sea, e independientemente de la forma energética en la que tenga lugar, tan sólo
tiene una única finalidad, eterna e inmutable: el aumento de la Consciencia Intencional del
Universo, o del Puro Conocimiento Sensitivo. Y logra este objetivo mediante las infinitas
combinaciones energéticas Intencionales/Emocionales/Sensitivas que pueden darse lugar entre los
perpetuos avatares que tienen lugar en cualquier proceso existencial.

La “duración” de este proceso y la intensidad del mismo13 dependerán exclusivamente de los


actos y, sobre todo, de las intenciones emocionales conscientes (el único grado de “libertad”
propiamente dicha que todo ser posee a lo largo de su existencia), que el ser fallecido haya realizado
o pensado voluntariamente durante cada uno de los instantes de su vida desde el mismo momento
en el que comienza su existencia consciente. Por tanto, no sólo cada acto existencial deberá ser
medido, cuantificado y, en último término, “regenerado”, sino también cada gesto, palabra y
pensamiento, y, sobre todo, cada una de las intenciones asociadas a estos eventos volitivos, pues
son ellas, las “intenciones sentimentales/emocionales”, las que constituyen la verdadera raíz
transformacional de la Energía Pura Base14.

12 Intenciones o sentimientos de ira, odio, miedo, etc,; y, si es que en algún momento se ha sido capaz de darlo o recibirlo de forma
pura: el Amor puro, sincero y desinteresado.
13 Es decir, el grado de angustia y dolor que se padece, no sólo en el duro proceso que conlleva la muerte en sí misma en el plano

puramente físico, o electromagnético, sino en todos los procesos energéticos equilibradores emocionales/sentimentales que tienen
lugar tras la conclusión de la vida material; unos procesos en los que aún se es plenamente consciente de todo cuanto tiene lugar en el
plano emocional/sensitivo (aunque nuestra libertad intencional ya se haya extinguido, ya que ésta concluye en el mismo momento en
el que el proceso de muerte comienza); pues esta energía tan sólo abandona definitivamente la entidad una vez que se ha concluido el
proceso de reequilibrio energético intencional/emotivo/sensitivo. Es decir, aunque no podamos hacer nada al respecto, se es
plenamente consciente de todo el sentir del proceso hasta que éste culmine finalmente.
14 Es muy importante tener en cuenta este hecho energético fundamental: son las intenciones volitivas y conscientes asociadas a los

actos (sean éstos del tipo que sean) las que están implicados en los procesos transformacionales de la Energía Pura Base, no los actos
en sí mismos que, por sí solos, carecen de cualquier trascendencia energética. Es decir, no importa lo que hagamos, digamos o
pensemos durante nuestro proceso existencial, ni los “errores” o “aciertos” que podamos cometer: tan sólo importa la intención pura
que asociemos a cada cosa en cada instante de nuestras vidas.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 25


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

El acto reequilibrador de la “Muerte”, por tanto, no es más que el proceso transformacional


inherente a toda criatura viva consciente (esté constituida por las Energías del Tipo 1 o no) en el que
se ha de devolver íntegramente toda la Energía Intencional/Sentimental recibida en forma de
Energía Pura Base en el momento del nacimiento y toda la Tensión Existencial <> Consciencia
adquirida durante el proceso de subsistencia.

Si nos centramos exclusivamente en los eventos de reequilibrio energético


Intencional/Sentimental/Emocional, podríamos concluir que los procesos que tienen lugar al final
de toda vida consciente se encuentran enmarcados dentro de unos ámbitos que podríamos llegar a
considerar como despiadados, o, cuando menos, “injustos”; aunque, en realidad, tan sólo cumplirían
en todo momento con lo establecido en el Principio Universal de Conservación Energético: Cada
fracción de la Energía Pura Base recibida en el momento del Nacimiento (Intención o Sentimiento
Puro, libre de toda carga asociada y carente de toda asignación emocional/intencional) que se
haya transformado mediante un acto intencional y voluntario por la entidad que la posea, aunque
éste sea verbal o mental, deberá ser devuelto en la misma proporción, carácter e intensidad
durante el proceso mortuorio de cada ser. Y en este proceso de transformación energética no tienen
lugar, ni caso, los razonamientos, ni las lógicas predecibles y fundamentadas, ni nada que pueda
surgir de ningún proceso racional: tan sólo cuentan las Intenciones.

Es decir, si se ha empleado la Intención Pura en un acto voluntario en el que se “intente” (se


piense, se diga o se haga) la ira, el dolor o el daño hacia otro ser o entidad, dicha fracción
energética, ya transformada en “mal”, o en “angustia existencial”, irá dirigida irrevocablemente
hacia esa entidad, que deberá soportar las cargas intencionales/emocionales de dicha “energía
oscura”, o “perversa”, hasta que se libere de ella en su propio proceso transformacional y
equilibrador. Paralelamente, el emisor de dicha energía, ya transformada en una intención
consciente, recibirá de forma completa a la hora de su muerte todo aquello que haya originado su
acto (ya sean consecuencias directas o indirectas relativas a otros seres que hayan podido verse
afectados), que, en este ejemplo, sería la angustia pura padecida por la entidad dañada durante toda
su existencia.

Siguiendo el ejemplo anteriormente mencionado, de igual forma sucedería con una intención
afectuosa que se “libere” hacia otro ser o entidad, y que se “intente” de forma voluntaria, sincera y
auténtica; pero, en este caso, el receptor vería incrementada su energía vital, mientras que el dador
adquiriría algo que podría definirse (o, mejor dicho, “sentirse”) como “paz”, “armonía”,

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 26


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“serenidad”, “equilibrio con todo cuanto le rodea” o, simplemente, Amor Puro (que no sería más
que Energía Pura Base transformada en Puro Sentir), en una proporción equivalente al acto
“intentado”15.

Si lleváramos estos ejemplos de intercambios energéticos vitales/emocionales/intencionales


hasta su extremo más cruento podrá comprenderse porqué, a lo largo de toda la historia de la
Humanidad, quitar una vida (o cientos, o miles, o millones, según la época y/o las circunstancias)
puede llegar a representar un acto tan perverso como peligrosamente adictivo. Al degenerar la
voluntad intencional en su grado más mezquino para provocar la vulneración del acto más sagrado
que existe (pues tan sólo la Muerte misma puede encargarse de ello), como lo es el de quitar una
vida de forma calculada o premeditada para conseguir unos fines propios (ya sean materiales o
inmateriales, como lo sería el propio placer mórbido de tal acto), se extrae de la víctima toda su
energía vital/intencional; una energía que se transforma en el infractor intencional en una forma de
energía oscura pura que, en cierto modo, le confiere una sensación última de poder.

Pero esta sacudida energética recibida (o “sentida”) por el agresor energético


intencional/emocional no es más que una vulgar ilusión, un estado emocional pasajero y efímero
que tan sólo se limita a satisfacer temporalmente los peores instintos arraigados irremediablemente
en cada ser; pues, en realidad, el causante intencional de tal acto tan sólo acabaría de sentenciarse
de manera irrevocable a sufrir el peor de los castigos impuestos por el Principio de Conservación
Energético: la angustia eterna16; pues la violación intencionada de lo más Puro (que es la Vida)
conlleva inexorablemente la imposición de la pena más elevada.

De igual forma, cuando se abusa, se maltrata o se viola intencionadamente a otro ser, ya sea
de una forma física o verbal (y no tiene porqué ser de la misma especie, pues la Energía Intencional
no entiende de razas ni de sexos), se generan circunstancias parecidas, aunque las consecuencias
pueden llegar a no ser tan extremas. Y no lo serán mientras que el infractor energético intencional
invierta cada instante de su existencia, cada intención pura que pueda generar, cada sentimiento
libre de todo interés, en recomponer el daño al ser herido: el Perdón tan sólo puede perdonar si
nace de un sentir intencional auténticamente Puro.

15 En cierto modo, el receptor se sentiría inesperadamente con “más energía”, pues tendría lugar un acto recuperador en el que,
proporcionalmente a la intención recibida, se transformaría parte de la “energía oscura” con la que cargue el receptor. Por tanto, la
única forma real y auténtica de “ayudar”, en cierto modo, a otro ser o entidad es mantener hacia él un sentir intencionado puro,
constante y mantenido a lo largo de toda nuestra existencia; aunque este acto tan sólo tendría efecto si tal sentir se encuentra
completamente libre de toda carga encubierta (interés, ego, autocompasión, bondad estudiada, culpabilidad, etc.).
16
No considerada como algo que se desarrolla en un tiempo indefinido, sino, más bien, como una angustia “detenida” e ilimitada.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 27


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

En definitiva, desde un punto de vista puramente energético, al margen de toda connotación


ética, moral o religiosa, que resultaría del todo evidente y, en cierto modo, ajena a un ensayo que
pretenda ser estrictamente científico, es de crucial importancia el mantenimiento de la Energía Pura
Base recibida en su forma original, o, en su defecto, transformada en su estado más armonioso y
equilibrado: en forma de Energía Pura de Amor o Afecto (la forma más Pura del Sentir). Todo acto
intencionado (ya sea éste traducido en un hecho concreto, una frase mencionada o, simplemente, un
pensamiento volitivo) que no conduzca a esta transformación, lleva directamente a un pago
energético en forma de sufrimiento y angustia difícilmente imaginable: La Intención asociada a
cada uno de nuestros actos o pensamientos tiene su eco en la Eternidad.

Por tanto, teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto, y aunque resulte inconcebible
aceptarlo desde nuestro punto de vista cognitivo/intelectual, si fuéramos capaces de desligar todas
las emociones/intenciones existenciales que han ido transformando la Energía Pura Base desde el
momento del nacimiento, o recuperar todo aquello que “perdimos” en cada una de las interacciones
con otros seres o entidades, se lograría una liberación de las cargas emocionales originadas en el
proceso subsistencial y, de esta forma, se recuperaría la Energía Pura Base original que se nos
entregó al nacer; una Energía que, finalmente, sería “entregada” en el Punto Fuente, aunque sin
perder en tal acto nuestra Consciencia unificadora existencial; una conciencia que, en sí misma, ya
estaría constituida por el Sentir Básico que haya conformado nuestro ser a lo largo de nuestro paso
por la Vida17. De esta forma, podríamos continuar nuestro curso vital en otro plano de la existencia
más allá de la estrechez de miras de la influencia energética/material gravitatoria/tensional; para
alcanzar, finalmente, una existencia donde el único mandato básico es el designio final de toda
entidad: el incremento de la Consciencia Universal como propósito último, final y eterno.

17Es decir, si a lo largo de la existencia se ha sido, en esencia, “bondadoso”, la conciencia final resultante también lo será. Si, por el
contrario, se ha sido esencialmente “malvado”, la consciencia liberada también adquirirá esta faceta. Y, en ambos casos, ya no habrá
posibilidad alguna de redención o cambio, sino, tan sólo, la opción de un incremento básico de la misma durante toda la Eternidad.
La Consciencia Universal, por tanto, incluye en su fundamento constitutivo todas las formas y variaciones posibles de un proceso
existencial.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 28


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Principio III:

Seres y entidades conscientes

Todo elemento material/energético, constitutivo de las energías del Tipo 1 del Universo, se
encuentra suspendido y fijado a Él, interactuando con el resto de los elementos, entidades y/o
fuerzas/energías primarias a través de su velocidad/intensidad vibratoria/tensional, y, paralelamente,
a través de la perenne influencia de su energía de “consciencia/tensional-subsistencial” y de su
energía “sensitiva/intencional/emocional”, formando un Todo Universal inmutable y eterno que
constituye la totalidad del entramado energético básico del Universo. Dicho entramado está
constituido por los tres tipos de Energía primordiales, existiendo las energías del Tipo 2 (“tensional-
esforzatoria/cognitiva”) y del Tipo 3 (“sensorial/intencional/emocional”) “contenidas” o “diluidas”
en el denominado “espacio vacío” que existe en y entre las formas energéticas del Tipo 1
(material/electromagnética). Por tanto, el número de partículas/elementos es invariable y eterno,
existiendo tan sólo las infinitas combinaciones vibracionales/tensionales entre ellos que se derivan
de la interacción con las dos fuerzas energéticas primarias restantes.

Fruto de las interacciones entre todos los seres o entidades conscientes del Universo, y
mediante el proceso esforzatorio de existencia (aprendizaje) y subsistencia (supervivencia), se
produce un incremento de la única fuerza primaria cuyo carácter es ilimitado: la Consciencia, que se
libera en el proceso de muerte de todos los seres o entidades y que transciende la Esfera que
circunscribe al Universo para diluirse y engrandecer la Consciencia Universal: La Conciencia
Suprema, una Conciencia acumulativa y eterna surgida como consecuencia del proceso de
existencia de todas las criaturas vivas conscientes desde el comienzo de la propia Vida Consciente,
que crea, rige, forma y gobierna el destino de todos los seres y criaturas conscientes.

De forma resumida, existen tres tipos de seres o entidades conscientes:

 Aquellos seres o entidades que están constituidos por los tres tipos de energía primaria
unidas de forma indisoluble: los elementos/partículas que constituyen la denominada

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 29


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

energía electromagnética (y que forman su esqueleto básico existencial), la energía


“tensional-subsistencial/cognitiva” y la energía “sensitiva/intencional/emocional”. En
este grupo se encontrarían todos los seres o criaturas (ya sean de origen animal, vegetal o
mineral) que formarían el esqueleto básico de la Vida, al menos tal y como el ser
humano es capaz de comprenderla, asumirla y/o interpretarla. Estas formas, seres o
entidades se verían afectadas por las fuerzas Tensionales Contractivas <> Expansivas
(gravitacionales/antigravitacionales), además de por las propias fuerzas de interacción
que tienen lugar entre ellas (las denominadas en el ámbito de la Física como fuerzas
electromagnéticas y nucleares).

 Aquellos seres o entidades que tan sólo se encuentran constituidos por las energías
“tensional-subsistencial/cognitiva” y “sensitiva/intencional/emocional”. Es decir, serían
seres o entidades conscientes carentes de un soporte material/energético como esqueleto
básico de su existencia, aunque estarían completamente “vivas” desde el punto de vista
de la Consciencia y de las energías del Sentir. Estas formas, seres o entidades no se
verían afectadas por las fuerzas Tensionales Contractivas <> Expansivas ni por ningún
tipo de energía primaria del Tipo 1 (fuerzas electromagnéticas <> gravitacionales).

 Aquellas entidades unitarias o primordiales que están constituidas por una sola fuerza
vital como único elemento constitutivo de su Ser, ya sea ésta puramente tensional-
subsistencial, cognitiva, sensitiva o intencional. Dichas entidades primordiales, eternas e
inmutables, representarían los distintos tipos de fuerzas primarias que, en cierto modo,
gobiernan a todos los seres del Universo: Vida/Muerte, Amor/Odio,
Supervivencia/Inmolación, Audacia/Miedo, Risa/Tristeza, Acción/Apatía,
Creatividad/Estancamiento, Pureza/Impureza; y, sobre todo, la única fuerza de carácter
único: el aprendizaje evolutivo o existencial: la Consciencia Universal o Suprema.

Para los seres o entidades descritos en los dos primeros tipos tan sólo hay una opción de
libertad en su vida (pues, como ya se ha mencionado, su destino está gobernado por la Consciencia
Universal): su grado de equilibrio entre las fuerzas que le afectan para actuar ante los avatares de la
existencia conservando intacta en todo momento su Energía Pura Base. Para los seres o entidades
incluidos en el tercer grupo, en cierto modo, no existiría ningún grado de libertad posible, pues
estarían sujetos exclusivamente a su imperativo vital básico, sea éste cual fuere, que es su Puro
Sentir o su Pura Consciencia, primordiales, eternas e invariables.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 30


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Principio IV:

Movimientos vibracionales

En todos los elementos/partículas que constituyen la denominada energía de Tipo 1 tan sólo
pueden producirse movimientos vibracionales expansivos <> contractivos de tipo unidireccional,
ondulatorio, elipsoidal o esférico, con todas las variaciones tensionales y volumétricas que pudieran
asociarse a tales movimientos o cambios de estado. Por tanto, lo que podría considerarse en el
mundo macroscópico como materia o energía (o, simplemente, energía electromagnética) no es más
que el resultado de dichos movimientos vibracionales–tensionales interaccionando con otros
elementos vibracionales–tensionales en sintonía armónica y en un mismo “instante” determinado.

En consecuencia, lo que define la cantidad de materia (o energía) de todo elemento/partícula


o ser/entidad del Universo, así como el estado y la “ubicación” espaciotemporal que arroja su
percepción, no es más que el resultado de la vibración tensional que dicho elemento o ser posee; por
lo que, a velocidad vibracional–tensional nula = ausencia total de energía/materia, tal y como el ser
humano es capaz de comprenderla (y de medirla). En consecuencia, las distancias, como tales, no
existen. Lo que se entiende por lejanía o proximidad de dos elementos en el Universo no es más que
la diferencia vibracional/tensional de dichos elementos en lo que podría considerarse como un
mismo instante de tiempo. Además, al estar unidos fijamente al Universo, todos los
elementos/partículas y seres/entidades que constituyen el entramado energético del Tipo 1 se
encuentran “conectados” entre sí mediante la acción de las fuerzas energéticas del Tipo 2 y 3, por lo
que la interacción, o “conexión”, con cualquiera de ellos es, o podría llegar a ser, instantánea, o,
cuando menos, atemporal.

Lo que el ser humano entiende como “desplazamiento” en un plano espaciotemporal tan


sólo es una consecuencia evidente de la obligada adaptación al medio natural que nos rodea, y que

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 31


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

nos exige contemplar, interpretar y entender la existencia, las relaciones, el mundo y sus elementos
como si fuéramos un simple ente predatorial forzado a generar la energía motriz del Universo: el
puro esfuerzo subsistencial (una especie de angustia existencial que se convierte energéticamente en
una Tensión Pura), mientras que en dicho proceso de existencia (o, mejor dicho, de subsistencia) se
desarrolla y se engrandece obligatoriamente la energía primordial: la Pura Consciencia. Este hecho
nos hace confundir las variaciones de velocidad y/o intensidad con la que vibra un elemento estático
en el Universo con un aparente desplazamiento del mismo; un desplazamiento que, en realidad,
nunca se produce.

Cuando un ser o entidad se “desplaza” en el denominado espacio-tiempo, según el


paradigma básico de nuestra interpretación, tan sólo modifica temporalmente las frecuencias y/o las
intensidades de vibración de todas las partículas/elementos que constituyen su ser total, hecho éste
que le confiere una nueva consciencia y, en cierto modo, una nueva forma de sentir, que le hacen
creer (mejor dicho, le “obligan” a creer) que se encuentra en otro lugar y en otro instante
determinados. Es decir, alguien que se “desplazara”, por ejemplo, en avión, desde un lugar a otro,
tan sólo estaría modificando la velocidad y/o intensidad vibracional de todos y cada uno de los
elementos de su ser vital, además de adecuar o ajustar en dicho proceso las energías de Tipo 2 y 3
que constituyen todo su ser al nuevo estado energético18. Las energías necesarias para realizar tal
cambio vibracional-tensional/cognitivo/sensitivo se dividen, a su vez, en los tres tipos básicos de la
Energía, algo que, de forma esquemática, podría resumirse en lo siguiente: el combustible necesario
para realizar el “desplazamiento” (energía electromagnética); el talento evolutivo y el esfuerzo
creador necesario para el diseño y la propia construcción del avión (energía de la
Consciencia/Subsistencia); y todas las intenciones, emociones y sentimientos (anhelos de volar)
acumulados en el propio desarrollo de la aviación desde sus orígenes (energía
intencional/emocional/sensitiva).

Al no existir los desplazamientos como tales, en un supuesto espacio n-dimensional, el


tiempo, tal y como el ser humano es capaz de entenderlo, razonarlo o medirlo, tampoco existe. El
fluir de acontecimientos que, aparentemente, se desarrolla de forma continua en una dimensión
espacio/temporal, no es más que una ilusión de nuestros sentidos; una ilusión racional y sensitiva
que nos lleva a concebir el mundo como una sucesión de eventos que transcurren en un lugar y en
un tiempo determinados. Aunque, en realidad, tal sucesión de eventos nunca se produce (hablar de

18 Este hecho explicaría los cambios tanto emocionales como cognitivos asociados a todo viaje; unos cambios derivados del nuevo
estado vibratorio/cognitivo/sensitivo que tiene lugar, y que se incrementan cuanto mayor y más brusco haya sido el
“desplazamiento”. Al ser un estado energético total fuera de lo ordinario, las partículas-elementos, así como las energías del tipo 2 y
3 asociadas, siempre “buscarán” regresar a su estado vibratorio-tensional de origen; algo que se traduciría en nuestro sistema
interpretativo de nuestras emociones y sentimientos como un profundo “anhelo” de regresar al lugar de nacimiento o de origen.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 32


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“tiempo”, por tanto, carece de todo sentido), ya que tan sólo tienen lugar cambios vibracionales-
tensionales gobernados por las fuerzas conscientes y sensitivas/intencionales.

En realidad, todo lo que puede concebirse como realidad instantánea no es más que el
equilibrio de estados vibracionales/tensionales entre una o varias unidades elementales (ya sean
éstas materiales/electromagnéticas o puramente conscientes/sensitivas) que, en función del estado
energético en el que se encuentren, determinarán el estado final perceptivo y/o cognitivo de cada
una de dichas unidades. Así, por ejemplo, una entidad energética/material consciente/sensitiva
podría alterar su estado vibracional básico, si es que posee la suficiente energía
cognitiva/existencial/sensitiva para hacerlo, para “convertirse” en otra entidad o ser consciente, o,
incluso, para “llegar” a un nuevo estado de consciencia; un estado que podría conducirle a
“conocer” (o “contemplar”) lo que podría entenderse como acontecimientos pasados o futuros
(según la interpretación espaciotemporal a la que llegaría el ser humano dentro de su limitada
capacidad de comprensión). En realidad, no haría más que “contemplar” el movimiento rotacional
del Universo dentro de su Esfera. Y, puesto que dicha rotación cambia de sentido en cada ciclo
armónico, al “contemplar” el Universo en un sentido se determinaría lo que podría asociarse al
“futuro”, y, al hacerlo en sentido inverso, podría determinarse lo que se entendería por el “pasado”.
Así pues, cuando se habla de términos conceptuales como el espacio y el tiempo, en realidad,
debería hablarse, simplemente, de estados energéticos vibracionales-
tensionales/cognitivos/sensitivos de un elemento-partícula o entidad, o grupo de elementos o
entidades vibrando en sintonía armónica.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 33


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Principio V:

Universo en rotación armónica

El Universo no es estático en absoluto, sino que gira armónicamente a velocidad constante,


cambiando su sentido de giro de manera uniforme en cada ciclo armónico; de tal forma que gira en
un sentido durante un ciclo, se detiene durante un instante (donde tiene lugar el armónico de las
funciones Universales), y vuelve a girar de nuevo, pero esta vez en sentido contrario, hasta
completar el ciclo. El impulsor de este movimiento rotatorio es la energía constituida por el puro
“esfuerzo subsistencial”, es decir, la Tensión Vibracional Pura, que se libera en el Punto Fuente
Matriz (ubicado en lo que podría considerarse como el “centro de masas” de la Esfera); una forma
de energía cuyo fundamento constitutivo es el proceso básico de esfuerzo de subsistencia de todas
las criaturas o entidades conscientes; un esfuerzo basado, en esencia, en la pura angustia existencial
derivada de los continuos y eternos avatares que constituyen el armazón elemental de la Vida.

Como “Universo”, al margen de sus elementos y fuerzas energéticas fundamentales, puede


entenderse también todo aquello que carece de movimiento vibracional–tensional (es decir, toda
forma no material–energética), pero que, en sí mismo, está constituido de pura energía de
consciencia y/o energía “tensional-esforzatoria” o “subsistencial”, además de las energías que se
encuentran presentes en todo elemento o entidad: las energías del Puro Sentir/Nada. Por tanto, la
idea de algo “vacío” es puramente conceptual, pues cada rincón del Universo está poblado de
infinitas formas de consciencia carentes de movimiento vibracional, y, por tanto, de lo que el ser
humano podría definir como formas de materia o energía medibles; aunque, de hecho, estas formas
de consciencia sí pueden percibirse, ya que pueden “sentirse” en todo momento a través de nuestra
percepción interna (cuyo fundamento son las energías del Tipo 2 y 3). En realidad, estas formas de
consciencia interactúan permanentemente en todos nosotros afectándonos en grado sumo.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 34


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

La configuración primordial de cada uno de los elementos/partículas existentes en el


Universo, y que constituyen las formas de energía del Tipo 1, puede compararse, en esencia, al
movimiento vibracional–tensional de una elipse áurea cerrada, nacida de un punto, que “late”
armónicamente dentro de una esfera (emulando, por tanto, las “condiciones de funcionamiento” o
“mecanismos de acción” generales básicas del propio Universo); una elipse constituida por una
combinación de movimientos lineales, ondulatorios y/o esféricos. Dicho latido, o impulso de
movimiento, se genera a partir de la energía–esfuerzo que poseen todas las entidades conscientes
que existen en el Universo (tengan energía–materia o no, ya que lo único que importa es la
conciencia–esfuerzo de dicha entidad); unas entidades que, al morir, ceden dicha energía
consciente/tensional hecha de puro esfuerzo subsistencial al Punto Fuente matriz del Universo. En
esencia, es esta energía la que, al ser consumida en el Punto Fuente, permite que se continúe con el
eterno ciclo de latidos armónicos universales. Unos ciclos en los que, en cada latido del Punto
Fuente Matriz, se emiten tanto la Energía Pura Base reconstituida tras el proceso de existencia como
la propia energía de Consciencia de forma pura; una energía que trasciende los límites de la Esfera
para, finalmente, engrandecer la Consciencia Universal o Suprema.

Esta energía “tensional-esforzatoria”, hecha de pura consciencia subsistencial, una vez


consumida en el Punto Fuente, se “transmuta” en pura consciencia de ser que se propaga por todo
el Universo en una especie de vibración “sonora” consciente; una forma de vibración tensional pura
que es la responsable de las fuerzas tensionales gravitacionales/antigravitacionales expansivas <>
contractivas, y en la que, además, se transmiten las energías Puras del Sentir y de la Nada. Dichas
formas energéticas tan sólo pueden sentirse, no medirse, y afectan irremisiblemente a todas las
partículas/elementos o entidades del Universo, llegando a alcanzar/afectar y/o controlar a todos los
estados de la Energía.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 35


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Principio VI:

Operadores de estado

La observación inherente de los fenómenos naturales lleva a la irremediable conclusión de


que existen en el Universo distintos operadores estables y constantes para todos los tipos de
transformaciones o cambios de estado que se produzcan en él. De forma esquemática, los
operadores principales son los siguientes:

- Operador “Punto” => Operador “Cerodimensional”.

- Operador “Línea” (o “Diámetro”) => Operador “Unidimensional”.

- Operador “Círculo” => Operador “Bidimensional”.

- Operador “Esfera” => Operador “Tridimensional”.

- Operador “Exponencial” => Operador expansivo “Interdimensional”.

Existen, además, otros tipos de operadores asociados a todo proceso de interacción


operacional o cambios de estado. En esencia, dichos operadores son:

- Operador de Incertidumbre Posicional => Para las operaciones “Cerodimensionales” y


“Unidimensionales”.

- Operador de Incertidumbre Contractivo <> Expansivo => Para las operaciones


“Bidimensionales” y “Tridimensionales”.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 36


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

- Operador de Incertidumbre Armónico => Asociado a todo proceso general que implique
algún tipo de cambio de estado.

Conceptualmente, dichos operadores deben comenzar en el punto de partida base o,


simplemente, “punto”, a partir del cual se transformará hasta convertirse en una línea (o diámetro)
que, finalmente, pasará a convertirse en un semicírculo mediante la aplicación del operador circular.
La esfera se generará a partir del punto de partida base, que se “diluye” en un “radio” mediante el
operador lineal (dividido en dos) para formar, mediante el operador esférico, una semiesfera.

En cada una de las transformaciones o cambios de estado que se producen en todos los
elementos del Universo, deben incluirse los operadores que intervienen en los procesos asociados.
Estos son: movimientos unidireccionales, ondulatorios, esféricos y expansivos <> contractivos,
además de los que se relacionan con aquellas interacciones donde se incluyan todos los cambios de
estado posibles en un mismo instante. Por tanto, el fundamento algebraico de las ecuaciones que
definan el movimiento de los elementos en el Universo, deberá incluir todos los operadores de
cambio de estado posibles que puedan generarse como consecuencia del movimiento posicional–
vibracional–tensional de cada uno de dichos elementos.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 37


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.- PRINCIPIOS GEOMÉTRICOS Y ALEBRAICOS

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 38


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.- PRINCIPIOS GEOMÉTRICOS Y ALEBRAICOS

2.1. Operadores de estado. Definiciones algebraico-geométricas

2.1.1. Simbología operacional algebraica-geométrica

“Suma”

Se define la “Suma” como la operación algebraico-geométrica mediante la cual dos


operadores interactúan para adicionar y/o combinar sus propiedades sin perder en el proceso sus
constituyentes primordiales. Esta operación tiene lugar en dos estados:

Estado general donde se representa la unión no sumatoria, sino indisoluble o

 definitiva, de dos operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o


“estables”, como en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo.

