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INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL.

ESCUELA SUPERIOR DE MEDICINA.


ISSSTE Hospital Regional
Lic. Adolfo López Mateos

Ginecología y Obstetricia II

*Monografía: Osteoporosis en la
Menopausia
Profesor:
Dr. José Adrián Tolentino López

Grupo:
9CM24

Nombre del Alumno:


Gómez Montes Shanin.

Fecha:
02/10/2018
INTRODUCCIÓN

La osteoporosis se define como un trastorno esquelético caracterizado por el compromiso de la


fuerza del hueso que predispone a una persona a tener un riesgo aumentado de padecer una
fractura. La prevalencia de osteoporosis y la incidencia de fracturas varían de acuerdo con la edad,
sexo y etnicidad. La mujer postmenopáusica experimenta casi tres cuartas partes de todas las
fracturas de cadera y tiene la incidencia más alta de fracturas ajustadas a la edad. Pocos años
después de la menopausia la mujer pierde rápidamente masa ósea, lo que la coloca en un riesgo
alto de fracturas.

La osteoporosis puede dividirse en primaria y secundaria. La osteoporosis primaria puede ocurrir


en la mujer después de la menopausia y en el varón en etapas más tardías de la vida. La
osteoporosis secundaria se presenta como resultado de algunos medicamentos, por ejemplo, uso
crónico de glucocorticoides, otras condiciones como el hipogonadismo y algunas otras
enfermedades.

Una fractura osteoporótica es el resultado de un trauma a un hueso comprometido en su fuerza.


El evento traumático puede ser tan simple como levantarse hasta caídas de mayor impacto. La
probabilidad de una mujer a los 50 años de que tenga una fractura de cadera en el resto de su vida
es del 14%. La fuerza del hueso o fuerza ósea refleja básicamente la integración de la densidad
ósea y de la calidad ósea. La densidad ósea se expresa como gramos de mineral por área o
volumen. La calidad ósea se refiere a la arquitectura, recambio o daño acumulado (por ejemplo,
microfracturas) y a la mineralización.

La Organización Mundial de la Salud


junto con la Fundación Internacional
de Osteoporosis han propuesto cuatro
categorías para evaluar la densidad
mineral ósea en mujeres utilizando la
densitometría ósea por el método de
absorciometría por rayos X de energía
dual

OBJETIVOS GENERALES:

Analizar los factores de riesgo


Definir los medios con lo que cuenta el país para su diagnóstico y también contar
con el tratamiento oportuno de mujeres en riesgo de osteoporosis en la
menopausia.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

Favorecer la mejora en la efectividad, seguridad y calidad de la atención médica,


contribuyendo de esta manera al bienestar de las personas y de las comunidades
Establecer diagnóstico, tratamiento integral, inicial o de sostén, oportuno, en la
paciente
CONSIDERACIONES GENERALES

CAUSAS DEL OSTEOPOROSIS

 Falta de esfuerzo físico sobre los huesos por inactividad.


 Mala nutrición que no permite suficiente matriz, por falta de proteínas.
 Carencia de secreción estrogénica posmenopáusica, ya que los estrógenos estimulan la
actividad osteoblástica.
 Edad avanzada en la cual la hormona de crecimiento y otros factores de este disminuyen
mucho. Además, varias de las funciones anabólicas de las proteínas se encuentran
reducidas de modo que no hay depósito satisfactorio de matriz ósea.

La pérdida de hueso es más pronunciada durante los 3 a 4 años después de la menopausia, con un
rango anual de 2,5 %. De ahí en lo adelante, el rango desciende a 0,75 % cada uno, por lo que
resta de vida a la mujer.

FACTORES DE RIESGO

 Menopausia prematura.
 Raza blanca o asiática.
 Antecedentes familiares de osteoporosis.
 Delgadez.
 Inactividad física.
 Baja ingestión de calcio en la dieta.
 Antecedentes de fractura atraumática.
 Nuliparidad.
 Resección gástrica y de intestino delgado.
 Hipertiroidismo.
 Tratamiento prolongado con glucocorticoides.
 Tabaquismo.
 Abuso de alcohol.
 Adolescencia con amenorrea u oligomenorrea.
 Atletas de muy altos rendimientos.

