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La organización social: función y características

La organización social es un sistema inserto en otro más amplio, que es la sociedad con
la cual interactúa; ambas se influyen mutuamente. La organización está constituida por
un grupo de individuos que unen actuaciones para alcanzar determinados propósitos. Lo
que caracteriza a las organizaciones sociales es que, para alcanzar sus objetivos, cada
uno de sus integrantes debe desempeñar una función o cumplir un papel particular que,
de alguna manera, es diferente de los demás y que los roles del resto de sus integrantes
demandan, con el fin de llevar a cabo las funciones propias. La organización social se
constituye, entonces, en una red de relaciones de interdependencia entre sus
componentes que cumplen funciones diferentes, lo que se denomina Patrón Sinérgico.
Los contratos entre las partes de la organización son el instrumento por medio del cual
se definen y delimitan las relaciones de interdependencia que se desarrollan entre ellas
como resultado de la división del trabajo. En la medida en que una organización tiene
más diversidad de tipos de contratos y más transacciones, su complejidad será mayor.
La gestión de servicios sanitarios se realiza al interior de organizaciones de gran
complejidad. Estas organizaciones son sistemas abiertos que tienden a la variabilidad y
en ellas se introducen elementos de gestión para mantenerlas bajo control. En este
artículo se mencionan la función y las características de la organización social aplicada
a las organizaciones de salud.

Organización social y administración

La organización social es un sistema inserto en otro más amplio, que es la sociedad y


con la cual interactúa; ambas se influyen mutuamente. La organización está constituida
por un grupo de individuos que unen actuaciones para alcanzar determinados
propósitos. Estos individuos aportan aspiraciones y energías, es decir recursos para
alcanzar los objetivos, pero esto no basta para alcanzar las metas: es necesario, encauzar
y dirigir. Esta es la función de la administración.

Lo que caracteriza a las organizaciones sociales es que, para alcanzar sus objetivos,
cada uno de sus integrantes debe desempeñar una función o cumplir un papel particular
que, de alguna manera, es diferente de los demás y que los roles del resto de sus
integrantes demandan, con el fin de llevar a cabo las funciones propias. Cada uno de sus
componentes debe desarrollar roles y funciones que tienen la particularidad de estar
relacionados entre sí. Esta relación se caracteriza por la interdependencia.

La organización social se constituye, entonces, en una red de relaciones de


interdependencia entre sus componentes que cumplen funciones diferentes, lo que se
denomina Patrón Sinérgico.
Los contratos

La esencia de la organización social radica en la interacción de las partes que la


componen. Estas interacciones son esenciales en la existencia de la organización y para
que se lleven a efecto se debe establecer, con anterioridad, compromisos entre las
partes, en los que se definan las actividades que a cada una de ellas le corresponderá
realizar.
Estos compromisos pueden expresarse como sigue:

 En declaraciones formales y legales que deben entregar ciertas garantías de que


efectivamente se cumplirán los compromisos. Este tipo tiende a definir el papel
y la función de cada una de las partes.
 Pueden ser implícitos dentro del marco establecido por los contratos formales u
operacionales, y ellos regulan las actuaciones y las relaciones de
interdependencia entre las partes.

Los contratos entre las partes de la organización, son el instrumento por medio del cual
se definen y delimitan las relaciones de interdependencia que se desarrollan entre ellas
como resultado de la división del trabajo. En la medida en que una organización tiene
más diversidad de tipos de contratos y más transacciones, su complejidad será mayor.
Variedad del sistema y reductores de variedad

La variedad es la medida de la complejidad de un sistema. La variedad se debe al


conjunto de las diferentes conductas posibles que pueden tener sus partes entre ellos. Si
la variedad nos está indicando la enorme cantidad de conductas que puede haber en el
sistema, este hecho nos conduce a pensar que el sistema comenzaría a volverse
impredecible; lo cual es sinónimo de incontrolable. También nos permitiría predecir que
cuanto mayor fuera la variedad o la complejidad de un sistema, tanto más difícil sería
prever su comportamiento.

