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JOSEPH EMERSON CCAZA ZAPANA

CRIMINALÍSTICA Y DERECHO
PROBATORIO EN MATERIA PENAL

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Copy Right @ 2013
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Joseph Emereon Ccaza Zar,g.ta

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ISBN 978-607-610-037-0

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Oay Bight A:
h¡h Emereon Ccaza Zaprna
L: Eücy Digt¡ibuidor, SA. de C.Y.
CAPíTUIO II
ESBOZO H¡STóRICO DE tA CRIAAINALí5TICA

Desde las épocas más pretéritas, el ser humano ya realizaba investiga-


ciones empíricas con la intención manifiesta de encontrar explicaciones
a los fenómenos de su mundo circundante.
Es merced a estos primeros gérmenes, en simbiosis con la infini-
ta curiosidad humana por el conocimiento de la realidad y el descubri-
miento de las leyes que gobiernan el mundo, que Ia ciencia en general,
¡'Ia Criminalística en un sentido particular, se ha convertido hoy en
día en lo que es.
La Criminalística, entonces, trasuntó un sendero histórico difí-
cil (recuérdese que en sus inicios era tan sólo un conglomerado muy
disperso de conocimientos de diversa índole, que eran aplicados sin
ninguna metódica clara en la identificación, reconstrucción e investi-
gación criminal) en su búsqueda de Ia "verdad". Así, en pos de lograr
esa explicación científica de los hechos, acudió al análisis de "indicios"
(tan bien conocidos por el hombre primitivo, quien valiéndose de los
mismos era capaz de reconstruir mentalmente Ia posición y dinámica
de los animales y seguirlos para darles caza, merced a las "huellas"
de pisadas que encontraba), denominados por Edmond Locard, "los
testigos mudos que no mienten".
Su historia entonces tiene tintes dramáticos, pugnando por con-
vertirse en Io que hoy en día es: una fecunda ciencia del conocimiento
humano, benefactora de muchas ramas del Derecho, útil al quehacer
de la Criminología, pero sobretodo capaz de dar solución y explicación
a múltiples incógnitas que el ser humano se plantea en la búsqueda
del conocimiento.

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CRIMINALISTICA Y DERECHO PROBATORIO
I]N MATERIA PENAI,
I. ESBOZO HISTóRICO DE IA CRh NATISTTA

Los primeros datos fiables de esta ciencia provenientes del conocimien-


to histórico, refieren que una de las primeras disciplinas precursoras
de Ia Criminalística fue, la hoy denominada, Dactiloscopía o Papilos-
copía. Sobre este respecto, fueron los chinos (según los estudios de Kia
KuNc-Y¡N, historiador chino de la dinastía Tang, en un documento que
data del año 650 a.C.), quienes utilizaban a manera de identificación
infalible, dos métodos: las improntas de las huellas de las palmas y los
dedos de la mano; y el uso de placas de madera con muescas idénticas
y recortadas por lados específicos (dichas placas eran conservadas por
cada una de las partes del contrato y posteriormente igualadas permi"
tían verificar la autenticidad o falsedad de los cont¡atos en referencia).
a efectos de mantener seguros sus negocigs y empresas del fraude.
Sin embargo, es propiamente a mediados de 1575 que esta fecun-
da ciencia despega en pos de su desarrollo y deja de lado la empiria
más asistemática en la que se desenvolvía, merced el desarrollo de la
Medicina (para muchos tratadistas La Madre de la Crimínalística\.
Los primeros médicos precursores que desarrollaron actividades de in-
vestigación criminal, participando en procedimientos judiciales de esa
época fueron, inicialmente, Ambrosio P¡ne (francés) y, luego, muchos
años más tarde, Paolo SACCHLAS en 1651.
Marcelo MelprcsI, docente de la cátedra de Anatomía en la Uni'
versidad de Boloña (Italia), hacia 1665, observó por vez primera que
los pulpejos o relieves presentes en las yemas de 1os dedos y palmas
de las manos de las personas podían ser usados con fines identificato-
rios, merced a este descubrimiento, le concedió a la Dactiloscopía, su
partida de nacimiento.
Años más tarde, Boncher, conocido en 1a historia como el precur-
sor de los estudios balísticos, hacia 1753, realizaba también impor-
tantes aportes a la Criminalística, desarrollando lo que hoy se conoce
como "Balística Forense".
Otro evento trascendente en la historia de la Dactiloscopía, hacia
mediados de 1823, lo constituye la publicación de la obra de Johannes
Evangelist Purkinje (Checo), obra en Ia el autor deja sentada la im-
portancia de las huellas dactilares en la identificación, clasificando las