FISIOPATOLOGÍA DE LA PERDIDA ÓSEA

La remodelación ósea es el proceso por el cual el hueso viejo se reemplaza por hueso
nuevo. El proceso normal de remodelación ósea consta de cinco fases: la activación de la
fase de reposo, la resorción, la reversión y la formación.
➢ En la fase de activación de la remodelación, los osteoclastos se reclutan en la
superficie del hueso.
➢ En la fase de resorción, los osteoclastos generan un microambiente ácido entre
la célula y la superficie del hueso, disolviendo o reabsorbiendo el contenido mineral
del hueso.
➢ En la fase de reversión, los osteoclastos sufren apoptosis y los osteoblastos se
reclutan en la superficie del hueso.
➢ En la fase de formación, los osteoblastos depositan colágeno; Esto se mineraliza
para formar hueso nuevo.
En la menopausia, la deficiencia de estrógenos deteriora el ciclo normal aumentando la actividad
de reabsorción osteoclástica sin un aumento correspondiente en la actividad osteoblástica y, por
lo tanto, la cantidad de hueso reabsorbido es mayor que la cantidad depositada que conduce a
una pérdida neta de hueso. Este proceso se describió originalmente como 'desacoplamiento'. Hay
una producción incrementada de factor de necrosis tumoral (TNFα) y las células del linaje estromal
/ osteoblástico se vuelven más sensibles a IL-1. IL-1 y TNF estimulan las células estromales /
preosteoblastos para liberar varias citoquinas: IL-6, factor estimulante de colonias de macrófagos
(M-CSF), IL-11, factor estimulante de colonias de granulocitos macrófagos (GM-CSF), factor de
crecimiento transformante (TGF ) La citoquina final en la cascada de osteoclastogénesis es el
ligando RANK (activador del receptor del ligando del factor B nuclear) que se produce a partir de
los osteoblastos y se une a su receptor RANK en los osteoclastos. En retrospectiva, ahora nos
damos cuenta de que el factor de desacoplamiento secretado por los osteoblastos es RANKL. Estos
factores aumentan la resorción ósea al aumentar el tamaño del conjunto de los osteoclastos
anteriores en la médula ósea y están regulados negativamente por los estrógenos. La acción
importante del estrógeno es aumentar la secreción de OPG y disminuir el M-CSF y el RANK.

Durante la primera fase de la pérdida ósea menopáusica, las mujeres tienen un marcado balance
de calcio negativo. Utilizando las mediciones de calcio corporal total, se puede estimar que la
pérdida promedio de calcio en los primeros 3-4 años es de 200 mg diarios, esta disminuye
gradualmente a -45 mg diarios en los años 5 a 10 después de la menopausia. En personas mucho
mayores, mayores de 80 años la respuesta de absorción de calcio en relación con la 1,25
dihidroxivitamina D en suero es menor que en personas jóvenes, lo que sugiere que parte del
problema del envejecimiento es la resistencia intestinal a la dihidroxivitamina D circulante
endógena. Además, hay una disminución en la formación de la producción de 1, 25-
dihidroxivitamina D en el riñón que envejece y a un GFR de 50-60 50mls / min la producción de
1,25dihidroxivitamina D disminuye alrededor del 50 por ciento. Muchas personas mayores de más
de 80 años tienen un FG <50 ml / min.

Por lo tanto, parece haber dos pasos separados involucrados en la malabsorción de calcio, un
defecto primario aún no especificado que afecta el intestino y el otro se debe a una producción
disminuida de 1, 25dihidroxivitamina D por el envejecimiento del riñón.

CAMBIO EN LA DENSIDAD MINERAL ÓSEA CON LA EDAD

La masa ósea máxima se alcanza a mediados de los años veinte para la columna vertebral y la
cadera, pero otros huesos, como el radio, alcanzan su pico a los 40 años. La disminución promedio
en la DMO durante la transición a la menopausia es de alrededor del 10 por ciento, lo que significa
que la mitad de las mujeres están perdiendo incluso rápidamente, tal vez tanto como 10-20 por
ciento en esos 5-6 años alrededor de la menopausia. El 25 por ciento de las mujeres
posmenopáusicas se pueden clasificar como perdedores rápidos del hueso medidos por las tasas
de pérdida ósea y marcadores de resorción ósea. Si la edad promedio de la menopausia es de 51
años, una menopausia precoz a los 41 años "envejecería" el hueso 10 años antes de lo normal, a
menos que se trate. Esto explica por qué el 15-20 por ciento de las mujeres a principios de los
años sesenta tienen fracturas vertebrales y el efecto de la menopausia temprana en los huesos.
DIAGNÓSTICO