De lo anterior se deduce que si deseamos controlar el sistema, es decir, si deseamos


predecir los eventuales resultados y consecuencias, el aparato contralor o gestor deberá
tener la capacidad necesaria para conocer todos los estados posibles del sistema bajo
control y disponer, además, de un repertorio de respuestas frente a cada uno de los
estados que puede presentar el sistema, con el fin de que sea controlable.

Las respuestas son mecanismos mediante los cuales se puede lograr reducir las
conductas posibles de los participantes en una organización. Estos mecanismos se
conocen bajo el nombre de reductores de variedad y, en su gran mayoría, corresponden
a principios ordenadores insertos en las organizaciones sociales que constituyen los
seres vivos. Entre ellos podemos citar:

 Las leyes en general


 Los reglamentos de las instituciones
 Los mandamientos religiosos
 Los códigos éticos
 Las normas de atención en salud.

Estos reductores de variedad necesitan el apoyo de la autoridad para que se apliquen en


las organizaciones sociales. La autoridad es un fenómeno natural cuyo origen se
encuentra en la necesidad de mantener el orden dentro del sistema social. Si la división
del trabajo o especialización tiene como consecuencia el aumento de la diferenciación y
de la diversidad dentro del organismo, es necesario entonces que también haya una
fuerza en sentido contrario, capaz de lograr la regulación y el control de la variedad,
para que la organización se mantenga bajo control.
Las organizaciones de salud
La gestión de servicios sanitarios se realiza al interior de organizaciones de gran
complejidad. Estas organizaciones son sistemas abiertos que tienden a la variabilidad y
en ellas se introducen elementos de gestión para mantenerlas bajo control.

Las empresas de servicios de salud son consideradas sistemas mixtos, porque las
integran elementos estructurales y elementos abstractos. El sistema físico está
constituido por los RRHH, recursos materiales, instalaciones, insumos y equipamiento
tecnológico. El sistema abstracto es el conjunto de políticas, relaciones jerárquicas,
estilos, normas y procedimientos que permiten marcar las reglas para la utilización del
sistema físico y de los factores productivos con el objeto de lograr los objetivos
organizacionales.

No obstante, también son sistemas abiertos, con una fuerte relación con el entorno
debido a que su cadena productiva incorpora una infinidad de proveedores que abarcan
desde alimentos comunes hasta el material más complejo y avanzado en el ámbito
tecnológico y farmacéutico. Por este motivo deben establecer controles adecuados para
modular las entradas al sistema, las salidas y los pasos no deseados o incorrectos.

Estos aspectos fundamentan la imperiosa necesidad de administración que presentan las


organizaciones de salud. Con tal propósito se utiliza la función administrativa de control
que compara los valores obtenidos de una variable determinada con un estándar
prefijado. Lo anterior permite que el sistema se mantenga estable y en funcionamiento
según lo previsto.

Con respecto al sistema de salud, la OMS lo define como: “El conjunto de recursos,
actores e Instituciones relacionados con el financiamiento, la regulación y la provisión
de acciones cuyo fin es mantener o mejorar la salud” 1.

Dado que el objetivo del sistema de salud es mejorar la salud de la población con la
prolongación de la vida y de los años libres de enfermedad, el éxito y la calidad de sus
actuaciones se deben medir según el grado de consecución de estos objetivos.

La asistencia sanitaria es una actividad compleja, en la que el resultado deseado se


alcanza sólo cuando las actividades y los recursos relacionados se gestionan como una
serie de procesos sucesivos, en los cuales los resultados de un proceso se convierten en
elementos de entrada de uno o más procesos consecutivos.

Notas
Angélica Román (QEPD) fue una querida relatora de Medwave que trabajó en nuestra
empresa a cargo del Diplomado de Gestión del Cuidado, junto con Juan Vielmas, y del
curso Herramientas de Gestión. Falleció el 4 de julio de 2010. Los alumnos siempre
destacaron su motivación, prontas respuestas y preocupación, y nosotros destacamos su
calidez y sencillez. Una gran profesional, pero por sobre todo, una gran persona.

