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TEORÍAS DEL DESARROLLO COGNITIVO

El desarrollo humano podía describirse en


términos de funciones y estructuras cognoscitivas,
tratando de mostrar que los aspectos
estructurales y funcionales de la mente estaban
relacionados entre sí y que no existía estructura
sin función ni había función sin estructura.
Además pensaba que el desarrollo cognoscitivo
evolucionaba de manera progresiva desde
etapas inferiores hasta el funcionamiento de
estructuras mentales reversibles y formales.

 Las funciones son procesos biológicos, innatos


e iguales para todos, que permanecen
invariables. Éstas tienen como función
construir estructuras cognoscitivas internas.

Este autor pensaba que el niño cuando se


relacionaba con su ambiente se va
conformando en éste una imagen más precisa
del mundo y desarrollan estrategias para
manejarse. Este crecimiento lo realizan gracias a
tres funciones: organización, adaptación y equilibrarían.

 Organización: consistente en la tendencia


de las personas en crear categorías para
organizar la información, y que cualquier
conocimiento nuevo debe encajarse dentro de
este sistema. Por ejemplo, un recién nacido nace
con un reflejo de succión que posteriormente
será modificado adaptándose a la succión del
pecho de su madre, a la de la botella o a la del
pulgar.

 Adaptación: consistente en la capacidad


de los niños de manejar la nueva información con respecto a las cosas
que ya saben. Dentro de ésta se dan dos procesos complementarios, la
asimilación y la acomodación. La asimilación se da cuando el niño
tiene que incorporar nueva información a las estructuras cognoscitivas
previas. Es decir, se da una tendencia a comprender las experiencias
nuevas en términos del conocimiento existente. Y la acomodación que
se da cuando debe ajustar las estructuras cognoscitivas para que
acepten la nueva información, es decir las estructuras cambian en
respuesta a nuevas experiencias.

 La equilibración hace referencia a la lucha


por alcanzar un balance estable entre
asimilación y acomodación. La equilibración
es el motor del crecimiento cognoscitivo.
Cuando los niños no pueden manejar las
nuevas experiencias en el contexto de las
estructuras cognoscitivas previas sufren un
estado de desequilibración. Ésta es restituida
cuando se organizan nuevas pautas mentales
y de conducta que integren la nueva
experiencia.

 Los esquemas son estructuras psicológicas


que reflejan el conocimiento subyacente del niño
y guía sus interacciones con el mundo. La
naturaleza y organización de estos esquemas son
los que definen la inteligencia del niño en
cualquier momento dado.

Período sensoriomotor
Los esquemas iniciales del niño son simples
reflejos, y gradualmente unos desaparecen, otros
permanecen inalterables y otros se combinan en unidades de acción más
amplias y más flexibles. En cuanto a las reacciones primarias, secundarias y
terciarias, decir que las primeras suponen el perfeccionamiento de
esquemas sensoriomotores basados en los reflejos primitivos que pasan de
ser una actividad refleja a ser una actividad autogenerada de manera
más consciente. Por ejemplo, el niño que se chupa el pulgar y lo repite
porque le gusta la sensación.

Período preoperatorio
Este estadio se caracteriza porque el niño
comienza a usar símbolos para representar el
mundo de forma cognoscitiva. La función
simbólica se manifiesta en la imitación, el juego
simbólico, el dibujo y el lenguaje. Los objetos y los
acontecimientos son reemplazados por las
palabras y los números. Además, las acciones
que antes tenían que hacer físicamente pueden
hacerse ahora mentalmente, por medio de
símbolos internos.
Período de operaciones concretas
La novedad fundamental que se produce en
este estadio es la aparición del pensamiento
operacional, basado en el uso de operaciones.
Es decir, una acción internalizada (al contrario
que en el sensoriomotor, que eran externas y
observables), reversible, que se integra en una
estructura de conjunto. La comprensión de la
reversibilidad es uno de los rasgos fundamentales
de la operación. Está fundamentada en dos
reglas: la inversión y la compensación.

Período de operaciones formales


Aquí se incluyen todas aquellas operaciones que
requieren un nivel de abstracción mayor, y que
no requieren objetos concretos o materiales.
Como ejemplos podemos hablar de la
capacidad para tratar con acontecimientos o
relaciones que únicamente son posibles por
oposición a lo que realmente existe. Las
características de este pensamiento formal son
las siguientes. El adolescente aprecia la
diferencia entre el mundo real y el posible.
Cuando se encuentra con un problema puede plantear multitud de
soluciones posibles tratando de descubrir cuáles son las más adecuadas.