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Autobiografía

Desperté ¿Qué hora era? Lo malo del cuarto que tenía de niño en casa de mi
abuela es que como no entra luz, ni de adulto se puede calcular la hora. Mi madre
no está en la cama de al lado, estoy solo. Abro la puerta y la luz del pasillo me
golpea de lleno en la cara, hace frío. Tengo un pants verde con sudadera a juego
que uso de pijama, toda la casa esta en silencio, camino por el largo pasillo hasta
llegar a la sala que hay en el segundo piso, agudizo el oído, ni la TV de mi abuela
suena ni la de mi tío desde la salita observo hacía las escaleras, terror horrible,
pesadillas. Pero nadie puede ayudarme a bajar quizá lo mejor sea esperar a que la
sirvienta, Guillermina suba a dejarme el desayuno, camino hacia las escaleras,
abajo se escucha una radio encendida, abuelita, grito, pero la radio no deja que mi
voz llegue. Tengo sed y hambre, las escaleras se burlan de mí. Me siento en la
escalera, juego con los pies. Uno, dos, tres, cuatro escalones para llegar al
descanso, no son tantos, pero después des descanso hasta abajo, ¿Cuántos son?
No son tantos, pero se ven infinitos, quizá son solo 10 o 12. Intento armarme de
valor, tomo con las dos manos los barrotes del pasamanos, inhalo exhalo, lloro
mucho, es un duelo entre la altura, la escalera y yo. Se pierden los sonidos de fondo
y aunque se que son solo cuatro escalones estos se alargan, se encogen, dan esa
sensación de inseguridad de muerte inevitable al caer. Sentido bajo de escalón por
escalón haciéndome al pasamanos fuerte hasta que cala en las manos, llego al
descanso, me seco las lagrimas que no paran de salir, se viene lo fuerte, la
verdadera prueba, imagino la caída desde ahí sería letal, abuelita, abuelita, abuelita,
grito con todas mis fuerzas, con toda mi desesperación pero nada, si no tuviera sed
y hambre no sería tan malo el esperar en el descanso, tarde o temprano alguien
tendrá que subir, en el descanso no puedo caer, el descanso es seguro. Me dan
nauseas, pero decido seguir bajando, logro llegar, sigo vivo, sudo a mares, pero no
me hice pipí. Sentado espero, me siento fatigado, pegajoso, me levanto, voy al baño
y me lavo la cara, me observo en el espejo, según yo no se podría adivinar que lloré,
el bajar los tres escalones que separan el baño del comedor, no era problema, no
había ese riesgo de muerte, solo era apoyarse bien en la pared. Atravieso el
comedor, llego a la puerta de la cocina donde la radio suena a volumen muy alto, la
puerta del servicio esta abierta Guillermina estaba barriendo seguro la calle y mi
abuela debió ir al mercado. Camine para decirle a Guillermina que ya estaba
despierto y si por favor me hacía de desayunar, cuando al acercarme a la puerta
escuche la voz de mi abuela y mi tío, estaban hablando de mi madre, no entendí
mucho de la conversación solo que unas personas del seguro la querían matar que
no la dejaban salir y que demás personas, por amenazas legales, la habían dejado
bajar, por lo cuál el seguro debía ser gente maligna y que mi abuela, abuelo y tíos
estaban haciendo presión para salvarla me sentía solo a pesar de estar ahí mi
abuela, mi tío y Guillermina . Solo, abandonado a mis 4 años, no recuerdo que
desayune, comí o cene ni ese lunes 6 ni el martes hasta que el miércoles fuimos
por mi madre y mi regalo que habían traído los reyes magos, mi hermana Paola.
Primaria (Juan Amos Comenius) “Centro Educativo Victoria”
La primaria era de grupos demasiado pequeños y a algunos los conocía de
segundo de kínder, caras nuevas en primero eran: Isaac, Xóchilt, Iván, Jorge,
Rodrigo, Marcos y Eduardo, conocidos Úrsula, Fernanda y Daniel. Los maestros
raramente estaban en el salón, el lunes era el día en que daban los temas y de
martes a viernes teníamos para hacer todas las actividades, una vez revisada se
ponía una estrella en la tabla y al completar la tabla el alumno podía llevar juegos
de mesa, sus libros, juguetes y ponerse a jugar. Cada salón contaba con un baño y
por si estaba ocupado el del salón había uno en el pasillo. En nuestro salón había
un juego puesto por Úrsula, el juego era que alguien se metía al baño, se desnudaba
preguntaba si estaba la maestra en caso de ser la respuesta negativa, salía así.
