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Luis Eduardo Cruz Buelvas

MACROECONOMÍA BÁSICA
MACROECONOMÍA BÁSICA
Tabla de contenido

CAPITULO PRELIMINAR
LA MACROECONOMÍA EN EL CONTEXTO DE LA CIENCIA ECONOMICA

CAPITULO I
LA CONTABILIDAD NACIONAL
Introducción
1.1. El concepto de Contabilidad nacional
1.2. El Producto nacional (PN)
1.2.1. El Producto nacional bruto (PNB)
1.2.2. El Producto interno bruto (PIB)
1.3. La Contabilidad nacional y los componentes del Producto nacional bruto
1.3.1. La cuenta de Ingreso nacional (Y)
1.3.2. La cuenta de Gasto nacional (G)
1.4. Algunas cuentas nacionales secundarias
1.4.1. El Ingreso nacional (Y)
1.4.2. El Ingreso personal (Yp)
1.4.3. Ingreso disponible (Yd)
1.5. La producción nacional y la interacción de los sectores económicos
1.5.1. Los sectores económicos
- Sector Primario (Agropecuario).
- Sector Secundario (Industrial).
- Sector Terciario (De los Servicios).
1.5.2. La Matriz Insumo – producto: relación intersectorial
1.6. Datos estadísticos del Producto interno bruto de los países
latinoamericanos

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
El PIB como medida de bienestar en el mundo
Cálculo del PSB en Cuba
PREGUNTAS DE EVALUACIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS
CAPÍTULO II
HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO

Introducción
2.1. El pensamiento económico en la antigüedad
Platón, Aristóteles y Catón. –Tomás de Aquino
2.2. El mercantilismo
2.3. El liberalismo económico
La escuela fisiócrata. – La escuela clásica
2.4. La escuela socialista
2.5. La escuela neoclásica
2.6. La escuela keynesiana
2.7. La Escuela poskeynesiana
2.8. Otras escuelas del pensamiento económico moderno
La escuela estructuralista. – La escuela monetarista
2.9. Síntesis de la evolución histórica del pensamiento económico

LECTURA COMPLEMENTARIA
Neoliberalismo y Socialdemocracia: un enfoque latinoamericano
PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS

CAPÍTULO III
TEORÍA MACROECONÓMICA

Introducción
3.1. Teoría macroeconómica clásica
3.2. Teoría macroeconómica Keynesiana
3.3. Los instrumentos de la propuesta keynesiana
3.3.1. El consumo
3.3.2. La función consumo
- Consumo autónomo:
- Consumo inducido:
3.3.3. La función ahorro
- El ahorro autónomo
-El ahorro inducido
3.3.4. Las propensiones marginales a consumir y a ahorrar
- La propensión marginal a consumir
- La propensión marginal a ahorrar
-Determinación de la PMgC y la PMgS
3.3.5. La inversión
3.3.6. El multiplicador de la inversión
3.4. La crisis de 1929: punto de inflexión del pensamiento macroeconómico
3.5. La revolución keynesiana
LECTURA COMPLEMENTARIA
La Gran Depresión de los años 30
PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS

CAPÍTULO IV
EQUILIBRIO GENERAL DE LA ECONOMÍA: un enfoque macroeconómico

Introducción
4.1. Concepto de equilibrio económico
4.2. Contexto teórico del equilibrio económico
4.3. Modelo para determinar el equilibrio general de la economía
4.3.1. Definición de las variables del modelo
4.3.2. Representación gráfica del equilibrio general (y simple) de la economía
4.3.3. Demostración matemática del equilibrio general y simple de la economía
- Equilibrio general: Yd = G.
- Equilibrio simple: Yd = C
4.4. Teorema de la tina de baño
4.5. Equilibrio y pleno empleo
LECTURA COMPLEMENTARIA
El flujo circular del Ingreso y el Gasto
PREGUNTAS DE EVALUACION
LECTURAS RECOMENDADAS

CAPÍTULO V
DESEMPLEO E INFLACIÓN: la encrucijada de los gobiernos

Introducción
Los Ciclos Económicos
 Auge
 Recesión
 Depresión
 Recuperación.
5.2. El desempleo
5.2.1. Concepto teórico del desempleo
5.2.2. Causas del desempleo
5.2.3. Clases de desempleo
 Desempleo temporal
 Desempleo friccional
 Desempleo estructural
 Desempleo cíclico:
5.3. La inflación
5.3.1. Concepto de inflación.
5.3.2. Causas de la inflación.
5.3.3. Grados de inflación.
5.3.4. Consecuencias de la inflación.
5.4. La curva de Phillips y la estanflación
5.5. Control gubernamental: políticas fiscal y monetaria
5.5.1. Política fiscal
- Instrumentos de política fiscal
- Tipos de política fiscal
5.5.2. Política monetaria
- Principales mecanismos e instrumentos de política monetaria para controlar la
inflación.
5.5.3. El control de la inflación y el desempleo, explicado desde el equilibrio
macroeconómico.
5.5.3.1. La oferta agregada (OA)
5.5.3.2. La demanda agregada (DA)
5.5.3.3. El equilibrio macroeconómico (E)
- Expansión económica
- Recesión económica

LECTURA COMPLEMENTARIA
Los objetivos de la política económica
PREGUNTAS DE EVALUACION
LECTURAS RECOMENDADAS

SÍNTESIS BIOGRÁFÍCA
CAPÍTULO PRELIMINAR

LA MACROECONOMÍA EN EL CONTEXTO DE LA CIENCIA ECONOMICA1

Concepto de economía

El término economía proviene del griego oikonomía (oikos = casa, nomos = ley),
que hace alusión a las normas para administrar la casa o el patrimonio familiar. De
hecho, esta definición etimológica no corresponde hoy a las funciones,
dimensiones y complejidades que el estudio de la economía implica.

Han sido muchas las definiciones que se han dado a la economía a través del
tiempo; podríamos decir que una por cada estudioso de esta ciencia. Sin embrago,
una definición que refleja los alcances y propósitos de esta rama del conocimiento
en nuestros tiempos, es la siguiente:

Economía es la ciencia social que estudia la manera de utilizar racionalmente


unos recursos escasos en la producción de bienes y servicios, que permitan
satisfacer las necesidades sociales que son ilimitadas, para proporcionar el mayor
beneficio al menor costo posible.

Objeto de la economía

A través de la historia, desde la aparición de las primeras escuelas del


pensamiento económico, en el siglo XVIII, hasta nuestros días el objeto de la
encomia ha evolucionado de acuerdo con las épocas y las circunstancias: para
Adam Smith, por ejemplo, la investigación sobre la naturaleza y causas de la
riqueza de los países era la esencia de la economía, según lo manifiesta en un
aparte de su obra la riqueza de las naciones. Posteriormente David Ricardo
enfocaría el objeto de la economía hacia el estudio de la distribución de las
riquezas.

Las experiencias de la crisis económica mundial de los años 30´, decenio de


grandes desajustes en la economía de muchos países, oriento a Jhon Maynard
Keynes hacia el análisis de las fluctuaciones de la actividad económica como
objeto central de la economía.
1
Tomado de Cruz Buelvas, Luis Eduardo. Fundamentos de Economía: economía para no economistas.
Editorial Filigrana. Bogotá, 2004
Después de la segunda guerra mundial, para muchos economistas, el estudio de
esta ciencia encontraba su objeto en el logro del desarrollo económico de los
países.

Finalmente un conjunto de elementos constituyen hoy el objeto principal de la


economía moderna:

- Crecimiento económico sostenido


- Pleno empleo
- Estabilidad de precios
- Predistribución de los ingresos
- Bienestar social
- Responsabilidad social

Metodología de la economía

La economía, al igual que otras ciencias como la historia, la sociología y la


psicología, utilizan los métodos deductivo e inductivo para su estudio y
aplicación.

El razonamiento deductivo consiste en partir de lo general para llegar a lo


particular; mediante este estudio se establecen hipótesis, partiendo de
aspectos conocidos o sacados de la realidad para deducir el comportamiento
de otros relacionados con los anteriores pero no conocidos completamente. Si
las deducciones establecidas con este método pueden ser comprobadas
posteriormente por medio de la experiencia, tales deducciones serán ciertas y
posibles.

El método inductivo parte del conocimiento de hechos particulares observados


en la realidad, y formula hipótesis consideradas de validez general.

En consecuencia, la utilización de los métodos inductivo y deductivo, permite la


elaboración de principios, leyes, teorías y modelos económicos, soporte de las
ciencias económicas.

La economía como ciencia social

Aun cuando la economía requiere métodos cuantitativos como las matemáticas y


la estadística para medir ciertos comportamientos, no se le puede dar a esta
disciplina del conocimiento el carácter de ciencia pura; la economía es ante todo
una ciencia social que estudia el comportamiento que tiene el hombre en su medio
social para satisfacer sus necesidades.
Muchas de estas actitudes y comportamientos no son susceptibles de medición
matemática; tal es el caso de los gustos y preferencias que tienen las personas
para adquirir los bienes y servicios que necesitan, o el nivel de satisfacción que
pueda proporcionar un determinado producto a dos personas distintas.

El carácter de ciencia social que tiene la economía le permite estar en permanente


interacción con otras disciplinas académicas del mismo orden; la sociología, la
política, la psicología y la antropología, son, por ejemplo, otras ciencias sociales
cuyo estudio apunta hacia un objetivo común. El comportamiento del hombre en
su medio social.

Clasificación de las ciencias económicas

La ciencia económica presenta inicialmente dos grandes divisiones: la economía


positiva, que comprende la economía descriptiva y la teoría económica, y la
economía normativa, constituida por la política económica; la teoría económica por
su parte comprende los análisis microeconómico y macroeconómico.

El siguiente cuadro sinóptico nos permite comprender con mayor facilidad esta
clasificación:

1.1. Economía descriptiva

1. Economía positiva -Análisis


microeconómico
Ciencia 1.2. Teoría
económica económica -Análisis
macroeconómico

2. Economía Política económica


normativa

1. Economía positiva

Esta división de la ciencia económica estudia los acontecimientos y hechos


económicos tal como son o como se presentan en la realidad.

Para ilustrar la anterior definición, consideremos, por ejemplo, el hecho de que


cuando sube el precio de los bienes o artículos, los consumidores tienden a
comprar menores cantidades de ese bien y, contrariamente, cuando los precios
bajan, propenden por adquirir mayores cantidades de los bienes en cuestión.
Desde la perspectiva de la economía positiva, esta realidad económica que ha
dado origen a la ley de la demanda ha sido descrita tal como se ha observado y en
ningún momento se ha sometido a juicio, ni se han formulado explicaciones que
justifiquen ese comportamiento social; es decir, se describe cómo son los hechos,
mas no cómo deben ser.

La economía positiva puede estudiarse desde el punto de vista descriptivo y de la


teoría económica, así:

1.1. Economía descriptiva

Esta subdivisión de la economía positiva constituye la etapa del reconocimiento y


observación del comportamiento de los distintos actores en el sistema económica.

Como quiera que los agentes que intervienen en las actividades económicas
(productores, consumidores, gobierno, etc.) son disímiles observados
colectivamente, sus comportamientos y reacciones son también variados y
obedecen a motivaciones particulares de cada grupo. Esta situación hace bien
difícil la identificación del comportamiento de los entes económicos en el contexto
del sistema.

La economía descriptiva se encarga entonces de obtener, clasificar, y describir los


comportamientos y las relaciones entre los distintos agentes, para determinar
cuales son los hechos económicos, y cuales no, y cuales son relevantes para el
caso especifico que se este considerando.

1.2. Teoría económica

La teoría económica, considerada por muchos autores la parte central de la


ciencia económica, se encarga de dar un ordenamiento sistemático y lógico a los
hechos y realidades suscitados en la economía descriptiva, estableciendo
generalizaciones que permitan mostrar claramente las relaciones, acciones,
reacciones de los hechos entre si.

En el momento en que los hechos observados permitan establecer teorías de


aceptación general, se habrá logrado la teorización de la realidad y, en
consecuencia, se habrá pasado de la economía descriptiva a la teoría económica.

El paso desde los hechos reales hasta su teorización puede hacerse a través de
los métodos inductivo y deductivo; cualquiera que sea el método, debe facilitar a la
teoría económica formular principios, teorías, leyes o modelos que le den a la
economía su carácter de ciencia.
La teoría económica se subdivide a su vez en:

- Análisis microeconómico: es la parte de la teoría económica que estudia las


unidades más simples de la economía (la familia y la empresa) sus funciones e
interrelaciones. Se refiere a las teorías del consumo de la empresa, de la
producción, y de la distribución.

El comportamiento individual de los consumidores en cuanto a la adquisición de


bienes y servicios, o las decisiones de un empresario para disminuir los costos de
producción de su empresa para obtener mayor utilidad, por ejemplo, son
comportamientos propios del análisis microeconómico.

- Análisis macroeconómico: Estudia el comportamiento de la economía de un


país globalmente, en cuanto a los ingresos, el consumo, el ahorro y la producción.

Los temas relacionados con el nivel general de los precios y la inflación, los
ingresos, el desempleo, la devaluación, las exportaciones o con la teoría general
del equilibrio y del creciemieto, por ejemplo, son propios del análisis
macroeconómico.

2. Economía Normativa

Esta división de la economía, constituida por la política económica se encarga de


formular juicios o proponer sobre cómo deben ser los hechos; desde luego, este
ámbito de la economía esta altamente influenciado por las posturas ideológicas.
Aun cuando existe consenso sobre los principios de la economía positiva, cuando
es necesario pasar de este campo (cómo son los hechos), al de la economía
normativa (cómo deben ser), es obvio que surjan posiciones encontradas de
acuerdo con la orientación ideológica que se le quiera dar a la política económica.

Política económica:

A través de la economía normativa, la política económica da aplicación al conjunto


de principios, teorías, leyes y modelos concebidos en la teoría económica.

La política económica es ante todo una política de estado que obedece a


lineamientos preconcebidos por los gobernantes de turno; su aplicación
corresponde, entonces, a los gobiernos, con el propósito de resolver los
problemas sociales nacionales, en aras de unos objetivos favorables de tipo
económico. De hecho, la ejecución de la política económica esta generalmente
supeditada a los problemas estructurales que enfrentan las economías nacionales
y a los relacionados con los del bloque de naciones al cual esta circunscrito el
país.
La determinación de objetivos de la política económica depende, y esto ya se
estableció de la ideología de cada gobierno de las instituciones políticas, inclusive
de los intereses personales de quienes tengan que ejecutarla. Sin embrago,
partiendo del principio de que los objetivos de la política económica están en
función de los problemas coyunturales de las naciones, aquellos están orientados
generalmente al crecimiento económico como factor de desarrollo a la
redistribución del ingreso como elemento de equidad social y a la estabilidad del
proceso económico.

La consecución de estos objetivos implica la utilización de un conjunto de


instrumentos (normativos) de acción:

Instrumentos monetarios: son utilizados para manejar las operaciones monetarias


mediante la regulación de los flujos de medios de pago (dinero) en manos del
público y de las empresas. La falta o el exceso de dinero en una economía puede,
en un momento determinado, desequilibrar el proceso económico de un país.

Instrumentos fiscales: el gobierno, a través de la política fiscal, genera una fuente


de ingresos y egresos: mediante el cobro de impuestos de diversa naturaleza, y
las utilidades de sus empresas, obtiene unos ingresos que canalizados
posteriormente al gasto público mediante el pago de subsidios, de transferencias y
de consumo; este instrumento contribuye al logro de los objetivos planteados.

Instrumentos cambiarios: se refieren al menejo de la política cambiaria, por medio


de la cual se establece el tipo de cambio (o tasa de cambio), que representa la
cantidad de moneda nacional en relación con la moneda extranjera. En muchos
caos el desenvolvimiento de la economía de un país depende de las relaciones
comerciales con el exterior; tal es el caso de las naciones que depende de la
tecnología o del suministro de materias primas de otros países.

Otros instrumentos: existen otros instrumentos que si bien son establecidos por el
gobierno, están dirigidos directamente al control de las actividades de las
empresas: el control de precios, la regulación de los monopolios, las políticas
salariales y la congelación de créditos, son ejemplos de otros tipos de
instrumentos utilizados para el logro de los objetivos planteados por la política
económica.
CAPÍTULO 1

LA CONTABILIDAD NACIONAL

Competencias a desarrollar:

1. Interpretativas:

- Identificar las variables que conforman la estructura económica de los países


- Establecer relación entre las variables macroeconómicas de un país

2. Argumentativas:

- Establecer las posibles causas de desajustes en la economía de un país


- Fundamentar sobre el efecto que tienen los agregados económicos sobre
el crecimiento económico
CAPÍTULO 1

LA CONTABILIDAD NACIONAL

Todos los países del mundo disponen de algún sistema que les permiten evaluar
el desarrollo de las actividades de sus economías. La forma más generalizada
como las naciones miden el desempeño de sus actividades económicas, es a
través de la producción de bienes y servicios que pueden mostrar en un período
determinado, para posteriormente establecer comparaciones de los resultados
entre un período y otro, incluso, comparaciones de crecimiento económico con
otros países.

Generalmente estas evaluaciones y comparaciones se basan en estudios de la


producción nacional, toda vez que, en principio, se supone que la producción
nacional es, de alguna manera, indicativo de bienestar económico del país, de tal
manera que si la producción nacional de una nación aumenta durante un período
determinado, se puede esperar que su nivel de bienestar también mejore.

La Contabilidad nacional es entonces un sistema que permite agregar una serie de


variables que recogen el comportamiento de la economía a través de cuentas que
registran la producción, los ingresos y gastos de un país.

En el presente capítulo se estudian las distintas cuentas, básicas y secundarias,


que son utilizadas por la mayoría de los países, por no decir que todos, ya que
ellas reflejan, a pesar de algunas limitaciones, el indicativo de progreso económico
y de bienestar social de las naciones.

Finalmente, es preciso aclarar que la Contabilidad nacional se fundamenta


esencialmente en la producción, el ingreso y el gasto generados en la economía
de un país.

1.1. El concepto de Contabilidad nacional

La economía de los países funciona gracias a las actividades económicas que


realizan sus agentes: las familias como unidades consumidoras, las empresas
como establecimientos de producción y el gobierno como elemento regulador y
estabilizador de los problemas macroeconómicos. En principio, son las actividades
económicas las que determinan el crecimiento económico de una nación en
términos de producción, empleo e ingresos; es por ello que los gobiernos optan
por medir el comportamiento de la economía a partir de las operaciones que
realizan sus principales agentes. La medición de las actividades económicas se
puede obtener a través de un sistema llamado Contabilidad nacional.
La Contabilidad nacional es el procedimiento mediante el cual se recoge y registra
el resultado de las transacciones realizadas por y entre los distintos sectores
económicos; con los datos estadísticos resultantes de estos registros es posible
medir el comportamiento general de la economía en un período determinado.
Desde este punto de vista la Contabilidad nacional constituye un instrumento que
le permite a los gobiernos direccionar las políticas de crecimiento económico del
país.

La manera más práctica, y la más usual en todos los países del mundo, para
medir el comportamiento de la economía es contabilizando la producción de
bienes y servicios que genera el aparato productivo (el conjunto de empresas);
esto significa que el desempeño de la economía se mide en función de todo lo que
se produce en el país, lo cual constituye en términos macroeconómicos, la llamada
Producción nacional o Producto nacional. El registro de los datos de la producción
de bienes y servicios en la economía del país es lo que da origen a la Contabilidad
nacional.

1.2. El Producto nacional (PN)

En términos generales podemos decir que el Producto nacional es el valor


monetario, a precios de mercado, de los bienes y servicios finales que se
producen en una economía en un período determinado. Este agregado
macroeconómico es, en esencia, la variable más significativa de la Contabilidad
nacional con la cual se conoce el nivel de la producción total de un país, y es un
concepto utilizado como patrón de medida en el análisis de problemas
socioeconómicos como desempleo, inflación y crecimiento económico; en otras
palabras, es un indicador con el cual “se le mide el pulso” a la economía de un
país.

Las evaluaciones del progreso de una nación y las comparaciones de su


crecimiento económico con las de otras, generalmente se hace a partir de la
producción nacional; se supone que esta variable es, de alguna manera, indicativo
del bienestar económico de la sociedad, de tal manera que si la producción de un
país aumenta de un período a otro, se puede decir que su nivel de bienestar social
también ha mejorado. Para establecer las evaluaciones y comparaciones referidas
es preciso analizar la naturaleza de la producción nacional, según los actores que
la generan y el contexto geopolítico en que se desarrolla; desde esta perspectiva
la producción nacional se puede estudiar bajo los conceptos de Producto nacional
bruto (PNB) y de Producto interno bruto (PIB), tal como se hace a continuación:

1.2.1. El Producto nacional bruto (PNB)

Este indicador constituye una cuenta básica de la Contabilidad nacional que


permite medir, además del nivel de producción de un país, su composición por
tipos de productos, el origen según el sector económico y la forma en que dicho
producto se distribuye entre los diversos proveedores de servicios económicos. El
Producto nacional bruto se define como el valor monetario, a precios de mercado,
de los bienes y servicios finales producidos por las empresas nacionales ubicadas
dentro y fuera del país, en un período determinado.

Vale la pena afinar este concepto puntualizando en los siguientes aspectos: a) el


valor monetario al que nos referimos se debe a que la producción de bienes y
servicios no se expresa en términos físicos, sino de dinero, b) a precio de mercado
quiere decir a precios a como se venden esos bienes y servicios en el mercado, y
no al precio a como se producen en la fábrica, c) los bienes y servicios finales
hacen referencia a los productos (y servicios) terminados y listos para el consumo;
es decir, no se incluyen los bienes intermedios o materias primas que se utilizan
en la fabricación de estos bienes finales, d) generalmente el período determinado
es un año; esto significa que para efectos de contabilizar la producción nacional
sólo se tiene en cuenta lo producido en ese período de referencia; no se
contabilizan las transacciones de bienes existentes como cuadros antiguos o
viviendas ya construidas. Comprende la construcción de viviendas en el período,
pero no la compra venta de las ya usadas; sin embargo, sí se tiene en cuenta la
comisión que se cobra por la compraventa porque ello representa un servicio que
se presta al poner en contacto al comprador con el vendedor de la vivienda.

Como quiera que la contabilización del Producto nacional bruto implica incluir
todos los bienes y servicios finales producidos por el sistema económico, para
facilitar esta tarea, generalmente estos bienes y servicios se clasifican según el
sector de la economía (primario, secundario o terciario) que mayor participación
tenga en el proceso para obtenerlos. En el sector primario, por ejemplo, se
producen millones de toneladas de algodón, cientos de miles de cabezas de
ganado, millones de toneladas de carbón, cientos y cientos sacos de café, etc.; en
el sector secundario la producción es más diversificada: varios miles de camisas,
millones de bolsas de leche pasteurizada, miles de millones de lápices, millones
de medicamentos, etc.; y finalmente, en el sector terciario se prestan diversas
clases de servicios como los del transporte, los bancos, las comunicaciones y la
energía.

Evidentemente, la cantidad de bienes y servicios producidos por el sistema


económico no sólo es astronómica sino muy diversificada según sus unidades de
medidas. Dado que carece de sentido, por lo menos desde el punto de vista
contable, sumar toneladas de algodón con números de bolsas de leche y con
servicios prestados por el sistema bancario, la contabilización del producto
nacional bruto no se hace en cantidades físicas, sino en unidades monetarias. El
valor total de la producción nacional bruta se obtiene multiplicando las unidades
físicas de cada bien o servicio finales producidas en un período determinado, por
sus respectivos precios de mercado.
Aparentemente, según lo expuesto hasta ahora, el método para determinar el
valor total de la producción de la economía del país en un período determinado
resulta muy sencillo: basta con multiplicar las cantidades de bienes y servicios por
sus respectivos precios de mercado, y luego sumar el resultado de estas
multiplicaciones. Sin embargo, entendido así, este mecanismo no sería adecuado
en la práctica puesto que estaríamos contabilizando dos, y hasta más veces,
algunos de esos productos; esto se debe a que muchos de los bienes son
utilizados como materia prima en la producción de otros.

En el caso de la producción de un pan, por ejemplo, se forma toda una cadena de


utilización de producto-materia prima para fabricar el pan, cadena que comienza
en la finca donde se produce el trigo, el cual es vendido posteriormente al molinero
quien lo convierte en harina para venderla al panadero, y este convertirla en pan
para el consumo final; por supuesto que el precio del pan debe incluir el valor de la
harina como materia prima y, el precio de la harina debe incluir, a su vez, el valor
del trigo. En este orden de ideas, sumar el valor del trigo más el de la harina más
el del pan, es contar el valor de la harina dos veces (como harina y como pan), y el
valor del trigo tres veces (como trigo, harina y pan). Todo lo anterior sin suponer
que el pan sea utilizado para producir perros calientes.

El cálculo del producto nacional bruto es pues, mucho más complejo y de más
cuidado del que aparentemente requiere. Si en el proceso de contabilización de la
producción de bienes y servicios no se excluyeran aquellos bienes que se utilizan
como materia prima, más comúnmente llamados bienes intermedios, el producto
nacional bruto sería, evidentemente, exagerado. Este problema queda resuelto
cuando para efectos de establecer la producción nacional, sólo se tienen en
cuenta los bienes y servicios finales.

El cálculo del Producto nacional bruto (PNB) se puede hacer de dos maneras: una
es por la vía directa que consiste en sumar los valores resultantes de la
multiplicación de las cantidades de bienes y servicios finales producidos por sus
correspondientes precios de mercado; la otra es a través del método del valor
agregado que estudiaremos a continuación.

1.2.1.1. El método de contabilización del Producto nacional bruto (PNB): una


introducción al concepto de valor agregado

El principal problema que se presenta en el cálculo del producto nacional bruto es


la doble contabilización que, equivocadamente, se le puede hacer a algunos
bienes. Para evitar este problema se utiliza un método que permite computar sólo
los productos y servicios finales, incluyendo los bienes intermedios utilizados en el
proceso de producción; este mecanismo conocido como método del valor
agregado se basa en el cálculo de los valores que se le van agregando a los
bienes y servicios en las distintas fases de su elaboración.
Antes de empezar a estudiar el método del valor agregado es conveniente
conocer el concepto de los siguientes términos:

- Bienes intermedios: son aquellos que han sufrido alguna transformación, pero
que tal como se presentan no son aptos o adecuados para el consumo directo, por
lo que se tienen que someter a nuevos procesos para convertirlos en bienes
finales, listos para consumir. Generalmente los bienes intermedios son utilizados
como materia prima para fabricar otros bienes finales, como por ejemplo, cuero,
madera, metales, tela, entre otros.

- Bienes finales: son aquellos bienes terminados y listos para el consumo que no
requieren más procesos de transformación; son ejemplos de estos, una camisa,
un televisor, un refresco, un tractor, por ejemplo.

La necesidad de aclarar la diferencia entre bienes intermedios y finales se debe a


que para efectos de calcular el producto nacional bruto sólo se tienen en cuenta
los bienes finales, lo que implica, necesariamente, excluir de este conteo los
bienes intermedios.

- Valor agregado: es el valor del bien final descontando el costo de los bienes y
servicios intermedios que fueron utilizados en su elaboración. Por supuesto que
para el caso que nos ocupa el concepto de valor agregado que hemos expuesto
resulta insuficiente para explicar el método que nos evitará la doble contabilización
de bienes.

1.2.1.2. El método del Valor agregado en el cálculo del Producto nacional


bruto

Este método, generalmente utilizado por la mayoría de los países para calcular su
producción nacional, consiste básicamente en determinar el valor del bien final
sumando los valores de cada uno de los bienes y servicios intermedios que se
emplearon en su elaboración. Así, por ejemplo, si nos referimos a la fabricación de
pan tendremos que sumar el valor del trigo que el agricultor vende al molinero,
más el valor de la harina que éste obtiene moliendo el trigo y que luego vende al
distribuidor mayorista de harinas, más el valor de la harina que el distribuidor
mayorista vende al panadero para fabricar el pan que termina vendiendo al
consumidor final; por supuesto que el valor del pan (bien final) está determinado
por la suma de los valores de los bienes y servicios intermedios que se utilizaron
en su fabricación (trigo, harina, comercialización de la harina, pan, etc.), más la
ganancia que obtiene el tendero por su comercialización.

Para una mejor descripción del método del valor agregado, consideremos el
siguiente caso práctico:

Supongamos que una panadería produce cierta cantidad de panes en un período


determinado, y que el valor de cada pan en la tienda (valor de mercado) es de
$20. El valor de la producción de esta empresa estará representado por la
cantidad de panes producidos, multiplicada por su precio de venta, cifra que
corresponde a la producción y venta de bienes finales (panes) y que por tanto se
deberá tener en cuenta para el cálculo del Producto nacional bruto (PNB). Sin
embargo, no obstante que para obtener la producción de panes es necesario
utilizar otros bienes y servicios intermedios como trigo, molienda, harina,
distribución de la harina, fabricación del pan y la ganancia de los propietarios de
tienda donde se vendió el pan, estos no deben considerarse para el cálculo del
producto nacional bruto; de lo contrario se estaría incurriendo en una duplicidad,
ya que los valores de estos bienes intermedios están incluidos en el valor de la
producción total de la panadería.

Para calcular los valores agregados presentes en la fabricación de panes es


conveniente estudiar cada una de las distintas fases del proceso de producción de
este bien final. La Tabla 1.1. nos ayudará a entender mejor el procedimiento del
método del valor agregado.

Tabla 1.1.
Cálculo del Valor agregado

Fases de la Valor de las Valor de los Valor agregado


producción ventas en cada bienes y servicios en cada fase
fase intermedios (incluye sus
(1) utilizados en cada ganancias)
fase (1) - (2) = (3)
(2)
Bienes y servicios
intermedios:
1. Trigo (en la finca) 5 - 5
2. Harina (en el 9 5 4
molino) 12 9 3
3. Distribución de 18 12 6
harina
4. Pan (en la
panadería)
Bienes finales:
5. Pan (en la tienda) 20 18 2
- - 20
Total

Iniciamos este análisis suponiendo que la producción total de la panadería es una


sola unidad de pan. La primera fase de producción de este bien se presenta en la
finca donde el agricultor cultiva el trigo y lo vende en $5; se supone que en esta
fase no se utilizaron bienes y servicios intermedios y que los $5 registrados como
valor agregado corresponden a la ganancia obtenida por el agricultor en su
actividad agrícola.

La segunda fase empieza cuando el molinero compra el trigo en $5 y luego de


agregar otros valores por concepto de mano de obra, uso de los molinos, energía,
etc., lo transforma en harina que posteriormente vende en $9; esto significa que si
el trigo (bien intermedio en este proceso) costó $5 y luego de molido y convertido
en harina se vendió en $9, el valor que se le agregó a la producción en esta fase
fue de $4 ($5 del valor del trigo + $4 del valor agregado en esta fase = $9, que
representa el valor de venta de la harina). El valor agregado de $4 en esta fase de
la producción está representado por el pago de mano de obra, uso del molino,
pago de energía y ganancia del molinero por su labor.

La tercera fase comienza cuando el distribuidor mayorista de harina compra este


producto al molinero por un valor de $9, pero luego de agregarle otros valores
como servicios de almacenamiento, transporte, vigilancia de las bodegas, etc., la
vende al panadero en $12; esto quiere decir que en esta fase se ha agregado un
valor de $3 por concepto de almacenamiento, transporte, vigilancia y la utilidad
que le corresponde al comerciante de harina.

La cuarta fase de desarrolla en la panadería donde el panadero que ha pagado


$12 por la harina, la procesa y le agrega otros valores como mano de obra,
ingredientes, uso de los hornos, energía, etc.; el pan horneado y listo para vender
a las tiendas tiene ahora un valor de $18, lo que nos dice que la fase de
elaboración del pan tuvo un valor agregado de $6 representados en mano de obra,
ingredientes, energía y la ganancia del panadero.

La quinta y última fase de este proceso se presenta en la tienda cuando el tendero


adquiere el pan por un valor de $18 para luego venderlo al consumidor final en
$20; el valor agregado en esta etapa de la producción fue de $2 que incluyen los
costos y gastos que tuvo el tendero en la comercialización del pan, más el margen
de utilidad que le deja su negocio.

Como se puede observar en la Tabla 1.1., en cada fase de la producción del pan
se van obteniendo subproductos (trigo, harina, servicio de distribución y
transporte, etc.) que se venden como bienes intermedios (columnas 1 y 2); de
igual manera, en la columna 3 de la misma tabla se puede apreciar el valor que se
le agrega (Valor agregado) al proceso de producción en cada fase, y se puede
deducir que la suma de los valores agregados de cada fase es igual al valor del
pan como bien final: $20. Esto quiere decir que para el cálculo del producto
nacional bruto se puede tomar, ya sea el valor de la venta final, o el monto de la
suma de los valores agregados en cada fase de producción.
Este método del valor agregado constituye una buena fórmula para evitar la doble
contabilización de los bienes intermedios, toda vez que el valor de estos queda
automáticamente incluido en el valor del bien final. Cabe aclarar que muchos
productos pueden ser bienes intermedios o finales, según la utilización que se le
de; la harina de trigo, por ejemplo, se considera un bien final cuando se compra
para uso doméstico, pero también se le puede considerar bien intermedio cuando
se adquiere en la industria como materia prima para la elaboración de otros
productos como el pan.

Es claro que cuando los bienes intermedios se exportan, se consideran productos


finales y su transacción se contabiliza como tal; esto es así porque a dichos bienes
no se les han dado usos intermedios en el país.

1.2.1.3. Algunos problemas en la contabilización del producto nacional bruto

Como se ha expuesto, el producto nacional bruto es la variable macroeconómica


que mide el nivel de producción generado a través de las actividades económicas
ejecutadas por los distintos actores de la economía del país. Sin embargo, a pesar
de los estudios que han realizado algunos investigadores para hacer de este
indicador un instrumento efectivo y suficiente para medir el comportamiento real
de la economía, aún existen algunos problemas que lo hacen vulnerable.

Uno de los principales problemas del producto nacional bruto en cualquier


economía del mundo es que no registran aquellas actividades económicas que se
desarrollan al margen del mercado o en mercados clandestinos.

En los países menos desarrollados, por ejemplo, una gran parte de su producción
agrícola se destina para el autoconsumo de los productores y por tanto, no se
incluyen en el producto nacional bruto; igual sucede con el trabajo de las amas de
casa que no se tiene en cuenta para la contabilidad de la producción global del
país. Por otro lado, las actividades económicas consideradas ilegales como el
contrabando, el narcotráfico y la prostitución, aunque evidentemente generan
ingresos y satisfacen necesidades, no son incluidas, por cuestiones obvias, en la
contabilización del producto nacional bruto.

Por supuesto que aún cuando estas actividades se ejecutan al margen del
mercado legal o de manera clandestina, inciden en la producción de bienes y
servicios y por tanto, tienen su efecto y repercuten en el desenvolvimiento normal
de la economía del país. Así las cosas, las cifras oficiales del producto nacional
bruto presentan una incoherencia con la realidad; esto hace más difícil la tarea de
los gobernantes para proyectar sus políticas económicas.

Otro problema de gran relevancia que presenta el producto nacional bruto como
herramienta para evaluar el progreso y bienestar de un país radica en que su
cálculo se establece con base en el valor de mercado de los productos, que es
igual al precio por la cantidad. En efecto, el valor del producto nacional bruto
puede aumentar de un período a otro, pero ese aumento pudo haberse dado
porque se produjeron más bienes y servicios (incremento de la producción), o bien
porque aumentaron los precios de los artículos (inflación). Si se presenta el primer
caso significa que la producción nacional es mayor ahora y el país tuvo un
crecimiento económico y por ende un mejor bienestar social; si el incremento del
valor del producto nacional bruto se debió a un alza de los precios de los bienes,
significa que en realidad no hubo mayor producción ni crecimiento económico que
proporcione mejor bienestar social; se tendría simplemente un mayor valor
nominal del producto nacional bruto. En este caso, si se quiere conocer el
incremento real de la producción nacional de un país para compararla con la de
otros períodos, es necesario eliminar el efecto ocasionado por el aumento de los
precios de los bienes, es decir, eliminar el efecto de la inflación a través de un
mecanismo que consiste en deflactar el valor del producto nacional bruto.

Para deflacionar el valor del producto nacional bruto es necesario conocer el valor
de éste y el índice de precios para el consumidor en los períodos a comparar. De
otro lado, normalmente el índice de precios al consumidor se calcula a partir de las
alzas de precios que hayan tenido, de un período a otro, un conjunto
representativo de productos de consumo básico, más conocido como canasta
familiar.

Para deflacionar el valor del producto nacional bruto se establece un año base
cualquiera (generalmente el anterior) con el cual se quiere comparar el valor
actual; al índice de precios del año base se le asigna el valor arbitrario de 100 y se
relaciona con el índice de precios y con el valor monetario del producto nacional
bruto del año a comparar. Veamos un ejemplo:

Supóngase que el valor del producto nacional bruto de un país para el año 2007
fue de $15.000 y el para el 2005 de $25.000; el índice de precios para el
consumidor se registró para este año en 110 (el índice de precios para el año base
2007 se asume, arbitrariamente, como 100). Aparentemente el producto nacional
bruto (o producción nacional) del país se incrementó en $10.000; sin embargo,
aún cuando pudo haber un crecimiento real de la producción nacional, este
incremento también fue ocasionado por la inflación registrada en el año 2008.
Para calcular el valor monetario real del producto nacional bruto del año 2008 y
establecer su verdadero incremento de un período a otro, se aplica la siguiente
fórmula:

Índice de precios 2007

PNB real (2008) = PNB monetario (2008) X ----------------------------


Índice de precios 2008
100
PNB real (2008) = $25.000 X ------
110

PNB real (2008) = $22.727, 27

Como se puede observar, el producto nacional bruto real es de $22.727,27 y no de


$25.000, y la producción nacional sólo se incrementó en $7.727,27 y no en
$10.000 como se pensaba inicialmente.

Como quiera que el producto nacional bruto se interpreta como indicador de


crecimiento económico y de bienestar social de un país, los gobiernos se ven
obligados a hacer este ejercicio año tras año para disminuir el riesgo de
equivocación en la aplicación de sus políticas económicas.

1.2.2. El Producto nacional neto (PNN)

En el marco de la producción nacional están incluidos los bienes y servicios finales


elaborados en la economía de un país en un período determinado; como es
sabido, este hecho es registrado por el producto nacional bruto como cuenta
básica de la contabilidad nacional. Sin embargo, como lo indica su nombre, el
producto nacional bruto es una medida bruta porque no tiene en cuenta la
depreciación o desgaste físico que algunos bienes, como las máquinas y equipos,
sufren por el tiempo y el uso.

Debido a que buena parte de los equipos y maquinarias producidos en la


economía del país son utilizados para sustituir o remplazar los ya gastados y
depreciados, mas no para incrementar el número existente de ellos, es necesario
deducir la depreciación del producto nacional bruto con el propósito de conocer
específicamente la capacidad productiva del país en un período determinado.