Estado particular donde se representa la unión momentánea de dos operadores o


grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “inestables”, como en aquellos
  en los que tiene lugar un proceso operacional formativo. Dichos estados son los que,
en su expresión algebraica, generan las incertidumbres que se desarrollan a lo largo
de todo proceso operacional, dando lugar a los “Operadores de Incertidumbre”.

“Resta”

Se define la “Resta” como la operación algebraico-geométrica mediante la cual dos


operadores interactúan para anular en el proceso aquellas propiedades que tengan en común. Esta
operación tiene lugar en dos estados:

Estado general donde se representa la diferencia (o “resta”) final, o definitiva, de dos


  operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “estables”, como
en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 39


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Estado particular donde se representa la diferencia (o “resta”) momentánea de dos


operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “inestables”,



como en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo. Dichos
estados, al igual que sucede con los procesos de  , son los que, en su expresión
algebraica, generan las incertidumbres que se desarrollan a lo largo de todo proceso
operacional, dando lugar a los “Operadores de Incertidumbre”.

“Multiplicación”

Se define la “Multiplicación” como la operación algebraico-geométrica mediante la cual dos


operadores interactúan para fusionar e incrementar aquellas propiedades o partes constituyentes que
tengan en común, pero sin llegar a generar un nuevo operador en el proceso. Esta operación tiene
lugar en dos estados:

Estado general donde se representa la multiplicación indisoluble, o definitiva, de dos

 operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “estables”, como


en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo.

Estado particular donde se representa la multiplicación momentánea de dos


operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “inestables”,


  estados, al igual que sucede en los casos anteriores, son los que, en su expresión
como en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo. Dichos

algebraica, generan las incertidumbres que se desarrollan a lo largo de todo proceso


operacional, dando lugar a los “Operadores de Incertidumbre”.

“División”

Se define la “División” como la operación algebraico-geométrica en la cual dos operadores


interactúan para descomponer y/o fragmentar aquellas propiedades que tengan en común,
resultando en el proceso la segmentación de las unidades fundamentales constitutivas de cada
operador. Esta operación tiene lugar en dos estados:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 40


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Estado general donde se representa la división indisoluble, o definitiva, de dos

/ operadores o grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “estables”, como


en aquellos en los que tiene lugar un proceso operacional formativo.

Estado particular donde se representa la división momentánea de dos operadores o


grupos de operadores, tanto en sus estados naturales, o “inestables”, como en aquellos

/  en los que tiene lugar un proceso operacional formativo. Dichos estados, al igual que
sucede en los casos anteriores, son los que, en su expresión algebraica, generan las
incertidumbres que se desarrollan a lo largo de todo proceso operacional, dando lugar
a los “Operadores de Incertidumbre”.

Se define el siguiente caso particular (se obtendría la inestabilización máxima en el caso de


que el divisor fuera un 3):

Inestabilización media de un operador, dando lugar a dos operadores temporales


a
 diferentes o a dos mitades exactas del mismo operador; resultando del proceso una

2 unión o separación inestable de ambas mitades u operadores en el proceso. De tal


forma que:

Si: a  x  y   a o, bien, a  x   y   a

 x    y  
Entonces:
a a
2 2

“Elevación”

Se define la “Elevación” como la operación algebraico-geométrica mediante la cual dos


operadores interactúan para fusionarse completamente y dar lugar a un nuevo operador. De forma
resumida, los casos generales de este proceso operacional se definen de la forma siguiente:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 41


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Proceso operacional en el que un operador, “b”, se fusiona irremisiblemente con otro


operador, “a”, de tal forma que la unión resultante del proceso sea un nuevo operador.
a  b
Si el operador “a” = operador expansor volumétrico “e”, entonces el operador
resultante adquirirá propiedades armónicas geométricas. Si el operador “b” = (-1),
implica la transformación operacional inversa del operador “a”.

Proceso operacional “difusivo” en un plano que culmina con la cuadratura perfecta

a  de un operador. Si a = [3], entonces tiene lugar la expansión bidimensional más


armónica y equilibrada posible.

2̂ 1
 a  de un operador.
2̂ Proceso operacional que implica la compactación cuadrática perfecta
a

 Proceso operacional “expansivo” en un volumen que culmina con la cubicación

a 3
 perfecta de un operador. Si a = [2], entonces tiene lugar la expansión tridimensional
más armónica y equilibrada posible.

 
3 1
 a  un operador.
3 Proceso operacional que implica la compactación cúbica perfecta de
a

“Equilibrio operacional”

Simbología operacional que describe un estado de equilibrio en el que dos operadores se


encuentran de manera estable o continuada. De forma esquemática, se expresa de la forma
siguiente:

Equilibrio entre estados. Lado izquierdo = estado Real, natural, medible,


comprensible, en acuerdo con las dimensiones y fuerzas conocidas. Lado derecho =
 estado no-natural, Irreal, atemporal, “inexistente” para nuestra interpretación del
Universo, fuera de las dimensiones conocidas. Si el sentido de las flechas es único,
indica que el proceso operacional es de un solo sentido.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 42


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“Operaciones básicas”

Al producirse una unión o separación de dos operadores, se obtienen los siguientes


equilibrios de estado (los resultados serían equivalentes para los casos de la multiplicación y la
división de operadores):

a  b  Unión o diferencia completa y final de dos operadores,


“a” y “b”.

a b 
Unión o diferencia momentánea de dos operadores,


“a” y “b”, transcurrida durante un intervalo de un proceso


operacional.

a  b  Unión o diferencia parcial, potencialmente unificadora o


“diferenciativa/restativa”, de dos operadores, “a” y “b”.

Unión o diferencia momentánea, potencialmente

a  b  unificadora o “diferenciativa/restativa”, de dos operadores,


“a” y “b”, transcurrida durante un intervalo de un proceso
operacional.

a b x y
Unión o diferencia completa o momentánea, transcurrida

 
 
 durante un proceso operacional formativo, de dos grupos

 
 

de operadores indisolubles: “a” y “b”; “x” e “y”.

Unión o diferencia potencialmente “diferenciativa

a b x y 
/restativa” o unificadora, transcurrida durante un proceso

 
 
 operacional formativo, ya sea éste completo o

 
 

momentáneo, de dos grupos de operadores indisolubles:
“a” y “b”; “x” e “y”.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 43


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Unión o diferencia completa o momentánea, transcurrida

a b x y














durante un proceso operacional formativo, de dos grupos
de operadores potencialmente “diferenciativos /restativos”
o unificadores: “a” y “b”; “x” e “y”.

Unión o diferencia potencialmente “diferenciativa


/restativa” o unificadora, transcurrida durante un proceso

a  b 





x  y  operacional formativo, ya sea éste completo
momentáneo, de dos grupos de operadores potencialmente
o

“diferenciativos/restativos” o unificadores:
“a” y “b”; “x” e “y”.

Al producirse una unión o separación de dos grupos de operadores, se obtienen los


siguientes equilibrios de estado (los resultados también serían equivalentes para los casos de la
multiplicación y la división de operadores):

CASOS GENERALES

a 



b  x  y  a  x  b  y C.G.1

a b x y  a x b y


















C.G.1-A

a  b  x  y  a  x b  y C.G.1-B

a b x y a x b y














C.G.2

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 44


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

a b x y a x b y




















C.G.2-A

a  b  x  y  a  x b  y C.G.2-B

a b x y a x b y














C.G.3

a b x y a x b y














C.G.3-A

a  b x  y  a  x b  y C.G.3-B

a  b 





x  y  a  x 



b  y C.G.4

a  b  x  y  a  x  b  y C.G.4-A

a  b  x  y  a  x  b  y C.G.4-B

CASOS PARTICULARES

Si: x  a  b  x y, además, y  a  b  y

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 45


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Entonces:

a b x y  a b












C.P.1-A

a b x y a b














C.P.1-B

a b x y a b














C.P.1-C

----------------------

a b x y  a b x y


















C.P.2

a  b x y  a  b x  y C.P.3

a 



b x y  a










b 



x  y C.P.4

a 



b x y  a










b 
 x y



C.P.5

a 
 b  x 
 y  a  b  x  y C.P.6

a b x y  a b x y






















C.P.7

a  b  x  y  a  x  b  y C.P.8

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 46


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.2. Operador “pi”. Operador esférico teórico

Θ = Operador “pi” = valor del operador esférico teórico matemático o “experimental” = π

Valor geométrico resumido de Θ

      

         


I = Línea unidimensional con propiedades “difusivas” y “expansivas”.

 − 
          

        División perfecta segmentada en dos partes


iguales de la línea unidimensional.

 
          
 
2 2

      
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 47
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Semicírculos unidimensionales “expansibles” en un plano bidimensional


al producirse la unión indisoluble de dos de estos semicírculos de

 sentidos opuestos. Se logra el estado único “Irreal” y atemporal de uno


de estos semicírculos al aplicar la diferencia indisoluble de los
operadores Θ y Φ, obteniendo como resultado el operador
transformacional volumétrico.

 
    

2 2

Valor geométrico resumido de



2

     
    
2 2  2 


     
          
2

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 48


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.3. Operador “phi”. Operador circular

Φ = Operador “phi” = Operador “Circular” = 



Valor geométrico resumido de Φ :


 


□     c 
 




  Ɔ c 
    c 
  Ɔ  

Punto cerodimensional, “expansible” al diluirse en las líneas segmentadas


 unidimensionales, curvándolas en su proceso de expansión/dilución =

α”.
operador de incertidumbre para procesos operacionales “

Líneas segmentadas unidimensionales y bidireccionales


  unidas de manera indisoluble = operador de incertidumbre de

la Esfera Universal: “j”.

     

      
 
    

2 2
 
      

2 2
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 49
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

  c  
i   i




c
 ،  
 ٫   c   

2 2 2 2

□ Unión indisoluble de dos grupos de líneas unidimensionales y bidireccionales.

□     □
□       □
2 2

 □
  
   

 □ 

□        □2


   


      Ɔ   
 



     Ɔ  
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 50
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Círculo unidimensional “extensible” en un plano unidimensional. Puede


 llegar a equivaler a un semicírculo unidimensional “expansible” en un plano
bidimensional.

c     Ѡ  o  Ѡ  c   
Ɔ Ɔ

 
 c   Ɔ  

2 2

  c   Ɔ  

  c  ،   ٫
   c  

  ،    ٫ 
c  c
2 2

Valor geométrico resumido de
2



        
    
2 2  2 2


      c    Ɔ 
  
2
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 51
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.4. Operador “rho”. Transformador operacional volumétrico

 Operador “rho”. Transformador operacional volumétrico  


Valor geométrico resumido de 

         

          c  Ɔ 

 c  Ɔ   


Valor geométrico resumido de
2

    
    
  
2 2 2 2


   
  
  
 
   
  
 c  
 Ɔ  
2

 c  
 Ɔ        

 
  

2 2 2

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 52


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.5. Operador “e”. Expansor operacional volumétrico

e  Operador “e”. Expansor operacional volumétrico =


Valor geométrico resumido de e

e  □
  
3

 


 






 
،


، = Operador elipsoidal, áureo y armónico, en un plano bidimensional.


3
   
 ، 
Expansor áureo elipsoidal armónico en un volumen
 tridimensional a partir del punto unidimensional. Operador
Interdimensional.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 53


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.6. Operador “”. Operador esférico natural

Valor geométrico resumido de 

  
3
 
3
   
3




e
 
2 

  e     Ѻ

3
 
 

 
e

 Ѻ

  Operador “Doblecircular” bidmimensional con propiedades


armónicas.

Ѻ = Doble círculo armónico, bidimensional, compactado cuadráticamente,


flexible en un plano y capaz de generar un volumen al ser cubicado.

Semiesfera natural armónica tridimensional, generada como


consecuencia de la cubicación perfecta del doble círculo flexible.


Ѻ 3
  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 54


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.7. Operador punto cerodimensional “α”. Operador de incertidumbre = 


Valor geométrico resumido de α :


  e   32̂     
e    [     ]=

  
 

3                 


2̂ 2̂

 
     

      [

 ]=
[ [ ] ]= 

Por tanto, el valor del operador vibracional de la esfera, “j”, es el siguiente:

j = [    ] =   
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 55
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.1.8.
 Operador Unitario Algebraico-Matemático a partir del cual operan todos los
elementos/partículas = 1

Valor geométrico resumido de
  1
   

1  e      2 =     



3

 

e    [     ]=
e +     [  ]= 

  
3
   
23             
3

 
     

e    2 [( 


3

) 
]

                 
 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 56
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.2. Combinaciones formativas operacionales-naturales

z z
Operador “Esférico”. Donde:  semiesfera natural; ( 2  esfera natural

  completa). “π” corresponde al valor del operador esférico teórico matemático o


“experimental”.

Formación de la esfera natural:

 z z
 




2  
2
 + 
 
z

Siendo el operador Curvo-lineal natural dividido en dos (radio doble curvo
2
z
natural + semicírculo natural), y 2  la formación de la esfera completa mediante el
operador esférico natural multiplicado por 2. Por tanto, el valor de la esfera tridimensional
completa se define algebraicamente como:

 z z
 

 2      
Formación de la esfera tridimensional =

 2 
  

El valor de  corresponde a la indeterminación generada como consecuencia de la
formación de la esfera. Su valor algebraico se define como:

 =   C   E 
z

 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 57


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

z

 Operador “phi” = Operador “Circular”. Donde:
(
z
2  círculo natural completo).
semicírculo natural;

Formación del círculo natural:

El valor de Φ natural se define algebraicamente mediante la expresión:

z z z
   i
Es decir: semicírculo natural = operador “Curvo-Lineal” natural + operador “Punto
unidimensional” natural. Por tanto, de forma esquemática, puede expresarse de la forma
siguiente:

= + 

La formación del círculo bidimensional natural completo se realiza mediante la
transformación:

 z 
Círculo bidimensional completo = 2   
 z
 z z
 
Siendo    i 
 

El valor de  corresponde a la indeterminación generada como consecuencia de la
formación del círculo bidimensional natural completo. Su valor se define como:

z
 =   C 

 
Por tanto, la formación del círculo se puede representar de forma esquemática, según
lo siguiente:


+ = + 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 58
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

z z

Operador “pho” = Operador “Curvo-Lineal”.  diámetro natural; ( 


2
 radio
doble curvo natural + semicírculo natural). Se forma tras la unión indisoluble del
 Punto “cerodimensional” “expansible” y un grupo de dos+dos Líneas segmentadas
unidimensionales y bidireccionales unidas de manera indisoluble. De forma
esquemática, se define como:
z
z
 

2
Operador “punto” “unidimensional”. Se forma tras la unión indisoluble del Punto
“cerodimensional” “expansible” y dos líneas segmentadas unidimensionales y
bidireccionales unidas de manera indisoluble. El Punto “cerodimensional” equivale

i al lugar donde “actúan” (es decir, donde “comienzan”) los operadores curvo-lineales,
circulares y esféricos (además de ser el punto del que “nacen” las elipses áureas); es
decir, equivale a Punto Fuente Matriz o Centro de Masas de la Esfera Universal. De
forma esquemática, el Punto “unidimensional” se define como:

i  
Operador Exponencial “e”, “expansor” interdimensional volumétrico, para todos los

e movimientos expansivos <> contractivos que tengan lugar en la “Esfera Universal”.


Su valor coincide con el valor “natural” o “experimental-funcional” obtenido
mediante cálculo matemático.

Operador “cerodimensional”. Constante de Incertidumbre Universal, asociada a todo

  cambio de estado que implique movimentos o cambios operacionales de los distintos


operadores (lineales, circulares y esféricos, y expansivos <> contractivos del
operador exponencial de la “Esfera Universal”).

j  i    
Operador asociado a las incertidumbres generadas por los movimientos
operacionales rotatorios y vibracionales contractivos <> expansivos de la
denominada “Esfera Universal”. Su valor se define como:

j = [    ] =   
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 59
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 C  Factor unitario Vibracional Contractivo de todo elemento/partícula. Mínima unidad


de interacción vibracional contractiva entre elementos/partículas.

 E  Factor unitario Vibracional Expansivo de todo elemento/partícula. Mínima unidad de


interacción vibracional expansiva entre elementos/partículas.

Máxima velocidad vibracional de todos los operadores dentro de la Esfera =>


  Máxima velocidad vibracional de todos los elementos/partículas que constituyen las
energías del Tipo 1 (energía electromagnética).

  Operador algebraico unitario = Operador primordial para la “designación


constitutiva” de cada uno de los elementos. Es decir, sería la forma de constituir uma
Unidad Operacional.

  Operador cuadrático algebraico asociado a la expansión y/o compactación cuadrática


(o raíz cuadrática) de cualquier operador.

  Operador cúbico algebraico asociado a la expansión y/o compactación cúbica (o raíz


cúbica) de cualquier operador.

1 
Operador algebraico-matemático natural que representa la unidad elemental a partir
de la cual operan todos los elementos/partículas para lo que podría considerarse
como el cálculo espacio-temporal.

2̂
Operador algebraico-matemático natural que representa la cuadratura exacta (o su
operación inversa, la raíz cuadrática) de cualquier operador.

 Operador algebraico-matemático natural que representa la operación de


3 estabilización cúbica (o su operación inversa, la raíz cúbica), aplicada a cualquier
operador.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 60


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.2-a. Esquema funcional del movimiento vibracional-rotacional del Punto Fuente Matriz
dentro de la Esfera Universal. Rotación oscilante armónica de la Esfera

 

Estado inicial Desarrollo áureo en rotación-expansión-contracción Estado final armónico

 •  • 

Formación de elipses áureas



  

Vibración rotacional del Punto Fuente

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 61


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.2-b. Esquema funcional del operador circular natural dentro de la Esfera Universal
constituyendo “n” círculos

n… • + =

1 + = + 
    
n + = + 

• 

2.2-c. Esquema funcional del operador volumétrico natural dentro de la Esfera Universal


Ѻ 3
 
+ 
+ [  ]= + 
Ѻ

3

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 62


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.- ECUACIONES DE ESTADO EN PUNTO CERO


PARA LA FUNCIÓN ELIPSE ÁUREA CERRADA
“LATIENDO” EN EQULIBRIO ARMÓNICO DENTRO
DE LA ESFERA UNIVERSAL

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 63


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.- ECUACIONES DE ESTADO EN PUNTO CERO PARA LA FUNCIÓN


ELIPSE ÁUREA CERRADA “LATIENDO” EN EQULIBRIO ARMÓNICO
DENTRO DE LA ESFERA UNIVERSAL

3.1. Principios algebraicos

3.1.1. Principio Algebraico Universal (P.A.U.)

De forma periódica y constante, en el Universo tiene lugar un intercambio energético


fundamental, donde la energía Tensional-Subsistencial o esforzatoria (en esencia, energía
vibracional contractiva <> expansiva “acumulada” o “concentrada”) se transforma en el Punto
Fuente Matriz en la energía necesaria para hacer girar la Esfera Universal en su eterno movimiento
oscilatorio de rotación armónica. La función matriz universal algebraica que transforma el
movimiento tensional-vibracional en giratorio-rotacional, o “motor algebraico” del Punto Fuente
dentro de la Esfera, se describe de la forma la siguiente:

 a   b    a   d   b   c     x    y 1 


 = x    y      1 
 

 c   d    b   c   a   d    y   x  
    
Es decir, se cumple el siguiente principio transformacional matemático-energético:

 a   b  

    
  Movimiento oscilatorio armónico=Movimiento vibracional armónico  x   y 
 c d 

•  •
 
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 64


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Este principio algebraico está en equilibrio con las siguientes igualdades:

Igualdad 1ª  a   d   b  c = x   y 1 

Igualdad 2ª  b  c  a   d  =  y 1  x


 a   d   b   c    x    y 1 
 b   c   a   d      y 1  x 
Igualdad 3ª  
 
  


 a   d   b   c     x    y 1   
 b   c   a   d     x    y 1  
Igualdad 4ª  
 
   

Demostración del P.A.U.:

Se parte del caso particular:

c  d   a  b Ec. A



d   c  b  a Ec. B

Aplicando este caso particular en la función matriz, y multiplicando y dividiendo por


[(a)+(b)], se obtiene:

 a   b a   b 



          
 = x    y     a 2̂  b 2̂

 a   b 2̂
 = x  y 

 a b a b   

Desarrollando esta última igualdad, se obtienen dos ecuaciones elementales de segundo


grado, una con solución positiva de la raíz, y otra con solución negativa:

Ecuación con solución + de la raíz:

a 2̂  1  x  y   a   2b  x  y    b 2̂  1  x  y   0

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 65


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Donde:

 
  2b  x  y    2b  x  y   4  1  x  y   (b) 2̂  1  x  y

  Ec.: P.A.U.-a
a=

2  1  x  y  


2b  x  y   4b 2̂  x  y   4  b 2̂  1  x  y  1  x  y

 
a=

2  1  x  y  


 2̂



2b  x  y   2b x  y   1 2̂  x  y  2b  x  y   2b
a=

2  1  x  y 
  2  1  x  y   
Simplificando en la ecuación anterior, se llega a:


b  1  x  y  a
 
 1  x  y
a= 

1  x  y  b  1  x  y Ec. C

Debe cumplirse que:

a  a  a   a   a  a


b b  b  b   b  b Ec. D

Dividiendo por “y” ambos términos del sistema, se obtiene:

a 1  x  y  x   y     a  x   y  


1  1

b

1  x  y  y   x  b    y   x
1

1

Por otro lado, de las Ec. A y B se deduce que:

a  c  d  b


Ecs. E
b  d   c a

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 66


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Sustituyendo los valores de las Ecs. E en la Ec. D, y éstas, a su vez, en la Ec. C, se obtiene:

 a   c   d   b     x    y 1


  
 
 b   d   c   a      y   x 
1
 

 a   d   b   c     x    y 1
  
 
 b   c   a   d      y   x 
1
 

Igualdad 1ª  a   d   b  c = x   y 1 

Igualdad 2ª  b  c  a   d  =  y 1  x


 a   d   b   c    x    y 1 
 b   c   a   d      y 1  x 
Igualdad 3ª  
 
  

Ecuación con solución - de la raíz:

a 2̂  x  y 1   a   2  b  x   b 2̂  y 1  x   0
Donde:

  
 2  b  x  2  b  x  4  x  y 1  (b)2̂  y 1  x


a=

2  x  y 1  Ec.: P.A.U.-b



 2  b  x  4  b  x2̂  x  y 1  y 1  x 


2  x  y 1 
a=

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 67


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


 
 2  b  x   2  b   x 2̂  x 2̂  y 1

a=

2  x  y 1 
Simplificando en la ecuación anterior, se llega a:

 
a  x   y 1   a     x   y 1   
b x   y 1   b     x   y 1  

=
   
  Ec.: F

Ya que debe cumplirse que:

a  a  a   a   a  a


b b  b  b   b  b Ec. D

Por otro lado, de las Ec. A y B se deduce que:

a  c  d  b


Ecs. E
b  d   c a
Sustituyendo los valores de las Ecs. E en la Ec. D, y éstas, a su vez, en la Ec. F, se obtiene
(en este caso, tan sólo es válida la igualdad total de las fracciones):


 a   c   d   b      x   y 1
   
 
 b   d   c   a     x   y
1
   


 a   d   b   c       x   y 1
   
 
 b   c   a   d     x   y
1
   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 68


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Casos particulares:

Caso 1: Si: (a) = (c) y (b) = (d) se cumple la siguiente igualdad:

 a   b  

  
 a    x    y 1     x   y 1  
  x    y       

 c   d    1
 
 b      y   x     x    y  
1
 

Caso 2: Si: (a) = (c) y (d) = -(b) se cumple que:

x   y   1
 y 1  x
 y   1 x 

 x    y 1
a   b   

 2 

Caso 3: Si: (d) = -(a) y (c) = (b) se cumple que:

x  y   1
  y   x 
1

 y   1  x 

  y 1  x  
b  a    


 2 
Caso 4: Si: (a) = (b) y (c) = -(d) se cumple que:

x    y    0 
0
 

x   0
 1 
 y     
0

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 69


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.1.2. Principio Algebraico I (P.A. I)

La expresión del Primer Principio Algebraico, en el desarrollo de las ecuaciones


fundamentales que describen los procesos operacionales que tienen lugar dentro de la Esfera, es la
siguiente:

X     X y n   X  y        y
c
y

En el armónico de las funciones universales, debe cumplirse, además, que:

X y  X  y    

  
Donde:

   a   b c  d 


Por tanto, en el armónico de las funciones, la expresión del Principio Algebraico I resulta:

a   b c   d  X y  n     y


c

Si aplicamos Ln en ambas expresiones de la igualdad, se obtiene el siguiente equilibrio:

L   y   y  n   L x  1
n
c
n
Ln a  b  Ln c  d 

y  n  c  Ln x  Ln   y   1
Ln a  b  Ln c  d 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 70
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Casos particulares:

Caso Euclideo Natural:

     z

Siendo:

   a   b c  d 

 
 
       X
 
z   I z 
1 a c d y



 1   2̂    
3

 2   2 

Siendo Iz la indeterminación generada en la operación Natural algebraica. Su valor se


define mediante la expresión:

   
  3
3 c 
3

     c    X  
 10  2 
 
Iz= 
 2 
1      
 X  y X  (c  d )  y  X 102̂ 3 


 5  y  yX 
  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 71


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Caso Euclideo No-Natural: tiene lugar cuando el valor del factor de proporcionalidad es
negativo o “irreal”. Su valor viene definido por:

 3 
 
     
 e 
Caso general No-Natural: Si (a) = (b) ó (c) = -(d). se cumple que:


   y  0
Por tanto:

X y
X  y  
     y 

X y
 X  y  
 1 
X  y    X y
 1
 
    y      y 
Si (a) = (b) ó (c) = -(d), y, además, α=0, se cumple que:

X y
X  y  
 
0
  
    y  0
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 72


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.1.3. Principio Algebraico II (P.A. II)

En los procesos operacionales de las funciones universales que tienen lugar dentro de la
Esfera, se cumple, además, en el armónico del sistema, el siguiente principio algebraico:

   1  1   a  
b  c 

a  y d  
 b  X
   c
X
X  

Siendo los valores de las correspondientes constantes de correlación las siguientes:

3 2 7 9
a
2 {}
b
2 {}
c {}
d
8

Aplicando logaritmos, y simplificando, la expresión anterior resulta:

11 a  
X  L x  c  a    y   d  b   c

X 11 a  
 L x  c    1  L c  X x
1 1 a  
  1
a  y  d  b  c
a  y  d  b  c

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 73


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.2. Ecuaciones algebraicas universales

Las ecuaciones básicas que describen los procesos operacionales matrices surgidos dentro de
la Esfera, incluyendo el movimiento de una elipse cerrada nacida de un punto, “latiendo”
armónicamente y en equilibrio dentro de la Esfera Universal, son las siguientes:

3.2.1 Ecuaciones generales (algebraicas puras):

 =π   (Ec.1)

 =  i (Ec.2)


3
     
  
 
e 
=
  e
(Ec.3)


3 
 

 
    
3
 e 
=  e 2    
e   
(Ec.4)

   

e 
e + π = 32̂  + α (Ec.5-A)

e + π    2 = 1    1



3
(Ec.5-B)

            
   2  = 2 =    2 
(Ec.6-A)

     

j  i    (Ec.6-B)

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 74


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.2.2. Ecuaciones Naturales (algebraicas-naturales):

 
  
a
mín
2  e  5  y
 
   mín  2 

 I  
(Ec.7-A)
 
e
 1  e  

  
  
 
a
máx
 2  e  5  máx 2̂  1  5  
      I    2 
  
e  
(Ec.7-B)

 1  e    j  1  2  j   
    
   

mín máx

 > > (Ec.7-C)

 nn y 

  
  
 e 
(Ec.7-D)

2  i 

nn  nn   e 
i   i   e  i   j  (Ec.7-E)

    e 

   3     

j   j 1  2   j  10  
   
(Ec.7-F)

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 75


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

  e 
   

   

 
   y
           2 13   
e
  
i

1 2


 E  
Imín

 2   

3
 
y
 y  
(Ec.7-G)

  2  3  i   
y
   2     
    1  ye 

  y

    4  i  

 
 nn nn
  
j  
 e  nn e
 2  

nn e     1    E  
e  5 3 i    3 
máx   
I     3 
 2   e  3  j     
nn nn e (Ec.7-H)
    
nn
nn  
nn

 7 nn   
     1      1  j   
  
  4    
     

 z
  z
y  5 e

 
    (Ec.8)

