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Error (derecho)

El error, en derecho, es un vicio de la voluntad que consiste en la ignorancia o concepto


equivocado que se tiene de una ley, persona, cosa o hecho.1 Puede tratarse de una equivocación
o ignorancia, pero el resultado en ambos casos es el mismo: una falsa representación de la
realidad, y eso en definitiva es el error jurídico. La duda en todo caso excluye al error, pues quien
obra a sabiendas que puede estar equivocado, desconociendo con exactitud las consecuencias de
sus actos, no puede invocar luego su propio error. En el error, en cambio, el sujeto desconoce
ciertas consecuencias del acto que celebra y cree que su representación de la realidad es
acertada.2

Índice [ocultar]

1 Clases de error

1.1 Error de Derecho

1.2 Error de hecho

1.2.1 Error esencial

1.2.1.1 Error en la naturaleza del acto o contrato (error in negotio)

1.2.1.2 Error en la identidad de la cosa (error in corpore)

1.2.2 Error menos esencial

1.2.2.1 Error sustancial

1.2.2.2 Error accidental

1.2.2.3 Error en la persona

2 Véase también

3 Notas

4 Referencias

5 Bibliografía

Clases de error[editar]

Esquema general del error como vicio del consentimiento.

Error de Derecho[editar]

La ley se presume conocida por todos, esta regla clásica que tiene su origen en el derecho romano
(error juris nocet) tiene un claro fundamento que los autores han puesto siempre de relieve. De
otro modo, la ley, perdería su carácter obligatorio conforme las personas aleguen su
desconocimiento para librarse de su manda. Por ello el error de Derecho no puede ser presentado
como un vicio de la voluntad.

Error de hecho[editar]

El error de hecho es generalmente un vicio del consentimiento, mientras que el error de Derecho
es comúnmente rechazado como tal, siguiendo al código francés y a Pothier. El código civil chileno,
en el artículo 1452, señala expresamente que el error sobre un punto de derecho no vicia el
consentimiento, con ciertas excepciones en lo relativo al cuasicontrato de pago de lo no debido,
que obedecen más que nada a un asunto de rechazo al enriquecimiento sin causa.

Al menos en la legislación que sigue a Pothier (Latinoamérica, Francia), sólo el error de hecho vicia
el consentimiento. Pero éste no lo hace siempre, debiendo distinguir entre error esencial u
obstáculo y error menos esencial.

Error esencial[editar]

Error esencial o error obstáculo es aquel que recae sobre la identidad del acto o contrato que se
celebra, o sobre la identidad de la cosa que es objeto de dicho acto o contrato. Señala el artículo
1453 del Código Civil de Chilenota 1 que «El error de hecho vicia el consentimiento cuando recae
sobre la especie de acto o contrato que se ejecuta o celebra, como si una de las partes entendiese
empréstito y la otra donación; o sobre la identidad de la cosa específica de que se trata, como si
en el contrato de venta el vendedor entendiese vender cierta cosa determinada, y el comprador
entendiese comprar otra».

Este error vicia siempre el consentimiento, y en su sanción se distingue entre quienes aceptan la
teoría de la inexistencia, y quienes la rechazan. Los primeros señalan que en este caso no se
configura consentimiento alguno y por tanto el acto o contrato debería ser sancionado como
inexistente. Para los segundos, aquello es cierto, pero no contemplando el código civil (chileno) la
sanción de inexistencia, debe aplicarse la de nulidad absoluta (art. 1682).4

Error en la naturaleza del acto o contrato (error in negotio)[editar]

Es el que recae sobre la identidad del contrato. Cada parte contractual cree que perfecciona un
contrato diferente. Así, un contratante cree que celebra un contrato de compraventa, cuando en
realidad se trata de un contrato de arrendamiento, que es lo que cree la otra parte.5

Error en la identidad de la cosa (error in corpore)[editar]


Es aquel en que incurre la parte al equivocarse sobre la identidad del objeto del contrato. Por
ende, un contratante se equivoca sobre las cosas o servicios que han de intercambiarse. También
se incurre en esta clase de error cuando recae sobre la actividad conducente a satisfacer los
intereses y adquirir los bienes que servirán para cumplir las obligaciones.6

Error menos esencial[editar]

En cuanto a la sanción, tanto el error sustancial y el accidental, cuando vician el consentimiento se


sancionan con nulidad relativa.