La organización social es un sistema inserto en otro más amplio, que es la sociedad con
la cual interactúa; ambas se influyen mutuamente. La organización está constituida por
un grupo de individuos que unen actuaciones para alcanzar determinados propósitos. Lo
que caracteriza a las organizaciones sociales es que, para alcanzar sus objetivos, cada
uno de sus integrantes debe desempeñar una función o cumplir un papel particular que,
de alguna manera, es diferente de los demás y que los roles del resto de sus integrantes
demandan, con el fin de llevar a cabo las funciones propias. La organización social se
constituye, entonces, en una red de relaciones de interdependencia entre sus
componentes que cumplen funciones diferentes, lo que se denomina Patrón Sinérgico.
Los contratos entre las partes de la organización son el instrumento por medio del cual
se definen y delimitan las relaciones de interdependencia que se desarrollan entre ellas
como resultado de la división del trabajo. En la medida en que una organización tiene
más diversidad de tipos de contratos y más transacciones, su complejidad será mayor.
La gestión de servicios sanitarios se realiza al interior de organizaciones de gran
complejidad. Estas organizaciones son sistemas abiertos que tienden a la variabilidad y
en ellas se introducen elementos de gestión para mantenerlas bajo control. En este
artículo se mencionan la función y las características de la organización social aplicada
a las organizaciones de salud.

Organización social y administración

La organización social es un sistema inserto en otro más amplio, que es la sociedad y


con la cual interactúa; ambas se influyen mutuamente. La organización está constituida
por un grupo de individuos que unen actuaciones para alcanzar determinados
propósitos. Estos individuos aportan aspiraciones y energías, es decir recursos para
alcanzar los objetivos, pero esto no basta para alcanzar las metas: es necesario, encauzar
y dirigir. Esta es la función de la administración.

Lo que caracteriza a las organizaciones sociales es que, para alcanzar sus objetivos,
cada uno de sus integrantes debe desempeñar una función o cumplir un papel particular
que, de alguna manera, es diferente de los demás y que los roles del resto de sus
integrantes demandan, con el fin de llevar a cabo las funciones propias. Cada uno de sus
componentes debe desarrollar roles y funciones que tienen la particularidad de estar
relacionados entre sí. Esta relación se caracteriza por la interdependencia.

La organización social se constituye, entonces, en una red de relaciones de


interdependencia entre sus componentes que cumplen funciones diferentes, lo que se
denomina Patrón Sinérgico.
Los contratos

La esencia de la organización social radica en la interacción de las partes que la


componen. Estas interacciones son esenciales en la existencia de la organización y para
que se lleven a efecto se debe establecer, con anterioridad, compromisos entre las
partes, en los que se definan las actividades que a cada una de ellas le corresponderá
realizar.

Estos compromisos pueden expresarse como sigue:

 En declaraciones formales y legales que deben entregar ciertas garantías de que


efectivamente se cumplirán los compromisos. Este tipo tiende a definir el papel
y la función de cada una de las partes.
 Pueden ser implícitos dentro del marco establecido por los contratos formales u
operacionales, y ellos regulan las actuaciones y las relaciones de
interdependencia entre las partes.

Los contratos entre las partes de la organización, son el instrumento por medio del cual
se definen y delimitan las relaciones de interdependencia que se desarrollan entre ellas
como resultado de la división del trabajo. En la medida en que una organización tiene
más diversidad de tipos de contratos y más transacciones, su complejidad será mayor.
Variedad del sistema y reductores de variedad

La variedad es la medida de la complejidad de un sistema. La variedad se debe al


conjunto de las diferentes conductas posibles que pueden tener sus partes entre ellos. Si
la variedad nos está indicando la enorme cantidad de conductas que puede haber en el
sistema, este hecho nos conduce a pensar que el sistema comenzaría a volverse
impredecible; lo cual es sinónimo de incontrolable. También nos permitiría predecir que
cuanto mayor fuera la variedad o la complejidad de un sistema, tanto más difícil sería
prever su comportamiento.

De lo anterior se deduce que si deseamos controlar el sistema, es decir, si deseamos


predecir los eventuales resultados y consecuencias, el aparato contralor o gestor deberá
tener la capacidad necesaria para conocer todos los estados posibles del sistema bajo
control y disponer, además, de un repertorio de respuestas frente a cada uno de los
estados que puede presentar el sistema, con el fin de que sea controlable.

