Anda di halaman 1dari 4

La Química del carbono es la parte de la química que estudia

sustancias compuestas casi en su totalidad de carbono e hidrógeno, y


que a veces contienen pequeñas cantidades de otros elementos, como
oxígeno, nitrógeno, azufre o halógenos. Estos compuestos se
denominan compuestos orgánicos porque se encuentran sobre todo en
los seres vivos, y la parte de la Química que se ocupa de su estudio se
denomina Química Orgánica.
El carbono tiene un número atómico de seis, lo que significa que teine
seis protones en el núcleo y seis electrones en la corteza, que se
distribuyen en dos electrones en la primera capa y cuatro en la
segunda. Por tanto, el átomo de carbono puede formar cuatro enlaces
covalentes para completar los ocho electrones de su capa más
externa. Estos enlaces pueden ser de tres tipos: enlace simple, enlace
doble y enlace triple.

Transcripción de La química orgánica o química del carbono es la rama de la


q
QUÍMICA ORGÁNICA
Primeros compendios
Clasificación de compuestos orgánicos
La química orgánica o química del carbono es la rama de la química que estudia una clase
numerosa de moléculas que contienen carbono formando enlaces covalentes carbono-carbono o
carbono-hidrógeno y otros heterotermos, también conocidos como compuestos orgánicos. Friedrich
Wöhler es conocido como el padre de la química orgánica.
La química orgánica se constituyó como disciplina en los años treinta. El desarrollo de nuevos
métodos de análisis de las sustancias de origen animal y vegetal, basados en el empleo de
disolventes como el éter o el alcohol, permitió el aislamiento de un gran número de sustancias
orgánicas que recibieron el nombre de "principios inmediatos
El alma de la Química orgánica: El Carbono
La gran cantidad de compuestos orgánicos que existen tiene su explicación en las características del
átomo de carbono, que tiene cuatro electrones en su capa de valencia: según la regla del octeto
necesita ocho para completarla, por lo que forma cuatro enlaces (valencia = 4) con otros átomos.
En 1856 Sir William Henry Pekín, mientras trataba de estudiar la quinina, accidentalmente fabricó
el primer colorante orgánico ahora conocido como malva de Pekín. Este descubrimiento aumentó
mucho el interés industrial por la química orgánica.
La tarea de presentar la química orgánica de manera sistemática y global se realizó mediante una
publicación surgida en Alemania, fundada por el químico Friedrich Konrad Beilstein (1838-1906).
Su Handbuch dar organicen Chemie (Manual de la química orgánica) comenzó a publicarse en
Hamburgo en 1880 y consistió en dos volúmenes que recogían información de unos quince mil
compuestos orgánicos conocidos. Cuando la Deutsche chemische Gesellschaft (Sociedad Alemana
de Química) trató de elaborar la cuarta re-edición, en la segunda década del siglo XX, la cifra de
compuestos orgánicos se había multiplicado por diez.
La clasificación de los compuestos orgánicos puede realizarse de diversas maneras: atendiendo a su
origen (natural o sintético), a su estructura (p.ejm.: alifático o aromático), a su funcionalidad (p.
ejm.:alcoholes o cetonas), o a su peso molecular (p.ejem.: monómeros o polímeros).
Clasificación según su origen
La clasificación por el origen suele englobarse en dos tipos: natural o sintético. Aunque en muchos
casos el origen natural se asocia a el presente en los seres vivos no siempre ha de ser así, ya que la
síntesis de moléculas orgánicas cuya química y estructura se basa en el carbono, también se
sintetizan ex-vivo, es decir en ambientes inertes, como por ejemplo el ácido fórmico en el cometa
Halle Bop.
Carbohidratos
Los carbohidratos están compuestos fundamentalmente de carbono (C), oxígeno (O) e hidrógeno
(H). Son a menudo llamados "azúcares" pero esta nomenclatura no es del todo correcta. Tienen una
gran presencia en el reino vegetal (fructosa, celulosa, almidón, algina tos), pero también en el
animal (glucógeno, glucosa). Se suelen clasificar según su grado de polimerización en:

Monosacáridos (glucosa, fructosa, ribosa y desoxirrobosa)


