Anda di halaman 1dari 12

“Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional”

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

EVOLUCION Y CIMIENTOS DE LA SOCIEDAD HUMANA

AUTORES
Alvarado Gutiérrez Juan
García Robles Andrés
Lavado Gutiérrez Edwin
Prieto Rodas Antonio

DOCENTE

Aranda Vásquez Santos William

TRUJILLO - PERÚ

2018
INDICE

SOCIOLOGÍA…………………………………………………………………………… …………………………………… 3

 ¿Cómo puede ayudarnos la sociología en nuestra vida?

 LAS SOCIEDADES PRE-INDUSTRIALES……………………………………………………………………… 4-9

 Las primeras sociedades: cazadores y recolectores

 Sociedades de pastores y agrarias

 Civilizaciones no industriales o estados tradicionales

 SOCIEDAD INDUSTRIAL…………………………………………………………………………………………… 9-10

 Orígenes

 Características

 Clases sociales

 SOCIEDAD POSINDUSTRIAL……………………………………………………………………………………… 10-11

 Impactos:

 Económicos

 Cultural

 Político

 Social

 Ambiental

Conclusiones………………………………………………………………………………………………………… 12

Bibliografía…………………………………………………………………………………………………………… 12
SOCIOLOGÍA
Podemos comenzar diciendo que la sociología es el estudio sistemático de la sociedad
humana. También podríamos decir que en lo más profundo de la sociología existe un especial
punto de vista que la caracteriza. La sociología no consiste en recoger datos acerca de un tema
social u otro. La sociología es mucho más que una lista de hechos y cifras, es una toma de
conciencia, una manera de pensar y de entender de una forma crítica los fenómenos sociales.
No obstante, es necesario hacer una sana advertencia: la sociología puede transformar su vida
y dañarla.

La Sociología se enfoca en el estudio de la vida social humana, de los grupos y sociedades.

El ámbito de la sociología es una empresa cautivadora y atrayente, al tener como objeto


nuestro propio comportamiento como seres humanos lo hace extremadamente amplio y va
desde el análisis de los encuentros efímeros entre individuos en la calle hasta la investigación
de los procesos sociales globales.

¿Cómo puede ayudarnos la sociología en nuestra vida?


La sociología tiene muchas consecuencias prácticas para nuestra vida, tal y como subrayó Mills
cuando desarrolló su idea de la imaginación sociológica.

1. Conciencia de las diferencias culturales: la sociología nos permite ver el mundo social
desde muchos puntos de vista. Con frecuencia, si comprendemos realmente cómo viven otros,
también adquirimos un mejor conocimiento de sus problemas.

2. Evaluación de los efectos de las políticas: la investigación sociológica ofrece una ayuda
práctica en la evaluación de los resultados de las políticas. Sobre el terreno, un programa de
reforma puede, simplemente, no lograr lo que pretendían los que lo concibieron

3. El autoconocimiento: quizá lo más importante sea que la sociología puede señalarnos


el camino del autoconocimiento, es decir, de una mayor comprensión de uno mismo. Cuanto
más sepamos acerca de por qué actuamos como lo hacemos y sobre el funcionamiento
general de nuestra sociedad, más posible será que podamos influir en nuestro propio futuro.
No hay que pensar que la sociología sólo sirve para ayudar a quienes formulan las políticas -es
decir, a los grupos poderosos- a tomar decisiones fundamentadas.

En conclusión este capítulo hemos visto que la sociología es una disciplina en la que dejamos a
un lado nuestra concepción personal del mundo para observar con mayor atención las
influencias que conforman nuestras vidas y las ajenas. La sociología surgió como empresa
intelectual definida con el desarrollo de las sociedades industrializadas modernas y el estudio
de tales sociedades sigue siendo su principal interés. Sin embargo, a los sociólogos también les
preocupa una amplia gama de cuestiones relativas a la naturaleza de la interacción social y al
conjunto de las sociedades humanas.