Isaac no participaba del juego.
En tercero murió Rodrigo de una falla cardiaca, Marcos se fue de la ciudad y no
supimos de él, al grupo se unió Hugo que fue mi mejor amigo (hasta que por líos de
faldas nos dejamos de hablar a los 18) nos unía la pasión por los legos, los
videojuegos, ordenadores y las novelas de misterio, ese año escolar sucedió un
robo (ni tan robo) ¿y que mejor que Hugo y yo para resolverlo? Fernanda había
olvidado su cartera con 200 nuevos pesos en el baño común y alguien sin educación
se la había robado, ya que se había dado la alarma, paso una maestra de salón en
salón el discurso es que podían dejar la cartera y hacer como que nada había
pasado en la caja de objetos perdidos afuera de la dirección y nadie sería
sancionado, la oferta era valida hasta que se terminará el receso el receso concluyó
y no había cartera aun. Hugo y yo pedimos autorización para iniciar con nuestra
investigación (éramos fanáticos del misterio, espionaje, etc.) pero no pudimos ya
que éramos de los cinco sospechosos a pesar de que yo no entraba al baño común
porque me daba asco, a duras penas entraba al de nuestro salón, pero esos cinco
que estaban en esa lista era lo que la dirección consideraba “pobres” al ser de
familias de empresarios y no de políticos o narcotraficantes (había uno que si era
hijo de narco en la lista), al final al no encontrar la cartera ni el dinero en nuestras
pertenencias se dejó de investigar porque claro, los otros niños no podían ser
culpables, aun así nuestra maestra al ver la molestia de Hugo y mía nos invitó un
helado para quitar el mal sabor de boca.
En cuarto de primaria un sábado y fuera de las actividades escolares le dije a Úrsula
gorda después de que me estuvo ofendiendo por un periodo de tres horas. Ya en
cuarto estaba enamorado de las letras, llevaba seis años leyendo así que mi lengua
era muy venenosa, y ella no lo soporto, la hice llorar el resto del sábado, y dicen los
malos pajaritos que todo el domingo. El lunes me presente a clases normales, esa
semana me tocaría cuidar las plantas de nuestro jardín y esa era la mejor semana
para mí (se rolaba entre todos los alumnos) pero en cuanto me salí a regarlas antes
de clase me llamaron a la dirección, estaba suspendido por toda la semana, se
hablo a mi madre para que me recogiera y esta puso a la directora como palo de
gallinero, pero pese a las amenazas la suspensión se llevo a cabo. (Ya de adulto se
me invito a dar una conferencia por el marco de la fil, que fue básicamente escupirle
a la directora en la cara durante dos horas, viéndola roja, no se si de la pena o del
coraje).
En cuarto tenía dos sueños a futuro, ser dictador (había comenzado a admirar a
Don Porfirio Díaz y no entendía por que en vez de ser contundente y aniquilado la
revolución, había cedido el poder con tal de que México no perdiera la credibilidad
dentro de los mercados exteriores, cuando esa credibilidad hubiera muerto una vez
muerta esa insurrección) el otro era ser guerrillero solo por estar con la adrenalina
y la emoción del combate (pensamiento de crío que aun no ha estado en zona de
guerra, en territorio comanche) pero el primero me lo tumbo mi madre horrorizada y
el ultimo mi padre con un simple “Cuando seas adulto no habrá ya guerrillas”,
entonces me encerré en el dibujo, la fotografía y letras.
En quinto año y por los problemas en la escuela mi madre decidió cambiarme. Fue
un cambio drástico. 1.- Había un demonial de niños. 2.- Eran católicos. 3.- Iban muy
atrasados. De inmediato hice buenos amigos Alejandro, Erik, Lucía (que era mi
amor platónico), Atena (mi segundo amor platónico) y Tania (el tercer amor
platónico). Todos los primeros viernes de cada mes nos llevaban a la iglesia, nos
obligaban a cantar, mi apodo era oxidado, aun le tengo cariño al apodo, este me lo
pusieron porque odiaba deportes y jugar corriendo, pero era una súper computadora
para las matemáticas y la información de cultura general totalmente ociosa, me
dibujaban como un super robot lleno de oxido, para no tomar deportes me quedaba
en el taller de corte y confección, en cuestión de lo religioso siempre estuve
reportado: no me hacían rezar, en misa no me hacían levantarme, peleaba al
sacerdote biblia en mano y por supuesto no cantaba.
