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Cap 2: Sobre el objeto y el surgimiento de las ciencias sociales.

Las ciencias sociales hoy existentes


pueden en primera instancia ser clasificadas enformales y fácticas. Las primeras son sólo la lógica y
la matemática, que no remiten aningún objeto directo de la realidad, sino a los mecanismos
formales con que lascomprendemos. Todas las demás son “fáctica”, es decir, relativas a hechos;
por tanto, lasteorías que en ellas existen tienen como referencia aspectos de la realidad, que
ellas buscan interpretar y explicar.Dentro de las ciencias fácticas, se distinguen por una parte las
físico-naturales (ej. física, biología, química, astronomía, geología, etc.). Estas últimas, en otra
época erandenominadas “ciencias humanas”, y aún “ciencias del espíritu”, lo que marca
lamentalidad de los períodos respectivos (comienzos de este siglo y fines del XIX).El surgimiento
de las ciencias con las características que hoy le conocemos (de aplicacióndel cálculo matemático y
la medición a la observación, el experimento y el tratamiento delos datos), se dio desde hace ya
tres siglos, con la denominada revolución copernicana. A partir de Galileo, la astronomía y la física
se independizan de la filosofía, en la medida enque la presunción teórica de que la Tierra no es el
centro del Universo resultabaconfirmada por observaciones telescópicas. Esto colaboró para que
la razón humana fuerade allí en más el criterio orientativo básico para la ciencia, e incluso también
para la ética,la filosofía y la legitimación de los gobiernos, abriendo paso a lo que se ha
llamado“modernidad”. Consiguientemente, la iglesia perdía hegemonía en el manejo directo
del poder político e ideológico, lo cual le hizo rechazar muchos de los iniciales hallazgos dela
ciencia.Las ciencias primera fueron del orden físico-natural: química (por mucho tiempo
nodistinguida de la alquimia), biología (ligada a medicina), física. Estas últimas se convirtiócon el
tiempo en la ciencia/tipo o ejemplar, a través de la teoría de Newton, queestableció y explicó la
gravitación universal (es decir, la atracción de los cuerpos según sumasa). Esta disciplina ofreció el
modelo de explicación casual-determinístico, ligado a laexistencia de leyes sobre hechos
repetibles: siempre que se dan las mismas condiciones,se producirán los mismos resultados. De tal
modo, al menos en las artificiales condicionesde un experimento, donde todo esta controlado, se
puede preveer el comportamiento delos fenómenos a partir de conocer estrictamente su previa
situación.Estas ciencias se fueron consolidando, de modo que cuando surgieron las sociales, a
finesdel siglo XIX y comienzos del XX, ya tenían fuerte aceptación y tradición conformada.Ello
implicaba mucha presión para que las ciencias sociales siguieran el modelo de lafísico-naturales
(explicación causal- determinista), y es esta una de las razones de lasupuesta superioridad que a
estas últimas se ha sólido atribuir, y de la pretensión de quelas ciencias sociales copien a las físico-
naturales como “modelo” a seguir.Uno de los supuestos difundidos es que las ciencias físico-
naturales serían “exactas”. Enrigor de verdad, ninguna medición puede ser absolutamente exacta,
porque siempre podrían aparecer instrumentos más precisos que los actuales: lo único que se
conoce conexactitud es la magnitud del error que la medición podría incluir. Otra idea es la de
quelas ciencias físico-naturales serían totalmente “objetivadas”, porque en ellas los
distintoscientíficos suelen estar de acuerdo en las interpretaciones: T. Kuhn, un historiador de
laciencia riguroso, demostró que las ciencias físico-naturales se usan supuestos disímiles, yque hay
puntos de vista teóricos definidos, sólo que no se advierten porque suelen ser sucesivos y no
simultáneos (él los llamó “paradigmas”); es decir, existen interpretacionesalternativas de los
mismos hechos. También hay quien cree que las ciencias físico-naturales