La sociología no es sólo un área intelectual abstracta sino que tiene importantes consecuencias
para la vida de las personas. Aprender a ser sociólogo no debería ser una pesada labor
académica y la mejor manera de asegurarse de que no lo sea es enfocar la materia de forma
imaginativa y relacionar las ideas sociológicas y sus conclusiones con las situaciones de nuestra
propia vida.

Una de las maneras de alcanzar este objetivo es ser consciente de la diferencia que existe
entre las formas de vida que consideramos normales en nuestra sociedad occidental y las de
otros grupos humanos. Los seres humanos tienen muchas características comunes pero
también hay bastantes diferencias entre las diversas sociedades y culturas.

LAS SOCIEDADES PREINDUSTRIALES


Para comprender la diversidad cultural humana debemos tener una cierta idea de los
diferentes tipos de sociedades que han existido a lo largo de la historia. En este capítulo nos
ocupamos de los principales tipos de sociedades pre modernas, concentrándonos en las
transformaciones que ha sufrido el mundo social en los últimos tiempos. En primer lugar, nos
ocuparemos de uno de los primeros tipos de sociedad, cuyos orígenes se remontan a miles de
años atrás.

1. Las primeras sociedades: cazadores y recolectores


Durante toda nuestra existencia en este planeta, a excepción de una mínima parte, los seres
humanos han vivido en sociedades cazadoras y recolectoras, constituidas por pequeños grupos
o tribus que no suelen tener más de treinta o cuarenta miembros. Estos grupos se ganan la
vida con la caza, la pesca y la recolección de plantas silvestres comestibles. Estas culturas aún
perviven en algunas partes del mundo, como son unas pocas zonas áridas de África y las selvas
de Brasil o Nueva Guinea. Sin embargo, la mayoría han sido destruidas o absorbidas por la
expansión de la cultura occidental y aquéllas que han sobrevivido no tienen muchas
posibilidades de permanecer intactas mucho más tiempo. En la actualidad menos de un cuarto
de millón de personas en el mundo subsisten mediante la caza y la recolección (sólo el 0,001%
del total de la población mundial).

En comparación con otras sociedades más extensas -especialmente las de caracteres


industriales modernos, como Gran Bretaña y los Estados Unidos- en los grupos de cazadores y
recolectores existen pocas desigualdades. Los bienes materiales que precisan se limitan a
armas de caza, herramientas para cavar y construir, así como trampas y útiles de cocina. No
existe, por tanto, mucha diferencia en el número o el tipo de posesiones materiales entre los
distintos miembros de la sociedad; no hay una división entre ricos y pobres. Las diferencias de
posición o rango suelen limitarse a las de edad y, sexo; los hombres son casi siempre los
cazadores, mientras que las mujeres se dedican a la recolección de semillas silvestres, a
cocinar y a criar a los hijos. Sin embargo, esta división entre hombres y mujeres es muy
importante, ya que los hombres suelen dominar las actividades públicas y ceremoniales. Los
"ancianos" -los hombres de más edad y experiencia de la comunidad- tienen, por lo general,
mucho que decir en las principales decisiones que afectan al grupo. Sin embargo, de la misma
forma que existe escasa diferencia entre los miembros de la comunidad en cuanto a su
riqueza, las diferencias de poder son también mucho menores que en otras sociedades más
amplias. Las sociedades de cazadores y recolectores son normalmente "participativas", es
decir, todos los adultos varones suelen reunirse cuando hay que tomar decisiones importantes
o enfrentarse a una crisis.

Los cazadores y recolectores no se desplazan de un modo completamente errático. La mayoría


poseen territorios fijos, dentro de los cuales migran cada año. Numerosas comunidades de
este tipo carecen de miembros estables; a menudo las personas se cambian de campamento o
bien los grupos se dividen y se unen a otros del mismo territorio.