En sexto no tuve recesos, la maestra como de mil años me los quito, a cambio de
no recesos y la sangre en mis manos me ayudo a mejorar mi ortografía sé que no
se nota mucho, pero mezclaba aún más las mayúsculas con las minúsculas en letra
de molde) con la caligrafía no pudo hacer mucho por mas reglazos que me dio. Me
ayudo en algunos recesos a coser a mano.
Sexualidad Kinder – Primaria.
Visto ahora de adulto mi infancia fue bastante sexual, al haber crecido como único
hombre entre mis primas maternas y el primo que nunca vemos se prestaba para
muchas cosas.
Leslie era una niña que vivía en el edificio de al lado de mío, cuando mi madre se
exilio de la familia, era una niña de 4 yo tenía 5, todas las tardes iba a visitarme ella
gustaba de quitarse la ropa y yo de darle chocolates a cambio de que me dejara
hacerle sexo oral (en ese entonces ni sabia que era un oral y a pesar que de
adolescente y adulto estoy en contra de la prostitución esto podría entrar en) las
cosas con Leslie terminaron mal y al hablar de una niña se enojó, me hizo una
escena y ahí supe que no se podía hablar de una niña con otra niña y que muy
probablemente ella viera todos los culebrones con su mamá en las tardes.
Mi prima mayor sentía curiosidad por mí ya que era su único primo varón a mis 4-5
años y ella teniendo 6-7 le gustaba que jugáramos a lo que ella denominaba
cosquillas, juego que se basaba en quitarnos la ropa y que yo la acariciara donde
ella me dijera y después pasara mi lengua. Yo no veía nada de malo en ello, era un
juego más. Hasta que ella un día que estando en la playa dije “cosquillas” y la
comencé a tocar en la alberca me dijo que en ese lugar y con gente jamás dijera
eso. Después de mi seguían dos primas F y A, a F le gustaba quitarse la ropa frente
a mí, pero nada más hasta que un día nos descubrió nuestra abuela y nos mando
a cuartos separados castigados hasta que llegaron nuestros padres. Con A la cosa
era distinta a ella como a mi nos gustaban las niñas y le gustaba invitar a una niña
llamada Stephanie, esta se quitaba la ropa sobre la cama de mi prima, yo
comenzaba a pasar mi lengua le pedía que cerrara los ojos y le cambiaba el lugar
a A (con las tres primas soy muy unido, sobre todo con A).
Del lado de la familia paterna era más discreto todo, ahí mi prima mayor me tocaba
sobre la ropa, y un primo mese menor buscaba cualquier pretexto para bañarse
conmigo, ambos eran hermanos. Con mi prima materna una vez nos sorprendieron
sin ropa replicando lo que ahora se que es el sexo, yo tenía 7 ella 9, nos gritaron
obviamente yo era el culpable y nos dieron un discurso enorme sobre que el cuerpo
era templo de Dios y demás mamadas católicas.
6-10 años
Saliendo del entorno familiar con mis compañeros de primaria Daniel, Úrsula y
Xóchilt teníamos un juego que se llamaba M mayúscula (quien puso el nombre y
juego no recuerdo pero era Úrsula o Daniel, voy mas a que fue Úrsula por el
antecedente del otro juego del salón) el juego consistía en que en la casa que
estuviera sola llegaríamos los otros tres nos quitábamos la ropa, uno iniciaba
eligiendo a quien y se iba a otro cuarto a tocar, lamer o lo que quisiera. Úrsula se
enojaba porque yo siempre elegía a Xóchilt Daniel a mi y a ella (pinche obesa
mórbida) nadie y eso que tenía chichis (según ella, porque son de gorda no de
carácter sexual y así no valen) después se unieron al juego dos compañeros Rafael
y su hermano Daniel II que eran de alguna secta cristiana, Rafael a sus 8 años
dibujaba retratos super reales pero para tristeza de Úrsula estaban más interesados
en Daniel I y en mí que en ella o Xóchilt, después al cumplir 11 años nada en sexo
sucedió hasta mi primera vez a los 13.