Error sustancial[editar]

Este tipo de error se produce cuando, no habiendo error sobre la identidad de la cosa objeto del
contrato, existe aquel sin embargo en alguna sustancia o calidad esencial que en realidad no tiene.
Señala el artículo 1454 del código chileno que «el error de hecho vicia asimismo el consentimiento
cuando la sustancia o calidad esencial del objeto sobre el que versa el acto o contrato, es diversa
de lo que se cree; como si por alguna de las partes se supone que el objeto es una barra de plata, y
realmente es una masa de algún otro metal semejante».

Es como si alguien creyera comprar una silla estilo Luis XIV cuando en realidad es una silla
ordinaria, o creyera diamante el vidrio o vacuno la carne de caballo. Lo fundamental es que se
trate de cualidades esenciales de la cosa.

Error accidental[editar]

Error accidental o error ligero, es «El error acerca de otra cualquiera calidad de la cosa no vicia el
consentimiento de los que contratan, sino cuando esa calidad es el principal motivo de una de
ellas para contratar, y ese motivo ha sido conocido de la otra parte» Señala finalmente el código
de Bello en el artículo 1454 inciso segundo que .

Así una pintura al óleo, realizada por un artista famoso que en verdad es de un novato.

Error en la persona[editar]

«El error acerca de la persona con quien se tiene intención de contratar no vicia el
consentimiento, salvo que la consideración de esta persona sea la causa principal del contrato»
(artículo 1455 del código chileno). Esto se refiere principalmente a los contratos Intuitu personæ.

El dolo en el derecho civil[editar]

El dolo como vicio de los actos voluntarios[editar]


El dolo es uno de los vicios de los actos voluntarios, conjuntamente con el error, la fuerza o
intimidación, la simulación y el fraude.

Se define como "acción dolosa para conseguir la ejecución de un acto es toda aserción de lo que es
falso o disimulación de lo verdadero, cualquier artificio, astucia o maquinación que se emplee con
ese fin" (conf. Art. 931 Código Civil Argentino)3

Existen cuatro requisitos para que el dolo determine la anulación del acto:

Que haya sido grave: es decir que se apto para engañar a una persona que pone un cuidado
corriente en el manejo de sus asuntos. Si fuera tan grosera que una mínima precaución lo hubiera
puesto al descubierto, el dolo no es grave.

Que haya sido causa determinante de la acción del sujeto a quien se vicia la voluntad: se entiende
por tal el engaño sin el cual el acto no se hubiera llevado a cabo.

Que haya ocasionado un daño importante: es decir de una significación económica para la persona
que lo sufre.

Que no haya habido dolo recíproco: la justicia no puede ponerse a discutir sobre las trampas que
empleen los inescrupulosos.

El dolo en el incumplimiento de la obligación[editar]

El dolo en la inejecución de la obligación consiste en su deliberado incumplimiento, es decir,


comete dolo aquel deudor que pudiendo cumplir se niega a hacerlo con la intención de causar
perjuicios a su acreedor o a terceros.

El dolo como elemento del acto ilícito civil[editar]

El dolo es: el acto ilícito ejecutado a sabiendas y con la intención de dañar a la persona o los
derechos de otro.

Derecho de obligaciones[editar]
Al igual que en el Derecho penal, en el momento en que una persona actúa bajo fuerza o
coacción, realmente no existe voluntariedad. Eso hace que tampoco existaconsentimiento a la
hora de contraer determinadas obligaciones (por ejemplo, el caso de una persona que firma
un documento bajo amenazas).

Por lo tanto, la fuerza es un vicio del consentimiento que consiste en aquella presión física o
moral (por ejemplo, amenazas) ejercida sobre una persona con el objeto de que haga o deje
de hacer alguna cosa, movida por el temor de un daño grave, actual o inminente, sobre su
persona, sus familiares o sobre sus bienes.

Las obligaciones contraídas bajo coacción son nulas de pleno Derecho, por falta insubsanable
de consentimiento

Responsabilidad civil[editar]
La fuerza tiene importancia en cuanto a la responsabilidad civil a través de dos vías:

 En primer lugar, la fuerza sobre bienes o personas puede producir daños. Esto a su vez
genera la responsabilidad civil del resarcimiento de dichos daños. Por ello, la fuerza actúa
como generador de relaciones obligacionales extracontractuales.
 En segundo lugar, la fuerza o la coacción pueden, igual que en el Derecho penal, servir
como motivo de exención de la responsabilidad civil. Cuando una persona, bajo fuerza o
coacción, realiza un daño a un tercero, el verdadero culpable y responsable de los daños
es el que ha obligado a actuar así generando la fuerza o coacción, y el coaccionado
estaría exento de responsabilidad.

