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TALLER 3

SIGNOS LINGUISTICOS

ANDREA GUTIERREZ

GABRIELA NOGUERA

LENGUAJE, PEDAGOGÍA Y COGNICIÓN

ERLINDA ESCORCIA DUNCAN

III SEMESTRE

ESCUELA NORMAL SUPERIOR DEL DISTRITO DE BARRANQUILLA.

“PROGRAMA DE FORMACIÓN COMPLEMENTARIA”

2018.

Ferdinand de Saussure
(Ginebra, 1857 - id., 1913) Lingüista suizo. Estudió sánscrito en Leipzig, bajo el
influjo de la escuela de neogramáticos, que pretendía renovar los métodos del
estudio de la gramática comparada. En 1879 publicó con éxito una Memoria
sobre el sistema primitivo de las vocales en las lenguas indoeuropeas, y un año
después leyó su tesis doctoral, Sobre el empleo del genitivo absoluto en
sánscrito (1880), a partir de lo cual fue nombrado profesor de gramática
comparada en la École des Hauts Études de París, y participó activamente en los
trabajos de la Sociedad lingüística.

En 1891 regresó a Ginebra, donde fue profesor de sánscrito y, entre 1907 y


1910, de gramática comparada y de lingüística general. Fueron sus discípulos C.
Bally y A. Séchehaye quienes publicaron su Curso de lingüística general (1916),
una síntesis de sus tres últimos años como profesor extraída a partir de los
apuntes de clase.

A pesar de que la repercusión de dicha obra no fue inmediata, sí resultó decisiva


para el desarrollo de la lingüística en el siglo XX. A sus lecciones se deben una
serie de distinciones fundamentales, tales como la de lengua (sistema ideal y
social) y habla (realización concreta, individual), pero sobre todo su definición
de signo como entidad psíquica formada por un significante y un significado, los
cuales serían inseparables.

En efecto, la relación de significación debe pensarse a partir de una teoría del


valor, es decir, que la posibilidad de remitir a algo fuera del lenguaje dependerá
del sistema total de la lengua y de la relación formal de los términos entre sí.
Esta idea está en la base del estructuralismo, teoría lingüística que conoció un
gran auge en Francia durante las décadas de 1950 y 1960.

LEGADO

Aunque la repercusión de esta obra no fue inmediata, en los años siguientes su


aporte fue trascendente para el desarrollo de esta ciencia durante el pasado
siglo. Así mismo esta obra fue la inspiración del movimiento intelectual que
comenzó con la obra de Levi-Strauss, Tristes trópicos,
denominado estructuralismo. En sus estudios sobre las afasias Roman
Jakobson obtuvo mucha inspiración a partir de las consideraciones de Saussure
y luego, por su parte, Jacques Lacan elaboró teorías en las cuales sintetizaba la
obra de Sigmund Freud, con la de Jakobson, Lévi-Strauss y Saussure; en
cuanto a Saussure, Lacan consideraba que hay que replantear el modelo
saussuriano del signo lingüístico, el modelo saussuriano cerrado y biunívoco
entre sdo (significado) y Ste (significante) sería correcto en los animales
irracionales pero es abierto en el Homo sapiens. Lacan invierte el diseño del
signo lingüístico saussuriano: el Ste. es puesto arriba, la barra que lo separa
del significado se expresa señalando a la represión y el significado se desplaza
bajo tal barra hasta el punto que, según la opinión de Lacan, "bajo" un
Significante hay nada. En cuanto a Lévi-Strauss, toma de Saussure
especialmente sus criterios de oposiciones binarias y discretas (como las que
pudieran ocurrir entre los fonemas) y los ejes sincrónico y diacrónico para
elaborar una compleja antropología estructuralista (tal cual se puede observar
en El pensamiento salvaje o en Las estructuras de parentesco).8

Estructuralismo
El estructuralismo es un enfoque de investigación de las ciencias sociales que
creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el
lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX.

