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La ONU adoptó el 20 de noviembre de 1989 la Convención sobre los Derechos del

Niño (ratificada por Colombia mediante la Ley 12 de 1.991).

La Constitución Política de Colombia, expedida en 1991, adoptó los lineamientos


de la Convención incluyendo un catálogo de derechos de los niños y otorgándoles
un status superior frente a los derechos de los demás.

El 8 de noviembre de 2006, se dicta en Colombia la Ley 1098 de 2006 (Por la cual


se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia).

LEY 1098 DE 2006

Artículo 9°. Prevalencia de los derechos. En todo acto, decisión o medida


administrativa, judicial o de cualquier naturaleza que deba adoptarse en relación
con los niños, las niñas y los adolescentes, prevalecerán los derechos de estos,
en especial si existe conflicto entre sus derechos fundamentales con los de
cualquier otra persona.

Artículo 31. Derecho a la participación de los niños, las niñas y los


adolescentes. Para el ejercicio de los derechos y las libertades consagradas en
este código los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a participar en
las actividades que se realicen en la familia, las instituciones educativas, las
asociaciones, los programas estatales, departamentales, distritales y municipales
que sean de su interés.

El Estado y la sociedad propiciarán la participación activa en organismos públicos


y privados que tengan a cargo la protección, cuidado y educación de la infancia y
la adolescencia.

Sentencia T-206/13
La Corte Constitucional ha establecido que los niños y las niñas, por encontrarse
en condición de debilidad, merecen mayor protección, de forma tal que se
promueva su dignidad.

También ha afirmado que sus derechos, entre ellos la salud, tienen un carácter
prevalente en caso de que se presenten conflictos con otros intereses.

Adicionalmente, atendiendo al carácter de fundamental del derecho, la acción de


tutela procede directamente para salvaguardarlo sin tener que demostrar su
conexidad con otra garantía, incluso en los casos en los que los servicios
requeridos no estén incluidos en el Plan Obligatorio de Salud. Igualmente, ha
sostenido que cuando se vislumbre su vulneración o amenaza, el juez
constitucional debe exigir su protección inmediata y prioritaria.

Sentencia T-068/11

DERECHOS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES-Obligación del Estado


de brindar una protección especial

Frente a los niños, las niñas y los adolescentes, tanto la Constitución, como la
Convención y el CIA consagran varios comportamientos que el Estado debe
desplegar para garantizar sus derechos a cabalidad; entre ellos la integridad física,
la alimentación, la familia y la formación del adolescente para la progenitura
responsable, conforme a su derecho a la protección y formación integral.
Igualmente, la Carta contempla el deber de “(…) asistir y proteger al niño para
garantizar su desarrollo armónico e integral (…)”. Como es deber garantizar el
debido proceso en toda actuación judicial o administrativa que propenda por
garantizar los derechos de estos sujetos de especial protección constitucional y en
razón de que un objetivo básico es la conservación de la unidad familiar, la Corte
ha señalado en su jurisprudencia que la intervención del Estado no puede ser
arbitraria o desproporcionada. Y es que en virtud de la aplicación del interés
prevalente del niño, niña o adolescente (conforme con el artículo 9º del CIA) han
de observarse las condiciones fácticas y jurídicas que permitan a las autoridades
decidir cuáles son las mejores medidas a adoptar, siempre bajo parámetros de
proporcionalidad. Esto implica un amplio margen de discrecionalidad para
garantizar el desarrollo y preservar las condiciones que les permiten ejercer sus
derechos; protegerlos de riesgos prohibidos y evitar cambios desfavorables para
ellos; así como mantener el equilibrio con los derechos de los padres.