TEORÍA DEL ERROR

Puede existir desacuerdo entre la voluntad interna es decir, lo querido realmente y la voluntad
declarada; Esta disconformidad puede ser consciente o inconsciente.

Es consciente cuando los contratantes hacen una declaración de voluntad que no han querido o
solo han querido parcialmente. Tal sucede con los negocios simulados.

Solo el desacuerdo inconsciente entre la voluntad interna y la declarada constituye error.

Diversas clases de errores pueden presentarse en la vida de los negocios, como puede
comprobarse por los siguientes ejemplos:

1) 1.- A debe a B mil pesos; muere B, y A creyendo que el heredero de B es C, le paga la deuda,
pero el heredero resulta ser D.

2) 2.- A entiende hacer donación a B, pero se equivoca y la hace a C.

3) 3.- A entrega un libro en préstamo de uso, pero B entiende que se lo regala.

4) 4.- A se constituye en deudor de una suma de dinero, cuando entendió obligarse como fiador.

5) 5.- A compra una anillo con la creencia de que es de oro, pero resulta de cobre.

Las diferentes clases de error pueden agruparse en dos categorías:

1- Error de derecho: cuando recae sobre determinada norma jurídica

2- Error de hecho: si recae sobre alguno de los elementos del negocio jurídico.
ERROR DE DERECHO: La doctrina moderna sostiene unánimemente que un error de derecho,
cuando es determinante, es decir, cuando ha viciado la voluntad en forma tal que la expresión de
ella no ha sido libre, tiene la virtualidad de invalidar el negocio jurídico.

Sin embargo el artículo 1509 del C.C. dice lo contrario “el error de derecho no vicia el
consentimiento”. Al respecto, la Corte Constitucional mediante sentencia C-993 del 29 de
noviembre de 2006 declaró exequible el artículo 1509 aduciendo que la norma no vulnera el
principio de la autonomía de la voluntad privada, puesto que el desconocimiento de la ley no priva
a las personas de la facultad de celebrar negocios jurídicos y de definir los términos y las
condiciones de los mismos Además que prevalece en este caso el principio que establece: “la
ignorancia de la ley no sirve de excusa”; principio que asegura la estabilidad jurídica, por lo que el
contratante debe asumir las consecuencias del negocio.

ERROR DE HECHO: el error de hecho puede ser de diversas clases

a) Puede ocurrir con respecto a la persona con quien se tiene la intención de negociar o acerca de
la existencia de determinadas calidades en dicha persona.

b) Puede recaer sobre la misma naturaleza del negocio.

c) - Error sobre el objeto.

d) - Error sobre los motivos.

A) ERROR SOBRE LA PERSONA: debemos distinguir el error en el negocio generador de


obligaciones: contratos, error en el negocio que la extingue: cumplimiento o tradición y error en el
matrimonio y el testamento.

Error en el contrato: según el artículo 1512 del C.C. “el error acerca del la persona con quien se
tiene intención de contratar, no vicia el consentimiento, salvo que la consideración de esta
persona sea la causal principal del contrato”. La doctrina clásica sostuvo que en general, en los
negocios a título gratuito la consideración del donatario constituye el principal motivo del donante
para donar, y que en los contratos a título oneroso, en cambio, cada contratante concentra su
atención sobre los elementos del contrato. Según esto, en una venta no juega papel la calidad de
los contratantes, pues el vendedor preferirá siempre a la persona que le dé un precio más alto, sin
tener en cuenta sus condiciones personales o civiles.

Pero esta doctrina exacta en muchos casos no lo es en otros. Muchos contratos a título oneroso se
celebran en consideración a la persona. Así, un cliente se dirige, no indiferentemente a un
abogado, médico, arquitecto o escultor, sino a un abogado, médico, arquitecto o escultor
determinado; en circunstancias semejantes, el error que se padezca sobre la identidad física del
otro contratante, anula el negocio.