Contexto

El término no hace referencia clara a una escuela definida de pensamiento


filosófico como la antropología cultural, la lingüística, el marxismo, etc.,
aunque tiene derivaciones filosóficas de consideración.
La obra de Ferdinand de Saussure Curso de lingüística general (1916) es
considerada habitualmente el punto de origen de las ideas subyacentes a dicho
planteamiento.
Definición

En general, es un enfoque filosófico que trata de analizar un campo específico


como un sistema complejo de partes relacionadas entre sí, al decir de Roman
Jakobson. Por tanto, en términos amplios y básicos el estructuralismo busca
las estructuras a través de las cuales se produce el significado dentro de una
cultura. De acuerdo con esta teoría, el significado es producido y reproducido a
través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas
de significación (estudiando cosas tan diversas como la preparación de la
comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no
literarios, formas de entretenimiento, etc.).
La novedad que introduce este enfoque no es la idea misma de estructura, ya
presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la
eliminación en ella de un concepto central que ordene toda la realidad, como
sucedía con las ideas platónicas.[cita requerida]
Para F. Wahl, la cesura estructuralista pasa por el concepto de signo.1
El iniciador y más prominente representante de la corriente fue el antropólogo
y etnógrafo Claude Lévi-Strauss (década de 1940), quien analiza fenómenos
culturales como la mitología y los sistemas de parentesco.
Durante los años 1940 y 50, la escena filosófica francesa se caracterizó por
el existencialismo, fundamentalmente a través de Jean-Paul Sartre,
apareciendo también la fenomenología, el retorno a Hegel y la filosofía de la
ciencia, con Gastón Bachelard.
Cuando en la década de 1960 Sartre se orienta hacia el marxismo, surge un
nuevo modo de pensar, el estructuralismo. Claude Lévi-Strauss inicia este
nuevo movimiento, basándose en las ideas de la etnología. Más tarde le
seguirán Jacques Lacan en el psicoanálisis, Louis Althusser en el estudio del
marxismo y, finalmente, Michel Foucault, desde un punto de vista muy crítico
con la ambiciones estructurales.
Cabe destacar que Althusser y Foucault rechazaron la clasificación de su
pensamiento dentro del estructuralismo (tal como aparece en su arqueología
de las ciencias humanas, Las palabras y las cosas), y en rigor únicamente Lévi-
Strauss realizó una reflexión explícita sobre el estructuralismo como método.
En cualquier caso, se trata de un alejamiento de perspectivas meramente
historicistas o subjetivistas bajo el intento de hallar una nueva orientación para
la investigación que tome como bases correspondencias funcionales entre
distintos elementos que forman parte de las distintas disciplinas.
Signos lingüísticos según el estructuralismo
El movimiento del estructuralismo lingüístico se sitúa a comienzos del siglo
XX y supone ya el arranque de la lingüística moderna. Su iniciador
fue Ferdinand de Saussure con su Curso de lingüística general (1916), que fue
una obra publicada póstumamente por dos de sus discípulos, quienes se
basaron en apuntes de clase de estudiantes que habían escuchado a Saussure
durante sus tres últimos años en la Universidad de Ginebra.
El estructuralismo surge como una reacción frente a las investigaciones
lingüísticas comparativistas de la gramática comparada, frente a las
investigaciones diacrónicas de la gramática histórica y frente a las
investigaciones positivistas de los neogramáticos.
Este nuevo movimiento propuso, en cambio, una nueva concepción de los
hechos del lenguaje, considerándolos como un sistema en el cual los diversos
elementos que lo integran ofrecen entre sí una relación de solidaridad y
dependencia tal que forman una estructura. De todos modos la noción de
lengua como «sistema» era admitida antes de la aparición de Saussure; pero
Saussure, además de reforzar esa idea, agregó la idea de que la lengua es
«forma» y no «sustancia», y de que las unidades de la lengua solo pueden
definirse mediante sus relaciones.1 El estructuralismo fundado por Saussure,
que habla de «la estructura de un sistema», continuó desarrollándose en
Europa por lingüistas posteriores, surgiendo más tarde diversas escuelas
estructuralistas, como la Escuela de Ginebra, el Círculo Lingüístico de Praga y
la Escuela de Copenhague.
El signo lingüístico
Lo que el signo lingüístico une, es un concepto (significado) y una imagen
acústica (significante). Por lo tanto el signo lingüístico es la combinación de
ambos, y es la base de Saussure, según afirma en su curso, hablando de una
ciencia nueva, la semiología.4 El significante es una representación mental de
los sonidos que forma un signo. Lo observamos cuando nos hablamos a
nosotros mismos mentalmente. El significado es la representación mental de la
realidad, la interpretación del concepto.
Los signos no aparecen de forma aislada, sino que se hallan en relación.
Saussure propuso dos tipos:

 Sintagmática: Se da entre dos signos que están copresentes en el


discurso.
 Paradigmática: Se establece entre los signos que están presentes y los
que están ausentes.
Para Saussure la conexión entre el significado y el significante es arbitraria, es
decir, convencional, socialmente construida. Con esto quiere decir que no hay
ninguna relación intrínseca entre el sonido (significante) y el concepto
(significado). La forma más evidente de comprobarlo es que en distintos
idiomas un mismo concepto recibe distintos significantes (ej. árbol/tree). Por lo
tanto, la conexión entre significante y significado sería producto de la
interacción humana.
Saussure creía que los conceptos son productos mentales y no entidades
independientes de la mente. La idea es que percibimos la realidad a través de
los conceptos ya que no tenemos acceso a esas entidades independientes, por
lo que no se puede asegurar que dos personas tengan el mismo significado en
mente al usar un mismo significante. Los ejemplos con colores son muy
ilustrativos al respecto. Para Saussure no podemos estar seguros de que
estemos viendo la misma tonalidad cuando usamos el significante «rojo». La
adquisición de la noción «rojo» también sería producto de la interacción
humana, por la cual, por ejemplo, en un momento determinado de nuestra
vida a uno le mostrarían una tonalidad y le dirían que aquello es «rojo». En ese
momento se produciría la conexión arbitraria entre el significado (la tonalidad)
y el significante («rojo»). Entonces, para Saussure uno puede estar seguro de
usar el mismo significante que otra persona ("rojo") pero no de que se esté
viendo la misma tonalidad, esto es, teniendo el mismo significado en mente.
Según Saussure, la única manera de probar que se tiene el mismo significado
sería acudir a las entidades independientes de la mente, y en la medida en que
no podemos aislarnos de ella, nuestra percepción de la realidad se ve
mediatizada por los conceptos que son constructos mentales.
Todo esto prueba para Saussure que el lenguaje es una institución social.
Como en el último ejemplo, los signos adquieren su función y su significado a
través de la práctica social y el intercambio humano. Cuando un signo está
socialmente establecido adquiere estabilidad, por lo que no cambiaría
fácilmente. Aun así, el significado de un signo es más probable que cambie con
el contexto, esto es, su uso social.5
La estructura del lenguaje
Para Saussure y los estructuralistas los signos están interconectados formando
la estructura del lenguaje. En su Curso de lingüística general (1916) Saussure
defendió que el lenguaje es un sistema formal basado en la diferenciación de
los elementos que lo constituyen. Este sistema fue posteriormente llamado
«estructura», de aquí que la aproximación general a esta concepción del
lenguaje se llama Estructuralismo.
Por lo tanto, la estructura del lenguaje se basa en su diferenciación entre los
signos. En el caso de los significantes, la diferenciación consiste en que su
sonido o su dibujo (las grafías unidas en cierto orden que forman un
significante, ej. calle) son distintos de otros sonidos o dibujos de otros
términos de la estructura.
Respecto al significado, Saussure decía que era abstraído a partir de la relación
entre los conceptos que formaban la estructura del lenguaje. Con ello quería
decir que el significado no es algo intrínseco a la palabra, sino algo extrínseco
respecto a los otros significados dentro de la estructura. Por ejemplo, tomando
de nuevo el significado de «rojo», para Saussure dicho significado se
entendería a partir de las relaciones negativas que mantendría con los otros
significados del lenguaje. La idea sería que uno sabe qué es «rojo» por
contraste, diciendo: no es azul, no es lila etc., pero no sólo con los demás
colores sino con todos los significados, ya que en la estructura o sistema del
lenguaje cada término (con su significado y significante) está relacionado con
todos los demás al mismo tiempo.
Esto significa que la estructura del lenguaje no puede ser concebida de manera
atomística, esto es: que sus elementos (los signos) puedan separarse unos de
otros. Por eso los estructuralistas defienden la perspectiva holística, esto es: la
idea de que las propiedades de un sistema no pueden ser determinadas o
explicadas a partir de sus componentes aislados. De aquí que la estructura del