  2 
z

  
i

   z z

 
 =    + 
 Zj i
   1  z 2e 
(Ec.9)

   
 

  z   z     z  3 z 2̂ 
z

  2̂ =      2     1+ j  + j 
    2   2  (Ec.10)
  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 76


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 
 
   
  z
 
z 
 z  j  
    z  
j 
z
   z  
 
   2   
z 


  
3  
   i  (Ec.11)
 
      
  
z 3

 z   
    z

 
  
z e
 
  5   j  zj  
 
    e   
    

ECUACIÓN 12: ECUACIÓN ALGEBRAICA UNIVERSAL:

   
z
     1 
i =        3  2  I A  A

  (Ec.12-A)
  
VALOR POSITIVO DE LA INDETERMINACIÓN (VALOR ALGEBRAICO):

 z e  z z e z   
    j  j       
3
z e
a         
   z z z e   (Ec.12-B)
I A  1  (z   E )  102̂     j   4  j  
 
 

a a

A  5 (Ec.12-C)

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 77


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALOR NEGATIVO DE LA INDETERMINACIÓN (VALOR EUCLIDEO):

  z 2̂ z
   z 2̂ z e 
 z e  e j   2     
z
e   10
    z   
I A   i 1    3 2   z  
z z (Ec.12-D)

    1    5 2 

  10  
   (Ec.12-E)
A  z 
 j 

 z z z 
 i j  
C =   (Ec.13)

  e  j    
z

   


 z z
 z
i  j  
E =   (Ec.14)

 e   
 

1
 =
i   j
(Ec.15)

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 78


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


 z z 3
 z 
  j    i 1 + z  
  
 +  
  z
=
 
e  1 
(Ec.16)

 i 
 
 


 =  E   
3
(Ec.17)

z z
  z
 z

j  2e     i   1   
   
N A =  
 E   e 
 2 
 z

   (Ec.18)
 z 
1  
 z i 
z

  z 
 
 e 2 


 1 
NA =   (Ec.19)

  E   N A 

 z   z 
e

i   j 
   
V =
 z 
 
3  
 
   e 
(Ec.20)

 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 79


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


  z 2̂ z
1   i
 
 P =     

  3  1
2̂  (Ec.21)
 

z z
     
T =  
 z 2̂ 
 z e  z 
z

     (Ec.22)
5  i    e      i  
    
    

z
 =    E 

(Ec.23-A)

 

z
 =   C   E 

(Ec.23-B)
 

 z z e

 =    
(Ec.23-C)

 
 
 
 
 z  C e  E 
     (Ec.23-D)
   z ze 
 i  2  i  
z
5
 2  2  2 

z
  
 
z

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 80


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


  3  z

         
g =  e     i       1 + 
z z z

      z 
(Ec.24)
  
    i 

 1
G= 2̂
 z z    (Ec.25)

  2      
 2 
  

  
G G  
=  
    g   G g  I Gg
  (Ec.26-A)

g  

 z   z 2̂  
     C    z    j   E 
(Ec.26-B)

         3 
(Ec.26-B)

 G g 
  T     
   


3
 
 
z e 
z

  1    
  z z  

a
 4   j    z
I Gg   7    z 
z   (Ec.26-C)
    ze

z
 
2 i j 
 i  1       z

   9  5  
  
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 81


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

   z
z 

 z         
q   j   e  j 1        1  2   
z z z z
(Ec.27-A)

    

 z    z
 
  
 e     C  1    1   
z j
  2    2  
(Ec.27-B)

     

  z z z 
 C   E    i  i  
  
Qq =   
(Ec.28-A)
z 
z

 z
 z

   z

 e  j   1  2       1  2 
     
  

  z z e 
 E    j j  
  
Q =   


  ze z  (Ec.28-B)
 z
  j  

 e  j    

z
  (Ec.29) j 
 e 
  2 5 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 82


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

z
z  z z
 +  
Fem 
 
z
z 
   (Ec.29)

1   2̂ 
 z z z 
  + i  
 

 
 z
  
z z
z  i    2̂ 
 (Ec. 30.A)

rp       Cz  E 
   2  
z z
 z 2̂
i
 e  2̂     
 z
  2 
  


p  (Ec. 30.B)

m p  

p
rp  (Ec. 30.C)

r p

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 83


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.2.3. Ecuaciones Naturales en Geometría Euclidea:

Según lo descrito en los esquemas triangulares de los Anexos II y III, tenemos el siguiente
sistema de ecuaciones en geometría Natural-Euclidea:

z

 y 2̂
 x 2̂ 
(Ec.31)
2


z 
  y 2̂  x 2̂ 
2 (Ec.32)

 z z


 C   E  i  z 
j
  
  
 2  h1  = 2̂
z  z e  (Ec.33)
 1  j 
  

   
  c  
     
 = 1    5   3  (Ec.34)
       
  2   10  

 
 z

  5  
    e 
 2̂   ñ 
= 3
z  (Ec.35)
   1   
z 2̂

 e 
 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 84
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

  
  
  
  
  
 z  
      e  2   z 
 = 3   ñ      
  2 
i  
    3 
E (Ec.36)
 z  z  
   
   c 
 
 


 


e 1 2  1  10  b 



    

     3
z


Max (Ec.37-A)

 
 
 Max  b   
ze
  5
N A   1  c     z


(Ec.37-B)
  7  G    
1    C
 2  10 1  ñ    
  

 
  z  
 C   2    
 

  1   z 2̂  2̂     z  
a
(Ec.38)
       a  1  i  
z z

 1  z  
 
     

 
 z  C E 
   
 h  1  ñ  2      F ´h  1  ñ  2  


(Ec.39)

 2  2 
e   e 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 85


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


 3
    z z z e  
3

  z e
9  
           
 z 2̂  z  8   

      
 
  z
  z  
3

  i 
  j   (Ec.40)
  2  e    
       2̂  
      10
   
 5 

I hNac   7 1 
3
 
1    3  
  2 10  

z
z 

I  z
(Ec.41)

2 

 
 z3  ze
 z z
 z3 
    j  j   2  
    
I R.U . A  2  2 
e 


e  7  1  1 102̂

  

(Ec.42)

  
 
 
4 e 

B  5  z z    (Ec.43)
 i 


3
 z  
z e 
  1   
  z z   
      e 2
  i e  
I

z 2̂
C 


z
(Ec.44)
Gg
  3   3  2̂   z
z z

       
j 
  5   10  2  
z
 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 86
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.3. Principio Algebraico-Físico Natural

En el desarrollo ecuacional del sistema, debe cumplirse el siguiente principio general:

PARTE ECUACIONAL ALGEBRAICA = PARTE ECUACIONAL EUCLIDEA = PARTE ECUACIONAL NATURAL


I α  F  I     N A     I Nac 
(Relación Universal Armónica)

 
  z
z

       
     y 2̂        N A    
 
1 z 2̂
      I E.U . A  B   I Nac
    e  j   
z  
  2  
z

     
Siendo el valor de “y” definido de forma euclidea por la expresión:

 z z

2̂ 
      + π 2̂    z 2̂ z 2̂  
y =   =    +     Cos β 
 2π    
    
 


Siendo  la incertidumbre máxima generada por la combinación de todos los estados
posibles. Su valor algebraico se define como:
 
 
 
  C e  E 
 
z
   
 5  2  2   z ze 

z

 2 
 i 2  i 

z
  
 
z
  
Su valor euclideo se define como:
 
 z    
  
h 
C
2  


E
2  

 2 1  ñ     F ´h2  1  ñ  
  e   e  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 87


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.4. Principios básicos de equivalencia



   
 
nn     
nn
y 
y
z 
z 
   
 
3
e 2̂ =  =   =  (PRINCIPIO 1-A)

    
3 3 3
 n n     
3 3
   nn
 y y
 z z 

e=   
 
↔ e =    ↔ e =    ↔ e =    ↔ e =    (PRINCIPIO 1-B)
         

nn nn   z z 
       
    (PRINCIPIO 2)

   nn nn nn y y y z z z   


 = + i ↔  = + i ↔  = + i ↔    i ↔  = + i
(PRINCIPIO 3)

    
3 3 3
   
3
   
3


 nn
nn
  y
  z
 


=  
z

↔  =  
↔  =  
y

 e 2
 e 2
 ↔  =  e 2 
 ↔  =  e 2 
 e 2

         
(PRINCIPIO 4)

 
e + π =  3    + ↔ e + π  =  32̂    +  ↔ e + π  =  32̂    +  ↔ e + π  =  32̂    +
nn n n y y z z
 2̂   
       

 2̂    (PRINCIPIO 5)
↔ e + π  =  3    +
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 88


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.5. Relaciones básicas de equivalencia

 z nn   z nn 
     =     (Relación Eq.1-A)
   
 z n  n   n n z 
        
 = 
(Relación Eq.1-B)
 z n n
  z nn

       
   
----------<>-----------

 z nn   nn z 
    =      (Relación Eq.2-A)
   

 y   y  
    =      (Relación Eq.2-B)
   
----------<>-----------

 z nn 
   
  =  3    z  nn  (Relación Eq.3)
   
 z nn   23   
 +  
 
----------<>-----------


 2 3   a b 
 a

b
  +     
     a   3   
  =  3    b  a      
  
 a b   23  


↔  b  =  3   a b 
(Relación Eq.4)
 +       2       
     
 3 

a  , n  n, y, z , 
Siendo:
b  , n  n, y , z , 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 89


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Ejemplos de la relación de equivalencia 4:


 2 3     
 
 23   y    23   z n  n 
      +     
   3  +     
y
   3  +     
z     3   
       ↔    =    ↔ 
    
   =  3   n  n   3      =  3     
 2  y       2       
z n  n
    2       
         
   3       
 3       3 

  
 y   z nn   
           
  =  3    y  

   =  3    z  nn    =  3    
 

 y 

 2  
3
  

↔   
 z n  n   23  


↔ 
     23  
    

 +    +    +  
     

----------<>-----------

Según el primer caso particular del Principio Algebraico Universal, deben cumplirse las
siguientes relaciones de equivalencia:


 23   z nn 
 z nn   
     z   3  +     
 =  3     nn
      


z
      =
 nn   3 
nn 
(Relación Eq.5-A)
 z nn   2 3     2  z

 +            
 
   3   


 23    y 
 y   
     y   3  +     
 =  3           


 
y

    =
   3 
 
y 
(Relación Eq.5-B)
 y    23     2  

 +            
   
 3   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 90


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.6. Principios básicos de cálculo

3.6.1. Principios básicos para el cálculo funcional

n
4 2  1  Ln 43 Ln   2 
     Ln       Ln       e  Lim1  
 3  3 2 n 
 3 n    (P.B. de Calc. 1)

n
  2 
  Lim1  
n
 3 n  (P.B. de Calc. 2)

 
n

e  Lim1  
n
 n (P.B. de Calc. 3)

3
n
  4
  Lim1  
n 
 n (P.B. de Calc. 4)

n
4  2 
       Ln      Lim1   (P.B. de Calc. 5)
3 n  
 3 n   

3
  3  

 e e 
 
  (P.B. de Calc. 6)

 4 
Ln 3Ln    4

e    Ln  
3 (P.B. de Calc. 7)

2
 
 4 
3   Ln   Ln   (P.B. de Calc. 8)
 3 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 91


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.6.2. Principios básicos para el cálculo numérico

En mi opinión, no deben considerarse los números como una simple sucesión indefinida de
unidades elementales (“1+1+1+1+1+1+1…”). Es decir, no se puede considerar simplemente el
“dos” como (1+1), el “tres” como (1+1+1), el “cuatro” como (1+1+1+1), el “cinco” como
(1+1+1+1+1), etc. Como entidades abstractas, necesitan estar muy bien definidas para que no
existan dudas sobre su naturaleza y sobre las interacciones que tienen lugar entre ellas. Por tanto,
deberían representar proporciones, combinaciones operacionales o, en todo caso, operadores
matemáticos-numéricos que puedan llegar a describir la naturaleza de cada uno de los eventos.
Conceptualmente, no es lo mismo indicar que el número “dos” es una adición simple de dos
unidades (1+1) que describirlo según la simbología operacional descrita en el apartado 2.1.1; es
decir, expresándolo como una unión indisoluble y final de dos entidades. Por tanto, si postulamos
que el número dos se expresa:

2  11
se indica que existe un grado de equilibrio en la igualdad, donde, en cierto modo, pueden
volver a desligarse las dos unidades constitutivas. Sin embargo, si lo postulamos de la forma
siguiente:

1 1 2


estamos indicando con ello que es un resultado inseparable, esto es, una combinación final
de dos entidades primordiales cuyo resultado operacional expresa algo diferente a lo que refleja
cada una de sus partes. La diferencia fundamental que existe entre el número 2 y el operador
numérico [2] se puede comprender mejor con un simple ejemplo: si tomamos una pera y otra pera
(idénticas), no existe ninguna diferencia intrínseca entre las dos formas anteriores de expresar esta
unión; pero si tomamos como base de partida un agujero y otro agujero (iguales), no es lo mismo
que estén juntos (“2”) a que estén fusionados (“[2]”), ya que, conceptual y matemáticamente
hablando, una vez unificados ya no podrán volver a separarse. El “volumen” o la “superficie” total
resultante corresponderá a la suma de ambos de forma individual en los dos ejemplos; pero, en el
primer caso, estarán constituidos como entidades individuales, mientras que en el segundo se
habrán aglutinado de forma inseparable.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 92


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Aunque, a efectos de cálculo, el “número” cuatro pueda ser el resultado de: (1+1+1+1) =
(2·2) = (22) = 4, en su sentido operacional no es lo mismo adicionar, multiplicar o elevar. Por tanto,
es necesario detallar que, en el presente ensayo, se asignará a cada uno de los números esenciales
(0,1,2,3,4,5,6,7,8,9), no un valor “numérico”, sino un valor operacional que describa de forma
completa las combinaciones más armoniosas o equilibradas que puedan producirse en el ámbito
algebraico-geométrico. Todos los operadores numéricos partirán del Operador Unitario Algebraico
Matemático 1 , cuyo valor algebraico-geométrico se ha descrito en el apartado 2.1.8., y su valor
algebraico parte de la ecuación algebraica pura: Ec.5-B. De forma resumida, tenemos:

11  0 (P.B. de Calc. 9)

1 1  2 (P.B. de Calc. 10)

1 1 1  3 (P.B. de Calc. 11)

1 1  4 2̂
(P.B. de Calc. 12)

1 1  1



5 (P.B. de Calc. 13)

1 1 1 1 1  6 (P.B. de Calc. 14)

1 1 1  7



3
(P.B. de Calc. 15)

1 1  8

3
(P.B. de Calc. 16)

1 1 1  9 2̂


(P.B. de Calc. 17)

1 1 1  1  10



(P.B. de Calc. 18)

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 93


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7. Sistema de ecuaciones armónicas

Fundamentos teóricos

Para definir correctamente el movimiento rotatorio-oscilante y vibracional-tensional


Contractivo <> Expansivo de la Esfera que circunscribe la totalidad del Universo, deberán
especificarse previamente las etapas principales dentro del proceso tensional-rotacional de dicho
movimiento para, de esa forma, poder establecer un sistema de ecuaciones algebraicas puras y
algebraicas-naturales-euclideas que detallen las características más significativas de dicho
movimiento en cada una de sus etapas cíclicas fundamentales. Dichas etapas, o procesos
operacionales rotatorios-tensionales básicos, pueden definirse de la forma siguiente:

 Armónico de las Funciones Universales. Esta etapa del proceso transcurre durante ese
estado “silente”, o inmóvil, de carácter armónico operativo, que tiene lugar cuando se
produce el cambio de sentido rotacional de la Esfera. Correspondería al estado único
donde se “inmovilizan” todos los operadores, alcanzando, por tanto, su valor “libre”, o
real, en ese instante de plena quietud rotacional. Es decir, equivaldría al momento en el
que los operadores no interactuarían entre sí, ni se relacionarían de ninguna forma. En el
desarrollo del sistema de ecuaciones, dicho estado se define con el símbolo operacional:

“  ”.

 Punto de Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional. Dicho punto


correspondería al momento en el que se alcanza la máxima velocidad de giro de la
Esfera; suceso éste que transcurriría durante un hipotético traslado de su centro de masas
(Punto Fuente Matriz) en su desplazamiento más extremo originado por la fuerza
vibratoria-tensional (representa el instante en el que el valor del operador volumétrico
alcanza su valor mínimo). Por tanto, podría decirse que la Esfera pierde “esfericidad”
achatándose y expandiéndose cíclicamente debido a la traslación de su centro de masas
dentro de su eje de desplazamiento (de forma análoga, podría equipararse a las

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 94


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

deformaciones volumétricas generadas por la acción de las fuerzas centrífuga y/o


centrípeta). En este instante, el centro de masas se encontraría en el extremo más alejado
del punto donde tiene lugar el armónico de la rotación (momento éste en el que el Punto
Fuente se sitúa en el centro mismo de la Esfera). Este peculiar instante rotacional

extremo se define con el símbolo operacional: “ y ”. El operador volumétrico en este


estado se relaciona con los operadores naturales mediante la Ecuación Natural Octava
(Ec.8):

 z
  z
   5  

y
  
e  
     2 
z

  
i

 Punto Medio Primario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo


Esférico. Esta etapa tiene lugar a medida que se va produciendo el cambio de sentido de
giro de la Esfera, y transcurre en un punto intermedio de la misma (en un supuesto giro
dextrógiro). Su ubicación corresponde a un valor “no-natural”, ya que representaría un
lugar intermedio de intercambio Contractivo <> Expansivo de índole atemporal (es
decir, no situado en un instante concreto), representando aquel momento dentro del
proceso de giro donde tiene lugar un cambio en la tensión de la Esfera, pasando de la
Contracción Pura a la Expansión Pura. Dicho estado se define en el sistema de

ecuaciones con el símbolo: “ n  n ”.

 Punto Medio Secundario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo


Esférico. Esta etapa también tiene lugar a medida que se va produciendo el cambio de
sentido de giro de la Esfera, transcurriendo en un lugar intermedio de la misma (pero,
esta vez, en un supuesto giro levógiro). Su ubicación, al igual que el Punto Medio
Primario, también se corresponde con un valor “irreal” o “no-definido”, ya que
representaría un valor intermedio de intercambio Contractivo-Expansivo de índole
atemporal (o, cuando menos, no posible de concretar), representado aquel momento
dentro del proceso de giro donde tiene lugar un cambio en la tensión de la Esfera,
pasando de la Expansión Pura a la Contracción Pura. Dicho estado se define en el

sistema de ecuaciones algebraicas con el símbolo: “  ”

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 95


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 Punto de Equilibrio Natural o Euclideo. Este punto se encontraría más allá de los
efectos ocasionados por los ciclos naturales periódicos y eternos de rotación y vibración
esférica, pues, conceptualmente, permanecería estable en un “tiempo” y “lugar” más allá
de la Esfera con una periodicidad estable, concreta y determinada. Es decir,
correspondería a un supuesto punto algebraico-geométrico de equilibrio donde el
operador volumétrico permanece estable e inamovible independientemente del sentido
de giro de la propia Esfera y de las vibraciones tensionales que tengan lugar dentro de la
misma. Correspondería, por tanto, al valor de los operadores que, a efectos de cálculos
ecuacionales extrapolados a las leyes de la Física actuales, podrían entenderse como
reales y válidos en un sistema de interpretación Euclidea-Natural. Dicho estado se define

con el símbolo: “ z ”

 Punto teórico-matemático para Esfera inmóvil. En este caso, se representa un


supuesto punto teórico donde se considera que la Esfera es Perfecta, sin movimientos
rotacionales ni contractivos <> expansivos. Por tanto, el valor del operador volumétrico

“ ” se correspondería con el valor exacto de .

Estos movimientos Contractivos <> Expansivos de la Esfera que tienen lugar debido a las
fuerzas vibratorias/tensionales y rotacionales, son los que ocasionarían las incertidumbres que, de

forma operacional, se representan mediante el denominado Operador “ j ”.


De igual forma, los movimientos vibracionales del denominado Punto Fuente Matriz, o
Centro de Masas de la Esfera, originados por la liberación de la Tensión Pura, se representan

mediante el denominado Operador “ i ”.


Los operadores volumétricos de los distintos estados descritos anteriormente se relacionan
entre sí mediante la Relación Cuarta de Equivalencia y a partir del Cuarto Principio de
Equivalencia. De forma esquemática, este movimiento rotacional y vibratorio Contractivo <>
Expansivo de la Esfera, además de sus variaciones volumétricas y operacionales, puede
representarse de la forma siguiente:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 96


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 ESFERA PERFECTA 
 
  
3


 z 
z    
 y
 
=   2 
e
  
      

  =  3    


y

  
    
 y 
 2  
 +  
3
 
 
      

z z
ESFERA

NATURAL      
  z 
 =      
z

  
   z nn 
     
  =  3    
z

nn


   
  z nn
 +  

 2  

3


 3   nn  
 3     
2   

  
  3   nn  
 3     
 2   
 z
  z 
   5  

y
  
e  
     2 
z

  
i


ESFERA UNIVERSAL VIBRACIÓN TENSIONAL
MOVIMIENTO ROTACIONAL EXPANSIVA <> CONTRACTIVA

Movimiento Oscilatorio Armónico Movimiento Vibracional Armónico

 a   b  
   •  x  y   •
 c   d  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 97


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7- A- Armónico de las funciones universales:

Este sistema de ecuaciones describe los procesos operacionales que tienen lugar cuando la
Esfera que circunscribe la totalidad del Universo deja de rotar por un instante; es decir, cuando se
produce el cambio de ciclo de rotación periódico. Éste es el único momento en el que se cumplen
todos los principios algebraicos (P.A.U., P.A. I y P.A. II). Las ecuaciones que se desarrollan en este
instante son las siguientes:


  
 = + i 
 
 
3
 
3


   
=    
e 2
e 
   
 


3
     
 
    3 =

e =
  e

 

 2̂   
e + π  =  3    +
 
Según Principio Algebraico I, y para unos valores de:

 
X e {}
yi d {}  
 
a  {} b {} c {} n  10

Deben cumplirse las siguientes igualdades:

 
   
             i 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 98


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 
  
 i  10     
   i  
 
 
e  e
i  
e  
   1  i 
 
Por tanto, se cumple que:

 
  
 i  10    
   i  

   
   
 
e          i   e
i  
e  
   1  i 
     

Cumpliéndose, además, en el armónico de las funciones universales, los siguientes


principios:

 
  i   
e e
i  


 
  
 i  10  
 
 
     
       i   e  
  i
   

Por otra parte, a partir de la Relación básica de Equivalencia 5-B, se determinan las
siguientes igualdades de equilibrio:


 23   
   +    
y  y
     
 y
  3  
 =  3     
 

    
y
 3       
=   
 y 
 2        23   
     
y
 +       
     

 3  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 99


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Según el Principio Algebraico Universal (P.A.U.), y, más concretamente, según las Ec.:

P.A.U.-a y Ec.: P.A.U.-b, el valor de  se determina según las siguientes expresiones (aquellas en
las que se engloban e integran todas las singularidades e indeterminaciones del sistema en el
desarrollo de la Relación de Equilibrio a partir del P.A.U.):

  
  2b  x  y    2b  x  y   4  1  x  y   (b) 2̂  1  x  y 


a= 2  1  x  y  Ec.: P.A.U.-a



 2  b  x   2  b  x   4  y 1  x  (b) 2̂  x  y 1 

 
a= 2  y 1  x  Ec.: P.A.U.-b

Sustituyendo valores en ambas expresiones, se obtiene:


 3   y    y  3   y     3   y     3   y  
y y 2̂

 2   3          2   3        4   1   3        1   3      
 2     2     2      2   
=
  3   y  
2  1   3      
 2   

 
  2   2  y  

 y
 y 
 y y  y 2̂ y  3 3

  2        2        4                 
        3 3  
= 
 y   23 
2        
  3
 
  
Debe cumplirse que 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 100


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

En el armónico se cumple, además, la siguiente igualdad de equilibrio:

    
      
 
 i  10   Ln    i    i    10 
     
       
 
       i   e  
  i   
   
   Ln       Ln    i 
   

Por otro lado, según Principio Algebraico II, para unos valores de:

 
X e {}
yi {}  


a
3 2 7 9
2 {}
b {} c {}
d
2 8

Y si tenemos en cuenta el Principio Básico de Equivalencia, PRINCIPIO 1-A:


 2̂ 
 

e 3
  

Debe cumplirse la siguiente igualdad de equilibrio:


 
   
e 

  e i  e


e2 7 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 101


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


El valor de i se determina a partir de estas expresiones deducidas del Principio Algebraico
II. Aplicando Ln en ambas igualdades, tenemos que:

     


    2   
 
 1 2 7

         
   9 8  2 7    
 

 2    e    

  3  
 2   1  
 
i   3   Ln      22̂      3       Ln      23     i
          
 
  
  


En el armónico también se cumple la siguiente igualdad de equilibrio:

 
  
    1  
      Ln   



 

     
e   e i  e


  



 3    9  8  2  7  
e2 7   i  
2  
3
2 

En el armónico de las funciones universales, debe cumplirse que el sistema se estabilice por
completo; por tanto, debe producirse la siguiente igualdad:

  
   1  
          Ln   
Ln    i    i    10 
        
   

 
   
 3   9  8  2  7 

Ln       Ln    i   

     i   
 2   2 3

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 102
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


3.7- B. Punto de Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional. Caso:   0

Las ecuaciones que se desarrollan en este momento son las siguientes:

y
 y y
 = + i 
 
 
3
 
3
y
y
  y 
=    
e 2
e 
   
   


3
 y y
 y

e=     3 e 2̂ = y
 

 

 2̂ y  y
e + π  =  3    +
 
En este caso, debe cumplirse, además, que:

 z
  z
y  5 
e  
   
   2 
z

  
i

Según el caso particular del Primer Principio Algebraico, en este momento, las funciones
universales se equilibran según los siguientes valores:

y y
X e {}
yi {}  
y
c {} n  10

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 103


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo el valor de U  definido por el caso particular No-Natural (caso general) de dicho
principio:


   y  0
Por tanto, se cumple que:

 y
y y 
 i  10  
  y y
 i  
y
   y 
y
e    e
i  
e  
   1  i 
 
y y
 i  
y y
 y 
e e
i  
   1  i 
 
Con su correspondiente estado de equilibrio:

y y
 y y  y  i  
y  i   y
 y  ei  e  
ei  e  
   1  i   y y y
     i

Debe cumplirse que, en todos los estados, se cumplan las siguientes igualdades de
equilibrio:

 
 1  
            Ln   
Ln   i    i    10       y
y y
 i  
      e  e 
i

 
 
    y y y
 3   9  8  2  7 

Ln       Ln    i   
  i
      i    
 2   23 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 104


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7- C. Punto Medio Primario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo Esférico.
 nn nn
Caso:   0 y
   

Las ecuaciones que se desarrollan en este intervalo operacional Contractivo <> Expansivo,
donde se pasa de la Contracción Pura a la Expansión Pura, son las siguientes:

nn nn 
     
 
nn
nn nn 
 =  + i 
 
 
3
 
3
n n
nn
  nn 
=    
e 2
e 
   
 


3
 nn 
n n
  nn

e=     3 2̂ nn
e =
 

 

 2̂ nn  nn
e + π  =  3    + 
 
Según el caso particular del Primer Principio Algebraico, en este momento, las funciones
universales se equilibran según los siguientes valores:

nn nn
X e {}
y i {}  
nn
c {} n  10

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 105


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo el valor de U  definido por el caso particular No-Natural (caso extremo) de dicho
principio:

    n  n   0
Por tanto, se cumple que:

 nn 
 n n n n  
 i  10     n  n n n 
   i   
nn nn
  nn 
e    e
i  
e  
   1  i 
 
 nn nn 
 i   
nn nn
  nn 
e e i  
   1  i 
 
Con su correspondiente estado de equilibrio:

 nn nn 
 nn n n 
nn  i   
n n  i   

nn
 nn e i e  
e i e  
   1  i   nn nn nn
     i
Debe cumplirse que, en todos los estados, se cumplan las siguientes igualdades de
equilibrio:

 
 1  
            Ln   
Ln   i    i    10       y
y y
 i   nn
 nn nn 
 i   
      e e
i  
e  e 
i

   n n n n n n
 
   
 y y y
Ln       Ln   i   3    9  8  2  7  

   i    i
      i    
 2   23 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 106


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7- D. Punto Medio Secundario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo


Esférico. Caso:    

Éste será el caso donde     , es decir, donde este factor de proporcionalidad tiene un
valor negativo y, por tanto, “irreal”. Las ecuaciones que se desarrollan en este intervalo operacional
Contractivo <> Expansivo, donde se pasa de un proceso de Expansión Pura a otro de Contracción
Pura, son las siguientes:


  
 = + i 
 
 
3
 
3


   
=    
e 2
e 
   
 


3
     


e =     3 e 2̂ = 
 

 