El Producto nacional neto (PNN) se obtiene entonces cuando se deduce la


depreciación del Producto nacional bruto (PNB), así: PNN = PNB – Depreciación.

1.2.3. El Producto interno bruto (PIB)

El Producto interno bruto (PIB) se define como el valor monetario, a precios de


mercado, de los bienes y servicios producidos por empresas nacionales y
extranjeras, dentro de las fronteras geográficas y políticas de un país, en un
período determinado.

Aún cuando las definiciones del PIB y del PNB son muy parecidas, existe una
gran diferencia en cuanto a su interpretación. Recordemos que el Producto
nacional bruto lo definimos como el valor monetario, a precios de mercado, de los
bienes y servicios finales producidos por las empresas nacionales ubicadas dentro
y fuera del país, en un período determinado.

Para comprender mejor la diferencia entre estos dos conceptos, consideremos el


siguiente ejemplo: si en Venezuela existe una empresa 100% colombiana, el valor
de la producción de esa empresa se registra en el producto interno bruto de
Venezuela y no en el de Colombia por que la producción se llevó a cabo dentro de
las fronteras venezolanas; contrariamente, la producción de esa empresa se
registra en el producto nacional bruto de Colombia y no en el de Venezuela porque
aún cuando la empresa opera en territorio venezolano, su producción pertenece a
la nación colombiana.

Cuando en un país existen más empresas extranjeras que las que éste tiene en el
extranjero, el producto interno bruto de ese país resulta ser mayor que su producto
nacional bruto (PIB > PNB); esto se debe a que la producción de las empresas
extranjeras ubicadas en el país de referencia incrementan su producto interno
bruto más de lo que sus empresas en el extranjero incrementan su producto
nacional bruto.

Es normal que en las naciones menos desarrolladas el producto interno bruto sea
mayor que el producto nacional bruto; esto es así porque normalmente los países
desarrollados tienen más empresas en las naciones menos desarrollados que las
que estos tienen en aquellos; de igual manera, en los países desarrollados el
producto interno bruto es menor que el producto nacional bruto, por las razones
antes expuestas.

Generalmente los países desarrollados utilizan el Producto nacional bruto (PNB)


como indicador para medir su crecimiento económico; contrariamente, las
naciones menos desarrolladas hacen uso del Producto interno bruto (PIB) para los
mismos propósitos. La explicación de esta diferencia de criterio radica en que los
países desarrollados tienen cuantiosas inversiones (empresas) en el exterior que
les proporciona cuantiosos ingresos, mientras que los países menos desarrollados
tienen una participación muy reducida fuera de sus fronteras.

¿Qué significa para un país el hecho de que su producto interno bruto sea mayor
que su producto nacional bruto (PIB > PNB)?. Por un lado quiere decir que su
economía depende, en buena parte, de la inversión extranjera; por otro significa
que la generación de empleo, la producción de bienes y servicios y la recaudación
de impuestos están influenciadas por otros países.

1.3. La Contabilidad nacional y los componentes del Producto nacional bruto

Hasta ahora nos hemos referido a las Cuentas nacionales representadas por el
producto nacional (producción nacional), más concretamente por el Producto
nacional bruto (PNB) como cuenta básica de la Contabilidad nacional. Como
hemos anotado, el cálculo del producto nacional bruto se puede establecer de dos
formas: una es a través del método del valor agregado, tema que se estudió
ampliamente en el aparte 1.2.1. de este capítulo; la otra es mediante la vía directa
que consiste en sumar los resultados luego de multiplicar las cantidades de bienes
y servicios finales producidos, por sus correspondientes precios de mercado.

El producto nacional bruto es, como se habrá observado, una corriente o flujo de
bienes y servicios finales que se producen, unos para el consumo y otros para la
inversión. Ahora bien, la producción de bienes y servicios conlleva a unos costos
que el empresario debe asumir por el pago de los factores de producción (tierra,
trabajo, capital etc.) que utiliza para ello; estos costos del productor constituyen a
su vez, un ingreso para los dueños de esos factores productivos. De igual manera,
estos bienes y servicios son adquiridos, unos para consumo de la sociedad
(alimentos, televisores, servicios médicos, etc.) y otros que se utilizan para
producir otros bienes y servicios (máquinas, equipos, etc.) lo cual representa un
gasto para quienes los compran.

1.3.1. La cuenta de Ingreso nacional (Y)

Si consideramos el producto nacional bruto no sólo como una corriente de bienes


y servicios, sino como unos pagos que los productores de esos bienes y servicios
hacen a los dueños de los factores de producción, estaremos hablando entonces
de una cuenta conocida como Ingreso nacional (Y); esto es así porque como se
explicó antes, los pagos que los productores hacen a los propietarios de los
factores de producción, representan unos ingresos para ellos.

Desde este pinto de vista el producto nacional bruto se puede representar con la
siguiente ecuación algebraica:

PNB = W + R + P + K

Donde:

W = pago al factor de producción trabajo: representa los sueldos y salarios que el


productor paga a sus trabajadores por contribuir en la producción de los bienes y
servicios. En otras palabras, es la retribución a la mano de obra.

R = pago al factor de producción tierra: es la renta que paga el productor a los


dueños de la tierra; es decir, es la retribución a este factor.

P = pago al factor de producción empresa: representa las ganancias o


retribuciones de los empresarios.

K = pago al factor de producción capital: son los intereses o retribuciones pagados


por el productor a los dueños del capital financiero.
Si bien el lado izquierdo de la ecuación, es decir, PNB representa la corriente o
flujo de bienes y servicios producidos en la economía del país en un período
determinado, el lado derecho representa los costos o pagos en que incurre el
productor por la utilización de unos factores de producción para obtener esos
bienes y servicios en el período de referencia. Por supuesto que los pagos del
productor representan unos ingresos para quienes los reciben, vale decir para los
propietarios de los factores de producción; estos ingresos como retribución a los
factores productivos que contribuyeron a la generación del producto nacional bruto
se interpretan como el Ingreso nacional bruto (YNB). De aquí se concluye que
YNB = W + R + P + K, y por la ley transitiva en matemáticas, PNB = YNB.

1.3.2. La cuenta de Gasto nacional (G)

Un análisis similar al anterior se puede hacer del producto nacional bruto en


términos de lo que los consumidores y otros agentes de la economía gastan en las
compras de bienes y servicios. Para este caso, el producto nacional bruto se
puede representar con la ecuación:

PNB = C + I + G´ + (X – M)

Donde:

C = Consumo: son los pagos o gastos que tienen los consumidores cuando
compran bienes y servicios para satisfacer sus necesidades.

I = Inversión (o formación de capital): representan los pagos o gastos en que


incurren algunos agentes económicos, como las empresas y el gobierno, cuando
compran bienes (máquinas y equipos) que utilizan para producir otros bienes o
servicios.

G´ = Gastos del gobierno: son los pagos realizados por el gobierno cuando
adquieren bienes y servicios para su funcionamiento.

(X – M) = Saldo de comercio exterior: representa el saldo neto entre los pagos


hechos por concepto de importaciones y los ingresos recibidos por exportación, de
bienes y servicios.

Igual que en el análisis anterior, el lado izquierdo de la ecuación, es decir PNB,


representa la corriente de bienes y servicios producidos en la economía del país
en un período determinado; el lado derecho representa los pagos o gastos que
tienen los distintos agentes económicos cuando adquieren bienes y servicios en el
período de referencia. Los gastos en que incurren los agentes de la economía
cuando compran bienes y servicios representados en la producción nacional se
interpretan como el Gasto nacional (G). Así las cosas, G = C + I + G´ + (X – M), y
por la ley transitiva en matemática, PNB = G.

Luego de los análisis expuestos se concluye que:

PNB = W + R + P + K = YNB
PNB = C + I + G´ + (X – M) = G

Por la ley matemática de transición se establece que:

PNB = YNB = G.

De lo anterior se deduce que el producto nacional bruto tiene implícito unos


componentes que son los que le dan dinamismo a la economía de los países; esto
explica porque esta variable es utilizada como indicador para medir el desarrollo
de las actividades económicas de una nación, y punto de partida de los gobiernos
para diseñar sus políticas económicas, razón por la cual se debe estudiar con
mucha más minucia a partir de sus propios componentes. Desde este punto de
vista, el producto nacional bruto no debe estudiarse como una simple corriente de
bienes y servicios que mide el nivel de producción nacional, sino como una
variable macroeconómica que tiene componentes dinamizadores de la economía.

Finalmente, se puede deducir también que el producto nacional bruto se puede


calcular a través de tres métodos diferentes: uno como un flujo de producción, otro
como un flujo de ingresos y un tercero como un flujo de gastos.

1.4. Algunas cuentas nacionales secundarias

Las cuentas nacionales consideradas secundarias, y no por ello significa que no


sean importantes en el contexto de la Contabilidad nacional, están relacionadas
con la cuenta del Ingreso nacional.

El Ingreso nacional (Y)

Como se recordará, el Ingreso nacional bruto representa el ingreso de los dueños


de los factores de producción; sin embargo, esta cuenta incluye algunos montos
que no son realmente recibidos por los propietarios de dichos factores, como es el
caso de los impuestos indirectos aplicados a los factores productivos. Para
determinar el Ingreso nacional (Y) es necesario restarle al Ingreso nacional bruto,
los impuestos y la depreciación, así:

Ingreso nacional (Y) = Ingreso nacional bruto (YNB) – (Impuestos indirectos +


Depreciación).
De esta manera puede decirse que el Ingreso nacional (Y) es realmente el ingreso
ganado por los propietarios de los factores de producción.

El Ingreso personal (Yp)

Generalmente, tanto las empresas como los particulares, ganan más de lo que
realmente reciben. En efecto, una parte del ingreso nacional debe pagarse como
impuestos directos deducidos de las utilidades o ganancias de las empresas; de
otro lado, las empresas también suelen retener parte de sus utilidades para
efectos de reinversión y para pagos al sistema de seguridad social, lo cual afecta
el monto del Ingreso nacional. Por tanto, al Ingreso nacional que reciben los
propietarios de los factores de producción se deben restar los impuestos directos,
las ganancias retenidas y los aportes al seguro social; el valor resultante se
denomina Ingreso personal (Yp):

Ingreso personal (Yp) = Ingreso nacional (Y) – (Impuestos directos + ganancias


retenidas + contribuciones al seguro social).

Ingreso disponible (Yd)

En la práctica, el Ingreso disponible resulta de restar los impuestos o gravámenes


personales al Ingreso personal:

Ingreso disponible (Yd) = Ingreso personal (Yp) - Impuestos personales.

1.5. La producción nacional y la interacción de los sectores económicos

La producción nacional de bienes y servicios es el resultado de la interacción de


los sectores económicos. En efecto, los productos y servicios que se ofrecen en el
mercado son posibles gracias a la interrelación que existe entre el campo, la
industria y las empresas comercializadoras en general; esta interacción es la que
da origen a la producción nacional.

1.5.1. Los sectores económicos

Los Sistemas Económicos de los países funcionan gracias a las actividades


económicas que se desarrollan en ellos. Sin embargo, estas actividades según
sean de tipo agropecuaria, industrial o de prestación de servicios, se pueden
clasificar en tres grandes grupos o Sectores Económicos, así:

- Sector Primario (Agropecuario).

Abarca las actividades para la explotación de los recursos naturales en todas sus
formas: agricultura, silvicultura, ganadería, caza, pesca, minería en general, pozos
de petróleo y gas natural. Los productos o recursos obtenidos en este sector de la
economía, son ante todo, materias primas que necesitan de un proceso de
transformación, aún cuando sea elemental, para su utilización; tal es el caso del
algodón, la madera, el cuero y la lana, el carbón y el petróleo, por ejemplo.

Si bien es cierto que en todos los países se desarrollan actividades simultáneas en


todos los sectores, también es cierto que generalmente la vida económica de cada
uno de ellos, depende primordialmente de actividades propias de uno de estos
sectores, correspondiéndole a los demás, una menor participación en la economía
nacional.

Los países tipificados como subdesarrollados, generalmente basan su economía


en este Sector Primario; las naciones latinoamericanas, por ejemplo, se
caracterizan por la producción, explotación y venta de recursos naturales, propios
de este sector: café, plátano, azúcar, ganado, petróleo, carbón, etc., lo cual las
constituyen en explotadoras y exportadoras de materias primas.

- Sector Secundario (Industrial).

Comprende las actividades apoyadas en la industria y la tecnología. El Sector


Secundario cumple la función económica de tomar la materia prima proveniente
del Sector Primario, y someterla a ciertos procesos industriales y tecnológicos
para transformarla y obtener bienes finales. De hecho, el Sector Secundario se
caracteriza por ser transformador de materias primas y productor de bienes
terminados.

Sin duda, el nivel de desarrollo económico de los países está asociado al grado de
industrialización y tecnificación de los mismos; bajo la concepción de que la
tecnología crea más tecnología, podemos establecer que las naciones muy
industrializadas, y altamente tecnificadas, son cada vez más desarrolladas.

Generalmente los países desarrollados, dada su tecnología e industrialización,


basan su economía fundamentalmente en el Sector Secundario, donde
contrariamente al Sector Primario, sacan mejor provecho a la materia prima,
transformándola en bienes terminados, y proporcionando mayores fuentes de
trabajo e ingresos, y mayor diversificación en el proceso de producción.

- Sector Terciario (De los Servicios).

Este sector es el encargado de satisfacer necesidades a partir de actividades


económicas que no tienen representación tangible o material; tal es el caso de la
prestación de servicios como: salud, educación, transporte, financieros,
comunicaciones, energía, telefonía, comercio, etc.

La prestación de uno o varios de estos servicios, al igual que en los otros sectores,
puede llegar a tener mayor importancia en unos países, más que en otros; tal es el
caso de algunos países caribeños, donde la prestación de los servicios turísticos,
por ejemplo, representan su mayor fuente de ingresos.

1.5.2. La Matriz Insumo – producto: relación intersectorial

Como se dijo en el aparte anterior, la producción nacional de bienes y servicios se


genera en el Aparato Productivo del país, conformado por el conjunto de
empresas. Cada una de estas unidades productoras, clasificadas según las
actividades económicas que desarrollan, en los sectores Primario, Secundario o
Terciario, llevan a cabo su producción utilizando materias primas y unos Bienes
Intermedios llamados insumos, los que luego de numerosos y variados procesos,
son transformados en Bienes Finales. En realidad, la producción de bienes y
servicios implica generalmente una serie de Procesos de Producción Intermedios,
que encadenados sucesivamente, contribuyen en la fabricación del bien final.

Para ilustrar lo expuesto, tomemos el tradicional ejemplo de la producción de pan:


el agricultor (organizador de la producción), utiliza los factores productivos (tierra,
trabajo y capital), y algunos Bienes y Servicios Intermedios o insumos (semillas,
fertilizantes, asistencia técnica del agrónomo, etc.), los cuales fueron comprados a
otras empresas de los sectores Primario, Secundario y Terciario, respectivamente;
luego de un tiempo, y al final del ciclo productivo, el granjero recoge su cosecha
de trigo. Este producto es adquirido por otra unidad económica, el molinero, para
quien representa una materia prima; los administradores del molino, utilizando sus
propios Factores de Producción y otros insumos (servicios públicos, transporte,
etc.), obtienen la harina. Este bien es comprado por la panadería (otra unidad
productiva), para quien representa su materia prima; el panadero, haciendo uso de
sus medios de producción y agregando otros insumos (servicios públicos, huevo,
sal, agua, levadura, etc.), obtiene un bien final: el pan.

Analizando detenidamente el anterior proceso, podemos establecer que en la


producción de Bienes Finales, están presentes los tres sectores de la economía;
cada uno de ellos requiere de los otros, materias primas, insumos, etc., al tiempo
que remunera a los propietarios de los Factores de Producción, por la utilización
de éstos. La producción de cada sector se destina, en algunos casos, para
alimentar los procesos productivos intermedios del sistema, y en otros, para
satisfacer la demanda de bienes y servicios finales. El abastecimiento de insumos
no sólo se da recíprocamente entre sectores; al interior de los mismos existen
intercambios de insumos, como es el caso de aquella parte de la cosecha de una
finca que se destinará para semilla de siembras posteriores.

En conclusión, la producción de Bienes Finales implica una serie de procesos


productivos intermedios que requieren la participación recíproca de los otros
Sectores Económicos; esta situación de interrelación sectorial podemos ilustrarla
con el siguiente ejemplo presentado por Castro y Lessa2:

Supongamos las siguientes operaciones entre los Sectores Económicos: El Sector


Primario (agropecuario) adquiere insumos por valor de $25 ($5 en semillas
compradas al mismo sector; $10 en fertilizantes provenientes del Sector
Secundario; y $10 por transporte del Sector Terciario); a estos insumos se les
aplican los Factores de Producción del mismo sector, cuya remuneración conjunta
es de $75, desglosados así: salarios por trabajo, $40; renta por alquiler de tierra,
$15; intereses por capital, $5; y ganancias del empresario, $15. Estas operaciones
generan una Producción Bruta de $100, la cual es registrada por el conjunto de
empresas del sector; esta cifra ($100), no corresponde, sin embargo, a la
producción real del sector, se le debe restar el valor de los insumos por $25, y
contabilizar sólo los valores que se le agregaron (Valor Agregado), por concepto
de aplicación de Factores de Producción, y por un total de $75, equivalente a lo
producido por el sector ($100 - $25 = $75).

El Sector Secundario (Industrial) por su parte, presenta las siguientes operaciones:


compra insumos por $80 ($30 en materias primas agrícolas, $40 en insumos
industriales, y servicios por $10); y compra además Factores de Producción al
mismo sector por $70 ($40 de trabajo, $5 de servicios financieros, $5 de arriendo
de inmuebles, y $20 de ganancias del empresario), para obtener una Producción
Bruta de $150; a este valor, contabilizado en las empresas del sector industrial, se
le resta el de los insumos por $80, para obtener el valor agregado en el proceso
productivo, que representa la producción del sector: $70 ($150 - $80 = $70).

Finalmente, consideremos las siguientes operaciones del Sector Terciario


(Servicios): compra insumos por $10 ($5 de tipo industrial, y $5 de servicios); por
aplicación de los Factores de Producción del mismo sector se gastan $130, así:
por remuneración de trabajo, $75; por pagos de intereses, $10; por alquiler, $5; y
como ganancia del empresario, $40. Lo anterior para obtener una Producción
Bruta de $140, de la cual se deducen los insumos ($10), para establecer la
producción del sector, equivalente a los valores agregados de los Factores de
Producción: $130 ($140 - $10 = $ 130).

La Tabla 4.1. resume las operaciones realizadas por los sectores económicos,
permitiéndonos además deducir la siguiente información:

1. El Sector Primario obtuvo una Producción Bruta de $100, de la cual destinó $35
a la Venta Intermedia de Insumos ($5 de semillas vendidas al mismo sector, y $30
de materias primas agrícolas, vendidas al Sector Secundario); los $65 restantes
de la Producción Total ($100 - $35 = $65), fueron destinados a satisfacer
necesidades sociales, bajo la operación de Ventas de Bienes Finales:

2 . Antonio Barros de Castro y Carlos Francisco Lessa. “Introducción a la Economía: un enfoque


estructuralista”. Siglo XXI Editores.
Valor de la Producción Bruta:.......................................................................$100
Menos Ventas Intermedias:.........................................................................($ 35)
-Al mismo Sector Primario (semillas):........................................$ 5
-Al Sector Secundario (materias primas):..................................$30
Ventas de Bienes Finales:....................................... ....................................$ 65.

2. El Sector Secundario generó una Producción Bruta de $150, destinando $55 a


la Venta Intermedia de Insumos ($10 de abonos vendidos al Sector Primario, $40
que compró el mismo sector, y $5 destinados al sector de los servicios); los $95
restantes ($150 - $55 = $95), fueron la Venta de Bienes Finales:

Valor de la Producción Bruta:.........................................................................$150


Menos Ventas Intermedias:...........................................................................($ 55)
- Al Sector Primario (abonos):........................................................$10
- Al mismo sector (insumos industriales):.......................................$40
- Al Sector Terciario (insumos industriales):...................................$ 5
Ventas de Bienes Finales:...............................................................................$ 95(*)

(*). Al presente ejemplo agreguemos la suposición de que los $95 de Bienes


Finales producidos por el Sector Secundario, $50 obedecen a Bienes de
Consumo, y $45 a Bienes para la formación de Capital (maquinaria).

Tabla 1.2.
OPERACIONES DE LOS SECTORES ECONÓMICOS

1. Sector Primario (Agropecuario).

Compra de Insumos:..................................................$25
- Semillas:..............................................$ 5
- Abonos:...............................................$10
- Servicios:.............................................$10

Valor Agregado:........................................................$75
- Salarios:...............................................$40
- Intereses:..............................................$ 5
- Renta de la Tierra:................................$15
- Ganancias:............................................$15
Valor de la Producción Bruta:...................................$100

2. Sector Secundario (Industrial).

Compras de Insumos:................................................$80
- Materias Primas Agrícolas:...................$30
- Insumos Industriales:............................$40
- Servicios:..............................................$10
Valor Agregado:.......................................................$70
- Salarios:...............................................$40
- Intereses:..............................................$ 5
- Rentas:.................................................$ 5
- Ganancias:............................................$20
Valor de la Producción Bruta:................................ .$150

3. Sector Terciario (Servicios).

Compra de Insumos:................................................$ 10
- Insumos Industriales:............................$5
- Servicios:..............................................$5

Valor Agregado:......................................................$130
- Salarios:...............................................$75
- Intereses:.............................................$10
- Rentas:................................................$ 5
- Ganancias:...........................................$40
Valor de la Producción Bruta:.................................$140

3. La Producción Bruta del Sector Terciario fue de $140; $25 de los cuales
representaron Ventas Intermedias de Insumos ($10 al Sector Primario, $10 al
Secundario, y $5 al mismo sector); los $115 restantes ($140 - $25 = $115),
representaron las Ventas de Bienes Finales:

Valor de la Producción Bruta:...........................................................................$140


Menos Ventas Intermedias:...............................................................................($25)
- Al Sector Primario (servicios):...................................................$10
- Al Sector Secundario (servicios):...............................................$10
- Al mismo sector:........................................................................$ 5
Venta de Bienes Finales:....................................................................................$115

4. El Valor Total de la Producción Bruta de los tres sectores fue de $390, así:

Valor Total de la Producción Bruta:..................................................................$390


- Sector Primario:.........................................................................$100
- Sector Secundario:.....................................................................$150
- Sector Terciario:........................................................................$140

5. Las Ventas Intermedias Totales de Insumos entre sectores fueron las


siguientes:

Ventas Intermedias Totales de Insumos:...........................................................$115


- Del Sector Primario:..................................................................$35
- Del Sector Secundario:..............................................................$55
- Del Sector Terciario:.................................................................$25

6. El Valor Total de la Producción Bruta es de $390 (según el numeral 4); este


dato comprende todas las ventas realizadas por las empresas de los tres sectores,
ya sea de bienes terminados para el consumo, o de bienes intermedios (insumos)
para alimentar otros procesos productivos; en este caso, los insumos adquiridos
por los sectores para producir bienes, estarían doblemente contabilizados: como
productos del sector que los vendió, y como parte del bien final del sector que los
utilizó como insumos. Sin embargo, dado que la Producción Total de una
economía se mide tomando solamente los Bienes y Servicios Finales, ya sean
para consumo o para reposición de capital (maquinaria), es necesario deducir el
Valor Total de las Ventas Intermedias (insumos), del Valor Total de la Producción
Bruta, así:

Valor Total de la Producción Bruta:...............................................................$390


Menos Valor Total de las Ventas Intermedias:............................................ ($115)
Valor Total de la Producción de la Economía:..............................................$ 275

7. Los $275 que representan la producción total del Sistema Económico,


corresponden a la suma de los Valores Agregados generados en los distintos
sectores de la economía, a manera de salarios, intereses, rentas y ganancias:

Valor Agregado del Sector Primario:..............................................................$75


- Salarios:.................................................................................$40
- Intereses:...............................................................................$ 5
- Rentas:..................................................................................$15
- Ganancias:.............................................................................$15

Valor Agregado del Sector Secundario:..........................................................$70


- Salarios:..................................................................................$40
- Intereses:.................................................................................$ 5
- Rentas:....................................................................................$ 5
- Ganancias:..............................................................................$20

Valor Agregado del Sector Terciario:............................................................$130


- Salarios:...................................................................................$75
- Intereses:.................................................................................$10
- Rentas:.....................................................................................$ 5
- Ganancias:................................................................................$40

Valor Agregado Total de la Economía:.........................................................$275

8. Como quiera que los $275 de Valor Agregado en el Sistema Económico


corresponden a pagos hechos por el aparato productivo a los dueños de los
factores de producción (familias), en forma de salarios, intereses, rentas y
ganancias, estos Valores Agregados constituyen los Ingresos Totales de la
comunidad en la economía.

Teniendo en cuenta el análisis realizado en los numerales 6,7 y 8, de este aparte,


podemos establecer la siguiente relación:

Producto (P) = Valor Agregado (V.A) = Ingresos (Y).

El ejemplo hasta aquí tratado muestra la dependencia que existe entre los
distintos sectores económicos; esta relación intersectorial se puede representar
mediante la Matriz Insumo-Producto, concebida por Wassily Leontief, la cual se
expone a continuación:

Cuadro 1.1.
Matriz Insumo - producto

Composición de COMPRAS TOTAL COMPRAS FINALES VALOR


Insumos INTERMEDIAS DE LA
Bienes de Bienes
VENTAS de PRODUCCI
ÓN
Distribución TOTAL Consumo Capital
Agricul Indust Servicio INTERMEDI BRUTA
tura ria s AS
de la Producción (B)

Agricultura 5 30 0 35 65 65 0 100
Industria (A) 10 40 5 55 95 50 45 150
Servicios 10 10 5 25 115 115 0 140

TOTAL INSUMOS 25 80 10 115

Salarios 40 40 75
Intereses 5 5 10
Rentas (C) 15 5 5
Ganancias 15 20 40

VALOR 75 70 130 275


AGREGADO

VALOR DE LA
PROD. BRUTA 100 150 140 390

La Matriz Insumo-producto relaciona en las filas (horizontalmente), la producción


de bienes y servicios de cada uno de los sectores económicos en un período
determinado: La Industria (Sector Secundario), por ejemplo, obtuvo una
Producción Bruta de $150, de la cual vendió $55 como insumos (producción
intermedia), a sí mismo, y a los otros sectores ($10 de abono a la agricultura, $40
de insumos industriales a sí mismo, y $5 de insumos industriales al sector
servicios), y los otros $95 los vendió como Bienes Finales ($50 como bienes de
consumo y $45 como bienes de capital-maquinaria).

En las columnas (verticalmente), la matriz relaciona las compras de insumos de


cada sector (compras intermedias), hechas a sí mismo, y a otros sectores, y los
Valores Agregados por concepto de salarios, intereses, rentas y ganancias: La
Agricultura, por ejemplo, compró insumos por $25 ($5 de semillas al mismo sector,
$10 de abono al secundario, y $10 al sector servicios), y agregó valores a su
producción por $75 ($40 de salarios, $5 de intereses, $15 de rentas y $15 de
ganancias),para una Producción Bruta de $100. Estas mismas interpretaciones
pueden hacerse para cada sector, por filas o columnas.

La suma horizontal de la Producción Intermedia y Final de los sectores, es igual a


la suma vertical de las Compras de Insumos y de los Valores Agregados de los
mismos sectores: $390; esta cifra corresponde al Valor Bruto de la Producción. Así
mismo, la suma horizontal de los Valores Agregados Totales de los tres sectores,
es la misma de la suma vertical de las Compras Finales de cada sector: $275; esta
cifra representa la producción del Sistema Económico. De igual manera, la suma
horizontal de las Ventas Totales de Insumos de los tres sectores, es igual a la
suma vertical de Compras Intermedias de los mismos sectores: $115; este valor
corresponde al Total de la Producción Intermedia.

La matriz se puede desglosar en tres áreas:

A: representa la producción de bienes y servicios intermedios (insumos), en la


economía. En esta área, las “ventas” de un sector representan las “compras” de
los otros, o las de él mismo.

B: muestra la producción de bienes y servicios finales; unos para consumo y otros


para la formación de capital (maquinaria).

C: relaciona los pagos para remunerar a los dueños de los factores de producción,
por medio de salarios, intereses, rentas y ganancias.

La Matriz Insumo-Producto no sólo facilita calcular la producción total de la


economía de un país; este instrumento también es valioso para observar el
comportamiento de los sectores económicos, y aún para planear cambios en el
comportamiento de las variables macroeconómicas.

Como quiera que los sectores económicos son interdependientes, cualquier


alteración en la producción de uno de ellos, provoca ineludiblemente, reacciones
en los otros; así por ejemplo, si el gobierno decide incentivar el cultivo de algodón,
el sector agrícola empezará por demandar más terreno cultivable, semillas, etc., lo
que implicará mayor utilización de recursos de ese mismo sector; se incrementará
además la demanda de tractores, fertilizantes, fumicidas, etc., requiriéndose
entonces más recursos del sector industrial; el sector servicio se verá también
afectado en la medida en que se requerirán los servicios técnicos de los
agrónomos, del transporte, etc. La relación intersectorial permitirá entonces que
los sectores afectados estén a la expectativa de lo que ocurra en el Sector
Agrícola, y más concretamente, en el subsector.

16. Datos estadísticos del Producto interno bruto de los países


latinoamericanos

Como se explicó en otro aparte de este capítulo, los países desarrollados utilizan
el Producto nacional bruto como indicador principal para medir el nivel de
crecimiento de sus economías; distinto lo hacen los países menos desarrollados
que recurren al Producto interno bruto para los mismos fines. Cabe aclarar que,
según la apreciación de muchos analistas, el crecimiento económico de los países
se refleja también en la mayor participación que los sectores secundarios
(industrial) y terciario (de los servicios) de la economía, tengan en la formación del
producto interno bruto, y en la menor contribución que el sector primario pueda
aportar en su generación.

Los países latinoamericanos se caracterizan justamente por lo contrario; sus


economías se sustentan, principalmente, en la explotación de los recursos
naturales lo cual indica una mayor participación del sector primario y, una menor,
de los sectores secundario y terciario. De ser cierta las apreciaciones de los
expertos, los países de América Latina estarán condenados a seguir registrando
bajos niveles de crecimiento económico, salvo que opten por incentivar las
actividades industriales y de servicios de la economía. Siendo así, vale la pena
analizar el comportamiento del producto interno bruto de las naciones en
referencia.

Partiendo de los valores totales del producto interno bruto se puede estudiar la
situación de la economía de los países que utilizan este indicador; es posible,
además, establecer comparaciones con otros países que tengan el mismo
sistema, o sistemas similares, para totalizar sus cifras de producto interno bruto. A
continuación presentamos la Tabla 1.3., donde se muestra el comportamiento del
PIB de los países latinoamericanos entre los años 2004 - 2007.
Tabla 1.3.
América Latina: proyección del PIB, 2004 - 2007
(Tasa de variación porcentual anual)

Países 2004 2005 2006 2007


Argentina 9.0 9.2 7.5 5.5
Bolivia 3.6 4.1 3.3 3.0
Brasil 4.9 2.3 3.5 3.7
Chile 6.1 6.3 5.7 5.5
Colombia 4.0 5.1 4.8 4.5
Costa Rica 4.2 4.1 3.7 3.5
Ecuador 7.6 3.9 3.0 2.5
El Salvador 1.5 2.8 3.5 3.4
Guatemala 2.7 3.2 4.0 4.0
Haití -3.5 1.8 2.3 2.5
Honduras 5.0 4.2 4.0 4.0
México 4.2 3.0 3.5 3.5
Nicaragua 5.1 4.0 4.0 4.0
Panamá 7.6 6.4 6.0 6.5
Paraguay 4.0 2.7 3.0 3.0
Perú 4.8 6.7 5.6 5.0
Rep. Dominic. 2.0 9.3 6.0 5.0
Uruguay 12.3 6.6 4.5 4.0
Venezuela 17.9 9.3 7.0 4.5
Caribe 4.0 4.2 5.9 4.3
Total 5.9 4.5 4.6 4.1
Fuente: CEPAL. América Latina y el Caribe: proyecciones 2006 – 2007. Santiago de Chile, abril de
2006.

Analizando la composición de la Tabla 1.3., encontramos que los países de


Venezuela, Argentina y Uruguay, son los que mayor crecimiento económico
presentan entre 2004 y 2007, con una variación promedio del PIB de 9.7%, 7.8% y
6.8%, respectivamente. Otros países como El Salvador y Haití muestran niveles
promedios de variación del PIB muy bajos, con el 2.8% y 0.8%, respectivamente.
En concordancia con lo expuesto en este capítulo, se pude deducir que de los
países tomados como referencia, los suramericanos presentan mayores índices
de crecimiento económico, comparados con el centroamericano y el de la región
caribe.

Independientemente de la participación de los sectores económicos en la


economía de los países, lo cierto es que en el caso de las economías
latinoamericanas, su crecimiento económico se ha visto afectado por el
comportamiento de la economía mundial, la inflación y principalmente por los
conflictos sociales y políticos.
LECTURAS COMPLEMENTARIAS

LAS DIFERENCIAS INTERNACIONALES ENTRE LOS NIVELES DE PIB Y LA


CALIDAD DE VIDA*

* Tomado de “Principios de Economía”. N. Gregory Mankiw. Mc Graw Hill. Madrid 1998. Página
449.

“Una manera de valorar la utilidad del PIB como indicador del bienestar económico
es examinar los datos internacionales. Los países ricos y los países pobres tienen
enormes diferencias entre sus niveles de PIB per cápita. Si un elevado PIB
aumenta el nivel de vida, deberíamos observar que el PIB está estrechamente
correlacionado con los indicadores de la calidad de vida. Y de hecho lo está.

La Tabla (expuesta) muestra 12 de los países más poblados del mundo ordenados
según su PIB per cápita. También muestra la esperanza de vida (lo que se espera
que dure la vida en el momento de nacer) y el porcentaje de la población adulta
que sabe leer. Estos datos muestran un claro patrón. En los países ricos, como
Estados Unidos, Japón y Alemania, las personas pueden esperar vivir hasta bien
entrados los 70 años y casi toda la población sabe leer. En los países pobres,
como Nigeria, Bangladesh y la India, las personas normalmente sólo viven hasta
entrados los 50 años y sólo sabe leer alrededor de la mitad de la población.

EL PIB, LA ESPERANZA DE VIDA Y EL ANALFABETISMO.


El cuadro muestra el PIB per cápita y dos indicadores de la calidad de vida de
12 grandes países.

País PIB real per Esperanza de % de adultos que


cápita vida saben leer
$ de 1993 (Años)
Estados Unidos 24.680 76 99
Japón 20.660 80 99
Alemania 18.840 76 99
México 7.010 71 89
Brasil 5.500 67 82
Rusia 4.760 67 99
Indonesia 3.270 63 83
China 2.330 69 80
Pakistán 2.160 62 36
Nigeria 1.540 51 54
Blangadesh 1.290 56 37
India 1.240 61 51
Fuente: Human Development Report 1996, Naciones Unidas.
Aunque los datos sobre otros aspectos de la calidad de vida son menos
completos, indican más o menos lo mismo. Los países que tienen un bajo PIB per
cápita tienden a tener más niños con un bajo peso al nacer, unas tasas más altas
de mortalidad infantil, unas tasas más altas de mortalidad de la madre, unas tasas
más altas de desnutrición infantil y menos acceso a agua potable. En los países
que tienen un bajo PIB per cápita, es menor el número de niños en edad escolar
que están realmente en la escuela y los que están en la escuela deben aprender
con menos maestros por estudiante. Estos países también tienden a tener menos
radios, menos televisores, menos teléfonos, menos carreteras pavimentadas y
menos hogares con electricidad. Los datos internacionales no dejan duda alguna
de que el PIB de un país está estrechamente relacionado con el nivel de vida de
sus ciudadanos.
CONTABILIDAD DE INGRESOS NACIONALES EN CUBA*

* Tomado de “Economía: enfoque América Latina”. Norris C. Clement y otros. Mc Graw Hill, tercera
edición. México 1991. Página 234.

“Controversia sobre los datos de Cuba referentes al crecimiento económico

En los últimos años ha habido una gran controversia sobre el grado del éxito o
fracaso de la economía cubana en el decenio de 1980, especialmente si se la
compara con las economías de mercado de América Latina que han mostrado un
estancamiento o retroceso en ese mismo período. Conforme a las mediciones
estadísticas oficiales (efectuadas por el gobierno del país), la economía ha crecido
a una tasa anual percápita de 5.5.% (una vez hechos los ajustes correspondientes
a la inflación) durante el período comprendido entre 1980 y 1986. Pero en ese
mismo lapso en el resto de América Latina disminuyó en una tasa anual percápita
de 1.1% aproximadamente.

Sin embargo, los datos anteriores han sido puestos en tela de duda por los
especialistas norteamericanos que estudian la economía cubana; los conocedores
del Mundo Occidental sostienen que la economía de ese país está pasando desde
hace algunos años por un estado de desorganización.

Sistemas contables de materiales y cuentas nacionales

... la medida de mayor uso con que se estima la producción total en América
Latina es el producto interno bruto (PIB), mientras que en Cuba y en el resto del
bloque socialista se recurre al concepto de producto social bruto (PSB). He aquí
las dos diferencias fundamentales entre ambas medidas.

1. El PIB se basa en los conceptos de “valor agregado” (a fin de evitar la “doble


contabilidad”) e incluye todo tipo de servicios, lo mismo que muchas actividades
económicas que se clasifican en el sistema de productos materiales como
servicios no productivos (arte y cultura, gobierno, milicia, deporte, vivienda,
atención médica, educación, servicios personales, etc.).

2. El PSB se basa en el valor bruto, que permite la “doble contabilidad”, pero que
excluye los servicios “no productivos” (arte y cultura, gobierno, milicia, deporte,
vivienda, atención médica, educación, servicios personales, etc.).

Ahora bien, el hecho de que el valor de esos “servicios no productivos” no figura


en el cálculo del PSB de Cuba no significa que no contribuyan al bienestar de los
habitantes. Sin duda, muchos de ellos son importantes para el actual
funcionamiento de la economía. El motivo de tal clasificación es que, en los
primeros años de la Revolución Soviética se decidió lo siguiente: Como según la
teoría ortodoxa marxista esas actividades no producen plusvalía, no deberían
incluirse en el sistema contable nacional.

Por ello, en cierto modo el sistema de PSB subestima el “verdadero” valor de la


producción total al excluir los “servicios no productivos” que sí figuran en los
sistemas contables nacionales de ingresos de otros países de la región. Pero en
otro sentido sobreestima (en comparación con el sistema del PIB) el valor por la
doble contabilización del valor de todos los bienes y servicios (productivos),
incluyendo en ellos el valor de lo que se llama “consumo intermedio”. En
consecuencia, puede afirmarse que la relación entre los dos componentes es
como sigue:

PSB – Consumo intermedio + servicios no productivos = PIB.