lenguaje se base en la relación diferencial entre los términos y que dichos


términos no puedan entenderse sin tener en cuenta su interconexión.
Lenguaje
Un lenguaje (del provenzal lenguatge1 y del latín lingua) es un sistema
de comunicación estructurado para el que existe un contexto de uso y ciertos
principios combinatorios formales. Existen contextos tanto naturales como
artificiales.

Desde un punto de vista más amplio, el lenguaje indica una característica


común a los humanos y a otros animales (animales no simbólicos) para
expresar sus experiencias y comunicarlas a otros mediante el uso de
símbolos, señales y sonidos registrados por los órganos de los sentidos. Los
seres humanos desarrollan un lenguaje complejo que se expresa con
secuencias sonoras y signos gráficos. Por su parte, los animales desarrollan
una comunicación a través de signos sonoros, olfativos y corporales que en
muchos casos distan de ser sencillos.

 El lenguaje humano se basa en la capacidad de los seres humanos para


comunicarse por medio de signos lingüísticos (usualmente secuencias
sonoras, pero también gestos y señas, así como signos gráficos).
Principalmente, lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así, hay
diversos tipos de lenguaje. En cuanto a su desarrollo, el lenguaje humano
puede estudiarse desde dos puntos de vista complementarios:
la ontogenia y la filogenia. La primera analiza el proceso por el cual el ser
humano adquiere el lenguaje, mientras que la segunda se encarga de
estudiar la evolución histórica de una lengua.2
 El lenguaje animal se basa en el uso de señales visuales, sonoras y
olfativas, a modo de signos, para señalar a un referente o un significado
diferente de dichas señales. Primates y otras especies construyen
proposiciones simples (sustantivo, verbo y adjetivo).3 Dentro del lenguaje
animal están los gritos de alarma, el lenguaje de las abejas, etc.
 Los lenguajes formales son construcciones artificiales humanas que se
usan en matemática y otras disciplinas formales, incluyendo lenguajes de
programación. Estas construcciones tienen estructuras internas que
comparten con el lenguaje humano natural, por lo que pueden ser en parte
analizados con los mismos conceptos que éste.
Aunque el antropocentrismo casi hasta finales de siglo XX establecía
taxativamente una diferencia absoluta entre el lenguaje humano y el de los
antes llamados «animales irracionales», la acumulación de gran cantidad de
estudios (especialmente ethológicos) demuestra que muchos animales no
humanos, especialmente con áreas cerebrales corticales muy o bastante
desarrolladas (bonobos, chimpancés y otros primates, así como cetáceos -
especialmente definidos-, aves -especialmente loros, cuervos, palomas,
elefantes, perros, gatos, equinos etc. poseen lenguajes bastante más
complejos (y más cercanos al humano) que el supuesto por Pávlov y
los reflejos condicionados o los conductistas anglosajones que todo lo reducían
las actividades psíquicas a un mero circuito reflejo mecanicista de estímulo-
respuesta. En rigor Pávlov no era tan mecanicista pero suponía al lenguaje de
los animales no humanos como correspondiente a un primer sistema de
señales (basado principalmente en el estímulo respuesta tras la reiteración de
un estímulo que se asocia una "recompensa" [que implica al circuito de
premio-recompensa ] o a la ausencia de la misma que genera un hábito
o habitus) mientras que para el ser humano Pávlov supone un segundo
sistema de señales que es un salto cualitativo respecto al primero y que es el
lenguaje humano que es heurístico al estar abierto respecto al ciclo de
estímulo-respuesta.4
La facultad del lenguaje no es el resultado de un aprendizaje, sino que
es congénita, es decir, nace con el ser humano.5 Además, se presenta de igual
manera en todos los seres humanos, independientemente del momento
histórico y del lugar geográfico, es decir, es universal.5 Las lenguas pueden
aprenderse y olvidarse, pero la capacidad del lenguaje no.5
Habla
El habla (del latín fābŭla 'rumor, conversación, habladuría') no se puede
referir propiamente a un acto de habla o a la realización de una serie de
formas lingüísticas por parte de un hablante.

