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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA

ESCUELA DE POST GRADO


MAESTRIA EN CIENCIAS AMBIENTALES

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

"VALORACIÓN ECONÓMICA DEL SERVICIO AMBIENTAL HÍDRICO DE


LOS BOSQUES DE LA PARTE ALTA DE LA CUENCA QUEBRADA LA
MORA PROVINCIA DE SAN IGNACIO, CAJAMARCA, PERÚ"

MODALIDAD
TESIS PARA OBTAR EL GRADO DE MAGISTER SCINTIAE

PRESENTADO POR

SEGUNDO JAMES RIVERA GONZÁLES1

PATROCINADOR

DR. CARLOS LLERENA PINTO (FACULTAD DE CIENCIAS FORESTALES)

MIEMBROS
Dr. ROGER LOYOLA GONZÁLES (FACULTAD DE ECONOMIA Y
PLANIFICACION)
Ms.C. JUAN TORRES GUEVARA (FACULTAD DE CIENCIAS)
Ms.c. VICTOR MIYASHIRO KYAN (FACULTAD DE CIENCIAS)

LIMA - PERU
2005

1
Ingeniero Forestal, estudiante maestría de Ciencias Ambientales de la Escuela de Post Grado de la Universidad
Nacional Agraria la Molina. Av. La Universidad S/N – La Molina. Calle Tahuantinsuyo Nº 606 – Jaén, Cajamarca.
Telf. (51) 76-503863, Cel. 1-97620660. E-mail: 20030498@lamolina.edu.pe
I. JUSTIFICACIÓN

Los bosques de podocarpáceas de la parte alta de la cuenca Quebrada “La Mora”, forman
parte de los ecosistemas denominados como bosques de neblina de la provincia de San
Ignacio y se extienden desde los bosques de El Chaupe hasta el Santuario Nacional
Tabaconas - Namballe (CDC-UNALM/PEJSIB, 1992), los cuales están considerados como
los más importantes en su género del Perú (Vaca, 2000). Este bosque también conocido
como Montano (Holdrige, 1976 citado por Vaca, 2000) y actualmente como “bosque de
neblina” (Stadtmüller, 1986 citado por Vaca, 2000) está conformado principalmente por las
únicas especies de coníferas del género podocarpus. La importancia de estos bosques
radica en que son considerados como uno de los grandes sistemas de irrigación de la
naturaleza en la que, ésta colecta agua durante la mayor parte del año, es decir, cuando las
tierras bajas están en meses secos o estación seca, los bosques nublados siempre están
actuando como esponja gigante drenando humedad que toman de las nubes casi todo el año
y relanzan lentamente a las partes bajas. La calidad de esta agua es alta, la vegetación sirve
de guardia frente a la erosión (Labastelle y Douglas, 1978 citado por Zanabria, 2001).
Desde hace décadas atrás vienen siendo afectados por prácticas no sustentables como
labores de tala-roza-quema para establecer nuevas áreas agrícolas (CDC-UNALM/PEJSIB,
1992).

Dado que con la valoración económica de ecosistemas se intenta medir la sostenibilidad


ecológica y económica de los proyectos de manejo de recursos naturales, implementados a
nivel de los sistemas de producción (Olafo, 1992, citado por Sención, 2003), la
profundización en la investigación ecológica sobre el funcionamiento de los ecosistemas y
el aporte de la economía a la aproximación del valor de los recursos, podría ser la base para
que determinados usos tengan una asignación real en términos de valor económico
(Sensión, 2003) que nos permita conocer cuánto es que se está perdiendo en términos
económicos cada vez que se destruye dicho ecosistema. Los bosques tienen un gran valor
derivado de sus funciones de generación de bienes y servicios esenciales para la vida y las
actividades humanas: conocer tales valores en términos monetarios permite orientar la
asignación correcta de recursos para su conservación y aprovechamiento sostenible (Tello,
2003).

En este contexto, el presente trabajo de investigación, lo que busca es contribuir con la


incorporación de la variable económica de la biodiversidad en las decisiones relacionadas a
la gestión ambiental regional en términos de conservación y uso sostenible de los bosques
de podocarpus, aportando conocimientos e instrumentos de gestión a la política ambiental y
a los procesos que se está impulsando por diversas instituciones nacionales e
internacionales en el área de influencia del Santuario Nacional Tabaconas Namballe.
II. PROBLEMA

Desde hace décadas atrás los bosques ubicados en la parte alta de la cuenca quebrada “La
Mora”, vienen siendo afectados por prácticas no sustentables como labores de tala, roza y
quema para establecer nuevas áreas agrícolas (CDC, 1992). A partir del año 2002, el
proceso de deforestación en las áreas boscosas cercanas a la zona de amortiguamiento del
Santuario Nacional Tabaconas – Namballe se ha visto incrementado significativamente.
Una de las causas de este incremento es la apertura de la carretera Alto Ihuamaca - Unión
Las Minas, la cual incluso cruza una parte del área de amortiguamiento formada por
bosques primarios de podocarpus de dicha Área Natural Protegida y está sirviendo como
medio para que más emigrantes se asienten en la zona, exista mayor extracción ilegal de
madera y aumenten la cantidad de deslizamientos de tierras, las cuales se cree que están
afectando algunas áreas boscosas y cursos de agua debido a la inestabilidad de los suelos y
las fuertes precipitaciones que se dan en la zona (observación propia). Esto constituye una
amenaza actual y potencial para la conservación de dicha Área Natural Protegida.
Por otro lado, con la destrucción de estos bosques se estará perdiendo muchos bienes, como
productos forestales maderables, fauna silvestre, etc. y servicios ambientales tales como,
mantenimiento y regulación de la calidad del agua, regulación del clima, protección de
suelos, fijación de CO2, etc. lo que hace urgente implementar medidas que permitan frenar
esta tasa de deforestación y se implemente medidas que permitan conservar el ecosistema.
El aumento de la tasa de deforestación en la mayoría de los biomas boscosos se debe
principalmente a (Jäger et al, 2001):
- Se ignoran las externalidades producidas por la deforestación, lo cual lleva a
sobrestimar la tasa de retorno de la conversión de los bosques a otros usos;
- La conversión de bosques puede ser en muchos casos subsidiada directa o
indirectamente;
- Muchos de los beneficios producidos por el bosque (como la fijación de carbono,
conservación de suelos, etc.) son percibidos en el ámbito global y no por parte de los
propietarios de las tierras boscosas, ya se trate de terratenientes o de comunidades
locales.
Con la protección de estos ecosistemas, los inmediatamente beneficiados serían los
pobladores de la ciudad de San Ignacio, entre otros, por la posibilidad asegurada de
abastecimiento de agua potable, mantenimiento de la producción, etc., mientras que por
otro lado los pobladores vecinos del bosque verían frustradas sus esperanzas de una
carretera en el corto plazo, de establecer nuevos rozos y de obtener beneficios del bosque,
explotando la madera y otros recursos (CDC, 1992).
Una de las formas de lograr que los beneficios se reviertan a ambas partes de la población
es mediante la implementación de un sistema de pago por servicios ambientales, el cual
viene aplicándose con éxito en otros países de América Latina y el Caribe, como Costa
Rica, Guatemala, Ecuador, entre otros. Tal es caso de la Empresa de Servicios Públicos de
Heredia (E.S.P.H.), Costa Rica, la cual utiliza los fondos generados por el Sistema de
Pagos por Servicios Ambientales, para pagar una compensación monetaria para el Parque
Nacional Braulio Carrillo y a propietarios privados, por concepto de protección y
restauración de bosque en puntos estratégicos de la cuenca para abastecimiento de agua
potable. Un monto de ¢1.90 adicional por metro cúbico consumido es cobrado dentro de la
estructura tarifaria actual de acueducto de la E.S.P.H., y los propietarios de bosque que
participan reciben un monto cerca de ¢23.000/ha./año por proteger la zona de captación de
agua de la E.S.P.H. como pago por un servicio ambiental (Gámez, 2004). Por otro lado
una de las lecciones aprendidas por el Programa para la Agricultura Sostenible en Laderas
de América Central (PASOLAC) es que La disposición a pagar por los servicios
ambientales es de un promedio del 60% de la población demandante y el monto y la
modalidad de pago a los proveedores de servicios ambientales es el resultado de una
negociación directa entre demandantes y proveedores, sin la participación de
intermediarios (Pérez, 2003). Otra alternativa muy factible de aplicación de este sistema
sería a través del cobro de un impuesto adicional por el servicio ambiental hídrico a los
usuarios del agua (usuarios domésticos, agrícolas e industriales) (CDC, 1992).
En este sentido una de las actividades indispensables a llevar cabo para determinar el
monto por servicios ambientales sería la valoración económica de los bienes y servicios
ambientales que proporciona el ecosistema.
En este contexto el problema de investigación que se plantea para el presente proyecto es
“Cuál es el valor económico del servicio ambiental hídrico de los bosques ubicados en la
parte alta de la cuenca quebrada “La Mora” y cuál es la Disposición a Pagar (DAP) de los
usuarios o demandantes del servicio hidrológico (productores y consumidores) y la
Disposición a Aceptar Compensación de los propietarios o posesionarios de los terrenos de
la zona (productores).”