 2̂   
e + π  =  3    +
 

 2 e  5  
  
 1    e 

Según el Principio Algebraico Universal I, y para unos valores de:

 
X e {}
yi {}  

c {} n  10
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 107
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Se cumple que:

 
  
 i  10     
   i  

 

e    e
i  
e  
   1  i 
 
Siendo el valor de U definido por el caso particular Euclideo No-Natural de dicho
principio:

 3 
 
     
 e 

Por tanto, las ecuaciones del Principio Algebraico I, resultan:

 
   
  3
  i  10     
       i   
 
e  
i
e
 
e  
   1  i 
 e   
 

Debe cumplirse, que, en todos los estados, se cumplan, además, las siguientes igualdades de
equilibrio:

 
    1    
  
 
     Ln   
Ln   i    i    10  y y  nn nn    
     
    y  i   nn  i      i  
    e e
i  
e e
i  
e  e 
i

   n n n n n  n 
      y y y  

Ln       Ln   i    
3   9  8  2  7   
  i     i
   
    i  10 
 
3
     2i  
 
     
 
   2 3
   1  i       e 

   e
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 108


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.7- E. Caso Euclideo Natural de las funciones universales:

Las ecuaciones que se desarrollan en este momento, donde todos los operadores alcanzan un
valor “natural” debido a la estabilización periódica del operador volumétrico, son las siguientes:

z z 
   
 
z
 z z
 = + i 
 
 
3
 
3
z
z
  z 
=    
e 2
e 
   
 


3
 z  z z

   z
 3 e 2̂ = 
e =
 

 

 2̂ z  z
e + π =  3    +
 
Según el Principio Algebraico Universal I, y para unos valores de:

z z
X e {}
yi d {}  
z z
a  {} b {} c {} n  10
Se cumple que:
 z 
z z 
 i  10   z z 
   i  
z z
 z 
e  e
i  
e  
   1  i 
 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 109
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo el valor de U  definido por el caso particular Natural de dicho principio:

     z

Donde:

  = a   b c   d 


 
 
1  a  c  d  y X

z     
I z 


 1   2̂    
3

 2   2 

   
  3
3 
3

     c  c    X  
10  2 
I z =  
 

3 
 X 
1   2     y  (c  d )  y  X 10
X 2̂

 5  y  yX 
  

 = a   c   d 
z

Sustituyendo valores, se obtiene:

 = c   d 
z

 
 
   
 z 3

z

3 
  3 z 
 z z
 
           e  

z ze
10  2  
   i 
  =          i     
z z z 1
  
 z 

 z e  ze 3

 2̂ 

z z

1 
 3       i    i e 10   
   
 2   2
2̂    
2   
  1     
 5  z z e

 i i 
  
  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 110


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Por tanto, las ecuaciones del Principio Algebraico I resultan:


 z 
z z
 i  10   z z 
   i  
z
   z
 z z z
 z 
e           i   z  e
i  
e  
   1  i 
     
Demostración:

(e^0.0386858146742804104804157678452949841-
e^(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0014671320488384738229308546321653819))-(0.0014671320488384738229308546321653819
*(1+0.0386858146742804104804157678452949841)-
e^(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0014671320488384738229308546321653819*10^0.5)*(pi-3.14159265)*
1.61528614064748191001971212628949638*((1-
1.5263065129423113284429312569900065*0.0386858146742804104804157678452949841^e)/(1
-3*0.0014671320488384738229308546321653819^2/16)-
(0.1*0.0014671320488384738229308546321653819^3+(1.5*(1.5766003259732014995392963584
442014-
e*0.0014671320488384738229308546321653819)*0.001467132048838473822930854632165381
9^1.5766003259732014995392963584442014)^3)/(1+(0.0014671320488384738229308546321653
819^e+(0.0386858146742804104804157678452949841^e*(1.615286140647481910019712126289
49638^0.5-
(0.0386858146742804104804157678452949841*e/100)))^3)/(2.5*(0.038685814674280410480415
7678452949841-0.0386858146742804104804157678452949841^e)))))

= -0.0000000000000000000000000000000003529274430759

Debe cumplirse, que, en todos los estados, se cumplan, además, las siguientes igualdades de
equilibrio:
 
    1    
  
 
     Ln   
Ln   i    i    10  y y  n n n  n    
     
    y  i   n n  i      i  
    e e
i  
e e
i  
e  e 
i

   nn nn nn  


       3   9  8  2  7    y  y  iy  
  
  i

Ln      Ln   i        3   i  10 
    2    i          
   23 
   
  1  i       e 

   e
z z z
( i  )  
i
e e
 z z 
 i   10 
 
z z
  1  i       z e  

 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 111
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8. Resolución del sistema de ecuaciones universales

3.8-A. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde tiene lugar el Punto Medio

Primario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo Esférico. Caso:   0 y
nn nn
    :

En este caso, se resolverá el sistema para el caso No-Natural en el que se cumple la siguiente
igualdad extrema, dada por el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 2:

nn nn 
     
 
En primer lugar, deberá resolverse, por iteración, el sistema de ecuaciones No-Natural. De
este sistema, se deduce que:

  2̂ 
 
nn
 nn   nn 

i      e 3   
 

    
   2̂   
 
 n
 3  3   
n
 e 
nn  

4 
 
    e  e  
3 

 
 
 

Sustituyendo estos valores en la ecuación:

 nn nn 
 i   
nn
  nn 
nn
e ei  
   1  i 
 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 112
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Se obtiene la ecuación final de iteración para el caso No Natural del sistema de ecuaciones
universales:
   2̂   
  
    nn   
 3   
  e 3    
   4 
  2̂ 
 nn   
 2̂ nn 
  




 

 3 e   e 3 e 

  2̂  
 
 nn  
     2̂  
  

 nn  3        3  3nn   
    e  
  
  e   2̂ 
  



 4
 

 
 
    n n  nn
 
e  
 e  3  e  
 1     e  3  
  

e
 
   
 
 
nn
La iteración obtenida para el operador  , se refleja en los siguientes resultados:

e^(pi-1.57660887974598133930654476384073129318100000-
e^(2/(3*1.57660887974598133930654476384073129318100000)))-e^(9-e-
1.57660887974598133930654476384073129318100000-
e^(2/(3*1.57660887974598133930654476384073129318100000))-
e^(3/4*e^(2/(3*1.57660887974598133930654476384073129318100000))))-(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.57660887974598133930654476384073129318100000))))*(1+pi-
1.57660887974598133930654476384073129318100000-
e^(2/(3*1.57660887974598133930654476384073129318100000))

= -0.0000000000000000000000000000000000000000000156590719156746004368

Por tanto, los valores de los operadores universales en el Caso No-Natural, resultan los
siguientes:
nn
  1.526303011377820243883135365362345618233
nn
  3.141584399643881918317261890759594650869
nn
  1.576608879745981339306544763840731293181
nn
i  0.038680762465991655272963254076425972783
nn
  1.615289642211972994579508017917157265964
nn
  0.001458881692720392140192745391760032824
nn
j  0.037221880773271263132770508684665939959

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 113


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8.B. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde tiene lugar el Punto de

Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional. Caso:   0

Según lo determinado por el ecuación algebraica-natural octava: (Ec.8), se debe cumplir


que:

 z
  z
y  5 e

 
  
  2 
z

  
i

y
 =(5^0.5-
(e^1.5263065129423113284429312569900065)^0.5)/0.03868581467428041048041576784529498
4197169399375105820973+1.5766003259732014995392963584442014/2

= 3.14158088847498637576604432260956763

Según lo determinado por el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 5, se debe


cumplir que:
y y
   e    9
y
 = 3.14158088847498637576604432260956763+e+pi-9
= 0.001455370523824849588975177241733012

y
El valor de  se determina según el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 4, que,
expresado de forma numérica, resulta:

y
 4 y
     Ln   
3  
y
 = (4/3)*ln(3.14158088847498637576604432260956763)

= 1.52630152118671028115971825839854744
y
El valor de  se determina según el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 1-B,
que, expresado de forma numérica, resulta:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 114


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 
 
 
y
2
  y 
 3  Ln    
  
y
 = 2/(3*ln(1.52630152118671028115971825839854744))
= 1.57661252008321310282344647190198178
y
El valor de i se determina, por iteración, a partir de la ecuación general de dicho sistema:

y y
 y 
y y
 i  
e e    1  i 
i
 
y  
i = e^(0.03863360415240590991905390042019881)-
e^(0.03863360415240590991905390042019881-0.001455370523824849588975177241733012)-
0.001455370523824849588975177241733012*(1+0.03863360415240590991905390042019881)

= 0.00000000000000000000000000000000000015038955059
y
El valor de  se determina según el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 3:

y y y
   i
y
=
1.57661252008321310282344647190198178+0.03863360415240590991905390042019881

= 1.61524612423561901274250037232218059
y
  1.52630152118671028115971825839854744
y
  3.14158088847498637576604432260956763
y
  1.57661252008321310282344647190198178
y
i  0.03863360415240590991905390042019881
y
  1.61524612423561901274250037232218059
y
  0.001455370523824849588975177241733012
y
j  0.037178233628581060330078723178465798

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 115


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8.C. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde tiene lugar el Armónico de las
funciones universales

Una vez calculados los valores de los operadores del sistema para el caso donde tiene lugar
el Punto de Máxima Contracción Esférica Vibratoria-Rotacional, se procede a introducirlos en la
Ecuación General Armónica, siendo:

   
   2̂   
 

 3  3  

 e 
  

4 
 
    e  e  
3 

 
 
 

    
 
  
 
   2   
 1 2  7

      
 
 

2  e      3  
   
i  3   nL     2̂    
     2  

   
  



 3   y    y  3   y     3   y     3   y  
y y2̂

 2   3          2   3        4   1   3        1   3      
 2     2     2      2   
=
  3   y  
2  1   3      
 2   

 
  2   2  y  

y y
  
 y
 y  y 2̂ y  3 3

  2        2        4                 
        3 3  
= 
 y   23 
2        
  3

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 116


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Estos valores se sustituyen en la Ecuación General de Iteración Armónica:

  
  
 

  i   
  
 
   e i
0  ei  e  
   1  i           i         0
          10  
e 

 
La ecuación de iteración para    resulta:

(e^(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))-
(e^((2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))-(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))))-((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))*(1+(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))+(pi-
(2*3.14158088847498637576604432260956763*(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))+((-
2*3.14158088847498637576604432260956763*(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))^2+4
*3.14158088847498637576604432260956763^2*(1-(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))*(1+(
3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-
(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))))^0.5)
/(2*(1-(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-1.576532131808333037945011655540643208000-
(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))))*(1.
576532131808333037945011655540643208000+(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))*((e^(
2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))/(e^((1
0^0.5)*(e+pi-9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000)))))))

= -0.0000000000000000000000000000000000022251228523127102990923484035

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 117


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


 
La ecuación de iteración para    resulta:

(e^(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))-
(e^((2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))-(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))))-((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))*(1+(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))+(pi-
(-2*3.14158088847498637576604432260956763*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))-((-
2*3.14158088847498637576604432260956763*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))^2-
4*3.14158088847498637576604432260956763^2*(-8/3+(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000))))*(8/3
+(1.61524612423561901274250037232218059-1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-
(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))))^0.5)
/(2*(1.61524612423561901274250037232218059-8/3-1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-
(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))))*(1.5
76532131808333037945011655540643208000+(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))*((e^(
2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)/1.5765
32131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.576532131808333037945011655540643208000)))/(e^((1
0^0.5)*(e+pi-9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000)))))))

= -0.0000000000000000000000000000000000022251228523127102990923484035

  

  
Se cumple que      Por tanto, el valor final obtenido en la iteración para es de:


  1.576532131808333037945011655540643208

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 118


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Sustituyendo este valor en el resto de ecuaciones, se obtienen los valores de los operadores
en el Armónico:

(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
 9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208))))^1.57653213180

i
8333037945011655540643208)/1.576532131808333037945011655540643208)-
3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208))))^1.57653213180
8333037945011655540643208)))

= 0.038709013688958976498079373054240104


 = ((e+pi-9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208))))

= 0.001532911906430833015485766387774968


El valor obtenido para  , en función de la solución positiva de la raíz:


=
(2*3.14158088847498637576604432260956763*(3/8)*(1.615246124235619012742500372322180
59-1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)))+((-
2*3.14158088847498637576604432260956763*(3/8)*(1.6152461242356190127425003723221805
9-1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000))))^2+4*3.14158088847498637576604432260956763^2*(1-
(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000))))*(1+(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)))))^0.5)/(2*(1-(3/8)*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^(1/(e^(2/3))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000))))))

= 3.141592619328770806858934414137887557

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 119


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


El valor obtenido para , en función de la solución negativa de la raíz, es el
siguiente:



=
(-2*3.14158088847498637576604432260956763*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)))-((-
2*3.14158088847498637576604432260956763*(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000))))^2-4*3.14158088847498637576604432260956763^2*(-
8/3+(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000))))*(8/3+(1.61524612423561901274250037232218059-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)))))^0.5)/(2*(1.61524612423561901274250037232218059-8/3-
1.576532131808333037945011655540643208000-(2/3*ln(e^((1/(e^(2/3)))-(2+7^0.5)/2*(e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)/1.576532131808333037945011655540643208000)-3/4*((e+pi-
9+e^(3/4*e^(2/(3*1.576532131808333037945011655540643208000))))^1.57653213180833303794
5011655540643208000)))))

= 3.141592619328770806858934414137887557

Según el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 3, se cumple que:

  
   i

=
1.576532131808333037945011655540643208+0.038709013688958976498079373054240104

= 1.615241145497292014443091028594883312

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 120


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


El valor de  se calcula según el Principio Básico de Equivalencia: PRINCIPIO 4, que,
expresado de forma numérica, resulta:


4 
     Ln   
3  

 = (4/3)*ln(3.141592619328770806858934414137887557)
= 1.526306499925037285244071936251842607

Por tanto, los valores para todos los operadores dentro del sistema de ecuaciones universales
cuando tiene lugar el armónico del sistema, son los siguientes:


  1.526306499925037285244071936251842607

  3.141592619328770806858934414137887557

  1.576532131808333037945011655540643208

i  0.038709013688958976498079373054240104

  1.615241145497292014443091028594883312

  0.001532911906430833015485766387774968

j  0.037176101782528143482593606666465136

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 121


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8- D. Resolución del sistema de ecuaciones para el caso donde tiene lugar el Punto Medio
Secundario de Intercambio Tensional Contractivo <> Expansivo Esférico

Éste será el caso donde     , es decir, donde este factor de proporcionalidad tiene un
valor negativo y, por tanto, “irreal”. De este sistema de ecuaciones se extrae el valor de α a partir
de los valores conocidos de e y de π matemático o experimental en la última ecuación descrita del
sistema. Es decir, a partir de la ecuación:

 2 e  5  
  
 1    e 

A partir del valor de α, se obtienen los valores de Π, Γ y Ξ. Una vez deducidos estos

valores, se obtiene el valor de i a partir de la ecuación resultante del primer principio algebraico, en
su caso particular para el caso Euclideo No-Natural; es decir a partir de la ecuación:

 
   
 3   i  10     
       i   
 
ei    e
 
e  
   1  i 
 e   
 
Los valores finales obtenidos son los siguientes:

  1.52630231212541630474608467583634577868
π = 3.14159265358979323846264338327950288419

  3.14158275207398122205385617994676585289

  1.61529022538224201075956735488039326505

  1.57661058792338511657191453420088803034
e= 2.71828182845904523536028747135266249775

i  0.038679637458856894187652820679505234716

  0.001457234122819695876787034578931234853

j  0.037222403336037198310865786100573999863
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 122
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8- E. Resolución del sistema de ecuaciones en el caso Euclideo Natural

Este sistema de ecuaciones debe estabilizarse en la novena cifra decimal del operador Π.
Esta condición armónica se toma como base ya que la operación algebraica-natural de
estabilización más estable posible es la que tiene lugar cuando se opera de la forma siguiente:

3        
2̂ 2̂

La interpretación numérica del tetraedro regular obtenido en geometría algebraica se


extrapola a una “estabilización” perfecta de cualquier operador a partir de su décima cifra
constitutiva, pues se ha alcanzado un equilibrio armónico tras “nueve” (tres al cuadrado) dígitos de
inestabilización periódica. Así, el operador volumétrico de partida, inestable y no periódico, como
es el caso del operador volumétrico “ ” (pues la Esfera sigue unos continuos cambios cíclicos de
contracción y expansión), alcanza su periodicidad estable a partir de su décima cifra cuando se parte

de su valor máximo teórico posible (el operador matemático esférico π). Es decir, cuando se

cumple que:

3
    
  
 e  2    3.14159265 0000000000000000…
  
Límite de inestabilización: nueve cifras constitutivas del operador

Método resolutivo: Se iteran los valores de Γ y Φ a partir de los valores conocidos de πy


e, hasta llegar a un valor estable para Π en la función. El operador Π se vuelve estable en la
novena cifra decimal, donde se encuentra el armónico natural de la función. Tras determinar el
valor de Γ, se itera de nuevo para determinar así el valor exacto de Ξ. Una vez determinados el

valor de Γ y los valores para los operadores armónicos naturales: Π, Φ y Ξ, se sustituyen en el

resto de las ecuaciones, y se calculan así los valores para los operadores: i, α, j, Ω, Λ, Ψ, así

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 123


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

como todos los valores de las Ecuaciones Naturales. Éstos serán los valores que se emplearán en la
resolución de las ecuaciones tanto algebraicas-naturales (las que podrían considerarse como
algebraicas puras naturales o teóricas) como euclideas (aquellas que cumplen con la denominada
Geometría Euclidea, representada en las ecuaciones y diagramas triangulares de los Anexos II y
III), ya que son los únicos que parten de una estabilización periódica y completa del operador
volumétrico, aquél del que parten todos los elementos/partículas que constituyen el mundo
“tridimensional” del mundo natural (el constituido por las energías del Tipo 1).

A partir del valor conocido de π = 3.14159265358979323846264338327950288… y de


e = 2.71828182845904523536028747135266249…, se obtienen los siguientes valores para los
operadores armónicos naturales:
z
  1.5263065129423113284429312569900065
π = 3.14159265358979323846264338327950288
z
  3.14159265000000000000000000000000000
z
  1.61528614064748191001971212628949638
z
  1.5766003259732014995392963584442014
e = 2.71828182845904523536028747135266249
z
i  0.0386858146742804104804157678452949841
z
  0.0014671320488384738229308546321653819
z
j  0.037218682625441936657484913213129602242

Valor de Ξ para π experimental:



  2/(3*(ln(4/3)+ln(ln(pi))))=1.576600322251418705294981950001008269952461437660

Valor de π para :
π = e^(3/4*e^(2/(3*1.576600322251418705294981950001008269952461437660)))

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 124


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

3.8-E-1.Valores Naturales (algebraicos y euclideos) de los distintos operadores:

Ωa= 1.00004621562825623045037719267934531710

Ωe= 1.0000462155524555338544542871311465492

Λa = 2.00836481723878321681572689989278879536

Λe = 2.008364819689556783447319317153212901502

Ψa = 2.996911656422585105149381695463333632030

Ψe = 2.996911659333956067169523682803873392709

ECa = 0.000001256637051872292063502823487018174

ECe = 0.000001256637051815627575368111155171106

EEa = 0.0000000000088541878214952158343157925732

EEe = 0.000000000008854187882628022166086369302

Eva = 299792459.0751853891079260805710949172904

Eve = 299792458.0470018267573058686490900982131
ENAa = 0.14553780222864024321574752959319726917
ENAe = 0.14553780248148935003197061774134376633
EMax = 0.146682008438109620402870116632682941
NAa = 6.0221409307325760144255642487074787*1023
NAe = 6.0221408266490520735621535973779354*1023

E  a = 0.98462290291182134147058109394395641596

E  e = 0.98462290291180273511537880412291902021
 a = 6.626069570337115496724542816144*10-34

 e = 6.626069707583737127037569365492*10-34

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 125


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


 a  0.00146713203998428600143563879784958932673

 e  0.001467132039984285940302832466079012597795

 a  0.00146587540293241370937213597436257115227

 e  0.001465875402932470373860270686694418219965

  0.001425417353122563003506692202305796477199

 a  0.00146826022146778819814969757130764097265

 e  0.00146826010382940065416538907261957689075

i  0.03902863238823191612596251049129733508346142

j  0.03716893949996747629000881460867702940080483

  0.001457234122819535186689385182492326609454109
I   0.00000002614226893796082347476641129884423230462
mín

I   0.00000002614226893796082405575375506425689982034
máx

mín

  3.1415926535897932384626433832795028833152658069352
máx

  3.1415926535897932384626433832795028847069419970386


G a= 6.67326498343075000328391314726*10-11

G e= 6.67326500631772112936801306317*10-11

g = 9.80664960167833636027362884553732780225

  = 0.0000000080310026126441997899084259363
Gga

  = 0.0000000080310026128924316602815474144
Gge

Eq = 0.159306516500155652038645964554496924653

Eβa = 0.001990628218795789568954204259169978532

Eβe = 0.001990628218795943377225583260357418342

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 126


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Fem = 1.396423371216023714637489201592441286411

 pa lg ebraico  1.3214098500432513971003965602*10-15
rp  1.5697471046515533000859472625348611541
a lg ebraico

ETa = 298.13512692791676111323238101845629532

ETe = 298.1351269052580795128368754670997397781

EVa = 0.02241396868016000442866029908731744795

EVe = 0.022413968680155760009931761787771638751

EPa = 1.013255412749063577383143303723726722112

EPe = 1.013255412825865494056103021155533829795

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 127


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

4.- OPERADORES DE INCERTIDUMBRE

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 128


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

4.- OPERADORES DE INCERTIDUMBRE

Para poder emplear correctamente los operadores fundamentales en las ecuaciones y


principios generales de la Física, deben establecerse previamente los operadores de incertidumbre
asociados a cada tipo de movimiento. Dichas “incertidumbres”, o “indeterminaciones”, se generan
en todas las combinaciones y/o etapas de los procesos operacionales de estos operadores
elementales (unidireccionales, lineales, circulares, volumétricos y expansivos <> contractivos). De
forma resumida, los operadores de incertidumbre de los procesos operacionales más significativos
son los siguientes:

Ii = Indeterminación originada por cambios posicionales/unidireccionales (unidimensional):

z 
I i = i  C 
 
IΦ = Indeterminación originada por movimientos operacionales ondulatorios (en una superficie):

 z 
I  = 2    
 

z
 =    E 

 
IΠ = Indeterminación originada por movimientos operacionales esféricos (en un volumen):

 z z   
   
I  =  2 +     
 2   
  

 =   C   E 
z

 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 129


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

IΞ = Indeterminación debida a cambios relacionados con variaciones contractivas <> expansivas de


la Esfera en su proceso rotacional periódico:

   

I  = 
1     
 
 e ± zj   
  
Donde:

  1    1 
   
 =  z  = Tensor expansivo  =  z  = Tensor contractivo
 e+ j  e j


Siendo el valor de  :

  z z e
 =     Constante de incertidumbre mínima

 
Iα = Indeterminación armónica universal algebraica originada por la combinación de todos los
movimientos y cambios de estado:
    
  
I α =      
    
  

Siendo  la incertidumbre máxima generada por la combinación de todos los estados
posibles. Su valor algebraico se define como:

 
 
 
 z
 C e  E 
   
ze  
 z

z Constante de incertidumbre máxima algebraica
5
  2  2   i  2  i  
 2  
   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 130


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Su valor euclideo se define como:

 
 z    
    C
 E

 h  1  ñ  2      F´h  1  ñ  2    
Constante de incertidumbre máxima euclidea

 2  e 
 2 
 e



Iε = Indeterminación Euclidea natural generada al producirse la Relación Universal Armónica. Su


valor se define como:
z
z 

I  z
2 

IhNac = Indeterminación natural generada al producirse la Relación Universal Armónica. Su valor


algebraico se define como:

 2̂  z e
 
z


        j  
5 z 
   7   e 2  
  2
z 3 a
a
 
 
     
 ze 
I hNac  z j     2 z   2   zj   zj e 
z

  z   1       j    e 

 

  2 e 

e 5 
 
  
  

Su valor euclideo se define como:



 3
    z z z e  
3

  ze
9  
           
 z 2̂  z  8   

      
 
  z
  z  3

  e   j  
  i

  
   
2
     2̂  
      10
   
 5 

I hNac   7 1 
3
 
1    3  
  2 10  

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 131


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Iπ = Indeterminación generada al producirse la transformación operacional que da lugar al valor de


π. Su valor está definido por las Ecuaciones 7-G y 7-H. Su valor máximo se define como:

 

nn nn
  
j  
 e  
  1   E 
nn e
nn e   2
 e  5 3 i   
máx 
 3   
I     
 2   e  3  j   
nn nn e 3
   nn
 
nn
  
  7 nn  nn
 
    1      1  j   
  
  4   
    
Su valor mínimo se define como:

  e 
   

   

 
   y
           2 13   
 e
  
i

1 2


 E  
Imín

 2  

 
3
 
y
y   
       y
   1  2     
2 3 i

    ye 

  y

    4  i  

Estos operadores de incertidumbre deben poder ser equiparables a las constantes universales
de la Física relacionadas con la velocidad de movimiento vibracional-tensional (o “frecuencia”
vibracional) y con las variaciones “volumétricas” para poder ser empleadas en sus ecuaciones
fundamentales (es la forma de que “adquieran” unidades de medida comparables con el Sistema
Internacional). Dichas constantes operacionales de carácter universal son las siguientes:

La máxima velocidad de movimiento vibracional-tensional. Dicho valor es coincidente


con la máxima velocidad de movimiento de cualquier elemento de la naturaleza en el ámbito de la

energía electromagnética = Velocidad de la luz en el vacío = c = Σv. Puesto que la medida de esta
velocidad está directamente ligada a la permitividad eléctrica en el vacío (denominada ΣE) y a la
permeabilidad magnética en ese mismo medio (denominada en el presente ensayo como ΣC), al
aplicar directamente ambos valores se obtiene de forma imediata unas unidades comparables al
Sistema Internacional (donde el tiempo se mide en segundos, el espacio en metros y la masa en
Kilogramos).

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 132


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Esta coincidencia entre unidades operacionales de espacio y tiempo se produce ya que, en el


ámbito actual de la Física moderna, se considera que la constante de permeabilidad magnética en el
vacío es un factor puramente matemático, y se le atribuye un valor de 4π (por un factor de
proporcionalidad de 10-6). La explicación matemática de la diferencia, tanto conceptual como

numérica, entre el valor de ΣC ofrecido en este ensayo y el valor matemático ofrecido por la Física,

se sustenta en el error conceptual que se comete al presuponer que el “encuentro” entre dos esferas
perfectas (representadas por 2π y 2π) ofrece siempre un valor fijo resultante de 4π. No debería
confundirse la “casualidad” matemática que sucede de forma exclusiva con el número 2 (el único
que ofrece el mismo resultado numérico cuando se adiciona a sí mismo, se multiplica por sí mismo
y se eleva a sí mismo) con una verdad irrefutable (o matemática) que exprese que el “encuentro”
entre dos partículas siempre vaya a ofrecer el mismo resultado. Este hecho no tendrá lugar
necesariamente de este forma, ya que, cuando se “encuentran” dos partículas/elementos
(representadas cada una por el operador volumétrico, e incluyendo las indeterminaciones generadas
en la formación de cada una de las esferas), se producirá una combinación múltiple de eventos
(adición, multiplicación y elevación) que tendrán lugar de forma aleatoria o, cuando menos, de una
manera no predeterminada. Por tanto, la constante de permeabilidad magnética no debería ser en
ningún caso un factor fijo e inamovible, sino que debería ser considerado como un operador
funcional algebraico que pueda llegar a representar la complejidad operacional que significa el
“encuentro” entre dos elementos/partículas.

La elección del “Segundo” como unidad de “tiempo” estándar para cuantificar de alguna
forma el continuo fluir de intercambios vibracionales que tienen lugar entre los distintos elementos,
se fundamenta en el hecho natural de corresponder dicho ciclo al Periodo Medio Natural
transcurrido entre cada latido o impulso de la fuerza motriz de la Vida (el corazón) de todas las
criaturas vivas; un periodo que, a su vez, coincide con los ciclos funcionales del Punto Fuente
Matriz. Este periodo, o transcurso Vital-Natural, coincide aproximadamente con el valor actual
asignado al Segundo en el ámbito de la Ciencia (este hecho explica la coincidencia casi exacta entre
los valores ofrecidos en este ensayo y los arrojados por los resultados experimentales de la Física).
La elección del Metro como unidad de “espacio” viene condicionada por dicha elección Física-
natural, tal y como se refleja en la ecuación algebraica natural: Ec. 15; y, puesto que el valor
temporal coincide casi con total exactitud con el asignado en el ámbito de la Física, el valor espacial
también deberá resultar coincidente con el asignado para esta unidad espacial.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 133


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

De igual forma, se elige como patrón básico de “velocidad de vibración” energética aquella
modulación vibratoria que correspondería a la frecuencia vibracional óptima para el desarrollo de la

Vida (ΣT), o “Temperatura Vital”; un valor que se corresponde a unas 298 unidades de

“Temperatura” (una forma de expresar que la Vida material, basada en las energías de Tipo 1,
alcanza su valor óptimo de desarrollo a 25ºC, o, expresados en el Unidades del sistema
Internacional, a unos 298 grados Kelvin). El resto de unidades que determinan las constantes
universales vendrán condicionadas por la elección de las unidades anteriormente mencionadas (y
que representan conceptos tales como: masa, presión, carga eléctrica, carga magnética, etc.).