 En el primer del sentido un acto de habla es un acto de voluntad e


inteligencia que ocupa una persona para poder producir una lengua y
comunicarse. Desde esta perspectiva, como acto individual, se opone a la
lengua, que es social, pero están relacionadas entre sí ya que una depende
directamente de la otra, la lengua necesita del habla para que esta se
produzca y el habla necesita de la lengua para ser comprensible. Desde un
punto de vista de la psicolingüística, el habla es la materialización individual
de los pensamientos de una persona, es la manera en que cada individuo
usa la lengua. Así el habla caracteriza la conducta lingüística de un hablante
individual, por lo tanto, se expresa en nociones de lo que somos. Es el acto
de emitir un mensaje basado en el conocimiento y experiencias de cada
individuo, de acuerdo con su estilo propio y personal.

 En el segundo sentido, el de la lingüística descriptiva, es tradicional la


diferencia entre "lengua y habla" (langue et parole) introducida
por Ferdinand de Saussure en su Curso de lingüística general. El habla sería
una selección asociativa entre imágenes acústicas y conceptos que tiene
acuñados un hablante en su cerebro y el acto voluntario de fono-
articulación.
Características generales del signo lingüístico
a) Arbitrario: el signo es arbitrario, porque no existe ninguna relación natural,
motivada, necesaria entre significante y significado. Por ejemplo, no hay
obligación alguna de que el concepto, la idea de gato se exprese por los cuatro
fonemas españoles /gato/.

b) Lineal: el significante es lineal, ya que, para expresarlo, se requiere


disponer los sonidos en una secuencia ordenada, unos primeros y otros
después, siendo imposible pronunciarlos al unísono. Así el significante
/murciélago/ requiere pronunciar diez sonidos ordenados durante algunos
segundos; en lo escrito el significante implica un tiempo y un espacio.

c) Intencional: el signo tiene una finalidad, una función, pues el acto de


comunicarse cumple ciertas necesidades del hablante. Los enunciados pueden
servir, por ejemplo, como vehículo de la subjetividad: ¡Hoy es un gran día,
celebremos! o de la apelación: Los que no tengan autorización, retírense de
este lugar, o de la referencialidad: Los diccionarios se encuentran sobre la
mesa.
d) Convencional: el signo es convencional porque se establece por un acuerdo
social entre los miembros de una comunidad. Los hablantes se han concertado
tácitamente para denominar un referente; lo convencional o institucional del
signo se percibe en el cambio lingüístico: en Chile se dice aeropuerto; en
Argentina, aeroparque.
e) Cultural: el signo es cultural, porque manifiesta, por medio de una lengua
determinada, un vínculo particular entre los sujetos y el mundo que viven. Un
ejemplo: el gaucho argentino se dedica a la ganadería. Ha acuñado más de
doscientas palabras para referirse sólo a los pelajes de vacas y caballos, pero
para la riqueza vegetal realiza una división mínima en cuatro áreas:
 pasto (lo que sirve de alimento para sus animales),
 paja (lo que les sirve de lecho a los mismos),
 cardo (las plantas con madera con las cuales se puede hacer fogatas),
 y yuyo (aquello que no tiene función alguna).