III. OBJETIVOS
3.1 OBJETIVO GENERAL
Se planteó el siguiente objetivo general:
Estimar el valor económico del servicio ambiental hídrico de los bosques ubicados en la
parte alta de la cuenca quebrada “La Mora” para generar información técnica que sirva de
base para implementar medidas y mecanismos que garanticen el manejo y conservación de
la cuenca y el Santuario Nacional Tabaconas - Namballe.

3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS


El presente proyecto tiene por objetivos específicos a los siguientes:
- Estimar el valor de productividad hídrica de los bosques de la parte alta de la cuenca
quebrada La Mora.
- Calcular el valor de restauración de los bosques de la cuenca quebrada La Mora.
- Estimar el valor económico del agua como insumo de producción.
- Identificar la disposición a pagar (DAP) de los usuarios o demandantes del servicio
hidrológico y la disposición a aceptar compensación (DAC), de los propietarios o
posesionarios de los terrenos de la zona de estudio.

IV. HIPÓTESIS

El valor económico del servicio ambiental hídrico de los bosques ubicados en la parte alta
de la cuenca quebrada “La Mora” es alto y la Disposición a Pagar (DAP) para conservación
de los usuarios o demandantes (productores y consumidores) del servicio hidrológico es
muy baja y la Disposición a Aceptar Conpensación (DAC), para conservar los bosques por
parte de propietarios o posesionarios de los terrenos (productores) de la zona de recarga de
la cuenca es muy alta debido al desconocimiento de un valor económico real del servicio
ambiental hidrológico.
V. VARIABLES DE ESTUDIO

Las variables identificadas para el presente estudio se muestran en el siguiente cuadro:

Cuadro 1
Variables de investigación identificadas para el presente estudio
Variables independientes Variables dependientes
Existencia de áreas bajo cultivos
Existencia de áreas bajo cubierta forestal
Existencia física del recurso agua
Existencia de áreas a ser recuperadas Valor económico del servicio ambiental
Cantidad de agua utilizada como insumo de hídrico
producción
Cantidad de actividades económicas que
utilizan el agua como insumo de producción
Cantidad de usuarios o demandantes del
servicio hídrico
Sexo de los usuarios o demandantes del
servicio hídrico Disposición a Pagar (DAP) para
Grado de instrucción de los usuarios o conservación
demandantes del servicio hídrico
Actividades a las que se dedican los usuarios
o demandantes del servicio hídrico
Cantidad de de propietarios o posesionarios
de terrenos de las partes altas
Sexo de los usuarios o demandantes del
servicio hídrico Disposición a Aceptar Compensación
Grado de instrucción de los usuarios o (DAC) para conservación
demandantes del servicio hídrico
Actividades a las que se dedican los usuarios
o demandantes del servicio hídrico

VI. REVISIÓN BIBLOGRÁFICA

EL ECOSISTEMA BOSQUE DE PODOCARPUS

Arce (1992), menciona que los bosques de Podocarpaceas forman parte de los boques de
neblina, los cuales son de especial belleza paisajística y son formaciones únicas
caracterizadas por la alta humedad del medio, gracias a la captación y/o condensación de
pequeñas gotitas de agua provenientes de nubes o neblinas, como fuente adicional al agua
de lluvias y esta característica hidrológica es la que los convierte en componentes de primer
orden en el desarrollo económico de pueblos y ciudades ubicados aguas abajo, al participar
activamente en la seguridad alimentaria y energética a través del agua para el riego,
generación de electricidad, usos domésticos, industriales y de recreación.

Jara (1990), después de un inventario realizado en las provincias de Jaén y San Ignacio,
considera que estos bosques son de muy especial interés ya que están conformados por
especies de las Podocarpaceas, el único género de las coníferas que se encuentran en forma
natural en el Perú y es conocido con el nombre de ulcumanu y diablo fuerte en la zona de
Oxapampa, donde ya está prácticamente extinguido debido a la tala indiscriminada y con el
nombre de romerillo en la zona de Cajamarca (Jaén – San Ignacio).

Labastille y Douglas (1978) citados por Zanabria, 2001 mencionan que los bosques
tropicales nublados de montaña pueden ser considerados como uno de los grandes sistemas
de irrigación de la naturaleza en la que ésta colecta agua durante la mayor parte del año, es
decir, cuando las tierras bajas están en meses secos o estación seca, los bosques nublados,
siempre están actuando como esponja gigante drenando humedad que toman de las nubes
casi todo el año y relanzan lentamente a las partes bajas. La calidad de esta agua es alta, la
vegetación sirve de guardia frente a la erosión. Su tala y destrucción es consecuencia de la
búsqueda de nuevas tierras agrícolas y la presión poblacional.

Lloyd y Marques, 1988 citados por Zanabria, 2001 afirman que las copas de los árboles
cumplen un papel importante respecto al balance de agua durante y después de la lluvia.
La pérdida de intercepción no sólo afectan en el chorreo y recarga del sistema si no, en la
precipitación repetida en los ciclos de evaporación de la lluvia y que puede
significativamente cambiar el clima.

Según Ataroff y Rada (2000) citados por Zanabria (2001) aseguran que cuando los
bosques nublados de montaña son reemplazados por pastizales en el estado de Mérida,
Venezuela, los pastizales transpiran 4 veces más que un área boscosa equivalente,
disminuyendo en consecuencia el flujo de agua sub-superficial en el pastizal y por ende en
los cursos de agua.

En un estudio de un bosque de podocarpus ubicado en zonas aledañas al área de estudio


realizado por Zanabria, 2001 concluye que este tipo de bosques capta agua adicional para
su medio de la precipitación horizontal y tiene una reducida evapotranspiración por las
condiciones ambientales de su entorno (alta humedad y escasa radiación solar directa).

En un diagnóstico de los recursos naturales y de fauna silvestre de Jaén y San Ignacio,


realizado por Zevallos (1987), encontró que el área presenta particular interés debida a que
en ella confluyen especies de fauna silvestre propia de bosques secos ecuatoriales y de
bosques húmedos tropicales por lo que aquí residen: el venado cola blanca o Lliucho
(Odocoileus virginianus) en abundancia localizada, junto con el venado colorado (Mazama
americana). Son comunes también varias especies amazónicas como el sajino (Tayassu
tajacu), las pavas de monte (Penelope sp.), el oso hormiguero (Tamadua tetradáctila); así
mismo el oso de anteojos (Tremarctus ornatus), actualmente considerada en peligro de
extinción. En las zonas más altas se encuentra el tapir de montaña (Tapirus pinchaque),
especie muy rara y entre una gran diversidad de aves.