Secundaria
El cambio a la secundaria fue muy grande, comenzando por despertar una hora mas
temprano y salir una hora mas tarde, la escuela era católica administrada por
madres (monjas solo las que están en el claustro) los maestros eran basuras
demasiado jóvenes, recién salidos de la carrera, con falta de ética y varias de mis
compañeras estaban bastante bien y a ellos no les preocupaba mucho que no
fueran legales) quizá por eso solo estuvieron la mayoría el primer año. En
secundaria no iba a hacer amigos eso me propuse desde el primer día y lo reafirmé
en cuanto vi la gran falta de cerebro que tenían. Así que llevaba siempre un libro
para leer en el receso, no iba a los paseos, excursiones, etc., hacia los trabajos solo,
sin equipo. Durante el primer año la madre tenía conflictos de fe y por alguna extraña
razón me las contaba a mi que jugaba biblia en mano a demostrarle que Jesús era
un falso profeta, no mesías y que todo lo que hizo para justificarse era obra del
maligno (al que considero FBI o DEA de Dios) para desviar al pueblo de mi bisabuela
como lo logro con sus hijos y nietos fanáticos católicos, la madre Pelayo dejo los
votos ese año. A pesar de que no hablaba con ningún compañero ni tenía grupito
me hice fans más por mi poesía barata y cuentos basura (ya que no podía ser
dictador o guerrillero había decidido ser nobel de letras para aceptar el cheque y
decir que perdí la medalla o la empeñe en un bar de mala muerte) ejemplo de ello
cuando salía en el receso a leer niñas de tercero se sentaban en mis piernas,
jugaban, me invitaban a salir y yo siempre decía que no o me tapas la luz y no puedo
leer. En primero estuve enamorado de Ana y ella de mí, pero siempre hui. Me dio
durante primero la espina del esoterismo y termine perdido en las garras de Levi,
Crowley, Trimesistro, León Papáis etc. etc.
En el salón había una niña que estaba obsesionada conmigo, cantaba como ángel
pero era fea como el pecado, diario me acompañaba a la fábrica de mi abuelo,
intentaba convencerme de ir a su casa (fui muy ogete con ella y se que no lo
merecía, hasta mi primer infarto la busque para disculparme y platicamos a gusto y
nunca más nos volvimos a ver) a finales de ese ciclo escolar en el 2000 perdí mi
castidad con mi mejor amiga, le dije después del coito todo lo que sentía por ella, le
pedí ser mi novia y se murió de risa, me dijo que no lo malinterpretara que una cosa
es que estuviéramos así pero que ella no quería novio, fue la única vez que me
declaré, desde ahí nunca más he podido, la mera idea hace que la sangre huya a
mis pies y sienta que me desmayo.
Segundo año de secundaria, había nueva directora y me tenía fichado por las quejas
de la maestra de religión del año pasado y de que su antecesora hubiera dejado la
orden, las peregrinaciones las puso de carácter obligatorio y ese obligatorio era para
mí, con lo que la directora no contaba era con que mi tío estaba recientemente
titulado con excelencia académica, y de inmediato enrolado en derechos humanos,
ateo, comunista y peleo legalmente contra la madre (cosa que hizo se le revolviera
la tripa) y fui libre de peregrinar hasta que la directora se amparó. En segundo hice
mi primer trio con dos de mis compañera del salón, me enamore perdidamente de
una niña de primero llamada Alejandra que jamás me fumo, fui suspendido por tres
días ya que cansado cuando por Gabi todos se enteraron del trío, decidí defenderme
hiriéndole la mano a uno con mi pluma (cuando dicen que la pluma es mas fuerte
que la espada se refieren a las mont blanc) haciéndole creer a otro que le había
vendido cocaína y era gis dejándolo en ridículo, ponerle una navaja y contándole
como violaría y mataría a su puta madre si seguía tocándome las pelotas y vamos
solo tres días lo cual me enseño que en México mientras peor sea tu delito (todo lo
anterior comparado con ofender una gorda que ni derechos debería tener) menos
condena dan.
Tercero de secundaria, lo hice en público, no me dieron derecho a reinscripción y
descubrí que hay más fanáticos católicos en las publicas que en las privadas, ya
aprendida como es la vida, como al nerd le robe su puesto, a su primer ataque
diciéndome niño teletón sin decir palabra lo tumbe a traición de su butaca y le remate
en el piso, unos me lanzaron contra un cristal que rompí con la cabeza y yo los molí
a palos a la salida, en un caso realmente me asuste porque se convulsionaba
muchísimo en el piso) aun así era de los menos peores de.