Pese a su aparente simplicidad, la conversión de un concepto (PSB) a otro (PIB)


no es tan fácil, pues no se dispone de medidas directas del “consumo intermedio”
ni de los “servicios no productivos”. Por tanto, tanto las medidas indirectas como
las estimaciones han de utilizarse a fin de alcanzar cierto grado de equivalencia
entre el concepto cubano de PSB y el concepto occidental de PIB.

A manera de ejemplo de cómo se compararon los dos en 1984, diremos lo


siguiente: el PSB con precios constantes en 1981 fue estimado por el gobierno
cubano en 25.9 mil millones de pesos, en tanto que en ese mismo año el PIB se
estimó en 20.5 mil millones de pesos en el artículo citado antes. Así, según las
estimaciones el PIB fue de 79% del PSB; y por su parte el PIB fue casi 21%
menos que el PSB.

Ahora bien, una vez llevada a cabo la conversión (con medios indirectos), ¿qué
conclusiones pueden sacarse en relación con la controversia referente a las tasas
de crecimiento de la producción total de Cuba? Una vez hecha la conversión del
PSB al PIB, se plantea la pregunta: ¿es la tasa de crecimiento en términos del PIB
menor o mayor que en términos de PSB? Por desgracia, no es un proceso simple
la obtención de una respuesta. Sin embargo, los cálculos dados en el artículo
concluyen que, durante el período de 1975 – 1986, la tasa de crecimiento de la
economía cubana en términos del PIB fue probablemente un poco mayor que el
5.5% expresado en términos de PSB.

Por supuesto, no debe olvidarse que la conclusión anterior se basa en el método


que emplea el autor de este artículo para convertir el PSB en PIB y que, si se
aplican otros métodos, se conseguirán conclusiones diferentes.

Con todo, si nos basamos en esta evidencia, es posible extraer la siguiente


conclusión provisional: la producción total creció mucho más rápidamente en Cuba
que en el resto de las economías de América Latina durante el período
comprendido entre 1980 y 1986. Pero este análisis no nos dice cómo o por qué se
logró eso. Las estadísticas basadas en la contabilidad de ingresos nacionales nos
indican simplemente cuánto se produjo realmente en cierto año, si nos basamos
en los métodos utilizados en el cálculo de la producción.

PIB percápita en Cuba

... el PIB percápita en América Latina durante la década de 1980 fue


aproximadamente de $2300, expresados en dólares estadounidenses. Ahora
contamos con una estimación del PIB en pesos cubanos, por lo cual
convertiremos esa cifra a dólares con el propósito de comparar el nivel de
producción total en un año determinado (en comparación con la tasa de
crecimiento de la producción total) per cápita (por persona). El uso de este dato
estadístico estará sujeto a las numerosas limitaciones del PIB o PSB per cápita
como indicador del bienestar de un pueblo.

El primer paso en el cálculo del PIB per cápita consiste en dividirlo entre el número
total de habitantes, un poco más de 10 millones. Así, el PIB estimado per cápita
(en pesos de 1981) es de $2052. Usando el tipo de cambio oficial de enero de
1981 ($1 = $1.36 dólares estadounidenses), el PIB per cápita en Cuba sería de
$2792. Sin embargo, el tipo de cambio lo fija el gobierno cubano y no las fuerza
internacionales de la oferta y la demanda; los economistas occidentales piensan
que el valor del peso está “sobrevaluado” por los déficit en la balanza comercial en
que suele incurrir el gobierno cubano.

Pese a ello, la utilización de métodos estándar para convertir las monedas locales
en equivalentes del dólar* pone el PIB per cápita de ese país en niveles superiores
a los $2792, obtenidos cuando se usa el tipo de cambio oficial. Así, el PIB per
cápita parece ser por lo menos igual al promedio de América Latina y,
probablemente un poco mayor.”
GLOSARIO

Contabilidad nacional. Es un sistema (contable) que permite agregar una serie


de variables que recogen el comportamiento de la economía a través de cuentas
que registran la producción, los ingresos y gastos de un país.

Es el procedimiento mediante el cual se recoge y registra el resultado de las


transacciones realizadas por y entre los distintos sectores económicos Público y
privado); con los datos estadísticos resultantes de estos registros es posible medir
el comportamiento general de la economía en un período determinado. Desde
este punto de vista la Contabilidad nacional constituye un instrumento que le
permite a los gobiernos direccionar las políticas de crecimiento económico del
país.

Gasto nacional: Son los pagos o erogaciones que hacen los entes económicos
en bienes y servicios.

Es decir, consumo de las familias y del gobierno en bienes y servicios +


Inversiones de las empresas en stock de capital.

Ingreso nacional: Son los ingresos recibidos por:

- Las familias en forma de salarios, rentas e intereses, cuando venden los


factores de producción (tierra, trabajo, capital, etc.), de los cuales son
dueños.
- Las empresas, públicas y privadas, cuando venden su producción de
bienes y servicios.

Producto nacional: Es el valor monetario, a precios de mercado, de los bienes y


servicios finales que se producen en una economía en un período determinado.
Este agregado macroeconómico es, en esencia, la variable más significativa de la
Contabilidad nacional con la cual se conoce el nivel de la producción total de un
país, y es un concepto utilizado como patrón de medida en el análisis de
problemas socioeconómicos como desempleo, inflación y crecimiento económico;
en otras palabras, es un indicador con el cual “se le mide el pulso” a la economía
de un país.

Producto nacional bruto: Se refiere al valor monetario, a precios de mercado, de


los bienes y servicios finales producidos por las empresas nacionales ubicadas
dentro y fuera del país, en un período determinado

Producto interno bruto: Se define como el valor monetario, a precios de


mercado, de los bienes y servicios producidos por empresas nacionales y
extranjeras, dentro de las fronteras geográficas y políticas de un país, en un
período determinado.

Sector primario (Agropecuario) de la economía: Abarca las actividades para la


explotación de los recursos naturales en todas sus formas: agricultura, silvicultura,
ganadería, caza, pesca, minería en general, pozos de petróleo y gas natural. Los
productos o recursos obtenidos en este sector de la economía, son ante todo,
materias primas que necesitan de un proceso de transformación, aún cuando sea
elemental, para su utilización; tal es el caso del algodón, la madera, el cuero y la
lana, el carbón y el petróleo, por ejemplo

Sector Secundario (Industrial) de la economía: Comprende las actividades


apoyadas en la industria y la tecnología. El Sector Secundario cumple la función
económica de tomar la materia prima proveniente del Sector Primario, y someterla
a ciertos procesos industriales y tecnológicos para transformarla y obtener bienes
finales. De hecho, el Sector Secundario se caracteriza por ser transformador de
materias primas y productor de bienes terminados.

Sector Terciario (De los Servicios) de la economía: Este sector es el encargado


de satisfacer necesidades a partir de actividades económicas que no tienen
representación tangible o material; tal es el caso de la prestación de servicios
como: salud, educación, transporte, financieros, comunicaciones, energía,
telefonía, comercio, etc.

Valor agregado: Es el valor del bien final descontando el costo de los bienes y
servicios intermedios que fueron utilizados en su elaboración. Por supuesto que
para el caso que nos ocupa el concepto de valor agregado que hemos expuesto
resulta insuficiente para explicar el método que nos evitará la doble contabilización
de bienes.
PREGUNTAS DE EVALUACIÓN

1. Marque con una X la respuesta correcta:

Para la Contabilidad nacional, la Cuenta nacional básica es:

a) El Producto interno bruto (PIB) ( )


b) El Ingreso nacional (Y) ( )
c) El Producto nacional bruto (PNB) ( )
d) El Gasto nacional (G) ( )
e) El Ingreso disponible (Yd) ( )

2. Escriba F si es Falso o V si es Verdadero para cada una de las afirmaciones


expuestas:

Algunos problemas en la contabilización del PNB son:

a) La utilización de bienes intermedios ( )


b) La imposibilidad de registrar actividades desarrolladas al margen del mercado
como por ejemplo el trabajo que desarrollan las amas de casa ( )
c) La imposibilidad de registrar actividades al margen de la Ley como el
contrabando ( )
d) La Inflación ( )
e) La depreciación ( )

3. Marque con una X la respuesta correcta:

Cuando el Producto interno bruto ha experimentado un crecimiento de un año a


otro, período en el que se ha registrado un índice de inflación, para conocer el
incremento real del PIB, es necesario:

a) Restar al PNB el valor de los bienes intermedios ( )


b) Inflar (subir) el precio de los bienes y servicios ( )
c) Tomar el valor del PNB del período anterior ( )
d) Tomar el valor del PNB del período actual ( )
e) Deflactar el valor del PNB actual ( )

4. Escriba F si es Falso o V si es Verdadero para cada una de las siguientes


afirmaciones:

a) Los países desarrollados generalmente utilizan el PIB como índice de


crecimiento económico ( )
b) Los países menos desarrollados generalmente utilizan el PNB como medida de
crecimiento económico ( )
c) Tanto los países desarrollados como los menos desarrollados (en vía de
desarrollo) utilizan indistintamente el PIB y el PNB como índice de crecimiento
económico ( )
d) Los países en vía de desarrollo generalmente utilizan el PIB como índice de
crecimiento económico ( )
e) Los países desarrollados generalmente utilizan el PNB como medida de
crecimiento económico ( )

5. Marque con una X la respuesta correcta:

Cuando un bien intermedio se exporta, se contabiliza como:

a) Bien final ()
b) Bien intermedio ( )
c) Materia prima ()
LECTURAS RECOMENDADAS

1. Clement, Norris C., y otros. Economía: enfoque América Latina. Mc. Graw Hill.
México, 1991. Tercera edición. Capítulo 14 y Apéndice del Capítulo 14.

2. Rossetti, José Paschoal. Introducción a la economía. Harla. México, 1991.


Tercera edición. Capítulo 20.

3. Arango Londoño, Gilberto. Estructura económica colombiana. Mc. Graw Hill.


Santafé de Bogotá, 1998. Octava edición. Capítulo 1.

4. Samuelson, Paul A., y Nordhaus, William. Economía. Mc. Graw Hill. Madrid,
1996. Decimoquinta edición. Capítulo 22.

5. Mochón, Francisco. Economía básica. Mc. Graw Hill. Santafe de Bogotá, 1992.
Segunda edición. Capítulo 11.
CAPITULO 2

HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

Competencias a desarrollar:

1. Interpretativas:

- Identificar los fundamentos filosóficos de las distintas corrientes económicas


- Clasificar las corrientes económicas de acuerdo con los sistemas
económicos vigentes

2. Argumentativas:

- Exponer, con sentido crítico, sobre las bondades y limitaciones de los


distintos modelos económicos
CAPITULO 2

HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

La actividad económica es tan antigua como el hombre mismo. Desde sus


comienzos el primitivo labraba la tierra, sembraba y recogía la cosecha para
satisfacer sus propias necesidades y las de su familia. Aún cuando esta era una
economía de autoabastecimiento, las familias se comportaban como empresas
(producían sus alimentos) y a su vez como consumidores (consumían lo que
producían). Sin embargo, estas actividades obedecían más a la necesidad de
subsistencia que a un pensamiento filosofía de producción y de riquezas.

En realidad, los primeros escritos sobre las actividades económicas desarrolladas


por una comunidad se encuentran en los libros del Antiguo testamento (Éxodo,
Levítico y Deutoronomio), en los que se pueden leer pasajes que describen una
sociedad donde ya existía la propiedad privada, la división del trabajo, el mercado,
e incluso la utilización de la moneda. Sin embargo, es a partir de los escritos de
los filósofos griegos cuando el pensamiento económico empieza a tener aplicación
en las sociedades de esa época.

A través de la historia de lo que ha sido el pensamiento económico se han


presentado centenares de ideas que van desde la posición radical del Liberalismo
económico hasta la defensa del intervencionismo estatal absoluto; no en vano han
aparecido tantas teorías, muchas veces encontradas, por no decir que opuestas,
en defensa de una u otra posición.

A continuación se estudiará el desenvolvimiento que han tenido estas ideas en el


transcurso de la historia.

2.1. El pensamiento económico en la antigüedad

Las primeras manifestaciones teóricas del pensamiento económico están


íntimamente ligadas a los esfuerzos de los pueblos primitivos cuando fabricaban
instrumentos y herramientas para producir su propio alimento y satisfacer sus
necesidades; sin embargo, fue mucho tiempo después cuando aparecieron, con
nombre propio, los primeros exponentes de estas ideas expresadas con un
sentido filosófico estructurado.
- Platón, Aristóteles y Catón
La mayoría de los tratados sobre el pensamiento económico empiezan con las
ideas de los primeros grandes filósofos-políticos como Platón y Aristóteles en la
antigua Grecia y Catón, junto con otros más, en el Imperio Romano.

Platón fue el primero que hizo una exposición sistemática sobre las bases de la
sociedad y del origen de la ciudad-estado, y se refirió a los principios de lo que
sería la sociedad ideal en las que no existieran las injusticias. En sus obras, La
república y Las leyes se encuentran la mayor parte de las ideas económicas de
este filósofo y las explicaciones de la división del trabajo y del origen de la ciudad
(Estado) como la base de la República ideal. Decía Platón que la ciudad era una
consecuencia de la división del trabajo, la cual era, a su vez, el resultado de las
diferentes actitudes naturales de los hombres y de la multiplicidad de las
necesidades humanas. Sostuvo que la especialización en una determinada labor
se hacía necesaria cuando un producto determinado no podía esperar al
trabajador (como sucedía cuando los trabajadores tenían que realizar muchas
faenas) sin echarse a perder. Pero cuando el trabajador se especializaba y ya no
daba abasto por sí mismo, se hacía imprescindible la organización comercial.

En el Estado ideal de Platón existían dos clases: los gobernantes y los


gobernados. Los primeros estaban representados por los guardianes y auxiliares;
los segundos por los artesanos, quienes, entregados como permanecían a las
faenas de la producción y a la circulación de la riqueza, no tenían el talento
necesario para gobernar. Los individuos de la clase gobernante debían ser
seleccionados desde su infancia y educados no sólo en filosofía, sino también en
el arte de la guerra ya que tendrían que proteger su estado de los ataques del
exterior. Desde este punto de vista, Platón concibió un gobierno de élite cuyos
miembros debían consagrarse a gobernar su comunidad por la razón, y no por el
degradante deseo de acumular riquezas.

Si Platón fue el primero en manifestar las ideas económicas de la época,


Aristóteles, su discípulo, fue el primer economista analítico; en sus obras La
política y La ética, escritas con gran sentido político y económico, se evidencia un
profundo conocimiento sobre los principios en que estaba basada su propia
sociedad.

Aristóteles también concibió la constitución de un Estado ideal, un tanto


distinto del ideado por su maestro. Para este filósofo el Estado se dividía también
en gobernantes y gobernados. Los primeros estaban representados por los
militares, los estadistas, los magistrados y el sacerdocio; los gobernantes debían
pasar por cada una de estas etapas. Los gobernados eran los agricultores, los
artesanos y los campesinos.
Las ideas analíticas de Aristóteles pueden resumirse en tres aspectos: a) la
determinación del campo de la economía, b) el análisis del cambio y, c) la teoría
monetaria. Según Aristóteles, la economía se divide en dos partes: la economía
propiamente dicha, que es la ciencia de la administración doméstica, y la ciencia
del abastecimiento que trata del arte de la adquisición. A partir del estudio de la
ciencia del abastecimiento, Aristóteles entra en el análisis del cambio, por medio
del cual se satisfacen cada vez mejor las necesidades del hogar. Sostuvo que
todas las cosas que se poseen tienen dos usos: por ejemplo, “un par de zapatos
se usa para calzarlo y también para cambiarlo; ambos son usos del par de
zapatos”. Con esta afirmación Aristóteles introdujo el concepto de valor de uso y
valor de cambio de los bienes, concepto que aún perdura en las doctrinas
económicas de nuestros tiempos.

En relación con el dinero, Aristóteles afirmó que este nació como solución a las
dificultades del trueque, pero que su función de cambio se tergiversó cuando
apareció el comercio por el comercio mismo, o sea el afán de adquirir dinero.
Sostuvo que éste actúa de dos maneras en el proceso económico: como medio de
cambio, cuya función termina con la adquisición del bien necesario para satisfacer
una necesidad, y en la forma de capital-dinero que conduce a los hombres al
deseo de acumulación ilimitada. El dinero, decía, está destinado para ser usado
en el cambio, pero no para acrecentarlo por medio del interés; por naturaleza, el
dinero es estéril y multiplicarlo por medio de la usura es antinatural (dinero no pare
dinero). Concluye que el dinero tiene un origen más convencional que natural.

Aún cuando los pensadores de Roma se dedicaron más al derecho, hicieron


sus aportes en el terreno de la economía, sobre todo en lo relacionado con
observaciones hechas a las actividades agrícolas. Catón, por ejemplo, criticó la
existencia de grandes propiedades y propuso nuevos sistemas para la distribución
de la tierra; otros, dada la preocupación por la disminución de la actividad agrícola,
opinaron sobre la necesidad de que los campesinos regresaran al campo donde
debían diversificar su producción para evitar el empobrecimiento de la sociedad y
del Estado.

A pesar de que estos filósofos dedicaron buena parte de sus escritos a las
cuestiones netamente económicas, sus observaciones constituyeron ante todo un
conjunto de reglas y consejos políticos a los gobernantes para el manejo de la
economía.

- Tomás de Aquino

La Iglesia, que a finales de la Edad Media le correspondió desempeñar un


papel social muy importante, formuló su propio pensamiento económico en torno a
la defensa de los consumidores y del incremento de la producción. La Iglesia no
condenaba el comercio como tal, sino los abusos que se podían cometer con él;
de igual manera, pensaba que la libre iniciativa y la competencia podrían colocar a
los más débiles a merced de los más fuertes.

Consolidado el punto de vista económico de la Iglesia, Tomás de Aquino fue el


principal exponente de este pensamiento el cual hizo público a través de sus obras
Summa teológica y Summa contra gentiles, escritos en los cuales se observan
varios pasajes de índole económicos que revelan su preocupación por la correcta
utilización de la propiedad privada, por un sistema de precios justo, por el
comercio, la usura y por los salarios. Hacía notar Tomás de Aquino que “el
comercio debe buscar el lucro no como un fin, sino sólo como una remuneración a
su trabajo” y, además, que “comerciar por simple amor al comercio es vergonzoso,
porque aumenta el interés por el lucro sin límites”.

2.2. El mercantilismo

Aunque las ideas escolásticas, en cabeza de Tomás de Aquino, habían


sugerido restricciones al comercio y al lucro, con el tiempo estas opiniones fueron
puestas al margen y se dio paso a un nuevo pensamiento económico: el
Mercantilismo.

En efecto, a mediados del siglo XVI cuando en la mayoría de los países de


Europa se había consolidado la concepción de Nación - Estado, y se habían
registrado grandes transformaciones políticas y sociales, se despertó un gran
espíritu nacionalista que dio lugar a la supremacía del Estado, quien por
naturaleza debía ejercer control en la industria y el comercio, nacional e
internacional; el comercio, ahora sin las ataduras del pensamiento de la Iglesia, se
convirtió en la principal actividad económica de la época.

Para los comerciantes era necesario la existencia de un Estado bastante fuerte


que interviniera en la economía, los protegiera y destruyera las barreras que
impedían la expansión del comercio hacia otros países. Con la creencia de que el
comercio exterior aumentaba la riqueza de una nación, los mercantilistas
buscaban un excedente de exportación que en esencia era un deseo de crear un
excedente de riqueza a través de una balanza comercial siempre favorable (que
las exportaciones fueran siempre mayor que las importaciones).

Los mercantilistas de la época consideraban que un Estado entre más riqueza


tuviera, mayor sería la protección y garantía que podía brindarle a sus
comerciantes, razón por la cual los gobiernos tenían que propender por la
generación de riquezas que, para entonces, estaba centrada en la acumulación de
metales preciosos, especialmente el oro y la plata, como símbolos de poder
económico y riqueza nacional.
Con estas creencias los gobiernos propiciaron los viajes hacia las tierras que
habían conquistado siglos antes, con el fin de traer el oro y la plata suficientes que
les permitieran abastecerse y acumular riqueza; el comercio internacional se
constituyó entonces en uno de los instrumentos de política económica más
poderoso de la época.

Algunos Estados como España y Portugal extendieron sus colonizaciones allende


del mar y en sus nuevas colonias buscaron los metales preciosos indispensables
para su subsistencia y el fortalecimiento de su soberanía. El mercantilismo
desarrollado por España se basó principalmente en la actividad exportadora, como
mecanismo de defensa de los metales preciosos traídos de América.

En Inglaterra, Tomás Mun fue el principal representante del mercantilismo,


partidario del libre comercio exterior y director del comercio con la India Oriental;
fue él quien inició el análisis de la balanza comercial y de los tipos de cambio que
debía adoptarse en su país. William Petty, también inglés, continuó defendiendo la
política mercantilista de Mun.

En Alemania surgieron defensores radicales de la actividad mercantilista y del


Estado absolutista; el Estado tenía el monopolio de la acumulación de metales
preciosos los cuales obtenía a través de grupos reducidos de comerciantes que se
beneficiaban con su comercio.

En Francia, Jean Baptiste Colbert, ministro de la época institucionalizó la


exportación de productos con el fin de proporcionar el oro suficiente para generar
riqueza nacional. Al mercantilismo francés con frecuencia se le llama colbertismo,
por la influencia que tuvo este personaje en esa actividad económica.

Entre las corrientes mercantilistas fueron significativas: el bullionismo


(acumulación de metal precioso), o mercantilismo español; el colbertismo o
mercantilismo francés, que defendía la actividad industrial; y el comercialismo o
mercantilismo británico que propiciaba el comercio exterior.

Con el tiempo fueron apareciendo otros pensadores económicos que, aún en el


seno del mercantilismo, confirmaban que la riqueza de un Estado soberano y
fuerte no debería limitarse a las existencias de oro y plata; pensaban que el
trabajo era el principio dinámico de la riqueza y no los metales preciosos. Con
estos argumentos las ideas mercantilistas empezaron a sufrir los primeros
cuestionamientos y la actividad mercantil empezó a decaer considerablemente. De
esta manera se iniciaba un nuevo pensamiento económico.
2.3. El liberalismo económico

Este pensamiento económico tiene su origen en los cuestionamientos formulados al


Mercantilismo cuyo fundamento era la supremacía del Estado como único acumulador de
metales preciosos, símbolo de riqueza nacional, de poder y soberanía. El Liberalismo
económico, contrario al Mercantilismo, propone una libertad, casi absoluta, en el
desarrollo de las actividades económicas y se fundamenta en el trabajo y en la naturaleza
como verdaderas fuentes de riqueza nacional.

Es a partir del Liberalismo económico donde se inicia la fase científica de la


economía; éste tuvo su origen en dos corrientes liberales que marcaron un hito en la
historia del pensamiento económico: la Escuela fisiócrata que nació en Francia y la
Escuela clásica en Inglaterra. Con ellas la economía adquirió “jerarquía” de ciencia.

- Escuela fisiócrata

En Francia, cuna del Liberalismo económico, se vivían momentos difíciles en la


postrimería del Mercantilismo; los labriegos, artesanos y burgueses, se levantaron contra
las políticas del absolutismo estatal y protestaron contra los monopolios concedidos por el
gobierno que beneficiaban a unos cuantos comerciantes y perjudicaban a la gran mayoría
de la sociedad. La situación política, económica y social se vio aún más afectada por las
pesadas cargas tributarias que recaían sobre artesanos, mercaderes y campesinos,
mientras que otras colectividades como los nobles y el clero, estaban exentos de la
tributación.

Ante los señalamientos de los errores y excesos del Mercantilismo nace en Francia la
Escuela fisiócrata que constituye la primera manifestación científica del pensamiento
económico; el primer exponente de las ideas fisiócratas fue Francois Quesnay, autor de
dos importantes obras: Tableau économique (Tabla económica) y Maximes générales du
governement économique d´un royaume agricole (Máximas generales del gobierno
económico de un reinado agrícola).

Las ideas de los fisiócratas, en cabeza de Quesnay, eran diametralmente opuestas a


las prácticas mercantilistas. Mientras las segundas se fundamentaban en el absolutismo
del Estado, las primeras se basaban en la creencia de que las actividades económicas no
deberían ser excesivamente reglamentadas, menos por fuerzas distintas de las naturales;
los fisiócratas pensaban que las órdenes impuestas por la naturaleza y regidas por las
leyes naturales, estaban por encima de las reglamentaciones impuestas por el hombre, lo
cual era más provechoso para el conjunto de la sociedad. Quesnay y sus seguidores
defendían una mayor libertad para el desarrollo de las actividades económicas y para la
conservación del producto de esas actividades. Como una clara manifestación del
Liberalismo económico, nació en Francia una frase que sintetizaba la propuesta de los
fisiócratas: Laissez-faire, laissez-passer, le monde va de lui-même (dejar hacer, dejar
pasar, el mundo sigue igual).

De otra parte, según Quesnay, sólo el trabajo agrícola podía crear un excedente que
se traducía en el producto neto de una nación. Sostuvo que la industria y el comercio no
creaban valores, sólo los transformaba, y dicho proceso de transformación no añadía
nada a la riqueza de la comunidad. Por consiguiente, la tributación, que era el instrumento
más poderoso del intervencionismo estatal, sólo debía existir para la agricultura, mientras
que la industria y el comercio debían quedar libres del pago de contribución. La máxima
financiera de la fisiocracia se traducía en un impuesto único para la tierra. Los fisiócratas
no tuvieron la menor intención de usar este análisis en contra de la clase terrateniente; sin
embargo, a pesar de que tal propuesta se prestaba para pensar todo lo contrario, sus
argumentos tenían sus bases en la idea de que la tributación de la industria y el comercio
representaba una doble tributación para la agricultura.

En resumen, el pensamiento económico fisiócrata introdujo dos nuevas ideas opuestas


al sistema Mercantilista: 1) consideraba que existía un orden natural (el derecho a
disfrutar de los beneficios de la propiedad, el derecho a trabajar y el derecho a perseguir
el interés personal), que “dominaba” las actividades económicas; por ello sería inútil
imponer leyes y reglamentos a la organización económica, ya que ésta es capaz de
guiarse por sí misma. La palabra fisiocracia se traduce en griego como gobierno de la
naturaleza. 2) la superioridad de la agricultura sobre el comercio y la industria. Para los
fisiócratas, sólo la tierra y su producido eran fuentes de riqueza; por tanto, las clases
sociales no involucradas en el trabajo agrícola (artesanos, comerciantes, etc.), eran
consideradas estériles.

El primero de estos dos postulados fue el fundamento principal de la ciencia


económica; el segundo, según la consideración de algunos pensadores de la época,
estaba mal inspirado toda vez que la industria y el comercio desempeñaban funciones
legítimas en la formación de riquezas. Fue este segundo postulado el que marcó la
diferencia entre la Escuela fisiócrata y la Escuela Clásica, ambas inspiradas en la
concepción del Liberalismo económico.

- Escuela clásica

La escuela clásica nació en Inglaterra, e igual que la fisiócrata se basó en los principios
del Liberalismo económico.

La Escuela clásica comienza con la publicación del libro Wealth of nations (La riqueza
de las naciones) de Adam Smith quien en su obra se opuso a las ideas mercantilistas;
consideraba que la riqueza y el poder de un país no deberían limitarse a acumulación de
metales preciosos. No demostraba preocupación por el poderío militar ni por la defensa
de la nobleza; al contrario, se preocupaba por un mayor bienestar económico y un mejor
nivel de vida de toda la sociedad. En este sentido, no estuvo de acuerdo con las ideas
fisiócratas en cuanto a la esterilidad de la población que no participaba en las faenas
agrícolas (la industria y el comercio).

La teoría clásica tiene su origen en el análisis que hace Smith sobre la posibilidad de
mantener el orden económico mediante el liberalismo y también de la interpretación de los
avances tecnológicos introducidos en el sistema económico por la Revolución Industrial,
que en esos años alcanzaba su madurez, y que sería el reinado del capitalismo industrial.

Adam Smith* es una de las figuras más relevante de toda la historia del pensamiento
económico; su obra no está impregnada de grandes ideas nuevas sino que la fundamentó
en temas preexistentes, pero la dotó con un sentido racional y esclarecedor. Sostenía que
el Estado no debía intervenir en la economía ya que las mismas fuerzas del mercado
(oferta y demanda), actuaban como una “mano invisible” que hacía que la economía se
mantuviera en equilibrio.
* Con frecuencia, y con justa razón, a Adam Smith se le conoce como el padre de la economía científica.
En La riqueza de las naciones el autor establece los principios y supuestos que serían
la base para el desarrollo de una economía organizada. Sus argumentos parten de la
convicción de que existe un orden natural de la sociedad en el cual el individuo actúa
impulsado por las motivaciones. Según Smith, la conducta humana está estimulada de
manera natural, por los siguientes seis principios: 1) el interés propio (“no esperamos
nuestra comida de la benevolencia del carnicero, el cervecero y el panadero, sino del
respeto que sienten por sus propios intereses”), 2) la conmiseración, 3) el deseo de ser
libre, 4) el sentido de la propiedad, 5) el hábito del trabajo y 6) la tendencia a cambiar,
permutar o trocar una cosa por otra. Esta creencia en el equilibrio natural de las
motivaciones llevó a Adam Smith a su famosa aseveración de que, al buscar su propio
provecho, cada individuo es “conducido por una mano invisible a promover un fin que no
estaba en su propósito”. Cuando un individuo de la comunidad, decía, busca el mayor
provecho posible para sí mismo, éste obligado por la ley natural, contribuye al mayor bien
común.

Siendo así, el orden natural de la sociedad sólo le reconoce a los gobiernos tres
deberes propios: el primero es el deber de la defensa contra las agresiones extranjeras; el
segundo es establecer una buena administración de la justicia; y el tercero, desarrollar y
sostener obras e instituciones públicas que no serían sostenidas por el sector privado por
no ser lucrativas. La paz en el interior y en el exterior de las naciones, justicia, educación
y un mínimo de empresas e instituciones públicas que desarrollen obras como carreteras,
puentes, canales y puertos, son todos los beneficios que puede ofrecer el gobierno. Fuera
de eso, la “mano invisible” es más eficaz.

Una de las diferencias que separaban a Smith del pensamiento mercantilista y


fisiócrata era el tema sobre la fuente de la riqueza de una nación. Mientras que los
mercantilistas pensaban que ella estaba en el comercio exterior y los fisiócratas sostenían
que estaba en la producción de la tierra, Smith decía que el trabajo como tal era lo que le
permitía a los países ser ricos. La riqueza de una nación, dice, depende de dos
condiciones: primera, del grado de productividad del trabajo al cual se debe, y segunda,
de la cantidad de trabajo útil que se emplee. La primera condición llevó a Smith a estudiar
sobre la división del trabajo, el valor y el dinero.

En relación con la importancia que le atribuía a la división y especialización de la mano


de obra, Smith sostenía que si un trabajador se dedicaba siempre a ejecutar una sola
tarea especializada dentro del proceso de producción, sería más productivo que si
ejecutara tareas distintas; su fundamento estaba en que la primera modalidad de ejecutar
un trabajo eliminaba movimientos innecesarios, como el cambio de herramientas y los
desplazamientos de un sitio a otro. En resumen, la división del trabajo y la especialización
aumentaban la eficiencia y la productividad de los trabajadores.

Refiriéndose al valor, Smith diferencia el valor en uso (valor de uso) que es la utilidad
de un bien en particular, y el valor en cambio (valor de cambio) que es la capacidad que
tiene un bien para comprar otros bienes. Menciona una paradoja, por cierto muy conocida:
dice que algunas de las mercancías más útiles, como el agua, apenas tiene algún valor de
cambio, mientras que otras, como los diamantes, que aunque de poca utilidad, pueden
cambiarse por un gran número de otros bienes.

En general, el pensamiento económico de Adam Smith consiste en plantear un sistema


económico capaz de desarrollarse y crecer por las simples fuerzas del orden natural de la
sociedad, y cuyo equilibrio se da también de manera natural por los ajustes automáticos
del propio sistema.
Los instrumentos para abordar el problema económico planteado por Adam Smith, así
como los supuestos de su teoría económica, fueron estudiados y perfeccionados por dos
grandes seguidores de la tradición clásica: Thomas Robert Malthus y David Ricardo.

Malthus y Ricardo estudiaron con mayor profundidad los problemas monetarios de su


época, así como los relacionados con el comercio exterior y el sistema tributario;
presentaron nuevos planteamientos referentes al lucro, los intereses, los salarios, el valor
y la distribución de la riqueza.

La principal contribución que hizo Malthus a la doctrina económica se basa en los


aspectos demográficos. La teoría maltusiana parte de dos supuestos: primero, que la
pasión entre los sexos, y por supuesto, la procreación, corresponden al orden natural de
la sociedad, lo cual conlleva a un crecimiento infinito de la población; el segundo, que los
alimentos son necesarios para la sobre vivencia de la humanidad. Estas suposiciones
llevaron a Malthus a la conclusión de que la población tiene la tendencia a crecer
infinitamente, en progresión geométrica (1, 2, 4, 8, 16, 32...), mientras que la producción
de alimentos para la subsistencia, por las limitaciones físicas de la tierra, crece en menor
proporción, en progresión aritmética (1, 2, 4, 6, 8...). Siendo así, si no existiera un control
de la natalidad, la humanidad se vería azotada por el hambre.

En relación con los salarios, Malthus opinaba que estos tenderían siempre a ser
mínimos debido a las fuerzas naturales del crecimiento de la población. Si los salarios
crecen, decía Malthus, las personas se sentirán con mayor bienestar y tendrán más hijos,
lo cual, por ende, hará que dichos salarios vuelvan a disminuir hasta llegar a los niveles
de subsistencia.

David Ricardo, amigo y crítico de Malthus, hizo también una contribución importante a
la doctrina económica, unas veces enfrentándose y otras ampliando las apreciaciones de
Adam Smith. Básicamente los argumentos de Ricardo abogaban por la libertad de
comercio entre las naciones; para lograr este propósito, sostenía, era necesario reducir o
abolir los aranceles que para la época, en Inglaterra, eran bastante altos para proteger a
los terratenientes contra las importaciones de alimentos que podían adquirirse en el
extranjero a precios más bajos.

A partir de la suposición de que los gustos y preferencias de los pueblos, las formas de
producción y las bases de los recursos naturales no son iguales en todos los países del
mundo, llegó a la conclusión de que las naciones, como los individuos, debían
especializarse en la producción de uno o más artículos y comercializar sus excedentes,
cambiándolos por los bienes elaborados de otras naciones. Se supone que la
especialización de la mano de obra y de la nación en la producción de uno o más artículos
dependía de los recursos disponibles de cada nación y de la potencialidad para
explotarlos. Este planteamiento, fundamentado en las condiciones habituales de la oferta
y la demanda de cada país, es lo que se conoce hoy como la doctrina de la ventaja
comparativa de cada país para aprovechar sus fortalezas económicas; con este postulado
Ricardo llega a la conclusión de que el comercio internacional puede incrementar la
producción mundial de bienes y servicios.

2.4. Escuela socialista

Con la expansión del Capitalismo industrial, enmarcado en los principios del Liberalismo
económico, surgieron algunas crisis sustentadas en la sobreproducción de bienes y
servicios que desvirtuaron las típicas leyes del ajuste económico automático planteado
por la Escuela clásica. El Liberalismo económico, fundamentado en la no intervención del
Estado en la actividad económica y la teoría de los economistas clásicos que sostenía
que el orden económico sería gobernado por las leyes naturales, parecía desmoronarse
ante las constantes crisis que enfrentaban las economías nacionales. La filosofía del dejar
hacer, dejar pasar, defendida por los fisiócratas y los clásicos, fue severamente criticada
por un nuevo pensamiento económico: la Escuela socialista.

La principal reacción al clasicismo, desde el punto de vista político e ideológico, fue


desarrollada por los socialistas, particularmente por Karl Marx y Friedrich Engels. A pesar
de que existieron muchos pensadores de la escuela socialista, sus obras no pasaron de
ser simples conceptos arbitrarios, desprovistos de sentido práctico. No pasó lo mismo con
Marx y Engels. La obra de Marx, El capital, dio cierto grado de madurez al pensamiento
económico socialista de su época. Partiendo de la teoría clásica del valor, Marx llegó a
definir, con desarrollos teóricos en forma definitiva, la parte del producto nacional como
resultante del trabajo; sostenía que la base principal del valor de un producto era el
trabajo incorporado en él, en las diversas etapas de su producción.

Marx construyó un modelo procurando demostrar que las sociedades están sujetas a
una constante transformación histórica y que los clásicos se equivocaron al promulgar que
el orden natural del sistema capitalista, una vez establecido, conduciría a la estabilización
y al crecimiento económico; sostenía Marx que las fuerzas que generan ese orden
procuran estabilizarlo, sofocando el crecimiento de nuevas fuerzas que amenazan
detenerlo, hasta que esas nuevas fuerzas finalmente se afirmen y realicen sus
aspiraciones.

Los principios básicos del socialismo se basan en la creencia de que la propiedad privada
de los medios de producción, es decir, todos los recursos físicos utilizados en el proceso
de producción, es la razón, en gran parte, de muchos de los males y conflictos de las
sociedades capitalistas. Comparte también el pensamiento socialista la creencia de que la
producción y distribución de bienes y servicios deben realizarse de acuerdo con las
necesidades humanas, y no con el ánimo del beneficio privado, como en las sociedades
capitalistas.

Uno de los principales aportes que hace Marx al pensamiento económico de su época
se refiere a la plusvalía. En sus comienzos, dice Marx, existía la economía natural en la
que la producción de la sociedad sólo se daba para satisfacer necesidades; así las cosas,
los bienes sólo tenían valor de uso, o sea que se producían y consumían por un y para un
grupo pequeño de personas (generalmente la familia), para satisfacer sus necesidades
humanas. Sin embargo, con el correr del tiempo, al darse la división social del trabajo y la
especialización, se incrementó la producción de artículos con la consiguiente obtención de
excedentes (de producción) que se podían intercambiar (vender) por dinero, el que, a su
vez, podía cambiarse (comprar) por otros artículos.

Marx representaba esta relación artículo/dinero de la siguiente manera:

1. C-M-C (los artículos C se cambiaban por dinero M que, a su vez, servía para pagar
otros artículos C).

2. M-C-M´ (el dinero M se cambiaba por otros artículos C, que a su vez, se venden por
una cantidad mayor de dinero M´)
3. Entonces: M´ = M + m, donde m es la plusvalía (un mayor valor) en la distribución de
bienes y servicios.

Otro importante análisis de Marx, esta vez relacionada con la importancia del Estado
en el desarrollo de la economía, se basa en dos supuestos importantes: el primero
supone que el sistema económico es competitivo, o sea, que intervienen muchos
compradores y muchos vendedores, tal como lo describe Smith; el segundo, supone que
hay dos clases principales en la economía: los capitalistas que son dueños de los medios
de producción y el proletariado (los obreros) quienes venden a los capitalistas su fuerza
de trabajo para obtener lo esencial para la vida. En este caso, la clase trabajadora
siempre está a merced del capitalista.