ESTRUCTURA DE LOS BOSQUES DE PODOCARPUS

En su composición botánica, los bosques tropicales son extremadamente ricos, variados y


con estructura heterogénea. Lamprecht (1990), indica que la organización del bosque
tropical se vincula con: a) su estructura, según la distribución de las especies en categorías
diamétricas y b) su arquitectura, definida por diferentes estratos.
La diversidad de especies arbóreas depende de condiciones de micro hábitats existentes en
cada zona, con variaciones entre sitios cercanos, donde en una hectárea de bosque pueden
encontrarse entre 100 y 500 especies con DAP mayor a 10 cm. y cuya riqueza florística
está compuesta por gran cantidad de especies leñosas (Caín, 1956; Forster, 1972;
Marmillod, 1982; Richards, 1966; Lamprecht, 1990, citados por Sención, 2003). Otra
característica importante de los bosques tropicales es la existencia de lianas y epífitas que
conforman una parte importante de la biomasa.

Chung y Sabogal (1982) en un estudio realizado en zonas aledañas encontraron que el


número medio de árboles a partir de 10 cm. de DAP es de 378/ha, estando la mayor parte
de especies representada por unos pocos individuos dispersamente distribuidos. La
estructura diamétrica de la masa arbórea es regular siguiendo una curva de distribución en
forma de “J” invertida (curva exponencial); un 65-75% de los pies se encuentran agrupados
entre 10-25 cm. de DAP, siendo muy pocos los árboles que alcanzan grandes dimensiones.
La dominancia total del bosque es de 26.15 m2/ha (24-28 m2/ha). Considerando árboles a
partir de 10 cm. de DAP. En cuanto al grado de cobertura, la importancia de la especie
romerillo hembra, es altamente significativa aportando del 40 a 70% de la dominancia total
del bosque. La especie de mayor valor comercial, romerillo hembra es parte importante del
valor sociológico del bosque aportando del 50-70% de la dominancia total.

Vaca (2000) encontró que el bosque primario de podocarpus se encontraba conformado por
17,895 individuos. /ha, y que la abundancia de individuos aumenta de forma notoria para
los diámetros menores de 5 cm. y para las clases diamétricas mayores, el número de
individuos tiende a disminuir a medida que aumenta el diámetro. El mismo autor encontró
un área basal total de 29.82 m2/ha, para individuos con DAP mayor o igual a 5 cm. y los
árboles maduros representan el 43.39%. El DAP máximo encontrado corresponde a
Nageia rospigliosii (romerillo macho) con DAP superior a 110 cm. En términos de
abundancia encontró, que el 34.07% estaba conformado por especies comerciales y el
74.92% del área basal lo conformaban los grupos comerciales aceptable y deseable, de los
cuales las Podocarpaceas representaban el 40.54% (12.09 m3) del área total del bosque, de
la cual 9.50 m2 corresponde a árboles maduros, que presentan condiciones para su
aprovechamiento.

BIENES Y SERVICIOS ECONÓMICO - AMBIENTALES DEL BOSQUE

Burneo (2003) afirma que la dinámica de los ecosistemas forestales supone la existencia
de una serie de interacciones básicas entre especies de fauna y flora (maderable y no
maderable), que se relacionan entre sí en un ambiente físico abiótico. Estos componentes
estructurales (“stocks”) de los ecosistemas (especies y materia/ espacio abiótico), en
interacción con la energía solar, dan origen a una serie de funciones ambientales (ciclos
hidrológicos y de nutrientes, flujos de energía, regulación climática); la distribución
interactiva y los cambios de este conjunto de componentes estructurales y funcionales a lo
largo del tiempo es denominada diversidad (dimensión organizativa de un ecosistema, que
incluye la diversidad entre las especies, dentro de cada especie y de los ecosistemas).
Cuando los componentes estructurales de los ecosistemas son apropiados con fines de uso
se convierten en bienes; a su vez, las funciones ambientales que producen flujos a lo largo
del tiempo (flujos hidrológicos, retención de sedimentos, ciclo de nutrientes en el suelo,
etc.) proporcionan servicios ambientales y económicos (Aylward y Barbier, 1992; cf.
Barbier, 1992; Barrantes y Castro, 1999b; cf. Izko, & Burneo 2003).
Los usos económicos de la biodiversidad van más allá de la venta y reproducción de
especies cuando su explotación es de tipo sostenible. Muchos de los servicios ambientales
todavía no tienen valor de mercado, y podría pasar algún tiempo para que se desarrollen
mecanismos de precios para los mismos.

Azqueta (2000) señala que los servicios que proporciona el bosque se derivan
indirectamente de las funciones que cumple el bosque por su sola existencia con respecto a
la capacidad de resiliencia, diversidad y equilibrio del ecosistema global, y a la protección
de otro tipo de elementos.

Burneo, 2003 menciona que a diferencia de la mayoría de los servicios ambientales, los
bienes que produce el bosque tienen la característica fundamental de que son tangibles y
susceptibles de ser cuantificados y comercializados. Por tanto, es posible obtener un precio
de mercado para la mayoría de ellos, lo que permite una estimación precisa de los ingresos
generados por el aprovechamiento de los mismos.
En el siguiente cuadro se presentan los diferentes servicios económico-ambientales y
bienes producidos por un bosque tropical.

Cuadro 2
Servicios económico-ambientales y bienes de un bosque tropical
Servicios económico-ambientales del bosque Bienes producidos por el bosque
Prevención de la erosión y protección de cuencas Madera
Control de inundaciones y deslaves Leña
Preservación de la biodiversidad Agua de beber
Regulación del clima Agua como insumo de producción
Producción de oxígeno y secuestro de carbono Forraje
Regulación y Calidad del agua Leña
Belleza escénica Alimentos / carne de monte
Bioprospección y regalías biológicas Productos forestales no maderables
Vías de comunicación e infraestructura
Reciclado de nutrientes
Fuente: Elaboración propia, adaptado de Barrantes y González (2000)

TIPOS DE VALOR Y VALOR ECONÓMICO TOTAL DEL BOSQUE

Burneo (2003) menciona que el bosque primario proporciona una serie de bienes y
servicios y cumple una serie de funciones. De acuerdo con las diversas funciones de este
tipo de bosque, se observa que el mismo puede tener distintos tipos de valor para diferentes
personas y grupos. La primera gran distinción que normalmente establece la literatura en
este sentido es aquella que separa los valores de uso de los valores de no-uso.
El referido autor afirma que los valores de uso están ligados a la utilización directa o
indirecta del recurso con el objeto de satisfacer una necesidad, obtener un beneficio
económico, o la simple sensación de deleite. Las personas que utilizan los bienes
ambientales se ven afectadas por cualquier cambio que ocurra con respecto a su calidad,
existencia o accesibilidad. Entre el conjunto de valores de no-uso, un componente
fundamental es el denominado valor de existencia. Es el valor que pueden tener el bosque,
sus componentes y sus atributos para un grupo de personas que no los utilizan directa ni
indirectamente, ni piensan hacerlo en el futuro, pero que valoran positivamente el simple
hecho de que existan en determinadas condiciones (por ejemplo: osos, tigres, caídas de
agua de singular belleza, montañas, etc.). Su degradación o desaparición, por tanto, supone
para ellas una pérdida de bienestar.

Sención (2003) menciona que un ecosistema puede ser utilizado en forma directa o
indirecta. Asimismo, puede no haber uso y sin embargo tener un valor de opción y un valor
de existencia. Los individuos valoran los bienes por su uso directo. Este se refiere al valor
de utilizar los productos y servicios de cierto ecosistema para la obtención de beneficios
directos (bienes). El valor de uso directo del ecosistema puede entenderse como el valor
económico obtenido de los productos extraídos del ecosistema. Los valores de uso
indirecto se refieren al valor de las funciones y servicios ecológicos que cumplen los
ecosistemas y que son afectados por algún tipo de intervención humana o natural. La
función ciclaje de nutrientes, captura y fijación de CO2, control de erosión, soporte de vida
a otros ecosistemas o hábitats, descarga y recarga de aguas subterráneas y control de
inundaciones son algunas de estas funciones y cuyo valor puede ser medido
indirectamente.

Ruitenbeek (1990) citado por Sención, 2003 plantea que en ausencia de valores de
determinada especie o ecosistema, pueden utilizarse los valores de opción y de existencia.
El valor de opción es el valor que un individuo puede asignar según su disponibilidad a
pagar para preservar el acceso futuro a un servicio o bien ambiental. Dentro de esta
categoría se incluyen las funciones de estética, cultural, científica y educativa. El valor de
existencia es el valor que los individuos dan a la satisfacción de conocer algunas especies y
ambientes naturales. Se incluye dentro de esta categoría, la biodiversidad.