También el contrato de trabajo suele celebrarse en consideración a ciertas calidades morales o


técnicas del trabajador; y si estas resultan fallidas, el patrono, puede declarar su terminación.

Debe tenerse en cuenta que el artículo 1512 del C.C. no solo se refiere al error sobre la identidad
física del otro contratante, como cuando se entiende contratar con B pero resulta celebrándose el
contrato con C, sino también el error acerca de una calidad esencial del contratante. Así, una casa
de comercio puede declarar terminado el contrato cuando descubre que uno de sus agentes, en
quienes se supone una máxima honradez, había sido condenado por algún delito contra la
propiedad.

Error en el matrimonio: según el ordinal 1 del artículo 140 del C.C., el matrimonio es nulo “cuando
ha habido error acerca de las personas de ambos contrayentes o de la de uno de ellos”. Es
comprensible que el matrimonio se celebre de manera especial en consideración a la personalidad
de los cónyuges; y no solo se tiene en cuenta el error que recae sobre la identidad física de alguno
de los cónyuges, caso más bien excepcional, sino ante todo, el error que recae sobre las
condiciones civiles o morales de los contrayentes.

Error en el testamento: el testamento implica distribución gratuita de bienes por causa de muerte;
en consecuencia, el error sobre la persona del heredero o legatario, o sobre algunas de sus
cualidades morales o civiles que pudo tener en cuenta el testador, y en consideración a las cuales
lo instituyó como heredero o legatario, anula la respectiva asignación.

Error en cuanto a la persona respecto de quien se cumple la obligación: esta clase de error recae
únicamente sobre la identidad física del acreedor e invalida el negocio jurídico de cumplimiento,
pues el deudor debe pagar o cumplir a su acreedor o a la persona que sea su sucesor en el crédito
(artículo 1634 C.C.). Si por error cumple o paga a persona distinta, no cancela la obligación y
tendrá que pagar nuevamente a su legítimo acreedor.

Le quedará apenas una acción para repetir lo pagado indebidamente (arts. 2313 a 2321 del C.C.)

B) ERROR SOBRE LA MISMA NATURALEZA DEL NEGOCIO: tiene lugar cuando las partes se
equivocan sobre la clase de contrato. Ejemplo: una persona transfiere una cosa a otra, creyendo
vendérsela; quien la recibe piensa que el precio no es real y que se le está haciendo una donación.
(art. 1510 C.C.)

C) ERROR SOBRE EL OBJETO: el error acerca del objeto es de dos clases:

- Error sobre la identidad de la cosa específica de que se trata, como si en el contrato de venta el
vendedor entiende comprar otra (art. 1510 C.C.), o sobre la existencia de la cosa, como si en el
momento de perfeccionar un contrato de venta se supone existir la cosa vendida y esta no existe
(art. 1870 parágrafo 1). En general, esta clase de error hace que el negocio jurídico no alcance a
nacer a la vida jurídica; trátese en consecuencia de un negocio jurídico inexistente.

- Error sobre la sustancia o calidad esencial del objeto sobre que versa el acto o contrato (art. 1511
C.C.): cuando el error recae sobre una calidad esencial intrínseca de aquellas que hacen que un
objeto se distinga claramente de otros objetos, como en el ejemplo del código: comprar un anillo
de 24 quilates y resulta ser un anillo de oro golfi. Este error se denomina “error sustancial
intrínseco del objeto”.

D) ERROR SOBRE LOS MOTIVOS: el parágrafo 2 del artículo 1511 del C.C. se refiere a esta clase de
error.

Una interpretación objetiva y social del inc.2 del artículo 1511 exige, para salvaguardar la
seguridad y la buena fe en los negocios, que el motivo haya sido puesto como condición del
negocio; no es el simple conocimiento que la otra parte tenga del motivo, si no el hecho de que
acceda a condicionar el negocio a la veracidad de ese motivo.

El código exige que el error sobre los motivos debe ser bilateral o compartido, es decir, que ambas
partes deben haber incurrido en error.

ARTICULO 747. <ERROR EN EL TITULO>. El error en el título invalida la tradición, sea cuando una
sola de las partes supone un título traslaticio de dominio, como cuando por una parte se tiene el
ánimo de entregar a título de comodato, y por otra se tiene el ánimo de recibir a título de
donación, o sea cuando por las dos partes se suponen títulos traslaticios de dominio, pero
diferentes, como si por una parte se supone mutuo y por otra donación.