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UNAM 608407
íle~resentacianes
sociales
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OeDatas
Willem
Doise,
Alain
Clémence
yfabio
lorenzi-Cioldi
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PRffACIO
Bourdieu
Pierre
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Instit uto
Mora
608407
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES DR. ] OSÉ M ARÍA LUIS M ORA

San tiago Port illa Gil de P~rtearroyo


DirectorGeneral
José Gu illermo Hern ández Alva rado UNAM TRAl. ÍNDICE
Semtario General BIBLIOTECACEN

Món ica Toussaint Ribot


DirectoraAcadémica
CLASlf. eb t1c..c\ ~, 1,ir,
Marcela Rivero Weber
Directorade Vinculación Presentació n
Cristina Sacr istán MATRIZ .:::l.. Julia IsabelFlores 9
Coordma. dora de 1nvestigacwn
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, NUM,AOQ,e(
Mart ha Elena Orozco Vazquez Prefacio. El avance de la reflexividad
Coordinadorade Publicaciones Pierre Bourdieu 19

Int roducción. Representacione s sociales sin consenso 21


PRIMERAPARTE
© Presses Universitaire s de Grenoble, 1992. fa CONOCIMIENTODE SENTIDO COMÚN 29
Títu lo original: Représenr.ations
socialeset analysesde données
(Vics Sociales, 7).
ISBN 2-7061-0442-2 Capí tulo 1
Clasificación auto mática: proximidades entr e
los contenidos de un a representación social 33
Traducción: Julia Isabel Flores
Revisión de traducción: Gabrid a Monees de Oca
Cap ítulo 2
Revisión de las estadísticas : Héccor Cisncros Análisis de clasificación automá tica
y análisis mu ltidim ension al 59
Primera edición en espafiol 2005
Capít ulo 3
D. R. © Institut o de Investigaciones Dr. José María Luis Mora Análisi s factor ial de las corres pondencias:
Plaza Valentín Gómez Farías l2, San Juan Mixcoac, ca rtografía de los eleme nt os estructurantes 71
03730, México, D. E
Conozca nuestr o catá logo en <www.mora.ed u.mx> Cap ítu lo 4
ISBN 970-684-121-0
O rienta ción e interpretación de las dimensiones
del ca mpo de Las rep resent aciones sociales 83
Impreso en Méx ico
Printedin Mexico
SEGUNDA PARTE Capítulo 1-2
CONOCIMIENTO COMPARTIDO Y TOMA DE POSICIÓN 93 Anális is de dato s textuales y estudio de las modificaciones
de los campos de representaciones 203
Capítulo 5
Tres nociones fundamentales en el estudio multi variado La condición de las variaciones del campo 213
de las diferencias individu ales: nivel, dispersión
y correlaci ón 97 Concl usiones 215

Capítulo 6 Bibliografía 219


Aná lisis factorial: tomas de posición en el ca mpo
-de las represent aciones 101

Ca pítulo 7
Aná lisis multidimensional de las diferencias individu ales:
las distorsiones individuales de una estruct ura media 129

Del consen so a las romas de posición 151

TERCERA PARTE
EFECTOS DE LOS GRUPOS EN LAS TOMAS DE POSICIÓN 153

Cap ítulo 8
Análisis de las correspon dencias y estudio de l anclaje 157

Capítulo 9
Ut ilización de los resultados factor iales:
anclaje de las variaciones individuales 173

Ca pítulo 10
Análisi s de segmentación:
jerarqu ización de las divisiones del campo 183

Capítulo 11
Aná lisis discriminante:
organización del campo por los grupos 19 1
PRESENTACIÓN

] ULIA ISABEL F LORES*

Los temas y las téc nicas de investigación se diversifica n rápidamen te


en los diversos sectores de las ciencias humanas. El estudi o de las
opiniones, actitude s, valores, tomas de decisiones, procesos de socia -
lización, relaciones en tre los grupos, comport amient os, dinámicas de
influencia social, en tre otros tema s, adq uiere cada día mayor releva n -
cia dentro de las ciencias sociales.
Un avance impo rtante en la investigación se relaciona con el cre-
ciente int erés por los fenómenos co lec tivos y por las reglas que rigen
el pensamiento social, con el estudio del pensamiento o conocimien to
de sentido común co mo tema esencial. El conocer la visión de mundo
que los individu os aportan o llevan consigo y utilizan para act uar o
tomar posiciones se considera indispensable para ent ender la dinámi -
ca de las interaccione s sociales y, por lo tant o, para aclarar los deter-
minantes de las prácticas sociales.
Uno de los efectos esenci ales debidos a la velocidad del ca mbio
social es el desfase que se crea entr e el uso de las palabras y el conte -
nido analítico de las cáte gorías, para nombrar el nuevo estado de co-
sas. El cont enido de las viejas ca tegorías que caracte rizan el statu qua
- !
superado se filtra como sustrato teórico y como cont enido _lógico en

* Inst ituto de Invest igac iones Soc iales- UNAM.

9
10 Presentaciqn Julia Isabel Flores 11

las nuevas palabras con las que se nombra l_arealidad socia l cambiad a , campos sociales, y forman parte de discursos más amplios que han con-
(Pozas, 1999, pp. 149-150). dicionado en mayor o menor medida la existencia de los indi viduos.
El proceso de asimilación cultural, del contenido de las categorías En la sociedad operan principios de diferenciación, represent a-
que nombran los nué_vosfenómenos, tiene una temporalidad directa - cione s a partir de las c'uales se estru ct ura una distinción · social. En
mente vinculada al manejo ideológico y a las necesidades técnica s y los tanto estas repre·sent aciones estru cturan un orden social, se erigen en
intereses particul ares de los actores en la interacción social. La asimi- . formas invisibles de poder. Funcion an como verdaderos princig ios de
!ación del contenido conceptual de lo nue vo depende ta mbién del tipo poder, de un pode r muchas veces "invisible", sutil. Bourdieu lo expre-
de vinculación que cada actor tiene con el ámbito del cambio y forma sa de la siguiente manera:
parte del lenguaje que confiere identidad a cada uno de ellos (Pozas,
1999, p. 150). El análi sis de las representacio nes sociales permite inda- Se puede representa r así al mundo social en fom1a de espacio (de
gar-acerca de estas-visiones del mund o, estudiar las formas del conoci- varias dimensiones) cons truido sobre la base de principios de dife-
mient o social, conoce r cuál es la repercusión del -~istema social sobre renc iación o distribución const ituidos por el conju nto de propieda-
nuestr as formas de conocimiento, estudiar qué regulaciones sociales des q ue actúan en e l unive rso social en cuestión, es decir, las propie-
·actualizan det erminad os funcionamiento s cognoscitivos en contextos dades capaces de conferir a quien las posea con fuerza, poder, en ese
específicos. Posibilita no sólo la localización de saberes comun es sino universo. Los agentes y grupos de agen tes se definen ento nces por
también conoc;r )as modalidades de su imbricación específica en un sus posic iones relativas e n ese espac io (Bourdieu, 1990).
s'is~ema de relacioqes simbólicas y su relación con el cambio cultural.
El concepto de representación socia l n o es nuevo; encuent ra sus iCó mo se originan estos principios de diferenciación? Los princi-
raíces en la noción durkheimiana de represen tación co_lectiva, en las . píos de diferenciació n son representaci ones que existen sobre actos,
ideas de Webe r, Simmel y Mauss, ent re otros autores. Reto mado por objetos , hechos, cualidades o relacio nes; por lo tanto, la histor ia de
Moscovici y reelaborado por la escuela france sa de psicología social los principios de diferenciació n es la historia de las representaci on es,
fundada por este autor, dicho concepto permit e dar cue nt a de un a de las maneras de representar , de los sistema s simbólicos.
serie de fenómenos de integración de la noveda d y de cambio cultural , Los seres humano s dotamos a.e senti do (intel ectual y afec tivo) a
a partir de una red de nociones que se originan en la psico.logíasocia l, los objetos, incluyéndonos a nosotro s mismos y a nue stras creacio nes.
. pero que se han visto enriquecidos por la contribu ción de o tras disci- A lo largo de su historia, las diferen tes· comunidad es human as forman
plinas como la ant ropología, la sociología, la historia, el psicoanálisis y sistemas de representación, los cuales pueden.entenderse también como
la psicología gené tica. convenciones sobre el sentido de sus signos. Estas convenciones so-
Este to ncepto constitu ye una herramienta muy útil en el campo ciales sobre los significado s pued en ser más o menos fuerte s··o débiles
del análi sis cultur al, dado que las rea lidades que vive la g~nte se cons- y son objeto de luchas, revisiones, tran sform aciones.
truyen culturalm ente y están determinada s en forma histórica, lo mis- . Los principios de diferenciación en cuanto son i»here nte s a los sis-
mo que las represent aciones sociales, las perc€pciones sobre las seme- tema s de representaci ón ~onstituyen una heren cia cultural. Se heredan
janzas y difetencias, y sobre las diversas funciones, papeles y formas de convenciones sociales a partir de las cuales se organiza la distinción
relación socia l. Toda represent ación es siempre social; la representa- social. Éstos existen en el presente co mo un conjunt o de instituci ones,
ción socia l es un sistema de relaciones inserto dentro de otro más ~m- en tanto marcos de referencia que, una vez interiorizados y como parte
plio, que es el sistema cultural. de un proceso permanente de acultura ción, orientan las prácticas. La
Las represent aciones contribu yen a dotar de sentid o la existe ncia realidad de las persona s se compone de constru ccion es culcura)b, que
de los individu os. Se trata de concepciones y discursos que conforman aparecen tejidas en representacio nes colectivas: en el lenguaje, catego-
y perpetúard os principio s de diferenciación que actúan en los diversos rías, símbolos, rituales e institucion es. ·
12 Presentación Julia Isabel Flores 13

Por ello es importante analizar y entender cómo se construyen estas LAS REPRESENTACIONES
SOCIALES
•diferenciaciones, de qué mañera actúan en la dinámica cultural Y social,
cómo estructuran relaciones de poder, cómo se interiorizan en los indivi- Toda realidad es represen tada, es deci r, se la apropia el individuo o
duos al participar en la formación de esas estructuras de percepción, pen- grupo, el cua l la recons tru ye en un sistema cognoscit ivo, y la integra
samiento y acción llamadas habitusy cómo se actualizan en las prácticas._ en su sistema de valores dependiendo de su historia y del con texto .
Ello plante a el examen de, al meno s, tres problemas interre1acio- social e ideológico que lo rodea. Esca realidad apropiada y reestructu-
nados: la producción de significados sociales, ét icos, políticos Y cultu - rada constituye para el individuo la rea lidad misma, pues toda repre-
rales; el análisis de ésos significados y los medios por los que se trai:is- sent ación es una forma de visión globa l y unit aria de un objeto, pero
miten, así como el est udio de las culiuras y las experiencia s vividas Y también de un sujeto.
su conexión con esos mun pos de la represent ación. Es decir, las redes Esca representación est ructura la realidad para hacer posible una
de'significación y sent ido y de la acción human a producida s cu ltur al- , integración , al mismo tiempo, de las ca racterísticas objetivas del ob-
ment e y la represent ación de la experiencia human a moldeada-por las jet o, de las expe rienci as ant eriores del sujeto y de su sistema de acti-
institucione s de la socied ad y transm itid as por el arte, la ciencia, la tudes y normas. Eso permite defin ir la representación como una vi-
religión , los medios de comunicación, la familia, la escuela, cons titu - sión funciona l del mundo, que posibilita al individu o o al grupo dar
yen una capa crítica que es necesario an¡¡.lizar. un sentid o a sus co ndu cta s y enten der la rea lidad a trav és de su pro -
Una maner a inicial de enfrentar se a este problema es mediante el pio sistema de referencias y, por'consiguient e, adaptar se a él, definir se
estudio de las representaciones socia les. Éstas se construyen y presen- ahí un lugar. El est udio del pensamiento de sentido común perm ite
tan en imágenes, sistema s, categorías y teorías implícita s que co nden- loca lizar la visión de mund o que los indi viduos o grup os lleva n consi-
san significados , establece n marcos de referenc ia para la interpreta- go y utilizan par a act uar o tomar posiciones; por ello se reco noce
ción y pa ra la acc ión , sirven para cla sifica r las ci rcun sta nci as, como indispensab le para en tender la din ámica de las int eraccio nes
fenómenos y sujetos , y para establecer juicios sobre ellos. sociales y en tonces para acla rar los determinante s de las prácticas
Se conforma n a partir de la expe riencia, la información, el cono- sociales.
•cimiento y 'tos mode los o esquemas de l?ensamiento .. De allí que las Las representa ciones sociales son una "forma de conÓcimienco
representacio nes sociales cont engan elementos de informaci ón•,valo- -socialment e elaborado y compartido que tiene una finalidad práctica
res, opiniones, actitude s, norma s y creencia s. Se tr ansmiten a través y que concurr e a la constru cción de una realidad común a un con jun -
de un a tr adic ión cu ltural, la educació n y los procesos de co_munica- to social" Uodelet, 1989 , p. 36). Son de manera simultán ea "el pro -
ción social. El método de las representa cio nes sociales prop_o rciona, ducto y proceso de unapct i~idad menta l por la cua l un individuo o un
además, la ventaja de inte grar los niveles micro y macro, lo cuanti ta- grupo reconstituye lo real con el que está confrontado y le at ribuye
tivo y lo cualit ativo. · · una significación específica" (Abric, 1994, p. 64). En este senti do las
El lenguaje; al tener el mismo significado para quien habla Y para representaciones sociales se distinguen de otras construccio nes ver-
quien escuc ha , perm ite representar un objet o ausent e o invisible, a la bales o cognoscitivas como, por ejemplo, los este reotipos.
vez que evoca r el pasado o el futuro, ya que eleva l'a comunicación a La represent ació n no es entonces un simple reflejo de la rea lidad,
un nivel simbólico. Por ello, el lenguaje se conv ier te en un med io pri- sino una organización sign ificante, y esca significac ión depende a la
' vilegiado del análisis para el estudi o de las repr~sentaci ones soéia les. vez de.factores contin gentes - las circun stancias , señala Ab ric- n atu-
raleza y apremio de Lasitua ción , cont exto inmediato, finalidad de la
situ ac_ión y de factores más genera les que la rebasan : el contexto so-
cial e ideológico, lugar del individu o en la organización socia l, historia
del indi viduo y del grupo, el capital cultural, las institu ciones socia les.
14 Presentación Julia Isabel·Flores 15

. La representación funciona como un sistema de interpretación de relaciones pertine n tes para el sujeto, pero también, con el tiempo, las
la realidad que rige las relaciones de los individuos con su entom o'físico situaciones en que debe efectua rse una tarea. La representación pro-
y social, además de que determina sus comportamientos o sus prácticas. duce asimismo un. ~istema de ant icipacio nes y expectat ivas; es por
La re.presentación es una guía para la acción, orient a las acciones y las ende acción sobre la realidad, selección y filtrado de informaciones,
relaciones sociales; es un sistema de precodificación de la realidad por- interpretaciones. Como represe nt ación social que refleja la natura le-
que establece un conjunto de anticipacion~s_yexpectativas. za de las reglas y los vínculos sociales, la representación prescribe en-
La significación de la representación está determina _da doblemente tonces comportamie nt os o prácticas obligados.
por efectos de contexto: en primer lugar por el con texto discursivo¡ es 4) Las represe ntaciones sociales desempeñan funciones just ifica-
decir, por la natural eza de las condiciones de prod ucción del discurso, doras; permiten a posteriorijustificar la definición de posiciones y los
a part ir de las cuales será formulada o descubierta una representación; comportam ient os. La represent ación tiene como función.volver per-
de allí que la represent ació n dependa, por lo men os en parte, de rela- durable y justificar la diferenciación socia l, puede -corno los estereo-
ciones concre tas que se desarrollan en el tiemp o de una inte racción. tipos;- buscar la discrimin ación o el mantenimiento de una distancia
En segund o lugar, por el cont exto sociocultural , es decir, por una part e social ent re los grupos.
el contexto ideológico y por la otra, el lugar que ocupa el individuo o el E_I aná lisis de las funciones de las representado nes sociales de-
,1
gru po en el sistema social. La significación de una represe ntació n so- muestr;l. plena mente que son ind ispensab les para la comprens ión de
cial está siempre imbricada o ancla da en significaciones más genera les la dinámica social. La representación es informat iva y explicativa de la
que int ervienen en las relaciones simbólicas propias a un campo social nat uraleza de los vín culos socia les, intra e intergrupales, y de las rela-
dado (Doise, 1992, p. 189). ciones de los indiv iduos co n su entorno socia l. Por ello es un elemento
Las representaciones sociales actúan de manera fundam enta l en importante en la comp rensión de los comporta mien tos y de las prácti-
la dinámica de las relaciones socíales y en las prácticas, porque res- cas sociales.
ponden a cuatro funciones esenci ales que ha seña lado Abr ic: Por'sus·funciones de elaboración del sen tido co mún, de construc-
1) Permiten ente nder y explicar la realidad, al posibilitar a los ción de la identid ad social , por las expectativas y las anticipaciones
actores sociales adquirir conoci mientos e integrarlos en un marco asi- que genera, .la represen tación se encuentra en el -o~igende las prácti-
milable y"comprensible para ellos, en coherencia con su funcionamiento cas sociales. ·Por sus funciones justifica doras, adaptadoras y de dife-
cognoscitivo y sus valores. Facilitan la comun icación al definir un marco renciación socia l, es dependiente de circ unsta nci as exteriores y de las
de referencia común que permite el inter cambio social y la difusión de
ese saber de sentido común . ·
2) Desempeñan funciones identitarias: definen la ident idad y per-
1 prácticas mismas, es modulada e ind ucida por las prácticas.
Así definida, la representación está constituida por un conju n to
de informaciones, de creencias, de opin iones y de actitudes a propósito
miten sa lvagua rdar la especificidad de los gru pos. Al ubicar a los indi- de un objeto dado. Además, este conjunto de elementos está organiza-
viduos y grupos en el campo socia l permiten la elaborac ión de una do y estructu rado. Se tra ta de un co njunt o de cons truccio n es
identidad social y personal compatible con sistemas de normas y valo- sociocognoscitivas regidas por sus propias reglas. Ello le permite expli-
res socia l e históricame nte determinados. Oc upan un lugar primord ial car, por ejemplo, por qué la represent ación in tegra lo racional y lo irra-
en el 'pro ceso de comparación social. Referirse a que las representa- cional y por qué también tolera e integra contradicciones aparentes .
ciones definen la identid ad de un grupo cumple un pape l importante Una representación siempre es representación de algo para al-
en el contro l socia l que ejerce la colectiv idad sobre cada uno de sus guien , "este lazo con el objeto es una parte intr ínseca del vínc ulo so-
int egran tes, en particular en los procesos de socia lización. cial y por lo canto tiene que ser interpretado en ese marco" (Moscovici,
3) Guían los comportamient os y las pr ácticas. A l inter venir en la 1976). Las representaciones socia les constituye n un sistema de rela-
definición de la finalidad de la situaci ón, precisan a prioriel tipo de
16 Presentación Julia Isabel Flom 17

ciones dentro de otro más amplio, por ello no pueden est udiarse en las evolucione s del contexto, y la defensa, que crea un sistema de de-
forma separada de los marcos cultural y socia l en el que se genera n. f~nsa de la representaci ón que le ayuda a resistir el cambio.
· Toda representación es una forma de visión global y unitaria de · · Las representacione s preceden y determi nan una interacción, por
un objeto, pero también de un sujeto. La representación se define ello son indisociables los procesos de producción y el contenitlo de
como un a visión funciona l del mundo que permite al individuo dar un una representación. Este hecho trae implícit os problemas metod oló-
sentido a sus conductas y entender la realidad a través de su propio gicos en el estudio de las repre sentacione s sociales, ya que su aná lisis
sistema de referencia s, y por consiguiente, adaptarse a él, definirse un conlleva la necesidad de desarrollar estud ios longitudinale s que inclu-
lugar en él. yan sus posibilidade_s de construcción y reconstrucció n. En consecuen-
Una de las tarea s importante s que se plantean no es tanto el estudio cia, el estudio de las representaciones soc iales plantea dos grandes
de la representación de un objeto, sino saber pnmero cuál es el objeto de la problemas metodológicos : el de la recopilación de Las representacio-
n:!'present ación, porque no todo objeto es necesariam ent e objeto de re- nes y el del análisis de los datos obtenido s.
presentación. ,Para que un objeto sea objeto de representación, es preci~' En este libro, Representaciones socialesy análisisde dátos,coordina-
so que los elementos organizadores de su representación formen parte o do por Willem Doise, Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi, se re-
se asocien directa ¡nente con el objeto mismo. Ello lleva a distinguir re- cogen las colaboraciones de varios estudio sos con el propósito de brin-
presentacion es de dos tipos: autónomas: cuyo principio organizador se dar un panoramil del estado act ual de los conoc imiento s y de las
ubica en el nivel del objeto mismo y no autónomas,cuyo núcleo central se diversas técnita5 utilizadas para el análisis de lo'Sdatos sürgidos de la
coloca fuera del objeto mismo, en una representación más global a la que investigación de las representac iones socia les. Con un prefacio de l
el objeto es integrado. distinguido sociólogo francés Pierr e Bourdieu, quien subraya las virtu-
El contenido de una representaci ón no puede ser desligado de su des de este anál isis para superar la distinción tradicional entr e los
proceso de producción, por ende "toda representación es representa - método s cuantitat ivos y los cua litativo s en la investigación, los méto-
ción de algo y de alguien" Qodelet, 1989). Moscovici pone al descu- dos de aná lisis que aquí se plantean permiten ilustrar y hacer exp líci-
bierto dos procesos que caracterizan de manera genera l a las represen- tas empíricamente diferentes dinámi cas de las repre sen taciones socia-
taci ones sociales: la objetivación y el anclaje. Éstos explican cómo lo les, como la objetivación, los principios organizadores de las diferencias
social transforma un conocim iento en represe~ tación y có mo esta re- individuales y el anclaje.
presentación transforma; a su vez, lo socia l. La objetivación pone en El análisis cult ural aborda los motivos , las imágenes, las expecta-
concreto lo que es abstracto . Presenta en imágenes las ideas. El proce- tivas emocionales y los sistemas de significació n a través de los cuales
so socia l de la objetivación desémpeña funciones de comunicación, toda una sociedad, o parte de ella, se entiende a sí misma. Para quie-
facilita la comunicación al disociar los conceptos o enu nciados del nes tienen int erés - según lo que Paul Ricoeur llamó la hermen éutica
marco científico o ideológico que les da su sentido completo. El pro- de la sospecha, esto es, detectar aquello q ue los discursos de una so-
ceso de anclaje consiste en la incorp oración de nuevo s elemento s de ciedad suprimen o consignan en ciertos discursos, text os, imágenes,
saber en una red de categorías más familiares . códigos- , el est udio de las representaciones sociales constituye una
Los estudiosos han distinguido, además, elementos básicos de la re- valiosa herramient a.
presentación: aquellos que constit uyen el núcleoque sostiene a la repre-
sentació n y los elementosperiféricosque crean una vincu lación entre el
núcle o central y la situación concreta en la que se elabora o funciona BIBLI OGRAFÍA CITADA
la repre sentación. Los elementos periféricos responden a tres funcio-
nes indispensables: la concreción, que resulta del anclaje de la repre - ABRIC, ]EANCLAUDE,Pratiques socialeset représentations,París, Presses
sentació n en la realidad; la regulación,que adapta la represent ación a Universitaires de France, 1994.
18 Presentación

BOURDIEU, PIERRE,Sociologíay cultura, México, CONACULTA/Grijalbo,


1990 (Los Noventa).
DOISE,WILLEM{coord.), Représentationssociales et analysesde donnés,
Grenoble, Presses Universitaires de Grenoble, 1992.
]ODELET,DENISE, Les représentations
sociales,París, Presses Universitaires PREFACIO
de France, 1989. EL AVANCp,DE LA REFLEXIVIDAD
Moscov1c1, SERGE,La psychanalyse, son imageet sonpublic,París, Presses
Universitaires de France, ·1976.
PI ERRE 80URDIEU
POZAS,RICARDO,"La modernidad desbordada", Revista Mexicanade
Sociología,México, IIS-UNAM,año 51, núm. 1, enero- marzo de
1999.

En este libro, la reflexión sobre el método de anális is de datos empíri-


cos ~ ¡ anál isis factorial clásico o análisis factorial de corresponden-
cias- no se disting ue de la reflexión acerca de los obje tos y los objeti-
vos de la in ves tigación, en partic ular, la difusión de principios
generado res y organizadores de las diferencias en tre opiniones o entr e
prácticas . .Así, se ha borrado la funesta fronte ra que se estab lece a
veces, y sobre todo en los países anglosajones, entre lo que se llama
"metodología" y "teoría'\ La in vest igación es inseparab lemente cons-
trucción de esquemas teóricos -adecuados para organizar los hechos
que contribuy en a producir como tales, aplicación de técnicas reple-
tas, si no de teorías, por lo menos de efec tos teóricos, y verificación de
modelos cons truid os por y para la confro nta ción con esos hechos. Hay
otra oposición que del mismo modo está superada, tanto en el nivel de
las técnicas como en el correspondi ente a los conceptos; se trata de la
oposición entr e consenso y conflicto: la adopció n de posiciones dife -
rentes, ·incluso ant agonistas, se constitu yen como tales únicamente
con respecto a postu ras com un es, ellas mismas resultant es del espacio
. de juego en el que act úan, es decir, del espacio de posiciones sociales
que el análisis de correspondenc ias pone al día, proporc ion ando al
mismo tiempo, el principio real de la exp licación y de la compre nsión
del espacio -de las tomas de posiciones.

19
20 Prefacio

Este trabajo de reunificación de la actividad científica supone un


perfecto dominio, al mismo tiempo, de los objetivos teóricos y de las
técnicas de análisis empleada s para lograr los. La aplicación metódica
de las técnica s supon e el dominio de los fundamento s matemáticos de
las operaciones técnica s, y tambi én , y sobre todo, de la filosofía socia l INTRODU CCIÓN
que nace au tomáticame nte de la aplicación de la téc nica , por consi- REPRESENTACIONES SOCIAL ES SIN CON SENSO
guient e, de la teoría que implica a un objeto social. Al someter a un
aná lisis inseparablem ente episte mológico, teórico y empírico, toda una
serie de aplicac iones de diversos métodos de análisis de datos, Willem
Doise, Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cio ldi aportan una contribu-
ción mayor al capital colectivo de conocimiento s que dispo nen hoy
las ciencias sociales, y que· no sólo está hecho de todo el arsena l de 1
instrument os teóricos o téc nicos heredad os de los antecesores, o to-
mados de otra s ciencias, sino tamb ién de la herramie nta intelectual
que sólo puede entr egar el retomo reflexivosobre estos instrument os y
que es la con dición de su utilización metódic a. Este libro está basado en una idea sencilla. A menudo, las críticas de
los trabajos sobre las representaci o nes sociales reproc han a los auto-
res el q ue adopten una visión consensual de la realidad social. Ahora
bien, una inspecció n simple de la literatura muestra que actua lmente
muchos investigadores utilizan métodos de análisis auto mático de datos
para est udiar las represen tac iones sociales. Esos métodos, cales como
el análisis factor ial tradici onal o el análisis factorial de correspo nden-
cias tienen como carac terística común el proponer se difundir los prin-
cipios organizadores de las diferenciasent re respuestas individuale s.
Lo recordar emos en este libro, a la vez que mostraremos cómo esas
técnicas de análisis permiten ilustra r y hacer explícitas empíricament e
diferentes dinámicas de las represen tacio nes sociales.
Así, se presen tarán varias de esas técnicas de una mane ra que
esperamos resulte comprensible para el lector q ue no necesa riamen te
dispone de una formación profunda en este ámbito. Nuestra finalidad
.no es exhibir de manera oste nt osa saberes técnicos que reforzarían la
impresión de "nuevo rico" que en ocasio nes dan quienes utilizan esos
métodos. Con este libro queremos, en primer lugar, ayudar a los nu-
merosos estudi antes o investigado res prin cipiantes que quieren ini-
ciarse en la investigación sobre las represen taciones socia les. Expon-
dremos los principio s generales de diferentes técnicas cuanti tativas de

21
22 Introducción.Representacionessociales sin consenso Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 23

aná lisis de datos desde la perspectiva de su utilid ad para estudiar estas vemos en funcionamiento dos sistemas cognoscitivos, uno que pro-
represen taciones . Esta meta requiere en principio resumir los funda- cede de asociaciones, inclusiones, discriminaciones, deducciones,
mentos de la teoría de las representaciones sociales. es decir e l sistema operat ivo, y otro que controla, verifica, selec-
ciona, con la ayuda de reglas, lógicas o no; se trata de una especie
de metasistema que trabaja de nuevo la ma te ria producida por el
LA TEORÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES pri.mero. (Moscovici, 1976, p. 254.)

Uno de nosotro s (Doise, 1986, 1989a, 6, 1990) se ha esforzado varia s El aná lisis de las regulaciones efectuadas por el metasistema social
veces por describir las principale s caracte rísticas de las representaci o- en el siste ma cognoscitivo cons tituye el estudio propiamente dicho de
nes sociales y definir el concepto de ellas. N os cont enta remos con las representacion es sociales, por lo tanto permite poner de manifiesto
rt!tomar aquí, a modo de introducció n, las ideas fund amental es desa- los víncu los con posiciones específicas en un conjunt o de relacione s
rrolladas en esos texto s y que elaboró por primera vez Serge Moscovicl socia les. Según estas posiciones, los pr incipios organ izadores del
hace treint a años (1961), pero que considera mos todavía pertine ntes metasistema varían; pueden, por ejemp lo, exigir una aplicación rigu-
co mo lo muestra n las numerosas investigaciones contempo ráneas que rosa de principios lógicos en el caso de un trabajo científico, o buscar,
se inspiran en ellas (para una bibliografía véase Jodele t, 1989). sobre todo, la defensa de la cohesión del grupo cuando haya un con-
La teoría de las representaci ones sociales se cons truyó en torno a flicto con otro grupo. En ambos casos, el funcionamiento cognosc itivo
las nociones de sistema y de metasistema, mucho antes del auge del como se entiende habitua lment e , o como lo consideran los autores
pensamiento sistémico. Al estudiar las represent aciones del psicoan á- sobre la cognic ión social (véanse en ese tema Moscovici, 1986; Doise,
lisis, Moscovici (1961) había observado varias semejanzas entre las 19896), se rige, de hecho, por regulaciones sociales diferentes, por
carac terísticas del pensamiento ad ulto y las del infantil. Estos dos pen- "relaciones normativas que co ntrolan, verifican, dirigen" (para ret o-
samie ntos utilizan informaciones fragmentaria s, extraen conclus iones mar los términos de Moscovici, 1976) las operaciones cognoscitivas.
demasiado generales a partir de observaciones partic ulares, dan prio- lncurnbe precisamente a los psicólogos sociales estudiar los víncu-
rid_ad a las conclusiones sobre las premisas, apoyan argument os de los entre regulaciones sociales y los funcionamientos cognoscitivos
causa lidad en asociacio nes de naturaleza evaluadora, y recurre n a contesta ndo a la pregunta: iqué regulaciones sociales actualizan qué
numerosas redundancia s tanto léxicas como sint áctica, . Intrigado por funcionam ientos cognoscitivos en qué cont extos específicos?
esas semejanzas, Moscovici (1976, p. 284) se int erroga sobre los víncu- /Pueden los programas de análisis de datos ayudar a resolver estas
los entre el pensamient o infantrl y las característ icas cognosc itivas de preguntas y contr ibuir así al desarrollo de la teoría de las representa-
las represent aciones sociales: ciqnes sociales que acabamos de resumir? Para varios autores esa con-
1 •
tribución parece obvia y es preciso hacerla explícita . Esos autores no
iEl siste ma cognosc itivo de la representación socia l es tal como lo dudan en presentar co mo investigaciones sobre las representac iones
hemos visto, /por qué nuestra razón desconfía de las organizacio- sociales trabajos que consisten en aplicar análisis de tipo factoria l a las
nes intelectua les propias de una edad más precoz? O bien, les tal respuestas a cuestionarios de opinión o de actitud. Por lo tanto, no
porque corresponde a una sit uación y a una interacción colectivas creemos que todas esas investigaciones necesa riamente hagan avan-
a las que €stá adaptado? En el fondo, podríamos most rar que no zar la reflexión sobre las representacio nes sociales. Pero nuestro obje-
hay contrad icción. tivo no es act uar·como censo res sino , más bien, detectar las potenc ia-
lidades que estos aná lisis implican para mostra r mejor ciertos puntos
En el pensamiento infantil como en el de los ad ultos intervienen de la teoría de las represent aciones sociales. Para lograrlo, primero
dos siste mas cognoscitivos que generan sus características com unes: hay qui'!describir los dos procesos que Moscovici (1961) ha visto fun-
24 Introducción.Representacionessocialessin consenso Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenz;i-Cioldi 25

cionar principalmente en las repre sen tacio nes sociales: los procesos representa ciones sociales, es indispensable investigar su anclaje en las
de objeti vación y de anclaje. particularidades del cam po social que las gen era .
. La objetivación vuelve concre to lo que es abstracto, transforma Las dos dinám icas de la objetivación y del anclaje son aparente-
lo relacional del saber científico en imagen de una cosa. Por ejemp lo, mente opuestas: una busca crear verdades evidentes para todos e inde-
en la representación socia l del psicoanálisi s, las dinámicas psíquicas pendientes de cua lquier determinismo social y psicológico; la otra seña-
se conv ierten en comp lejos, en tidades, incl uso malformaciones que la, por el contrario, la intervención de tales determini smos en su génesis
un expe rto podría eliminar. La noción fundame ntal de la libido, fuerza y transformación. Por esta razón los estudios sobre las representaciones
organizadora de la vida psíquica, desaparece; llega a ser, según los in- sociales no pueden consistir solamente en la localización de saberes co-
terrogados, simple afect ividad, deseo erótico, incluso relación sexual munes, es preciso también estudiar sus modu laciones en función de su
entr e el analizado y el an alista. No hay que mini mizar la importa ncia imbricación específica en un sistema de regulaciones simbólicas.
de difundir los efectos de objetivación . Roqueplo (1974) considera Un problema importa n te de los estudi os sobre las representacio-
que se tra ta de un proceso que acompa ñ a coda divulgación de resu lta-' nes sociales es que su materia prima está constituida por un con junto
dos científ icos, de ahí la importancia de tomarlo en cuenta en el caso de opiniones, actitudes o prejuicios individuale s, cuyos principi os or-
de la enseña nza científica. A propós ito, se puede pensa r incluso que ganizadores comunes a conjun tos de individuos hay que reconstruir.
las nociones de actitud o de cognició n, como entidades inscritas en el Precisamente para esa tarea, se impone rec urrir al análisis de datos de
individuo, por su amplia utilización, ya son ellas mismas resu ltado s de diferente s tipos que se describirán en este libro. Los agruparem os se-
objet ivación. gún su con tribución al estudi o de los conceptos expues tos. Pero el
Sin emba rgo, para nuestro propós ito actua l es más import ante el an álisis del uso efectivo de dichas técnicas nos brindará tamb ién un
anál isis de la función socia l de la objetivación. En efec.to, facilit~ la enriqueci miento de la teoría, en particu lar, cuan do abordemos las re-
com unicación, lo que es de gran relevancia para el tejido del vínculo presentaciones socia les como principios organizadores de variacio nes
socia l; pero facilita la comunicación mediante la disociación de un entr e las postu ras de d iferentes individuo s.
concepto o de un en unciado en relación con el marco conceptual cien-
tífico o ideológico que le otorga su sentido completo. Oc urre como si
el senti do común no tolerara la existencia de un enlace entr e los ele- HIP ÓTESIS DE TRABAJO Y PLAN DEL LIBRO
mentos de sabe res que asimila y siste mas de sabe res de otro orden.
El proceso de anclajeconsiste en la incorporación de nuevos ele- En cada parte expondremos entonces diferentes técnicas de anál isis.
mento s de saber en una red de cate gorías más familiares. Por este pro- Se trat a de an unciar aquí las pr incipa les hipótesis de trabajo que nos
ceso, Moscovici describe cómo la imagen del psicoa nálisis se inserta han guiado en el momento de la cons tru cción del plan del libro.
en siste mas previos de clasificaciones, de tipo logías de personas y de Una primera parte mostrará que el proceso de objetivació n no
sucesos. La nueva práctic a social del psicoanálisis se clasifica y se de- sólo es una caracte rística de las represe nt aciones socia les sino q ue se
nom ina en función de vínculo s que se supuestamente mantiene con pone en prácticá en diversas aplicaciones de análisis de datos. En efecto,
categorías sociales evaluadas de manera diferente: los ricos, los art is- a men udo -los autore s identifican los resu ltados de sus análi sis con
tas, los desequilibrados, las mujeres, los niños. De ahí la importancia descripciones directas de representacione s socia les presentes en una
del estud io de este proceso para quien es deseen vincu lar lo psicológi- población dada. Algunos autores no dudan en hablar de represen ta-
co y lo sociológico a fin de liberar las investigacio nes sobre las ac~itu - ciones gráficas de las representac iones socia les, mientras coment an
des y cogniciones sociales del enfoque que las centra de un modo de- una figura con la proyección de diferentes ítems obtenidos en el mo-
masiado exclusivo en la organización psicológica individual (véase mento del ~nálisis facto rial o de aná lisis de compo nentes principales.
Doise, 19896). Si se quieren est udiar las actitud es y cogniciones como Sé trata, evidente¡n ente, de objet ivaciones según la concepción mis-
r

26 Int roducción . Representaciones


socialessin co~senso Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 27
ma de la teoría de las representaci ones soc iales. Éstas se conciben la de los alemanes y 5.5 para la de los judíos. Dicho de otra manera ,
como especies de mapas mentale s dotados de una existenci a casi mate - una heteroge neidad relativa mente grande carac ter iza incluso respues-
rial y propias de una población dada. Los aná lisis de datos, en particular tas consideradas como muy estereotipadas (para una discusión en pro -
los multidimensionales, servirían principalmente para confeccionar esas fundid ad sobre este problema, véase el estudio de Manz, I 968). .
tarjeta s a partir de respuestas individu ales en las que no aparecen de El ejemplo no sólo muestra los límites de una concepció n consen-
manera tan directa y con un a forma tan depurada. sual de las represent aciones sociales, también debe incita mos a apro-
Pensamos que las descripciones de estas represent aciones objeti- vechar a fondo la contri bución de las técnicas que permiten tomar en
vadas ya son una contribución import ante de los análisis estadístic~os cuenta esa variedad entre individuos. La utilización de las téc nicas de
que, sin embargo, no deben h acer olvidar que el estudi o de las repre- análisis factorial es claramente inco mpatible con una concepció n con -
sent acio nes soc iales no se limita al estu dio de objetivac ión. Tal sensual de las represent aciones sociales. He aquí una paradoja: las
reificación sería incapaz de dar cuenta de la heterogene idad que suele técnicas utilizadas para despejar represe nt aciones com une s se basan,
caracterizar a las represent aciones sociales. Recordamos en este tema de hecho, en un estudio de variaci ones int erindividuales. A menu do,
los trabaj os iniciados por Katz y Braly (1993) sobre los estereotipos. no son aplicables en el nivel estad ístico cuando hay respuestas cien
Estos investigadores proponían a est udiant es america nos una lista de por ciento consensuales en ciertos ítems. Para hacer funcionar los pro-
varias dece nas de rasgos con la solicitud de indicar lQ§_cinco rasgos gramas hay que eliminar estos ítems sin variac ión en las respuestas.
que carac terizan mejor a un grupo n acional dado. Debían descr ibir así En la segunda parte del libro insistiremos en el análisis de las dife-
una decena de grupos. · rencias individual es que corresponde de hecho al objetivo principal
El principal índice calculado por los autores es el grado de acuer- de las técnicas de análisis factoria l. El estudio teórico de las variacio-
do entre los sujetos en cuan to a la atribución de los cinco rasgos más nes interind ividuales en el ámbito de las rep resentaciones sociales to-
típicos de cada grupo, más precisamente, ca lculaban la cant idad mí- davía constitu ye un dominio poco explorado . Es como si el primer
nim a de rasgos requeridos para lograr la mitad de resp uestas dad as por objet ivo de los investigadores sobre las representac iones sociales hu-
la población encuestada. Tomemos un caso ficticio de 100 personas biese sido mostrar q ue hay fragmento s esparc idos y variados de opi-
int errogadas con la ayuda de una lista de varias decenas de rasgos, niones que puede_n, con todo, integrarse en un conjunt o coherente .
entr e los cua les se deben ten er en cue nt a los cinco que conv ienen En ese sent ido se ha hecho un trabajo útil, pero la aplicación misma
mejo r para caracter izar a un grupo dado . Respectivamente 90, 85, 75, de las técnicas de aná lisis nos obliga a volver al problema de las dife-
60 y 55 personas está n de acuerdo en at ribuir a ese grupo los rasgos v, rencias interindividu ales que consi deramos esencial mente como va-
w, x, y, z , y las 135 respuesta s resta ntes se reparten en tre varios otros riaciones de tomas de posición con respecto a postu ras en comú n.
rasgos de una manera mucho menos conse nsua l. Basta totalizar en - Mostrar que las representaciones sociales tambié n son principios or-
tonces las respuestas para los tres rasgos v, w, x, para obtener 250 res- ganizadores de diferencias entr e tomas de posición individua les es, tal
puestas, es deci r la mitad de las respuestas .. Por consiguiente, el índice vez, la aportación más importante de la utilización razonada de los
d~ estereotipia es de 3. Este índice indica un co nsenso muy fuerte, con análi~is de tipo factoria l.
2.5 rasgos co mo el índice teó rico máximo cuando se retienen cinco Un estudio de las representaciones sociales debe entonces tomar en
rasgos. Pero este índice coexiste en nuestro ejemplo con cierta hetero- cuent a diferencias interindividua les. A pesar de esto, varias técnicas
geneidad de las respuestas. Está claro en todo caso que respectiva- ta mbién permiten desprender vínculos preferenciales entre modalida- .
mente 10, 15 y 25% de las personas no consideran que los tres rasgos des de respuest as, y entre éstas y o tras caracter ísticas de los respon-
rete nidos formen parte del este reotipo. Ahora bien, los mejores índi - dientes. Por ello, son muy útiles para estudia r el proceso de anclaje que
ces de este reot ipia revelados por Katz y Braly acerca ·de estudi antes opera en las representaciones sociales, y más precisamente, para anali-
american os son del orden de 4.6 para la imagen de los neg:os--,5.0 para zar el lazo entre represent aciones y pertenencias sociales.
28 Introducción.Representaciones socialessin consenso

En la tercera part e de este libro, presentar emos un bosquejo de


las diferente s técnicas que pueden contribuir en forma más particular
al estudio de dichos lazos.
Objetivación , principios organizadores, anclaje, son los conceptos
claves de nuestra teoría de las representaciones. sociales. En las tres
partes del libro se describirán los principales métodos cuantit at ivos uti-
lizados por diferentes autores para estudiarlos de manera empírica. PRIMERA PARTE
Después, no presenta.remos un tratad o de análisis de datos, sino
que para cada método co mentado desarro llaremos las característ icas ELCONOCIMIENT O DE SENTIDO COMÚN
que les permiten captar aspectos de la objetivac ión, de principios or-
g:fnizadores, o de anclaje que funcionan en las representacio\i.es so-
ciales. Por esta razón, con frec uencia adoptaremos un enfoque ilustra- '
tivo . Evidente mente no podía mos aborda r aqu í el conjunt o de las
condiciones de aplicación y los diferent es fundam ento s matemáticos
de las técn icas de análisis de dat os que están desarrollados en obras
especia lizadas. N uestro trabajo debería motivar a los lecto res a fami-
liarizarse más con esas técnicas a fin de aplicarlas co n conocimient o
de causa al estudio de las represen tac iones sociales. Y espera mos tam-
bién que los especialistas de esas técnicas encuentren en este libro
sugerencias para organizar con una nueva perspec tiva la exposición
de sus métodos.
Esca parte se centr a en la objetivació n . Aunqu e dicha noción se refie-
re al proceso co n que un objeto abstrac to, un concepto , se transforma
en una imagen o un esquema figurativ o, la mayoría de las investiga-
ciones empíricas han puest o de manifiesto, sobre tod o, el produ cto de
esta tran sformació n. Las represent aciones sociales (RS)en cierta for-
ma se confund en con una est ructura jerarquizada de "palabras" o imá-
\ genes. Sin embargo, en principi o es preciso señalar que tal perspec ti-
va, por reductor a que sea, permite demostrar que este enfoque científico
de la objetivació n es un momento en un proceso de constru cción de
una realidad , momento que resulta de un a formalización del conoci-
mient o concreto y cot idiano y qu e, de vuelt a, transfo rma este saber
"necio" en un a nu eva realidad.
En esta parte exami nare mos tre s aspec tos del estudio de las RS: la
definición de su cont enid o, la búsqueda de su estructura y la de su
orienta ción. El primer aspecto concierne sobre todo a la natura leza de
los dato s y los métod os de interr ogatori o relacionados; se abordará
aquí como. una introd ucc ión a difere~tes métodos de análisis. El se-
gund o aspecto se refiere más al ¡m álisis de los datos y se tratará más
ampliament e. Nos dedicaremos sobre todo a pone r de manifiesto el
tipo de estructura, que se constru ye a partir de técnicas utili zadas a
men udo para delimit ar la organ.ización de las representac io nes. Final-
ment e, el último pun to referent e al aspecto de las actit udes de las RS
nos dará la ocasión de abord ar brevement e el tema del esta blecimi en-
to de escalas de actitud, la de Osgood en particular, par a definir la
orient ación de las RS.

