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CONDENA EN CONTRA DE LA FUENTE DE TRABAJO.

ES IMPROCEDENTE CUANDO SE
IGNORA EL NOMBRE, RAZÓN SOCIAL O DENOMINACIÓN DEL PATRÓN, DEBIENDO
LA JUNTA LABORAL, EN USO DE SUS FACULTADES PARA MEJOR PROVEER,
ORDENAR LAS PROVIDENCIAS NECESARIAS PARA DETERMINAR LA IDENTIDAD DE
AQUÉL.

No es posible legalmente decretar en el laudo una condena en contra de la fuente


de trabajo, entendida como el lugar en donde el trabajador presta sus servicios,
cuando se desconoce el nombre, razón social o denominación del patrón, en primer
lugar, porque sólo las personas físicas y morales son titulares de derechos y
obligaciones jurídicas y sólo a ellas puede exigirse el cumplimiento de una condena;
en segundo lugar, porque la identidad de la persona responsable de la fuente de
trabajo constituye un presupuesto de la acción laboral, sin el cual no puede
prosperar. No es obstáculo a lo anterior el que el artículo 951, fracción I, de la Ley
Federal del Trabajo disponga que el requerimiento de pago y embargo para la
ejecución de un laudo pueda llevarse a cabo en el domicilio donde se practicó el
emplazamiento cuando en la demanda no se haya señalado el nombre del patrón,
pues de ello no se sigue que en el laudo pueda establecerse condena contra persona
indeterminada. Asimismo, el que conforme a los artículos 712 y 740 del
ordenamiento citado, proceda admitir la demanda con el solo señalamiento del
domicilio en que se labora o laboró y de la actividad del patrón, cuando el trabajador
desconozca el nombre, razón social o denominación de aquél, caso en que procede
el emplazamiento en ese domicilio, únicamente hace patente la intención del
legislador de evitar que el trabajador quede indefenso por desconocer la identidad
de su patrón, permitiéndole ejercer su derecho de acción y ordenándose el
emplazamiento con el propósito de que la persona responsable de la fuente de
trabajo comparezca al procedimiento. Sin embargo, cuando ello no ocurre así, a fin
de respetar el espíritu proteccionista de la ley a favor del trabajador y evitar que éste
quede indefenso cuando el patrón no comparece al procedimiento, por no poderse
decretar condena en contra de persona indeterminada, la Junta laboral debe, si
advierte en la fase de arbitraje que no compareció la parte demandada y que no
existen elementos para determinar su identidad, haciendo uso de la facultad para
mejor proveer prevista en los artículos 782 y 886 de la Ley Federal del Trabajo,
ordenar la investigación que permita conocer a la persona física o moral responsable
de la fuente de trabajo para decretar, en su caso, la condena en su contra, lo que
puede lograr a través del conocimiento que tiene del domicilio en que labora o
laboró el trabajador y la actividad a que se dedica el patrón, pues con esos elementos
está en posibilidad de solicitar los informes pertinentes a las autoridades
administrativas (sanitarias, fiscales, etcétera), a fin de que le proporcionen el
nombre de la persona responsable de la fuente de trabajo.
Contradicción de tesis 48/2000-SS. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal
Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, el Segundo Tribunal Colegiado
del Décimo Circuito y el Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Segundo
Circuito. 6 de octubre del año 2000. Unanimidad de cuatro votos. Ausente Guillermo
I. Ortiz Mayagoitia. Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretario: José de Jesús
Murrieta López.
Tesis de jurisprudencia 98/2000. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal,
en sesión privada del seis de octubre del año dos mil.

PATRÓN INDETERMINADO. SI DEL PROCEDIMIENTO DE INVESTIGACIÓN NO SE LOGRA CONOCER


SU IDENTIDAD, LA JUNTA LABORAL NO ESTÁ OBLIGADA A EMITIR LAUDO CONDENATORIO. Si en
el juicio laboral, ante la inexistencia de un patrón determinado, la Junta, en uso de las facultades
que le otorgan los artículos 782 y 886 de la Ley Federal del Trabajo, vigente hasta el 30 de noviembre
de 2012, ordena la investigación para conocer la identidad de la persona física o moral responsable
de la fuente de trabajo, sin que ello arroje resultados positivos que la determinen; tal circunstancia
no vincula a que se emita laudo condenatorio, ya que si el procedimiento de investigación se agotó
de manera eficaz, subsiste la imposibilidad de emitir condena, porque la identidad de la persona
responsable de la fuente de trabajo constituye un presupuesto de la acción laboral, sin el cual no
puede prosperar, pues sólo las personas físicas y morales son titulares de derechos y obligaciones
jurídicas y únicamente a ellas puede exigirse el cumplimiento de una condena.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO DEL SEXTO CIRCUITO. Amparo directo
186/2015. Pablo Vallejo Munguía. 4 de junio de 2015. Unanimidad de votos. Ponente: Samuel
Alvarado Echavarría. Secretario: Rubén Laureano Briones del Río.

PATRÓN INDETERMINADO, NO PUEDE SER MATERIA DE CONDENA. La posibilidad de ejercitar


acciones contra una persona incierta, obedece a la prerrogativa contenida en el artículo 712 de la
Ley Federal del Trabajo, a favor de quienes desempeñen funciones subordinadas, mediante el pago
de un salario, por ignorar el nombre del patrón o la denominación o razón social de la fuente de
trabajo. Empero, ello no implica la posibilidad de producir condena in genere, sin expresión concreta
del obligado, pues si no consta elemento de juicio que determine si el patrón es una persona física,
una asociación civil, sociedad anónima o de cualquier otra naturaleza, susceptible a tener derechos
y contraer obligaciones, la Junta debe evitar pronunciar un laudo que involucre sujetos abstractos;
porque sería absurdo sancionar "a quien resulte responsable", sin mencionar en contra de quién se
emite el laudo.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO DEL SEGUNDO CIRCUITO. Amparo directo 550/98.
María Elizabeth Durán Muñiz. 4 de agosto de 1998. Unanimidad de votos. Ponente: Salvador Bravo
Gómez. Secretaria: Lorena Figueroa Mendieta. Amparo directo 325/2000. Elías Méndez García. 10
de mayo de 2000. Unanimidad de votos. Ponente: Salvador Bravo Gómez. Secretario: Willy Earl Vega
Ramírez. Amparo directo 278/2000. José Luis Ortiz Rodríguez. 11 de mayo de 2000. Unanimidad de
votos. Ponente: Alejandro Sosa Ortiz. Secretaria: Yolanda Leyva Zetina. Amparo directo 243/2000.
Eduardo Pantaleón Hernández. 24 de mayo de 2000. Unanimidad de votos. Ponente: Salvador Bravo
Gómez. Secretario Raúl Díaz Infante Vallejo. Amparo directo 347/2000. Fermín Vázquez Araujo,
propietario de Mueblería Vázquez. Unanimidad de votos. 24 de mayo de 2000. Ponente: Salvador
Bravo Gómez. Secretaria: Lorena Figueroa Mendieta. Veáse: Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, Novena Época, Tomo VII, mayo de 1998, página 1007, tesis X.2o.12 L, de rubro:
"DEMANDA LABORAL PROMOVIDA EN CONTRA DE QUIEN RESULTE RESPONSABLE DE LA RELACIÓN
DE TRABAJO. NO PROCEDE DECRETAR CONDENA ALGUNA SI NO SE DETERMINA EN EL JUICIO EN
QUIÉN RECAE ESA RESPONSABILIDAD.".