Las respuestas son mecanismos mediante los cuales se puede lograr reducir las
conductas posibles de los participantes en una organización. Estos mecanismos se
conocen bajo el nombre de reductores de variedad y, en su gran mayoría, corresponden
a principios ordenadores insertos en las organizaciones sociales que constituyen los
seres vivos. Entre ellos podemos citar:

 Las leyes en general


 Los reglamentos de las instituciones
 Los mandamientos religiosos
 Los códigos éticos
 Las normas de atención en salud.

Estos reductores de variedad necesitan el apoyo de la autoridad para que se apliquen en


las organizaciones sociales. La autoridad es un fenómeno natural cuyo origen se
encuentra en la necesidad de mantener el orden dentro del sistema social. Si la división
del trabajo o especialización tiene como consecuencia el aumento de la diferenciación y
de la diversidad dentro del organismo, es necesario entonces que también haya una
fuerza en sentido contrario, capaz de lograr la regulación y el control de la variedad,
para que la organización se mantenga bajo control.
Las organizaciones de salud

La gestión de servicios sanitarios se realiza al interior de organizaciones de gran


complejidad. Estas organizaciones son sistemas abiertos que tienden a la variabilidad y
en ellas se introducen elementos de gestión para mantenerlas bajo control.
Las empresas de servicios de salud son consideradas sistemas mixtos, porque las
integran elementos estructurales y elementos abstractos. El sistema físico está
constituido por los RRHH, recursos materiales, instalaciones, insumos y equipamiento
tecnológico. El sistema abstracto es el conjunto de políticas, relaciones jerárquicas,
estilos, normas y procedimientos que permiten marcar las reglas para la utilización del
sistema físico y de los factores productivos con el objeto de lograr los objetivos
organizacionales.

No obstante, también son sistemas abiertos, con una fuerte relación con el entorno
debido a que su cadena productiva incorpora una infinidad de proveedores que abarcan
desde alimentos comunes hasta el material más complejo y avanzado en el ámbito
tecnológico y farmacéutico. Por este motivo deben establecer controles adecuados para
modular las entradas al sistema, las salidas y los pasos no deseados o incorrectos.

Estos aspectos fundamentan la imperiosa necesidad de administración que presentan las


organizaciones de salud. Con tal propósito se utiliza la función administrativa de control
que compara los valores obtenidos de una variable determinada con un estándar
prefijado. Lo anterior permite que el sistema se mantenga estable y en funcionamiento
según lo previsto.

Con respecto al sistema de salud, la OMS lo define como: “El conjunto de recursos,
actores e Instituciones relacionados con el financiamiento, la regulación y la provisión
de acciones cuyo fin es mantener o mejorar la salud” 1.

Dado que el objetivo del sistema de salud es mejorar la salud de la población con la
prolongación de la vida y de los años libres de enfermedad, el éxito y la calidad de sus
actuaciones se deben medir según el grado de consecución de estos objetivos.

La asistencia sanitaria es una actividad compleja, en la que el resultado deseado se


alcanza sólo cuando las actividades y los recursos relacionados se gestionan como una
serie de procesos sucesivos, en los cuales los resultados de un proceso se convierten en
elementos de entrada de uno o más procesos consecutivos.

Notas
Angélica Román (QEPD) fue una querida relatora de Medwave que trabajó en nuestra
empresa a cargo del Diplomado de Gestión del Cuidado, junto con Juan Vielmas, y del
curso Herramientas de Gestión. Falleció el 4 de julio de 2010. Los alumnos siempre
destacaron su motivación, prontas respuestas y preocupación, y nosotros destacamos su
calidez y sencillez. Una gran profesional, pero por sobre todo, una gran persona.

Fines y objetivos de la organizacion


Las organizaciones existen para satisfacer una amplia
gama de necesidades humanas, porque de no ser así carecerían de sentido y simplemente
no existirían. El fin o los fines de una organización constituyen la parte esencial, es la
razón de su existencia y por lo general se declaran en la misión de la entidad, el fin de la
organización define el porqué de su existencia o de su aspiración mayor, constituyen la
persecución de los valores de las personas que la dirigen y que la organización la hace
suya.