31
CAPÍTULO 1
CLASIFICACIÓN AUTOMÁTICA:
PROXIMIDADES ENTRE LOS CONTENIDOS
DE UNA REPRESENTACIÓN SOCIAL

Los estudi os sobre las RS se apoyan en un materia l lingüístico, de pala-


bras (respuestas a cuestionarios, asociac iones libres, entr evistas, etc.).
Este hecho no dejó de ocasionar debates virulen tos sobre la pertinen -
cia de los métodos de manejo (esta dístico y teórico) de tales datos. Las
disputa s son, por supuesto, tanto más inten sas en cuanto que concier-
nen a discursos recogidos vía entrevistas, por ejemplo, por el hecho de
que se trata aquí no sólo de indicadores semánticos sino también de
est ructura s sint ácticas. Nuestro propósito se refiere a un material cuyo
manejo no excluye este tipo de debates.
Nos interesaremos sobre todo, pero no exclusivamente, por los
datos obtenidos durante interrogatorios esta ndari zados o semiesta n -
d arizados. La mayoría de los trabajo s sobre las RS emp iezan a menud o
por investigaciones de tipo abiert o que permiten delimita r uni versos
semánticos. Una de las técnicas más comúnm ente utilizadas es la aso-
ciación de palabras (véanse sobre este tema Rosa, 1988; Le Bouedec,
1984).
El material obtenido así puede agrup arse en una recopilación de
palabras citadas por el conjunto de la población, por uno de sus gru -
pos, o también por cada individu o . Se habla entonce s de diccionari os
que pueden dar lugar a diferente s tipos de procesa miento . De manera:
global, se pueden distinguir dos maner as de manejar este tipo de ma -

33
34 1. Clasificaciónautomática Willem Doise, Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 35

terial. La primera consiste en utilizar directament e las "palabras" para té que organizó la resistencia tras la introducci ón de nuevos costos de
poner de manifiesto universos comune s a diferent es estímulos. En e_l inscripción), huelga (la estrategia propuesta por el comité), extrema_iz-
segundo tipo de procesamiento, las "palabras" se usan más bien para quierda(la orientaci ón política de este comité) y trabajadores (el grupo
delimitar su organización , para revelar una estruct ura más "profunda" con el que el comité quería esta blecer una solidaridad) constituían los
de las RS. Empezaremos por presentar brevemente una investigación términos inductores que podían carac terizar el movimiento . En con-
sobre el manejo de los diccionarios según el primer modo. Ello nos traposición se propusieron los términos poder (al que se enfrent aba el
permitir á introducir un método de análisis multiv ariado de clasifica- movimiento), extremaderecha(la orient ación política contraria a la del
ción jerarqui zada, método que discutiremo s después más en deta lle. comité), ejecutivos(por oposición a trabajadores) y AGL (sigla que re-
\ presentaba una asociación tradicional de estudiant es que volvió a oc u-
parse del movimiento). El término estudiantes(el grupo al que se dirigía
AN ÁLISIS DE CLASIFICACIÓN JERARQUIZADA el comité y la AGL) puede tomarse como el término centr al: el tema
EN EL PROCESAMIENTODE LAS ASOCIACIONES DE PALABRAS' considerado por el autor es descubrir si se percibe a los estudiant es
dentro de la esfera de influencia del comité o de la AGL. Se invitó a
Para delimitar el univer so semántico de una RS, púede ser útil obtener cada uno de los 281 sujetos entrevistados a asociar tantas palabras como
información med iante una técn ica de asociació n de palabras, con tér- deseara a uno de los nueve términos.
minos que se sabe que se utilizan para asociar una imagen al objeto de El número tota l de palabras diferentes evocadas fue muy impor-
la representación. Estos términos pueden definirse por los vínculos tante (977 para 1631 palabras), se redujo a aproximadamente la mi-
que estab lecen entre sí y con el objeto representado. Se puede tratar tad (453) al agrupar términos semántic amen te próximo~ ,(.ejemplos:
de vínculos de semejan za o de diferencia, o tambi én de relaciones de derechi sta-derecha; no con ozco- desconocido; leninist;, trotsk ista,
implicación diversas. Así, la comparación de los diccionarios obteni- comunista-marxista [sic]). A sí, el material para el análisis está const i-
dos para cada uno de los términos permite especificar el universo sin- tuido por nueve diccionarios, cada uno de los cuales corre·sponde a un
gular de un campo de representaóones y sus universos de articul ación término inductor, que debe compararse.
con términos próximos. Esta operación puede efectu arse para el con- El autor construye primero una matriz de similitud entr e estos
junto de la población sin tomar en cuent a las variaciones individuales dicciona rios calculand o un índice llamado de Ellegard.
en lo que concie rne al número y la natural eza de las palabras asocia- Este índice se ca lcula dividiendo el número de palabras comunes
das. Se admite, implícitam en te o no, que existe una representaci ón a dos diccionarios por la raíz cuadrada del producto de las palabras de
social única del objeto o por lo menos una fuert e base común entr e los los dos diccionarios. Varía entre O y 1, y cua nt o más elevada es la
individuos. proporción de palabras com unes, mayor es el índice. En el estud io
citado, se observa un índice de similitud elevado entre comité de los
10 000 y huelga (.40) mientra s que el encon trado entre dirigentesy
Ejémplo:un movimiento de protesta extrema izquierdaes pequeño (.09), lo que sign1" fica q ue las palabras
com unes asociadas a los dos primeros término s inducto res son más
Giacomo ( 1986) presenta un estudio sobre la representación social de numer osas que las asociadas a los otros dos términos inductores.
un movimient o reivindicativo, encabezado por estudian tes de la uni- La matri z de similitud puede entonces ana lizarse según un méto-
versidad de Louvain-la-Neuve. Entre otra s medidas, el autor escogió do de clasificación jerárquica (véanse Beauvois, Roulin y Tiberghien,
nueve términos inductores que habían sido selec;cionados cuidadosa- 1990, pp. 197-200, para una intr oducción a esta técnica de aná lisis).
ment e ,iara delimitar y luego comparar universos semán ticos próximos Las técnicas de clasificación automática por las cuales se identifican
o alejados del movimiento. Comité de los 1O000 (nombre dado al comi- grupos de objetos (individuos o respuestas) similares según cier tos cri-
36 1. Clasificación automática Willem Doise, A lain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 37

terios,.son particularment e eficaces para revelar estruc tur as de repre- Figura l. Representación gráfica (dendrograma) de la clasificación
sentaciones. El análisis jerárquico permite agrupar, en este caso, los. jerárqu\ca (método del vínculo completo) de las palabras inductoras
término s qu e presentan el índice más alto de similitud entr e sí. Una utilizadas por Giac omo (1986) en el est udio de la representació n
gráfica en forma de árbol, el dendrograma (véase figura 1), permit e socia l de un movimiento de prot esta
visualizar Las clases creadas así y la int ensidad de los vínculos de los
elemento s que las componen. Similitud
La lectura de l dendro grama se efect úa de la manera siguiente. .40 .30 .17 ./0
Los est ímulos se reúnen poco a poco según su similitud decrecie~ te Comité------ ~
que se anota en una escala que va de la izquierda a la derech a de la Huelga 0---- -~1-----~

gráfica. De modo que los grupos de estímulos ya clasificados a su vez AGL ------- -- ----'
se clasifican en otros grupos, hasta la reuni ón de todas las respuestas Trabajadores ----- -------------'
en un solo grupo cuyo grado de similitud está inscrito a La derecha de Estudiantes
la gráfica . ELagrupami ento de dos estímulos se realiza en un nivel Dirigentes
tant o más alejado en el árbol cuanto más distinta s sean las clases a las Extrema derecha
que pert enezcan. El resultad o final se presenta en la forma caracterís- Extrema izquierda
tica de un árbo l de clasificación jerárquica. Se tr ata en efecto de una Poder ----- ---- -----------'
jerarquía de grupos de estím ulos que se insertan unos en otros. Para
interpretarlo, se fija un umbral intermediario de distan cia entr e los Nota: Los d iferentes méto dos de clasificación jerárqu ica (vínculo simple, víncu-
grupos que da un significado a cada agrupación de respuestas . El esta- lo completo, Ward) se presenta n más adelant e.
blecim iento de este umbral no obedece a reglas estadísticas estrict as:
las agrup aciones resultant es deben tener un sentido en el aspecto teó- tudia:itequedan entonces muy rápidamente aislados del resto . Por
rico . Así, la lect ura de estos diagramas se realiza de manera sencilla. último, la ramificac ión no-estudiante, trabajadorse separ a de in-
En el eje de las orden adas, encontram os los nueve estímulos en suce- med iato de lo que podría parecer hace r alusión al "movimien to de
sión de simfütud decreciente (así comité, huelga, y luego AGL, son los los 10 000". (Giacomo, 1986, p. 129.)
estímulos más próximos); en abscisa se lee el grado de semejan za en -
tre los estímulos: mientra s más alejado esté el punto de conexión , más En el estudio presentado, el análisis clasificatorio de las palabras
grande es Ladiferencia que separa estos estím ulos. debía permitir contesta r una pregunta: lpor qué fracasó el movimiento
El autor co menta este resultad o de la mane ra siguiente: reivindicativo lanzado por el comité de los 10 000? Se había postulado
que la estruct ura de este con tenido reflejaría oposiciones. El método
La primera división del árbol opone poder; extrema izquierday extre- utilizado por el autor lleva en efecto a distinguir universos distint os: en ·
ma derecha a los demás términos. A l parecer los diccionario s de este caso, muestra que el campo semántic o asociado a "político" está
palabras asociadas a estudiantes, dirigentes,AGL, huelga, comité y tra- muy clara mente separado del resto, incluso del movimiento estudiantil.
bajadorestienen más similitud entre sí que con los términos que Asimismo, constatam os que el diccionario asociado a estudiante, si está
evoca n un universo político. Por lo tanto , las represe nt aciones so- próximo al asociado a dirigente,tiene pocos puntos en común tanto con
ciales de los térm inos utilizados parecen orga nizarse primero según los términos relacionado s con el movimiento como con el de trabajador.
la pertenenc ia o no a un universo "político". Los estud iantes se Estos resultados constituyen un esbozo de respuesta a la pregunta for-
sitú an a sí mismos en e l universo apolítico qu e d iferencian luego mulada por Giacomo, pero está claro que no la agotan del todo: la prue -
según la proximidad que el término tiene con ellos. Dirigentey es- ba es el hecho de que el términ o AGL, que el autor introduce por oposi-
38 1. Clasificaciónautomática Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 39

ción a comitéde los 1O000, se encuentr a colocado muy cerca del comité Numerosas investigaciones sobre las RS utilizan este método. Mos-
mismo. Por otra parte, dado que el fracaso del movimiento debe consi-. traremos por medio de un ejemplo lo que distingue un análisis jerárqui-
derarse en el tiempo, nos podemos interrogar acerca de la evolución de co basado en los niveles medios de respuestas (calculados para el con-
la estructur a jerárquica obtenida que sólo es una objetivación parcial y junt o de la población) del const ruido a partir de niveles individuales.
sobre todo estátic a.
La matriz de similitud manejada por el aná lisis de clasificación
pued e componerse a partir de palabras, como en el caso de Giacomo, Ejemplo:identidadesmasculinay femenina
o de otras formas de producciones verbales tales como las unida~rs
argumentati vas o las catego rías temática s. En este caso, nos inte resa- En un estudio sobre la percepció; del grupo de pertenencia y del otro
mos estrictamente por la estructura com ún de la RS. Es posible con- grupo (Lorenzi-Cioldi, 19886), 240 sujetos (120 niños y 120 niñas)
"trolar la multiplicid ad semántic a introducida por los individuos inte- describían a los hombresen general y a las mujeresen general, con la
rrogados pidiéndoles que asocien al término inductor un núm ero ayuda de una lista de 24 rasgos (ocho rasgos estereotípicos masculi-
determinad o de palabras o también que seleccionen términos de una nos, ocho femeninos y ocho neutros; se trata de un subconjunt o de las
lista preestablecida. Al manejar los datos para el conjunt o de la pobla- caracte rísticas de un cuest ionario para la medida de los estereotipos
ción, la búsqueda de una visión común en un a población considerad a sexuales elaborado por Bem, 1974). En una escala de siete puntos los
como un todo supera clarame nt e la consideración de la hete rogene i- sujetos ind icaban con qué grado cada rasgo carac terizaba los diferen-
. dad eventual de la población. tes grupos (1: p__o
~ o carac teríst ico; 7: muy característico). El estudio
incluía varias situaciones, de las que sólo una se tomará en cuen ta en
este ejemplo. En ésta, se presenta ban los rasgos como diferenciadores
EL ANÁLISISDE CLASIFICACIÓN JERÁRQUICA en general de los dos sexos. Con la ayuda de los rasgos, los sujetos
EN EL MANEJO DE LAS RESPUESTASINDIVIDUALES tenían que describir a los hombres y las mujeres en genera l.
Consideremos las respuestas de diez individuos sobre seis escalas
Ahora bien, la agrupación de las variables puede efectuarse de mane- (independiente,segurode sí mismo, amistoso,imprevisible,tímidoy sensi-
ra diferen te. En lugar de fundamentar el análisis directame nte en pre- ble) para describir los hombres en genera l (véase cuadro 1).
sencia o ausencia de respuestas comunes en una población, se puede Un simple vistazo sobre los promedios basta para notar que los
primero tratar. las respuestas en otro nivel, el de los individuos. Seña- rasgos pueden agruparse en tres pares según el grado de pertinencia
lemos en principio que sería absurdo aplicar esta operación en asocia- para la imagen masculina: independientey segurode sí mismo suelen
cione s de palabras tales como las analizadas por Giaco mo. En efecto, definir a los hombres en contrapos ición a de tímidoy sensible, mientras
los sujetos sólo reaccionaban a un término inductor y por lo tanto no que amistoso e imprevisiblese aplican mode ramente a la descripción
producía n más que un diccionario. Para utilizar este método, hay que de los hombres. Sometamos la matriz de las diferencias en tre los pro-
disponer de varios diccionarios o usar otra técnica de cuestio nario medios a un análisis de clasificació n jerárquica. Para esto, tran sforma-
(por ejemp lo: proponer a los sujetos una lista estandarizada de pala- remos las difere ncias en distancias euclidianas, índice de disimilitud
bras o de respuestas pidiéndoles que indiqu en su grado de semejanza comúnmente utilizado para considerar las diferencias entre variables
con un tema inductor). Ent onces es posible comparar los niveles de continu as (véase cuadro 2).
respuestas de cada sujeto o, en otras palabras, delimitar las semejan - Recordemos que la expresión de la disimilitud por una medida de
zas y las diferencias entre respuestas individuales en una primer a eta- distancia euclidiana supon e que las relaciones ent re ítems pueden
pa. En una segunda etapa se pondrá de manifiesto una estr uctur a co- considerarse como distancias en tre los punt os de un espacio. El coefi-
mún a los individuos. ciente de distancia más com únmente utilizado es igual a la suma de
40 l. Clasificaciónautomática Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 41

Cuad ro l. Respuestas de diez individuo s sobre seis escalas las diferenci as al cuadrado entre los valores asociados a dos estímulos.
par a la descripción de los hombres en genera l Es preciso señalar que el hecho de "elevar al cuadrado" las diferencias
entr e los valores significa que acentuamos las distancias mayores. Tal
Segurode proced imien to es coherente con un punt o de vista psicosocia l para el
Individuos Independiente sí mismo Amistoso Imprevisible Tímido Seruible cual una distancia mayor es un a señal más clara de la afirmación de
una disimilitud entr e dos objetos.
1 7 7 4 1 1 3 El análisis de clasificac ión jerárqui ca permite construir el árbol o
2 7 6 4 5 3 3 dendrograma ~figura 2). Ello confirm a la estructura que revela el pri-
3 6 6 5 7 2 \ mer vistazo sobre las distancias entr e promedios .
4 5 7 3 7 4 2 Al regresar a los datos ind ividuales, obse rvamos que la distribu-
, 5 5 7 4 2 1 ción de los resultados es homogénea para codos los ítems con excepc ión
6 5 5 4 3 1 2 de imprevisible . Ciertos individuos juzgaron q ue este rasgo ca rac teriza-
7 7 6 2 1 2 ba bien la imagen masculina mient ras que para otros la describía muy
8 6 5 5 5 3 1 poco. Para los primeros, parece que imprevisiblees similar a indepen-
9 6 7 4 1 2 3 diente o segurode sí mismo y para los segund os a tímido o sensible.Al
10 6 6 3 7 someter al análisis de clasificación la mat riz de las distancias entre
promedios, se borra por co mpleto la heterogene idad intr od ucida por
Med. 6.0 6.2 3.8 3.9 2.0 1.8 los individu os y co ncluim os prem atu rament e que imprevisiblees seme-
0.8 0.8 0.9 2.6 1.1 0.9 jant e a amistoso.Para evitar este problema, hay que construir una matriz
a partir de las distancias entre resu ltados individu ales. Ob tene mos la
N ota: Med. = media (promedio); s = desviación están dar. matriz siguiente (cuadro 3), que, sometida al análisis de clasificación
jerárquica,'lleva a un a agrup ación de los íte ms (figura 3) diferente de
la obten ida antes .
Co nsta tamos en primer lugar que las disparidades ent re ítems son
más pequeñas excepto las existentes entr e los ítems, cuyo nivel medio
Cuadro 2. Matriz de distancias basada en la pert inencia med ia en la descripción de la imagen masc ulin a es próximo. Después, obser-
de seis términ os para describir la imagen masculina vamos que el árbo l permite primero distinguir los rasgos poco caracte-
rísticos de codos los demás. En tre éstos, se puede hacer una separa-
Segurode ción ent re imprevisible,por una parte, e independiente,segurode sí mismo
Independiente sí mismo .Amistoso Imprevisible Tímido y amistoso,por la otra . Esta represent ación de los datos es más cohe-
ren te con la distribu ción de los resul tados en el conjun to de la pobla-
Seguro de sí mismo .24 ción que la ded ucid a de los promed ios .
Amistoso 19.44 22.56 Podemos ahora co mpletar la present ación de los resultados de la
Imprevisible 20.94 24.14 .06 imagen masculina present ando el dendrograma resultante de la clasi-
Tímido 64.20 67.40 28.20 26.46 ficación jerárquica para el conjunto de los rasgos y de los sujetos. Las
Sensible 67.88 70.92 31.88 30.06 .24 distancias entr e ítems se calc ulan con base en los resultados indi vi-
duale s. La figura 4 present a los resu ltado s para la imagen masculina y
la figura 5 para la imagen femenin a.
42 1. Clasificaciónautomática Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 43

Figura 2. Representación gráfica de la clasificación jerárquica Figura 4. Representación gráfica de la clasificación jerárquica
(método del vínculo completo) de las distancias entre las atribucione,s (método de Ward ) de los juicios sobre los hombr es en genera l
medias de seis rasgos descriptivos de la imagen masculina de los sujetos de ambos sexos

Distanciaeuclidiana Variaciones
intraclases
70 O 3741 16033 30560 42454
o 25

Amistoso
Imprevisib le
~ \ Am able
T ímido · ,, 1 Cálido
Sensible 1-- --- -- ---' Concienzudo
,. Independiente Comprensivo
1--------- -- ---- - ----::------' Con tacto
Seguro de sí mismo
Afec tuoso --- ,_____ __,
Amistoso---'
Extravert ido -- ---
Cuadro 3. Matriz de distanc ias basada en la pertinencia individual Sincero -----'
de seis término s para describir la imagen mascu lina Adapta ble -------'
Analítico -- - - -- -'
Segurode
Independiente sí mismo e Tímido
Amistoso Imprevisibl 2
Indepen diente - ----,
Confiado en sí mismo - -- -'
Seguro de sí mismo 4.00 Seguro de sí mismo ------'
Amistoso 7.07 7.35
Imprevisible 9.22 11.27 7.8 l 3
Tímido 13.27 13.64 8.00 11.00 Tímido
Sensib le 13.86 [4.21 8.60 11.36 3.46 Reservado
Diligente
Sensib le
Figura 3. Representación gráfica de la clasificación jerárquica Complac iente ___ _ __,J

(método del vínculo completo) de las distanc ias entr e las atribuciones Imprevisible -------'
individuales de seis rasgos descr iptivos de la imagen masculina
4
Agresivo -------- ,___ _ _ _

J
Distanciaeuclidiana Dominante------- -'
-O==-=-
~ -=--=- 4_ ___
-=-----,
____,: 8 _ _ ___
__:_ _ _ 14
_
Tímid o 5
Individualista - ----------,
Sensib le - --- ~ Au tosuficien te ____ _____ _,
Indepen die nte - --- --7.- - -- - ~
Seguro de sí mismo _ ___ _ _ _, Nota: Las clases de rasgos obtenidas está n numeradas a la izquierda de la gráfica.
Amistoso _ _ ___ __ ____ _, . La clasificación por el método de Ward (véase más adelante) se basa en una compara-
Imprevisible - - - ---- -- -- ---- - -----' ción entre variaciones intra e interclases de las distancias euclidianas entre rasgos.
44 1. Clasificación automática Willem Doise,A lain Clémence y FabioLorenzi-Ciokli 45

Figura 5. Representació n gráfica de la clasificación jerárq uica Para facilitar el coment ario de los principales resultados, los gru-
{método de Ward} de los juic ios de los sujetos de ambos sexos pos de rasgos que hemos seleccionado para la interpretación se han
sobre las mujeres en genera l numerado , en cada gráfica (del lado izquierdo. Así, por ejem plo, el
grupo 2 (independiente, confiado en sí mismo, segurode sí mismo) está
Variacionesintraclases muy bien aislado de los grupos 3 a 5, y bastan te bien del grupo 1, como
O 6436 14047 25796 42l45 se puede ver al nivel de su conexión con el conjunto de estos grupos
<.
1
Amistosa (figura 4).
•/
Amable Coment aremos los dos árboles hacie ndo una comparación entre
Comprensiva las dos imágen es q ue pueden obtenerse de ellos. Aparecen importan-
Sincera tes diferencia s entre las descripciones de los dos grupos (tan to para los
.. Confiada en sí misma niños, señalémoslo , como pa ra las niña s) . Considere mos con propósi-
Sensible
Cálida tos ilustrativos dos rasgos, independientee individualista (rasgos del es-
Afectuosa tereotipo masculino, que hace n refere ncia a la autonomía instrume n-
tal). En todos los casos estos rasgos forman dos grup os clara ment e
2 distin tos, sin duda en función de sus evaluacione s diferencia les, posi-
Adaptable ----
tiva para independiente,negativa para individualista (como lo pudimos
Autosuficiente ----'
Complaciente - -- --~ constat ar al examinar los juicios evaluadores emitidos por los sujetos
en este mismo estudi o). Miremos primero el árbol de clasificación re-
3 lat ivo al grupo masculino. Los rasgos cons iderados están asociados,
Analítica -----~ respectivamen te, a rasgos que como ellos correspo nden a la represen-
Segura de sí misnrn >-----~
tación de 1,1 n individuo autónomo . Así, independienteestá est recha-
4 ment e vinculado a confiadoen sí mismo y segurode sí mismo en sus afir-
Concienzuda --~ maciones {grupo 2). Individualista está vinc ulado a autosuficiente y,
Extravertida _ _ _ ¡---- - 7 aunque en menor medida, a agresivoy dominador (grupos 4 y 5). Los
lndependiente ______ _, resultados a propósito de los vínculos a estos rasgos son , sin embargo,
Diligente ________ _,
muy diferen tes cuando los suje tos describen el grupo femeni no. Inde-
5 pendiente (grupo 4) se encuentr a vinculado a concienzuda,extrovertida,
Agresiva -- -- - ~ y diligentepara aliviar las penas ajenas. Individualista {grupo 6) se en-
Con tacto ------' cuentr a cerca de reservada y de imprevisible. Como se desprende de
Dominante ------~ esta lectura , la idea de aut onomía person al, de indepe ndencia, tiene
Tímida ------~ significaciones radicalmente diferent es según el grupo que se juzga.
6 Para el grupo de las mujeres en genera l, esta idea parece más bien
Reservada ---- constru irse en la red de relaciones con el otro . Otros rasgos confirman
lndividualista 1-- -----~ esta interpretación a lo largo del árbol. Así, por ejemplo, autosuficiente,
Imprevisible -------- - -' vinculado a individualista para los hombres en general, está ligado a
adaptabley a complacientepara la mujer. Características idénticas, vincu-
Nota: Las clases de rasgos obtenidas están num eradas a la izquierda de la gráfica.
La clasificación por el método de Ward (véase más adelant e) se basa en una compara- ladas entre ellas de dos maneras diferent es, tienen significados total-
ción entr e variaciones intra e interclases de las distanci as euclidiana s entre rasgos. ment e distinto s.
46 1. Clasificaciónautomática Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenv-Cioldi 47

Este ejemplo muestra que el estudio de la objetivación no se limita El cuestio nar io tenía distintas formas que permitían una investigación
al estudio de vínculos en tre elementos semánticos considerados en sí mis- diferenciada de un tema (por ejemplo: una parte de los sujeto s te nía
mos. La estructura de estos vínculos depende del grupo social al que se que clasificar por orden de preferencia los cato rce aprendizajes pre-
refiere el universo semántic o. Es import ante también subrayar que las sentes en su escuela, mientra s que otra parte lo hacía con catorce
imágenes masculinas y femeninas, que este análisis pone de manifies- profesiones difíciles para esa población). Es preciso señalar que, al
to , se basan en víncu los muy particulare s entre elementos semántico\ estar las hipótesis orientadas por las teorías de la atribución, se pedía
relaciones en el nivel de pertinencia semánti ca de los descriptores para a los sujetos que tomaran posición fren te a proposiciones de respues-
las dos imágenes. Pueden tornarse otros vínculos entre estos descrip- tas que evocaban grandes dimensiones de la atribución , tales como
tores (por ejemp lo corre laciones) para caracte rizar mejor la una y la causalidad interna vs. causa lidad externa; explicación en términos de
otra. En la segunda parte, hablaremos más de la consideración de los causas o razones, etc. (véase Béroud, Clémence y Meyer, 1985;
"variables individuales en el aná lisis de las RS. Nos conten taremos aquí Clémence, Deschamps y Roux, 1986; Deschamps y Clémence , 1987).
con insistir en que el poner de manifiesto las clases de estímulos (de Precisemos también que los ejemp los que evoca remos con base en
palabras, de rasgos, etc.) para definir la organización del campo de este material se propon en, sobre todo, ilustrar la utilización de una
una RS no debe postula r a prioriun conjunt o homogéneo, conse nsual, técn ica de manejo de datos; sus con tribuciones específicas al estu dio
de respuestas dentro de una población. Tomar en cuenta la heteroge- de las RS tendrán que juzgarse siguien do otros criterios.
neidad de los datos informa tanto sobre el ca mpo como las relaciones La pregunta planteada aquí pedía a los sujetos que indicaran de
deducidas únicamente a partir de los niveles medios de respues tas. qué dependeel salariode un trabajadorescogiendo la(s) respuesta(s)
Iniciaremos ahora el análisis de clasificación jerárquica de datos que correspondiera(n) más a su opinión. Los ítems propuestos eran
dicotómicos, lo que nos llevará a examina r diferentes coeficientes de los siguientes: de su rendimiento,de su situaciónfamiliar,de lasresponsa-
similitud y de distintos mode los de análisis de clasificación jerárquica. bilidadesque tiene, de su formación,del costo de la vida, de su niveljerár-
Hay que especificar que nos basaremos en las semejanzas ca lculadas quico, de su jefe, de su antigüedad,de la empresa,del sector en el que
en el ámbito individual. trabaja,de sus ideaspolíticas.
Esta pregunta se aplicó a 185 sujetos, de los cua les cua tro no con-
testaro n y serán excluidos de los análisis. Por otra parte, otros siete
ÍNDICES DE SIMILITUDY ANÁLISISJERÁRQUICOS sujetos dieron una respuesta distin ta de las que se les proponía.
Nos inte resa mostrar cómo se pueden manejar las respuestas a tal
Ejemplo:los determinantes del salario pregunta para poner de manifiesto la mane ra en que son vinculadas
entre sí por los individuos, para obtener, en otros término s, una es-
Nos basaremos en un ejemplo sacado de un estudio que hemos realiza- tructura que permita organizarlas. Proponemos construir un campo
do con aprendices de Suiza de la lengua·francesa. Ya que aludiremos de este tipo partiendo de las coocurrencias de las respuestas indivi-
varias veces a este estudio, present aremos primero una breve descrip- duales, es decir, de la cantidad de individuos que han citado dos ítems
ción de éste. Se trata de una encuesta con cuestionario estandarizado al mismo tiempo. El cuadro 4 presenta la matriz de las coocurrencias
administrado a 702 jóvenes (de 16 a 20 años de edad) que obtie nen su de las respuestas individuales entre los ítems propuestos y la frecuen-
formación en un a empresa industrial o artesanal mientras siguen al cia tota l de las elecciones de cada ítem. A conti nuación, sólo conser-
mismo tiempo cursos teóricos en una escuela profesional. La investi- varemos cinco ítems para esclarecer mejor nues tro propósito.
gación abordaba la percepción de diferentes aspec tos del trabajo y de Para leer más fácilmente el cuadro 4, puede ser útil calcular la
la formación (elección de la profesión, sentido del trabajo , preferen- proporción que cada coocurrencia represe nta en relación con el nú-
cias profesionales, relacione s con el jefe y los demás aprendices, etc .). mero tota l de encuestados. La matri z obtenida permite poner de real-
Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 49

ce algunas asociac iones fuertes (en tre los ítems rendimiento,responsa-


bilidady formación,por ejemp lo) . Se observa rá con facilidad que tiene
la desventaja de asignar demasiado peso a la frecuenci a de apar ición
de un ítem aun cuand o, como lo vimos antes, el an álisis de clasifica-
ción jerárquic a también realiza agrupacio nes con base en los niveles
\. de respuestas. Por lo que se subestiman los vínculos ent re los ítems
menos citados. Pode mos cons tatar por ejemplo que 32 sujetos de 181
(18%) citaron a la vez familia e inflación mientras que 68 (38%) cita-
ron rendimientoy responsabilidadal mismo tiempo. ¿Hay que deduc ir
q ue rendimiento y responsabilidadestán más asociados entr e ellos que
.. familiae inflación?No. De hecho, si los 62 sujetos que escogiero n fami-
lia hubieran tamb ién escogido inflación,obtend ríamos un grado de aso-
ciación entr e estos dos ítems igual a 34%, coeficien te inferio r al obte-
nido entre rendimientoy responsabilidad . Sin embargo, est á claro que
familia e inflación estarían en este caso estrechamente vincu ladas la
una a la otra por los sujetos, más que rendimiento y responsabilidad cuyo
valor del vínculo se debe al hecho de que globa lmente se citan más a
menudo que familia e inflación.
Para tomar en cue nta este punt o, vamos a transformar esta ma-
triz. En lugar de relacionar el núm ero de coocu rrencias ent re dos ítems
con el número de encuestados, lo relacionare mos con el núm ero de
sujetos que citaron al menos una vez alguno de los dos ítems. Volva-
mos al ejemplo de arriba : 68 sujetos citaron el ítem inflacióny 62 el
ítem familia. Entr e estos sujetos, 32 citaron los dos ítems al mismo
tiempo, 98 sujetos citaron, pues, al menos uno de los dos ítems. O bte-
l.t'"'IVNOC-NV'\NN
nemo s así un índice de similit ud entre familia e inflaciónigual a .33, o
'-O
C"""\r<""'\C"")--1-NN
sea 32 dividido en tre 98. Entre rendimientoy responsabilidad, este índi-
ce es igual a .50. Tal índice se denomina índice de similitud simple o
\
de Jaccar d. El cuadro 5 presen ta la matriz de los índices de similitud
e para los ítems rendimiento, responsabilidad, familia, inflacióny jerarquía.
"'
a.
Podemos, ent onces, somete r la matr iz a un análi sis de clasifica-
8
>< ción jerárqu ica.
3
Existen diferent es análisis de este tipo. Examinemos el que se
considera como el más sencillo y el más fácil de aplicar: el del "vínculo
simple o mínimo". El principio de este aná lisis es considera r las simili-
tude s entre pares de ítems. Como en cua lquier aná lisis de clasifica-
ción jerár quica, el índice de similitud más aleo se conserva rá como
pun to de partida , y se crea rá así una primera agrup ación (aqu í, entr e
50 1. Clasificaciónautomática Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 51

Cuadro 5. Índices de similitud de Jaccard Figura 6. Represen tación gráfica de la clasificación jerárquica
entre cinco determinante s del salario (método del vínculo simple) de algunos dete rminantes
del salario basada en la matriz de similitud simple
Ítems Rendimiento Responsabilidad Familia Inflación
Similitud .50 .30 .16
Responsabilidad 0.496- \ .
Familia 0.315 0.276 Rendimiento------..,
Infl ación 0.331- 0.313 0.327 Responsabilidad >-------~
Jerarquía 0./61 0.157 0.13 0.081 Inflación---- - ---- -----'
Familia------- -- -------'
,. Nota: Los índices en cursiva son los se leccionados por el análisis de clasificación Jerarquía'------------- -- ------ - ---'
jerá rquica para agrupar los ítcm s.

Es entonces posible seleccio nar un índice de similitud que tome


rendimiento y responsabilidad).Se considera enton ces, el índice más también en cuenta los sujetos que no citaron ninguno de los dos ítems.
import ante (aquí, entre rendimientoe inflación}.Si uno de los ítems ya Este índice, llamado índice de similitud emparejado, se calcula to-
se encuentra en el grupo existente, el segund o ítem se añade a este mando en cuenta el número de veces en que dos ítems son acep tados
grupo (el ítem inflaciónse agrega, pues, al grupo compues to por res- o rechazados por los mismos individuos. Para regresar a los ítems fami-
ponsabilidady rendimiento}. En caso contrario , se crea una nue va clase. lia e inflación,constatamos que 115 sujetos acep taron los dos ítems, o
En nuestro ejemplo, en la última etapa de la clasificació n, notare- bien rechazaro n ambos. En relació n con el número total de sujetos
mos que el resultado sólo hace aparecer dos clases, una en la que conce rnido s (todos los encues tados), obtenemos un índice de simili-
están colocados todos los ítems salvo jerarquía, que constituye la se- tud empa¡ejado de .64. El cua dro 6 muestra que estos índices de simi-
gunda clase por sí solo. La figura 6 present a el resultado del anál isis. litud son mucho más importantes que los obtenidos sólo con base en
El resulta do es más bien desalen tador. Por un a parte, el dendr o- la aceptac ión de los ítems. Se observará asimismo que se minim iza
grama no hace aparecer más que una sola agrupació n (más precisa- más el peso de los niveles (o sea la frecuencia de las selecciones de
men te, un grupo compuesto de cuatro ítems y un grupo compuesto cada ítem).
del ítem jerarquíaúnicamente} y, por otra parte, constata mos q ue los El dendrog rama cons truid o con base en estos coeficie ntes utili-
ítems se agregan según un orden que la clasificación de la proporción zando el método del "vínc ulo simple" del aná lisis de clasificación je-
de coocurrencias permitía prever en gran med ida. Este resultado tri- rárquica, está representado en la figura 7.
vial está provocado por dos elementos que se suman. El primero se El resultado obtenido es aquí cons idera blement e distint o del pre-
refiere al índice de similitud seleccionado, índice que da mucho peso a cede nte. Así, el orden de inclusión de los ítems en las agrupaciones se
las frecuencias con las cuale s cada ítem fue citado conservando sólo la modifica por comp leto. El coeficiente de similitud uti lizado permite
similitud entre las elecciones. El segund o se relaciona con el tipo de aumentar al máximo el vínculo entre ítems menos seleccionados (como
aná lisis jerárquico que induc e lo que se llama un efecto de cadena. El los 'ítems inflacióny familia) y separar más clara mente los ítems que
criterio de agrupación simple lleva casi inevitablement e a vincu lar los tienen poco en comú n. Así, el dendrograma hace aparecer dos gran-
ítems entr e sí porque las coocurrencias entr e uno de los ítems ya in- des agrupaciones (responsabilidady rendimientoes una, familia, infla-
cluidos en el análisis y el ítem que entra tienen todas las probabilida- ción yjerarquíaes la segunda). Esta diferencia se debe al hecho de que
des de ser más grande s que las estableci das con los ítems restant es. el coeficiente de similitud más alto que aparece después del corres-

52 1. Clasificaciónautomática Willem Doise,A!ain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 53

Cuadro 6. Índices de similitud empa rejad os meros en cuanto a que suponen más la mediación del contexto social,
entr e los determinantes del salario poniendo menos énfas is en la voluntad propia del sujeto . Sin embar-
go, esta int erpre tación necesitaría ser con firmada por otros datos.
Ítems Rendimiento Responsabilidad Familia Inflación Utilizando un análisis de clasificación jerárquica que se basa en el
vínculo completo o máximo, obtenemos generalmente grupos de ítems
Responsabilidad 0.619 \ más distintos que con el método del vínculo simple. Con este nuevo
Familia 0.519 0.492 método ya no basta, para integrar un nuevo ítem en un grupo, que el
Inflación 0.519 0.514 0.635 vínculo entre uno de los ítems ya agrupado y otro ítem sea mayor que
Jerarquía 0.481 0.497 0.630 0.564 todos los demás vínculos entre ítems. De hecho, hay que considerar
también los vínculos entre este nuevo ítem y el conjunto de los ítems ya
Nota: Los índices en cursiva son los se leccionados por el aná li.sis de clasificación agrupados. El nuevo elemen to sólo puede ser incorporado al grupo exis-
jerárquica para agrupar los ítems. tente si todos estos vínculos son superiores a los demás víncu los. En
caso contrario, se constituye un nuevo grupo con los dos ítems restantes
Figura 7. Representación gráfica de la clasificación jerárquica que tengan el vínculo más elevado entre ellos. Regresando a nuestro
(método del vínculo simple) de algunos determinant es ejemplo, el análisis crea un primer grupo como anteriormente se hizo
del salario basada en la matriz de similitud emparejada seleccionando los dos ítems más próximos en.tre sí (familiae inflación).
Constatamos luego que el coeficiente de similitud entre jerarquíay fami-
Similitud liaes el más elevado (.63) pero jerarquíaestá menos próximo de inflación
.63 .52 (.56) que rendimientode responsabil idad (.61). Por ende, va a crearse un
grupo que contenga estos dos últimos ítems antes de incorp orar jerar-
Familia -------------, quía a familiae inflación.El dendrograma se present a en la figura 8.
Inflación ---- - --------' El de~drograma obtenido es relativamente similar al precedente.
Jerarquía --------------' Sin emba rgo, cuando se corta el árbol al nivel de un coeficiente de
Rendimiento ------ - ------7... _ ______ _, similitud de .60, obtenemo s tres grupos de determ inantes de salario, y
Responsabilidad------- ------ --' el ítem jerarquía forma un grupo en sí mismo. El análisis revela final-
mente una estructura compues ta de tres conjuntos que parecen co-
rresponder a referencias o análisis diferentes de la sociedad. Por un
pondiente en tre familia y jerarquía (este último incluido en el primer lado, parecería que los sujetos privilegiaban la voluntad individual del
grup o) es el estab lecido entre rendimientoy responsabilidad.Es necesa- trabajador mismo cuando se evocaban el rendimientoy la responsabili-
rio crea r un a'.nueva agrupación a este nivel de proximidad. Así, el dad; por otro lado, parecen hab er estado más orientados por una lógi-
efecto en cadena queda roto. ca relacional y social, en la que el componente coyuntura l, variable de
¿Cómo interpretar los dos conjunt os de respuestas que se despren- ésta (inflacióny familia), estaba separado de un componente más es-
den de este análisis? Por una parte, se observará que se encuentran los tructural, más estable Uerarquía).
ítems más frecuentemente citados (rendimientoy responsabilidad), ítems Sin embargo, como lo hemos mencionado más arriba, es de notar
para los que podemos interpretar que el salario del trabajador depen- que esta interpre tación debe tomarse con precaución. Además, en
de principalm ente de su con tribuci ón indi vidual a la producción; por esta fase tenemos que preguntarnos cuál índice de similitud ha de
otro lado, el orden de agrupació n de los ítems está vincu lado a su seleccionarse para manejar tales respuestas. El coeficiente basado a la
frecuencia de menor aceptación. Estos ítems son diferentes de los pri- vez en la acep tación y el rechazo de los ítems supone que, para los
· 54 1. Clasificaciónautomática Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 55

Figura 8. Representación gráfica de la clasificación jerárquica ANÁLISIS DE SIMILITUD


(métod o del vínculo completo) de algunos determ inantes
del salario basada en la matriz de similitud emparejada Flament (1986) propone otra manera de clasificar términos basándo-
se siempre en un coeficiente de similitud. El métod o que propone, el \
Similitud análisis de similitud, puede definirse brevemente de la manera siguien-
.63 50 te : "Se admite que dos ítems serán tan to más próximos en la represen-
tación, cua n to que un nú mero más elevado de sujetos los tra ten de la
Familia-------------, misma mane ra (ya sea que ambos los acepten o bien que los recha-
f------~
Inflación --- - ------~ cen). Ca lculamos un coeficient e de contin gencia, que es un índice de
Jerarquía---- --- ---------' similitud clásico." (Flament, 1986, p. 141.) Se obtiene así una matriz
' Rendimiento ---------- ---,1--- -------' de similitud, comparab le con la basada en el índice de similitud empa-
Responsabilidad- - - ------ -- ----' rejada, que puede simplificarse busca ndo el árbol máximo del sistema.
Esta noción proviene de la teoría de las gráficas y representa una grá-
fica "conexa y sin ciclo", es decir una gráfica en la que todos los ele-
men tos (que forman los vértices de la gráfica) están vinculados en tre
sujetos, el hecho de escoger un ítem es simétri co al hecho de pasarlo ellos y existe un solo cam ino para ir de un elemento a otro .
por alto. Podemos poner en duda este postu lado . El índice de similitud
simple (basado en la aceptación de los ítems) parece más adaptado al
manejo del materi al considerado en este eje mplo qu e el coeficiente de Ejemplo: juegoy resolución de problemas
similitud emparejado, más pertinent e cuando los sujetos tienen que
indicar explícitamente que acep tan o rechazan una proposición. Este Demos un ejemplo que Flament toma de Abric y Vacherot (1976) . Se
coeficiente es sin embargo muy útil para comparar los ítems cuyos trata de uria investigación sobre la representació n de una tarea de tipo
niveles de acep tación y de recha zo son elevados. "dilema del prisionero", tarea que puede percibirse como una situa ción
Señalemos que p ueden usarse otros métod os de análisis de clasi- de juego o una situación de resolución de problemas . Los auto res selec-
ficación jerárq uica además del "víncul o simple" o del "vínculo com- cionan 26 términos de una prein vestigación que permite traducir una
pleto". Los métodos de "Ward" y del "vínculo medio" se basan en la u otra de estas situaciones. Después piden a sujetos q ue efectuaron
proximidad media entr e ítems. El métod o de Ward, del cual hemos una tarea de tipo dilema del prisionero que escojan entre los 26 térmi-
dado ant es un ejemplo, tiene por objetivo lograr la máxima hom oge- nos aquellos que evoquen la situa ción en la que se encontraban . El
neidad de los grupos. En este caso, un ítem está vinculado a un grupo árbol máximo del sistema de similitud (que contiene 325 correlacio-
ya existent e si el aumento de la varianza que provoca es más pequeñ o nes) tiene la forma siguiente presentada en la figura 9.
que el correspondi ente ent re este ítem y otro (u otro grupo de ítems) . En esta figura, cada término represen ta un vértice . A lo largo de
Acabamos de mostrar que el análi sis de clasificación jerárquica las relaciones entre vértices (o aristas) están indicados los índices de
podía aplicarse en diferentes matri ces de datos que se const ruyen con similitud. Para construir el árbol, el procedimie nto es el siguiente. Se
base en relaciones de proximidad entre términos induct ores. Sólo he- trata primero de ordenar las aristas según el valor decreciente del ín-
mos ilustrad o una pequeña parte de los tipos de índice de proximid ad dice de similitud que les está asociado. Seleccionamos después las dos
o de análisis de clasificación existente s. El lector podrá encontrar re- primera s aristas que perte necerán forzosamente al árbol máximo por-
visiones má s detalladas sobre este tema en libros más especia lizados q ue no puede n ser las más peque ñas en nin gún ciclo. Por último, aña-
(por ejemplo Hud son, 1982; Aldenderfer y Blashfield, 1985). dimos a estas dos primeras aristas toda arista que no forme un ciclo
- .. /

1. Clasificación automática Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 57


56
con las ya seleccionadas . Así, las aristas que se seleccionan en el árbol
Figura 9. Represent ación gráfica del árbol máximo del sistema máximo son las que no son mínimas en ningú n ciclo (véase Degenne
de simLlitud de la representa ción de una ta rea y Yerges, 19 73). Para ilustrar este propósito, tomemos el ejemplo de
los elementos suerte, azar y casino que figuran en el árbol máximo más
Probabilidad
Trabajo .27 arriba. Las aristas (suerte, azar) y (casino, azar) están inscritas en la
gráfica y valen respectivame nte .50 y .36. Deducimos de esto por lo
tan to que la arista (suerte, casino) es inferior a .36; si no fuera tal el
caso, la arista (casino, azar) se suprimiría en provecho de la arista (suerte,
casino). En términos de similitud, podemos decir que suerte y azar por
una parte, y azar y casino por otra part e, está n más próx imas la una de
la otra que suerte y casino.
Con base en el árbol máximo, es posible contes tar la pregu nta de
Abric y Yacherot sobre cómo iden tificar los términos asociados a jue-
go o a resol ució n de problemas como represent ació n de la tarea .
Flamen t (1986, p. 144) propone la lectu ra siguien te :

Suprimamos del árbol máximo las aristas que se encuentra n entre


ítems de categorías iniciales diferentes (véase figura); las subgráficas
obtenidas así tienen entonces una compos ición homogénea (o todo
juego , o codo prob lema); Observamos ítems aislados (trabajo,pro-
babilidqd,activo,etc.), cuyo significado inicial es fuertemen te puesto
en duda (porque cada uno se parece más a ítems de categoría opues- ,,
ta que a los ítems de su propia categoría ). Quedan tres subgráficas
ji
importantes (indicadas en la figura) -uno para juego, dos para pro -
blema-, cuyos ítems tienen su significado inicial confirmado en la
representación por la prox imidad de ítems de misma catego ría.

Se encue n tra n otros ejemplos de este método para reproducir por


Ganancia ejemplo la estr uct ura del campo de represent ación de los alumnos por
sus maestros (Gilly, 1972), o la transformación de una representac ión
Nota : Los ítems clasificados a prioricomo "juego" están rep resentados por un social (la de la caza para los cazadores), más precisamen te, la reorga-
círculo lleno y los clasificados a prioricomo "reso lución de problemas" por ~n.cuadr;- nización de los elementos del campo (Guimelli, 1989) .
do. Las aristas en negrita vinculan los ítems de mismas categorías. Los md1ces e
similitud están anotados a lo largo de las aristas . Véase Flament, 1986, p. 142.