f) Sistemático: el signo lingüístico forma parte de una lengua, por lo tanto, su


sentido depende de los demás signos. Ejemplo: el signo casa se vincula con
otros como: departamento, cabaña, mansión, construcción o pieza. Además
posee vínculos morfológicos con casona, caserío o caseta. La sistematicidad es
característica definitoria del signo, ya que los símbolos, señales e íconos no son
sistemáticos.
Monema
Un monema es una secuencia mínima o una transformación abstracta
de fonemas que provoca cambios de significado sistemático y regular allí
donde se añade o aplica.
Una definición clásica y no tan explícita es que un monema es la unidad
mínima de significado de la lengua o de la primera segmentación o
articulación. Informalmente se dice que son también las unidades mínimas que
componen la palabra en la gramática (aunque entonces debemos explicar que
significa aquí componer, cuando no se trata de monemas segmentales)

Fonema
Los fonemas (en griego antiguo: φώνημα [fónēma], ‘voz humana, sonido de
la voz’) son la articulación mínima de un sonido vocálico y consonántico.1 Por
otra parte, los fonemas son unidades teóricas básicas postuladas para estudiar
el nivel fónico-fonológico de una lengua humana. Es decir, un fonema es cada
una de las unidades segmentales postuladas para un sistema fonológico que dé
cuenta de los sonidos de una lengua.
En los sonidos consonánticos de acuerdo con el punto de articulación podemos
encontrar: labiales, labiodentales, coronales, interdentales, dentales, alveolare
s, postalveolares, retroflejas, palatales, velares, uvulares, faríngeas y glotales.
Sin embargo, es difícil encontrar lenguas que usen simultáneamente todos
estos puntos de articulación. Respecto al modo de articulación se
tienen oclusivas, fricativas, africadas y aproximantes.
Entre los criterios para decidir qué constituye o no un fonema se requiere que
exista una función distintiva: son sonidos del habla que permiten
distinguir palabras en una lengua.1 Así, los sonidos [p] y [b] son fonemas del
español porque existen palabras como /pata/ y /bata/ que tienen significado
distinto y su pronunciación sólo difiere en relación con esos dos sonidos (sin
embargo, en mandarín los sonidos [p] y [b] son percibidos como variantes
posicionales del mismo fonema).
Desde un punto de vista estructural, el fonema pertenece a la lengua,
mientras que el sonido pertenece al habla. La palabra <casa>, por ejemplo,
consta de cuatro fonemas (/k/, /a/, /s/, /a/). A esta misma palabra también
corresponden en el habla, acto concreto, cuatro sonidos, a los que la fonología
denominará alófonos, y estos últimos pueden variar según el sujeto que lo
pronuncie. La distinción fundamental de los conceptos fonema y alófono, está
en que el primero es una huella psíquica de la neutralización (un modelo) del
segundo que se efectúa en el habla.
Morfema
En morfología, un morfema es un monema independiente, es decir, un
fragmento mínimo capaz de expresar un significado, y que unido a
un lexema modifica su definición.1 En muchas lenguas los morfemas
generalmente están constituidos por una secuencia de fonemas, aunque en
otras lenguas algunos elementos fonéticos suprasegmentales como el tono,
el acento o la nasalidad pueden constituir una diferencia fonética que realiza
un fonema (en estos casos los morfemas no son un fragmento separable de la
palabra).
Tradicionalmente, se ha señalado que el «morfema es la unidad más pequeña
con significado de la lengua» aunque dicha definición no es demasiado útil
porque no aclara qué debe entenderse por significado, ni establece qué es una
unidad relevante. Informalmente los morfemas se clasifican en varios tipos:
morfemas léxicos o lexemas, morfemas gramaticales que a su vez se clasifican
en derivativos y flexivos. Algunos autores usan el término monema para
designar tanto a los lexemas como a los morfemas (gramaticales). Mientras
que otros usan el término morfema para designar cualquier tipo de monema,
sin importar si se refiere a un monema dependiente o no dependiente.
En las lenguas flexivas los morfemas constituyen la parte variable de la
palabra. El morfema, con valor gramatical, aparece siempre asociado al
lexema, con valor semántico. Ambos pueden descomponerse en unidades
menores: los fonemas, que no tienen significado gramatical ni semántico, y
que son las unidades mínimas de la Fonología.