 Los pigmeos mbuti: De los centenares de descripciones sobre sociedades cazadoras y


recolectoras que se han escrito sólo nos detendremos en una para ilustrar su modo de vida:
la sociedad de los pigmeos mbuti (pronunciado "mubuti"), que viven en una zona de Zaire
(desde 1997 República Democrática del Congo), en África Central (Turnbull, 1983). Los
mbuti viven en una zona muy boscosa y de difícil acceso para los forasteros. Conocen el
bosque a la perfección y en él se encuentran a gusto. Hay abundante agua, plantas
silvestres comestibles y animales para cazar. Las casas de los mbuti no son viviendas
permanentes y están hechas a base de hojas que recubren una estructura de ramas. Se
pueden montar en cuestión de horas y se abandonan cuando los mbuti se trasladan, cosa
que ocurre continuamente, ya que nunca están más de un mes en un mismo sitio. Los
mbuti viven en pequeñas bandas, constituidas por cuatro o cinco familias. Las bandas
constan de una serie de miembros permanentes pero nada impide que un individuo o una
familia abandone un grupo y se una a otro. Nadie "dirige" las bandas, no existen jefes. Sin
embargo, los hombres de más edad tienen el deber de acallar los "ruidos" -riñas y peleas
que los mbuti creen que desagradan a los espíritus del bosque. Si un conflicto llega a ser
realmente serio, los miembros de una banda se dividen y se unen a otra. Los mbuti fueron
estudiados por primera vez en los años sesenta, cuando su modo de vida tradicional aún
estaba intacto. Desde entonces han sufrido profundas transformaciones. El mundo exterior
se ha internado más y más en los bosques, y los mbuti están siendo absorbidos por la
economía monetaria de los poblados que rodean el perímetro de los bosques. He hecho
una descripción de su modo de vida en tiempo presente, pero ahora se encuentran al límite
de la extinción. Lo mismo puede decirse de otros tipos de pequeñas sociedades
tradicionales de las que hablaremos más adelante en este capítulo.

¿Las primeras "sociedades de la abundancia"?


A diferencia de los mbuti, la mayoría de las sociedades cazadoras y recolectoras que aún
perviven están confinadas en zonas inhóspitas. Cabe la posibilidad de que dichos grupos
vivan al borde del hambre, ya que el medio es demasiado duro para proporcionar más que lo
mínimo imprescindible para subsistir. Hace tiempo que los cazadores y recolectores vienen
siendo expulsados de las regiones más fértiles del mundo, y el hecho de que se encuentren
en una situación en la que la supervivencia es una lucha constante ha llevado a muchos
académicos a suponer que siempre vivieron en condiciones de escasez material. Pero lo más
probable es que no fuera así en el pasado. Un destacado antropólogo, Marshall Sahlins, ha
denominado a los cazadores recolectores las "primeras sociedades de la abundancia",
porque tenían más de lo necesario para satisfacer sus necesidades (Sahlins, 1972). Los
antiguos cazadores y recolectores que vivían en las regiones más hospitalarias del mundo no
tenían que emplear la mayor parte del día en el trabajo, "dedicados a la producción". Es
probable que muchos trabajasen una media de horas al día inferior a la de los empleados de
las modernas fábricas y oficinas. Los cazadores y recolectores apenas tienen interés en crear
una riqueza material más allá de lo estrictamente necesario para cubrir sus necesidades
básicas. Sus principales preocupaciones son normalmente los valores religiosos y las
actividades ceremoniales y rituales. Muchos cazadores y recolectores participan
regularmente en elaboradas ceremonias, dedicando gran parte de su tiempo a la preparación
de los vestidos, las máscaras, el maquillaje u otros objetos sagrados utilizados en tales
rituales. Algunos autores, especialmente los influidos por la socio biología, han relacionado la
preeminencia de la caza en estas sociedades con el impulso humano universal hacia la guerra
pero, de hecho, las sociedades de cazadores y recolectores parecen poco belicosas, Los
instrumentos utilizados para la caza son rara vez empleados como armas contra otros
humanos. Ocasionalmente pueden producirse peleas entre diferentes grupos pero no suelen
tener mucha trascendencia: las bajas son mínimas o nulas. La guerra, en el sentido moderno
del término, es completamente desconocida entre los cazadores y recolectores, que carecen
de guerreros especialistas. La caza es, en sí misma y sobre todo, una actividad cooperativa.
Los individuos pueden salir a cazar solos, pero casi siempre comparten los resultados de esta
actividad, por ejemplo, la carne de un cerdo salvaje o un jabalí, con el resto del grupo. Los
cazadores y recolectores no son meramente gente "primitivas" cuya forma de vida carece
por completo de interés para nosotros. Estudiar su cultura nos permite ver más claramente
que algunas de nuestras instituciones están lejos de ser rasgos "naturales" de la vida
humana. Sin duda, no debemos idealizar las circunstancias en las que han vivido los
cazadores y recolectores pero, a pesar de todo, la ausencia de guerras y de desigualdades
importantes basadas en la riqueza y el poder, así como el énfasis en la cooperación más que
en la competencia nos recuerdan y enseñan que el mundo creado por la moderna civilización
industrial no es necesariamente sinónimo de "progreso".

