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UNIVERSIDAD JOSE CARLOS MARIATEGUI

FACULTAD DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA

Escuela Profesional de Ingeniería Mecánica Eléctrica

PROPIEDADES Y CARACTERISTICAS DEL FRIJOL DE SOYA

Trabajo presentado por:

Diego Alberto José Dávila Tejada

Jesús Sigfredo López Salazar

Moquegua

2018
FRIJOL DE SOYA
La soya es una leguminosa. Las leguminosas son granos comestibles que
crecen en vainas como frijol rojo, lentejas o maní. Se les llama legumbres.
Igual que las demás leguminosas la soya es rica en proteínas, carbohidratos y
fibra lo que le da propiedades que favorecen la digestión, el control de colesterol,
apetito y bajo índice glucémico.
Estructura del Frijol de Soya
El grano de Soja consiste en un embrión protegido por una cobertura seminal o
tegumento. El embrión está compuesto por dos cotiledones y un eje embrionario
(epicótilo, hipocótilo y radícula)

Debido a la morfología del grano, la Soja posee el eje hipocótilo-radícula muy


expuesto debajo del tegumento, por lo que el daño mecánico puede determinar
la imposibilidad futura de germinar y la merma de peso por su desprendimiento.
Este problema es de menor relevancia en aquellos granos que son
morfológicamente frutos (Maíz, Girasol, Sorgo), ya que la menor exposición del
embrión como resultado de la presencia de mayor cantidad de tejido materno,
determina un mejor comportamiento. A causa de la estructura del grano Soja, su
tegumento se desprende fácilmente, siendo ésta otra causa de pérdida de peso,
ya que los tegumentos desprendidos en general se pierden y los cotiledones se
vuelven más frágiles.
Normalmente, los granos más grandes son los más susceptibles al deterioro.
Esto se debe a que la cantidad de tegumento está predeterminada
genéticamente, independientemente del tamaño que tendrá el grano. Además
de una condición genética, este tamaño depende de las condiciones climáticas
durante el desarrollo del cultivo. Años secos, dan granos comparativamente más
pequeños, y tienen tegumento más grueso dentro de una misma variedad. Es
por ello que los granos más grandes tienen un tegumento más fino, siendo por
esto más susceptibles al deterioro que granos más pequeños.

Deterioro del Frijol de Soya


El deterioro de los granos es un proceso irreversible e inevitable. Se produce de
todos modos, no se puede evitar, pero sí se puede demorar o postergar en el
tiempo.
Para entender mejor este proceso de deterioro de los granos de soja, es
necesario comprender como se forman los mismos. El desarrollo de los granos
es muy lento durante los primeros 10 a 15 días posteriores a la floración.
El contenido de humedad aumenta hasta el 90% y luego comienza a disminuir
hasta el 50-55% a los 60 a 65 días, momento en que el grano alcanza la madurez
fisiológica (MF). Luego sigue perdiendo humedad, llegando al 14% en el
momento de la cosecha.
El tamaño de los granos aumenta hasta los 60 días y luego decrece, a medida
que se seca.
La materia seca (MS) comienza a acumularse rápidamente a partir de los 20 días
y alcanza el máximo valor 60 a 65 días luego de la floración. El máximo de peso
seco se obtiene en MF cuando el grano tiene 50% de humedad
aproximadamente.
A nivel de plantas hay cierta graduación en la madurez fisiológica, ya que no
todas las vainas se forman al mismo tiempo y dependen de la amplitud de
madurez que cada cultivar alcanza cuando el grano contiene un 50 a 55% de
humedad. En la planta, se manifiesta como un cambio de color, de verde hacia
castaño claro.
Al alcanzar la MF, la semilla se independiza fisiológicamente de la planta madre
y comienza su vida como organismo independiente. En ese momento, se alcanza
el máximo vigor y valor de germinación, mientras que el contenido de humedad
desciende hasta el 50% aproximadamente (Figura Nº 267). El esquema
presentado en la Fig. Nº 267 es completamente variable según las condiciones
climáticas, del cultivo y del ciclo de la variedad o cultivar.
Fig. 1: Desarrollo y maduración de los granos.

Se ejemplifica en un punto de MF, pero en la práctica se trata de un rango que


se va ampliando entre las semillas de una misma vaina, entre las vainas de una
misma planta y entre las plantas de un mismo cultivo. Por otra parte, la semilla
comienza a tener síntomas de germinación luego de los 30 -35 días, pero el
máximo vigor se obtiene en un poco más de tiempo.
La madurez de cosecha se obtiene entre 80 y 90 días luego de la floración, 15 a
20 días después de la madurez fisiológica. Esto depende de las condiciones
climáticas que ocurren durante ese período y del ciclo de madurez.
Si este esquema del desarrollo de los granos lo volcamos a un esquema de
evolución de la calidad (Figura Nº 268), vemos que la estrategia para lograr los
máximos valores, radica en tratar desde un principio de darle al cultivo todas las
condiciones óptimas de manejo para evitar el estrés. Éste puede ser causado
por falta de humedad, deficiente fertilidad, daños por malezas, insectos y
enfermedades. Estos factores influyen sobre los parámetros de calidad de la
Soja. Los cultivos estresados producen granos de menor calidad y más
susceptibles al deterioro. Es necesario llegar a la madurez fisiológica con un
grano bien formado y con todos sus atributos en plenitud. A partir de la madurez
fisiológica en adelante, el grano comienza una etapa de almacenamiento, en la
cual la primera parte la tendrá que pasar en el campo (en pie del cultivo), y la
otra parte (luego de la cosecha), en los depósitos de almacenamiento
propiamente dichos.

Fig. 2: Evolución de la
calidad de los granos.
Cuando el cultivo está en el campo y ante condiciones climáticas adversas, se
promueve la reactivación del proceso enzimático, lo que predispone al grano al
proceso de deterioro. En este periodo, la única alternativa de disminuir el
deterioro de los granos es mediante el uso de cultivares que posean granos
genéticamente menos deteriorables. Por este motivo, se aconseja a los
programas de mejoramiento genético que incluyan, dentro de sus prioridades, la
característica de resistencia al deterioro de los granos.
Luego, la humedad de los granos sigue descendiendo hasta aproximadamente
el 14-16%, momento en que ya están en condiciones de ser cosechados,
acondicionados y finalmente almacenados.
A partir de la madurez fisiológica tendremos que evitar que la calidad lograda
hasta ese punto decaiga. Es decir, procurar mediante el manejo del cultivo, que
la curva de calidad llegue lo más alto posible; y luego, en el almacenamiento,
que el triángulo del deterioro sea lo más pequeño posible. Para esto, es
necesario desarrollar una estrategia integral de conservación de granos, que
contemple el aspecto genético, el manejo de cultivo, la cosecha y postcosecha,
con el fin de conservar los granos con la mejor calidad y con el menor costo
posible.