Lexema
El lexema o raíz es un elemento del léxico con significado referencial, es
decir, aporta a la palabra una idea comprensible para los hablantes. Esto
diferencia a los lexemas de los gramemas, que son componentes gramaticales
que no tienen un significado por sí mismos, sino que son interpretables como
elementos relacionales, que modifican o complementan contrastando la
significación de la frase (es decir, su presencia o ausencia aporta algún matiz,
pero en sí mismos esos elementos no tienen una referencia extralingüística
clara).
El lexema es la parte fundamental de una palabra, tiene significado léxico
definido por conceptos y entidades tanto reales como imaginarias que se
recogen en el diccionario, que explica a qué se refieren dichas raíces.1 En
ocasiones la raíz constituye la palabra entera, pero en otras aparece algún
morfema más.
Prefijos y sufijos
Los prefijos y sufijos son elementos gramaticales que modifican el significado
del término que acompañan. Los prefijos se ubican inmediatamente antes de la
palabra que se va a modificar (raíz). Los sufijos se ubican inmediatamente
después de la raíz.

Ninguno de los dos puede utilizarse por sí mismo, ya que su sentido siempre
depende la palabra que modifican (raíz). Es decir que los prefijos y sufijos no
son autónomos, carecen de significado por sí mismos.

Algunas raíces son palabras autónomas mientras que otras transmiten un


sentido, pero no son utilizadas como palabras.
La gramática y sus partes
La gramática se define como el estudio de las reglas y principios que regulan el
uso del lenguaje dentro de la oración, pero esta ciencia se subdivide en niveles
específicos donde cada cual se preocupa de un área determinada. A
continuación, te presentaremos la definición de cada uno de ellos.
La gramática es parte del estudio general del lenguaje denominado lingüística.
Clásicamente el estudio de la lengua se divide en cuatro niveles:
* Nivel fonético-fonológico.
* Nivel sintáctico-morfológico.
* Nivel léxico-semántico.
* Nivel pragmático.
A veces se restringe el uso del término gramática a las reglas y principios que
definen el segundo de estos niveles. Sin embargo, la separación de los niveles
no es totalmente nítida porque ciertas reglas gramaticales se realizan en el
nivel fonético-fonológico e igualmente existen parámetros o criterios
semánticos que sirven para decidir cuándo una determinada construcción es
agramatical.
La fonética: es la rama de la lingüística que estudia la producción y
percepción de los sonidos de una lengua en sus manifestaciones físicas. Sus
principales ramas son: fonética experimental, fonética articulatoria, fonemática
y fonética acústica.
La morfología: es la rama de la lingüística que estudia la estructura interna
de las palabras para delimitar, definir y clasificar sus unidades, las clases de
palabras a las que da lugar (morfología flexiva) y la formación de nuevas
palabras (morfología léxica).