En la historia del pensamiento económico, pocas obras como El capital, han causado
tanto impacto y provocado importantes modificaciones en el orden económico de muchas
naciones del mundo.

2.5. Escuela neoclásica

La escuela neoclásica tuvo su aparición a finales del siglo XIX y a pesar de conservar los
principios básicos de la teoría clásica, se dedicó a estudiar aspectos concretos y
fundamentales de la economía, tales como la asignación de recursos escasos y sus
alternativas de utilización, la productividad marginal, la optimización, etc.

La escuela neoclásica es reconocida frecuentemente como la creadora del análisis


microeconómico, que utiliza el cálculo y la geometría como instrumentos de comprobación
científica; esta condición le ha merecido a la teoría neoclásica el calificativo de economía
pura, diferenciándola de la economía política atribuida a los clásicos.

El pensamiento neoclásico estudia el enfoque económico basado en el análisis del


marginalismo y el equilibrio del mercado o de la oferta y la demanda. En esta escuela
están comprometidos personajes como Alfred Marshall, economista inglés, autor de la
obra Principios de economía en la que explica la demanda a partir de la utilidad marginal,
y la oferta desde el costo marginal (el costo de producir la última unidad).

La participación de León Walras en la fundamentación de la teoría económica neoclásica


consistió en la construcción de un modelo teórico y un método analítico a través del cual
explica de manera versátil, el equilibrio general de la economía.

Wilfredo Pareto, economista italiano, fue el primero en diferenciar claramente los


conceptos de utilidad cardinal y utilidad ordinal; hecha la diferencia, pudo establecer la
imposibilidad de hacer comparaciones entre utilidades interpersonales.

Hoy, después de casi siglo y medio, la teoría neoclásica es el paradigma dominante en las
ciencias económicas, por lo que también se le llama la ortodoxia; este calificativo obedece
a que, desde la perspectiva neoclásica, la economía es interpretada como un método de
optimización que aplica a toda la sociedad.

2.6. Escuela keynesiana

En la década de los años treinta, conocida como los años de la Gran Depresión,
cuando la doctrina clásica ya no se adaptaba a la realidad económica de la época y
cuando parecía ser que la economía del mundo no se recuperaría nunca, se publicó en
1936, un libro que revolucionaría el concepto de la economía moderna: Teoría general de
la ocupación, el interés y el dinero, del inglés John Maynard Keynes*.

En efecto, el impacto que la obra de Keynes causó en la primera mitad del siglo XX
sólo es equiparado a la influencia que las obras de Adam Smith y Karl Marx tuvieron
sobre el pensamiento y la política económica en los siglos XVIII y XIX, respectivamente.
Las obras de Smith, Marx y Keynes, los tres grandes economistas que han marcado un
hito en la historia del pensamiento económico, provocaron profundos cambios en los
lineamientos de las actividades económicas en los últimos siglos.

El pensamiento de Keynes, también conocido como la revolución keynesiana, dio


nueva vida a la ciencia económica; luego de la aparición de la Teoría general, los viejos
conceptos de la economía clásica fueron sustituidos por una nueva dinámica de raciocinio
y el análisis económico restableció el contacto necesario con la realidad de la época.

La victoria del pensamiento clásico sobre el mercantilismo se traduce como el triunfo


del liberalismo económico sobre el intervencionismo inmoderado del Estado; así mismo, la
victoria del pensamiento keynesiano sobre los postulados del liberalismo económico se
traduce como el triunfo del intervencionismo moderado del Estado sobre el liberalismo
radical. En cierto sentido, las ideas de Keynes constituyen un término medio entre la
libertad económica absoluta y el control total del Estado sobre el sistema económico.

La intervención moderada a la que se refiere Keynes tiene relación con situaciones


excepcionales; para casos como las depresiones económicas, por ejemplo, Keynes
sugirió que el gobierno debería intervenir en la economía utilizando sus facultades
impositivas y de gasto público para estabilizar la economía. De igual manera, en períodos
de inflación el gobierno debería utilizar sus facultades para restringir el gasto público, con
el fin de que los precios no siguieran aumentando. En síntesis, Keynes manifestó que los
gobiernos deberían hacer uso de las políticas fiscal (impuesto y gasto público) y
monetaria (administración de las existencias de dinero), para garantizar la estabilidad y el
crecimiento de la economía. Ello no quería decir que el gobierno tuviera que dedicarse a
actividades de producción de bienes y servicios, ni que fuera preciso volver a las normas
monopólicas del mercantilismo; sus normas debían estar orientadas a asegurar el
funcionamiento correcto y ordenado de la economía, eliminando la inestabilidad y el
desempleo.

Sin duda, el pensamiento económico de John Maynard Keynes ha partido en dos, la


historia económica del mundo. Tal ha sido el impacto que produjo su obra y sus
planteamientos, que hoy se habla de la revolución keynesiana como la base de la
economía moderna. Fue Keynes quien se interesó y expuso claramente sobre la
importancia que tienen los conceptos de ingreso y gasto, y sus variables concomitantes
como el consumo, el ahorro y la inversión en la economía de un país. Es a partir de estos
conceptos que nace el análisis macroeconómico* que hoy por hoy se le atribuye a este
personaje.

Finalmente, por considerar de suma importancia los aportes que el pensamiento de Adam
Smith tuvo en los sistemas económicos del mundo, y principalmente el de John Maynard
Keynes en la economía moderna, se abordará, en otros apartes de este capítulo, la
exposición de las teorías macroeconómicas de estos dos personajes.

___________________________
* Es a John Maynard Keynes a quien se le atribuye la formulación de la teoría macroeconómica.
2.7. Escuela estructuralista (cepalismo)

La escuela estructuralista o cepalismo nació en el seno de la Comisión Económica para


América Latina (CEPAL), bajo la dirección de Raúl Prebish.

En los decenios de 1940 y 1950, los estructuralistas se dedicaron principalmente a


estudiar y explicar las causas y consecuencias de la falta de desarrollo en las economías
de los países de la región latinoamericana; así mismo formularon las normas
correspondientes para acelerar dicho desarrollo en tiempos futuros.

En opinión de los estructuralistas, la falta de desarrollo de las naciones de América


Latina se debe, fundamentalmente, a la deficiencia en las estructuras del sistema
capitalista de esa región. En América Latina la economía no tuvo una evolución natural y
por ello no logró desarrollar un sistema económico propio, producto de sus experiencias,
como sí sucedió en la gran mayoría de las regiones del mundo.

Los pueblos indígenas que vivían en América Latina tenían sus propias formas de
organización social y económica hasta antes de que llegaran los conquistadores
españoles y portugueses. Con la invasión, conquista y colonización de los pueblos
indígenas por parte de España y Portugal, se les impuso, de manera brusca y forzada, un
sistema capitalista traído de Europa y basado en el mecanismo del mercado, hasta
entonces desconocido para los pueblos indígenas. En las condiciones en que se implantó
el capitalismo en las naciones de América Latina, sus pueblos quedaron reducidos a
simples proveedores de materias primas de los países considerados hoy como
desarrollados; desde este punto de vista, la economía de la región no funcionó ni eficiente
ni equitativamente. Estas son las razones por las cuales los estructuralistas piensan que
el actual sistema económico de los países de América Latina, debe ser reformado.

De manera específica, piensan que existen por lo menos cuatro aspectos en los que
las economías de los países latinoamericanos, a las que llamó economías periféricas,
necesitan cambios estructurales: 1) la distribución de las tierras y las condiciones de
tenencias en el sector agrícolas, son deficientes; tanto las unidades excesivamente
grandes como las demasiadamente pequeñas son ineficientes y por ello obstaculizan el
buen funcionamiento de toda la economía. 2) la especialización excesiva de la mayoría de
los países de América Latina para la producción y comercialización de un solo producto,
el monocultivo, hace que sus economías resulten vulnerables a las fluctuaciones de
precios en el comercio internacional. 3) la riqueza y el poder están concentrados, en la
mayoría de estos países, en manos de pocas familias, y se utilizan para ponerle trabas al
funcionamiento del sistema de libre mercado, y para controlar el sistema político en su
propio beneficio. 4) el sistema de comercio y sistema financiero internacionales favorece
más a los países industrializados que a los que están en vía de desarrollo.

El tema principal de los programas expuestos por los estructuralistas para acelerar el
desarrollo de los países latinoamericanos, es la reforma de las estructuras del capitalismo
actual. Consideran que el gobierno debe asumir muchas funciones que los capitalistas no
han sabido desempeñar con responsabilidad, como es el impulso del desarrollo.
2.8. Escuela monetarista

Los monetaristas surgieron de la Universidad de Chicago en Estados Unidos, promovidos


por Milton Friedman y sus discípulos. Friedman fue el precursor de la llamada “Escuela de
Chicago”, donde nació el monetarismo, cuyo principal postulado está en que la oferta
monetaria afecta otras variables como los precios, la producción y el empleo.

La escuela monetarista considera la libertad económica como una necesidad requerida


para la libertad política, por lo que representa la defensa del capitalismo de libre comercio
y critica las políticas económicas intervenidas por los gobiernos modernos surgidos desde
la época de la Gran Depresión. Sus recomendaciones incluyen la no-intervención del
gobierno, o sea, una economía de libre mercado sin las políticas del tipo keynesiano antes
mencionado.

La colaboración de Milton Friedman, en proyectos liberales de gobiernos autoritarios en


las décadas de los 70 y 80, le han merecido a la escuela monetarista el calificativo de
Think Tank de los países suramericanos. Tal es el caso del asesoramiento a la dictadura
miltar de Chile en los años 70, a través de los llamados “Chicago Boys”, lo que generó
grandes transformaciones económicas en ese país.

Cabe aclarar que en los últimos tiempos, en muchos países latinoamericanos se han
adoptado políticas de “choque” para reducir los altos índices de inflación,
recomendaciones muy propias de esta escuela.

2.9. Síntesis de la evolución histórica del pensamiento económico

A continuación se presenta el cuadro 2.1 en la que se muestra de manera resumida


la evolución que ha tenido el pensamiento económico a través de la historia.

Cuadro 2.1.

Resumen de la evolución histórica del pensamiento económico


Época Principales
Principales escuelas representantes
1. Pensamiento Platón, Aristóteles, Catón y
económico Antigüedad Tomás de Aquino
en la antigüedad
2. El Mercantilismo Renacimiento hasta mitad Tomás Mun, William Petty
del siglo XVIII y Jean Baptiste Colbert
3. El Liberalismo Segunda mitad del siglo Quesnay (fisiócrata)
económico XVIII Smith, Malthus, Ricardo,
- Escuela fisiócrata Mill (clásicos)
- Escuela clásica
4. Escuela socialista Segunda mitad del siglo XIX Karl Marx y F. Engels
5. Escuela neoclásica Finales del siglo XIX Alfred Marshall, León
Walras y Wilfredo Pareto
6. Teoría keynesiana Década de 1930 John Maynard Keynes
7.Escuela estructuralista Década de 1950 Raúl Prebish – CEPAL

8. Escuela monetarista Década de 1960 Milton Friedman


LECTURA COMPLEMENTARIA

NEOLIBERALISMO Y SOCIAL DEMOCRACIA: perspectiva latinoamericana.

Desde hace ya varios siglos el mundo político y económico se encuentra polarizado entre
el capitalismo y el socialismo. El primero, el capitalismo es descendiente directo del
liberalismo económico inspirado en el laissez-faire, laissez-passer (dejar hacer, dejar
pasar), cuyos principios se basaron en la libertad individual, la propiedad privada, el libre
mercado y el papel restringido del Estado en la economía. El segundo, el socialismo,
encarnado en Karl Marx, surgió como una crítica severa al capitalismo clásico de Adam
Smith; se fundamentó en la propiedad y el control de los medios de producción por parte
del Estado y en los derechos colectivos sobre los individuales. Entre estos dos extremos,
capitalismo y socialismo, ha oscilado ampliamente el péndulo de la economía política de
los países del mundo.

No obstante, ambos sistemas económicos han presentado serios problemas que cada
uno de ellos ha pretendido resolver para subsanar las deficiencias en su aplicación. El
capitalismo, por ejemplo, terminó aceptando una participación cada vez más activa del
Estado en la economía, situación que ha sido interpretada por muchos de sus defensores
como una marcha acelerada hacia el socialismo y que ha sido la causa de la crisis que
actualmente está viviendo esta organización capitalista. Ante este hecho surge la
propuesta de volver a la práctica del liberalismo económico estableciendo la libre
competencia y reduciendo la intervención del Estado en la economía. A esta postura se le
ha llamado neoliberalismo.

En el socialismo, por su parte, si bien consideran que la propiedad de los medios de


producción y el control de la economía debe estar en manos del Estado, han dado un
paso atrás en su radicalismo estatal. En la mayoría de los países que todavía se
consideran socialistas se ha permitido la participación de la empresa privada en el sector
productivo y comercial, dejando bajo el monopolio del Estado el sector de los servicios y
la tenencia de la tierra. Otros países, sin renunciar a los principios socialistas, han
propuesto gobiernos establecidos por la vía democrática donde la intervención del Estado
sigue siendo significativa. A esta otra forma de concebir la economía se le ha llamado
social democracia.

Desde esta perspectiva, el neoliberalismo y la social democracia constituyen dos modelos


económicos incubados en las entrañas del capitalismo y del socialismo, respectivamente,
cuya principal diferencia estriba en el grado de intervención del Estado en las actividades
económicas, especialmente en los países con un sistema de economía mixta.

1. Neoliberalismo.

En realidad, el término neoliberalismo es utilizado despectivamente para denominar


aquella tendencia a practicar la economía en condiciones distintas a las que se han
venido practicando en los últimos tiempos, especialmente en los países latinoamericanos.
Los defensores de esta tendencia son llamados, también despectivamente, neoliberales;
por esta razón los simpatizantes de estas ideas, especialmente si son políticos, rehúsan el
calificativo de neoliberales, por encarnar un sentido poco social.
El término neoliberalismo viene de neo = nuevo, y liberalismo = liberalismo económico; es
decir, nuevo liberalismo económico. Lo que se ha pretendido con el calificativo
(despectivo) de neoliberalismo es identificar literalmente y a propósito, estas nuevas ideas
con las del liberalismo económico del siglo XVIII, inspirado en el laissez-faire, laissez-
passer que abogaba por una mínima y estrictamente necesaria intervención estatal.
"Bautizada" así esta nueva propuesta de economía, el neoliberalismo, visto
desapasionadamente, sin tener en cuenta la satanización que le han otorgado sus
críticos, debe entenderse como una postura que considera que el crecimiento exagerado
del Estado en las últimas décadas es la principal causa de la ineficacia del mismo y de los
graves problemas que hoy aquejan a la mayoría de las economías del mundo, como por
ejemplo la inflación, el desempleo y la recesión económica.

Las primeras manifestaciones neoliberales se presentaron en los años ochenta como


respuesta a la gran crisis económica que vivieron los países del mundo, especialmente
los de la región latinoamericana. En los Estados Unidos, Ronald Reagan, y en Inglaterra,
Margaret Thatcher, fueron los primeros gobernantes que aplicaron las políticas
económicas neoliberales, seguidos por muchos otros de la Comunidad Europea y
posteriormente por los de los países latinos del Continente Americano.

En efecto, el decenio de los ochenta es conocido como “la década perdida de las
economías latinoamericanas”. Durante estos años las naciones de Latinoamérica
sufrieron una de las crisis económicas más grande de su historia; la más severa desde la
Gran Depresión de 1930. La crisis de los ochenta se caracterizó principalmente por la
exagerada deuda externa, los altos índices de inflación, las altas tasas de desempleo y el
bajo crecimiento económico; todos estos males achacados al excesivo intervencionismo
estatal.

El modelo neoliberal propone entonces ciertas reformas estructurales que tocan,


básicamente, dos aspectos:

a) Reducción sustancial de la intervención del Estado en todos los asuntos de la


economía. Esta propuesta implica, necesariamente, las siguientes condiciones:
1 Fortalecimiento de la economía a través del mecanismo de libre mercado.
2. Privatización de las empresas que ahora son de propiedad del Estado con el fin de
minimizar la burocracia y asegurar la producción de bienes de calidad y la prestación
de servicios más eficientes.
3. Flexibilización de las normas laborales para garantizar una mayor generación de
empleo productivo.
4. Reducción de la carga tributaria (pago de impuestos) a las empresas para facilitarles
una mayor capacidad de acumulación de capital y así mayores inversiones.
5. Una reforma al sistema general de pensiones.

b) Desarrollo de un modelo de apertura económica y de globalización de la economía.

Esta condición ha consistido en abrir las fronteras al comercio internacional y a la


inversión extranjera a través de la reducción de aranceles, la abolición de licencias
previas de importación y disminución de las barreras contra los inversionistas extranjeros.

A finales de la década de los ochenta la apertura económica se había constituido en una


tendencia mundial y a comienzos de los noventa las naciones latinoamericanas
comenzaron a inscribirse en este modelo aperturista. Dicho modelo consistió en rebajar
las tasas arancelarias con el fin de disminuir los costos de importación, principalmente en
los bienes de capital (maquinaria), y así garantizar la introducción y aplicación de nuevas
y mejores tecnologías en el aparato productivo, en reemplazo de las máquinas y equipos
que para entonces eran obsoletos. Se esperaba que luego de modernizadas sus plantas
productivas, las empresas estarían en condiciones de producir bienes y servicios a menor
costo y de mejor calidad para competir y conquistar mercados extranjeros a través de las
exportaciones. En países como Colombia la aplicación de este nuevo esquema
económico no arrojó los resultados esperados; si el nivel de importaciones creció no fue
justamente por la traída de maquinaria y tecnología, sino por la invasión de bienes de
consumo extranjeros.

Por otra parte, las exportaciones no crecieron según lo proyectado porque los
empresarios, a falta de capital y de fuentes de financiación blanda, no pudieron “subirse al
bus de la modernización”. Frecuentemente se dice, y con justa razón, que la apertura en
países como Colombia se dio solo hacia dentro, lo cual le trajo consecuencias nefastas,
especialmente en las pequeñas y medianas empresas que claudicaron ante el embate de
las multinacionales extranjeras. Si bien la apertura de la economía era necesaria y
conveniente para afrontar los retos de la tendencia mundial, ella se debió “surfiar” y no
esperarla “de frente” como se hizo; la forma como se aplicó, más que el modelo mismo,
ha sido la causa de su fracaso.

Fueron básicamente cuatro los aspectos que los estudiosos del tema le atribuyeron al
fracaso de este esquema en la economía colombiana:

1. No fue concertada. Se aplicó unilateralmente por parte del gobierno, sin contar con el
consenso del gremio empresarial ni de los representantes de la clase trabajadora.
2. No se previó la creación de un fondo que garantizara los préstamos a pequeños y
medianos empresarios para que tecnificaran y modernizaran sus medios de
producción.
3. No fue selectiva. La apertura se dio para toda clase de bienes y servicios, sin tener en
cuenta la prioridad que debían tener los bienes de capital (maquinaria). El resultado de
esta decisión se reflejó en la invasión de bienes de consumo extranjero en vez de
tecnología.
4. No fue gradual. Este modelo se aplicó en un tiempo récord de dos años, sin dar tregua
a los empresarios nacionales para que asimilaran el impacto de tal evento. (En países
como Chile este modelo se proyectó para ser implementado en el transcurso de veinte
años).

Los defensores del neoliberalismo consideran que este modelo ha permitido moderar el
excesivo intervencionismo estatal, lo cual se traduce en una mayor eficacia económica,
una disminución de la corrupción y la burocracia, y en una mayor equidad en la
distribución del ingreso. De igual manera, consideran que ha contribuido con la
transparencia en los procesos económicos, con el mejoramiento en la productividad y en
los avances significativos en la aplicación de tecnologías. El sistema de mercado,
sostienen, es dinámico y flexible, capaz de responder a los cambios de la economía
nacional e internacional.

Sus opositores, sin embargo, lo han cuestionado severamente; consideran que, en


muchos países, las privatizaciones han sido utilizadas para el beneficio personal de unos
pocos, al tiempo que ha debilitado las políticas sociales de los gobiernos y ha disminuido
las posibilidades de acceso de los grupos más pobres a los servicios públicos básicos.
Los beneficios que brindan las oportunidades de participar en el mercado sólo favorecen a
unos pocos grupos económicos, de modo que si antes no fueron claras las ventajas del
intervencionismo estatal, ahora no lo son las ventajas del mercado.

Concluyen los detractores del neoliberalismo que este modelo es una manifestación clara
del salvajismo capitalista que, justificando la acción del mercado, niega todo lo social.

2. Social democracia.

La social democracia no es tan reciente como muchos creen; la semilla de este esquema
político – económico fue sembrada durante la Gran Depresión, en la década de 1930.

A mediado de este decenio, época en que se redujo sustancialmente la producción de


bienes y servicios, se acrecentó el desempleo, se deterioró el nivel de vida y se puso en
juego la estabilidad política de muchos países del mundo, John Maynard Keynes, un
economista inglés, sugirió que el único remedio para salir de la crisis estaba en la
intervención del gobierno, aumentando el gasto público en infraestructura económica,
para asegurar la estabilidad y estimular las economías deprimidas. La teoría keynesiana
se empezó a aplicar, con buenos resultados, en la mayoría de países desarrollados.

Posteriormente, en la década de 1940, particularmente en los países latinoamericanos, el


argentino Raúl Prebisch, secretario general de la Comisión Económica para América
Latina (CEPAL), y estudioso de los problemas de la región, consideró que la situación de
subdesarrollo de los países latinoamericanos se debía a la desigualdad que existía en el
intercambio comercial de estos países con las naciones desarrolladas, siendo evidentes
las desventajas de aquellos frente a estos. Para corregir esta desigualdad, sostenía
Prebisch, era necesario crear una base manufacturera nacional (o de la región
latinoamericana), lo cual requería de una mayor participación gubernamental y de una
política de proteccionismo a la industria nacional por parte del Estado.

De esta manera, la teoría keynesiana fue interpretada por algunas tendencias políticas
como la base para la generación de un Estado de bienestar. En efecto, las pretensiones
políticas, las presiones de los movimientos sindicales y los males económicos de la
época, obligaron a crear y ampliar un moderno Estado de bienestar social basado en una
política de gastos cuyas funciones fundamentales eran las de garantizar el pleno empleo,
estimular el proceso de crecimiento económico, permitir el acceso a la educación, la
salud, la vivienda, las pensiones y al seguro de desempleo, de la población de bajos
ingresos. De igual manera, la teoría de Raúl Prebisch que consistió en un modelo
proteccionista basado en tarifas, cuotas y permisos especiales de importación, tuvo muy
buena acogida en Latinoamérica donde produjo muchos beneficios al generar nuevos
empleos, mayores ingresos y altos niveles de industrialización.

Para la década de 1970, las teorías de Keynes y Prebisch se habían consolidado en las
economías de la mayoría de los países de América Latina. Para entonces los gobiernos
centrales habían asumido un papel preponderante en la dirección de sus economías. Este
papel llevó a los gobiernos a convertirlos en grandes inversionistas de las industrias
básicas, de los servicios públicos y de la producción de bienes y servicios; así mismo,
asumieron la regulación de los ciclos económicos y las políticas de crecimiento y
desarrollo de la economía.

La social democracia es una tendencia socialista que ha tenido aceptación en algunos


países con gobiernos elegidos democráticamente, especialmente en aquellos
industrializados de Europa. Esta práctica político - económica se fundamenta con el
argumento de que el sistema de libre mercado ha tendido siempre a favorecer a un
reducido número de ricos y poderosos que se las arreglan para tener un excesivo control
sobre los recursos del sistema capitalista. A medida que estos pequeños grupos de ricos
van acumulando más riquezas y poder, el nivel de vida y el poder político de los pobres se
deteriora; de no ser por los gobiernos socialistas elegidos democráticamente, esta clase
social no tendría oportunidad económica ni política.

Una de las principales características del modelo socialdemócrata es la de tener la


facultad de crear impuestos para poner en marcha el “Estado de bienestar” y ofrecer
mejores niveles de educación, salud, empleo, etc. En algunos de esos países
socialdemócratas el Estado también participa en la producción y distribución de bienes y
servicios, ya sea de manera autónoma e independiente o asociándose con inversionistas
privados. En algunos casos, los empleados se han convertido en copropietarios de las
empresas, aumentando con ello el éxito y la productividad de la organización.

Los críticos del modelo socialdemócrata sostienen que la participación e intervención del
gobierno en la economía ha disminuido la capacidad de conseguir una asignación
eficiente de recursos, así como la libertad política y económica de los ciudadanos.
Sostienen, además, que la excesiva participación del Estado en la economía fue la causa
principal de la crisis de la deuda externa en el decenio de 1980, la cual se contrajo para
atender las grandes cargas burocráticas adquiridas en la década anterior.

En resumen, sostienen sus opositores, la social democracia, más que un modelo


económico, es una postura política que fortalece y beneficia solo a quienes ostentan y se
sostienen en el poder político. Los partidos políticos utilizan el argumento socialdemócrata
para garantizar “puestos” burocráticos a sus seguidores, convirtiendo las entidades del
Estado en “trampolín” político y en verdaderos focos de corrupción.

Sin embargo, independientemente de los argumentos de los defensores y de los críticos


del neoliberalismo y de la social democracia, lo cierto es que los dos modelos, aún siendo
opuestos, no son excluyentes. Ambas posturas, si bien tienen sus debilidades y
amenazas, también tienen sus oportunidades y fortalezas. El quid de la cosa está en
conciliar las bondades de cada caso para establecer, más que un modelo, un medio que
conduzca a un mismo fin: crecimiento económico y bienestar social.
GLOSARIO

Bullionismo o mercantilismo español: Enfoque de la corriente mercantilista que


proponía la acumulación de metales preciosos.

Colbertismo o mercantilismo francés: Enfoque mercantilista que defendía la actividad


industrial.

Comercialismo o mercantilismo británico: Enfoque mercantilista que propiciaba el


comercio exterior.

Escuela fisiócrata: Corriente económica liderada por Francois Quesnay que basaba su
pensamiento en la creencia de que las actividades económicas no deberían ser
excesivamente reglamentadas, menos por fuerzas distintas de las naturales. Sus
exponentes defendían una mayor libertad para el desarrollo de las actividades
económicas y para la conservación del producto de esas actividades. Como una clara
manifestación del Liberalismo económico, nació en Francia una frase que sintetizaba la
propuesta de los fisiócratas: Laissez-faire, laissez-passer, le monde va de lui-même (dejar
hacer, dejar pasar, el mundo sigue igual).

Escuela clásica: Pensamiento que consiste en plantear un sistema económico capaz de


desarrollarse y crecer por las simples fuerzas del orden natural de la sociedad, y cuyo
equilibrio se da también de manera natural por los ajustes automáticos del propio sistema;
a esto fue lo que Adam Smith, su precursor, le llamó “la mano invisible”.

Los principales seguidores de la tradición clásica fueron Thomas Robert Malthus y David
Ricardo.

Escuela socialista: Los principios básicos del socialismo se basan en la creencia de que
la propiedad privada de los medios de producción, es decir, todos los recursos físicos
utilizados en el proceso de producción, deben ser administrados por el Estado. De igual
manera, sostienen que la producción y distribución de bienes y servicios deben realizarse
de acuerdo con las necesidades humanas, y no con el ánimo del beneficio privado, como
en las sociedades capitalistas.

Karl Marx y Friedrich Engels, han sido reconocidos como los pioneros de esta escuela.

Escuela neoclásica: Se fundamenta en el estudio de aspectos concretos y


fundamentales de la economía, tales como la asignación de recursos escasos y sus
alternativas de utilización, la productividad marginal, la optimización, etc. Es reconocida
como el análisis microeconómico que utiliza el cálculo y la geometría como instrumentos
de comprobación científica; condición que le ha merecido el calificativo de economía pura,
diferenciándola de la economía política atribuida a los clásicos.

El pensamiento neoclásico tuvo sus defensores en el nombre de Alfred Marshall, León


Walras y Wilfredo Pareto, y hoy, después de casi siglo y medio, es el paradigma
dominante en las ciencias económicas, por lo que también se le llama la ortodoxia.

Escuela keynesiana: Creada por John Maynard Keynes, se manifestó sobre la


necesidad de que los gobiernos deberían hacer uso de las políticas fiscal (impuesto y
gasto público) y monetaria (administración de las existencias de dinero), para garantizar la
estabilidad y el crecimiento de la economía. Ello no quería decir que el gobierno tuviera
que dedicarse a actividades de producción de bienes y servicios, ni que fuera preciso
volver a las normas monopólicas del mercantilismo; sus normas debían estar orientadas a
asegurar el funcionamiento correcto y ordenado de la economía, eliminando la
inestabilidad y el desempleo.

Escuela estructuralista (cepalismo): Escuela del pensamiento económico que nació en


el seno de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), bajo la dirección de
Raúl Prebish. Según los estructuralistas, la falta de desarrollo de las naciones de América
Latina se debe, fundamentalmente, a la deficiencia en las estructuras del sistema
capitalista de esa región.

Consideran que existen cuatro aspectos en los que las economías de los países
latinoamericanos, a las que llamó economías periféricas, necesitan cambios estructurales:
1) la distribución de las tierras y las condiciones de tenencias en el sector agrícolas. 2) la
especialización excesiva de la mayoría de los países de América Latina para la
producción y comercialización de un solo producto. 3) la riqueza y el poder están
concentrados, en la mayoría de estos países, en manos de pocas familias. 4) el sistema
de comercio y sistema financiero internacionales favorece más a los países
industrializados que a los que están en vía de desarrollo.

Escuela monetarista: Pensamiento económico que surgió de la Universidad de Chicago


en Estados Unidos, promovidos por Milton Friedman y sus discípulos, y cuyo principal
postulado está en que la oferta monetaria afecta otras variables como los precios, la
producción y el empleo.

Considera la libertad económica como una necesidad requerida para la libertad política,
por lo que representa la defensa del capitalismo de libre comercio y critica las políticas
económicas intervenidas por los gobiernos modernos surgidos desde la época de la Gran
Depresión. Sus recomendaciones incluyen la no-intervención del gobierno, o sea, una
economía de libre mercado sin las políticas del tipo keynesiano antes mencionado.

Liberalismo económico: Pensamiento económico contrario al Mercantilismo, que


proponía una libertad, casi absoluta, en el desarrollo de las actividades económicas y se
fundamenta en el trabajo y en la naturaleza como verdaderas fuentes de riqueza nacional;
esta corriente dio origen a la Escuela fisiócrata que nació en Francia y la Escuela clásica
en Inglaterra.

Mercantilismo: Corriente económica que imperó a mediados del siglo XVI en Europa, y
que despertó un gran espíritu nacionalista que dio lugar a la supremacía del Estado, quien
por naturaleza debía ejercer control en la industria y el comercio, nacional e internacional;
el comercio se convirtió en la principal actividad económica de la época.

Los principales defensores de esta corriente fueron: en Inglaterra, Tomás Mun y William
Petty, y en Francia, Jean Baptiste Colbert.

Neoliberalismo: Corriente económica que considera que el crecimiento exagerado del


Estado en las últimas décadas es la principal causa de la ineficacia del mismo y de los
graves problemas que hoy aquejan a la mayoría de las economías del mundo, como por
ejemplo la inflación, el desempleo y la recesión económica. Por estas razones, el estado
debe reducirse al máximo, otorgándosele las funciones que debe desempeñar como es la
administración del Estado.
Ronald Reagan, en Estados Unidos y en Inglaterra, Margaret Thatcher, fueron los
primeros gobernantes que aplicaron las políticas económicas neoliberales, seguidos por
muchos otros de la Comunidad Europea y posteriormente por los de los países latinos del
Continente Americano.

Social democracia: Tendencia socialista que ha tenido aceptación en algunos países


con gobiernos elegidos democráticamente, especialmente en aquellos industrializados de
Europa. Esta práctica político - económica se fundamenta con el argumento de que el
sistema de libre mercado ha tendido siempre a favorecer a un reducido número de ricos y
poderosos que se las arreglan para tener un excesivo control sobre los recursos del
sistema capitalista.

Las principales características de la socialdemocracia es la de tener la facultad de crear


impuestos para poner en marcha el “Estado de bienestar” y ofrecer mejores niveles de
educación, salud, empleo, etc.
PREGUNTAS DE AUTOEVALUACION

1. Escriba F si es falso o V si es verdadero:

La filosofía del Mercantilismo se fundamentaba en:

a) La absoluta intervención del Estado en la economía ( )


b) La ausencia total del Estado en la economía ( )
c) La acumulación de metales (oro y plata) como símbolo de poder
y de riqueza nacional. ( )
d) El desarrollo del comercio internacional ( )

2. Marque con una X la respuesta correcta:

La filosofía del liberalismo económico se fundamentaba en:

a) La acumulación de metales como símbolo de riqueza ( )


b) La libertad, casi absoluta, en el desarrollo de las actividades económicas
( )
c) La creación de un Estado fuerte y soberano ( )
d) El desarrollo del comercio internacional ( )

3. Marque con una X la respuesta correcta:

Según los fisiócratas, debía existir un impuesto único que se debía cobrar a:

1 los comerciantes ( )
2. los artesanos ( )
3. los agricultores ( )
4. la industria ( )

4. Marque con una X la respuesta correcta:

La principal contribución de Tomás Robert Malthus al pensamiento económico se


refiere a:

a) el crecimiento de la población ( )
b) el crecimiento de la economía ( )
c) el crecimiento de los salarios ( )
d) el crecimiento de la riqueza ( )

5. Marque con una X la respuesta correcta:

David Ricardo abogaba por la libertad de comercio entre los países; sostenía que para
lograr este propósito era necesario:

a) abolir o disminuir los aranceles ( )


b) incrementar las exportaciones ( )
c) disminuir las importaciones ( )
d) aumentar los aranceles ( )
6. Escriba una X en la respuesta correcta:

Los postulados del pensamiento keynesiano se basan en que:

a) El Estado no debe intervenir en la economía ( )


b) El Estado debe tener una intervención radical en la economía en las épocas de crisis
económicas ( )
c) El Estado debe regular las actividades económicas ( )
d) El Estado debe intervenir moderadamente en la economía en épocas de crisis
económicas. ( )

7. Escriba F si es falso o V si es verdadero:

Según los estructuralistas, el poco desarrollo de los países de América Latina se deba
a aspectos como:

a) la distribución de la tierra ( )
b) la producción de un solo cultivo (el monocultivo) ( )
c)la concentración de la riqueza y el poder manos pocas familias ( )
d) el comercio internacional y la relación con el sistema financiero mundial ( )
LECTURAS RECOMENDADAS

3. Clement, Norris C, y otros. Economía: enfoque América Latina. Mc. Graw Hill. México
1991. Tercera edición. Capítulos 5 y 6.

4. Roll, Eric. Historia de las doctrinas económicas. Fondo de cultura económica. México
1985. Quinta edición. Capítulos 1 al 10.

5. Rossetti, José Paschoal. Introducción a la economía. Harla. México 1991.


Decimoquinta edición. Capítulos 4.

6. Cruz Buelvas, Luis Eduardo. Fundamentos de economía: economía para no


economistas. Capítulo 2. Editorial Filigrana. Bogotá, 2002.

7. Makin, John H. Macroeconomía. Interamericana. México 1997. Capítulos 2 y 3.


CAPÍTULO 3

TEORÍA MACROECONÓMICA

Competencias a desarrollar:

3. Interpretativas:

- Interpretar los fundamentos y la filosofía de la Teoría clásica y sus derivaciones


- Interpretar los fundamentos y la filosofía de la Teoría keynesiana y sus
derivaciones
- Interpretar los fundamentos y la filosofía de otras teorías económicas

4. 2. Argumentativas:

- Establecer diferencias y similitudes entre las distintas teorías económicas


- Argumentar, con sentido crítico, las bondades y limitaciones de las distintas
teorías económicas
CAPÍTULO 3

TEORÍA MACROECONÓMICA

La macroeconomía es aquella parte de la teoría económica que se encarga de la


definición, medición y determinación del ingreso nacional y sus variables asociadas como
el consumo, el ahorro y la inversión. En el primer capítulo de este texto tuvimos la
oportunidad de estudiar el producto nacional y su relación con el ingreso, pero no con las
variables asociadas, ni la manera de cómo éstas se integran al funcionamiento de la
economía.

En este aparte y en los siguientes se explicará sobre los elementos y mecanismos


relacionados con el funcionamiento de la economía en su totalidad; se trata de examinar
las condiciones necesarias para que el sistema económico alcance a mantenerse en un
estado ideal de equilibrio. Este análisis es posible hacerlo en el contexto de la teoría
macroeconómica.

Conocer cómo se determinar el ingreso y la producción nacionales es muy importante


porque nos permite identificar los factores que pueden modificarse con propósitos de
planeación, tanto del sector público como del privado. La teoría macroeconómica trata de
explicar el porque aumenta o disminuye el nivel de producción de un país (producción
nacional), y cuales son los elementos (variables) que lo afectan.

Recuérdese que, tal como se explicó en el primer capítulo, el producto nacional, además
de ser un flujo de bienes y servicios, puede estudiase en términos de ingresos y gastos
nacionales, llegando a la conclusión de que PNB = YNB = GN, lo cual se puede
interpretar como un equilibrio en la economía. Una descripción adecuada de la forma
como se determinan el producto, el ingreso y el gasto nacionales, debe estar basada,
necesariamente, en alguna teoría macroeconómica general.

Si bien es cierto que existen muchas teorías macroeconómicas que tratan de explicar el
equilibrio general de la economía, también lo es que las planteadas por las escuelas
Clásica y Keynesiana son las tradicionalmente aceptadas como las más generales y
válidas en el contexto del sistema capitalista.

3.1. Teoría macroeconómica clásica

Todo el desarrollo de la Teoría Clásica sobre el equilibrio general de la actividad


económica (o teoría clásica del empleo), fue resumido por Jean Baptiste Say en los
primeros años del siglo XIX, en su obra Tratado de economía política. Sus argumentos,
como la de sus seguidores, se fundamentaban en el libre juego de las fuerzas del
mercado, como elemento conductor del equilibrio general.
Sus puntos de vista se basaban en lo que se llegó a conocer como la Ley de Say: toda
oferta crea su propia demanda. De acuerdo con esta ley toda la producción, sea cual
fuere el valor total de los bienes y servicios elaborados, genera un flujo de ingresos igual,
con el cual se puede adquirir todos los bienes y servicios producidos. Siempre que la
producción total fuera capaz de atender todas las necesidades de la sociedad, ésta la
adquiriría también en su totalidad, razón por la cual todos los factores productivos serían
plenamente utilizados y el desempleo no sería posible, por lo menos en grandes
proporciones.

Si un agricultor vende su producción de trigo, obtiene un ingreso equivalente al valor de la


venta, de tal manera que con ese dinero podría volver a comprar la producción de trigo; si
esto sucede por igual para todos los propietarios de los factores de producción de la
economía, se da la posibilidad de que toda la producción sea readquirida por los mismos
productores; lo único que se requiere para esta posibilidad es que todos gasten los
ingresos recibidos.