Los fines de la organización se exteriorizan a través de declaraciones de principios y de


códigos de ética, decálogos, credos, slogan, etc.

A manera de ejemplo mencionaremos los fines de las siguientes organizaciones:

ONU: Preservar la paz mundial y el desarrollo sostenido de la humanidad y esta expresada


en la declaración universal de los derechos humanos.
Estado: Garantizar el bienestar general y la seguridad de la nación, lo mencionan en la
constitución política.
Ejercito: Garantizar la integridad territorial y la soberanía del estado. Lo expresan en su
credo y en su himno.
Iglesia: Brindar consuelo y equilibrio espiritual, así como la recta conducta en la sociedad,
lo manifiestan en las encíclicas papales.
Club deportivo: Proporcionar entretenimiento, distracción y emociones a los dirigentes,
jugadores, afiliados e hinchas, lo mencionan las barras con sus gritos y canticos.
Empresa: Producir un bien o un servicio que eleve la calidad de vida de sus consumidores,
lo declaran en su visión y misión.
Familia: Procurar el bienestar, la seguridad y el cuidado de la pareja y de los hijos en las
buenas y en las malas, lo juran frente al altar.

Y así todas las organizaciones cualquiera fuera su tamaño y complejidad tienen un fin y
existen para cumplir dicho fin, el cual a la vez le garantiza su supervivencia, de no ser asi
perecerán inevitablemente, en consecuencia ningún dirigente de organización puede estar
al frente de una organización sin tener en cuenta el fin que persigue esta, mas bien debe
precisarla y mejorarla.
Organizaciones sociales – fundamentos
Publicado el 30 30UTC marzo, 2011| Deja un comentario

La preocupación por trabajar junto a las organizaciones sociales en la gestión y


producción de sus prácticas comunicacionales, dándoles a las mismas un enfoque desde
el campo de la Comunicación Comunitaria es una constante en el trabajo que viene
desarrollando el Área de Comunicación Comunitaria desde 2004. El principal
fundamento en que se basa esta preocupación podría ser formulado sintéticamente de la
siguiente manera: la principal tarea social y política de los comunicadores sociales no es
gestionar nuestros propios procesos de comunicación, sino instrumentar a los actores de
la sociedad civil para que lo hagan de manera autónoma, participativa, asociativa y
autosustentable.
A la consolidación de esta línea de trabajo se suman, en los últimos tiempos, dos
factores que aportan nuevos fundamentos para impulsarla: a) el Diagnóstico
Comunicacional de Organizaciones sociales implementado desde el Proyecto
P.A.S.O.S. (Proyecto de Articulación de Saberes de las Organizaciones sociales) del
Área de Comunicación Comunitaria de la Facultad de Ciencias de la Educación; y b) el
lugar que a tal cuestión asigna la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual,
sancionada en 2010.

La tarea realizada en el marco de distintos proyectos y actividades nos ha permitido ir


progresivamente acumulando información para la elaboración de un diagnóstico sobre
la situación de la comunicación en las organizaciones sociales de la ciudad de Paraná; el
cual, entre 2009 y 2010, recibió un tratamiento más formalizado a través de la Pasantía
Académica de María Emilia Elizar , estudiante avanzada de la carrera de Comunicación
Social.

En el transcurso de dicha Pasantía, y en un trabajo mancomunado entre el Departamento


de Comunicación Comunitaria y Campañas de la Municipalidad de Paraná y el Área de
Comunicación Comunitaria de la Facultad, se realizó un Relevamiento de
organizaciones sociales de la ciudad de Paraná que culminó en la edición del primer
Mapa de Organizaciones sociales de Paraná (en ANEXO). En el marco de dicho
Relevamiento, se recabó la información necesaria para realizar un Diagnóstico sobre la
situación organizacional y comunicacional de las Organizaciones sociales de Paraná , en
el cual se basan gran parte de los fundamentos que sostienen la realización del actual
Proyecto.