2. Sociedades de pastores y agrarias


Hace miles de años, ciertos grupos de cazadores y recolectores empezaron a dedicarse a la
cría de animales domésticos y al cultivo de trozos fijos de tierra como medio de
supervivencia. Las sociedades de pastores son aquéllas que dependen principalmente de la
ganadería doméstica, mientras que las sociedades agrarias cultivan (practican la
agricultura). Numerosas sociedades han combinado la economía de pastoreo con la agraria.
a) Sociedades de pastores
Los pastores, dependiendo del medio en el que viven, crían y guardan vacas, ovejas, cabras,
camellos o caballos. Hoy día siguen existiendo numerosas sociedades de pastores,
concentradas principalmente en áreas de África, Oriente Medio y Asia central. Estas
sociedades suelen encontrarse en regiones con extensas praderas, en desiertos o en las
montañas. Dichas regiones no se prestan a una agricultura productiva pero si pueden
alimentar a diversos tipos de ganado. Por lo general, las sociedades de pastores migran de
un área a otra según van cambiando las estaciones. Al disponer de tracción animal,
atraviesan distancias mucho mayores que los pueblos cazadores y recolectores. En
consonancia con sus hábitos nómadas, los habitantes de las sociedades de pastores no
suelen acumular cuantiosas posesiones materiales, aunque su modo de vida es, en este
sentido, más complejo que el de los cazadores y recolectores. Como la domesticación de
animales proporciona un aporte regular de alimento, estas sociedades suelen ser más
amplias que las comunidades de cazadores y recolectores. Algunas sociedades de pastores
agrupan a un cuarto de millón de personas o incluso más. Al recorrer grandes territorios,
los pastores entran regularmente en contacto con otros grupos. Con frecuencia comercian,
y también hacen la guerra. Muchas culturas basadas en el pastoreo han sido pacíficas, con
el único deseo de atender a su ganado y de participar en los rituales y ceremonias de la
comunidad. Otras han sido notablemente belicosas y se ganaban la vida mediante la
conquista y el pillaje, y también cuidando animales. Las sociedades de pastores presentan
mayores desigualdades de riqueza y poder que las comunidades cazadoras y recolectoras.
En concreto, los jefes, líderes tribales o señores de la guerra a menudo ejercen un
considerable poder personal.
 Los nuer: E. E. Evans-Pritchard, que estudió a los nuer, una sociedad del sur de Sudán,
en África (Evans-Pritchard, 1940), proporcionó la descripción clásica de una sociedad de
pastores. El sustento de los nuer depende principalmente de la cría de vacas, aunque
también tienen algunos cultivos. Viven en poblados que están a una distancia de entre
ocho y treinta kilómetros. En los años treinta, cuando Evans-Pritchard realizó su estudio,
los nuer eran unos 200.000 en total. Todos hablaban la misma lengua y seguían las
mismas costumbres, pero carecían de una autoridad política central o de cualquier
forma de gobierno. Los nuer se dividen en tribus que a veces colaboran entre sí pero,
por lo general, viven separados. Cada tribu posee su propia porción de tierra, delimitada
normalmente por arroyos. Sin embargo, la tierra no tiene para los nuer una excesiva
importancia, más allá del hecho de que es el lugar donde apacentar el ganado. Una
parte del año, la estación seca, la pasan en campamentos cercanos a las lagunas. Gran
parte de la vida de los nuer está ligada a su ganado, el cual es, en muchos sentidos,
crucial para su cultura. Sienten un profundo desprecio por los pueblos vecinos que
tienen poco o ningún ganado. Cada una de las etapas principales de la vida -nacimiento,