La mínima unidad de medida “estable” (“energética”-“másica”) en la naturaleza.


Dicha unidad debe representar una agrupación energética de Tipo 1 constituida de tal forma que
presente un equilibrio vibracional estable entre las unidades que la compongan. Estará condicionada
a las unidades de tiempo y, derivado de ésta elección, a las unidades de espacio elegidas. Debido a
la precisión de su medida y a su relevancia dentro de la energía electromagnética, puede emplearse
la masa del protón como una unidad másica elemental = Masa del protón = mp

La unidad mínima espacial de intercambio vibracional-tensional. Esta unidad debe


representar la unidad espacial mínima de intercambio vibracional entre elementos; es decir, debe
representar la distancia mínima de influencia vibracional que existe entre dos unidades energéticas
estables. Debido a la elección de la masa del protón como mínima unidad “energética”-“másica”
estable, se empleará el radio del mismo como unidad mínima de intercambio vibracional-tensional
entre partículas = Radio del protón = rp

Teniendo en cuenta todos estos factores, cuando los operadores de incertidumbre


intervengan en las ecuaciones de la física, lo harán de la forma siguiente:

ΔIi = Indeterminación debida al movimiento vibracional posicional:

z 
I i = rp  i  i 
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 134


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ΔIΦ = Indeterminación debida al movimiento vibracional ondulatorio:

 z 
I  =  2   
 
ΔIΠ = Indeterminación debida al movimiento vibracional volumétrico:

 z z   
    
I  =  v   2 +     
 2   
  
ΔIΞ = Indeterminación debida a variaciones contractivas <> expansivas “másicas”:

   
I  = m p  v 
1     
 z   
 e + j  
  
Donde:

rp = radio del protón


mp = masa del protón
Σv = c = velocidad de la luz

ΔIα = Indeterminación armónica universal originada por la combinación de todos los


movimientos y cambios de estado cuando tiene lugar la Relación Universal Armónica.
Su valor algebraico se define por:

    
    
I =  a        I R.U . A  B

     
    
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 135
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Su valor euclideo se define mediante la expresión:

    
    
I =          I R.U . A  B

     
   
Siendo los valores de los parámetros de Indeterminación tanto algebraicos como euclideos
los siguientes:
  e

2̂ 
 z 2̂  
z
 z 
 z  
 z  
z

     i    
 3   2 
 
   
 z  z z
       
a   i   
=    z     
I R.U . A  2 
  
 z
 z
j  2  e   
  
  
  e   10   
   
   
   

a
a

B  z
z 
z z
2 
  
e
 
 z3  ze
 z z
 z3 
    j  j   2  
     e  
I R.U . A  2  2  e  7  1  1 102̂   

  

 
 
4 e 
B  5  z z   

 i 
 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 136


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO I:

Determinación de la Relación Universal Armónica

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 137


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO I: Determinación de la Relación Universal Armónica

Los tres operadores constantes universales de la física asociados a todos los cambios de
estado posibles, son los siguientes:

─  = Constante de Planck => Mínima unidad de movimiento/desplazamiento


vibracional/tensional de toda partícula en su estado “libre”, unitario o elemental.
Sería el equivalente en el ámbito de la energía electromagnética a la mínima unidad
de desplazamiento de un fotón o quanto de energía radiante.

─ N A = Número de Avogadro => Mínima unidad volumétrica inter-relacional

estable entre una agrupación de elementos/partículas en su estado Natural.

─ ∑v = Máxima velocidad de movimiento vibracional-tensional de todo

elemento/partícula = Velocidad de la luz en el vacío= c.

Debe cumplirse que el producto de estos tres operadores constantes universales sea igual a la
indeterminación armónica universal asociada a todos los cambios de estado posibles. Así pues, debe
cumplirse que:


I α  F  I     N A  v   I Nac 
(Relación Universal Armónica)

Donde: z
z 
 z 2̂  
F    y 2̂  I 
  2 
z

 
De la relación anterior, los valores que constituyen cada una de las igualdades están
determinados por las Ecuaciones de Estado y por los Operadores de Indeterminación. Por tanto, en
la Relación Universal Armónica, tenemos:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 138


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 
  
z
z
 1      z 2̂ 2̂   
       
I E.U . A  B     y  
 

    N A  v   I Nac 
    e  j   
z
  2  
z

     
Si se sustituyen los valores correspondientes obtenidos del sistema de ecuaciones armónicas
en la relación de indeterminación armónica universal, se obtiene un valor algebraico de:

∆Iα = 0.119626558994049915435906395248454

Sustituyendo los valores de h, NA y c = Σv, y de IhNac en la Relación Universal Armónica,


se obtiene un valor algebraico de:

  N A  v  INac  0.119626558994049915435906395248454

Si se sustituyen los valores correspondientes obtenidos del sistema de ecuaciones armónicas


en la relación de indeterminación armónica universal, se obtiene un valor euclideo de:

∆Iα = 0.119626558994049915435906395248454

Sustituyendo los valores de h, NA y c = Σα, y de IhNac en la Relación Universal Armónica,


se obtiene un valor euclideo de:

  N A  v  INac  0.119626558994049915435906395248454

z
z 

El valor de F  z
, según Geometría Euclidea es:
2 
z
z 

F  0.119626558994049915435906395248454
z
2 
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 139
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO II:

TEORÍA ELECTROMAGNÉTICA

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 140


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO II: TEORÍA ELECTROMAGNÉTICA

Fundamentos teóricos

Lo que en el mundo macroscópico, o medible, se entiende como “energía eléctrica”, o bien,


“corriente eléctrica” o “campo eléctrico”, no es más que el resultado de un intercambio de la
velocidad y/o intensidad vibracional expansiva entre dos o más elementos y/o entidades asociadas
de forma armónica en un mismo instante. Cuanto mayor sea el número de elementos y/o entidades
que interactúan en dicho intercambio, y mayor y más efectivo sea el equilibrio armónico vibracional
que exista entre ellos, mayor será el intercambio vibracional expansivo que se produce y, por tanto,
mayor será la “energía eléctrica” y/o mayor la intensidad del “campo eléctrico” que se origina en
dicha interacción.

De forma análoga, lo que se entiende por “magnetismo”, o “campo magnético”, es, en


realidad, el producto de un intercambio de la velocidad y/o intensidad vibracional contractiva entre
dos o más elementos y/o entidades asociadas de forma armónica en un mismo instante. Cuanto
mayor sea el número de elementos y/o entidades que interactúan en dicho proceso de intercambio
vibracional, y mayor y más efectivo sea el equilibrio armónico vibracional entre ellos, mayor será el
intercambio vibracional contractivo que tiene lugar y, en consecuencia, mayor será la “energía
magnética” y/o mayor la intensidad del “campo magnético” que se origina en dicha interacción.

Puesto que, de forma general, en todas las partículas y/o elementos que constituyen la
denominada “materia” y “antimateria”, o, simplemente, la energía “electromagnética”19 (estado
primario de la energía), se producen movimientos vibracionales contractivos <> expansivos
desarrollados de forma alterna, regular y armónica, ambas formas de energía se producen (o se

19 En realidad, la equivalencia entre “masa” y ·energía”, al menos de forma conceptual, no necesita de grandes desarrollos
matemáticos para ser evidenciada. Si tan sólo partimos de la imagen de un tronco de madera (“masa” ordinaria) al que añadimos un
desencadenante en forma calor o “fuego” (es decir, si lo prendemos hasta que combustione), observamos claramente que éste se
transforma esencialmente en luz y calor (por lo que, de alguna u otra forma, deberían haber estado contenidas en él), es decir, en pura
energía radiante de carácter electromagnético.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 141


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“liberan”) de forma conjunta e inseparable, imperando una u otra, dentro de un elemento o grupo de
elementos vibrando en sintonía armónica, en función de cuál sea la forma de vibración (expansiva o
contractiva) predominante en dicho elemento/partícula o grupo de elementos/partículas o entidades.

De forma general, se establece la siguiente regla de proporcionalidad:

 Cuanto mayor sea la velocidad y la intensidad expansiva de uno o varios elementos-


partículas o entidades, y mayor sea el equilibrio armónico que exista en la vibración
conjunta de todos los elementos, mayor y más efectivo será el intercambio energético
vibracional expansivo entre dichas partículas o entidades. Por tanto, una mayor
velocidad de vibración expansiva y un mayor equilibrio armónico vibracional expansivo
entre partículas o entidades, originarán un intercambio de “energía eléctrica” más rápida
y más efectiva entre estos elementos (equivalente a lo que podría interpretarse como una
mayor velocidad de desplazamiento del “campo eléctrico”). De igual forma, cuanto
mayor sea la intensidad vibracional expansiva y mayor sea el equilibrio armónico
vibracional expansivo existente entre partículas o entidades, mayor será la intensidad del
“campo eléctrico” generado en dichas interacciones.

 Cuanto mayor sea la velocidad y la intensidad contractiva de uno o varios elementos-


partículas o entidades, y mayor sea el equilibrio armónico que exista en la vibración
conjunta de todos los elementos, mayor y más efectivo será el intercambio energético
vibracional contractivo generado entre dichas partículas o entidades. Por tanto, una
mayor velocidad de vibración contractiva y un mayor equilibrio armónico vibracional
contractivo entre partículas o entidades, originarán un intercambio de “energía
magnética” más rápida y efectiva entre elementos (lo que, en el mundo macroscópico de
nuestra interpretación podría traducirse por una mayor velocidad en el desplazamiento
del “campo magnético”). De igual forma, cuanto mayor sea la intensidad vibracional
contractiva y mayor sea el equilibrio armónico vibracional contractivo existente entre
partículas o entidades, mayor será la intensidad del “campo magnético” generado en
dichas interacciones.

Puesto que, en la mayoría de las ocasiones, se producen ambos tipos de movimientos


contractivos/expansivos en todas los elementos/partículas y/o entidades que configuran la
denominada materia y/o energía radiante (energía electromagnética), estas dos formas energéticas
elementales suelen estar asociadas de forma indisoluble; hecho éste que se traduce, bajo nuestro

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 142


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

limitado sistema de medición, en la existencia de una única forma de energía; una configuración
energética dual, asociada e inseparable, denominada energía “electromagnética”.

Cuando el equilibrio vibracional expansivo <> contractivo que se establece entre dos o más
elementos y/o entidades, asociadas de forma armónica en un mismo instante, es armónicamente
perfecto (es decir, cuando la “expansividad” de uno “anula” plenamente la “contractibilidad” del
otro, y viceversa), no se libera ningún tipo de energía en forma “eléctrica” o “magnética”, quedando
almacenada dicha energía de enlace vibracional dentro de los propios elementos o partículas; lo que
provoca un aumento energético de éstas (algo que en el mundo macroscópico se traduce en un
aumento de la masa). Este hecho da lugar al llamado estado secundario de la energía, un estado
denominado en el ámbito de la Física como “materia oscura”.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 143


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO II-A. Determinación de la Constante de Coulomb. Cálculo de la


Carga Electrostática Elemental. Determinación del radio de carga del protón

A partir de la Ley de Atracción Electrostática (Ley de Coulomb), se deduce que la “fuerza”


de atracción-repulsión electrostática elemental se obtiene de la expresión:

 q 
QqCoulomb  4    rp   

 E  Ec.: Cor.II-A-a

Donde:

rp = Radio de carga del protón => Máxima “distancia” vibracional de todo


elemento/partícula desde su “centro de masas”.

Qq = Carga electrostática elemental = Carga electrostática del protón =>


Unidad Mínima Estable de Intensidad Vibracional Expansiva de todo
elemento/partícula.

(∑q/∑E) = Permitividad de flujo de corriente eléctrica = Constante de


Coulomb => Unidad fundamental de intercambio vibracional Expansivo entre
elementos/partículas.

Siendo, según las Ecuaciones Naturales (Ec.14) y (Ec.27-A), respectivamente:


z z z 
i j  
E = 
 e    
 

 z z  z
z 

         
q   j   e + j 1    +    1 + 2    
z z z

    

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 144


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

La Carga Electrostática Elemental se define algebraicamente, según la Ecuación Natural


(Ec. 28-A), como:

  z z z 
C   E    i  i  
  
Qq A lg ebraico =
  z 
z
  Ec.: Cor.II-A-b
 z  z

   z

 e  j   1  2       1  2 
     
  
Debe cumplirse que:

Qq  Qq
Coulomb/ a lg ebraico Algebraico

Sustituyendo los valores obtenidos en la expresión de Qq/algebraico, Ec.: Cor.II-A-b, se obtiene


un valor de:

Qq/algebraico = 1.60217655997716514137318546368846808*10-19

(0.000001256637051872292063502823487018174*0.000000000008854187821495215834315792
5732*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0386858146742804104804157678452949841*0.0014671320488384738229308546321653819))/
(e-0.037218682625441936657484913213129602242*(1-
2*0.0014671320488384738229308546321653819)+0.001467132048838473822930854632165381
9*(1+2*0.0014671320488384738229308546321653819^1.57660032597320149953929635844420
14))
= 0.0000000000000000001602176559977165141373185463688468081916469015

Siendo su valor Euclideo de:

Qqeuclideo = 1.602176570966978671095801262096341*10-19

(0.000001256637051815627575368111155171106*0.000000000008854187882628022166086369
302*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0386858146742804104804157678452949841*0.0014671320488384738229308546321653819))/
(e-0.037218682625441936657484913213129602242*(1-
2*0.0014671320488384738229308546321653819)+0.001467132048838473822930854632165381
9*(1+2*0.0014671320488384738229308546321653819^1.57660032597320149953929635844420
14))
= 0.00000000000000000016021765709669786710958012620963410407868

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 145


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Por otro lado, a partir de la Ley de Atracción Magnetostática (Ley de Biot-Savart), se


deduce que la “fuerza” de atracción-repulsión magnética elemental se obtiene de la expresión:

  
Q  4    rp   

Ec.: Cor.II-A-c
 C 
Donde:

rp = Radio de carga del protón => Máxima “distancia” vibracional de todo


elemento/partícula desde su “centro de masas”.

Qβ = Carga Magnetostática Elemental = Carga Magnetostática del protón =>


Unidad Mínima Estable de Intensidad Vibracional Contractiva de todo
elemento/partícula.

(∑β/∑C) = Permitividad de flujo magnético = Constante Magnética =>


Unidad fundamental de intercambio vibracional Contractivo entre
elementos/partículas.

Siendo, según las Ecuaciones Naturales (Ec.13) y (Ec.27-B), respectivamente:

 z z z 
 i j  
C =  
  e  j    
z

   

 z    z
 
     
 e     C 1    1   
z j
  2    2  
     

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 146


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Existe un factor de proporcionalidad entre la Carga Electrostática Elemental, Qq, y lo que se


conoce en la Física como el Magnetón Nuclear, μn, definido por la ecuación:

 Qq   
μn =  
 4π m 
 p 

Existe, además, una relación algebraica-natural entre Qβ y μn, definida por la expresión:

Qβ = Fem   2 μn 
Por tanto:

 Qq   
Qβ = Fem    
 2  π  mP 
Ec.: Cor.II-A-d

El Factor Electromagnético, (Fem), aplicando la Ec. 29, se define algebraicamente como:

z
z  z z
 +  
Fem =
 
z
z 
  

1  
 z 2̂ z z 
  + i  
 

La masa del protón viene dada por el Principio de Incertidumbre, según la expresión:

 
  
mp =  
 4    r    i      2     
z z 
Ec.: Cor.II-A-e
 p v

C
   

Sustituyendo las ecuaciones: Ec.: Cor.II-A-a, Ec.: Cor.II-A-c y Ec.: Cor.II-A-e, en la Ec.:
Cor.II-A-d, se obtiene una expresión que permite calcular el radio del protón, definida por:

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 147


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

rp =
   E 
z
z  z z
 +  
2   C  q   
  z    z 
  v  2       i   C 
    
z
z 
   
1  
 z 2̂ z z 
  + i  
 

Sustituyendo valores, se obtiene:

rp-algebraico = 8.4179792154263796455633329717369* 10-16

(0.0000000000088541878214952158343157925732*0.00199062821879578956895420425916997
85321375)/(2*0.000001256637051872292063502823487018174*0.1593065165001556520386459
64554496924653*((1.5263065129423113284429312569900065^1.57660032597320149953929635
84442014+1.5263065129423113284429312569900065*0.001467132048838473822930854632165
3819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(299792459.0751853891079260805710949172904*(
2*1.61528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174))

= 0.000000000000000841797921542637964556333297173690

Siendo su valor euclideo de:

rpeuclideo = 8.4179793027983853558319439557* 10-16

(0.000000000008854187882628022166086369302*0.001990628218795943377225583260357418
34225)/(2*0.000001256637051815627575368111155171106*0.1593065165001556520386459645
54496924653*((1.5263065129423113284429312569900065^1.57660032597320149953929635844
42014+1.5263065129423113284429312569900065*0.001467132048838473822930854632165381
9)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(299792458.0470018267573058686490900982131*(
2*1.61528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302))*(0.03868581467428041048041576784529498
41-0.000001256637051815627575368111155171106))

= 0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 148


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

El valor obtenido para el radio de carga del protón confirma los resultados más allá de lo
calculado en base a los principios actuales de la Teoría Cuántica, pues el resultado obtenido se
aproxima más al que se ha logrado determinar de forma experimental (8,418467*10-16 m), que al
que se deduce de la propia Teoría (8,412356414*10-16 m). A partir de este valor del radio del
protón, sustituyendo en la Ec.: Cor.II-A-a, se obtiene un valor para la carga eléctrica
elemental, Qq , de:
Coulomb / a lg ebraico

QqCoulomb/algebraico = 1.602176557850612423627733252255*10-19

4*pi*0.000000000000000841797921542637964556333297173690^2*0.159306516500155652038
645964554496924653/0.0000000000088541878214952158343157925732

= 0.0000000000000000001602176557850612423627733252255026589355

Siendo su valor Euclideo de:

QqCoulomb/euclideo = 1.6021765800472192667182790585*10-19

4*pi*0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148^2*0.15930
6516500155652038645964554496924653/0.000000000008854187882628022166086369302

= 0.000000000000000000160217658004721926671827905850056053946977

Se cumple, por tanto que QqA lg ebracico  Qq :


Coulomb/ a lg ebraico

QqCoulomb/algebraico = 1.602176557850612407660585278*10-19

Qq/algebraico = 1.602176559977165141373185463*10-19

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 149


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO II-B. Determinación de la Carga Magnetostática Elemental.


Cálculo de la masa del protón. Cálculo de la longitud de onda de De Broglie del
protón

A partir de la Ley de Atracción Magnetostática (Ley de Biot-Savart), se deduce que la


“fuerza” de atracción-repulsión magnética elemental se obtiene de la expresión definida por la Ec.:
Cor.II-c:

  
Q  4    rp   

 C 
Ec.:Cor.II-A-c

Donde:

rp = Radio de carga del protón => Máxima “distancia” vibracional de todo


elemento/partícula desde su “centro de masas”.

Qβ = Carga Magnetostática Elemental = Carga Magnetostática del protón =>


Unidad Mínima Estable de Intensidad Vibracional Contractiva de todo
elemento/partícula.

(∑β/∑C) = Permitividad de flujo magnético = Constante Magnética => Unidad


fundamental de intercambio vibracional Contractivo entre elementos/partículas.

La Carga Magnetostática Elemental se define algebraicamente según la Ecuación Natural


(Ec. 28-B), como:

  z z e 
 E   
 j j  

  

Q =
  
  z e z 
 z
  j  
 e  j 
 
z
  j 
  e  
  2 5 

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 150


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Debe cumplirse que:

Qβ  Qβ
Biot  Savart / a lg ebraico Algebraico

Sustituyendo valores, se obtiene el valor algebraico de la ecuación:

Q β /algebraico = 1.4106064253479184673456482680438*10-26

(0.0000000000088541878214952158343157925732*(0.0372186826254419366574849132131296
02242-
2*0.037218682625441936657484913213129602242^e)/((e+0.03721868262544193665748491321
3129602242)*(1.00004621562825623045037719267934531710-
0.037218682625441936657484913213129602242^e*3.14159265/(e+0.0372186826254419366574
84913213129602242/(2*5^0.5)))))^2

= 0.00000000000000000000000001410606425347918467345648268043806

Siendo su valor euclideo de:

Q β /euclideo = 1.4106064450405573522662491329*10-26

(0.000000000008854187882628022166086369302*(0.03721868262544193665748491321312960
2242-
2*0.037218682625441936657484913213129602242^e)/((e+0.03721868262544193665748491321
3129602242)*(1.0000462155524555338544542871311465492-
0.037218682625441936657484913213129602242^e*3.14159265/(e+0.0372186826254419366574
84913213129602242/(2*5^0.5)))))^2

= 0.000000000000000000000000014106064450405573522662491329855

Por otra parte, el valor de la carga magnetostática elemental, según Biot-Savart, se obtiene
sustituyendo los valores correspondientes en la Ec.: Cor.II-A-c:

Qβ Biot-Savart/algebraico = 1.4106064255083421041335317*10-26

Qβ=4*pi*(0.0000000000000008417979215426379586784248096103429763855532944645)^2*0.0
019906282187957895689542042591699785321375/0.000001256637051872292063502823487018
174

= 0.0000000000000000000000000141060642550834210413353174697826419

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 151


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo su valor Euclideo de:

Qβ Biot-Savart/euclideo = 1.4106064548540297959105825359*10-26

Qβ=4*pi*(0.0000000000000008417979302798385297646900321622804165525754262131)^2*0.0
0199062821879594337722558326035741834225/0.00000125663705181562757536811115517110
6

= 0.0000000000000000000000000141060645485402979591058253590157048

Se cumple, por tanto, que:

Qβ  Qβ
Biot  Savart / a lg ebraico Algebraico

Qβ Biot-Savart/algebraico = 1.4106064255083421041335317*10-26

Q β /algebraico = 1.410606425347918467345648268*10-26

Por otra parte, sustituyendo valores en la Ec.: Cor.II-A-d, se obtiene un valor para la masa
del protón de:

mp, según Biot-Savart / Algebraico: 1.672621778133683603763119728*10-27

((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*0.00000000000000000016021765578506124236277
33252255026589355*0.000000000000000000000000000000000662606957033711549672454281
6144/(2*pi*0.0000000000000000000000000141060642550834210413353174697826419)

= 0.000000000000000000000000001672621778133683603763119728925848

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 152


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo su valor Euclideo de:

mp, según Biot-Savart / euclideo: 1.6726218011554939379759*10-27

((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*0.00000000000000000016021765800472192667182
7905850056053946977*0.0000000000000000000000000000000006626069707583737050170831
303062/(2*pi*0.0000000000000000000000000141060645485402979591058253590157048)

= 0.000000000000000000000000001672621801155493937975987918337622

Si se aplica directamente el Principio de Incertidumbre, la masa elemental del protón resulta:

 
  
mp =  
 z
  z 

 4    r    i      2     
 p v

C
   

mp, según P.Incertidumbre = 1.6726217781346871020360142*10-27

0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(4*pi*0.0000000
00000000841797921542637964556333297173690*299792459.0751853891079260805710949172
904*(2*1.61528614064748191001971212628949638-
(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174))

= 0.0000000000000000000000000016726217781346871020360142402993060

Según los últimos datos obtenidos experimentalmente, la masa del protón es de:

mp, según datos experimentales = 1.672621777(74) *10-27

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 153


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Por otra parte, la longitud de onda de onda del protón (longitud de onda de De Broglie => lo
que podría considerarse como la “superficie” unitaria ondulatoria bidimensional de intercambio
vibracional/tensional entre los distintos elementos/partículas), se expresa mediante la Ec. 30. B:


p 
m p  v

Siendo el valor algebraico (con  algebraico y mp según el valor obtenido a partir de Biot-
Savart algebraico) de p :

6.626069570337115496724542816144*10^(-34)/(
p  299792459.0751853891079260805710949172904
*1.6726217781336836038607605*10^-(27))

= 0.000000000000001321409850043251397100396560210461493934

p DeBroglie
 1.3214098500432513971003965*10-15

Debe cumplirse, además, que el valor del radio de carga del protón cumpla la Ec. 30.C

p
rp 
r p

Siendo el valor de r p
definido por la Ec. 30. A:

 
 
z
  
z 
z

z
   2̂ 

r   
i    C  E 
  
   2 
p z z z
z 2̂
i 
 e  2̂   
 z
   2 
  
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 154
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo su valor algebraico de:

(1.5766003259732014995392963584442014-
3.14159265*0.0386858146742804104804157678452949841^1.57660032597320149
95392963584442014/(e+0.0014671320488384738229308546321653819/1.5766003
r  p
259732014995392963584442014^2))-
(0.0000012566370518722920610656953^2/(2*0.0014671320488384738229308546
321653819)-
0.00000000000885418782149521579953/(1.57660032597320149953929635844420
14^2-0.0386858146742804104804157678452949841/2))

= 1.5697471046515533000859472625348611541568

Debe cumplirse que:

p
rpDeBroglie   rp
r p
a lg ebraico

Sustituyendo valores en la Ec. 30. C, se obtiene un valor para el radio de carga del protón:

rp Según longitud de onda de De Broglie = 8.41797921542637981075580608*10-16

rp  0.000000000000001321409850043251397100396560210461493934/1.56974
71046515533000859472625348611541568

= 0.000000000000000841797921542637981075580608920304044187121

Se cumple, por tanto, que rp según la Ec. 30.C, y según la expresión de De Broglie para la
longitud de onda del protón, es igual al valor calculado para el radio de carga del protón algebraico,
según Biot-Svart.

rp DeBroglie  8.41797921542637981075580608*10-16

rp-algebraico = 8.41797921542637964556333297* 10-16

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 155


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO II-C: Ecuación General del Electromagnetismo

Existe un factor de proporcionalidad entre la carga magnética elemental, Qβ, y el magnetón


nuclear, μn, definido por la ecuación:
 Q   
μn =  
 4π m 
 p 

Es decir, existe una relación entre, Qβ y μn definida por la expresión:

Qβ = Fem   2 μn  Ec.: Cor. II-C-a

Siendo, según Biot-Savart y Ec. 30, respectivamente:

2̂   
Q = 4    rp    
 C 

z
z  z z
 +  
Fem 
 
z
z 
   
1  
 z 2̂ z z 
  + i  
 

Si tenemos en cuenta que el radio del protón y su masa se relacionan con la Ley de Coulomb
y el Principio de Incertidumbre respectivamente, tenemos que:

 
Qq   E   
rp  mp =  
4   q  4    r    i      2     
z z 

 p v

C
   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 156


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Sustituyendo todos estos valores en la Ec.: Cor. II-C-a, obtenemos la Ecuación General del
Electromagnetismo:

z
z algebraicos,
z z
    
Sustituyendo con valores
 +    Q    
se obtiene una diferencia de igualdades de:
    2       i   C 
z  z
 E
   
    q E

            
   
v
     
z
C q     z 
  q 
1  2̂ 
 z z z 
  + i  
 

(0.0000000000088541878214952158343157925732/0.000001256637051872292063502823487018
174)*(0.0019906282187957895689542042591699785321375/0.1593065165001556520386459645
54496924653)-
((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(0.0000000000000000001602176557850612423627
733252255026589355*0.0000000000088541878214952158343157925732/(pi*0.15930651650015
5652038645964554496924653))^0.5*(299792459.0751853891079260805710949172904*(2*1.615
28614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174)

= 0.000000000000000000000000000000000000000088917732732129266620

Sustituyendo con valores euclideos, se obtiene una diferencia de igualdades de:

(0.000000000008854187882628022166086369302/0.0000012566370518156275753681111551711
06)*(0.00199062821879594337722558326035741834225/0.1593065165001556520386459645544
96924653)-
((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(0.0000000000000000001602176580047219266718
27905850056053946977*0.000000000008854187882628022166086369302/(pi*0.1593065165001
55652038645964554496924653))^0.5*(299792458.0470018267573058686490900982131*(2*1.61
528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302))*(0.03868581467428041048041576784529498
41-0.000001256637051815627575368111155171106)

= 0.000000000000000000000000000000000000000011985389603832424192

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 157


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO III:

Demostración del Principio de Incertidumbre de


Heisenberg

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 158


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO III: Demostración del Principio de Incertidumbre de Heisenberg

En esencia, este Principio matemático-natural expresa y demuestra la imposibilidad de


conocer con absoluta certeza la posición exacta de una partícula o elemento en un instante
determinado, y dentro de lo que podría considerarse como un flujo de acontecimientos
espaciotemporales. Por tanto, si analizamos este hecho bajo una simple interpretación cartesiana,
tanto si la partícula o elemento se encuentra aparentemente inmóvil (nunca lo estará en su totalidad,
pues siempre existirá una indeterminación originada en el reposo absoluto vibracional) como en
movimiento, no podría situarse con exactitud ningún punto en un sistema de coordenadas en el que
sus ejes representen el tiempo y el espacio. Este hecho, que establece una realidad instantánea (o,
simplemente, Realidad, tal y como el ser humano es capaz de comprenderla y de medirla) imposible
de fijar más allá de una probabilidad determinada, se acentúa progresivamente a medida que la
velocidad de vibración de la partícula o elemento aumenta. Es decir, se establece que la Realidad
medible o, en último término, comprensible es, en esencia, probabilística.