CAPÍTUL02
:1 ANÁLISISDE CLASIFICACIÓNAUTOMÁTICA
Y ANÁLISISMULTIDIMENSIONAL

Tenemos que insistir en que las estru cturas reveladas por el aná lisis de
clasificació n jerá rquica se debe n leer por supuesto en relación con los (
datos introducid os. Como lo hemos demostrado, estos datos pueden
proceder de plant eam ientos muy di ferentes . Además, hay que especi- 1
ficar que se trata de una clasificación de ítems establecida con base en 1
un cri terio .de proximidad: Como se verá en los otros capítulos, no se
puede afirmar que el campo de representación que de esta manera 11
•1
se revela sea necesariamente el mismo para todos los individuos o ,,
grupos que conforman la población estudiada.
Las técn icas de clasificació n q ue acabamos de ver tienen como ll,,
fin descubrir la manera en que los diferentes elementos de una repre-
sentación social se organizan en categorías. El criterio utilizado para
la clasificación depend e de la proximid ad o de la similitud de los ele-
mentos. Por consiguiente, la ap licación de tal análisis proviene de la
hipótesis (a menudo implícita) de que los sujetos responden compa-
rando los eleme nt os y los separa n en categorías. Y ade más se supo ne
que los sujetos o los grupos de sujetos compa rten la misma referencia
de ca tegoría, que existen visiones co nsensuales de la organización en
categorías de los elementos de l área de las Representacio nes Sociales
(RS). El aná lisis de clasificación jerárquica pone de manifiesto un or-
den entre los elementos, pero descubre también la heterogeneidad de

59
60 2. Análisis de clasificaciónautomáticay análisismultidimensional WillernDoise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 61

las categorías. Cua ndo ésta aumenta, lo postulad o como base del aná- en coeficientes de proximidad en tre estímulos. El análisis permite co-
lisis se debilita y los resultados se vuelven poco claros. locar los diferentes estímulos en una ca ntidad limitada de dimens io-
En efecto, más que llevar a cabo una clasificación de los eleme n- nes (dos o tres es lo más frecuente), preservando las relaciones de
tos, los sujetos pueden distinguir grados. Entonces es prec iso cons ide- distancia en tre los mismos. El número de dimensiones depende de la
rar que, cuando la organización del campo no es o no se reduce a u_na adecuació n del modelo (de las distancias represent adas) con los datos
clasificación (por ejemplo, entre lo que se aplica y lo que no se aphq .11 de base (a las diferencias observadas). La adecuación con el modelo
a tal definición, en tre lo que describe tal o cual aspecto), se funda- se indica con una medida denominada "estrés" . Esta medida indica la
menta en la posición de los elementos en una o varias dimensiones proporción de diferenc ias empíricas que no son coherentes con las
(grado de aplicación de tal definición, grado de descripción de tal o distancias representadas. Cuando existe una relación ascendente per-
cual aspecto). Ahora veremos dos métodos de análisis de datos que fecta entre las dos medidas -en otras palabra s, cuando las distancias
p~rmiten entende r la organización del campo reduciendo sus elemen- resultantes del aná lisis y las diferencias observadas están ordenadas
tos a las dimensiones de las cua les éstos son los puntos de referencia. idénticamente-, el estrés es igual a O. Se admite en general que un
Señalemos de entr ada que estas técnicas se utilizan con frecuen- estrés inferior a .10 permite considerar que la adecuación es satisfac-
cia en un punt~ de vista más ambicioso, en el marco del estudio de la toria (véase la representac ión de Kruskal, 1964). Como se vio ante-
objetivación. Recurr iendo a los análisis multivariados como las esca- riormente, el an álisis se apoyará en una matriz de proximidad entre
las multidimen sionales (MDS) o el análisis factorial de las correspon- diferentes estímulos. La interpretación de resultado s se practic a a
dencias, varios investigadores pretenden aba rcar estructuras más com- menud o por medio de la lectu ra de la gráfica en la cual se proyectan t:
plejas, incluyendo a veces dimensiones de importancia variada, lo que las coordenadas de los estímulos en las dimensiones. Para interpretar las
permite que se destaque una estructura más centra l en relac ión con dimensiones, es posible efectuar correlaciones entre las coordenadas 1l
otras modulaciones eventu ales. El postulado inh erent e a esta posición de los elementos analizados por MDS y las evaluaciones de estos mis- 11
es que la organización de los datos en un espacio multidimensional mos elemento s.
que se deduce de aquellos análisis, sería de algun a manera expresión
de la organ ización cognoscitiva de los elemento s del campo de las
!l
ANÁLISIS DIMENSIONALDE LAS ASOCIACIONESDE PALABRAS
representaciones. De esta manera, la estructu ra cognoscitiva se supo-
ne más compleja que la que postulaba una "sencilla" clasificación de
Algunos autores consideran que comparar diccionarios de palabras es
il
los elemento s. Los sujetos no co mpartirían (o no solamente) un refe- 1¡·
ren te de catego ría comú n, sino también funciones en el manejo de la un método que permite determinar la existencia de una estructura
1
información que implicarían diferente s criteri os de selección, orden Y específica de una RS. En este caso, la mat riz de similitud a menudo se
orientac ión de los elementos del campo. trabaja mediante una técnica de análisis multidimensional de tipo MDS.
En ocasiones, este análisis es la continuación de un aná lisis de clasifi-
cación jerárquica para delimitar con mayor exactitud los grupos de
ANÁLISIS MULTIDIMENSI
ONAL: LA ESTRUCTURA estímulos creados por este último análisis. Para mostrar la diferencia
COMÚN DE LAS REPRESENTACIONESSOCIALES entre la organización del campo resultante del análisis de clasificación
jerárquica y el análisis multidimensional, nos referiremos al ejemp lo
La técnicas del aná lisis multidimensional (véase Beauvois, Rovlin Y de Giacomo presentado antes. ·
T iberghien, 1990, pp. 202-204, para una introducción a esta técn ica
de análisis) se basan, así como el aná lisis de clasificación jerárquica,
62 2. Análisis de clasificaciónautomáticay análisismultidimensional Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Ciolái 63
Ejemplo:un movimientode protesta jerárquica. Podemos preguntarnos si el MDS precisa los agrupamien tos
generados por el análisis anter ior o si más bien propone un cuadro de
Giacomo utiliza el análisis multidimen sional para precisar los result ados orga n ización de los datos más adecuado y autosufícience. O también
ob te nidos por el método de clasificación. Co n tres dim ensiones, el nos podemos pregun tar si los tres gran des conjuntos que componen el
MDS proporciona una bue na adec uaci ón a la matriz de disimilitud ob- árbo l jerárq uico no representan mejor las relaciones que los est udian-
servada (estrés = .02). La primera dimens ión opo ne el extremismo,t tes establece n entre las diferentes palabras indu ctoras . Es difícil deci- 1
polític o (de derecha y de izquierda) a trabajadoresy, en menor medida, dirse e ntr e estas dos opciones. Sin emba rgo parece que los acerca-
a dirigentes,estudiantesy AGL (asociació n de estudiantes). Esta dimen- mientos semánt icos entre los diccionarios dependen más de un a
sión confirma la confus ión ent re los dos extremismos político s y su
iepa ración de Los otros uni versos extraídos del a nálisis de clasifica-
diferenciación entr e distintas dimensiones en las cuales cada palabra :i
,J
inductora indica un cierto grado (de sentid o político, de preocupa-
ción. En realidad , La repa rtici ón de Los términos e n esta dimensión ción estudianti l y de protesta contra el poder) que de un a clara cate- 1
parece demostra r que las pa labras en común de los diccio n arios no gorizació n de estos tres aspectos. Para apoyar esta con clu sión, recor-
perm iten tanto ordenar los términ os induct ores en ca tegorías como demos que los coef icient es de similitud en tre los diccionarios no eran ,.
11

distribuirlos en diferentes niveles de una escala que mostraría el ni vel muy elevados. Por otro lado, el hecho de dar c uenta de un número tan
de compro miso político. limitado de datos mediante un espacio tridimensional indu ce a pensar
La segund a dimensión sepa ra comité de los lO 000 (con huelga, que, en este caso en particu lar, los resultados del MDS tiene n una esta- 11
poder y trabajadoressitu ados del mismo lad o del eje) y estudiantes, té r- bilidad menor.
min o que se ace rca a dirigentesy a extrema derecha. Esta dimensión 1
precisa la diferenciación entr e e l univer so que se asocia co n los estu- 1
dian tes y el que se asoc ia con comité. Para termin ar, la tercera dime n- Ejemplo:la enfermedadmental
sión opone AGL a poder;los términos extremaderechay dirigentesson 1
los únicos que permanecen del mismo lado del eje que poder.El autor Vamos a referirn os a otro ejem plo de utili zación de l MDS propo rciona- 1
muestra que este eje puede interpretarse a la vez como dife renciación do por Rosa (1987, 1988), quien dirigió un es tud io sobre la enferme-
entre qu ienes disponen del poder y qu ienes no dispone n de él, por un dad mental que pertenece a un amplio conjunto de estudios sobre el 'l
lado, y por otro, en tre aquello que tiene que ve r co n las protesta y lo mismo tema llevados a cabo en Ital ia. Giacomo (1987, pp. 68-69) re-
que se vincula con el campo institucional. El tejido de opos iciones que
revela e l MDS permite contestar con más segur idad la preg unta plan-
sume de la manera siguiente los principales componentes de la estr uc- !l
tur a de las RS mostrados por estos estud ios:
teada por el autor acerca de l fracaso del comité de los 10 000. La estra-
tegia y la orientación política del com ité se distinguen con precis ión Como primera aprox imación, diremos que esta estruct ura se fun-
del univ erso estudiantil. Claro que és te se vincu la con la protesta damenta en tres polos: la definición de la persona normal, de la
moderada contra el pode r institucionalizado, pero tamb ién con e le- persona demente y de la persona enferma.
mentos que lo caracterizan de la misma manera que a los dirigent es. Esto se deduce de que, en todos los casos que he conocido, el
Para Giacomo, los est udiantes ven el com ité como ajeno al grupo (por espacio factorial se determina por estos tres estímulos. En efecto,
lo menos, ha y que precisa rlo, en el momen to e n que se efectuó la en cada ocasión, los dos primeros factores son produc to de una
investigación) y por lo tanto, no pueden compro me terse con el mov i- oposición ent re normal vs. "n1orbosidad" por un lado, y por otro,
mien to que promueve este co mité. dementevs. enfermo. Esta observac ión puede parecer bana l y hasta
El co nj un to del aná lisis propone resultados c uya inte rpretación cierto punto evidente para algunos. Pero tal no es el caso: los con-
es más sencilla que la de los ob tenid os por el análisis de clasificación tenidos específicos lo demuestran. Éstos manifiestan un dualismo
2. Análisis de clasificaciónautomática y análisis multidimensional Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 65
64
notable. Consideremos primero los contenidos que se asocian con Figura l. R~present~c ión gráfica de las dimensiones l y 2 del MD S
personanormal. Ésta se describe como equilibrada y sana, calmada, en l~s d1cc1onano s de palabra s asoc iadas con los términ os
segura de sí misma, cohere nte y racional, activa y trabajadora, se- mductor es utili zados por Rosa en el estudio de la
rena, sociable y comu nicativa, feliz, con tenta y satisfecha.
representación socia l de la enfermed ad menta l
Como un eco, frente a esta idílica pe rsonalidad, encontramos :02
morbosidad descrita a través del demente y del enfermo. El prime- .-::f., Demente •
1
1
ro se caracteriza por la extra11eza,la originalidad y la agitación. Se 1.0 1
Enfennoment11I 1 • Sí mismo
representa como un ser irracional e imprevisible, dotado de reac- • 1 • Nonnal
ciones emocionales intensas. Marginado, es inactivo, solitario y de- Demente I Demente :
, sesperado . En cuanto al enfermo, nuestros encuestados le atribu- Enf.mentol • 1 Nonnal • Sí mismo
yen principalmente sufrimiento, debilidad, estado de necesidad y O.O -- •~W\l!IDl:lltal_ ____
• & En/enno mental
+
I
Enf<·rmu
__ ..,._
N
• Dl
, - - - - - - ...,_ - - - - - - -
dependencia. A estos rasgos corresponden de hecho la asistencia, D emente I onna Sí mismo
1
la clasificación y la comprens ión otorgadas por profesionales. 1
1 • Normal
Asistimos entonces a un fenómeno de eco cur ioso (aunque 1 • Sí mismo
Enfermo• 1
previsto) que divide la experienc ia humana en una dicotomía. La 1 1
-1.0 En/enno&
1
felicidad es fruto de la normalidad (aun si confiesan que ésta es 1 ,i
bana l) 1nientras que la irracionalidad, la imprevisibilidad y la inac-
1
1 i
tividad (aun siendo agitadas) producen sufrimiento y aislamiento. Enfermo e
1
1
1
l
Así es como la experienc ia humana más banal y cor riente se
encuentra excluida de la normalidad , se explica en términos socia-
-2.01
+--.....---r-"""'T""-+--.....-~-~~ 1
-2 .1 o 1
les y se administra en términos médicos.
• Ni1ios • Padres • Madres • Maestros
En la investigación de Rosa, la población enc uestada se compone de
1884 sujetos procedentes de tres regiones de Italia contrastadas y com- Nota: El estrés es igua l a . 117. Figura adaptada de Rosa, 1988.
prende diferent es categorías de individuos (niños/adultos, profesionales/
no profesionales, etc.). En oposición al trabajo de Giacomo sobre el movi-
miento de protesta estudiantil, aquí estamos frente a una población con - Rosa observa que :
side rada como het erogé nea. Se utilizan cinco palabras indu ctoras:
personanormal,dernente,enfermomental,enfermoy sí-mismo.Para cada el· espacio
d bidimens
. ional obtenido por el anális is de Krus ka l, 1111-
categoría específica de sujetos se construye una matriz de similitud. A c1a o a partir de las matrices de semejanza entre palabras estímulo
continuación la matriz se somete a un aná lisis multidimensional. revela una estruc tura que aparece en todos los grupos [ ...] La con~
Así es como en el estudio se obtienen tantos espacios gráficos como figuración estructural que destaca tanto en el caso de lOS ntnOS .•
grupos diferentes haya (por ejemplo: muestra de Roma, región rural, como en el de los adultos de las diversas zonas de residencia
estudia nt es, profesionales, etc.) y se comparan. Como ejemp lo, señale- (Bolo111a,Roma, Nápoles y en medio rural), sin diferencias impor-
mos el espacio bidimensiona l resultante del MDS sobre la muestra de tantes en cuanto al sexo, a la clase social (para tod os los grupos) y
Roma, puesto que los espacios deducidos de las otras muestras (muestra a la edad (en e l caso de los niños)' opone de una manera muy clara
de regione s rurales, de estudiante s y de los profesiona les) son compara- en el e¡e horizont al, la esfera de la "normal idad" (persona o l
, . ) l n rmc¡ y
s1 mismo a a esfera de la anormal idad (enfermo, enfermo mental,
bles a éste.
66 2. Análisis de clasificaci6nautomática y análisismultidimensional Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 67

demente). En el otro eje, el área de patología física (enfermo) se El vínculo co n el est udio de las RS es todavía más fuerte puesto
opone a la de desviación meo tal (enfermo mental, demente) . ( L988, que las TIP se sitúan en relación con cierta producción cie ntífic a, la
p. 35.) corres pon dient e a la psicología de las pruebas (tests),de la cua l resulta
un a teoría de la perso nalidad. Así, estarnos e n un a situ ación en la que
Los dos ejemp los ant eriores son mue stra de un a perspectiva con - se puede hablar de inter cambios, de co muni cación entre el discur so
sensual de las RS. Claro que Rosa señala que un mismo espacio dimen.~ cient ífico y el discurso popu lar. Paiche ler (1984, p. 295) defme la articu-
siona l pe rmite dar cue nta de los co ntr astes ent re los difer ent es blan- lación ent re TIP y RS de la siguiente man era:
cos estímulos operados por grupos distint os de sujetos. Sin embargo, el
manejo del material semántico ace ntúa la hom ogeneidad de dicho s Los esquemas de causalidad que fueron circunscritos al nivel indi-
contras tes. La variedad semántic a entre los individu os o los grup os de vidual, que funcionan "en la cabeza" de cada sujeto concreto, re-
'índividuos se borra, lo que tiene co mo co nsec uencia por un lado que flejan sobre todo una causalidad social y la manera como distintos
se simp lifiqu e el campo en nue stro benef icio, pero por el otro que se grupos conciben y explican a través de su percepción el desarrollo
redu zca su significació n. de la vida social, los conflictos y los sistemas jerárquicos que la
El objet ivo de la inve stigación de la que hab laremos ahora es ilus- caracterizan . La eficacia del procedimiento obedece a que si bien
trar la co mplejidad y la dificultad que conlleva el uso del MDS al an ali- los sujetos no "conocen" la teoría, sí la utilizan y son utilizados por
zar un material más heterogéneo. Ve rificar emos el enriquecimi ent o ella. Aunque sean capaces de en unciar sus efectos, no pueden per-
metod ológico e int erpretativ o al que ést e cond uce. cibir su lógica [...] A través de la representación social, nos rela-
cionamos con objetos y no con conceptos. Cuando, como lo de-
mostró Moscovici acerca de la difusión del psicoanálisis, estas
ANÁLI SIS DIMENSIONAL DE DATOS HETEROGÉNEOS nociones de sentido común estaban en el origen de los conceptos
pertenecientes a un cierto marco teórico científico, se encontra-
Ejemplo: las teorías implícitasde la personalidad ban nuevamente objetivados. Este último proceso se acompaña
además de una esquemarización y de la aplicación de una teoría
Los trabajos realizados ace rca de las teorías implícitas de la personali - implícita que ya no tiene nada que ver con la teoría inicial.
dad (véase Ni sbett y Ross, 1980 ; Leyen s, 1983 ; Bea uvois, 1982, 1984;
Paic hel er, 1984; Semin , 1987) se puede n exam inar con facilidad co n No discutire mos aquí las diferent es co ncepciones de las TIP, ya
la perspectiva de estudio de las RS y específica mente, de la objetivación. sea que aparezcan como difusión de un saber científico o al co ntrar io,
En efecto, esto s trabajo s se refieren a los sistema s cognoscitivos que como fundamento objetivo de dicho co nocim iento . Nos basta rá ilus-
orga nizan las relaciones entre los rasgos de la personalid ad . El desa - trar los estudios efectu ados en este campo, estudios que utilizan a
rroll o inicial de los est udios acerca de las teorías implíci tas de la perso- menudo un análi sis mul t ivariado del tipo MDS. La ap licación de esta
nali dad (T IP) se ce ntr aba en las lógicas permane ntes y uni versales q ue téc nica tiene co mo objetivo revela r la estruc tu ra de los rasgos que se
orient arían las infere ncias de atr ibut os psicó logos a partir de un rasgo usan co n más frecuencia cuando se trata de descr ibir a los demás.
o de un co mportam ie nto . Otro problema afectó progre sivam ente a Nos int eresa re mos por una investigación descrita por Rosenberg y
es te conce pto, al situarl o de man era más general en el ámbito de la Sed lack (1972). Los auto res pidieron a 100 personas que desc ribiera n
percepció n de los demá s y de la form ación de las impr esiones, y atra - a diez personas, de las cuales conocían bien a cinco y al resto solame n-
yénd olo má s ha cia el de la repre sentación (Aldrovanti , Beauvoi s y te por su reputa ción. La consigna ind icaba a los sujetos que debían
Guingouin, 1987, p. 117). emplear por lo me nos cinco adjetivos u oracio nes cortas para realizar
estas descripciones. De las respuestas, los autores extrajeron 7057 uni-
68 2. Análisis de clasificaciónautomática y análisismufridimensional Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 69

dades semántic as, que redujeron a categorías de rasgos, agregando las Figura 2. Represent ación grá fica de las dimensiones 1 y 2
unidade s que poseían el mismo morfema básico (por ejemplo: "persona del MDS en los rasgos de personalidad que se asocian
sincera", "basta nte sincera", "siempre sincera" se clasificaron junta s libremente con distintos individuos
bajo el rasgo "sincero") . Finalment e, anotaro n 110 rasgos citado s por Bueno
lo menos diez veces para describir a una de las personas estímulo, de
los cuales seleccionaron 80 para el MDS (iel progra ma utilizado no per- ~<
mitía que se introduje ran más de 80 ítems!). La medida calcu lada por Dulce
a
los autores se basa en la frecuencia de las cooc urrencias de cada par de m Educado
rasgos, pond erada por el número de veces en que el mismo sujeto usa el
mismo descriptor para carac terizar a varias personas. a Simpático
.. La dimensiona lidad del espacio que se req uiere para obte ner una
adec uación acepta ble con los datos es elevada: con cinco dimensio-
nes, el estrés es de aproxi mada mente .15. Rosenberg y Sedlack (1972)
atr ibuyen este resu ltado al hecho de que la asociació n libre sería una
medida menos estab le de la asociac ión entre ítem s que la presenta- Activo lll Ingenuo
ción de una Lista cerra da de rasgos o que los rasgos (más numerosos) GI

proveniente s de la asociació n libre se referirían a una dimensiona lidad


más com pleja que la correspondiente a los rasgos de una lista cerrada
(véase el est udio de Rosenberg, Ne lson y Vivekanantha n, 1968) . Para m Egoísta
reducir el número de dimensiones, y al mismo tiempo mantener un
estré s ace ptable, los autores somete n las matrices de distanc ias int er- Malvado
mediar ias, resultado del primer análisis, a un nuevo MDS. Reco menda-
mos al lector interesado por este proced imiento que vea el texto origi- Nota: Las rectas de regresión de los juicios sobre tres escalas de diferent es trazos
nal. Finalmente, los autores proponen una configuración bidimensional han sido inscritas sobre la figura. Figura adaptada de Rosenbcrg y Sed lack, 1972, p. 158.

(véase p. 1158) de la cua l present aremos un resume n .


Por otra parte, para poder interpretar el espacio muldimen sional,
los auto res les piden a otros sujetos que eva lúen los rasgos escogidos blemente la percepción de la perso nalidad. En efecto, podemos ver
sobre n.ueve escalas bipolare s, seleccionadas con base en una investi- que las escalas de evaluació n (bueno/malo; éxito/no éxito social) están
gació n ante rior (Rosenber g y Ols han, 1970), y sobre nueve escalas fuertemente correlacionadas con cada dimensión. Éste es también el
correspondie ntes a las dimensiones clásicas del diferenciador semán tico caso, aunque en menor medida, para la escala de éxito intelectual. Este
de Osgood, co mo las dimensiones de evaluación, de potencia y de último resultado parece sorprend ente puesco que el rasgo inteligente
act ividad (Osgood, Suci y Tannenbaum, 1957). Entonces es posible era el rasgo que los sujetos citaban con mayor frecuencia . Para los auto-
calc ular correlaciones entr e el juicio ace rca de los rasgos sobre cada res ello tal vez se debe a que los sujetos casi nunca describen a los
esca la y las dos dimensiones, y además dibujar en el espacio bidimen- de más como personas estúp idas. Otro eje aparece clara mente en el
sional los ejes correspond ient es a las esca las mejor corre lacionada s. espacio, y es el que se vincula con la dimens ión duro/tierno, pero, como
Deta llaremos sobre este proced imient o más adelant e. lo destaca n los autores, este eje está muy lejos de ser ortogona l al de la
El espacio de los rasgos se inter preta de la manera siguiente por evaluació n , lo que es un resultado frecuente en las inves tigaciones
los autores. Primero observa n que la evaluación estru ctu ra considera- que utilizan un diferenciador semántico. Para terminar, los autores se-
70 2. Análisis de clasificaciónautomáticay análisis multidimensional

ñalan que es difícil interpretar la tota lidad del espacio (al contr ario
de l que se obt iene aplicando la técnica del cuestio nario cerra do). Por
una part e, habría que con siderar un espaci o pluridim ensional , y por
otra, la orientación dada al espacio, diferent e a la evaluación, se sos-
tiene en el eje dominantes/sumisos,orient ación que por lo menos es CAPÍTU LO 3
difícil de entender. En efecto, observamos que rasgos como tiernoy, ANÁLISIS FACTORIAL
abierto se encuentran hacia el polo dominante del eje, mientra s que DE LAS CORRESPONDENCIAS: CARTOGRAFÍA
arrogantese sitúa en la extre midad sumisodel eje. DELOSELEMENTOSESTRUCTURANTES
Es inter esant e notar, como lo hace n Rosenberg y otros , que el
1
.,espacio dimen sional que se construye con base en un conjunt o de 1 1
dat os obtenid os por medio de un cuest ionario cerrado es menos com- 1
plejo y se interpr eta con más facilidad que el elaborado a part ir de
datos extra ídos de un cuestion ario abierto. En otras pa labras, es más
'J
evident e descub rir (por lo menos utilizando un procedim iento co mo
el MDS) una organización estru ctural sen cilla cuando los estí mulos se
control an a priori (sobre los cuales se basan luego los sujetos) que El anál isis factoria l de las corresponden cias (AFC) es más habitu al para l•
1 ~
cuand o estos estímulos los genera n los propios sujetos. los investigadores de lengua francesa que el MDS. No es sorprendente
Concl uiremos enton ces acerca del uso del MDS. Volunt ariamente en tonces que esta técnica se aplique con más frecuencia en el estudi o
hemos terminado proponiendo un ejemplo de la aplicación de este mé- de las represent aciones sociales que otras técnicas multivar iadas.
todo en el procesamiento de datos heterogéneos . Mencionemos de pas__o El AFC es una técnica de procesam ient o de matrices de datos de
que los trabajos acerca de las TIP se basan a veces en técnicas de aná lisis diferentes tipos (cuadros de contin gencia, cuadros de frecuencia , etc.)
multivariado muy complejas (véase por ejemplo, Garlin, 1976; Semin y que se fundam ent a en la hipót esis de que existe independencia en tre 1-
Cha ssein, 1985 y el reciente estudio de Rosenberg, en 1988, acerca de las líneas y las column as de un cuadro. El procesa miento se basa en la 1-
1

socialy laautobiografía).Este ejemplo demuestra lo difícil
la personalidad
..
descomposición del cuadro o de la mat riz de base en difere nte s cua- 1•
que puede resultar tomar en cuenta la variedad de las respuestas indivi- dros, más sencillos, que perm iten da r cuen ta de las distancias de la 1 ~
dua les (del tipo asociación libre) para tratar de descubrir una estructura independencia expresadas por medio de y2. El aná lisis procede por '•
sencilla y legible. Sin duda, un gran núm ero de variacione s (entre indi- una nueva clasificación de las líneas y de las column as, de manera que 1.
1•
viduos o entr e estj'mulos) impiden a veces dar cue nca de un campo de se ordene n las que se corresponden , y por la atribución de un rango a
representac ión único. cada una de ellas. Este procedimiento permite incrementar al máximo
Ant es de volver sobre la significación del espacio dimensiona l, abor- la asociación entr e dos con jun tos (líneas y columna s), asociación cuya
daremo s el aná lisis factorial de las correspondencias que se basa en otra intensidad queda indicada por un coe ficiente de correlación (el valor
técnica del manejo de las distancias, pero que presenta el mismo pro- propio de una dimensión se interpreta como una r de Pea rson , el r2 [o
blema que el MDSen cuanto a la interpretació n de los resultados. lambda]) . Permite tamb ién determinar la posición de cada una de las
Líneas y de las co lumn as (o, de manera más sencilla, de las modalida-
des) sobre el factor (o la dimensión). Genera lmente, una sola dimen-
sión no puede dar cue nca de las distancia s de la independencia come-

71
72 3. Análisis factorialde las correspondencias Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 73

nida s por una misma matriz. El aná lisis trata de encont rar una segun- Cua dro l . Atracci ón o rech azo de algunas profesiones
da dimen sión para el mismo procedi miento, pero buscand o un grado u oficios por los aprendices
de asociación máxima q ue sea independ iente del primero. Y así suce-
sivamente. La interpretació n de los result ados puede uti lizar gráficas Oficios Que lesgustan
en las cuales figuran las coorde nad as de las línea s y de las columna s en Más Menos
dos dimensiones. Para facilitar la lect ura del esquem a (y evitar alg½~ Piloto de automóvil 50 9
nas tram pas inherente s a la objetivación de la represent ación espa: Fotógrafo 43 5
cia l), el aná lisis provee La contribución relativ a de l facto r en cada Periodista 33 8
modalidad (esto es, en qué punt o el factor da cuenta de la variación de Ingeniero 21 9
aquella modalidad) y la contribución absoluta, (es decir la contribuci ón Actor 28 20
t':le cada moda lidad a la tasa de varianza explicada por el factor). Esta Químico 19 13
última información permite interpretar y den ominar las dimensiones. Agricultor 27 24
(Para una presentación más detallada y sencilla, véase Lorenzi-Cioldi, Trabajador social 17 14
1983; Cibois, 1983; Beauvois, Roulin y Tiberghien, 1990.) Médico 9 15
Propondrem os dos ejemplos de la utilizació n del AFC. El primero Maestro 13 22
ilustrará una manera clásica del procesa mien to de un cuadro de con- Banquero 12 2I
tingenci a mientras que el segund o se referirá a un uso corriente pero Abogado 8 JI
algo especia l de l AFC . Psicólogo 8 35
Minero 2 54

Ejemplo: atraccióno rechazo de algunosoficios Noca: e trata de la proporc ión (%) de sujccos que declara ro n que el oficio los
atraía o no las at raía. Los oficios está n clasificados según el orden de preferencia entre
los sujecos (diferenc ia en tre atracción y rechazo). El número de personas que partici-
Este primer ejemplo proviene de la encuesta que se aplicó a aprend i- paron es de 340.
ces acerca de las RS del trabajo. En una de los preguntas de la encu es-
ta, se les pedía que indicaran cuáles era n las tres profesiones (oficios) Podemos ver que los oficios que más atraen a los sujetos son, por
que más los at raían, y las tres que men os les gustaban de una lista de una parte, los que a pesar de codo les parece n accesibles (ingeniero,
catorce oficios cuyo acceso era, para estos aprendi ces, difícil o imposi- agricultor) y, por otra parte, los oficios que son cubier tos de gloria por
ble, ya sea por la preparación que se req uería o por la inversión finan- los medios de comuni cación, y que por lo mismo, alimentan proyectos
ciera necesaria o bien porque estos oficios no existían en las regiones imaginarios: piloto de automóv il, fotógrafo, periodista, acto r. Al con-
de donde provenían los sujetos . Subrayemos en princip io que los tra- trar io, las profesiones liberales, au nque poseen un gran prestigio so-
bajos ace rca de las RS de los oficios o del traba jo son muy numerosos cial, y los oficios que pertenecen al área psicopedagógica, tal vez por la
(véanse por ejemplo Burton, 1972; De Polo y Sarch ielli, 1983; Hut eau, con notación femenina de estos últimos, no tienen tant o atractivo;
1976; Lorenzi-Cio ldi y Joye, 1988; Salmaso y Pombeni, 1986). El pre- pero también son oficios que necesitan de una buena preparació n , de
sente ejemplo debe considerar se como un ejemplo muy limitad o de la cual no se pudieron ben eficiar los sujetos. Por el contrario, el oficio
este campo . de minero, que es muy rechazado, está poco presente en el universo de
Empecemo s primero por indic ar la proporció n de sujeto s que han esto~ aprendices y a la vez representa much os element os que tienen
clasificado cada uno de estos oficios entr e los que más les gusta n o que evitarse al ejercer un oficio (condiciones de trabajo muy dura s,
menos les gustan (cuadro 1). dificultad es para aban dona rlo, etcétera) .
74 3. Análisis factorialde las correspondencias Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 75

Hemos seleccionado dos modalidades para cada una de las cator- Cuadro 2. Importan cia de los primeros nueve factores del AFC
ce profesiones, ya sea el hecho de haberla clasificado entre aque llas en la atracció n y el rech azo de algunos oficios
que atraen más o que atraen menos (que aquí den ominarem os atrac-
ción o rechazo). Se escogió al azar una muestra de 90 individuo s entre Valor % %
los 340 participantes. Obtenemos así una matriz rectangu lar, com- Factor propio Explicado Acumulado Historiogramade losvalorespropios •
puesta de 90 líneas (los sujetos) y 28 column as (dos veces -acepta0; 9J1.
y recha zo- catorce profesiones), que contienen los códigos O o l se- l .164 21.98 21.98 *********************
gún la ausencia o presencia de la modalidad. Some timos esta matri z al 2 .088 l l.80 33.79 ****************
AFC. 3 .078 10.56 44.35 ::~
*********:::*** •
Observemos primero la calidad de los factores resultant es del 4 .064 8.64 53.00 ************
'á.n álisis. El cuadro 2 indica los valores propios de los primeros nu eve 5 .051 6.83 59.84 ::e********
factores, las proporciones de variación explicada y un historiograma 6 .042 5.71 65.55 ********
de los valores propios. 7 .042 5.63 71.19 ********
El factor 1 tiene un valor propio elevado en relación con este tipo 8 .032 4.32 75.51 ******
de datos; reco rdemos que la raíz cuadrada del valor propio nos indica 9 .030 4.07 79.58 ******
el coe ficiente de correlación entre las líneas y las co lumn as de las cua-

l
les da cuent a el factor. En el caso que nos oc upa, es superior a .40. El
historiograma nos permite ver que a partir del factor 5, los valores las CTR igual a 1 000. En la figura 1 hemos indicado en negritas y en
propios son casi del mismo tamaño, lo que en .general indica que;:__ es cursivas las contribu ciones que, en cada factor, son mayores a 36, o
1
preciso detener en este nivel el núm ero de factores. sea 1 000/can tidad de modalidades).
Para inte rpretar los diferentes facto res, utilizaremos gráficas en
'~
Empecemos examinando los tres primeros facto res que explican
44.4% de la varian za. Esta tasa es importante, pero no olvidemos que las cua les sé proyectan las coordinadas de las diferent es moda lidades
falta explicar una gran proporción de la variac ión . El cuadro 3 propor- de dos ejes.
ciona , como ejemplo, información aplicable a la interpretación de los El primer eje opone las profesiones de pilotode automóvily agricul-
result ados del an álisis para dos de las modalid ades. tor a las profesiones liberales (banquero, abogadoy psicólogo)cuand o el
En el cuadro 3 se encuentran el peso (PESO) de cada moda lidad, segundo opone las profesiones de ingeniero,maestroy banqueroa las de
es decir la frecuenc ia con que cada modalidad fue citada , la inerci a de abogadoy de psicólogo.Agreguem os que, en este eje, nota mos que la
cada una de las modalidades (INR), es decir la con tribución de cada atracc ión por estas últimas profesiones, situadas en el polo negativo
modalidad a la distancia de la independen cia: el núm ero represent a del eje, va a la par co n el rechazo, no sólo de las profesiones del polo
un a proporción (tota l = 1 000) que aumenta a medida que la modali- positivo del eje sino tamb ién con la de fotógrafo,mientra s q ue pilotode
dad se aparta de la independ encia y por co nsiguiente , contribu ye a automóvil y trabajador social se asocian negativamente con los oficios
orientar los ejes. Luego se anotan los element os que permit en situar del polo positivo. Subrayemos para terminar que las contribu ciones
cada modal idad en los diferent es factores: las coordenadas (Coord .), relativas (COR) indican que estos dos ejes explican una gran parte (en-
las con tribuciones relativas (COR: parte de la modalidad de la que el tre la tercera parte y la mitad) de las variaciones de modalidades que
factor da cuenta) y las contribuciones absoluta s (CTR: contribución de más orientan a esos factores.
la modalidad a la constitución del factor). Esta última información se En resumen, los dos primeros factores permiten destacar tres gru-
utiliza para especificar los factores basándose en las modalidades cuya pos de profesiones diferente s (en uno y en otro eje) : dos profesiones
CT R es la más fuerte (por ejemplo, superior al promedio, con el total de (piloto automóvil y agricultor) que se encuen tran entre las preferidas
76 3. Análisis factorial de las correspondencias Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 77

Cuadro 3. Descr ipc ión de los prim eros tres facto res del AFC Figura l. Representación gráfica de las moda lidades de l AFC en
en la atracc ión y el rechazo: peso, coo rdinad as la atracción y el rechazo inspirados por catorce oficios o profesiones
y co ntribuci ón de las moda lidades l 000
Eje2
Factor1 Factor2 Factor3
Mod. PES
O INR Coord.COR CTR Coord.COR CTR Coord. COR e:¡:¡.
500-
Banquero+
• Maestro+
• lngc~1ierc
-
!t
2 o 48 9 2 Piloto- Trabajador
social-
Act.+ 65 22 225 204 20 -24
5 -169 42 14 Químico+• • •
Psicólogo
-
Agr.+ 39 35 527 413 66 -106 l7
Tra.+ 35 31 -193 56 8 9 o o 355 191 55
Eje 1 Actor-
• • Médico- 1
..Abo.+- 16 49 -1 020 444 98 -664 188 77 -365 57 26 o -
l
• Piloto+ Minero+
Agricultor-•
Ban.+ 14 51 -1 185 503 l 16 524 98 42 -285 29 14 • ,i.gricultor+
Periodista-!' •
Quím.+ 36 37 -272 96 16 293 l ll 35 -168 36 13
lng.+ 42 30 -177 59 8 348 228 58 95 17 5
Médico+ •
26 484 136 46 357 74 28 -500
Ma.+ l 7
Per.+ 43
40 -491
31 159
140
47 7 -127 30 8 145 39 11 • Abogado+
• Maestro-
•Banquero- • Ingeniero·
'
~

Méd.+ 14 40 -329 49 9 -458 95 32 258 30 11


-144 l O -3 522 654 305 • Fotógrafo
- • Psicólogo+
Min.+ 2 49 1 220 78 18
354 30 -35 7 68 27 \? -1 oo;;
Fot.+ 80 18 248 -2 000 -1 500 -1 000 -500 o 500 l 000 1 500
Pil.+ 86 2 l 267 394 37 33 6 -83 38 7
Psi.+ 16 50 -1 021 431 98 -863 308 131 -159 JO 5
Act.- 25 37 -255 59 JO -2 o o 29 1 o Nota: ElAFC se llevóa caboen 90 individuos y 28 modalidades. Lasmodalidades
Agr.- 44 32 -412 307 45 -103 19 5 53 5 2 en negritas tienen contribucionesmayores en el primer factor y las que se indican en
225 81 cursivas, en el segundofactor. El + indicaque el oficio se considera atractivo, míen-
Tra.- 28 38 219 47 8 339 114 37 -477 trasque el signo- indicaque fuerechazado. Omitimosla designación de una parte de ~
Abo.- 58 23 194 126 13 109 39 8 149 74 16 las modalidades cuyascontribuciones a los dos ejes son de poca importancia. ~
l -628 539 157 171 40 13 ~
Ban.- 35 34 61 5
Quím.- 27 34 408 179 28 -62 4 1 296 94 30 ~
lng.- 14 44 653 177 35 -680 191 71 -641 170 71 po r los aprendices, dos profesiones que en gene ra l son poco at rac tivas
Ma.- 31 33 133 22 3 -558 396 109 71 6 2 (abogadoy psicólogo)y tr es medianamente apreci adas (banquero,inge-
Per.c 17 42 83 4 1 300 50 18 -1 048 604 243 niero y maestro). Lo int e resante de las asociaciones entre oficios que
Méd.- 27 33 320 114 17 113 14 4 202 45 14 aparecen de esta man era es que no depen den ún ica mente del grado
Min.- 103 13 -118 150 9 162 281 31 57 35 4 de atracció n o de rec hazo. El análi sis perm ite mostrar que los sujetos
Fot.- 6 54 -l 842 485 120 -878 110 51 -469 31 16 tienden a clasificar junto s (e ntre los oficios que más les gustan o que
Pil.- l6 55 -l 193 575 143 507 104 48 -122 6 3 menos les gustan) cada uno de los gru pos de oficios mencionados.
Psi.- 63 23 165 102 11 175 115 22 55 ll 2 Ade más, obse rvamos que la preferencia por un o de los grupos de pro-
fesiones a menud o está unido al rechazo de Los otros grupos. Éste es.en
Nota: Véaseel textopara la lecturadel cuadro. particu lar el caso en lo que se refie re a la oposi ción entre ingeniero,
maestroy banqueropor un lado, y abogadoy psicólogo por otro, y esto s
JI

78 3. Análisisfactorial de las correspondencias Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 79

dos grup os profesionales son además más distincos de pilotode automó- específicamen te en el estudio de las profesiones (véase también la parte
vil y agricultor.Si bien es fácil dar cuenta de la oposición mostrada por 2). En éstos, a menudo aparece un primer eje orientado por la catego-
el primer eje (de las profesiones liberales consideradas poco at ractiv as ría o el prestigio social asociado con las profesiones. En nuestro caso,
versusprofesiones cuyo punto en común es que los aprendices las con- debido a que la pregunta planteada a los sujetos implicaba un juicio
sideran atractivas), es más difícil interpretar la diferenciación que se de valor - lo que, señalemos, no debería ser ate nu ado a priori por una
opera por medio del segundo eje. Es muy probable que no se pued a dar organización del campo con base en el prestigio de las profesiones-,
cue nta de esta estructura de las respue stas más que ident ificando las exponemos ejes que no son tan fáciles de calificar, pero cuya coheren-
cia podemo s sin embargo entender a través de lógicas de clasificación
características de los sujecos que la originaron. Regresaremos al tema
de estos problema s cuando abordemos el anclaje en los grupos socia- que pueden inferirse en parte de los grados co n los cuales son acepta-
,,
,les (parte 3). das o rechazadas las profesiones. No obstante, seamos prudent es y u
11
Se observará con la lectura de la gráfica que no son obligatoria- recordemos que los factores exam inados no daban cuenta sino de
mente las modalidades más alejadas del centro del eje las que más manera parcial de la dispersión de las respuestas y, sobre todo, que la 1,
contribuyen a su orientació n (éste es el caso en especial de minero clave de interpretación puede encontrarse más en las caracterí sticas
(f
cuan do se seleccion a este oficio). Este punto nos permite subrayar un de los sujetos clasificadores que en la misma clasificación. Este ejem-
peligro del AFC, el de efecto de hornotecia: el AFC pone de manifiesto plo muestra ya los límites de una aproximaci ón a las RS que se limitaría
la est ructura de las distancias de la independencia y no su inten sidad. al estud io de la objetivac ión. :1
Por ello, cuando no se leen más que las gráficas, se pueden "hacer 1
comentar ios muy sabios acerca de un cuadro en el que las distancia s a ¡¡
la indep endencia son tan mínimas, que bien podrían deberse al a'zar" ANÁLISIS DE CORRESPONDENCIAS ENTRELAS PALABRAS
•I
(Cibois, 1983, p. 123). De ahí la nece sidad de considerar por igual los
valore s propios y las demás indicac iones (contribuciones) que propor- Ejemplo:la participaci
ón
,,
ciona el análisis. ,,11
Examinar el tercer factor puede ser rápido. La contr ibución de
11
una sola profesión es superior al promedio del lado positivo del eje (la El estud io de Le Bouedec (1984) sobre la RS de la participac ión incitó
de trabajadorsocialclasificada como atractiva). Periodista, ingenieroy a varios investigadores al uso de una metod ología cercana (véase por :,,,
trabajadorsocial,cuando son rechazadas, apa recen en el polo negativo ejemplo, Mont eil y Mailh ot, 1988, acerca de la formación o Galli y
del eje, junco con minero, oficio clasificado corno atractivo . Este factor Nigro, 1986, acerca del poder). La finalidad del autor reside en "mos-
no nos proporciona mucho más información, salvo que permite situar trar cómo se puede estudiar cuantitat ivamente cada uno de los com-
con más pr,ecisión trabajadorsocial y minero: la primera cerca de las ponente s" de las RS, y en especial el campo y su or ientac ión actitudinal
profesiones relativamente bien aceptadas, corno periodista e ingeniero, (Le Bouedec, 1984, p. 247).
y la segunda muy rechazada y de manera muy conse nsual. Lo que sin El procedimiento aplicado por el autor consiste primero en pedirles
emba rgo podemos afirmar es que la preferencia manife stada en favor a 128 sujetos de una primera muestra que asocien "30 susta ntivos al
de oficios como periodista,trabajadorsocialo ingenieroestá acompaña- concepto de 'participación"' y que mencionen 20 adjetivos que podrían
da de un recha zo acentuado por minero. Una vez más, es probab le que calificar de la mejor manera el mismo concepto. De este material, el
esta oposición pueda ser significat iva al remit irse a los grupos de suje- autor selecciona los 26 sustant ivos que se usaron con mayor frecuencia
tos que la originaro n. a los que se les agregó una palabra induccora para someterlos a una
La estructura que se obtiene de estos datos es algo particu lar si la compa ración por pares (véase Costermans, 1979). Se le invita a cada
comparamos co n trabaj os citados antes y que estaban centra dos sujeto a que indique en una escala de cinco puntos el grado de similitud
80 3. Análisis factorial de las correspondencias Willem Doise, A lain Cl~mencey FabioLorenzi-Cioldi 81

entr e cada par de palabras. Desde luego qu e es un a tarea larga y fasti- Figura 2. Representación gráfica de las modalidade s
diosa (hay qu e eva luar 35 1 pares) qu e puede desalentar a muc hos suje- en los dos primeros ejes factor iales de l AFC sobre la similitud entre
tos (sólo 348 de 600 proto colos se eva luaro n co mo completos). los términ os asociados con mayor frecu encia a la parti cipació n
Comparados los co ncep tos e n un a esca la de similitud de cinco
1
pu nt os, c inco matrices (en las cual es figuran las pro po rciones de suje- 300 : Eje 2
• Beneficio
tos que co nsideran qu e dos co nce pto s son similares hasta cie rto gra- 1
• Patrón 1
do) se co nstruyen , es dec ir, hay un a matri z por cada grad o de simili - 1
1
• Alegría
200 1
tud. Sólo la matr iz que co rrespond e al más alto grado de similitud se • Interés 1
1
somet e al AFC (el auto r señ ala que esta matri z es la más útil para que 1
1 Libertad • • Amistad
a,rarezca n los factore s). Le Bouedec ana liza los primeros tres factore s 100 1
: Compartir
que explican 70 .8% de la varia nza. El pr imer facto r, qu e por sí solo da O Eje 1 __________ _______ Dcmocracia+-- jºmunidad .. Igualdad __
c uenta de 44 .8% de la varianza, se orienta hacia un po lo PQr los térmi -
nos beneficio, interés y patrón, y haci a e l otro po lo por los té rmin os : Participación
1
amistad, diálogo,alegría y comprensión. Este factor se considera co mo -100 1
1
tradu ctor de "u na dimen sión po r eje (axiológica)de la participació n" 1
1
Política • • Sindical
(Le Bouedec, 1984, p. 259), es deci r, una dime nsión ce ntr ada en los -200
1
1

va lores, ne gativos de un lado, y posit ivos de l otro . Sin e mbargo, indi - • Obrero :
• 1
quemo s que es difícil seguirle el paso al autor cuan do éste dice qu e Socialismo
:
.1 un o de los po los nos co nduc iría a la buena partici pación y e l otro a la
-30Ut--~----.-~--r-~--'-i-----,--- -~--,
-600 -400 -200 o 200 400
,.., pa rticipación mala. Las palabras asociadas con part icipaci ón como,
interés o patrón, y por e nd e la eva luació n a la que se les asocia, muy Nota: Las modalidadc, en negritas son las cont ribucio nes más fuertes sobre el
bien puede n co nsiderar se co mo antónimos u oposicione s a la partici- primer factor, aqué llas en cursivas, sobre el segundo factor. Una parte de las modalida-
des que no cont ribuyen más que débilmente, a la or ientaci ón de los dos ejes ha sido

...,
,,
pación. De hec ho, lno será eso lo que quie re deci rn os Le Bouedec
cuand o termina el exame n de aqu el prim er factor sugir iend o que "el
eliminada de la figura. De acuerd o con Le Bouedec, 1984, p. 260.

, fond o primitiv o de la partici pació n refiere en bue na medida a la idea


de relacione s fusionale s" (ibid., p. 259)? A la luz de estos tres facto res, el campo de representación de la
h
"" El segund o factor (16.2% de la var ian za) es tá or ient ado por un part icipación nos apa rece estr ucturado, según Le Bouedec, alrededo r
lado po r los valoressituad os en el primer eje (beneficio,comprensión, de los gran des ejes siguientes: un eje cent rado en las relaciones de inter-
interés,alegría,amistad, patrón), y por el otro, por términos relaciona- cambio y de amistad, un eje ce ntrado e n Larea lización indi vidual y la
dos co n la orga nizaci ón de las relaciones socia les (obrero,trabajo,so- armonía inte rpersonal y un eje que remi te a la expresión y la discusión.
ciedad, sindicato,política). El autor int e rpreta este eje co mo un a oposi- Esta int erpretación se fund amenta en la inercia de las moda lida-
ción entre lo individual y lo colectivo, a la que se le agrega un a oposición des, es decir, en su dista ncia en relaci ón co n e l centro de gravedad. El
entr e un a visión conse rvadora y otra prog res ista de la part icipac ión. autor considera, en efecto, que c uant o más se acerca la moda lidad del
Para term in ar, el terce r factor (9.8% de la var ian za) re mite a una dis- centro de gravedad más define el ca mp o, debido a que se encuentra
tinci ón e ntr e palabras relaci onadas más bien co n accio nes concretas entonces más ce rcana al término inductor. Esta interp retación es dis-
(obrero, ayuda, trabajo) y otras que se relaciona n más con e l discu rso c utibl e. Las moda lida des cerca nas al ce ntro de gravedad son las que
(estudiante,expresión,discusión, reunión). Seña lemos del mismo modo se alejan poco de la hipótesis de la ind epe nd enc ia, es decir, aquellas
que este eje opo ne el universo del ob rero al de l estudiante. c uyas frecuencias de similitud co n los otros té rmin os no var ían mu-
82 3. Análisis factorial de las correspondencias

cho. N o podemos entonces _4ecidir con base en el criterio de la inercia 608407


que estos términos definen mejor o que están más cercanos a la parti-
cipación; esta decisión no puede tomar se más que con base en el gra-
do de similitud entre estos términos y la participación.
El término participación, y términos como comunidad, responsabili- CAPÍTULO4
dad democraciatienen una contribución absoluta en los primeros tres ORIENTACIÓN E INTERPRETACIÓN
fac:ores de poc; importancia: deducimos por consiguiente que su proxi- DE LAS DIMENSIONESDELCAMPO
midad con respecto a los términos que contribuy en a la orienta ción de DE LAS REPRESENTACIONESSOCIALES
estos factores es comparabl e. Dicho de otra manera, el uni verso de los
vJ3.loresabstractos y personales (alegría,amistad, libertad,etc.) y el de
los patrone s que se oponen en el primer factor organizan la represen-
tación del campo semántico propio de la representación c:l_e la "p~r~ici-
pación". Es entonce s más correcto decir que el campo de fa part1CLpa-
ción se estructura primero por esta oposición, corregida por el segundo
factor, en el cual se viene a situar el universo asociado con los obreros,
,.
,, universo que se distingue de los dos polos que organizan el primer eje. El tercer componente del campo de una RS es la actitud frente al obje-
Para termin ar, el univer so que se centra alrededor de los estudiantes Y to. La pregunta general que debemos responder es có mo determinar
1 que aparece en el terc er factor en oposición con el univer so obrero la connotación evaluadora del campo. Y más precisament e, se trata
1 de interpretar el espacio dimension al (del MDSy del AFC) comparan do
1 modula y completa la estructura.
la posición de los elemento s en las dimensiones con el juicio que al
., Le Bouedec utiliza las escalas de ac titude s para analizar la orien-
tación actitudinal del campo. La presentaci ón de este punto nos va a respecto proporcionan los individuo s en diferent es escalas. Es enton-
ces posible designar una o varias orientacione s del campo y dar una
permitir abordar el componente actitudinal del campo.
dirección a las dimensiones. MDS y AFC permiten describir la organiza-
ción de los datos reduciénd olos a algunos ejes que tratamos de nom-
11:
·
brar. Sobreponiendo a esta descripción juicios independientes de la
.,, estruct ura revelada por el análisis multivari ado, tratamo s de int erpre -
,1
,

i~1 tarla viendo si los elemen tos del campo se ordenan según su connot a-
'., ción evaluadora. Los result ados del procedimient o pueden llevarnos a
conclu siones que subrayan la importancia de variables latente s (siste-
mas cognoscitivos y pesanteces sociales) en la objetivación de tal o
cual concept o) .