Diagnóstico de Organizaciones sociales


A los fines de este diagnóstico se tomó como muestra un total de 39 organizaciones de
la ciudad de Paraná, relevadas en los años 2009 – 2010. Cabe señalar que se tomó
contacto con un total de 72 organizaciones, de las cuales las 39 antes mencionadas
respondieron un cuestionario extendido a través del cual se registró información sobre
diferentes aspectos de la cuestión organizativa y comunicacional de dichas
organizaciones, como así también de las actividades sociales que cada una lleva
adelante.
En una primera lectura del Relevamiento de organizaciones sociales se observó lo
siguiente:
Caracterización
– Del total de 39 organizaciones, un 87% posee Personería Jurídica, ante un 13% que, al
momento de realizar el Relevamiento, no había tramitado u obtenido la misma. Entre las
primeras, 26 (un 76%) son Asociaciones Civiles sin fines de lucro; 7 (21%) son
Fundaciones y una es Cooperativa (3%).
– En cuanto al TIPO DE INSTITUCIÓN, el 34% de las organizaciones se autodefinen
como “organizaciones de defensa y promoción de derechos”; un 31% como de “ayuda
solidaria/voluntariado” y un 13% son “organizaciones de trabajo con la discapacidad”;
un 10% se define como “bibliotecas”; otro 10% como “instituciones educativas/de
formación” y otro 10% como “organizaciones de salud”.
– En relación al MODO DE INTERVENCIÓN, un 54% se dedica al “asesoramiento”,
un 46% a la “promoción y el fomento”, un 44% a la “defensa de derechos” y otro 44% a
la “prevención”. Un 41% se dedica al “desarrollo de capacidades”. Como se deduce de
estos porcentajes, las organizaciones señalaron más de un modo de intervención, dado
que, al igual que en ítem siguiente –temática-, abordan más de una cuestión como objeto
de su intervención y para enfrentarlas, ponen en juego diversas estrategias.
– Con respecto a la TEMÁTICA que trabajan, el 59% se ocupa de temáticas sociales, el
41% de la salud, un 33% de la educación; el 26% de temas relacionados con la cultura y
por último, un 18% se ocupa –respectivamente- de Deportes y Recreación, Ambiente,
Género y Discapacidad.