En realidad, este carácter probabilístico del flujo de los acontecimientos espaciotemporales


dentro de lo que podría considerarse como una “realidad medible”, que hace imposible determinar
con toda certeza lo siguiente que va a suceder tras un instante dado, se debe a tres hechos
fundamentales:

 La influencia de las energías del Tipo 2 y 3 en la denominada energía electromagnética,


que se rigen por unos varemos de medida e influencia que no están sujetos a
predicciones o estimaciones fijas y/o “racionales”.

 La propia ausencia del tiempo y del espacio en la Pura Realidad del Universo, así como
de una “masa” invariante y medible asignada a las energías del Tipo 1.

 El supuesto de un máximo de velocidad (la denominada “velocidad de la luz”) tan sólo


es aplicable a la velocidad de vibración de cada uno de los elementos/partículas, pero no
a la velocidad a la que se producen las interacciones entre ellos; una velocidad que
podría considerarse como “instantánea” o, cuando menos, atemporal. Esto es así ya que
no existe división o fragmentación alguna dentro de las energías del Tipo 2 y 3,
encontrándose “diluidas” en un Todo unificador e irremisiblemente interconectado.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 159


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

A partir de la relación determinada por este Principio, y aplicando el ejemplo práctico para
el caso de un protón que se “desplaza” (es decir, que vibra) a la velocidad de la luz, puede
demostrarse que se cumple el Principio de Incertidumbre validando la igualdad elemental de dicho
Principio:

  
x  p   
(Principio de Incertidumbre)

 4  
Donde:

z 
x  I i  rp  i  C 
 

 z 
p  m p  I   m p  v 2   
 
Siendo, en el equilibrio armónico:

z 
Ii = Indeterminación armónica debida a la posición = i   C 
 
 z 

IΦ = Indeterminación armónica debida al desplazamiento ondulatorio = 2    
 
rp = Radio del protón.
 = Constante de Planck.

π = Operador esférico fuera del armónico.

mp = Masa del protón.


Eα = c = Máxima velocidad vibracional del protón = velocidad de la luz.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 160


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Se demostrará que se cumple la igualdad elemental de este principio en el caso particular:

  
x  p   
 4  
Sustituyendo con valores algebraicos, se obtiene un valor para las igualdades de:

0.000000000000000841797921542637964556333297173690*(0.038685814674280
4104804157678452949841054-

x  p 
0.000001256637051872292063502823487018174)*0.000000000000000000000000
001672621778133683603763119728925848*299792459.0751853891079260805710
949172904*(2*1.61528614064748191001971212628949638-
(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))

= 0.0000000000000000000000000000000000527285862694655149890489016

  
 4     0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(4*pi)

= 0.0000000000000000000000000000000000527285862694971497829861948

Sustituyendo con valores euclideos, se obtiene un valor para las igualdades de:

0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148*(0
.0386858146742804104804157678452949841054-

x  p  0.000001256637051815627575368111155171106)*


0.000000000000000000000000001672621801155493937975987918337622*299792
458.0470018267573058686490900982131*(2*1.6152861406474819100197121262
8949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.00000000000885418788262802213171624))

= 0.0000000000000000000000000000000000527285873616575544946666353

  
 4     0.0000000000000000000000000000000006626069707583737127037569365492/(4*pi)
=0.00000000000000000000000000000000005272858736167106253935425441

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 161


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO IV:

Determinación de la Constante Gravitacional

TEORÍA GRAVITACIONAL

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 162


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO IV: Determinación de la Constante Gravitacional. TEORÍA


GRAVITACIONAL

1.- Fundamentos teóricos

Lo que en el mundo macroscópico, o medible, se denomina Fuerza Gravitatoria o,


simplemente, Gravedad, corresponde a la Fuerza Tensional-Contractiva que se genera en el Punto
Fuente; una Fuerza que, al igual que su fuerza equilibradora/contrapuesta, la Fuerza Tensional-
Expansiva (o, simplemente, Antigravedad o “Energía Oscura”), es omnipresente en todo el
Universo. Estas Fuerzas, surgidas a partir de la descomposición o liberación del estado cuaternario
de la Energía (mezcla de estados energéticos tensionales/conscientes/sensitivos) en el Punto Fuente
Matriz, afectan y, en cierto modo, controlan, la expansión y/o contracción (tanto en su intensidad
como en su velocidad) de todos y cada uno de los elementos/partículas contenidos y/o surgidos en
el Universo que estén constituidos por los estados primarios y secundarios de la Energía. Dichos
estados constituirían la denominada “materia ordinaria” (estado primario de la Energía: materia y
antimateria) y la “materia oscura” (estado secundario de la Energía: antimateria en vibración
armónica perfectamente equilibrada). No obstante, estas Fuerzas Tensionales no afectarían a los
estados quinario (“Energía Consciente”) y sextario (“Energía Intencional/Emocional” o “Energía
Pura Base del Sentir/Nada”). Estas energías (quinaria y sextaria) se encuentran presentes,
entrelazadas y/o fusionadas, en todas las demás formas energéticas, afectándolas y controlándolas
en todo momento.

Estas Fuerzas Tensionales Contractivas <> Expansivas surgen como resultado de la


Vibración Tensional Pura que se propaga de forma elipsoidal áurea desde el Punto Fuente Matriz
(el equivalente físico al punto teórico del que surgió el denominado “Big Bang”) tras consumir en
su Matriz el estado cuaternario de la Energía: una particular mezcla energética de los estados
terciario, quinario y sextario de la Energía que surge tras el proceso de Muerte de todas las criaturas
vivas, y que se separa en sus tres formas constitutivas fundamentales al ser consumidos en la
Matriz: la Vibración Tensional Pura (estado terciario), la Energía de Consciencia Pura y la Energía
Pura Base. A su vez, el estado terciario de la Energía, la denominada Energía

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 163


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

“Tensional/Subsistencial”, es una especie de mezcla armónica energética entre el estado secundario


de la Energía (encontrándose, de forma general, en una forma minoritaria o incluso inexistente) y el
quinario (forma predominante, e incluso única en ciertas ocasiones, de este particular estado
energético).

Por tanto, la Tensión Gravitatoria-Contractiva o, simplemente, Fuerza Gravitacional,


correspondería a la onda de propagación de la Vibración Tensional Pura y a los efectos que
ocasiona sobre el entramado del Universo el desplazamiento de dicha onda; pero no al “sonido
energético” que produce la vibración en sí misma, que está constituido de un tipo de energía que,
directamente, no está relacionada con la energía/materia (estados primario y secundario de la
Energía), ya que se correspondería con la Energía de la Consciencia (estado quinario de la Energía)
que se libera, junto con la Energía Pura Base (estado sextario de la Energía), desde el Punto Fuente
en forma de vibración sonora armónica y en sintonía perfecta. La Tensión Gravitatoria Expansiva, o
Fuerza Antigravitacional, correspondería al “regreso” de dicha onda de propagación al Punto
Fuente tras “rebotar” en los límites de la Esfera Universal que circunscribe al Universo en su
totalidad, y a los efectos que ocasiona sobre los elementos/partículas el desplazamiento de esta onda
áurea elipsoidal.

Estas fuerzas tensionales/gravitacionales equivaldrían, a modo de ejemplo, a las


ondulaciones elipsoidales sonoras que se propagarían a través del entramado de un supuesto tambor
esférico (“líquido” y perfectamente equilibrado) tras ser golpeado desde su centro por una fuerza
motora (o impulsora), mientras dicho tambor gira armónicamente y a velocidad constante
cambiando su sentido de rotación en cada ciclo. La modulación de dichas ondulaciones elipsoidales
estaría directamente relacionada con las características generales de la fuerza motriz del golpeo
(estado cuaternario de la Energía) y con el fluido que constituye la estructura del tambor, lo que
equivaldría al propio entramado del Universo: elementos/ partículas, grupo de partículas/elementos,
entidades conscientes, fuerzas de equilibrio, etc. La combinación de las fuerzas inherentes asociadas
a la fuerza motriz del golpeo: la propia fuerza “física” de golpeo (estado terciario) y la propagación
de ondulaciones (estados quinario y sextario de la Energía) a través de la estructura del tambor
(constituida por los estados primario y secundario de la Energía), su intensidad, cadencia y pureza,
marcan la tipología del sonido armónico final que se libera del mismo; un forma sonora energética
constituida por el estado quinario de la Energía, es decir, la “Energía Consciente”, y por la “Energía
Pura Base” o, simplemente, estado sextario de la Energía.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 164


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

De forma análoga, si consideramos que la asociación violinista-violín constituye el estado


cuaternario de la Energía, tendríamos que el estado terciario equivaldría a las vibraciones que se
transmiten al tocar una melodía en el violín, y el quinario/sextario estarían asociados a las
intenciones/sentimientos conscientes de quien interprete la pieza; unas intenciones/sentimientos
conscientes que se transmiten a través de la Pura Consciencia del Ser y del Sentir, y que terminan
por “diluirse” en el eterno fluir de la Consciencia Intencional, afectando irremisiblemente en dicho
proceso a todas las criaturas conscientes del Universo que, irremediablemente, “escucharían” la
melodía surgida del instrumento para reaccionar de una forma u otra según su consciencia y sus
propias intenciones/sentimientos. Este fluir Consciente/Intencional surge de las infinitas
combinaciones existentes entre la Pura Nada y el Puro Sentir, formas energéticas que se
corresponden con los dos extremos opuestos del estado sextario y último de la Energía. Este
ejemplo pone de manifiesto la innegable influencia de la “Música” en todos los seres vivos,
llegando, incluso, a cambiar su propia estructura energética constitutiva si las “vibraciones-
intenciones-sensaciones” que se transmiten son las adecuadas; esto es, sin nacen de una Intención y
un Sentir puros.

A lo largo de un supuesto desplazamiento bidimensional, la fuerza tensional gravitatoria


contractiva equivaldría, en su expresión matemática más simple, a la zona que se sitúa por encima
del eje “y” de un sistema de coordinadas cartesiano (eje vertical); es decir, correspondería a las
partes crecientes de la onda vibracional, donde las crestas que se generan a lo largo del
desplazamiento elipsoidal áureo generan los puntos de máxima influencia gravitacional/tensional.
El grado de afectación de esta fuerza tensional es mayor en la materia “normal” que en la
denominada antimateria, ya que ésta se encontraría en la zona que se sitúa por debajo del eje “y” del
sistema. En los puntos de máxima tensión gravitacional contractiva, tales y como podrían ser las
singularidades de los llamados “agujeros negros” hipermasivos, se encuentra la “luz líquida” o
“energía fluida”; es decir, la energía/materia en una fase intermedia entre sus estados primario
(materia “normal”) y secundario (materia “oscura”).

La llamada fuerza “antigravitatoria” o “antitensional” (lo que se entiende actualmente en la


Física por “Energía Oscura” o “Energía del Vacío”) equivaldría a la zona que se sitúa por debajo
del eje “y” del supuesto sistema cartesiano de referencia, correspondiendo los valles de dicho
desplazamiento de onda a los puntos de máxima influencia antigravitacional/antigravitatoria
expansiva (puntos de mínima influencia gravitacional/tensional contractiva). Por tanto, esta fuerza
afecta en mayor medida a la “antimateria” y, especialmente, al estado secundario de la energía

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 165


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

(materia “oscura”), provocando su “repulsión” o “expansión”. Este hecho implica que, en este
estado, la energía/materia se encontraría en un estado “gaseoso” o “difuminado/desvanecido” como
forma energética más estable en lugar de su estado natural primario: “estructurado/organizado”.

Por otro lado, el estado secundario de la Energía afecta en gran medida al estado primario;
una influencia que provoca la aglutinación y/o compactación de la materia ordinaria, lo que explica
que la materia y la antimateria se encuentren tan estrechamente relacionadas. Se alcanzará
totalmente el estado secundario de la energía en los puntos de máxima influencia antigravitatoria,
donde la antimateria tiende a transformarse finalmente en su estado energético más estable: la
materia “oscura” o “luz gaseosa”. Dichos puntos se encuentran en lo que podría llamarse “agujeros
blancos”, el equivalente al extremo opuesto de los denominados “agujeros negros”.

Existen, en esencia, dos tipos de fuerzas tensionales/gravitatorias:

 Tensión Gravitatoria Estática.

 Tensión Gravitatoria Dinámica.

La Tensión Gravitatoria Estática es una fuerza tensional (ya sea ésta contractiva o
expansiva) que afecta a cada uno de los elementos/partículas cuando éstos se encuentran en reposo
vibracional absoluto o natural. Es decir, todo estado en el que los elementos no se encuentren
afectados por otros elementos, o, incluso, por otros tipos de fuerza que no sean la
Tensional/Gravitacional, tal y como pueden ser las energías conscientes y/o
intencionales/emocionales.

La Tensión Gravitatoria Dinámica es una fuerza tensional que afecta a cada uno de los
elementos/partículas cuando éstos se encuentran afectados por otros elementos/partículas20, o por
otros tipos de fuerza que no sean tan sólo la Tensional/Gravitacional, como la Energía Consciente
y/o la Energía Intencional/Sentimental.

En función de la velocidad y la intensidad vibracional de un elemento/partícula en un


instante dado, existen, en esencia, dos efectos derivados de la influencia de las Fuerzas/Tensiones
Contractivas y/o Expansivas intrínsecamente relacionados:

20 Lo que daría lugar a los distintos tipos de fuerzas que pueden llegar surgir mediante las interacciones entre dichas partículas.
Esencialmente, lo que podría considerarse en el ámbito de la Física como “fuerzas de interacción”, tales como el electromagnetismo
y/o las fuerzas nucleares

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 166


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 A mayor Velocidad Vibracional Expansiva => Mayor capacidad de descomposición de


la partícula en sus elementos fundamentales al entrar en equilibrio vibracional con otras
partículas; es decir, existirá una mayor capacidad de liberar o “emitir” energía radiante
(debido a la interacción o “rozamiento” con la fuerza tensional gravitatoria, la partícula
se irá “difuminando” y comenzará a emitir “calor”) y será mayor la velocidad de
transmisión de la energía magnética generada y liberada; cualidad fundamental del
estado primario de la energía: la liberación de la energía del enlace vibracional en forma
de energía radiante y magnética.

 A mayor Velocidad Vibracional Contractiva => Mayor capacidad de “substraer” los


elementos fundamentales de otra partícula al entrar en equilibrio vibracional; es decir,
mayor capacidad de absorber energía radiante (el elemento irá absorbiendo “calor”
paulatinamente a medida que la interacción o el “anti-rozamiento” con la fuerza
tensional Antigravitatoria se hace más relevante) y mayor será la velocidad de
almacenamiento de la energía magnética generada.

 A mayor Intensidad Vibracional Expansiva => Mayor influencia de la Fuerza/Tensión


Gravitatoria sobre el elemento o grupo de elementos/partículas vibrando en sintonía
(puesto que dicha fuerza tensional es una fuerza contractiva) y mayor será la intensidad
de las energías radiante y magnética que se originan y se liberan.

 A mayor Intensidad Vibracional Contractiva => Mayor influencia de la Tensión


Antigravitatoria sobre el elemento o grupo de elementos/partículas vibrando en sintonía
(puesto que ésta es una fuerza expansiva) y será mayor la intensidad de las energías
radiante y magnética que se almacenan en la vibración de enlace de los elementos.

Las energías absorbidas, por tanto, no se liberan, sino que se almacenan en la vibración de
enlace de los elementos; característica fundamental del estado secundario de la energía: el
almacenamiento de la energía de enlace vibracional. Este hecho provoca una mayor inestabilidad de
la antimateria, que tiende a transformarse por la influencia de la tensión Antigravitatoria en el
estado secundario de la energía (materia oscura). Al disponer de más energía de enlace vibracional,
lo que podría considerarse como “masa” total del elemento/partícula o grupo de
elementos/partículas va aumentando progresivamente a medida que la interacción aumenta. En
esencia, éste es el motivo por el que el estado secundario de la energía, o “materia oscura”, tiene
más energía o “masa” que el estado primario.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 167


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

En realidad, lo que podría entenderse en el mundo macroscópico, o medible, como “masa”


no es más que el resultado de varios elementos/partículas vibrando en equilibrio con igual
intensidad expansiva en un mismo instante. Por tanto, a mayor número de elementos vibrando
expansivamente en sintonía, mayor será la “masa” y, en consecuencia, mayor será la fuerza/tensión
gravitatoria que se ejerce sobre dichos elementos.

De manera equivalente, lo que podría traducirse en el mundo macroscópico como “anti-


masa” o “antimateria” tan sólo es el resultado de varios elementos vibrando con igual intensidad
contractiva en un mismo instante. En consecuencia, a mayor número de elementos vibrando
contractivamente en sintonía armónica, mayor será la “anti-masa” y, en consecuencia, mayor será la
fuerza anti-gravitatoria que se ejerce sobre dichos elementos.

Ambas formas de vibración, la contractiva y la expansiva, suelen coexistir en todos los


elementos/partículas materiales o entidades del Universo en enlaces armónicos equilibrados aunque
no perfectos. Es decir, todo elemento/partícula o entidad presenta ambos tipos de movimientos en
equilibrio; un equilibrio que se desplaza en función de las Fuerzas
Gravitacionales/Conscientes/Intencionales existentes y de la influencia de otros elementos o
entidades en un mismo instante. Cuando este equilibrio contractivo <> expansivo entre
elementos/partículas materiales o entidades es armónicamente perfecto, no se produce ninguna
liberación de energía, permaneciendo las tensiones vibracionales almacenadas en la propia energía
del enlace. En este caso, la materia alcanza el segundo estado de la energía: el denominado estado
secundario de la energía, o, simplemente, materia “oscura”.

Para un elemento, o grupo de elementos dispuestos en sintonía armónica perfecta, que se


encuentren en reposo absoluto vibracional, no existirá desprendimiento ni absorción alguna de
energía, ni se verán afectados por las Fuerzas Tensionales-Gravitatorias (tanto contractivas como
expansivas); es decir, por las “Fuerzas Materiales”. Este estado es el precursor del que, finalmente,
y tras fusionarse con la Energía de la Consciencia, derivaría en el estado terciario de la Energía: la
denominada energía “Tensional-Subsistencial”. Esta forma de energía correspondería al estado
último del desarrollo energético que podría definirse como “material” (es decir, aquél que se
encuentra sometido a las Fuerzas Tensionales y/o Vibracionales del Universo), siendo afectado casi
exclusivamente por las llamadas “Fuerzas No-Materiales” (Energía Cognitiva y Energía
Intencional/Sensorial).

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 168


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

2.- Fundamentos ecuacionales

A partir de la Ley Universal de Atracción Gravitatoria, se deduce que el operador asociado a


las fuerzas de acción volumétricas (fuerzas originadas por la expansión de los elementos) se
encuentra afectado en una relación directamente proporcional al producto de las constantes másicas
de dos elementos dados, e inversamente proporcional al cuadrado del desequilibrio armónico
existente entre ambos elementos en un instante determinado. Es decir, la fuerza de atracción
gravitatoria se deduce según la expresión:

 ma  mb 
F = G  
 r 2̂

Puesto que los desplazamientos no existen (ya que el espacio mismo es una ilusión de
nuestros sentidos), las distancias, como tales, tampoco pueden existir. Por tanto, el valor de “r”, o la
llamada “distancia” entre dos elementos, según su interpretación natural, se corresponde con el
desequilibrio existente entre ambos elementos-partículas o entidades en su vibración
contractiva/expansiva en un mismo instante. A medida que este desequilibrio es mayor (cuando el
valor de “r” disminuye), es decir, a medida que existe un menor equilibrio armónico vibracional
contractivo/expansivo entre ambos elementos o entidades, mayor es la influencia de la fuerza
gravitacional. De igual forma, a medida que el desequilibrio disminuye (cuando el valor de “r”
aumenta), menor es la influencia de la fuerza gravitacional y, por tanto, mayor es la fuerza de
interacción antigravitacional.

El valor de la constante gravitacional, G, corresponde al inverso del operador esférico


elevado al cuadrado, tal y como viene determinado por la ecuación algebraica-natural: Ec. 25. Este
hecho implica que las fuerzas gravitatorias afectan en mayor medida a las vibraciones esféricas (es
decir, con “volumen”); lo que conlleva que, en el mundo macroscópico, sólo se ven afectadas por
esta fuerza de acción aquellos elementos o entidades que se encuentren en movimiento vibratorio
(el único posible en el Universo, pues los “desplazamientos”, como tales, son una mera ilusión de
nuestros sentidos). Así pues, la única forma de que esta fuerza de acción no afecte a ningún
elemento–partícula o entidad, es que estos se encuentren en reposo absoluto vibracional (lo que
equivaldría, en el ámbito de la física natural, al cero absoluto).

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 169


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

En el armónico de las funciones universales, debe cumplirse que la gravedad “dinámica”


(aquella que opera en la “masa gravitacional”), sea igual a la gravedad “estática” (aquella que opera
en la “masa inercial”). Es decir, debe cumplirse la siguiente igualdad:

 m m 
G   a 2̂ b  = g  ma + mb 
 r  Igualdad Gravitacional Armónica

Siendo:

G = Constante gravitacional “dinámica” (para “masa gravitacional”)

g = Constante gravitacional “estática” (para “masa inercial”)

Si ma = mb = mp, la expresión de la Igualdad Gravitacional resulta:

 G   2  r 2̂ 
  =
 g   m p  Expresión gravitatoria en el Armónico

Si consideramos mp = masa del protón, y r = radio del protón (rp), según la Ley de Coulomb,
el radio puede expresarse de la forma siguiente:

Qq   E
rp 
4    q
Según el Principio de Incertidumbre, la masa del protón puede expresarse según la igualdad:

 
  
mp =  
 4    r    i      2     
z z 

 p v

C
   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 170


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Sustituyendo los valores de rp y mp en la Expresión Gravitatoria en el armónico, resulta:

G Qq   E  Qq   E    z    z 

         i  C    2    
g   q       v    
 q 

Esta expresión refleja la Relación Gravitacional Ondulatoria (bidimensional). La Relación


Gravitacional Esférica (o “Natural”) se define, según la (Ec. 26-A), como:

    
G G  
=   
    g   G g  I Gg
 

g  
 
Siendo, G y g , definidos algebraicamente según las ecuaciones: (Ec.24) y (Ec. 25) como:

 1
 1
G=
G=
 v I   ↔

2̂  z z   

 v  2      
 2 
  

 z    z 3  z



     
g =  e     i       1 + 
z

        z 

    i 
Y el Factor Gravitacional Natural,    , definido, según la Ec. 26-B, por:
Gg

 z   z 2̂ 
      C       j   E 
z 
     
 G g   T     3  
   

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 171


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Siendo los valores algebraicos y euclideos de la indeterminación gravitacional:


 
3
 
3
  ze  
 z  
z e 
z
   1  
  
   1  z z     z z   
 
a
    
 4        
 
i e   e  2
I Gg  3 3 2̂ z 2̂ C  z z z z
a
     j
I  
  z  z 
z z
7 ze


Gg
   
 2 i
i  1      
j  z
       j 
   9  5     5   10  2  z
     
  

Sustituyendo valores, se obtiene la Relación Gravitacional General:

  z   z 2̂ 
G  Qq   E  Qq   E    z   z       z   j   
                    
C
    
E

   I Gg  
   q     q     v i C 
 
2  
  T      


3

    
g


Sustituyendo valores algebraicos en la Relación Gravitacional General, se obtiene un valor


para las igualdades de:

((1/(299792459.0751853891079260805710949172904^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051872292063502823487018174-
0.0000000000088541878214952158343157925732)))^2/((e^(1.5263065129423113284429312569
900065/2))^3-
1.61528614064748191001971212628949638*0.0386858146742804104804157678452949841*(1+
0.0014671320488384738229308546321653819/0.0386858146742804104804157678452949841^0.
5)))+ ((4/7)*0.0014671320488384738229308546321653819^e*(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^e/(1.61528614064748191001971212628949638*0
.037218682625441936657484913213129602242))/(0.038685814674280410480415767845294984
1*(1+0.0386858146742804104804157678452949841^1.5766003259732014995392963584442014/
22.5)))^3-
0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(0.037218682625
441936657484913213129602242^e*1.5766003259732014995392963584442014/1.526306512942
3113284429312569900065)-
(0.0000000000000000001602176557850612423627733252255026589355*0.00000000000885418
78214952158343157925732/(pi*0.159306516500155652038645964554496924653))^0.5*(0.00000
00000000000001602176557850612423627733252255026589355*0.000000000008854187821495
2158343157925732/(0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816
144*0.159306516500155652038645964554496924653))*(299792459.07518538910792608057109

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 172


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

49172904*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.000001256637051872292063502823487018174)*(2*1.615286140647481910019712126289496
38-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732)))*(0.000001256637051872292063502823487
018174/298.13512692791676111323238101845629532)*(1.5263065129423113284429312569900
065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418782149521583431579
25732/(0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144)^(1/3))

= 0.000000000000000000000000000000000039153167290098

Sustituyendo valores euclideos en la Relación Gravitacional General, se obtiene un valor


para las igualdades de:

((1/(299792458.0470018267573058686490900982131^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051815627575368111155171106-
0.000000000008854187882628022166086369302)))^2/((e^(1.52630651294231132844293125699
00065/2))^3-
1.61528614064748191001971212628949638*0.0386858146742804104804157678452949841*(1+
0.0014671320488384738229308546321653819/0.0386858146742804104804157678452949841^0.
5)))+(((0.0014671320488384738229308546321653819^e)*(1+0.001467132048838473822930854
6321653819^e/(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0014671320488384738229308546321653819*e))/(27/500-
0.5*0.0014671320488384738229308546321653819^2))-
(0.000001256637051815627575368111155171106^e))^3+2*6.62606970758373712703756936549
2*10^(-
34)/(0.037218682625441936657484913213129602242^1.576600325973201499539296358444201
4-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/1.615
28614064748191001971212628949638)-
(0.000000000000000000160217658004721926671827905850056053946977*0.000000000008854
187882628022166086369302/(pi*0.159306516500155652038645964554496924653))^0.5*(0.0000
0000000000000016021765800472192667182790585005605394697*0.0000000000088541878826
28022166086369302/(0.000000000000000000000000000000000662606970758373712703756936
5492*0.159306516500155652038645964554496924653))*(299792458.0470018267573058686490
900982131*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.000001256637051815627575368111155171106)*(2*1.615286140647481910019712126289496
38-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302)))*(0.0000012566370518156275753681111551
71106/298.13512690525807951283687546709973977811)*(1.52630651294231132844293125699
00065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418788262802216608636
9302/(0.0000000000000000000000000000000006626069707583737127037569365492)^(1/3))

= -0.000000000000000000000000000000000005120194750633

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 173


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO V:

Determinación de la Constante Universal de los Gases

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 174


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

COROLARIO V: Determinación de la Constante Universal de los Gases

La Relación Universal de los Gases es la ecuación física/natural más efectiva del mundo
experimental (es decir, de lo que podría entenderse como “química”) que relaciona todas las
propiedades de un elemento, o combinación de ellos, que pueden determinarse directamente
mediante la experimentación; esto es, lo que se entiende en el mundo macroscópico como presión,
volumen y temperatura de un elemento o combinación de elementos en un instante dado. Estos
conceptos se interpretan de forma siguiente:

 Mayor presión => Mayor intensidad vibracional/tensional de un elemento o grupo de


elementos vibrando en sintonía armónica.

 Mayor Temperatura => Mayor velocidad vibracional/tensional (o “frecuencia”) de un


elemento o grupo de elementos vibrando en sintonía armónica.

 Mayor Volumen => Mayor grado de expansividad esférica vibracional/tensional de un


elemento o grupo de elementos vibrando en sintonía armónica.