Barrantes y Castro, 1999ª citados por Burneo (2003), indican que tanto los valores de
uso y de opción, como una parte de los valores de no-uso ligados a las diferentes formas de
altruismo pueden ser considerados como valores extrínsecos, es decir, valoran el bien en
cuestión porque se valora algo más: el propio bienestar o el bienestar ajeno. Muchos de
estos valores extrínsecos, aunque no todos, tienen asimismo un carácter instrumental. Sin
embargo, el valor simbólico y el reconocimiento de derechos fundamentales en favor de
otras especies y/o ecosistemas hacen referencia a la existencia de un tipo de valor más
esencial, un valor intrínseco.
En este sentido, tanto el valor intrínseco como un subconjunto de los valores extrínsecos
son considerados valores de orden superior. En otras palabras, la relación que se establece
entre el sujeto que valora el bien o servicio trasciende el campo de los simples valores de
uso, y no permite que el objeto de valoración sea considerado como una mercancía
(Burneo, 2003).

El Valor Económico Total (VET) de un sistema forestal es una estimación basada en la


agregación de los valores compatibles que resultan de los distintos usos directos e
indirectos (y de sus valores de opción asociados), más los valores de no-uso. Diferentes
opciones de uso de las tierras forestales serán caracterizadas por una combinación diferente
de valores de uso directo, indirecto y de valores de no-uso y, por lo tanto, se obtendrán
diferentes VET para cada caso (Bishop, 1999; Cit. Burneo, 2003).

En consecuencia el Valor Económico Total (VET) se refiere a la suma de los distintos


valores de un elemento o área natural (Jäger et al, 2001). Es importante notar que el cálculo
del VET no debe limitarse a una simple sumatoria de los valores componentes ya que
algunos de ellos son excluyentes entre sí (Pearce, 1990 Cit., Jäger et al, 2001).
Por ende es preciso emplear el VET de forma cautelosa, incorporando sólo los valores que
sean compatibles entre sí (Bishop, 1999 Cit., Jäger et al, 2001). Esto debe ser
especialmente tenido en cuenta para una de las más importantes aplicaciones prácticas de la
valoración ambiental, cual es el análisis de alternativas de uso de la tierra.

VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS SERVICIOS AMBIENTALES

La Valoración Económica de los Bienes y Servicios Ambientales (BSA), o los Recursos


Naturales en general, implica la generación de criterios económicos ambientales para la
toma de decisiones sobre el aprovechamiento de estos recursos. Además del tradicional
análisis cualitativo se ha introducido el concepto de análisis cuantitativo donde los
beneficios y daños del aprovechamiento de estos recursos se expresan en términos
monetarios. Considerando esto, se puede decir que una tarea importante de nuestra
sociedad es identificar y valorar los Bienes y Servicios Ambientales en las diferentes
regiones del país para determinar por un lado, sus beneficios actuales y potenciales para la
sociedad y por otro lado, los costos ambientales resultantes de los impactos, producto del
uso de estos recursos (Barzev, 2004).

Jäger, et al. (2001) mencionan que considerando otros valores de los bosques, se puede
ilustrar los beneficios que se derivan de su conservación, y destacar los diversos grupos
sociales a los que sostienen, tanto en el mismo lugar como en sitios distantes. En muchos
casos, además, a partir del cálculo de estos valores, se puede demostrar la importancia que
los bosques tienen en la economía a escala local, provincial, regional o nacional, la que
muchas veces es poco advertida al nivel de decisores.
La valoración de los bosques también permite calcular los costos asociados con la pérdida
y la degradación de los ecosistemas boscosos, incluyendo pérdidas en relación con la
seguridad alimentaria, la calidad de vida o el nivel de empleo de las comunidades locales,
así como los costos derivados de reemplazar bienes y servicios ambientales que ofrecían
los bosques y que pueden haberse perdido.

Emerton y Luna (2003) indican que en muchos casos, el significado económico de los
servicios ecológicos del bosque está creciendo en la medida en que se vuelven más
importantes para la comunidad global o mientras la provisión de bienes y servicios del
bosque declina en otras partes del mundo. Un ejemplo es el valor económico de los
bosques sudamericanos como sumideros de carbono, lo que se ha convertido en un tema de
debate global y foco en los últimos años.

Pearce (1990), Citado por Emerton y Luna, 2003 indica que hay una necesidad urgente y
apremiante de demostrar que los bosques poseen valores económicos cuando son
manejados sosteniblemente, y que estos valores son en muchos casos significativamente
mayores que los supuestos valores del “desarrollo” derivados de la destrucción de los
mismos.

Emerton y Luna (2003) mencionan que muchas de las razones por las que los bosques
están siendo degradados y/o eliminados en América del Sur tienen que ver con condiciones
y fuerzas económicas. Las causas económicas directas de la pérdida del bosque como el
aprovechamiento insostenible, la sobreexplotación del recurso, la expansión de la
agricultura y la ganadería, la minería y la explotación de petróleo y la tala para desarrollo
de infraestructura, están bien documentadas.
El término valoración económica de los servicios ambientales proveniente de los
agroecosistemas, tiene sus fundamentos en la economía del bienestar. Así, la premisa
fundamental es que la finalidad de la actividad económica es incrementar el bienestar de las
personas que conforman la sociedad y que cada persona es la mejor juez de que tan bien o
tan mal se encuentra. El bienestar de cada persona desde ese punto de vista depende
también del consumo de bienes y servicios ambientales. Por lo tato la base para derivar las
medidas del valor económico de cambios en el flujo de servicios ambientales, están en los
efectos de estos cambios sobre el bienestar de las personas. Este enfoque antropocéntrico
de la valoración económica de bienes y servicios ambientales no excluye aspectos
relacionados con la existencia y bienestar de otras especies. Las personas pueden valorar la
existencia de otras especies no solamente por los usos que hacen de estas (alimento,
recreación, etc.), sino también, debido a aspectos éticos y altruistas (Freeman, 1994, cit.
Aburto, 2003).
MÉTODOS PARA ESTIMAR EL VALOR ECONÓMICO DE LOS SERVICIOS
AMBIENTALES

Aburto (2003), menciona que los principales métodos de valoración se pueden agrupar en
distintas categorías: valoración a precios de mercados, incluyendo la estimación de
beneficios de consumo y producción de subsistencia; método de mercados sustitutos,
incluyendo el modelo del costo de viaje, modelo hedónico y modelo de bienes sustitutos;
método de función de producción, los cuales se encuentran en relaciones biofísicas entre
las funciones ambientales y las actividades de mercado; método de preferencias
expresadas, principalmente el método de valoración contingente y sus variantes; y los
métodos basados en costos, incluyendo el método de los costos de reposición y gastos
defensivos.

Azqueta (1994), señala que los valores que adquiere el bosque para los distintos agentes,
de acuerdo con las funciones que cumple directa o indirectamente para ellos, se traducen
operativamente en rentabilidad, ya sea financiera, económica o social. Por lo tanto, hay
aspectos adicionales que se deben considerar respecto de los potenciales usos del bosque en
el momento de hacer el análisis. El estudio de estas manifestaciones de rentabilidad
permite, asimismo, detectar las posibles fuentes de conflicto potencial entre los distintos
agentes y grupos afectados por esta eventual ordenación. Las externalidades, o la
imposibilidad de internalizar todos los costos y beneficios derivados de una actividad
económica, introducen diferencias entre los costos y beneficios privados comparados con
los costos y beneficios sociales, sean éstos generados en el sitio o fuera del sitio de análisis.