83 BIBLIOTECA
CENTRAl
U.N.A.M.
4. Orientacióne interpretaciónde las dimensionesdel campo Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 85
84

EsCALAS DE ACT ITUD Y METAESTRUCTURA


temente se asocian con la participac ión, el autor construyó otras ocho
escalas bipolares: abierto-cerrado, fácil-difícil, útil-inútil, posible-im-
En numer osas investigaciones, se aborda este aspecto por medio del posible, falso-cie rto, eficiente- ineficiente, activo-pasivo y familiar-no
diferenciador semán tico de Osgood (Osgood, Suci y Tannenbaum, familiar.
1957). A menudo este instrum ent o no se utiliza en su forma clásica; El auto r analiza la orientación actitu dinal de la RS de la participa-
en función del objeto de la RS, se le modifica o se le adapta. Recorde : ción sometiendo al AFC una matriz constit uida por los 27 conceptos
mos q ue el diferenciador semántico sirve para medir, por medio de un (que son las 26 palabras que con mayor frecuencia se asociaron a la
conjunt o de escalas bipolares, el nivel afectivo de la relación que los participación más este último tér mino) y las 17 escalas. Los primeros
individu os sostiene n con un objeto cualquiera. Las respuestas a las tres factores que se obtienen explican respectivamente 45.2, 13.6 y
di(erentes esca las del diferenciador se mánti co a menudo están 6.9% de la varianza. La proyección de los concepto s en diferentes ejes
co rrelacionadas y, al parecer, tres dimen siones permiten dar cuen ta de lleva al autor a considera r que los factores así obten idos son similares
la variac ión de las respuestas: la evaluac ión, la potencia y la actividad. a los obte nidos por un análisis que se fundamenta en la similitud entre
Nota remos que algunas escalas corresponden de manera estrec ha a los términos . Le Bouedec constituye dos grupos de escalas con base en
estas tres dimensiones, por ejemplo: bue no- malo con la dimensión la proporción de varianza que explican y en su contribución absoluta
evaluadora, fuerte-débil con la dimens ión de potencia y rápido- lento a los factores. Así es co mo aparece que las escalas agradable-d esagra-
con la dimensión de actividad (véase, Heise, 1970). Esta estructura dable, bueno-malo,gentil-malvado,cierto-falsoy abierto-cerradoorien-
tridim ensiona l ha sido objeto de grande s debat es. Así, se plantearon tan considerablemente el primer factor, mientras que las escalas joven-
interrogaciones sobre la independencia de estas dimensiones, sobre la viejo y grande-chicoen buena medida contr ibuyen al segundo factor.
var ianza que cada una de ellas explica (véase, por ejemplo, Summers, La dirección del primer factor está constituida por la oposición entre
1970), y estas int errogac iones llevaban a preguntarse si esta estruct u- términos relacionados por un lado con valore s "individuales" o
ra no era, a fin y al cabo, la trama cognoscitiva de toda objetivación, "interindiv iduales" (alegría,amistad,libertad,ayuda, comprensión)y por
una metaestructura que gobierna la organización de todo campo de otro con aspectos más sociales (sociedad,patrón,em/)resa,y socialismo).
representacio nes. Este debate va much o más allá de nuestro tema Y Las cuatro escalas que más contribuyen a este factor se despliegan
desde su polo positivo (agradable,bueno, gentil, cierto) hasta su polo
1 tan sólo lo trataremos inc identalmente.
1 Nos intere saremos sobre todo por el uso del diferenciador semán- negativo (desagradable, malo, malvado,falso) del primero y del segundo
~
lado del eje. La dimensión evaluadora define claramente el primer
tico en los estudios acerca de las RS.
1, factor.
El segun do eje opone los términos que más contribuyen al primer
Ejemplo:la "buena"participación factor a entidades más "concretas" (estudiante,obrero,grupo,reunión).
Es interesante notar que el segundo factor (mucho más débil que el
En la investigación que presentamos arriba, Le Bouedec les pedía tam- primero) ilustra bien la corrección de la aproximación de los datos
bién a los sujeto s que ju zgaran los 27 conceptos escogidos para la com- obtenidos gracias al primer factor. Dos escalas relacionadas con la di-
paración en pares en 17 esca las bipolares; nu eve provienen del mensión de potencia contri buyen a la orienta ción del segund o eje. El
diferenciador semántic o de Osgood, tres para cada dimensió n: bue- polo "fuerte" (grande,enorme) está cercano a los términos que definen
no-malo, gen til-mal o, agrada ble-desagrada ble para la dimensión el primer factor (sociedad,patrón, amistad, alegríay política) y el polo
eva luadora; fuerte-débi l, grande- pequ eño, enorme-minúscu lo para la "débil" (pequeño,minúsculo)se vincula con los términos opuestos (es-
dimensión de potencia ; vivo-indolent e, lento-ráp ido, viejo-jove n para tudiante,obrero,grupo,reunión). Por otro lado, la esca la joven-viejo(di-
la dimensión de actividad, A partir de los adjetivos que más frecuen- mensión de la activida d) se extiende desde su polo "activo" hasta su

...
86 4. Orientación e interpretaciónde las dimensionesdel campo WillemDoise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 87
polo "pasivo" en dirección opuesta a la dimensión de potencia. Se INTERPRETACIÓNDE LAS DIMENSIONES
observará que las dimens iones de potencia y de activ idad tienen poco
peso en la orient ación de los ejes, al contr ario de lo que sucede con la Al con trario del método aplicado en el ejemp lo anter ior, la interpr eta-
dimensión evaluadora. Es posible que este resultado pueda interpreta rse ción de las dimens iones del MDS no se deduce de la orien tación esta-
por el hecho de que "no se exper iment ará la partic ipación qomo una dística del espacio dimens ional. Se trata aquí de iden tificar direccio-
rea lidad muy dinámica" (Le Bouedec, 1984, p. 268), pero destacare -,, nes con base en correlacio nes entr e esas dimen siones y juicios aplicados
mosq ue numerosos estudios subrayaro n que el facto r evaluativo daba a los elementos situados en esas dimensiones. En el present e caso, se
cuenta de un a par te mucho mayor de la variación de las respues tas plantea una hipótes is más fuerce ace rca de las relaciones entr e las
hacia el diferenciado r semá nt ico que los o tros dos facto res. proximidades de los elementos y sus connotaciones eva luado ras.
r Para concluir acerca del tema de la orientac ión de la RS de la
participación, podemos citar a Le Bouede _c (ibid., p. 267):
Ejemplo:la variabilidaddel intragrupo
Mientra s la participación se perciba como una realidad separada
de los apremios económicos, sociales y políticos (apremios cons i- Para ilustrar una manera de dar una dirección a las dimensiones del
derados como más bien o bastante desagradables) y que traduce campo que se deducen del MDS, tomaremos un ejemplo sobre la percep-
'~ por el contra rio una especie de transparencia más o menos descar- ción que los sujetos pued en tener acerca de los miembros de una cate-
nada, entonces, y en esa medida, la participación se vive como un goría de pertenencia. El procedimiento que a continuación describire-
realidad bastante agradable, buena y cierta. mos es similar al de Rosenberg y Sedlack (1972), del que ya hemos
hablado.
En el est udio de Le Bouedec, las d imens iones factoriales están Los sujetos (65 aprendi ces de la artesa nía) tenían que situar, por
explícitamente orient adas por diferentes modalidade s de las escalas medio de círculos dentro de un marco, nuev e miembros de una catego-
de act itud , debido a que éstas contr ibuyen estad ística men te a su for- ría de pertenencia que habían identifi cado previamente por sus inicia-
mación. Parece posible ent onces llegar a la concl usión de que los ele- les. Además de estos nueve indiv iduos, los sujetos debían también ubi-
mento s semántico s del campo se organizan de manera implícita por carse en el marco. La inscripción de los círcu los tenía que hacerse según
sus conno taciones evaluadoras y, en una menor medida, por sus con- la proximidad percibida entre los individuos. Antes de esa tarea, los
notacione s de pote ncia. Obse rvemos sin embargo que el auto r proce- sujetos evaluaban a los individuos mediante cinco escalas (en cinco
só de manera separada las relacione s de similitud entre los términos y punto s): inteligente,trabajador,típicodeun grupode pertenencia,similitud
los juicios u opiniones acerca de estos términos en diferent es escalas. consigomismo,relacionesconsigomismo. Los sujetos llevaban un juicio
Aun si los dos planos factoriales se enc uentran cercanos entre sí, no acerca de ellos mismos por medio de las tres primeras escalas.
es del todo seguro que la orientac ión de los factores, determinada por Se efect úo un análisis multidimens ional (MDS) sobre las distan-
las similitud es, coincida con la que se imprime en los ejes por los jui- cias euclidianas entre los diferentes objetivos inscritos dentro del marco
cios emitidos acerca de los conceptos. Para remediar el problema, hay e identificado s por los n úmeros que les había atr ibuido el sujeto. Un
que remitirse a una variante del AFC que consiste en proyectar en el espacio de dos dimensiones proporciona un ajuste satisfacto rio para
plano modalidades adiciona les, es decir modalidades que no son acti- los datos (estrés = .110). Para interpretar las dimensiones obtenidas,
vas en la formación de los ejes (véase parte 3). Al manejar así los hemos utilizado un procedimient o similar al que había n ap licado
juicios ace rca de los co nceptos o las relacione s de similitud, sería po- Rosenbe rgyotros (1968, 1972).
sible verificar la adecuación de las relaciones de similitud y los juicio s El proced imiento es el siguiente (véase Kruskal y Wish, 1976):
en escala de act itud. primero se trata de agregar los resultados individuale s en cinco esca-
88 4. Orientacióne interpretación de las dimensionesdel campo Willem Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 89

las para los nueve individuos -diez para las primeras tres escalas- ins- Cua dro l. Resultado s del análisis de regresión de las dimensiones
critos en el marco. Luego se realiza una regresión múltiple en cada en cinco escalas: correlaciones múltiples y Beta
un a de las variables introduci endo como variables independientes las
coordenadas de cada indiv iduo en las dos dimensiones. El valor del Beta Bew
coeficiente de correlación múltiple nos indica ha sta qué punto las di- Escala R múltiple Dimensión1 Dimensión2
mensiones permiten dar cuenta de la posición media de los objetivos
en las diferentes escalas, mientras que los coeficientes beta per miten Inteligente .726 p < .07 .678 .278
determinar con cuá l de las dimensiones se co rrelacion an más los re- Trabajador .487 n.s.
sulta dos en las escalas. De esta manera se puede dar una significaci ón Típico .458 n.s.
a las dimensiones o al menos a una de ellas. Hay que seña lar que las Similara sí mismo .923 p < .005 .512 .781
cÓrrelaciones múltiple s deben ser elevadas para efectuar esta ope ra- Relaciones consigo mismo .967 p < .0005 .445 .871
ción. En nuestro ejemp lo, los resultados se presenta n en el cuadro l.
Observamos en el cuadro 1 que las escalas mediante las cuales los Nota: Los coe ficientes beta son cerca nos a las correlaci ones sencillas por el he-
cho de que las úos dimensiones son prácticamente independiente s.
sujetos juzgaban a los demá s comparados con ellos mismos proporcio-
nan la mejor correlación con el espacio dimensional. Estas escalas per-
miten sobre todo interpreta r la segunda dimensión mostrando que mien-
tras más se sitúan los individuos negativamente en esa dimensión, más resultados muestran también la importancia que el sí mismo ocupa en
débil es su similitud con sigo mismos y más malas son sus relaciones la percepción de los demás, como una espec ie de punto de referencia.
consigo mismos. Observaremos que la escala "intelige nte" -cuya corre- Por esta observació n, coincidimos con los trabajos de Codal sobre el sí
lación múltiple es demasiado débil para interpretar el espacio dimensio- mismo como objet ivo de referencia cuando se trata de compa rarse
nal- tiende más bien a correlacionarse con la primera dimensión. Como con los demás (Codal, 1986).
lo muestra la representación gráfica abajo, es preciso subrayar que la
primera dimensión opon e muy claramente un individuo -e l último en
inscribirse en el marco- a los demás. Al con trario, los individuos se EsTRUCTURA ESTADÍSTICA Y OBJETIVA CIÓN
despliegan en la segunda dimensión desde los primeros nombrados has-
ta los últimos. Para cons truir la gráfica proyectando líneas de regresión, Relacionesestadísticas y psicológicas
remitiremos al lector a Kruskal y Wish (1976, pp. 35 y ss.).
Este método permite compro bar que los sujetos diferencian a los Al igual que el estudio de una RS no puede reducirse a la objetivació n,
miembros de su categoría refiriéndose a varias dimensiones simultá- la definición del campo no puede asimilarse a un espacio de palabras
neamente o a una sola de ésta s. Los resultados que aquí presentamos definido por relaciones estadí sticas. Los vínculos geomé tricos y esta-
tienden a demostrar que la repartición de miembros de su misma ca- dísticos no deben confundir se con los víncu los semánticos y psicológi-
tegoría en un espacio se organiza antes que nada por las relaciones cos 0ohnson y Wall, 1969; Funk, et al., 1976) . Según Funk et al., (1976,
que los sujetos pretenden estab lecer con cada uno de ellos. Pueden p. 128), la representación euclidiana, por más esté tica y satisfactoria
compararse con ciertos est udios sobre la homogeneidad de las catego- que sea,
rías, en espec ial el método de Marques que muestra que la discrimina-
ción a favor del intra grup o se basaría en una perspectiva más con tra s- no otorga apoyo alguno a la hipótesis de que el espacio cognoscitivo
tada de los miembros de su categoría de pertenenc ia que de los que es homólogo a la métrica euclidiana [...]. Una de las razones de
estarían fuera de categoría (Marques, Yzerbit y Leyens, 1988). Tales esta creencia es que el modelo euclidiano nos permite representar
90 4. Orientación e interpretaciónde las dimensiones del campo Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 91

Figura l. Representación gráfica de las dimension es 1 y 2 del MDS en análisis (clasificación jerárquica, MDS y AFC) que hemo s presentado.
la repre sentación de las distancia s entr e nueve miembro s de un Muy por el cont rario, era preciso subrayar que el uso de un métod o, por
grupo de pertenencia y de sí mismo, y proyección de líneas de más riguroso que sea, no es eficient e si no lo acompaña una problemá-
regresión de los j uicios de los miembro s en tres esca las tica temática consecuen te.
En cuanto a la objeti vació n , al parecer delimitar el objeto de es-
2
D2 : tudio es una primera etapa indispensab le. Sin este trabajo previo, la
1
1 construcción del material de encuesta corre el riesgo de asemeja rse a
1
1 una ope ración empírica de la cual no se podría sacar casi nin guna
1 concl usión. Aclarad o este punt o elementa l, quisiéramos subrayar al-
1
2• 1 gunos de los límites de un método de las RS q ue no abarque más que la
1
, 1 objetivac ión. El primero se refiere a afirmar la existencia de una es-
3•
1 tructura centr al, una trama prim itiva, en fin, una base estable, inclu so
D [ _ ___ ____________ __ _ Sí mismo
4+----- -¡ ______ invariab le de las RS. Desde luego que las RS se crean dentro de relacio-
o 5 nes de comunicación que suponen un lenguaje común en tre los suje-
9• tos involucra dos en estos inter cambios. Se pued e ento nces buscar un a
•6
definic ión de los compo nent es de esa base común y de la forma en que
está organizada. Inclu so podemos ir más lejos y tratar de ponder ar la
1.
-1 importa ncia de los compone ntes en función de la frecuenci a con que
aparecen, de su significado emocional o de ot ros criterios. Pero que-
daría incompleta esta tarea si no desembocara en poner de manifiesto
•7
las variaciones de estas bases com unes. Si pasamos por alto que la
-2 +-~-.......----. ~~~~ -4--~l.,IJJ.lli.llJJJ¡-
-.......---,--.---, objet ivación no es, por una parte, más que la trama compartida por los
-4 -3 -2 -1 o 2 individuo s --que por eso mismo está ya modulada por las diferencia s
,. individuale s- y que, por otra parte, esos individu os se sitúan sobre
1 Nota : Los miembros del grupo de dependencia lleva n númer os del 1 al 9, oto r-
1· gados por los mismos sujetos. esta trama en función de su pertenencia a grupos sociales, entonces
~ procesare mos las RS bajo el ángulo del consenso. Abordaremos este
-~ fácilmente un "mapa cognosc itivo" y - si éste tiene una rea lidad
tema en las siguientes partes de esta reflexión.
Un segundo límite se relacio na con la reificación del campo. La
psicológica cualquiera- de un modo acces ible a la vista humana. objetivación es un proceso dinámico que no debe verse de manera
No se "descubre" que la estruct ura cognoscit iva es euclidiana, pero estátic a. Al contrar io, requier e de un trabajo de inscripción en las
se "descubre" la na turaleza de esta est ruct ura a través del filtro de evoluc iones que atravie san los intercambios simbólicos. Por ejemplo,
la métrica euclidiana . es importan te plantearse el aspecto de la actualización de los discur-
sos científicos en el pensamien to cot idiano y los efectos que a su vez
Y los autores prosiguen, argumentando que imponer esca métrica este último ejerce en los primeros. Para abordar este tipo de pregun-
puede en realidad llegar a provocar un obstácu lo par a la comp rensión tas, es posible utilizar técnica s de aná lisis (y los problema s a los que
de los procesos psicosociales subyacentes en los juicios individuales. éstas nos remiten) de las que hemo s h ablado en esta parte. Sin embar-
A l iniciar la conclu sión de esta part e con una advertencia no quer e- go, nos parece más sensato aplicar otros medios que permiten , como
mos desalentar a los investigadores que quisieran utilizar las técnica s de ya lo veremos, manejar las variacio nes del campo.
92 4. Orientación e interpretaciónde las dimensionesdel campo

LACONDIC IÓN DE LAS DIMENSIONES DEL CAMPO

Sin embarg o, el cami no que hemos trazado a través de varios ejemplos


de estr uctura s organizada s, central es de las RS, permite considera r que,
en una cultur a específica, los individu os clasifican ciertas inform acio-
nes de acuerdo con dimensiones co mun es. lC uál es el estatu s que ha y
que otorgarles a esas dimen siones tomando en cuenta la advert encia SEGUNDAPARTE
señalada arriba? l Habría que vincularlas con ese sesgo, esas distorsiones
de las que hablan algunos auto res cuand o tratan el tema del funciona - CONO CIMIENTO COMPARTIDO Y TOMA DE POSICIÓN
mtent o cognoscitivo de los indiv iduos (véase Nisbett y Ross, 1980)?
Nos parece que es más correcto ligarlas co n procesos de tran sforma -
ció n de la inform ació n cuyos indic ado res son prec isamente estas
distorsiones, procesos ca racterí sticos del pensamiento común. Co mo
lo evoca Moscov ici (1986; Moscov ici y Hewstone, 1984), cuando ob-
servamos a los individu os y a los objetos ,

cuando explicamos sus propiedades, se nos "olvida" que podrían


ser las representaciones de otra natura leza. Les aplica mos las ca te-
gorías de nuestro grupo social, los razonamientos que hemos ad-
quirido y los combinamos en este marco para que sean cal y como
1
1. los vemos. Y no podemos evadir estas catego rías o razonamientos
específicos de nuestras representac iones, del mismo modo que tam-
poco podemos escapa r de las leyes de nuestra anato mía y de nu es-
tra fisiología. De manera que los conte nidos y las reglas de este
pensa miento representativo terminan constituyendo alrededo r de
nosotros un verdadero entorno en el cual se fusionan lo físico y lo
), social. (1984, p. 566.)

Las dimen siones constituirí an de alguna forma las grandes mar-


cas, las referencias que comparten los individuo s de un grupo social
po rque ap lican las mis mas reg las para a propiar se de é l. La
persona lización, la figuración, la naturali zación serían algunos de los
razonamientos que formulamos de maner a estab le y perma nente y que
nos lleva rían a construir cat egorías semánti cas o lógicas comune s.
iC uál es el papel de las diferencias, de las heterogenei dade s indivi-
duales en el estudi o de las representa ciones sociales?
En la primera parte se mostró cómo los investigadores induce n la
existe ncia de representaciones y las co mponen de alguna forma a par-
tir de conjuntos de respuestas individuales. Se trataba de formar con -
junto s cohere ntes a partir de contribuciones parciales y variadas. Q ue-
darse en esta fase no sería exac tamente est udiar represent aciones,
porque éstas sólo obtienen su especificidad median te su anclaje en las
dinámicas de relaciones simbólicas ent re acto res sociales. Una prime-
ra etapa que cons iste en estudiar este anclaje implica la reintroducción
de la idea de variación. De hecho, co mo lo recordamos en la introduc-
ción, la teoría de las represe nta ciones sociales no excluye para nada
que los individu os difieran entr e ellos en cuanto a las relacio nes que
establecen con estas representaciones. Si considera mos, como algu-
nos lo hacen, las representaciones co mo opiniones, acti tudes o este-
reotipos, podemos imaginar que los individuos se diferencian según su
grado de adhes ión a estos diferentes tipos de creencias. Si por el con-
trar io pensamos que las representacio nes son ant e todo principi os or-

!i
ganizadores que regulan las relaciones simbólicas, podemos aceptar
que esta organización gene ra diferencia s y variaciones sistemáti cas
entre individu os. Ahora bien, varias técnicas de análisis multidimen-
siona les permiten est udiar estos principi os organizadores de variacio-
nes individuales.
• En realidad las va riaciones, las heterogeneidades, están en el origen
del uso de las técnicas multidimensionales. Conviene, pues, evocar la
manera en que las técnicas multidimensionales manejan, cada una de
modo específico, las diferencias entre los individuos y las respuestas. Em-
pezaremos por describir tres tipos de variaciones que pueden caracterizar
respuestas individuales a un núm ero dado de preguntas.

95
CAPÍTULOS
TRES NOCIONES FUNDAMENTALES
EN EL ESTUDIO MULTIVARIADO
DE LAS DIFERENCIASINDIVIDUALES:
NNEL, DISPERSIÓNY CORRELACIÓN
..

Toda distribución de respuestas en diversas variables puede descom-


ponerse estadísticamen te en tres elementos: el nivel (el promedio de
las respuestas de los individuos), la dispersión (el grado de disemina-
ción de las respuestas individuales alrededo r del promed io) , y la co -
rrelación (el víncu lo entr e las respuestas individuales para dos varia-
bles). Estos componentes representan diferentes puntos de vista sobre
los datos. Primero la naturaleza del pun to de vista adoptado caracte-

ti, riza una técnica dada (véase Bacher, 1982, pp. 300 y ss.).
En el cuadro 1 se presenta un ejemplo de estas tres propiedades
de las distribuciones de respuestas. Se tra ta de cuatro casos, que re-
presen tan cada uno distribu cione s de tres variables (llamadas: V l, V2
y V3), medidas en cuatro individuos (ind. l a ind. 4).
Tanto en el caso núm ero 1, como en el caso núm ero 4, las medias
de las tres variables son diferentes. Sin embargo, las correlacio nes en-
tre estas variables son idént icas. En el caso 4, la dispersión varía de
simple a doble, según las variables, sin que esto afecte las correla cio-
nes. Además, como lo indica el caso 3, las dispersiones tampoco se
vinculan a los promedios. En el caso 2 al contra rio, no hay ninguna
variación de nivel, ni siquiera de dispersión, mientras que las correlacio-
nes difieren en gran medida. Detengámonos un momento sobre las va-
riables Vl y V2 del caso 2. Vemos que estas variables tienen las mis-

97
5. Tres nocionesfundamentales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 99
98
Cuadro l. Cuatr o casos de relaciones diferente s entre niveles, una tran sformación linea l cualquiera de una de las dos variables (por
ejemplo, la suma de un a constant e a todos los valores de una variable;
dispersiones y correlaciones de tres variables_medida s
tal tran sformación sólo modificaría el nivel de esta variable). Esta pro-
en cuatro individu os (adaptado de Ca rroll y F1eld, 1974)
piedad de las distribuciones será ampliamente utilizada po r el anál isis
Caso multidimen sion al.
3 4 Sin embargo, nivel, dispersión, y perfil o correlac ión pueden te-
2
ner vínculos de dependencia, por razones esencialmen te empíricas. Es
VI V2 V3 VI V2 V3 el caso, por ejemplo, de cuando un "efecto límite" mancha las res-
Ind. VI V2 V3 VI V2 V3
puestas de los individuo s a ítems de escalas. En este caso, aumentan
60 40 35 30 60 35 LO los n.iveles de dos variab les, al tiempo que disminu yen sus dispersiones
L, 20 40 60 60 40
40 60 60 60 65 70 80 65 50 (los encuestados disponen, en las extremidad es de las escalas, de un
2 40 60 80 35 LO surtido limitado de respuestas posibles), y se intens ifica el vínculo en-
40 60 40 40 35 30 60
3 20 40 60
60 40 40 60 65 70 80 65 50 tre sus perfiles. Otros ejemplos q ue rebasa n el marco estricto de las
4 40 60 80 esca las son los efectos de halo, de desea bilidad social, etc . Estos fen ó-
50 50 50 50 50 50 70 50 30 menos habitualm en te se clasifican en la cat egoría de los sesgos de
Med. 30 50 70
1
LO 10 10 LO 15 20 10 L5 20 interrogación, y en la mayoría de los casos no pueden sino soslayarse
1: LO LO LO con la ayuda de análisis estadísticos, cales como el aná lisis de covarianza
i•
¡j Correlaciones (para un trat amiento sistem ático de estos sesgos, véase por ejemplo,
Poulton, 1989).

~.
¡:
VL
Vl V2 V3 Vl V2 V3 VL V2 V3

l
L
VI V2 V3 Los métodos multidimen sionales dist into s pueden clasificarse se-
gún el elemento (o los ele·mentos) de las dist ribucio nes que perm iten
examinar: perfiles individuales de respues tas, variaciones y distancias
entre respuestas de diferente s personas , grado medio de adhesión a
V2 -1 L
o o respuestas propue stas.
V3

Noca: Med . = media; s = desviación estándar o dispersión.

mas cifras sin importar el orden sucesivo de los individuo s (de los va-
lores de 40 y 60); cuand o se toma en cuent a el or.den suces!vo, lo que
hace la correlació n como medida de los vínculos entre perfiles, se ob-
serva que al avanzar del individuo 1 al individu o 2, la variable Vl
disminuye (de 60 a 40), mientra s la variable V2 aument a (~e 40 a 60).
Así nos damos cuenta de que valores idénti cos (o muy sm1tlares), pero
arreglado s de manera diferente, afectan ún icamente las_co rrelacio-
nes. Estos ejemplos ilustran la propiedad de indep endenc ia de los tr~s
elemen tos de las distribuciones . Esta prop iedad nos permite predecir
que la correla ción -1 en el caso 2 no hubi era sido afectada después de
CAPÍTUL06
ANÁLISIS FACTORIAL: TOMAS DE POSIC IÓN
EN EL CAMPO DE LAS REPRESENTACIO NES

,,

Así el análisis factorial (o el aná lisis de regresión múltiple, q ue se abo r-


dará más ade lante), sirve en general para resumi r las var iaciones de
un campo de representaciones en una población dada. Esca técnica
inclu ye un examen muy deta llado de los víncu los entre perfiles de
respues tas individuales en esta población, en detrimento, sin embar-
go, del exame n del nivel y de la dispersión de escas respue stas . En
ca mbio, otras téc nicas como el MDS o el análisis de clasificación (véa-
se la primera parte) están dirigidas a revelar las relaciones entr e las
respuestas mediant e las distancias media s ent re estímulos . Por lo re-
gular se trat a de estímul os que fueron juzgados por una población de
sujetos relativamente hom ogénea (las pregunta s que resultan de la
heteroge neidad de la poblac ión est udiada se examin arán en la tercera
parte). Po r último una téc nica particular, IND SCAL, que se ubica entre
los dos ace rca mient os precedent es, se expo ndr á más ade lan te en esta
parce. En resumen, la diferencia principal entr e estas técnicas se debe
al tipo de informació n que se analiza. Así pues, es de suma importancia,
desde el punto de vista del usuari o, co nocer tan to las reglas de aplica -
ción como las de int erpretació n del método de análisis escogido. Em-
pecemos por considerar el caso del análi sis factor ial.

101
6. Análisis factorial Willem Doise, Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 103
102
extracción de dimensiones (estas dimensiones se llama n ta mbién fac-
, TAMIENTO DE LAS COVARIAC IONES
~~L~~s:;T~~~~E~= DE LAS RESPUESTASINDIVIDUA LES tores; sin embargo, en rigor este término debe ría reservarse al producto
del análisis en factores comu nes). La saturación de cada variable en
cada dimensión, que está definida co mo una correlación en tre la va-
. . de una familia amplia de técnicas cuyo
Por análisis faetona ! se enu en . . . files de respues- riable y esta dimensión , indica la contribución de la variable a la mis-
. d , velar covan ac1ones ent re per ma dimensión . Las saturaciones está n tan to más elevadas cuanto que
denomma or comun es re .. ó escueta los estudio s factor iales se dis-
tas . Más allá de ~sta defimc1 n ·d d o~siderable de propiedades. Las las variables correspondientes contribu yen a dar un sentido a la dimen-
tinguen en función de u7a cant_1da c_ó de la varianza total (análisis sión. El cuadrado de una satur ación da la proporción de varianza co-
diferencias se refieren .ª a co~s~ee~: ~n: a varianza común a todas las mún de la variable cor respond ient e q ue se explica por la dimensión
(así, una sat uración de 0.80 indica que 64% de la variació n de la va-
::~~:i!º(ae:;~:t::c~ir:~~;~ a las u:ii:~e~n~~:i~:!~se~~)~e:t~:~n~: riable es explicada por la dimensión). En genera l sólo se considera
respuestas, pero en ciertos. casos ta , u lar es la correlación de para la interpretación de dimensiones, las saturaciones que llegan al
i coeficiente de vínculo uuli zdadol (el mas popfactorial (rotación de los
1 ción e a estru ctura
valor de + /- 0.30 (lo que correspo nde aprox imadamente a 10% de
varianza explicada). El signo de la satu ración es un elemento impor-
,\ Pearson)' a a con cep . ple de tipo ortogon al u oblicuo)' etc.
facto res h acia un a estru ctura s1me los rincipales conceptos del anál i- tante, así como también lo es en el exa men de las corre laciones entre
Vamos a expo ner muy brevement di p técnico de las propiedades de dos variab les. Dos variables que tienen saturacio nes de l mismo signo
sis factorial (se encuentra un eRstu o ni~974· Com rey 1978). A conti - (positivo o negativo) en una dimensión, covar ían en esta dimensión .
é d orej emplo en umme, , • , . Si las saturaciones tienen signos opuestos, contri buyen de manera
este m to o, p . ' 1 d I as aplicac iones de esta tecmca
nu ación, se proponen e3emp os e a gun . opuesta a la significación de la dimensión. Por lo regular se distinguen
en el estudi o de las representaciones sociales. tres tipos de dimensiones (o factores, lo que se aplica igualmente bien
a la técnica en facto res co munes). La primera dimens ión describe la
dirección principal del conjunt o de corre laciones. Esca dimens ión es
Diferentes variantesdel análisisfactorial la mayoría de las veces un factor genera l, en el cua l todas las variables
tienen sat uraciones posit ivas y relativame nt e altas. Así pues, describe
. na distinción fundamental entre dos técnicas
Conviene empez~r _P?r u rial mu utilizadas: el an álisis en compo- una fuent e de variac ión que atañe al conjunto de la población anali-
específica s de anahs 1s facto y I análisis de cor res- zada: la dimensión está presente en todos los individuos pero, un he-
nentes principal es, que podemos compa_rar con e , cho importan te, con grados diferent es. Imagine mos por ejemplo que
d . 1 ' lisis factorial en varianza comun. . . unos individu os tenga n que describirse a sí mismos con una serie de
pon ~n~~~~i:: e::omponentes principalesr~produce con pars1m_odma
a número de va riables (para dar una I ea, rasgos, con la ayuda de una esca la de int ensidad. Casi siempre , la pri-
la variación to; al de u:;: ; ~ e 10 a 40) en una cantid ad considerable- mera dimensión extraída es una dimensión general. Esta dimensión
en los casos mas c~rn e . · ( eneral de 2 a 6). La muestra de los pued e interpretarse como reflejo de la propensión de los individuos a
mente menor de d1mens1ones en g . rtant e como el número de describirse de manera positiva, dand o una "bue n a" imagen de sí mis-
indi viduos tiene que ser ~l menos tan impo . o veces mayor. El aná- mos. La valoración de sí mismo produce así una inflación de las corre-
. bl de ser p osible entre cuatro y eme laciones positivas entre los diferentes rasgos valora dos en el mismo
vana es, pero, d 1' d d artida e implica necesa ria-
li . h una reducción e os atos e p d l sentido. La positividad elabo rada por los sujetos a propósito de las
sis ac~ , .da de información respecto a las respuestas e os
ment e cierta perd1 b' . . , b. n estru ct urada e in- escalas es responsable de este crecimiento de las corre laciones entre
p • n cam 10 una v1s1on 1e
indi viduos. roporc1? n a e la manera con que las variables covarían, las escalas. Podemos en tonces concluir que el sesgo de positividad es
mediat ament e acces1ble d~ 11 El algoritm o procede por una carac terística de la población analizada. Señ alemos, sin embargo,
se oponen o son independi ente s entre e as.
6. Análisisfactorial Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 105
104

que esta conclusión no implica que todos los individuos se h ayan valo- Los resultadosfactorialesdan estas posiciones. Cada factor extraído
rado con la misma amplitud. Por el contrario, la heterogene idad de los origin a una variable de resu ltados factoriales. Cada indi viduo tend rá
niveles medios de valorac ión es una cond ición de la apa rición de esta así un valor sobre cada una de estas varia bles. Este valor indicará,
dimensión gene ral. Las dime nsione s sucesivas será n o dimensiones de para el factor de que se trate, la medida en que el enc uestado participa
grupos, 0 específicas. Las dimensiones de grupos están constituidas en el sent ido dado por la dimensión. Los resultados factoriales son
nue vas variables que pueden util izarse, después de realizado el análi-
por dos o más variables que cava rían en una_dime~sión . ~ uando hay
sis faccorial, para examinar las respuestas de los individuos en relación
signos positivos y negativos presentes en la misma d1mensLO n , se ,habla
de factores de grupo bipolares (por oposición a unip olares) . Este a con otras caracte rísticas de escos individu os (se puede investigar, por
menud o es el caso, por ejemplo, cua ndo las descripciones de sí mismo e¡emplo, si los individuos que tienen resultados elevados en una di-
mensión de "masculinidad-fe minidad" difieren de los que tiene n re-
im,rlican esca las de masculinid~,d y f~minidad_.Estos do~ tipos de esca-
las aparece rán en una dimensLOn bipolar: mientras mas se acnbuyen sultados bajos a propósito de au toest ima, etcétera) .
los individuo s rasgos masc ulinos a sí mismos, más rechazan (o menos La práctica d~l an álisis factorial implica además "decisiones" por
aceptan) los rasgos femeninos, y viceversa. Por último, los factores parte del usuario. Estas tienen que efectuarse en diferentes etapas de su
espec íficos son los que sólo incluyen satura ciones elevadas para una realización. Los problemas de decisión más comunes ocurren en rela-
variable a la vez. En gen eral, el usuario detiene el análisis antes de la ción con el número de factores o dimensiones por seleccionar, y con
respecto a las diferentes técnicas de rota ción de los factores por aplicar.
aparición de tales dimensiones .
El an álisis en factores comunes es el mode lo clás ico de análisis En lo que atañe al núm ero de dimensiones , hay disponibles varios
l factorial. Esta técnica describe la variación com ún de un con jun to de criterios, y el definitivo se elige sobre bases empíricas. Ciertos especia-
listas proponen la idea de que la int erpretabilidad de las dimensiones
l variables. Los factores pueden considera rse como las fuent es de varia-
mismas es un criterio válido que determina la interrup ción de la ob-

'
j
ción (o causas) subyacentes al conjunto de variables. En términos teó-
ricos, la diferencia esenc ial con respecto a los modelos precedentes es
que la variación extraí da por el análisis sólo se refiere a lo que es co-
mún al conjunto de las variables analizadas. En términos práctico:,
tención de dimensiones ulteriores (véase Schiffman, Reynolds y Young,
1981). Los fact0r es obten idos aparecen en el orden correspond iente a
la cantidad de variación explicada, del más grande al más pequeño. El
deberían formularse siste mát icament e hipótes is, pronósticos, a propo- valor propio es un indic ador de la cantidad de varianza extraída, y
sito de los factores obten idos y de las propiedades de estos factores (su correspo n de a la suma de las saturac iones sobre un factor, después de
campo de predicción en particular). El caso extremo de este estudio elevarlo al cuadrado. Al estar las variab les automáticamente estand a-
rizadas media nte los cálculos de correlación, la varianza de cada va-
.. está representa do por el análisis factorial confirmatorio(que a menudo
se realiza a través del programa LISREL). Este tipo de aná lisis sin embar- riable sometida al análisis vale l. Así, un valor propio de 5 en un
go todavía no ha tenido aplicaciones exitosas en el campo de las repre- análisis que contiene 20 variab les sign ifica que la dimen sión que co-
sent aciones sociales. La meta de las compon entes principales es, por el rresponde a este valor propio representa 25% de la variac ión total. Se
cont rario, puramente descriptiva (véan se sobre este tema los debates cons idera comúnmente que la proporción de varianza explicada por el
con¡unt o de los factores debería alcanzar 40%. Una manera de reso l-
difundidos en Centre, 1955) .
ver el problema del número de facto res consiste enconces en seleccio-
nar todos los factores que corresponde n a un valor propio al menos
Resultadosfactoriales igual a 1 (es decir resumiendo la variación de al menos una variable
singular) .
A men udo, el investigador está inter esado por la posición de los ~ndi- La interpretación de los facto res recurre a conocimientos tan to
viduos, de los encuestado s, sobre cada uno de los faccores extra1dos. mecodológicos co mo prácticos (como aparecerá a lo largo de la expli-
6. Análisisfactorial Wil!emDoise,AÍain C!émence y FabioLorenzi-Cioldi 107
106

cación de los ejemp los). A fin de facilitar esta interpretación, se han . En una primera etapa se descubrieron cuatro tipos de representa-
ideado múltiples procedimientos para efectuar un a "rotación de ~os c10nes a través de un aná lisis de conte nido temático y tipológico de
factores hacia una estruct ura simple" han sido imaginados. Las rotacio- una serie de entrevistas. Nos con tenta remos aquí con una breve des-
nes tienden a simplificar la estructur a de las saturacio nes en las diferen- cripció n de estos tipos, ya que un examen más detallado aparece de
tes dimensiones extraídas . La técnica de rotación más popular, llamada hecho en el cuestionar io que hemos realizado con la ayuda de nues-
"varimax" (varianza máxima), produce los efectos siguientes en las di- tros colegas italianos .
mensiones extraída s: cada variable tend rá correlacio nes próximas a ce- El tipo A suped ita explícitamente la legiti midad de la actividad
ro en todos los factores excepto uno; cada factor sólo incluirá un nú- del psicólog~ a su comprom iso polít ico. Sólo una acción política que
mero limitad o de variables con correlaciones elevadas. Esta técnica transformana la sociedad actual puede permitir al psicólogo, que se
respeta la ortogonalidad (la independencia) entr e las dimensiones; otras conside ra traba jador social co mo otros , desa rrollar una actividad que
técnicas llamadas de "rotación oblicua", prod ucirán faccores correla- no sea alienante, que no oc ulte los verda dero s problemas de nuestra
cionado~ entre sí. No obstant e, su interpretación se vuelve difícil; por sociedad.
consiguiente, las aplicaciones de estas técnicas son menos numerosas. El tipo B atribuye una gran importancia a la integración del traba-
Ahora expond remos dos ejempl os de utilización del análisis jo del psicólogo en una empresa interdisciplinaria. Los representantes
factorial. Se trata más particularmente de ilustrar Lobien fundado de de este tipo abogan también por un camb io social, pero para realizar
Ladistinción entre aná lisis de los niveles medios de respuestas Yanáli- este cambio son necesa rios los aná lisis y las intervenciones en conjun-
sis de las correlacione s entre perfiles de respuestas. Con el segundo to de los diferent es especialistas en ciencias hum anas. La cont ribución
ejemplo evocaremos el análisis de regresión que nos permitirá c~n- específica del psicólogo es indispensab le para tales tareas en común .
cluir que un principio organizado r dado interviene en mayor medi~a El tipo C, al contrario de los dos tipos precedentes, insiste en la
que otro s en la modulación de las diferenc ias individuales en relacion autonomía del tra bajo de los psicólogos que disponen de instr umen tos
teóricos y técnicos, los cuales les permiten interven ir con éxito en los
con una represe ntaci ón social. .
Por último, mostraremos que el aná lisis facto rial puede aplicarse problemas de tipo individual e interindi vidual. El individuo y las rela-
también cua ndo la forma del interrogatorio limita en form a conside- c10ne~ entre in?ividuos cons titu yen el cam po específico del estudio y
rable la variación de las respuestas para un mismo sujeto. Es el caso, de la mt ervención de los psicólogos.
por ejemplo, cuand o un sujeto tiene que ordena r sus prefer_e,nciascon . El_tipoD basa la act ividad del psicó logo en sus calidades persona-
respecto a una serie de objetos, necesar iame nt e la expres1on de una les mdis~ensables para lograr una relación con su cliente o paciente.
primera elección limita las opciones resta nte s para el resto de los ob1e- Los pamda n os de esta concepción de la práctica psicológica se valen
tos, así como para la segunda selección y así sucesivame nte. Se habla a menudo de diferentes métodos psicoterapéuticos. El bienestár indi-
vidual es la meta última de su int ervención psicológica.
ent onces de medidas ipsativas .
Si hubiera que calificar estos cuatro tipos de manera aún más bre-
ve, (os_denominaríamos sucesivamente : el militante político, el int er-
Ejemplo:el trabajode los psicólogos d1sci~lmario,el_técnico y el clínico admitiendo que estas designaciones
por si s~las obviamente no permiten iden tificar los diferentes tipos.
El ejemplo se basa en una serie de estud ios de las representaci~nes del Sen alemos que estos cuatro tipos no parecen manifesta rse con
tr abajo de los psicólogos realizados en Italia y Suiza (Palmonan, 1981'. igual frecuencia en los diferentes medios est udiados en Italia. El tipo
Doise et al., 1982; Paolis, Lorenzi-Cioldi, y Pombeni, 1983; Palmon an A ~staría sobre todo presente en el momento de la puesta en marcha
y Zani, 1989). Permite abordar fácilmente la articul a~i_ ó n co m~leja de reciente de una _psicología de sector; el tipo D está sobre todo presente
homogene idades y diferen cias en el empleo del anál!Sls factona l. entre quienes eiercen una profesión liberal y ent re ciertos universita-
108 6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 109

ríos. Cuando las instituciones públicas ya no tienen un origen recien- Cuadro l. Ítems del cuest ionario que correspon den a dos
te las frecuencias del tipo B y C aumentan. de las catorce seccio nes. A la derecha de cada ítem aparece
' Esta tipología no parece en lo absoluto extraña para q_uienesco- el resultad o medio de las respuestas de los 80 sujetos ginebr inos
nocen las discusiones que animaron los med ios de los pstcologos des-
de el final de los años sesent a en diferentes países de Europa. Per? es Sección: objeto de la psicología
preciso disponer de un instrum ento más man ejab le cuand? se quiere TipoA: La psicologíase utiliza a menudo para desviar la atención de los verdaderos
averiguar la pertinencia de la tipología descrita en otros patses, mclu- problemas sociales a que se enfrentan los individuos (1.99).
so en Italia misma. Así pues, se ha elaborado un cuestion ario. Para TipoB: La psicologíapermite conocer mejor la realidad social en la que viven los
cada uno de los catorce aspectos (o seccio nes) de la actividad profe - individuos (3.04).
sional de los psicólogos obtenidos mediante el an álisis de conte nido, TipoC: La psicologíacontribuye al mejor conocimiento del individuoy sus relacio-
se formularon cuatro proposiciones (ítems), que corre spond en respec- nes con los demás (3.43).
tivamente a los cuatro tipos de representaciones descritos. La mayoría TipoD: La psicología puede producir un mejor conocimiento de sí mismo en los
de las veces, enunciad os sacados de las entrevistas inspiraron dir:cta- individuos (3.35).
mente la formulación de los ítems del cuest ionar io. Los cuatro 1tems
de cada sección se presentan, en el cuestiona rio, en un orden al azar. Sección:definición de la intervención
Se prestó ate nción a que ítems sobre una misma sección no quedasen TipoA: El psicólogo como tal no puede cambiar la realidad social (3.18).
muy cerca entr e sí o que el cues tionario no em pezara por propuestas TipoB: Lascompetencias específicasdel psicólogo asociadas a las competencias de
juzgadas demasia do "extremas". La formulación definitiva del cues- otros especialistas en ciencias socialesson necesarias para la elaboraciónde
tiona rio se decidió en tonces por acuerdo com ún entre investigadm:s cualquier proyecto de cambio social (3. 15).
italianos y suizos, en lo que atañe a la versión francesa y a la vers1on TipoC: La actividad del psicólogo debe enfocarse primero a lograr un cambio del
italiana. individuo y de sus relaciones con el orro (2.51).
Co mo ejemplos, en el cuadro 1 reprod ucimos ocho ítems que co- TipoD: La actividad del psicólogotiene que proponerse primero conseguir el bien-
rre sponden a los tipos A, B, C y D, para dos secciones diferentes (el estar del individuo (3.43).
lecto r podrá remitirse a las publicaciones citadas más :irriba Pª:ª la
versión integr al del cuestionario) . Para cada ítem se pedta a los su¡etos Nora: Escala en cuatro puntos: J = Desacuerdo; 4 = Acuerdo.
ll int errogados que expresaran su grado de ac~erdo o de d~sac_u erdo so-
bre una escala de cuatro o cinco punt os segun las mvesttgac1ones (es-
calas que van de -2 en desacuerdo, a +2 de acuerdo). Co nsiderare- A. Al contrari o los ítems del tipo D fueron acepta dos en parce y re-
mos aquí la utilización de escalas en cuatro puntos (de 1 a 4; se puede chazados en parte (cuadro 2).
leer en el cu.adro 1, entr e paréntesis, la med ia observada en la muestra Vemos en el cuadro 2 que efectivamente fueron los ítems en rela-
de estudiantes suizos). ción con los tipos "intermediarios" los que recibieron el acue rdo más
Un resu men de una investigació n rea lizada con estudi ante s elevado, y los ítems proveni ente s de los tipos extremos, pero sobre
ginebrin os (Doise et al., 1982) servirá para ilustr ar los prin~ip_ale~re- todo del tipo A, fueron rech azados en grado sumo. La conclusión que
sult ados de estas investigaciones. Los resultad os del estud10 italiano se desprende de la lectura de este cuadro es que los tipos B y C se
(Paolis, Lorenzi-Cioldi y Pombeni, 1983) en lo esen~ia l: oponen a los tipos A y D en cuant o a sus "niveles" de aceptación .
Un aná lisis de los ítems en términos de media s md1ca que la ma- Ahora bien, un an álisis factorial que inclu ye los 56 ítems reveló, de
yoría de los sujetos aceptar.on la mayoría de las propuestas sacadas de mane ra consistente a travé s de los diferente s estudios, dos factores
los tipos B y C, pero que rechazaron generalmente los ítems del tipo unipolares, que most raron respectiva ment e la covariació n positiva de
6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 111
110

Cuadro 2. Número de ítems muy aceptados y muy rechazado s Cu~dro 3. Número de ítems de cada tipo (A, B, C y D)
que tienen sat uraciones significativas positivas o negativas
en los cipos A, B, C y D (Doise et al., 1982, p. 198)
en los dos primeros facto res (Doise et al., 1982, p. 201)
Ítems
Rechazados Aceptados Factor1 Factor2
Tipo Tipo Negativos Positivos Negativos Positivos
7 1
A
B 1 8 A 9 1 o
e 2 8 B 2 7 o 7
6 4 e 2 3 o 8
,, D D 3 o 8

los cipos A y B (factor 1), y de los tipos C, D y B (factor 2). El cuadro


3 resume las saturacione s del análisis de los estudiantes ginebrinos.
Nos encontramos por ende ant e una aparente incon sistencia de Cuadro 4. Respuesta s medias a los ítems procedentes de tres tipos
los resultad os obtenidos con la ayuda de los dos méto dos estadísticos:
Sección:relaciones con otras disciplinas
el análisis de las medias (niveles) de acuerdo por una part e, Yel análi-
sis de las corre laciones (perfiles) por otra parte, parecen generar inter- TipoA (E~ m'.estroejemplo: Al): toda actividad de investigacióny de intervención
pstcolog1cadebe basarse en análisis de tipo político (1.53).
pretaciones diferentes. TipoB (En nuestro ejemplo: Bl): toda actividad de investigación y de intervención
Consideremos primero los resultado s del anális is factorial. Los
psicológicatiene que tomar en cuenta las experiencias de otras ciencias so-
resultados factoriale s indican la posición de cada encuestado sobre los
ciales (3.56).
factores. lS ignifica que los individuos que tienen, por ejemplo, resul-
tado s positivos y elevado s en el primer factor aceptaron todos ellos los
. Sección:relacionesentre sectores público y privado
ítems proveniente s de los tipos A y B? El examen del cuadro 2 sugiere
una respuesta negativa, en la medida en que los ítems del tipo A fue-
Tt/)oA (En nuestro_eiemplo: :-2):
el trabajo del psicólogodebería efectuarse siempre
en una msmuc1ónpublica ( 1.99).
ron rechazado s por casi todos, mientras los ítems del tipo B fueron
aceptado s por mayoría. Es posible que en general estos individuos ha-
Sección: definicionesde la intervención psicológica
yan rechazado ítems A menos que otros individuo s y que hayan acep-
'1 tado más ítems B.
TipoC (En nuestro ejemph Cl): los psicólogos tienen que trabajar en el perfeccio-
naimento de los d 1ferentes conocimientos y técnicas para ayudar al indivi-
Para entender mejor el razonamiento en que se basa la interpre-
1 duo y facilitar las relaciones entre individuos (3.30).
tación de los resultado s sobre la representación del trabajo de los psi-
1 cólogos, imaginemos el ejemplo siguiente que muestra las respuestas
Nota: Escala en cuatro puntos: 1 = En desacuerd o; 4 = De acuerdo.
de seis individuos a cuatro ítems, dos ítems -A 1 y A2- procedentes
del tipo A, un ítem -B1- del tipo B, y un ítem -Cl- del tipo C. En el
cuadro 4 reproducimo s la lista de los cuatro ítems. La numeración de
los ítems corresponde a su uso en el ejemplo que vendrá después. Se . . ~l cua~ro-5_presenta como ejemplo las respuestas dadas por seis
lee, en este cuadro, la media del acue rdo observado en la muestra de md'.v1duo~f1ct1c10
s a propósito de estos ítems. Las respuestas son com-
patibles, sm embargo, con los resultados de la población real.
estudiante s ginebrinos.
6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémencey Fabio Lorenzi-Cioldi 113
112

Cuadro 5. Respuestas de seis individu os ficticios Cuadro 6. Correlac iones entr e los ítems procede ntes de tres tipos
a cuatro íte ms procedent es de tipos diferentes
Al A2 BJ Cl