Los economistas clásicos suponían que todos quienes recibían un ingreso, terminaban
gastándolo íntegro. Pensaban, además, que todas las personas trabajaban con el fin de
obtener un ingreso y con él adquirir los bienes y servicios que no producían, pero que
necesitaban; por tanto, el hecho mismo de trabajar garantizaba que los trabajadores
gastaban todos sus ingresos recibidos, y en consecuencia, no habría problemas de
producción, de consumo ni de desocupación. En otras palabras, trabajarían quienes
quisieran y cuanto quisieran y toda la producción (oferta) sería adquirida (demanda). Esta
situación de equilibrio se ilustra en la gráfica 3.1.

Gráfica 3.1.
Sistema clásico de determinación de los ingresos

Producción nacional

EMPRESAS PUBLICO
(Producción) (Consumidores)

Ingreso nacional

Sin embargo, esta teoría se vio asaltada por la circunstancia de que existen muchas
personas que no gastan todo lo que ganan, sino que ahorran una parte del ingreso; en
consecuencia, se quedarían muchos productos sin vender y la Ley de Say se quedaría sin
piso. En este caso, decían los clásicos, existen mecanismos automáticos que corregirían
esta situación; uno de esos mecanismos es la tasa de interés.

Tal afirmación nació de la creencia de que las personas ahorraban porque les atraía el
interés que podían ganar con sus ahorros. Cuanto mayor fuera el interés, mayor serían
sus ahorros. Por otro lado, los que pagaban ese interés eran los inversionistas quienes
necesitaban ese dinero para desarrollar sus proyectos de inversión; cuanto menor fuera la
tasa de interés que tuvieran que pagar, mayor sería la cantidad de dinero que tomarían en
préstamo, y mayor la inversión que realizarían. En otras palabras, los clásicos suponían
que la tasa de interés era el precio del ahorro y de la inversión y que estaba determinada
por la oferta (ahorro o fondos para prestar) y por la demanda (fondos para invertir). El
mecanismo automático de la tasa de interés hacía que este tendiera a un equilibrio natural
por las simples fuerzas de la oferta y la demanda de dinero. Este mecanismo se ilustra en
la Gráfica 3.2.
Gráfica 3.2.
Mecanismo de ajuste de la tasa de interés, según los clásicos

i Oferta de fondos para


prestar (ahorros)
i3 ----------------------------

i2 ---------------- Equilibrio

i1 --------------------------
Demanda de fondos para
Invertir (inversión)
0 1 2 3 4 5 S, I

La curva de oferta de fondos para prestar muestra que a mayor tasa de interés, por
ejemplo i3, mayor es la tendencia de ahorro de las personas (4.5 unidades monetarias), y
a menor tasa de interés, por ejemplo i1, menor es el ahorro de los individuos (sólo una
unidad monetaria). Contrariamente, la curva de demanda de dinero (fondos para invertir)
muestra que a mayor tasa de interés como por ejemplo i3, menor es la demanda de
dichos fondos (sólo una unidad monetaria) y en consecuencia habrá menos proyectos que
rindan lo suficiente como para pagar esa alta tasa de interés y obtener algo de ganancias;
a menor tasa de interés (i1), mayor será la demanda de fondos de inversión (4.5 unidades
monetarias). La interacción de la oferta y la demanda de dinero para prestar e invertir
harían que la tasa de interés tendiera siempre a un nivel de equilibrio donde el ahorro
sería igual a la inversión.

Siendo así, pensaban los clásicos, aunque una parte del dinero se saque del flujo de
ingresos en forma de ahorros, el mecanismo automático de la tasa de interés lo vuelve al
sistema económico en forma de inversión. En este caso cambia la estructura del gasto ya
que este flujo se bifurca ahora en dos corrientes: una para gastos en bienes y servicios de
consumo y otra para bienes de inversión; la idea de que todo el ingreso ganado se gasta,
sigue vigente. La gráfica 3.3., muestra la nueva estructura del sistema clásico de
determinación de los ingresos.

Gráfica 3.3.
Nueva estructura del sistema de determinación de los ingresos, según los clásicos

Producto nacional

EMPRESAS PUBLICO
(Producción) (Consumo)

Ingreso nacional
Inversión
Ahorro
Las tesis de la teoría de los clásicos aún tienen que pasar otra prueba de fuego: ¿qué
pasaría si los ahorradores no ofrecen su dinero ahorrado para que los inversionistas lo
utilicen en sus proyectos, sino que deciden guardarlo en una alcancía o debajo del
colchón? En este caso, sostenían los clásicos, el dinero ahorrado no regresa a la corriente
de ingresos, pero aún así, existen otros mecanismos automáticos que resuelven este
problema: los precios de los productos y de los salarios.

Supóngase que el valor de la producción (oferta), que es igual al valor de los ingresos de
los propietarios de los factores, es de $1000 en un año determinado y a precios
corrientes; sin embargo, de esos $1000 los individuos guardan $200 debajo del colchón.
La demanda sería entonces de sólo $800 y existiría un exceso de producción (exceso de
oferta) de $200; antes de quedarse con esa producción sobrante, los productores optarían
por rebajar el precio con tal de salir del exceso de oferta, y aunque ganarían menos,
venderían toda su producción. Esta situación implica que muchos productores no puedan
cubrir sus costos de producción y, en consecuencia, abandonen sus actividades; esto
implicaría a su vez que muchos trabajadores sean despedidos y por tanto se cree
desocupación (desempleo). Sin embargo, los clásicos pensaban que la competencia no
sólo era entre productores cuando rebajaban los precios para vender más, sino que
también existía competencia entre los trabajadores; en efecto, estos estarían dispuestos a
aceptar un menor salario a cambio de no ser despedidos; la aceptación de salarios más
bajos significaría menos costos de producción para los empresarios y la producción
aumentaría al igual que el empleo, pero a niveles de salarios más bajos. Para entonces, el
nivel de equilibrio se volvería a recuperar.

En síntesis, los economistas clásicos pensaban que la economía capitalista se encontraba


en condiciones de equilibrio permanente, lo cual coincidía con la plena ocupación de los
factores de producción.

Por supuesto que la teoría clásica no tuvo forma de explicar la circunstancia de la Gran
Depresión cuando en la década de 1930 la producción de la mayoría de los países cayó
drásticamente y millones de trabajadores se quedaron sin empleo; situación que llevó a
pensar a muchos economistas modernos que la economía no se recuperaría nunca en la
mayoría de los países del mundo.

3.2. Teoría macroeconómica Keynesiana

Los fundamentos de la teoría clásica sobre el equilibrio de la economía parecían,


definitivamente, sólidos. Sin embargo, la crisis generada por la Gran Depresión puso en
tela de juicio la consistencia de esa teoría. La crisis de la década de 1930 demostró que el
sistema económico capitalista no era capaz de garantizar, con sus mecanismos
automáticos, el crecimiento, el empleo total de los factores productivos y el equilibrio
general de la economía. Fue a partir de la Gran Depresión que Jhon Maynard Keynes
desarrolló una nueva teoría general del empleo con lo cual refutó los argumentos de la
teoría clásica, aún reconociendo que ésta fue elaborada con mucha coherencia y lógica.

En su obra, La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, Keynes reconoció


que el sistema concebido por los clásicos era lógico. No se podía negar que los supuestos
sobre los cuales descansaba la teoría de los clásicos, conllevaban al equilibrio y al pleno
empleo a una economía capitalista; para Keynes el problema no radicaba en la
coherencia y la lógica del sistema, sino en sus supuestos. En su opinión, el sistema
clásico sólo era válido en un caso especial: cuando había pleno empleo de los factores
productivos; cuando esto no era así, la mayoría de los supuestos no eran realistas.
Fueron tres los argumentos básicos de Keynes para refutar los supuestos de la teoría
clásica:

1. Ante el supuesto clásico de que todo el ingreso ganado se gastaba, Keynes


consideraba que una parte de ese ingreso no se destinaba al consumo, sino que se
ahorraba, y que ese ahorro no era, en absoluto, una función de la tasa de interés,
sino de los ingresos. Las personas ahorran si, y sólo si, les queda un remanente de
sus ingresos luego de consumir lo necesario.
2. El supuesto de que en una época de depresión la inversión es igual al ahorro, fue
refutado por Keynes al argumentar que las inversiones dependen más de las
expectativas que tengan los inversionistas de incrementar sus ganancias, que del
hecho de que haya ahorros disponibles para prestar. Por mucho ahorro que haya, y
en consecuencia, por muy bajas que estén las tasas de interés, el empresario no
invierte si sus expectativas de ganancias son muy bajas o nulas.
3. Suponer la posibilidad de bajar los salarios para estimular el empleo, decía Keynes,
era incorrecto; por un lado, los sueldos y salarios eran determinados luego de
grandes presiones de los sindicatos, y por otro, rara vez eran flexibles a la baja.

De esta manera, Keynes rebatió la teoría clásica en todos sus supuestos fundamentales y
presentó en cambio su teoría general del empleo. La moderna teoría general del empleo
de Keynes tiene como principal elemento el ingreso nacional; en ella argumenta que el
pleno empleo y, consecuentemente, la estabilidad del sistema y el equilibrio general de la
economía dependen del nivel de ingreso nacional.

3.3. Los instrumentos de la propuesta keynesiana

Para conocer mejor los propósitos de la macroeconomía moderna, en este aparte se hará
referencia al comportamiento de cada uno de los elementos que constituyen la oferta y la
demanda, agregadas, así como el ahorro y la inversión totales. En otras palabras, se
estudiarán los principales instrumentos de la propuesta keynesiana.

La teoría macroeconómica moderna se interesa particularmente por los conceptos de


ingresos, producción y gastos, que como se estudió en el numeral 1.3. del capítulo 1,
constituyen los principales componentes de las cuentas nacionales. Particularmente el
ingreso nacional puede ser considerado el factor que determina la demanda agregada
(total) y, por consiguiente, de la actividad económica y del volumen de empleo.

Como se recordará, en el numeral 1.3 del Capítulo 1, se estableció que el Producto


nacional bruto (PNB) se podía medir en términos de ingresos y de gastos. En efecto, para
obtener una determinada producción de bienes y servicios, las empresas incurren en unos
costos que deben pagar por los factores de producción utilizados: salarios a los
trabajadores, renta a los propietarios d la tierra, ganancias o retribuciones a los
empresarios, intereses a los dueños del capital financiero, etc.; estos desembolsos
hechos por las empresas representan un ingreso para quienes los reciben, es decir, para
los dueños de los factores productivos. De igual manera, cuando la producción se vende,
las empresas reciben unos pagos que representan un gasto para las familias y otros
agentes económicos que compran la producción de bienes y servicios. A partir de este
análisis se llegó a la conclusión de que PNB = YNB = GN.

Para poder establecer los instrumentos principales de esta teoría, ocupémonos de ahora
en delante de sólo dos partes de la identidad antes expuesta; es decir, de YNB = GN. El
Ingreso nacional bruto (YNB) al que llamaremos desde ahora simplemente Ingreso
nacional y que identificaremos como Y, y el Gasto nacional que connotaremos con la letra
G, se pueden llevar a la igualdad Y = G. Los términos Y y G se pueden analizar de
manera separada. Si suponemos por ahora, con el fin de simplificar nuestra exposición,
que el gobierno no participa en las actividades económicas, y que la economía es
cerrada, es decir, que no existe el comercio internacional, y por tanto no hay
exportaciones ni importaciones, el ingreso nacional, según el destino que se le de, se
puede utilizar para comprar bienes y servicios o para ahorrar: Y = C + S; el gasto
nacional, en cambio, se puede gastar en consumo de bienes y servicios o en inversión: G
= C + I. Los componentes individuales de estas dos ecuaciones - Consumo (C), ahorro (S)
e inversión (I) – son los elementos que permiten determinar los agregados
macroeconómicos de Ingresos y Gastos nacionales, y son los que constituyen los
instrumentos de la propuesta keynesiana.

3.3.1. El consumo

En términos absolutos, el consumo es el principal componente del Gasto; su


comportamiento histórico demuestra que es un rubro de estabilidad mucho más
significativo que los demás elementos que conforman los flujos económicos
fundamentales: la producción, el ingreso y el gasto. De otra parte, el consumo está
altamente influenciado por la disponibilidad del ingreso; esto quiere decir que el consumo
está en función del ingreso disponible que tienen las personas: a medida que se eleva el
ingreso, el consumo tiende también a elevarse y, viceversa, si el ingreso disminuye, el
nivel de consumo también lo hace.

Queda dicho entonces que el Consumo, C, depende directamente del nivel de ingreso Y,
y a partir de aquí se puede decir que existe una relación de dependencia entre las
variables C y Y. Esta relación es generalmente expresada por la función consumo, cuya
notación está dada por: C = ƒ(Y).

Desde este punto de vista, el consumo se define como aquella parte del ingreso que se
destina (se gasta) a la compra de bienes y servicios. A partir de la ecuación Y = C + S, se
puede establecer que si una familia gasta todo su ingreso en consumo, su ahorro es cero,
lo cual indica que no tiene capacidad para ahorrar; si, por el contrario, esa familia gasta
(consume) menos de lo que gana, le queda un remanente que puede ahorrar. Finalmente,
si la familia gasta más de lo que gana, debe cubrir este faltante con ahorros de otros
tiempos o hacer préstamos; cualquiera de estas dos actitudes representa un desahorro.
Este criterio bien se puede aplicar al conjunto de la economía.

3.3.2. La función consumo

El en contexto del comportamiento del consumidor, Keynes consideró que existían dos
niveles de consumo: autónomo e inducido.

Consumo autónomo: para explicar este concepto Keynes supuso que todas las
personas necesitaban un nivel mínimo de gasto para consumo de subsistencia; este nivel
de consumo es una cantidad fija que el individuo debe tener para sobrevivir, aún cuando
no tengan ingreso alguno. Esto significa que el consumo autónomo es independiente del
ingreso, y para mantenerlo, las personas recurren a los ahorros del pasado, a préstamos
contra ingresos futuros o simplemente a la caridad.
Consumo inducido: este nivel de consumo tiene su explicación en la apreciación de
Keynes sobre el hecho de que las personas tienden a incrementar (aumentar) su
consumo cuando se incrementan sus ingresos, aunque en una menor proporción que la
del incremento del ingreso; en otras palabras, el consumo inducido es el incremento del
consumo cuando hay un incremento en el ingreso. Se le llama inducido porque,
contrariamente al consumo autónomo, aquel sí depende del nivel de ingreso.

El punto de vista de Keynes sobre el consumo puede expresarse con la siguiente


ecuación general:

C = a + bY

Donde:

C = consumo
a = consumo autónomo
bY = consumo inducido
Y = ingreso

Un ejemplo a partir de la función consumo, C = a + bY, nos permite entender mejor el


comportamiento de esta variable y su relación de dependencia con el ingreso; así mismo
se pueden analizar los niveles de consumo autónomo e inducido. De la ecuación
específica del consumo, C = 10 + 0.6Y, se pueden explicar dos cosas:

 El término 10 representa el consumo autónomo; esto significa que el conjunto de


personas de un país necesita $10 para consumo de subsistencia, aún cuando
carezcan de ingresos.
 El 0.6Y representa el consumo inducido; significa que por cada peso en que se
incrementa el ingreso, el 60% (60 centavos) de ese incremento, o de ese peso, se
utiliza (se induce) al consumo. En este caso, el nivel de consumo depende del
ingreso.

A partir de la ecuación consumo, C = 10 + 0.6 Y, se deduce la tabla 3.1.

Tabla 3.1.
Comportamiento de la función consumo

Y 0 10 20 30 40 50
C 10 16 22 28 34 40

Los dos primeros valores de C se calculan así:

- Cuando el ingreso es $0 (Y = 0)

C = 10 + 0.6 Y
C = 10 + 0.6 (0)
C = 10 + 0
C = 10
- Cuando el ingreso es $10 (Y = 10)

C = 10 + 0.6 Y
C = 10 + 0.6 (10)
C = 10 + 6
C = 16

La gráfica 3.4 nos muestra el comportamiento del consumo como función del ingreso.

Gráfica 3.4.
Representación gráfica de la función consumo
(C )

45
E
40
C o n s u m o

35
30

25 C = 10+0.6Y
20

15
10
A B
5
D C
0
0 10 20 30 40 50 60

In g r e s o (Y )

En la Gráfica 3.4., la recta AE representa la función consumo, C = 10 + 0.6Y; obsérvese


que a medida que se incrementa el ingreso de $0 a $50, el consumo también lo hace de
$10 a $40; esto demuestra que éste depende de aquel. Por otra parte, el rectángulo
ABCDA representa el consumo autónomo como una cantidad fija de $10 para cualquier
nivel de ingreso. Así mismo, el triangulo AEBA representa el consumo inducido;
obsérvese también que el consumo inducido se inicia a partir de $10 que es donde
termina el autónomo.

Como el consumo total está formado por el consumo autónomo más el consumo inducido,
en la gráfica también se puede observar esta composición; para un nivel de ingresos de
$50, por ejemplo, el consumo es de $40 (estos datos se pueden verificar en la Tala 3.1.),
este nivel de consumo total se descomponen en $10 de consumo autónomo más $30 de
consumo inducido ($10 de consumo autónomo + $30 de consumo inducido = $40 de
consumo total).

De acuerdo con lo estudiado en este aparte se puede establecer que el consumo total es,
definitivamente, dependiente del ingreso.
3.3.3. La función ahorro

El ahorro definido como aquella parte del ingreso que no se destina al consumo,
constituye otro elemento del instrumental de la teoría keynesiana. De la ecuación ingreso
Y = C + S, se puede deducir que de éste, una parte se destina para consumo y otro para
ahorro; si todo el ingreso se utiliza para consumo (C), el ahorro (S) será cero; pero si se
deja una parte sin consumir, esa parte se destinará, necesariamente, para el ahorro. Lo
anterior indica que entre el consumo y el ahorro existe una estrecha relación (inversa), y
que, así como el consumo, el ahorro también depende del ingreso: S = ƒ(Y). A medida
que se incrementa el ingreso de las familias, su capacidad de ahorro es mayor, y
viceversa.

La función ahorro puede determinarse partiendo de las ecuaciones de ingreso y de


consumo, así:

Si se tienen las ecuaciones de ingreso Y = C + S y de consumo C = a + bY, remplazando


el consumo en el ingreso, se tiene que:

Y=C+S
Y = (a + bY) + S
Y – (a + bY) = S
S = Y – (a + bY)
S = Y – a – bY
S = – a + Y – bY
S = – a + Y (1 – b)

S = – a + (1 – b)Y

Donde:

S = Ahorro total
– a = Ahorro autónomo
(1 – b)Y = Ahorro inducido
Y = Ingreso

Dado que las ecuaciones de consumo y ahorro tienen una relación inversa, los términos
que las componen son idénticos, pero en sentido contrario. Vamos porque: el término – a
de la ecuación ahorro que representa el ahorro autónomo, tiene el mismo significado del
término a para la ecuación consumo, que representa el consumo autónomo. El hecho de
que el ahorro autónomo sea negativo (– a), y dicho sea de paso, es un desahorro, se
debe a que las familias tienen que recurrir a préstamos o a ahorros del pasado (ambos
casos se constituyen en desahorro), para cubrir las necesidades del consumo autónomo
(a). En este sentido, – a representa en ahorro, lo que a representa en el consumo. Por
otra parte, la expresión (1 – b)Y de la ecuación ahorro que representa el ahorro inducido,
equivale al término bY de la ecuación consumo, que representa el consumo inducido.
Ambos términos, (1 – b)Y y bY, se refieren al incremento que tienen el ahorro y el
consumo respectivamente, cuando hay un incremento en el ingreso.

El ahorro autónomo (– a) es la cantidad fija mínima de ahorro que tienen las familias,
independientemente de su nivel de ingresos. Recalcamos que el ahorro autónomo es
negativo porque representa los desahorros (ahorros negativos) que tienen que hacer las
familias cuando utilizan los ahorros de tiempos pasados o hacen préstamos para cubrir
las necesidades impuestas por el consumo autónomo. Si una familia se gasta los ahorros
que tiene, está “desahorrando”, y ello se traduce en un ahorro negativo.

El ahorro inducido (1 – b)Y es la proporción del incremento del ingreso que se destina al
ahorro; se le llama inducido porque, contrario al ahorro autónomo, aquel sí depende del
nivel de ingresos. Un ejemplo a partir de la función general del ahorro S = – a + (1 – b)Y
nos permitirá entender mejor el comportamiento de esta variable y su relación directa con
el ingreso; así mismo se podrán analizar los niveles de ahorro autónomo e inducido.

De la ecuación específica del ahorro S = – 10 + (1 – 0.6)Y, se pueden analizar dos casos:

a) el término – 10 representa el ahorro autónomo; ello quiere decir que el conjunto de


familias del país necesita de $10 para cubrir el consumo autónomo o consumo de
subsistencia; esta cifra será tomada de los ahorros de otros tiempos o la tomará prestada,
lo cual indica que es un desahorro (de allí su signo negativo). Esta es una prueba más de
la relación que existe entre el consumo y el ahorro.

b) la expresión (1 – 0.6)Y, que termina siendo igual a 0.4Y, representa el ahorro inducido;
este valor indica que por cada peso que se incremente el ingreso, el 40% (40 centavo) de
ese incremento, o de ese peso, se destina (se induce) al ahorro. Como se observa, el
ahorro depende del ingreso.

A partir de la ecuación ahorro S = – 10 + (1 – 0.6)Y, que de manera simplificada se puede


expresar como S = – 10 + 0.4Y, se desarrollan la tabla y gráfica siguientes:

Tabla 3.2.
Comportamiento de la función ahorro

Y 0 10 20 30 40 50 60
S –10 –6 –2 2 6 10 14

Los primeros valores de S fueron calculados así:

- Cuando el ingreso es de $0:


S = – 10 + 0.4 Y
S = – 10 + 0.4 (0)
S = – 10 + 0
S = – 10
- Cuando el ingreso es de $10
S = – 10 + 0.4 Y
S = – 10 + 0.4 (10)
S = – 10 + 4
S=–6

La gráfica 3.5 nos muestra el comportamiento del ahorro como función del ingreso.
Gráfica 3.5.
Representación gráfica de la función ahorro
A h o r r o (S )

20

15
F
10 S = -10+0.4Y

5
A B C
0
0 20 40 60 80
-5

-1 0
E D
-1 5
I n g r e s o (Y )

En la gráfica 3.5, la recta EF representa la función ahorro S = – 10 + (1 – 0.6)Y; obsérvese


que a medida que aumenta el ingreso de $0 a $60, el ahorro también lo hace de –$10 a
$14; esto demuestra la dependencia que tiene el ahorro del ingreso. Por otra parte, el
rectángulo ACDEA representa el ahorro autónomo como una cantidad fija de –$10 para
cualquier nivel de ingreso. De igual manera, el triangulo BFCB representa el ahorro
inducido.

3.3.4. Las propensiones marginales a consumir y a ahorrar

Como se ha anotado, entre el consumo y el ahorro existe una relación inversa (si uno
aumenta, el otro disminuye), y los dos están en función (dependen) del ingreso. Por otra
parte, el concepto propensión se refiere a la tendencia a, y marginal quiere decir adicional;
así las cosas, la propensión marginal a consumir y a ahorrar se interpreta como la
tendencia que tienen las familias a consumir o a ahorrar una proporción de cada peso
adicional que reciben como ingreso.

El ejemplo esquemático de la Tabla 3.3. nos permitirá entender mejor esta situación:

Tabla 3.3.
Esquema explicativo de las propensiones marginales a consumir y a ahorrar

Ingreso ∆Y1 = 100 ∆Y2 = 100 ∆Y3 = 100


Consumo - ∆C = 80 ∆S = 20 ∆C = 50 ∆S = 50 ∆C = 10 ∆S = 90
Ahorro

Si el ingreso de una familia se incrementa en, digamos $100, este incremento podría
destinarse en una mayor parte para incrementar el consumo en $80 y una menor para
incrementar el ahorro en $20; si el ingreso se siguiera incrementando en el mismo monto,
este nuevo incremento se podría distribuir en una mitad para incrementar el consumo y
otra para incrementar el ahorro; si el incremento del ingreso persistiera en la misma
cantidad, este tercer incremento se destinaría en una menor parte para incrementar el
consumo y una mayor para incrementar el ahorro, y así sucesivamente, hasta cierto
punto, ya que algunos bienes como los de lujo, tienen consumo ilimitado. A este
comportamiento se le conoce como propensión marginal a consumir y a ahorrar.

La propensión marginal a consumir (PMgC) se define como el incremento del


consumo, por efectos de un incremento del ingreso; su cálculo se establece mediante la
siguiente ecuación:
PMgC = ∆C / ∆Y

La propensión marginal a ahorrar (PMgS) es el incremento que tiene el ahorro por


efectos de un incremento en el ingreso; su cálculo se establece por medio de la siguiente
ecuación:

PMgS = ∆S / ∆Y

Debido a que las funciones de consumo y ahorro son inversas, la parte del ingreso que no
se propende a consumir, se propende a ahorra, y viceversa. Esto quiere decir que la
PMgC más la PMgS será igual a la totalidad del incremento del ingreso (PMgC + PMgS =
100% de Y).

Determinación de la PMgC y la PMgS

Las propensiones marginales a consumir y a ahorrar se pueden determinar de tres


maneras:

1. Por el coeficiente de la variable Y. En la ecuación general del consumo C = a + bY, el


coeficiente de Y, o sea b, representa la propensión marginal a consumir, y en la ecuación
específica C = 10 + 0.6Y, la propensión marginal a consumir es 0.6; esto quiere decir que
por cada incremento que sufre el ingreso, el 60% se destina al consumo. Se entiende que
el resto (40%), se destina al ahorro.

En conclusión: b = PMgC = ∆C / ∆Y
Igual análisis se puede hacer con el ahorro. En la ecuación general S = – a + (1 – b)Y, el
coeficiente de Y, es decir, (1– b), representa la propensión marginal a ahorrar, y en la
ecuación específica S = – 10 + (1 – 0.6)Y, la propensión marginal a ahorrar es 0.4 (1 – 0.6
= 0.4); esto quiere decir que por cada incremento que sufra el ingreso, el 40% se
destinará al ahorro. Se entiende que el resto (60%) se destinará al consumo.

En conclusión: (1 – b) = PMgS = ∆S / ∆Y

2. Por la igualdad PMgC + PMgS = 1. Bajo el principio de que lo que se consume más lo
que se ahorra es igual a la totalidad del incremento del ingreso, se tiene que:
PMgC + PMgS = 1

De donde:
PMgC = 1 – PmgS

PMgS = 1 – PMgC

Si la PMgC = 0.6, significa que, necesariamente, la PMgS = 0.4. De acuerdo con lo


anterior, tenemos:

PMgS = 1 – PMgC
PMgS = 1 – 0.6
PMgS = 0.4

3. Gráficamente. Si retomamos las ecuaciones C = 10 + 0.6Y y S = – 10 + (1 – 0.6)Y, y


suponemos distintos niveles de ingreso, obtenemos las respectivas tablas, así:

Y 0 50 100 150 Y 0 50 100 150


C 10 40 70 100 – 10 10 30 50
S

Graficando las curvas en un mismo plano cartesiano, tenemos:

Gráfica 3.6.
Propensiones marginales a consumir y a ahorrar

120
C , S

100 C = 10 + 0.6 Y

80

60
∆C = 30 S = - 10 + 0.4 Y

40 ∆Y = 50

20 ∆S = 20

0 ∆Y = 50

0 50 100 150 200


-2 0
I n g r e s o (Y )

Cuando el ingreso pasa de $50 a $100, por ejemplo, su incremento es de $50 (∆Y = 50).
Este incremento del ingreso representa también incrementos en el consumo y en el
ahorro. Así, cuando el ingreso es de $50, el consumo es $40, y cuando el ingreso es de
$100, el consumo es de $70, lo cual quiere decir que el consumo se incrementa en $30
(∆C = 30). Igual pasa con el ahorro; cuando el ingreso es de $50, el ahorro es $10, y
cuando el ingreso pasa a $100, el ahorro pasa a $30, lo cual quiere decir que el ahorro se
incrementa en $20 (∆S = 20). Teniendo los incrementos del ingreso (∆Y = 50), del
consumo (∆C = 30) y del ahorro (∆S = 20), podemos determinar las propensiones
marginales a consumir y a ahorrar, así:

PMgC = ∆C / ∆Y PMgS = ∆S / ∆Y
PMgC = 30 / 50 PMgS = 20 / 50
PMgC = 0.6 PMgS = 0.4

Obsérvese que el 0.6 de la PMgC y el 0.4 de la PMgS son los coeficientes de la variable Y
en las variables de consumo y ahorro, respectivamente, según lo visto en el numeral 1 de
este aparte. Se puede comprobar también que PMgC + PMgS = 1, según lo expuesto en
el numeral 2.

3.3.5. La inversión

La inversión se puede definir como la compra o gasto de nuevos bienes que permiten
producir nuevos bienes y servicios. Constituyen inversión la compra de máquinas y
equipos nuevos, la construcción de infraestructura para fábricas, oficinas y viviendas, así
como los saldos de inventarios de las empresas al final del año contable. Para todos los
casos, la inversión debe representar un aumento en el capital real de la economía.
Cuando una empresa adquiere una máquina nueva dentro del país, esa transacción no
constituye inversión; ello representa un simple traslado de patrimonio entre empresas, ya
que los bienes que producirá la empresa que compró la máquina, serán los bienes que
deja de producir la empresa que la vendió.

La inversión, distinta del consumo y del ahorro, no depende del ingreso; son otros los
factores que determinan el nivel de inversión como, por ejemplo, las expectativas de
ganancias de las empresas, el avance tecnológico, el crecimiento de la población, la
expansión del mercado, las políticas gubernamentales, la evolución del comercio exterior,
el descubrimiento de nuevos productos, la tasa de interés, e incluso, la situación política
del país.

Los entes económicos que mayor volumen de inversión presentan, son las empresas y el
gobierno; sin embargo los motivos que inducen al estamento gubernamental a invertir en
la construcción de una hidroeléctrica o de una nueva vía férrea, son distintos de los que
conducen a los empresarios a ampliar sus fábricas o a la adquisición de nueva
maquinaria. El gobierno, por lo regular, está motivado por mejorar las condiciones de vida
de la sociedad, mientras que el sector privado es motivado por las expectativas de
obtener un lucro.

Dado que la inversión no depende del ingreso, aquella se presenta como una variable
autónoma que se representa gráficamente con un a línea horizontal cuyo valor es
constante para cualquier nivel de ingreso.
Gráfica 3.7
Comportamiento de la inversión autónoma

60

40

20
10 I

0 100 200 300 400 Y

La gráfica 3.7 muestra el comportamiento de la inversión autónoma como una variable no


dependiente del ingreso; obsérvese que para cualquier nivel de ingreso, la inversión tiene
un valor constante de $10.

Relación entre el ahorro y la inversión

El ahorro, tal como lo muestra la ecuación general del ingreso Y = C + S, representa


aquella parte del ingreso que no se consume; de igual manera, la inversión, de acuerdo
con la ecuación G = C + I, representa aquella parte del gasto que no se consume. En
principio, el ahorro es la fuente que posibilita la inversión; esto quiere decir que el ahorro
de las familias se efectúa en el mercado financiero, donde acuden las empresas y el
gobierno a hacer sus préstamos para ejecutar sus inversiones. Este mecanismo muestra
la relación que existe entre el ahorro y la inversión, tal como se plantea en el esquema
siguiente:

Y=C+S Mercado financiero Empresas Inversión

Aunque el ahorro resulte del comportamiento colectivo de los consumidores (las familias)
individuales, y la inversión del comportamiento colectivo de las empresas (y del
gobierno), como dijo Keynes, esos dos elementos son aspectos diferentes de una misma
realidad. El ahorro representa un drenaje o fuga de capital del sistema económico
mientras que la inversión representa una inyección de capital al mismo, cuando se
adquieren máquinas y equipos que producirán nuevos bienes y servicios. En el momento
de que lo ahorrado sea igual a lo invertido, se presenta una situación de equilibrio en la
economía.

Por otra parte, retomando las ecuaciones Y = C + S y G = C + I, como se puede observar,


ahorro e inversión son estructuralmente iguales ya que en ambas ecuaciones los dos
representan una abstención del consumo. La condición de igualdad entre ahorro e
inversión está dada por la igualdad entre ingreso y gasto nacionales. En otras palabras, el
ahorro es igual a la inversión cuando el ingreso nacional es igual al gasto nacional (todo lo
que se gana se gasta). Con esta condición y a partir de las ecuaciones generales de
ingreso y consumo se puede deducir la igualdad del ahorro con la inversión, así:

Y=G
C+S=C+I
C+S–C=I
S=I

Queda demostrado entonces que el ahorro es igual a la inversión cuando el ingreso es


igual al gasto, y ello significa un equilibrio en la economía.

La Gráfica 3.8 muestra el equilibrio del ahorro y la inversión, al tiempo que permite
explicar las situaciones que se presentan en la economía cuando tal equilibrio no existe.

Gráfica 3.8
Representación gráfica del equilibrio entre el ahorro y la inversión

60
C ,I

50 S = -10+0.4Y

40

30
S >I
20
S=I
10 I = 10

S<I
0
0 50 100 150 200
-10

-20
In g r e s o (Y )

Como se puede observar en la Gráfica 3.8., el equilibrio entre el ahorro y la inversión se


presenta cuando el ingreso es de $50; en este punto el monto del ahorro es igual al de la
inversión y supone una estabilidad (equilibrio) de la economía.

No obstante, ningún mecanismo puede garantizar que el monto de ahorro obtenido sea
siempre igual, automático y de manera continua, al de la inversión realizada. Cuando el
ahorro es menor que la inversión (S < I) significa que las familias ahorran menos (y
consumen más) de lo que las empresas y el gobierno invierten; en otras palabras, el
volumen de dinero que se “saca” de la economía (drenaje) es menor que el que se “mete”
a través de la inversión (inyección); en este caso, la economía experimenta una
expansión. Contrariamente, cuando el ahorro es mayor que la inversión (S > I) significa
que las familias ahorran más (y consumen menos) que lo que las empresas y el gobierno
invierten; el volumen de dinero que se “saca” del sistema económico es mayor que el que
se invierte en bienes de capital; en este caso la economía presenta una situación de
contracción. Ambas situaciones, expansión y contracción, requieren, según Keynes, la
intervención del Estado para equilibrar la economía.

Finalmente, a pesar de que existe una estrecha relación entre el ahorro y la inversión, el
comportamiento de sus curvas son diferente, tal como se muestra en la Gráfica 3.8; esto
es así debido a que, primero, el grupo social que ahorra (las familias) tiene
comportamiento diferente del que invierte (las empresas y el gobierno), y segundo, el
ahorro está en función del ingreso, mientras que la inversión lo está de otros factores
distintos del ingreso.

3.3.6. El multiplicador de la inversión

La explicación del “fenómeno” del multiplicador de la inversión se basa en el hecho de que


un aumento en los niveles de inversión repercute en un incremento mayor del ingreso
nacional; no obstante, explicar los efectos de este “fenómeno” es mucho más complejo de
lo que aparentemente parece. El esquema que se presenta a continuación muestra las
reacciones en cadena que produce un aumento de la inversión, hasta hacer que el
ingreso se incremente también, pero en mayor proporción.

Y=C+S Mercado financiero Empresas Inversión


Estado

∆Trabajo
(Más Sueldos)
∆ Bienes de Capital
∆Y (Maquinaria)
∆ByS
(Más Producción)

Si el Estado, por ejemplo, realiza una inversión en la construcción de una hidroeléctrica,


este proyecto emplearía, inicialmente, a cierto número de personas desocupadas que
ahora empezarían a recibir un ingreso que antes no tenían; parte de este ingreso
(probablemente la mayor parte) sería aplicado al consumo, lo cual significaría un incentivo
para los empresarios quienes aumentarán su producción de bienes y servicios para
atender la nueva demanda; esta situación se traduce, por supuesto, en la generación de
más empleos. Por otro lado, los empresarios al vender su producción aumentada recibirán
un ingreso adicional que sumado al ingreso de los nuevos trabajadores incrementarán,
ineludiblemente, el ingreso total.

Dado que la inversión guarda estrecha relación con el ahorro, y éste con el consumo, se
puede establecer que el multiplicador de la inversión guarda una correlación con la
propensión marginal a consumir. Siempre que la propensión marginal al consumo sea
pequeña, una vez realizada, una nueva inversión en la economía, genera un incremento
en el empleo y el ingreso.

El multiplicador de la inversión se puede definir como el incremento que sufre el ingreso


por efecto de un incremento en la inversión. Si se representa el multiplicador con la letra K
y los incrementos del ingreso y de la inversión con ∆Y y ∆I, respectivamente, se puede
establecer la siguiente relación que permite calcular el multiplicador de la inversión. Así:

K = ∆Y / ∆I

Donde:

K : es el Multiplicador de la Inversión

∆Y: representa el incremento que sufre el Ingreso por efecto del incremento de la
inversión

∆I: es el incremento autónomo de la inversión

Para entender mejor el mecanismo de cálculo del Multiplicador de la Inversión es


conveniente acudir a la Gráfica 3.9 en la que se pueden observar los incrementos, tanto
de la inversión como del ingreso.

Gráfica 3.9
El multiplicador de la inversión

70
C ,I

60 S

50

40 I´

30 ∆ I = 20
E
20 I
∆Y = 30
10 0

0
0 20 40 60 80 100 120
-1 0

-2 0
In g r e s o (Y )

Partimos del punto E donde el Ingreso (Y) es $50 y, el Ahorro (S) y la Inversión (I) son
iguales a $20, lo cual supone un equilibrio en la economía, según lo explicado antes. Si la
inversión se incrementa en, por ejemplo, $20 (∆I = 20), la nueva curva de inversión se
desplaza paralelamente hacia arriba (representada ahora por I´) e interseca a la curva de
ahorro en el punto E´. Como se puede observar, en el punto E´ las curvas de ahorro e
inversión vuelven a ser iguales a $40, lo que significa un nuevo punto de equilibrio. Por
otra parte, el ingreso ha experimentado un incremento de $30 al pasar de $50 a $80. En
síntesis, un incremento de $20 en la inversión ha producido un incremento del ingreso en
$30; este resultado es atribuido al efecto multiplicador de la inversión.

El cálculo del Multiplicador de la Inversión se puede hacer de la siguiente manera:

K = ∆Y / ∆I
K = 30 / 20
K = 1.5

El resultado K = 1.5 indica que por cada peso en que se incrementa la inversión, el
ingreso se incrementará 1.5 veces más que el incremento de la inversión.

3.4. La crisis de 1929: punto de inflexión de la teoría macroeconómica

Como hemos observado, tanto la teoría clásica como la keynesiana tuvieron sus propios
argumentos para defender sus tesis. Sin embargo, fue la depresión de los años treinta el
escenario en que puso a prueba y se comprobó la eficacia de estos dos modelos
económicos.