entrada en la edad adulta, matrimonio y muerte- está marcada por rituales relacionados
con el ganado. Con frecuencia, a los hombres se les llama por el nombre de su buey
favorito y a las mujeres por el de la vaca que prefieren entre las que ordeñan. Es muy
habitual que las tribus nuer guerreen entre sí y también que creen alianzas para
enfrentarse a un enemigo exterior. Del mismo modo que viven para su ganado guerrean
en su nombre; por ejemplo, atacan a los cercanos dinka, otra sociedad de pastores, para
robarles sus rebaños. Existe el siguiente dicho entre los nuer: "Ha muerto más gente por
una vaca que por ninguna otra causa".
b) Sociedades agrarias
Parece que las sociedades agrarias surgieron aproximadamente en la misma fecha que las
de pastores. En un momento dado los grupos de cazadores y recolectores empezaron a
sembrar sus propios productos en vez de recolectar simplemente lo que crecía silvestre.
Esta práctica se utilizó por vez primera en lo que se conoce como "horticultura", el cultivo
de pequeños huertos mediante simples azadones o instrumentos para cavar. Muchos
pueblos del mundo siguen dependiendo principalmente de la horticultura para sobrevivir.
Al igual que el pastoreo, la horticultura proporciona un suministro de alimentos más seguro
que la caza o la recolección y permite, por tanto, abastecer a comunidades más amplias. Al
no ser nómadas, las culturas que viven de la horticultura pueden acumular una mayor
cantidad de posesiones materiales que las comunidades de cazadores y recolectores. Una
vez que los grupos se han asentado en un determinado territorio, pueden establecer
comercio regular y vínculos políticos con otros poblados distantes. El comportamiento
guerrero es común entre las sociedades hortícolas, aunque el nivel de violencia tiende a ser
menos pronunciado que entre algunos grupos de pastores. Aquellos que cultivan no suelen
ser diestros en las artes del combate; por el contrario, los hombres de las tribus de pastores
nómadas pueden formar ejércitos de saqueadores.
 Los gururumba: Una tribu de Nueva Guinea con más de mil miembros que viven en seis
poblados (Newman, 1965). En cada uno de ellos hay varios huertos vallados, dentro de
los cuales diferentes familias poseen terrenos. Todos, adultos y niños sin excepción, se
ocupan del cuidado de las tierras, aunque hombres y mujeres son responsables de
distintos tipos de frutos y vegetales. Cada familia posee más de un terreno y cultiva
diferentes plantas en cada época del año, de modo que su provisión de alimentos es
constante. La cultura gururumba se basa en un complicado sistema de intercambio de
regalos ceremonial entre las familias, a través del cual se puede lograr prestigio dentro
de la comunidad. Así, la gente tiene unos huertos en los que cultiva lo que satisfará sus
necesidades cotidianas y otros en los que siembra productos de "prestigio", que reciben
mayor cuidado que los ordinarios. Los gururumba también crían cerdos pero, en
general, no para comerlos sino para intercambiarlos como regalos cuyo objeto es
alcanzar una posición en la comunidad. Cada pocos años se celebra una gran fiesta del
cerdo, en la que cientos de estos animales se sacrifican, cocinan y ofrecen como regalo.
Como ocurre en los grupos de pastores, existe entre los gururumba una desigualdad
mayor que en las culturas cazadoras y recolectoras. Los jefes y líderes tribales
representan un papel destacado y existen diferencias considerables entre las riquezas
materiales que poseen las personas.
3. Civilizaciones no industriales o estados tradicionales
Aproximadamente desde el año 6000 a.C., tenemos pruebas de la existencia de sociedades