Individuo Ítems
Bl Cl Al 1
Al A2
A2 .so
3 4 Bl .71 .71 1
1 1
2 2 4 3 Cl -.25 -.so -.71
2
2 3 4
3
4 3
.. 4 1
2
2
2 4 4 Efectuemos ahora un análisis factorial que inclu ye las respuestas
5
3 4 a los cuatro ítems, y calculemos los resultad os facto riales de seis indi-
6
viduos ficticios. Es evidente que la aplicación de un modelo de análi-
N ota: Escala en cuat ro punt os: l = En desacuerdo; 4 = De acuerd o. sis factor ial no tiene mucho sentid o en el caso de una cantid ad tan
peq ueña de variables, pero la argument ación podrá ampliarse a los
Se pu ede verificar fácilmente que los ítem s Al y A2 son recha za- casos reales. El cuadro 7 muestra los resultad os.
dos por consenso (medi as respectivas: 1.33 y 1.67), mientras que los Observamos primero que los ítems procedent es del tipo A covarían
ítems Bl y C l son aceptados por consenso (media s: 3.50 y 3.67). Por en el factor con el ítem procedent e de l tipo B. Este factor se interpreta
consigu iente, las medias (niveles) de los dos primero s ítem s difieren correcta mente como la variación conco mitant e de los ítems Al, A2 , y
mucho de los otros dos. Las correlaci ones entre las respuestas a los Bl. Sm embar go, esta covariación es independien te de los niveles de
aceptación o de recha zo de los ítems. Este res ult ado refleja la
ítems se inclu yen en el cu.a dro 6. . .
Primero , como podemos constatar , Al y A2, que tien en los mts- estru cturactón de las respuestas obte nida sobre el primer facto r del
mos promedio s, están positivamente correlacionados; pero Bl Y C l , aná lisis facto rial de la investigación ace rca de los psicólogos. También
que tienen tambi én pro medios similares, están neg ativ am ente en esta investigación, la cova riación positiva de las respuestas de los
correlaci onado s. Pero observamos además que Al (igual que A2) Y tipos A y B se debía a que los dos tipos se referían, en diferente medi-
Bl, que tienen promedios muy diferente s, están correl~cion~dos posi- da, a la acción del psicólogo sobre lo socia l. Pero los ítems del tipo A al
tivament e y de manera considerable (O.71). El reducid o num ero de ser d~mastado extremos, e ran rec ha zados por los sujeto s en su
individuo s permite, por simple examen visua l de sus respuesta s, en- globahdad, En cambio, los ítems del tipo B, mode rados, era n acepta-
tender este fenómeno: cuand o el acuerdo co n el ítem Bl aumenta dos. Es entonces muy importante señalar que sólo el análisis factorial
(por eje mplo: de 3 a 4 progresando del primer al segundo individuo), puede poner de manifiesto la fuerza y la relevanci a de una dimensión
el desac uerdo con el ítem Al (igual con A2 ) disminuye (de 1 a 2) • El "so~ial vs. personal" en la representación del trabaj o de los psicólogos.
signo positivo de la co rrelación, mientra s los dos ítems suscita n res- El stmple estudt o de los niveles de aceptac ión no lo permite.
puestas opuestas, proviene de una propiedad estadística simpl~ de Los Prosigamos el exame n de los resultad os de nuestro ejemplo ficti-
parámetros q ue son Las correlacione s. Como lo hemos_mencwnado, cio. El ítem Cl aparece en el polo opuesto al facto r, y se destaca, pues,
las media s (o frecuencia s) por una parte, y las corre lacwnes por otra de l conj unto de los ítems de los tipo s A y B. No obst ant e, recordemos
parte, miden aspectos distinto s e indepe ndient~s un? del ~tro de las que en término s de aná lisis de las med ias este ítem se parecía a B 1. De
distribuciones, es decir: respectivamente, su rnvel (mtens1dad) Y su maner~ similar al caso precedente, la interpretación de esta apa rente
mcons1ste ncia de los resultado s puede realizarse exa minand o los da-
perfil (la covariación).
6. Análisis f acwrial Willem Doise,A lain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 115
114
Cuadro 7. Matriz factorial (saturacione s de las variables en pliamente rechazado, constituye un factor important e de estructura -
el factor 1) y resultados factoriales de seis individu os en este factor ción de las respuestas. Las dimensiones factoriales indican que cua n-
do los sujetos expresan un rechazo moderado de las posiciones extre -
Factor1 mas representadas por los ítems del tipo A, aparece n configuraciones
Variable
significativas que asocian otros ítems (en particular del tipo B) que
0.75 toman en cuent a ta mbién aspectos no inmediatam en te políticos.
Al
0.83 El ejemplo del trabajo de los psicólogos ilustra cómo mediante el
A2
0.96 análisis factorial se descubren principios organizadores que intervie-
B1
Cl -0.75 nen en las representacio nes sociales. En este caso particular, los ítems
rechazados con mayor intensidad son los que, lejos de no ser pertin en-
, tes, organizan mejor el campo de las represent aciones del trabajo de
lndiuiduo Resultadofactorial
los psicólogos.
1 - 1.07
2 l.23
3 -0.48 ANÁLISIS FACTORIAL Y ANÁLISIS DE REGRESIÓNMÚLTIPLE:
0.70 LA MODULACIÓN DEL PAPELDE LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES
4
5 0.70
6 - l.07 Ejemplo:las causasde la delincuencia
'
ri Otro ejemplo de la importancia del juego de las variaciones para en-
tos brutos. Vemos así aparecer una covariación negativa entre las res- tender la organización de las diferencias entr e individ uos lo presenta
una investigación de Doise y Papastamou (1987). Ahí se muestra que
puestas a los ítems Cl y Bl.
Los resultad os factoriales de nuestro ejemplo ficticio se orden an a sobre todo las posiciones divergent es de las sosten.idas por la mayoría
i: lo largo de este factor bipolar, con los individu os 2, 4 y 5 que tienen de los miembros del grupo en un ámbito importante (la creencia en
una explicación biológica de la criminalidad) permiten predecir en ca -
1
1
resultad os positivos, y los individuos 1, 3 y 6, con resultados negatt-
~I vos. Los individuos 4 y 5, que tienen result ados factoriales idénticos, sos concretos el recurso a otros tipos de explicaciones reduccionistas.
presentan, sin embargo, respuestas diferent es. De hech o, los indivi- En esta investigación la población estudiada es el conjunto de es-
duos colocados en el polo positivo de la dimensión que opone los tipos tudiantes de primer año de psicología presentes en un curso obligatorio
A y B al tipo C son simplemente los que se adh iere n más intensamen- (N = 95) . El objetivo de la investigación es estudiar las creencias de
te al tipo By que rechazan con la menor intensidad el tipo A. _Encon- los estudiantes sobre las causas de la delincuencia ·y sobre el "trat a-
tram os de nuevo en esta fase el razonamiento en la base de la 111t ens1- miento" que debe darse a los delincuentes, así como examinar el papel
dad de las respuestas. Pero el comportam iento de las respuestas descrito que desempeñan estas creencias en sus reacciones con respecto a ca-
sólo tien e sentid o respecto a una int erpre tación co rrecta de la dimen- sos particulares.
sión facto rial. Esta dimensión respeta en este caso la heteroge neidad A fin de entender las creencias generale s sobre las causas de la
de las respuestas individuales aun cuand o todas las variables que co- delincuencia, hemos adoptado un cuest ionario que ya ha resultado
rresponden a los tipos A y B covarían de manera positiva. útil para estudiar las creencias en otr a población de estudiant es. A
En conclusión, e l análisis factoria l de las repre sent aciones del tra- este cuestionari o se añadió cierto núm ero de ítems relativos, más
bajo de los psicólogos mostró que el campo de lo político, aunque am- específicamente, a opiniones generales sobre los tratamientos que nues-
116 6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi
117
era sociedad reserva a los delincuent es: la cárce l y la atenc ión psiquiá-
Cuadro 8. Causas de la delincuencia:
tr ica. Un segundo cuestionari o traca sobre la manera en que los mis-
respuestas medias y resultad os del aná lisis factoria l
mos estudiantes reaccionan respecto a casos más concretos de delin-
cuencia menor y más precisamen te sobre el grado de acep tación de
diferentes explicaciones, todas en ext remo "reduccio nistas" . Estas Saturaciones
explicaciones atr ibuyen cada vez una sola ca usa para dar cuen ta de un Factores Comunidad
Resumende losítems Medias
comportamiento individual del que podemos pensar que se inserta 2 3
necesariamente en un tejido de determini smos múltipl es. Los ítems 1. Causasorgánicas 5.77 -.26 .48 .05 .JO
de ambos cuest ionar ios represen tan posiciones comune s en la litera- 2. Origen social 4.71 .23 .17 -.14
cera sobre la crimin alidad y se red actaron co n base en ent revistas con 3. Reacción de rebeldía .10
2.59 .24 -.18 .21
juristas y psicólogos. 4. Historia personal .14
2.39 -.02 .03 .26
Los cuestio narios son, pues, diferente s en la medida en que el 5. Explotación social .05
3.95 .41 -.04 -.31
primero trata sobre la delincuencia en general y el segundo solicita 6. lnequidades sociales .27
3.08 .66 -.04 -.14
que se exp lique un com portamiento delictiv o de un individuo concre- 7. Frustración interpersonal .46
2.55 .06 -. 11 .49
to. La natural eza de estos compo rtamiento s variará en el sen tido de 8• Leyeshereditarias .26
6.47 .04 .57 .10
que ciertos delitos serán directame nte actos de protes ta política y otros 9• Crisisde la adolescencia .33
3.60 -.01 .02 .77
atentados contra la propiedad privada . Cada sujeto deberá explicar 1O.Anomalíascongénitas .58
6.32 .06 .74 -.18
cua tro casos: dos actos de protesta y dos atentado s contra la propie - 11.Sistemasocioeconómico .59
3.16 .59 - .04 .09
dad privada. Cada vez se describe como protagonista a un estudi ante, 12. Ex presidiariosreincidentes .36
3.18 .43 .00 .16
un jove n, un adulto o un func ionario. .20
El primer cuest iona rio pide a los sujetos que co ntesten (sobre es- Valores propios:
2.06 l.87 1.57
ca las de siete puntos: de 1 = totalmente de acuerdo a 7 = tota lmente % Varianza total explicada:
17.20 15.60 13.10
en desacuerdo) dos series de pregunta s: un primer conjun to de doce
pregunta s relativa s a la causalidad de la delincuencia y un segundo Nota: Escala utilizada: 1 = Acuerdo; 7 = Desacuerdo.
conjunto de otras doce pregunt as sobre el trata mient o de la delincuen-
cia (véanse los cuadro s 8 y 9 para el cont en ido de estas pregunt as).
El segundo cuestio nario abarca cuatro páginas. En cada página
figura una descripción breve de un caso, como por ejemplo: "un fun-
~ otlras más un dete:min ismo hereditari o o biológico (para el contenido
e as preguntas, vease el cuadro 10).
cionario a prueba fue sorprendido por la policía cubriendo las paredes de
un edificio público co n lemas an timilitaristas" . Después de leer esta
descripción los sujetos deben explicar por qué se comportó así el autor del
Análisisfactorialy principiosorganizadores
acto referido. Para ello, los enc uestados tienen que tomar posición (en
una esca la de siete puntos) con respecto a q uince exp licacio nes
Exl~minem~s primero los resul tados a propós ito de las causas de la
reduccionistas diferen tes. Por ejemplo: "el au tor del acto se compo rtó de mcuenc 1a.
así porque está psicológicamente desequi librado" , o "porque es depen-
d El cuadr o_B_
~resenta los promedios de las respuestas y los resulta-
diente de sus opiniones ideológicas". De hecho, ciertas explicaciones os de un analis1s facto rial sobre las ca usas de "l d 1· .
propo nen un determini smo psicológico, otras un dete rminismo social, genera l" A 1· a e mcuenc 1a en
Ti , . na icemos primero los acuerdos y los rechazos más obvios
res items muestran acuerdos elevados (medias inferiores a 3) • lo¡
6. Análisisfactorial Willem Doise,Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi 119
118
Cuadro 10. Explicació n de los casos particulare s:
Cuadro 9. Tratamiento de la delincuencia: respu estas medias
respuestas medi as según la na turaleza de l delit o
y resultad os del an álisis factorial

Saturaciones Actos Atentados contra


Comunidad Resumende·losítems deprotesta la propiedad
Factores
Medias 2 3
Resumendelosítems J. Desequilibrio psicológico 6.36 5.42*"'
.10 -.02 .56 2. Opcionesideológicas 3.13 6.05**
l. Terapia impide la delincuencia 3.53 .74
.62 -.05 .39 3. Nií'iez infeliz 6.11 5.2Y*
2. Penasde cárceleficaces 6.67 .05
.l 7 -.01 .14 4. Mediopobre 5.98 4.85**
3.,.Terapiavuelveirresponsable 4.7l -.32
.66 -.05 .44 5. Impresionaral otro 4.81 5.57**
4. Cárcelayuda·a readaptación 6.60 .02
.08 -.16 .23 6. Voluntad de protesta 1.80 5.21**
5. Terapiacomo autoprotección 4.14 .44
7. Carenciasbiológicas 6.61 6.39"'
6. Cárcelayudaa toma 8. Empleo precario 5.94 5.33**
5.20 .03 .64 -.14 .43
de conciencia 9. Padresautoritarios 5.56 5.47
3.05 .86 .00 .07 .74
7. Terapiae integración social 10. Conviccio nes radicales 3.36 5.90**
2.43 .11 -.21 .80 .70
8. Cárcel y marginalización .21 11.1nstabilidad mental 6.18 5.10''*
9. Psiquiatríadescargaa la sociedad 3.48 -.Zi -.08 .40
l 2. Atraído por lo prohibido 5.19 4.79*
10. Psiquiatría mejorque juez l3. Problemasde relación 5.70 4.67**
2.36 .31 -.05 .36 .23
de instrucción .14 14.Falta de integraciónsocial 4.91 4.63
2.66 .35 .08 -.10
11.Peritaje psiquiátrico necesario 15. Mal ejemplo 6.29 5.72**
3.12 -.13 .01 .38 . 16
12. Psiquiatríay marginación

2.46 2.14 1.44 Not a: Escala utilizada: 1 = Acuerd o; 7 = Desacuerdo.


Valores propios: Prueba de t Studcnt: nivel de significación de las diferencias : * p < .01; *''p < .00 1.
% Varianza explicada
: 20.50 17.90 12.10

N C>ta: Escala uti lizad a: 1 = Acuerdo; 7 = Desacuerdo .


explotación y la desigualdad sociale s, el sistema socioeco nómico y la
cárcel generadora de reincid encia) , los del segund o -facto r con un a
ex? licación biológica (los tres ítems más rec hazados qu e se resumen
actos de delincue ncia pu eden cons iderar se acto s de rebeldía (ítem 3)
mas arnba), Y los del tercer facto r con exp licaciones psico lógicas (re-
y sus razones han de buscarse en la historia personal de los delincuen-
lac10nes interpersona les frustrant es y crisis de adolescencia).
tes (ítem 4) o en frustra cione s producto de relacio nes int erpersona les
Consideremos ahor a el trat amient o que se reserva a los delin-
insatisfactorias (ítem 7). Los ítems que ob tien en los recha zos más ob-
cuentes (cuadro 9). Los ítems que obt ienen el grado de acue rdo ma-
vios (media mayor que S) atribuyen las causas de la delincuencia a
}'.ºr (m~dias inferiore s a 3) afirman que la cárcel es fuente de margin a-
particularidade s orgánica s del delincuente (ítem 1), a las leyes her edi-
lidad (1tem 8), que el experto psiquiatra obtiene inform ación más rica
tarias (ítem 8), y a anomalías psíquic as congénita s (ítem 10).
q~e u~ j~ez de instrucci ón (ítem 10) y que se precisa de un peritaje
Se seleccio naron eres factore s después de un an álisis factorial (véa-
ps1qwatr 1co cuando los motivos de un crimen van más allá del sentido
se el cuadro 8). Los ítems inten samente saturad os del primer factor
comú n (ítem 11). Los ítem s más rec hazados (medias superiores a 5) se
está n tod os en relación con una explicació n social y econó mica (la
6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenv-Cioldi 121
120

refieren todos a la cárce l como única respuesta eficaz {ítem 2) , co mo ítems no revel an una diferencia significa tiva e nt re estos dos tipos de
medio de ed ucac ión y de reada pt ación efica z {ítem 4) y co mo la form a ac tos: e l autor itarismo de los padr es {ítem 9) y la ausencia de int egra-
de obligar al delincu ente a toma r co nciencia del carácter ilícito de su ción social (ítem 14).
acto {íte m 6). Concl uyamos que los est udiantes de pr imer año de psico logía re -
El análisis factor ial permiti ó otra vez seleccionar tres facto res. El cha zan en gen era l las ex plicac iones redu ccio nistas , sobre todo pa ra
primer factor está fuertemente sat ur ado por tres ítems que afirma n la dar c uenta de los ac tos de pro tes ta. ¿Pero cuáles de sus creencias ge-
eficacia de la c uración terapéutica como luch a contra la del111 cuenc1a ne rales están en relació n co n su grad o de rechazo o de aceptación de
{ítem 1), como protección del delin c uent e contra sí mismo {ítem 5) Y las explicac iones red uccionistas de actos concretos?
co mo medi o de integra ción soc ial (ítem 7) . El segund o factor está
fuerteme nt e sa turad o por los íte ms que obtu viero n los rechazos más
decididos y que co nciernen al papel de la pri sión . El tercer factor es Uso de los resultadosfactoriales en el análisis de regresión
asociado a los ítems qu e denunci an el papel perve rso de la cá rcel {ítem
8) y de la psiquiat rizació n {ítem 9). . . El análisis fac torial nos enseñó que hay principios orga nizadores fácil-
Por últim o, se efec tuaron varios análisis sobre las exphcac10 nes mente reconocib les, en relación con las posiciones centradas en el
dadas para los casos conc retos. Todas ellas mu estra n que la condic ión medio ambient e, la he renci a genética o la psico logía, que intervienen
de l ac tor (joven o estudiante vs. adulto o funci on ario) tiene pocos e n _laest ruct uración de las cree ncias gene rales sobre el origen de la
efectos co n respecto al elemento más importa n te de la natural eza del dehncuenc ta. O tro s prin cip ios orga nizan las op iniones sobre los trata-
delit o: acto de protesta o atentado co ntra la propiedad . En el c uadro mientos que hay que reservar a los delincuentes: se refieren a la inter-
10 están reag rup ados los resultados para estos dos tipos de delitos in- vención te rapé utica o al pape l de la cá rce l. ¿Pero todas estas creenc ias
dicando cada vez e l nivel de significació n en tre estas media s. genera les desempeñan el mismo papel e n la búsqueda de explicac io-
Los íte ms clara me nt e rechazados (arriba de 6) para ex plicar el nes en el mome nto de la confront ación co n actos co ncretos? Para
acto de protesta y rela tivam ent e me nos rec hazados para los atentados co nte star esta pregun ta, nos limitamos aq uí a un inform e sobre las
co ntra la prop iedad se refieren al deseq uilibrio psico lógico (íte m 1), la co nclu siones de un anál isis de regresión que da resultados particular-
niñ ez infeliz (ítem 3), las ca renci as biológ icas {ítem 7), la instab ilidad men te claro s (método "paso a paso").
me nt a l {ítem 11) y la influencia del mal ejempl o {ítem 15). Para otros El análisis de regresión múltipl e (del que se encuentra un a exce-
cuat ro ítem s el rechaz o es un poco meno s obv io pero es más fuerte lente introducció n en Ped hazur, 1982) es una téc nica median te la cua l
para exp licar la prot esta que los a tentad os co nt ra la prop iedad; estos se explica la variac ión de una variab le dependient e co n ayuda de a l-
íte ms están vincu lados co n el or igen soc ia l {ítem 4) , la instabilidad del gun as otras var ia bles ind epe nd ientes. Esta explicación se realiza con
emp leo {ítem 8), la atracc ión por lo prohibid o {ítem 12) Ylos proble- base en el análisis de las cor relaciones entre es tas var iab les. Se busca
mas de relaci ón (íte m 13). así las contribuci ones específicas (o únicas) de cada una de las varia -
Sólo cuatro ca usas son más rec ha zad as c uand o se traca de aten ta- bles ind ependient es a la va riable dep end ien te. Co n el método "paso a
dos contra la propi eda d que en el caso de prote stas: las opc ione s ideo- paso", el pro ceso de inclu sión de las variables indepe ndientes se de-
lógicas (ítem 2), la volunt ad de impr esionar al otro {íte m 5), o de tiene c uando las variable s a incl uir ya no aportan cont ribucio nes sus-
rea lizar un ac to de prote sta (ítem 6) y las conviccio nes radicales (ít em tancial es a la expl icació n de la varia n za de la variable depe ndient e .
10). Tres de estos ítems {ítem 2, 6 y 10) se refieren a co nt en idos muy Los result ados de un análisis de regresión se presen tan en forma de
próximos a la prote sta ; nu estra pob lació n man ifiesta más rec hazos de coeficientes beta, y se int erpretan co mo las contrib uc iones únicas de
exp licaciones reduccioni stas para dar cue nta de los acto s de prote sta estas variab les a la variación de la va riable dependien te .
que para exp licar los delitos con respect o a la propiedad. Sólo dos
6. Análisisfactorial WillemDoise,Alain Clémencey FabioLorenz.i-Cioldi 123
122
Cuadro 11. Resultados del anális is de regresión sobre la ex l' . ,
Regresemos a nuestro ejemplo. El análisis de regresión aplicado a la
de los casos particulares: significado del valor predictivopd1c~c1on
explicación d~ los casos concretos de delincuencia hace intervenir como
resu ltados factoriales de la "causa lidad biológica" e os
variables dependientes las respuestas a los quince ítems para cada uno
de los casos concreto s, lo que nos da 60 análisis diferentes. Las variables
Actos Atentadoscontra
independien tes son los resultados factoriales de cada sujeto a los seis
deprotesta lapropiedad
factores (tres para las ca usas y tres para los tratamientos) del cuestiona-
Resumende losítems Estudiantes Funcionarios Joven Adulto
rio sobre las opiniones genera les. Los resultad os muestran un a superio-
ridad muy fuerte del valor predictivo para los resultados del segund o
l. Desequilibriopsicológico .01 .01 .001 n.s.
factor causa l, el que está fuertemente sat urad o en tres ítems
2. Opcionesideológicas n.s. n.s. .01 .01
"l:iereditaristas". En efecto, 35 veces los resultados de este factor "bioló-
3. Niñez infeliz n.s. .01 .01 .05
gico" están sigo.ificativamente vinculados (p < .05) a explicaciones de
4. Mediopobre .01 .01 .05 n.s.
casos con cretos. Ningún otro factor obtiene vínculos predictivos signi-
5. Impresionaral otro n.s. .001 n.s. n.s.
ficativos para más de cuat ro ítems diferentes. El cuadro 11 indica para 6. Voluntadde protesta .01 n.s. .05 n.s.
cuáles casos concretos y para qué ítems los resultados del factor "bioló-
7• Carenciasbiológicas n.s. .001 .001 .01
gico" tienen un valor predictivo significativo. Seña lemos que todos los 8. Empleoprecario n.s. .01 .05 n.s.
vínculos son positivos: los resultados más elevados del factor "biológi- 9. Padres autoritarios n.s. .05 .05 .05
co" predicen resultados más elevados de cualquier tipo de explicaciones 10. Convicciones radicales n.s. .05 .05 n.s.
reduccionistas cuyo con tenido a menud o no tiene ningún vínculo apa- 11. lnstabilidad mental .001 .001 .001 n.s.
ren te con una explicación de carácter hereditarista. 12. Atraído por lo prohibido .01 .01 ll.S. n.s.
Podemos preguntamos si este resultado no se debe a una tercera 13· Problemasde relaciones .01 n.s. .01 n.s.
variable que sería un a especie de tendencia a rechazar cualquier enun- 14. Falta de integraciónsocial n.s. .001 .05 n.s.
ciado de manera extrema. Dos indicac iones van contra esta interpre- 15. Mal ejemplo .001 .O!' n.s. n.s.
tación: el factor 2 del aná lisis del cuestionario genera l sobre el trata-
miento está también muy satura do por ítems que son claramente
rechazados; ahora bien, estos resultados sólo tienen un pequeño valor
ma importancia para explicar diferencias d . .
predi ctivo porque sólo son significat ivos en tres casos (ítem s en rela- concretos de delincuencia. Explicaciones ..;e~::rpretac1~'ndes de casos
ción con el perjuicio a la propiedad: un a vez para un joven, dos veces t
protesta o de atentad b' . cmmS as e actos de
para un adulto). Por otra parte, los resultad os no cambian fundamen- sea' 1 d os contra ,enes a¡enos son bastante rechazadas
talmente cuando se introdu cen dos variables ind epe ndi entes adicio- o ~~:~~o:~:~t:~,'.1dq euelalos s~j~tosl:dechdazan explicaciones "heredita ristas"
nales: los resultados de extremismo a las preguntas sobre las causas y 0 cnnuna 1 a en gen I O
causa les más "ambiental istas" o "p . 1 . er~,. tras conce pciones
a las preguntas sobre los tratamiento s. Estos resultad os tienen un va- nerales relativas a los tratamiento ss;~~e~!:;~ t:\ ~sºd~~en conceptos gd~-
lor predictivo en nueve casos, pero sólo quitan en dos casos sobre 35 cen mucho menos el d d ., mcuentes, pre ,-
un va lor predictivo a los resultados del factor "biológico". casos concretos . Esc!~: ~ laea:~epta~~onde diferentes explicaciones de
Resumamos las aportac iones de esta investigación . En primer lugar, rales "hereditaristas" o "b' 1 . ptac,'.onre~ativade explicaciones gene-
nos ha permitido encontrar en los estudiantes, al principio de sus estu- 10 og¡zantes pred1spus1eraa ace t á f:' ·¡
men te cualquier otro tipo de 1· . par m s ac, -
dios de psicología, un a organización de las creencias genera les sobre cri- En 1 - e~p ,cac10nes para casos concretos.
minalidad que es fácilmente interpretable. Pero aunq ue los principios . o que atane a la delmcuencia, nuestros . .
tienen opiniones muy claras: rechazan ex·pl,·cac1ones su¡etoss1mp
_en glistas
_eneral
y
organizadores de estas creencias son muy claros, no todos tienen la mis-
6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 125
124

reduccionistas. En el nivel de Lasconcepciones general~s se nie~an a servaciones. Ipsatividad, al contrario, designa la dependencia de las medi-
aceptar sobre todo las explicaciones deterministas d~ tipo _b1ol_~g 1co. das. Dos preguntas son ipsativas cuando la respuesta a una de ellas
Sin embargo, ciertos sujetos, por razones que nue stra mv~st1gac1o_n no depende de la respuesta a la otra . Es el caso, por ejemplo, de cuando se
dilucida, no compa rten del todo este rechazo y estos mismos suie~os pide a los sujetos que ordenen dos ítems de representaciones sociales
rechazan también con menos firmeza todo un conjunto 1~e exphc_a~10- en función del grado de acuerdo con cada uno de los ítems. Si un suje-
nes de casos concretos. Se trataría entonces de un tipo de desanclaie , el to coloca uno de los dos ítems en primer lugar (resultado 1), el otro
abandono de ciertas posiciones comunes a los miembros de un grupo, ítem obviamente sólo podrá obtener el resultado 2. Es también el caso
lo que origina el abandono de otras posiciones. Nuestros resultad os de cuando se toma en cuenta el orden de aparición de las respuestas.
muestran que no se trata del abandono o del rela1am1ento en cua l- Aunque queda fuera del campo clásico de aplicación del análisis
q.uier campo: por ejemplo, un distanciamiento con respecto a concep- factorial, puede someterse a tal análisis un cuadro de datos ipsativos.
ciones dominantes sobre el pape l nefasto de la cárcel no impide este Sin embargo, reglas part iculares regirán su interpretación (Guilford,
desanclaje general izado. Para explicar estos efectos difere~ciales hay 1952). El ejemplo siguiente ilustra el tipo de interpretación que se
que utilizar mecanismos similares a los descritos por Le Pouluer (1986); puede adoptar para tales estructuras de datos, en el caso del análisis
las concepciones centradas en el individuo, en_parttcub r l~s _explica- factorial.
ciones que conciernen su constitución hered1tana o b1olog1ca,dan
cue nta del proceso de desanclaje . Por otra parte, factores que llevan
fuertes saturacio nes a ítems de naturaleza general para los cua les es- Ejem/Jlo:"iQuién soy?"
tán divididas las opin iones (por ejemplo, el factor socioeco nómico Yel
factor relaciona l) desempeñan un papel mucho menos importante en Podemos disponer de medidas ipsat ivas cuand o una codificación te-
la predicción de las explicaciones concretas. -~seosfacc_orest~ata~ so- mática (aná lisis de contenido) de las respuestas se aplica a una pre-
bre opiniones más fluctuantes en la poblac1on: u'.1 d1stanc1am1ento gunta abierta. Cerca de 600 alumnos contestaro n diez veces seguidas
rela tivo con respecto a estas opiniones no se refleia necesanamente a la pregunta "iQ uién soy?" (Lorenzi-Cio ldi y Meyer, 1984, pp. 48 y
en explicaciones de casos particu lares. ss.). Cada una de las diez respuestas fue objeto de una codificación
temática en varias categorías. Se cons iderarán dos de ellas, las refe-
rencias consensuales (e.g., mención de pertenencia a grupos, men-
ANÁLISIS FACTORIAL DE LAS MEDIDAS REPETIDAS O IPSAT!VAS: ción de estatutos. Ejemplo: "soy un niño") y las referenc ias idiosincrá-
ESTUDIO DE LAS VARIACIONES INTRA- lNDIVIDUALES sicas (e.g., calidades o defectos personales . Efemplo: "soy guapo") . Por
otra parte, cierto número de alumnos no completaron las respuestas.
La distinción entre medidas normat ivas e ipsat ivas se debe a Cattell Para cada alumno y cada respuesta, tenemos así tres variables: las dos
(1944). La normacividad representa la independencia de do_smedidas categorías temáticas, y la no-respuesta eventua l. La cod ificació n en
efectuadas sobre los mismos individuos. Las medidas normativas mclu- tres categorías es exclusiva: para un individuo, cada respuesta sólo
yen escalas distintas para cada pregunta. Por ende, la población de los está inscrita en una de las dos categorías, consensual o idiosincrásica,
encuestados se distribuye alrededor de la media de las respuestas en o en la variable que represent a la no-r espuesta. Se efectuó un análisis
cada escala. Así, las respuestas de un individuo a dos pregun_tas_de en componentes principales en el conju nto de las variables que des-
opinión son métricamente independientes la una de la otra, Yel md1v1- criben las diez respuestas a la pregunt a "iQ uién soy?" (el análisis in-
duo puede establecer vínculos cua lesquiera entre los res_ultadosa estas cluye 30 variables en total). Las dos primeras dime nsiones explican
dos preguntas. Especifiquemos sin embargo que e~ta mdependenCLa respectivamente 39 y 13% de la variación total. La figura 1 representa
métrica no implica en lo absoluto la independencia ps1col6g1cade las ob- el plano formado por las dos primeras dimensio nes.
6. Análisis factorial Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 127
126
etc. Nuestros resultado s muestran que las no- respuestas, situ adas ha-
. R ntac1'ón gráfica de las cont ribuciones de las variables
Figura 1 eprese «·Q ·, ?" cia el polo opuesto de esta dimen sión , constituyen la alternativ a a la
. . f 1 2 del ACP sobre las respuestas a l uten soy.
sobre los actores Y expresión de esta idiosincra sia.
1 La dimensión 2 opone las respuestas consensuales a las respues-
1
100 1 tas idiosincrásicas y a las no-re spuestas . Esta estr ucturación, que es-
1
1 pecifica las asociaciones reveladas en la dimensión precedent e, indica
C3:l~ • C6 un tipo de equiprobabilidad de la aparición, en cada sujeto, de una
c4: C7• C8 respuesta idiosincrá sica o de la no-resp uesta, después de agotarse las
, • 1 c9 et iqueta s consensuales. Esta dimen sión puede interpretar se por la in-
Fl (13.2%) : ~ CIO
tervención de un proceso de decisión ante la alternativa de contesta r
, :c 1
en términos idiosincrá sicos o de no conte star.
1
NR3 1 110
NR4 • •------· Como vemos, la noción de variación en que se fundamenta el
o - -------------
NR7 •
NR2•
NRS

1
,1
1
--------

• 19 análisis facto rial recibe int erpretacio nes distin tas en función de los
NRIO._, • NR6 NRI : 11 • • 1s
interrogator ios particulare s plantea dos en la investigación. Primero,
NR8 NR9 : • IS ~ l? se trat a siempre de covariacion es, y por tanto de medidas de vínculos
1
1
1

2 14 •
entre perfiles. Pero el método de las medidas ipsativas trataría más
1 13 • directamente de las características de la organización ind ividual, mien-
1 •
1
1
tras el análisis facto rial por lo regular se refiere como prioridad a la
1
1
organización de las diferencia s en tre individu os.
'-----~-----f' F'l.
21.!l.1
l.c2_
3%?2L
--...----~
- 100-I- O 100
- 100 l AN ÁLISIS MULTIDI MENSIONA L O ANÁLISIS FACTORIAL?
(C) 1 s respuestas consensuales Y (!)
N ota : (NR) representa las n?- respucsta_sfi · l ~ rdcn de aparicón de las diez
las respuestas idiosincrás icas. El num ero s,gm ca e El estudio de las representac iones co n la ayuda del MDS se consideró
respuestas. en la primera parte. Cierto nú mero de características que conciernen
a su empleo separan el MDS y el aná lisis factor ial. Estas diferencia s
C
.ºrº
~::~~~::;a)
arece tra s la lect ura de esta figura, el factor 1 se refiere
a~ la progresión de la primera a la última respuesta_~o
. ~ientra s los sujeto s van progresa~do en la ela~~:;:t:e
deben tomar se en cuenta al evaluar las necesidades de la investiga-
ción. Vamos a exponer las principales de ellas.
En lo que atañe al MDS, se analizan similitudes o diferenc ias entr e
estímulos en una población supuesta mente homogénea. En el caso
de la definición de sí mismos, se afirma la tenden cia a dar resp
extremo, las distancia s entre estímulos se basan en las respuestas de
ti o idiosincrásico, o bien por el contrario a ya no cont estar. Notamos
un solo individuo, a quien se hicieron pregunt as en términos de simi-
p f tor explica poco las respuesta s consensuales, lo que debde
que este ac ltados a obtenid os con la ayu a litudes o diferencias en tre varios objeto s (o entonces, las distancias
compararse con lo: numero s?s rer Kuhn y McPartland, 1955). Los agregan las respuestas de una muestra de individuos, y no toman en
de esta prueba (vease por e¡emp o " ~ . I' . as" posi- cuenca las variaciones individuales).
. . d ntestar primero con euquetas socio ogLc '
su¡etos tlel: en a col . ("soy un niño", etc .) y esta tendencia des- En cambio, el modelo de aná lisis factorial toma en cuenta los
cione s sociales o co ectiv~sfavor de autodefinic iones más abstractas, perfiles y por ende su uso es más delicado . Se analizan interrelac iones
aparece gradu almente e r c·as personal es valores existencia les,
en término s de gustos, re1eren i '
6. Análisis factorial
128

entre estímulos que reflejan las respuestas de una muestra de indivi-


duos. Son el espejo de las variaciones entre indi viduos.
De las propiedades de estos análisis se derivan difere ncias impor-
tan tes ace rca de la int erpretación de las dimensiones obte nidas. El
MDS está regido por el postulado según el cual el plano de las dimen-
CAPÍTULO 7
siones refleja el espacio perceptivo de los sujetos (sujeto medio, ideal, ANÁLISISMULTIDIMENSIONAL
o tambi én protot ipo en el caso de datos agregados). Las distancias DE LAS DIFERENCIASINDIVIDUALES:
en tre los estí mulos suelen asimilarse a un con cepto de "percepcio nes LAS DISTORSIONESINDIVIDUALES
subjetivas", de esquema cognoscit ivo u otro . Es evident e que este pos- DE UNA ESTRUCTURAMEDIA
t¡,¡lado no es acep table sino admitiendo que una métrica puede pro-
porcio nar un mode lo de la organización del espacio psicológico . En el
aná lisis factor ial, cada una de las dimensio nes representa las interre-
lacione s de los est ímulos que proviene n de un a muestra de indi viduos.
Para fijar las ideas, los resultados factoriales para cada dimens ión indi -
can la posición de cada sujeto con respecto a esta var iación co mún de
la muestra a la cual pertenece . Así, los resultados facto riales son el El mode lo INDSCAL (individual differences muldidimensionalscaling:
índice de variaciones interindividuales a propósito de un concepto Carro ll y Chang, 1970) es una prolongaci ón de las características de
único (consensual, si se quiere), descrito por la estructura de las res- los modelos del tipo MDS (véase primera parte), pero en varios aspec-
puestas en la dimens ión . Por lo que conciern e específicamente al es- tos importantes es superior. El modelo se acerca al análisis factorial
tudio de las represen tacio nes sociales, aunqu e el MDS recibe un a inte r- sin que por ello se con funda con este último. Como en el caso del
pretación estática de las proximidades y distancias ent re los estímulos aná lisis factoria l, el INDSCAL tiene co mo objet ivo poner de manifiesto
(una especie de imagen fotográfica), el aná lisis factor ial es interpreta- una estructura de conte nidos compartidos en un cont exto de diferen-
do de mane ra más dinámica, en términos de posiciones individuales cias o de punt os de vista individual es. En el MDS, una sola matriz de
distancias o de similitude s se sometía al aná lisis. Esta matriz indicaba
asumidas en un ámbito de contenidos dado.
a menudo el promedi o de respuestas del conj unt o de las personas en-
trevistada s. Las diferencias entre individuos, las variaciones interindi-
vidua les, desaparecían al producir se dicha matriz. En un método del
tipo INDSCAL, al contrari o, se someten al aná lisis tantas matrices de
dista ncias (o de similitudes) como individu os en cuestados haya. El
razonamiento que hemos expues to acerca de l análisis factorial es de -
cir, que éste tiene como objetivo describir deta llada mente la; varia-
ciones interindividuales, es ta mbién válido en el caso de l INDSCAL, y
dtremos que su objetivo es describ ir las variaciones entre matrices de
dista ncias diferentes.
El modelo INDSCAL permit e prime ro describir un espacio común
promedi o, una especie de acuerdo (véase Coxon, 1982) entre las res~

129
1

130 7. Análisis multidimensional de las diferenciasindividuales Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 131

puestas de los diferentes ind ividuos, conceptua lmente análogo y em- Figura l. Representación gráfica del espacio común
píricamente similar al espacio que obtene mos gracias al MDS. La nove- de los estímulos, del espacio de los sujetos y de dos espacios privados
dad se encuentr a en que a cada enc uestado se le asocian sucesiva- de ejemplo ilustrativo del análisis multidimensional
mente pesos que remiten este espacio común a los espacios "privados" de las diferencias individu ales
de cada individuo. El peso de un individu o, cuand o se aplica a las
coorde nadas de los estím ulos de la dimensión común correspondien-
te, con lleva una deformación (una ampliación o una restricción, se- 2 02 6
1.2
gú n el valor del peso) de aque lla dimensión común. La distorsión del
1.0 02 .,4
espac io comú n tiene como efecto que esta dimensión promedio co- • • • 0.8 .s
p-esponda a las respuestas de un individuo en especia l. Así es como los
espacios privados corresponden estrechamente con las respuestas reales
o • • • 0.6 7
0.4
de los individuos.
Los pesos, en el mét odo INDSCAL, mantienen una relación evi-
-1
• • • 0.2
·ª 3 •
2

dente co n los resultad os del análisis factoria l. Sin embargo, el peso no -2 DI o.o DI
es un indicador de posición en la dimensión comú n. Es indicador de la
-2 -1 o 2 o.o 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2
Espaciocom(111
de los estímulos Espacio de los sujetos
relevancia, de la importancia, de esta dimen sión para el individu o.
Dicho de otra manera, el peso indica a qué grado un individuo utiliza
esta dimensión en sus juicios (débil en el caso de un a restricción, fuer- 2 D2 2
02
te en caso de una ampliación) . Por esta misma razón, los pesos en
general sólo tienen un valor positivo. •••
En resumen, el espacio común y el espacio privado son dos noci o- o ••• •• •• o •••
nes fund amenta les del modelo INDSCAL. El espacio común es la confi-
-1 • •
guración de los estím ulos en un espacio de dos o más dimensiones (la
determinación del núm ero de dimen siones se lleva a cabo de manera
-2 DI -2
-1
••• DI
h
,,
similar al MDS). Se trata entonces de un espacio de referencia, o teóri- -2 -I o 2 -2 -1 o 2
co , al qu e se adaptan, en diversos grados, los espacios de todos los
Espacioprivado Espacioprivado
individuo s, y a partir del cual se calculan los espacios privados que le
del individuo2 del individuo4
correspo nden a cada individuo. El espacio común no describe, por
consiguient e, las respuestas de ninguno de los sujet os en particular. N_oca:Este ejemplo muestra cómo se pasa del espacio co mún de los estímulos a
Las dim ensio nes se presentan, como en el análisis factorial, en fun - los espacios priva_dos utilizand o los pesos e.Jelos sujetos en cada dimensión, rcprescn-
ción decreciente de la proporción de variación explicada. El significa- tac.Jos en el espacio e.Jelos su¡eros. Esquema adaptad o de Arabic, Carro ll y De Sa rbo ,
1987,p. 20.
do del término "var iación" y su part icularidad con relaci ón al términ o
hom ólogo en el aná lisis factorial se explicaran en los ejemplos que
propondremos abajo (véase figura 1).
Estos ejemplos nos muestran la utilidad del método INDSCAL en el
estudio de las representaciones sociales. Uno de los objetivos que se
persiguen mediante estos ejemp los es hacer explícitas las relaciones
que existen entre espacios comunes y espacios privados, con el fin de
132 7. Análisis multidimensionalde las diferenciasindividuales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 133

preci sar la contribuci ón de este modelo en co mparación con el análi- Cuadro l. Respuestas de seis individuos quien es asocian seis
sis factorial. A con tinu ación , se presentarán distinta s manera s de actividades cognosc itivas (ejemplo fict icio). Del lado derecho
man ejar los pesos de los individuo s y sus espacios privad os. El último Icemos la_cla~ificación de los seis estímu los operad a por cada sujeto.
ejemplo, más complejo, servirá para ilustrar algunas varia ntes del uso Del la~o 1zqu1erdo leemos la tran scripción de estas respuestas en las
del INDSCAL, que descubren modalidades específicas de variaciones en mat nces de similitudes (matr ices de coocurrencias individuales)
las respuestas.
Respuestas
individuales
AN ÁLISIS MULTIDIMENSIONAL DE UNA TAREA Matricesde coocu-
DE CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS rrenciasindividua
les

PEOOS/
Un espacio común entre los individuos p 1
E 11
Co n el objetivo de que el ejemplo sea lo más exp lícito posible, propo- D 001 Individuo 1
nemos un conjunto numérico ficticio, relacio nado con un pro cedi- o 0011 respuesta: [PE) [00]
miento, la clasificación libre de objetos, que en gran medida se aplica s 1s11
00001
en el estu dio de las representaci ones sociales. Imaginemos que se les 000011
pide a unos sujetos que asocien libremente seis objetos que represen-
tan actividades cognoscit ivas con base en su semejan za o en su dife- p 1
rencia . Estos objetos podrían ser, por ejemp lo: pensar, ent erarse, deci- E 11
dir, organizar, soñar e imaginar. Admitamos además que los sujet os D 111 Individuo 2
pueda n formar el número de categorías que quieran (con un mínimo o 0001 respuesta: [PEO] [OSI]
de una catego ría compue sta por los seis objeto s y como máximo seis s 00011
categorías con un solo objeto cada una). 000111
Hemos reproducido en el cuadro 1 las respue stas de los seis indi-
viduos. Ca da uno de ellos queda represent ado por un a matriz de simi- p 1
,i litudes (en este caso: matri ces de coocurrencias). Claro que estas E 01
I' matri ces son simétricas , porque incluyen los seis objetos en línea y en D 001 Individuo 3
co lumn a. En la inter sección de una línea y de un a column a, hemos o 1001 respuesta: [PO] [ES] (DI]
escrito "O" si los dos objetos cor respondientes no fueron colocados en s 01001
el mismo grupo, y'"l" si estos objetos fueron clasificados junto s en el 001001
mismo grupo . Notamos que la diagon al de cada mat riz sólo tiene va-
rios "l": la similitud de cada actividad del pensamiento con ella mis- p
ma es obviament e la máxima. E 11
D 111 Individuo4
o 0001 respuesta: [PEO] IR]
s 101]
00001
000101

\
Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 135
7. Análisis multidimensionalde las diferenciasindividuales
134
Cuad~o 2. Resultado del análisis multidi mensional (MDS)
PEDOS! y matnz de dato s anal izados. Coordenadas de los estímulos
p 1 en un espacio de dos dimensiones
E 01
D 011 Individuo 5 Dimensión Sumade lasmatrices
[PO] {ED] [SI]
o 1001 respuesta: Objeto 2 PEDOSI
s 00001
000011 Pensar 1.08 -0.03 6
Enterarse l.12 0.44 46
Decidir 1.12 0.44 346
e Organizar -0.36 - 1.71 2016
E ll Soñar -1.47 0.65 01016
D 111 Individuo 6 Imaginar -1.49 0.20 001246
[PED) [O) [SI]
o 0001 respuesta:
s 00001 Nota: Estrés:0.047.
000011

Nota: (P} pensar,(E) enterarse,(D) decidir,(0) organizar,(S) soñar,(!) imaginar.


Figura 2. Representación gráfica de las dimen siones 1 y 2
del MDS sobre las actividades cognoscit ivas
El proce samient o que solía aplicarse a ta les respuestas era un aná- 10 2
1
lisis dimen sional (MDS) o un análisis jerárquico de la matriz, que agre- 1
ga las matrices individuale s presentadas en el cuadro l. Estos dos pro- 1
l!I Soñar 1
cedimientos tenían resultado s muy similares. Conside remos el ejemplQ 1 mEnterarse
del MDS (véanse cuadrn 2 y figura 2). l!I Imaginar I Decidir
11
Como lo vamos a ver con el análisis INDSCAL,este espacio de dos
dimen siones corresponde de manera basta nte estrecha al espac io de
o -------------' ---- --m----
Dl
Pensar
-----
1
1
'l.
1· las dos primeras dimensione s que se obtienen mediante el análisis de las 1
1
diferencias individuales. Sin embargo, con este tipo de matrices de da- 1
tos, no tenemos la posibilidad de poner a prueba directamente la rele- 1
-1 1
vancia de las dimensiones para cada individuo, es decir, para cada con- 1
figuración de respuestas. 1
1
Organizar l!I 1
1
Variablesindividuales -2 ;--..----,~---.--+-~-..----
-2 -1 o 2
El an álisis proporciona primero una medida del estrés global (0.13) y
del correspon diente para cada una de las seis matrice s introdu cidas
136 7. Aná lisis multidimensionalde las diferenciasindividuales Willem Doise, Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 137
(se observa enseg uida qu e la matriz 1 es la que se exp lica en el análisis, Cuadro 3. Resultado de l análisis INDSCAL de las respuestas
y las matrices 2 y 3 las mejor explicadas; véase cuadro 3). individua les presen tadas en el cuadro 1. Estrés asociado
O btenemos después el resultado propiamente dicho de l. análisis, a las matrices individuales, para tres dimensiones
las coordenadas de los seis objetos en tres dimensio nes (véase cuadro
4); la elecció n de tres di mensiones obedece a criterios que se desc ribi- Individuo Estrés
rán a continuació n ). Así, no tenemos primero el espacio comú n del
con junt o de los sujetos. 1 0.17
Proceda mos con la interpre tación de este aná lisis. La dimens ión 2 0.09
1 aísla pensar,enterarsey decidir,por una parte, y las demá s actividades 3 0.05
cognoscit ivas, por la otra. Al exami nar los pesos individu ales (cuadro 4 0.15
41,se observa que el indiv iduo 2 (peso = 0.99) utiliza con mayor in- 5 0.14
tensidad esta dimensión . Si se retoman las respuestas origina les, se 6 0.14
verifica q ue coresponde en efecto a la agrupación que realizó este in-
dividuo. Pero los individ uos 6 y 4 utilizan tamb ién esta dimensión, con Global 0.13
grados inferiores.
Los dos individuos hicieron asociaciones similares, pero no idénti-
cas: agrupan los objetos (P,E y D) pero no están de acuerdo en la primera
dimensión q ue restituye el agrupamiento de los objetos (0, Se 1), y eso Cuad ro 4. Resultado de l análisis IND SCAL de las respuesta s
de dos maneras diferen tes que van a afectar sus respectivos pesos. El individua les presentadas en el cuadro l. Espacio comú n
individuo 6 aísla (0), lo que le da un importa nte peso de 0.67. Pero el y peso de los individuos en las tres dimensiones
individuo 4 , que sin embargo forma también tres grupos de objetos, con-
tradice aún más esta dimensión efectuando el agrupamiento (Soñar) vs. Espaciocomún Espaciode losindividuos
(Organizar e Imaginar), lo que le at ribuye el peso algo inferior de 0.50. Coordenadas
de losobjetos Pesosde losindividuos
Consideremos ahora un individuo que obt iene pesos más elevados Dimensión: 1 2 3 1 2 3
en las dos dimens iones . El individuo 3 tiene pesos elevados en las di-
mensiones 2 y 3. Señalemos primero que si un individuo tiene pesos Objeto
elevados en las dos dimensiones, esto justifica la lectura de un plano
que cruzaría las dos dimensiones correspo ndientes. Se observa enton- Pensar -0.92 - 1.30 0.28
Individu
o

0.06 0.05 0.05


j
ces que el plano de la figura 3 restituye fielmente la clasificación opera- Enterarse -1.04 0.71 l. 12 2 0.99 0.05 0.00
da por ese individuo, en términos de los objetos (P,0), (E, S), y (D, I). Decidir - 1.04 0.47 -1.J1 3 0.06 0.69 0.71
Fina lmen te vemos que el espacio comú n no puede ;eproducir de Organizar 0.92 - 1.49 0.06 4 0.50 0.28 0.27
mane ra adecua da variacio nes locales en las respuestas. Este es el caso Soñar 1.02 0.96 1.14 5 0.40 0.42 0.25
del individuo 1, que tiene pesos muy débiles en las tres dimensiones, y Imaginar 1.05 0.66 - 1.29 6 0.67 0.39 0.19
que entonces no q ueda bien representa do por el análisis INDSCAL. En
efecto, una parte de sus agrupacione s se encuen tra represen tada por
la dimens ión 1 (objetos: P, E con tra Se I). Pero como de la misma
manera este individuo agrupó (D, 0), que se encuentra mal represen-
tado en aquella dimensión, tiene poco peso.