La teoría clásica que había tenido su origen en el seno de la obra de Adam Smith, La
Riqueza de las Naciones, publicada en 1776, se había mantenido en vigencia durante
siglo y medio, tiempo en los que le tocó enfrentarse a los desafíos de tres escuelas del
siglo XIX. La Escuela Histórica Alemana de Economía, representada por Gustav von
Schmoller, sostenía que con las doctrinas del manchesterismo y del liberalismo
económico, Alemania no alcanzaría su desarrollo económico e industrial que quería. Así
mismo, las escuelas Socialista y Marginalista confrontaron sus tesis con el clasicismo,
pero no hubo espacio donde este no pudiera defender su doctrina.

La teoría clásica se sustentaba en el principio de que la economía capitalista, liberada de


la intervención del Estado, permanecía en equilibrio, y en caso de alteraciones, como las
crisis o las recesiones, era capaz de encontrar el equilibrio de manera automática, gracias
a las fuerzas del mercado que actúan como “mano invisible”.

Sin embargo, el 24 de octubre de 1929, fecha conocida como el “jueves negro”, la Bolsa
de Nueva York se desplomó, produciendo la más honda crisis económica jamás vivida por
país alguno en el mundo. La industria dejó de producir, las empresas cerraron, los
bancos quebraron, los inversionistas se arruinaron, los trabajadores se quedaron sin
empleo y la ciudadanía se sumió en la más grave situación de pobreza y miseria.

Aunque fueron varias las causas de la crisis, se conoce que la fuerte contracción de la
demanda fue la principal generadora de tal suceso. Aún así, los ajustes automáticos
nunca se dieron, y las soluciones que proponía la teoría liberal clásica, como eran la
reducción del gasto público, la restricción del crédito y la disminución de los salarios,
empeoraron la situación. Esta circunstancia llevó a pensar a muchos economistas
modernos que la economía no se recuperaría nunca en la mayoría de los países del
mundo.
Los argumentos de la teoría clásica, que parecían sólidos a la hora de explicar el
mecanismo del equilibrio económico, dejaron de tener credibilidad ante la imposibilidad de
hacer que la economía reaccionara positivamente en medio de la crisis.

Pero en 1936, en la plenitud de la depresión, el economista británico John Maynard


Keynes había publicado su obra “Teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero”,
en la que daba algunas “recetas” para solventar la situación. Recomendaba la
intervención del estado a través de la estimulación del gasto público, la circulación de
cantidades suficientes de dinero en la economía, el aumento de salarios, acciones
justamente contrarias a las propuestas por la doctrina clásica.

Los gobernantes de turno de los países afectados empezaron a aplicar las


recomendaciones keynesianas, obteniendo en poco tiempo, los resultados que todos
deseaban y esperaban para salir de la depresión económica que llevaba ya siete largos
años.

De esta manera, la propuesta de John Maynard Keynes pareció ser la fórmula que les
permitió a gobernantes y dirigentes políticos, sacar a sus países de la prolongada e
intensa crisis económica. Con ello había nacido una nueva forma de administración
económica que muy pronto se adoptaría en la mayoría de naciones del mundo: la teoría
keynesiana.

Si bien el liberalismo económico tuvo vigencia durante siglo y medio, las circunstancias de
la Gran Depresión de los años 30 puso en evidencia sus falencias al no poder resolver el
problema de la crisis, y en cambio permitieron la validación del modelo keynesiano que
resultó eficaz en las penurias de la crisis. La teoría macroeconómica había cambiado su
paradigma, y su punto de inflexión había sido la crisis de 1929.

3.5. La revolución keynesiana

La revolución keynesiana tiene su origen con su obra “Teoría general del empleo, el
interés y el dinero” publicada en 1936, en plena década de la Gran Depresión, cuando la
doctrina clásica ya no se adaptaba a la realidad económica de la época.

Tan significativa es la importancia de Keynes en el escenario de la economía moderna


que su teoría dio nueva vida a la ciencia económica, especialmente en los países
capitalistas. El impacto que su obra causó en el siglo XX sólo puede ser comparado con el
que las obras de Adam Smith y Carl Marx ejercieron sobre el pensamiento y la política
económica en los siglos XVIII y XIX, respectivamente. Después de la aparición de la
teoría general keynesiana, los viejos conceptos de la economía clásica fueron sustituidos
por una nueva dinámica de raciocinio, y el análisis económico restableció el contacto
necesario con la realidad.

No obstante, su obra revolucionaria produjo profundos debates en el círculo de


economistas de la época. En el complejo mundo de los pensadores económicos hubo
quienes se rehusaron, a ultranza, aceptar las nuevas ideas, y siguieron apegados a los
análisis del clasicismo; pero también fueron muchos quienes recibieron las ideas
revolucionarias como la tabla de salvación de las economías del mundo.

Hoy por hoy el pensamiento keynesiano es considerado como la teoría macroeconómica


más aceptada en la mayoría de países del mundo capitalista, razón por la cual se le ha
dedicado un amplio análisis en este capítulo y se ha tomado como lineamiento general de
los temas restantes de este libro.
LECTURA COMPLEMENTARIA

LA GRAN DEPRESIÓN DE LOS AÑOS 30

La Gran Depresión fue un acontecimiento económico en el que todos los países del
mundo se vieron sumidos en la más profunda y prolongada crisis económica, durante la
década de los años treinta.

Este acontecimiento se inició el 24 de octubre de 1929, día en que la Bolsa de Valores de


New York colapsó, dejando a miles de ciudadanos norteamericanos en la ruina y al país
en la quiebra. Aunque este hecho se originó en Estados Unidos de Norteamérica, sus
efectos se extendieron muy pronto a nivel mundial, con repercusiones políticas y sociales
jamás vista en otros tiempos.

Antecedentes - causas

Los años posteriores a la Primera Guerra Mundial representaron para Estados Unidos una
época de fuerte crecimiento económico; su aparato productivo funcionó plenamente y la
economía alcanzó su auge en 1924. Para entonces, el mercado se inundó de mercancías
sin tener la correspondiente respuesta de la demanda, lo que produjo un desequilibrio en
el mercado y desembocó en la saturación del negocio y la acumulación de stocks
invendibles.

La caída de las ventas, y la consecuente disminución de utilidades de los empresarios, se


pretendió corregir mediante el recurso del crédito fácil y la venta a plazos. Los
norteamericanos se endeudaron recurriendo a los bancos en busca de financiación para
la adquisición de electrodomésticos, automóviles y otros bienes de consumo. Esta
situación se mantuvo durante algún tiempo, hasta que finalmente entró en conflicto con la
economía real.

Por otra parte, las buenas cosechas obtenidas en los campos inundó el mercado de
materias primas y de productos agrícolas, lo cual ocasionó una baja en los precios; los
agricultores que en otros tiempos habían tenido excelentes ganancias se habían animado
a endeudarse comprando maquinaria, aperos y nuevas tierras, pero ahora se vieron
impotentes para saldar sus deudas con los bancos y perdieron sus propiedades, casas y
máquinas, viéndose obligados a emigrar a las ciudades.

En las ciudades, los empresarios convencidos del malestar de sus negocios, optaron por
otra clase de actividad y se dedicaron al negocio fácil y rápido de la compra y venta de
acciones en la bolsa; este hecho provocó un dinamismo sin precedentes en el mercado
bursátil de ese país.

La dinámica bursátil fue tal que los bancos terminaron por hacer préstamos con la sola
garantía de las acciones adquiridas, lo que significaba que la fuerte demanda de acciones
por parte de la ciudadanía, estaba respaldada por capitales provenientes de créditos
bancarios. Este negocio, claramente especulativo, provocó un desequilibrio entre el
mercado de valores y la economía productiva, situación que fue advertida por muchos
inversionistas quienes decidieron retirar sus capitales.
El crack de la Bolsa de Nueva York

El día 24 de octubre de 1929, conocido como el “Jueves negro”, la Bolsa de Valores de


Nueva York, Wall Street, el mayor mercado de títulos valores del mundo se “desplomó”,
dejando en la ruina a miles de inversionistas y de ciudadanos, y desatando la crisis
económica más profunda y prolongada en la historia económica del mundo, la que se
conoce como La Gran Depresión, o la Depresión de los años 30.

Una semana antes del crac se empezaron a sentir inquietantes signos de desconfianza
por parte de quienes tenían invertidas sus fortunas en papeles bursátiles. En esos días, la
oferta de acciones, que de por sí era muy superior a la normal, empezó a crecer hasta
llegar a la exagerada cifra de 13 millones y posteriormente a 33 millones de acciones. Los
inversionistas, intranquilos por la debilidad del mercado habían empezado a vender sus
títulos, especialmente aquellos que no estaban en condiciones de soportar la baja de
precios y no podían responder a los créditos que habían obtenido para comprarlos. La
oferta masiva de acciones precipitó la caída vertiginosa de su cotización e impulsó a sus
propietarios a desprenderse de las que podrían tener.

El temor condujo a la preocupación y esta al pánico colectivo. El tumulto de gente se


agolpó en las instalaciones y alrededor de Wall Street y de los bancos, esperanzado en
recuperar su capital, pero ya era demasiado tarde: la Bolsa había colapsado, y a pesar de
los esfuerzos de los bancos, había dejado a miles de inversionistas en la ruina, incluidos
bancos y corporaciones financieras.

Más de un millón de familias que había invertido sus ahorros, contraído créditos e
hipotecado sus casas con el objeto de adquirir unas acciones, quedaron en la absoluta
ruina, pues dichas acciones eran ahora simples papeles que habían perdido la mayor
parte de su valor.

Los ahorradores retiraron masivamente sus depósitos de los bancos, dejándolos sin
capacidad crediticia. Muchos de estos quebraron al no poder responder a la retirada
masiva de capitales, y otros tuvieron que vender sus propias acciones para obtener
liquidez, lo que resintió, aún más, la ya frágil estructura bancaria del país.

La quiebra del sector bancario significó la sequía de la fuente natural de financiación de


las empresas, y la contracción de la demanda por falta de crédito para el consumo. Estos
dos efectos originaron una larga y profunda crisis en el empleo, y una importante
disminución del salario real.

Consecuencias mundiales de la crisis

Las relaciones e influencias que Estados Unidos tenía para la época sobre el resto del
mundo permitieron que el impacto de la crisis y posterior depresión se extendiera a otros
países y continentes, dándole así un carácter internacional.

Sus manifestaciones fueron las siguientes:


- Económicas

 Numerosos bancos quebrados por la imposibilidad de recaudar los prestamos hechos


a quienes ahora estaban en la ruina.

 Muchas empresas cerraron por la poca demanda de sus productos, debido a la


disminución del consumo a falta de liquidez en la economía.

 La ausencia de créditos, la caída de los precios y la escasa circulación de dinero


condujeron al descenso generalizado de la actividad económica. En Estados Unidos,
el gobierno del presidente Hoover, lejos de intervenir para corregir la situación, evitó
incrementar el gasto público ante el temor de un repunte imparable del déficit estatal.
Con ello perdió la oportunidad de corregir la disminución de los salarios y de la
demanda.

 Los países, en el afán de solucionar sus problemas de sobreproducción, adoptaron


medidas proteccionistas que terminaron por generar estancamiento en el comercio
internacional. Las naciones que fundamentaban sus economías en las exportaciones,
como Japón, cuyo principal cliente era Estados Unidos, se vieron singularmente
afectados.

 En Gran Bretaña, la libra de esterlina muy afectada por el déficit externo y las quiebras
bancarias, sufrió una depreciación de cerca de 35%, lo que la llevó al abandono del
patrón oro, arrastrando en su devaluación a otras monedas vinculadas a ella.

 Todos los países sufrieron un descenso en P.I.B. Los niveles de renta decrecieron
aceleradamente y no volvieron a recuperase, en muchos casos, hasta bien pasada la
Segunda Guerra Mundial, ya en los años cincuenta.

 La parálisis de la industria y la ruina financiera castigaron fuertemente el empleo, que


en muchos países alcanzó la exagerada cifra de 25%.

 Los salarios se estancaron o disminuyeron, lo que se tradujo en una disminución de la


capacidad de compra que repercutió en el descenso del consumo. Los stocks se
incrementaron y el aparato productivo se paralizó.

- Sociales

 El efecto social más patente de la crisis de 1929 fue el crecimiento del desempleo a
nivel mundial. El número de desocupados se evaluó en al menos 40 millones, y los
que conservaron sus empleos sufrieron una drástica reducción de sus salarios.

 Los niveles de bienestar alcanzados en Estados Unidos a lo largo de la década de los


veinte se redujeron significativamente y la pobreza se extendió por el campo y las
ciudades. En Europa, especialmente en Alemania, que había iniciado su recuperación
de posguerra, volvió a presentar altas tasas de desempleo como consecuencia del
cierre de empresas.
 La población tendió a concentrarse en las ciudades, pero éstas afectadas por la crisis
industrial fueron incapaces de absorber este flujo y se formaron grupos de marginados
que cayeron en la degradación.

- Políticas

En los países europeos, que después de la Primera Guerra Mundial habían adoptado un
sistema liberal democrático, se impulsaron ideologías nacionalistas y totalitarias, para
hacerle frente a la crisis que el liberalismo económico no había podido remediar. Alemania
e Italia constituyen ejemplos visibles de esta situación.

Frente al ascenso de la ultraderecha, se gestaron movimientos que tenían como objetivo


atajar el auge de los totalitarismos. Fue el caso del frentepopulismo en Francia y España,
que a pasar de los esfuerzos, no bastó para alentar los ya postrados movimientos
revolucionarios de izquierda: los socialdemócratas desparecieron de la política en
Alemania tras el ascenso de Hitler al poder, los laboristas británicos tuvieron importantes
pérdidas de afiliados y electores.

Soluciones a la crisis

Las soluciones iniciales que los principales estados capitalistas adoptaron ante la crisis
fueron basadas en el modelo del liberalismo económico que imperaba desde el siglo
anterior; es decir, reducción del gasto público para evitar el déficit estatal, reforzamiento
de la moneda frente a la devaluación, restricción del crédito, disminución de los salarios y
de los gastos sociales, etc.

Pero una vez demostrada la ineficacia de estas medidas, la mayoría de los gobiernos
asumieron las recomendaciones fundamentadas por el economista inglés John Mainard
Keynes en su obra “Teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero”, publicada en
1936.

En esta obra analizaba las causas de la depresión mundial y daba una serie de
recomendaciones para solventarla. Aseguraba que el motor de la economía habría de
sustentarse en una adecuada relación entre la producción y el consumo, pues de ella
dependían los beneficios empresariales y la inversión.

Proponía entonces generar una demanda adicional que jalonara la producción, para lo
cual era necesario la intervención del Estado para que restableciera el equilibrio entre la
oferta y la demanda.

El recién estrenado modelo keynesiano proponía básicamente lo siguiente:

 El desarrollo de una política de inversiones estatales en obras públicas (carreteras,


canales, pantanos, etc.), que sirviera de estímulo a la iniciativa privada mediante el
aporte de cemento, hierro, componentes industriales, etc. La mano de obra empleada
en estas actividades disminuiría el desempleo, incrementaría el número de
consumidores y estimularía la demanda.

 La puesta en circulación de abundante dinero, por parte del Estado, con el fin de
provocar una moderada inflación. El peligro de una alta tasa de inflación sería
inexistente en tanto el desempleo fuera elevado.
 El incremento de los salarios. Un aumento de los sueldos de los trabajadores
produciría una expansión monetaria que tendería a estimular el consumo y en
consecuencia, la producción.

 La regulación estatal de todos los sectores económicos, interviniendo en la fijación de


precios, salarios, mercado laboral, asignación de subvenciones a las empresas, etc.

En resumen, Keynes abogó por el abandono de la ortodoxia del "laissez-faire" que había
guiado el capitalismo del siglo XIX y propuso un mayor protagonismo del Estado en la
vida social y económica.

A partir de estas propuestas, se instauró una nueva doctrina económica que se conoce
como keynesianismo, y que aún en este siglo tiene vigencia en la mayoría de países del
mundo.
GLOSARIO

Ahorro: Se define como aquella parte del ingreso que no se destina al consumo,

Ahorro autónomo: Es la cantidad fija mínima de ahorro que tienen las familias,
independientemente de su nivel de ingresos. El ahorro autónomo es negativo porque
representa los desahorros (ahorros negativos) que tienen que hacer las familias cuando
utilizan los ahorros de tiempos pasados o hacen préstamos para cubrir las necesidades
impuestas por el consumo autónomo.

Ahorro inducido: Es la proporción del incremento del ingreso que se destina al ahorro;
se le llama inducido porque, contrario al ahorro autónomo, aquel sí depende del nivel de
ingresos.

Consumo: Es la parte del ingreso que se destina a la compra de bienes y servicios.

Consumo autónomo: Se refiere a la cantidad fija que el individuo debe tener para
sobrevivir, aún cuando no tengan ingreso alguno. Esto significa que el consumo autónomo
es independiente del ingreso, y para mantenerlo, las personas recurren a los ahorros del
pasado, a préstamos contra ingresos futuros o simplemente a la caridad.

Consumo inducido: Es el incremento del consumo cuando hay un incremento en el


ingreso. Se le llama inducido porque, contrariamente al consumo autónomo, aquel sí
depende del nivel de ingreso.

Inversión: Se define como la compra o gasto de nuevos bienes que permiten producir
nuevos bienes y servicios. Constituyen inversión la compra de máquinas y equipos
nuevos, la construcción de infraestructura para fábricas, oficinas y viviendas, así como los
saldos de inventarios de las empresas al final del año contable. Para todos los casos, la
inversión debe representar un aumento en el capital real de la economía.

Macroeconomía: Es aquella parte de la teoría económica que se encarga de la


definición, medición y determinación del ingreso nacional y sus variables asociadas como
el consumo, el ahorro y la inversión.

Multiplicador de la inversión: Se define como el incremento que sufre el ingreso por


efecto de un incremento en la inversión. Si se representa el multiplicador con la letra K y
los incrementos del ingreso y de la inversión con ∆Y y ∆I, respectivamente, se puede
establecer la siguiente relación que permite calcular el multiplicador de la inversión: K =
∆Y / ∆I

Propensión marginal a consumir: Se define como el incremento del consumo, por


efectos de un incremento del ingreso; su cálculo se establece mediante la siguiente
ecuación: PMgC = ∆C / ∆Y

Propensión marginal a ahorrar: Es el incremento que tiene el ahorro por efectos de un


incremento en el ingreso; su cálculo se establece por medio de la siguiente ecuación:
PMgS = ∆S / ∆Y
PREGUNTAS DE EVALUACION

1. Escriba F si es falso o V si es verdadero.

Los instrumentos de la propuesta keynesiana son:

1. Consumo ( )
2. PNB ( )
3. Ahorro ( )
4. Inversión ( )
5. Gasto ( )

2. En la ecuación específica del Consumo: C = 30 + 0.7 Y, que representa:

 el valor 30?
 La expresión 0.7?

3. A partir de la ecuación C = 40 + 0.8Y:

5. Grafique la curva de consumo


6. Señale el consumo autónomo
7. Señale el consumo inducido
8. Calcule la PMgC.

4. En la ecuación específica del ahorro: S = - 40 + (1 – 0.8)Y.

1. Que representa el valor – 40?


2. Que representa el término (1 – 0.8)?

5. A partir de la ecuación S = - 40 + (1 – 0.8)Y.

6. Grafique la curva de ahorro


7. Señale el ahorro autónomo
8. Señale el ahorro inducido
9. Calcule la PMgS

6. Dadas las ecuaciones S = - 40 + (1 – 0.8)Y e I = 20, si la inversión tiene un incremento


de 10, calcule el Multiplicador de la Inversión.

7. Escriba al frente de cada caso, la situación en que se encuentra la economía:

10. Cuando S > I :


11. Cuando S < I :
12. Cuando S = I :
LECTURAS RECOMENDADAS

1. Clement, Norris C y otros. Economía: enfoque América Latina. Mc. Graw Hill. México
1991. Tercera Edición. Capítulo 15.

2. Makin, John H. Macroeconomía. Interamericana. México 1997. Capítulos 2, 3 y 4.

3. Mc. Eachern, William A. Macroeconomía. Thomson editores. Cuarta Edición. México


1997. Capítulo 25.
CAPÍTULO 4

EQUILIBRIO GENERAL DE LA ECONOMÍA: un enfoque macroeconómico

Competencias a desarrollar:

1. Interpretativas:

- Reconocer las variables que intervienen en el equilibrio económico de los países


- Interpretar gráficas y modelos matemáticos simples del equilibrio económico de un
país

2. Argumentativas:

- Establecer relación entre las variables que hacen posible el equilibrio económico
de un país
- Identificar los factores que permiten la búsqueda del equilibrio de la economía.
CAPÍTULO 4

EQUILIBRIO GENERAL DE LA ECONOMÍA: un enfoque macroeconómico

El equilibrio general de la economía, tal como lo interpretó Keynes, es un análisis que


involucra todas las variables económicas representativas, para estudiarlas e
interpretarlas, teniendo en cuenta las condiciones en que, conjuntamente, obtienen
valores de equilibrio.

El equilibrio en la economía se presenta cuando tanto el mercado de productos como el


mercado de dinero se encuentran en equilibrio.

4.1. Concepto de equilibrio económico

A través de los capítulos anteriores hemos establecido que la teoría macroeconómica


moderna se interesa particularmente por los conceptos de producción, ingresos y gastos.
El particular interés no sólo radica en el hecho de que estos tres elementos conforman los
principales componentes de las cuentas nacionales, sino también en que se constituyen
en variables macroeconómicas fundamentales para explicar la condición de equilibrio de
una economía.

En efecto, como se recordará, en el Capítulo 1 se estableció que el Producto Nacional


Bruto, PNB (es decir, la producción de la nación), siendo una cuenta nacional básica se
puede medir y expresar en términos de ingresos y gastos, nacionales. Esta relación es
posible establecerla si se tiene en cuenta que para que un país obtenga un determinado
nivel de producción de bienes y servicios, sus empresas tienen que incurrir en una serie
de costos que deben pagar por los factores de producción utilizados: salarios de los
trabajadores, renta a los propietarios de la tierra, ganancias o retribuciones a los
empresarios, intereses a los dueños del capital financiero, etc. Estos desembolsos
realizados por las empresas representan unos ingresos para quienes los reciben, es decir,
para los dueños de los factores de producción. Así mismo, cuando la producción se
vende, las empresas reciben unos pagos por los bienes y servicios vendidos que
representan unos gastos para quienes compran esos bienes y servicios, vale decir, para
las familias y otros agentes económicos como el gobierno.

A partir del análisis anterior se puede llegar a la conclusión de que, en un país, todo lo
que se produce (Producción Nacional), es igual a todo lo que reciben las familias (Ingreso
Nacional) cuando venden sus factores de producción, que a su vez es igual a las compras
o consumo (Gasto Nacional) de las familias y otros agentes de la economía. Siendo así,
PNB = YNB = GN, lo que representa el equilibrio general de la economía de un país.

4.2. Contexto teórico del equilibrio económico

Son muchas las teorías macroeconómicas que tratan de explicar el equilibrio general de la
economía; sin embargo, las escuelas clásica y keynesiana han sido tradicionalmente
aceptadas como las más generales y válidas en el contexto de las economías capitalistas.

En este mismo sentido, en el capítulo anterior se dio especial importancia a la teoría


keynesiana como un enfoque moderno al tema del equilibrio económico, cuyo principal
elemento es el Ingreso Nacional y sus variables colaterales (consumo, ahorro e inversión)
que constituyen el llamado “instrumento keynesiano”.
Siendo consecuente con esta postura, el análisis macroeconómico del equilibrio general
de la economía, tema que nos ocupará en los siguientes apartes, será hecho a partir de la
teoría keynesiana y se fundamentará en el modelo que permite determinar el nivel de
ingreso nacional de equilibrio.

El punto de partida del modelo es el Ingreso Nacional (Y), y se fundamenta en el análisis


de la relación que existe entre éste y el Gasto Nacional (G).

Como se recordará, el Ingreso Nacional está representado por los pagos que reciben los
propietarios de los factores de producción en forma de sueldos y salarios, rentas,
ganancias o utilidades, intereses, etc. Sin embargo, el ingreso según el destino que se le
dé puede ser utilizado para la compra de bienes y servicios por parte de las familias
(Consumo = C), para Ahorrar (S) y para pagar impuestos al gobierno (T). En
consecuencia: Y = C + S + T.

Sin embargo, la ecuación Y = C + S + T se puede representar como Y – T = C + S para


indicar que al Ingreso Nacional le deducimos los pagos por concepto de Impuestos (T)
que hay que pagar al gobierno, con lo cual nos resulta el Ingreso Nacional Disponible
(Yd).

Y=C+S+T
Y–T=C+S
Yd = C + S

Por su parte, el Gasto Nacional (G) está representado por los pagos que hacen los
consumidores cuando compran bienes y servicios (Consumo = C), los gastos que tienen
algunos agentes económicos, como las empresas y el gobierno, cuando adquieren
maquinaria (Inversión = I), la compra de bienes y servicios que hace el gobierno para su
funcionamiento (Gastos del Gobierno = G´), y los Saldos Netos de las exportaciones y las
importaciones (X – M). O sea que: G = C + I + G´+ (X - M).

El equilibrio general de la economía de un país se presenta entonces cuando el Ingreso


Nacional Disponible (Yd) es igual al Gasto Nacional (G): Yd = G. Esta relación resulta
evidente si, conociendo el concepto de Ingreso y Gasto Nacionales, se interpreta como
que si todo lo que se gana (Ingreso), se gasta (Gasto); en este caso, el saldo será cero (0)
y la economía estará en equilibrio. (Para una ilustración más amplia, se puede repasar lo
expuesto en el numeral 1.3.).

Para que se presente un equilibrio general de la economía tiene que darse,


necesariamente, la condición de que el Ahorro (S), sea igual al resultado de la suma de la
Inversión (I), más el Gasto del Gobierno (G´), más el Saldo Neto de exportaciones e
importaciones (X – M). Esta condición se establece a partir de la siguiente deducción:

Yd = G
C + S = C + I + G´+ (X – M)
S = I + G´+ (X – M)

En este mismo escenario del equilibrio general de la economía es posible establecer otro
nivel de equilibrio entre el Ingreso Disponible (Yd) y el Consumo (C): Yd = C. A esta
relación de igualdad se le conoce como Equilibrio Simple. La condición para que se dé
este caso de equilibrio es que el Ahorro (S) sea cero (0); la deducción es la siguiente:

Yd = C
C+S=C
C–C+S=0
S=0

Como se pudieron haber dado cuenta, la demostración del equilibrio general (y el simple),
requiere de la participación de otras variables macroeconómicas distintas del Ingreso y el
Gasto; vale decir, del Consumo, ahorro e Inversión, que conforman el llamado
“instrumental keynesiano”. También se requiere incluir el concepto de Impuestos y Saldo
Neto de comercio exterior.

En resumen:

1. Y = C + S + T
Y–T=C+S
Yd = C + S

donde:

Y = Ingreso Nacional: son los recursos de que disponen las familias para comprar bienes
y servicios y ahorrar.

Yd = Ingreso disponible: es el recurso de que disponen las familias, luego de pagar


impuestos, para comprar bienes y servicios y ahorrar.

C = Consumo: es aquella parte del ingreso disponible que las familias destinan (gastan) a
la compra de bienes y servicios.

S = Ahorro: es la parte del ingreso que no se destina al consumo.

T = Impuestos: es la parte del ingreso se que destina al pago de tributos al gobierno.

2. C = a + bY

donde:

C = Consumo.

a = Consumo autónomo: es el monto fijo, mínimo, de consumo que toda persona (familia)
debe tener para subsistir, aún cuando no tenga ningún ingreso.

b = Consumo inducido: es la proporción del incremento del ingreso que se gasta en


consumo de bienes y servicios.

Y = Ingreso Nacional.
3. S = - a + (1 – b)Y

donde:

S = Ahorro

- a = Ahorro autónomo: es el monto fijo, mínimo, de ahorro que se tiene,


independientemente del nivel de ingreso.

(1 – b) = Ahorro inducido: es la proporción del incremento del ingreso que se destina al


ahorro.

Y = Ingreso Nacional

4. G = C + I + G´+ (X – M)

donde:

G = Gasto Nacional: son los pagos o erogaciones que hacen los agentes económicos en
bienes y servicios (consumo de las familias y el gobierno, e inversión de las empresas).

C = Consumo

I = Inversión: es el gasto en compra de nuevos bienes para producir nuevos bienes y


servicios

G´ = Gasto del gobierno: es el consumo (gasto) que tiene el gobierno en bienes y


servicios para su funcionamiento.

(X – M) = Saldo Neto de comercio exterior: se refiere al saldo que queda luego de restar
las importaciones de las exportaciones que haya realizado la nación en un período
determinado.

Las exposiciones y nomenclaturas anteriores permiten establecer el contexto teórico en


que se analiza y estudia el concepto de equilibrio general y simple de una economía
abierta.

4.3. Modelo para determinar el equilibrio general de la economía

El modelo de equilibrio general de la economía se construye paso a paso, teniendo en


cuenta las variables que participan en la actividad económica, y definiendo los
componentes o partes de cada una de ellas.

Será necesario suponer una economía abierta que facilite la interacción de estas
variables, para poder explicar el equilibrio económico.

4.3.1. Definición de las variables del modelo

Considérese una economía hipotética que en un año determinado presenta la siguiente


información:
1. La estructura de ingresos de las familias va desde $10 billones hasta $100 billones.

2. El pago de impuestos al gobierno es de $10 billones.

3. Las familias gastan conjuntamente $10 billones, independientemente de su nivel de


ingresos, como cantidad fija, mínima, de subsistencia (Consumo autónomo).

4. Las familias tienden a consumir, en promedio, el 60% de sus ingresos (Propensión


Marginal a Consumir).

5. La capacidad de ahorro de las familias es del 40 % de sus ingresos (Propensión


Marginal a Ahorrar).

6. La inversión es del orden de $5 billones

7. El gobierno tiene un gasto del 120 % de los impuestos recaudados

8. El Saldo de comercio exterior tiene un valor negativo de $ - 1 billón

Teniendo en cuenta las siguientes consideraciones es posible elaborar la Tabla 3.1.,


desarrollando las ecuaciones de las variables involucradas en el modelo, así:

1). Y=C+S+T
Y–T=C+S
Yd = C + S

Yd = 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
C+ 10 16 22 28 34 40 46 52 58 64
S -10 -6 -2 2 6 10 14 18 22 26

2). T = 10

3). C = a + b Yd
C = 10 + 0.6Yd

Yd 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
C 10 16 22 28 34 40 46 52 58 64

4). S = - a + (1 – b) Yd
S = - 10 + (1 – 0.6)Yd
S = - 10 + 0.4Yd

Yd 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
S -10 -6 -2 2 6 10 14 18 22 26

5). I = 5

6). G´= 12

7). (X – M) = -1
8). G = C +I + G´+ (X – M)
G = 10 + 0.6Yd + 5 + 12 + (-1)
G = 26 + 0.6Yd

Yd 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
G 26 32 38 44 50 56 62 68 74 80

Definidas y desarrolladas las variables del modelo de equilibrio económico mediante sus
respectivas ecuaciones, se presentan sus resultados a continuación:

Tabla 4.1.
Comportamiento de las variables del modelo de equilibrio económico.
(En billones de pesos)

Y T Yd C S I G´ (X-M) G
(1) (2) (3=1-2) (4) (5) (6) (7) (8) (9=4+6+7+8)
10 10 0 10 -10 5 12 -1 26
15 10 5 13 -8 5 12 -1 29
20 10 10 16 -6 5 12 -1 32
25 10 15 19 -4 5 12 -1 35
30 10 20 22 -2 5 12 -1 38
35 10 25 25 0 5 12 -1 41
40 10 30 28 2 5 12 -1 44
45 10 35 31 4 5 12 -1 47
50 10 40 34 6 5 12 -1 50
55 10 45 37 8 5 12 -1 53
60 10 50 40 10 5 12 -1 56
65 10 55 43 12 5 12 -1 59
70 10 60 46 14 5 12 -1 62
75 10 65 49 16 5 12 -1 65
80 10 70 52 18 5 12 -1 68
85 10 75 55 20 5 12 -1 71
90 10 80 58 22 5 12 -1 74
95 10 85 61 24 5 12 -1 77
100 10 90 64 26 5 12 -1 80
Fuente: cálculos del autor.

En la tabla anterior se presentan los resultados hipotéticos de las variables


macroeconómicas que intervienen en el modelo de equilibrio general de la economía, y
cuya explicación es la siguiente:

La columna 1 muestra los posibles niveles de Ingresos Nacionales (Y). La segunda


columna da cuenta de los Impuestos (T) pagados al gobierno, los cuales suman un billón
de pesos. La columna 3 presenta el Ingreso Disponible (Yd) que resulta de restar los
Impuestos al Ingreso Nacional (Yd = Y – T); es claro que las familias sólo pueden utilizar
el Ingreso Disponible en Consumo (C) y Ahorro (S), representados en las columnas 4 y 5,
respectivamente; obsérvese, en la tabla, que los resultados de C y S van aumentando a
medida que aumenta Yd; esto es así porque, como ya se explicó, las propensiones
marginales a consumir y ahorrar están en función (dependen) del Ingreso Disponible.

Las columnas 6, 7 y 8 representan, en su orden, la Inversión (I), el gasto del Gobierno


(G´) y el Saldo de Comercio Exterior (X – M). Nótese que los gastos que tiene el Gobierno
son mayores que los Impuestos que recibe; esta situación indica que el presupuesto del
gobierno es deficitario.
La columna 9 representa el Gasto nacional (G), es decir, el gasto de la familia en
consumo, más la inversión realizada por las empresas y el gobierno, más el consumo de
bienes y servicios por parte del gobierno, más la participación del resto del mundo en la
economía del país.

En la Tabla 4.1. es posible verificar el nivel de equilibrio general de la economía; este se


presenta cuando el Ingreso disponible y el Gasto nacional son iguales a $65 billones (Yd
= G = 65); téngase en cuenta que en ese nivel de ingreso, el ahorro es igual a la suma de
la inversión más el gasto del gobierno, más el saldo de comercio exterior (S = I + G´ + (X
– M) = 16), situación que debe darse como condición del equilibrio general.

En la tabulación también se puede identificar el equilibrio simple de la economía, el cual


se presenta cuando el ingreso disponible y el consumo son iguales a $25 billones (Yd = C
= 25); nótese que en ese nivel de ingreso, el ahorro es cero (0), situación que debe darse
como condición de este equilibrio.

4.3.2. Representación gráfica del equilibrio general (y simple) de la economía

El equilibrio general de la economía también se puede demostrar geométricamente,


presentando en un mismo plano cartesiano, las curvas que representan las variables
macroeconómicas que intervienen en él.

Gráfica 4.1.
Equilibrios, general y simple, de la economía

100
C ,S ,I,G

80 G

Y=G

C
60

40

Y=C
S
20
I+G´+(X-M)


I
S=0
0
0 20 40 60 80 100

-2 0
In g r e so ( Y )
En la gráfica se observa que a un nivel de $65 billones las cuervas de Ingreso disponible y
gasto nacional se cruzan; en ese punto las dos curvas son iguales y es ahí donde se
presenta el equilibrio general de la economía (Yd = G = 65). A ese mismo nivel de
Ingreso, la curva de ahorro se cruza con la curva resultante de la suma de la inversión, el
Gasto del gobierno y el saldo del Comercio exterior; en ese punto se presenta la igualdad
S = I + G´+ (X –M), como condición del equilibrio general de la economía.

En la gráfica también se puede observar que a un nivel de $25 billones, las curvas de
Ingreso disponible y de Consumo se cruzan, generando la llamada situación de Equilibrio
simple (Yd = C = $25); en este punto el ahorro es cero (S = 0), condición para que se de
este equilibrio.

En otras palabras, el equilibrio general (y el simple), se puede interpretar como que todo
lo que se gana (Ingreso), se gasta (Gasto) o se consume.

Sin embargo, no hay que perder de vista que el Ingreso nacional, tomado como patrón de
medida de equilibrio, también se puede expresar en términos de Producción Nacional, o
Producto nacional; de ahí la igualdad que se estableció entre estas variables (PN = YN =
GN) para expresar el equilibrio de una economía.

4.3.3. Demostración matemática del equilibrio general y simple de la economía

Los equilibrios, general y simple, se pueden demostrar matemáticamente a partir de las


ecuaciones que permitieron establecer tales igualdades.

1. Equilibrio general: Yd = G.

Yd = G
C + S = C + I + G´+ (X – M)
10 + 0.6Yd + (-10 + 0.4Yd) = 10 + 0.6Yd + 5 + 12 -1
10 + 0.6Yd – 10 + 0.4Yd = 26 + 0.6Yd
Yd – 0.6Yd = 26
Yd ( 1 – 0.6) = 26
0.4Yd = 26
Yd = 26 / 0.4
Yd = 65

Remplazando en G, tenemos:

G = C + I + G´+ (X – M)
G = 10 + 0.6Yd + 5 + 12 – 1
G = 26 + 0.6Yd
G = 26 + 0.6 (65)
G = 65

Como quiera que el Equilibrio general implica que el Ahorro sea igual a la suma de la
Inversión, el Gasto del gobierno y el Saldo de comercio exterior (S = I + G´+ (X – M), se
tiene que:
Yd = G
C + S = C + I + G´+ (X – M)
S = C – C + I + G´+ (X – M)
S = I + G´+ (X – M)
16 = 5 + 12 – 1
16 = 16

2. Equilibrio simple: Yd = C

Yd = C
C +S = 10 + 0.6Yd
10 + 0.6Yd + (-10 + 0.4Yd) = 10 + 0.6Yd
10 + 0.6Yd – 10 + 0.4Yd = 10 + 0.6Yd
0.4Yd = 10
Yd = 10 / 0.4
Yd = 25

Remplazando en C, tenemos:

C = 10 + 0.6Yd
C = 10 + 0.6 (25)
C = 10 + 15
C = 25

Para que exista equilibrio entre Ingreso disponible (Yd) y Consumo (C), se debe dar el
hecho de que el Ahorro sea igual a cero (S = 0):

Yd = C
C + S = 10 + 0.6Yd
10 + 0.6Yd + S = 10 + 0.6Yd
S = 10 + 0.6Yd – (10 + 0.6Yd)
S = 10 + 0.6Yd – 10 – 0.6Yd
S=0

4.4. Teorema de la tina de baño3

Una versión simplificada de un modelo de equilibrio económico, tal como lo plantea


Keynes, se puede presentar a través del teorema de la tina de baño. Imaginémonos que
una economía está representada por una enorme tina de baño, con dos grifos o llaves en
sus extremos superiores, y dos drenajes o desagües en sus extremos inferiores (ver
figura 4.1.).