de mayores dimensiones que las hasta entonces conocidas y que contrastan en ciertos
sentidos con los tipos anteriores (Burns y Ralplh, 1974). Estas sociedades se basaban en el
desarrollo urbano, presentaban desigualdades muy pronunciadas de riqueza y poder, y
estaban relacionadas con el dominio de reyes o emperadores. Debido al hecho de que
conocieron la escritura y un florecimiento de la ciencia y el arte, se las suele llamar
civilizaciones. Sin embargo, y puesto que desarrollaron una forma de gobierno más
estructurada que otras sociedades, el término estados tradicionales también se emplea
para referirse a ellas. La mayoría de los estados tradicionales eran también imperios; sus
dimensiones eran fruto de la conquista y de la incorporación de otros pueblos (Eisenstadt,
1963; Claessen y Skalnik, 1978. Kautsky, 1982). Así fue, por ejemplo, en la antigua China y
en Roma. En su apogeo, en el siglo I d.C., el imperio romano se extendió desde las Islas
Británicas, en el noroeste de Europa, hasta más allá de Oriente Medio. El Imperio chino,
que duró más de dos mil años. Hasta el umbral de este siglo, cubría la mayor parte de la
inmensa región del este de Asia ocupada en la actualidad por la China moderna.
Hoy día no existe en el mundo ningún estado tradicional. Aunque algunos, como China y
Japón, permanecieron prácticamente intactos hasta principios del 41 siglo XX, todos han
sido destruidos o absorbidos por sistemas más modernos. Los primeros estados
tradicionales se desarrollaron en Oriente Medio, sobre todo en las fértiles orillas de los ríos.
El Imperio chino data del año 2000 a.C., un momento en el que también existían poderosos
estados en los territorios que hoy ocupan India Y Pakistán. Existió un cierto número de
estados tradicionales en Latinoamérica, como los aztecas de México y los incas del Perú. El
establecimiento del Estado inca se remonta a un siglo antes de la llegada del conquistador
español Pizarro, quien desembarcó en América del Sur en 1535 con un pequeño grupo de
soldados. Sin embargo, mediante alianzas con otras tribus hostiles a los incas, logró con
extremada rapidez la caída del Estado inca y su anexión a España. El suyo fue el primero de
una serie de encuentros entre las influencias occidentales y los estados tradicionales que,
finalmente, supondrían la desaparición de éstos.
 Los mayas: Como ejemplo de estado tradicional nos centraremos, en una tercera
civilización americana, la de los mayas, asentada en la península de Yucatán, junto al golfo
de México. La civilización maya floreció entre el año 300 y el 800 d.C. Los mayas levantaron
complejos centros religiosos rodeados por sus hogares, todos construidos en piedra. Los
santuarios religiosos adoptaron la forma de inmensas pirámides y en la cima de cada una
de ellas había un templo. En Tikal, donde se encuentra la más alta de estas pirámides, la
ciudad circundante tenía unos 40.000 habitantes. Se trataba del principal centro
administrativo del Estado maya y, en realidad, de su capital.
La sociedad maya estaba gobernada por una clase aristocrática de sacerdotes guerreros.
Eran los más altos dignatarios religiosos, aunque también eran jefes militares que luchaban
en guerras constantes con los grupos cercanos. La mayoría de la población estaba
constituida por campesinos a los que se exigía que entregaran una parte de su producción
para la aristocracia gobernante, que vivía con cierto lujo.
No se sabe a ciencia cierta por qué desapareció la civilización maya, pero lo más probable
es que fuese conquistada por las tribus vecinas. Cuando llegaron los españoles hacía tiempo
que el Estado maya había desaparecido.
Rasgos del Estado tradicional