Para la determinación de la Contante Universal de los Gases, se partirá del ejemplo de un


mol de protones en unas condiciones establecidas de presión y temperatura. A partir de la relación:

donde: n*R = R/NA. Por tanto, se deduce que:

N 
R =  A  ΔP  ΔV
 T 
En el equilibrio armónico, se cumple que:

ΔP  ΔV = Pcte.  Vcte.  I 
T  T ↔ Pcte.   P ↔ Vcte.  V
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 175
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

   

I  = m p   v 
1     
z   
   
 e + j  

 z z e

 =    
 
∆IΞ = Indeterminación debida a variaciones contractivas <> expansivas “másicas”.
mp = Masa del protón.
Σv = c = Velocidad del protón = velocidad de la luz.

Sustituyendo valores algebraicos, se obtiene un valor para R de (el valor determinado


experimentalmente es de 8.3144621(75)):

(1.01325541274906357738314330372372672211201*0.0224139686801600044286602990873174
4795/298.13512692791676111323238101845629532)*602214093073257601444733.72242625899
286840671269479696153500665789907*299792459.0751853891079260805710949172904*0.000
000000000000000000000001672621778133683603763119728925848*((1/(e+0.037218682625441
936657484913213129602242))-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0014671320488384738229308546321653819^e))

= 8.314462241347985405450651597263752

Ra = 8.31446224134798540545
Sustituyendo valores euclideos, se obtiene un valor para R de (el valor determinado
experimentalmente es de 8.3144621(75)):

(1.013255412825865494056103021155533829795*0.022413968680155760009931761787771638
751/298.1351269052580795128368754670997397781)*602214082664905207356215.3597377935
4094822243084043209531283*299792458.0470018267573058686490900982131*0.00000000000
0000000000000001672621801155493937975987918337622*((1/(e+0.03721868262544193665748
4913213129602242))-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0014671320488384738229308546321653819^e))

= 8.3144621848295084

Re = 8.3144621848295084

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 176


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ANEXO I

CÁLCULOS NUMÉRICOS

Todos los cálculos han sido realizados con las calculadoras científicas:

http://web2.0calc.es/

https://www.wolframalpha.com/

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 177


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALORES NO-NATURALES. CASO EXTREMO


nn
  1.526303011377820243883135365362345618233
nn
  3.141584399643881918317261890759594650869
nn
  1.576608879745981339306544763840731293181
nn
i  0.038680762465991655272963254076425972783
nn
  1.615289642211972994579508017917157265964
nn
  0.001458881692720392140192745391760032824
nn
j  0.037221880773271263132770508684665939959
VALORES NO-NATURALES. CASO GENERAL
y
  1.52630152118671028115971825839854744
y
  3.14158088847498637576604432260956763
y
  1.57661252008321310282344647190198178
y
i  0.03863360415240590991905390042019881
y
  1.61524612423561901274250037232218059
y
  0.001455370523824849588975177241733012
y
j  0.037178233628581060330078723178465798
VALORES ARMÓNICOS

  1.526306499925037285244071936251842607

  3.141592619328770806858934414137887557

  1.576532131808333037945011655540643208

i  0.038709013688958976498079373054240104

  1.615241145497292014443091028594883312

  0.001532911906430833015485766387774968

j  0.037176101782528143482593606666465136

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 178


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALORES EUCLIDEOS NATURALES


z
  1.5263065129423113284429312569900065
π = 3.14159265358979323846264338327950288
z
  3.14159265000000000000000000000000000
z
  1.61528614064748191001971212628949638
z
  1.5766003259732014995392963584442014
e = 2.71828182845904523536028747135266249
z
i  0.0386858146742804104804157678452949841
z
  0.0014671320488384738229308546321653819
z
j  0.037218682625441936657484913213129602242
Valor de Ξ para π experimental:

  2/(3*(ln(4/3)+ln(ln(pi))))=1.576600322251418705294981950001008269952461437660
π = e^(3/4*e^(2/(3*1.576600322251418705294981950001008269952461437660)))
VALORES EUCLIDEOS NO-NATURALES

  1.52630231212541630474608467583634577868
π = 3.14159265358979323846264338327950288419

  3.14158275207398122205385617994676585289

  1.61529022538224201075956735488039326505

  1.57661058792338511657191453420088803034
e= 2.71828182845904523536028747135266249775

i  0.038679637458856894187652820679505234716

  0.001457234122819695876787034578931234853

j  0.037222403336037198310865786100573999863
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 179
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALORES ALGEBRAICOS Y EUCLIDEOS NATURALES

Ωa= 1.00004621562825623045037719267934531710

Ωe= 1.0000462155524555338544542871311465492

Λa = 2.00836481723878321681572689989278879536

Λe = 2.008364819689556783447319317153212901502

Ψa = 2.996911656422585105149381695463333632030

Ψe = 2.996911659333956067169523682803873392709

ECa = 0.000001256637051872292063502823487018174

ECe = 0.000001256637051815627575368111155171106

EEa = 0.0000000000088541878214952158343157925732

EEe = 0.000000000008854187882628022166086369302

Eva = 299792459.0751853891079260805710949172904

Eve = 299792458.0470018267573058686490900982131
ENAa = 0.14553780222864024321574752959319726917
ENAe = 0.14553780248148935003197061774134376633
EMax = 0.146682008438109620402870116632682941
NAa = 6.0221409307325760144255642487074787*1023
NAe = 6.0221408266490520735621535973779354*1023

E  a = 0.98462290291182134147058109394395641596

E  e = 0.98462290291180273511537880412291902021
 a = 6.626069570337115496724542816144*10-34

 e = 6.626069707583737127037569365492*10-34

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 180


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

 a  0.00146713203998428600143563879784958932673

 e  0.001467132039984285940302832466079012597795

 a  0.00146587540293241370937213597436257115227

 e  0.001465875402932470373860270686694418219965

  0.001425417353122563003506692202305796477199

 a  0.00146826022146778819814969757130764097265

 e  0.00146826010382940065416538907261957689075

i  0.03902863238823191612596251049129733508346142

j  0.03716893949996747629000881460867702940080483

  0.001457234122819535186689385182492326609454109
I   0.00000002614226893796082347476641129884423230462
mín

I   0.00000002614226893796082405575375506425689982034
máx

mín

  3.1415926535897932384626433832795028833152658069352
máx

  3.1415926535897932384626433832795028847069419970386

G a= 6.67326498343075000328391314726*10-11

G e= 6.67326500631772112936801306317*10-11

g = 9.80664960167833636027362884553732780225
  = 0.0000000080310026126441997899084259363
Gga

  = 0.0000000080310026128924316602815474144
Gge

Eq = 0.159306516500155652038645964554496924653

Eβa = 0.001990628218795789568954204259169978532

Eβe = 0.001990628218795943377225583260357418342
Fem = 1.396423371216023714637489201592441286411

 pa lg ebraico  1.3214098500432513971003965602*10-15

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 181


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

rp 1.5697471046515533000859472625348611541
a lg ebraico

ETa = 298.1351269279167611132323810601480251260

ETe = 298.1351269052580795128368754670997397781

EVa = 0.02241396868016000442866029908731744795

EVe = 0.022413968680155760009931761787771638751

EPa = 1.013255412749063577383143303723726722112

EPe = 1.013255412825865494056103021155533829795

Qqa = 1.60217655997716514137318546368846*10-19

Qqe = 1.60217657096697867109580126209634*10-19
rpa = 8.4179792154263796455633329717369*10-16
rp DeBroglie  8.41797921542637981075580608920304*10-16

rpe = 8.417979302798385355831943955792735* 10-16


QqCoulomb/a = 1.602176557850612423627733252*10-19

QqCoulomb/e = 1.6021765800472192667182790585*10-19

Qβa = 1.410606425347918467345648268*10-26

Qβe = 1.4106064450405573522662491329*10-26

Qβ Biot-Savart/a = 1.4106064255083421041335317*10-26

Qβ Biot-Savart/e = 1.4106064548540297959105825*10-26
mp,Biot-Savart/algebraico = 1672621778133683603763119728925848*10-27
mp,Biot-Savart/euclideo = 1.672621801155493937975987918337622*10-27
mp, según P.Incertidumbre = 1.672621778134687102036014240299306*10-27

Ra = 8.3144622419798960
Re = 8.3144621848295084
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 182
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

GEOMETRÍA EUCLIDEA NATURAL:

y = 1.572056416026628148863203907853346890

x = 1.569536237563165089599439475426155994

h1 = 1.5707958213744610445496651078111020

G = 0.02003939909334475636054317365923007975

z = 1.0482732771155705935839239304687776

t = 1.1740590309828277926299417651066328

h2 = 1.1093848331104496040139744420796634

v = 0.80634833010243289448374878646691275

u = 0.71995818283987843395918247052309375

h3 = 0.76192983828992944434175825939342721

F= 0.119612761394084813351092275824668

Ξ”= 1.5740874225125663161786147897540865
h4 = 1.57595030324926253145602102825315460

Γ = 1.5267967001887090626610619564603947

F´ = 0.045268416665073386062635557624542

EF = 0.0107733336516482

EMax = 0.14200191642569097

ENa max = 0.146682008438109620402870116632682941

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 183


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

a = 0.0401128082155147810930616948492882472

b = 0.00115174612462508995601485328543993684

c = 0.00005150622975354112292876347847033138

d = 0.14045235396293914128875258123309790384

ñ = 0.001793110172528091737465468209637376607

f = 0.001793849765874262805323697447443781140

j = 0.14044090746516814850662852999406294736

k = 0.1414791138083777

l = 0.2001619823908491

ÁNGULOS:

w = 0.731496719225

β = 44.977018725693

γ = 43.377639909246

(β+γ) = 88.354658634939

Ϯ = 8.902720641749

∞ = 1.645341365061

ν = 4.351069733769

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 184


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

CÁLCULOS NUMÉRICOS

Valor de Ω algebraico:

Ωa=1+0.0014671320488384738229308546321653819*(0.03721868262544193665748491321312
9602242/1.5263065129423113284429312569900065+0.0386858146742804104804157678452949
841/(2*e))

= 1.00004621562825623045037719267934531710

Valor de Ω euclideo:

Ωe=1+0.00005150622975354112292876347847033138/((5^0.5/2-
(1.5263065129423113284429312569900065/10)^3)

= 1.0000462155524555338544542871311465492

Valor de Λ algebraico:

Λa = 2+0.0014671320488384738229308546321653819*((2*3.14159265-
1.5766003259732014995392963584442014/2)*(1+0.0372186826254419366574849132131296022
42)+1.5*0.037218682625441936657484913213129602242^2)

= 2.008364817238783216815726899892788795366057770262636865093

Valor de Λ euclideo:

Λe=2+0.001793110172528091737465468209637376607*((e^1.5263065129423113284429312569
900065+5/3*0.0014671320488384738229308546321653819^0.5)/(1+0.0014671320488384738229
308546321653819^2*3.14159265/e))

= 2.0083648196895567834473193171532129015020202436816212

Valor de Ψ algebraico:

Ψa= 3-
2*0.0386858146742804104804157678452949841^2*((1.5766003259732014995392963584442014
-
(0.037218682625441936657484913213129602242^1.5766003259732014995392963584442014/(3
.14159265+0.037218682625441936657484913213129602242/3.14159265)))/(1.526306512942311
3284429312569900065+0.0014671320488384738229308546321653819^3/(5^0.5+(0.0372186826

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 185


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

25441936657484913213129602242-
0.037218682625441936657484913213129602242^e)/(1.5766003259732014995392963584442014
-0.0014671320488384738229308546321653819/e))))

= 2.9969116564225851051493673924993678709327892696592434125990809986

Valor de Ψ euclideo:

Ψe = 3-0.001793110172528091737465468209637376607*((e-
2*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1.5766003259732014995392963584442014 -
(0.00005150622975354112292889+0.0014671320488384738229308546321653819^2/(e-
(0.05+0.00115174612462508995491602))))+2*0.0386858146742804104804157678452949841*0.
0000000000088541878826280221660863693022043275777042825941327464)

= 2.996911659333956067169523682803873392709772621310474

Valor EC algebraico:

Eia =
(0.0386858146742804104804157678452949841*0.03721868262544193665748491321312960224
2*0.0014671320488384738229308546321653819)/(e-
0.037218682625441936657484913213129602242-
1.00004621562825623045037719267934531710)

= 0.0000012566370518722920635028234870181744609234

Valor EC euclideo:

Eie =
(0.0386858146742804104804157678452949841*0.03721868262544193665748491321312960224
2*0.0014671320488384738229308546321653819)/(e-
0.037218682625441936657484913213129602242-
1.0000462155524555338544542871311465492)

= 0.00000125663705181562757536811115517110677321

Valor EE algebraico:

Eja =
(0.0386858146742804104804157678452949841*0.03721868262544193665748491321312960224
2*0.0014671320488384738229308546321653819/(e-
2.008364817238783216815726899892788795366057770262636865093))^2

= 0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 186


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor EE euclideo:

Eje =
(0.0386858146742804104804157678452949841*0.03721868262544193665748491321312960224
2*0.0014671320488384738229308546321653819/(e-
2.0083648196895567834473193171532129015020202436816212))^2

= 0.0000000000088541878826280221660863693022043275777042825941327464

Valor Ev algebraico:

Eαa=(1/(0.0000012566370518722920635028234870181744609234*0.00000000000885418782149
52158343157925732613832602332449558325565))^0.5

= 299792459.075185389107926080571094917290482599

Valor Ev euclideo:

Eαe=(1/(0.00000125663705181562757536811115517110677321*0.0000000000088541878826280
221660863693022043275777042825941327464))^0.5

= 299792458.047001826757305868649090098213114229

Valor ENAalgebraico:

(0.037218682625441936657484913213129602242*(2*e-
1.5263065129423113284429312569900065)/(1-
(0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.5
7660032597320149953-
0.0386858146742804104804157678452949841/(e^(1.5766003259732014995392963584442014/2)
))))+0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565*(e^0.5+(0.0
386858146742804104804157678452949841-
0.0386858146742804104804157678452949841*0.0014671320488384738229308546321653819)/2
))

= 0.145537802228640243215747529593197269170236773822

Valor de Na algebraico:

Na=
(1/(0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565*0.145537802
228640243215747529593197269170236773822))^2

= 602214093073257601442556.424870747873780566103459788267070549988172685514

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 187


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor de EMAX:

(0.0014671320488384738229308546321653819+(pi-3)^2)^0.5

= 0.146682008438109620402870116632682941

Valor ENAeuclideo:

((0.146682008438109620402870116632682941-
0.00115174612462508995601485328543993684)/(1-
0.00005150622975354112292876347847033138)+(5^0.5*0.0014671320488384738229308546321
653819^e)/(1+(7/2)*(0.02003939909334475636054317365923007975/10+(0.00000125663705181
562757536811115517110677321*1.5766003259732014995392963584442014/(1+0.00179311017
2528091737465468209637376607*pi)))))

= 0.145537802481489350031970617741343766331767061

Valor de Na euclideo:

Na =
(1/(0.0000000000088541878826280221660863693022043275777042825941327464*0.145537802
481489350031970617741343766331767061))^2

= 602214082664905207356215.35973779354094822243084043209531283

Valor E  algebraico:

((0.037218682625441936657484913213129602242-
0.0014671320488384738229308546321653819^3)/0.0386858146742804104804157678452949841
)+(0.0386858146742804104804157678452949841+0.038685814674280410480415767845294984
1*0.0014671320488384738229308546321653819)/(e-1)

= 0.9846229029118213414705810939439564159643726638

Valor  algebraico:

(0.9846229029118213414705810939439564159643726638*0.00000000000885418782149521583
43157925732613832602332449558325565)^3

= 0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 188


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor E  euclideo:

1-
((0.0401128082155147810930616948492882472/(1.61528614064748191001971212628949638^2)
)+(
0.00000125663705181562757536811115517110677321*(2*1.61528614064748191001971212628
949638^0.5))/(1+0.0014671320488384738229308546321653819^2*(3.14159265-
0.0401128082155147810930616948492882472*(1+0.038685814674280410480415767845294984
1/1.61528614064748191001971212628949638))))

= 0.9846229029118027351153788041229190202195822768103

Valor  euclideo:

(0.9846229029118027351153788041229190202195822768103*0.00000000000885418788262802
21660863693022043275777042825941327464)^3

= 0.0000000000000000000000000000000006626069707583737127037569365492


Valor de  algebraico:

(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565)

= 0.001467132039984286001435638797849589326738616739


Valor de  euclideo:

(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878826280221660863693022043275777042825941327464)

= 0.00146713203998428594030283246607901259779567242229


Valor de  algebraico:

(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000012566370518722920635028234870181744609234-
0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565)

= 0.0014658754029324137093721359743625711522776933

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 189


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


Valor de  euclideo:

(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.00000125663705181562757536811115517110677321-
0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565)

= 0.0014658754029324703738602706866944182199654


Valor de  :

(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0014671320488384738229308546321653819^e)

= 0.0014671122032159154507508546321653819


Valor de  algebraico:

0.0014671320488384738229308546321653819+0.000001256637051872292063502823487018174
4609234/(5^0.5/2-2*2^0.5*0.0014671320488384738229308546321653819)+
0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565/((1.57660032597
32014995392963584442014+(0.0386858146742804104804157678452949841+2*0.038685814674
2804104804157678452949841^e)/ 1.5766003259732014995392963584442014)/e))

= 0.00146826022146778819814969757130764097265268710

Valor de  euclideo:

0.0014671320488384738229308546321653819+(0.00000125663705181562757536811115517110
677321/(1.1093848331104496040139744420796634*(1+2*0.001793110172528091737465468209
637376607*pi/e))-
0.0000000000088541878214952158343157925732613832602332449558325565/(pi+0.045268416
665073386062635557624542*(1.1093848331104496040139744420796634*(1+2*0.00179311017
2528091737465468209637376607*pi/e))))

= 0.00146826010382940065416538907261957689075697819

Valor de  :

(0.001458881692720392140192745391760032824+0.001455370523824849588975177241733012
)/(2-(0.038680762465991655272963254076425972783+(e-
0.038680762465991655272963254076425972783)*(0.03717610178252814348259360666646513
6*(1-1.5*(0.037176101782528143482593606666465136-
0.001532911906430833015485766387774968/10)^e))^e)^e)
= 0.0014572341228195351866893851824923266094541094279

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 190


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


Valor de i :

(0.038680762465991655272963254076425972783+(e-
0.038680762465991655272963254076425972783)*(0.03717610178252814348259360666646513
6*(1-1.5*(0.037176101782528143482593606666465136-
0.001532911906430833015485766387774968/10)^e))^e)

= 0.03902863238823191612596251049129733508346142

Valor de j:

(0.037176101782528143482593606666465136*(1-
1.5*(0.037176101782528143482593606666465136-
0.001532911906430833015485766387774968/10)^e)

= 0.037168939499967476290008814608677029400804833705945567

Valor de I :min

(e/2-
((0.038709013688958976498079373054240104*(1+2*0.0015329119064308330154857663877749
68))/(1.526306499925037285244071936251842607*(2-
3*0.038709013688958976498079373054240104^3))))*((0.00145537052382484958897517724173
3012+(2/13)*0.0000000000088541878214952158343157925732)/(1+(2*0.0014553705238248495
88975177241733012^1.57661252008321310282344647190198178*(1.6152461242356190127425
0037232218059/(1.57661252008321310282344647190198178-
4*0.03863360415240590991905390042019881^e)))^3))^e)

= 0.0000000261422689379608234747664112988442323046276745158714888584

Valor de I :max

((e-
0.037221880773271263132770508684665939959*3.1415843996438819183172618907595946508
69/(e-(5/3)*0.038680762465991655272963254076425972783^e))/(2-(e-
3*0.037221880773271263132770508684665939959)*0.0014588816927203921401927453917600
32824^e))*(0.001458881692720392140192745391760032824^e*(1-
0.0000000000088541878214952158343157925732/1.5)/(1-
((7/4)*(0.001458881692720392140192745391760032824^1.5766088797459813393065447638407
31293181)*(1+0.037221880773271263132770508684665939959^1.576608879745981339306544
763840731293181))^3))

= 0.0000000261422689379608240557537550642568998203418702729864816925

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 191


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor de πmínimo :

(((2*(e+5^0.5))/(1+((0.001458881692720392140192745391760032824+0.00145537052382484958
8975177241733012)/(2-(0.038680762465991655272963254076425972783+(e-
0.038680762465991655272963254076425972783)*(0.03717610178252814348259360666646513
6*(1-1.5*(0.037176101782528143482593606666465136-
0.001532911906430833015485766387774968/10)^e))^e)^e))*e))^0.5-((e/2-
((0.038709013688958976498079373054240104*(1+2*0.0015329119064308330154857663877749
68))/(1.526306499925037285244071936251842607*(2-
3*0.038709013688958976498079373054240104^3))))*((0.00145537052382484958897517724173
3012+(2/13)*0.0000000000088541878214952158343157925732)/(1+(2*0.0014553705238248495
88975177241733012^1.57661252008321310282344647190198178*(1.6152461242356190127425
0037232218059/(1.57661252008321310282344647190198178-
4*0.03863360415240590991905390042019881^e)))^3))^e)^2)-
0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144*2*3.1415808884
7498637576604432260956763/e

= 3.1415926535897932384626433832795028833152658069352417541342350811

Valor de πmáximo :

((2*(e+5^0.5))/(1+((0.001458881692720392140192745391760032824+0.00145537052382484958
8975177241733012)/(2-(0.038680762465991655272963254076425972783+(e-
0.038680762465991655272963254076425972783)*(0.03717610178252814348259360666646513
6*(1-1.5*(0.037176101782528143482593606666465136-
0.001532911906430833015485766387774968/10)^e))^e)^e))*e))^0.5-(((e-
0.037221880773271263132770508684665939959*3.1415843996438819183172618907595946508
69/(e-(5/3)*0.038680762465991655272963254076425972783^e))/(2-(e-
3*0.037221880773271263132770508684665939959)*0.0014588816927203921401927453917600
32824^e))*(0.001458881692720392140192745391760032824^e*(1-
0.0000000000088541878214952158343157925732/1.5)/(1-
((7/4)*(0.001458881692720392140192745391760032824^1.5766088797459813393065447638407
31293181)*(1+0.037221880773271263132770508684665939959^1.576608879745981339306544
763840731293181))^3)))^2+((1+5^0.5)/2)*(0.0000000000000000000000000000000006626069570
337115496724542816144/((0.037176101782528143482593606666465136)*(1-
2*0.037176101782528143482593606666465136^e))

= 3.1415926535897932384626433832795028847069419970386944393374887993

Se cumple, por tanto, que:

πmínimo = 3.141592653589793238462643383279502883315265806935241754134
πmatemático = 3.141592653589793238462643383279502884197169399375105820974
πmáximo = 3.141592653589793238462643383279502884706941997038694439337

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 192


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALOR ECUACION ALGEBRAICA UNIVERSAL algebraica:

(1.00004621562825623045037719267934531710/(2.9969116564225851051493673924993678709
327892696592434125990809986^0.5-2.00836481723878321681572689989278879536^0.5))-
(1/(3^0.5-
2^0.5))+(((0.0014671320488384738229308546321653819^e*(0.037218682625441936657484913
213129602242+0.037218682625441936657484913213129602242^e*3.14159265^0.5))/(1+(0.0014
671320488384738229308546321653819^e-
0.0000000000088541878214952158343157925732)*100)-
(0.0014671320488384738229308546321653819^e/(0.037218682625441936657484913213129602
242*3.14159265^0.5+4*0.037218682625441936657484913213129602242^e))^3)^2-
(6.626069570337115496724542816144*10^(-34))*5)

= 0.0386858146742804104804157678452949832

VALOR ECUACION ALGEBRAICA UNIVERSAL euclidea:

(1.0000462155524555338544542871311465492/(2.99691165933395606716952368280387339270
9^0.5-2.008364819689556783447319317153212901502^0.5))-(1/(3^0.5-2^0.5))-
((0.0014671320488384738229308546321653819^e*(e*0.037218682625441936657484913213129
602242^2/0.0386858146742804104804157678452949841+10*0.001467132048838473822930854
6321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1-
1.5*0.0014671320488384738229308546321653819))-
((2*0.0014671320488384738229308546321653819^2+0.001467132048838473822930854632165
3819^e)/(1+2.5*0.0014671320488384738229308546321653819^1.57660032597320149953929635
84442014))^3)^2-10^0.5*(6.626069707583737127037569365492*10^(-
34))/0.037218682625441936657484913213129602242)

= 0.0386858146742804104804157678452949143

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 193


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

I ALGEBRAICO:

(1/(2.9969116564225851051493673924993678709327892696592434125990809986*(e+0.037218
682625441936657484913213129602242)))-0.00146826022146778819814969757130764097265-
(((0.0014671320488384738229308546321653819^3*(1.5263065129423113284429312569900065
+0.0386858146742804104804157678452949841/1.5263065129423113284429312569900065)/2)+
((0.0014671320488384738229308546321653819^2+((0.0014671320488384738229308546321653
819^1.5766003259732014995392963584442014/2)*(1.61528614064748191001971212628949638
-
0.0386858146742804104804157678452949841^1.5766003259732014995392963584442014))^e)/(
e-0.037218682625441936657484913213129602242*(2*e-
1.5263065129423113284429312569900065)/10))^2)^2-
(6.626069570337115496724542816144*10^(-
34))/(0.0014671320488384738229308546321653819*1.5263065129423113284429312569900065
+(2*0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014)/
e))

= 0.119626558994049915435906395248454

I EUCLIDEO:

(1/(2.996911659333956067169523682803873392709*(e+0.0372186826254419366574849132131
29602242)))-
0.00146826010382940065416538907261957689075+((0.001467132048838473822930854632165
3819^3/2)*(2.996911659333956067169523682803873392709-
(((0.037218682625441936657484913213129602242^e/2)*(e-
0.037218682625441936657484913213129602242*1.5263065129423113284429312569900065/e))
+2*0.0014671320488384738229308546321653819^3/(7^0.5*(1+1/100)))))^2+(6.62606970758373
7127037569365492*10^(-
34))/((5/(4*e))*(0.0386858146742804104804157678452949841^1.57660032597320149953929635
84442014))

= 0.119626558994049915435906395248454

F:
F = (1.5766003259732014995392963584442014^2-
1.572056416026628148863203907853346890^2)^0.5

= 0.119612761394084813351092275824668

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 194


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

z
z 

F
z
2 

(0.119612761394084813351092275824668+(0.0014671320488384738229308546321653819^1.57
66003259732014995392963584442014)/(2*1.5263065129423113284429312569900065^0.5))

= 0.119626558994049915435906395248454

 *NA*Σv CALCULADO algebraico:

6.626069570337115496724542816144*10^(-
34)*299792459.0751853891079260805710949172904*602214093073257601442556.4248707478
73780566103459788267070549988172685514+((0.0014671320488384738229308546321653819^
3/(1.5766003259732014995392963584442014-
0.037218682625441936657484913213129602242/1.5766003259732014995392963584442014))^2
+(((7^0.5/2)*0.0014671320488384738229308546321653819^e*(e+(5^0.5/2)*0.037218682625441
936657484913213129602242^1.5766003259732014995392963584442014)/(1+(e/2)*0.001467132
0488384738229308546321653819^e*(e-
(2/5^0.5)*0.037218682625441936657484913213129602242))))^3+6.626069570337115496724542
816144*10^(-34)/(2*(0.037218682625441936657484913213129602242-
e*0.037218682625441936657484913213129602242^e))

= 0.119626558994049915435906395248454

 *NA*Σv CALCULADO euclideo:


6.626069707583737127037569365492*10^(-
34)*299792458.0470018267573058686490900982131*6.022140826649052073562153597377935
4*10^(23)-
((0.0014671320488384738229308546321653819^2*(1.5263065129423113284429312569900065-
(0.0014671320488384738229308546321653819^e-
((9/8)*(0.0014671320488384738229308546321653819^1.576600325973201499539296358444201
4+0.0014671320488384738229308546321653819^e))^3)/((0.038685814674280410480415767845
2949841/2)*(e-
0.037218682625441936657484913213129602242^1.5)))/(1+7/2000))^3+(100/5)*6.626069707583
737127037569365492*10^(-34))

= 0.119626558994049915435906395248454

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 195


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada


Valor de G algebraico:

(1/(299792459.0751853891079260805710949172904^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051872292063502823487018174-
0.0000000000088541878214952158343157925732)))^2

= 0.000000000066732649834307500032839131472696184605


Valor de G euclideo:

(1/(299792458.0470018267573058686490900982131^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051815627575368111155171106-
0.000000000008854187882628022166086369302)))^2

= 0.00000000006673265006317721129368013063179672034


Valor de g:

((e^(1.5263065129423113284429312569900065/2))^3-
1.61528614064748191001971212628949638*0.0386858146742804104804157678452949841*(1+
0.0014671320488384738229308546321653819/0.0386858146742804104804157678452949841^0.
5))

= 9.8066496016783363602736288455373278022568562728

Valor de    algebraico:
Gg

(0.000001256637051872292063502823487018174/298.13512692791676111323238101845629532
)*(1.5263065129423113284429312569900065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418782149521583431579
25732/(0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144)^(1/3))