Durante la secundaria controle el trafico de cigarros y pornografía (ya había internet
pero era lentísimo) dejándome la suficiente plata para no preocuparme en prepa y
pasarla bien con la niña de mi primera vez (supongo que hoy en día no sería
negocio).
Preparatoria
La etapa de la preparatoria se puede resumir en dos palabras: perdida y vicio. Al
entrar me propuse ser más social, hice amigos hablaba con compañeros y en parte
del club de ajedrez. Comencé a disque fumar en agosto y digo disque porque no
daba el golpe al cigarro que es como ser pendejo y fumar es ser un gran pendejo.
Conocí a Adriana el primer día de clases era de esas mujeres que hacen que todos
se den la vuelta, llamaba demasiado la atención, me pregunto que leía le respondí
que era el conde de Montecristo y más o menos de que iba el libro (era la quinta
vez que lo leía) todos estaban encima de ella. Cuando llego el fin de clases me pidió
que la acompañará a lo cual me disculpe diciéndole que tenía que ir por mi hermana
a la primaria, varios se ofrecieron a acompañarla pero los mando al diablo, Los
siguientes días comenzó a sentarse en la butaca de detrás de mí, así comenzó todo,
nunca fuimos novios pero follábamos nos perdíamos horas en besos y me ayudaba
a no ser el pendejo de mi primera (cosa que a la primera no le gustaba, le tiraba de
operada y demás cosas clasistas) nos fuimos a la playa sin importarnos el semestre
y repasando, buscábamos cualquier pretexto para irnos a mi cuarto, su novio me
odiaba no se si por en menos de un mes haber logrado lo que el en toda la
secundaria no pudo o en sí porque saliera con su novia. Al final del semestre ya en
las posadas y en calidad de desaparecida fue a buscarme a mi casa al n o
encontrarme pidió papel y lápiz garabateo un perdón por el dinero y un perdón por
irme así, quería una última, pero no se dio. Al regresar y leer y releer la nota un
millón de veces comencé a fumar, ya era un gran pendejo. Decidí huir en el ajedrez,
en el café, en el tabaco, en el alcohol y la encargada de deportes seguía pasándome
las materias, justificando las faltas mientras hubiera trofeos, intenté encontrarla
entre las piernas de su hermana menor y no, nada lograba. En junio del siguiente
año cambie de casa, aunque regresara no podría ya encontrarme, con el cambio de
casa lo use para alejarme de la primera que ni me quería ni quería que me quisieran.
Fatum: estaba hundido en el ajedrez y el tabaquismo (60 cigarros por día) llegaba
a casa y me hundía en mi cuarto escuchando música, escribiendo, jugando
videojuegos, viendo anime (que Adriana amaba) leyendo. Un día jugando ajedrez
de la escuela (cuestiones de leyes antitabaco, curioso que no fueran por ser menor
de edad) me canse de que los rivales pidieran revancha como si fueran tacos me
invito un compañero para irme y ellos decidieron acompañarme lo cual me puso en
aprietos porque no existía un compromiso. Los hice caminar a lo pendejo en lo que
pensaba a donde ir decidí visitar a mi a migo de la primaria Jorge que hace 7 años
no veía, esperaba viviera donde mismo. Cuando llegue a un parque cerca de su
casa escuche que me gritaban Oswaldo, pero ya acostumbrado al Erik no volteé
hasta que un toro de 1.90 con carácter jovial me dijo ¡no manches! Hace años no te
veía, ven que te presento a mis amigos yo le digo que no bromee si nos habíamos
quedado de ver (para que no se cayera mi mentira) y ahí estaba mi nueva obsesión
y mil años después mi maestra de composición artística en fotografía. Se llamaba
digamos que FR iba con una amiga que a mis gustos sería mas llamativa que FR,
pero ella tenía algo, ese aroma que me haría que me perdiese, que llegara a la
sobredosis de felicidad, era como heroína, también me presentaron a su novio. Al
final no resultamos, pero conservamos un millón de anécdotas, la amistad, la
camaradería, por ser colegas y hasta una empresa fantasma. Al final pasé la prepa
sin pena ni gloria con buenas calificaciones gracias a ese fatum y conocí por ese
grupo a los que 14 años después aún somos grandes amigos y cómplices.