1
138 7. Análisis multidimensional de las diferenciasindividuales Willem Doise, Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 139

Figura 3. Represent ación gráfica del espacio com ún simplificar la tarea que les corresponde a los enc uesta dos. Los autores
del análi sis multidim ensiona l de las diferencias individua les part en de la idea de q ue la mayoría de los métodos clásicos, que utili-
de las actividades cognoscitivas : dimen siones 1 y 2 (a la izquierda ) zan un conjunt o de ítems en los cuales los sujetos sitúan las profesio-
y dimens ione s 2 y 3 (a la derecha) nes (_medidas normativa s), obligan a los sujeto s a reflexionar acerca
de los víncu los entr e profesiones en términ os de criterios (a) co mu-
n es, (6) unidimen sionales y bipolares y (c) linea les. Sabe mos ade más
i D 2 Soñar 2 :0 3 que los efect os de límite, de halo y de conve niencia socia l aparecen
.
Enterarse

:
:
1

m
Imaginar
:
1
: " "
Soi"\ar
Enterarse
con mayor frecue ncia cuand o se utilizan esca las. Con el objeto de
evitar estos escollos, les propo nen a los sujetos (94 homb res y 87 mu-
Decidir ' 1
o ------------~ -- ------- --- a Pensar : jeres, muestra por cuota de la población de la Suiza francesa) que
, º1 :1 o D---ª-----------,---------·
2 Organizar : coloquen libremente 18 profesiones en una superficie de forma cua-
1

-1
1
1 : Decidir drada. Previame nte estas profesiones habían sido seleccio nada s me-
Pensar -1
e : Organizar : ma diant e un conj unto de tres criterios: la con notaci ón sexual , el presti-
11 " : Imaginar
gio, el grado de indepe ndencia . La consig na, comuni cada ora lmente
-z_¡_~-~-~-•1--~-r-~--,- Z.J.---~-r----1-----, por el encuestador, es la siguiente:
-2 -1 O 2 -2 -1 O

Algunas profesiones se parecen, otras son diferentes las unas de las


Empiezan a aparece r las oposiciones y compleme n ta riedad es en - otras . Hay muchas maneras de considera rlas como semejante s o dis-
tre el modelo INDSCAL y el análi sis factorial. La dimen sión l de nuestro tintas, y por consiguiente, muchas maneras de agruparlas o diferen-
aná lisis JNDSCAL, por ejemplo, con trasta los objetos (P,E YD) con _l?s ciarlas. Les da remos una lista de profesiones, cada una de las cuales
objetos (0, S e !) . Ah ora bien, esta oposición refleja la agrupac10~ estará escrita en un cartó n. Vamos a pedirles que co loquen estos
más frecuent e en la población . Es evide nt e que un fuerte peso md1v1- cartones en el cuadrad o, ace rcan do las profesiones que para ustedes
dual en esta dimensión no significa la posición de un individu o en el son más similares y alejando las que les parecen más diferentes. Na-
concinuum (razona miento propio del an álisis factoria l). El individuo turalme nte pueden ocupar toda la superficie del cuadrado.
q ue efectúa tal agrupami ento no debe colocarse e~, un polo_u ~t_ro de
esta dimen sión. Realiza el coniunto de la dimens1on que significa el A fin de disponer de una medida de evaluación sobre la configura-
agrupami en to dado. El peso indica entonces el grado en que un indi - ción establecida por los sujetos, cada uno de ellos recibe, una vez acaba-
viduo dado utiliza esta dimensión, o la releva ncia de ésta. da la tarea , dos pequeñ as notas adicionales, que llevan respecti vamen-
te las menciones siguiente s: el más deseabley el menos deseabley que
también debe colocar en la superficie cuadrada. Los sujetos calculan,
AN ÁLISIS MULTIDIMENSlONAL E INTERPRETACIÓN por último, el sueldo mensual promedio de cada profesión (dado que el
DE LAS VARIACIONESINDIVIDUALES criterio del salario es un indicador usualmente empleado para clasificar
las profesiones, se propone esta medida co mo cont rol de las dimensio-
Ejemplo: el campoprofesional nes obtenidas).
La principa l ventaja de este procedi mien to es que permite la for-
Lorenz i-C ioldi y Joye (1988) proponen una técn ica de reco lección de mulación de las respuestas en un espacio que, al contrari o del espacio
las representaciones sociales inspirada en la clasificación libre de estímu- tradicion al de las escalas, no indu ce previam ente orientación alguna.
los, que la prolonga ademá s de tene r como caracte rística facilitar Y Sin embargo, el aná lisis clásico de las respuestas en las escalas, con
)

140 7. Análisis multidimensionalde las diferencias individuales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 141

ayuda del análisis factorial ya no es posible y ni siquiera deseable. El Cuadro 5. Resultados del análisis multidimension al
interés principal de este méto do reside en efecto en las distancias en- del campo profesional: posiciones de las profesiones
tre estímulos, las profesiones, más que en las correl aciones . en las cuatro dimensiones comunes
Para cada encuestado, se puede calcular una matriz que contiene
todas las distancias entre las 18 profesiones. Conforme a los prerrequi- Profesión Dimensi
ón
sitos del modelo JNDSCAL,se dispone así de tanta s matrices de distan- 2 3 4
cias como hay encuestado s. En nuestro ejemplo (Lorenzi-Cio ldi y ]oye,
1988), el análisis JNDSCALproporcionó cuatro dimensiones comunes Empaquetadora 1.48 1.02 0.21 -0.58
(véase cuadro 5), identificadas de la manera siguiente: condición en el Vendedora 1.36 0.94 0.50 -0.58
sentido clásico de la palabra, independencia en la profesión, ejercicio Repartidor 1.34 0.99 0.41 0.47
'de la profesión en el interior o en el exte rior y connotación sexual (la Conductor de autobús 1.14 0.66 0.41 0.91
identificación de estas dimensiones se realiza de manera aná loga a lo Obrero agrícola 0.94 -0.06 -1.66 1.04
que ocurre con el aná lisis factorial). A cada dimensión se asocian ade- Alfarero 0.70 - 1.31 -0.03 - 1.56
más los pesos de los individuos. . . Modista 0.55 -1.38 -0.01 -1.47
En lo que con cierne a los salarios de las profesiones, el cnten o Encuadernador 0.42 -1.47 -0.14 -1.54
"objetivo", se demostró que éstos estaban correlacionados con la pri- Albañil 0.35 -0.95 - 1.27 0.71
mera dimensión (la condición: r = O.70). Este coeficiente, aunque es Campesino -0.D7 -1.04 -2.04 0.88
elevado, no alcanza un valor que permita una explicación total de la Empleado -0.67 1.49 -0.45 -0.77
estructura (49% de varianza compartida en tre la condición y los sala- Contramaestre -0.76 0.47 -0.74 1.09
rios) . Esto indica que una jerarquía de las profesiones basada en su Maestro -0.82 0.34 1.02 -1.16
co ndición relativa se construye en rea lidad con base en una combina- Secretaria ejecutiva -1.13 1.18 -0.20 -0.80
ción de criterios más complejos. Asegurador - 1.15 1.21 -0.08 0.54
La muestra por cuota se componía, pues, de varios subgrupo s de Patrón de empresa pequeña -1.17 -0.69 0.41 1.36
sujetos: hombres y mujeres, diferentes ca tegorías socioprofesionales, Abogado -1.25 -0.64 1.85 0.69
distintas trayectorias escolares, etc. Podemos utilizar el peso de los Médico -1.26 -0.75 1.83 0.76
enc uestados (espacios de los enc uestad os) como nuevas variables de-
pendientes para aplicarles los análisis que tenga n como objetivo des-
cribir las diferen cias existentes entre los subgrupos de individuos. Pero del cual no lo ha sido. Se trat a en realidad de establecer una dicoto-
también se pueden calcular las correl aciones (Pearson) entr e peso mía en el continuum del peso. Para cada dimensión , se puede, por ejem-
(globalmente o por subgrupo) para poner a prueba la cooc urrencia _de plo, escoger el tope para que 25% de los individuos se encuentre n en
las dimen siones (una dimensión "ingreso" puede así esta r correlac10- la categoría de "adopción", mientr as que 75% sobrantes queden en la
nad a de modo distinto con una dimensión sexo o ésta puede por otro categoría de "no adopción". Así, para cada dimensión, se dispone de un
lado estar correlacionada con una dimen sión de indep enden cia en la tipo. Cruzando estos tipos de dos en dos, al parecer la dimensión de
profesión) . Las observaciones que se presen tan a continu ación sirven independ encia se correlacionaba significativa ment e con la dimensión
tan sólo para ilustra r los modos de procesamiento posibles de los pesos sexual. Esta última dimensión, por o tra parte, no parecía remitir di-
individuale s. rectamen te a diferencias de condiciones en la profesión, sino más bien
Primero se puede fijar un tope mínimo más allá del cual se consi- a su ejercicio en un contexto de independencia o de subordinaci ón .
dera que un a dimensión fue adop tada por un individuo dado, y abajo Enseguida se pueden vincular las variaciones de los pesos individu ales
T

7. Análisis multidimensionalde las diferenciasindividuales Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenz.i-Cioldi 143


142

en una dimensión dada con variables externas al análisis, como el naciones más desarrolladas se proyectan más arriba de las otras en la
sexo, la profesión de los encuestados, .su nivel de educación, ; te. _Se segunda dimensión, ésta se interpreta como relativa al "desarrollo eco-
descubrió entonces, por ejemplo, que los encuestados con los mas ba1os nómico_".Una tercera dimensión tiene una interpretación más compli-
niveles de ed ucación y que ejercían los oficios menos prestigiosos, cada. S111 embargo, se denomina "geografía y cultura", puesto que se-
adoptaban con mayor firmeza las dimensiones de condición y de con- para a grandes rasgos las naciones occidentales de las orientales. Pero
geogr~fía y cu ltura tienen vínculos fuertes en el mundo real, por lo que
notación sexual. es difícil separarlas en el momento de interpretar las dimensiones.
Por último se observa que los individuos estruc turan el universo
profesional según un número restringido de dimensiones co ~partid~ s, Los pesos de los encuestados en las dos primeras dimensiones
pero que aparecen diferencias considerables en la importancia que d1s- demuestran primero que todos los halcones se proyectan más arriba
.tintos individuos les pueden otorgar a las diferentes dimensiones. Ade- e~ la pri_meraqu~ en la segunda dimensión. Este hecho indica que el
más, los sujetos utilizan de manera concom itant e varias dimensiones, almeam1ento poltt1co es un factor más importante que el desarrollo
como los criterios de clasificación de las profesiones. El análisis de tipo económico en las opin iones que emiten acerca de la similitud entre
INDSCAL mostró así que, a partir de un "inventar io" de los crite rios de
las naciones. El peso relativo y absoluto para el desarrollo económico
clasificación comu nes en una población dada (extra ídos del espacio es más elevado par~ las palomas que para los halcones. Por otra parte,
común del análisis), tiende a borrarse la percepción de las jerarquías estos subgrupos actitudina les no difieren de manera sistemática cuan-
sociales a medida que la cond ición de los encuestados se eleva. do se trata de la importancia de la tercera dimensión.
Aunque el alineamiento político sólo es ligeramente más importan-
te para los halcones que para las palomas, el desarrollo económico es
Ejemplo:similitudesentre naciones mucho más relevante para las palomas que para los halcones. En efecto,
cuatro de cada seis halcones casi no tornaron en consideración el desa-
El modelo INDSCALfue aplicado por Wish, Deutsch y Biener (1970) en rrollo económico en sus juicios de similitud entre las naciones. Estos
un estud io sobre la organización de las representaciones de las dife- resultados sugieren que los halcones están ciertame nte más influidos que
rentes naciones. En una primera investigación, realizada en abril de las palomas por las consideraciones de evaluación de índole política.
1968, se pidió a 18 estudiantes de psicología que indicaran, mediante En una segunda investigación, se extendió la lista a 21 naciones.
Los encuestados son más numerosos (N = 75) y son estudiantes de la
11
una escala de nueve puntos, el grado de similitud que percibían entre
naciones y eso para cada una de los 66 pares posibles de un conjunto univer sidad de Columbia, pero provienen de diferentes países. Esti- r
man, como en el experimento anterior, el grado de similitud entre
,,
n de doce naciones. Una vez terminada esta tarea, los mismos sujetos
contestaron preguntas acerca de su opinión en cuanto a la guerra de diferentes países y responden en diversas otras escalas para cada país. 1

Vietnam. Los sujetos fueron clasificados como "palomas", "modera- Las dos primeras dimensiones se refieren de nuevo al alineamiento
dos" o "halcones" según si estaban respectivamente en favor de una político Y al desarrollo económico. El int erés que puede n tener las
retirada de las tropas arnericana s de Vietnam, de que se hicieran con- es~alas adi~ionales es que permiten relacionar la descripción de los
cesiones o en pro de la continuación del esfuerzo militar americano . · pa1sesen diferentes escalas con sus posiciones en las dimensiones des-
Las dos dimensiones más importantes de las similitudes entre na- tacadas por el INDSCAL.
ciones que detectó el análisis INDSCALse describen como sigue. La pri- Analicemos esta relación para las dos primeras dimensione s. La
mera dimensión se refiere al "alineamiento político e ideológico". Las dimensión del alineamiento político está más fuertemente correlacio-
naciones alineadas con Rusia o China se agrupan y se oponen a las que nada con las descripciones en cada escala pa ra los halcones que para
más se alinean con Estados Unidos . Las naciones neutra les o no ali- las palomas, y esto es en especial el caso para las escalas de naturaleza
neadas tienen valores intermedios en esta dimensión. Puesto que las altamente evaluadora como "me gusta", "bueno", y "semejante al país
7. Análisi s multidimensional de las diferenciasindividuales Wil!em Doise, Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 145
144
Juicios emitidos acerca de las relacionesprototípicas
idea l" mientr as que las diferencias son menos important es para ca- 11

racterísticas más objetivas como gran de " , " ne


· o ,, Y"po deroso • En sus
' 11

87 sujetos (hombres) llevan a cabo tres tare as distintas:


descripciones en un número muy variado de escalas, los que n~ son
1. Juzgan directa mente la similitud entr e cada par de relaciones
paloma s parec en más influidos que las palomas por el almeam1ento
sociales (300 juicios), en escalas que van de 1 (tota lmen te semejan-
político de los países. tes) a_9 (totalmente diferen tes). Estos juicios emitidos permiten obte-
Estos resultado s sólo dan cuenta de una parte restrin gida de los
ner direc tamente una mat riz de proximidad ent re relaciones sociales
análisis, pero demue stran el interés que puede tener estab lecer co-
(25 líneas y 25 columna s) para cada sujeto.
rrespondencia s de diferentes técnicas de investigación. Relacionar ;ªs
2. Dan a conocer librement e ent re cinco y diez características
descripciones en escalas con las dimensione s destaca~as por el anal1-
que sean compartidas por al menos dos relaciones sociales (indicando
-sis INDSCAL permite ilustra r el significado de los pnnc1p10~de organi-
las relaciones sociales a las que se aplica cad a caracte rística expresada
zación que operan en las represent aciones sociales que _setienen sobre
por_el enc uestado) . La matri z de proximid ades para cada sujeto se
los países. Además, la diferencia entr ~ las c~rrela c10nes _para dos
subgrupos de sujetos demuestra q ue el mismo pnnc 1p10 orga_m zador m- defme entonces de la siguien te manera: el grado de similitud entr e
dos_relaciones sociales dadas es el número de veces en que un sujeto
terviene de man era distinta según ciert as afinidades polmcas.
aplica al mismo tiempo una caracte rística común a estas dos relacio-
nes (mínimo= O; máximo= 10).
AN ÁLISIS MULTIDIMENS
IO~A L Y DIFERENCIAS
3. Op inan acerca de las relacion es sociales por medio de 25 esca-
ENTRE LOS ENCUESTADOSY ENTRE LAS RESPUESTAS
las bipolares (nueve punto s). Estas escalas representa n los aspectos
evalua tivos y descrip_tivos más pertinent es (ejemplos: nerv ioso-relaja-
Ejemplo: las relaciones sociales do; ob¡et1vos compatibles-objetivos inco mpatibles; intenso-superficial;
seme¡ante s- diferent es) . Dado el gran número de opinione s posibles,
El estudio que nos proponen Wish y sus colaboradores _(Wish, 1~76; cada encuestado en realidad no usa más que cato rce de las 25 escalas.
Wish Deutsch y Kaplan, 1976) describe las represen tac10n es sociales La matriz de opiniones mezcla por co nsiguiente informaciones obte-
1 nidas de los mismos enc uesta dos con las que se obtuvi ero n de distin-
de 25 relaciones sociales (por ejemplo: entre maridoy mujer,entr e gu~r-
diay prisionero,entre dosenemigos,dos opositorespolíti~os, etc.) . La pnn - tos sujetos . Las distan cias finales entre las 25 relaciones agregan las
cipal meta del estudio es la descripción de las dimens1~nes subyacentes respuestas a las catorce escalas de cada individu o (las escalas enton-
en las concepc ion es de estas distintas relaciones sociales. Los s~¡~t~s ces se confunden en el análisis estadí stico). Los coeficiente s calcu la-
contestan varias preguntas en que se les pide que emitan un ¡u1c10 dos proporcionan las distancia s generales entre relaciones sociales para
el conjunto de las escalas.
acerca de las relaciones sociales en general (denominadas relaciones
protocipicas),mientra s piensan en su propia historia ~erson al (relacio- Se observa así que los datos utilizados para los análisis tienen una
natur aleza heterogén ea .
nes concretas). Vamos a dar un resumen de este estud10 para mostrar de
qué manera diferent es técnicas de anál isis de dato s se complet~n en el Los sujetos también emiten un subconjun to de 20 relaciones socia-
est udio de la organización y de la variación de las representacione s. les en las cuales ellos mismos están involucrados, por medio de la técni-
ca de las escalas bipolares que se present a abajo. Algunas relaciones
remiten al sujeto a su infancia (e.g., entre usted y sus padres),mientr as
que otras lo remiten al momento presente (entreustedy sus hijos).
7. Análisis mu!tidimensionalde las diferencias individuales Wi!lem Doise,Alain Clémencey Fabio Lorenzi-Cio!di 147
146

Análisis de las representaciones de las relaciones dimen sión ilustran por otro lado el co ntenido de la dimen sión. Di-
men sión 1: la escala bipolar que tiene la más elevada correlación con
Para las relacio nes prototíp icas se efectúan primero tres tipos de aná- las coor denad as de las relaci one s sociale s es la de "co mpetiti vo vs.
lisis INDSCAL (uno para cada méto do de reco lecció n). En cada anál isis, cooperativo"; los ejemplos de relacione s soc iales presentes en esta di-
las diferente s matri ces de proxim idad es in troducidas representan , res- men sión son : pareja divorciada, enem igos personales, opos itores polí-
pectivam ent e, las distanc ias entre las 25 relaci ones sociale s para cada ticos vs. bue nos amigos, ma rido y m ujer, mie mbro s de un mismo eq ui-
in dividuo. Cuatro dimens iones se dedu cen de cada an álisis. A fin de po. Dimensión 2: "no igua les vs. iguales" (ejemp los: guardián-/Jrisionero,
medir las difer enci as entre las estr ucturas de respuestas según las dife- ent revistador- entr evistado, maestro-alumno, padre-hijo vs. miembrosdel
rente s técnicas de recolecci ón, Wish y otros (1976) proc eden a un a mismo equipo, opositores políticos,buenos amigos, enemigospersonales,
¡;omparac ión de las dimensiones obten ida s por medi o de cada uno de primos).Dimensión 3: "socioemocional orientado hacia el cumplimient o
los mé todos . Para esto calculan las co rrelaci ones en tre las coo rdena - de tarea s" (ejemp los: /Jadre-hijo, hermano-hermana, marido-mujervs.
da s de las dimen sion es deducidas de distinto s análisis. Estas correla- entrevistador-candi.dato a un empleo, vendedor-comprador,opositorespolí-
ciones result an elevada s, por lo que se llega a la estabilidad de las ticos). Dim ensión 4: "inten so-superficial" (ejemp los : padre-hijo,mari-
representacion es en función del mé todo de reco lecc ión. Esta estabili- do-mujer, buenosamigos,psicoterapeuta-paciente vs. encuentrosazarosos,
dad apar ece tamb ién cua ndo se calcul an las correl ac ione s entre los entrevistador-entrev istado, empleado-patrón).
Despué s de haber efectuado la interpretaci ón de las dimensiones ,
pesos individua les de cada análisis.
Dad o el elevado va lor de las correlaciones, los autores redu ce n se pueden estudiar las diferencia s individu ales. Se analiza la varia nza,
sus resultado s a un solo espacio. Para ca da dimen sión calc ulan la me - tom ando e n c uenta los pesos indi vidual es para cada dimensión como
dia de las coordenadas de los tres análisis. C laro que las nuevas corre- variables dep e11dient es: Aquí no nos int e resa describir detalladamen-
lacione s e nt re ca da dime nsión de este espacio medi o y las coo rdena- te las diferencia s obten ida s (por ejem plo, la dimen sión 1, competitivo
das de cada dimensión de los tres análi sis de origen son de nu evo muy vs. cooperativo, es más urilizada por las per sonas de 25 año s y más que
e levada s. Este resultad o justifica la agregación de diferente s métodos la dimen sión 2, no iguales vs. iguales qu e es más utilizada por los simpa-
tizantes de izquierda) . De esca man era se coman en c uenta y se descri-
de recolecci ón de las representaci ones.
,! La int erp retaci ón de las cuatro dimensiones se llev a a cabo des- ben las diferenc ias individual es en la utilizac ión de l espacio común,
pu és por medi o de un c riterio ex terno, me diant e el anál isis de regre- co nsensual.
sión. El espa cio com ún describe las proximidades entr e las 25 relacio- Los sujet os juzgaban ta mbién , mediant e el difere nci ado r se mán-
ne s sociales. Los autores ut ilizan entonc es como variables dependi ent es tico, 20 relac iones sociale s concreta s, es decir relacione s en las cua les
las medias de las opiniones de cada esca la bipolar del diferenciador es taban o habían estado involucrados. Las respuestas permitieron es-
semántic o (tarea núm ero 3). Las medias de las opinion es de las 25 tab lece r mat rices de dista nc ias co mparand o las relacion es prototíp icas
relaciones sociale s en una esca la bipolar dan así lugar al mismo núm e- y concrecas e ntre sí. Las matric es son de l tipo : 45 x 45 (25 relacione s
ro de an á lisis de regresión (25 aná lisis, uno para ca da esca la bipolar) soci ales típicas y 20 relaci ones soci ales concretas, para cada esca la
incluy end o la serie de coo rdenadas de las relacione s soc iales en las bipolar, y no, en este caso, para cada indiv iduo) . Tenem os en tonces 25
cuatro dimen siones como variables indepe ndi en tes. matric es, un a matri z para ca da esca la bip olar ut ilizada. De be subra -
Ésta es entonces la interpr eta ción que al fina l se propone para yarse la nov edad de este método: los pesos obtenidos gracias al INDSCAL
cada una de las cuatro dimensione s deducida s, a partir de los coefi- se relacio narán con ca da esc ala bipolar respectiva y no co n cada indi-
cientes beta de regresión. La interpreta ción se basa en la escala o esca- viduo.
las bipo lares que están fuertement e correlacionad as co n las coo rdena- En este caso, es natu ral iniciar la interp reta ción por el examen de
da s de estas dimension es. Las relac iones típicas que emergen en cada los pesos de las esca las bipo lares. Esto facilitará la int erpretac ión de
148 7. Análisis multidimensionalde las diferenciasindividuales Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi
149
las mismas dimensione s. Así, por ejemplo, en la dimen sión 1 hay un Por último, podría sorprend em os, sabiend o que el modelo fNDSCAl
peso elevado para la esca la "cooperati110-competit i110",y en la dimen- opera en las variaciones entre mat rices diferent es, ver que en los re-
sión 2 para "no iguales-igua les", "papelessimilares-pa/Jeles diferentes" y ~ul tados_q~edan las relaciones concretas (en donde hay más variación
"democrático-autocrático". Un peso elevado de una esca la bipo lar en mt~rmd1v1dual) hac ia el centro del plano, y las relaciones típicas en la
una dimen sión indica la importa ncia de esta misma esca la bipolar para P:nfe na. Pero esto se debe sencillamente a que la unidad de observa-
la int erp retación de la dimensión. La segund a dimens ión se interpre- c '.ó n de las matrices ana lizadas no era el individuo sino ca da esca la
tará por co nsiguient e como relacionada con la simetría de las relacio- b_1polar. De hecho, las esca las bipolares discriminan bien las relaciones
nes sociales. ttpicas, Y los individuos difieren entr e ellos mucho más cua ndo se tra-
Ente nd emos ent once s cómo los autores han podido interpreta r ta de las relaciones concretas, pero en cada una de las esca las.
dwnens iones que contenían las 45 (es decir 25 + 20) relaciones socia- . _Cuando Wish y sus colaboradores lleva n a cabo dos análisis INDSCAL
les, ante s de haber exa minado las coo rdenad as de los 45 estímul os. a_d1_c1onales, uno para las relaciones concretas y otro para las relaciones
Las relaciones sociales van ahora a distribu irse en un plano que ya Opicas, tomando como unidad el individuo, y cuand o rea lizan un aná-
tiene significación. Así, por ejempl o, la dimen sión "simetría " indica la ~1s1 s de la_varianza de los pesos de cada uno de los análisis (factores
distribuc ión del poder en tre los dos individu os involucrados en la re- independ ient es: sexo, etc.) encuentra n efect ivamen te más diferencias
lac ión. Si la coordenada de una relación social es diferente de cero en sign ifica tivas entr e los pesos de los subgr upos de encuestados para las
esa dimen sión, la oposición "simét rico-asi métrico" pued e con siderar- relac10nes concretas que para las relaciones típicas.
se como ca usa de esta d iferencia. Por ejemplo, los sujetos se rep resen-
ta n la rela ción entr e sus padres y ellos (cuando estos sujetos eran ni-
ños) co mo men os cooperativas (dimens ión 1) y menos igualitaria que
la qu e sostienen ahora y en la que ellos son los padr es.
Los resultad os muestran que las relaciones típicas se encue ntran
co loca das en los extrem os de los ejes, cuand o las relacione s concre-
tas están más cerca del cenero. Los sujetos idealizan o llevan al extremo
las relacione s protot ípicas con respect o a sus relaciones conc retas. Esto
se advierte en el hecho de que observamos más variacion es en las coor-
denadas de las relacion es típicas qu e en las coordenad as de las relacio-
nes concreta s relacionad as con la misma dimens ión. Las variaciones
entr e relacio nes típicas son más elevadas qu e las variaciones corres-
pondi ente s para las relaciones concretas. Dich o de otra manera, las
diferencias entre las relaciones típicas, en los términ os de las dimensio-
nes bipolares, se perciben mejor por los sujet os que las diferencias en-
tre las relac iones en las que está n involucrad os.
Al contrari o, considerando las respuesta s en bruto en estas mis-
mas esca las bipolares, los aut ores encuent ran más variaciones interin-
dividuale s en los juicios de las relaciones concreta s que en los otros.
Un cálcu lo sencillo de la varia nza de cada un a de las relaciones lo
demue str a (para cada relación y cada encuestado, var ian zas de las 25
esca las bipolares) .

1
DEL CONSENSO A LAS TOMAS DE POSICIÓN

La idea de conocimiento compartido se encuentra ahora calificada


por lo menos de dos manera s. Primero, del consenso como acuerdo
entre ind ividuos que se mani fiesta por la similitud entre las respues-
tas, pasamos a los puntos de referencia y tomas de posición com parti -
dos. Estas tomas de posició n implican, tanto co nc eptu al co mo
estadísticamente, la multiplicid ad, la diversidad, la opos ición. Des-
pués, del establecimiento de un resultado único o unidimen sional del
co nsenso, se llega a la idea de una pluralidad de dimensiones (o de
toma s de posición) relativam ent e independient es las unas de las otra s.
Según la técnica utilizada, los ejempl os han mostrado que las varia-
ciones individuale s pueden organizarse (aná lisis factoria l), o que los
en cuestados atribuyen una import ancia mayor o meno r a estas varia-
ciones {modelo INDSCAL).
Si bien los individu os fueron de scrito s por sus diferencias, éstas
no se man ejaron por lo qu e deben a las múltipl es formas de inserción
socia l de los individu os, a las situ aciones de int eracción , etc. Un exa-
men semeja nte debería revelar coherencias entre las tomas de posi-
ción, entre tipos de diferencia s individuales. Así, por un a par te, el
aná lisis facto rial presuponía en todo rigor poblaciones homogéneas .
El modelo INDSCAL, por otra parte, no podía tolerar que los individuos
difüies en demasiado siste máticamence, a riesgo de presenciar el surgi-

151
152
miento de un espacio común demasiado alejado de los espacios indi-
viduales, y por consiguiente artificial y difícil de int erpretar.
Sin embargo, las variaciones entre individuos, mediante el aná lisis
factorial, han permitido revelar los principios organizadores de las to-
mas de posición en relación con lo que está en juego y que los miem-
bros de una población dada consideran importante . Y del mismo modo TERCERAPARTE
las variaciones, a través del modelo INDSCAL, permitieron describir
modu laciones individuales de un "mapa común", es decir las modula-
EFECTOS DE LOS GRUPOS
ciones de un campo de representaciones que se considera compart ido.
, En la siguiente parte abordaremos otro aspecto , comp lementar io,
EN LAS TOMAS DE POSICIÓN
del estudi o de las diferencias entre los individuos: diferencias que se
ordenan explícitamente según la pertenencia de los individuos a gru-
pos, o posiciones sociales. Las técnicas utilizadas, y sobre todo algunas
variantes del aná lisis factorial de las correspondencias, se concibieron
con el objetivo de poner de manifiesto tales contrastes .
En las dos partes anteriores hemos visto primero cómo los investiga-
dores se preocuparon por la definición de los campos de representa-
ciones, considerando que las representacio nes socia les son real idades
colect ivas que en alguna forma son ind epe ndi entes de las variacio nes
individuales. Se trataba de aglomerar, en una sola rea lidad "objetiva",
las mirada s de varios individuos acerca de algún aspecto de su entor-
, no social. La primera preocupación de los investigadores era estable-
cer una especie de mapa objetivo de las representaciones sociales . A
cont inuación hemos mostrado cómo se estudiaron las representacio-
nes sociales en su calidad de principios organizado res de las diferen-
cias entre individuos. Según este punto de vista, las principal es técni-
cas de anáUsis tenían como objetivo definir y medir las posiciones
indi vidu ales en los campos representacionales. El problema que aquí
nos int eresa ahora es saber lo que oc urre cuando los ac to res sociales
toman colectivamente posición en estos paisajes como grupos que se de-
finen unos frente a otros. lAcaso el campo de representaci ones se modi-
fica cuando se utilizan técnicas adec uadas para situ ar en éste los acto-
res sociales tomand o en cue n ca sus orígenes y posiciones sociales?
Varios métodos fueron apUcados por investigadores quienes pare-
cen partir del postulado de que el ca mpo de representaciones es una
sola realidad en la cual los grupos tienen diferentes posiciones. Con
esta perspectiva, los métodos toman en cuen ta los lugares ocu pados
por los individuos en grupos que pueden definirse de diferente mane-
ra. El procedimiento que cons iste en incluir estas posiciones varía se-
gún técnicas específicas . Algunos métodos se caracte rizan porque el
exa men de los efectos de las posiciones constit uye una operación efec-
tuada a destiempo, una especie de moderación qu e se aplica a una
estructura multidim ensional compartida.
Otras técnicas, por el co ntrari o, construyen directamente ca m-
pos de representaciones que son la trama que servirá para que los
grupos de individuos se vayan diferenciando los unos de los otros.
Dicho con mayor exact itud, las representaciones descritas con la ayu-

155
156
, icas sólo tienen realidad espec ífica en la medida en
da de estas tecn en en ellas lugares diferente s. Vamos enton ces a
¿~~s~~:;;~r;s s~;:i~nte s métodos : la utilizació n ? e elementos _adic_i?~
1 l análisis factorial de las correspondencias, la deterrruna~1~
id1ea
leosse;e~trosde gravedad de los grupos, el anál isis de sedgmdenta~LI~~, CAPÍTULOS
. méto o e ana ts1s ANÁLISISDE LAS CORRESPONDENCIAS
el análisis discriminante y, para termin ar, un nuev o
de dato s textuales . Y ESTUDIO DEL ANCLAJE

.,

I!l
1

ANÁLISIS DE LAS CORRESPONDENCIAS


DE LOS CUADROS DE FRECUENC IA:
LAS VARIACIONES SOC IALES DE LAS RESPUESTAS

En su primera acepción, el análisis de las correspondenci as trata, como


ya Lo hemos visto, de los cuadros de datos cualitativos, a saber, de
elecc iones cruzadas (o cuadros cruzados), es decir de los ensamblajes
de frecuencia s. La técnica en este caso se denomina correspondenc ias
simp les o estadísticas. Se puede imaginar que las frecuencias de res,
puestas a los ítems de una pregunt a se cruce n con la pertene ncia de
los encuestados a grup os definidos por su cond ición social. La lectura
de semejant e cuad ro de dat os nos informa ace rca de los vínculos en -
tre el origen social de los individu os y sus respuestas a una pregunta
dada. El análisis de correspondencias puede aplicarse a semejante cua-
dro , y es especialmente útil cuando sus dimensiones y la complejidad de
las relaciones no permit en una comprensión fácil de su cont enido. En
este caso, la técnica no se limita a enco ntrar un víncu lo entr e diversos
co mponente s de las representaci one s sociales : también saca a la luz
las relaciones entr e, por un lado estos co mponent es relacio nales y por
otro, las insercion es de los individu os dentro de los grupos, por ejem-
plo, de condic iones sociales distinta s.

157
158 8. Análisis de las correspondenciasy estudio del anclaje Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 159

Vamos a exam inar un ejempl o de análisis de co rrespondencias El análisis de las co rrespo ndencia s nos proporc iona un examen
estadíst icas, y exa minaremos luego la exte nsión de esta técnica en lo alterna tivo y co mplem ent ar io de este cuadro. Permite representar las
que se llam a análisis de las correspondencias múltiple s. líne as Y las columna s del cua dro de datos (los grupos de co ndi ción
socia ! Y (os grados de inteligencia) de manera simultán ea. Las gráfi-
cas d,bu¡adas con ayuda de factores o de dimensiones representan
Ejemplo:condición sociale inteligencia en un ~s-~acioc_omún, la conjunción de los ni veles de inteligencia ;
de pos1c1on socia l. En la figura I leemos el resultad o de l análisis de
Un cuadro extraído de una investigación efectuada en 1911 en Lon- co rresponde ncias relacionado con el cuadro de frecuencias presenta-
dres en corno a las representac ione s que sobre los alumn os tenían los do por Cibois (1984, p. 14).
, mae~tros, nos servirá de ejemplo para presentar la técn ica (véase Cibois, Los dos factores exp lican respectivame nte 78 y 20% de las distan-
1984, pp. 13- 18). Repart iero n a los alum nos en seis grupos de acue rdo cias co n respecto a la indepe ndencia en el cuadro . El análisis resume
co n sus logros esco lares (muy dotado, notable,bastanteinteligente,lento por cons iguiente casi la totalidad de la información contenida. Consi-
perointeligente,lento y lentoy estúpido). Los mismos mae stros op inaron, de remos primero el factor l que, en vista de la cant idad de dista ncias
también para cada alumno, pero de manera separada, acerca de su exp licadas, es el más importante. La lectura de los result ados se efec-
co ndición socia l. El indicador utilizado en aquella época era la forma túa gracias a las contribuci ones, disponib les para cada conj un to de
co mo iban vestidos los alumnos, divid ida en cuatro categorías (muy modalidades, líneas y co lumn as (véase con respecto a esto el capít ulo
bien vestido, bien vestido,pobrepero aceptable e insuficiente).El cuad ro 3) • Observa mos en la gráfica que las modalid ades de condi ción socia l
de frec uencias incluye, en el punto de enc uent ro entre un a Línea Y una se ordenan de izquierda a derecha en función de su nivel: las condi-
column a, el núm ero de alumnos que tienen un nivel de éxito Yuna con- ciones más elevadas (e.g. muy bien vestido) se oponen así mismo a los
dición socia l (cipo de vestimenta) dados. Los juici os acerca de la inte- de más (e.g. insuficiente).A esta repartición de las condic iones sociales
ligenc ia y la co ndici ón social se llarnan "conjunt os" de mo~alidad es. vienen a sobrepo nerse, en el mismo espac io, los juicios em itidos acer-
Podemos pregu ntarnos si ex iste un víncu lo entr e las dos senes de me- ca de la inte ligencia. Vemos ent onces que las modalidades más favo-
didas, qué tipo de vínculo se esta blece y cuál es su int ensidad. La rab les (e.g. muy dotado)se sitúan tamb ién del lado izquierdo y se opo-
pregunta es ent onc es saber si las representaciones de los alumn os_en nen a las modalidades menos favorab les (e.g. lento y estúpido).
términos de grado de int eligencia tiene n que ver con la co nd1c1ón También es muy int eresante la repa rtición de las moda lidad es en
social de éstos (con el hecho de que pertenezcan los individuos a gru- el factor 2. Este factor opo ne en efecto las modalidades int ermed iarias
pos de finidos por la ca lidad de su vestimenta). del origen socia l así co mo de la inteligencia (e.g. bien vestidoy bastante
Habitu alment e cales preguntas se responden comparando la fre- inteligente)a todos los extremos del cuadro. El cruce de los dos facto-
cuencias de los márgenes del cuadro con las frecuencias de las cas i- res, e_l primero opo nie,ndo los_ex tremos de la jera rquía y el segu ndo
llas 1 frec uencias que resultan del cruce entre las líneas y las column as opo 111 endo las categonas medias y los extremos, nos permite ver una
de l cuadro. Este razonamiento con clu ye con el cálc ulo de "dista ncias ~ube en forma de parábola. Esta forma carac terística, que apa rece
de la ind epe nd encia", en cada cas illa del cuadro, y el criterio de inde- sie mpre que emerge un vínc ulo fuerce entre las modalidades de uno u
pende ncia queda sat isfecho cuando se ve que las propo rciones de l ot_roco njun to del cuadr o se llama "efecto Guttman" (véase Lorenzi-
cuadro cor responden a los productos de las proporciones de los már- C 1o ld1, 1983, pp. 370-373; los investigadores anglosajones, utilizando
genes. Así, se calc ula un va lor de ji al cuadrado. Este va lor no~,va a u,: lenguaje sugest ivo, lo llaman "horseshoe": herrad ura de ca ballo.
permitir comar una decisión en cua nco al rec hazo o a la aceptac 1?n de Vease, por ejemplo, Coxon y Davies, 1986, pp. 114 y ss.).
la hip ótesis según la cua l no hay relación alguna entre las dos sene s de El método que co nsiste en co nstru ir un espacio factorial único en
medidas. funci ón de los víncu los ent re dos o más co njunt os (representaciones
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Figura 1. Represent ación gráfica de las modalidades analizables con ayuda de esta técnica, véase Fénelo n , 1981). Se ha bla
en los dos primeros ejes factoriales del A FC en la relació n en tonces de análisis de corresponde ncias múlt iples. En este caso, el
ent re cond ición social e intelige ncia an álisis propiamente dicho se lleva a cabo en una mat riz de datos en
zoo-,------------,--- 1
--- ----- --, la cual se cruzan un conjunt o de modalid ades (los eleme ntos de repre-
: • Bienvestido sentación) y los individuos. La perte nenc ia social de estos individuos
100 Bastante inteligente • 1 se introduce en un segundo momento en el análisis, como elemento
1 • Lento pero inteligente
1
1
adicional o ilustrativo . Este proced imiento es an álogo al que consiste
Eje t : • Lento en efect uar un an álisis en componentes principales en estos mismos
o ------------------~--------------------------
1
datos, calcular luego las posiciones indiv id uales en los factores (resul-
, 1
1 tados factoriales), para luego analizar las variaciones de estas posicio-
- 100 Muy bienvcsrido •
Pobre¡x,roacepcabl
e nes en función de variables exte rn os al análisis, por medio del anál isis

Notable de la varianza o del análisis de clasificación jerár q uica (véase más ade-
lan te) .
-zoo Las reglas de in terpretación de los resultados de las cor respon-
dencias múltiples, y en particu lar las reglas de lect ura de las gráficas,
-300 • Muy dot ado difieren sin embargo en un punto importante con relación al caso de
Lemo y estúpido •
Eje Z
•Insllficiente las correspondencias esta dísticas. Esta diferencia se debe a la presen-
cia de modalidades adicionales, que tienen una con dición teórica y
-400
-600 -400 -zoo o zoo 400 600 800 esta dística diferen te. En efecto, el aná lisis coloca los elementos adi-
cio nales, las posiciones sociales, en el centr o de un subconj unto de
Nota: Según la encuesta de Gilby (Londres, 1911) citada porC ibois, 1984,p. 14. modalidades activas, las representaciones, de las cuales se encuentra n
más cercanos. Pero las relaciones entr e las modalidades adicionales
debe n pasarse por alto, puesto que no part iciparon en la construcción
socia les y grupos de pertene ncia) no es propio del an álisis de cor res- de los ejes.
pond encias esta dísticas, aunqu e éste pueda lee rse co mo técnica Este método es, sin la menor duda, de los más útiles en el estudio
pro totípica . El análisis de correlaciones canónicas, y en partic ular el de las represe ntaciones sociales. Los grupos o categorías de perte nen-
análisis discrimin ante, tambié n son eje mplos del mismo proced imien - cia de los encuestados se proyectan en el espacio de las respuestas y
to, como lo veremos más adelante en esta parte . en tonces, de alguna manera, en el de las represe nt aciones. El alcance
de tal méto do fue descrito con mucha cla rida d por Cibo is (1984, pp.
130- 131) :
Variablesadicionalesen el análisisde lascorrespondencias:
pro/Jiedadessociales y campo Otro ejemplo muy típico es el que consiste en oponerle al universo
de las variables de opinión el de las variables de condición (a las que
La lógica qu e suste nta el análisis de las correspondencias estad ísticas, conve ncionalmen te se les dice "explicativas") como el sexo, la edad
que a menud o no comprende elemen tos adicionales, se amplió con el o la categoría socioprofesional. La experiencia demuestra que si se
objetivo de permitir el aná lisis de un vasto con jun to de cuadros de transcriben como variables activas todos estos aspectos, es entonces
dat os que no tienen siempre la estru ctur a de un c uadro de co ntingen- muy difícil distin guir los vínculos entre las opiniones de los que exis-
cia (véase capítulo 3; para un ejemplo de la diversidad de cuadros ten entre variab les de cond ic ión. Para una visión más clara , se
8. Análisis de las correspondenciasy estudiodel anclaje Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 163
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transcriben en variables activas únicamente los aspectos de opinión de crear condiciones experimentales que actualicen en los sujetos los
y las variables de condición se transcriben como adicionales. Así, principios organizadores de las RS. Es el procedimiento seguido por
obtenemos una configuración de las opiniones sin interferencia de uno de nosotros en un estudio de las representaciones intergrupo s y
los vínculos que se deben a la condición. Al contrario, las variables del sí mismo entre muchachas y muchachos.
de condición se colocan lo más cerca posible de las modalidades de
opinión que más se les asemejan (es decir las que más escogen los
individuos). Si hubiese independenc ia entre variables de opiniones Ejemplo:efectosde posicionesy homologíasexperimentales
y variables de condición, todas las modalidades adicionales de opi-
nión se colocarían en el centro de la gráfica. Al contrario, si hubiese Un análisis de la literatura llevó a Lorenzi-Cioldi (1988a, 1991a) a dis-
tinguir dos aceptaciones ideales-típicas del grupo social que él denomina
.. un fuerte vínculo entre algunas modalidades de opinión y de condi-
ción, habría una fuerte conjunción, parecida a una superposición, si grupos agregados y grupos colección. Los miembros de un grupo agrega-
exactamente los mismos individuos tomaran las dos modalidades. do se verían como un conjunto de individualidades relativamente
En la mayoría de los casos, nos encontramos en una situación inter- indiferenciadas las unas de las otras, homogéneas, y que se definirían
media: hay un vínculo entre las variables de opinión y las variables más directamente por las características otorgadas al grupo en su con-
de condición, pero es mucho menos fuerte que el existente entre las junto, mientras que los miembros de un grupo colección serían más como
var iables de opinión, por ejemplo.
individualidades, cada una dotada de su propia especificidad y definidos
por cualidades personales que los caractericen independientemente de
En sociología, Bourdieu (1979, pp. 293-301) fue de los primeros su pertenencia a una categoría. En nuestra sociedad, los grupos agrega-
en utilizar esta técnica, por ejemplo para visualizar el vínculo entre dos corresponderían más a una postura femenina y dominada, mientras
difeFentes variables sociocultura les y estructuras del gusto de las cla- que los grupos colección a una posición masculina y dominante.
ses dominantes. Sin embargo, hagamos una observación con respecto Los vínculos entre grupos colección y agregados por una parte, y
a los análisis que Bourdieu presenta. Es obvio que el sociólogo no ana- los grupos sexuales por otra, están ilustrados por Lorenzi-Cio ldi me-
liza el campo de los gustos como una estructura autóno ma, indepen- diante diferente s experimen tos; aquí resumiremos uno de ellos. El ex-
diente de las modalidades de inserción o de las posiciones socioeco nó- perimento tuvo lugar co lectivamente en varios salones de clase de una
micas y cultura les. En eso sigue un procedimiento opuesto al de la escuela secundaria . El experimentador les anunciaba a los sujetos,
mayoría de los psicólogos, pero permanece fiel a su concepción del muchachos y muchachas , que el objetivo de la investigación era la
reconocimiento/desconocimiento que implica que una aparente au- medición de la autonomía y de la originalidad de los individuos. Luego
tonomía de un campo que sería fácilmente "identificable" expresa en de una tarea de autodescripción con un diferenciador semántico, los
realidad tomas de posición que se relacionan por medio de vínculos sujetos eran separados en dos grupos (aparentemente según sus res-
homólogos, a menudo "desconocidos", con inserciones en el campo puestas, pero en realidad de manera aleatoria). El experimentador ha-
del poder económico y cultura l. cía creer al primer grupo que el análisis de las respuestas revelaba que
Las posiciones sociales introducidas habitualmente como varia- algunos alumnos habían con testado muy diferenternente los unos de
bles adicionales por los sociólogos conciernen principalmente las los otros, mientras que por otro lado informaba a los demás alumnos
inserciones en los conjuntos de relacion es socia les preexistentes a la que habían contestado de manera muy similar. Por consiguiente, cada
investigación. En función de estas posiciones compartidas con otras, alumno pertenecía a un grupo llamado "diferentes" o a un grupo llama-
se supone que los individuos tienen que actualiza r las representacio- do "semejantes".
nes disponibles en su entorno social. Los psicólogos sociales experi- Según la definición que indicamos aniba, grupos colección y gru-
mentados en ocasiones procederán de otra manera, y pueden tratar pos agregados se definen entonces a la vez por sus respectivas condi-
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ciones y por diferentes grados de homogeneidad interpersonal. Las per- del anál isis de los elementos activos. Aquí presentaremos solament e
tenencias experimentales reflejan la oposición entre la singularización las modalidades de las col umnas.
del Sí-mismo (grupo de diferente s; grupo del tipo colección) y la uni- Los elemento s adicionales están indicad os en letras mayúsculas;
formidad u homogen eidad interper sonal (grupo de semejantes; grupo la su ma de las contribuciones abso luta s es de 100%, los elementos
del tipo agregado). De cal modo, los diferentes están dotados de carac- ad iciona les no están incluid os.
terísticas dominante s, como la originalidad, la autonomía y la distin- La figura 2 presenta la gráfica de las modalidades activas (los su-
ción del Sí-mismo dentro del grupo; los semejantes, a la inversa, se jetos seleccio n ados) y la figura 3 la gráfica de las modalidades adicio-
encuentran dotados de carac terísticas dominadas como la indiferen- nal es (condiciones expe rimenta les y sexo de los sujetos).
ciación y el ser inter ca mbiables dentro del grupo. Se traca entonces de Las respuestas en la dimensión común expresan claramente una
1~inducción experimental de principios organizadore s en relación con ap reciación eva luado ra de los objetivos del grupo de perte nencia y de
las diferencia s de condiciones entre domin ant es y dominados, hom - los del grupo externo, a favor de los primeros hacia la derecha de la
bres y mujeres, individuo s q ue se consideran como singulares o típicos gráfica (e.g. intr agr upo autó nomo y grupo externo subo rdin ado), y de
e individu os que se definen por una semejanza colectiva. los otros hac ia la izquierda (e.g. intr agrup o subo rdin ado y grupos ex-
El conjunt o de resultados obtenidos por Loren zi-C ioldi (1988a, te rno autónomos). Las pertenencias exper imental es y sexua les se dis-
capítulo 3) muestra la eficacia de una indu cció n de este tipo y apoya tribuyen de manera regular de un polo al otro de este espacio en fun-
la hipót esis de homología en tre grupos de contenidos y significaciones ción de sus homologías. Las pertenencias congrue nte s ace ntú an las
heterogénea s: grupos de muchachos y grupo s de difere nte s por una opos iciones -puntos situados hacia los extremos de los dos ejes- mien-
parte, y grupos de muchachas y grupos de semejante s por otra parte se tras que las pertenencias incongruentes debilitan hasta anul ar estas
asocian de manera preferente. opos iciones: puntos situados hacia el origen de los ejes.
Ilustremos est a homología por medio de un experimento en el Estos aná lisis reve lan, en genera l, la armonía de los dos tipos de
cual se invitaba a los sujetos a describir su grupo de pert ene ncia, lo pertenencias, experimental (grupos de tipo colecció n o agregado) y
que está fuera del grupo, a alguien de su grupo y a algu ien del otro sexual. Cua ndo los sujetos tienen pert enencias homólogas, los efectos
grupo. Aquí incluim os los resultado s para descripciones qu e se hacían observados son mucho más importantes: en estas situaciones y para los
por medio de escalas presentadas como co mun es, es deci r que los su- dos sexos, no existe incompatibilidad entr e las conn otaciones relacio-
jetos estaban inform ados de que los miembros de los dos grupos las nadas con los dos grupos. A la inversa, cuando las pertenencias son
consideraban pertinente s para la descripción de sí-mismos. En reali- incongruentes, los sujetos de los dos sexos tienden a adopta r los juicios
dad las cuatro escalas habían sido escogidas porque representaban un que son típicos de los miembros de su grupo experimental , es decir la
polo relaci onal positivo (comunicativ o) y negativo (subord in ado), y autono mía par a los diferentes y la subordinació n para los semejant es.
un polo instrum ent al positivo (autónomo) y negativo (meticuloso). Estos resultados van , pues, en el sent ido de un a conceptualización de
El AFC se realizó con los juicios por objetivo para cada esca la como las diferenc ias sexuales como relacionadas con la con dición social, es
variables activa s y las pertenencia s experimentales (diferente s vs. se- decir con los tipos de relaciones intra e inter grupos. Muestran en espe-
meja nte s) y sexuales como variables ilustrativas. Los individu os se cial que situaciones creadas experimentalmente pueden actualizar prin-
colocaro n en línea mientras que los grupos seleccionado s, las condi- cipios organizado res que rigen las relaciones simbólicas entre los gru-
cione s experimental es y el sexo de los sujetos, que representan las pos de sexo, pero que también son sensibles a las variaciones introducidas
modalidade s activas (grupos seleccionad os) y adiciona les (condicio- en escas relaciones. En este caso podemos habl ar de relaciones de
nes experimentales y sexo), se colocaron en columnas (véase cuadro homo logía entre condiciones expe riment ales e inserciones socia les
1). Recordemo s que los elemento s adicional es no intervienen en la h abituales de los individuos. Estos resultados sugieren también que las
definici ón de los factores, que son proyectados en los ejes deducid os repre sentacion es de los individuos, mucha chos y muchachas, no po-
Cuadro 1. Resultad os del análisis factorial de las correspo nden cias de los j,uicios de objetivos; coordenadas
y contribuciones absolutas y relativas de las modalidades activas (objetivos) y adicionales
(condi ciones experimentales y sexo de los suje tos)