Sención (2003), manifiesta que los métodos de valoración económica de beneficios y


costos indirectos de las funciones del bosque que no son considerados dentro de un
mercado y que no pueden ser valorados directamente, se clasifican en métodos de
valoración económica directos e indirectos.
Ambos métodos permiten aproximar el valor económico de un bien o función y calcular los
beneficios y costos de los efectos dados por determinado uso. Los métodos directos
utilizan precios de mercado y/o sombra. Incluyen el método de cambio en productividad,
costo de reemplazo, costo de sustitución, pérdida de ingresos, costo efectividad, costo de
oportunidad y costos preventivos.
Los métodos de valoración indirecta no usan precios de mercado y dentro de esta categoría
se encuentran los métodos de valoración contingente, costo de viaje y métodos de
valoración hipotética.
VII. MATERIALES Y METODOLOGÍA

7.1 MATERIALES
7.1.1 Localización del área de estudio
La Cuenca quebrada “La Mora” se ubica geográfica y políticamente entre los distritos de
San Ignacio, Tabaconas y Namballe, provincia de San Ignacio, región Cajamarca, tiene
como coordenadas UTM: 721000, 707000 E y 9447007, 9415993 N y una altitud que
oscila entre los 1200 y 3000 m.s.n.m. La Figura 1 muestra los límites de la cuenca
quebrada La Mora, en la cual se observa que los bosques de la parte alta de dicha cuenca
forman parte del Santuario Nacional Tabaconas – Namballe y de los bosques de El
Chaupe, Cunía y Chinchiquilla de la provincia de San Ignacio.

7.1.2 Clima y vegetación


La Temperatura promedio registrada en la zona, tomada en la estación meteorológica de
Chirinos es de 18.8 °C. con máximas de 24.7 °C y mínimas de 13 °C., la precipitación
anual es de 1109 mm., siendo los meses de Junio a Noviembre los menos lluviosos, con
una humedad relativa de 83% (Vaca 2000).
La zona se caracteriza por presentar las siguientes zonas de vida: Bosque húmedo –
Premontano Tropical (bh-PT), bosque húmedo – Montano Bajo Tropical (bh-MBT) y
bosque muy húmedo-Montano Bajo Tropical (bmh-MBT) (CDC, 1992)
Estos bosques de podocarpus presentan un buen número de plantas con potencial para la
producción de alimentos previo mejoramiento, ya sea para introducir nuevas especies a
los mercados o para mejorar variedades ya existentes. Según el Índice de Valor de
Importancia (IVI), en el bosque alto del Chaupe – Cunía - Chinchiquilla, la especie de
mayor importancia es Nageia rospigliosii (romerillo macho, PODOCARPACEAE),
seguido por el acerillo y una especie de helecho arbóreo. En el bosque bajo lo son el
guayashe, la misma especie de helecho y el saucecillo.
Estos bosques son catalogados como bosques dinámicos por presentar un buen número de
individuos en las categorías menores según las curvas de distribución diamétrica, lo que
asegura la reposición, siendo excepciones notables las poblaciones de Podocarpaceas
donde la mayor cantidad de registros se concentran en árboles de diámetros grandes,
existiendo poca regeneración natural (entendida como individuos con diámetros menores
a 15 cm).
La altura del dosel de los bosques altos es aproximadamente de 25 a 30 m., siendo los
romerillos e higuerones los árboles emergentes que llegan a 35 m. de altura. En los
bosques bajos, los árboles emergentes llegan a 25 m., mientras que el dosel alcanza de 15
a 20 m (CDC, 1992).

En un estudio realizado por Vaca (2000), en un bosque primario de podocarpus en zonas


aledañas, encontró que el bosque primario presentaba 23 especies de árboles,
pertenecientes a 14 familias botánicas, de las cuales 10 resultaron comerciales y 13 no
comerciales actualmente. La importancia ecológica de las especies con DAP mayor a 10
cm, fue expresada a través del Índice de Valor de Importancia simplificado (IVIs), de
acuerdo a esto encontró que las especies de mayor importancia lo tenían las
Podocarpaceas: Nageia rospigliosii (Romerillo macho) y Prunmnopitys harmsiana
(romerillo hembra), lo que coincide con el IVIs encontrado por Chung y Sabogal (1982)
en estudios realizados en bosques de podocarpus circundantes que hace indicar que existe
una sorprendente homogeneidad natural de estos tipos de bosques. Los grupos
comerciales tienen la mayor importancia ecológica en el bosque cuyo valor representa la
mitad del peso ecológico.
Cuadro 3
Características de la vegetación por su fisonomía
CARACTERIARICA FISIONOMICA ÁREA (ha)
Bosque bajo denso, bosque enano 4,875.00
Bosque alto denso 13,481.25
Bosques intervenidos 11,218.75
Áreas sin cobertura arbórea, agricultura, gara-gara, pastos, 51,531.25
afloramientos rocosos
Áreas sin información 5,031.25
Total 86,137.75
Fuente: CDC, 1992

7.1.3 Descripción general de los suelos

El CDC (1992), describe a la litología que da origen a los suelos, de esta zona, la cual es
variada, encontrándose dominancia de materiales volcánicos de origen sedimentario y
plutones indiferenciados, estos materiales intemperizados e influenciados por los
diferentes procesos edafogénicos, dan origen a una cubierta discontinua en profundidad y
cobertura.

Vaca (2000), menciona que los suelos del bosque primario ubicado en zonas aledañas al
área de estudio, son de color marrón oscuro con una escasa capa de mulching que cubre
parcialmente el suelo notándose la presencia de algunas plántulas y herbáceas. Un
horizonte orgánico de 20 cm., de color pardo oscuro de raicillas (mas o menos
abundante), continúa un horizonte de color pardo oscuro, cuya tonalidad oscura
disminuye con respecto al primero, alcanza unos 40 cm., es notoria la disminución de
raicillas, presentan también pequeñas intrusiones de color claro y algunas rocas angulares
de 10 a 15 cm.
Finalmente el citado autor, menciona que el suelo del bosque presenta un horizonte
inferior de 40 cm. de color marrón rojizo con presencia de intrusiones rojizas, en este
horizonte se encontró raíces de 5 cm. de diámetro que correspondía a árboles vecinos.

Cuadro 4
Capacidad de uso mayor de los suelos
Grupos de CUM Sub Clase Superficie
A A2se 87.50
C C2se 487.50
C2se-P2se 956.25
C2se-F2se 106.25
C3se 706.25
C3se-F2se 525.00
F F2se 4,493.75
F2se-Xse 13,312.50
F3se-Xse 1412.50
X Xse 10,037.50
Fuente: CDC (1992)
7.1.4 Materiales
• Fotografías aéreas
• Imágenes satelitales
• Manual para inventarios forestales
• Formularios de terreno
• Tubo porta mapas
• Etiquetas plásticas
• Spray fosforescente
• Malla Rashel
• Estacas
• Machete
• Botiquín de primeros auxilios
• Material de laboratorio
• Prensa para muestras botánicas

7.1.5 Instrumentos
• Brújula • Huincha de distancia de 50 m
• Hipsómetro Digital VERTEX u otro • Pluviómetro tipo Hellman
• Clinómetro • Cilindros para densidad aparente
• Altímetro • Serruchos
• Huincha diamétrica para medir DAP • GPS
• Forcípula de 200 cm. • Botella de plástico de 1 L.
• Cuerda de 100 m. • Flotadores de madera balsa de 1cm. de
diámetro.
• Calculadora • Cronómetros
• Mochila para llevar el equipo de
recorrido

7.1.6 Equipo personal


Calzado, vestimenta y elementos de seguridad adecuados para actividades en terreno.

7.1.7 Material de gabinete


Computadora, Software Arc View, ERDAS y Arc Gis; Tablero para mapas, Bibliografía,
Papel bond, periódico, canson, impresora, fotocopiadora, etc.; Lápices, Etc.
Figura 1
Ubicación del área de estudio
7.2 METODOLOGÍA
Las actividades propuestas para llevar a cabo el presente proyecto de investigación se
detallan a continuación:

1) Revisión bibliográfica
Esta consistirá en realizar la visita a diferentes bibliotecas e instituciones y recopilar
información existente sobre las características del ecosistema en estudio, métodos de
valoración económica, existencia de trabajos similares, entre otros.