Figura 4.1.
Esquema del teorema de la tina de baño

Ver archivo: F 4.1. Tina de baño (Imagen)

3 CLEMENT, Norris C. y otros. Economía: enfoque América Latina. Tercera edición. Mc Graw Hill. México
1991. Pág. 244.
Uno de los grifos representa los ingresos de dinero a la economía por concepto de
Inversiones (I), y el otro, los Gastos del gobierno (G´); así mismo, uno de los drenajes
representa los egresos de la economía por concepto de Ahorros (S), y el otro, los
Impuestos (T) pagados por los entes económicos. Imaginémonos también que la tina está
llena de agua hasta la mitad de su capacidad, nivel que representa el pleno empleo. El
compromiso de los planificadores de la economía (el gobierno) consiste en mantener el
agua en el nivel en que se encuentra, es decir, en el pleno empleo.

A medida que el agua entra a la bañera por los grifos I y G´(a medida que entra dinero a
la economía en forma de Gasto del gobierno e Inversión), el nivel de agua aumenta (se
genera más empleo). Contrariamente, cuando se abre el drenaje S, el nivel de agua baja
(cuando se sacan Ahorros de la economía se pierden empleo), a menos que se revierta a
la bañera por el grifo I (al menos que se reviertan a la economía en forma de inversión).
De igual manera, si se abre el drenaje T, se estaría utilizando el agua de la bañera y su
nivel disminuiría (si se toma dinero de la economía para pagar impuestos, se gastará
menos y se perderán otros empleos).

Si por los drenajes S y T sale agua más rápidamente de la que entra por los grifos I y G´,
el nivel de agua de la bañera disminuirá (si los Ahorros y los Impuestos son mayores que
la Inversión y los Gastos del gobierno (S + T > I + G), el nivel de empleo disminuirá, o sea
que se genera una situación de desempleo).

En cambio, si los grifos I y G´ bombean agua a la tina con mayor rapidez que la que los
drenajes S y T la dejan salir, el nivel de agua de la bañera aumentará ( si la Inversión y el
Gasto del gobierno son mayores que el Ahorro y los pagos de Impuestos (I + G´> S + T),
la economía tendrá más empleo). Cuando en la economía se genera más empleo de los
que la fuerza laboral puede atender, el nivel de salarios aumenta, y el público empezará a
demandar más bienes y servicios de los que puede ofrecer el aparato productivo,
presentándose un alza en el nivel general de precios, es decir, inflación.

Como lo deseable en toda economía es que esta funcione a un nivel de pleno empleo, la
esencia de la teoría keynesiana es que el gobierno y las autoridades monetarias ajusten
permanentemente los grifos (Inversión y Gastos del gobierno) y drenajes (Ahorros e
impuestos), de manera que se mantenga el nivel de pleno empleo, sin que ello genere
inflación excesiva.

Esta forma, un tanto simplificada, de concebir la economía recibe el nombre de “fugas e


inyecciones”.

4.5. Equilibrio y pleno empleo

La esencia de este capítulo está centrada en la demostración de que cuando el Ingreso es


igual al Gasto, se presenta una situación de equilibrio general en la economía. Sin
embargo, la importancia de estudiar el modelo de equilibrio económico está en que ello
supone una condición de pleno empleo de los recursos productivos o factores de
producción (mano de obra, tierra, capital y tecnología).

No obstante, dado que en el corto plazo (un año), la tierra, el capital y el acervo de
maquinaria y tecnología, se consideran constantes o fijos, solo la mano de obra puede
considerarse como factor variable; en consecuencia, el pleno empleo se considera
cuando no hay desocupación por razones de baja producción en las empresas, sino por
cambio de trabajo de las personas (desempleo friccional) o por falta de capacitación frente
a los puestos de trabajo (desempleo estructural).

En conclusión, teóricamente, cuando el Gasto (Consumo + Inversión + Gasto del gobierno


+ Saldo de comercio exterior), equivale a un nivel de Ingreso nacional compatible con el
pleno empleo, se alcanza el equilibrio general de la economía, situación ideal para
cualquier nación.

Sin embargo, para que una economía se mantenga en equilibrio con niveles de pleno
empleo, es necesario que las variables macroeconómicas involucradas en esta situación
(Consumo, Inversión, gasto del gobierno, saldo de comercio exterior), se estén ajustando
permanentemente, conforme a los cambios que se presenten en la economía, tarea que
por naturaleza le corresponde al gobierno nacional.

En efecto, un desajuste en una o varias variables macroeconómicas puede, y


generalmente ocurre, ocasionar un desequilibrio en la economía y en el nivel de empleo.
Si se sacaran Ahorros de la economía o se tomaran impuestos de los ingresos, por
ejemplo, se perderían algunos empleos y se presentaría una situación de desempleo; en
cambio, si los Gastos del gobierno y la Inversión fueran mayores que el monto de los
Impuestos y el Ahorro, la economía tendría más empleos de los que puede absorber y el
público empezaría a demandar más bienes y servicios de los que puede ofrecer el
aparato productivo, y por consiguiente habría inflación.

Como se puede observar, inflación y desempleo son dos problemas que


permanentemente amenazan la estabilidad económica y social de un país; dos problemas
que los gobiernos tienen que enfrentar y resolver con equidad, para mantener el equilibrio
deseado.

Las situaciones de inflación y desempleo no fueron referenciadas en el desarrollo del


modelo de equilibrio expuesto en este capítulo porque consideramos que ese tema, en el
cual el gobierno juega un papel protagónico, merece ser estudiado desde otra óptica, tal
como se presenta en el capítulo que sigue.
LECTURA COMPLEMENTARIA

El flujo circular del Ingreso y el Gasto

A pesar de que Keynes tuvo sus diferencias con los economistas clásicos sobre el
funcionamiento de la economía, coincidía con ellos en que tal funcionamiento se daba en
forma de flujo circular, por donde corren las diferentes variables macroeconómicas, tal
como lo muestra la figura4 4.2.

Figura 4.2.
Flujo circular del Ingreso y el Gasto

Ver Archivo F4.2. Flujo Circular

Presentamos en este capítulo, a manera de Lectura Complementaria, el modelo de Flujo


circular del Ingreso y el Gasto por considerarlo un tema pertinente a través del cual se
puede establecer también la igualdad entre Ingreso y Gasto nacionales; vale decir, el
equilibrio económico.

El flujo circular es un proceso continuo el cual se puede explicar tomando como punto de
partida las Empresas. Estas unidades económicas producen bienes y servicios (PIB)
luego de que las Familias les han vendido los factores de producción (tierra, trabajo,
capital y habilidades administrativas), por los que reciben rentas, salarios, intereses y
utilidades.

Si suponemos que no hay depreciación del capital económico (maquinaria) y las


empresas reparten todas las utilidades, se puede decir que el PIB es igual al Ingreso total
o Ingreso agregado (flujo 1). Pero no todo el Ingreso está disponible para las Familias, ya
que el gobierno cobra Impuestos (flujo 2), algunos de los cuales regresan a la corriente de
Ingresos como Transferencias de Gastos (flujo 3). Si se restan los Impuestos y se suman
las Transferencias, el Ingreso total se trasforma en Ingreso disponible que llega a las
Familias (flujo 4). El Ingreso disponible es el pago que las familias llevan a casa y pueden
gastar o ahorrar.

Hasta aquí se puede sintetizar que las empresas han producido bienes y servicios y han
pagado a las familias los factores de producción que les compraron y utilizaron para
fabricar los productos y ofrecer los servicios; el gobierno ha cobrado impuestos y hecho
las transferencias de pagos.

El Ingreso disponible, ahora en los bolsillos de las Familias, se destinará, una mayor parte
para el Consumo (flujo 5), y otra menor para el Ahorro, (Yd = C + S). El gasto en
Consumo permanece en el flujo circular y representa el componente más importante del
Gasto agregado; el Ahorro de las Familias se canaliza al Mercado financiero5 (bancos y
otras instituciones financieras) que constituye el enlace entre ahorradores y prestatarios.

4 MC EACHERN, William A. Macroeconomía. Editorial Thonson. Cuarta edición. México 1997.


5 En la Figura 4.2., se muestra a las familias como los únicos ahorradores, y al gobierno como el único
prestatario. Sin embargo, la presentación se ha hecho en esos términos para simplificar el modelo y hacerlo más
entendible; en la práctica, los principales prestatarios son las empresas y el gobierno, pero las familias también piden
dinero prestado, como también lo hacen el Resto del Mundo. En realidad, el Mercado financiero debería estar conectado
a los cuatro actores económicos.
Como se supuso que las empresas repartían todas sus utilidades, no les queda nada para
invertir y, en consecuencia, deben pedir dinero prestado en el Mercado financiero para
financiar las compras de capital económico, más el incremento en algunos de sus
inventarios; las Familias también piden dinero prestado en el Mercado financiero para
comprar viviendas nuevas. Por lo tanto, la Inversión está representada en el gasto de
nuevo capital de las empresas y de construcción residencial por parte de las familias. El
gasto en Inversión entra entonces al flujo circular (flujo 6), por lo que hasta aquí, el Gasto
total es C + I.

El gobierno también pide dinero prestado cuando presenta déficit presupuestal (sus
gastos son mayores que sus ingresos), para cubrir sus gastos de funcionamiento. Las
compras de bienes y servicios del gobierno entran a la corriente del Gasto (flujo 7), y el
Gasto total es ahora C + I + G´. Parte del gasto de las familias en Consumo (C), de las
empresas en Inversión (I) y del gobierno ( G´), se aplica a las importaciones de bienes y
servicios por parte de estos entes económicos. Debido a que el gasto en importaciones
fluye hacia los productores extranjeros, y no a los nacionales, este rubro sale del flujo
circular (flujo 8). Así mismo, el Resto del Mundo también compra productos nacionales, lo
que representa una exportación para el país, y por tanto, una entrada al flujo circular (flujo
9). El Saldo neto de las exportaciones menos las importaciones, está representado por (X
– M).

Hasta aquí, por la parte superior del flujo circular corren variables del Gasto como
Consumo, Inversión, Gastos del gobierno y Saldo del comercio exterior (C + I + G´+ (X –
M)); este paquete constituye el Gasto total o agregado que fluye hacia las Empresas (flujo
10).

Si imaginariamente dividimos la Figura 4.2., del flujo circular del Ingreso y el Gasto, en
dos secciones, superior e inferior, a partir de un eje medio, a la altura de las Familias y las
Empresas, encontramos que:

3. La parte inferior del flujo circular representa los Ingresos porque se analiza a partir
de lo que pasa con el ingreso que resulta de la producción. El Ingreso agregado es
el Ingreso total de producir el PIB, y el Ingreso disponible es el remanente del
Ingreso, luego de restarle los Impuestos y sumarle las Transferencias. En
consecuencia, PIB = Ingreso agregado o Ingreso total.

4. La parte superior del flujo circular representa el Gasto porque analiza los
componentes del Gasto total. El Gasto total en la producción es igual al valor de
mercado del Producto total o PIB. En otras palabras, C + I + G´+ (X -M) = Gasto
agregado o total = PIB.

5. Si el Ingreso nacional es igual a la Producción nacional, que es igual al Gasto


nacional, tenemos que:6

Y = PN = G
Y=G
Yd + T = C + I + G´+ (X – M)
Ingreso agregado (total o nacional) = Gasto agregado (total o nacional)

6 Revisar Capítulo 1, numeral 1.3.


GLOSARIO

Equilibrio económico: Se dice que en un país, todo lo que se produce (Producción


Nacional), es igual a todo lo que reciben las familias (Ingreso Nacional) cuando venden
sus factores de producción, que a su vez es igual a las compras o consumo (Gasto
Nacional) de las familias y otros agentes de la economía. Siendo así, PNB = YNB = GN, lo
que representa el equilibrio general de la economía de un país.

Equilibrio general de la economía: Es aquella situación económica en la que el Ingreso


nacional es igual al gasto nacional: Yd = G.

Equilibrio simple de la economía: Se refiere a la situación económica en la que el


ingreso nacional es igual al consumo nacional: Yd = C

Pleno empleo: Situación en la economía en la que, en el corto plazo (un año), la tierra, el
capital y el acervo de maquinaria y tecnología, se consideran constantes o fijos, solo la
mano de obra puede considerarse como factor variable; en consecuencia, el pleno
empleo se considera cuando no hay desocupación por razones de baja producción en las
empresas, sino por cambio de trabajo de las personas (desempleo friccional) o por falta
de capacitación frente a los puestos de trabajo (desempleo estructural).
PREGUNTAS DE EVALUACION

Suponga que en la economía hipotética de un país:

9. El Ingreso está determinado por lo que se Consume y se Ahorra.

10. Los consumidores compran conjuntamente $20.000 millones en bienes y servicios,


independientemente del Ingreso que reciben.

11. El 30% del Ingreso se destina al Ahorro.

12. El nivel de Inversión es del 75% del Consumo autónomo.

13. El gobierno tiene un Gasto igual al de sus Impuestos

14. El monto de los Impuestos es del orden de $12.000 millones

15. El Saldo de comercio exterior es de $0.

A partir de esta información se solicita:

a). Establecer las funciones de Consumo, Ahorro y Gasto.

b). Elaborar una tabla donde se relacione el comportamiento de las variables


macroeconómicas involucradas.

c). Desarrollar, gráfica y matemáticamente, el modelo de equilibrio general del Ingreso y el


Gasto (Determinar los puntos de equilibrio, general y simple)
LECTURAS RECOMENDADAS

1. Clement, Norris C y otros. Economía: enfoque América Latina. Mc. Graw Hill. México
1991. Tercera Edición. Capítulo 15.

2. Makin, John H. Macroeconomía. Interamericana. México 1997. Capítulo 4.

3. Mc. Eachern, William A. Macroeconomía. Thomson editores. Cuarta Edición. México


1997. Capítulo 24.

4. Mochón Morcillo, Francisco. Economía Básica. Mc Graw Hill.


CAPÍTULO 5

DESEMPLEO E INFLACIÓN: la encrucijada de los gobiernos

Competencias a desarrollar:

6. Interpretativas:

- Identificar los problemas económicos más representativos en las economías de los


países
- Reconocer los mecanismos de control que aplican los gobiernos para controlar los
problemas económicos del país.

7. Propositivas:

- Establecer posibles alternativas de solución a los problemas macroeconómicos de


un país
CAPÍTULO 5

DESEMPLEO E INFLACIÓN: la encrucijada de los gobiernos

Durante siglos, en muchos países del mundo, los gobiernos sólo se preocupaban por
defender la soberanía nacional, mantener la paz en el interior de sus fronteras y
administrar la justicia; casi nunca intervenían en las actividades cotidianas de la
economía. Esta situación tuvo vigencia hasta las tres primeras décadas del siglo XX,
época en la que predominaba el postulado de la “mano invisible”, de Adam Smith, quien
aseguraba que las economías capitalistas eran capaces de resolver, de manera
automática, todos los problemas económicos nacionales.

Sin embargo, en la década de los años treinta del siglo pasado, durante la Gran
Depresión, cuando la mayoría de los países del mundo se encontraban sumidos en la
más severa recesión y sufrían los más altos índices de desempleo, los hechos y
acontecimientos que supuestamente resolverían los problemas económicos, de manera
automática y espontánea, no aparecieron nunca.

En respuesta a dicha depresión, John Maynard Keynes sostuvo que la economía era una
actividad, al fin y al cabo, desarrollada por los hombres, y por tanto, susceptible de ser
influenciada por ellos. Para eso, sostenía Keynes, era necesario conocer primero las
relaciones que existían entre las variables económicas nacionales como el Ahorro, la
Inversión, la Masa monetaria, la Demanda de dinero, entre otras. Conocidas las
relaciones entre estas variables, el gobierno podía asumir un papel más activo y alterar
sus comportamientos de acuerdo con las necesidades del caso. El secreto estaba, según
Keynes, en aplicar adecuada y activamente las herramientas que tradicionalmente habían
sido de su resorte, como impuestos, gastos gubernamentales y creación de dinero.

A partir de las consideraciones de Keynes, los gobiernos de economías capitalistas


empezaron a asumir papeles más activos y decisivos en las actividades económicas;
gracias a esas consideraciones, que hasta la década de los años setenta del siglo pasado
fueron aceptadas casi universalmente en el mundo capitalista, los gobiernos lograron
sacar a sus países de esta depresión.

No obstante, en el actual esquema de economías globalizadas, los países capitalistas se


siguen enfrentando a grandes problemas económicos y sociales, que generalmente tienen
su génesis en la ocurrencia de los ciclos económicos, como es el caso de la inflación, el
desempleo y la baja producción; problemas que siguen siendo una encrucijada para los
gobiernos de turno.

5.1. Los Ciclos Económicos

La actividad económica de todos los países fluctúa de un año a otro. Con el paso de los
años la economía generalmente puede producir más, por efectos del aumento de la
población activa, del incremento del stock de capital y de los avances de los
conocimientos tecnológicos. Sin embargo, en algunos años no se registra este
crecimiento normal y, en consecuencia, la economía registra comportamientos poco
deseados: las empresas tienen dificultades para vender todos los bienes y servicios que
ofrecen y se ven obligadas a reducir su producción, situación por la cual les sobre
personal que tienen que despedir, generándose así una situación de desempleo, al
tiempo que sus máquinas entran en un período de paro. A estas fluctuaciones se les
conoce como Ciclos económicos.

Los Ciclos económicos son fluctuaciones que se presentan en la actividad económica,


caracterizadas por aumentos y disminuciones sucesivos de la producción en la mayoría
de los sectores de la economía, producto de una mayor o menor demanda. Cuando la
demanda de bienes y servicios aumenta, la situación económica es buena; las empresas
incrementan su producción, aumentan sus ventas y obtienen mayores utilidades, al
tiempo que ofrecen más empleo. En cambio, cuando la demanda disminuye, las
empresas tienen problemas en sus ventas y sus utilidades caen, por lo que tienen que
disminuir su producción, y prescindir de personal, generando así una situación de
desempleo.

Los ciclos económicos no se presentan de manera regular y casi siempre son imposibles
de predecir con precisión; aunque ellos varían en longitud e intensidad, siempre presentan
cuatro fases a saber: auge, recesión, depresión y recuperación.

Gráfica 5.1.
Fases del Ciclo económico

Nivel de
Producción

Auge

Auge
Recuperación

Recesión

Depresión
Tiempo

En la Gráfica 5.1., se muestran las cuatro fases típicas de un ciclo económico, cuyas
características son:

a. Auge. Es la fase alta del ciclo. Ella supone una situación de prosperidad en
la economía, gran optimismo por parte de los empresarios y consumidores,
y tasas de inversión, producción, consumo y empleo, muy altas.

La fase de auge supone una capacidad productiva plenamente utilizada, lo que, a la


postre, dificulta mantener el ritmo de crecimiento de la economía. Tal situación se
presenta por la presión al alza que empiezan a tener los precios de los bienes y
servicios (es decir, inflación), y por las dificultades para contratar nueva mano de obra
calificada; consecuentemente, las expectativas de los empresarios comienza a
deteriorarse por el constante repunte del proceso inflacionario, repercutiendo
negativamente sobre los propósitos de inversión planeada.

Estos síntomas son muestra de que la fase de auge empieza a ceder, dando paso a la
siguiente: la recesión.

b. Recesión. En esta fase, que sigue a la del auge, el gobierno adopta


medidas contra la inflación, lo que se traduce en un “enfriamiento” de la
economía, por lo que el nivel de producción decrece, debido a que el
consumo lo ha hecho.

La recesión se caracteriza por un aumento considerable del desempleo, y por tanto


una disminución en el nivel general de ingresos, y por ello, poco consumo.

c. Depresión. Es la parte más baja del ciclo y representa los peores momentos
de la economía. Se caracteriza por la reducción aguda de la producción
nacional, bajos niveles de consumo y altos índices de desempleo.

d. Recuperación. Es la fase que sigue luego de la depresión; su condición


ascendente es la muestra de una recuperación de la economía en la que se
manifiestan los niveles crecientes de producción, ingresos, consumo y
empleo.

El tiempo de duración de cada fase no es igual para todos los ciclos, ni para la economía
de todos los países; el nivel de desarrollo y crecimiento de las naciones, así como la
voluntad política del gobierno de turno, influyen en la duración e intensidad de las fases
de los ciclos.

Una de las fases más prolongadas e intensas que se hayan presentado en la historia
económica del mundo fue la depresión de los años 30s, más recordada como la Gran
Depresión, que duró diez años y en la que el nivel de desempleo, en países como
Estados Unidos, alcanzó el exagerado nivel de 25%. Fue a partir de este acontecimiento
que John Maynard Keynes, en su obra “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”,
publicada en 1936, cuando todos los países habían perdido la esperanza de recuperarse
de la Gran depresión, opinó sobre la necesidad de que los gobiernos aumentaran el gasto
público, como mecanismo de recuperación económica.

Como puede advertirse, los ciclos económicos están estrechamente relacionados con las
fluctuaciones de la producción nacional, y los efectos más significativos son la inflación y
el desempleo.

5.2. El desempleo

El desempleo es uno de los grandes problemas económicos y sociales que los gobiernos
tienen que resolver con mucha prudencia. Este, más que como una variable económica
debe interpretársele como un problema social que pone en peligro la estabilidad política
de los países.

En términos económicos el desempleo representa una pérdida de producción e ingresos;


menos bienes y servicios y menos ingresos para adquirirlos. Sin embargo, socialmente
desempleo y pobreza van de la mano y algunas investigaciones han demostrado que un
desempleo prolongado tiene mayor incidencia en el crimen, la hostilidad familiar,
afecciones cardíacas, enfermedades mentales, y hasta pérdida del apetito sexual.

Si bien el desempleo no es el único problema que enfrenta la economía, es uno de los


más importantes, por cuanto es responsabilidad del gobierno garantizar la estabilidad
económica y social del país.

5.2.1. Concepto teórico del desempleo

La fuerza laboral de un país está conformada por la Población en Edad de Trabajar7 que
está trabajando o está buscando trabajo (desempleada). Según la Oficina Internacional
del Trabajo – O.I.T., se considera que una persona está desempleada cuando tiene las
siguientes dos condiciones: 1) que no esté trabajando y, 2) que esté buscando trabajo; el
incumplimiento de una de estas dos condiciones la excluye de la categoría de
desempleada.

Es oportuno aclarar que cuando en economía se habla de “pleno empleo”, no quiere decir
que toda la Fuerza laboral esté trabajando y, en consecuencia, la tasa de desempleo es
cero. El pleno empleo hace referencia a aquella situación en la que no existe desempleo
por causa de baja producción de las empresas (desempleo cíclico); el desempleo que se
presenta es por razones de deseo de cambiar de trabajo por parte de las personas
(desempleo friccional), o por falta de capacitación de la mano de obra frente a los puestos
de trabajo (desempleo estructural).

En todos los países siempre se presentarán índices de desempleo; esta afirmación no


sólo es cierta, sino que además, en niveles muy bajos y discretos, resultan convenientes
para la actividad económica. En un país con tasa de desempleo cero, se desestimula la
capacitación laboral (pues todos están trabajando y no necesitan ser competitivos), y se
frustrarían las intenciones de los inversionistas para crear nuevas empresas (no habría
mano de obra disponible para contratar).

5.2.2. Causas del desempleo

Existen dos tipos de argumentos que explican las causas del desempleo. Uno, expuesto
por los economistas clásicos, afirma que la principal causa está en el funcionamiento del
mercado de trabajo; otro, de autoría keynesiana sostiene que la razón del desempleo está
en los bajos niveles de demanda de bienes y servicios en la economía (poca demanda
agregada).

En efecto, los clásicos consideraron que el deseo de los trabajadores de recibir unos
salarios excesivamente elevados, era la explicación del desempleo. Esta actitud de los
trabajadores, según estos economistas, se ve motivada por la propia legislación sobre
salarios mínimos y la presión de los sindicatos por la reclamación de salarios más altos.

Según los clásicos, el mercado de trabajo se comporta igual que el de cualquier otro bien
o servicio. Cuando los salarios son altos, superiores a los de equilibrio del mercado, por
un lado, las empresas demandarán menos mano de obra y, por otro, habrían más
personas interesadas en trabajar, atraídas por el buen pago; en consecuencia, se
presentará un nivel de desempleo.

7 Para el caso de Colombia, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, la Población
en Edad de Trabajar – PET, es aquella mayor de doce años.
Gráfica 5.2.
Mercado de trabajo según los clásicos
Salario

Oferta de
trabajo

w1

w0
E
Demanda
de trabajo
Mano de obra

En la Gráfica 5.2., se observa que cuando el salario es w0, las empresas demandan 0B
trabajadores y el mercado está en equilibrio E (se considera una situación de pleno
empleo). Cuando el salario asciende a w1 las empresas sólo están dispuestas a demandar
0A trabajadores, mientras que una cantidad de 0C de ellos están ofreciendo su fuerza de
trabajo; en consecuencia, el número de trabajadores desempleados es AC (0C – 0A). Si
el salario desciende hasta w0, alcanza el nivel de equilibrio en el que las empresas
aumentarán su demanda, y los trabajadores disminuirán su oferta, ambos a la cantidad de
equilibrio 0B.

Para los keynesianos, por el contrario, el desempleo se debe fundamentalmente a la falta


de una demanda agregada de bienes y servicios capaz de absorber la producción
nacional (oferta agregada) a los precios vigentes.

Las ideas keynesianas sobre el desempleo se pueden estudiar a través de la gráfica


siguiente:

Gráfica 5.3.
Mercado de trabajo según Keynes

Ver archivo G 5.3. Mercado de trabajo según Keynes

Para Keynes la oferta y demanda de mano de obra son inelásticas (obsérvese en la


Gráfica 5.3., el grado de verticalidad de las curvas); es decir, que una variación (aumento
o disminución) en los salarios (w), produce un cambio mínimo (menor) en la cantidad
demandada u ofrecida de trabajo. La inelasticidad de la oferta y de la demanda de mano
de obra se debe a que, por un lado, las empresas necesitan de los trabajadores para
producir sus bienes y servicios, y por otro, los trabajadores necesitan trabajar en las
empresas para ganarse unos ingresos que les permitan vivir.
En la parte (a) de la gráfica se muestra como una notable reducción de los salarios (de w0
a w1), el empleo se incrementa en menor proporción, con un cambio mínimo de A a B. Por
otra parte, en la sección (b) de la gráfica se muestra como la reducción de los salarios, al
pasar de w0 a w1, puede hacer que la curva de demanda de trabajo experimente una
disminución (desplazamiento hacia la izquierda, de DT a DT´); esta situación obedece a
que como ahora los trabajadores tienen menos ingresos, gastan menos en consumo
(compran menos), por lo que las empresas disminuyen sus ventas, lo que las obliga a
reducir su producción, por lo que despiden trabajadores, presentándose así una reducción
en la demanda de mano de obra y, en consecuencia, un mayor desempleo, que se refleja
en la gráfica cuando se pasa de D a C.

Desde una perspectiva keynesiana, una estrategia para disminuir el desempleo consiste
en estimular la demanda de bienes y servicios o el gasto agregado.

5.2.3. Clases de desempleo

En el grupo poblacional desempleado, algunas personas lo están porque han renunciado


a su anterior trabajo, otras porque han sido despedidas y algunas más porque están
buscando su primer empleo; pueden existir, inclusive, muchos otros casos de personas
sin trabajo con motivos muy particulares de su situación. Estas circunstancias han
permitido a los estudiosos del tema, establecer la siguiente clasificación general de
desempleo:

1. Desempleo temporal: se presenta por la disminución de la demanda de mano de


obra en distintas temporadas del año. Esta clase de desempleo se presenta
generalmente en las pos temporadas de navidad y año nuevo, vacaciones, turismo
y de cosechas de algunos cultivos.

Las personas con desempleo temporal son conscientes de que estarán sin trabajo
durante largos períodos en que no hay temporada; algunos de ellos, inclusive,
escogen a propósito una ocupación temporal, como es el caso de los estudiantes y de
los recolectores de cosechas.

2. Desempleo friccional: se origina cuando algunos trabajadores renuncian de sus


trabajos para buscar unos mejores, porque algunas empresas están atravesando
una crisis momentánea, o porque desean desplazarse de una región a otra más
próspera.

La inconformidad (por salarios bajos, mal trato, rutina, etc.) de algunos trabajadores,
es el factor más representativo para que se manifieste el desempleo friccional.

Aunque no lo parezca, el desempleo friccional es muy frecuente ya que la movilidad de


un trabajo a otro, o de un lugar a otro, es algo normal; generalmente es voluntario y de
corta duración.

En países como Colombia, las Agencias de Empleo y las Empresas de Servicios


Temporales, juegan un papel muy representativo como intermediadores laborales,
porque sirven de “puente” entre el desempleado y el empleador.
3. Desempleo estructural: se presenta por desajuste o falta de correspondencia
entre las habilidades, capacitación y competencias laborales o profesionales del
trabajador, y los requerimientos de los puestos de trabajo.

Es frecuente que en una economía dinámica, la renovación tecnológica y la


automatización hagan que, dadas las nuevas condiciones de la producción, la
capacitación y competencias de algunos trabajadores ya no sean las deseadas,
colocándolos en situaciones de desventaja frente a los que han tenido la oportunidad
de mantenerse actualizado en la disciplina de su desempeño.

El desempleado estructural, a diferencia del friccional, no se puede considerar que


está en una situación de desempleo transitorio; de hecho, aquel sólo tiene dos
opciones: enfrentarse a un prolongado período de desempleo (tiempo en que se
actualiza en sus conocimientos), o cambiar de ocupación. Sin embargo, quien opte por
esta última alternativa corre el riesgo de hacer más prolongado su tiempo de
desocupación, ya que le será más difícil conseguir un trabajo en el que no puede
demostrar experiencia, ni calificación.

La actitud más recomendable ante una situación de desempleo estructural es la de la


cualificación y actualización en la disciplina de desempeño. Las universidades y
centros de capacitación son los entes más adecuados para solventar el problema de
desempleo estructural.

4. Desempleo cíclico: se presenta por efecto de los ciclos económicos. Como se


recordará, los ciclos económicos son movimientos ascendentes y descendentes
que se presentan con cierta regularidad en una economía capitalista durante un
tiempo determinado. Un ciclo económico tiene cuatro fases: auge, recesión,
depresión y expansión (recuperación).

En la fase de recesión y, peor aún, de depresión, el nivel de producción de las


empresas disminuye, lo que se traduce en menor demanda de mano de obra y, por
supuesto, en desempleo. Durante la depresión los niveles de desempleo suelen ser
muy altos y preocupantes, por lo que, generalmente, los gobiernos terminan
interviniendo para reducirlos.

En épocas de recesión y depresión, cuando el problema de desempleo cíclico se torna


agudo, los gobiernos acuden a mecanismos de políticas económicas para estimular la
demanda agregada de bienes y servicios para contribuir en la reducción de esta clase
de desempleo.

5.3. La inflación

La inflación es uno de los fenómenos económicos más antiguos y controvertidos de los


países del mundo. Son muchas las teorías que se han expuesto para explicar sus causas
y consecuencias; sin embargo, los orígenes y las repercusiones que ella puede tener en
la economía difieren de un país a otro, dependiendo de las circunstancias políticas, el
nivel de desarrollo, el grado de desarrollo de sus industrias y/o la mayor o menor
participación del comercio internacional en el conjunto de las actividades económicas. No
obstante, en todos los procesos inflacionarios existen unas características comunes que
pueden aplicarse a todos los casos.
5.3.1. Concepto de inflación.

La inflación es un fenómeno macroeconómico de tipo monetario que no se puede, o por lo


menos no se debe, explicar sólo en términos de dinero porque su esencia radica en la
interacción de todos los agentes del sistema económico. En general, la inflación se define
como el aumento constante y persistente en el nivel general de los precios de los bienes y
servicios. De la anterior definición es conveniente subrayar dos aspectos:

a) la subida de los precios debe ser constante y persistente, es decir, de manera


continuada en el transcurso del tiempo; si tal aumento se presenta esporádica y
temporalmente, como por ejemplo, lo que sucede con la ropa y los juguetes en épocas de
Navidad, se considera que dichos aumentos son circunstanciales, lo cual no constituye un
proceso inflacionario.

b) el aumento de precios debe darse para el conjunto de bienes y servicios o por lo


menos para la mayoría de ellos; si se presentan subidas de precios en sólo algunos
bienes, como por ejemplo en los agrícolas (yuca, tomate, cebolla), cuando no están en
cosecha, mientras que los de los otros bienes se mantienen constantes, es una situación
que no se tipifica como inflación; es, sencillamente, un caso aislado en el mecanismo de
estabilización de dichos precios.

Es preciso observar que cuando sube el precio de la gasolina, esta circunstancia produce
un efecto multiplicador del alza, jalonando los precios de la gran mayoría de los otros
bienes y servicios; esto se debe a que este producto es básico en el desarrollo de las
actividades económicas de los países.

5.3.2. Causas de la inflación.

Las causas de la inflación son múltiples, sin embargo, dependiendo del grupo económico
(consumidores, productores o gobierno) que la protagonice, se pueden agrupar así:

- Por exceso de dinero en poder del público: cuando la cantidad de dinero que el público
tiene disponible para gastar es proporcionalmente mayor que la cantidad de bienes y
servicios disponibles en el mercado para vender, se presenta un desequilibrio en la
economía. Esto significa que la demanda (la disponibilidad para comprar artículos) es
mayor que la oferta (cantidad de productos disponibles para vender en el mercado), lo
cual se traduce en un exceso de dinero en poder del público frente a pocos bienes y
servicios producidos por la economía. Analizada desde este punto de vista, esta situación
representa una escasez (poca producción) de bienes y servicios en relación con la
capacidad de compra de los consumidores; y como es sabido, la escasez de productos
genera un alza en sus precios, lo que se tipifica como inflación.

Como se observa, la cantidad excesiva de dinero en poder de los consumidores


termina generando un proceso inflacionario. Esta es una causa muy general ya que la
expansión de dinero circulante en la economía puede tener, a su vez, otras causas.
Veamos:

- Las emisiones de dinero por parte del gobierno. Generalmente los países con
economías mixtas tienen un déficit presupuestario crónico provocado por las fuertes
inversiones destinadas a atender las necesidades sociales (salud, educación, vías, etc.) y
por los altos costos de la administración pública. Ante esta situación los gobiernos se ven
forzados a cubrir este déficit con préstamos internos o externos, con emisiones de dinero
que directa o indirectamente van a incrementar la cantidad de circulante en poder del
público. Si este aumento de dinero en el sistema económico no tiene respuesta, paralela e
inmediata, que generalmente no la tiene, de la producción de bienes y servicios, se
presenta una cadena de alzas en los precios y por tanto, un proceso inflacionario.

- Las bonanzas. En épocas de bonanzas (cafetera, algodonera, petrolera, inclusive de


cocaína), los ingresos de la población comprometida en ella aumentan
desproporcionadamente y de manera inesperada. Esta cantidad de dinero adicional en
manos del público generalmente se destina al consumo y muy pocas veces al ahorro y
la inversión; esta circunstancia es otra causa generadora de inflación.

- El aumento salarial. Aunque suene impopular, los aumentos de los salarios producen
inflación. Como quiera que su principal causa está en el exceso de dinero en poder de
los consumidores, los incrementos exagerados de los sueldos generan un proceso
inflacionario; esto es así porque todo incremento en el salario de los trabajadores
representa una masa de dinero adicional que antes no circulaba en el sistema
económico y ahora estará presionando los preciso al alza al no encontrar respuesta en
el incremento de la producción de bienes y servicios. A la anterior explicación se suma
el hecho de que todo incremento en el pago de la nómina de una empresa representa
un costo para ella; costo que de alguna manera debe recuperar y la forma más usual
de hacerlo es aumentando el precio de los bienes que produce, situación que termina
generando inflación.

La inflación producida por el exceso de dinero en poder del público tiene un


protagonista: el consumidor. Cuando la inflación es producto de la mayor cantidad de
dinero que de bienes y servicios en el mercado, es el consumidor quien provoca este
fenómeno conocido como inflación por demanda.

- Por incremento en los costos de producción. Cuando aumentan los precios de los
insumos (materia prima, mano de obra, servicios) de una empresa, quiere decir que han
aumentado sus costos de producción. Estos aumentos deben ser recuperados por el
empresario quien termina subiendo el precio de los bienes que produce, formando con
ello una espiral de naturaleza inflacionaria. En este caso la inflación la protagoniza el
productor.

El proceso inflacionario producido por las características anteriores se le conoce como


inflación por costos y generalmente se presenta en sectores de la producción
comprometidos con el uso de insumos básicos como los derivados del petróleo.

- Por importación. Otras de las causas de la inflación se detecta cuando se importan


productos y materias primas de un país o región con problemas de inflación. Los
aumentos de precios ocurridos en el país de origen de los productos importados, son
sumados a los precios de los bienes en el país destino, desatando un proceso
inflacionario en este último país. Esta situación provoca la llamada inflación importada.

5.3.3. Grados de inflación.

Si bien la inflación es un fenómeno inherente a las actividades económicas de todos los


países, la intensidad con que se presenta no es la misma para todos los casos.
Dependiendo de las causas, del nivel de desarrollo del país que la padece, de la
orientación política que el gobierno de turno le está dando a la economía o de las políticas
macroeconómicas aplicadas, la inflación puede ser moderada, reprimida, controlada,
galopante o llegar a situaciones desbordadas que la conviertan en una hiperinflación.

La inflación moderada se caracteriza por una leve y casi imperceptible expansión del nivel
general de los precios. Un alza de precios que se sitúa en un promedio de 5% anual se
considera un proceso inflacionario moderado, situación propia de los países
desarrollados. Cuando el nivel general de precios crece a un ritmo promedio de 10%
anual se dice que hay inflación reprimida; pero si dicho crecimiento se acerca al 20%
anual se tipifica como una inflación controlada. Por supuesto que entre mayor sea la tasa
de crecimiento inflacionaria, mayores y más rígidos serán los mecanismos aplicados para
controlarla.

La inflación conocida como galopante se caracteriza por que el ritmo de crecimiento anual
es acelerado y a medida que avanza su crecimiento, los mecanismos que se utilizan para
controlarla son cada vez menos eficaces, hasta el punto que se puede volver incontrolable
y desatar una hiperinflación. La inflación galopante puede compararse con el ejemplo de
la bola de nieve, que a medida que rueda se hace más grande y menos controlable, hasta
llegar a convertirse en una mole gigantesca que no es posible detener y que arrasa con
todo lo que encuentra a su paso.

En los países en vía de desarrollo, cuando la inflación se acerca a un crecimiento


promedio del 30% anual, las medidas para controlarla son muy severas porque ella se
puede volver galopante y desencadenar una hiperinflación.

La hiperinflación se caracteriza por la violenta expansión del nivel general de los precios,
generando un caos total no sólo en lo económico, sino también en lo político y lo social.
En muchos países del mundo se han presentado casos de hiperinflación que llegaron
incluso a destruir las bases del orden económico. "Al inicio de la década de los veinte, en
relación con la situación vigente antes de la guerra, en Austria los precios se multiplicaron
por 14.000, en Hungría por 23.000 y en Polonia por 25.000. Pero en Alemania se registró
la mayor inflación de que se tenga noticia: entre 1914 y 1923 los precios aumentaron 1
trillón de veces”8

Más recientemente, en países como Argentina, Brasil y Perú, en la década de los ochenta
sus inflaciones alcanzaron niveles que se representaban en un porcentaje de cinco
dígitos.