Edad Adulta (joven)
Mi edad adulta joven fue rara pero genial, a mis 19 puse una cafetería que comencé
a regentear, en las tardes me la pasaba ahí en mis grandes vicios y por la mañana
estudiaba y arreglaba cosas simples con el abuelo. Comencé los viernes a caminar
en carretera sin rumbo, pero los lunes estaba en el trabajo como debe ser.
En una de esas caminatas con amigos llegamos a un pueblo llamado Juchipila en
Zacatecas, tardamos 17 horas entre caminar y pequeños autostops. Ahí una chica
a cambio de que dejará de torturar a mi violín (sus amigas le habían apostado a que
no me decía) me dio 100 pesos para comer, le conteste que los gastaría en vodka
barato y cigarros, pero gracias, ella saco su pipa y se dio dos jalones, aguanto el
humo lo saco despacio y sonrió y me dijo que, si no queríamos compañía, ya se
había armado. Salió humo blanco de mi cabeza, habemos obsesión nueva. Duro
cosa de 11 mese esa especie de relación basada en estar drogados todo el fin de
semana, beber como cosacos, herirnos con hojas de bisturí para hacer vodka
sangre tonic (aun tengo una cicatriz en el brazo derecho de unos 9 cm de largo)
pero toto termina y en una fiesta en la casa de un partido político comenzó a besarse
y a meterse con un tipo yo la jale, le arme una escena y ella si te vi no te conozco.
Yo pensé vale tengo suficiente coca clavada en unas bocinas y hay muchas crías
para montarme la fiesta yo solo. Entre al baño, partí las bocinas, saque mi bolsa con
unos 100 gramos de perico ( en ese entonces la coca si estaba buena) y como niño
con bolsa de churritos la abrí de una esquina de abajo, le di un super jalón, guarde
el resto y salí a la fiesta, de ahí yo solo recuerdo que de estar platicando solo vi el
techo, oscuridad, una telaraña mojada de esas veces que llueve y las gotas brillan,
me desperté en una clínica clandestina por lo visto sufrí convulsiones y por el efecto
de la cocaína sufrí un infarto, yo ni sentí pero era lunes y no iba a alcanzar a llegar
a GDL para trabajar. Me fui y jamás regresé.
Después de mi fracaso rural me pase en fiestas, pero moderándome coca va, niñas
vienen, nunca me gusto la marihuana mucha ansiedad, mucho sueño, prefiero el
acelerón de las sintéticas y pegarle duro al trabajo, en una de esas fiestas cuando
nos corrieron eran as 5 así que camine al tren, la estación tetlan. Como a las 6 tome
el tren, ya que se me bajo el avión en una estación se subió una amiga que en otro
fatum había conocido, camine hacia ella con paso tambaleante, se reía, me
pregunto de dónde venía, le conteste que de una fiesta, me comento que pobre de
mi novia, no tengo, le dije, seguimos en silencio hasta plaza universidad donde se
bajaba para ir a la prepa 1 antes de bajar me miro, me dio un beso en los labios y
se fue. Ahí comencé a dejar las drogas cosa que logré hasta que cumplí 21 años y
si, pobre de ella que se convirtió en.