Disacáridos (sacarosa, lactosa, maltosa)
Trisacáridos (Maltotriosa, refinaos)
Polisacáridos (alginatos, ácido alguinio, celulosa, almidón, etc.)
Lípidos
Los lípidos son un conjunto de moléculas orgánicas, la mayoría biomoléculas, compuestas
principalmente por carbono e hidrógeno y en menor medida oxígeno, aunque también pueden
contener fósforo, azufre y nitrógeno. Tienen como característica principal el ser hidrófobas
(insolubles en agua) y solubles en disolventes orgánicos como la bencina, el benceno y el
cloroformo. En el uso coloquial, a los lípidos se les llama incorrectamente grasas, ya que las grasas
son sólo un tipo de lípidos procedentes de animales. Los lípidos cumplen funciones diversas en los
organismos vivientes, entre ellas la de reserva energética (como los triglicéridos), la estructural
(como los fosfolípidos de las bacanas) y la reguladora (como las hormonas esteroides). (ver artículo
"lípido")
Ácidos nucleicos
Los ácidos nucleicos son polímeros formados por la repetición de monómeros denominados
nucleótidos, unidos mediante enlaces fosfodiéster. Se forman, así, largas cadenas; algunas
moléculas de ácidos nucleídos llegan a alcanzar pesos moleculares gigantescos, con millones de
nucleótidos encadenados
Moléculas pequeñas
Las moléculas pequeñas son compuestos orgánicos de peso molecular moderado (generalmente se
consideran "pequeñas" aquellas con peso molecular menor a 1000 g/mol) y que aparecen en
pequeñas cantidades en los seres vivos pero no por ello su importancia es menor. A ellas pertenecen
distintos grupos de hormonas como la testosterona, el estrógeno u otros grupos como los alcaloides.
Las moléculas pequeñas tienen gran interés en la industria farmacéutica por su relevancia en el
campo de la medicina.
Tipos de abonos orgánicos
En todo huerto ecológico el abono orgánico es una herramienta imprescindible
para poder aportar nutrientes a la tierra para que ésta sea lo suficientemente fértil, y
aumentar la actividad de los microorganismos del suelo para que las plantas crezcan
y se desarrollen correctamente. El aporte de materia orgánica forma parte de las
técnicas que se incluyen en la agro ecología.
Entre los tipos de abonos orgánicos para la práctica de la agricultura
ecológica podemos encontrar abonos de liberación lenta, los cuales van a ir
aportando a los cultivos materia orgánica de forma paulatina durante un periodo largo
de tiempo. Este tipo de abonos aportan todo tipo de sustancias que necesitan las
plantas para que no hay problemas por carencias de nutrientes. Se mezclan con la
tierra y favorecen (especialmente en suelos arenosos) la retención de nutrientes y de
agua, mientras que, por otro lado, airean y des apelmaza los suelos que tienden a ser
más arcillosos.
.
Qué tipo de abonos orgánicos podemos encontrar
Compost
Es el resultado de la descomposición de restos orgánicos como ramas, hojas, césped,
plantas adventicias, cáscaras de frutas, hortalizas, etc. Con la aplicación de compost
estamos ayudando a la regeneración de la vida microbiana de la tierra y además
estamos mejorando la textura y composición química del suelo. En los bosques lo
encontramos de forma natural como una capa de tierra oscura que es el resultado de
la descomposición de la hojarasca. Puedes elaborar tu propio compost y además té
de compost.
.
Humus de lombriz
Está considerado como uno de los mejores fertilizantes orgánicos. Es un tipo de
compost que se obtiene con la ayuda del proceso digestivo de las lombrices. Su
actividad mejora las propiedades del compost. Para aplicarlo debemos mezclarlo con
la tierra. Tiene un pH neutro, por lo que está indicado para todo tipo de plantas.
Además de aportar nutrientes, nitrógeno, hormonas, etc. también aumenta la
resistencia ante heladas, mejora las características de terrenos arcillosos y arenosos,
así como las micorrizas Aprende cómo hacer humus de lombriz. (vermicompost)

.
Cenizas
Deben proceder de maderas sin pintura, esmaltes, etc. Además de ser una solución
natural ante plagas y enfermedades causadas por hongos, las cenizas aportan altos
niveles de calcio, magnesio y potasio. Son muy útiles para corregir suelos con pH muy
ácidos por su ligero efecto alcalino. Lee más sobre las cenizas en el huerto.
.
Abono verde
Es un tipo de abono que consiste en sembrar plantas, principalmente las que son
ricas en nitrógeno (como las leguminosas), y posteriormente se cortan y se añaden a
la tierra como si fueran abono. El abono verde es muy útil para proteger los suelos
erosionados y facilitar el proceso de recuperación de terrenos que hayan estado
sometidos al uso de agro tóxicos, fertilizantes sintéticos, etc. Además, entre sus
muchos beneficios, limitan la aparición de plantas espontáneas o adventicias.
.