2) Identificación de bienes y servicios del ecosistema


Un tema bastante debatido en la actualidad sobre valoración económica es el del ámbito
geográfico en el que se internalizan los beneficios y los costos asociados al recurso que se
está analizando. En este sentido, se distingue entre beneficios locales, nacionales y
globales que pueden estar asociados a los bosques (Burneo, 2003).
Para facilitar el análisis, los Bienes y Servicios Ambientales de un Ecosistema específico
pueden ser separados en dos diferentes categorías. Los Servicios Ambientales son las
funciones ecosistémicas que benefician al hombre y los bienes ambientales son las
materias primas que utiliza el hombre en las diferentes actividades productivas.
Para ambas categorías se utilizan las mismas metodologías de valoración económica,
siendo que la teoría económica utilizada para el análisis de dichos BSA los considera
como bienes públicos o sea, bienes y servicios sin expresión monetaria en el mercado.
Los impactos ambientales, considerados como externalidades en la teoría económica,
también se valoran de la misma manera (Barzev, 2004). En el cuadro 5, se presentan
algunos bienes y servicios ambientales provenientes de un ecosistema forestal.

Cuadro 5
Algunos Bienes y Servicios ambientales – diferencia conceptual.

Bienes Ambientales – Productos Servicios Ambientales - Funciones del


Tangibles de la Naturaleza (Materias Ecosistema que benefician al Hombre
Primas)
Madera (valor de uso directo) Belleza escénica (valor de uso directo, valor
Plantas medicinales (valor de uso directo) de existencia)
Manglares (valor de existencia) Fijación de carbono (valor de uso indirecto)
Pesca (valor de uso directo) Investigación (valor de uso directo)
Productos no maderables (valor de uso Captación hídrica (valor de uso directo)
directo) Protección de suelos (valor de uso
Animales – cacería (valor de uso directo) indirecto)
Plantas ornamentales (valor de uso directo, Energía (valor de uso indirecto)
valor de existencia) Diversidad genética (valor de existencia)
Semillas forestales (valor de uso directo) Banco de producción de oxigeno (valor de
Plantas y frutas comestibles (valor de uso uso directo)
directo)
Leña (valor de uso directo)
Bejucos y troncos (valor de uso directo)
Biocidas naturales (valor de uso directo,
valor de existencia)
Material biológicos (valor de existencia)
Artesanías (valor de uso directo)
Fuente: Barzev, 2004.
3) Los bienes y servicios ambientales seleccionados para el presente estudio
Los Bienes y Servicios Ambientales listados anteriormente pueden estar o no en
cualquier otro tipo de ecosistema. Por otro lado, independientemente del ecosistema en
que se encuentran, solo algunos bienes y servicios ambientales (BSA) tienen datos
estadísticos disponibles que permitan una valoración económica inmediata. Es por esto
que en un estudio de valoración económica no se pueden incluir todos los BSA
identificados, solamente los que tienen datos disponibles para un período de tiempo
determinado (Barzev, 2004).

Para el presente proyecto de investigación en particular, los criterios de selección de los


BSA son los siguientes:

- Los BSA para los que existen datos disponibles – (datos bio-físicos, costos e ingresos
en un período) para un período de tiempo determinado.
- Los BSA vinculados con algunas actividades económicas regionales concretas.
- Conocimiento del ecosistema de donde provienen dichos BSA.
- Información primaria relativamente fácil de recolectar en un corto período de tiempo.
- Disponibilidad de recursos económicos

Considerando estos criterios, es que se decidió la valoración económica del Servicio


Ambiental Hídrico.
Para determinar el valor económico del servicio ambiental seleccionado, éste se mide a
través de los costos incurridos en el proceso productivo y de mantenimiento y se puede
desagregar de la siguiente forma (Barzev, 2004):
- Valor de los costos de captación de agua.
- Valor de los costos de protección de la cuenca.
- Valor de los costos de restauración de ecosistemas.
- Valor de los costos administrativos y de operación.
- Valor del agua como insumo de la producción.

4) Valor de la Productividad Hídrica del Bosque


En la valoración del agua, como servicio ambiental ofrecido por los bosques, donde se
requiere sostenibilidad de la producción en términos de calidad, cantidad y perpetuidad,
se requiere considerar el valor de la productividad de los bosques en función de la
captación y producción de agua (Valor de Uso Directo), más que por los otros servicios
ambientales (CO2, belleza escénica, biodiversidad y otros).
La productividad del bosque en este caso, está determinada por la cantidad de agua
captada, y su valor corresponde a un porcentaje cercano al costo total de oportunidad. Si
se ve la productividad del bosque en términos económicos, entonces el no usar los
bosques para otras actividades, se valora por la cantidad de agua captada en su costo de
oportunidad. Su valor de uso directo no puede separarse entre el bosque y el agua al
depender uno del otro. Para este fin se llevará a cabo las siguientes actividades:

4.1 Obtención de información cartográfica del área de estudio


Consistirá en la recolección de mapas e imágenes de satélite de la zona. Para esto se
recurrirá al apoyo de diferentes instituciones tales como INRENA, ITDG, PETT,
Proyecto Especial Jaén, San Ignacio, Bagua (PEJSIB), GTZ, KFW, WWF, entre
otras.
4.2 Determinación de las áreas cubiertas con vegetación
La información cartográfica recolectada servirá para determinar las respectivas áreas
cubiertas con bosque primario, secundario y cultivos del área de estudio. Para esto se
utilizará un software adecuado (ERDAS, Arc View, Arc Gis).

4.3 Realización de Inventarios forestales en la zona de estudio


Consistirá en ubicar áreas cubiertas con bosque primario para luego diseñar parcelas
para realizar el respectivo inventario forestal. Esta actividad se llevará a cabo con
ayuda de personal técnico y obrero y tendrá como finalidad la determinación de la
cantidad de bienes maderables, que actualmente está en capacidad de brindar el
bosque.

4.4 Determinación de la producción del cultivo mas importante que se encuentra


compitiendo actualmente con el bosque
Con la información cartográfica y visitas al campo, se determinará el cultivo más
importante que se encuentra compitiendo actualmente con el bosque y al mismo
tiempo con ayuda de encuestas a los agricultores y recolección de datos de las
diferentes empresas comercializadoras de la zona se estimará la producción promedio
de dicho cultivo. Esta actividad se realizará con la finalidad de calcular las áreas
cubiertas con este tipo de cultivo y a la vez con ayuda de precios del mercado se
procederá a la estimación de la productividad de este cultivo.

4.5 Determinación de caudales


Consistirá en realizar mediciones en campo de los respectivos caudales de las
quebradas que se encuentren dentro del área de estudio (cuenca “La Mora”).

4.6 Estimación del valor económico (valor de captación)


La información recolectada en las actividades anteriores permitirá estimar el valor del
agua mediante este método. La Ecuación 1 permitirá estimar el valor de captación
del bosque (Barrantes, 2002):

n
α i Bi Abi
VC = ∑
i =1 Oc i (Ec. 1)
Donde,

VC Valor de captación hídrica del bosque ($/m3) (cantidad + calidad).


Bi Costo de oportunidad del cultivo más importante que se encuentra
compitiendo con el bosque por el uso del suelo en la cuenca i
($/ha/año).
Abi Área bajo bosque en la cuenca i (ha).
Oci Volumen de agua captada en la cuenca i (m3/año).
αi Importancia del bosque en la cuenca i en función de la cantidad y
calidad del recurso hídrico 0 ≤ α ≤ 1 .