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PRIMERA PARTE / CRIMINAIfSTICA Y CRIMINoLoGÍA
CaP', uLo l¡ / Essozo HtsToRrco DE t-A cRlMlNAll5rxra
mismas en nueve pdncipales catego as. Por esa misma temporada,
Huscnro, ahondando en los estudios de PunrrNJn, descubrió una serie
de relieves triangulares típicos en las yemas dactilares, conocidos hoy
en día como deltas dactilares-
Hacia 1835, entra en escena Henry Goooano, eximio continuador
de la obra de Bolrcnnn, desarrollando importantes cuestiones sobre
Balística.
Así mismo, Mateo Onrrr-1, en 1840, sistematiza y desarrolla lo
que hoy se denomina "Toxicología", disciplina que aboca sus estudios
r los efectos que las toxinas o venenos (vegetales, animales y mine-
rales) ocasionan en Ios diferentes organismos, proponiendo el trata-
oiento y cura para tales intoxicaciones.
Así mismo, fue William Honscunl quien por primera vez utiliza-
ra impresiones dactilares a efectos de evitar la suplantación de perso-
uas, hacia 1858.
Hacia mediados de 1882, Alfonso Bonrrlló¡r, en Pa¡ís (Servicio de
Identificación Judicial), implementaba uno de los primeros métodos
& identificación humana general: la Antropometría (método consis-
¡ente en el registro y medición de diferentes partes del cuerpo huma-
r, aplicado a sujetos mayores de 21años).
Por otro lado, y haciendo una mejor sistematización de los co,
ientos dactiloscópicos de su época, hacia 1885, aparece en Lon,
s, Sir Francis GelroN.
Allan PTNKERToN, en 1886, utiliza los conocimientos de Ia fotogra-
a cuestiones criminales a efectos de identifica¡ a tos delincuentes;
ello dio origen a la llamada Fotogralía Judicial o Fotografía Fo-
e.
En Japón, hacia 1888, Henri Feur,os, desa¡rollaba aún más los
cimientos dactiloscópicos, al describir metódicamente diferentes
mentos presentes en las yemas de los dedos: los tipos de arco, la
rsilla v el ve¡ticilo.
En América, hacia 1891, Juan VucETrcr¡. ¡evoluciona los métodos
pométricos y dactiloscópicos de la época, creando la ficha deca-
en la identificación. Así, a mediados de 1896, VucErrcH logra

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CRIMINAIÍSTICA Y DERECHO PROBATORIO
EN MATERIA PENAL
que Ia Policía de Buenos Aires (Argentina), deje de lado el uso de Ia
Antropometría en sus investigaciones. Así mismo, Iogró sistematizar
aún más Ios conocimientos dactiloscópicos, reduciendo los tipos funda-
mentales Dactiloscópicos a cuatro, determinados según la presencia o
ausencia de deltas en los dedos.
Con el auge de Ia ciencia, surgen también grandes maestros y
estudiosos cuasi contemporáneos que Ie dieron a la Criminalística su
partida de nacimiento y su, bien ganada, calidad de ciencia. Así, se
destacan: Hans Gnoss considerado el padre de la Criminalística, quien
publicó hacia 1894 su libro ir,tit:u.lado El Manual del Juez Instructor;
Ladislao Tnor quien escribe Críminalística; hacia 1913 resalta tam-
bién Rudolph Ancur¡¡r,o RErss, catedrático de Criminología en Fran-
cia, quien publicara La Photo Juclid¡c¡aíre y Manual de Pólice Scien-
tífique; Ed,mond, Loc,rno, quien alrededor de 1928 enunciara su tan
afamado Princípio d,e íntercambio; por otro lado, se destacan también
Sandoval Surnr, en Chile; Carro FERNÁNDDz, y Gisbert Cer,,rnuro, en
España; MoRENo GoNZÁLEZ, y Acurlen Rurz, en México; Ca¡los Alberto
Guz\r-r\, y Vicente CABELLo, en Argentina; Santos LovAróN, Toribio
PAULIN0 y RoDRÍcuDZ REGAT,^Do en el Perú.
Finalmente, cabe destacar a Oloriz Aour¡,on,r quien desarrollara
sus actividades en favor de la identiflcación dactiloscópica; a Mark
Bestc«e, especialista en Entomología Forense y, más actualmente, en
el 2011, al maestro español Aitor M. CuRrEr, LópDz, sistematizador del
llamado Otogramct (método de identiñcación humana a través de las
características peculiares del pabellón auricular).

2" TA CNTdNAIí5NCA COMO DISCIPTINA CIENIíñCA EN Et PERÚ

A 6nes del siglo pasado, policías, criminólogos, hombres de ley, y profe-


sionales de diferentes disciplinas interesados en el estudio del crimen
vivían afanosos por el desarrollo de la Criminalística.
En tal sentido, han sido muchos los peruanos (instituciones y
particulares) quienes han contribuido a engrandecer el conocimiento
criminalístico; asi, en los siguientes párrafos señalaremos algunos de
los hitos más importantes, así como a algunos de los más eximios ¡e-
presentantes de la materia.

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