Anda di halaman 1dari 2

Principios: tanto el hierro como el manganeso crean serios problemas en suministros de agua,

los cuales son más frecuentes y críticos en aguas subterráneas. Porque ciertas aguas
subterráneas son relativamente libres de hierro y manganeso, mientras que otras contienen
cantidades excesivas de estos elementos, es una cuestión de difícil explicación desde el punto
de vista exclusivo de la química inorgánica. En algunos estudios se indica que algunas de las
consideraciones principales son los cambios ambientales introducidos por reacciones biológicas.

El hierro ferroso, Fe++ , y el manganeso manganoso, Mn++, son formas solubles invisibles,
existentes principalmente en medios reductores, es decir, carentes de OD y con pH bajo, como
pueden ser las aguas subterráneas y el hípolimnio de los embalses. Cuando las formas solubles
del hierro y el manganeso son expuestas al aire se transforman lentamente en las formas
oxidadas de hierro férrico, Fe+++, y manganeso mangánico, Mn++++, visibles e insolubles. La tasa
de oxidación depende del pH, la alcalinidad, el contenido orgánico y la presencia de agentes
oxidantes. El hierro existe en los suelos y minerales, en especial como oxido férrico insoluble;
también se presenta en algunas áreas como siderita, carbonato ferroso, el cual es ligeramente
soluble. Como el agua subterránea contiene cantidades apreciables de CO2, es posible disolver
el carbonato ferroso mediante la acción del CO2:

FeCO3 +CO2+H2O= Fe++ + 2HCO-3 (8.1)

Sin embargo, en suelos con contenido de hierro insoluble también se presentan aguas ricas en
hierro, debido a que en condiciones reductoras, anaeróbicas, el hierro férrico es reducido a
hierro ferroso y se disuelve sin dificultad. El manganeso existe en el suelo principalmente como
dióxido de manganeso, el cual es muy insoluble en aguas que contienen CO2. En condiciones
reductoras, anaeróbicas, el manganeso baja la valencia 4 a valencia 2 y se disuelve.

El color natural de muchas aguas se debe, algunas veces, a dispersiones coloidales de hierro
ferroso en complejos y quelatos orgánicos. La remoción del hierro de complejos orgánicos es
uno de los problemas de tratamiento de aguas. La existencia de más de 2.5 mg/l. de carbono
orgánico o de H2S de nitrógeno amoniacal indica la posible presencia de compuestos orgánicos
de hierro difíciles de remover y la necesidad de establecer el proceso de tratamiento mediante
estudios apropiados de laboratorio.

8.2 IMPORTANCIA.

El consumo humano de aguas ricas en hierro y manganeso no tiene efectos nocivos para la salud,
sin embargo, dichas aguas, al ser expuestas al oxigeno del aire se hacen turbias y se colorean
por la presencia de los óxidos de hierro y manganeso a Fe+++ y Mn++, que forman precipitados
coloidales, los cuales son indeseables desde el punto de vista estético.

Si no hay tratamiento para remover hierro y manganeso, estos interfieren las operaciones de
lavado e imparten tinciones indeseables en la ropa y en los accesorios de la plomería. El hierro
soluble promueve el crecimiento de bacterias autotróficas en los sistemas de distribución, los
cuales oxidan el hierro ferroso en hierro férrico insoluble, formando lamas de color rojizo.
𝐵𝑎𝑐𝑡𝑒𝑟𝑖𝑎𝑠
Fe++ + Oxigeno del hierro Fe+++ + Energía

Eventualmente las bacterias mueren y se descomponen, e impregnan el agua de malos sabores


y olores. Además, el hierro, aun en bajas concentraciones, produce sabor metálico en el agua,
cuando el contenido de hierro es alto, el ácido tánico del té y del café se pueden combinar con
el hierro para ennegrecer la bebida. El café se hace desagradable al paladar si el contenido de
hierro excede de 1 mg/l.