El Estado tradicional ha sido el único tipo de sociedad en la historia, antes de que surgiera la
moderna industrialización, en el que una proporción significativa de la población no se
ocupaba directamente en la producción de alimentos.

En las comunidades cazadoras y recolectoras, así como en las sociedades de pastores y


agrarias, había una división del trabajo bastante simple. La principal separación de tareas era la
existente entre hombres y mujeres. Por el contrario, en los estados tradicionales existía un
sistema ocupacional más complicado. Aún había una estricta división del trabajo por sexos y
las tareas de las mujeres se limitaban principalmente al hogar y al campo. Sin embargo, entre
los hombres, asistimos al surgimiento de oficios especializados, como es el caso del mercader,
el cortesano, el administrador del gobierno y el soldado.

Existía también una división de clases elemental entre los grupos aristocráticos y el resto de la
población. El gobernante era la cabeza de una de las "clases dominantes", que poseía el
derecho exclusivo de acceder a las más altas jerarquías sociales. En términos materiales, los
miembros de esta clase solían vivir con comodidades y lujos considerables. Por el contrario, las
condiciones de vida de la mayor parte de la población solían ser muy duras. La posesión de
esclavos era un rasgo común en estas sociedades. Un número reducido de estados
tradicionales surgieron mediante el comercio, en cuyo caso estaban gobernados por
mercaderes, pero la mayoría se establecieron mediante una conquista militar o conllevaron un
aumento sustancial de sus fuerzas armadas (McNeill, 1983; Mann, 1986).

Los estados tradicionales asistieron a la aparición de ejércitos profesionales, anticipándose así


a los modernos tipos de organización militar. El ejército de Roma, por ejemplo, era un cuerpo
de hombres muy disciplinados y con un entrenamiento intensivo, que constituyó la base de la
expansión del Imperio romano. En los estados tradicionales encontramos, además, el
comienzo de la mecanización de la guerra. Las espadas, las lanzas, los escudos y el equipo para
el asedio empleados por el ejército romano fueron manufacturados por artesanos
especializados. En las guerras desatadas entre los estados tradicionales, y entre éstos y las
tribus "bárbaras", las bajas eran mucho más numerosas de lo que habían sido hasta entonces.

SOCIEDAD INDUSTRIAL
Orígenes
Comprende el periodo histórico entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XX
que nació en Inglaterra como resultado de la revolución industrial.

Sociedad industrial es el término sociológico e historiográfico con el que se refiere a las


sociedades con estructura social moderna. Esa estructura se desarrolló en los países
occidentales en los que se llevó a cabo la Revolución industrial, a partir de la transformación
de la previa sociedad preindustrial o pre moderna o agraria. También puede definirse
generalmente como una sociedad de masas.

Características:
 Aparición de la fábrica y la máquina.
 La población activa trabaja en fábricas, en oficinas en vez de la agricultura.
 Es urbana y exige a la urbanización para que los trabajadores estén cercanos a los
centros de producción.
 Su sistema político es mucho más desarrollada.
 Crea la división del trabajo.
 Innovaciones tecnológicas.
 Pretende la máxima producción con una organización del trabajo.
 El aumento en el consumo de la energía.
 Hay un cambio demográfico.

Clases sociales:
Burguesía industrial
La burguesía venía ascendiendo económica y socialmente desde la Alta Edad Media,
cuando aparecieron los gremios y las ciudades comenzaron a ser importantes. Con la
sociedad industrial alcanzó su punto más alto.

Clase obrera:
La clase obrera es otra de las que aparecieron al crearse la sociedad industrial. Parte de ella la
formaron los antiguos campesinos que, ya sea por la mecanización del campo o por otras
circunstancias, debieron buscar trabajo en las fábricas. Lo mismo le ocurrió a los artesanos con
producción pequeña.

Tipos de sociedad industrial


Se pueden encontrar tres tipos diferentes de sociedad industrial dependiendo de la época. La
primera es la que nace inmediatamente después de la Revolución Industrial, en la segunda
mitad del siglo XVIII. La industria textil, la revolución en los transportes y la energía de vapor
son sus principales puntos característicos

El segundo tipo comenzó a finales del siglo XIX. El petróleo pasó a ser la base de la económica
y la electricidad se expandió por todas partes. Las industrias más importantes fueron las
metalúrgicas, la automovilística y la química.