La sintaxis: es una subdisciplina de la lingüística y parte importante del


análisis gramatical que se encarga del estudio de las reglas que gobiernan la
combinatoria de constituyentes y la formación de unidades superiores a éstos,
como los sintagmas y oraciones.
La sintaxis, por tanto, estudia las formas en que se combinan las palabras, así
como las relaciones sintagmáticas y paradigmáticas existentes entre ellas.
La semántica: es el estudio del significado de las expresiones del lenguaje, es
decir, del significado atribuible a expresiones sintácticamente bien formadas.
La sintaxis estudia sólo las reglas y principios sobre cómo construir
expresiones interpretables semánticamente a partir de expresiones más
simples, pero en sí misma no permite atribuir significados. La semántica
examina el modo en que los significados se atribuían a las palabras, sus
modificaciones a través del tiempo y aún sus cambios por nuevos significados.
La lexicografía es otra parte de la semántica que trata de describir el
significado de las palabras de un idioma en un momento dado, y suele exhibir
su resultado en la confección de diccionarios.
La etimología: es el estudio del origen de las palabras, razón de su
existencia, de su significación y de su forma, según La Real Academia Española
(RAE). Se estudia el origen de las palabras, cuándo son incorporadas a un
idioma, de qué fuente, y cómo su forma y significado han cambiado.
En idiomas con una larga historia escrita, la etimología se trata de una
disciplina relacionada con la lógica y la lengua histórica que estudia el origen
de las palabras estudiando su significación originaria y su forma, así como los
posibles cambios sufridos a lo largo del tiempo. Además, utilizando métodos de
lingüística comparativa, se puede reconstruir información de lenguas que son
demasiado antiguas como para obtener alguna fuente directa, como escritura.
Así, analizando otros idiomas relacionados, los lingüistas pueden hacer
inferencias acerca de la lengua de la que son originarias, y su vocabulario.
Glosario
- competencia lingüística – es la capacidad de formular enunciados
sintáctico y léxica adecuados de modo que sean comprendidos
- habla - es la actividad o actuación lingüísticas que realiza la
persona que tiene la competencia
- homófonos - palabras que se pronuncian igual, pero se escriben
distinto (coser, cocer)

homógrafos - palabras que se escriben y se pronuncian igual pero


tienen diferentes significados

homónimos - palabras que poseen la misma forma pero que


tienen significados distintos
- lengua - sistema de signos y las reglas que determinan su uso

lengua - es un instrumento de comunicación social, creativo,


sistemático y oral
• social - porque su razón de ser consiste en satisfacer las
necesidades y gustos de los hablantes
- lenguaje - facultad con la que nace el ser humano que le permite
tener un lenguaje hablado

lenguaje denotativo - es el lenguaje literal

lenguaje literario, figurado o connotativo- es una manera especial


de usar el idioma en la que predominan las asociaciones; se usa
el lenguaje poético

lexemas - semantemas- la raíz de una palabra


- monemas - son las partes mínimas con significado que contiene
una palabra

morfemas - son los monemas que modifican, especifican o


cambian el significado básico de las raíces de las palabras

morfología - estudia la estructura y la formación de palabras


- pragmática - estudio de las intenciones del emisor a las que
responde un texto
- semántica - analiza el significado de las palabras y las oraciones

sicolingüística - estudia las relaciones entre el lenguaje y las


estructuras cognoscitiva

significado - es el contenido mental que se le da al signo


lingüístico, concepto o idea que se asocia al signo
Webgrafia

Fuente: https://www.ejemplos.co/100-ejemplos-de-prefijos-y-sufijos/#ixzz5U0uXEfvB
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ferdinand_de_Saussure
Fuente: https://psicologiaymente.com/social/estructuralismo
fuente: https://www.aboutespanol.com/partes-de-la-gramatica-2879712
fuente: http://lavidaenfotografia.blogspot.com/2007/10/monemas-fonemas-morfemas-
lexemas.html