5) Estimación del valor de restauración del bosque


La restauración de bosques en cuencas degradadas es un mecanismo que ayuda a la
conservación de las aguas superficiales y subterráneas y evita la erosión de los suelos
(Ramakrisna, 1997 Cit. Barrantes, 2002). Estos beneficios llevan implícito un costo
que ha de considerarse dentro de la estructura de valoración económico-ecológica para el
uso del agua, con el fin de proporcionar recursos financieros para el desarrollo de
actividades orientadas a la protección, recuperación y conservación de las partes altas de
las cuencas (Castro y Barrantes, 1998).
Los costos incurridos en la restauración de bosques se determinan por los gastos en
salarios, cargas sociales de personal destinado a la protección, gastos en combustibles,
transportes, infraestructura y otros gastos de operación e incentivos utilizados para la
protección ambiental, otros desembolsos necesarios para el sostenimiento del capital
natural existente en laderas. De acuerdo con las características del bosque natural, el
costo de restablecimiento debería ser equivalente al de recuperar el ecosistema para
dejarlo en condiciones similares a las que éste mantenía antes de ser intervenido (United
Nations, 1993 Cit. Barrantes, 2002). Esos costos no están estrictamente en función del
recurso hídrico, por lo que habrá que asignar una ponderación del total de esos costos que
se asocian con la protección del recurso hídrico. Para este fin se realizarán las siguientes
actividades:

5.1 Cálculo del número de hectáreas que deben ser recuperadas


Mediante la revisión cartográfica e información secundaria existente en las diferentes
instituciones que vienen trabajando en la zona se procederá a determinar las áreas que
se encuentran actualmente en conflicto de uso de acuerdo a su capacidad de uso del
suelo, bajo este criterio, esta es la superficie a recuperar de manera prioritaria con el
fin de mejorar el régimen hídrico en la cuenca y, con ello, la disponibilidad de agua.

5.2 Cálculo de los costos de restauración considerando una situación similar a la del
bosque natural antes de ser degradado
Consistirá en calcular el valor de restauración de las áreas degradadas, está asociado
con los costos de desarrollar las distintas actividades requeridas para lograrlo. Estos
costos comprenderán todos los gastos anuales que deben realizarse en salarios,
reforestación, gastos administrativos, gastos de mantenimiento en infraestructura y
equipo, y otros gastos asociados. Se asumirá un período de cinco años para llegar a
tener un sistema de restauración relativamente consolidado.

5.3 Cálculo del volumen hídrico captado


Consistirá en realizar mediciones de caudales en el campo para determinar los
caudales promedios existentes en el área.

5.4 Determinación del valor económico


En términos operacionales se puede plantear que los recursos necesarios para el
establecimiento de las medidas de recuperación, protección, conservación y
mantenimiento de cuencas, están dados por la ecuación 2 (Barrantes, 2002).

n m δ ij C ij Ari
VP = ∑∑ (Ec. 2)
i =1 j =1 Oci
Donde,

VP Costo de restauración del bosque ($/m3)


Cij Costos para la actividad j destinada a la restauración del bosque en la cuenca i
($/ha/año)
Ari Área a restaurar en la cuenca i (ha)
δ ij Fracción del costo j destinado a la restauración del bosque en función del
recurso hídrico en la cuenca i (%)
6) Valoración económica del agua como insumo de producción.
La valoración económica del agua como insumo de la producción implica la utilización
de diferentes técnicas, debido a la variada utilización que se hace de este recurso. Ante
esa diversidad de usos para el agua, la valoración económica puede hacerse bajo el
enfoque de ahorros en costos (producción hidroeléctrica), cambio en productividad
(sistemas de riego agrícola) y excedente del consumidor (sector doméstico e industrial).
Esa mezcla de enfoques de valoración proporciona un valor económico diferenciado para
el agua, cuando ésta es usada como insumo de la producción.
Para este fin se realizarán las siguientes actividades:

6.1 Identificación de las actividades económicas que utilizan el agua como insumo
importante en el proceso de producción.
Esta actividad consistirá en identificar actividades económicas existentes en la zona
de estudio que haga uso del agua en su proceso productivo. También se calcularán
los costos en que estas incurren y beneficios que éstas obtienen con y sin utilización
del recurso hídrico.

6.2 Estimación del valor económico del recurso hídrico según la actividad
económica
La valoración económica del recurso hídrico mediante este método se realizará
utilizando diferentes técnicas dependiendo del tipo de actividades que se identifiquen.
Se utilizaran las siguientes ecuaciones dependiendo del tipo de actividad económica
que utilice como insumo de producción al recurso hídrico (Barrantes, 2002):

6.2.1 Valor del agua en la generación de energía hidroeléctrica

Pkwaho = P* - Ph

Donde,

Pkwaho Ahorro por kilowatt generado ($/Kw)


Ph Precios del kilowatt generado con hidroelectridad ($/Kw)
P* Precio de la siguiente mejor alternativa seleccionada ($/Kw)

La diferencia entre estos dos costos representaría el ahorro que significa para el país
el abastecimiento de la demanda de electricidad con una planta hidroeléctrica.
Conociendo la cantidad de kilowatts por metro cúbico que se genera y el monto
ahorrado por cada kilowatt, el valor de un metro cúbico de agua sería:

PEag = Pkwaho * qkw

Donde,

PEag Precio del agua en el Sector de Electricidad ($/Kw)


qkw Cantidad de Kilowatts por metro cúbico (Kw/m3)

6.2.2 Valor del agua en la producción agrícola


Pkag = (pk - ck) * qk
Además,

qk = (Qkriego - Qksecano)/Vi

Donde,
Pkag Costo del agua en agricultura para el cultivo k ($/m3).
pk Precio del producto k ($/Kg).
ck Costo de producción bajo riego ($/kg).
qk Cambio en producción del cultivo k bajo riego (Kg/m3).
Qkriego Cantidad de producción del cultivo k bajo riego (Kg/Ha.).
Qksecano Cantidad de producción del cultivo k sin riego (Kg/Ha.).
Vi Volumen de agua usado en riego del cultivo i (m3/Ha.).

Si la información es para n cultivos, se puede calcular el valor del agua como un


promedio ponderado (Pag) de los “n” cultivos analizados. Es decir,
n

∑P i
ag
Qi
P ag
= i =1
n

∑Q
i =1
i

6.2.3 Valor del agua en los sectores residencial, turístico e industrial


El valor del agua en los tres últimos sectores, puede estimarse usando el análisis de
demanda (excedente del consumidor), donde se incluyen variables como precio
(tarifa), volumen consumido y elasticidad. Cuando algún factor determinante de la
demanda (p.e. el crecimiento poblacional) hace que ésta se desplace de D1 a D2 y,
considerando constante el precio p1 inicial, el valor neto o excedente de la población
por el incremento en la oferta de agua será el área ABC = BCQ1Q2 - ABQ1Q2
(Gráfico 1). Ese excedente ABC representa la valoración social neto del incremento
de la oferta de Q1 a Q2. Esta cantidad neta corresponde al valor del agua en el origen,
antes de ser captada, transportada, potabilizada y distribuida (Barrantes, 2002).

Gráfico 1. Curvas de demanda para el análisis del valor económico del agua
P

Excedente del
C consumidor

P1 B
A D2

D1

Q1 Q2 Q
Fuente: Adaptado de Azqueta y Ferreiro, 1994.

Para estimar el valor del agua usando la disponibilidad de pago del consumidor es
necesario estimar curvas de demanda, pero la limitada información sobre precios y
cantidades no permite una aplicación econométrica para la estimación de tales curvas.
Esto se debe a que en el abastecimiento de agua no existe una gran variedad de pares
precio-cantidad observable, ya que el precio es fijado por la Empresa y aceptado por
los consumidores, y no cambia a menos que lo hagan los otros factores determinantes
de la oferta y la demanda. Sin embargo, se puede aproximar una curva de demanda
tomando un par inicial precio-cantidad y suponiendo una elasticidad precio constante
para la demanda. La curva de demanda puede suponerse una función Cobb-Douglas
que puede expresarse mediante la ecuación:

Q = kP ε

Donde,

Q Volumen de agua (m3/mes)


P Tarifa financiera actual por el servicio de abastecimiento del agua ($/m3)
k Factor de proporcionalidad
ε Elasticidad precio de la demanda

En el caso de tener información sobre un par de puntos (Q1,P1) y sobre la elasticidad


ε, se calcula k1 para la curva de demanda del período 1 (D1):

k1 = Q1 P1-ε

Así como se obtiene D1 se obtienen las curvas de demanda de otros períodos,


postulando un desplazamiento de dichas curvas conforme a una tasa de crecimiento r
(en función del crecimiento poblacional y/o de la renta), tal que kt = k1(1+r)t-1 donde t
representa los períodos futuros.