La comunicación en las organizaciones


– En cuanto al tema específico de los modos de COMUNICACIÓN que las
organizaciones establecen con la comunidad, se puede observar que el soporte más
utilizado es el gráfico, materializado en el uso de volantes (38%), afiches (33%),
gacetillas e invitaciones (31%) y de avisos publicitarios (23%). Otros medios gráficos
utilizados son, en menor porcentaje, cartillas, carteleras, boletines, periódicos, revistas,
pasacalles y graffitis.
– En segundo lugar se verifica el uso del “boca a boca” (un 31%) como el modo de
comunicación más habitual al momento de difundir sus actividades.
– Los medios electrónicos son el tercer soporte más utilizado, con un 18% de gacetillas
vía mail, 18% de páginas web y un 15% de invitaciones vía mail. Le siguen los avisos
electrónicos, blogs y boletines.
– En cuarto lugar, son utilizados los medios audiovisuales, como por ejemplo la visita a
programas de TV (15%) y la realización de spots y videos (8%). Por último, las
organizaciones utilizan los programas y spots de radio en un 10%, micros radiales en un
8%, mientras que ninguna organización utiliza el soporte de la propaladora como medio
para difundir.
– Un 41% de las organizaciones manifiesta utilizar Internet, mientras un 38% no la
utiliza. Con respecto a los fines de este uso, un 67% manifiesta que la utiliza para
obtener información, un 64% para difundir información y un 51% para establecer
comunicación entre los miembros de la organización. En menor porcentaje se menciona
el uso de la red para participar en foros o administrar los mismos.
– Sólo un 26% de las organizaciones cuentan con una persona responsable a cargo de la
comunicación, mientras que la mayoría señala que todos (38%) y nadie en especial
(23%) se hace cargo de la misma. Estas dos últimas respuestas generan, sumadas, un
61% de las organizaciones que no disponen de personal especializado en el área
comunicacional, con las consecuencias que esto implica.
Teniendo en cuenta estos datos cuantitativos, podemos deducir que no es prioritario
para las organizaciones designar la responsabilidad de la comunicación en una persona
o grupo de personas. En general, la acción de comunicar a otros lo que la organización
realiza, ya sea para difundir sus actividades como para darse a conocer, no es ejecutada
por ningún integrante en especial, o bien aparece como una responsabilidad de todos los
integrantes. En la mayoría de las organizaciones la participación de comunicadores
sociales es realmente ínfima.
Cabe señalar que respecto a los medios de comunicación utilizados, en la instancia
presencial de la entrevista se pudo observar que muchos integrantes de las
organizaciones manifestaron usar sólo una parte de la lista de medios incluida en el
cuestionario, a la vez que expresaron su sorpresa por la cantidad de posibilidades
comunicativas que no habían sido contempladas por ellos en el accionar. Es así que
aparece como contundente el uso del “boca a boca” –comunicación sin mediación
técnica- y de características informales.
Por otra parte, los medios masivos que se utilizan suelen ser los más tradicionales:
emisión de gacetillas en los diarios, afiches y volantes; participación en programas de
radio y televisión y correo electrónico, limitándose a eventuales posibilidades de
expresión y difusión de los mensajes.
Según las conclusiones surgidas de la Pasantía, las organizaciones no siempre
visualizan la importancia de la comunicación en la vida de las mismas. En general no se
la considera como una dimensión estratégica para darse a conocer o tener un mejor
funcionamiento. Tampoco se la tiene en cuenta como una herramienta clave para
fortalecer sus acciones en pos de la resolución de problemáticas comunitarias.
La falta de política comunicacional en las organizaciones posiblemente también es un
factor interviniente en la falta de articulación con otras entidades; ya que ante la poca
difusión de las mismas, disminuyen las posibilidades de que otras las conozcan y sin ese
conocimiento, se restringen las posibilidades de articulación.
A esta información podemos sumar otros aspectos cualitativos observados en el trabajo
en terreno. Estos son:
– La falta de visibilidad de las ORGANIZACIONES SOCIALES y de sus actividades
es un rasgo frecuente que debilita la vida activa de las mismas, ya que éstas necesitan
formar parte proactiva del conjunto de la sociedad en que se hallan insertas. Esta
invisibilidad provoca la reducción de su potencia de gestión y la falta de protagonismo
en la agenda social.
– La dispersión y la fragmentación de sus acciones suponen un desaprovechamiento de
sus recursos humanos, un desconocimiento del trabajo de los otros y por ende, el
debilitamiento de sus fuerzas productivas para alcanzar las metas propuestas.
– Los personalismos ponen en riesgo la continuidad de la vida organizacional, ya que si
ésta descansa exclusivamente sobre fuerzas individuales y no sobre el trabajo
mancomunado, la vida de la asociación se encuentra en situación de riesgo.
– Se observa también una notable desarticulación y desconocimiento de las posibles
articulaciones que se podrían mantener con la Universidad y con otros organismos del
Estado.
A partir de este diagnóstico, podemos señalar algunas cuestiones que abren la
posibilidad de ejecutar líneas de acción en el campo de la comunicación. Al respecto
surgen las siguientes preguntas ¿Por qué la dimensión comunicacional no ocupa un
lugar prioritario en las organizaciones sociales?, ¿Cómo pueden potenciar el uso de los
medios de comunicación en su accionar?, ¿Cómo puede contribuir la Ley de Servicios
Audiovisuales y la multiplicidad de medios comunitarios en la construcción social de
las organizaciones?
El papel de los medios comunitarios
Hoy nadie duda que los medios de comunicación se han convertido en uno de los
principales actores y escenarios sociales, culturales y políticos de la sociedad actual.
Aquellos medios cercanos a las pequeñas organizaciones sociales (comunitarios,
alternativos, populares) adquieren importancia porque están arraigados dentro de las
características culturales de la vida cotidiana de cada organización, y por ello mismo su
existencia permite a los ciudadanos y no ciudadanos tener formas de expresión, de auto
organización y de conexión que rara vez, y sólo hasta cierto punto, están disponibles
para ellos en los medios comerciales masivos, o incluso en los medios de servicio
público, tal como están organizados actualmente.
Por este motivo, una organización que se embarca en la tarea de planificar, producir y
gestionar su comunicación está proyectándose hacia su entorno; pero
fundamentalmente, tiene la posibilidad de iniciar un proceso educativo y transformador
para la organización y para la comunidad a la cual ésta pertenece, tanto más cuando se
trata de un proceso participativo, en tanto y en cuanto en dicho proceso la comunidad se
va formando, reflexionando críticamente sobre su realidad y adquiriendo instrumentos,
estrategias y habilidades para poder transformarla.
Este marco filosófico-político encuentra sustento en la reciente Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual, que procura garantizar un espacio en el espectro radio-
eléctrico para la comunicación de las asociaciones sin fines de lucro.