Musas
Una noche del 2010 sería por abril regresaba en tren de una de mis reuniones de
ajedrez los días jueves cuando me tope con un fantasma de mi pasado o eso creía,
la muchacha de ojos verdes que eran del mismo tono de verde que primera me
hacía caras, de esas que hacen los niños cuando se pelean, yo por no hacer el
ridículo de contestarlas primero revise que fueran para mí y al ver que no había
nadie detrás se las respondí, una estación justo antes de mi casa justo cuando
pitaba el tren la alerta del cierre de puertas dijo adiós y salió de un brinco creí que
había sido una alucinación ¿me estaría volviendo loco? ¿mucho café? Le daba
muchas vueltas, estaba seguro que no la conocía pero era extremadamente familiar,
poco después caí enfermo del corazón y dure unos días en el hospital (me resbale
sobre demasiado clonazepam y había bebido mucho alcohol antes) así que durante
un tiempo no tome el tren, una vez que sane hacía el mismo recorrido midiendo las
horas de aquella ocasión 1 semana y nada, tome entonces uno antes durante una
semana y nada 1 después, nada quizá pensé era de esos espíritus que dicen se
aparecen cuando uno va a morir, naa eso son puras gilipolleces quizá la imaginé un
16 de septiembre y con una cruda diabólica, me hizo salir pese a mi gravedad una
mala amiga, llamémosle gato, nos quedamos de ver en un café, hablábamos de
cine ruso en lo que llegaba la mesera a tomar nuestro pedido, cuando escucho, no
le creas es bien mentiroso y siento un golpe en la cabeza, pero que rayos, volteo
para ver quien era ya que la voz no la reconozco, era la chica del tren. De la noche
a la mañana me hice cliente habitual ya sabía que pediría desde que me veía llegar,
pero nadie movía su pieza, ella le pidió mi numero a gato que se había hecho cliente
habitual también y esta se lo paso mal (¿intencional?) yo movía mi equipo de
información y di con el numero de ella, le mande un mensaje haciéndole ver el error
de mi mala amiga y ya de ahí hablábamos día y noche, en una de esas no alcanzo
camión justo cerca de mi casa, era noche y no sabía que hacer, era noche y me
lance por ella, todo se me empezó a complicar con mi novia por esas visitas y porque
cada vez salía mas con la joven mesera, un mal día que íbamos juntos, besándonos,
abrazados nos encontramos a mi novia, de la cual había olvidado contarle a mi
amiga, evadí el pleito super diplomáticamente y a paso rápido salimos de ahí, ella
moría de la risa preguntando si había algo mas que hubiera olvidado decirle, que si
en verdad me llamaba Erik y así, nos encontramos a su novio del cual ella también
había olvidado decirme. Todo fue bien hasta que un día sin decir adiós desapareció,
yo seguí como había seguido como había seguido desde esa fiesta con la chica del
beso en el tren antes de ir a su prepa. Jure ahí nunca mas volver a dibujar. Después
regreso, pero ya estábamos muertos.
Hoy día, año del perro.
Cuantas personas hubo después de la musa, pocas, una de ellas me hizo regresar
a las drogas de mis 29 a mis casi 31. Todo son ciclos quizá, aunque duro un invierno
en mi vida.
El 1 de marzo después de 15 años de trabajo quede en paro como era empleado
de confianza la justificación fue conflicto de interés y no me finiquitaron. La chica de
la que hace dos años me había enamorado me había pintado tremendos cuernos y
lo peor es que me había enterado por terceras personas, que antes me golpeaban,
me amenazaban de muerte, pero pasadas las campañas políticas salíamos a beber,
me sentía morir, una ira infinita me embargo, por mas que le preguntaba y ella
sabiendo que tenía las conversaciones, llamadas (en PDF transcritas) se aferraba
en mentira, revisando los demás archivos me di cuenta que era una práctica común,
evitaba las cosas, cuando se esta enojado es mejor sentarse sobre las manos y
cerrar la boca. Para evitar pensar en eso me concentre en analizar como quedaría
el mapa electoral del país en estas campañas, en convencer a una señora de moral
intachable. Luchadora social de una candidatura independiente a la gubernatura de
un estado norteño del cual no recuerdo su nombre con tal de salvar a alguien (que
visto como le fue a duarte ya no es como que se necesite mucho ganar si o si cuando
lleguen las elecciones a ese estado) sabía que llegar a la señor era más fácil por su
hija a causa de la culpa que sentía por haberse obsesionado con el trabajo y no ver
los abusos sexuales que su pareja le hacía pero también así salió todo mal y la
joven sabia lo que yo buscaba y lo que ella quería era una relación donde ella fuera
mi mundo. Estoy cansado, estoy viejo, estoy decepcionado, así que mientras
veíamos el amanecer estacionados en un Oxxo le pedí que me llevara a casa. El
sexo es poder y es un poder que yo no le iba a dar aunque pudiéramos ganar una
gubernatura no valía la pena ese esclavismo, y si bien a la muerte y a hacienda
nadie se le escapa esperare mi turno en la fila sentado, hay veces que creo que
tengo un toque de midas a la inversa, que todo cuanto toco, todo cuanto poseo se
transforma en humo, en paja segada y marchita, en que soy el hijo predilecto del
infortunio del caos. Y que no volverán esos buenos tiempos entre cardenales,
obispos, políticos riendo, bebiendo, pensando en que pendejo será el ganón. Hay
veces que tengo envidia de los que se han ido en recientes años, pero no tengo el
valor de ir allá con ellos al infierno.