Habiendo estimado D1 y D2 para dos períodos cualesquiera y suponiendo que el


aumento en la oferta esté acompañado de un incremento en el precio (porque el coste
medio del abastecimiento adicional sea superior al abastecimiento inicial), el valor
neto del agua, VA, del excedente social atribuible al incremento en el consumo de
agua aplicable a cada sector (doméstico, industrial y turístico), vendría dado por:

1
+1 1
+1
P1 (Q2ε − Q1ε )
VA = 1
− P2 (Q2 − Q1 )
Q1 ( ε + 1)
ε 1

Donde, P2 (Q2 - Q1) representa el costo social del abastecimiento adicional de agua.

6.3 Valor del agua como un promedio ponderado de los valores obtenidos
parcialmente como insumo de la producción
Una vez estimado el valor del agua para los diferentes usos, se obtendrá un promedio
ponderado, con el fin de generar un único valor para el agua, donde se requieren los
volúmenes de agua utilizados en cada uno de los sectores involucrados. De ese
modo, el valor promedio para el agua está dado por la ecuación (Barrantes, 2002):
n

∑ PQ
i =1
i i
d

VPa = n

∑Q
i =1
i
d

Donde,
VPa Valor promedio del agua como insumo de la producción ($/m3)
Pi Valor del agua como insumo en el sector i ($/m3)
Qid Volumen de agua demandado en el sector i (m3/año)

7) Identificación de la disposición a pagar (DAP) de los usuarios o demandantes del


servicio hidrológico y la disposición a aceptar conpensación (DAC), de los
propietarios o posesionarios de los terrenos de la zona de recarga hídrica.
Para el cálculo de la demanda hídrica actual se utilizan los datos estadísticos existentes
recolectados por la administración de estas áreas u otras instituciones. Sin embargo, si no
existe este tipo de información, para estimar la demanda para los bienes y servicios
ambientales, es necesario recurrir a técnicas estadísticas más sofisticadas y basadas en la
opinión directa de los consumidores sobre los servicios ambientales que reciben en forma
directa o indirecta del bosque, relacionados con el recurso hídrico. Esto se logra a través
de la aplicación de encuestas in situ. El Método de Valoración Contingente (Barzev,
2004). Las actividades a realizar serán las siguientes:

7.1 Definición de la población relevante


Consistirá en determinar la población que de una u otra manera obtiene beneficios
de la utilización del recurso hídrico. Para ello se realizará un recorrido del área para
identificar a dicha población.

7.2 Obtención de una muestra de la población de interés para la aplicación de


entrevistas
Esta actividad consistirá en definir una muestra de la población usuaria del recurso
hídrico para la respectiva aplicación de las entrevistas. Como la población suele ser
demasiado grande para ser entrevistada en su totalidad, se selecciona sólo una parte,
que suele ser relativamente pequeña. El tamaño de la muestra viene dado por el
grado de fiabilidad y ajuste que se desee para los valores que se vayan a obtener.

7.3 Redacción del cuestionario a aplicar


Consistirá en la redacción del cuestionario: una de las fases que precisa de mayor
tiempo y atención. Se tendrá especial cuidad en el diseño del enunciado de las
preguntas, tratando de que éste reduzca al mínimo los sesgos en los que se puede
incurrir. La encuesta final se obtendrá luego de haber tenido que pasar por varias
versiones piloto, las cuales se probarán con un reducido número de personas, hasta
llegar a un texto final satisfactorio.

7.4 Realización de las entrevistas


Esta actividad consistirá en aplicar el cuestionario a la muestra de la población
seleccionada. Para ello se tendrá en cuenta que las personas integrantes del equipo
de encuestadores sean todos profesionales. En cualquier caso, se tendrá una reunión
previa del investigador con los encuestadores (briefing) y otra de posterior a las
entrevistas (debriefing).
7.5 Codificación de encuestas para programa estadístico
Consistirá en vuelcar las encuestas individuales en códigos utilizables por el
investigador con el programa estadístico elegido (SPSS 13). La explotación de los
resultados se realizará con la ayuda del patrocinador y el comité consejero.

7.6 Determinación de la Disposición a Pagar (DAP) y Disposición a Aceptar


Compensación (DAC)
Finalmente, en último lugar, los resultados obtenidos serán interpretarse de acuerdo
con el contexto de la investigación (DAP y DAC).

VIII. DURACIÓN
El presente proyecto tendrá una duración de 10 meses, iniciándose en el mes de Junio del
2005 y culminando en el mes de Marzo del 2006.

IX. PATROCINADOR
Dr. Carlos Llerena Pinto, profesor principal de la facultad de Ciencias Forestales

X. COOPERADORES
Profesionales de la Universidad Nacional Agraria La Molina
- Dr. Roger Loyola Gonzáles, profesor principal de la Facultad de Economía y
Planificación.
- Ing. Ms.C. Sebastián Santayana Vela, profesor principal de la Facultad de
Ingeniería Agrícola.
- Blogo. Ms.C. Juan Torres Guevara, profesor principal de la Facultad de
Ciencias.
- Ing. Ms.C. Carlos Chuquicaja, profesor principal de la Faculta de Ciencias
Forestales.
- Ing. Ms.C. Victor Miyashiro Kiyan, profesor principal de la faculta de
Ciencias.

Profesionales y alumnos de la Universidad Nacional de Cajamarca – Filial Jaén


- Ing. Ms.C. Segundo Vaca Marquina, profesor asociado de la facultad de
Ciencias Agrícolas y Forestales.
- Ing. MC. Gilmer Fernández Rojas, profesor contratado a tiempo completo de
la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales.
- Ing. Vitoly Becerra Montalvo, profesor contratado a tiempo completo de la
Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales.
- Alumnos del cuarto y quinto año de la Escuela Académico profesional de
Ingeniería Forestal – Filial Jaén.
XI. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
Las actividades a realizar para llevar a cabo el presente proyecto se desarrollarán de acuerdo al cronograma que se presenta en el siguiente
cuadro.
Cuadro 6
Cronograma de actividades

MESES
Actividades
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Revisión bibliográfica X
Identificación del ecosistema X
Identificación de bienes y servicios X
Elaboración y aprobación de anteproyecto X X
Reconocimiento en campo del ecosistema X
Obtención de información cartográfica del área X X
de estudio
Determinación de áreas con vegetación X X
Inventario forestal X
Medición de caudales X X X X X
Determinación de áreas con conflicto de uso X
Identificación de actividades económicas que X X X
utilizan como insumo de producción al recurso
hídrico
Calculo de la población usuaria del recurso X
hídrico y obtención de muestra
Redacción del cuestionario a aplicar X
Realización de las entrevistas X
Obtención del valor económico del servicio X X
ambiental hídrico
Redacción de primer informe X
Presentación de informe fila X
Sustentación de informe final X
XII. PRESUPUESTO Y FINANCIAMIENTO

El presupuesto estimado para llevar a cabo el presente proyecto de investigación se presenta en


el siguiente cuadro:

Cuadro 7
Presupuesto estimado
ACTIVIDAD COSTO ($)
Revisión bibliográfica 100,00
Identificación del ecosistema 100,00
Identificación de bienes y servicios 75,00
Elaboración y aprobación del anteproyecto 150,00
Reconocimiento en campo del ecosistema 200,00
Obtención de información cartográfica del área de estudio 800,00
Determinación de áreas con vegetación 50,00
Inventario forestal 500,00
Medición de caudales 400,00
Determinación de áreas con conflicto de uso 50,00
Identificación de actividades económicas que utilizan como insumo de
producción al recurso hídrico 300,00
Calculo de la población usuaria del recurso hídrico y obtención de muestra 100,00
Redacción del cuestionario a aplicar 80,00
Realización de las entrevistas 400,00
Obtención del valor económico del servicio ambiental hídrico 100,00
Redacción de primer informe 50,00
Presentación de informe final 50,00
Sustentación de informe final 100,00
Otros (10%) 360,50
TOTAL 3965,50

El financiamiento estará a cargo de las instituciones becarias, como: CONCYTEC, INABEC,


Emabajada de Bélgica, etc., e instituciones relacionadas con el tema tales como: Municipalidad
provincial de San Ignacio, INRENA, UNALM, GTZ – Jaén, KFW, PEJSIB, etc.
XIII. CITAS BIBLIOGRÁFICAS

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