Factor1 Factor2
Orden Coordenada COR CTR Orden Coordenada COR CTR
(%) (%) (%) (%)

DIFERENTES/MUCHACHOS l 0.43 4.90 2.9 38 -0.56 8.43 10.1


DIFERENTES 4 0.26 6.78 2.5 35 -0.24 5.85 4.4
MUCHACHOS 5 0.22 3.19 1.4 34 -0.24 3.73 3.4
og/subordinado 6 0.20 59.03 11.9 20 O.O! 0.00 o.o
po/subordinado 7 0.19 46.28 10.5 14 0.07 6.37 2.9
e/autónomo 8 0.18 49.21 10.8 22 -0.03 1.33 0.6
DIFERENTES/MUCHACHAS 11 0.13 0.76 0.4 21 -0.01 0.00 o.o
tg/autónomo 12 0.12 26.77 4.8 25 -0.07 8.62 3.1
pt/autónomo 13 0.09 20.83 2.6 24 -0.05 5.96 1.5
po/metic uloso 14 0.08 8.35 1.7 29 -0.08 10.47 4.2
tg/co municativ o 15 0.05 8.59 0.9 15 0.06 11.65 2.3
t/com unicativ o 16 0.04 3.35 0.5 13 0.08 14.66 4.6
pt/comunicativo 17 0.04 4.29 0.5 18 0.04 3.62 0.9
og/meticuloso 18 0.03 1.65 0.2 27 -0.08 10.47 3.1
tg/meticuloso 19 O.O! 0.17 o.o 17 0.05 5.67 l.4
pt/meticuloso 22 -0.01 0.06 o.o 19 0.02 0.51 0.2
SEMEJANTES/MUCHACHOS 23 -0.02 O.O! o.o 9 0.13 0.38 0.5
24 -0.02 0.72 0.2 12 0.09 9.37 4.0
t/meticul oso
t/meticuloso 25 -0.08 11.51 2.2 32 -0.15 36.74 14.4

.'.j
=-------
----

og/comunicarivo 26 -0.09 14.53 2.9 33 -0.16 42.20 17.0


pe/subord inado 27 -0.09 11.09 2.4 6 0.17 36.41 16.0
MUCHACHAS 29 -0.14 2.73 0.9 7 0.17 3.91 2.5
rg/subordinado 32 -0.15 31.53 5.9 8 0.14 28.08 10.7
e/subordinado 33 -0.21 40.75 11.2 11 0.12 12.78 7.1
og/au tónomo 34 -0.22 57.40 14.9 26 -0.07 5.66 3.0
po/autónomo 35 -0.23 61.03 15.9 28 -0.07 5.98 3.1
SEMEJANTES 36 -0.26 6.12 2.4 3 0.26 6.11 4.9
SEMEJANTES/MUCHACHAS 38 -0.41 6.88 3.8 1 0.34 4.71 5.2
% de varianza 26.80 13.20

Nota: Objetivos Abreviaturas


e = tú COR= contribuci ones relativas
pt = persona de tu grupo CTR = contribucio nes absolucas
po = persona de l otro grupo
tg = cu grupo
og = otro grupo
168 8. Análisis de las correspondenciasy estudio del anclaje Willem Doise, Alain Clémence )' FabioLorenzi-Cioldi 169

Figura 2. Representación gráfica de las modalidades activas Figura 3. Representación gráfica de las modalidades adicionales
(juicios sobre los grupos seleccionados) en los ejes 1 y 2 (condic iones experimentales) en los ejes 1 y 2 del AFC de los juicios
del AFC acerca de los juicios sobre sí-mismo, del grupo de los grupos experimentale s
de pertenencia y de lo q ue está fuera del grupo
0.4-r-----------,--------- -- ...
0.2~------ ---.-------------, •
Muchachas Semejantes :, Eje 2
Subordinado
o
:Eje 2
1
1 0.2
semejantes • Muchachas:
1

Sub ordinad o 0 1 • 1
S11bord
inadoo 1
1 • • Muchachos
0.1 Eje l .
Meticulosoo : 0
Comunicativo Subordinado
Comunicativo m
o.o_______________ _______ jse mejant=-- -- - -------
:
0
lil ; Muchachas
, Meticulosa:
,
" Comunicativo
Subordinad o 1 diferentes
Eje l Meticulos o e, ______________
º---- 1
o.o - - - --- ---------- -- - -- -------:----- Autónomo -0.2 1

1 " 1
'
1
Muchachos
••
Autónomo : . " Autónomo 1 Diferentes
Nfeltcul oso ., Autónomo ,1
ao Autónomo .1
1 D 13 -0.4-
-0.l i1 Meticuloso 1
1

Comunicativo : l Muchachos
Comunicativo aª :
1
-0 .6,1---..----,---,.... --, r---'-!_-,. _____ dri.;..
fe_re_n_
1e
_s_•.;.._--i

-0.2+--~--.--~--r--~--+--~--,r--~-:--i:-:------
1
-0.5 -0.3 -0.1 0.1 0.3 0.5
-0.30 -0.20 -o.JO O 0.10 0.20

Nora: Los juicios de los grupos se indican en negritas, los de las personas (per-
actuantes: 1) el que denunci a; 2) aque l en cuyo favor se plantea la
tenecientes a los diferent es grupos) en cursivas y los de sí-mismo en negritas y cursi- denuncia; 3) aque l en cuyo perjuic io se denuncia; 4) aquel ante el
vas. Los juici os emitidos acerca de lo que está fuera del grupo (grupo y persona) están cual se realiza la denuncia". Cada uno de los cuatro actuantes ocupa
sub rayados. dete rminada posición en un continuum que va del más singular al más
colec tivo. Así, por ejemplo, la instancia que recibe la denunci a puede
situa rse en este continuum:
seen el carácter inmóvil que les confiere cierta tradición científica que
hace de la oposición sexua l un dato n at ural inscrito en el individuo. puede tratarse de un indiv iduo singular (e.g. denunciar ant e una
mujer el comportamie nto de su marido quien trata de despojarla
de una herencia en beneficio de su ama nt e) o, en el ext remo opues-
Ejemplo:la denuncia to, de una persona co lectiva, habilitada para representar a la hu-
manidad entera (e.g. denunciar fre nte a la ONU, es decir, "ante la
Veamos además otra adaptación de l AFC co n variables adicionales. Lo faz del mundo" el "genocidio del pueblo armenio por los turcos").
llevó a cabo Boltanski (1984) en un estudio sobre las ca rtas de lecto- Una multitud de instancias oc upan una posición intermed iaria ent re
res enviadas al periódico Le Monde.No podemos desc ribir aquí el con- estos dos extremos: la denuncia an te un servicio de policía paralela
junt o de las 106 variables ded ucidas, que se basan en parte en el aná- o secreta es más singular, por ejemplo, que la denuncia (declara-
lisis siguiente del sistema "actancial" de las cartas de de nun cia: "una ción) frente a un jue z que podría llegar a ser repetida en público ; la
denuncia insta ura, en efecto, un sistema de relaciones entr e cuatro denuncia ante una oficina política de un partido es más singu lar
.....

170 8. Análisis de las correspondenciasy estudio del anclaje Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 171

· que la planteada en la asamblea nacional o frente al congreso, et- gida a Le Monde la expulsión de algunos habitantes por una sociedad
cétera. (Boltanski, 1984, pp. 6-7.) inmobiliaria, pero no es normal usar el correo de Le Monde para con-
tar los chis mes que circ ulan en un med io dado. O tra fuente de la
Si un primer eje de un análisis factor ial de las correspondencias representación de la anormalidad es la distancia entr e las cond iciones
opo ne las cartas en función del grado de proximidad ent re actuan tes, de los diferentes act uantes:
es decir en función del grado en que la relación que los une es singu-
lar, un segundo eje expresa la posición de los actuantes en el continuum Mientras más grande sea la distancia de la posición que los dife.
que va de lo singular a lo colectivo. Opone los casos en los cuales rentes act uant es ocupan entre lo singu lar y lo colect ivo, más pro-
simples individu os, que no han movilizado recursos colectivos, son los babi lidades tiene la denuncia de ser percibida como anormal: no es
actuantes principales, fren te a casos en que los principales actua ntes normal, por ejemplo, que un padre de familia escriba un programa
soñ personas colect ivas, o sus representa ntes, y en los cuales se han polít ico dest inado sólo a sus hijos; no es no rmal mand ar una carta
utilizado num erosos recursos colectivos (asociaciones, tribun ales, pe- a la policía para denunciar los actos de la clase dominante en su
riódicos, etcétera). conjunto. Tampoco es normal que un ind ividuo en particu lar de-
Reviste particular interés la proyección de variables adicionales nuncie públicamente, por medio de una ca rta dirigida a la prensa,
en el plan o constituid o por estos dos ejes. Esta s variabl es primero es- a su hijo culpab le de faltar le el respeto. (lbid., pp. 14-15.)
tán constituid as por opiniones emitidas por seis jueces acerca de 2 75
cartas. Estos jueces tenían como tarea lee r rápida ment e las cart as Y La proyección de los orígenes profesionales como variable adicio-
calificar de 1 (totalmente normal) a 10 (totalmente loco) el grado de nal tambi én fue un dato instructivo : por ejemp lo si los profesores, es-
normalidad del autor de la carta. En efecto, se había consta tado que critores y artistas atestiguan a favor de alguien más, los ejecut ivos,
los periodistas encargados de las cartas de los lec tores emitían espon- pequeños empresarios, artesanos, comerciantes, agricultores y sobre
táneamente un juicio acerca de la "normalidad". todo Losempleados o miembros del personal escriben a nombre propio
Técnicamente, esta variable adicional obligaba a inventariar el y expresan den uncias p ara su beneficio propio.
número de veces que un puntaj e determinado fue asignado por los Concl uyamos esta sección acerca del AFC utilizado con el objetivo
seis jueces a cada una de las cartas. Está entonces claro que muchas de diferenciar grupos de individuos en el marco de las represent aciones
not as tenían un frecuencia nula. Éstos son los result ados del análisis: compartida s. Se trata efectivame nt e de una técnica que presupone la
existencia de un campo de representaciones al mismo tiempo que mues-
Las notas de normalidad se distribuyen de manera orde nada en una tra que grupos de individuos pueden ocupar en este campo posiciones
diagona l del plano factorial. Se elevan regularmente a medida que distintas. También hemos visto que estas variaciones pueden producirse
pasamos de los asuntos que fueron objeto de un trato co lectivo, c u- de modo experimental; aun en este caso, el aná lisis factorial de las co-
yos part icipantes no establecen relaciones personales, a los asuntos rrespondencias sigue siendo adecuado para ana lizar el anclaje de las
en los que se encuent ran involucrados individuos que ya se vincula- representaciones en las relaciones simbólicas cuya comp lejidad se con-
ban por medio de relaciones invest idas (y, en especial, por víncu los trola de modo sistemático . Por eso mismo, la concepc ión de las repre-
familiares), y que tienen que ser resueltos en su totalidad por la víc- sentaciones sociales como imágenes fijas y consensuales ciertam ente
tima, sin el apoyo de recursos colectivos. (lbid., p. 14.) es obsoleta, pero la idea de que existen diferencias o variaciones en las
to mas de posición con relación a marcas nocionales comunes sigue
Dicho de otra manera, la represent ación de norma lidad atribuida vigente. O tras técnicas de aná lisis, como el análisis de segment ación,
a los autores de estas cart as depende del carácte r público de la causa. el análisis discriminatorio o la determinación de centros de gravedad
Es normal que una asociación de vecinos denunci e en una carta diri- de subgrupos, no contradicen esta concepción general.
CAPÍTULO9
UTILIZACIÓN DE LOS RESULTADOS
FACTORIALES:ANCLAJE
DE LAS VARIACIONESINDIVIDUALES

..

El análisis factor ial de las correspondenc ias múltiples, con los elemen-
tos com plemen tarios, es aná logo en lo esencial a un análisis factoria l
en co mponent es principa les, con el cual se procede al cálculo de las
posiciones individua les o resultados factoriales para cada facto r.
Para un análisis factorial, el cálcu lo de los promedios de los resul-
tados facto riales para todos los individuos permite proyectar los "cen-
tros de gravedad", las medias de subgrupos de encuestados, en los
espacios definidos por las dimensiones que revela el aná lisis. Asimis-
mo, los análisis de varianza apropiados permiten concluir la existencia
de posibles diferencias significa tivas entre los subgrupos de una pobla-
ción estudiada.

Ejemplo:identidadesen espejo

Un ejemplo de este método lo proporciona Lorenzi-Cioldi y Meyer


(1984) en el análisis de los resultad os de una invest igación efect uada
en G inebra. La población est udiada consistía en 300 alumnos suizos y
218 a lumnos italianos y españoles (inm igran tes de segunda genera-
ció n), todos de entre quince y 16 años de edad , que asistían a las clases
del último año del ciclo de enseñanza obligatoria en Ginebra. El asun-

173
174 9. Utilizaciónde los resultadosfactoriales Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 175

to que nos int eresa aquí consistía en 20 rasgos, cuya aplicabilidad de- ahorrador ( + ) y generoso se oponen a avaro (-) y despilfarrador (-)
bían eva luar los sujetos, en una primera fase, para los objet ivos: "us-
ted mismo", "los suizos en general", "los extra njeros en general", "sus Estamos ahora en posibilidad de asociar esta estructura a los
amigos", "la gente de su naciona lidad" . Los rasgos const ituyen un encuestados en función de sus pertenencias sociológicas. Si conside-
subconjunto de una escala elaborada por Peabody (1968) que se usó ramos la pertenencia nacional de los sujetos, cuyo análisis de varianza
muchas veces en estudios sobre los estereotipos nacionales o ét nicos indica la fuerza del contraste en los dos factores, las respuestas de los
(véase, por eje mplo, Peabody, 1985). Los objetivo s se presentaban si- sujetos suizos y de los sujetos ext ranj eros muest ran una perfecta sime-
mult áneament e y los juicios se efectuaban con términos dicotómicos tría. Los españoles y los ita lianos juzgan de hecho negativame nte los
(se aplica/no se aplica), para cada objet ivo. suizos en general y positivamente los extranjerosen general, mientras
En un an álisis factorial de las respuestas al conjunto de carac te- que los suizos, y con mucho menos int ensidad, los sujetos de las "de-
,. rísticas para el conjunto de los objetivos propuestos a los sujetos , las más" nacional idades juzgan de manera negativa a los extranjerosy po-
atr ibuciones factoriales aparecen a partir del tercer factor en funció n sitiva a los suizos.
de la relación entr e las pertene ncias sociológicas de los encuestados y Tomando en cuent a el hecho de que en nuestra muestra los suje-
la naturaleza de los grup os juzgados. El número elevado de las varia- tos extranjeros colocados en la categoría "otro" representan la parte
bles incluid as en el análisis así como la comp lejidad de sus interrela- privilegiada de los extran jeros que residen en Suiza y que muy a me-
ciones nos llevaro n a privilegiar el análisis de la proyecció n de ciertos nudo, en los demás campos de nuestro cuest ionario, tienen un com-
objetivos en los factores 3 y 4 (véase Ooise y Loren zi-Cio ldi, 1991, porta miento cercano al de los sujetos suizos, podemos interpretar este
figura 1). factor como la aparición de un comportamiento de respuesta basado
Una diferencia importante aparece en los juicios em itidos por los en la expres ió n de un se ntimient o etnocé n trico. Tal dimensión
sujetos sobre los diferentes objetivos. Para los objetivos "ustedes mis- etnocént rica que implica el surgimient o de un sesgo de positividad en
mos", "sus amigos", "la gente de su nacionalidad", el componente des- favor del intra grupo (se podría hablar también de una auto idealización
criptiv o predomina. Las parejas de caracterís ticas que describen un de los grupos) es el indicio de la aparición destacada ent re los sujetos de
co mporta miento similar (así como la cantid ad de dinero gastado) y la evocac ión de agrupaciones basadas en la pertenencia nacional. El
que tienen connotaciones eva luadoras opuestas, positivas o negati- funcionamiento de tipo etnocéntrico es además simétrico si hacemos
vas, tienden a covaria r en el mismo subespacio, por ejemplo: excepc ión de los sujetos "otros" que están cercanos al origen de los
ejes en nuestros resultados y no ocupan por ende una posición signifi-
ahorrador(+) y avaro( -) se oponen a generoso(+) y despilfarrador( -) cativa en el marco de este sesgo.
Insistamos en el interés del método utilizado. Un mismo princip io
Sin embargo, todas estas caracte rísticas está n sat uradas de ma- eva luador organ iza claramente las tomas de posición de los individuos
nera similar, al contrari o de las que reflejan los juicios de los objet ivos durante su apreciación de los extranjeros en genera l y de los suizos en
los suizos en general y los extranjerosen general. Las diferencias de los genera l. Pero, en función del objet ivo los miembros de diferentes oru- 1

resultados factoriales reveladas por un análisis de varianza está n, pues, pos naciona les aplica n esta organización de manera inversa. Por'su-
apare nt emente asociadas con diferencias de juici os más descriptivos. puesto de cierto modo es un resultado banal que demuestra la inter-
En camb io, los juicios emitidos sobre los suizos en generaly sobre los vención de un intenso sentim iento de etnocent rismo, aunque a menudo
extranjerosen generalaparecen como muy saturad os por el componen- este sen timiento sólo parece manifestarse en categorías generales (véase
te evaluad or. Las parejas de carac terísticas que describen comporta- sobre este punto Ooise y Lorenzi-Cioldi, 1991). Lo importante es indi-
mientos antitéticos y que tienen conn otac iones eval uadoras idénticas car cómo la técnica de los centros de gravedad permite a la vez mos-
cavarían en el mismo subespacio. Ejemplo: trar la variación de las posiciones oc upad as por miembros de grupos
176 9. Utilización de los resultadosfactoriales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 177

na cion ales difer ent es usand o al mismo tiemp o dim en sio ne s factori ales son todos diferentes (salvo por cierto el caso de gemelos homoc igotos),
casi idént icas. Se trat a, pues, de o tro ejempl o de qu e ha y difer enci as aun si son hermanos y herm anas . Este resurgimient o de las diferencias
entr e repr esentaci one s sociales qu e a menud o pueden con cebirse co mo int erindi viduales debe rían, pues, ace ntu ar más la represent ación de la
la aplica c ión de los mismos principi os orga nizad ores, per o a partir de inte ligencia típica de la experiencia de la paternid ad." (ibid., p. 156.)
pos icione s di stint as. En este caso , estas posicion es oc asionan un a in - Asimismo se considera que e l hecho de tener hijos "se agrega a la
versió n de la s v alorizacion es en funci ón de los o bjetiv os : así por ejem- experien cia (qu e rees tr uc tura ya estas represe ntaci ones) del paso de
plo, los extr anjero s se co nsideran co mo genero sos y ahorrad ores y co n- la con dición de est udi ante a la de profeso r a ca rgo" (ibid.) .
sideran a los sui zos co mo ava ros y despilfarrad ore s, m ientra s los suizos Presen te mos aq uí las co n clusiones ex tra ídas al comparar las me -
tienden a in vertir esto s jui cios. di as de los resultado s facto riales obte nid os por difere nte s subgrupos
de la po blación es tudiad a co n un prim er fac tor q ue se desp rendió de
.. un análisis facto rial efec tua do sobre 66 preg untas relativas a la in te li-
Ejemplo: experienciasde paternidad y concepciones de la inteligencia genci a en genera l. Este facto r, qu e exp lica 10.2% de la va rian za ant es
de la ro tació n, está desc ri to en los siguie nt es términ os por los a utores
Presentem os otr o ejempl o de este uso mu y frecuent e del cá lculo de los (ibíd., pp. 71 -72) :
ce ntro s de graved ad para es tablece r víncul os e ntre repre sent acio nes y
pos icio nes sociales . Un a inv estigaci ó n de Mugn y y Ca ru gati (19 85) Su principio remite a la teoría de las desigualdades naturales y del
tenía por met a el estudi o de los efectos de la ex perie ncia de paterni- don; la herencia genética parece desempeñar un papel importante
dad en las represent ac io nes soc iales de la inteli genci a. Los au to res en ellas, pero también las actitudes respecto a la inteligencia desa-
desc riben el probl ema en estos términ os : rrolladas en la familia. Esta concepción puede defmirse de manera
sintética así: la inteligencia es un don repartido de manera desigual
/De qué manera la experiencia de la paternidad podría influir en la en la población; la inteligencia tiene que ser preservada por una
representación de la inteligencia? Nuestra int uición proviene direc- política, escolar en particular, discriminatoria [...] la inteligencia está
tamente de una concepción de las represent aciones sociales como definida como una suma de aptitudes mentales y sociales que per-
familiarización de lo extraño, y que hemos aclarado con varios ejem- miten al niño tener éxito en la escuela, sobre todo en las disciplinas
plos en el capítulo precedente. Nuestra idea es muy simple, aunque con fuerte valencia escolar (como las matemáticas); estas aptitudes
a fin de cuentas tiene múltiples consecuencias: el niño constituiría se desarrollan mediante las actitudes respecto a la inteligencia que se
de cierto modo un elemento de extrañeza en el núcleo familiar. Sería desarrollan dentro de la familia; la inteligencia, finalmente, depende
extraño por imprevisible. Sin hablar de las "sorpresas" morfológicas, mucho de la biología, incluso de la morfobiología.
/cómo anticipar con certeza su personalidad, su carácter, su manera
de act uar, incluso [...] su inteligencia,?Intentaremos poner de mani- Es enton ces la co mpara ció n de la s medi as de los result ados
fiesto en este capítulo los efectos de lo que consideramos como una fac torial es obt enid os por dife rent es subgrup os co n este facto r re lati vo
ident idad de paternidad que tiene su propio funcionamiento, aun a la teo ría de las desigual da des natural es y del do n lo que permit e a
cuando por supuesto es susceptible de ser modulado por variables Mu gny y Carugati ve rificar sus hip ótesis. En efec to, para los grup os de
sociológicas [...]. (Mugny y Carugati, 1985, p. 124.) los n o- padre s y de los padre s esto s result ado s medios son respecti va-
mente de -.13 y de + .29 (p < .000 ) , y para los pad res con só lo un hij o
Má s adelante (ibid.,p. 130) esta hipótesi s se especifica com o int ensi- el res ult ado medio es + .11 contra + .39 pa ra los padres qu e tienen por
ficación de la experiencia de paternidad , en el momento del n acimient o lo m enos dos hijos (p . 0 11) . U n análi sis exclu sivamente sobre profeso-
de al men os un segundo niño : "De hecho sabem os muy bien qu e los hijos res muestr a qu e en genera l son bastant e escé pti cos hacia la teoría del
178 9. Utilizaciónde los resultados factoriales

don, pero much o menos cuando tienen hijos (resultado medio: -.02)
que cuando no los tiene n (resultado medio: -.31; p < .007) .

Ejemplo:la descripcióndel niño

Un último ejemplo que utiliza la ayuda de los resultados factoriales lo


proporciona n las investigaciones de Verquerre (1989) sobre las repre-
sentaciones que los adultos y los padres en particular tienen de los
~fi.os. Sólo presentaremos aquí una peque ña parte de los result ados de
una encuesta realizada con un cuestion ario de 31 escalas bipolares so-
bre una muestra de 320 padres, repartid os en ocho grupos estratifica-
dos por dos variables, el medio sociocult ural y el sexo. La consigna
propuesta a los padres consistía en que diera n su opinión sobre los
nifios en general. Resumiremos primero los resultados globales y pon-
dremos de manifiesto los factores que estr ucturan la representación
del niño para el conjunt o de la muestra. Describiremos a continu ación
las variaciones de esta representación en función del medio sociocultural
y del sexo de los padres.
Tres factores estructuran la representació n del niño:
- un factor centrado en las posibilidades de cont rol y de adapta-
ción racional a la realidad del niño;
- un factor que presenta un significado bastante similar al factor
Introver sión-Extraversión y que se centra en las posibilidades de crea-
ción y de expresión del niño; este factor presenta una doble orientación
y traduce la preocupac ión de los padres respecto a los aspectos tanto
positivos co mo negativos del carácter expansivo;
- un factor centrado en la afectividad del niño.
Verquerre ( 1989) no limita su an álisis a esta perspect iva gene ral.
Efectúa también análisis en componentes princip ales para los diferen-
tes subgrupos, definidos por su sexo, su pertenencia a diferen tes gru-
pos sociocultural es. La muestra de la investigación de hecho está cons-
tituid a por cuatro grupos de madres y cuatro grupos de· padre s que
pertenecen a los diferente s medios sociocultu rales (medio 1 el más
favorecido, 2 int ermedio, 3 el más desfavorec ido y med io rural).
Damos en el cuadro 1 un resumen de los resultad os para los gru-
pos de madres, que indica cada vez las tres esca las que más contri bu-
yen a los facto res seleccionado s.
180 9. Utilizaciónde los resultadosfaccoriales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Ciolai 181

Para los cuatro grupos, se encuentra la estructura factorial ya re- Cuadro 2. Representación del niño por los grupos de madres :
velada por el ACP realizado sobre la muestra global. Sin embargo los esca las que muestran una diferencia de promedio s significativa
factores presentan también verdaderas especificidades según los dife- ent re medio rural y distinto s medios urban os (Verquerre, 1989)
rent es grupos. Así el primer factor del ACP de las madr es del medio 1
resulta específico en cuant o a que integra en su definición escalas Comparacio
nes
co mo No acaba do-Aca bado, Irresponsab le-Responsable; las madres
del medio 1 parecen preocupada s sobre todo por la autonomía de la Mediol Medio2 Medio3
que es capaz el niño. En el medio 2, por el contrari o, las madres apre-
cian primero las posibilidades de control del niño, mientra s que en el Flojo-Valiente Flojo-Valiente Flojo-Valiente
me,pio 3 juzgan también las cualidades afectivas del niñ o, y para ellas Imperfecto-Perfecto Imperfecto-Perfecto Pobre-Rico
las escalas Malo-Bueno, Cruel-Amable contr ibuyen, por ejemplo, de Sucio-Limpio Sucio-Limpio No acabado-Acabado
manera important e a la definición del primer factor. En el medio ru ral, Desordenado-Ordenado Desordenado-Ordenado Inestable-Estable
el primer factor tiene globalmente un carácter fuertement e eva luador No acabado-Acabado No acabado-Acabado
y expresa también una preocupación de las madres por las cualidades Feo-Hermoso Irracional-Razonabl
e
morale s del niño como lo muestra la presencia de las escalas Imper- Inestable-Estable
fecto-Perfecto, Hipócrita-Franc o. Feo-Hermoso
Describamos aquí cómo estas diferencias se analizaron más en
detalle. Un análisis de varianza se efec tuó sobre los resultados de los Nocn: Todas las diferencia s significativas dan resultados superio res (polo dere-
tres factores del ACP obtenido con la muestra global. La variable de medio cho de la escala) para las madres del medio rural.
dio resultad os muy significativos para el factor l y 3. S trat a de otro
ejemp lo del uso del método del cálculo de los centros de gravedad.
Pero para precisar aún más la n at uraleza de estas diferencias, se reali- (calificaciones de factor, califi~aciones brutas) ponen de manifiesto
zaron comparaciones entre diferente s subgrupos para las calificacio- resultados muy homogéneos para las madres de los diferentes medios
nes brutas atribuidas por los sujetos a las diferentes escalas. Por su- sodoc ultural es dentr o del medio urbano. La variable sociocultur al no
puesto esta última comparació n hubiera sido posible sin pasar por el modifica mucho la orientación de la representación del niño. Al con-
análisis factorial. Pero éste permite dar un significado de conjunto a trario, en comparación con las madres del medio urban o pero con dife-
una mult itud de diferenc ias. Recordemos también que, como lo he - rencias según el grupo sociocultural de comparación las madres del
mos considerado en el capítulo 5, la posición de una esca la sobre un medio rural consideran al niño como más ordenado. Ya hemos obser-
factor no debe ser confundida con la intensid ad de acuerdo o de des- vado que las madres del medio rural mostraban una estructura factorial
acuerdo manifestada por los encuestados. Por consiguiente, los dos bastante específica y parecían particularm ente atentas a las cualidades
tipo s de métodos sobre las respuesta s son co mplementarios. Para ilus- m~rales del niño. En el med io rural, la representa ció n del niño parece
trar el resultado de esta técnica, el cuadro 2 ind ica las escalas que mas centrada en el control y el co nformismo y la variable geográfica
revelaron diferencias significativas entre medio urban o y rural, con resulta má~ difer~nciadora para la rep resentación del niño y en parti-
respecto a los diferent es medios urbanos, para las madr es. cular su onent ac1ón de valor que la variable sociocultural en sí.
Las escalas que muestran diferencia s significativa s se refieren la
mayoría de las veces a las posibilidades de control y de adaptación
racional del niño y entonces las madres del medio rural obtienen resul-
tados elevados. Seña lemos también que los dos indicad ores utilizados
CAPÍTULO 10
ANÁLISIS DE SEGMENTACIÓN:
JERARQUIZACIÓN DE LAS DIVISIONE S
DEL CAMPO

La pertenencia a categorías, las posiciones sociales y las adhesiones a


ciertas creencias pueden imbricarse de man era co mpleja. Existen va-
rias técn icas para intentar orde nar estos facto res y deter minar su im-
porta ncia relat iva en la actualización de ciertos principios organiza-
dores de las representac iones sociales. Prese nt amos aquí el análisis de
la segmentación.
El análisis de seg menta ció n o de dete cció n automática de
interac ciones requier e de una muestra bastante importan te. Investiga
de manera sistemát ica qué variables indepen diente s dividen, antes
que todas las demá s, una muestra dada, en dos subgrupos (o segmen-
tos), de modo que, para una variable dependiente (por ejemplo resul-
tad os factoria les), la diferencia en tre estos dos subgrupos sea la mayor
posible al tiempo que se obt iene una homogeneidad máxi ma en estos
grup os. El procedimient o se repite para cada uno de los subgrupos con
las variables independientes que queden o las particiones restantes de las
variables independie nt es ya introducidas. En un momento dado, cada
subgrup o puede subdividirse de nu evo en dos segmentos diferent es.
No son entonces nece sariamente las misma s variables independientes
las que dividen cada subgrupo ya constit uido. El procedimiento se
detiene cua ndo las segmentac iones sucesivas llevan a la constitución
de subgrupos dema siado pequeños o cuando las diferencia s entr e
subgrupos se vuelven poco importantes.

183
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CENTRAL
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184 l O.Análisis de segmentación WiUemDoise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 185

Ejemplo:los temasde conversaciónen familia Figura l. Representación gráfica de los resultado s del anál isis
en segmentaciones sobre las conversaciones familiares
Para ilustrar el principio genera l del procedimiento describimos un
aná lisis efectuado sobre temas de conversación tratados con sus pa-
Resultado factorial
dres por alumnos de escuelas secundarias ginebrinas (Doise, 1985).
(concreto-abstracto)
Para 16 temas, los alumnos habían indicado con qué frecuencia ha-
(N=589)
blaban de ellos en casa .
Un aná lisis en componentes principales proporcionó la variable de-
pendiente. Como había extraído un primer factor poco interesante, por Sección científica
haber obten ido saturaciones positivas y significativas para todos los ítems, Sección general P<.001 (latina y moderna)
hefnos seleccionado para el análisis los resultados factoriales del segundo -.21 (N=298) +.22 (N=291)
factor. Este factor, que explica 11.3% de la varianza total, da satüraciones
positivas de al menos 0.20 a cinco temas: comunismo(0.63), política(0.63),
arte (0.45), vida en la naturaleza (0.34), y vida comunitaria (0.25) Y
saturaciones negativas a cuatro ítems: salidas(-0.51), ropa (-0.39), diver-
Nivel social inferior P<.05 Nivel social superior medio
siones(-0.32) y dinero(-0.24). Así, el factor opone temas más alejados de -.35 (N= l 73) -.01 (N= 125)
las preocupaciones cotidianas (polo positivo) a temas más concretos (polo
negativo).
El análisis de segmentación introducía cinco variables indepen- Nota: El análisis se llevó a cabo en el segundo resultado factorial de las con-
versaciones familiares. La figura indica el nivel de la segmentac ión (variable indepen-
dientes: la nac ionalidad de los alumnos (suiza, española, italiana u diente), la significación estadística de la segmentac ión , el resultad o factorial medio y
otra), su sexo, el n ivel socioeconómico de su familia (superior, medio, el número de sujetos de cada segmento.
inferior), su carrera escolar (general, latina-mod erna, científica) y los
cuatro co legios frecuentados.
Se trataba ento nces de ver cuá l de las cinco variables dividía lue- gen soc ial: los alumn os de origen "inferior" (resultado medio: -0.35)
go de una primera segmentación la muestra tota l en dos submuestras. se diferenciaron significat ivamente (con un umbral de 0.05) del con-
Como lo indica la figura 1, la primera diferenciació n obtenida separa- junto de los demás alumnos (resultado medio: -0.01). Los alumnos de
ba a los alumn os de la carrera general (resultad o medio: -0.21) de los origen socia l "medio" o "superior" que se encuentran en una sección
de las demás secciones (resultado medio : +0.22), diferencia significa- que les es sociológicamente menos aprop iada se acercan entonces a
tiva con un umbral de 0.001. Volvemos a encontra r aquí un resultado los alumnos de las secciones más prestigiosas en cua nt o a sus respues -
ya muchas veces observado que confirma el gusto por el abstracto de tas a una prueba que evoca el universo fami1iar.
los alumnos de carreras escolares consideradas como prestigiosas (véase Estos resultados ilustran el principio genera l del análisis de seg-
Deschamps, Lorenzi-Cioldi, y Meyer, 1982). mentación: éste detecta las variab les independientes más apropiadas
Contin uando el aná lisis para el conjunto de los alumn os de clases para constitui r subgrupos homogéneos y diferentes entre ellos. Esta
científicas, latinas y modernas, nin guna diferencia significativa se variable es aquí la car_reraescolar. Después obtiene también efectos de
manifiesta con un umbral de 0.05, ni en función del or igen social (ten- interacción entre variables: combinada con las carreras prestigiosas,
dencia significativa de 0.1 O), ni en función de l sexo, de las nacionali- ninguna otra variable independiente produce diferenci aciones ulte-
dades o de los colegios frecuentados. En cambio, para los alumnos de riores, mient ras que la var iable socioeconómica origina un efecto
la carrera genera l una. nueva segment ación se manifiesta según el ori- diferenciador en tre alumnos de la carre ra men os prestigiosa.
l O. Análisis de segmentación Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 187
186

Ejemplo:progresismoy conservadurismoen la universidad tro, una serie de rechazos de las instituciones políticas (eleccio nes
nacionales), de l matrimonio, de las Iglesias, del ejército, de la jus-
• El aná lisis automático de detección de intera cciones fue también ap li- ticia, de la autoridad pat erna en la educación de los hijos, del libe-
cado por Frances (1980) en un estudio sobre ideología en la universi- ralismo en las relaciones comerciales . Observamos que la Iglesia y
dad. Precisemos primero algunas características del estudio: no se tra- el ejército están, dentro de estos rechazos, más pola rizados que las
ta de la universidad francesa en su totalid ad, sino de dos universidades demás instituciones, lo que es simétrico a la parte negat iva de este
parisinas que sólo conceden diplomas en el campo de las ciencias so- eje. Se advierte en cambio que las actitudes relativas a la autoridad
ciales. Además, el cuestionario utilizado para el estudio se refiere a pate rna y a la educación de los hijos en la obedienc ia no son can
actit udes hacia institu ciones y las normas y los va lores que se vincu- discriminantes co mo las que conciernen a la Iglesia o al ejército.
lan a ellas: matrimon io y autoridad paternal en la familia, Iglesia, jus- De c ualquier modo los sujetos cercanos a esta parte del eje decla-
tiéia, ejército, instituciones socioeconómicas (grandes empresas pri- ran que no tienen afiliac ión religiosa y que nunca están de acuerdo
vadas, fiscalidad, liberalismo comercial, etc.). Se rea lizó Linaprimera con sus padres. (Frances, 1980, pp. 78-81).
investigación a 720 estudi antes de París-Nanterre, de primer y tercer
año , y un a segunda investigación, llevada a cabo con 364 sujetos de La perte nencia de los sujetos a las diferentes unidades de ense-
diferentes secciones de universidades de París-Centro, verificó los prin- ñanz a (UER), tomando en cuenta la progresión en sus estudios (primer
cipales resultados de l primer estudio. o tercer año) se introduj eron como variables compleme ntarias en un
El autor de la investigación no pretende efectuar investigaciones análisis de corresponde ncias. Partiendo del polo negat ivo se encuen -
sobre las representaci ones sociales. Pero el primer factor encontr ado tran sucesivament e los dos grupos de las UER de alemán y de derec ho,
durante el AFC para las dos muestra s puede relacionarse con un prin- los dos grupos de las UER de ciencias económicas, de inglés, de espa-
cipio organizador que interviene a menudo en las represent aciones ñol, y muy cerca del origen, el grupo ún ico de geografía que pudo ser
sociales porque ubica a los encuestados en un eje que va de la acep ta- en cuestado en Nanterre. A partir del origen y avanzando a lo largo de
ción y la defensa de las instituciones (polo negativo) a la crítica y al la parte positiva del eje, encontra mos a los grupos de histo ria, de le-
rechazo de las institucio nes y de los valores que se les asocian (polo tras, de psicología, de filosofía y de sociología.
Este orden tiene un significado : coincide mucho con las propor-
positivo).
Retom emos tal cual la descripción de este eje dada por el autor: ciones de voto en favor de movimien tos estudiantile s ubicados por
jueces expertos más en la de recha o en la izquierda sobre un continuum
A lo largo de la parte negativa de l eje, se encuentra, partiendo de político . Pero para entende r mejor el sent ido de esta repartición de las
su extremo, una defensa vigorosa de la Iglesia, de la just icia, del diferen tes UER en el primer eje del análisis de co rrespondencias, se
ejército, luego de la familia conyugal, de las grandes empresas pri- rea lizó un análisis de segment ación.
vadas, de la fiscalidad directa cal como existe en el momento de la El problema teórico era el siguiente: ¿Los estudiantes de las diver-
encuesta, de una educació n autoritaria de los n iños. Para estos sas UER se diferenc ian porque siguieron distintas carreras o escogieron
sujetos la afiliación religiosa existe, acompañada de práct ica, el distint os tipos de carreras porque tenían actitudes diversas respecto a
acuerdo de sus ideas con las de sus padres es tota l, la vida con sus las instituciones? En el último caso podemos interrogarnos ento nces
pad res les satisface. Podemos admit ir que en esta parte negat iva sobre el origen de estas actitudes: ¿Son directamente indu cidas por
hay cierta jeraquización de las actitudes, porque a propósito de un pertenencias socioeconó micas o son modulad as por otros facto res?
mismo ítem encontramos afirmaciones radica les, cerca de l extre- El primer término de la alternat iva puede excluirse fácilmente: de
mo, afirmaciones más moderadas en el centro [...] A lo largo de la hecho la progresión en los estudios no provoca diferencias sistemáti-
parte positiva se enc uentr a, partiendo de la pe riferia hacia el cen- cas por lo que atañe a la proyección de los grupos en el eje del análisis
10. Análisis de segmentación Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 189
188

de correspondenc ias. La progresión en los estudi os no parece afectar nos importa~te s se_realizan de nuevo en función de las perspectivas
la posición de los sujetos en el eje cons iderado. Pero el análisis de la q_ueacampanan el interés por los est udios, las ventajas materiales an-
segmentación aporta indicaciones int eresa nt es sobre la intervenc ión t1Cipadas Y la profesión del padre.
de otros factores. Este análisis se realizó sobre los resultados del pri-
mer factor con las variab les independientes de pertenencia de los es- En conclusión, en las seis UER más o menos conservado ras e l
tudiantes a sus UER respec tivas, así como otras catorce variables, entre contmuum de la ideología está bien co rrelacionad o con el ori~en
los cuales figuran: búsqueda de un trabajo pagado, estud ios realizados social, p~ro _este determinante está ampliamente modulado por
después del bachillerato, razones de la elecc ión de los estudios act ua- motivos mtnnsecos relacionados co n el proyecto profesional co n
les, influencia del ent orno en esta elección, satisfacción por la forma- su grado de probabilidad y de vínculo con los estudi os ele~idos
ción recibida, profesión del padre y de la madre, sexo, carac terísticas para llegar a é l, con el sistema de valores materialista o intelectual
i1{;.portante s de la profesión deseada, año de estudios . en que se basa esta elección. Además, ent re estos elementos del
Los resultados de este análisis para los estudiantes de Nánterre mues- proyecto y el conse rvaduri smo "existenc ial" hay una afinidad con
tran primero la importancia de las pertenen cias a las UER: una primera e l con~e'."aduris mo ideológico: el int e rés por la mater ia enseñada,
segmentació n separa de un lado las UERde alemán , derecho, españo l, [as act1v~dadesmtele ctua les asociadas con la futura profesión van
ciencias económicas, inglés y geografía, que tienen un resultado medio ac_ompanados en sí mismos de cierto co nservad urismo. No son los
negativo, y del otro lado las UER de historia, letras, psicología, filosofía y mismos que en la muestra total. (Frances, 1980, pp. 148-149).
sociología con un resultado medio positivo. Pero otras segmen taciones
sobre el conjunto de los encuestados muestran también diferencias sig- Adet~ás, si el clima de las UER de letras y ciencia s humanas es de
nificativas, de las cuales mencionaremos en orden decreciente las tres pr~testa, esta se acentúa aún más entre los hombres que no están
más importantes : entre quienes afirman que sobre codo las ventajas ma- satisfechos con sus estudios, mientras es moderada entre las mu·
teriales son import antes en la profesión deseada (resulta do medio ne- sobre todo de origen socia l privilegiado que no necesitan un tr~r:l-~
gativo) y todos los demás, entre quienes escogieron sus estud ios en fun- remunerado.
ción de las perspectivas previsibles (resultado medio negativo) y codos El libro d~ Frances (1980) incluye resultados sobre otros compo-
los demás, y entr e quienes contes tan que su padre ejerce una profesión nent~s de_la ideolo~ía en la universidad. Describimos aquí los que
liberal o de ejecutivo superior o que no responden esta pregunta (resul- permi ten i~ustrar me¡~r la pertinencia del anális is de la segmentació n
tado med io negativo) contra todos los demás. para est uld1ar el ancla¡e de principi os organ izadores de representacio-
Estos resultados sugieren la importancia primordial de dos moti- nes socia es.
vaciones que rigen la elección de los estudio s (ven tajas esperadas y
perspectivas) y, aunque aparentemente con men or import ancia , la
profesión del padre.
Se obtienen otras indicaciones proporcionadas por las segmen ta-
ciones entre estudia nt es que pertenecen al grupo de las seis UER "con-
servadoras" y los que pertenecen a las otras cinco UER. Para los prime-
ros, la dicotomía más important e parece esta blecerse entre quienes
expresan cierto grado de satisfacción respecto a la formación recibida
o que no cont estan la pregunta (resultado medio negativo) y los que
no están en lo absoluto satisfechos con su formación (resultado medio
positivo). Pero otras segment aciones muy significativas aunque me-
CAPÍTULO 11
ANÁLISIS DISCRIMINANTE: ORGANIZACIÓN
DEL CAMPO POR LOS GRUPOS

Las represen taciones socia les no se estudian necesariamente co mo


campos representacionales únicos donde se ubican los grupos en dife-
rent es lugares. Ciertos investigadores se interesaron más directamen-
te por identificar una variación event ual de la naturaleza de los cam-
pos representaciona les en los diferentes grupos. El interés del. aná lisis
discriminante estriba en el hecho de que este procedimiento está diri-
gido a probar el grado de homogeneidad dentro de grupos de indivi-
duos al tiempo que busca la distinción máxima entre estos grupos. El
anális is predice la pertenencia de los ind ividuos a sus grupos respecti-
vos utilizando las respuestas dadas por estos individuos a cierto núme ro
de preguntas. Este tipo de aná lisis intenta así producir funciones, que
se interpretan como dimensiones factoriales,con la diferencia de que ofre-
cen configurac iones de respuestas que permiten disting uir lo mejor
posib le los grupos de indi viduos, mien tra s los factores del aná lisis
factorial permiten distinguir a los individuosentr e sí (véase la segunda
parte). Así, las funciones discrimina ntes, como lo indica su nombre,
son tipos de factores que está n some tidos a una obligación adiciona l,
la de diferenciar grupos de indiv iduos, mientras elevan al máximo la
homogene idad de los individuos en los grupos .
Así, mien tras que el análisis factoria l resume las variaciones en-
tre individuos, el análisis discrim inante resume variaciones entre gru-

