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5. Exponga la ley de l utilidad marginal decreciente.

Los consumidores deben elegir entre todos los bienes que tiene disponibles el mercado,
aquellos que satisfacen mejor sus necesidades, por lo que diremos que escogen aquellos
que le aportan mayor grado de utilidad, satisfacción.

La función de utilidad nos indica como me satisface la cantidad de producto que estoy
consumiendo. Vemos que la función de utilidad, al principio es creciente ya que la
utilidad marginal (utilidad de consumir una unidad más) es cada vez mayor, ésta crece
hasta el punto de saturación, saciedad a partir del cual la utilidad marginal de consumir
una unidad de más disminuye y por lo tanto la función de la utilidad total decrece.

Utilidad total

cantidad

La ley de la utilidad marginal decreciente nos dice que a medida que voy
aumentando la cantidad consumida la utilidad que obtengo por cada unidad de más
consumida es cada vez menor. Ejemplo: si yo tengo hambre y me como un helado la
utilidad/satisfacción que obtengo es muy grande porque me refresco, me lleno y
disfruto con el sabor. Si me como un segundo helado, lo disfrutaré por el sabor pero
como ya no estoy hambriento la satisfacción que obtengo ya no es tan grande. Un tercer
helado me aporta mucho menos porque ya estoy lleno y probablemente un cuarto ya no
me aportaría ninguna utilidad.

No obstante hay excepciones como es el cao de los bienes de lujo o los de colección con
los que siempre a medida que aumenta la cantidad aumenta también la satisfacción.
6. Exponga como alcanzaría el consumidor su óptimo según la ley de la
utilidad ordinal.

La utilidad cardinal es difícil de medir por lo que usamos la utilidad ordinal que
consiste en establecer un ránking de preferencias estableciendo unas jerarquías que
llamamos curvas de indiferencia. Esta ordenación jerárquica debe cumplir 3
propiedades:

1. Completitud: se puede comparar todo, es decir yo puedo comparar la cesta A,


con la B i con la C.
2. Transitividad: las elecciones deben ser consistentes, no debe haber
contradicciones. Si yo digo que prefiero A que B y B que C, no puedo decir que
prefiero C que A porque es contradictorio ya que según mi jerarquía A es la
cesta que más me satisface.
3. No saturación: cuánto más tenga mejor voy a estar.

Dados estos principios yo puedo dibujar mis preferencias en las curvas de indiferencia
dibujando aquellas cestas a las que me muestro indiferente.
En bienes normales y sustitutivos cuanto más lejos del origen mayor utilidad, en
cambio en el caso que uno de los bienes sea malo, o los dos, cambia el sentido y mi
utilidad crece a medida que me acerco al origen.

La principal restricción a la que se tiene que afrontar un consumidor cuando tiene que
elegir entre dos cestas de consumo es la restricción presupuestaria . La restricción
presupuestaria es la recta que nos indica las combinaciones, cestas a las que un
consumidor puede acceder dada su renta y el nivel de precios. (R= c1xp1+c2xp2). El
conjunto de cestas que se encuentran en la recta presupuestaria, es decir cuyo gasto
asociado es asumible por el consumidor, se consideran cestas de consumo accesible. En
cambio, por encima de la curva se encuentran las cestas inalcanzables para nuestro
nivel de presupuesto, mientras que por debajo de la recta presupuestaria son cestas
accesibles pero nos aporta menos utilidad.. Generalmente el consumidor elegirá la
cesta que más le conviene según sus preferencias, pero debido a la ley de utilidad
marginal decreciente, normalmente no se van a situar nunca en los extremos de la recta
es decir consumiendo solo uno de los dos productos y nada del otro, sinó que dada la
restricción presupuestaria y la curva de indiferencia de un consumidor, este
seleccionará aquella cesta de consumo accesible que le reporte mayor utilidad total.
Gráficamente este punto óptimo se representa por el punto tangente entre la curva
de indiferencia más alejada posible del origen ( la que nos aporta mayor utilidad si
hablamos de bienes normales y sustitutivos) y la restricción presupuestaria.

La unión de todos los puntos óptimos de cada curva de indiferencia, nos da la senda de
óptimos que nos dice cuanto queremos consumir del bien uno y del bien 2. La cantidad
dependerá del precio.

Bien 1 Restricción presupuestaria

Bien 2
7. Diferencia entre los costes implícitos y los costes explícitos

Los costes explícitos son aquellos que requieren de un desembolso de dinero al


derivarse de la utilización de factores productivos ajenos a la empresa, es decir los
costes fijos y los costes variables de la empresa.

Los costes implícitos, son los costes de oportunidad, es decir el coste real de llevar a
cabo una actividad, derivado de la necesidad de elegir. El coste de oportunidad es pues
la cantidad o actividad a la que se está renunciando para poder realizar la actividad
elegida.

Este hecho provoca que el empresario se enfrente a 2 tipos de beneficios:

Los beneficios contables que hacen uso de los costes explícitos y los beneficios
económicos que no solo tienen en cuenta los costes explícitos, sino también los costes
de oportunidad o costes implícitos.

8. ¿El supuesto de maximización de beneficios es un supuesto razonable


para caracterizar el comportamiento empresarial?

En economía se asume generalmente que todos los individuos, tanto empresarios como
consumidores, tienen como objetivo maximizar su beneficio o bienestar. Por lo tanto se
deduce que el comportamiento del empresario está supeditado por su objetivo de
maximización de beneficios, entendiendo este como la diferencia entre los ingresos y
los costes incurridos. En estos costes deberemos tener en cuenta tanto los costes
explícitos derivados del uso de factores de producción ajenos a la empresa ( costes fijos
y costes variables), como los costes implícitos que son los costes de oportunidad
derivados de la necesidad de elegir en la toma de decisiones. Por lo tanto y en
consecuencia, en mi opinión el supuesto de maximización de beneficios sí es un
supuesto razonable para caracterizar el comportamiento empresarial ya que el
empresario siempre elegirá producir aquella cantidad que le ofrezca una diferencia
mayor entre sus ingresos y los costes incurridos para la producción de dichas unidades.