5.3.4. Consecuencias de la inflación.

Las consecuencias de la inflación son proporcionales a la intensidad con que se


presentan. La inflación moderada, reprimida y controlada por lo regular no tienen
consecuencias nocivas para la economía; tanto es así que, en las economías en
desarrollo la inflación moderada se considera estimulante, siempre que no sobrepase los
límites del 5% anual. Pero la inflación galopante y, peor aún, la hiperinflación, son
indeseables por las consecuencias destructivas que acarrean a los sistemas económicos.

8. ROSSETTI, José Paschoal. Introducción a la economía. Decimoquinta edición. Editorial Harla. Pág. 185.
Las principales consecuencias que pueden traer las inflaciones, independientemente de
sus intensidades, son las siguientes:

1. Sobre el poder adquisitivo del consumidor. Un proceso inflacionario reduce el poder


adquisitivo de la moneda, es decir, que cada vez se puede adquirir (comprar)
menos con la misma cantidad de dinero. Esta consecuencia es más palpable en los
grupos sociales que viven de un sueldo o de un ingreso fijo, como los asalariados y
pensionados.

2. Sobre los créditos (préstamos). Cuando la inflación es intensa, los acreedores


(prestamistas) se perjudican ya que al cabo de un tiempo le devolverán el dinero
prestado con menor poder adquisitivo. Si esto es así, significa que los deudores
(prestatarios) se benefician debido a que al devolver el dinero lo hacen con menor
poder de compra que con el que lo recibieron en préstamo.

3. Sobre las inversiones. Una de las consecuencias más nocivas de la inflación es el


desvío gradual que sufren los recursos (dinero) que podrían invertirse en negocios
productivos y, en consecuencia acelerar el crecimiento económico con la
correspondiente generación de empleo, pero que regularmente terminan
canalizándose hacia fines puramente especulativos (por ejemplo la usura).

4. Sobre el comercio exterior. Los procesos inflacionarios también afectan las


relaciones comerciales con otros países. Si la inflación es más intensa que la de
otro con el que se tiene relación comercial, lo más probable es que en el país con
mayor inflación se estimulen las importaciones y se desestimulen las
exportaciones. Esto se debe a que los consumidores del país con mayor inflación
preferirán importar bienes de otros países con menor inflación, porque ello les
resulta más barato; igualmente, ningún consumidor extranjero pretenderá comprar
bienes a un país con alto grado de inflación porque ello le resulta más costoso, lo
cual reduce las posibilidades de exportación de este país.

5.4. La curva de Phillips y la estanflación

Si bien es cierto que la inflación y el desempleo son los dos mayores problemas
económicos que deben afrontar las naciones, especialmente las que están en vía de
desarrollo, también lo es que, elegir entre un bajo índice de inflación a costa de un alto
nivel de desempleo, o viceversa, es la mayor encrucijada en la que suelen estar los
gobiernos de turno cuando pretenden darle solución a estos problemas. Esto es así
porque para controlar la inflación, por ejemplo, generalmente se tienen que tomar
medidas económicas que afectan negativamente el crecimiento económico y, en
consecuencia, el empleo. Esta situación ya ha sido estudiada desde hace varias décadas
a través de la Curva de Phillips.

La Curva de Phillips, llamada así por representar la opinión del economista investigador
Neozelandés, A. W. Phillips, muestra la relación inversa que existe entre inflación y
desempleo (a menor desempleo, mayor inflación). En efecto, si en el eje de abscisas
medimos la tasa de desempleo y en el de ordenadas el índice de inflación, obtendremos
una curva con pendiente negativa, convexa al origen, parecida a una curva de indiferencia
o a una de demanda, que en macroeconomía se ha denominado curva de Phillips (a corto
plazo).
Gráfica 5.4.
Curva de Phillips

Índice de
Inflación (%)

12

6
Curva de
Phillips
Tasa de Desempleo (%)
0 4 8

Para demostrar el principio de la relación inversa entre la inflación y el desempleo, a


través de la curva de Phillips, empecemos por suponer que la economía del país está
representada en el punto a, de la Gráfica 5.4., con una tasa de desocupación de 8% y un
índice inflacionario de 6%. Si el gobierno pretendiera disminuir el nivel de desempleo a
4%, la economía se situaría ahora en el punto b, alcanzando un índice de inflación de
12%. Obsérvese que, para este caso, la reducción del desempleo en 4 puntos
porcentuales (al pasar del 8% al 4%), “le cuesta” a la economía un incremento
inflacionario de 6% (por que pasa de 6% a 12%). Igual ejercicio se podría hacer,
pretendiendo ahora disminuir la inflación, para demostrar que ello implicaría el sacrificio
del empleo (se aumentaría el desempleo).

La Curva de Phillips como representación de la relación inversa entre inflación y


desempleo, tuvo mucha popularidad entre los gobernantes de los países occidentales, en
la década de los sesenta; ella les permitía explicar la difícil situación que representaba
para los gobiernos enfrentarse a estos dos grandes e irreconciliables problemas
económicos, por lo que debían optar entre un bajo índice de inflación, o una baja tasa de
desempleo, pero no ambos al tiempo; mucho menos podrían pretender, según
demostraba la Curva de Phillips, alcanzar índices inflacionarios y de desocupación iguales
a cero.

En conclusión, la Curva de Phillips muestra la relación inversa entre inflación y


desempleo, por lo que estas dos situaciones no pueden darse simultáneamente. Por lo
menos esa era la teoría imperante hasta la década de los sesenta.

Sin embargo, los acontecimientos de los años setenta del siglo pasado, en muchos países
como Estados Unidos, donde se presentó una situación de alto índice de inflación,
simultáneamente con un estancamiento económico (ocasionado por un alto nivel de
desempleo), demostraban que sí era posible que en una economía, inflación y desempleo
pudieran darse de manera sincrónica, lo cual constituía un fenómeno que se conoce como
estanflación. Esta circunstancia que no aplicaba para los postulados de la Curva de
Phillips (a corto plazo), exigía nuevas y diferentes explicaciones que los economistas de la
época revisaron, llegando a la conclusión de que existe una Curva de Phillips a corto
plazo que muestra la relación inversa entre inflación y desempleo, generada por los
cambios en la demanda agregada, y otra Curva de Phillips a largo plazo, que permite
explicar la coexistencia de un estancamiento económico con la inflación (estanflación),
resultado de una contracción de la oferta agregada.

La estanflación suele presentarse cuando hay una contracción de la oferta agregada. Esto
quiere decir que en el mercado se ofrecen pocos productos, lo cual se traduce en una
escasez de bienes respecto de su propia demanda; como es sabido, toda escasez genera
un alza en los precios y ello provoca la inflación. Así mismo, el hecho de que haya poca
oferta de bienes en el mercado significa que la producción es baja y por tanto las
empresas requieren menos manos de obra, por lo que se ven obligadas a despedir
personal generando una situación de desempleo. Lo anterior demuestra la posibilidad de
convivencia entre la inflación y el estancamiento de la economía en un mismo momento,
cuando se experimenta una contracción en la oferta agregada.

En la Gráfica 5.4. se puede observar que la estanflación se manifiesta con un giro de la


Curva de Phillips hacia la derecha, teniendo como eje de rotación el punto a, para
convertirse en una Curva de Phillips a largo plazo, con posición vertical y pasando por los
puntos c y a.

La posición vertical de la Curva de Phillips a largo plazo permite explicar que en épocas
cuando la oferta agregada se contrae (disminuye), el comportamiento de la inflación no
tiene ninguna relación con el comportamiento del desempleo; puede presentarse un alto
índice inflacionario sin que ello implique una disminución de la desocupación, tal. Si
consideramos, por ejemplo, el punto a como el momento inicial de la economía, con una
tasa de desempleo de 8% y una inflación de 6%, al presentarse una contracción de la
oferta agregada, y por tanto una escasez, los precios tienden a subir generando un
espacio de inflación (hasta el 12%, para este caso), aunque la desocupación se mantenga
en su tasa inicial de 8%; la economía estará representada ahora por el punto c, con un
índice inflacionario de 12% y una tasa de desempleo constante (8%). Esto indica que,
bajo estas circunstancias, la inflación puede subir y bajar a los niveles que quiera, sin que
ello afecte o impacte el índice de desempleo; como se puede observar, para el ejercicio
que nos ocupa, la desocupación se mantiene constante a pesar del incremento de la
inflación.

La inmovilidad del índice de desempleo ante un aumento de la inflación, representa por sí


sola, una situación de estancamiento de la economía, o sea, estanflación. La explicación
de esta situación radica en que la inflación, si bien genera situaciones adversas para la
economía, ella dinamiza la actividad económica.

5.5. Control gubernamental: políticas fiscal y monetaria

Las políticas fiscal y monetaria son los instrumentos que utilizan los gobiernos para
controlar dos de los más graves problemas de los países: el desempleo y la inflación. Sin
embargo, la combinación de ambas, puede resultar una buena formula un desempeño de
la economía.

5.5.1. Política fiscal

La política fiscal consiste en administrar las decisiones deliberadas del gobierno respecto
de sus compras (gasto), los impuestos y su endeudamiento, a fin de contribuir con el buen
desempeño de otras variables macroeconómicas como el empleo, la inflación y el PIB.
Antes de la Gran Depresión, la política fiscal tenía como propósito lograr y mantener el
equilibrio del presupuesto nacional. Sin embargo, a raíz de las reflexiones de Keynes y de
los acontecimientos económicos de la Segunda Guerra Mundial, los economistas y
gobernantes consideraron que, efectivamente, el problema del desempleo debía ser
resuelto por el Estado, lo cual era posible a través de la política fiscal. Tal idea era
diferente a la de los clásicos y los monetaristas, quienes pensaban que el problema de
desempleo se resolvía por sí sólo.

Hoy por hoy la política fiscal busca la promoción del mayor nivel de empleo posible (pleno
empleo), con estabilidad de precios y crecimiento económico de las naciones.

Instrumentos de política fiscal

Los seguidores de Keynes, amigos de la política fiscal como mecanismo de control


gubernamental del desempleo y la inflación, consideran los siguientes dos instrumentos:

 El gasto público: se refiere a la inversión que hace el gobierno en la construcción


de vías, carreteras, escuelas, hospitales y otras obras que contribuyen al fomento
del empleo.

Cuando el gobierno aumenta el gasto público, la economía crece debido a que se


demandan más materias primas y materiales de construcción, por lo que las
fábricas tienen que incrementar su producción y contratar más trabajadores (se
disminuye el desempleo). Estos trabajadores, a su vez, aumentan su consumo de
bienes y servicios, ante lo cual las empresas venden más y necesitan producir más
para lo cual tienen que reclutar más personal, presentándose así, por un lado, un
incremento del Producto Interno Bruto, y por otro, nuevas disminuciones del
desempleo.

Es de esperarse que si el gobierno disminuye el gasto público ocurrirá justo lo


contrario de lo anteriormente expuesto.

 Los impuestos: son los tributos que las personas deben pagarle al Estado para su
sostenimiento y administración.

Si el gobierno decide disminuir los impuestos, los consumidores tendrán ahora más
dinero o ingresos disponibles para gastar. Un mayor consumo de la población
incentiva la producción de bienes y servicios del aparato productivo, lo que
requerirá de mayor cantidad de mano de obra para atender ese aumento de
demanda agregada.

De igual manera, un aumento de impuestos propicia una contracción de la


demanda agregada debido a que se disminuye la capacidad de compra de los
contribuyentes.

Tipos de política fiscal

Dependiendo de la situación que esté pasando la economía y las intenciones del gobierno
para direccionarla, la política fiscal puede aplicarse con cualquiera de los siguientes dos
propósitos:
 Política fiscal expansionista. Se aplica con el propósito de generar expansión y
crecimiento en la economía incentivando la demanda agregada, especialmente
cuando se presenta una situación de recursos productivos desempleados. Para el
efecto se utilizan mecanismos como:

a. Aumentar el gasto público: tiene como finalidad aumentar la producción y reducir


el desempleo.

b. Bajar los impuestos: mediante esta decisión, las personas pueden contar con
mayor ingreso disponible y, por tanto, más capacidad de consumo, lo cual incentiva
la producción de bienes y servicios por parte de las empresas.

En términos generales, la política fiscal expansionista es una generadora de empleo.

 Política fiscal contraccionista. Busca generar un estado de contracción en la


economía desestimulando la demanda agregada, principalmente cuando hay una
excesiva inflación. Los mecanismos contraccionistas, son:

a. Reducir el gasto público: cuando el gobierno decide reducir el gasto público, está
restringiendo el dinero en poder del público y, en consecuencia, la demanda
agregada, y por tanto, la producción.

b. Subir los impuestos: con esta medida la población tiene menos dinero disponible
para el consumo, las empresas venden menos y la economía se frena.

Una política fiscal contraccionista la aplica el gobierno esencialmente para controlar la


inflación.

Es claro que la política fiscal, en general, constituye una herramienta válida para que los
gobiernos puedan garantizar el desenvolvimiento de una economía sana. Sin embargo,
debe ser muy cauteloso en la aplicación de las medidas correspondientes porque pueden
afectar, bien la producción nacional, o bien las finanzas públicas, y poner en peligro la
estabilidad económica del país.

5.5.2. Política monetaria

La política monetaria se entiende como el conjunto de acciones y medidas que la


autoridad monetaria de un país, representada en el banco central, dirige con el propósito
de mantener la estabilidad del valor de su moneda y evitar los desequilibrios prolongados
de la balanza de pagos.

Sin embargo, por lo regular, los países que tradicionalmente han mostrados altos índices
de inflación y desempleo, concentran su política monetaria en la resolución de estos dos
problemas, preocupándose, en primera instancia, por el control inflacionario.

Como se ha dicho, la inflación es uno de los más graves problemas que agobian las
economías en desarrollo, por lo que las autoridades monetarias optan por aplicar
mecanismos que permiten mantener la estabilidad de los precios.
Principales mecanismos e instrumentos de política monetaria para controlar la
inflación.

Entre los mecanismos que utiliza el gobierno para controlar la inflación se encuentran los
siguientes:

1. Ejercer control en el nivel general de los precios. En países con economías de


mercado este mecanismo generalmente se aplica mediante acuerdos o pactos
establecidos entre el gobierno y el sector de la producción (empresarios).

2. Concertar aumentos salariales acordes con el índice inflacionario. Un aumento


excesivo en los salarios, sin la correspondiente respuesta de la producción de
bienes y servicios, significa mayor cantidad de dinero en poder del público y una
escasez de artículos en el mercado, lo que representa un alza de precios y un
estímulo a la aceleración de la inflación; en consecuencia, el salario, en vez de
ganar poder adquisitivo, termina perdiéndolo en poco tiempo.

3. Promover la creación o aumentos en los impuestos. Con esta medida lo que se


pretende es disminuir la capacidad de compra del consumidor lo cual ayuda a
presionar los precios hacia la baja.

4. Regular la cantidad de dinero en poder del público. Su objetivo es el de mantener


el equilibrio entre la cantidad de dinero circulante disponible para comprar y el
volumen de producción de bienes y servicios disponibles para vender; este
equilibrio garantiza una estabilidad de precios en la economía, y por supuesto, un
control inflacionario.

La regulación del dinero en poder del público es quizá el mecanismo más usual de la
política monetaria para controlar la inflación. Ello se debe a que la tenencia de efectivo
por parte de las familias genera una mayor y más rápida propensión al consumo, lo
que precipita el alza en los precios.

En efecto, cuando hay mucho dinero en circulación, los consumidores disponen de


cantidades excesivas de recursos para comprar bienes; si esta demanda es mayor
que la oferta, se presenta una situación de escasez con su correspondiente subida de
precios, lo que genera el proceso inflacionario. Contrariamente, si la cantidad de
dinero en posesión del público es menor que la cantidad de productos que se ofrecen
en el mercado, se presenta una abundancia de bienes y, en consecuencia, el precio
de estos baja, produciéndose el efecto contrario de la inflación, es decir, la deflación.

Por lo anterior, es necesario ejercer un control sobre el dinero circulante en la


economía, a fin de mantener un equilibrio entre la disponibilidad de recursos
monetarios por parte del público y la oferta de bienes y servicios disponibles en el
mercado. Este es uno de los ejercicios más usuales de la política monetaria.

Como quiera que el principal incentivo de la inflación es el exceso de dinero en poder del
público, el gobierno, en el marco de la política monetaria, utiliza los siguientes tres
instrumentos monetarios básicos, para regular la posesión de recursos monetarios en
manos de los consumidores:

 La tasa de interés. Si el gobierno dispone un aumento en la tasa de interés, ocurre


que, por un lado, el público se verá atraído por este incentivo y optará por colocar su
dinero en una cuenta de ahorros en vez de gastarlo en consumo, y por otro, el público
se privará de solicitar préstamos para compras o viajes, y así evitar el pago de los
altos intereses. La primera opción es una forma de restarle capacidad de compra al
consumidor, y la segunda, una manera de desestimular el endeudamiento para
consumo; ambas opciones, en todo caso, contribuyen a mantener los precios estables.

 El encaje bancario. Es un mandato legal que obliga a las entidades financieras a


mantener una reserva de dinero depositada en el banco central, correspondiente a un
porcentaje del nivel de captaciones o depósitos recibidos. Un aumento en el encaje
bancario significa más cantidad de efectivo de la entidad financiera depositada como
reserva en el banco central, y en consecuencia, menos dinero en depósitos, disponible
para prestar al público. Mediante este instrumento se restringen los volúmenes de
medios de pago que pueden ir a parar a manos de los consumidores, por lo que se les
estaría restando capacidad de compra.

 Las operaciones de mercado abierto de capitales (OMAS). Este instrumento consiste


en emitir bonos (o cualquier otro título) por parte del gobierno. La emisión de estos
papeles bursátiles generalmente está acompañada de un incentivo representado en el
pago de altas tasas de interés, que el público ve atractivas por lo cual preferirá invertir
su dinero en ellos en vez de gastarlo en la compra de bienes y servicios. Esta es
también una forma de sustraer dinero circulante del sistema económico y, por tanto,
restar capacidad de compra al consumidor, con la consecuente disminución en el nivel
general de los precios.

En situaciones de inflación galopante o de hiperinflación no basta con la aplicación de los


anteriores mecanismos; generalmente se acude a políticas de choque (por ejemplo
decretar la congelación total de los precios), para sacar la economía del limbo. Cuando
los procesos inflacionarios son muy agudos, los gobiernos se ven obligados a emitir
billetes con denominaciones cada vez más altas y a veces, incluso, a crear una nueva
moneda. En un país donde circulan billetes de altas denominaciones (o a veces el dólar),
se supone que tiene altos índices de inflación.

Finalmente, hay que entender que la economía es como una partida de ajedrez en la que
el movimiento de una ficha para atacar otra del enemigo, implica dejar al descubierto y
vulnerable otras fichas del propio bando que pueden resultar "más importante" que la que
se quiere “comer”. Así, cuando el gobierno "mueve las fichas" del encaje bancario, la tasa
de interés, el mercado abierto de capitales, etc., para controlar la inflación, generalmente
se tienen que sacrificar otras "fichas macroeconómicas" como el empleo y el crecimiento
económico. Si las medidas antiinflacionarias no son proporcionales y/o adecuadas para el
caso, la economía se podría ver envuelta en problemas de desempleo y recesión,
resultando más grave el remedio que la enfermedad.

5.5.3. El control de la inflación y el desempleo, explicado desde el equilibrio


macroeconómico.

Si bien el equilibrio en una economía, donde el flujo de producción es absorbido


proporcionalmente por el consumo, supone estabilidad, existen fuerzas propias del
desenvolvimiento de la actividad económica, como la inflación y el desempleo, que
pueden alterar tal situación.

En este aparte presentaremos las características de los “desequilibrios” de la economía,


5.5.3.1. La oferta agregada (OA)

La Oferta Agregada representa la cantidad total de bienes y servicios que los productores
de un país están dispuestos y en condiciones de ofrecer y vender en un momento
determinado, dependiendo del nivel de los precios, de la capacidad productiva de sus
empresas y de los costos de producción.

Dado que la Oferta Agregada representa toda la producción de bienes y servicios de


todas las empresas del país, podemos afirmar que ella también representa el Producto
Nacional – PN (entonces OA = PN). De otra parte, como quiera que, según la igualdad de
equilibrio macroeconómico (ver numeral 4.1. del Capítulo 4.), el Producto Nacional es
igual al Ingreso Nacional – YN, entonces PN = YN.

Así las cosas, si:

OA = PN, y como
PN = YN, entonces, por la ley matemática de transición,
OA = YN.

El hecho de que, desde el punto de vista del equilibrio macroeconómico, la Oferta


Agregada pueda asimilarse al Ingreso Nacional, la curva de la Oferta Agregada puede
representarse como la del Ingreso Nacional, es decir, una recta que sale del origen y
forma un ángulo de 45 grados con cualquiera de los ejes del plano cartesiano (ver Gráfica
5.5.).

5.5.3.2. La demanda agregada (DA)

La Demanda Agregada representa la totalidad de bienes y servicios que los consumidores


de un país están dispuestos y quieren comprar, a distintos niveles de precios, en un
momento determinado.

La Demanda Agregada la conforman el consumo de bienes y servicios por parte de las


familias (C), las inversiones que hacen las empresas en bienes de capital (I), las compras
que hace el gobierno ( G´), y el saldo resultante de las exportaciones e importaciones del
país (X – M); entonces podemos decir que Demanda Agregada (DA) = C + I + G´+(X – M).

Sin embargo, de acuerdo con el enfoque del equilibrio económico (ver numeral 4.2. del
Capítulo 4.), C + I + G´+ (X – M) = G (Gasto Nacional). O sea, que DA = C + I + G´+ (X –
M) = G.

Es decir, si:

DA = C + I + G´+ (X – M), y como


C + I + G´+ (X – M) = G, entonces, por la ley matemática de transición,
DA = G.

Establecida la igualdad entre Demanda Agregada (DA) y Gasto Nacional (G), podemos
asumir que la curva de Demanda Agregada se representa en el plano cartesiano como la
del Gasto Nacional (ver Gráfica 5.5.)
5.5.3.3. El equilibrio macroeconómico (E)

La representación de la oferta y la demanda agregadas en un mismo plano cartesiano nos


permite, por un lado, establecer el equilibrio económico, y por otro, analizar los efectos de
las políticas monetaria y fiscal, como mecanismos del gobierno para controlar la inflación
y el desempleo.

Gráfica 5.5.
El equilibrio macroeconómico
O A , D A

OA

Zona de Recesión económica

OA > DA DA

E = Equilibrio macroeconómico
DA > OA
Zona de
Expansión
económica

I n g r e so (Y )

La Gráfica 5.5. muestra la intersección de las curvas de Demanda y Oferta agregadas, en


el punto E. Este punto representa el equilibrio de la economía del país, lo que significa
que la cantidad de bienes y servicios demandada (comprada) por los consumidores, es
igual a la ofrecida y vendida por los empresarios; en el punto E, las curvas de Oferta y
Demanda agregadas son iguales (DA = OA).

Una economía en equilibrio supone que todo el potencial de producción del país tiene un
potencial de consumo igual, por lo que también supone una situación de pleno empleo
(todos los recursos están siendo utilizados), y una inflación de cero. Aún cuando se podría
pensar que este debe ser el estado ideal de las economías, en la practica, es improbable
que se presente una situación de estricto equilibrio; no obstante, los gobiernos procuran
mantener la economía de sus países muy cerca del punto de equilibrio, para aplicar con
mayor facilidad, las acciones de políticas (fiscal y/o monetaria), según las necesidades de
expansión o recesión.

En la misma gráfica, una posición distinta a la del equilibrio (E), implica una situación de
Expansión (si hay un movimiento a la izquierda de E), o de Recesión (si el movimiento se
presenta a la derecha de E); ambas situaciones son ocasionadas por las fluctuaciones o
ciclos económicos.
Expansión económica

Como se puede observar en la Gráfica 5.5., al lado izquierdo del equilibrio E, la curva de
Demanda Agregada (DA) está por encima de la de Oferta Agregada (OA). En términos
prácticos esto significa que la cantidad de bienes y servicios que la sociedad está
dispuesta y quiere comprar es mayor que la que los empresarios están en condiciones de
producir y vender; es decir, que la Demanda Agregada es mayor que la Oferta Agregada
(DA > OA).

Una situación en la que la demanda es mayor que la oferta (tal vez por un exceso de
dinero en poder del público), debe interpretarse como una escasez, porque ello está
indicando que en el mercado no hay las cantidades de bienes y servicios suficientes para
atender las disposiciones de compra de la población. Bajo esta circunstancia, los precios
tienden a subir, lo que es propio en épocas de escasez, presentándose un proceso
inflacionario.

Sin embargo, los empresarios aprovechan la escasez para aumentar su producción, so


pretexto de hacerle frente a la demanda insatisfecha, para lo cual requieren y contratan
más personal, creando una situación de empleo (se disminuye el desempleo), y se genera
una expansión económica.

Aparentemente, la expansión económica es buena y saludable para la economía; sin


embargo, ella puede generar un exceso de dinamismo que termine en procesos
inflacionarios incontrolables. Cuando se presentan casos como estos, el gobierno debe
actuar con mucha sabiduría para aplicar políticas, monetarias y/o fiscales, según el caso,
y así controlar este problema.

Recesión económica

Al lado derecho del punto de equilibrio E, de la gráfica anterior, la curva de Oferta


Agregada (OA) está por encima de la de Demanda Agregada (DA). Esta situación quiere
decir que la cantidad de bienes y servicios que se están ofreciendo en el mercado es
mayor que la que los consumidores están dispuestos a comprar; o sea que la Oferta
Agregada es mayor que la Demanda Agregada (OA > DA).

Cuando hay exceso de oferta, como en este caso, los empresarios tienen problemas para
vender su mercancía, por lo que se ven obligados a disminuir su producción para evitarse
los costos de oportunidad o de administración de inventarios. Esta decisión conlleva al
despido de trabajadores, lo que se traduce el una situación de desempleo, que termina
afectando el dinamismo de la economía y, en consecuencia, se presenta un estado de
recesión económica.

En épocas de recesión, la economía pierde dinamismo y se contrae, presentando signos


graves de desempleo y por tanto de malestar social. Corresponde al gobierno entonces
aplicar políticas, fiscales y/o monetarias, según el caso, para solucionar este problema.

No obstante, al mismo tiempo, el exceso de oferta representa abundancia de bienes y


servicios en el mercado, lo que provoca la ineludible disminución en el nivel general de
precios, fenómeno contrario a la inflación y que se conoce como deflación. La deflación, si
bien es buena para los consumidores, porque representa precios bajos para sus compras,
es mala para los productores porque representa menores niveles de ingresos para ellos,
lo cual agrava la situación de recesión en la economía.
LECTURA COMPLEMENTARIA

LOS OBJETIVOS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA*

*Tomado de: Martínez Coll, Juan Carlos. El producto nacional en la economía de Mercado, virtudes e
inconvenientes.http://www.eumed.net/cursecon/10/index.htm. edición del 22 de marzo de 2006.

Las concepciones liberales del siglo diecinueve consideraban que el libre juego de los
agentes económicos privados conducía a la óptima situación económica por lo que el
papel del Estado en la economía debía limitarse a la defensa de los derechos de
propiedad y a obligar al cumplimiento de los contratos. Pero a lo largo del siglo veinte se
fue constatando que la iniciativa privada, por sí sola, conducía a fuertes desequilibrios por
lo que era necesaria una intervención cada vez más consciente y amplia.

Aunque todos los economistas están de acuerdo en la necesidad de esa intervención, las
diferencias ideológicas conducen a enfoques completamente opuestos sobre los objetivos
de la política económica del Estado, el orden de prioridad entre ellos y el grado de
intensidad de la intervención. En cualquier caso, sea cual sea su ideología, la mayoría de
economistas podrá admitir la formulación de objetivos que damos a continuación
aclarando que el orden es totalmente arbitrario.

- Eficacia productiva. El Estado debe incentivar el crecimiento económico promoviendo


el aumento de la producción que, además de crear empleo, permitirá mayores niveles de
consumo y bienestar. En el mismo sentido deberá complementar la producción ya que
hay cierto tipo de bienes que no son ofrecidos en cantidad suficiente por la iniciativa
privada.

- Equidad distributiva. En otras palabras, redistribuir la producción y la renta. El libre


juego del mercado tiende a provocar desigualdades económicas entre individuos, entre
regiones, entre sectores productivos. La intervención del Estado puede corregir esas
desigualdades.

- Estabilidad. Procurar la estabilidad del sistema económico implica oponerse a los


procesos inflacionistas y a los cambios cíclicos que provocan bruscas alteraciones en la
producción y el empleo.

- Sostenibilidad. Que las actividades económicas y las rentas obtenidas por las
generaciones presentes no pongan en peligro a las generaciones futuras. La
sostenibilidad puede ser entendida como equidad intergeneracional.

El problema radica en que algunos de esos objetivos son complementarios, es decir, se


refuerzan mutuamente, mientras que otros son contradictorios de forma que la búsqueda
de uno dificulta la consecución de otro. Por ejemplo, algunas medidas destinadas al
aumento de la producción y el empleo pueden provocar en ciertas circunstancias inflación
e inestabilidad económica.
Para la consecución de esos objetivos el Estado dispone de tres tipos de instrumentos:
-su potestad para la reglamentación y la coacción sobre la actividad económica;
- los instrumentos monetarios que incluyen su capacidad para establecer la cantidad de
dinero en circulación y los tipos de interés;
- y los instrumentos fiscales, los ingresos y los gastos públicos.

Se llama política fiscal a las intervenciones del Estado en el sistema económico utilizando
instrumentos fiscales.

Se llama política monetaria a las intervenciones del Estado, normalmente de la autoridad


monetaria o banco central, utilizando instrumentos monetarios.

Los dirigentes políticos sólo podrán adoptar las decisiones correctas si conocen de la
forma más exacta posible las medidas de las variables macroeconómicas. Las variables
objetivo son las que se desea manipular: la producción, el empleo, la inflación. Para influir
sobre ellas se utilizan las variables instrumentales: el gasto y los ingresos públicos, la
cantidad de dinero en circulación o los tipos de interés.
GLOSARIO

Ciclos económicos: Son fluctuaciones que se presentan en la actividad económica,


caracterizadas por aumentos y disminuciones sucesivos de la producción en la mayoría
de los sectores de la economía, producto de una mayor o menor demanda. Cuando la
demanda de bienes y servicios aumenta, la situación económica es buena; las empresas
incrementan su producción, aumentan sus ventas y obtienen mayores utilidades, al
tiempo que ofrecen más empleo. En cambio, cuando la demanda disminuye, las
empresas tienen problemas en sus ventas y sus utilidades caen, por lo que tienen que
disminuir su producción, y prescindir de personal, generando así una situación de
desempleo.

Auge o cresta de un ciclo económico: Es la fase alta de un ciclo económico. Ella


supone una situación de prosperidad en la economía, gran optimismo por parte de los
empresarios y consumidores, y tasas de inversión, producción, consumo y empleo, muy
altas.

Demanda Agregada: Representa la totalidad de bienes y servicios que los consumidores


de un país están dispuestos y quieren comprar, a distintos niveles de precios, en un
momento determinado.

Desempleo: Se dice de la fuerza laboral de un país que está buscando trabajo


(desempleada). Según la Oficina Internacional del Trabajo – O.I.T., se considera que una
persona está desempleada cuando tiene las siguientes dos condiciones: 1) que no esté
trabajando y, 2) que esté buscando trabajo; el incumplimiento de una de estas dos
condiciones la excluye de la categoría de desempleada.

Desempleo temporal: Se presenta por la disminución de la demanda de mano de obra


en distintas temporadas del año. Esta clase de desempleo se presenta generalmente en
las pos temporadas de navidad y año nuevo, vacaciones, turismo y de cosechas de
algunos cultivos.

Desempleo friccional: Se origina cuando algunos trabajadores renuncian de sus trabajos


para buscar unos mejores, porque algunas empresas están atravesando una crisis
momentánea, o porque desean desplazarse de una región a otra más próspera.

Desempleo estructural: Se presenta por desajuste o falta de correspondencia entre las


habilidades, capacitación y competencias laborales o profesionales del trabajador, y los
requerimientos de los puestos de trabajo.

Desempleo cíclico: Se presenta por efecto de los ciclos económicos. Como se


recordará, los ciclos económicos son movimientos ascendentes y descendentes que se
presentan con cierta regularidad en una economía capitalista durante un tiempo
determinado.

Estanflación: Situación económica en la que se presenta un alto índice de inflación,


simultáneamente con un estancamiento económico (ocasionado por un alto nivel de
desempleo).

Expansión económica: Situación de la economía en la que la demanda agregada es


mayor que la de oferta agregada. En términos prácticos esto significa que la cantidad de
bienes y servicios que la sociedad está dispuesta y quiere comprar es mayor que la que
los empresarios están en condiciones de producir y vender. Esto significa que la demanda
agregada es mayor que la Oferta Agregada (DA > OA).

Recesión económica: Situación de la economía en la que la oferta agregada es mayor


que la de Demanda Agregada. Esta situación quiere decir que la cantidad de bienes y
servicios que se están ofreciendo en el mercado es mayor que la que los consumidores
están dispuestos a comprar; o sea que la Oferta Agregada es mayor que la Demanda
Agregada (OA > DA).

Recesión de un ciclo económico: En esta fase, que sigue a la del auge, el gobierno
adopta medidas contra la inflación, lo que se traduce en un “enfriamiento” de la economía,
por lo que el nivel de producción decrece, debido a que el consumo lo ha hecho.

Depresión o crisis: Es la parte más baja del ciclo y representa los peores momentos de
la economía. Se caracteriza por la reducción aguda de la producción nacional, bajos
niveles de consumo y altos índices de desempleo.

Inflación: Se define como el aumento constante y persistente en el nivel general de los


precios de los bienes y servicios.

Recuperación. Es la fase que sigue luego de la depresión; su condición ascendente es la


muestra de una recuperación de la economía en la que se manifiestan los niveles
crecientes de producción, ingresos, consumo y empleo.

Oferta agregada: Representa la cantidad total de bienes y servicios que los productores
de un país están dispuestos y en condiciones de ofrecer y vender en un momento
determinado, dependiendo del nivel de los precios, de la capacidad productiva de sus
empresas y de los costos de producción.

Política fiscal: Consiste en administrar las decisiones deliberadas del gobierno respecto
de sus compras (gasto), los impuestos y su endeudamiento, a fin de contribuir con el buen
desempeño de otras variables macroeconómicas como el empleo, la inflación y el PIB.

Política fiscal expansionista: Se aplica con el propósito de generar expansión y


crecimiento en la economía incentivando la demanda agregada, especialmente cuando se
presenta una situación de recursos productivos subutilizados

Política fiscal contraccionista: Busca generar un estado de contracción en la economía


desestimulando la demanda agregada, principalmente cuando hay una excesiva inflación.

Política monetaria: Se entiende como el conjunto de acciones y medidas que la


autoridad monetaria de un país, representada en el banco central, dirige con el propósito
de mantener la estabilidad del valor de su moneda y evitar los desequilibrios prolongados
de la balanza de pagos.
PREGUNTAS DE EVALUACIÓN

1. Marque con X la respuesta correcta

Si la tasa de interés en la economía de un país es alta, lo más probable es que se


presente una situación de:

a) Recesión económicas
b) Expansión económica
c) Inflación en la economía
d) Equilibrio económico

2. Marque con X la respuesta correcta

Generalmente el gobierno controla la inflación:

a) Subiendo la tasa de interés


b) Disminuyendo el encaje bancario
c) Disminuyendo los impuestos
d) Subiendo los salarios

3. Escriba F si considera que la respuesta es falsa, o V si considera que es verdadera.

El gobierno aplica la política monetaria para:

a) Disminuir el desempleo ()
b) Controlar la inflación ()
c) Regular los impuestos ()
d) Estimular la economía ()

4. Escriba F si considera que la respuesta es falsa, o V si considera que es verdadera.

El gobierno aplica la política fiscal para:

a) Disminuir el desempleo ()
b) Controlar la inflación ()
c) Regular los impuestos ()
d) Estimular la economía ()

5. Marque con X la (s) respuestas correctas.

Si usted fuera presidente de su país, y se presentara una situación de recesión


económica, usted:

a) Bajaría los impuestos


b) Subiría la tasa de interés
c) Aumentaría los salarios
d) Controlaría la inflación
LECTURAS RECOMENDADAS

 Martínez Coll, Juan Carlos. El producto nacional en la economía de Mercado,


virtudes e inconvenientes. Madrid. 2006.
 Mochón, Francisco. Economía básica. Mc. Graw Hill. Santafe de Bogotá, 1992.
Segunda edición.
 Mc. Eachern, William A. Macroeconomía. Thomson editores. Cuarta Edición.
México 1997.
 Rossetti, José Paschoal. Introducción a la economía. Harla. México, 1991. Tercera
edición.
SÍNTESIS BIBLIOGRÁFICA DEL AUTOR

LUIS EDUARDO CRUZ BUELVAS, nacido en San Pedro (Sucre), es Economista-


administrador de la Universidad Santo Tomás de Bogotá.

Durante varios años fue funcionario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (hoy
Ministerio de la Protección Social), donde participó en el desarrollo de proyectos de
investigación económica y administrativa relacionados con la gestión para la generación
de empleo.

Desde inicio de los años noventa ha estado vinculado a la academia, impartiendo las
cátedras de Fundamentos de Economía, Microeconomía y Macroeconomía en la
Corporación Unificada Nacional, CUN, donde, además, entre 1997 y 1999 se desempeñó
como Coordinador del Área Económica. Entre 1999 y 2000 fue profesor catedrático de
Macroeconomía y Economía Colombiana en la Universidad La Gran Colombia de Bogotá.

Su amplia trayectoria en la academia y su interés por la enseñanza de la economía en el


ámbito universitario le ha permitido escribir los siguientes textos:

- CURSO BÁSICO DE ECONOMÍA: economía para no economistas. Editorial


Filigrana. Bogotá, 1999.

- MICROECONOMÍA BÁSICA. Editorial Filigrana. Bogotá, 2001. Este libro fue


nominado por la Academia Colombiana de Ciencias Económicas para optar por el
“Premio Cámara Colombiana del Libro”, en la categoría de Economía.

- FUNDAMENTOS DE ECONOMÍA: economía para no economistas. Editorial


Filigrana. Bogotá, 2004.

- MACROECONOMÍA BÁSICA. Editorial Print Editores. Bogotá, 2008. Una obra al


alcance de estudiantes y profesionales de distintas disciplinas del conocimiento.

Actualmente el doctor Cruz Buelvas está desarrollando su tesis de grado sobre Los
obstáculos pedagógicos y epistemológicos que los estudiantes de economía encuentran
en el proceso de enseñanza – aprendizaje de esta disciplina; trabajo que le permitirá
obtener el título de Magíster en Educación en la Universidad Santo Tomás de Bogotá.