= 0.000000008031002612644199789908425936374116598823

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 196


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor de    euclideo:
Gg

(0.000001256637051815627575368111155171106/298.13512690525807951283687546709973977
811)*(1.5263065129423113284429312569900065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418788262802216608636
9302/(0.0000000000000000000000000000000006626069707583737050170831303062)^(1/3))

= 0.00000000803100261289243166028154741446670886976

Valor de Eq:

0.037218682625441936657484913213129602242*(e+0.0372186826254419366574849132131296
02242*(1-
0.0014671320488384738229308546321653819)+1.5263065129423113284429312569900065-
0.0014671320488384738229308546321653819*(1+0.001467132048838473822930854632165381
9*1.5766003259732014995392963584442014/2))

= 0.159306516500155652038645964554496924653

Valor de Eβ algebraico:

e*(0.0014671320488384738229308546321653819/2-
0.000001256637051872292063502823487018174*(1-
0.0014671320488384738229308546321653819*(1-
0.037218682625441936657484913213129602242/2)))

= 0.0019906282187957895689542042591699785321375

Valor de Eβ euclideo:

e*(0.0014671320488384738229308546321653819/2-
0.000001256637051815627575368111155171106*(1-
0.0014671320488384738229308546321653819*(1-
0.037218682625441936657484913213129602242 /2)))

= 0.00199062821879594337722558326035741834225

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 197


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor de Fem:

((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5

= 1.39642337121602371463748920159244128641156

Valor de  p algebraico:

 p  299792459.0751853891079260805710949172904
6.626069570337115496724542816144*10^(-34)/(

*1.6726217781336836038607605*10^-(27))

= 0.000000000000001321409850043251397100396560210461493934

Valor de r p
algebraico:

r  (1.5766003259732014995392963584442014-
p
3.14159265*0.0386858146742804104804157678452949841^1.57660032597320149
95392963584442014/(e+0.0014671320488384738229308546321653819/1.5766003
259732014995392963584442014^2))-
(0.0000012566370518722920610656953^2/(2*0.0014671320488384738229308546
321653819)-
0.00000000000885418782149521579953/(1.57660032597320149953929635844420
14^2-0.0386858146742804104804157678452949841/2))

= 1.5697471046515533000859472625348611541568

Valor de ET algebraico:

(1.00004621562825623045037719267934531710-
0.0014671320488384738229308546321653819*1.5766003259732014995392963584442014)/(5^0
.5*0.0386858146742804104804157678452949841^2+0.0014671320488384738229308546321653
819^e*e^0.5(2.9969116564225851051493673924993678709327892696592434125990809986+0.0
386858146742804104804157678452949841^1.5766003259732014995392963584442014))

= 298.135126927916761113232381060148025126036997428

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 198


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Valor de ET euclideo:

(1.0000462155524555338544542871311465492-
0.0014671320488384738229308546321653819*1.5766003259732014995392963584442014)/(5^0
.5*0.0386858146742804104804157678452949841^2+0.0014671320488384738229308546321653
819^e*e^0.5*(2.996911659333956067169523682803873392709+0.0386858146742804104804157
678452949841^1.5766003259732014995392963584442014))

= 298.13512690525807951283687546709973977811

Valor de EV algebraico:

(0.0386858146742804104804157678452949841+0.03721868262544193665748491321312960224
2^e)/(3^0.5-
0.0014671320488384738229308546321653819/(e*2.0083648172387832168157268998927887953
6))

= 0.02241396868016000442866029908731744795

Valor de EV euclideo:

(0.0386858146742804104804157678452949841+0.03721868262544193665748491321312960224
2^e)/(3^0.5-
0.0014671320488384738229308546321653819/(e*2.0083648196895567834473193171532129015
02))

= 0.022413968680155760009931761787771638751

Valor de Ep algebraico:

(3.14159265^2+0.0386858146742804104804157678452949841^0.5)^2/(1.0000462156282562304
5037719267934531710*(3^2+1)^2)

= 1.01325541274906357738314330372372672211201

Valor de Ep euclideo:

(3.14159265^2+0.0386858146742804104804157678452949841^0.5)^2/(1.0000462155524555338
544542871311465492*(3^2+1)^2)

= 1.013255412825865494056103021155533829795

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 199


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

PRINCIPIOS DE LA FÍSICA. CÁLCULOS NUMÉRICOS

Qq/algebraico = 1.60217655997716514137318546368846808*10-19

(0.000001256637051872292063502823487018174*0.000000000008854187821495215834315792
5732*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0386858146742804104804157678452949841*0.0014671320488384738229308546321653819))/
(e-0.037218682625441936657484913213129602242*(1-
2*0.0014671320488384738229308546321653819)+0.001467132048838473822930854632165381
9*(1+2*0.0014671320488384738229308546321653819^1.57660032597320149953929635844420
14))
= 0.0000000000000000001602176559977165141373185463688468081916469015

Qqeuclideo = 1.602176570966978671095801262096341*10-19

(0.000001256637051815627575368111155171106*0.000000000008854187882628022166086369
302*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0386858146742804104804157678452949841*0.0014671320488384738229308546321653819))/
(e-0.037218682625441936657484913213129602242*(1-
2*0.0014671320488384738229308546321653819)+0.001467132048838473822930854632165381
9*(1+2*0.0014671320488384738229308546321653819^1.57660032597320149953929635844420
14))
= 0.00000000000000000016021765709669786710958012620963410407868

rp-algebraico = 8.4179792154263796455633329717369* 10-16

(0.0000000000088541878214952158343157925732*0.00199062821879578956895420425916997
85321375)/(2*0.000001256637051872292063502823487018174*0.1593065165001556520386459
64554496924653*((1.5263065129423113284429312569900065^1.57660032597320149953929635
84442014+1.5263065129423113284429312569900065*0.001467132048838473822930854632165
3819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(299792459.0751853891079260805710949172904*(
2*1.61528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174))

= 0.000000000000000841797921542637964556333297173690

rpeuclideo = 8.4179793027983853558319439557* 10-16

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 200


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

(0.000000000008854187882628022166086369302*0.001990628218795943377225583260357418
34225)/(2*0.000001256637051815627575368111155171106*0.1593065165001556520386459645
54496924653*((1.5263065129423113284429312569900065^1.57660032597320149953929635844
42014+1.5263065129423113284429312569900065*0.001467132048838473822930854632165381
9)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(299792458.0470018267573058686490900982131*(
2*1.61528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302))*(0.03868581467428041048041576784529498
41-0.000001256637051815627575368111155171106))

= 0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148

rp Según longitud de onda de De Broglie = 8.41797921542637981075580608*10-16

rp  0.000000000000001321409850043251397100396560210461493934/1.56974
71046515533000859472625348611541568

= 0.000000000000000841797921542637981075580608920304044187121

QqCoulomb/algebraico = 1.602176557850612423627733252255*10-19
4*pi*0.000000000000000841797921542637964556333297173690^2*0.159306516500155652038
645964554496924653/0.0000000000088541878214952158343157925732

= 0.0000000000000000001602176557850612423627733252255026589355

QqCoulomb/euclideo = 1.6021765800472192667182790585*10-19
4*pi*0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148^2*0.15930
6516500155652038645964554496924653/0.000000000008854187882628022166086369302

= 0.000000000000000000160217658004721926671827905850056053946977

Q β /algebraico = 1.4106064253479184673456482680438*10-26

(0.0000000000088541878214952158343157925732*(0.0372186826254419366574849132131296
02242-
2*0.037218682625441936657484913213129602242^e)/((e+0.03721868262544193665748491321
3129602242)*(1.00004621562825623045037719267934531710-
0.037218682625441936657484913213129602242^e*3.14159265/(e+0.0372186826254419366574
84913213129602242/(2*5^0.5)))))^2

= 0.00000000000000000000000001410606425347918467345648268043806
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 201
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Q β /euclideo = 1.4106064450405573522662491329*10-26

(0.000000000008854187882628022166086369302*(0.03721868262544193665748491321312960
2242-
2*0.037218682625441936657484913213129602242^e)/((e+0.03721868262544193665748491321
3129602242)*(1.0000462155524555338544542871311465492-
0.037218682625441936657484913213129602242^e*3.14159265/(e+0.0372186826254419366574
84913213129602242/(2*5^0.5)))))^2

= 0.000000000000000000000000014106064450405573522662491329855

Qβ Biot-Savart/algebraico = 1.4106064255083421041335317*10-26

Qβ=4*pi*(0.0000000000000008417979215426379586784248096103429763855532944645)^2*0.0
019906282187957895689542042591699785321375/0.000001256637051872292063502823487018
174

= 0.0000000000000000000000000141060642550834210413353174697826419

Qβ Biot-Savart/euclideo = 1.4106064548540297959105825359*10-26

Qβ=4*pi*(0.0000000000000008417979302798385297646900321622804165525754262131)^2*0.0
0199062821879594337722558326035741834225/0.00000125663705181562757536811115517110
6

= 0.0000000000000000000000000141060645485402979591058253590157048

mp, según Biot-Savart / Algebraico: 1.672621778133683603763119728*10-27

((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*0.00000000000000000016021765578506124236277
33252255026589355*0.000000000000000000000000000000000662606957033711549672454281
6144/(2*pi*0.0000000000000000000000000141060642550834210413353174697826419)

= 0.000000000000000000000000001672621778133683603763119728925848

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 202


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

mp, según Biot-Savart / euclideo: 1.6726218011554939379759*10-27


((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*0.00000000000000000016021765800472192667182
7905850056053946977*0.0000000000000000000000000000000006626069707583737050170831
303062/(2*pi*0.0000000000000000000000000141060645485402979591058253590157048)

= 0.000000000000000000000000001672621801155493937975987918337622

mp, según P.Incertidumbre = 1.6726217781346871020360142*10-27

0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(4*pi*0.0000000
00000000841797921542637964556333297173690*299792459.0751853891079260805710949172
904*(2*1.61528614064748191001971212628949638-
(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174))

= 0.0000000000000000000000000016726217781346871020360142402993060

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 203


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ECUACIÓN GENERAL DEL ELECTROMAGNETISMO ALGEBRAICO

(0.0000000000088541878214952158343157925732/0.000001256637051872292063502823487018
174)*(0.0019906282187957895689542042591699785321375/0.1593065165001556520386459645
54496924653)-
((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(0.0000000000000000001602176557850612423627
733252255026589355*0.0000000000088541878214952158343157925732/(pi*0.15930651650015
5652038645964554496924653))^0.5*(299792459.0751853891079260805710949172904*(2*1.615
28614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))*(0.0386858146742804104804157678452949
841-0.000001256637051872292063502823487018174)

= 0.000000000000000000000000000000000000000088917732732129266620

ECUACIÓN GENERAL DEL ELECTROMAGNETISMO EUCLIDEO

(0.000000000008854187882628022166086369302/0.0000012566370518156275753681111551711
06)*(0.00199062821879594337722558326035741834225/0.1593065165001556520386459645544
96924653)-
((1.5263065129423113284429312569900065^1.5766003259732014995392963584442014+1.5263
065129423113284429312569900065*0.0014671320488384738229308546321653819)/(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/(1.61
528614064748191001971212628949638^2+0.0386858146742804104804157678452949841*1.576
6003259732014995392963584442014)))^0.5*(0.0000000000000000001602176580047219266718
27905850056053946977*0.000000000008854187882628022166086369302/(pi*0.1593065165001
55652038645964554496924653))^0.5*(299792458.0470018267573058686490900982131*(2*1.61
528614064748191001971212628949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302))*(0.03868581467428041048041576784529498
41-0.000001256637051815627575368111155171106)

= 0.000000000000000000000000000000000000000011985389603832424192

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 204


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

DEMOSTRACIÓN PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE ALGEBRAICO

0.000000000000000841797921542637964556333297173690*(0.038685814674280
4104804157678452949841054-
x  p  0.000001256637051872292063502823487018174)*0.000000000000000000000000
001672621778133683603763119728925848*299792459.0751853891079260805710
949172904*(2*1.61528614064748191001971212628949638-
(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732))

= 0.0000000000000000000000000000000000527285862694655149890489016

  
 4     0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(4*pi)

= 0.0000000000000000000000000000000000527285862694971497829861948

DEMOSTRACIÓN PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE EUCLIDEO

0.0000000000000008417979302798385355831943955792735419496973440148*(0
.0386858146742804104804157678452949841054-

x  p  0.000001256637051815627575368111155171106)*


0.000000000000000000000000001672621801155493937975987918337622*299792
458.0470018267573058686490900982131*(2*1.6152861406474819100197121262
8949638-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.00000000000885418788262802213171624))

= 0.0000000000000000000000000000000000527285873616575544946666353

  
 4     0.0000000000000000000000000000000006626069707583737127037569365492/(4*pi)
=0.00000000000000000000000000000000005272858736167106253935425441

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 205


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ECUACIÓN GENERAL DE LA GRAVEDAD ALGEBRAICO

((1/(299792459.0751853891079260805710949172904^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051872292063502823487018174-
0.0000000000088541878214952158343157925732)))^2/((e^(1.5263065129423113284429312569
900065/2))^3-
1.61528614064748191001971212628949638*0.0386858146742804104804157678452949841*(1+
0.0014671320488384738229308546321653819/0.0386858146742804104804157678452949841^0.
5)))+ ((4/7)*0.0014671320488384738229308546321653819^e*(1-
0.0014671320488384738229308546321653819^e/(1.61528614064748191001971212628949638*0
.037218682625441936657484913213129602242))/(0.038685814674280410480415767845294984
1*(1+0.0386858146742804104804157678452949841^1.5766003259732014995392963584442014/
22.5)))^3-
0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144/(0.037218682625
441936657484913213129602242^e*1.5766003259732014995392963584442014/1.526306512942
3113284429312569900065)-
(0.0000000000000000001602176557850612423627733252255026589355*0.00000000000885418
78214952158343157925732/(pi*0.159306516500155652038645964554496924653))^0.5*(0.00000
00000000000001602176557850612423627733252255026589355*0.000000000008854187821495
2158343157925732/(0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816
144*0.159306516500155652038645964554496924653))*(299792459.07518538910792608057109
49172904*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.000001256637051872292063502823487018174)*(2*1.615286140647481910019712126289496
38-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0000000000088541878214952158343157925732)))*(0.000001256637051872292063502823487
018174/298.13512692791676111323238101845629532)*(1.5263065129423113284429312569900
065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418782149521583431579
25732/(0.0000000000000000000000000000000006626069570337115496724542816144)^(1/3))

= 0.000000000000000000000000000000000039153167290098

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 206


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ECUACIÓN GENERAL DE LA GRAVEDAD EUCLIDEO

((1/(299792458.0470018267573058686490900982131^0.5*(2*3.14159265+1.57660032597320149
95392963584442014/2-0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000001256637051815627575368111155171106-
0.000000000008854187882628022166086369302)))^2/((e^(1.52630651294231132844293125699
00065/2))^3-
1.61528614064748191001971212628949638*0.0386858146742804104804157678452949841*(1+
0.0014671320488384738229308546321653819/0.0386858146742804104804157678452949841^0.
5)))+(((0.0014671320488384738229308546321653819^e)*(1+0.001467132048838473822930854
6321653819^e/(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.0014671320488384738229308546321653819*e))/(27/500-
0.5*0.0014671320488384738229308546321653819^2))-
(0.000001256637051815627575368111155171106^e))^3+2*6.62606970758373712703756936549
2*10^(-
34)/(0.037218682625441936657484913213129602242^1.576600325973201499539296358444201
4-
0.0014671320488384738229308546321653819^1.5766003259732014995392963584442014/1.615
28614064748191001971212628949638)-
(0.000000000000000000160217658004721926671827905850056053946977*0.000000000008854
187882628022166086369302/(pi*0.159306516500155652038645964554496924653))^0.5*(0.0000
0000000000000016021765800472192667182790585005605394697*0.0000000000088541878826
28022166086369302/(0.000000000000000000000000000000000662606970758373712703756936
5492*0.159306516500155652038645964554496924653))*(299792458.0470018267573058686490
900982131*(0.0386858146742804104804157678452949841-
0.000001256637051815627575368111155171106)*(2*1.615286140647481910019712126289496
38-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.000000000008854187882628022166086369302)))*(0.0000012566370518156275753681111551
71106/298.13512690525807951283687546709973977811)*(1.52630651294231132844293125699
00065^1.5263065129423113284429312569900065-
0.037218682625441936657484913213129602242^2*0.00000000000885418788262802216608636
9302/(0.0000000000000000000000000000000006626069707583737127037569365492)^(1/3))

= -0.000000000000000000000000000000000005120194750633

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 207


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

VALOR DE LA CONSTANTE UNIVERSAL DE LOS GASES ALGEBRAICO

Ra = 8.3144622419798960245

(1.01325541274906357738314330372372672211201*0.0224139686801600044286602990873174
4795/298.13512690525807951283687546709973977811)*602214093073257601444733.72242625
899286840671269479696153500665789907*299792459.0751853891079260805710949172904*0.
000000000000000000000000001672621778133683603763119728925848*((1/(e+0.037218682625
441936657484913213129602242))-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0014671320488384738229308546321653819^e))

= 8.3144622419798960245072352842

VALOR DE LA CONSTANTE UNIVERSAL DE LOS GASES EUCLIDEO

Re = 8.3144621848295084

1.013255412825865494056103021155533829795*0.0224139686801557600099317617877716387
51/298.1351269052580795128368754670997397781)*602214082664905207356215.35973779354
094822243084043209531283*299792458.0470018267573058686490900982131*0.000000000000
000000000000001672621801155493937975987918337622*((1/(e+0.037218682625441936657484
913213129602242))-(0.0014671320488384738229308546321653819-
0.0014671320488384738229308546321653819^e))

= 8.3144621848295084

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 208


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ANEXO II

GEOMETRÍA EUCLIDEA NATURAL

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 209


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

GEOMETRIA

y =((1.61528614064748191001971212628949638-
1.5263065129423113284429312569900065)^2+pi^2)/(2*pi)

= 1.572056416026628148863203907853346890

x = pi-1.572056416026628148863203907853346890
= 1.569536237563165089599439475426155994

h1 =
(2*1.61528614064748191001971212628949638*1.52630651294231132844293125699000
65-1.569536237563165089599439475426155994 ^2)^0.5

= 1.5707958213744610445496651078111020

G = 1.569536237563165089599439475426155994 *tan(0.731496719225)
= 0.02003939909334475636054317365923007975

z=
(1.61528614064748191001971212628949638^2+1.52630651294231132844293125699000
65^2)^0.5-1.1740590309828277926299417651066328

= 1.0482732771155705935839239304687776

t=
1.61528614064748191001971212628949638^2/(1.615286140647481910019712126289496
38^2+1.5263065129423113284429312569900065^2)^0.5

= 1.1740590309828277926299417651066328

h2 = (1.5263065129423113284429312569900065^2-
1.0482732771155705935839239304687776^2)^0.5

= 1.1093848331104496040139744420796634

v=
(1.1093848331104496040139744420796634^2+1.526306512942311328442931256990006
5^2-
1.0482732771155705935839239304687776^2)/(2*1.5263065129423113284429312569900
065)

= 0.80634833010243289448374878646691275

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 210


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

u = 1.5263065129423113284429312569900065-
0.80634833010243289448374878646691275

= 0.71995818283987843395918247052309375

h3 = (1.0482732771155705935839239304687776^2-
0.71995818283987843395918247052309375^2)^0.5

= 0.76192983828992944434175825939342721

F = (1.5766003259732014995392963584442014^2-
1.572056416026628148863203907853346890^2)^0.5

= 0.119612761394084813351092275824668

Ξ”=
(1.569536237563165089599439475426155994^2+0.1196127613940848133510922758246
68^2)^0.5

= 1.5740874225125663161786147897540865

h4 = 1.5766003259732014995392963584442014*sin(88.354658634939)
= 1.57595030324926253145602102825315460

Γ=
(1.5263065129423113284429312569900065^2+0.038685814674280410480415767845294
9841^2)^0.5

= 1.5267967001887090626610619564603947

F´ = (1.5766003259732014995392963584442014^2-
1.57595030324926253145602102825315460^2)^0.5

= 0.045268416665073386062635557624542

EF = tan(4.351069733769)*(pi-3)
= 0.0107733336516482

EMax = (0.0107733336516482^2+(pi-3)^2)^0.5
= 0.14200191642569097

ENa max = (0.0014671320488384738229308546321653819+(pi-3)^2)^0.5


= 0.146682008438109620402870116632682941

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 211


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

a=
(0.001793110172528091737465468209637376607+0.001467132048838473822930854632
1653819^0.5)/sin(88.354658634939)
=
(0.001793110172528091737465468209637376607+0.001467132048838473822930854632
1653819^0.5)/cos(1.645341365061)

= 0.0401128082155147810930616948492882472

b=
(0.001793110172528091737465468209637376607+0.001467132048838473822930854632
1653819^0.5)/tan(88.354658634939)

= 0.00115174612462508995601485328543993684

c = 0.001793110172528091737465468209637376607*tan(1.645341365061)
= 0.00005150622975354112292876347847033138

d=
(0.14044090746516814850662852999406294736^2+0.00179311017252809173746546820
9637376607^2)^0.5

= 0.14045235396293914128875258123309790384

ñ =(tan(0.731496719225)*(pi-3)-tan(0.731496719225)*tan(1.645341365061)*
0.0014671320488384738229308546321653819^0.5)/(1+tan(0.731496719225)*tan(1.64534
1365061))

= 0.001793110172528091737465468209637376607

f=
(0.001793110172528091737465468209637376607^2+0.0000515062297535411229287634
7847033138^2)^0.5

= 0.001793849765874262805323697447443781140

j = (pi-3)- 0.00115174612462508995601485328543993684
= 0.14044090746516814850662852999406294736

k = (pi-3)*tan(44.977018725693)
= 0.1414791138083777

l = (pi-3)/cos(44.977018725693)
= 0.2001619823908491

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 212


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ÁNGULOS

w = acos(3/(pi+e+3.14159265)^0.5)
= 0.731496719225

β=
acos(1.572056416026628148863203907853346890/(1.615286140647481910019712
12628949638^2+1.5263065129423113284429312569900065^2)^0.5)

= 44.977018725693

γ = acos(1.1740590309828277325171/1.61528614064748191002)
= 43.377639909246

(β+γ) = 88.354658634939

Ϯ=acos(1.5766003259732014995392963584442014/(1.57660032597320149953929
63584442014*1.61528614064748191001971212628949638)^0.5)

= 8.902720641749

∞ = (90-(β+γ))
= 1.645341365061

ν=
acos(1.572056416026628148863203907853346890/1.576600325973201499539296
3584442014)

= 4.351069733769

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 213


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ECUACIONES EN GEOMETRÍA ECUCLIDEA NATURAL

 z z
i   j  i  z 
j
  
  
 2  h1  =
   z  z e 

 1  j 


  

(pi/2-1.5707958213744610445496651078111020)-
(0.000001256637051815627575368111155171106-
0.000000000008854187882628022166086369302*(0.038685814674280410480415767845294984
1^0.5+0.037218682625441936657484913213129602242/1.57660032597320149953929635844420
14))/(1.5766003259732014995392963584442014*(1+0.0372186826254419366574849132131296
02242^e))^2

= 0.0000000000000000006826846947657793634355729

z

 y 2̂
 x 2̂ 
2

(pi-(1.572056416026628148863203907853346890^2-
1.569536237563165089599439475426155994^2)^0.5)/2

= 1.5263065129423113284429312569900065


z  y 2̂
 x 2̂ 
2

(pi+(1.572056416026628148863203907853346890^2-
1.569536237563165089599439475426155994^2)^0.5)/2

= 1.61528614064748191001971212628949639

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 214


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ANEXO III

DEMOSTRACIÓN EUCLIDEA NATURAL

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 215


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 216


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 217


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

ANEXO IV
DEMOSTRACIÓN EXPERIMENTAL. ENERGÍA COGNITIVA.

“GEDANKENEXPERIMENTENT”

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 218


Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

EXPERIMENTO COGNITIVO

Desde un punto de vista estrictamente científico, la Física Cuántica es la única forma de


conocimiento Matemático-Físico que se adentra con cierta profundidad en lo que, por definición, no
puede ser comprendido: la Realidad, última y final, de cuanto nos rodea. En esencia, lo hace a partir
de una herramienta matemática, más próxima a la “magia” que a la razón, que supera toda lógica y
transciende lo cognoscible: el cálculo estadístico de las probabilidades; algo que no termina de
explicar el porqué de las cosas y que se limita a predecir los resultados de los acontecimientos
espacio temporales con un cierto margen de error; pero, y esa es la “magia matemática”, con una
extraordinaria capacidad para concretar dicho margen y ajustarlo a lo que, en Realidad, sucede. Es
decir, no se sabe por qué funcionan sus ecuaciones, ni cómo lo hacen, pero aciertan en sus
predicciones con una precisión extraordinaria. Aunque, en último término (y no deja por ello de ser,
en mi opinión, el mayor logro de la especie humana), no tiene más remedio que aceptar la veracidad
de sus propios resultados y termina por reconocer la última Verdad Universal: que no podremos
determinar con absoluta certeza nada de cuanto nos rodea ni predecir con total exactitud un futuro
inmediato, por muy próximo que éste se encuentre y por muy determinado que esté (al menos,
según unos varemos de medida deterministas, lógicos y “razonables”). Es decir, no por ser capaces
de predecir los resultados totales de una serie de lanzamientos al azar de unos dados cualesquiera
con una precisión verdaderamente extraordinaria (mediante un abanico de ecuaciones y
estimaciones más o menos fundamentadas), podremos llegar a determinar con absoluta certeza el
resultado del siguiente lanzamiento, ni, por supuesto, los motivos o condicionantes externos que
conducirán a tal resultado final.

Aunque el entrelanzamiento cuántico demuestra, en sí mismo, la influencia innegable de la


conciencia y la “intención” en la materia (es decir, en la energía electromagnética), la existencia de
la fuerza/energía de la consciencia, o “cognitiva”, y su influencia en los seres humanos, podría
demostrarse irrefutablemente planteando el siguiente experimento:

Se elegiría un objeto pequeño de superficie irregular, y cuyo volumen fuera difícil de


calcular a simple vista, como, por ejemplo, una bota, un tronco hueco o algo similar que dificultara
su cálculo volumétrico de manera visual o intuitivamente (al menos, de una forma cuantitativa).
Álvaro Juan Rosado Velasco Página 219
Principios Matemáticos de la Teoría Unificada

Posteriormente, se rellenaría este objeto de forma parcial con granos de arena elegidos al azar (y
que, a ser posible, tuvieran un volumen lo más irregular posible). Una vez relleno el objeto, de
forma parcial y aleatoria, con los granos de arena, se plantearían dos escenarios de control para el
experimento:

1.- En un sala se reuniría a un número considerable de personas (cuantas más, mejor, ya que
el resultado sería más fiable), sin que ninguno de ellos estuviera informado de la prueba que iban a
realizar. A continuación, se expondría el objeto de control al público, para que todos hicieran una
estimación aproximada del número de granos que podría haber en él. Cada uno de ellos escribiría en
un papel el número resultante de su propia estimación (idealmente, no debería mediar entre ellos
ningún contacto visual, para que así no se “contaminaran” los resultados). A continuación, se
recogerían todos los papeles, se contabilizarían los resultados y se sacaría una media con los datos
obtenidos. Finalmente, se procedería a contar los granos de forma exacta delante de todos,
comprobándose así el grado de acierto obtenido comparado con el valor de la media resultante entre
todos los presentes.

2.- En esta ocasión, se repetiría el experimento de igual forma con otro grupo de control que
tampoco supiera nada del experimento que se iba a realizar; pero, en este caso, habría una persona
entre el público (sin que nadie de entre los presentes conociera su existencia), que sabría de
antemano el número exacto de granos de arena contenido en el objeto. Puesto que la verdad, o el
conocimiento, es algo que se “irradia” o propaga entre todo el Universo, la persona que conociera el
número exacto de granos contenido en el objeto de control, lo quisiese él o no, transmitiría a los
demás el valor exacto. En este experimento, los resultados deberían ser, al menos cualitativamente
hablando, más precisos que en la prueba anterior, pues los asistentes, y sin que ellos pudieran
entenderlo, “conocerían” la respuesta que el asistente que sabe el dato exacto “irradiara”.

Este experimento debería realizarse entre varios grupos de control (niños y adultos de todas
las edades, esperándose mejores resultados cuanto menor fuera la edad de los sujetos), y variando la
“fuente emisora”. Un niño, o un experto en meditación, deberían obtener siempre mejores
resultados que un adulto que nada supiera de aquietar la mente, tuviera éste la formación académica
o intelectual que tuviese. Esto es así ya que la mente de los niños está mucho más abierta a recibir
cualquier tipo de energía/fuerza externa no dominada por la razón o la lógica; algo que en la edad
adulta, de forma inevitable, no sucede.

Álvaro Juan Rosado Velasco Página 220