La última es la que se está produciendo actualmente, la llamada post industrial. La informática


y la robótica, así como las nuevas tecnologías de la información, son sus características
principales.

SOCIEDAD POSINDUSTRIAL
Se refiere al impacto de las nuevas tecnologías de la información sobre la sociedad donde se
caracterizan por el uso extensivo de estas, ya que sirven para procesar, almacenar y transmitir
información y conocimientos.

La globalización supone un cambio enorme. Todos los cambios provocan crisis, los grandes
cambios provocan grandes crisis. La globalización ha traído una crisis de crecimiento inmensa,
de nivel planetario y múltiple en sus efectos.

La desventaja, es que no tenemos perspectiva histórica y esto provoca confusión además de


grandes impactos.

Impactos:
 Económicos:
La tercerización supone que la población activa del sector de los servicios supera en número a
la del sector secundario. Pero no sólo eso, los cambios introducidos por las tecnologías de la
información han provocado que la forma de trabajo propia de este sector se difunda por todos
los demás.

Por lo tanto, se pueden bajar sueldos y recortar beneficios sociales, se puede acabar con el
Estado del Bienestar, incluso en los países más desarrollados.

 Cultural:

Una crisis cultural con el pulso entre el ideal de la cultura occidental impuesta y la resistencia
de las culturas locales que tratan de no ser comidas por dicha imposición. Además, podríamos
hablar de una crisis de las religiones, fundamentalismos para defender diferentes
personalidades de lo sagrado en un mundo tecnológico que cada vez deja menos espacio a lo
sacro. Y por último de una continua crisis humanitaria con hambrunas y epidemias en las
zonas pobres del planeta.

 Político:

En lo político tenemos una sociedad internacional que sigue dividida formalmente en Estados
soberanos, unos poderosos e influyentes y otros casi insignificantes, pero todos con intereses
particulares. Así, por ejemplo, los Estados son incapaces de proteger sus programas de
bienestar porque los desequilibrios del globo conducirán al capital a gravitar hacia los Estados
con costes de bienestar bajos.

 Social:

En las sociedades posindustriales la familia nuclear sigue siendo la estructura familiar más
común, pero han aparecido nuevos modelos de familia gracias a los cambios sociales
relacionados con los matrimonios – en muchos casos ya no son uniones para toda la vida – y
por la mayor tolerancia social hacia la homosexualidad. De esta manera han surgido las
familias monoparentales y las uniones homosexuales.

 Ambiental:

Tenemos muchos problemas, el peligro nuclear agravado por la falta de control del
armamento atómico, la degradación de la naturaleza y la amenaza cada vez más patente del
calentamiento global, la desigualdad entre clases y entre países y los conflictos étnicos,
religiosos, comerciales y políticos, entre otros.

Se dice que “La Tierra es una nave que se propulsa mediante cuatro motores incontrolados: la
ciencia, la técnica, la economía y el lucro”; la pregunta sería: ¿seremos capaces de pilotar
nuestra nave sin estrellarnos?
CONCLUSIONES
 En este trabajo nos hemos propuesto presentarle un abanico de diferentes tipos de
sociedades tanto del pasado como del presente, y hacerle ver cómo han surgido y
cómo podrían estar cambiando.

 Durante gran parte de la historia, la mayoría de las sociedades del mundo eran
sociedades cazadoras, recolectoras, horticultoras y agrícolas.

 Durante los últimos pocos siglos hemos visto cómo algunas sociedades se han
«modernizado», incorporando los avances tecnológicos en sus economías, y
adoptando el capitalismo. Estas sociedades fueron centro de atención de los primeros
sociólogos como Marx, Durkheim y Weber.

 Muchas sociedades industrializadas están entrando en otra fase de evolución social


relacionada con las tecnologías de las computadoras y con la globalización.

Bibliografía
George Ritzer - Teoría Sociológica Moderna

Anthony Giddens – Sociología

John J. Macionis y Ken Plummer - Sociología