Ley 26522: Una puerta para la que hay que construir llaves
La sanción de la Ley de Servicios Audiovisuales abre una innumerable gama de
posibilidades para las organizaciones de la sociedad civil en lo que respecta al acceso,
posesión de concesiones y uso de medios masivos de comunicación como son la radio y
la TV.
Esta Ley “apunta centralmente a revertir la conformación oligopólica y monopólica que
presenta nuestro sistema de medios (…) Lo hace por dos caminos: multiplicando las
voces a partir del reconocimiento de tres tipos de titulares de emisoras de radio y
televisión, esto es, el sector público a través del estado nacional, provincial y municipal,
como así también las universidades nacionales, el sector privado comercial, y el
universo de las organizaciones libres del pueblo” , entre ellas se pueden mencionar a los
sindicatos, cooperativas, asociaciones civiles, mutuales, sociedades de fomento, clubes,
entre otras.
Dado el estado actual de pertenencia, uso y distribución del espectro radioeléctrico, los
llamados a licitación del porcentaje de los medios que corresponderá en cada zona a las
organizaciones sociales se verán demorados algún tiempo. Esto se debe a los diferentes
grados de conflictividad que presenta cada localidad
Este lapso de tiempo no debería percibirse como un período muerto, ni debería
transcurrir sin acciones concretas por partes de las organizaciones sociales. Se trata de
una etapa que puede ser aprovechada por las fuerzas vivas organizadas a fin de
prepararse ante un novedoso e inigualable desafío en la historia de nuestro país: acceder
a los medios masivos de comunicación para poder hacer escuchar sus palabras.
Dentro de este progresista marco normativo, los medios de comunicación dejan de ser
una herramienta más del mercado para convertirse en nodos sinérgicos que posibilitan
habilitar la voz de numerosos y diversos sectores de la ciudadanía con el fin de
expresarse, visibilizar sus acciones y articular con otros su labor cotidiana.
Por esto, este “período de espera” debería ser una instancia de preparación, de
potenciación de recursos, de conocimiento y reconocimiento de herramientas y procesos
que viabilice en un futuro -relativamente cercano-, el real acceso de cualquier tipo de
organización a los medios masivos.
¿Qué ocurriría si mañana sale publicado en los diarios locales de nuestra ciudad o de
nuestra provincia un llamado a licitación para la adjudicación de alguna/s radio/s o
quizás un canal de TV por aire? ¿Quiénes se presentarían a este llamado?
¿En qué manos quedarían esos medios?
Dado nuestro anteriormente mencionado Diagnóstico acerca del la comunicación en las
organizaciones sociales es probable que pocas de ellas, salvo algunos sindicatos u
organizaciones de larga trayectoria, estén en condiciones de hacerse cargo de un medio
de comunicación.
Es a partir de esta situación y en consonancia con la política de nuestra Área, que a
partir de este Proyecto de Extensión pretendemos sensibilizar a las organizaciones
sociales respecto a las alternativas que se abren con este nuevo horizonte normativo,
además de proveer herramientas específicas para la gestión y desarrollo de medios
desde la perspectiva de la comunicación comunitaria.
Por otra parte, el eje que proponemos trabajar a lo largo de nuestro PE es el de diseño e
implementación de proyectos sustentables, herramienta sin la cual sería insostenible
llevar adelante los desafíos que genera esta Ley, en el mediano y largo plazo.