Los FR para osteoporosis y fractura se clasifican en:

• Criterios Mayores (FR elevado), aquellos que tienen un riesgo relativo (RR) asociado de
fractura 2 o más veces mayor al de la población sin FR
• Criterios Menores (FR moderado), aquellos FR que tienen un RR asociado de fractura entre
1 y 2 veces mayor al de la población sin FR

RECOMENDACIONES

• Realizar seguimiento con DXA central (cadera y columna) entre 1 y 2 años para evaluar la
efectividad del tratamiento
• El diagnóstico se debe realizar con DXA de preferencia cadera y columna lumbar.
• En mujeres mayores de 50 años se toma en cuenta el valor score T para el diagnóstico y en
mujeres menores de 50 años premenopáusicas debe usarse el valor score Z.
• La indicación de realizar densitometría ósea debe basarse en criterios clínicos que nos
permitan seleccionar a los pacientes, en los que la utilización de esta técnica resulte
eficiente
• Se recomienda realizar densitometría ósea en el tercio distal del radio del antebrazo no
dominante cuando se presenten alteraciones anatómicas como escoliosis, trastornos
degenerativos, fractura vertebral múltiple y obesidad mórbida, o problemas de tipo técnico
(presencia de elementos de tipo metálico por cirugía del raquis, artroplastia de cadera)
• No se recomienda la determinación sistemática de los marcadores óseos en el diagnóstico y
la evaluación de la paciente con osteoporosis. Su medición puede ser útil para ayudar a
identificar a sujetos con un mayor riesgo de fractura, y especialmente para valorar de forma
precoz la respuesta a un tratamiento, tanto anti resortivo como osteo formador.
• Los ultrasonidos, los equipos DXA periféricos y la tomografía computarizada cuantitativa
central o periférica son útiles para predecir un riesgo elevado de fractura, pero no deben
utilizarse para el diagnóstico, el seguimiento o la evaluación de la respuesta terapéutica en
pacientes con osteoporosis.

TRATAMIENTO

• Las medidas no farmacológicas que han demostrado un efecto benéfico en la reducción de


fracturas y cantidad de masa ósea incluyen: práctica de ejercicio físico, eliminación de
hábitos tóxicos, dieta equilibrada, aporte adecuado de calcio y vitamina D, prevención de
caídas
• Se recomienda evitar el sedentarismo y realizar una actividad física moderada, específica
para cada individuo, de acuerdo con su edad, estado físico y la presencia de otras
enfermedades
• El uso de los protectores de cadera podría estar indicados para la prevención de fracturas en
mujeres institucionalizadas con elevado riesgo de fractura
• Se recomienda una ingesta diaria de calcio de 1000mg y unos niveles séricos de 25-OH
vitamina D 30 ng/ml (75 mmol/l)
• Los suplementos de vitamina D2 (calciferol), vitamina D3 (colecalciferol o calcitriol) o
calcifediol (25-OHD) no se recomiendan en mujeres posmenopáusicas sanas, solo se
recomienda en aquellas con antecedente de fracturas y deformidades vertebrales
• Se recomienda asociar suplementos de calcio y de vitamina D en aquellas mujeres
posmenopáusicas osteoporóticas que estén en tratamiento para prevenir las fracturas por
fragilidad
• La terapia estrogénica es eficaz en aumentar la masa ósea y prevención de fractura
osteopórotica en mujeres posmenopáusicas candidatas a recibirla
• La Tibolona no está indicada como terapia de primera línea para prevención de fracturas, sin
embargo, es muy probable que en pacientes candidatas a recibirla si se observe una
reducción de las fracturas.
• El denosumab es una nueva opción terapéutica para el tratamiento de la Osteoporosis
posmenopáusica, cuando la paciente no es candidata a los fármacos de primera línea
• La teriparatida es una buena opción terapéutica en pacientes con fracturas vertebrales
previas

CONCLUSIÓN

Se debe hacer una valoración de los conocimientos sobre la menopausia, la


medicación, las enfermedades, los hábitos de vida, el estado nutricional, la
alimentación, el ejercicio físico, los valores y las creencias sobre la menopausia y la
alimentación antes de iniciar una intervención educativa. Para así realizar un buen
diagnóstico y tratamiento, también se deben tener en cuenta los criterios de referencia
para saber el momento indicado de llevarla con él especialista.

Bibliografía
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Yaiza Robayna Hernández, M. B. (2016). Osteoporosis en el climaterio: prevención y tratamiento.


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