191
11. Aná lisis discriminante Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 193
192

pos. Las respuestas individuales se integran a las funciones con base 9. Poder utilizar sus cap acidade s.
en su capaci dad de discriminar los grupos de sujetos. Tal propiedad 10. Tener tiempo libre.
del aná lisis discriminante favorece cierta flexibilidad de su uso. Este
Preguntémonos si este conjunto de ítems permite diferencia r a
método generalmente se utiliza de dos maneras.
Para prob ar la homogeneidad de los grupos de sujetos, nos int ere- los sujetos según su grado de formación. Para esto, efectuareh1os un
saremos más específicamente por comparar la repa rtición de los suje - análisis discriminante del grado de formación (tres gru pos que corres-
tos en estos grupos resultantes del aná lisis (grupos predichos) y la re- pond en cada uno a uno de los tres niveles de formación) introducien-
part ición que se observa efectivamente. Cua nto más se superponen do co mo variables independientes las respuestas a los diez ítems.
las reparticion es, más podremos concluir que las front eras entre los Debido a que el análisis se refiere a tres grupos de sujetos, sólo
gr1Jpos son claras y que estos grupos se asocian a campos específicos. podemos obtener un máximo de dos funciones discriminantes.
El cuadro 1 indica las principales caracte rísticas de estas funcio-
Presenta remos dos ejemplos de esta aplicación .
También es posible usar el análisis discriminante ·para describir nes. Consta tamos en un inicio que la primera es considerablemente
las diferencias entre los grupos. En ese cas.o, nos inclinaremos por los más efect iva que la segunda. Explica más de los tres cuartas partes de
result ados discriminante s y las contri buciones de las variables a las la varianza y alcanza un umbral estadís tico acepta ble.
funciones para destacar las prop iedades que distinguen a los grupos Dado que la segund a función diferen cia poco los grupos, efectua-
remos un segundo análisis seleccionand o sólo una funció n. Para inter-
entr e sí. preta r los resultados, nos referimos a los coeficientes de las diferentes
variables en las funciones discriminantes: los coeficientes estandari-
ANÁLISIS DISCRIMINANTEY HOMOGENEIDAD zados permiten saber cómo está orientada la función, mientras que los
DE LOS GRUPOSSOCIALES coe ficientes no estandarizados sirven para calcular los resultados de
cad a sujeto, y por ende, clasificarlos en uno de los grupos. La impor-
o: losdeterminantesde la elección profesional
Ejem/Jl tancia de las variables en cada función discriminante puede apreciar-
se por su corre lación con las funciones discriminantes. El cuadro 2
Demos primero un ejemplo tomado otra vez los dat os obtenidos con indica estas correlaciones y los coeficient es estandar izados de cada
los apren dices. Los sujetos señalaban la importancia de diez ítems en una de las variables en la primera función.
la elección de una profesión en un a escala de cuatro punt os (muy Observa mos que las variables más correlacionada s con la primera
import ante, bastant e importante, poco import ante, no import ante). función se refieren esencialmente a lo que se podría llamar los aspec-
tos instrument ales de la act ividad profesional (adqu isición de privile-
Los ítems son los siguientes:
gios de cierta manera) . Escas variables son las más discriminantes, lo
que prueba un aná lisis de varianza realizado sobre cada una de ellas
l. Asegurarse un porvenir estable.
2. Establecer contact os humanos. con el nivel de formación como fuen te de va riación. Las variables
cor relaci onada s negativa mente con esta primera función -me nos
3. Gan ar mucho din ero.
diferenc iadoras que las demás- se refieren más a los aspectos expresi-
4. H acer algo útil para los demás.
vos de la act ividad profesional (ha cer lo que nos gusta, tene r tiempo
5. Ejercer un oficio que nos agrade .
libre y cont actos humano s) . La lectura de los coeficientes esta ndar i-
6. Ejercer cierto poder.
zados de las variables en la primera func ión discrimina nte muestra
7. Tener responsabilidades.
8. Adqu irir una condición social elevada y ciert o prestigio. que estos dos aspectos son opuestos. ·
194 11. Análisis discriminante Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 195

Cuadro l. Result ados del aná lisis discriminante sobre el grado La observación de los resultado s medios obtenidos por los tres
de formación con los determinantes de la elección de la profesión: grupos en la primera función -l os centro ides- indica que los aspectos
descripción de dos funciones discriminante s instrumenta les se vuelven más import ant es a medida que los aprendi-
ces avanzan en su formación (cuadro 3).
Val. % Varianza Lambda Para conocer el valor predicti vo de las funcion es discriminantes,
Función Prop
. explicada deWilksChi-cuadra da d. l. Sign. compar emos la distribución de los individuos en los tres grupos que
resultan del aná lisis con la observada efectivamente (cuadro 4).
1 0.1051 76.47 0.8766 31.68 20 0.047 Globalmente, 46% de los indi viduos se atribuyen a su grupo ac-
2 0.0323 23.53 0.9687 7.65 9 0.569 tual de pert ene ncia. lCó mo interpr etarlo? Una primera posibilidad es
compa rar el número de individu os clasificados de manera correcta
,
No ta: El valor propio corresponde a la razón entre las variac iones int er e con el que obtendríamos al azar. Así la probab ilidad de pertenecer al
intra grupos. La lambda de Wilks indica la proporció n de la varianza que no se explica grupo 1 es de 34%, o sea la proporción de sujetos clasificados en el
por las diferencias intergrupos. Observa remos que es re l~tivan~entcdevado . Este va- primer año de aprendizaje. Constatam os que la proporción de indivi-
lor permite calcu lar una chi-cuadrada para probar una h1pó tes1s de igualdad entre los
resultados d iscriminantes promedio de cada grupo.
duos predicho s de manera correcta en el grupo 1 por el análisis es
48.2%. Una X2 calculada para compara r las dos proporcio nes nos per-
mite rechazar la hipótesis de una igualdad con un nivel inferior a p =
Cuadro 2. Resultados del análisis discriminante sobre el grado .05 (X2 (1) = 4.09) . Asimismo constatam os que el número de suje tos
de formación con los dete rminant es de la elección de la profesión: clasificados de manera correcta en el grupo 3 - 44.4%- es significati-
correlaciones de las variables independi ent es con la primera función vamente superior al nú mero que obtendríamos al azar -29%- (X2 (1)
discriminant e y coeficientes estand arizados de estas varia bles = 7.09; p < .10). En cambio, el número de sujetos clasificados de
man era correcta en el grupo 2 -45.1- no es diferente del que obten-
Coeficientes dríamos al azar: 37%. Como ya podíamos damos cue nt a de ello por la
Variables Correlaciones estandarizados observación de los centroides, el análisis diferencia principalmente
los dos grupos extremo s. Esto no debe sorprende m os. Como lo había-
Condición social 0.63 0.58 mos constatado en la introducci ón de este capítulo a propósito del
Ganar dinero O.SS 0.53 AFC estadístico, una primera función discriminante (o, por ana logía,
Porvenir estable 0.48 0.26 una primera dimensión) siempre tiende a oponer los estados extremos
Tener poder 0.35 -0.02 de l cuadro de datos analizado.
Tiempo libre -0.26 -0.50 La segund a función tiene ent onces la condición de "correctora". -;,
Contactos human os -0.23 -0.15 Pero en este caso, el co mportamient o del grupo medio no se encuen-
Oficio atrayente -0.18 -0.24 tra de man era homogénea en la int ersecció n de los comporta mientos
Ser útil 0.15 0.23 de los sujetos de los demás grupos. Vamos a volver a hab lar de este
Tener capacida des 0.08 -0.20 punto importante en el próximo ejemplo de utilización del an álisis
Responsabilidades 0.12 -0.01 discrimina nte . Una segun da posibilidad para int erpret ar los resulta-
dos es considerar el grupo 4, es decir los sujetos en cuart o año de
formación que no se tomaron en cuenta en el an álisis. Advertimos
que en su mayoría se clasifican en el grupo 3 {la diferencia con una
clasificación al azar es poco significativa: x2 (1) = 2.89; p < .10).
11. Análisis discriminante Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 197
196

C uadro 3. Resultados del an álisis discriminante sobre el grado Ejemplo:los temas de conversación entre amigos
de formación co n los determinantes de la elección de la profesión :
centro ides de los tres niveles de formación Otro ejemp lo de los efectos del aná lisis disc rimin ante cuando los gru-
pos de sujetos pueden estar más o meno s ordenad os sobre un continuum
Centroide co nsiste en una preg unt a tomada de la enc ues ta ya ci tada de Des-
Grado
c hamps, Lorenzi-Cioldi y Meyer (1982). Los sujetos indicaban su in-
-0.35 te rés por hab lar de 19 temas o actividades con sus am igos (escalas de
1
-0.04 cinco punt os, de "nun ca" a "muy a menud o") .
2
0.46 Los ítems son los siguien tes:
3
1
, l. La vida comunitaria. 11. La expe riencia sexual.
2. Las motocicleta s. 12. La política.
Cuadro 4. Resultados del análisis discriminante sobre el nivel 1

de forma ción con los dete rminantes de la elección de la profesión:


3. La higiene. 13. La vida profes iona l.
4. El dinero. 14. El servic io milita r.
comparac ión de los efectivos observa dos con los efec tivos predichos
5. La ropa. 15. Los estudios.
por e l aná lisis en los diferente s nivele s de formación
6. El alcohol. 16. La religión. '1
Grupopredicho 7. La elecc ión de los amigos. 17. La moral.
Grado Grado Grado 8. La vida en la natu ra leza. 18. Las sa lidas nocturnas .
I 2 3 9. El co munism o. 19. Las diversiones.
N
10. El arte.
Grupoobservado
Grado
Los ítems se se leccio naron con e l objeti vo de presentar diferentes
41 29 15 aspectos de la vida cot idiana de los alumnos. Más exactame nte , para
85
48.2% 34.1% 17.6% hacer aparece r polos más o me nos co ncretos o abstractos de l pen sa-
91 30 41 20 miento. Varios autores mostraro n de hec ho que e l gra do de abstrac-
2
33.0% 45.1% 22.0% ción de los discursos constituye un factor importante que disting ue las
16 24 32 clases o los med ios soc ia les (véa nse Bourd ieu, 1977 ; Bernstein, 1975 ;
3 72
22.2% 33.3% 44.4% Bisseret , 1974; Espéret, 1979) . Los sujetos eran 200 niñ os y niñas de
cato rce y quince años de edad que cursaban tre s áreas de esco larización
(350 suje tos en total pa rticiparon en la enc uesta, pero no todos los
sujetos contestaban las mismas preguntas) de prest igio c recie nt e: prác-
Globa lment e , observamos que la clasificació n predicha co nfirm a ticas, modernas, y clásicas. No es posible presentar en esta obra las
que la concepc ión instrumenta l de la actividad profes iona l adq uiere áreas de man era exhaustiva. Baste decir que los prácticos se dirigen
más importancia cu ando los suje tos avanzan en su formació n. Apo- hacia la vida act iva a través del aprendizaje y el ejercic io de un oficio
yándonos en esta obse rvació n, añad iremos que los centro ides de los (como los sujetos del ejemplo precedente), mientras que objetivame nte
grup os 3 y 4 son estadísticame nte diferentes de los corres pondient es a los clásicos en su mayoría tenderán a realizar estud ios prolongados
los grup os 1 y 2 y que los grupos 1 y 2 difieren también en forma (bachillerato y universidad). Los modernos co nstituyen la categoría
in termedia que más nos interesa en este eje mplo. Su porve nir todavía
considerab le.
198 11. Análisis discriminante Willem Doise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 199

no aparece de manera tan clara como para las demás categorías y sus Cuadro 5. Resultados del análisis discriminante sobre la carrera
posibilidades están más abiertas. escolar con la intensidad de las conversaciones entre amigos:
Se efectuó un análisis discriminant e de los diecinueve ítems y los centro ides de los grupos escolares
tres grupos de sujetos. Como en el ejemplo precedente, el análisis re -
lativo a tres grupos de sujetos, podemos obtener dos funcione s discri- Función Función
minantes como máximo. Grupo escolar 2
Se eligieron dos funciones significativas, que explican respectiva-
ment e 51 y 49% de la varianza común. Al contrario de lo que ocurría Prácticos -0.37 -0.87
en el ejemplo anterior, las dos funciones son casi equivalente s. Su em- Modernos -0.73 0.29
pleo conjunto está por ende perfectamente justificad o. La función 1 Clásicos 0.70 0.50
opCmelos ítems estudios,arte, y política{polo positivo), a los ítems vida
profesionaly motocicletas{polonegativo). Como aparece en el cuadro 5,
que muestra los centroides de los tres grupos en cada función, esta
función opone los clásicos, hacia el polo abstracto, a los moderno s pero Cuadro 6. Resultados del análisis discriminante en la carrera
también a los práctic os, hacia el polo concreto. escolar con la inten sidad de las conversaciones entre amigos:
La función 2 opone la vida en la naturaleza,la vida profesional,la comparación de los efectivos observados con los efectivos predichos
elecciónde los amigosy el comunismo{polo positivo) al dinero,la higiene, por el análisis en los diferente s grupos escolares
la vidacomunitaria,y la experienciasexual{polonegativo). El aspecto inte-
resante de este análisis es la inestabilidad relativa del grupo intermedio Grupopredicho
de los modernos: cercanos a los prácticos en la función 1, están cerca de Grupoobservado N Prácticos Modernos Clásicos
los clásicos en la otra función. Consideremos entonces el valor predictivo
de las funcione s con el cuadro 6. Prácticos 67 44 9 14
Vemos claramente, según las proporcion es de sujetos predichos 66%
de manera correcta en sus grupos de pertenencia actuales, que la fuer- Modernos 49 18 21 10
za de la oposición entre las categorías extre mas, clásicos y práctico s, 43%
impide o por lo meno s atenúa la aparición y por consiguiente la iden- Clásicos 84 12 8 64
tificación adecuada del perfil de respuesta de los moderno s. La mayo- 76%
ría de ellos están colocados de manera correcta en su grupo, pero 18
se encuentran sin embargo en la categoría inferior y diez en la catego- Nota: Los porcentajes indican la proporción de sujetos predichos de manera
correcta.
ría superior. Después de haber realizado tres análisis discriminantes
complementarios, uno para cada pareja de grupos (estos análisis abar-
can dos grupos y proporcionan una sola función discriminante), he-
mos obtenido los resultados siguientes: para la oposición práctico s- prácticos manifiesta n interés por temas clarame nte opuestos, la espe-
modernos, la función extraída predice el comportamiento de 71% del cificidad de los contenidos expresados por los modernos decrece a
conjunto de los individuo s (la función explica 29% de la varianza to- medida que estos contenidos se confrontan con los recogidos entre los
tal); para la oposición clásicos-modernos, 79% (33% de la varian za prácticos. Los análisis efectuados permiten así atribuir una posición
explicada); por último, para la oposición prácticos-clásicos, 82% (43% más cercana a los niveles inferiores de la jerarquía escolar a este grupo
de la varianza explicada). De hecho, mientras que los clá sicos y los intermedio constituido por los moderno s.
200 11. Análisisdiscrimin
ante WillemDoise,Alain Clémencey FabioL.orenzi-Cioldi 201

ANÁLISIS DISCRIMINANTEY PRINCIPIOS Los análisis discriminantes rea lizados con los subgrupos de los
DE VARIACIÓN DEL CAMPO estudiantes y de los profesiona les permit en diferenciar claramente las
categorías de sujetos (71% de los sujetos clasificados correctamente
Ejemplo:la enfermedadmental en el primer caso y 90% en el segundo).
Debido a que provienen de diferente s formaciones, los grupos de
Una investigaci6n italian a sobre las representaciones sociales de la estudiant es disponen de distinta información sobre el campo de la en-
enfermedad ment al (véase Bellelli, 1987) incluía estud ios con una téc - fermedad men tal y su tratamiento. Una primera funci6n (46% de la
nica de investigaci6n que proponía pregunta s de opini6n cerrada s so- varianza explicada) opon e los estudi antes en psicología a todos los
bre las definiciones de enfermedad mental, sus causas y sus tr atamien- demás grupos, en particu lar a los estudi antes en medicina y en menor
tos. Los resultados fueron utilizados por Zani ( 1991) para realizar análisis medida a los alumn os enfe rmeros. Los estudiante s en psicología se
discriminantes con grupos de sujetos que estudi an o trabajan en el adhieren a una concepción psicosocial de la enfermedad mental: pien-
ámbito de la enfermedad mental en tres ciudades diferente s. Los gru- san que el tratam iento más eficaz co nsiste en un ca mbio del entorno
pos introducidos en el primer aná lisis fueron siete, o sea cuatro grupos socia l y en una terap ia familiar, que los lugares más apropiados para la
de est udiantes (medicina, ciencias, psicología y enfermería) y tres gru- terapia son apartamento s agrupad os y unidades de cura divididas en
pos de profesional es (psiquiatras, psic6logos y enfermeros psiquiátri- sectore s, que el objetivo del tratamiento debería ser la capacidad de
cos). Después, nuestro colega realiz6 análisis por un lado con los gru- estab lece r relaciones y que la consecue ncia más important e de la en-
pos de estu diantes y por otro con los grupos de profesionales. fermedad mental es el aislamiento social.
Un prime r análisis permiti6 una clara distinci6n entr e los estu- Por el contrar io, los otros tres grupos expresan una concepción
diantes y los profesiona les gracias a una función que exp lic6 más de médico-clínica: las causas de la enfermedad ment al serían de natu ra-
50% de la varianza {valor propio: 1.44 p{X2) : .00001). A l parecer los leza individ ual y vincu ladas a factores biológicos; la utilización de
estudi ant es consideran que las enfermedades men tale s se caracteri- medicinas sería la mejor terapia y un hospital de curas generales debe
zan por una evoluci6n progresiva y que pued en ser de origen biológi- considerarse como el lugar más aprop iado.
co, mientr as que los profesionales insisten más en la diversidad de los La segunda función (31% de la varianza) diferenc ia los subgrupos
síntomas de la enfermedad (periodicidad de las crisis) y en la ocurren- de los alumnos enfermeros y de los estudi antes de medicina. Los pri-
cia de fases críticas. meros tienen una concepción cent rada en los aspectos macrosoc iales
Para los estud iant es, los objetivos de la tera pia se relacionan con del problema y los demás, un a concepción más médica. Una tercera
las necesidades de los enfermos mentales de tener contac tos con otros funci6n (23% de la varianza) opone a los estudi antes en ciencias a los
y con su aceptació n por la sociedad en genera l. Los profesionales tie- demás grupos, sobre todo a los estudian tes de medicina y de psicolo-
nen más como objetivo el alivio de los síntomas y el aumen to de las gía; los primeros con la particu laridad de adoptar una concepción
capacidades de los enfem1os de satisfacer las exigencia s procedentes médico-biológi ca pero que acentúa menos los aspectos clínicos que
de su entorno socia l mediante el efecto de las medicina s y la hospita- los est udiante s en medic ina.
lización. Pero en lo que concierne a los lugares más apropiados para el Entre los subgrupos de profesionales, la primera función del análi-
tratamiento, los estudia ntes consideran, sin embargo, que los hospita- sis discriminante (63% de la varianza) difunde por un lado una concep -
les psiquiát ricos también pueden ser eficaces, mientra s que los profe- ción médica y social de la enfermedad mental con referencias a facto res
sion ales insisten en que los enfermos debe n ser curados en estru cturas biológicos (el alcoholismo y las drogas se con sideran como causas y se
territoriales de salud mental y en su casa en un medio que les resulta recomienda un tratamie nt o farmaco lógico) y a factores del entorno so-
familiar. cial (el tratamiento requiere de un cambio del entorno social y tiene por
objetivo impedir que los enfermos molesten a los demás) . Por el otro
202 11. Análisisdiscriminante
/

lado, se perfila una concepción más institucionalizada centr ada en los


papeles profesionales del médico y especialista en diagnóstico. Los en-
fermeros se encuentran en el primer polo y los psicólogos en el segundo.
La segund a función (37% de la varianza) opone aspectos médico-
organizacionales (centrados en un tratamiento en hospital con medi- CAPÍTULO 12
cinas) a aspectos sociorrelaciona les (terapia familiar). Los psiquiatras ANÁLISISDE DATOS TEXTUALES·
se opone n a los psicólogos; las enfermeras se encuentran entre los dos Y ESTUDIO DE LAS MODIFICACIONES
grupos. DE LOS CAMPOSDE REPRESENTACIONES
Así, las áreas de formación, las prácticas y los objetivos profesio-
nales intervienen claramente en la manera como se ubican los indivi-
dud's con respecto a los principales componentes de las representacio-
nes de la enfermedad mental. El análisis discriminante permite entonces
averiguar ha sta qué punto es posible predecir la pertenencia a ciertos
grupos con base en las diferencias ent re estos grupos en cua nto a sus
representaciones mismas.
Diferent es autores parten de la hipótesis de que las representaciones
ca mbian en los mismos individuos en función de los camb ios ocurri-
dos en sus experiencias. La experimentación const ituye un método
indicado para estudiar las dinámicas de estos cambios, y pueden em-
plearse varias de las técnicas descritas en este libro para conformar
estas variables dependientes. Sin embargo, terminaremos esta parte
acerca del anclaje con la ejemp lificació n de una técnica reciente que
demostró su utilidad para el estudio del vínculo entre representacio-
nes y cambios de condición profesion al, durante un estudio compara-
tivo y no experimental cuyo objetivo era poner a prueba un nuevo
método de análisis textual , recurriendo a un a técnica de AFC.
La investigación de Lorenzi-Cioldi (19916) trataba sobre la co m-
paración de las representaciones en dos poblaciones de composición
sexual mixta: estudiant es que tenían un área profesiomil dada como
objetivo, y trabajadores que ya ejercían en esa área: el trabajo social.

Ejemplo:el trabajode los educadores

La población está constituida en parte por educadores que trabajan


en diversas instituciones que dependen del Servicio Médico-Pedagó-

203
204 12.Análisisde datos textuales WillemDoise,Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 205

gico (SMP) de Gine bra, y en parte por estudia nte s del Institut o de Es- referencias masculinas, instrumentale s, a las femeninas, expresivas .
tudios Socia les de la misma ciudad (opción de educac ión especia liza- Estas referencias se mezclarán en el discurso producid o por cada suje-
da), que se destinan precisament e al ejercicio de la profesión de edu- to. Una pluralidad de anclajes, de princip ios organizadores en compe-
cado r o ed ucado ra especializados. Un en cuestador de sexo masculino tencia los unos con los otros, operarán en esta población.
les hizo a los sujetos dos pregunta s abiertas basadas en la técn ica de El contexto en que se mueven los educado res difiere profunda-
las asociacio nes libres. Así estaban formuladas las pregunta s: mente del medio estudiantil. Las relaciones de trabajo estr ucturan las
-lCuá les son las caracterís ticas que debe poseer un(a) educador(a) interacc iones y tienen co mo consecuencia probab le el aba ndono de
del Servicio Médico- Pedagógico (dirección de la enseñanza prim aria) una ideología igualitaria. La eficacia puede presu poner una especiali-
para llevar a cabo su tarea con los nifios? (abajo: pregunt a Ni.ñas). zación y por ende una diferenciación de los papeles. Este contexto
-lC uáles son las carac terísticas que debe poseer un(a) educa dor(a) estaría más bien carac terizado por represent aciones que se basan en la
del--Servicio Médico-P edagógico (dirección de la enseñanza primaria) expresión de las difere ncias, en la no inter cambiabiliqad de las perso-
para contrib uir al funcionamie nto del equipo educat ivo? (abajo: pre- nas y que se nutr en de caracterí sticas colectivas. Por cons iguient e,
gunta Funcio namien to). entre los educadore s esperarem os aislar una dimens ión de las repre-
Para la población de estudiantes, las pregu nt as no cont enían la sentaciones claramente definida por los estereo tipos masculinos y fe-
menci ón al Servicio Médico-Pedagógico . Los sujetos no conocía n el menino s. Esta dimen sión se correlacionará con el sexo biológico de
contenido de la siguien te pregunta sino hasta después de haber con- los encuestados. El género , principio organizador important e entre los
testado la primera. educadores practicante s, habrá entonces de estru ctu rar profundamente
Las preguntas se refieren en tonces a la act ividad ejercida con los sus actividades profesionales. Anclando sus representaciones en la
nifios, lo que constituye la tare a actua l para el educad or, y futura para división en tre masculino y femen ino, los educad ores podrá n definir
el estudian te, y a su part icipación en un equipo de trabajo, que repre- las funciones socia les especfficas de su trabaj o, en térm inos de com-
sent a un polo muy importante aunque no tan trat ado de su traba jo. parti r las experiencia s vividas con sus pacientes (polo expresivo), o de
Esta elección apunta hacia la indu cción , respectivamente, del polo la programació n de activida des en eq uipo con miras a alcanzar los
indi viduo y del polo grupo en el área profesion al. La función del edu - objetivos terapéuticos (polo instrumental).
cado r, si bien co mprende hace rse cargo de niños, lo que implica for-
mas de ser específicas: equilibrio, comparti r, decisione s, éxito (polo
individuo), se manifiesta también en el marco de un equipo de trabajo U N MODELO DE ANÁLIS IS LÉXICO
multidi sciplinario, que supone capacidades de elaboración, de co la-
boración y de ate nción (polo grupo). Las respuestas consistían en oracio nes corcas y a veces en palabras
La hipótes is principal se aplicaba a los vínculos entr e el tipo de aisladas. Estas unidades de significació n son similares a las asociacio-
población (estud iantes vs. trabajado res) y el sexo de los encuestad os nes libres Así, el aná lisis léxico nos pareció más adecuado, menos
(para más deta lles acerca del procedim ient o y las hipótes is, véase reductivo que un análisis de tipo tem ático.
Lorenzi-C ioldi, 1991b). A partir del contexto cultural del medio estu- El an álisis de las respuestas se realizó por medio del programa de
diantil , que transm ite representaciones favorables a la igualdad sexua l, análisis de correspondencias de datos text uales (SPAD-T). Primero,
a la com unicació n, al humani smo y condena, aunque no de manera conformamos una base de datos con todas las respuestas obtenidas. El
explícita, las co nduct as y los discursos sexistas o ca ricatur escos sobre cuad ro de frecuencias analizado cruza el co njunt o de las palabras del
uno u otro sexo, formulamos la siguiente hipóte sis. Entre los estudian- texto con los individuos encu estad os. Se efect uaron cuatro anál isis
tes, las represent aciones de l grupo y la tarea no serán estruct uradas separado s, es decir un anális is por población y por cada una de las dos
priorit ariament e por un a dimen sión estereotípica sexual que opone preguntas, Funcionamiento y Nifios. Co mo para el modelo clásico de
206 12. Análisis de datos textuales Willem Doise,Alain Clémence y FabioLorenzi-Cioldi 207

análisis facto rial de las correspondencias, los resultados permiten una Figura l. Representación gráfica del AFC del cua dro de frecuen cia
representación gráfica, en forma de factores, de las asociaciones entre que cruza las palabra s y los individuo s: palabra s dadas en respues ta
líneas (individuos) y columnas (palabras). Los valores propios asocia- a la pregunta de Funcionamiento por los educadore s y educadoras
dos con cada factor indican la intensidad del vínculo entre estas lí- {,rofesionales
neas y columnas. La lectura de las gráficas requiere de las reglas de aceJ,tar
int erpretación que ya hemos mencionado, y de las cuales encontra- educador
mos una descripción no matemática en Fénelon (1981), Lorenzi-Cioldi idemidad
(1983), y Cibois (1983; 1984). Aquí recordaremo s alguno s principi os relación propio

básicos del análisis factorial aplicado a las palabras.


Para cada análi sis efectuado , se calculan un espacio de palabras y
un' espacio de los encuestados. Dos palabras se acercan más entre sí 0.8 multidisdJJiinariedad entre,ga colaboración
f conlfanrn
en el espacio cuanto más se encuentr en asociadas en la representa - 0.5 otros ¡ noticias
ción de varios encuestados¡ de manera análoga, dos encuestados se 0.4 trabajar f co~1~Í,cro . ¡nicicuiua
fw.1c!IJ.
11amicnto f pregunta al>erturad~~ ogo
acercan el uno al otro cuando emplean palabras parecidas en sus res- 0.2 pos,b,hdod . equipoado¡¡tar continúa tesponsob,hdad
1,rofesional ~e_g?crnr col)tinuidad disponibilidodª1111" 0
puestas. Los punto s situado s en los alrededores del origen de los facto- o ·· ··· · ·-··--=li.sis •.• cargo ··-· ····_¡,~=-. ._ . . · ·h·-- ··· ··- ·· ·· ·· · -·-·
interés p~r~na escu, _ar capaz
res se leen como perfiles promedios, porque no se alejan de los márge- -0.2 formación . sob uría colcra%1íhcionesh'
trabruo . a ierto
nes del cuadro. No todas las palabra s tienen el mismo peso en la -0.4 n;•xibiíiaod : persona1,dod
ct1/>acüliia j
interpretación de un factor. La lectura de las contribuciones constitu- -0.6 l1acer
scrvicigbjccivos !
ye una ayuda adicional para la interpr eta~ión . En especia l destacare- ¡ Ulciencia

··-¡
1
-0.8 entrcoar • comu,RHR niño
mos la noción de contribución absoluta. Esta se expresa en porcenta- gru/,o energu,
-1 jcrnrquía ¡,odcr
jes e indica la importancia de un punto dado (palabra o encuestado) nüios
conflictos adulzo,
- 1.2 adminl~trar
en la construcción del factor. La interpretación de los factores se basa-
rá exclusivamente en subconjuntos de palabras que tienen, en un fac- - 1.4 dinámica i
tor dado, una contr ibución absoluta más elevada que la contribución · l.4 -1 -0.6 -0.2 0.2 0.6
media. N ota: Las palabras con una cont ribución a los ejes factoriale s > 1.54 se ano-
tan en cursivas.

El campode loseducadoresprofesionales
que están ubicadas hacia la derecha del plano (ejemplos: paciencia,
Se realizaron dos análisis de las correspondencias en las respuestas de apertura,disponibilidad,comunicar,diálogo)tienen un carácter expresi-
34 ed ucadores, una para la pregunta del Funcionamiento (364 pala- vo más marc ado que sus opuestas, que se relacionan con el logro de
bras distinta s, con topes de frecuencia s limitados), el otro para la pre - las metas (ejemplos: jerarquía,conflicto,administrar,hacer, profesional).
gunta de Niños (373 palabras). Una oposición entre lo que Parsons y Bales (1955) llaman orientacio -
Leemos en la figura 1 el espacio de las palabra s del análisis de las nes del papel masculino y del papel femenin o funciona claramente en
correspondencias de las respuestas a la pregunta de l Funcionamiento. el primer eje de este análisis. A los deseos de vínculo, a la conciencia
Considerando la figura 1 (las palabras con una contribución ab- y a la expresión de los sentimi en tos personales (estereotipo femeni-
soluta más elevada que la contribución promedio se indican en cursi- no), corresponden los sentimi ento s que se vinculan con la jerarquía y
vas), se destaca una clara oposición entre dos grupos de palabra s. Las la competencia (estereotipo masculino) .

j
208 12. Análisis de datos textuales WillemDoise,Alain Clémence y FabioLorenz.i-Cioldi 209
La distinción de las palabras que aparece en la figura 1 cubre una Figura 2. Represent ación gráfica del AFC del cu adro de frecuenc ·
separación bastan te clara entr e los encu estad os: diez educadores (de que cruza individuos y palabras: palabras dada s por los educador~:
un total de doce) se ubican a la izquierda de este primer eje (polo Y educado ras en respuesta a la pregunt a Niños .
instrumental), y quin ce educadoras (entre 22) se encuentran de lado
¡,rofesional
derecho {polo expresivo). Los promedios de las coordenadas de los
dos sexos en el factor 1 confirman este conteo. Respectivamente son ide111idt1d
de -0.40 y de 0.17 (t(32) = 2.12; p < 0.05).
Asimismo hemos seleccionado, para cada sujeto, frases típicas, que f/exibilü/ad
imeré.s
contienen una fuerte proporción de palabras que han part icipado en la
construcción de los primeros dos ejes (para el procedim iento de selec-
1.2
cióñ de las frases modales, véase Lebart y Salero, 1988, pp. 117 ss). . i' conflicws
Ahora presentam os algunos ejemplos. En lo que respecta a los hom- l fimc101 niemo: b .
1m
lli/L'reme.~ trp aJo
bres: "Saber negociar", "Poder administrar con flictos", "Identidad pro- 0.8 crdaJ,t
1ci611
orros : msrirución
pia". En cuant o a las mujeres: "Capacidad de adaptar se a la evolución d' in~crcanlbio
0.6 ¡:?
rupo ~sJ~~i~
1
i~trarÍ
del pensamiento de este servicio", "Mente abierta, ment alidad de co- profesionales csr1cruras
operación y de colaboración", "Tomar en cuenta a los demás". 0.4 formación ' 13
~er
continuidad actividadcsq:1pac1dad
En la figura 2 se observa el espacio de las palabra s del análisis 0.2 ríempocqf1i ¡oder
relativo a las co rrespondencias de las respuestas a la pregunta sobre ·- ···· ······· ·,···· ··· ········ · crear····· e('~
¡ -----------------------·

-
Niño. conoc1
mienrn situaciones

Una oposición parecida a la anteri or, aunque en un segundo eje, -0.2 . urilizar
r~i°!~~ncs
niño~ ; jerarquía
n dcfinirs
Jóvcne*upcrvisió i,yos rt'Acxión
aparece en tre cada grupo de palabras. Las palabra s situad as hacia la -0.4 pedagógico tom~ tener relad611
mucho . ¡
part e superior del plano (ejemplos: profesional, identid ad, conflictos, -0.6 relación imaginac ióWe~~os:
funcio nami ento, interés) se oponen a las colocada s en la parte infe- entrena nmo ¡
imaginafSCuchpr
-0.8 saber ¡,«crenc,a ., Í /Jregunw
rior del plano (ejemplos: humor, disponibilidad, cuestión, coherencia,
-1 col1erenci,1 i restablecer
pacienci a, atención). La repartición de los hombres y de las mujeres dis/JO
níbilidad i
en este plano indica que la mayoría de los primeros se sitú an hacia el rémtino

polo instrum ental y masculino, mientr as que las segundas se orientan


/iumor
hacia el polo expresivo o femenino (promedios respect ivos: -0.4 7 y
0.35; t(32) = 2.61; p < 0.02).
En lo que conciern e a las frases moda les, aqu í present amos algu-
nos ejemp los. Hombres: "Tener los rec ursos para seguir o aplicar un
- 1.4 -1 -0.6 -0.2 0.2 0.6
objetivos
l
-
dirección

proyecto pedagógico", "Ser capaz de diferenciarse a sí mismo del niño", Norn: Las pala bras con un a cont ribució n a los ejes factor iales > 1.59 se ano-
tan e n c ursivas.
"Definirse con relación a los imperat ivos escolares" . Mujeres: "Tener
sentid o del humor", "Estar disponible, capaz de presta r atención".
El campo de los estudiantes

Dos aná lisis de corresponden cias se efectu aron también con las res-
puestas de 39 estudiant es, uno para la pregunta de Funcionami ento
,;

210 12. Análisisde datostextuales WillemDoise,A lainClémencey FabioLorenzi-Cioldi 211

(364 palabras distintas con umbral es de frecuencia ret enidos), el otro Figura 3. Representación gráfica del AFC del cuadro de frecuencia
para la pregunta de Niño (369 palab ras). que cruza las palabra s y los individuo s: palabras dada s por los
La figura 3 muestra los resultad os para Lapregunta de Funciona- estudiant es (hombres y mujeres) a la pregunta de Funcionamiento
mien to. ganas
A l exam inar este esquema, no adve rtimos diferencias notable s conocer
entre las posiciones de las palabra s en relación con los estereo tipos
sexuales. En el polo positivo del factor 1, leemos: respetar, opinion es,
abierto, que tienen un a connotación exp resiva, pero también palabras
como: decisiones, negociar, saber, con una connotación más bien ins- 1.4
trumental. En el polo opuesto de este factor, encontramo s palabra s 1.2
positivo ,'
1 1
es~~~?i~:r opiniones
como: confia nza, apertura, atención, compartir (expresivas) pero tam- equiJ}{Jc:,ftictJ
0.8 compartir ,;,:w.:e
J,wr
bién palabra s como capacidades, proyectos (instrument ales) . ¡,ro¡,io
Veamos ahora el factor 2. En el polo positivo destac an: crít ica, opi- ~µlqgq tener
buena 0.4 . conoci8Nc°
rfto f trab
'~jico
1
niones (instrumentales), pero también: escuchar, equipo, conocer (ex-

-
proyectos , . intereses límites ~rc1•unta resrabltcert:mn
imicatiyQ
presivas). En el polo negativ o: sensibilidad, franqu eza, grupo, compar- cnucas tlil1'bi. J1roJ10
s1cio11es
rn/x1cülad o 1
------ respeto--~ .P.ítlfu~ar C':IT h~~or. ----- saber--:iil
H•• ~•------- - negol'iar--- ·--·
tir, colaboración (expresivas), pero pocas palabras del tipo instrumental: -0.2 d· ·b·¡·¿ d ;¡tolerancia . 'd d
cncrcga ideas 1sp
o11111 a ob¡'cr
ivid:ánv1 a es
decisiones. -0.4 !IJJerturfü..:
udwr , , po<ler
persona1 ! l1acerwmar
Nos queda por verificar si este ordenam iento de palabras se vincula -0.6 Jinam¡smo res/:xttm
con el sexo de los encL1estados. Tal no es el caso , pues estudiant es entusiasmo otro decisiones
hombres y estudiantes mujeres se encuentran disper sos en el espacio. _l confianzaenergía
co
icesiones
No aparece diferencia alguna ni en el factor l ni en el factor 2. -1.2 fmciefcic1
En lo que respecta a las frases típicas, notamos en el caso de los colcd"'rnd6n
-1.4
hombres: "Hacer conc esiones", "Confianza en los demás", "Asimilar -1.6 comJxmir j!
objetivos del equipo y hac erlos suyos", "Respeto por el otro", "Saber -1 -0.6 -0.2 0.2 0.6 1.4
cuestionarse", "Encont rar su lugar dentr o de un equipo"; en el caso de gru¡,o

las mujeres: "Part icipar en las decisiones", "Saber tomar posición", "Di-
plomacia , saber negociar", "Debe ser dinámica", "Saber respetar a la
l [rm1qucw sen,ibilidatl

gente y hacer se respetar". Como vemos, volvemos a encontrar compo- Nota: Las palabras con contribu ción en los ejes facto riales > 1.62 se anotan
nente s expresivos e instrumentale s en las representacion es de cada uno e n c ursivas.

de los dos sexos. La figura 4 muestra los resultados de la pregunta Niño.


Al examinar la figura 4 tampoco advertim os diferencia s entre las tambi én saber, tener (instrumentales). En su polo negativo: respeto,
posiciones de las palabras en relación con los estereo tipos sexuales. contacto s (expresivas). pero tambi én: poder, tomar (instrumentales).
En el polo positivo del facto r 1, leemos palabra s co mo: diálogo, pre- Si observamos el plano de los encue stad os, notamos que, co mo
gunta {pregunta) (expresivas), pero ta mbién capacidad , análisis (ins- antes, los sujetos de ambos sexos están dispersos en todo el plano.
trumentale s). En el polo negativ o de este mismo factor se sitú an Cuando considera mos los promedios de las coordenadas individuale s,
palabra s como: respeto, dar, disponible (expresivas), pero también po- aparece sin embargo una ligera tend encia estadística en el factor 2
der, saber (instrumenta les). En lo que concierne ahora al factor 2, (promedios: estudiantes hombres= -0.37; estudiante s mujeres= 0.07 ;
hallam os en su polo positivo: diálogo, disponible (expresivas), pero t( 48) = 1.82; p < 0.10).

J
'
212 12. Análisisde datos textuales

Figura 4. Representación gráfica del AFC del cuadro de frecuencia


que cruza palabras e individuo s: palabras dada s por los estudiant es
(hombres y mujeres) a la pregunta N iño
1.5 posible plantear LA CONDICIÓN DE LAS VARIACIONES
di.s/)l)nible diálogo
respetar
t·onoccr ! DELCAMPO
I ugar
escuchar P,Crmancccr :
mejor saberaoaifl'JlCf . ¡ formal trabajnr restablecida
0.5 comuniainvi,!Sponranc,dad dº ' . ,ua
hac~r c.omprcnsión mam!smo trabajo Jrregu
¡óvcnchs cq~ilibrio . : . capacúfod
o -----e~l!i~ur --~-~~.hatural~?~~~~!~!'hmin:itnT
·---------··· ....· ..-amar·--Lº]P.qi:.
t,_a_r1te
análiss
entusiasmo limites -huthor creatividad bue1ttl grcmde
ddf otro adecuado. . ! escucha teórica ___.
-0.5 retroccsoPªc1enci,,etsonal
. poder di.sponipilidad práctica
m1ento tomar
niñofOOOCi autom~p~¿ia esJ,íri
tu
-1
situaciones atento in,-"'~' · ¡::
:,

- l.5
"51a Para relacionar las representaci ones y los orígenes sociales, existe un
-2 res¡,ecwpersona j:::
conjunto de técnicas cuya pert inencia hemos ilustrado. La aplicación
contactos de ta les técnicas no presupone la existencia de una correspondencia
-2.5 ¡ biunívoca entre representacione s y origen . A lo mucho permite reve-
-0.9 -0.7 -0.5 -0.3 -0.1 0. 1 0.3 0.5 0.7 lar vínculos privilegiados. Una teoría ace rca de las representaciones
Nota: Las palabras que tienen una contribuc ión a los ejes factoria les > l. 54 se
sociales es necesaria para aclarar la naturale za de tales vínculos. Pero
ano tan en cursivas. por su sola utilización, las técnica s descrita s en este capítulo nos ha-
cen prestar atenció n a la existencia de fuentes de variación cuyo ca-
rácter sistemático rebasa el de las variacion es individuales estudiad as
Para las frases típicas, notamos en el caso de los hombres: "Escu- en el capítulo ante rior.
char al otro", "Tener ganas de divertirse", "Ser capaz de distanciar se La mayoría de los resultad os descritos en este capítulo son compa-
para durar" , "Tener una mente abierta", "Buena capacidad de expre- tibles con una concepción de las representacion es sociales que cons i-
sión", "Conserva r la calma en situ aciones de crisis". En el caso de las deraría que estas variaciones ent re individuos o bien entre grupos son
mujeres: "Saber escuchar", "Ser capaz de autorid ad en ciertas situa- modulaciones a partir de principios organizadores comunes. Por ejem-
ciones", "Saber dar un marco de referencia", "Conoce rlos gracias tal plo es extraño que un factor presen te en las respuestas de un grupo no
vez a un a preparaci ón", "Tener un conocimie nt o teórico important e se encuentre de alguna manera en las respuestas de otro grupo. Por
acerca de las enfermedades", "Conocerse a sí mismo y a los niñ os". supuesto que su importancia puede variar, que puede explicar relativa-
Los resultados de la población de est udiant es confirma n enton- mente más o menos variac ión, o modificarse incorporando algunas
ces en gran medida nuestras expecta tivas. No hay diferencia s entre variables diferen tes. Es nuevamente un asunto de apreciación decidir
las representaci ones de ambos sexos (factor 1), o algun a diferencia si se trata o no de un nuevo factor. En todo caso, realizar análisis mul-
diminuta que no se vincula con los estereotipos sexuales (factor 2).
Sus representaciones parecen mostrar múltiple s ancla jes simult áneos,
que no se relaci onan con el género. 213
214

tidimensionale s permite interpretar mejor las diferencia s entr e los gru-


pos con base en variables específicas.
Para terminar, no hay que subestimar algunas indicaciones que
parece n demostrar la existencia de organizaciones específicas de los
grupos, como por ejemplo en el caso de la última investigación en la CONCLUSIONES
cual la dimen sión "masculino-femenino" intervenía en un grupo pero
no en el otro.

R EFERENCIAS Y TOMAS DE POSICIÓN

Las representac iones sociales se definieron como principios genera-


dores de tomas de posición vincu ladas con inserciones especuicas en
un conjunto de relacio nes sociales y que organizan los procesos sim-
bólicos que intervienen en estas relaciones (Doise, 1986, p. 85). Dife-
rentes elemento s de esta definición se ejemplificaro n con la aplica-
ción de las técn icas de análisis que descr ibimos en este libro. Pero por
otra parte, los produ ctos comune s de estas técnicas ta l vez se pueden
ver ahora desde otro ángulo.
Éste es el caso de los famosos factores, producto de los análisis
factor iales. El debate acerca de la natura leza intraindividual todavía
está lejos de concl uir, y aun cuando algunos autores siguen muy escép-
ticos en cuanto a su desenlace, no dudan en participar en el debate: "El
asunto sobre los vínculos entre esu·uctura social y esu·uctura interpersonal
tal vez no tenga solución. Pero uno no puede dejar de preguntarse si la
estructura factorial de las act itudes detectada en las respuestas de va-
rios individuos no tendrá representación en las cogniciones individua-
les." (Kerlinger , 1984, p. 229) . Y el mismo autor aporta pru ebas
experimentales para demostrar que las proposiciones que saturan de
manera considerable dos factores identificados respectivamente como

215
216 Conclusiones WillemDoise, Alain Clémencey FabioLorenzi-Cioldi 217

relacionados con las representaciones liberales y conservadoras se re- dua les, la import ancia relativa de estas referencia s puede variar, así
cuerdan mejor en pruebas de memoria que las proposiciones que satu- como también varía el peso de las dimen siones individuale s dest aca -
ran débilment e estos mismos factores y eso, independientemente de las
actitudes más o menos liberales de los sujetos. Habría enton ces un vín-
1 das por el INDSCAL.
A menudo las técn icas de análisis se describen como técnicas
culo entre la estructura cognoscitiva individual y la estru ctura revelada inductivas. Su empleo se propone destacar regularidade s en una multi-
tud de dat os. Pero, en cada eta pa del procedi miento, int erviene n hipó-
por el estudio de las variaciones ent re individuos. La existencia de tales
vínculos se postula de hecho por técnicas como el INDSCALque resultan 1 tesis, aunqu e sólo fuese para escoger las palabras estímulos en una ta-
interesa n tes cuando se trata de comparar estruct ura común y estr uctu- rea de asociación libre, o pa ra definir sinónimos en la construcción de
ra individu al. diccionarios, elegir el análisis adecuado o inducir eventualmente va-
Los estudios acerca de las represent aciones socia les pueden con- riables adiciona les cuando se trata de un análisis factorial de corres-
tribCíiren este debate. Si es bien cierto que los individuos se sitúan en pondenc ias.
relación con la importancia de lo que está en juego en un ento rno El que recurramo s a estos mét odos no significa en lo absoluto que
social, también es cierto que tienen que preocuparse de la posición de los hayamos dejado de lado el método deductivo de la experimentació n,
demás para organ izar sus intervenciones y tomar, por lo' menos de modo o que hayamos ren unciado a la construcció n de mode los hipotético-
simbólico, posición respecto a la posición de los demás. Se observa deductivo s y a su subsec uente eje mplificación en co ndiciones creadas
también que los orígenes sociales de unos y otros intervien en en estas con ese objetivo. Así co mo Deconchy (1981) muestra los límites de la
tomas de posición recíproca s. Por ejemplo cuando se realiza una act ivi- distinción tradicional entr e estud ios de ca mpo y estudios de laborato -
dad física en común, como, por ejemplo, introducir un objeto gran de rio, también pensamos que es preciso limitar las diferencia s entre mé-
en una habita ción, las representac iones recíprocas de las accione s em- todos ind uctivos y ded uctivos. En rea lidad, un est udio mediant e un
prendidas por los diferent es individuos que trabajan junt os ciertam en - cuestio nario, sin una aparen te modificación del contex to socia l, bien
te facilitan la ejecución de la tarea y son sin duda indispen sables, como puede comprender variacio nes sistemáticas siguiendo una planifica-
también lo son cuand o se producen relaciones más ant agónicas. Esto ción experimen tal rigurosa.
es más cierto todavía cuand o de trata de retos simbólicos que no tie- Si casi no hemos h ablado del est ud io experimental prop iamente
nen realidad fuera de la confrontac ión y la comparación social. dicho de las represent aciones socia les no ha sido por falta de interé s o
Si existen estos facto res, es porque hay una interior ización simbó- de material. De hech o, cada uno de nosotro s ha recurrid o a este mé-
lica de este juego co mplejo de roma s de posición, int eriorización que todo para estudiar las represent aciones sociales, a veces en asociació n
siempre es una cierta meta sobre la coo rdin ación de conju nto a part ir ínti ma con el uso de análisis de tipo facto rial (véase sobre todo Lorenzi-
de un punt o de vista propio, más o menos compa rtid o por los otro s Cioldi, 1988a). Incluso si hay investigadores que no utilizan direc ta-
ocupa ntes de las posiciones vecinas. Al adopta r esta con cepció n de ment e estos métodos, a men udo usan sus instrumentos, como las es-
los principios organizadores que se reflejan en las estr uct uras factoriales, calas de acti tudes, que son product o de análisis factoriales. Pero en
no esta mos muy lejos de algunas concepc iones de Bourdieu cuand o este libro hemos quer ido apegarnos lo más posible a los métodos de
habl a por ejemp lo de "principio s de división [que) son co mun es al utilización más frecuent es de estos aná lisis.
conjunt o de los agent es de esta sociedad y hace n posible la produc- Esta elecció n, al menos eso espera mos, tuvo la ventaja de centrar
ción de un mun do común y sensato, de un mundo de sentid o común" . la atención del lecto r en lo específico de estos métodos . Tal vez tuvo
(Bourdieu, 1979, pp. 545-546) . Recordem os que para este sociólogo una desventaja. En efecto, como méto dos, éstos no se aplican a las
sentid o común no significa de nin gún modo consen so. Lo que puede dinámicas del cambio, aunque pued en servir para comparar "diferen -
ser con sen sual en cierta medida son las meta s, las referencias con res- tes estados" de una representació n como lo hicieron Paicheler y Beaufils
pecto a las cuales uno roma posición. Pero según las posicione s indi vi- (1991) cuando volvieron a analizar dos conjunto s de dato s obten idos
218 Conclusiones

por Maisonneuve (1979) después de un intervalo de 20 años. Pero


también es cierto que el método experimenta l, al aplicarse a conteni-
dos validados por la aportación de otros métodos de análisis, no s pare -
ce particularmente apto para demostrar que las regularidades detec-
tadas por estos análisis no deben considerarse como entidades
reificadas. La experimentación puede suscitar dinámicas situaciona les BIBLIOGRAFÍA
que modifican las representaciones socia les que ilustran cómo un cam-
bio del metasi ste ma de las regulacione s socia les transforma las repre-
sentaciones pertinent es en una situación dada.
,

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